Está en la página 1de 737

UN MODELO PARA ACCEDER A LAS TEORÍAS IMPLÍCITAS SOBRE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE MANTENIDAS POR LOS DOCENTES, A TRAVÉS DEL ANÁLISIS DE SUS PRÁCTICAS EN AULA.

Estudio de 17 profesores de Historia, Lenguaje y Religión pertenecientes a la red de colegios Maristas de Chile.

Tesis doctoral de Claudio LOO COREY.

Directora: Elena Martín Ortega.

Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación. Universidad Autónoma de Madrid, 2013.

Tesis doctoral

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

A Raquel y Emilio maestros de toda la vida, de aquellos que dejan huella.

A Mariana, Francisca y Pablo aprendices incansables.

Y especialmente a Maricarmen, la inspiradora de estas páginas, la razón para seguir luchando, la esperanza para seguir amando, la promesa de un futuro compartido. Tamma.

Tesis doctoral

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

AGRADECIMIENTOS

Al concluir un camino tan largo, fascinante y –en muchas ocasiones- también

tortuoso el viajero contempla con ilusión su destino final, y antes de traspasar la puerta que lo conduce a aquello que ha anhelado por tanto tiempo, vuelve la vista atrás y deja que multitud de imágenes y sensaciones le invadan. Entre este cúmulo de

recuerdos, surgen nítidos los rostros de quienes han sido compañeros de camino, guías que indican el sendero, peregrinos que avanzan contigo, voces de aliento en los momentos de flaqueza… a ellos, mi gratitud sincera.

A ELENA MARTÍN ORTEGA, tutora, maestra y amiga: gracias por la palabra

certera, la dedicación constante, el oído atento y el corazón abierto. Porque hemos

reído y sufrido juntos, hemos discutido, aprendido uno del otro y construido conocimiento cada vez que hemos tenido la fortuna de encontrarnos, hemos

compartido la misma fe y una misma pasión por la enseñanza. Sin duda eres tú la que me ha mostrado el camino, ha orientado mis pasos y me ha impulsado a caminar solo cuando me has visto capaz de ello.

A JUAN IGNACIO POZO, que casi sin saberlo me ayudaste a descubrir una

nueva forma de pensar la enseñanza y el aprendizaje escolar desde el día en que

“Aprendices y Maestros” llegó a mis manos. Mi alforja de peregrino siempre estuvo llena de tus palabras, a las que acudí una y mil veces en busca de preguntas y respuestas.

A la CONGREGACIÓN DE LOS HERMANOS MARISTAS, la familia desde donde

inicio la travesía y el hogar al que vuelvo después de miles de kilómetros de viaje; mis raíces como aprendiz, mi lugar como maestro.

Tesis doctoral

A ANA MARÍA, mi madre, que durante este tiempo se hizo compañera de

camino dedicando miles de horas a la transcripción de cada una de las clases que finalmente pude analizar.

A ALEX y JULIO, coordinadores pedagógicos de dos de los centros maristas

participantes en el estudio; gracias por su empeño por recoger información y gestionar los recursos para acceder a los datos. Han ayudado a preparar el equipaje y los pertrechos requeridos para la expedición.

A MARICARMEN, LUIS y ERNESTO, sabios de Oriente que me enseñaron a leer

las estrellas para no perderme en el camino y, en términos menos metafóricos, se dieron el trabajo de analizar muchas de mis clases para verificar la coherencia de mi modelo de análisis.

A todos y cada uno de los PROFESORES y PROFESORAS que me acogieron

virtualmente dentro de su sala de clases; sin notarlo, estuvieron a mi lado durante todo este viaje… sus voces aún resuenan en mi mente y siguen despertando preguntas o inspirando nuevas reflexiones. Finalmente, gracias a todos mis amigos y amigas del Master de Psicología de la Educación de la UAM; simplemente, porque me regalaron un año maravilloso.

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

ÍNDICE

 

INTRODUCCIÓN

 

…………………………

20

Capítulo I

TEORÍAS IMPLÍCITAS ACERCA DEL APRENDIZAJE Y LA

…………………………

25

I.1.

ENSEÑANZA. Qué entendemos por “representaciones implícitas”

…………………………

30

I.1.1.

¿Cómo se construyen las representaciones implícitas?

…………………………

34

I.1.2.

¿Cómo funcionan las representaciones implícitas? ¿Cuál es su naturaleza?

…………………………

37

a. Naturaleza procedimental.

 

…………………………

37

b. Función pragmática.

 

…………………………

38

c. Situadas y encarnadas.

…………………………

39

d. Activación automática.

…………………………

41

I.1.3.

Naturaleza teórica de las representaciones implícitas.

 

…………………………

43

I.1.4.

Teorías implícitas sobre la enseñanza y el aprendizaje.

…………………………

45

I.1.5.

Sobre la pluralidad representacional.

…………………………

58

I.2

Cómo estudiar las representaciones implícitas

…………………………

60

I.2.1

Cuestionarios de dilemas.

…………………………

62

I.3.

Estudios acerca de las teorías implícitas de los docentes

…………………………

65

I.3.1.

sobre el aprendizaje y la enseñanza. Creencias epistemológicas.

…………………………

67

I.3.2

Enfoque fenomenográfico.

…………………………

79

I.3.3

Teorías implícitas.

…………………………

91

a. Metáforas sobre la enseñanza y el aprendizaje.

 

…………………………

92

b. Análisis lexicométrico.

 

…………………………

93

c. Cuestionarios de dilemas.

 

…………………………

96

Capítulo II

REDESCRIPCIÓN REPRESENTACIONAL DE LAS TEORÍAS

…………………………

107

II.1.

IMPLÍCITAS. Redescripción representacional a través del conflicto.

…………………………

116

II.2.

Redescripción representacional a través de la analogía.

 

…………………………

121

II.3.

Metacognición.

…………………………

121

II.4.

Promover la redescripción representacional.

…………………………

122

Dado el carácter socio-cultural de las representaciones implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza.

a.

…………………………

122

b. Dado el carácter situado de la cognición.

 

…………………………

123

c. Dada la naturaleza encarnada de las teorías implícitas.

…………………………

124

d. Dado

el

carácter

recursivo

de

la relación teoría

…………………………

124

práctica.

Capítulo III

MODELOS DE ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DOCENTE.

(Aprendizaje, Instrucción y Análisis de la Práctica Educativa).

…………………………

125

III.1.

Análisis de la práctica docente en el aula

…………………………

125

III.2.

El ejercicio de la influencia educativa y el análisis de la

…………………………

128

III.3.

enseñanza: Modelo de César Coll y colaboradores. Qué se hace, quién lo hace y cómo la hace: Modelo de

…………………………

135

análisis de Emilio Sánchez y el equipo de investigación AIAPE

 

a. Primera dimensión: ¿Cómo se hace?

 

…………………………

135

b. Segunda dimensión: ¿Qué se hace?

…………………………

137

c. Tercera dimensión: ¿Quién lo hace?

…………………………

138

Tesis doctoral

III.4.

Análisis de la práctica docente de profesores de música:

…………………………

142

Juan Ignacio Pozo y Grupo de adquisición del conocimiento musical (Universidad Autónoma de Madrid).

Capítulo IV

ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DOCENTE DESDE LAS TEORÍAS IMPLÍCITAS SOBRE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE.

…………………………

148

IV.1.

El análisis de la práctica de aula como vía de acceso a las

a. Dimensiones de análisis: ¿qué observar?

…………………………

149

IV.2.

teorías implícitas sobre la enseñanza y el aprendizaje que mantienen los docentes. Un modelo para identificar las teorías implícitas sobre la

…………………………

153

enseñanza y el aprendizaje que mantienen los docentes a través del análisis de sus prácticas.

…………………………

154

b. ¿Cómo segmentar la práctica?

…………………………

158

IV.3.

Acceder a los supuestos ontológicos de las teorías implícitas

…………………………

161

IV.3.1.

sobre la enseñanza y el aprendizaje a partir del análisis de las Actividades Típicas de Aula (ATAs). Propuesta de análisis de las actividades típicas de aula.

…………………………

172

a. Criterios para delimitar las ATAs.

…………………………

173

b. Criterios para clasificar las ATAs.

…………………………

174

c. Propuesta de clasificación de Actividades Típicas de Aula.

…………………………

197

d. Descripción de las categorías de clasificación de ATAs.

…………………………

202

1. Activación de los conocimientos previos.

…………………………

202

2. Presentación de los objetivos de la sesión.

…………………………

211

3. Presentación de nueva información.

…………………………

216

4. Uso del conocimiento.

…………………………

223

5. Revisión del trabajo personal/grupal de los alumnos.

…………………………

227

6. Síntesis de los contenidos (declarativos/

…………………………

235

IV.3.2.

procedimentales) Estructura de actividad de la unidad temática.

a. Estructura Directa.

…………………………

239

IV.4.

Acceder a los supuestos epistemológicos de las teorías

…………………………

241

IV.4.1.

implícitas sobre la enseñanza y el aprendizaje a partir del análisis de las estructuras de construcción de significado. ¿Cómo segmentar las Estructuras de Construcción de

…………………………

244

IV.4.2

Significado? ¿Cómo categorizar las Estructuras de Construcción de

…………………………

246

Significado?

…………………………

246

b. Estructura Interdirecta.

…………………………

250

c. Estructura Interpretativa.

…………………………

253

d. Estructura Constructiva.

…………………………

257

Capítulo V

METODOLOGÍA

…………………………

260

V.1.

Objetivos.

…………………………

260

V.2.

Diseño de investigación.

…………………………

261

V.3.

Participantes.

…………………………

263

V.4.

Procedimiento de recogida y análisis de datos.

…………………………

268

Capítulo VI

RESULTADOS

…………………………

272

VI.1.

Perfil Interdirecto.

…………………………

273

VI.1.1.

Profesor 1: Fernando.

…………………………

273

VI.1.2.

Profesor 2: Jorge.

…………………………

285

VI.1.3.

Profesor 3: Sergio.

…………………………

312

VI.1.4.

Profesor 4: Mario.

…………………………

330

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

VI.1.5.

Profesor 5: Alberto.

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

339

VI.1.6.

Profesor 6: Claudia.

367

VI.1.7.

¿Qué tienen en común los profesores del perfil Interditecto?

395

VI.2.

Perfil Interconstructivo.

401

VI.2.1.

Profesor 1: Esteban.

401

VI.2.2.

Profesor 2: Margarita.

418

VI.2.3.

Profesor 3: Irene.

452

VI.2.4.

Profesor 4: Marcela.

472

VI.2.5.

Profesor 5: Claudio.

487

VI.2.6.

¿Qué tienen en común los profesores del perfil

511

VI.3.

Interconstructivo? Perfil Constructivo.

515

VI.3.1.

Profesor 1: Ana.

515

VI.3.2.

Profesor 2: Enrique.

528

VI.3.3.

Profesor 3: Javier.

547

VI.3.4.

Profesor 4: Luis.

572

VI.3.5.

Profesor 5: Carmen.

598

VI.3.6.

Profesor 6: Jaime.

613

VI.3.7.

¿Qué tienen en común los profesores del perfil

638

VI.4

constructivo? A modo de síntesis.

639

VI.4.1.

Distancia entre cuestionarios y práctica docente.

639

VI.4.2.

Supuestos epistemológicos y Estructuras de Construcción de

643

VI.4.3.

Significado. Supuestos ontológicos y Actividades Típicas de Aula.

645

Capítulo VII

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES.

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

653

VII.1.

La sala de clases: en un continuo entre lo implícito y lo

654

VII.2.

explícito. Parece posible acceder a las teorías implícitas sobre la

661

VII.3.

enseñanza y el aprendizaje que mantienen los profesores a través del análisis de sus prácticas en aula. Importancia de la convergencia metodológica: acceso a las teorías implícitas de los docentes desde los cuestionarios de dilemas.

666

VII.4.

Teorías directa, interpretativa y constructiva. …………………………

670

VII.5.

Algunas ideas sobre la pluralidad representacional: Una propuesta de perfiles representacionales que surge desde la práctica.

674

VII.6.

Del dicho al hecho … hay demasiado trecho. …………………………

678

VII.7.

Consistencia entre supuestos ontológicos y epistemológicos. …………………………

681

REFERENCIAS

…………………………

…………………………

…………………………

684

Anexo 1: Manual para la identificación de Actividades

713

Típicas de Aula. Anexo 2: Manual para la identificación de las Estructuras de Construcción de Significado.

723

Tesis doctoral

ÍNDICE DE CUADROS

Capítulo I TEORÍAS IMPLÍCITAS ACERCA DEL APRENDIZAJE Y LA

Cuadro I.1

ENSEÑANZA. Algunas de las diferentes denominaciones de las

…………………………

27

Cuadro I.2

concepciones de los sujetos y el énfasis en unos u otros rasgos característicos (Rodríguez Moneo, 1999, p.23) Síntesis de los enfoques desde los cuales abordar el estudio

…………………………

29

Cuadro I.3

de las concepciones implícitas de los docentes sobre la enseñanza y el aprendizaje. Diferencias entre las representaciones implícitas y explícitas

…………………………

36

Cuadro I.4

sobre el aprendizaje y la enseñanza. (Pozo et al., 2006, p. 99) Diferencias entre teorías implícitas y teorías científicas,

…………………………

44

Cuadro I.5

elaborado a partir de Rodríguez, Rodrigo y Marrero (1993). Teorías sobre el aprendizaje y la enseñanza, adaptado de Marrero, 1993.

…………………………

46

Cuadro I.6

Supuestos de las teorías sobre el aprendizaje y la enseñanza (tomado de Pérez Echeverría et al. 2001, p. 159).

…………………………

47

Cuadro I. 7 Caracterización de los distintos escenarios de acción docente según la Teoría Directa. (Elaborado a partir de Martín et al.,

…………………………

51

 

2006)

Cuadro I.8

Esquema de la TEORÍA DIRECTA (Pozo y Scheuer, 1999,

…………………………

52

p.100)

Cuadro I.9

Caracterización de los distintos escenarios de acción docente

…………………………

54

Cuadro I.10

según la Teoría Interpretativa. (Elaborado a partir de Martín et al., 2006) Esquema de la TEORÍA INTERPRETATIVA (Pozo y Scheuer,

…………………………

55

Cuadro I.11

1999, p.103) Caracterización de los distintos escenarios de acción docente según la Teoría Constructiva (Elaborado a partir de Martín et al., 2006).

…………………………

57

Cuadro I.12

Síntesis de las metodologías de acceso y análisis de la información de los trece estudios contenidos en Pozo et al.

…………………………

61

Cuadro I.13

(2006). (Tomado de Scheuer y Pozo, 2006, p.379) Enfoques de aprendizaje, extraído de Enwistle (1998) …………………………

67

Cuadro I.14

Concepciones epistemológicas de los docentes. (Tomado de

…………………………

70

Cuadro I.15

Olafson y Schraw, 2006, p.73; la traducción es nuestra) Comparación entre las concepciones epistemológicas de los

…………………………

70

Cuadro I.16

docentes de acuerdo a diferentes dimensiones del proceso instruccional. (Tomado de Olafson y Schraw, 2006, p.74; la traducción es nuestra) Síntesis de algunas conclusiones sobre las creencias

…………………………

77

Cuadro I.17

epistemológicas del profesorado. Categorización de las concepciones sobre el aprendizaje.

…………………………

81

Cuadro I.18

Adaptado de Prosser, Trigwell y Taylor (1994) Categorización de las concepciones sobre la enseñanza.

…………………………

82

Cuadro I.19

Adaptado de Prosser, Trigwell y Taylor (1994). Concepciones docentes respecto a la enseñanza. Extraído de

…………………………

83

Cuadro I.20

Kember (1997). Dimensiones usadas para delimitar las concepciones acerca

…………………………

84

Cuadro I.21

de la enseñanza. Tomado de Kember (1997). Aspectos clave de la forma en que varía la experiencia de ser un profesor universitarios. (Ǻekerlind, 2004).

…………………………

86

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Cuadro I.22

Síntesis de algunas conclusiones sobre las concepciones

…………………………

…………………………

89

Cuadro I.23

docentes sobre la enseñanza y el aprendizaje obtenidas en estudios de carácter fenomenográfico. Criterios para determinar la teoría predominante en los sujetos (Gómez, Guerra y Torres, 2010).

104

Cuadro I.24

Distribución de la muestra en el estudio de Gómez, Guerra y Torres (2010).

…………………………

104

Capítulo II REDESCRIPCIÓN REPRESENTACIONAL DE LAS TEORÍAS

Cuadro II.1

IMPLÍCITAS. Organización de los distintos modelos de cambio conceptual

1993).

…………………………

…………………………

108

Cuadro II.2

(Rodríguez Moneo, 1999, p. 109 – 110). Factores contextuales, motivacionales y cognitivos

115

relacionados con el proceso de cambio contextual (Rodríguez Moneo, 1999, p.100, tomado de Pintrich, Marx y Boyle,

Cuadro II.3

Características de cada una de las siete respuestas ante los datos anómalos (Rodríguez Moneo, 1999, p. 116, tomado de Chinn y Brewer, 1993).

…………………………

118

Capítulo III

MODELOS DE ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DOCENTE.

…………………………

…………………………

…………………………

Resultados de aprendizaje (tomado de Pozo, 2011). …………………………

Cuadro III.1

Algunas situaciones de observación analizadas en el ámbito

131

Cuadro III.2

principal de estudio de la línea de investigación de Coll y colaboradores (Coll, Onrubia y Mauri, 2008, p.43) Unidades propuestas en el modelo de análisis de Coll y

134

Cuadro III.3

colaboradores (Coll, Onrubia y Mauri, 2008, p.46 – 47). Unidades de análisis propuestas por Sánchez y equipo

140

Cuadro III.4

(Sánchez, 2010, p.130).

141

Cuadro III.5

Procesos del aprendizaje y de la enseñanza musical (tomado

…………………………

…………………………

ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DOCENTE DESDE LAS TEORÍAS

…………………………

…………………………

144

Cuadro III.6

de Pozo, 2011). Acciones observables en la práctica de la enseñanza musical

145

Capítulo IV

(tomado de Pozo, 2011).

IMPLÍCITAS SOBRE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE.

Cuadro IV.1.

Clasificación de Actividades Típicas de Aula según Berliner

163

Cuadro IV.2.

(1983). (Adaptado de Coll y Solé, 2001, p.378 – 379). Segmentos de actividad en el aula, según Doyle (1986).

164

Cuadro IV.3.

Clasificación de segmentos de actividad según Stodolsky

…………………………

165

(1991).

Cuadro IV.4.

Características de los ocho tipos de episodios instruccionales

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

167

Cuadro IV.5.

de aprendizaje (Elshout – Mohr et al, 1999) Ocho episodios instruccionales de aprendizaje prototípicos

167

Cuadro IV.6.

(Elshout – Mohr et al, 1999). Clasificación de actividades de aula según Cañal (2000).

168

Cuadro IV.7.

Eventos instruccionales propuestos por Gagné (1987, p.248).

169

Cuadro IV.8.

Dimensiones utilizadas para clasificar las Actividades Típicas de Aula.

175

Cuadro IV.9.

Clasificación de Actividades Típicas de Aula. …………………………

176

Cuadro IV.10.

Taxonomía cognoscitiva según Bloom (1972).

…………………………

…………………………

…………………………

180

Cuadro IV.11.

Tipos de contenido en el currículo. (Pozo, 2010, p. 69).

186

Cuadro IV.12.

Variedades de aprendizaje declarativo (Pozo, 2010, p.73).

188

Tesis doctoral

Cuadro IV.13.

Propuesta de categorización de Actividades Típicas de Aula.

…………………………

198

Cuadro IV.14.

Propuesta de categorización de ATA: ACTIVACIÓN DE

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

202

Cuadro IV.15.

CONOCIMIENTOS PREVIOS. Propuesta de categorización de ATA: PRESENTACIÓN DE LOS

211

Cuadro IV.16.

OBJETIVOS DE LA SESIÓN. Propuesta de categorización de ATA: PRESENTACIÓN DE

217

Cuadro IV.17.

NUEVA INFORMACIÓN Propuesta de categorización de ATA: USO DEL

224

Cuadro IV.18.

CONOCIMIENTO. Propuesta de categorización de ATA: REVISIÓN DEL TRABAJO

227

DE LOS ALUMNOS. Cuadro IV.19. Propuesta de categorización de ATA: SÍNTESIS DE LOS

…………………………

235

 

CONTENIDOS.

Capítulo V

METODOLOGÍA

…………………………

Cuadro V.1.

Distribución de sujetos por perfil (Loo,2013)

263

Cuadro V.2.

Distribución de participantes en el estudio de acuerdo a su

…………………………

…………………………

267

Cuadro V.3.

perfil representacional. Tiempo de clases registrado por cada participante en el estudio (los nombres indicados no corresponden a la identidad real de los profesores observados).

269

Cuadro V.4.

Índice de kappa para las Actividades Típicas de Aula. …………………………

271

Cuadro V.5.

Indice de kappa para las Estructuras de Construcción de Significado.

…………………………

271

Capítulo VI

RESULTADOS

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

…………………………

Cuadro VI.1

Distancia entre las respuestas dadas al cuestionario de

640

Cuadro VI.2

dilemas y la práctica pedagógica en aula (datos de los 17 profesores maristas participantes en el estudio). Cuantificación de la distancia entre las respuestas dadas al

642

Cuadro VI.3

cuestionario de dilemas y la práctica pedagógica en aula de acuerdo a los perfiles originales y a los nuevos perfiles propuestos en el estudio. Porcentaje de estructuras de construcción de significado

644

Cuadro VI.4

directa, interdirecta, interpretativa y constructiva según perfil de los profesores. Estructura de actividad de la unidad temática según perfil de

648

Cuadro VI.5

los profesores. Proporción de Actividades Típicas de aula según perfil de los profesores.

649

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

ÍNDICE DE FIGURAS

Figura II.1

Relaciones entre los principales procesos y dimensiones del

…………………………

113

Figura II.2

cambio representacional de los principios subyacentes a las teorías implícitas (Pozo & Scheuer, 2006, p. 399). Conflictos producidos en el cambio conceptual (Rodríguez

…………………………

117

Figura III.1

Moneo, 1999, p.113, tomado de Hashweh, 1986). Esquema de análisis de la práctica educativa (Sánchez et. al,

…………………………

139

Figura III.2

2008 a, p.106). Unidades de análisis de la práctica docente utilizadas por Pozo y el Grupo de Adquisición del Conocimiento Musical de la UAM (Pozo, 2011).

…………………………

144

Figura IV.1

Unidades de análisis de la práctica docente utilizadas en la investigación.

…………………………

159

ÍNDICE DE GRÁFICOS

Gráfico VI.01

Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Fernando, perfil

……………………….

275

Gráfico VI.02

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Fernando, perfil

……………………….

276

Gráfico VI.03

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Fernando, perfil

……………………….

277

Gráfico VI.04

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Fernando, perfil

……………………….

279

Gráfico VI.05

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 05 (Fernando, perfil

……………………….

280

Gráfico VI.06

interdirecto) Distribución ATAs de la Unidad Temática – Fernando (perfil

……………………….

281

Gráfico VI.07

interdirecto) Secuencia de Actividades típicas de Aula Unidad temática

……………………….

282

Gráfico VI.08

(Fernando, perfil interdirecto) Estructuras de construcción de significados (Fernando, perfil

……………………….

284

Gráfico VI.09

interdirecto) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

……………………….

284

Gráfico VI.10

(Fernando, perfil interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Jorge, perfil

……………………….

290

Gráfico VI.11

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Jorge, perfil

……………………….

292

Gráfico VI.12

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Jorge, perfil

……………………….

296

Grafico VI.13

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Jorge, perfil

……………………….

300

Grafico VI.14

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 05 (Jorge, perfil

……………………….

301

Gráfico VI.15

interdirecto) Distribución ATAs de la Unidad Temática – Jorge (perfil

……………………….

302

Gráfico VI.16

interdirecto) Secuencia Actividades Típicas de Aula de la Unidad Temática

……………………….

304

Gráfico VI.17

– Jorge (perfil interdirecto) Estructuras de construcción de significado (Jorge, perfil interdirecto)

……………………….

305

Tesis doctoral

Gráfico VI.18

Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

……………………….

310

Gráfico VI.19

Sesiones 01 y 02 (Jorge, perfil interdirecto) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

……………………….

311

Gráfico VI.20

Sesión 03 (Jorge, perfil interdirecto) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

……………………….

311

Gráfico VI.21

Sesiones 04 y 05 (Jorge, perfil interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Sergio, perfil

……………………….

313

Gráfico VI.22

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Sergio, perfil

……………………….

317

Gráfico VI.23

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Sergio, perfil

……………………….

320

Gráfico VI.24

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Sergio, perfil interdirecto)

……………………….

323

Gráfico VI.25

Distribución de ATAs de la Unidad Temática – Sergio (perfil interdirecto)

……………………….

324

Gráfico VI.26. Secuencia de Actividades Típicas de Aula de la Unidad Temática – Sergio (perfil interdirecto)

……………………….

325

Gráfico VI.27

Estructuras de construcción de significado (Sergio, perfil

……………………….

326

Gráfico VI.28

interdirecto) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

……………………….

329

Gráfico VI.29

Sesión 01 (Sergio, perfil interdirecto) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

……………………….

329

Gráfico VI.30

Sesiones 02, 03 y 04 (Sergio, perfil interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Mario, perfil

……………………….

331

Gráfico VI.31

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Mario, perfil

……………………….

332

Gráfico IV.32

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Mario, perfil

……………………….

333

Gráfico VI.33

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Mario, perfil

……………………….

335

Gráfico VI.34

interdirecto) Distribución ATAs de la Unidad Temática – Mario (perfil

……………………….

336

Gráfico VI.35

interdirecto) Secuencia de ATAs de la Unidad Temática – Mario (perfil

……………………….

337

Gráfico VI.36

interdirecto) Estructuras de construcción de significado (Mario, perfil

……………………….

338

Gráfico VI.37

interdirecto) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

……………………….

339

Gráfico VI.38

Sesiones 01 a 04 (Mario, perfil interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 1 (Alberto, perfil

……………………….

346

Gráfico VI.39

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Alberto, perfil

……………………….

352

Gráfico VI.40

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Alberto, perfil

……………………….

356

Gráfico VI.41

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 4 (Alberto, perfil

……………………….

359

Gráfico VI.42

interdirecto) Distribución ATAs de la Unidad Temática – Alberto (perfil

……………………….

360

Gráfico VI.43

interdirecto) Secuencia Actividades típicas de Aula Unidad temática

……………………….

362

Gráfico VI.44

(Alberto, perfil interdirecto) Estructuras de construcción de significados (Alberto, perfil interdirecto)

…………………………

363

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Gráfico VI.45

Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

366

Gráfico VI.46

Sesiones 01 y 02 (Alberto, perfil interdirecto) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

367

Gráfico VI.47

Sesiones 03 y 04 (Alberto, perfil interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Claudia, perfil

…………………………

372

Gráfico VI.48

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Claudia, perfil

…………………………

374

Gráfico VI.49

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Claudia, perfil

…………………………

379

Gráfico VI.50

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 4 (Claudia, perfil

…………………………

380

Gráfico VI.51

interdirecto) Actividades típicas de Aula – Sesión 05 (Claudia, perfil interdirecto)

…………………………

381

Gráfico VI.52

Actividades típicas de Aula – Sesión 06 (Carmen, perfil interdirecto)

…………………………

382

Gráfico VI.53 Distribución ATAs – Unidad Temática (Claudia, perfil interdirecto)

…………………………

383

Gráfico VI.54

Secuencia de Actividades típicas de Aula Unidad temática (Claudia, perfil interdirecto)

…………………………

385

Gráfico VI.55

Estructuras de construcción de significados (Claudia, perfil

…………………………

386

Gráfico VI.56

interdirecto) ATAs - Estructuras de construcción de significados – Sesión

…………………………

392

01

(Claudia, perfil interdirecto)

Gráfico VI.57

ATAs - Estructuras de construcción de significados – Sesión

…………………………

392

02

(Claudia, perfil interdirecto)

Gráfico VI.58

ATAs - Estructuras de construcción de significados – Sesión

…………………………

393

03

(Claudia, perfil interdirecto)

Gráfico VI.59

ATAs - Estructuras de construcción de significados – Sesión

…………………………

393

04

(Claudia, perfil interdirecto)

Gráfico VI.60

ATAs - Estructuras de construcción de significados – Sesión

…………………………

394

05

(Claudia, perfil interdirecto)

Gráfico VI.61

ATAs - Estructuras de construcción de significados – Sesión

…………………………

394

06

(Claudia, perfil interdirecto)

Gráfico VI.62

Estructuras de construcción de significado: comparación

…………………………

396

Gráfico VI.63

entre profesores del perfil interdirecto. Principales Actividades Típicas de Aula: comparación entre

…………………………

398

Gráfico VI.64

profesores del perfil interdirecto. Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Esteban, perfil

…………………………

405

Gráfico VI.65

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Enrique, perfil

…………………………

406

Gráfico VI.66

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Esteban, perfil

…………………………

407

Gráfico VI.67

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Esteban, perfil

…………………………

412

Gráfico VI.68

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 05 (Esteban, perfil

…………………………

414

Gráfico VI.69

interconstructivo). Distribución de ATAs de la Unidad Temática – Esteban (perfil

…………………………

415

Gráfico VI.70

interconstructivo) Secuencia de ATAs de la Unidad Temática – Esteban (perfil

…………………………

416

Gráfico VI.71

interconstructivo). Estructuras de construcción de significados (Esteban, perfil interconstructivo).

…………………………

417

Tesis doctoral

Gráfico VI.72

Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

427

Gráfico VI.73

Unidad Temática (Esteban, perfil interconstructivo) Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Margarita, perfil

…………………………

436

Gráfico VI.74

interconstructivo) Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Margarita, perfil

…………………………

443

Gráfico VI.75

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Margarita, perfil

…………………………

444

Gráfico VI.76

interconstructivo). Distribución ATAs de la Unidad Temática – Margarita (perfil

…………………………

446

Gráfico VI.77

interconstructivo). Secuencia de ATAs de la Unidad Temática – Margarita (perfil

…………………………

447

Gráfico VI.78

interconstructivo). Estructuras de construcción de significados (Margarita, perfil

…………………………

450

Gráfico VI.79

interconstructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

451

Gráfico VI.80

Sesión 01 (Margarita, perfil interconstructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

451

Gráfico VI.81

Sesión 02 (Margarita, perfil interconstructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

456

Gráfico VI.82

Sesión 03 (Margarita, perfil interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Irene, perfil

…………………………

459

Gráfico VI.83

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Irene, perfil interconstructivo).

…………………………

464

Gráfico VI.84

Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Irene, perfil interconstructivo).

…………………………

465

Gráfico VI.85. Distribución de ATAs de la Unidad Temática – Irene (perfil interconstructivo).

…………………………

466

Gráfico VI.86

Secuencia de ATAs de la Unidad Temática – Irene (perfil

…………………………

467

Gráfico VI.87

interconstructivo). Estructuras de construcción de significados (Irene, perfil

…………………………

470

Gráfico VI.88

interconstructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

471

Gráfico VI.89

Sesión 01 (Irene, perfil interconstructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

473

Gráfico VI.90

Sesiones 0y y 03 (Irene, perfil interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Marcela, perfil

…………………………

475

Gráfico VI.91

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Marcela, perfil

…………………………

477

Gráfico VI.92

interconstructivo) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Marcela, perfil

…………………………

478

Gráfico VI.93

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Marcela, perfil

…………………………

479

Gráfico VI.94

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 05 (Marcela, perfil

…………………………

480

Gráfico VI.95

interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 06 (Marcela, perfil

…………………………

481

interconstructivo). Gráfico VI. 96 Distribución de ATAs de la Unidad Temática – Irene (perfil interconstructivo).

…………………………

482

Gráfico VI.97

Secuencia de ATAs de la Unidad Temática – Marcela (perfil

…………………………

485

Gráfico VI.98

interconstructivo). Estructuras de construcción de significados (Marcela, perfil interconstructivo).

…………………………

486

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Gráfico VI.99 Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

492

Unidad Temática (Marcela, perfil interconstructivo). Gráfico VI.100 Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Claudio, perfil

…………………………

497

interconstructivo). Gráfico VI.101 Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Claudio, perfil

…………………………

500

interconstructivo). Gráfico VI.102 Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Claudio, perfil interconstructivo).

…………………………

501

Gráfico VI.103

Distribución ATAs de la Unidad Temática – Claudio (perfil interconstructivo)

…………………………

502

Gráfico VI.104

Secuencia de ATAs de la Unidad Temática – Claudio (perfil interconstructivo).

…………………………

503

Gráfico VI.105 Estructuras de Construcción de Significado de la Unidad Temática – Claudio (perfil interconstructivo).

…………………………

509

Gráfico VI.106

Relación ATAs – Estructuras de construcción de significados –

…………………………

510

Gráfico VI.107

Sesión 01 (Claudio, perfil interconstructivo). Relación ATAs – Estructuras de construcción de significados –

…………………………

510

Gráfico VI.108

Sesión 02 (Claudio, perfil interconstructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados –

…………………………

518

Gráfico VI.109

Sesión 03 (Claudio, perfil interconstructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Ana, perfil

…………………………

523

Gráfico VI.110

constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Ana, perfil

…………………………

524

Gráfico VI.111

constructivo) Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Ana, perfil

…………………………

525

Gráfico VI.112

constructivo) Distribución de las ATAs de la Unidad Temática – Ana (perfil

…………………………

526

Gráfico VI.113

constructivo). Secuencia de las Actividades típicas de Aula Unidad temática

…………………………

527

(Ana, perfil constructivo). Gráfico VI.114 Estructuras de construcción de significados (Ana, perfil

…………………………

528

Gráfico VI.115

constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados. (Ana, perfil constructivo)

…………………………

529

Gráfico VI.116 Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Enrique, perfil

…………………………

539

constructivo). Gráfico VI.117 Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Enrique, perfil constructivo).

…………………………

540

Gráfico VI.118

Distribución ATAs de la Unidad Temática – Enrique (perfil

…………………………

541

Gráfico VI.119

constructivo). Secuencia de las ATAs de la Unidad temática (Enrique, perfil

…………………………

542

Gráfico VI.120

constructivo). Estructuras de construcción de significados (Enrique, perfil

…………………………

546

Gráfico VI.121

constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados.

…………………………

554

(Enrique, perfil constructivo). Gráfico VI.122 Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Javier, perfil constructivo).

…………………………

557

Gráfico VI.123

Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Javier perfil

…………………………

558

Gráfico VI.124

constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Javier perfil

…………………………

562

Gráfico VI.125

constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Javier perfil constructivo).

…………………………

563

Tesis doctoral

Gráfico VI.126

Actividades típicas de Aula – Sesión 05 (Javier perfil

…………………………

564

Gráfico VI.127

constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 06 (Javier perfil

…………………………

565

Gráfico VI.128

constructivo). Distribución de ATAs en la Unidad Temática – Javier (perfil

…………………………

566

Gráfico VI.129

constructivo). Secuencia de las Actividades típicas de Aula Unidad temática (Javier, perfil constructivo).

…………………………

567

Gráfico VI.130

Secuencia de las Actividades típicas de Aula Unidad temática (Javier, perfil constructivo).

…………………………

568

Gráfico VI.131 Estructuras de construcción de significados (Javier, perfil constructivo).

…………………………

569

Gráfico VI.132

Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

570

Gráfico VI.133

Sesión 01 (Javier, perfil constructivo) Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

570

Gráfico VI.134

Sesiones 02 y 03 (Javier, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

571

Gráfico VI.135

Sesión 04 (Javier, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

571

Gráfico VI.136

Sesión 05 (Javier, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

578

Gráfico VI.137

Sesión 06 (Javier, perfil constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Luis, perfil

…………………………

583

Gráfico VI.138

constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Luis, perfil

…………………………

586

Gráfico VI.139

constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Luis, perfil

…………………………

587

Gráfico VI.140

constructivo). Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Luis, perfil

…………………………

589

constructivo). Gráfico VI.141 Distribución ATAs de la Unidad Temática – Luis (perfil

…………………………

589

constructivo). Gráfico VI.142 Secuencia de ATAs de la Unidad Temática – Luis (perfil constructivo).

…………………………

595

Gráfico VI.143 Estructuras de construcción de significados (Luis, perfil constructivo).

…………………………

596

Gráfico VI.144

Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

597

Gráfico VI.145

Sesión 01 (Luis, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

597

Gráfico VI.146

Sesión 02 (Luis, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

597

Gráfico VI.147

Sesión 03 (Luis, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

598

Sesión 04 y 05 (Luis, perfil constructivo). Gráfico VI.148 Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Carmen, perfil

…………………………

601

constructivo). Gráfico VI.149 Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Carmen, perfil

…………………………

605

constructivo). Gráfico VI.150 Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Carmen, perfil

…………………………

606

constructivo). Gráfico VI.151 Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Carmen, perfil

…………………………

607

constructivo). Gráfico VI.152 Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Carmen, perfil constructivo).

…………………………

608

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Gráfico VI.153

Distribución de ATAs de la Unidad Temática (Carmen, perfil

…………………………

609

Gráfico VI.154

constructivo). Secuencia de ATAs de la Unidad Temática (Carmen, perfil

…………………………

610

Gráfico VI.155

constructivo). Estructuras de construcción de significados (Carmen, perfil

…………………………

611

Gráfico VI.156

constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

612

Unidad Temática (Carmen, perfil constructivo). Gráfico VI.157 Actividades típicas de Aula – Sesión 01 (Jaime, perfil

…………………………

617

constructivo). Gráfico VI.158 Actividades típicas de Aula – Sesión 02 (Jaime, perfil

…………………………

622

constructivo). Gráfico VI.159 Actividades típicas de Aula – Sesión 03 (Jaime, perfil

…………………………

626

constructivo). Gráfico VI.160 Actividades típicas de Aula – Sesión 04 (Jaime, perfil

…………………………

630

constructivo). Gráfico VI.161 Distribución ATAs de la Unidad Temática – Jaime (perfil

…………………………

631

constructivo). Gráfico VI.162 Secuencia de ATAs de la Unidad Temática (Jaime, perfil constructivo).

…………………………

632

Gráfico VI.163 Estructuras de Construcción de Significado de la Unidad Temática (Jaime, perfil constructivo).

…………………………

633

Gráfico VI.164

Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

637

Gráfico VI.165

Sesiones 01 y 02 (Jaime, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados

…………………………

637

Gráfico VI.166

Sesión 03 (Jaime, perfil constructivo). Relación ATAs - Estructuras de construcción de significados Sesión 04 (Jaime, perfil constructivo).

…………………………

638

Tesis doctoral

INTRODUCCIÓN

Los últimos veinte años han supuesto para América Latina un período de esfuerzo sostenido por mejorar la calidad y equidad de los sistemas escolares de cada país, a través de procesos de reforma educativa que han intentado introducir cambios no sólo en el ámbito administrativo, sino especialmente en la dinámica instruccional que tiene lugar al interior del aula (Gajardo, 1999; Kaufman y Nelson, 2005). En Chile, particularmente, este empeño de reforma ha supuesto un aumento sostenido – aunque siempre insuficiente- del gasto fiscal en educación, transformaciones en la estructura administrativa tendientes a una mayor descentralización, el fortalecimiento de la profesión docente, cuantiosas inversiones en infraestructura y profundos cambios curriculares (Cox, 1997; 2001). ¿Desde dónde han soplado los “vientos de cambio”? Tres grandes factores, a nuestro juicio, se han conjugado al inicio de este nuevo siglo, exigiendo a la escuela tradicional una transformación que podría llegar a ser radical; la preponderancia que se dé a cada uno de ellos en la interpretación de este fenómeno dependerá – sin duda- de las concepciones implícitas/explícitas de cada lector. Analicémoslos brevemente. En primer lugar, encontramos factores de tipo político- económicos: la normalización de la vida democrática, la creciente brecha con los países desarrollados y las demandas surgidas desde una economía globalizada fueron terreno fecundo para que, en la década de los noventa, se comenzara a hablar de la necesidad de aumentar el “capital humano” de las naciones latinoamericanas por medio de la educación formal (Kaufman y Nelson, 2005). En este nuevo contexto, la escuela estandarizada clásica parecía no estar a la altura de los requerimientos de la denominada “economía del conocimiento” (Sawyer, 2008) que demandaría de los aprendices el manejo de habilidades que hasta el momento la escuela no proporcionaba. (OECD, 2000, 2004).

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Por otro lado, los acelerados cambios sociales experimentados a partir de

mediados del siglo XX (Bruner, J.J., 2000a, 2000b), configurarían lo que hoy conocemos como sociedad del conocimiento y la información; este cambio de escenario cultural supondría no sólo modificaciones en el contenido de lo que se aprende sino también –

y especialmente- en cómo aprende el ser humano. Como han señalado diversos

autores, los cambios en las tecnologías de la información han permitido a nuestra especie liberar recursos cognitivos para desarrollar tareas antes impensadas (Pozo, 2008; Olson, 1998); la revolución digital del presente siglo – con todo lo que ello implica- estaría provocando un nuevo salto cualitativo del cual todavía no llegamos a ser del todo conscientes. (Monereo y Pozo, 2008; Chartier y Hebrard, 2000) En este escenario, la nueva cultura reclamaría que los espacios de educación formal no se dediquen tanto a la entrega de información (al alcance de la mano en

todos los formatos) sino que ayuden a los estudiantes a convertir esta información que se tiene en verdadero conocimiento, entendiendo su gestión no como un proceso de transmisión directa de un saber establecido y único, sino como un diálogo en medio de

la incertidumbre y la multiplicidad de perspectivas. (Pozo, 2006).

Finalmente, el conocimiento acumulado en psicología en los últimos decenios nos ha permitido comprender de mejor forma cómo aprende el ser humano (Pozo, 2008; Sawyer, 2006, Bransford, Brown y Cocking, 2000, Spitzer, 2002) instalando de manera más o menos amplia una concepción constructivista del aprendizaje y, evidentemente, de la enseñanza escolar. Como en todo orden de cosas, es preciso reconocer que bajo este rótulo se abarcan postulados con orientaciones teóricas bastante diversas (Pozo, 1989; Cuevas, 2006; Coll, 2001a), que comparten la idea esencial de un aprendiz constructor de conocimiento y no sólo reproductor de la realidad. Ahora bien, pese a todos los esfuerzos invertidos, los resultados parecen no ser muy alentadores en gran parte de los países del continente (UNESCO, 2008; UNESCO/LLECE, 2008); las reformas de corte constructivista no han logrado permear las prácticas pedagógicas, manteniéndose fuertes en la literatura pero lejanas de las salas de clases (Harris y Alexander, 1998; Beas et al, 2005). Los resultados de

Tesis doctoral

aprendizaje de los estudiantes – al menos en Chile- si bien han marcado diferencias a nivel latinoamericano (UNESCO/LLECE, 2008), se encuentran todavía muy lejos de los estándares de calidad de los países desarrollados (OECD, 2010), centrándose casi exclusivamente en aspectos rutinarios y reproductivos (Mineduc, 2007). ¿Cómo explicar este aparente fracaso? Se han construido muchos intentos de respuesta para dar razón de esta situación desde las diversas ópticas que mencionábamos anteriormente; para algunos, se trata sobre todo de un problema económico que podrá ser solucionando inyectando nuevos recursos al sistema educativo; para otros, el nudo de resolución del conflicto se encuentra en los docentes y su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos, lo que podría ser subsanado a través de procesos de formación y perfeccionamiento profesional permanente. Como sea, pareciese existir cierto consenso en aceptar que para los profesores ha sido difícil transformar en acciones didácticas concretas el discurso teórico constructivista; como señalan Scheuer, de la Cruz y Pozo (2010, p.4) “aun siendo una institución social tan joven, la escuela se nos presenta como una institución añeja, cargada de historia, de hábitos, de unas inercias muy difíciles de remover, que tal vez se remonten a ese largo pasado educativo que tiene tras de sí. Lo cierto es que, cuando se trata de remover o de renovar la institución escolar en cualquiera de sus aspectos o dimensiones –su organización, los contenidos curriculares, la formación docente, las relaciones entre maestros y alumnos o entre maestros y padres, las formas de enseñar y aprender, los sistemas de evaluación- nos enfrentamos siempre a poderosas inercias, a frenos más o menos institucionalizados que limitan, si no impiden, directamente esos cambios.” Asumiendo que los diferentes marcos explicativos aportan una perspectiva de análisis que nos permite comprender mejor la situación descrita, creemos que el conocimiento psicológico entrega un elemento clave en la interpretación del problema y en las futuras líneas de intervención. ¿A qué nos referimos? En décadas recientes se ha abierto una importante línea de investigación preocupada de indagar en las concepciones implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza que subyacen a la acción pedagógica y en los procesos de cambio conceptual o redescripción representacional

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

que hacen posible su transformación (Pozo et al, 2006). En términos generales, y aunque la interpretación elaborada acerca de su origen, construcción o modificación variará de acuerdo al enfoque teórico asumido, postula que los seres humanos necesitamos construir esquemas o representaciones de la realidad para darle sentido y, especialmente, poder comprenderla y controlarla, la mayoría de las cuales se mantiene a nivel implícito (Pozo, 2003). Los profesores, en consecuencia, se acercarían con una serie de “creencias” al aula que serían intuitivamente resistentes al conocimiento científico de corte constructivista que se intenta instalar en las escuelas (Claxton, 2001) Si bien no se trataría de la única variable explicativa del aparente fracaso de las reformas, constituiría un factor que restringiría los niveles más molares de análisis (Pozo, 2008); en otras palabras, aun cuando siguen siendo necesarias mayores asignaciones presupuestarias o cambios en el sistema administrativo o en la formación inicial docente, todos los intentos de reforma terminarán encontrándose con un profesor que tiene una determinada representación de lo que implica aprender y enseñar en la escuela y a partir de la cual filtra –casi sin darse cuenta- todas las propuestas de mejora que se le presenten. Conocer, comprender y modificar estas concepciones no es lo único, pero sin duda constituye una estación importante en este trayecto hacia una educación que responda a las necesidades del siglo XXI. Como veremos más adelante, este tema ha entrado a la palestra en muchos contextos académicos e incluso político- administrativos (Grañeras y Parras, 2008) en países “desarrollados”. Sin embargo, a nivel latinoamericano, y particularmente en Chile, todavía se encuentra ausente en la reflexión sobre la calidad de la educación (Ávalos, 2002), en las propuestas de acción que se proponen para mejorar el sistema (UNESCO/LLECE, 2010) y en las líneas de investigación que se desarrollan en el ámbito educativo (Cide, 2007). Nuestro trabajo, en consecuencia, pretende ser un aporte en este sentido, no sólo incrementando el conocimiento científico disponible en el país sino abriendo posibles rutas para iniciar la larga travesía que nos aguarda para conseguir educación de calidad para todos los niños y jóvenes de Chile.

Tesis doctoral

A grandes rasgos, podemos decir que en estos últimos años hemos intentado

conocer y comprender de qué manera conciben los profesores que forman parte de la red de colegios maristas de Chile el aprendizaje y la enseñanza; para ello, hemos

iniciado este largo camino realizando un estudio de carácter cuantitativo a través del cual ha sido posible acceder a 470 docentes que, a través del análisis de una serie de situaciones dilemáticas, han revelado de alguna forma sus teorías implícitas sobre el proceso pedagógico que tiene lugar en el centro educativo formal (Loo, 2013). Los datos más relevantes de esta investigación han sido comentados en el Capítulo V.

A partir de estos datos hemos asumido el desafío de analizar las relaciones

entre cognición y acción en la práctica educativa (Pozo et al., 2010), acometiendo la desafiante tarea de entrar al aula de 17 profesores de Historia, Lenguaje y Religión para tratar de visualizar cómo dichas concepciones se plasman en acciones didácticas específicas (o no lo hacen); será éste el núcleo central de nuestro esfuerzo, de un carácter mucho más cualitativo que el anterior. Desde un marco teórico que integra las teorías implícitas por un lado (capítulos I y II) y el análisis de las prácticas docentes (capítulo III), por otro, hemos construido un esquema de análisis e interpretación de la sala de clases (capítulo IV) que pretende proporcionarnos una vía de acceso a las teorías implícitas que los profesores mantienen acerca de la enseñanza y el aprendizaje escolar, diferente a las que se han empleado hasta ahora. Los resultados obtenidos (capítulo VI), pese a lo limitado de la muestra seleccionada, nos proporcionarían luces interesantes para profundizar nuestra comprensión del fenómeno en estudio y despertar posibles líneas de investigación y de intervención futuras (capítulo VII). Esperamos, sinceramente, haber podido plasmar en estas páginas la riqueza de un largo camino iniciado el año 2009 y que hoy toma un descanso para reiniciarse con mayor fuerza en la labor profesional que da sentido a nuestro empeño.

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Capítulo I

TEORÍAS IMPLÍCITAS ACERCA DEL APRENDIZAJE Y LA ENSEÑANZA

Uno de los principios teóricos de la concepción constructivista del aprendizaje escolar (Coll, 2001b) que cuenta con mayor respaldo empírico en la actualidad, es aquel que establece la importancia de los conocimientos previos con que los aprendices enfrentan el proceso de educación formal. Según se ha podido comprobar en numerosos estudios (Gómez Crespo, Pozo y Gutiérrez, 2007; Gutiérrez, Gómez Crespo y Pozo, 2002; Pozo y Gómez Crespo, 1997, 1998; Scheuer et al., 2010; Vosniadou, 2002, 2008), los alumnos llegan al aula con una serie de conocimientos acerca de cómo funciona el mundo; si éstos no son tomados en cuenta es muy probable que no logren comprender realmente la nueva información o los nuevos conceptos y principios que se les enseñan, o que los memoricen para una prueba y luego vuelvan a sus conocimientos intuitivos al salir del aula (Brandsford et al., 2000). Tal es la importancia que se les atribuye, que David Ausubel llega a situar el éxito de todo proceso instruccional en averiguar lo que el estudiante ya sabe y actuar en coherencia con ello (Ausubel, 2002). Ahora bien, ¿cómo se justifica la necesidad de considerar estos conocimientos previos como elemento fundamental del proceso instruccional? Según Miras (2004) si entendemos que el aprendizaje de un nuevo contenido es, en último término, el producto de una actividad mental constructiva que lleva a cabo el sujeto, en la cual incorpora a su estructura cognitiva los significados y representaciones relativas a la nueva información, no es posible pensar que dicha actividad mental pueda llevarse a cabo en el vacío, partiendo de la nada.

Tesis doctoral

Como señala Rodríguez Moneo (1999, p.17), este proceso constructivo posee un carácter recursivo en el que “los sujetos construyen activamente sus estructuras cognitivas a medida que las van enriqueciendo y adecuando en función de la realidad que interpretan y, también, que construyen activamente el entorno en la medida en que lo conciben a través del “filtro” de sus estructuras de conocimiento”. No obstante, y pese al amplio consenso que existe respecto a la importancia del conocimiento previo en la adquisición y elaboración de nueva información, es preciso reconocer que aún no existe la misma claridad acerca de su naturaleza y la forma en que se organizan en la mente del aprendiz; a lo largo del tiempo han recibido diferentes denominaciones las que –a su vez- dan cuenta de una determinada concepción o enfatizan una dimensión específica por sobre las otras (cuadro I.1) Lo que acabamos de decir se aplica también, y sin lugar a dudas, a los profesores cuando asumimos el rol de aprendices en las numerosas instancias diseñadas específicamente para nuestra formación y actualización profesional; cada uno de nosotros se enfrenta a la situación de aprendizaje con un cúmulo de experiencias previas desde las cuales interpretamos el nuevo conocimiento; acceder a ellas, comprenderlas y transformarlas desde el conocimiento científico será un enorme reto si pretendemos –como hemos dicho en la introducción- alcanzar la renovación del sistema escolar desde una perspectiva constructivista de la enseñanza y el aprendizaje.

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Cuadro I.1: Algunas de las diferentes denominaciones de las concepciones de los sujetos y el énfasis en unos u otros rasgos característicos (Rodríguez Moneo, 1999, p.23)

Característica

Denominación

Fuente

El contexto de formación

Concepciones caseras.

Rowe (1983)

Conocimiento informal

Prawat (1989)

 

Creencias ingenuas

Caramazza y otros (1981)

Teorías intuitivas

Mc. Closkey y Kargon (1988)

La diferencia con las concepciones científicas

Ciencia de los niños

Gilbert y otros (1982)

Marcos o concepciones alternativas

Driver y Easley (1978) Hewson (1985) Viento (1979) White y Tisher (1986)

El carácter erróneo en relación con las concepciones científicas.

Concepciones erróneas

Helm (1980)

Novak (1983)

La existencia previa a la enseñanza formal

Preconcepciones o conocimiento previo

Ausubel y Novak (1978) Novak (1977)

Específicamente, las concepciones docentes sobre el aprendizaje y la enseñanza escolar han sido abordadas en el último tiempo desde diferentes enfoques, cada uno de ellos uno con preguntas y metodologías diversas (Pérez Echeverría, Mateos, Scheuer y Martín, 2006); entre estos podemos reconocer las investigaciones sobre metacognición (Schraw y Dennison, 1994; Schraw y Moshman, 1995), la teoría de la mente (Perner, 1994; Strauss, Ziv y Stein, 2002), los estudios sobre creencias epistemológicas (Hofer, 2001; Schommer, 2004), el enfoque fenomenográfico (Berry y Sahlberg, 1996; Tynjälä, 1997), el enfoque de las teorías implícitas (Strauss y Shilony, 2002; Rodrigo, Rodríguez y Marrero, 1993) y los estudios sobre perfil docente y análisis de la práctica (Schön, 1992, 1998). En el cuadro I.2 ofrecemos una visión general de

Tesis doctoral

cada uno de ellos, elaborado a partir de Pérez Echeverría et al. (2006), y de los trabajos de Bautista (2009) y Scheuer et al. (2010). Nuestra investigación se sitúa al alero del enfoque de las teorías implícitas sobre la enseñanza y el aprendizaje, perspectiva de análisis que nos permite integrar o redescribir los énfasis de los otros enfoques, como intentaremos mostrar en las páginas venideras. Asimismo, nos proporciona una marco teórico más amplio, no sólo en cuanto al funcionamiento y modificación de los procesos de aprendizaje implícitos y las representaciones derivadas de ellos, sino también acerca de su origen y desarrollo filogenético, ontogénico y cultural. Por otro lado, consideramos que esta perspectiva supera de mejor forma algunas limitaciones metodológicas detectadas en los demás focos de atención, especialmente en lo que dice relación con la tendencia a suponer niveles mayores de conciencia acerca de los propios sistemas de pensamiento que los demostrados por los estudios contemporáneos. Nuestra reflexión se iniciará con una mirada panorámica a lo que entendemos por representaciones implícitas, su naturaleza y funcionamiento, que luego se concretará en el concepto de teoría implícita y su aplicación en el ámbito pedagógico. Finalizará esta sección analizando las evidencias empíricas que a lo largo de los últimos años se han acumulado en este ámbito de conocimiento.

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

 

Metacognición

Teoría de la mente

Creencias epistemológicas

Fenomenografía

Teorías implícitas

Perfil del docente y análisis de la práctica

Se pregunta

El conocimiento consciente y el control de los procesos cognitivos

El origen y la formación de la concepción implícita de la mente y su funcionamiento

 

La manera personal en que se viven o interpretan explícitamente las experiencias de aprendizaje y enseñanza

Las concepciones implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza como estructuras representacionales consistentes y coherentes

El análisis de la planificación y acción de enseñar, del pensamiento del profesor y de sus reflexiones sobre la propia práctica

por

Las creencias sobre qué es el conocimiento y el conocer

Forma que

Conjunto de ideas discretas, explícitas en el caso del metaconocimiento y más implícitas en el caso del control de los procesos

Una teoría implícita general que “mentalizaría” todos nuestros intercambios con nosotros mismos y con los demás

Para algunos autores, teorías generales; para otros, ideas discretas. No habría acuerdo sobre si son implícitas o explícitas

Una conciencia general de la experiencia de aprender y de enseñar

Principios generales implícitos que se manifiestan con diversos grados de coherencia y consistencia según los contextos y situaciones.

Para los autores del pensamiento del profesor, serían un proceso de toma de decisiones estratégicas (explícitas). Para el enfoque del profesional reflexivo, existen distintos niveles de explicitación

adopta

Participantes

Alumnos (niños y adolescentes), adultos

Niños pequeños

Alumnos de diferentes edades y profesores

Alumnos de diferentes edades y profesores

Alumnos de diferentes edades y profesores

Profesores

Posición con respecto al contexto y al contenido

Salvo algunas excepciones, la metacognición se ha concebido como un conocimiento general, independiente del contenido del aprendizaje

Serían independientes de estos aspectos. La teoría de la mente estaría presente en todos los contextos

Los que estudian las creencias sobre determinados contenidos asumen que dependen de estos contenidos y del contexto; los que estudian las creencias sobre el conocimiento general asumen que son independientes

No hay una posición explícita sobre este aspecto

Teorías implícitas generales que se manifiestan con diversos grados de coherencia y consistencia según los contextos y situaciones

El contexto desempeña un papel fundamental.

Tipos de

Asumiría cambios evolutivos, pero también habría cambios relacionados con la adquisición de conocimiento y con el nivel de la instrucción

Asumiría que los cambios son fundamentalmente evolutivos

La impresión es que el cambio se debe fundamentalmente a factores educativos

La impresión es que el cambio se debe fundamentalmente a factores educativos

La impresión es que el cambio se debe a la experiencia acompañada de reflexión y los cambios más importantes se deberían a una acción educativa dirigida a ese fin

Cambios en la práctica debidos a la reflexión en la acción y cambios en el pensamiento y en la práctica como consecuencia de la reflexión sobre la acción

cambio

Métodos más

Entrevistas, autoinformes y cuestionarios para evaluar el metaconocimiento En la investigación sobre el control, tareas específicas de aprendizaje

Tareas de solución de problemas y análisis de la utilización y clasificación del lenguaje.

Cuestionarios tipo likert o de otros tipos

Entrevistas abiertas

Entrevistas estructuradas, cuestionarios tipo likert, de elección de alternativas, tareas de solución de problemas

Entrevistas, cuestionarios, tareas de categorización, observación, diarios, autobiografías y análisis del discurso.

empleados

Tesis doctoral

I.1

QUÉ ENTENDEMOS POR “REPRESENTACIONES IMPLÍCITAS”

De acuerdo a Pozo (2001), los seres humanos en cuanto sistemas cognitivos necesitamos representarnos el mundo para predecir y controlar el entorno, respondiendo de manera eficiente a las presiones internas y externas que la vida cotidiana nos plantea y nos ha planteado desde los albores de la humanidad; a lo largo de nuestra historia evolutiva habríamos desarrollado los mecanismos para representar los eventos aleatorios o desordenados como si fueran más predecibles y controlables de lo que realmente son, con el objeto de hacer frente a la enorme variedad de estímulos que demandan la atención de nuestra limitada capacidad de procesamiento de información (Pozo, 2008). La mente humana generaría, en consecuencia, una serie de principios o restricciones en nuestro procesamiento cognitivo que nos permitirían no sucumbir ante esta avalancha informativa, la mayoría de los cuales se mantendría en la esfera de lo implícito precisamente por este mismo motivo. Según este autor “para lograr no inventarse de nuevo cada día a sí mismos, los sistemas cognitivos deben optimizar la estructura correlacional del mundo, extraer de él la información necesaria e imponerle al mismo tiempo procesos y representaciones que reduzcan la incertidumbre, el valor informativo, haciendo que el mundo representacional sea cada vez más ordenado (…)” (Pozo, 2001, p.33) Nuestra mente, en consecuencia, no sería un simple reflejo del ambiente sino que cumpliría su función adaptativa creando auténticos “mapas mentales” del mundo (mapas cerebrales, en terminología de Damasio, 2010), evitando que éste sea diferente cada día y reduciendo la necesidad de aprender por medio de una organización del entorno que hace más predecible el futuro. En palabras de Rubia (2007), “aparte de ser un “aparato razonador”, el cerebro también es una máquina de confabulaciones y fantasías, generadora de música, arte, mitos, religión e irrealidad (…) es capaz de suplir informaciones que le faltan recurriendo a la fantasía, la confabulación y la mixtificación con tal de asegurar esa supervivencia” (p. 17)

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Desde esta perspectiva, los seres humanos podríamos llegar a ser considerados “verdaderos representómanos, auténticos maníacos de las representación, sistemas cognitivos dedicados de modo compulsivo y automático a elaborar mapas o modelos mentales del mundo” para conseguir dotarlo de un cierto orden que nos permita sobrevivir en él (Pozo, 2003, p.77). Esta dinámica, sin duda nos exige consumir grandes cantidades de información, con el fin de detectar aquellos cambios ambientales que se desvían de nuestras representaciones o mapas, lo cual implicaría un enorme gasto energético; como consecuencia de lo anterior, el sistema deberá estar diseñado para procesar estos datos de manera muy selectiva a fin de optimizar la relación entre consumo energético y beneficio informativo, lo que conducirá a que gran parte de nuestras representaciones se produzcan de manera automática e inconsciente y se transformen en representaciones implícitas, difíciles de verbalizar y de hacer conscientes para el sujeto. Por otro lado, y dado que las actualizaciones de la memoria que permiten conservar las representaciones fundamentales sobre el medio ambiente no pueden transmitirse al código genético (cuyos cambios siguen regidos por principios aleatorios) los seres humanos han debido organizarse en grupos sociales que han estructurado sistemas culturales que hacen posible mantener las nuevas representaciones en forma de una memoria cultural (Pozo, 2001). Rodrigo, Rodríguez y Marrero (1993, p.51 - 52) nos explican muy bien la relación entre las dos dimensiones que hemos venido señalando hasta el momento:

“Las teorías implícitas tienen su soporte representacional en el individuo (…). Sin embargo, el individuo no construye su representación en solitario ni sobre la base de experiencias idiosincrásicas, sino que el hecho de que forma parte de grupos y clases sociales introduce elementos supraindividuales en el estudio de sus representaciones. Concretamente, la construcción de representaciones está fuertemente orientada por las actividades (prácticas culturales) que el individuo realiza en su grupo y suele tener lugar en un contexto de relación y de comunicación interpersonal (formatos de interacción) que trasciende la dinámica interna de la construcción personal. Las actividades que se llevan a cabo en estos contextos suelen estar socioculturalmente definidas (…). Además, las actividades se practican continuamente dado el carácter recurrente de las situaciones, propiciado por las normas sociales. En cuanto a los formatos, éstos se definen como pautas de interacción convencionales y repetitivas en las que

Tesis doctoral

los interlocutores se intercambian roles, se atribuyen intenciones e interpretan sus palabras y conductas. Las teorías implícitas se consideran, pues, representaciones individuales basadas en experiencias sociales y culturales. Por experiencias nos referimos a episodios personales de contacto con una pauta sociocultural, definida por una práctica y un formato de interacción social. Las experiencias pueden tener una naturaleza diversa:

· Experiencias directas de conocimiento del objeto o compartidas con otros en situaciones de la vida diaria.

· Experiencias vicarias obtenidas por medio de la observación de otros.

· Experiencias simbólicas canalizadas lingüísticamente, por ejemplo, por medio de lecturas, conversaciones, asistencia a charlas, etc.

El conjunto de experiencias de un individuo está regulado por su pertenencia a clases, lo que conlleva la exposición a ciertos sucesos, la adquisición de ciertas destrezas y la realización de ciertas prácticas culturales. La inclusión del concepto clase es necesaria porque las personas derivan su conocimiento del contacto directo con el sistema social en su conjunto. No existe una visión única y compartida por todos sobre la realidad, sino visiones homogéneas dentro de determinadas clases y que difieren unas de otras.”

¿Cómo se vincula lo que hemos dicho hasta ahora con nuestro objeto de estudio? Tal como señalan Pozo et al (2006), la investigación en psicología cognitiva actual ha mostrado que la pretendida supremacía de lo explícito y formal que ha intentado transmitir nuestra cultura occidental de cuño racionalista (Damasio, 2008), “está muy alejada del funcionamiento cognitivo habitual, natural, de la mente humana” (…) “los procesos y las representaciones implícitas suelen tener primacía o prioridad funcional con respecto a los procesos y representaciones explícitas, es decir, suelen funcionar de manera más eficaz, rápida y con menor costo cognitivo, por lo que no resulta fácil que se abandonen al adquirir conocimientos explícitos o formales incongruentes con ellos”. Lograr este predominio de lo explícito “es más una conquista cognitiva y cultural, un logro del aprendizaje y la instrucción que el modo defectivo o natural de funcionar de la mente humana”; crear escenarios para ello sería tarea de la educación formal. (Pozo et al, 2006, p.97)

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

Lo que hemos dicho hasta el momento nos permite comprender cómo instalar

procesos de reforma en el aula va mucho más allá del discurso explícito que con mayor

o menor éxito se pueda construir; en otras palabras, no basta una teoría de carácter

constructivista para generar espacios de actividad inspirados en dichos supuestos, pues los profesores poseen representaciones intuitivas de la dinámica instruccional que no siempre serán compatibles con las nuevas demandas de aprendizaje del presente siglo. Nuestra perspectiva teórica no desconoce la existencia de muchos conocimientos explícitos empleados por el docente para dar forma a su práctica pedagógica, sino que enfatiza que éstos suelen estar restringidos por concepciones implícitas a las que es preciso acceder para conseguir una auténtica transformación de las dinámicas del aula. Por otro lado, deberemos asumir que no se trata exclusivamente de una

experiencia de carácter personal sino que es posible hallar formas intuitivas de entender la enseñanza que podrían remontarse a los orígenes mismos de la especie humana, lo que nos hablaría de lo encarnadas que pueden estar en nosotros determinadas formas de concebir esta práctica social. ¿No será tal vez una exageración? Al margen de los debates existentes respecto a la posibilidad de hallar

procesos de enseñanza en otros animales (Caro y Hauser, 1992), existen una serie de razones para postular que ésta es una función cognitiva natural de la especie humana, es decir, que todos llevamos en nosotros –por el hecho de ser humanos- la disposición

a actuar como maestros de nuestros semejantes. Según Strauss, Ziv y Stein (2002),

ésta aparecería en estadios muy tempranos del desarrollo sin que haya sido necesaria una instrucción explícita al respecto y constituiría una forma especializada y única de interacción social de alcance prácticamente universal (se produce en todos los contextos y a todas las edades). Esta disposición se asociaría originalmente a una determinada concepción sobre la mente del aprendiz: si no se supone ignorancia, no hay esfuerzo por enseñar. (Ziy y Frye, 2004). Por otra parte, si asumimos que todos los grupos humanos se organizan para transmitir su memoria cultural a los miembros más jóvenes, como una forma de asegurar la permanencia en el tiempo de aquellos “mapas de la realidad” que han

Tesis doctoral

demostrado ser adaptativos, deberemos aceptar también que a lo largo de los siglos se han ido construyendo modelos o prácticas socioculturales de enseñanza que de alguna u otra forma han ido dejando su huella hasta hoy como supuestos implícitos que interactúan con la propia experiencia personal del docente. En otros términos, la actividad pedagógica en torno a las tablillas de cera de Sumer o los modelos autoritarios de docencia propios del s. XIX, por citar sólo dos ejemplos, aún perviven en muchas de las prácticas docentes que encontramos en nuestras aulas (Pozo, 2008; Marrero, 1993). Los argumentos expuestos hasta el momento pretenden ante todo hacer tomar conciencia al lector de la importancia de considerar las representaciones implícitas de los profesores (y de otros actores educativos, por qué no) a la hora de acometer cualquier intento de renovación en la escuela, y de lo ancladas que están estas representaciones en nuestro sistema cognitivo. Algunas tienen miles de años, otras unos cuantos siglos; pretender “cambiarlas” en un par de décadas parece poco auspicioso si no comprendemos su funcionamiento y los procesos por medio de los cuales pueden ser modificadas. Querámoslo o no, tarde o temprano tendremos que tenerlas en cuenta si realmente pretendemos una nueva escuela para la sociedad del conocimiento del siglo XXI.

I.1.1

¿CÓMO SE CONSTRUYEN LAS REPRESENTACIONES IMPLÍCITAS?

Tal como hemos adelantado, estas representaciones se construirían por procesos de aprendizaje implícito de carácter asociativo (Reber, 1993), como consecuencia de la exposición repetida a situaciones de aprendizaje, culturalmente organizadas, en las que se repiten ciertos patrones de manera estable. Serían fruto de la experiencia personal en esos escenarios sociales de aprendizaje y, como tales, difíciles de comunicar y de compartir, porque posiblemente vienen representadas en códigos no formalizados; asimismo, estarían restringidas por componentes evolutivos y culturales como hemos postulado en el apartado anterior. En palabras de Pozo et al. (2006) “son algo que sentimos, vivimos y experimentamos en nuestras propias carnes,

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

y cualquier intento de verbalizarlas, de explicitarlas en un código compartido, no deja de ser una traducción, un proceso de redescripción representacional o explicitación de esas representaciones, que en sí mismo ya las transforma” (p.101) De acuerdo a Reber (1993) y Pozo et al. (2006) este sistema de aprendizaje implícito se caracterizaría por ser:

· Más robusto que el sistema cognitivo explícito, en cuanto que es más resistente a las alteraciones o disfunciones que comprometen a este último.

· Independiente de la edad y el nivel de desarrollo del sujeto

· De baja variabilidad. La capacidad de adquirir conocimiento implícito demuestra menos variaciones entre los individuos si se compara con las diferencias existentes a la hora de analizar procesos de aprendizaje explícito. En este sentido, sería independiente de la cultura y la instrucción

· Independiente del CI: las tareas de aprendizaje implícito han mostrado muy poca correlación con los resultados arrojados por los test clásicos de medida estandarizada de la capacidad intelectual.

· Los procesos que subyacen al aprendizaje implícito suelen ser bastante comunes a todas las especies y más antiguos en la filogénesis.

· Más antiguo en la ontogénesis en cuanto los bebés ya son capaces de detectar regularidades en su ambiente de manera inconsciente y antes de haber iniciado procesos de aprendizaje explícitos.

· Más duradero que el aprendizaje explícito.

· Más económico desde el punto de vista cognitivo Si volvemos la atención nuevamente sobre nuestro objeto de interés, podremos postular que los profesores han construido una representación de lo que significa enseñar y aprender en la escuela a partir de su larga experiencia como aprendices y maestros (Pozo, 2008), mediante mecanismos de aprendizaje esencialmente implícitos. Estos modelos de la realidad del aula serían más resistentes que los aprendizajes de carácter explícito adquiridos en la formación profesional inicial y permanente y, dada su economía cognitiva, tendrían muchas probabilidades de activarse en la interacción cotidiana con los estudiantes. No obstante, y como veremos

Tesis doctoral

más adelante, esto no significa que sea imposible modificarlas, aunque ello implicará – ciertamente- procesos cognitivos y afectivos bastante complejos y costosos. En el cuadro 3, extraído de Pozo et al. (2006) se sintetiza lo que hemos señalado hasta el momento, anticipándose también algunas de las ideas que desarrollaremos en el apartado siguiente.

Cuadro I.3: Diferencias entre las representaciones implícitas y explícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza. (Pozo et al., 2006, p. 99)

 

Representaciones

Representaciones

Implícitas

explícitas

 

Aprendizaje implícito, no

Aprendizaje explícito,

consciente

consciente

¿CUÁL ES SU ORIGEN?

 

Reflexión y comunicación social

Experiencia personal

de esa experiencia

Educación informal

Educación e instrucción formal

 

Saber hacer: naturaleza

Saber decir o expresar:

procedimental.

naturaleza verbal, declarativa.

Función pragmática

Función epistémica

(tener éxito)

(comprender)

Naturaleza más situada o

Naturaleza más general o

¿CUÁL ES SU NATURALEZA? ¿CÓMO FUNCIONAN?

dependiente del contexto.

independiente del contexto

 

Naturaleza simbólica, basadas

 

Naturaleza encarnada

en sistemas de representación

externa.

 

Activación deliberada, más

Activación automática, difíciles

fáciles de controlar

de controlar conscientemente

conscientemente.

 

Por procesos asociativos o de

Por procesos asociativos, pero

acumulación.

también por reestructuración.

Difíciles de cambiar de forma

Más fáciles de cambiar de forma

¿CÓMO CAMBIAN?

explícita o deliberada

explícita o deliberada.

No se abandonan con mucha

Más fáciles de abandonar o de

dificultad

sustituir por otras

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

I.1.2.

NATURALEZA?

¿CÓMO

FUNCIONAN

LAS

REPRESENTACIONES

IMPLÍCITAS?

¿CUÁL

ES

SU

A continuación, analizaremos cada uno de los rasgos de las representaciones implícitas sugeridos por Pozo et al. (2006) intentando, ante todo, vincularlos de manera específica al contexto de la educación formal y las prácticas de aula que nos interesa comprender con mayor profundidad.

a. Naturaleza procedimental

Las representaciones implícitas son ante todo un saber hacer (conocimiento procedimental) que no siempre puede ser transformado en conocimiento declarativo dada su naturaleza encarnada (intuimos lo que debemos hacer aunque no sepamos

explicar el por qué). De esta sencilla constatación, se derivan al menos dos

conclusiones muy importantes para nuestro estudio y para el análisis de la práctica pedagógica en general:

a) De algún modo, el esfuerzo por verbalizar nuestras representaciones ya implica un nivel de redescripción que las modifica; en este sentido, cuando le preguntamos a un profesor por su acción docente en el aula y las razones que la justifican no logramos acceder a su conocimiento implícito sino a una reelaboración de éste.

b) Somos capaces de declarar mucho más de lo que hacemos en realidad

(Torrado y Pozo, 2006) o, como señalan Sánchez y Mena (2010) se habla mucho de lo que deseamos que exista, pero muy poco de lo que realmente sucede en el aula. En nuestros términos, los profesores se declaran mucho más constructivistas de lo que realmente son en su interacción con los estudiantes. Si esto es así, ¿de qué forma accedemos a las representaciones implícitas que los profesores tienen sobre el aprendizaje y la enseñanza? Como detallaremos al presentar la metodología de este estudio, el empleo de cuestionarios de dilemas –al referirse a situaciones de práctica real en las que el protagonista es una tercera

Tesis doctoral

persona- recoge de alguna forma la naturaleza procedimental de las teorías implícitas y disminuye (aunque no elimina del todo) la deseabilidad social asociada a este tipo de instancia; la observación en contextos reales de práctica pedagógica nos permite, por otra parte, acceder a “lo que es” y no a “lo que nos gustaría que fuera”. Volveremos sobre estas dos ideas en el futuro. Ahora bien, lo que acabamos de señalar nos conecta de lleno con la relación entre conocimiento teórico y práctica docente que ha demostrado ser más bien tortuosa a lo largo de la historia de la pedagogía y la psicología. En este sentido, aunque reconocemos que existen diferentes alternativas para interpretar este fenómeno (Clarà y Mauri, 2010; Cubero, 2010; Castelló, 2010), nos parece que el marco teórico que hemos asumido constituye una herramienta válida para analizar, interpretar y reconciliar estos dos polos. En palabras de Pozo et al. (2010, p.181) “lejos de creer que las disociaciones entre lo implícito y lo explícito, entre la acción y la cognición, entre la práctica y la teoría educativa son una anomalía, creemos que hay motivos suficientes para aceptar que se trata de un rasgo esencial y característico no sólo de nuestra actividad mental sino también social, de forma que la coherencia o convergencia entre ambos polos, lejos de ser un supuesto de partida es más bien una conquista –cognitiva, social, educativa – que requiere nuevas teorías y nuevas prácticas (en este caso, educativas).” El conocimiento teórico explícito, en esta perspectiva, nos ayudaría a construir zonas de desarrollo próximo no sólo para enriquecer y ajustar, sino también para reestructurar las estructuras representacionales con las que los docentes se acercan al aula.

b. Función pragmática

Íntimamente ligada a la característica anterior, aparece la marcada función pragmática de las teorías implícitas que las lleva a ser enormemente conservadoras y resistentes al cambio pues suelen funcionar bastante bien en contextos rutinarios, aunque no sepamos explicar la razón de ello. Desde el punto de vista personal, en consecuencia, son concepciones muy eficaces, útiles y verdaderas ya que permiten

Teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza

predecir con mucho acierto múltiples situaciones cotidianas, aunque resulten bastante difíciles de explicitar. A diferencia, del conocimiento explícito, que busca dar significado al mundo, transformándolo en una fuente inagotable de preguntas, el conocimiento implícito pretende predecir y controlar lo que sucede a nuestro alrededor, asegurándonos el éxito y evitándonos problemas o, en la terminología de Dienes y Perner (1999), la acción pragmática se dirigiría al objeto de representación, mientras que la acción epistémica nos permitiría cambiar nuestra relación con el mundo a través de la transformación de nuestras representaciones haciendo explícita –al menos- nuestra actitud proposicional sobre el objeto. Enfrentar a un docente con el conocimiento científico que le plantea, por ejemplo, que la motivación de un estudiante depende del contexto de actividad que se haya podido generar en el aula, obligándolo a preguntarse acerca de sus decisiones didácticas, no podrá competir –si no se crean los escenarios apropiados- con sus conocimientos intuitivos que le han enseñado a lo largo de los años que hay alumnos motivados y otros no, y que ésta es una propiedad intrínseca de los sujetos. Las evidencias, desde su perspectiva, saltan a la vista: ante la misma actividad, algunos estudiantes reaccionan en forma óptima y obtienen buenas calificaciones, mientras que otros fracasan en forma sistemática; el diálogo con otros docentes, además, refuerza esta idea: el alumno X también tiene problemas en otras materias.

c. Situadas y encarnadas

Otro de los rasgos que permite entender el éxito de estas representaciones es su “naturaleza situada o dependiente del contexto, frente al propósito universal o general de los saberes explícitos (…) funcionan aquí y ahora y en esos contextos locales suelen ser más eficaces que cualquier conocimiento explícito o científico (…). Pero este carácter situado de las representaciones implícitas es al mismo tiempo una de sus mayores limitaciones: la dificultad de transferirlas o adaptarlas a nuevas situaciones. Sirven para contextos rutinarios, repetitivos, pero no para situaciones nuevas” (…)

Tesis doctoral

“resultan útiles cuando las condiciones de su aplicación se mantienen esencialmente constantes, pero son muy limitadas ante situaciones cambiantes, en situaciones o problemas nuevos”. (Pozo et al, 2006, p. 106) Esta dificultad para descontextualizarlas tiene que ver con otro de sus rasgos funcionales como es su naturaleza concreta y encarnada, en la medida que reflejan la información que nuestro cuerpo obtiene del medio ambiente (Tversky y Martin Hard, 2009). En términos de Pozo (2003), “serían representaciones analógicas que conservarían las propiedades topológicas del mundo, un mundo que estaría representado en buena medida por las “pautas de acción que nuestro cuerpo” puede ejercer sobre él. (…); esa toma de tierra que se reclama para las representaciones provendría de la acción y la percepción, de la forma que nuestros sistemas corporales restringen la representación del mundo (…) “lo que nosotros representamos, lo que convertimos finalmente en información y cómputos, no es el mundo –los cambios físicos que tienen lugar ahí afuera- sino los cambios que ese mundo produce en nuestro cuerpo, la forma en que esos cambios físicos modifican nuestra estructura representacional.” (p.95 – 96) Todo esto genera una especie de realismo ingenuo