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La huella de carbono es una forma de

medir el impacto que nuestras actividades
tienen en el medio ambiente y, en particu-
lar, en el fenómeno del cambio climático.
Se refiere a la cantidad de gases de efecto
invernadero emitidos en las actividades
cotidianas y los procesos productivos, a tra-
vés de la quema de combustibles fósiles, el
uso de la electricidad, calefacción y trans-
porte, entre otras, las que quedan como una
“huella” en el planeta, puesto que las con-
secuencias negativas de estos procesos se
mantienen de forma permanente en el
medio ambiente. Es la cantidad de los gases
producidos directa e indirectamente por la
acción humana, expresada en toneladas de
dióxido de carbono (CO2).
Según un informe emitido por la Adminis-
tración de Información de Energía estadou-
nidense (EIA, por sus siglas en inglés), Chile
es el país que más incrementó sus emisio-
nes de dióxido de carbono entre 2008 y
2009, ocupando el lugar 35 en el ranking
publicado por dicha entidad.
Durante 2008, nuestro país produjo 68
mil toneladas, lo que se incrementó en un
74% durante 2009, cuan-
do las emisiones alcanza-
ron las 119 mil toneladas.
En el mismo período,
China se posicionó como
la nación con mayor can-
tidad de emisiones, des-
plazando a Estados Uni-
dos y Canadá juntos,
aumentando un 13%,
pasando de 6,8 millones
de toneladas a 7,7 millo-
nes de toneladas.
Mientras tanto, en Suda-
mérica, México alcanzó
443 mil toneladas durante
2009, mientras que Brasil, que ocupa el
lugar 14 a nivel mundial, llegó a las 420 mil
toneladas en 2009; Venezuela disminuyó
en 1,4% su huella de carbono, llegando a
162 mil toneladas; Colombia aumentó un
Chile Ocupa el Lugar 35 a Nivel
Mundial en Emisiones de CO2
Nuestro país presentó un
incremento de 74% entre
2008 y 2009 en la emisión
de CO2, ocupando el puesto
número 35 a nivel mundial,
según un informe entregado
por la Administración de
Información de Energía.
Especial 23 Jueves 16 de junio de 2011
—¿Cuál es la importancia para las empre-
sas de medir la huella de carbono?
—En términos generales, la magnitud de la
huella de carbono depende en gran parte del
balance energético del proceso productivo,
entonces, en la medida que se mejore el balance
energético para reducir la huella de carbono, la
empresa se está beneficiando en ser más eficiente
en sus costos. También es importante que puedan
decir que están reduciendo su huella de carbono,
puesto que será exigido por el mercado, y va a
permitir el acceso a éste, probablemente hoy no,
pero mañana sí será un requisito de entrada al
mercado demostrar que se está reduciendo la
huella de carbono.
Es beneficioso en la medida que mejorará los
niveles de eficiencia de las empresas y les permi-
tirá entrar al mercado, en ese sentido no sólo es
beneficioso, sino que es fundamental.
Por su parte, Chile debe seguir insistiendo a
través de las convenciones internacionales de la
tremenda importancia de la medición de esta
huella. Se debe seguir midiendo, por sobre todo,
el CO2 neto, y ojalá en todos los
rubros.
—Ahora la medición de la hue-
lla de carbono se está implemen-
tando mayoritariamente en
empresas agrícolas. ¿Se ampliará
esta actividad a toda gama de
productos y servicios?
—Con el creciente poder de los
verdes, no me extrañaría que se
ampliara a todos los sectores.
—¿En qué consiste la compra
de los bonos de carbono?
—La compra de los bonos de car-
bono es pan para hoy y hambre para mañana,
porque tú compras bonos de una vez, y luego tie-
nes que comprar otra vez y, segura-
mente, en el largo plazo habrá
menos bonos o serán más caros.
Entonces, es más efectivo rebajar
las emisiones que comprar afuera.
Estos bonos son vendidos por paí-
ses que tienen poca industria y
mucho bosque, por lo que tienen un
balance positivo de captación, lo
que es comprado por las empresas
de países industrializados. Sin
embargo, no impacta el cuadro glo-
bal del mercado de carbono.
—¿Cómo se puede medir y reducir esta
huella en las Pymes?
—Básicamente cuidando el uso de la energía y
comprando insumos que tengan baja huella de
carbono. Lo más fácil es el cuidado de la energía,
todo el mundo sabe cuánto gasta y cuánto tiene,
además de la eficiencia en los procesos producti-
vos, los que rebajan la utilización de otras energí-
as, como la electricidad y el petróleo.
—¿En cuánto tiempo se puede masificar la
medición de la huella de carbono en nuestro
país?
—Depende, en gran medida, de la presión que
venga de los mercados de afuera, porque en el
caso de la fruta y el vino, la presión viene de los
consumidores, lo que produce inmediatamente
una reacción. Pero el cuándo y cuánto no sé,
depende de cuán restringido sea. Si en el futuro
una gran empresa dice “no compro nada que no
tenga un indicio que se está minimizando la hue-
lla de carbono”, todo el mundo va a comenzar a
preocuparse. Creo que habrá una presión de los
compradores, en general, para rebajar la huella de
carbono, ¿cómo será?, eso es otra cosa.
—¿La medición de la huella es una buena
herramienta para reducir el cambio climáti-
co?
—Una de las herramientas, sí. El cambio cli-
mático es tan complejo que cuesta echarle la
culpa a una sola cosa, como el efecto invernadero.
—¿Cómo está trabajando la universidad en
este tema?
—Estamos trabajando en el proyecto “Caracte-
rización del balance de carbono: el caso de la fru-
ticultura chilena de exportación y posibilidades de
mitigar las emisiones de CO2”. Lo que nosotros
estamos proponiendo es que Chile debería fijarse
en el Neto: emisión menos captura. Ya termina-
mos toda la parte de campo, que consistía en
medir la emisión para uvas y manzanos, o sea,
cuánto se pierde en la poda, y cuánto está captan-
do la biomasa del árbol, con lo que se llega a un
neto para ese árbol, datos que anteriormente no
existían. El país tendrá que realizar un esfuerzo
para hacer que esto se acepte a nivel internacional.
Ahora estamos planteando un proyecto nuevo,
que incluye los paltos, porque éstos tienen hoja
todo el año, entonces están captando todo el año
y creemos que, en este caso, va a ser mucho más
bajo. Estas son herramientas que el país va a
poder usar más adelante para promover sus pro-
ductos.
Este proyecto está siendo desarrollado por un
grupo de profesionales: Anthony Wylie, director;
Eduardo Morales y Patricio Galeb, como consul-
tores seniors, y la profesora de Agronomía, Flavia
Vacarezza, apoyados por personal de la Escuela
de Agronomía de la Universidad Santo Tomás.
El asesor de proyectos de la
Dirección de Postgrados e
Investigación de la Universidad
Santo Tomás, Anthony Wylie,
señala la importancia que
reviste la medición y mitigación
de la huella de carbono para
las empresas chilenas.
Asimismo, destaca una
importante iniciativa que
está siendo desarrollada por
dicha casa de estudios, para
contribuir a la reducción de
las emisiones en las compañías
agrícolas chilenas.
ANTHONY WYLIE, UNIVERSIDAD SANTO TOMAS
Medición de la Huella de Carbono Permitirá
el Acceso a Mercados Internacionales
7,9% llegando a 70 mil tone-
ladas; Perú, a las 38 mil tone-
ladas; Puerto Rico, alas 33
mil toneladas; Cuba, a las 30
mil toneladas, y Ecuador a las
28 mil toneladas.
La liberación a la atmósfera
de gases de efecto invernade-
ro, como el CO2, está provo-
cando un incremento de la
temperatura global, cuyas
consecuencias aún no pode-
mos predecir con certeza. Los
países firmantes del Protocolo
de Kyoto, se comprometieron
a reducir las emisiones a un
5% por debajo de lo que emi-
tían en 1990, con un plazo
establecido hasta 2012. Aque-
llos proyectos que reduzcan o
capturen emisiones podrán
generar “bonos de carbono”,
o CER. Las empresas o países
que no logren la reducción, deben adquirir estos
bonos a quienes contaminen menos.
Los países industrializados, con el 20% de la
población mundial, son responsables de más del
60% de las emisiones de los gases de efecto inver-
nadero.
60%
de las emisiones de
los gases de efecto
invernadero
provienen de los
países
industrializados.
74%
fue el incremento de
las emisiones de CO2
en Chile durante
2008-2009.
Una de las alternativas de mitiga-
ción es la compra de bonos de car-
bono. Esto fue ideado en el Protoco-
lo de Kyoto sobre el cambio climáti-
co, acuerdo que persigue la reduc-
ción de las emisiones de los gases
de efecto invernadero, que provocan
el calentamiento global. Cada bono
transado representa el derecho a
emitir una tonelada de Co2, y esto
permite mitigar la generación de
gases de efecto invernadero, benefi-
ciando a las empresas que no los
emiten y aquéllas que han disminui-
do su emisión, mientras que pagan
las que emiten más de lo permitido.
Las reducciones de emisiones de
gases de efecto invernadero, son
Certificados de Emisiones Reducidas
(CER), el que se expresa en tonela-
das de CO2, y equivale a una tone-
lada que se deja de emitir a la
atmósfera. Estos se pueden vender
en el mercado de carbono a países
industrializados
La institución encargada de emitir
estos bonos es la Organización de
las Naciones Unidas (ONU), para lo
cual las empresas deben demostrar
una creciente inversión en tecnolo-
gías menos contaminantes:
Realizando estudios para deter-
minar el nivel de reducción de
gases.
Efectuando una presentación
en la ONU
Entregando los certificados (en
caso de aprobación)
Bonos de
Carbono
Jueves 16 de junio de 2011 Especial 24
—¿Qué importancia tiene para las empresas
exportadoras la reducción de la huella de carbo-
no?
—Representa una medida para la contribución
de las organizaciones a ser entidades socialmen-
te responsables y un elemento más de concien-
ciación para la asunción entre los ciudadanos de
prácticas más sostenibles.
Es, además, una excelente herramienta de
diferenciación ante consu-
midores, clientes y adminis-
traciones públicas cada vez
más exigentes en relación a
la necesidad de minimiza-
ción del impacto ambiental
de las actividades empresa-
riales. Así, la huella de car-
bono es ya una eficaz estra-
tegia para anticiparse a las
necesidades de sus clientes
y ayudar a la consolidación
de la imagen las empresa,
así como para estar prepara-
do ante posibles requisitos
normativos futuros.
—¿Cómo ha sido el com-
portamiento de las empre-
sas nacionales en el tema?
—Las empresas exportadoras de alimentos
frescos y procesados han estado muy activas y
preocupadas de conocer sobre la huella de car-
bono y de luego gestionarla. Esto se debe, princi-
palmente, a que países desarrollados han anun-
ciado iniciativas unilaterales para distinguir el
comercio de bienes y servicios según su carga
contaminante, como el etiquetado de carbono.
Este etiquetado, que será implementado en Fran-
cia a partir de julio 2012, indica
la cantidad de emisiones de
dióxido de carbono en el pro-
ceso de producción, transporte
comercialización y eliminación
de un producto.
La Unión Europea exigirá el
etiquetado de carbono en
2012, con un mayor alcance
que la disposición francesa. El
Congreso de Estados Unidos
sigue tramitando el proyecto de
ley "Acta de Energía Limpia y
Seguridad 2009" que también
limitaría el comercio de bienes
y servicios basado en la huella
del carbono.
Frente a la situación antes
descrita las empresas según los
objetivos que se hayan pro-
yectado en la etapa inicial,
peden tomar acciones de
mitigación, neutralizacón
y/o certificación
— ¿Cuáles son los pla-
nes de mitigación?
—Un plan de mitigación
consiste en un grupo de
medidas y estrategias que
tienen por finalidad evitar o
disminuir las emisiones de
gases de efecto invernadero
a la atmósfera. La primera y más efectiva opción
de reducción de la huella de carbono de cual-
quier producto es alcanzar un aumento de pro-
ductividad, esto es, estar en condiciones de pro-
rratear una misma carga emisora por una mayor
cantidad de producto. Por tanto, cualquier inten-
to por reducir la huella de carbono de algún pro-
ducto, debe partir por fomentar programas con-
ducentes a aumentar la productividad unitaria y
la eficiencia en el uso de los recursos disponibles.
El concepto mitigación incluye dos aspectos
relevantes y dos maneras muy diferentes de
actuar. Por un lado está la compensación, que
corresponde a la compra de capturas de carbono
atmosférico que ocurren en otro lugar de nuestro
planeta apelando a uno
de los principios del Pro-
tocolo de Kyoto y/o en
otra actividad a través de
los llamados Bonos de
Carbono, que permite
comercializar el produc-
to bajo un rótulo de car-
bono neutro, si es que
existe certificación de
por medio. Por otro
lado, la reducción se
refiere a todas aquellas
acciones realizadas den-
tro de la compañía,
materializadas en pro-
yectos de eficiencia
energética, cambios de
hábitos, reducción en
consumo de combusti-
bles e insumos, mejoras
en la logística, gestión de los residuos, entre otras.
Ambas medidas son legítimas, sin embargo la
reducción implica idear una estrategia que ten-
derá a la optimización de la cadena productiva y
a la reducción de los costos de producción.
Neutralizar emisiones consiste en equilibrar
las emisiones de Co2 derivadas de una activi-
dad humana, es decir que todas las emisiones
generadas sean compensadas. Esto puede
lograrse apoyando proyectos que contribuyan
a reducir o eliminar emisiones en otros lugares.
Se trata aplicar el principio de la balanza
sabiendo que, tanto el daño medioambiental
como su protección trascienden las fronteras y
son asuntos globales.
Hay que Fomentar el Aumento de la Productividad
y Eficiencia de los Recursos Disponibles
—¿Qué acciones están llevando a
cabo para reducir la huella de carbo-
no?
—La medición y reducción de nues-
tras emisiones de gas de efecto inverna-
dero es una tarea que llevamos desarro-
llando desde el año 2007 en Viña Ventis-
quero, siendo pioneros en el tema en el
país dentro del rubro vitivinícola. Para
ello, hemos desarrollado una Campaña
de Eficiencia Energética, además de
reducir el peso de nuestras botellas (más
del 94% de las botellas son livianas), y
hemos compensado el transporte de los
vinos de nuestra marca Yali al mundo.
—¿Cómo es el proceso para calcular esta
huella?
—Calcular el impacto de la huella de carbono
consiste en un levantamiento de información a
nivel de oficinas, campos y bodegas. Considera-
mos una serie de factores, desde el transporte y via-
jes al extranjero de las personas y de nuestros pro-
ductos, como los gastos de energía y combustibles
fósiles, entre otros insumos que impactan en la
generación de gases de efecto invernadero.
Como nosotros realizamos huella de la organiza-
ción, a todos nuestros trabajadores les toca entregar
información. Luego ésta se procesa respecto a indi-
cadores normalizados y se entregan los resultados.
Recién aquí nuestro trabajo en sustentabilidad
ambiental da frutos: comenzamos a analizar la dis-
minución de nuestro impacto atmosférico y qué
acciones concretas debemos tomar para remediar-
lo.
—¿Qué beneficios les ha traído la reducción
de ésta?
—Para nosotros es muy importante ser conse-
cuentes con nuestra filosofía y valores corporati-
vos, por lo que siempre trabajamos buscando la
sustentabilidad en cada una de las áreas del nego-
cio.
Esto nos ha conducido a tomar una serie de
medidas en ámbitos tan diversos como el económi-
co, social y medioambiental. En este último, la
medición de la huella de carbono es una buena
herramienta que nos ayuda a saber dónde debemos
mejorar. Trabajar para disminuirla nos beneficia
directamente y, a su vez, fortalece nuestros valores
de marca.
La medición del impacto ambiental también es
un elemento cada vez más reconocido y solicitado
por los consumidores en algunos mercados, por lo
que creemos es la tendencia a la que apuntarán las
viñas a corto plazo.
—¿Tienen proyectos para seguir trabajando
en este sentido?
—¡Siempre tenemos proyectos de mejora en
temas sustentables! Estamos analizando el uso de
energías renovables, también queremos seguir tra-
bajando a nivel de packaging y en iniciativas que
disminuyan el uso de combustibles fósiles.
—¿Qué beneficios les han traído a nivel
comercial y en el mer-
cado internacional
estas acciones?
—El hacernos res-
ponsables de nuestro
impacto ambiental es
una herramienta que nos ayuda a mostrar conse-
cuencia respecto de los valores que mantenemos
como empresa. El número de interesados en temas
ambientales crece en el mundo entero, por lo que la
medición de la huella de carbono, entre otras medi-
das de sustentabilidad, es percibido por nuestros
clientes y consumidores como parte de nuestro
valor agregado. Un ejemplo de esto es nuestra
marca Yali, que tiene como identidad de marca el
apoyo a los humedales y el carbón neutral en trans-
porte.
—¿Qué recomiendan ustedes a las empresas
chilenas para reducir su huella de carbono?
—La medición de la huella debe tomarse como
un indicador adicional en la gestión de una organi-
zación. Este tipo de iniciativas no sólo entrega
datos desde un punto de vista ambiental, sino tam-
bién brinda información para identificar y poder
trabajar en distintos ámbitos de la organización.
También permite hacer análisis y gestión respecto a
los costos de producción y de la energía que se uti-
liza. Ser eficientes en temas de uso energético, liga-
dos directamente a la medición de la huella, es
actualmente el gran desafío de toda la industria
nacional. Además, este tipo de medidas ayudan a
tomar conciencia en temas medioambientales y
contribuyen a paliar el cambio climático.
—¿Cuál es la importancia de la reducción de
esta huella?
—Para nosotros, la importancia radica en asumir
la responsabilidad y compromiso ambiental que
tenemos como empresa. El tener conciencia del
entorno y ser sustentables es parte de nuestro traba-
jo diario. Creemos
que el cambio climá-
tico y el aumento de
los gases de efecto
invernadero son hoy
una responsabilidad
compartida. Y si bien sabemos que no podemos
frenar el impacto por completo, sí nos deja tranqui-
los el estar siempre alertas y aportar con nuestro
granito de arena en el tema.
—Como consumidor, ¿cómo me puedo ase-
gurar que se están llevando a cabo las acciones
para la reducción de la huella de carbono?
—Las emisiones que compensamos como Viña
Ventisquero son absolutamente verificables. Traba-
jamos con la organización Climate Care, que
invierte en proyectos que generan reducciones de
CO2. También en cada una de nuestras visitas,
mostramos tanto en el campo como en bodega
nuestros avances en temas de sustentabilidad, por
lo que dejamos abierta la invitación a quienes gus-
ten saber más sobre estos interesantes temas.
El gerente de Marcas y Productos de la Viña Ventisquero, Francisco
Grohnert, señaló la importancia de la medición de la huella de
carbono en las empresas, no sólo como un aporte para ayudar a
minimizar los efectos del cambio climático, sino también haciendo
más eficientes los recursos de una compañía, lo que abre las
puertas de los mercados internacionales.
La Medición de la Huella Debe Tomarse Como
un Indicador Más en la Gestión Organizacional
FRANCISCO GROHNERT, VIÑA VENTISQUERO
PAOLA CONCA, PROCHILE
La jefa del Departamento de Comercio Sustentable de Prochile, Paola Conca,
se refirió a la importancia de la medición de la huella de carbono y,
principalmente, a los planes de mitigación de estas emisiones, para lo cual se
debe fomentar el uso eficiente de los recursos productivos en las empresas.
La Unión Europea exigirá
el etiquetado de carbono
en 2012, con un mayor
alcance que la disposición
francesa. El Congreso de
Estados Unidos sigue tra-
mitando el proyecto de
ley que también limitaría
el comercio de bienes y
servicios basado en la
huella del carbono.
Jueves 16 de junio de 2011 Especial 26
—¿Cuáles son los beneficios para
las empresas al reducir su huella de
carbono?
—En términos técnicos, uno de
los principales beneficios que tiene
el cálculo de la huella de carbono
es que esta medición se transforma
en una herramienta de gestión ten-
diente a optimizar el uso de recur-
sos, identificando los consumos y
los puntos críticos de emisiones.
Para las empresas, en el mediano y
largo plazo, el uso eficiente de los
recursos se traduce en una reduc-
ción de los costos de producción,
rentabilizando el negocio.
Es importante que las empresas
puedan cumplir con las exigencias
para poder acceder a mercados de
países desarrollados. Por otra parte,
la medición de la huella de carbono,
permite saber si la producción es efi-
ciente o no. Es importante que las
empresas puedan disponer de proce-
sos más eficientes, por ejemplo,
minimizando sus residuos, involu-
crando conceptos de reciclaje y reu-
tilización. Por estas causas terminan
emitiendo menos gases de efecto
invernadero, lo que nos favorece a
todos.
—¿Qué medidas debería tomar el
sector empresarial para avanzar en
este aspecto?
—Primero que todo, asumir que la
producción puede ser sustentable,
acción que múltiples empresas ya
han hecho parte de su dinámica.
Posteriormente, las empresas podrí-
an comenzar con el cálculo de su
huella de carbono a nivel corporati-
vo y de sus productos, para conti-
nuar con la elaboración e imple-
mentación de planes para reducir las
emisiones de gases de efecto inver-
nadero consecuencia de su activi-
dad.
—¿Cómo pueden saber los con-
sumidores cuáles son las empresas
menos contaminantes?
—La tendencia internacional que
han adoptado las empresas para
comunicar los aportes que efectúan
en temas de cambio climático es la
certificación y el etiquetado de sus
productos, donde indican las emisio-
nes de GEI que arrastra su elabora-
ción. Es una excelente medida, ya
que es el consumidor quien toma la
decisión en base a la información
que le presentan.
Cuando hablamos en términos de
emisiones de gases de efecto inver-
nadero, las empresas menos conta-
minantes son las que presentan una
baja huella de carbono intensiva, lo
que conlleva bajas emisiones de
gases de efecto invernadero por uni-
dad de producto elaborado o servi-
cio entregado. Las organizaciones
que logran este objetivo son las que
han implementado programas de efi-
ciencia energética para optimizar el
uso de recursos. Muchas empresas,
además, desarrollan campañas de
concientización interna al personal
con el fin de modificar los hábitos y
generar conciencia medioambiental.
—¿Cuáles son las
empresas más preocu-
padas por el tema?
—Son las que hacen
suya la variable ambien-
tal en sus procesos de
producción, preocupán-
dose primero por cuanti-
ficar sus emisiones de
GEI, para luego desarro-
llar e implementar pla-
nes de mitigación enfo-
cados en la disminución
de las emisiones a través
de medidas y acciones
internas de la compañía.
Estas pueden ser reduc-
ciones directas o por
medio de la compensación y adqui-
sición de créditos de carbono, que
serían las indirectas.
En tal sentido, los sectores que
más se han preocupado de este tema
son el vitivinícola, tratamiento de
residuos, bancario y minero.
—¿Cuáles son los costos que
deben asumir las empresas al redu-
cir su huella?
—Están relacionados al tipo de
medida a la que se opte por reducir
emisiones. Los costos se pueden eva-
luar como inversión, ya que pueden
ser recuperados con medidas como
la eficiencia energética, lo que impli-
ca una reducción de consumo y por
tanto una disminución del valor
pagado por el servicio.
De esa forma, la implementación
de medidas es una inversión que tra-
erá una mejora a la gestión sustenta-
ble y beneficios económicos.
—¿Qué medidas deben adoptar
las Pymes?
—Las Pymes deberían comenzar
con el cálculo de su propia huella de
carbono, lo que les da mayores
oportunidades de entrar a los merca-
dos extranjeros. Por ejemplo en
Francia, desde principios de este
año, existe una ley que obligará a
informar la huella de carbono de los
productos que se importen a este
país. Existen proyectos de ley en
otros países que no han derivado en
una ley aprobada y promulgada,
pero que podrían ser normativas
aplicables en un futuro próximo.
Visto desde ese punto de vista,
hablamos de competitividad y pro-
ducción sustentable.
Empresas Vitivinícolas, Tratamiento de Residuos,
Banca y Minería Son los más Activos
Para la ministra del Medio
Ambiente, María Ignacia
Benítez, la reducción de la
huella de carbono tiene una
importancia fundamental
en el cuidado del medio
ambiente y el compromiso
de las empresas con este
tema. Sin embargo, no
descarta que esto sea
igualmente importante para
lograr que las compañías
ocupen sus recursos de
manera eficiente y que
próximamente dicho ítem
sea una puerta para
mejorar el acceso a
mercados internacionales.
MARIA IGNACIA BENITEZ, MINISTRA DEL MEDIO AMBIENTE
La comunidad científica sostiene que
el efecto invernadero es el principal res-
ponsable del aumento de la temperatura
de la tierra, debido a que la emisión de
ciertos gases -producidos por la activi-
dad industrial, doméstica y el transpor-
te-, retienen parte del calor emitido por
la superficie del planeta, luego de haber
sido calentado por la luz solar, elevando
la temperatura de la superficie.
Sin embargo, este fenómeno es el que
permite la vida en la tierra, debido a
que mantiene la temperatura en la
mayor parte del planeta, no obstante, el
alza de ésta, registrada en los últimos
cien años, está alterando seriamente
todos los ecosistemas de la tierra.
Los Gases de efecto invernaderos son:
Vapor de agua (H2O), Dioxido de
Carbono (CO2), Metáno (CH4), Óxido
nitroso (N2O), Hidrofluorocarbonos
(HFC), Perfluorocarbonos (PFC) y Hexa-
fluoruro de Azufre (SF6).
Aunque la huella de carbono está
expresada en toneladas o kilogramos
de Dióxido de carbono, esta reúne a
todos los gases de efecto invernadero
que son emitidos en los procesos pro-
ductivos. Al identificar las fuentes que
emiten estos gases, en la manufactura
de un producto, la empresa puede defi-
nir mejores objetivos, estrategias de
reducción de emisiones más efectivas,
lo que conlleva a un ahorro de costos
considerable, debido al mejor conoci-
miento de los puntos críticos para la
reducción de emisiones. Aunque la
certificación de la huella de carbono
no es obligatoria, muchas empresas a
nivel mundial, están implementando la
información acerca de los valores de
CO2 de sus productos, para que así los
consumidores informados, puedan
optar por aquellos más sanos y menos
contaminantes.
Al ser Chile un actor importante en el
comercio internacional de fruta fresca
originada en hemisferio sur, no puede
estar ajeno a las nuevas condiciones de
mercado donde se hace exigible la hue-
lla de carbono. Por ello, es prioritario
conocer nuestra realidad y compararla
con la de nuestros competidores. Al
tener un buen diagnóstico de nuestra
realidad y hacer los esfuerzos de mejo-
rar algunas etapas del proceso producti-
vo nos abrirá las puertas para entrar al
mercado internacional, el que cada día
es más exigente con los temas medio-
ambientales.
La huella de carbono es una medi-
da de todos los gases de efecto
invernadero que individualmente
producimos y que se expresa en
toneladas (o kilogramos) para su
equivalencia en dióxido de carbono.
El concepto sobre el que gira todo el
cálculo de esta huella, es el ciclo de
vida de un producto. Se trata de ana-
lizar, identificar y cuantificar en
todas y cada una de las etapas del
proceso las emisiones de gases de
efecto invernadero, particularmente
el CO2. Este análisis abarca todas las
actividades de su ciclo de vida,
desde la adquisición de las materias
primas hasta su gestión como resi-
duo, permitiendo a los consumidores
decidir qué alimentos comprar en
base a la contaminación generada
como resultado de los procesos por
los que ha pasado.
La medición de ésta se compone
de dos elementos:
La huella primaria, que mide
nuestras emisiones directas de CO2
desde la quema de combustibles
fósiles, incluyendo el consumo de
energía doméstica, y transporte.
Nosotros somos responsables direc-
tos de estas emisiones.
La huella secundaria es la
medida de las emisiones indirectas
de CO2 desde el ciclo de vida com-
pleto de los productos que utiliza-
mos, asociado con su producción,
por lo que las empresas están bus-
cando ser cada día más verdes.
Combatiendo el
Cambio Climático
¿Cómo se mide
la Huella
de Carbono?
La mitigación de la huella de carbono es una de las
tantas herramientas que se están utilizando a nivel
mundial para contrarrestar el cambio climático que
está provocando serias alteraciones en todos los
ecosistemas del planeta.