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Danilo

De los Santos

M E MO RI A DE
LA P I N
NTT U RA
DOMINICANA
Raíces e Impulso Nacional

1
2000 a. C. 1924

C O L E C C I O´ N
CENTENARIO

G R U P O
´
LEON JIMENES
1
VO L U M E N
2000 a. C. 1924
Danilo
De los Santos

M E M O RI A DE
LA P I NT U RA
DOMINICANA
Raíces e Impulso Nacional

1
2000 a. C. 1924

C O L E C C I O´ N
CENTENARIO

G R U P O
´
LEON JIMENES
C O L E C C I O´ N
CENTENARIO

Contenido
G R U P O
´
LEON JIMENES

De los Santos, Danilo, 1944-


Memoria de la pintura dominicana / Danilo De los Santos.–
Santo Domingo : Grupo León Jimenes, 2003.
8v. : il.– (Colección Centenario Grupo León Jimenes)
Presentación
Prólogo
7
9
3 POSTULADO NACIONAL.
MANIFESTACIÓN DE LAS
ARTES EN EL DIECINUEVE

1 LO DOMINICANO COMO
Contenido: v.1 Raíces e impulso nacional 2000 a.C.-1924.– v. 2 3|1 El asomo artístico
1. Pintura dominicana – Historia 2. Pintores dominicanos IDENTIDAD Y ACENTUACIÓN en el contradictorio
CEP / CC-GLJ DEL ARTE NACIONAL proceso de 1795-1865 133
759.97293
S237m 1|1 Dominicano, dominicana y 3|2 El florecimiento
dominicanidad 13 general en la República
©2003 Grupo León Jimenes
ISBN 99934-913-0-6 1|2 Expresión pictórica y pintura Restaurada 150
Todos los Derechos Reservados. dominicana: apreciaciones 30 3|3 La modernización
Registro de Propiedad Intelectual. positivista y la generación
Ninguna parte de este libro puede ser reproducida o transmitida 1|3 El pintor dominicano:
protagonista sociocultural 37 artística precursora 160
en ninguna forma o medio sin el permiso escrito del autor,
excepto para la inclusión de citas en una reseña o revista. 3|4 El arte precursor
1|4 La pintura dominicana: rasgos
particulares de una historia y romántico 190
COORDINACIÓN EDITORIAL
Félix Fernández nacional 51 3|5 Cinco precursores significativos:
LOGÍSTICA
1|5 Una división cronológica 71 Bonilla, Desangles,
Myrna Guerrero Navarro, Grullón
DIGITACIÓN y Rodríguez Urdaneta 201
Josefina Soriano Tallaj

2 4
CORRECCIÓN DE PRUEBAS LAS RAÍCES ANTECESORAS: EL INICIO DEL SIGLO VEINTE:
Miguel Ángel Heredia Bonetti
ABORIGEN, HISPANA Y AFRICANA CAOS POLÍTICO Y ESCALADA
Luis Córdova
Jeannette Canals YANQUI
2|1 El aborigen
ÍNDICE BIBLIOGRÁFICO y la pintura rupestre 75 4|1 Continuación artística
Luis Córdova en una etapa de contienda
2|2 El rastro del patrimonio
ÍNDICE ONOMÁSTICO e injerencia 263
Ida Hernández Caamaño
pictórico aborigen 84
4|2 Otros cinco precursores
FOTOGRAFÍA 2|3 Encuentros, desarraigos
inevitables: García Obregón,
Mariano Hernández y supervivencia durante
Natalio Puras Penzo (Apeco) Ramírez Guerra, Billini,
la colonización 87
Asistente fotografía / Luis Rolando Martínez Frade y Pou 284
2|4 La pintura colonial
DISEÑO Y PRODUCCIÓN 4|3 El impulso de la caricatura y
Lourdes Saleme y Asociados en La Española 98
la ilustración: Pérez, Frade,
Directora de arte / Lourdes Saleme
Diseñadora asociada / Kirsis Santana 2|5 Dos pintores coloniales Mella, Mendoza, Ferrúa,... 308
sobrevivientes:
IMPRESIÓN 4|4 La Intervención yanqui:
Vistacolor®
Hilaris y Velásquez 121
censura, rebeldía y arte 328
Santo Domingo,
República Dominicana
4|5 Abelardianos, desolvidados
2003 y el pionero Palau 342

Bibliografía 378
CUBIERTA
Alejandro Bonilla. Puerto de Santo Domingo. Índice onomástico 385
Luis Desangles. Juramentación Presidente Woss y Gil (detalle).
Índice de ilustraciones 397
|7|

Presentación

La creación artística constituye una de las más completas expresiones del ser humano, a la
que la riqueza de su infinita diversidad formal y de sus ilimitadas posibilidades comuni-
cativas le confiere el derecho a ocupar un espacio distinguido en la memoria de un país.
Recoger en una obra la memoria de una manifestación artística de un país es una la-
bor ingente que requiere de entusiasmo, ideas precisas, investigación acuciosa, apego a
la verdad, rigor, voluntad, constancia y, sobre todo, mucho trabajo.
Para el Grupo León Jimenes constituye un gran orgullo constatar cómo lo que nació
como una utopía se concretiza, después de un largo esfuerzo, en este recuento de la pin-
tura que, entre otras cosas, ha de contribuir con la búsqueda y conformación de la pro-
pia identidad de la plástica en la República Dominicana.
Los artistas son hacedores: crean formas y significaciones inéditas, traducen sus vivencias
en líneas, espacios y colores. Sus obras se convierten en importantes documentos refe-
renciales de la época, el lugar y la sociedad con que comparten su existencia.
En el Grupo León Jimenes ha sido una tradición acompañar a los artistas, apoyando sus pro-
yectos y reconociendo sus aportes a la sociedad. En esta línea se inscribe nuestra decisión
de auspiciar una investigación que congregara su evolución y una publicación que mostra-
ra los resultados de ese proceso con la dignidad que amerita un esfuerzo de tal envergadu-
ra. Presentamos con orgullo y gratitud el resultado del esfuerzo de tantas voluntades con-
jugadas en esta impresionante colección de ocho volúmenes, profusamente ilustrados y do-
cumentados, que constituye tanto un deleite visual y emocional como una oportunidad
para acercarse y conocer los avatares del fascinante mundo de la experiencia pictórica.
Hoy renovamos nuestro compromiso con el arte dominicano, uno de los pilares que
sostienen una mejor nación, y, con la satisfacción de un deber cumplido, entregamos es-
ta Memoria de la Pintura Dominicana, historia artística que legamos con alegría a las
generaciones del futuro.

José A. León
Presidente Grupo León Jimenes
|8| |9|

Prólogo

Toda publicación tiene su historia y la de esta Memoria de la Pintura Dominicana se


remonta al 1998, cuando Porfirio Herrera Franco, director de la Fundación de Arte
Contemporáneo Nouveau, sostuvo una entrevista con don José León Asensio a quien
solicitó auspicio para la reedición del libro La Pintura en la Sociedad Dominicana
(1977), escrito por Danilo De los Santos. La defensa entusiasta de la propuesta anidó en
la sensibilidad de un mecenas capaz de entender la importancia y la necesidad de ma-
terializar este proyecto, quien sin titubeos la incorporó a los programas de auspicio del
Grupo León Jimenes, estableciendo un nuevo eslabón en su compromiso con las artes
visuales nacionales. En esa ocasión celebramos con gran alegría, junto a Danilo y Por-
firio, el primer paso de la cristalización de un sueño compartido desde hacía mucho
tiempo y lo que hasta ese momento parecía inalcanzable empezó a hacerse realidad.
Un año después de emprendida la revisión del antiguo texto sobre la pintura domini-
cana se iniciaron los trabajos del proyecto del Centro Cultural Eduardo León Jimenes,
bajo la dirección de Rafael Emilio Yunén, rápidamente contagiado con la ilusión de es-
te libro que se convirtió en eje de discusiones, angustias, alegrías e intercambios entre
los integrantes del equipo diseñador del proyecto del Centro Cultural. Como ocurre
generalmente, la revisión de la obra escrita veinte años antes desveló insatisfacciones en
su autor, reafirmándole la necesidad de reformular la historia de la pintura dominicana
con una visión abierta y basada en la aproximación a la totalidad de la necesaria me-
moria que requiere nuestro país para fortalecer la identidad colectiva. Se inició enton-
ces una investigación que cada día aportaba elementos desconocidos para un tramado
más completo de la historia de la pintura dominicana, en un desarrollo paralelo a otras
expresiones y movimientos artísticos. Consultas, entrevistas, lectura de textos, análisis de
diversas fuentes, descubrimiento de artistas desconocidos… la experiencia se fue enri-
queciendo y el planteamiento original de la revisión de un texto fue dando paso a una
obra sin precedentes, de dimensiones enciclopédicas, donde el autor se propone una vi-
sión histórica de la manifestación de la pintura en el territorio nacional, en un proce-
so relacionado a las raíces formativas de la dominicanidad, a los cambios socio-econó-
Prólogo|Memoria de la Pintura Dominicana. Raíces e Impulso Nacional 2000 a.C. | 1924 |10| |11| Memoria de la Pintura Dominicana. Raíces e Impulso Nacional 2000 a.C. | 1924|Prólogo

micos y socio-políticos del país y a la transformación de la vida espiritual de sus habi- Gracias a la profunda investigación que sustenta el estudio, el libro presenta hallazgos,
tantes influida por los fenómenos generales del acontecer occidental. publica datos desconocidos, revaloriza y hasta corrige nociones comúnmente aceptadas,
En el desarrollo de la obra, el autor traza la trayectoria evolutiva de la pintura nacional, así como rescata valores olvidados.
establece interrelaciones entre la pintura y otras manifestaciones de las artes: escultura, La presentación se enriquece con la ubicación del quehacer artístico en relación con la
gráfica, fotografía, arquitectura, literatura y música, mediante cuadros generales y cro- evolución de las instituciones públicas y privadas encargadas de la educación artística,
nologías asociativas; recupera la casi totalidad de los nombres artísticos que, en mayor o el análisis de los concursos, bienales, exposiciones y del mecenazgo privado.Tenemos en
menor grado, conforman la memoria pictórica del país; enfoca movimientos, genera- nuestras manos, realmente, una historia de la evolución del arte dominicano y su con-
ciones, lenguajes y escuelas regionales del hacer pictórico; resalta las figuras señeras del texto, sin duda una obra sin precedente en nuestro país. Con el decidido auspicio a su
arte dominicano, y aborda las contribuciones públicas y privadas de la animación artís- investigación y publicación, en la conmemoración de su centenario, el Grupo León Ji-
tica. La amplia cobertura del estudio y su carácter integral permiten conocer y valorar, menes realiza un aporte invaluable al fortalecimiento y valorización de la memoria na-
no solamente a los maestros y figuras reconocidas, sino también artistas de menor fama cional a través de la pintura, en tanto que expresión artística, reafirmando el compro-
pero que, en su momento, han jugado un papel en el desarrollo colectivo, ya que no es miso del grupo empresarial con las artes visuales dominicanas iniciado en 1964, con la
una historia de individualidades sino también de escuelas o corrientes artísticas, así co- celebración del primer Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, piedra angular de ese
mo de la evolución de las concepciones estéticas reflejadas en una atención prioritaria ejemplar proyecto que es el Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
a la crítica de arte en cada período, a la vez que en la identificación de las influencias
literarias o filosóficas sobre el quehacer de los creadores de arte.
Myrna Guerrero
Fiel a su formación de historiador, Danilo De los Santos se ciñe con fidelidad a la crí-
tica histórica, constituyendo este libro un reporte de investigación rigurosa, en que ca-
da narración descansa en fuentes sometidas a verificación o contrastación (documentos,
testimonios, entrevistas, examen de las piezas de arte, periódicos de la época, etc.). El
autor establece una periodización vinculada al transcurrir de la sociedad dominicana en
su conjunto (sociedad política, económica y cultural), de suerte que el proceso de crea-
ción artística es situado en un contexto nacional e internacional que ayuda a discernir
el sentido de los aportes de personalidades claves, escuelas estéticas, estilos, polémicas,
etc., logrando así destacar el valor específico de cada artista o corriente artística en tér-
minos de su contribución al desarrollo cultural del país.
Se enfoca la historia del arte en su sentido doble de búsqueda de antecedentes y cons-
tatación de secuelas y consecuencias. Así, por ejemplo, el estudio de los artistas y críti-
cos de arte que actuaron como precursores de un arte nacional, es objeto de seguimien-
to en las diversas etapas de nuestro desarrollo, para mostrar la germinación y el fruto de
esas ideas primigenias. Así comprendemos lo que hay de continuidad e innovación en
los creadores actuales, con relación, por ejemplo, a Celeste Woss y Gil,Yoryi Morel, Jai-
me Colson, Darío Suro, Antonio Prats-Ventós, Paul Giudicelli y otros.Todo esto en una
estrategia narrativa que produce un relato ameno y didáctico, al combinar datos técni-
cos con detalles biográficos y análisis del contexto social.
|13|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

1|1 Dominicano, dominicana, dominicanidad

1
LO DOMINICANO COMO IDENTIDAD
y acentuación del arte nacional

Sin discutir el carácter genérico, dominicana o dominicano tienen la dimensión de un con-


cepto trascendente que se relaciona simultáneamente a cuatro condiciones: a un espe-
cífico territorio antillano; a una sociedad de etnias y nacionalidades que se amalgaman;
a una cultura afrohispánica o mulata; y a una memoria histórica que, aun marcada por
los grandes procesos de la colonización, del capitalismo y de las dependencias imperia-
listas, ofrece matices originales que se manifiestan en la identidad criolla, en los latidos
persistentes de la autodeterminación nacional y en manifestaciones antropológicas, es-
pirituales o artísticas que representan la dominicanidad.
El específico territorio, la sociedad de colores raciales, la cultura mulata y una memoria
histórica particular expresan la condición dominicana/dominicano. Enfocando la terri-

M.B.|Carta de la isla de Santo Domingo|Grabado en cobre/papel pintado a mano|25.2 x 35.3 cms.|Sin fecha|
Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|14| |15|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|1| torialidad, el poeta Pedro Mir ofrece una convincente visión, con imágenes que plantean Pedro Henríquez Ureña ofrece la siguiente descripción: «Geográficamente, el país no |2|
Mir, Pedro. Henríquez Ureña,
Hay un País al mismo tiempo ideas de la ubicación y de la naturaleza sociogeográfica: «Hay un país pudiera estar mejor situado: hállase en la orla exterior de la región tropical de las Amé- Pedro.
en el Mundo. Obra Dominicana.
Página 41. en el mundo colocado en el mismo trayecto del sol / oriundo de la noche / colocado ricas, en la cadena de islas que circundan el Mar Caribe, en la ruta hacia otro océano, Páginas 406-7.
Confert. Confert. Sic.
en un inverosímil archipiélago de azúcar y de alcohol / sencillamente liviano / como un hacia el Golfo de México, hacia los paraísos de la América Central, hacia Venezuela y Co-
ala de murciélago apoyado en la brisa / sencillamente frutal / fluvial y material / y sin lombia. Otro paraíso es él también. Cálido, a veces en exceso, en las costas; más templa- |3|
Mieses Burgos,
embargo sencillamente tórrido y pateado como una adolescente en las caderas…»|1| do en porciones del interior, es inagotable en fertilidad, en variedad de plantas florales Franklin.
Trópico Intímo.
Localizado en el Archipiélago Antillano, en medio de Cuba y Puerto Rico, el país do- y frutales, y a la vez inofensivo y manso en su fauna: no hay allí, como dijo el poeta Fragmento.
Confert.
minicano ocupa las dos terceras partes de la isla de Santo Domingo. La tercera porción Gastón Deligne, Ni ofidiano ponzoñoso, ni felino feroz: tampoco hay buitres. Colón describe
la ocupa Haití, la vecina república con la que comparte distintos aspectos comunes y la isla: La Española es maravilla: las sierras y montañas y las vegas y las campiñas y las |4|
Cabrera,
determina una de las fronteras, ya que el otro límite es definido por las aguas marinas tierras tan hermosas y gruesas para plantar y sembrar, para criar ganado de toda suerte, Fernando.
Angel de
que circundan el país, casi a totalidad. Enfocando este espacio geográfico dominicano, para edificios de villas y lugares».|2| Seducción.
Fragmento.
Espacio insular: el hecho de serlo, es una condición que marca la naturaleza del habi- Confert.

tante nativo más común o colectivo. El ser isleño se lleva en la conciencia y los poetas,
como constatación, representan voces manifestantes de la insularidad que es cualidad
troqueladora, ineludible e idiosincrásica. Este concepto de proyectar la insularidad se
mantiene vigente en las generaciones de los poetas dominicanos; así lo demuestran las
siguientes citas: la primera de Franklin Mieses Burgos, uno de los poetas representati-
vos de la generación de la Poesía Sorprendida (década 1940), y la segunda de Fernan-
do Cabrera, un poeta joven de la generación 80: «Ahora, como siempre, en medio de
mi isla / profético, soltando / sobre un cielo sonámbulo mis pájaros mejores, / mis pro-
pias mariposas nacidas de las lámparas /despiertas del silencio: / mensajeras que llevan
en sus alas grabadas / las oscuras palabras que vienen de la noche, / de este mundo dis-
tante…»|3|
«Yo, el de la isla –y todo continente es isla–, / Después de fundar sobre duras piedras mi
casa / En esta frívola ciudad de nadie, / Hoy huyo de mi imagen como del abismo. (…)
Yo, el de la isla –y toda tristeza es isla–, / Tal vez deba morir para nacer de nuevo…»|4|
Si lo dominicano/dominicana es un concepto que identifica a un espacio geográfico,
territorio o país, tal concepto adquiere fuerza de tradición cuando es asimilado como
postulación denominativa y se convierte en idea perdurable al desarrollarse la comuni-
dad que adquiere el rumbo de nación. Aparte de desarrollarse en un territorio especí-
fico, la nación es definida, además, por un conglomerado de personas de diferentes orí-
genes étnicos, que generalmente habla un mismo idioma y que posee caracteres tradi-
cionales comunes.
La nación dominicana se impulsó a partir del encuentro desproporcionado de tres etnias:
P. Coronelli|Archipiélago de México donde están las islas (…) bajo el nombre de Antillas|Grabado en cobre/papel la amerindia insular, la europea y la africana. De esta mezcla trisanguínea, surge una po-
pintado a mano|55 x 76 cms.|1688|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|16| |17|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|5| blación multicolor que sobrevive y adquiere el carácter de sociedad criolla. La misma es cados como criollos españoles y españoles de Santo Domingo, los mismos eran reconoci- |7|
De Saint-Méry, Sánchez Valverde.
Moreau. integrada básicamente por la descendencia de los colonizadores españoles y de los escla- dos además con el término asociativo dominicano. El cronista Antonio Sánchez Valverde, Ensayos.
Descripción Página 214.
de la Parte vos negros nacidos en la isla, y socializados por el medio ambiente, por la mulatería, por refiriéndose a la actividad del corso, usa esa identificación en el siguiente párrafo: «La Confert.
Española (…).
Página 83. los hábitos laborales y las costumbres domésticas que se arraigan como nativas. guerra que llamamos de ‘Italia’ por los años de 40, cogió a los dominicanos instruidos y
Confert. |8|
Varios cronistas ofrecen apreciaciones sobre la sociedad criolla que se perfila claramen- cebado en este exercisio que les era tan lucroso»… (sic) |7| Peguero,
Luis Joseph.
|6| te hacia mediados del siglo XVIII; período en el cual predominan los hatos y los conu- Un segundo cronista isleño, Luis Joseph Peguero, reitera esta autoidentificación social Historia de la
Sánchez Valverde. Conquista de la
Ensayos. cos, modos socioeconómicos que moldean una población nativa de pocos blancos y de en un manuscrito|8| redactado en 1776: «…y abrió camino a nuestros granaderos que Isla Española (…).
Páginas 222 y 242. Tomo 2º.
Confert. negros muy mezclados, a los que se añaden grupos de nuevos esclavos y unos pocos ca- saltaron a su barco, y en menos de quinze minutos mataron 73, ingleses, y hisieron pri- Páginas 244, 247,
248 y 283.
talanes que se dedican a los negocios. «Los nativos o criollos españoles son bastante se- sionero el barco: Con que quedó enteramente conocido, y acreditado el valor de los Confert.

dentarios. Es raro que salgan de su isla, lo que además, el gobierno hace tan difícil co- Dominicanos». (sic) «…Desimpresionar queremos el vulgo Dominicano de la acumu-
mo puede y hasta podría creerse que ellos temen al mar, si no se supiera que en tiem- lada falsa calumnia…» (sic) …leyólo así el muestreo Dominicano, y así corrió y se di-
po de guerra se dedican al corso, que ofrece siempre un incentivo a hombres pobres
que persiguen buques ricamente cargados».|5|
En el aislamiento insular, y en la zona española de la isla de Santo Domingo, la pobla-
ción nativa desarrolla un estilo de vida criolla asociada al hato (la gran hacienda gana-
dera) y al conuco (la parcela ordinaria para sembrar víveres). A pesar de que estos mo-
dos de la propiedad socioeconómica distancian a hateros y conuqueros, varios hechos
provocan espontáneamente la igualdad convivencial. Estos hechos son la mulatería ra-
cial; la flexible o cristiana promoción de libertos; la casi inexistencia del prejuicio racial
y los hábitos que se hacen comunes en tierra adentro, donde la gente vive de los recur-
sos naturales; de la crianza animal, de la siembra, de la montería; aferrada a los santos ca-
tólicos y a la superstición; alojada en chozas o bohíos en donde asumen los mismos ali-
mentos culinarios, la siesta del mediodía o danzan cuando celebran fiestas o ritos de
acentos vernaculares. Es gente constituida «por familias de Morenos, Pardos y Blancos
(…), los criollos a proporción que se alejan de su origen Europeo, se hacen más sanos,
más fuertes y viven más largo tiempo», señala el cronista Sánchez Valverde.|6|
En el seno de la sociedad criolla del siglo XVIII, también toma impulso el calificativo
DOMINICANO, la autoidentificación que se asocia a la persona de Santo Domingo de bulgó en toda la ciudad… (sic). …Tomando la verdad por firme baza /con que he de
Guzmán, fundador de la Orden de los Predicadores. Estos frailes, llamados también do- hablar de paso a los ancianos /campestres y también Dominicanos, /y a quienes Carne,
minicos, son quienes, en la documentación colonial del siglo XVI, se autodenominan do- Mundo, y demonio engaza …» (sic).
minicanos. Con el nombre del santo castellano fue bautizada la ciudad y puerto a orillas Andando el tiempo, el calificativo dominicano tiene mayor alcance colectivo, ya que de
del Río Ozama, a donde llegan los primeros dominicos en misión evangelizadora, en la simple identificación para el habitante, este concepto se generaliza para toda la po-
el 1509. El nombre Domingo es una traducción castellana del concepto latino domini- blación. En la Declaratoria de Independencia del 1821, sus líderes proclaman que «el
cus, al que se asocian por extensión las calificaciones dominico y dominicano.
Aunque durante el siglo XVIII los habitantes de la zona oriental de la isla, son identifi- Gilberto Fernández Diez|Guarionex Rey de Maguá|Óleo/tela|102 x 82 cms.|C.1970|Col. Museo Sacro Catedral
Inmaculada Concepción de La Vega.
Jorge Severino|Afiche para un boxeador retirado|Mixta/cartón|92 x 77 cms.|1975|Col. Centro Cultural Eduardo León
Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|18| |19|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|9| pueblo dominicano ni ahora, ni en adelante, ni nunca se someterá a las leyes y gobier-
Declaratoria
de 1821, no de España».|9|
en Peguero/
De los Santos. Esta proclamación fue anulada por la invasión y el dominio de los haitianos (1822-
Visión General
de la Historia 1844), hecho que no impidió que la dominicanidad continuara arraigándose como de-
Dominicana.
Página 404. finición que significaba lo mismo que nacionalidad para muchas conciencias. Entre
ellas, la de Juan Pablo Duarte, quien desde muy joven manifiesta inequívocamente la
|10|
Duarte, identidad dominicana, no sólo cuando es cuestionado sobre su ciudadanía, sino cuando
Juan Pablo.
«El Criollo», habla de la patria y cuando funda la Sociedad Secreta La Trinitaria y promete la inde-
fragmento.
Apuntes pendencia del país al que llama República Dominicana. Forjador de la nacionalidad, en
de Rosa Duarte.
Página 291. sencillos versos él reitera esa conciencia: «Al arma, valientes, / Criollos constantes, /
Confert. Sic.
Marchad diligentes, / Marchad arrogantes: / Librémonos todos / Del vil e inhumano
|11| / Padrastro y no padre /del Dominicano».|10|
Duarte,
Juan Pablo. Es con Duarte con quien alcanza la dominicanidad su dimensión trascendente al justi-
«Proyecto de
Ley Fundamental» ficarla como conceptualidad liberadora, como identificación definitiva de la ciudadanía
en Apuntes
de Rosa Duarte. criolla y como denominación del Estado Nacional de orientación republicana. Maes-
Páginas 223-24.
Confert. tro forjador en la decisiva etapa 1838-1844 en su Proyecto de Ley Fundamental|11| él
postula tres definiciones esenciales:
|12|
Rodríguez a|La Ley Suprema Dominicana, en la que establece que: «Siendo la Independen-
Demorizi, Emilio.
La Constitución cia Nacional la fuente y garantía de las libertades patrias, la Ley Suprema del Pueblo
de San Cristóbal.
1844-1855. Dominicano es y será siempre su existencia política como nación libre e independien-
Páginas 161-65.
Confert. te de toda dominación, protectorado, intervención e influencia extranjera, cual la con-
cibieron los fundadores de nuestra asociación política al decir DIOS, PATRIA Y LIBER-
TAD, REPÚBLICA DOMINICANA», el 16 de julio de 1838.
b|El concepto de Nación Dominicana, que «es la reunión de todos los domini-
canos».
c|La definición del ciudadano nacional: «Son dominicanos los que obtienen esa
cualidad o por nacimiento o por haber obtenido del Gobierno cédula de nacionalidad
con arreglo a la ley».
Conforme al separatismo radical que promueve Duarte, la independencia nacional se
proclama el 27 de febrero de 1844. Al reafirmarla con un manifiesto, en el cual se em-
plean los términos Pueblo Dominicano, españoles dominicanos, y DOMINICANOS.|12|
Amparada en su nacionalidad, en su independencia política y en la gestación de un Es-
tado soberano, la sociedad dominicana se caracteriza por ser a mediados del siglo XIX,
un pueblo de maneras y costumbres «muy sencillas y no pretenciosas», afirma Porter, un
agente secreto que visitó el país en 1846, observando la casi inexistencia de la vieja aris- Yoryi Morel|Negrita|Guache/papel|49 x 34 cms.|C.1965|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|20| |21|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|13| tocracia blanca en un pueblo, en el cual, «no hay distinción como pudiera suponerse en- En cuanto a la hispanización cultural, los elementos impuestos son arrolladores y múl-
Porter,
David Dixon. tre gente de tan distintos colores. En este particular es realmente una república y el ne- tiples, sobresaliendo los que se imprimen en la conciencia, en la espiritualidad y en el
Diario de una
Misión Secreta gro prieto, la muchacha parda oscura y el gracioso mulato ligero se ven paseando juntos hacer de la vida común. El idioma castellano, el catolicismo, el modelo servil a la auto-
(…).
Páginas 29-31. con frecuencia, o entreteniéndose con una caña de azúcar o con los dulces del país».|13| ridad impuesto por las leyes y los modos productivos, así como los programas construc-
Confert.
Este carácter de pueblo con una tipología racial multicolor, se amplía con la presencia tivos y los hábitos de la vida cotidiana que resultan una extensión del estilo peninsular,
de otros grupos nacionales: árabes, judíos, chinos, negros metodistas, haitianos y coco- explican el predominio de la filiación española. Pedro Henríquez Ureña se refiere a la
los.También cubanos y puertorriqueños, así como europeos diversos; sobre todo, espa- impronta de España como cultura madre: «Santo Domingo es un fragmento de una
ñoles e italianos. Estos grupos introducen respectivos aportes socioculturales, y termi- gran familia hispánica que ha vivido vida precaria, pero propia, durante más de cuatro
nan asimilados o integrados en el ser colectivo dominicano. Un ser nacional impulsado siglos; que luchará por persistir mientras habite en la tierra nativa el último descendien-
con el trauma insular y la naturaleza trisanguínea, de filiación hispánica y de condición te de los colonizadores. (…). En las costumbres privadas, Santo Domingo conserva las
afroantillana, manifestante de una cultura mulata y de una nacionalidad vulnerable que tradiciones españolas. A los ojos de los hombres educados en la tradición anglosajona,

|14| se vuelve vehemente cuando «se enfrentan sus valores y principios contra los principios esas costumbres aparecerán como exóticas, y aun extrañas, sobre todo en lo que atañe |15|
Rosario, Amable. Henríquez Ureña,
Eme-Eme. y valores de los haitianos».|14| al amor y a la valentía personal. Pero, en muchos órdenes, esas costumbres son patriar- Pedro.
Estudios Op. Cit.
Dominicanos. La razón de esta oposición radica en el hecho de que la dominicanidad se hizo concien- cales y excelentes».|15| Página 410.
No. 1. Confert.
Junio-Julio 1972. cia política cuando el país dominicano se convirtió en zona incorporada a Haití, cuyo «Santo Domingo (…) se distingue por el sabor fuertemente castellano de su vocabula-
Página 71.
Confert. gobierno promovió la integración en todos los niveles, la cual era imposible que se pro- rio, y de su sintaxis, en combinación con una fonética que se asemeja más a la andalu-
dujera a nivel de la identidad cultural, como bien observara Núñez de Cáceres. za que a la castellana (…). Hay en Santo Domingo muchos rasgos arcaicos (…), fue el

José Gausachs|Morena|Carboncillo y tinta/papel|51.8 x 42.9 cms.|Sin fecha|Col. Privada. Nidia Serra|Mujer|Óleo/tela|61 x 45.5 cms.|1958|Col. Familia De los Santos.
Federico Izquierdo|Retrato de Josefa Sánchez de González|Óleo/tela|70.5 x 64 cms.|1930|Col. Centro Cultural Clara Ledesma|Escena taína (detalle)|Acrílica/cartón-tabla |566 x 386 cms.|1958|Col. Museo de Historia y Geografía.
Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|22| |23|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|16| primer centro de americanización del español, tanto en la adaptación de palabras euro- De la misma manera que los dominicanismos son una expresión de la cultura nacional
Idem. Páginas
31-32. Confert. peas a cosas o hechos del Nuevo Mundo, como en la adopción de palabras indias, ac- que se relaciona a la ruralidad, también en ese ámbito comienzan a definirse los ritmos
tividad importante en los siglos XV y XVI, pero detenida luego al desaparecer las len- que se relacionan a la música y las danzas vernaculares. Un testigo, llamado William Wal-
|17|
Idem. Página 30. guas aborígenes de las Grandes Antillas: hoy, por eso, hasta los indigenismos tienen en ton, escribe en 1810, «que presenciar las danzas (…) de los mulatos nativos de la His-
Confert.
Santo Domingo carácter arcaico».|16| paniola equivale a transportarse a un círculo de lascivos bacantes» (sic), debido a los vo-
|18| Los arcaísmos lingüísticos castellanos e indígenas, son preservados en el habla rural, por luptuosos movimientos que con ímpetu marca el compás. Él ofrece la siguiente estam-
Idem.
Página 128. Confert. los campesinos del centro territorial o Cibao;|17| campesinos a quienes se puede atri- pa descriptiva: «El pueblo negro español de clase baja acompaña sus vulgares danzas con
buir también tradición negra en el lenguaje, como «los hábitos que van con ella».|18| alaridos y con música producida con palos y maderas altisonantes, o por un higüero con
|19|
Diccionario de la Las formas culturales que inciden en el habla española, originan los dominicanismos: pa- surcos, el cual rasgan con agilidad utilizando un hueso fino. El baujo, especie de mara-
Lengua Española.
Edición 1970. labras y frases del vocabulario vernacular, «modo de hablar propio y peculiar de los do- cas hechas llenando un higüero de piedrecitas y los dientes fijos a la quijada de un ca-
Página 493.
Confert. minicanos».|19| ballo, rasgada con movimiento raudo y acompañado de tambor. Los pasos son extraños

Jaime Colson|Merengue|Óleo/cartón|52 x 68 cms.|1938|Col. Museo Bellapart. Yoryi Morel|Fiesta Campesina|Óleo/madera|106 x 160 cms.|1959|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|24| |25|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

y obscenos.Todo el acompañamiento y estilo parecen derivarse de una mezcla del con- |20|
Walton, William.
go africano y del din indígena, y es el ritual de la ceremonia a la muerte de un parien- Estado Actual
de las Colonias
te, la cual convierten en ocasión solemne con danzas y música; como los gitanos en Es- Españolas.
Tomo I.
paña. El mayor cumplido que el enamorado hace a su preferida por haberle concedido Páginas 135-36.
Confert.
el privilegio de bailar con él durante la fiesta, es quitarse el sombrero y ponérselo a ella
durante el resto de la velada; ésta lo devuelve, casi siempre junto con un cigarro encen-
dido, que ella misma ha liado».|20|
De los ritmos y de la danza que adquieren rango criollo, se desprende la variedad de la
música folklórica dominicana, de la cual el Merengue y la Salve adquieren difusión co-
lectiva, asociándose la última modalidad al canto de tradición oral que tiene que ver con
el convite de las labores del campo y con la cofradía, manifestación que permitió a la po-

blación negra continuar prácticas religiosas de origen africano encubiertas en la catoli-


cidad. Además, a otros ritos que se asocian sobre todo al culto a la Virgen, a los Santos, a
la Cruz y a los misterios vuduistas. Tales expresiones, como otras tantas, son manifesta-
ciones populares o típicas que sobreviven como actividad y memoria de la cultura do-
minicana, cuya otra ladera la definen las expresiones formales de las artes, de la literatu-
ra y de la historia nacional.

Darío Suro|Bañistas|Óleo/tela|162 x 112cms.|1946|Col. Familia Suro Franco. Miguel De Moya|Gallero|Óleo/tela|76 x 51 cms.|1984|Col. Rafael del Monte.
Vela Zanetti|Miguel Díaz y la Cacica Catalina|Mural (detalle)|1944|Col. Antiguo Palacio Ayuntamiento Santo Domingo.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|26| |27|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|21| De acuerdo a Jimenes Grullón: «La dominicanidad es un concepto abstracto que en- El antropólogo Marcio Veloz Maggiolo afirma que ella «es un recipiente que lo tiene |24|
Jimenes Grullón, Veloz Maggiolo,
Juan Isidro. cuentra su confirmación en lo concreto. No es, pues una falsa conciencia. Ofrece un con- todo (…) y la memoria se reproduce (…), rescata una época, rescata la temperatura de Marcio, citado
La Noticia. 20 de por Ruth Herrera,
febrero de 1977. junto de representaciones, sentimientos e ideas que pertenecen al área de la culturolo- un momento histórico y de un momento político. Rescata el temperamento de la gen- Listín Diario,
Confert. 11 de febrero
gía, y por tanto, del quehacer global del hombre»|21| y de la mujer –agregamos–, que te, rescata cómo era la gente, cómo eran los valores de esa época».|24| La conclusión de 1996.
Confert.
|22| están asociados a una realidad identificada como nación dominicana, la cual de acuer- del intelectual citado es que la memoria nos convierte en usuarios del pasado.
Opinión de Hostos
citada por Pedro do a Hostos, debió llamarse «República Quisqueyana»,|22| aludiendo a la palabra indí- La memoria es la capacidad que tiene el sujeto humano para almacenar, conservar y
Henríquez Ureña,
Op. Cit. Página 414. gena Quisqueya, que quiere decir tierra grande a la que se refiere el himno patrio cuan- reactualizar conocimientos y experiencias. La naturaleza comunitaria del ser humano,
Cita No. 1. Confert.
do llama quisqueyanos a los nativos del país.|23| determina que toda colectividad manifieste la función de la memoria, que no es otra
|23| Si la dominicanidad concreta, a la que se refiere Jimenes Grullón, es resultado de las defi- cosa que la historia nacional. En este sentido, la memoria histórica de la Nación Do-
Prud’Homme,
Emilio. niciones que entraña la nación dominicana como territorio, sociedad y cultura, esa condi- minicana es la que expresa la conciencia específica de la dominicanidad en términos de
Himno Nacional.
1883. Confert. ción nacional es una conciencia procesada, creada y concebida al amparo de la memoria. origen, evolución, autoconocimiento y reserva patrimonial. La sumatoria de estos as-

Celeste Woss y Gil|Mujer en reposo|Óleo/tela|65.5 x 84 cms.|1941|Col. Museo de Arte Moderno. León Bosch|La (Santa) última cena|Óleo/cartón|128 x 158 cms.|1972 |Col. Banco Popular Dominicano.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|28| |29|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|25| pectos, ineludiblemente define un perfil general, pero inacabado, de la identidad, la cual,
Valldeperes,
Manuel. a la vez puede apreciarse en el desglosamiento de sus partes, ya que la memoria colec-
El Caribe.
18 de mayo tiva nacional es múltiple en la unidad. La sociedad dominicana es UNA en su geografía
de 1962.
Confert. e historia, pero la memoria nacional es múltiple en las manifestaciones del acontecer
económico, político y artístico, entre otros.
|26|
Idem. Abordando la manifestación del arte dominicano, que es la materia a la que finalmen-
Confert.
te se llega, debe apreciarse bien claramente que lo que atañe al campo visual es un com-
puesto de muchas expresiones: arquitectura, artesanía, cerámica, escultura, fotografía,
gráfica en general y pintura. Aunque el desarrollo nacional de tales expresiones es de-
sigual en términos de la estética, la utilidad y la demanda social, no carecen ellas de na-
turales interrelaciones. Pero aun esos vínculos que comienzan a partir del momento en
el cual se localizan los primeros recreadores nacionales, cada una de esas expresiones tra-
za un derrotero que es la manera particular que se conoce cuando se aísla un desarro-
llo expresivo respecto de los restantes. La historia de la pintura nacional es un ejemplo
de esa particularidad en el Arte Dominicano, sobre el que reflexiona Manuel Valldepe-
res,|25| al sostener que «el arte es la manifestación más exacta de la cultura realizada.
Es por consiguiente, espíritu trascendido cuando está imbuido de los rasgos caracterís-
ticos de una sociedad. Estos rasgos son la aportación cultural a través de la cual lo local
se incorpora de manera inalienable a lo universal.Y en la República Dominicana son
precisos ya los rasgos de la dominicanidad».
Esta cualidad sociocultural y de la identidad la explica el citado autor cuando al pre-
guntar: ¿qué es lo dominicano?, responde: «Lo dominicano es lo que está en la mente
y en el corazón de los dominicanos, lo que vibra a través de nuestro espíritu, que es la
manifestación máxima de nuestro ser. Por consiguiente, lo dominicano, es lo que nos es
esencial y que, por serlo, nos trasciende. Son dominicanos, en un sentido amplio, la tie-
rra en que vivimos y el cielo que nos cubre, son dominicanas nuestras danzas y nues-
tras canciones.Y son dominicanos nuestro sistema de vida y nuestras esperanzas, e in-
cluso la manera de contemplar la muerte, porque nada de esto es común a los demás
hombres.
Limitándonos a las artes plásticas, podemos afirmar que todo lo realizado por nuestros
artistas es dominicano, porque, en mayor o menor grado, refleja nuestro espíritu y, con
él, nuestra esencia y nuestra trascendencia.Y es así porque le es imposible a un artista
arrancar de sí lo que en su interior ha puesto la raza, la sangre, el ambiente y las singu-
laridades, porque hasta en lo más simple –el ademán, la manera de andar– hay matices
que diferencian al hombre dominicano de los demás hombres».|26| Radhamés Mejía|Desnudo|Acuarela|61 x 38 cms.|C.1950|Col. Rafael Del Monte.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|30| |31|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

1|2 Expresión pictórica y pintura dominicana: apreciaciones sentido del tacto. Una cuarta característica atañe a los géneros pictóricos, más bien mo- |28|
Diccionario
dos y temarios de las realizaciones. Monográfico
de Bellas Artes.
La pintura es una expresión que se asocia a las Artes Plásticas: «especialidades artísticas Páginas 34-35.
Confert.
que manejan materiales, volúmenes y cuerpos tangibles», las cuales se diferencian de las
artes del sonido, de la palabra, de la representación, etc.|28| La pintura es considerada, |29|
Bayón, Damián.
tradicionalmente, un bello arte (expresión de belleza), llamándosele también arte visual, Op. Cit.
Página 165.
bien porque es una expresión que se dirige sobre todo a la mirada o porque ofrece vi- Confert.

siones particulares de todo sujeto considerado un artista. Comparándola con «la con-
|30|
creción que supone la arquitectura: volumen aislado, la pintura no deja de parecer más Sanz Díaz, José.
Pintores
intangible, más fantástica, como una proyección de lo real, sino de lo imaginario.Ya que Hispanoamericanos
Contemporáneos.
puede evocar la materialidad o hacerse vaga o vaporosa», opina Damián Bayón, quien Páginas 26-27.
Confert.
agrega: «Además, si por una parte juega con la noción de materia –lo que constituye el
cuerpo del mismo cuadro–, por otro lado utiliza la abstracción que supone la línea y la
sensibilidad inherente al color».|29|
La pintura es considerada la especialidad artística más colectivamente estimada, contando
con una historia amplia, prolongada y variada. La amplitud permite caer en la cuenta de su
mundialidad como expresión cultural y la prolongación histórica ofrece un incesante re-
gistro expandido desde la remota pintura rupestre, hasta el milenio contemporáneo. En re-
lación a la variedad, la producción pictórica tanto se refiere a las etapas generales del desa-
rrollo de la historia (Antigua, Medieval, Moderna…), como a las localizaciones nacionales
en las que se manifiesta su desarrollo también histórico. De la misma manera que existen
registros de pintura china, francesa, mexicana, rusa, entre otras innumerables historias par-
ticulares, se incluye también la del desarrollo de la PINTURA DOMINICANA. Más de una
|27| La pintura es una expresión artística que se basa en el manejo de medios cromáticos
Bayón, Damián. mirada a esta manifestación artística, arroja interesantes apreciaciones, de las cuales se trans-
Construcción (guache, óleo…) sobre un soporte o superficie dada (tabla, tela, cartón, vidrio…); ex-
de lo Visual. cribe la que ofrece José Sanz y Díaz, en una obra sobre pintores hispanoamericanos: «Pese
Páginas165-202. presión que tiene su origen en los muros de las cavernas en los cuales el hombre pri-
Confert. a ser la antigua Santo Domingo (…), la primera población que levantaron los españoles en
mitivo transcribió sus percepciones de la realidad.
América, la Perla del Mar Caribe carece por completo de antecedentes históricos en Pintu-
Definida como una manifestación en la que se armonizan forma, color, composición y
ra.A pesar de todo, es arma del arte hispanoamericano, ya que sus monumentos religiosos,
materia, la pintura ofrece caracteres específicos.|27| En primer lugar es un arte bidi-
civiles y militares empezaron a construirse en 1503. Puede decirse que la Pintura Domi-
mensional, ya que tiene dos dimensiones (largo y ancho), perdiendo la profundidad que
nicana propiamente dicha no hace su aparición hasta el comienzo del presente siglo».|30|
es sugerida en cuadros tradicionales por la perspectiva o rejuego de planos. Lo segun-
El período inicial al que alude Sanz Díaz, es el siglo XX; apreciación errada que desco-
do es su definición de arte plano, ya que se adopta al muro como realización directa o
noce el antecedente histórico de la pintura prehispánica e igualmente ignora los nom-
como cuadro de caballete. En tercer lugar es un arte que se dirige a la vista más que al
bres de los pintores que se desenvuelven en el siglo XIX. Posiblemente ese desconoci-
miento se basa en las fuentes bibliográficas dominicanas que, en lo relativo a la materia
Gilberto Hernández Ortega|Autorretrato (detalle)|Lápiz/papel|30.5 x 20 cms.|1969|Col. Museo Bellapart. del arte, ofrecen informaciones breves y en algunos casos observando carencia de con-
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|32| |33|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

ciencia artística para los pintores que anteceden la modernidad nacional. Reconociendo «no había una conciencia nacional (del) artista». Esta rotunda afirmación, sostenida en la |32|
La República
que más que las artes, son otras las tradiciones culturales de la sociedad dominicana, Pe- década 1950, añade el siguiente argumento explicativo: «Aparentemente el hacer pictóri- Dominicana.
Página 220.
dro Henríquez Ureña ofrece en 1917, una brevísima referencia del arte y de los artistas. co era una simple recreación.Abundaban los paisajes, las naturalezas muertas, los bodego- Confert.

El señala: «Seguramente los mayores títulos que puede ostentar Santo Domingo son sus nes. En muchos casos la enseñanza era la copia de la estampa, sin modelos tomados de la
|33|
esfuerzos en pro de la cultura. No encontraremos allí grandes florecimientos de las artes naturaleza (…) Este seguimiento escolástico no podía producir verdaderos artistas. Sólo de Idem.
Página 222.
plásticas o de la música; los dos campos en que se han concentrado los esfuerzos de cul- tarde en tarde, y por fuerza del vigoroso temperamento, uno que otro descollaba».|32| Confert.

tura son la educación y las letras. Las mejores obras de arquitectura, que posee la Repú- La citada apreciación se vincula al interés de la propaganda bienhechora que promovió
blica son las de la época colonial, especialmente las iglesias y las casas señoriales de la ciu- la dictadura de Trujillo, y fue argumento para establecer que la verdadera conciencia ar-
dad de Santo Domingo.Allí pueden encontrarse las mejores muestras de escultura (la es- tística nacional era un producto de la programática trujillista. Por consiguiente, el desa-
tatuaria coloreada de iglesia) y de pintura, especialmente los apóstoles de Mateo Veláz- rrollo del arte dominicano debía su existencia «a la formación de núcleos bajo la sabia
quez (siglo XVIII) (…) En tiempos modernos, sólo la pintura ha florecido un tanto (De- inspiración del Gobierno»,|33| es decir, la auténtica pintura dominicana y los auténticos

|31| sangles, Grullón, García Obregón, Adriana Billini, a la que se suma hoy el dibujante creadores de la misma, habían surgido con la protección de Trujillo a las Bellas Artes, has-
Henríquez Ureña,
Pedro. Mendoza), y junto a ella la música ha ensayado sus tanteos, que suelen ascender hasta la ta entonces poco desarrolladas y con una tradición pobre y escasísima: «Se ha afirmado
Op. Cit.
Página 411. ópera (con Pablo Claudio) y la obra eclesiástica de aliento, (con José Reyes y otros)».|31| repetidas veces que la tradición artística de la República Dominicana es más bien esca-
Confert.
Regularmente nuestro gran humanista se refirió a una cultura de élite social, a la que se sa. Ello constituye una verdad a medias. Recordaremos a continuación algunos prece-
asocia, en cierta manera el quehacer pictórico dominicano de unos protagonistas que ori- dentes que tienden a probar lo contrario. El lector debe tomar en cuenta que ninguna
ginan movimientos y esfuerzos que se dispersan –se opina posteriormente– debido a que otra nación de menos de 50,000 kilómetros cuadrados (exactamente 48,426) y de tan

Danicel|Autorretrato|Plumilla/papel impreso|21 x 15 cms.|1971|Col. Familia De Los Santos. Gina Rodríguez|Con los ojos abiertos (autorretrato)|Mixta/tela|158 x 51 cms.|1998|Col. de la autora.
Pery Jiménez|Santo Tropical (autorretrato)|Acrílica/tela|61 x 46 cms.|1952|Col. Rafael Del Monte. Tony Delosantos|Yo auto montaña|Mixta/tela|61 x 51 cms.|1995|Col. Familia De los Santos.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|34| |35|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|34| solo cinco millones de habitantes en 1976, y que hubiese padecido, por añadidura, las te-
Areán, Carlos.
El Caribe. rribles vicisitudes que asolaron, expoliaron y martirizaron en multitud de ocasiones a sus
13 de enero
de 1979. sufridos pobladores, hubiera podido enorgullecerse de haber sido la cuna de un lote de
Confert.
medio centenar de artistas de calidad digna (…). La República Dominicana constituye
un ejemplo admirable de heroísmo, dignidad y fidelidad a su propio ser y merece, por
tanto, toda nuestra admiración y nuestro respeto. Debemos asimismo situar dentro de es-
te contexto las evoluciones de su pintura y no asombrarnos de que no sea más rica o
brillante, sino que sus artistas hayan conseguido con su tesón y patriotismo llevarla, en
una nación tantas veces esquilmada, hasta su encomiable situación actual».|34|
El párrafo anterior, es parte del enfoque que ofrece el crítico español Carlos Areán en
su historia La Pintura en las Naciones Iberoamericanas. Al rechazar la opinión de quienes

Enrique Morel (Quico)|Autorretrato fumando|Óleo/tela|61.5 x 50 cms.|1950|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Daniel Henríquez|Yo de frente (fragmento)|Mixta/tela|243 x 203 cms.|1971|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|36| |37|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|35|
Idem.
afirman la carencia de tradición en el desarrollo pictórico dominicano, él también se 1|3 El pintor dominicano: protagonista sociocultural
El Caribe. pregunta: «¿Qué otro país con menos de 50,000 kilómetros de extensión y víctima de
29 de enero
de 1979, tanta ocupación extranjera y de tanta guerra sin cuartel, puede enorgullecerse de haber
Confert.
creado un arte y una cultura de la calidad de las que, sean las que sean las limitaciones,
|36| logró mantener incólume Santo Domingo sin que pudiesen destruirlas ni la cautividad
Squirru, Rafael,
citado por María ni la expoliación?»… Refiriendo a un buen número de los artistas que protagonizan el
Ugarte. El Caribe.
7 de octubre quehacer de la pintura, Areán señala que la actualidad más reciente prueba que el país
de 1968.
Confert. tiene abierto su futuro pictórico, lo cual resulta «doblemente importante si tenemos en
cuenta que es poco habitual en la evolución de la historia, que una mejoría se produz-
|37|
Squirru, Rafael. ca en un solo orden».|35|
¡Ahora!
Revista No. 331. Un segundo autor, Rafael Squirru, gran conocedor del arte latinoamericano, opina que
16 de marzo
de 1970. «existe una verdadera pintura dominicana con una constante que se registra en los ar-
Página 16.
Confert. tistas de talento. En la misma se ven ciertas vacilaciones y desvíos, pero que es fácil de
reconocer por encima de éstos, la presencia de un arte con raíz de su pueblo. En esa
|38|
Squirru, Rafael. pintura hay formas, colores, atmósfera que están siempre presentes»,|36| incluso en pin-
Entrevista
Listín Diario. tores abstractos. Squirru escribió el texto: Arte Dominicano, Árbol que Crece, en el cual,
27 de diciembre
de 1992. reconoce las raíces que conforman socialmente a los dominicanos.Tomando en cuen-
Confert.
ta las mismas, señala que la «simbiosis de estas culturas con marcado acento de España
|39| y de África es lo que se está gestando en la República Dominicana, con fuerza de ori-
Manuel,
Valldeperes. ginalidad que literalmente quiere decir con fuerza de origen (…). Esta tónica, deduz-
El Caribe.
16 de julio co, intransferible para los dominicanos en la medida de su autenticidad, es transferible
de 1966.
Confert. en sus resultados a medida que lo folklórico alcanza validez universal cuando se lo ta-
miza a través del espíritu de los artistas. Porque en esto y no en otra cosa reside el se-
|40| Es una sustentación generalizada la que señala que el sujeto humano dibujó antes de es-
Idem. creto de todo arte: la sensibilidad y la inteligencia necesarias para transmutar la savia es-
Confert. cribir, aunque esa primera expresión dibujística realmente es un síntoma de su innata ca-
piritual del alma de los pueblos en fruto maduro».|37| En adición a tales apreciaciones
pacidad comunicativa. Es el habla o lenguaje visual lo que además inaugura el arte co-
pondera el crítico argentino que «el Arte Dominicano es mucho más fuerte que lo que
mo memoria viva de la humanidad; como tesoro intangible que determina a su vez a un
la gente que no ha visitado este país se imagina».|38|
protagonista aparentemente indistinto como dibujante, escultor, pintor… Este protago-
En términos comparativos, la pintura dominicana es la expresión visual de mayor pre-
nista es el artista, identificación que resulta más cabal, categórica, precisa y relevante.
ferencia frente a otras manifestaciones bidimensionales y frente a la escultura. En un
El arte es un aspecto de la cultura, pero, a pesar de que se encuentra en todas partes y
sentido general se le reconoce alcance de «estilo y metamorfosis».|39| Es estilo porque
se aplica al dominio de toda ejecución humana, no todo lo que produce el hombre y
transfiere valores y matices espirituales del SER dominicano trascendido mediante las
la mujer se debe a una condición artística, sino más bien a la práctica común aprendi-
recreaciones, las reinterpretaciones y la síntesis. La metamorfosis la definen «las formas
da en sociedad. No significa que el arte carezca del entronque social, sino que al con-
naturales de las que se sirve como punto de partida, como elemento de comunica-
ción»|40| y como experiencia trazando su linealidad sociocultural mediante los actos
de asimilación y desasimilación que realizan los testimoniales pintores. Paul Giudicelli|Autorretrato (detalle)|Óleo/tela|86 x 56 cms.|Sin fecha|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|38| |39|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|41| vertirse en una manifestación cualitativa del género humano, determina que el artista Juan Pintor se esfumó como las imágenes policromadas de los santos eclesiásticos traí- |42|
Maritain, Jacques. Deschamps,
La Responsabilidad sea un hacedor, un recreador, un imaginativo y un purificador incesante de los medios dos en baúles por frailes y segundones, para los que hubo necesidad de pedir licencia Enrique.
del Artista. La República
Página 94. expresivos de los que se vale, incluida su identidad espiritual. Es un protagonista fuera para otros tantos pintores que se mencionan desde el siglo XVI hasta el XVIII. Un solo Dominicana.
Confert. Páginas 251-53.
de la norma más ordinaria, arriesgándose permanentemente a que el arte, como el nombre de pintor criollo, de iconos ingenuos y religiosos, vislumbra desde la colonia Confert.

amor, le duela en carne propia; o como dice Maritain: «Alguien que abandona volun- dieciochesca un nebuloso camino de pintores dominicanos que se pronuncian entre los
tariamente fértiles lugares, por estériles regiones llenas de inseguridad».|41| El pintor saltos de una nación, para la cual concibe un Duarte dibujando la enseña tricolor. Des-
que es artista neto y a conciencia, hace de lo estéril una emoción con la que concibe de antes de la medianía del siglo XIX pintores criollos, pintores de la trashumancia pro-
su mundo discursivo, utópico, desasimilado espiritualmente en las formas cromáticas. motora y pintores nacionales precursores, instituyen las cuentas dispersas de un rosario
Uno de los nombres formales que en el lejano pasado insular o tiempo insospechado artístico del que se salva muy poco en condición anónima; pero comienza a sobrevivir
de una gestación dominicana se relaciona a la expresión pictórica curiosamente se lla- el artista dominicano como prototipo diferenciado en la muchedumbre poblacional y
mó Juan Pintor. Es un personaje que se menciona como un desdibujado colono de pro- como protagonista sociocultural. Recreador visual y mancomunado con el literato, a
ambos se refiere el siguiente comentario de Enrique Deschamps: «Los literatos y los ar-
tistas dominicanos son flores no sólo de una misma estación, sino del mismo suelo, del
mismo ambiente, de coloración y fragancia tan semejantes, que en puridad, puede juz-
gárselas flores homogéneas (…). El alma delicada del poeta, del escritor, del artista, es
arpa que vibra al suave influjo de las impresiones que no brotan de ella misma, sino que
en parte, crea el ambiente en que esa alma se produce y vive (…). En nuestra patria, y
ante el espectáculo sombrío de la historia política, son casi inconcebibles las inspiracio-
nes (…). La poesía y las artes no han florecido ni fueron cultivadas con esmero, sino
cuando a fuerza de sufrimientos y calamidades sin cuento, se aprendió a reposar un po-
co de las discordias civiles».|42|
A la luz de las condiciones que rodean la aparición del pintor dominicano, éste se de-
fine de manera excepcional y proteica, porque si bien establece un modus vivendi a ex-
pensas del arte; además tiene que asumir paralelamente otra profesión para sobrevivir.
Por tal razón, el pintor dominicano más embrionario, cuando no desvía la vocación ar-
tística hacia la carrera de médico, abogado o ingeniero, tiene que ocupar algún cargo
burocrático o docente. Él se desenvuelve como aparición en una época en la cual el ha-
ducción anónima y cuyo oficio de colorista que da lugar a un supuesto apellido, se aso- cer pictórico era apreciado como un entretenimiento temperamental y además carecía
cia a la manera medieval de relacionar nombre con oficio. Juan Pintor es un protago- de mercado. En casos muy particulares el pintor asume el arte de la fotografía, de gran
nista de la errancia colonizadora y quien, como un fantasma del arte de pintar, flota en- demanda hacia el 1900. Connotadas individualidades eran reconocidas más como fotó-
tre el universo rupestre de pintores magos y de esos otros de la negritud que tuvieron grafos que como artistas del pincel.
que apoyarse en el cimarronaje conceptual del que sobreviven ideogramas en vasijas de Un perfil que ofrecen los pintores precursores y aun protomodernos, es su pertenencia
jícara y en fachadas de bohíos vernaculares. al elitismo social, razón por la cual alcanzaron formación artística en el exterior, o pu-
dieron asumir la pintura con cierto desahogo y muy a pesar de la resistencia familiar,
Luis Desangles|Autorretrato|Óleo/tela|55 x 50 cms.|1900|Col. Museo Bellapart. que entendía que la carrera artística era excéntrica e inútil. Una actividad que sólo ser-
Rafael Arzeno|Autorretrato con familia (fragmento)|Óleo/tela|C.1955|Col. Ceballos Estrella.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|40| |41|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|43| vía para que niños, jóvenes y mujeres alcanzaran disciplina, cultivaran el espíritu y, so-
Diario La Nación.
Editorial. bre todo, llenaran entretenidamente un horario fuera de los hogares.Tal situación no ha
25 de junio
de 1940. variado mucho en el presente.
Página 12.
Confert. En un medio social limitado, pero con promotores que emulaban las artes, emergió el
primer núcleo de pintores dominicanos, de los cuales una minoría logró trascender.
Con actitudes disidentes, alguno que otro asume la bohemia localista o se autorecono-
cen artísticamente, resultando paradigmática, además, la presencia de algunas mujeres
que demuestran ser a conciencia hacedoras del arte. Ellas determinan que se hable por
igual de pintores y pintoras nacionales.
Aislados de diversas maneras, disidentes frente a las convenciones sociales dominantes; pu-
rificadores de la soledad y visionarios de la identidad en el lúcido estrado de la conciencia,
los primeros pintores y pintoras de mayor incidencia definen la base de una expresión na-
cional de permanente ebullición y alcances. Son, más que precursores, los misioneros de la
pintura dominicana porque aparte de buscar la originalidad, asumen la multiplicación ar-
tística estableciendo academias, compartiendo sus talleres y provocando el interés por el ar-
te, en el seno de la colectividad. La prensa se hace eco de la proyección de los conspicuos
pintores, como en el caso del Diario La Nación: «Es evidente que hay en el país un viví-
simo interés por el desarrollo de las manifestaciones elevadas del espíritu traducidas en pri-
morosas obras que reflejan el gusto, la originalidad, la gracia y el atrevimiento de las facul-
tades creadoras. Las artes plásticas salen del limitado ejercicio en que se las tenía para mo-
verse dentro de una más amplia esfera de emoción. Las últimas exposiciones de obras pic-
tóricas así lo demuestran. Juntamente con pintores extranjeros de tránsito en este país y de
otros residentes en él, los pintores nuestros han expuesto sus obras, llenas, muchas de ellas,
del vigor del trópico en la reproducción de un conjunto artístico de la naturaleza».|43|
Hacia el 1940, año en el que se publica el texto anterior, es cierta y elocuente la concien-
cia pictórica de un reducido número de individualidades nativas que se arriesgan, que son
constantes, sinceros y relevos decisivos de una pintura de breve tradición.Tal conciencia
se plantea también en el filo de la modernidad que le da impulso al arte visual domini-
cano. La conexión de estos pintores nacionales con los pintores europeos que se exilian
para entonces en Santo Domingo, definen la base de un crecimiento cuantitativo y cua-
litativo de la individualidad pictórica. Es a partir de estas interacciones que se puede ofre-
cer, aunque de manera inacabada, un perfil prototípico del pintor dominicano.
De condición antillana y caribeña en las relaciones circundantes de un submundo con-
tinental que es cuenca, región y geografía de errancia afroamericana, el primer carácter
del pintor dominicano, o del artista en general, es su definición dentro de circunstan- Celeste Woss y Gil|Autorretrato fumando|Óleo/tela|48 x 38 cms.|C.1930|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|42| |43|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|44| cias políticas y materiales adversas, a lo que se añade la carencia de tradición pre-repu- tas jóvenes se han apartado por completo del concepto de la mimesis…»|46| «Uno |46|
Valldeperes. Valldeperes,
Obra Crítica (…). blicana en materia de artes plásticas. En consecuencia, puede decirse que geográfica- constantemente puede ver la riqueza de los artistas dominicanos y apreciar que son Obra Crítica.
Tomo I. Vol. I.
Páginas 55 y 424. mente aislado y partiendo desde cero, en medio de una secuela de varias dictaduras, el gente que no están sometidos aún, a los parámetros que fijan los modelos internacio- Páginas 430-31.
Confert. Confert.
pintor dominicano, no obstante, asume un desenvolvimiento libre en y desde sí mismo. nales y esperemos que nunca lo estén. Si es por aislamiento, enhorabuena. Lo impor-
|45| Este es el sentido de apreciación del crítico Valldeperes: «El Arte Dominicano es arte li- tante es que hay aspectos cuando uno mira la obra de los artistas dominicanos que son |47|
Valldeperes, Squirru.
Esencia y bre. Los artistas trabajan a su antojo y con absoluta libertad (…) libertad en cuanto a te- propios».|47| Entrevista
Trascendencia Listín Diario.
de las Artes. mas y procedimientos».|44| «Resultado de esta libertad, y conocedores los jóvenes ar- El intimismo en el cual se han formado y desarrollado gran parte de los pintores y las Op. Cit.
Texto Confert.
mecanografiado. tistas, con Degas, de que el arte es muy fácil para los que no saben, pero muy difícil pa- pintoras nacionales, ha sido casi absoluto, prestándose a discusión su impacto negativo
Confert.
ra los que saben, eso es, para los que tienen conciencia de lo que hacen, los pintores y más que el positivo, puesto que ese encierro determina que cada artista trabajara con la
escultores trabajan con ahínco, en busca de su propia expresión».|45| doble interioridad: la territorial y la íntima. Sin embargo, el aislamiento no significó en
El albedrío del pintor dominicano no significa que se desarrolle ajeno a vínculos orien- la etapa más crítica, años 1930-1960, total desconocimiento de los ismos y de los maes-

tadores.Asume como punto de partida dos tradiciones: la academia y la del maestro em- tros del arte moderno. Datos de las exposiciones de Granell (1943) y de Colson (1938
pático, respecto del cual se convierte en un epígono. Después busca la originalidad con- y 1950), así como los testimonios que se ofrecen sobre las condiciones sociopolíticas,
jugando y experimentando dentro de su presente, con la conciencia de que el arte co- explican claramente la situación: «Eran los años cuarenta y cincuenta, la dictadura de
mienza donde termina la imitación: «Una cosa común a nuestros pintores jóvenes es la Rafael Trujillo reducía las posibilidades del dominicano medio a escoger entre: formar
inquietud (…) que se suma a la de los maestros más categóricos en su medio de expre- parte de una pléyade de alabanciosos del régimen, actitud que le aseguraba una posi-
sión. En general se acentúan los caracteres de sus obras (…) Muchos de nuestros artis- ción en la cosa social y política; o a enfrentarlo, so riesgo de perder la vida; o por últi-

Yoryi Morel|Autorretato|Óleo/plywood|51 x 41 cms.|1955|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Dario Suro|Autorretrato|Óleo/tela|94 x 68.5 cms.|1945|Col. Federico Suro.
Jaime Colson|Autorretrato|Óleo/madera|48.5 x 40.5 cms.|1925|Col. Museo Bellapart. Fernando Peña Defilló|Autorretrato del rayo|Óleo/tela|69 x 54 cms.|1997|Col. Privada.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|44| |45|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

mo huir de un medio ambiente asfixiante, por lo reducido en oportunidades de creci- |48|


Miller, Jeannette.
miento a todos los niveles. Pero no todo el que quería podía abandonar el país; es más, Fernando Peña
Defilló desde el
podía considerarse un ser privilegiado a quien lo conseguía».|48| Origen (…)
Página 16.
Peña Defilló ofrece su opinión acerca del aislamiento al que el sistema le somete: «En Confert.

las décadas del cuarenta y del cincuenta, Santo Domingo conservaba todas las caracte-
|49|
rísticas de la pequeña ciudad provinciana e isleña, donde apenas llegaban noticias de los Fernando Peña
Defilló, referido
acontecimientos artísticos universales. Casi todos sabíamos quién era Picasso sin pasar por J. Miller,
Op. Cit.
de ahí».|49| Sin embargo, otros datos permiten apreciar una contradicción entre el Peña Página 16.
Confert.
Defilló estudiante de la ENBA y hechos que se registraban a la par: «La exposición pic-
tórica de Eugenio Fernández Granell celebrada en las primeras semanas de septiembre
en el Círculo de Bellas Artes de Ciudad Trujillo; los diversos ensayos aparecidos en La

Nación y La Opinión; la conferencia de Jesús Poveda, Alberto Baeza Flores y Manuel |50|
La Poesía
Valldeperes (…) y por último la brillante conferencia del propio Fernández Granell (…) Sorprendida.
Revista No. 1,
titulada El Surrealismo y la Pintura, están indicando a las claras, las apetencias de formas Octubre 1943.
Confert.
más de acuerdo al mundo del hombre sin otra limitación que la búsqueda siempre pro-
funda, anhelante e insatisfecha de su mundo».|50| En la siguiente declaración del 1950,
Jaime Colson autodefine la temporalidad de su arte: «He hecho siempre pintura al día,

Ramón Oviedo|Autorretato en blanco|Acrílica/tela|102 x 76 cms.|1998|Col. Antonio Ocaña. Guillo Pérez|Autorretato|Acrílico/papel|1981|Col. del autor.
García Cordero|Autorretato como «neuro perro»|Acrílica/tela|150 x 150 cms.|1992-1998|Col. Centro Cultural
Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|46| |47|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|51| como quien dice. Expondré en Ciudad Trujillo mis cuadros que expresan las diversas En el libro Arte Dominicano, Darío Suro reconoce que muchos artistas nuestros han be- |53|
Jaime Colson, Suro, Darío.
citado por tendencias pictóricas, desde el dadaísmo, el futurismo, el cubismo y el boidoinismo hasta el neo- bido en las fuentes artísticas de París, New York, Roma, Madrid y México. Sin embar- Arte Dominicano.
Jaime Lockward, Página 15.
La Nación, humanismo, incluso sobre el influjo de Picasso, maestro indiscutible de la primera mitad go, explica que ese arte «ha sido elaborado con pedazos de tradiciones y con sus pro- Confert.
27 de junio
de 1950. del siglo».|51| Muchos años antes, el 6 de septiembre de 1938, anunciaba el Listín Dia- pios ingredientes humanos y ambientales (raza, clima, cultura y religión), mezclados con
Confert. |54|
rio en su edición del lunes que Jaime Colson (1901-1975) «el más notable de los pin- lo que tradicionalmente y por reflejo han dejado los movimientos artísticos europeos Valldeperes,
Catálogo Novena
|52| tores dominicanos se había embarcado en el Vapor Saint Domingue hacia Francia. Sólo en su mayoría de procedencia francesa (neoclasicismo, romanticismo, naturalismo e im- Exposición Bienal.
Dato reproducido. 1958.
Listín Diario. fueron a despedirlo a los muelles un grupo de jóvenes intelectuales. Muy evoluciona- presionismo), los otros ismos en boga en los últimos 60 años del siglo XX (fauvismo, cu- Páginas 26-27.
25 de septiembre Confert.
de 1988. do como artista y como hombre, Colson había llegado a su país cargado de ilusiones, bismo, dadaísmo, surrealismo, expresionismo) y en los movimientos llamados interna-
Confert.
cuatro meses atrás durante los cuales hizo una sorprendente exposición en el Ateneo cionales: el expresionismo abstracto, Pop Art y Op Art…»|53| |55|
De los Santos,
Dominicano (…). La llegada de Jaime Colson fue un reto entre lo viejo y las nuevas Todos esos lenguajes referidos por Suro, y otros más, han sido asimilados por el pintor Danilo.
La Pintura
proyecciones del artista dominicano formado en el mundo europeo…»|52| dominicano de manera indirecta: vía los reflejos que ofrecen revistas ilustradas, así como en la Sociedad
Dominicana.
directamente: viajando a las naciones con fuertes tradiciones artísticas o encontrando la Páginas 527-28.
Confert.
oportunidad que ofrece el puñado de artistas emigrantes y criollos que reimpulsan la
modernidad al fundarse la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1942. Con estas expe- |56|
Valldeperes.
riencias, los pedazos de tradición y los ingredientes humanos y ambientales, establece el Obra Crítica.
Vol. I.
pintor dominicano su peculiar manera temperamental y expresiva: asimila en su cerebro Página 191.
Confert.
los inevitables datos llamados influyentes y tiende a hacer un discurso desbordado desde
la conciencia y traspasado por su corazón.Tratándose del hacedor más neto, moderno y
polivalente, él conjuga las referencias externas y locales, ofreciendo una obra sellada por
la originalidad, por la marca dominicana. En relación a este asunto, varias opiniones: «En
general, se observa, en el panorama actual de la política dominicana, el decidido propó-
sito de los pintores y escultores jóvenes de incorporarse, sin abandono de la realidad lo-
cal, al espíritu de la época. Para ello parten de supuestos espirituales y estéticos de signi-
ficación amplísima que alcanzan hasta aquellos artistas que, como Jaime Colson y Darío
Suro, han llegado ya a la cumbre de su expresión plástica espiritual».|54|
El que de repente encontrara el arte de este país diversidad de corrientes y escuelas, re-
pite a nivel de pintura otra simbiosis ya encontrada en el orden racial (…). Lo morfo-
estilístico o picto-plurimórfico es en la pintura dominicana un carácter bien pronun-
ciado. Cuando él no se da en una o varias obras de un artista en particular, hay varia-
dos estilos respecto a diferentes momentos o épocas de su pintura».|55|
«Nuestra pintura actual es una afirmación de la autenticidad. No vemos en ella ni es-
quematismo paradojal con ausencia de vida, ni abstraccionismo intelectualista, con au-
sencia de sueños. Es una pintura (…) concebida y realizada desde la esencia misma de
nuestra realidad integradora, eso es, un arte con espíritu, sin anécdotas y sin folklor, aun-
Raquel Paiewonsky|Autorretato|Mixta/papel|40 x 33 cms.|1994|Col. Silvia Di Franco. que sí con testimonio».|56|
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|48| |49|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|57| «…es especialmente relevante en el contexto de un análisis de la evolución del moder-


Sullivan, Edward J.
Modern and nismo (…) destacar la posición de la República Dominicana como centro para la adap-
Contemporary
Art (…), tación de opciones y estrategias derivadas de prácticas artísticas extranjeras y como el
Páginas 135-36.
Confert. lugar en donde se crearon estilos artísticos novedosos y específicamente dominicanos
en los años treinta y cuarenta».|57|
|58|
Varios autores. «El salto hacia la más acusada modernidad de los lenguajes pictóricos, define el período
100 Años
de Pintura en el que influyen decisivamente Gausachs, Colson y Suro. Si por un lado el realismo so-
Dominicana,
texto de cial es encarnado con un vigor inusitado, por otro lado se tiende hacia la conceptualiza-
D. De los Santos.
Página 97. ción de la insularidad caribeña en sus aspectos mágicos, negroides, telúricos, sensuales y
Confert.
populares. Lo decisivo es el contenido interno, espiritual y ritualista, transcrito con es-
|59| quematizaciones, visiones mágicas, abstracciones y expresionismos dramáticos, que resul-
Squirru,
¡Ahora! Revista. tan respuestas frente a los mecanismos férreos de una dictadura agobiante. Durante tres
Op. Cit.
Confert. décadas desarrolladas alrededor de la Escuela Nacional de Bellas Artes, se aglutinan las
más decisivas personalidades del quehacer artístico dominicano».|58|
|60|
Valldeperes. «…es imposible que un dominicano sea artista desprovisto de su condición nacional, no
Obra Crítica.
Vol. I., para quedarse en ella, sino para trascenderla; esto es ir más allá. (…) No se puede ir más
Página 40.
Confert. allá sin atravesar el más acá, y en ese más acá se imponen las circunstancias de tiempo y
lugar, es lo que vibra en todos y cada una de las manifestaciones artísticas de los artis-
|61|
Sánchez Camargo, tas dominicanos».|59|
referido por
Valldeperes, La condición nacional del pintor dominicano se reconfirma en su obra que es además
Idem.
Página 169. proyección de su autonomía, de su conciencia y de la sinceridad que expresa como ser
Confert.
íntimo o en posesión de la identidad. Haciendo referencia a esta condición se recono-
|62| ce que el artista más dominicano es siempre el más sincero, «o sea aquel que sin ajenas
Valldeperes,
Op. Cit. influencias en lo intrínseco, ya que es imposible evitarles en lo externo (…) se da a sí
Páginas 39-40.
Confert. mismo en su obra».|60| Este darse en el arte lo percibe el observador agudo, como en
el caso del crítico español quien se refiere a un pintor nuestro que expone en Madrid:
«Peña Defilló es dominicano –reconoce–, y aquí, como siempre en el arte, es importan-
te el lugar geográfico de origen para comprender mejor una pintura abierta de par en
par».|61|
Es inevitable que el creador nato revele en su obra la condición de origen, de sangre o
de raza, porque todo ello es esencia de su interior. En esta relación se cita el caso de
Darío Suro, que durante su permanencia en México interpretó asuntos de ese país con
sensibilidad dominicana. Igualmente el caso de José Gausachs, un pintor español que in-
terpretó con hondura lo dominicano, pero con la sensibilidad mediterránea del ori-
gen.|62| Julio Valdez|Autorretato de fin de siglo III|Mixta/papel|130 x 109 cms.|1998|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|50| |51|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|63| La identidad, la sensibilidad del origen y de la pertenencia geográfica, también es tema 1|4 La pintura dominicana:
Colson,
referido por que los propios artistas definen con claridad y con orgullo. Jaime Colson explica que rasgos particulares de una historia nacional
Valldeperes,
Idem. «antes que pintor es hombre: alguien que pertenece a una especial raza humana y a una
Página 39.
Confert. determinada latitud geográfica, y que contiene en el trasfondo de su ser vivencias an-
cestrales e insoslayables atavismos. Por eso no puedo ni deseo inhibirme en el acto de
|64|
Giudicelli, citado creación artística»,|63| termina declarando enfáticamente.
por J. Miller.
Paul Guidicelli, También al definir al acto creativo, otro pintor dominicano, Paul Giudicelli, se refiere a
Sobreviviente (…).
Página 76. la pertenencia. El dice que «su pintura es formalmente abstracta y viaja por los linderos
Confert.
metafísicos del subconciente, bifurcándose para convertirse en síntesis anímico-material
|65| (…), trato de expresar sin rodeos, con formas y colores de mi propia experiencia, para
Liz, Domingo.
Revista ¡Ahora!, personalizar y lograr así una realidad ontológica-universal que nace de lo étnico-social-
junio 1968 (?).
Confert. psicológico de nuestro pueblo y raza».|64|
Un tercer creador, Domingo Liz, habla de los factores que rodean la condición artísti-
|66|
Balcácer, Ada. ca. Establece que «todo verdadero artista tiene que echar raíces en su medio. Cuando el
Citada por Clara
Leyla Alfonso. artista es sincero aun las más altas expresiones del arte abstracto se producen por una
Hoy.
18 de septiembre conjunción de la personalidad interna (su manera peculiar de percibir y concebir) y lo
de 1986.
Confert. que queda es una percepción aguda y analítica de la naturaleza y la vida que lo ro-
dea».|65|
Ada Balcácer es quien más se ha referido a la condición del artista dominicano en más
de un aspecto. Con autodeterminación, ella expresa que siempre ha querido hacer un
arte en justicia a su identidad cultural y de la República Dominicana: «Siempre he con-
siderado, que mí función es vitalizar, fundamentar y expresar el documento nacional.
Para mi el arte tiene deberes, y la pintura como expresión artística también los tiene.
El arte es un elemento de la vida humana. Es una manifestación cuyas expresiones re-
Los deberes son funcionales a las necesidades sociales. No creo que un ser humano so-
presentan la elevación trascendente de la memoria cultural. Es una experiencia que to-
cial pueda funcionar como si el país fuera una ventana, mirando siempre de dentro ha-
do ser social puede y debe compartir, bien como espectador, como explorador o estu-
cia fuera.Y si bien es cierto que para muchos dominicanos, lo dominicano es un pro-
dioso, bien como hacedor individual y colectivo. No es necesario ahondar en esta últi-
blema, para los que somos dominicanos, no lo es (…). Los que nos sentimos domi-
ma diferencia, sino más bien reconocer que el arte, inventiva espiritual, recreadora y es-
nicanos, los que creemos que esta buena tierra existe, no tenemos dudas y nuestro tra-
tética, se proyecta, es alimentado y es fortalecido con la conciencia del artista, multipli-
bajo está dedicado a expresar ese sentimiento y esa convicción».|66|
cado en la música, en la poesía y en las llamadas artes visuales, entre otras muchas ex-
presiones artísticas.
Son los recreadores quienes revelan el arte como conciencia, resultando protagonistas
significativos del tiempo que representan y de la sociedad determinada en la que viven

Leopoldo Pérez (Lepe)|Jauría devorando un toro|Mixta/tela|130 x 97 cms.|1966|Col. Centro Cultural Eduardo León
Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|52| |53|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

y de la cual viven como alimentadores/alimentados que validan el principio de que la |67|


Hervé, Carrier.
historia no hace el arte, sino que por el contrario toda obra de creación espiritual y utó- Páginas 46-48.
Confert.
pica sí hace la historia.Y ésta, la historia, que es un relato de los acontecimientos de la
vida humana y de los hechos dignos de recordarse, es sobre todo: ¡Memoria! |68|
Idem.
Afirma Hervé Carrier que «el Arte sigue siendo la memoria viva de la humanidad» y Página 46.
Confert.
también reconoce que «el arte revela el alma colectiva».|67| Ese sentido de memoria
viva significa perdurabilidad del arte como trascendencia en el tiempo y por encima del |69|
Crocce,
creador, que es pasajero de la vida como todo mortal; no obstante, de los protagonistas Benedetto.
La Historia
humanos, el artista, al igual que todo forjador histórico, asegura una posición en la es- como Hazaña
de la Libertad.
cala de los nombres inmortales. Es decir, los inolvidables de la historia. Páginas 183-84.
Confert.
En cuanto al sentido del arte como revelación colectiva, significa de acuerdo a Carrier
«que toda sociedad humana se conoce por el arte de vivir, lo cual reúne diversas for-
mas creadoras. Entre ellas la religiosidad, los mitos, las tradiciones y las celebraciones co-
munitarias. Además, todo patrimonio tangible (tesoros monumentales) y otras produc-
ciones que pertenecen a la riqueza intangible: las letras, la música, la danza, el teatro, las
artes visuales, …»|68| en fin, todas las manifestaciones que definen la cultura histórica
producida en una colectividad, país o nación, sobre la cual habla Benedetto Crocce: «La
cultura histórica tiene por fin conservar viva la conciencia que la sociedad humana tie-
ne del propio pasado, es decir de su presente, es decir de sí misma; de suministrarle lo
que necesite para el camino que ha de escoger; de tener dispuesto cuanto, por esta par-
te, pueda servirle en el porvenir. En este valor moral y político de la cultura histórica
se funda el celo de promoverla y acrecentarla, el cuidado de preservarla libre de conta-
minación, y juntamente, el vituperio que se inflige con severidad a quien la deprime,
desvía o corrompe».|69|
Las relaciones vivenciales entre arte como memoria e historia como conciencia de una
cultura nacional que sobrevive, conducen directamente al quehacer de la Pintura Domi-
nicana que es creación en permanencia. Por consiguiente, cultura histórica con pasado-
presente muy vivo, y conciencia que, si bien sigue enfrentando situaciones adversas –in-
ternas y externas–, es una expresión que revela el alma colectiva desde los artistas y sus
discursos visuales.Además, este quehacer traza un recorrido del que pueden anotarse ras-
gos particulares. A seguidas la explicación enumerada de los mismos:
|A|La historia de la Pintura Dominicana atañe a un país antillano. Por consiguiente, se
desarrolla en una isla, más bien en media ínsula, ya que comparte el territorio con Hai-
tí. Esta excepcional relación no ha sido decisiva para las definiciones artísticas de ambas
Ada Balcácer|Intención gráfica|Mixta/tela|70 x 55 cms.|1966|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. naciones, lo cual no significa que la ineludible hermandad no haya originado intercam-
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|54| |55|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

bios y nexos a partir del espíritu identificador de una parecida mirada al hábitat, a la et- cer pictórico en el territorio que se identificó como país dominicano, pero el arte do-
nia, a las fuerzas atávicas y telúricas. A pesar de los nexos, los estilos de las pinturas que minicano definido con propiedad histórica es otra cosa: es nuevo y nacional.
desarrollan los artistas de las dos naciones son marcadamente diferenciados. |C|La Pintura Dominicana plantea una variada definición de su desarrollo:
|B|La Pintura Dominicana, apreciada como la expresión pictórica desarrollada en el • Es la historia que adquiere categoría a partir de los primeros pintores que, aparte de
territorio desde el lejano período prehispánico hasta el presente, ofrece una historici- ser criollos, ofrecen una visión nativa en los temas.
dad a intervalos. Es decir, un registro de distantes períodos: el prehispánico o del abo- • Es la historia que conforman los modos patrimoniales heredados del pasado (pintu-
rigen antillano, el hispánico o colonial y el período nacional o dominicano. Si aparen- ra aborigen y pintura colonial), a los cuales se suma el modo de la pintura nacional y
temente los tres momentos sincronizan, no se da un desarrollo lineal de la actividad pic- moderna; y
tórica que permita apreciar la fusión de los elementos estilísticos que dan lugar al mes- • Es la historia que se impulsa sin raíces precedentes (ni aborigen, ni hispánica) y se
tizaje artístico (mezcla hispano-amerindia) y a una pintura mulata (mezcla afrohispáni- plantea como categoría expresiva desde 1844, alcanzando definiciones de estilo nacio-
ca). Sometida a la ruptura diacrónica, puede hablarse de tres grandes etapas del queha- nal en la medida en que sus hacedores más auténticos ofrecen interpretaciones de con-

tenido que de una u otra manera responden a la realidad perteneciente. Esta última de-
finición es la más lógica y convincente.
|CH| Siendo de naturaleza nacional, los primeros vestigios de la historia de la pintu-
ra dominicana son embrionarios, distantes e imprecisos en las referencias. Las fuentes
documentales ofrecen los nombres de pocos pintores criollos hacia el inicio del siglo
XIX y los iconos que han sobrevivido son poquísimos.

Domingo Liz|Figuras con sombrilla|Tinta/papel|49 x 68 cms.|1964|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Thimo Pimentel|Plegaria|Tinta/papel|38 x 24 cms.|1967|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Vicente Pimentel|Lamento|Carboncillo/aceite/papel|63.3 x 78.8 cms.|1970|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|56| |57|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|D| El impulso del arte nacional se plantea más claramente a partir de las décadas fi- establecimiento de la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA), la principal cantera de
nales del siglo XIX. En relación a ese impulso la historia de la pintura local asocia tres los artistas dominicanos, a la que luego se suman academias provinciales y otros centros
tipos de productores: el trashumante, el aficionado o dilectante y el precursor. En la ba- importantes que aparecen en las últimas décadas del siglo.
se de ese impulso hay que tomar en cuenta la aparición de las academias de enseñanza • Los auspicios de bienales, concursos y exposiciones en número creciente, estimulan
y la promoción que emprenden las sociedades culturales a favor de las artes. la relación arte, artistas y público.
|E|La historia de la Pintura Dominicana ofrece un desarrollo lineal y sostenido a lo • El coadyuvante papel que asumen forjadores, mecenas y oficiantes de la crítica, vía las
largo del siglo XX, en el que se producen los siguientes fenómenos: reseñas del quehacer artístico.
• Condiciones socioculturales favorables, a pesar del estado de pobreza del país, en to- • Definición de polos, movimientos y escuelas pictóricas en diversas regiones del país.
dos los órdenes, durante la primera mitad del siglo. • Paulatino desarrollo del mercado y del coleccionismo artístico nacional.
• Flujo de corrientes estéticas más bien literarias que estimulan el paulatino desarrollo |F|La historia de la Pintura Dominicana plantea una conjugación de los lenguajes que
de la conciencia artística; flujo que resulta incidente en las perceptibles etapas de la his- se universalizan como occidentales o internacionales y que tienen sus matrices en las

toria pictórica.Tales etapas no se definen como delimitaciones fijas, ni procesos cerra- grandes capitales del arte. Esa conjugación ofrece, sin embargo, la adecuación lingüísti- |70|
López Meléndez,
dos en los planteos visuales o lingüísticos. ca vía los temas y cuando no es la mulatería estética la que le da otro sentido a los ist- Amable.
Mariano Sánchez,
• Aparición de artistas docentes formados en el exterior (nacionales y extranjeros), los mos, entonces los lenguajes resultan sometidos a la multiformidad expresiva o «polisín- La Pintura
de un Visionario.
cuales introducen métodos de enseñanza y lenguajes modernos, provocando la distin- tesis»,|70| concepto que alude a los hallazgos formales del arte moderno y que el pin- Página 96.
Confert.
ción entre pintores de viejo y nuevo cuño. tor dominicano asimila y transmuta, regularmente, con su conjugación reductora y to-
• La paulatina intervención del Estado en la enseñanza artística; política que permite el talizante.

Tony Capellán|Dos|Pastel/cera/papel|142 x 80 cms.|1987|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. José Aguasvivas (Sejo)|Rastros rituales del pasado ignoto|Mixta/tela|149 x 119 cms.|1992|Col. Centro Cultural
Eduardo León Jimenes.
Gilberto Hernández Ortega|Ser astral|Mixta/cartón|64 x 49 cms.|1964|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Elsa Núñez|Vendedoras de peces|Óleo/tela|131 x 98 cms.|1967|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|58| |59|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

El término polisíntesis lo emplea el psicólogo social E. Antonio Moya, quien lo expli-


ca: «En mis exploraciones de diversos estudios de antropología sociocultural y psicolin-
güística topé casualmente un día con un concepto que comenzó a cambiar mi autoper-
cepción como dominicano. Este concepto fue POLISINTEISMO AGLUTINANTE, que de-
signa una de las principales características de las lenguas americanas precolombinas, en
contraste con otras lenguas menos incluyentes, llamadas sintéticas y analíticas… En
esencia, el término plantea que las diferentes lenguas americanas mantenían un proce-
so constante de préstamo intercultural y que uno de sus rasgos era la construcción de
conceptos en la aglutinación de morfemas contraídos que no perdían su significado ori-
ginal (por ejemplo, en la expresión taína mayaní macana, popularizada por Juan Luis
Guerra en Areíto, y que quiere decir no me mate, cada sílaba es una palabra comple-

Guillo Pérez|Homenaje al Greco|Óleo/tela|130 x 97 cms.|1966|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. José Perdomo|Mundo mágico de Job|Óleo/papel|122 x 89 cms.|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|60| |61|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

ta».|71| Moya admite su incursión en una nueva aventura del pensamiento al aplicar el |71|
Moya, E. Antonio.
concepto de polisíntesis a la cultura dominicana como un todo. Referencia en
López Meléndez.
|G|La historia de la Pintura Dominicana es la memoria patrimonial y viva de todos Op. Cit.
Confert.
los hacedores que en mayor o menor grado la forjan y definen: pintores nacionales lo-
calizados en el terruño y pintores que han integrado distintas etapas de la diáspora crio-
lla. También pintores extranjeros que, bajo la condición de exiliados, nacionalizados, o
transeúntes, han producido en el país una obra de hechura dominicana. Además, pintores
de mucha o mínima trascendencia productiva formando un conglomerado en el que se
perciben los maestros forjadores y con ellos otros artistas profesionales; además, los pin-
tores de ocasión temporal, los hogareños, los pueblerinos y los populares. Ninguna de
esas últimas condiciones los excluye de la mirada, de la nominación o del recuerdo.To-

da historia nacional no está hecha de grandes impulsos humanos, sino también de los
pequeños sucesos que se multiplican como ráfagas en la vida cotidiana y colectiva.
Con todos los rasgos que definen el fenómeno general de la Pintura Dominicana co-
mo historia en permanencia, es necesario discutir su carácter de producción isleña, ges-
tada en el aislamiento y merced al trato aislante que se le dispensa desde las regiones
con las que tiene nexo territorial y parentesco: la Antillas, el Caribe y Latinoamérica.

Paul Giudicelli|Brujo disfrazado de pájaro|Mixta/tela|130 x 97.5 cms.|1964|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Celeste Woss y Gil|Joven mulata con vestido rosa|Óleo/tela|106.5 x 36.3 cms.|1944|Col. Centro Cultural Eduardo
León Jimenes.
Soucy de Pellerano|Familia triste|Mixta/papel|144 x 108 cms.|1971|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|62| |63|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

El hecho de ser una expresión artística que tiene que ver con una isla cuyas vicisitudes
han provocado el bienhechor o traumático sentimiento de la pequeñez solitaria. La in-
sularidad determina que tal expresión, aparte de ser desestimada precisamente por la
geografía, sea juzgada además como un hecho tardío. A esa tardanza sociocultural se le
añade el factor del atraso en el alcance procesal de la contemporaneidad, sin compren-
derse que todo arte nacional se origina y crece conforme a las condiciones estructura-
les del país. Es decir, en base al desarrollo de la economía y de los sistemas en los cua-
les descansan: la estructura social, la del Estado, el sistema educativo y el nivel de los me-
dios de comunicación. Un artista tan notable como Jaime Colson establece lo atrasado
del arte dominicano, autocomparándose en 1938, con otros artistas nacionales. Él escri-
be: «Puede afirmarse, sin pecar de presuntuoso, que por aquellos tiempos el único pin-

Mario Grullón|Lavanderas|Óleo/tela|76 x 62 cms.|1982|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Cándido Bidó|Las lavanderas|Mixta/tela|127 x 90 cms.|1967|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|64| |65|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|72| tor dominicano era el que esta línea escribe –sin que esto pueda molestar al veterano
Colson, Jaime.
Memoria Yoryi ni a nadie–. (…) Abelardo Rodríguez Urdaneta y Sisito Desangles, a pesar de sus
de un Pintor (…)
Páginas 60-61. buenos deseos, no fueron al fin de cuentas más que dos lamentables nati-muertos, por-
que los grandes artistas no se improvisan y en un medio inculto no puede fraguarse en
ninguna forma un gran arte».|72|
La opinión del atraso del arte dominicano no es tema exclusivo de algunos artistas, sino
también de críticos muy reflexivos que se han arriesgado a indicar –implícitamente– el
aspecto retardado de la modernidad cuando señalan que fueron los pintores que se exi-
lian en el país, en el 1939, los que introducen los lenguajes modernos; o con extrema li-
gereza le atribuyen a cualquier pintor de la generación del 1950 la primacía de estable-
cer la ruptura moderna, cuando desde la década del 1920 ese síntoma estaba planteado.

Carlos Hinojosa|Que me sepa comprender|Mixta/tela|183 x 198 cms.|1999|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Fernando Peña Defilló|Ángeles músicos|Acrílico/tela|56 x 40 cms.|1995|Col. Privada.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|66| |67|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|73| Si las distorsiones y las negaciones históricas se sustentan dentro del país con cierto apre- un tercer y discreto, moderno también, emigra hacia Haití (Amiama), en donde se le re-
Traba, Marta.
Dos Décadas suramiento, junto a todas ellas se agrega el rampante desconocimiento de una latinoa- conoce y salva del olvido. Como puede apreciarse, la historia pictórica dominicana, si
Vulnerables (…)
Página 36. mericana importante como Marta Traba, quien en su ensayo más difundido alude indi- bien isleña, es producto de conductas aisladas y surge más o menos sola, suelta e indivi-
rectamente a la isla del pueblo dominicano. Explicando la resistencia artística ella escri- dualizada con las fuentes exteriores que asimilan los protagonistas fundamentales.
be: «El clima, las condiciones peculiares de existencia, el arrasador e intemperante poder A la naturaleza isleña y aislada que comporta la Pintura Dominicana, se añade el silen-
del trópico alinea también en el área cerrada, o en sus márgenes, las islas del Caribe, Hai- cio aislante. Es el alto grado de desconocimiento de su historia expresiva y la marginali-
tí y Cuba, excluyendo las demás por su escasa o nula producción artística. Puerto Rico, dad que rodea a sus principales gestores, los artistas. Es la negación que persiste a muchos
finalmente, queda unido a este sector por la desventura de ser colonia…»|73| niveles sobre el arte dominicano. Aislamiento, desamparo, falta de trato y separación in-
Con algunos reflejos que proceden del exterior, básicamente de Europa y con una mi- congruente en la que se confabulan la mayoría de los historiadores locales que sólo pre-
noría artística, se gestó el arte dominicano aisladamente. Dos o tres individualidades, for- ferencian y tratan sobre todo el devenir político, desconociendo otros aspectos funda-
zadas a salir del país por diversas situaciones, se desarrollan como pintores solitarios, en mentales del desarrollo nacional.A este atraso de la visión historiográfica se añade la po-

tanto otros quedan dentro de la ínsula, también aisladamente. Los artistas precursores lítica del Estado que en materia educativa apenas difunde la cultura patrimonial, igno-
concentrados en la capital de la república conformaron una isla grupal. Con posteriori- rando consecuentemente las artes visuales, cuyos gestores viven y mueren desprotegidos.
dad a ellos, las primeras dos mujeres artistas de valía (la Ibarra y la Woss y Gil) fueron lle- Otro factor nacional es el de la mayoría de los críticos con desenvolvimiento a partir del
vadas a asumir la errancia por diversos países, entre ellos Francia. A esa nación llegó un 1970. Desconocedores de la historia del arte que tratan, asumen una misión comunica-
trashumante modernista (Colson), quien se desarrolló como un desconocido nacional y tiva ambivalente, trepadora, al servicio de la marchantería. Críticos neocolonizados casi
a mucha distancia de otros dos modernos, aislados en el Cibao (Morel y Suro), en tanto todos, se aparcelan en cosmovisiones que van desde el afrancesamiento y la hispanofilia,

Amable Sterling|Icaro|Óleo/lienzo|92 x 100 cms.|1983|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Myrna Guerrero|Nuestra Señora de la noche|Acrílica/tela|102 x 76 cms.|1992|Col. Familia De los Santos.
Tony Delosantos|Fauce woman III|acrílica/tela|150 x 121 cms.|1996|Col. Familia De los Santos.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|68| |69|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|74| pasando por el caribeñismo ultrapolado y la parcialidad negrista, hasta desembocar en la


Sullivan, Edward.
Op. Cit. búsqueda del exteriorismo a expensas del cual se discute quién es el artista criollo más
Página 135.
Confert. internacional y cuál es el arte dominicano moderno, contemporáneo o más actualizado;
es decir, más afín con las directrices del internacionalismo. De cara al siglo XXI, posible-
mente algunos de esos críticos promuevan un arte dominicano globalizado, el que debe
ajustarse como producto cultural a la economía de servicio y a la estética de la sociedad
light: artificiosa, descomprometida y desechable.
Abordando la negación desde la perspectiva externa, es casi absoluto el desconocimiento
que se tiene del Arte Dominicano per se, o en una justa y ponderada mirada contextuali-
zada de la pertenencia latinoamericana. Pero Latinoamérica ha terminado siendo México,
Colombia,Venezuela, Brasil,Argentina y Cuba. El caso cubano se debe a que la revolución
castrista y sus partidarios se encargaron de colocar ese país en el mundo. Ante esta prefe-
rencia queda marginado más o menos el resto de los países y sobre todo el grueso de las
islas connotadas como Paraísos Turísticos, pero excluidas como productoras de la cultura vi-
sual por «su escasa o nula producción artística», como aseguró olímpicamente Marta Traba.
A esta percepción se asocian historiadores y críticos del arte latinoamericano.Al celebrarse
una muestra que ofreció una visión en extremo parcializada y que organizaron la Americas
Society y el Spanish Institute (Nueva York 1996), uno de los curadores, Edward Sullivan, alu-
de el desconocimiento sobre el arte dominicano: «La contribución de la República Domi-
nicana es uno de los capítulos menos conocidos de la historia del arte latinoamericano. El
arte de este país merece solo una breve mención en algunos de los pocos libros que exis-
ten sobre el tema y en otros el arte dominicano no aparece en absoluto. Pocas de las expo-
siciones de gran alcance sobre la pintura y la escultura latinoamericana organizadas desde
mediados de los años ochenta se han acercado al tópico del arte dominicano. Por ejemplo,
la importante exposición organizada por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, con
etapas en Sevilla, Colonia, París y Nueva York, no incluyó a ningún artista dominicano ni
mencionó las tradiciones de las artes plásticas en la República Dominicana en su impor-
tante catálogo. En los últimos años han sido organizadas en Europa y Norteamérica varias
exposiciones significativas sobre el arte antillano, que han incluido a diversos artistas domi-
nicanos contemporáneos y que han contribuido a forjar un perfil de la pintura, escultura e
instalaciones dominicanas para una vasta audiencia. Sin embargo, el componente histórico
del arte moderno dominicano es a menudo ignorado».|74|
Sullivan, al establecer que «por regla general se ignora con harta frecuencia la historia del
arte moderno» en casi todas las islas antillanas, establece que un factor que dificulta «un
más extenso conocimiento y una mayor comprensión de las contribuciones del arte an- Ramón Oviedo|Espantajo|Óleo/tela|100 x 81 cms.|1969|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|70| |71|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

|75| tillano» es la visión que ofrecen los autores de la historia de ese arte, quienes se concen- 1|5 Una división cronológica
Idem.
Página 136. tran «en una isla en particular, en vez de intentar establecer más amplios vínculos entre las
Confert.
naciones, en un esfuerzo para definir los parámetros de lo que pudiera ser un arte antilla-
no, si es que puede decirse que tal cosa existe».|75| Esta observación es válida, pero igno-
ra Sullivan que, aparte de que tales historias bibliográficas y particulares son recientísimas,
las Antillas más que territorios en relación geográfica, son islas en donde los sistemas co-
lonialistas aún permanentes, han trastornado los vínculos en complicidad con los grupos
dirigenciales isleños. Por otra parte, las filiaciones nacionales, sin importar el estatus polí-
tico de cada una de las islas –realmente todas son colonias–, han levantado bloques dife-
renciados que en cierta manera han sido llevados a la práctica del mutuo aislamiento. Las
filiaciones coloniales: española, francesa, holandesa, inglesa y norteamericana, han profun-
dizado aspectos que tienen que ver con el fenómeno aislante en el mundo antillano.
En relación a la incomunicación antillana, que debiera ser más dinámica e interactuante, se
señalan tres condicionantes, más bien escollos: la solitaria existencia de los isleños, debido
a las permanentes trabas de circulación e intercambio.También las restricciones raciales, pe-
ro sobre todo los inconvenientes diplomáticos y políticos para una sociedad que, si bien sus
islas no resultan distantes entre sí, poseen la unidad del elemento afro. Un tercer condicio-
nante es la latente xenofobia en sociedades nacionales dominadas por la condición maríti-
ma y la errancia histórica permanentes. Esta hostilidad de isleños contra isleños, por razo-
nes raciales y políticas, pocas veces se expresa en contra del inmigrante blanco europeo y
norteamericano. En las artes se toma en cuenta la citada presencia a nivel del registro his-
tórico, pero cuando tal relación la establece un artista oriundo de una isla antillana en otro
territorio similar, el olvido, más bien el silencio de la historia, suele ser rampante. Son las
La seducción del arte como espejo cultural asociado a un destino histórico patentizado
historias de las artes nacionales, como en el caso de la dominicana, las que registran el fe-
nacionalmente, es lo que permite, tras las disquisiciones precedentes, entrar de lleno en
nómeno de la diáspora de sus artistas, aunque sucede también que gran parte de los crio-
la Memoria de la Pintura Dominicana. El desprejuicio para asumir una visión abarca-
llos que emigran enfrentan la tragedia de ser excluidos doblemente: en el país nativo cuan-
dora, en lo posible, de nombres y hechos, se acomodará a un trazado más o menos li-
do no ofrecen reflejos del desenvolvimiento productivo; y en el país a donde llegan como
neal del proceso pictórico en relación al acontecer sociopolítico del país y al acontecer
emigrantes, formando parte de una minoría latina marginada, a la que se le aplica un des-
externo de gran incidencia.
calificativo en base a la procedencia. ¿Cuántos artistas antillanos o dominicanos han entra-
Tomando en cuenta que la historiografía en general ha consolidado el método cronoló-
do en la historia oficial del devenir de las artes de Francia? ¿Cuántos pintores de la diáspo-
gico, éste pauta un enfoque que se pretende, además de lineal, que sea claro, fácil y or-
ra hacia los Estados Unidos han alcanzado un reconocimiento sostenido en este país? La
denado. En este sentido, sosteniendo que el desarrollo del Arte Dominicano, y con él la
internacionalidad que, en el caso dominicano, asumen muchos pintores es una fábula de
expresión pictórica, toma cuerpo a partir de los indicadores de la dominicanidad como
sobrevivientes en las grandes capitales de las artes. En otros casos es estrategia de mercado
cuando la obra pictórica, por ejemplo, sin perder la representación cultural se convierte en
Pictografías en Cuevas José María|Parque Nacional del Este|Pintura parietal|Período Prehispánico.
un bien utilitario, en un valor que seduce como espejo de la condición humana. Anónimo|Imagen Nuestra Señora de la Altagracia (detalle)|Óleo/tela|Siglo XVI|Tesoro Basílica de Higüey.
Capítulo 1|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|72| |73|Lo dominicano como identidad y acentuación del arte nacional|Capítulo 1

conciencia, los ejes centrales de la narrativa histórica son los siglos diecinueve y veinte; HISTORIA DEL ARTE
especialmente este último, en el cual se producen los movimientos sostenidos por sus TERRITORIAL DOMINICANO
protagonistas, los pintores y los artistas. Es decir, por quienes ejercitan el arte de pintar 2000 a . C . | 2000 d . C
de manera doméstica y poco trascendida y por esos otros que rebosan la simple defini-
ción de hacedores: los inspirados que serenos o intranquilos juegan con la imaginación, Etapas Fenómenos Artísticos Ciclos
conforman la utopía, establecen rupturas visuales, coincidiendo además con el misterio
Período de 1|Arte aborigen y taíno Arte amerindio antillano
de la vida humana y con sus raíces ontológicas. A todo ello responde el artista neto. la primera raíz nacional
Aún siendo los siglos diecinueve y veinte los ejes de la historia pictórica dominicana, no
se descuentan o niegan los antecedentes que son: el de la población aborigen prehispáni- Período de 2|Arte durante la Colonia Arte hispanizante
las segundas raíces nacionales
ca y el de la sociedad colonial. Aunque elementos e imágenes de las pinturas correspon- 1492-1821

dientes se convierten en fuentes temáticas de arte dominicano (la pictografía taína y en Período de Arte de la nacionalidad
3|Arte nacional-dominicano
los florecimientos artísticos
1822-2003
y de las definiciones dominicanas
• El impulso proto-dominicano
1795-1865
• El primer florecimiento
de las artes. 1870-1900
• La ruptura proto-moderna
del 1920
• El nacionalismo
y la generación 1930
• Las Bellas Artes en dos
momentos decisivos: 1940-1950
• El enlace y desenlace
de las generaciones con
los lenguajes modernos
• El arte de los nuevos
militantes del decenio 1960
• Las rupturas y las novedades
expresivas del decenio 1970
• El boom artístico de los 1980
• El arte y las generaciones
de entremilenios: 1900-2003
especial el icono altagraciano), se insiste en afirmar que los mismos no potencializaron
tradición alguna en la historia del arte dominicano, quedando como reliquias frías o pa-
trimonios monumentales. Pero tomando en cuenta que son registros isleños, ellos funcio-
nan como parte de la periodización cronológica en que se puede dividir la historia del
arte en el territorio nacional. La división más simple establece tres grandes períodos:Ame-
rindio, Arte hispanizante y Arte de la nacionalidad (ver cuadro).

Marianela Jiménez|Calle El Conde|Óleo/madera|41 x 49 cms.|1941|Col. Servicios Profesionales de Museo S.A.


|75|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

2|1 El aborigen y la pintura rupestre

2
LAS RAÍCES ANTECESORAS
abor igen, hispana y afr icana

Durante los milenios que preceden la Era Cristiana, se forman numerosos núcleos po-
blacionales en el vasto continente americano. De acuerdo a su nivel de desarrollo esos
núcleos aborígenes ofrecían dos condiciones generales: varios grupos de amerindios ha-
bían alcanzado ser sociedades altamente civilizadas, debido a la posesión de técnicas
avanzadas de desenvolvimiento y a la organización socioeconómica y política. En cam-
bio otras poblaciones de amerindios se desenvolvían en unas condiciones de menor de-
sarrollo. En este segundo nivel se encontraban los grupos de selva tropical que se rela-
cionaban con los arawacos, los cuales definieron distintos y sucesivos asentamientos en
el territorio insular llamado Iti o Aití, en ese entonces. Las investigaciones atestiguan
que la isla fue ocupada por grupos pre-agrícolas desde casi mil años antes de Cristo y

Anónimo|Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María Parque Nacional del Este.


Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|76| |77|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|76| que mucho después se asentaron tribus de agricultores, probablemente a partir del si- boraciones en diversos materiales: madera, hueso, piedra y concha. Arte profundamen-
Veloz Maggiolo,
Marcio glo V antes de Cristo.|76| te doméstico y ejecutado por el sector femenino, otra vertiente, sin embargo, tiene una
corrigió
amablemente Igneris, ciboneyes, taínos, caribes y guanahatabeyes (nominaciones étnicas), son los prin- función ceremonial o ritualista que se asocia a la ejecución masculina. El investigador
este tópico.
cipales grupos que tradicionalmente se asocian al período que indistintamente es llama- Veloz Maggiolo hace constar esa diferenciación productiva: «...En lo relativo a la cerá-
do prehistórico, primitivo, precolombino o prehispánico; sin embargo, desconocemos mica estamos convencidos de que existían dos líneas de factura: la primera simple y de
los nombres de dos grupos más tempranos, los cuales son clasificados según sus tecno- uso muy doméstico, sin mucha decoración (...); la segunda complicada y firmemente
logías y posibles lugares de procedencia. De todos esos núcleos son los taínos quienes ceremoniosa, figurativa y realista, a veces votiva. De modo que si bien no tenemos una
protagonizan el asentamiento mayoritario y difundido en el territorio insular; asenta- clara relación de quién fabricaba la cerámica antillana, podemos suponer que en el ca-
miento que desarrolla además un modo estético y una cultura que «debe ser analizada so de la vasijas simples el ceramista como en casi todas las culturas neolíticas, era la mu-
desde sus propias creaciones y organizaciones y no partiendo totalmente del fenómeno jer (...). Lo que ponemos ciertamente, en dudas, es que la cerámica ceremonial también
continental», opina Veloz Maggiolo, ya que si bien el asentamiento taíno «responde a los fuese hecha por la mujer dentro del oficio cotidiano. La firme y continua forma geo-

|77| patrones iniciales orinoco-amazónicos muestra líneas culturales similares de proceden-


Veloz Maggiolo,
Prehistoria de cia y variantes son enormes en los rasgos culturales (...). La organización religiosa taí-
Santo Domingo.
Página 277. na era más completa que la de los arawacos continentales, y por tanto su arte fue mu-
Confert.
cho más expresivo».|77|
Este conjunto de amerindios antillanos llamados taínos conformaron una sociedad de
agricultura con una abundante producción de cerámica a la que se añadían otras ela-

Anónimo|Pictografías|Figura antropomorfa|Período Prehispánico|Cueva de las Maravillas. Anónimo|Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este.
Anónimo|Pictografías|Figura zoomorfa|Período Prehispánico|Cueva de las Maravillas.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|78| |79|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|78| metrizante que desemboca en el decorado que he denominado laberíntico, responde a los dos lenguajes universales que establece esta sociedad. Es decir, ejecuta una figuración |79|
Idem. Idem,
Páginas nuestro juicio, a una especialización y antes que nada al conocimiento de un oficio muy de planteo realista, naturalista, al tratar de interpretar el medio circundante; y después, Página 228.
226-27. Confert.
Confert. perfeccionado. Estando la religión en poder de los hombres, y siendo el cacique jefe re- por evolución, se expresa de manera abstracta mediante esquemas, símbolos y estiliza-
ligioso y guerrero, es posible pensar que el fenómeno religioso –incluida toda forma de ciones. El imperativo mágico explica la manifestación de ambos lenguajes. «En todos sus
expresión artística y en ella la cerámica– fuese manejado por grupos especializados en aspectos el arte taíno es altamente religioso, cargado de animismo, porque la sociedad
una labor discriminatoria».|78| creía en seres ultraterrenos, en antepasados y dioses».|79|
La cerámica, al igual que otros objetos que rebasan la simpleza artesanal, mobiliaria o El arte rupestre aborigen manifiesta un rastro en el que se percibe, en algunos casos, la
de objeto ritual, ofrece en sus propuestas formales y decorativas innumerables motivos ejecución de grupos diferenciados históricamente. Se dan señales pictóricas asociadas a
básicos, sencillos y secuenciales. Tales propuestas, incluso, ofrecen conceptualizaciones ejecutantes pre-agrícolas o pretaínos que se diferencian de una producción neoindia,
más complicadas como son los esquemas laberínticos. Se trata de diseños de abundante por lo regular taína. Esta doble ejecución la ratifica Dato Pagán Perdomo cuando seña-
y concéntrica linealidad geometrizante, a veces de efecto cinético, los cuales también se la: «Las evidencias arqueológicas hasta ahora estudiadas y las comparaciones etnohistó-

asocian al modo pictórico que desarrollaron los arawacos, aunque realmente la pintura ricas sólo permiten asociar las diferentes formas de arte rupestre de la isla a los grupos
reconocida de toda sociedad primitiva es la rupestre, realizada sobre masas rocosas en precerámicos y agro-alfareros (...). En nuestra isla, el arte rupestre aborigen, no es la
cavernas y descampados. obra de un solo grupo de poblamiento, sino la expresión de distintos grupos en dife-
En los procesos de difusión y evolución de los arawacos, ellos desarrollan el arte rupes- rentes movimientos de evolución. Ello explica, posiblemente que a veces encontremos
tre: pintura, grabados y relieves que, aparte de su elementalidad, se asocia a la cosmovi- en un mismo yacimiento o en sitios distintos, temas y técnicas iguales o diferentes, o al
sión de toda sociedad en situación más o menos primitiva. Además, la estilística sigue lado de otros, o superpuestos, asociados en uno u otros casos a materiales precerámicos

Anónimo|Pictografías|Figuras antropomorfas y zoomorfas|Período Prehispánico|Cueva de las Maravillas. Anónimo|Pictografías|Figura zoomorfa (forma de ave)|Período Prehispánico|Cueva de las Maravillas.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|80| |81|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|80| o cerámicos, o simplemente transicionales».|80| El citado autor distingue cuatro mani- mación de su medio. Dentro de la visión realista, los animales representados son espe- |84|
Pagán Perdomo, Idem.
Dato. festaciones en el arte rupestre de la sociedad isleña prehispánica: cialmente la lechuza y el murciélago, a los que se les daba significación en la creencia Página 13.
Suplemento Listín Confert.
Diario, 3 de marzo |Los petroglifos| Grabados incisos en las rocas, generalmente localizados en las en- religiosa. Aves, peces, perros, serpientes e insectos, entre otros, completan el temario en
de 1984.
Página 4. tradas de las cuevas y cuyas representaciones son antropomorfas o zoomorfas: figuras el cual también el enfoque humano, en la mayoría de los casos representan escenas de
Confert.
que representan seres humanos o animales, expresan una mirada hacia el exterior.Tra- cacería y de danza, ceremonias religiosas y ritos mágicos. «La sexualidad está represen-
|81| bajados con buriles, cinceles y martillos de piedra e igualmente terminados con otros tada por los órganos genitales masculino y femenino y en los dibujos de mujeres los se-
Idem,
Página 5. materiales abrasivos y friccionados (arena, coral, fibras, vegetales ...), suponen un dibujo nos nunca aparecen. Las figuras humanas son planas y frontales y (únicamente) en las
Confert.
previo o diseño a la ejecución definitiva. De acuerdo a Pagán Perdomo, los petroglifos representaciones zoomorfas se captan los perfiles casi siempre estáticos».|84|
|82| representan la manifestación más abundante de las expresiones rupestres. La pictografía abstracta, concebida con simbolismo gráfico-geometrizante, fue ejecuta-
Caba Fuente,
Angel. |Las pictografías| Pinturas realizadas con pigmentos de origen vegetal, animal y mi- da con gran representatividad. Observa Morbán Laucer que las representaciones las hi-
Suplemento
Listín Diario, neral, directos o mezclados sobre superficies rocosas, generalmente en cuevas. Se cons- zo en sus formas más puras y por medio de líneas curvas o rectas logró una estilización
20 de septiembre
de 1980. tituyen propiamente en la clásica pintura rupestre, evidenciándose una ejecución reali-
Página 12,
Confert. zada con los dedos, «aunque no se descarta la utilización de instrumentos, tales como
pinceles hechos con materiales vegetales, como pequeños manojos de paja, tallos de
|83|
Morbán Laucer, planta deshilachados en un extremo, espátulas, etc.» Menos abundante que los petrogí-
Fernando.
Pintura ruprestre ficos, las pictografías ofrecen tres modos tipológicos claramente definidos: figuras natu-
y petroglifos.
Página 15. ralistas (no completamente realistas), representaciones esquemáticas y expresiones abs-
Confert.
tractas.|81|
|Los pictoglifos| Manifestaciones del arte rupestre que mezclan técnicas de incisión
relacionadas al grabado petroglífico con soluciones pictográficas o uso de pinturas para
elaborar un diseño, un motivo, un tema.
|Los geoglifos| Representan realizaciones grabadas en la superficie del suelo. Es de-
cir, en rocas planas que yacen sobre la tierra.
El carbón vegetal, el jugo de la bija y la jagua, el extracto del mangle, de savia, de hojas
y resinas de árboles, las calizas molidas, el ocre óxido de hierro, forman la base de los
colores pictográficos, al igual que residuos de animales y elementos minerales. Con ta-
les medios se obtenían el blanco, el negro y el rojo, con los cuales expresa el ejecutan-
te o pintor isleño la cosmovisión de la realidad tanto física como espiritual. Si en los pe-
troglifos el temario representa figuras antropomorfas simplistas, usualmente de líneas
circulares continuas,|82| definiendo astros, rostros, chamanes y símbolos mágicos, una
parecida simplicidad caracteriza las pictografías. Sin embargo, en este modo expresivo
de la pintura rupestre el temario es más amplio y por consiguiente más apreciables los
lenguajes. El realismo pictográfico refiere la naturaleza que rodea al aborigen: «represen-
taciones de frutas, árboles y animales que consumían en su dieta porque consideraban
que con esto podían influir mágicamente en una más fácil recolección»|83| y transfor- Anónimo|Pictografías|Figura antropomorfa|Período Prehispánico|Cueva de las Maravillas.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|82| |83|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|85| abstracta no sólo en pintura, sino también en cerámica. Los motivos abstractos se carac- Se estima que el arte rupestre es una de las expresiones más importantes de la cultura |88|
Vega, Bernardo. Pagán Perdomo,
Arte Taíno. terizan por la gran simetría|85| y la cualidad dibujística patentizada mediante el dise- aborigen insular, «ya que alcanzó expresiones excepcionales tanto por la calidad artísti- Dato.
Página 7. Listín Diario,
Confert. ño. Las abstracciones son formas sin relación evidente con una realidad física concreta, ca y la diversidad de motivos, que por las técnicas utilizadas y la riqueza temática. Se 3 de marzo
de 1984.
observa Pagán Perdomo,|86| quien atendiendo a los motivos o diseños, clasifica el te- considera que de toda el área antillana, Santo Domingo parece ser el territorio más ri- Confert.
|86|
Pagán Perdomo, mario del arte rupestre en varios grupos: co en pictografías, tanto en el aspecto cuantitativo como en el cualitativo».|88| Esta ri-
Dato. |89|
Op. Cit. a|Antropomorfos: dibujos de figuras humanas. queza expresiva rupestre constituye un acontecimiento para la prehistoria y la arqueo- Caro A.,
Confert. José Antonio.
b|Zoomorfos: temario de animales. logía del Caribe tan importante como fueron los descubrimientos de las pinturas ru- El Caribe,
11 de diciembre
c|Antropozoomorfos: figuración que combina humanos y animales. pestres de Altamira y Lascaux, de España y Francia, respectivamente. «No hay dudas» de 1976.
Página 3.
d|Fitomorfos: figuras de plantas, flores, frutos, etc. –escribió Caro Álvarez–, «de que los artistas prehistóricos dominicanos se dan las ma- Confert.

e|Mitomorfos: representaciones de mitos, leyenda, otros. nos con sus compañeros de Europa en cuanto a su producción artística».|89| Sin em-
|90|
f|Asteromorfos: figuraciones de astros celestes. bargo, la comparación es exagerada, si se toma en cuenta que «nuestro arte rupestre no Morbán Laucer.
Op. Cit.
llegó a lograr los planos sombreados profundos que caracterizan las pinturas europeas Página 13.
Confert.
de bisontes, caballos y otros animales (...) porque el artista no logró trabajar en diver-
sos planos ni usó la policromía necesaria».|90| |91|
Veloz Maggiolo,
Al enfocar los yacimientos pictográficos y petroglíficos, los especialistas ofrecen las si- Marcio.
Arqueología
guientes conclusiones: Prehistórica (...)
1972.
a|el repertorio tiene mucho que ver con la temática subtaína y taína, resultando casi Páginas 152-53.
Confert.
seguro que la mayoría procede del grupo de expresión agrícola;
b|la constante alusión al mundo vegetal, animal y ecológico que rodeaba al artista po- |92|
Veloz Maggiolo,
drían ser el producto de grupos culturalmente más avanzados que el Ciboney, respon- Marcio; Zanín
Daniela. Historia,
diendo por tanto al período de tainización de la isla;|91| Arte y Cultura (...).
Páginas 210-14.
c|se aprecia «gran diferencia entre arte rupestre y arte mobiliar. Las líneas y signos tra- Confert.

zados o incisos sobre las paredes no parecían tener mucho en común con los artefac-
|93|
tos y manufacturas»; Veloz Maggiolo,
Marcio. El Caribe
ch|«las representaciones en las paredes parecen el reflejo de una visión interior mani- Arqueológico,
anuario 3/1999.
festada como rápido registro»; Página 24.
Confert.
d|esta velocidad productiva se impone por encima de la calidad cromática y «expresa
|87| Aparte de las manifestaciones principales del arte rupestre (petroglifo, pictografía, pic- sobre la pared un pensamiento, una visión o una escena de la vida cotidiana»;
Morbán Laucer,
Fernando. toglifo y geoglifo), otra expresión pictórica a tomar en cuenta es la de los «Sellos o pin- e|con mano espontánea, acelerada y tumbada el artista rupestre realiza una pintura que
El Caribe.
Suplemento taderas de barro», los cuales han dado lugar a que se piense en la ejecución de pinturas «tiene un carácter menos sólido que la escultura»;
Cultural.
2 de marzo faciales, sobre el cuerpo humano, sobre tela y vasijas y maderas. Fabricados de barro, es- f| es pintura que carece, en su espacio, de fantasía y narración;|92|
de 1996.
Página 15. tos sellos ofrecen diferentes tipologías que permitían estampaciones variadas y tatuajes g|«lo característico de las formas precolombinas en el Caribe, por ejemplo, fue la ri-
Confert.
corporales, como se ha observado en grupos de indios amazónicos.|87| queza en el proceso creativo de cánones, reglas que de por sí destacaban el delirio de la
línea y la decoración misma», asegura Veloz Maggiolo.|93|
Anónimo|Pictografía|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|84| |85|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

2|2 El rastro del patrimonio pictórico aborigen Lo que puede considerarse un patrimonio aborigen del arte parietal o arte rupestre so- |96|
Schomburgk,
brevive en más de cincuenta cuevas localizadas en casi toda la geografía nacional. Aun- Robert H.
Texto con
que Fray Ramón Pané y Pedro Mártir de Anglería, antes del siglo XVI, son los prime- Notas Críticas
por Dato Pagán
ros en ofrecer noticias del arte cavernario, es el Cónsul inglés Sir Robert Schomburgk Perdomo.
Páginas 23-24.
(1804-1865), tal vez el pionero de la investigación y del estudio de las formas pictóri- Confert.

cas indígenas del territorio dominicano. Él publica en 1854 un texto etnológico en el


|97|
cual dice: «Yo examiné con muy vivo interés cierto número de pinturas simbólicas que Atiles, Gabriel.
Arte Rupestre.
los indios habían trazado con carbón vegetal en los muros blancos y pulimentados de Apuntes inéditos.
Página 1.
una de las cavernas más pequeñas, que ahora lleva el nombre de sala pintada. [En esta Confert.

caverna se exhiben numerosas figuras crudamente dibujadas sobre las paredes blancas,
de una apariencia tan fresca que uno se inclina a pensar que fueron hechas ayer]. Pedro
Mártir de Anglería, contemporáneo de Colón y uno de los primeros historiadores de
sus descubrimientos, refiere en su primera Década Oceánica, que los aborígenes de San-
to Domingo tenían una gran veneración por las cavernas, pues de ellas, según creían,
salían el sol y la luna para iluminar el mundo; y el género humano había igualmente sa-
lido de dos cavernas de diferente altura; según la estatura. (La sala pintada, fue probable-
mente usada para cultos religiosos)».|96|
La caverna a la que se refiere Sir Robert Schomburgk es una de las tres cuevas del con-
junto de Borbón, nombre de la sección situada a varios kilómetros de la ciudad de San
Cristóbal. Este sistema cavernario llamado Pommier hasta 1943, es uno de los más im-
portantes legados que permite apreciar la ejecución y el abundante temario del arte ru-
pestre. De acuerdo a Gabriel Atiles, las cuevas de Borbón «ofrecen una visión casi com-
pleta de la vida cotidiana y de las preocupaciones estéticas y religiosas de los pueblos
|94| La difusión del arte de los taínos no fue exclusiva al territorio que ellos llamaban Iti, Aiti. En
Veloz Maggiolo; que plasmaron estas imágenes. Representaciones simples de la fauna y la flora hasta las
Zanín, Daniela. las restantes islas de las Antillas Mayores, sus formas artísticas se reiterarán como parte de una
Op. Cit. más complicadas representaciones laberínticas y geométricas, el instrumental del traba-
Página 214. cultura predominante que se entrecruza o mezcla con estilos de tribus anteriores. «En el ám-
Confert. jo y escenas de la vida cotidiana, mitos y leyendas, escenas de caza y pesca, escaramuzas
bito de algunas cavernas de La Hispaniola se pueden establecer superposiciones culturales,
de combate, empleo y manejo de las armas, vida y muerte, aire, tierra y mar, represen-
|95| lo que permite pensar en realizaciones de hombres pertenecientes a culturas diversas».|94|
Veloz Maggiolo. tados en color negro de trazos seguros y certeros, impresos en los más encumbrados e
El Caribe Ahora bien, de acuerdo a Veloz Maggiolo, «ningún grupo precolombino ni preclasista hizo
Arqueológico. inaccesibles sitios de las cuevas, otros, al alcance de la mano».|97|
Op. Cit. arte por el arte»,|95| ya que la estética más que especializar las formas artísticas hizo que és-
Página 24. Un segundo muestrario de importancia se localiza en la Cueva de la Cidra, ubicada en
Confert. tas respondieran a las necesidades de la supervivencia. En esta relación debe entenderse el
una de las lomas del Parque Nacional Nalga de Maco, de la Provincia Elías Piña. Esta
arte rupestre concentrado mayormente en las cavernas, realmente templos primitivos para el
cueva contiene más de 30 pictografías ejecutadas con color blanco y en la zona de en-
rito mágico, que representan los petroglifos, pictografías y otras manifestaciones afines.
trada los motivos naturalistas y los diseños geométricos alcanzan más de un metro de
diámetro. La representación de aves ejecutadas con cromatismo negro llegan a un gra-
Anónimo|Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este. do de realismo tal, que se puede identificar la especie representada sin mucha dificul-
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|86| |87|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|98|
Idem.
tad. Sin embargo, las representaciones pictogríficas con empleo del blanco, del anaran- 2|3 Encuentros, desarraigos y supervivencia
Página 22. jado y del verde, caracterizan excepcionalmente el arte parietal de estas cuevas.|98| durante la colonización
Confert.
La distribución geográfica de los lugares que muestran pinturas rupestres tienen corres-
|99| pondencia con los sitios en donde hubo un poblamiento intensivo. Las áreas principa-
Pagán Perdomo,
citado por María les que concentran el patrimonio de petroglifos y pictografías son la costa Este, la cos-
Luisa Valdez,
Suplemento ta Suroeste y las montañas centrales del país.|99| Aparte de las representaciones de las
Listín Diario,
6 de marzo cuevas de Borbón (San Cristóbal) y de la Cueva de la Cidra (Elías Piña), se refieren otras
de 1982.
Página 6. grutas:
Confert.
|Cuevas de las Guácaras| Localizadas en Sierra Prieta, Provincia Sánchez Ramírez
|100| (Cotuí). Sistema constituido por cuatro cuevas, que reúnen un total de 60 petroglifos y
Suplemento
Listín Diario. más de 190 pictografías que «incluyen algunas escenas formadas por diversos tipos de
8 de abril de 1978.
Página 16. aves y otras clases de animales además de rostros y figuras humanas junto a otros dise-
Confert.
ños muy esquematizados de difícil interpretación». Estas cuevas fueron referidas por
|101| Narciso Alberti Bosch en 1912 en su obra Apuntes para la Historia de Quisqueya».|100|
Pagán Perdomo,
Dato. |Cueva de Hoyo de Sanabe| Localizada en la provincia Sánchez Ramírez (Cotuí),
Suplemento
Listín Diario. la cual resulta excepcional por incluir las representaciones pictográficas de un «cibucan,
29 de marzo
de 1980. instrumento confeccionado con fibras entrelazadas utilizado por los taínos para extraer
Página 12.
Confert. el zumo de la yuca rallada en el proceso de elaboración del cazabe». Entre otras picto-
grafías se destaca también la representación de una canoa y máscaras rituales de extraor-
|102|
Veloz Maggiolo, dinaria factura.|101|
Marcio.
Listín Diario. |Cueva Narciso Alberti Bosch| Situada en el Parque Nacional del Este, región
16 de enero
de 1994. oriental del país, en el Llano Costero del Caribe. Cueva en donde abundan bellísimas
Confert.
estalactitas e impresionantes bóvedas, las pictografías más predominantes representan fi-
En relación a la producción artística del aborigen isleño, se pregunta Veloz Maggiolo |103|
guras antropomorfas y astrales (estrellas, soles, etc), diseñadas con trazos gruesos de co- Veloz Maggiolo,
«desde cuándo el arte precolombino de las Antillas pudo haber sido considerado como Marcio.
lor negro. El nombre de esta cueva es un homenaje al «ilustre, incansable y solitario in- Idem.
un aporte estético a la historia del arte en general».|103| Confert
vestigador de nuestra prehistoria, quien dedicó gran parte de su vida a la investigación
En el momento en el cual el europeo entra en contacto con el mundo cultural de los
arqueológica y espeleológica de la República Dominicana».|102|
indígenas antillanos, su estimación hacia las artes se basaba en valores humanísticos y
Otras referencias sobre el arte parietal o rupestre de los aborígenes prehispánicos se en-
en una erudición estética renacentista, que desdeña todo aquello que no representaba
cuentran en la Cueva Trinicolá, en Oviedo (Provincia Pedernales), en la Cueva del Agua
los valores humanos, que conforman la cultura del Renacimiento. Como bárbara se
en Boca de Yuma (Provincia La Altagracia); en la Cueva de las Maravillas, en la carretera
consideraba cualquier realización escultórica y pictórica que no representara el ideal
San Pedro de Macorís-La Romana; y en la Cueva del Ferrocarril, en el parque Los Hai-
humano de la belleza, del equilibrio, de la perfección. Por consiguiente, las obras de
tises, entre otras muchas cavernas que al conformar un sistema en todo el territorio is-
arte en general, que preceden a los descubrimientos territoriales del 1492, fueron ca-
leño, incluye a la zona haitiana.

Anónimo |Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|88| |89|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|104| lificados muchas veces de raras, extrañas y definidas con cierto dejo de burla. En el pe- sulares, fue el Almirante Cristóbal Colón el primero en apreciar el mismo, al ser el pro-
Vega, Bernardo.
Boletín ríodo del renacimiento europeo (siglos XV-XVIII) no se consideraban ni entendían las tagonista principal del descubrimiento y de la conquista de los nuevos territorios. El
del Museo
del Hombre expresiones del arte primitivo como auténticos resultados de una visión estética que refiere haber recibido del cacique Guacanagarix el lindo artificio de un «cinto que en
Dominicano,
octubre de 1973. se vincula a una cosmovisión esencialmente animista, mágica, ritual y simbólica, cen- lugar de bolsa traía una carátula que tenía dos orejas grandes de oro de martillo y la
Página 208.
Confert. trada en la naturaleza. Aún así los registros califican como un «ídolo de Santo Domin- lengua, y la nariz».Tiempo después, al ser invitado a ocupar un asiento llamado duho,
go», a una figura con careta de madera, llevada a un museo romano;|104| y Alejandro se le colocan pectorales, produciéndose relaciones de intercambio. De acuerdo a Veloz
|105|
Idem. Geraldini, primer obispo de Santo Domingo, envía al Pontífice León X, imágenes de Maggiolo: «Otro elemento artístico que aparece en la primera crónica es la corona de
Página 211.
Confert. «dioses crueles de aquellas gentes, que daban respuestas públicas a todo el pueblo, y que oro. El día 30 de diciembre de 1492, vuelve el cacique Guacanagarix a hacer contac-
puesto el sacramento de nuestro Santísimo Redentor en esta parte del mundo, han en- to con el Almirante, esta vez con cinco de sus súbditos. El regalo consistió en una co-
mudecido por completo».|105| rona de oro puesto que todos los reyes traían este tipo de objeto. De nuevo el cacique
Aunque numerosos cronistas ofrecen informaciones sobre el arte de los aborígenes in- ofrendó un regalo a Colón al colocarle su propia corona sobre la cabeza al Almirante.

Anónimo|Petroglífico|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cueva de Yuboa. Anónimo|Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|90| |91|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|106| Entonces «El Almirante se quitó del pescuezo un collar de buenos alaqueques y cuen- legada, el Almirante es un agente occidental, de Europa, de España y de la monarquía |107|
Veloz Maggiolo, Henríquez V.,
Op. Cit. tas muy hermosas, de muy lindos colores, que parecieran en toda parte muy bien, y se de los Reyes Católicos, auspiciadora de los programas que se impulsan con el mutuo Francisco.
Confert. Lecciones
lo puso a él, y se desnudó en capuz de fina lana, que aquel día se había vestido, y se lo descubrimiento entre europeos e indios, registrado a partir del 12 de octubre de 1492. de Fundamentos
de Historia Social
vistió, y envió por unos borgeuíes que le hizo calzar». Guacanagarix quedó vestido de El crecimiento y los niveles de perfeccionamiento que pudo haber alcanzado el arte ara- Dominicana.
Confert.
europeo, capa de lana, zapatillas y collar medieval. Entregaba ritualmente oro. Como wako o de los taínos, por evolución y hallazgos de técnicas sofisticadas, quedaron estan-
hemos señalado antes, las plastas o placas de oro no eran fundidas, y vale la pena citar cados como parte de la suspensión histórica del proceso de la tainización. Era el proceso
a Las Casas: «Estas plastas de oro no eran fundidas ni hechas de muchos gramos, por- de unificación por el que atravesaba la sociedad aborigen insular|107| como resultado
que los indios de esta isla no tenían industria de fundir, sino los granos de oro que ha- de la maduración y transformación geopolítica (nexos en tres cacicazgos) y de la cohe-
llaban, majándolos entre dos piedras, y así se ensanchaban, por manera que siendo sión cultural en términos de lingüística, religiosidad y prácticas socioculturales. El fenó-
grandes las plastas, eran extendidas de grandes granos o piezas que en los ríos halla- meno tainizante se interrumpe cuando el individualismo capitalista, la militancia gue-
ban». Cuando Colón regresaba a España, tuvo noticias de que los indios estaban fabri- rrera y el fanatismo conquistador de la evangelización católica, decididamente enfrentan
cando una especie de estatua de oro puro del tamaño del propio Almirante. Oferta, sin
dudas, política. Antes de salir hacia España, Colón tocó la península de Samaná en la
isla Española, en donde recibió como regalo cuentas «de cierta especie de piedras que
ellos apreciaban». Era día 14 de enero de 1493.
Prosigue señalando el antropólogo Veloz Maggiolo «Las informaciones sobre arte indí-
gena a partir del Segundo Viaje son menores. Sin dudas la sociedad cacical de la isla de
Santo Domingo y las Antillas consideraba el arte ligado a los caciques como un arte ri-
tualizado, cuyo contenido el español en un principio no pudo captar (...). El arte, la obra
de arte, volvió a ser lenguaje de intercambio entre Guacanagarix y Colón. Señala Las
Casas que, pasada la plática, ‘hizo un presente al Almirante de ochocientas cuentas me-
nudas de piedra, que ellos apreciaban mucho y las llamaban cibas, y ciento de oro, y una
corona de oro y tres calabacillas, que llaman hibueras (higüeras) llenas de granos de oro’
a su vez el Almirante retribuyó con cuentas de vidrio, tijeras, cascabeles, alfileres, agu-
jas, espejitos y otras menudencias. El intercambio de objetos se producía en un lengua-
je estético totalmente desconocido para el indio. Los códigos europeos no considera-
ban arte los objetos de oro hasta el momento hallados, sin embargo para los aborígenes
los espejos, tijeras, calzas y otros elementos de uso cotidiano, tenían un mágico sentido y someten a una población con normas de solidaridad comunitaria, también con recur-
que los parangonaba con el arte que ellos practicaban, siempre ligado a simbólicas ideo- sos bélicos primitivos enraizada en creencias alejadas de acciones violentas de conversión.
logías. De ahí que algunos metales fuesen considerados como metales de los dio- En una interpretación descarnada, el poeta Pablo Neruda ofrece en ocho versos la vi-
ses».|106| sión del saldo histórico que dejó el encuentro diferenciado entre españoles y taínos:
Los intercambios que se producen entre el Almirante de los mares y el cacique taíno «...Unos conquistadores españoles / que llegaron de España con lo puesto, / buscaron
expresan la interacción recíproca y momentánea que plantea el encuentro de dos mun- oro y lo buscaron tanto / como si le sirviese de alimento. / Enarbolando a Cristo con
dos: el de los aborígenes antillanos pertenecientes a una geografía más amplia de ame-
rindios y el mundo que representa Cristóbal Colón. Es una escala de la autoridad de- Anónimo|Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|92| |93|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

su Cruz / los garrotazos fueron argumentos / tan poderosos que los indios vivos / se |108|
Neruda, Pablo.
convirtieron en cristianos muertos».|108| Versoinograma
a Santo Domingo
La obsesiva búsqueda de oro como soporte del monetarismo comercial capitalista y de la (fragmento).
Confert.
sustentación del Estado monárquico moderno como el de España, provocó la violenta
descontinuidad de la sociedad aborigen. El nombre La Española como nueva identifica-
ción insular representa, más que un simbólico rebautizo, el carácter imperativo de los pro-
gramas de conquistas y de colonización que se formalizaron en las primeras décadas del
siglo XVI. Si bien la conquista significó el sometimiento violento de la población indíge-
na en nombre de un nuevo control territorial desarraigante de todos los valores autócto-
nos, la colonización caló más profundamente. El reparto esclavista de los indios y la obli-
gación al trabajo forzado resultó decisivo para que lo español se impusiera al mismo tiem-

po que aplicaba otras acciones colonizadoras. Entre ellas, las fundaciones de fortines y vi-
llas, el repoblamiento con colonos inmigrantes, los establecimientos institucionales (au-
diencia, cabildos, gobernación, órdenes religiosas, escuelas...); la importación de modos
productivos (agrícolas, ganaderos...) En medio de este proceso culturizante o de hispani-
zación de la realidad social, se levantan pasajeros focos de resistencias más reconocidas y
recordadas que las huellas del mestizaje que levemente se produce en el nivel artístico.

Anónimo|Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este. Anónimo|Pictografías|Pintura parietal|Período Prehispánico|Cuevas José María. Parque Nacional del Este.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|94| |95|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|109| El rápido y trágico aniquilamiento de la población aborigen no pudo dejar más que aso- Los diferentes núcleos étnicos (Biáfara, Mandinga, Zapes, Carabalí...) transportados
Pagan Perdomo,
Dato. mos de la mezcla hispano-taína, observable en algunas obras sobrevivientes. En este ca- desde tierra africana al territorio La Española, definen en el siglo XVI, entre 1520-
Suplemento
Listín Diario, so, un par de piezas precolombinas, a las cuales les fueron agregados algunos materiales 1576 una población obligada a asumir la esclavitud. Desarraigado de la geografía de
3 de agosto
de 1983. de factura europea (espejos y otros adornos) que denotan transculturación. Se trata de origen, esa condición violentó, distorsionó y minimizó toda manifestación social, ex-
Confert.
una Figura con máscara de madera (Museo Luigi Pigorini, de Roma) y de un cinturón (mu- ceptuando la del trabajo forzado en beneficio de sus dueños.Violencia y muerte pro-
|110| seo Fuor Colker Kunde, de Viena), ambas piezas confeccionadas con posterioridad al des- vocaron que el régimen colonial buscara constantemente más esclavos, como bien ex-
Cassá, Roberto.
Historia Social cubrimiento de la isla (5 de diciembre de 1492), ya que aplican uso de espejos. Esta apli- plica Roberto Cassá: «No se debe creer que la población negra fuera totalmente es-
y Económica.
Tomo 1. cación determina que sean ejecuciones del siglo XVI, deduciendo Bernardo Vega que table. Los esclavos morían en apreciables cantidades debido al bestial régimen de tra-
Página 103.
Confert. fueron producidas o reelaboradas entre 1519 y 1558; más alrededor de la primera fecha bajo; continuamente entraban nuevos negros con licencia o de contrabando a susti-
ya que para los años mil quinientos cincuenta, «la situación material, moral y anímica de tuir a los muertos. Se calcula que en toda la época de la cuarta a la séptima década,
nuestra población indígena, difícilmente podría haber producido piezas de gran calidad». entraban anualmente 2,000 negros, o quizás algo menos, debiendo morir una canti-
En pintura, se ha localizado alguna referencia de fusión temática. En una pictografía de
la Cueva de Borbón «aparece un hombre montado a caballo (...).Todo el conjunto, ani-
mal y jinete, representa un conquistador o un colonizador español, lo que indica que
esta pintura corresponde al período final y de exterminio de la sociedad taína, bajo el
brutal dominio hispánico». La asociación conquistador-caballo que aparece en picto-
grafía y petroglifos indohispánicos en diferentes áreas de América, resultan evidencia del
pánico, el asombro, el desconcierto y, «talvez el efecto mágico (...) que produjo en el
indio la presencia y la acción arrolladora de un animal poderoso, imponente como el
caballo, que nunca antes había visto».|109|
No puede hablarse por ilocalizable de una pintura mestiza indohispánica, de mediano
alcance o de aislada y notable representatividad en correspondencia con el proceso co-
lonizador de La Española; proceso que se expande desde el momento en que trazan las
directrices políticas de un régimen administrativo que se afianza con el simultáneo he-
cho de convertir la isla en un solar de experimentación institucional y de tránsito para
la conquista del nuevo mundo americano. Aspectos y hechos definen ese afianzamien-
to. Entre ellos, el pujante desarrollo de la villa y puerto de Santo Domingo, sede de la
administración oficial, asiento de la universidad fundada por Bula Papal en el convento dad aproximada, pues los vecinos españoles siempre se quejaban de que morían de |111|
Idem.
de los dominicos (1538), y sede del comercio de la isla y del Caribe, en donde vivían hambre por falta de negros. El régimen de trabajo de los negros en los ingenios era Página 97,
Confert.
artesanos, burócratas, entre otros, la mayoría de la población libre, blanca y mestiza, e extremadamente duro».|111|
igualmente «casi todos los propietarios de exportaciones agrarias de importancia, como El desarraigo violento de los negros africanos y el aumento de esa violencia median-
ingenios, estancias y hatos».|110| Son tales propietarios los que se benefician de la tra- te el sistema de labores en el que se definían como energía, fuerza y maquinaria de la
ta negrera, autorizada como paliativo que pretende compensar el exterminio indígena. producción provocó un etnocidio inevitable.Al mismo tiempo que criminalidad racial
A esta trágica explotación se suman los nuevos esclavos convertidos en otro sector des-
naturalizado socioculturalmente. Elpidio Ortega|Vivienda de Tejamaní|Reproducción digital.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|96| |97|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|112| lo fue también en el orden cultural, espiritual y, por consiguiente, en las manifestacio- un accionar de configuración artística. Entendida como neoafricanidad porque es
Jahn, Janheinz.
Muntú: La Cultura nes artísticas. El arte, de acuerdo a Janheinz Jahn, «no es en el África nunca un objeto; adaptación y supervivencia en nuevas condiciones, es inevitable el contagio con ele-
de la Negritud.
Páginas 196-205. es un comportamiento, algo que se hace», y que se vive en la acción: el poema cuan- mentos taínos e igualmente con patrones impositivos de la transculturación hispáni-
Confert.
do se declama; la obra plástica en su función de estimulante durante la donación de un ca. Materia étnica más viva que la de los indígenas o taínos, por ser más permanente
orisha, la máscara en el movimiento de la danza.|112| Este sentido esencial de la ac- y remozada, no significa, sin embargo, que estos últimos no dejaran una influencia he-
ción o de la vivencia artística es aniquilada cuando se reduce y limita la movilidad del reditaria.
negro, negándosele la libertad como derecho natural. No obstante sometido a una Se puede pensar que el pueblo amerindio-antillano, al desaparecer bajo la violencia co-
nueva realidad en lo que tiene que adaptarse y obligados a asimilar nueva lengua, nue- lonizadora, no dejó herencia porque se convirtió en cultura perdida. Ocurrió lo con-
va religión y nuevas costumbres socioculturales, ese negro retiene valores ancestrales al trario: fue muerta pero dejó gran dosis viva de su espiritualidad. Pero mucho más fue
asumir el cimarronaje, el cual se expresa en la huida física, el escamoteo y las formas la del negro africano minimizado, sofrenado, pero rehabilitado por los continuos reem-
del sincretismo. plazos que mantuvieron las palmas del atabal en alto.

Mediante el cimarronaje preserva la contingencia negra sus valores, en ocasiones de-


bilitados por el trabajo forzado y la muerte, y más de las veces fortalecidos por la su-
ma de nuevos grupos durante el período colonial que se extiende hasta principios del
siglo XIX. El cimarronaje ofrece con el tiempo una herencia de signos que popular-
mente se expresan como pintura exterior y gráfica merced a un simbolismo de creen-
cia mágica sostenida permanentemente en ideogramas y otras señales que representan

Campesinos anónimos|Higüeritos|Artesanal|Sin fecha|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes. Campesinos anónimos|Higüerito|Artesanal|Sin fecha|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|98| |99|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

2|4 La pintura colonial en La Española cismo medieval-renacentista. Ella se expresa sobre todo en la arquitectura civil y reli- |113|
Rodríguez
giosa que se concentra en el plan urbanístico del puerto de Santo Domingo. En mate- Demorizi, Emilio.
España
ria de las otras expresiones y en el caso específico de la pintura, ésta fue evidentemente y los Comienzos
de la Pintura
un arte importado. De las crónicas de La Española en el siglo XVI, período de gestación y la Escultura
en América.
y apogeo colonial, se citan a continuación una serie de registros|113| relacionados con Páginas 12-40.
Confert.
la expresión pictórica:
|A| El primer pintor español que llegó a la isla se llamaba Diego Pérez, y fue una de |114|
Idem.
las víctimas que murieron en el fortín La Navidad, destruido por los aborígenes que Páginas 30 y 40.
Confert.
reaccionaron violentamente ante los desmanes cometidos por integrantes de la guarni-
ción.
|B| Se designa al Almirante Cristóbal Colón como el primer europeo que ejecuta una
obra artística en el territorio insular en base al hecho de que era cartógrafo y realizó a
la pluma, un dibujo de la parte septentrional de la Isla, en 1492.
|C| La primera colección de obras de arte es traída a Santo Domingo en la flota que
también transporta al Virrey Diego Colón y a su esposa María de Toledo.
|CH| En Santo Domingo «inicióse la pintura de historia» con el lienzo que recogie-
ra la visión de la batalla en el Santo Cerro.
|D| En los albores de la colonia, los primeros artistas fueron traídos por eclesiásticos
para la ornamentación de los templos, sostiene Rodríguez Demorizi que «sus nom-
bres son dignos de ser salvados del olvido porque fueron los primeros en ennoblecer
con sus artes el ambiente conventual (...) en primer término el de Santo Domingo,
por entonces Capital del Nuevo Mundo». El referido historiador ofrece una lista en la
que figuran, entre otros, Juan Pintor, Alonzo de Arjona, Pedro Vélez, Alvaro González
No se produjo durante el proceso colonial de La Española mestizaje artístico indohis-
y Juan de Mendoza. «A estos pintores procedentes de España se unían nativos de la is-
pánico, indoafricano o afrohispano debido principalmente a la violencia desarraigante
la».|114|
y trágica que impulsó el régimen de explotación español. Las señales de mixturas que
A pesar de los nombres de pintores criollos o nativos que puedan citarse, la pintura pre-
pudiesen referirse en algunos temas y ejecuciones no ofrecen el carácter de una elo-
dominante en la colonia fue importada; además, fue sacra y básicamente anónima. Es-
cuente integración y, si bien ocurrió lo contrario, las calamidades isleñas, la degenera-
tos caracteres se reiteran en los siglos dieciséis, diecisiete y dieciocho, en los que al pa-
ción que produce el clima del trópico o la amnesia colectiva y del tiempo se encarga-
recer ni se plantean las condiciones de un estilo vernáculo conformado por más de un
ron de la desaparición de todo rastro. Igualmente puede argumentarse sobre una pro-
pintor local o alrededor de un culto que, como el altagraciano, arraiga en la devoción
ducción pictórica realizada por criollos, acogida a una estética hispánica que indudable-
popular de la colonia. Una mirada desveladora de lo que se denomina «pintura colo-
mente se impuso como parte de las acciones transculturadoras.
nial en La Española», permite apreciar los iconos católicos registrándose siglo tras siglo.
La estética hispánica, católica y señorial, se refleja en los estilos que incluyen el eclecti-
En cantidad limitada, esas imágenes pictóricas sobreviven a situaciones adversas del
acontecer histórico.
Anónimo|Virgen de la Altagracia (detalle)|Óleo/madera|46 x 39 cms.|Siglo XVII|Tesoro de la Catedral Primada de Enfocando el siglo XVI, el Marqués de Lozoya establece que tres son las obras capita-
América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|100| |101|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|115| les del período colonial. «Estas son la pintura mural que representa una Santa Mártir, el primer puerto del Ozama. Por eso la tabla quedó en poder del obispo Geraldini, y |120|
Marqués Rubio, Vicente.
de Lozoya. descubierta en la Sala del Tesoro de la Catedral Primada; la magnífica copia, con donan- de sus manos pasó a las del canónigo fabriquero (...) donde Rodrigo de Bastidas (hijo) El Caribe.
referido por Suplemento
Rodríguez tes, de la Virgen de la Antigua, en una capilla de la misma Catedral y que es probable- y este fue quien lo colocó en altar provisional (...)|120| Por consiguiente la tabla de del 25 de agosto
Demorizi. de 1990.
Op. Cit. mente (...) la más vieja de las muchas que en las Indias evocaron la gran devoción se- Nuestra Señora de la Antigua, quizás la pintura más vetusta que se conserva en Améri- Página 10.
Página 9. Confert.
Confert. villana. La tercera, aún cuando, seguramente, fue pintada en Santo Domingo, no está ca y que, gracias a Dios aún es venerada en nuestro templo catedralicio, fue la primera
ahora en la Isla, sino que permanece expuesta entre las magníficas colecciones del Mu- imagen de la Madre de Jesús que recibió culto en la catedral primada del orbe colom- |121|
|116| Idem. Página 11.
Ugarte, María. seo Lázaro Galdiano. Figura, ante una imagen de Nuestra Señora, al Almirante de hi- bino». Confert.
El Caribe.
Suplemento nojos, amparado por su patrón, San Cristóbal. Al fondo, sobre una vista de la Catedral Después de esta pintura caracterizada por «su primitivismo y el hierático rostro de la
del 1º de julio |122|
de 1989. de Santo Domingo, aún inacabada, el escudo dominicano sostenido por ángeles. Es una bendita entre todas las mujeres»,|121| otra obra pictórica colonial, sacra, asociada al te- Ugarte, María.
Página 10. El Caribe.
Confert. obra de interés excepcional, que acaso adornó algún día el palacio-castillo de los Co- ma mariano y con historia de veneración isleña, es la de la imagen de «La Altagracia, Suplemento
del 21 de enero
lón, a orillas del Ozama, y que quizás trajo a España algunos de los descendientes del también considerada muy antigua, pues el cuadro en sí se remonta a los inicios del si- de 1984. Página 13.
|117| Confert.
Idem. gran linaje».|115| De las tres obras citadas la más importante es la Tabla de la Virgen de
El Caribe.
Suplemento Antigua, que debió ser pintada en Sevilla entre 1520-1523 teniendo como modelo un
22 de octubre
de 1988. fresco de fines del siglo XIV, localizado en la catedral sevillana. La Tabla de la Antigua
Página 20.
Confert. fue salvada de un naufragio en la cercanía de las Islas Vírgenes, cuando era traída en nao
a Santo Domingo. Debido a una anónima donación privada, esta pintura pasó a ser pro-
|118|
Iñiguez, piedad de la catolicidad colonial, desde 1523. Considerada la pintura más antigua de la
Diego Angulo.
citado por colonia y el primer cuadro de gran formato que llega a América (mide 2.85 metros de
Vicente Rubio.
El Caribe, alto por 1.75 de ancho)|116|se conjetura sobre la autoría pictórica, al ofrecerse apre-
Suplemento
9 de julio de 1983. ciaciones sobre el estilo y el tema: «La hermosa pintura religiosa (...) representa a la Vir-
Página 24.
Confert. gen con el Niño Jesús en su brazo izquierdo y una rosa en su mano derecha. De acuer-
do con la opinión del historiador Fray Vicente Rubio, la pintura salió del Taller de Ale-
|119|
Ugarte, María. jo Fernández, en Sevilla, y es una copia de la Virgen de Antigua que se venera en la ca-
El Caribe.
Suplemento tedral de dicha ciudad andaluza. Por su estilo, y por la indumentaria y peinado de los
del 1 de julio
de 1989. personajes que representan a dos donantes...|117| Esta de Santo Domingo es, tal vez, la
Página 10.
Confert. más antigua. Lo interesante en ella son los retratos de los donantes, que por otra parte
nos ofrecen los elementos más seguros para poder precisar su fecha (...) Quienes pue-
den ser esos personajes lo ignoro. El estilo de la pintura parece sevillano, lo que es na- glo XVI, cuando la devoción a esta advocación de la Madre de Dios fue introducida |123|
Arnaiz,
tural tanto por el tema como por razones de orden histórico innecesarios de ser recor- en la isla por unos hidalgos extremeños de apellidos Trejo».|122| Hacia 1514 estos Francisco José.
Suplemento
dados».|118| personajes eran encomenderos en Higüey|123| y habían traído consigo la imagen cu- Listín Diario,
21 enero de 1978.
En relación a esta imagen religiosa dice María Ugarte|119| «que es apasionante y mo- ya veneración se asociaba al pueblo de Garrovillas|124| en España. El crononista na- Página 8.
Confert.
vida su historia ya que cruzó cinco veces el océano, escapó a un naufragio y sobrevivió tivo, Luis Jerónimo de Alcocer (1598-16..?), documenta la relación de la virgen con
a invasión». Con una historia de adversidades a las que sobrevive después de ser recu- los Trejo y la villa higüeyana: «La imagen miraculosa de Nuestra Señora de Altagracia |124|
Ugarte, María.
perada del naufragio de 1523, llegó a la isla en el referido año, en el cual se iniciaba la El Caribe.
Suplemento
construcción de la Catedral. «Personas piadosas determinaron entonces que se dejara en Anónimo|Personaje religioso (¿Retrato Papa?)|Óleo/tela|Sin fecha|Col. Universidad Autónoma de Santo Domingo. 21 enero de 1989.
Página 20.
Anónimo|Fraile|Óleo/madera|183 x 115 cms.|Sin fecha|Col. Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Confert.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|102| |103|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|125| está en la Villa de Higüey, como treinta leguas desta ciudad de Santo Domingo; son
Luís Gerónimo
de Alcocer, innumerables las misericordias que dios Nro. Señor a obrado y cada día obra con los
Citado por
Francisco que encomiendan a esta imagen; consta que la trayeron a esta isla dos hidalgos natu-
José Arnaiz,
Op. Cit. (Sic.) rales de placencia en extremadura, nombrados Alonso y Antonio Trexo que fueron de
Confert.
los primeros pobladores desta ysla, personas nobles como consta de una cedula del
|126| Rey, en que recomienda al Gobernador desta ysla que los acomode y aproveche en
Ugarte, María,
Op. Cit., ella y aviendo experimentado algunos milagros que avía hecho con ellos la pusieron
Confert.
para mayor veneración en la yglesia parroquial de Higüey adonde eran vecinos y te-
|127| nían haciendas.
Arnaiz,
Francisco José. Parece que no quiere Dios Nro Señor que salga de aquella villa, porque a los princi-
Suplemento
Listín Diario. pios enviaron por ella el Arzobispo y cabildo de la Catedral y se desapareció a una ar-
16 de enero
de 1988, ca a donde la traían cerrada con veneración y cuidado y el mismo tiempo se apareció
Página 2,
Confert. en su iglesia de Higüey adonde solía estar; está pintada en un lienzo muy delgado de
media vara de largo y la pintura es el nacimiento y esta nuestra Señora con el niño je-
sús delante y San Joseph a sus espaldas y con aver tanto tiempo tienen muy vivos los
colores y la pintura como fresca; van en romería a esta santa ymagen de Nuestra Seño-
ra de Alta Gracia de toda esta ysla y de las partes de las yndias que están más sercas y
cada día se ven muchos milagros que por ser tantos no se averiguan ni escriben, algu-
nos en señal de agradecimiento los hacen pintar en las paredes y otras partes de la Igle-
sia y con ser los menos ya no hay lugar para más».|125|
Cuadro anónimo, el de La Altagracia, del siglo XVI, es un óleo sobre tela en el cual
predominan el rojo, el blanco y el azul. «La Virgen tiene rostro redondo y rasgos tan
juveniles que casi parece una niña; las manos se juntan en el extremo de los dedos en
actitud de orar; un manto cubre su cabeza y sobre esta se sostiene una corona (...). Una
estrella, la de Belén, aparece en el ángulo superior derecha. El San José, personaje se-
cundario de la escena, es un tanto arcaico».|126| El cuadro original de la Virgen, rea-
lizado entre fines del siglo XV o principios del XVI, se fue deteriorando por distintos
efectos ambientales. Sobre los restos que permanecieron, se realizó una segunda pin-
tura o más bien se renovó la imagen, como escribe y firma Juan Rodríguez de la Fe,
maestro pintor de la Colonia.|127| Esta restauración pictórica le quitó al cuadro alta-
graciano la primacía histórica frente a la Tabla de la Antigua, no excluyéndola de se-
guir siendo la imagen mariana más trascendente y venerada desde el albor de la Co-
lonia en adelante.
Las edificaciones eclesiásticas y la presencia de religiosos de distintas órdenes en La Es-
pañola, durante el siglo XVI, originaron una constante importación de obras pictóri- Anónimo|Imagen Nuestra Señora de la Altagracia|Óleo/tela|Siglo XVI|Tesoro Basílica de Higüey.
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|128| cas. Como ejemplo el año 1516, en el cual tres frailes dominicos traen consigo a la is- El siglo XVII de La Española ofrece la visión de un período de aislamiento y pobreza
Rodríguez
Demorizi. la «10 imágenes de lienzo para 6 altares, de Francisco de Villegas, pintor, e de Justo Ale- general, en el cual, sin embargo, comienza a definirse una mentalidad criolla albergada
Op. Cit.
Página 31. mán. Entre esas imágenes se contaban una de Nuestra Señora y otra de San Jeróni- en la soledad, en la democracia racial y en los cultos religiosos que como el altagracia-
Confert.
mo».|128| Estos iconos eran parte de un flujo de arte religioso variado que engalanan no asocia ofrendas, milagros, veneración y multiplicidad iconográfica de su imagen ma-
las capillas, ermitas, monasterios y otros recintos en poder de eclesiásticos diseminados terna. Precisamente asociado a ese culto y curiosamente en un período de franca deca-
en las principales villas edificadas para entonces.Tales pinturas en su mayoría se ubica- dencia, se registra el cuadro Virgen de la Altagracia de la Catedral, como se le denomi-
ban en Santo Domingo, al ser esta la villa colonial más importante, al mismo tiempo na, para diferenciarlo de su predecesor, el de Higüey, así como de otros de igual tema.
que puerto de este comercio lineal que representaban el monopolio español al que se María Ugarte ofrece los aspectos descriptivos e históricos de esta otra pintura mariana:
asociaba una élite de grandes propietarios. Esta importancia convirtió a la Ciudad Pri- «El segundo cuadro en antigüedad de la Virgen de la Altagracia es el que se conserva en
mada en la víctima del saqueo de la piratería que auspiciaron prontamente las nacio- la catedral de Santo Domingo (...) es del siglo XVII; está pintado al óleo sobre tabla y se
nes europeas que rivalizan con España por la posesión de las riquezas de las tierras encuentra montado en un marco de plata trabajado en filigrana, que se cree obra de
americanas. En 1568, Santo Domingo fue invadida y saqueada por Sir Francis Drake,
corsario al servicio de la monarquía inglesa. La Catedral fue convertida en cuartel de
los piratas ingleses, recinto que fue despojado de muchos de sus mejores ornamentos,
cuadros, muebles e incendiado el archivo catedralicio. La invasión de Francis Drake
igualmente produjo destrucciones en otros recintos de la villa, salvándose algunos te-
soros artísticos. La Tabla de la Antigua sobrevivió a estos funestos hechos de saqueo y
vandalismo de los piratas.
La presencia de Drake y de otros corsarios en las aguas del Caribe produce incontables
destrucciones y pillaje en las villas costeras como en el caso del puerto de Santo Do-
mingo. Esta presencia obstaculizó el tránsito de las naves peninsulares muchas veces
apropiadas y hundidas, afectando por consiguiente el comercio entre la metrópolis y sus
colonias. Esta situación estimuló las relaciones de contrabando que en La Española se
concentró en el litoral norte y noroeste, zona en donde crece el comercio ilegal entre
nativos y traficantes vinculados a las iglesias protestantes que se habían difundido en Eu-
ropa a partir de la revolución religiosa de Martín Lutero. Para el fervor católico de Es-
paña esta vinculación era una ofensa que se añadía a la merma del monopolio econó-
mico, razón por la cual se dictó la política de despoblar a principio del siglo XVII la lla- plateros dominicanos. La pintura de la Catedral es algo mayor que la de Higüey. En ella
mada Banda del Norte. En esta zona se concentraban núcleos de colonos, mucho gana- aparece la Virgen con la cabeza descubierta y su cabello oscuro cae sobre la espalda. No
do entre otros productos de intercambio, y florecían los poblados de Bayahíbe, Monte- lleva la corona, sino un halo de destellos dorados de desigual longitud trabajados en pan
cristi, Puerto Plata y Yaguana.Acciones devastadoras y de despoblación emprendidas en de oro. El rostro de María es ovalado, con los ojos entreabiertos dirigiendo su mirada
1606, por orden monárquica, marcaron un período de reducciones en todos los órde- hacia el Niño».
nes: poblacional, comercial, de los recursos y hasta de la territorialidad, ya que los habi- Observa la historiadora y crítica Ugarte que la Virgen «es una figura de mujer joven,
tantes estaban obligados a desenvolverse dentro de delimitaciones, con abandono de una
zona insular que quedó más o menos deshabitada. Anónimo Escuela Tenebrista|Jesús Nazareno |Óleo/tela|Siglo XVII|Tesoros de la Catedral Primada de América.
Anónimo|San Francisco de Asís |Óleo/tela|170 x 125 cms.|Siglo XVIII|Tesoros de la Catedral Primada de América.
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aunque no tanto como la de Higüey. Presenta las manos juntas, pero éstas están tan mal |129|
Ugarte, María.
dibujadas que parecen obra de un artista diferente. La imagen del Niño es muy peque- El Caribe
Suplemento
ña, sin guardar proporción con la de su madre. La riqueza en el tratamiento de las telas 21 de enero de
1984.
de este cuadro de la Catedral es mayor que la de los otros del mismo tema, habiendo Página 13.
Confert.
hecho el pintor uso abundante del pan de oro».|129|
La virgen de la Altagracia catedralicia, no es el único cuadro relacionado al siglo XVII, |130|
Idem.
aunque es el más significativo dada su belleza, su posible hechura nativa y lo que repre- El Caribe.
Suplemento
senta localmente en su tema mariano. Otras pinturas relacionadas al referido siglo son, 6 de octubre
de 1984.
entre otras, las que se refieren a continuación: Página 20.
Confert.
|San Francisco de Asís| Pintura de gran formato que, en opinión de los expertos, se
vincula al siglo XVII, relacionada probablemente al antiguo monasterio de San Francis- |131|
Idem.
co. Representa al Santo de Asís, de rodillas, en actitud de oración, sosteniendo en la ma- El Caribe.
Suplemento
no izquierda una cruz de madera y apoyando la derecha en una calavera. En esta mano 23 de junio
de 1984.
un estigma. Situado ante un libro, el santo viste de marrón, color que se confunde con Página 20.
Confert.
la roca cavernaria fragmentada por una luminosa visión paisajística con un pequeño
fraile. A esa apertura se asocia la luz particular que ilumina zonas y detalles de un cua- |132|
Rubio, Vicente.
dro de tendencia tenebrista.|130| El Caribe.
Suplemento
|La Inmaculada Concepción| Cuadro que perteneció al convento de San Francisco y 24 de octubre
de 1987.
se considera de los años finales de siglo XVII. Con influencia de Murillo y de Mateo Página 8.
Confert.
Cerezo, pintores españoles, una mujer joven de expresión ingenua y mirada lejana re-
presenta a la virgen rodeada de ángeles. Mucho menos logrados que la virgen, los refe- |133|
Idem.
ridos seres celestiales asumen posiciones forzadas y tratamientos mediocres, lo que ha- Confert.

ce pensar en una ejecución de artista diferente y de desigual calidad. Los colores bási-
cos del cuadro son el azul y el blanco azuloso.|131|
|El Nazareno de Busto| Un lienzo de carácter tenebrista con escasa luz en el rostro
divino, parece un retrato de la celebérrima escultura El señor de la pasión de Martínez
Montañez. «El retrato hecho en lienzo de tal imagen, en la postrimería del siglo XVII,
presenta a la citada escultura vestida con una túnica de tela morada, bordada en
oro».|132|
|La Asunción de la Virgen| Pintura atribuida a Bartolomé Esteban Murillo o a su ta-
ller, «es un cuadro de suma calidad» que representa a la virgen sentada sobre nubes con
sus finas manos juntas en actitud de orar y cerca de ella varios ángeles. «De hecho, el
pequeño y apaisado lienzo, encantador por demás viene registrado en el minucioso e
histórico-crítico Catálogo de obras de Murillo, confeccionado por Angulo Iñiguez (...)
Taller de Bartolomé Esteban Murillo|La Asunción|Óleo/tela|170 x 110 cms.|Siglo XVII|Tesoros de la Catedral Primada donde aparece como concepción, es decir con esta titulación».|133|
de América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|108| |109|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|134| En relación al siglo XVII puede hablarse de La Española como un calificativo vigente
Rodríguez
Demorizi, Emilio. para toda la isla en posesión de España. En el XVIII ese dominio se reduce a la zona
Cronología
de la Real oriental ya que las regiones abandonadas a raíz de la despoblación de 1606, fueron pau-
y Pontificia
Universidad. latinamente ocupadas por invasores foráneos quienes formaban parte de diferentes gru-
Páginas 33-35.
Confert. pos de europeos (franceses, ingleses, holandeses) que en nombre de sus respectivas na-
ciones buscaban apropiarse de las islas inútiles (pequeñas antillas) y otras zonas deshabi-
tadas. Desde el islote adyacente conocido como La Tortuga se desplazaron varios núcleos
(bucaneros y habitantes agrícolas) que terminaron bajo el control de Francia, potencia
que terminó definiendo en la región occidental de La Española o Isla Grande, una prós-
pera colonia identificada con el nombre Saint Domingue, en referencia a la principal ciu-
dad y puerto del Ozama. La prosperidad de esa colonia francesa, basada sobre el régi-
men de la esclavitud y de la plantación agrícola diversificada, permitió en parte la re-
cuperación socioeconómica de la zona española; en parte, porque el sistema de la ad-
ministración metropolitana fue reorientado al ser influido por el racionalismo ilustra-
do. La reorientación significó el cambio del monopolio lineal de Sevilla, como único
puerto de comercio con América al permitirse que negociaran otros puertos peninsu-
lares de España, como Barcelona, con todos los puertos de las colonias ultramarinas en
donde inclusive se fundan nuevas villas portuarias. De esta manera Santo Domingo de-
jó de ser el único puerto de La Española, en donde se emprendieron programas de re-
habilitación productiva o de fomento agrícola y minero; programas a los que se añaden
iniciativas de reanimación sociocultural. En el siglo XVIII se emprenden edificaciones,
se promueven la inmigración y el repoblamiento, erigiéndose nuevas villas. Igualmente
se impulsa la institución educativa al disponer «el Rey la erección de una academia de
matemáticas donde se enseñe la arquitectura militar», en tanto que otro decreto real
permite que funcionen en Santo Domingo «dos Universidades, una de dominicos y
otra de jesuitas».|134| A estas condiciones de recuperación, rehabilitamiento y reorien-
tación colonial, se añade la expresión artística que aunque sigue preservando los rasgos
distintivos (arte sacro, anónimo y de importación) ofrece cierta variación estilística, ma-
nifestando también más abundancia de obras y de registros pictóricos en comparación
con el siglo precedente.
Las relaciones documentales del siglo XVIII refieren las pinturas existentes en la iglesia
del Santo Cerro: «pinturas muy antiguas y en muy mal estado que representan diver-
sos motivos que se refieren todos a la época de la conquista (...) un cuadro de cinco
pies de largo y dos de ancho representando la aparición del milagro de Nuestra Seño-
ra a favor de las armas de Colón al óleo. Se trata de un cuadro alusivo a la legendaria Anónimo|Virgen Nuestra Señora de la Antigua|Pintura/tabla|275 x 174 cms.|Siglo XVI|Tesoros de la Catedral Primada de América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|110| |111|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

Batalla del Santo Cerro que recoge el milagro de la Virgen de la Merced. Ese milagro |135|
Idem.
está representado también en la puerta de la iglesia y encima del altar mayor. Existían Confert.

todavía en el 1876 en este primer sitio de devoción de nuestra América, anterior al


|136|
santuario de Higüey».|135| Este devoto sitio de Las Mercedes que provocó la funda- Rodríguez
Demorizi, Emilio.
ción de La Vega, en cuya iglesia principal se conserva un buen conjunto de imágenes, España y los
Comienzos (...)
entre ellas el cuadro de La Piedad, de estilo relacionado a la escuela de Avignon y «que Páginas 66-67.
Confert.
muestra el cuerpo de Jesús flácido y lacerado en las piernas de su madre»,|136| en un
ambiente que incluye otros dos personajes femeninos en posiciones de simetría, los
cuales aumentan la proyección del dolor materno. Un segundo cuadro es una réplica
de la Virgen de La Antigua que ha sido objeto de diversos comentarios y relaciones:
«Siglo XVIII. Pintura al óleo sobre tela; Ms. 1.62 x 1.00, México. Pintura sobre fondo

negro. Interesante variante de la famosa imagen sevillana. El manto de la Virgen, de un |137|


Ugarte, María.
gris verdoso forrado de rojo, está cubierto de lises. El niño lleva una paloma a la ma- El Caribe.
Suplemento
no izquierda.|137| 13 de octubre
de 1979.
Una de las obras que merecería capítulo aparte y mayores consideraciones es Nuestra Página 16.
Confert.
Señora de la Antigua, Iglesia Mayor de La Vega. Nos ofrece en primer lugar la mezcla de
lo primitivo italiano con lo flamenco –véase el rostro. Esta obra está realizada al óleo y

Anónimo|La Antigua (Copia de La Antigua de Sevilla)|Óleo/tela|169 x 104 cms.|Siglo XVI|Museo Sacro de la Catedral Anónimo|Cristo Crucificado |Óleo/tela|Siglo XVII|Tesoros de la Catedral Primada de América.
Inmaculada Concepción, La Vega.
Escuela Tenebrista|Jesús Crucificado y María Magdalena|Óleo/tela|170 x 111 cms.|Siglo XVIII|Tesoros de la Catedral
Primada de América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|112| |113|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|138| en segundo término es visible una seguridad del dibujo y una austera armonía, compa-
Suro, Darío.
citado por rables a las mejores obras de cualquier museo europeo de segunda clase. Lo mismo
Rodríguez
Demorizi. Op. Cit. acontece con la Santa Ana, Iglesia de Las Mercedes, Santo Domingo, y la Santa Isabel
Página 72. Confert.
Reyna, de esa misma iglesia, de distintos estilos y de diferentes épocas.|138| (...) No es
|139| una obra de la escuela española. Sus ángeles son indirectos, lo que hace pensar que fue
Castellano, Glauco.
Citado por pintada en México, pero la cronografía (...) es bizantina. El niño que es la figura más
María Ugarte.
Op. Cit. Confert. importante de la composición es adulto y la realización de la cara es bizantina.La ima-
gen se halla transformada con agregados de pan de oro y con detalles propios del fol-
|140|
Iconografía klore americano».|139|
Altagraciana,
Exposición Casas Es numerosa la iconografía del siglo XVIII con el tema de la Virgen. Aparte de la Alta-
Reales 1977,
referencia No. 38. gracia de Rostro maduro y expresión severa que se ha citado anteriormente, se conoce una
Página 14. Confert.

|141| de origen mexicano;|140| otra fechada en 1721, copia en óleo-madera de la imagen hi-
Idem,
referencia No. 43. güeyana;|141| y una tercera que es óleo sobre lienzo de finales de siglo.|142| Como es-
Página 15.
Confert. tas obras marianas, se conservan otras del mismo tema o bien de asuntos cristológicos,
de apostolado y de santoral. A continuación la referencia de distintas pinturas:
|142|
Idem, |Santa Casilda| Pintura en óleo sobre tela. Se cree fue ejecutada a finales del siglo XVII
referencia No. 42.
Página 15. o comienzo del XVIII. Casilda fue la hija de un rey moro de Toledo, la cual murió co-
Confert.

Escuela Religiosa de Pintura Peruana|San Jerónimo|Óleo/tela|153.6 x 102.3 cms.|Siglo XVII|Tesoros de la Catedral Anónimo|Virgen Nuestra Señora de la Luz|Óleo/tela|140 x 105 cms.|Siglo XVIII|Tesoros de la Catedral Primada de América.
Primada de América.
Anónimo|Virgen de la Soledad|Óleo/tela|217 x 147 cms.|Siglo XVIII|Tesoros de la Catedral Primada de América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|114| |115|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

mo mártir en el 1050. La representación de la Santa tiene aspecto juvenil, vestida con |143|
Ugarte, María.
rica indumentaria, teniendo una Cruz en la mano izquierda levantada y en la derecha El Caribe.
Suplemento
la palma del martirio. El cuadro santoral tiene un metro de altura y se conserva en la 10 de abril
de 1976.
iglesia del convento dominico.|143| Confert.

|Cristo con la Virgen| Valiosa pintura tenebrista del siglo XVIII, que define la crucifi-
|144|
xión del Señor dominando el espacio compositivo y al pie la presencia de la Virgen. Idem.
Confert.
Hermoso cuadro que además incluye una calavera, pertenece al fondo de la Catedral
Primada.|144| |145|
Ugarte, María.
|La Soledad de la Virgen| Otro cuadro catedralicio que María Ugarte califica de So- El Caribe.
Suplemento del
berbio ejemplar, el cual probablemente pertenezca al Taller de Domingo Martínez o de 30 de diciembre
de 1989.
Juan de Espinal, suegro y yerno respectivamente, que en la Sevilla de su tiempo (siglo Página 18.
Confert.
XVIII) contaron con una amplia demanda de sus cuadros. El tema muestra a la afligida
Virgen sentada ante la cruz, rodeada de ángeles de paz que llevan en sus manos distintos |146|
Idem.
instrumentos de la pasión. El preciosismo de las formas domina tanto como el fondo Confert.

oscuro de la escena.|145|
|147|
|La Virgen de la Antigua del siglo XVIII| Segunda imagen catedralicia que refiere el Ugarte, María.
El Caribe
modelo sevillano que data del siglo XIV. De colores vivos y trabajados sobre tabla, el te- 24 de octubre
de 1987.
ma responde a una composición muy simétrica: la figura de la Virgen sosteniendo al ni- Op. Cit.
Confert.
ño en su brazo izquierdo, en tanto que dos ángeles la coronan y un tercero sostiene una
cartela con la leyenda Ave María. En la parte inferior y a ambos lados de la Virgen, los
reyes católicos con sendas inscripciones, representan a los donantes.|146|Este cuadro es
más bello y más ornamentado que el de la Virgen de la Antigua del siglo XVI.
|Coronación de San José|Cuadro en donde este patriarca ocupa el centro de la com-
posición «acompañado por su esposa y el Niño Jesús sobre el que reposa el Espíritu
Santo en forma de paloma». Diversos ángeles empujados por la representación de Pa-
dre Celestia pretenden coronar a San José, junto al cual aparecen también un Arcángel
de notable tamaño y Santa Teresa de Jesús, ofreciendo su propio corazón al humilde pa-
triarca de Nazaret. «El tema de la pintura es típico de una Serie que hoy perdida, repre-
sentara toda la vida del santo carpintero y que posiblemente procede de un convento
carmelitano del siglo XVII o tal vez comienzo del XVIII».|147|
|La Inmaculada Concepción|Cuadro con influencia de la escuela de Murillo, realiza-
do al óleo sobre tres tablas. Representa a la Virgen María con las manos cruzadas sobre
el pecho en actitud de recogimiento y humildad. Con manto azul y túnica blanca, su
cabeza de largo cabello suelto es rodeada de rayos pequeños. La Virgen dirige su mira-
Escuela Barroca (Anónimo)|La Coronación de San José|Óleo/tela|135 x 105 cms.|Siglo XVIII|Tesoros de la Catedral da a las alturas, expresando todo el rostro un gesto encantador. La imagen carece de la
Primada de América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|116| |117|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|148| representación del globo terráqueo como parte de las mutilaciones de que fue objeto llana.Teniendo como modelo el cuadro de Higüey, es de ornamentación sencilla. «El ros- |150|
Idem, Urgate, María.
El Caribe. también en otras zonas del soporte. «En la parte inferior se ven la serpiente y la man- tro de la Virgen es el de una mujer madura, de expresión severa. Sus manos están bien El Caribe.
Suplemento Suplemento
6 de abril zana, además de la media luna sobre la cual se apoya la Madre Inmaculada (...). En opi- dibujadas y el Niño Jesús guarda proporción con la figura de la madre». Otra caracterís- 21 de enero 1984.
de 1985. Página 13.
Página 20. nión del padre Vicente Rubio es un trabajo del siglo XVIII».|148| tica de esta virgen dieciochesca es el extraño tocado o turbante que cubre al personaje Confert.
Confert.
|Las dos Estaciones del Víacrucis| Conservadas en la Catedral de Santo Domingo y a que representa a San José.|150|
las que se añade una tercera estación de un fondo privado. Los tres cuadros son inte- Existen en los recintos religiosos, principalmente en la Basílica de Higüey y en la Ca-
resantes, por relacionarse al tema de la crucifixión de Jesús, que son telas pintadas en tedral de Santo Domingo, e igualmente en colecciones privadas, un gran número de
el siglo XVIII, y porque son atribuidas a un pintor conocido, quien firma uno de ellos. pinturas sacras vinculadas al período colonial. Diversos estilos y producciones más fo-
Se trata de «un pintor mexicano, de cierta fama en su tierra nativa», quien luego se ráneas que nativas determinan que se aprecie la totalidad en correlación histórica con
trasladó a Venezuela en donde establece taller y trabaja con ahínco. Su nombre es José la colonia, se identifique o no el período exacto de determinadas pinturas. Es lo que
Páez, quien firmó la quinta estación del víacrucis, intulada El Cirineo ayuda a Jesús a sucede con los medallones que representan a los 12 apóstoles y 2 evangelistas, los cua-

|149| llevar la Cruz. Las otras dos estaciones, la octava (Jesús consolando a las mujeres de Je- les se cuelgan en la capilla del Santísimo Sacramento de la Catedral Primada; meda-
Rubio, Vicente.
El Caribe. rusalén) y la trece (Jesús muerto y puesto en los brazos de su madre) son atribuidas a llones ampliamente citados en crónicas, opúsculos y otras historias, también atribuidos
Suplemento
7 de noviembre Páez, aunque la carencia de firma hace sospechar que sean producto de discípulos de al gran pintor español Diego Velázquez; atribución que finalmente desmiente María
de 1987.
Página 8. su taller. Frente a estas dos últimas estaciones catedralicias, la privada es de mayor ca- Ugarte al escribir que «los trabajos de restauración de estos cuadros (...) permiten ase-
Confert.
lidad en la ejecución.|149| gurar que ninguna de estas pinturas debió haber salido de las manos de grandes artis-
|La Altagracia Catedralicia| Producida en el siglo XVIII y relacionada a la escuela sevi- tas, porque su escasa calidad no corresponde con la técnica empleada por figuras de ta-

Anónimo|San Antonio de Padua|Óleo/tela|127.5 x 86 cms.|Siglo XVII|Tesoros de la Catedral Primada de América. R. Martínez (atribuído)|Beato Diego de Cádiz|Óleo/tela|161 x 106 cms.|Siglo XIX (?)|Tesoros de la Catedral Primada
Anónimo|La Piedad de La Vega|Óleo/tela|194.5 x 134.5 cms.|Siglo XVII|Col. Museo Sacro Catedral Inmaculada de América.
Concepción de La Vega. Anónimo|Santa Isabel de Hungría|Óleo/tela|100 x 90 cms.|C.1800|Tesoros de la Catedral Primada de América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|118| |119|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|151| lla de un Velásquez o un Murillo». La citada historiadora ofrece los aspectos distinti- Walton estuvo en el territorio que llama Hispañola, formando parte de las escuadras |154|
Urgate, María. Idem,
El Caribe. vos|151| de este conjunto de medallones; aspectos que se desglosan para una mejor militares que su país natal, Inglaterra, movilizó hacia el Caribe cuando se suscitaron los Página 124.
Suplemento Confert.
7 de abril comprensión: conflictos relacionados a la revolución de Saint Domingue, conocida también como
de 1990.
Páginas 10-11. A| Son cuadros trabajados directamente sobre tablas de cedro, sin técnica intermedia Revolución Haitiana (1789-1804). Este hecho armado involucró de muchas maneras |155|
Confert. Polanco Brito,
en el soporte. a la zona de los criollos españoles o dominicanos, originando resultados tales como el Hugo.
Texto en
|152| B| Este pobre procedimiento «hace incluso conjeturar que los medallones fueron pin- Tratado de Basilea (1795) mediante el cual esa zona es traspasada a Francia. Asociadas Iconografía
Rodríguez Altagraciana.
Demorizi, Emilio. tados aquí, en Santo Domingo». a ese hecho se producen las ocupaciones militares, entre ellas la del ejército de Napo- Página 4.
Pintura y Confert.
Escultura en C| Estas pinturas fueron hechas para la capilla del Santísimo Sacramento, «porque do- león Bonaparte, cuya política imperialista afecta los intereses comerciales de los ingle-
Santo Domingo.
Página 23. ce de ellos ajustan su tamaño a los muros laterales y los otros dos que completan el to- ses quienes reaccionan con bloqueos de la marina armada en el viejo continente al |156|
Confert. Rodríguez
tal de catorce tienen las medidas que requiere el muro del fondo, donde está el valioso mismo tiempo que envían expediciones militares a la región antillana.William Walton Demorizi, Emilio.
España y
|153| retablo destinado al Sagrario». forma parte de esa movilización inglesa, cuando es capturado por los franceses de San- los Comienzos
Walton, William. de la Pintura.
Estado Actual CH| Los medallones representan a los apóstoles Andrés, Mateo, Pedro, Simón, Felipe, to Domingo. Este personaje inglés reunió materiales sobre las colonias españolas, con Página 44.
de las Colonias Confert.
Españolas. Juan, Santiago el Mayor, Santiago el Menor, Matías (sustituto de Judas Iscariote), Judas, los cuales escribe el ensayo en el que cita al pintor Francisco Velásquez, autor de pin-
Tomo I.
Página 122. Tadeo,Tomás y Bartolomé. Los evangelistas son dos apóstoles: San Juan y San Mateo. turas de los doce apóstoles, localizadas en una de las capillas de la catedral.
Confert.
D| «En general, la expresión de las figuras es serena, con excepción de la de Santiago Debido al hecho de que regularmente los artistas nativos de las colonias no firmaban
el Mayor, cuyo rostro denota alegría. Este apóstol lleva el típico sombrero de peregri- sus obras, se fue definiendo el carácter anónimo del arte americano cuyos datos –de
no». obras y ejecutantes–, tal vez anotados en documentos, se perdieron por diferentes des-
E| Con fondos de paisajes y de otros motivos espaciales (nubes, vegetación, edificios...), trucciones como ocurrió con los archivos de la Catedral de Santo Domingo, incendia-
cada uno de los personajes representados ofrece atributos distintivos. «Así, por ejemplo dos por Drake, en el siglo XVI, o desaparecidos en otros períodos por diversas circuns-
San Andrés aparece con la Cruz en forma de aspa, San Pedro con las llaves, San Pablo tancias.Walton escribe que al producirse el traspaso a Francia (1795) «varios conventos
con la espada y San Lucas con un libro». Pero, además, cada medallón incluye el nom- fueron abandonados por sus moradores con el cambio de bandera, permaneciendo en
bre muy visible del personaje representado. estado de abandono durante varios años. Los franceses convirtieron muchos recintos en
Los catorce medallones erróneamente atribuidos al gran pintor del barroco español cuarteles, hospitales, almacenes y una iglesia en teatro. Después fueron habitados por
Diego Velázquez (1599-1660), tienen más relación con un pintor criollo nativo de San- gente pobre, cuyas viviendas de madera fueron quemadas y destruidas durante el ase-
to Domingo, con desenvolvimiento entre fines de siglo XVIII y principios del XIX, dio. Sus amplios patios y húmedos corredores, una vez recorridos por vestales, están hoy
«considerado el de mayor renombre»|152| para la época, y el cual tiene el mismo ape- repletos de basura y enmohecidos, más por descuido que por la acción devastadora del
llido que el célebre autor de Las Meninas llamado Francisco Velásquez. El cronista Wi- tiempo».|154|
lliam Walton cita su nombre y sus obras en un libro publicado en 1810. Una segunda Son pocas las informaciones sobre nombres de pintores foráneos o nativos cuyas obras
coincidencia es que Walton se refiere a los cuadros de los apóstoles que localizó en la están claramente identificadas como suyas. Aparte del pintor mexicano José Páez, aso-
capilla, para la cual –se aseguró– fueron hechas esas pinturas. A continuación el texto ciado a tres Víacrucis del siglo XVIII, como autores de este período también se citan a
referenciador: «La capilla del Sacramento tiene un pequeño techo o cúpula pintado en Gervacio Rodríguez de la Fe, José Velazco y Báez, Antonio Brito, Diego José Hilaris
secciones y está ornamentado con grandes pinturas de los doce apóstoles copiados por y Francisco Velásquez. «Sabemos que el Maestro pintor Gervacio Rodríguez de la Fe,
Velásquez, un pintor nativo residente aquí, cuyo talento, sin ayuda de escuela alguna, es estando de visita en Higüey, restauró el cuadro de la Virgen, corriendo el año de
especialmente notable en las copias de parecidos, los cuales logra con la mayor preci- 1708», informa Polanco Brito.|155| En relación a Velazco Báez, la documentación le
sión que imaginarse pueda, aunque su mezcla de colores es burda».|153| identifica como maestro pintor y dorador,|156| autor de una nómina de obras presen-
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|120| |121|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|157|
Idem,
tadas por él, en 1776, los cuales se localizaban en el Convento de San Francisco. En 2|5 Dos pintores coloniales sobrevivientes:
Página 99. esa nómina figuran más de una docena de cuadros, entre ellos el retrato de Papa.|157| Hilaris y Velásquez
Confert.
Sobre Antonio Brito y Gutiérrez, él se desenvolvía como pintor hacia el final del siglo
|158| XVIII. Ofreciendo testimonio de limpieza de sangre «legítima, blanca y libre de la ma-
Idem.
Ver nota 18. la raza natural y vecino de Santo Domingo», solicita al Rey de España le concediese
Páginas 44-45.
Confert. pensión mensual y título de pintor de su Majestad, nombramiento que fue asumido
por el cabildo eclesiástico en 1813, para que ejerciera como Maestro de pintura de la
Catedral.|158| En cuanto a Francisco Velásquez y Diego José Hilaris, ninguno de los
pintores de la colonia o del siglo XVIII sobrevive como ellos.Velásquez aparece citado
en más de un documento pudiéndose contar con datos de su labor pictórica. En rela-
ción a Hilaris, se conserva un conjunto de obras suyas asociadas a la tradición altagra-
ciana.

Aunque la ciudad de Santo Domingo tuvo la primacía de albergar el mayor porcentaje


de obras artísticas: arquitectural, escultórica, orfebre y pictórica –dada su condición de se-
de de la administración colonial y puerto único–, en otras villas se atesoraron obras de ar-
te, en parte relacionadas con el culto mariano. En La Vega y en Higüey, villas que se nu-
clearon poblacionalmente bajo la advocación de la Virgen Madre de Jesús, las iglesias lo-
cales reunieron un patrimonio artístico, en parte sobreviviente, distribuido en tres iglesias

Diego José Hilaris|Nuestra Señora resucitó niña envenenada|Óleo/madera|102 x 71 cms.|Siglo VXIII|Tesoros Basílica
de Higüey.
Diego José Hilaris|Santuario con vecindario de Higüey|Óleo/madera|102 x 71 cms.|Siglo VXIII|Tesoros Basílica de
Higüey.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|122| |123|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

que son la vegana, la del Santo Cerro y la higüeyana. Pedro Santiago explica el crecimien- episodios históricos.Advocaciones, milagros y testimonios fueron originando las expre- |160|
Polanco Brito,
to y la consagración del culto en la iglesia de Higüey: «El lugar donde originalmente se siones plásticas de las que da cuenta Jerónimo Alcocer, quien escribe en el siglo XVII Hugo,
Op. Cit.
veneraba la Virgen de la Altagracia en Higüey era una ermita de tablas techada de paja. Su que en agradecimiento al suceso divino asociado a la Altagracia, los fieles lo hacían pin- Página 4.
Confert.
culto creció tanto, fomentado por el tráfico de Santo Domingo a Puerto Rico a través de tar en los muros del Santuario, así como en otras partes. Esa pintura que comenzó a acu-
|161|
la tierras higüeyanas y sus ríos, que contaba con fieles no solo en toda la isla sino también mularse con otros objetos en diferentes metales, joyas y ornamentos de hechura popu- Ugarte, María.
El Caribe,
en las aledañas y hasta en el continente. Por eso, desde los primeros tiempos se empeñan lar, conforman los exvotos o piezas de milagros. Estos objetos, al igual que las distintas Suplemento
21 de enero
los devotos en edificar una iglesia digna, convertida en realidad a partir de 1569, gracias a obras pictóricas, entre las que se cuenta el cuadro original de Nuestra Señora, «integran de 1995.
Página 12.
los esfuerzos de Simón Bolívar, Mayordomo de la Virgen, vecino de Higüey y ascendien- un tesoro artístico de gran valor espiritual para nuestro pueblo».|160| Parte de este te- Confert.

te del Libertador del mismo nombre, quien se dedica a la tarea de levantar fondos para la soro altagraciano, católico e higüeyano, «son las pinturas que con el tema de milagros
edificación. Hacia 1572 –con el concurso final de Alonso de Peña– el antiguo Santuario hechos por la virgen pintó DIEGO JOSÉ HILARIS (...) las cuales integran la única
de la Altagracia está terminado». Agrega el citado historiador «el culto a la Altagracia se colección de pintura colonial dominicana que se conserva hoy día».|161|

|159| mantiene constante a lo largo de toda la época colonial, como lo prueba (...) la identifi- Posiblemente higüeyano, pero con seguridad creador criollo e ingenuista del siglo XVIII,
Santiago,
Pedro J. cación Altagraciana con el triunfo de la batalla de la Sabana Real o de la Limonada, el 21 Diego José Hilaris se dedicaba al oficio de pintar los milagros que por encargo le ha-
Texto en Catálogo
Iconografía de enero de 1691, contra los franceses. En tal ocasión la aplastante victoria en la que par- cían fieles beneficiados por el milagro altagraciano. Este pintor seguía la tradición de
Altagraciana.
Página 34. ticiparon masivamente los hombres del este, determinó que a partir de ese momento se muchos otros ejecutantes menos relevantes que él. Tanto por ser anónimos y aún co-
Confert.
celebrará la festividad de la Altagracia los 21 de enero».|159| nocidos algunos nombres, ellos no se asocian a la cantidad de obras que se conocen de
A Higüey se asocia uno de los dos grandes cultos isleños a la Virgen, fortalecido por Hilaris o Hilario, lo cual demuestra que fue un pintor estimado, merced a la demanda

Diego José Hilaris|El milagro de Nuestra Señora a la nao perdida|Óleo/madera|104 x 71 cms.|Siglo VXIII|Tesoros Basílica Diego José Hilaris|Hombre hidrópico salvado por Nuestra Señora|Óleo/madera|104 x 71 cms.|Siglo VXIII|Tesoros Basílica
de Higüey. de Higüey.
Diego José Hilaris|Autorretrato con santuario y montañas de Higüey|Óleo/madera|102 x 71 cms.|Siglo VXIII|Tesoros Diego José Hilaris|Nuestra Señora sana hombre tullido|Óleo/madera|104 x 71 cms.|Siglo VXIII|Tesoros Basílica de
Basílica de Higüey. Higüey.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|124| |125|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

de la feligresía agradecida del favor de la Virgen, por consiguiente artista importante. A


pesar de esta relevancia, no se conocen sus datos biográficos, excepto que vivía y pin-
taba en Higüey, lo que permite suponer que era habitante isleño.
Vinculado a la comunidad higüeyana, Hilaris realizó mucha pintura de narrativa mila-
grosa, conociéndose la existencia de 27 cuadros que produjo durante la segunda mitad
del XVIII de los cuales desaparecen diez. Las restantes pinturas que sobreviven, por su
interés histórico, religioso y también artístico han originado diversas apreciaciones en-
tre ellas las de Pérez Montás, Polanco Brito y María Ugarte:
El primero de esos autores, Pérez Montás explica: «La serie de medallones barrocos de
la colección del Santuario de Higüey, conservados casi en su totalidad, probablemente
por su interés ornamental, se destacan como piezas de suprema importancia, constitu-

yendo un eslabón fundamental para la historia del período colonial. Estas pinturas sobre
madera, enmarcadas en medallones y elaboradas por el maestro Diego José Hilaris, apro-
ximadamente entre los años 1760 y el 1778, de acuerdo con las descripciones literarias»
que complementan las pintorescas composiciones, cuentan los milagros de la Virgen, ya
en Higüey, en su propia casa, ya en lugares apartados. Pintura historiada, de indudable in-
terés tanto artístico como antropológico, brilla dentro de la actual pobreza de nuestra tra-

Diego José Hilaris|Medallón de los señores del cabildo de Santo Domingo|Óleo/madera|106 x 125 cms.|Siglo Francisco Velásquez|San Lucas|Óleo/madera|180 x 130 cms.|Final siglo VXIII|Tesoros de la Catedral Primada América.
VXIII|Tesoros Basílica de Higüey.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|126| |127|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

dición pictórica colonial, como un tesoro para el conocimiento de las costumbres y co- |162|
Pérez Montás,
mo una revelación imponderable para complementar la historia escrita.|162| Eugenio.
Texto en
Hugo Polanco Brito escribe: «Por la descripción de los medallones que constituyen en Iconografía
Altagraciana.
parte principal (...) sabemos también que el Maestro Diego José Hilaris, Maestro de los Páginas 24-25.
Confert.
retratos de la Iglesia de Nuestra Señora de la Altagracia, supo copiar el ambiente de la
naturaleza de las montañas del Este, como se puede apreciar. El mismo se pinta en uno |163|
Polanco Brito,
de ellos, como un recuerdo milagroso de Nuestra Señora. Hugo,
Op. Cit.
En la mitad del siglo XVIII podríamos poner la fecha de estos medallones, que consti- Páginas 4-5.
Confert.
tuyen la única colección de pintura colonial que se conserva, y de la cual no hay nin-
guna duda de que fue realizada en el país, por un artista criollo, cuyo arte estaba im-
pregnado de primitivismo, magníficamente».|163|

María Ugarte, a su vez, considera: «No sólo poseen estas pinturas en forma de medallones |164|
Ugarte, María,
valor artístico y religioso, sino también antropológico. Su carácter anecdótico y el reflejo El Caribe,
Suplemento
en ellas de costumbres, indumentarias, paisajes y elementos arquitectónicos, las convierten 16 de enero
de 1993.
en rica fuente de estudio para los interesados en la historia del arte y la religión».|164| Página 15.
Confert.
En la obra pictórica del singular pintor dieciochesco Hilaris, el medio ambiente hi-
güeyano, paisajístico, pueblerino y santuario es planteado «en unas escenas de color

Francisco Velásquez|San Andrés|Óleo/madera|180 x 130 cms.|Final siglo VXIII|Tesoros de la Catedral Primada América. Diego José Hilaris|Ermitaño delante de la imagen de la Virgen|Óleo/madera|98 x 70 cms.|Siglo VXIII|Tesoros Basílica
de Higüey.
Diego José Hilaris|El niño asfixiado por el vicario y salvado por Nuestra Señora|Óleo/madera|98 x 70 cms.|Siglo
VXIII|Tesoros Basílica de Higüey.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|128| |129|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|165| costumbrista. En los mismos la tipología completa de personajes populares: la criada


Pérez Montás,
Op. Cit. o el esclavo; el amo hatero y el cura de aldea; la dama de pueblo con mantilla y tra-
Página 25.
Confert. je de faldón plisado. El ciego o el hidrópico que buscan sanamiento en la Virgen mi-
lagrosa, se confunden con la hamaca y la carreta de bueyes o el tema del interior ba-
silical frente al retablo con el cuadro de la Virgen en lo alto de una atmósfera penum-
brosa».|165|
De los 16 medallones pictóricos de Hilaris, sobresale el que podría titularse: La Traída a
Santo Domingo de la Imagen de la Altagracia que no apareció; medallón cuya cartela dice lo
siguiente: «Determinaron los Sres. Del Cabildo de la Ciudad de Santo Domingo embiar
un Prebendado por N. S. de Altagracia y haviendo llegado a la Barca dieron parte para
llevarla en proseción y haviendo venido se hallaron sin ella, y admirado de este prodigio,

dispusieron que viniera un prebendado a hacer esta iglesia y dieron gracias a Dios (sic)».
Este texto, al igual que el tema del medallón, tiene que ver con el misterioso suceso ocu-
rrido a los principios de la colonización, escribió Alcocer, cronista del siglo XVIII. Em-
pero el pintor, aunque narra en el cuadro el milagro que había ocurrido 250 años atrás,
lo hace con la visión de su época ya que «la escena describe la indumentaria y las carac-
terísticas de la segunda mitad del siglo XVIII». Recurso muy lógico en un pintor que ig-

Francisco Velásquez|Jacobo el menor|Óleo/madera|180 x 130 cms.|Final siglo VXIII|Tesoros de la Catedral Primada Francisco Velásquez|Apóstol Felipe|Óleo/madera|180 x 130 cms.|Final siglo VXIII|Tesoros de la Catedral Primada
América. América.
Francisco Velásquez|Apóstol Judas Tadeo|Óleo/madera|180 x 130 cms.|Final siglo VXIII|Tesoros de la Catedral
Primada América.
Capítulo 2|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|130| |131|Las raíces antecesoras: aborigen, hispana y africana|Capítulo 2

|166| noraba cómo vestían los habitantes de Santo Domingo en aquel inicio de la colo- en que se dividió el vecino país, entre 1806-1820. Cristóbal, miembros de su familia y |171|
Ugarte, María, Morillas,
El Caribe, nia.|166| Eugenio Pérez Montás resalta el excepcional interés de este medallón, cuando magnates de la corte real que fue establecida por el caudillo haitiano, fueron modelos en Rodríguez
Suplemento Demorizi,
29 de enero señala que: «La riqueza costumbrista de este cuadro no tiene paralelos en la pintura his- de los numerosos retratos que realizó el pintor de Santo Domingo, quien además de- Idem.
de 1983, Páginas 24-25.
Página 24. tórica dominicana. En un bloque homogéneo se confunden las jerarquías eclesiásticas coró los espacios palaciegos con el tema de los dioses mitológicos, reinterpretados «con Confert.
Confert.
presididas por el Arzobispo de Santo Domingo (...) El Capitán General en uniforme el color y las facciones etiópicas». La decoración que fue recompensada con una esplén-
|167| borbónico de casaca roja preside conjuntamente (...) a la izquierda, los pro-hombres de dida remuneración entregada por Cristóbal, quien además le dijo al pintor, «que así de-
Pérez Montás.
Op. Cit. la sociedad colonial y las damas. Encima de la Puerta de San Diego, tres niños observan bieron de haber sido los dioses».|171|
Confert.
jugueteando la escena que se desarrolla en la ribera del río Ozama, donde los barcazos Tomando en cuenta que Francisco Velásquez se desenvolvió en las últimas décadas del
|168| llegaban trayendo el cuadro milagroso. En el alcázar, arriba, hombres del pueblo obser- cambiante régimen colonial de Santo Domingo (1795-1821), probablemente muchos
Ugarte, María.
El Caribe, van. La notable capacidad artística del pintor (...) captó el momento magistralmente des- de los retratos que se conservan de este período como pinturas anónimas, sean de la au-
Suplemento
Cultural, de un punto de vista imaginario, solo comparable en la pintura dominicana, con el lien- toría de un fisonomista que tampoco firmaba sus obras.
22 de abril
del 2000. zo de Desangles sobre el desfile de la toma de posesión del Presidente Woss y Gil».|167|
Página 14.
Confert. El medallón de Hilaris centrado en un suceso ocurrido en Santo Domingo, permite ha-
cer relación entre esta ciudad amurallada en el siglo XVIII y otro pintor nativo de la mis-
|169|
Morillas, ma: FRANCISCO VELÁSQUEZ, señalado como el autor de las pinturas de los do-
José María.
Anotaciones ce apóstoles que ornamentan la capilla del sacramento de la vetusta Catedral. Esta vin-
en Rodríguez
Demorizi, Pintura culación la reconfirma la historiadora y especialista en arte colonial María Ugarte, si-
y Escultura en
Santo Domingo. glos después: «Fue un artista criollo quien pintó los medallones de los apóstoles.Vivió
Página 24.
Confert. en los últimos años del siglo XVIII y en los inicios del XIX, llamado Francisco Velásquez
(...) Autodidacta, que utilizaba mezclas burdas de colores y que tenía como especial ha-
|170|
Rodríguez bilidad realizar copias. Sin duda, para hacer esos medallones tuvo como modelos repro-
Demorizi,
Op. Cit. ducciones de cuadros procedentes de España u otro país europeo».|168|
Página 25.
Confert. Francisco Velásquez nació en el último tercio del siglo XVIII y murió entre 1822-1830.
Sobresaliendo como pintor de retratos «que trazaba sin necesidad de tener la persona a
la vista al tiempo de retratarla, como lo acostumbran los buenos fisonomistas para tras-
ladar sus facciones al lienzo con perfección, bastando observarla por cierto espacio de
tiempo». Esta apreciación es del biógrafo José María Morillas quien, resaltando el talen-
to fisonomista de Velásquez, explica que para poder realizar un retrato del Arzobispo Va-
lera, quien rehusaba dejarse pintar, los familiares del prelado «le proporcionaron la oca-
sión de que lo viese un rato mientras rezaba las horas canónicas, no siendo necesario
más para hacerle su retrato sumamente parecido. Desenvolviéndose en un medio limi-
tado, regalaba o se conformaba con la gratificación que le daban, al ejecutar retratos de
personas acomodadas y empleados de categoría.|169|
Velásquez realizaba sus cuadros con medios pictóricos que fabricaba aprovechando ma-
teriales de la tierra.|170| Su fama de retratista le llevaron a Haití, en donde fue reque- Francisco Velásquez|Jacobo el mayor|Óleo/madera|180 x 130 cms.|Final siglo VXIII|Tesoros de la Catedral Primada
América.
rido por Henri Chistophe o Cristóbal, entonces gobernante de uno de los dos Estados
|133|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

3|1 El asomo artístico


en el contradictorio proceso de 1795-1865

3
P O S T U L A D O NAC I O NA L
manifestación de las artes
e n e l d i e c i nu eve

La figura del criollo Francisco Velásquez, el pintor de los medallones catedralicios, re-
presenta un singular protagonismo de la memoria cultural de una sociedad cuyo deve-
nir histórico es francamente contradictorio en el decisivo proceso que se extiende des-
de 1795 hasta 1865. Pero esta dialéctica que se reitera permanentemente en cortas, lar-
gas y distintas etapas, tiene el positivo alcance de provocar estremecimientos sociales.
Esas sacudidas comienzan a despejar bloqueos mentales y, en definitiva, también perfi-
lan sentimientos nacionales en los sectores sociales que, aun siendo antagónicos, tam-
bién tienen el sentido de expresar un estado de conciencia diríase que dominicana, pa-
ra emplear un término de identificación, con usos desde el siglo XVIII.
Dos cronistas nativos, Joseph Peguero y Antonio Sánchez Valverde, refieren el término

Margot|Toussaint L’ouverture (detalle)|Carboncillo/papel|18.8 x 9 cms.|1957|Reproducción «La República Dominicana»


de Marrero Aristy.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|134| |135|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|172| dominicano en el referido siglo que culmina con el Tratado de Basilea, 1795. Este acuer- te, el nuevo gobernante de Francia, quien planeaba restaurar el régimen esclavista en la is-
Quintilla,
incompleta do franco-hispano es un resultado de los conflictos armados que se producen entre los la, razón por la cual dispuso que una escuadra de miles de soldados, al mando de Víctor
del Padre Juan
Vásquez, estados borbónicos de Europa, tratado que tiene directa implicación para la Colonia es- Manuel Leclerc, asumiera el control colonial. El ejército napoleónico fue dividido para
en Rodríguez
Demorizi. pañola de Santo Domingo, porque tal acuerdo significó que la misma fuera traspasada ocupar la colonia vía tres principales zonas insulares: Cabo Haitiano, Puerto Príncipe y
Lengua y Folklore
(...). Confert. legalmente a Francia. Este hecho produjo un fuerte impacto dramático y traumático en Santo Domingo. La presencia militar francesa provocó un nuevo proceso armado que, si
la sociedad criolla, porque repentinamente, al entregar la Monarquía española a su co- bien protagonizan militares napoleónicos e insurgentes haitianos, éstos últimos son favo-
|173|
Henríquez Ureña, lonia, tácitamente estaban negando los vínculos históricos arraigados desde hacía varios recidos por los ingleses que menciona la quintilla del Padre Vásquez, cuya presencia tam-
Pedro.
Obra Dominicana. siglos. En este mismo sentido, el traspaso significaba enajenación hispánica, por consi- bién militar, responde a intereses capitalistas y a la búsqueda de predominio geopolítico
Página 425.
Confert. guiente, planteó un nuevo destino político reorientado en una nacionalidad distinta con que pretende desplazar la competencia en el Caribe, no importa si francesa o hispánica.
la unificación del territorio insular. La famosa quintilla del cura Vásquez, |172| expre- La zona española de Santo Domingo quedó bajo control de Francia. Cuando los haitianos
sa, en la brevedad compositiva, el carácter de un trauma de proyección indescifrable que proclamaron la independencia del territorio en el cual se desenvolvían (1804), esta procla-
sobre todo es síntoma del drama de la élite colonial. Los versos de la Quintilla ofrecen
un sentimiento conmocionado: «Ayer español nací, /a la tarde fui francés, /a la noche
etíope fui /hoy soy inglés: /no sé qué será de mí!»
La emigración de grupos de familias, de funcionarios, de religiosos, y con ella la clau-
sura de las distintas instituciones coloniales e igualmente el embarque de archivos y de
otros bienes que seguramente incluyó obras de arte, fueron hechos inevitables. Igual-
mente la inminencia de que los conflictos del vecino Saint Domingue se extendieran
con las violentas características que sobre todo imprimieron los esclavos como esencia-
les protagonistas de una revolución emancipadora. Historias de degollamientos de pro-
pietarios franceses, muchos de los que sobrevivieron buscaron refugio en la zona espa-
ñola, en donde vivía una élite que se cuidaba de preservar limpieza de sangre, fueron
factores que influyeron en el éxodo de núcleos de familias criollas hacia otras colonias
hispánicas (Cuba, Puerto Rico,Venezuela, ...). Enfocando los resultados del Tratado de
Basilea, comenta Henríquez Ureña: «La Cesión de Francia, las invasiones que la parte
española sufrió poco después, como consecuencia de los trastornos de Haití y las espan-
tosas matanzas y depredaciones de que nos hicieron víctimas los insurgentes haitianos,
consumaron la ruina, al parecer de Santo Domingo. En medio de su pobreza, la isla con- mación es de importancia ya que origina la Primera República de negros ex-esclavos y al
servaba un nutrido núcleo de familias distinguidas y de hombres cultos. Ahora la emi- mismo tiempo da lugar a la segunda independencia proclamada en América. Concentra-
gración lo redujo lastimosamente. Con todo, más que el número de los que huyeron, dos en la organización del nuevo régimen, los líderes de Haití encabezados por Dessalines
asombra el de los que permanecieron en aquel lugar sometido al terror».|173| se preocuparon por el peligro político que representaba la presencia francesa en el lado es-
Aunque la unificación en términos reales tardó algunos años, su vigencia comienza con pañol de la isla. En consecuencia, movilizaron un numeroso ejército que sitió la ciudad del
la toma de posesión territorial que emprende Toussaint Louverture, en 1801, comandan- Ozama. Al resultar imposible apoderarse de la misma, las tropas haitianas tuvieron que re-
do un ejército de 20,000 hombres. Las medidas promulgadas por el gran caudillo haitia-
no, entre ellas la abolición de la esclavitud, no tenían el respaldo de Napoleón Bonapar- Hilario Rodríguez|Juan Sánchez Ramírez|Carboncillo/papel|14 x 8.7 cms.|1957|Reproducción «La República Dominicana»
de Marrero Aristy.
Clara Ledesma|Ferrand|Tinta/papel|16.5 x 19 cms.|1957|Reproducción «La República Dominicana» de Marrero Aristy.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|136| |137|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|174| tornar a su país, no sin antes producir represalias y saqueos de acuerdo al Diario de Cam- co), puesto que se trata de una reconquista pro-hispánica que coincidía con la guerra |175|
Dessalines. Párrafo de las
Diario de la paña de Dessalines, quien, al referirse a la expedición, escribe: «... La devastación que he de liberación antinapoleónica que se producía en España (1808-1814). Memorias de
Campaña de Manuel Godoy.
Santo Domingo, propagado en toda la extensión de la parte española, no podrá servir más, durante mucho El movimiento de la reconquista que emprenden los hateros coincide históricamente Ministro de Carlos
cita en Carlos IV. referencia en
Nouel. Historia tiempo, de albergue a nuestros enemigos, ni de instrumento a sus proyectos (...) el fin que también con los movimientos de emancipación hispanoamericanos. Pero los reconquis- Peguero/De los
Eclesiástica. Santos. Visión
Tomo II. se había propuesto en esta expedición lo ha alcanzado casi por completo, faltando tan só- tadores de Santo Domingo, de mentalidad conservadora, acaudillados por Juan Sánchez General de la
Página 89. Historia (...).
Confert. lo el saqueo de la ciudad de Santo Domingo para que se cumplieran todos sus proyectos Ramírez, en vez de afiliarse a la búsqueda emancipadora, asumieron la bobería de res- Página 132.
Confert.
(...) talados los campos han quedado reducidas a cenizas las poblaciones, las villas, los hatos taurar el coloniaje español, volviendo hacia una metrópolis cuya monarquía, al firmar
y las ciudades, y a todas partes las espadas y la tea han llevado la devastación».|174| el Tratado de Basilea, señaló que ceder la parte española de Santo Domingo no podía |176|
Fragmento de
El gobernante Dessalines muere en una conspiración en 1806 que, al originar una gue- «llamarse sacrificio, puesto que era tierra ya de maldición para blancos y verdadero cán- Declaratoria de
Independencia de
rra civil, provoca la división política de Haití en dos Estados: un reino en el norte al cer agarrado a las entrañas de cualquiera que sería su dueño en adelante (...) su pose- 1821, referencia
en Peguero/De los
mando de Cristóbal y una república en el sur, encabezada por Petión. Las contiendas sión era una carga y un peligro continuo».|175| Santos.
Op. Cit.
El retorno colonial a una metrópolis sacudida por grandes problemas nacionales, origi- Página 399.
Confert.
nó la etapa denominada de la España Boba (1809-1821) que, si bien permitió que algu-
nos grupos familiares que habían emigrado al producirse el Tratado de Basilea regresa- |177|
Henríquez Ureña,
ran a Santo Domingo –la familia Duarte Diez, como ejemplo–, ese factor social y otros Pedro.
Op. Cit.
de orden institucional no impidieron las inevitables condiciones de vacío, deficiencia y Confert.

contradicción general. Esas condiciones generaron disgusto hacia España y simpatías


pro-separatistas de vínculos bolivarianos y con Haití. En el hermano país, las condicio-
nes políticas habían variado con la unificación estatal lograda por Charles Boyer, quien
retomando el concepto de la indivisibilidad de la isla por razones sociopolíticas, respal-
daba las adhesiones que manifestaban pobladores del norte. El gobernante haitiano esta-
ba a la espera del momento propicio para ocupar militarmente la zona bajo el inútil co-
loniaje español. Ese momento llegó con las proclamaciones separatistas que encabezan
Andrés Amarante en la región norteña y José Núñez de Cáceres en el sur, específica-
mente en Santo Domingo. Esta última proclamación registrada en Diciembre de 1821,
declara que el pueblo Dominicano «rompe ya para siempre (...) los gastados eslabones
que lo encadenaban al pesado y opresivo carromato de la Antigua Metrópolis (...) lec-
haitianas, permitieron que Jean Louis Ferrand, al mando de la arruinada ciudad de San- ción demasiado larga y costosa, que a todos desengaña por sí sola y sin mayor esfuerzo
to Domingo, buscara definir una administración francesa de muchas perspectivas hacia del ningún fruto que se ha sacado de la fanática lealtad a los Reyes de España».|176|
el 1808. En este año se produce una rebelión conocida como La Reconquista. Se trata La proclamación separatista que encabezó José Núñez de Cáceres (1772-1846), el intelec-
de una guerra anti-francesa que protagonizan los grandes propietarios latifundistas (ha- tual dominicano más connotado de la época, ha sido considerada una manifestación de in-
teros), asociados al soporte del Estado haitiano de Petión, a los intereses de Inglaterra y dependencia moral.|177| Producida sin derramamiento de sangre, tuvo una duración efí-
a un apoyo logístico a las gobernaciones españolas de Las Antillas (Cuba y Puerto Ri- mera ya que su circunstancia fue aprovechada por el Presidente haitiano, Jean Pierre Boyer,
para ocupar un país sin fuerzas militares y en donde tal ocupación contaba con adhesiones
Sava Botzaris|Juan Pablo Duarte de acuerdo a fotografía del siglo XIX|Óleo/tela|1926|Col. Palacio Nacional, R.D. de núcleos poblacionales de Dajabón, Montecristi, Santiago, Puerto Plata, La Vega, Azua y
Hilario Rodríguez|General Pedro Santana|Carboncillo/papel|12.7 x 9 cms.|1957|Reproducción «La República
Dominicana» de Marrero Aristy.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|138| |139|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|178| Samaná. En 1822 se instauró un nuevo dominio que no implicaba coloniaje, sino incorpo-
Rodríguez
Demorizi. ración a un sistema republicano y búsqueda de una integración general e igualmente so-
Pintura y
Escultura en juzgamiento, ya que se estableció una dictadura militarizada. Hasta el inicio del dominio
Santo Domingo.
Página 11. haitiano, los datos en relación a las artes resultan asomos, sustentaciones discutibles o refe-
Confert.
rencias nominales.Tales caracteres imperan desde 1822 en adelante, ofreciendo el siglo XIX
–de acuerdo al lamento de los historiógrafos– la impresión de que la sociedad dominicana
desciende al más bajo nivel de desenvolvimiento espiritual o de la cultura. El sentimiento
tradicional y reaccionario es que los haitianos atrasan y ennegrecen el destino nacional.
Algunos historiógrafos que sustentan que las emigraciones provocadas por los hechos
comprendidos desde 1795 en adelante, se caracterizan por el ausentismo del abolengo
familiar, incluyen a pintores y literatos. En relación a los primeros, se refieren algunos

|179| nombres de trascendencia muy vaga; entre ellos a Juan de Mata Tejada (1790-1835), na-
Idem.
Página 12. tivo de Santiago de los Caballeros, quien, al emigrar a Cuba, introduce en este país el
Confert.
arte litográfico, aparte de sobresalir en el dibujo y la pintura.|178| Otro nombre es Si-
món de Portes, pintor miniaturista, quien en 1823 «emigró de su patria aventado por
el huracán haitiano», terminando su postrer asilo en México.|179|
Al ofrecer informaciones sobre los referidos personajes, Rodríguez Demorizi explica que

Enrique García Godoy|Retrato de José Núñez de Cáceres|Pastel/papel|59.5 x 47 cms.|C.1930|Col. Ateneo Amantes Anónimo|Dr. José Núñez de Cáceres|Óleo|Siglo XIX|Col. Universidad Autónoma de Santo Domingo.
de la Luz.
José Alloza|Toussaint y Dominga Núñez|Dibujo|22 x 16 cms.|1943.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|140| |141|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|180| «las agotadoras emigraciones, en las que van artistas y letrados a brillar a otras playas fue a gran artista de renombre universal, (...), nacido allí (...) hijo de Benito Chasseriau y de la |183|
Idem. «Bellas Artes»,
Página 11. veces resarcida por el arribo de algún notable artista extranjero, como Garnerey, o por el na- samanesa María Magdalena Couret de la Blagniere, hija del rico propietario francés Cou- capítulo en
Confert. La República
cimiento, en nuestro suelo, de un genio de la pintura como Teodoro Chasseriau».|180| Am- ret de la Blagniere, nacida en Samaná en 1791». En relación a esta vanagloria también se Dominicana.
Página 219.
|181| bos pintores son franceses y la relación con la sociedad dominicana es circunstancial. HIP- ha escrito que Chasseriau, «por haber nacido en Samaná, de madre dominicana, ponía en Confert.
Lemonnier-
Delafosse, J. B. POLYTE JEAN BAPTISTE GARNEREY (París 1787-1858) era náufrago de una ba- sus cuadros reminiscencias tropicales en ciertos adornos frutales, por ejemplo».|183|
Segunda
Campaña de talla naval ocurrida en la Bahía de Palenque, en 1805. Al ser rescatado, se asimila en Santo Hijo de francés e isleña, el vínculo pintor-tierra de nacimiento no pasa de ser una relación
Santo Domingo.
Página 146. Domingo, en donde él y otros compañeros solicitan al General Ferrand un espacio para re- registrada casualmente y dentro de un grupo familiar de nacionalidad francesa. El eminen-
Confert.
presentar teatro. En una crónica histórica, su autor Lemonnier-Delafosse cuenta que «olvi- te artista que fue Chasseriau en la Francia romántica nada hizo en el suelo donde nació, ni
dando, pues sus infortunios, aquellos jóvenes representaron. Se les dio una iglesia que perte- nada refirió sobre ese terruño y su medio ambiente, aunque se quiera justificar en su obra
necía a un antiguo convento de mujeres, Santa Regina, la que desde hacía mucho tiempo una disposición natural hacia lo exótico y lo antillano: «adquirida en su propia casa, en la
servía de almacén de artillería (para los carros y cureñas). La santa en el nicho que estaba so- que había una ostensible gradación de matices, su padre blanco; la madre criolla de Santo

|182| bre el frontispicio, fue reemplazada por la palabra Teatro. Garnerey, que (...) es pintor de Domingo, las hermanas medianamente mestizas».|184| Chasseriau fue trasladado desde ni- |184|
Rodríguez Rodríguez
Demorizi. aquellas acuarelas inimitables firmadas H.G., y fue el pintor de todas las decoraciones».|181| ño a Francia (1822), formándose en el taller de Ingres, por lo que su pintura reúne la in- Demorizi.
Op. Cit. Op. Cit.
Página 14. A la presencia de Garnerey, artista y militar residente en el país entre 1805-1809, se le ha fluencia clásica del maestro con el contagio romántico de Delacroix, el cual aumenta con Página 19.
Confert. Confert.
dado relevancia artística, pero sin la dimensión de que ha sido objeto TEODORO sus repetidos viajes a Argelia. Con tales contactos su tratamiento se concentra en el tema-
CHASSERIAU (1819-1856). En relación a éste último|182| se escribe: «Tuvo la isla de rio árabe. Chasseriau fue también dibujante y realizó grabados para Otelo, la obra de Sha-
Santo Domingo, Samaná, su aledaño villorio de El Limón, la gloria de ser la cuna de un kespeare. De origen antillano como este pintor nacido en la zona de Samaná, lo era tam-

Anónimo|Retrato de Aurelia Lesso de Guerrero|Óleo/tela|Siglo XIX|Col. Privada. Fritz Melbye|Entrada a la ciudad de Santo Domingo|Óleo/tela|1864|Col. Olana.
Anónimo|Supuesto retrato de Rosa Duarte|Óleo/tela|70 x 57 cms.|Siglo XIX|Col. Museo Casa de Duarte.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|142| |143|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|185| bién CAMILLE PISSARRO (1830-1903), nacido en la pequeña isla de St.Thomas, en- primeros años de la República, tal vez tan importante como los dibujos de Samuel Ha- |188|
Vega, Bernardo. Idem.
Camille Pissarro tonces colonia holandesa. «El célebre padre de la escuela impresionista francesa visitó San- zard y James Taylor, de veintiún años después, más por tratarse de quien se trata, del fa- Página 38.
en Santo Domingo Confert.
1850. to Domingo en 1850. De esa estancia (...) han quedado (...) obras que reproducen el pai- moso padre del impresionismo francés».|188|
Confert.
saje y la vida cotidiana dominicana en la época».|185| Pissarro se había formado en el país Frente al pintor Chasseriau, de origen criollo, pero en definitiva reconocido como francés,
|186| paterno, Francia, en donde decide ser pintor, actividad que le asocia a FRITZ MELBYE, el desenvolvimiento pictórico retiene los nombres nativos de Domingo Echavarría, Epifa-
Idem.
Páginas 10-11. quien «pertenecía a una familia de artistas holandeses que se especializaba en reproducir, pa- nio Billini y León Cordero, tres individualidades nacidas entre 1805-1820, año éste último
Confert.
ra el mercado europeo, paisajes exóticos».|186| Tres años después de haber retornado a la en el cual posiblemente seguía pintando Francisco Velásquez, cuya muerte se fecha entre
isla natal, Pisarro decide recorrer el Caribe, en compañía de Melbye, realizando ambos pin- 1822-1830. Sobre las tres individualidades señaladas se tienen escasísimas informaciones
tores un conjunto de obras de temario dominicano. Refiere Bernardo Vega que del pintor biográficas e igualmente sobre sus obras juzgadas como de escasos méritos.Tanto ellos co-
francés «han quedado al menos siete obras (...). Su acompañante Fritz Melbye, pintó un pai- mo otros pintores que se citan, se desenvuelven en limitadas circunstancias sociales.
saje a óleo que consideramos el más antiguo elaborado en el país de carácter no religioso DOMINGO ECHAVARRÍA (1805-1849) vivió pobremente en la ciudad nativa del

|187| (...) titulado Entrada a la ciudad de Santo Domingo. La Torre de Colón, que constituye, a nues- Ozama durante el período de la dominación haitiana, recordándosele como pintor de
Idem.
Páginas 35-36. tro entender, el más antiguo óleo sobre un paisaje dominicano, pues Chasseriau nunca pin- imágenes religiosas, caricaturista y grabador. Como suya se conoce la imagen cariactures-
Confert
tó en Santo Domingo y, en cuanto a los pintores dominicanos, Domingo Echavarría repro- ca de un soldado haitiano arrastrando un perro (Grabado 1845). Resaltándose que ejer-
dujo la Villa de Santo Domingo en 1842, pero en un grabado».|187| cía la profesión de pintor, se ofrecen a continuación datos sobre su desenvolvimiento:
El historiador Vega, considera que «Los siete dibujos de Pizarro (así como el óleo de «Domingo Echavarría, natural de esta ciudad, mayor de treinta años y de profesión pin-
Melbye) representan un nuevo e importante aporte a la iconografía dominicana de los tor, hijo legítimo de Julián Echavarría, difunto y de Margarita Núñez, naturales de esta

Camille Pizarro|Mujer vista desde las ruinas de la Iglesia de San Francisco|Mixta/papel|1850|Col. Olana. Camille Pizarro|El desembarcadero del Ozama|Mixta/papel|1850|Col. Olana.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|144| |145|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

ciudad. Casó en Santo Domingo, el 7 de diciembre de 1835 con Petrona Nolasco Mar- |189|
Rodríguez
celo...|189| Pintó una imagen de Santa Lucía, para la Catedral, de escaso mérito. Antes Demorizi.
Op. Cit. Cita No. 1.
existía allí una imagen antigua que el tiempo y el abandono deterioraron, hecha quizás Página 32. Confert.

por algún maestro. Se colocó la de Echavarría. Sobre la imagen hay un cuadro maltrata-
|190|
do. Sin escuela, con pinturas ordinarias, sin elementos, era Echavarría un pobre pintor. Sin Carlos Nouel,
citado por
embargo, buen fisonomista, había tal vez igualado a los maestros del arte.|190| Otro mé- Rodríguez
Demorizi. Idem.
rito tuvo Echavarría: fue nuestro primer grabador y caricaturista, en 1845. Debe ser obra Páginas 31-32.
Confert.
suya un modesto grabado en madera que representa a la Villa de Santo Domingo en los
días del terremoto de 1842, en curiosa relación impresa, de la misma época...»|191| |191|
Rodríguez
De este celebrado caricaturista se exhiben dos retratos de Señoras Ancianas, en una Demorizi.
Idem. Página 32.
muestra nacional de 1900, obras que son identificadas «Del señor Echavarría, antiguo Confert.

pintor». Aunque generacionalmente se asocia a Epifanio Billini y León Cordero, más |192|
Idem.
coetáneos suyos fueron Juan Moscoso, citado como pintor por un descendiente, sin que Página 33.
Confert.
se conozca obra suya;|192| Baltazar Morcelo, recordado como artista del pincel y de
brocha gorda, relacionado a labores de la Iglesia de Higüey; Luis Pérez, referido en la |193|
Idem.
crónica histórica de la ciudad natal, Baní; Isaías Arredondo, pintor puertoplateño malo- Páginas 33-34.
Confert.
grado por tropa anexionista española; y Alex De Brye,|193| retratista extranjero, resi-

Alex de Brye|Retrato Señora Tomasa Saínz|Óleo/tela|46.5 x 33.5 cms.|1836|Col. Clara Rodríguez Demorizi. Domingo Echavarría|General haitiano en marcha|Xilografía|1845|Col. bibliográfica E. Rodríguez Demorizi.
Domingo Echavarría (atribuido)|Terremoto de la isla|Xilografía|1842|Colección bibliográfica J.R Marquez
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|146| |147|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|194| dente en Santo Domingo en 1837, año en que pintó un conocido retrato de Tomasa de la clase media, de repente situada frente al sector dominante de los hateros quienes con-
Manuel Aybar,
es el nombre Sainz, la esposa de uno de los maestros de Juan Pablo Duarte.|194| taban a su vez con un peonaje adscrito de grandes masas campesinas. Aunque conserva-
del maestro.
Referido por Juan Pablo Duarte (1813-1876) permite apreciar el proceso histórico que tiene corres- dora, la clase terrateniente, manifestaba una ambigua conciencia nacional que asumía ade-
Rodríguez
Demorizi. pondencia con su infancia y juventud; proceso en el cual comienza a desarrollarse la con- más posición antihaitiana porque, como caso excepcional, la independencia dominicana
Idem.
Página 52. ciencia política dominicana, estimulada por varios factores causales, al contradecir viejos no fue un acto asumido frente a una potencia europea, sino contra un país hermano y ve-
Confert.
esquemas coloniales. La revolución haitiana se coloca a la cabeza de esa sacudida que cino, que había ejercido dominio por más de veinte años (1822-1844).
|195| conmociona con sus secuelas a quienes comienzan a autodefinirse nacionalmente más La etapa de la Primera República nació con la propuesta de un Estado Moderno con-
Larrazábal Blanco,
Carlos. que criollos, como dominicanos que se expresan claramente en el manifiesto de Indepen- cebido por Juan Pablo Duarte, además formulador definitivo de la dominicanidad en los
Los Negros
y la Esclavitud en dencia del 1821. Si bien factores externos como las luchas emancipadoras de América alcances de ciudadanía, cultura, institucionalidad e implicaciones jurídicas. En el orden
Santo Domingo.
Página 67. son influyentes, más impacto tienen los factores isleños que siguieron asociándose a los cultural no se tienen grandes noticias, exceptuando la existencia de algunos letrados y
Confert.
haitianos como dominadores que asumen acciones descolonizadoras. Ellos plantaron la el nacionalismo titubeante que tiene que probarse aguerridamente frente a los haitia-
palma de los libertos en la plaza de arma de Santo Domingo,|195| para conmemorar la
abolición de la esclavitud que subsistía legalmente y destruyeron antiguos escudos que
representaban la hispanidad. Pero si tales acciones entrañaron un simbolismo descoloni-
zador, otras medidas como la liberación de los esclavos, el aparcelamiento de tierra y la
departamentalización del territorio dominicano significaron un orden nuevo, conforme
al pensamiento liberal. En otro sentido, la nueva ciudadanía que adquiere el criollo y la
marcada identidad, que lo diferenciaba respecto al haitiano, de hecho fue un ingredien-
te para la concientización política, nacionalmente dominicana. Duarte es quien más cla-
ramente representa esa toma de conciencia en el 1838, año en el cual funda con varios
compañeros La Trinitaria, una sociedad conspirativa, secreta, en donde se jura liberar al
país del dominio haitiano, bajo el lema Dios, Patria y Libertad, República Dominicana.
El proyecto duartiano permitió concebir una imagen de connotación gráfica, pictórica y
de gran simbolismo. Se trata de la bandera tricolor inspirada, coincidencialmente, en las
gamas que identifican la imagen altagraciana, el azul, el blanco y el rojo. Es la única ima-
gen visual que emerge como propuesta nueva, al proclamarse el nacimiento republicano
en 1844. Para entonces la sociedad dominicana había variado poblacionalmente.También
en lo social, productivo, institucional e ideológico, preservando el carácter de nación ex-
tremadamente aislada y rural. Con una tasa de 100,000 a 125,000 habitantes en la déca-
da 1810, el país alcanzó una población aproximada de 200,000 habitantes hacia 1844. En
esta nueva tasa se incluyen inmigrantes canarios, judíos, árabes y libertos metodistas y hai-
tianos. La producción autosuficiente –hatera y conuquera–, con una industria artesanal y
un comercio basado en el corte de madera (exportación) y en importaciones manejadas
por comerciantes españoles, cambia con el crecimiento de la producción del tabaco. Ha-
cia el 1844, la estructura social había variado con ese campesinado y con el crecimiento Luis Desangles|Duarte contemplando el nacimiento de la República|Óleo/madera|54 x 67 cms.|1890|Col. Museo
Casa Duarte.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|148| |149|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|196| nos que no se conformaron con haber perdido el predominio tan largo tiempo ejerci- Con el predominio conservador, representado por el hatero Pedro Santana (1801- |203|
Arte Club. Hoetink, Harry.
Catálogo do. En el campo del desenvolvimiento pictórico, a los nombres de Velásquez, Echava- 1864), se inició la vida constitucional de la República, merced a los ensayos organizati- El Pueblo
2da. Expo. Dominicano.
En Busca de las rría, Arredondo, Morcelo y Pérez, se añade el de Leda Amanda, curioso nombre sacado vos de las instituciones y en estado de alerta frente a la constante amenaza de los hai- Páginas 13-271.
Raíces del Arte Confert.
(...) del olvido; mujer de la que únicamente se sabía «que era dominicana y fue una pinto- tianos. Básicamente el poder político descansó en Santana y su rival Buenaventura Báez
Página 9.
Confert. ra afamada de la época de Epifanio Billini, en el siglo XIX», y de la cual se conoce pú- (1812-1884), quienes dieron lugar a la alternabilidad caudillista muy propensa al ane-
blicamente una de sus obras que las firmaba con el referido nombre.|196| xionismo europeo. Las grandes naciones europeas, España, Francia e Inglaterra tenían
|197|
Idem. Se asegura que EPIFANIO BILLINI (1820-1891), uno de los patriotas asimilados en diplomáticos acreditados, los cuales asumen una descarada injerencia en los asuntos es-
Página 10.
Confert. la Sociedad La Trinitaria,|197| fue el artista de mayor renombre en Santo Domin- tatales de la joven república incomunicada interiormente y dividida en dos bloques re-
go,|198| durante el primer período republicano. Miembro de una familia de abolengo gionales, el sur y el norte. En esta última región se había conformado el sector más re-
|198|
Rodríguez social, se educó en Filadelfia, regresando al país, posiblemente en la década de 1850, ya presentativo de los liberales dominicanos, asociados a la producción del tabaco y las re-
Demorizi.
Op. Cit. que para entonces tenía en la capital nativa (1857) un «establecimiento de daguerroti- laciones provocadas entre cosecheros, comerciantes intermediarios y agentes exporta-
Página 36.
Confert. po, del cual se conservan algunos retratos»,|199| por lo cual se le puede considerar el dores que representaban, en Puerto Plata, a casas extranjeras. Los liberales norteños pro-
padre de la fotografía dominicana.|200| Simultáneamente, enseñaba idiomas y aritmé- tagonizaron la revolución armada de 1857 cuando el gobierno de Báez afectó sus inte-
|199|
Idem. tica, era reconocido como pendolista, dedicándose también a la pintura. Hizo retratos reses y ellos fueron el sector fundamental de otro movimiento de independencia que
Páginas 45-46.
Confert. al óleo y entre otros cuadros se cuenta una Virgen de las Mercedes (óleo 1860).|201| provocó la anexión del país a España en 1861.
El retrato pictórico y el daguerrotipo son géneros que comienzan a desarrollarse a par- Al establecer la administración española medidas colonialistas limitadoras que, sobre todo,
|200|
Idem. tir de los primeros años republicanos, en el que se hacen iconos de figuras importantes negaban el libre desenvolvimiento comercial, se fueron produciendo rebeliones naciona-
Página 34.
Confert. como Pedro Santana; retrato éste que fue costeado por el erario público para ser «colocado les que, al alcanzar niveles populares, definieron la lucha armada de la restauración repu-
en el salón del Palacio Nacional en medio del inmortal Colón y el heróico General blicana. La guerra contra la presencia española y contra los anexionistas dominicanos, pro-
|201|
Idem. Juan Sánchez Ramírez».|202| Pero, a pesar de este interés retratista, la atención siguió clamada en la Loma de Capotillo en 1863, de la zona noroeste, se convirtió en una revo-
Nota 6.
Página 35. preservándola la pintura religiosa, manifestándose como ofrenda en la añeja iglesia de lución colectiva, con grandes líderes civiles y militares (Ulises Espaillat, Filomeno de Ro-
Confert.
Higüey, o como arte al cuidado de algún pintor de la época. Es el caso de LEÓN jas, Gaspar Polanco, Gregorio Luperón...). Con un gobierno restaurador con sede en San-
|202| CORDERO (1809-1874), quien se dedicaba al arreglo y retoque de imágenes reli- tiago de los Caballeros, la independencia dominicana fue restablecida en 1865.
Idem.
Nota 7. giosas, siendo un recordado maestro de dibujo y pintura, sobre todo porque a él se aso- Simultánea a la lucha armada entre dominicanos y españoles, el movimiento restaura-
Página 36.
Confert. cia un nombre destacado con el cual el arte dominicano toma un connotado impulso. dor definió un conflicto interno que puso de manifiesto los personalismos y el debate
Ese alumno que asistió a su taller en edad muy juvenil fue Luis Desangles. de las ideologías, conservadora y liberal. Este conflicto aumentó durante el nuevo pe-
El callado, desapercibido y casi olvidado ejercicio pictórico de León Cordero, carente ade- ríodo republicano (1865-1916), en cuya primera fase se manifiestan varios bandos po-
más de obras que permitan sacarlo de la intrascendencia como a otros tantos nombres, fue líticos.También el predominio caudillista de Báez y la notable injerencia diplomática de
un desenvolvimiento en parte asociado al período 1844-1861. Es el período político de la los Estados Unidos de Norteamérica enfrentada por la resistencia anti-imperialista de
Primera República que, al proclamarse en Febrero 27, sacó a flote la abismal diferencia Gregorio Luperón (1839-1897), quien se convirtió en un árbitro nacional decisivo, du-
ideológica entre el grupo social que más la impulsó: los jóvenes trinitarios, idealistas y na- rante la década de 1870. A partir de esta etapa, se acentúan una serie de transformacio-
cionalistas, con Duarte a la cabeza, y el grupo que la capitalizó: gente madura, pragmática, nes estructurales en la sociedad nacional. De acuerdo a Harry Hoetink, esos cambios se
conservadora y de mentalidad anexionista. Como este último grupo tenía más fuerza po- expresan en la distribución agrícola, demográfica, poblacional, comunicativa, del poder
lítica y militar, fue normal que retuvieran el poder, desplazando, excluyendo y expatrian- económico, en los mecanismos de sanción, en las ideas, en la política, en los órganos de
do a los liberales junto a sus familiares. El más patético caso fue el de la familia Duarte. la transmisión cultural y en la estructura social.|203|
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|150| |151|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

3|2 El florecimiento general en la República Restaurada FLORECIMIENTO


GENERAL

Desde 1866|Hasta 1899 Año 1866 Año 1866 |cont.|

El gobierno funda escuelas elementa- Aparece en la ciudad capital


les, impulsa la enseñanza secundaria, El Tiempo, órgano periodístico,
e igualmente se organiza el Seminario dirigido por Javier Angulo Guridi.
Conciliar bajo la dirección de Fernan-
do Arturo de Meriño (1833-1906).
Labora en el medio capitalino
También se establece el Instituto Pro-
el pintor Cordero.
fesional, centro este último que me-
diante exámenes expedía el título de
Bachiller. Epifanio Billini, fotógrafo y pintor, se
encuentra ubicado en Cuba a donde
se traslada obligado por su militancia
|204| Escribe Pedro Henríquez Ureña que «en 1873 comienza para la República Dominica- Francisco Xavier Billini (1837-1890)
Henríquez Ureña, anexionista pro-española.
funda el Colegio San Luis Gonzaga,
Op. Cit. na un inesperado florecimiento. Se cierra el período de los seis años del gobierno de
Página 469. con biblioteca pública y órgano
Confert. Buenaventura Báez, desaparece la amenaza de anexión a los Estados Unidos, rechaza- periodístico: El Amigo de los Niños.
do el proyecto en el Senado de la gran nación y repudiado por el pueblo de la peque-
|205| Surge La Republicana, sociedad
Idem. ña; se convoca a una Asamblea Constituyente que reforma la Carta fundamental del país
Páginas 469-70. patriótica y cultural.
Confert. (la de septiembre de 1866) a principios de 1874». Esta reforma y otras que se produ-
cen posteriormente, todas de corte liberal, «establecen el sufragio universal, con voto
|206|
Incháustegui directo».|204| Sin comentar que el alcance de esa votación era exclusivo a todos los
Cabral; Contín Año 1867 Año 1868
Aybar. hombres, excluyéndose a las mujeres, el citado autor señala el desarrollo del comercio
«Tabla
Cronológica». y «la aparición de las industrias de tipo moderno, si bien pequeñas», como parte de ese En Santo Domingo se localizan los La llegada de fotógrafos trashuman-
Eme-Eme.
No. 52, 1981. florecimiento. «En 1876 se establece la primera industria: el ingenio de azúcar con má- fotógrafos trashumantes Benjamín tes, procedentes de Cuba, provoca
Páginas 90-96. Toucey, Claudio Morales y que se sustituya el nombre
Confert. quinas de vapor, a imitación de Cuba. Se dan pasos para establecer bancos (el primero los señores Piqué y Zafrané. Establecimiento de Daguerrotipo por
es de la época de Báez), telégrafos, cables submarinos».|205| el de Galería Fotográfica.

En ese florecimiento hay, sobre todo, movimiento de cultura. Este movimiento se de- Se funda el Colegio Dominicano, para
niñas, dirigido por Nicolasa Billini. Aparece en Santo Domingo
fine con la fundación de diversos centros de enseñanza y de educadores significativos, (1838-1903). la sociedad cultural La Juventud.
algunos de los cuales se vinculan al establecimiento de sociedades de animación cívica
y cultural. También se editan muchas obras literarias y periódicos, no faltando en este José Gabriel García (1834-1910), Fernando Arturo de Meriño publica
publica la primera edición Elementos de Geografía de
brote las artes visuales y auditivas. Por primera vez aparece una generación de indivi- de su Historia de Santo Domingo. la República Dominicana.
dualidades cuya existencia y obras resultan más identificables en las expresiones de la
pintura, la fotografía y la música, principalmente. Un enfoque de poco alcance, pero en Surge en Santiago La Voz del Cibao, Javier Angulo Guridi, funda la
órgano de prensa dirigido por Sociedad El Paraíso, el órgano
general de los distintos aspectos culturales, permiten una apreciación de ese floreci- Manuel Rodríguez Objío. periodístico El Sol y publica la obra La
miento. Este enfoque panorámico|206| abarca el período que se extiende desde 1866 Ciguapa, basada en leyenda indígena.

hasta al penúltimo año del siglo (1899).


Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|152| |153|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

Año 1869 Año 1870 Año 1871 Año 1872 Año 1872 |cont.| Año 1873

Nace el pintor Arturo Grullón, Nace Abelardo Rodríguez Urdaneta Es fundada la sociedad cultural Javier Angulo Guridi publica Escenas En Puerto Plata aparecen los órganos Es fundado en Santiago el medio
en Santiago de los Caballeros. (23 de julio), sobresaliente artista Amigos del País, promovida por Aborígenes. periodísticos El Porvenir y La Chicha- de prensa El Dominicano, dirigido
precursor con desenvolvimiento en José Pantaleón Castillo, en cuyo rra. por Manuel de Js. Peña y Reynoso.
la escultura, la fotografía y la pintura. hogar fue celebrada la instalación.
Francisco Xavier Amiama
El objetivo principal es el desenvolvi-
(1849-1914), publica la obra Adela La Sociedad Cultural La Juventud, Samuel Hazard recorre la isla
miento cultural de sus miembros.
Juan Bautista Gómez, pintor, o el Angel del Consuelo (novela), establece biblioteca pública. reproduciendo al dibujo escenas
(Revista El Lápiz, No. 8,
nace en Santiago de los Caballeros. uno de los primeros libros ilustrados criollas de la fauna, flora, gente,
Mayo 18 de 1891)
del país. poblados y regiones.
Funciona en Santiago el Colegio
Se publica El Laborante, órgano de la Paz, de Manuel de Js. Peña
Es presentada la comedia de
de propaganda de la independencia Fundación del órgano periodístico y Reynoso.
costumbre El que Menos Corre Vuela,
de Cuba. El Porvenir, en Puerto Plata.
de José Fco. Pellerano (1844-1879).

Manuel de Jesús Rodríguez, Aparecen en Santo Domingo


José María Arredondo (1840-1924)
(1847-1915), presenta con buen éxito El Universal y El Dominicano, medios
estrena El Cambalache (zarzuela) en
la zarzuela La Promesa Cumplida. periodísticos de propaganda a favor
el Teatro de la Sociedad Amantes de
de la independencia cubana.
las Letras, de Santo Domingo.
Se estrena la zarzuela indigenista
Ozema o La Virgen Indiana,
J.E. Taylor, dibujante norteamericano
de Félix María Del Monte (1819-1899)
visita el pais reproduciendo estampas
escénicas criollas.

Año 1874 Año 1874 |cont.| Año 1875 Año 1875 |cont.| Año 1876 Año 1877

Alejandro Bonilla (1820-1901) La Sociedad La Juventud edita Al insigne puertorriqueño Román John Calm, fotógrafo trashumante, Muere el fundador de la República, Alejandro Bonilla pinta de memoria el
precursor del arte nacional, regresa su órgano La Opinión, dirigido por Baldorioty de Castro se le encomien- establece galería fotográfica en Juan Pablo Duarte, en Venezuela Retrato de Duarte.
a su patria después de seis años de Federico Henríquez y Carvajal da la dirección de la Escuela Náutica. Santiago, y el cubano Francisco (15 de julio).
ostracismo, e instaló su taller en su (1848-1951). Correa en Puerto Plata.
Se localizan en Santo Domingo los
casa de la calle del Arquillo (Arzobis-
El educador Eugenio María de Hostos Narciso Arteya, fotógrafo trashumante fotógrafos Lyon y Lyon.
po Nouel), donde se dedica a dar
Muere el pintor León Cordero, quien llega al país ejerciendo gran influencia Juan Bautista Alfonseca (1810-1875), llega a Puerto Plata y establece Galería
clase de pintura.
orienta a Luis Desangles, artista educativa, intelectual y moral. músico prominente del siglo XIX, Fotográfica en Santo Domingo, después
En el Colegio Colón, de Federico
precursor del arte nacional. muere en Santo Domingo. Escribió el de residir durante un año en Santiago.
Girandi, se enseña Dibujo Lineal
Aparece Lira de Quisqueya, Himno de la Independencia, con
En Puerto Plata es fundada El Fénix, y Dibujo al Natural.
primera antología nacional de poetas letras de Félix María del Monte, en los
El músico José María Arredondo sociedad literaria. Hostos funda en Puerto Plata
dominicanos, preparada por José momentos iniciales de la República.
(1840-1924), Director de la Banda el centro escolar La Educación.
Castellanos. Francisco Aybar establece
Militar de Santo Domingo, interpreta,
Aparece El Correo del Ozama, Taller de litografía y grabado en Santo
en la Plaza de la Catedral, composi- José María Arredondo (1840-1924),
periódico de Santo Domingo. Aparece el Periódico El Observador. Domingo.
Idelfonso Brea Mella se desenvuelve en ciones populares de su autoría: músico capitaleño y compositor,
También La Idea, órgano de la socie-
Puerto Plata como retratista al creyón. La Ametralladora y El Cocotazo. estrena la pieza religiosa, Misa
dad Los Amigos del Adelanto.
Quotidiana en la Iglesia de Regina. José Gabriel García publica Memorias Al localizarse en la Catedral de Santo
para la Historia de Quisqueya. Domingo los restos de Colón, el his-
José Peña y Reynoso funda en
José Gabriel García, publica Rasgos toriador Emiliano Tejera (1841-1923),
Santiago, la Sociedad Cultural
Biográficos de Dominicanos Célebres. pronuncia conferencias con ese tema,
Amantes de la Luz, la cual edita Apertura de la Biblioteca Pública instala-
en la Sociedad Amigos del País.
el órgano El Eco del Yaque. da por la Sociedad Amigos del País.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|154| |155|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

Año 1877 |cont.| Año 1878 Año 1878 |cont.| Año 1879 Año 1879 |cont.| Año 1880

La sociedad cultural La Juventud, José Pantaleón Castillo funda la Se establece en el local de la El fotógrafo Bobrie, establece galería La sociedad Amigos del País toma la El fotógrafo dominicano Manuel
comienza a organizar actos líricos Escuela Preparatoria, la cual antecede Sociedad Amigos del País, clases de con anuncio de precios de los decisión de publicar las poesías del S. García, instala Salón Fotográfico,
y musicales. la escuela normal hostosiana. Ciencias Naturales a cargo del educa- retratos que realiza, pintados también malogrado vate Manuel Rodríguez en Puerto Plata y Santiago.
dor Román Baldorioty de al óleo. Objío y las de Salomé Ureña.
Castro. Otras actividades de la
El poeta José Joaquín Pérez Aparecen los órganos periodísticos Salomón D. Levy, pintor y fotógrafo,
sociedad son las siguientes:
(1845-1900) publica Fantasías El Sufragio (1878-79) y El Pueblo. Nace Francisco Arturo Palau, pionero El Congreso Nacional, por decreto instala galería en Santo Domingo,
| Inicio de las gestiones para repatriar
Indígenas. de la cinematografía dominicana. del 8 de mayo, dispone recursos usando la llamada Cámara Solar.
los restos del egregio Juan Pablo
para las sociedades Amigos del País
Son establecidas las sociedades Duarte.
(Santo Domingo), Amantes de la Luz
El Purgatorio de un Músico, zarzuela Amantes del País, en Puerto Plata, y | Conferencia y otorgamiento Circulan en Santo Domingo los Angel Perdomo ejecuta San Cristóbal,
(Santiago) y La Esperanza
de José María Arredondo, se estrena La Progresista, en La Vega. Esta de medalla de oro a Salomé Ureña. siguientes periódicos: El Estudio (escultura) en colaboración con
(Montecristi).
en el Teatro La Republicana, de la última fundó la primera escuela | Se resuelve la publicación del (1879-81), La Actualidad y El Eco Francisco Góngora, para la
ciudad Capital. nocturna de aquella ciudad y años periódico literario El Amigo del País. de la Opinión, semanario este último comunidad del mismo nombre.
después su primer teatro. fundado por Francisco Gregorio
Billini.
Nace el pintor Adolfo García Obregón.
Aparece la revista El Estudio con el
auspicio de la Sociedad La Juventud. Después de ausentarse del país
A iniciativa de Luperón, el maestro
durante un año, Eugenio María de
Hostos funda la Escuela Normal en
Hostos, retorna, fijando su residencia
Santo Domingo, para varones
en Santo Domingo.
estableciéndose la enseñanza de las
ciencias positivas y los métodos
pedagógicos modernos.

Año 1880 |cont.| Año 1881 Año 1882 Año 1883 Año 1883 |cont.| Año 1883 |cont.|

Se publican las Poesías de Salomé Angel Perdomo Rojas (1818-1881), José Reyes (1835-1905) lleva al Luis Desangles establece Casa-Taller Alejandro Bonilla pinta el cuadro Salomón Levy usa el nuevo procedi-
Ureña de Henríquez (1850-1897). pintor, tallista y prócer independen- pentagrama el Himno Nacional, luego de pintor en la ciudad capital. El Ingenio Esperanza, inspirado en el miento de placas de cristal fotográfico
tista, muere en explosión ocurrida de solicitarle a varios poetas que poema La Industria Agrícola de José y en cromo-fotografía.
en Santo Domingo. escribieran estrofas que se adaptaran Joaquín Pérez.
Francisco Henríquez y Carvajal Juan Fernández Corredor, pintor
a la partitura.
(1859-1935) y José Pantaleón español trashumante llega a la capital Comienza a circular la Revista
Castillo (1852-1916) reorientan la Es- Salomé Ureña funda el Instituto de del país, ocupándose de una clase de Rafael Justino Castillo (1861-1933) Científica y de Conocimientos Utiles,
cuela Preparatoria ajustada al plan Señoritas (1881-93), con subvención Aparece El Telegrama, primer vocero dibujo y pintura, auspiciada por la se inicia en el periodismo al fundar primera revista dominicana ilustrada,
pedagógico hostosiano y con el obje- del Estado, adoptando el plan de diario dominicano, dirigido por César Sociedad Amigos de la Enseñanza. El Repúblico. fundada por G. de la Fuente y José
tivo de formar un alumnado capacita- estudios de Hostos. Nicolás Penson (1855-1901) y cuya Joaquín Pérez.
do para seguir los cursos de la circulación fue de pocos meses.
Tiene lugar a guisa de ensayo la Comienza a circular el Diario del
Escuela Normal.
Javier Angulo Guridi (1816-1884) primera exposición de los alumnos Ozama, en Santo Domingo, dirigido Francisco Henríquez y Carvajal, funda
publica Iguaniona drama que Manuel de Jesús Galván de los cursos de Fernández Corredor. por César Nicolás Penson. la revista pedagógica El Maestro,
La Sociedad Amigos del País introduce el tema de los indios. (1834-1910), publica la novela Fue celebrada el 29 de septiembre, a que subsistió algo menos de un año.
acuerda que en su local se instale y indigenista Enriquillo. los pocos meses de emprendida la
Federico Henríquez y Carvajal, publica
funcione temporalmente el Instituto enseñanza, exponiéndose más de
Aparecen el Semanario El Mensajero La Hija del Hebreo, drama de corte Eugenio Deschamps (1861-1919)
Profesional. 30 obras, entre ellas retratos de
(1881-1890), fundado por Federico Circulan los órganos de difusión romántico. dirige el periódico de combate
próceres. Fue auspiciada por la
Henríquez y Carvajal, y el periódico El Maestro y El Volteriano (1882-83). La Alborada, en Santiago.
Sociedad Amigos del País.
Aura del Ozama, fundado por Pablo
Se estrenan los himnos nacionales de
Pumarol.
José Reyes-Emilio Prud’Homme y
José María Arredondo/ María Josefa
Perdomo.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|156| |157|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

Año 1884 Año 1884 |cont.| Año 1886 Año 1887 Año 1887 |cont.| Año 1888

El fotógrafo-pintor trashumante Eugenio Deschamps funda en Santia- Se ausenta de Santo Domingo Julio Pou se establece como Hostos publica en Santo Domingo El venezolano Miguel Eduardo Pardo,
Cordiglia abre un curso de dibujo en go la Sociedad Alianza Cibaeña. el pintor Fernández Corredor. fotógrafo profesional en Santo el texto de Derecho Constitucional, anuncia en Santo Domingo clases a
Santo Domingo. Domingo. extractado de las lecciones que domicilio de distintas materias, entre
dictaba de viva voz y apuntadas por ellas de Dibujo.
Bajo el Gobierno de Billini (1884) Arturo Grullón viaja a París a
sus alumnos.
El Inspector de Instrucción Pública, se creó la admirable institución del continuar estudios artísticos. Graduación de las primeras maestras
rinde un informe de evaluación de la maestro ambulante, utilísima en el formadas en el Instituto de José Ramón Abad (1850-1912)
Escuela que dirige Corredor, conside- país, esencialmente rural como Señoritas que dirige Salomé Ureña escribe y publica por encargo del
El pintor Felipe de los Santos,
rando sobresaliente a Arturo Grullón Santo Domingo. de Henríquez. Gobierno, La República Dominicana,
sustituye a Corredor en la dirección
y José María Cabral, y como alum- Reseña Geográfica-Estadística.
de la Escuela Municipal de Dibujo.
nos Muy Buenos a Abelardo Rodrí-
Apoteosis de Juan Pablo Duarte, al Gastón F. Deligne (1861-1913),
guez Urdaneta, Manuel María Sana-
traerse sus restos desde Venezuela. publica el poema Soledad. Federico García Godoy (1857-1924),
bia y Barón Coiscou, entre otros. Nacen el caricaturista petromacorisa-
publica Recuerdos y Opiniones.
no Copito Mendoza y el pintor vegano
Nace Pedro Henríquez Ureña, el más Enrique García-Godoy. Se publican los Apuntes para la
Exposición de pinturas y objetos de
importante humanista dominicano. Historia de los Trinitarios, Se publican las Poesías de Manuel
arte celebrada en el local de Amigos
de José María Serra (1819-1888). Rodríguez Objío.
del País con motivo de celebrar la
Sociedad el 13 aniversario. Graduación de los primeros maestros
que egresan de la Escuela Normal Emilio Prud’homme (1856-1932), Arturo Pellerano Castro (1865-1916)
que dirige Hostos. funda en Azua la Escuela Perseveran- da a conocer La Última Cruzada.
cia para la formación de maestros
normales.

Año 1888 |cont.| Año 1889 Año 1890 Año 1890 |cont.| Año 1890 |cont.| Año 1891

En Santiago, comienza a circular la Comienza a circular el Listín Diario Primera Gran Exposición Nacional Miguel A. Calero, Julio Pou, Herman Francisco Soñé (1860-1949), funda Se ubica en La Vega estatua de
revista El Santiagués, dirigida por (1889-1942), fundado por Arturo del 27 de Febrero, celebrada en la So- Rodeck, Tomás Sanlley, Abelardo Pi- academia de música en La Vega. Gregorio Rivas (1833-1889), ejecuta-
Ulises Franco Bidó. Pellerano Alfau. ciedad Literaria Amigos del País, en ñeyro, Casimiro De Moya, Elisa M. da en N. Y. con fondos reunidos por
Santo Domingo, y en la que se reú- Cestero, Srtas. Viguié, Billini y Ro- la Sociedad Justicia al Mérito.
José de Js. Ravelo (1876-1951),
nen obras de diferente índole, entre deck.
Hostos publica en Santo Domingo dirige la Banda Militar Pacificador,
ellas pinturas, dibujos, esculturas, li-
la primera edición de Moral Social. de Santo Domingo. (1890-1900). Aparecen dibujos de personajes
tografías, manualidades y antigüeda-
En este año emigra a Chile. Arturo Grullón expone el cuadro populares firmados por Desangles,
des indígenas. La nómina de los ex-
Mademoiselle Fatet (pastel) en el Frade y José C. Pérez en la Revista
positores permite apreciar artistas de Se edita la Historia de Santo
Salón de París. El Lápiz.
proyección junto a aficionados: Do- Domingo, de Antonio del Monte
mingo Echavarría, Dolores Fernández y Tejada (1783-1861).
de Castro, Ernesto Rodríguez, Alejan- Luis Desangles es nombrado Director José Gabriel García publica
dro Bonilla, Salomón Levy, Manuel de la Escuela Municipal de Dibujo. Coincidencias Históricas.
Sanabia, Navarro, Desangles y José
Guerrero, Felipe de los Santos, Ra-
Carlos Pérez, son parte del personal
món Fiallo, Enrique Galván, Fernández
Nacen Celeste Woss y Gil, Bienvenido docente del Colegio San Luis Gonza- Tema histórico dominicano origina
Corredor, Manuel M. Sanabia, J. D.
Gimbernard y Alfredo Senior de la Paz. ga, fundado por el Padre Billini, quien controversia entre José Gabriel García
Cerón, Luis Desangles, José Carlos
fallece en este año (1890), ocupando y Manuel de Js. Galván, en los periódi-
Pérez, Vicente Portuondo, Angel Per-
el ex presidente Fco. Gregorio cos El Eco de la Opinión y El Teléfono.
domo, Frank Adrover, Nieves Perdo- Demetria Betances, educadora
Billini, la dirección del plantel.
mo, Arturo Grullón, Miguel Joaquín puertorriqueña, comienza a formar un
Ramírez, Josefita Polanco, Abelardo grupo meritorio de discípulos, entre Aparecen las revistas: El Lápiz, fundada
Rodríguez Urdaneta, Louis Mordacq, los cuales sobresale Antera Mota de por José C. Pérez (dibujante) y Letras
Reyes. y Ciencias, establecida por Federico
Henríquez y Carvajal y asociando en la
dirección a su hermano Francisco.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|158| |159|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

Año 1891 |cont.| Año 1892 Año 1892 |cont.| Año 1893 Año 1894 Año 1895

César Nicolás Penson publica Cosas Julio Pou publica anuncio de su Taller Francisco Gregorio Billini (1844-1898) Llega la estatua del Padre Billini, obra Rafael A. Deligne (1863-1902) El Impresionismo en la pintura y en
Añejas, relatos del pasado colonial. Fotográfico. publica la obra Baní, Engracia y Antoñita. de Guilbert. publica La Justicia y Azar. las letras es el tema del artículo
Los Decadentes, del inglés Arthur
Simons, traducido por F. Rodríguez
El Día, aparece como el primer Abelardo Rodríguez Urdaneta inicia Se edita Reseña Histórico-Crítica de Amelia Francasci (1850-1941) R. Abreu Licairac (1850-1915)
García, y publicado en la Revista
periódico de Santiago, fundado por labor de fotógrafo. la Poesía en Santo Domingo redacta- publica Madre Culpable. publica sus Consideraciones Acerca
Letras y Ciencias.
Augusto y Ulises Franco Bidó. da por César Nicolás Penson y José de Nuestra Independencia.
Pantaleón Castillo.
Epifanio Billini, fotógrafo y pintor Félix Fco. Rodríguez (1870-1914)
Nacen Abigaíl Mejía (pintora,
Fundación de la Sociedad Amantes fallece en La Habana. poeta puertoplateño, publica los Fabio Fiallo funda la revista literaria
feminista y animadora), Genoveva
del Estudio, (1891-1909) Comienzan a circular las revistas Le- poemas Anacaona y Desvelos. El Hogar.
Báez (pintora) y Tuto Báez (fotógrafo
en San Pedro de Macorís. tras y Ciencias (1892-99) y El Album.
Luis Desangles es invitado a partici- y pintor).
par en la Exposición Internacional de Luis Desangles se exilia en Puerto Luis Arturo Bermúdez y Rafael
Publicación del II volumen de la Bellas Artes a celebrarse en Madrid, Se fundan los órganos: El Cable, en San Rico, en donde participa en la mues- Deligne, dirigen en San Pedro de
Fundación del Colegio Central para la
Historia de Santo Domingo de Anto- con motivo del centenario del Pedro de Macorís, establecido por Luis tra del Cuarto Centenario del Descu- Macorís, la revista Prosa y Verso,
formación de bachilleres.
nio Del Monte y Tejada, con el patro- Descubrimiento de América. Arturo Bermúdez, y La Prensa, dirigido brimiento de la Isla. Obtiene el primer entre los años 1892-1895.
cinio de la Sociedad Amigos del País. por Pedro María Archambault durante premio con Caonabo.
cinco años (1892-97) en Santiago. Las maestras Luiza Ozema y
Antonio Alfau Baralt realiza copia José María Rodríguez Arreson
Eva María Pellerano restablecen el
del cuadro San Francisco de Murillo. Leopoldo Navarro ocupa la Dirección (1875-1947), músico y educador,
Instituto de Señoritas (1895-1935)
Alejandro Bonilla hace luego otras José Martí visita el taller de Desangles. de la Escuela Normal de Santo nativo de Puerto Rico y radicado en
el cual fue temporalmente cerrado al
dos copias. Domingo. Puerto Plata, dirige la banda militar
ocurrir la muerte de Salomé Ureña.
en esta comunidad (1894-1900).
Nace el escultor Ismael López Glass.

Año 1896 Año 1896 |cont.| Año 1897 Año 1898 Año 1898 |cont.| Año 1899

Julio Pou obtiene mención por su Gregorio Luperón publica sus Notas Rifa del cuadro La Carga de Antonio Luis Desangles pinta la reconocida Nace el escultor vegano Pío Espínola. Luis Desangles pinta uno de los cua-
cuadro fotográfico Críticos Incipien- Autobiográficas y Apuntes Históricos. Maceo en Pozo Real (óleo), obsequia- obra Caonabo Visitado en Prisión por dros de la serie El Sueño de Duarte
tes, en concurso fotográfico organiza- do por Luis Desangles, como aporte Colón y Ojeda. Restaura también un e igualmente el cuadro La Virgen de
Jaime Colson Tradul funda El
do por la revista Luz y Sombra de a la revolución de independencia cuadro de la Catedral atribuido a La Altagracia (óleo-madera).
Aparece la revista Ciencias, Artes y Pregonero, periódico de Puerto Plata.
Nueva York. cubana. Para esta rifa se imprimen Juanes y Murillo.
Letras, bajo la dirección de Rafael
boletos numerados con precio de Fabio Fiallo funda en Santo Domingo
Justino Castillo, Luis Weber y Andrés Pedro Carbonell, artista español,
50 centavos c/u. Llega al país José María Pueyo, quien el periódico de combate político La
Por resolución del Presidente Julio Montolío. autor del monumento funerario del
Heureaux, se le concede salvocon- se vincula como pintor y pianista do- Bandera Libre.
Almirante localizado en la Catedral,
ducto a Desangles para que pueda Nace en Puerto Plata Rafael Díaz cente a las comunidades de Sánchez,
Luis Desangles ejecuta El Nacimiento labora obras escultóricas durante
regresar a Santo Domingo. El pintor Niese, futuro animador del arte San Francisco de Macorís y La Vega.
de Venus (óleo), copia ad libitum del su estadía en el país. Federico García-Godoy publica
recibe su casa-taller y reasume la moderno en el siglo XX. Impresiones.
Cuadro de Cabanel, del Museo de
docencia dominicana. Tulio Manuel Cestero (1879-1955)
Luxemburgo, París. (Francia).
José Ramón López (1866-1922) publica Notas y Escorzos.
Nace el pintor santiaguense Enrique
Rafael A. Deligne da a conocer el publica el ensayo La Alimentación y –Quico– Morel.
Leopoldo Navarro viaja a Europa
texto Milagro. las Razas. Aparece en Santo Domingo la
en donde permanecerá por 9 años
(1896-1905), ejecutando allí el Revista Ilustrada (1898-1900),
César Nicolás Penson publica grueso de sus obras en acuarelas. establecida por Miguel Angel Garrido
La Víspera del Combate. (1867-1908).

José Ramón López publica Nisia,


sobre asuntos criollos del norte.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|160| |161|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

3|3 La modernización positivista


y la generación artística precursora

Desde los años de 1870, muchas mentalidades expresan la aspiración de una sociedad
nacional moderna, que manifestara las transformaciones que regían en otras naciones,
especialmente europeas. Esa aspiración de modernizar de acuerdo a la sustitución de
viejos lastres por nuevos parámetros o tendencias, contaba con el antecedente de la mo-
dernidad del Estado concebida por Duarte, el forjador de la independencia dominica-
na.Y es esta última experiencia, asimilada colectivamente desde 1844, la que se levanta
como una barrera opositora, nacionalmente, frente al regresionismo colonial de 1861
que derrotado permite que se retome el modelo republicano.
Entre adversidades y tumbos, la vuelta al Estado Nacional plantea el ideal transforma-
dor desde las políticas gubernativas, por un lado, y desde las iniciativas privadas por otra

Rafael Arzeno|El general Gregorio Luperón (detalle)|Óleo/tela|91 x 27 cms.|1964|Col. Sociedad Alianza Cibaeña. Luis Desangles|Retrato de Eugenio María de Hostos|Óleo/tela|60 x 49 cms.|Col. Archivo General de la Nación.
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parte. Entre unas y otras, los elementos coincidentes que contribuyen a las búsquedas y |207|
Henríquez Ureña,
definiciones modernas. Estas contribuciones las representan en parte los inmigrantes an- Max.
Panorama
tillanos de todas las condiciones sociales, que por razones políticas (exilio) y laborales Histórico de la
Literatura (...).
(braceros de la caña) dinamizan en cierta manera la modernización e inciden en las va- Páginas 296-97.
Confert.
riables culturales del país.
El arbitraje político del liberal Gregorio Luperón y la presencia de Eugenio María de Hos- |208|
Idem.
tos, asociada a un buen número de educadores (los Billini, Peña y Reynoso, Baldorioty, Bo- Página 300.
Confert.
nilla, Salomé Ureña, los Henríquez, Betances ...), así como los medios de difusión perio-
dísticos y las sociedades culturales que se multiplican en las principales ciudades del país
(Puerto Plata, Santiago, La Vega, Santo Domingo y San Pedro de Macorís), definen las vér-
tebras de una columna en la que comienza a sostenerse el primer florecimiento constata-
ble y variado de la cultura dominicana. Es una cultura más secular que religiosa, más laica
que católica, mucho más civil y apenas oficialista, un tanto descolonizada o descolonizan-
te porque postula lo nacional, bien expresándose en el ámbito de la élite intelectual urba-
na, bien manifestándose en las zonas donde lo popular reina como reserva, con carácter
arraigado y criollo. Sobre este último tópico explica Max Henríquez Ureña el vínculo en-
tre poética y música vernácula:|207|«La musa popular, que desde los primeros tiempos de
la colonia se encargó de hacer el comentario rimado de sucesos locales o la sátira contra
encumbrados personajes, encontró al ser proclamada la independencia nuevos y frecuentes
motivos de inspiración en la guerra ininterrumpida contra los haitianos y en las alternati-
vas de la vida política dominicana (...). Esos versos populares, escritos en la memoria se han
perdido en buena parte, pero aún podría recogerse lo que queda de ellos (...), sea poco o
mucho su mérito artístico, esa es la poesía natural y espontánea del pueblo dominicano».
Max Henríquez relaciona la música vernácula con esa poesía popular, señalando que ella
fue «constante estímulo y acicate», ya que numerosos «acontecimientos quedaron resumi-
dos en un breve comentario, rimado al cual inmediatamente se le ponía música».|208| Con
esa alianza se fueron definiendo la música típica y las danzas autóctonas, obra del pueblo
localizado aisladamente en los campos que describe Hostos, como testigo de la época.
HOSTOS: MIRADA Y CONCIENCIA DE UN MAESTRO VITAL. En su re-
corrido por el territorio, Hostos escribe: «Cuando uno viaja por los caminos públicos de
la República (...) y de uno a otro extremo de la isla, se maravilla de la soledad que le ro-
dea. Solo, de vez en cuando, descubre algún campo desarbolado para dar lugar a algún
conuco, que es como allí, tomada de antiguos esclavos africanos la palabra, se llama el
cultivo en pequeño (...). La mayor parte de las veces transita el viajero largas leguas por
Abelardo Rodríguez Urdaneta|Retrato Eugenio María de Hostos|Óleo/tela|193 x 133 cms.|1908|Col. Museo Arte Moderno. entre monumentales alamedas naturales (...), sin encontrar más que de paso algún hom-
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|209| bre desnudo de medio cuerpo para arriba que de un seno de la selva pasa y desaparece los concurrentes e interrumpido con frecuencia con gritos, aclamaciones y verdaderos ala- |211|
Hostos, Idem.
Eugenio María de. en otro seno de la selva. Del fondo de ellas suelen, como si salieran de un abismo, oírse ridos que conmueven a la soledad de los bosques y los suburbios de las poblaciones, por- Página 116.
Obra Dominicana. Confert.
Páginas 131-32. voces de conversaciones que el oído no percibe claramente y que efectivamente son que es seguro que en la noche del sábado, se baila fandango en todas partes».|211|
Confert.
conversaciones de los habitantes de la comarca. ¿Por qué huyen de la vista de los hom- Junto a estas danzas de cuerpos, de plenas, de Tumba Dominicana, «voluptuosas, de prác- |212|
Bonnelly, Aída.
bres y fabrican sus bohíos (ranchos) en el fondo del bosque? Porque las turbulencias con- tica transitoria y censurada»|212| por el sector elitista, la otra diversión popular era la Revista Ibero
América No. 71.
tinuas en que viven los jefezuelos del país, serían imposibles, si los habitantes del campo gallera, celebrada los domingos por el día, a la que asisten «los más humildes y más ba- Página 55.
Confert.
proveyeran la (...) carne de remington (...). Para huir de esa contribución de sangre (...), los jos, los más soberbios y más altos». Para Hostos la pelea de gallos «es un vicio que de-
campesinos se sumergen en el fondo del bosque, de donde siempre los arrean, como car- genera en diversión (...). Es la pasión del juego con todos sus neurotismos, con todos |213|
Hostos,
neros, a la lucha, pero de donde cada vez se hace más difícil sacarlos».|209| sus extravíos, con todos sus furores».|213| Op. Cit.
Páginas 116-117.
La soledad del campo en ocasiones era estremecida por las tonadas de trabajo, de las sal- En las poblaciones de importancia, el centro de las actividades culturales y de fomento co- Confert.

ves religiosas o el ritmo sincopado del merengue. En contraste en las poblaciones cons- munitario eran las sociedades que la iniciativa privada fundaba como foco de irradiación

|210| truidas en tiempo de la colonia –ya que la República aún no contaba con verdaderas ciu- con fines benéficos o filantrópicos, educacionales, de fomento local, recreativos y de mera |214|
Idem. Idem.
Páginas 117-118. dades–.|210| En las poblaciones, las dos diversiones nacionales y populares eran el fan- sociabilidad. Desde las masónicas, con escuelas nocturnas y gratuitas en sus centros,|214| Página 120.
Confert. Confert.
dango y la gallera; celebrado los sábados por la noche, «el fandango es un baile en el que hasta las que auspiciaban presentaciones de teatro y de zarzuelas, todas las sociedades cul-
se han mezclado del modo más extravagante el antiguo baile español que le da nombre, turales incidieron en un cambio de mentalidad cívica comparable con la reforma educa-
y el tamborileo de los negros africanos, que en otras antillas llaman el baile de la bomba». tiva de la que fue Eugenio María de Hostos (1839-1903), el decisivo orientador de una
El acordeón, el atabal, la voz del tamborero, «coreada en ciertos pasajes por el unísono de renovación que abolió el aprendizaje memorístico apoyándose en el método racional (ob-

Tiosis|Portada Revista El Lápiz Núm. 25|Febrero 1892. Ramón Frade|Portada Revista El Lápiz Núm. 14|Agosto 1891.
José C. Pérez|Portada Revista El Lápiz Núm. 1|Enero 1891. José C. Pérez|Portada Revista El Lápiz Núm. 2|Febrero 1891.
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jetivo y explicativo) y en el pensamiento positivista que al demandar reformas esenciales una sociedad juvenil, para no alborozarse con ella y no presagiar bien de suelo y entendi- |215|
Hostos,
en la sociedad, se ceñía a los principios de evolución y progreso. Para impulsar la nueva miento nacional, en donde tan corto tiempo de trabajo bastaba para tan pingües resultados Op. Cit.
Páginas 109-10.
enseñanza, Hostos recorrió poblaciones cibaeñas, para conseguir discípulos, enfrentando (...). Haciéndose lo mismo en la esfera de la cultura intelectual, se aplicó a la educación de Confert.

además la acusación de que buscaba establecer, con el normalismo, la escuela sin Dios. Par- la mujer la misma reforma que había fecundado el entendimiento de la juventud masculi-
tidario de los iguales derechos educativos para hombres y mujeres, el método de enseñan- na, y dos establecimientos de educación femenina, uno de los cuales, el Instituto de Seño-
za debía atender tres aspectos de la vida para ser completa: la educación física, la intelec- ritas, entró de lleno en las reformas; dieron al progreso el empuje que le falta cuando el pri-
tual y la moral. Contando con amigos y colaboradores que hicieron posible que la reno- mer iniciado en sus ventajas no es la mujer. Este vivo sentimiento de civilización no se cen-
vación educativa partiera de la formación de maestros y de la adaptación del nuevo mé- traliza en la capital, Santo Domingo, sino que se manifestaba en casi todas las capitales de
todo de enseñanza, él pudo pregonar el resultado de su esfuerzo constructivo: provincia y, para inspirar más confianza, aparecía acalorado por las municipalidades».|215|
En sus memorables discursos, el maestro Hostos señala: «El ensayo de organización de la ins- Hostos es enfático cuando reconoce que «todas las revoluciones se habían intentado en la
trucción pública que empezó en 1880, dio ya en 1884 los primeros frutos: la enseñanza se- República, menos la única que podía devolverle la salud. Estaba muriéndose de falta de ra-

cundaria y la profesional, produjeron maestros normalistas, bachilleres y abogados que in-


mediatamente se pusieron al servicio de las ideas en que acababan de educarse, y que con-
tribuyeron a la formación de nuevos auxiliares de la verdad, la libertad y la civilización. Du-
rante diez años los esfuerzos de la escuela normal del Instituto Profesional, de la Escuela
Preparatoria, del Colegio en que el Presbítero Billini acogió y secundó la reforma, dieron
por resultado tan satisfactorios que era necesario ser indiferentes a la vida y progresos de

Anónimo|Viñeta con retrato de Emilio Prud’homme|1907|Directório (...) de E. Deschamps. Anónimo|Viñeta Himno Nacional letra y música Emilio Prud’homme/José Reyes|1907|Directório (...) de E. Deschamps.
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|216| zón en sus propósitos, de falta de conciencia en su conducta, y no se le había ocurrido res- jos, ni foráneos. En su discurso de graduación de los primeros maestros normales, él re- |217|
Idem. Idem.
Páginas 195-96. tablecer su conciencia y su razón. Los patriotas por excelencia que habían querido com- chaza seguir el modelo del Renacimiento, al afirmar: «Estamos para ser hombres propios, Página 198.
Confert. Confert.
pletar con la restauración de los estudios, la restauración de los derechos de la patria, en va- dueños de nosotros mismos, y no hombres prestados; hombres útiles en todas las activi-
no habían dictado reglamentos, establecido cátedras, favorecido el desarrollo intelectual de dades de nuestro ser, y no hombres pendientes siempre de la forma...»|217| |218|
Idem.
la juventud (...) se anulaban en la confusión de las pasiones anárquicas (...). La anarquía, que De la razón hostosiana del Nosotros mismos se desprende el ideal civilizador que debía al- Página 183.
Confert.
no es un hecho político, sino un hecho social, estaba en todo (...). Para que la República canzar la sociedad dominicana e igualmente el deber que tienen los pueblos de consagrar
convaleciera, era absolutamente necesario un orden racional en los estudios, un método ra- sus grandes días.|218| «La conmemoración de los hechos trascendentales concuerda tan ló- |219|
Idem.
zonado en la enseñanza (...). Era indispensable formar un ejército de maestros que, en toda gicamente con el desarrollo histórico de un pueblo, que el olvidarlo equivaldría positiva- Página 188.
Confert.
la República, militara contra la ignorancia, contra el cretinismo, contra la barbarie».|216| mente a pérdida de fuerza social».|219| De tal apreciación se desprende que al faltar la ini-
Al referirse a la anarquía social, el maestro Hostos hacía referencia a la turbulencia políti- ciativa del gobierno dominicano de «saber sacar partido de la existencia consuetudinaria de
ca que no sólo había engendrado muchos gobiernos (más de 20 entre 1865-1879) de va- las fiestas patrias (...), para educar, guiar y hacer fructífero el sentimiento de la autonomía

riada composición (dictadura, triunvirato, consejo de estado, gobiernos de facto...), sino


que alude el espíritu de sublevación que asumían los caciques regionales y los bandos po-
líticos que se definieron con la restauración de la República. Esa anarquía que fortalecía
la situación de barbarie (inhumanidad espiritual, ferocidad partidarista, atraso cultural...),
solamente podía ser superada mediante el progreso civilizador que tiene su base en la edu-
cación e igualmente en la cultura moral o intelectual no fundamentada en modelos añe-

James E. Taylor|Entrada a la residencia de Damián Báez|Dibujo|1871|Col. Biblioteca del Congreso, U.S.A. Angel Pons|Valentín-Caricatura|Dibujo|1891|Reproducción Revista El Lápiz.
James E. Taylor|Una escena doméstica en Samaná|Dibujo|1871|Col. Biblioteca del Congreso, U.S.A. Angel Pons|Serafinito-Caricatura|Dibujo|1891|Reproducción Revista El Lápiz.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|170| |171|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|220| nacional», tal iniciativa fuera asumida por la Escuela Normal u otras asociaciones, y que el • El trabajo manual en los programas de enseñanzas, ya que la sociedad moderna nece- |225|
Idem. Idem.
Página 127. Ayuntamiento la aplaudiera y secundara.|220| Hostos, sus seguidores y seguidoras, con la sita de la industria y debe ejercitarse la habilidad que después se aplicaría en el trabajo Confert.
Confert.
valoración de la gesta histórica y de sus protagonistas nacionales, promueven ideales y sen- técnico.|225|
|226|
|221| timientos de esencia romántica, aunque el fin supremo de la doctrina hostosiana «era con- • La enseñanza de la música vocal para la «formación en los discípulos del espíritu de Idem.
Henríquez Ureña, Confert.
Camila. ducir a la moral más alta y al patriotismo verdadero (...) y moralizar era formar hombres de la solidaridad; para dar formas estéticas a los grandes sentimientos y estimular con can-
Op. Cit.
Página 81. su deber», a partir del reconocimiento de esa virtud por parte de la razón.|221| tos a la patria, a la libertad y a la civilización». El canto como apoyo a la educación cí-
Confert.
Entendiendo la moral como conciencia positiva del ser humano, asociaba ética y estéti- vica y moral.|226|
|222| ca. El entiende que el arte es fundamental para el crecimiento espiritual, ya que «es mo- Americanista, pero sobre todo antillanófilo, Hostos creía que los fines morales y sociales
Hostos,
Eugenio María. ralizador, porque es educador de muchas fuerzas subjetivas, la sensación, la atención, la debían difundir tales condiciones, pero partiendo de la patria que en el caso de la domi-
Moral Social.
Páginas 197-98. imaginación».A este planteamiento añade: «Del culto silencioso de lo bello, el artista pa- nicana, era razón de sus razones como pedagogo y patriota de lo nacional. Un patriarca
Confert.
sa también en silencio al amor reflexivo y aún más poderosas en el desenvolvimiento de espiritual que se convirtió en modelo y motivo de la iconografía pictórica y fotográfica,
|223| la vida práctica; la sensibilidad física, la íntima y la estética, forma privativa de sensibili-
Henríquez, Camila.
Op. Cit. dad en que a la par se dan el gusto y la originalidad que tanto vale como decir comu-
Páginas 61-62.
Confert. nidad e individualidad. Todo lo que en este sentido hace el arte es también favorable a
la moral, por ser favorable a la cultura de actividades y actitudes que pueden concurrir
|224|
Idem. con el bien social».|222| En relación al tema arte y ética, Camila Henríquez|223|ofrece
Página 78.
Confert. una síntesis de las ideas hostosianas que se desglosa a continuación:
• «La educación estética, si bien no debe ser descuidada ni separada de la científica, no
debe prevalecer sobre ella».
• Después de haberse fortalecido el entendimiento, vía una fuerte disciplina, «entonces
tiene explicación y aplicación el culto a las bellas artes».
• El gusto debe orientarse en las escuelas mediante la admiración de la naturaleza y la
enseñanza de las artes.
• El buen gusto debe reinar en el aula, en el edificio escolar, en los modelos artísticos
que se seleccionen para la enseñanza y en las labores.
• «El arte puede ser educador de muchas fuerzas subjetivas (...), de la sensibilidad en ge-
neral; pero no debe ser el elemento fundamental ni predominante en la educación».
• «Es necesario no olvidar que como el culto de lo bello por lo bello no es moraliza-
dor de por sí, el arte puede estar divorciado de la moral y tener en ese caso efectos ma-
léficos sobre la educación».
• El arte debe estar al servicio del humano, por lo cual los artistas deben ser un elemen-
to activo de civilización, de moralización.
• «El Dibujo, como instrumento omnímodo de educación intelectual, y como base de
la enseñanza técnica, debe impartirse desde los primeros grados. Sobre todo el dibujo
al natural y el geométrico por sus aplicaciones a la ciencia, a la industria».|224| Anónimo|Taller-Escuela de Luis Desangles|Fotografía|1893.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|172| |173|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

parte de las manifestaciones artísticas que tienen que ver con el florecimiento de la cul- capital, abierto además como lugar de enseñanza artística, sin que se conozca exactamen- |228|
Idem.
tura modernizante. Un brote que en cuanto a arte, se revuelve entre el pasado y las raí- te la fecha de su inicio, nombre alguno del alumnado y los años durante los cuales ofre- Nota No. 1.
Página 50.
ces de la patria, ofreciendo un producto distinto del colonial. Distinto en cuanto criollo, ció servicio formativo. Entre 1875-1880, quinquenio en el que se ubica el ejercicio pic- Confert.

republicano, romántico y positivo como manifestación en términos de ideales. tórico-docente de Bonilla, también comienzan a aparecer individualidades trashuman-
LOS NOMBRES DE LA GENERACIÓN PRECURSORA. De igual mane- tes, en su mayoría fotógrafos, aunque alguno que otro imparte cursos de Dibujo, como
ra que la educación y las letras, las artes plásticas ofrecen señales más identificables y lu- en el caso de Federico Girandi,|228| quien poseía un colegio capitalino en el 1877.
minosas durante las décadas 1870-1890. Son señales concentradas en el sureño ámbito La presencia de ejecutantes de las artes, foráneos o trashumantes, con incidencia docen-
de Santo Domingo, capital del país, en donde para los años del mil ochocientos seten- te y manejos técnicos en medios visuales como la fotografía, es un fenómeno general del
ta aún labora León Cordero, como solitario maestro de dibujo. Coincidencialmente, área antillana a donde vienen como trotamundos o como agentes de intereses diplomá-
Cordero fallece en la fecha (1874) en que otro pintor dominicano, ALEJANDRO ticos, que tienen que redactar informes en los cuales se incluyen estampas dibujísticas de
BONILLA (n. 1820), regresa al país después de haberse exiliado en edad adulta. El ha- la realidad. En relación a la República Dominicana, los nombres más citados son Samuel

|227| bía emigrado «a Caracas en 1868, donde ingresó en el taller de un pintor italiano, es- Hazard y James S.Taylor, los cuales visitaron el país entre 1870-1873 y cuyas ilustracio-
Rodríguez
Demorizi. pecializándose en la pintura de retratos, con el producto de los cuales pudo vivir en sus nes no pasan de tener carácter documental sobre las costumbres, el paisajes y la realidad
Pintura y
Escultura (...) días de exilio (...). Más tarde estableció una escuela de pintura con la protección del social. En este oleaje de visitantes foráneos, varios dibujantes y grabadistas españoles es-
Op. Cit.
Página 43. Presidente Venezolano Falcón, quien le tuvo gran estima.Allí dejó muchos cuadros pin- tuvieron en Santo Domingo durante el período de la anexión (1861-65). Eran corres-
Confert.
tados por él y el recuerdo de una vida ejemplar».|227| ponsales de ilustradores de la prensa madrileña. Después de ellos y de otros extranjeros,
Primer pintor nacional de importancia, Bonilla establece taller en su casa de la ciudad un caso excepcional lo representa Juan Fernández Corredor, a quien la tradición histo-

Samuel Hazard|Santiago|Dibujo|1871. Samuel Hazard|Bahía de Montecristi|Dibujo|1871.


Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|174| |175|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

riográfica considera el primer docente de importancia en relación a las artes. En este sen- |229|
Idem.
tido se afirma lo siguiente: «El movimiento artístico dominicano en que descollarían De- Página 49.
Confert.
sangles y Abelardo, se inicia propiamente con el pintor JUAN FERNÁNDEZ CO-
RREDOR, de la Escuela de Madrid (...) a principios de 1883 (...) llegó de Europa (...)
de paso para Colombia. Pero ¡Qué ciudad tan española!, dijo, y se quedó aquí.. Así nos lo
refería uno de sus discípulos, el pintor don Arquímedes de la Concha».|229|
La presencia de Fernández Corredor coincide con la acción educativa emprendida por
Hostos, con la reaparición de Desangles, quien establece taller, y con las tareas de anima-
ción cultural que asumen diversas agrupaciones entre ellas la Sociedad Amigos de la Enseñan-
za o Amigos de las Letras. Fue esta asociación la que, aprovechando la presencia del pintor
español, fundó una clase de dibujo y pintura. Simultáneamente, Corredor también estable-

ció otro curso de tres lecciones semanales en su residencia. A una y otra clase se relaciona
un grupo de jóvenes entre los cuales figuran Barón Coiscou,Abelardo Rodríguez Urdane-
ta,Arturo Grullón, José María Cabral, Lucas Gibbes,Antonio Rodríguez, Manuel María Sa-
nabia,Américo Lugo, Máximo Grullón,Arquímedes de la Concha, Idelfonso Sánchez,Aris-
mendi Robiu, Josefina Polanco y otros.Algunos de estos jóvenes cursaban al mismo tiem-
po el profesorado en la escuela normal hostosiana, entre ellos Grullón, Lugo y Robiu.

Pedro M. Escoboza|Santa Lucía|Óleo/tela|34.5 x 25.5 cms.|C.1900|Col. Archivo Histórico de Santiago José F. García|Retrato de señor desconocido|Carboncillo/papel|60 x 45.5 cms.|1912|Col. Familia De los Santos.
José F. García (atribuido)| El venerable maestro José Manuel Glass|Lápiz/papel|40 x 30 cms.|Sin fecha|Col. Logia
Nuevo Mundo.
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No fue Fernández Corredor el único docente de dibujo y pintura, con desenvolvi- docente del nuevo director. Es probable también que De los Santos se ausentara del país,
miento en una etapa de cambios caracterizados por la impronta moderna. Alejandro abandonando la labor docente.
Bonilla, uno de los dos pintores dominicanos más activos del decenio 1880, tenía Ta- Un nuevo espacio artístico ya asentado en Santo Domingo era el taller de Luis Desan-
ller-Escuela al igual que Luis Desangles, el otro activista, quien había establecido taller gles, un joven artista formado además en deporte y en música, prontamente transfor-
en 1883, asociándose de paso a tareas educativas. En el mismo período aparecen dos mado en anfitrión de tertulias intelectuales y en joven profesor, que atrajo a otras indi-
personajes que procedían de Venezuela, el pintor Cordiglia y Miguel Eduardo Pardó, vidualidades interesadas en el quehacer artístico. Entre ellas, ex discípulos de Corredor:
quienes ofertaban enseñanza artística. De todas maneras, con el patrocinio de los Ami- Rodríguez Urdaneta, Arturo Grullón, Manuel María Sanabia, Arquímedes de la Con-
gos de la Enseñanza, Fernández Corredor inaugura un programa sostenido de enseñan- cha..., a los cuales se suman nuevos nombres: Leopoldo Navarro, Carlos Ramírez Gue-
za artística que es mantenido cuando él decide marcharse del país al cabo de tres años rra, Adolfo García Obregón, Manuel Buñols Medina, Francisco González Lamarche...
de labor docente (1883-1886). El referido profesor madrileño abandona Santo Domin- En 1890, ocupa Desangles la Dirección de la Escuela Municipal de Dibujo. Para enton-
go en el momento en que la academia que dirigía fue llamada Escuela Pública Municipal ces Ulises Heureaux (1845-1899), conocido como Lilís, había consolidado su arbitraje,

|230| de Dibujo, al ser sostenida por el Ayuntamiento local. Los candidatos a dirigirla fueron
Morillo,
Manuel M. José María Cabral y Felipe De los Santos. Este último, relacionado a una formación pic-
Horizontes,
revista. tórica obtenida en Caracas,Venezuela,|230| obtuvo la Dirección de la escuela la que al
Página 3.
Confert. parecer decae debido a que muchos de los alumnos, jóvenes en su mayoría y algunos
egresados de la Escuela Normal, se desplazan hacia otros espacios y lugares. Es proba-
ble un debilitamiento del soporte auspiciador de la escuela o una carencia de mística

James E. Taylor|Buscando agua en el río vía, Azua|Dibujo|1871|Col. Biblioteca del Congreso, U.S.A. Angel Perdomo|Pastores siguiendo la estrella de Belén|Óleo/metal|30 x 20 cms.|Siglo XIX|Col. Centro Cultural Eduardo
León Jimenes
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|178| |179|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

tras vencer en las elecciones de 1886 a Casimiro de Moya (1849-1915), representante |231|
Cassá, Roberto.
de los ideales democráticos y nacionalistas del bando azul. Este proceso electoral, plaga- Historia Social y
Económica (...)
do de procedimientos fraudulentos auspiciados por el dictador, provocó en el Cibao el Tomo 2.
Página 183.
levantamiento armado conocido como la Revolución de Moya, «que fue incapaz de Confert.

ofrecer una sólida resistencia y cuyas fuerzas, principalmente los jefes subalternos, fue-
ron vencidas –al decir de Heureaux–, más que con balas con dinero».|231|
Las elecciones y la situación conflictiva que se produce había involucrado a los jóvenes
normalistas de filiación liberal, como también a muchos intelectuales y a algunos estudian-
tes de pintura. El dictador percibió todo un movimiento conspirativo en su contra que
sobre todo involucraba a Hostos. Esta sospecha y la derrota liberal determinaron que el
maestro abandonara el país, truncándose el proyecto educativo positivista que tan buenos

frutos comenzaba a producir en el sistema educativo y en la vida cultural de la nación.


Artículos de prensa combatiendo a la dictadura, líbelos y algunos iconos anti-Lilís, apare-
cieron sobre todo en la ciudad capital durante la última década del siglo diecinueve. Preci-
samente en 1893, algunos alumnos de Luis Desangles, opositores de Heureaux, concibie-
ron el proyecto de realizar varias pinturas, en las cuales aparecía la imagen del dictador en
situación de ahorcado. Realizados los cuadros, estos aparecieron en distintos lugares públi-

M. Schiffino|Retrato de mujer (serenidad)|Pastel/papel|50 x 40 cms.|1896|Col. Museo de Arte Moderno. Frank Adróver|Pescador|Óleo/tela|69 x 53.5 cms.|1952|Col. Privada.
José Francisco García|Retrato de Virginia Elena Ortea|Lápiz/papel|50 x 40 cms.|Sin Fecha|Col. Familia De Mena.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|180| |181|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|232| cos de acuerdo al testimonio que a continuación se cita: «Una mañana de los primeros días
Henríquez Ureña,
Max. de febrero de 1893, amaneció en el Parque Colón y al pie de la estatua del descubridor, un
Texto de 1964,
referido por cuadro pintado al óleo con colores fuertes y llamativos, dentro del cual se destaca la figura
Nereida Lahit
Bignott. del Presidente Heureaux, colgando de un árbol, con una soga puesta en el cuello y la len-
Monografía Luis
Desangles (...). gua de fuera (sic). El parecido era insuperable y gran afluencia de curiosos se aglomeró pa-
Páginas 257-59.
Confert. ra contemplarla (...) y se alejaba con presteza (...).Ya entrada la mañana algunos agentes de
policía se llevaron el cuadro al Palacio del Gobierno (...) y corrió la voz de que otra pin-
|233|
Idem. tura semejante había sido retirada de la cruz situada en la explanada de la Misericordia. El
Página 254.
Confert. Presidente Heureaux (...) ordenó que hicieran comparecer a su presencia a todos los que
se dedicaban al arte pictórico. Nadie, sin embargo, podía facilitar informe alguno sobre los
probables autores del desacato.Algo se había filtrado, sin embargo en el público, pues se ha-
blaba de que el cuadro había sido puesto allí esa madrugada por un cura y que era obra de
estudiante de pintura. Hubo, pues, alguna persona que a esa hora tempranera había visto
colocar el cuadro en ese lugar. La investigación se prolongó durante varios días. Heureaux
no tenía una pista segura, pero empezaba a esclarecer algunos puntos dudosos, y adquirió
la fundada sospecha de que ese cuadro provenía del taller del profesor Luis Desangles, a
quien increpó exigiéndole que abandonara todo disimulo, pues o bien él era el autor o lo
era uno de sus discípulos (...), le observó que como maestro, tenía que saber cuáles eran los
discípulos más hábiles que él tenía en su estudio, y así salió a relucir el nombre del joven
estudiante Arquímedes de la Concha (...).Arquímedes, frente a frente con Heureaux (...) se
confesó único autor del hecho, y fue reducido a prisión (...). Quedaba por averiguar si otros
estudiantes estaban complicados en el asunto, pero Heureaux prefirió no ir más lejos en la
investigación, aunque estaba empeñado en saber quién era el supuesto cura que había ayu-
dado a colocar el cuadro, pues sobre este punto, al igual que sobre otros extremos de la
cuestión Arquímedes se mantuvo hermético y nada pudo Heureaux obtener de él».|232|
El juvenil y combatiente activismo artístico, que encierra el hecho referido, es el primer
conato de la relación entre arte y compromiso político. La sugerencia visual que propo-
ne el ajusticiamiento para el protagonista de la Dictadura impuesta en el país, produjo
inmediatas consecuencias. La primera fue la expatriación de Luis Desangles, a quien se
le dio el plazo de 24 horas para abandonar la República. La segunda consecuencia fue el
cierre del estudio-escuela del pintor, del espacio hogareño como lugar de tertulias cul-
turales y la clausura de la Escuela Municipal que dirigía. Un tercer resultado fue la hui-
da de Medardo Font Bernard, el cura que había colocado el cuadro en la plaza pública,
y que recibió la protección del Consulado Español para abandonar Santo Domingo, al
temer por su seguridad.|233| El último resultado era el posible fusilamiento de Arquí- José Audilio Santana|Rafael Geler sobre quien cae una enorme descarga eléctrica|Pintura/madera|1902|Tesoros Basílica
de Higüey.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|182| |183|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|234| medes de la Concha, hecho que no ocurrió al interceder por su vida el literato Manuel de Murillo localizado en El Prado,|237| y de un Retrato de Colón (1892), de fondo |237|
Cassá, Roberto. Rodríguez
Op. Cit. de Jesús Galván, pariente suyo y Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno. oscuro, copiado del que existe en la Biblioteca Nacional de la capital española.|238| Demorizi,
Página 179. Op. Cit. Nota No. 3.
Confert. Ascendiendo políticamente como hombre de confianza de Gregorio Luperón en su tem- Francisco Aybar. Grabador y litógrafo con establecimiento en 1877 en la ciudad Ca- Página 51.
Confert.
prana carrera política, Ulises Heureaux estableció la primera dictadura moderna del país, pital. Pionero de la litografía en el país,|239| su nombre se asocia al de un pintor que
|235|
Contín Aybar, además como un hecho nuevo que encarnaba los ideales de Paz, Orden y Progreso, sustenta- actúa como jurado|240| de concursos del 1885 y 1901. |238|
Néstor. Mejía Solieri,
Historia de la dos por liberales y nacionalistas. La paz era una condición de fuerza para orientar el destino Adriana Billini (1863-1946). Nativa de Baní e hija de Epifanio Billini, primer fotó- Abigaíl.
Literatura (...). Revista de
Tomo II. de la patria sin revueltas políticas anárquicas; condición además para emprender los ordena- grafo dominicano con quien posiblemente inició formación pictórica (su padre era Educación,
Página 278. No. 50, 1939.
Confert. mientos institucionales que permitieran el progreso previsto como desarrollo civilizador y además pintor). Se formó en Cuba, en donde residió y ejerció magisterio artístico. Página 4.
Confert.
modernizante. Utilizando la fuerza coercitiva de organismos militares y de espionaje que se Alejandro Bonilla (1820-1901). Nacido en la ciudad capital en donde probablemente ini-
|236|
Cartagena P., definen en el marco de la Dictadura, la voluntad personalista, corruptora y represiva de Heu- ció formación pictórica y la cual completa en Venezuela en donde se exilia cuando tenía 48 |239|
Aída. Rodríguez
Galería de Bellas reaux responde políticamente al desarrollo capitalista, de un sector criollo agroexportador, años de edad. De acuerdo a la cronología es el primer pintor del grupo de los precursores. Demorizi.
Artes. Página 35. Idem. Nota No. 3.
Confert. en armonía con la penetración de intereses comerciales y financieros de consorcios impe- Rodolfo Domingo Cambiaso y Sosa (1852-1916). Nativo de Santo Domingo e hijo Página 51.
Confert.
rialistas. Señala Cassá que «esta actitud explica todos los actos que a través de las concesio- del fundador de la Marina Dominicana, posiblemente fue alumno de León Cordero, aun-
nes, de las facilidades a la inversión extranjera y la dependencia financiera, estableció la dic- que al parecer tiene formación europea ya que algunas de sus obras fueron realizadas en |240|
Idem.
tadura desde sus inicios».|234| Los empréstitos que se asumen para asegurar la estabilidad Génova, Londres y otras ciudades del Viejo Continente. Otras pinturas se asocian al país na- Páginas 52 y 111.
Confert.
del gobierno e implementar el desarrollo, constituyen el estímulo de esa dependencia. tivo. De acuerdo a una relación anotada personalmente, cultivó el retrato y el paisaje.|241|
Coincide con la Dictadura una transformación general que afecta a las principales po- Arquímedes de la Concha (1870– 1952). Comenzó a formarse con Fernández Co- |241|
Idem.
blaciones del país, en las cuales aumenta el número de habitantes, de establecimientos rredor, sobresaliendo después como alumno de Desangles. Se hizo notable al pintar la Nota No. 4.
Páginas 62-63.
comerciales y de las iniciativas municipales en cuanto a modernizar los servicios públi- famosa imagen de Lilís Ahorcado, que le pudo quitar la vida y de la que se conocen dos Confert.

cos. La industria azucarera en el sur; el establecimiento de vías ferroviarias conectando versiones. Retratista y cultivador de vistas urbanas, aquitectónicas. En 1940, forma par-
|242|
los polos productivos; las diversas inmigraciones y la multiplicación de instituciones so- te de un jurado calificador de la Academia Nacional de Dibujo y Pintura.|242| Secretaría de
Educación.
cioculturales, manifiestan esa transformación que además permite apreciar un mayor Luis Desangles Sibilly (1861-1940). Hijo de padres franceses, manifestó desde tem- Memoria del año
1940.
número de protagonistas culturales relacionados a la educación, a las letras, al periodis- prana edad preferencia por el arte, razón por la cual la familia decidió que León Cor- Página 220.
Confert.
mo, al activismo difusor y recreativo, a las artes en general. Si a partir del decenio 1870 dero le orientara posiblemente entre 1870-1874, año este último en que fallece el cita-
comienza a vislumbrarse un florecimiento dominicano que se amplía en las siguientes do profesor. Se afirma que después fue enviado a Italia a continuar estudios artísti- |243|
Henríquez Ureña,
décadas, puede hablarse de generaciones de intelectuales y artísticas, coincidiendo en cos,|243| desarrollándose en los campos del dibujo, la escultura y la pintura. En 1883 Max.
Op. Cit.
ideales y temarios expresivos en la última etapa del siglo XIX, en la que domina el per- instala su taller de pintor en Santo Domingo, hecho coincidente con la llegada y la do- Página 252.
Confert.
sonalismo gubernativo de Heureaux. Una nómina anotada de las individualidades na- cencia de Fernández Corredor.
cionales que se relacionan de manera situacional o trascendente al quehacer artístico, Pedro M. Escoboza. Individualidad localizada en Santiago de los Caballeros –finales |244|
Rodríguez
permite una visión generacional de una etapa precursora. A continuación la nómina: del XIX–, se dedicaba al dibujo y al grabado. Fue orientador de Amado Escoboza, hijo Demorizi.
Op. Cit.
Antonio Alfau Baralt (1847-1919). Nació en Mayagüez, Puerto Rico. Era abogado suyo.|244| El archivo de Historia de Santiago posee el óleo Santa Lucía. Páginas 114-15.
Confert.
y se distinguió como publicista, orador académico|235| y autor de artículos sobre te- Dolores Fernández de Castro. Nativa de San Francisco de Macorís, figura en la Ex-
mas artísticos. Uno de los fundadores del primer Ateneo Dominicano,|236| fue tam- posición Nacional de 1890. En su pueblo natal ejerce docencia artística (siglo XX) con
bién pintor con quien se orienta Jesusa Alfau Galván, su hija pintora. Se refieren como escasos alumnos y en ratos libres que le dejaba la vida doméstica.
suyas dos obras pictóricas realizadas en Madrid: Un San Francisco, copiado del original Juan Ramón Fiallo. Alumno de Luis Desangles, fue pintor que cultivó el retrato y el pai-
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|184| |185|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

saje citadino. En la exposición celebrada en la Sociedad Amigos del País, del 1890, expone Francisco González Lamarche. Nació hacia el 1870, en Santo Domingo. Conoci-
retratos al óleo de Hostos y Luis Cambiaso. Se dedicó con preferencia a la fotografía. do como Panchito González, logra formación en la Escuela Municipal de Dibujo, cul-
Ramón Frade (1875-1954). Nativo de Cayey, Puerto Rico e hijo de boricuas, fue traí- tivando tanto la pintura como la escultura, arte este último en el que más se le recono-
do al país desde pequeño, asistiendo a los cursos de Fernández Corredor.Tuvo que ver ce ya que su nombre se asocia al de Abelardo y Angel Perdomo. En la exposición con-
con la revista El Lápiz, para la que hizo varias ilustraciones.Asistió al Taller de Desangles. curso de 1901, presenta un Busto de Desangles, por el que fue galardonado.
Manuel de Jesús Frías. Escultor de la zona cibaeña, se desconocen sus datos biográ- Arturo Grullón (1869-1942). Nativo de Santiago, figura entre los primeros alumnos de
ficos. La Logia Nuevo Mundo Nº 5, de Santiago de los Caballeros, conserva cuatro ta- Hostos al tiempo que asiste a los cursos de Fernández Corredor y al taller-escuela de De-
llas tamaño natural de Duarte, Sánchez, Mella y Fernando Valerio. sangles.Viajó a Europa a continuar carrera artística; empero, decidió estudiar medicina. Par-
José Francisco García. Sobresaliente retratista al dibujo, con desenvolvimiento hacia las ticipó en varios certámenes nacionales y en 1900 le fue concedido un premio en París.
últimas décadas del siglo XIX, vinculado a Santiago y a casi todo el Cibao. Su producción Manuel Guerrero Peña (1825-1892). Vinculado a familia catalana, nació en Santo
iconográfica enfoca notables personajes, entre ellos el de la escritora Virginia Elena Or- Domingo en donde estudió medicina, marchando a Puerto Rico en donde establece

tea. En 1907 participa en el Certamen celebrado en Santo Domingo, presentando la co- residencia sin desvincularse del país natal. Músico y pintor, presenta en la primera Gran
pia al lápiz del cuadro Psiquis y Amor, que le permite obtener mención honorífica. Exposición Nacional del Arte (1890) el cuadro San Francisco de Paula (copia). Pintó
Adolfo García Obregón (1865-1931). Hijo de una pareja domínico-española, nace en otras imágenes religiosas, retratos y vistas monumentales.
Cuba y establece muy joven residencia en Santo Domingo, en donde estudia pintura con Ramón Mella Lithgow (18...?–1922). Pintor, fotógrafo y caricaturista, al parecer for-
Desangles y luego viaja a Europa en donde completa su formación. Escribió artículos mado artísticamente en La Habana, Cuba, donde labora en 1892 para publicaciones
sobre artistas coetáneos y fue docente de dibujo y pintura en las décadas iniciales del XX. ilustradas. Autor de retratos, se le reconoce sobre todo como caricaturista de combate

José Audilio Santana|Las ánimas (copia de Desangles)|Óleo/tela|C. 1895|Tesoros de la Basílica de Higüey. Anónimo|Exvotos de la Sra. viuda Rafael|Pintura|1901|Tesoros de la Basílica de Higüey.
Anónimo|Un niño corneado por un toro|Óleo/tela.|Siglo XIX|Tesoros de la Basílica de Higüey.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|186| |187|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|245| político, actividad que proyecta desde la nativa Puerto Plata, en donde fue profesor de Corredor, continuando después con Luis Desangles. Personalidad polifacética de las ar- |247|
Mejía Soliere, Rodríguez
Abigaíl. Dibujo en la Escuela Normal. tes nacionales, fue escultor, fotógrafo, pintor y educador representativo de toda una épo- Demorizi.
Revista de Op. Cit.
Educación. Leopoldo Navarro (1862-1908). Formado en el Colegio del Padre Billini, estudia en ca en la que domina su nombre. Nota No. 1.
No. 52, 1939. Página 129.
Página 24. el Instituto Profesional, destacándose como matemático e ingeniero. Estudia arte con José Altagracia Reyes. Artista imaginero, posiblemente nacido alrededor de 1840, ya Confert.
Confert.
Luis Desangles, siendo uno de sus alumnos sobresalientes. Es pionero de la acuarela. que figuró en las tropas restauradoras (1863-1865). En 1891, en la zona nativa de San
|248|
|246| Angel Perdomo Rojas (1818-1881).Armero y pirotécnico, se relaciona al movimien- Francisco de Macorís, realiza imágenes religiosas de tamaño casi natural: entre sus esta- Idem.
Idem. Nota No. 2.
Página 22. to separatista de Duarte. Fue pintor y tallista imaginero, autor de El San Luis Gonzaga tuas se cuentan una Virgen de las Mercedes, un San Miguel, un Cristo Crucificado.|247| Página 105.
Confert. Confert.
del Padre Billini (talla policromada), conservándose una pintura suya. Manuel María Sanabia (1868-1938). Estudió con Fernández Corredor, Felipe de los
Angel Perdomo (1859-1935). Hijo del anterior prócer artillero de la Puerta del Conde del Santos y Luis Desangles, durante el período 1883-1893, figurando en la muestra de |249|
Morillo.
mismo nombre. Aficionado a las artes mecánicas, piroctécnicas y a las Bellas Artes, se des- alumnos de 1885 y en la nutrida exposición nacional de 1890. Localizado en Moca, en Op. Cit.
Página 3.
taca en la escultura.Autor de varias cabezas de estudio en yeso, merece diversos premios en 1901, ofrece servicio de retratista al creyón, óleo y pastel,|248| aunque principalmente Confert.

certámenes nacionales. Su nombre figura entre los expositores de la muestra del 1890. se dedica a la profesión farmacéutica de la que estaba graduado. Entre sus cuadros se re-
|250|
José del Carmen Pérez (18...?-1894). Farmacéutico con ejercicio en Azua, su pue- fieren el Retrato de Gregorio Rivas y Paisaje del Yaque (óleo 1895). Rodríguez
Demorizi.
blo natal. Escribió artículos sobre arte con el seudónimo César de Ozama, usando ade- José Audilio Santana (1882-1915). Nativo de Higüey, fue poeta y pintor de mucha Op. Cit.
Páginas 56-59.
más Raúl Delmonte y el anagrana Zerep para distintas colaboraciones en periódicos de actividad en la región nativa. Realizó paisajes, retratos y copias de pinturas conocidas. Confert.

Santo Domingo. En 1891 funda la revista ilustrada El Lápiz. Dibujante más que pintor, Usaba diferentes seudónimos para firmar sus escritos. Murió de lepra.
|251|
participa en la exposición de 1890, con dos paisajes copiados de tomas fotográfi- Felipe De los Santos. Desconocido biográficamente, formó parte de las individuali- Arteclub.
Catálogo Segunda
cas.|245| Sus retratos (dibujos o grabados) de diferentes personajes destacados sobrevi- dades artísticas poco destacadas. Se sabe de él que procedía de Caracas|249| en donde Exposición.
Página 17.
ven como gráfica en la revista que fundó. consiguió formación pictórica, asociándose a Fernández Corredor entre 1885-1886, año Confert.

Eliseo Roques Pérez (1887-19...?). Hijo de Ricardo Roques y Marta Pérez, se men- éste último en el cual le sustituye como Director de los cursos municipales de dibujo y
|252|
ciona con frecuencia junto a los principales artistas del final del XIX y principios del XX. pintura. En la primera gran muestra nacional de arte (Febrero 27-1890), expone ocho Secretaría de
Educación.
Deschamps lo cita en su Directorio de 1907. Casó a los 28 años con María Román. Se obras, de técnica y temáticas variadas: un cuadro histórico sobre la Captura de Caonabo Memoria
del Año 1939.
desconoce su desenvolvimiento artístico y otros datos de su vida. La pinacoteca nacional (óleo), uno de costumbres populares que enfoca una fiesta en el barrio de San Miguel Página 174.
Confert
recibió varias acuarelas suyas en la década 1930, de la Sucesión Arredondo Miura.|246| (pastel) y retratos de Heureaux (óleo), Hostos (creyón), así como diversos estudios.|250|
Julio Pou (1862-1940). Oriundo de Santo Domingo, es un sobresaliente fotógrafo con M. Schiffino. Individualidad artística sobre la que no se tiene una esclarecida definición
actividad entre final del XIX y décadas del XX. Pintor, realizó retratos al pastel y al óleo biográfica. Es definida como Pintor del siglo XIX y principios del XX.También como fo-
tamaño natural. tógrafo.|251| A propósito de obras suyas fechadas en 1896 y adquiridas para la pinacoteca
Angel Pons dibujante con preferencia hacia las caricaturas de personajes y situaciones nacional, se refiere que fueron comprados dos óleos y un pastel de la Srta. Schiffino.|252|
populares. Se da a conocer en la revista El Lápiz. Se trata de las obras Ensueño (óleo), Cabeza de Mujer (óleo) y Serenidad (pastel, 1896).
Paul Ponzio. Pintor desconocido, de él se conserva un óleo/madera de 1898: Ruinas A la lista de individualidades referidas en breves anotaciones biográficas, pueden añadir-
Alcázar Colón. se otros nombres que figuran asociados a las academias artísticas en edades juveniles (Jo-
Carlos Ramírez Guerra (1881-1951). Se formó con Desangles, marchándose a San- sé María Cabral,Américo Lugo, Máximo Grullón...) y aunque sobresalieron como estu-
tiago de Cuba (1905), en donde obtiene reconocimiento como acuarelista. En 1927 diantes o mostraron interés hacia las artes (Cabral compitió con De los Santos por la di-
realiza exposición individual en esa ciudad. rección de los cursos de Corredor), finalmente reorientaron la vocación hacia otros cam-
Abelardo Rodríguez Urdaneta (1870-1933). Comienza formación con Fernández pos profesionales como sucedió también con la mayoría generacional. Frente a muchos
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|188| |189|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|253| de ellos resultan más relevantes los personajes extranjeros que desempeñaron una labor
Rodríguez
Demorizi. significativa para el impulso del arte nacional, bien de manera temporal y confluyente,
Op. Cit.
Páginas 108-9. bien de forma más participativa y orientadora. En la confluencia del activismo educati-
Confert.
vo de la década 1880, en la que tienen desempeño Bonilla, Desangles, Hostos y Fernán-
|254| dez Corredor, se reconoce el papel docente de éste último debido a que a él se asocian
Arteclub.
Op. Cit. jóvenes que sobresalen mucho tiempo después de su localización en Santo Domingo.
Página 9.
Confert. Junto al nombre de ese profesor madrileño de dibujo y pintura, debe citarse a MA-
NUEL PUEYO, docente catalán localizado en el país en la década 1890, ubicándose
|255|
Rodríguez luego en el Cibao, en donde se dedica a la enseñanza. El historiador Rodríguez Demo-
Demorizi.
Op. Cit. rizi al respecto escribe que «entre los artistas extranjeros que (...) hicieron de Santo Do-
Página 154.
Confert. mingo su segunda patria, merece especial mención el español Manuel Pueyo (...) –pia-
nista, maestro de pintura y música–, a quien La Vega, principalmente, le debió una deci-
|256|
Adróver, Belkis. siva aportación a su cultura artística en las primeras décadas del siglo. En 1894 hizo una
Abelardo
Rodríguez alegoría conmemorativa de las fiestas de recepción en San Pedro de Macorís al Presiden-
Urdaneta, su vida.
(...) Página 10. te Heureaux. Dos años después, en 1896, realizó un gran óleo del incendio de la Iglesia
Confert.
de San Pedro de Macorís; en 1897 dibujó al creyón una mesa revuelta –que mereció mu-
chos elogios– dedicada al potentado José A. Puente, cuyo excelente retrato, también al
creyón, aparecía en el centro de la mesa. Pueyo se trasladó luego al Cibao, donde se con-
servaron algunas de sus obras, incluso decoraciones interiores (...) algunos murales. En la
Exposición del 1907, exhibió una reproducción en miniatura del Mercado de La Vega,
que entonces construía allí el ingeniero Alfredo Scaroina Montuori».|253|
Otro español que asumió docencia dominicana fue FRANK ADROVER (1861-1924)
natural de Islas Baleares, quien residió en el país desde 1887, movilizándose por varias co-
munidades del sur, entre ellas Baní, en donde casó y tuvo familia. Fotógrafo, pintor y mo-
delador, mezclaba medios técnicos: «Fotos iluminadas, coloreadas con acuarela, sobre vi-
drio coloreadas con óleo, daguerrotipos y platinotipias (...). Enseñó su arte a varios fotó-
grafos de la época».|254| Además de Adrover y Pueyo, otras individualidades se relacio-
nan también al quehacer artístico durante el período. Especialmente al arte de la fotogra-
fía: Cordiglia, el holandés Naar, Salomón Levy y Pedro Pablo Catenchi (italiano), «el fo-
tógrafo más popular de los extranjeros que deambularon por el país».|255| Todos ellos in-
fluyeron no sólo en la preferencia social de que es objeto el arte de la lente sino que for-
maron a muchos fotógrafos dominicanos. A todos ellos debe sumarse el nombre de Ma-
nuel Guerrero Peña, de ascendencia española, médico, aficionado del violín y pintor del
cual poseía Belkis Adróver dos cuadros, y quien al parecer contagia la vocación artística
de su hijo Abelardo Rodríguez Urdaneta, quien usa los apellidos de la madre.|256| Manuel Guerrero|Retrato de Aurelia Guerrero Lesso|Óleo/madera|35 x 28 cms.|1952|Col. Familia Fiallo Billini.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|190| |191|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

3|4 El arte precursor y romántico tria, de la nacionalidad dominicana y de la separación del dominio haitiano que consa- |257|
Henríquez Ureña,
gró la independencia como acto soberano del porvenir. Sin perder de vista el tiempo Max.
Op. Cit.
futuro que significa progreso civilizador, la nueva actitud romántica del 1870 en ade- Páginas 277-295.
Confert.
lante es más cultural que política; acude al pasado en donde encuentra al lejano abori-
gen, en primer lugar, desarrollándose la tendencia indigenista, sobre todo en el campo
literario. Una explicación de esa tendencia, ofrecida por Max Henríquez Ureña,|257|
permite apreciar las características generales:
|A| La literatura indigenista se desarrolla en la América hispánica durante el siglo XIX,
inspirándose principalmente en la desventura de los aborígenes al enfrentarse a los con-
quistadores europeos: «el cultivo de los temas indigenistas conlleva una intención polí-
tica al generalizarse en los años que subsiguen a la proclamación de la independencia,
hasta culminar en la segunda mitad del siglo XIX, en un movimiento uniforme que tu-
vo carácter continental».
|B| La producción indigenista dominicana se impulsa después de 1861, alcanzando
pleno desarrollo entre 1870-1890, sin extinguirse ni desaparecer totalmente.
|C| «Es la guerra de la Restauración librada contra España, la que mueve a los domi-
nicanos a recordar a los desaparecidos aborígenes y a llorar sus desventuras. Puede ser
que no hubiera en ello un propósito deliberado de antiespañolismo, pero sí cabe afir-
mar que estaba latente un móvil político detrás del motivo sentimental».
|CH| El indigenismo como tendencia sentimental y patriótica hacia el amerindio an-
tillano, se manifestaba en un país donde la población aborigen había desaparecido casi
totalmente. En este sentido se aborda el tema indígena no como descripción sino co-
mo reconstrucción. Especialmente los poetas cantan los sufrimientos y los heroísmos de
El florecimiento de las artes durante las últimas décadas del siglo XIX, aparte de impul-
la raza desaparecida, porque en el país donde no había indios, éstos seguían viviendo pa-
sarse con la aparición de maestros, cursos y establecimientos artísticos (atelier o estu-
ra la poesía, «como un símbolo del patriotismo y del amor a la tierra y a la libertad».
dios), se correlaciona con los criterios y sentimientos que promueven civilistas, políti-
|D| Los hermanos Alejandro y Javier Angulo Guridi fueron los primeros dominicanos
cos liberales, educadores y escritores, sobre todo poetas. De manera simultánea, los cri-
en escribir, en base al recuerdo de los indios, obras literarias publicadas en la década del
terios y los sentimientos sustentan ideales civiles y de bien patrio que, internalizados,
1840. Sin embargo, es Javier, autor de La Ciguapa (1876) y del drama Iguaniona, escri-
originan un fuerte movimiento romántico. Si la primera muestra significativa del ro-
to en 1867 e impreso en 1881, el autor de una dramaturgia indigenista que se asocia al
manticismo nacional había sido expresión luminosa de Duarte como forjador político
hecho de que el escritor luchó como soldado contra el anexionismo español. A pesar
solitario, precisamente esa forjación reforzada con la guerra de independencia a favor
de que Javier Angulo Guridi también publicó Escenas Aborígenes (1872), se considera
de la restauración de la República origina actitudes más generales, diversas y colectivas.
que las Fantasías Indígenas (1877) de José Joaquín Pérez son las que hacen arraigar en
El romanticismo duartiano había sido doctrinario y militante en la postulación de la pa-
Santo Domingo el sentimiento hacia el indigenismo.
|F| Con la tendencia indigenista, que arraiga con la restauración republicana, «se hace
José Fernández Corredor (atribuido)|Plaza de Armas|Grabado|C.1880. popular el nombre de Quisqueya, que se supone indígena y fue desentrañado de la cró-
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|192| |193|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|258| nica de Pedro Mártir y aplicado, en oposición al de Haití».Al poeta Manuel Rodríguez
Idem.
Página 291. Objío (1838-1871) se le atribuye el empleo de vocablo que cobra vigencia a partir de
Confert.
su poema Patria: «Oid pues: hai una antilla / En medio del Mar Caribe, / Que luz i vi-
|259| da recibe / Del sol de la libertad. / Extensa como ninguna / Eleva altiva la frente. / I se-
Rodríguez
Demorizi. meja un continente /Su vasta localidad.
Op. Cit.
Página 56. Sus antiguos moradores / En patriótica querella / Ya la llamaban Quisquella, / Ya la lla-
Confert.
maban Haití. / Madre de tierra los unos, / Los otros tierra elevada, / De flores mil co-
|260| ronada /cual delicioso pensil». (Sic)
Hoektin, Harry.
El Pueblo Quisqueya es un concepto de identificación patriótica, usado por numerosos poetas, y del
Dominicano.
Páginas 58-59. cual fue partidario Hostos como uso nominal para la República. El nombre se consagra
Confert.
en las estrofas del Himno Nacional de Emilio Prud’Homme: «Quisqueyanos valientes, al-
cemos /nuestro canto con viva emoción (...) Mas Quisqueya, la indómita y brava, / siem-
pre altiva la frente alzará; / que si fuere mil veces esclava / otras tantas ser libre sabrá».
Al igual que el término Quisqueya, el indigenismo evocó mediante la obra literaria mu-
chos otros nombres aborígenes entre ellos:Anacaona, Caonabo, Guarocuya, Marién,Va-
ganiona, Guarionex, Mairení y Cotubanamá, nombre este último de indio rebelde que
pone al pie de una serie de artículos políticos Francisco Henríquez y Carvajal (1859-
1935).|258| El tema del indio igualmente fue materia de inspiración para algunos ar-
tistas que se asimilaron en el indigenismo de manera situacional y con algunas produc-
ciones. En la exposición nacional de 1890, Felipe de los Santos expone el cuadro his-
tórico Captura de Caonabo (óleo),|259| aunque los principales exponentes son Luis
Desangles, autor de varias pinturas sobre el tema del citado cacique hecho prisionero
por Ojeda. Esas pinturas anteceden la escultura que con el mismo nombre modelara
Abelardo Rodríguez Urdaneta.
El aborigen antillano o taíno se convirtió en un símbolo sentimental para escritores,
pintores y ciudadanos que comenzaron a coleccionar piezas relacionadas con ese habi-
tante prehispánico. Sin embargo, junto a la reconstrucción romántica que conllevó la
estimación indígena, se produce también el inevitable enfoque del asunto hispánico,
muy a pesar de que el anexionismo provocó una repulsa contra España, latente en el re-
chazo de que eran objeto los ciudadanos españoles que permanecieron al restablecerse
la República. Ante esta xenofobia política, desatada sobre todo en Santiago y La Vega,
tuvo que intervenir Luperón, cuya actitud liberal apreciaba como útil para el país la pre-
sencia de comerciantes peninsulares, porque ellos traían dinero, crédito y podían pro-
vocar movimiento y progreso.|260|
La valorización hispánica en el romanticismo dominicano era ineludible como comple- Luis Desangles|A mi adorada hija|Mixta/papel|29.21 x 35.56|1898|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|194| |195|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|261| mentaria al tratamiento indigenista. La novela Enriquillo de Manuel de Jesús Galván, Dos años antes de la publicación de la obra narrativa Enriquillo, habían sido descubiertos |262|
Henríquez Ureña, Deschamps,
Max. publicada en 1879, pese a centrarse en el indio Guarocuya, ofreció «una reacción favo- los restos de Cristóbal Colón, en la Catedral de Santo Domingo, lo que provocó gozo y Enrique.
Op. Cit. La República
Página 288. rable respecto a apreciar el papel histórico de España en América. Galván, sin atenuar fiesta en la apática ciudad de las ruinas, cuyos moradores locales y de los campos circun- Dominicana.
Confert. Páginas 223-24.
las responsabilidades que pesan sobre algunos conquistadores y colonizadores cuya fiso- vecinos se agolparon junto a la Catedral «desahogando en vivas al muerto, (...) o aplau- Confert.

nomía reconstruye, evitó incurrir en injustas generalizaciones que convierten los erro- diendo los pasacalles de la banda de música que llegaba, o el pelotón de tropa que pasaba
res y faltas individuales en culpas colectivas. Describió pues con gran mesura y no sin o la insólita aparición de la batería que indicaban algún suceso extraordinario como com-
cierto estudiado alarde de imparcialidad el choque de la raza conquistadora con la raza plemento del acontecimiento de aquel día»|262| (10 de septiembre de 1877). Aconteci-
aborigen. Logró cabalmente su objeto sin apartarse de la verdad histórica, pues el tema miento que dio lugar a que éste fuera cantado por Josefa Perdomo como un Triunfo de
que eligió para su novela favorecía su punto de vista conciliador».|261| Precisamente el la Patria (poema del 1878) e igualmente por Salomé Ureña, (poema de 1879), una voz
héroe de la novela, Guarocuya, descendiente y heredero de los caciques, había sido edu- poética de altura nacional quien en Ruinas (poema de 1877), rememora el pasado: «Me-
cado en la fe cristiana por frailes católicos y bautizado con el nombre de Enrique. morias venerandas de otros días / soberbios monumentos, / del pasado esplendor reliquias

frías, / donde el arte vertió sus fantasías, / donde el alma expresó sus pensamientos: / Al
veros, ay! Con rapidez que pasma / por la angustiada mente / que suena con la gloria y
se entusiasma, / discurre como alígero fantasma / la bella historia de otra edad luciente».
La mirada de la referida poeta, educadora y feminista, se relaciona a la de los pintores y
fotógrafos que captan la monumentalidad colonial, bien como parte de un aconteci-
miento nacional, bien como tema arquitectónico de una vista solitaria y citadina que

José del Carmen Pérez|José Joaquín Pérez|Dibujo|1891|Revista El Lápiz 1891. Anónimo|Plaza de Armas y estatua de Colón|Grabado|1892.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|196| |197|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

llevan al desarrollo de un género de obra visual de valoración romántica. Desde la dé- César Nicolás Penson, origina el cuadro pictórico de Alejandro Bonilla, que tiene igual |263|
Rodríguez
cada 1870, en la cual Alejandro Bonilla pinta la escena de la Llegada de los Restos de título.|263| Este precursor abordó otros temas más en relación con su tiempo: «Los Demorizi.
Op. Cit.
Sánchez (óleo 1875), en la que predominan muros y torres de la ciudad del Ozama, el Desterrados de Guaiguasa (óleo 1868); Llegada de los Restos de Sánchez (óleo 1875) e Página 47.
Confert.
asunto monumental que tiene lejano antecedente en el pintor dieciochesco Diego Hi- Incendio de la Calle Palo Hincado (óleo 1890)», tres crónicas visuales asociadas a he-
laris, es cultivado por otros artistas precursores. A continuación algunos títulos de obras chos ocurridos en Santo Domingo.Además de Bonilla, otros artistas ofrecen alegorías e
con los respectivos pintores: La Fortaleza Ozama (óleo 1890) Luis Desangles; Estatua de interpretaciones de la historia, siendo Luis Desangles el autor más relevante. Aparte de
Colón y Plaza de la Catedral (óleo 1890) Manuel M. Sanabia;Vista: Torre del Home- pintar un significativo Colón Engrillado, realiza cuadros que tienen que ver con hechos
naje (óleo 1890) Frank Adrover; Ruinas Alcázar Colón (óleo 1898) Paul Ponzio;Vista dominicanos y de Cuba. El óleo Juramentación del Presidente Alejandro Woss y Gil
de la Ciudad Colonial (óleo, 1893) Ramón Frade León/Julio Pou; Callejón de los Cu- (1903) y el Juramento de la Bandera (mural de 1918) son dos espléndidos ejemplos de
ras (óleo, ...?) Abelardo Piñeyro; Convento Dominico (fotografía 1890) Julio Pou; Pla- un maestro que también cultivó la historia bíblica.
za de la Catedral (óleo 1890) Abelardo Rodríguez Urdaneta. Otro aspecto significativo que asumen los autores románticos es la estimación tanto de

La historia como soporte de la poesía y de la narrativa de los escultores románticos o


estrictamente como lucidación del acontecer dominicano, al que se dedican los prime-
ros historiógrafos nacionales (Del Monte y Tejada, José Gabriel García, Emiliano Teje-
ra...), provoca la interpretación visual de varios artistas también románticos. Por ejem-
plo, Las Vírgenes de Galindo que cantó Félix María Del Monte (1819-1899), recordan-
do el episodio ocurrido durante el dominio haitiano y que narra también el prosista

A. Bassan|Plaza del mercado viejo|Grabado|C.1890. Juan Fernández Corredor|Sin título|Óleo/tela|89 x 107 cms.|1884|Col. José A. Rodríguez Valdéz
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|198| |199|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|264| la efemérides patriótica como de los personajes que la protagonizan. En relación a ese ferentes cuadros por Desangles y en muchas efigies escultóricas por Abelardo Rodrí- |266|
Luperón, Matos Díaz,
Gregorio. reconocimiento, Luperón sostiene que «una Nación no puede ser honrada y verse res- guez Urdaneta. Eduardo.
Notas Santo Domingo
Autobiográficas (...). petada, sin honrar y respetar a sus héroes;|264| igualmente Hostos escribe que los pue- El retrato es el género más cultivado por los artistas, dominando la imagen de Duarte y de Ayer (...).
Tomo II. Páginas 9-17.
Página 19. blos deben consagrar sus grandes días a lo que deben los individuos consagrar sus na- de otros trinitarios relevantes al igual que Hostos, preferenciado por los pintores como Confert.
Confert.
talicios».|265| Tales enfoques coinciden con los poetas cantores de la patria; cantores el gran protagonista cultural de la época, y cuyos numerosos retratos constatan la pecu-
|265| también de sus símbolos y de los grandes personajes que a partir de los febreristas Duar- liar manera de los románticos de documentar, por un lado, el tiempo menos reciente y,
Hostos.
Páginas te, Sánchez y Mella, comienzan a ser sujetos inconográficos del dibujo, la escultura y so- por el otro, la época protagónica. Numerosas personalidades con desenvolvimiento im-
Dominicanas.
Página 182. bre todo de la pintura. En relación a Duarte, los pintores conciben distintas imágenes portante dentro del florecimiento cultural son acogidas en el retrato pictórico, de ma-
Confert.
basándose en el recuerdo directo de su personalidad o recreándole conforme a referen- yor preferencia frente al fotográfico que, al parecer, alcanza todavía el gran formato ha-
cias fisonómicas de viejos ciudadanos que le conocieron. La tradición señala que Ale- cia el final del siglo XIX.
jandro Bonilla fue el primero en realizar un retrato de Duarte, también asumido en di- La tendencia dominicana del arte romántico es sobre todo antillano y nacional en su te-
mario localista. Pese a este ingrediente, no excluye el exotismo como fuga hacia referen-
cias foráneas, que ofrecen modelos y temas europeos asumidos de manera indirecta o me-
diante experiencias directas. En el primer caso y como muestran las obras: El amor que
Llega, de Rodríguez Urdaneta; Retrato de una Niña, de Adriana Billini; María Magdalena
y el Nacimiento de Venus (copia de Cabanel), de Luis Desangles, todas las cuales se produ-
cen a inicios del XX como copias o recreaciones acogidas a cierta ambigüedad académica
o neoclásica en su mayoría. Es casi lo que sucede en el repertorio muy españolizado de las
acuarelas de Leopoldo Navarro y en los cuadros de asuntos orientales de Arturo Grullón,
ejemplos exóticos que se relacionan a personales vivencias en regiones fuera de la patria.
Otros asuntos del temario romántico tienen que ver con la naturaleza circundante.Apa-
rece con los precursores dominicanos el paisaje, la naturaleza muerta y la escena cos-
tumbrista. Pero se trata de un paisaje urbano y marítimo únicamente relacionado con
la ciudad capital. En este paisaje dominan la monotonía, una atmósfera melancólica y
de soledad ambiental, que no es expresión del sentimiento del artista, sino una condi-
ción de la realidad ciertamente desolada y pobre. Rememorativo, Eduardo Matos Díaz,
escribe: «En el primer cuarto de siglo presentaba la ciudad capital un aspecto de apaci-
ble aldea, habitada en su mayor parte por gente de costumbres sencillas y honestas.Ape-
nas la poblaban 25 ó 30 mil almas (...). La ciudad tenía en esos tiempos un área redu-
cida (...). Las calles eran de tierra y tenían la particularidad no muy agradable por cier-
to, de que en tiempos de sequía, cuando soplaba la brisa marina con alguna intensidad,
se levantaban torbellinos y nubes de polvo que invadían las casas (...). Cuando eran lar-
gas y abundantes las lluvias, formábanse ríos que corrían las calles, desde la parte alta de
la ciudad hasta el mar, en competencia con el río Ozama.Y no era de extrañar que en
Adolfo García Obregón|Palacio de Engombe|Dibujo|1918. ocasiones aparecieran en esas turbias aguas alguno que otro infante».|266|
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|200| |201|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|267| El romanticismo dominicano manifiesta pasión por la patria, admiración por los gran- 3|5 Cinco precursores significativos: Bonilla,
El título es
invención de des hombres, amor por la tierra y por los símbolos nacionales apreciados positivamen- Desangles, Navarro, Grullón y Rodríguez Urdaneta
quien subscribe,
de un paisaje de te. Muy distante del romanticismo europeo, así como ajeno a sus condiciones y carac-
1884, referido por
J. Miller y teres, el romanticismo dominicano guarda semejanza con aquel tan sólo en el enraíza-
F. Gatón Arce.
El Paisaje miento con el pasado; pero no con la lejanía, amplia e inspiradora que estiman los pin-
Dominicano (...).
Página 7. tores europeos, realmente limitado y próximo para nuestros artistas insulares. En rela-
Confert.
ción al paisaje, es posible que su cultivo fuera resultado de los poetas que le cantan a la
|268| naturaleza pero sobre todo de un género relacionado con la docencia de Fernández Co-
Rodríguez
Demorizi. rredor, de quien se conservaron algunos cuadros paisajísticos:Vista de Calle de Venecia
Op. Cit.
Página 45. (óleo) y Paisaje del Campesino Cruzando el Puente|267| de la misma época. Sobre el
Confert.
nexo entre pintura y poesía, es frecuente la referencia entre la Oda a la Industria Agrí-
|269| cola que José Joaquín Pérez escribiera hacia 1883 y el cuadro El Ingenio Esperanza
Diccionario
Monográfico (óleo 1883) que pintó Bonilla en base a esa composición literaria.|268| De acuerdo al
de Bellas Artes.
Página 99. examen de los listados de obras que se conocen sobre los pintores precursores, el tema
Confert.
preferencial fue el paisaje marítimo, reiterativo en Adriana Billini y además tratado por
|270| Adrover, Rodríguez Urdaneta, García Obregón, Bonilla, Arturo Grullón y Desangles,
Rodríguez
Demorizi. entre otros autores.
Op. Cit.
Página 59. Varios de los pintores que se citan, asumen también el bodegón y el tema de costum-
Confert.
bre. De Arturo Grullón se conocen Naturaleza Muerta (óleo 1900) y Pollo Despluma-
do, (óleo 1900), pero mucho antes Desangles ejecutó ese género: Rosas y Crisantemos
(óleo 188.?), Bodegón (óleo 188.?) y Flores en Jarrón Verde (óleo 1894), al igual que
Leopoldo Navarro con el Estudio de Plantas de Flores (acuarela 189.?).
En relación a la faceta folklórica y populista, surgida de los planteamientos románticos
Aunque no puede afirmarse con rigor que se produce, con el primer florecimiento cultu-
y denominada costumbrismo,|269| se sustenta que ella aparece en Santo Domingo con
ral dominicano, un arte romántico lleno de pureza, el sentimiento hacia lo nacional es una
Desangles, resultado de su profundo criollismo y de su relación directa con el medio
fuerza de identificación convertida en una toma de conciencia histórica y territorial. En es-
campestre en donde vivió durante varios años. Cuadros suyos que reflejan costumbre
te sentido el romanticismo dominicano se constituye en una internalización aislada o loca-
de la realidad son Tratando el Carbón (óleo 1896), La Pilastra de Arroz (óleo 1915) y
lista, en correspondencia con el desarrollo del nacionalismo social que expresan sobre todo
Las Mendigas (óleo ¿...?). Dibujos de indigentes de Ramón Frade, también de Luis De-
los integrantes de la élite, más que criolla antillana, ya que su interacción está definida por
sangles, reproducidos en El Lápiz (1891-1892), constatan miradas hacia el asunto popu-
el flujo diferenciado de integrantes de las tres islas afrohispánicas. Las errancias inter-isleñas
lar que enfocó Felipe de los Santos en Una Fiesta en el Barrio de San Miguel (pastel),
que sobre todo asocian a cubanos, dominicanos y puertorriqueños, al entremezclar los sen-
definido en el listado de la exposición de 1890, como un cuadro de costumbres popu-
timientos hermanados en un patriotismo similar, permiten igualmente que sean comunes
lares.|270|
otros ideales. La confraternidad antillana postulada por Hostos se registraba en este enton-

Alejandro Bonilla|Los Náufragos de Guaiguasa (detalle)|Óleo/tela|52 x 68 cms.|1895|Col. Clara Rodríguez


Demorizi.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|202| |203|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|271| ces como conciencia, razón, deber, verdad y entendimiento de pueblos.|271| Era una con- nuel Bonilla, con quien comienza el apellido familiar al contraer matrimonio con Ma-
Hostos.
Páginas fraternidad en estado de pureza que definían idealistas antillanos, pero al mismo tiempo ría Idelfonsa Correa-Cruzado, de Santo Domingo. De esta unión matrimonial nacieron
Dominicanas.
Página 206. gente de acción, emprendedora y desprejuiciada, salvo en los casos de quienes se definían siete hijos, de los cuales Alejandro fue el penúltimo. Siendo un joven de 29 años casó
Confert.
como partidarios del imperialismo y del despotismo político, incluso del anti-haitianismo. con Luisa Marcano (1840), procreando seis vástagos: 3 hembras y 3 varones, enviudan-
Además de antillano, localista y nacional, el romanticismo dominicano al nutrirse de la do en 1864.
historia es evocativo, reconstructor, episódico y, por consiguiente, narrativo en muchas Bonilla Correa-Cruzado (1820-1901) representa el punto de partida más perceptible y
obras. La lírica en pintura acude a la alegoría para enfocar a determinados patriotas va- formal del arte dominicano, al poder establecerse una clara relación entre su ejercicio
liéndose de la técnica del claroscuro cuando se trata del retrato. Un nostálgico natura- artístico, la obra y su tiempo. Ese vínculo permite considerarle la primera figura rele-
lismo se expresa en el paisaje, por lo regular arquitectónico, marítimo y escénico cuan- vante del hacer pictórico republicano.A esa producción suya se asocian muchos hechos
do complementa la narración, la costumbre y otros asuntos. Presente también el tema y personas de la vida nacional, siendo un pintor documental sobre todo de Santo Do-
exótico, resulta de vivencias directas, así como de copias y recreaciones de obras artísti- mingo, en donde nació. El realiza «el primer retrato al óleo del Padre de la Patria, Juan

cas de otras culturas.Todos estos caracteres se expresan indistintamente entre los artis-
tas que alcanzan una posición relevante en el grupo de la generación de precursores na-
cionales y románticos. Ellos son Alejandro Bonilla, Luis Desangles,Arturo Grullón, Leo-
poldo Navarro y Abelardo Rodríguez Urdaneta.
ALEJANDRO BONILLA CORREA-CRUZADO es del grupo el de mayor
edad, al nacer en la segunda década del siglo XIX. Era hijo del puertorriqueño Juan Ma-

Alejandro Bonilla|Retrato de Fernando Arturo de Meriño (detalle)|Óleo/tela|41 x 51 cms.|C.XIX|Col. Privada. Alejandro Bonilla|Fúnebre entierro de Sánchez|66 x 91 cms.|Óleo/tela|1875|Col. Clara Rodríguez Demorizi.
Alejandro Bonilla|Retrato de Rafael de Marchena y de Solá|68.3 x 61 cms.|Óleo/tela|1890|Col. Privada.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|204| |205|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|272| Pablo Duarte, ejecutado de memoria estando el patriota en el exilio»,|272| refugiado Venezuela, en donde entra en contacto con un profesor italiano, de quien recibe orienta- |274|
Rodríguez Idem.
Demorizi. en Venezuela, país donde residió Bonilla, víctima también del ostracismo que las cir- ción complementaria. En Caracas puede vivir de los retratos que realiza por encargo y de Página 43.
Op. Cit. Confert.
Página 37. cunstancias políticas habían producido con el retorno del conservador Buenaventura la enseñanza que imparte en una escuela particular de pintura, la cual establece con apo-
Báez, en 1868. yo del Presidente Falcón, al parecer cliente y protector. Se desconoce si el pintor vivió con
|273|
Idem. Bonilla era pintor para el año en que se ubicó en Caracas, ya que se refieren pinturas de sus hijos en la capital venezolana, la cual abandona para retornar a la tierra nativa. En 1874
Páginas 46-47.
Confert. su autoría con anterioridad al 1868: Virgen de los Dolores (óleo 1842) y Retrato de Pe- tiene instalada su casa-taller en donde se dedica a dar clases de pintura.|274|
dro Valverde y Lara (óleo 1848).|273| Coetáneo de Duarte, a quien conoció, es probable Pintor que representa una visión criolla más en consonancia con el nacionalismo emo-
que recibiera orientación artística de algún pintor criollo (Echavarría, Cordero o Epifanio cional que encarna a partir de la restauración republicana de 1865, ese criollismo se ma-
Billini), o del extranjero De Brye, residente en Santo Domingo en el 1837, fecha en la nifiesta en tipos y episodios históricos. De la misma manera que realiza retratos de pa-
que Bonilla era un joven de diecisiete años, soltero, residiendo en el hogar familiar.Tenía triotas (Duarte, Sánchez, Mella, Rodríguez Objío...) y de otros personajes de la socie-
conocimiento y ejercicio pictórico cuando la circunstancia política le obliga a emigrar a dad capitaleña, ofrece una visión del paisaje campestre, así como del entorno de la vie-

Alejandro Bonilla|El Puerto sobre el Río Ozama|Óleo/tela|63 x 88 cms.|1868|Col. Clara Rodríguez Demorizi. Alejandro Bonilla|Puerto de Santo Domingo|Óleo/tela|66 x 91 cms.|1875|Col. Clara Rodríguez Demorizi.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|206| |207|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|275| ja ciudad. En relación a este espacio urbano, resultan representativos los óleos Desem- encuentros literarios. Allí se reunían con frecuencia artistas e intelectuales, recordando el |277|
Idem. Hostos,
Páginas 46-47. bocadura del Ozama (1884), Puerto de Santo Domingo (18..?) y Llegada de los Res- maestro Hostos «que aquello era tertulia amena de cultura artística, física y moral».|277| citado por
Confert. M.M. Morillo.
tos de Sánchez (1875), en los cuales se transcribe la presencia del tiempo asumido con Los que trataban familiarmente a Luis Desangles le llamaban Sisito. Era hijo de Juan Pe- Horizonte. No. 3.
Op. Cit.
|276| sentimentalidad. Como son pinturas realizadas en el taller, es significativa la tranquilidad dro Desangles, nativo de los Pirineos (Francia), quien residía en el país en la década Página 7.
Ugarte, María.
El Caribe. compositiva de los ambientes, de los sujetos humanos y otros elementos entre los que 1830, viudo con dos hijos y vuelto a casar con Teresa Sibilly, natural de Curazao, con
Suplemento. |278|
27 de febrero resalta la emblemática bandera tricolor, representación del patriotismo romántico del quien procreó cuatro hijos: Epifanio (n.1858), Luis (n. 1861), Pedro Nicolás (n. 1863) y Henríquez Ureña,
de 1999. Max. Apéndice I.
Confert. cual Bonilla es un afiliado. En 1883 pintó un Escudo Nacional, también al óleo. María Ana (n. 1865). Sisito nació en Santo Domingo, precisamente en el año en el cual Página 252,
en Nereida
Se resalta del pintor Bonilla su vínculo con la producción literaria de su época. Su pin- los conservadores dominicanos anexaron el país a España. Desde niño mostró «afición Lahit-Bignott.
Confert.
cel interpretó visualmente la crónica Las Vírgenes de Galindo (óleo 1884), cantada por por la pintura y solía llenar las paredes de figuras grotescas y extravagantes. El padre no
Félix María del Monte (poesía) y narrada por César Nicolás Penson. Pero más que a es- contrarió su afición, sino que la estimuló, y así el muchacho pudo cultivar a sus anchas
ta obra, se le da mérito a la interpretación que realiza en base a la oda La Industria Agrí- esa espontánea inclinación, bajo la dirección de algunos de los maestros, o más que
cola de José Joaquín Pérez, ejecutando el cuadro «El Ingenio Esperanza (1883) ya que
en el óleo y en el poema aparecen las mismas imágenes, el mismo fausto suceso, la ca-
ña erecta, el monstruo de hierro humanizador en sus contornos por las efigies de sus
fundadores». Así como el poeta le canta al acontecimiento del progreso industrial, el
pintor hace visualmente lo mismo.|275|
Otro cuadro sobresaliente de Bonilla es el que enfoca el Incendio de la Calle Palo Hin-
cado (óleo 1890). Es una obra de un valor documental único, por las variadas ilustra-
ciones tipológicas, por la visión narrativa y porque resulta un texto visual que ofrece los
caracteres estilísticos del pintor. Se trata de un estilo descriptivo, de cromatizaciones frías
e iluminación amarillenta. Ciertamente primitivista, en los cuadros escénicos las figuras
y los objetos se reducen a esquemas ingenuos. En su Retrato de Duarte (óleo 1887),
ese carácter ingenuo o primitivo se constata en las formas, volumetrías y las restantes
soluciones de un patriota realmente vislumbrado desde el recuerdo.
LUIS DESANGLES (1861-1940) es el segundo precursor nacional de importancia y
el más significativo pintor relacionado con el florecimiento cultural del siglo XIX, con el
que emerge alcanzando una proyección que sobrepasa el reconocimiento en el país nati-
vo. Sin embargo, en su tierra tiene que ver con el decisivo impulso del arte dominicano maestros aficionados, que había en ese momento en la Ciudad Primada de Améri- |*|
La época de los
ya que se desempeña como docente de varias disciplinas artísticas, vinculándose a los es- ca».|278| La única relación que se recuerda sobre la inicial formación es testimonio de Seis Años (1868-
1874), se relacio-
fuerzos que emprendió Hostos a favor de la enseñanza, de la multiplicación del magiste- Américo Lugo (1870-1952), contemporáneo del artista. El señala: «Fue su maestro León na a la dictadura
del conservador
rio y del desarrollo espiritual. «También se ocupó con entusiasmo en desarrollar el depor- Cordero, acaso la única persona que en la época de los Seis Años* entre nosotros, se Buenaventura
Báez. En 1874
te hasta el punto que llegó a fundar un gimnasio».|276| Además de deportista fue músi- ocupaba en dibujo, pintura, arreglo y retoque de santos. Estas breves lecciones no fue- murió León
Cordero.
co con dominio de varios instrumentos, y uno de los primeros coleccionistas de objetos ron sino un bautizo de arte. Trocando por el campo la ciudad, consagróse Desangles.
prehispánicos, antigüedades coloniales y de obras de arte de su tiempo. Su casa-taller de
la ciudad capital se convirtió en un recinto cultural de aprendizaje, de bohemia lírica, de Luis Desangles|Las Mendigas|Óleo/lienzo|58.5 x 49.5 cms.|Col. Museo Bellapart.
Luis Desangles|Retrato de Señor|Óleo/tela|94.5 x 74.5 cms.|1930|Col. Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|208| |209|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

Por tan rudo culto, ésta le galardonó con tres de sus más altos dones: una férrea muscu- |279|
Lugo, Américo.
latura, espartana sobriedad y costumbres puras y sencillas.Tornó de nuevo (...) a la vida Artículo de 1915,
reproducido
urbana y a su vocación. Estudió entonces y se ejercitó sin maestros».|279| por Nereida
Lahit-Bignott.
Desangles era un adolescente cuando se entregó a la vida del campo y a la cultura físi- Página 223.
Confert.
ca,|280| posiblemente durante una década en la cual pudo haber viajado al exterior
(Max Henríquez afirma que estudió en Italia)|281| o consiguió en el aislamiento rural |280|
Mejía, Abigaíl.
una formación humanística y en el deporte; formación asociada tal vez a la familia, a un Revista de
Educación.
desconocido preceptor, o como un autodidacta. Cuando él retorna a la ciudad capital No. 50, 1939.
Confert.
contrae matrimonio, en 1882, con Altagracia Vallejo (n.1867), modelo de varias de las
obras artísticas que comienza a producir cuando decide establecer casa-taller en 1883. |281|
Henríquez U.,
Al mismo tiempo que pinta, abre escuela anexa al Colegio San Luis Gonzaga. En su pe- Max. Texto en
N. Lahit-Bignott.
queño estudio «recibieron nociones de arte todos los aficionados de la época: Sanabia, Página 252.
Confert.
Abelardo, Obregón, Ramírez Guerra, Navarro, González, Frade, Barinas, etc.»|282|
El abandono del campo y del anonimato sustituido por el activismo cultural en el me- |282|
Lugo.
dio capitalino, determinan el primer ciclo artístico de Desangles, comprendido entre Op. Cit.
Confert.
1883-1893. Su primera participación pública como pintor se registra en la Exposición
Nacional del 27 de Febrero de 1890, en la que exhibe tres cuadros: Cabeza de Estudio:
Anciano (óleo), La Antigua Casa de la Moneda (óleo) y Vista:Torre del Homenaje, des-
de el Pajarito (óleo). Es el período en el que ocupa la dirección de la Escuela Munici-
pal de Dibujo, función que alterna con otras tareas, entre ellas, la de su taller a donde
asisten jóvenes que serán notables artistas. Es probable que a este momento correspon-
da la naturaleza muerta Rosas y Crisantemos, óleo de tratamiento o tema pomposo. Fe-
chadas en este período son las telas Retrato de Mujer (óleo 1890) y María Magdalena
(óleo 1890), también llamada La Estudiante, obra bien compuesta, de calidad poética y
técnica. Anterior a todos estos cuadros es el titulado El Padre del Pintor y su nieto Ra-
món Álvarez Desangles, ya que el progenitor del artista había fallecido en 1882, año en
que contrae matrimonio con Altagracia Vallejo.
La expatriación de Desangles, vinculado al hecho que provocó su alumno Arquímedes
de la Concha, relacionado además a la actividad conspirativa de su hermano Epifanio
Desangles, también expatriado, marca un segundo momento artístico comprendido en-
tre 1893-1915. Es una etapa inestable de exilio en Puerto Rico, de retorno a Santo Do-
mingo, de reubicación en Santiago de Cuba, de estadía en Nueva York y de vuelta al país
natal cuando se produce la muerte de la madre. Es el período en el cual el artista Desan-
gles asume una gran producción, copiando notablemente obras de autores europeos, pe-
Luis Desangles|Retrato de Amelia Francasci|Óleo/tela|106 x 86 cms.|1903|Col. Biblioteca Nacional. ro sobre todo ejecutando pinturas originales de una significación nacional hasta enton-
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|210| |211|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|283| ces desconocida. Un listado de las principales obras que ejecuta revela este vital momen-
Mejía, Abigaíl.
Op. Cit. to marcado por la errancia que amplía y agudiza la sentimentalidad del artista:
Confert.
|Caonabo| Óleo/tela, uno de los cuadros en los cuales el pintor aborda el tema indige-
|284| nista. El cacique aparece engrillado dentro de un calabozo dominado por la penumbra. Fue
Lahit-Bignott.
Op. Cit. premio del Concurso Centenario del Descubrimiento de Puerto Rico celebrado en 1893.
Página 117.
Confert. |El nacimiento de Venus| Óleo/tela, «copia ad-libitum, del cuadro de Cabanel existen-
te en el Museo de Luxemburgo, París, (Francia), hecha en 1896.Venus Afrodita acosta-
da sobre las olas al surgir de la espuma del mar, rodeada de amorcillos que tocan, dos
de ellos, caracolas rosadas, un poco más arriba del plano que ocupa la diosa tendida so-
bre el mar de tono azul verdoso, como todo el cuadro. Cielo ligeramente gris».|283| Se
afirma que para la ejecución del tema, Desangles tomó como modelo a su esposa.|284|

Luis Desangles|Juramentación Presidente Woss y Gil|Óleo/tela|71 x 96.5 cms.|1903|Col. Museo Bellapart. Luis Desangles|Virgen de la Altagracia|Óleo/madera|79 x 71 cms.|1899|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|212| |213|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|La carga de Antonio Maceo| Óleo/tela de 1897, representativo de la identificación del


pintor con la revolución independentista de Cuba. Representa al General Maceo dan-
do una carga de caballería, rodeado de seguidores mambises. Es la primera obra de ar-
te que se rifa en el país a beneficio de una causa solidaria.
|Caonabo en prisión cuando es visitado por Colón y Ojeda| Óleo/tela, realizado en
1898, es una escena en la que el cacique sentado en el piso y con cadenas mira abru-
mado o iracundo al Almirante y al Capitán Ojeda, cuyo ardid fue causa de su prisión.
|El sueño de Duarte| Serie de tres pinturas. El primero, ejecutado en 1898, es un cua-
dro en el cual el patriota figura sentado y ensimismado, en tanto la representación fe-
menina de la libertad le ofrece la glorificación al tiempo que señala el escudo nacional.

Este cuadro forma parte de un trío de pinturas alegóricas. En una segunda versión el
forjador dominicano sentado frente al mar vislumbra el baluarte de Santo Domingo, en
tanto es coronado por una doncella cubierta con la bandera tricolor. En el tercer cua-
dro, la presencia del Duarte soñador en una composición en la que se destacan también
la imagen femenina de la libertad, el escudo dominicano y una escalinata en cuyos pel-
daños aparecen los nombres de muchos trinitarios.

Luis Desangles|El sueño de Duarte|Óleo/madera|61 x 51 cms.|1889|Col. Museo Bellapart. Luis Desangles|Cabeza de negro|Óleo/tela|62 x 51 cms.|1915|Col. Museo Bacardí, Cuba.
Luis Desangles|Duarte|Óleo/tela|156 x 105 cms.|1913|Col. Casa Museo Duarte.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|214| |215|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|285| |Virgen de la Altagracia| Óleo/madera del 1899, la versión más original del tema ma- correspondientes y ramas de hojas resolviendo los vacíos espaciales. Esta obra alcanzó difu- |287|
Idem. Rodríguez
Página 86. riano asumido por Desangles en más de una ocasión. En tanto en su Altagracia de 1904 sión nacional al ser concebida para la múltiple impresión litográfica. Fue la obra más cono- Demorizi,
Confert. Op. Cit.
se da una correspondencia con el icono tradicional de Higüey, caracterizado además por cida de Desangles y da la sensación de una obra mixta, ejecutada a partir de foto collage. Página 73.
Confert.
|286| soluciones un tanto primitivas, en la imagen de 1899, el pintor se aparta del modelo tra- |La pilastra de arroz| Cuadro al óleo sobre tela, realizado en 1915, representativo del
Henríquez Ureña,
Pedro. dicional, ofreciendo un tratamiento académico, apreciable en la volumetría del Niño costumbrismo pictórico dominicano del cual Desangles es precursor único;|287| al que
Obra Dominicana.
Página 474. Dios en pose juguetona y en la Virgen Madre con sus devotas manos casi ocupando un se asocian otras obras suyas fechadas alrededor de 1896 y con posterioridad. Realizado
Confert.
primer plano. al óleo, La Pilastra es «particularmente interesante por su efecto de instantaneidad, re-
|Autorretrato de 1900| Óleo/tela, en el que el pintor se muestra a los 39 años de edad, fleja una escena cotidiana de un campo dominicano; en un primer plano a la izquierda
con brote de encanecimiento y semblante irradiando felicidad. Artista de una notable una campesina pila el arroz, mientras un hombre prepara el fogón para cocinar sus ali-
conciencia protagónica, Desangles no sólo realizó el autorretrato individualizado, sino mentos». El bohío de yagua, las aves, el distante personaje en burro y un hermoso pai-
que se incluyó como espectador en el notable mural que realizara para la Iglesia de Ba- saje completan una excelente imagen costumbrista de suave colorido.
yona, Cuba.
|Juramentación del Presidente Alejandro Woss y Gil| Óleo/tela 1903, una de las grandes
obras del arte dominicano por su valor documental y plástico.Woss y Gil se juramentó co-
mo gobernante dominicano en 1903, hecho del cual fue testigo el pintor Desangles, quien
consigue una opulenta visión compositiva, lineal, dominada por la sobriedad cromática, el
paisaje urbano, el emblema patriótico, el detallismo descriptivo y los tipos representados,
entre los cuales figuran niños espectadores, un hijo y un sobrino del autor.|285|
|Retrato de Amelia Francasci| Tela al óleo de 1903, de la novelista cuyo auténtico nom-
bre era Amelia Francisca Marchena (1850-1941). Retrato de majestuosa elegancia de
mujer madura y victoriana, del cual existe una segunda copia. «Es uno de los mejores
cuadros impresionistas en América», escribió Pedro Henríquez Ureña.|286|
|Retrato de Juan Pablo Duarte| Tela al óleo, fechado y firmado en septiembre de 1913,
época en la cual el artista reside en Nueva York (1912-1915). Es un retrato del funda-
dor de la República, más realista en comparación con los otros enfoques del patriota
realizados por Desangles, pero reiterativo de la misma fisonomía. En un ambiente de
penumbra casi absoluta, Duarte es enfocado de pie, junto a escritorio y asiento, con su
mano derecha sobre pliegos en blanco, color que, centrado en el vestuario, crea un au-
téntico foco de luz al igual que la rosácea carne.
|Los Primeros Magistrados| Obra más gráfica que pictórica, realizada por Desangles al re-
tornar a Santo Domingo desde Nueva York, en 1915. A partir de la trilogía que integran
Duarte, Sánchez y Mella, cuyas imágenes están situadas entre el escudo nacional y la ban-
da con el nombre República Dominicana, se distribuyen otros 26 retratos de los presiden-
tes nacionales que gobiernan entre 1844-1916. Los iconos fotográficos y ovalados se super-
ponen como un serial rítmico de enmarcados en dorado y blanco, con las identificaciones Luis Desangles|Colón engrillado (detalle)|Óleo/tela|89 x 135 cms.|Sin fecha|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|216| |217|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|Cabeza de negro| Óleo sobre tela de 1915, realmente extraordinario ya que el pintor rre en 1915, año de producciones pictóricas relevantes en la trayectoria de Desangles.
llena a capacidad la cualidad de retratista virtuoso, en este caso realista. Es un retrato asu- Con una ubicación en la patria de Céspedes, de Maceo y de Martí, la etapa cubana de
mido con penetración emocional y al mismo tiempo penetrante en su contemplación. Desangles transcurre de manera ininterrumpida entre 1915-1940. Es una etapa abona-
Además de revelar frontalmente la negritud, la ancianidad y la condición guajira, es un da por muchas obras precedentes: La Invasión de Maceo a Occidente (óleo 1905); La
hermoso retrato con sus soluciones en azules que recuerdan un tanto a Francisco Oller Esclava (óleo 1907); San Ignacio de Loyola (1911) y, entre otros cuadros, los retratos de
(1833-1917), pintor puertorriqueño vinculado al impresionismo, y de quien se exhi- muchos patriotas cubanos, de amigos y de particulares, todos los cuales permiten apre-
bieran 44 obras en el Palacio de Santurce en 1893, año en el cual Desangles se encon- ciar que siguió aferrado a los asuntos preferenciales. Es decir, la pintura histórica, el ico-
traba exiliado en Puerto Rico. no religioso y el retratismo. En relación a los dos primeros temas realiza el pintor no-
Este último cuadro se asocia a la etapa de la producción cubana, cuyo punto de parti- tables trabajos como son el Mural de la Catedral de San Salvador, de la Provincia de Ba-
da se fija en 1904, año en el cual Desangles asume el consulado de Santiago de Cuba. yamo, y diez cuadros de asuntos bíblicos, localizados en el mismo recinto eclesiástico.
A partir de entonces él establece nuevas relaciones como artista y como docente, al en- El mural catedralicio se titula El Juramento de la Bandera, con medidas 850 x 450 centí-

contrar en la comunidad santiaguera las oportunidades para seguir reconfirmándose, metros. Fue encargado en 1918 por el Arzobispo de Santiago de Cuba, Monseñor Félix
junto a su familia, en el arte, la más vital opción de su existencia. Sin olvidar Santo Do- Ambrosio Guerra y Guerra, para colocarlo en el interior de la parroquia principal de Ba-
mingo al que regresa en 1910 (fecha de la ejecución del retrato póstumo de Espaillat), yamo. En vinculación a tres sucesos que se interrelacionan, como fueron la libertad de los
viaja a Nueva York, en donde permanece varios años, retornando a la patria natal en esclavos, el inicio de la gesta independizadora y la bendición de la bandera de Carlos Ma-
donde reina la inestabilidad política y es inminente el intervencionismo yanqui, cuyas nuel de Céspedes, el tema del mural pictórico es una recreación general centrada en la
tropas de infantería marina han invadido a la vecina nación haitiana.Tal invasión ocu- bendición del Pabellón Cubano. Nereida Lahit-Bignott explica el fundamento y los dis-

Luis Desangles|Retrato de Rosalinda Álvarez de Watt|Óleo/tela|55 x 39 cms.|Sin fecha|Col. Nerea Álvarez de Valdez. Luis Desangles|Retrato de María Luisa Desangles Vallejo|Óleo/tela|147.5 x 101.5 cms.|Sin fecha|Col. Museo Bellapart.
Luis Desangles|Retrato de Mariana Desangles de Álvarez|Óleo/tela|61 x 39 cms.|1924|Col. Museo Bellapart. Luis Desangles|Bodegón|Óleo/tela|43 x 70 pulg.|Sin fecha|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|218| |219|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

tintos elementos del mural, así como el alcance artístico: «Es interesante detenerse en los (...).Asimismo se observa a la hija de Figueredo con flores en las manos y entre el grupo |288|
Idem.
antecedentes de este histórico suceso. Los patriotas le solicitan al sacerdote español don a la derecha sobresale la figura del artista con elegante gesto, mientras que en la parte su- Páginas 174-183.
Confert.
Isidro Serrano su plegaria de gracia por la bandera, pero este se negó. Acudieron enton- perior del mural, como alegoría, se destaca la Aparición de la Virgen de la Caridad del
ces al octogenario presbítero bayamés Diego Batista, quien aún conociendo lo riesgoso Cobre –patrona de los cubanos–, y debajo el escudo y en una cinta las palabras Dios, Pa-
de su actitud, aceptó prestar la primera asistencia religiosa de carácter público a la causa tria y Libertad: la parte central es una gran multitud de soldados (...) y otros elementos
de la libertad cubana. Se conserva sobre la antigua Capilla la pintura mural realizada por de la composición como son los vecinos que desde sus viviendas contemplan el aconte-
Desangles que toma la forma de techo, una copia del medio cañón del arte romano. En cimiento. La arquitectura urbanística que aparece como fondo responde a un estudio cui-
esta imagen el artista une dos trascendentales acontecimientos ocurridos el mismo día: la dadoso de la época. Es rica en detalles y realizada con verdadero virtuosismo y es la pin-
bendición de la bandera y la interpretación del Himno Nacional por primera vez de for- tura de mayor trascendencia de la obra artística de Luis Desangles».|288|
ma oficial, pues en realidad la ceremonia de bendición se realiza en presbiterio (junto al Al importante mural, que indudablemente representa un momento culminativo de es-
altar) y se canta el himno en el atrio. En esta pintura se representa al Padre Batista acom- te pintor dominicano, se añade la nueva serie de pinturas religiosas, cuyo conjunto más

pañado con sus monaguillos con cruz, cirios e incienso, bendiciendo la bandera en el atrio unitario y luminoso se relaciona también a la catedral bayamesa. Realizadas a partir de
de la iglesia. Actúa de abanderado el oficial Felipe Sánchez, aparece además Carlos Ma- 1922 es un conjunto de obras inspiradas en narraciones bíblicas y en tradiciones de la
nuel Céspedes, a su izquierda Tomás Estrada Palma y también están presentes Francisco catolicidad. En formatos triangulares, ovalados o de medallones, tales pinturas transpi-
Vicente Aguilera, Donato Mármol, el dominicano Luis Marcano –quien tuvo a su cargo ran sensibilidad mítica, originalidad interpretativa y refinamiento técnico. Estos carac-
el adiestramiento del recién formado ejército mambí–, a su lado el autor del himno na- teres se aprecian en La Anunciación; El Nacimiento; La Presentación; así como en otras
cional cubano, Perucho Figueredo; el general Vicente García y otras figuras patrióticas obras de Museos: El Niño Tobías en Compañía de San Rafael (del Museo Bellapart) y

Luis Desangles|Retrato de Ulises Francisco Espaillat|Óleo/tela|35.5 x 28 cms.|1910|Col. Museo Bellapart. Luis Desangles|María Magdalena|Óleo/madera|35.5 x 56 cms.|Sin fecha|Col. Museo Bellapart.
Luis Desangles|Retrato de Federico Henríquez y Carvajal|Óleo/tela|91 x 71 cms.|Sin fecha|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|220| |221|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|289| sobre todo en el deslumbrante Cristo Descendiendo (del Museo Bacardí). Aparte de |La Naturaleza Muerta| Generalmente domina el tema floral en los pocos cuadros |292|
Desangles, Lugo, Américo.
Fragmento que tales pinturas reconfirman un temario religioso con otros ejemplos excelentes (La que se conocen, resultando el Bodegón de la mesa con envases, pipa, caja de cigarros y Revista
de carta a Eliseo Renacimiento.
Grullón, del 10 Virgen de la Altagracia, 1899; San Francisco, 1922; San Jerónimo) ellas responden a la cartas, un cuadro único en la materia. 1 de octubre 1915,
de abril 1907, referencia en
referida por profunda espiritualidad del discurso en general del artista. Discurso, además estimulado |La Escena Costumbrista| Con obras que expresan más cabalmente la cotidianidad. N. Lahit-Bignott.
N. Lahit-Bignott. Página 223.
Página 234. por el amor y la autenticidad que revelan incluso sus palabras: «Yo desde aquí, desde es- En dibujos y en pinturas se recogen escenas y tipos dominicanos de condición popu-
Confert.
te país que me acoge y protege y al cual deseo servir con gratitud infinita, espero con lar, como en sus enfoques de la mendicidad. «Pintor de tipos nacionales por afición,
|290|
Op. Cit. paz mejores tiempos. Sabe Ud. de mi entrega total, lucho con bondad contra aquellos compuso multitud de cuadritos estimados de los turistas. Martí elogió su buena dispo-
Página 148.
Confert. que quieren oscurecer mi presencia, solo la tenacidad podrá edificar obras duraderas, lo sición para el género».|292|
que no está inspirado en el amor yacerá en el camino».|289| |La Copia Pictórica| A la que se dedica ocasionalmente como manera de alcanzar
|291|
Idem. Con una producción artística cubierta durante décadas de labor incesante, se reconoce a un mayor dominio técnico o atraído por los temas. Casi todas las reproducciones se en-
Página 135.
Confert. Desangles sobre todo como pintor. Pero fue dibujante con obras denotativas e igualmen- cuentran extraviadas o destruidas, conservándose El Nacimiento de Venus, copia del
te trató la escultura, un campo poco conocido y minoritario, cuando el mismo se com- original de Alejandro Cabanel (1823-1889).
para con el pictórico. Al parecer asumió la escultura más íntimamente en Cuba a partir |El Tema Histórico| Asumido a instancia de su sensibilidad antillana y nacional, ofre-
del momento en que ejerce docencia en diferentes centros, entre ellos la Academia Ingle- ce visiones alegóricas, indigenistas y recreativas en cuadros que enfocan hechos y per-
sa, en donde enseña dibujo, modelado y pintura. Sin embargo, hacia el 1904, ejecutó una sonajes vinculados a Cuba y República Dominicana. Desde los temas de Caonabo, pa-
escultura «con la técnica del yeso al vaciado del Dr. Antonio Alayo Martí».|290| sando por las alegorías duartianas hasta los distintos enfoques iconográficos de las luchas
En las numerosas exposiciones en las que participa desde 1890, e igualmente en las re- nacionales cubanas. La Jura de la Bandera es la obra más connotada de todos los temas
señas que le enfocan, no hay referencias de su hacer escultórico, el cual básicamente se y con ella se convierte Desangles en el primer muralista nacional.
ciñe al busto-retrato, resultando los mejores ejemplos aquellos de la propia familia. Es- |La Iconografía Religiosa| Producción que de acuerdo a Américo Lugo se relacio-
pecialmente el busto de la esposa cuya imagen es modelada con la candorosa ternura na a la pobreza del medio dominicano, «la cual le indujo, en ocasiones a pintar imáge-
que ella exhala como prototípico personaje romántico. Esta pieza fue exhibida y pre- nes, santos y cuadros religiosos», convirtiéndose en pintor de Meriño, lo cual equivale
miada en 1908, de acuerdo a datos de Lahit-Bignott.|291| a decir pintor de iglesia. Por una razón u otra, Desangles realizó una abundante icono-
Con un alto sentido de la pertenencia nacional, social y familiar, Luis Desangles es el grafía de tema sacro, en las dos islas en donde compartió su existencia.
artista dominicano que mejor representa su época, agregando a tales condiciones su an- |La Ilustración| Una vertiente en la que se expresa Desangles como realizador de
tillanidad sin fronteras, testimoniadas con acciones y obras. Una clasificación temática portadas de revistas y de obras gráficas, entre ellas el cuadro colectivo Los Primeros Ma-
de esas producciones arrojan las siguientes representaciones: gistrados (fotomontaje de 1915), las ilustraciones para el libro Cuba Pintoresca y Sen-
|El paisajismo| Enfoca el espacio citadino de la capital nativa, bien arquitecturalmen- timental de Roberto Meteizan, y la imagen titulada A mi Adorada Hija (mixta 1898),
te, como apuntes de ruinas coloniales (dibujos) y como vistas con representación marí- de franca vinculación con el art nouveau.
tima. La Vista de la Ciudad desde el Pajarito (pastel) es una obra admirable por la visión |El Retrato| El género tal vez más asumido en conformidad con la demanda social
horizontal y panorámica captada del Santo Domingo costero, con sus añejas edificacio- y la identificación solidaria del pintor, respecto a quienes fueron sus ansiados y admira-
nes, almacenes portuarios y el río Ozama en primer plano. dos coetáneos.Tres series de retratos caracterizan este género: las serie de damas, ciuda-
|El espacio-ambiente| Vinculado al tratamiento arquitectónico, se conoce el Inte- danos y gente común, y en tercer lugar los iconos de la familia, los cuales definen una
rior de Habitación en New York, óleo tela pintado entre los años 1912-1915, el cual es abundante galería fisonómica que incluye sus autorretratos en diferentes edades, de ma-
excepcional por ser la primera pintura en ese género que se conoce en relación a un nera solitaria o acompañado, tanto en escultura como en pintura.
artista dominicano. Desangles es el artista más sobresaliente de los precursores nacionales ya que con él las
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|222| |223|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

artes visuales, en especial la pintura, alcanzan un buen nivel numérico y cualitativo. ción del dibujo, condenando allá una mancha de rojo demasiado vivo, alabando algún |293|
Rapilado, Ricardo.
Aparte de una labor docente que aporta un alumnado en los que hay figuras artísticas acierto de composición ... ¡Cuánto sabía aquel hombre de pintura!»|293| Tres años des- Prefacio en
Nereida
descollantes, puede afirmarse que él establece lineamientos visuales, lingüísticos y temá- pués del último encuentro del joven cubano Rapilado y el maestro Desangles, fallecía és- Lahit-Bignott.
Op. Cit.
ticos, que se constituyen en vías pronunciativas del Arte Nacional, aparte del valor do- te a consecuencia de la diabetes que minó su fuerte contextura a los 79 años. Páginas 18-21.
Confert.
cumental que tales lineamientos representan. Dibujante, escultor, ilustrador gráfico y LEOPOLDO NAVARRO fue alumno de Sisito Desangles, muchos años después de
pintor, asumió la historia, la costumbre, el paisaje, la religiosidad, el retratismo, la copia haber sido acogido por el Presbítero Francisco Xavier Billini, quien fue su tutor al que-
artística y la naturaleza muerta. Fue un artista dominicano y antillano por igual, com- dar huérfano. Hijo de padre español y madre dominicana, había nacido en la capital del
prometido con su tiempo y aunque fue sobre todo un artista asociado al romanticismo país en 1861; contando siete años de edad es cuando ingresa como alumno interno del
criollo e isleño, exploró el rigor clasicista, asumió soluciones propias del realismo deci- colegio fundado por el citado filántropo religioso. Su llegada a este centro, en 1863, es
monono y especialmente ofreció la versión personal del impresionismo, insinuado o recordada por uno de sus compañeros, Juan Elías Moscoso, quien ofrece el siguiente tes-
rampante en determinadas obras pictóricas. El tenebrismo barroco, el ingenuismo y al- timonio: «Yo le conocí en el San Luis Gonzaga (...) cuando se presentó en los salones
guna versión art nouveau o simbolista se insinúan en específicos trabajos.
Sisito Desangles se ubicó de manera definitiva en el seno de la sociedad cubana, a donde
llevó a la amada compañera Altagracia Vallejo e igualmente a los siete hijos procreados con
ella: Constancia Mercedes (n. 1883), María Luisa (n. 1885), Juan Pedro (n. 1886), María Al-
tagracia (n.1888), Ana Teresa (n. 1889), Luis Rafael (n. 1890) y Julio Alfredo (n. 1893),
quienes se integraron a la sociedad santiaguera, emigrando algunos de los varones a Esta-
dos Unidos, en tanto que una de las hembras, al contraer nupcias con un compatriota, re-
gresó a la República nativa, siempre presente en la vida emocional del maestro pintor, a la
vez recordado por el afable trato, por su irradiante personalidad y otros atributos que ano-
ta Ricardo Rapilado en impresiones de 1926 y 1937, respectivamente: «Desangles daba la
impresión de ser un hombre muy fuerte. Caminaba con el paso elástico y rápido de un
joven, y al hacerlo miraba con frecuencia hacia atrás.Vestía con gran pulcritud y sus ropas,
casi siempre de color claro, eran muy holgadas. Siempre usaba un sombrero de fieltro co-
lor gris. Sonreía con facilidad, y sus relaciones con sus alumnos parecían en extremo cor-
diales. Sin embargo, todo cuanto supe de él indica que como profesor era muy exigente.
Aunque yo no era su alumno, me le acercaba de vez en cuando y él, condescendiente, me
dedicaba algunas palabras bondadosas.Ya yo conocía muchas obras suyas, pues además de de aquel instituto, tenía una extraña fisonomía que despertó la atención de todos los |294|
Moscoso,
los notables trabajos de la catedral y otros más que vi muchas veces en el Museo Emilio colegiales que le miraban con vivo interés. No buscaba la amistad de nadie; no se co- Juan Elías.
Texto referido por
Bacardí, en el salón de entrada del Colegio había un retrato de San Ignacio de Loyola, pin- municaba con nadie; apenas hablaba; apenas reía».|294| Julio Jaime Julia.
Revista Ateneo,
tado por él, magnífica obra de gran formato y cierta tendencia impresionista (...).Vi por Contaba 16 años cuando se graduó con altas calificaciones, de Bachiller en Ciencias y Páginas 9-12,
sin fecha.
última vez al maestro Desangles en 1937, en una gran exposición colectiva de pintura y Letras, en 1877. En este año ya había realizado una copia pictórica a la que le dedicaba Confert.

escultura donde habían varias obras suyas. Me le acerqué y él me recordó. Hablamos de El Eco de la Opinión algunos comentarios, resaltando «la firmeza en la mano y tanta vi-
las respectivas familias y tuvo el gusto de que recorriera toda la exposición conmigo, ex-
plicando, haciendo comentarios, manifestando sus preferencias, elogiando aquí la correc- Leopoldo Navarro|Personaje|Acuarela/papel|34 x 24 cms.|Sin fecha|Col. Museo Casa de la Familia.
Leopoldo Navarro|Cazador|Acuarela/papel|43 x 28 cms.|1900|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|224| |225|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

veza en la imaginación para ofrecer un cuadro similar al imitado». Esta habilidad adqui- |295|
Rodríguez
rida bien como autodidacta o con algún docente pintor, que es lo probable, determinó Demorizi.
Op. Cit.
que el Padre Billini buscara la manera de enviarlo al exterior a fin de que se perfeccio- Nota No. 2.
Páginas 77-78.
ne en el arte de su vocación.|295| La imposibilidad de viajar fuera del país no impidió Confert.

que encontrara la oportunidad de asistir al taller de Desangles, establecido en Santo Do-


mingo en 1883. Es el período en que forma parte del personal docente del Colegio en
el cual se educa, labor que le permite contraer matrimonio con Altagracia González, en
1884, con quien procrea dos hijas: Mercedes Artémida (n. 1885) y Clorinda Altagracia
(n. 1888), muriendo la joven esposa en el año del nacimiento de esta última. Navarro
volvió a casarse a los pocos años con América González, ya que en 1891 nacía una ter-
cera hija llamada Julieta e igualmente un varón de nombre Raúl Navarro González.

Leopoldo Navarro|Espadachín|Acuarela/papel|43 x 30.5 cms.|1900|Col. Museo Bellapart. Leopoldo Navarro|Flautista|Acuarela/papel|35.5 x 28 cms.|1900|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|226| |227|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|296| El joven Navarro participa en el primer Salón Artístico que organiza la Sociedad Amigos de Vallecas, algunos apuntes de los célebres frescos de San Antonio de la Florida y otros
Idem.
Nota No. 25. del País, en 1890, exponiendo un paisaje, copia al óleo de acuerdo al listado general de la trabajos. Además Navarro amplió su bagaje pictórico asistiendo a la Sociedad de Acuare-
Página 58.
Confert. muestra.|296| A partir de ese año que marca el último decenio del XIX, asume Leopoldo listas, centro en donde se dedica a estudiar el modelo vivo. Esta experiencia le permite
Navarro un activismo multiplicado, con desenvolvimientos en la docencia, en el arte y en realizar pinturas al natural e interesantes apuntes de las campiñas castellanas. Agrega Gar-
|297|
García Mella, agrupaciones de animación cultural. Al ocurrir la muerte de su mentor, el Padre Billini cía Obregón: «Sus constantes estudios en Madrid, sus viajes artísticos a distintas provincias
Arístides,
en Julio Jaime (1896), se sumerge de lleno en el Colegio San Luis Gonzaga del cual es profesor titular de españolas tan ricas en obras arquitectónicas como en pinturas y escultura, y sus constan-
Julia.
Op. Cit. diversas asignaturas prácticas y teóricas, participando además en el cuerpo de redactores de tes roces con personas versadas en la materia con quienes estaba en íntimo y continuo
Página 11.
Confert. periódico del plantel, El Colegial (1895).Ya había ingresado a la Sociedad Amigos del País contacto, dieron (...) tal caudal de conocimientos que la Sociedad de Escritores y Artistas
(1894) y tenía establecida su Academia de Dibujo y Pintura (1893), asumiendo cátedras en le otorgó el envidiable diploma de socio Honorable y el Círculo de Bellas Artes admitió
|298|
Idem. el Instituto Profesional y, simultáneamente, la Dirección de la Escuela Normal, como lo en distintas ocasiones trabajos del artista dominicano».
Página 12.
Confert. recuerda Arístides García Mella: «Navarro estaba allí; y está allí con sus vastos conocimien- La crisis tanto económica como política que sacude la República nativa a inicios del si-
tos de ciencias matemáticas y físicas, y naturales, de historia, de geografía, y de astronomía
|299|
García Obregón, y de la literatura, y con un dominio pleno del habla castellana, y con sus conocimientos
Adolfo,
referido por de pintura y de dibujo, y de inglés y de francés y de griego y de latín y de italiano; en fin,
Julio Jaime Julia.
Op. Cit. con inteligencia suficientemente nutrida para recompensar con creces aquella teórica
Página 12.
Confert. orientación pedagógica (...). Pero hay más: viene Hostos al país y establece la enseñanza
racional; pero la enseñanza racional no es planta que florece al abrigo del buen deseo; el
método educativo ha de preceder el dominio de la materia que se ha de enseñar; el nor-
malismo necesitaba engrosar sus filas con los elementos intelectuales del país, y fue Nava-
rro uno de los más poderosos con que contó (...). Se descubrió ante el método, no ante
el hombre; y salvando el sectarismo, Navarro se unió a Hostos en estrecho abrazo.Y fue
director de las labores educativas de la Normal (...) hasta el día en que ese centro de luz
dejaba de ser, para convertirse en Colegio Central de Santo Domingo».|297|
Leopoldo Navarro era uno de los jóvenes más cultos de su tiempo. Su formación hu-
manística, su entrega a la labor pedagógica y su atributo moral le convertían en un mo-
delo de ciudadano, con apenas 35 años de edad, cuando acepta irse al extranjero, «des-
pués de repetidas instancias del entonces ministro de Justicia e Instrucción Pública, ciu-
dadano Sebastián E.Valverde».|298| El destino de ese viaje fue España, en donde resi-
dió durante diez años, los cuales aprovechó para concentrarse en la actividad pictórica.
En 1896 llegó Navarro a Madrid, en donde pacientemente se dedicó al dibujo, copiando
numerosas obras del Museo de reproducciones artísticas e igualmente estudiando «con ar-
dor entusiasta los cuadros del gran Velázquez y el genial Goya quedando prendado (...) del
sorprendente realismo del primero y de la magia del color del segundo». Esta opinión es
del también pintor Adolfo García Obregón|299| quien describe además la fascinación
que le producen los citados maestros españoles: Los Borrachos, Las Hilanderas, El Niño Leopoldo Navarro|Española|Acuarela/papel|30 x 20 cms.|Sin fecha|Col. Casa de la Familia.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|228| |229|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|300| glo XX, provoca que la asignación gubernativa que recibía Navarro, fuera retirada. Este
Julia, Julio Jaime.
Idem. hecho le obligó a suspender los estudios científicos que realizaba, subsistiendo a base del
Página 10.
Confert. trabajo personal. En el medio español laboró como docente, asumió la traducción lite-
raria y se dedicó más de lleno a la pintura en el estudio artístico que había abierto en
|301|
Navarro, Madrid. Reconocido en los círculos culturales tuvo «la elevada honra de ser condeco-
Perdomo y Pou,
texto en rado por la Reina Regente con el grado de Caballero de la Real y Distinguida Orden
Rodríguez
Demorizi. de Carlos Tercero».|300|
Op. Cit.
Páginas 80-81. Al retornar a Santo Domingo en 1905, trae consigo una producción de obras ejecuta-
Confert.
das durante sus años de residencia en Europa: acuarelas, dibujos y óleos que se sumaban
a una reducida producción dominicana precedente. De todas maneras la obra artística de
Navarro constituía en general una pequeña cosecha que se relacionaba a la multiplicada
función docente que desempeñaba, la cual conllevaba largas horas de lecturas, de estu-
dios y de traducciones; además, la limitada producción pictórica tenía correspondencia
también con la rigurosidad de su temperamento artístico comedido y riguroso. Subscri-
biente del veredicto de un concurso de arte celebrado en 1907, sus ideas sobre la mate-
ria artística dominicana resultan aclaratorias hasta para entender su personal posición de
pintor. A continuación las opiniones que subscribe con Julio Pou y Angel Perdomo:
«Hasta hoy tres son los elementos que han llevado al arte patrio a su estado actual de de-
sarrollo. La copia de obras artísticas, en primer lugar, medio el más asequible, pero cuya
utilidad queda reducida a las obras de simple contorno o la de claro-oscuro, y no se ex-
tiende a las obras de coloridos, a causa de la grande escasez, por no decir a la falta abso-
luta de modelos (...). El segundo representado por los medios mecánicos, como la foto-
grafía, es absolutamente reprobable, y debe ser mirado como enemigo del arte, sobre to-
do de un arte naciente. La fotografía como tal, es un arte utilísimo y susceptible de gran
belleza; pero la fotografía no es la pintura, ni en ningún caso debe confundirse con tan
grandiosa modalidad del arte. El tercero de los medios (...), el único legítimo, el único
eficaz en la conquista de la belleza artística, es el estudio constante y sinceramente apa-
sionado del natural. Pero tan fecundo elemento no ha contribuido cuanto sería de de-
sear, a la creación de las obras artísticas conocidas hasta hoy en nuestro suelo...»|301|
En base a la experiencia de pintor, que había adquirido en los centros madrileños de
formación, Navarro era partidario del modelo natural, bien fueran obras originales pa-
ra el aprendizaje mediante la copia, bien los temas asumidos directamente desde la rea-
lidad. Pero aún en el caso de estos modelos directos y naturales, sostiene que estando el
arte dominicano en los comienzos, los artistas y aficionados debían ejecutar estudios u
obras elementales con estilo sencillo y claro dominando la figura aislada o un fragmen- Leopoldo Navarro|Canastera|Acuarela/papel|43 x 30.5 cms.|1900|Col. Museo Bellapart.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|230| |231|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|302| to cualquiera, «antes de emprender obras de grande aliento y de composición compli- difícil instrumento del lenguaje; y el quid divinum del arte pictórico dejó el beso de la |304|
Idem. Henríquez y
Página 82. cada». En este sentido su conclusión era la necesidad de ejecutar «obras discretas antes emoción estética, en ocasiones sobre el pincel harto modesto de ese admirador de Ve- Carvajal, Federico,
Confert. referencia en
de aspirar a producir obras sublimes».|302| lázquez y de Goya».|304| Julio Jaime Julia.
Op. Cit.
|303| Concuerdan las opiniones o planteamientos que subscribe Navarro con las obras que eje- La producción pictórica de Navarro no es amplia numéricamente, pero valiosa, aun con Página 11.
Valldeperes, Confert.
Manuel. cuta: por lo regular estudios de modelos son captados aisladamente y resueltos cada uno ese arraigo tan inconfundiblemente hispanofílico que le distingue, siendo una indivi-
El Caribe.
Suplemento de ellos con gran claridad académica, tanto en el dibujo que definen con exactitud las fi- dualidad nacida y formada en un medio antillano. Pero ese nexo con la realidad espa- |305|
Cultural. Valldeperes.
30 de noviembre sonomías y complementos, como a través del color que no hacen otra cosa que reconfir- ñola y con los pintores de su predilección fue inevitable en términos de encuentro for- Op. Cit.
de 1968. Confert.
Confert. mar lo que llama arte útil, refiriéndose a la cualidad dibujística que no «debe perder de mativo por parte de un temperamento riguroso hasta para pintar en las ocasiones que
vista la utilidad, la grande utilidad, de las aplicaciones científicas de ese arte». Esos estudios encontraba. Empero esta circunstancia, él acomoda a su temperamento y a la personal |306|
Navarro,
de modelos arrojan una colección de obras en la que pueden apreciarse las características experiencia formativa, los selectos círculos artísticos a los que se vincula. También el Leopoldo.
La Cuna de
que a continuación se enumeran en base a la opinión crítica de Valldeperes.|303| método que concuerda con sus aspiraciones y además la manera pictórica que, como América.
14 de mayo
|A| Es una colección de iconos realizada por un pintor «de afirmaciones clásicas, ma- la acuarela, terminan situándole como maestro y precursor nacional.Antes que Leopol- de 1911.
Página 1.
temático, uno de los diestros cultivadores del retrato». do Navarro, ningún acuarelista dominicano se había destacado. Después de él son muy Confert.

|B| En la mayoría de esos retratos, cada uno de ellos se plantea realmente como una pocos los sobresalientes en ese medio de colores disueltos en agua y además con una
obra distinta, porque el pintor escapa de las limitaciones del facilismo. ejecución más que técnica, espiritualizada.
|C| Cada obra «posee vibración interna que proviene no del retratado, sino de la fuer- Con el procedimiento de la acuarela, realizó Leopoldo Navarro un conjunto de obras
za recibida del pintor por el retrato». que podrían ser juzgadas por los temas, como pinturas exóticas, pero que se ajustaron
|CH| Los retratos poseen «fuerza anímica, delicadeza, elegancia, sabor clásico y senti- a la influencia de su tiempo y al medio en donde fueron producidas. Temas españoles
do humano». en su gran mayoría, planteando «una especie de diálogo de humanidad a humani-
|D| En el conjunto de la obra se puede encontrar «poesía de la cotidianidad –de una dad»,|305| para interpretar los prototipos de mujeres iberas e igualmente a antiguos ca-
cotidianidad ya lejana– que parece traducir». balleros con espada, con flauta y armados para la cacería. A un selecto conjunto de re-
Leopoldo Navarro no se consagró por entero al arte porque sus preocupaciones huma- tratos a la acuarela, en formatos pequeños se suman bocetos y dibujos al carboncillo, a
nas respondieron sobre todo al saber intelectual, científico y a un probado servicio ma- la tinta, reproduciendo imágenes arquitectónicas y otros asuntos heterogéneos e incon-
gisterial y de hombre público. Cuando regresó al país reasumió la cátedra y aceptó ser clusos, pero que son testimonios de un temperamento dividido en muchas tareas, en-
Director de la Oficina de Estadísticas, cargo en el que se sumergió a partir de 1906, pla- tre ellas la del arte, respecto del cual, indudablemente reserva, una posición destacada.
neando los procedimientos que debían seguirse para la realización de un Censo Nacio- Algunos óleos de factura correcta forman parte de la herencia pictórica producida y
nal. En estos menesteres se encontraba cuando murió sorpresivamente en 1908, a los entre ellos se incluye un autorretrato. Enfermo e inevitablemente en lecho de muerte,
cuarentisiete años de edad. Conmovida, la intelectualidad nacional escribió profusa- escribió Navarro un texto que se constituye en una despedida existencial. Sus palabras
mente sobre su vida, temperamento y virtudes ciudadanas. Como ejemplo, algunos pá- señalan: «En este instante cruel en que por última vez, se contempla la belleza de una
rrafos de un texto de Federico Henríquez y Carvajal: «Sencilla y honorable fue la vida ilusión que se pierde: la patria libre, grande en su desarrollo espontáneo, ha sido el ideal
de ese dominicano que jamás fió al azar, ni menos a la audacia, su ingreso ni su ascen- que todos hemos llevado en el alma y para los que llegamos hoy a la edad madura,
so como servidor en cualquiera de las actividades sociales.Y era, sin embargo, uno de aquella ilusión aparece en la lejanía del horizonte que ya nos abandona llena de esa her-
los seis intelectuales de mayor prestancia y robustez mental, salido del viejo Colegio San mosura indefinible con que se mira al través del tiempo cuanto adoramos en la prime-
Luis Gonzaga; y fue uno de los más idóneos profesores en la enseñanza de las ciencias ra juventud. (...) Nuestro concepto de la Patria fue siempre menos civil que poético,
físicas y matemáticas, y señoreó el campo de la Literatura, y manejó gallardamente el menos positivo que artístico».|306|
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|232| |233|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|307| ARTURO GRULLÓN (1869-1942), nativo de Santiago de los Caballeros e hijo del uno de los primeros en egresar de ese centro (septiembre 1884). Otro de sus maestros
Rodríguez
Demorizi. comerciante independentista y activista político Máximo Grullón (1826-1877) y de fue Luis Desangles, con quien fortaleció la sensibilidad artística, antes de ser enviado al
Op. Cit.
Página 49. Eleonora Julia, pareja que se preocupó de darle a sus siete vástagos una esmerada edu- viejo continente europeo. Sobre los años juveniles de Grullón, escribe Juan José Jime-
Confert.
cación que permitió que algunos de ellos sobresalieran desde la temprana juventud. nes: «Su despierta inteligencia, su tibia y rica afectividad, su temprana iniciación en el
Uno de esa prole, Eliseo Grullón (1852-1915) fue enviado a Nanter (Francia), en don- culto del humanismo positivista bajo la guía personal de Hostos, sus fundamentales y
de consiguió una formación humanística y profesional que le permitió desde su regre- enraizadas preocupaciones éticas constituían, junto a la notable vocación artística, otros
so al país (1874) ubicarse en la esfera del Estado, siendo además un literato deslumbra- tantos factores de una misma e indivisible unidad. Pese a su juventud, su personalidad,
do y un ciudadano de iniciativas culturales, que tuvo que ver además con la estadía en aún no formada, es cierto, apuntaba ya hacia la dirección definitiva cuando en 1885 se
Santo Domingo del pintor español Fernández Corredor.|307| echa a la mar, con mal disimulado alborozo, rumbo a las costas europeas.Tiene 17 años
Con el citado docente y pintor trashumante inició Julio Arturo –hermano menor de y sale del país a estudiar pintura a Roma. Nunca llegó a esa ciudad: París, poderoso imán
Máximo Grullón–, la formación artística, resultando ser un discípulo excepcional ya para tantos y tantos intelectuales latino-americanos de la época, le sedujo con su hechi-

|308| que desde el primer momento encabeza el listado de los alumnos más aprovechados de zo irresistible (...). Allí terminó el viaje (...). Conoció un maestro español, Domingo, |309|
Idem. Jiménez,
Página 52. los cursos y, cuando se organiza la primera exposición del alumnado en la que se en- quien le enseñó algo más que los rudimentos elementales de la técnica pictórica y co- Juan José.
Revista iAhora!
tregan galardones, él recibe una de esas distinciones, «por su dibujo El Hijo de Niobe, tra- noció el París de la Belle Epoque, el París finisecular...»|309| No. 345. 22 de
junio de 1970.
bajo de superior dificultad y de notabilísima ejecución».|308| Esta exposición es cele- Arturo Grullón es la segunda individualidad dominicana que busca formación en el Página 34.
Confert.
brada en 1885. Para entonces, Arturo Grullón, muy joven, se relaciona con destacados Viejo Continente. Antes que él, posiblemente Desangles, pero es el primero en asimi-
maestros nacionales, entre ellos Hostos, ya que fue estudiante de la Escuela Normal, y larse en el ambiente parisino en donde las escuelas académicas, la neoclásica y la román-

Arturo Grullón|Retrato de Madame Fatet, París|Carboncillo/papel|15 x 13 cms.|1886|Col. Aída Bonnelly. Arturo Grullón|Retrato de Monsieur X, París|Mixta/cartón|18 x 13 cms.|1890|Col. Aída Bonnelly.
Arturo Grullón|Estudio de un Brazo, París|Pastel/lápiz/papel|19.5 x 14.5 cms.|1886|Col. Aída Bonnelly. Arturo Grullón|Dentiste-Paisaje Urbano|Aguada/acuarela/papel|25 x 16.5 cms.|1891|Col. Aída Bonnelly.
Capítulo 3|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|234| |235|Postulado nacional y manifestación de las artes en el diecinueve|Capítulo 3

|310| tica, representan el debate oficial frente a las tendencias revolucionarias que se enuncian
Mejía, Abigaíl.
Revista de sobre todo a partir del Impresionismo, definido como el último naturalismo europeo
Educación No. 52.
Parte III. del XIX, pero escuela liberadora por su énfasis en la sensación expresiva más que en la
Página 10.
Confert. objetividad realista. En medio de este debate se encuentra el joven dominicano, quien
ejecuta un gran número de obras de temas variados, en ocasiones simples asuntos, otras
|311|
Rodríguez veces pinturas de excelente hechura técnica, todas las cuales permiten apreciar un tem-
Demorizi.
Op. Cit. peramento fluctuando entre el verisno realista y las soluciones impresionistas. En base a
Página 104.
Confert. los temas, se ofrece a continuación una visión de conjunto de las principales obras que
produjo sobre todo residiendo en el extranjero.
|312|
Martí, referencia En primer lugar |los retratos| algunos realizados rápidamente a lápiz y con creyón.
en Rodríguez
Demorizi. Martí en Otros ejecutados al óleo y a pastel, entre ellos: Mademoiselle Fatet (pastel 64 x 52
Santo Domingo.
Página 64. cms.) representa una fina cabeza de una mujer ya entrada en años. Es la patrona de la
Confert.
casa de huéspedes de algunos estudiantes dominicanos del Barrio Latino en la Ciu-
dad-Luz. Es una obra de mérito apreciable por los conocedores del arte, fue expues-
ta en el Salón de París de 1890, de colorido muy realista.|310| Es una obra alabada
por José Martí, quien la alaba en visita a Santo Domingo,|311| en 1892. El colorido
–dijo– es admirable, un alma de artista le ha dado vida.|312| Esta obra se conoce tam-
bién con el título Madame Fatet y fue obsequiada por ella, la modelo en París, a Fran-
cisco Henríquez y Carvajal. Un segundo icono de la serie es Rostro de Anciano, re-
trato también vinculado a la pensión parisina de Madame Fatet, pues se trata de un
huésped del establecimiento, de semblante encanecido y un tanto perplejo. El rostro
iluminado mayormente y centralizado en un ambiente semioscuro. De toda la serie,
el más destacado es El Moro (pastel 1896), retrato conocido también con el título El
Árabe; pertenece a la serie de las obras pictóricas de temario oriental, vinculado a la
estadía del pintor en Argelia. Ejecutado con precisión de los medios y de enfoque rea-
lista, llama la atención la captación emocional del personaje, resuelto casi triangular-
mente y con una dignidad que aumenta el singular atuendo en tonos amarillentos. Es-
te cuadro de formato 27 x 22 pulgadas fue Primer Premio de la Exposición de París
de 1900. Otros retratos, entre ellos el de Monsieur X (creyón), el del Joven Batlle
(óleo/tela), y el titulado Descendiente de Luperón (óleo/tela), son ejecuciones reali-
zadas en Francia.
Otro tema es |el bodegón| género que trató con mucho más rigor académico en
comparación con el retrato. Los temas que se enfocan en un par de cuadros conocidos:
Naturaleza Muerta (óleo 19 x 23 pulgadas.) y El Pollo Desollado (óleo 1900) ofrecen
una facturación espléndida, meticulosa, racionalizada y realista. En el último cuadro ci- Arturo Grullón|Tomando agua de la fuente|Óleo/tela|87 x 56 cms.|Sin fecha|Col. Banco Central de la República
Dominicana.
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|313| tado, impresiona el ave muerta en primer plano, sobre una mesa metálica en la que se Madame Fatet, ya que realizó retratos de un buen número de personajes relacionados a |314|
Mejía, Abigail. Henríquez Ureña.
Op. Cit. refleja con verismo una de las extremidades extendidas en una composición dominada esa casa de huéspedes y reprodujo vistas de la Ventana de su Habitación, al igual que otra Pedro.
Confert. Op. Cit.
por la linealidad. vista circundante titulada Desde la Ventana de la Pensión, un par de acuarelas de com- Página 411.
Confert.
Un tercer tema es la |escena costumbrista| sobre este tema el cuadro más conoci- posiciones sencillas como los temas, además ejecutados como rápidas impresiones de
do es Tomando Agua de la Fuente, un óleo sobre cardboard, sin fecha. Enfoca un buen formas compositivas conjugándose con la luz. |315|
Deschamps,
número de aguateros, mujeres y niños, en un ambiente de referencia argelina, rico en Una de las primeras obras que seguramente ejecutó Arturo Grullón, viviendo fuera del Enrique.
La República
matizaciones dominadas por la luz y las sombras que no privan a la escena de una in- país, es fechada entre 1885-86. Se trata de un soldado árabe, posando en un tranquilo Dominicana.
Guía (...).
dudable frialdad hasta para recrear el paisaje contextual. caballo y empuñando larga arma de fuego. El cuadro forma parte del temario de un jo- Páginas 262-263.
Confert.
|El paisaje| tema este donde más abundan variables dibujísticas, después de haberse ven pintor en contacto con la geografía oriental y que inevitablemente asumió asuntos
centrado en un temario de vistas argelinas, en donde la arquitectura, el rincón urbano, exóticos, por fuerza mayor o por la placentera necesidad de pintar, de levantar el docu- |316|
Mejía, Abigaíl.
el fragmento de fachada y el paisaje costero, se conciben con variadas interpretaciones mento visual de una estadía en Argelia.A este país viajó buscando el clima más seco que Op. Cit.
Confert.
aliviara quebrantos de salud. De la misma manera que su colega Leopoldo Navarro ca-
ló emocionalmente la España vivencial, Arturo Grullón preferenció como autor y tes-
tigo los asuntos orientales que llenaron su mirada dividida entre la realidad argelina y el
mundo parisino. El primero, descubierto con el asombro de un romántico, y el segun-
do con un sentido del debate mundano ante el cual no se empeña en ser original, sino
más bien cotidiano. Pedro Henríquez Ureña es de los primeros autores en reconocer el
nombre artístico de Arturo Grullón.Al referirse al florecimiento dominicano de la pin-
tura cita su nombre junto a los de Desangles, García Obregón, Navarro, Adriana Billi-
ni y el dibujante Mendoza.|314| Pero con anterioridad a esa simple cita nominal, es el
juicio de Enrique Deschamps, publicado en la voluminosa guía dominicana de 1907,
quien lo nombra, asocia y pondera: «Arturo Grullón, Adriana Billini y Luis Desangles,
pintores dominicanos han sido laureados respectivamente en exposiciones de París,