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FUNDAMENTOS DEL JUEGO DE POSICION

SuPLEMENTO DE LA REVISTA

Serio l.

N91 ARGENTINA DE A J E D REZ

DEL JUEGO DE POSICION SuPLEMENTO DE LA REVISTA Seri o l . N 9 1 ARGENTINA

FUNDAMENTOS

DEL

JUEGO

DE

POSICION

POR

EL

MAX

DOCTOR

EUWE

(Campeón del Mundo 1935/37)

Traducido

*

del

Inglés

por

MAXIMO V. PODES'l"A

*

TERCERA

EDICION

Revisi6n técnica de esta edición por

JOSE

el

M.

maestro

SUAREZ

(h.)

EDITORIAL "GRABO"

ALBERTI 913 - T. E. 97·6966 Buenos Aires _ ARGENTINA

ARO

1954

ES

PR OPI EDAD

Copyright 1941

by EDITORIAL GRABO.

Hecho el dep6sito que marca la Ley

11.723.

*

edición, agotada. apareciO en el mes de Diciem·

"re de

1941. 2' edici6n.

agotada,

se

mes de Iunio de

1946.

*

public6 en

el

ImprelO y -ailado eA la

ARG E NTINA

1

INTRODUCCION GENERAL

Los escritores de ajedrez a menudo se refieren a "juego de combinación" y "juego de posici6n". ¿Qué significan al estudioso estos términos téc­ nicos?

Yo daré mi respuesta a esta cuestión iniciando esta serie de articulas concernientes con la lucha por la obtenci6n de una buena posición y su uti� lizaci6n cuando ella es logra­ da; en otras palabras, con el juego de posición. Es neceso­ r i o mencionar q u e ninguna subdivisión de esta lUIIlO del aiedrez (juego posicional) pue­ de conseguirse claramente sin la ayuda de una constante compOloc16n con la otra (jua-­ go comblnativo).

En la combinación el com­ bate se concentra en un defini­ do tema, limitado por un nú­ mero restringido de movidas. Es común una sucesión de ju­ gadas forzadas, es decir, m<> vidas que obligan al adversa­ fio a efectuar determinadas Té­ plicas. Tomemos e 1 ejemplo NO 1, donde juega el blanco.

E)EMPLO N' 1

NO 1, donde juega el blanco. E)EMPLO N ' 1 CombÍllaei611 (Pieza. bUes). dé­ La dama

CombÍllaei611

(Pieza.

bUes).

dé­

La dama blcmca está ala­ canda por una torre negra, pe-­ ro esta pieza, a su vez, eslá colo e ad a desfavorablemente con respecto a su propio rey y C<.ama, lo que invita a una ela­ veda con el alfil blanco ju­ gándolo a 4CR o 4AD. ¿Cómo puede el blanco obtener ven­ taja de esta circunstancia?

1. A4C de inmediato no da resultado, pues seguirla

, TxD; 2_ AxD, T8R mate. No se­ rla mejor 1. A4A, pues el ne­

gro replica

AlA, TxD gcmando. Una tron­

, D8D¡ .; 2.

quila

movida

de

la

d a m a

6

MAX

hIanea saliendo de la linea de fuego permitirla a la torre ne­ gra zafarse de su inc6moda posición, Pero una combina­ ción resuelve el problema: l. C,xTI., RxD; CxD¡ 2. A4A ganando la dama y quedando, en ambos casos, een la calidc:d de ventaja.

Así, una momentánea venta­

ja, la desfo',¡orable ubicación de las piezas negras más va­ liosas sobre diagonales de cuadres blancos que permiten al alfil blanco operar con efec­ tividad, ha sido transformada, con dos movidas forzadas, en

una

ganadora

ventaja

male­

rial.

E!EI\!P!.0 N'l 2

ventaja male­ rial. E!EI\!P!.0 N'l 2 Combinación (P,ezas hiles). de­ El cjemolo . N""

Combinación

(P,ezas

hiles).

de­

El

cjemolo

.

N""

con

2

ilustra

.

una

ramio

licaciones. Es evidente que el negro acaba de jugar C3R ca!-

ccmbinaciór.

varias

E

UW E

culando que, después de 1. CxC, PXC, el blanco no podrá responder, 2. TxP puesto que su dama está atacada, y des­ pués de que la dama se mue­ va el negro puede seguir con

2. , AxPj. capturando mós

I:J.rde la torre. Pero el blanco ob�e:rva que las piezas negras s:) hoPan (momentáneamente) en una situación desfavorable:

la dama y la torre están colo­ cadas de manera que, even­ tuclm.ente, un caballo pueda atacar las simultáneamente. Sobre esto se realizo una combinaci6n de cuatro juga­ das. I. TxC', PxT; 2. DxTj., RxD; 3. CxPj. y 4. CxD quedando cen una pieza y un peón de

,

l!ICS.

Sin embargo, antes de em­ barcarse en esta combinación, el blanco deberó hacerse im­ portantes preguntas. Imagine­ mos que nosotros estamos ju­ gcmdo la partida y hemos con· cebido la combinación. Seria un error presumir que, des­ pués de 1. TxC, nuestro adver­

sario capturará la torre sin ti­

tubear. ¿Si él replica AxC? Nosotros continuaremos con 2. CxA amenazando se­

,

gL:ir como antes, si 2

, PxT,

ccn 2. DxTi. ¿Pero, si él rehusa t�r!lar la torre y mueve la da­ n,a atacando nuestro caballo?

En este caso no debemos pre-

FUNDAMENTOS

DEL JUEGO

DE POSICION

7

OCUpcnllOS, pues, para empe­ zar, tenemos una pieza de mós, y nos toca jugar. AsL por ejemplo: 1. TxC, hC; 2. CxA, DID; 3. T4R, P4A; 4. T4A, P4CR; 5. TxP y ahora, si él lo­ ma el caballo capturaremos su torre y si él toma nuestra to­ rra, nosotros retomaremos con el caballo y hemos asegurado la pieza de ventaja.

Hay todavía una posibilidad mós, para ser exwninada. ¿Fuede el negro dar un jaque intermedio en algún momen­ to? Esta es una cuestión de extremada importancia, pues­ to que toda nuestra combina­ ci6n depende de una peculiar disposici6n de las piezas ene­ migas, y si nuestro adversario puede alterar la posici6n de una sola de ellas. por medio de un jaque, nuestra combina­ ci6n puede ser desbaratada. Afortunatnente aqui no hay la) jaque.

Los ejemplos l y 2 han sido expuestos, simplemente, poro damos, al pasar, una clara ex­ plicación de la idea de una "combinación"; ahora reanu­ derremos 1 a prosecución d e nuestro tema original.

Las combinaciones ocurren principalmente en posiciones conteniendo muchas lineas abiertas y pocos (o ninguno)

peones bloqueados. Ellas sir­ ven, y esto debe ser claramen­ te comprendido, para aprove­ char oportunidades "transito­ rias". Por contraste, en el jue­ go de posición, tenemos que encarar la creación y aprove­ chamiento de debilidades "per­ manentes". Hemos mendona­ do "debilidades transitorias" y "debilidades permanentes".

Las

debilidades

bansitonas

consisten. usualmente. en una desfavorable (atacable) dispo­ sici6n de una o más piezas. Cuanto más valiosas son estas piezas más peligrosa es la de­

bilidad.

Las

tes son materia exclusiva de la situaci6n de los peones.

debilidades

permanen­

El ejemplo

N9

entre

diferencia

de debilidades.

3

muestra

la

ambos

tipos

EJEMPLO N9 3

de debilidades. 3 muestra la ambos tipos EJEMPLO N9 3 El blanco bil negro. Juega: P.6n

El blanco

bil

negro.

Juega: P.6n

dé­

El

n.gro

Juega:

Pieza débil blancCl.

8

IoIAX

Los peones ne9'os doblados en la columna de AD son una debilidad permanenle. Tales

debilidades son Iguales a las

incurables, las

enfermedad

debilidades son Iguales a las incurables, las enfermedad cuales causan intenninables molestias; por otra parte. no

cuales causan intenninables

molestias; por otra parte. no

debe olvidws

personas, con males incura­ bles. viven hasta edades avan­ zadas, después de ver que sus amigos, más vigorosos y lle­ nos de salud, han desapareci­ do por algún accidente. AsI, en ajedrez. debe observarse que originar al adversario una permanente debUldad es sola­ mente un paso hacia el triun­ fo; se debe trabajar mucho pena utilizar esta debilldad y, sobre todo, vigilar muy alen­ tamente p::ua evitar combina­ ciones sorpresivas que pueden perder la partida en pocas movidas.

que algunas

Si se desea aPlovechar una debUldad "permanente o dura­ dera" en la posici6n de pe<>­ nes del adversario, primera­ mente deberá tenerse la cerle­ za de que realmente es dura­ dera.

En el ejemplo W 3 el blanco debe evitar que el negzo se d.semwace de su debU!dad con P4AD. Por esto, la movida

E

U'tVE

del blanco selá 1. A3T y luego éste halará de ataCUl a su adversario en otro punto, co-. mo ser, en el ala del rey o el centro. tratando, por ejemplo, de obtener un pe6n pasado o una columna abierta pera su lorre; de aqul pronto deducire­ mos que el daño causado por el pe6n doblado es indirecto, pues el negro no podlá mo­ ver su torre hasta que el blan­ co abandone el ataque al pe6n déb!l. Entonces existe el pel!gro de que el blanco, sú­ bitamente, (después de una debida preparaci6n natural­ mente) dirija su torre hacia otro punto de alaque y la to­ rre negra se halle impedida para actuar a tiempo pena evi­ tar el desastre. Más adelanle examinaremos este proceso con más detalles.

Los hechos seJán muy dU rente si en el eiemplo W 3 le toca jugar al negro, en lugar del blanco. En este caso la po­ sic!6n muestra una debll!dad transitoria en las piezas blan­ cas, que el neg10 puede apro­ vechar pena obtener mejor par­ tida por medio de una simple ccmbinaci6n; juega P4Ai, avance que se ha hecho posible .610 por la moment6- ne¡¡¡¡ente deslavorable ubica­ ci6n del allJl del blanco, pues

,

Ft1NDAMENTOS

DE� )l'EGO

DE POSICION

9

éste no p u 9 d e captuIW el plotar dicha deb!lidad es té peón con la torre o su peón ya nica. Para 10 primero S9 re­

que. en ambos casos, perderla

una pieza con

consecuencia, si el blanco op­ ta por 2. A3T el negro con 2. .• PSA cambia su anterior "debil1dad permanente" por una "ventaja duradera", es de­ cir. un pe6n pasado y protEr

gido en SAD.

quiere talento, para lo segun· do tenacidad.

, TxA. En

A través de una partida ju­ gada posicionalmente, debe revisarse incesantemente la posici6n en busca de indicio de piezas débiles en ambos bandos; de otro modo nunca estará ausente el pe!lgro de una desagradable combina­ ci6n sorpresivo del adversario y, por otra parte, puede pasar­ se por alto una posibilidad da rematar la partida de inmedia­ to. Un buen jugador posicio­ nal debe ser un buen táctico. Táctica es la búsqueda, des­ cubrimiento y realización de las combinaciones.

El juego de combinaci6n no es la antitesis del juego posi­ cional, sino su aliado. El jue­ go posicional es el primario, el combinaUvo el secundario.

y ahora, para aclarar los fundamentos del juego de po­ sidón, en el siguiente articulo ccmenzaremos a estudiar al­ gunos ejemplos de buenas y malas posiciones de peones. Este 10 terminaré, como prepa­ raci6n para el que sigue, indi­ cando las reglas más impor­ tantes que deber6n observarse en el manejo de los peones.

Puesto que ahora sabemos distinguir entre debilidades "transitorias y permanentes" podemos emplear los términos estrictos "pe6n-débil" y "pie­ za-débil"; hemos visto que 10 primero es permanente y 10 segundo transitorio.

Ademós hemos notado que la consecuencia directa de un pe6n-débil es de naturaleza m6s leve que la de una pieza dGbil; esto último puede hacer practicable una combinaci6n, como se muestra en los ejern· pIes 1 y 2, que conduce casi dJredamente a la pérdida de la partida.

Las debilidades de 105 peo­ nes son la clave del juego de posici6n, pues, para ganar una partida con juego posicio­ nal, debe podérselas descubrir y explotar. Descubrir una de-. billdad de peones que está cre6ndose, es estrategia, ex·

10

MAX

EUWE

}9 _ El valor de un pe6n va­ ria; en la apertura son más va� liesos los peones que ejercen influencia en el centro. Este centro consiste en los cuadros 40 - 50 - 4R - 5R.

Un peón ejerce influencia en el centro cuando:

a)

permanece en uno de los cuatro cuadros cen­ trales.

b)

puede llevarse a una de estas casillas.

e)

domina

uno

de

e sto s

cuadros.

d)

se halla

en

condiciones

de llegar a dominar uno de estos cuadros.

No debe olvidolse que el peón no domina la casilla que ocupa.

2' - El

pe6n

solamente

do­

mina, a tiempo, casillas blan­

cas o negras. Si dos peones se hallan en una linea, en 4R y

4D, ambos extienden su con­ trol sobre cuatro casillas ad­ ya centes, dos blancas y dos negras. Ambos peones están situados en la mejor forma concebible y ejercen su efecto rnaXlmo.

,

.

Es por esta razón que un peón que ha perdido sus com­ pañeros inmediatos (un peón aislado) es generalmente más débil que estando rodeado por sus hermanos en una familia unida. Por la misma razón, to­ dos los peones que han perdi­ do la posibilidad de adoptar a voluntad un grupo horizon­ tal del tipo 4D - 4R (por ejem­ plo, peones doblados) pueden ser considerados como débi­ l'Ss.

3Q - Hay que ser muy eco­ n6mico y cauteloso con les avances de peones. Debe con­ siderarse que cada movida de peón provoca una irrevocable alteración de la posición. Una movida de peón es un com­ promiso a largo plazo.

Ir

EL ESQUELETO DE PEONES

La formación de peones es la espina dorsal de cada posi­ ción, ya que le da su esencia y su carócter. La disposición y poder de las piezas dependen de la formación de los peCo r.es. Una buena formación de peones puede aumentar la ac­ tividad de las piezas, mientras una mala disposición puede tornarlas impotentes e inacti­ vas.

¿Cómo juzgar el valor de ur.a {enneción de peones? Es­ ta es una cuestión que merece una respuesta meditada. Pri· meramente nos detendremos un instante a examinar la po­ s�ci6n inicial (Diagrama 1).

DIAGRAMA

N9

1

Los peones se hallan en dos filas dominando a su vez otras cks líneas (la tercera fila del bicnco y la tercera de los ne­ gras, respectivamente). Un peón de torre custodia menos territorio que cua!quier otro pEón, pues sólo controla una casilla mientras los demás do­ minan dos. Por ello en la aper­ tura el valor de un peón de to­ rre es en general menor que el de otros peones. Esta misma iderioridad se manifiesta en ciertos tipos de finales donde se trata de avanzar a la oda­ va fila, coronando. La promo­ ción del peón de torre es por lo general más difícil de obte­ ner que cualquiera otra. En cúmpensadón por esta desven­ taja tiene la propiedad, cuan­ do se halla en la séptima fila ac.ompañado por su rey, de permitir entablar contra rey y dama. (S610 el peón de alfil comparte esta distinción).

(S610 e l peón de alfil comparte esta distinción). Sin esta profundizar mucho en notar cuestión

Sin

esta

profundizar

mucho

en

notar

cuestión

podemos

aue los peones poseen valores variables y el mismo pe6n pue· de cambiar de valor en el cur­

so del juego. Ya hemos perd·

pue· de cambiar de valor e n e l cu r ­ s o d e

Loa peona.

al

comienzo.

12

bido esto,

M AX

incidentalmente, en

el

primer

articulo

de

esta

se­

rio.

de la partida

un

peón, pues de otro modo las piezas no podrán entrar en

juego. Es lóg ic o entonces avanzar aquellos peones que permitan la salida a un máxi· mo de piezas; estos son los peones centrales, de rey y da­ ma, y al comienzo del juego, debido a esta propiedad, WI1- bas son los peones más valio­ sos. Si ubicamos estos dos peo­ nes, en el diagrama 1, en 4R y 4D, respectivamente, entonces está asegurado el desarrollo de todas las piezas; por ejem­

Al

comienzo

pronto

deberá

moverse

plo:

1.

P4R,

P4R;

2.

C3AR.

C3AD; 3. A4A, A4A; 4. P3D. P3D; 5. C3A. C3A; 6. A3R. A3C;

7. Q.O, A3R; 8. A3C, Q.O, etc. Si en cambio se luega al co­ mienzo cualquier otro peón Que no sean estos dos, son ne-­ cesarias por lo menos tres, o quizás más movidas de peón para llevar todas las tro?<IS c:

la escena de las acciones.

Las

primeras

movidas

de

peón tienen un prop6sito más

anlplio que la mera oaad6n

as:

estOI peones deberán también proteger las piezas desotiolla·

d. una salida _a las pt

E

UViE

das contra los ataques de loa pe ones enemigos. Ella nunca, o casi nunca, es posible a la larga, si los peones centrales se hallan retrasados; en tal ca­ so los caballos llevan la peor parte. Puesto que el caballo da pasos tan cortos debe ser desarrollado tan pronto como se pueda, de manera que sea pcsible desplazarlos cuando sean necesarios para atacar un punto cualquiera en la po­ eición enemiga.

En la posición inicial cada caballo tiene dos casillas a las cuales puede mover; si los peones centrales son avanza­ dos cada uno dispondrá de una casilla más. Una breve consideración revela que 3AR y 3AD deben ser las mejores cosillas para los caballos; des­ de clli cada uno controla dos de los cuadros centrales (véa­ se el artículo anterior), uno de eEos dentro del territorio ene­ migo, y, además, dos casillas de su ala. En consec uencia tIataremos de desa rrol lar nuestros caballos a 3AR y 3AD y protegerlos de los ataques por los peones enomlgos. Ello s6lo ser á posible después de la formación de un fuerte cen· tro como se demuestra en el

diaglwna N9 2.

fUNDAMENTOS

DEL JUEGO DE POSJCION

13

DIAGRAMA N'" 2

enemigos.

I Muy

mala

peones

estrategia!

DIAGRAMA NQ 3 Mala estrategia del neg¡,o. Centro descuidado.
DIAGRAMA NQ 3
Mala
estrategia
del
neg¡,o.
Centro descuidado.

E!Jtrategia

dofectuosa

del

Aquí el negro ha jugado sus peones da caballo en lugar de los centrales. Estas. movidas.

como preparación para el des· auoll0 de los alfiles por los flanco (P3C seguido de A2C). frecuentemente pueden 8 e r muy buenas pero siempre de­ ben ser acompañadas con una correspondiente formaci6n del

centro. El desarrollo de los a�· files por los flancos (lo cual se llama 'fianchetto" derivado del italiano "tionoo"; flanco) es un afma dificil de manejar y sólo es recomendable a los ju­ gadores adelantados. En el diagrama N9 2 vemos un Han· chetto infortunado, donde el negro ha descuidado su cen­ tro y los caballos están ex· puestos a ser atacados en cualquier momento por los

negro. Centro

lib:e.

Igualmente desventajosa pa­ ra el negro es la formaci6n de peones del diagrama N9 3. El blanco no s6lo tiene dos pea-­ r.es en cosil!as centrales sino que, adem6s, éstos se hallan en posici6n ideal, es decir, el uno al lado del otro. El negro tiene únicamente un peón cen­ tral que s610 ha movido un pa­ so de manera que no puede ejercer ninguna influencia so-­ bre las fuerzas hostiles. En ccnsecuencia los caballos pue­ den maniobrar sin temor a los peones enemigos, mientras que los OJba�los negros se ha­ llan en situación incómoda por !ryS amenazas latentes PSR o

PSD. El blcmeo no debe reali· zar en seguida estOI avances

14

M AX

EUWE

de peón. pues elmplemente se� rían pérdidas de tiempo. Pri·

meramente hará entrar en jue­ go sus piezas pesadas (la da­ ma y las torres). y el negro, que a causa de su centro tiens poco terreno para maniobrar, se encontrará cada vez con mayores dificultades a cada movida para hallar una conti­ nuación satisfactoria.

DIAGRAMA N9 4

hallar una conti­ nuación satisfactoria. DIAGRAMA N9 4 Estrategia aatL.!actoria del negro. El blanco aólo posee

Estrategia aatL.!actoria del negro. El blanco aólo posee u n a leve ventaja en el centro.

En el diagrama N'" 4 vemos una situación en el centro que se produce frecuentemente en partidas del presente. El blan­ co tiene cll1 dos peones y el negro, diremos, uno y medio; llamamos "medio" al peón ne­ gro de 3D debido a que s610 ha recorrido la mitad del ca­ mino hacia el cuarteto de ca­ sillas 4R, SR, 4D, SD, cuya im-

portancia fué acentuada en el articulo anterior. Con todo 95- te pe6n ejerce una función im­ pertante protegiendo al peón central de 4R. pues si el b!an­ co jugara PxP, el negro re· plica PxP y la posición seria absolutamente igual en 10 que concierne al centro. Al considerar la seguridad relativa de los caballos vemos que no es atacable ninguno de los caballos blancos ni el ca­ ballp rey negro, pero el caba­ llo d ama negro puede ser des­ alojado por el avance del PD blanco. En base a esto el blan­ co posee una leve ventaja, pe­ ro la fuerza del avance P5D no debe ser sobreestimado, pues el peón 4D eierce una impor­ tante función ataccmdo al PR negro, o más bien dicho, pre­ sioncmdo el cuadro 5R. Si e! blanco juega, precipitadamen­ te, P5D, la presión sobre SR se desvanece, el negro no necesi­ tará preocuparse por la pro­ tección de su centro; por algún tiempo no puede ser molesta­ do por los peones enemigos y tiene perspectivas de un con­ tra-juego efectivo con C2R. C3CR. A2R. O-

lante P4AR. Nunca debe abcm­ donarse la presión c ontra el ce ntro enemigo a me n o s que Be obtenga en cambio una cl a­ ra ventaja.

F

15

Por e�to el blanco, en la po­ sición del diagrama N° 4, de-­ be tratar de inducir al oponen­ te a jugar PxP. El diagrama N9 5 presenta 10 esencial de la posici6n que resultada. El PD blanco y el PR negro habrlan desaparecido y mientras el blanco todav(a posee un peón en el centro, el negro s610 ha quedado con su "medio peón". De esto surge el término técni­ CO con que se designa la nue­ va formación del negro: "me­ dlo-centro"

Hay otra forma de medio­ centro donde el blanco posee un peón en 4D y el negro uno en 3R; y naturalmente hay dos formaciones correspondientes en las cuales el negro es quien tiene el peón central y la ven­ taja, mientras el blanco s610 posee el "medio peón", La ventaja de poseer el peón cen­ tral en estas posiciones consis­ te en la mayor libertad de te­ rreno que concede a su posee­ dor. Por ejemplo, en el diagra­ ma N9 5, los cuatro caballos se hallan en seguridad, pero, el PR blanco controla dos ca­ sillas en territorio enemigo, mientras el PD negro s610 con­ trola dos casillas de su propio campo; como consecuencia de ello el blanco puede ubicar una pieza (con preferencia un caballo) en 5D o 5AR, la cual

permanecerá apoyada y no será muy fácilmente desaloja­ da. Tales casillas en territorio

protegidos por un

enemigo

peón pro p i o son llamadas

y

"puestos avanzados". DIAGRAMA N9 5
"puestos avanzados".
DIAGRAMA
N9
5

El "medio

80 para

el

centro"

ventajo·

blanco. Puestos

avanzados en 5D y 5AR.

Loa "puestos avanzados" ga­ rantizan la iniciativa. de mODe­ ra que la situación del Degro en el diagrama 5 pront o será:

reducida a la delensiva. Las aspiraciones de éste deben ser completar el desarrollo de sus piezas y entonces Ce!mbiar al­ g unas de éstas para que la mayor libertad de acción del blanco le sea 10 men o s prove­ chosa posible.

blanco l e sea 10 me n o s prove­ chosa posible. Si la posición es

Si la posición es oprimida cuantas menos piezas haya para maniobrar es m e j o r

16

MAX

Quien posea más territorio ne­ cesitará fuerzas más numero· nos. En la posici6n del diagra­ ma 5, el blanco. que posee el mayor espacio. por el contra­ rio, evitará lodos los cambios en lo posible.

En los diagramas 6 y 7 nos encontramos con dos formacio­ nes tipicas conteniendo peones centrales aislados. Poseer un pe6n aislado generalmente no es agradable. pero existen cir­ cunstancias en las cuales ésta es útil.

DIAGRAMA

Nq

6

en las c u a l e s ésta es útil. DIAGRAMA Nq 6 Pe6n central

Pe6n central aialado. pero mó.i1. Chancea equillbradaa.

EUWE

el balance, resulta sar uno pequeña ventaja, pues el pe6n blanco puede Qvcmzar desalo­ jando el CD negro, de manero que el desarrollo de las piezas enemigas es obstaculizado.

DIAGRAMA N9 7

n e m i g a s e s obstaculizado. DIAGRAMA N9 7 Peón central aalado

Peón central aalado e in­ m6vil. El blanco ••tá mejor.

Muy diferente es la situación en el diagrama N9 7 donde el pe6n aislado no puede avan� zar ya que está detenido por el contrario de 3R. La casilla delante del pe6n negro (4D blanco) estó en posesi6n del blanco y no puede ser ataca� do por un pe6n negro; el peón aislado puede ser retenido en

su

sitio y luego atacado.

En el diagrama N' 6 el blan­

El melor procedimiento del blanco es ocupar 4D con un

co

tiene

un

peón centroJ ais­

caballo (también el AD puede

lado

y

el

negro

no

posee

ser ubicado en 4D pero nece-­

ningún

peón

e e n t r a 1.

En

sitatá varios tiempos para arri-

F"UNDAMENTOS DEL J

bar allí) Y esforzarse por man­ tener este cuadro ocupado por una pieza evitando lleva, aU1 uno de sus peones. El negro, por cierto, no se halla sin con­ tra--chances; su pe6n central controla dos casillas en ei sec­ tor blanco del tablero, y si consigue establecer alguna pieza en uno o ambos puestos avanzados obtendrá aprecia­ bles chances de ataque.

Sobre

la

importancia

ti e 1

t7

centro se podrían escribir vo­ lúmenes enteros. pero d9be· moa contentwuoB con estos po­ cos ejemplos a la ligera. pues olrOI temas no menos impor­ tante. esperan ser examina· dos. Lo. diagrwüQ8 6 y 7 nos han dado a conocer algo so· bre peones aIslados lo que se­ una conveniente prepara­ ción pala el próximo capitu�o sobre "DebUidades d e peo-

n•• •

III

PEONES

Peones fuertes y peones dé­ biles son dos conceptos que no pueden ser tralados separa­ damente. El hecho de que, la fuerza en la posici6n de los peones exista ya al comienzo de la partida (pues en la po­ sici6n de origen no hay debi­ lidades) y, en consecuencia, las debilidades surgen en el curso del juego, significa que no es la fuerza de un bando la que determina el carader del juego sino las debilidades del otro. De ello surge el título de este artículo: "Peones débi-

l es

Igual a una oruga, que se transforma sucesivamente en crisálida y mariposa . un peón presenta en su existencia tres

estados: al pe6n. bl peón pa­ sado y el dUilia. Un pe6n no

fila

puede

alcanzar

la octava

sin

transformarse,

en

el

cami­

no,

en "peón pasado".

El diagrama 1 explica el sig­

pasado". de 2CR y

nificado

de

"peón

Los peones blancos

DEBILES

DIAGRAMA

N'

1

de "peón Los peones blancos DEBILES DIAGRAMA N' 1 negro de 2TD son peones po. sados

negro de 2TD son peones po. sados porque no pueden ser detenidos por peones enemi· gas, en su camino hada la promoci6n en la octava fila. Nada tienen que ver con ello que puedan ser obstaculizados por piezas enemigas (o pro· pias).

Los peones pasados son pe­ ligrosos y casi siempre son causa de muchas molestias. Su avance s610 puede ser de­ tenido por medio de piezas y puesto que la equivalencia de aún las piezas menare!! (alfiles y caballos) es estimada apro­ ximadamente en tres peones por cada una, es 16gicamente

20

M AX

E UWE

un mal negocio que una

za tenga que confonnOlse con la labor de vigilar un simple

peón.

pie

La ventaja del peón pasado es más evidente en un final de reyes y peones cuando todas las piezas han sido elimina das. El diagrama N9 2, nos ins­ truirá sobre el valor práctico de un pe6n pasado.

DIAGRAMA NY 2

e l valor práctico de un pe6n pasado. DIAGRAMA NY 2 &1 distante peón pa.-ado. El

&1 distante peón pa.-ado.

El material es igual por Qlu. bas partes, pero el blanco po-­ sea un peón pasado mientras que el negro no. La posici6n negra sufre una debilidad di­ námica. Tarde o temprano el negro se verá en la necesidad de realizar una expedición a través del tablero para dete­ ner el avance del peón pasado y capturarlo; el rey blanco

aprovechará la ausencia del rey enemigo para caer sobre los peones enemigos.

De 9StO se deduce que cuan­ do mayor sea la tarea del rey negro para capturar el pe6n distante más dificil se torna el juego negro. Si el peón estu­ viera en 2AD. en lugar de 2TD. entonces es proporcionalmente más fácil de parar; como se ha­ lla más lejos entoncas requie­ re mayor cantidad de movi­ mientos para "ir allá y regre- sor.

La distancia es medida por columnas, no de otra manera. El PTD se halla a tres colum­ nas del rey; el PCD está sola­ mente a dos. PUla capturar el PTD el rey tiene que atravesar tres columnas, y al regreso de­ berá atravesar otras tres co­ lumnas; en total seis movimien­ tos. Para capiurar el PCD sólo tiene que atravesar cuatro co­ lumnas en su ida y vuelta.

Existen el "distante" peón pasado y �uando hay peo­ nes pasados por ambas par­ tes- el "más distante" peón

pasado. Cuanto más distante 88 halla un peón paaado del rey enemigo más fuerte es.

Confirmaremos esto analizan­ do el probable juego en el dio-

fUNDAMENTOS

DEL JUE'GO DE POSICION

21

grama 2. Aqu1. por ejemplo, daberá sucedex: 1. P4TR, P4T;

2.

P3A,

P4R;

3.

P3C.

P4A;

4.

P4T, PSRj.; 5. PxP, PxPj. (ahora cada parte posee un pe6n pa­ sado, pero el del blanco es el más distante, en lo cual radica la ventaja); 6. R3R, R4R; 7. PST .

(el negro no

tiene otra alternativa, pues de

R4D; 8. P6T, R3A

DIAGRAMA

Nq

3

p u e s d e R4D; 8. P6T, R3A DIAGRAMA Nq 3 Peones pasados protegidos

Peones pasados protegidos y peones pasados unidos.

no abandonar su peón el PTD blanco avanza hasta coronar

sin dificultades ulteriores). 9.

RxP,

R3C;

10.

RSA,

RxP;

11.

RSC caplurando los dos pea­ nes restantes del negro.

En el diagrama 3 adqulrlre· mas conocimientos sobre "peo­ nes pasados protegidos" y

"peones pasados unidos". So­

IQJuente cucmdo un peón p<na­ do está apoyado por otro peón (o puede ser apoyado por é. te) le llol!!wemos "pe6n pasa­

do protegido". La posible pro­ tección por medio de piezas no tiene nada que ver con esto.

Peones pasados unidos son los que se hal!an en columnas adyacentes. Tales peones pue­ den siempre ser ubicados en situación de proteger el uno al otro. En el diagrama 3 el blanco posee un peón pasado protegido en 5TR mientras el negro tiene dos peones posa­ dos unidos. Desde el punto de vista materia! acreditaremos la superioridad al negro, puesto que tiene un peón de ventaja. Pero el pe6n pasado protegi· do de las blancas es la salva­ ción de éstas, pues su PTR res­ tringe la libertad del rey ne­ gro, quien deberá permanecer dentro del grupo de casillas que forman el "cuadrado", si no el peón pasado coronará; por ello el rey negro nunca po­ drá ayudar al avance de sus peones, los cuales no podrán avanzar por si solos contra el rey blanco. La partida es ta­ blas como lo demostrmá un ensayo.

22

MAX

EUWE

DIAGRAMA

Wll

4

22 MAX EUWE DIAGRAMA Wll 4 ,Cuidado! El diagrama 4 nos recomien­ da ser cuidadosos. El

,Cuidado!

El diagrama 4 nos recomien­ da ser cuidadosos. El blanco tiene un peón mós y debe ga­ nar iugando con justeza. Si és­ te, infortunadamente, piensa que debe comenzar con l. P3CD? perderá el juego a cau­ sa de la réplica del negro l.

obteniendo un peón

pasado negro que corona an­ tes que el del blanco. Si 2. PTxP sigue naturalmente 2

P5C

.

.

. ,

_,

P6T, y si

puesta es

bos casos el peón pasado ne­ gro corona antes que cualquie­ ra de los peones pasados del blanco. Aqui percibimos olras circunstancia q u e des­ empeñaró su parte en la ba­ talla entre peones pasados; ella es la distancia hacia la

, PxP; en am­

PCxP la res­

promoción a lo largo de la co­ lumna. Es f6cilmente compren­ sib!e que cuanto más avanzo-

do se halla un pe6n siendo el resto de la posici6n equtlibra­ de, mayor es su valor.

DI

posici6n equtlibra­ d e , mayor e s su valor. DI El blanco obtie�e un peón

El blanco

obtie�e

un peón

pa.ado distante.

En el diagrama 5 el blanco posee una clara ventaja, pues puede obtener rápidamente un pe6n pasado distante: 1. P3CD,

R3R; 2. R3R,R4R; 3. P4TR, P3C; 4. P3T, P3T; 5. P4CD, PXP; 6. PxP, P4C; 7. PxP, PxP; 8. P5C, R4D; 9. P6C, R3R; 10. R4D, RxP;

JI. R5R Y el blanco captura ambos peones restantes del negro ganando fácilmente.

Supongamos ahora que el b!anco, en el diagrama S, hu­ biera comenzado, en lugar de

1. P4CD, con 1. P3TD? Esta mo­

vida es err6nea, pues el nag10

replica

, P5T! y los peo-

FUNDAMENTOS DEL JUEGO DE POSICIO'¡

23

nes del flanco duma b!anco son frenados. (Ver diagrama 6). El blanco queda inlerior, pues su mayarla del ala G9 da­ ma se ha vuelto inútil y el ne­ gro puede obtener un pe6n ]:0- sado rápidamente: 2. R3R, P4C; 3. R4D, R3R; 4. R4A, P5A Y ei negro gana, pues si 5. R4C, P5C seguido de P6A mientras que 5. P3T no es suficiente a

, P4T seguido

de P5C, y en cuanto a 5. R4D

fracasa después de 5

causa de

, R4A.

DIAGRAMA

NQ

6

R4D fracasa después de 5 causa de , R4A. DIAGRAMA NQ 6 El peón retrasado. La

El peón retrasado.

La gran debilidad de! blan· co en el diagrama 6 93 su pe6n de 2CD el cual ha sido transformado en un "peón re­ trasado", por el P5T del negro.

Un '�pe6 n retrasado" es e l que se ha lla en UDa columna abierta pero cuyo avance es

impedido

por un pe6n

go

d.

una

c olumna

enemi­

vecina.

Cuanto más lejos se halla el peón retrasado de la ocIava linea más débil es. Especial. mente es mala una formación tal como la del nemeo dama blanco en el diagrama 6, es decir, donde como resultado del retresamiento del PCD, el PTD es condenado a la o:::io· sidad, y el blanco tiene p:ác­ ticamente un pe6n menos.

Para evitar errores semejan­ tes a 1. P3TD? del diagrama 5, debe observarse la siguiente

regla: cuand::> se lucha por obtener un peón pasado. siem­

pre

dcbe

avcmzwse

el peón que

se

halla

primero

en

una

columna abierta. En este caso, el PCD.

DIAGRAMA

NQ

1

en u n a columna abierta. En este caso, e l PCD. DIAGRAMA NQ 1 Un

Un

pe6n

r.tral4do

anula

una maycma d. pttODelIo

DIAGRAMA NO:> 8 1. R3R, R4A; 2.
DIAGRAMA
NO:>
8
1.
R3R,
R4A;
2.

Olra ilusión de un peón re­ ¡rasado es el diagrama 7. El PTD del blanco está retrasado, por lo cual éste no puede apro· vechar su ventaja material.

Después de

R3D, R4D, etc. la partida es ta­

blas.

El diagrama 8 expone otra posición la cual, aunque es ta· b!as, puede ser perdida a cau· so de un error que los jugo· deres inexpertos comelen fre­ cuenlemente: avances atolon­ drados de peones. Lo correcto es, 1. R4D, o R4R; pero si el blanco juega l. P4TD? pierde a causa de que su linea de peones del flanco dama pue­

de ser rota con 1

{un sacrificio de peón momen­ táneo que abre un camino en·

Ire los peones blancos poro el rey negro; pero si el PTD es· tuviera en 3T el blanco pocHa ser indiferente a este golpe):

2. PXP, R1A; 3. R3D, R5C y caen ambos peones blanco:> de la columna TD. Si 2. P5C el

negro gana igua�mente con la

R4A;

, P4TD!

misma maniobra. 2

Nueva:n�nte.

I cuidado!

3 , RSC, etc.

En los diagramas 9 y 10 ob· servamos uno de los tipos más comunes de debilidades en los peones: peones doblados. Am· bas posiciones se obtienen Ire· c:uentemente en la procüca; ellas surgen de la defensa Ca­ ro-Kann después de la conti· nuacl6n; 1. P4R, P3AD; 2. P4D. P4D; 3. C3AD, PxP; 4. CxP

C3A; 5. CxCj. Si el negro reto­ ma ahora con el PCR resulta­

Tá la posición del diagrama 9. y si captura con el PR enton· ces llegaremos a la posici6n de! diagrama 10. En ambos ca· sos la posici6n de los peones negros eslá debilltada siendo la única cuestión de cuál de ellas es la mós tolerable.

FUNDAMENTOS DEL JUEGO DE POSICION

25

DIAGRAMA

N9

9

DIAGRAMA NQ

10

DEL JUEGO DE POSICION 25 DIAGRAMA N9 9 DIAGRAMA NQ 10 Peones doblados por una captura

Peones

doblados

por

una

captura

"hacia

el

centro".

Peones

una

e a p t u r a "alejándose del

centro".

doblados

por

En el diagrama 9 el negro

experimentará algunas dificul­

tades al enracense; en cambio

en el N9 10, al arribar el juego

al final, difícilmente podrá evi­

tar la derrota. La posición del

N9 9 es tolerable pues aún, con

juego absolutamente corredo

del blanco, se puede mante­

ner el equilibrio, mientras que

en el W 10, el juego correcto

del blanco evidenciará la des­

ventaj a del negro en forma ca­

da vez más clara. Todas las

piezas se deberán cambiar de

manera que finalmente, sin a!­

teraci6n (es decir, alteraci6n

esencial) en la posici6n de los

peones, el material restante

será el mostrado en el diagra­ ma 11, Y entonces el blanco

deberá

ganar,

porque

puede

obtener un pe6n pasado con poca dificultad en el ala de dama, mientras el negro no tiene medio de utilizar su ma­ yoría en el flanco rey.

DIAGRAMA NQ II

de utilizar su ma­ yoría en el flanco rey. DIAGRAMA NQ II Peones doblados provoca­ do.

Peones doblados provoca­ do. por una captura "ale­

jandose del c. b. t r o", que

conducen

a

la

derrota.

26

M AX

EUW E

enlre

los diagramos 9 y 10 radica en que, en el primero, la cap­ tura fué hecha hacia el centro y en el segundo alelándose del centro.

La diferencia esencial

Nunca debe capturarse

con

un peón alejándose del centro, salvo por razones urgentes. es­ pecia]mente cuando resulten peones doblados.

La debilidad de un pe6n do­ blado se hace particularmen­ te evidente cuando surge la necesidad de crear un pe6n pasado propio. Los peonos do­ blados generalmente son bas­ tantes fuertes como para con­ trarrestar una tentativa er�e·

miga de forzar un peón pa:::a­ do contra ellos (es decir. no en

otro punto)

son demasiado débUes ¡:ara producir un pe6n pasado de

pero usua1mente

uno de ellos.

Se presume naturalmente, que el bando que intenta ob· tener un peón pasado tiene la moyada esencial de peones en la escena de la lucha. Un peón pasado ratamente puede formarse excepto donde existe tal mayoría. Recomendamos a

nuestros lectores el siguiente ejercicio muy instructivo: Jue­ gue con cuatro peones, des de ellos doblados, contra un ami­ go con tres peones. todos en el mismo flanco (sin ningún otro material en el tablero. aparte de los reyes), e intente obtener un pe6n pasado. En­ care el ejercicio seriamente y verificará que, por regla gene­ ral, sólo con un juego débil del adversario podrá ob.tener­ se aquello. Luego juegue con­ tra tres peones conteniendo un doble complejo y observará la imposibilidad de f o r zar un pe6n ¡xIsado contra un juego correcto. Solamente los experi­ mentos pródicos puede:1 de­ mostrar adecuadamente estos hechos.

DIAGRAMA N9 12

mostrar adecuadamente estos hechos. DIAGRAMA N 9 1 2 Peones doblados intl:e::llli· vos aunque originados ¡:or

Peones doblados intl:e::llli· vos aunque originados ¡:or una captura alcjándoae d.1 centro.

FUNDAMENTOS

DEL JUEGO DE POSICION

27

En el diagrama 12 el pe6n doblado, aunque es la conse­ cuencia de una captura ale.­ jándose del centro, no es muy desventajoso a causa de que ningún bando tiene espercm­ zas de forzar un peón pasado. Los diagramas 10, II y 12 po­ seen una caracteristica co­ mún: una columna de rey abierta que separa cada ala de peones en dos campos.

En el diagrama 12 se enfren­

tan grupos de peones igual­

mente fuerles: cuatro contra

cuatro y tres contra tres; mien­

tras en los dos diagramas an­

teriores existen mayorlas y mi­

norlas: el blanco tiene cuatro

centra tres en el ala de dama

y el negro posee cuatro contra

tres en el flanco rey.

La posición del diagrama 12 es de tablas. En los diagramas 10 y 11 llegará el momenio en que ambas partes desearán obtener un pe6n pasado, y se hará evidente que la célebre mayoría del blanco puede pro­ ducir un pe6n pasado, mien· tras la mayorla del negro, de­ bilitada por la presencia de un peón doblado, no puede ha­ cerlo.

Hagamos una tentativa con la poSición del diagrama 11:

1. R2R, R2R; 2. R3R, R3R 3. P4AD, P4AR; 4. P4A, P3AR; 5. P3CR, P4CR 6. P4TR (natural­

mente el blanco no pensará en capturar en SeR, pues ello ha­ ria desaparecer el peón dobla­

do). 6

, P3TR; 7. P5T (pri­

meramente el blanco necesita

arreglar la situación del flan­ co rey para dejar al negro sin

, P5C (el

naneo rey está ahora paraliza­ do). 8. P5Dj (ahora que la ma­ yoria negra del flanco rey ha quedado sin valor, el blanco puede permitirse el lujo de un momentáneo sacrificio de

peón, con la intención de obte­ ner un distante pe6n pasado). , PXP; 9. P5A. (La clave. Ahora se amenaza 10. R4D se­ guido de P4T, P4C, P5C, etc.). , R2D, 10. R4D, R3A; 11.

P4T (Previniendo

El blanco gana ahora fácil­ mente al hallarse pronto su

adversario sin movida que no

movimiento)

, R4D.

debilite su posición);

,

P4T; (o también

, P3T;

12. P4C, etc.); 12. P3C y el blanco gana, pues si el rey ne­

gro se mueve 13. RxP y si 12. , P3C; 13. PxP, RxP; 14. RxP.

Todav1a

diremos

sobre

debilidades

algo

más

peones

de

en el pr6ximo capitulo.

IV

EXPLOTACION DE LAS DEBILIDADES

DE

PEONES

(Tomando como ejemplo de debllidad de peones. los peones

doblados y retrasados en la columna alfil d"'

s doblados y retrasados en la columna alfil d"' a) Una cantidad de principios diferentes se

a)

Una cantidad de principios diferentes se aplican e n la avaluaci6n de las debilidades de peones y puesto que la ex· periencia enseña que es abso­ lutamente necesaria la consi­ deración de algunos ejemplos para la comprensi6n de tales principios pasaremos de inme­ diato a ellos.

Una de las más comunes formas de peones débiles, son los peones doblados y retra­ sados en la columna AD, ge­ neralmente en 2AD y 3AD. Puesto que el blanco tiene la ventaj a de la salida muchas veces en ciertas posiciones se anticipa a imponer a su ad­ versario tal debilidad.

La debilidad ' de este tipo s& percibe claramente cuando los peones están ajslados (es de­

cir, no hay peones negros en las columnas de CD y D) Y la

casilla delante de los peones doblados. en consecuencia. puede ser ocupada por una pieza enemiga que será inmu· na al ataque por medio de peones.

DIAGRAMA

NQ

I

na al ataque por medio d e peones. DIAGRAMA NQ I El rey blanco e� la

El rey

blanco

e� la

casma

ideal:

el

blanco

gana

f6:­

ci!menl.e.

En el diagrama 1, el blanco ha alcanzado u n a posición ideal; su superioridad rápida· mente producirá un resultado decisivo, El negro pronto se verá sin movidas aceptables;

30

MAX

tendrá que mover su rey aban·

donando la protección del

P3AD. Fácilmente se podr á

comprobar que este destino se­

rá inevitable. pues el blanco

tiene doce movimientos de

peones a su disposición mien­

tras que el negro tiene sola­

mente ocho. Los peones dobla­

dos llevan la pérdida de cua­

tro tiempos en su conciencia.

El

blanco

gana

fácilmente,

ya

sea

que

tengan

la salida

o

no;

por

ejemplo:

l.

P4CD,

P3TD;

2.

P4TD,

P3A;

3.

P5T,

P3C; 4. P4C (s610 para demos­

trar que el primer PAD negro

debe ser perdido, pues tam­

bién es fuerte 4. P4AD, P3T; 5. P5C, PTxP; 6. PAxP, PxP; 7.

RxP Y gana por poseer el peón

pasado más distante. Esta va­

riante ilustra otra nueva debi­

lidad de los peones doblados),

, P4A, P3T; 7.

4.

P4A;

5.

PxP,

PXP;

6.

P3T, P4T; 8.

P4T

Y el negro debe mover su rey,

lo cual equivale a resignar.

En el diagrama NO 2, el triun­

fo

no

se

presenta

tan

simple

E

UV/E

DIAGRAMA

N9

2

el triun­ fo no se presenta tan simple E UV/E DIAGRAMA N9 2 El blanco gana.

El blanco gana.

de-bido a que el rey blanco no puede alcanzar la casilla ideal 5AD. Si el blanco tiene la sa­ lida tan pronto como su rey llega a 4D se enfrenta al rey negro en 3D. Sin embargo, es­ ta posición es fócilmente gana· da por el blanco y para acla­ rar el método de ganar pasa· remos primeramente al diagra·

rna 3.

DIAGR AMA

N9

3

El blaDco gema a,uxdo
El
blaDco
gema a,uxdo

Ui.11l

pll_ f'hia

doi

en

RubiDntein.

FUNDAMENTOS

DEL JUEGO DE POSICION

31

Esta posición, salvo una le­ vo alteración y transp:>sición de colores es igual a una obte­ nida en la partida Cohn vs. Rubinstein en el Torneo de San Petersburgo en 1909. Ru­ binstein ganó por medio de la maniobra siguiente: l. R2D.

RIA; 2. R3A. R2R: 3. R4C. el pe·

ligro del negro se ha eviden­ ciado repetinamente. El r e y blanco ha pueslo sus ojos codi­ ciosos sobre el prD negro ).

R2D; 4. R5T, RIA; 5. RST, RIC;

(el negro ha llegado justamen­ te a tiempo para salvar el peón, pero, qué terrible cantidad de espacio ha ganado el blanco ! Se puede apreciar cuón pro­ fundamente acentúa un peón doblado la penetración de las piezas enemigas); 6. P4AD (el blanco tiene el siguiente plan:

cambiar algunos peones para conceder libertad a su rey a 10 largo de la sexta Hnea; de inmediato incitar al avance de los peones negros y finalmen­ te atacarlos con su rey por la retaguardia. Contra este plan el negro se halla impotente); 6.

IRlT: (el juego pasivo pro­ duce aquí la resistencia mós prolongada. Avanzar los peo­

RIC; 15. PSCR. RIT; IS. PSTR

(ahora el blanco amenaza ga­ nar como sigue: 17. P6C, PTxP; 1 8 . P6A, PxPA; 19. P6T Y el peón pasado coronaró); 16.

P3C

(forzado.

Si

IS.

P3A; 17. PST!. y después de 16.

P3T; 17. P6A decidirá la partida inmediatamente); 17.

PTxP. PTxP;

18. PxP. PxP (en

el P3CR negro el rey blanco tiene el deseado objetivo de ataque en la sexta linea, de manera que para llegar a este

pe6n el blanco inicia la manio­ bra de cambios en el ala de

dama);

19. PSC. PxP; 20. RxP.

RIC; 21. PBA (si 21. R6A, RIA

Y no se adelanta nada)

21.

.RlA;

(si

21

RIT;

22.

RSA atrapando el PCR y ga­ nando la partida sin inconve­

nientes) 22. RST. RlC; 23. PST

el rey negro es ahora obligado

a ir al rinc6n de manera que

llegaró demasiado tarde a

proteger su PCR) 23

RIT;

24. RSC. RIC; 25. RSA. RIA: 2S.

R5D. RID: 27. RSR y gana fá­

cilmente. En la partida Cohn­ Rv.binstein las iugadas fueron algo diferentes pero la idea b6sica fué la misma.

nes aliviada la tarea del blan­

Después de haber visto co­

co).

7.

P4CD,

RIC;

8.

P4TD,

mo gana el blanco en el dia­

RIT;

9.

P5A,

PxP;

lO.

PDxP.

grama 3, el diagrama 2 será

RIC;

11.

P4A.

RIT;

12.

P4C.

un juego de niños. Debemos

mc;

13.

P4T.

RIT;

H.

P5A.

c8nducir el rey e:1 tal forma

32

MAX

que simultáneamente amena· ce la ocupación de la casilla­ clave 5AD y la captura del PTD. Entonces seguirá lo R2D, R2D; 2. R3A, R3D; 3. R4C. Ah� ro estamos amenazando ganar el pe6n con 4. R5T, etc., de manera que el Tey negro debe volverse y después de R2D; 4. R5A alcanzaremos Id pesición del diagrama 1 (4. R5T también ganaría aunque de la manera más complicada demostrada en el diagrama 3).

DIAGRAMA

N'"

4

demostrada en e l diagrama 3). DIAGRAMA N'" 4 El blanco gana. La tragico­ media de

El blanco gana. La tragico­ media de lOA pe'Jnel do­ blados.

En el diagrama 4 vemos un ejemplo, algún tanto drásti­ co, de peones doblados por parte del negro. que raramen­ te ocurre en la práctica. El blanco gana con lo R5A; su

E

UWE

adversario no dispone de nin­ gún movimiento de peón y por lo tanto se halla en "zug· zwang".

Después de lo

, R2D; 2.

P4A, R3R, el negro puede cap­ turar el PCR del blanco, pero éste coronará un pe6n antes que aquél. La única variante que ofrece alguna dificultad es: lo R5A, R2D; 2. P4A, R3R:

3. PXP, R4R. S1 ahora el blanco juega sin cuidado hasta pue-­ de perder el juego, por ejem­ plo: 4. P5A'/, R5D!; o 4. RxJ'?, R�D; 5. R7C, RxP; 6. RxP, R5C, etc. Pero con 4. R7C! el juego está ganado per el blanco, pues coronará el PTD a tiem· pe.

Ahora veremos situaciones en las cuales las posiciones de los peones de los diagramas 1 y 2 permanece invariable, pe-­ ro todav1a hay piezas en j ue-­ go. En estas circunstancias las debilidades pierden mucha de su importancia, pues existen muy pocas oportunidades p:::r.ra realizar al 9 o con el "zug­ zwang". Ciertamente la parte que se defiende debe hacerlo con sumo cuidado; pero las pesibllidades de tablas son muchas.

FUNDAMENTOS

DIAGRAMA

NQ

S

DEL lUEGO

DE

POSICION

DIAGRAMA

N�

6

33

NQ S D E L lUEGO DE POSICION DIAGRAMA N� 6 33 La debilidad en la

La

debilidad

en

la

Jorma­

ción

negra

de

peones

es

una

deaventaja evident •• El

blanco

.stá

mucho

mejor.

En

el

diagrama 5, el

blanco

se

halla

muy bien

y después

de

1.

0-0-0.

o

1.

R2D segu¡d�

de R3A

Sr")

del

debe

el cur­

el

cierna­

la posici6n co­

ganar en

Siendo

serra

ir

tiempo.

igual.

todo

material

siado lsi os dar

mo

mecánicamente

go:nada

por

el blanco;

éste

encontrará

oportunidades,

progresa el

a medida

que

poro atacar

juego,

La debilidad

negrot; ••

de los

peones

en

compenaada

lorma parcial por

nio

cuadro

au domi­

4D.

central.

importanle

blanco

en

un

El

aún

mejor.

En

el

diagrama

6,

vemos

una posici6n práctica produci­

da

por

las

movidas

l.

P4R,

P4R;

2.

C3AR.

C3AD;

3.

P4D.

PxP;

4.

CxP.

P3D;

5.

C3AD.

C3A;

6. A2R.

A2R;

7.

O-O. CJ.O;

8. AD4A. TI R;

9. CxC.

P5R.

PxP;

11. AxP.

PxC;

lO.

El

negro

ha

jugado con

des­

los peones

débiles de su opcr

cuido

01

permitir que su

PAD

nente,

pero

el negro

no

se

li­

s e a

dob!ado

y aislado; ei

mitará

a

concentrarse

en

una

blanco,

con

un

juego

m u y

defensa

pasiva,

sino

que

i

exacto,

puede

consolidar

y

mucho

más lejos.

con un

con­

aumentar

esta ventaja.

Sin em­

troj uego activo.

Las chances de

estos

contraataques

tienen

su

límite

no

muy

lejano.

pero

ellas

existen

y

no

deben

des­

preciarse.

bargo,

esta