UBICACIÓN DE SEGURIDAD CICLISTA.........................................................................................

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CARRILES DE CIRCULACIÓN....................................................................................................7
Rotondas de más de un carril............................................................................................7
Calles con carril bus...........................................................................................................9
Aceras...............................................................................................................................9
COMUNICACIÓN CON EL RESTO DE CONDUCTORES...........................................................9
Señalización.....................................................................................................................9
Iluminación y prendas reflectantes.................................................................................10
ADELANTAMIENTOS.................................................................................................................10
GIROS SIN PRIORIDAD DE PASO............................................................................................11
CASCO.......................................................................................................................................12
Usar la bicicleta como medio de transporte en zona urbana puede hacerse en la actualidad sin esperar
ningún tipo de intervención pública. Sin embargo, es necesario disponer de unos conocimientos que
están al alcance de cualquier persona interesada en disfrutar del gran potencial que tiene este vehículo
como medio de transporte.
Estos consejos están dirigidos a personas que conocen las normas básicas de circulación y, además,
saben manejar este vehículo. El objetivo es ayudar a los ciclistas a gestionar su propia seguridad sin
delegar en la vía, ni en los demás conductores, ni tampoco en las normas. Indicamos cómo tomar
decisiones para condicionar el comportamiento del resto de conductores. Para conseguirlo es necesario
aprender a anticiparse a los riesgos, ser visible, gestionar el espacio adecuadamente,comunicarse con
el resto de conductores y comportarse de forma predecible.
Según la DGT (Accidentes de tráfico en zona urbana en España 2010, pág. 29, Ministerio del Interior, DGT, Observatorio Nacional
de Seguridad Vial, Madrid, 2011), durante el 2010 en las zonas urbanas de España se dieron 1.733 colisiones
entre ciclistas y otros vehículos, el 78,2 % de las mismas fueron la suma de colisiones laterales (16,17
%) y colisiones frontolaterales (62,03 %). Estos tipos de accidentes se dan en las intersecciones (entre
dos calles, entre calzada y vía ciclista o entre calzada y acera) y suelen estar directamente relacionados
con la ubicación del ciclista en la calle antes de sufrirlo. Por lo tanto, es realmente fácil anticiparse a
las situaciones de peligro que desembocan en estos accidentes si se sigue una regla sencilla: circular
por la que denominamos “ubicación de seguridad ciclista” (el centro del carril de tráfico convencional
y guardando l a sufi ci ente di stanci a respecto al vehícul o que va del ante) [ di buj o 1] .
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CONSEJOS PARA EVITAR COLISIONES EN ZONA URBANA
© 2014 Jordi Tatay Puchades (texto y dibujos)
© 2014 Editado por la Asociación Biciescuela Granada
Para su distribución gratuita
enbicialtrabajo.wordpress.com
biciescuelagranada.blogspot.com
biciescuelagranada@hotmail.com
654 11 46 86
En las vías interurbanas la velocidad de los otros vehículos y la baja visibilidad (por ejemplo, tras una
curva, etc.) hace que sea conveniente que, en la gran mayoría de los casos, los vehículos lentos
circulen lo más a la derecha posible de la calzada para facilitar el adelantamiento. En cambio, en las
vías urbanas la baja visibilidad se da en los laterales de la calzada debido a la gran cantidad de
intersecciones, vehículos estacionados, mobiliario urbano, etc, que hay a los lados. Por este motivo,
circular por la parte central del carril de la calzada es más seguro que circular pegado a la derecha o
que circular por un carril bici o una acera bici (también ubicados a la derecha de la calzada). En el
centro del carril de la calzada se es más visible y se tiene mayor visibilidad, nos anticipamos a los
riesgos de colisión. El temido alcance por detrás debido a circular por el centro del carril de la calzada
en zona urbana (es decir, el temido accidente ocasionado por la diferencia de velocidad entre la bici
y el resto de vehículos) es muy difícil que ocurra, lo cual es muy lógico, pues el ciclista está ubicado
en el centro del campo visual del conductor que le sigue y es visto desde cientos de metros atrás.
Ejemplo 1
Si se circula por el extremo derecho de la calzada se está demasiado cerca de diferentes elementos
presentes en una calle (mobiliario urbano, vehículos estacionados, vegetación, edificios, etc.) que tapan
el ángulo de visión del ciclista, pues le impiden ver con tiempo suficiente obstaculos imprevistos sobre
su trayectoria que pudieran aparecer por ese lado (apertura de una puerta de un vehículo estacionado,
peatón que quiere cruzar la calle, vehículo que asoma por una calle transversal, etc.) [dibujo 2.1]. Del
mismo modo ocurre en los carriles bici [dibujo 2.2] y las aceras bici [dibujo 2.3] porque también hay una
proximidad excesiva a los citados elementos que limitan la visión del ciclista y la visión de los demás
para verle. En cambio si se circula por el centro del carril de la calzada, por un lado, se evitan los
obstáculos que aparecen por el extremo derecho y, por otro, los espacios que quedan libres a ambos
lados del carril son lo suficientemente anchos para esquivar con seguridad cualquier imprevisto que
pueda presentarse [dibujo 2.4].
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[dibujo 1]
Ejemplo 2
Si se circula por el lado derecho de la calzada se podría estar oculto (tras un vehículo estacionado,
vegetación, mobiliario urbano, etc.) para un conductor que se aproxime por una calle perpendicular
[dibujo 3.1]. Del mismo modo ocurre si, en su lugar, se circula por un carril bici ubicado en la derecha
de la calle [dibujo 3.2] o una acera bici [dibujo 3.3]. Si, además, la vía ciclista es de doble sentido de
circulación y se va por el sentido contrario al esperado por el conductor que se aproxima por la calle
[dibujo 2.2]
[dibujo 2.3]
[dibujo 2.4]
3
[dibujo 2.1]
perpendicular la probabilidad de error y de colisión se ve aumentada, ya que dicho conductor no tiene
interiorizado que debe mirar hacia el sentido contrario al que se espera que puedan aparecer vehículos.
En cambio, si se circula por el centro del carril de la calzada se está ubicado en el centro del campo
visual del conductor que se aproxima por la calle transversal [dibujo 3.4].
Ejemplo 3
Si se va pegado a la derecha de la calzada se podría acabar a la derecha, o detrás y a la derecha de
un vehículo que gire hacia dicho lado y, además, ubicado en el ángulo muerto de su retrovisor derecho.
Por lo tanto, cuando gire a la derecha cerrará el paso del ciclista o colisionará contra él [dibujo 4.1].
Lógicamente, ocurre exactamente lo mismo cuando el ciclista circula por un carril bici ubicado en el
4
[dibujo 3.2]
[dibujo 3.3]
[dibujo 3.4]
[dibujo 3.1]
extremo derecho de la calzada [dibujo 4.2]. En cambio, en el centro del carril de la calzada el ciclista
impide que esto ocurra [dibujo 4.3].
Ejemplo 4
Si se va por la derecha de la calzada y delante hay un vehículo, se estará oculto para los conductores
que vengan por el sentido contrario y quieran girar hacia su izquierda [dibujo 5.1]. Del mismo modo
ocurriría si se circulara por un carril bici [dibujo 5.2] o por una acera bici [dibujo 5.3]. Y si dicha vía ciclista
fuera de doble sentido de circulación y se circulara por el sentido opuesto al esperado por el conductor
que gira hacia su izquierda se incrementaría la probabilidad de accidente, sobretodo si el ciclista
circulara a una velocidad superior a la peatonal ya que sería completamente invisible para el conductor
que gira hacia su izquierda. En cambio, el ciclista es completamente visible para el conductor que viene
en sentido contrario si circula por el centro del carril de la calzada y a la suficiente distancia delantera
del vehículo que lleva delante [dibujo 5.4].
[dibujo 4.3]
5
[dibujo 4.1]
[dibujo 4.2]
Ejemplo 5
Si el ciclista circula por el centro del carril de la calzada condiciona a quien quiera adelantarle para que
ocupe el carril contiguo, es decir, lo haga con la suficiente distancia lateral de seguridad [dibujo 6.1]. En
caso de que el adelantamiento se haga sin respetar dicha distancia, el ciclista puede subsanarlo
moviéndose hacia el espacio que ha venido dejando libre a su derecha [dibujo 6.2]. Por el contrario, si
se circula pegado a la derecha de la calzada se cede toda la zona de seguridad y no es posible
desplazarse hacia ningún lado para evitar el peligro creado por un adelantamiento incorrecto [dibujo
6.3]. Esto último también ocurre si se va por un carril bici porque, al ser un carril contiguo, el conductor
que sobrepasa al ciclista puede hacerlo a la máxima velocidad posible y sin la obligación de desplazarse
hacia la izquierda (por lo tanto, la separación durante el adelantamiento se reduce a 40 o 50 cm) [dibujo
6.4].
[dibujo 5.4]
6
[dibujo 5.2]
[dibujo 5.3]
[dibujo 5.1]
En zona urbana se puede utilizar cualquier carril (del mismo sentido de circulación) en función del
itinerario, de las necesidades propias y de las circunstancias del tráfico. Independientemente del carril
que se escoja siempre hay que circular por el centro del mismo, aunque si es una calle de un solo carril
y se comprueba que justo detrás se lleva a un vehículo que, por las circunstancias del tráfico, podría
circular a una mayor velocidad conviene facilitarle el adelantamiento desplazándonos hacia la derecha
y, tras finalizarlo, volver al centro del carril.
Rotondas de más de un carril [dibujo 7]
En las rotondas que tienen más de un carril se circula por el más a la derecha si se va a abandonar
la rotonda por la siguiente salida. En caso contrario, se circula por cualquiera de los carriles en los
cuales el resto de vehículos se mantiene circulando por dentro de la rotonda. En este último caso, el
proceso de señalización para cambiar de carril y salir de la rotonda se inicia justo en el momento de
[dibujo 6.3]
[dibujo 6.4]
7
[dibujo 6.1]
[dibujo 6.2]
sobrepasar la salida previa a la que se va a tomar.
Por otra parte, si la calle por la que se accede a la rotonda también tiene más de un carril se debe
llegar a la rotonda por el de más a la derecha si, posteriormente, se va a salir por la primera salida.
En caso contrario, se debe acceder a la rotonda por el carril que coincida con el que se vaya a tomar
dentro de la misma.
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[dibujo 7]
Calles con carril bus
Los carriles reservados a determinados vehículos solo pueden ser usados por los otros si la señalización
lo permite.
Si se circula por el carril bus a una velocidad media inferior a un autobús se ralentiza el transporte
colectivo. En general, no se debe usar el carril bus si junto a él hay más de un carril convencional en
el mismo sentido de circulación. Puede ser conveniente utilizar el carril bus (si no está separado
físicamente y junto a él solo hay un carril convencional) para adelantar a los vehículos que circulan
por el carril normal o, si se estima oportuno, para facilitar el adelantamiento a los vehículos que siguen
al ciclista cuando, por las circunstancias del tráfico o del desnivel, aquellos puedan alcanzar mayor
velocidad.
Aceras
Según la Ley de Tráfico ningún vehículo puede circular por aceras y zonas peatonales. Excepcionalmente
se lo permite a los ciclistas menores de14 años y a los adultos que les acompañen. Por su parte, la
Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Ciclistas de Granada permite a cualquier persona
la circulación en bici por las aceras solo si están debidamente señalizadas.
Independientemente de la normativa, las aceras no son exclusivamente un espacio para un tránsito
ordenado, lineal y de velocidades regulares, sino también un espacio de convivencia, juego, conversación
y estancia, con cambios de trayectoria transversales, paradas indiscriminadas y giros no previsibles.
Por lo tanto, la circulación de bicicletas por las aceras resulta perturbadora y generadora de conflictos
y accidentes. Además, es especialmente peligroso cruzar los pasos de peatones montados en bicicleta
a una velocidad superior a la de un peatón, pues se es invisible para los conductores que van por la
calzada.
En la acera conviene bajar de la bici para desplazarse a pie trasladando de la mano a este vehículo,
ventaj a que no se ti ene con el resto de vehícul os debi do a su peso y tamaño.
Señalización
Las maniobras con desplazamiento lateral (cambiar de dirección, salir del tráfico, cambiar de carril,
esquivar un obstáculo y hacer un adelantamiento) requieren de señalización, entendida como un
proceso que va más al l á de extender un brazo y que si gue el si gui ente orden:
1. Aumentar l a di stanci a de seguri dad respecto al vehícul o que va del ante.
2. Mirar hacia atrás buscando un receptor a quien indicar la maniobra. Si no hay nadie, aquí
finaliza la señalización. En caso contrario, continuamos con el orden que sigue.
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3. Extender el brazo horizontalmente por el lado hacia el que se va a realizar la maniobra.
4. Retirar la indicación manual tras asegurase que el receptor ha visto la indicación. Y, finalmente,
ejecutar la maniobra.
Para las maniobras de parar y reducir la velocidad utilizaremos el mismo proceso de señalización, pero
la indicación manual se hace extendiendo horizontalmente el brazo izquierdo y moviéndolo de arriba
a abajo sucesivamente.
Iluminación y prendas reflectantes
Por la noche y cuando las condiciones meteorológicas reduzcan la visibilidad es obligatorio el uso de
luces delantera (blanca) y trasera (roja), así como el catadióptrico trasero (rojo). En las mismas
condiciones es recomendable el uso de catadióptricos amarillo auto en los pedales y en los radios de
las ruedas, así como el uso de prendas reflectantes (chalecos, tobilleras, brazaletes, etc.) aunque estas
últimas solo sean obligatorias en las vías interurbanas.
Para adelantar a otro vehículo se debe ocupar el centro del carril contiguo.
Cuando se permanezca en paralelo a un vehículo en el mismo sentido de la marcha, hay un momento
en el que se puede estar colocado en el ángulo muerto del otro conductor. Para evitarlo hay que mirar
el retrovisor lateral del otro vehículo y verificar que se ven los ojos de su conductor. Si no se ven,
debemos sal i r de este l ugar cuanto antes aumentando o reduci endo l a vel oci dad.
Si es necesario sobrepasar a varias filas de vehículos que están parados o circulando a muy baja
velocidad debido a las circunstancias del tráfico, podremos pasar por el espacio que queda libre entre
ellos siempre que aumentemos la atención y lo hagamos a baja velocidad. En cualquier caso, no hay
que hacerlo nunca por el extremo derecho de la calzada.
Cuando encontramos una fila de vehículos parados debido a un semáforo en rojo, stop, etc. solo es
conveniente adelantarlos si se cumplen las dos siguientes circunstancias:
1. Si hay tiempo suficiente para adelantarles antes de que arranquen.
2. Si se estima, según las circunstancias del tráfico, que cuando reinicien la marcha se puede
mantener una velocidad igual o mayor que la de dichos vehículos. O si se va a cambiar de
dirección tras el semáforo, stop, etc.
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En cualquier intersección en la que no se tiene prioridad de paso se debe parar o reducir la marcha
hasta colocarse en el lugar donde se pueda ver venir a los vehículos que la tienen pero, sobretodo,
donde sus conductores nos vean con claridad.
Antes de realizar un cambio de dirección es necesario tener ganado todo el ancho del carril para evitar
que ningún vehículo pueda disponer de él mientras se espera el turno para poder hacer la maniobra
de giro [dibujo 8.1]. Si se va ceñido al lateral derecho (o al izquierdo) del carril [dibujo 8.2] se pierde el
espacio de seguridad (todo el ancho del carril) si es ocupado por el vehículo que viene detrás, el cual
cerraría al ciclista en la salida si gira a la derecha (o a la izquierda), le quitaría el turno y le ocultaría
la visión.
Si se quiere hacer el giro desde una calle principal de doble sentido de circulación hacia una transversal,
tras hacer la señalización, se debe parar en el centro del carril (ocupando todo su ancho y manteniendo
la indicación manual) hasta que sea posible hacer el giro [dibujo 9.1]. Si el ciclista se coloca en el lateral
izquierdo del carril [dibujo 9.2] se quedaría encerrado entre el flujo de los dos sentidos de circulación
sin distancias laterales de seguridad y si se coloca en el lateral derecho [dibujo 9.3] perdería su prioridad
de paso sobre los que vienen por detrás. Por su lado, si la calle principal fuera de varios carriles por
sentido se procedería de la misma forma pero ocupando el carril que queda más a la izquierda del
mismo sentido de circulación [dibujo 10].
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[dibujo 8.1]
[dibujo 8.2]
[dibujo 9.1]
El casco no sirve para evitar colisiones o caídas. Puede disminuir el daño de algunos golpes en
determinadas partes de la cabeza producidos a ciertas velocidades. Su uso es obligatorio para todos
los ciclistas en vías interurbanas. En zona urbana solo es obligatorio para los menores de 16 años.
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[dibujo 9.2]
[dibujo 9.3]
[dibujo 10]

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