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La tarjea cubana ahora en Venezuela

Instalar una “tarjeta de racionamiento”, semejante a la de Cuba, pero mas
“moderna”, mediante el uso de una máquina “captahuella” que ahora llaman con
mucha pompa “sistema biométrico de identificación” indica que en el gobierno
calculan -pero no nos hablan claro a los venezolanos y ocultan lo que saben- que
no tienen solución a corto ni mediano plazo para la grave escasez que ellos
crearon con años de destrucción de la producción nacional en el agro y la
industria. Tendrían que parar la “regaladera” a Cuba y otros. Y eso “ni de vaina”.
Ellos sentencian: “Que se j… los venezolanos pero nunca los Castro”.
Por años, Chávez (y Giordani, etc) lograron “tapar” la escasez a “punta de
realazos”, es decir, usando mas y mas cantidad de petrodólares en importar lo que
antes se producía en Venezuela. Tenemos años importando café (que vergüenza,
fuimos autosuficientes y hasta exportadores desde antes de la Independencia),
pollo, carne, leche, arroz, caraotas, azúcar y pare usted de contar. Importamos
toda clase de productos de acero (los que antes se fabricaban en Sidor y Sidetur).
Importamos aluminio (otra vergüenza pues cada año exportábamos mas de 300
mil toneladas desde Venalum y Alcasa) y también pellas (que técnicamente es
como importar mineral de hierro). Importamos cemento. La lista es interminable.
Las fincas invadidas, expropiadas, intervenidas, se convirtieron en montarrales
improductivos. Dejaron morir (o se las robaron) las vacas lecheras y hubo que
traer leche de Uruguay, Ecuador, Nicaragua, etc. Los hacendados capitalistas de
Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia, Nicaragua, Ecuador “aman” a la “revolución”
venezolana. Gracias a esa “revolución” ellos han vendido y venden mucho
mas…¡y en dólares!. Somos “su mejor negocio”. Los “destructores” de aquí son
ideales para ellos. En cuanto a la industria, ya lo sabemos de sobras. Sidor
estatizada perdió el 75% de su capacidad de producción. Venalum fue
destrozada por el “estatismo salvaje” y produce solo 30% de lo de antes. Alcasa
apenas llega a 20%. Las cementeras están por debajo de la mitad. Las
briqueteras no llegan al 20%. El gobierno acaba de aprobar importar 600 mil
toneladas de pellas. Y un largo etcétera.
Tanta destrucción, como sabemos, fue “aliviada” gastando en importaciones
“locas”, los petrodólares que ya no fueron a las escuelas, los hospitales, las obras
públicas, el sistema eléctrico, etc. Buena parte de ese derroche fue a parar a la
corrupción. Por allí les funcionó muy bien eso del “control de cambios”, de Cadivi
rojo rojíto y los mil controles. El sueño feliz de los corruptos boliburgueses socios
y testaferros de los jerarcas rojos. También se pudrieron miles de toneladas de
alimentos (¿recuerdan a PudreVal?) por el desorden irresponsable o por comprar
baratos alimentos “a punto de vencerse” facturándolos como nuevos. Pero -como
apunta con mucho tino Chúo Torrealba- algo llegaba los Mercal, a los Pdval y a
los supermercados. Y la escasez no se sentía tanto. Faltaban marcas,
comenzaron las colas pero llegaba.

Así llegamos al llegadero. Ya no alcanzan los dólares. Ni con el barril a 100
dólares. Tenemos mas de medio millón de barriles diarios hipotecados con China,
es decir, no se cobra. Tenemos otros 300 mil comprometidos casi gratis o gratis
con Cuba y una veintena de otros países. Un informe publicado el lunes en El
Nacional indica que en ese desaguadero se han ido 59 mil millones de dólares, de
los cuales 39% fue a los Castro. El endeudamiento con la banca internacional y
con China ya llegó al tope. Debemos 210 mil millones de dólares. Este año hay
que pagar servicio de deuda por casi 10 mil millones de dólares. Ya no se puede
tapar la ruina productiva, ni la destrucción de la producción nacional del agro y la
industria, con “realazos”. Por eso la escasez es “de madre”.
Y donde hay escasez, hay “negocios”. Es la otra corrupción roja rojita. Además
florece el contrabando porque en Colombia compran esas gangas, gracias a que
el “bolívar fuerte” fue destrozado por la “robo-lución” y en apenas 5 años y medio
ha perdido cerca del 90% de su valor. Miles de camiones y gandolas con
complicidades del poder rojo rojíto (no hay otra forma) pasan al “otro lado”.
Funcionarios con o sin uniforme, pero con poder en el gobierno permiten el tráfico
o se lucran de él. Años y años en eso.
Y en las calles surge el “mercado negro”. Tenemos años en eso. ¡Ojo! Si no
hubiera escasez, ningún buhonero vendería una lata de leche en 150 bolívares o
mas. Nadie se la compraría si en cada mercado o supermercado hubiera
bastante y de marcas variadas como siempre fue en el pasado y hasta mitad de
este gobierno. La ruina estatista salvaje roja rojíta produjo la escasez. Y la
escasez trajo la especulación. Las políticas económicas del falso socialismo
demolieron el valor de la moneda y el contrabando apareció en las zonas
fronterizas. Hace 30 años el contrabando era al revés: en Cúcuta vendían de
todo “barato”, a los venezolanos, para obtener bolívares. La robo-lución logró “El
Milagro al revés”.
Ahora, los jerarcas rojos robo-lucionarios ya no pueden tapar el desastre “a los
realazos”. Se los gastaron, los malbarataron o se los robaron. Ahora, hay que
racionar. Eso sí, con disfraz. Como siempre: enmascarando la cosa. Con
palabras rimbombantes como “sistema biométrico”. Con una falsa batalla
artificialmente inventada “contra el contrabando”. Robin Hood al revés. Y “la
culpa es de la oposición”. El gobierno controla todo, pero -según ellos- nunca son
responsables de nada. La culpa es de otros. Siempre inventan un culpable. Un
enemigo al que achacarle los desastres que ellos cometen. Y además, la culpa de
las colas “es de los supermercados” que no ponen cajeros suficientes. Hasta algún
idiota dice que es “una conspiración”. ¿Y en Mercal, Pdval, Bicentenario donde
las colas son mas espantosas?. La “revolución” siempre inventa culpables para
no asumir sus culpas.

Dato final muy importante: el control de quien compra, cuanto compra y que
compra es, además, el método cubano del control social. La invasión de la vida
privada de la gente. Lo que los cubanos del régimen Castro aprendieron de
aquella porquería que fue la Stasi de Alemania Oriental. “La vida de los otros”.
Hay que ver esa película que en Cuba el pueblo llama con sorna: “La vida de
Nos-otros”.