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La Constitución de los Argentinos

Daniel A. Sabsay Errepar, 1998


PRIMERA PARTE (DOGMÁTICA):

Art. 4:
Gobierno federal (Congreso) sostiene las arcas del Tesoro por varios métodos, de los cuales se practican
únicamente los impuestos externos (impos, expos) e internos (directos e indirectos).
El doble régimen de contribuciones, indirectas federales y directas provinciales, fue reemplazado
paulatinamente por regímenes (acuerdos) de coparticipación federal (ley 23.548 de 1988), mediante los
cuales la Nación se hace cargo de la recaudación y redistribuye automáticamente los fondos
correspondientes a las provincias. Dicho sistema fue elevado a rango constitucional por el art. 75, inc. 2.

Art. 5:
Las provincias tienen un régimen autónomo y pueden dictar sus propias constituciones (poder
constituyente derivado). Con la introducción del art. 123 en 1994, las provincias también deben asegurar a
los municipios que contienen su autonomía, lo que llevó a muchas de ellas a reformar sus constituciones
para respetar esta nueva exigencia.

Art. 6:
2 Modalidades:
- Por el gobierno federal.
- A pedido de las provincias.
Situaciones que “ponga[n] en peligro la estabilidad institucional de una Provincia”.
Inspirado en el art. 4 de la Constitución estadounidense. Diferencia: en Arg., durante la intervención la
autoridad local queda suspendida y es sustituida por la federal, mientras que en EE.UU. coexisten.
Con la reforma de 1994, tanto la capital como las provincias pueden ser intervenidas:
- Por el Congreso (art. 75, inc. 31)
- Por el Ejecutivo (SÓLO cuando el Congreso esté en receso; art. 99, inc. 20), pero convocando al
Congreso. En ese caso, es el Congreso el que pone fin a la intervención.

Art. 14:
Enumeración de los principales derechos democráticos y libertades fundamentales de los ciudadanos
argentinos, sin el respeto de los cuales “no existe la posibilidad de organizar un Estado democrático aunque
se cumpla formalmente con las prescripciones de la parte orgánica”.
Derechos: vida, integridad, libertad de conciencia, intimidad, libertad de expresión, libertad de enseñar y
aprender, libertad de casarse y formar una familia, libertad de asociación, propiedad.
Principio de legalidad: Según Sabsay, este artículo consagra el principio de legalidad (“conforme a las leyes
que reglamentan su ejercicio”), en el marco del principio de razonabilidad consagrado en el art. 28. La
doctrina coincide en que no existen derechos absolutos y que estos deben ser reglamentados.
Jerarquía: Las declaraciones y tratados internacionales tienen jerarquía superior a las leyes pero son
complementarios a los derechos enunciados en la Primera Parte de la Constitución. Pueden ser derogados
o incorporados con jerarquía constitucional (independientemente de su aprobación) por el voto de los 2/3
del Congreso sin necesidad de reforma.
Reforma 1994: introdujo:
- derechos de los pueblos indígenas: preexistencia étnica y cultural, identidad cultural, educación bilingüe,
personería jurídica a las comunidades, participación en la gestión de sus recursos naturales (art. 75, inc.
17);
- derechos referidos a educación y cultura: responsabilidad indelegable del Estado (en conjunto con
sociedad y familia), gratuidad de la enseñanza pública, autonomía universitaria (art. 75, inc. 19);
- derechos de los niños, mujeres, ancianos y discapacitados: DD.HH., igualdad de trato y oportunidades
(art. 75 inc. 23);
- derecho a la vida: art. 75, inc. 23.

Art. 14 bis:
Elevó los derechos sociales y económicos a nivel constitucional (constitucionalismo social, ratificado por la
reforma de 1994), y fue incorporado mediante la reforma de 1957.

Art. 16:
Consagra el principio de igualdad que rige entre los habitantes y el Estado y entre los habitantes entre sí.
Éste es reforzado por el art. 75, incs. 19 y 23.

Art.19:
Consagra el principio de legalidad e intimidad.

Art. 22:
Ratifica la forma representativa de gobierno y, de ese modo, el sistema de democracia indirecta, con
algunas formas semi-directas de participación, como la iniciativa popular de leyes y la consulta popular.

Art. 28:
Afirma el principio de razonabilidad ya que no se puede reglamentar un derecho en forma restrictiva.

Art. 29:
Ni el Congreso ni las legislaturas provinciales pueden atribuir al Presidente y a los gobernadores facultades
extraordinarias o la suma del poder público (inspirado en la experiencia del rosismo).

Art. 30:
Reforma en todo o en parte de la Constitución: poder constituyente derivado. Proviene de la reforma de
1860. Este artículo introduce al texto constitucional en la tipología rígida, ya que el órgano constituyente es
distinto del órgano legislativo ordinario.
Reformas:
Reforma de 1860: no derivó de la aplicación de este artículo sino del Pacto de San José de Flores, que tuvo
como fin principal la incorporación de Buenos Aires a la Nación Argentina. Se eliminó la exigencia de que
sólo el Senado podía iniciar reformas y se derogó el período de 10 años desde la sanción de 1853 de no
modificación de la Carta Magna.
Convención Nacional de 1866: examen del art. 4 (impuestos), del art. 67, inc. 1 (derechos de exportación) y
dictaminó que el Congreso fija la órbita de competencia para las reformas parciales de la Constitución.
Reforma de 1898: número base de habitantes para la elección de diputados nacionales (art. 37), número de
Ministros del Ejecutivo e instalación de aduanas libres en el sur (art. 67, inc. 1).
Reforma de 1949: se proponía adaptar sus disposiciones a la defensa de los derechos del pueblo y del
bienestar de la Nación. La reforma no contó con el voto de los dos tercios de los miembros del Congreso
sino de los miembros presentes.
Reforma de 1957: mediante la proclama de abril de 1956, el gobierno revolucionario abroga la reforma
peronista de 1949. Se incorporó un artículo sobre derechos sociales pese al retiro de la UCRI.
Reforma de 1994: Mediante el Pacto de Olivos del 13 de noviembre de 1993 se estableció un “núcleo de
coincidencias básicas” sobre la que la Convención no podía alejarse. Existe un gran debate doctrinario
respecto de la constitucionalidad y/o legalidad de este pacto: mientras para unos fue legítimo (Quiroga
Lavié), para otros completamente antidemocrático (Romero Feris).
La Ley 24.309 declaró la necesidad de reformar la Constitución de 1853 con sus reformas de 1860, 1866,
1898 y 1957, excluyendo la de 1949 y dando legitimidad a la de 1957. El núcleo de coincidencias básicas fue
incluido en el art. 2, y en el art. 3, los temas habilitados para el debate. El art. 5 obligaba a la Convención a
aceptar o rechazar las normas y modificaciones propuestas en bloque, lo que constituyó una novedad
dentro del derecho constitucional. Para Sabsay, el Congreso puede delimitar los temas a tratar pero la
Convención debe poder pronunciarse sobre todos y cada uno de ellos en forma individual, cosa que fue
impedida por el art. 5.
Sabsay considera también que a pesar de la reafirmación del art. 7 de no modificar la parte dogmática de la
Carta Maga, muchas de las reformas introducidas (integración y jerarquía de tratados internacionales,
preservación del medio ambiente, derechos de los pueblos originarios, del usuario y del consumidor, de
habeas corpus y amparo, etc.) producen modificaciones en dicha parte.
El art. 13 estipuló que se usara el reglamento interno de la Cámara de Diputados, permitiendo su
modificación mediante un reglamento propio.
Mediante su reglamento, la Convención creó 10 comisiones y convalidó el art. 5 de la ley de convocatoria
(art. 127 del reglamento), lo que fue interpretado por la doctrina como un acatamiento por parte de la
Convención de las limitaciones impuestas por el Congreso.

Art. 31:
Establece el principio de supremacía de la Constitución sobre las leyes nacionales y provinciales y el orden
de prelación entre estas últimas. Dicha supremacía se garantiza mediante el control constitucional ejercido
por el poder judicial. Antes de la reforma de 1994, existía una gran división respecto de si debía existir
jerarquía entre las leyes del derecho interno y los tratados internacionales, pero el art. 75, inc. 22 de la
Constitución dio jerarquía a los tratados en el marco de la Convención de Viena sobre Derecho de los
Tratados.
Existe una jerarquía normativa entre los tratados internacionales de derechos humanos que fueron
incorporados a la Constitución y aquellos que no: los primeros tienen la misma jerarquía que la
Constitución pero menor rigidez (dado que no es necesaria una reforma para derogarlos o incorporar
nuevos), mientras que los otros tienen mayor jerarquía que las leyes pero menor que la Constitución.
La posibilidad de derogar tratados o declaraciones de rango constitucional implica que se le atribuye al
Congreso el ejercicio directo del poder constituyente derivado.
Nuevo orden de prelación de las leyes después de la reforma de 1994:
1. Constitución Nacional (sólo modificable por el procedimiento del art. 30);
2. Declaraciones y Tratados Internacionales de derechos humanos enumerados en el art. 75, inc. 22;
3. Tratados internacionales sobre derechos humanos no enumerados en el art. 75, inc. 22 con jerarquía
Constitucional otorgada por el Congreso mediante el voto de los dos tercios;
4. Tratados y Concordatos sin jerarquía constitucional;
5. Normas innominadas dictadas en el marco de un tratado de integración regional;
6. Leyes nacionales.

Art. 33:
Existencia de derechos constitucionales implícitos que derivan de principios o derechos explícitos.

Art. 36:
Consagra la penalización constitucional de los golpes de Estado al orden establecido por este instrumento
constitucional. Se inspira en los modelos venezolano y peruano.
Este principio fue retomado por algunas constituciones provinciales (Salta, Santiago del Estero, San Juan).
Importancia de la necesidad de sancionar una leyx de ética pública por parte del Congreso.

Art. 37:
Ejercicio de los derechos políticos. El sufragio es “universal”, “igual”, “secreto” y “obligatorio”. Igualdad de
hombres y mujeres para el acceso a cargos públicos.
Colautti: eleva a rango constitucional la Ley Sáenz Peña.

Art. 38:
Incorpora a los partidos políticos al sistema democrático (1994). Anteriormente (1853), gran desconfianza
hacia los partidos por sus vínculos con las corporaciones. Para Sabsay, son “personas jurídicas públicas no
estatales”.
Según Duverger, dos clases de partidos políticos: los primeros surgen como grupos parlamentarios que
luego se aglutinan por ideología, mientras que los segundos se constituyen por fuera del Congreso.
El Congreso puede ejercer un control cualitativo sobre la creación de los partidos políticos que Sabsay juzga
peligrosa.
La Constitución parece atribuir a los partidos el monopolio en la postulación de candidatos a cargos
electivos.

Arts. 39 y 40:
Dieron origen a dos prácticas semidirectas para el ejercicio de la democracia (1994): presentación de
proyectos de ley por la ciudadanía (art. 39) y realización de consultas vinculantes y no vinculantes a la
población (art. 40). La ley de implementación del derecho de presentación de proyectos ciudadanos es la
24.747. La ley no especifica lo que sucede si no se cumple el plazo establecido de 12 meses para su
tratamiento.
Los proyectos de ley sobre consultas vinculantes no pueden ser vetados por el Poder Ejecutivo. Éste queda
excluido del proceso de consulta vinculante pero puede realizar consultas no vinculantes.

Art. 41:
Protección y derecho de goce del medio ambiente elevados a rango constitucional en 1994.

Art. 42:
Derechos del consumidor y del usuario de servicios. Junto el art. 41, se reglamentan los derechos llamados
de tercera generación. Para Sabsay, dichos derechos deberían ser incorporados en la parte dogmática de la
Constitución, más específicamente luego de los arts. 14 y 14 bis.

Art. 43:
Eleva las garantías de habeas corpus y de amparo a rango constitucional, e introduce la figura del habeas
data:
Habeas corpus: tiene como bien jurídico protegido la libertad personal (física o deambulatoria); tres
modalidades: reparador, preventivo y correctivo. Las violaciones a los derechos protegidos por esta figura
deben ser subsanadas, incluso durante el estado de emergencia.
Amparo: tuvo su origen en los casos “Siri” y “Kot” de la CSJN, y fueron instituidos mediante las leyes 16.986
y 17.454. Permite la protección de los derechos no alcanzados por el habeas corpus.
Habeas data: mecanismo de protección de la privacidad e intimidad frente al “poder informático”. Control
de la información para las personas individuales y colectivas (partidos, sindicatos, asociaciones) en manos
de entidades. El procedimiento para la acción de habeas data fue establecido mediante la ley 25.326 sobre
la protección de datos personales.


SEGUNDA PARTE: AUTORIDADES DE LA NACIÓN (ORGÁNICA):

INTRODUCCIÓN A LA PARTE ORGÁNICA:
Formas de gobierno:
Presidencialismo: poder unipersonal ejercido por el Presidente, quien concentra en su persona las calidades
de jefe de Estado y jefe de gobierno. Los ministros o secretarios de Estado son asistentes del Presidente,
quien los designa y remueve libremente. El Presidente y los miembros del Congreso son elegidos
independientemente por sufragio universal. Ni el Congreso ni el Presidente pueden remover al o a los
titulares del otro poder por razones de tipo político. El Presidente, el Vice y sus ministros pueden ser objeto
de juicio político pero el mismo “no puede fundarse en motivos de orden político”.
Parlamentarismo: Composición del Ejecutivo es colegiada. Separación entre jefaturas de Estado (monarca o
Presidente) y gobierno (Primer Ministro). El Primer Ministro encabeza el Consejo de Ministros, y son todos
individualmente responsables de la gestión gubernamental ante el Parlamento. Existe una suerte de
colaboración entre los poderes políticos del Estado. Los miembros del Parlamento son los únicos electos
democráticamente. El Parlamento y el gobierno pueden removerse mutuamente: disolución y retiro del
voto de confianza (moción de censura).
Dichos formas o modelos puros de gobierno tuvieron aplicaciones diversas y variadas a lo largo de la
historia. Una versión mixta es el semipresidencialismo (Francia) la cual, a los ojos de Sabsay (siguiendo a
Duverger) constituye una forma de gobierno en sí misma.
Semipresidencialismo: un Presidente elegido por sufragio universal y dotado de importantes poderes
propios; un Primer Ministro y un gobierno responsable ante el Congreso. Rompe con el carácter
unipersonal del Poder Ejecutivo en el presidencialismo y establece una relación de colaboración con el
Congreso propia del parlamentarismo.
El Presidencialismo en América Latina y en la Argentina:
En nuestro país, el presidencialismo “ha evolucionado en su dinámica institucional hacia una enorme
concentración del poder en manos del Presidente”.
La reforma de 1994 atenuó el presidencialismo en Argentina mediante la introducción de la figura del Jefe
de Gabinete de Ministros, lo que erigió el Consejo de Ministros en una suerte de órgano colegiado
(relativo).
Sabsay ve en las reformas a las constituciones provinciales desde 1986 una leve tendencia a atenuar el
modelo presidencialista a nivel provincial.

Art. 45 al 51:
Modo de integración de la Cámara de Diputados. Elección directa de sus representantes, por
circunscripciones uninominales.
Requisitos para ser diputado: haber cumplido 25 años, 4 años de ciudadanía en ejercicio, natural de la
provincia o dos años de residencia inmediata.
La proporción de diputados por cantidad de habitantes no fue actualizada (257 en total). Se utiliza el
sistema de proporcionalidad d’Hont (Ley 22.838) y se requiere un umbral mínimo del 3% del padrón de
cada distrito para que una lista pueda entrar en el cómputo.
Según la legislación electoral, el piso mínimo de diputados por provincia es de cinco, lo que según Sabsay
constituye un serio ataque al principio de igualdad en materia electoral.
Los diputados pueden ser relectos indefinidamente, sus mandatos se extienden por 4 años y las bancas se
renuevan a la mitad cada 2 años.
El requisito de relección por vacantes no se cumple en la práctica, y asume el siguiente candidato en la lista.

Art. 52 y 53:
Las leyes en materia de contribuciones (presupuesto, impuestos, etc.) y reclutamiento de tropas son de
competencia originaria de la Cámara de Diputados (art. 52), al igual que la potestad de iniciar juicio político
al Presidente, Vice, Jefe de Gabinete, ministros y jueces de la CSJN (art. 53).

Art. 54:
Con la reforma de 1994, se elevó el número de Senadores por provincia de 2 a 3: dos para el partido
mayoritario, y uno para el que le siga en número de votos. También se introdujo la elección directa.

Art. 55:
Requisitos para ser senador: 30 años, 6 años de ciudadanía, ser natural de la provincia o 2 años de
residencia inmediata en la misma, ingreso mínimo.

Art. 56:
Los Senadores son electos por períodos de 6 años en forma indefinida, y se renuevan por tercios cada 2
años. Antes del ’94, el mandato era de 9 años.

Art. 57:
El Vice es el Presidente del Senado y vota únicamente en caso de empate.

Art. 58:
Cuando el Vice esté ausente o se encuentre ejerciendo las funciones de Presidente, el Senado puede podrá
designar un Presidente provisorio.

Art. 59:
El Senado lleva a cabo el juicio político. Cuando el juicio sea contra el Presidente, el Senado es presidido por
el presidente de la CSJN.

Art. 60:
El juicio político simplemente destituye al acusado de su cargo, quien podrá ser juzgado con posterioridad
por los tribunales ordinarios.

Art. 61:
El Senado autoriza al Presidente a declarar el estado de sitio.

Art. 62:
Las renovaciones de vacantes durante el período transitorio se dan de la misma forma en la práctica que
para los diputados (art. 51).

Art. 63:
Proviene de la reforma del ‘94. Las cámaras se reúnen en sesiones ordinarias del 1 de marzo al 30 de
noviembre. Históricamente, período ordinario más corto por razones de coyuntura (transporte a la capital,
proceso de decisiones, etc.). El Ejecutivo convoca a sesiones extraordinarias, pero existe controversia sobre
qué órgano prorroga la sesión ordinaria.

Art. 64 y 66:
Cada cámara aplica sus propios criterios y reglamentos: requisitos, medidas disciplinarias, aspectos
formales de designación, remoción por inhabilidad física o moral (2/3), aceptación de renuncias (mayoría
de los presentes), etc.
Es necesaria la presencia de la mayoría absoluta de los legisladores de la Cámara para reunir el quórum
necesario para sesionar.

Art. 65:
Complementariedad de las cámaras: una no puede sesionar sin la otra. No más de 3 días de receso sin el
consentimiento de la otra cámara.

Art. 67:
Legisladores deben prestar juramento a la Constitución.

Art. 68 a 70:
Consagran los privilegios individuales: inmunidades de opinión y arresto (jurisdicción penal, salvo in
fraganti) en defensa de la función legislativa que cumplen (no es una protección personal). Dichos
privilegios pueden ser revocados mediante juicio público (político) mediante un pedido de desafuero
judicial y del voto afirmativo de los 2/3 de la cámara en cuestión.

Art. 71:
Poder de interpelación sobre los ministros del Ejecutivo, pero sin poder de remoción (contrariamente al
parlamentarismo).

Art. 73:
El clero regular (sí el seglar) y los gobernadores provinciales no pueden desempeñarse como Legisladores.
Refuerza el principio de separación tajante de los poderes, también reiterado en el art. 72, que prohíbe
comisiones del Ejecutivo a los legisladores.

Art. 74:
La dieta es fijada por los mismos legisladores y abonada por el Tesoro de la Nación.

Art. 75:
El inc. 1 otorga al Congreso la facultad exclusiva para legislar en materia aduanera y de establecer derechos
de importación y exportación, lo que refuerza el concepto del monopolio del Estado Federal sobre las
aduanas sostenido en otras secciones de la Carta Magna. Dicha facultad se puede ver atenuada por órganos
supranacionales o decisiones multilaterales en materia tributaria (Mercosur).
Inc. 2: atribuciones directas e indirectas que, salvo que tengan un destino específico, son coparticipables. El
Senado debe tratar en origen las leyes-convenio de coparticipación, y éstas deben ser aprobadas por
mayoría absoluta de los miembros de la Cámara, y luego por las legislaturas provinciales.
Según el nuevo orden constitucional, la instauración y percepción de impuestos directos queda en manos
de la provincia.
La distribución entre la Nación, las provincias y la capital debe ser equitativa, fundarse en criterios objetivos
de reparto y en relación directa a las competencias, servicios y funciones a ser desempeñadas.
La disposición transitoria sexta crea un organismo fiscal para la supervisión y control del sistema de
coparticipación.
Inc. 4: Facultad del gobierno federal de contraer empréstitos es de exclusivo ejercicio del Congreso, dentro
de los límites indicados en el art. 4.
Inc. 5: Determina el uso y la venta de las tierras fiscales.
Inc. 6: Modificado en 1994. Potestad para crear Banco Federal para emitir moneda (Banco Central) y
bancos nacionales. El Banco Federal debe estar compuesto por integrantes de todas las Provincias y de la
capital.
Inc. 7: Pago de deuda interior (a personas radicadas en el país) y exterior. Según Sabsay, en materia de
deuda externa el Congreso se limita a aprobar lo negociado por el Ejecutivo.
Inc. 8: Elaboración del presupuesto general anual de gastos y del cálculo de recursos en base a las pautas
del inc. 2, pár 3, en cuyo proceso participa el Ejecutivo activamente.
Varias etapas:
1. preparación (Ejecutivo – MinEcom Hacienda);
2. voto y sanción (inicia en Diputados);
3. ejecución (Ejecutivo y gobiernos provinciales).
Las potestades del Congreso en esta materia son indelegables ya que ejerce una función de control.
Inc. 9: Acordar subsidios del Tesoro a las Provincias cuyos recursos no alcancen para afrontar sus gastos
ordinarios. Según Sabsay, esta atribución del Congreso “no conoce antecedentes en otros federalismos”.
Inc. 10: Reglamentar la libre navegación de los ríos y habilitar puertos.
Inc. 11: Sellar moneda y fijar su valor.
Inc. 12: Dictar los códigos y luego cada Provincia dicta las normas de procedimiento correspondientes y los
tribunales federales y provinciales los aplican. Código del Trabajo y la Seguridad Social (1957) nunca fue
creado. La segunda parte se refiere al dictado de leyes federales en materia de naturalización y
nacionalidad (principio de nacionalidad natural y por opción), bancarrotas, falsificación de moneda
corriente y documentos públicos del Estado y juicio por jurados.
Inc. 13: Cláusula comercial. Potestad federal para reglamentar el comercio exterior e interprovincial.
Jurisprudencia de la CSJN ha puesto bajo jurisdicción nacional muchas temáticas y relaciones
interprovinciales: transporte, comunicación, etc. Para Sabsay, esto constituye un atentado contra el
federalismo que puede ser difícilmente paliado por el art. 125, por el cual se autoriza a las provincias a
celebrar tratados entre sí.
Inc. 14: Arreglar y establecer correos generales de la Nación. Las provincias pueden regular su correo
interno.
Inc. 15: Fijar límites del territorio nacional y de las provincias determinar la organización, administración y
gobierno de los territorios nacionales. En el caso de las provincias, el Congreso se pronuncia a posteriori
sobre el arreglo alcanzado entre provincias. Los diferendos interprovinciales en materia de límites son
competencia originaria de la CSJN (ej.: río Atuel entre La Pampa y Mendoza).
Inc. 16: Proveer a la seguridad de las fronteras, que reemplaza el ex inc. 15 del anterior art. 67 (trato
pacífico con indios y su conversión al catolicismo), un modo de reafirmar las potestades del Legislativo en
materia militar.

Los incisos 17, 19 y 22-24 fueron introducidos en la reforma del ’94 y aluden a cuestiones tratadas en la
parte dogmática de la Carta Magna.
Inc. 17: Reconocer preexistencia étnica de los pueblos originarios, garantizar derechos, igualdad, identidad
cultural, posesión comunitaria de tierras ocupadas por ellos, participación en la gestión de sus RR.NN.
Dichas potestades pueden ser ejercidas por las legislaturas provinciales.
Inc. 19: Desarrollo humano, poblamiento, “crecimiento económico con justicia social”, igualdad de regiones
y provincias (Senado: cámara de origen), unidad nacional, valores democráticos, “igualdad de
oportunidades sin discriminación”, autonomía y autarquía de las universidades nacionales.
Inc. 22: Aprobar o desechar tratados internacionales y concordatos con la Santa Sede (jerarquía superior a
las leyes). Enumeración de tratados de DD.HH. con jerarquía constitucional:
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre;
Declaración Universal sobre DD.HH.;
Convención Americana sobre DD.HH. (Pacto San José de Costa Rica);
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales;
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y Protocolo Facultativo;
Convención sobre la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio;
Convención Internacional sobre le Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial;
Convención sobre le Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer;
Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes;
Convención sobre los Derechos del Niño.
Inc. 23: Promover y sancionar medias en garantía de la igualdad real de oportunidades y trato, del goce de
derechos reconocidos, sobre todo respecto de niños, mujeres, ancianos y discapacitados.
Dictar régimen de seguridad social especial e integral para protección del niño y de la madre.
Inc. 24: Aprobar tratados de integración regional que deleguen facultades o funciones organismos
supraestatales en respeto de la democracia y los DD.HH. Con Estados de América Latina: mayoría absoluta
de miembros totales; con otros Estados: conveniencia de aprobación (mayoría absoluta de miembros
presentes) y aprobación (ídem Latinoamérica).

Inc. 18: Impulsar el desarrollo y bienestar de la Nación y las provincias (“cláusula de la prosperidad” o “del
progreso”). Gran correlato con el Preámbulo, el inc. 19 y el art. 14 bis.
Inc. 20: Poder de organización de la justicia (tribunales inferiores):
1. Establecer órganos de administración de justicia;
2. Distribuir competencias entre ellos;
3. dictar normas de procedimiento (art. 108).
Otros poderes: creación y supresión de empleos (derivado de la aprobación del presupuesto), atribución de
pensiones graciables (por mérito a personas destacadas), reconocimiento de honores, declaración de
amnistías (distintas del indulto ya que se aplican en general a un grupo indeterminado de beneficiados,
hacen desaparecer carácter antijurídico del acto objeto de sanción penal).
Inc. 21: Admitir o desechar dimisión del Presidente o Vice (art. 88).

Los incisos 25 al 28 tratan sobre los poderes militares o de guerra atribuidos al Legislativo.
Inc. 25: Autorizar al Ejecutivo a declarar la guerra o hacer la paz.
Inc. 26: Facultar al Ejecutivo para ordenar represalias y establecer reglamentos para las presas.
Inc. 27: Fijar las FF.AA. y dictar normas para su organización.
Inc. 28: Permitir entrada y salida de tropas extranjeras en el territorio nacional.

Inc. 29: Aprobar y suspender estado de sitio y, en caso de ausencia, aprobar declaración de estado de sitio
por parte del Ejecutivo.
Inc. 30: Legislación sobre el territorio de la Capital (art. 129).
Legislación relativa a los “establecimientos de utilidad nacional”, cuya jurisdicción (exclusiva o concurrente
con las provincias) fue objeto de una jurisprudencia sumamente errática por parte de la CSJN. Dichos
establecimientos son lugares adquiridos por la Nación para cumplir intereses generales de la población,
como puertos, parques, destacamentos militares, usinas hidroeléctricas, etc. Provincias y municipios
guardan derechos de policía e imposición sobre ellos, lo que consagra la postura de la jurisdicción
concurrente (reforma del ’94).
Inc. 31: Disponer intervención y, en caso de ausencia, aprobar o revocar intervención decretada por el
Ejecutivo (ídem que estado de sitio).
Inc. 32: “Poderes implícitos” del Legislativo para dar cumplimiento a las funciones y potestades enunciadas.

Art. 76:
El Congreso no puede delegar facultades legislativas en el Poder Ejecutivo salvo en ciertas áreas o en caso
de emergencia. Dicha prohibición estaba establecida en la jurisprudencia, pero con la reforma del ’94 fue
elevada a rango constitucional: reglamentos delegados y de NyU contradicen el principio de separación de
los poderes del Estado.
Según Sabsay, la delegación legislativa debe cumplir los siguientes requisitos:
1. Ser impropia: no se delega la facultad en su totalidad sino las particularidades de ésta que no puede
ejercer el Congreso;
2. El órgano delegante debe conservar sus facultades de control sobre el delegado y de anulación de la
remoción;
3. El órgano delegante debe conservar competencia sobre materia delegada;
4. las materias referidas a derechos fundamentales de las personas no pueden ser objeto de
delegaciones;
5. el órgano delegante debe determinar los principios de política legislativa en la materia: no es una
carta blanca;
6. Ser expresa para el caso o situación puntual y no derivada o implícita de otra norma;
7. Ser por tiempo determinado;
8. Permitir un control jurisdiccional a posteriori.
La mayoría de las constituciones provinciales, con excepción de las de San Juan y Santiago del Estero,
prohíben las delegaciones legislativas.
Pese al art. 29 (que prohíbe las facultades extraordinarias) de la Constitución, la jurisprudencia de la CSJN
ha reconocido, desde larga data y con diversos argumentos, la facultad de delegación legislativa, tanto de
modo tácito como expreso. Para Vanossi, la Corte opina que el Congreso no puede realizar traspasos
totales de poder o facultades, pero sí delegar la implementación o complementación de un régimen legal.
El fallo de referencia para la delegación legislativa fue el 92.220 del 02/12/1993 (“Cocchia, Jorge c/ Estado
nacional y otro”). Sabsay está de acuerdo con las opiniones disidentes contrarias a la delegación legislativa
consagrada por la Corte en dicho fallo, ya que estima que dicha delegación constituye un traspaso casi total
de la facultad en cuestión, por tiempo indeterminado y en forma implícita, y contribuye al robustecimiento
indebido del presidencialismo. En el fallo “Colegio Público de Abogados de Capital Federal c/ EN – PE”
(2008), la Corte fijó límites claros y estándares rigorosos a la delegación legislativa.
En cuanto al texto del art. 76 propiamente dicho, para Sabsay los casos previstos como limitaciones a la
delegación (administración y emergencia pública) abren la puerta a un uso abusivo del recurso.
Las normas jurídicas dictadas en el marco de una delegación legislativa no entrarán en caducidad cuando
venza el plazo establecido de dicho delegación. La disposición transitoria octava fijó un plazo de 5 años para
que el Congreso se pronunciara respecto de las delegaciones al Ejecutivo que carecieren de un plazo
establecido antes de la reforma del ’94, por lo que, en agosto de 1999, sancionó la ley 25.148 que extendió
la totalidad de la delegación legislativa anterior a la reforma (“cuyo objeto no se hubiese agotado por su
cumplimiento”) por un plazo de 3 años.
Con la denominada “segunda reforma del Estado” llevada en el marco de las leyes 24.629 y 24.631 de
febrero de 1996 el Ejecutivo recibe una cierta cantidad de facultades para llevar a cabo una “reorganización
del sector público nacional”. Dicha normativa fue denominada de los “superpoderes” del Presidente. Junto
con la ley 25.414, que permitió entre otras cosas la creación del corralito financiero, para Sabsay todas
estas leyes son evidencia de un abuso a favor del Ejecutivo de las delegaciones legislativas consagradas en
este artículo.

Art. 77:
Los proyectos de ley pueden tener origen en ambas cámaras, salvo excepciones previstas, y ser
presentados tanto por el Legislativo como por el Ejecutivo. Según el art. 39, se agrega a esta lista a la
ciudadanía.
Para modificaciones del régimen electoral o de partidos políticos: mayoría absoluta de los miembros totales
de cada cámara.

Art. 78:
Un proyecto debe primero ser aprobado en la cámara de origen, luego en la revisora, y finalmente por el
PE.

Art. 79:
Introducido en la reforma del ’94. Una vez aprobado en general, las Cámaras pueden delegar, por mayoría
absoluta total, la aprobación en particular de un proyecto en sus comisiones, las cuales deberán aprobarlo
por mayoría absoluta del total de sus miembros. Las Cámaras pueden dejar sin efecto dicha delegación en
cualquier momento por MAT. Una vez aprobado en comisión, el proyecto sigue su trámite ordinario.
Si bien la Constitución no lo especifica, Sabsay opina que la cuestión de la delegación en comisiones debería
regularse en los reglamentos internos de cada Cámara.

Art. 80:
Si el Ejecutivo no se pronuncia sobre un proyecto en un plazo de “días útiles”, éste se considera ratificado.
Los proyectos vetados parcialmente por el PE sólo pueden ser promulgados si las partes no observadas
tienen autonomía normativa y no modifican el espíritu ni la unidad del proyecto.
Según Sabsay, la casi totalidad de la doctrina opina que esta cláusula se presta a abusos por parte del PE.

Art. 81:
Una vez desechado un proyecto, no puede ser presentado en el transcurso del año corriente.
La Cámara de origen no puede desechar un proyecto enmendado o modificado por la Cámara revisora. La
Cámara de origen puede aprobar las modificaciones por MAT o desechar dichas modificaciones con el voto
afirmativo de los 2/3 de sus miembros, pero no puede introducir nuevas modificaciones al proyecto salido
de la revisora.

Art. 82:
Las Cámaras deben pronunciarse de modo expreso sobre todo proyecto o decreto presentado. Se prohíbe
la aprobación tácita (por silencio).

Art. 83:
Un proyecto vetado en parte o en el todo por el PE vuelve a la Cámara de origen y requiere la aprobación
(de carácter nominal) de los 2/3 de los miembros totales de ambas cámaras para poder ser promulgado. Si
no se da dicha mayoría, el proyecto no puede ser presentado nuevamente en el año corriente.
En cuanto a la insistencia por parte del Legislativo de un proyecto vetado por el Ejecutivo, Sabsay sostiene
que puede ser total (totalidad del texto) o parcial (sólo una parte, aceptando el rechazo Ejecutivo del resto),
ya que quien puede lo más puede lo menos y que es facultad del Legislativo decidir qué proporción del
texto vetado desea elevar de vuelta al PE.

Art. 85:
La Auditoría General de la Nación fue creada por la Ley 24.156 y elevada a rango constitucional con
reforma del ’94. Asiste técnicamente al Congreso en la supervisión del sector público en materia económica
y operativa. El Presidente del organismo es elegido por la fuerza política opositora mayoritaria. Junto con el
art. 36 (último párrafo), contribuye a reforzar la lucha contra la corrupción.
Si bien asesora al Congreso, es un órgano externo al Legislativo y autónomo.
Sus funciones de acuerdo con la citada ley son:
a. Verificar el cumplimiento de las reglamentaciones en materia de recursos estatales.
b. Realizar auditorías financieras, de legalidad, gestión y evaluaciones de programas y proyectos, etc.
c. Auditar unidades ejecutoras de programas y proyectos financiados por organismos internacionales
de crédito en el marco de acuerdos firmados entre éstos y la Nación.
d. Examinar y emitir dictámenes sobre los estados contables financieros de los organismos de la
administración nacional;
e. Controlar aplicación de recursos provenientes de operaciones de crédito público.
f. Auditar y emitir dictámenes sobre los estados contable-financieros del Banco Central.
g. Realizar exámenes especiales de actos y contratos económicos.
h. Auditar y emitir opinión sobre la memoria, estados contable-financieros, planes de acción y
presupuesto de empresas y sociedades del Estado.
i. Fijar requisitos de idoneidad para los profesionales que realizan las auditorías referidas en el art.
85.
j. Verificación de que los órganos de administración mantengan un registro patrimonial de sus
funcionarios.

Art. 86:
El Defensor del Pueblo es un órgano independiente con autonomía funcional. Su misión es la protección y
defensa de los derechos y garantías reconocidos por la Constitución y las leyes antes hechos u omisiones de
la Administración. Tiene legitimación procesal. Su funcionamiento y organización están regidos por una ley
especial.

Art. 87:
El PE es desempeñado por un ciudadano con el título de Presidente de la Nación.

Art. 88:
Trata sobre los casos de acefalía del PE:
Presidente: acefalía parcial. Ausencia de Capital, muerte, renuncia o destitución.
 Cargo ejercido el Vice.
Presidente y Vice: acefalía total. Destitución, muerte, dimisión o inhabilidad.
 El Congreso determina qué funcionario desempeña el cargo.
Para Sabsay, en caso de acefalía permanente de la Vicepresidencia, como se trata de un cargo electivo,
corresponde llamar a elecciones.
La inhabilidad supone la suspensión en el cargo del sujeto y puede declararse respecto tanto del
Presidente, del Vice o de ambos tanto por el voto de los dos tercios de los miembros presentes en ambas
cámaras (por denuncia o iniciativa propia). La solicitud de inhabilitación del Presidente podrá también ser
presentada por el Vice y de la mayoría de los Ministros.

Art. 89:
Requisitos para ser Presidente: ídem Senador + nacido en Argentina o en el exterior de padre nativo. Antes
de la reforma del 94, debía “pertenecer a la Comunión Católica Apostólica Romana”.

Art. 90:
El Presidente y el Vice son elegidos por 4 años y pueden ser relectos en forma consecutiva una sola vez.

Art. 91:
El mandato presidencial no puede ser extendido por razón o interrupción alguna.

Art. 92:
Los salarios del Presidente y del Vice son abonados por el Tesoro y no pueden ser modificados “en el
período de sus nombramientos”. No pueden ejercer otro cargo ni “emolumento” de la Nación o las
Provincias.

Art. 93:
Presidente y Vice deben prestar juramento en manos del presidente del Senado y ante el Congreso en
respeto de sus creencias religiosas.
Se reemplaza en 1994 el requisito confesional establecido anteriormente en la Constitución. Para Sabsay, la
mención de “creencias religiosas” atenta contra el principio de igualdad ya que podría suponer la
adherencia necesaria a un culto.

Arts. 94 a 98 y Análisis:

Art.94:
Presidente y Vice electos directamente por el pueblo, en doble vuelta.

Art. 95:
Las elecciones se realizan dos meses antes de finalizar el mandato anterior.

Art. 96:
La segunda vuelta se realiza entre las dos fórmulas más votadas dentro de los treinta días de la primera
vuelta.

Art. 97:
Resulta triunfante la fórmula que obtenga el 45% de los votos en primera vuelta.

Art. 98:
También resulta triunfante la fórmula que obtenga el 40% de los votos y una diferencia de 10 puntos
porcentuales o más sobre la segunda.

Análisis:
Para Sabsay, la introducción del balotaje conduce a la reducción de la cantidad de partidos y su
reagrupación por afinidades ideológicas con el fin de obtener mayor cantidad de votos.
También favorece la legitimidad de la elección, dado que se requiere la mayoría absoluta o casi absoluta
para triunfar.
Según Sabsay, el balotaje se adapta perfectamente a un sistema de gobierno semi-presidencialista en
donde la figura del Presidente juega un rol de superárbitro de los conflictos políticos. Por ese motivo, opina
que no es ideal para un régimen presidencialista como el de la Argentina.

Art. 99:
Atribuciones del Poder Ejecutivo:

Inc.1: “Jefe supremo de la Nación”, “jefe del gobierno”, “responsable de la administración general del país”.
Según S., el Jefe de Gabinete, quien “ejerce la administración del país”, está subordinado a la voluntad
presidencial, y es el Presidente quien le deriva poderes y facultades.
Inc.2: Ejecución de las leyes sin alterar “su espíritu”.
Inc. 3: Participa en la sanción de las leyes, las promulga y publica (publicación es control sobre Legislativo).
No puede legislar, (emitir “disposiciones e carácter legislativo”) a menos que no pueden seguirse los
trámites ordinarios para la sanción de leyes.
Los DNUs se deciden en acuerdo general de Ministros, quienes deben refrendarlo junto con el Jefe de
Gabinete, y fueron reglamentados mediante la ley 26.122. Luego el Jefe de Gabinete somete la medida
ante la Comisión Bicameral Permanente, la que lo eleva al plenario de cada Cámara. No se pueden emitir
DNUs en materia tributaria, electoral, partidaria o penal. Dichas exclusiones resultan pobres a los ojos de
Sabsay, quien opina que existen muchas otras áreas en las que se podría afectar derechos definidos en la
parte dogmática.
Antes de la reforma del ’94, la prohibición de legislar era absoluta. Desde la reforma, dos formas de legislar:
delegaciones (art. 76) y DNUs. Para Sabsay, la promulgación de leyes vetadas parcialmente (art. 80)
constituye una tercera forma (ley 26.122). Sabsay y la mayoría de la doctrina (Badeni) ven esta potestad y
la complacencia de la CSJN (caso Peralta, 1990) con ojos muy críticos.

Los Incs. 4, 7, 13 y 19 tratan sobre nombramientos y remociones por parte del PE:
Inc. 4: Nombra Magistrados de la Corte Suprema (2/3 presentes del Senado) y jueces federales por
propuesta vinculante del Consejo de la Magistratura.
Inc. 7: Nombra y remueve embajadores, ministros plenipotenciarios y encargados de negocios con acuerdo
del Senado. Nombra a los ministros del despacho y al Jefe de Gabinete, agentes consulares y oficiales de su
secretaría por sí sólo.
Inc. 13: Personal militar por sí solo. Oficiales superiores con acuerdo del Senado, salvo en batalla.
Inc. 19: Puede temporariamente llenar vacantes que requieran aprobación del Senado cuando este esté en
receso.

Inc. 5: Indultos de penas en casos federales, salvo en casos de acusación por parte de la Cámara de
Diputados (juicio político).

Incs. 8 y 9 sobre sesiones del Congreso:
Inc. 8: Organiza sesión de apertura del Congreso todos loas años con un informe de balance de la gestión.
Inc. 9: Prorroga sesiones ordinarias y convoca a sesiones extraordinarias.
Inc. 10: Supervisa recaudación e inversión de rentas de la Nación por parte del Jefe de Gabinete.
Esta competencia otorgada al Jefe de Gabinete fue introducida en el 94, ya que antes era ejercida por la
DGI, Aduana y otros organismos.
Inc. 11: Concluye y firma de tratados, concordatos y otras negociaciones internacionales, y representa al
Estado ante la comunidad internacional.

Los incs. 12, 14 y 15 regulan las facultades del Ejecutivo en materia militar:
Inc. 12: Comandante en jefe de las FF.AA.
Inc. 14: Disposición y organización de las FF.AA.
Inc. 15: Declara la guerra y ordena represalias con acuerdo del Congreso.

Inc. 16: Declara Estado de sitio con acuerdo del Senado en caso de ataque exterior. En caso de conmoción
interior, puede hacerlo sólo si el Congreso esta en receso (art. 23).
Inc. 17: Solicitar informes al jefe de gabinete y a todos los ramos o departamentos de la administración.
Según Sabsay, facultades reconocidas implícitamente en sus funciones. El jefe de gabinete carece de esta
facultad (art. 100), pero podría ejercerla en caso de delegación.
Inc. 18: Puede ausentarse del país con permiso del Congreso. En caso de receso, sólo puede hacerlo sin
permiso para ejercer funciones públicas.
Inc. 20: Intervención federal a provincias y la C.A.B.A. en caso de receso del Congreso, el que debe ser
convocado para el tratamiento de la medida.

Arts. 100 a 107: Facultades y deberes de los Ministros:

Art. 100:
Facultades del Jefe de gabinete de ministros:
Inc. 1: Ejercer administración de la Nación;
Inc. 2: Expedir actos y reglamentos para ejercer sus facultades constitucionales o aquellas que le derivara el
Presidente;
Inc. 3: Nombrar empleados de la administración, salvo los que le corresponden al Presidente;
Inc. 4: Ejercer facultades delegadas por el Presidente y/o que le indique el Ejecutivo (en acuerdo de
gabinete);
Inc. 5: Coordinar, preparar y convocar reuniones de gabinete, y presidirlas en caso de ausencia del
Presidente;
Inc. 6: Enviar proyectos de ley de Ministerios y Presupuesto al Congreso (previo acuerdo de gabinete y
aprobación del Ejecutivo);
Inc. 7: Hacer recaudar rentas y ejecuta ley de presupuesto.
Inc. 8: Refrendar decretos reglamentarios, de prórroga de sesiones ordinarias y de convocatoria de
extraordinarias.
Inc. 9: Asistir a sesiones parlamentarias, pero sin voto.
Inc. 10: Presentar una memoria al Congreso junto con demás ministros respecto de los negocios de cada
cartera de la administración.
Inc. 11: Responder a los pedidos de información que solicite cualquiera de las Cámaras;
Inc. 12: Refrendar decretos que regulen facultades delegadas por el Congreso y sujetos al control de la
Comisión Bicameral Permanente;
Inc. 13: Refrendar en conjunto con los demás ministros DNUs y decretos que promulguen leyes en forma
parcial.

Art. 101:
El JdGdM puede ser interpelado por el Congreso mediante una moción de censura votada (1/2+1 todos)
por cualquiera de las Cámaras (suele ser la baja según Pau) y ser removido por 1/2+1 todos de cada
Cámara.

Art. 102:
Ministros responsables por los actos que legalizan, sea individualmente o en conjunto.

Art. 103:
Ministros no pueden tomar decisiones por sí solos salvo en cuestiones relacionadas con la administración
de sus carteras.

Art. 104:
Ministros presentan memoria de gestión de sus carteras al Congreso (art. 100, inc. 10).

Art. 105:
Ministros no pueden ser ni diputados ni senadores.

Art. 106:
Ministros pueden concurrir a sesiones del Congreso, pero no votar.

Art. 107:
Gozan de un sueldo establecido por ley que no puede ser disminuido o aumentado en favor o prejuicio de
los que se encuentran en ejercicio.

Según Sabsay, las reformas introducidas en el 94 acercan el sistema de gobierno al parlamentarismo por la
existencia de un gabinete de ministros con un jefe a la cabeza (que recuerda al Primer Ministro vagamente)
quienes deben refrendar en teoría los actos del Presidente. En la práctica, sin embargo, dicho “control” no
es realmente tal dado que el Presidente puede solicitar la renuncia del Ministro y éste debe ser
reemplazado inmediatamente.
Además, para Sabsay y otros (González Bergez, Badeni), la figura del JdGdM no constituye un contrapeso
suficiente a la del Presidente, más allá de la voluntad afirmada o aparente del constituyente de atenuar el
poder de este último. Al contrario, para Sabsay la reforma del ‘94 no atenúa el presidencialismo, sino que lo
refuerza.
Para dichos doctrinarios, los requisitos para la moción de censura del JdGdM son tan rígidos, en
comparación con otros países como en Francia o en Colombia, donde la propuesta de censura requiere la
firma de únicamente la décima parte de los miembros de la cámara baja, que hacen imposible la censura en
la práctica.
La cantidad de Ministros y su competencia que según la Constitución debían ser reguladas por una ley
especial fueron definidas por un decreto presidencial (977/1995), que se aprobó luego de que venciera el
plazo establecido (en la disposición transitoria duodécima) para sancionar dicha ley y que sigue vigente hoy
en día.

Art. 108:
Poder Judicial ejercido por la CSJN y los tribunales inferiores establecidos por el Congreso en el territorio
nacional.
El PJ goza de independencia que se garantiza mediante mecanismos específicos (art. 110).
La función judicial es privativa del Estado e indelegable a los particulares.

Art. 109:
El Presidente no puede ejercer funciones judiciales ni arrogarse facultades jurisdiccionales, por lo que rige
entre el PE y el PJ el principio de separación radical de los poderes. No es el caso para la relación entre el PL
y el PJ.

Art. 110:
Los magistrados y jueces son inamovibles (mientras dure su buena conducta) y reciben una compensación
por sus servicios que no puede ser disminuida. Pueden ser removidos por mala conducta (jueces de la CSJN:
art. 53; jueces ordinarios: art. 115).
Según Sabsay, los magistrados y jueces no pueden ejercer otras tareas profesionales, con excepción de la
docencia y la investigación.

Art. 111:
Requisitos para ser miembro de la CSJN: ídem Senador (art. 55) + ser abogado + 8 años de ejercicio.

Art. 112:
Miembros de la CSJN prestan juramento al Presidente al ser nombrados.

Art. 113:
CSJN dicta su propio reglamento y nombra a sus empleados.
Se le quitó a la Corte la facultad de dictar su propio reglamento económico y de disciplina sobre los jueces
ordinarios, y dichas facultades pasaron al Consejo de la Magistratura.

Art. 114:
El Consejo de la Magistratura se regula por ley especial (1/2+1 todos), y es integrado por representantes de
órganos políticos electivos, jueces de todas las instancias, abogados de matrícula federal, y académicos y
científicos. Sus atribuciones son:
Inc. 1: Seleccionar por concurso público a los postulantes a las magistraturas inferiores;
Inc. 2: Emitir propuestas en ternas vinculantes para el nombramiento de jueces;
Inc. 3: Administrar recursos y presupuesto de la administración de justicia;
Inc. 4: Aplicar medidas disciplinarias a los magistrados;
Inc. 5: iniciar proceso de remoción de magistrados, formular la acusación, ordenar su suspensión;
Inc. 6: Dictar reglamentos para la organización judicial y el respeto de la independencia y el buen
desempeño de la justicia.

Anteriormente, los jueces de los tribunales inferiores eran designados por el Presidente con el acuerdo
previo del Senado. Ahora, sólo lo son los jueces de la CSJN. Los magistrados son elegidos mediante un
proceso que se divide en tres etapas: terna (Consejo de la Magistratura), elección (PE) y aprobación
(Senado). Para los magistrados ordinarios, es necesario el voto de 1/2+1 todos, mientras que para jueces
de la CSJN, el de 2/3 presentes.
Las leyes especiales de reglamentación se aprobaron ya excedido el plazo previsto por el constituyente:
leyes 24.937 y 24.939, luego modificadas por la ley 26.080, que redujo la cantidad de miembros de 20 a 13.
Las dos primeras reglamentaron el Consejo de la Magistratura y el Jurado de Enjuiciamiento de
Magistrados (art. 115).

Art. 115:
Los jueces ordinarios son removidos por Jurado de Enjuiciamiento integrado por legisladores, magistrados y
abogados. Su fallo conlleva a la destitución del acusado, quien puede ser luego enjuiciado en tribunales
ordinarios. La remoción debe realizarse en un plazo de 6 meses luego de iniciado el procedimiento, y de no
realizarse, corresponde archivar las acusaciones y reponer al acusado en sus funciones (en caso de que
hubiese sido suspendido).
En la ley 24.937, se establece que el CdelaM es un órgano del Poder Judicial, mientras que para Sabsay,
como se trata de un órgano de control y no de gobierno, es extrapoder. También establece como requisitos
para ser miembro los de los art. 55 y 111 en forma cumulativa.
Mediante la ley 26.080, se abrió la posibilidad de relección de los miembros del CdelaM por un período de
otros cuatro años.

Art. 116:
Enumera las competencias del Poder Judicial de la Nación, que se limitan al plano federal, dejando así lugar
a las de los Poderes Judiciales provinciales.
Según Bidart Campos, la jurisdicción federal es:
1. Limitada y de excepción (se ejerce cuando así lo prevé la ley);
2. Privativa y excluyente (excluye jurisdicción provincial sobre los casos);
3. Improrrogable si surge por materia o lugar, pero prorrogable si surge por las personas (salvo casos
de competencia originaria de la CSJN).
El Poder Judicial no puede analizar o interpretar el derecho en abstracto, y debe hacerlo siempre en el
marco de un caso.

Art. 117:
CSJN puede ejercer su jurisdicción por apelación en todos los casos según las reglas fijadas por el Congreso.
Tiene jurisdicción originaria en casos de embajadores, ministros y cónsules extranjeros, y provincia.

Art. 118:
Juicios penales ordinarios por jurado (arts. 24 y 75 inc. 12) en la provincia en la que fue cometido el delito.
No incluye el juicio político.

Art. 119:
Traición a la Nación consiste en tomar armas en su contra o en prestar ayuda (informativa, financiera o
tecnológica, dice Sabsay) a sus enemigos. El Congreso fija la pena mediante ley especial.

Art. 120:
Crea el Ministerio Público, órgano independiente y/o extrapoder (existe debate al respecto) con autonomía
funcional y autarquía financiera. Tiene por función promover la defensa de la justicia y la legalidad, al igual
que los intereses de la sociedad mediante la investigación de la conducta de los integrantes de la
Administración.
Está integrado por un Procurador General de la Nación y un defensor general de la Nación, elegidos por el
PEN con acuerdo (2/3 presentes) del Senado. Los demás funcionarios del MP son propuestos en ternas
(concurso público) por éstos dos y elegidos por el PEN.
Ninguno de los integrantes de este órgano puede ejercer la abogacía en representación de terceros en
juicios ni ejercer en casos en los que tengan un parentesco del cuarto grado de consanguinidad o segundo
de afinidad con los jueces de las causas.
Son nombrados de por vida hasta los 75 años, y luego por períodos de 5 años. Tienen inmunidad de
arresto. El Procurador General y el Defensor general pueden ser removidos por juicio político (arts. 53 y
59), y los demás integrantes por un Tribunal de Enjuiciamiento.

Art. 121:
Las provincias conservan todo el poder no delegado a la Nación o que se hayan reservado por pactos
especiales.
Se distribuyen así las competencias entre el gobierno federal y los de provincia. Para Oyhanarte, este
artículo es una perogrullada y no permite resolver problemas de competencia. Tendencia a la
concentración de facultades en manos del gobierno central.

Art. 122:
Provincias crean sus instituciones y establecen su forma de gobierno. Eligen sus gobernadores, legisladores
y funcionarios provinciales sin intervención federal.

Art. 123:
Provincias dictan su propia Constitución local (poder constituyente derivado o secundario, art. 5) y
aseguran las autonomías municipales. En el siglo pasado, había habido antecedentes de constituciones
provinciales e incluso municipales (Constitución de Santa Fe de 1921).

Art. 124:
Las Provincias y la C.A.B.A. pueden (por igual):
o agruparse por regiones y establecer órganos regionales para garantizar desarrollo eco y soc;
o celebrar convenios internacionales que no comprometan a la Nación ni a las facultades a ella delegadas;
o Ejercer el dominio sobre sus RR.NN.
Los tratados internacionales firmados por las provincias ingresan al ámbito provincial y no federal, por lo
que no corresponde que se les aplique el art. 75, inc 22.

Art. 125:
Provincias y C.A.B.A pueden firmar tratados interprovinciales en distintas materias: justicia, economía,
obras, con conocimiento del Congreso. También promueven la industria, la inmigración, la construcción de
obras, la colonización de tierras provinciales y crean organismos de seguridad social, en armonía con la
facultad idéntica del Congreso.

Art. 126:
Provincias no pueden ejercer el poder delegado a la Nación.
Según Sabsay, este artículo debió ser suprimido, ya que enumera facultades delegadas a la Nación en forma
exclusiva y que la competencia nacional tiene jerarquía sobre la provincial.

Art. 127:
Provincias no pueden hacerse la guerra entre sí y los diferendos entre ellas son de competencia originaria
de la CSJN.

Art. 128:
Gobernadores son “agentes naturales del Gobierno federal” ya que velan por el cumplimiento del orden
jurídico federal.
Según Sabsay, el incumplimiento de este artículo puede dar lugar a una intervención federal (art. 6).

Art. 129:
Autonomía de la C.A.B.A. en materia de legislación y jurisdicción, y elección directa del jefe de gobierno.
Ley nacional garantiza los intereses del gobierno nacional en tanto que C.A.B.A. sea la capital federal (leyes
24.588 y 24620).
Sabsay afirma que la autonomía constituía uno de los puntos del “Núcleo de coincidencias básicas”.
Existe una duda respecto de si el Estatuto de la Ciudad (llamada Constitución por sus autores) tiene rango
municipal o provincial.
El Estatuto de Ciudad prevé varios mecanismos de participación ciudadana: además de los consagrados en
la CN (iniciativa legislativa y referéndums vinculante y no vinculante), también se incluye las audiencias
públicas (asuntos de interés general) y la revocatoria de mandatos con el 20% del padrón de la Ciudad o la
Comuna, según corresponda.
La Constitución de la Ciudad instauró órganos de control: Procuración General (designado por Ejecutivo con
acuerdo de Legislatura), Auditoría General (depende de la Legislatura), Defensoría del Pueblo (órgano
unipersonal e independiente) y el Ente Regulador de los Servicios Públicos (ente autárquico).
Ciudad se divide en Comunas, unidades de gestión política y administrativa de la Ciudad.