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BRASIL, LA ERA LULA Y SUS REPERCUCUIONES GLOBALES.

Se dice que Brasil, gracias al liderazgo de Lula, logró perfilarse como potencia
mundial emergente, y como tal en país gravitante y preocupante para el equilibrio
de fuerzas que las potencias mundiales lograron imponer al mundo después de la
Segunda Guerra Mundial.

Para entender este proceso, debemos primero analizar lo que significó para Brasil
el gobierno del presidente Luis Ignacio Lula da Silva, ya que este obrero de la
metalurgia, líder sindical de izquierda, con una larga trayectoria de luchas sociales
y persecuciones políticas , que en algunos casos significó hasta la cárcel, fue
recibido con recelo y temor por los sectores medios y las élites de su país, cuando
fue electo para la presidencia, sin embargo de lo cual, en su mandato llevó a su
país de ser una economía marginal a convertirse en una de las potencias
mundiales emergentes.

El éxito de la gestión de Lula y el posicionamiento internacional que logró para su
país es el resultado del fortalecimiento de su economía interna, fundamentada en
el mejoramiento de los indicadores macroeconómicos y una fuerte inversión social,
así como por un ambicioso plan de expansión internacional de sus empresas
privadas y públicas.


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La clase media brasileña es el motor del consumo interno de Brasil y cada vez tiene más
integrantes en su seno. Según la Fundación Getúlio Vargas, el 50 por ciento de la población (91
millones de personas) integra hoy la clase media de Brasil, con ingresos de entre US$ 586 y US$
2530 mensuales. Cuando asumió Lula, la clase media estaba integrada por 64 millones de
personas, el 37 por ciento de la población. Aun así, la desigualdad estructural —uno de los
grandes problemas del país- es aún muy grande, y más de 70 millones de personas están por
debajo de la línea de pobreza.

Las medidas sociales del gobierno, junto con la mejora del salario mínimo y el control de la
inflación, fomentaron una significativa reducción de la pobreza, que pasó de 35,8 por ciento de la
población, en 2003, a 21,4 por ciento, en 2009, según cifras oficiales relevadas por la consultora
abeceb.com. También cayó en cuatro puntos el nivel de desempleo, del 11,6 por ciento de
desocupados (2003) a 7,4 por ciento en el primer trimestre de este año.

"Además del éxito de bajar la pobreza, Lula consiguió mejoras espectaculares en su política
agropecuaria", dice Andrés López, director del departamento de Economía de la UBA y de la
Fundación Cenit. Y explica que Brasil se ha convertido en una gran potencia agropecuaria, con
frigoríficos propios en el sector-como JBS-Friboi, el principal frigorífico de carnes del mundo que en
2007 compró el argentino Swift—, mejoras en la producción de alimentos y una sostenida
expansión exportadora de sus carnes, que se multiplicó por diez en una década.

También se ubican en el haber brasileño el avance de sus empresas trasnacionales, como
Odebrecht, Camargo Correa, Sadia, Gerdau y Petrobras, La expansión local e internacional de las
empresas brasileñas tiene el apoyo permanente del Estado, mediante su Banco Nacional de
Desarrollo Económico y Social (BNDES), que funciona desde 1952 y ofrece apoyo financiero a
empresas de todos los tamaños. Para recibir créditos, las compañías tienen que probar que
promoverán la innovación, el desarrollo local y el cuidado del medio ambiente. Durante los
gobiernos de Lula, el BNDES pasó de prestar 35.100 millones de reales en 2003 a 137.400
millones en 2009. En un claro apoyo a los sectores que considera estratégicos para la economía
brasileña, la cartera de créditos del banco se reparte entre el sector infraestructura, que recibió
este año un 39 por ciento de préstamos, seguidas por el sector industrial (33 por ciento), los
servicios (20 por ciento) y el agro (8 por ciento).

Con buena performance como entidad financiera, el BNDES tuvo una ganancia líquida de 3600
millones de reales en el primer semestre de este año, cinco veces más que el mismo período de
2009, que fue de 702 millones de reales. Además, la entidad es responsable del 20 por ciento de la
oferta nacional de crédito, con un crecimiento del 11,7 por ciento respecto del año anterior.
En este contexto de buenos indicadores, el hallazgo de enormes reservas petroleras en el litoral
atlántico brasileño por parte de su empresa estatal Petrobras, unido a la posterior capitalización
millonaria, transforman al país en una nueva potencia energética mundial. (1)

El fortalecimiento de la economía brasileña, como quedó dicho, implicó la
emergencia de un nuevo protagonista en el mercado mundial y, por lo tanto, un
nuevo interlocutor, pero también un nuevo rival para las economías hegemónicas,
que vieron con preocupación su irrupción.

Si bien al comienzo de su gobierno Lula se mostró condescendiente con la política
norteamericana de Bush hacia Latinoamérica, apoyándolo con sus proyectos de
TLC, poco a poco se fue alejando de ellos, presentándose ante sus compañeros
regionales como un socio de conveniencia y complementariedad; así Lula fue un
fuerte impulsor de las relaciones sur-sur, principalmente a través de instrumentos
3

internacionales económicos y políticos como son e MERCSUR y la UNASUR. La
habilidad y diferencia del gobierno de Lula, fue el de hacer de estas relaciones
entre país de la región, en algo más que relaciones exclusivamente comerciales,
logró presentarse como aliado, cómo alguien con quien teníamos mucho en
común y con quien debíamos asociarnos para contrapesar el poderío hegemónico
de los países del llamado Primer Mundo y principalmente contra EEUU, así, de
esta manera, jugó hábilmente el doble rol de contrincante y al vez aliado de la
potencia norteamericana en nuestro continente.

El descuido de América Latina, por parte de la administración estadounidense de George W. Bush,
otorgó a Brasil el desarrollo dentro del continente, pero también Washington utilizó el crecimiento
regional brasileño para contener a los regímenes de centro izquierda que se instalaron,
encabezados por Venezuela.

Esto llevó además a rivalizar en ciertos aspectos con Estados Unidos, pero al margen de eso Brasil
se comportó desde 2003 como la locomotora productiva latinoamericana, arrastrando a otros
países de la región.

Durante la era Lula, Brasil utilizó al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES)
para otorgar préstamos para obras de infraestructura en diversos países latinoamericanos. De esta
manera, Brasil se convirtió en acreedor y por ende se situó en una posición dominante frente al
resto de la región, al otorgar créditos para proyectos que serían aprovechados además por
empresas brasileñas.

La expansión de las compañías privadas, estatales o mixtas en el resto del continente es otro de
los puntos de apoyo en los que Brasil demuestra su liderazgo. El arroz en Uruguay y la soja
paraguaya están dominados casi en su totalidad por empresas brasileñas.

Asimismo, un quinto de la economía boliviana está en manos de Brasil, por su alta participación en
la producción de soja y gas.

Sin embargo, el expansionismo brasileño intenta no ahogar a los gobiernos vecinos más débiles,
ya que apoyó la decisión soberana de Evo Morales de nacionalizar los campos de gas, entre los
que se encontraba operando la multinacional Petrobras y además se comprometió a revisar los
acuerdos por la represa de Itaipú a favor de Paraguay.

Más allá del desinterés norteamericano por América Latina, Brasil comenzó a pisar fuerte en la
región en 2004 cuando lideró la misión militar en Haití luego del derrocamiento del presidente
Jean-Bertrand Aristide.

Además, fue mediador en varios conflictos, como el de Colombia y Ecuador en 2008 y uno de los
promotores de la UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas), el organismo que busca
reemplazar a la ineficiente Organización de Estados Americanos (OEA).

Asimismo, cuando el Mercosur parecía estancado, Lula firmó con su par argentina el Código
Aduanero Común tras seis años de duras negociaciones.

4

La caída del ALCA, el proyecto estadounidense para un mercado común continental, fue
propiciada por la oposición de la burguesía brasileña, en 2005, cuando Washington se encontraba
en su peor momento en la guerra de Irak.

Sin embargo, Brasil mantuvo en estos ocho años de Lula, un doble jugo con Estados Unidos.
Washington depende del suministro externo de energía para abastecer a su producción, pero
intenta evitar a Venezuela como proveedora, por eso con el descubrimiento en 2007 y 2008 de
enormes yacimientos de gas y petróleo en la costa, inmediatamente se firmaron contratos para
garantizar la venta de crudo brasileño a Estados Unidos.

Las relaciones comerciales bilaterales son muy fructíferas a pesar de que hayan caído un 30 %
desde 2008 a causa de la crisis internacional.

Mediante los acuerdos firmados a comienzos de 2010, Brasil va a permitir el entrenamiento
conjunto de ambos ejércitos. Además, se centrarán en la lucha contra el narcotráfico, compartirán
proyectos relacionados con la tecnología e incrementarán el intercambio de insumos militares.

Pero los desacuerdos también se profundizaron, como por ejemplo el apoyo estadounidense al
golpe en Honduras, mientras que Brasil alojó a Manuel Zelaya, el presidente derrocado, en su
embajada en Tegucigalpa.

El proteccionismo de la industria norteamericana creó varias controversias entre Brasilia y
Washington, como por ejemplo en el algodón, el azúcar y la carne, sectores que se encuentran
subsidiados en Estados Unidos.

En tanto, la masiva presencia de tropas norteamericanas en Haití, luego del terremoto, choca con
la misión de los cascos azules brasileños.

Además, las diferencias con respecto a Irán dejaron a Lula aislado internacionalmente junto con
Turquía, ya que la ONU le impuso sanciones a pesar de que Brasil ostentara un plan de de
desarrollo nuclear pacífico para el régimen persa. (2)


BRASIL Y SUDAMERICA: Ñoño en la vecindad del Chavo.

La gran habilidad de Lula, con respecto a la región, ayudado por su gran carisma y
simpatía personal, ha sido la de convencernos de que son un muchacho más del
barrio y por lo tanto tenemos intereses y proyectos en común, y esto, si bien
puede ser parcialmente cierto en los cultural y social, es errado si lo
consideramos desde la perspectiva política y
económica, ya que el peso específico de la
economía brasileña y su proyección y visón de un
Nuevo Orden Mundial, está a distancias abismales
de las economías del resto de países del continente
y, en muchos casos, tenemos intereses incluso
contradictorios.
5


En la realidad, Brasil es un gigante económico, tanto por sus recursos naturales,
como por la fortaleza de su sector industrial, agrícola y financiero, situación que,
gracias al despeño de su economía, con un gran y sostenido crecimiento
económico durante la “Era Lula”, ha hecho que piense y se proyecte a ocupar un
rol más protagónico en la economía mundial.













INDICADORES ECONÓMICOS (3)

PIB (PPA)
(en US$ millones)
País PIB (PPA) 2010
1
PIB (PPA) 2011
1

Argentina 642,927 710,107
Bolivia 48,096 50,413
Brasil 2025,185 2098,795
Chile 254,039 265,514
Colombia 407,045 425,771
Costa Rica 50,401 52,467
Ecuador 107,354 109,594
El Salvador 44,481 45,640
6

PIB (PPA)
(en US$ millones)
País PIB (PPA) 2010
1
PIB (PPA) 2011
1

Guatemala 69,816 72,688
Haití 12,071 12,531
Honduras 34,312 35,269
México 1526,485 1608,195
Nicaragua 17,125 17,572
Panamá 41,957 44,947
Paraguay 30,401 31,493
Perú 269,517 288,725
República Dominicana 79,293 83,738
Uruguay 44,545 46,512
Venezuela 353,768 357,589


Otros Indicadores

Países por Exportaciones
2010
13

Países por Importaciones
2010
14

Rango País Millones de $US
1 México 303,000
Rango País Millones de $US
1 México 306,000
7

Países por Exportaciones
2010
13

Países por Importaciones
2010
14

2 Brasil 199,700
3 Argentina 68,010
4 Venezuela 64,870
5 Chile 64,280

2 Brasil 187,700
3 Chile 54,230
4 Argentina 52,610
5 Colombia 36,260



Como vemos, el PIB de Brasil es 50% mayor que el de Méjico e igual a la suma de
los de Argentina, Chile, Venezuela, Perú, Colombia y Ecuador, de quienes se
consideran son las mayores economías de la región. Si analizamos desde las
exportaciones, vemos que Brasil exporta un equivalente a lo que lo hacen
Argentina, Venezuela y Chile juntos. Se argumenta que dicho país tiene un nivel
alto de importaciones (187, 7 millones USD) lo que pudiera significar grandes
oportunidades para nuestros países, sin embargo, si analizamos los productos que
ellos importan, vemos que en su mayoría son cosas que no producimos o que no
tenemos ventajas competitivas para hacerlo.

PRINCIPALES PRODUCTOS DE IMPORTACION DE BRASIL EN US$ MILL (4)

* Reactores Nucleares, calderas, máquinas 21.022
aparatos y artefactos mecánicos
* Combustibles minerales, aceites minerales y 18.865
Productos de su destilación
* Máquinas, aparatos y material eléctrico, sus 15.581
partes, aparatos de grabación
* Vehículos automóviles, tractores, ciclos, demás 11.456
vehículos terrestres, sus partes
* Productos químicos orgánicos 6.970
* Instrumentos, aparatos de óptica, 4.874
fotografía, cinematografía
* Materias plásticas y manufacturas de 4.790


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Sin embargo, el fuerte impulso que tomó su economía, ha hecho que incluso
muchos de estos productos se estén fabricando en dicho país, de tal manera que
sus importaciones están disminuyendo y su balanza comercial por algunos años
tiene un sostenido saldo favorable, es decir, cada vez depende menos del sector
externo y más de sus propias fuerzas, por ello, la grave crisis que sufrió y está
pasando la economía global, tuvo poco impacto en dicho país, y por lo contrario,
en dicho período su economía más bien creció.

Por lo tanto, la relaciones de nuestros países con el “gigante del sur” son
desiguales, y pese a las buenas intenciones de parte y parte, no pasará mucho
tiempo para que afloren las contradicciones, cuando nuestros intereses choquen
con las cada vez más visibles intenciones hegemónicas de dicho país. No es una
casualidad que en los diversos viajes que hizo Lula por el continente, sus
principales acompañantes eran los directores de las poderosas empresas
brasileñas de construcción, aeronáutica, petróleo, etc., como tampoco lo es que,
en prácticamente todos nuestros países, estas empresas estén trabajando en
grandes proyectos, tal vez, “fue sin querer queriendo”, no sea suficiente
justificación para ello.

Los acercamientos y caminos en común que nos pudiera acercar a Brasil, se dan
más bien en el ámbito cultural, en donde tenemos fuertes raíces en nuestras
tradiciones ancestrales, principalmente en la de los pueblos amazónicos, y porque,
gran parte de nuestros países, compartimos nuestra pertenecía a la Cuenca del
Amazonas. En un mundo posible y deseable, alternativo al modelo capitalista
hegemónico, tal vez sea en dichas raíces culturales, en donde encontraremos los
fundamentos para hallar juntos una alternativa más humana y ecológica, para
contrarrestar el ecocidio al que nos ha sometido el sistema neoliberal.

Una cada vez más grande esperanza y desafío está aconteciendo a nivel mundial sobre nuestra
Amazonía, su contribución y su llamado sobre la necesidad urgente de redoblar el trabajo para su
sostenibilidad, que redunde en una mejor calidad de vida a nivel planetario. Por este singular
desafío, el Yasuní Amazónico se ha ido tornando un emblema mundial de sostenibilidad que al
representar y simbolizar una esperanza cierta, operable y convocante muestra lo que en materia
de sostenibilidad se debe y puede hacer. (5)

Pero también en Brasil encontramos un aliado en nuestras luchas anti
hegemónicas y anticolonialistas, ya que ellos, como el resto de países de la
región, hemos sufrido en “carne propia” la marginación, explotación y exclusión a
la que han sometido, a la mayor parte del mundo, la grandes potencias, por ello,
Lula ha sido uno de los principales promotores y protagonista en la creación de
nuevos bloques económicos y políticos, como el MERCOSUR, la UNASUR, el
Banco del Sur, etc.
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BRASIL Y EL BLOQUE BRICS

El mundo, después de la posguerra, vio el emerger de EEUU como una nueva
potencia mundial, la cual luego de la caída de la ex URSS, se convirtió en la
primera y principal potencial mundial, instituyéndose con ello el monopolarismo,
como sistema de relaciones internacionales, lo que implicaba que dicho país
imponga y difunda su modelo económico y político a nivel mundial, muchas veces
apoyado con su poderío militar. Pero dicha dominación derivó en abusos en unos
casos y en los últimos tiempos inclusive en irresponsabilidad, corrupción y abusos
en el manejo de la economía, que derivó en una gran crisis mundial del sistema
capitalista y de algunos países del llamado “primer mundo” con EEUU a la cabeza,
dejando ciertos vacíos y resquebrajamiento en las estructuras de control y
dominación del sistema hegemónico, lo que posibilitó la emergencia de países con
sostenidos crecimientos económicos y con una cada vez mayor presencia y
penetración en los mercados mundiales, antes controlados por las antiguas
potencias mundiales.

Así, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, conscientes de su potencial
económico, y de la necesidad de balancear y contrarrestar la unipolaridad en las
relaciones internacionales y económicas, descubrieron que aliándose y acordando
estrategias comunes, podrían aprovechar los tiempos favorables, y consolidar sus
posición con cara a un futuro, en donde ocuparían posiciones más relevantes en el
manejo y control de la economía mundial.

De estos países “se puede resaltar cuatro elementos que sustentan la importancia de la
participación de las economías emergentes: 1) son las acreedoras de los países
desarrollados, 2) se tiene una mayor confianza financiera y económica en estos países
dado por el manejo responsable de sus políticas fiscales y monetarias durante y después
de la crisis; todo lo contrario a los países desarrollados quienes a partir de sus políticas
monetarias y fiscales flexibles han provocado la inestabilidad del sistema monetario, de
commodities y de activos a nivel internacional, 3) son el motor del crecimiento mundial
4) Las economías emergentes no comenzaron la crisis económica-financiera mundial”.(6)

Por otra parte, de acuerdo con el Centro de Intercambios Económicos
Internacionales de China, los países BRICS liderarán la recuperación de la
economía mundial con un crecimiento relativamente rápido. “Su producción
conjunta aumentará de un 17 por ciento del PIB mundial en 2010 a un 47 por
ciento en 2030”. (7) Ello en la práctica significará que “el mundo económico se
dirige hacia un nuevo orden en donde podemos observar el declive del G-7 político
10

mientras que el BRICS sigue avanzando y ocupando los espacios que ostentan
los países miembros del G-7 político”.(6)

Sin embargo, este posicionamiento rebasa los acuerdos exclusivamente
comerciales, y ya se están planteando otras posturas que cuestionan más
ampliamente la posición hegemónica del EEUU y el orden mundial impuesto por
éste después de la Segunda Guerra Mundial, así éstos países lideran en la ONU
la oposición a la existencia del Consejo de Seguridad y el poder de veto de EEUU
y sus aliados, así como las intervenciones militares de dicho país en Medio
Oriente y otras políticas internacionales anteriormente ejercida sin oposición por la
otrora “Primera Potencia Mundial”.













BIBLIOGRAFÍA


(1) Fracchia, Eduardo , Economía: la era Lula, en:
http://www.iae.edu.ar/iaehoy/prensa/paginas/Item%20de%20prensa.asp
x?itemid=766

(2) Sbarbi Osuna, Maximiliano, Brasil: de país subdesarrollado a potencia
económica, en:
http://observadorglobal.com/brasil-de-pais-subdesarrollado-a-potencia-
economica-n10958.html

(3) Anexo: Indicadores socio-económicos de Latinoamérica En:
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Indicadores_socio-
econ%C3%B3micos_de_Latinoam%C3%A9rica

(4) Indicadores económicos Brasil, en:
11

http://www.buenastareas.com/ensayos/Indicadores-Economicos-Brasil/1139443.html

(5) Cáceres, Milton, “Interculturalidad y sostenibilidad: conceptualidad y proyecciones”,
EECA, Cuenca, 2010.
(6) Carranco Guerra, Leonel ,“2017: El BRIC+3 desplaza al G-7” en:
http://elchileno.cl/economia/internacional.html.

(7) “Los BRICS representarán la mitad del PIB mundial en 2030” en:
http://espanol.cntv.cn/20110324/104688.shtml

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