MAESTRÍA EN CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

MENCIÓN EN SOCIOLOGÍA

Tesis:
La cobertura mediática del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en la prensa
gráfica argentina. Un estudio comparativo de la relevancia noticiosa del proceso de
implementación de la Resolución Nº 125/08 en los diarios Clarín y Página/12
Autor: Lic. Esteban Zunino
DNI: 28.408.346
Mail: estebanzunino@hotmail.com
Directora: Dra. Natalia Aruguete
Co-Directora: Dra. Natalia López Castro


Febrero de 2014
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina




La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina











A Celeste










I
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



Agradecimientos
Esta Tesis constituye el resultado de un complejo proceso de crecimiento personal y académico. El
momento de su finalización, como en todo trabajo de investigación, es simplemente un cierre provisorio que
deja planteadas muchas más preguntas que las que existían al comienzo del trabajo. Ese camino sinuoso de
marchas y contramarchas fue cuidadosamente acompañado y orientado por una serie de personas e
instituciones que fueron determinantes en la elaboración de este proyecto. Es por eso que quisiera realizar
algunos agradecimientos.
En primer lugar, a mi Directora, Dra. Natalia Aruguete, quien hace ya cinco años me guía en el
camino de la investigación. Su labor desinteresada, sus correcciones permanentes, su lectura atenta, su
exigencia, pero sobre todo, su aliento y su afecto incondicional han sido un sostén indispensable que me
contuvo en todo sentido y en cada momento. A ella, mi gratitud sincera por enseñarme y apoyarme en un
proceso de trabajo colectivo que me emociona y enorgullece.
A mi Co-Directora, Dra. Natalia López Castro, a quien conocí casi accidentalmente como alumno y
cuyos conocimientos sobre Sociología Rural fueron fundamentales para el abordaje de un objeto complejo. Su
generosidad para conmigo ha sido infinita y por ello, mi agradecimiento pretende ser de las mismas
dimensiones.
A mis compañeros del Programa de investigación ―Industrias culturales y espacio público:
comunicación y política en la Argentina‖ que dirigen los Dres. Martín Becerra y Guillermo Mastrini en el
Dpto. de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Quilmes. El intercambio de mi trabajo con cada uno
de ellos, sus críticas constructivas y el planteo de nuevos interrogantes han sido insumos fundamentales para
este trabajo.
Al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, institución en la que me desempeño
como becario doctoral y sin cuyo financiamiento esta tarea hubiese sido mucho más dificultosa.
A mi esposa, Lic. María Celeste Esquivel, por su apoyo e incondicionalidad. Por su crítica fructífera,
por su inteligencia para acompañarme. Pero sobre todo, por dejarme compartir con ella cada momento de la
elaboración de este trabajo y todos los momentos más importantes de mi vida. Por creer en mí.
A mis viejos, por enseñarme que el conocimiento no ocupa espacio, que los logros son siempre
efímeros y que cada nuevo desafío requiere de un nuevo esfuerzo.
A la educación pública argentina. De donde vengo y con la cuál estaré comprometido de por vida.

II
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina


























III
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



ÍNDICE GENERAL
INTRODUCCIÓN:............................................................................................................................................ 1
CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO: LA TEORÍA DE LA AGENDA-SETTI NG ...................................... 8
1.1. Introducción ....................................................................................................................................... 8
1.2. Antecedentes ...................................................................................................................................... 9
1.2.1. La Teoría de la Aguja Hipodérmica ...................................................................................... 10
1.2.2. Los “efectos limitados” de los medios de comunicación ....................................................... 11
1.2.3. Acerca de los Usos y Gratificaciones ...................................................................................... 13
1.2.4. Los efectos acumulativos de largo plazo ................................................................................ 15
1.3. La teoría de la Agenda-Setting ........................................................................................................ 16
1.3.1. Los orígenes .............................................................................................................................. 16
1.3.2. Los inicios de la investigación ................................................................................................. 18
1.3.3. La definición de los temas ....................................................................................................... 20
1.3.4. Noticia y noticiabilidad ........................................................................................................... 21
1.3.4.1. Eventos críticos .................................................................................................................... 22
1.4. El primer nivel de Agenda-Setting .................................................................................................. 23
1.4.1. Hueco informativo y Suma cero ............................................................................................. 24
1.4.2. Nuevos hallazgos ...................................................................................................................... 25
1.4.3. II fase de investigación: las condiciones contingentes .......................................................... 26
1.5. El segundo nivel de Agenda-Setting ................................................................................................ 28
1.5.1. La “valencia” como indicador de relevancia informativa ................................................... 31
1.5.2. Nuevas fases de investigación ................................................................................................. 33
1.6. Clasificación de las investigaciones: la “tipología de Acapulco” ................................................. 34
1.7. Pruebas empíricas ........................................................................................................................... 36
CAPÍTULO II: CARACTERIZACIÓN HISTÓRICA DEL AGRO PAMPEANO. POLÍTICAS Y
ACTORES SOCIALES................................................................................................................................... 41
2.1. Introducción ..................................................................................................................................... 41
2.2. Estructura del Agro pampeano ...................................................................................................... 42
2.3. Corporaciones Agrarias en Argentina: los actores del conflicto de 2008 ................................... 46
2.3.1. La Sociedad Rural Argentina ................................................................................................. 46
2.3.2. Cambios estructurales y diferenciación social. Surgimiento de la Federación Agraria
Argentina. ................................................................................................................................................. 48
2.3.4. La agricultura pampeana en el contexto del Modelo de Sustitución de Importaciones. El
nacimiento de Confederaciones Rurales Argentinas ............................................................................ 52
2.3.5. Organización del cooperativismo agrario. Confederación Intercooperativa Agropecuaria
Cooperativa Limitada ............................................................................................................................. 55
2.4. Segunda mitad del siglo XX: reconversión del agro pampeano. ................................................. 56
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



2.4.1. La política agraria de la dictadura militar ............................................................................ 58
2.4.2. El retorno de la democracia en 1983 ...................................................................................... 63
2.4.3. La década de 1990 ................................................................................................................... 63
2.5. El fin de la convertibilidad. Un nuevo impulso al agro pampeano ............................................. 66
CAPÍTULO III: LA COBERTURA MEDIÁTICA DE LA RESOLUCIÓN Nº 125/08 COMO OBJETO
DE ESTUDIO. ................................................................................................................................................. 68
3.1. Introducción ..................................................................................................................................... 68
3.2. La prensa gráfica ................................................................................................................................. 68
3.2.1. Los diarios seleccionados ............................................................................................................ 70
3.2.1.1. Clarín .................................................................................................................................... 70
3.2.1.2. Página/12 .............................................................................................................................. 76
3.3. La Resolución Nº 125/08 ................................................................................................................. 79
3.3.1. Contexto internacional de su implementación ...................................................................... 79
3.3.2. Contexto nacional .................................................................................................................... 80
3.3.3. Justificaciones conceptuales para la implementación de derechos de exportación ........... 83
3.3.4. Los actores actuales del agro pampeano y el conflicto de 2008. .......................................... 84
3.3.4.1. Pools de siembra .................................................................................................................. 86
3.3.4.2. Contratistas .......................................................................................................................... 87
3.3.4.3. Agroindustria ....................................................................................................................... 88
3.3.4.4. Asociaciones técnicas ........................................................................................................... 89
3.3.4.5. Corporaciones tradicionales ............................................................................................... 89
3.3.4.6. Autoconvocados ................................................................................................................... 91
3.3.4.7. El otro campo ....................................................................................................................... 91
3.4. Cronología de 128 días de conflicto................................................................................................ 92
CAPÍTULO IV: OBJETIVOS Y MÉTODO DE LA INVESTIGACIÓN ................................................. 97
4.1. Objetivos e hipótesis ........................................................................................................................ 97
4.2. La técnica del análisis de contenido ............................................................................................... 99
4.3. Diseño de la investigación ............................................................................................................. 101
4.3.1. Unidad de Análisis ................................................................................................................. 101
4.3.1.1. Unidades de muestreo ....................................................................................................... 101
4.3.2. Población ................................................................................................................................ 103
4.3.2.1. Muestra ............................................................................................................................... 103
4.4. Unidades de contexto ..................................................................................................................... 104
4.5. Libro de códigos ............................................................................................................................. 105
4.5.1. Frecuencia de cobertura. Análisis del hueco informativo .................................................. 105
4.5.2. Análisis de portadas. ............................................................................................................. 106
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



4.5.3. Jerarquía del conflicto del campo ............................................................................................ 107
4.5.3.1. Pautas formales de la información ................................................................................... 107
4.5.3.2. Jerarquía y valencia de las noticias .................................................................................. 109
4.6. Índice de importancia .................................................................................................................... 112
4.7. Fiabilidad ....................................................................................................................................... 113
CAPÍTULO V: ANÁLISIS DE LOS DIARIOS ......................................................................................... 116
5.1. Introducción ................................................................................................................................... 116
5.2. Perfil de la cobertura de la Resolución Nº 125/08. Pautas formales de la información .......... 116
5.3. Relevancia informativa de la Resolución Nº 125/08 ................................................................... 121
5.3.1. Frecuencia de cobertura ........................................................................................................... 122
5.3.1.1. Frecuencia según etapas del periodo ............................................................................... 125
5.3.1.2. Análisis del hueco informativo ......................................................................................... 130
5.3.1.3. Análisis de las portadas ..................................................................................................... 133
5.3.2. Jerarquía informativa de la Resolución Nº 125/08 ................................................................. 136
5.3.2.1. Aparición en portada......................................................................................................... 137
5.3.2.2. Acompañamiento gráfico .................................................................................................. 139
5.3.2.3. Tamaño del artículo........................................................................................................... 140
5.3.2.4. Tamaño del titular ............................................................................................................. 141
5.3.2.5. Bajada o “entradilla” ........................................................................................................ 143
5.3.2.6. Tipo de página .................................................................................................................... 145
5.3.2.7. Autoría de las piezas .......................................................................................................... 146
5.3.2.8. Ubicación de la pieza ......................................................................................................... 148
5.3.2.9. Apertura de sección ........................................................................................................... 148
5.3.3. Valencia .................................................................................................................................. 149
5.4. Índice de importancia .................................................................................................................... 153
5.5. Fiabilidad del modelo .................................................................................................................... 154
CAPÍTULO VI: CONCLUSIONES ............................................................................................................ 163
6.1. Consideraciones finales ................................................................................................................. 163
6.2. Sistematización e interpretación de los principales hallazgos ................................................... 166
6.3. Aportes teóricos y metodológicos ................................................................................................. 173
6.4. Limitaciones y nuevas preguntas ................................................................................................. 174
ANEXO I: Ficha de análisis para codificación de ejemplares y portadas ................................................ 177
ANEXO II: Ficha de análisis para codificación de la muestra .................................................................. 179
ANEXO III: Notas recogidas para la muestra ............................................................................................ 181
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ........................................................................................................ 189

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina






















VII
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



ÍNDICE DE SIGLAS UTILIZADAS
AACREA: Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola
ACA: Asociación de Cooperativas Argentinas
AFA: Asociación del Futbol Argentino
AFIP: Administración Federal de Ingresos Públicos
AFSCA: Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual
AGD: Aceitera General Deheza
AGEA: Arte Gráfico Editorial Argentino
APRESID: Asociación de Productores de Siembra Directa
ARTEAR: Arte Radiotelevisivo Argentino S.A.
BCRA: Banco Central de la República Argentina
CABA: Ciudad Autónoma de Buenos Aires
CAN: Consejo Agrario Nacional
CARBAP: Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa
CARCLO: Confederación de Asociaciones Rurales del Centro y Litoral Oeste
CARZOR: Confederación de Asociaciones Rurales Rosafé
CIMECO: Compañía Inversora de Medios de Comunicación S.A.
CONINAGRO: Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada
CRA: Confederaciones Rurales Argentinas
DyN: Diarios y Noticias S.A.
ENTel: Empresa Nacional de Telecomunicaciones
FAA: Federación Agraria Argentina
FPV: Frente Para la Victoria
FTV: Federación de Tierra y Vivienda
GBA: Gran Buenos Aires
IAPI: Instituto Argentino de Promoción del Intercambio
INTA: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
VIII
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



ISI: Industria Sustitutiva de Importaciones
IVC: Instituto Verificador de Circulaciones
JRC: Junta Reguladora de Carnes
JRG: Junta Reguladora de Granos
KMO: prueba de Kaiser–Meyer–Olkin
LO: Líder de Opinión
MOCASE-VC: Movimiento Campesino de Santiago del Estero – Vía Campesina
MTP: Movimiento Todos por la Patria
PBI: Producto Bruto Interno
PEN: Poder Ejecutivo Nacional
PI: Partido Intransigente
PJN: Poder Judicial de la Nación
PSI: Partido Socialista Independiente
RR: semilla Roundup Ready
SCA: Servicios de Comunicación Audiovisual
SRA: Sociedad Rural Argentina
TELEFE: Televisión Federal S.A.
TICS: Tecnologías de la Información y la Comunicación
TN: Todo Noticias
TSC: Televisión Satelital Codificada





IX
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina






















X
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



ÍNDICE DE GRÁFICOS
Gráfico 1: Esquema de comunicación de la Teoría de la Aguja Hipodérmica.
Gráfico 2: Esquema de la comunicación en dos etapas.
Gráfico 3: Esquema de funcionamiento de la Agenda-Setting.
Gráfico 4. Agenda Building.
Gráfico 5: Género informativo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Gráfico 6: Cobertura informativa según semanas del período. Cobertura mediática de la Resolución Nº
125/08. Clarín y Página/12. 11 marzo al 17 de julio de 2008.
Gráfico 7: Frecuencia según etapas. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11
de marzo al 17 de julio de 2008.
Gráfico 8: Hueco informativo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Gráfico 9: Frecuencia según sección. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12.
11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Gráfico 10: Competencia temática en portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Gráfico 11: Acompañamiento gráfico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12.
11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Gráfico 12: Análisis factorial. Sedimentación.
Gráfico 13: Agrupamiento de los variables en los componentes 1 y 2.








XI

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina





























XII

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



ÍNDICE DE IMÁGENES
Imagen 1: Conformación del Grupo Clarín.
Imagen 2: Tipos de titulares.
Imagen 3: Portadas de los diarios correspondientes al 26/03/2008.
Imagen 4: Portadas de los diarios correspondientes al pico máximo de cobertura del caso.
Imagen 5: Portadas del 26/03/05.
Imagen 6: Portadas del 02/05/2008.
Imagen 7: Portadas del 26/05/2008.
Imagen 8: Portadas del 17/06/2008.
Imagen 9: Portadas del 17/07/2008.
Imagen 10: Estructura normal de las portadas de Clarín y Página/12.
Imagen 11: Portadas en las que el ―conflicto del campo‖ modificó la estructura de tapa.















XIII
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina






























XIV
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1: Tipología de Acapulco.
Tabla 2: Índice de importancia.
Tabla 3: Fiabilidad del proceso de codificación.
Tabla 4: Género informativo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 5: Sección de la nota. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 6: Género según sección. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 7: Tipos de titulares de portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12.
11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 8: Porcentajes de titulares sobre el conflicto. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 9: Porcentajes de notas que aparecieron en portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08.
Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 10: Acompañamiento gráfico según diario. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 11: Acompañamiento gráfico según tamaño de la nota. Cobertura mediática de la Resolución Nº
125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 12: Tamaño del artículo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 13: Tamaño del titular. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 14: Tamaño del titular según tamaño de la nota. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08.
Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 15: Presencia de bajada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 16: Presencia de bajada según género periodístico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08.
Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 17: Presencia de bajada según género periodístico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08.
Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 18: Autoría de las notas. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
XV
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



Tabla 19: Ubicación de la pieza. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 20: Apertura de sección. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 21: Valencia. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17
de julio de 2008.
Tabla 22: Valencia según aparición en portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 23: Valencia según acompañamiento gráfico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín
y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 24: Valencia según tamaño del titular. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 25: Índice de importancia. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tabla 26: Matriz de componentes rotados.
Tabla 27: Índice de importancia. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.














XVI
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina






























XVII
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



RESUMEN
La resolución Nº 125/08 fue anunciada por el Poder Ejecutivo Nacional el 11 de marzo de 2008. La
norma estipulaba un aumento en los derechos de exportación que debían tributar los principales productos del
agro pampeano y establecía la movilidad del gravamen asociada a la cotización de los commodities en el
mercado internacional.
Dos días después del anuncio oficial, la Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales
Argentinas, la Federación Agraria Argentina y la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa
Limitada se unieron en un organismo autodenominado Mesa de Enlace desde el que instrumentaron diferentes
medidas de protesta como el cese de comercialización de granos e interrupción del tránsito en las principales
rutas del país. El enfrentamiento entre el gobierno de la presidenta Cristina Fernández y las principales
corporaciones del agro pampeano, que se desarrolló durante 128 días en 2008, adquirió un carácter inédito
tanto por su larga duración como por la confluencia de organizaciones que a lo largo de la historia
representaron a sectores con intereses contrapuestos. Su trascendencia superó rápidamente el carácter sectorial
de las protestas e involucró a amplios sectores de la ciudadanía en manifestaciones en el espacio público en
defensa de las posiciones del ―campo‖ y del ―gobierno‖. Tras semanas de negociaciones y rupturas, el Poder
Ejecutivo decidió enviar la Resolución Nº 125/08 al Congreso nacional para su discusión. Finalmente, la
norma fue derogada en el Senado en la madrugada del 17 de julio de 2008, tras una votación empatada que
dirimió a favor de los intereses de las entidades agrarias el ex Vicepresidente de la Nación Julio Cobos.
Los medios de comunicación –tanto nacionales como internacionales- desarrollaron una amplia
cobertura de este proceso. En ese contexto, el objetivo general de este trabajo es analizar comparativamente la
relevancia que le otorgaron al caso los diarios nacionales Clarín y Página/12 entre el 11 de marzo y el 17 de
julio de 2008. En términos específicos se pretende establecer: 1) la frecuencia de publicación de artículos
referidos al tema en cada diario; 2) la jerarquía que cada matutino le otorgó al hecho y 3) la valencia –o
valoración de la noticia- con la que cada periódico se refirió a los acontecimientos asociados a la Resolución
Nº 125/08. Asimismo, a partir de la puesta en relación de diferentes variables, se procura construir un índice
de importancia que resulte útil para ser implementado en otros estudios de cobertura mediática de prensa
gráfica. El presente trabajo se enmarca en la perspectiva teórica de la Agenda- Setting.




XVIII
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina



ABSTRACT
Resolution No. 125/08 was announced by the Argentinian government on March 11, 2008. The rule
stipulated an increase in export duties to major agro pampeano´s products and established the mobility of the
tax.
Two days after the official announcement, the Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales
Argentinas, Federación Agraria Argentina and the Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa
Limitada joined in an organism denominated Mesa de Enlace from which they orchestrated protest actions as
a cessation of marketing grains and disruption of traffic on the main roads of the country. The confrontation
between the government of President Cristina Fernández and major corporations, which ran for 128 days in
2008, acquired an unprecedented nature because of its long duration and by the confluence of organizations
that throughout history represented sectors with conflicting interests. Its significance quickly surpassed the
corporative nature of the protests and involved large segments of citizens in public space protests in defense of
the positions of the "country" or "government". After weeks of negotiations and disruptions, the government
decided to send the Resolution No. 125/08 to Congress for discussion. Finally, the law was repealed in the
Senate on the morning of July 17, 2008, for a vote that heard in favor of the interests of agricultural entities by
Vice-president Julio Cobos.
The media -both national and international- developed a comprehensive coverage of this process. In
this context, the general objective of this work is to analyze the relevance that the national newspapers Clarín
and Página/12 gave to the issue between 11 March and 17 July 2008. Specifically the work aims to establish:
1) the frequency of publication of articles refereed to the case, 2) the hierarchy that the newspapers granted the
fact and 3) the news´s valence associated with Resolution No. 125/ 08. Also, from the linking of different
variables, the investigation seeks to build an index of importance that could be useful for implementation in
other studies of media coverage of print media. This work is part of the theoretical perspective of the Agenda-
Setting.







XIX
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina






























XX



La cobertura mediática del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en la prensa
gráfica argentina. Un estudio comparativo de la relevancia noticiosa del proceso de
implementación de la Resolución Nº 125/08 en los diarios Clarín y Página/12
INTRODUCCIÓN:
El objeto de estudio de la presente investigación es la cobertura mediática que los periódicos
argentinos Clarín y Página/12 realizaron sobre el ―conflicto‖
1
desatado entre el gobierno nacional y las
entidades gremiales más representativas del agro argentino, a partir de la implementación de la Resolución N°
125/08. La base conceptual del trabajo empírico es la teoría de Agenda-Setting.
El 11 de marzo del 2008, el entonces ministro de Economía de la República Argentina, Martín
Lousteau, anunció una serie de medidas económicas, entre las que se incluía el aumento y aplicación de
retenciones
2
móviles a los principales commodities que produce el agro nacional. El nuevo cuadro de
gravámenes elevaba los impuestos a la exportación de soja del 35% al 44,1% y de girasol del 32,1% al 39,1%,
mientras que reducía las alícuotas para el maíz y el trigo en un 1%. La nueva modalidad establecía una
variación en la carga impositiva, asociada a la cotización de los granos en el mercado internacional.
El titular de la cartera de Hacienda realizó estos anuncios días antes del comienzo de la época de
cosecha, por lo que productores rurales grandes, medianos y pequeños, agrupados en la Sociedad Rural
Argentina (SRA), la Federación Agraria Argentina (FAA), las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y
la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada (CONINAGRO) se agruparon en un
organismo centralizado denominado Mesa de Enlace, desde el cual llevaron a cabo medidas de protesta. Entre
ellas, restringieron la comercialización de granos y desarrollaron cortes de ruta que dejaron a los centros
urbanos al borde del desabastecimiento total de productos básicos, en una contienda que duró 128 días.
Estos hechos causaron diferentes reacciones en las principales ciudades del país. Ciertos sectores de la
población, correspondientes a fracciones de clase alta y media-alta y media, apoyaron la medida de las
asociaciones rurales (Rinesi, 2010), irrumpiendo en el espacio público con cacerolazos y cortes de calles. Por
su parte, varias organizaciones políticas afines al gobierno se manifestaron públicamente en defensa del

1
La noción de ―conflicto‖ remite, según el diccionario de la Real Academia Española (2001), a la idea de ―lucha, antagonismo,
conflicto de intereses‖. Por su parte, como afirman Basualdo y Arceo, (2009), ―durante 2008 se desplegó un prolongado conflicto entre
el agro pampeano y el actual gobierno elegido en 2007 a raíz del régimen de retenciones móviles‖ (p. 51).
2
El término retenciones hace referencia a los derechos de exportación que deben abonar las materias primas que se producen en el
territorio nacional. Estas tienen la particularidad de que no gravan la ganancia sino las rentas obtenidas por el concurso de factores
excepcionales ajenos a la perfomance de los productores (Rubinzal, 2008).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

2

gobierno nacional, llegando a registrase algunos enfrentamientos violentos entre los dos sectores en la Plaza
de Mayo
3
.
Este conflicto se constituyó en un hecho central de las agendas mediática y pública durante 128 días
(Amado & Rotelli, 2011; Becerra & López, 2009; Cotarello, 2008; Cremonte, 2010; Mastrini, 2010;
Mogaburo & Pucheta, 2008). Transcurridos más de tres meses de pugna, el Poder Ejecutivo Nacional (PEN)
decidió enviar la norma al Congreso nacional para su discusión. Finalmente, la Resolución N° 125/08 fue
derogada por voto del Senado, entradas las primeras horas del día jueves 17 de julio de 2008. El
Vicepresidente de la Nación y Presidente de la Cámara de Senadores, Julio Cleto Cobos, definió la votación,
que hasta ese momento estaba empatada en 36 votos, con la frase ―Mi voto es no positivo‖
4
.
El desarrollo del conflicto fue ampliamente cubierto por medios nacionales e internacionales, los que
propusieron a la audiencia diferentes relatos sobre los hechos ocurridos. La coexistencia de versiones
contrapuestas sobre los mismos hechos es, en parte, producto de que la realidad que aparece en los medios de
comunicación es el resultado de operaciones de selección, omisión y jerarquización de ciertos temas y
aspectos (Rodrigo Alsina, 2005).
En efecto, la ―realidad‖ está compuesta por una multiplicidad de acontecimientos. Estos se convierten
en temas (issues) cuando son capaces de afectar, delimitar el tiempo y organizar la experiencia de individuos o
grupos (Molotoch & Lester, 1974); o bien, cuando se convierten en controversias públicas o fisuras políticas
y, por ende, son percibidos por la población como preocupaciones (concerns) que deben ser abordadas y
resueltas (Aruguete, 2011).
Los medios de comunicación de masas son vehículos a través de los cuales tiene lugar la construcción
de cogniciones socialmente compartidas, el entretejido de formas de interpretar la realidad y la formación del
conocimiento social (D´Adamo, García, & Freidenberg, 2000). Por intermedio de un complejo proceso, un
tema es seleccionado y situado en el centro de la opinión pública. Mediante la jerarquización de las noticias,
que comprende la selección de unas y omisión de otras, se pone de manifiesto ―la valoración que cada medio
efectúa de todos los hechos de la realidad y la intención de transmitir al público ese orden de importancia para
que lo haga suyo‖ (Fontcuberta, 2006, p. 57). La realidad no es transparente y la noticia es producto de una
actividad subjetiva (Martini & Luchessi, 2004), consistente en el relato de un hecho que implica una ruptura
con el devenir cotidiano del mundo.
Los hechos particulares alcanzan el estatuto de acontecimiento público en la medida en que son
promovidos por las instituciones, entre las que se destacan las que son específicamente informativas
(Martínez, 1996). A partir de la selección, jerarquización y cobertura de ciertos hechos, los mass media

3
La Plaza de Mayo es el principal centro del poder político de Argentina. En sus alrededores están situadas edificios cívicos como la
Casa de Gobierno, el Ministerio de Economía, el Cabildo, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la sede central del
Banco de la Nación Argentina, la Catedral metropolitana de Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La misma se
ha convertido en el principal sitio de manifestación pública de la Argentina.
4
Clarín, 17/10/2008.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

3

contribuyen en la instalación de la importancia que el público le otorga a los asuntos (McCombs, 2006;
McCombs & Shaw, 1972). De este modo, los medios promueven una definición del problema orientando una
interpretación causal, una evaluación moral y/o una recomendación de tratamiento para cada asunto (Entman,
1993).
Ahora bien, varias cuestiones justifican la importancia de esta investigación:
En primer lugar, el ―enfrentamiento campo – ciudad‖ fue una de las contiendas fundantes de la
idiosincrasia argentina (Barsky & Gelman, 2009). La aplicación de gravámenes a la renta del sector
agropecuario tiene diversos antecedentes en la historia nacional, como el impuesto móvil a la exportación de
1942, que transfirió al Estado parte de la renta agraria, o la creación del Instituto Argentino de Promoción del
Intercambio (IAPI), que fijó precios máximos a los productos del agro (Giberti, 1985). Estos son solo dos
casos que se inscriben en el marco de una contienda sobre la que giró la economía y las expresiones culturales
del país, y que se reavivó cuando el gobierno de Cristina Fernández intentó implementar una política de
retenciones móviles, en 2008.
En segundo lugar, el caso que se estudia adquiere importancia dado su carácter inédito (Basualdo &
Arceo, 2009), producto de su extensión en el tiempo, los métodos de protesta y los sectores a los que
involucró. Así, un conflicto que comenzó teniendo características predominantemente sectoriales se expandió
a los principales conglomerados urbanos del país y produjo alineamientos a favor y en contra de los
contendientes. Los posicionamientos de la opinión pública excedieron, en la mayoría de los casos, los lazos
materiales de la ciudadanía con alguno de los sectores. Es decir, la pugna originó complejos procesos de
identificación simbólica en el que los medios de comunicación jugaron un rol determinante (Yabkowsky,
2010).
En tercer lugar, la perspectiva teórica de la Agenda-Setting se desarrolló desde la década del ‗60
principalmente en Estados Unidos y Europa, pero no cuenta con un amplio recorrido de implementación
empírica en la Argentina (Aruguete, 2011). Por lo tanto, este trabajo se propone como un aporte, tanto del
análisis de la cobertura y repercusión de la Resolución Nº 125/08 dentro del campo de la Comunicación, como
en la aplicación de esta teoría a un suceso argentino.
Debido a ello, el presente estudio constituye un ―estudio exploratorio‖
5
de caso. Enmarcado en la
perspectiva teórica de la Agenda-Setting –específicamente, en su primer nivel de análisis- este trabajo tiene
por objetivo general analizar comparativamente la cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08 en los
diarios argentinos Clarín y Página/12, en función de establecer la relevancia del caso en el tratamiento
noticioso.
De las cuestiones planteadas y de la investigación que sirve como precedente de este trabajo (Zunino,
2011), surgen las siguientes hipótesis y preguntas de investigación:

5
―Los estudios exploratorios se efectúan, normalmente, cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco
estudiado o que no ha sido explorado antes‖ (Hernández Sampieri, Fernández Collado, & Baptista Lucio, 2006, p. 69).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

4

Hipótesis 1: La relevancia
6
de la cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08 se relaciona
con su frecuencia de publicación y su jerarquía informativa.
Pregunta 1: ¿Cuál fue el nivel de relevancia informativa de la Resolución Nº 125/08?
Pregunta 2: ¿Esta se comportó de manera homogénea o mostró variaciones en cada diario
durante el período observado?
A partir de la primera hipótesis y preguntas de investigación, se desprenden otras que permiten
avanzar en una operacionalización conceptual útil a los fines de este trabajo. Uno de los mecanismos centrales
con los que los medios de comunicación le dan relevancia a un issue es la frecuencia de cobertura, es decir, la
cantidad de notas que se publican en un determinado período sobre un tema o cuestión. Está comprobado que
la opinión pública otorga mayor importancia a aquellos tópicos que reciben mayor cantidad de tratamiento
(Igartua & Humanes, 2004; McCombs & Shaw, 1972). En función de ello, se formulan las siguientes hipótesis
e interrogantes:
Hipótesis 2: La Resolución Nº 125/08 adquirió una alta frecuencia
7
informativa que se asoció a
la existencia de ciertos eventos clave que mantuvieron el tema en agenda durante más de cuatro
meses.
Pregunta 3: ¿Existieron variaciones en la frecuencia de cobertura durante los 128 días de
conflicto?
Pregunta 4: ¿Qué variables influyeron en el aumento o disminución de la cantidad de notas
publicadas a lo largo del período?
El segundo mecanismo utilizado por los medios para otorgar relevancia a un caso es la jerarquía
noticiosa, es decir, la ubicación, tamaño e importancia de las notas. Hallazgos previos dan cuenta de que, al
agrandar o empequeñecer ciertos aspectos en las coberturas, se les da a los issues más o menos prominencia
(Entman, 1991).
Hipótesis 3: La cobertura mediática del ―conflicto del campo‖ obtuvo importantes niveles de
jerarquía
8
noticiosa, la cual puede advertirse a través de indicadores específicos.
Pregunta 5: ¿Qué variables afectaron la jerarquía que adquirió el caso en las coberturas de
Clarín y Página/12?
Pregunta 6: ¿Existió ―homogeneidad‖
9
respecto de la jerarquía en los dos diarios analizados?

6
La Relevancia remite a ―la visibilidad de la información a partir de su ubicación, su tamaño, su disposición (…) o su mayor
frecuencia de cobertura‖ (Amadeo, 2008 p. 191).
7
La frecuencia se define como el ―número de elementos comprendidos dentro de un intervalo en una distribución determinada‖ (Real
Academia Española, 2001). En el marco de esta Tesis la frecuencia remite a la cantidad de notas publicadas sobre el caso durante un
recorte temporal determinado.
8
La jerarquía noticiosa se define como la visibilidad que adquiere un tema en la superficie mediática (Amadeo, 2008)
9
La homogeneidad entre las coberturas de dos medios diferentes se da cuando las mismas presentan un comportamiento similar de las
variables que se analizan.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

5

Por último, se considera que las noticias con valencia
10
, es decir, con atributos afectivos explícitos,
adquieren mayores niveles de importancia que aquellas en las que el tono valorativo es indefinido (Kiousis,
2004).
Hipótesis 4: Las notas que tuvieron valencia explícita adquirieron lugares destacados en las
coberturas informativas.
Pregunta 7: ¿Cuál fue la valencia predominante en el tratamiento noticioso de la Resolución Nº
125/08?
Pregunta 8: ¿Existieron diferencias en la valoración de las noticias sobre el caso en Clarín y
Página/12?
Para el desarrollo de la investigación se seleccionaron los diarios nacionales Clarín y Página/12. La
justificación de esta decisión radica en: 1) la constatación de que la prensa gráfica es aquella que mayor poder
de fijación de agenda adquiere (Casermeiro de Pereson, 2004; McCombs, 2006) dado que exige mayor
esfuerzo mental que la televisión (McClure & Patterson, 1976); 2) la importancia, en términos históricos, de
los periódicos seleccionados en el mercado local; 3) su utilización en trabajos previos encarados desde
perspectivas teóricas afines (Aruguete, 2011; D´Adamo et al., 2000) y 4) el supuesto de que estos
mantuvieron un posicionamiento editorial contrapuesto en la cobertura del caso.
El presente trabajo consta de siete capítulos.
El primero de ellos, ―Marco teórico: la teoría de la Agenda-Setting‖, realiza un recorrido crítico por
los principales conceptos y trabajos empíricos desarrollados en el marco de esta teoría. Se parte del estudio
seminal desarrollado en 1968 por Maxwell McCombs y Donald Shaw (1972) y se realiza un recorrido que
abarca tanto los trabajos posteriores más importantes, como sus revisiones críticas. Además, se indaga en las
principales teorías que sirvieron como antecedentes de esta perspectiva. En función de los objetivos de este
trabajo, se presta especial atención al primer nivel de Agenda-Setting, lo que posibilita identificar conceptos y
herramientas clave que serán útiles para responder las preguntas de investigación planteadas.
El segundo capítulo, ―Caracterización histórica del agro pampeano. Políticas y actores sociales‖,
consiste en una revisión historiográfica de la fisonomía y evolución del sector agropecuario nacional. En este
apartado se despliegan conceptos y periodizaciones de la Sociología Rural y la Economía Política. Las
mismas resultan útiles para ubicar la contienda de 2008 en el contexto de una serie de disputas históricas entre
―campo‖ y ―ciudad‖, que tuvieron como telón de fondo la intención de los actores de apropiarse del excedente
que genera el agro de la Región Pampeana.
El tercer capítulo, ―La cobertura mediática de la resolución Nº 125/08 como objeto de estudio‖,
analiza los elementos que componen el objeto de la presente investigación. Se parte de una descripción de los

10
El concepto de valencia remite a la dimensión afectiva del segundo nivel de Agenda-Setting. Habitualmente utilizado como un
atributo de las noticias, en este trabajo se sigue la hipótesis de Kiousis (2004), quien observa que las noticias con atributos afectivos
más visibles adquieren mayor relevancia informativa. Valencia y tono valorativo se utilizan como sinónimos en este trabajo.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

6

diarios que se estudian, los cuales constituyen las unidades contextuales de esta investigación. Posteriormente,
se describe la fisonomía de las principales corporaciones agrarias involucradas en la contienda y se da cuenta
de sus transformaciones a partir de los cambios socio-productivos acaecidos durante las últimas décadas.
Luego, se avanza en una caracterización de la norma impositiva propuesta por el Poder Ejecutivo Nacional y
del contexto inmediato de su implementación. Por último, se reseñan los principales hitos que marcaron los
128 días de conflicto entre la Mesa de Enlace y el gobierno de la Presidenta Cristina Fernández.
El cuarto capítulo, ―Objetivos y método de la investigación‖, sienta las bases para el trabajo analítico.
En él se describen el objetivo general y los específicos. Seguidamente, se desarrolla el andamiaje conceptual
del Análisis de contenido, técnica de investigación que viabiliza el estudio. Por último, se diseña la
herramienta metodológica que se aplica en el análisis de los diarios y se expone el libro de códigos (code
book) que guía el trabajo empírico.
El quinto capítulo, ―Análisis de los diarios‖, constituye la puesta en relación de los conceptos y
supuestos teórico-metodológicos con las unidades de análisis. Orientado por los objetivos, preguntas e
hipótesis, en este apartado se describen los resultados del trabajo empírico-analítico.
El sexto capítulo, ―Conclusiones‖ se estructura en función de los objetivos de investigación. En este
apartado se sistematizan los hallazgos y se los pone en relación con la interpretación del analista. Además, se
proponen aportes conceptuales y metodológicos; y se dejan planteadas nuevas preguntas para futuras
investigaciones.












La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

7


La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

8


CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO: LA TEORÍA DE LA AGENDA-SETTI NG

Para los periodistas, este fenómeno del que ahora hablamos como el papel de los medios informativos
como fijadores de la agenda supone una formidable cuestión ética de carácter global, respecto a cuál es
la agenda que proponen los medios. ―Lo que el público necesita saber‖ es una frase recurrente en el
repertorio retórico del periodismo profesional. Pero ¿realmente representa la agenda mediática lo que el
público necesita saber?
Maxwell McCombs
11


1.1. Introducción
La multiplicidad de acontecimientos que suceden en la realidad es inabarcable para los seres humanos.
Los medios de comunicación en la modernidad se han convertido en esas ―ventanas al inmenso mundo que
queda más allá de nuestra experiencia directa‖ (Lippmann, 1922, p. 3). Así, los ciudadanos, devenidos en
consumidores de bienes culturales y simbólicos producidos por los medios masivos de comunicación,
―acceden a una realidad de segunda mano que viene estructurada por las informaciones que dan los
periódicos‖ (McCombs, 2006, p. 24).
La discusión acerca de si los medios de comunicación reflejan la realidad o, en cambio, participan en
la construcción de un ―pseudo ambiente‖ (Lippmann, 1922) ha guiado la investigación científica del campo a
lo largo de más de noventa años. La teoría de la Agenda-Setting, enrolada en la segunda posición, ―conforma
un marco teórico suficientemente abarcador de múltiples aspectos del fenómeno de los efectos de los medios
en los públicos‖ (Casermeiro de Pereson, 2004, p. 21).
Además de las tempranas formulaciones de Walter Lippmann (1922), el nacimiento de la teoría del
Establecimiento de Agenda (Agenda-Setting) estuvo influido por las hipótesis de Bernard Cohen, quien en
1963 advirtió que ―los medios no suelen ser exitosos la mayoría de las veces al decirle a la gente cómo pensar,
pero suelen ser sumamente efectivos en sugerirle a los lectores en qué pensar‖ (Cohen, 1963, p. 13).
La hipótesis fundacional de esta línea de investigación indica que los medios de comunicación tienen
la capacidad de seleccionar y destacar ciertos temas y omitir otros. Mediante ese mecanismo, enfatizan los
asuntos que luego se convierten en importantes para la opinión pública (McCombs y Shaw, 1972). De este
modo, los mass media no funcionan como simples transmisores de acontecimientos que les son externos, sino
que tienen la capacidad de influir sobre las cogniciones de las audiencias en sus formas de percibir y organizar
el mundo. Por intermedio de operaciones de inclusión y exclusión de temas, actores y aspectos, las coberturas
noticiosas condicionan la experiencia que la gente tiene del entorno que queda más allá de su experiencia
directa (Fishman, 1983).

11
Estableciendo la Agenda (2006).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

9

Este desarrollo teórico surgió en un contexto específico dentro de la Mass Comunication Research, en
el que recobró importancia la premisa de la existencia de ―efectos‖ de los medios de comunicación. Sin
embargo, estos fueron analizados desde una nueva perspectiva en la que adquirió relevancia la premisa de que
―las comunicaciones no median directamente el comportamiento explícito; más bien tienden a influenciar la
forma con la que el destinatario forma su propia imagen del ambiente‖ (Roberts, 1972, p. 361).
En 1966, casi cincuenta años después de la publicación de Public Opinion, de Lippmann, Max McCombs
entró en una librería de la UCLA y compró el libro The Press and the Foreing Policy, de Bernard Cohen.
McCombs había estado sentado con colegas de la facultad en un bar de Los Ángeles, donde habían
intercambiado ideas acerca de la primera plana del diario Los Ángeles Times de ese día. Los titulares
trataban acerca de tres noticias importantes, una era la renuncia del director de un programa de pobreza en
esa ciudad. McCombs y sus colegas conversaron acerca de las razones por las cuales los titulares fueron
jerarquizados sobre los otros en esa primera plana y especularon acerca de las consecuencias de ello para
los lectores. El paso siguiente de McCombs fue ir a la librería de la UCLA y encontrar el libro de Cohen.
Poco después partió hacia Chapel Hill, en la ruta hacia su clásico estudio de la Agenda-Setting con Donald
Shaw (Rogers, 1994, citado en (Casermeiro de Pereson, 2004, p. 53)
La anécdota relata el instante y la motivación previa al primer estudio que constituyó la base empírica
de la teoría. Así, en pleno auge de la hipótesis de los ―efectos mínimos‖ de los medios de comunicación
(Klapper, 1960), la perspectiva de la Agenda-Setting se propuso rever críticamente la relación entre los mass
media y la opinión pública. El recorrido teórico, conceptual y metodológico para que ello fuera posible se
describe a continuación.
1.2. Antecedentes
Para comprender los orígenes intelectuales de la teoría de Agenda-Setting es necesario desandar más
de un siglo de investigación en Comunicación. El camino no debe omitir la contextualización de los diferentes
estudios y las preguntas que cada uno de ellos intentó responder.
El inicio de la reflexión acerca de la influencia de los medios de comunicación sobre la audiencia no
fue sino la contracara de un proceso intensivo de avances tecnológicos que se insertaron en procesos sociales
concretos. El desarrollo de la prensa moderna y del cine en la segunda mitad del siglo XIX, de la radio y de la
TV en el siglo XX, constituyen algunos de los hitos destacados.
Los primeros estudios desarrollados en el marco de la Mass Communication Research datan de las
primeras décadas del siglo XX. El objetivo principal de esta corriente intelectual fue analizar la relación entre
medios y audiencias. La novedad de ese momento histórico era la consolidación de la ―sociedad de masas‖,
producto de la progresiva industrialización, la revolución de los transportes, el comercio y la difusión de los
valores abstractos de igualdad y libertad (Wolf, 1987). En términos de Ortega y Gasset, (1984)
La masa es el conjunto de personas no especialmente cualificadas. (…) Es el hombre medio. De este modo
se convierte lo que era meramente cantidad –la muchedumbre– en una determinación cualitativa: es la
cualidad común. Es lo mostrenco social. Es el hombre en cuanto no se diferencia de otros hombres sino
que repite en sí un tipo genérico (p.67).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

10

Los mass media, cada vez más influyentes en la vida cotidiana de las personas, constituían el
complemento de ese proceso. Las primeras investigaciones de la Mass Communication Research concibieron
a las audiencias como un conjunto de individuos aislados cuya principal característica era la homogeneidad de
sus valores, usos, costumbres y conductas. Según esta concepción, los sujetos estaban expuestos a los
mensajes de manera individual y directa. En este contexto, la pregunta acerca de qué efectos producen los
media en una sociedad de masas cobró sentido, a la vez que orientó la investigación en Comunicación durante
varias décadas.
1.2.1. La Teoría de la Aguja Hipodérmica
La Teoría de la Aguja Hipodérmica fue una primera respuesta a la pregunta planteada en el apartado
anterior. Esta partía de la premisa de que ―cada miembro del público de masas es personal y directamente
atacado por el mensaje‖ (Wright, 1959, p. 79). Dicha concepción tiene dos implicancias centrales: la primera
es que los sujetos son alcanzados por los contenidos mediáticos en forma individual y aislada. La segunda es
la instauración de un primer esquema explicativo de la comunicación mediática basado en una relación
asimétrica entre un emisor poderoso y un receptor pasivo.
Gráfico 1: Esquema de comunicación de la Teoría de la Aguja Hipodérmica.

Fuente: Elaboración propia en base a Wolf (1987).
Esta primera etapa de investigación en Comunicación tuvo sus orígenes a fines de los años ‗20 y se
centró básicamente en el análisis de la influencia de la propaganda política sobre el público, en el contexto de
la Primera Guerra Mundial. Los estudios empíricos se llevaron a cabo en Alemania, Francia, Estados Unidos e
Inglaterra y quedaron condensados en la obra ―Propaganda Techniques in the World War‖ (Lasswell, 1927)
La Teoría de la Aguja Hipodérmica estuvo influenciada por las conclusiones teóricas de la psicología
conductista. Debido a ello, la comunicación era pensada como un simple mecanismo de estímulo - respuesta.
Dada la naturaleza heredada de esos mecanismos, cada persona reaccionaba de manera más o menos
uniforme. Por otra parte, existían pocos vínculos sociales fuertes que alteraran la influencia de esos
mecanismos, por lo que el individuo estaba psicológicamente aislado de sólidos vínculos sociales y de un
control social. El resultado era que los miembros de la masa podían ser desviados o influidos por quienes
estuvieran en posesión directa de los medios (De Fleur & Ball-Rokeach, 1993, p. 218).
Es decir, según esta perspectiva existe ―una conexión directa entre exposición a los mensajes y
comportamientos: si una persona es alcanzada por la propaganda, puede ser controlada, manipulada, inducida
a actuar‖ (Wolf, 1987, p. 29). Según este modelo, ―los mensajes masivos, al igual que el líquido inyectado en
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

11

el cuerpo humano por una aguja hipodérmica, penetra en las audiencias que se mantienen pasivas frente a los
mensajes‖ (Casermeiro 2004, p. 36), ya que ―los receptores son cajas vacías (…) y tienen escasas
posibilidades de resistirse‖ (Monteiro, 2006, p. 25).
Las afirmaciones acerca de la naturaleza no científica de estos trabajos no tardaron en aparecer, puesto
que las investigaciones se basaron mucho más en una opinión generalizada que en un conjunto de
conocimientos verificados. No obstante, tal situación ―no invalida su papel de fase fundacional para la larga
historia de los estudios sobre los media” (Wolf, 1994, p. 33).
Años más tarde, el mismo Harold Lasswell complejizó el modelo con el planteo de una pregunta-
programa que serviría para el análisis del proceso comunicacional de un modo más complejo: ¿Quién dice
qué, por qué canal, a quién, y con qué efecto? (Lasswell, 1948) fueron las indagaciones que orientaron
diferentes estudios que analizaron cada uno de los factores que intervienen en el proceso comunicacional, a
partir de la década del ‗40. De este modo, el investigador intentó entender a la comunicación como una
totalidad inmersa en un proceso social que la contiene. Sin embargo, el nuevo esquema no revirtió la asimetría
entre emisor y receptor. Asimismo, la hipótesis de la existencia de efectos poderosos que afectaban a
audiencias pasivas no fue puesta en consideración hasta años más tarde.
1.2.2. Los “efectos limitados” de los medios de comunicación
Dos décadas después de las primeras investigaciones de la Mass Communicaction Research, la tesis
de medios todopoderosos y audiencias pasivas fue puesta en discusión. La constatación de la existencia de
diferencias individuales en la recepción de los mensajes que condicionaban el efecto refutó parcialmente la
principales hipótesis de la Teoría de la Aguja Hipodérmica. Y lo hizo parcialmente, debido a que la idea de
efecto permaneció aunque, a partir de las nuevas explicaciones, este solo era posible bajo determinadas
condiciones que dependían de las características de los individuos y de las particularidades de los mensajes.
A partir de la década del‗40 se analizó el comportamiento de numerosas variables intervinientes entre
los mensajes y el efecto mediático, tanto en experimentos de laboratorio como en estudios sobre el terreno.
Experimentos de Hovland, Lumsdaine, & Sheffield, (1954) establecieron que determinadas variables
relativas al mensaje, como la credibilidad de la fuente, el orden en el que se presentan los argumentos o la
complejidad de los enunciados, modificaban la reacción del público. Y más aún, contrariamente a lo que
planteaba la tesis de la ―bala mágica‖
12
no todos los miembros del auditorio reaccionaban del mismo modo
frente a un mensaje idéntico.
Así como las particularidades de cada mensaje eran capaces de condicionar el efecto, también se
corroboró la existencia de procesos psicológicos individuales que intervienen entre el medio y los sujetos
(Hyman & Sheatsley, 1947). La constatación de que los individuos se exponen en mayor medida a aquellos

12
―Teoría de la Aguja Hipodérmica‖ o ―bala mágica‖ se usan para denominar a la misma teoría.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

12

mensajes con los que están de acuerdo sentó las bases de la tesis de los ―efectos mínimos‖ de los medios de
comunicación. Esta sostiene que el público elige aquellos mensajes con los que está de acuerdo, mientras que
desestima los que son contrarios a su opinión (Klapper, 1960).
La hipótesis plantea que así como los individuos elijen a qué mensajes exponerse, ellos también
perciben y recuerdan ciertos aspectos de las informaciones en consonancia con sus ideas previas. Exposición
selectiva, percepción selectiva y memorización selectiva constituyen, entonces, tres operaciones que los
sujetos desarrollan de manera activa y que permitieron a los investigadores concluir que si los medios de
comunicación tenían algún efecto sobre la audiencia, este era mucho más de refuerzo que de activación o
conversión (Wolf, 1987). Es decir, más que condicionar las conductas de los sujetos, los medios de
comunicación reforzarían concepciones ya existentes en los miembros de la audiencia.
Para arribar a estas conclusiones fueron necesarios diferentes experimentos. Durante las elecciones
presidenciales de Estados Unidos en 1940, Paul Lazarsfeld junto a Bernard Berelson y Hazle Gaudet,
realizaron un estudio sistemático de los efectos de la comunicación masiva sobre la opinión pública. Dicho
trabajo consistió en siete tandas de entrevistas con votantes de Erie County, Ohio, donde se encontraron pocas
evidencias del efecto de los medios en la audiencia. Los resultados de dicha investigación fueron plasmados
en “The people`s choice. How the voter makes up his mind in the presidential campaign” (Lazarsfeld,
Berelson, & Gaudet, 1944). Esa investigación dejó constancia de las limitaciones de los medios para influir a
la opinión pública.
Si las primeras investigaciones sostuvieron la idea de manipulación (Lasswell, 1927) y luego de
persuasión (Hyman & Sheatsley, 1947; Lazarsfeld, 1940) de los medios sobre las audiencias, The people´s
choice planteó la noción de apenas una posible influencia ―y no solo de la ejercida por los media, sino de la
más general que fluye entre las relaciones comunitarias, de la que la influencia de las comunicaciones de
masas es solo un elemento, una parte‖ (Wolf, 1987, p. 51). Así, se abrió una nueva etapa en la que los efectos
mediáticos fueron analizados en el seno de la vida social, prestando especial atención a las relaciones
interpersonales.
Esta nueva perspectiva ―consiste en relacionar los procesos de comunicación de masas con las
características del contexto social en el que se producen‖ (Wolf, 1987, p. 51). La misma parte de la premisa de
que ―las relaciones personales entre individuos que presentan características similares constituyen el factor
que promueve la homogeneidad política de los grupos sociales‖, ya que, ―en comparación con los medios
formales de comunicación, el contacto personal tiene mayor poder de influencia por dos razones: su alcance es
más amplio e involucra ciertas ventajas en lo psicológico‖ (Lazarsfeld et al., 1944, p. 209-210).
El estudio reseñado introdujo novedosas variables en el análisis. En primer lugar, se descubrió que no
todos los miembros del público tienen iguales actitudes frente a los mensajes mediáticos. Debido a ello,
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

13

… los efectos reales y potenciales de la radio deben, por tanto, ser estudiados en dos direcciones. La
primera es analizar quién escucha y por qué. Después, pero solo después, tendrá un sentido estudiar los
cambios provocados por la radio, si la gente la escucha‖ (Lazarsfeld et al, 1944, p.134).
Y esto es así porque la audiencia posee actitudes y predisposiciones previas que son fruto de su
participación en grupos de pertenencia. Dentro de los círculos primarios se destaca la figura del líder de
opinión (LO). Estos son definidos como los sujetos más activos en la participación política y los más
decididos en la formación de las actitudes hacia el voto. Dichos individuos actúan como intermediarios entre
el mensaje y las decisiones de los demás miembros del grupo primario.
La comunicación, entonces, se graficaría mediante un modelo de ―dos escalones‖ (two steep flow of
communication). En este nuevo esquema, ―la corriente de la comunicación sigue este camino: desde la
radiotelefonía y la prensa, las ideas pasan a los líderes de opinión, y estos las transmiten a los sectores menos
activos de la población‖ (Lazarsfeld et al., 1944, p. 211).
Gráfico 2: Esquema de la comunicación en dos etapas.

Fuente: elaboración propia en base a Wolf (1987).
En síntesis, la novedad de las investigaciones de los años ‗40 dentro de la Mass Comunication
Research radica, entonces, en el descubrimiento de una composición diferenciada del público y de
heterogéneos modos de consumo de los mensajes mediáticos. La teoría de los efectos limitados ―desplaza, por
tanto, el acento de un nexo causal directo entre propaganda de masas y manipulación de la audience, a un
proceso mediatizado de influencia en el que las dinámicas sociales se ven interferidas por los procesos
comunicativos‖ (Wolf, 1987, p. 55).
La teoría de los efectos limitados, además de relativizar la potencia otrora atribuida a los mass media,
ubica los procesos comunicacionales en un contexto más amplio y complejo en el que se interrelacionan
dinámicas interpersonales y factores psicológicos. En ese contexto, la pasividad de la audiencia frente a los
mensajes mediáticos es puesta en duda, al mismo tiempo que la investigación se desplaza del análisis de los
medios al estudio de los consumos mediáticos.
1.2.3. Acerca de los Usos y Gratificaciones
Ya en los años ´60, se formuló otra de las tesis centrales de los estudios de la tradición
norteamericana. Enmarcada en el paradigma de la Sociología Estructural–Funcionalista de Talcott Parsons,
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

14

surge la Teoría de los Usos y Gratificaciones (Katz, Blumler, & Guretvich, 1974). El avance en los estudios
bajo este paradigma produjo un desplazamiento teórico en la pregunta de investigación que había guiado los
experimentos más relevantes de la Mass Comunnication Research. El interrogante acerca de ¿qué hacen los
medios con las personas? Se reemplazó por otro que indagó sobre ¿qué hacen las personas con los productos
de los medios de comunicación? (McQuail, 1992).
Según la explicación de esta perspectiva teórica, los mass media cumplen determinadas funciones que
contribuyen con la homeóstasis del organismo social. Estas son concebidas como ―la contribución que realiza
una forma particular de una actividad repetitiva, a fin de mantener la estabilidad o el equilibrio de la sociedad‖
(De Fleur & Ball-Rokeach, 1993, p. 56). Harold Lasswell (1948) estableció la existencia de tres funciones
básicas de los medios de comunicación.
La primera de ellas es la vigilancia del entorno y se asocia principalmente con la transmisión de
información sobre el contexto inmediato en el que los individuos se desenvuelven. La segunda función es la
de asegurar la coherencia o correlación entre las partes de la estructura social, estimulada por la difusión de
normas de comportamiento, valores éticos y morales. La tercera es la transmisión de la herencia cultural por
intermedio de productos simbólicos que trasladen el bagaje histórico-cultural de generación en generación. A
estas tres funciones, Wright (1960; 1974) agregó el entretenimiento como otra actividad específica de los
medios de comunicación.
En la misma línea, Lazarsfeld y Merton, (1948) estipularon que además de cumplir con las funciones
básicas estipuladas por Lasswell (1948) y Wright (1960), los mass media ejercen otras actividades que
impactan directamente en el entramado social. Entre ellas, cumplen con el rol de conferir status a
acontecimientos públicos, personas, organizaciones y movimientos sociales. Además, los medios refuerzan las
normas sociales a través del mecanismo de la denuncia pública. Por último, los autores llamaron la atención
sobre la existencia de una disfunción narcotizante de los medios de comunicación.
Lo que vierten los medios masivos de comunicación permite al norteamericano del siglo XX mantenerse al
día con el mundo. Se sugiere, sin embargo, la posibilidad de que este vasto aprovisionamiento de
comunicación no suscite sino una preocupación superficial sobre los problemas de la sociedad y de que tras
esta superficialidad se oculte con frecuencia una apatía de masas (Lazarsfeeld & Merton, 1948, p. 83).
Sin embargo, la característica de los estudios de la época fue la coincidencia de una concepción de
audiencias activas en el proceso de recepción de los productos mediáticos. En ese sentido, los mass media
fueron considerados como un bien de uso para satisfacer necesidades conscientes de los individuos. Y más
aún, en el terreno de las gratificaciones, los medios ni siquiera fueron pensados como actores preponderantes
ya que competirían con otras fuentes de satisfacción de necesidades en el seno de la sociedad.
Concretamente, la hipótesis de los Usos y Gratificaciones entiende a la audiencia como un conjunto
de individuos escindidos del ambiente y del contexto social. Según esta perspectiva, los sujetos modelan sus
propias experiencias y, por lo tanto, los significados atribuidos a los distintos géneros comunicativos (Wolf,
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

15

1987). Los mass media, entonces, ya no tendrían un efecto directo sobre el público, sino que el uso –
consciente– que se hace de ellos para satisfacer necesidades actuaría como una mediación en la construcción
de sentido.
En síntesis, el concepto de público cambia diametralmente. La pasividad deja lugar a la actividad de
los sujetos. Los efectos de los medios pierden su potencia, puesto que los bienes simbólicos que estos generan,
al igual que el resto de los productos que se intercambian en el mercado, tienen como fin la producción de
gratificaciones en los consumidores.
Así, la nueva premisa es que ―ni siquiera el mensaje más potente de los media puede normalmente
influenciar a un individuo que no se sirva de él en el contexto socio-psicológico en el que vive‖ (Katz, 1959,
p. 2). Sin embargo, poco menos de veinte años después, la idea de efectos sería recuperada.
1.2.4. Los efectos acumulativos de largo plazo
El avance en los estudios de la Mass Comunicaction Research dirigió paulatinamente la mirada otra
vez al campo de los efectos. No obstante, desde finales de la década del ‘60, un nuevo movimiento intelectual
cambió la concepción que se tenía de los mismos.
La nueva perspectiva los consideró como consecuencias a largo plazo de la exposición a los
contenidos informativos.
En la evolución que está siguiendo el problema de los efectos cambia, en primer lugar, el tipo de efecto,
que ya no corresponde a las actitudes, valores y comportamientos del destinatario, sino que es un efecto
cognoscitivo, sobre los sistemas de conocimientos que el individuo asume y estructura establemente a
causa de su consumo de comunicaciones de masas. En segundo lugar, cambia el marco temporal: ya no
efectos puntuales derivados de la exposición a cada mensaje, sino efectos acumulativos, sedimentados en el
tiempo (Wolf, 1987, p. 158).
Según la nueva perspectiva, los medios son fundamentales en la construcción ―de una visón del
mundo que existe en nuestra mente y que es siempre incompleta frente a la realidad, y con frecuencia,
inexacta‖ (McCombs, 2006, p. 55).
Según McQuail (1992), los medios tienen una tarea fundamental en ―la producción, reproducción y
distribución de conocimientos‖, ya que ―nos permiten dar sentido al mundo, conforman nuestra percepción de
él, y se suman al fondo de conocimientos anteriores‖ (p. 59). La novedad radica en que el conocimiento
difundido por los mass media no es considerado por la audiencia como una de las representaciones posibles de
los fenómenos sociales, sino como la forma que estos hechos o acontecimientos asumen en la realidad. Los
sujetos utilizan las ―representaciones mediales de los fenómenos sociales‖ (Wolf, 1987, p. 119) como recursos
para orientarse, comprender y alinearse en las propias interacciones cotidianas.
Dentro de esta línea de investigación –la de los efectos cognitivos, acumulativos, de mediano y largo
plazo– se inserta la teoría de la Agenda-Setting, base conceptual de este trabajo.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

16

1.3. La teoría de la Agenda-Setting
1.3.1. Los orígenes
Maxwell McCombs, creador junto a Donald Shaw de la hipótesis de Agenda-Setting, en 1968 señala a
Walter Lippmann como el padre intelectual de la idea que inspiró su investigación. La tesis central que
Lippmann expresó en la introducción del libro ―Public opinión” (1922) postula que los medios de
comunicación son verdaderas ventanas al mundo que queda más allá de la experiencia directa.
Según la hipótesis formulada en ese trabajo, la opinión pública no responde a su entorno real, sino a
uno construido por los mass media. Lo novedoso es ―la inserción entre el hombre y su ambiente de un pseudo-
entorno; del cual su comportamiento es una respuesta‖ (Lippmann, 1922, p.15).
En otras palabras, los medios de comunicación son conectores entre los hechos del mundo y las
imágenes mentales de estos en los sujetos. Lippmann (1922) trabajó sobre el rol de los media en dos sentidos:
su influencia sobre la gente y su relación con los hechos reales (Aruguete, 2011) y llegó a la conclusión de que
los medios definen el mapa cognitivo de la sociedad sobre su experiencia con el mundo en el que viven,
inabarcable, fuera de su alcance, de su experiencia y de su mente. Es decir, lo que la prensa expresa acerca del
mundo, aquello que la gente vive como real, no es más que el pseudo-ambiente creado por las noticias.
Para graficar esto, Lippmann (1922) utilizó la metáfora de la Alegoría de la Caverna, de Platón. De
este modo se podía ejemplificar la forma en la que los medios influyen en la opinión pública:
… Y a continuación -seguí-, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a
la falta de ella se halla nuestra naturaleza.
Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se
extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el
cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden
volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los
encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido
a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus
maravillas.
- Ya lo veo - dijo.
- Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura
sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de
materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
- ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
- Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí
mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está
frente a ellos?
- ¿Cómo -dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
- ¿Qué otra cosa van a ver?
- Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que
veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno
de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
- No, ¡por Zeus! - dijo.
- Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de
los objetos fabricados (Platón, 1981, p. 139).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

17


La idea central es que los individuos son inducidos a tomar por verdaderas a esas ―sombras‖ que, en
este caso, serían los productos de los medios de información. Esta premisa fue señalada como un hito central
para el desarrollo de la Teoría de la Agenda-Setting. Así lo afirman McCombs y Evatt (1995): ―sostenía
Lippmann que los medios de difusión moldean estas imágenes al seleccionar y organizar símbolos de un
mundo real que es demasiado amplio y complejo para un conocimiento directo‖ (p. 2). Según la explicación,
los medios constituyen el recurso principal de las imágenes mentales de la audiencia acerca del vasto mundo
exterior (McCombs, Llamas, López Escobar, & Rey Lennon, 1997)
Robert Park (1922) llamó ―función indicadora de las noticias‖ a la operación de alertar sobre los
acontecimientos y cambios en el entorno. Tras sus primeras publicaciones, “The City” (1915) y ―The
inmigrant, press and it control” (1922), el autor publicó en 1940 ―News as a form of knowledge”.Ubicándose
todavía dentro de la línea de investigación de los ―efectos limitados‖ de la comunicación, Park (1940) anticipó
la idea de que los medios de difusión ejercen una influencia significativa en el proceso de adquisición del
consenso en la comunidad sobre los problemas y los retos más importantes del momento.
En ese camino, a partir de la década de 1950, varios trabajos de diferentes autores comenzaron a
revisar críticamente las tesis de los ―efectos mínimos‖. Entre los investigadores que aportaron a este
movimiento intelectual se encuentran Gladys Lang y Kurt Lang, quienes plantearon el concepto de ―efectos
acumulativos‖ de mediano y largo plazo, generados por los mass media (Lang & Lang, 1966). Según su
perspectiva,
… los medios de difusión estructuran también una realidad más amplia de la que es difícil escapar. El
contenido se filtra, aunque la gente no esté dispuesta a él y aunque asegure que no le presta atención. Hay,
en lo que presentan los medios, algo que da a su influencia un carácter acumulativo (Lang y Lang, 1966,
citado en Casermeiro de Pereson, 2004, p. 49).
Una aclaración importante al respecto es que volver a pensar en los efectos mediáticos no significó un
retorno a las ideas de la Aguja Hipodérmica. Tal como plantea McCombs (2006), la nueva perspectiva
… no postula unos efectos todopoderosos de los medios. Ni tampoco considera a los miembros de la
audiencia como unos autómatas que están ahí esperando que los medios informativos vengan y los
programen. Pero la Agenda-Setting sí que asigna un papel central a los medios informativos a la hora de
dar inicio a la agenda pública (p. 31).
Otro de los antecedentes fundamentales para la teoría del Establecimiento de Agenda fue el trabajo de
Bernard Cohen ―The press and the foreing policy” (1963). Su tesis central postula que ―los medios
frecuentemente no tienen éxito al decirle a la gente qué es lo que tiene que pensar, pero tienen un éxito
asombroso al decirle a la gente sobre qué tiene que pensar‖ (Cohen, 1963, p. 13). Y ese éxito está basado en
un proceso de ―tematización‖ (Luhmann, 1973), mediante el cual estos seleccionan ciertos temas y, por ende,
omiten otros.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

18

Así, en los años ‗60, la indagación sobre los efectos mediáticos retornó al centro de la escena. Las
investigaciones de la época atribuyeron a los media una importancia fundamental a la hora de seleccionar y
enfatizar ciertos temas, y omitir o restar importancia a otros.
Con estos postulados y la necesidad de dar una base empírica a las afirmaciones de los estudios
citados, Maxwell McCombs y Donald Shaw partieron hacia Chapel Hill, Carolina del Norte, con el fin de
realizar una investigación en el contexto de las elecciones presidenciales de 1968. Ese sería el trabajo seminal
de la perspectiva teórica de la Agenda-Setting.
1.3.2. Los inicios de la investigación
Durante la campaña presidencial de 1968 Maxwell McCombs y Donald Shaw, se propusieron
comprobar la hipótesis que habían tomado de los postulados de Bernard Cohen (1963). Esa investigación
constituyó la constatación empírica de la tesis del poder de fijación de temas (issues) de debate público por
parte de los medios (Casermeiro de Pereson, de la Torre, & Téramo, 2009).
La motivación del estudio surgió de la observación casual sobre la presentación las noticias en la
primera plana de Los Ángeles Times en los primeros días de 1967. La disposición diferencial de tres temas en
la portada del diario llevó a los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte a formular una
pregunta que sería el punto de partida de la investigación: ―el impacto de un hecho ¿queda disminuido cuando
la noticia recibe una presentación menos destacada?‖ (McCombs, 2006, p.14).
Justamente esa indagación es la que procuraron responder McCombs y Shaw en Chapell Hill, durante
las elecciones presidenciales en las que se enfrentaban Richard Nixon y Hubert Humphrey. La investigación
procuró corroborar si existía algún grado de correlación entre las agendas mediática y pública en el contexto
electoral. Es decir, establecer en qué medida los temas resaltados como relevantes por los principales medios
de comunicación de Chapel Hill coincidían con la importancia otorgada a tales cuestiones por parte de los
votantes.
Con este fin, se realizaron cien entrevistas entre personas que no tenían decidido su voto. La
aplicación de la encuesta sobre una muestra de votantes indecisos se justifica en que ―estos tendrían la mente
más abierta o susceptible a la información de campaña‖ (McCombs y Shaw, 1972, p. 178).
… esta nueva hipótesis de Agenda-Setting iba en contra de la visión predominante [la tesis de los efectos
mínimos] sobre los efectos de los medios de comunicación. Si aquel test en Chapel Hill no lograba
encontrar efectos del establecimiento de la agenda en condiciones realmente óptimas –entre votantes que
aún no habían decidido cómo emitir su voto presidencial–, no habría demasiadas razones para seguir con el
tema en el público en general (McCombs, 2006, p. 30).
En la encuesta se les pedía a los votantes indecisos que definieran, según su criterio, cuáles eran los
temas más importantes del día. Para ello se formuló una pregunta abierta usada por el sondeo Gallup desde los
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

19

años ‗30: ¿Cuál es el problema más importante al que se enfrenta hoy la Nación? Este método permitiría a los
analistas hacer inferencias sobre el estado de la agenda pública.
Para el estudio de los medios, se realizó un análisis de contenido
13
sobre los programas de radio,
televisión, periódicos y revistas de noticias más consumidas por el público
14
. Esta técnica permitió establecer
la importancia de los diferentes temas en la agenda de los medios. La relevancia de los issues se midió a través
de distintos indicadores, como la ubicación de la noticia en tapa o páginas interiores, el tamaño de la
información y de los titulares, su aparición en páginas pares o impares y la apertura de sección (McCombs y
Shaw, 1972). Para el análisis en medios televisivos y radiales, la importancia de los temas estuvo determinada
en función del orden de aparición de las noticias y el tiempo dedicado a cada una de ellas.
La novedad consistió en categorizar los temas predominantes que surgían de las entrevistas y utilizar
esas categorías como base del análisis de contenido de los medios. A través del Coeficiente de Correlación por
Rangos (Rho de Sperman)
15
, ―se comparó el rango de importancia de los problemas según la evaluación del
público con el rango de importancia o jerarquización de las noticias en los medios analizados‖ (Casermeiro de
Pereson, 2004, p. 61).
Aquel trabajo de campo dio nacimiento al texto fundacional de la teoría de la Agenda-Setting,
publicado por la revista especializada Quaterly en 1972, y titulado ―The Agenda-Setting function of mass
media‖ (McCombs y Shaw, 1972). En dicho trabajo se constató la existencia de una correspondencia casi
perfecta entre los temas que dominaron las agendas mediática y pública durante la campaña electoral. Estos
fueron:1) la política exterior, 2) la ley y orden, 3) la política fiscal, 4) la política de bienestar y 5) los derechos
civiles.
La conclusión del estudio fue que ―los medios fuerzan la atención hacia ciertos asuntos, refuerzan la
imagen pública de figuras políticas y presentan objetos sugiriendo a los individuos sobre qué deben pensar,
saber y sentir‖ (McCobms y Shaw, 1972, p. 177). Y ―esta capacidad para influir en la relevancia de las
cuestiones del repertorio público es lo que se ha dado en llamar la fijación de agenda por parte de los medios
informativos‖ (McCombs, 2006, p. 24).
En síntesis, esta perspectiva, a diferencia de la hipótesis de los efectos mínimos, sostiene la existencia
de un fuerte efecto causal de carácter cognitivo de mediano y largo plazo de los medios sobre la audiencia y

13
En el capítulo 4 se desarrollan en profundidad los fundamentos teóricos, epistemológicos y procedimentales de la técnica del análisis
de contenido.
14
Previamente, se le consultó a la audiencia por qué medios se informaban más asiduamente, lo que permitió detectar cuáles podrían
ser los más influyentes en Chapel Hill (McCombs, 1992).
15
―La correlación entre la jerarquización de los problemas más importantes en los medios y la jerarquización de las noticias en la
opinión pública se mide a través de la medida estadística denominada Coeficiente de Correlación por Rangos (Rho de Sperman). El
valor de correlación media de los estudios de Agenda-Setting de primer nivel es de +.500‖ (Casermeiro de Pereson, 2004, p. 104).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

20

reconoce la existencia de un público permeable a los mensajes mediáticos (Aruguete, 2011; Casermeiro de
Pereson, 2004; Casermeiro de Pereson et al., 2009; McCombs, 1992; McCombs & Evatt, 1995).
Los hallazgos de Chapel Hill comprobaron que la opinión pública, definida como ―la expresión de
cualquier colectivo que tenga la capacidad de manifestarse acerca de un origen público o privado pero de
exposición pública en un ámbito visible‖ (D´Adamo et al., 2000 p. 91), se ve afectada por la agenda
mediática.
En ese sentido, el poder de los medios en el establecimiento de los temas de la agenda pública dista de
ser una cuestión menor. El establecimiento de una jerarquía de issues, con el tácito componente de su
importancia otorgada a través de la persistente reiteración de una cuestión por encima de otras, puede incidir
en la formación de tendencias de opinión decisivas para el acontecer social (D´Adamo et al., 2000).
La investigación de Chapel Hill fue, entonces, la primera prueba empírica rigurosa que dio cuenta de
los efectos que se dan a nivel cognitivo en las audiencias a partir de su exposición a los contenidos de los
medios. ―Dentro de la Mass Comunication Research se había planteado en términos generales el poder de
fijación de temas de debate público por parte de los medios; pero había quedado pendiente comprobarlo
empíricamente‖ (Casermeiro de Pereson, 2004, p. 53).
La idea de que el público aprende de los medios de comunicación la importancia de los temas de
acuerdo al énfasis que estos les atribuyen en sus coberturas estaba presente antes de 1968. Sin embargo,
Chapel Hill marcó un hito insoslayable puesto que se destacó por ―conceptualizar un nuevo acercamiento
teórico en los estudios sobre comunicación y sistematizar, además, una metodología apropiada para el análisis
de los efectos mediáticos a nivel cognitivo‖ (Aruguete, 2011, p. 86). A partir de allí, esta teoría fue puesta a
prueba ―en cientos de investigaciones empíricas sobre la influencia de los medios informativos a la hora de
fijar la agenda‖ (McCombs, 2006, p. 33).
1.3.3. La definición de los temas
¿Qué es un tema? Dicha pregunta fue respondida de diferentes maneras por diversos autores. Para
Shaw (1977) es ―la acumulación de una serie de acontecimientos relacionados que se involucran en el
tratamiento periodístico y que se agrupan unidos en una categoría más amplia‖ (citado en Dader, 1992, p.
302). Según Kurt y Gladys Lang (1981), los temas son: 1) preocupaciones, cosas acerca de las cuales la gente
está personalmente preocupada; 2) la percepción de los problemas considerados centrales para un país y sobre
los cuales, el gobierno debe hacer algo; 3) la existencia de políticas alternativas entre las que la gente debe
elegir; 4) alguna controversia pública; 5) razones o determinantes subyacentes a las divisiones políticas.
Dearing y Rogers, (1996) los definieron como conflictos entre dos o más grupos sobre un proceso o problema
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

21

y sostuvieron que un hecho se convierte en tema cuando su nivel de importancia le permite tener un lugar en
la agenda, definida como un conjunto de cuestiones comunicadas, en función de una jerarquía.
Rositi (1982) contribuyó a distinguir lo que es un tema de aquello que constituye un acontecimiento.
―Un tema no es solo reunir una serie de hechos en un período dado, sino hacerlos converger en el marco de un
problema con significado público, que reclame una solución o decisión al respecto‖ (citado en Aruguete,
2011, p. 79). Por su parte, Pasquier (1994), retomando a Shaw, estableció la distinción entre ―eventos‖,
acontecimientos puntuales limitados en el tiempo; y ―temas‖, hechos que están ligados entre sí y, por ello,
entran en una categoría genérica. En suma, un acontecimiento adquiere el status de tema
… cuando se trata de una controversia entre dos o más actores que pretenden imponer sus intereses, o de
un asunto que concita interés en actores que detentan poder social, económico, político y/o cultural. Y
cobra relevancia en la agenda —mediática y pública— a partir de la espectacularidad y dramatismo
discursivos que adquiere (Aruguete, 2011, p. 311).
A partir de operaciones de selección, omisión y jerarquización, los medios contribuyen en la fijación
de los issues que serán considerados importantes por el público. Este complejo proceso incluye, además, ―la
valoración que cada medio efectúa de todos los hechos de la realidad y la intención de transmitir al público
ese orden de importancia para que lo haga suyo‖ (Fontcuberta, 2006, p. 57). Esta afirmación se potencia si se
considera que las noticias organizan la percepción que tenemos de un mundo que está más allá de nuestra
experiencia inmediata, ―pero al hacerlo, los medios no se limitan a introducir ciertas imágenes en la mente de
las personas, sino que construyen además algo en la sociedad misma‖ (Fishman, 1983, p. 18).
1.3.4. Noticia y noticiabilidad
Como se describió ut supra, los medios de comunicación ejercen una actividad constante de inclusión,
exclusión y jerarquización de los temas que forman parte de la agenda mediática (Borrat, 1989). La
abundancia de información hace necesario que los periodistas determinen cuáles serán los hechos que
recibirán un tratamiento noticioso (Tuchman, 1978).
Pero este mecanismo no es absolutamente autónomo. La selección del temario se encuentra
condicionada por diversos factores entre los que se destacan los procesos de estandarización y rutinización de
las prácticas productivas.
Además, existen criterios de noticiabilidad que tamizan los posibles hechos que penetrarán en la
agenda informativa. Los mismos son definidos como ―un conjunto de requisitos que se exigen a los
acontecimientos para su categorización como noticias‖ (Wolf, 1987, p. 216). Esta tarea se apoya en un
sustrato ideológico que se inscribe tanto en lo que se selecciona como en lo que se omite (Igartua & Humanes,
2004).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

22

El temario, señala Fontcuberta (2006), es un conjunto estructurado y estructurante de todo diario,
como articulación de los sistemas político, social, económico y cultural en una serie de secciones que el
periódico comunica a sus lectores. A partir de esta selección de hechos noticiables, los mismos se convierten
en temas de actualidad.
Pero para que un acontecimiento se transforme en noticia, este debe cumplir con ciertos requisitos. Si
se toman en cuenta los valores que rigen la noticiabilidad, la noticia puede ser definida como ―la construcción
periodística de un acontecimiento cuya novedad, imprevisibilidad y efectos futuros sobre la sociedad lo ubican
públicamente para su reconocimiento‖ (Martini, 2000 p. 4). Entonces, los issues son seleccionados y
clasificados en secciones o apartados en función de sus temáticas una vez que cumplen con ciertos criterios de
noticiabilidad que los definen como potenciales integrantes de la agenda mediática.
Recién después de haber pasado por este filtro, las noticias están en condiciones de ser publicadas. En
efecto, todos los días en las redacciones periodísticas se desecha información que, de haber llegado al estatuto
de noticia, habría sido considerada y comentada como tal (Gomis, 1991). Esto es producto, entre otros
factores
16
, del carácter limitado de la agenda mediática que genera que no todos los hechos puedan publicarse.
Debido a ello, los temas noticiables son sometidos a un nuevo proceso de selección.
En suma, para decidir qué temas formarán parte de la agenda mediática los medios desarrollan
operaciones de tematización. La misma es un procedimiento informativo que supone poner un asunto en el
orden del día de la atención del público, concederle la importancia adecuada y subrayar su centralidad y
significancia respecto al curso normal de la información no tematizada (Wolf, 1987). Sin quela mayoría de las
veces el público sea consciente, el medio ―decide ofrecer y jerarquizar unas determinadas informaciones a la
opinión pública y eliminar otras‖ (Fontcuberta, 2006, p. 55). Y esa operación de selección tiene importantes
efectos sobre la percepción del público.
1.3.4.1. Eventos críticos
Ahora bien, los procesos de selección noticiosa son condicionados permanentemente por la existencia
de ciertos eventos críticos (critical events) que influyen de manera determinante en la frecuencia y jerarquía
que adquieren los issues en la agenda mediática. Estos son definidos como ―acontecimientos dramáticos como
crisis económicas, desastres ambientales, confrontaciones físicas, iniciativas estratégicas de organizaciones o
movimientos sociales o nuevas políticas públicas‖ (Pride, 1995, p.5).
Según Pride (1995), los critical events se presentan como discontinuidades radicales en el acontecer
público y contribuyen con la definición social de los problemas. La hipótesis central de esta conceptualización
–que en esta Tesis se toma como criterio para la demarcación de las etapas en las que se dividirá el período de

16
Otros factores que influyen en el proceso de selección de las noticias están ligados a las rutinas productivas, las líneas editoriales de
los medios, los contratos de lectura, y los intereses económicos y políticos de las empresas mediáticas. Si bien estos factores resultan
determinantes en los procesos de selección y omisión de issues de la agenda mediática no serán analizados en este trabajo por exceder
las pretensiones y posibilidades del mismo (Fontcuberta, 2006).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

23

análisis- supone la existencia de un desfasaje entre los indicadores objetivos de un issue y la definición social
del mismo, que es siempre acelerada por el surgimiento de ciertos eventos críticos que contribuyen de manera
determinante con su construcción colectiva.
Brosius y Eps (1995) proponen otra definición de lo que denominan como ―eventos clave‖ (key
events). Estos, a diferencia de lo que plantea Pride, se definen a partir de su fuerte cobertura mediática. Para
los autores, los key events serían prototipos de cobertura que poseen esquemas informativos establecidos y
funcionan como estereotipos, generando que los hechos similares tengan más probabilidad de ser
seleccionados que otros (Aruguete & Amadeo, 2012).
Es decir, según Brosius y Eps (1995), los medios tendrían mayor peso que la sociedad en el proceso
de atribución de sentido social sobre los problemas públicos en dos aspectos. En primer lugar, porque, al ser
eventos fuertemente cubiertos por la prensa, estimulan debates en la sociedad. Y en segundo lugar, porque la
aparición de los mismos influye en los periodistas modificando el criterio de selección y omisión de las
noticias subsiguientes y el encuadre con el que la cobertura se desarrollará de allí en adelante (Brosius & Eps,
1995). En resumidas palabras, lo que los autores ponen en duda es la estabilidad de los procesos de selección
de las noticias asociados a los criterios de noticiabilidad de los casos, otorgando una mayor autonomía a los
medios en la decisión de aquello que consideran noticiable.
Contrariamente, Pride (1995) concluye que los medios son actores de una relación compleja bi-
direccional en la transmisión de atributos o encuadres al público. De este modo, los hechos noticiables serían
definidos socialmente y los medios los seleccionarían según su ―valor noticia‖ (Martini, 2000). El autor
propone una tipificación de los eventos críticos que es útil para la operacionalización del concepto a los fines
de este trabajo. Para Pride (1995) constituyen critical events:
a) Eventos socio-económicos y políticos de gran escala como crisis o guerras.
b) Desastres naturales o epidemias.
c) Accidentes graves.
d) Enfrentamientos críticos entre antagonistas en pugna por posiciones de poder o dominación.
e) Iniciativas estratégicas de grupos o movimientos sociales que son deliberadamente llevadas a cabo en
función de un avance o mantenimiento defensivo de las posiciones del movimiento.
f) Nuevas políticas públicas.
La decisión de utilizar la definición del autor como criterio de demarcación de etapas del conflicto que
aquí se estudia radica en que su clasificación de eventos críticos contempla acontecimientos que se sucedieron
a lo largo del período. Resta analizar si los mismos influyeron o no en la relevancia del caso que aquí se
analiza.
1.4. El primer nivel de Agenda-Setting
La primera fase en los estudios de Agenda-Setting procuró responder la incógnita acerca de quién fija
la agenda. Los hallazgos empíricos de Chapel Hill confirmaron la existencia de una fuerte correspondencia
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

24

entre los temas a los cuales los medios les daban más relevancia y aquellos que los individuos señalaban como
más importantes.
… al poner el acento en esta dependencia cognoscitiva de los media, la hipótesis de la Agenda-Setting
postula un impacto directo –aunque no inmediato- sobre los destinatarios que se configura a partir de dos
instancias: a) el orden del día de los temas, argumentos, problemas presentes en la agenda de los media; b)
la jerarquía de importancia y de prioridad con la que dichos elementos son puestos en el orden de día
(McCombs, 2006, p. 166).
El primer nivel de establecimiento de agenda supone un traspaso de temas a partir de un modelo lineal
simple: la transferencia de la prominencia temática desde los medios de difusión a la audiencia.
La relevancia de los temas (salience of issues), definida como la ―visibilidad de la información a partir
de su ubicación, su tamaño, su disposición con respecto a otro tipo de información o su mayor frecuencia de
cobertura‖ (Amadeo, 2008, p. 8), es el aspecto central considerado en este nivel de análisis. La frecuencia con
la que los temas son incluidos en la agenda mediática y la jerarquía que estos obtienen son los indicadores
centrales con los que McCombs y Shaw (1972) operacionalizaron el concepto de relevancia
17
en la
investigación de 1968.
1.4.1. Hueco informativo y Suma cero
A partir de la selección de ciertos asuntos, los medios de comunicación completan su "hueco
informativo‖ (news hole), definido como la cantidad del espacio disponible para el material no publicitario
(McCombs, 2006). Dada su espacialidad acotada, los diferentes issues compiten por obtener un lugar en él
(Budd, 1964; McCombs, 1992).
Los límites en el tamaño de la mayoría de las agendas mediáticas resultan más obvios, al darse una
cantidad limitada de espacio en el periódico y una cantidad limitada de tiempo en las radiodifusiones
informativas. Incluso en el caso de los sitios web de Internet, con su capacidad aparentemente ilimitada de
ir añadiendo páginas, nos encontramos con que el alcance y el tiempo disponible de la atención pública
imponen severas restricciones. (McCombs, 2006, p. 85).
En el mismo sentido, la agenda pública también es restringida, puesto que el umbral de atención de las
personas (Zhu, 1992) les permite recordar no más de cuatro o cinco temas (Brosius & Kepplinger, 1992;
Neuman, 1990).
En función de lo descripto, se sostiene que la competencia temática y, por lo tanto, el proceso de
Agenda-Setting constituye un juego de suma cero.


17
En el capítulo 4 de este trabajo se hace un repaso por los indicadores tradicionalmente utilizados para medir la jerarquía noticiosa y
se proponen detalladamente cuáles serán considerados en función de los objetivos de la investigación.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

25

Aplicado a la Agenda-Setting, suma cero describe una contradicción fundamental de la democracia
pluralista: por un lado, el vasto número de temas sociales que se resaltan y, por el otro, la capacidad
limitada que la agenda pública tiene de procesarlos. La inevitable consecuencia de esta contradicción es
una intensa competencia entre los temas (Zhu, 1992, p. 825).
En resumen, los temas compiten por ocupar un lugar en la agenda en un juego en el que
necesariamente el ingreso de un nuevo issue, o el aumento en su frecuencia y jerarquía de cobertura, es
siempre a expensas de la disminución o, incluso, la desaparición de otros temas de la superficie mediática.
El descubrimiento de los límites de las agendas mediática y pública refuerza la importancia de los
hallazgos de Chapel Hill. Según la primera comprobación empírica de la hipótesis de la Agenda-Setting, el
repertorio de temas de la agenda mediática tiende a coincidir con el listado de los temas más importantes para
lo opinión pública. Si se tiene en cuenta que el listado de issues de la audiencia es restringido y que los medios
cumplen un papel determinante en su conformación, la potencia de los efectos mediáticos cobra mayor
importancia.
1.4.2. Nuevos hallazgos
Como se sostuvo anteriormente, los hallazgos de Chapel Hill constituyeron una respuesta a las tesis de
atención y percepción selectivas formuladas por Klapper (1960), en el marco de la teoría de los ―efectos
mínimos‖ de los medios de comunicación. Luego del primer estudio, los mismos autores corroboraron la
hipótesis de la Agenda-Setting en un nuevo caso.
Pocos años después del primer trabajo de campo, los investigadores desarrollaron un nuevo estudio en
Charlotte, Carolina del Norte, en el que pudieron ratificar y profundizar los primeros descubrimientos. La
inclusión de la variable temporal en la investigación permitió corroborar que la agenda mediática
condicionaba a la agenda pública y no al revés. A partir de estudios de panel
18
, Shaw & McCombs, (1977)
realizaron tres oleadas de entrevistas y análisis de contenido en junio y octubre, durante las presidenciales de
1972 y una tercera oleada inmediatamente después de los comicios. Los resultados de esa investigación
mostraron que siete temas de la agenda pública -la economía, las drogas, el transporte, el escándalo
Watergate, la política exterior, el medio ambiente y Vietnam- fueron fuertemente instalados por los medios de
comunicación en la opinión pública.
Lo mismo ocurrió con otro trabajo empírico que utilizó la técnica de panel en diez rondas de
entrevistas. En él, Weaver, Graber, McCombs, & Eyal, (1977) corroboraron que la agenda mediática influía
fuertemente en la agenda pública y descubrieron que la correlación era mayor en la época de elecciones que
durante la campaña previa. Así, abrieron una nueva fase de investigación que indagó principalmente sobre las
variables que eran susceptibles de modificar el proceso de Agenda-Setting.

18
Los estudio de panel desarrollados en esa investigación consistieron en la realización de entrevistas en tres momentos distintos, dos
antes y uno después de la elección (Shaw y McCombs 1977).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

26

De este modo, la nueva perspectiva teórica no solo restituía el concepto de efecto mediático al campo
de la investigación en Comunicación, sino que lo complejizaba y planteaba nuevas preguntas que serían
contestadas con investigaciones posteriores. Los hallazgos permitieron sostener con evidencia la hipótesis de
que los medios de comunicación tienen un importante poder para establecer el orden del día. Sin embargo,
dicha premisa constituye solo el comienzo de una tradición que, al día de la fecha, cuenta con más de 400
casos de aplicación empírica.
1.4.3. II fase de investigación: las condiciones contingentes
El avance en la investigación incorporó nuevas variables de análisis en los estudios de Agenda-
Setting. En esta etapa, los investigadores centraron su atención en el funcionamiento de ciertas condiciones
contingentes que afectan el proceso de establecimiento de agenda. Estas son concebidas como un conjunto de
factores que intermedian entre los mass media y los efectos sobre el público. Los mismos influyen en ―la
susceptibilidad de las personas en cuanto a ser o no afectadas por la función de la Agenda-Setting”
(Casermeiro de Pereson et al., 2009, p. 106).
Uno de los aspectos investigados partió de la hipótesis de que los individuos siempre se hallan ante un
vacío cognitivo, situación que les provoca una sensación incómoda que los lleva a trazar un mapa del
escenario en el cual se mueven (Shoemaker, 1996). Debido a ello, los sujetos se sentirán motivados por entrar
en contacto con el mundo que los rodea, para lo que recurren a los medios de comunicación.
La necesidad de comprender el entorno que nos rodea es innata en todos nosotros. Siempre que nos
encontramos ante una situación nueva, en un vacío cognitivo, por decirlo así, tenemos una sensación
incómoda hasta que exploramos y trazamos mentalmente un mapa de ese escenario (McCombs, 2006, p.
109).
Para dar cuenta de este proceso, la Teoría de la Agenda-Setting tomó de la psicología conductista de
Edward Tolman (1932) el concepto de ―necesidad de orientación‖. La relevancia de un tema es la condición
inicial que define la necesidad de orientación. En aquellos casos en los que la relevancia de un issue es baja
para los sujetos, la necesidad de orientación no es importante. En cambio, si la relevancia sobre un tema es
alta, entra en juego el nivel de incertidumbre que los individuos tienen sobre ese asunto. Por ejemplo, si un
issue adquiere gran importancia para los sujetos, pero la incertidumbre es baja, la necesidad de orientación
sobre dicho tópico será moderada. Pero si la importancia es alta y el nivel de incertidumbre también lo es, la
necesidad de orientación será substancial (Takeshita, 1993; McCombs & Weaver, 1973).
Los medios de comunicación juegan un papel fundamental, aportando aquellos mapas conceptuales
sobre la realidad cuando los hechos son relevantes y adquieren un alto grado de incertidumbre para la opinión
pública. Así, ―cuanto mayor es la necesidad de orientación de los individuos en el ámbito de los asuntos
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

27

públicos, más probable es que presten atención a la agenda de los medios de comunicación‖ (McCombs, 2006,
p. 116).
Ahora bien, la necesidad de orientación del público crece cuando los temas relevantes tienen menos
relación con la experiencia directa de la audiencia. Al respecto, Zucker (1978) definió dos tipos de temas. Los
―temas obstrusivos‖ o experienciales (obstrusive issues) son aquellos que afectan al individuo personalmente.
En ellos, la experiencia previa obstruye la influencia de los medios. En cambio, los ―temas no obstrusivos‖ o
no experienciales (unobstrusive issues) poseen la característica de estar más alejados de la vida cotidiana y,
por lo tanto, viven solo en los medios (Casermeiro de Pereson, 2004).
Entonces, el efecto de establecimiento de agenda se daría en mayor proporción en aquellos asuntos
más alejados de la experiencia directa de la audiencia, es decir, cuando la necesidad de orientación es mayor.
Los resultados de numerosas investigaciones llevaron a McCombs (2006) a concluir que
… en el caso de las personas para las que se trataba de temas experienciales, las pruebas abalan la premisa
teórica de que la necesidad de orientación se satisface en gran parte por encuentros personales con dichos
temas y que los medios de comunicación no son fuentes importantes de influencia (…). Sin embargo, entre
las personas para quienes se trataba de temas no experienciales, las pruebas respaldan la doble premisa
teórica de que la necesidad de orientación se satisface en gran parte a través del uso de los medios de
difusión, y que el grado de influencia mediática se incrementa con una mayor exposición a ellos (p. 127).
No obstante, existen otras condiciones contingentes que intervienen en la eficacia de los medios de
comunicación a la hora de marcar la agenda. Entre ellas, factores demográficos como la edad, los ingresos o el
nivel educativo serán decisivos en la consumación de los efectos mediáticos (Wanta, 1997).
En efecto, la Agenda-Setting refuta la tesis de la comunicación en dos etapas (Lazarsfeld et al., 1944),
que sostenía la existencia un mayor poder de los líderes de opinión que de los medios a la hora de influir sobre
las personas y analiza detalladamente las relaciones interpersonales como otra condición contingente. Si bien
la teoría de la fijación de agenda plantea un mayor poder de los medios en la formación de la opinión pública,
se han hallado diferencias en los efectos mediáticos asociados a esta variable (Wanta, 1992). Es decir, las
relaciones interpersonales constituyen una mediación que puede interferir en el efecto mediático de diferentes
maneras.
Otra de las condiciones contingentes más analizadas por la tradición de la Agenda-Setting refiere al
interrogante acerca de qué tipo de medio es más potente a la hora de transmitir el orden del día a la opinión
pública. Si bien no hay una única respuesta a esta pregunta, existe cierto consenso acerca de que los diarios
son ―usinas informativas‖ (Amado, 2007) que configuran las noticias que luego serán recogidas por la radio y
la TV. Es decir, que marcan el ―menú‖ informativo de otros soportes mediáticos y son, además, el principal
canal para llegar a los líderes de opinión (Mastrini & Becerra, 2006). Según Amado (2007) ―los diarios
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

28

mantienen relaciones más estables con los actores que participan activamente en la producción de la
información en la medida en que estos necesitan del canal de difusión que conforman los diarios‖ (p. 63).
Varios estudios demostraron un mayor efecto de agenda por parte de la prensa gráfica respecto de la
TV (Casermeiro de Pereson, 2004; McClure & Patterson, 1976). Estos hallazgos, en tanto, permiten justificar
la decisión del presente estudio de trabajar con la cobertura mediática de la prensa gráfica sobre el proceso de
implementación de la Resolución Nº 125/08.
En resumen, las dos fases de investigación que integran el primer nivel de Agenda-Setting produjeron
un cambio de paradigma en los estudios del campo de la comunicación. La incorporación en el análisis de las
condiciones contingentes permitió romper definitivamente con el esquema lineal de la Teoría de la Aguja
Hipodérmica. Ya no se habla de efectos conductuales a corto plazo, sino de la presencia de efectos cognitivos,
acumulativos, de mediano y largo plazo. Y además, estos no son directos, sino que están condicionados por
múltiples factores en el marco de un proceso social extenso.
Los efectos del establecimiento de agenda, entonces, ―son el resultado de este complejo proceso, son
moldeados en un grado considerable por las características de los mensajes mediáticos, y, en un grado mucho
menor, por las características de sus receptores‖ (McCombs, 2006, p. 107). La necesidad de orientación de los
individuos, así como otros tipos de variables demográficas, de actitud, etarias, de educación y mediáticas
influyen sobre los efectos cognitivos de los mass media sobre la audiencia.
1.5. El segundo nivel de Agenda-Setting
En el desarrollo teórico del primer nivel de la Agenda-Setting, McCombs y Shaw (1972) tomaron la
hipótesis de Bernard Cohen (1963), según la cual los medios serían extremadamente influyentes a la hora de
decirle a la audiencia sobre qué temas pensar, aunque no obtendrían mayor éxito al decirles cómo pensar
sobre esos temas. Sin embargo, los propios hallazgos empíricos ampliaron poco a poco los alcances de esta
primera premisa de la teoría de la Agenda-Setting
19
. Si en el primer nivel de estudio se hacía foco en la
transmisión de la relevancia de los issues, el segundo nivel se refiere a la transmisión de la relevancia de los
―atributos‖ (McCombs et al., 1997) con los que los temas son presentados.
Los medios de comunicación, como se demostró en el primer nivel, transmiten una serie de objetos y
los incorporan al orden del día. En términos abstractos,


19
Esta supone la existencia de un impacto directo –aunque no inmediato- de los medios sobre los destinatarios que se configura a partir
de dos instancias: a) el orden del día de los temas, argumentos, problemas presentes en la agenda de los media; b) la jerarquía de
importancia y de prioridad con la que dichos elementos son puestos en el orden de día (McCombs, 2006).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

29

… los elementos que definen la agenda son "objetos". En la mayoría de las investigaciones de Agenda-
Setting, estos objetos son asuntos públicos, pero también podrían ser figuras públicas, organizaciones,
países o cualquier otra cosa que es el foco de la atención. A su vez, cada uno de estos objetos tiene
numerosos "atributos" (McCombs & Valenzuela, 2007 p. 47)
Con lo cual, se genera un nuevo tipo de agenda: la ―agenda de atributos‖ (Monteiro, 2006). Estos son
entendidos como ―características y rasgos que definen a un objeto‖
20
(McCombs & Valenzuela, 2007, p. 47) y
comprenden ―el juego de perspectivas o puntos de vista que los periodistas y el público dedican a su
contemplación‖ (Ghanem, 1997 p. 2). Es decir, los atributos constituyen ―el conjunto de percepciones que los
periodistas y el público emplean para pensar en ese objeto, para encuadrarlo dentro de cierta característica del
objeto y para ordenarlo de acuerdo con la importancia que el mismo tiene en la agenda pública‖ (Casermeiro
de Pereson et al., 2009 pp. 124-125). Su importancia radica en que el modo en el que un tema es cubierto por
los medios afecta la forma en que el público piensa acerca del mismo (Ghanem, 1997). El análisis de los
atributos dio comienzo a lo que se denominó la tercera fase de investigación de la perspectiva de la Agenda-
Setting.
McCombs (2006) ubica el comienzo de esta etapa en un estudio desarrollado en el marco de las
elecciones presidenciales estadounidenses de 1976. Dicho trabajo halló una fuerte correlación entre los
atributos de los candidatos presentados por la revista Newsweek y las imágenes de los mismos en la opinión
pública (Becker & McCombs, 1978). Lo mismo sucedió entre la agenda de atributos presentada por el
Chicago Tribune y las opiniones del público de Illinois sobre los candidatos Carter y Ford (Weaver et al.,
1977).
Sin embargo, hicieron falta dos décadas de investigación para que en el artículo ―La imagen de los
candidatos: el segundo nivel de la agenda setting‖ (López Escobar, McCombs, & Rey Lennon, 1996) se
desplegara la hipótesis central del segundo nivel de Agenda-Setting. Esta estipula que los medios seleccionan
ciertos aspectos de los objetos con los que construyen una representación de la realidad que influye en la
percepción de la audiencia. De esta forma, la opinión pública pondera una perspectiva por encima de otras,
encuentra ciertos factores como causantes de un asunto, desestima otros y se inclina hacia una solución de
preferencia respecto de una cuestión o problema (López Escobar et al., 1996). En síntesis, los autores
advirtieron, en el segundo nivel análisis, que los massmedia también pueden decirle al público cómo pensar
sobre los temas, objetos o actores.
La gente depende tanto de las ideas y las imágenes como de los asuntos para hallar el sentido de las cosas y
poner en orden el mundo. En su sentido más pleno, por tanto, una agenda no puede considerarse como una
lista restringida de cosas que hay que hacer, sino, más bien, debe ser considerada como un modo de
ordenar lo que es importante y prominente en el mundo (McCombs & Evatt, 1995, p. 15).

20
Los objetos son definidos como ―un tema de preocupación pública‖ (McCombs, 2006, p. 137). Sin embargo, el mismo autor
sostiene que la perspectiva de la Agenda-Setting excede el análisis de los objetos así definidos, ya que la misma resulta útil para
estudiar otras dimensiones como a los actores de las noticias, las fuentes de información y cada uno de los componentes del
tratamiento informativo de los medios de comunicación.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

30

La construcción de la noticia supone enfatizar ciertos atributos, prestar menos atención a otros y no
dar ninguna importancia a los restantes. Este proceso de selección tiene implicancias importantes en los
efectos cognitivos a mediano y largo plazo sobre las audiencias. ―En otras palabras, la agenda de atributos
influye de manera decisiva en el entendimiento y perspectiva social de un tema‖ (Aruguete, 2011, p. 13).
El segundo nivel de Establecimiento de la Agenda incluye dos dimensiones diferentes. La dimensión
afectiva se refiere al ―tono valorativo‖ con el que es realizada la cobertura de los medios sobre un tema, al
tiempo que analiza las respuestas emocionales de la opinión pública. La misma se operacionaliza en las
categorías positivo, neutral (o indefinido) y negativo (Casermeiro de Pereson, 2004).
La dimensión sustantiva se refiere a los aspectos sobresalientes de personas, temas u objetos
mencionados entre el público o destacados en las coberturas de los medios de comunicación. La agenda de
atributos sustantivos de los candidatos incluye la descripción de sus personalidades y sus posiciones sobre los
temas. Así, el segundo nivel de la Agenda-Setting estipula que los medios de comunicación influyen en la
agenda pública definiendo imágenes de los candidatos entre los votantes (McCombs et al., 1997).
Ambas dimensiones son analizadas por metodologías específicas. Las encuestas y entrevistas, para el
estudio de la audiencia, y el análisis de contenido, para la exploración de las coberturas mediáticas. En ―Los
temas y los aspectos: explorando una nueva dimensión de la Agenda-Setting‖, McCombs y Evatt (1995)
plantean dos componentes metodológicos comunes este tipo de estudios. En primer lugar, se realiza una
medición de la opinión pública, que puede basarse en datos acumulados o individuales. En segundo lugar, se
analiza la agenda en términos de temas o asuntos. Estos pueden ser vistos uno a uno o estudiados en
conjuntos.
La utilización de estas técnicas fue repetida en numerosas investigaciones que demostraron la
pertinencia conceptual de los postulados de la teoría del Establecimiento de la Agenda en su primer y segundo
nivel. En tales experimentos se concluyó que los medios de comunicación son capaces de transferir a la
opinión pública la agenda de los temas que conforman el orden del día y una manera específica de
interpretarlos, a partir de la transmisión de ciertos atributos asociados a los mismos.
Ahora bien, no todos los atributos son iguales ni tienen el mismo peso en el marco de una cobertura
informativa. En efecto, ―algunos tienen más probabilidades que otros de ser regularmente incluidos en los
mensajes. Y algunos tienen más probabilidades que otros de ser percibidos y recordados por la audiencia‖
(McCombs, 2006, p. 179).
Estos atributos que se destacan del resto fueron considerados por la teoría como ―argumentos
convincentes‖ y son habitualmente incluidos en los mensajes informativos sobre un issue.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

31


Gráfico 3: Esquema de funcionamiento de la Agenda-Setting.
AGENDA MEDIÁTICA AGENDA PÚBLICA
PRIMER NIVEL Objetos Objetos
SEGUNDO NIVEL Atributos Atributos
Fuente: Ghanem, 2009[1997].
Los argumentos convincentes son graficados como una ―línea oblicua‖ que va desde los atributos
(segundo nivel de agenda) y afecta a los objetos (primer nivel). Tienen la capacidad de trascender la
compresión del objeto inmediato al que se refiere la información para afectar la percepción de temas más
generales. Por ejemplo, las noticias sobre el desempleo (como un subtópico) no solo modelan la relevancia
percibida sobre el desempleo en sí, sino la importancia dada al tema más general: la economía. Es decir, el
énfasis puesto en determinados atributos ―provee a la gente de pistas para modificar la percepción de
relevancia de los objetos‖ (Kiousis, 2005, p.5).
Un ejemplo del funcionamiento de los argumentos convincentes fue aportado por Salma Ghanem,
(1996) en un estudio sobre el tratamiento informativo de la delincuencia. Las noticias que enfatizaban
aspectos del delito que guardaban una distancia psicológica pequeña entre una persona corriente y la actividad
delictual descripta fueron determinantes en la percepción de la inseguridad por parte de la opinión pública.
Los artículos periodísticos que reforzaban la idea de que cualquier persona corriente podría ser víctima, o
aquellos que remarcaban los delitos que sucedían cerca (en Texas), obtuvieron correlaciones muy superiores
que el resto. Estos dos atributos funcionaron como argumentos convincentes del tratamiento de la
delincuencia y tuvieron un fuerte impacto en las imágenes en las mentes de la opinión pública.
En suma, la idea de que determinados atributos de un objeto se convierten en argumentos
convincentes determinantes de su relevancia global añade un nuevo componente al mapa teórico del segundo
nivel de la Agenda-Setting que, de este modo, amplía su alcance.
1.5.1. La “valencia” como indicador de relevancia informativa
Un hallazgo importante dentro de la perspectiva de la Agenda-Setting fue provisto por Spiro Kiousis,
en un trabajo realizado en 2004. Allí, el autor establece tres dimensiones de la relevancia de la agenda
mediática: la ―atención‖, la ―prominencia‖ y la ―valencia‖.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

32

La ―atención‖ se corresponde con la frecuencia de aparición de un issue en la agenda. En términos
generales, y como ya se ha planteado, se sostiene que el número de noticias publicadas sobre un tema
constituye un indicador válido para medir la relevancia de un objeto.
La ―prominencia‖ concierne a lo que en este trabajo se ha definido como jerarquía y refiere a las
características del posicionamiento de una historia dentro de un texto mediático. Esta involucra elementos
estructurales de las noticias, como su tamaño, posicionamiento, acompañamiento gráfico, etc. Estos
indicadores, según Watt, Mazza, & Snyder (1993), por ser estructurales, son superiores que la frecuencia para
analizar la relevancia de la cobertura informativa de un tema.
Finalmente, la ―valencia‖ refiere a la dimensión afectiva del segundo nivel de Agenda-Setting. Es lo
que se denomina ―tono valorativo‖ o ―carácter evaluativo‖ de una noticia o pieza periodística. Es decir, ―las
emociones que, en muchas ocasiones, acompañan al texto informativo‖ (Muñiz, Ramírez, & Castillo, 2008, p.
5). Diversos autores (Bizer & Petty, 2005; Nelson, Lecheler, Schuck, & de Vreese, 2012) afirman que las
noticias con valencia explícita tienen mayor capacidad de afectar a la opinión pública, debido a que existe una
relación directa entre esta variable y el nivel de importancia de las notas.
Ahora bien, Kiousis (2004) sostiene que las dos primeras dimensiones de la relevancia –la atención y
la prominencia- están determinadas externamente. Ello supone que ni la frecuencia de cobertura ni la
disposición espacial son propiedades intrínsecas de los artículos, sino que se establecen en función de otras
piezas periodísticas. En cambio, la valencia está determinada internamente, puesto que la valoración de la
noticia es una cualidad de cada una de ellas.
La hipótesis que se sostiene en esta Tesis es que las noticias con atributos afectivos explícitos suelen
ser más relevantes que las demás. Esta premisa fue puesta a prueba en el trabajo de Kiousis (2004). Allí se
midieron los ocho diarios más importantes de Estado Unidos durante la campaña presidencial de 2000. La
tipificación de la valencia –operacionalizada en positiva, negativa o neutral– de cada nota se hizo de manera
computarizada, a partir de la identificación de palabras clave. El análisis de las cargas factoriales de la
atención, la prominencia y la valencia permitió constatar que la valencia y la prominencia fueron las dos
variables más importantes para explicar la relevancia de una nota.
Como corolario de ese trabajo, se postula que si bien la valencia ha sido tradicionalmente un
componente del segundo nivel de agenda, la misma actúa como un factor que influye en la importancia que
los temas adquieren en la agenda pública. Entonces, la relevancia es considerada como un concepto
multidimensional que puede ser medido por intermedio de tres componentes: la atención -o frecuencia-, la
prominencia -o jerarquía- y la valencia -o tono valorativo- (Kiousis, 2004).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

33

En el presente estudio se procedió a medir la valencia que obtuvieron las notas referidas a la
Resolución Nº 125/08. Dicha decisión permitirá no solo conocer el carácter evaluativo de la cobertura
informativa de los diarios, sino que, además, permitirá evaluar si la valencia, habitualmente considerada en el
segundo nivel de Agenda-Setting, constituye o no un indicador válido para determinar la relevancia
informativa de un issue.
1.5.2. Nuevas fases de investigación
En los años ‗90, la teoría de la Agenda-Setting entró en su cuarta fase al incluir en el análisis a las
fuentes de la información. La pregunta rectora fue ¿Quién fija la agenda de los medios? Si bien esta etapa se
encuentra en pleno desarrollo, es de una complejidad mayor que las anteriores (Aruguete, 2011) puesto que se
propone analizar las complejas relaciones que se dan entre los diferentes actores y normas de la
comunicación; y que se influyen mutuamente en la conformación de la agenda mediática.
La idea central es que hay una competencia entre las fuentes informativas por fijar la agenda de los
medios masivos. Tanto entre las tradicionales (agencias, organismos oficiales, gobierno, partidos políticos),
como entre los propios medios de comunicación. A su vez, esta competencia es filtrada por normas
informativas e imposiciones específicas de cada formato.
Para graficar los diferentes factores que entran en juego en el proceso de construcción de la agenda
mediática se utiliza la metáfora de las ―capas de cebolla‖ (McCombs, 2006).
Gráfico 4. Agenda Building.




Fuente: McCombs, 2006.
Las diferentes capas de esta cebolla representan los distintos niveles de influencias que se ponen en
juego en la configuración de la agenda. Si en el centro se ubica la ―agenda mediática‖, esta es el resultado de
diversas presiones que operan sobre ella.
Las fuentes informativas constituyen la materia prima de las noticias. Son actores que suministran
datos en su calidad de integrantes de grupos o sectores con algún grado de interés en los asuntos, aun cuando
parezcan remotamente alejados de este. Pero el real acceso de las fuentes a las agendas mediáticas depende
Normas informativas
Fuentes externas


Otros medios
Agenda mediática
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

34

del tipo de actores de que se trate, de su nivel político, sociocultural y económico, y de su cercanía al poder
oficial (McQuail, 1992).
Las relaciones internas al sistema de medios de comunicación también es determinante en la
construcción de la agenda mediática. De su análisis surgió la el concepto de ―Intermedia Agenda-Setting‖.
Este supone una retroalimentación entre los propios medios en la conformación del orden del día (McCombs,
2006). En este contexto, las nuevas formas de interactividad propuestas por el desarrollo de las tecnologías de
la información y la comunicación (TICS) darían a la opinión pública una nueva posibilidad de intervención e
interacción que se vería reflejada en la relación entre las agendas mediática y pública.
Por último, las normas informativas son otro factor condicionante de la agenda. Las diferencias
individuales entre los periodistas, las rutinas productivas inherentes a los diferentes medios de comunicación,
los géneros y los estilos orientan las definiciones profesionales sobre lo que es noticiable y el enfoque que
recibe la información (Shoemaker & Reese, 1991).
Ahora bien, para cerrar este apartado resulta pertinente hacer una aclaración. Si bien existe una clara y
marcada correlación histórica en la aparición de las cuatro fases de investigación dentro de la perspectiva de la
Agenda-Setting, es importante destacar que el inicio de cada una no anula a la anterior. Lo que se da es un
enriquecimiento en el análisis de los efectos cognitivos de la comunicación de masas, como producto de una
comprensión más acabada de la complejidad del proceso de la comunicación mediática. Efectivamente, ―las
cuatro fases siguen siendo yacimientos de investigación en activo. ¡Y aún quedan muchos yacimientos más
por explorar!‖ (McCombs, 2006, p. 225).
1.6. Clasificación de las investigaciones: la “tipología de Acapulco”
Los numerosos trabajos que se han realizado en todo el mundo, enmarcados en la teoría de la Agenda-
Setting, pueden clasificarse según la perspectiva desde la que fueron enfocados. Esta sistematización conocida
como ―Tipología de Acapulco‖ permite ordenar los avances en función de dos dimensiones dicotómicas (ver
Tabla 1)
Tabla 1: Tipología de Acapulco.

Medida de la relevancia pública
Datos agregados Datos individuales
F
o
c
o

d
e

a
t
e
n
c
i
ó
n

Agenda en su
totalidad
Perspectiva I
Competición
Perspectiva II
Autómata
Único ítem de la
agenda
Perspectiva III
Historia natural
Perspectiva IV
Retrato cognitivo
Fuente: McCombs, 2006
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

35

La tabla 1 grafica las dos dimensiones a partir de las cuales se pueden clasificar cuatro tipos de
estudios. El ―foco de atención‖ se refiere a si el análisis recaerá sobre el conjunto de los ítems que definen la
agenda o si se limitará solo a uno de ellos. La segunda dimensión, ―medida de la relevancia pública‖,
diferencia dos modos de ponderar las respuestas de la audiencia. Estas se pueden recolectar de manera
agregada, es decir, considerar a un grupo completo o a una población, o bien desarrollar mediciones que
indaguen en las respuestas individuales de los sujetos.
El resultado de la combinación de las dos dimensiones descriptas es una clasificación de cuatro tipos
posibles de estudios. La perspectiva I se denomina ―competición‖ y combina un análisis del repertorio total de
temas, al tiempo que toma en cuenta los datos agregados de los sondeos de opinión. El primer estudio de
McCombs y Shaw (1972) fue de este tipo. El nombre de esta perspectiva responde a que ―lo que se examina
es una colección de temas que compiten por una buena posición en la agenda‖ (McCombs, 2006, p. 72).
La perspectiva II se centra en el repertorio completo de issues, pero se restringe al análisis de la
agenda interpersonal de cada uno de los individuos. La denominación de ―autómata‖ es producto de una
tendencia a medir las respuestas individuales del público. McCombs (2006) considera que esto podría ser un
peligroso regreso a la Teoría de la Aguja Hipodérmica ya que ―la totalidad de la agenda de los medios es raras
veces, si no nunca, reproducida en un grado sustancial por un individuo‖ (p. 73).
La perspectiva III, denominada ―historia natural‖, analiza un solo ítem del repertorio de temas y
emplea mediciones agregadas para establecer la correlación entre las agendas mediática y pública. En estos
trabajos, ―el foco recae en el grado de correspondencia entre la agenda mediática y la agenda del público,
respecto de la cambiante relevancia de un único tema a lo largo del tiempo‖ (McCombs, 2006, p. 73).
La Perspectiva IV analiza la relevancia de un solo ítem de la agenda a nivel del individuo. Por ello, es
denominada ―retrato cognitivo‖ y es principalmente desarrollada en estudios de laboratorio en los que se mide
la importancia de un issue para una persona antes y después de su exposición a programas informativos. El fin
es determinar si estos influyeron en el orden de prioridades del sujeto analizado de manera aislada y
controlada (Aruguete, 2011).
Es el propio McCombs (2006) quien reconoce como la aspiración de la teoría de la Agenda-Setting el
desarrollo de investigaciones del tipo I, es decir, que tengan en cuenta una visión de amplio alcance de la
comunicación de masas a partir de la indagación sobre la relación existente entre el repertorio temático
completo de los medios de comunicación y la agenda pública considerada de manera holística.


La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

36

1.7. Pruebas empíricas
Años después del primer estudio en Chapel Hill, Shaw y McCombs (1977) realizaron otra
investigación entre los votantes de Charlotte, Carolina del Norte, durante las elecciones presidenciales
estadounidenses de 1972. Este trabajo, que inauguró la segunda fase de investigación incluyó en el análisis a
las ―condiciones contingentes‖ que median los efectos de los mass media. Otra novedad de este estudio fue la
inclusión de la publicidad política como objeto. Si bien no surgieron conclusiones contundentes, los autores
consideraron que ―la publicidad es al menos un poder potencial‖ (citado en Casermeiro de Pereson, 2004, p.
80).
Weaver et al. (1977) analizaron periódicos y noticieros de televisión en el contexto de la elección
presidencial de 1976. Para el estudio de las audiencias, la técnica fue un grupo focal (focus group) en el que se
entrevistó a las mismas personas diez veces en las ciudades de New Hampshire, Indianopolis y Chicago. En
ese trabajo, los autores revalidaron la hipótesis de que la agenda mediática influye en la pública, a la vez que
comprobaron que el efecto de los medios es más fuerte en el tiempo cuando se trata de cuestiones que no
afectan a las personas, ya que la experiencia individual puede ser más poderosa que los mass media. Trabajos
posteriores confirmaron la tesis de que la influencia de los medios es mayor allí donde el tema en cuestión está
más alejado de las preocupaciones de la sociedad (Lasorsa & Wanta, 1990; Smith, 1987; Winter, Eyal, &
Rogers, 1978)
Otros estudios realizados en el marco de campañas presidenciales dieron lugar a los hallazgos del
segundo nivel de Agenda-Seting. Estos se desarrollaron en contextos electorales en España (López Escobar et
al., 1996), Japón (Takeshita & Mikami, 1995) y Estados Unidos (Bryan, 1997). Los mismos efectos fueron
hallados en coberturas mediáticas de otro tipo de asuntos como el crimen (Ghanem, 1996), el aumento de los
impuestos (Bryan, 1997), el medio ambiente (Maher, 1996), la economía (Hester & Gibson, 1992) y la
ampliación de la Unión Europea (Dursun, 2005).
En la Argentina no se ha explorado extendidamente el poder de los medios para fijar la agenda. Sin
embargo, existen algunos estudios realizados en contextos electorales y no electorales. Entre ellos, Federico
Rey Lennon (1998) analizó la función de establecimiento de agenda en ocasión de las elecciones legislativas
de 1997. El autor realizó un análisis de contenido sobre los diarios Clarín, La Nación, Página/12, El Cronista
y Ámbito Financiero. Complementariamente, desplegó un estudio de la opinión pública a partir de encuestas.
Rey Lennon (1998) comprobó una correspondencia significativa entre la agenda de los medios y la agenda de
la audiencia en el primer nivel de análisis.
Casermeiro de Pereson (2004) analizó la capacidad de diarios y noticieros de TV de fijar la agenda
pública, en el contexto de las elecciones internas de 1998, entre los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.
En las mismas se enfrentaban Fernando De La Rúa y Graciela Fernández Meijide para definir la fórmula
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

37

presidencial de la Alianza
21
, y Eduardo Duhalde contra Ramón Ortega por el Partido Justicialista. La autora
llegó a la conclusión de que ―los medios argentinos parecerían fijar la agenda de temas acerca de qué pensar;
pero no cómo pensar acerca de los atributos a partir de los cuáles son evaluados‖ (Casermeiro de Pereson,
2004, p. 334).
También en contextos electorales, Casermeiro de Pereson et al. (2008) analizaron los dos niveles de
Agenda-Setting en las elecciones presidenciales de 2007 sobre la opinión pública de la Ciudad de Buenos
Aires. Respecto del primer nivel, el estudio llegó a la conclusión de que existió una fuerte correlación entre la
agenda pública y la agenda de los diarios y noticieros. En cambio, ―el efecto general de Agenda-Setting de
atributos no se dio entre los porteños y sus medios en el período analizado‖ (Casermeiro de Pereson et al.,
2009, p. 84).
Otros trabajos desarrollados en la Argentina se hicieron en contextos no electorales. D‘Adamo et al.
(2000) partieron de la hipótesis de que los problemas destacados por los medios son considerados como los
más importantes por el público. Para corroborar esta presunción realizaron un relevamiento en 1997 y
descubrieron que los temas más importantes en ese año para la opinión pública fueron la desocupación, la
corrupción, la crisis en la educación, la justicia, la economía y la inseguridad. Del análisis de contenido de los
medios surgió que los temas más relevantes fueron la economía, la justicia, la desocupación, la corrupción, la
crisis educativa y la inseguridad. Ese estudio comprobó que los temas propuestos por los medios argentinos en
ese período tuvieron un gran impacto sobre la opinión pública.
D´Adamo y García, (2003) analizaron la cobertura mediática del delito y el crimen durante los años
2000 y 2001. Los resultados demostraron que la percepción de inseguridad por parte de la audiencia no
guardó necesariamente relación directa con el desarrollo real del delito. La cobertura de este tipo de issues por
parte de los medios provocó que la ―sensación de inseguridad‖ aumentara en la misma medida en que estos
otorgaron mayor cobertura a aquellos casos proclives a facilitar una identificación directa de los individuos,
dada la cercanía de los hechos con sus vidas cotidianas.
Referido a una temática diferente, Monteiro (2006) estudió el primer y segundo nivel de la teoría de
Agenda-Setting con el objetivo de ―reconocer las correlaciones entre los contenidos del noticiero televisivo
Telediario
22
y la opinión del público de la Ciudad de Río Cuarto, Córdoba, sobre la cuestión laboral‖ (p. 19).
Según el autor, la construcción de la realidad por parte del noticiero fue ―suficientemente importante para
establecer o crear un pseudo-ambiente con capacidad de producir efectos de agenda en las personas
integrantes del público‖ (p. 180).

21
La fórmula de la Alianza gobernaría hasta la crisis político-económica que desencadenó la renuncia del Presidente Fernando De La
Rúa en diciembre de 2001.
22
Telediario es un noticiero televisivo de prime time de la ciudad de Río Cuarto, provincia de Córdoba.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

38

Aruguete (2011) estudió la cobertura mediática del proceso de privatización de la Empresa Nacional
de Telecomunicaciones (ENTel) hecha por la prensa gráfica argentina entre agosto y octubre de 1990. El
objetivo fue identificar la imagen brindada por cinco diarios nacionales sobre la empresa durante su proceso
de privatización. La autora llegó a la conclusión de que
… la cobertura de ENTel en la prensa apuntó a subrayar aspectos negativos de su administración en manos
del Estado, acotándolos a instancias concretas en detrimento de una mirada estructural y un análisis global
que promoviera un debate a fondo sobre la necesidad de privatizar o no el servicio (Aruguete, 2011, p.
252).
En suma, y luego de más de cuatro décadas de estudios en todo el mundo, la teoría de la Agenda-
Setting obtuvo un profuso desarrollo en todo el mundo. En un primer momento se halló una gran
correspondencia entre los temas que seleccionaban los medios de comunicación y la percepción de la
audiencia sobre la importancia de los asuntos.
En una segunda etapa, los estudios dieron cuenta de que tal correspondencia estaba mediada por
diferentes variables asociadas a las características del público y del mensaje. Para ello se retomó un concepto
de la psicología, la ―necesidad de orientación‖ de los individuos, y se concluyó que los efectos cognitivos se
daban en mayor medida cuando esta era alta. Además, se estableció que la misma estaba determinada por
diferentes variables socio-demográficas, educativas y mediáticas. Por último, se vislumbró que la experiencia
directa sobre los temas actúa como un freno a la influencia de los medios.
Con el correr de los años, la teoría del establecimiento de agenda fue puesta a prueba en coberturas
mediáticas sobre diferentes temas. Según Rey Lennon (1998), ―McCombs nos instaba a que exploráramos en
aquellas áreas menos trabajadas, como, por ejemplo, los estudios no electorales‖ (citado en Monteiro, 2006, p.
20). La importancia de este avance radica en
… la posibilidad de poner a prueba la hipótesis central de la perspectiva de Agenda-Setting en una zona de
la realidad social que no es justamente de orden predilecto en este espacio investigativo, pero que, sin
embargo, resalta la riqueza de la visión de la Agenda-Setting (Monteiro, 2006, p. 20).
Así, se descubrió que los medios no solo tienen una gran efectividad al decirle a la audiencia sobre
qué temas pensar, sino también ―cómo‖ pensar sobre los objetos, temas o actores. Los issues tratados por los
medios poseen ciertos atributos que los definen y que los medios también seleccionan y transmiten. El atributo
―es un término genérico que engloba toda la gama de propiedades y rasgos que caracterizan a un objeto‖
(McCombs, 2006, p. 139). El establecimiento de la agenda de atributos es otra de las funciones que la teoría
de Agenda-Setting le asigna a los mass media.
Las investigaciones sobre el Establecimiento de la Agenda demostraron que los medios de
comunicación inciden en las imágenes del mundo que se crea la audiencia. Dicha constatación tiene
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

39

implicancias trascendentes en el escenario político de un país, puesto que, por intermedio de un complejo
proceso, los mensajes mediáticos moldean el estado de la opinión pública.
Es allí donde reside la importancia de elegir esta teoría para analizar uno de los acontecimientos
políticos más relevantes de la historia reciente de la Argentina. El conflicto político, económico y social
desatado a partir de la implementación de la Resolución N° 125/08 de ―retenciones móviles‖ a las
exportaciones agrícolas se convirtió en un suceso que obtuvo altos niveles de cobertura en los diferentes
medios de comunicación. El análisis del modo en que las noticias fueron presentadas y las variables que
influyeron en las coberturas mediáticas constituye el punto de partida de un nuevo trabajo de aplicación
empírica de una teoría que se sigue desarrollando y que ha mostrado consistencia teórica y metodológica para
estudiar los efectos de la comunicación masiva.

















La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

40




























La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

41

CAPÍTULO II: CARACTERIZACIÓN HISTÓRICA DEL AGRO PAMPEANO. POLÍTICAS Y
ACTORES SOCIALES

En Argentina viven 280 mil familias numerosas de 22 pueblos indígenas, y 220 mil familias
campesinas, con al menos 1,5 millón de personas. No producen soja ni suscriben a los agronegocios,
siembran alimentos y crían animales para autoconsumo y tienen una relación especial con la tierra, no
la consideran un medio para negocios, se entienden como parte de ella, de su cultura, su historia y un
bien común de las próximas generaciones. Estos dos actores centrales, pueblos originarios y
campesinado, fueron sistemáticamente excluidos del debate del último mes, donde las cuatro entidades
más tradicionales y conservadores del campo argentino realizaron un paro patronal inédito en el país.
Movimiento Campesino de Santiago del Estero – Vía Campesina.
23

2.1. Introducción
La Resolución Nº 125/08
24
fue anunciada el 11 de marzo de 2008 por el ahora ex ministro de
Economía de la Nación, Martín Lousteau. Publicada un día después en el Boletín Oficial, la nueva normativa
establecía un aumento en las alícuotas que debían abonar en concepto de derechos de exportación las
principales materias primas que produce el agro nacional. Además, vinculaba el gravamen a la evolución de
los precios internacionales de los commodities.
La respuesta de las entidades más importantes del agro pampeano
25
no se hizo esperar. Al cese de la
comercialización de granos y hacienda le siguieron medidas de lucha que incluyeron cortes de ruta y
manifestaciones de diferente tipo en el espacio público. Tanto por su magnitud como por sus características
particulares, la contienda significó ―el más grande conflicto agrario de la historia del país, desarrollado por
más de cuatro meses en el año 2008‖ (Barsky & Gelman, 2009, p. 9).
El enfrentamiento entre las corporaciones del agro pampeano y el gobierno de la presidenta Cristina
Fernández ―fue inédito, tanto por su duración como por la cohesión alcanzada por todas las organizaciones y
los métodos utilizados durante su desarrollo‖ (Basualdo & Arceo, 2009, p. 51). El mismo mantuvo en vilo a la
Argentina durante 128 días.
Promediando la contienda, la norma impulsada por el Poder Ejecutivo Nacional fue enviada al
Congreso de la Nación para su discusión. En ese ámbito, la misma fue finalmente derogada el 17 de julio de
2008, tras un empate en 36 votos en el Senado. Luego de más de doce horas de debate, el Presidente de la
Cámara de Senadores y Vice Presidente de la Nación, Julio Cleto Cobos, sentenció: ―La historia me juzgará.
No sé cómo. Y me perdone si me equivoco. Mi voto es no positivo‖
26
. De este modo, se cerró uno de los

23
Disponible en: http://www.pagina12.com.ar/diario/especiales/18-104910-2008-05-26.html
24
Disponible en: http://www.boletinoficial.gov.ar/Inicio/Index.castle
25
Se denomina ―agro pampeano‖ a las producciones agrícolas más ricas del país, que se ubican en zonas de tierras fértiles y climas
benignos, especialmente en el Norte de la provincia de Buenos Aires, Sur y centro de Santa Fe, Sur y centro de Córdoba y Sur de Entre
Ríos y Nordeste de La Pampa (Barsky & Gelman, 2009).
26
Clarín, 17/07/2009, p. 3.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

42

capítulos más sobresalientes de una larga lista de enfrentamientos entre el sector agropecuario más importante
del país y los diferentes gobiernos que administraron el Estado argentino.
La disputa ―campo – ciudad‖ se constituyó como una de las tensiones fundantes de la idiosincrasia
argentina (Barsky & Gelman, 2009). Sobre la misma ha girado no solo la economía del país sino las diferentes
expresiones de su cultura. De este modo, el conflicto de 2008 se inscribe en el marco de una serie de
controversias entre los sectores agropecuarios y diferentes gobiernos nacionales.
Es por ello que se considera fundamental para los fines de este trabajo, realizar una descripción
pormenorizada del proceso de estructuración del agro nacional desde el momento del surgimiento del modelo
agroexportador, base de la economía nacional desde finales del siglo XIX. Asimismo, resulta imprescindible
avanzar en un análisis pormenorizado del surgimiento y los cambios acaecidos en el seno de las corporaciones
más importantes del agro pampeano, en el marco de las profundas transformaciones productivas que se
sucedieron desde la década de 1960 a la fecha. La descripción del entramado histórico, económico, político y
social en el que se situó la contienda será fundamental en pos de una caracterización que permita visualizar la
complejidad del caso que aquí se estudia. Dicha tarea, permitirá no perder de vista variables importantes para
el análisis de la cobertura mediática del conflicto en torno al proceso de implementación de la Resolución Nº
125/08 en la prensa gráfica argentina.
2.2. Estructura del Agro pampeano
En esta instancia resulta fundamental avanzar en una caracterización de la Región Pampeana de la
República Argentina. Tal decisión radica en que el conflicto bajo estudio, si bien repercutió en todo el país,
involucró directamente a esta zona, la más rica de la producción agropecuaria nacional.
La pampa húmeda es según lo plantean Barsky y Gelman (2009)
… una extensa llanura constituida por sedimentos modernos no consolidados, caracterizada por un clima
templado húmedo y una vegetación natural de pradera. La combinación de estos factores la constituye en
una de las áreas más propicias del mundo para la producción de granos y carnes. Abarca una superficie de
52.300.000 ha., que representa el 18,7% de la superficie continental e incluye la mayor parte de las
provincias de Buenos Aires y Entre Ríos, el centro y sur de Santa Fe, el centro y sudeste de Córdoba y el
nordeste de La Pampa (p. 169).
La distribución de la tierra en esta región y su fisonomía productiva fueron el resultado de un proceso
que se desarrolló de manera paralela al nacimiento del Estado argentino. Desde 1830, el crecimiento
exponencial de la actual provincia de Buenos Aires, a partir principalmente de la actividad portuaria, implicó
el desarrollo de un ―consenso agroexportador‖ (Barsly & Gelman, 2009) entre las principales familias
patricias de la Nación. Este fue fomentado por el Estado nacional, que fijó los cimientos del ―modelo
agroexportador‖ que alcanzaría su apogeo hacia fines de siglo XIX y la primera década del siglo XX.
La estructura de propiedad de la tierra del agro pampeano es el resultado de ese consenso y constituye
un rico material para analizar las alianzas y posicionamientos de los propietarios en esa etapa. La
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

43

concentración de los suelos en pocas manos tuvo sus orígenes en la estructuración del Estado nacional, a
principios del siglo XIX, y no se modificó sustancialmente durante el siglo XX, con excepción de algunas
reformas acaecidas durante las décadas del ‘40 y ‘50, que permitieron el acceso a la tierra a nuevos colonos, la
mayoría de ellos inmigrantes (Balsa, 2008).
Como afirma Alain Rouquié (1981), ―en un país de inmigración masiva y de economía agraria
exportadora, la distribución desigual de la tierra es un dato esencial‖ (p. 39). So pretexto de reforzar la
frontera contra el indio y a modo de recompensa para los militares que habían intervenido en las campañas
contra las tribus, el Estado otorgó grandes porciones de tierras a familias que, en muchos casos, aún detentan
su propiedad. Por su parte, ―tierras vírgenes, que nada costaban al Estado, eran vendidas a bajo precio para
pagar a los acreedores o concedidas graciosamente por el poder a los adeptos o como recompensa por los
servicios prestados‖ (Rouquié, 1981, p. 40).
En esa época, las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos mostraban los índices de desarrollo de la
actividad ganadera más importantes de la región. El ―Consenso agroexportador‖ implicó, entre otras cosas,
una acción deliberada del Estado para fomentar la producción, principalmente de carnes y cueros que se
insertaban de manera competitiva en el mercado exterior. En ese contexto, el Estado nacional intervino de
manera activa en el reparto de tierras y la sanción de regulaciones que alentaron un perfil socio-productivo
asociado a un régimen social de acumulación (Lattuada, 2006) que se afianzaría algunos años más tarde.
Por ejemplo, en el caso de Buenos Aires, entre 1836 y 1840
… se vendieron cerca de 1.300 leguas cuadradas y cantidades menores fueron otorgadas por Rosas como
premio a la fidelidad política o donaciones a servicios especiales. De esta manera se constituyeron algunos
grandes emporios terratenientes y ganaderos. Para dar solo unos pocos ejemplos, valga el propio
gobernador Juan Manuel de Rosas quien en los años `40 poseía un complejo de varias estancias en las
cuales criaba más de 100.000 vacunos que a su vez faenaba en un saladero-matadero de su propiedad. Otro
tanto se podría decir de sus primos, los Anchorena, quienes disponían de ingentes cantidades de tierra y
animales en diversos partidos de la campaña (Barsky & Gelman, 2009, p. 127).
El crecimiento de Buenos Aires y el Litoral
27
fue acompañado por una decidida intervención estatal,
no solo en el reparto de tierras, sino mediante un arsenal de leyes que tendieron a modificar los usos y
costumbres de la población autóctona. Con la excusa de combatir la vagancia, en el Código Rural de 1865 de
la Provincia de Buenos Aires se establecieron regulaciones que tuvieron como fin último generar los
trabajadores que el desarrollo ganadero de la región necesitaba (Barandian, 2011). Estos elementos ―aparecen
como los signos evidentes en esta versión de la historia de la complicidad Estado/estancieros‖ (Barsky &
Gelman, 2009, p. 124).
Sin embargo, algunos trabajos complejizan esta visión acerca del reparto discrecional de las tierras
fiscales. Como afirman Djenderedjian, Silcora, & Martiren (2010), adquirir tierras públicas a bajos precios
pudo no haber sido, en esos tiempos, un buen negocio. Por su parte, la acción estatal estaría justificada, ya que

27
La Región del Litoral argentino comprende a las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

44

―desde el comienzo no cabía esperar sino una división en grandes porciones de esos vastos espacios
conquistados y ocupados militarmente en pocos años‖ (Djenderedjian et al., p. 117).
De este modo, el avance del Estado nacional sobre territorios vírgenes, la proletarización de sus
ocupantes nativos y una fuerte política de inmigración dirigida a atraer nuevos colonos desde Europa dieron
como resultado un fuerte impulso a un modelo de acumulación basado en la exportación de materias primas –
en un comienzo, principalmente, cueros y carnes– que representó un particular modo de inserción de la
Argentina en la división internacional del trabajo. En efecto, ―el crecimiento vertiginoso del comercio exterior
puso de manifiesto el éxito innegable del proyecto de integración de la economía argentina al mercado
mundial‖ (Rouquié, 1981, p. 35).
La Región Pampeana fue el motor de esa integración. La producción agropecuaria de esta zona no
solo era suficiente para abastecer la demanda de alimentos de una población que duplicaba el ritmo de
crecimiento de América latina, sino que además generaba importantes saldos exportables que atraían las
divisas necesarias como para adquirir los productos extranjeros que satisfacían las necesidades del desarrollo
local.
Otra pata fundamental de este proceso fue el fomento a través del Estado de políticas de inmigración
que generaron un desarrollo rural en el que el latifundio se combinó con la pequeña producción agropecuaria.
La distribución de la tierra, si bien centralizó el poder económico en un reducido grupo de familias patricias,
se caracterizó por la conformación de ―una estructura social agraria basada en la gran propiedad ganadera y en
un proceso de asentamiento de colonos europeos para la producción agraria complementaria a la primera‖
(Giarracca, 2008, p. 19).
Las grandes olas de migrantes provenientes desde Europa aportaron la mano de obra que el modelo
agroexportador necesitaba. Sin embargo, eso no se tradujo automáticamente en una posibilidad de acceso a la
tierra. Cuando el sector agropecuario alcanzó su apogeo, entre las últimas décadas del siglo XIX y las
primeras del siglo XX, las familias que no lograban acceder a una parcela se afincaron en las urbes,
dinamizando el crecimiento de las ciudades de una nación que apenas había comenzado a desarrollarse.
Sin embargo, la intervención estatal en el impulso del modelo agroexportador no se limitó a la
formulación de políticas reguladoras o de incentivo de la inmigración. El perfil socio-productivo del país
necesitaba de grandes obras de infraestructura que permitieran sacar los saldos exportables desde la Región
Pampeana hacia el mundo, principalmente a Inglaterra.
El desarrollo de una extensa red ferroviaria a partir de mediados del siglo XIX fue fomentado por el
Estado. El trazado, que había empezado a construirse en 1865, en 1890 ya poseía 9.432 Km. de vías (Barsky
& Gelman, 2009). Concebido de manera radial, hacía converger a sus principales ramales en los puertos de
Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

45

La extensa red se llevó a cabo combinando la iniciativa estatal y la privada. En las regiones más
rentables, fue la actividad privada –principalmente de empresas inglesas– las que desplegaron el tendido a
cambio de la concesión de la red y, muchas veces, de tierras lindantes a las vías. Por ejemplo, en el contrato
para la construcción del ―Central Argentino‖ (que unía Rosario y Córdoba) ―se estipulaba el otorgamiento en
propiedad a las empresas concesionarias de una legua de campo a cada lado de la vía, a ser luego colonizada‖
(Djenderedjian et al., 2010 p. 158).
El análisis del desarrollo del ferrocarril en Argentina es materia compleja. A la vez que existen
trabajos que presentan la diagramación radial de la red ferroviaria con salida a los puertos como una muestra
de articulación del desarrollo local con los intereses de Gran Bretaña (Giberti, 1985; Rouquié, 1981), otros
estudios, sin negar la premisa de los primeros, alertan sobre otras funciones que adquirió el importante
progreso ferroviario en Argentina.
Por ejemplo, se sostiene que los ferrocarriles también fueron significativos agentes de colonización, al
fragmentarse y distribuirse entre nuevos colonos, en su mayoría pequeños productores, todas las tierras a las
que llegaban (Djenderedjian et al., 2010). En el mismo sentido, Barsky & Gelman (2009) sostienen que no se
tiene suficientemente en cuenta que el desarrollo ferroviario ligado a los intereses británicos solo se restringió
a la Región Pampeana, haciéndose cargo el Estado de la llegada del moderno medio de transporte a regiones
más alejadas –y menos rentables en términos de exportaciones–, como Tucumán, Salta o Jujuy. Asimismo, los
ferrocarriles actuaron como importantes medios de abastecimiento interno de los principales núcleos urbanos
costeros que, recién promediando la década de 1880, se convirtieron en puertos de exportación.
Otro de los factores que dinamizaron el desarrollo del modelo agroexportador fueron los importantes
avances en el comercio de ultramar. Estos se consolidaron a mediados del siglo XIX. Gran parte del éxito
económico del modelo productivo nacional se debió a una reconfiguración del mercado mundial en el que las
potencias mundiales se especializaron en la industria manufacturera y abrieron, ―gracias a la mejora de los
transportes, los mercados europeos a la producción de productos alimenticios de los países de ultramar‖
(Rouquié, 1981, p. 30).
Sin embargo, hasta 1876, el puerto de Buenos Aires no podía ostentar signos de avance significativos.
Recién en 1877, con el dragado del Riachuelo, se introdujo una serie de mejoras que se inauguraron entre
1887 y 1898 y que fueron complementadas con la edificación del Dock Sud entre 1894 y 1905. El surgimiento
del Puerto de La Plata data de la misma época (1886). Por su parte, la culminación del ferrocarril del Sud
articuló buena parte del entramado ferroviario con una nueva salida al mar a través un precario muelle en
Ingeniero White (Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires). Finalmente, las terminales portuarias
establecidas sobre los ríos Paraná y Uruguay, como Rosario y Santa Fe, completaron la instalación de ―un
sistema esencialmente construido en función del comercio exterior identificándose con la zona cerealera y con
las praderas destinadas a la cría de ganado‖ (Barsky & Gelman, 2009, p. 173).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

46

Así, se constituyeron tres sectores portuarios que aseguraron la salida de las exportaciones nacionales
desde la Región Pampeana: 1) el Litoraleño, a través de los puertos de Rosario, Santa Fe, Diamante y San
Nicolás; 2) el Central, con salida en los puertos de Buenos Aires y La Plata y 3) el Sureño, que recoge la
producción del sur de la pampa húmeda y encuentra salida por el puerto de Bahía Blanca.
En síntesis, tal como plantea Lattuada (2006), entre 1850 y 1930
… la Argentina consolida un sistema económico y social caracterizado por la efectiva ocupación social del
territorio, la creación de un Estado nacional, la receptividad de capital extranjero, la llegada masiva de
inmigrantes y la integración en el mercado mundial con un modelo agroexportador primario y de
crecimiento abierto (p. 64).
Si bien el Estado nacional, definitivamente organizado desde 1880, desempeñó el papel decisivo en la
estructuración del perfil productivo de la Región Pampeana, la intervención estatal tuvo un sentido restringido
en otras aéreas como la innovación tecnológica para el agro. A la vez que se convirtió en el principal promotor
de las inversiones de capital extranjero en transportes, infraestructura (ferrocarriles, puertos) y frigoríficos,
impulsó la provisión de mano de obra mediante el fomento de la inmigración y encaró una política activa de
distribución de tierras; el Estado nacional no implementó medidas destinadas a difundir la enseñanza agrícola
(Graciano, 2003).
Ese rol fue ejercido, en los comienzos, por los mismos estancieros, ganaderos, agricultores y
vendedores de semillas, quienes, desde un comienzo, se asociaron en corporaciones sectoriales. En función de
sus intereses económicos, su incidencia en el desarrollo de tecnologías y capacidades técnicas y los vínculos
con el poder político, las corporaciones se consolidaron como un factor de poder, que se sostuvo, con
variaciones según las etapas, hasta la actualidad, hecho que se constata al considerar el papel central que
jugaron en el conflicto en torno a la implementación de la Resolución Nº 125/08. Sobre las principales
características de esas asociaciones trata el siguiente apartado.
2.3. Corporaciones Agrarias en Argentina: los actores del conflicto de 2008
2.3.1. La Sociedad Rural Argentina
La constitución del Estado nacional sobre la base del régimen social de acumulación agroexportador
redundó en una vinculación permanente entre el sector agropecuario y el Estado nacional. En otras palabras,
―el sector público era moldeado por un sector agrario que se iba consolidando como sector hegemónico de la
economía argentina‖ (Lattuada, 2006, p. 66). Así, se creó un aparato estatal vinculado a los intereses de los
terratenientes que conformaron el núcleo duro del agro pampeano que, sin embargo, mantuvo márgenes –
estrechos– de autonomía (Sábato, 1988).
El desarrollo de la ganadería produjo una sofisticación de los modos de producción y la calidad de los
productos acorde a la demanda extranjera, principalmente británica. En un contexto de expansión de la
actividad ganadera y de insipiente desarrollo del agro, el 16 de agosto de 1866, los ganaderos bonaerenses
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

47

fundaron la Sociedad Rural Argentina bajo la conducción de José Toribio Martínez de Hoz. La flamante
entidad tenía como meta ―abrir nuevos mercados al vacuno‖ (Giberti, 1985, p.162).
La fundación de la SRA puede ser explicada a la luz de los acontecimientos de la época. El precio de
la carne vacuna en su principal versión para exportación, el ―tasajo‖
28
, había caído abruptamente. Toda la
industria saladeril y lanar, principales motores de las exportaciones argentinas, quedaron obsoletas ante las
nuevas demandas de Europa. La necesidad de producir carne fresca para ―el viejo continente‖ fue uno de los
objetivos centrales de los fundadores de la SRA. La asociación, creada por los más importantes ganaderos de
la Provincia de Buenos Aires, funcionó como difusora de modernas técnicas agropecuarias que divulgó en su
revista Anales. A partir de ese momento, la influencia de la entidad en la política nacional se convirtió en una
constante. Un ejemplo de ello fueron las funciones que desempeñó su fundador en la burocracia estatal:
Martínez de Hoz fue Senador Nacional y presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
Respecto de los objetivos de la nueva entidad, según su estatuto, la SRA
… es una Asociación Civil que tiene los siguientes fines: velar por el patrimonio agropecuario del país y
fomentar su desarrollo tanto en sus riquezas naturales, como en las incorporadas por el esfuerzo de sus
pobladores; promover el arraigo y la estabilidad del hombre en el campo y el mejoramiento de la vida rural
en todos sus aspectos; coadyuvar al perfeccionamiento de las técnicas, los métodos y los procedimientos
aplicables a las tareas rurales y al desarrollo y adelanto de las industrias complementarias y derivadas, y
asumir la más eficaz defensa de los intereses agropecuarios (Sociedad Rural Argentina, 2014)
29
.
La nueva asociación fue, entre otras cosas, importante para la difusión de nuevos saberes científicos y
tecnológicos para el núcleo más capitalizado de productores ganaderos.
Producto de las innovaciones, el desarrollo intensivo de la agricultura alcanzó su auge a comienzos
del siglo XX. En ese momento, la Argentina ya proveía de carne, maíz, avena, semillas de lino y trigo al
mercado internacional. El aumento de la producción como resultado de la creciente tecnificación de las
explotaciones y la extensión de la frontera sembrada fueron características de esa etapa. Además, el desarrollo
de la actividad produjo un importante incremento en la población rural y dio origen a nuevos actores en la
producción agropecuaria.
En ese contexto, la SRA que había nacido como una asociación de grandes propietarios pampeanos
con intereses en la producción, el comercio y las finanzas, funcionó ―de facto como un ministerio de
agricultura antes de que este fuera creado dentro del aparato estatal y sus dirigentes formaron parte, de forma
significativa, de los sucesivos gobiernos argentinos entre 1880 y 1943‖ (Lattuada, 2006, p. 66). Así, ―la
ausencia de reparticiones estatales que fomentaran el desarrollo agropecuario pampeano y la carencia de
profesionales que introdujeran las nuevas técnicas, fue subsanada con la organización por parte de la SRA, de
concursos y exposiciones de maquinarias agrícolas y productos agropecuarios‖ (Graciano, 2003, p. 4).

28
Pedazo de carne seco y salado o acecinado para que se conserve (Real Academia Española, 2001).
29
Disponible en http://www.sra.org.ar/
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

48

2.3.2. Cambios estructurales y diferenciación social. Surgimiento de la Federación Agraria
Argentina.
El desarrollo del modelo agroexportador estableció una estructura agraria heterogénea (Barsky &
Gelman, 2009; Lattuada, 1992) representada por actores sociales agropecuarios diferenciados. En efecto, las
políticas de reparto de las tierras fiscales entre grandes terratenientes, por un lado, y el fomento de la
inmigración europea a partir de la formación de colonias de pequeños productores en Buenos Aires, Entre
Ríos, Santa Fe y Córdoba, por el otro, resultaron en un desarrollo de diferentes capas de actores sociales
agrarios.
La diferenciación en el interior de la estructura agropecuaria no estuvo exenta de conflictos
intersectoriales. Mientras que algunos colonos accedieron a parcelas, la mayoría de los inmigrantes se
insertaron en el esquema productivo como arrendatarios de grandes terratenientes que les imponían
condiciones desventajosas (Balsa, 2008).
En 1912 se originó una prolongada crisis entre los arrendatarios y los propietarios terratenientes. La
protesta, que tuvo como detonante los altos montos de los arrendamientos, comenzó en Alcorta, Provincia de
Santa Fe, el 26 de junio de 1912, y rápidamente se expandió hacia Córdoba y parte de la provincia de Buenos
Aires, principalmente a las zonas productoras de maíz. En la protesta ―participaron alrededor de 300
agricultores que declararon una huelga por tiempo indeterminado (…) hasta conseguir, entre otras
reivindicaciones, la rebaja del costo de los arrendamientos y que los mismos tuvieran como mínimo cuatro
años de duración‖ (Basualdo & Arceo, 2009, p. 81).
La rebelión de los arrendatarios y pequeños productores contra terratenientes e intermediarios fue
conocida como ―Grito de Alcorta‖ y dio origen a la Federación Agraria Argentina. La nueva entidad aglutinó
a los pequeños y medianos productores del agro pampeano (Basualdo & Arceo, 2009; Barsky & Gelman,
2009; Lattuada, 1992; 2006). El surgimiento de la asociación ilustra el modo en el que las diferencias
socioeconómicas y productivas promovieron la aparición de nuevas corporaciones reivindicativas.
Las causas y alcances del Grito de Alcorta fueron caracterizadas de diferentes maneras. Para Lattuada
(2006), la diferenciación socioeconómica y productiva entre los actores del agro pampeano dio lugar a una
fragmentación de la representación en una multiplicidad de formas asociativas. La misma estuvo condicionada
principalmente por tres factores: 1) diferencias de base socioeconómica; 2) diferencias de base económico-
productiva y 3) diferencias de estrategia respecto a las estructuras de organización.
En cambio, Sartelli, (2008) sostiene que el enfrentamiento de 1912 no significó más que la expresión
de una diferencia coyuntural entre distintas capas de la burguesía agraria. Según el autor

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

49

... El Grito de Alcorta expresó la primera crisis de la estructura de la agricultura pampeana. Mientras la
expansión de la agricultura tuvo por delante un frontera abierta, la renta (de la tierra) se mantuvo baja y el
acceso al arrendamiento, fácil. Sin embargo, a medida que ese proceso avanzó, la renta de la tierra fue
creciendo hasta chocar con la ganancia capitalista, en un contexto mundial en el que los precios cesan de
crecer al abrirse una crisis de superproducción del mercado cerealero. Esta situación hace crisis a
comienzos de 1910 y se expresa en la negación de los chacareros, es decir, de las fracciones más pobres de
la burguesía y la pequeña burguesía rural, a convalidar el nuevo nivel de renta (Sartelli, 2008, p. 69).
Barsky y Gelman (2009) evitan caracterizar el conflicto de 1912 a partir de una explicación
monocausal. Desde la perspectiva de los autores, los sucesos que dieron nacimiento a la FAA deben ser
explicados a partir de la confluencia de múltiples variables. Según ellos, es necesario tener en cuenta
antecedentes como el fracaso de la cosecha agrícola de 1911, que cortó la cadena de pagos en amplios sectores
del agro local. Seguidamente, incipientes dificultades en el mercado mundial marcaron el comienzo de la
crisis del modo de inserción de Argentina en el mundo. Del mismo modo, Lattuada (2006) explica que como
producto de las fluctuaciones en el valor internacional de los granos, el modelo agroexportador comenzó a
mostrar signos de crisis a partir de 1910.
En ese contexto, la Federación Agraria -que incluía en sus filas a dirigentes anarquistas y socialistas-
fue ferozmente reprimida por los terratenientes y las fuerzas represivas del Estado, con el asesinato de tres de
sus máximos dirigentes. En efecto, ―el acceso de nuevas fuerzas políticas al aparato estatal no significó una
alteración de la hegemonía de la SRA como interlocutor sectorial del Estado‖ (Lattuada, 2006, p. 67).
Sin embargo, a pesar de los conflictos intersectoriales, las primeras muestras concretas de agotamiento
del modelo agroexportador tardarían en llegar unos años más. La Primera Guerra Mundial (1914-1918)
coadyuvó a disimular las limitaciones estructurales del modo de inserción de la Argentina en el comercio
internacional. El aumento de la demanda de carnes -principalmente congelada y enlatada- desde Europa, una
vez finalizado en enfrentamiento bélico, reactivó y elevó los volúmenes de exportaciones que se habían
deprimido en medio de la contienda. En tanto, el Grito de Alcorta cristalizó en resultados concretos recién a
partir de 1921, con la sanción de la Ley de Arriendos N° 11.170 que regularizó el régimen de arrendamientos
y estableció plazos mínimos de cuatro años para los mismos, reclamo histórico de la FAA.
No obstante, la convulsión del mercado internacional condicionó el desenvolvimiento del agro local y
el perfil de los diferentes actores que lo constituyen. La demanda de carnes congeladas promovió el desarrollo
de la industria frigorífica a gran escala, encarada en muchos casos, a partir de la afluencia de capitales
internacionales, principalmente británicos y estadounidenses. Las nuevas modalidades productivas se
tradujeron en ―una profunda diferenciación de intereses dentro del sector de propietarios de explotaciones
ganaderas‖ (Lattuada, 2006, p. 67). Al interior del agro pampeano se desarrollaron dos grupos de productores
de ganado. Mientras que el primero incluía a los grandes terratenientes ligados al frigorífico y a la actividad de
invernada, el segundo estuvo ligado a los criadores de ganado, sector subordinado a las decisiones de la
oligarquía tradicional (Murmis & Portantiero, 1986). Fue así que
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

50

… Los grupos subordinados (los criadores) crearon una red de federaciones a partir de las asociaciones
locales constituidas en el interior del país, con el objeto de disputar a la SRA la exclusividad de la
representación del sector ganadero. El objetivo de estas federaciones, cuyo principal exponente fue la
Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), creada en 1932, fue
especialmente gremial y corporativo (Lattuada, 2006, p. 67).
Pero el fin del periodo de auge del modelo agroexportador estaba sellado desde algunos años antes. A
los resabios de la guerra se le sumó el desplome de la Bolsa de Valores de Wall Street, en 1929. La primera
gran crisis económica capitalista de escala mundial se tradujo en una caída de la demanda de materias primas
y la implementación, en los países centrales, de políticas proteccionistas y arancelarias que impidieron el
ingreso de los productos argentinos al mercado mundial. La situación no solo impactó duramente en la
economía nacional, sino que transformó la fisonomía de un Estado que poco a poco fue abandonando el
laizzes faire, característico de los años de apogeo de la Argentina agroexportadora.
La fuerza del impacto económico se debió a debilidades intrínsecas al modelo de acumulación
argentino (Basualdo & Arceo, 2009). La dependencia de la evolución de los mercados externos sumada a ―la
estructura social agraria, con un peso significativo de aparceros y arrendatarios que otorgaban excedentes a los
sectores propietarios‖ (Barsky & Gelman, 2009, p. 262), profundizó los conflictos entre diferentes sectores del
agro pampeano.
El modelo de acumulación de libre mercado basado en la exportación de materias primas, comenzó
sufrir los efectos de estas debilidades, viendo condicionados sus ciclos de expansión a la demanda
internacional de materias primas. Este modo de inserción en la economía mundial restringió la posibilidad de
un desarrollo industrial autóctono y de un mercado interno extenso. Así, la retracción del mercado externo,
producto de la crisis de 1929, impulsó el nacimiento de un nuevo tipo de Estado intervencionista (Murmis &
Portantiero, 1986).
La SRA había apoyado al Partido Demócrata Progresista en las primeras elecciones regidas por la Ley
Sáenz Peña
30
. Con la caída del segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen (1928 – 1930), la principal asociación
representativa de la oligarquía nacional retomó un rol central en el Estado. Las medidas intervencionistas
implementadas por el gobierno de facto de José Uriburu (1930 – 1932) tuvieron como objetivo proteger los
intereses de los grandes propietarios agrarios. ―Esta manera de organizar el intervencionismo en la economía
implicaba, desde el punto de partida, una escasa o casi nula autonomía del Estado con respecto a los sectores
socioeconómicos predominantes‖ (Sidicaro, 1999, p. 29).
En 1931, el gobierno de Uriburu dispuso que las grandes firmas cerealeras entregaran
obligatoriamente sus divisas al Estado con el fin de evitar maniobras especulativas. Con la asunción de
Agustín P. Justo (1932-1938), el perfil interventor del Estado se profundizó. El establecimiento de Juntas
Reguladoras de la producción constituyó un mecanismo por el cual el Estado estableció cuotas de producción,

30
La Ley N° 8.871 General de Elecciones, sancionada por el Congreso de la Nación Argentina el 10 de febrero de 1912, estableció el
voto secreto y obligatorio.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

51

fijó precios mínimos y, en un primer momento, resguardó al agro pampeano -y extra-pampeano- de los
embates del mercado mundial.
Un ejemplo fue la Junta Reguladora de Granos (JRG), que intervino comprando a los productores a
precios mínimos y vendiendo en el mercado a precios internacionales, generando importantes dividendos
mediante los que se protegió a otros cultivos y se incentivaron actividades económicas de otros sectores.
Asimismo, en ciclos económicos adversos, la JRG desempeñó un rol activo en la disposición de precios sostén
que permitieron a los productores protegerse de los vaivenes del mercado externo.
Un rol similar desempeñó la Junta Reguladora de Carnes (JRC), organismo encargado de la
clasificación de ganado que permitió poner en marcha una de las iniciativas más polémicas del momento, el
tratado anglo-argentino ―Roca – Runciman‖
31
. A partir de este acuerdo, sellado entre los gobiernos de
Argentina e Inglaterra en 1933, se garantizaba para las carnes argentinas una cuota del 15% del mercado de
importación británico, a cambio de la posibilidad de envío de remesas de las empresas inglesas radicadas en
Argentina y un trato preferencial para las inversiones de capital de ese país.
Las intervenciones de este tipo fueron vistas con buenos ojos por las corporaciones agrarias, a pesar
de que su accionar benefició a sectores diversos de la economía nacional.
Las Juntas Reguladoras de la producción pueden analizarse con un carácter eminentemente defensivo de
los privilegios económicos de la minoría gobernante, pero también –por carácter transitivo– benefician a
pequeños productores y a todos los trabajadores involucrados en las tareas agropecuarias, al permitirles
conservar sus puestos de trabajo‖ (Blacha, 2011, p. 76).
Años más tarde, el ministro de Hacienda del gobierno de Justo, Federico Pinedo, instrumentó una
reforma cambiaria en el marco de lo que se conoció como ―Programa de Reactivación de la Economía
Nacional‖ (1933). De acuerdo con las nuevas disposiciones, la Oficina de Control de Cambios intermediaría
entre las liquidaciones de exportaciones y la venta de divisas para los importadores. No obstante, el menor
precio que recibirían los exportadores por sus ventas sería compensado por una devaluación del 20%, lo que
otorgaba competitividad al sector (Barsky & Gelman, 2009).
Sin embargo, la alianza entre los terratenientes y el Estado se fue corroyendo en la misma medida en
que el intervencionismo comenzó a afectar intereses sectoriales. Un primer antecedente de ruptura fue el
impuesto móvil a la exportación, impulsado por el presidente Ramón Castillo (1940 – 1943), en 1942. La
intención del gravamen era transferir al Estado una parte de la renta agraria por intermedio de la Junta
Reguladora para la Promoción y el Intercambio. Este hito, que puede citarse como un antecedente histórico de
la Resolución Nº 125/08, fue rechazado de plano por la SRA:


31
Refrendado en Londres el 27 de abril de 1933 entre el Vicepresidente argentino Julio A. Roca (hijo) y el Presidente del Concejo de
Comercio británico, el vizconde Walter Runciman.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

52

Hay un concepto, bastante generalizado, de que los ganaderos gozan de una situación privilegiada en
nuestro medio y de que todo lo que tiende a disminuir los beneficios que recojan debe interpretarse como
una suerte de justicia redistributiva. El privilegio, como lo vemos frecuentemente en estos últimos tiempos,
consiste en ser blanco preferido de todos los sistemas impositivos (Sociedad Rural Argentina, 1942, p. 48).
Fue así que el rol interventor del Estado, que había sido visto con buenos ojos por los sectores
dominantes del agro nacional, comenzó a reunir críticas de parte de la principal corporación del sector.
2.3.4. La agricultura pampeana en el contexto del Modelo de Sustitución de Importaciones.
El nacimiento de Confederaciones Rurales Argentinas
La apropiación por parte del Estado de una parte de las divisas generadas por el agro pampeano fue
una de las bases de sustentación del modelo intervencionista que se desarrolló a partir de 1930. Lo novedoso
de la década del ‗40 fue la puesta en marcha de un conjunto de políticas sociales que se financiaron, en buena
medida, a partir de esos ingresos.
Como resultado de un desarrollo sostenido desde principios del siglo XX, para esa época el
proletariado industrial constituía un actor social consolidado. En ese sentido, el rasgo definitorio del modelo
de Estado interventor fue la formulación de políticas que se orientaron a satisfacer las necesidades básicas de
ese actor social, a partir de un impulso sin precedentes de la industria nacional, en un contexto internacional
de economías cerradas que afectaban al sector más competitivo argentino, el agro.
En ese momento nació Confederaciones Rurales Argentinas. Creada en 1942, la entidad agrupó a los
pequeños y medianos ganaderos organizados en las Sociedades Rurales zonales. La fuerza de la CRA se
sustenta en Confederaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), asociación nacida en 1932 que
incluye a pequeños propietarios de muchas de las tierras más ricas y productivas del agro pampeano.
Al momento de su nacimiento, la CRA representó intereses diferentes a los de la SRA. Mientras que
la segunda agrupaba a los grandes terratenientes ligados al frigorífico y a la actividad de invernada, la primera
estuvo ligada a los criadores de ganado.
Las diferencias más palpables entre ambas organizaciones salieron a la luz en el momento en que
comenzó a discutirse la intervención estatal sobre las exportaciones agrícolas, durante la elaboración del
proyecto del Plan Pinedo, en 1933. La Sociedad Rural no rechazaba el plan pero sostenía la posición de que
―la prosperidad de nuestro país está supeditada a la marcha de los negocios agropecuarios‖ (Murmis &
Portantiero, 1986, p. 94). Por su parte, CARBAP argumentaba que
… afirmar que la industria no conspira con las exportaciones es olvidarse de todo el daño que ha hecho a
las exportaciones rurales con el cierre de mercados naturales, producto de una política aduanera
inconveniente impuesta desde el año ‗32, a la que se agregaba el 10% para saciar las arcas fiscales del
Estado (Murmis & Portantiero, 1986, p. 94).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

53

Este enfrentamiento al comienzo del proceso de sustitución de importaciones evidencia que la SRA y,
con ella, los grandes terratenientes de la pampa húmeda, fueron parte de una coyuntura de alianzas de clases
que nació en la década del ‗30 y que, con diferentes matices, perduró hasta mediados de la década del ‗50.
Al respecto, Murmis y Portantiero (1986) sostienen que, ―en los países agroexportadores, como la
Argentina, el crecimiento industrial limitado no perjudica necesariamente a los grupos agropecuarios en su
totalidad‖ (p. 64). Los grupos perjudicados eran los pequeños y medianos propietarios criadores, agrupados en
CARBAP -y luego en CRA-, cuya situación se hallaba subordinada a las decisiones del sector más influyente.
Sin embargo, la SRA apoyó con algunos reparos el desarrollo de una incipiente industria nacional vinculada a
los negocios del campo.
El modelo de desarrollo propuesto, basado en la Industria Sustitutiva de Importaciones (ISI),
paulatinamente viró hacia la conformación de un Estado de Bienestar. La implementación de políticas sociales
para los sectores más desposeídos del entramado social no fueron bien vistas por las principales entidades
agrarias del país en su conjunto.
En 1944, con Juan Domingo Perón al frente de la Secretaría de Trabajo, se instituyó el Estatuto del
Peón, a través del Decreto-ley N° 28.169. Se trataba de un cuerpo de disposiciones legales que fijaba
categorías, salarios y descansos. En los Anales de la Sociedad Rural (1944), la entidad señalaba al respecto
que
… el trabajo de campo, trabajo en extensión, por lo general a la intemperie, por su propia índole, fue y es
de acción personal del patrón. Este actúa, con frecuencia, con los peones en la labor común, la que acerca a
las personas y establece una camaradería de trato que algunos pueden confundir con el que da el amo al
esclavo, cuando, en realidad, se parece más bien al de un padre con sus hijos (p. 14).
Otra medida trascendental para el sector se implementó durante el primer gobierno de Juan Domingo
Perón (1946-1952). El Instituto Argentino de Promoción del Intercambio, creado por el Decreto N° 15.350 el
28 de mayo de 1946, tuvo por función la transferencia de recursos desde el agro hacia la industria nacional. La
nueva institución monopolizó las exportaciones agrícolas, fijando a los productores precios máximos más
bajos que los del mercado internacional.
El IAPI compraba la totalidad de la cosecha de trigo, tanto para la exportación como la destinada al
mercado interno y adquiría los cupos de exportación de los otros cereales, dejando al sector privado lo
destinado al consumo nacional. También compraba la semilla y el aceite de las oleaginosas y realizaba las
exportaciones de los productos ganaderos (Barsky & Dávila, 2008, p. 150).
El excedente obtenido por el Estado en esa intermediación era derivado a otras esferas de la
producción, principalmente a la industria, y al financiamiento de políticas sociales.
La década del ‗40 supuso, además, la posibilidad de acceso a la tierra para numerosos chacareros. Las
modificaciones en las regulaciones de los arrendamientos establecieron, entre otras cosas, la prórroga
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

54

indefinida de los alquileres, el congelamiento de los precios pactados y la rebaja de los porcentajes fijados en
especie. El resultado fue una oleada de ventas de tierras a costos accesibles.
Fomentada por organismos estatales como el Consejo Agrario Nacional (CAN) a través de programas
de colonización, las iniciativas tuvieron como corolario una fragmentación visible en la estructura de
propiedad de la tierra. Dichas políticas constituirían el comienzo de un proceso de ―farmerización‖
32
de los
chacareros que se consolidaría en la década de 1950.
En suma, las políticas desarrolladas por el peronismo no contaron con el aval de la principal
corporación agraria del país. Sobre la fisonomía que adquirió la intervención estatal en ese período, la SRA
expresaba que ―el desmesurado aumento de los gravámenes a la tierra (…) ha conducido a un retraimiento
cada vez mayor de los productores‖ (Anales de la SRA 1944, citado en Sidicaro, 1999, p. 68).
Según Barsky y Dávila (2008), otro de los efectos de la intervención estatal en la regulación de los
precios del mercado granario fue una reconversión productiva hacia la ganadería. Según los autores, el agro
nacional durante el peronismo enfrentó otras dificultades como los problemas de provisión de repuestos de
maquinaria y combustibles, sobre todo en el contexto de la segunda guerra mundial (1939-1945) y los
primeros años de posguerra. En tanto, la intervención en materia de arriendos, a la vez que fomentó el
establecimiento de colonos o pequeños productores, desalentó la gran inversión en el sector, situación que
funcionó como un freno al desarrollo global de la producción agropecuaria. Por último, los conflictos entre
terratenientes y obreros rurales contaron con ―un respaldo estatal abierto hacia las acciones de los sindicatos
rurales y provocaron el retraimiento de la siembra, elemento agravado por el retroceso de los rendimientos‖
(Barsky & Dávila, 2008, p. 151).
En términos de Moglia (2011), la política agraria peronista de los años 1946-1955 generó
… un interjuego en la combinación de medidas económicas para el sector agrario, la política de tierras y la
política laboral. Dicha articulación buscó la expansión de la producción agraria para financiar a otros
sectores y limitar los posibles conflictos agrarios a través de reglamentaciones y el fortalecimiento del
sindicalismo rural (p. 95).
Para Balsa (2008), tales iniciativas favorecieron una transformación progresiva de la estructura agraria
puesto que ―la intervención estatal sobre el mercado de la tierra, desde los años cuarenta hasta fines de los
sesenta, influyó notoriamente en resguardo de los arrendatarios y aparceros y promovió –de un modo
predominantemente indirecto– su acceso a la propiedad‖ (p. 601).
En términos de Sartelli (2008), el período analizado ―implicó un proceso de desconcentración de la
tierra entre 1940 y 1955 y de pasaje a la propiedad, sin necesidad de reforma agraria alguna‖ (p. 89). Si a esto
se suma que, sin grandes cambios estructurales también se aumentó la productividad y se relanzó la
agricultura pampeana capitalista, no habría razones para suponer diferencias sustanciales o de clase entre

32
Se refiere a la conformación de una estructura de propiedad de la tierra rural basada en el esquema nortemericano de pequeños
productores o “farmers”. Ver Barsky y Gelman (2009).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

55

pequeños y grandes productores, actores que, en términos del autor, representan diferentes estratos de la
burguesía agraria nacional.
Ahora bien, el estancamiento en la producción y las dificultades para la importación de bienes de
capital fueron un problema constante que intentó ser subsanado por el Estado años más tarde. Según Lattuada
(1986), hacia fines de la década del ‗40, y sobre todo durante el segundo gobierno de Perón (1952-1955), se
llevaron adelante medidas para frenar la caída en la producción del agro nacional. Las principales fueron el
incremento de los créditos al sector rural, la apertura de la importación de maquinaria destinada a cerrar la
brecha tecnológica respecto de otros países productores de materias primas y el estímulo a la industria local de
estas maquinarias.
En síntesis, las políticas peronistas mostraron resultados, a primera vista, contradictorios. Por un lado,
se fomentó el desarrollo de una mayor heterogeneidad en el sector agropecuario a partir de ―la consolidación
de pequeños y medianos productores, beneficiados por políticas de acceso a la propiedad de la tierra y al
crédito‖ (Gras, 2011, p. 42). Sin embargo, este aumento de la cantidad productores chicos no significó una
pérdida del peso económico de los grandes propietarios, quienes mantuvieron su poder durante todo el siglo
XX (Basualdo & Arceo, 2009).
2.3.5. Organización del cooperativismo agrario. Confederación Intercooperativa
Agropecuaria Cooperativa Limitada
Otra consecuencia de las transformaciones productivas de la época fue el desarrollo a escala del
cooperativismo agrario. El fomento de pequeñas unidades agropecuarias durante el peronismo, y su asociación
en cooperativas con el fin de maximizar los beneficios económicos y sociales, decantó en la creación de la
Confederación Intercooperativa Cooperativa Limitada, que jugó un rol destacado en el conflicto de 2008.
El cooperativismo en la Argentina data de fines del siglo XIX. La primera experiencia cooperativa en
el medio rural es de la cooperativa El Progreso Agrícola de Pigüé (sur de la provincia de Buenos Aires) en
1898, que se organizó para cubrir riesgos contra granizo. Luego, en 1900 se fundan la mutual ―La Agrícola
Israelita‖ en Basavilvaso (Entre Rios) y la primera cooperativa agraria del país, tal como se las concibe hoy en
día, la ―Liga Agrícola Ganadera‖ de Junin (Buenos Aires). Ya en 1908 surge la primera cooperativa agrícola
de Santa Fe, la mutual agrícola de Moisesville (Mateo, 2008). Ya en los años ‗20 el cooperativismo se
institucionalizó al fundarse en Rosario la Asociación de Cooperativas Rurales Zona Central, que desde 1927
se transformaría en la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).
Así, ―el movimiento cooperativo se desarrolló aceleradamente durante el primer período de
sustitución de importaciones, coincidiendo con un intenso crecimiento de las economías regionales basadas en
producciones para un mercado interno en expansión‖ (Lattuada, 2006, p. 69). En efecto, en esta época se dio
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

56

―la mayor expansión numérica del cooperativismo agrario argentino, quintuplicándose el número de entidades
y de productores asociados‖ (Mateo, 2008, p. 245).
Ahora bien, la organización unificada de las mismas en una única entidad reivindicativa no se dio
hasta el nacimiento de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada, en 1956. La
entidad ―se erigió en la asociación de carácter reivindicativo especializada en la representación de los intereses
del cooperativismo agropecuario argentino‖ (Lattuada, 2006, p. 70).
Si bien el desarrollo del sector fue continuo, no mantuvo un ritmo regular de crecimiento. En efecto,
desde mediados de la década del ‗50, el número de cooperativas se estancó en una meseta hasta fines de los
‗70. Ya en los ‗80 se dio un nuevo incremento en la cantidad de socios que se desaceleró durante los ‗90.
Mateo (2008) grafica la evolución del cooperativismo en tres fases sucesivas. En la fase I los
miembros son pocos y se han asociado con el fin de resolver problemas locales adversos, como contingencias
climáticas, o bien para incrementar su capacidad negociadora frente a los monopolios. La fase II se caracteriza
por el crecimiento económico de las operaciones, situación que es congruente con un aumento del número de
socios. Así comienza un proceso de consolidación basado en la eficientización de los procesos y en la
adquisición de ciertas lógicas empresariales en la administración y el perfil de los miembros. Por último, la
fase III se distingue por un aumento en la burocracia y la tecnocracia. Aquí se alcanzan los límites de
crecimiento interno y ―se tiende a una escala macrocooperativa con fórmulas de gestión empresarial que
priorizan los criterios de rentabilidad económica sobre la solidaridad‖ (Mateo, 2008, p. 250).
A lo largo de ese proceso, CONINAGRO ha mutado profundamente su fisonomía. Nacida como una
entidad solidaria que representaba los intereses de pequeños cooperativistas que buscaron en la asociación
beneficios mutuos y protección frente a los grandes productores, la transformación de los modos de
producción y el avance de un manejo gerencial de las unidades productivas concentró la representación del
sector en un puñado de grandes cooperativas que operan administradas como empresas.
Durante las últimas décadas, la entidad funciona a partir de las decisiones que toman dos grandes
actores: la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y SanCor, asociación que nació de la unión de las
cooperativas lecheras ubicadas en las zonas limítrofes de Santa Fe y Córdoba y que, en la actualidad, es una
de las dos mayores productoras de lácteos de la Argentina.
2.4. Segunda mitad del siglo XX: reconversión del agro pampeano.
La salida de la segunda guerra mundial se caracterizó por una recuperación de la economía global. La
incorporación de nuevos mercados a partir de la reconstrucción de pos-guerra produjo un alza en los precios
internacionales de materias primas. A esto se asoció, en los países desarrollados, un fenómeno conocido como
baby boom, caracterizado por un alza en la tasa de natalidad, debido a las mejores condiciones de vida de la
época. Así se dio inicio a un proceso de acelerado crecimiento de la población mundial que desencadenó un
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

57

fuerte incremento en la demanda de alimentos. Argentina respondió a esa demanda creciente con un aumento
en la inversión en adelantos tecnológicos y la disposición de una mayor superficie productiva.
La caída del Peronismo, derrocado por la dictadura de Eduardo Lonardi en 1955, produjo cambios en
las políticas dirigidas al agro. La característica esencial del período fue la retracción del Estado en el control
del mercado de granos, la liberación del comercio y el incentivo, por intermedio de créditos y beneficios
impositivos, para la adquisición de maquinaria pesada e innovaciones tecnológicas.
Uno de los hitos de la época fue la creación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA), en 1956.
El INTA jugó un papel relevante como el gran convertidor de la oferta tecnológica disponible en el nivel
internacional para la agricultura de clima templado, y esto supuso construir una planta propia de
investigadores y el desarrollo de distintas variedades locales que reflejaron los avances obtenidos en los
centros internacionales, esencialmente en maíz, trigo y arroz (Barsky & Gelman, 2009, p. 396).
La investigación desarrollada por los profesionales del INTA, combinada con la acción de las
semilleras y laboratorios privados, fue fundamental para la difusión de los adelantos técnicos en materia de
semillas, fertilizantes y manejo del suelo. Los nuevos saberes impulsaron la productividad del agro pampeano
a partir de la segunda mitad del siglo XX. Sobre todo si se tiene en cuenta que solo en las políticas
tecnológicas y, en menor medida, en las crediticias, puede señalarse una continuidad entre esta etapa y la
anterior, puesto que ―las políticas de precios agrícolas fueron continuamente oscilantes. Ello como
consecuencia no solo de los fuertes movimientos de los precios internacionales (…), sino también de las
pendulares políticas locales sobre el tipo de cambio y los impuestos a las exportaciones‖ (Barsky & Dávila,
2008, p. 152). No obstante, la mayoría de los cultivos del agro pampeano incrementaron sus rendimientos en
las décadas del ‗50 y el ‗60.
En el aspecto tecnológico, la creación del INTA fue acompañada por un gran impulso a la provisión
de maquinarias a partir de un incentivo a la producción nacional de tractores y el fomento de la instalación de
filiales de firmas extranjeras dedicadas a la fabricación de insumos para el agro.
La década del ‗60 se destacó por otra particularidad, que sería muy relevante en el desarrollo posterior
del agro pampeano: la difusión a gran escala de la soja. Si bien la oleaginosa había sido introducida en los
años ‗20, la misma solo se difundió en zonas marginales de Misiones hacia 1940. Recién en 1962, a partir de
la expansión del cultivo en la Región Pampeana, se exportó el primer embarque. El envío se realizó ―a través
del buque Alabama, que partió llevando en su interior 6.000 toneladas con destino a Hamburgo (Alemania)‖
(Barsky & Dávila, 2008, p. 37).
La pendularidad de las políticas en materia de precios puede ejemplificarse a partir de la comparación
entre el régimen militar autodenominado Revolución Libertadora (1955-1958) y el gobierno de Arturo
Frondizi (1958-1962). Mientras que el primero introdujo retenciones a las exportaciones de hasta un 25%,
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

58

redujo subsidios y disolvió el IAPI; el segundo aplicó un ―Plan de Estabilización Económica‖ que, basado en
las políticas liberales ortodoxas del Fondo Monetario Internacional (FMI), se encargó de ―lograr el equilibrio
presupuestario y el balance de pagos, eliminar el proceso inflacionario y liberalizar la economía‖ (Makler,
2008, p. 127). Años más tarde, durante un nuevo régimen de facto encabezado por Juan Carlos Onganía
(1966-1960), el Ministro de Economía, Adalbert Krieger Vasena, dispuso una nueva devaluación del 40% y
retenciones del 25% a las exportaciones agropecuarias (Barsky & Dávila, 2008).
El retorno del peronismo al poder tras dieciocho años de proscripción, en 1973, se tradujo en cambios
profundos en la política agropecuaria. En el nuevo período (1973-1974) la intervención del Estado sobre el
agro pampeano volvió a ocupar un lugar preponderante.
En 1973 se sancionó la Ley N° 20.538, que establecía un Impuesto a la Renta Normal Potencial de la
Tierra. El gravamen se aplicaría a través de una suma fija a las parcelas, independientemente de su
producción. El objetivo que perseguía el Estado nacional era evitar la tenencia de terrenos ociosos o poco
productivos. En la etapa previa a su implementación se estableció el Impuesto de Emergencia a la Tierra Libre
de Mejoras. La SRA y la CRA se pronunciaron en contra de estas iniciativas, que, finalmente, nunca se
pusieron en funcionamiento. En términos de Osvaldo Barsky (2008),
… las políticas aplicadas por un nuevo gobierno peronista inician un proceso que afectará negativamente a
los precios de las exportaciones agrícolas pampeanas. Las retenciones que los exportadores debían abonar
al Estado nacional y que descargaban sobre los productores, tuvieron una fuerte importancia a pesar que el
tipo de cambio tenía un atraso no demasiado pronunciado. Ello provocaba que los productores agrícolas
transfirieran una significativa cantidad de excedentes al resto de la economía (p. 280).
Sin embargo, las medidas del tercer gobierno peronista fueron tan efímeras como el propio régimen
que las concibió. Juan Domingo Perón murió el 1º de Julio de 1974. Su gobierno quedó en manos de la
Vicepresidenta de la Nación, su esposa María Estela Martínez. Su corto mandato se extendió hasta el 24 de
marzo de 1976. Ese día, una Junta Militar compuesta por el Teniente Jorge Rafael Videla, el Almirante Emilio
Massera y el Brigadier Orlando Agosti, irrumpieron en la continuidad democrática instaurando un régimen de
facto. Las políticas implementadas a partir de ese momento por el gobierno militar (1976-1983) transformaron
sustancialmente la economía nacional y al agro pampeano en su conjunto.
2.4.1. La política agraria de la dictadura militar
La política económica del régimen de facto marcó el cierre definitivo del modelo de industrialización
sustitutiva. En el sector agropecuario, el desarrollo de políticas neoliberales resultó en un nuevo escenario
caracterizado por una creciente concentración de la propiedad de la tierra y de la producción, la
tecnologización del agro, una tendencia cada vez mayor al monocultivo y el desplazamiento de la agricultura
familiar a sitios marginales.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

59

Cada uno de estos factores no puede ser analizado de manera aislada. La puesta en práctica de los
lineamientos del Consenso de Washington
33
, con injerencia de los organismos multilaterales de crédito, se
tradujo en procesos de liberalización económica, apertura de las economías, privatización de las empresas
públicas y extranjerización de las estructuras productivas (Basualdo, 2006). Esas políticas, consensuadas entre
los países centrales e implementadas por intermedio de las instituciones crediticias, formaron parte del
programa económico del gobierno militar, al punto que ―ningún otro país adoptó con tanta prolijidad los
preceptos del neoconservadurismo reganeano‖ (Wortman, 2003, p. 30).
En este contexto, la Argentina no solo no abandonó su matriz agroexportadora, sino que acentuó su
inserción en el mercado mundial como ―proveedora de productos primarios para el centro en condiciones, en
general, de una muy acentuada concentración de la propiedad de los recursos naturales‖ (Arceo, 2006, p. 28).
A nivel global, las transformaciones estructurales que se desarrollaron a partir de la década del ‗70
constituyeron la respuesta a una crisis de la economía capitalista que había comenzado a mostrar sus síntomas,
por lo menos, diez años antes.
Los primeros signos de estancamiento se dieron al conjugarse un ascenso en los niveles de precios y una
paralización del nivel de crecimiento de la economía. Esta combinación de estancamiento e inflación fue
bautizada como ―estanflación‖. Se trató de las manifestaciones en el orden macroeconómico de una
tendencia de carácter estructural: la reducción de la tasa de ganancia empresaria, causada por una
progresiva caída en la productividad, producto del agotamiento de las tecnologías imperantes y la ausencia
de un cambio tecnológico de envergadura y, a su vez, de la creciente combatividad de la clase trabajadora
en el marco de reducidas tasas de desocupación (Basualdo, 2009, p. 4).
La salida capitalista a esa crisis de características mundiales no implicó, como en casos anteriores, un
aumento del gasto público para reactivar la economía. El recupero de la tasa de ganancia internacional estuvo
asociado al desplazamiento de buena parte de la actividad industrial a países periféricos de Asia, Oceanía y, en
menor medida, de América latina. La liberalización de los mercados internacionales y la flexibilidad en los
movimientos de capitales se aseguró mediante la acción conjunta de los Estados nacionales y organismos
supranacionales. Los últimos condicionaron el otorgamiento de créditos a la eliminación de toda política de
intervención estatal tendiente a preservar el mercado interno. El objetivo fue permitir la entrada a los
mercados regionales y nacionales de todo tipo de empresas transnacionales (Arceo, 2006).
La liberalización estructural que se dio a partir de 1976 en la Argentina implicó la quita de todo tipo
de impuestos a la producción y exportación de materias primas. Concretamente, se buscaba articular una
política de estabilización interna
… basada en una fuerte baja del salario real, en la restricción de la oferta monetaria y en el ingreso de las
importaciones, con una política de apertura externa que permitiera al sector agropecuario exportador y a las
ramas industriales con ventajas comparativas insertarse en mercados de mayor tamaño‖ (Barsky &
Gelman, 2009, p. 429).

33
El programa consistió en una serie de medidas ortodoxas de estabilización monetaria, más un paquete de reformas estructurales
destinadas a lograr ajuste y desregulación financiera (Fiori, 2001).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

60

Guiada por los postulados del neoliberalismo, la dictadura militar eliminó las retenciones a las
exportaciones. En palabras del ministro de Economía del Gobierno militar, José Alfredo Martinez de Hoz,
… El sector de mayor eficiencia en el país por sus condiciones naturales, el agropecuario, se vio durante
largos períodos desincentivado por la existencia de retenciones o derechos de importación y de los tipos de
cambio diferenciales que implicaban un subsidio directo que se extraía del mismo en beneficio del sector
industrial o del consumidor (Martínez de Hoz, 1991, citado en Basualdo, 2006, p. 141).
A partir de ese momento, el predominio que ejercieron las empresas extranjeras resulta elocuente
(Basualdo, 2006; Sartelli, 2008). Sin embargo, el surgimiento de una burguesía transnacional no significó la
desaparición de los viejos sectores dominantes. Junto a esa nueva fracción aliada del capital financiero
mundial, se hallaba otra de la cual formaba parte la oligarquía agropecuaria pampeana, que había acompañado
el proceso de sustitución de importaciones. Se trataba de ―aquellos integrantes de esa clase social que
diversificó sus inversiones hacia la actividad industrial durante la etapa agroexportadora‖ (Basualdo, 2006, p.
137). Ese sector social fue el que condujo a la oligarquía pampeana en su conjunto desde la consolidación de
la sustitución de importaciones (Azpiazu, Basualdo, & Khavisse, 2004). La burguesía nacional, consolidada
durante el peronismo, es el tercer actor que completa el cuadro de la época.
El proceso de ―valorización financiera‖ (Basualdo, 2009; Basualdo y Arceo, 2009) que se dio desde
1976, se inserta en un escenario de gran liquidez internacional que se expresó en los países de América latina
en forma de créditos, engrosando las deudas externas del conjunto de los países de la región. La oligarquía
pampeana diversificada y sus intelectuales orgánicos fueron la contraparte del capital financiero internacional
(Basualdo, 2006). Este nuevo grupo económico se convirtió en un nuevo bloque dominante que abrió un
proceso estructural de centralización del capital, ganando espacio frente a la burguesía nacional y al propio
capital internacional (Basualdo y Arceo, 2009).
Esta etapa estuvo signada por la transferencia de recursos nacionales al exterior. El endeudamiento
externo, producto de la liquidez internacional y las políticas dirigidas por los organismos multilaterales de
crédito fue una de las maneras en las que se concretó este traspaso. La otra forma en que se dio ese proceso
tuvo como actor principal a los trabajadores. El proletariado industrial, que se desarrolló con la política
económica y social del peronismo, fue directamente atacado por las iniciativas económicas de la ortodoxia
neoliberal. En esta etapa se dio una brutal redistribución del ingreso en contra de los asalariados (Basualdo,
2006). En la puja distributiva, la caída de los salarios y el aumento de la desocupación constituyen otro factor
que explica la transferencia de recursos hacia el exterior.
El nuevo modelo de acumulación del capital se basó en ―menos intervención estatal y más mercado
(…) porque la intervención impedía que la actividad privada desplegara su vocación de creatividad y de
inversión‖ (Azpiazu & Nochteff, 1995, p. 39). La Reforma Financiera iniciada en 1977, basada en la
economía de mercado y el endeudamiento externo, produjo un cambio de modelo de acumulación que se
tradujo en reformas en todos los sectores de la economía.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

61

En el caso del agro, los desarrollos tecnológicos nacionales fueron apropiados por el capital
transnacional. ―Las empresas privadas de capitales nacionales que habían desarrollado semillas mejoradas
fueron adquiridas, en su mayor parte, por empresas extranjeras que incorporaron líneas de híbridos de las
casas matrices‖ (Barsky & Gelman, 2009, p. 432). La característica de este nuevo sector fue su alta
concentración, ya que en la década del ‗70, tres empresas controlaban el 75% de la oferta de esos productos.
La respuesta de la producción fue positiva en el primer año del gobierno militar, aumentando un 28%
la cosecha de trigo, un 30% la de maíz, un 64% la de lino y un 101% la de soja (Barsky & Dávila, 2008).
Otro factor a tener en cuenta para explicar el crecimiento de la producción agrícola en esta etapa fue el
aliento a la innovación tecnológica, a partir de una fuerte disponibilidad de préstamos del Banco Nación para
el sector. Por último, la novedad de la combinación en un mismo año productivo de soja y trigo de ciclo corto,
permitió una intensificación del uso de la tierra sin precedentes, lo que elevó su productividad
exponencialmente.
Pero el fuerte crecimiento en las exportaciones de cereales tuvo su contracara en una importante
retracción de producción y exportación de carnes. A partir de la década del ‘70, comenzó ―la fase de
liquidación de ganado vacuno más prolongada y profunda de la historia argentina‖ (Basualdo & Arceo, 2009,
p. 53). El stock ganadero se redujo entre 1977 y 1994, pasando de 61.1 a 53.2 millones de cabezas.
Este descenso de la actividad ganadera estuvo condicionado por factores externos e internos. En el
plano internacional, la crisis del petróleo
34
provocó el cierre de numerosos mercados a partir de los años ‗70.
En el plano interno, la adopción de nuevas tecnologías y el aumento de la productividad de la tierra hicieron
que la agricultura contara con una rentabilidad comparativamente mayor a la de la ganadería. Además, a partir
de esa etapa, se suscitó una radical transformación en el modo de producción.
El ―contratismo‖
35
fue ganando terreno como forma de organización del trabajo. La tercerización de la
siembra y de la cosecha, a cambio de un porcentaje de la producción obtenida, produjo un mayor
aprovechamiento de los bienes de capital, al mismo tiempo que pauperizó y redujo el plantel de trabajadores
del sector.
Las corporaciones agrarias apoyaron, en términos generales, la nueva dirección de la economía
impuesta por el gobierno militar (Sartelli, 2008). La ruptura del ciclo ganadero, que tuvo como consecuencia
la caída del stock de cabezas, no cosechó quejas puesto que la rentabilidad del sector estaba asegurada bajo
una nueva racionalidad. ―La ganancia financiera derivada de la elevada tasa de interés superó
sistemáticamente la rentabilidad de las principales producciones pampeanas‖ (Basualdo & Arceo, 2009, p.

34
Para una caracterización de la Crisis del Petróleo, ver Juan Hernández Andreu (1987).
35
Este concepto alude a la contratación de servicios para el agro a empresas fuertemente capitalizadas en términos de maquinarias y
equipos (Basualdo & Arceo, 2009).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

62

57). Buena parte de los capitales del agro pampeano buscaron la reproducción del capital en el sector
financiero, diversificando sus inversiones y quitando recursos a la producción.
En ese sentido, mientras que la CRA apoyó a la dictadura contra ―el terrorismo material del
peronismo‖, en los Anales de la SRA se pudo leer: ―Vuestra excelencia y los demás oficiales del Ejército, la
Armada y la Fuerza Aérea han encarado la difícil misión de revertir la decadencia argentina‖ (citado en
Sartelli, 2008, p. 282). En este contexto, la postura de la FAA no mostró grandes diferencias con las de las
SRA y CRA. El 1º de abril de 1976, en su órgano de difusión La Tierra, señaló que
… Se cerró otra etapa en la accidentada marcha de la vida institucional argentina. El largo y penoso
proceso de debilitamiento de nuestras instituciones republicanas jaqueadas en sus principios básicos de
sustentación por sus propios protagonistas que no acertaban en encontrar un camino viable para
reemplazarlo, tuvo su epílogo en la madrugada del 24 de marzo pasado, cuando un pronunciamiento militar
determinó la caducidad de todas las autoridades constitucionales y su reemplazo –en el gobierno central–
por un triunvirato integrado por los comandantes generales de las Fuerzas Armadas. El cambio –que operó
en todos los órdenes– se produjo en forma casi matemática, sin que hubiera dificultades, por lo que la
actividad del país prácticamente no se vio alterada en su ritmo habitual (Citado en Sartelli, 2008, p. 278).
Por su parte, CONINAGRO adoptó una posición similar, dado que acordó con los lineamientos
políticos de reconstrucción del orden y ―lucha contra la subversión‖ (Sartelli, 2008).
El gobierno de facto incorporó en su burocracia cuadros técnicos y políticos del sector, como Mario
Carlos Madariaga, quien fue Secretario de Agricultura y Ganadería y antes Vicepresidente de la CRA, Jorge
Zorreguieta, ex Director de la SRA y Secretario de Agricultura, Alberto Ramón Mihura, Subsecretario de
Agricultura proveniente de las Sociedades Rurales del Litoral y Juan Alemann quien fue Secretario de
Hacienda y había sido asesor económico de la SRA.
En síntesis, siguiendo el trabajo de Sartelli (2008) es posible señalar que las cuatro entidades del agro
pampeano tuvieron políticas similares frente al gobierno militar. ―Cuando la política económica de Martínez
de Hoz comenzó a perjudicar al campo, hicieron oír sus reclamos, sin por eso atacar a la dictadura como tal‖
(p. 283). Ello ocurrió cuando el establecimiento de un tipo de cambio rígido a partir de 1978 sobrevaluó la
moneda nacional, disminuyendo las ventajas comparativas del agro nacional. Por otra parte, el proceso de
desindustrialización corroyó el mercado laboral y, con él, la demanda interna de productos de agro pampeano.
En ese contexto, el impulso inicial que vivió el sector luego de 1976 fue seguido por un estancamiento
en los volúmenes de producción y exportaciones. Sin embargo, los cambios promovidos en la fisonomía del
agro nacional no retrocederían. El desarrollo de nuevas modalidades productivas asociadas a semillas
mejoradas, nuevos fertilizantes, el gerenciamiento empresarial de las unidades productivas, el crecimiento
exponencial de la producción sojera y el desplazamiento de la ganadería a tierras marginales, marcarían una
dirección de desarrollo que se acentuaría en las décadas del ‗80 y ‗90. En tanto, muchos de los sectores que
gozaron del crédito internacional durante el decenio de 1970 se vieron beneficiados por la estatización de las
deudas privadas a partir de 1981.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

63

2.4.2. El retorno de la democracia en 1983
La salida de la dictadura militar a partir de la asunción del presidente Raúl Alfonsín (1983-1989) se
dio en un marco de buenos precios internacionales de los commodities. Si bien el nuevo gobierno volvió a
gravar las exportaciones, la tendencia marcada por el régimen militar no sería modificada sustancialmente.
Sin embargo, entre 1985 y 1990 el crecimiento de la producción entró en una meseta. En 1985 el
gobierno de Raúl Alfonsín implementó el Plan Austral. El mismo consistió en un paquete de medidas
antiinflacionarias basadas ―en el ajuste fiscal y el control de la oferta monetaria, de manera que solo fuera
posible crear medios de pago a partir del sector externo‖ (Barsky & Gelman, 2009, p. 439). El nuevo esquema
económico establecía el congelamiento de las tarifas de las empresas públicas, de los salarios y del tipo de
cambio. Nuevamente, la sobrevaluación de la moneda nacional produjo un estancamiento de la producción
agropecuaria. A esta situación se sumó una caída en los precios internacionales que perjudicó
significativamente al agro pampeano.
Según Eduardo Basualdo (2006), se trató de un último enfrentamiento entre los grupos económicos
locales y el capital transnacional. Los primeros se habían formado y desarrollado a partir del modelo de
sustitución de importaciones en la década del ‘40, y no solo no desaparecieron con la dictadura militar sino
que se reconvirtieron y fueron beneficiados por las políticas implementadas a partir de 1970. Según el autor,
los sectores del capital nacional lograron imponerse hasta la crisis hiperinflacionaria de 1989. Sin embargo,
esta disputa se dirimió – a favor del capital transnacional– años más tarde, con el proceso de privatizaciones
de las empresas públicas, en el que los sectores dominantes locales entregaron al capital internacional los
activos más dinámicos y rentables del Estado a cambio de bonos de la deuda que ellos mismos habían
contraído.
2.4.3. La década de 1990
El proceso de liberalización económica, que comenzó con la dictadura de1976, adquirió un nuevo y
definitorio impulso en la década del ‗90. El primer gobierno de Carlos Menen (1989–1995) tomó medidas que
desarticularon todo tipo de regulación estatal en el mercado agropecuario. Las reformas se encuadraron,
fundamentalmente, en las leyes N° 23.696 de Reforma del Estado y N° 23.697 de Emergencia Económica,
sancionadas en 1989. En 1991, el Decreto N° 2.284/91 de Desregulación Económica eliminó las Juntas
Nacionales de Granos y Carnes, existentes desde la década del ‘30. La retracción del Estado dejó a la
producción agropecuaria regulada por los precios del mercado internacional.
Con la desaparición de estos organismos, el Estado argentino ―se quedaba sin el instrumento que
durante más de medio siglo había sido su principal herramienta para intervenir en apoyo de los productores a
través de los precios sostén, los fletes diferenciales y la distribución de insumos‖ (Lattuada, 2006, p. 102). Las
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

64

medidas aumentaron la fragilidad de los productores pequeños, sobre todo en las campañas con precios
internacionales bajos (Fernández & Azcuy Ameghino, 2008), acelerando el proceso de concentración.
Una de las transformaciones más importantes de la década fue la liberación al mercado de la semilla
transgénica de la soja Roundup Ready (RR), en 1996. Desarrollada por la multinacional Monsanto, posee la
capacidad de resistir al Glifosato, fabricado por la misma compañía. Dicho herbicida elimina la maleza sin
afectar a la planta y se caracteriza por no tener acción residual, por lo que algunos autores lo consideran
ventajoso para los suelos (Barsky & Dávila, 2008; Barsky & Gelman, 2009; Sartelli, 2008).
La tecnificación de la agricultura se tradujo en mayores rindes. Los mismos se dieron en el marco de
un nuevo modelo de ―agriculturización‖ del agro pampeano (Giarracca, 2008). Este consiste en la producción
intensiva de cereales a partir de las nuevas tecnologías, la expansión de la frontera agrícola, el desplazamiento
de las actividades ganaderas y aviarias a tierras marginales y la concentración de la producción en busca de
escalas adecuadas.
Los tres pilares básicos desde los cuales se han venido implantando nuevos procesos tecnológicos son: a) la
biotecnología; b) la oferta en creciente aumento de agroquímicos; y c) los permanentes progresos derivados
de la ingeniería genética. Al mismo tiempo, surgieron y se están difundiendo tecnologías de proceso. Esto
se evidencia en las nuevas prácticas organizativas de las actividades de siembra, de manejo del cultivo y de
cosecha, que incluyen inversiones elevadas tales como pools de siembra, siembra directa, contratación de
tierra por cosechas, adquisición de nuevas extensiones a partir del desplazamiento de la frontera agrícola,
mecanización del proceso de recolección, etc. (García & Rofman, 2009, p. 5).
Estos factores conformaron un ―paquete tecnológico‖ que, a la vez que aumentó la productividad de
los cultivos, introdujo cambios sustanciales en los modos de producción, la estructura agraria y la fisonomía
de los actores.
La nueva técnica permite la siembra sin eliminar previamente el rastrojo de la cosecha anterior, lo que
protege a los suelos de la erosión por viento y agua. La utilización del paquete tecnológico ―impulsó la
intensificación en el uso del capital, modificando los umbrales mínimos para sostenerse e impulsando un
aumento en las escalas productivas‖ (Gras, 2011, p. 43). Dicho esquema a menudo fomentó prácticas que,
buscando maximizar la rentabilidad, encararon una explotación intensiva de los suelos, sin rotación de
cultivos y con falencias en la reincorporación de nutrientes a la tierra, lo que redundó en graves consecuencias
ambientales como procesos de desertificación y pérdida de fertilidad (Teubal & Palmisano, 2010).
El paquete tecnológico significó un aumento en los costos de los productores que quisieran acceder a
él. Pero el proceso de concentración de la producción que se intensificó durante la década del ‗90 no puede ser
explicado a causa de este único factor. Las políticas macroeconómicas del gobierno de Carlos Menem
afectaron de manera directa a los productores pequeños.
La privatización de los ferrocarriles redujo de manera radical el transporte ferroviario. El precio de los
fletes por camión afectó negativamente a los chacareros más alejados de los puertos. Además, los elevadores
portuarios pertenecientes a la JNG fueron concesionados a empresas privadas, al igual que los principales
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

65

puertos del país. Estas medidas aceleraron el proceso de concentración de la producción, imponiendo fuertes
barreras económicas a la permanencia de pequeños productores cuyas escalas no alcanzaban a ser rentables.
Otra de las características de la época fue la paridad uno a uno entre el peso argentino y el dólar
estadounidense, instaurada a partir de la Ley N° 23.928 de Convertibilidad, sancionada en 1991. La misma
posibilitó el endeudamiento de las capas media y alta de los sectores agrarios con el fin de una tecnificación
del sector rural sin precedentes.
En esta etapa, la producción de soja se duplicó. La misma pasó de 7.176.250 toneladas en 1988 a
12.606.845 toneladas en 2002 (Giarracca, 2008). Utilizando más de la mitad de las tierras fértiles, el
crecimiento de la oleaginosa desplazó a otros cultivos y a la ganadería, extendiendo la frontera agrícola y
avanzando contra bosques nativos y poblaciones originarias que organizaban su producción en base a la
agricultura familiar o de subsistencia. Sin embargo, el crecimiento de la soja no implicó una caída en la
producción de otros cultivos (Basualdo, 2006). El doble ciclo posibilitado por el paquete tecnológico y la
siembra en nuevas tierras incentivaron un crecimiento del conjunto de los principales commodities del agro
pampeano (Barsky & Dávila, 2008).
El aumento de la producción asociado a las mejoras tecnológicas fue del orden de un 5% anual. Tal
situación benefició a los productores más grandes, preparados para afrontar los nuevos costos. Estos sectores
se vieron beneficiados, además, por la eliminación de las retenciones y un descenso relativo en los precios de
fertilizantes y otros insumos. Además, quienes se adaptaron a los nuevos modos de gerenciamiento de las
unidades productivas lograron beneficios en la contratación de labores y la comercialización.
La contracara de este proceso expansivo fue la quiebra de muchos de los pequeños y medianos
productores descapitalizados. Acostumbrados a reproducir su propia semilla, el pequeño propietario o
arrendatario se vio forzado a comprarla año tras año a las transnacionales, además de necesitar una inversión
en pesticidas y maquinaria que no siempre estuvo a su alcance. El endeudamiento financiero necesario para
afrontar los gastos de la tecnificación aumentó significativamente de 1.883 millones de pesos en 1990, a una
cifra del orden de los 10 mil millones de pesos en 1996 (Giarracca, 2008). La imposibilidad de pago por parte
de los productores más pequeños redundó en la hipoteca y remate de campos. El resultado fue un nuevo
proceso de concentración de la propiedad que implicó una caída del 41% en las unidades productivas menores
a 200 hectáreas, mientras que las superiores a 1.000 hectáreas aumentaron un 8,5%, entre los censos de 1998 y
2002.
El resultado más saliente, luego de más de 30 años de transformaciones en el agro pampeano, fue la
aparición de nuevos actores que modificarían definitivamente la fisonomía del sector. Los procesos de
integración vertical de las unidades productivas, la aparición de empresas de capitales externos a la estructura
agraria, tanto nacionales como extranjeras, y la conformación de pools agrícolas configuran uno de los signos
de esta etapa.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

66

2.5. El fin de la convertibilidad. Un nuevo impulso al agro pampeano
El fin de la década del ‗90 estuvo signado por problemas económicos estructurales que afectaron de
forma directa a todos los sectores de la economía. Específicamente, en la actividad agropecuaria se asociaron
una serie de factores que repercutieron negativamente. A una sensible caída en los precios internacionales se
sumó una suba en las tasas de interés, lo que perjudicó a los chacareros endeudados y restringió el crédito
local (Barsky & Gelman, 2009). Además, el régimen de Convertibilidad no solo volvía poco competitivo al
sector sino que, además, se mostraba ineficiente para contener el aumento del costo de vida en el mercado
interno.
La combinación de estos factores aceleró el proceso de concentración que había comenzado décadas
atrás. En efecto, mientras que en 1996 una unidad económica requería de 150 hectáreas para garantizar la
subsistencia familiar, en 1999 hacían falta 400 hectáreas para el mismo fin. (Barsky & Gelman, 2009).
El gobierno de Fernando De la Rúa (1999-2001) no modificó los lineamientos de los años anteriores.
Las principales medidas tomadas en pos de la estabilización económica acentuaron el endeudamiento externo
y se caracterizaron por el mantenimiento del régimen de Convertibilidad, en el marco de otras políticas de
restricción drástica del gasto público. Las decisiones gubernamentales no pudieron impedir que en diciembre
de 2001 se desatara una crisis económica y política que terminó con el gobierno de la Alianza.
La falta de fomento a los sectores con menores ventajas comparativas, la restricción del crédito y la
falta de inversión estatal en infraestructura e investigación dejaron a los productores sin ningún tipo de
protección frente a los vaivenes del mercado internacional. En ese marco, los actores más preparados se
desarrollaron exponencialmente, a expensas de los pequeños productores que fueron desplazados a regiones
marginales o se vieron obligados a reconvertirse.
La salida de la crisis de 2001 incluyó modificaciones en términos de política macroeconómica. El fin
del régimen de Convertibilidad se tradujo en una devaluación del peso argentino, lo que supuso una
transferencia de ingresos a los sectores exportadores. El pasaje a moneda nacional de los compromisos
contraídos en dólares fue altamente beneficioso para un sector que mantuvo sus ingresos en divisa extranjera y
que vio licuadas sus deudas por la depreciación de la moneda nacional. El corolario fue un fuerte proceso de
desendeudamiento del agro nacional. Esto último, sumado a la apertura de un nuevo proceso de capitalización
del sector, alimentado por una recuperación de la competitividad y buenos precios internacionales, dieron un
fuerte impulso a la producción agropecuaria, sobre todo en la Región Pampeana.
En 2002, el gobierno de Eduardo Duhalde (2001-2003) implementó nuevamente gravámenes a las
exportaciones del 13,5% para la soja y el girasol, 5% para carne y lácteos y 10% para otros productos
primarios (Barsky & Gelman, 2009). El Estado nacional recuperó un rol más activo que se visibilizó en un
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

67

significativo aumento de la investigación y el desarrollo tecnológico, a partir de planes de fomento impulsados
por organismos estatales como el INTA.
Así, se inició en la Argentina un nuevo proceso de expansión del agro pampeano. Sin embargo, el
sector había sufrido cambios profundos en las últimas décadas que reconfiguraron tanto la matriz productiva
como las características básicas de los actores que lo integran. El repaso histórico desarrollado aquí resulta
imprescindible en pos de comprender el escenario en el que se insertó la Resolución Nº 125/08, las
motivaciones del gobierno nacional y la reacción de las corporaciones más representativas del agro pampeano.



















La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

68

CAPÍTULO III: LA COBERTURA MEDIÁTICA DE LA RESOLUCIÓN Nº 125/08 COMO OBJETO
DE ESTUDIO.

El tráfico de noticias se desarrolla no solo en relación con las necesidades del tráfico mercantil: las
noticias mismas se han convertido en mercancías. La información periodística profesional obedece, por
tanto, a las mismas leyes del mercado, a cuyo surgimiento debe ella su misma existencia.
Jürguen Habermas
36

3.1. Introducción
El objeto de estudio de la presente Tesis es la cobertura mediática del proceso de implementación de
la Resolución Nº 125/08 en dos diarios argentinos de alcance nacional. El ―conflicto del campo‖ de 2008
nació como fenómeno mediático el 11 de marzo de ese año, cuando el entonces Ministro de Economía de la
Nación, Martín Lousteau, anunció la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de modificar las alícuotas que
debían abonar los principales commodities del agro argentino en concepto de derechos de exportación.
La nueva disposición se insertó en un contexto de buenos precios internacionales y un mercado
interno en crecimiento. Luego de la crisis de 2001, la devaluación de la moneda nacional significó una
transferencia de recursos hacia el sector exportador de materias primas (Arceo, 2009; Barsky & Gelman 2008;
Basualdo, 2009), que tuvo como contracara una presencia más activa del Estado nacional a partir de 2002. En
ese marco, se reintrodujeron las ―retenciones‖ al agro. Sin embargo, como se ha descripto en el capítulo
anterior, el cobro de derechos de exportación no significó una novedad.
La reacción de las principales corporaciones agrarias del país contra la medida fue ampliamente
cubierta por los principales medios nacionales e internacionales, lo que refuerza la relevancia de esta
investigación.
En este apartado se hace un recorrido por los diferentes aspectos que conforman el objeto de estudio:
los periódicos y su rol como fijadores de agenda, una descripción de los diarios seleccionados para la
investigación, un análisis pormenorizado de la Resolución Nº 125/08 y el contexto de su implementación, una
descripción de la fisonomía de los actores rurales que intervinieron en los sucesos de 2008 y un repaso por los
principales eventos acontecidos durante los 128 días de lucha.
3.2. La prensa gráfica
Los diarios desempeñan un importante papel dentro del sistema mediático. Considerados ―usinas
informativas‖, son los encargados de configurar, en buena medida, la agenda de otro tipo de medios (Amado,
2007), al punto que

36
Historia y crítica de la opinión pública (1981).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

69

… La prensa escrita (…) mantiene para sí la tarea de marcar el ―menú‖ informativo, en particular el
político —de aquí por qué siempre sigue preocupando tanto a gobernantes y dirigentes políticos—, además
de ser el principal canal para llegar a los líderes de opinión (Mastrini & Becerra, 2006, p. 22).
Si se analiza la evolución mundial de esta rama de las industrias culturales durante el siglo XX, es
posible destacar la existencia de fuertes procesos de concentración de la propiedad que han derivado en la
constitución de grandes corporaciones periodísticas comerciales privadas que controlan cadenas de periódicos.
Según Albornoz (2006), la industria gráfica en los últimos años muestra: 1) un retroceso general de la
difusión, 2) la pérdida de parte del mercado publicitario frente a medios audiovisuales, 3) un descenso en el
número de lectores, 4) un aumento de los costes de distribución y producción y 5) un alza en los precios del
papel.
Según el autor, esta situación ha llevado a una reconversión del sector que incluyó procesos de
diversificación por diferentes soportes –como la web– y la generación de productos dirigidos a targets
específicos (revistas, publicaciones, productos extra en las ediciones, etc.).
El modelo de negocios de la prensa gráfica se denomina ―modelo de doble mercado‖, consistente en la
financiación por la venta de ejemplares –por suscripción y en los puntos de venta– y por intermedio de
anunciantes publicitarios (Albornoz, 2006).
Según Zallo (1998), se trata de una rama de las industrias culturales que comprende a una mercancía
compleja, puesto que incluye informaciones diversas y múltiples de las que el lector solo consume el 10%. Es
decir, las páginas más leídas y en las que se incluye la publicidad más cara, sostienen el resto de la
información. En este sentido, el hueco informativo
37
está jerarquizado en sectores más y menos importantes.
Si bien, la Argentina no escapa a las tendencias generales que se describieron para el mercado
mundial, es posible constatar que la prensa gráfica local ha decrecido menos que el promedio, ubicando al país
al tope de la venta de periódicos de América latina (Becerra, 2010). De la misma forma, la participación en el
mercado publicitario de la prensa gráfica argentina se mantiene en valores comparables con la televisión
(Becerra & Mastrini, 2009), lo que constituye un caso atípico a nivel mundial, pero que refuerza la
importancia de los periódicos en el escenario local. En 2013, la participación de los diarios en la torta
publicitaria ascendió al 28,7%, alcanzando un volumen de facturación de 1.712 millones de Pesos (600
millones por debajo de la TV).
38

¿Por qué analizar los diarios? Existe un acuerdo general de que la prensa gráfica es la que mayor
efecto de establecimiento de agenda alcanza (Casermeiro de Pereson, 2004; McClure & Patterson, 1976;
McCombs, 2006). Entre otros factores, esto es así porque los diarios ―mantienen relaciones más estables con

37
El Hueco Informativo es el espacio total del diario dedicado a la información.
38
Fuente: Cámara Argentina de Agencias de Medios. Julio-septiembre de 2013. Disponible en:
http://www.agenciasdemedios.com.ar/inversiones-publicitarias/
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

70

los actores que participan activamente en la producción de la información en la medida en que necesitan del
canal de difusión que conforman los diarios‖ (Amado, 2007, p. 63).
Uno de los primeros estudios que analizó la influencia diferencial en la opinión pública de cada tipo
de medio fue realizado por McClure y Patterson (1976). En el mismo se constató que un aumento en el
consumo televisivo por parte de quienes se informan habitualmente por este medio no generó un mayor efecto
de Agenda-Setting, mientras que ocurrió lo contrario con los lectores habituales de diarios.
Wanta (1997) sostiene que la adquisición de información es directamente proporcional al esfuerzo
mental que se requiera para obtenerla. Debido a ello, son los diarios los que mayor poder de fijación de
agenda obtienen. En el mismo sentido, Salomon, (1979) analiza que el mayor esfuerzo mental que implica la
lectura de un diario respecto de la exposición a la TV provoca un mayor efecto de recordación de los temas y
argumentos.
Esta Tesis, entonces, se asienta en la hipótesis constatada en trabajos previos, según la cual
―normalmente el efecto directo está en relación con el consumo de periódicos locales y no con los
informativos televisivos‖ (Casermeiro de Pereson et al., 2008, p. 115). Dadas sus características, la prensa
gráfica permite un desarrollo más profundo de los temas y es leída como el lugar para el conocimiento menos
espectacular (Casermeiro de Pereson, 2004). Además, la esta suele ser utilizada como fuente de información
por otros medios audiovisuales o radiales. Así, los medios no solo fijan la agenda de manera directa sobre la
opinión pública, sino que sus temas son reproducidos por diferentes medios de comunicación, mediante el
proceso de intermedia Agenda-Setting, por lo que la repercusión de su temario y enfoques aumenta a lo largo
del día (McCombs, 2006).
Por último, es de destacar que la decisión de trabajar con prensa gráfica se debió a que ello contribuye
con la factibilidad del trabajo. Por tratarse de un caso ocurrido hace más de cinco años, la prensa escrita
resulta más estable respecto de su accesibilidad y permanencia en archivo. Esto permitió recopilar el total de
las notas publicadas sobre el caso y, a partir de la construcción de una población completa, realizar inferencias
reproducibles y válidas sobre el tratamiento noticioso del conflicto del campo de 2008.
3.2.1. Los diarios seleccionados
3.2.1.1. Clarín
La aparición del diario Clarín constituyó el puntapié inicial en el desarrollo del conglomerado
mediático más grande del país. Creado por Roberto Noble, un estanciero y diputado del Partido Socialista
Independiente (PSI), el 28 de Agosto de 1945, fue concebido en formato tabloide, con un diseño compacto
que se diferenciaba de los tradicionales diarios sábana de la Argentina. Esta característica, conjuntamente con
el tipo de información que incorporaba y el modo de tratamiento de las noticias, lo ubicó en una posición de
liderazgo hasta desplazar de los primeros puestos de ventas a periódicos tradicionales como La Nación.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

71

En la actualidad, Clarín es uno de los periódicos de mayor circulación de habla hispana (Albornoz,
2006) con un promedio de tirada de 238.998 ejemplares de lunes a sábado, que alcanza su pico los días
domingo con una media de circulación de 543.710 ejemplares, con más de 2 millones de lectores diarios
39
. Su
volumen de tirada ―robustece su centralidad a la hora de erigirse como referencia para la construcción de la
agenda pública y mediática‖ (Becerra & Mastrini, 2009, p. 65). Además, su alta penetración como periódico
multitarget (Martini & Luchessi, 2004) le permite acaparar el 40% de la pauta publicitaria del sector (Becerra
& Mastrini, 2009).
Desde sus orígenes, el matutino de Roberto Noble estuvo vinculado al poder político (Llonto, 2003).
En 1951, el gobierno peronista decidió expropiar el diario La Prensa, líder en el mercado, y entregarlo a la
Confederación General del Trabajo (CGT). Esta situación benefició a Clarín, que capturó muchos de los
avisos clasificados y lectores de ese medio. Durante el desarrollismo, sus vinculaciones con el gobierno de
Arturo Frondizi (1958-1962) devinieron en créditos blandos que permitieron la consolidación del diario como
periódico nacional (Albornoz, Hernández, & Postolski, 2000; Sivak, 2013).
El 24 de julio de 1967, Noble se casó con Ernestina Herrera. Dos años más tarde, el fundador de
Clarín murió. Su viuda heredó el diario el 12 de enero de 1969 y se puso al frente del mismo. En 1972 se
produjo un hecho que sería fundamental para el crecimiento posterior del grupo. El joven contador Hector
Magnetto, junto con dos amigos Lucio Pagliaro y José Aranda, ingresaron al medio con el objetivo de
profesionalizar su gestión. Ese momento de Clarín coincidió con una etapa de maduración y estabilidad de las
industrias culturales nacionales, caracterizada por una cierta autonomía relativa posibilitada por la
profesionalización del periodismo que le permitió a ciertos medios separarse de los discursos liberales y
conservadores de las elites políticas (Becerra, 2010).
Durante la última dictadura militar (1976 – 1983), Clarín se asoció con La Nación, La Razón y el
Estado nacional en la empresa monopólica de papel para diarios, Papel Prensa. Su participación fue pagada
con préstamos otorgados por el gobierno de facto, ―a cambio de aceptar la férrea censura impuesta por el
gobierno de Videla‖ (Albornoz et al., 2000, p. 187). De este modo se sentaban las bases para su
consolidación.
El Grupo Clarín comenzó en la década del ochenta su etapa de expansión hacia otras ramas de la
industria cultural al adquirir, pese a las disposiciones vigentes, Radio Mitre, una de las de mayor audiencia de
Buenos Aires (Mastrini & Becerra, 2006). Efectivamente, más allá de las presiones del diario al ex presidente
Raúl Alfonsín (1983-1989) para que modifique el artículo Nº 45 de la Ley de Radiodifusión N° 22.285 -
sancionada por un decreto de la última dictadura militar en 1980 -, que impedía a los propietarios de diarios
acceder a licencias de radio y TV, Clarín compró Radio Mitre en 1985 a través del Banco Mariva, entidad que
se sospechaba que le pertenecía (Mochkofsky, 2011).

39
Fuente: Instituto Verificador de Circulaciones (IVC). Promedio de circulación neta de lunes a domingo entre agosto y octubre de
2013.Disponible en http://www.ivc.org.ar/consulta?op=c&asociado_id=78
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

72

En 1989, durante el primer gobierno de Carlos Menem (1989-1995), el incipiente grupo logró, a partir
de la sanción de la Ley de reforma del Estado, la modificación del artículo Nº 45 de la Ley de Radiodifusión
40
.
Abierta la posibilidad para que los dueños de medios gráficos pudieran brindar servicios de radiodifusión, el
21 de septiembre de 1989 el presidente Menem firmó el Decreto N° 830/89. El mismo llamaba a licitación
para la privatización de emisoras de TV. El 22 de diciembre de ese año se promulgó el Decreto N° 1.540/89
por intermedio del cual se adjudicaron las licencias de LS84 TV Canal 11 a Televisión Federal S.A.
(TELEFE) y LS85 Canal 13 a Arte Radiotelevisivo Argentino S.A. (ARTEAR). Con esta adquisición, Clarín
se constituyó en uno de los más importantes grupos multimedia del país.
Tal como plantea McChesney (2002), la década del ‗90 y las políticas neoliberales significaron el
levantamiento de barreras para el libre flujo de capitales. Ello modificó de manera sustancial el mapa
mediático mundial. En ese contexto, en la Argentina se implementaron medidas que permitieron el
crecimiento del Grupo Clarín. El Tratado de Protección Recíproca de Inversiones de 1991, firmado entre la
Argentina y los Estados Unidos -que adquirió rango constitucional a partir de la reforma de la Constitución de
1994-, permitió el ingreso de capitales extranjeros en la estructura de propiedad de los grupos locales.
La etapa se caracterizó por una fuerte incorporación tecnológica, lo que posibilitó la prestación de
nuevos servicios, sobre todo asociados a la consolidación de una extensa red de fibra óptica para explotar TV
por cable e Internet. La principal característica de ese momento fue la mutación de las industrias culturales
hacia una lógica de servicios convergentes (McChesney, 2002). Tanto la flexibilización de los flujos de capital
como la convergencia tecnológica propiciaron procesos de concentración vertical, que en el caso de Clarín, le
permitieron estar presente en casi todos los eslabones de la cadena productiva.
La sanción de la Ley N° 24.124, que ratificó el Tratado de Protección Recíproca de Inversiones, le
permitió al grupo consolidarse -apoyado por la estadounidense Citicorp- en el desarrollo de la empresa de TV
por cable Multicanal. Con 250 millones de dólares de facturación y más de un millón de abonados, la misma
se convirtió en la mayor prestadora de ese servicio de América latina (Mastrini & Becerra, 2006).
La posición dominante se terminó de afianzar en 2007, cuando por la suma de 1.100 millones de
dólares, Multicanal tomó el control de Cablevisión, su principal competidora a nivel nacional. La fusión de las
dos empresas concentró casi el 50% del mercado argentino (Becerra & Mastrini, 2009) y abrió nuevos
negocios para el grupo, producto de la convergencia tecnológica. A través del cableado de fibra óptica, Clarín

40
A) se eliminó la restricción del art. 43 inc. ―c‖ que disponía un límite de 3 licencias de televisión o radio a una misma persona física
o jurídica en distintas áreas de cobertura. B) Se eliminó la restricción del art. 45 inc. ―e‖ que establecía que no podía presentarse al
concurso de una nueva licencia un propietario o socio de diferentes sociedades de radiodifusión. C) Se eliminó la restricción del art. 45
inc. ―e‖ que impedía la presentación al concurso de una persona física o jurídica vinculada a empresas periodísticas (medios gráficos).
D) Se eliminó la disposición del art. 46 inc. ―a‖ que establecía que el objeto social de la licenciataria sería exclusivamente la prestación
y explotación del servicio de radiodifusión (es decir, se permite que participen como licenciatarios empresas o personas con otras
actividades económicas). E) Se eliminó la disposición del art. 46 inc. ―c‖ que establecía que los socios de las licenciatarias serían
personas físicas y no excederían el número de veinte. Es decir, se permitía la constitución de una sociedad integrada por otras
sociedades (Rossi, 2005, p. 238).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

73

controla el 32,5% del mercado de Internet del país a través de sus empresas Fibertel, Ciudad Internet y
Flash
41
. Esta unidad de negocios, que comprende TV por cable, Internet y otros servicios, representa en la
actualidad casi el 60% de la facturación del grupo.
Una vez posibilitado el ingreso de capital extranjero en medios locales, Clarín le vendió en 1999 el
18% de sus acciones al conglomerado inversor estadounidense Goldman Sachs por unos 500 millones de
dólares. Sin embargo, es importante destacar que el 71% del paquete accionario y el control del holding nunca
dejó de estar en manos de Grupo Clarín Dominio, sociedad de Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magneto,
José Aranda y Lucio Pagliaro. Tiempo más tarde, Goldman Sachs se fue desprendiendo progresivamente de
las acciones hasta deshacerse completamente de ellas en julio de 2012, cuando le vendió el 9,11% que poseía
al empresario Ralph Booth.
La década del ‗90 permitió la consolidación del Grupo Clarín en diversas ramas de la industria. En
1991, su subsidiaria Televisión Satelital Codificada (TSC) y Torneos y Competencias (TyC), empresa que el
grupo controlaba junto al empresario Carlos Ávila, firmaron un convenio con la Asociación del Futbol
Argentino (AFA), en el que esta le cedió los derechos exclusivos de transmisión del futbol de primera
división. Tal situación generó un monopolio sobre los derechos de televisación de los partidos que
comenzaron a transmitirse a través de una señal codificada. El 11 de agosto de 2007, la AFA rescindió el
contrato que tenía con TyC hasta 2014 y se asoció con el Estado para la transmisión de los partidos de futbol
de primera división por el sistema de televisión abierta (Yebara, 2012).
Antes de finalizar la segunda Presidencia de Carlos Menem (1995-1999), se firmó el Decreto N°
1005/99. Este, además de flexibilizar la entrada de capitales extranjeros y bajar las exigencias respecto de los
tiempos de pauta publicitaria, elevó de cuatro a 24 el máximo de licencias permitidas para un mismo
prestador. Tal situación posibilitó que el grupo se siguiera expandiendo.
La imagen 1 da cuenta la presencia del Grupo Clarín en diferentes ramas de las industrias culturales.
Imagen 1: Conformación del Grupo Clarín

Fuente: Convergencia Telemática 2011.

41
Fuente: Convergencia Telemática, 2011.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

74

Específicamente en el mercado de la gráfica, a través de Arte Gráfico Editorial Argentino (AGEA), el
multimedio controla el 100% del diario Clarín, que es propietario del diario deportivo Olé, el periódico
gratuito La Razón y las revistas Elle y Genios. En el mismo terreno, maneja la Compañía Inversora de Medios
de Comunicación S.A. (CIMECO), propietaria de diarios del interior del país como Los Andes de Mendoza y
La voz del Interior, el diario más importante de la provincia de Córdoba y uno de los de mayor tirada del país
(Albornoz, 2006). Al mismo tiempo, participa de la agencia de noticias Diarios y Noticias (DyN).
Actualmente, en sociedad con La Nación y el Estado nacional, es dueño del 49% de la única planta nacional
de producción de papel para diarios, Papel Prensa. Tal situación da cuenta de la posición dominante del grupo
en todos los eslabones de la cadena productiva de esta industria.
Como se dijo, Clarín también domina el mercado del cable a través de Cablevisión, empresa que
posee 237
42
licencias para prestar el servicio de TV por vínculo físico e Internet, a través de Fibertel, en los
principales conglomerados urbanos del país (AFSCA, 2013). En ese segmento también controla señales como
Todo Noticias (TN), Volver, Metro, Magazine, Quiero Música en mi idioma, Carburando y un porcentaje de
Canal Rural.
En el ámbito de la radiodifusión, además de Radio Mitre y FM 100 de Buenos Aires, Clarín es
propietario de Radio Mitre Córdoba y Radio Mitre Mendoza. Por intermedio de Arte Radiotelevisivo
Argentino S.A. (ARTEAR) controla Canal 13 de Buenos Aires y los canales de TV abierta 6 de Bariloche, 7
de Bahía Blanca, 10 de Río Negro y 12 de Córdoba, a la vez que posee una participación del 10% del paquete
accionario de Canal 9 de Mendoza.
En el año 2007, el Grupo acentuó su expansión hacia la rama de la producción de contenidos para TV,
al incrementar su participación en dos de las mayores productoras nacionales -Ideas del Sur
43
y POL-KA- y en
la industria del cine a través de Patagonik. De este modo se llegó a una situación en la que ―El grupo Clarín
cuenta con emisoras de televisión abierta, señales y empresas prestadoras de servicio de televisión de pago,
estaciones de radio, diarios, portales noticiosos en Internet, fábrica de papel para diarios, entre otras
actividades que controla de modo directo‖ (Marino, Mastrini, & Becerra, 2010, p. 5). Tal condición le permite
al grupo
… la posibilidad de compartir el uso de recursos especializados (miembros del star system) y experiencias
en más de un producto. La diversificación permite a las firmas desparramar los costos de los riesgos de
innovación a lo largo de una variedad de formatos y métodos de distribución (Mastrini & Becerra, 2006, p.
54).
Pero la política expansiva del Grupo estuvo basada en el endeudamiento externo, lo que lo tuvo
muchas veces al borde del colapso financiero. Con la devaluación de la moneda nacional, en 2002, y una
deuda que ascendía a los 1.000 millones de Dólares (Baladrón, 2009), el grupo estuvo al borde de la cesación

42
Informe de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (2012). Disponible en
http://www.telam.com.ar/advf/imagenes/especiales/documentos/2012/11/50a3d6eac16ad.pdf
43
Al momento de cierre de este trabajo, el Grupo Indalo adquirió a Clarín el 30% de las acciones de Ideas del Sur.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

75

de pagos. Sin embargo, a través del lobby consiguió que el gobierno de Eduardo Duhalde (2002-2003), por
intermedio del Decreto N° 214/02, convirtiera a moneda nacional las deudas en Dólares contraídas con la
banca local.
Durante la Presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007), el Congreso nacional promulgó la Ley N°
25.750/03 de Preservación de Patrimonios Culturales, conocida como ―Ley Clarín‖, por la cual se restringió la
participación del capital extranjero a un 30% del total accionario, con excepción de los medios que tuvieran al
momento una participación mayor de capital transnacional. Al mismo tiempo, se modificó la Ley N° 24.522
de Concursos y Quiebras, lo que impidió el cram down
44
para el caso de los medios de comunicación. Es
decir, a partir de esta modificación, los acreedores se vieron imposibilitados de quedarse con parte del capital
accionario del grupo ante la imposibilidad del pago de las deudas. De este modo, el holding, fuertemente
endeudado, se mantuvo a salvo tanto de la quiebra como de la entrada al mercado de nuevos jugadores que
significaran una posible amenaza a su situación monopólica.
También en 2003, esgrimiendo como argumento la situación de crisis que atravesaban la mayoría de
los medios de comunicación luego de la devaluación del peso en 2002, el ex presidente Néstor Kirchner firmó
el Decreto N° 527/03 por el cual suspendió el cómputo de las licencias de los canales que habían sido
privatizados en los años ‘90, y cuyos permisos vencían en 2005, extendiéndolas por 10 años. Tal decisión
permitió a los principales multimedios – entre ellos Clarín y Telefónica– renegociar sus deudas sin riesgos de
perder sus permisos por insolvencia.
Los movimientos reseñados en el presente apartado ilustran la afinidad existente entre las estrategias
de desarrollo del Grupo Clarín y las decisiones de los diferentes gobiernos. El resultado de dicho proceso
determinó un escenario nacional con altos niveles de concentración de la propiedad y la producción, en el que
el Clarín es un jugador central.
Así, el diario fundado por Noble se convirtió en el conglomerado mediático más importante de la
Argentina, producto de la ausencia de restricciones al proceso de concentración que se dio en el sector
infocomunicacional desde comienzos de la década de 1990 (Becerra & Mastrini, 2009).
Además, el grupo encaró procesos de expansión conglomeral, es decir, por fuera del sector
infocomunicacional. Junto con el diario La Nación, controla desde 2007 el 50% de Expoagro, la muestra
agropecuaria a campo abierto más grande del país, que presenta en sus stands a productores argentinos y
extranjeros de semillas, agroquímicos y otros insumos para el campo (Giarraca, 2008). Debido a ello, algunos
autores asumen que la política de retenciones móviles que es objeto de este trabajo habría afectado sus
intereses de manera directa (Becerra & López, 2009).

44
La figura del cram down es un sistema de propuesta de acuerdo preventivo por tercero, quien, en caso de obtener la conformidad de
los acreedores, adquiere la empresa concursada.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

76

Sin embargo, la posición dominante del Grupo y la buena relación con los gobiernos democráticos
tuvo un punto de quiebre en el año 2008. En medio del conflicto entre las principales corporaciones agrarias
del país y el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tuvo lugar un clima de acusaciones
cruzadas entre Clarín y el gobierno. ―Con dicha disputa como contexto, cobró vigor un fuerte y público
enfrentamiento entre el gobierno y Clarín. Fue entonces que la presidenta Kirchner lanzó la propuesta de
modificar la ley de radiodifusión 22.285/80 vigente desde la dictadura‖ (Bizberge, Mastrini, & Becerra, 2011,
p. 9).
Finalmente, la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA) fue sancionada el 10 de
octubre de 2009. La misma, entre otras cosas, obliga a los grupos que no se ajustan a la disposición a
desprenderse de licencias y medios con el fin de desconcentrar el mercado audiovisual. Si bien en su artículo
N° 161 se establecía un plazo de un año para la adecuación de los multimedios que no cumplieran con la
nueva regulación, una oleada de recursos jurídicos le permitió al Grupo no desinvertir.
Luego de cuatro años de disputas legales entre Clarín y la Autoridad Federal de Servicios de
Comunicación Audiovisual (AFSCA), finalmente, la Suprema Corte de Justicia resolvió por seis votos contra
uno la constitucionalidad plena de la Ley N° 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, el 29 de
octubre de 2013
45
. El 4 de noviembre del mismo año, el multimedios presentó a la AFSCA un plan de
desinversión
46
que desarticularía al holding en seis unidades de negocios. Al cierre de este trabajo la autoridad
de aplicación de la Ley se expidió avalando la propuesta. En tanto, el grupo se reservó el derecho de accionar
en el fuero civil por los daños y perjuicios patrimoniales que la norma pudiera ocasionarle.
3.2.1.2. Página/12
El diario Página/12 fue fundado el 25 de mayo de 1987, aunque había comenzado a gestarse por lo
menos tres años antes. Ideado por los periodistas Jorge Lanata y Ernesto Tiffenberg, nació con la motivación
de ser un diario que evitara el bombardeo informativo de los matutinos tradicionales, a partir de la premisa
periodística de que solo un puñado de temas deben ser registrados cada día mientras que el resto es relleno
(Ulanovsky, 1997).
Pensado originalmente como un boletín diario de contra-información de no más de cuatro páginas,
debe su nombre a que varios ―número cero‖ tuvieron 12 páginas. Finalmente, la primera edición salió a la
calle con 16, lo que era más que lo esperado por sus propios pergeniadores, pero menos que lo habitual para
un periódico tradicional.
El tiempo transcurrido entre la formulación del proyecto y la aparición del diario se explica, en parte,
por la necesidad de financiamiento. El aporte monetario lo hizo otro periodista, Fernando Sokolowicz. Sin

45
El fallo completo de la Suprema Corte de Justicia puede consultarse en: http://www.cij.gov.ar/nota-12394-La-Corte-Suprema-declar-
-la-constitucionalidad-de-la-Ley-de-Medios.html
46
La propuesta de adecuación del Grupo Clarín puede consultarse en: http://www.afsca.gob.ar/Varios/pdf/adecuaciones/Propuesta-
Clarin.pdf
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

77

embargo, el origen de los fondos estuvo vinculado a un militante político ligado al Movimiento Todos por la
Patria (MTP), Francisco Provenzano. El objetivo era apoyar el surgimiento de un periódico de centro-
izquierda que ayudara a recomponer a ese sector en épocas de inestabilidad política del gobierno de Raúl
Alfonsín, y tras el agotamiento de otros medios de tendencia progresista como Humor, El Periodista y La
Razón.
Página/12 ofreció de entrada costados distintos, como información sobre grupos minoritarios e influyentes
en la sociedad -gays, lesbianas, feministas, ecologistas, psicoanalistas y militantes de los derechos
humanos-; con buen criterio recuperó la importancia de dos secciones poco a poco relegadas en otros
medios, ―Educación‖ y ―Universitarias‖, así como tomó entre sus banderas permanentes el análisis y
marcha de asuntos como la Justicia, los militares (que venía junto con la revisión del pasado reciente) y la
corrupción en el mundo político (Ulanovski, 1997, p. 126).
Sin embargo, su originalidad no dependía solo del contenido sino, además, de la manera de
presentarlo. El diario se destacó desde sus orígenes por abordar los temas con un estilo informal, irreverente y
humorístico, ―desacralizador de la política en general y de los políticos en particular‖ (Amadeo, 1999, p.
219).
El concepto gráfico fue tomado del diario francés Liberation y consiste en una estructura de tapa
dominada por un único tema que ocupa dos tercios de la portada, siendo esta ―la manera de entregar al lector
desde la primera mirada, la importancia que el diario asigna a la noticia central‖ (Anguita, 2002, p. 166).
Desde sus inicios, apostó fuertemente a los títulos de tapa como un recurso clave para distanciarse de
la prensa tradicional. La recurrencia a oraciones incompletas -compuestas generalmente por sustantivo y
adjetivo-, frases polisémicas y un enfoque interpretativo de la información hacen a su particularidad
(Pedrazzini, 2007). En tanto, según Martín Granovsky, ex director del diario
… en su momento representó un espacio político de izquierda que iba desde radicales progresistas hasta
independientes de izquierda de lo más variados. No había (…) un grupo político organizado que
representara estos valores (defensa de los derechos humanos, justicia social, entre otros), con lo cual no
tardó en hacerse un lugar entre los principales periódicos de tirada nacional (citado en Amadeo, 1999, p.
219).
La nueva publicación de corte progresista surgió como un ―emblema del nuevo tiempo democrático,
defensor a ultranza de los derechos humanos‖ (Blanco & Germano, 2005, p. 45). Se trataba de un instrumento
de crítica al poder político, cuya fórmula se basó en la denuncia para desenmascarar los actos de corrupción
(Ulanovsky, 1997).
El manejo de una agenda diferente, al estilo de El Periodista, prestaba casi nula atención a los
espectáculos y los deportes. Por su parte, el ―aprovechamiento máximo de la libertad de expresión disponible‖
(Ulanovsky, 1997, p. 127) fue una de las características del diario. En buena medida, producto de que en
Página/12 ―sucedió lo impensable: el sponsor solo se reservó para sí el respaldo del proyecto y no se metió en
lo periodístico‖ (Anguita, 2002, p. 170).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

78

Su público, según Anguita (2002), estaba integrado por una clientela politizada que incluía desde el
alfonsinismo hasta una izquierda moderada e inquieta, con gran presencia del Partido Intransigente (PI) de
Oscar Alende. En efecto, sus características impactaron en una franja de lectores de alto nivel educativo y
buenos ingresos que continúan siendo los consumidores más asiduos de Página/12.
El diario asumió un modo de organización económica denominado ―modelo italiano‖, consistente en
una empresa madre que contiene a otras firmas especializadas que realizan tareas específicas mediante la
tercerización de procesos. Este modelo organizativo, a la vez que diluía la responsabilidad de los socios,
abarataba el desembolso inicial que, según Anguita (2002), ascendió a medio millón de dólares, diez veces
más de lo que había previsto Jorge Lanata.
La editorial responsable del diario fue La Página S.R.L., figura jurídica que perduró durante cinco
años hasta que cambió de denominación a La Página S.A., lo que le daba a la empresa mayor resguardo en el
anonimato de sus accionistas.
Uno de los problemas más importantes del nuevo emprendimiento fue la dificultad para conseguir
papel, producto del monopolio de sus principales competidores –Clarín y La Nación– al frente de Papel
Prensa. Una edición de 16 páginas, que utilizara poca cantidad del insumo básico, resguardaba la
independencia del diario de los poderes fácticos que manejaban la industria nacional o de verse obligado a
adquirir bovinas importadas que lo dejarían fuera del mercado.
Sin embargo, los problemas económicos no tardaron en llegar. La falta de dinero obligó a Página/12 a
buscar salvataje en la publicidad oficial. En buena cuantía, durante los años ‗90, esta fue aportada por la
Intendencia de la Ciudad de Buenos Aires, en manos del Intendente Carlos Grosso. La pauta publicitaria del
gobierno de la ciudad le permitió al diario concretar tres proyectos que luego funcionaron como fuentes de
financiamiento extra: el mensuario Página/30, el suplemento semanal Metrópolis y la publicación de libros de
regalo con el ejemplar del fin de semana.
Tiempo más tarde, otro de los aportantes provino del radicalismo cordobés. El ex Gobernador de la
Provincia de Córdoba, Eduardo Angeloz, garantizó un millón de dólares para la salida de Córdoba/12, uno de
los tres diarios publicados en el interior del país. De ellos, el único que subsiste es Rosario/12, realizado
íntegramente en esa ciudad y entregado como suplemento especial de la edición nacional.
Lo cierto es que ninguna de las inversiones externas impidieron que, durante los años ‗90, el diario
dirigido por Jorge Lanata se convirtiera en un medio cuyas investigaciones originaron procesos judiciales,
renuncias y despidos de funcionarios del gobierno menemista. En ese sentido, ―Página/12 ha hecho de la
investigación periodística una marca registrada‖ (Amadeo, 1999, p. 219), al menos, durante esa década.
Numerosas fueron las versiones de la compra de Página/12 por parte de Clarín. Al menos dos
explicaciones existen al respecto. Una sostiene la participación del Grupo Clarín en Página/12 se dio a través
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

79

de un leasing que oxigenó al diario de recursos pero que dejó el management en manos de los accionistas
tradicionales. Otra da cuenta a un supuesto acuerdo entre Página/12 y Clarín que habría permitido al diario
fundado por Lanata garantizar sus necesidades de papel proveniente de Papel Prensa
47
.
Si bien Página/12 no está auditado por el Instituto Verificador de Circulaciones (IVC), cifras
confiables del mercado de distribuidores le adjudican una tirada actual que ronda los 15.000 ejemplares de
lunes a sábado y que sube a algo más de 20.000 los domingos
48
.
En los últimos tiempos, Página/12 se ha caracterizado por desarrollar un discurso afín a las políticas
más importantes del gobierno nacional (Koziner & Zunino, 2013; Zunino, 2013). Tal situación modificó
sustancialmente su perfil denuncista y fiscalizador de los gobiernos de turno, aunque el diario mantiene su
estética, estilo, y target de lectores. Según información pública, el periódico dirigido por Sokolowickz recibe
alrededor de 40 millones de pesos por año en concepto de publicidad oficial, por parte del Poder Ejecutivo
Nacional
49
.
En suma, la motivación fundamental por la que se seleccionó Página/12 para esta investigación es la
de haber mostrado un discurso que a priori es contrario al de Clarín, al menos durante los últimos años.
Este trabajo permitirá establecer si esto fue así para el caso que aquí se analiza. Además, posibilitará
indagar el comportamiento de otras variables referentes a la relevancia informativa con la que se presentan
sucesos de alto impacto político y social en diarios con líneas editoriales diferentes.
3.3. La Resolución Nº 125/08
3.3.1. Contexto internacional de su implementación
La situación del sector agropecuario de Argentina en 2008 debe ser analizada en el contexto de un
escenario de crisis económica mundial. El período de la valorización financiera se basó en un gran ciclo de
liquidez internacional en el que se propiciaron inversiones rentables en el marco de una gran desregulación de
los sistemas financieros. Esos capitales, que llegaron a los países de la región en forma de préstamos y
endeudamiento externo, buscaron en la mayoría de los países centrales, inversiones en ―burbujas
especulativas‖ (Arceo, 2009, p. 25).
La caída de la Unión Soviética en 1990 produjo la incorporación de países como China, India y Rusia
al mercado mundial, situación que implicó una suba en la demanda y, por ende, en los precios internacionales
de las materias primas.
El crecimiento de la economía mundial que se detuvo en 2008 con la crisis financiera internacional,
estuvo básicamente motorizado por la evolución de las burbujas especulativas. El mercado inmobiliario

47
Las mismas se desprenden de una entrevista realizada por el autor de este trabajo al periodista Emilio Vera Da Souza, quien además
de permanecer en el staff, trabaja en Página/12 desde su fundación.
48
Cifras de la Sociedad de Distribuidores de Diarios, Revistas y Afines (2013).
49
Información disponible en: http://www.jgm.gob.ar
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

80

norteamericano es uno de los ejemplos más notorios de ese modo de valorización del capital. Las más
importantes entidades de crédito internacional habían invertido en hipotecas sin verificación de los ingresos
del prestatario. La gran liquidez fomentó el crédito y el consumo de la sociedad norteamericana y con ello, la
demanda internacional. La contradicción radicaba en que el nuevo modelo de acumulación estaba basado en
un déficit fiscal inédito de Estados Unidos y en la valorización ficticia del capital (Basualdo & Arceo, 2009).
A partir de junio de 2007 comenzaron a colapsar una tras otra las grandes financieras inmobiliarias.
La caída de la Bear Stearns, seguida por el Banco Francés BNP Paribas, fue el presagio de lo que continuaría
en 2008. La Reserva Federal de los Estados Unidos intervino en el mercado de capitales inyectando 400.000
millones de dólares para rescatar los títulos hipotecarios incobrables. Luego, depositó 29 billones para
garantizar los activos de la Bear Stearn y unos 85.000 millones para American International Group, la más
grande aseguradora mundial. Esta política de inyección de capitales para solventar los quebrantos de bancos,
financieras y aseguradoras fue adoptada por todos los países centrales y, aun así, no se logró detener la caída
de las economías nacionales, ingresando, muchas de ellas, en ciclos recesivos.
La explosión de la burbuja financiera de 2007-2008 en los Estados Unidos devino una crisis
económica mundial de características extraordinarias. ―Es la más seria experimentada por el sistema
capitalista desde la gran depresión de los años treinta, tanto por su esperable profundidad (caída del nivel de
actividad) como por su probable duración‖ (Arceo, 2009, p. 13). La caída en la actividad de los países
centrales produjo efectos negativos en las economías dependientes de la demanda internacional de materias
primas, como la argentina.
3.3.2. Contexto nacional
El fin de la valorización financiera como modelo hegemónico de acumulación de capital originó en la
Argentina la crisis del año 2001(Basualdo, 2009), que terminó con el gobierno de Fernando De La Rúa (1999–
2001) y con el modelo de Convertibilidad, que rigió durante más de una década. La devaluación de la moneda
nacional, sumada a la intervención estatal en políticas sociales y en la protección y fomento de algunos
mercados, marcan un quiebre económico e ideológico con respecto al paradigma neoliberal.
Nuevamente, el sector más afectado por la crisis fue el de los trabajadores, que, producto de la
devaluación, ha visto licuado el poder de compra de sus salarios. Así, ―la participación de los asalariados en
2007 (28%) fue significativamente menor a la vigente en 2001 (31%)‖ (Basualdo, 2006). Sin embargo, a partir
de 2002, el aumento de la actividad económica, la sustitución de algunas importaciones, la caída de la
desocupación y la menor presión del ejército industrial de reserva han creado condiciones propicias para que
este sector interviniera más fuertemente en la pugna por la distribución del ingreso.
Bajo estas circunstancias, el proceso bajo análisis que tiene su origen en marzo de 2008 ―indica la
intención del agro pampeano de terciar en la disputa por la distribución del ingreso y, al mismo tiempo,
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

81

subordinar a los asalariados y a la producción industrial a su propio proceso de acumulación del capital‖
(Basualdo & Arceo, 2009, p. 75). La contracara de un escenario internacional que comenzaba a mostrar signos
de profunda retracción de la economía era la existencia de un mercado local que, impulsado por la creciente
demanda de alimentos y los precios competitivos del sector agropecuario post devaluación, parecía no tener
límites de crecimiento.
La implementación de la Resolución Nº 125/08 se dio en un contexto de sostenida recuperación
económica. El Producto Bruto Interno (PBI) había cerrado 2007 con un incremento de 8,7% respecto del año
anterior. La tasa de inversión había crecido un 14,4%, mientras que el consumo había aumentado un 9%. Por
su parte, las exportaciones se habían desarrollado un 8,9% y las importaciones lo habían hecho en un 20,1%.
Estos números ilustran el avance de un ciclo económico exitoso que al momento del anuncio de la Resolución
Nº 125/08 marcaba una continuidad de 62 meses de crecimiento (desde diciembre de 2002), habiéndose
expandido la economía un 53% en ese período
50
.
En los 12 meses previos a la implementación de la Resolución N° 125/08, los precios internacionales
de los commodities que exporta el sector agrario habían aumentado sostenidamente. La soja lo había hecho en
un 73%, el girasol en un 111%, el maíz en un 30% y el trigo en un 92%.
En este escenario de desarrollo de la actividad económica y de las exportaciones de productos
primarios comenzaron los roces entre algunos sectores de la producción agrícola y el gobierno nacional. En
ese marco, el Estado argentino decidió implementar nuevamente ―retenciones‖ a las exportaciones agrícolas.
Desde 2002 se impusieron gravámenes del 13.5% para la soja y el girasol, del 10% a los restantes
productos granarios y del 5% para carnes, lácteos, harinas y aceites. En abril de ese mismo año, los impuestos
se ajustaron al 23,5% para soja y girasol; y a un 20% para el resto de los productos.
El gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) basó su política económica en un tipo de cambio alto
sustentado en la intervención permanente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la
recuperación de reservas a partir de un fuerte superávit fiscal. Este, en buena medida fue posible a partir de un
férreo control de las importaciones y una intervención activa en el mercado de exportación de commodities, a
través de la imposición de derechos de exportación.
Sin embargo, al equilibrio fiscal de los primeros años de gobierno kirchnerista
… se le empezaron a presentar complicaciones crecientes. Tanto por el conjunto de subsidios y
transferencias a las que el Gobierno se comprometió en su diseño de precios relativos, como por el
cronograma de vencimientos crecientes de la deuda externa en los años 2009 y 2010 (Aronskind, 2010, p.
333).

50
Fuente: Informe de Avance del Nivel de Actividad, INDEC, 13/03/2008. Disponible en
http://www.mecon.gov.ar/secpro/dir_cn/prensa_y_difusion/13mar08/13mar08.htm
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

82

Desde el año 2003, ―las organizaciones corporativas han protagonizado cuatro protestas. Tres al
gobierno kirchnerista. Las medidas tenían como acción central la suspensión de la comercialización de
hacienda o granos‖ (Sartelli, 2008, p. 176). En ninguna de estas ocasiones las cuatro entidades se manifestaron
de manera conjunta.
Sin embargo, esto no significa que las corporaciones agrarias nunca se hubieran unido en el pasado,
ya que existen antecedentes como el caso de la Comisión de Enlace que se creó en 1970 para enfrentar al
gobierno de Onganía (Barsky & Dávila, 2008; Sartelli, 2008). Desde entonces la CRA y la FAA han sido más
proclives a movilizarse, mientras que la SRA y CONINAGRO lo han hecho solo en coyunturas concretas de
alta tensión entre los intereses del agro pampeano y los gobiernos de turno.
Desde 2005 comenzaron los enfrentamientos entre sectores del agro y el ex presidente Néstor
Kirchner (2003 – 2007). El primer roce se originó por la intervención estatal en el mercado de la carne. ―Este
producto, central en la dieta de los argentinos, estaba frente a un proceso de alza de precios. El Estado
reaccionó con el incremento de las retenciones del 5% al 15%‖ (Barsky & Gelman, 2009, p. 512). El objetivo
era desacoplar la oferta para el mercado interno de la evolución de los precios internacionales.
La necesidad de mayores ingresos en un contexto de precios favorables se tradujo en una presión
mayor sobre el sector agroexportador. Así, el 10 de noviembre de 2007 las retenciones aumentaron
nuevamente. Los derechos a las exportaciones de soja se ubicaron en el 35%, mientras que en un 32% lo
hicieron los del girasol, en un 28% los del trigo y en un 25% los del maíz. En tanto, los embarques de harinas,
aceites y pellets de soja debían tributar un 32% de su valor. Sin embargo, las medidas no fueron combatidas
abiertamente por las cuatro entidades, ya que la evolución de los precios internacionales, sumados a las
ventajas comparativas del sector, producto de la devaluación de 2002, no ponían en peligro la rentabilidad del
agro pampeano (Sartelli, 2008).
A principios del mes de marzo de 2008, el gobierno nacional anunció un recorte de un 40% en las
exportaciones de carne, cuyo cupo se encontraba en 40.000 toneladas. Esta medida vino acompañada de otra
que fijaba el precio de 13 cortes populares, retrotrayéndolos a valores del mes de enero. La nueva intervención
del PEN sobre el mercado de la carne despertó críticas de varios sectores representativos de la producción
rural.
Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina sostenía que ―existe una creciente
molestia entre los productores, que puede ir más allá‖
51
. En el mismo sentido se pronunció Luciano Miguens,
titular de la Sociedad Rural Argentina quien sostuvo que ―Creemos que es una medida cortoplacista y que no
resuelve el tema de fondo que es producir más novillos para el mercado‖
52
.

51
Clarín, 8/03/2008.
52
Clarin, 8/03/2008.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

83

Las declaraciones congruentes de las diferentes entidades agropecuarias sobre la intervención del
gobierno en el mercado de la carne constituyen el antecedente más cercano de concordia entre las cuatro
corporaciones agrarias. ―Solo de esta manera es posible comprender la rápida respuesta frente al anuncio del
11 de marzo‖ (Giarracca, Teubal, & Palmisano, 2010, p. 263).
Tres días después, el gobierno anunció la implementación de la Resolución N° 125/08 de retenciones
móviles a las exportaciones. La misma aplicaba un nuevo régimen impositivo que gravaba la venta al exterior
de los principales productos primarios que exporta la Argentina. Un día más tarde, una declaración de la Mesa
de Enlace informó sobre la decisión de establecer un cese de comercialización de granos. Así se inició un
conflicto de magnitud que enfrentó a las cuatro corporaciones más importantes del agro nacional con el
gobierno de la Presidenta Cristina Fernández, durante 128 días.
3.3.3. Justificaciones conceptuales para la implementación de derechos de exportación
En pos de los objetivos del presente estudio, resulta relevante repasar las principales definiciones
conceptuales sobre las que se sostuvo argumentativamente la intervención del Estado en la producción
agropecuaria.
La renta diferencial que obtiene la producción agropecuaria ha sido, a lo largo de la historia, el
concepto básico sobre el que se justificó la potestad de los Estados nacionales de apropiarse de una parte del
excedente que obtiene el propietario de la tierra. En ese marco, resulta necesario caracterizar las condiciones
básicas de la producción agropecuaria.
Una de las particularidades centrales del sector es que la tierra, factor fundamental de la producción,
es un bien finito e irreproducible. Esta tiene diferentes calidades, asociadas a las bondades de los suelos y de
los climas. La calidad tiene que ver con sus características estructurales: proporción de materia orgánica,
profundidad del suelo, niveles de nutrientes y minerales que están influenciadas por las características del
clima. En términos concretos, las principales cualidades de la tierra son la fertilidad y la distancia que las
separan de los puntos de comercialización (Sartelli, 2008).
David Ricardo, (1959) definió a la renta como ―aquella parte del producto de la tierra que se paga al
terrateniente por el uso de las energías originarias e indestructibles del suelo‖ (p.51). Carlos Marx retomó el
concepto de la Economía Clásica y complejizó la cuestión al diferenciar dos tipos de renta: la absoluta y la
diferencial. La primera es definida como el derecho que asiste al terrateniente por su propiedad sobre la tierra.
La segunda es conceptualizada como ―la diferencia entre el precio de producción individual de los productores
favorecidos y el precio general de producción de la sociedad‖ (Marx, 1999, p. 597). En síntesis, la renta
diferencial es ―una renta extraordinaria que recibe el terrateniente de las mejores tierras‖ (Sartelli, 2008, p.
23).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

84

El carácter extraordinario de esta renta no proviene de una inversión extra del dueño de una parcela en
bienes de capital, o una adición de trabajo sobre la misma. Su rasgo diferencial consiste, justamente, en su
fuente de procedencia, que responde a factores naturales.
Entonces, la renta extraordinaria que obtiene el agro pampeano en la producción de commodities no es
un producto del trabajo ni de la inversión en bienes de capital, sino de las propiedades de los suelos, el clima y
la cercanía con los puertos. Esas bondades naturales generan ventajas comparativas del agro nacional sobre
otros países productores, estableciéndose una renta diferencial internacional.
Sobre ese excedente, el Estado nacional –y los principales Estados productores de materias primas del
mundo- ha intervenido en numerosas ocasiones a lo largo de la historia imponiendo derechos de exportación
sobre un diferencial que, de otra forma, sería apropiado directamente por el terrateniente.
Entonces, los derechos de exportación ―no están gravando las ganancias, sino las rentas obtenidas por
el concurso de factores excepcionales ajenos a la perfomance de los productores agrarios‖ (Rubinzal, 2008), p.
16). La decisión del Estado nacional de intervenir sobre una porción mayor de la renta extraordinaria del agro
pampeano fue el detonante que aglutinó a los actores más importantes del ruralismo nacional contra la
Resolución Nº 125/08.
3.3.4. Los actores actuales del agro pampeano y el conflicto de 2008.
Tal como se planteó al comienzo de este trabajo, uno de los datos más importantes del conflicto de
2008, y que explica en gran parte la extensión de la contienda y su resultado, fue la acción conjunta de
entidades rurales que representan a diferentes sectores del agro. La pregunta central es ¿por qué los pequeños
productores nucleados en la FAA o CONINAGRO se unieron a los grandes terratenientes representados por la
SRA y CRA?
Los cambios producidos por las políticas neoliberales descriptas en el capítulo anterior derivaron en
una transformación de la fisonomía productiva del sector. Las características más visibles del nuevo modelo
son la concentración de la producción, novedosos sistemas empresariales de gestión y una creciente
tecnificación a partir del uso de semillas genéticamente modificadas. El resultado de dichas transformaciones
fue un proceso de homogenización de los actores rurales de la Región Pampeana (Balsa & López Castro,
2011).
Una de las consecuencias más visibles de estos procesos fue la expulsión de casi 90.000 unidades
productivas entre 1998 y 2002, que en términos relativos alcanzan el 21%. En la Región Pampeana, donde
se sitúa el grueso de la disminución, se registra un incremento en el tamaño medio de las explotaciones que
llegó al 29%. Al mismo tiempo, se registra un fenomenal incremento en el tamaño medio de las
explotaciones, del 25% para el total nacional y 35% en el caso de la Región Pampeana. En aquellos casos
en que el abandono de la producción directa no implicó la pérdida de la propiedad de la tierra, los ex
productores se beneficiaron con el recalentamiento del mercado de tierras –efecto de la sobredemanda de
quienes por esta vía buscaban incrementar su escala productiva- transformándose en rentistas (Gras, 2011,
p.44).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

85

Sin embargo, a pesar de las grandes transformaciones socio-productivas reseñadas, una característica
fundamental grafica a la estructura agropecuaria nacional: los grandes propietarios que se nuclean en la
Sociedad Rural ―continúan siendo en la actualidad las tradicionales familias propietarias de tierras que
conformaban la oligarquía agropecuaria durante el modelo agroexportador y fueron fundadoras del Estado
moderno en Argentina‖ (Basualdo & Arceo, 2009, p. 64).
Si bien no existen datos de la Región Pampeana en su conjunto, en la provincia de Buenos Aires,
representativa del sector, según Basualdo y Arceo (2009) ―los grandes propietarios siguen controlando el 32%
de la superficie provincial y en su composición solo se observan leves alteraciones‖ (p. 62). La diversificación
de las inversiones de este sector posibilitó que los viejos terratenientes se asociaran al capital industrial
nacional e internacional en nuevos emprendimientos. Estos grupos económicos son los mismos que gozaron
de los favores crediticios de la última dictadura militar y luego de la estatización de sus deudas privadas. Entre
ellos, se destacan Roggio, Pérez Companc, Macri, Pescarmona, Fortabat y Bunge y Born.
Dedicados a un diversificado abanico de inversiones y actividades, como la construcción, el
transporte, la concesión de rutas y la obra pública, poseen un rasgo fundamental que los unifica: en medio de
un acentuado proceso de extranjerización del capital mantuvieron sus tierras como bien fundamental. Así,
Bunge y Born posee alrededor de 135 mil hectáreas en las provincias de Salta, Corrientes, Santa Fe, Córdoba
y San Luis. Fortabat tiene inversiones en alrededor de 50 mil hectáreas en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Y
Pérez Companc acapara más de 50 mil hectáreas en Buenos Aires, Misiones y Corrientes (Basualdo & Arceo,
2009).
En síntesis, el agro pampeano actual se ha redimensionado a partir de la convergencia de grandes
propietarios, tomadores de tierras (pools de siembra), capital financiero (Fondos de inversión) y servicios de
terceros, como por ejemplo, los estudios agronómicos que sirven a una nueva lógica de producción
agropecuaria.
Este nuevo actor, que ostenta rasgos económicos, sociales y culturales propios y que mantiene una
nueva relación con diversas instituciones -entre las que se destacan las universidades públicas y los medios de
comunicación-, ―constituye el núcleo duro del ―agronegocio sojero‖ (…), que creó sus propias exposiciones
anuales de la mano de los principales matutinos porteños‖ (Giarracca, 2010, p. 324). La dinámica que
imprimió el agronegocio al agro pampeano
… determina una tendencia hacia la polarización de la nueva estructura social en torno de dos extremos,
uno compuesto por los actores sociales más concentrados (complejos agroindustriales, pools de siembra,
fondos de inversión, fideicomisos agropecuarios, grandes propietarios, etc.), y el otro conformado por un
amplio conjunto de pequeños y medianos productores y ex productores directos, entre ellos, rentistas,
pequeños contratistas de labores, maquinistas, etcétera (de Martinelli, 2008, p. 552).
Las modificaciones acontecidas en la estructura del agro pampeano derivaron en un aburguesamiento
de los chacareros. Las nuevas generaciones de pequeños productores trasladaron sus lugares de residencia a
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

86

centros urbanos cercanos mientras que ―se dejaron atrás las producciones para el autoconsumo, las pautas de
austeridad en los gastos, la lucha por mantener la tierra en tanto patrimonio familiar, los lazos de solidaridad
comunitaria y vecindad‖ (Balsa & López Castro, 2011, p. 145).
De esta forma, se unificaron las pautas de vida y consumo de modo que
… ya casi nada queda del carácter familiar de la producción chacarera, y la distancia social que hoy separa
a un ex chacarero aburguesado de un terrateniente-capitalista mediano o de un socio de un pool de siembra
local es cada vez menos importante (Balsa & López Castro, 2011, p. 146).
En este sentido, las modificaciones de la economía en curso ha sentado las bases para el surgimiento
de nuevos acuerdos institucionales (Mora Salas, 2004), como los que se dieron entre entidades agrarias que
históricamente mostraron posiciones contrapuestas.
Entonces, si bien la respuesta homogénea de los productores del agro pampeano frente a la Resolución
Nº 125/08 tiene un condicionante económico fundamental, trasciende dicha esfera. Si se tiene en cuenta que el
capital, siguiendo a Bourdieu (2001), puede dividirse en económico, cultural y social, es posible comprender
cómo los procesos de concentración económica han unificado a los productores tanto en los modos de
organización del trabajo como en sus formas de vida y pautas de consumo. En efecto, ―la exposición de las
transformaciones acaecidas en los últimos quince años muestra claramente que no solo se trató de cambios
tecnológicos o productivos, como han insistido muchos analistas, sino que también tuvieron lugar
recomposiciones simbólicas e identitarias muy profundas‖ (Gras & Hernández, 2008, p. 11).
El tratamiento mediático dicotómico del conflicto (Becerra & López, 2009; Cremonte, 2010) pareció
delinear las posiciones en dos sentidos opuestos. Frente al gobierno, se construyó la imagen de un ―campo‖
unificado, sin matices y sin terceras perspectivas. Sin embargo, tal como plantean Teubal y Palmisano (2010),
―el campo no es una entidad homogénea sino un sector integrado por muchos y variados subsectores en cuanto
a los procesos productivos y la naturaleza de los actores sociales involucrados‖ (p. 193).
En este contexto, resulta interesante describir a los diferentes actores que formaron parte del colectivo
―campo‖ y a aquellos que, aun perteneciendo a la producción agraria, fueron excluidos de esa referencia.
3.3.4.1. Pools de siembra
El nuevo modelo de organización del trabajo agrícola, basado en el ―paquete tecnológico‖ se
caracteriza por tener altos costos constantes que pueden ser reducidos con mayores escalas productivas. La
asociación de capitales en Fideicomisos o fondos de inversión para el arriendo y producción de mayores
superficies de tierra ha resultado una constante en la última década. Los pools de siembra son definidos por el
INTA como

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

87

… cualquiera de las combinaciones posibles por las que el cultivo se lleva adelante. Una forma frecuente
es la combinación del dueño de la tierra, un contratista, un ingeniero agrónomo, que convienen una
producción aportando cada uno sus recursos (tierras, labores e insumos respectivamente) y se reparten
utilidades de acuerdo a su participación. El organizador propone un plan de actividades de siembra y, una
vez armado, se lo ofrece a potenciales inversores. La tierra en la que se siembra es de terceros y la
contratación es arrendamiento o aparcería. Las labores son realizadas por contratistas de la zona y la
comercialización se realiza a través de determinados acopiadores, industriales o exportadores (citado en
Barsky & Dávila, 2008, p. 91)
La Ley N° 24.441 de Fideicomisos, sancionada en 1994, instauró la figura legal que permitió la
organización de este nuevo sujeto jurídico. La misma permitió que un conjunto de inversores diversificados
obtuviera una cuota-parte de un Fondo Agrícola de Inversión Directa que tendría a su cargo la explotación
profesional de grandes extensiones de tierra, la mayoría de las mismas, tomadas en arriendo temporario. De
este modo, ―bancos, consultoras agropecuarias y financieras e inversores privados constituyen fondos de
inversión y contratan la explotación de grandes superficies en distintas zonas de la pampa húmeda para
disminuir los riesgos de producción‖ (de Martinelli, 2011, p. 554).
Este modo de organización de la labor agropecuaria posibilita la diversificación de los riesgos
climáticos (ya que se arriendan tierras localizadas en diferentes zonas), el uso de tecnología de punta, el
aumento de las escalas productivas y un gerenciamiento profesionalizado de la producción (Barsky &
Gelman, 2009; Rofman, 2010, de Martinelli, 2008). La resultante es una importante disminución de los costos,
no solo por la mayor escala, sino también debido a que el sistema de arriendo y contratismo permite a los
pools invertir mayoritariamente en la producción y no en activos (Gómez, 2008).
Una de las condiciones de posibilidad de su surgimiento fue la existencia de una gran cantidad de
pequeños productores para los que la actividad agropecuaria dejó de ser rentable debido a los altos costos
fijos, pero que mantuvieron la capacidad de no desprenderse de su tierra y la dieron en arriendo a
―gerenciadores‖. Por su parte, la nueva organización productiva trajo consecuencias sobre el empleo
agropecuario. La tecnificación del campo redundó en una disminución de la demanda de mano de obra. Esta
situación provocó ―la exclusión de 4 de cada 5 trabajadores, sin que ello representara una mejor retribución
para el personal ocupado‖ (Botta & Selis, 2003, p. 7).
Estas empresas también se caracterizan por su heterogeneidad respecto de la cantidad de tierra que
trabajan. Mientras que Los Grobo, El Tejar o Coagro manejan entre 100.000 y 200.000 hectáreas en Argentina
–y otros países como Uruguay, Brasil y Paraguay-,otras, como Openagro, Espiga, Marca Líquida y Siembras
Asociadas administran producciones más pequeñas que van desde las 4.000 a las 40.000 hectáreas (de
Martinelli, 2008).
3.3.4.2. Contratistas
Los contratistas generalmente provienen de nuevas generaciones de chacareros profesionalizados y se
dedican a vender servicios para el agro como la siembra, fumigación y cosecha. Muchos de ellos son ex
pequeños productores que, ante la imposibilidad de seguir trabajando sus propias tierras, han conservado la
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

88

maquinaria y comercializan prestaciones para terceros. Sin embargo, los contratistas de servicios se
caracterizan por ser heterogéneos en términos de conformación social, forma de relación con la tecnología y
con los diversos factores productivos (Gras, 2009).
En términos generales
… los contratistas de labores ―suelen poseer una vinculación estrecha con el medio rural. (…) También es
posible encontrar a ex maquinistas que se transforman en contratistas a partir de la adquisición de
maquinaria propia o en ocasiones alquiladas o prestadas (de Martinelli, 2008, p. 561).
Una clasificación posible de ellos es la que aporta Sartelli (2008). Por un lado, identifica a los
―contratistas puros‖, es decir, ―aquellos que se dedican solamente a la prestación de servicios, generalmente
de siembra y cosecha, tienen una mayor dotación de maquinaria y mejor renovación de equipos. Trabajan para
pools de siembra o grandes explotaciones‖ (p. 98). Por el otro lado, estarían los ―contratistas productores‖,
identificados como quienes ―tienen o alquilan tierras para ellos. Generalmente, brindan servicio de cosecha y
alguna otra actividad secundaria pero no la de siembra‖ (p. 98). Según el autor, este último puede tratarse de
un productor capitalizado que ha invertido en bienes de capital, un productor que habiendo perdido sus tierras
resguardó sus equipos, obreros despedidos que han invertido indemnizaciones en alguna maquinaria útil para
el sector, o hijos de chacareros que buscan algún tipo de independencia familiar a partir de esta actividad.
Sin embargo, en los últimos tiempos se ha ido especializando la actividad a partir del surgimiento de
empresas dedicadas a tareas específicas. En efecto, ―en las últimas campañas más de la mitad de los
prestadores de servicio de maquinaria agrícola eran del tipo puro, es decir, que no eran a la vez productores‖
(de Martinelli, 2008, p. 562).
3.3.4.3. Agroindustria
Este sector, que en la actualidad domina la actividad económica del agro pampeano (Barsky, 2011;
Sartelli, 2008), está conformado básicamente por grandes empresas cerealeras, aceiteras y proveedoras de
insumos. Como señalan Teubal y Palmisano (2009), su importancia radica en su gran poder económico. En
efecto, en el año 2008 ―los productos del complejo agroexportador figuran entre los 15 más exportados del
conjunto de la economía‖ (p. 206).
Así, entre Cargill, Noble Argentina, ADM Argentina, Bunge Argentina, LDC (Dreyfus), A.C. Toepfer
y Nidera concentran el 83,5% de los porotos de soja exportados en 2008. Por su parte, el comercio de aceite
de soja quedó en manos de cinco firmas: Bunge Argentina, LDC (Dreyfus), Cargill, Aceitera General Deheza
(AGD) y Molinos Río de la Plata‖ (Teubal & Palmisano, 2010).
Según Sartelli (2008), a pesar de que la comercialización de las cosechas argentinas quedó en manos
de estas empresas, llamativamente no tuvieron una visibilidad acorde a su poder económico en el conflicto de
2008. En términos de los planteos de Barsky (2011), ello sucedió debido a que habría existido una alianza
entre el gobierno nacional y el sector agroindustrial (específicamente molinos, procesadores avícolas y
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

89

frigoríficos exportadores de carne) que significó una fuerte transferencia de ingresos desde la producción
propiamente dicha a las cadenas procesadoras, comercializadoras y agregadoras de valor.
3.3.4.4. Asociaciones técnicas
Otros actores relevantes y novedosos son las organizaciones de carácter técnico que surgieron entre
finales de los ‗80 y principios de los ‗90. Entre las más importantes se destacan la Asociación Argentina de
Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA) y la Asociación de Productores de Siembra
Directa (APRESID).
Estas entidades promueven cierto tipo de actividades, sobre todo asociadas a la innovación
tecnológica, que convocan a diferentes tipos de actores, entre los que se destacan intelectuales, organizaciones
no gubernamentales, gobiernos locales y organizaciones sociales. La diferencia central que tienen con las
corporaciones tradicionales es que
… El centro del trabajo de estas entidades ha sido principalmente la ―empresa agropecuaria‖ antes que la
defensa de intereses corporativos. Desde ese eje, fueron promotoras de muchos de los cambios
tecnológicos más importantes de las últimas décadas, a la vez que impulsaron –dando sustento simbólico a
través de sus capacitaciones y los esquemas de trabajo promovidos– el desarrollo de nuevas formas de
organización productiva y relaciones intersectoriales (Gras, 2011, p. 296).
De este modo, a través de sus congresos, talleres, capacitaciones y otro tipo de acciones directas con
sus asociados promovieron un ―discurso tecnologizante‖ (Balsa, 2010), que influyó fuertemente en el sector.
Este se vio redimensionado a partir de una amplia difusión a través de los medios de comunicación
especializados como revistas, canales de televisión, programas de radio, televisión y los suplementos rurales
de los principales diarios nacionales.
3.3.4.5. Corporaciones tradicionales
Las corporaciones agrarias tradicionales (SRA, CRA, FAA y CONINAGRO) han atravesado fuertes
procesos de transformación en los últimos años. La reconversión productiva del agro pampeano tuvo su
correlato en una mutación sustancial de estas entidades reivindicativas tradicionales.
El Estado, al abandonar sus actividades de intervención y redistribución directa del excedente
intersectorial, induce en su relación con el sector agropecuario cambios importantes, desplazando ese rol
conflictivo al mercado y reservando para sí acciones tales como la promoción de la competitividad, el
servicio, la articulación de la cadena agroalimentaria y la prestación de la asistencia a los sectores más
vulnerables. En ese contexto, las organizaciones reivindicativas empresarias de alcance nacional se verían
obligadas a cambiar su actitud confrontativa y de presión por una actitud de colaboración y propositiva en
torno a cuestiones microeconómicas o acotadas a temáticas específicas –tecnología, sanidad,
infraestructura–. A ello se agregaría la necesidad de redefinir su relación con sus asociados, a partir de un
incremento de sus capacidades técnicas y un mayor desarrollo de las actividades de promoción,
comercialización y servicios (Lattuada, 2006, p. 177).
En términos generales, las principales funciones que desarrollan las asociaciones reivindicativas en la
actualidad tienen que ver con el planeamiento estratégico sectorial, la promoción de negocios para sus
afiliados, la negociación y concertación de alianzas estratégicas entre diferentes partes de la cadena
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

90

productiva. La provisión de estos servicios complejizó las estructuras organizativas, fortaleciendo la presencia
de técnicos y profesionales en la dirección.
En ese contexto, la FAA fue una de las asociaciones que más se ha transformado desde la década del
‗90. En primera instancia, porque su composición social mutó sensiblemente. Sus bases históricas,
provenientes mayoritariamente de los pequeños productores que orientaban sus labores en torno a la
producción familiar, fueron los sectores más castigados por el proceso de concentración de los últimos
cincuenta años (Gras & Bodemer, 2012).
Su nueva estructuración articuló la acción gremial con los servicios, a partir del desarrollo de
actividades de información y capacitación para los afiliados y una mayor acción en la articulación de los
productores federados. La nueva misión se orienta a impartir saberes que promuevan la obtención de
beneficios a partir de la gestión profesionalizada de las unidades productivas (Lattuada, 2006). De este modo,
la FAA fue dejando de lado su histórico discurso agrarista, que reivindicaba la pequeña producción familiar
combinada con explotaciones medianas para adscribir progresivamente al discurso tecnologizante propuesto
por las asociaciones técnicas y los actores más poderosos del agronegocio (Balsa, 2008; 2010). El nuevo
discurso, a la vez que refiere al ―chacarero‖, se desplaza progresivamente hacia la pequeña y mediana empresa
como núcleo central de su representación (Lattuada, 2006).
Algo similar sucedió con CONINAGRO. Durante la década del ‗90, los actores que conforman el
sector cooperativo comenzaron a disminuir drásticamente, producto de un proceso generalizado de quiebras y
remates. En ese momento, las posibilidades de competencia del cooperativismo nacional en mercados abiertos
estaban supeditadas a una fuerte reconversión productiva que implicó que las unidades funcionaran como
empresas administradoras de capital. Así, la tradicional asociación del sector fue dominada progresivamente
por dos grandes cooperativas, SanCor y ACA, que adoptaron modelos de gestión y organización similares a
las del resto de las grandes empresas agropecuarias (Lattuada, 2006).
Por su parte, la SRA se ha reconvertido a partir de ―transformaciones en la cúpula del sector, que
desplazaron a muchos grandes propietarios de su rol de pivot central del nuevo modelo de los agronegocios‖
(Gras, 2010, p. 296). Respecto de sus ingresos, también ha habido una transformación sustancial. La fuente
genuina de financiamiento proviene cada vez menos de los aportes de los afiliados. En el caso de la SRA
… su mayor expectativa de ingresos fue depositada en el predio ferial de Palermo, que en 1993 la
administración del presidente Carlos Menem le vendió a precio simbólico, sellando su denominada
―alianza con el campo‖, con el objetivo de conformar el mayor centro de exposiciones y convenciones del
Cono Sur (Lattuada, 2006, p. 192).
Por su parte, la CRA también ha sido afectada por el proceso de grandes transformaciones socio-
productivas de las últimas décadas. Uno de los cambios fundamentales entre sus asociados fue la unión de dos
de las más tradicionales entidades que la integraban: la Confederación de Asociaciones Rurales del Centro y
Litoral Oeste (CARCLO) y la Confederación de Asociaciones Rurales Rosafé (CARZOR) en una nueva
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

91

entidad, la Confederación de Asociaciones Rurales de la Provincia de Santa Fe (Lattuada, 2006). Tal decisión
se apoyó en una situación que fue común a todas las entidades agropecuarias en los últimos tiempos: el éxodo
de productores, el endeudamiento, el cierre y el remate de unidades productivas; acontecimientos todos que se
tradujeron en una constante pérdida de afiliados.
3.3.4.6. Autoconvocados
Uno de los actores centrales del conflicto que aquí se estudia fueron los denominados
―autoconvocados‖. A partir de un discurso que se venía gestando desde años anteriores y que demostraba una
creciente disconformidad con las entidades tradicionales (Lattuada, 2006), los autoconvocados se
constituyeron como un grupo heterogéneo de chacareros que combinó a pequeños y grandes productores,
arrendatarios, contratistas y proveedores.
Estos actores protagonizaron las medidas de fuerza más radicalizadas en las principales rutas del país,
durante el conflicto de 2008. Mientras que unos pocos formaban parte de manera orgánica de las entidades
rurales tradicionales, la mayoría de los miembros de este sector no presentaba una tradición de militancia
hasta el conflicto de la Resolución Nº 125/08 (Gras & Hernández, 2009).
La característica fundamental que mostraron estos grupos fue paradojal. Por un lado, el
reconocimiento de la Mesa de Enlace como dirección política de la protesta. Por el otro, un funcionamiento
asambleario que con la agudización del conflicto llegó a tomar medidas autónomas de tinte más radicalizado
que las que proponía la conducción.
La relación de los autoconvocados con las organizaciones agrarias y la Mesa de Enlace ha sido
ambivalente y contradictoria. Por un lado, reconocen a la Mesa de Enlace como la instancia de
representación que puede llevar adelante el conflicto, canalizar las demandas y negociar con el gobierno.
En ese marco definen su acción como un elemento de presión sobre el gobierno para fortalecer la
capacidad negociadora de la Mesa de Enlace y dar muestra de la legitimidad que tiene el reclamo que esta
última conduce. Pero también entienden su presencia y acción como un elemento de presión sobre la
propia Mesa de Enlace, tendiente a asegurar el funcionamiento correcto de la representación (Gras, 2010,
p. 297).
En efecto, ―parte de la tensión que ha comportado el surgimiento de los autoconvocados tiene que ver,
precisamente, con su compleja inserción en ese mapa institucional: son las bases de las organizaciones, pero
también son quienes están por fuera de ellas‖ (Gras & Hernández, 2009, p. 23).
3.3.4.7. El otro campo
Un párrafo aparte merecen los campesinos que aún trabajan sus tierras en base a la mano de obra
familiar o la agricultura de subsistencia. Producto de la extensión de la frontera agrícola, muchos de ellos han
perdido sus propiedades, al punto de desaparecer casi totalmente en la zona núcleo del agro pampeano.
Organizaciones como el Movimiento Campesino de Liberación perteneciente a la FAA o el Movimiento
Nacional Campesino Indígena, están integrados principalmente por comunidades aborígenes y pequeños
productores que organizan su labor a partir del trabajo familiar.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

92

Estos colectivos, situados principalmente en tierras extrapampeanas, están constituidos por
―explotaciones de poca extensión, en muchos casos con formas de tenencia precaria de la tierra y que
producen a una escala mucho menor que lo que es habitual en la Región Pampeana‖ (Teubal & Palmisano,
2010, p. 199).
Según el Censo Nacional Agropecuario de 2002, el 69,5% de las explotaciones son menores a 200
hectáreas, franja en la que se encuentran estos productores. Además, este tipo de unidades productivas, debido
al uso intensivo de mano de obra, concentra buena parte del total del empleo rural nacional. En efecto, la
economía familiar crea 35 puestos de trabajo cada 100 hectáreas, mientras que los procesos de
agriculturización basados en el paquete tecnológico necesitan una escala mínima de 500 hectáreas para ser
rentables y, en esa extensión, emplean a una sola persona (Giarracca et al., 2010).
En estos factores radica la importancia de un actor que mantuvo posiciones políticas divergentes con
las hegemónicas durante el conflicto de 2008. Sin embargo, las mismas fueron invisibilizadas en el debate
público (Giarracca, 2010).
3.4. Cronología de 128 días de conflicto
El nuevo cuadro de gravámenes, anunciado el 11 de marzo de 2008, elevaba las retenciones a la
exportación de soja del 35% al 44,1% y de girasol del 32,1% al 39,1%, mientras que reducía las alícuotas para
el maíz y el trigo en un 1%.
Un día más tarde, las cuatro entidades más representativas del agro pampeano (SRA, CRA,
CONINAGRO y FAA) comunicaron la primera medida de rechazo a la Resolución N° 125/08. En conjunto,
los dirigentes rurales dieron a conocer la decisión de establecer un cese en la comercialización de granos y
carnes por 48 horas. Esta fue la primera de una larga serie de interrupciones en la venta de granos. La
modalidad de la protesta incluyó, además, cortes de rutas y el control por parte de los productores del tránsito
de mercaderías. En tanto, la actividad tranqueras adentro no fue afectada por las medidas en ningún momento.
El conflicto, que comenzó siendo sectorial, tendió a masificarse con el correr de los días. El 25 de
marzo, tras 13 días de paro y rumores de desabastecimiento de algunos productos en los centros urbanos, la
presidenta Cristina Fernández de Kirchner utilizó la cadena nacional para ratificar el rumbo del gobierno y
calificó a la protesta de los ―ruralistas‖ como ―piquetes de la abundancia‖
53
, a la vez que explicitó la decisión
del gobierno de no dejarse ―extorsionar‖ por la presencia de este sector en las rutas.
Este discurso fue el primer gran punto de inflexión en el desarrollo de la crisis. El conflicto, que hasta
ese momento se había restringido únicamente a las rutas del interior, se trasladó al espacio público de las
principales ciudades. Luego del discurso presidencial se desataron algunos cacerolazos con cortes de calle en
sectores de la zona norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el Gran Buenos Aires (GBA).

53
Disponible en http://www.presidencia.gob.ar/discursos/3017
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

93

En respuesta a ello, agrupaciones políticas y sociales ligadas al Frente Para la Victoria (FPV), partido
gobernante de la Argentina, disputaron el espacio público en defensa del gobierno nacional y las medidas
adoptadas por este. En la noche del 26 de marzo, militantes de la Federación Tierra y Vivienda (FTV),
encabezados por su máximo dirigente Luis D‘Elia, marcharon a Plaza de Mayo, donde se registraron algunos
enfrentamientos con sectores que se pronunciaban a favor de la posición de las entidades rurales.
La respuesta del gobierno ante la masificación del conflicto llegó un día después, con un acto en
Parque Norte
54
, en el que la presidenta instó a la Mesa de Enlace a levantar las medidas de protesta como
condición de negociación. Luego del acto, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos y
sindicatos volvieron a ocupar la Plaza de Mayo en señal de respaldo al oficialismo.
El 28 de marzo se levantaron los piquetes y comenzaron las rondas de negociación sin llegar a ningún
acuerdo. El 1° de abril, la presidenta habló frente a la Casa de Gobierno. En su discurso acusó ―al campo‖ de
tener intenciones desestabilizadoras y asoció a las entidades agrarias con la última dictadura militar. ―Esta vez
no han venido acompañados de tanques, esta vez han sido acompañados de generales multimediáticos que han
hecho un lock out a la información"
55
, sostuvo.
Así, la prensa fue ubicada en un lugar central de los acontecimientos. Luego de este acto, y frente a las
serias acusaciones de desabastecimiento en los centros urbanos, las entidades rurales acordaron suspender las
medidas de fuerza por 30 días para favorecer las negociaciones. Sin embargo, la falta de consenso y el
desgaste político provocaron la renuncia del ministro de Economía, Martín Lousteau, el 25 de abril. Lo
reemplazó el hasta entonces titular de la AFIP, Carlos Fernández.
El paso de los días y las rondas de diálogo sin acuerdo endurecieron las posiciones. La creciente
polarización política quedó plasmada en dos demostraciones multitudinarias el 25 de mayo, día de la
conmemoración de la Revolución de Mayo de 1810
56
. La jornada comenzó con un acto de más de 100.000
personas –según los organizadores– frente al Monumento de la Bandera, en la ciudad de Rosario, Santa Fe,
con la presencia de los dirigentes de las cuatro entidades del agro, acompañados por líderes políticos de los
principales partidos de la oposición.
―El campo‖, en la voz del dirigente de la FAA de la Provincia de Entre Ríos, Alfredo De Angeli,
amenazó con volver a las rutas al tiempo que sostuvo que el gobierno nacional ―no sabe manejar este país y
quiere que seamos nosotros los culpables del caos. Pero que quede claro: si nosotros volvemos a cortar las
rutas, será por culpa de ellos"
57
. Horas más tarde, en Salta, la presidenta Cristina Fernández replicó que ―los

54
Parque Norte es un centro deportivo y de convenciones ubicado en la zona Norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
55
Disponible en http://www.presidencia.gob.ar/discursos/3021.
56
El 25 de Mayo de 1810 se conformó la Primera Junta de Gobierno, primer paso de la gestación de la independencia nacional que
terminó de consolidarse el 9 de julio de 1816.
57
Clarín, 26 de mayo de 2008, p. 3
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

94

productores tienen rentabilidades como nunca antes en la historia" y afirmó que ―antes que un sector, está el
país‖
58
.
El 29 de mayo, de manera unilateral, el gobierno anunció modificaciones a la Resolución N° 125/08.
Si bien no cambió el esquema de retenciones móviles, introdujo una serie de beneficios a los pequeños y
medianos productores, consistentes en subsidios y reintegros que fueron rechazados por los ruralistas.
El siguiente anuncio trascendente del gobierno fue el 9 de junio. En cadena nacional, la presidenta
anunció que la recaudación en concepto de retenciones a las exportaciones -cerca de 1.300 millones de dólares
al año- sería destinada a la construcción de hospitales, al financiamiento de planes sociales y a la construcción
de caminos y obras de infraestructura para los sectores rurales.
Pese a la iniciativa oficial, la Mesa de Enlace comunicó nuevas medidas para el fin de semana largo
que se avecinaba. El punto más intransigente de la nueva protesta rural se ubicó en Ceibas, Provincia de Entre
Ríos. Los productores realizaron un corte total de la ruta Nº 14 que produjo enfrentamientos con camioneros y
demás personas que transitaban por esa arteria. La Gendarmería intentó despejar el camino más de una vez,
sin éxito. Finalmente, lo consiguió en medio de forcejeos. La jornada culminó con la detención del dirigente
Alfredo De Angeli y de otros manifestantes sobre la ruta.
Luego de la detención del dirigente de la Federación Agraria, los cortes de ruta se endurecieron. La
cobertura mediática en vivo fue central para que en las principales ciudades, como Buenos Aires, Córdoba y
Rosario, se volvieran a sentir los sonidos de las cacerolas. Fundamentalmente, sectores de clase media y clase
media-alta salieron a las calles a respaldar las posiciones ―del campo‖. Por su parte, las organizaciones
políticas afines al gobierno improvisaron una nueva marcha a Plaza de Mayo a la que se sumó el ex presidente
Néstor Kirchner.
El 16 de junio, el conflicto alcanzó su punto más álgido. Frente a la amenaza de desabastecimiento y
tras más de 80 días sin acuerdo, las protestas se generalizaron y masificaron en diversas ciudades del país,
como Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Paraná y Gualeguaychú.
La respuesta del gobierno llegó un día más tarde, el 17 de junio. La presidenta utilizó nuevamente la
cadena nacional para anunciar que la Resolución Nº 125/08 sería enviada al Congreso nacional para su
discusión.
Comenzaron semanas de negociación en las comisiones del Congreso. El proyecto oficial logró media
sanción el 5 de julio en la Cámara de Diputados, por siete votos de diferencia. Luego de esta ajustada victoria
del oficialismo, fue girado al Senado. En las horas previas a la discusión en el recinto, ―campo‖ y ―gobierno‖
midieron sus fuerzas en las calles. El 15 de julio, las cuatro entidades del agro encabezaron un acto de

58
Disponible en http://www.presidencia.gob.ar/discursos/3091

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

95

importantes dimensiones frente al Monumento de los Españoles, en el barrio de Palermo de la Capital Federal.
Ese mismo día, la Plaza del Congreso
59
fue copada por seguidores del gobierno nacional.
El 17 de julio, tras 17 horas de debate y un empate en 36 votos, el Presidente del Senado y
Vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, definió la votación: ―La historia me juzgará. No sé cómo. Y me
perdone si me equivoco. Mi voto es no positivo"
60
. Con estas palabras, Cobos sumó el voto que le faltaba a la
oposición para que la Resolución N° 125/08 fuera, finalmente, derogada.
Los hechos destacados en el presente apartado fueron resaltados en el debate público durante 2008. El
análisis comparativo de las coberturas de los diarios Clarín y Página/12 sobre el ―conflicto del campo‖ que se
propone en el presente trabajo pretende ser un punto de referencia para el estudio de la cobertura mediática de
conflictos políticos de gran envergadura, en el marco de la teoría de la Agenda-Setting y a partir del método
que se describe en el próximo capítulo.















59
La Plaza del Congreso es un espacio público ubicado frente al Congreso de la Nación Argentina en la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires.
60
Clarín, 17 de julio de 2008, p. 3
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

96



















La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

97

CAPÍTULO IV: OBJETIVOS Y MÉTODO DE LA INVESTIGACIÓN
4.1. Objetivos e hipótesis
El objetivo general de la presente investigación es realizar un estudio comparativo de la relevancia
61

informativa que los diarios nacionales Clarín y Página/12 otorgaron al conflicto desatado entre el gobierno de
la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y las principales corporaciones agrarias del país, a raíz del
anuncio de la Resolución Nº 125/08.
El análisis empírico tomará como base conceptual la teoría de la Agenda-Setting y la técnica del
análisis de contenido y se concentra especialmente en el estudio del comportamiento de las variables que
integran su primer nivel de análisis
62
. Para ello se define un recorte temporal que comprende 128 días y que va
desde el 11 de marzo de 2008, día del anuncio de la Resolución Nº 125/08, hasta el 17 de julio del mismo año,
fecha de su derogación en el Congreso nacional.
La relevancia que adquiere un issue en la agenda mediática está compuesta por dos componentes
básicos: su frecuencia
63
de publicación y su jerarquía
64
noticiosa (McCombs & Shaw, 1972). Kiousis (2004)
incorpora una tercera dimensión en el análisis de la importancia de los casos en las coberturas mediáticas: la
valencia
65
. En función de cada una de estas dimensiones se definen los siguientes objetivos específicos:
1) Analizar la frecuencia de cobertura de la Resolución Nº 125/08 en Clarín y Página/12, en función del
hueco informativo
66
de cada diario.
2) Determinar si esta fue homogénea o presentó variaciones durante el período observado.
3) Establecer si la frecuencia informativa sobre el caso fue similar o no en los dos periódicos analizados.
4) Describir la jerarquía que adquirió la cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08 en los diarios
Clarín y Página/12.
5) Analizar las diferentes variables que componen la dimensión jerarquía y dar cuenta de su
comportamiento en cada matutino.
6) Constatar si la jerarquía noticiosa fue homogénea o presentó variaciones en los diferentes medios
analizados.

61
Como se definió en el capítulo II, la relevancia remite a ―la visibilidad de la información a partir de su ubicación, su tamaño, su
disposición o su mayor frecuencia de cobertura‖ (Amadeo, 2008, p. 191).
62
Es importante aclarar que el presente estudio se concentra específicamente en el análisis de la cobertura mediática del caso y no
avanza en el análisis de la Agenda Pública. En esta instancia de la investigación se decidió profundizar en el trabajo metodológico
sobre las variables del primer nivel de Agenda-Setting que afectan a los contenidos mediáticos, quedando planteada para futuras
investigaciones la correlación de las agendas mediática y pública.

63
La frecuencia informativa remite a la cantidad de notas que se publican en un determinado período sobre un tema, persona u objeto.
64
La jerarquía informativa refiere a la disposición de la nota en la agenda mediática.
65
El concepto de valencia remite a la dimensión afectiva del segundo nivel de Agenda-Setting. Habitualmente analizado como un
atributo de las noticias, en este trabajo se sigue la hipótesis de Kiousis (2004) quién observa que las noticias con atributos afectivos
más visibles adquieren mayor relevancia informativa. Valencia y tono valorativo se utilizan como sinónimos en este trabajo.
66
El hueco informativo es el espacio disponible para informaciones una vez descontada la publicidad y otros elementos que se señalan
en el presente capítulo.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

98

7) Establecer cuál fue la valencia predominante en la cobertura informativa de la Resolución Nº 125/08.
8) Determinar qué relaciones existieron entre la valencia, la frecuencia y la jerarquía de la cobertura
noticiosa del ―conflicto del campo‖ de 2008 en los diarios seleccionados.
9) Construir un índice de importancia a partir de la puesta en relación de las variables analizadas.
La decisión de trabajar con los principales indicadores de relevancia mediática de un caso se
justifica en que la transmisión de la importancia de un tema tiene consecuencias sobre la percepción del
público, resultando este propósito de investigación ―el corazón conceptual de la Agenda-Setting”
(McCombs, 1992, p. 821).
Los objetivos de investigación planteados y los resultados de la investigación que sirve como
precedente de este trabajo (Zunino, 2011) condensaron en las siguientes hipótesis y preguntas que guían el
trabajo empírico.
Hipótesis 1: La cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08 obtuvo un importante nivel de
relevancia que se relaciona con su frecuencia de publicación, su jerarquía informativa y la valencia de
las notas.
Pregunta 1: ¿Cuál fue la relevancia informativa de la Resolución Nº 125/08?
Pregunta 2: ¿Esta fue homogénea o existieron variaciones según cada diario?
Hipótesis 2: La Resolución Nº 125/08 adquirió una alta frecuencia informativa que se asoció a la
existencia de ciertos eventos críticos que mantuvieron al tema en agenda durante más de cuatro meses.
Pregunta 3: ¿Existieron variaciones en la frecuencia informativa durante los 128 días de conflicto?
Pregunta 4: ¿Qué variables influyeron en el aumento o disminución de la cantidad de notas publicadas
a lo largo del período?
Hipótesis 3: La cobertura mediática del ―conflicto del campo‖ obtuvo importantes niveles de jerarquía
noticiosa, la cual puede advertirse a través de indicadores específicos.
Pregunta 5: ¿Qué variables intervinieron en la jerarquía que adquirió el caso en las coberturas de
Clarín y Página/12?
Pregunta 6: ¿Existió homogeneidad respecto de la jerarquía en los dos diarios analizados?
Hipótesis 4: Las notas que tuvieron valencia explícita adquirieron lugares destacados en las coberturas
informativas.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

99

Pregunta 7: ¿Cuál fue la valencia predominante en el tratamiento noticioso de la Resolución Nº
125/08?
Pregunta 8: ¿Existieron diferencias en la valoración de las noticias sobre el issue en Clarín y
Página/12?
La elección de la prensa gráfica se justifica en que ha demostrado mayor capacidad de fijación de
agenda que otro tipo de medios (Casermeiro de Pereson, 2004, McCombs, 2006). Por su parte, la selección de
los diarios Clarín y Página/12 para realizar este estudio fue abordada en el capítulo III.
En el presente apartado se describe el método que guía el trabajo empírico propuesto para la presente
investigación.
4.2. La técnica del análisis de contenido
El análisis de contenido comenzó a utilizarse en la década de 1930 con el nacimiento de las escuelas
de periodismo de los Estados Unidos. Fue concebido como ―una técnica de investigación destinada a
formular, a partir de ciertos datos, inferencias reproducibles y válidas que puedan aplicarse a su contexto‖
(Krippendorff, 1990, p. 28).
El análisis parte de datos que están disponibles, aunque no lo está su contexto. La técnica consiste en
el desarrollo de un protocolo de investigación que descansa en el método científico. Esto le permite al analista
realizar descripciones sumarias de mensajes de naturaleza muy variada (Igartua, 2006; Neuendorf, 2002),
enunciar inferencias sobre los datos -en relación con algunos aspectos de su contexto- y justificarlas a partir de
―lo que se sabe acerca de los factores estables del sistema en cuestión‖ (Krippendorf, 1990, p. 38).
La bibliografía especializada (Colle, 2011; Iguatua, 2006, Krippendorf, 1990) le asigna al análisis de
contenido algunas características centrales: 1) es sistemático, es decir, está ―sometido a reglas explícitas que
se pueden aprender o transmitir‖ (Colle, 2011, p. 27); 2) es cuantitativo, ya que su aplicación permite
transformar un documento en una serie de resultados numéricos cuya finalidad es medir determinadas
variables (Wimmer & Dominick, 1996); y 3) es objetivo, puesto que se pretende, a través de técnicas
específicas, reducir al máximo el sesgo del analista sobre los resultados del estudio (Igartua, 2006).
Sin embargo, es dable hacer algunas observaciones sobre las dos últimas características. En primer
lugar, respecto del carácter cuantitativo del análisis de contenido, vale decir que el mismo no excluye
instancias cualitativas en las etapas de diseño de la investigación y de interpretación de los resultados. En
efecto, al iniciar un trabajo de este tipo, el analista debe detectar las ―variables
67
críticas‖ de acuerdo con los

67
El término ―variable‖ alude a los aspectos de los mensajes que muestran una variación y, por ello, pueden adoptar valores diferentes
(Igartua, 2006).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

100

objetivos de investigación (Igartua, 2006). Dicha tarea se lleva a cabo a partir de una ―inmersión cualitativa‖
(Neuendorf, 2002) en el material de estudio con el fin de construir un sistema categorial coherente.
En segundo lugar, la objetividad del análisis de contenido es fundamentada por los autores en que ―se
consideran los datos informativos como objetos susceptibles de ser estudiados científicamente, descritos,
analizados, "autopsiados", descompuestos o divididos de todas las maneras útiles‖ (Colle, 2011, p. 27). No
obstante, consciente de que el factor subjetivo es imposible de ser excluido del trabajo científico, Neuendorf
(2002) sostiene que la mejor forma de alcanzar un conocimiento objetivo de la realidad es a través de la
intersubjetividad. Es decir, se debe reemplazar la pregunta ¿es esto cierto? por ¿estamos de acuerdo en que
esto es cierto? (Igartua, 2006). Por lo tanto, un análisis de contenido incluye instancias intersubjetivas de
evaluación de la validez y la fiabilidad de las herramientas y de su implementación. Así, se procura controlar
que factores propios de los codificadores no afecten significativamente los resultados de la investigación
(Igartua & Humanes, 2004).
Sin embargo, en esta Tesis se considera que la objetividad no es una pretensión válida. La asunción de
los propios autores de que el factor subjetivo es imposible de ser dejado de lado, ya que la propia construcción
de las variables y categorías es una actividad subjetiva llevada a cabo por el analista, modifica el horizonte de
posibilidades de un trabajo científico de este tipo. Entonces, el presente estudio procura desarrollar un trabajo
sistemático que arroje resultados fiables –aunque no objetivos– que puedan ser corroborados en instancias
posteriores de control de los resultados.
Para lograr la sistematicidad en el trabajo empírico, la técnica que aquí se describe supone la
consecución de una serie de pasos pre-estipulados. En primer lugar, se elabora un marco conceptual del
análisis de contenido. Luego, se construye un universo o población, en función de lo que se pretende
investigar. En tercer lugar, si fuera necesario, se realiza un muestreo que determine qué unidades se someterán
a codificación.
Para ello, resulta necesaria una previa definición conceptual de las variables y la construcción de un
sistema categorial para cada una de ellas. Este sistema debe ser exhaustivo y recíprocamente excluyente, como
para que no se generen dudas en el momento de la codificación. ―El sistema es recíprocamente excluyente si
cada unidad de análisis puede encasillarse en una y solo una categoría‖; y es exhaustivo cuando ―toda unidad
de análisis ha de poder ser encasillada en alguna categoría del sistema elaborado‖ (Igartua, 2006, p. 18).
En cuarto lugar, se diseña un ―libro de códigos‖ (code book), procedimiento operativo que permite
analizar las variables que surgen de las preguntas e hipótesis de la investigación. Luego, se procede a evaluar
todo lo actuado por intermedio de pruebas de calidad que permitirán determinar los niveles de fiabilidad del
trabajo. Por último, se presentan los resultados de la investigación y las conclusiones a las que se arribó.

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

101

4.3. Diseño de la investigación
A continuación se describe cada uno de los componentes, indicadores y procedimientos del presente
estudio, de acuerdo con la metodología del análisis de contenido y en función de los objetivos planteados.
4.3.1. Unidad de Análisis
El primer paso en el diseño de esta investigación consistió en la identificación de las unidades de
análisis. Las mismas ―nunca son absolutas: surgen de la interacción entre la realidad y su observador; son una
función de los hechos empíricos, de las finalidades de la investigación y de las exigencias que plantean las
técnicas disponibles‖ (Krippendorff, 1990, p. 82). Por ello, estas se identificaron a partir de las preguntas que
se desea responder.
En el análisis de contenido pueden distinguirse diferentes tipos de unidades de análisis (Colle, 2011;
Krippendorf, 1990). Las mismas se describen a continuación.
4.3.1.1. Unidades de muestreo
Las Unidades de Muestreo
… son las unidades materiales que, en su conjunto, conforman la realidad investigada y que deben, en
algún momento, ser recogidas y conservadas para permitir el estudio. Cada unidad de muestreo es
lógicamente independiente de las demás, es decir que su inclusión o no como conjunto de datos en el
estudio no tiene consecuencia lógica ni empírica para la selección de otras unidades de muestreo (Colle,
2011, p. 85).
En función del objetivo general del presente trabajo, que procura establecer la relevancia otorgada por
los diarios Clarín y Página/12 al denominado ―conflicto del campo‖, se trabajó con dos tipos de unidades de
muestreo.
Una de las formas posibles de medir la relevancia que adquiere un caso en una cobertura mediática
consiste en establecer la porción del ―hueco informativo‖ destinado al tema. Este se define como ―la cantidad
total del espacio disponible en el periódico para el material no publicitario‖ (McCombs, 2006, p. 65). Se parte
de la premisa de que existen dos mecanismos para jerarquizar la información dentro de un diario: a) mediante
la ubicación de la noticia en un espacio más visible (como las portadas) y b) dedicándole más espacio dentro
del ejemplar (Igartua, 2006).
En primer lugar se pretende determinar la porción del hueco informativo que los periódicos Clarín y
Página/12 le otorgaron al ―conflicto del campo‖ de 2008.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

102

Por lo tanto, el primer tipo de unidades de muestreo son los 254 ejemplares impresos de los diarios
Clarín (127 ejemplares) y Página/12 (127 ejemplares) publicados durante el período bajo estudio
68
. El trabajo
con la totalidad de los diarios permitió abordar dos tipos de unidades de registro. Las mismas se definen como
fragmentos menores a la unidad de muestreo que son los que se someten directamente a análisis (Colle, 2011;
Krippendorff, 1990).
En primer lugar se registraron y contabilizaron todas las noticias incluidas en los periódicos y se
separaron las que refieren al ―conflicto del campo‖. Esta operación permitió establecer qué porcentaje del
hueco informativo se le otorgó a este caso y cuál fue su frecuencia de cobertura. Para ello se tomó la
operacionalización de Budd (1964), quien para calcular la magnitud del news hole resta del espacio total del
diario los suplementos de espectáculos, los deportes (incluidas las carreras), los clasificados, obituarios,
chistes y juegos (puzles, crucigramas, etc.).
La segunda unidad de registro son las tapas de los periódicos. El análisis de las mimas resultó
fundamental, ya que se considera que son indicadores por excelencia de la relevancia y la prominencia de los
issues (Kiousis, 2004).
Como ya se ha mencionado, se parte de la premisa de que tanto la agenda mediática como la pública
son limitadas. La primera, debido a que el espacio disponible para el tratamiento de los diferentes temas no es
infinito. La segunda, producto de que el umbral de atención del público se ve acotado por factores temporales,
psicológicos y de acceso.
En consecuencia, se plantea que el proceso de establecimiento de agenda es un juego de ―suma cero‖.
Es decir, la entrada de un nuevo issue en la agenda mediática implica la salida de otro, por lo que los temas
compiten por ocupar un lugar ella.
Una vez recolectados todos los ejemplares y separados los artículos referidos a la Resolución Nº
125/08, se conformó un nuevo corpus compuesto solamente por los artículos relacionados con el caso.
En efecto, el segundo tipo de unidades de muestreo son todos los artículos periodísticos referidos al
―conflicto del campo‖
69
(noticias, recuadros, entrevistas, editoriales, notas de opinión o análisis, editoriales,
columnas firmadas por personas externas al diario y otros formatos) publicados durante el recorte temporal
propuesto.
El criterio de selección de estas piezas contempló que el material recopilado refiriera explícitamente a
acontecimientos relativos a: las características de la Resolución Nº 125/08, mesas de negociación respecto de

68
Si bien el conflicto duró 128 días, se analizan 127 ejemplares puesto que dentro del recorte temporal está incluido el 1º de mayo, día
del trabajador, en el que no se editan diarios.
69
Entre el 11 de marzo de 2008 y el 17 de julio del mismo año Página/12 y Clarín publicaron 3.941 artículos referidos al caso que
aquí se analiza.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

103

la norma, medidas de fuerza de las corporaciones agrarias u otros actores sociales, declaraciones respecto de
las medidas realizadas tanto por los sectores directamente involucrados como por otros relevantes para la
dinámica del conflicto, manifestaciones de apoyo al gobierno nacional y al ―campo‖, anuncios
gubernamentales, tratamiento de las ―retenciones‖ en el Congreso de la Nación, consecuencias del proceso,
posicionamiento de los medios respecto de cualquiera de estas cuestiones y otros artículos vinculados a este
fenómeno.
En función de las unidades de muestreo descriptas se construyeron dos poblaciones que serán la base
del trabajo empírico.
4.3.2. Población
La población es ―el conjunto de unidades de análisis definidas por presentar valores constantes en un
conjunto de variables‖ (Baranger, 1992 p. 71). Es decir, un universo se compone por una serie de elementos
que tiene la propiedad de agrupar a todos los casos que concuerdan con una serie determinada de
especificaciones. En función de los objetivos planteados, y de acuerdo con la definición de las unidades de
muestreo
70
, se construyeron dos tipos de corpus de análisis que se trabajarán de manera complementaria.
En primer lugar, y de acuerdo con el objetivo de determinar la frecuencia de cobertura y la porción del
hueco informativo dedicado a este caso, se sometieron a análisis los 254 ejemplares de Clarín (127) y
Página/12 (127) publicados entre el 11 de marzo y el 17 de julio de 2008. Sobre este primer corpus no se
realizó ninguna muestra, ya que se trata de una población abordable.
En segundo lugar, y en función de viabilizar los objetivos específicos se recolectaron e identificaron
todos los artículos periodísticos que hicieron referencia explícita al ―conflicto del campo‖ de 2008. Ello
permitió obtener una población completa compuesta por 3.941 piezas periodísticas, las cuales fueron
relevadas del total de las ediciones impresas que los dos diarios publicaron durante el período bajo estudio
(2.146 publicadas por Clarín y 1.797 por Página/12).
Dada su extensión, este segundo corpus se vuelve inabordable, por lo que resultó imprescindible
―recurrir a métodos aleatorios para seleccionar una muestra que sea lo bastante amplia como para contener
información suficiente y lo bastante pequeña como para facilitar el análisis‖ (Krippendorf, 1990, p. 94).
4.3.2.1. Muestra
Una muestra es ―un subconjunto de elementos de una población, seleccionados para averiguar algo
acerca del conjunto total de elementos que constituye esa población‖ (Baranger, 1999, p. 75). El desarrollo de

70
Unidades materiales que, en su conjunto, conforman la realidad investigada (Colle, 2011).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

104

un plan de muestreo permite al analista llevar el universo a una dimensión abordable que se ajuste a las
características del análisis de contenido (Igartua, 2006).
Debido a que se cuenta con un marco muestral completo en el que todas las unidades están listadas, se
decidió realizar una muestra aleatoria simple sobre el total de los 3.941 artículos referidos al conflicto. Este
tipo de plan de muestreo tiene la característica de que ―todos los elementos de la población tienen la misma
posibilidad de resultar seleccionados, y todas las combinaciones de elementos para un tamaño dado de la
muestra presentan también las mismas posibilidades de selección‖ (Baranger, 1992, p. 88).
Para determinar el tamaño de la muestra se prefijó un margen de error del 5%, aceptable para este tipo
de trabajos (Aruguete, 2011). Seguidamente, se extrajo una muestra de 352 casos, seleccionados
aleatoriamente mediante el uso de la operación ―random‖ del software Microsoft Excel.
4.4. Unidades de contexto
La presente investigación procura analizar comparativamente la relevancia de las coberturas
mediáticas del enfrentamiento entre el gobierno de la presidenta Cristina Fernández y las principales entidades
agrarias del país en los diarios Clarín y Página/12.
Las unidades de contexto ―son más amplias que las unidades de muestreo: delimitan la información
contextual que se requiere o admite en la descripción de las unidades de muestreo o de registro, para poder
interpretar correctamente una o varias unidades‖ (Colle, 2011, p. 86). En el presente trabajo, estas son los
diarios nacionales Clarín y Página/12.
Los periódicos se han seleccionado, entre otras variables, por su importancia dentro de la prensa
nacional. Clarín es el diario de mayor tirada del país y uno de los dos periódicos de referencia nacional
(Martini & Luchessi, 2004). Además, el grupo que lo controla posee inversiones en Expo Agro (la exposición
más importante del sector rural), por lo que la política de retenciones móviles habría afectado sus intereses
directamente (Becerra & López, 2009).
La elección de Página/12 responde a que es uno de los diarios de mayor importancia a nivel nacional
que a priori ha mostrado una postura distinta a la de Clarín en la cobertura de este y otros casos de alto
impacto político, económico y social. Aunque este matutino no tiene la misma capacidad que el primero para
instalar las principales preocupaciones en la opinión pública, más de la mitad de los periodistas se informa
cotidianamente con Página/12 (Fraga, 1997). Esto lo convierte en un medio con alto impacto en formadores
de opinión.
Las características históricas y actuales de las unidades de contexto se desarrollaron en el Capítulo III.

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

105

4.5. Libro de códigos
El libro de códigos del presente trabajo señala cuáles son las ―variables críticas‖ que se tendrán en
cuenta, de acuerdo con los objetivos de la investigación. Es decir, ―aquellas que se convierten en los rasgos
centrales para realizar una correcta comprensión de una muestra de mensajes de acuerdo con los objetivos e
hipótesis del estudio‖ (Igartua, 2006, p. 200).
Una vez definidas, se procede a la creación de un protocolo de categorías de análisis para cada una de
las variables y se propone un sistema de cuantificación de las mismas (Neuendorf, 2002). Así, se construye un
sistema categorial que se apoya sobre las unidades de registro, es decir, sobre cada una de ―las partes
analizables de la unidad de muestreo‖ (Colle, 2011, p. 86).
Como se planteó anteriormente, las categorías deben ser exhaustivas –todas las unidades deben poder
ser incluidas en alguna– y recíprocamente excluyentes –todas las unidades deben poder encasillarse en una y
solo una de las categorías– (Igartua, 2006).
4.5.1. Frecuencia de cobertura. Análisis del hueco informativo
En primer lugar, se procura medir la porción del hueco informativo que Clarín y Página/12 dedicaron
al ―conflicto campo-gobierno‖. Para ello se numeran correlativamente cada uno de los 254 ejemplares que se
analizarán. Posteriormente, se identifica el ‗diario‘ al que pertenece cada ejemplar (1= Clarín; 2=Página/12),
se computa la ‗fecha‘ de su publicación y se codifica el ‗día de la semana‘ en que fue publicado (1= lunes, 2=
martes, 3= miércoles, 4= jueves, 5= viernes, 6= sábado y 7= domingo).
Posteriormente, se cuentan todas las noticias de cada edición, independientemente del tema que traten,
descartando los suplementos especiales y las secciones de deportes, clasificados, obituarios, chistes y juegos
(Budd, 1964). Luego, se separan todas las piezas periodísticas que refieren al caso bajo estudio y se transcribe
el total.
Este trabajo, además de permitir el registro de la proporción de notas referidas al conflicto respecto
del total de piezas publicadas, permite al investigador conocer la frecuencia de cobertura del caso. Dicho
reconocimiento resulta fundamental, puesto que la frecuencia con la que los temas son incluidos en la agenda
mediática -junto con su jerarquía- es uno de los indicadores centrales con los que se mide la relevancia de los
issues (Dearing & Rogers, 1996; McCombs & Shaw, 1972).
Por último, se computa el total de notas que componen las secciones de ‗política‘ y ‗economía‘
nacional de ambos diarios cada día (ya que se considera que en estas fue incluido el conflicto más
asiduamente). Una vez realizada esta tarea, se separan y cuantifican las piezas referidas a la Resolución Nº
125/08 de estas secciones y se transcriben los totales.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

106

4.5.2. Análisis de portadas.
Complementariamente, se analizan las 254 portadas publicadas por ambos diarios durante el período
de estudio, ya que las mismas son medidas esenciales de la prominencia de un issue. Se determina si el
conflicto del campo aparece en portada (1= sí; 2= no).Luego se computa, en cada tapa, el total de notas que se
refieren al caso y se transcriben los titulares en el coding form
71
. A continuación se codifican las
características de cada uno de ellos, según los siguientes valores:
 1= Es título central y modifica la estructura de tapa: se trata de aquellos eventos que resultan tan
relevantes para el medio que este decide modificar la estructura tradicional de su portada para darle
mayor visibilidad. Para ello suelen utilizarse titulares más grandes que los habituales y una
disposición distinta de los mismos que rompe con el diseño canónico de la tapa.
 2= Es título central y no modifica la estructura de tapa: es el título principal del diario que aparece
ubicado en la parte central superior de la portada. Se lo reconoce por su tamaño y ubicación. De
acuerdo con el diseño de los diarios que se estudian, este puede estar acompañado por imágenes o no.
 3= Título secundario: es el segundo título en importancia en la portada del diario. En el caso de
Clarín, suele ubicarse debajo del principal y, por lo general, lleva foto. En Página/12, se sitúa debajo
o arriba del principal -según las ediciones- y suele estar acompañado por alguna imagen. En ambos
casos, se destaca del resto por su tamaño y ubicación.
 4= Destacado subordinado: es un tipo de titular que se asocia al título principal o secundario, pero
que hace referencia a una pieza periodística diferente a la que remite el primero. Habitualmente se
refiere a noticias o columnas asociadas al tema del título al que se subordina. Es menor en términos de
importancia, puesto que su visibilidad resulta marginal y siempre dependiente de un título mayor que
lo contiene.
 5= Recuadro de tapa: se trata del resto de los títulos que aparecen en portada y que no son ni el
principal, ni el secundario, ni están subordinados a otro mayor. Pueden variar en tamaño y
acompañamiento gráfico. Suelen aparecer en los márgenes del título principal y secundario.
 6= Otros.
Seguidamente se computa si el título que aparece en portada está acompañado por imágenes: (1= con
imagen; 2= sin imagen.).
Imagen 2: Tipos de titulares


71
Ficha de análisis en la que se recolectan todos los datos de acuerdo con las instrucciones que se desprenden del libro de códigos
(code book). Ver Anexos I y II.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

107

Por último, se establece qué tipo de issues compitieron por un lugar en la portada de los diarios. Para
ello se computan las temáticas de los tres principales títulos de cada tapa que no refieran al caso que se
estudia. Se codifica si se trataron de:
 1= Otros temas de política o economía nacional: se codifica esta opción cuando el artículo refiere a
acontecimientos vinculados con diferentes asuntos del acontecer político o económico argentino (que
no incluyan y no se relacionen con el conflicto del campo).
 2= Deportes: informaciones referentes a eventos, personalidades o sucesos deportivos nacionales o
internacionales.
 3= Espectáculos: se codifica con este valor a los titulares de informaciones asociadas a figuras o
productos del espectáculo de las diferentes ramas de las industrias culturales nacionales.
 4= Policiales: con este valor se codifican los títulos vinculados a hechos de violencia o delictivos que
hayan implicado intervención policial. Se incluye todo tipo de ilícitos contra la propiedad privada o
las personas, fueran estos cometidos por desconocidos o por miembros del ámbito familiar de las
víctimas y que, por sus características, trascienden mediáticamente.
 5= Internacionales: incluye todas las informaciones que tengan como localización geográfica y
actores principales a personalidades o países extranjeros. Si las mismas estuvieran vinculadas con el
acontecer político o económico nacional se computa 1. Si estas tuvieran como eje central actuaciones
de deportistas o figuras del espectáculo nacionales, se computa 2 o 3, según el caso.
 6= Interés General: se codifican en esta categoría las informaciones que remiten a diferentes facetas
del acontecer social. Algunos ejemplos de ellas pueden ser: informaciones sobre sitios de interés,
salud, educación, cultura, transporte, vida urbana u otras problemáticas sociales locales.
 7= Otros.
Si alguno de los tres principales titulares del diario refiere al ―conflicto del campo‖, este se omite (por
haberse computado previamente) y se codifican él o los que le siguen en nivel de importancia, hasta llegar a
tres titulares por cada tapa.
Luego del análisis de los cuerpos principales y portadas, se procede a observar la muestra extraída del
total de noticias referidas al ―conflicto campo-gobierno‖.
4.5.3. Jerarquía del conflicto del campo

4.5.3.1. Pautas formales de la información
En esta instancia se pretende establecer la jerarquía del caso en las coberturas de los diarios. Para ello
se utilizan las 352 notas extraídas del proceso de muestreo. Las mismas son representativas de la población de
3.941 piezas periodísticas publicadas sobre este fenómeno, en Clarín y Página/12.
Cada unidad de análisis es identificada con un ‗número de caso‘. Seguidamente se computa la ‗fecha‘
en la que el artículo periodístico fue publicado y se transcribe el ‗título‘. Luego, se describe en una frase breve
cuál es el ‗acontecimiento principal de la nota‘.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

108

Posteriormente, se codifica el ‗diario‘ en que fue publicada la pieza (1= Clarín 2= Página/12), y se
otorga un número a cada ‗día de la semana‘ (1= lunes, 2= martes, 3= miércoles, 4= jueves, 5= viernes, 6=
sábado y 7= domingo).
A continuación, se asigna un valor numérico al ‗género periodístico‘ al que pertenece el artículo: 1=
noticia, 2= recuadro, 3= entrevista, 4= editorial, 5= nota de opinión o análisis de un periodista o editor
del diario, 6= columna firmada por persona externa al diario, 7= informe especial, 8= panorama, 9=
carta de lectores y 10= otros géneros.
Para la correcta codificación de esta variable, se describen las características de cada uno de los
géneros.
 La ‗noticia‘ es la descripción de un hecho acontecido, que tiene un título, una cabeza o primer párrafo,
que resume el acontecimiento principal de la información, y un cuerpo. En este caso, la información
desplegada en el cuerpo de la nota no suele referirse a otros temas relacionados con el hecho
noticioso, sino que se remite a desarrollar aspectos de tal acontecimiento (Aruguete, 2011)
 El ‗recuadro‘ es una nota en la que todo el texto está constituido por la cabeza y donde solo se relata
el hecho principal de la nota.
 La ‗entrevista‘ ofrece información derivada de un diálogo con una única fuente: el entrevistado
(Muñiz, 2007).
 La ‗editorial‘ de un diario es elaborada por el director o un editor con un alto grado jerárquico dentro
del medio y apunta a un análisis que refleja la expresión oficial de una publicación (Aruguete, 2011).
 La ‗nota de opinión o análisis‘ puede ser escrita por un editor, aunque también puede estar firmada
por un periodista especializado en el tema. Las editoriales y las notas de opinión o análisis aportan un
enfoque temático de la información (Iyengar, 1990) y son una muestra clara y explícita de la postura
del medio frente a uno u otro aspecto del caso analizado.
 Las ‗columnas‘ escritas por personas o instituciones externas al diario son notas de análisis. Sin
embargo, dado que quienes son responsables de firmarlas no son trabajadores del medio que las
publica, aportan información adicional: dan cuenta del tipo de fuente (individual y/o institucional)
convocada para estudiar o analizar determinados temas (Aruguete, 2011).
 El ‗informe especial‘ es una nota de investigación que no se basa específicamente en un hecho o
acontecimiento ocurrido en las últimas 24 horas, sino que relaciona diversos aspectos de un tema,
objeto o personaje desde una mirada analítica, más abstracta y menos episódica (Aruguete, 2011).
 El ‗panorama‘ suele ser escrito por un editor de un diario con un alto grado de responsabilidad
editorial, dado que se trata de una nota extensa con un análisis profundo de los temas más relevantes
de la semana (se publica los fines de semana). En este tipo de artículos la línea editorial del medio
suele estar explicitada, del mismo modo que en la editorial (Aruguete, 2011). Los panoramas analizan
más de un tema ocurrido en la semana. Por ello, se incluye dicha nota en el universo de análisis
cuando, en algún lugar del artículo, se analiza algún aspecto del ―conflicto del campo‖. Sobre ese
fragmento, en el que la información se ciñe al fenómeno estudiado, se analizan las variables descriptas
en este apartado.
 La ‗carta de lectores‘ es un espacio reservado para que el público de un medio gráfico exprese sus
ideas y opiniones.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

109

Posteriormente, se codifican las diferentes variables que indican la jerarquía del conflicto en las
coberturas mediáticas.
4.5.3.2. Jerarquía y valencia de las noticias
McCombs (2006) establece dos aspectos que hacen a la relevancia de un tema en los medios. La
frecuencia, es decir, el volumen de artículos que refieren al mismo issue, es uno de los factores fundamentales
que dan cuenta de su nivel de importancia. El otro es la jerarquía noticiosa: su ubicación, su tamaño y
disposición, sumados a otras variables que aumentan o disminuyen la visibilidad e importancia de un tema.
Kiousis (2004) aporta un tercer elemento, ya que considera que las notas con carga afectiva explícita se
destacan en la agenda mediática.
En términos de ‗frecuencia‘, se midió –a partir del trabajo con los ejemplares completos– la cantidad
de notas publicadas sobre el caso y su distribución temporal. En cuanto al ‗nivel de importancia‘
72
de la
información, se analizaron diferentes variables trabajadas en investigaciones previas (Aruguete, 2011; Budd,
1964; Casermeiro de Pereson, 2004; Gutierrez Coba, 2001; Igartua, Muñiz, & Cheng, 2005; Kiousis, 2004;
Koziner & Zunino, 2013; McCombs & Shaw, 1972; McCombs, 2006; Muñiz, 2007; Odriozola Chené, 2012).
Este trabajo pretende sistematizar los estudios citados con el objetivo de construir un índice de importancia
aplicable a diferentes investigaciones de este tipo.
a) Aparición en portada
73
: la importancia de esta variable radica en que ―las noticias de portada del
diario tienen unas dos veces más lectores que las que aparecen en las páginas interiores‖ (McCombs,
2006, p.107). Por ello se evalúa si la unidad de análisis formó parte de la primera plana del diario del
día y –en caso afirmativo– el lugar en el que la misma fue incluida. Se codifica, según los siguientes
valores: 0= no aparece en tapa, 1= modifica la estructura de tapa, 2= título central, 3= título
secundario, 4= destacado subordinado, 5= recuadro de tapa, 6= otros.
b) Acompañamiento de elementos gráficos: se parte de la premisa de que las noticias ―que llevan
gráficos atractivos atrapan la atención de más lectores‖ (McCombs, 2006 p.107). Se establecen los
siguientes valores: 0= sin imágenes, 1= fotografías, 2= infografías, 3= documentos, 4= dibujos /
caricaturas, 5= más de uno de los anteriores combinados
74
, 6= otros
c) Tamaño del artículo: el tamaño del artículo es una de las variables que fue considerada por casi
todos los estudios que trabajaron jerarquía noticiosa desde la perspectiva teórica de la Agenda-Setting.
Budd (1964) incluyó este indicador como un elemento clave de su índice de atención. Si bien en
muchas de las investigaciones se utiliza como criterio de medida la cantidad de columnas que ocupa la
pieza periodística, en este trabajo se tomará la operacionalización propuesta por Aruguete (2011),
quien midió los artículos en función de la porción de la superficie de página que ocupan. Se codifica
según los siguientes valores: 1= menos de 1/4 de página, 2= entre 1/4 y 2/4 de página (pero sin

72
En este estudio, los términos ―importancia‖, ―relevancia‖, ―jerarquía‖ y ―prioridad‖ se utilizan indistintamente.
73
Las definiciones de las categorías para esta variable se tomaron de Koziner y Zunino (2013).
74
Cuando hay más de un elemento gráfico combinado acompañando a un artículo se computa esta opción y se descartan las otras.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

110

llegar a media página), 3= entre media página y 3/4 de página, 4= más de 3/4 de página, pero no
completa, 5= página completa, 6= más de una página
75
.
d) Tamaño del titular: el tamaño del título fue analizado por McCombs y Shaw (1972) en el trabajo
seminal de Chapel Hill. También fue incorporado por Budd (1964) para medir la importancia de los
artículos. La operacionalización de la variable es propia. Se establecen las siguientes categorías: 1=
menos de 1/4 del ancho de página, 2= entre 1/4 y la mitad del ancho de página, 3= más de la
mitad y hasta 3/4 del ancho de página, 4= totalidad del ancho de página, 5= otros.
e) Bajada o entradilla: esta variable fue incorporada por Gutiérrez Coba (2001) y complementa el
trabajo previo de Budd (1964). Se sostiene que ―las notas periodísticas que llevan entradilla
76
son
consideradas como las más destacadas‖ (Gutiérrez Coba, 2001, p. 10). Entonces, se computa si la
nota: 1= tiene bajada o 2= no tiene bajada.
f) Tipo de página: los artículos dispuestos en página impar adquieren mayor visibilidad y, por lo tanto,
resultan más importantes en la cobertura informativa (Aruguete, 2011; Budd, 1964; Iguartua, et al.,
2005). Entonces, se identifica si la noticia aparece predominantemente en: 1= página par, 2= página
impar
77
.
g) Ubicación: los artículos que se incluyen en la parte superior de la página son más visibles que los que
aparecen en la parte inferior (Budd, 1964; Gutiérrez Coba, 2001). Debido a ello, se determina si la
nota se ubica predominantemente en: 1= mitad superior de la página
78
, 2= mitad inferior de la
página.
h) Firma: la firma de la nota denota la importancia que le otorga el medio al caso. Para la
operacionalización de esta variable se combinaron los trabajos de Casermeiro de Pereson (2004),
Aruguete (2011) y Odriozola Chené (2012). Se codifica según los valores que siguen: 0= sin firma,
1= periodista del diario, 2= editor, 3= director del diario, 4= columnista externo al diario, 5=
lector del diario, 6= corresponsal, 7= enviado especial
79
, 8= agencia de noticias, 9= otros.
i) Sección: la sección en la que una nota es publicada no es simplemente una pauta formal de la
información. Las primeras secciones -en orden de aparición- y la sección de opinión incluyen las
informaciones más relevantes para el diario (McCombs & Shaw, 1972). Entonces, se computa la
sección en la que se incluye la nota de acuerdo con los siguientes valores: 1= El país, 2=Economía
80
,
3= Opinión, 4= Información General, 5= Internacionales 6= Contratapa, 7= Cartas de lectores,
8= Sección especial
81
, 9= Sumario, 10= Otras. Además se establece si la nota: 1= abre sección o 2=
no abre sección
82
. Este indicador de importancia es tomado de los trabajos de McCombs y Shaw
(1972), Igartua (2006), e Igartua et al. (2005). Todos coinciden en que las noticias que abren sección
son las más destacadas.

75
Se consigna esta categoría para los casos en que la información está desplegada en más de una página aunque no las abarque por
completo.
76
Los términos ―bajada‖ y ―entradilla‖ se utilizan como sinónimos.
77
Debido a que existen piezas que ocupan más de una página, es importante la aclaración de que se considera que una noticia aparece
en página impar cuando la mayor parte de la misma se ubica en este tipo de página. Lo mismo sucede con la página par.
78
Aquellas notas que ocupan más de media página y que empiezan en la parte superior de la misma son codificadas en esta categoría.
79
Se codifica ―enviado especial‖ cuando se trata de un periodista interno al diario enviado especialmente al lugar del hecho para su
cobertura. En este caso no se computa el valor 1.
80
La sección ―economía‖ solo está presente en Página/12.
81
La sección especial aparece habitualmente en el marco de una mayor que la contiene y se identifica por un cintillo en la parte
superior de la página que la nomina de algún modo específico. En ella se agrupan notas referidas a un mismo tema o serie de temas
vinculados entre sí.
82
Se considera que la noticia que abre la sección es la primera en orden de importancia en la sección que se analiza.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

111

j) Valencia: el concepto remite a la dimensión afectiva del segundo nivel de Agenda-Setting. Sin
embargo, en este trabajo se analiza la valencia de una noticia como un indicador más de la
importancia de las mismas. Kiousis (2004) constata que la relevancia de las noticias está
multideterminada por factores externos e internos. Entre estos últimos, incluye a la valencia como un
índice de la relevancia noticiosa. La hipótesis -comprobada en dicho estudio- sostiene que las notas
con valencia negativa o positiva ocupan lugares más destacados que las neutrales o indefinidas. Muñiz
et al., (2008) confirmaron que las noticias en las que predominaba una valencia negativa tenían la
particularidad de ser las de mayor tamaño, es decir, las más visibles. Se codifica según los siguientes
valores: 1= valencia positiva, 2= valencia negativa y 3= valencia indefinida
En el presente estudio se asume que existen variables manifiestas y latentes en los mensajes
mediáticos (Colle, 2011; Igartua, 2006). En las notas periodísticas es posible que se enfaticen aspectos
afectivos positivos o negativos y que una perspectiva predomine por sobre la otra (Nelson et al., 2012). En
otro tipo de piezas, la valencia no es manifiesta. Sin embargo, esto no quiere decir que los artículos no la
tengan, sino que la valoración debe ser analizada a partir de la medición de indicadores contextuales.
Para identificar la valencia de un artículo se han hallado dos tipos de procedimientos.
El primero implica la identificación de palabras clave por intermedio de softwares específicos (Muñiz
et al., 2008). El segundo -más apropiado, debido a la imposibilidad de los softwares de captar la utilización
que se le da a las palabras en diferentes contextos- instruyó a los codificadores de la siguiente forma:
―pregúntese a usted mismo si desde el punto de vista de un lector típico la historia es positiva, negativa o
neutral‖ (Kiousis, 2004, p. 79).
En esta Tesis se adopta el último modelo, aunque en pos de preservar la sistematicidad y fiabilidad de
la codificación se describen rigurosamente las categorías para evitar confusiones al momento de la
codificación. Es decir, se orienta al analista a identificar la valencia manifiesta de un artículo a partir de una
definición previa y exhaustiva de cada valor:
 1= Valencia Positiva: Se considera que en un artículo predomina la valencia positiva cuando la carga
emocional de la nota realza beneficios para la población o el bien común (Aruguete, 2011); o se
relaciona positivamente con valores universales como la libertad, la igualdad y el humanitarismo
(Nelson et al., 2012). Para el presente trabajo, se codifican con valencia positiva aquellas notas en las
que las acciones o acontecimientos son evaluados explícitamente como beneficiosos para el conjunto
de la población, o se asocian favorablemente con los valores reseñados.
 2= Valencia negativa: Un artículo tendrá valencia negativa cuando en este predomine la idea de un
perjuicio al bien común asociado a las acciones, medidas o hechos que se relatan (Aruguete, 2011); o
la idea central se refiera a controversias, disputas, peleas, violencia y otros valores asociados a la
desazón, la tristeza, la desesperanza, la amenaza (Nelson et al., 2012) o se realce la idea de
―conflicto‖ como algo negativo para la sociedad (Auh, 1977).
 3= Valencia indefinida: Este trabajo descarta la existencia de artículos neutrales, ya que las piezas
periodísticas siempre están insertas en una configuración compleja de relaciones discursivas y
sociales que estructuran y condicionan su sentido. En palabras de Sigal y Verón (2003), los discursos
surgen bajo determinadas condiciones de producción de sentido y, dada su complejidad, pueden
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

112

generar múltiples efectos en función del contexto social en que estos son reconocidos. Sin embargo,
en función de los objetivos de investigación y de las posibilidades que brinda la metodología
desarrollada, se computa esta categoría cuando los indicadores manifiestos de la unidad de análisis,
tomada de manera aislada de su contexto inmediato y social, no permite identificar una valencia
predominante. También se codifica este valor cuando ―se destacan contenidos ambivalentes, en los
que se equilibran los aspectos o características positivas y negativas‖ (Casermeiro de Pereson, 2004,
p. 280).

4.6. Índice de importancia
Finalmente, y en función de las variables relevadas previamente, se construye un ―índice de
importancia‖ de los artículos periodísticos. El mismo es el resultado de la sistematización de diferentes
variables que han sido utilizadas en trabajos previos. Así, se considerará la ‗aparición en tapa‘, el ‗tamaño‘ del
artículo, la ‗ubicación y tamaño del titular‘ (McCombs & Shaw 1972; Budd, 1964); la presencia o ausencia de
‗bajada‘ (Gutiérrez Coba, 2001), el ‗acompañamiento gráfico‘ (Igartua et al., 2005; McCombs, 2006); el ‗tipo
de página‘ (Aruguete, 2011; Casermeiro de Pereson, 2004); la ‗apertura de sección‘ (McCombs & Shaw,
1972; Igartua, 2006); la ‗autoría de las notas‘ (Aruguete, 2011; Odriozola Chené, 2012) y la ‗valencia‘
(Kiousis, 2004). A partir de los valores que se describen en la tabla 2, se pretende obtener una calificación
para cada pieza periodística. Esta puntuación se transcribe al coding form.
Tabla 2: Índice de importancia
VARIABLE PUNTAJE
1. Aparece en tapa 1 punto
2. Acompañamiento imagen 1 punto
3. Es igual o mayor a 1/2 página 1 punto
4. El titular ocupa más de la mitad del ancho de página 1 punto
5. Se ubica en la parte superior de la página 1 punto
6. Lleva la firma de un periodista interno del diario o de
algún experto externo al diario 1 punto
7. Posee bajada 1 punto
8. Se ubica en página impar 1 punto
9. Abre sección o es nota de opinión 1 punto
10. tiene valencia explícitamente definida 1 punto
Fuente: elaboración propia
Así, se establece una ―índice de importancia‖ de los artículos periodísticos que va de 0 a 10 puntos,
resultando:

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

113

 0 a 1 puntos= Importancia mínima
 2 a 3 puntos= Importancia media-baja
 4 a 5 puntos= Importancia media
 6 a 7 puntos= Importancia media-alta
 8 a 10 puntos= Importancia máxima

4.7. Fiabilidad
Una vez codificadas las notas y antes de comenzar con el análisis de la cobertura mediática de la
Resolución Nº 125/08, se realizaron pruebas de fiabilidad del proceso de codificación. Estas constituyen un
requisito fundamental del trabajo cuantitativo. Dicho procedimiento supone establecer si se cumplió con la
sistematicidad del análisis de contenido, puesto que si la definición de las variables y categorías estuvo bien
realizada y el libro de códigos fue lo suficientemente claro y preciso, es de esperar que diferentes
codificadores lleguen a resultados similares.
La codificación de las 352 piezas periodísticas y 257 portadas que componen este trabajo fue llevada a
cabo por tres codificadores: La Licenciada en Periodismo (Universidad del Salvador) y Maestranda
(Universidad Nacional de Cuyo) María Celeste Esquivel; la Licenciada en Ciencias de la Comunicación
(Universidad de Buenos Aires) y Doctoranda (Universidad Nacional de Quilmes) Nadia Koziner; y el autor.
Luego de dicho proceso, se construyó una sub-muestra aleatoria del 10% de la muestra total. Así, se
recodificaron 36 notas periodísticas y 25 portadas, teniendo en cuenta que un mismo codificador no volviera a
analizar un caso con el que haya trabajado previamente. Además, en esta tarea se sumó al Mg. Guillermo
Kemel Collado Madcur (Universidad Nacional de San Juan) y se excluyó al autor.
Posteriormente se procedió a cruzar los datos de la codificación original con los de la recodificación.
Para las variables dicotómicas se utilizó el Coeficiente de Kappa
83
. En tanto, para las variables con más de dos
categorías se utilizó el coeficiente de correlación de Spearman
84
. El nivel de acuerdo medio para este trabajo
es .892. La tabla 3 describe los resultados de correlación de todas las variables analizadas.





83
El Coeficiente de Kappa mide el nivel de acuerdo entre dos codificadores sobre una misma variable. Es preferible a otros métodos
debido a que contempla el factor azar en su resultado final. El indicador marca acuerdo cuando los valores oscilan entre 0 y 1. Una
fiabilidad aceptable es un resultado mayor a K= 0.7.
84
El Coeficiente de Spearman es una medida de la correlación entre dos variables aleatorias continuas. El indicador oscila entre los
valores de 0 y 1. Un nivel de acuerdo aceptable es cuando el resultado es mayor a Rho de Spearman = 0.7.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

114

Tabla 3: Fiabilidad del proceso de codificación.







*Coeficiente de Kappa.
**Coeficiente de correlación de Spearman.
La tabla 3 da cuenta de un alto nivel de fiabilidad intercodificadores en todas las variables relevadas.
El nivel de acuerdo al que se arribó posee algunas posibles interpretaciones. Al tratarse en su mayoría de
variables que analizan las pautas formales de la información –y que este trabajo utiliza para medir la
relevancia noticiosa– el nivel de desacuerdo es menos probable, puesto que los factores subjetivos en la
codificación de los datos son menores. No obstante, en variables como la ―valencia‖, cuya codificación
implica, además del seguimiento de las reglas del code book, el despliegue de una interpretación subjetiva más
significativa, la correlación también fue alta. Por lo tanto, los resultados que aquí se describen sustentan la
fiabilidad del trabajo empírico y respaldan el desarrollo metodológico propuesto para el análisis de los diarios.












Género de la nota* .875
Presencia en tapa de las notas del cuerpo principal* .836
Acompañamiento gráfico* .960
Tamaño del artículo* .979
Tamaño del título* .960
Presencia de Bajada** 1
Ubicación de la nota** 1
Autoría* .996
Sección* .915
Apertura de sección** .769
Valencia* .825
Presencia del "conflicto del campo" en portada * 1
Tipo de titular de las portadas analizadas** 0,752
Competencia temática en portada** 0,711
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

115





























La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

116

CAPÍTULO V: ANÁLISIS DE LOS DIARIOS

5.1. Introducción
El presente capítulo tiene por objetivo analizar la cobertura informativa del conflicto entre el gobierno
de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y las principales entidades del agro pampeano, en 2008. Para
ello se realiza un análisis de contenido que presta especial atención al estudio de las variables que integran el
primer nivel de Agenda-Setting.
Concretamente, se pretende establecer la relevancia que adquirió el caso en las coberturas de los
diarios Clarín y Página/12 entre el 11 de marzo y el 17 de julio de 2008. En función de ello se estudia la
frecuencia de cobertura, la jerarquía noticiosa y la valencia de las piezas periodísticas. Dicha tarea permitió
crear un índice de importancia que podría ser validado en análisis ulteriores de coberturas mediáticas de
diferentes diarios sobre otros issues.
5.2. Perfil de la cobertura de la Resolución Nº 125/08. Pautas formales de la información
En este primer apartado se sistematizan los recursos formales mediante los cuales fueron presentados
los artículos relativos a la Resolución Nº 125/08. Puntualmente se examina el género periodístico y la sección
en la que aparecieron las notas.
En primer lugar, se analizan los géneros que dominaron la cobertura mediática del ―conflicto del
campo‖. Los mismos pueden clasificarse entre géneros informativos y géneros de opinión. El género
informativo se posa sobre el uso de una retórica objetivadora. La misma constituye una estrategia de
reforzamiento de la veracidad sostenida por un ―estilo de redacción que aparenta imparcialidad y
distanciamiento‖ (Rodriguez Borges, 1998, p. 4). Por su parte, los géneros de opinión -o interpretativos-
tienen la particularidad de ubicar los acontecimientos en un marco contextual más amplio, a la vez que
―tienden a trabajar con ideas y deducen consecuencias culturales, ideológicas o filosóficas‖ (Edo, 2009, p. 66).
En la tabla 4 se analiza el uso de los diferentes géneros en la cobertura informativa del caso que aquí
se estudia.
Tabla 4: Género informativo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.




GÉNERO PORCENTAJE
Noticia 67,3%
Nota de
opinión
15,3%
Recuadro 11,1%
Columna 3,4%
Entrevista 1,7%
Editorial ,9%
Panorama ,3%
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

117

Si se analiza la cobertura en términos globales, tal como se desprende de tabla 4, es posible afirmar
que en la cobertura mediática del caso predominaron los géneros informativos por sobre los de opinión.
Mientras que la suma de noticias y recuadros sumaron un 78,4%, las diferentes variantes de los géneros
interpretativos (notas de opinión, columnas, editoriales, columnas y panoramas) ocuparon menos de un cuarto
del tratamiento noticioso, acaparando un 21,6% de la cobertura total.
En consecuencia, en términos generales, la cobertura mediática de la implementación de la Resolución
Nº 125/08 presentó una tendencia a un abordaje episódico en desmedro de uno temático (Iyengar, 1990). El
abordaje episódico tiene la carácterística de referisrse a casos particulares más que a procesos. Este enfoque
tiende a descontextualizar la noticia y presentar las coberturas como una sucesión de hechos inconexos. En la
cobertura de la Resolución Nº 125/08 se cubrieron predominantemente eventos concretos y casos particulares
que fueron ubicados en un contexto noticioso más abstracto, lo que permitiría otorgar evidencias generales
sobre los asuntos.
En pos de avanzar en el análisis comparativo de las coberturas mediáticas se analizó el
comportamiento de la misma variable en cada diario. El gráfico 5 expresa los resultados.
Gráfico 5: Género informativo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.

Los datos expuestos permiten establecer que el comportamiento de ambos diarios fue casi idéntico, si
se tiene en cuenta la forma de presentación de la noticia. La suma de noticias y recuadros alcanzó el 78,5% de
la cobertura de Clarín y el 78,3% en Página/12.
El dato más saliente que expresa el gráfico 5 consiste en la constatación de una distribución desigual
de los porcentajes de los géneros interpretativos. Se puede advertir una importante tendencia a que la opinión,
en el caso de Clarín, se concentre en los periodistas y/o editores de su staff (19,4%). En cambio, en Página/12
se observa una distribución más equitativa de las notas de análisis entre los periodistas del diario (10,6%), las
columnas firmadas por autores o instituciones externas (6,8%) y las entrevistas a personajes salientes
vinculados con el caso (3,8%). Los porcentajes expuestos permiten inferir una mayor diversidad de voces en
la cobertura de Página/12.
64,4%
14,1%
1,6%
19,4%
,5%
70,8%
7,5%
3,7%
10,6%
6,8%
,6%
,0%
10,0%
20,0%
30,0%
40,0%
50,0%
60,0%
70,0%
80,0%
Noticia Recuadro Entrevista Editorial Nota de opinión Columna Panorama
Género
Clarín
Página/12
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

118

Algunos titulares sirven para dar cuenta de este comportamiento: ―Rehenes de Monsanto‖
85
fue
titulada una columna en la que Raúl Montenegro, Biólogo de la Universidad Nacional de Córdoba, analizó
críticamente la contienda en torno a la Resolución Nº 125/08. En la misma, el científico advertía que ninguna
de las dos posiciones en pugna escapaban a la lógica productiva de la multinacional Monsanto, empresa
monopólica en la comercialización de la semilla de soja transgénica e impulsora del modelo sojero. En el
mismo sentido, la Socióloga y especialista en Sociología Rural, Norma Giarracca, escribió la columna
―Agronegocio y conflictos en la Argentina‖
86
, en la que analizó ampliamente las características económicas de
la controversia de 2008. En el mismo sentido, en otra nota se remarcó que
… En Argentina viven 280 mil familias numerosas de 22 pueblos indígenas, y 220 mil familias
campesinas, con al menos 1,5 millón de personas. No producen soja ni suscriben a los agronegocios,
siembran alimentos y crían animales para autoconsumo y tienen una relación especial con la tierra, no la
consideran un medio para negocios, se entienden como parte de ella, de su cultura, su historia y un bien
común de las próximas generaciones. Estos dos actores centrales, pueblos originarios y campesinado,
fueron sistemáticamente excluidos del debate del último mes, donde las cuatro entidades más tradicionales
y conservadores del campo argentino realizaron un paro patronal inédito en el país
87

Así comenzaba la columna ―De eso no se habla‖, firmada por el Movimiento Campesino de Santiago
del Estero – Vía Campesina (MOCASE-VC) y publicada en Página/12. El artículo resulta ilustrativo puesto
que manifiesta la posición de un actor directamente involucrado con la cuestión rural pero que fue
sistemáticamente invisibilizado en el debate público.
Excepto por estas excepciones del diario Página/12, la discusión mediática en torno a las retenciones
móviles se basó en la construcción de dos posiciones polarizadas (Becerrra & López, 2008; Giarracca, 2010) –
―Campo‖ y ―Gobierno‖ –, que fueron tratadas de forma maniquea y de la que muchos actores quedaron fuera,
al igual que sus planteos.
En suma, el mayor porcentaje de columnas en Página/12 se tradujo en una mayor diversidad de voces
en su cobertura sobre el conflicto, rasgo que lo diferenció de Clarín, en cuyas páginas opinaron,
fundamentalmente, miembros del staff del diario.
Otra de las variables que se analiza es la ―sección‖ en la que se publicaron los artículos dedicados al
caso. Si bien en este apartado se estudian las pautas formales de la información, la tabla 5 muestra un primer
resultado que puede ser revelador a la hora de determinar el nivel de importancia que obtuvo el conflicto en
las coberturas mediáticas.



85
Página/12, 14/05/2008.
86
Página/12, 19/05/2008.
87
Página/12, 25/04/2008.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

119

Tabla 5: Sección de la nota. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo
al 17 de julio de 2008.





Tanto en Clarín como en Página/12, más del 70% de las piezas periodísticas fueron publicadas en
―sección especial‖. La inclusión de este tipo de apartados no es una práctica generalizada y ―se suele crear
para dar continuidad a un tema determinado que, dada la relevancia que adquiere, termina convirtiéndose en
un caso en sí mismo‖ (Aruguete, 2011, p. 229).
Las secciones especiales dedicadas al conflicto, en ambos diarios, formaron parte de la sección ―El
país‖
88
y se distinguieron de la misma por un cintillo en la parte superior. Algunas de sus denominaciones
fueron ―El campo y el gobierno‖ (en el caso de Clarín) o ―La crisis del lockout‖ (en Página/12). En ellas, los
diarios agruparon, en la mayoría de los días, todos los artículos referidos al tema, independientemente de sus
géneros periodísticos. Es decir, las secciones especiales combinaron habitualmente noticias y recuadros, con
notas de opinión y columnas.
La segunda sección en términos de frecuencia, en ambos diarios, fue ―El país‖ (19%). La misma reúne
cada día los principales temas de política nacional. En el caso de Clarín le siguieron en términos de
importancia las secciones ―Opinión‖
89
(4,2%) y ―Sumario‖
90
(3,7%). En el caso de Página/12, la sección
―Economía‖
91
se ubicó tercera en nivel de frecuencia (6,8%). Por su parte, las contratapas dedicadas al tema
fueron marginales (0,6%).
En este punto resulta interesante analizar la lógica de inclusión de los diferentes géneros periodísticos
en las secciones de los diarios.
El análisis de la tabla 6 permite establecer que, en ambas coberturas, alrededor de ocho de cada diez
noticias fueron incluidas en las ―secciones especiales‖ dedicadas al conflicto, mientras que aproximadamente
dos de cada diez formaron parte de la sección ―El país‖. En el caso de Página/12, una porción marginal se
incluyó en la sección ―Economía‖ (6,1%). Algo similar ocurrió con los recuadros: en ambos diarios fueron

88
La sección El País está presente en los dos diarios. Mientras que en Página/12 incluye solo los temas de política nacional, en Clarín
la sección combina política y economía nacional.
89
La sección Opinión solo está presente en Clarín.
90
La sección Sumario solo está presente en Clarín y es la que abre el diario en la página 2.
91
La sección Economía solo está presente en Página/12.

Diario
Total Clarín Página/12
Sección Sección
especial
74,3% 70,2% 72,4%
El país 17,3% 21,1% 19,0%
Opinión 4,2%

2,3%
Sumario 3,7%

2,0%
Sociedad ,5%

,3%
Economía

6,8% 3,1%
Contratapa

,6% ,3%
Otras

1,2% ,6%
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

120

ubicados predominantemente en las ―secciones especiales‖ y en ―El País‖. En suma, es posible afirmar que los
géneros informativos predominaron en las ―secciones especiales‖ y en ―El País‖, tanto en Clarín como en
Página/12.
¿Pero qué sucedió con la presencia de los géneros interpretativos en la cobertura de la Resolución Nº
125/08? Como se puede apreciar en la tabla 6, más de la mitad de la notas de opinión también fueron ubicadas
en las ―secciones especiales‖ sobre el conflicto (Clarín= 54,1% y Página/12= 58,8%), mientras que en ―El
País‖ se publicaron buena parte de las restantes (Clarín= 16,2% y Página/12= 35,3%). La sección ―Opinión‖
que Clarín destina a este tipo de artículos incluyó el 10,8% de las piezas de este género. Al respecto, resulta
llamativo que la sección ―Sumario‖ concentró mayor porcentaje de opiniones (18,9%). Esto responde a que
esa sección contiene todos los días una nota fija denominada ―Del editor al lector‖ que trata el hecho más
importante del día desde la perspectiva editorial del diario y que Clarín dedicó en numerosas ocasiones al caso
que aquí se analiza.
Tabla 6: Género según sección. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.















Diario
Género Sección
Clarín Página/12
Noticia El país 16,3% 19,3%

Economía ,0% 6,1%

Inf. Gral ,8% ,0%

Sección
especial
82,9% 73,7%

Otras ,0% ,9%
Recuadro
El país 25,9% 33,3%

Sección
especial
74,1% 58,3%

Otras ,0% 8,3%
Entrevista
Economía ,0% 33,3%

Sección
especial
,0% 66,7%
Editorial
Opinión 100,0% ,0%
Nota de
opinión
El país 16,2% 35,3%

Opinión 10,8% ,0%

Contratapa ,0% 5,9%

Sección
especial
54,1% 58,8%

Sumario 18,9% ,0%
Columna
El país ,0% 9,1%

Economía ,0% 18,2%

Opinión 100,0% ,0%

Sección
especial
,0% 72,7%
Panorama
El país ,0% 100,0%
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

121

Clarín ubicó todas las editoriales y columnas en la sección Opinión, mientras que Página/12 -al no
contar con una sección específica para este género- alternó sus panoramas, entrevistas y columnas entre las
―secciones especiales‖, ―El país‖ y ―Economía‖.
El análisis agregado de los datos que se describen permite establecer que, al contrario de lo que
plantea el propio manual de estilo de Clarín acerca de la no conveniencia de mezclar los géneros informativos
e interpretativos (Clarín, 1997), fue una constante que ambos diarios ubicaran indistintamente noticias, notas
de opinión y columnas en las secciones informativas.
Es cierto, como se señaló anteriormente, que los resultados muestran una alternancia mayor entre
opiniones de periodistas o editores del staff y personalidades externas al diario en Página/12. Sin embargo,
este dato no permite afirmar a priori que tal diversidad de voces haya significado pluralidad de puntos de
vista.
La importancia de las consideraciones anteriores radica en que, al prestar atención a ciertos aspectos, a
expensas de otros, y al sugerir ciertas soluciones o respuestas en lugar de otras, ―los mensajes de los medios
de difusión influyen en algo más que los temas, influyen en el modo en que la gente piensa sobre esos temas‖
(McCombs & Evatt, 1995, p. 20).

Así, la decisión de los diarios de incluir ―secciones especiales‖ referidas al conflicto constituye un
primer elemento que da cuenta de la gran importancia que obtuvo el caso en las coberturas mediáticas. En
tanto, la decisión de mezclar en esas secciones géneros periodísticos e interpretativos revela que los hechos
aparecieron frecuentemente encuadrados en esquemas interpretativos sugeridos por los diarios, según sus
criterios editoriales.

5.3. Relevancia informativa de la Resolución Nº 125/08
La relevancia informativa que adquiere un caso en una cobertura informativa está determinada por dos
factores centrales. En primer lugar, a partir de la frecuencia de cobertura de un issue. En efecto, ―la gente
reacciona ante las noticias pensando que los acontecimientos que más cobertura reciben son los más
importantes‖ (Igartua & Humanes, 2004, p. 244). El segundo mecanismo con que los medios cuentan para
darle importancia a un tema es la jerarquía o prominencia que le otorgan en el tratamiento noticioso, es decir
―la visibilidad de la información a partir de su ubicación, su tamaño o su disposición‖ (Amadeo, 2008, p. 191).
A los dos factores clásicos de relevancia, Kiousis (2004) agrega la valencia –tono valorativo–, como
otro indicador central de importancia de un asunto.
En este apartado se analizan las tres dimensiones de la relevancia informativa que adquirió el
―conflicto campo-gobierno‖, en las coberturas de Clarín y Página/12
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

122

5.3.1. Frecuencia de cobertura
Durante los 128 días que duró la contienda entre ―campo‖ y ―gobierno‖, el diario Clarín publicó 2.156
artículos referidos al caso, mientras que Página/12 incluyó en su agenda informativa 1.797 piezas
periodísticas dedicadas al conflicto. Ahora bien, resulta importante analizar cómo se distribuyeron estas a lo
largo del período observado.
Gráfico 6: Cobertura informativa según semanas del período. Cobertura mediática de la
Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.

El gráfico 6 permite analizar dos cuestiones centrales para este trabajo. En primer lugar, se observa
que la frecuencia de cobertura del caso fue alta en ambos matutinos. El promedio de cobertura en Clarín fue
de 16,98 notas diarias, mientras que en Página/12 se ubicó en 14,14 piezas periodísticas cada jornada. Si se
toman los datos de manera agregada, los mismos arrojan un promedio semanal de 188,88 notas en el primer
diario y de 98,98 en el segundo.
En segundo lugar, se observa un comportamiento similar en la frecuencia de cobertura de los dos
matutinos analizados. Si bien Clarín publicó mayor cantidad de notas referidas al conflicto que Página/12,
existe homogeneidad
92
en las curvas de frecuencia de cada uno de ellos. Tanto los picos de mayor como los de
menor cobertura se dieron en las mismas semanas y fueron producto de idénticos hechos.
El primer gran pico de cobertura informativa tuvo lugar -en ambos diarios- en la tercera semana del
conflicto (26/03/2008 al 01/04/2008). Este fue producto de un hecho de gran impacto mediático.
Específicamente, el 26 de marzo de 2008 los dos matutinos dieron cuenta en sus páginas de lo que fue el
primer ―cacerolazo‖ en apoyo a las entidades agrarias en los principales centros urbanos del país.
El hecho fue seguido por manifestaciones de sectores afines a las políticas del gobierno nacional. Las
demostraciones en el espacio público incluyeron enfrentamientos en Plaza de Mayo entre manifestantes de
uno y otro sector. ―Cacerolazo tras el duro discurso de Cristina‖
93
tituló Clarín ese día, mientras que

92
El concepto de homogeneidad refiere a un comportamiento similar en las curvas de frecuencia de cobertura de ambos diarios.
93
Clarín, 26/03/2008.
24
48
146
131
63
72
75
41
74
107
92
121
131
124
145
126
112
121
44 43
71
204
108
91
75
72
43
110
114
102
135
145
177
219
142
133
112
61
0
50
100
150
200
250
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19
Artículos Página/12
Artículos Clarín
Semanas del período
A
r
t
í
c
u
l
o
s
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

123

Página/12, bajo el título ―Campo minado‖
94
, advertía acerca de una ―fuerte escalada en el conflicto con los
empresarios del campo‖. Luego de ese suceso los promedios de frecuencia de cobertura subieron en ambos
diarios, ubicándose en alrededor de 30 noticias diarias en cada uno.
Imagen 3: Portadas de los diarios correspondientes al 26/03/2008.

Otro de los picos máximos de cobertura mediática se registró en ambos diarios en las semanas 12 y 13
(28/05/2008 al 10/06/2008). El aumento de la frecuencia estuvo principalmente asociado al recrudecimiento
de las medidas de fuerza de la Mesa de Enlace, luego de que el gobierno suspendiera las negociaciones tras el
acto desarrollado por las entidades rurales el 25 de mayo en la Ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe, y
que reunió a más de 100.000 personas. ―El campo protestó fuerte y hoy vuelve a negociar‖
95
fue el título de
tapa de Clarín el día después de las manifestaciones, mientras que Página/12 reflejó lo sucedido titulando ―25
dividido dos‖
96
, en referencia al desarrollo simultaneo de dos actos: uno ―pro-campo‖, en Rosario, y otro ―pro-
gobierno‖, en Salta. La interrupción de las negociaciones luego de estos eventos recrudeció el conflicto y ello
fue el detonante de un nuevo aumento de la frecuencia de cobertura.
Ahora bien, el pico máximo de cobertura del caso se dio en la semana 15 (18/06/2008 al 24/06/2008).
Dos hechos centrales contribuyeron para que ello sucediera. Luego de que la detención de Alfredo De Angelli,
principal líder de la FAA de la Provincia de Entre Ríos, durante un corte de ruta en la ciudad de Ceibas,
provocara nuevos cacerolazos en las principales ciudades del país, el gobierno decidió cambiar su estrategia y
enviar la Resolución Nº 125/08 al Congreso nacional para su tratamiento.
El día que se conoció esta decisión del PEN (17 de junio de 2008) se dio el máximo pico de
frecuencia de cobertura del caso en los dos diarios que aquí se analizan. Mientras que Clarín advirtió desde su
portada: ―Retenciones: buscan el aval del Congreso‖
97
y publicó en la edición de ese día 50 artículos
periodísticos referidos al caso; Página/12 puso en tapa ―Por ley‖
98
e incluyó en su edición 31 piezas sobre el
asunto. Sin embargo, una vez que la discusión se encuadró en el ámbito del Congreso nacional, la frecuencia
tendió a disminuir en ambos diarios hasta el final del período bajo estudio.

94
Página/12, 26/03/2008.
95
Clarín, 26/05/2008.
96
Página/12, 26/05/2008.
97
Clarín, 17/06/2008.
98
Página/12, 17/06/2008.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

124

Imagen 4: Portadas de los diarios correspondientes al pico máximo de cobertura del caso.


Ahora bien, resulta interesante analizar en el gráfico 6 lo que sucedió cuando la cantidad de notas
sobre la Resolución 125/08 no fue tan alta. Un dato resulta revelador: así como los niveles máximos de
frecuencia de cobertura coincidieron, el nivel mínimo también tuvo lugar en los mismos días en los dos
diarios. En efecto, en la semana 8 (30/04/2008 al 06/05/2008), y en el marco de una ―tregua‖ por 30 días en
los que campo y gobierno mantuvieron diferentes instancias de negociación, la conflictividad en el espacio
público disminuyó y también lo hizo la frecuencia de cobertura. Tal situación permite aseverar que los
aumentos en la cantidad de notas publicadas sobre el ―conflicto del campo‖ estuvieron directamente
relacionados con hechos controversiales y disputas en el espacio público. Contrariamente, cuando la discusión
se dio en ámbitos institucionales, la atención de los medios sobre el caso disminuyó sensiblemente.
Sin embargo, un bajo nivel de tratamiento noticioso no significó nunca la desaparición del issue de la
agenda mediática. Ambos diarios incluyeron periódicamente informaciones referidas al desarrollo de las
instancias de negociación institucional, aunque en menor cantidad que en las semanas en las que la
conflictividad fue alta.
En suma, se puede observar una importante homogeneidad en la frecuencia de cobertura de los
diarios. En efecto, tanto Clarín como Página/12 publicaron una significativa cantidad de notas referidas a la
Resolución Nº 125/08 en el período observado. Asimismo, este comportamiento similar no se reduce solo a la
cantidad de notas publicadas, sino que, tal como fue descripto, los picos máximos y mínimos coincidieron en
ambos periódicos. Ello da cuenta de un funcionamiento coherente de los criterios de noticiablidad
99
en los
procesos de selección de los hechos que fueron incluidos en agenda.
En síntesis, lo que se puede aseverar a partir del análisis empírico es la existencia de una cobertura
informativa semejante en términos de frecuencia de cobertura en Clarín y Página/12, que, en ambos casos,
tuvo a la conflictividad del proceso que se estudia como criterio básico de selección y omisión. Cuando el
conflicto recrudeció en el espacio público, los niveles de cobertura aumentaron, mientras que cuando el

99
Los criterios de noticiabilidad son el conjunto de requisitos que se exigen a los acontecimientos para su categorización como
noticias y se definen, entre otros factores, en función de la cantidad de personas que es afectada por un hecho, la participación o no de
personalidades destacadas en el mismo, la cercanía o lejanía geográfica y las normas periodísticas que afectan los criterios de selección
temática (Martini, 2000; Wolf, 1987).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

125

enfrentamiento se institucionalizó en mesas de negociación, los niveles de cobertura informativa
descendieron.
5.3.1.1. Frecuencia según etapas del periodo
Uno de los objetivos específicos del presente estudio se proponía analizar las diferentes variables que
influyeron en la frecuencia de cobertura del caso. Una de las presunciones analíticas previas sostenía que el
factor temporal incidió en la frecuencia de cobertura. Debido a ello, se decidió dividir el período bajo estudio
en diferentes etapas, lo que permitió establecer el comportamiento de la variable tiempo. Las etapas
resultantes son las siguientes:
 Etapa 1: Abarca del 11 al 26 de marzo de 2008. El evento que marca el comienzo es el anuncio
gubernamental de la implementación de la Resolución N° 125/08. La etapa finaliza el día posterior al
primer ―cacerolazo‖, realizado en apoyo a los ruralistas y las posteriores manifestaciones de
agrupaciones oficialistas.

Imagen 5: Portadas del 26/03/05


 Etapa 2: Va del 27 de marzo al 1º de mayo de 2008. Luego del primer cacerolazo el gobierno pidió a la
Mesa de Enlace que se levanten las medidas de fuerza como condición de negociación. Los ruralistas
concedieron una tregua por 30 días. El 1° de mayo, fracasadas las negociaciones, el campo anunció la
vuelta a las rutas y el cese de comercialización de granos.

Imagen 6: Portadas del 02/05/2008



La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

126

 Etapa 3: Se extiende del 2 al 26 de mayo de 2008. Incluye fases de lucha alternadas con mesas de
diálogo entre el gobierno y los ruralistas. La etapa tiene como punto de cierre los dos actos realizados
por ambos sectores el 25 de mayo de 2008 en Rosario y Salta.

Imagen 7: Portadas del 26/05/2008



 Etapa 4: Va del 27 de mayo al 17 de junio de 2008. Luego de los actos en Rosario y Salta el gobierno
decidió suspender las mesas de diálogo que se venían desarrollando. Las entidades agropecuarias, en
tanto, resolvieron volver a las medidas de fuerza. El 14 de junio, la Gendarmería nacional intentó
despejar un corte de ruta en la provincia de Entre Ríos y detuvo por unas horas a uno de los principales
dirigentes rurales, Alfredo De Angeli. Un día más tarde se repitieron masivos cacerolazos en apoyo al
―campo‖ en las principales ciudades argentinas. El 16 junio, la presidenta Cristina Fernández anunció el
envío de la Resolución Nº 125/08 al Congreso de la Nación.

Imagen 8: Portadas de 17/06/2008


 Etapa 5: Se extiende del 18 de junio al 17 de julio de 2008. Incluye todo el período de negociación en
las comisiones de ambas cámaras del Congreso nacional y su tratamiento en los recintos. Culmina con
la derogación de la Resolución Nº 125/08.







La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

127

Imagen 9: Portadas del 17/07/2008


Como se señaló, las cinco etapas en las que se dividió el recorte temporal tuvieron como punto de
inicio un evento crítico que ancla en alguna de las categorías de la tipificación que propone Pride (1995)
100
.
Estos eran definidos como ―acontecimientos dramáticos como crisis económicas, desastres ambientales,
confrontaciones físicas, iniciativas estratégicas de organizaciones o movimientos sociales o nuevas políticas
públicas‖ (Pride, 1995, p. 5). La decisión de utilizar la definición del autor como criterio de demarcación de
las fases del conflicto radica en que su clasificación de eventos críticos no solo es útil para los fines de este
trabajo –puesto que contempla hechos que se sucedieron durante la contienda–, sino que al analizarlos es
posible constatar que los mismos influyeron de manera notoria en la frecuencia informativa de ambos diarios.
Es decir, los critical events que define Pride –concretamente, la formulación de ―nuevas políticas públicas‖ y
el ―enfrentamiento entre antagonistas en pugna por posiciones de poder‖ – constituyeron factores explicativos
de las variaciones de la frecuencia informativa del caso.
Esto no implica descartar la explicación de Brosius y Eps (1995) sobre el funcionamiento de los key
events. Sin embargo, se considera que en el fenómeno que se estudia, los criterios de noticiablidad
funcionaron de manera estable en Clarín y Página/12 y que los hechos seleccionados fueron producto de una
definición social de los problemas en la que los medios actuaron como un factor más en el marco de un
proceso complejo. Esto no quiere decir que sus encuadres no operen en la percepción pública de un issue –
algo que Pride no niega–, sino que los efectos mediáticos no son directos, ya que los mismos son producto de
una relación compleja entre audiencia y público.
El gráfico 7 permite analizar en detalle la evolución de la cobertura mediática durante los 128 días de
contienda en función de las etapas establecidas. La primera fase alcanzó un promedio de cobertura de 10.81
notas diarias en Clarín y 7,56 en Página/12. El critical event que la abrió fue justamente el anuncio de una
nueva política pública
101
–la Resolución Nº 125/08– por parte del PEN. Dentro de esta etapa se podría señalar

100
Ver página 23.
101
La formulación de nuevas políticas públicas están expresamente tipificadas por Pride (1995) como eventos críticos.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

128

otro suceso clave que produjo un aumento gradual de la curva de frecuencia de cobertura, como lo fue el
anuncio del cese de comercialización de granos y los cortes de ruta por parte de la Mesa de Enlace.
Gráfico 7: Frecuencia según etapas. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008






La segunda etapa se abrió tras el primer cacerolazo y la confrontación directa de grupos antagónicos
en el espacio público. Estos eventos, también contemplados en la clasificación de Pride (1995), resultan
explicativos del primer pico de cobertura del caso en ambos diarios. El promedio de publicación de noticias
durante esta fase estuvo en el orden de las 14 diarias en cada medio. El posterior anuncio de los ruralistas del
cese de las medidas de fuerza por 30 días y el comienzo de la negociación produjeron una baja relativa en la
frecuencia informativa.
El evento crítico que inició la tercera etapa fue el retorno de las medidas de fuerza de los ruralistas.
Las mismas se alternaron con mesas de negociación, por lo que la cobertura se mantuvo en niveles
relativamente estables (13,41 notas diarias promedio en Clarín y 11,29 en Página/12). El cierre de la etapa 3
involucró otro critical event. En efecto, las manifestaciones multitudinarias en apoyo de uno y otro sector el
25 de mayo de 2008 explicaron, en buena medida, el aumento de la cobertura de la etapa 4.
La cuarta etapa, luego de los actos del 25 de mayo en Rosario y Salta, comenzó con la decisión
gubernamental de la ruptura de las negociaciones con el agro y la respuesta de los ruralistas con nuevas
medidas de fuerza.
El pico máximo de cobertura del caso fue producto de una sumatoria de eventos críticos. En primer
lugar, la decisión del Poder Judicial de la Nación (PJN) de despejar la ruta Nº 14 de la protesta agraria, el 14
de junio de 2008, hecho que tuvo como saldo represión y detención de dirigentes rurales. En segundo lugar,
cacerolazos en las principales ciudades del país en apoyo ―al campo‖ y manifestaciones a favor ―del gobierno‖
los días 15 y 16 de junio de 2008. En tercer lugar, la decisión del PEN de enviar la norma al Congreso
nacional para su tratamiento, evento que abrió la última etapa.
10,81
14,67
13,41
22,75
21,27
7,56
13,2
11,29
18,29
17,82
0
5
10
15
20
25
1 2 3 4 5
Promedio Clarín
Promedio Página/12
Etapas del período
A
r
t
í
u
c
l
o
s
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

129

La sumatoria de critical events en un muy corto período de tiempo tuvo como correlato el pico
máximo de tratamiento noticioso del caso que se dio al final de la etapa 4 y en el comienzo de la etapa 5,
aumentando drásticamente los promedios de frecuencia de cobertura de ambas fases.
En efecto, la etapa 4 duplicó en cobertura a las anteriores, promediando 22,75 notas diarias en Clarín
y 18,29 en Página/12. Por último, la quinta etapa, que se abrió con el pico máximo de frecuencia, mantuvo
importantes niveles de visibilidad durante todo el tratamiento de la norma en ambas cámaras del recinto. En
esta fase, Clarín publicó 21,27 notas diarias mientras que Página/12 incluyó un promedio de 17,82 piezas
cada día.
Ahora bien, ¿cómo se explican los altos valores de frecuencia de la última etapa, si la misma
comprendió todo el período institucionalización del conflicto en el Congreso de la Nación? Sucede que la
negociación en el ámbito institucional tuvo como telón de fondo manifestaciones en el espacio público en
apoyo y en contra de la Resolución Nº 125/08. Las mismas pretendieron ser factores de presión sobre los
legisladores. En ese marco, se dio una disputa por la instalación de carpas a favor del ―campo‖ y del
―gobierno‖ frente al Congreso nacional. Sumado a ello, el día previo a la votación en el Senado, la Ciudad de
Buenos Aires fue escenario de dos actos masivos en apoyo de cada uno de los sectores. Nuevamente,
entonces, el enfrentamiento en el espacio público actuó como un factor determinante de la frecuencia de
cobertura del caso.
Asimismo, el trabajo empírico permitió constatar que los critical events señalados afectaron la
frecuencia de cobertura en los dos diarios, independientemente de los atributos con los que los hechos hayan
sido enmarcados, nivel de análisis que excede a los objetivos del presente estudio.
En términos comparativos, la dirección y los valores de las curvas de frecuencia fueron similares. Es
decir, ambos periódicos se comportaron del mismo modo frente a los critical events en relación con la
cantidad de notas que publicaron. Dicha constatación permite afirmar que, si bien los medios que se estudian
pudieron tener miradas diferentes sobre los hechos incluidos en la agenda, los criterios de noticiabilidad
funcionaron de manera estable, puesto que el comportamiento de las publicaciones denota un alto nivel de
correspondencia entre los dos diarios.
Esta verificación empírica resulta elocuente y reafirma la decisión de haber optado por la definición
de critical event de Pride (1995) para establecer las etapas. Los eventos críticos, lejos de haber sido definidos
por los medios, tuvieron significado social y debieron su inclusión en la agenda mediática a los ―valores
noticia‖ (Martini, 2000) de los hechos, los cuales condicionaron de igual modo a dos diarios con líneas
editoriales contrapuestas. En ese proceso, los periódicos fueron actores que disputaron posiciones de poder en
un proceso social complejo y no el principal factor determinante de la definición pública de los
acontecimientos.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

130

En suma, aquí no se discute que ambos medios posiblemente hayan mantenido una lectura dicotómica
del conflicto (Becerra & López, 2008). Lo que se constata es que los diarios hablaron en mayor o menor
medida de los mismos eventos, en el mismo momento, independientemente de cuál haya sido su discurso al
respecto.
5.3.1.2. Análisis del hueco informativo
Según se pudo corroborar en el análisis de contenido, la frecuencia de cobertura sobre el ―conflicto del
campo‖ alcanzó un nivel mayor en Clarín que en Página/12. Sin embargo, el análisis de esta variable de
manera descontextualizada no permite concluir a priori que el diario que mayor frecuencia de cobertura le
otorga a un caso es el que más importancia total le da.
En este contexto cobra vital importancia el concepto de hueco informativo (news hole). El mismo se
define como ―la cantidad total de espacio que se deja en todas las páginas del periódico, una vez que se ha
insertado la publicidad‖ (McCombs, 2006, p. 65). Es decir, es el espacio disponible para los contenidos
periodísticos de cada diario. En este trabajo se adoptó la operacionalización realizada por Richard Budd
(1964), quien para calcular el news hole de los periódicos toma el cuerpo principal del diario y descuenta la
publicidad, los clasificados, espectáculos, deportes, chistes, crucigramas, entretenimientos y suplementos
especiales.
A partir de ello, se analizó la totalidad de los ejemplares publicados entre el 11 de marzo y el 17 de
julio de 2008 por Clarín y Página/12. Para calcular la porción del hueco informativo que ocupó el ―conflicto
del campo‖ en cada diario se contabilizaron la totalidad de las noticias publicadas, independientemente de los
temas a los que refirieran, y se separaron las que hicieron mención explícita al conflicto (en los términos que
se detallan en el apartado metodológico).
Durante los 128 días que duró la contienda, el diario Clarín publicó un total de 14.513 artículos
periodísticos, de los cuales 2.157 refirieron al ―conflicto campo–gobierno‖. Es decir, la cobertura del caso que
aquí se analiza ocupó un 14,86% del hueco informativo total del diario.
Página/12 incluyó en su agenda 7.240 piezas periodísticas durante el período, de las cuales 1.797
tuvieron como tema central a la Resolución Nº 125/08, cifra que representa un 24,82% del hueco total. Estos
datos muestran que, si bien la frecuencia de cobertura del caso fue mayor en Clarín, en términos absolutos,
Página/12 le dio más importancia al tema, puesto que este ocupó un porcentaje mayor de su hueco
informativo.
El gráfico 8 muestra la evolución de la frecuencia de cobertura en relación con el hueco informativo
de cada diario, a lo largo de los 128 días de conflicto.

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

131

Gráfico 8: Hueco informativo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.


Un análisis detallado del gráfico 8 permite corroborar la hipótesis de que la agenda mediática implica
un ―juego de suma cero‖ (Zhu, 1992). Es decir, la limitación de espacio determinada por el hueco informativo
provoca que no todos los temas puedan ser objeto de cobertura. Entonces, los issues compiten por ocupar un
lugar en la agenda mediática, por lo que el ingreso de un nuevo tema siempre resulta en detrimento de otro.
En el caso que se analiza, esa competencia puede inferirse a partir de la siguiente constatación
empírica: como lo demuestra el gráfico 8, mientras que los huecos informativos de los dos diarios mostraron
valores constantes
102
, la cobertura mediática del conflicto tuvo picos importantes. Es decir, un aumento en la
frecuencia de cobertura del conflicto no implicó en ningún caso un aumento de la superficie informativa de los
periódicos. Así, cuando la cantidad de espacio ocupada por notas referidas al caso creció, el total de espacio
disponible en los diarios permaneció relativamente constante.
A partir de esta constatación es posible inferir que una mayor cantidad de piezas periodísticas sobre la
Resolución Nº 125/08 implicó siempre la desaparición de otros issues de la agenda mediática, lo que
corrobora la hipótesis de suma cero de la teoría de la Agenda-Setting, para este caso.

102
Cabe aclarar que se observan dos variaciones importantes en los huecos informativos de los dos matutinos. La primera se dio en la
semana 8 (30/04/2008 al 06/05/2008). La explicación de la declinación de la cantidad total de notas publicadas radica en que el 1º de
mayo es feriado nacional en la Argentina y no se publican diarios, por lo que esa semana está compuesta por 6 ediciones y no 7. La
semana 19 incluye solo 2 días (16 y 17 de julio de 2008). Eso explica la caída en la curva del hueco informativo.
827
819
861
835
858
875
820
713
815
795
788
751
767
759 758
731
768
759
214
43
71
204
108
91
75 72
43
110 114
102
135
145
177
219
142
133
112
61
406
383
394
423
414
395 395
342
405
401
356
416
389
385
393
406
402
413
122
24
48
146
131
63
72 75
41
74
107
92
121
131
124
145
126
112
121
44
0
100
200
300
400
500
600
700
800
900
1000
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19
Hueco Clarín
R. 125/08 en Clarín
Hueco Pàgina/12
R. 125/08 en Página/12
Semanas del conflicto
A
r
t
í
c
u
l
o
s
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

132

Ahora bien, la mayoría de las noticias asociadas al conflicto del campo se publicaron en las secciones
de política y economía de ambos diarios. El gráfico 9 expresa la frecuencia de cobertura de noticias referidas a
la Resolución Nº 125/08 en relación con el total de las noticias publicadas en esas secciones.
Gráfico 9: Frecuencia según sección. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11
de marzo al 17 de julio de 2008.


Si se consideran solamente las secciones que incluyen temas de política y economía de los diarios
103
,
el alto porcentaje de publicaciones sobre el caso resulta coherente con la importancia otorgada al conflicto. La
sección ―El país‖ del diario Clarín incluyó una media de 43,38 notas diarias. De ese total, 17 noticias cada día
en promedio se refirieron al conflicto, lo que representa un 39% de las piezas totales incluidas en esa sección.
En tanto, las secciones ―El país‖ y ―Economía‖ de Página/12 incluyeron una media de 32,08 noticias
diarias. De ellas, un promedio de 14 refirieron a este caso, lo que representa un 43,6% de las piezas que
integraron esas secciones durante el recorte temporal propuesto.
Los datos permiten dar cuenta de dos hallazgos. En primer lugar, se ratifica que la Resolución Nº
125/08 adquirió mayor importancia relativa en Página/12 que en Clarín, aunque la cantidad de notas incluidas
por este diario haya sido menor en términos absolutos.
En segundo lugar, al igual que lo acontecido respecto del hueco informativo total, una mayor
presencia del issue no incrementó significativamente la cantidad de espacio que los diarios le otorgaron a sus
secciones fijas, aunque hayan incluido en ellas ―secciones especiales‖ sobre la Resolución Nº 125/08. La
única excepción se dio en la sección ―El país‖ de Clarín en la semana 3 (26/03/2008 al 01/04/2008),
coincidentemente con el primer pico de cobertura del caso. En esa fecha, la mayor cantidad de notas sobre el
issue provocó que esa sección ocupara más páginas que lo habitual.

103
Estas son ―El País‖, en el caso de Clarín, y ―El país‖ y ―Economía‖, en el caso de Página/12. Se analizan estas secciones debido a
que, además de acaparar la mayoría de las noticias sobre el caso, incluyeron las ―secciones especiales‖ dedicadas al conflicto.
305
300
376
321 323
330
318
247
303
312
281 279
282
295
300
280
285
288
85
43
71
204
108
91
75
72
43
110
114
102
135
145
177
219
142
133
112
61
240
200
244 242
215
237
207
180
215
227
216
223
234 234
209
231
211
232
78
24
48
146
131
63
72
75
41
74
107
92
121
131
124
145
126
112
121
44
0
50
100
150
200
250
300
350
400
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19
Hueco Clarín
R. 125/08 en Clarín
Hueco Pàgina/12
R. 125/08 en Página/12
Semanas del conflicto
A
r
t
í
c
u
l
o
s
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

133

Sin embargo, los números globales, para ambos diarios, demuestran que una mayor presencia del
―conflicto del campo‖ en las secciones de política y economía no derivó –en términos generales– en aumentos
significativos del tamaño de las secciones. El hallazgo permite reforzar la hipótesis de suma cero de la agenda
mediática. En efecto, si la cantidad total de notas publicadas en las secciones analizadas fue relativamente
constante, es de suponer que los picos de cobertura de la Resolución Nº 125/08 se dieron a expensas de la
desaparición de otros temas de la agenda mediática.
Como corolario, cabe afirmar que las variables que modificaron el tamaño del hueco informativo de
los diarios no estuvieron relacionadas con la presencia del caso que aquí se estudia. En ese sentido, se pudo
constatar que el news hole tendió a disminuir los días domingo y lunes, como producto de factores que el
presente trabajo no analiza. Sin embargo, se asume que ellos podrían estar asociados con las rutinas
productivas, la presencia de suplementos y otras variables que influyen en la cantidad de información que los
periódicos incluyen cada día pero que no pueden ser explicadas desde la perspectiva teórica que aquí se
propone. Por lo tanto, los hallazgos de este trabajo permiten formular nuevos interrogantes para futuras
investigaciones que integren los resultados aquí obtenidos con otros abordajes teóricos y metodológicos. Estos
interrogantes referidos principalmente a la indagación sobre el comportamiento de otras variables que influyen
en el tamaño del hueco informativo se plantean en las conclusiones del presente trabajo.
5.3.1.3. Análisis de las portadas
En función de los objetivos específicos, se procede a analizar las portadas de cada uno de los
ejemplares de Clarín y Página/12, publicadas durante los 128 días del conflicto. Tal decisión se fundamenta
en la premisa de que las noticias que se publican en las tapas de los diarios tienen por lo menos el doble de
lectores que las interiores (McCombs, 2006), y de que estas constituyen una medida esencial de la frecuencia
y la jerarquía de un caso (Wanta, 1997), lo que las convierte en indicadores del modo en que se completa el
hueco informativo (Zhu, 1992).
Por lo tanto, el análisis de las tapas de los diarios permite profundizar sobre la frecuencia de cobertura
e introduce el trabajo sobre la jerarquía noticiosa que se aborda en profundidad en el próximo apartado.
El ―conflicto del campo‖ tuvo lugar en la tapa de Clarín en 122 de los 127 ejemplares analizados. Es
decir, solo en cinco de los días el conflicto no estuvo en la primera plana. Por su parte, solamente un día de
los 128 que componen el período de análisis el caso no apareció en la portada de Página/12. Estos resultados
permiten corroborar el planteo de una alta frecuencia de cobertura, e inferir que el caso obtuvo un alto nivel de
jerarquía en los dos diarios. Asimismo, la presencia en portada vuelve a mostrar un comportamiento similar de
las dos coberturas que se analizan.
Ahora bien, así como no todas las noticias tienen el mismo nivel de importancia dentro del hueco
informativo, los titulares adquieren mayor o menor relevancia según su tamaño, ubicación y acompañamiento
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

134

gráfico (McCombs, 2006). La Tabla 7 analiza el primer título en nivel de importancia que se incluyó cada día
en la portada de los diarios sobre la Resolución Nº 1250/08. Se hace esta aclaración puesto que en más de una
ocasión el ―conflicto del campo‖ acaparó más de un titular de la primera plana
Tabla 7: Tipos de titulares de portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11
de marzo al 17 de julio de 2008

.
Del trabajo empírico surge que la contienda fue título central de Clarín en 86 de los 127 días,
modificando la estructura normal de la portada en 17 oportunidades. Por su parte, el conflicto fue título central
de Página/12 en 91 ocasiones, alterando la fisonomía habitual de la primera página en 23 oportunidades.
Imagen 10: Estructura normal de las portadas de Clarín y Página/12.

Imagen 11: Portadas en las que el ―conflicto del campo‖
modificó la estructura de tapa.

El resto de las apariciones del caso en las portadas se distribuyó entre títulos secundarios (16 en
Página/12 y 3 en Clarín), recuadros de tapa (19 en Página/12 y 31 en Clarín) y destacados subordinados a un
título mayor (2 en Clarín).
Ubicación

Título
principal y
modifica
tapa
Título
principal y
no modifica
tapa
Título
secundario
Destacado
subordinado
Recuadro
de tapa
Diario Clarín 17 69 3 2 31
Página/12 23 68 16 0 19
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

135

Ahora bien, como se señaló ut supra, en muchos de los días del recorte temporal propuesto, los diarios
publicaron más de un titular sobre la contienda. La tabla 8 expresa el porcentaje de titulares publicados por día
en cada diario.
Tabla 8: Porcentajes de titulares sobre el conflicto. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.



Los datos muestran que la mayor parte de las portadas analizadas incluyeron más de un titular sobre el
conflicto del campo. En efecto, el promedio habitual fue de entre dos o tres titulares diarios en cada periódico.
En el caso de Página/12 se llegó a un máximo de siete titulares sobre el caso en una misma portada. El tope de
Clarín fue de seis.
Complementariamente, en el análisis se procuró establecer qué tipo de temas compitieron con la
Resolución Nº 125/08 por un lugar en la tapa. Tal decisión se sustenta en que la abundancia de información
requiere que los periodistas determinen cuáles serán los acontecimientos que recibirán un tratamiento
noticioso (Tuchman, 1978). En otras palabras, los medios de comunicación ejercen una actividad constante de
inclusión, exclusión y jerarquización de los issues que forman parte de la agenda mediática (McCombs &
Evatt, 1995)
Sin embargo, este proceso de selección no es autónomo. Asociados a los procesos de estandarización
y rutinización de las prácticas productivas, entran en juego ciertos criterios de noticiabilidad que tamizan los
posibles hechos que penetrarán en la agenda informativa (Wolf, 1987). Por su parte, esta tarea se apoya en un
sustrato ideológico que se inscribe tanto en lo que se selecciona como en lo que se omite (Igartua & Humanes,
2004).
Además de los criterios de noticiabilidad, la línea editorial y el contrato de lectura –entre otros
factores– condicionan el proceso de selección. Entendido como el lazo en el tiempo que se establece entre un
medio y su receptor (Verón, 1991), el contrato de lectura incluye desde el nombre, el formato y la tipografía,
la presentación en la tapa, la diagramación y la ilustración; el nivel de lengua, el recurso de la deixis, las
metáforas y comparaciones, los destacados y los sistemas clasificatorios de las noticias en agendas temáticas
diferentes (Martini, 2000). Este entra en tensión con los otros factores señalados en el proceso de selección
que determinará qué temas pueden formar parte de las agendas informativas y cuáles no.
Ahora bien, al avanzar en el análisis comparativo de las coberturas noticiosas, un primer aspecto que
rompió con la homogeneidad en las coberturas mediáticas detectada hasta aquí fue el ―tipo de temas‖ que los

Títulos

0 1 2 3 4 5 6 7
Diario Clarín 3,9% 20,5% 29,9% 19,7% 17,3% 5,5% 3,1%

Página/12 ,8% 18,1% 21,3% 26,8% 10,2% 11,8% 10,2% ,8%
Total 2,4% 19,3% 25,6% 23,2% 13,8% 8,7% 6,7% ,4%
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

136

medios incluyeron en sus portadas. Dicho resultado puede ser explicado por la diferencia en las líneas
editoriales, contratos de lectura y rutinas productivas de los diarios que se estudian.
Gráfico 10: Competencia temática en portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.

El gráfico 10 permite trazar una fisonomía de las propuestas temáticas que cada diario ofreció a sus
lectores. En el caso de Clarín, predominaron las noticias ―blandas‖
104
por sobre las ―duras‖
105
,
específicamente las de ―interés General‖, ―deportes‖ y ―policiales‖. Por su parte, en Página/12, los titulares
que compitieron con el conflicto del campo pertenecieron, en su mayoría, a ―otros temas de política nacional‖,
―interés general‖ e ―internacionales‖, relegando a lugares marginales a las noticias de ―deportes‖ y
―policiales‖.
Aunque los datos que se describen no son generalizables puesto que se restringen solo al período
observado, permiten trazar un perfil de cada diario que es coherente con las características atribuidas en el
capítulo 4. Mientras que Clarín reserva lugares en portada todos los días para secciones blandas, Página/12
ofrece una mayor cobertura sobre temas de política y economía local e internacional. La oferta diferencial de
noticias, evidentemente, se ajusta a la línea editorial, el contrato de lectura y las características de los lectores
de cada medio. Si bien el análisis de estas variables excede las pretensiones y posibilidades de este trabajo, se
considera importante abordarlas en profundidad en estudios posteriores.
5.3.2. Jerarquía informativa de la Resolución Nº 125/08
Además de la frecuencia de cobertura de un tema, la disposición de las noticias en la superficie del
hueco informativo constituye un importante indicador de su relevancia. En efecto, la importancia que le otorga
la opinión pública a los diferentes issues está condicionada por la jerarquía que estos adquieren en la agenda
mediática (McCombs & Shaw, 1972).

104
Las noticias ―blandas‖ son aquellas que refieren a temas sociales, de interés general, deportes, espectáculos o policiales. (Martini &
Luchessi, 2006).
105
Las noticias o secciones ―duras‖ son principalmente las de política y economía nacional e internacional (Martini & Luchessi, 2006;
Shoemaker, 1996).
17,82%
25,98%
2,72%
13,29%
10,88%
29,31%
32,77%
11,60%
3,07%
3,07%
22,87%
24,57%
2,05%
0,00
5,00
10,00
15,00
20,00
25,00
30,00
35,00
Otros pol. nac. Deportes Espectáculos Policiales Internacionales Interés Gral. Otros
títulos
Clarín
Página/12
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

137

Esta tesis sistematiza diez variables utilizadas en los diferentes trabajos de Agenda-Setting para medir
relevancia informativa. En ninguno de los estudios fichados se combinaron todas ellas, por lo que aquí se
presenta un diseño metodológico novedoso para abordar el primer nivel de establecimiento de agenda.
El trabajo sistemático con cada indicador permitió construir un ―índice de importancia‖ que consiste
en la puesta en relación de todas las variables trabajadas. La descripción de los resultados del trabajo empírico
permite describir la jerarquía que adquirió ―el conflicto del campo‖ en cada uno de los diarios. En tanto, el
―índice‖ que se construye para esta investigación se propone como un aporte metodológico para el estudio de
la relevancia noticiosa en otras coberturas informativas de prensa gráfica. En el presente apartado se justifica,
conceptualiza y analiza el comportamiento de cada indicador de manera detallada para el caso que se estudia.
5.3.2.1. Aparición en portada
Ya se dedicó un apartado especial al análisis de las portadas de los diarios durante los 128 días del
―conflicto del campo‖. Tal decisión se fundamenta en la premisa de que, por el solo hecho de estar publicado
en primera plana, un issue demuestra un mayor valor para el medio que el que tendría cualquier otra
información publicada en páginas interiores (Gutiérrez Coba, 2001).
En ese apartado se pudo comprobar que este caso obtuvo una importante frecuencia de aparición en la
primera página de los diarios (122 días en Clarín y 126 en Página/12), lo que constituyó un primer indicador
de su jerarquía informativa. Pero si se considera que las noticias compiten por un lugar en la agenda
mediática, y por lo tanto, en la portada de los diarios, resulta revelador determinar qué porcentaje de artículos
-sobre el total de los publicados sobre el caso- obtuvo un lugar en primera plana.
Tabla 9: Porcentajes de notas que aparecieron en portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08.
Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Diario
Total Clarín Página/12
Presencia
en tapa
No aparece 86,9% 77,0% 82,4%
Modifica
estructura
1,6% ,6% 1,1%
Título
principal
4,2% 8,1% 6,0%
Título
secundario

1,2% ,6%
Destacado
subordinado
4,2% 3,1% 3,7%
Recuadro de
tapa
3,1% 8,7% 5,7%
Pirulo 1,2% ,6%
Total 100,0% 100,0% 100,0%

De la tabla 9 surge que solo el 17,6% de las notas sobre la Resolución Nº 125/08 apareció en portada.
Este porcentaje, que a primera vista podría calificarse de bajo, debe ponerse en contexto para su
interpretación. Si como se dijo previamente, el caso que aquí se estudia ocupó lugares destacados en la
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

138

primera plana de la mayoría de las ediciones de ambos diarios, los bajos porcentajes de ―presencia en tapa‖ de
las noticias que se analizan fueron mucho más producto de la alta frecuencia, que de una baja jerarquía del
issue en la agenda mediática.
Si se tiene en cuenta que, en términos absolutos, los dos diarios publicaron un promedio de 31,12
notas diarias sobre el tema, la competencia por ocupar un lugar en la portada se dio incluso entre piezas
periodísticas referidas al mismo caso. En suma, si la agenda mediática constituye un juego de suma cero, una
primera interpretación de estos resultados es que dentro de los diarios hay sitios de mayor competencia que
otros. La portada posee un espacio mucho más limitado que el cuerpo principal del periódico, por lo que la
lucha entre los tópicos por ingresar en ella aumenta dramáticamente.
La tapa de Clarín se compone de un promedio de 11 titulares diarios, mientras que la de Página/12
ronda los 8. Si se analiza comparativamente la presencia del tema en la tapa de cada diario, es posible destacar
que el caso tuvo mayor presencia en Página/12 (23%) que en Clarín (13,1%). Al contemplar que Página/12
incluye una menor cantidad de titulares diarios, la mayor frecuencia de títulos de portada sobre el conflicto es
coherente con lo que ya se analizó respecto del hueco informativo: una mayor prioridad informativa en
Página/12 que en Clarín.
En efecto, los resultados demuestran que, en términos relativos, Página/12 dedicó una porción mucho
mayor de la superficie de sus portadas al caso que Clarín. Dicha constatación permite corroborar la hipótesis
de Zhu (1991), quien planteaba que la portada del diario constituye un indicador de su news hole.
Efectivamente, el análisis empírico demuestra que la presencia de títulos en portada fue coherente en ambos
diarios con la porción del hueco informativo total que cada uno de ellos le dedicó al tema.
Ahora bien, como se sugirió anteriormente, incluso dentro de las primeras planas existen diferentes
niveles de importancia de los titulares, al punto que ―dentro de la misma portada existe un orden jerárquico
que nos permite observar la tendencia de cada medio en materia temática y revela una especie de radiografía
de la realidad social creada por los medios de comunicación‖ (Gutiérrez Coba, 2001, p.1).
Los datos muestran que solo el 1,6% de la totalidad de las notas de Clarín sobre el caso modificaron
la estructura de la portada. En tanto, un 4,2% fue ―título principal‖ aunque no modificó el diseño canónico de
la primera página. En lugares menos visibles aparecieron los artículos que fueron ―destacados subordinados‖,
es decir titulares menores que remiten a uno mayor. Por último, los ―recuadros de tapa‖ representaron el 3,1%
del total de las piezas.
En el caso de Página/12, el porcentaje de titulares principales que modificó la estructura de la portada
fue marginal (0,6%). Sin embargo, la cantidad de ―titulares principales‖ sobre el conflicto fue mayor, llegando
a un 8,1%. Asimismo, los ―recuadros de tapa‖ también tuvieron una presencia importante, alcanzando un
8,7%, mientras que los ―destacados subordinados‖ obtuvieron un 3,2%. El recuadro diario denominado
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

139

―pirulo de tapa‖ de Página/12 representó al 1,2% de las piezas publicadas sobre el tema. Por último, un 1,2%
de los artículos sobre el caso fueron ―título secundario‖.
5.3.2.2. Acompañamiento gráfico
Otro de los indicadores utilizados para medir la jerarquía noticiosa de un artículo periodístico es el
acompañamiento gráfico (Budd, 1964; McCombs & Shaw, 1972). Se considera que las noticias, cuando son
acompañadas por imágenes o gráficos atractivos, llaman más la atención de la opinión pública (McCombs,
2006). Se parte de la tesis de que
… las palabras o imágenes que constituyen las noticias son algo más que bromas ingeniosas o pura
decoración. Son materia bruta que asigna aspectos a los asuntos, a los candidatos y a las ideas. Toman la
idea vacía que hay tras un asunto o un acontecimiento y la hacen resonar ante el lector o el oyente.
(McCombs & Evatt, 1995, p. 15).
Gráfico 11: Acompañamiento gráfico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11
de marzo al 17 de julio de 2008.

El gráfico 11 aporta elementos favorables a la hipótesis de una alta jerarquía del ―conflicto campo-
gobierno‖ en Clarín y Página/12. En términos globales, 6 de cada 10 notas publicadas fueron acompañadas
por imágenes, lo que refuerza la centralidad del issue en la agenda informativa.
Ahora bien, la Tabla 10 permite analizar el comportamiento de cada diario respecto de la inclusión de
material gráfico asociado a sus artículos periodísticos sobre la contienda.
Tabla 10: Acompañamiento gráfico según diario. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.





En términos globales, la cantidad de piezas acompañadas por imágenes fue mayor en Clarín (77%)
que en Página/12 (57,1%). En ambos casos, el elemento gráfico más utilizado fue la fotografía (56% y 54%
respectivamente). Si bien los porcentajes de infografías, dibujos y de la combinación de más de un recurso
62,50%
37,50%
Con imagen
Sin imagen
Diario
Clarín Página/12
Acompañamiento
gráfico
Sin imagen 33,0% 42,9%
Fotografía 56,0% 54,0%
Infografía 5,2% ,6%
Dibujos 3,1% 1,9%
Más de uno
combinados
2,6% ,6%
Total 100,0% 100,0%
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

140

resultaron marginales, fue posible observar un mayor despliegue de elementos gráficos en Clarín que en
Página/12.
Ahora bien, ¿existió alguna relación entre el tamaño de los artículos y la presencia de imagen? Es una
hipótesis de este trabajo que las notas más grandes llevan imágenes mientras que las pequeñas prescinden de
ellas. La tabla 11 da cuenta del comportamiento de estas variables en la cobertura de la Resolución Nº 125/08.
Tabla 11: Acompañamiento gráfico según tamaño de la nota. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.

Tamaño artículo

Menos de ¼
de pág.
Entre 1/4 y
2/4 de pág.
Entre 2/4 y
3/4 de pág.
Entre 3/4 y
pág. Comp.
Pág.
completa
Más de 1
página
Acompañamiento
gráfico
Sin imagen 76,7% 39,1% 7,9%

Fotografía 22,5% 50,7% 78,9% 87,7% 93,3% 100,0%
Infografía ,8% 8,7% 5,3%

Dibujos

1,4% 2,6% 10,5%

Más de uno
combinados

5,3% 1,8% 6,7%


Los resultados confirman la relación presupuesta entre el tamaño de la nota y la presencia de
imágenes. En efecto, el 92,1% de las notas ―de gran tamaño‖
106
estuvo acompañado por imágenes. En tanto,
solo el 37% de las ―notas pequeñas‖
107
contó con acompañamiento gráfico. Sin embargo, es de destacar que la
presencia de imagen en las piezas periodísticas alcanzó también a las de menor tamaño. Así, seis de cada diez
notas de ―entre ¼ y ½ página‖ tuvieron imágenes, mientras que dos de cada diez de las más pequeñas también
fueron incluidas con elementos gráficos.
En síntesis, a la vez que la tendencia ratifica la hipótesis de que las notas más grandes son las más
atractivas, la inclusión de imágenes, incluso en las notas ―pequeñas‖, realza la jerarquía informativa del issue.
5.3.2.3. Tamaño del artículo
El tamaño que obtiene un artículo también es indicador de la importancia que el medio le da al tema
que en este se trata (McCombs & Shaw, 1972). En el presente apartado se analizan las dimensiones de las
notas sobre la Resolución Nº 125/08 en términos globales y comparativos. Los datos se expresan en la tabla
12.



106
Se consideran ―de gran tamaño‖ a las notas que ocupan más de media página (Aruguete, 2011).
107
Se consideran ―pequeñas‖ a las notas periodísticas menores a media página (Aruguete, 2011).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

141


Tabla 12: Tamaño del artículo. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17
de julio de 2008
Diario
Total Clarín Página/12
Tamaño
artículo
Menos de
¼ de pág.
36,6% 36,6% 36,6%
Entre 1/4 y
2/4 de pág.
24,6% 13,7% 19,6%
Entre 2/4 y
3/4 de pág.
22,0% 21,1% 21,6%
Entre 3/4 y
pág. Comp.
13,6% 19,3% 16,2%
Pág.
completa
2,6% 6,2% 4,3%
Más de 1
página
,5% 3,1% 1,7%

El análisis empírico demuestra que en la cobertura general del conflicto predominaron las piezas
periodísticas pequeñas (56,2%) por sobre las mayores a media página (43,8%). Si se analiza diario por diario,
en Clarín fueron pequeños el 61,2% de los artículos y en Página/12 el 56,2%.
Ahora bien, tal como sucedió con los títulos de portada, el predominio de notas pequeñas referidas al
conflicto no pareciera redundar en una baja en la jerarquía informativa del caso. Nuevamente, los conceptos
de agenda limitada y suma cero resultan útiles para interpretar los resultados.
Si se tiene en cuenta que casi la mitad de los artículos relevados fueron de gran tamaño, la hipótesis de
una destacada prioridad informativa de la Resolución Nº 125/08 se refuerza. Y esto es así debido a que la
abundancia de notas pequeñas parece mucho más el resultado de la alta frecuencia informativa del caso que de
una jerarquía marginal.
El carácter limitado de la agenda mediática restringe la posibilidad de que muchas piezas sean
grandes. Si se tiene en cuenta que la frecuencia noticiosa fue muy importante, la constatación de que la mitad
de las notas sobre la Resolución Nº 125/08 fueron de gran tamaño constituye una nueva señal de la
importancia que obtuvo el caso en los diarios que se analizan.
Como corolario, se puede apreciar que los tamaños de los artículos fueron muy similares en Clarín y
Página/12. En suma, el análisis de esta variable no solo refuerza la tesis de una importante jerarquía para el
caso que se estudia, sino que robustece el hallazgo de un comportamiento homogéneo entre los dos diarios.
5.3.2.4. Tamaño del titular
Otra de las variables regularmente utilizadas para medir la jerarquía noticiosa es el tamaño de los
titulares que encabezan cada nota, ya que se sostiene que el mismo puede reforzar la visibilidad de los issues
(Gutiérrez Coba, 2001, p. 4). En términos generales, la variable está íntimamente relacionada con la que se
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

142

analizó previamente (el tamaño general del artículo). Es de suponer que titulares de gran tamaño se
correspondan con piezas periodísticas grandes. A continuación se analiza el tamaño promedio de los titulares.
Tabla 13: Tamaño del titular. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de
julio de 2008
Diario
Total Clarín Página/12
Tamaño
título
Menos de ¼
de pág.
34,0% 28,0% 31,3%
Entre 1/4 y
2/4 de pág.
11,0% 18,6% 14,5%
Entre 2/4 y
¾ de pág.
17,3% 13,0% 15,3%
Entre 3/4 y
el total del
ancho de
página.
37,7% 40,4% 38,9%

Los resultados expresados en la tabla 13 muestran que los ―titulares grandes‖
108
predominaron en la
cobertura general del caso (54,2%). Esto fue así tanto en Clarín como en Página/12, (55% y 53,4%
respectivamente). Si se observan las diferentes categorías de modo detallado también se halla un
comportamiento homogéneo en ambos periódicos. En los dos diarios se impusieron los titulares de más de ¾
del ancho de página (37,7% en Clarín y 40,4% en Página/12).
Los resultados son coherentes con las variables analizadas previamente y refuerzan la hipótesis de una
alta jerarquía del conflicto en la cobertura de ambos matutinos.
Tabla 14: Tamaño del titular según tamaño de la nota. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008
Tamaño artículo
Menos de
¼ de pág.
Entre 1/4
y 2/4 de
pág.
Entre 2/4
y 3/4 de
pág.
Entre 3/4
y pág.
Comp.
Página
completa
Más de 1
página
Tamaño
título
Menos de
¼ pág.
68,2% 17,4% 2,6% 10,5% 13,3%

Entre 1/4
y 2/4 pág.
24,8% 17,4% 9,2%

Entre 2/4
y 3/4 de
pág.
7,0% 52,2% 11,8%

Entre 3/4
y el total
del ancho
de la
página.

13,0% 76,3% 89,5% 86,7% 100,0%

Ahora bien, en la tabla 14 se cruza el ―tamaño del artículo‖ con el ―tamaño del titular‖. Tal como se
preveía, es posible apreciar cierta coherencia en el comportamiento de estas variables. En efecto, 9 de cada 10

108
Se denomina titulares ―grandes‖ a aquellos que ocupan más de la mitad del ancho de la página y ―pequeños‖ a los menores a la
mitad del ancho de página.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

143

artículos grandes tuvieron titulares grandes. La correspondencia también es notoria en los artículos menores al
cuarto de página: 9 de cada 10 artículos de menos de un cuarto de página tuvieron títulos pequeños. Sin
embargo, más de la mitad de las piezas periodísticas de entre un cuarto y media página tuvieron titulares
grandes. Este dato debe ser destacado, ya que si bien las piezas pequeñas son consideradas poco importantes
en términos de jerarquía, la visibilidad de sus titulares llama la atención del lector, más allá del tamaño total
de la nota.
Otro elemento a tener en cuenta fue la existencia de un significativo porcentaje de notas grandes con
titulares muy pequeños (26,4%). La mayoría de estas correspondieron al diario Página/12, cuyo diseño hace
que muchas de las notas de opinión o panoramas lleven títulos pequeños, independientemente de su tamaño u
otros atributos de importancia. En efecto, la presencia de notas de opinión de gran tamaño, acompañadas por
imágenes pero con titulares pequeños fue una constante. Como se dijo, esto responde mucho más a una
cuestión de diseño gráfico que a una intensión del diario de restar importancia a dicha información.
En síntesis, la jerarquía noticiosa de la cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08 también se vio
alimentada por el gran tamaño de los titulares de las notas. Asimismo, la puesta en relación de esta variable
permite ratificar el supuesto de que a títulos grandes corresponden artículos grandes, con la salvedad de que
numerosas piezas pequeñas tuvieron titulares destacados, lo que realzó su visibilidad. Por último, se comprobó
nuevamente un comportamiento homogéneo entre Clarín y Página/12 en los tamaños de titulares dedicados al
proceso estudiado.
5.3.2.5. Bajada o “entradilla”
Gutiérrez Coba (2001) sostiene que las notas que tienen bajada o ―entradilla‖ son consideradas por los
diarios como las más importantes. La bajada es un resumen de la noticia que se ubica debajo del título, y cuya
función es ―introducir las particularidades más sobresalientes de lo que después se desarrollará en la noticia‖
(Gómez Mompart, 1982, p. 28).
La tabla 15 muestra el comportamiento de esta variable en la cobertura general y en cada diario en
particular.
Tabla 15: Presencia de bajada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17
de julio de 2008.

Diario
Total

Clarín Página/12
Bajada Con bajada 34,0% 39,1% 36,4%
Sin bajada 66,0% 60,9% 63,6%

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

144

Los resultados expresados en la tabla 15 dan cuenta de que predominaron las notas sin bajada
(63,6%), mientras que un poco más de un tercio de las piezas periodísticas tuvo la presencia de este indicador
de importancia (36,4%).
En el análisis comparado entre Clarín y Página/12 llama la atención la similitud de los datos.
Mientras que un 39,1% de las notas de Página/12 fueron introducidas por entradilla, un 34% de las de Clarín
cumplieron con este requisito.
Los resultados son coherentes con el resto de los indicadores analizados. Si bien las notas con bajada
no fueron mayoría, los porcentajes de presencia de este atributo fueron altos, situación que denota un
aceptable nivel de importancia en la cobertura general. Por otro lado, aunque existió una gran similitud en el
uso de este recurso entre los dos matutinos, tal como sucedió con otros indicadores, se puede apreciar una
mayor prioridad informativa de la Resolución Nº 125/08 en Página/12 que en Clarín.
Pero, ¿qué factores influyeron en la presencia o no de bajada en las unidades analizadas? El cruce de
la variable ―género‖ con la presencia de ―entradilla‖ resulta interesante. Como se puede observar en la tabla
16, en el total de las editoriales de Clarín como en la mayoría de la notas de opinión de ambos diarios no se
usó bajada. Algo similar sucedió con las columnas publicadas en Página/12. En resumidas palabras, se puede
afirmar que en los diarios que aquí se observaron el uso de bajada o entradilla se utilizó casi exclusivamente
en las notas de los géneros informativos, mientras que prácticamente no se usó en los géneros interpretativos.
Tabla 16: Presencia de bajada según género periodístico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Diario


Clarín Página/12
Género Noticia Con bajada 45,5% 46,5%
Sin bajada 54,5% 53,5%
Recuadro Con bajada ,0% ,0%
Sin bajada 100,0% 100,0%
Entrevista Con bajada ,0% 83,3%
Sin bajada ,0% 16,7%
Editorial Con bajada ,0% ,0%
Sin bajada 100,0% ,0%
Nota de
opinión
Con bajada 21,6% 17,6%
Sin bajada 78,4% 82,4%
Columna Con bajada 100,0% 18,2%
Sin bajada ,0% 81,8%
Panorama Con bajada ,0% ,0%

Sin bajada ,0% 100,0%

La mayoría de las notas de opinión prescindieron del uso de bajada, independientemente de su
importancia. En ese sentido, para el caso y los diarios que se analizan, pareciera existir una incongruencia
entre los indicadores de jerarquía ya descriptos y el uso de bajada para los géneros de opinión. En efecto,
buena parte de las notas de géneros interpretativos fueron de gran tamaño, incluso, muchas tuvieron
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

145

acompañamiento gráfico y titulares salientes. Sin embargo, el uso de la bajada fue poco usual en estos
géneros.
La entradilla tiene como característica central ser un resumen de la noticia que se expresa en no más
de cinco líneas, con alrededor de entre 30 y 60 espacios. Su estructura básica es la pirámide invertida
109
. Una
explicación posible para el menor uso de este recurso en los géneros interpretativos podría asociarse a la
propia naturaleza de este tipo de piezas.
Las notas de opinión, editoriales y columnas no tienen como requisito básico la estructuración en base
a la pirámide invertida. Las mismas tienen en común que ―no trabajan directamente con los hechos (…) sino
que tienden a trabajar con ideas y deducen consecuencias ideológicas, culturales o filosóficas‖ (Edo, 2009, p.
66). Su estructura, entonces, mucho más laxa que la de los géneros informativos, permite un desarrollo
conceptual mucho más complejo que puede prescindir de un resumen u orientación previa para el lector.
En síntesis, mientras que la presencia de bajada fue importante en los géneros informativos –lo que
realza la prioridad informativa del caso– el porcentaje total del uso de este recurso descendió debido a la casi
total ausencia de entradilla en los géneros interpretativos. Tal situación, sin embargo, no indica una baja en la
jerarquía del issue. En todo caso, los datos muestran que el factor ―género‖ actúa como condicionante del uso
de la entradilla. Y ello se verificó en los dos diarios analizados.
5.3.2.6. Tipo de página
Otro de los indicadores que se utilizan para medir la importancia de los temas en las coberturas
noticiosas es el tipo de página en la que se ubica la nota. Dada su mayor visibilidad, se considera que los
artículos se destacan más cuando aparecen publicados en página impar (Igartua, 2006; Igartua et al., 2005). La
tabla 17 da cuenta del comportamiento de esta variable en la cobertura de la Resolución Nº 125/08.
Tabla 17: Presencia de bajada según género periodístico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.

Diario
Total
Clarín Página/12
Tipo de
página
Par 58,6% 50,3% 54,8%
Impar 41,4% 49,7% 45,2%

La mayoría de las piezas sobre el conflicto del campo se ubicaron en página par. Si se analiza diario
por diario se aprecia que, coherentemente con el resto de los indicadores relevados, Página/12 ubicó las
piezas referentes al conflicto en lugares más destacados que Clarín.

109
La estructura de la pirámide invertida orienta el desarrollo de la noticia y busca responder cinco preguntas básicas para el lector:
¿Quién? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? y ¿Por qué? (Edo, 2009).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

146

Si bien en el presente estudio el promedio de notas ubicadas en página impar fue menor a las de
página par, cabe una salvedad para este caso. Si se asocia la información del tamaño de las notas con el tipo de
página en que fueron publicadas, es posible observar que las ―notas de gran tamaño‖ fueron incluidas con una
frecuencia muy importante en página impar, mientras que en páginas pares se ubicaron generalmente notas de
tamaño menor.
Al igual que con la portada de los diarios, la página impar es otro de los sitios en los que la
competencia temática se vuelve más encarnizada. Si se tiene en cuenta que las notas más grandes
predominaron en este lugar, la visibilidad del caso aumenta, al mismo tiempo que se restringe la posibilidad
de que todas las piezas puedan estar en él.
Además, sobre la página impar opera un factor externo a la cobertura mediática que compite con los
issues y que debería ser tenido en cuenta. Si bien en este estudio no se analizaron otros recursos que no fueran
artículos periodísticos, en el trabajo empírico pudo comprobarse que la publicidad es frecuentemente incluida
en la página impar. Si bien en la operacionalización del hueco informativo se descartó este factor, el mismo
debería ser tenido en cuenta en nuevos estudios, puesto que el modelo de negocios de la prensa gráfica –
basado en la venta de ejemplares y la pauta publicitaria– hace que la presencia de las propagandas muchas
veces desplacen de los sitios de mayor visibilidad a las noticias, marginándolas a la página par. Entonces,
además de la competencia temática, existe una posible explicación de orden económico para interpretar el
comportamiento de esta variable.
Sin embargo, los niveles de presencia del tema en página impar fueron muy importantes en la
cobertura general, situación que apoya la constatación de una alta jerarquía noticiosa del tema que se estudia.
Al comparar los dos diarios, se observa una mayor utilización de este tipo de página en Página/12, lo que
nuevamente confirma una mayor importancia del issue en la cobertura de este periódico respecto de Clarín.
5.3.2.7. Autoría de las piezas
La autoría de las notas constituye otro indicador de la jerarquía informativa. Se considera que los
artículos que llevan la firma de sus redactores son aquellos a los que los medios le dedican más importancia en
el tratamiento informativo (Aruguete, 2011). La tabla 18 da cuenta del comportamiento de esta variable en el
caso que aquí se analiza.




La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

147

Tabla 18: Autoría de las notas. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17
de julio de 2008.
Diario
Total Clarín Página/12
Firma Sin firma 36,6% 41,6% 38,9%
Periodista 46,1% 41,6% 44,0%
Editor 7,9% 7,5% 7,7%
Director 1,6% ,9%
Columnista ,5% 7,5% 3,7%
Corresponsal 5,2% ,6% 3,1%
Enviado
especial
2,1% 1,2% 1,7%

El estudio de la cobertura del conflicto del campo demuestra que las notas firmadas prevalecieron
sobre las que no mostraron huellas de su autoría (61,1% y 38,9% respectivamente). En efecto, un promedio de
6 de cada 10 piezas llevó la firma de su autor.
El análisis del comportamiento de esta variable en cada diario no presenta grandes diferencias. En
ambos periódicos, la mayoría de las notas fueron firmadas por periodistas, mientras que la firma de los
editores estuvo reservada a una porción menor del total de los artículos relevados.
La autoría de las piezas permite analizar otra cuestión. Un mayor porcentaje de artículos firmados por
enviados especiales y corresponsales da cuenta de un más importante despliegue de Clarín en el lugar de los
hechos. Es decir, determinados acontecimientos adquirieron tal importancia que el diario decidió enviar
periodistas a los sitios del interior del país en los que se desarrollaba la noticia. El otro dato que surge de la
tabla 18 es una mayor presencia de columnas encargadas a especialistas o personalidades externas al diario en
Página/12, situación que, como se advirtió anteriormente, da cuenta de una mayor diversidad de voces en este
matutino.
En pos de determinar qué variables influyeron en la presencia de la firma, se analizó esta variable en
función de los géneros periodísticos. Se pudo constatar que todas las notas pertenecientes a los diferentes
géneros interpretativos llevó la firma de sus autores
110
. En cambio, el 58% de las ―noticias‖ llevó firma,
predominantemente las más grandes, mientras que el 97% de los recuadros no tuvo huellas de sus redactores.
En síntesis, se constató un predominio de las notas firmadas, lo que realzó la jerarquía informativa del
caso, que fue similar en los dos diarios analizados. Por otra parte, se advierte que la presencia de las huellas de
autoría de las piezas fue total en los géneros interpretativos, mientras que disminuyó en las notas pequeñas
pertenecientes a los géneros informativos.



110
Con excepción de las editoriales del diario Clarín en las que se consideró que la autoría corresponde al Director del diario.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

148

5.3.2.8. Ubicación de la pieza
Uno de los indicadores que trabajó Budd (1964) en su índice de atención fue la ubicación de las notas
en las páginas de los diarios. La hipótesis planteada por el autor consiste en que los artículos que el diario
considera más importantes son incluidos en la parte superior de la página. La tabla 19 recoge los datos del
comportamiento de esta variable.
Tabla 19: Ubicación de la pieza. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17
de julio de 2008.
Diario
Total Clarín Página/12
Ubicación Mitad
superior
74,3% 62,1% 68,8%
Mitad
inferior
25,7% 37,9% 31,3%

Los resultados refuerzan la hipótesis de una amplia prioridad informativa de las noticias asociadas al
―conflicto del campo‖. En efecto, aproximadamente siete de cada diez notas, independientemente de su género
y tamaño, fueron dispuestas en la parte superior de las páginas.
En términos comparativos se constató una mayor prioridad informativa en Clarín que en Página/12,
ya que el matutino fundado por Roberto Noble incluyó mayor cantidad de notas sobre el conflicto en la parte
superior de la página (74,3%) que Página/12 (62,1%).
5.3.2.9. Apertura de sección
En el trabajo seminal de Agenda-Setting, McCombs y Shaw (1972) consideraron que las notas que
abren una sección del diario adquieren una visibilidad y, por lo tanto, una importancia mayor que el resto. La
tabla 20 da cuenta del comportamiento de este indicador en la cobertura del caso que se analiza.
Tabla 20: Apertura de sección. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17
de julio de 2008.
Diario
Total Clarín Página/12
Apertura
sección
Abre
sección
13,6% 14,3% 13,9%
No abre
sección
86,4% 85,7% 86,1%

Los datos permiten establecer que la frecuencia de notas que abrieron sección fue baja (13,9%). Ahora
bien, tal como sucedió con la aparición en tapa, es posible inferir que al haber existido una alta frecuencia de
artículos ligados al conflicto, las posibilidades de cada pieza de abrir sección hayan disminuido.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

149

Se corrobora una fuerte relación entre las notas de portada y la apertura de sección. En efecto, es
posible afirmar que más del 75% de los titulares principales (hayan modificado o no la estructura de la
portada) abrieron las secciones en las que fueron incluidos. En cambio, los títulos secundarios y los recuadros
de tapa mostraron una baja frecuencia de apertura de sección y generalmente correspondieron a notas de
opinión.
Entonces, la baja frecuencia de apertura de sección
111
del caso es consecuencia de que solo una pieza
puede abrir cada una de las secciones. Por lo tanto, la competencia en este tipo de sitios –tal como sucede en
las portadas– se incrementa sustancialmente. Consecuentemente, la alta frecuencia que obtuvo el caso
restringió la posibilidad de que todas las piezas abrieran las secciones en las que fueron incluidas.
Como corolario, si se cruza la apertura de sección con cada uno de los días que duró el conflicto es
posible aseverar que en el 91,3% de los mismos una noticia referida a la Resolución Nº 125/08 abrió la
sección de política nacional de los diarios, lo que da cuenta de la alta prioridad informativa que adquirió el
tema que aquí se estudia.
5.3.3. Valencia
El último indicador de importancia noticiosa que se analizó en este trabajo es la ―valencia‖ de las
notas. Tal como se introdujo en el capítulo 2, Spiro Kiousis (2004) sostiene que la relevancia informativa de
un issue está determinada por tres componentes básicos: la atención, la prominencia y la valencia.
La atención, asociada a la frecuencia de cobertura, es una variable externa de relevancia (Kiousis,
2004). Es decir, adquiere su valor en función de la comparación de un tema con los demás tópicos que
componen la agenda. Así, se sostiene que ―el número de noticias sobre un issue mide la relevancia relativa de
un tema en la agenda mediática‖ (Dearing & Rogers, 1996, p. 18).
Por su parte, la prominencia, asociada a lo que aquí denominamos jerarquía, también es definida por
Kiousis (2004) como una variable externa. El autor supone que la ubicación de las notas, su tamaño, la página
y los recursos gráficos con los que se la acompaña son determinantes en la percepción de la opinión pública.
Asimismo, la externalidad se explicaría en función de que las notas adquieren mayor o menor jerarquía en
comparación con otros textos mediáticos.
Por último, el autor utiliza un indicador habitualmente analizado en la dimensión afectiva del segundo
nivel de Agenda-Setting: la valencia, y la considera una medida más de la relevancia noticiosa de un issue. La
hipótesis de esta propuesta teórica es que los elementos afectivos incluidos en las noticias pueden resaltar o
reducir la relevancia total de los objetos. Se parte del supuesto de que las notas que tienen una valencia

111
Se considera que una nota abre sección cuando es la más importante de la primera página de la misma.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

150

explícitamente ―negativa‖ o ―positiva‖ adquieren mayor importancia en la cobertura mediática que aquellas
cuya valencia es ―neutral‖
112
o indefinida.
Este componente de relevancia se distingue de los dos anteriores por estar determinado por cualidades
internas del objeto, específicamente el ―intelecto‖ y la ―voluntad‖ de los periodistas que dejan sus marcas en
las notas (Kiousis, 2004, p. 73).
Uno de los objetivos específicos de esta Tesis es corroborar si la hipótesis de Kiuosis es aplicable a
este caso. Es decir, se procura establecer si las notas con valencia definida fueron más importantes que
aquellas en las que la valoración no fue explícita. La Tabla 21 permite observar el comportamiento de esta
variable en la cobertura mediática de la Resolución N° 125/08.
Tabla 21: Valencia. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de
2008.

Diario
Total
Clarín Página/12
Valencia Positiva 7,3% 14,3% 10,5%
Negativa 53,9% 48,4% 51,4%
Indefinida 38,7% 37,3% 38,1%

Los resultados demuestran un comportamiento homogéneo respecto de esta variable en Clarín y
Página/12. Las notas con valencia negativa –aquellas en las que el caso o sus consecuencias fueron
presentados como negativos para la población o abundaron en palabras con connotaciones de igual tono–
predominaron en la cobertura general (51,4%) y en cada uno de los diarios (53,9% en Clarín y 48,4% en
Página/12). En tanto, la valencia positiva –aquellas notas que relatan hechos presentados como favorables al
interés general o que se asocian con conceptos positivos– fue marginal en la cobertura general (10,5%).
Comparativamente, es posible observar que, en términos absolutos, Página/12 duplicó la frecuencia de notas
con esta valoración respecto de Clarín (14,3% y 7,3%, respectivamente). En tanto, las notas con valencia
indefinida obtuvieron porcentajes casi idénticos (38,7% en Clarín y 37,3% en Página/12).
Es importante aclarar que tales resultados no implican un posicionamiento similar de los diarios frente
a los diferentes temas asociados al conflicto. Mientras que Clarín evaluó de manera negativa a la Resolución
Nº 125/08 y las consecuencias de su aplicación, la política gubernamental fue valorada positivamente por
Página/12, matutino que utilizó el tono negativo mucho más para referirse a la protesta de las entidades
agrarias que a la norma impulsada por el PEN.
Algunos titulares resultan ilustrativos de la posición que cada diario sostuvo sobre el caso. Clarín
tituló ―Retenciones: errores políticos y técnicos con alto costo oficial‖
113
en una nota de opinión en la que

112
En este trabajo, la valencia se operacionalizó en ―positiva‖, ―negativa‖ e ―indefinida‖.
113
Clarín, 03/04/2008.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

151

argumentó que la política propuesta por el gobierno desalentaba la producción agropecuaria y, de ese modo,
retraería los ingresos fiscales. Asimismo, consideró que ―Las retenciones no redistribuyen el ingreso en forma
eficiente‖
114
y que ―Las retenciones fogonean una pelea por la enorme caja fiscal del Gobierno‖
115
, en una
interpretación que sindicó como único fundamento de la política gubernamental a la necesidad de aumentar la
recaudación.
En sentido contrario, Página/12 acusó a las entidades rurales de ser ―Los guardianes de Cargill‖
116
y
consideró que los principales motivos detrás de la política fiscal se asociaron a la intención de transferir
recursos del sector más competitivo de la economía nacional a otros más postergados. En el mismo sentido,
este diario criticó ―Los usos y abusos de ‗el campo‘‖
117
en una nota de opinión en la que evaluó negativamente
los reclamos y métodos de protesta de las corporaciones agrarias.
La coincidencia entre ambos diarios, que explica en buena medida el predominio de la valencia
negativa, fue que tanto Clarín como Página/12 consideraron que la contienda produjo consecuencias
negativas para la población. Sin embargo, los periódicos responsabilizaron por el origen de la controversia a
diferentes sectores. Mientras que Clarín culpó al gobierno y su política de retenciones móviles y consideró la
existencia de ―Una sociedad rehén del conflicto‖
118
, Página/12 culpabilizó por las secuelas negativas al sector
rural y esgrimió que los ciudadanos fueron ―Rehenes de Monsanto‖
119
y las corporaciones agrarias durante
128 días.
Resulta interesante destacar que en ambos casos la contienda fue evaluada de manera
predominantemente negativa. Si bien los dos diarios mostraron posiciones editoriales polarizadas, más
cercanas a las esgrimidas por ―el campo‖ en el caso de Clarín y coherentes con las argumentadas por ―el
gobierno‖ en Página/12, la caracterización del conflicto como una guerra de la que la sociedad fue rehén
estuvo presente en los dos periódicos.
En el mismo sentido, la polarización política y editorial de las coberturas analizadas (re)produjo el
binomio ―campo -gobierno‖ en un discurso que, salvo en contadas excepciones, no dio lugar a otras
posiciones o abordajes. Por lo tanto, la valencia –valoración de la noticia– como el resto de los indicadores
que aquí se analizaron, también fue similar en las dos coberturas informativas.
Estos resultados, ¿permiten afirmar que la valencia constituye un indicador válido de jerarquía?


114
Clarín, 07/04/2008.
115
Clarín, 22/04/2008.
116
Página/12, 13/05/2008.
117
Página/12, 10/06/2008.
118
Clarín, 14/05/2008.
119
Página/12, 14/05/2008.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

152

Tabla 22: Valencia según aparición en portada. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11
de marzo al 17 de julio de 2008.
Presencia en tapa

No
aparece
Modifica
estructura
Título
principal
Título
secundario
Destacado
subordinado
Recuadro
de tapa
Valencia Positiva 7,2% 25,0% 28,6% 38,5% 20,0%
Negativa 49,7% 75,0% 61,9% 100,0% 38,5% 70,0%
Indefinida 43,1% 9,5% 23,1% 10,0%

Si se analizan las notas que aparecieron en tapa (ver Tabla 22), es posible advertir que la mayoría de
las mismas (títulos principales que modificaron la estructura de la portada, títulos centrales y títulos
secundarios) tuvieron valencia manifiesta. Los datos, además, muestran que las notas más salientes tuvieron
valencia negativa. En tanto, los porcentajes de valencia indefinida alcanzaron su máximo en aquellas notas
que no aparecieron en portada.
Tabla 23: Valencia según acompañamiento gráfico. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y
Página/12. 11 de marzo al 17 de julio de 2008.
Acompañamiento gráfico

Sin imagen Fotografía Infografía Dibujos
Más de uno
combinados
Valencia Positiva 6,1% 12,9% 9,1% 22,2% 16,7%
Negativa 29,5% 63,4% 63,6% 77,8% 83,3%
Indefinida 64,4% 23,7% 27,3%

Si se analiza la presencia de imagen asociada a la valencia (ver Tabla 23), el comportamiento fue
similar. Las notas acompañadas por elementos gráficos, y por lo tanto más visibles, tuvieron valencia
explícita. Entre ellas también dominó la negativa. Contrariamente, en la mayoría de las notas sin imagen y
menos importantes no fue posible determinar una valoración explícita.
Tabla 24: Valencia según tamaño del titular. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de
marzo al 17 de julio de 2008.
Tamaño título

Menos de
1/4
Entre 1/4
y 2/4
Entre 2/4
y 3/4
Entre 3/4
y 1
Valencia Positiva 4,5% 5,9% 7,4% 18,2%
Negativa 37,3% 35,3% 48,1% 70,1%
Indefinida 58,2% 58,8% 44,4% 11,7%

Si se analiza el tamaño de los titulares (ver Tabla 24), también es posible advertir que el porcentaje de
valencia negativa aumentó de manera directamente proporcional a su mayor visibilidad, mostrando valencia
indefinida las menos importantes. Por último, lo mismo sucede si se tiene en cuenta el tamaño de los artículos.
Los más grades y visibles tuvieron valencia explícita –principalmente negativa– mientras que los más
pequeños no permitieron identificar una valoración de la noticia.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

153

Los resultados obtenidos demuestran que un asunto cobra relevancia mediática cuando es presentado
como un problema con significado público, un conflicto entre dos o más grupos por la distribución de
posiciones o recursos, o un fenómeno sobre el que un público se ve impelido a tomar partido y que, además,
requiere de una acción política (Dearing & Rogers, 1996). En términos de McCombs (1992), ―las noticias
tienen tono y drama. Las noticias comunican más que hechos. (…) Los mensajes noticiosos son cognitivos y
afectivos‖ (p. 817).
En este trabajo se demuestra que la valencia que, como producto de sus componentes afectivos torna a
un hecho dramático o bien aumenta la identificación con la audiencia, influye de manera directa en la
importancia que adquiere un caso en la agenda mediática. Efectivamente, fueron los hechos presentados como
dramáticos o controvertidos los que dominaron la cobertura informativa y marcaron su fisonomía.
Entonces, tal como afirma Kiousis (2004), la valencia de las noticias está directamente relacionada
con la relevancia que adquiere un issue en la agenda informativa. Tal aseveración es posible luego de observar
que tanto la frecuencia como la jerarquía aumentaron en momentos en los que la controversia se radicalizó,
involucró a sectores más amplios de la población o fue presentada como causante de efectos negativos que
afectaron a la ciudadanía y/o el bien común.
5.4. Índice de importancia
El último objetivo específico de este trabajo proponía la construcción de un índice de importancia a
partir de la puesta en relación de las diferentes variables analizadas previamente. La tabla 25 expresa las
puntuaciones que obtuvieron las piezas periodísticas que formaron parte de la cobertura del conflicto en torno
a la implementación de la Resolución Nº 125/08 en Clarín y Página/12, según ese índice.
Tabla 25: Índice de importancia. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al
17 de julio de 2008.
Diario
Total Clarín Página/12
Importancia 0 5,2% 7,5% 6,3%
1 12,6% 13,0% 12,8%
2 12,0% 12,4% 12,2%
3 6,8% 9,9% 8,2%
4 9,4% 5,6% 7,7%
5 7,9% 1,9% 5,1%
6 13,6% 8,1% 11,1%
7 14,7% 15,5% 15,1%
8 6,3% 13,7% 9,7%
9 5,2% 6,2% 5,7%
10 6,3% 6,2% 6,3%

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

154

El análisis empírico arroja que el pico de promedio de importancia lo alcanzaron las notas con 7
puntos, lo que equivale a una importancia media-alta
120
. Si se observan los datos de manera agregada, es
posible afirmar que más de la mitad de los artículos publicados obtuvieron una importancia que se ubicó entre
los valores medio y máximos (60,7%). De manera coherente con lo afirmado hasta aquí, estos datos fueron
similares en Página/12 y en Clarín. Asimismo, cabe destacar que un porcentaje significativo de artículos
adquirieron entre 1 y 2 puntos (importancia baja). Sin embargo, en términos absolutos, estos fueron
minoritarios respecto de los más visibles.
La aplicación del índice de importancia que aquí se propone permite advertir que el conflicto en torno
a la implementación de la Resolución Nº 125/08 adquirió un alto nivel de prioridad informativa. El mismo se
fue evidenciando a partir del análisis de cada uno de los indicadores por separado, y se confirmó con la
medición combinada de todas las variables.
Si se tiene en cuenta la dimensión temporal, este hallazgo adquiere mayor relevancia, puesto que más
allá de lo prolongado del conflicto, los niveles de frecuencia y jerarquía nunca disminuyeron
significativamente. Como se analizó anteriormente, la alta frecuencia de publicación de artículos sobre el caso
muchas veces fue en detrimento de la presencia de cada uno de ellos en lugares destacados.
Consecuentemente, es posible afirmar que las piezas periodísticas sobre el ―conflicto del campo‖, además de
competir con otros issues disputaron entre ellas mismas un lugar en la agenda informativa de los diarios.
Es decir, la alta frecuencia de cobertura puesta de manifiesto en el análisis de la composición del
hueco informativo, generó una pugna entre notas referidas al mismo tema por ocupar los espacios de alta
competitividad -o más limitados en espacio- como las portadas, las páginas impares o la apertura de secciones.
En este contexto, que la mayoría de las piezas que dominaron la cobertura hayan obtenido puntajes de
importancia media y alta (entre 6 y 8 puntos) no hace más que reforzar la hipótesis de una alta prioridad
informativa de la Resolución Nº 125/08 durante los 128 días del conflicto. El hallazgo se manifestó en cada
uno de los indicadores analizados y, de manera agregada, también lo hizo en el índice que aquí se propone
para medir la importancia de las coberturas noticiosas de la prensa gráfica.
5.5. Fiabilidad del modelo
Luego del análisis estadístico descriptivo de cada una de las variables que componen el índice de
importancia, se realizaron pruebas de estadística inferencial para conocer las relaciones existentes entre las
mismas y la coherencia del modelo. Para ello, cada una de las variables que componen el índice de

120
Se reproducen los valores del índice de importancia creado: 0 a 1 puntos= Importancia mínima; 2 a 3 puntos= importancia media-
baja; 4 a 5 puntos= Importancia media; 6 a 7 puntos= Importancia media-alta; 8 a 10 puntos= Importancia máxima.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

155

importancia fueron re-codificadas y se convirtieron en dicotómicas. Sus nuevos valores fueron: 1= nota
importante
121
; 2= nota no importante.
La prueba de consistencia interna basada en el alfa de Cronbach
122
permite estimar la fiabilidad de un
instrumento de medida a través de un conjunto de ítems que se espera que midan el mismo constructo o
dimensión teórica. El test aplicado sobre las diez variables que componen el índice, arrojó un coeficiente de
0,833. El resultado obtenido confirma que todas las variables aportaron coherencia a la fiabilidad de la
herramienta que se propone.
Una vez comprobada la fiabilidad, se realizó un análisis factorial sobre las diez variables que
componen el índice de importancia. Mediante esta técnica se pretendió reducir la información que aporta el
análisis de los diez indicadores a algunos factores principales. Previamente a la realización del análisis
factorial se realizó la prueba de Kaiser–Meyer–Olkin (KMO)
123
. El resultado para el caso que se analiza fue
de 0,861. Este dato, asociado a una significancia tendiente a cero
124
, le da validez a la hipótesis de la
existencia de correlación significativa entre las variables, al tiempo que descarta la hipótesis nula.
Una vez realizadas las pruebas que corroboran la fiabilidad e idoneidad del modelo, es posible
avanzar en la extracción de factores o componentes principales. El Análisis de Componentes Principales busca
hallar combinaciones lineales de las variables originales que expliquen la mayor parte de la variación total. El
primer factor o componente es aquel que explica una mayor parte de la varianza, mientras que el segundo
factor es aquel que explica la mayor parte de la varianza restante.
En este trabajo se realizó un análisis factorial exploratorio, puesto que no se conocían previamente los
factores resultantes. Para ello se tomó la regla de Kaiser, la que determina que se tendrán en cuenta los
factores cuyos resultados sean superiores a la unidad. Del análisis de componentes se extrajeron dos factores
que cumplen con este requisito y representaron el 55% de los casos.





121
Fueron consideradas ―notas importantes‖ (en cada variable) aquellas que: aparecieron en portada, abrieron sección, tuvieron
acompañamiento gráfico, su titular fue mayor a la mitad del ancho de página, ocuparon más de la mitad de la misma, llevaron firma, se
ubicaron en página impar o fueron notas de opinión, tuvieron bajada, se ubicaron en la parte superior de las páginas y tuvieron
valencia definida.
122
El coeficiente Alfa de Cronbach es un modelo de consistencia interna, basado en el promedio de las correlaciones entre los ítems.
El mismo oscila entre 0 y 1. Se considera que un modelo posee consistencia cuando el resultado de la prueba se ubica por sobre 0,7.
123
El test de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) mide la idoneidad de los datos para realizar un análisis factorial comparando los valores de
los coeficientes de correlación observados con los coeficientes de correlación parcial. La misma arroja un valor descriptivo que se
sitúa entre 0 y 1 y se considera aceptable cuando se ubica sobre 0,7.
124
La significancia se obtuvo mediante la prueba de esfericidad de Bartlet.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

156

Gráfico 12: Análisis factorial. Sedimentación.

El gráfico de sedimentación muestra la ruptura entre la pendiente de los factores más importantes y el
descenso gradual de los restantes (los sedimentos). Se toman los factores antes del cambio de pendiente, o de
acuerdo a la recomendación de Kaiser, aquellos cuyos valores son superiores a la unidad. En el gráfico se
visibiliza cómo el mayor porcentaje de la varianza es explicado por los dos primeros componentes. Se
descartan los restantes en el análisis, teniendo en cuenta que esta decisión no modificará los resultados del
mismo.
Posteriormente, se aplica la Rotación Varimax
125
para los componentes extraídos. Los datos
expresados en la Tabla 26 reflejan la agrupación de cada variable en los factores 1 y 2, en función de su aporte
a la varianza total. Esto otorga una pista de las relaciones existentes entre las variables del índice de
importancia a partir del análisis de su carga factorial.













125
El objetivo de la rotación Varimax es conseguir que la correlación de cada una de las variables sea lo más próxima a 1 con solo uno
de los factores y próxima a cero con todos los demás.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

157

















Los resultados demuestran una fuerte explicación de la varianza máxima a partir de las variables que
mayor saturación obtienen en el componente 1: ―imagen‖, ―bajada‖, ―ubicación‖, ―tamaño del título‖,
―tamaño del artículo‖, ―firma‖ y ―valencia‖. El componente 2 da cuenta de una fuerte relación entre la
―presencia en tapa‖, la ―apertura de sección‖ y el ―tipo de página‖.
Ahora bien, el gráfico 13 permite analizar en dos dimensiones el modo en el que se agruparon las
variables en los factores.












Tabla 26: Matriz de componentes
rotados

Componente

1 2
Imagen ,783 ,054
Bajada ,801 ,095
Ubicación ,592 ,207
Titulo ,818 -,054
Tapa ,260 ,757
Firma ,697 ,226
Ap.Sección ,261 ,697
Valencia ,600 ,209
Tamaño ,852 ,161
Tipo Página -,066 ,502
Método de extracción: Análisis de componentes principales.
Método de rotación: Normalización Varimax con Kaiser.
a. La rotación ha convergido en 3 iteraciones.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

158

Gráfico 13: Agrupamiento de los variables en los componentes 1 y 2.

El Gráfico 13 muestra en dos dimensiones el agrupamiento de los indicadores que forman el índice de
importancia en cada componente. Así, las variables ―tamaño de la nota‖, ―presencia de bajada‖, ―tamaño del
título‖, ―presencia de imagen‖, ―firma‖, ―ubicación‖ y ―valencia‖ se agruparon en el componente 1. Por su
parte, las variables ―presencia en tapa‖, ―apertura de sección‖ y ―tipo de página‖ se agruparon en el
componente 2.
Por tratarse de un análisis factorial exploratorio en el que no se conocen previamente la cantidad de
componentes resultantes resulta necesario denominarlos. El análisis previo desarrollado -en este capítulo- del
comportamiento de cada variable de manera aislada y en relaciones bi-variadas arrojó algunas pistas sobre el
comportamiento de las mismas. En función de ello se denomina al componente 1 como ―Espacios de
competencia moderada‖ y al componente 2 como ―Espacios de máxima competencia‖.
Si se acepta la hipótesis de que la competencia temática constituye un juego de suma cero (Zhu,
1992), los factores 1 y 2 grafican las porciones del hueco informativo por los que las noticias compiten. Tal
como resultó del análisis descriptivo, las portadas, las aperturas de sección y las páginas impares –factor 2–
fueron los sitios en los que las noticias vinculadas al ―conflicto del campo‖ alcanzaron menores valores de
jerarquía. Ello fue producto de la alta competencia que existió entre los diferentes issues –e incluso entre las
notas correspondientes a un mismo tema– dado el carácter acotado de estos sitios. En efecto, la alta frecuencia
de un tema en la cobertura noticiosa es inversamente proporcional a la posibilidad de que todas las notas
dedicadas al mismo aparezcan en tapa o abran sección. Debido a ello, se denominan a los indicadores que
integran el componente 2 como ―Indicadores de máxima competencia‖.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

159

En tanto, el componente 1 agrupa indicadores de relevancia en los que la competencia fue menor,
producto de las características del hueco informativo. Por ejemplo, si bien un titular grande compite por el
espacio con otras piezas, la posibilidad de que haya muchos títulos de importancia -sobre diferentes o un
mismo tema- es mayor a la de que varios artículos aparezcan en portada o abran sección. Otro ejemplo puede
ser la presencia de imagen. Si bien la presencia de imagen ocupa lugar del hueco informativo y, por lo tanto,
resta espacio para la presencia de otras notas, es factible que existan muchos artículos con imagen. Sin
embargo, sólo algunos de ellos aparecerán en portada o abrirán sección. El mismo comportamiento se puede
describir para cada una de las variables que integran el Componente 1. Debido a ello, se los denomina
―Indicadores de competencia moderada‖.
Lo mismo sucede en el caso de la valencia. Este indicador, por estar internamente determinado
(Kiousis, 2004), participa de la competencia por un lugar en la agenda temática solo en función de otros
factores (como el tamaño) que, como se comprobó, tiende a incrementarse como producto de su carga
afectiva. Es decir, la valencia definida no implica per se que la competencia temática aumente drásticamente.
Para que esto resulte más comprensible se puede utilizar el mismo razonamiento que en el caso de las
imágenes. Si bien la valencia tiende a realzar la relevancia de los artículos, y esto aumenta la competencia
temática, es posible hallar en un diario una infinidad de notas con valencia definida. Por ello esta variable –
central en el análisis del caso– se ubicó en el componente 1.
En síntesis, en los factores 1 y 2 se agruparon las variables en función del nivel de competencia
determinado por el juego de suma cero. Mientras que en el factor 2 se agruparon variables en las que la
competencia es más importante, en el factor 1 lo hicieron aquellas que, si bien influyen en la competencia
temática, tienen más posibilidades de coexistir dentro del mismo hueco informativo.
Los resultados expuestos permiten avanzar en una jerarquización del news hole. El hallazgo, que
deberá ser corroborado en estudios posteriores, sugiere que si bien los issues compiten por ocupar un lugar en
hueco informativo, el mismo no es uniforme. Es decir, dentro de él existen espacios de competencia máxima y
otros de competencia moderada. La ubicación de las noticias en unos y otros influye de manera determinante
en la relevancia total de la cobertura informativa de un tema.
Ahora bien, para analizar concretamente lo que muestra el gráfico 11 se correlacionaron las variables
del índice de importancia. Para ello se parte de la hipótesis de que todas las variables tienen una distribución
homogénea. Ello se verificó aplicando la prueba de Kolmogorov-Smirnov
126
, cuyos resultados corroboraron el
presupuesto analítico.
Así, se realizaron correlaciones bivariadas entre las diez variables que componen el índice de
importancia. Las mismas aparecen reflejadas en la tabla 27.

126
La prueba de Kolmogorov-Smirnov para una muestra es un procedimiento de "bondad de ajuste", que permite medir el grado de
concordancia existente entre la distribución de un conjunto de datos y una distribución teórica específica.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

160

Tabla 27: Índice de importancia. Cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08. Clarín y Página/12. 11 de marzo al
17 de julio de 2008.
Correlaciones
Imagen Bajada Ubicación
Tam.
Título Tapa Firma
Ap.
Sección Valencia Tamaño Página
Imagen
1 ,500
**
,415
**
,585
**
,266
*
*

,513
**
,244
**
,420
**
,612
**
,007
Bajada
1 ,471
**
,635
**
,271
*
*

,458
**
,242
**
,362
**
,738
**
,109
*

Ubicación
1 ,353
**
,231
*
*

,342
**
,253
**
,305
**
,508
**
,095
Tam.
Título
1 ,200
*
*

,495
**
,237
**
,384
**
,614
**
-,026
Tapa
1 ,293
**
,439
**
,224
**
,389
**
,520
*

Firma
1 ,287
**
,526
**
,540
**
,092
Ap.
Sección
1 ,265
**
,291
**
,431
Valencia
1 ,456
**
,065
Tamaño
1 ,017
Página
1
*La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral)
** La correlación es significante al nivel 0,05 (bilateral)
La tabla 27 muestra los niveles de correlación de Pearson
127
entre las diez variables del índice de
importancia. La misma permite advertir una serie de regularidades entre los comportamientos de los
indicadores que, si bien se midieron sobre la cobertura mediática del ―conflicto del campo‖, pueden dar cuenta
de su funcionamiento habitual en otros casos. Todos los valores positivos indican correlación
128
entre las
variables.
Tal como sucedió en el análisis factorial, se puede apreciar una fuerte correlación entre las variables
―imagen‖, ―bajada‖, ―ubicación‖, ―tamaño del título‖, ―firma‖, ―valencia‖ y ―tamaño del artículo‖. Asimismo,
se evidencia una correlación importante entre la ―presencia en tapa‖, la ―apertura de sección‖ y el ―tipo de
página‖. Tales resultados demuestran que si bien todas las variables contribuyeron de manera homogénea con
el índice, se podrían establecer dos niveles de indicadores. Aquellos en los que la competencia entre los issues
es mayor, y por lo tanto, constituyen indicadores de competencia máxima (―presencia en tapa‖, ―apertura de
sección‖ y ―página impar‖
129
) y otros cuyas posibilidades de coexistir son más amplias, producto del tamaño
del hueco informativo (―tamaño del titular‖, ―tamaño del artículo‖, ―presencia de imágenes‖, ―bajada‖,
―firma‖, ―ubicación‖ y ―valencia‖).

127
El coeficiente de correlación de Pearson es un valor estadístico que mide la relación linear entre dos variables. Los rangos de valor
van de +1 a -1.
128
La correlación se puede escalonar en cinco categorías: correlación muy baja, de 0 a 0,19; correlación baja de 0,2 a 0,39; correlación
media de 0,4 a 0,59; correlación alta de 0,6 a 0,79 y correlación muy alta de 0,8 a 1.
129
Si bien existen la misma cantidad de páginas pares que impares en los diarios, la competencia en página impar aumenta debido
principalmente a dos factores: el tamaño mayor de las notas que ocupan página impar y la disputa por estos lugares con factores
externos a las coberturas, como la publicidad.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

161

En suma, los resultados permiten ratificar la existencia de una jerarquía incluso dentro del propio
hueco informativo. Si bien los temas compiten por ocupar un lugar en la agenda mediática en un juego de
suma cero, la portada, la apertura de sección y la página impar constituyen sub-espacios del hueco informativo
en los que la pugna por ocupar un sitio es más encarnizada y, por lo tanto, constituyen indicadores de
importancia que deberían ser tenidos en cuenta al estudiar la relevancia de las coberturas noticiosas.
El resto de los indicadores, si bien en todos los casos mostraron correlación con estos tres primeros,
evidencian mayor correlación estadística entre sí. En términos generales, entonces, la relevancia de un tema
está dada por la confluencia de varios factores. En primer lugar, una alta frecuencia de cobertura del caso. En
segundo lugar, una importante jerarquía del mismo, evidenciada tanto por los ―indicadores de competencia
máxima‖ como por los ―indicadores de competencia moderada‖.
Por último, la constatación empírica de una fuerte correlación de la valencia con los indicadores de
jerarquía es otro hallazgo de este trabajo. En efecto, las notas con valencia definida ocuparon lugares de
importancia en la cobertura noticiosa del ―conflicto campo–gobierno‖ de 2008. El descubrimiento, a la vez
que permite apoyar la hipótesis planteada por Kiousis (2004)
130
, resultó determinante en la construcción de un
índice de importancia complejo que pretende ser un aporte en el análisis de la relevancia noticiosa de otras
coberturas mediáticas de prensa gráfica.














130
La misma sostenía que las notas con valencia definida ocupaban lugares importantes de la agenda mediática.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

162

















La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

163

CAPÍTULO VI: CONCLUSIONES
6.1. Consideraciones finales
El enfrentamiento entre las principales corporaciones rurales de Argentina y el gobierno de la
Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en 2008, constituyó el conflicto más importante entre el sector
rural y el Estado nacional en la historia Argentina (Barsky & Gelman, 2009). El hecho fue inédito, tanto por
su duración, como por la cohesión alcanzada entre diferentes corporaciones que a priori representaban
intereses diversos y hasta contrapuestos (Basualdo & Arceo, 2009).
Sin embargo, el desarrollo del conflicto debe ser enmarcado en el contexto de un conjunto de
sustanciales transformaciones socio-productivas que reconfiguraron la fisonomía del sector desde la década
del ‗60 hasta la fecha. La decadencia del Estado intervencionista luego de la caída del segundo gobierno de
Juan Domingo Perón fue dejando lugar paulatinamente al ingreso de capitales transnacionales que acapararon,
incluso, desarrollos tecnológicos que habían sido financiados por el Estado nacional a través del INTA.
El proceso de apertura total de los mercados impulsado desde la dictadura militar de 1976 tuvo
consecuencias paradojales para el agro nacional. Las medidas de corte neoliberal se profundizarían durante la
década de 1990, con la implementación de políticas del mismo signo ideológico. Por un lado, la estabilidad
monetaria lograda por la Ley de Convertibilidad y la no intervención estatal en los mercados permitieron al
sector rural capitalizarse como nunca, incrementando año a año los volúmenes de las cosechas. Sumado a ello,
el fomento por parte de un puñado de laboratorios internacionales de la semilla transgénica de la soja
modificó sustancialmente los modos de producción, el trabajo de las parcelas y, con ello, la fisonomía de todo
el agro pampeano.
El ―paquete tecnológico‖, consistente en semillas híbridas resistentes a los herbicidas y otros
productos y procesos que posibilitan su manejo, configuró un entramado productivo en el que se incorporaron
nuevos actores sociales. El nuevo modo de producción rompió con la tradición de los pequeños productores de
reproducir sus semillas, viéndose obligados crecientemente a comprarlas a las semilleras y otras empresas de
insumos agropecuarios, conjuntamente con los herbicidas y fertilizantes.
Además, el proceso de tecnificación requirió, cada vez más, de métodos de siembra directa, monitoreo
de suelos y cosecha profesionalizada. Esto acrecentó los rindes por hectárea y aumentó la escala necesaria
como para que una unidad productiva fuera rentable. Por último, la producción intensiva posibilitó obtener
dos cosechas por año, lo que intensificó el trabajo y el uso de los bienes de capital, aunque, paradójicamente,
se prescindió cada vez más de mano de obra asalariada.
La contracara de la expansión de la producción fue el desarrollo de un proceso de concentración de la
propiedad rural que adquirió diversas formas. Mientras que, por un lado, las familias tradicionales de la
oligarquía nacional mantuvieron sus tierras y diversificaron sus inversiones en otro tipo de actividades ligadas
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

164

a la renta financiera, por el otro, nacieron los fideicomisos o fondos de inversión agrícola –habitualmente
conocidos como pooles de siembra– que, mediante un sistema de arriendo de unidades pequeñas, acapararon
grandes superficies diversificando la producción y reduciendo los costos operativos.
Como consecuencia, buena parte de los tradicionales propietarios rurales se retiraron de la producción
directa, dejándola en manos de terceros, y se convirtieron en rentistas que, incluso, trasladaron sus viviendas a
los pueblos o ciudades cercanas a los campos. Pero eso solo sucedió con los más capitalizados. Muchos otros
se vieron obligados a vender sus parcelas, producto de la no capacidad de pago de las deudas contraídas
durante la década del ‗90.
En ese marco de transformaciones socio-productivas se configuraron nuevas identidades. En efecto, el
aburguesamiento de las capas de pequeños productores capitalizados y la expulsión de la producción familiar
hacia afuera de las fronteras del agro pampeano impactó de lleno en la fisonomía de los actores y en las bases
de representación de las corporaciones tradicionales. Las entidades rurales, lejos de oponerse a los cambios
mencionados, fueron portadoras de un ―discurso tecnologizante‖ (Balsa, 2010) que fue promovido por
instituciones técnicas como APRESID y AACREA. Así, entidades como la Federación Agraria Argentina,
que nació como una asociación reivindicativa a partir de un conflicto entre pequeños y grandes productores,
cada vez más combinó su viejo discurso agrarista con uno nuevo vinculado a la necesidad de la
profesionalización de las unidades productivas, brindando ella misma servicios y capacitación para el sector.
La actividad económica posterior al año 2000, basada principalmente en la búsqueda de ganancias en
la especulación financiera y el capital ficticio, se tradujo en un rápido crecimiento de la economía mundial.
Esta situación, y la incorporación plena de China e India al mercado global como demandantes de materias
primas y alimentos, constituyen dos factores explicativos del aumento en los precios de los commodities en el
período 2000-2007. Un tercer factor de este aumento fue que, ―a medida que se desinfló la burbuja
inmobiliaria se creó una nueva burbuja resultante del desplazamiento de capitales especulativos a los
mercados de futuro de bienes primarios‖ (Arceo, 2009, p. 44).
En síntesis, luego del período 1976–2001, caracterizado por un patrón de acumulación del capital
comparable al modelo agroexportador de principios del siglo XX, a partir de 2002 se inició una fase de
transición, ya que no se plasmó un nuevo patrón de acumulación (Basualdo & Arceo, 2009). La disputa entre
los diferentes sectores sociales por imponer uno nuevo fue el contexto económico y político en el que se
insertó el ―conflicto campo–gobierno‖, que aún permanece sin resolverse.
Como se expone en el capítulo III, la Resolución N° 125/08 fue implementada luego de 62 meses
consecutivos de crecimiento económico. Este estuvo fuertemente motorizado por el incremento de los precios
internacionales de las materias primas y la suba, tanto en monto como en volumen, de las exportaciones
agropecuarias. Bajo estas circunstancias, en la contienda analizada queda expuesta ―la intención del agro
pampeano de terciar en la disputa por la distribución del ingreso y, al mismo tiempo, subordinar a los
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

165

asalariados y a la producción industrial a su propio modelo de acumulación de capital‖ (Basualdo & Arceo,
2009, p.75).
En este sentido, la reacción del campo frente a la Resolución Nº 125/08 debe ser entendida en
términos de una disputa mayor por la imposición de un nuevo régimen de acumulación del capital más que
como una respuesta a un impuesto ―confiscatorio‖.
Ahora bien, ¿por qué analizar la cobertura mediática de ese proceso?
La protesta de las entidades patronales del agro contra la política fiscal del Poder Ejecutivo fue la
expresión de ―un conflicto que en la percepción cotidiana asumió un formato dicotómico. La intervención de
los medios de comunicación en este conflicto resultó esencial y funcional en la representación de la realidad
con formato binario‖ (Becerra & López, 2009, p. 12).
Los medios de comunicación ejercen un rol fundamental sobre la percepción de la realidad por parte
del público. Estos tienen la capacidad de seleccionar y destacar ciertos temas, objetos o personas, dándoles un
significado público y, de esta forma, instalar los asuntos que son percibidos como importantes por la audiencia
(McCombs & Shaw, 1972). Pero, además, tienen la habilidad de estructurar la información en torno a una idea
organizadora central que aporta un contexto simbólico de interpretación mediante el uso de la selección, el
énfasis, la exclusión y la elaboración. Así, los mensajes mediáticos trazan los mapas cognitivos mediante los
cuales la audiencia organiza la realidad que queda más allá de su experiencia directa (McCombs, 1991).
La elección de la prensa gráfica para el análisis responde a que estos medios son los que mayor efecto
de agenda ejercen (Casermeiro de Pereson, 2004; McCombs, 2006). En tanto, la decisión de abordar la
cobertura informativa de Clarín y Página/12 se justifica en las particularidades de los medios.
Clarín es el principal diario argentino, tanto en volumen de tirada como de facturación, acaparando
aproximadamente el 40% de la torta publicitaria de la industria (Becerra & Mastrini, 2009). Su alta
penetración responde en buena medida a que es un producto multitarget. Como grupo, ha diversificado sus
inversiones, incluso dentro del sector agropecuario en la muestra Expoagro (junto con La Nación), lo que lo
transforma en parte del agronegocio (Giarracca, 2010). Además, el Grupo Clarín constituye el principal
multimedios del país, situación que lo coloca en una posición privilegiada para establecer la agenda mediática
(Becerra, 2010).
La elección de Página/12 se sustenta en otros motivos. Con una tirada mucho menor, el diario
fundado por Jorge Lanata y Sergio Sockolowicz nació como emblema de una forma diferente de ejercer el
periodismo producto de su independencia de los poderes fácticos. Pensado originalmente como un diario de
contra-información, el matutino fue transformando su apariencia con el correr de los años. Dirigido a un
público de clase media-alta con altos niveles educativos, el matutino mantiene cierta capacidad de fijación de
agenda producto de su impacto en diversos líderes de opinión. Sin embargo, la decisión fundamental que
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

166

justifica la elección de Página/12 radica en que, desde el año 2003 se vio cada vez más alineado en defensa de
las políticas del Gobierno de Néstor Kirchner, primero, y del de Cristina Fernández, después. Tal situación
indicaba a priori que se estaba ante la posibilidad de realizar un análisis comparativo entre dos diarios con
líneas editoriales diferentes y hasta contrapuestas.
En ese marco una pregunta cobra sentido: ¿Cuál fue la relevancia que le otorgaron al ―conflicto del
campo los diarios Clarín y Página/12? Los objetivos y las preguntas de investigación de la presente Tesis se
orientaron a responder ese interrogante mayor, ya que la posibilidad de establecer si las líneas editoriales
contrapuestas de los diarios analizados influyeron en la relevancia que estos le dieron a un conflicto de alto
impacto económico, político y social fue un incentivo extra de esta investigación.
Por su parte, el encuadramiento del estudio en el marco de la perspectiva teórica de la Agenda-Setting
tuvo múltiples motivaciones.
En primer lugar, la teoría elegida se destaca por haber recuperado la noción de ―efectos mediáticos‖
en el marco de la Mass Communication Research. Su premisa fundamental es que los medios masivos,
mediante procesos de selección, jerarquización y omisión de temas y atributos, conforman una agenda
informativa que transmiten a la audiencia y que tiene el poder de moldear la opinión pública. Claro que este
proceso no es lineal y la audiencia responde a los mensajes mediáticos con demandas y temarios propios.
En segundo lugar, la perspectiva del Establecimiento de Agenda cuenta con una larga tradición en la
medición de la relevancia informativa de diferentes issues. Por lo tanto, desde el inicio de este trabajo se contó
con aportes teóricos y metodológicos que resultaron sustanciales para el estudio del caso que aquí se presenta.
Por último, el bajo nivel de desarrollo que esta teoría tuvo en América latina, en general, y en la
Argentina, en particular, constituye un área de vacancia. En ella, este trabajo se inserta como un posible
aporte, tanto en el análisis de la cobertura mediática del ―conflicto del campo‖ desde una perspectiva poco
explorada, como en el desarrollo de la propia teoría –y metodología– a partir de un estudio exploratorio sobre
un fenómeno local.
6.2. Sistematización e interpretación de los principales hallazgos
El objetivo general del presente estudio fue analizar comparativamente la relevancia que los diarios
nacionales Clarín y Página/12 le otorgaron al proceso de implementación de la Resolución Nº 125/08. El
trabajo empírico se centró fundamentalmente en un análisis de contenido sobre las principales variables del
primer nivel de Agenda-Setting.
En función de ello se estudiaron de manera pormenorizada los diferentes factores que inciden en la
relevancia informativa, básicamente, la frecuencia, la jerarquía (McCombs & Shaw, 1972) y la valencia
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

167

(Kiousis, 2004). Además, se procuró establecer qué tipo de continuidades y diferencias existieron entre las
coberturas de ambos diarios y se indagó sobre las variables que incidieron en tales comportamientos.
En pos de avanzar en el desarrollo del objetivo general se procedió a analizar la frecuencia
informativa del caso. Los resultados del trabajo empírico demostraron que el conflicto de 2008 adquirió una
alta frecuencia informativa en ambos diarios. En efecto, cada matutino publicó un promedio de 15 notas
diarias sobre el conflicto, a lo largo de los 128 días que duró la contienda. La alta frecuencia de cobertura
verificada constituye un dato importante ya que, desde la perspectiva teórica de la Agenda-Setting, se sostiene
que la opinión pública reacciona ante las noticias suponiendo que los acontecimientos que más cobertura
reciben son los más importantes (Igartua & Humanes, 2004).
Ahora bien, la inclusión de la variable temporal en la interpretación de la frecuencia informativa
resultó crucial. El análisis de contenido demostró que la cantidad de notas publicadas a lo largo del período, si
bien fue alta en la mayoría de las semanas, mostró oscilaciones que estuvieron asociadas al desarrollo de
diferentes hechos. En efecto, se pudo constatar que la presencia de acontecimientos controversiales, tales
como discusiones entre los actores, cortes de rutas y manifestaciones en el espacio público fueron
determinantes en el aumento de la jerarquía noticiosa (Dearing & Rogers, 1996; McCombs, 1992), mientras
que en los momentos en los que el conflicto se institucionalizó, la frecuencia noticiosa disminuyó
sensiblemente.
La diferenciación del período en distintas etapas resultó interesante para avanzar en el análisis
comparativo de las coberturas informativas. Sobre este aspecto resulta imprescindible hacer una digresión.
Para establecer las etapas en las que se dividió el recorte temporal se tomó el concepto de ―eventos críticos‖
de Pride (1995), quien los define como ―acontecimientos dramáticos, como crisis económicas, desastres
ambientales, confrontaciones físicas, iniciativas estratégicas de organizaciones o movimientos sociales o
nuevas políticas públicas‖ (p. 5). El autor sostiene que los critical events están socialmente constituidos y que
los medios de comunicación intervienen en su definición –y re-definición– como un actor más que se inserta
en el entramado social.
Contrariamente, Brosius y Epps (1995) argumentan que existen ciertos ―eventos clave‖ (key evnts)
que son promovidos y definidos por los propios medios de comunicación. Los mismos afectarían las
coberturas mediáticas posteriores incidiendo en los criterios de selección de las noticia. Los key events serían
prototipos de cobertura que poseen esquemas informativos establecidos y funcionan como estereotipos,
generando que los hechos similares tengan más probabilidad de ser seleccionados que otros (Aruguete &
Amadeo, 2012)
En el caso que se analiza quedó demostrado que dos diarios con líneas editoriales diferentes tuvieron
un comportamiento muy homogéneo respecto de los criterios de selección y omisión de las noticias frente a un
hecho de alto impacto político, económico y social. Si se analizan detenidamente cada una de las curvas de
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

168

frecuencia de cobertura -por semana o por etapa del conflicto- se aprecia que las mismas coinciden, tanto en
su dirección como en los momentos de sus picos.
Tal constatación empírica da cuenta del funcionamiento de criterios de noticiabilidad asociados al
―valor noticia‖ (Martini, 2000) de los acontecimientos que orientaron los procesos de selección,
independientemente de la posición editorial de los medios y del tratamiento que cada uno de ellos les haya
otorgado. Tal como plantea Pride (1995), los hechos noticiables están socialmente definidos y los medios,
lejos de ser determinantes, son un actor más que se inserta en una trama compleja de puja por el sentido que
estos adquieren en la agenda pública.
Sin embargo, tal constatación no descarta el poder que Brosius y Eps (1995) le otorgan a los media
como actores poderosos en los procesos de significación social de los acontecimientos –de hecho, Pride
(1995) no niega dicha atribución–. De lo que se trata es de advertir que los medios de comunicación poseen
cierto margen de autonomía en los procesos de selección y omisión temática, los que están fuertemente
condicionados por otros factores externos. En efecto, la división del período en cinco etapas en función de los
eventos críticos, además de aportar sustento conceptual al trabajo analítico, permitió demostrar que los diarios
se comportaron de manera similar frente a los hechos en términos de la frecuencia informativa con la que los
cubrieron. En consecuencia, los resultados descriptos permiten corroborar la hipótesis 2 de este trabajo, según
la cual la Resolución Nº 125/08 tuvo un alto nivel de frecuencia informativa que se asoció con el desarrollo de
ciertos eventos críticos que mantuvieron al issue en agenda durante 128 días.
Ahora bien, en función de complementar el análisis de la frecuencia informativa y avanzar en el
estudio comparativo de las coberturas mediáticas –otro de los objetivos específicos de este trabajo– se observó
la porción del hueco informativo
131
que cada diario dedicó al conflicto del campo de 2008. Los resultados
demostraron que si bien Clarín publicó una mayor cantidad de notas sobre el caso, Página/12 dedicó un
porcentaje mayor de su superficie noticiosa durante todo el período.
Dicha constatación permite establecer que la frecuencia de una cobertura mediática poco dice si se la
considera solo en términos absolutos. El análisis relativo de la misma en función del concepto de hueco
informativo resulta enriquecedor en los trabajos de tipo comparativo, puesto que, como sucedió en este caso,
una mayor frecuencia de cobertura en un medio no implicó necesariamente que este le hubiera otorgado al
tema mayor importancia que el otro.
Por último, la pretensión de analizar de manera pormenorizada la frecuencia informativa orientó la
investigación hacia el estudio de las portadas de los diarios. Dicha decisión se fundamenta en que las mismas
resultan espacios privilegiados del hueco informativo en los que se ubican las noticias más salientes

131
Superficie de la agenda mediática una vez que se ha descontado el espacio destinado a publicidad (McCombs, 2006), suplementos,
deportes, y entretenimientos (Budd, 1964).
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

169

(McCombs & Shaw, 1972; Wanta, 1997). De este modo, el análisis de la frecuencia se fue asociando
paulatinamente al segundo componente de la relevancia, la jerarquía noticiosa.
Los resultados demostraron que el conflicto desatado a partir del intento del gobierno nacional de
implementar retenciones móviles a las exportaciones agrícolas obtuvo una importante frecuencia de aparición
en portada. De hecho, solo en cinco de las portadas relevadas de Clarín, este no estuvo presente, mientras que
Página/12 no publicó ninguna noticia referida al caso en primera plana solo un día.
Los resultados permiten exponer algunas regularidades:
En primer lugar, se constató una alta frecuencia de aparición de este issue en la portada de los dos
diarios analizados. Los datos refuerzan la idea de una cobertura homogénea en términos de frecuencia
informativa entre los dos periódicos. En segundo lugar, se corroboró nuevamente que el caso se impuso por sí
mismo en las coberturas mediáticas. Es decir, su ―valor noticia‖ intrínseco permitió que este formara parte de
la agenda informativa de dos diarios con posicionamientos políticos diferentes.
Los resultados del trabajo sobre las tapas permitieron avanzar en el análisis del segundo componente
de la relevancia noticiosa, la jerarquía informativa.
En pos de describir el comportamiento del nivel de jerarquía noticiosa que adquirieron las piezas
periodísticas sobre este caso -otro de los objetivos específicos del trabajo- se tuvieron en cuenta diez variables
utilizadas por numerosos estudios realizados en el marco de la teoría de la Agenda-Setting.
En suma, se sistematizaron diez indicadores que no se habían utilizado nunca de manera conjunta.
Así, a partir de una muestra de 352 notas, representativa de la población total de la información publicada
sobre el caso por parte de los dos periódicos (3.941 artículos), se procedió a analizar el ―tamaño de los
artículos‖, el ―tamaño de los titulares‖, la presencia de ―bajada‖, el ―acompañamiento fotográfico‖ de las
notas, su ―autoría‖, el ―tipo de página‖ en el que las piezas fueron incluidas, su ―ubicación‖, la ―presencia en
portada‖, la ―apertura de sección‖ y la ―valencia‖ en cada una de ellas.
Los resultados demuestran que, en ambos diarios, un porcentaje mayor al 60% de las notas incluyeron
material gráfico, lo que refuerza la visibilidad y centralidad de las mismas (McCombs & Evatt, 1995). Tal
afirmación adquiere mayor importancia si se tiene en cuenta que, producto del acompañamiento gráfico, estas
piezas fueron también las de mayor tamaño, lo que aumenta significativamente su jerarquía y atrae la atención
del lector (McCombs, 2006).
En el mismo sentido, más de la mitad de los artículos publicados por los dos diarios fueron de gran
tamaño
132
. El hallazgo es importante si se tiene en cuenta que la agenda mediática es limitada y los artículos

132
Se consideran de gran tamaño a las piezas periodísticas mayores a media página.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

170

compiten por un lugar en ella en un juego de suma cero (Zhu, 1991), en el que el aumento de la prominencia
de un issue siempre va en detrimento de la de otro tema.
Coherente con ello, se pudo constatar que más de la mitad de las notas publicadas tuvieron grandes
titulares
133
. Si bien existió una relación directa entre el tamaño de los artículos y el de los títulos, es importante
evidenciar que muchas notas pequeñas tuvieron encabezados salientes, lo que aumentó la jerarquía incluso de
las notas menores.
En tanto, si bien el número de artículos con presencia de bajada no predominó (36,4%), existió una
fuerte coincidencia entre las notas de gran tamaño, con titulares grandes y la presencia de entradilla.
Asimismo, este recurso, que incrementa la relevancia de las piezas (Gutiérrez Coba, 2001), fue utilizado
mayormente en los géneros informativos. En cambio, los géneros interpretativos -como las notas de opinión o
las columnas-, al no responder necesariamente al ordenamiento canónico de la información en función de la
estructura de la pirámide invertida, prescindieron generalmente de bajada, independientemente de su tamaño e
importancia total. Esto fue producto de que el orden argumentativo es una atribución del autor que no requiere
de un orden previo que oriente al lector. En ese sentido, debería tenerse en cuenta que el recurso de la
inclusión de bajada como elemento que llama la atención y ordena la lectura de la audiencia es un recurso
válido para los géneros informativos, pero que no puede considerarse como índice de jerarquía de manera
aislada en los textos argumentativos o interpretativos.
Con el objeto de responder al interrogante acerca de la jerarquía de la cobertura mediática de la
Resolución Nº 125/08, también se analizó la autoría de las notas en cada diario. Los resultados demostraron
que las piezas firmadas por sus autores prevalecieron por sobre las que no mostraron las huellas de sus
redactores. A esto se suma que alrededor del 70% de los artículos periodísticos sobre el ―conflicto del campo‖
fueron ubicados en la parte superior de las páginas, lo que también contribuye con una mayor jerarquía
informativa (McCombs & Shaw, 1972). En suma, estos hallazgos, que fueron congruentes en los dos diarios,
refuerzan el supuesto de una alta prioridad informativa del caso que se estudia.
Al analizar el tipo de página en el que las notas fueron ubicadas se pudo constatar que más de la mitad
de las mismas se insertaron en página par. Si bien las que se ubicaron en página impar, considerada como la
más visible del diario (Igartua el al., 2005), no predominaron, las piezas dispuestas en este tipo de página,
además de ser muy numerosas, fueron las de mayor tamaño y, por lo tanto, las más visibles.
Ahora bien, el trabajo empírico demostró una fuerte correlación entre los porcentajes de presencia en
tapa y la apertura de sección. Como se detalló en el análisis de los diarios –capítulo V–, si bien los porcentajes
de notas que aparecieron en portada y de las que abrieron sección fueron relativamente bajos (17,6% y 13,9%
respectivamente), la explicación de ello reside en la alta frecuencia informativa del caso más que en una baja
jerarquía de las noticias asociadas al mismo.

133
Se considera titulares de gran tamaño a aquellos superiores a la mitad del ancho de la página.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

171

Si se tiene en cuenta que los temas compiten por ocupar un lugar dentro del hueco informativo, esta
pugna se torna más acérrima en porciones del news hole en los que el espacio es mucho más limitado. Como
se analizó, no más de 11 noticias aparecen por día en la portada de Clarín, mientras que solo un promedio de
ocho forman parte de la tapa de Página/12. En tanto, solo una noticia puede abrir cada una de las secciones
del diario. En ese contexto, una alta frecuencia de notas sobre un tema va en detrimento de la posibilidad de
que todas ellas ocupen un lugar destacado en la portada, o inicien alguna sección del periódico.
Entonces, los relativamente bajos porcentajes de noticias que aparecieron en portada y abrieron
sección constituyen mucho más una muestra de la alta prioridad informativa de la Resolución Nº 125/08 y de
la alta competencia temática en espacios restringidos del hueco informativo, que en una baja jerarquía de las
notas sobre el caso.
En suma, el análisis integral de todas las variables permite corroborar la hipótesis 3 de este trabajo,
que sostiene que la cobertura mediática del ―conflicto del campo‖ obtuvo importantes niveles de jerarquía
noticiosa en las coberturas de Clarín y Página/12.
Finalmente, se analizó si, tal como afirma Kiousis (2004), la valencia de las notas afectó el nivel de
importancia de las mismas. Esta propuesta teórica sostiene que los elementos afectivos incluidos en las
noticias pueden resaltar o reducir la relevancia total de los objetos. Se parte del supuesto de que las piezas que
tienen una valencia explícitamente ―negativa‖ o ―positiva‖ adquieren mayor importancia en la cobertura
mediática que aquellas cuya valencia es ―indefinida‖.
La medición de esta variable en la cobertura de la contienda entre las corporaciones del agro
pampeano y el gobierno de la Presidenta Cristina Fernández resulta reveladora. En primer lugar, se constató
que más de la mitad de las notas tuvieron valencia definida, predominando ampliamente las piezas con
valoración negativa (51,4% del total).
En segundo lugar, resulta llamativo que, tal como sucedió con la mayoría de las variables analizadas,
la carga afectiva de las noticias haya sido predominantemente negativa tanto en Clarín como en Página/12. El
hallazgo merece una interpretación más profunda.
Los resultados permiten sostener que no debe confundirse la valencia o tono valorativo de las noticias
con la posición editorial de los medios. En el caso que se analiza, los diarios se posicionaron de manera
contrapuesta sobre los sucesos en torno a la Resolución Nº 125/08. Mientras que Clarín se opuso a la norma y
culpabilizó al gobierno por los efectos negativos sobre la población de la medida impositiva, Página/12
defendió la política oficial y culpabilizó a la Mesa de Enlace por los efectos dañinos de las medidas de fuerza
sobre la ciudadanía. Esto posibilitó una mayor presencia de valencia positiva en este matutino,
predominantemente vinculada a la evaluación que el diario hizo sobre la medida del PEN y sus posibles
efectos.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

172

Sin embargo, la diferencia en la caracterización de los hechos no impidió que ambos diarios hubieran
considerado que el conflicto haya sido disruptivo de la paz social y afectara de manera negativa a los
ciudadanos, la mayoría de los cuales no tenía ningún tipo de pertenencia sectorial directa con los actores en
pugna. Sin embargo, en el transcurso de los 128 días que duró la contienda se produjeron procesos de
identificación simbólica que llevaron a muchos actores sociales a pronunciarse en el espacio público en apoyo
de alguna de las posiciones, lo que aumentó la atención que los medios dedicaron al caso.
Ahora bien, los resultados del comportamiento de la variable que se analiza permiten corroborar la
hipótesis 4 de esta tesis, que sostiene que las notas que poseen valencia explícita adquieren lugares destacados
en las coberturas informativas.
En ese sentido, es posible afirmar que existió una fuerte correlación entre las notas con valencia
manifiesta, especialmente aquellas que tuvieron una carga afectiva negativa, con la ocupación de lugares
destacados en la agenda mediática. En términos generales, las notas que aparecieron en portada, que abrieron
sección y que fueron de gran tamaño tuvieron valencia definida.
El resultado del trabajo empírico corrobora, para el caso que se analiza, que las notas dramáticas en
las que la controversia entre los actores llegó a su punto máximo fueron aquellas que, en ambos diarios, se
ubicaron en lugares más visibles y, por lo tanto, recibieron una relevancia informativa mayor. En este sentido,
D‘Adamo y García Beaudoux (2007) destacan que ―lo que más atrae la atención y lo que más fácil y
rápidamente recupera la memoria, no son las estadísticas, no son los argumentos, sino lo vívido, lo dramático,
lo visceral, lo personalizable, lo espectacular, lo sentimental‖ (p. 176). Es decir, los componentes afectivos de
las noticias –la valencia– resulta un indicador fundamental de la importancia que reciben las noticias en la
agenda mediática (Kiouis, 2004).
En este contexto resulta interesante analizar la definición de tema propuesta por Aruguete (2011). La
autora sostiene que los acontecimientos que acaparan la atención de los medios se caracterizan por ser:
… una controversia entre dos o más actores que pretenden imponer sus intereses o de un asunto que
concita interés en actores que detentan poder social, económico, político y/o cultural. Y cobra relevancia en
la agenda -mediática y pública- a partir de la espectacularidad y dramatismo discursivos que adquiere (p.
311).
El énfasis que la autora pone en el dramatismo de los hechos como factor determinante de la
noticiabilidad de los acontecimientos es corroborado al analizar la relación entre la valencia y la importancia
que los issues adquieren en el tratamiento informativo.
Por último, se procedió a construir un índice de importancia que puso en relación todas las variables
analizadas previamente. Los resultados de la aplicación de la herramienta metodológica al caso que aquí se
analiza permiten concluir que la cobertura mediática del ―conflicto del campo‖ obtuvo niveles de relevancia
similares en los dos diarios, predominando las piezas que obtuvieron entre 7 y 8 puntos, lo que evidencia un
alto grado de importancia.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

173

En suma, si se contemplan los resultados de manera agregada, es posible afirmar que se corrobora la
hipótesis central de este trabajo, según la cual la cobertura mediática de la Resolución Nº 125/08 adquirió un
alto nivel de relevancia que se relaciona con su frecuencia de publicación, con su jerarquía informativa y con
la valencia de las notas.
6.3. Aportes teóricos y metodológicos
En el final de esta tesis, y como producto de la puesta en relación de diferentes variables, se procedió
a la construcción de un índice de importancia que se propone como un aporte metodológico aplicable al
análisis de coberturas mediáticas de prensa gráfica sobre otros temas.
Este se basa en el estudio de todas variables utilizadas en función de su contribución a la importancia
total de cada pieza periodística. Aplicado al caso que aquí se estudia, el índice de importancia mostró
importantes niveles de fiabilidad, lo que lo convierte en un modelo apropiado para el análisis de la
importancia de las coberturas mediáticas en prensa gráfica.
Asimismo, los resultados del análisis factorial posibilitaron un hallazgo que no estaba previsto en los
inicios de este trabajo. La carga factorial de cada una de las variables permitió observar que estas se agruparon
en función de las características diferenciales de las porciones del hueco informativo de los diarios.
Los resultados demuestran que el news hole no es uniforme. Existen dentro de él ―espacios de máxima
competencia‖ y ―espacios de competencia moderada‖. La diferencia entre unos y otros está condicionada por
lo restringido de su dimensión y por la pugna, tanto temática como de factores externos a la cobertura
informativa -tales como la publicidad- por ocupar un lugar él.
Así, los espacios de competencia máxima son las porciones del hueco informativo –portadas,
apertura de sección y página impar– que, producto de su dimensión reducida y alta visibilidad,
restringen al máximo la posibilidad de que muchas piezas periodísticas sean incluidas en él. En tanto, los
espacios de competencia moderada son las porciones del hueco informativo en las que la inclusión de un
nuevo atributo de jerarquía –como una foto, firma o un mayor tamaño del artículo o titular–
condicionan la presencia de otros issues, aunque no de manera determinante.
La jerarquización del hueco informativo, sin embargo, no exime al analista del estudio integral de
todos los indicadores propuestos en el índice de importancia, puesto que como se pudo observar, al tiempo
que la puesta en relación de los mismos contribuye estadísticamente con la coherencia del modelo, la
consideración de cada uno de ellos por separado resta riqueza y densidad interpretativa al análisis de los datos.
En síntesis, a partir de este estudio exploratorio de caso sobre la cobertura mediática del ―conflicto del
campo‖ de 2008 en la Argentina, se avanzó en el análisis del proceso desde una perspectiva poco trabajada en
el país –la teoría de la Agenda-Setting– y se construyó un modelo teórico y metodológico que puede ser
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

174

contrastado en el estudio de nuevos casos con el fin de corroborar su consistencia metodológica y potencia
explicativa.
6.4. Limitaciones y nuevas preguntas
El presente trabajo consistió en un análisis de la cobertura informativa de la Resolución Nº 125/08 en
dos diarios nacionales con líneas editoriales diferentes. El mismo profundizó en el estudio de los componentes
del primer nivel de Agenda-Setting. El trabajo empírico demostró que la relevancia informativa del caso en los
diarios fue alta. Asimismo, comprobó que, más allá de sus posicionamientos editoriales, ambos matutinos
mostraron comportamientos muy similares respecto de todas las variables analizadas. Esto se repitió incluso
en la carga afectiva con la que fueron presentadas las noticias.
Sin embargo, esta constatación no significa que la construcción de la noticia sobre el conflicto haya
sido idéntica en Clarín y en Página/12. Queda pendiente la tarea de incorporar al análisis el segundo nivel de
Agenda-Setting, con el propósito de indagar cuáles fueron los atributos con los que cada diario presentó los
objetos sobre el caso.
Un comportamiento análogo en términos de la relevancia informativa significa que el proceso bajo
estudio obtuvo similares niveles de importancia en ambos diarios. La misma fue condicionada por el
desarrollo de eventos críticos que moldearon las coberturas. De este modo, el ―valor noticia‖ de los hechos, en
el marco de una contienda de alto impacto político, económico y social, influyó de manera significativa en
ambos medios, independientemente del tratamiento que se les haya dado.
Sin embargo, dicha constatación deja pendiente los siguientes interrogantes: ¿A quiénes
responsabilizaron los medios por los hechos y sus consecuencias? ¿Cómo fue evaluada la política fiscal del
gobierno en cada caso? ¿De qué manera fueron tratadas las medidas de lucha de las corporaciones agrarias y
sus efectos sobre el resto de la ciudadanía? ¿Cuáles fueron los temas predominantes en las coberturas? ¿Qué
líneas argumentales se impusieron en cada caso? ¿Cómo respondió la opinión pública frente a la cobertura
mediática?
Asimismo, a lo largo del análisis se dejó planteada la existencia de factores de carácter económico y
político que se asocian al modelo de negocios de la prensa gráfica que podrían haber condicionado la
cobertura mediática del asunto. Sin embargo, los objetivos planteados y las limitaciones de las teorías y
metodologías propuestas resaltan la necesidad de avanzar en estudios interdisciplinarios que se trabajen a
partir de triangulaciones metodológicas.
Dichas inquietudes exceden las posibilidades de este trabajo. No obstante, se las deja planteadas para
nuevos abordajes que, sobre la base de los hallazgos y las herramientas aquí construidas, puedan profundizar
en el análisis de una contienda que, si bien alcanzó su pico máximo entre marzo y julio de 2008, sus orígenes
se remontan a la fundación del Estado nacional y, al día de la fecha, permanece irresuelta.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

175

Buenos Aires, 21 de febrero de 2014























La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

176



















La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

177

ANEXO I: Ficha de análisis para codificación de ejemplares y portadas

1. Datos de identificación
Número de caso:___ Fecha:________ Diario: 1=Clarín / 2= Página/12 Día:___
2. Hueco informativo
Total de notas de política y economía nacional ____ (independientemente del tema).
Total de notas en la sección de política y/o economía sobre el conflicto_______
Total de notas del diario_____ (según se indica en el code book)
Total de piezas referidas al conflicto_____ (independientemente de la sección)
3. Titulares sobre el conflicto: ¿El ―conflicto del campo‖ aparece en tapa? (1=sí; 2=no)___________
(Si la respuesta es 1 completar todos los títulos).
Titulares
sobre el
conflicto Transcripción Tipo
134

Imagen
(1=si/2=no)
Título 1
Título 2
Título 3
Título 4
Título 5

4. Otros títulos de tapa: Se codifican los 3 principales títulos en importancia que no refieran al
conflicto según los siguientes valores: 1=Otros temas de política o economía nacional; 2=Deportes;
3= Espectáculos; 4=Policiales; 5=Internacionales; 6=Interés General; 7=Otros.
Título 1: _______
Título 2: _______
Título 3: _______






134
Se completa según los siguientes valores: 1= La noticia modifica la estructura de la tapa; 2= Título central; 3= Título secundario;
4= Destacado subordinado; 5= Recuadro de tapa; 6= Otros.

La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

178

























La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

179

ANEXO II: Ficha de análisis para codificación de la muestra

1. Pautas formales
Caso______ Fecha__________ Título________________________________________
Acontecimiento principal________________________________________________________
Diario________ (1= Clarín 2= Página/12)
Día________(1= Lunes, 2= Martes, 3= Miércoles, 4= Jueves, 5= Viernes, 6= Sábado y 7= Domingo)
Género_______ (1= Noticia, 2= Recuadro, 3= Entrevista, 4= Editorial, 5= Nota de opinión o análisis de un
periodista o editor del diario, 6= Columna firmada por persona externa al diario, 7= Informe especial y 8=
Panorama, 9= Carta de lectores; 10= Otros formatos.)
2. Jerarquía
a) ¿Aparece en portada?_________ (0= no aparece en tapa; 1= es título principal y modifica la
estructura de tapa; 2= es título principal y no modifica la tapa; 3= título secundario; 4= destacado
subordinado; 5= recuadro de tapa; 6= otros).
b) ¿Tiene imágenes?___________ (0= sin imágenes, 1= fotografías, 2= infografías, 3= documentos, 4=
dibujos / caricaturas 5= más de uno de los anteriores combinados, 6 =otros)
c) Tamaño del artículo___________ (1= Menos de ¼ de página, 2= Entre ¼ y 2/4 de página (pero sin
llegar a media página), 3= Entre media página y ¾ de página, 4= Más de ¾ de página pero no
completa, 5= Página completa, 6= más de una página.)
d) Tamaño del titular____________(1= menos de ¼ del ancho de página, 2= entre ¼ y la mitad del
ancho de página, 3= más de la mitad y hasta ¾ del ancho de página, 4= totalidad del ancho de página,
5= otros)
e) Bajada___________(1= tiene bajada o 2= no tiene bajada.)
f) Tipo de página___________ (1= página par o 2= página impar)
g) Ubicación_____________(1= mitad superior de la página; 2= mitad inferior de la página)
h) Autoría____________ (0= sin firma, 1= Periodista, 2= Editor, 3= Director del diario, 4= Columnista
externo al diario, 5= Lector del diario, 6= Corresponsal, 7 = Enviado especial, 8=Agencia de noticias,
9= Otros.)
i) Sección_______ (1= El país; 2= Economía; 3= Opinión, 4= Información General, 5= Internacionales,
6= Contratapa, 7= Carta de lectores; 8= sección especial; 9= Sumario; 10= Otras). ¿ Abre la
sección?_______ (1= sí; 2= no)
j) Valencia___________ (1= positiva; 2= negativa; 3= indefinida)

3. Índice de jerarquía. (Indique el puntaje obtenido para el artículo según el instructivo presente en el
code book.

Importancia noticiosa de la pieza____________ (indicar puntaje del 0 al 10)


La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

180
























La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

181

ANEXO III: Notas recogidas para la muestra
FECHA DIARIO TÍTULO
13/03/2008 Clarín Nace una tablita y hay más retoques para el biodiésel, harinas y aceites
15/03/2008 Página/12 Peones rurales
16/03/2008 Clarín Desafío político a Cristina
19/03/2008 Clarín Rebaja en fertilizantes
20/03/2008 Clarín "Hicieron enojar a un manso", dicen los ruralistas
21/03/2008 Página/12 Por la especulación baja la retención
21/03/2008 Clarín Sin atajos
21/03/2008 Clarín Los productores siguieron en las rutas y se intensifica la protesta
21/03/2008 Clarín Textuales
22/03/2008 Página/12 Con el peronismo, todo es cuestión de clase
22/03/2008 Clarín Nadie cede terreno
22/03/2008 Página/12 Terceros en escena
23/03/2008 Página/12 La riqueza que es la soja
23/03/2008 Página/12 El campo, desde Economía
25/03/2008 Página/12 “Nos pegaron y nos tiraron gas”
25/03/2008 Página/12 Semana difícil para carnes y lácteos
25/03/2008 Clarín Faenarían vacas del ejército para que no falte carne
26/03/2008 Página/12 La carga que dinamitó el último puente
27/03/2008 Clarín Lousteau: "No voy a renunciar"
27/03/2008 Página/12 Con los camioneros en la ruta
27/03/2008 Clarín Dos de las entidades están tentadas de levantar el paro por 48 Hs.
27/03/2008 Página/12 Queda poco y nada, y encima caro
27/03/2008 Clarín La escasez de alimentos y el alza de precios también tienen su costo político
27/03/2008 Clarín Una agresión
27/03/2008 Clarín Debate sobre qué pasa con la carne
28/03/2008 Clarín Contra Clarín
28/03/2008 Clarín Críticas y apoyos desde la dirigencia
29/03/2008 Página/12 Hacer escuela
29/03/2008 Clarín Sin acuerdo tras una dura reunión entre el Gobierno y los ruralistas
29/03/2008 Página/12 Promesa de volver atrás los precios
29/03/2008 Página/12 El campo entra a la escuela
29/03/2008 Clarín Los ruralistas de Córdoba decidieron seguir con los cortes
29/03/2008 Página/12 Rutas libres por muy pocas horas
29/03/2008 Clarín A diferencia del Kirchnerismo, Cobos salió a criticar a D`elía
30/03/2008 Página/12 Uno a favor de D’Elía
30/03/2008 Página/12 Hasta un elefante
30/03/2008 Página/12 En el campo las espinas
31/03/2008 Clarín Nueva fisura en el Kirchnerismo por el conflicto del campo
31/03/2008 Clarín Las entidades insisten en pedir la anulación de las retenciones móviles
31/03/2008 Clarín El gobierno permitirá a los ganaderos exportar más carne
31/03/2008 Página/12 Las cirugías mentales
31/03/2008 Clarín Golpes en Cañuelas
31/03/2008 Página/12 El Frankenstein sojero contra su creador
01/04/2008 Página/12 Devoluciones y crédito subsidiado
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

182

01/04/2008 Clarín Más cortes en Santiago
01/04/2008 Clarín En Córdoba sigue fuerte el malestar pese a las medidas
02/04/2008 Clarín Derechos de exportación ayer, 38,5%
02/04/2008 Página/12 Un día peronista para la Rosada
02/04/2008 Página/12 “El Gobierno muestra una actitud solitaria”
02/04/2008 Página/12 "La presidenta tiene una visi´pon equivocada"
02/04/2008 Clarín Un discurso con fantasmas
02/04/2008 Clarín Febrero del 76
03/04/2008 Clarín El campo suspendió el paro y el gobierno apura las medidas
03/04/2008 Clarín El hombre que va del corte por Botnia al piquete en la ruta 14
03/04/2008 Clarín Gendarmería se queja
03/04/2008 Clarín Retenciones: errores políticos y técnicos con alto costo oficial
03/04/2008 Página/12 El sachet, a 3 pesos
04/04/2008 Clarín La pelea Lousteau-Moreno
04/04/2008 Clarín Gobernadores K ya no disimulan su malestar por el manejo del conflicto
04/04/2008 Página/12 Un plan de emergencia
04/04/2008 Página/12 De Angeli va por los pueblos
05/04/2008 Página/12 Pausas
05/04/2008 Clarín Precios: para los super no subieron, pero los consumidores se quejan
06/04/2008 Página/12 Un bloqueo como para que no se olviden
06/04/2008 Clarín Bien de cifras, agitados de ánimos
06/04/2008 Página/12 Entre Ríos y el Chaco
07/04/2008 Clarín Aún no hay fecha para la reunión entre el Gobierno y los ruralistas
07/04/2008 Clarín Las retenciones no redistribuyen el ingreso en forma eficiente
07/04/2008 Página/12 En quién confiar
08/04/2008 Clarín Misa para promover el diálogo
08/04/2008 Página/12 Las muertes y las dudas
08/04/2008 Página/12 La reunión se dilata y en el campo presionan
09/04/2008 Página/12 Ahora piden “inclusión, igualdad, equidad”
10/04/2008 Página/12 Retenciones y tren bala
11/04/2008 Clarín La oposición se prueba en Córdoba
11/04/2008 Clarín Prat Gay propone una rebaja gradual de los impuestos al agro
11/04/2008 Página/12 Cascarón autista
11/04/2008 Clarín Una sorpresiva andanada de agresiones
12/04/2008 Clarín Una reunión de tres horas, dos cafés y un cruce amable
12/04/2008 Página/12 Las retenciones no gustan en Washington
13/04/2008 Página/12 El caso D’Elía
13/04/2008 Clarín Confrontación o diálogo, dilemas de la democracia
15/04/2008 Clarín El mundo ofrece una oportunidad para la Argentina
16/04/2008 Página/12 Negociar en medio del ruido
17/04/2008 Clarín Qué medidas discuten
18/04/2008 Página/12 Brizuela del Moral milita ahora en el limbo radical
18/04/2008 Página/12 Un acuerdo parcial, como para abrir el camino
18/04/2008 Clarín El Gobierno, ante el desafío de recuperar la iniciativa
18/04/2008 Clarín Cristina metió al humo en la pelea con el campo y culpó a productores
19/04/2008 Clarín Batalla con el campo: la película del policía bueno y el policía malo
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

183

21/04/2008 Clarín La soja crece menos
22/04/2008 Clarín Partida de dados
22/04/2008 Clarín Las retenciones fogonean una pelea por la enorme caja fiscal del Gobierno
22/04/2008 Página/12 Moreno, de Liniers a la Ley de Abastecimiento
22/04/2008 Página/12 En un cono de sombras
22/04/2008 Página/12 Las entidades pidieron por la leche
24/04/2008 Clarín De Angeli, con la gente de Carrió
24/04/2008 Clarín La incertidumbre política le pasa factura a la marcha de la economía
25/04/2008 Página/12 Palabras frente al público, palabras en privado
25/04/2008 Página/12 De eso no se habla
26/04/2008 Clarín Hacia un poder ultraconcentrado
26/04/2008 Clarín Kirchner volvió a criticar al campo y recordó: "Ganamos por 23 puntos"
26/04/2008 Página/12 Hay propuestas de “contrapiquetes”
26/04/2008 Clarín Advertencia piquetera
26/04/2008 Clarín Empezó a renunciar el 28 de marzo
26/04/2008 Página/12 Repercusiones del cambio
27/04/2008 Página/12 Cambio de fusible y volver a empezar
27/04/2008 Clarín La negociación
27/04/2008 Clarín En chancletas como para no recular
27/04/2008 Clarín La crisis, ¿ya terminó o empieza?
27/04/2008 Página/12 Plan para retomar la iniciativa
29/04/2008 Clarín Los frigoríficos y fabricantes de maquinaria meten presión
29/04/2008 Página/12 Piedra libre a los negociadores del acuerdo
29/04/2008 Página/12 Las heridas abiertas en la CTA
30/04/2008 Página/12 A pocas toneladas del acuerdo
02/05/2008 Clarín El día que el Jefe de Gabinete tuvo que desmentir dos veces su renuncia
02/05/2008 Página/12 El camino de la negociación
02/05/2008 Página/12 “Es una perfecta imbecilidad mediática”
02/05/2008 Clarín Un informe ante los Senadores detrás de un año y medio
03/05/2008 Clarín Para no volver al paro, el campo quiere discutir las retenciones
03/05/2008 Clarín Todavía no se exporta carne
03/05/2008 Clarín Hora de ir al grano
07/05/2008 Página/12 Exportaciones y mercado interno
07/05/2008 Clarín El Gobierno aceptó discutir con el campo el nivel de las retenciones
08/05/2008 Clarín Escenario
08/05/2008 Clarín La "rendición deshonrosa", un objetivo que Kirchner no alcanzó
09/05/2008 Página/12 Fernández le baja línea a la tropa
10/05/2008 Página/12 Lamento sojero adonde antes había algodón
10/05/2008 Clarín Los ruralistas "se volvieron locos", dice el Gobierno
11/05/2008 Clarín Busti busca armar un frente de gobernadores y legisladores
13/05/2008 Clarín Hay que dejar la pelea chica y pensar en el país de todos
13/05/2008 Clarín El conflicto con el campo genera fisuras entre gobernadores del PJ
13/05/2008 Página/12 Los guardianes de Cargill
13/05/2008 Página/12 Asamblea por televisión
14/05/2008 Página/12 Hasta con las retenciones especulaban
14/05/2008 Página/12 Rehenes de Monsanto
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

184

14/05/2008 Página/12 La ruta de una empresa
14/05/2008 Página/12 Menos hacienda en Liniers
15/05/2008 Página/12 Del enojo a la satisfacción
15/05/2008 Clarín Por temor, la gente compra más alimentos básicos
15/05/2008 Clarín A las rutas
16/05/2008 Página/12 Todos se tiran con De la Rúa
16/05/2008 Página/12 Un bloqueo completo a Rosario
16/05/2008 Clarín Persianas bajas en Mendoza
16/05/2008 Clarín Para el INDEC el conflicto del agro no afectó el crecimiento
17/05/2008 Página/12 Cómo esconder millones de toneladas
17/05/2008 Página/12 Altanerías
18/05/2008 Clarín Un primer regreso a la admirada escena internacional
18/05/2008 Clarín Una sociedad rehén del conflicto
18/05/2008 Página/12 Las sojas secas del otoño
19/05/2008 Página/12 “Se está exportando carne”
20/05/2008 Página/12 “El diálogo sobre la violencia verbal”
20/05/2008 Página/12 Exigir, ¿desde dónde?
20/05/2008 Página/12 Carbap le pegó a la industria
21/05/2008 Clarín Concluyó el paro, y el Gobierno vuelve a negociar con el campo
21/05/2008 Página/12 Agresión al diputado Cantero
21/05/2008 Clarín La iglesia recibió en secreto a los ruralistas
22/05/2008 Página/12 Negociaciones sin plazo, pero con Rosario cerca
22/05/2008 Página/12 De Angeli se prepara para después del 25
22/05/2008 Página/12 Los puertos recuperan actividad
23/05/2008 Clarín Mentiras y verdades
23/05/2008 Página/12 Azafatas y mensajes
24/05/2008 Clarín Los chacareros dejaron los cortes de ruta
25/05/2008 Clarín La oposición se alinea hoy en Rosario detrás de las consignas del campo
25/05/2008 Página/12 Esta vez el mensaje de la Iglesia llegó antes
25/05/2008 Clarín El campo espera una multitud en el Monumento a la Bandera
26/05/2008 Página/12 Mucha agenda para un feriado
26/05/2008 Clarín Todo el arco opositor dio el presente, pero desde la platea
26/05/2008 Clarín Los mercados, al compás del campo
27/05/2008 Página/12 La inmaculada concepción de los medios
27/05/2008 Clarín Volvieron a bajar los bonos al cancelarse la reunión con el agro
27/05/2008 Página/12 Sin acto en Córdoba
27/05/2008 Página/12 Como el desplante de una novia ante el altar
28/05/2008 Clarín Para Carrió Kirchner quiere sangre "tenemos que evitarlo"
28/05/2008 Página/12 Exportadores en off side
28/05/2008 Clarín Pagar entre todos
28/05/2008 Página/12 Solucion
30/05/2008 Clarín Perfil: Jorge Capitanich
30/05/2008 Clarín Reutemann le pide "cautela" a Kirchner
30/05/2008 Página/12 Entre las retenciones y el Indec
30/05/2008 Página/12 Movilizados por una tercera posición
30/05/2008 Clarín De Angelli "candidato a nada"
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

185

30/05/2008 Página/12 Haz bien, pero mirando a quién
30/05/2008 Clarín Dudas sobre un paro general
31/05/2008 Clarín Dos causas
31/05/2008 Página/12 El fiscal quedó en el medio de la tormenta
31/05/2008 Página/12 ¿Por qué no charlan un ratito?
31/05/2008 Clarín En plan defensivo, consumidores y empresarios prefieren evitar riesgos
01/06/2008 Página/12 Analizarán las filmaciones del corte
01/06/2008 Página/12 La venganza será en el bolsillo
01/06/2008 Página/12 Los desmontes
01/06/2008 Página/12 A Tribunales antes de lo previsto
02/06/2008 Clarín Del tambo a la cosecha, entre campos propios y ajenos
02/06/2008 Clarín Los contratistas son los que más pierden en la pulseada
02/06/2008 Clarín El campo busca apoyos y analiza seguir con el paro toda la semana
03/06/2008 Página/12 Entrevista con el ombudsman
03/06/2008 Clarín Rabino por el diálogo
03/06/2008 Clarín Agresión
04/06/2008 Clarín Intiman a 80.000 chacareros
04/06/2008 Clarín Quién gana, quién pierde
04/06/2008 Clarín Toma de piqueteros que apoyan al campo
04/06/2008 Página/12 “Una renta inusitada en el mundo actual”
05/06/2008 Clarín Reclamo de la oposición al procurador Righi
05/06/2008 Clarín Carrió, en contra de los cortes de ruta
05/06/2008 Clarín Hubo recaudación récord y afirman que el paro del campo no la afectó
06/06/2008 Página/12 “Seguimos esperando la distribución”
07/06/2008 Página/12 La receta de magos de la city
07/06/2008 Clarín Discusiones y peleas en la autopista que va a Rosario
08/06/2008 Clarín Una oportunidad para el diálogo y la grandeza
08/06/2008 Página/12 Crónica de un día cortado
08/06/2008 Clarín El campo levanta hoy el paro y apuesta al diálogo que convocó el Ombudsman
09/06/2008 Página/12 Ls tonos d Cbs
10/06/2008 Clarín Actos de gobierno
10/06/2008 Página/12 Los usos y abusos de “el campo”
10/06/2008 Página/12 Un defensor con marca pegajosa
10/06/2008 Página/12 Iguales pero distintos... aunque no tanto
10/06/2008 Página/12 La oposición respondió con críticas
11/06/2008 Página/12 Exportar en el lockout
11/06/2008 Clarín Crítica kirchnerista
11/06/2008 Clarín Una apertura a la negociación
12/06/2008 Página/12 “No incurrieron en delito”
12/06/2008 Clarín Los camioneros profundizan la protesta y hay más de 200 cortes
12/06/2008 Página/12 La city al compás del conflicto rural
12/06/2008 Página/12 Evaluando un futuro encuentro
12/06/2008 Clarín Costos de un juego peligroso
12/06/2008 Página/12 El lockout que cortó la cadena
13/06/2008 Clarín El kirchnerismo quiere copar el acto por el día de la bandera en Rosario
13/06/2008 Página/12 China, bien abastecida
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

186

13/06/2008 Clarín Cristina no se va al sur
13/06/2008 Clarín Los puertos, sin actividad por el conflicto
14/06/2008 Página/12 La oportunidad
14/06/2008 Clarín Cristina dijo que, pese al conflicto con el agro, el consumo no bajó
14/06/2008 Página/12 El trigo para los amigos
14/06/2008 Clarín Se agravó el desabastecimiento: en el interior ya faltan medicamentos
15/06/2008 Página/12 D’Elía corrió a los caceroleros
15/06/2008 Página/12 Unas horas a la sombra
16/06/2008 Clarín De la Plaza a Rosario, actos que apuntan al campo y también a la interna del PJ
16/06/2008 Clarín La nafta y el gasoil, cada vez más escasos
16/06/2008 Clarín "¿Cómo festejo el Día del Padre? Con mensajes de texto, qué voy a hacer..."
16/06/2008 Clarín Los costos de la pelea
16/06/2008 Página/12 Elogio de la convivencia
16/06/2008 Clarín Rutas calientes, economía fría
17/06/2008 Clarín Mirtha, Carrió y los ruralistas: un almuerzo con mensajes
17/06/2008 Página/12 Afiches para llegar a la Plaza
17/06/2008 Página/12 Binner volvió a distanciarse
18/06/2008 Clarín Cristina anunció el envío de las retenciones móviles al Congreso
18/06/2008 Página/12 “Esta concentración no es para exacerbar a la gente”
18/06/2008 Clarín Recorrido de la iniciativa oficial
18/06/2008 Clarín Queja oficial en Mendoza
18/06/2008 Clarín La Iglesia convoca a una cadena de oración
18/06/2008 Clarín En el interior se acrecienta la falta de combustibles
18/06/2008 Clarín Tropiezos en el discurso
19/06/2008 Clarín Peligra la mayoría oficialista en el Congreso para votar sin cambios
19/06/2008 Página/12 ¿Provocación a quién?
19/06/2008 Página/12 Los insumos que no llegan
19/06/2008 Clarín La CIA sigue con atención el conflicto con el campo
19/06/2008 Clarín Fuerte apoyo de Luis Juez
19/06/2008 Página/12 La unidad duró muy poco tiempo
19/06/2008 Clarín Vía mail
19/06/2008 Clarín La historia de las repeticiones
19/06/2008 Clarín Primer contacto de ruralistas y opositores en las Cámaras
19/06/2008 Clarín Exabrupto del vicepresidente de CRA
19/06/2008 Página/12 “Ha sido ampliamente generosa”
19/06/2008 Clarín La agenda rural se extiende
20/06/2008 Clarín Resolución problemática
20/06/2008 Página/12 En el Congreso, retenciones y algo más
20/06/2008 Clarín Entre acusaciones de "nazis", el agro negó que planee escraches
20/06/2008 Clarín Quejas por lo que no hay o porque está más caro
20/06/2008 Página/12 Cerrado hasta nuevo aviso
20/06/2008 Página/12 Se bajan, pero venderán poco
20/06/2008 Clarín Piden perdón por un exabrupto
21/06/2008 Clarín "No podemos quedarnos a vivir en la ruta" justificó De Angelli
21/06/2008 Página/12 Principios
21/06/2008 Página/12 Ultima noche en la ruta con votación dividida
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

187

21/06/2008 Página/12 La imagen de la Presidenta
22/06/2008 Clarín Con satélites, detectaron 10.000 silos sin declarar en Buenos Aires
22/06/2008 Clarín Antecedentes
22/06/2008 Clarín Cristina convocó a los ruralistas para mañana en la Casa Rosada
22/06/2008 Clarín Rayos infrarrojos para valuar las cosechas
22/06/2008 Página/12 La salida al Congreso y a la calle
23/06/2008 Clarín El campo buscará "reconstruir" hoy su relación con Cristina
23/06/2008 Clarín El último capítulo
24/06/2008 Página/12 El Síndrome de Estocolmo
24/06/2008 Clarín Custodiar o vigilar la mayoría
24/06/2008 Clarín Sonrisas para la tevé, reproches y promesas de seguir negociando
24/06/2008 Página/12 Las retenciones, los alimentos y el otro campo
24/06/2008 Clarín Horacio Rodríguez Larreta - Jefe de Gabinete porteño
25/06/2008 Clarín Ni ganaderos, ni productores
26/06/2008 Página/12 Rossi recibió a De Angeli
26/06/2008 Clarín Corrales llenos
26/06/2008 Página/12 Con la mira en el viernes
26/06/2008 Clarín Cálculo
26/06/2008 Página/12 Una amenaza contra Cantero
26/06/2008 Clarín Unos 100 intendentes pidieron la suspensión de las retenciones
27/06/2008 Página/12 El lobby feroz
27/06/2008 Página/12 Rebelión en el corazón sojero
27/06/2008 Clarín Córdoba y y La Rosada ahora se pelean por $1600 millones
27/06/2008 Página/12 Los exportadores de cereales en el banquillo
28/06/2008 Clarín Esta vez, hasta el recurso de la caja puede no alcanzarle al kirchnerismo
29/06/2008 Clarín El objetivo: desplumar a la gallina sin que grite
29/06/2008 Página/12 Gano
29/06/2008 Página/12 La soja, un problema regional
29/06/2008 Clarín Solá lleva su propio proyecto para contener a los rebeldes
30/06/2008 Página/12 Carrió augura un “jaque mate”
01/07/2008 Clarín El gobierno quiere cobrar retenciones retroactivas
01/07/2008 Clarín Lula le pedirá a la Presidenta por las exportaciones de trigo
02/07/2008 Página/12 El proyecto que no fue
02/07/2008 Clarín Cobos y Bergoglio hablaron de la necesidad del diálogo y la paz social
02/07/2008 Clarín Kirchner reclamó terminar con los cortes de ruta
02/07/2008 Clarín La oposición pide que suspendan la polémica resolución 125
02/07/2008 Página/12 La cabalgata rural
02/07/2008 Clarín Más de un millón de firmas contra la aplicación del impuesto
03/07/2008 Clarín Negociaciones en el discreto despacho del diputado Agosto
04/07/2008 Clarín De Angeli habló de cacerolazo
04/07/2008 Clarín Crece la preocupación por los costos del conflicto
04/07/2008 Clarín La oposición insiste en la suspensión del impuesto
04/07/2008 Clarín Un sofocón para Jorge Obeid
05/07/2008 Página/12 La ruta los espera, pero no todos van
06/07/2008 Clarín Pese al revés, en el campo están satisfechos: apuestan al Senado
06/07/2008 Página/12 “Nadie les pregunta cuánto ganan”
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

188

07/07/2008 Página/12 El verso de los costos
07/07/2008 Clarín Parecidos pero diferentes
07/07/2008 Página/12 Pnky mstra
08/07/2008 Página/12 ¿Destitución o nueva Constitución?
08/07/2008 Clarín Zaffaroni evita la judicialización del conflicto
08/07/2008 Clarín El mapa de los indecisos
09/07/2008 Clarín En el Senado, el campo criticó el sistema de compensaciones
09/07/2008 Página/12 Dos productores de soja con miradas opuestas
10/07/2008 Clarín Sólo debatirán gobernadores K
10/07/2008 Clarín Una estrategia decidida entre plato y plato
10/07/2008 Página/12 Los más publicitados
10/07/2008 Página/12 Temporada de ruleta de versiones
10/07/2008 Página/12 “Están ejerciendo la peor de las presiones”
11/07/2008 Página/12 Brahim, una visita indeseada
11/07/2008 Página/12 Sin bloqueo pero marcando presencia
11/07/2008 Clarín Con suba de precios y mascotas, volvió la guerras de las carpas
12/07/2008 Clarín Lole dice que él es pequeño
12/07/2008 Clarín Con escraches, el campo aumentó su ofensiva contra los legisladores
13/07/2008 Página/12 Los 35 más grandes
13/07/2008 Clarín La oposición lleva su proyecto y lo fusionaría con el de Lole
13/07/2008 Página/12 Productores en las rutas
13/07/2008 Clarín Estuvo cortada la autopista a Rosario
13/07/2008 Página/12 La ballesta
14/07/2008 Página/12 Aforismos
14/07/2008 Página/12 Los envidiables ingresos por la soja
14/07/2008 Clarín De la Sota pega y compara
15/07/2008 Clarín El campo busca dónde pasar la noche
15/07/2008 Clarín Kirchner podría demorar su discurso y quedarse con la última palabra
16/07/2008 Clarín "Los productores no son nuestros enemigos"
17/07/2008 Página/12 Un escenario nunca imaginado
17/07/2008 Página/12 Más porotos y más hacienda








La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

189

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Argentina, Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual. (2013). Ley de Servicios de
Comunicación Audiovisual. Motivos de la adecuación. Buenos Aires: AFSCA. Obtenido en
http://www.telam.com.ar/advf/imagenes/especiales/documentos/2012/11/50a3d6eac16ad.pdf
Albornoz, L. (2006). Periodismo digital. Los grandes diarios en la red (1º ed., p. 304). Buenos Aires: La
Crujía.
Albornoz, L., Hernández, P., & Postolski, G. (2000). Al fin sólos: el nuevo escenario de las comunicaciones
en la Argentina. En L. Albornoz (Ed.), Al fin solos... La nueva televisión del Mercosur (1º ed., pp. 181–
215). Buenos Aires: Ciccus / La Crujía.
Amadeo, B. (1999). La aplicación de la teoría del framing a la cobertura de la corrupción política en
Argentina (1991-1996). Tesis doctoral no publicada. Universidad de Navarra, Pamplona, España.
Amadeo, B. (2008). Framing: Modelo para armar. En M. T. Baquerín de Riccitelli (Ed.), Los medios ¿aliados
o enemigos del público? (1º ed., pp. 183–281). Buenos Aires: EDUCA.
Amado, A. (2007). Noticias de los medios. La producción de información y los diarios argentinos en el
cambio de siglo. Tesis Doctoral no publicada. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede
Argentina, Buenos Aires, Argentina.
Amado, A., & Rotelli, N. (2011). La investigación de medios en situaciones de conflicto: supuestos y aportes.
Ponencia presentada en el 10° Congreso nacional de Ciencia política, ―Democracia, Integración y Crisis
en el Nuevo Orden Global: Tensiones y desafíos para el análisis político‖ (p. 1–19). Sociedad Argentina
de Análisis Político, córdoba, Argentina. Obtenido en http://www.catedraa.com.ar/wp-
content/uploads/2009/06/Amado-Rotelli_2011_SAAP_web.pdf
Anguita, E. (2002). Grandes hermanos. Alianzas y negocios ocultos de los dueños de la información (1º ed.,
p. 224). Buenos Aires: Colihue.
Arceo, E. (2006). El fracaso neoliberal. En E. Basualdo & E. Arceo (Eds.), Neoliberalismo y sectores
dominantes. Tendencias globales y experiencias nacionales (1º ed., pp. 27–65). Buenos Aires:
CLACSO.
Arceo, E. (2009). El fin de un peculiar ciclo de expansión de la economía norteamericana. La crisis mundial y
sus consecuencias. En E. Arceo, E. Basualdo, & N. Arceo (Eds.), La crisis mundial y el conflicto del
agro (1º ed., pp. 13–49). Buenos Aires: Editorial La Página S.A.
Aronskind, R. (2010). Cambio estructural y conflicto distributivo: el caso del agro argentino. En R. Aronskind
& G. Vommaro (Eds.), Campos de batalla. Las rutas, los medios y las plazas en el nuevo conflicto
agrario (1º ed., pp. 327–352). Buenos Aires: Prometeo / Universidad Nacional de General Sarmiento.
Aruguete, N. (2011). Los medios y la privatización de ENTel (1º ed., p. 392). Berlin: Editorial Académica
Española.
Aruguete, N., & Amadeo, B. (2012). Encuadrando el delito: pánico moral en los periódicos argentinos.
América Latina Hoy, 62, 177–196.
Auh, T. (1977). Issue Conflict and Mass Media Agenda-Setting during Bayh-Lugar Senatorial Campaign of
1974. Trabajo presentado en Association for Education in Journalism and Mass Com-munication annual
conference (pp. 1–39), ERIC Clearinghouse, Estados Unidos.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

190

Azpiazu, D., Basualdo, E., & Khavisse, M. (2004). El nuevo poder en la Argentina de los años 80 (1º ed., p.
232). Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
Azpiazu, D., & Nochteff, H. (1995). El desarrollo ausente. (J. Scarfi, Ed.) (2º ed., p. 234). Buenos Aires:
TESIS Grupo editorial NORMA S.A.
Baladrón, M. (2009). La radiodifusión argentina después de la crisis de 2001: la política de comunicación del
Gobierno de transición de Eduardo Duhalde. En G. Mastrini (Ed.), Mucho ruido, pocas leyes. Economía
y política de comunicación en la Argentina (1990-2007) (2º ed., p. 384). Buenos Aires: La Crujía.
Balsa, J. (2008). Cambios y continuidades en la agricultura pampeana entre 1937 y 2002. En J. Balsa, G.
Mateo, & M. S. Ospital (Eds.), Pasado y presente en el agro argentino (1º ed., pp. 587–613). Buenos
Aires: Lumiere.
Balsa, J. (2010). La cuestión agraria y la emergencia del discurso tecnologizante: el posicionamiento de las
entidades agropecuarias argentinas en los años cincuenta y sesenta. Ponencia presentada en el VIII
Congreso Latinoamericano de Sociologia Rural (pp. 1–19), ALASRU, Porto de Galinhas, Brasil.
Balsa, J., & López Castro, N. (2011). Transformaciones socioproductivas, actores sociales y modelos de
desarrollo rural en disputa. Reflexiones en torno al conflicto agrario reciente en la Región Pampeana. En
J. Muzlera, M. Poggi, & X. Carreras Doallo (Eds.), Aportes, sujetos y miradas del conflicto agrario
argentino (1910-2010) (1º ed., pp. 141–162). Buenos Aires: CICCUS.
Barandian, L. O. (2011). La figura de la vagancia en el Código Rural de Buenos Aires (1856-1870). Quinto
Sol, 15(1), 1–22.
Baranger, D. (1992). Construcción y análisis de datos. Introducción al uso de técnicas cuantitativas en la
investigación social (1º ed., p. 108). Posadas: Editorial Universitaria de Misiones.
Barsky, O. (2008). Conflicto rural-urbano y políticas públicas en Argentina. En J. Balsa, G. Mateo, & M. S.
Ospital (Eds.), Pasado y presente en el agro argentino (1º ed., pp. 273–289). Buenos Aires: Lumiere.
Barsky, O., & Dávila, M. (2008). La rebelión del campo. Historia del conflicto agrario argentino (1º ed., p.
352). Buenos Aires: Editorial Sudamericana.
Barsky, O., & Gelman, J. (2009). Historia del agro argentino. Desde la conquista hasta comienzos del siglo
XXI (1º ed., p. 579). Buenos Aires: Editorial Sudamericana.
Basualdo, E. (2006). Estudios de historia económica argentina (1º ed., p. 496). Buenos Aires: Siglo XXI.
Basualdo, E. (2009). La crisis mundial y sus consecuencias en América Latina. Cuaderno de Trabajo Nº 3 del
Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (pp. 1–40). Buenos Aires: CIFRA
Basualdo, E., & Arceo, N. (2009). Características estructurales y alianzas sociales en el conflicto por las
retenciones móviles. En E. Arceo, E. Basualdo, & N. Arceo (Eds.), La crisis mundial y el conflicto del
agro (1º ed., pp. 51–83). Buenos Aires: Editorial La Página S.A.
Becerra, M. (2010). Las noticias van al mercado: etapas de intermediación de lo público en la historia de los
medios de la Argentina. En G. Lugones & J. Flores (Eds.), Intérpretes e interpretaciones de la Argentina
en el bicentenario (1º ed., p. 276). Bernal: Universidad Nacional de Quilmes Editorial.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

191

Becerra, M., & López, S. (2009). La contienda mediática. Temas, fuentes y actores en la prensa por el
conflicto entre el gobierno y las entidades del campo argentino en 2008. Revista de Ciencias Sociales.
Segunda Época, 16, 9–30.
Becerra, M., & Mastrini, G. (2009). Los dueños de la palabra. Acceso, estructura y concentración de los
medios en la América latina del siglo XXI (1º ed., p. 242). Buenos Aires: Prometeo.
Becker, L., & McCombs, M. (1978). The Role of the Press in Determining Voter Reactions to Presidential
Primaries. Human Communication Research, 4(4), 301–307.
Bizberge, A., Mastrini, G., & Becerra, M. (2011). La televisión digital terrestre en Argentina: entre la
geopolítica regional y la iniciativa estatal. En A. Badillo Matos & F. Sierra Caballero (Eds.), La
transición a la televisión digital terrestre en Iberoamérica: diagnóstico y perspectiva (1º ed., pp. 193–
221). Quito: Quipus.
Bizer, G., & Petty, R. (2005). How We Conceptualize Our Attitudes Matters: The Effects of Valence Framing
on the Resistance of Political Attitudes. Political Psychology, 26(4), 553–568.
Blacha, L. E. (2011). Reguladores del conflicto en la Argentina intervencionista de los años treinta. El caso de
la JUNALD. En J. Muzlera, M. Poggi, & X. Carreras Doallo (Eds.), Aportes, sujetos y miradas del
conflicto agrario argentino (1910-2010) (1º ed., pp. 67–87). Buenos Aires: CICCUS.
Blanco, D., & Germano, C. (2005). 20 años de medios & democracia en Argentina (1º ed., p. 304). Buenos
Aires: La Crujía.
Borrat, H. (1989). El periódico, actor del sistema político. Análisis, 12(1), 67–80.
Botta, G., & Selis, D. (2003). Diagnostico sobre el impacto producido por la adopción de la técnica de
siembra directa sobre el empleo rural. Una recopilación. Ponencia presentada en el Congreso Argentino
de Ingeniería Rural 2009 (pp. 1–9), Buenos Aires, Argentina.
Bourdieu, P. (2001). Poder, derecho y clases sociales (2º ed., p. 244). Bilbao: DESCLÉE DE BROUWER.
Brosius, H. B., & Eps, P. (1995). Prototyping through Key Events: News Selection in the Case of Violence
Against Aliens and Asylum Seekers in Germany. European Journal of Communication, 10(3), 391–412.
Brosius, H., & Kepplinger, M. (1992). Beyond Agenda-Setting: The Influence of Partisanship and Television
Reporting on the Electorate‘s Voting Intentions. Journalism Quarterly, 69(4), 893–901.
Bryan, K. (1997). Political Communication and Agenda Setting in Local Races. Tesis Doctoral no publicada.
University of Texas, Austin, Estado Unidos.
Budd, R. W. (1964). U.S. News in the Press Down Under. The Public Opinion Quarterly, 28(1), 39–56.
Casermeiro de Pereson, A. (2004). Los medios en las elecciones : la agenda setting en la Ciudad de Buenos
Aires (1º ed., p. 360). Buenos Aires: EDUCA.
Casermeiro de Pereson, A., de la Torre, L., & Téramo, M. T. (2009). Buenos Aires elige presidente. Un
estudio en el marco de la teoría de la agenda setting (1º ed., p. 99). Buenos Aires: EDUCA.
Clarín. (1997). Clarín. Manual de estilo (1º ed., p. 152). Buenos Aires: AGEA.
Cohen, B. (1963). The Press and Foreign Policy (3º ed., p. 228). New York: Princenton University Press.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

192

Colle, R. (2011). El análisis de contenido de las comunicaciones (9º ed., p. 102). La Laguna: Sociedad Latina
de Comunicación Social.
Cotarello, M. C. (2008). El llamado conflicto del campo: ¿recomposición de una fuerza antipopular? Informe
de Coyuntura, 68, 1–8.
Cremonte, J. P. (2010). Cada cual atiende su juego. La construcción del conflicto entre el Gobierno Nacional
y las entidades agropecuarias en Clarín, La Nación y Página/12. En R. Aronskind & G. Vommaro (Eds.),
Campos de batalla. Las rutas, los medios y las plazas en el nuevo conflicto agrario (1º ed., pp. 227–
266). Buenos Aires: Prometeo / Universidad Nacional de General Sarmiento.
D´Adamo, O., & García, V. (2003). ¿Distorsiona la prensa la percepción social que la opinión pública
construye acerca del delito, la violencia y la inseguridad? Revista de Psicología Social, 18(1), 3–15.
D´Adamo, O., García, V., & Freidenberg, F. (2000). Medios de Comunicación, efectos políticos y opinión
pública. Una imagen, ¿vale más que mil, palabras? (1º ed., p. 382). Buenos Aires: Editorial de
Belgrano.
Dader, J. L. (1992). La canalización o fijación de la ―agenda‖ por los medios. En A. Muñoz Alonso, J. I.
Monzón, J. Rospir, & L. Dader, José (Eds.), Opinión pública y comunicación política (1º ed., pp. 294–
318). Madrid: EUDEMA.
De Fleur, M. L., & Ball-Rokeach, S. (1993). Teorías de la comunicación de masas (2º ed., p. 463). Buenos
Aires: Paidós.
De Martinelli, G. (2008). Pools de siembra y contratistas de labores. Nuevos y viejos actores en la expansión
productiva pampeana reciente. En J. Balsa, G. Mateo, & M. S. Ospital (Eds.), Pasado y presente en el
agro argentino (1º ed., pp. 547–570). Buenos Aires: Lumiere.
Dearing, J., & Rogers, E. (1996). Agenda Setting (1º ed., p. 139). Thousand Oak, CA: Sage Publications.
Djenderedjian, J., Silcora, B., & Martiren, J. C. (2010). Historia del capitalismo agrario pampeano.
Expansión agrícola y colonización en la segunda mitad del siglo XIX (1º ed., p. 599). Buenos Aires:
Teseo.
Dursun, O. (2005). News coverage of the enlargement of the European Union and public opinion: A case
study of Agenda Setting effects in the United Kingdom. Trabajo presentado en European Union Studies
Association‘s Ninth Biennial International Conference (pp. 1–34), : American Political Science
Association, Austin, Estados Unidos
Edo, C. (2009). Periodismo informativo e interpretativo. El impacto de internet en la noticia, las fuentes y los
géneros (1º ed., p. 248). México D.F.: Alfaomega Grupo Editor.
Entman, R. M. (1991). Framing U . S . Coverage of International News : Contrasts in Narratives of the KAL
and Iran Air Incidents. Journal of Communication, 4(41), 6–27.
Entman, R. M. (1993). Framing: Toward Clarification of a Fractured Paradigm. Journal of Communication,
43(4), 51–58.
Fernández, D., & Azcuy Ameghino, E. (2008). Los chacareros y el conflicto por el aumento de las
―retenciones‖: relaciones entre ubicación en la estructura socioeconómica y participación en la acción
colectiva. En Problemáticas del conflicto social. nuevas formas de sociabilidad, políticidad y
ciudadanía (pp. 1–6). Buenos Aires: CIEA/UBA.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

193

Fiori, J. L. (2001). 60 lições dos 90: uma década de neoliberalismo. (1º ed., p. 236). Rio de Janeiro: Record
Editora.
Fishman, M. (1983). La fabricación de la noticia (1º ed., p. 240). Buenos Aires: Tres Tiempos.
Fontcuberta, M. de. (2006). El periódico como sistema. En M. de Fontcuberta & H. Borrat (Eds.), Periódicos:
sistemas complejos, narradores en interacción (1º ed., pp. 15–154). Buenos Aires: La Crujía.
Fraga, R. (1997). Autopercepción del periodismo en Argentina (1º ed., p. 152). Buenos Aires: Editorial de
Belgrano.
García, A., & Rofman, A. (2009). Agrobusiness y fragmentación en el agro argentino: desde la marginación
hacia una propuesta alternativa. Mundo Agrario, 10(19), 1–24.
Ghanem, S. (1996). Media coverage of crime and public opinion: an exploration of the second level of agenda
setting. Tesis Doctoral no publicada. University of Texas, Austin, Estados Unidos.
Ghanem, S. (1997). El segundo nivel de composición de la agenda: la opinión pública y la cobertura del
crimen. Comuniación y Sociedad, 10(1), 151–167.
Giarracca, N. (2008). La Argentina y la democratización de la tierra. Lavboratorio, 22(10), 18–22.
Giarracca, N. (2010). El conflicto agrario de 2008: los debates necesarios. En N. Giarracca & M. Teubal
(Eds.), Del paro agrario a las elecciones de 2009. Tramas reflexiones y debates (1º ed., pp. 313–341).
Buenos Aires: Antropofagia.
Giarracca, N., Teubal, M., & Palmisano, T. (2010). Paro agrario: crónica de un conflicto alargado. En N.
Giarracca & M. Teubal (Eds.), Del paro agrario a las elecciones de 2009. Tramas reflexiones y debates
(1º ed., pp. 253–274). Buenos Aires: Antropofagia.
Giberti, H. (1985). Historia económica de la ganadería argentina (1º ed., p. 275). Buenos Aires: Hispamérica.
Gómez, M. (2008). La soja de la discordia. Los sentidos y estrategias en la movilización de la pequeño
burguesía. Lavboratorio, 22(10), 22–35.
Gómez Mompart, J. L. (1982). Los titulares en prensa (1º ed., p. 128). Barcelona: Editorial Mitre.
Gomis, L. (1991). Teoría del periodismo. Cómo se forma el presente (1º ed., p. 214). Barcelona: Paidos
Ibérica.
Graciano, O (2003). Estado, Universidad y economía agroexportadora en Argentina: el desarrollo de las
facultades de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires y La Plata, 1904-1930. Theomai 8, 1–20.
Gras, C. (2011). Conflicto agrario, actores sociales y la construcción política del ―campo.‖ En J. Muzlera, M.
Poggi, & X. Carreras Doallo (Eds.), Aportes, sujetos y miradas del conflicto agrario argentino (1910-
2010) (1º ed., pp. 39–64). Buenos Aires: CICCUS.
Gras, C., & Bodemer, K. (2012). Agronegocios y empresarios un estudio sobre la reconfiguración de perfiles
socioeconómicos y la construcción política del ―campo‖ en Argentina. En K. Bodemer (Ed.), Cultura,
sociedad y democracia en América Latina. Aportes para un debate interdisciplinario (1º ed., pp. 63–83).
Frankfurt: Editorial Biblioteca Iberoamericana Vervuert.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

194

Gras, C., & Hernández, V. (2008). Modelo productivo y actores sociales en el agro argentino. Revista
Mexicana de Sociología, 70(2), 227–259.
Gras, C., & Hernández, V. (2009). “Son los piquetes de la abundancia”. Actores y Estado en el conflicto
agrario en Argentina. Ponencia presentada en el Congreso 2009 de la Asociaciónde Estudios
Latinoamericanos (pp. 1–26), Rio de Janeiro, Brasil.
Gutierrez Coba, L. (2001). Temas de interés para los periódicos de prestigio. El caso de El País (España ) y El
Espectador (Colombia ). ZER Revista de Estudios de Comunicación, 6(1), 131–157.
Habermas, J. (1981). Historia y crítica de la opinión pública. La transformación estrucutral de la vida
pública (2º ed., p. 172). Barcelona: Editorial Gustavo Gili.
Hernández Andreu, J. (1987). Una reinterpretacion de las crisis economicas mundiales de 1929 y de 1973. Un
analisis del sector triguero. Revista de Historia Económica, 5(1), 99–117.
Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, P. (2006). Metodología de la investigación
(4º ed., p. 182). México D.F.: McGraw-Hill.
Hester, J. B., & Gibson, R. (1992). The Economy and Second-Level Agenda Setting: A Time-Series Analysis
of Economic News and Public Opinion about the Economy. Journalism & Mass Communication
Quarterly, 80(1), 73–90.
Hovland, C., Lumsdaine, A., & Sheffield, F. (1954). El efecto de presentar ―una parte‖ o ―ambas partes‖ en el
cambio de opiniones sobre un asunto controvertible. In W. Schramm (Ed.), Proceso y efectos de la
comunicación colectiva (1º ed., pp. 214–226). Quito: CIESPAL.
Hyman, H., & Sheatsley, P. (1947). Some Reasons why Information Campaigns Fail. Public Opinion
Quarterly, 11(3), 412–423.
Igartua, J. J. (2006). Métodos cuantitativos de investigación en comunicación (1º ed., p. 704). Barcelona:
Bosch.
Igartua, J. J., & Humanes, M. L. (2004). Métodos cuantitativos de investigación en comunicación (1º ed., p.
462). Barcelona: Bosch.
Igartua, J. J., Muñiz, C., & Cheng, L. (2005). La inmigración en la prensa española. Aportaciones empíricas y
metodológicas desde la teoría del encuadre noticioso. Migraciones, 17, 143–181.
Iyengar, S. (1990). The Accessibility Bias in Politics: Television News and Public Opinion. Public Opinion
Research, 2(1), 1–15.
Katz, E. (1959). Research and the Study of Popular Culture: An Editorial Note on a Possible Future for this
Journal. Studies in Public Communication, 2, 1–6.
Katz, E., Blumler, J., & Guretvich, M. (1974). Uses of Mass Communication by the Individual. En J. Blumler
& E. Katz (Eds.), The Uses of Mass Communications: Current Perspectives on Gratifications Research
(1º ed., pp. 19–32). California: Sage.
Kiousis, S. (2004). Explicating Media Salience: A Factor Analysis of New York Times Issue Coverage
During the 2000 U . S . Presidential Election. Journal of Communication, 54(1), 71–87.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

195

Kiousis, S. (2005). Compelling Arguments and Attitude Strength: Exploring the Impact of Second-Level
Agenda Setting on Public Opinion of Presidential Candidate Images. The Harvard International Journal
of Press/Politics, 10(2), 3–27.
Klapper, J. (1960). The effects of mass communication (3º ed., p. 302). New York: Free Press.
Koziner, N., & Zunino, E. (2013). La cobertura mediática de la estatización de YPF en la prensa argentina : un
análisis comparativo entre los principales diarios del país. Global Media Journal México, 10(19), 1–25.
Krippendorff, K. (1990). Metodología de análisis de contenido. Teoría y práctica (1º ed., p. 280). Buenos
Aires: Paidós.
Lang, G., & Lang, K. (1966). The Mass Media and Voting. En B. Berelson & M. Janowitz (Eds.), Reader in
Public Opinion and Communication (2º ed., pp. 455–472). New York: Free Press.
Lang, G., & Lang, K. (1981). Watergate: An Exploration of the Agenda-Building Process. En G. Cleveland
Wilhoit (Ed.), Mass Communication Review Yearbook (1º ed., pp. 447–468). Newbury Park, CA: Sage.
Lasorsa, D. L., & Wanta, W. (1990). Effects of personal, interpersonal and media experiences on issue
saliences. Journalism Quarterly, 67(4), 804–814.
Lasswell, H. D. (1927). Propaganda Tecniche in the World War (4º ed., p. 240). Londres: Knopf Press.
Lasswell, H. D. (1948). Estructura y función de la comunicación en la sociedad. En M. Moragas Spá (Ed.),
Sociología de la comunicación de masas (1º ed., pp. 232–247). Barcelona: Gustavo Gili.
Lattuada, M. (1986). La política agraria peronista: (1943-1983) (1º ed., p. 289). Buenos Aires: Centro Editor
de América Latina.
Lattuada, M. (1992). Notas sobre corporaciones agropecuarias y Estado. Tendencias históricas y cursos de
acción posibles en la experiencia democrática contemporánea. Estudios Sociales, (2), 123–148.
Lattuada, M. (2006). Acción colectiva y corporaciones agrarias en la Argentina (1º ed., p. 267). Bernal:
Universidad Nacional de Quilmes Editorial.
Lazarsfeld, P. (1940). Radio and the Printed Page. An Introduction to the Study of Radio and its Role in the
Communication of Ideas (2º ed., p. 382). New York: Duel, Sloann and Pearce INC.
Lazarsfeld, P., Berelson, B., & Gaudet, H. (1944). The People’s Choice. How de Voter Makes Up His Mind in
the Presidential Campaign (3º ed., p. 178). New York: Columbia University Press.
Lazarsfeld, P., & Merton, R. (1948). Comunicación de masas, gusto popular y acción social organizada. En H.
Muraro (Ed.), La comunicación de masas (1º ed., pp. 77–93). Buenos Aires: Centro Editor de América
Latina.
Lippmann, W. (1922). Public Opinion (2º ed., p. 428). New York: Macmillan.
Llonto, P. (2003). La Noble Ernestina. El misterio de la mujer más rica del país (1º ed., p. 286). Buenos
Aires: Astralib Cooperativa Editora.
López Escobar, E., McCombs, M., & Rey Lennon, F. (1996). La imagen de los candidatos: el segundo nivel
de la agenda setting. Comunicación y Sociedad, 9(1), 39–65.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

196

Luhmann, N. (1973). Ilustración sociológica y otros ensayos (1º ed., p. 185). Buenos Aires: Editorial Sur.
Maher, M. (1996). Media Framing and Salience of the Population Issues: A Multi-Method Approach. Tesis
Doctoral no publicada. University of Texas, Austin, Estados Unidos.
Makler, C. A. (2008). Los discursos de las organizaciones corporativas ruralistas ante los derechos de
exportación (1958-62 y 2002-06): materiales para su estudio. En J. Balsa, G. Mateo, & M. S. Ospital
(Eds.), Pasado y presente en el agro argentino (1º ed., pp. 125–161). Buenos Aires: Lumiere.
Marino, S., Mastrini, G., & Becerra, M. (2010). El proceso de regulación democrática de la comunicación en
Argentina. Estado, Política y Medios, 25(16), 11–25.
Martínez, M. (1996). Insignificantes minorías. La mediación de la significatividad en la cobertura periodística
de los problemas vinculados a las minorías socioculturales. En M. Ledo Andión (Ed.), Comunicación na
periferia atlántica (1º ed., pp. 315–327). Santiago de Compostela.
Martini, S. (2000). Periodismo, noticia y noticiabilidad (1º ed., p. 133). Buenos Aires: Norma.
Martini, S., & Luchessi, L. (2004). Los que hacen la noticia: periodismo, información y poder (1º ed., p. 221).
Buenos Aires: Biblos.
Marx, C. (1999). El Capital. Crítica de la Economía Política (Tomo I) (3º ed., p. 856). México D.F.: Fondo de
Cultura Económica.
Mastrini, G. (2010). Regulación de las comunicaciones. En R. Aronskind & G. Vommaro (Eds.), Campos de
batalla. Las rutas, los medios y las plazas en el nuevo conflicto agrario (1º ed., pp. 267–278). Buenos
Aires: Prometeo / Universidad Nacional de General Sarmiento.
Mastrini, G., & Becerra, M. (2006). Periodistas y Magnates. Estructura y concentración de las industrias
culturales en América Latina (1º ed., p. 318). Buenos Aires: IPyS / Prometeo.
Mateo, G. (2008). Economía social y agrocooperativas: la vigencia de un modelo. En J. Balsa, G. Mateo, &
M. S. Ospital (Eds.), Pasado y presente en el agro argentino (1º ed., pp. 235–256). Buenos Aires:
Lumiere.
McChesney, R. (2002). Economía política de los medios y las industrias de la información en un mundo
globalizado. En J. Vidal Beneyto (Ed.), La ventana global : ciberespacio, esfera pública mundial y
universo mediático (1º ed., pp. 233–248). Madrid: Taurus.
McClure, R., & Patterson, T. (1976). Print vs. Networks News. Journal of Communication, 26(2), 23–28.
McCombs, M. (1992). Explorers and Surveyors: Expanding Strategies for Agenda-Setting Research.
Journalism & Mass Communication Quarterly, 69(4), 813–824.
McCombs, M. (2006). Estableciendo la agenda. El impacto de los medios en la opinión pública y el
conocimiento (1º ed., p. 290). Barcelona: Paidós Ibérica.
McCombs, M., & Evatt, D. (1995). Los temas y los aspectos: explorando una nueva dimensión de la agenda
setting. Comunicación y Sociedad, 8(1), 7–32.
McCombs, M., Llamas, J. P., López Escobar, E., & Rey Lennon, F. (1997). Candidate Images in Spanish
Elections: Second-level Agenda-Setting Effect. Journalism and Mass Communication Quaterly, 74(4),
703–717.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

197

McCombs, M., & Shaw, D. (1972). The Agenda-Setting Function of the Mass Media. Public Opinion
Quarterly, 36, 176–187.
McCombs, M., & Valenzuela, S. (2007). The Agenda-Setting Theory. Cuadernos de Información, 20(1), 44–
50.
McCombs, M., & Weaver, D. (1973). Voter`s Need for Orientation and Use of Mass Communication (p. 17).
Trabajo presentado en el Anual Meeting of the International Communication Assn, Montreal, Canadá.
McQuail, D. (1992). La acción de los medios. Los medios de comuniación y el interés público (1º ed., p. 496).
Buenos Aires: Amorrortu.
Mochkofsky, G. (2011). Pecado original. Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder (2º ed., p. 420). Buenos
Aires: Planeta.
Mogaburo, Y., & Pucheta, L. (2008). Discurso e ideología en la prensa: construcción de las representaciones
en las retenciones móviles. Ponencia presentada en el XIV Congreso RedCom (p. 14), Bernal, Buenos
Aires, Argentina.
Moglia, L. (2011). Reacción de la cooperativas algodoneras chaqueñas frente a la política agraria nacional
(1940-1951). En J. Muzlera, M. Poggi, & X. Carreras Doallo (Eds.), Aportes, sujetos y miradas del
conflicto agrario argentino (1910-2010) (1º ed., pp. 89–111). Buenos Aires: CICCUS.
Molotoch, H., & Lester, M. (1974). News as Purposive Behavior: On the Strategic Use of Routine Events,
Accidents, and Scandals. American Sociological Review, 39(1), 101–112.
Monteiro, R. (2006). La Agenda Setting en la televisión. Toerías, perspectivas y estudio de caso (1º ed., p.
229). Río Cuarto: Universidad Nacional de Río Cuarto.
Mora Salas, M. (2004). Hacia una visión sociologica de la acción económica: desarrollos y desafíos de la
sociología económica. Cuadernos de Ciencias Sociales, 134(24), 37–64.
Muñiz, C. (2007). Encuadres noticiosos e inmigración: del análisis de los contenidos al estudio de los efectos
mediáticos. Tesis Doctoral no publicada. Universidad de Salamanca, Salamanca, España.
Muñiz, C., Ramírez, J., & Castillo, J. M. (2008). ¿Qué imagen ofrecen los periódicos mexicanos de las
empresas españolas inversoras en México? Una propuesta para analizar la carga emotiva de las
noticias. Trabajo presentado en First European-Latin American-Caribbean International Management
Conference: ―European and Latin American-Caribbean Strategic Partnership: Unleashing the Potential‖
(p. 23), Universidad de Monterrey, Monterrey, México.
Murmis, M., & Portantiero, J. C. (1986). Estudios sobre los orígenes del peronismo (6º ed., p. 192). Buenos
Aires: Siglo XXI Editores.
Nelson, T. E., Lecheler, S., Schuck, A. R. T., & de Vreese, C. (2012). Framing Effects on Values, Emotions,
and Attitudes. Trabajo presentado en 2012 meeting of the Western Political Science Association (p. 34),
Portland, Estado Unidos.
Neuendorf, K. (2002). The content analysis guidebook (1º ed., p. 318). Thousand Oaks, CA: Sage.
Neuman, W. (1990). The threshold of public attention. Public Opinion Quarterly, 54(2), 159–176.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

198

Odriozola Chené, J. (2012). Cibermedios y ―agenda-setting‖: la configuración de la agenda mediática
internacional. Estudios Sobre El Mensaje Periodístico, 18(1), 157–171.
Ortega y Gasset, J. (1984). La rebelión de las masas (5º ed., p. 172). Madrid: Espasa Calpe.
Park, R. (1915). The City: Suggestions for Investigation in the Urban Environment. The American Journal of
Sociology, 20(5), 577–612.
Park, R. (1922). The Immigrant Press and Its Control (1º ed., p. 488). New York: Harper and Brothers.
Park, R. (1940). News as a Form of Knowledge : A Chapter in the Sociology of Knowledge. The American
Journal of Sociology, 15(5), 669–686.
Pasquier, D. (1994). Vingt ans de recherches sur la télévision: une sociologie post lazarsfeldienne? Sociologie
Du Travail, 36(1), 63–84.
Pedrazzini, A. (2007). La crisis argentina del 2001 a través de las tapas de Página/12: Un estudio
semiolingüístico centrado en la interacción texto-imagen. Ponencia presentada en la VI Bienal
Iberoamericana de Comunicación, Córdoba, Argentina.
Platón. (1981). La República (3º ed., p. 226). Madrid: Instituto de Estudios Políticos.
Pride, R. A. (1995). How Activists and Media Frame Social Problems: Critical Events Versus Performance
Trends for Schools. Political Communication, 12(1), 5–26.
Real Academia Española. (2001). Diccionario de la lengua española. Obtenido en
http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae
Rey Lennon, F. (1998). Argentina: elecciones 1997. Los diarios nacionales y la campaña electoral (1º ed., p.
470). Buenos Aires: Freedom Forum / Universidad Austral.
Ricardo, D. (1959). Principios de Economía Política y Tributación (1º ed., p. 332). México D.F.: Fondo de
Cultura Económica.
Rinesi, E. (2010). Política y corporaciones. En R. Aronskind & G. Vommaro (Eds.), Campos de batalla. Las
rutas, los medios y las plazas en el nuevo conflicto agrario (1º ed., pp. 33–54). Buenos Aires: Prometeo /
Universidad Nacional de General Sarmiento.
Roberts, D. (1972). The Nature of Communication Effects. En W. Schramm & D. Roberts (Eds.), The Process
and Effects of Mass-Communications (1º ed., p. 997). Chicago: University of Illinois Press.
Rodriguez Borges, R. (1998). La objetividad periodística, un mito persistente. Revista Latina de
Comunicación Social, 2(1), 1–6.
Rossi, D. (2005). La radiodifusión entre 1990-1995: exacerbación del modelo privado-comercial. En G.
Mastrini (Ed.), Mucho ruido, pocas leyes. Economía y política de comunicación en la Argentina (1990-
2004) (1º ed., p. 320). Buenos Aires: La Crujía.
Rouquié, A. (1981). Poder militar y sociedad política en la Argentina (11º ed., p. 345). Buenos Aires: Emecé
Editores.
Rubinzal, D. (2008). Los derechos a las exportaciones como herramienta de política económica. Trabajo
presentado en IEFPA (p. 25), Buenos Aires, Argentina.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

199

Sábato, J. (1988). La clase dominante en la Argentina moderna (1º ed., p. 280). Buenos Aires: CISEA.
Salomon, G. (1979). Interaction of Media, Cognition, and Learning (1º ed., p. 282). San Francisco: Jossey-
Bass.
Sartelli, E. (2008). Patrones en la ruta. El conflicto agrario y los enfrentamientos en el seno de la burguesía,
marzo - julio de 2008 (1º ed., p. 349). Buenos Aires: RyR.
Shaw, D., & McCombs, M. (1977). The Emergence of American Political Issues. The Agenda Setting
Function of the Press (1º ed., p. 211). St. Paul, MN: West Publishing Company.
Shoemaker, P. (1996). Hardwired for News: Using Biological and Cultural Evolution to Explain the
Surveillance Function. Journal of Communication, 46(3), 32–47.
Shoemaker, P., & Reese, S. (1991). Mediating the Message. Theories of Influences on Mass Media Content
(2º ed., p. 321). New York: Longman USA.
Sidicaro, R. (1999). Los tres peronismos (2º ed., p. 288). Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
Sigal, S., & Verón, E. (2003). Perón o muerte. Los fundamentos discursivos del fenómeno peronista (1º ed., p.
256). Buenos Aires: Eudeba.
Sivak, M. E. (2013). Clarín. Una historia (2º ed., p. 448). Buenos Aires: Planeta.
Smith, K. (1987). Newspaper Coverage and Public Concern About Community Issues. Journalism
Monographs, 101, 1–32.
Sociedad Rural Argentina. (1942). La Sociedad Rural Argentina expresa su opinión desfavorable sobre el
proyecto del Poder Ejecutivo de impuesto móvil a la exportación. Anales, LXXVI(6), 481–484.
Sociedad Rural Argentina. (1944). Sociedad Rural Argentina. Anales, LXXVII(12), 11–14.
Sociedad Rural Argentina. (2014). Estatuto de la Sociedad Rural Argentina. Obtenido de www.sra.org.ar
Takeshita, T. (1993). Agenda-Setting Effects of the Press in a Japanese Local Election. Studies of
Broadcasting, (29), 191–216.
Takeshita, T., & Mikami, S. (1995). How Did Mass Media Influence the Voter‘s Choice in the 1993 General
Election in Japan? A Study of Agenda-Setting. Keio Communication Review, 17, 27–41.
Teubal, M., & Palmisano, T. (2010). El conflicto agrario: características y proyecciones. En N. Giarracca &
M. Teubal (Eds.), Del paro agrario a las elecciones de 2009. Tramas reflexiones y debates (1º ed., pp.
193–252). Buenos Aires: Editorial Antropofagia.
Tolman, E. C. (1932). Purposive Behavior in Animals and Men (1º ed., p. 463). New York: University of
California Press.
Tuchman, G. (1978). Making News. A Study in the Construction of Reality (1º ed., p. 244). New York: Free
Press.
Ulanovsky, C. (1997). Paren las rotativas. Historia de los grandes diarios, revistas y periodistas argentinos
(1º ed., p. 528). Buenos Aires: Espasa Calpe.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

200

Verón, E. (1991). El cuerpo significante. En J. L. Rodriguez Illera (Ed.), Educación y comunicación (3º ed.,
pp. 41–62). Barcelona: Paidós.
Wanta, W. (1992). Interpersonal Communication and the Agenda-Setting Process. Journalism Quarterly,
89(4), 847–855.
Wanta, W. (1997). The Public and National Agenda: How People Learn About Important Issues (1º ed., p.
136). Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum.
Watt, J., Mazza, M., & Snyder, L. (1993). Agenda-Setting Effects of Television News Coverage and the
Effects Decay Curve. Communication Research, 20(3), 408–435.
Weaver, D., Graber, D., McCombs, M., & Eyal, C. (1977). Media Agenda Setting in a Presidential Election:
Issues, Images and Interest (1º ed., p. 227). New York: Praeger.
Wimmer, R., & Dominick, J. (1996). La investigación científica de los medios de comunicación. Una
introducción a sus métodos (1º ed., p. 492). Barcelona: Bosch.
Winter, J. P., Eyal, C., & Rogers, A. (1978). Issue-Specific Agenda-Setting The Whole as Less Than the Sum
of the Parts. Canadian Journal of Communication, 8(2), 1–10.
Wolf, M. (1987). La investigación en la comunicación de masas. Crítica y perspectivas (3º ed., p. 318).
Buenos Aires: Paidós.
Wolf, M. (1994). Los efectos sociales de los media (1º ed., p. 208). Buenos Aires: Paidós Ibérica.
Wortman, A. (2003). Subjetividad y sociedad de consumo en la Argentina de los noventa: el impacto del
Toyotismo. E-L@tina, 2(1), 30–38.
Wright, C. R. (1959). Mass communication: a sociological perspective (2º ed., p. 179). New York: Random
House.
Wright, C. R. (1960). Functional Analysis and Mass Communication. Public Opinion Quarterly, 24(4), 605–
620.
Wright, C. R. (1974). Functional Analysis and Mass Communication Revisited. En The Uses of mass
communications: current perspectives on gratifications research (2º ed., pp. 197–212). California: Sage.
Yabkowsky, N. (2010). Nosotros, ellos…Todos. Los sentidos de la representación política y los recursos
discursivos utilizados para ganar legitimidad en el conflicto. En R. Aronskind & G. Vommaro (Eds.),
Campos de batalla Las rutas, los medios y las plazas en el nuevo conflicto agrario (1º ed., pp. 67–118).
Buenos Aires: Prometeo / Universidad Nacional de General Sarmiento.
Yebara, E. (2012). Características de Fútbol para Todos, una nueva etapa de un viejo negocio. Ponencia
presentada en el X Encuentro Nacional de Carreras de Comunicación (p. 45), Federación Argentina de
Carreras de Comuniación, Posadas, Argentina.
Zallo, R. (1998). Economía de la comunicación y la cultura (1º ed., p. 208). Madrid: Akal.
Zhu, J. (1992). Issue Competition and Attention Distraction : A Zero-Sum Theory of Agenda-Setting.
Journalism & Mass Communication Quarterly, 69(4), 825–836.
La cobertura informativa del “conflicto campo – gobierno” de 2008 en Argentina

201

Zucker, H. G. (1978). The Variable Nature of News Media Influence. En B. D. Rubin (Ed.), Communication
Yearbook 2 (pp. 225–245). New Brunswick, NJ: Transaction Publishers.
Zunino, E. (2011). El conflicto entre campo y gobierno en la prensa argentina. Una aproximación desde el
Establecimiento de la Agenda (1º ed., p. 168). Berlín: Editorial Académica Española.
Zunino, E. (2013). La cobertura mediática de las elecciones presidenciales de 2011 en Argentina : un estudio
sobre las agendas de los principales diarios del país. Temas de Comunicación, (25), 90–104.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful