Reflexiones sobre la identidad nacional

José Agustín de la Puente y Candamo
En nuestro tiempo no es rara la discusión sobre la identidad nacional, sobre la cultura
nuestra, sobre lo que nos caracteriza como peruanos. ¿Cómo se ha formado el Perú?
¿Cómo se ha creado la nación peruana? es la historia la disciplina intelectual que puede
responder a esas preguntas. El Perú se ha hecho, se ha formado en la historia a travs
de siglos ! milenios" no es nuestro pa#s una comunidad humana improvisada o fruto de
una circunstancia. El Perú es obra de la historia. $eamos, de este modo, cómo ha sido
el proceso de %larga duración% que ha creado el Perú. El sustantivo %Perú% encierra
múltiples contenidos& es la comunidad peruana en la que hemos nacido" es el territorio
que nuestros abuelos remotos han dominado en el transcurso de los siglos" es el fruto
de un encuentro de sangres diversas" es una forma de vida, vale decir, es una cultura
que se e'presa en las ideas %peque(as% de la vida cotidiana ! en los grandes temas del
pensamiento ! del afecto. El Perú es memoria ! es vocación" es una actitud ante la
vida.
La Raíz del Perú
)a hipótesis *que para m# es tesis* que tratar de e'plicar en estas l#neas, es la
siguiente& la ra#z del Perú est+ en el encuentro humano del hombre andino con el
hombre espa(ol ! con el hombre negro, en el siglo ,$-. .e ese encuentro, en la vida
simple de todos los d#as, entre in/usticias ! virtudes, con violencia, en muchos casos,
que no se puede desconocer, con abusos, con e'cesos, con aciertos, nació lenta !
progresivamente una manera de vivir en el paisa/e ! en la alimentación, en el lengua/e
! en el arte, en la vida domstica ! en la refle'ión intelectual, fruto espont+neo de la
convivencia entre lo andino, lo espa(ol ! lo negro, que creó, sin pro!ecto ! sin
advertirlo, una sociedad nueva, distinta de cada uno de sus componentes, pero fruto
de los tres mundos que se encontraron en Ca/amarca en 0123. )a entra(a de esta
refle'ión es que progresivamente nació una sociedad que no era una provincia de
Espa(a al otro lado del mar, ni un reino del 4ahuantinsu!u, ni una rplica del mundo
africano, sino una sociedad distinta, original, fruto del poder de creación de los tres
elementos que hemos mencionado.
5na refle'ión se desprende de lo anterior& si un peruano di/era ho! d#a que lo nuestro
es solo el mundo andino 6que !a es mestizo6 cometer#a un error ob/etivo" como
tambin ser#a erróneo afirmar que el Perú e'iste sin el mundo andino. )o andino es
parte irrevocable del Perú, mas no es el Perú.
-gual refle'ión se puede proponer si pensamos en Espa(a ! lo espa(ol. 7in Espa(a !
su cultura, el Perú no e'iste" sin embargo, solo lo espa(ol no e'plica al Perú.
Es interesante pensar cómo este proceso de convivencia entre hombres ! culturas
diversos se inició ! se desarrolló de modo espont+neo ! silencioso. Poco a poco, como
suele suceder con grandes temas de la vida, nació en una ! otra actividad humana una
forma nueva de ser ! de actuar, que es el origen del Perú.
-ntentemos una presentación sinttica ! breve de la relación entre lo andino, lo
espa(ol ! lo negro.
¿8u le debemos al mundo andino? ¿Por qu decimos que sin lo andino no e'iste el
Perú? En primer trmino debemos recordar que el mundo andino creó una civilización
original, una de las pocas civilizaciones en la historia del mundo que se hizo sola, sin
modelo, sin e/emplo que imitar. Esta es una idea central que debe llevarnos de la mano
a ver con respeto ! con gratitud un mundo que se hizo solo" que dominó una geograf#a
dif#cil" que inició la pesca ! la agricultura en nuestro medio" que domesticó a los
animales" que en el te/ido, en las construcciones, en el dominio de tcnicas aun no
conocidas en su integridad, creó una sociedad con medios de comunicación, de
producción ! organización social ! pol#tica" le debemos, en fin, a la cultura andina la
continuidad de sangre que se puede advertir sin esfuerzo en todo peruano vie/o.
)a Conquista espa(ola significa el fin del 4ahuantinsu!u, el fin de la organización social,
pol#tica, económica que se llamó 4ahuantinsu!u, pero la Conquista no es el fin del
mundo andino. El mundo andino se transformó" se enriqueció sin de/ar de ser andino.
E) 9:;<=E .E) PE=>
En 0?1@, =aúl Porras <arrenechea APisco, 0B?C 6 )ima, 0?D@E publicó un valioso
estudio titulado El nombre del Perú, en el cual desarrolla el origen del sustantivo que
identifica nuestro pa#s.
E'plica que fue palabra desconocida para los -ncas, que no a p a r ece ni en la lengua
quechua ni en la antillana o caribe, Fsino corrupción del nombre del cacique de una
tribu paname(a, vecina del golfo de 7an ;iguel, llamado <irú, al que los soldados !
aventureros de Panam+ dieron en llamar PerúG0.
FEl nombre del Perú no significa, pues, ni r#o, ni valle, ni orón o tro/e ! mucho menos
es derivación de :phir. 9o es palabra quechua ni caribe, sino indoHhispana o mestiza.
9o tiene e'plicación en lengua castellana, ni tampoco en la antillana, ni en la lengua
general de los -ncas, como lo atestigua Iarcilaso ! su propia fontica enf+tica, que
lleva una entra(a india invadida por la sonoridad castellana. J, aunque no tenga
traducción en los vocabularios de las lenguas ind#genas ni en los l'icos espa(oles,
tiene el m+s rico contenido histórico ! espiritual. Es anuncio de le!enda ! de riqueza,
es fruto mestizo brotado de la tierra ! de la aventura, !, geogr+ficamente, significa
Ktierras que demoran al surL. Es la s#ntesis de todas las le!endas de la riqueza austral,
por ellos cantar#a el poeta lime(o de las Mrmas Mnt+rticas, en su verso de cl+sica
prestancia& KEste Perú ant+rtico, famoso A...ELG3.
.E IM=C-)M7: M 59M95E
Entre principios del siglo ,$- ! finales del ,$---, peruanos observadores de nuestro
medio como Iarcilaso, Peralta, )lano Napata o Oipólito 5nanue, cada uno en su
tiempo, reconoce la formación de KalgoL que es geograf#a, econom#a, costumbres,
ideas, creencias religiosas, sentimientos, que llamamos KPerúL.
Es el -nca Iarcilaso ACusco, 01C? 6 ;ontilla, 0D0DE, hi/o del capit+n Iarcilaso de la
$ega ! de -sabel Chimpu :cllo nieta del -nca 4úpac Jupanqui quien primero en el
recuerdo peruano reconoce sus ra#ces, el estilo del hombre nuestro. 9o pueden
olvidarse sus palabras evocadoras, pues poseen un valor fundacional" son un s#mbolo
de la cultura naciente& FM los hi/os de espa(ol ! de india, o de indio ! de espa(ola, nos
llaman mestizos, por decir que somos mezclados de ambas naciones" fue impuesto por
los primeros espa(oles que tuvieron hi/os en -ndias, ! por ser nombre impuesto por
nuestros padres ! por su significación, me lo llamo !o a boca llena ! me honro con
lG2.

7er#a erróneo afirmar que el Perú e'iste sin el mundo andino. )o andino es parte del
Perú, mas no es el Perú.
<ien dice ;iguel ;aticorena Estrada APiura, 0?3DE& F)a idea de nación en Iarcilaso
-nca es la irrevocable primera visión global de sus elementos constitutivos. .io a los
peruanos una imagen de su pasado, una intuición de su porvenir. Es una interpretación
coherente de -ncario ! Conquista, lo andino ! lo hisp+nicoGP.
7i seguimos el rumbo que orienta Iarcilaso no se puede omitir la mención a la
presencia de lo peruano en Pedro Peralta ! <arnuevo A)ima, 0DDP 6 0CP2E que nos
acerca a la vivencia comunitaria. Como bien lo e'presa Murelio ;iró 8uesada A)ima,
0?@C 6 0??BE, estudioso de la vida de Peralta, el Perú est+ presente en la inspiración !
en el esp#ritu del autor de la )ima Qundada.
Msimismo Iuillermo )ohmann $illena A)ima, 0?01 6 3@@1E dedica una refle'ión al
pensamiento de Peralta e'presado en la memoria de gobierno del virre! Castelfuerte
que l redactó en 0C2D& Fluego de trazar una imagen del Perú, con su variedad ! sus
e'celencias, Peralta no pierde el tiempo en se(alar las piedras de esc+ndalo que en
monótona letan#a veremos repetirse una ! mil veces& los obra/es, las funestas
consecuencias de la provisión de los cargos públicos desde la metrópoli, sustra!endo
esa atribución de los virre!es, lo que lleva al autor a sentenciar con barroca figura&
K;uchas veces no se o!e el gemido por la distancia del que pena, ! no se remedia el
dolor por la ignorancia del achaque...L ! en otro pasa/e afirma& KPocos cultos se hallan
en altares que no dan favoresLG1.
F9o se calla que la población nativa e'perimente decadencia ! se habla de sus causas
! recursos para aliviar ese estado de cosas, ! tambin los corregidores son ob/eto de
+spera cr#tica. Oa! asimismo largos pasa/es consagrados a e'poner el decaimiento del
comercio ! de la agricultura ! el empobrecimiento de las altas clases socialesGD.

;iró 8uesada insiste en la importancia que en el pensamiento de Peralta tienen Fla
defensa ! hasta AlaE e'altación de los criollosG. Mgrega& Fen una clara anticipación de
la conciencia nacional del Perú A...E sostiene que a los criollos ha! que darles autoridad
pol#tica, ! riqueza económicaGC. Peralta es de este modo una muestra de cómo dos
procesos históricos se enriquecen simult+neamente& uno, la formación de ese ente, de
esa persona moral, de esa comunidad que gana el nombre del Perú" otro, la
conciencia, el conocimiento refle'iRvo de esa nueva realidad, del Perú.
Entre Peralta ! 5nanue, la presencia de Sos Eusebio de )lano Napata A)ima, 0C0D 6 ?
0CB@E es una prueba interesante de la vivencia de lo peruano. En sus ;emorias
histórico6f#sico6apologticas de la Mmrica meridional, habla de nuestras -ndias, se
menciona a los e'tran/eros, atiende a la realidad peruana desde mu! diversos aspectos
! se advierte su voluntad por el estudio de lo americano ! de lo peruano.
Para no fatigar al lector con otros testimonios, podemos confirmar esta l#nea de
pensamiento que advierte la presencia del Perú en las postrimer#as del siglo ,$---, con
la consideración de la obra de Oipólito 5nanue AMrica, 0C11 6 Ca(ete, 0B22E, sin duda
el peruano me/or conocedor de lo nuestro, el gran peruanista de la poca ! la persona
que con clara idea de la comunidad peruana la estudió en su historia, ! en el empe(o
por me/orar la salud de la población. En su discurso en la inauguración del Mnfiteatro
Mnatómico, en su -dea general de los monumentos del antiguo Perú, publicada en el
;ercurio Peruano, en sus ensa!os dedicados a temas geogr+ficos, en la variedad !
magnitud de su obra no se puede ignorar la presencia de lo peruano ! el esfuerzo por
me/orar la vida de su gente.
7in Espa(a ! su cultura, la presencia de lo peruano ! el esfuerzo por el Perú no e'iste"
sin embargo, solo lo espa(ol no e'plica al Perú.
7in error alguno, sin duda, puede decirse que 5nanue se reconoció peruano, se
sintió peruano, ! se acercó al estudio de lo nuestro no solo por una preocupación
intelectual sino, adem+s, por un intenso afecto, por un comRpromiso humano.
En 0B0C ;anuel )orenzo $idaurre A)ima, 0CC2 6 0BP0E le di/o a Qernando $-- que deb#a
cambiarse la forma de gobierno porque el hombre gobernado en el siglo ,-, no era
m+s la persona que Pizarro encontró en Ca/amarca en 0123, sino un hombre distinto,
que le#a los mismos te'tos que se estudiaban en Espa(a ! que deb#a encontrar su
felicidad en una nueva manera de gobierno.
7on palabras de $idaurre& FPol#tica destructora que obra por e/emplos mal
acomodados, ! en la que no se percibe que no es ho! el americano, lo que era en
tiempo de Oua!na Capac, ! ;ontezuma. 9o es el indio t#mido, ignorante, supersticioso,
al que ho! se va a su/etar. 9o es aquel que cre#a al hombre ! al caballo un solo su/eto,
ra!o al arcabuz, ! al artillero el +rbitro del trueno. 9o es el imbcil que propon#a una
mal dirigida flecha a la lanza, a la espada ! a la bala. El americano ho! es el espa(ol
mismoGB.
5na analog#a puede a!udarnos a entender el tema& Pizarro encontró en Ca/amarca, en
el siglo ,$-, al -mperio -ncaico" )a 7erna en 0B3P, al capitular en M!acucho, pudo
contemplar una sociedad distinta que no era Espa(a ni el 4ahuantinsu!u" hab#a nacido
una nueva sociedad.
E) PE97M;-E94: .E =-$MHMITE=:
En la Ieneración del U?@@ es clara la presencia del Perú como tema de estudio ! como
e'presión de afecto ! de voluntad de servicio.
Sos de la =ivaHMgVero ! :sma A)ima, 0BB1 6 0?PPE, en diversos te'tos, desde su
/uventud, estudia el origen de la nacionalidad. En un te'to de 0?03 dice& FEl Perú es
obra de los -ncas, tanto o m+s que de los conquistadores" ! as# lo inculcan, de manera
t+cita pero irrefragable, sus tradiciones ! sus gentes, sus ruinas ! su territorio. 9o
ilusión, por cierto, sino leg#timo ideal ! perfecto s#mbolo representa la evocación que
:lmedo hizo en su imperecedero canto. El Perú moderno ha vivido ! vive de dos
patrimonios& del castellano ! del incaico" ! si en los instantes posteriores a la guerra
separatista, el poeta no pudo acatar con s e renidad los ilustres t#tulos del primero,
atinó en rememorar la nobleza del segundo, que aun cuando subalterno en ideas,
instituciones ! lengua, es el primordial en sangre, instintos ! tiempo. En l se
contienen los timbres m+s brillantes de lo pasaRdo, la clave secreta de orgullo
rehabilitador para nuestra ma!or#a de mestizos e indios, ! los precedentes m+s
alentadores para el porvenir comúnG. :tros fragmentos de la obra de =ivaHMgVero son
igualmente ilustrativos& F)a suerte del Perú es inseparable de la del indio& se hunde o
se redime con l, pero no le es dado abandonarlo sin suicidarseG?.

F)a sierra, asiento de la gran ma!or#a de los habitantes, cuna de la nacionalidad,
necesaria columna vertebral de su vida, tronco del cual parten las dos cuencas de
tierras c+lidas, tiene que ser por toda especie de razones geogr+ficas e históricas, la
región principal del PerúG0@. FEl Cusco es el corazón ! el s#mbolo del Perú A...EG00.
Msimismo, dentro de esa imagen de s#ntesis, de encuentro, que reconoce =ivaHMgVero
en la formación del Perú, le debemos estudioscapitales sobre el tiempo de la Conquista
! del $irreinato. ;anifiesta =ivaHMgVero& F)a Colonia es tambin nuestra historia !
nuestro patrimonio moral. 7u recuerdo reclama simpat#a ! reconciliación, ! no
anatema. 7i queremos de veras que el peruanismo sea una fuerza eficiente !
poderosa, no rompamos la tradicional continuidad de afectos que lo integran" no
reneguemos con ceguera imp#a, de los progenitores" no cometamos la insan#a de
proscribir ! amputar de nuestro concepto de patria los tres siglos civilizadores por
e'celencia" ! no incurramos /am+s en el enve/ecido error liberal, digno de mentes
inferiores ! primarias, de considerar el antiguo rgimen espa(ol como la ant#tesis ! la
negación del Perú. Para animar ! robustecer el nacionalismo, ha! sobrados !
perdurables contrarios, rivalidades profundas, positivas ! esenciales. )a dura
e'periencia nos lo ha ense(ado" ! mi generación, m+s que las anteriores, lo sabe ! lo
meditaG03 .
J podr#a repreguntarnos ¿qu le debemos a Espa(a? )a respuesta no est+ únicamente
en las instituciones, en las ideas, en los valores que recibimos desde la hora de la
Conquista, sino en ese poder de creación que tuvo lo espa(ol al lado de lo andino ! de
lo negro, para originar una nueva sociedad.
)e debemos a Espa(a nuestro ingreso consciente a la historia universal" le debemos la
creencia en la revelación cristiana que llegó a travs de los doctrineros ! los misioneros
católicos" le debemos el concepto de persona humana" le debemos la lengua que se
enriqueció en nuestro medio con los KperuanismosL" ! al lado del caballo ! de la vaca,
le debemos el trigo, el olivo ! la naran/a ! le debemos el barroco que se transformó en
arte indiano" ! le debemos el aporte de su sangre al caudal ma!or de lo que con los
siglos se convertir#a en un torrente sangu#neo peruano.
)M $-7-W9 .E $XC4:= M9.=Y7 <E)M>9.E
7in duda, $#ctor Mndrs <elaúnde AMrequipa, 0BB2 6 9ueva JorZ, 0?DDE es en el siglo
,, uno de los hombres fundamentales para estudiar la formación de nuestro pa#s. )as
ideas centrales de su libro Peruanidad, editado en 0?1C, no obstante el tiempo
transcurrido conservan su vigencia. Yl entendió al Perú como una s#ntesis integradora.
9o desconoce los errores ! las violencias de la Conquista ! a(ade ! afirma& FPero ser#a
carecer de todo sentido humano ! de todo criterio de relativismo histórico /uzgar estos
hechos como si se hubieran realizado de un medio diverso ! en circunstancias distintas
de aquellas que lo rodearon. Susto ser#a comparar la orientación espiritual de empresas
seme/antes realizadas por otros pueblos. El valor territorial ! el valor riqueza
predomina en estas sobre el valor hombre" en cambio, en medio de sus errores ! de
sus deficiencias, el valor hombre fue la preocupación de la Conquista espa(ola. .esdn
! aniquilamiento inspiraban las tribus primitivas a los conquistadores de otros
imperios" simpat#a humana ! sentido de apro'imación inspiraron las tribus primitivas
no solo a los misioneros, sino a los mismos con quistadores espa(oles quienes no
desde(aron unir su sangre con la
sangre aborigen. Esta profunda preocupación humana ! tica, fracasada muchas veces
! contrariada otras por el curso fatal de los hechos es el alma de la Conquista, es su
esencia, es el legado que nos ha transmitido ! que constitu!e el factor decisivo de la
PeruanidadG02.
Oabla <elaúnde de una suerte de Ks#ntesis asuntivaL. F7e puede decir, empleando en
su hondo significado el concepto ! trmino de asunción, que la cultura católica asume
las tierras ! las poblaciones de Mmrica infundindoles un nuevo esp#rituG0P.
FEsta inconclusa ! enorme obra asuntiva trasciende el orden pol#tico, económico !
tiene sus principales resultados en el orden social humano superior. En el transcurso de
cuatro siglos las instituciones culturales, tico religiosas, tra#das por Espa(a deb#an
producir, plasm+ndose en los diferentes medios territoriales ! tnicos, distintas
conciencias nacionalesG01.
E) K95E$: -9.-:L .E S:7Y 5=-E) IM=CXM
Sos 5riel Iarc#a ACusco, 0BBP 6 )ima, 0?D1E, hombre estudioso de la transformación
social que se desprende de la Conquista espa(ola, desde su mentalidad cusque(a,
desarrolla refle'iones que no pueden omitirse en este estudio&FMs#, la historia de la
conquista ! de toda la poca colonial no puede ser tomada como un cap#tulo o
fragmento de la historia ! de la vida espa(ola, historia involucrada como en un
parntesis que abarca tres siglos *el tiempo que duró la Colonia*, entre la historia
incaica ! la republicana, ni como una prosecución del incanato. El ciclo neoindio es tan
nuestro como lo incaico o lo republicano, porque, al menos, dentro de nuestros
horizontes, el alma indiana ! el temple de los Mndes le vigoriza ! le da personalidad.
-ndios ! conquistadores que ingresan a ese nuevo panorama americano transformado
crean una cultura paralelamente modificada. El nuevo tipo humano que se va formando
crea un nuevo tipo de cultura. Esa cultura tiene un ritmo indiano en unas zonas m+s
acentuadas que en otras, es cierto. Es una ondulación transitoria donde la l#nea que
decae representa el ma!or influ/o hisp+nico ! la consiguiente disminución del
vigor vern+culo, pues tres siglos del nuevo rgimen fueron nada para una fusión m+s
uniforme. 5sando el tecnicismo de la herencia mendeliana, dir#ase que unas veces es
dominante lo indiano ! recesivo lo espa(ol, otras, al contrario. )a l#nea ascendente de
aquella ondulación corresponde a nuestra sierra, situando el problema solo dentro de
nuestras fronteras históricasG0D.
FClaro est+ que la Colonia no nos da todav#a al tipo completo de esa entidad humana
que llamamos nuevo indio& pensamiento, emoción, voluntad renovadas, o lo que es lo
mismo, indianidad de comienzo, Mmrica como promesa de una cultura propia.
Mmrica animada por un nuevo esp#rituG0C. En palabras distintas, 5riel Iarc#a afirma
la formación de una nueva cultura" el nacimiento de un nuevo tipo humano.
=EQ)E,-:9E7 .E <M7M.=E
Sorge <asadre A4acna, 0?@2 6 )ima, 0?B@E en su estudio 9otas sobre la e'periencia
histórica peruana, desarrolla refle'iones capitales para comprender la formación del
Perú& F7e ha dicho que la poca colonial fue, despus de las guerras civiles de la
Conquista, monótona, lenta, acompasada. En realidad, m+s all+ de la vida de Corte en
)ima, m+s all+ del /adear del indio ! del negro, m+s all+ del sucederse de generaciones
ba/o el mismo techo familiar, m+s all+ de la hacienda traba/ada acaso dentro de un
contrato de censo con una Kmano muertaL, m+s all+ del temor al terremoto ! al pirata,
del sonar de las campanas desde la misa de alba hasta el toque de oración, m+s all+
de la loa ! el pasqu#n, de los milagros de los santos ! beatos del siglo ,$-- ! de las
e'pediciones cient#ficas del siglo ,$---, m+s all+ de la imitación del barroco ! del
neoclasicismo, la poca del $irreinato fue una poca din+mica ! acesante, una poca
de creación. .entro de la historia gentica del Perú, el $i r reinato se(ala el periodo del
surgimiento ! desarrollo de una nueva sociedad hispano6ind#gena6mestiza6criolla ! del
surgimiento ! desarrollo de una conciencia autonomista dentro de ella, paralelamente
a an+logos fenómenos en el resto de Mmrica hispana. )a enumeración de los diversos
goberantes del Perú en esa poca ! de sus obras, o la lista de la le!es entonces
vigentes ser#a, m+s que historia del Perú propiamente dicha, historia de Espa(a en el
Perú, o historia del Estado espa(ol en el $irreinato peruano. .el mismo modo, el
estudio de los lina/es espa(oles que erigen sus solares en ciudades peruanas o el de
las toponimias en la geograf#a histórica del $irreinato, ser#a el estudio de interesantes
cap#tulos de la historia de los espa(oles en ultramar" pero no ser#a tampoco historia
peruana del Perú. )a historia del Perú empieza cuando los espa(oles se peruanizan en
el contacto con el suelo, el ambiente, la vida o la gente que aqu# encuentran" as# como
de/a de ser mito, arqueolog#a o le!enda cuando los indios se espa(olizan en una forma
u otra, siquiera sea a travs del idioma que sirve para ponerlos en contacto con el
resto del mundoG0B.
F$isión geogr+fica ! filosófica del universo, idioma, religión, sentido del hogar, el
arado, la rueda, el trigo, el arroz, el olivo, el vidrio, la ca(a de azúcar, la naran/a, el
melocotón, la manzana, la ciruela, el caballo, el asno, el bue!, la ove/a, el puerco, la
rosa, el clavel, el lirio, la guitarra, la imprenta, el nav#o, la casa para el individuo
particular, la celos#a, el azule/o, la pintura como arte autónomo ! muchas otras cosas,
! muchas, muchas otras ideas m+s, inclu!endo el nombre ! el concepto del Perú,
fueron tra#das por la colonización espa(ola. Pero todo eso vino a un 9uevo ;undo, con
caracter#sticas geogr+ficas, sociales ! económicas propias ! con un peculiar
desenvolvimiento en el plano de la cultura que, a su vez, enriqueció al $ie/o ;undo con
sus propios productos agr#colas ! minerosG0?.
El proceso del nacimiento del Perú, ! de la misma palabra Perú, no se encuentra en el
simple arraigo en nuestro territorio de una institución o de una idea" se encuentra as#
en el nacimiento de una entidad original. Este es el KsecretoL del ser del Perú, del
origen del Perú.
E) CO:): J E) PE=> .E $M=M))M9:7
Sos $arallanos AOu+nuco, 0?@B 6 )ima, 0??CE en su estudio El cholo ! el Perú, en la
misma l#nea de pensamiento, afirma& FM ra#z de la conquista, no solo nació el Knuevo
hombreL *el cholo* que sintetiza en s# la unión de los componentes ps#quicos !
sociales del espa(ol ! del indio" sino que el propio Kantiguo hombreL, el que ven#a del
4ahuantinsu!u, se amestizó. .e aqu# que sostengamos que el Perú todo, es mestizo"
un pa#s cholo por e'celencia. Por ello, precisamente no es Espa(a ni 4ahuantinsu!u.
Porque el Perú histórico surge despus de 0122" emerge de la fusión indoHhispana, del
mestiza/e tnico ! del mestiza/e cultural, en su e'presión ! estructuración m+s #ntima,
comple/a ! profunda. J la mestización que se gestó desde los mismos d#as de la
Conquista espa(ola, pese a la espectacular lucha ! choque que implicó ella, es un
hecho real, un fenómeno histórico ! es tambin el devenir peruanoG3@.
E) 4E74-;:9-: .E CY7M= PMCOEC: $Y)EN
Csar Pacheco $lez A)ima, 0?3? 6 0?B?E, en la investigación ! en la ense(anza, en
múltiples ensa!os ! traba/os, ha afirmado ! defendido el nervio de integración que est+
presente en la formación del Perú&F)o importante es la visión ! la vivencia integral de
nuestra historia" no ahondar en las rupturas de nuestro proceso histórico cultural,
aunque ellas ha!an e'istido, sino, por el contrario, buscar los elementos de enlace !
de conciliación ! superación, sin renunciar al cambio, a la renovación ! al progreso.
-ntentando una s#ntesis ideal de nuestra evolución histórica, podr#amos decir que el
-ncario aportó las bases de la /usticia social por la previsión del Estado, la ecuación
hombreHtierra ! el sentido comunitario del traba/o" el $irreinato aportó la idea de la
dignidad suprema de la persona humana que espiritualizó ! elevó el sentido de la
/usticia social por la virtud esencial del mensa/e cristiano& la fraternidad de todos los
hombres" la república creó la promesa de una vida me/or !, con la libertad pol#tica ! la
lucha por la afirmación del sistema democr+tico, en el orden pol#tico, económico !
social, abrió el camino para la realización efectiva de los ideales anterioresG30.
FEl -ncario nos legó la Patria" el $irreinato la 9ación" ! la =epública el EstadoG33.
;+s tarde e'presó& F9o podemos huir de nuestra propia realidad ! de su imagen
históricaG32.
E) PE=> E7E9C-M) .E S:7Y M94:9-: .E) <574:
En diversas publicaciones ! en su e/ercicio docente, Sos Mntonio del <usto A)ima,
0?23E siempre ha e'plicado el origen mestizo de nuestra nacionalidad ! ha analizado
las caracter#sticas raciales ! espirituales del fenómeno. Estudia el Perú, El Perú
esencial, como lo denomina, en la Patria, la 9ación ! el Estado& FEl Perú como nación
surge en el siglo ,$- con los primeros mestizos, especialmente con el -nca Iarcilaso
que fue el que cantó este proceso. Iarcilaso se sintió espa(ol en el Perú, indio en
Espa(a !, finalmente, un mestizo peruano en el +mbito universal. Por eso, cuando
escribe el último libro de sus Comentarios =eales sincera /ubiloso la inmortal
dedicatoria& Ka los Jndios, ;estizos ! Criollos de los =e!nos ! Provincias del Irande !
=iqu#simo Jmperio del Perú, el Jnca Iarcilaso de la $ega, su hermano, compatriota !
paisano, salud ! felicidadL. En esas l#neas acaso por primera vez aparece la idea de
nación peruana. En efecto, el -nca dedica su obra a todos los nacidos en el territorio
del Perú empezando por los indios Aquechuas ! no quechuasE, siguiendo con los
mestizos Amestizos reales, zambos, mulatosE ! terminando por los criollos Ablancos !
negrosE. Con Iarcilaso se ha dicho, aparece la Peruanidad como principio ! el
nacionalismo como devociónG3P.
J a(ade refle'iones valiosas sobre la presencia de los negros en la vida del Perú& F)os
negros han alegrado la costa con su música ! sus bailes. M partir de la samba ancestral
pasando por la zamacueca se llega al tondero ! al feste/o, siempre dentro de un
mestiza/e peruano.
.e la veta taurina es el toro mata o mata toro, siendo m+s moderno*mediados del
siglo ,-,* el alcatraz, baile chinchano de los negros recogedores de guano. 7in
embargo, la danza festiva de m+s arraigo popular fue el son de los diablos, que se
bailaba en los barrios lime(os con ocasión de la Pascua de =e!es. Como [frica !
Europa !a
est+n mu! le/os, estas danzas ! bailes se deben e'clusivamente al PerúG31.
)M 4=M97Q:=;MC-W9 .E )M $-.M C:4-.-M9M

Esta l#nea de la formación del Perú como s#ntesis, desde Iarcilaso en el siglo ,$--
hasta hombres de nuestro tiempo, reitera una ! otra vez cómo nació una sociedad
original en el tiempo de la colonización, entre abusos ! aciertos, entre virtudes !
e'cesos, ! se formó una realidad humana fruto de los hombres ! de las culturas que se
encontraron en Ca/amarca en 0123. 7in embargo, est+ presente una pregunta central&
¿Cómo se produ/o esta formación de una nueva KpersonaL, en el orden biológico, en el
orden social, en el orden de la cultura? 9o fue la simple afirmación de nuevas
instituciones" no fue, desde otro +ngulo, el desarrollo de un pro!ecto largamente
estudiado" fue la vida misma en su espontaneidad cotidiana la que poco a poco, sin
propósito e'preso alguno, creó un mundo nuevo.
9o se desconoce que en los siglos de la colonización ! el $irreinato se manifestaron
graves in/usticias, violencias de diverso orden, abusos, al lado de aciertos ! virtudes.
9o obstante, en ese ambiente entrete/ido de sombras ! de luces, nació la sociedad que
llamamos Perú. Es pertinente refle'ionar sobre la afirmación anterior. En lo /ur#dico, en
lo pol#tico, en lo militar, la autoridad est+ en manos de los espa(oles. 7in embargo,
aparte de todo e/ercicio de administración ! de gobierno, en la entra(a de la vida de
todos los d#as, en el campo donde germinan nuevas semillas al lado de las simientes
oriundas de Mmrica" en una suerte de KconvivenciaL de animales ! de frutos de
Europa ! del mundo andino, hora a hora, d#a a d#a, se transformó ! enriqueció el
paisa/e, la agricultura, el comercio. Cómo desconocer que en los campos nuestros
conviven el algarrobo ! el olivo, el ma#z
! el trigo, la chirimo!a ! la naran/a. -gual puede decirse de lo que significó para el
transporte ! el comercio, ! para la agricultura misma, la presencia de una !unta de
bue!es que labra la tierra en una andener#a incaica" ! cómo olvidar que la llegada de la
mula transformó el comercio ! los via/es.
El mismo esquema de refle'ión puede trasladarse a otros campos& el lengua/e se
enriquece con los KperuanismosL, pues nacen sustantivos para identificar nuevas
realidades que se presentan en la vida.
Msimismo, si orientamos nuestra mirada a la vida domstica, se transforma esta en la
costa ! en los Mndes con el ingreso de la silla, o de los cubiertos para la alimentación"
tambin la artesan#a nuestra, desde un retablo de M!acucho hasta un torito de Pucar+,
muestra una realidad original ! distinta. En el arte ma!or se reconoce que el
barroco andino encierra una originalidad indudable.
El recuerdo puede continuar si pensamos en las manifestaciones andinas, en la
e'presión e'terna del culto religioso ! en la formación de una mentalidad que se ha
enriquecido ! ha ganado propia naturaleza en el encuentro de hombres ! de culturas
que reiteramos en estas p+ginas.
Pero ha! algo m+s profundo, m+s #ntimo" me refiero al nacimiento de una mentalidad
que !a se advierte en las palabras del -nca Iarcilaso, que e'presa su voluntad de
asumir lo andino ! lo espa(ol en la memoria intelectual ! en el cari(o humano. 7e
formó una mentalidad que no es la del hombre espa(ol, ni la que corresponde al
hombre andino" no es una superposición de planos distintos sino el nacimiento hora
tras hora de unas ideas, de unas actitudes, de una sensibilidad, de unos recuerdos, de
una visión del futuro, que nació ! se perfeccionó en la vida cotidiana, simple ! sencilla,
le/os de la pol#tica, de la guerra o de las ideolog#as.
En el Perú mestizo se puede advertir la presencia de muchas formas de ser peruano,
pero no de varios pa#ses. . El Perú nació en la transformación de la vida cotidiana.
7i miramos al futuro, la vocación del Perú ! de los peruanos debe orientarse al
fortalecimiento de nuestra ra#z común a travs de las peculiaridades que vienen de la
realidad geogr+fica distinta en una ! otra provincia ! de la presencia prehisp+nica m+s
o menos fuerte en una u otra región. En el Perú mestizo se puede advertir la presencia
de muchas formas de ser peruano, pero no de varios pa#ses. :bst+culos geogr+ficos,
distancias, imperfecciones en la educación, in/usticias sociales, conforman un
panorama variado ! dif#cil que se debe superar con un cabal conocimiento ! vivencia
de lo nuestro, que llegue a los rincones m+s distantes de nuestro pa#s. El cabal
conocimiento de nuestra historia, de las fuentes comunes, no solo subra!a la verdad
de nuestro origen, sino la comunidad entre los peruanos.
Es necesario fortalecer en nuestra gente el conocimiento de lo que le debemos al
mundo andino, de lo que significó el dominio del territorio ! el nacimiento de una
civilización original, sin modelo, sin influencias e'ternas. Msimismo, este encomio de lo
andino no debe llevarnos a olvidar lo que significó la Conquista espa(ola para nuestro
ingreso consciente a la historia universal.
.entro de la mentalidad de la poca no se puede olvidar la presencia del Estado
confesional, del Estado cre!ente que serv#a a la -glesia como tarea esencial. .entro de
ese esp#ritu el doctrinero ! el misionero est+n presentes desde los primeros d#as de la
colonización espa(ola ! emprenden la tarea profunda ! progresiva de la evange6
lización. 7e enriquece el monote#smo andino ! la idea del Km+s all+L" se incorpora la
visión de la persona humana creada a imagen ! seme/anza de .ios" sacerdotes en
diversas circunstancias estudian el quechua ! organizan el conocimiento sistem+tico de
la lengua" 7anto 4oribio de ;ogrove/o respeta la libertad del hombre andino para que
se acerque al sacramento de la penitencia o para que reciba la Eucarist#a, ! no es un
asunto casual que el primer libro editado en el Perú ! en Mmrica del 7ur, en 01BP sea
la .octrina Cristiana en castellano, quechua ! a!mara. J no se puede olvidar que en el
mundo amazónico, antes de que llegara el representante del Estado estuvo el
misionero con el Evangelio.

El mensa/e cristiano en sus diversas formas est+ presente a travs del lengua/e ! del
e/emplo, de unos ! de otros, en la vida sencilla de nuestras casas, en la catequesis, en
la homil#a dominical, en la mentalidad ! en el criterio de los hombres.
C:9C-E9C-M .E -.E94-.M. 9MC-:9M)
Oo! d#a no es raro escuchar opiniones sobre la ausencia de dicha identidad o
interpretaciones equivocadas de la misma. Qrente a esta situación es importante
recordar lo que se reitera en estas p+ginas& es decir, que el Perú es fruto de una
historia de integración de sangres ! de culturas, ! que esa integración define lo
nuestro ! se(ala nuestra identidad. Esta es la verdad que la historiograf#a confirma" lo
repito una vez m+s& la historia ha creado nuestro pa#s por el camino de la s#ntesis,
dif#cil pero cierta.
El problema se presenta cuando la ense(anza de la historia en el colegio o en la
universidad deforma el criterio del estudiante ! presenta al Perú como una sociedad
unilateral, sin considerar la integración que tanto reiteramos en estas l#neas. )a crisis
actual se encuentra en las visiones erróneas de la identidad" no en la identidad misma.
)a crisis en este campo se halla en la vivencia de la identidad *lo que es mu! grave*
no en la identidad misma.
Csar Pacheco $lez, en su bello ! anal#tico estudio El peruano frente a la historia del
Perú propone refle'iones interesantes sobre la conciencia histórica de los peruanos&
FCon un pasado denso, remoto, brillante ! dram+tico" con una ciencia histórica cu!os
frutos me/ores no han llegado en la medida conveniente a la difusión entre el hombre
común ! con lagunas importantes en la investigación ! en la s#ntesis" con una pugna
de tendencias tradicionales ! progresistas, resulta e'plicable que no tengamos los
peruanos una común, autntica ! sólida conciencia histórica, una comprensión de
nuestro mundo ! del papel que en l ocupamos como pa#s, una comprensión certera de
nuestra evolución histórico6cultural, de nuestra fisonom#a espiritual, de nuestra
vocación como pa#s, de nuestro destinoG3D.
El camino para superar este conflicto ! este error no es otro que el conocimiento
sereno, no ideologizado, del pasado peruano. )o digo una ! otra vez en estas p+ginas&
el encuentro del andino con el espa(ol fue mu! duro, fue violento, fue un entrete/ido
de in/usticias ! de abusos ! de aciertos ! de virtudes" sin embargo, lo cierto es que
venimos de ese mundo, que es parte integrante de nosotros mismos. Irato o no, el
pasado forma parte del presente. 9o podemos crear un pasado que responda a las
simpat#as o criterios de nuestra hora, sino que debemos estudiarlo tal como fue en lo
positivo ! en lo adverso, pues todo ello ha creado nuestra sociedad. Podr#a decirse sin
error que un peruano deber#a ser al mismo tiempo hispanista e indiRgenista, amante
de uno ! otro, de los dos grandes aportes que han creado nuestra sociedad.
El Perú nació en la transformación de la vida cotidiana.
7e debe rechazar la visión coste(a que desde(e al serrano ! la visión andina que
entiende al coste(o como un advenedizo ! un improvisado. 9o e'iste otro camino que
el buen conocimiento de la historia, que nos permitir+ superar pre/uicios ! falsas
actitudes sociales.

Q:=;M7 .E =MC-7;:
7i bien en el Perú nunca se ha vivido un racismo violento que lleRvara a segregación
de uno u otro grupo humano, no se puede desconocer que e'isten formas de Kracismo
sociológicoL" vale decir actitudes, que por desconocimiento de nuestra historia ! por
influencias fr#volas del e'terior, hacen que desde la costa se desde(e al hombre
serrano como persona inferior, es una muestra dram+tica la ignorancia de la historia.
)o digo ! lo reitero, es una necesidad urgente de nuestro pa#s superar errores que
vienen de la ignorancia de la historia ! que perturban la visión integral de nuestra
sociedad.
El rumbo para superar este problema se halla en la educación ! en la veraz e'plicación
del pasado peruano. 5na historia cabal del Perú no puede olvidar *no obstante las
distancias geogr+ficas ! los desniveles sociales que en el pasado peruano, en la
memoria nuestra, especialmente en los momentos dif#ciles, ha estado ! est+
entrete/ida la sierra con la costa. Oa! dos e/emplos de momentos singulares que
confirman la afirmación anterior& cuando el virre! )a 7erna se retiró de )ima rumbo a
la sierra en /ulio de 0B30, se presentaba para algunos como un vencido" no obstante,
formó gobierno en el Cusco ! el Perú entre 0B30 ! 0B3P tuvo dos gobiernos& los
patriotas en )ima ! los realistas en el Cusco. -gualmente, cuando la Iuerra con Chile,
ocupada )ima ! en manos de los adversarios la costa sur del Perú, C+ceres inició en el
;antaro otra KformaL de la guerra en la sierra, que en lo esencial estaba intocada. 9o
obstante el crecimiento anormal de )ima frente al resto del pa#s, el tener el dominio de
la capital ! de la costa, sin seme/ante autoridad en la sierra, no sigRnifica dominar el
Perú. 9uestro pa#s *lo ense(a la historia* es una suerte de entrete/ido serrano !
coste(o.
El caso de )ima en la hora presente merece atención especial. )ima !a no es m+s la
ciudad criolla en la cual nacimos en el siglo ,, ! que compromete nuestro afecto !
nostalgia. ;as de otro lado debemos observar con optimismo cómo )ima es ho! d#a
una suerte de s#ntesis del Perú, de miniatura de la república. )a convivencia en el
marco tradicional ! en los nuevos distritos lime(os, de hombres de uno ! otro rincón
del Perú, no solo permite un conocimiento me/or entre nosotros mismos sino que
adem+s fortaleRcer+ a(o tras a(o e'presiones culturales que son refle/o de este
encuentro de hombres de todas las provincias del Perú. Mdem+s , en esta nueva )ima,
no obstante las carencias en econom#a ! en educación, se advierte dinamismo !
creciente esp#ritu de superación. Prueba de todo lo anterior es la simple observación de
distritos florecientes ho! d#a ! que pocas dcadas atr+s eran una reunión precaria de
viviendas provisionales siendo ho! centro s urbanos plenamente incorporados a la )ima
moderna.
El Perú es fruto de una historia de integración de sangres ! de culturas, ! esa
integración define lo nuestro ! se(ala nuestra identidad.
E) CM7: .E )M7 ;-9:=XM7
En los últimos a(os se ha insistido mucho en la presencia de las minor#as ! en el
respeto que merecen sus culturas. 7in embargo, es necesario distinguir, con
e'cepRción de las comunidades amazónicas ale/adas del mundo andino por la distancia
! por los accidentes de la geograf#a, que en otros ambientes de la vida peruana no se
puede hablar de minor#as como KenclavesL singulares ! a parte. ¿Mcaso el hombre de
origen africano, o de origen europeo o asi+tico, no est+ incorporado de un modo o de
otro a una mezcla sangu#nea ! a una forma de vida distinta e integrada? ¿Mcaso no se
reconoce en uno o en otro ambiente cómo el e'tran/ero es asumido por el ambiente
peruano, igual que Mntonio =aimondi en la segunda mitad del siglo ,-,? El Perú ! los
peruanos conservamos la fuerza, la vitalidad para asumir al e'tran/ero ! transformarlo
en uno de nosotros.
Es verdad que unos pueblos tienen ma!or capacidad de incorpoRración a ambientes
distintos, ! es cierto que entre las diversas formas de ser peruano se identifica al que
procede del ambiente africano, asi+tico o europeo. Pero es cierto, igualmente, que a(o
tras a(o el hi/o, el nieto, progresivamente se incorporan a la vida del Perú. El lengua/e,
las costumbres en la casa, las formas de alimentación, se acercan progresivamente a
la s#ntesis que define lo peruano . Evidentemente, se puede ubicar en el Perú de ho! a
un paisano nuestro que descienda de abuelos +rabes, asi+ticos o africanos. 7in
embargo, ! esto es lo que concede al tema un profundo dinamismo vital, hora a hora
se avanza en el proceso de incorporación a lo peruano. .icho con palabras distintas, la
comunidad peruana tiene la suficiente capacidad espiritual ! social para asumir al
e'tran/ero e incorporarlo a la memoria peruana. )as pruebas est+n presentes en todos
los ambientes nuestros.
7in violentar la libertad de las personas, por la v#a de la educación, de la superación de
los niveles de vida en el Perú de ho! ! de las pró'imas generaciones, el rumbo del pa#s
debe orientarse a la incorporación verdadera de las citadas minor#as a la vida peruana"
debemos fortalecer un futuro de integración ! no subra!ar las diferencias, que
merecen respeto" la meta, el ob/etivo debe ser la integración, no el fraccionamiento.
E) PE7-;-7;: .E 95E74=:7 .XM7
9o podemos crear un pasado que responda a las simpat#as o criterios de nuestra hora,
sino que debemos estudiarlo tal como fue en lo positivo ! en lo adverso, pues todo ello
ha creado nuestra sociedad.
5na verificación social mu! simple ! penosa nos ense(a cómo en la sociedad peruana
el pesimismo es unanota que ho! no se puede desconocer. ¿Por qu se ha presentado
esta actitud negativa, deprimida frente a lo nuestro? En momentos m+s dif#ciles de
nuestra historia no fuimos pesimistas. 9uestros abuelos en los a(os de la
reconstrucción de la república mantuvieron mu! firme el aliento nece sario para el
traba/o ! para que el Perú siguiera siendo el Perú, como lo recuerda <asadre. En la
Ieneración del U?@@ ! en la siguiente del Centenario, est+ presente todos los d#as la
voluntad orientada al estudio de lo peruano, factor insustituible en el renacimiento del
pa#s. Es dif#cil se(alar una causa que e'plique el pesimismo actual. Concurren diversos
factores& los ensa!os ideológicos ! pol#ticos de distinto signo en el gobierno de la
=epública" la pervivencia de las distancias económicas ! sociales que <asadre definió
como Fabismo socialG" la insuficiencia en los servicios que el Estado debe prestar a la
sociedad, sin olvidar los avances en campos espec#ficos. Como fruto de lo anterior, la
ausencia de confianza en la sociedad frente al Estado" la sociedad no ve al Estado
como un servidor del bien común" la ense(anza de la historia nacional en la cual solo
aparecen el bueno ! el malo" la corrupción en diversos medios sociales" la falta de la
necesaria solidaridad en la vida cotidiana" la contemplación por los medios tcnicos de
nuestros d#as de ambientes con un desarrollo material mu! superior al nuestro" la
comparación entre estad#sticas de mediados del siglo ,, ! valores de ho! d#a" todo lo
dicho ! mucho m+s, puede e'plicar la declinación en el +nimo de los peruanos de
nuestra hora.
7in embargo, se olvida la solidez de nuestra nación en cerca de quinientos a(os de
integración ! en sus ra#ces milenarias, ! no se atiende al hecho simple igual que en la
vida de la persona humana de que un pueblo puede tener horas de e'altación ! de
entusiasmo ! tiempos de anemia o declinación. J se olvida, igualmente, que si bien es
abrumadora la tarea por realizar en múltiples campos sociales, económicos !
culturales, se conservan formas de comportamiento ! est+n vigentes valores que
merecen respeto.
Pienso en un orden tico& el pesimismo nunca puede /ustificarse ! en todo caso
debemos dirigir nuestra mirada hacia una l#nea optimista de traba/o, de solidaridad
humana, de respeto a la autoridad leg#tima. El pesimismo es una suerte de
enfermedad social que no es connatural al Perú" es un accidente que debemos derrotar
con el me/or conocimiento de nuestra historia ! con una actitud distinta ante la vida.
.ebemos ganar conciencia de que los peruanos, uno a uno ! en con/unto, no somos
espectadores de esta tarea, sino que debemos ser actores din+micos, entusiastas !
vigilantes de un esfuerzo común que permita el me/or desenvolvimiento de nuestra
comunidad.
)M ;E;:=-M C:;>9
<ien sabemos que la memoria común es un elemento de suma importancia en la
integración de una sociedad. )a memoria común est+ presente en la vida cotidiana, !
es factor capital de una nacionalidad.
9o e'iste otro camino que el buen conocimiento de la historia, que nos permitir+
superar pre/uicios ! falsas actitudes sociales.
En la vida de nuestro pa#s, con la memoria común de nuestro origen en el encuentro
de sociedades ! culturas en 0123, aparece sucesiva o paralela, según las
circunstancias la memoria de una provincia que no es idntica a la memoria de otros
pueblos del pa#s. Mdem+s, algunos de estos recuerdos, por la fuerza de determinados
hechos o de determinadas actitudes pueden tener influencia en uno u otro ambiente
nacional ! en los hombres que viven en esos medios. Oa! provincias que encarnan una
memoria dif#cil por abusos sociales o por recuerdos pol#ticos dolorosos o negativos"
otro rumbo del pa#s pueden e'presar pocas con menores problemas, que
indudablemente gravitan en la conducta de todos los d#as.
)a e'istencia de las memorias espec#ficas entre los peruanos no puede llevarnos a
negar el recuerdo común *el común denominador* del cual venimos. )a convivencia
de memorias espec#ficas dentro de la memoria común a los peruanos es una muestra
de la riqueza ! de la comple/idad de la sociedad peruana.

En todo caso, desde nuestro presente no es posible recrear el pasado de acuerdo con
nuestros deseos o ilusiones. El pasado, con sus planos creadores ! adversos, con lo
/usto ! con lo in/usto, es parte de nosotros mismos ! es factor intransferible de nuestra
conciencia social.
)M O-74:=-M =EI-:9M)
Campo bell#simo ! amplio para fortalecer nuestra memoria peruana ! nuestra
conciencia nacional, el de la historia de una ! otra región. )a historia del Perú es la
integración de las historias regionales ba/o un rumbo común. El conocimiento de lo
propio ! el cari(o consiguiente no e'presan un tema genrico o una abstracción" mu!
al contrario, e'iste una suerte de camino común que enlaza ! asocia la historia del
propio pueblo de nacimiento con los recuerdos de la provincia, del departamento, de la
región, que tienen su e'presión m+'ima en la historia nacional. .ebemos fortalecer !
estimular la historia de los pueblos ! regiones como una suerte de fundamento de la
historia nacional.
)a creencia en el Perú ! el cari(o consiguiente est+n vivos en un opúsculo dedicado
con sencillez a la historia del propio pueblo" igualmente est+ vivo el Perú en la clase de
historia de un profesor de una ! otra ciudad nuestra que habla de la historia del Perú
con referencias cercanas a los recuerdos regionales" del mismo modo est+ presente la
historia nacional en el busto que perenniza el nombre de un hroe o de un dirigente
que nació en dicho pueblo, o en la placa que se(ala la casa que se recuerda por
quienes vivieron en ella" est+ presente la historia regional en el nombre de muchas
calles ! plazuelas, ! est+ presente en los accidentes geogr+ficos notables que la
singularizan ! distinguen. .e algún modo el Perú vive en uno ! otro pueblo en
memorias que pueden ser diminutas, pero que encierran un inmenso contenido
espiritual.
)a historia del Perú, es la integración de las historias regionales ba/o un rumbo común.
En nuestros d#as vivimos afortunadamente un fortalecimiento de los archivos
departamentales o regionales que pueden ser el punto de apo!o para un
enriquecimiento de la historia regional.
)M O-74:=-M J )M IE:I=MQXM
)a asociación de ambas disciplinas, la historia ! la geograf#a, debe estar presente no
solo en el aula escolar ! universitaria" de hecho esta asociación se advierte en uno !
en otro de nuestros paisanos de una u otra ciudad del Perú.
El orgullo leg#timo que despierta un accidente geogr+fico notable, un testimonio
remoto de nuestra historia, una calidad determinada del clima, una circunstancia
especial de los cultivos o la presencia de un testimonio importante en un orden u otro
de la vida, todo esto ! mucho m+s asocia a la historia ! a la geograf#a.
Estudios de nuestros d#as enaltecen las calidades de la variedad de climas que se
encierra en nuestro pa#s ! se subra!a la presencia de animales, de plantas, que
singularizan al Perú ! manifiestan su originalidad. -mpresionante, abrumador por su
variedad ! su riqueza, ser#a una suerte de escarceo de la vida peruana ! de sus
caracter#sticas ! podr#amos reconocer que no es ef#mero que integren el ser de lo
peruano ! que convivan ba/o el t#tulo solemne del territorio de la =epública del Perú, la
Cordillera de los Mndes ! el Mmazonas" el Ouascar+n ! el )ago 4iticaca" los parques
naturales de ;adre de .ios ! el Ca(ón del Colca" la región Fnunca pisada por animales
o aves, la inaccesible Cordillera de 9ievesG que recuerda Iarcilaso ! la fecundidad
abrumadora de la selva" las piedras de ;achu Pichu ! el sillar de Mrequipa. J un
peruano en nuestro tiempo no debe ignorar que con la papa el Perú ha enriquecido la
alimentación de los hombres" que la quinina, la vicu(a ! la alpaca, con el caballo de
paso, siempre hablar+n del Perú ! ser+n un testimonio de una sociedad mu! vie/a,
creada por la historia, que tiene una ubicación leg#tima en la historia universal.

7e olvida la solidez de nuestra nación en cerca de quinientos a(os de integración ! en
sus ra#ces milenarias, ! no se atiende al hecho simple de que un pueblo puede tener
horas de e'altación ! de entusiasmo ! tiempos de anemia o declinación