Está en la página 1de 17

1

El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y
DIFICULTADES.
Joimer Rolando Rodríguez Suarez.
UNIVERSIDAD DE CALDAS
Código: 2061015309.
Resumen:
Las leyes de “reforma” agraria en colombina han estado marcadas por no
responde a las características objetivas del fenómeno, olvidando las múltiples
determinaciones, donde formalmente se intenta solucionar el problema
agrario, pero como se verá en el documento, las intenciones no han logrado su
materialización.
El objetivo será observar, las reformas que están dentro del periodo posterior
a la segunda década del siglo XX, hasta las realizadas por el gobierno de
Álvaro Uribe Vélez, en la primera década del siglo XXI, lo cual nos llevaría a
generar una perspectiva de las expectativas o animadversiones que de nuevo se
podrían provocar en el país, tras nueva ley de restitución de tierras,
planteada por el gobierno de Juan Manuel Santos, contrastándolas con las
anteriores reformas , las cuales no solucionaron el problema agrario, el cual
debe ser entendido como la necesidad de una verdadera reforma agraria.
Comenzaremos mirando la con la ley 74 de 1926, la cual atribuyo la tierra en
función social, estando El estado en capacidad de expropiar los latifundios y
megafundíos, especulativos e improductivos. Esto produjo diferentes
enfrentamientos los cuales analizaremos en el documento. Luego viajaremos a
las respectivas de La Ley 200 de 1936, la cual fue resultado del avance del
capitalismo agrario basado en la economía cafetera y de la Gran Depresión de
los años treinta, que produjo una crisis política y social, y acentuó el malestar
de la población rural por las condiciones de trabajo en las haciendas. La Ley
100 de 1944 fue una respuesta al bloqueo de la industrialización por efectos del
estallido de la Segunda Guerra Mundial. En los años sesenta, el movimiento
rural adquirió gran fuerza, y la Revolución Cubana y la Alianza para el
Progreso llevaron a concebir la reforma contenida en la Ley 135 de 1961. Las
leyes 4ª, 5ª y 6ª de 1973 fueron resultado del Pacto de Chicoral (1972), una
contrarreforma agraria que dividió al movimiento campesino, implantó el
modelo agro-exportador e impulsó la capitalización de la gran propiedad. Más
2
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

adelante los programas de reforma agraria fueron sustituidos por el Plan
Nacional de Alimentación y Nutrición y el DRI, para remediar las frustraciones
anteriores, sin atacar sus raíces. A mediados de los años noventa el sector
agrario vivió una aguda crisis económica asociada a las políticas de apertura;
además, los escasos resultados de la redistribución de tierras y, en general, de
las medidas para atenuar la pobreza rural, llevaron a un cambio fundamental:
la Ley 160 de 1994 impulsó el mercado de tierras y creó el Sistema Nacional de
Reforma Agrario y Desarrollo Rural Campesino. No se eliminaron las causas
del conflicto, que se agudizó con la lucha territorial entre guerrillas y
paramilitares. Durante el nuevo siglo, el gobierno de Álvaro Uribe generaron
diferentes leyes respecto al campo, las cuales analizaremos, donde solo se
respondió a los intereses del gran capital. Al final sacaremos diferentes
conclusiones de acuerdo a los elementos de las reformas anteriores, para ver
las perspectivas y nuevos conflictos que se podrían tejer, la cual podría no ser
una verdadera reforma agraria o un fracaso más.
Palabras clave: Reforma agraria. Ley. Latifundio. Violencia. Despojo.
Contrarreforma.
Antecedentes
“En el siglo XIX se presentaron importantes conflictos entre campesinos y
latifundistas alrededor de la estructura agraria del país y de la apropiación de
las tierras, cuyo espectro estuvo presente en casi todas las guerras civiles que
azotaron a la joven república. Aquellas tuvieron como eje la disputa por la
propiedad de los baldíos y de las tierras pertenecientes a las corporaciones
religiosas (Perry, 1994, 230, citado en Ramírez, 2009).
En la primera mitad del siglo XIX, las tierras se dividían en resguardos, tierras
de la Iglesia, de dominio público y haciendas. Cuando los liberales llegaron al
poder en la segunda mitad del siglo decidieron liberarlas porque su
concentración e inmovilidad eran impedimentos para el desarrollo económico.
En 1850 se iniciaron la disolución de los resguardos, la titulación de tierras y la
desamortización de bienes de manos muertas. Los resguardos se redujeron
sensiblemente y muchos indígenas se convirtieron en peones de las haciendas,
al tiempo que éstas aumentaron en tamaño. Los ejidos (las tierras comunales
que daban sustento a la población) pasaron a manos de terratenientes y
comerciantes interesados en cultivar productos de exportación.
3
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

La Revolución del Medio Siglo (1849-1854) fue uno de los períodos más
importantes en la transformación de la estructura socioeconómica del país. En
esos años se formaron los partidos políticos liberal y conservador, que se
enfrentarían en la defensa de los intereses económicos y políticos de los grupos
sociales que cobijaban. En la disputa vencieron los liberales, que procuraron
suprimir todo aquello que entorpeciera el desarrollo de las fuerzas productivas.
Aún no existía una burguesía industrial sino una incipiente burguesía
comercial que impulsó la liberación de los mercados. Las políticas
librecambistas, ante la competencia de los productos ingleses, llevaron a la
desaparición de gran parte de la incipiente producción nacional, lo que ahondó
la dependencia del país con respecto a Europa.
“A finales de la era cafetera (1880-1930), durante la cual ese producto se
convirtió en la exportación dominante del país, la tierra se hizo cada vez más
valiosa y se crearon las condiciones para una crisis del conflicto por la tierra.
La rentabilidad de las exportaciones cafeteras fue el ingrediente esencial. Esto
precipitó un incremento en los ingresos del gobierno y, junto con los recursos
extranjeros, hizo posible una explosión de inversiones públicas en
infraestructura, que aumentó aún más el valor de la tierra y la demanda de
trabajo. La rápida expansión de la red de transportes y la creciente demanda
del café llevaron a una apreciación del valor de la tierra agrícola y a que los
empresarios se lanzaran a la caza de tierras, lo que llevó a un gran incremento
de la usurpación de terrenos ocupados por colonos” (Berry, 2002, 30).

Los vientos del capitalismo llegan al país:
Durante la década del 20, el capitalismo llegaba al país, pero al mismo tiempo
era frenado por los procesos llevados a cabo por la agricultura, los cuales eran
de carácter rudimentario, la renta por ejemplo se pagaba en especie y no por
medio del dinero. A pesar de ello, con la llegada del capitalismo, se veían los
campos improductivos de Colombia y en sus carretas de tipo colonial, maquinas
como el tren y el motor a explosión, generando el aumento del valor de la tierra.
A pesar de ello, las vías de comunicación no se encentran de buena manera,
para la fluidez de los objetivos capitalistas donde no había un mercado interno,
que se añadía a la falta de unidad política y cultural. La modernización
capitalista no benefició a los jornaleros y arrendatarios de las haciendas porque
4
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

no poseían tierras y no podían sembrar café, cuya exportación generaba los
mayores ingresos.
Crisis de las haciendas y alza del valor de la tierra:
En el periodo 1925-1929 sucede una crisis en las haciendas cafeteras, que se
reflejó en la fuga de mano de obra y el aumento de los salarios relativos.
Mientras que los arrendatarios de las haciendas de Cundinamarca y Tolima
reducían la oferta de alimentos, para dedicarse al cultivo del café. Aunque este
tipo de desarrollo no requería una profunda transformación de la estructura
agraria y de los sistemas de producción, quebrantó las relaciones
precapitalistas impulsando la migración del campo a la ciudad y formando
trabajadores libres. La escasez de alimentos que se presentó ante la
incapacidad de la agricultura para responder a la demanda del sector
manufacturero llevó a que en 1926 se expidiera la “Ley de Emergencia” para
afrontar el problema.
Además de dejar miles de trabajadores libres, este tipo de desarrollo consolidó
la propiedad jurídico-formal de los latifundistas y disolvió gran parte de las
unidades parcelarias que daban sostén a los campesinos y trabajadores de las
haciendas. La Gran Depresión puso fin al auge económico, redujo el flujo de
capitales a los países de la periferia, contrajo los precios y las exportaciones de
café, deterioró la capacidad importadora y condujo a la disminución de las
importaciones. Esto alentó la incipiente industria local. Pero el desempleo
masivo llevó a que el gobierno impulsara la colonización. Debido a la crisis, la
fuerza laboral que había migrado a las ciudades para integrarse a las filas
obreras tuvo que retornar a la actividad agraria.
El valor de la tierra comenzaba a aumentar a causa de la llegada de las
características del capitalismo, junto a ello, emergía la nueva clase burguesa, la
cual, había prestado capitales en banco extranjeros, para tratar de impulsar el
desarrollo de la nación, por medio de la creación de un mercado interno y
generar un aumento de la productividad de las tierras, o sea, de los latifundios
y megafundíos, los cuales solamente especulaban con la tierra, atando al
campesino a una vida servil. Esto, se ejemplifica, con Siervo sin tierra, de la
obra de Eduardo caballero calderón, donde nos muestra el carácter de las
relaciones sociales serviles, bajo una ignorancia del campesinado, representado
por siervo, el cual está atado a la tierra mediante unos vínculos primarios, sin
5
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

ver más allá que su terruño, a causa, de que se le había sido heredado por
Madre sierva, al mismo tiempo, nunca fueron dueños de la tierra.
De acuerdo a lo anterior, se puede ver algo típico del la primera mitad del siglo
XX, donde la renta de la tierra, genera que el propietario del terreno se
beneficie, tejiendo relaciones sociales a partir de ello, ya que por ejemplo, el
colono o arrendatario le hace mejoras al terreno, llevados a cabo por los
procesos de colonización o de arriendo por largos años, lo cual genera el
aumento de la tierra, donde luego, el propietario de manera violenta arranca al
campesino de ella ( colono o arrendatario), por reacción a las normas que se
generaron en el país, a lo cual se le añade que tras la llegada del capitalismo el
precio de la tierra aumenta, lo cual fue lo que sucedió en la década de los 20.
Las relaciones de carácter servil, entorpecen la llegada del capitalismo. Por su
parte, la nueva burguesía, impulso la reforma a la estructura agraria para
generar el desarrollo nacional, lo cual se hizo expresar en el parlamento, con la
Ley 74 de 1926, la cual atribuyo la tierra en función social, estando El estado
en capacidad de expropiar los latifundios y megafundíos, especulativos e
improductivos. Anualmente, se regalaban tierras a nuevos colonos, junto con
préstamos blandos y sin intereses. Como por ejemplo, se impulso la
colonización de la Amazonia y del bajo Putumayo, lo cual fue criticado por una
parte de la burguesía, la cual veía que ese capital, era una mala inversión y que
se podía aplicar, para el aumento productivo de las zonas ya cultivadas del
país, mediante tecnificación y fertilización del campo.
Con capitales Estadounidenses en algunas zonas del país, se agoto un poco la
mano de obra barata, pero abrió el escenario conflictivo entre campesinos y
propietarios en los enclaves económicos de Estados Unidos de la zona
bananera, los latifundios de Roldanillo, Buga, las haciendas cafeteras de las
provincias del Tequendama y suma paz.
Con la ley 74 de 1926 se trató de impulsar el desarrollo de un mercado interno
nacional y la articulación mediante la llegada del capitalismo al campo, junto
con la amortiguación de mano de obra, la cual fue absorbida, o llevo las
banderas de la colonización, hacia sitios recónditos de la geografía nacional.
Pero una de las características fundamentales, es que con la llegada del
capitalismo, se genero una absorción de la mano de obra, a de mas, la
colonización fue la premisa de la década de los 20, ayudando a bajar el nivel de
6
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

desempleo, el cual había aumentado después de la primera guerra mundial. La
ley, fue el inicio de la lucha entre el campesinado y el terrateniente, a causa de
aumento del valor de la tierra.
Profundización del problema agrario en los años 30:
Con la ley de 1926 se trato de articular la el capitalismo y el campo, pero por
las características coloniales, no pudo ser implementado por lo dicho
anteriormente, pero ahora, se abre otro nuevo periodo, después de un golpe
muy duro causado por la crisis económica de 1930. A pesar de ello, en la
alborada del decenio de los 30, la burguesía industrial impulsa el desarrollo
nacional, donde el proteccionismo económico es implantado por el gobierno.
Pero las características de este decenio, no serán las de colonizar, sino las de
reformar, teniendo claro, que la experiencia de 1926 tuvo muchas
animadversiones entre la misma burguesía, lo cual ocasiono la reforma de esa
ley uno años después. Teniendo claro lo anterior, hay que saber que después de
la ley de 1926, se comienza a cocinar y a profundizar el problema de la tierra,
pero en los 30, los problemas se agudizan a causa del amento demográfico y
una sed de tierras, llegando de nuevo a la posición de clase, lo cual fue
amortiguado por el proceso de colonización y la llegada de capitales extranjeros,
absorbiendo a gran parte de los desempleados en el decenio anterior
El carácter precapitalistas de la sociedad colombiana, ha generado que el poder
en el periodo tratado, solo se mida por medio de la tierra, a causa de su valor
simbólico y de dominación, que se obtiene por medio de ella, basados en la
cobranza de la renta de la tierra, lo cual ata al individuo a ella.
Un nuevo conflicto se teje, el cual ya venía desde los 20 como se había
planteado, pero ahora, se venía el problema de los baldíos, que también tuvo
su convulsión en el decenio pasado, el cual se había basado en la bandera de la
colonización. Ahora, los dueños de tierras totalmente improductivas,
caracterizados por ser baldíos y que habían sido colonizadas en la década
anterior -y décadas pasadas-, seria sorprendidos por propietarios con títulos de
varios siglos atrás, expulsaran de forma violenta a los colonos, lo que genero
que estos últimos reaccionaran. Lo anterior, causo un proceso muy violento en
la nación, a causa, de que el propietario llegaba a la reclamación de la tierra al
campesino que la había labrado durante años, donde el colono defendía a
sangre y fuego su territorio, generando situaciones violentas en las zonas
7
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

cafeteras de Cundinamarca, y la ladera occidental de la cordillera central. El
gobierno, tuvo una mano blanda para la represión, pero sí, para la
implantación y la proyección del nuevo régimen de tierras impulsado por López
Pumarejo, que había sido planteo por Olaya en el 33. La premisa en este
momento, seria organizar la propiedad de la tierra bajo justificación legal para
resolver los conflictos que se estaban tejiendo.
Ley 200 de 1936 para la solución del conflicto:
La Ley 200 de 1936, trataba defender el empeño del colonizador, yendo contra
de la violencia de los latifundistas y detentadores. Esta ley, buscaba integrar el
campo con la industria, queriendo impedir que sobrevivan maneras feudales
de contrato de trabajo, a demás, la productividad y la justificación del terreno
mediante vías jurídicas. Pero el elemento fundamental, era la función social
que debería tener la tierra, bajo la explotación económica, o sea, que la
propiedad privada se debería justificar por títulos y el trabajo vinculado a la
tierra, con su productividad.
La colonización en la década de los 30, se llevo a cabo, pero no fue tan masiva
como en el decenio del 20. A pesar de ello, se abrió el paso a los colonos del 30,
hacia zonas estriles y baldías, como Vaupés, Amazonas y Putumayo.
Las consecuencias sociales de esta ley 200 de 1936, fueron totalmente
desastrosas, por el impulso violento que generó, el cual ya se venía cocinando
desde la década pasada, la cual se quiso bajar a fuego lento con la ley de 1926.
Por tanto, esfuerzos enteros de muchos años de los colonos, fueron arrebatados
y desposeídos por la tradición feudal, causando el terror en los predios de los
arrendatarios, campesinos y colonos. Estos propietarios, fueron patrocinados
por jueces y alguaciles, a causa de la reacción en contra de la ley 200, la cual
fue muy violenta.
“Los fundos, se armaron con artillería del Estado para limpiar su propiedad,
bajo la autorización de una sentencia de un juez y donde el alcalde serbia como
agente de la reacción”. MESA. Darío.1972.

El conflicto se comienza a `profundizar en el campo colombiano, lo cual es
alimentado por la lucha bipartidista que se vivía en esos momentos. En torno a
la Ley Balcázar et al. (2001, 9) Comenta que esta “contribuyó a legalizar
8
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

tierras sobre las cuales no era clara la propiedad, al tiempo que facilitó la
adquisición de parcelas por parte de los arrendatarios y la legalización de la
posesión de los colonos. La Ley fue cuestionada porque fortaleció la propiedad
privada de la tierra pero no logró su redistribución, pues el Estado legalizó
tierras con tradición de dominio sin que se lograra una explotación adecuada de
las mismas estimulando, por el contrario, la ganadería extensiva en detrimento
del desarrollo de la agricultura y el consecuente desalojo de aparceros y
colonos”.
Tras los conflictos por la tierra, la crisis económica de los 30 y la segunda
guerra mundial, se genero durante 1930 hasta 1945, no se alteraran los
niveles de consumo o crecimiento en la economía, ya que se calcula que el PIB
no varió más de un 2%, según la CEPAL.
Vientos Guerra y la aplicación de ley 100 de 44:
En el segundo mandato de Alfonso López Pumarejo (1942-1945) se aprobó la
Ley 100 de 1944 para reanimar la producción de alimentos. Se acogieron las
formas de producción propias de las haciendas y se declaró la conveniencia
pública de explotar las tierras mediante contratos de aparcería. Igual que la
Ley 200, buscaba la explotación de la tierra, sin importar por quién o cómo. Los
efectos de la Ley 200 de 1936 fueron neutralizados por la Ley 100 de 1944,
contrarreforma que revirtió el objetivo de transformar el latifundio apoyando
los contratos de aparcería.
La Ley 100 buscaba reavivar la producción de alimentos (en su mayoría
proveniente de la economía campesina), cuya oferta se había reducido. Además,
el estallido de la Segunda Guerra Mundial encareció los productos y el aumento
de precios benefició a la agricultura comercial Y, como muestran Balcázar et al.
(2001, 10), en los años cincuenta la violencia partidista precipitó una avalancha
migratoria del campo a las ciudades y agravó los problemas jurídicos de la
propiedad por el despojo de tierras. La confrontación política armada debilitó la
producción agrícola, cafetera e industrial, contrajo la oferta de alimentos y
generó más desempleo.
Las reformas de los sesenta y setenta:
Los agricultores comerciales modernos ahora tenían mayor poder, pues desde
comienzos de la década del cincuenta la agricultura moderna y mecanizada
9
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

había empezado a sustituir la ganadería extensiva en las tierras planas
fértiles, lo que creó un nuevo grupo de presión más a tono con la burguesía
industrial. En ese contexto se expidió la Ley 135 de 1961, que creó el Instituto
Colombiano de Reforma Agraria (INCORA), organismo encargado de ejecutar
la política de reforma agraria. Esta ley tenía tres lineamientos estratégicos:
dotar de tierras a los campesinos, adecuar tierras para incorporarlas a la
producción, y prestar servicios sociales básicos y junto a otros apoyos.
La Ley 135 de 1961 buscaba que los grandes propietarios agrícolas
modernizaran la explotación de sus tierras y les dieran un uso más adecuado, y
corregir los defectos de la estructura de tenencia para eliminar la excesiva
concentración. Por en realidad uno de los problemas no es la concentraciones
la tierra en si, por que la improductividad juega un papen fundamental.
Así mismo, la ley 135 intentaba dar una solución a la violencia que azotaba al
país desde 1946, generar empleo y asegurar el abastecimiento de alimentos.
La reforma agraria del gobierno de Lleras Restrepo (1966-1970) se concibió
como un complemento de las inversiones del Estado en infraestructura en el
sector rural y como medio de presión, respaldado por la organización del
campesinado, para que los latifundistas removieran los obstáculos al desarrollo
capitalista en el campo. Con la redistribución de la propiedad de la tierra el
gobierno buscaba promover un empresariado rural y granjas campesinas. En
los años sesenta se aceleró el crecimiento agrícola. La expansión de la
agricultura comercial y el estancamiento de la agricultura tradicional fueron
efectos del dualismo existente, que sumado a la violencia aceleró la migración a
las ciudades.
En suma, por efecto del dualismo estructural, la influencia de la Revolución
Cubana y la Alianza para el Progreso se impulsó una reforma cuyo eje central
era reorientar el desarrollo centrado en la propiedad latifundista. Pese a la
incipiente modernización agrícola, a mediados de los años setenta hubo un
cambio profundo en las políticas estatales hacia el campo, que revirtió las
políticas agrarias de Lleras Restrepo.
La persecución de las ligas campesinas tras el pacto de Chicoral:
El 9 de enero de 1972, bajo el gobierno de Pastrana Borrero, se firmó entre los
partidos tradicionales y los gremios de propietarios el Pacto de Chicoral que
10
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

puso fin a la reforma agraria. Ahora, el gobierno consideraba que la
organización campesina era. El senador Hugo Escobar Sierra denunció en el
Congreso las invasiones de tierras y afirmó que la movilización campesina era
alentada por el terrorismo internacional y el comunismo. El gobierno de
Pastrana convocó a las fuerzas políticas, a los ganaderos, arroceros y bananeros
y a los latifundistas. Desde entonces, la política estatal hacia el campo estuvo
orientada por el citado pacto que de allí resultó.
El gobierno de Misael Pastrana presentó al Congreso un proyecto de ley que
incluía las leyes 4ª y 5ª de 1973 (Rodríguez, 2005, 12). La Ley 4ª introdujo
instrumentos para calificar los predios y la posibilidad de afectación y
expropiación, que requerían determinar mínimos de productividad por cultivo y
por región. Esto hizo más inoperante la labor del INCORA. Y creó la renta
presuntiva de la tierra para elevar la productividad. La Ley 5ª diseñó el
sistema de financiamiento para el agro y se centró en los cultivos que requerían
asistencia técnica. El paquete se completó con la Ley 6ª de 1975 o Ley de
Aparcería, que restableció los precarios sistemas de tenencia de la tierra. Los
presidentes Alfonso López Michelsen (1974-1978) y Julio César Turbay Ayala
(1978-1982) mantuvieron las iniciativas de Pastrana.
Con la Ley 4ª de 1973 se “institucionalizan mecanismos más apropiados para
lograr el desarrollo capitalista, sin dar prioridad a los aspectos redistributivos”
(Machado, 1991, 104), y en la práctica se abandona la reforma agraria, por
cuanto los criterios y factores que se establecieron para clarificar los predios
terminaron haciendo imposible la expropiación de tierras y su redistribución.
Con la Ley 5ª, el crédito a los campesinos se orientó al componente de
asistencia técnica y se definieron las líneas de crédito para empresarios y
grandes propietarios. De acuerdo con Machado, esta ley abandonó la
redistribución y en su lugar privilegió la eficiencia productiva, y procuró que la
renta presuntiva no impidiera la inversión de capital en la agricultura.
La Ley 6ª de 1975 dio la estocada final a la reforma agraria. Machado
argumenta que esta ley no buscaba dar solución jurídica a los reclamos
campesinos y refrenar la expulsión masiva de mano de obra sino promover la
coexistencia de explotaciones capitalistas y otras formas productivas.
El Pacto de Chicoral fue entonces un proyecto de contrarreforma que enterró,
de nuevo, la idea de modificar la distribución de la propiedad, y aceleró la
11
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

concentración y la expulsión de campesinos y otras comunidades de sus
territorios. Años después, en remplazo de la reforma agraria, el gobierno de
Alfonso López Michelsen (1974-1978) adoptó el programa de Desarrollo Rural
Integrado (DRI). Pretendía “subsanar” los vacíos de las reformas agrarias y dar
a los pequeños productores campesinos crédito, asistencia técnica,
comercialización, vías, salud, electrificación y educación.
Los años ochenta y noventa con un nuevo panorama:
No obstante, los escasos resultados del programa y la merma de recursos
agravaron la crisis de la producción de alimentos. En los 80 tras el
advenimiento de movimientos políticos, agrarios y sociales, tras los procesos de
paz llevados a cabo ante la subversión, en el marco de la política de paz
impulsada por el gobierno y las negociaciones con los grupos subversivos, se
expidió la Ley 35 de 1982, que intentó restablecer el INCORA, y se creó el Plan
de Rehabilitación Nacional (PRN) para a adelantar acciones sociales en áreas
de violencia y dar acompañamiento a las actividades del INCORA. Esta ley,
llamada Ley de Amnistía, aceleró la compra de tierras en esas áreas.
De acuerdo con Vásquez (2000), el fortalecimiento del INCORA, ahora
orientado a comprar tierras, redujo al mínimo la expropiación de predios
inexplotados, estimuló el mercado de tierras y favoreció a los latifundistas
especuladores. A finales de los años ochenta se inició la apertura económica que
abrió las puertas a la importación masiva de alimentos y se agilizó la venta de
tierras, de modo que en ese periodo se aceleró la adquisición de predios
agrícolas. La nueva expansión del latifundio era ahora concomitante con la del
narcotráfico y el paramilitarismo. Una combinación de actores y factores que
contribuyó a que el desplazamiento forzado alcanzara cifras sin precedentes a
escala nacional.
En siete años ingresaron al Fondo Nacional Agrario 575.756 hectáreas, con una
participación del 80% de la modalidad de compras; mientras que las
expropiaciones y cesiones se reducían considerablemente. Al tiempo, el número
de familias beneficiadas se elevó a 33.670” (Balcázar et al., 2001, 16). “La
compra de tierras por los narcotraficantes encajó en el interés estratégico de las
Fuerzas Armadas y los políticos tradicionales de contar con aliados bien
financiados y dispuestos a defender militarmente territorios en poder de las
guerrillas.
12
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

Héctor Mondragón (2002) comparó los resultados de las encuestas nacionales
agropecuarias y los datos de catastro y encontró que entre 1984 y 1997 el
número de predios de más de 500 hectáreas se redujo del 0,4% al 0,3%,
mientras que la superficie que ocupaban pasó del 32,5% al 45,0%. Entre 1995 y
1996, la superficie ocupada por fincas grandes (de más de 200 ha) se elevó del
39,9% del área total al 43,1%, y el uso agrícola se redujo del 2,5% al 1,7%.
Según estimaciones oficiales y privadas, en Colombia hay 114 millones de
hectáreas, 68 millones correspondientes a predios rurales.
En 2003, el 62,6% estaba en manos del 0,4% de los propietarios y el 8,8% en
manos del 86,3%. De modo que la situación empeoró entre 1984 y 2003. Y vale
la pena mencionar que la estimación de las tierras aptas para ganadería es del
10,2%, y hoy se dedica a esta actividad el 41,7%.
De acuerdo con Mondragón, la relatifundización que se observa desde mediados
de los años ochenta es resultado de la conjunción de una serie de fenómenos
económicos y políticos entre los que destaca la expansión de los grupos
paramilitares y del conflicto armado que desplaza a los pequeños propietarios y
concentra la propiedad en manos de narcotraficantes, paramilitares, ganaderos
y especuladores; la economía del narcotráfico, que creó una nueva capa de
latifundistas, elevó los costos del dinero y del crédito, fortaleció la especulación
en tierras y abrió una alternativa económica en las zonas de colonización,
llevando desplazamiento forzado de campesinos; y la apertura económica abrió
la puerta a las importaciones de alimentos y provocó una fuerte disminución
del área cultivada, especialmente en cereales y alimentos.
La Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento calcula que
entre 1985 y 2003 el número de desplazados pasó de 27.000 a 3.122.460
(Suárez, 2004). Según las cifras oficiales, en julio de 2010 había 3.303.979
desplazados, es decir, unas 480.000 familias oficialmente son sujeto de
restitución.
En 1988 el gobierno de Virgilio Barco promulgó la Ley 30, con miras a lograr
una acción más coordinada de las instituciones del gobierno, elevar el nivel de
vida de los campesinos, simplificar los trámites de adquisición y dotación de
tierras, eliminar la calificación de las tierras y dar mayores instrumentos al
INCORA para el desarrollo de sus programas.
13
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

Frente a los precarios resultados de la redistribución de la propiedad y la lucha
contra la pobreza rural, de la orientación tradicional de la reforma agraria se
pasó al esquema de mercado de tierras y al subsidio para compra directa por
parte de los campesinos.
En ese nuevo marco, en el gobierno de Cesar Gaviria se aprobó la Ley 160 de
1994, que creó el Sistema Nacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural
Campesino para promover el acceso de los trabajadores agrarios a las tierras y
mejorar el ingreso y la calidad de vida de la población campesina. Mediante
esta ley el gobierno estimuló la colonización de nuevas tierras y privilegió de
esta manera la titulación de baldíos sin afectar tierras fértiles y adecuadas
para la agricultura de los latifundios improductivos, muchos de ellos en manos
de narcotraficantes.
Balcázar et al. (2001, 18) Hace un balance: En cinco años de funcionamiento del
mercado de tierras (1995-1999) las tierras que ingresan al Fondo Nacional
Agrario disminuyen a 286.939 hectáreas; mientras que el número de familias
beneficiadas baja a 19.397, en comparación con el período anterior. La
inversión cae, el crédito complementario al subsidio para la adquisición de
tierras no funcionó en concordancia con aquél; el sistema de reforma agraria no
funcionó como tal debido a la formulación aislada de políticas y prioridades
propias en cada entidad, al grado disímil en la planificación de instituciones y
entidades territoriales, a la especialización y dispersión de funciones y al
estado diferenciado del proceso de descentralización en todas ellas.
A finales de los años noventa, El problema agrario subsiste y se agrava con los
procesos de contrarreforma, que responden a nuevos escenarios e intereses
económicos, sociales y políticos. El narcotráfico, la industrialización enfocada a
la globalización y el paramilitarismo aparecen como factores articulados a
nuevas olas de violencia. Los intereses de terratenientes, ganaderos,
agroexportadores, multinacionales y grupos armados ilegales priman sobre las
necesidades de la población confinada a los corredores urbanos y sometida a la
exclusión, la inequidad, la desigualdad y la violación de los derechos humanos.
En la primera década del siglo XXI, el conflicto perdura en un ambiente de
pobreza rural, por un lado, y de agroindustria y ganadería extensiva, por el
otro. Un ejemplo claro fue el escándalo de Agro Ingreso Seguro, programa del
gobierno de Álvaro Uribe que entregó subsidios millonarios a la agroindustria y
14
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

a grandes propietarios. Por tanto los problemas vistos en la década de los 90
persistieron.
Ante una nueva ley de tierra en el gobierno de Juan Manuel Santo:
Hoy, la propiedad de la tierra sigue siendo fuente del conflicto y de la violencia
en los campos, y la estructura de la propiedad se sigue reflejando en los
ámbitos político, económico y social. Este análisis del marco histórico y
legislativo muestra la falta de voluntad de la élite política para atacar los
males de raíz y enfrentar las causas del conflicto agrario y de la violencia en el
sector rural colombiano.
La base primordial del proyecto actual en Colombia es la restitución de tierras
a campesinos desplazados por la violencia, lo cual no es una tarea sencilla, ya
que la mayoría de los afectados carecen de títulos de propiedad (Ibañez,
2010) que certifiquen que fueron despojados de un terreno. Para cumplir con su
propósito, se presentan diferentes alternativas con el fin de compensar a las
víctimas de desplazamiento.
La primera alternativa es entregarles la tierra que perdieron, previa
constatación de que en efecto les pertenece. Esa verificación se haría
consultando bases de datos en las que reposan las denuncias del
despojamiento. Si se comprueba la propiedad, se entrega una acreditación para
que la persona se acerque a la Jurisdicción de Tierras (entidad que sería creada
para resolver conflictos de terrenos agrarios), la cual estudiará si el actual
propietario del terreno participó en el despojo o lo adquirió de buena fe. Si se
presenta el primer caso, se le devolverán las tierras al desplazado. En el
segundo caso se buscará dar una indemnización por medio de TES de deuda
pública (Semana, 2010).
La segunda alternativa es la de entregar terrenos devueltos por los actores del
conflicto u otros en proceso de extinción de dominio. Por ejemplo, el día 3 de
septiembre el Presidente Juan Manuel Santos entregó 1.600 hectáreas a 400
familias, que fueron expropiadas al desmovilizado Carlos Mario Jiménez, alias
“Macaco” (Red Derecho y Desplazamiento, 2010). Esta medida requiere que a
los terrenos bajo extinción de dominio se les haga una evaluación antes de ser
entregados, para certificar su utilidad en el desarrollo de actividades agrícolas.
15
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

La tercera alternativa es la de formalizar predios rurales que carecen de títulos
de propiedad (lotes baldíos), para que puedan ser repartidos (Rico, 2010).
Además de entregar tierras y títulos a los campesinos, el proyecto busca
actualizar el catastro rural (Rico, 2010), ya que en la actualidad sólo se paga un
peso por cada mil del valor catastral (Semana, 2010). Aunque el proyecto del
Gobierno no sólo busca reparar a la población desplazada, sino también hacer
más productivo el campo, debe ser cuidadoso en el momento de entregar títulos
de propiedad, o debe llevar un control sobre el destino de las tierras
entregadas. No se puede entregar la tierra como instrumento de mitigación de
la pobreza, cayendo en el asistencialismo.
Se debe pensar en la restitución como una herramienta inicial para aquellos
campesinos con habilidades agrícolas, que puedan sacar el máximo provecho de
esta actividad. Y para aquellos que hayan desarrollado habilidades diferentes
durante su desplazamiento forzado, se puede pensar en el arrendamiento de su
propiedad a trabajadores calificados (en una medida similar al sharecropping),
para una asignación eficiente de recursos(Assuncao, 2008), o la venta de la
misma, y que de esta manera adquieran capital, que puedan desarrollar en
otras actividades productivas, como lo sugiere Ana María Ibañez en entrevista
con la Silla Vacía (Ibañez, 2010).
or otra parte, la restauración se debe acompañar de políticas de seguridad por
parte del Estado, para que no se repita la historia en la que los despojados
recuperan su propiedad, pero a los pocos meses agentes por fuera de la ley
vuelven, no sólo a quitarles sus tierras sino también sus vidas. También se
debe implementar asistencia técnica, para que los proyectos que se lleven a
cabo sean compatibles con las condiciones físicas de la zona donde se reubique
al campesino.
El éxito de la reforma no sólo va a depender de la gestión y el acompañamiento
del Estado, sino también de la disposición de los actuales propietarios (así
hayan adquirido de buena fe los terrenos de terceros) de ceder ante los
reclamos de los desposeídos. La etapa de restitución es tal vez la más
importante, pero probablemente también la más difícil ya que involucra los
intereses de diversos grupos, muchos de ellos ilegales, que han utilizado la
tierra para lavado de activos (Assuncao, 2008), por lo que se podría arreciar la
16
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

violencia, como forma de resistencia para no perder el poder brindado por la
tierra.
A manera de conclusión: pensando en una verdadera reforma agraria:
Las reformas agrarias que han ocurrido en el país solo se han fijado en la forma
del problema agrario, sin ir a contenido del problema, el cual está conformado
por una multiplicidad de inconvenientes. En realidad lo que hay que buscar
reforma agraria, entendida como el proceso de transformación profunda de la
estructura de tenencia de la tierra, es decir, de las modalidades de propiedad,
apropiación, usufructo y posesión de la tierra. Y, en general, busca redistribuir
el suelo entre colonos, campesinos y trabajadores agrícolas, bajo la tutela del
Estado. Como la propiedad de la tierra es fuente de poder político, la
expropiación de los terratenientes genera una nueva correlación de fuerzas y
una nueva estructura de poder en el campo.
Las medidas de reforma agraria tienen fuertes efectos políticos y económicos y
usualmente se inician por presión de los campesinos pobres, cuando la tenencia
de la tierra frena el desarrollo económico o el poder terrateniente impide
conformar un Estado moderno. Además de eliminar o reducir la concentración
de las rentas de la tierra, las reformas incluyen medidas de restitución,
legalización, adjudicación, agrupación, colonización, cesión o venta para dotar
de tierras a los campesinos. El éxito de las reformas depende de su profundidad
y de los propósitos políticos. Aunque difieren según sean los países, tienen
rasgos comunes: redistribuyen las tierras bajo supervisión del Estado; su
contenido y profundidad están determinados por el impulso y la presión del
Estado o de los campesinos; van acompañadas de medidas adicionales en
educación, salud, provisión de vivienda y de políticas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

-Como fuente principal se toman elementos del texto de Álvaro Albán. Reforma
y Contrarreforma Agraria en Colombia. Revista de Economía Institucional, vol.
13, n.º 24, primer semestre/2011, pp. 327-356

-MESA. Darío. Estudio sobre el problema agrario en Colombia 1920-1960.
Edición editorial Tigre de Papel. Enero de 1972.
17
El PROBLEMA AGRARIO EN COLOMBIA 1920-2010; PERSPECTIVAS Y DIFICULTADES. Universidad de
Caldas. Sociología. J. Rodríguez. 2012.

-BORDA. Fals Orlando. Hacia la proletarización…
-MONDRAGÓN, H. (01 de 04 de 2002). Colombia: O mercado de tierras, o
reforma agraria. Recuperado el 22 de 10 de 2010, de Asociación Campesina de
Antioquia:http://www.acantioquia.org/documentos/prob_agraria/mercado_tierra
s_reforma_agraria.pdf
-SEMANA, R. (04 de 09 de 2010). La Tierra Prometida. Recuperado el 22 de 10
de 2010, de semana.com: http://www.semana.com/noticias-nacion/tierra-
prometida/144024.aspx-

-BERRY, A. “¿Colombia encontró por fin una reforma agraria que funcione?”,
Revista de Economía Institucional 4, 6, 2002, pp. 24-70.

-RAMÍREZ, C. “El problema agrario en Colombia. Causas posibles y
soluciones”, Econografo EAECP 4, 2009.
-ROA, T. “La cuestión agraria en Colombia”, Agencia Prensa Rural, 2009,
[http://www.prensarural.org/spip/spip.php?article3153].
-ÁLVARO ALBÁN H. “26. Medición del impacto de un programa de reforma
agraria en Colombia”, Documento CEDE 2005-28, 2005.