Está en la página 1de 181

A la memoria de Kchatrya, mi querido maestro.

La Información es la sustancia de la Conciencia.
Sesha
AGRADECIMIENTOS
Nunca he escrito una sola línea sobre los acontecimientos
narrados en el prólogo por mi muy cercano estudiante y amigo
Koldo. La ayuda y el apoyo de cientos de estudiantes permitió paliar
el inconmensurable dolor físico de aquel accidente ocurrido en maro
del !""# y que a la $e se con$irtió en el mara$illoso desencadenante
que nue$amente le dio sentido a la ense%ana del advaita.
&or la ayuda de todos aquellos que en su momento aportaron
parte de su tiempo en una oración, o de quienes ya no est'n, como
Nicolai, mi amigo pintor, o Kchatrya, mi e(emplar maestro y amigo
milenario, mis inmensos agradecimientos.
No es este ni el momento ni el lugar de narrar tan confusa y
dolorosa situación acaecida en el accidente del !""#, pero baste decir
que aun el dolor puede con$ertirse en un $alioso aliado cuando se lo
$i$e con dignidad, sin permitir que rebase los límites de la cordura e
in$ada terrenos no propios a su naturalea.
Luego del accidente, y ya habiendo escrito un borrador inicial
del libro, lo desech) completamente a la espera de contar con el
instante apropiado para retomar nue$amente el tema de la
*editación y la +ísica Cu'ntica. *uchos alumnos solicitaron saber
qu) ocurría con el libro y la raón de la demora en su edición. ,n
$erdad, no hubo otro moti$o que la espera al llamado interior para
escribirlo nue$amente. ,n maro del presente a%o -!".!/, mientras
estaba sentado en mi estudio, emergió la fuera inusual de la
comprensión queriendo, ahora sí, dar testimonio de los escrito en este
libro. ,n un mes di inicio y final a esta obra0 las noches se sucedían a
los días unos tras otros. +inalmente, el resultado est' en $uestras
manos.
,l borrador inicial se entregó a mi tambi)n amigo y alumno +)li1
Ar2arao, quien logró darle cuerpo pedagógico a un tema
profundamente comple(o. 3eis meses de ires y $enires, de
correcciones de estilo y de inclusiones para introducir mayor claridad
pedagógica a algunos temas científicos, fueron necesarios para darle
un cuerpo consistente a esta obra.
*uchos de los e(emplos presentados han sido planteados en
di$ersos seminarios impartidos en diferentes países0 algunos otros
han nacido de las disquisiciones con alumnos y tambi)n de charlas
con mis hi(os. &recisamente, consider) ense%ar el advaita
acerc'ndolo a la cu'ntica cuando pude tener con$ersaciones con mis
hi(os preadolescentes y hacerlos interesar por estos temas que, a
primera mano, parecen tan confusos. La risa de 4halia, mi hi(a,
cuando le hablaba de meditación, pasó a $'lido inter)s cuando
introdu(e temas de cu'ntica. Igualmente el desinter)s de Nico, mi
hi(o, pasó a con$ertirse en curiosidad que cristalió en temas de
di'logo no solamente de ciencia sino de metafísica. Intentaba
acercarles de manera sencilla instrumentos de refle1ión prodigiosos.
Ahora, ya pasados algunos a%os, noto como la semilla de aquellas
ideas empiean a brotar en sus mentes y en sus coraones. 4halia y
Nico ser'n siempre mis maestros en el arte de aprender de la ternura
y la entrega.
La refle1ión sobre las abstracciones matem'ticas o científicas
posee un gusto inefable que tambi)n posee el an'lisis de la
metafísica. Aprender a pensar y a refle1ionar es un reto que lle$a a
ordenar adecuadamente un tren de ideas con el fin de saltar m's all'
de ellas mismas. *uchos de los temas asociados a la metafísica del
vedanta advaita y la física cu'ntica tienen muchos puntos en com5n,
con$ergen en conceptos que producen inestimables ideas sobre el
uni$erso y su naturalea material e ideal.
Acompa%ando a la edición de este libro est' el esfuero de
(ó$enes enamorados del saber. Agradeco profundamente a quienes
permiten la subsistencia de la asociación A+6A3 como fuente para
lle$ar, a tra$)s de Internet y a miles de personas situadas en las
regiones m's apartadas, las e1quisitas herramientas que el advaita
pro$ee para el enaltecimiento de la $ida. &ara todos ellos mi inmensa
gratitud por su cari%o y por su fuera para seguir indagando en los
escarpados terrenos del saber.
ÍNDICE
Introducción
&rólogo
CA&748L9 .
BASES TEÓRICAS DE LA CUÁNTICA Y DEL VEDANTA
8n acercamiento entre 9riente y 9ccidente
:ases de la física cl'sica
:ases del vedanta advaita
La conciencia como sustancia de todo lo e1istente
La conciencia como simultaneidad
CA&748L9 !
BREVE HISTORIA DE LA FÍSICA CUÁNTICA
:re$e historia de la +ísica Cu'ntica
La lu $ista como partículas
La lu $ista como ondas
La lu $ista como partícula y como onda
Las ondas de materia
3imultaneidad onda;partícula
,l principio de indeterminación
8n uni$erso de probabilidades
La ecuación de onda de 3chr<dinger
,l gato de 3chr<dinger
La parado(a ,&=
CA&748L9 >
BREVE HISTORIA DEL VEDANTA ADVAITA
:re$e historia del vedanta advaita
Los arios
?poca $)dica
?poca brahm'nica
?poca escol'stica
Sankara y el no;dualismo de la )poca hind5
La no;dualidad en el terreno epistemológico
La no;dualidad en el terreno psicológico
,stado de &ensamiento $igílico
,stado de 3ue%o
,stado de 9bser$ación
,stado de Concentración
,stado de *editación
La no;dualidad en el terreno de la física
La no;dualidad en el terreno de la )tica
CA&748L9 @
LA NATURALEZA DE LA INFORMACIÓN
La naturalea de la información
Información como concepto
Características de la información
Acausalidad
Adimensionalidad
=ealidad
Infinitud
4odo;parte
*odelo cogniti$o asociado a la información
La naturalea del presente
ACu'l de los infinitos percibidos es el realB
CA&748L9 C
RELACIONES ENTRE CUÁNTICA Y VEDANTA
=elaciones entre cu'ntica y vedanta
La naturalea de los ob(etos y sus fronteras
La naturalea de los ob(etos materiales e ideales
La dualidad onda;partícula
La soga y la serpiente
=eacción en Del aquí y el ahoraD
4iempo psicológico y tiempo termodin'mico. 4iempo cero
La no;dualidad
8na onda probabilística
,l antakarana o $ehículo interno
,l colapso de la función de onda
Las cuatro acti$idades fundamentales del anta karana
Cuantiación de la energía
Indeterminación o incertidumbre
La naturalea del yo
Los cinco estados de conciencia
4abla .. Ei$ersos DyoesD seg5n cada estado de conciencia
Nue$amente el gato de 3chr<dinger
Los uni$ersos paralelos
Eescripción matem'tica
Eescripción correlacional
=ealidad ob(eti$a
,l vedanta
,l uni$erso como información
Los sistemas inanimados
Nue$amente la parado(a ,&=
La presencia del obser$ador
La comple(idad de un sistema
La reacción sustancial
La reacción instintiva
La reacción individual
Nue$amente el colapso de la función de onda
La reacción cuántica
La reacción no-dual
,stado de Concentración
,stado de *editación
CA&748L9 #
INFORMACIÓN Y CONCIENCIA
La naturalea de la conciencia
Conciencia personal
Conciencia y vedanta
Características de la conciencia
La conciencia como acti$idad autoluminosa
La conciencia como acti$idad autoe$idente
No fraccionamiento
4odo;parte
Acausalidad
Adimensionalidad
=ealidad
,qui$alencia entre información y conciencia
La información como un campo
La conciencia como un campo
Lo =eal
,l uni$erso es información
4abla !. ,stados de Conciencia y tipos de campos de
Información y Cognición
La información como sustancia de la conciencia
Ee lo 8no al 4odo, del 4odo a lo 8no
CA&748L9 F
SIMETRÍA Y VEDANTA
3imetría y vedanta
3imetría
3imetrías de gauge
3imetría y bellea
3imetría y vedanta
3imetría en la cognición
La $oluntad como fuera b'sica de acción
,l DyoD y la $oluntad
La $oluntad como un acto de estimación
6oluntad y karma
,l karma como impulsor de simetría en el mundo dual
Las cuatro fueras de la física cl'sica y la fuera del karma
Karma y dharma
,l dharma como acti$idad liberadora
La libertad final
CA&748L9 G
LAS MILES DE HISTORIAS
+eynman y su aporte a la cu'ntica
Naturalea de la interferencia
,l $ector fase
*iles de historias
La unidad de infinitos
Las infinitas unidades
INTRODUCCIÓN
3uena e1tra%o escuchar a un físico cu'ntico hablar de metafísica
oriental. La estructura de su mente restringe teorías, conceptos e ideas
de manufactura oriental, pues no suelen acomodarse a su peculiar
forma de e1presión racional. 3in embargo, científicos e1cepcionales
como :<hr, 3chr<dinger o el mismo ,instein ad$ertían la
certidumbre de que el uni$erso posee una perfección que a5n la
descripción matem'tica no logra definir. Como estos científicos,
muchos otros matem'ticos y físicos eminentes fueron afectos a
incluir la filosofía como elemento refle1i$o, buscando configurar así
una representación m's completa de lo que es el uni$erso y el
con(unto de fueras que integran su funcionamiento.
&ero tal $e m's e1tra%o a5n es escuchar a un $edantín estudioso
de la m's alta metafísica oriental opinar de física cu'ntica y
equiparar su e1periencia directa de la no;dualidad al compendio
científico occidental. Insignes maestros de la tradición vedanta
advaita del siglo pasado iluminaron con su $i$encia interior a
millones de personas. &ersona(es e1cepcionales como
Ramanamaharshi o Nisargadatta, maestros realiados de su propio
mundo interior, e1pusieron un abanico de ense%anas que e1plicaban la
realidad del mundo desde una perspecti$a aparentemente a(ena a la
opinión acad)mica occidental. =ealmente es difícil pedirle a un
científico que estudie, profundice y e1perimente a tra$)s de la
meditación interior las eternas $erdades que han cantado los grandes
rishis
.
desde los albores de la ci$iliación aria0 m's a5n, asumir que
muchas de esas $erdades e1perimentadas puedan ofrecerle un
camino de refle1ión $'lido y adecuado a sus pesquisas racionales.
&ero m's difícil a5n es encontrar un maestro $edantín con un atisbo
suficiente de realiación interior que logre profundiar en la
descripción materialista y racional de la ciencia, con el fin de buscar
.H*aestros realiados en la percepción no;dual, cuyas $idas mantienen a5n una relación
de compromiso social y familiar.
aquellos elementos comunes entre las ideas m's abstractas de 9riente
y 9ccidente.
La formulación matem'tica del mundo de la cu'ntica suele ser
bastante comple(a. La especialiación que se requiere para entender
sus postulados, al igual que el dominio de las comple(as ecuaciones
matem'ticas, hacen del mundo de la física teórica un bastión
intelectual cerrado. 3in embargo, tambi)n resulta comple(o
introducirse y entender cabalmente la alta metafísica del vedanta
advaita. Las teorías allí propuestas son profundamente abstractas0 la
mayoría de las $eces son comprendidas y realiadas, al igual que en
la cu'ntica o en la relati$idad, por tan solo un pu%ado de personas
e1cepcionales, muchas $eces desconocidas. La e1perimentación de la
no;dualidad, la teoría de maya y otras ideas m's que hacen parte del
portafolio filosófico oriental, pueden estudiarse por a%os sin cuento
sin encontrar en ellas la resonancia empírica que requieren sus
postulados. I,$identemente, el raciocinio no es suficiente
herramienta para escudri%ar el uni$erso que aparece luego de la
muerte de un pensamiento y antes del nacimiento del siguienteJ
Como se puede ad$ertir, la brecha entre metafísica oriental y
ciencia occidental parece ser, a primera $ista, completamente
insal$able, a causa del e1cesi$o formalismo que se necesita para
captar las implicancias finales de ambas disciplinas.
*i inter)s como pedagogo del vedanta siempre recayó en la
necesidad de e1perimentar en la propia interioridad las eternas
$erdades metafísicas que subyacen como sost)n del uni$erso. &ara
lograr llegar a puerto seguro en dicha indagación es necesaria una
profunda y constante refle1ión interior. ,s solamente desde allí que
se puede con$ertir la mente en un estable laboratorio de an'lisis que
permita detectar organiadamente su funcionamiento. No obstante,
las profundas $i$encias personales, como la del nirvikalpa samadhi
!
,
son realmente intransmisibles. Los estados superiores de cognición
no son indagables ba(o los mismos patrones mentales con los que se
sostiene cualquier in$estigación en 9ccidente, raón por la cual su
!H,stado e1cepcional no;dual de cognición, donde el uni$erso se conoce en detalle de
forma simult'nea y ubicua en sus di$ersos e ilimitados componentes.
an'lisis es profundamente comple(o y su e1periencia difícil de
analiar racionalmente.
,l gran traba(o de este peque%o libro es apro$echar las
mara$illosas abstracciones de la física cu'ntica, las ideas de los
grandes científicos occidentales, para que sir$an de comparación a la
forma en como $emos y e1perimentamos el mundo desde la $i$encia
de los sabios orientales, persona(es que han for(ado una metafísica
hace milenios que describe de forma pr'ctica la esencialidad de su
pensamientoK la no;dualidad.
La cu'ntica posee un admirable con(unto de ideas que
necesariamente se acu%aron con el fin de e1presar las nue$as
tendencias que representaban el naciente modelo teórico del uni$erso
microscópico. *uchas de esas ideas abren las puertas al encuentro
entre ciencia y filosofía y casan como anillo al dedo con gran parte
de las comple(as descripciones que del mundo hace el vedanta.
Al igual que el m)todo científico requiere de la uni$ersalidad de
la obser$ación de los procesos naturales y la consiguiente repetición
de las conclusiones en cualquier laboratorio, asimismo el vedanta usa
el elemento empírico de sus indagaciones interiores y la consecuente
repetición en cada indi$iduo como mecanismo de confiabilidad de
sus postulados.
,n este caso, las ideas de la cu'ntica y el vedanta logran aunarse
para ofrecer a todo sincero estudiante del mundo interior un modelo
de refle1ión en el que se hace hincapi) en el entendimiento de las
similitudes, m's que de las diferencias, entre las ideas m's abstractas
que e1isten en 9riente y 9ccidente.
Lago hincapi) en que no soy un científico, aunque poseo
formación de ingeniero. *i 5nico inter)s se basa en acercar a mis
estudiantes de todo el mundo a una $isión m's madura y actual de la
realidad utiliando como estandarte el desarrollo del profundo
discernimiento interior.
Eecenas de a%os indagando en la silenciosa obser$ación de la
$acuidad interior y dem's estados superiores que desembocan en la
repetida $i$encia no;dual son mis 5nicos argumentos para
profundiar en la di$ina ciencia del 3er. La descripción de las teorías
cu'nticas no son m's que un simple mecanismo pedagógico que
busca acercar a los estudiantes al entendimiento de la metafísica
ideal m's elocuente de cuantas e1istenK la no;dualidad.
Algunas de las conclusiones m's profundas de la cu'ntica
parecen dibu(adas por los pinceles de los m's realiados maestros
interiores orientales. ,l misterio de cómo, a tra$)s de caminos
diferentes, es posible plantear similares conclusiones de culturas tan
disímiles respecto al origen de lo manifiesto, es francamente
mara$illoso.
3inceramente creo que todo gran científico debe ser un pleno
obser$ador de sí mismo, pues si las teorías no poseen la elegancia de
e1plicar cabalmente las di$ersas interpretaciones de la creación,
entonces sus conclusiones son no solamente in$'lidas, sino limitadas.
Creo, adem's, que el m's grande filósofo ha de ser metódico en sus
in$estigaciones interiores, tal como un científico lo es respecto al
mundo e1terno, donde desen$uel$e mayormente sus an'lisis.
Le aquí un camino mara$illosoK intentar compaginar materia y
mente, lo di$ino y lo humano, el 3er y el no ser.
Sesha, 6alencia -,spa%a/, *ayo de !"..
NOTA DEL AUTOR
A lo largo del te1to, y debido al ni$el de abstracción de algunas
ideas, que conlle$a cierta dificultad en su entendimiento, he optado
por colocar en cursi$a la idea o la palabra fundamental que encierra
el sentido de la frase. Ee esta manera, el lector apresurado podr'
encontrar una referencia que le permita englobar la idea que est'
leyendo0 así, las cursi$as indicar'n el ni$el de importancia de la
palabra respecto a la frase e indicar'n un momento de descanso y
resumen en la lectura del material.
&or otra parte, y en esa misma línea de facilitar la comprensión
de algunos conceptos, se ad$ertir'n algunas reiteraciones en
determinados temas que, le(os de ser gratuitas, intentan facilitar al
lector la comprensión de algunas de las comple(idades que se
desarrollan a lo largo de la e1posición.
PRÓLOGO
,stamos ante un libro donde se con(ugan dos temas que de por sí
tienen la fuera suficiente para arrastrarnos a mundos donde la mente
racional se aboca irresistiblemente al resquebra(amiento. Así que
adentrarse en ellos y que la función de onda personal no colapse, por no
pensar sobre lo que se est' leyendo, es uno de los logros de este libro,
dado que el autor nos mantiene atentos a la lectura atrap'ndonos con su
magia.
*antener la curiosidad y atención del lector, a pesar de los
abstractos conceptos que se mane(an y, adem's, hacer que dichos
conceptos sean planteados de forma que podamos entenderlos, al
menos intuiti$amente, es el gran m)rito del autor, y lo consigue
debido a tres características que se a5nan en )lK
.. 3u continua e1periencia no;dual, que le capacita para hablar de la
ense%ana tradicional oriental desde su propia y profunda
$i$encia personal.
!. 3u formación en ingeniería, que le pro$ee los conocimientos
necesarios para adentrarse en el mundo de la ciencia y, m's
detalladamente, en el de la física cu'ntica.
>. 3u habilidad pedagógica, desarrollada durante >" a%os de
docencia, que le procuran el arte de hacer entendibles conceptos
muy abstractos y difíciles de transmitir.
A diferencia de otros libros en los que prima m's la formación
acad)mica o científica de los diferentes autores, en este libro, aun
hablando de la misma relación entre metafísica y física cu'ntica, la
profunda e1periencia no;dual del autor le da un $alor a%adido a este
te1to que no se encuentra en otros de planteamientos similares.
Al intentar acercarnos intelectualmente a las e1periencias
superiores de percepción que el ser humano est' en condiciones de
$i$enciar y que son transmitidas por los sabios de todas las )pocas,
los conceptos que configuran los modelos que intentan plantear
dichas e1periencias suelen ser esqui$os en su comprensión.
,n la tradición oriental, y en especial en el vedanta advaita, del
cual el autor es un instructor sin igual, se plantean t)rminos como
karma, maya, agnana -ignorancia/, no;dualidad, conciencia, samadhi
-e1periencia final/, etc)tera, a tra$)s de los cuales se plantea toda una
cosmo$isión que nos ayuda a la comprensión de lo que somos en
realidad y un camino de realiación personal para llegar a
identificarnos con dicha realidad.
,n 9ccidente la ciencia, en su af'n de llegar a los entresi(os de la
realidad material, empeó a encontrarse hace unos ."" a%os con
realidades físicas que ponían en entredicho lo conocido hasta ese
momento. Los e1perimentos realiados por la física cu'ntica hicieron
que se empearan a acu%ar conceptos tales como función de onda,
función de probabilidad, principio de incertidumbre, teorema de :ell,
información, etc)tera, para e1plicar las realidades con las que se iban
encontrando. ,stos conceptos no son f'cilmente aprehensibles por el
intelecto y, al igual que ocurre con los planteados por 9riente para
e1plicar la realidad metafísica, las recientes propuestas de 9ccidente
para e1plicar la realidad física son m's f'cilmente entendibles de
forma intuiti$a que de forma racional. Así, se fue haciendo cada $e
m's e$idente para cada $e m's in$estigadores que tenía que ser
posible acercar la realidad física planteada por 9ccidente con la
metafísica e1puesta por 9riente desde tiempo inmemorial.
M aquí comienan las preguntasK Apodemos poner de acuerdo
conceptos del vedanta advaita, en los que se plantean t)rminos como
karma, con los planteamientos de la física cu'ntica, en los que el
orden no es determinado sino probabilísticoB A&uede la física actual
ayudarnos a comprender lo que somos en realidadB A3omos una
realidad física o espiritualB M si somos ambas cosas, Anos pueden
ayudar la física cu'ntica y el vedanta advaita a acercarnos racional o
intuiti$amente a dicha comprensiónB
4enemos muchas preguntas sin respuesta antes de comenar a
leer este libro pero no desesper)is, ya que el autor es un consumado
e1perto en el arte de na$egar por la realidad espiritual planteada por
los sabios orientales0 adem's, el hecho de ser un occidental formado
científicamente le permite aunar las dos realidades siempre en
conflicto, la material y la ideal, y transmitirnos con su e1celentísimo
don pedagógico una unificación intuiti$a que nos permita acercarnos
a lo que, paradó(icamente, ya somos.
&ara comprender cómo y cu'ndo ha sido fraguado el libro, $oy a
relatar sucintamente mi relación con el autor.
Corría el a%o .NNN y mi $ida transcurría por una etapa de mucha
acti$idad en la que se meclaban intensas pasiones, que dan
apariencia de $i$ea a las e1periencias, con una b5squeda espiritual
que no acababa de encontrar una dirección firme. Los diferentes
maestros que había conocido hasta entonces no habían dado
respuestas a mis preguntas sobre el porqu) de la e1istencia ni sobre
los dem's porqu)s que se hacen en dicha b5squeda, y no encontraba
un rumbo hacia donde dirigirme claramente.
8n día, una buena amiga me habló de un *aestro de meditación
-Sesha, de ahora en adelante/ que debía conocer, ya que era diferente
y qui's podría aportarme respuestas o, al menos, algo nue$o en
relación a tanta inquietud intelectual. Así que, coincidiendo con un
curso de meditación que se iba a realiar en :ilbao -,spa%a/, me
apunt) con la curiosidad de un ni%o que $a a conocer algo nue$o.
Cuando llegó el día, la sala donde se impartía el curso estaba llena de
estudiantes que ya estaban sentados incluso a lo largo de la periferia,
siguiendo el contorno de las paredes, y el 5nico lugar que quedaba
libre era un sitio a la derecha del *aestro. I,so impresionaJ Así que
di(eK DIglupJ bueno, soy $aliente, all' $oyD, y allí me situ).
La escucha de la ense%ana me producía m's preguntas que
respuestas y un dilemaK cómo resol$erlas. Así pues, allí estaba yo con
mis dudas, con )l a mi lado e incapa de pregunt'rselas, ya que ante
su presencia me sentía bloqueado. Cuando me arm) de $alor y le
formul) mis primeras dudas, percibí una cercanía inmensa que en mi
fuero interno no había sospechado que pudiera darse entre un
*aestro y un estudiante en aquellas circunstancias. Aquella primera
$e que hablamos directamente aprendí una lección importanteK que
la distancia la ponía yo, y eso me causó una grata impresión. Así,
cuando acabó el curso, pude compartir con mi amiga mis
impresiones sobre el seminario, y estas fueron las siguientesK
Labía aprendido una gran lección.
No había entendido casi nada, por lo cual mi orgullo estaba
herido.
Labía un olor a $erdad en todo lo que decía 3esha, por lo cual se
hacía necesario profundiar sobre lo que se planteaba en dicho curso.
La semilla sembrada en aquel in$ierno tardó $arios meses en
germinar, ya que ni la ense%ana ni la pr'ctica meditati$a eran f'ciles
de asimilar pero, afortunadamente, empeó a florecer al a%o
siguiente, cuando comenc) a acudir a los retiros y a tener la
oportunidad de profundiar en los di$ersos planteamientos del
vedanta advaita.
,n aquella primera )poca, el hambre de conocimiento espiritual
empeaba a ser saciada por este inconmensurable persona(e, 3esha,
que empeó a ser un puntal en mi $ida en cuanto a tener la capacidad
de marcar una referencia clara, tanto para mí como para otras muchas
personas, en relación con la b5squeda espiritual, lo que representa y
lo que es en realidad.
&or el a%o !""!, en el continuo bullir de diferentes aspectos,
giros y planteamientos que realiaba el autor respecto a la ense%ana,
empeó a introducir en los cursos diferentes principios de física
cu'ntica que podían hacer m's entendible, intuiti$amente al menos,
la e1periencia no;dual, a tra$)s del acercamiento a la ciencia actual.
4odo ello empeó a gestar este libro, el cual aportar' al lector
claridad respecto a los planteamientos metafísicos desde un punto de
$ista científico. IOu) apasionantes momentos, donde no se entendía
nada y había innumerables campos de información donde buscar para
intentar aprehender algo del conocimiento espiritualJ Las continuas
referencias a la física cu'ntica en los diferentes cursos y el anunciado
libro sobre el tema que, seg5n se decía por aquel entonces, era de
inminente publicación, me impulsaban a que en cada curso le hiciera
continuas preguntas sobre cómo iba la preparación del libro, con la
a$ide del que espera un dulce a la salida del colegio.
,ste inter)s empeó a decrecer poco a poco, ya que la
publicación se demoraba, lo que hacía presagiar un cambio o un giro
en el autor del cual desconocía su magnitud. ,l giro llegó
inesperadamente en forma de salto cu'ntico de ." metros -la
distancia que separa el te(ado y el suelo de su casa/, a cuya
formulación matem'tica bien podríamos aplicar las ecuaciones de
&lanc2, el principio de incertidumbre de Leisenberg y la ecuación de
onda de 3chr<dinger. M aquí podríamos hacer una pregunta con
relación a lo que se plantea en este libroK Aeste accidente fue obra del
karma, del destino o fue obra de la probabilidad de que ocurriese por
andar por el te(ado de su casaB ,ste giro, 2'rmico o cu'ntico, tra(o
muchos cambios a numerosas personas y, no se sabe por qu) raones,
me tocó $i$irlo en primera línea.
*i $isita a Sesha en :ogot', en el a%o !""#, estaba prefi(ada en
un retiro de meditación pre$io que habíamos compartido. Así, el
$ia(e de $acaciones que hice con mi pare(a por Argentina lo tenía
preparado para regresar $ía :ogot', ciudad en la cual tenía pre$isto
hacer una estancia de @ días. ,stando en :uenos Aires, al conectarme
a Internet para concertar la hora de llegada leí en el correo
electrónico la noticia del accidente y la petición de la familia y de
Kchatrya -su *aestro/ para que no acudi)ramos a :ogot', aun
siendo este uno de los mayores deseos de muchos de sus alumnos.
&or mi parte nunca hubo duda de lo que debía hacerK ya que tenía el
billete de $uelta $ía :ogot', allí me present).
La primera $e que le $i en :ogot' fue despu)s de un largo día
en la sala de espera del hospital. Al finaliar el día me fue permitida
la entrada en la habitación y, al $erle, brotó una oleada de amor,
calide y alegría que nos en$ol$ió a los dos e hio ol$idar por un
momento su precario estado de salud. Al día siguiente los m)dicos le
dieron el alta del hospital y le en$iaron a casa. Ma en la familia se
planteaba la problem'tica de contratar a un enfermero para su
cuidado durante la incierta recuperación futura0 a(eno a esas
con$ersaciones, simplemente ayudaba en lo que podía y hablaba con
)l en los pocos momentos en que se encontraba en disposición de
hacerlo.
M llegó el día de la partida0 ya habían pasado @ días y mi $uelo
salía en unas pocas horas. Eespu)s de preparar la maleta, fui a
despedirme a la habitación. +ue entonces cuando el *aestro resurgió
con esa fuera inaudita que le caracteria y en una sola frase me
partió por la mitadK DAAhora que te necesito, te $asBD +ue lo que me
di(o. La mecla de su humildad y mi estupide, por no haberme dado
cuenta de que podía haber ofrecido mi ayuda, generó tal estado de
sorpresa que creó un momento absoluto presencial. ,sto me hio
reaccionar r'pidamente y, despu)s de algunas llamadas telefónicas,
pude arreglar una primera estancia de .C días -posteriormente la
estancia se prorrogaría m's de mes y medio/. Con esta noticia, $ol$í
a la habitación a comunicarle lo conseguido. ,l profundo
agradecimiento que $i en sus o(os me $ol$ió a partir por la mitad. ,n
." minutos, 3esha había conseguido fracturar mi ego de dos maneras
diferentes. 3u humanidad empeó a cobrar una dimensión no
conocida por mí, y eso caló profundamente en las semanas siguientes
durante su ardua y dolorosa recuperación.
,n esas primeras semanas la e$olución era muy lenta y el dolor
corporal muy fuerte, y esto contraponía la condición humana del
autor frente a la e1celsa ense%ana transmitida por )l. ,n esta
tesitura, nunca hubo ninguna contradicción y fue una oportunidad
mara$illosa $er cómo la m's alta metafísica puede materialiarse en
la $ida diaria, por muy dura que esta sea. La cotidianidad consistía en
di$ersas sesiones de curación a cargo de diferentes terapeutas, así
como e(ercicios, $isitas, los descansos requeridos y los espacios
personales. Eurante toda esta acti$idad estu$imos hombro con
hombro compartiendo los momentos dolorosos y celebrando los
peque%os cambios en su e$olución, que se $itoreaban por todos los
presentes como cuando se gana un campeonato mundial de f5tbol. A
lo largo de estas semanas tambi)n hubo lugar para las e1presiones
emocionales, las cuales forman parte del ser humano, y no fueron
nada desde%ables, tanto con su familia como con otras personas que
confluían en el momento. La situación fue a$anando, la me(oría
asent'ndose, el momento de mi partida acerc'ndose, y se planteó la
forma de hacer un rele$o que correría a cargo de Porge y Coral, dos
m's de sus alumnos cercanos, quienes $ia(aron desde ,spa%a.
,l día de la partida tambi)n fue muy intenso, -Aqu) día no lo
fueB/, ya que me despedí hasta tres $eces de )l, lle$'ndome un
recuerdo especial de Kchatrya, quien fue la 5ltima persona de la que
me despedí con un fuerte abrao.
La e1periencia de :ogot' llegó a su fin y $ol$í a casa, donde me
esperaba *aría Pos), despu)s de mes y medio. 3iempre tu$e claro
que era la punta de lana de toda una comunidad espiritual que
estaba apoyando el proceso de recuperación de 3esha, que se dio
fa$orablemente, y de la $i$encia puedo decir que pude e1perimentar,
entender e integrar partes de la ense%ana como el karma yoga, no
adue%'ndome de la acción, la entrega, ya que estaba a total y
absoluta disposición de lo que hiciera falta las !@ horas del día, el
aquí y el ahora, porque no había nada m's donde poner la atención, y
otros aspectos que las filosofías perennes abordan para transmitir lo
intransmisible. &ero lo m's importante fue integrar la figura del
*aestro con la de la persona normal, con todas sus e1presiones
humanas, y comprender algo muchas $eces mal entendido en la
ense%anaK que esta puede integrarse en la $ida cotidiana de una
manera sencilla.
Cuando 3esha se recuperó lo suficiente para comenar a ense%ar
de nue$o, su pedagogía se llenó de nue$os matices y aspectos
no$edosos que sorprendían continuamente. Eichos aspectos
empearon a formar parte del nue$o material para sus futuros
escritos, y parte de este nue$o material estaba relacionado con los
planteamientos de este libro, que abordan los ne1os entre la no;
dualidad y la física cu'ntica. 3u elaboración llegó a su fin con la
inclusión de nue$as descripciones de t)rminos como DinformaciónD,
DsimetríaD y otros conceptos ya presentados en su libro Campos de
cognición -!"">/, y otras no$edosas facetas relacionadas con el tema.
4enemos delante un libro que nos puede ayudar a adentrarnos en
las profundidades de la realidad, bien sea física o metafísica,
$ertientes que finalmente se unen, y este acercamiento a lo
trascendente siempre lo haremos en gran medida por $ía intuiti$a, ya
que lo racional siempre est' limitado por sus propias características
de funcionamiento.
Ee()monos guiar por los h'biles y certeros planteamientos del
autor que, a tra$)s de su e1periencia, puede mostrarnos el camino
para que nos lancemos a la b5squeda de la nuestra y desde ella
indagar en las profundidades del 3er que es, a fin de cuentas, lo
importante.
Koldo :arrenet1ea, :ilbao -,spa%a/, diciembre de !"..
CA&748L9 .
BASES TEÓRICAS DE LA
CUÁNTICA Y DEL VEDANTA
UN ACERCAMIENTO
ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE
La ciencia, específicamente la física, intenta deducir modelos
matem'ticos que concuerden con la e1periencia y la obser$ación del
mundo0 todo modelo matem'tico busca finalmente llegar a predecir
acontecimientos, es decir, poder conocer con certea todas las
$ariables que posee un sistema en una circunstancia futura.
Normalmente, el lengua(e de las matem'ticas ha sido la potente
herramienta usada para dar cuerpo a las ideas de los científicos. La
dificultad que presentan otras disciplinas para encontrar un lengua(e
tan uni$ersal como las matem'ticas para describir sus modelos
impide la plasmación de teorías contrastables que se integren para
crear un saber 5nico. ,s así que, por e(emplo, en disciplinas como la
psicología o la filosofía se construyen modelos que a $eces son
complementarios pero frecuentemente di$ergentes. ,llo ha lle$ado a
que las ciencias humanistas y las e1actas enarbolen estandartes
diferentes y conformen feudos propios. Qran cantidad de
conclusiones de tan $ariadas disciplinas intelecti$as suelen ser
completamente a(enas entre ellas, pues no e1iste un lengua(e com5n
mediante el cual se puedan construir y analiar sus respecti$os
modelos.
4oda ciencia occidental parte de un postulado similar que
denominaremos Drealismo dualistaD. ,ste, tal $e el m's rotundo y
com5n de los postulados de la indagación científica, tiene que $er
con el hecho de que los di$ersos constituyentes del uni$erso se
distinguen siempre diferenciados, esto es, el uni$erso es la suma total
de e$entos indi$iduales, todos independientes por sí mismos. La
creación es una suma de partes reales que, gracias al proceso
e$oluti$o, se diferencian unas de otras0 en suma, las fracciones que
conforman el mundo son independientes del obser$ador que las
conoce. 3eg5n esta afirmación, cada elemento que hace parte del
mundo es una realidad propia. 8na casa, por e(emplo, es un ente
material diferente a los 'rboles que le rodean0 de igual manera, cada
uno de los constituyentes de la casa, como $entanas, grifos, mesas y
cortinas, difieren cada uno entre ellos0 son unidades independientes
con realidad propia. Adicionalmente, la casa se diferencia tambi)n
como realidad de quienes la habitan0 una cosa es su due%o y otra bien
diferente la suma de e$entos materiales que constituyen la morada.
No hay una relación de dependencia en la e1istencia de cualquier
fracción respecto a otra, ni siquiera los grifos o $entanas e1isten
dependientes del due%o, pues cuando este muera o la $enda, $endr'
otro habitante. ,l realismo filosófico determina la independencia de
cada ob(eto e1istente.
La ciencia occidental no suele escudri%ar el mundo desde un
postulado diferente al del Drealismo dualistaD y suele desechar de plano
cualquier in$estigación que di$er(a de este postulado inicial. ,sta
e1tra%a actitud de la ciencia occidental (ustifica el atrincheramiento en
sus propias especulaciones e impulsa a que cada fracción de su saber
sea una infranqueable isla a la que es imposible cambiar y desde la que
es no menos imposible realiar un an'lisis comparati$o con otros
modelos de pensamiento, ni siquiera con el modelo DidealistaD
>
.
,sta circunstancia ha inhibido que parte de la tradición del
pensamiento oriental pueda ser unificada con criterios occidentales.
Algunas de las m's grandes teorías metafísicas de la filosofía oriental
tienen como base inicial de in$estigación una serie de postulados
DidealistasD que 9ccidente declara absurdas y fuera de la realidad0 se
asume que son teorías faltas de practicidad, que suelen ena(enar la
mente humana lle$'ndola al e1tra$ío, induciendo $isiones y
realidades ine1istentes. 8n e(emplo de idealismo es la relación
e1istente entre la creación artística y el modelo creado. ,l artista
entrega en su obra su arte0 la obra creada lle$a la firma creati$a del
>H,l Didealismo filosóficoD tiene que $er con un uni$erso cuya e1istencia est' íntimamente
relacionada con el obser$ador que lo conoce. ,l Drealismo filosóficoD, en cambio, asume a las
di$ersas partes que constituyen el uni$erso como e1istentes por sí mismas e independientes del
obser$ador que las conoce.
artista. ,ntre artista y creación e1iste un $ínculo ineludible0 la obra
final (am's puede $erse independiente de su creador. &or lo tanto,
para el idealismo e1iste un $ínculo entre ob(eto y su(eto0 una
interdependencia de uno y otro. ,l su(eto e1iste como agente acti$o
en el mundo, pues su mente modela la realidad final de los ob(etos,
por lo que ellos no pueden ser independientes de su creador.
+inalmente, en la actualidad no se ha planteado un modelo lo
suficientemente integrador que pueda relacionar las ciencias e1actas
que ondean en el panorama del realismo filosófico y las idealistas de
9ccidente y de 9riente. No hay un concepto, un modelo lo
suficientemente inno$ador que posea la $irtud de mostrar las mil
caras que se presentan de una sola $erdad. ,l mundo est'
esperanado en la reconciliación política0 sin embargo, los propios
c'nones y modelos científicos, est)ticos y, en general, culturales
siguen siendo completamente di$ergentes.
,l presente libro intentar' desarrollar una antiquísima idea, la no;
dualidad, y $erterla en el apasionante mundo de la física cl'sica y
cu'ntica. Los 5ltimos adelantos de la física cu'ntica han lle$ado al
nacimiento de un e1tra%o modelo de realidad cuya naturalea es
caldo de culti$o para ideas que pueden ofrecer un mara$illoso
parangón entre los diferentes modelos orientales y occidentales del
saber. ,1iste una deuda con la humanidad misma consistente en
buscar lo com5n en lo diferente. La $erdad debe agrupar en $e de
escindir. Lo m's grande que un concienudo in$estigador puede
legar es el car'cter uni$ersal de sus conclusiones, pues mientras m's
amplias sean estas mayor es el fruto de unicidad que pueden lograr
los hombres que las analian.
La idea del presente libro es mostrar las coincidencias en el
pensamiento de los principales postulados de la física cu'ntica con el
desarrollo filosófico que realia el vedanta advaita al analiar el
mundo. ,studiaremos inicialmente las bases conceptuales que
soportan el pensamiento científico y, posteriormente, aquellas que
sostienen el pensamiento del vedanta. A medida que profundicemos
en ambas concepciones se plantear'n las posibles relaciones entre
ambos sistemas de pensamiento. ,n el siguiente capítulo
procederemos a dar una e1plicación m's concisa de las ideas
fundamentales de cada uno de ellos para, posteriormente y a lo largo
del libro, relacionar las implicaciones mutuas y las mara$illosas
conclusiones en que deri$an dichas ideas.
BASES DE LA FÍSICA CLÁSICA
La física cl'sica sostiene como base de sus pesquisas tres
a1iomas fundamentales. ,stos tres postulados sir$en de derrotero a
cualquier conclusión que pueda emitirse en el modelo científico de
in$estigación de la realidad. A priori se aceptan estos tres postulados
como $'lidos0 el modelo occidental da cabida e1clusi$amente al
an'lisis que se basa en estos principios y ellos sonK
.. El universo es real, es decir, los o!etos "ue lo constituyen
son independientes del oservador "ue los conoce#
Las leyes del mo$imiento de NeRton, por e(emplo, no incluyen
en sus ecuaciones la naturalea de un su(eto que obser$a dicho
mo$imiento. La $ariable denominada Dsu(etoD no interacciona con el
mo$imiento que obser$a. &or esta raón, las ideas del perceptor
respecto a lo que piensa o siente acerca de aquello que analia no
est'n integradas en las ecuaciones cl'sicas de la física. 3e asume que
es imposible que el obser$ador pueda llegar a modificar el $uelo que
realia un a$ión por el solo hecho de obser$arlo, o $ariar la distancia
de la luna permitiendo que esta se acerque y sea atrapada, por el
mero inter)s que un enamorado tiene en darla como regalo especial a
su amada. ,n conclusión, el uni$erso científico debe basarse en el
realismo filosófico, pues de no ser así el orden de las cosas se
modificaría en función de la $oluntad del su(eto que las obser$a.
Los o!etos materiales son las fracciones que constituyen el
uni$erso realista. La materia y su conformación en di$ersas partes
recrean el mundo realista y sir$en de base a su e1presión científica.
La materia asume siempre el rol de presentarse conformando
entidades independientes. &arece sumamente lógico asumir que una
pared no se relaciona con un libro colocado en un estante0 ambos,
tanto pared como libro, goan de atributos independientes y de una
e1istencia propia. La física cl'sica denota lógico el comportamiento
de la materia y la con$ierte en elemento esencial de sus
disquisiciones0 por ello, la física cl'sica estudia y analia elementos
completamente medibles. La materia y su manifestación en las
diferentes gradaciones posibles tiene esta condición de
independencia tan importante entre cada uno de sus constituyentes.
Eicha independencia entre cada una de las partes materiales se
asume tan e$idente que se con$ierte en una $erdad que no requiere
e1plicación alguna, es decir, asume la condición de a1ioma.
,n cambio, este postulado realista que tan claro es para la física
cl'sica no se aplica con igual claridad para la física cu'ntica. &ara
esta la presencia del su(eto no puede aislarse del entorno en el que )l
est' midiendo. Al parecer, el su(eto mismo modifica un e1perimento
debido a la inter$ención de su propia presencia. ,sta e1tra%a
condición de relación que es propia del idealismo $ilosó$ico es
inentendible a5n, pues no e1iste ecuación alguna que en la medición
de un e1perimento introduca al su(eto como parte integrante. La
cu'ntica reconoce que el obser$ador es parte integrante de lo medible
y es capa de modificar los resultados finales con la sola presencia y
discrecionalidad de su $oluntad. ,sta es tal $e una de las diferencias
m's marcadas entre la física cu'ntica y la física cl'sica. Eesde la
perspecti$a del vedanta, los enunciados de la física cu'ntica son tan
congruentes como los de la cl'sica. ,l vedanta esgrime en sus
formulaciones esenciales tanto el realismo como el idealismo
filosófico que plantea 9ccidente, pero est' mucho m's cercano en su
metafísica a las conclusiones y al modelo de realidad que ofrece la
física cu'ntica, tal como lo $eremos en detalle m's adelante.
Como decíamos anteriormente, la naturalea realista de los
ob(etos es imprescindible en el modelo cientificista cl'sico, pues
permite a cada ob(eto e1istir independientemente de los dem's e
incluso independiente del su(eto mismo que lo conoce. La fuera de
la gra$edad es independiente de la temperatura y esta del
mo$imiento del $iento o de la sangre que circula en un cuerpo
humano. ,l uni$erso est' compuesto, entonces, por infinitas
partículas que se articulan como rompecabeas las unas con las otras.
,l modelo científico busca e1plicar las leyes que conforman la
intersección de las di$ersas partes de un sistema y denotan la raón y
orden de su funcionamiento. La raón de ser de todo científico es
encontrar las leyes que determinan las condiciones de un sistema
cualquiera que obser$a, con el fin de poder predecir sus condiciones
futuras0 es lo que la ciencia, en resumen, busca tan intensamenteK
predecir acontecimientos.
La ciencia requiere predecir cu'nto resiste un material al impulso
sostenido de una fuera para, de esta manera, poder dise%ar m'quinas
y todo tipo de artilugios mec'nicos y electrónicos. Ee igual manera,
la predicción de e$entos determina la posibilidad de localiar en
tiempos futuros eclipses y mo$imientos $ariados en las grandes
estructuras m'sicas del cosmos. 4odo se con(uga finalmente en
predecir acontecimientos.
!. %a velocidad de cual"uier sistema material no podrá !amás
superar a la de la lu&# %a velocidad de la lu& es constante en
cual"uier sistema inercial de re$erencia#
La condición de límite a la $elocidad de la lu es determinada por
las ecuaciones relati$istas de ,instein. La $elocidad de la lu es el
límite m'1imo que los organismos materiales pueden adquirir.
&odríamos dise%ar motores tan potentes que pudieran acelerar
constantemente alg5n cohete y aumentar cada $e m's su $elocidad0
sin embargo, a medida que la $elocidad aumenta, su masa tambi)n lo
hace. Al final, ning5n combustible podría lle$ar a que el cohete
sobrepase la $elocidad de la lu, pues la masa inercial sería tan alta
que llegaría casi al infinito.
La física cu'ntica reporta contradicciones respecto a este a1ioma.
Lay e1perimentos que ad$ierten la posibilidad de que la información
entre partículas subatómicas pueda trasladarse de forma instant'nea.
,sta circunstancia de que la información pueda $ia(ar y ser
reconocida por partículas subatómicas a una $elocidad mayor que la
de la lu es a5n inentendible, y conforma otra raón m's para
diferenciar nue$amente la física cu'ntica de la cl'sica. &ara esta, ni
aun el pensamiento puede $ia(ar a mayor $elocidad, pues no es m's
que el resultado de intrincados cruces electromagn)ticos que tienen
como sustento el sistema ner$ioso central.
,instein, al igual que sus colaboradores, afirmaba que los
supuestos de la física cu'ntica eran erróneos cuando esta planteaba
que la información parecía trasladarse entre partículas subatómicas
de forma instant'nea m's all' de la $elocidad de la lu. 4ampoco
estaba de acuerdo con la imposibilidad teórica de medir con certea y
de forma simult'nea las di$ersas $ariables de un sistema, como
masa, $elocidad o tiempo, imposibilidad que la física cu'ntica
postulaba a tra$)s de la e1posición del &rincipio de Incertidumbre.
&ara ob$iar dichas afirmaciones de la cu'ntica, resumidas en la
posibilidad de que la información entre sistemas $ia(e a mayor
$elocidad que la de la lu y que no es posible medir simult'neamente
el con(unto de $ariables que componen un sistema, ,instein y dos de
sus colaboradores ingeniaron lo que sería la famosa parado(a ,&=
@

que finalmente, despu)s de algunos a%os, se fue a pique. La
e$idencia de los contradictores de la parado(a ,&= determinó que,
efecti$amente, las partículas subatómicas est'n ensambladas
espacialmente ba(o una condición de simultaneidad temporal. La
física cu'ntica nue$amente tenía raónK al parecer el mundo
macroscópico no funciona como el microscópico. Nuestra raón no
llega para entender una realidad tal cual la física cu'ntica plantea
matem'ticamente.
>. %as conclusiones de cual"uier e'perimento reali&ado deen
ser similares, siempre y cuando los protocolos para su
reali&ación sean los mismos( es decir, todo e'perimento
reali&ado con iguales variales dee proveer similares
resultados, sin importar el lugar geográ$ico o condición $)sica
en "ue se realicen#
La ciencia ha de sustentarse necesariamente en el rigor del m)todo
científico, es decir, una serie de protocolos que lle$e a los
e1perimentos realiados al logro de conclusiones similares mientras se
@HLa idea de ,instein era ob$iar la incertidumbre que produce el intentar hacer
mediciones precisas de forma simult'nea sobre las diferentes $ariables en un e1perimento
cualquiera en el mundo atómico. 3eg5n el principio de incertidumbre de Leisenberg, es
imposible hacer mediciones simult'neas de las $ariables que conforman una partícula
cualquiera. ,instein, que (am's creyó en la física cu'ntica, asumía que sus ecuaciones eran
solamente un (uego matem'tico sin sentido de realidad alguno. &lanteó un e1perimento en el
cual una partícula subatómica era escindida y cada una de sus dos partes tomaba direcciones
opuestas. &ara la física cu'ntica, en oposición a ,instein, la posterior medición de algunas de
sus propiedades físicas, como el spin, implicaba que las partículas mantenían, aun despu)s de
separarse, una $inculación tal que les permitía comunicarse información a una $elocidad mayor
que la de la lu.
apliquen $ariables id)nticas de an'lisis. ,s necesario, desde la
perspecti$a cientificista, tener un acuerdo mínimo respecto a cómo
describimos el mundo. 3ería imposible encontrar leyes naturales que
cobi(en completamente nuestra e1periencia y formularlas de forma
sistem'tica sin que sus conclusiones sean comunes.
La ciencia occidental y la interpretación de las leyes que
gobiernan los cuerpos que a cotidiano percibimos a tra$)s de
nuestros sentidos se basan fundamentalmente en estos tres principios
inamo$ibles. 4oda conclusión asociada al estudio de la naturalea y
de sus leyes que no haga parte de este protocolo es desechada como
mecanismo no científico y sus conclusiones finales no son aceptadas
como $'lidas.
3in embargo, el uni$erso conceptual de la física cu'ntica fractura
muchas de las $erdades que a priori parecen ciertas a nuestra
interpretación mental de la realidad, planteadas por la física cl'sica.
=ealmente, la forma en que la cu'ntica interpreta el mundo es m's
cercana a la óptica de la filosofía vedanta. Lay una profunda
di$ergencia entre la forma de interpretar la realidad entre la física
cl'sica y la física cu'ntica pero e1iste, a su $e, una e1tra%a y
marcada cercanía entre las interpretaciones de la cu'ntica y del
vedanta.
BASES DEL VEDANTA ADVAITA
,l vedanta advaita posee un solo y e1clusi$o a1ioma. Eicho
a1ioma pre$alece sobre cualquier otra idea o consideración y deri$a,
finalmente, en una serie de conceptos que, compagin'ndose entre
ellos, permiten crear un modelo de realidad profundamente
interesante. Eesde este modelo metafísico se desencadenan
desarrollos que pueden llegar a ser muy cercanos a las
interpretaciones que enuncia la física cu'ntica. La descripción que
hace el vedanta de su modelo tiene las limitaciones que implican el
desconocimiento de sus postulados. &or ello, ser' a lo largo de todo
el presente te1to que iremos desarrollando paso a paso las
implicaciones que este 5nico a1ioma presenta en $ariados ni$eles.
El universo, ya sea material o ideal, es tan solo una e'presión
aparentemente di$erenciada de la conciencia
C
no-dual# %a
conciencia no-dual es lo Real#
La no;dualidad es la idea cumbre de la metafísica oriental, y su
e1presión pr'ctica es una forma específica de cognición del mundo.
Eicha forma específica de cognición no es m's que el saber
originado en los estados de conciencia denominados Concentración
#

y *editación
F
. Cuando un obser$ador cualquiera percibe el mundo a
tra$)s de la no;dualidad, la conciencia del perceptor se difunde en la
totalidad de los ob(etos conocidos, haciendo que no se plantee una
diferencia entre conocedor y conocido.
La no;dualidad no es una categoría especial de realidad0
tampoco tiene que $er con la percepción de un ob(eto situado en
alg5n lugar espacial o temporal ni con la cognición de alg5n ob(eto
secreto o sagrado. La no;dualidad es el atributo pr'ctico de la
acti$idad cogniti$a de los estados de Concentración y *editación,
y sir$e como base y sost)n de la percepción de lo manifiesto $isto
como un todo. Normalmente, cuando un lector lee un libro
interesante, y espero que este lo sea, tiene dos opcionesK desde una
de ellas, puede localiar el te1to a la distancia y certificar que )l,
como lector, se encuentra a cierta distancia del libro. ,n esta primera
opción, e1isten obser$ador y obser$ado. 3i nos preguntamos qui)n
lee, la respuesta, si ese lector es cualquiera de nosotros, es claraK yo.
&ero e1iste una segunda opción respecto a la lectura del libro, y esta
tiene que $er con el momento en que nos encontramos muy atentos al
libro, situación a la que coloquialmente llamamos estar
DconcentradosD. Cuando esto ocurre, cuando estamos absortos en la
CHLas m5ltiples consideraciones que se desprenden del t)rmino Dconciencia no;dualD
pueden ser estudiadas con minuciosidad en el libroK %os Campos de Cognición
-RRR.sesha.info/.
#S ,n s'nscrito, dharana, y corresponde al cuarto posible estado de conciencia que un ser
humano puede establecer al relacionarse con los ob(etos que conoce.
FH,n s'nscrito, dhyana, y corresponde al quinto y 5ltimo posible estado de conciencia que
un ser humano puede establecer al relacionarse con los ob(etos que conoce.
lectura, (am's se da la pregunta Ddónde est' el lectorD, raón por la
cual mientras se encuentra concentrado podemos afirmar que el
lector no se encuentra en ning5n lugar. ,stas dos opciones, estar
como un yo di$erenciado del libro, y estar con el yo en ning*n lugar,
son formas específicas de percepción que acontecen en estados de
conciencia a los que el vedanta denota como estados de &ensamiento
y 9bser$ación
G
, respecti$amente.
,1iste una tercera forma de relación entre conocedor y conocido.
,lla acontece cuando el yo est' diluido en todo el campo de
percepción. ,n tal caso, el perceptor no se diferencia de lo que
conoce0 su naturalea coincide esencialmente con los ob(etos
conocidos, pues permanece uniformemente distribuido en ellos. A esta
peculiar forma de percepción la denominamos Dno;dualidadD ya que,
aunque e1iste reconocimiento de ser conocedor y de ad$ertir lo
conocido, quien act5a como conocedor no se asume diferente de lo
que conoce.
=especto al t)rmino DconcienciaD tambi)n e1iste una inmensa
diferencia entre la descripción oriental y la occidental. &ara
9ccidente, la conciencia tiene que $er con el brillo intelecti$o o con
el acto presencial donde se desarrolla el conocimiento. ,n $erdad,
no e1iste una 5nica definición acad)mica de conciencia. &ara el
vedanta la conciencia, adem's de resumir todas las cualidades del
rol occidental, asume $arias muy interesantes. 8na de las nue$as
acepciones de conciencia es la de ser la sustancia de todo lo
e1istente0 otra, por e1tensión de esta primera definición, es la de
pro$eer simultáneamente un saber y un saber que sabe.
La conciencia coo !"!#ancia $e #o$o %o e&i!#en#e
Cuando el mundo, o cualquiera de sus ob(etos, se e1perimentan
desde el estado de conciencia denominado *editación, se ad$ierte
que la sustancia que compone la materia es conciencia0 adem's, se
GH Correspondientes al segundo y tercer estado de conciencia. Punto con el estado de
3ue%o y los de Concentración y *editación, conforman los cinco estados de conciencia que
cualquier ser humano puede ad$ertir.
reconoce que dicha materia es tan solo una modificación de la
conciencia misma.
La conciencia posee una cualidad sustancial que no se le otorga
en 9ccidente. &ara 9ccidente la conciencia es tan solo una idea, una
abstracción sutil e interesante que produce cognición y saber. 3in
embargo, para el vedanta la conciencia es un organismo $i$o,
completamente $ital, cuya esencialidad es el conocimiento del 3er.
,n el estado de *editación, cuando se percibe el mundo
circundante e1terno o el mundo interno, emerge la comprensión de
que todo lo e1istente es un continuo de conciencia. Eicha
comprensión es tan clara como la presunción de brillo que es
intrínseca al fuego o como la contundente sensación personal de
e1istir. Eesde esta óptica meditati$a, el uni$erso es la suma de
e$entos originados en el inmenso caleidoscopio de la conciencia.
,sta afirmación puede carecer de sentido para la mayoría de los
lectores, pero es tan fiel al estado de *editación como lo es la
e1istencia del papel en forma de libro que atrapa ahora mismo en
sus manos. Eesde cualquier otro estado de conciencia el uni$erso
con$erge en otro orden, donde la conciencia asume un rol diferente.
+inalmente en los mundos duales, donde su(eto y ob(eto se estiman
diferenciados, la conciencia adopta la condición de ser tan solo una
idea abstracta, que intenta darle corporeidad al acto del saber en que
incurre la mente de un perceptor cualquiera.
&ara la física cl'sica, la energía sustenta y conforma todos los
ob(etos materiales0 la materia no es m's que la manifestación de
di$ersas modalidades de energía. &ara el vedanta, la conciencia
sostiene a todos los ob(etos materiales e ideales del uni$erso, y es
finalmente la sustancia que compone los di$ersos e$entos e1istentes.
Así, entonces, el uni$erso entero, como todo lo que se manifestar' y lo
que ha e1istido, puede e1presarse como una modificación sustancial de
la conciencia misma.
La conciencia coo !i"%#anei$a$
La filosofía occidental se encuentra actualmente en una sin salida
respecto a la naturalea de realidad que puede otorgar a los ob(etos que
constituyen el mundo. &or un lado ad$ierte la e1istencia de los ob(etos
reales
N
, es decir, los ob(etos que e1isten independientemente de quien
los obser$a. Algunos científicos que conoco esgrimen la certidumbre
de la interpretación realista, aduciendo que los dinosaurios son la
prueba fehaciente de dicho argumento, pues e1istieron sin humanos
que los conocieran. Eicho argumento es francamente pobre, pues
define el t)rmino conciencia desde una perspecti$a bastante primaria.
&ero, adem's, la filosofía occidental estipula una segunda
interpretación filosófica denominada idealismo
."
, la cual otorga
necesariamente un $ínculo entre el uni$erso conocido y quien lo
conoce. La e1presión misma del uni$erso en sus di$ersas categorías
es un atributo que se relaciona con la mente del obser$ador, raón
por la cual el uni$erso no es independiente de quien lo obser$a.
,l vedanta advaita no niega la e1istencia de ob(etos materiales
reales y de ob(etos mentales ideales, tan solo ad$ierte que el uni$erso
y su sustancia constituti$a, m's all' de dicha clasificación material e
ideal, es un continuo no;dual. Al igual que para la física cu'ntica
e1iste la simultaneidad de onda;partícula, como atributo de la
manifestación de la energía
..
, asimismo el t)rmino no;dualidad
induce la libertad de que los ob(etos percibidos son simultáneamente
reales;ideales0 esto es, poseen intrínsecamente la dualidad real;ideal
como base esencial de su naturalea.
Eesde la perspecti$a no;dual no e1isten ob(etos e1cluyentes
duales reales o ideales. Así, los ob(etos parecen ser reales o parecen
ser ideales desde la peculiar forma en que los ad$ierta el su(eto, al
igual que un fotón puede adoptar su e1presión energ)tica como onda
NH,l realismo filosófico ya ha sido e1plicado en las :ases de la +ísica Cl'sica, del
presente capítulo. Como escuela de pensamiento filosófico nace en la antigua Qrecia de manos
de Aristóteles.
."H,l idealismo filosófico tambi)n ha sido e1plicado en las :ases del vedanta advaita, del
presente capítulo. Como escuela de pensamiento filosófico nace en la antigua Qrecia de manos
de &latón.
..H*ientras que la física considera a un corp5sculo como un pu%ado de energía en$asado,
se considera de igual manera a las ondas como soporte de transporte de dicha energía. La
materia es energía, la onda la transporta.
o manifestarse como partícula, dependiendo de la manera en que se
midan cualquiera de sus propiedades físicas al realiar un
e1perimento.
3eg5n el vedanta, el uni$erso est' compuesto de e$entos que
aparentemente se diferencian como materiales e ideales, pero que
desde la realidad no;dual se ad$ierten como simultáneamente
materiales;ideales. 3in embargo, todo e$ento e1istente cobra, a la lu
de la interpretación mental, la e1clusi$a condición material o ideal
dependiendo de la forma de cognición que se estableca en el
momento de ser conocido
.!
. Eesde esta perspecti$a oriental no
importa ni es imprescindible afirmar que un ob(eto sea
e1cluyentemente materia o idea, pues dicha clasificación depende del
estado de conciencia donde se determine la percepción. +inalmente,
hay cinco posibles estados de percepción en los que se puede $er
en$uelto un ob(eto, tal como e1isten, por e(emplo, tres estados físicos
en los que se presenta el aguaK sólido, líquido y gaseoso.
Introduciremos un t)rmino que nos permitir' mane(ar con mayor
soltura la e1tra%a condición de simultaneidad que promue$e el
vedanta respecto a los ob(etos materiales;ideales0 dicho t)rmino se
denomina in$ormación. Ahora podemos ir mucho m's le(os en la
definición de qu) es lo real, afirmando que los contenidos del mundo
son simplemente información, que aparece en forma material o ideal.
,l vedanta plantea un no$edoso e inteligente enunciado al afirmar
que la realidad puede asumirse como información cuya esencialidad
es la capacidad de ser conocida0 es decir, la información es tan solo
conciencia0 la información es la sustancia de la conciencia. Los
e$entos, esto es, los campos de información que componen
realidades materiales o ideales, poseen la $irtud esencial de ser no;
diferenciados pero, dependiendo de la introducción de un agente
indi$idual en la percepción, de un obser$ador, dicha percepción, es
.!H,1isten cinco di$ersas formas de cognición o, dicho de otra manera, e1isten, a decir
del vedanta, cinco estados de conciencia permitidos a la e1periencia cogniti$a humana, a tra$)s
de los cuales es posible conocer los ob(etos ideales o materiales. Normalmente 9ccidente a$ala
la e1istencia de tan solo dosK $igilia y sue%o. ,l sistema vedanta esgrime la e1istencia adicional
de otros tres estados de cogniciónK 9bser$ación, Concentración y *editación.
decir, la del campo de información establecido, parece ser
diferenciada, ya sea en forma ideal o material.
La no;diferencia es un atributo natural de la conciencia. La
conciencia, en esencia, es solo información que se conoce y que
conoce. La conciencia se redefine como un continuo no-dual que
sabe y sabe que sabe, e interconecta el uni$erso de información a tal
punto que dicho uni$erso es tan solo conciencia, fuera de saber, de
saber que sabe.
,n conclusiónK aunque el uni$erso puede asumir la opción de
e1perimentarse como suma de entes diferenciados materiales e
ideales, tal como lo plantea 9ccidente, el vedanta ofrece una nue$a
opción de interpretación de la realidad que integra esta pre$ia $isión y
alienta otra nue$aK la inclusión de la información como un continuo
no;dual. &ara el vedanta e1iste una representación m's estable de la
realidad0 ella ocurre cuando simult'neamente ob(etos ideales y
materiales asumen un rol cogniti$o no;dual. ,l vedanta advaita es un
sistema filosófico y esencialmente metafísico con tent'culos en lo
concreto y empírico, de manera que no solo es un discurso teórico,
sino que posee la opción de que sus conclusiones sean comprobadas
empíricamente, tal como lo $eremos m's adelante.
La no;dualidad, idea ele$ada por e1celencia, posee inme(orables
condiciones para adentrarnos en los terrenos de las abstracciones m's
comple(as que propone 9ccidente en sus planteamientos científicos y,
curiosamente, tambi)n sir$e de base al entendimiento de las acciones
m's simples y cotidianas que el ser humano realia a diario. La no;
dualidad es un formidable puente entre lo sub(eti$o y lo ob(eti$o, entre
lo real y lo ideal, entre lo infinito y lo finito, entre 9ccidente y 9riente.
CA&748L9 !
BREVE HISTORIA DE LA
FÍSICA CUÁNTICA
Analiaremos inicialmente, y de forma sencilla, algunos
conceptos que tienen que $er con la descripción de la física cu'ntica.
Eescribiremos el mundo subatómico en forma de ondas y de
partículas0 posteriormente pasaremos a realiar $arias comparaciones
respecto a las conclusiones del mundo cu'ntico y los terrenos
mismos del vedanta.
,$identemente, el comportamiento cu'ntico $a m's all' de la
lógica con la que solemos interpretar el mundo macroscópico0 por
ello, es importante analiar algunos elementos de forma sucinta. ,llo
nos ayudar' a $islumbrar las importantes correlaciones entre filosofía
y ciencia.
La %"' (i!#a coo )a*#+c"%a!
,n nuestro mundo macroscópico los ob(etos son
contundentemente ob(etos. Claramente hablamos de la diferencia
entre un ladrillo y una $entana. Incluso podemos estudiar cada uno
de ellos como sistema aislado y encontrar las propiedades físicas y
químicas que e1plican su comportamiento. Ee igual manera, desde
los planetas hasta los grandes soles pueden describirse como sistemas
aislados, y es posible establecer sin duda alguna sus propiedades
físicas, al igual que para cualquiera de sus fracciones.
+ue Isaac NeRton quien en el siglo T6II estableció que la lu
debía interpretarse como un flu(o ininterrumpido de partículas, tal
como bolas de billar pero a ni$el microscópico. 3u reputación estaba
en tan alta estima que dicha interpretación de la naturalea de la lu
tu$o mucha aceptación, aunque tambi)n bastantes contradictores. ,n
esencia, NeRton planteó que la lu debía comportarse como
peque%os corp5sculos, uno tras otro, que se mo$ían en diferentes
direcciones y siempre en línea recta, y dichas propiedades de la lu
permitían e1plicar sus fundamentales a$ances y descubrimientos en
el campo de la óptica.
La %"' (i!#a coo on$a!
+ue en el siglo TIT cuando 4homas Moung lideró, (unto con
algunos contempor'neos, los traba(os empíricos que lle$aron a
descubrir que la lu, en lugar de comportarse como una partícula, lo
hacía $erdaderamente como una onda. &ara ello estableció un
interesante y sencillo e1perimento conocido como De1perimento de
la doble rendi(aD, gracias al cual es posible y sin lugar a dudas
determinar las propiedades ondulatorias de la lu.
,s importante acotar que, mientras se considera que la energía
est' confinada a una partícula, como es el caso de los corp5sculos de
lu, las ondas en cambio son el medio para el transporte de la
energía. 8n corp5sculo de lu lle$a en su propia dimensionalidad
espacial el con(unto de toda su energía, tal como una bola de billar al
ser lanada guarda en sus límites espaciales esf)ricos la energía que
adquiere para posteriormente ser liberada al chocar contra otra bola
de billar. ,n cambio, las ondas no poseen una descripción espacial
definida con bordes establecidos, sino que se comportan como un
continuo que transporta la energía. Como se ha dicho, una partícula
es energía condensada0 en cambio, una onda transporta la energía.
,ra importante para los físicos de la )poca de Moung, hasta el
ad$enimiento de la física cu'ntica, indagar en el car'cter de la lu y
determinar si se mostraba como onda o partícula0 el comportamiento
de la lu era uno de los aspectos fundamentales a entender. Con los
e1perimentos de Moung el mundo acad)mico tomó apoyo a su fa$or
y adoptó gen)ricamente la idea que presentaba a la lu como una
onda, en contra$ía al comportamiento como partícula que hasta la
fecha planteaban los seguidores de NeRton.
La e$idencia de los diagramas de interferencia que las ondas
producen en $irtud de su naturalea intrínseca lle$ó a probar que,
e$identemente, la lu poseía una propiedad ondulatoria. 3olamente
las propiedades ondulatorias permiten crear onas de interferencia
cuando trenes de ondas chocan unos con otros. ,n el caso de la lu es
posible determinar, gracias al fenómeno de la interferencia, cómo
sobre una pared emergen regiones de lu seguidas por regiones de
sombra, onas donde se suma la energía lumínica y otras donde se
resta, dando lugar a fran(as claras y oscuras seguidas.
La %"' (i!#a coo )a*#+c"%a , coo on$a
+ue *a1 &lanc2 quien, muy a comienos del siglo TT,
estableció un nue$o paradigma respecto a la energía y abrió un nue$o
sendero para e1plicar el comportamiento de la lu. &lanc2 tu$o la
soberbia idea de asumir que la energía se e1presa e'clusivamente de
manera discreta o fraccionada en DcuantosD, m5ltiplos de un
coeficiente denominado DConstante de &lanc2D
.>
. La no$edad de
plantear un uni$erso con energía cuantiada, que limitaba a la
naturalea a e1presarse de forma fraccionada, no gustó mucho
inicialmente a la comunidad científica, pero ofrecía la $enta(a de
clarificar el problema del an'lisis del cuerpo negro
.@
, no solucionado
hasta entonces, y denominado por los físicos en aquella )poca como
Dla cat'strofe ultra$ioletaD.
.>H&lanc2 planteó que la energía solo se e1presa en m5ltiplos de una constante, es decir,
no e1isten en la naturalea e1presiones continuas de energía, sino que debe entenderse que la
naturalea discrimina qu) tipos de energías pueden e1istir y cu'les no.
E U h$
Eonde E es la energía del fotón.
h, es la Constante de &lanc2.
$, es la frecuencia de la lu.
.@H,l an'lisis del Dcuerpo negroD fue, en su momento, una de las cuestiones teóricas m's
comple(as y difíciles de solucionar en la física. 4enía que $er, específicamente, con el
calentamiento de un recipiente cuyas paredes interiores se habían pintado de color negro. Al ser
calentado dicho recipiente, era posible determinar rangos de dispersión de radiación en forma
de calor. 3in embargo, se asumía que la irradiación del cuerpo negro debía teóricamente
realiarse en infinitos espectros de onda, raón por la cual la sumatoria final de energía emitida
debía ser infinita. 3e propusieron di$ersos modelos empíricos que dieran raón al
comportamiento de la radiación en longitudes de alta frecuencia, pero las estadísticas no
coincidían cuando se referían a las frecuencias ultra$ioletas, raón por la cual se hablaba en su
momento del problema de la Dcat'strofe ultra$ioletaD.
,ntonces llegó a la arena de la discusión científica el aporte de
Albert ,instein. La solución al problema del Defecto fotoel)ctricoD
.C

le lle$ó finalmente al premio Nobel que nunca le fue concedido por
su obra sumaK DLa 4eoría Qeneral de la =elati$idadD. ,instein dio
respuesta al problema propuesto siempre y cuando se aceptara que la
energía asume la condición de partícula, y no de onda. ,ra ya claro,
desde hacía casi cien a%os y gracias a los traba(os de Moung, que la
lu, debido al efecto de la interferencia, asumía un comportamiento
nítidamente ondulatorio. 3olamente el genio de ,instein pudo
inspirar una idea tan contraria a la com5n0 había, entonces, dos
conclusiones completamente opuestas y ambas absolutamente
$'lidasK la lu se comporta como onda y, a la $e, como corp5sculo.
La! on$a! $e a#e*ia
La confusión reinaba entre los físicos. Las consideraciones, tanto
de Moung como de ,instein, eran irrefutables. ,l car'cter ambi$alente
de la lu pro$ocaba estupefacción, pues no e1istía un precedente
empírico que denotara en la naturalea dos acti$idades simult'neas.
Los seres humanos tenemos claro que un ob(eto es )l y no otro, y que
sus cualidades son claramente determinadas y no cambian sin raón
alguna. La condición onda;corp5sculo de las partículas subatómicas
era francamente e1tra%a. ACómo la energía contenida en los fotones
de lu puede tener caracteres tan completamente opuestos,
present'ndose como corp5sculo y, ba(o el siguiente e1perimento,
como ondaB 3i antes no había claridad respecto al car'cter dual de la
lu, entonces las nue$as ideas de Luis de :roglie dieron el arpao
finalK :roglie insinuó en su tesis doctoral que todos los ob(etos
materiales, sin distingo alguno, debían poseer un comportamiento
ondulatorio
.#
.
.CH,l Defecto fotoel)ctricoD es un e1perimento realiado sobre una fina l'mina de plata en
la que incide lu monocrom'tica. Lo e1tra%o del asunto es que, cuando incide sobre la l'mina
met'lica lu blanca, no se ad$ierte emisión superficial de electrones, pero cuando incide lu
ultra$ioleta, los electrones salen despedidos de la superficie. 3eg5n la teoría de ,instein, los
corp5sculos ultra$ioleta poseen mayor energía que los fotones lumínicos debido a la mayor
frecuencia de onda que poseen. Eichos fotones de alta energía son capaces entonces de chocar
contra la l'mina y arrastrar los electrones.
.#H:roglie estimó que la materia debía tener asociada una longitud de onda propia dada
4anto las partículas subatómicas como las macroscópicas poseen
una onda asociada a la materia que las constituye. 3implemente en
los ob(etos mayores dicha presencia ondular se hace inoperante
debido a las mínimas $elocidades que adquieren, ya sea como una
bala o un cohete. &or contra en el mundo cu'ntico, debido a las
masas mínimas y las inmensas $elocidades que las partículas
subatómicas adquieren, la onda asociada a la materia se hace
e$idente.
&ara aquel momento, a comienos del siglo pasado, el dilema ya
no era solo saber si la lu se comportaba como onda o partícula0
ahora, para mayor confusión, un ob(eto material cualquiera debía de
lle$ar incorporada una onda asociada por el simple hecho de poseer
masa.
Si"%#anei$a$ on$a-)a*#+c"%a
:a(o este nue$o planteamiento de la física, se constataba que la
lu tenía la simult'nea condición de onda y partícula y, adem's, se
ad$ertía la aparición de las ondas asociadas a los ob(etos materiales.
Los científicos continuaron el estudio del comportamiento de la lu
apro$echando la nue$a tecnología que nacía de forma $ertiginosa0
ya era posible usar electrones acelerados por campos magn)ticos,
hacerlos pasar a tra$)s de dos rendi(as y lle$arlos a incidir sobre una
superficie de fósforo que produ(ese un destello de lu cada $e que
chocaba con ella un electrón.
Los e1perimentos dedu(eron que el flu(o de electrones, al pasar
por ambas rendi(as, producía interferencia sobre la superficie de
fósforo. &ara ob$iar este dilema se planteó entonces disparar electrón
por electrón, para e$itar la interferencia entre ellos. Cu'l fue la
sorpresa al notar que, aunque salían uno a uno y espaciadamente, las
partículas materiales, es decir, los electrones, finalmente y al
porK V U hWp
Eonde V es la longitud de onda asociada a la materia.
h, es la constante de &lanc2.
p, es la cantidad de mo$imiento -masa por $elocidad/ de la partícula.
contabiliar gran cantidad de ellos, pro$ocaban en la superficie de
fósforo un tren de interferencia similar a como si fueran un flu(o de
electrones simult'neos. I&ero, Acómo podía un electrón solitario
interferir si no era consigo mismoBJ Nadie (am's había $isto y menos
a5n imaginado a un electrón fraccionarse en dos para interferir
consigo mismo.
Los científicos notaban que la naturalea, en este caso los
electrones, parecía burlarse de su curiosidad in$estigati$a. &lantearon
colocar sondas que permitieran detectar cada electrón en su paso por
cualquiera de las dos rendi(as. A5n así, cuando el e1perimento se
repetía ba(o esta nue$a logística, la suma final de electrones no
producía sobre la pantalla un tren de interferencia0 al parecer, al
colocar las sondas de localiación de paso de electrones, estas hacen
que la lu se comporte como suma de partículas, esto es, asume un
nue$o rol que e$ita la interferencia. 3i desconectamos las sondas,
entonces la lu asume un rol ondulatorio y nue$amente aparece el
tren de interferencia sobre la pantalla de fósforo0 al conectar
nue$amente la sonda que detecta el paso de los electrones por las
rendi(as, la lu adopta un rol corpuscular. ACómo saben los
electrones que los estamos obser$andoB
Le ahí la sorpresaK las partículas subatómicas detectan el inter)s
del in$estigador por saber sobre qu) rendi(a pasa uno u otro electrón.
Cuando las sondas se desconectan, los electrones saben tambi)n
que no hay inter)s por parte del obser$ador en situar una u otra
posición de su trayectoria respecto a las rendi(as. ILos electrones no
solamente saben qu) piensa el in$estigador y asumen un rol de
partícula u onda seg5n haya inter)s o no por parte de )l, sino que
reaccionan creando una franca relación entre ellos y su in$estigadorJ
,s decir, las partículas subatómicas no son independientes de quien intenta
conocerlas0 e1iste un encadenamiento DidealistaD entre ambos. Los
electrones no act5an como partículas independientes del obser$ador que
las escruta, seg5n los a1iomas DrealistasD que sir$en como protocolo
esencial a la física, sino que reaccionan al unísono seg5n la $oluntad de
este.
La comunidad científica aceptó con reticencia esta situación,
dado que las partículas subatómicas poseen un rango de reacción y
una naturalea que difiere de lo conocido pero, pese a todo, esta
aparente aberración del comportamiento de las partículas tu$o
consecuencias inmensas, pues lle$ó al nacimiento de una nue$a
interpretación de la realidad microscópica a la que se le denominó
Dmec'nica cu'nticaD. Lo cierto es que este comportamiento
aparentemente absurdo de las partículas subatómicas lle$a, incluso,
no solamente a mostrar el car'cter simult'neo de la cualidad onda;
partícula, sino que abre las puertas a preguntarse si la misma
medición de un e$ento cu'ntico es capa de modificar sus resultados
finales.
,n definiti$a, ase$erar, en contra del a1ioma en el que se funda la
ciencia, que los elementos cu'nticos no act5an como ob(etos reales,
es decir, como ob(etos que e1isten por sí mismos y son
independientes del obser$ador que los estudia, con$ierte a la nue$a
ciencia cu'ntica en un contrasentido respecto a la forma com5n de
$er la $ida. Aceptar que una partícula cu'ntica posee las dos
características simult'neas de energía como onda y partícula supone
el ad$enimiento de una nue$a forma de pensar y analiar el mundo,
en la que ya puede aceptarse un modelo de realidad m's all' del
mecanismo netamente racional y aparentemente lógico.
E% )*inci)io $e in$e#e*inaci.n
,l fraccionamiento de la energía establecido por &lanc2 dio paso a
una nue$a reinterpretación del mundo cu'ntico. 8na de ellas, y tal $e
la m's interesante, es la establecida por Xerner Leisenberg a tra$)s
de su Dprincipio de indeterminaciónD, tambi)n denominado Dprincipio
de incertidumbreD. Leisenberg estimó que las mediciones del mundo
cu'ntico no pueden establecerse con la misma facilidad que las
realiadas en los mundos macroscópicos. ,1iste, de base, una
limitación que la naturalea misma produce para poder detectar con
claridad las condiciones físicas de un sistema subatómico.
,l hecho de que las partículas cu'nticas posean una energía
mínima hace que cualquier intento de medición que se realice sobre el
sistema modifique sus resultados. &ara medir la partícula necesitamos
iluminarla con fotones, pero dichos fotones de medición, al chocar
con la partícula cu'ntica, la modifican y, por ende, alteran la medición
misma. ,n el mundo macroscópico es posible que un radar emita
ondas electromagn)ticas que, al difundirse por el espacio y chocar
contra un a$ión, $uel$an y sean nue$amente detectadas. Eichas ondas
para nada modificar'n la trayectoria del a$ión, pues la masa en
concurso puede llegar f'cilmente a doscientas toneladas. ,l mundo
cu'ntico se define en función de energías tan ba(as que, para medir
con precisión, requerimos iluminarlo con fotones de alta frecuencia.
Eichos fotones, caracteriados por su alta energía, al chocar con el
sistema cu'ntico lo modifican, impidiendo determinar a un mismo
tiempo las di$ersas $ariables físicas del sistema de una manera
precisa.
&or lo tanto e1iste una indeterminación b'sica en la medición
.F

que impide a ciencia cierta establecer las características puntuales que
acontecen en un sistema cu'ntico. Al parecer la naturalea no permite
definir a los ob(etos subatómicos ni sus características físicas, como sí
ocurre con los ob(etos y sistemas macroscópicos.
La indeterminación nos arro(a a una realidad en la que siempre
desconoceremos los atributos de lo conocido. Los e$entos son la
suma de los atributos que los constituyen pero, seg5n el principio de
indeterminación, nos es imposible determinar las $ariables totales
físicas en un lugar específico o en un tiempo determinado, de un
sistema cu'ntico. A,n qu) tiempo, pasado, presente o futuro, se
encuentra una partícula cu'ntica antes de que el principio de
indeterminación permita detectar su condición dimensional
temporalB ,l principio de indeterminación nos lle$a a la construcción
teórica de que una partícula subatómica puede estar en el futuro o en
el pasado antes de detectarse0 incluso puede estar en todos los lugares
17H,l principio de incertidumbre, o de indeterminación, plantea la dificultad que se
presenta en la medición del mundo cu'ntico, y la imposibilidad de encontrar en un momento
específico todas las $ariables físicas que adopta un sistema, tales como $elocidad, posición,
tiempo y energía.
h U -Y1/ -Yp/
Eonde h es la constante de &lanc2.
Y1, es la indeterminación en la posición.
Yp, es la indeterminación en el mo$imiento -momento angular/.
del uni$erso antes de que la naturalea ad$ierta su presencia en un
lugar cualquiera.
&or m's que la ciencia intente describir detalladamente el
mundo que le rodea e intente encontrar las causas primigenias de
su e1istencia, la naturalea le recordar' que es imposible determinar
las condiciones físicas completas de un sistema cu'ntico. &odemos
entonces $erificar que el mundo subatómico act5a, se interrelaciona
conformando 'tomos y mol)culas, pero en esencia siempre
desconoceremos las condiciones iniciales de cualquier sistema
cu'ntico y, por e1tensión, de todo aquello que se conforma por
asociación entre sistemas cu'nticos.
Un "ni(e*!o $e )*o/a/i%i$a$e!
La suma de aportaciones de los grandes científicos del siglo
pasado lle$ó a establecer un nue$o paradigma con el nacimiento de
la mec'nica cu'ntica. &lanc2 determinó la naturalea cu'ntica de la
energía0 ,instein afianó el fundamento corpuscular de la lu que
Moung había determinado pre$iamente como ondulatoria0 :roglie
hio el inmenso aporte de las ondas de materia y Leisenberg
estableció un modelo subatómico en cuyo sistema era imposible
determinar con e1actitud y simult'neamente las $ariables físicas que
lo componen.
Los científicos, ya a mediados del siglo pasado, habían aceptado
la dualidad onda;partícula de la materia. Qrandes a$ances en
electrónica y superconductores eran posibles gracias al conocimiento
de las partículas cu'nticas. 3in embargo, el mundo cu'ntico no era
DalgoD determinado y consistente, sino un amasi(o de propiedades
e1tra%as que esencialmente no se entendían claramente. +ue entonces
el genial físico Niels :<hr quien tomó el traba(o de dar una
interpretación a la naciente mec'nica cu'ntica y al con(unto de sus
ecuaciones.
&ara :<hr, las partículas cu'nticas pueden permanecer en dos o
m's estados cu'nticos de energía simult'neamente, al igual que
pueden mantener simult'neamente el estado de onda y partícula. A
dicha condición se le denomina DprobabilidadD. Las partículas
cu'nticas no poseen una sola condición energ)tica, sino que sus
probabilidades de energía se superponen unas a las otras. ,n un
momento dado, y antes de definir cualquiera de sus probabilidades de
e1istencia en un tiempo y espacio específico, una partícula
subatómica goa simult'neamente de todas las potencialidades de
energía asociadas a su naturalea.
La interpretación del mundo cu'ntico como un comple(o de
probabilidades donde las partículas cu'nticas superponen
simult'neamente sus estados energ)ticos se hace famosa en la cumbre
de Copenhague, por lo que su discurso pasa a conocerse como la
Dinterpretación cu'ntica de CopenhagueD seg5n la cual, y debido a la
mencionada superposición, es imposible ad$ertir un estado energ)tico
específico antes de obser$ar la partícula y, por lo tanto, pasa a
interpretarse el mundo subatómico como una realidad netamente
probabilística.
Afirmar que la cu'ntica es un mundo de probabilidades lle$ó a
que ,instein afirmara que Eios no (uega a los dados. Eurante
muchos a%os, tanto :<hr como ,instein se enfrascaron en un debate
que, finalmente, fue solucionado en parte por el físico franc)s Alain
Aspect en .NFC. Aspect determinó, mediante comple(os
e1perimentos, que era :<hr quien tenía raón. ,instein murió antes
de conocer los resultados que daban raón a su oponente.
La ec"aci.n $e on$a $e Sc0*1$in2e*
8no de los m's grades adelantos de la mec'nica cu'ntica se logró
con el nacimiento de la ecuación de onda por parte del físico ,rRin
3chr<dinger. Eicha ecuación establece la $ariación probabilística de
energía para una partícula en una región de potencial el)ctrico
.G
. Lo m's
18H3e establece la ecuación general para una partícula mo$i)ndose en dirección 1,
asociada a una región de potencial el)ctrico 6, para una energía total ,, comoK ,Z U ; -[ d
!
Z/W
-!m d1!/ \ 6Z
], es la amplitud de probabilidad.
[, es la constante de &lanc2.
T, es la dimensión de mo$imiento de la partícula.
6, es la región de potencial el)ctrico donde la partícula se encuentra.
e1tra%o de esta ecuación es que logra interpretar una onda probabilística
como una simple ecuación de onda.
La ecuación de onda permite establecer un conducto matem'tico
para estudiar las partículas cu'nticas. +ue :<hr quien estableció la
interpretación filosófica de dicha ecuación, con$irtiendo al mundo de
las probabilidades cu'nticas en un modelo con estructura
matem'tica.
,l planteamiento de :<hr, aunque simple, lle$a a nue$as
comple(idades filosóficas casi insuperablesK propone un modelo
donde las partículas cu'nticas poseen todas las probabilidades
energ)ticas de manera simult'nea, tal como el premio mayor de la
lotería antes de ser ganado. Antes del sorteo, todos los compradores
de dicha lotería son probabilística y simult'neamente millonarios.
,mpero, en el mismo momento en que se establece qui)n es el
ganador, todas las probabilidades se colapsan en una sola, la del
$erdadero nue$o millonario.
:<hr propone algo inusual y nunca antes pensadoK que la
$oluntad consciente del obser$ador es quien colapsa la función de
onda de 3chr<dinger y hace que las infinitas probabilidades que se
encuentran superpuestas unas a otras se colapsen en una sola. Ee esa
manera, y gracias a la presencia del obser$ador, la partícula
cu'ntica adopta un estado energ)tico 5nico y e1clusi$o. Antes de
dicha obser$ación, la partícula cu'ntica posee todos los estados
probabilísticos posibles, incluso aquellos que le permiten estar
espacialmente en todos los lugares e1istentes y en todos los tiempos
posiblesK presente, pasado y futuro.
Eesde esta perspecti$a, la realidad cu'ntica pasó a ser un
uni$erso de probabilidades. 4odas las di$ersas $ariables de un
sistema cu'ntico y su e1presión en el tiempo son descritas
perfectamente por la ecuación de 3chr<dinger. 3in embargo, las
di$ersas $ariables físicas de un sistema cu'ntico se hacen
simult'neamente presentes de forma superpuesta unas a otras.
Cualquiera de las innumerables opciones de e1presión de dichas
$ariables físicas se hace presente a tra$)s del colapso de la función
de onda, es decir, una partícula cu'ntica asume un rol específico
cuando un obser$ador intenta detectarla0 al hacerlo, la ecuación de
onda se colapsa dando pie a una conformación física determinada.
,sto supone que no sabemos nada de un sistema hasta el momento
mismo de medirlo y por tanto, antes de medirlo, un sistema cu'ntico
es tan solo un oc)ano de probabilidades matem'ticas.
E% 2a#o $e Sc0*1$in2e*
,l establecimiento de la $ariable ideal
.N
en un proceso de
medición físico hace que la interpretación cu'ntica actual otorgue
profundos $isos filosóficos. Lemos mencionado que la ciencia
cl'sica acepta ciegamente que los ob(etos e1isten
independientemente del perceptor que los obser$a, situación a la que
se denomina Drealismo filosóficoD, a diferencia del idealismo
filosófico, donde lo conocido depende de la consciencia del
perceptor para e1istir. La interpretación de Copenhague liderada por
:<hr, que define la ecuación de onda de 3chr<dinger como una suma
probabilística y superpuesta de estados energ)ticos, y cuyo estado
final se colapsa debido a la inter$ención del obser$ador, induce
necesariamente la presencia del obser$ador como parte determinante
del proceso de medición.
A consecuencia de la afirmación pre$ia, 3chr<dinger escribió una
interesante parado(a en la que se establece la inter$ención idealista y
la dificultad de entender el mundo cu'ntico debido a su e1tra%o
comportamiento probabilístico. &ara ello, ideó un e(emplo que hasta
la fecha no ha podido ser e1plicado desde la perspecti$a de la
cu'ntica. ,n )l establece la presencia en una ca(a completamente
opaca de un gato, (unto a una botella que contiene un $eneno y un
martillo. Adicionalmente e1iste un 'tomo inestable que, en caso de
que se desintegre en un tiempo determinado, acti$ar' el martillo y
romper' la botella de cristal, difundiendo el $eneno en la ca(a y
matando inmediatamente al gato.
A tenor de la interpretación de Copenhague, el sistema Dgato,
martillo, $eneno y 'tomoD est'n descritos por una peculiar ecuación de
.NHLa inclusión ideal se refiere a la presencia del obser$ador como parte integrante de la
medición y, por lo tanto, de la relación que el sistema cu'ntico tiene con su intención mental de
medir.
onda que estimar' finalmente dos opcionesK Dgato $i$oD o Dgato
muertoD. 3in embargo, hasta que finalmente la ca(a no se abra,
e1istir'n simult'neamente dos superposiciones probabilísticasK Dgato
$i$oD y Dgato muertoD. ACómo es posible, entonces, que e1ista un
estado energ)tico donde sea posible ase$erar la e1istencia simult'nea
de un gato $i$o y, a la $e, de un gato muertoB *ientras la partícula
cu'ntica no se degrade, el sistema no se acti$ar' liberando el $eneno,
por lo que sabremos si el gato est' $i$o o no solamente al abrir la ca(a.
,s ba(o esta circunstancia cuando podremos finalmente notar en qu)
opción se colapsa la función de onda que describe la comple(idad del
sistema y el estado final del mismo0 mientras tanto, desde la
perspecti$a cu'ntica, e1isten simult'neamente dos estados posiblesK
Dgato $i$oD y Dgato muertoD.
La )a*a$o3a EPR
*ientras la ca(a donde se encuentra el gato no haya sido abierta,
y ante la e1tra%a superposición de los dos estados cu'nticos
probabilísticos en los que se $eía sumido el gato, la cu'ntica lo
muestra como un sistema simult'neamente $i$o y muerto. Algunos
científicos como ,instein rechaaron la interpretación de
Copenhague liderada por :<hr y mostraron su renuencia a aceptar el
camino sobre el que se $enía estableciendo la mec'nica cu'ntica.
&ara ,instein, la interpretación cu'ntica era tan solo un mero (uego
matem'tico que permitía coincidencias empíricas pero que, en suma,
no tenía sentido com5n. &ara )l el uni$erso era necesariamente real y
local, es decir, los ob(etos e1isten independientes de cualquier
obser$ador y las leyes de la física debían cumplirse de tal manera
que ninguna información podría trasmitirse m's all' de la $elocidad
de la lu. ,n contraposición a la afirmación de ,instein, :<hr
ase$eraba que en el uni$erso cu'ntico las partículas no pueden ser
reales y, a la $e, locales.
3eg5n la interpretación de la física cu'ntica, si una partícula se
degrada en dos fracciones y ambas $ia(an en direcciones contrarias,
el sistema cu'ntico, con los estados superpuestos probabilísticos
predichos por su ecuación de onda, debe mantenerse mientras no sea
medido por un obser$ador e1terno a )l0 la conser$ación de energía
debe mantenerse siempre en el mismo sistema. ,s decir, las
probabilidades superpuestas de sus estados energ)ticos se mantienen
aunque est)n a millones de 2ilómetros de distancia. &asado el tiempo
suficiente medimos alguna propiedad física de una de las fracciones
que $ia(an por el espacio, por e(emplo su spin
!"
, circunstancia que
obligar' a que la otra fracción adopte el mo$imiento de spin
contrario, con el fin de mantener la conser$ación de energía del
sistema cu'ntico0 pero dicha información de giro que adopta una de
las fracciones ha de transferirse a la complementaria fracción distante
de manera inmediata, incluso m's r'pido que la $elocidad de la lu.
,$identemente, el paso de información entre sistemas cu'nticos
no colapsados debe realiarse de forma inmediata, raón por la cual
el concepto de uni$erso local de ,instein no tendría $alide, pues
dicho traspaso de información debe realiarse m's r'pido que la
$elocidad de la lu. ,l debate duró muchos a%os y en conclusión,
como hemos comentado antes, en la d)cada de los setenta los datos
finales dieron la raón a :<hr.
!"H,l spin es una propiedad de las partículas subatómicas que les permite adoptar un giro
producido por su momento angular intrínseco y que no debe ser confundido con el concepto de
rotación de las partículas macroscópicas.
CA&748L9 >
BREVE HISTORIA DEL
VEDANTA ADVAITA
La tradición hind5 nace alrededor de !.C"" A.C., cuando hordas
de arios procedentes de &amir y el desierto del Qobi emigran al $alle
del Indo para iniciar una nue$a cultura. Al parecer, no fue una sola
migración en un 5nico tiempo0 hubo, como mínimo, tres grandes
migraciones que se asentaron no solamente en el $alle del Indo sino
tambi)n en lo que hoy en día denominamos 9riente *edio y que,
posteriormente, alcanaron ,uropa.
LOS ARIOS
La cultura aria conforma inicialmente en la India un entorno
cultural basado en lo que actualmente denominamos como 6edismo
que, a tra$)s de los siglos, ir' e$olucionando hasta deri$ar en las m's
modernas comprensiones filosóficas y metafísicas que conformar'n
el vedanta advaita. ,ste sistema constituye una de las comple(idades
metafísicas m's ricas que e1isten en el portafolio filosófico de la
cultura india, y aunque su esencia fue planteada desde los albores
mismos de esta cultura, su desarrollo es francamente actual.
&or otra parte, tal y como se ha citado, corrientes migratorias
arias se asentaron con el paso de los siglos en ,uropa para dar cabida
a culturas de te blanca0 los persas, los antiguos griegos y la pl)yade
de culturas asentadas en ,uropa son el resultado final de incontables
migraciones, luchas e intercambio cultural que a5n no ha cesado.
Lentamente, su filosofía fue buscando respuestas a las preguntas
fundamentales que el ser humano hacía de sí mismo y del mundo.
Así, la integración de algunos conceptos metafísicos de la cultura
india, (unto con los grandes a$ances de la ciencia occidental,
con$ierten a ambas $ertientes del pensamiento ario en un uni$erso
especialmente apto para producir respuestas fundamentales en di$ersos
terrenos del pensamiento humano.
4)oca (5$ica
,sta primera )poca nace apro1imadamente en el !.C"" A.C. y
llega hasta el G"" A.C. 3e caracteria porque los pobladores
compilan su re$erencia hacia las fueras primarias de la naturalea.
,l nacimiento de los vedas da origen a un sinfín de himnos
!.

compuestos en honor al $iento, al fuego y dem's elementos
primordiales. Llegado el momento, y ante tantas opciones
de$ocionales, emerge con los siglos el abierto politeísmo cultural.
Eichos himnos y oblaciones muestran en general un sentido de
unidad en todas las cosas. ,s +ra!apati la deidad que encarna la $italidad
de las fueras que dichas oblaciones e1presan. ,l temor re$erente ante la
naturalea y la e1presión de sus fueras se con$ierte por siglos en la
herramienta religiosa que otorga una moral y una dirección cultural a los
pueblos indios.
4)oca /*a06nica
Eesde el G"" A.C. hasta el >"" A.C. nace un nue$o enfoque del
pensamiento hind5. La organiación del pensamiento religioso se
adapta ahora a una sistematiación social que da lugar al nacimiento
de las castas. La proliferación de di$inidades que acompa%an a los
himnos $)dicos da nacimiento a un nue$o concepto mucho m's
metafísico, el de ,rahman, la realidad absoluta.
,ncla$ada esta naciente cultura en dogmas m's definidos y en una
socialiación que perdura (unto con estos, se da inicio al desarrollo de
una tradición en di$ersos campos del pensamiento, no solo filosófico,
sino artístico y religioso. Las regulaciones y normati$idad del
pensamiento dan un cierto orden que permite la organiación firme de
una sociedad que a$ana en todos los di$ersos campos del saber. La
eclosión del sistema de castas, así como la aparición del los grandes
!.HNos referimos específicamente a los cuatro vedasK Rig, -agur, Sama y Atharva.
poemas )picos como el Ramayana
!!
y el .ah/h/rata
!>
, (unto con el
código de .anu
!@
y la aparición, entre otros muchos elementos
filosóficos, de los conceptos de karma y dharma imprimen una clara
e$olución al pensamiento hind5.
4)oca e!co%6!#ica
Eata apro1imadamente del >"" A.C. hasta el G"" E.C. ,s
importante anotar que los historiadores no se ponen de acuerdo en el
fraccionamiento temporal de las fechas ni en la constitución misma
de las )pocas en las que se di$ide la tradición hind5. ,sta )poca est'
caracteriada por el nacimiento de los 0panishads
!C
y de una
$ertiente de te1tos que organian la comple(idad del pensamiento,
dando firme asiento al concepto de ,rahman, lo absoluto, y otorgan
el $islumbre inicial de su interpretación como realidad no;
diferenciada.
!!H,l Ramayana es la primera epopeya )pica por e1celencia de la tradición hind5. Narra
la $ida de la encarnación di$ina -avatara/ Rama y el rapto de su esposa Sita por el demonio
Ravana. ,l avatara Rama, (unto con un e()rcito de monos liderado por su de$oto 1anuman, se
trasladan a la isla de Ceil'n donde se encuentra secuestrada Sita. Eespu)s de una portentosa
lucha donde Rama $ence al demonio, su amada es finalmente liberada.
!>H,l .ah/h/rata narra la historia del conflicto entre las huestes de los Kuravas y los
+andavas, dos clanes familiares que luchan por el control político de 1astinapura, la ciudad de
los elefantes y, por e1tensión, de la sabiduría. Las huestes de los +andavas, comandadas por
Ar!una, en cuyo carro de guerra se presenta Krishna como auriga, finalmente y despu)s de mil
historias narradas por la epopeya, ganan el trono de la ciudad sagrada. ,n el .ah/h/rata se
halla incluido el ,hagavad 2ita o Canto del 3e%or, capítulo especial considerado en la m's alta
estima del pensamiento metafísico oriental, donde Krishna adopta como discípulo al (o$en
guerrero Ar!una y le ense%a los pormenores de la sabiduría.
!@H,l código de .anu, o manava dharma sastra, describe pormenoriadamente las
di$ersas normas que se establecen en la sociedad para fa$orecer su permanencia.
!CHLos 0panishads son te1tos que resumen el aspecto m's filosófico de la interpretación
de los 3edas# 3u autoría es desconocida y su nacimiento se desarrolla durante largos siglos0
incluso se plantea la e1istencia de 0panishads modernos. ,n ellos se encuentra el lineamiento
espiritual m's profundo y, por su impecable ense%ana, son considerados de inspiración di$ina,
por lo que sir$en de base teórica para dirimir cualquier debate o aclarar cualquier duda.
Los 0panishads son interpretaciones espirituales de los oscuros
himnos originarios $)dicos, realiados por autores anónimos, en los
que se imprime un sesgo filosófico completamente ordenado
mediante un sistema de pensamiento organiado. ,stos te1tos aclaran
de forma detallada la naturalea metafísica, epistemológica y moral
de la filosofía, dando un cuerpo coherente a las disquisiciones sobre
Eios y el mundo.
Sankara , e% no-$"a%i!o $e %a 5)oca 0in$7
Conformada una base teor)tica completa por Sankara, Ramanu!a y
.adhva, los m's grandes e1ponentes de las profundas interpretaciones
metafísicas de la tradición nace, en esta 5ltima )poca del hinduismo, una
filosofía completamente madurada por el transcurrir de siglos de
obser$ación del mundo y de la mente. 3imult'neamente, se a$ista un
cuerpo de e1ponentes que conforman un todo organiado del
pensamiento hind5 compuesto por seis escuelas
!#
o darshanas, que
!#H,stas seis escuelas que hasta la actualidad pre$alecen est'n claramente ordenadas y
dispuestas seg5n la di$ersidad de sus an'lisis0 ellas sonK
,scuela Nyaya, fundada por 2autama Aksapada, persona(e que no tiene relación con
2autama ,udha, creador del udhismo. &romue$e una descripción altamente lógica y su
epistemología recuerda mucho a las conclusiones filosóficas occidentales.
,scuela 3aiseshika, fundada por Kanada. Eicha escuela plantea un an'lisis del mundo, y
para ello establece un sistema con base en la condición atomística de la materia. 3u descripción
epist)mica no es tan proli(a como el anterior sistema, pero ad$ierte formas de conocimiento o
pramanas adecuadas para su propia in$estigación.
,scuela Samkhya, fundada por Kapila, quien establece una categoriación de la materia con
el fin de establecer las diferentes realidades mentales y materiales e1istentes0 a dichas
categorías de materia las denomina tatvas.
,scuela -oga, fundada por +atan!ali, precursor del an'lisis de la mente y primer gran
sistematiador de los di$ersos estados de conciencia. ,sta escuela establece los factores en
función de los cuales la mente debe ser estudiada. &lantea el ashtanga, ocho pasos necesarios
para lograr el control total de los procesos mentales y lograr los m's altos estados de cognición
asociados a los di$ersos tipos e1istentes de samadhi.
+urva .imansa, escuela de pensamiento que determina una organiación ritualística y su
meticulosa realiación, con el fin de lograr la consecución de ob(eti$os específicos, ya sea en
esta o en otra $ida.
0ttara .imansa, tambi)n llamada vedanta. Corriente metafísica del pensamiento hind5 de
la cual e1isten actualmente tres $ertientesK la advaita vedanta, atribuida a Sankaracharya0 la
4vaita 3edanta, atribuida a .adhva y la 3ishistadvaita, atribuida a Ramanu!a.
intentan resumir y dar una pormenoriada e1plicación al an'lisis de la
materia, de la mente, del mundo y de la realidad del 3er.
,s Sankaracharya
!F
quien establece una nue$a idea respecto al
mundo, que trasforma el panorama del pensamiento oriental
insinuando que la realidad denominada ,rahman, aparte de aparecer
como una entidad absoluta, ha de ser no-dual. ,ste punto de
infle1ión filosófico puede ser comparado a la afirmación de &lanc2,
cuando establece que la materia se e1presa 5nicamente en porciones
discretas de energía, lo que finalmente dio nacimiento a la mec'nica
cu'ntica. Las disquisiciones sobre la no;dualidad se insinuaban ya
pre$iamente en los 0panishads, pero de ninguna manera fueron
e1puestas de forma tan contundente como en la sistematiación que
posteriormente Sankara realió.
Lasta la fecha, el vedanta advaita, como modelo metafísico
propuesto por Sankara, pasa sin ser claramente entendido. Los
alcances de la no;dualidad en los di$ersos terrenos del saber
occidental son pr'cticamente ine1istentes. La e1periencia cotidiana
del ser humano ni siquiera roa mentalmente el ambiente que la
descripción empírica de la no;dualidad llega a determinar. ,n esto el
advaita se parece a la física cu'ntica, donde la comprensión de sus
ideas abstractas es le(ana a las e1pectati$as pr'cticas de los
científicos, pues parece un mundo ciertamente de locos debido a la
e1tra%ea del comportamiento de las partículas subatómicas. Algo así
pasa con la no;dualidad en el terreno de la filosofíaK las repercusiones
que de sus conclusiones se deri$an presentan una interpretación que
produce dolor de cabea a la gran mayoría de filósofos occidentales.
La no-$"a%i$a$ en e% #e**eno e)i!#eo%.2ico
Eebe entenderse por epistemología la Dteoría del conocimientoD,
es decir, el con(unto de pautas a tratar para establecer ordenadamente
!FH,l m's reconocido de los e1ponentes de la filosofía hind5. &recursor del an'lisis de los
estados de conciencia y del concepto organiado de la no;dualidad. Nacido en Kerala, India, en
el siglo 6III, da un $uelco al pensamiento hind5 estableciendo, mediante continuos $ia(es y
debates a lo largo y ancho de toda la India, una nue$a concepción m's madura de pensamiento
filosófico.
la forma en que se realia la cognición del ser humano. ,n la
filosofía occidental se instauran tres elementos primarios mediante
los cuales se establece cualquier tipo de cogniciónK el o!eto, el
su!eto, y la corriente que los relaciona, el poder del conocimiento que
emerge de manera pr'ctica en forma de conciencia.
Eesde la perspecti$a occidental, el conocimiento se implanta
fundamentalmente en el obser$ador como agente consciente. ?l,
gracias a la fuera de la cognición que propicia su consciencia, se
permite emitir (uicios de saber, es decir, la consciencia le permite
conocer el mundo y, adem's, e1perimentarse como conocedor. ,stas
dos opciones, conocer y conocerse, siempre se plantean de forma
secuencial y (am's simult'nea. ,llo plantea de base un a1ioma sobre
el cual se establece la teoría del conocimiento, y es que el ob(eto y el
su(eto son esencialmente di$erentes. La repercusión de esta forma de
plantear la cognición es el nacimiento del dualismo, esto es, de la
diferenciación ob(eto;su(eto en el uni$erso de nuestra cognición. A
dicha afirmación, como hemos $isto, suele denomin'rsele realismo
$ilosó$ico, y e1presa en esencia que los ob(etos conocidos que
conforman el mundo e1isten independientemente del obser$ador ^
su(eto^ que los conoce.
La no;dualidad redefine el concepto de conciencia y, por lo tanto,
estructura una nueva posibilidad de relación ob(eto;su(eto. La no;
dualidad plantea que la conciencia es un continuo de saber y que no
necesariamente se e1presa e1clusi$amente a tra$)s del su(eto. La
conciencia se parece al espacio, donde se da cabida a los ob(etos pero
sus $ol5menes no limitan al espacio mismo0 de igual forma, la
conciencia sostiene los pensamientos, incluso el saber del su(eto,
pero no est' restringida ni delimitada por la condición indi$idual de
quien conoce. Así, entonces, la conciencia se define como un
continuo no-dual de saer y saer "ue sae. Eicha definición plantea
la premisa de que hay un saer sin que e1ista un sentido de
indi$idualidad que conoca, y propone nue$as formas de representar
el saber sin la e1istencia de un yo8
4al $e la conclusión m's atre$ida que la no;dualidad propone es
la opción de la conciencia como sustento de la simultaneidad su(eto;
ob(eto. :a(o esta apreciación se esconde un uni$erso de nue$as
posibilidades cogniti$as y, por ende, el descubrimiento de nue$os
estados de conciencia.
Las escuelas occidentales plantean la cognición como un e$ento
secuencial9 donde la conciencia asume el rol de ser conocedora de
los ob(etos y posteriormente, pero a gran $elocidad, ser conocedora
de sí misma. La simultaneidad de su(eto;ob(eto propuesta por el
advaita en el acto mismo de la cognición queda en contra$ía de la
óptica que se deri$a del a1ioma de la filosofía occidental.
,$identemente, las consecuencias de dicha afirmación no;dual lle$an
a abrumadoras conclusiones no solamente en el terreno de lo
filosófico, sino tambi)n en el an'lisis de la psicología.
La no-$"a%i$a$ en e% #e**eno )!ico%.2ico
8na de las conclusiones m's e1tra%as y paradó(icas de la no;
dualidad es la posibilidad de la e1istencia de conciencia sin que
medie necesariamente la presencia de un yo, de un ego, de un su(eto
indi$idual como agente independiente que conoca. Cuando en
psicología o en filosofía se habla de conciencia, se asume que
estamos hablando de la conciencia de un yo9 de un indi$iduo. La
e1istencia de la conciencia indi$idual es el a1ioma sobre el que parte
toda in$estigación y toda e1plicación científica0 sin embargo, la no;
dualidad establece que son permitidas formas diferentes de
conocimiento dependiendo de la aparición o no del yo como aparente
agente acti$o de la cognición. ,n dicho caso es posible, entonces,
entre$er formas diferentes de interpretación del mundo de acuerdo al
nacimiento de cinco estados de conciencia, que emergen seg5n sea el
grado de ausencia o no de la acti$idad indi$idual, es decir, seg5n el
tipo de relación que se establece entre su(eto y ob(eto en el momento
de la cogniciónK
Estado de Pensamiento vigílico
Allí el su(eto, como agente acti$o de la cognición, se
e1perimenta diferente a los ob(etos que conoce y que hacen parte del
mundo. ,s el terreno en el cual solemos hacer cotidianamente las
descripciones del mundo en que nos encontramos y, por ende, el
terreno donde se e1presa la ciencia, la religión y la filosofía. ,s un
estado dual con una fuerte carga de egoísmo, pues la sensación del
yo es muy firme.
Estado de Sueño
,stado de conciencia donde la mente se desdobla con$irti)ndose
en conocedor y conocido. *ientras se sue%a, la mente del perceptor
asume el rango de su(eto pero, a la $e, se desdobla en ob(etos
conocidos. ,n tal caso, y a la lu de lo conocido, su(eto y ob(eto se
e1perimentan igualmente diferentes el uno del otro. ,ste estado es en
el que solemos internarnos cuando dormimos0 allí reina otra lógica y
otra )tica, y es allí donde reposamos mentalmente mientras el cuerpo
es depositario del descanso.
Estado de Observación
Nos referimos a un estado similar al que la psicología denomina
coloquialmente como Destar concentradoD. Cuando un indi$iduo se
concentra, focalia su atención hacia un ob(eto interno o e1terno,
produciendo mayor comprensión sobre )l e impidiendo que otros
elementos perturbadores aparecan. ,s claro notar que la
concentración focalia la atención increment'ndola sobre un e$ento a
costa de perderla sobre otros. Cuando usted lee un libro, la atención
direccionada impide, por e(emplo, detallar cómo los dedos pasan
cada una de las ho(as del libro. ,n la 5servación la atención se posa
con firmea sobre ciertas características del e$ento conocido,
impidiendo la apreciación de otras. &ero lo realmente interesante del
estado de 5servación, es la desaparición del yo cuando se atiende a
cualquier ob(eto e1terno que aconteca y, en contraposición, a la
desaparición de todo o!eto mental cuando la atención se posa en el
mundo interior que acontece.
*ientras usted permanece concentrado en un ob(eto e1terno que
acontece, le ser' imposible notarse como agente que est'
conociendo0 nunca preguntar', DAdónde estoyBD0 habr' saber, pero
no quien sabe0 podr' leer y entender el te1to, pero (am's se detectar'
a sí mismo como parte integrante del proceso de lectura. Labr'
conciencia mientras realia cualquier acti$idad e1terna, pero no
reconocer' su propia sensación egoica. *ientras sigue DconcentradoD
pre$alece la conciencia y, por lo tanto, sabr' todo lo que se lee, pero
mientras acontece el estado desaparece el sentido de reconocerse
como su(eto, como un yo
!G
.
Ee igual manera, cuando usted permanece concentrado en el
mundo interior que acontece, le ser' imposible detectar cualquier
ob(eto mental. 3er' testigo del $acío de pensamientos y, por lo tanto,
reconocer' la intensa y atenta $acuidad interior como característica
esencial de la 5servación interior.
Estado de oncentración
Eicho estado no debe confundirse con la concentración
psicológica que plante'bamos pre$iamente. ,l estado de
Concentración tiene que $er con la aparición, en cualquier proceso
cogniti$o, de una simultaneidad entre su(eto;ob(eto como e1presión
consciente del saber. 3e asume la $i$encia primaria de la no;dualidad
como base de la Concentración, de modo que cuando el conocedor
se establece en Concentración ante un ob(eto e1terno o interno, quien
conoce no se diferencia del ob(eto conocido.
Estado de !editación
Nos referimos al estado de conciencia donde el agente de
cognición, en forma de su!eto-o!eto simultáneo, reconoce la
totalidad de ob(etos y su(etos e1istentes en el uni$erso, de tal manera
que el agente que conoce el uni$erso no es diferente del uni$erso
mismo conocido.
La forma en cómo establecer cada uno de los estados de
conciencia no es raón de ser de este libro. ,n caso de que el lector
tenga curiosidad al respecto, deber' profundiar en la teoría y
pr'ctica
!N
de la meditación.
!GH,l pormenoriado an'lisis de los estados de conciencia se e1plica en algunos de los libros
escritos por Sesha, como %a +arado!a 4ivina o 3edanta Advaita -RRR.sesha.info/.
!NH3ugerimos al lector el estudio concienudo de cualquiera de los restantes libros de
La no-$"a%i$a$ en e% #e**eno $e %a :+!ica
,n siguientes capítulos analiaremos las m's importantes ideas
de la física cu'ntica en concordancia con la no;dualidad y
a$anaremos, a modo de anticipo, que la no;dualidad es el 5nico
ambiente filosófico donde es posible plantear la e1istencia de e$entos
simult'neos, tal como la simultaneidad onda;partícula de la cu'ntica.
La naturalea de la energía, en su doble presentación de onda;
partícula, no tiene parangón en el mundo macroscópico, raón por la
cual la cu'ntica es, en parte, tan confusa y difícil de entender. ,l
5nico e(emplo donde es posible encontrar un símil, respecto a la
simultaneidad de e$entos asociados a la e1periencia cotidiana, es en
la e1periencia no;dual. ,n la no;dualidad hay una acti$idad cogniti$a
que es simult'nea entre su(eto y ob(eto, y puede ser e1perimentada
por cualquier indi$iduo. 3in embargo, para lograr dicha percepción
no;dual es necesario erradicar del panorama filosófico el concepto de
Dob(etos realesD y Dob(etos idealesD.
8no de los m's grandes condicionantes que delimitan al
pensamiento científico es asumir que los ob(etos son independientes
los unos de los otros. &lantear que solamente e1iste DconocedorD
independiente de Dlo conocidoD genera unas limitaciones
infranqueables para el entendimiento del concepto de lo real. Asumir
que la realidad la establece el conocedor ^idealismo^ o en su
defecto de$iene del ob(eto mismo ^realismo^, circunscribe el
mundo a dos 5nicas opciones y desde allí es francamente imposible
solucionar el dilema que presenta la e1istencia de e$entos
simult'neos. 8na salida m's inteligente es plantear el uni$erso de lo
conocido con dos opciones, la realidad dual y la realidad no-dual.
Eentro de la realidad dual cabe la interpretación ideal y real, pero
dentro de la interpretación no;dual cabe la opción de atestiguar la
aparición de infinitas informaciones
>"
.
SeshaK El Sendero del 4harma, El Eterno +resente, %a ,*s"ueda de la Nada, %a +arado!a
4ivina, 3edanta Advaita, %os Campos de Cognición o .editación, el camino a la liertad
-RRR.sesha.info/.
>"HIn$itamos al lector a que aclare esta afirmación leyendo el capítulo siguiente, DLa
Naturalea de la InformaciónD.
La percepción de información de manera simult'nea es permisible
mediante la cognición no;dual. ,s en sus terrenos donde la
e1periencia palpable y empírica de lo infinito puede ser conocida por
el ser humano. ,s mediante la e1periencia de la no;dualidad donde el
con(unto de e$entos conocidos pueden adoptar la condición de
simult'neos sin que ello impida la negación de su peculiar naturalea.
La no;dualidad no establece la disolución del ob(eto en el su(eto, ni la
del su(eto en el ob(eto, sino que posibilita una cognición simult'nea
de ambas partes.
La no-$"a%i$a$ en e% #e**eno $e %a 5#ica
La )tica entra en el terreno de lo que debe y no debe hacerse, lo
que corresponde o no hacer cuando se realia cualquier acción. 8no
de los grandes problemas con el que se ha enfrentado la filosofía
tiene que $er con la relati$idad de la )ticaK cualquier canon que se
estableca para redirigir la acción y con$ertirla en buena, siempre
tiene alg5n elemento ponderable o imponderable que la muestra
relati$a. 8n e(emplo de esto sería el interminable duelo que el
clericalismo occidental ha planteado entre el bien y el mal.
Los c'nones )ticos, en general, plantean la super$i$encia social, tal
como los c'nones religiosos establecen la $alide de la
espiritualidad
>.
. La relati$idad de la )tica ha planteado el nacimiento
de un concepto supremamente manipulableK la fe. La fe imprime un
tipo de creencia incondicional que debe ser siempre respetada y
atendida. Eesafortunadamente, la fe ha sido la herramienta con la cual,
y a tra$)s de siglos, se ha introducido el temor re$erencial a Eios, el
sentido de un ser humano pecador, o la simple creencia de un infierno
eterno. Eicho temor ha sido apro$echado para manipular, controlar y
empobrecer al g)nero humano.
La no;dualidad no establece ning5n dogma, e1cepto el de asumir
que el ser humano es infinito y libre por naturalea para, desde ahí,
>.HEl Sendero del 4harma establece un pormenoriado an'lisis de la acción y su
realiación como acti$idad liberadora. &ara el estudio del descubrimiento de una )tica uni$ersal
sugerimos su interesante y no$edoso planteamiento. -RRR.sesha.info/.
imprimir un sesgo de bondad natural ante la acción pues, Aqu)
hombre podría hacerle da%o a otro cuando, al actuar, se hace da%o a
sí mismoB Cuando el ser humano entiende que est' necesariamente
conectado con el resto de las cosas, cuando asume que el uni$erso
entero es parte de su propia y peculiar naturalea, no tiene otra
opción que establecer un ni$el de respeto hacia cualquier ente
e1istente.
,l 5nico mal es la ignorancia, pues a tra$)s de ella se (ustifica la
ineptitud que promue$e el egoísmo. Eel mismo modo que se
establece en la física que la energía no se destruye sino que se
trasforma, así, de esa manera, el ser humano hace parte de un
entramado del cual siempre es y ser' parte, raón por la cual no
puede a tra$)s de su $oluntad propia afarse de la responsabilidad
que tiene hacia el resto del g)nero humano.
CA&748L9 @
LA NATURALEZA DE LA
INFORMACIÓN
,l uni$erso de la cu'ntica y la naturalea de las partículas
subatómicas no pueden definirse tal como los ob(etos macroscópicos.
8n coche o un a$ión son ob(etos físicos cuya energía est'
condensada y delimitada claramente por sus fronteras físicas0
conocemos el comportamiento de cada uno de los sistemas que los
conforman y cada uno de estos, a su $e, se estructura como una
unidad de funcionamiento y acti$idad. 3iempre son partes definidas
y delimitadas que construyen otras m's comple(as, pero estos
subsistemas tambi)n son ob(etos claramente definidos y delimitados.
,l uni$erso microscópico se rige por otras leyes, y algunas de
ellas resultan francamente contradictorias a nuestra comprensión. ,l
modelo con el que est' estructurado el mundo cu'ntico no es
comprensible debido a que su comportamiento no se rige ba(o los
par'metros de los ob(etos macroscópicos. Los ob(etos cu'nticos se
parecen, $ol$iendo a un símil utiliado anteriormente, a realidades
como la lotería que rifa millones de eurosK antes de que el premio
sea determinado en la fecha y hora correspondiente, todos los
potenciales compradores son, a la $e, potenciales millonarios0 sin
embargo, esta riquea es $irtual y e1iste en un mundo
e1clusi$amente probabilístico. ,l real ganador de la lotería es
conocido solamente en el momento donde la rifa se consuma y allí,
en ese instante final, el uni$erso probabilístico cesa y los dem's
compradores, e1cepto el ganador, se alistan a (ugar en un futuro otro
n5mero de rifa que esperan nue$amente sea el premiado.
Así, un (ugador de la lotería, antes de que se (uegue y defina el
premio, piensa en todo lo que puede comprar, pero no puede ir a5n a
ninguna tienda a adquirir sus sue%os. ,l coche, la casa y el $ia(e que
desea con ahínco son tan solo potenciales realidades $irtuales. ,l
(ugador, ante cualquier ob(eto que desee comprar, est' supeditado a
ganar el n5mero de la suerte y, por tanto, nunca el ob(eto deseado
est' a disposición, pues todo depende siempre del dinero0 escucha en
su mente el rumor del motor, fantasea con los $ia(es realiados en el
coche, su color y su línea, pero cuando quiere tocarlo como algo
específico y palpable, siempre se a$iora el lamento de ser tan solo
un sue%o probabilístico.
Las partículas subatómicas funcionan de esta manera, son
esencialmente probabilidades, como un potencial ganador de lotería
antes de la consumación de la rifa. 6i$en cobi(adas por una realidad
donde no es posible determinar a ciencia cierta todas sus propiedades
físicas en un momento específico. No podemos decir si una de ellas,
en un momento dado, se comporta e1clusi$amente como onda o
como partícula, pues en su uni$erso probabilístico ella es
simult'neamente ambas cosas a la $eK onda y partícula.
,stos mundos tan e1tra%os de la cu'ntica, donde las partículas
microscópicas asumen un comportamiento tan le(ano a nuestro
sentido com5n, no pueden describirse claramente como ob(etos
definidos sino como realidades probabilísticas. &or esta raón, la
cla$e m's concisa y clara para analiar y lograr una comprensión
global de la naturalea de esas realidades es estudiarlas como
DinformaciónD.
INFORMACIÓN COMO CONCEPTO
La información es tan solo potencialidad de e1istencia. Ee igual
forma que las partículas subatómicas pueden ser planteadas como
realidades probabilísticas, su conformación estructural puede ser
estudiada como potencialidad de e1istencia, es decir, como
información.
,l concepto DinformaciónD es una mara$illosa herramienta que
permite el an'lisis de entidades probabilísticas y no probabilísticas.
Nuestro cerebro traba(a ba(o principios el)ctricos y magn)ticos por lo
que, finalmente, cualquier e$ento percibido es interpretado por la
mente;cerebro
>!
como información captada y analiada por )l.
>!H,l t)rmino mente;cerebro ser' frecuentemente utiliado a lo largo de este libro. 3in
embargo, en algunas ocasiones usaremos tambi)n la palabra mente de forma independiente. ,l
cerebro es el recept'culo físico de la mente, es la estructura material que sostiene el proceso del
conocimiento. &ara el vedanta, e1iste un tipo de materia mucho m's sutil que la física, que
,s e1tra%o redefinir la cognición y pasar de asumir que las cosas
poseen un color a afirmar que lo que poseen es información que
puede ser interpretada por el cerebro como color0 que el sonido de la
m5sica es tan solo información que la mente;cerebro interpreta como
$ibración agradable y armónica. Igualmente, parecería e1tra%o
asumir que un recuerdo no es m's que el sentimiento actualiado de
la información pre$ia registrada en la memoria. La materia y la
energía son, simplemente, información en acto o información en
potencia, respecti$amente0 la energía es potencialidad de acción, la
materia es energía en acto. ,s decir, el uni$erso, en la e1tensión de
cualquiera de sus atributos, puede definirse como Dconformación de
informaciónD. 4iempo, espacio, masa y $olta(e, $ariables esenciales
de todo lo e1istente, pueden interpretarse como información cone1a
o incone1a con potencialidad o no de e1presión. ,l futuro mismo es
información que sobre$endr'0 el espacio es información que contiene
información0 la masa es tan solo información contenida en forma de
energía0 el $olta(e es potencialidad el)ctrica de información. Así, a la
lu de la información, cualquier e$ento o cualquier idea puede
interpretarse como conformada, precisamente, por información.
Las cosas que percibimos no son el nomre ni la $orma con las
que las definimos mentalmente. ,l nomre que otorgamos a los
ob(etos es una modalidad de información constituida por un $ocablo0
la $orma no pasa de ser la información que delimita sus contornos. ,l
uni$erso es, entonces, un oc)ano de información que adopta
innumerables probabilidades de e1istencia formal y potencial seg5n
sea la interpretación mental que planteemos de la realidad.
La información puede e1presarse como color, peso, forma,
$elocidad, energía, alegría y miles de características m's que
proyectamos a los ob(etos con los que cotidianamente con$i$imos.
&odemos incluso ir m's all', y afirmar que el cerebro y la mente son
información que detecta, fi(a, procesa y sintetia información.
reacciona captando la naturalea profundamente et)rea y abstracta de la conciencia, para
producir conocimiento. Ni la mente sutil ni el cerebro físico son la base de la conciencia pero
sir$en para captar su naturalea no;diferenciada. Al igual que los o(os o los oídos son órganos
de conocimiento pero no la raón de ser de )l, asimismo la mente;cerebro es la base org'nica
del conocimiento pero no su raón de ser.
,s asombroso analiar las realidades contenidas en el lugar
actualmente definido como DciberespacioD, un uni$erso de e$entos
$irtuales que se aglomeran en alg5n lugar que no es un lugar, en un
tiempo que no es un tiempo. Allí, en el ciberespacio, se guardan
recuerdos que traen sentimientos $ariados, cla$es que nos dan acceso
a las cuentas bancarias, dise%os de edificios y de todo tipo de
maquinaria. Allí fluye la m5sica, la creati$idad del ser humano, e
incluso su locura. AM de qu) est' compuesto ese mundoB, Ide
informaciónJ Información que la mente;cerebro cataloga como
realidades mensurables pero que, en esencia, no pasan de ser
potencialidades, probabilidades de $ida que se asumen como
$erdaderas en el momento que las conocemos y representamos
mentalmente.
CARACTERÍSTICAS DE LA INFORMACIÓN
La información, tal como las partículas subatómicas, no es algo,
es decir, no posee una consistencia tridimensional en tiempo y
espacio. 3u realidad se basa en el hecho de prodigar e1istencia sin
requerir necesariamente de un ladrillo fundamental que sir$a de base
a su estructura. 8n edificio tiene como base estructural el ladrillo, el
cemento o el acero. ,n caso de realiar un an'lisis m's profundo de
la base estructural del edificio, podemos ir m's all' y asumir que son
los 'tomos de cada elemento, ladrillo, cemento y acero la raón de
ser, en suma, de su e1istencia. 3in embargo, la naturalea de la
información no mantiene patrones estructurales b'sicos, como lo son
el acero o los 'tomos para un edificio. A continuación nos
adentraremos en el apasionante mundo de la información y
analiaremos sus principales características0 posteriormente,
pasaremos a e1plicar la mara$illosa relación e1istente entre esta y la
conciencia.
Aca"!a%i$a$
La información no tiene causa en nada m's que en sí misma0
cualquier elemento o estructura en que se base su realidad es tambi)n
información. No e1iste una base causal de la información, pues
cualquier causa pre$ia de todo elemento e1istente puede traducirse
igualmente como información.
La ciencia intenta encontrar, mediante la física cu'ntica, una
estructura base de la materia. Los actuales alcances de dicha ciencia
nos lle$an a los "uarks como elementos primarios de la materia y, no
obstante, su e1istencia a5n no est' demostrada. La naturalea
primigenia de la materia y la forma en que se gesta su conformación
en estructuras m's comple(as a5n no es detectada claramente. No hay
claridad de cómo los "uarks, como unidades fundamentales,
configuran n5cleos atómicos que sir$en de r)plica para la obtención
de mol)culas y estructuras biológicas.
,n $e de buscar un ladrillo fundamental que sir$a de base a la
r)plica de compuestos m's comple(os, podemos utiliar la
información como base esencial de todo lo e1istente. La información
se plantea por definición como un sin comien&o estructural de
partículas fundamentales. Cualquier e$ento pre$io al m's peque%o de
los conocidos est' conformado por información, de modo que
mediante la información podemos definir cualquier ob(eto ideal o
material, pero ning5n ob(eto ideal o material define específicamente
qu) es la información.
A$ien!iona%i$a$
La información se e1presa dimensionalmente como espacio, pero
no es solamente el espacio0 se e1presa dimensionalmente como
tiempo, pero no solamente es tiempo. 4ambi)n es frecuente afirmar
que la información puede representarse como dígitos D"D y D.D, que
conforman la representación digital de las cosas. La información es
la base dimensional de cualquier realidad pero ella, la información,
en sí misma no tiene una dimensión propia de e1istencia. ,n esto se
parece al punto, tal como es definido por la geometría euclidianaK al
punto se lo considera como adimensional0 situar continua y
secuencialmente puntos conforma líneas en una dimensión espacial0
estas líneas, al interceptarse, conforman planos en dos dimensiones
espaciales y estos, a su $e, $ol5menes en tres dimensiones.
&aradó(icamente el punto, siendo adimensional espacialmente, es la
causa de toda posterior dimensión mensurable.
No e1iste forma de medir la información, pero la información
constituye entidades mensurables e incluso los mismos patrones que
sir$en como base de medida. Cualquier propiedad física o química
como $elocidad o acide pueden medirse ba(o apropiados patrones0
sin embargo, la información no posee la propiedad de poder ser
medida ba(o ning5n patrón establecido. La adimensionalidad de la
información le permite ser atrapada pero no medida. La información,
por sí misma, es un continuo cuyas fronteras permanecen sin
establecerse.
Rea%i$a$
4odo ob(eto ideal o material e1istente est' compuesto de
información, por tanto la información es la base esencial de toda
realidad. No e1iste nada que el ser humano pueda interpretar con su
cerebro;mente que no est) conformado por informaciónK desde los
grandes soles a los peque%os recuerdos, todos est'n constituidos por
información. La información no e1cluye nada, lo incluye todo, siendo
la causa de la información la información misma y, por 5ltimo, todo
ob(eto material o ideal es suma de información, pero no e1iste un
e$ento donde solo e1ista e1clusi$amente una sola información.
3in importar qu) tipo de e$ento sea percibido, desde lo fantasioso
o lo imaginati$o, pasando por los recuerdos o las sustancias
materiales, cualquiera de ellos es información que en el momento
mismo de ser percibido se aprecia como e1istente y real. La
percepción de la información, como agente constituti$o de las cosas,
allega a los ob(etos percibidos el rasgo de lo real en el momento
mismo de ser detectados0 así, todo lo e1istente es real mientras se lo
percibe, es decir, es real para el su(eto que lo percibe.
In:ini#"$
La DmasidadD, la sustancialidad de los ob(etos físicos, est'
finalmente constituida por la intersección de infinitas informaciones0
de igual manera, todo constituyente, ideal o material, sin importar su
naturalea, est' conformado por la sumatoria de infinitas
informaciones. Cuando detectamos, por e(emplo, un l'pi, la mente
asume en su reconocimiento pocas informaciones respecto a su
constitución. Al inicio notamos b'sicamente su color de mina y el
color e1terno de su pintura, su peso y tama%o, pero dichos elementos,
que parecen tan poca cosa, en realidad hacen parte de la infinidad de
informaciones que los constituyenK la información creati$a de quien
lo dise%ó, de quien o quienes lo construyeron, del sitio donde se
e1ca$ó para conformar su mina, de quienes en ella traba(aron para
e1ca$ar dicho material0 incluso de las familias que sobre$i$en
gracias al sueldo del obrero mismo que traba(ó en su consecución.
&ero m's all' a5n, el l'pi posee una información por descarte o
negación0 es decir, )l no es un bolígrafo, ni una pluma, ni un coche.
,l ob(eto l'pi, en conclusión, es la suma de infinitas informaciones
que lo conforman y lo definen y a las que, en resumidas cuentas y
coloquialmente, definimos tan solo con el $ocablo Dl'piD.
3in importar qu) elemento analicemos y cu'l de ellos la mente
detecte e interprete, finalmente est' constituido por infinitas
relaciones causales pasadas, presentes y futuras. ,l hecho de recordar
el nombre de un e$ento cualquiera nos sit5a moment'neamente en el
pasado0 reconocer que es tal, nos sit5a moment'neamente en el
presente0 asumir para qu) se utiliar', nos localia en el futuro. La
información de un instante y de un e$ento goa de la infinitud de
relaciones que en ese momento componen cualquier cosa conocida
que estemos percibiendo.
To$o-)a*#e
La información, sin importar que sea un todo o una fracción del
todo, posee igualmente infinitas informaciones. ,n el e(emplo
anterior del l'pi, podemos subdi$idir dicho elemento en borrador,
madera y mina0 cualquiera de estos posibles constituti$os posee a su
$e infinitas informaciones. 3in importar qu) fracción del todo
inicial esco(amos, ella siempre est' constituida por infinitas
informaciones, y así constatamos que el infinito nos rodea sin
importar dónde obser$emos o qu) acti$idad realicemos0 en
definiti$a, la información cunde por doquiera intercept'ndose y
creando innumerables formas de $ida org'nica e inorg'nica.
La mente;cerebro, e$identemente, no entra en el (uego de la
descripción de los incontables e infinitos constituti$os de aquello que
conoce0 simplemente, y gracias a su modalidad de funcionamiento al
conocer, descarta la mayoría de las informaciones presentes en la
cognición y asume algunas pocas características asociadas al nomre
y a la $orma sugerida por sus recuerdos. Así, reduciendo la
percepción a su mínima e1presión, compara el ob(eto conocido con
la base de datos e1istente en su memoria. Al final, la suma infinita de
informaciones que constituyen un todo, o cualquiera de sus
fracciones, se resume en una $orma o un nomre pre$iamente
conocido. La mente asume erróneamente que el ob(eto goa tan solo
de la cualidad final con la que ha resumido la percepción, de(ando
oculto el resto de informaciones que hacen parte del complemento y
que conforman su infinitud.
Con$ertimos la infinitud de la percepción en un nomre o una
$orma que resume lo conocido con$irti)ndolo en un moment'neo
todo. La mente solo puede percibir todos, (am's partes9 pues
cualquier parte percibida es un todo a la lu de la mente. Cualquier
fraccionamiento de un todo conforma otro todo9 que est' compuesto
tambi)n de infinitas informaciones, todas ellas resumidas en la
comple(idad de palabras como DcalorD, D$elocidadD, DdensidadD o
DamorD. Cualquier palabra es el resultante del inmenso resumen que
la mente hace para con$ertir la infinitud de informaciones en una
unidad de nomre-$orma que representa lo conocido.
Así, entonces, finalmente detectamos un e$ento cualquiera
fraccionado de tal manera que la mente lo recorre de modo
secuencial, defini)ndolo y caracteri'ndolo en partes que se $an
aunando en sumatoria a otras para conformar nue$os todos.
Cualquier todo y cualquier parte de este est'n finalmente constituidos
por infinitas informaciones que la mente mayoritariamente descarta.
A&or qu) la mente descarta la comple(idad de infinitas características
de cada e$ento que conoce y tan solo a$iora unas pocas en las que
se recrea secuencialmenteB La respuesta est' en una acti$idad propia
de la mente que, al conocer, se establece como acti$idad frecuente en
la cogniciónK el yo#
,l yo es la acti$idad de la mente generadora de partes. 3e parece
a un limón e1primido en una olla de leche0 la con$ierte en sus partes
constituyentesK suero, nata y cua(ada, entre otras. La presencia del yo
en la cognición permite que la mente fraccione un todo cualquiera en
las di$ersas fracciones que su memoria pueda recordar.
&or resumir de forma sint)tica lo e1puestoK
a/ La información es adimensional, esto es, no posee una 5nica
matri que conforme su naturalea. No e1iste un e$ento
constituido por una sola información.
b/ La información no e1cluye nada0 todo ob(eto, material o ideal,
est' compuesto de infinitas informaciones.
c/ La mente siempre interpreta unidades de información que
componen todos asociados a nomre y $orma.
MODELO COGNITIVO
ASOCIADO A LA INFORMACIÓN
La información se manifiesta como un oc)ano de probabilidades
que la mente puede detectar. La mente;cerebro, como hemos
apuntado, es una comple(idad de información que detecta, fi(a,
relaciona y conoce información. La mente, al percibir un ob(eto
cualquiera, prioria cierto tipo de nomres y $ormas ya e1istentes en
la memoria y las relaciona con el ob(eto conocido, armando así una
realidad que, seg5n la filosofía occidental, puede llamarse real o
ideal. 3iendo la información un oc)ano inconmensurable de
potencialidad de e1istencia, los ob(etos que la mente detecta, sin
embargo, se definen con base a unidades funcionales, enraiadas en
las cualidades predominantes que tenemos registradas pre$iamente
en la memoria. 9bser$amos una monta%a y la percibimos como un
todo con nomre de monta%a y $orma de monta%a. 3in embargo, la
mente no detecta las infinitas informaciones que constituyen el
ob(eto percibido0 solo es capa de percibir sistemas unitarios
cogniti$os, unidades a las que, por e(emplo en este caso, denota
como Dmonta%aD. La mente, insistimos, resume la percepción en
unidades asociadas a nomre yWo $orma8
Cuando, por e(emplo, en la cocina proponemos preparar unos
hue$os re$ueltos, disponemos la mente en los lugares donde est'n
cada uno de los ingredientes y utensilios para dicha tarea. ,llo hace
que inmediatamente se descarten los ob(etos del ba%o, de los cuartos
de descanso y del estudio. Incluso al llegar a la alacena se descartan
onas donde com5nmente no se encuentran los ingredientes0 es decir,
del oc)ano de ob(etos ideales y materiales que hacen parte de nuestra
casa, seleccionamos parte de la información al realiar cualquier
acti$idad. A5n así, la fracción seleccionada denominada hue$os, sal,
cubiertos, gas, sart)n y pan, entre otras, conforman cada una un
uni$erso infinito de informaciones
>>
.
La mente reduce la e1periencia cogniti$a desde un infinito de
informaciones a una unidad funcional relacionada con nomres y
$ormas, esto es, la mente discursi$a solo conoce las informaciones
relacionadas pre$iamente en su memoria. Lo que en $erdad la mente
hace es detectar cualquier con(unto de infinitas informaciones,
posteriormente se adiciona un ingrediente que fraccione la
información, denominado yo, para finalmente relacionarlo todo
secuencialmente con nomres y $ormas pre$iamente afincadas en la
memoria. La síntesis intelecti$a final es la aparición de una unidad
funcional cogniti$a. 3in embargo, y a tenor de lo e1puesto
anteriormente, con$iene no perder nunca de $ista que tras lo
fraccionado se esconde infinita información no detectada.
9tro e(emploK alguien $a caminando en la oscuridad de la noche
por un lugar desconocido en la monta%a. 4ransitar en estas
condiciones lle$a seguramente a sentir temor. La noche, unida a la
oscuridad que en$uel$e y al miedo que paralia, lle$a al caminante a
crear realidades ine1istentesK una sombra puede con$ertirse en un
agresi$o (abalí
>@
. ,l miedo del caminante, asociado a su soledad y a
>>HAl igual que el l'pi analiado en el p'rrafo pre$io, cualquier fracción posee infinitas
informaciones, al igual que cualquier parte del todo constituido. Ee los hue$os que describe el
e(emplo, podemos afirmar que su sustancia est' constituida por el sabor, olor, forma, lugar
donde se compró, de la gallina que lo produ(o y del alimento con el cual creció0 adem's, de su
trasporte y embala(e. ,n fin, un hue$o es la suma de infinitas informaciones. A su $e,
cualquier fracción que defina un todo pre$io tambi)n posee infinitas condiciones que lo
conforman y que se encuentran como parte de su pasado, presente y futuro.
>@HLo que notamos al percibir los ob(etos m'sicos, que en filosofía se llaman ob(etos
la oscuridad de la noche, se con$ierten en caldo de culti$o propicio
para que la mente construya la ilusión de un ine1istente (abalí. ,s el
obser$ador quien, a causa de su malestar, circunscribe la e1periencia
nocturna a un con(unto de informaciones inducidasK miedo, soledad,
e1tra%os sonidos, con las cuales construye su propio y moment'neo
uni$erso. ,s de notar que la información del instante fantasioso est'
lleno de e$entos que, fraccionados, componen un todo, pero cada
fracción del todo posee infinitas informacionesK colores, im'genes,
formas sin fin, etc)tera. ACu'l de los infinitos percibidos es el real si
cada totalidad percepti$a est' constituida por infinitas
informacionesB *ientras ocurre la cognición ilusoria, Adónde queda
el mundo real en el que el (abalí no e1iste, pero del que surgen
sombras y sonidos que nuestra mente interpreta a su aireB &asaremos
a aclarar una a una las inquietudes que propone nuestro e(emplo.
La na#"*a%e'a $e% "resente
&ara profundiar en la disquisición de qu) es lo =eal, debemos
primero aclarar el concepto de presente. ,l presente no es todo aquello
que interpretamos mentalmente de los ob(etos e1ternos o internos.
&odemos fantasear moment'neamente y rememorar e$entos creando
realidades absurdas0 podemos, tambi)n, e1perimentar e$entos físicos y
construir realidades que posean sentido y lógica0 no obstante,
interpretar mentalmente no implica estar presente. 9bser$ar un 'rbol y
fantasear con que crece miles de metros es posible, y dicha fantasía,
mientras se la e1perimenta, es real, pero no necesariamente es una
percepción presencial. 9bser$ar el mismo 'rbol e imaginar su tronco
con$ertido en le%a es posible, y es tambi)n una e1periencia
interpretati$a mental real mientras ocurre, pero tampoco
necesariamente es una percepción presencial.
Interpretar mentalmente un e$ento material o ideal no implica
per se estar presente. ,l e$ento a interpretar tiene que ser parte del
a"u) y del ahora. Intentaremos de desarrollar esta idea pues hay gran
confusión entre los estudiantes respecto a qu) es realmente el
reales puesto que e1isten por sí mismos e independientes de los restantes, son normalmente sus
propiedades asociadas de peso, color, te1tura, etc)tera.
presente. Los ob(etos materiales que hacen parte del presente son
todos aquellos que vienen desde el pasado y van en dirección al
futuro0 son aquellos ob(etos
>C
asociados a un marco temporal que los
físicos suelen denominar como tiempo termodinámico. Los e$entos
ideales que hacen parte del presente son todos aquellos que poseen
alg5n tipo de cone1ión con los ob(etos materiales que fluyen en
dirección al futuro
>#
.
6er un 'rbol en el a"u) y ahora implica detallarlo mentalmente a
tra$)s de la inter$ención de cualquiera de nuestros sentidosK notar el
color y su forma con el o(o, las $ibraciones sonoras por el
mo$imiento de las ramas, la rugosidad del tronco que se detecta con
el tacto, el sabor de sus frutos mediante la boca, o el olor de sus
flores a tra$)s del olfato. 4odo ello son reacciones ante e$entos
presenciales, pues el ob(eto percibido $iene del pasado y $a en
dirección del futuro. Asimismo, cualquier e$ento mental asociado
por cone1ión con el a"u) y el ahora, tami6n es presente. 3i alguien
que te acompa%a, por e(emplo, pregunta si te has subido alguna $e a
un 'rbol igual de grande al que ambos obser$'is, escudri%ar's en tu
memoria para afirmar o negar dicha acti$idad. ,l recuerdo de haber
subido o no a uno parecido es una idea que tiene cone'ión con el
presente, por lo cual tambi)n hace parte del a"u) y del ahora#
&or el contrario, obser$ar el 'rbol e interpretar la e1istencia
mental de otro e$ento, como por e(emplo un perro, no es presente.
,l animal se superpone como idea a la percepción del 'rbol. ,l perro
e1iste para el obser$ador como un e$ento real, pero dicha idea no
hace parte del presente. Cuando el tiempo psicológico del
indi$iduo
>F
coincide con el tiempo termodinámico del e$ento
>G
,
>CH3on los ob(etos que hacen parte del estudio de la física.
>#H3uele denominarse entropía al ni$el de desorden de la materia. Eicho desorden
siempre aumenta en dirección al futuro, raón por la cual tambi)n se le denomina Dtiempo
termodin'micoD.
>FH,s decir, el marco psicológico temporal donde se e1perimenta un e$ento.
>GH,l tiempo psicológico es el segmento temporal en el que la mente interpreta un e$ento
cualquiera. ,l tiempo psicológico fluct5a f'cilmente entre pasado, presente y futuro. ,n cambio, el
tiempo termodin'mico es la fracción temporal denominada coloquialmente como presente, donde
entonces la percepción hace parte del presente, y cuando la
respuesta mental del indi$iduo no concuerda con el e$ento en
tiempo termodin'mico, es decir, con el presente que est'
sucediendo, entonces el constructo mental se considera real pero no
presencial, es decir, es real pero no es =eal
>N
.
,s importante reaccionar mentalmente ante ob(etos materiales
que hagan parte del presente. Cualquier otra reacción mental que no
tenga cone1ión con el tiempo termodin'mico se ad$ierte como real,
pero (am's desembocar' en una percepción no;dual. 3i dos personas
charlan animadamente y alguna pregunta el n5mero del tel)fono de
la otra, e$ocar los dígitos en dicho momento induce una cone1ión
con el presente, pero charlar animadamente y fantasear induciendo la
aparición mental de cualquier idea sin cone1ión al di'logo, se
con$ierte en una idea que no hace parte del presente.
Así pues, todo e$ento material que hace parte del presente
con$i$e en un marco temporal al que denominamos tiempo
termodin'mico, de manera que toda reacción mental debe estar
ligada o en cone1ión con dichos e$entos asociados al tiempo
termodin'mico0 de no ser así, el ob(eto interpretado mentalmente se
e1perimentar' siempre de manera dual
@"
, haciendo que su
permanencia sea moment'nea a la lu de la consciencia indi$idual.
,n cambio, una percepción presencial puede mantenerse y
finalmente llega a desembocar en una percepción no;dual.
Con estas definiciones pre$ias con respecto al presente podemos
dar solución a los interrogantes que el concepto de información
genera cuando se intenta describir la percepción, seg5n hemos
analiado, como un todo conformado por agrupaciones de infinitas
informaciones, y tambi)n a cada $racción que compone un todo
los ob(etos físicos pasan moment'neamente del pasado al futuro. ,l tiempo termodin'mico $a en
dirección a la entropía, es decir, $a siempre 5nica y e1clusi$amente en dirección al futuro.
>NH8n ob(eto real es aquel que se conoce desde una perspecti$a dual. 8n ob(eto =eal es el
que se detecta cuando la percepción desemboca en la no;dualidad.
@"H4odo e$ento que no haga parte del presente tiene como generalidad una relación
ob(eto;su(eto diferenciada.
como una agrupación de infinitas informaciones. 8na $e m's, tanto
un todo cualquiera como cualquiera de las partes que conforman ese
todo est'n constituidos por infinitas informaciones.
;C"6% $e %o! in:ini#o! )e*ci/i$o! e! *ea%<
Al obser$ar un paisa(e cualquiera podemos pasar $isualmente de
una composición a otra. &or un instante obser$amos la monta%a y
parte del cielo0 en otro momento obser$amos una agrupación de
'rboles que se encuentran alrededor de una cascada de agua0 al
instante siguiente se detecta la presencia de la cascada solamente0 así,
la percepción $isual salta incluyendo o e1cluyendo informaciones. La
mente percibe solamente unidades de percepción, unidades
cogniti$as. &osteriormente puede fraccionar dicha unidad
con$irti)ndola en otra unidad, y así sucesi$amente. Cada unidad se
conforma de infinitas informaciones0 por e(emplo, la unidad Dcascada
m's 'rbolesD es un constructo conformado por colores, formas,
ruidos, mo$imientos y mil características m's.
4odos los infinitos uni$ersos presenciales y no presenciales de
información son e1istentes, pues al conocerlos la conciencia les
atribuye sentido de realidad. A5n así, el t)rmino =eal debe adosarse
e1clusi$amente al todo en donde hay concordancia entre el instante
que acontece y la interpretación mental referida a ese
acontecimiento, esto es, cuando el tiempo psicológico de
interpretación coincide con el tiempo termodin'mico del ob(eto
percibido. 3olo cuando e1iste continuidad en esta forma de
percepción el uni$erso llega a desembocar en una representación no;
dual. ,n dicha representación es posible detectar simultáneamente
todas las $racciones "ue componen un todo, y esta percepción
simult'nea que detecta las di$ersas partes que conforman un todo es
denominada como =eal, de manera que cualquier todo
e1perimentado de forma no;dual es =eal. A diferencia de esto,
cualquier todo e1perimentado de forma dual es real para el perceptor
que permanece independiente de lo percibido mientras conoce, pero
no es =eal puesto que hay diferenciación entre conocedor y
conocido.
Así, entonces, toda percepción est' conformada por un uni$erso
de infinitas informaciones, pero el fraccionamiento del infinito en
otros infinitos diferenciados
@.
nace cuando el perceptor altera la
cognición naturalmente no;dual mediante la inclusión de su
conciencia personal y el direccionamiento de su $oluntad. Cuando en
el uni$erso conocido prima el deseo y la $oluntad del perceptor,
como causa y respuesta cogniti$a a un e$ento cualquiera que no hace
parte del presente, entonces lo percibido se considera como irreal. La
presencia del yo como causa de la cognición es la $erdadera falacia.
Cuando la información de la presencia egoica se asume como g)nesis
del proceso cogniti$o y predomina diferenciada sobre la información
restante, entonces el infinito simult'neo =eal se fracciona en otro
infinito secuencial irreal. &or esta raón, cualquier e$ento conocido
en el mundo dual es irreal, pues allí el conocedor y lo conocido
priman diferenci'ndose cogniti$amente entre las di$ersas fracciones
que constituyen un todo de percepción.
Los infinitos no reales son tambi)n e1istentes, pero tan solo
perduran de forma moment'nea mientras la fuera de $oluntad o el
deseo del perceptor los alienta. Eebido a la imposibilidad de la mente
de mantener la predominancia de las características secuenciales del
uni$erso infinito escogido a $oluntad, entonces la cognición se
fracciona r'pidamente y se recrea en otro infinito $oliti$o en el que
tampoco se puede sostener firme en sus predominancias escogidas.
Así, se salta de infinito dual en infinito dual, siguiendo un sesgo de
secuencialidad mental en todos ellos. Lo com5n en todos es el rasgo
de intencionalidad producido por la presencia del yo y, al final,
pareciera que lo com5n a todos los infinitos conocidos e irreales es el
yo#
Cualquier instante de la $ida cotidiana es una representación
mental de afirmaciones pre$ias0 por e(emplo, la$arse las manos.
,ntramos al ser$icio y buscamos un la$amanos. ,l deseo de buscarlo
hace que primen algunas informaciones de las infinitas referidas al
ser$icio. :uscamos un soporte horiontal y una ona de espe(os, pues
en ese lugar esperamos encontrar el ob(eto de nuestro deseo. Llegados
@.HEiferenciados entre su(eto y ob(eto.
al lugar, y siguiendo la b5squeda del la$amanos, dirigimos nuestra
indagación a una ona donde hay grifos0 mientras esto ocurre, el
espe(o desaparece de la $isión y muchos otros ob(etos m's de los
constituti$os de la percepción pre$ia. ,ncontrados los grifos nos
interesa ahora el (abón, cosa que hace que los grifos
moment'neamente desaparecan. Ahora nos centramos en abrir el
grifo cuidadosamente, situación que hace que el (abón y las personas
cercanas desaparecan de la cognición.
,n todo momento hay infinitas informaciones, pero a cada
instante pre$alecen unas respecto a otras gracias a la intromisión de
la fuera de $oluntad como elemento desestabiliador y fraccionador
de la percepción. La de entenderse que cada fracción es insostenible,
pues la $oluntad egoica manifiesta $ariaciones que imprimen
di$ersas primacías en la percepción del campo0 cambia el inter)s,
cambia la $oluntad y, por lo tanto, cambia el campo conocido. Al
cambiar la $oluntad nace un nue$o infinito de informaciones, donde
algunas de ellas pre$alecen sobre las restantes0 sin embargo, cada
percepción est' constituida por infinitas informaciones, todas ellas
irreales, pues aunque todas e1isten, priman unas respecto a otras. 8n
campo infinito de informaciones irreales no puede mantenerse, pues
la $oluntad que lo genera no puede sostenerse id)ntica en el tiempo y
espacio ante dicho uni$erso escogido.
&or definición la $oluntad es un acto fuga y moment'neo
@!
. 8n
campo infinito carente de fuera $oliti$a conecta las informaciones de
una forma que denominamos no;dual. Ouien conoce un campo de este
tipo no;dual tampoco se diferencia de dicho campo, y he aquí el
modelo b'sico del vedanta7 el uni$erso es una realidad no;dual. Lo
=eal es percibir el uni$erso o cualquiera de sus infinitas fracciones
infinitas desde un sesgo de no;diferenciación entre conocedor y
conocido.
@!HLa fuera $oliti$a indica una dirección en la que debe ser realiada una acción0 su
nacimiento implica necesariamente la presencia de un yo. La fuera $oliti$a es inestable, pues
el yo busca innumerables raones para conocer y conocerse, y el mismo yo es inestable, pues es
la suma de informaciones donde predomina un sentido de pertenencia. Cuando cesa la fuera
de $oluntad desaparece el yo0 cuando desaparece el yo cesa la fuera de $oluntad. &ara analiar
la naturalea de la acción, del yo y de la $oluntad, sugiero al lector el an'lisis de la obra El
Sendero del 4harma -RRR.sesha.info/.
,l infinito original es un caudal de información en el que no
prima la $oluntad de quien lo conoce, y es que la $oluntad en este
infinito =eal sí e1iste, pero no pre$alece sobre cualquier otra
información que lo constituye. AOu) ocurriría si impedimos el
nacimiento de la $oluntad como fuera directri de la mente, y tan
solo reaccionamos por el hecho de que hay un uni$erso en el que
debemos actuarB La p)rdida del impulso $oliti$o como fuera
creadora de la acción nos lle$aría a una modificación del infinito
donde nos encontramos. ,n dicho infinito la información se
e1presaría como no;diferenciada, y quien lo percibiera sería
igualmente no;diferente a lo conocido.
,l lector debe remitirse al e(emplo de cómo en la oscuridad es
posible obser$ar las im'genes proyectadas por los 'rboles y
e1perimentar falsamente la e1istencia de un (abalí. ,s e1tra%o, pero
el falso uni$erso donde se desen$uel$e el (abalí es tambi)n e1istente,
irreal pero e1istente, como el de los sue%os0 podría llamarse una
ilusión o una falsa realidad. ,l (abalí e1iste, pero solamente en la
mente del perceptor. Imagine el lector que el caminante lle$ara una
c'mara de $ideo entre las pertenencias que carga y que, por raones
circunstanciales, iba grabando lo que sucedía a su paso. ,n un
momento dado oye un ruido fuerte y $oltea su c'mara en esa
dirección. 3obree1citado, su mente construye un (abalí pero la
c'mara sigue grabando una sombra. +inalmente, asustado, $uel$e
corriendo a casa. Allí, informa a su familia del peligro inminente que
corren por la presencia de los animales sal$a(es del bosque. Como
prueba conecta la c'mara y proyecta en la tele$isión el encuentro.
Ante su sorpresa, la c'mara solo muestra sombras, de manera que los
hi(os sonríen culpando al padre de cobarde. 3in embargo, el padre
a5n no lo cree. Puga imposible haber $i$ido tanto miedo por una
causa ine1istente. =ebobina una y otra $e la película hasta que se
con$ence de que realmente fue una ilusión.
,$identemente, la reacción del tiempo psicológico del padre no
coincidió con la del e$ento en tiempo termodin'mico que aconteció.
,l padre ha sido consciente de un uni$erso e1istente pero irreal0 allí,
la decoración mental que el padre produ(o del paisa(e mostraba
estrellas, formas, matices de grises sin par, sentimientos y $i$encias
construidas por infinitas informaciones que ocultan la simplea de un
infinito original. La predominancia de ciertas informaciones, como la
del (abalí, orienta la cognición y su decorado en una dirección
específica, donde el (abalí predomina sobre las restantes
informaciones $irtuales. ,stamos ante una percepción que distingue
un mundo e1istente pero irreal y, por otro lado, un mundo =eal pero
ine1istente para el perceptor dual. ACómo puede ser estoB
ACu'ndo se da la presencia de uni$ersos e1istentes pero irrealesB
Cuando el tiempo de la reacción psicológica no coincida con la
respuesta al tiempo termodin'mico que sucede en forma del DaquíD y
del DahoraD. &or lo tanto, es posible crear tantos uni$ersos infinitos
e1istentes e irreales como la mente humana lo permita a tra$)s de la
incorporación de la voluntad y de la presencia del yo en la
percepción.
Cabe, entonces, preguntarseK mientras ocurre la cognición
ilusoria, Adónde queda el mundo en el cual la sombra es simplemente
sombra y el (abalí no e1isteB
,l oc)ano infinito de informaciones construye cualquier e$ento
material o ideal, de forma an'loga a la plastilina, pues con ella es
posible hacer innumerables formas dependiendo de las manos del
artista creador. Lo que cambia 5nicamente es la percepción mental
del indi$iduo que crea, instante tras instante, nue$os uni$ersos
infinitos e irreales en los que priman algunas informaciones en forma
probabilística. ,n nuestro e(emplo priman, respecto al infinito
oc)ano de informaciones $irtuales, el miedo, la soledad, la oscuridad,
el (abalí, etc)tera. Cuando la consciencia indi$idual acompa8a al
acto $oliti$o, el yo aparece e introduce preferencias de
informaciones, haciendo que las restantes queden en potencia. 3in
embargo, el uni$erso no ha cambiado ni cambiar', simplemente se
crea una nue$a interpretación de la realidad que, por ser personal, es
cambiante y necesariamente moment'nea, es decir, $'lida tan solo en
el instante mismo de la percepción.
,l mundo no ha cambiado ni cambiar' (am's, pues la
información que lo constituye es siempre la misma. ,l grupo
humano, unido en su percepción colecti$a, simplemente nota la
preponderancia del espacio, del tiempo, masa y $olta(e sobre las
dem's condiciones constituti$as de la materia, y a unas de ellas les
da predilección sobre las restantes. 8nida esta interpretación grupal
humana al sentido de causalidad que se le otorga a la información
@>

que constituye su particular realidad, se establece un modelo de $ida
completamente e1istente pero absolutamente irreal. 6emos nacer los
uni$ersos desde el ig ang y presumimos que fenecer'n en el ig
crunch, y todo ello es a$alado teóricamente por la ciencia, pues ella
es el producto del pensamiento humano y de sus predilecciones
cogniti$as.
,l infinito $irtual creado por este modelo de pensamiento grupal
es e1istente pero irreal, tal como es e1istente el irreal (abalí. No
obstante, ese uni$erso delimitado tambi)n es =eal, pues en )l se
presentan todos los potenciales atributos e1istentes del oc)ano de
información original. _nicamente es menester cambiar la forma de
percepción del uni$erso $irtual para establecer un nue$o uni$erso
original al que sí podemos llamar =eal. :asta que coincidan en la
mente humana la reacción psicológica y el tiempo termodin'mico
para que naca el momento denominado presente, siendo el resultado
final un uni$erso donde la información adopta la caracteriación de la
no;diferenciación entre conocedor y conocido.
Eebe entenderse que el camino para llegar al infinito original y
=eal, donde la información se e1presa no;diferenciada, no es el de la
disciplina ni el de la fuera de $oluntad. :asta una correcta
cognición para redistribuir la información irreal de cualquier campo
infinito y establecer un infinito original no;dual, donde la
información puede e1presarse simultáneamente. No cambiar' nada,
pues nada ha sido creado ni nada ha sido desechado0 simplemente el
yo asumir' un rol no;diferente, de tal manera que quien conoce el
infinito original no;dual no se distingue ni se diferencia de aquello
que conoce.
&or ello, el sesudo an'lisis científico y su inter)s por desentra%ar
los misterios de la e1istencia de la materia y de la mente ofrecer'n
siempre limitaciones por el solo hecho del ímpetu esforado con el
@>H,l sentido de causalidad de la información repercute en el uni$erso detectado, y hace
notar que todos los ob(etos que lo constituyen $an en dirección de la entropía, es decir, que la
flecha del tiempo $a en dirección pasado;futuro.
que se realian. ,l yo, como información diferenciada por la
$oluntad del conocedor, impregna la percepción de diferenciación.
Le aquí el $erdadero problema a solucionarK conocer sin quien
conoca.
CA&748L9 C
RELACIONES ENTRE
CUÁNTICA Y VEDANTA
La introducción del concepto de la no;dualidad en el portafolio
de ideas filosóficas nos permite ampliar el campo de estudio del
pensamiento humano y, en general, del an'lisis de los di$ersos
sistemas acad)micos de pensamiento. La no;dualidad es una potente
herramienta intelectual que permite responder a las inquietudes
filosóficas y científicas con nue$as ideas pero, ob$iamente, tambi)n
reacomoda la manera com5n de $er e interpretar el mundo y su
realidad, raón por la cual parece en primera instancia una idea
bastante e1tra%a.
La no;dualidad requiere que las suposiciones t'citas o
a1iom'ticas respecto a la manera en que describimos el mundo
deben de(arse de lado. Ideas como la estailidad y e'istencia real
del yo deben desecharse. Catalogar los e$entos que constituyen las
cosas como e1clusi$amente DmaterialesD o DidealesD se re$ela como
pobre. 4ambi)n es necesario redefinir la naturalea de la conciencia
y, por lo tanto, dar cabida a nue$os estados posibles de cognición.
Igualmente el concepto sobre la $eracidad de la cognición y su
an'lisis epistemológico debe ampliarse para recurrir a otros nue$os
elementos que lo alimenten y permitan nue$as y sorprendentes
respuestas respecto a la e1istencia, el saber y la conciencia. La )tica
y la metafísica han de transformarse en parte para permitir el acceso
de nue$as apreciaciones que tambi)n lle$ar'n a mara$illosas
respuestas.
La intromisión del concepto de la no;dualidad no implica desechar
lo conocido ni asumir que es erróneo0 en absoluto. 3encillamente, la
no;dualidad amplia el caleidoscopio de posibilidades y nos acerca a un
mundo que puede parecer, a priori, algo m's inentendible pero que se
re$elar' a su $e m's coherente. 3e parece un poco a la irrupción de la
teoría relati$ista de ,instein en relación con la teoría cl'sica formulada
por NeRton. ,l concepto de fueras, tiempo y espacio que la teoría de
la relati$idad ofrece nos otorga un panorama m's comple(o pero, a la
$e, m's amplio para interpretar el uni$erso en que $i$imos0 sin
embargo, para ba(as $elocidades y campos gra$itatorios de magnitud
similar a la que nos encontramos, es $iable usar las ecuaciones
neRtonianas sin riesgo de preocuparnos porque puedan ser
improcedentes. 3implemente, la teoría relati$ista incluye la
neRtoniana pero, debido a la comple(idad matem'tica que posee
aquella, a ba(as $elocidades es no solamente permitido sino correcto
usar las ecuaciones neRtonianas para interpretar el mundo cotidiano.
La na#"*a%e'a $e %o! o/3e#o! , !"! :*on#e*a!
Nuestro sentido com5n ad$ierte que los ob(etos son ob(etos, que
una tele$isión es claramente diferente del sof' desde el cual
cómodamente la obser$amos. 4al es nuestra ausencia de dudas
respecto del tema que otorgamos a cada uno de los ob(etos un
nombre representati$o mediante el cual podemos conocerlo y
recordarlo. Así, entonces, nuestro mundo mental est' lleno de ob(etos
y definiciones0 en resumen, de nomres y de $ormas8 Lemos
construido un lengua(e basado en que cada palabra est' dotada de
significancia gracias a que la asociamos a pensamientos que
representan ob(etos, cualidades, acciones, relaciones entre ellos.
Nuestro idioma usa la gram'tica para establecer las leyes de dichas
relaciones y decora la comple(idad de la comunicación introduciendo
$ariables como $erbos, ad(eti$os, pronombres, etc)tera. La gram'tica
imprime el orden necesario para armar frases y con ellas conceptos
con los que finalmente abarcamos ideas cada $e m's comple(as con
las cuales podemos comunicar y procesar mentalmente. Lay una
clara relación entre el procesamiento mental y el lengua(e del cual
hacemos uso para comunicarnos.
Cuando la comunicación coloquial es $erbal, nuestras ideas son
representadas por $ocablos. Eichos $ocablos ad$ierten ideas que
representan e$entos e$ocados, pero el $ocablo es solo un
intermediario que permite comunicarnos. Lay que tener claro, no
obstante, que un $ocablo representa un ob(eto material o ideal, o
alguna de sus cualidades, pero ni el $ocablo ni mucho menos los
fonemas que lo constituyen son el ob(eto, sino tan solo su
representación $erbal.
Igual pasa con las ideas cuando estas son e$ocadas. Cada qui)n
representa mentalmente el ob(eto tele$isión a su manera, cuando
piensa en )l. ,n este caso no hay un $ocablo que lo represente, pero
sí una imagen $isual, auditi$a, gustati$a, olfati$a o t'ctil que
recordamos. Eicha imagen es su representación mental, pero no la
e1presión real de lo que es el tele$isor.
Nos hemos acostumbrado entonces, gracias a la formalidad del
lengua(e y de nuestra estructura de pensamiento, a asumir
erróneamente que los ob(etos son el nomre que de ellos
pronunciamos o la $orma mental con la cual los pensamos. ,l límite
de un ob(eto aparece cuando nace una nue$a palabra o cuando
emerge un nue$o pensamiento0 en el caso de nuestro e(emplo,
ase$eramos que entre el sof' y la tele$isión hay tres metros de
espacio distanciando al uno del otro. ,ntonces emerge el concepto
espacio y distancia, y de esa manera establecemos que el espacio
diferencia un ob(eto del otro. A su $e, el concepto de distancia
permite reconocer que el espacio posee categorías de tama%os
di$ersos que pueden $erificarse a tra$)s de su medición en metros o
centímetros.
,$identemente, aceptamos que una cosa es un tele$isor y otra
bien diferente son el sof' y el espacio. La sustancialidad que los
constituye son nue$os nomres y $ormas
@@
# Cada uno de ellos otorga
cualidades y significados distintos a cada e$ento percibido. Así
afirmamos que el tele$isor posee peso, forma, color y uso
completamente diferentes al del sof', y que el sof' posee una
sustancia que lo compone diferente al de los ob(etos restantes. Los
@@HLos nomres y las $ormas pueden plantearse como la representación m's gen)rica de
todas las cosas e1istentes. 4odo lo que e1iste tiene nombre y forma, lo que no e1iste no tiene ni
lo uno ni lo otro. Nuestra percepción es un mar de nombres y formas que combaten en afanosas
tempestades. Nuestra interpretación del mundo se parece a la que hacemos usando un
diccionario para plantear ideas en un idioma desconocido. Armamos conceptos mayores con
ideas leídas0 cada idea se relaciona con una palabra del diccionario. Con ideas definimos ideas
m's comple(as, y así sucesi$amente.
ob(etos se diferencian entonces por las $ormas y los nomres con las
que de ellos hablamos o pensamos.
&ero, estableciendo diferenciación entre ob(etos por el lengua(e y
por la forma en que los pensamos, Aello es suficiente para afirmar que
el ob(eto tele$isor realmente es el nomre que de )l tenemos y la
$orma con la cual lo pensamosB AEónde est' claramente establecida la
frontera entre un ob(eto y otroB Al parecer, el límite entre las cosas lo
establece un nomre $rontera y una $orma mental de $rontera.
Lagamos el siguiente y sencillo raciocinioK tenemos dos ob(etos
que asumimos diferentes, sof' y tele$isor. &ara ob$iar el concepto de
espacio, colocamos el tele$isor sobre el sof'. Intentemos entonces
$er dónde termina el tele$isor y empiea el sof', es decir dónde se
encuentra la frontera que diferencia un ob(eto de otro, pues
e$identemente son distintos. La frontera no puede ser parte del
tele$isor, pues entonces sería tele$isor y no una frontera0 pero
tampoco puede ser parte del sof' por id)ntica circunstancia. La 5nica
opción es que la frontera sea un Dob(eto fronteraD0 pero de ser así, de
ser un ob(eto frontera, tendría que haber una nue$a frontera entre el
ob(eto frontera y cualquiera de los dos ob(etos analiados. ,s decir,
nos $amos a una situación repetiti$a que no termina (am's. I3in
embargo notamos a los ob(etos diferentesJ La solución al dilema es
sencillaK no hay fronteras0 tampoco hay ob(etos independientes. Lo
que e1iste es un continuo de realidad no;diferenciada que aparece
como diferenciada debido a la forma mental y $erbal como
establecemos sus características.
Los ob(etos e1isten0 en realidad todo e1iste, pero los
e1perimentamos diferentes unos a otros por la forma en que los
pensamos y de ellos hablamos. 3i al percibirlos modificamos la
cognición y los protocolos de funcionamiento de la mente, su
naturalea independiente se diluye, dando paso a una e1istencia no;
diferenciada. La realidad no;diferenciada no implica la disolución de
los ob(etos en uno tercero, sino una nue$a forma de cognición al
percibirlos. La no;dualidad permite la e1istencia de infinitos ob(etos,
pero asume que quien los conoce no se diferencia de ellos. ,ste
planteamiento se parece al e(emplo de una gota de agua que cae en
un lagoK allí, al caer, pierde las fronteras que la definen, pero sigue
e1istiendo como gota aunque ahora haga parte de un lago. :asta
agitar la superficie para, al producirse salpicaduras, recuperar la
consistencia de la gota. ,lla no se ha deshecho por introducirse
nue$amente al lago0 simplemente asume una condición física que le
permite simultáneamente ser parte y ser todo. La gota al caer y
diluirse en el lago pierde sus fronteras pero no su identidad0 al igual
ocurre con la e1periencia no;dual, pues los ob(etos (am's de(an de
ser lo que son, pero se ad$ierten no;diferenciados por quien los
conoce.
LA NATURALEZA DE LOS
OB=ETOS MATERIALES E IDEALES
Eebido a la comple(idad de interpretar la e1istencia de los
ob(etos mediante el lengua(e y los recuerdos, los pensadores
orientales sugirieron desde anta%o que su realidad era independiente
de quien la obser$a, o que su realidad nace al ser pensada por el
conocedor. Así y todo, dicha definición material e ideal sigue
asumiendo la suposición t'cita de que los ob(etos son diferentes unos
a otros.
,ntonces, contamos con dos tipos de ob(etos, los materiales ^
tambi)n llamados reales^ y los ideales. &ara sostener dicha
afirmación es necesario plantear como a1ioma que el obser$ador es
diferente de lo obser$ado, si no, por supuesto, no se plantearía la
e1istencia de solo ob(etos materiales o ideales. Cuando intentamos
plantear las fronteras entre obser$ador y obser$ado, se argumenta
que no es necesario hacerlo, pues por a1ioma son diferentes. ,ste es
el dilema filosófico esencialK asumimos que las cosas difieren entre
ellas porque así las pensamos, pero no se plantea qu) ocurriría con la
percepción material e ideal si establecemos nue$os c'nones en la
cognición. La cognición estudiada en 9ccidente es netamente
dial)ctica, ambiente donde e$identemente se requiere plantear como
base una dicotomía entre conocedor y conocido.
No obstante, Acómo funciona una cognición intuiti$aB ACómo se
articula una cognición no;dualB ,stos terrenos epist)micos a5n est'n
ine1plorados por la filosofía occidental, que no da su brao a torcer e
impide, ya sea por perea o simple temor, que cualquier nue$a idea
sea analiada. AOu) importa si en el camino lo pre$iamente e1puesto
debe reciclarse para atender a las nue$as e1pectati$as que depara la
nue$a óptica del pensamientoB ,n esta línea, y tal y como hemos
e1puesto, la física cu'ntica nació, no sin dificultades, de una nue$a
interpretación de la realidad basada en el hecho de que la energía se
e1presa en los mundos atómicos de forma discreta y no de forma
continua
@C
. Eicha afirmación cayó en su momento como agua fría
sobre la cabea de la física cl'sica. Eurante decenas de a%os se
pugnó por ridiculiar dichas teorías, impidiendo así su propagación
pero, al final, el nue$o modelo cu'ntico supo crecer con fuera
propia.
,n el terreno de la filosofía, cualquier cambio que se e1ponga es
tildado de DorientalistaD, como sinónimo de absurdo. Al parecer, no
e1iste m's opción que un uni$erso compuesto de ob(etos materiales o
ideales. La filosofía es paquid)rmica, reacia al cambio, huye de las
nue$as ideas como las sombras lo hacen de la lu. La naturalea del yo
y su e1istencia son a1iom'ticas y, por lo tanto, irre$ersibles. La
disquisición dial)ctica no ofrece claridad sobre la interpretación final
de la realidad0 muchos pensadores, maniatados por dicha forma de
pensar, se atrincheran en sus propios reductos impidiendo la
reno$ación que otorga la frescura de lo no$edoso.
La filosofía ha debido tomar el estandarte que creó la cu'nticaK
los nue$os conceptos nacidos de su especial forma de $er el mundo
subatómico deberían haber sido estudiados, aunque los $ie(os $alores
lógicos corrieran el riesgo de derrumbarse. La filosofía ha de
comprometerse con la interpretación de las nue$as ideas que nacen
de los terrenos de la física y de otras tradiciones, y apro$echar dichos
marcos de referencia para reno$arse y, de esa manera, afianarse. La
filosofía est' en deuda con la humanidad, pues pareciera que el
uni$erso es solo la interpretación que &latón, Aristóteles o Kant,
entre otros muchos, enunciaron en su momento. ,s necesario teoriar
@CHLa física cl'sica que regía en los albores del siglo $einte, afirmaba que la energía
puede e1presarse en un abanico de infinitas longitudes de onda. La presencia discreta de la
energía planteada por &lanc2 implica la imposibilidad de establecer una infinita gama de
irradiación de frecuencias0 solo podr'n aparecer aquellas que son m5ltiplos de una constante.
,llo implica que la energía est' cuantiada en e1presiones discretas y que es imposible asumir
una e1presión continua de la energía.
sobre nue$os conceptos como, por e(emplo, la posibilidad de una
percepción simult'nea, sobre la aparición de posibles y nue$os
estados de conciencia, sobre una metafísica basada en la e1periencia
directa y no solo teórica. ,n fin, de no dar este paso la filosofía,
anquilosada, pronto no ser' m's que historia.
Le aquí, pues, la propuestaK los ob(etos ideales o reales son
$'lidos como e$entos independientes cuando la cognición es
considerada como dual. :a(o esta formulación se establece que
su(eto y ob(eto son esencialmente diferentes uno del otro. La nue$a
forma de analiar la realidad es proponer que la percepción de los
ob(etos sea no;dual. ,sta nue$a aportación no requiere que los
ob(etos cambien su naturalea0 implica m's bien que la fuera de la
conciencia no opere e1clusi$amente en el obser$ador como agente
acti$o de la cognición. La no;dualidad redefine la naturalea de la
conciencia y recon$ierte al ob(eto y al su(eto en una modalidad de
su propia sustancialidad, es decir, ob(eto y su(eto son una
modificación sustancial de la conciencia0 finalmente, todo es
conciencia
@#
y la información es su sustancia. ,s por esta raón que
no e1isten realmente fronteras entre las cosas y por lo cual (am's se
podr' plantear un ob(eto esencial como base m5ltiple de los
restantes. Los físicos buscar'n en los "uarks la base elemental de la
materia y, si alg5n día los descubren, se enfrentar'n a la comple(idad
de algo pre$io en sus constituti$os.
Los ob(etos no pueden ser e1clusi$amente reales o ideales, pues
su naturalea es esencialmente no;dual. Cuando las matem'ticas y la
física intentan llegar a la base esencial que diferencia una cosa, a las
fronteras que delimitan los ob(etos unos de otros, se topan con todo
tipo de singularidades, parado(as matem'ticas, o ante la comple(idad
de infinitos inmane(ables en sus ecuaciones. La dualidad solo
acontece ba(o la realidad de una interpretación dial)ctica0 superada
@#HAfirmación $edantina que resume la e1posición de su filosofíaK pragnaman ,rahman,
la realidad es conciencia. ,sta afirmación es $'lida solamente desde los terrenos de la percepción
asociada a la *editación. 3olo desde este estado de conciencia es posible ase$erar que el
uni$erso es la sustancialidad de la conciencia, y que la conciencia es realmente un continuo no;
dual que sabe y sabe que sabe.
esta forma de cognición, la información que constituye el uni$erso
adopta una representación no;dual.
LA DUALIDAD ONDA-PARTÍCULA
Lemos mencionado que los científicos de comienos del siglo
pasado asumían que la energía tiene 5nicamente dos presentacionesK
como onda y como partícula. ,llo era suficiente para entender el
funcionamiento de las leyes de la naturalea. Pam's se planteó una
alternati$a diferente.
,l ad$enimiento de la física cu'ntica produ(o una gran confusión
en el ambiente científico debido a que (am's se había obser$ado un
cuerpo que tu$iese simultáneamente la cualidad corpuscular y la
ondulatoria. Los e1perimentos de la doble rendi(a realiados a
electrones hacían notar que no solamente estas partículas poseían una
doble cualidad onda;corp5sculo, sino que en general todo el mundo
subatómico tenía similares características.
Incr)dulos y esc)pticos, pero sin posibilidad de contrarrestar las
obser$aciones, los científicos acabaron acostumbr'ndose al e1tra%o
comportamiento del mundo cu'ntico, diferente al que ofrece el
uni$erso macroscópico. ,l e1perimento de la doble rendi(a lle$ó a
concluir que los electrones interfieren consigo mismos, aunque sean
partículas elementales y no puedan subdi$idirse0 a su $e, nos
permite concluir que $arían su comportamiento por el solo hecho de
intentar obser$arlos. Incluso es imposible saber si la partícula
cu'ntica detectada en un instante es la misma el instante siguiente,
pues no e1iste un trao energ)tico que se mantenga.
No e1iste en la naturalea del mundo macroscópico un e(emplo
de simultaneidad lo suficientemente consistente y fiable que sea
asimilable al comportamiento cu'ntico0 sin embargo, desde la
perspecti$a filosófica oriental sí e1iste una acti$idad que funciona de
manera similar a la del mundo cu'ntico0 nos referimos a la
simultaneidad cogniti$a ob(eto;su(eto que opera en la no;dualidad.
La !o2a , %a !e*)ien#e
Con el fin de aclarar lo m's posible este dilema epistemológico
respecto a la irrealidad;realidad de la percepción, intentaremos
plantear un antiguo e(emplo que usa el vedanta0 nos referimos a la
soga y la serpiente. 8n indi$iduo camina por la $era del camino, en
una sel$a, y al obser$ar una soga enrollada que se encuentra en el
piso reconoce erróneamente una serpiente que se hace $er para )l
como real, raón por la cual se asusta y sale corriendo.
Ampliemos el e(emplo, pues cuando se planteó, hace muchos
siglos, era imposible hacer ciertas suposiciones. Asumamos que el
caminante, al igual que el del e(emplo pre$io del (abalí, lle$a una
c'mara de $ídeo en la que est' grabando el paisa(e. Ante el susto del
encuentro con la falsa serpiente, el caminante graba agitadamente,
pues nota que est' presta a atacarle. Al llegar a su casa informa a su
familia del encuentro, proyecta las im'genes grabadas de la c'mara
en su tele$isor, para así intentar con$encerlos del peligro de salir
fuera. Como no podía ser de otra manera, su familia comprueba que
la supuesta serpiente que asustó a su padre era una simple soga, que
dicha soga (am's se mo$ió en ning5n momento, y que todo no fue
m's que una ilusión producida por una falsa percepción. ,l padre no
cree lo que ahora $e, Iuna soga con$ertida en serpienteJ 8na ilusión
que le asustó de tal manera que el miedo le hio sudar copiosamente
y recorrer la corta distancia a su casa en apenas segundos.
Analicemos m's a fondo el suceso. ,$identemente el padre,
mientras caminaba por la sel$a, tenía ante la soga dos opcionesK
mantener su camino y grabar desapasionadamente la soga o, en su
defecto, reaccionar con$irti)ndola en serpiente, lo que finalmente
hio, es decir, el caminante tiene la posibilidad de seguir el sendero o
tomar otra dirección. Cuando cree detectar la serpiente crea un
constructo mental y reacciona como si fuera real, siendo su
constructo creación de su propio temor0 en cambio, si obser$a la soga
y plantea que es simplemente una soga, entonces su constructo
mental reaccionar' siguiendo el camino de forma tranquila en
dirección de su destino final.
Reacci.n en >E% a?"+ , e% a0o*a@
*ientras el caminante asume que la soga es soga, su reacción
mental concuerda con el acontecimiento que est' sucediendo.
Cuando el caminante asume que la soga es una serpiente, su reacción
no concuerda con el acontecimiento que est' sucediendo. Aunque
ambos mundos se pueden interpretar como reales, la reacción ante la
creación ilusoria es la que no tiene sentido. Note el lector que no
estamos planteado cu'l de las dos reacciones es real, pues a tenor de
lo e1perimentado ambas pueden serlo, sino en cu'l de ellas la
reacción concuerda con el tiempo termodin'mico o tiempo cero,
circunstancia donde se desen$uel$en los e$entos que est'n
sucediendo.
La mayoría de los seres humanos e1perimentan constantemente
serpientes en sus percepciones. 4oda suerte de suposiciones e
imaginación se plantea ante cualquier circunstancia, ocultando el
presente y reaccionando sobre constructos e$ocados. La mente
humana $i$e produciendo incansablemente reacciones falsas ante
e$entos que acontecen. Adicionalmente asumimos que los
constructos creados son $'lidos y les otorgamos un sesgo de realidad
que no tienen, pues son tan solo in$enciones moment'neas de nuestra
mente. 3entados en el metro, por e(emplo, la mente $ia(a por
incontables remembranas mientras $amos de un lugar a otro. Llegan
a ser tan intensos los recuerdos que, por momentos, $ia(amos a los
lugares que se e$ocan y tanto el $agón como los acompa%antes del
metro moment'neamente desaparecen. ,ste proceso
desafortunadamente ocurre no solamente mientras $amos en metro,
sino a cada instante del cotidiano $i$ir. A cada momento
reaccionamos ante e$entos que no hacen parte del tiempo cero, aquel
donde $i$e el presente.
Tie)o )!ico%.2ico , #ie)o #e*o$in6ico8 Tie)o ce*o
Lemos apuntado pre$iamente que, cuando el tiempo psicológico
de reacción mental coincide con el tiempo cero, entonces podemos
afirmar que estamos $i$iendo el presente. ,l presente no se refiere a
un tipo de reacción mental especial, sino a una acti$idad mental de
interpretación que $a acompa%ada del tiempo cero, de los sucesos
que est'n aconteciendo. A una persona se le dice cuando la notamos
distraídaK DAdónde estabasBD M respondeK DIaquíJD 3in embargo, la
reacción mental se asociaba a un recuerdo, raón por la cual su
semblante denotaba ausencia. La mayoría de las personas act5a con
base a e1pectati$as que no son del instante mismo sino de futuras
ambiciones. Normalmente sus reacciones se establecen basadas no en
lo que acontece sino en el incierto futuro de un anhelo no
conseguido.
,l vedanta plantea que si la reacción psicológica de la persona
coincide permanentemente con la relación del tiempo termodin'mico
del ob(eto a conocer, y esta forma de relación cogniti$a se mantiene,
entonces la percepción $aría y se establece un nue$o estado de
cognición. Cuando el ob(eto material que $ia(a en el tiempo
termodin'mico se interpreta mentalmente y el e$ento material
coincide con el ideal, entonces la relación ob(eto;su(eto se modifica
dando paso a la aparición de uno de tres posibles estados de
concienciaK 9bser$ación, Concentración o *editación.
Ee igual forma que un a$ión necesita tomar pista durante cientos
de metros para que las leyes de la aerodin'mica generen presión de
succión sobre sus alas y pueda tomar $uelo, asimismo se requiere
establecer un mínimo de continuidad en el acompa%amiento del
tiempo cero donde fluye el ob(eto y el tiempo psicológico en el que
se lo interpreta. No basta saber moment'neamente que estamos aquí
y ahora. ,mitir un (uicio aduciendo que estamos aquí o que el
sem'foro se ha puesto en ro(o, no ofrece la inercia suficiente para
establecer un nue$o estado de cognición. 3e requiere, tal como el
a$ión, tomar pista suficiente. Cada mente humana requiere en su
propio protocolo de percepción de un estimati$o diferente, al igual
que el despegue de un a$ión depende de su potencia, peso y
$elocidad del $iento.
La no-$"a%i$a$
Así pues, cuando se establece una percepción en la que el tiempo
cero
@F
coincide con el tiempo de reacción psicológica
@G
, el indi$iduo
e1perimenta la $i$encia del presente, y cuando el presente emerge
como una acti$idad continua con la suficiente inercia, esto es, con
suficiente sentido de permanencia, entonces el sistema cogniti$o
Dob(eto;su(eto;poder de conocimientoD se recoloca y asume un nue$o
rol simult'neo en la percepción.
La conciencia, situada en el rol no;dual, asume por sí misma su
acti$idad cognoscente, que ahora no se deposita e1clusi$amente en el
su(eto, como ocurre en la percepción dual, sino que se redistribuye en
la totalidad del campo de cognición
@N
. Qracias a que la naturalea
propia de la conciencia es conocer y simult'neamente conocerse, es
ella quien asume el rol de ser conocedor y conocido. ,l su(eto sigue
e1istiendo pero ba(o unos par'metros distintos a la acti$idad com5n
del estado dual de &ensamiento. ,l su(eto, en el rol no;dual, es
simplemente una acti$idad cobi(ada por la conciencia que se
reconoce como conocedora de ob(etos, pero no promue$e una
identificación con la historia mental ni con el cuerpo físico del
su(eto0 los detecta, es decir, reconoce cuerpo y mente, pero los
ad$ierte como ob(etos mismos del campo de manera no;diferenciada.
,l su(eto es tal pero no e1iste identificación de propiedad ni de
pertenencia con el cuerpo ni la mente0 no obstante, e1isten cuerpo y
mente. ,l su(eto, que en los estados de no;dualidad suele llamarse
saksim o atman
C"
, al conocer se conoce en lo conocido, y lo conocido
se conoce simult'neamente en el conocedor. 3u(eto y ob(eto e1isten,
@FH9 tiempo termodin'mico, es decir, el que determina las condiciones entrópicas del
uni$erso0 el que $a desde el pasado en dirección hacia el futuro.
@GH,l tiempo psicológico del indi$iduo.
@NHNos referimos con Dcampo de cogniciónD al con(unto de e$entos ideales o reales que, a
tra$)s de los sentidos o los recuerdos, podemos captar en un momento dado cualquiera de
percepción.
C"HMa sea en el estado de Concentración o *editación, respecti$amente.
pero a la lu de la conciencia se e1perimentan simult'neos y no;
diferenciados.
UNA ONDA PROBABILÍSTICA
La quedado establecido que, ante la e1tra%a cualidad de las
partículas cu'nticas de poseer simult'neos estados energ)ticos, se
interpreta que las ecuaciones de onda que determinan su naturalea
pueden e1presarse, a su $e, como un con(unto probabilístico de
estados energ)ticos. Las ecuaciones de onda de probabilidad son una
creación de la física cu'ntica y con ellas se permite la superposición
simult'nea de estados energ)ticos de las partículas subatómicas.
,n la naturalea, solo el mundo cu'ntico posee esta
característica. ,n los mundos macroscópicos hay e(emplos de
ecuaciones de probabilidad, mas no de ecuaciones de onda
probabilística. 3e ha comentado que los potenciales ganadores de una
lotería pueden ser descritos como un e$ento probabilístico pero,
mientras no se haya (ugado el sorteo, cada uno de los apostadores
$i$e su propia $ida independiente, realiando acti$idades propias. 3i
se reuniesen todos en el lugar del sorteo, cada uno de ellos sentado
en su butaca a la espera del momento culmen que har' millonario a
uno de los presentes, podrían e1presarse independientemente y
podríamos reconocer a cada uno de los participantes. ,l concepto de
probabilidad los acompa%aría a todos mientras no se defina el
ganador, pero esta e1presión no le impide a cada uno ser
independiente de los restantes.
La onda probabilística asociada al mundo cu'ntico difiere
respecto a la simple probabilidad de los asistentes al sorteo en que
los di$ersos estados superpuestos no se distinguen unos a otros hasta
que uno de ellos se e1presa.
,n el mundo macroscópico no e1isten e(emplos de ondas
probabilísticas que superpongan sus estados energ)ticos, raón por la
cual dicha interpretación del mundo cu'ntico planteada por :<hr no
fue inicialmente a$alada por científicos de la talla de ,instein. ,l
mundo parecía demasiado loco, demasiado al aar, raón por la cual,
en los debates entre ambos científicos, ,instein comentó su c)lebre
fraseK DEios no (uega a los dadosD, a la que :<hr contestóK DEe(a de
decirle a Eios qu) hacer con sus dadosD.
,l vedanta nos muestra, en el terreno de la cognición, un e(emplo
muy interesante de onda probabilística en los mundos
macroscópicos0 nos referimos a la e1plicación que hace del
funcionamiento de la mente. ,l an'lisis de la mente y sus
constituti$os difiere mucho entre el sistema vedanta y la psicología
occidental. ,l vedanta estudia la mente como una interacción de
cuatro constituti$os b'sicos y sit5a a la conciencia soportada en uno
de ellos.
E% antakarana o (e0+c"%o in#e*no
Antakarana
C.
es el nombre con el que se describe dicha
cu'druple constitución de funciones primarias e1istentes en la mente.
Cada función es independiente y todas ellas conforman un
instrumento de cognición denominado mente. &ero la cognición
misma, la fuera del saber propia de la conciencia, no la produce
ninguna de estas, sino que es soportada por una de ellas. La mente,
en su funcionamiento, puede describirse como similar a la
interrelación de los tres colores primariosK amarillo, aul y ro(o. 3in
importar qu) tono utilicemos para pintar una pared, el tinte puede ser
descrito como una interacción de los tres colores primarios que,
meclados entre sí, conforman colores secundarios0 al meclar los
secundarios producimos tonos terciarios0 finalmente, el caleidoscopio
de tonos llega hasta el infinito.
9tro e(emplo interesante que nos acerca a cómo interpreta el
vedanta la mente son los "uarks. 3e plantea que toda partícula
nuclear est' constituida por Dideas;energíaD, es decir, un tipo especial
de información que, dependiendo de cómo se entremecle, promue$e
C.HAntakarana se traduce como veh)culo interno. 3e refiere a que la mente, al igual que
los cinco sentidos físicos, es un instrumento de cognición, mas no la raón de la cognición
misma, que de$iene e1clusi$amente de la conciencia. ,l antakarana opera, en esencia, como
uno m's de los sentidos físicos que nos muestran el mundo e1terior, pero act5a como un
sentido que participa del mundo interior. &or esa raón suele decirse en 9riente que el ser
humano es poseedor de seis sentidos y no cincoK los cinco sentidos físicos e1ternos y uno
interior.
el nacimiento de materia con sus diferentes características físicas0
pues bien, estos bloques fundamentales que constituyen la materia se
denominan "uarks. ,l nacimiento de la teoría de los "uarks se le
otorga a los físicos Qell;*ann y `Reig. Eigamos que estos bloques
tienen la peculiaridad de e1presar su energía en fracciones tercias, es
decir, cada "uark posee una carga de .W>. Lo e1tra%o de la teoría es
que toda partícula creada ha de ser la mecla de tres "uarks, o de un
"uark con su anti"uark m's un tercero. Lo que finalmente
planteamos, al hilo del e(emplo anterior de los colores primarios, es
que propiedades b'sicas elementales pueden, al entremeclarse entre
ellas, conformar un abanico de inmensas posibilidades materiales. Ee
modo an'logo a estos dos e(emplos pre$ios, los cuatro elementos
estructurales que conforman el antakarana o mente, al
entremeclarse, producen di$ersos estados de conciencia.
Las funciones, acti$idades o constituyentes del antakarana son
cuatroK udhi, chitta, manas y ahamkara. La mente debe ser
entendida como una acti$idad inteligente que detecta, $i!a, relaciona
la información detectada y emite s)ntesis cogniti$a y, adem's, estos
constituyentes deben entenderse como unidades elementales que, al
entremeclase, producen la comple(ísima distribución de
sentimientos, emociones, pasiones y pensamientos. 4odo lo que
ocurre en la mente, recuerdo, miedo, inconsciencia, alegría, sin
importar qu) acti$idad en ella opere, no es m's que el carrusel
mismo de acti$idades del antakarana puestas en funcionamiento.
Los pensamientos, antes de ser algo, son una acti$idad probabilística
en la que simult'neamente con$i$en con los restantes que hay en la
memoria. Cualquier constructo mental pugna por aparecer en forma
de pensamiento, sentimiento, emoción o pasión y así, tal como se ha
comentado, antes de que un ob(eto mental sea reconocido como tal,
con$i$e con los restantes e1istentes en la mente de forma simult'nea.
3i las infinitas probabilidades de construir pensamientos
con$i$en todas simult'neamente en el antakarana, y se e1presan
secuencialmente una tras otra en función de los h'bitos o
condicionamientos que la conforman, así entonces la mente puede
ser descrita como una ecuación de onda probabilística que
manifiesta la superposición de los infinitos pensamientos posibles.
&osee una conformación basada en los condicionamientos,
circunstancia que induce a una persona a actuar y reaccionar de una
determinada forma. &ero antes de la respuesta específica secuencial
que deba darse en un momento como reacción a un e$ento
presencial, todos los posibles pensamientos con$i$en superpuestos a
la espera de que la $oluntad colapse
C!
el sistema de h'bitos y
manifieste un pensamiento específico.
E% co%a)!o $e %a :"nci.n $e on$a
Los pensamientos se guardan en la memoria como información
puntual, pero tambi)n como flu(o de relación entre ellos. Los
pensamientos solo son DalgoD en el momento en que son pensados,
esto es, en el instante mismo donde la $oluntad pone en marcha la
fuera que les induce a e1istir. Antes de ser pensado, un pensamiento
es un Damasi(oD de probabilidades de información cogniti$a
superpuesta.
=ecordar un e$ento implica ir a un archi$o de la memoria donde
est' dispuesto el nombre memoriado y la forma en la que se e1presa
dicho e$ento. ,l e$ento DsillaD, por e(emplo, est' guardado como
información puntual, que a la $e se interrelaciona con las
informaciones madera, color, te1tura, peso, línea y miles de
informaciones m's, es decir, el ob(eto silla posee implícitamente
infinitas informaciones dispuestas. Cada ob(eto de cognición es un
e$ento compuesto por infinitas informaciones
C>
. 3in embargo, no
todas las informaciones son ad$ertidas por la mente al pensar en un
ob(eto específico. La interrelación de las cuatro funciones mentales
-udhi, chitta, manas y ahamkara/ que se establece en el estado de
&ensamiento
C@
ad$ierte una modalidad típicamente dial)ctica de
C!H,l concepto de colapso o reducción del pa"uete de ondas es una de las ideas
$anguardistas de la física cu'ntica. 4iene que $er con el hecho de que m5ltiples estados
energ)ticos con$i$en simult'neamente hasta el momento en que se precipita uno de ellos a
causa de la presencia del obser$ador.
C>HAconse(amos al lector que repase los conceptos del capítulo @, DLa naturalea de la
informaciónD.
C@H,l estado de &ensamiento se caracteria por una apreciación cogniti$a dual. ,l proceso
cognoscente es eminentemente dial)ctico y se refiere al estado de consciencia en el que
normalmente todo indi$iduo $i$e. ,n )l nace, se desarrolla y muere, sin atisbar estados
cognición, que sir$e como base de estudio en la filosofía occidental.
Eel ob(eto DsillaD detectamos tan solo las características mentales que le
permiten sobresalir sobre otros pensamientos como Dsof'D o DtabureteD,
e incluso de algunos conceptos m's le(anos como Dtele$isiónD o DcasaD.
_nicamente ad$ertimos en la mente un reducido paquete de
informaciones lo suficientemente firmes como para modelar la idea
DsillaD que la componen. Las restantes informaciones son e1cluidas por
la mente cuando ha sido pensado el ob(eto. ,s la $oluntad el acto que la
consciencia indi$idual usa para Dreducir el paquete de informacionesD a
un simple con(unto de características que se denotan como el aislado
pensamiento DsillaD.
,l vedanta plantea que todas las informaciones que componen
el mundo e1isten como ob(etos y, a la $e, como flu(o integrado
entre ellos. Así, la manera m's clara de determinar la cognición de
un ob(eto no es su apreciación dial)ctica, donde solamente se
ad$ierten características específicas que sobresalen defini)ndolo,
sino ampliar el espectro del ob(eto y denominarlo como no;dualK un
uni$erso de informaciones integradas entre sí gracias a que ellas
son esencialmente una sustancialidad de la conciencia. La
intromisión de la $oluntad, como acto DdireccionadorD de la
cognición, colapsa el uni$erso de infinitas informaciones que
conforman los ob(etos, reduciendo la cognición a un mínimo
con(unto de características mentales recordadas con nomre y $orma8
8n electrón, por e(emplo, est' definido claramente por una
ecuación de onda que determina las simult'neas y superpuestas
probabilidades de energía en las que se puede e1presar pero, antes de
que el obser$ador intente detectarlo mediante una sonda, los posibles
estados energ)ticos que manifiesta son infinitos. Así igualmente
funciona la menteK la infinitud de informaciones que conforman
cualquier idea se colapsa ante la presencia del deseo o la $oluntad del
indi$iduo, haciendo que se destaquen solamente unas pocas
características. La consecuencia de dicho comportamiento mental es
que se reduce el conocimiento de un uni$erso a una e1presión
netamente dual, impidiendo el atisbo de otras formas de interrelación
cogniti$os asombrosos como los que operan en Concentración y *editación, asociados a
formas de cognición no;duales.
de la información, tal como puede ser la e1periencia cogniti$a no;
dual.
LAS CUATRO ACTIVIDADES
FUNDAMENTALES DEL ANTA#A$ANA
Las cuatro funciones del antakarana, la mente, no son un cierto
tipo de pensamiento, sino aquello con lo que se conforma cualquier
pensamiento. Eichas funciones primarias ^udhi, manas, chitta y
ahamkara^ son pre$ias a cualquier pensamiento, tal como los
"uarks son pre$ios a cualquier estructura material de un n5cleo
atómico.
Cuando hablamos de mente nos referimos, insistiendo una $e
m's, a la mente;cerebro. ,l cerebro es la base fisiológica de las
funciones sutiles de la mente. *ientras a la mente el vedanta la
considera constituida de materia sutil, el cerebro es construido por
materia densa
CC
. ,1iste una completa relación entre el aspecto mental
sutil y su contraparte física, de manera que las acti$idades de una
modifican la otra0 no obstante, se considera que la mente, siendo
sutil, es pre$ia a su contraparte cerebral densa
C#
.
Como hemos $isto pre$iamente, el antakarana es un con(unto de
cuatro acti$idades que al entremeclarse produce todo tipo de
acti$idad mental. Al igual que los "uarks al meclarse otorgan
CCHEesde el modelo cosmológico oriental, e1isten tres tipos de DmateriaD que conforman
no solamente los cuerpos e1istentes, sino los uni$ersos que contienen a dichos cuerpos. La
DmateriaD m's et)rea que e1iste es llamada causal, conformada por la prakriti en estado
primigenio antes de entremeclarse. La prakriti es la unión de las tres gunas, o cualidades
primarias de la materia. ,n orden descendente, y m's densa a5n, est' la materia sutil9 con la
que se conforman las ideas. Las ideas est'n compuestas de di$ersas meclas de las gunas que
conforman pre$iamente la prakriti o materia causal8 La materia densa es la m's DgroseraD de
todas y la percibimos a tra$)s de nuestros sentidos físicos. La materia densa, aquella con la que
est'n constituidos todos los cuerpos materiales que conforman el uni$erso denso, es
considerada burda o grosera en raón de que es m's inestable. ,l lector que desee profundiar
sobre este tema puede consultar la obra escrita por 3eshaK 3edanta Advaita -RRR.sesha.info/.
C#H&ara el vedanta, primero e1iste la función y posteriormente nace el órgano mediante el
cual la función puede establecerse. &or esa raón, y debido a que el mundo ideal constituido de
materia sutil es m's estable que el mundo denso, se acepta en la filosofía oriental que la mente
es pre$ia a las funciones cerebrales.
características de carga el)ctrica y magn)tica, spin, masa, tipo de
fuera, etc)tera, a los n5cleos atómicos0 asimismo la mente produce
todos los $ariados tipos de pensamientos, sentimientos y pasiones
que e1isten. La función mental, como antakarana, se define como el
instrumento sutil y denso capa de detectar9 $i!ar9 relacionar y emitir
(uicios de s)ntesis
CF
respecto a la información que se detecta a tra$)s
de los sentidos o que se e$oca a tra$)s de la memoria. Eesarrollando
el an'lisis de las cuatro funciones diremosK
%ittaK ,sta acti$idad denominada DmemoriaD se parece a la
función que tambi)n en un ordenador cumple la memoria, es decir,
fi(a la información que llega a tra$)s de los sentidos para e$itar que
sea ol$idada. ,n el caso del ordenador, la información pro$eniente de
alg5n dispositi$o como c'mara, ratón, teclado, etc)tera, se fi(a para
posteriormente procesarse. 4ambi)n suele denominarse a chitta como
Dmateria mentalD, en raón de que la base total de la mente es la
información fi(ada que, seg5n las $ariadas opciones de
funcionamiento de la mente, pueden no solamente e$ocarse sino
transformarse. La mente esencialmente es información fi(ada, pero el
sistema cogniti$o sería completamente absurdo si esta información
no pudiera relacionarse y generar síntesis. ,l concepto de Dmemoria
a largo plaoD o DinconscienteD tambi)n tiene que $er con chitta, pues
toda información e1perimentada desde los umbrales mismos de la
e1istencia est' grabada, pero solamente se tiene un posterior acceso
consciente a una parte de ella.
!anasK ,sta acti$idad mental denominada DraonamientoD tiene
como función b'sica interrelacionar la información pre$iamente
57HLas características del antakarana o mente, relacionadas con algunas funciones
mentales o psicológicas estudiadas en 9ccidente son, de forma sucintaK
ChittaK *emoria, capacidad de impedir que la información detectada a tra$)s de los
sentidos sea ol$idada.
.anasK Capacidad de relacionar la información e1istente en la memoria. 4iene que $er con
el aspecto tesis;antítesis del (uicio dial)ctico estudiado en la filosofía. 3e relaciona con la
característica de duda del aspecto psicológico de la mente.
AhamkaraK Constituido por el sentido epist)mico de indi$idualidad, el yo0 el sentido
psicológico del ego y el sentido estructural de la indi$idualidad, el individuo.
,udhiK Aspecto sint)tico del (uicio dial)ctico que estudia la filosofía. 4ambi)n se refiere al
aspecto de la mente que Drefle(aD la conciencia no;dual y la con$ierte en conciencia individual.
fi(ada, permiti)ndole entrelaarse. 4ambi)n suele denominarse a
manas como acti$idad de DdudaD, por la constante operati$idad tesis;
antítesis que induce y el consiguiente e incesante mo$imiento de la
materia mental ^chitta^ similar al incansable olea(e del mar. ,sta
acti$idad de continuo mo$imiento del manas produce una acti$idad
que, a ni$el psicológico, genera todo tipo de sentimientos, pasiones y
pensamientos, pero todos ellos inestables y sustituibles unos por
otros. ,s debido a la acti$idad de manas que el ser humano se agobia
tanto con su mente. ,l lector podr' notar en carne propia que la
mente siempre est' en insufrible acti$idad pensando sobre cosas
innecesarias. ,l manas se parece a la plataforma de programación ^
so$t9are^ que usan los ordenadores, mediante la cual la
información es administrada en todo el sistema.
A%amkaraK ,sta acti$idad mental se denomina DyoidadD. La
yoidad, o el sentido del yo, es un tipo de acti$idad primaria del
antakarana que, al relacionarse con otras cualidades mentales
primarias, genera sentido de pertenencia sobre el proceso mismo de
la cognición. :asta comprar cualquier ob(eto en un supermercado e
inmediatamente nos relacionamos con sentido de pertenencia hacia el
ob(eto adquirido. *ientras el ob(eto no haya sido pagado en la ca(a
del supermercado, a5n hace parte de la tienda. ,l sentido de
apropiación que opera en la acti$idad mental no solamente aparece
como DyoD, sino tambi)n en forma de pronombres personalesK Dt5D,
D)lD, DnosotrosD, D$osotrosD y DellosD0 cualquiera de estos pronombres
determina sentido de apropiación de la información. La acti$idad
ahamkara inunda el procesamiento mental del ser humano, for(ando
un profundo sentido de egoísmo en su naturalea y promo$iendo,
esencialmente, el egoísmo en la cognición. Eebido a su constante
presencia en los procesos cogniti$os de la mente humana, nuestra
cultura acoge un tipo de planteamiento económico, científico,
filosófico, cultural y dem's altamente egoc)ntrico.
,l ahamkara se asimila a la sal que se encuentra en los mares0
sin importar en qu) región bebamos agua de mar, ella ser'
necesariamente salada. Ee esta manera, tiene que $er con el sentido
del yo con el que se ti%e cualquier percepción y lo cierto es que,
aunque a $eces las percepciones no muestran claramente el sentido
egoísta que en ellas se plantea, casi siempre se ad$ierten
modificaciones de ese sentido como son la intencionalidad o el
deseo. Así, aunque el yo no pareciera estar presente en todas las
cogniciones, lo hace subterr'neamente a tra$)s de aspectos mentales
como la fuera de $oluntad.
&ud%iK ,sta función mental tiene que $er con la acti$idad
cogniti$a del saer mismo, con el acto de síntesis que opera como
conclusión de todo proceso cogniti$o, a saber, con el acto de
aprendia(e mismo a tra$)s del cual el ser humano produce saber.
Cuando la agitación de la materia mental ^manas^ se detiene
moment'neamente y adopta una forma pre$ia conocida, un nomre o
una $orma9 deteni)ndose moment'neamente la duda, a ese instante
cogniti$o se le denomina udhi. ,n ese momento aparece el saer0
antes solamente hay duda0 por ello el vedanta establece que mientras
hay duda no hay conocimiento, y mientras hay conocimiento no hay
duda. ,ste instante de no duda es el que usa la pr'ctica meditati$a del
vedanta para desliar la atención entre la muerte de un pensamiento y
el nacimiento del siguiente, y descubrir los inimaginables mundos
que se presentan en los estados no;duales.
,s pertinente se%alar que la atención se sostiene en el udhi, pero el
udhi no es la atención, es la contraparte sutil donde ella se asienta. Ee
forma an'loga, la consciencia indi$idual tiene soporte en el udhi, pero
el udhi no es la consciencia indi$idual, es el órgano que la sostiene, tal
como la superficie de la luna sostiene la lu del sol que se refle(a a la
tierra.
Cuando se $ierte agua embarrada en un tanque, tiende a asentarse
lentamente0 con el paso del tiempo se $e cristalina y logramos
obser$ar los detalles del fondo del tanque. ,$identemente, las
partículas de pol$o requieren de minutos u horas para que, gracias a la
gra$edad, finalmente se asienten. Imagine el lector que este proceso
de asentamiento se hiciera en cent)simas de segundo. &ues bien, cada
pensamiento es una agitación del tanque que produce un característico
mo$imiento0 cada mo$imiento del e(emplo se asimila al manas, y
cada instante de $islumbre cristalino del fondo puede asociarse al
udhi. Qracias a la limpide del agua sabemos qu) hay en el fondo0
así, gracias a la actitud de aquietamiento moment'neo de la mente
podemos saber que un ob(eto percibido en el presente corresponde a
uno pre$iamente conocido.
CUANTIZACIÓN DE LA ENERGÍA
La cognición dual, al igual que la energía, est' cuantiada.
3abemos que &lanc2 realió una suposición, hace m's de un siglo,
que re$elaría una nue$a forma de interpretar el uni$erso. Afirmó
que la energía solamente podía e1presarse en fracciones discretas
m5ltiplos de una constante
CG
. ,llo lle$ó a establecer un con(unto de
nue$as pautas en el mundo de las partículas subatómicas, al que se
denominó Dmec'nica cu'nticaD.
La mec'nica cu'ntica confinó la e1presión discreta de la energía. La
imposibilidad de establecer una distribución secuencial de infinitas
frecuencias de onda lle$ó a los científicos de aquel entonces a
sorprenderse, pues pareciera que la naturalea estaba confinada,
delimitada a e1presiones energ)ticas específicas y definidas0 como si
un ser humano estu$iera obligado a caminar con pasos que fueran
m5ltiplos de una distancia mínima 5nica.
La cognición dual, desde la perspecti$a del vedanta, tambi)n est'
confinada y solamente puede establecer relaciones sobre e$entos
pre$iamente conocidos. Adem's, e1iste una energía mínima y
elemental que puede establecerse en el pensamientoK el yo. ,l yo es el
pensamiento mínimo que puede ser establecido por la mente. Ning*n
ser humano pude fraccionar el pensamiento denominado yo8 Con el
fin de aclarar este p'rrafo e1plicaremos a continuación las raones
por las cuales el vedanta llegó a las conclusiones pre$ias.
,l vedanta hace un an'lisis de la mente muy propio y específico
de acuerdo a las obser$aciones que por milenios realiaron a$eados
conocedores de sí mismos. Considera de base $arias suposicionesK
.. La mente est' compuesta de cuatro funciones primarias b'sicas
^udhi, manas, chitta y ahamkara^, que gracias a su
CGH6er nota .>.
dinamismo integrador producen los pensamientos, sentimientos,
emociones y pasiones.
!. La mente esta constituida de material sutil. Eicha materia sutil
posee una contraparte física a la que denominamos cerebro, y en
general todo el sistema ner$ioso.
>. La mente es esencialmente memoria en asociación.
@. La materia mental solamente adopta pensamientos pre$iamente
predeterminados y e1istentes en la memoria.
Ee las tres primeras suposiciones ya hemos hablado pre$iamente0
pasaremos a e1plicar la cuarta.
La materia mental se asimila en su composición a una sustancia
sutil, luminosa y pl'stica. 3e parece, esencialmente, a una masa
brillante de lu metaliada, como una plastilina met'lica y brillante
que puede adoptar innumerables formas. Eesde el nacimiento, todo
ni%o se enfrenta a numerosas informaciones que detecta a tra$)s de
sus sentidos y, gracias a ello, $a conformando una base de memoria a
la que m's adelante, cuando empiece a hablar, podr' asignarle
nombres y formas específicos.
A medida que el sistema ner$ioso del infante madura, podr'
empear a realiar asociaciones entre e$entos presentes y pasados. ,l
con(unto memorístico de datos le ser$ir' como base para establecer
sus (uicios dial)cticos. Incluso, ya de mayor, creer' que conocer es
tan solo la coincidencia que hay entre un e$ento del presente ^tesis
^ y su correspondencia con el nombre o la forma que lo distingue en
su memoria ^antítesis^, para que dicha coincidencia conforme un
(uicio de $aloración de realidad ^síntesis^. ,ste modelo de
conocimiento se denomina dial)ctica y es sobre el cual se estudia y
establece la cognición en la epistemología occidental.
,ste proceso dial)ctico es aceptado por el vedanta, solo que lo
considera el m's pobre y lento de todas las formas en las que se
pueden establecer (uicios de realidad. ,l vedanta plantea y
sistematia formas de cognición que 9ccidente (am's ha a$iorado y,
tal como ya hemos apuntado, la m's emblem'tica es la cognición no;
dual.
&ara el vedanta el proceso dial)ctico se parece a la manera en
que se construye el (uego de im'genes en las nubes. AOui)n no ha
mirado al cielo (ugando a establecer qu) formas delimitan las nubesB
Acostados y atentos, obser$amos con el paso del tiempo que una
conformación se parece a la cabea de un caballo o a un castillo.
,l componente gaseoso de las nubes $a adapt'ndose y
coincidiendo con alguna forma mental pre$ia del obser$ador.
Cuando coincide definiti$amente, preguntamos (uguetonamente al
$ecino si su (uicio coincide con la apreciación pre$ia personal. Ahora
suponga el lector que el proceso de adaptabilidad de las nubes es
sorprendentemente r'pido0 las nubes pueden adoptar formas $ariadas
pero los (uicios solamente podr'n $erificarse cuando haya
coincidencia entre las formas a)reas y las establecidas en la memoria
del perceptor.
&ara el perceptor, el instante mismo de la coincidencia entre una
forma del cielo, como una cabea de caballo o un castillo, y su
representación mental histórica implicar' un instante de cognición0 el
vedanta le llamaría a ese instante udhi. Así, entonces, la materia
mental es un agente pl'stico y luminoso que puede adaptarse y tomar
la forma, el sonido, el olor, el sabor y el tacto de cualquier e$ento
pre$iamente conocido, pero la mente no podr' conocer por s) misma,
es decir, la materia mental no podr' adoptar una forma
moment'neamente estable si no e1iste un nombre o una forma pre$ia
a la que adaptarse, lo que constituye, precisamente, la modalidad que
llamamos Ddial)cticaD. &lanteamos que e1isten otras modalidades de
cognición diferentes a la dial)ctica, pero que para ello es necesario
establecer otras formas de percepción asociadas a otros estados de
conciencia.
En resumenK el proceso dial)ctico de cognición impide a la mente
adoptar un abanico de infinitas modalidades cogniti$as. 3u
representación solo atina a e1presarse en función de que e1istan
elementos pre$ios con los cuales poder comparar la percepción. &or
otra parte, el yo es la unidad mínima de asociación que el sistema
ner$ioso, en su gasto energ)tico, puede establecer y, al igual que
ocurre con la constante de &lanc2, la energía que el sistema emite para
construir el sentido de yo es la base esencial que conforma cualquier
otro pensamiento.
INDETERMINACIÓN O INCERTIDUMBRE
&or refrescar el conceptoK la indeterminación que establece la
cu'ntica tiene que $er con la imposibilidad de poder medir de forma
simult'nea todas las $ariables físicas de un sistema subatómico. ,l
hecho mismo de plantear que la energía se e1presa de forma
cuantiada introduce en los sistemas cu'nticos una profunda
incertidumbre respecto a la naturalea de las constantes físicas del
sistema antes de que estas sean medidas. La incertidumbre llega a ser
de tal porte que, desde la perspecti$a teórica, una partícula
subatómica, mientras fluya en la fracción de indeterminación, puede
teóricamente localiarse en todos los lugares del uni$erso o fluir
simult'neamente en el pasado, en el presente y en el futuro.
La constante de &lanc2 es la fracción mínima energ)tica que la
naturalea establece y esta constante se con$ierte en un limitante que
ad$ierte la naturalea en su acti$idad y funcionamiento, impidiendo
poder determinar las características totales físicas de un sistema
cu'ntico. Eesde la perspecti$a del vedanta tambi)n e1iste un sesgo de
incertidumbre en la cognición, tal como lo establece teóricamente la
física cu'ntica.
3eg5n establecimos en la sección pre$ia, en el an'lisis de la
cognición desde el punto de $ista del vedanta tambi)n e1iste una
fracción que la mente establece como mínima porción a ser pensada0
nos referimos al sentido de yoidad. ,l yo es el pensamiento m's
ancestral que e1iste en la memoria y, a la $e, es la porción mental
m's peque%a que puede establecer la mente mientras dialectia. ,l
yo, e$identemente, es una fracción cogniti$a compuesta de infinitas
informaciones, tal como lo son todos los potenciales campos de
cognición o sistemas de información que pueden ser establecidos.
3in embargo, el yo es una idea que la mente no puede fraccionar en
partes, como sí lo hace con cualquier otra.
3in importar qu) ob(eto esco(a el lector para ser conocido,
requiere necesariamente de una energía asociada a su sistema
ner$ioso para poder procesar dicha idea. La fracción mínima ideal
que puede ser conocida y que la mente establece en su
funcionamiento se denomina DyoD. ,l gasto que el sistema ner$ioso
establece para el reconocimiento del propio yo es el m's primario y
b'sico que e1iste. 3i e1istiera una fracción disponible para ser
pensada cuya e1presión fuera a5n m's peque%a, la mente la
con$ertiría en base de su propia estructura, tal como en la cu'ntica la
constante de &lanc2 se con$ierte en el m5ltiplo b'sico de la
e1presión de la energía que un sistema puede albergar.
Le aquí, entonces, que en la cognición e1iste como base natural
de su funcionamiento un estado de indeterminación que impide
describir todas las cualidades de un sistema cogniti$o en un instante
específico. La imposibilidad de conformar ideas m's peque%as que
las asociadas a un yo, con$ierte al mismo yo en un e$ento rele$ante
en la b5squeda del conocimiento de la realidad, en un impulso y, a la
$e, en un límite de todo aquello que puede ser conocido. ,s por esta
raón que para todas las tradiciones orientales profundas, el an'lisis
del yo se hace presente en su trasfondo metafísico. &or contra,
9ccidente asume una actitud despecti$a con respecto al mane(o que
al yo se le da en 9riente. Lo cierto es que este concepto que
9ccidente tiene del mane(o que el pensamiento oriental hace con
respecto al yo tiene una raón de serK en nuestra cultura occidental el
yo es tenido en muy alta estima. 3e supone que no solamente es el
agente donde reside la conciencia, sino que adem's es la base sobre
la cual se nuclea el comportamiento del ser humano. Así, cuando la
psicología habla de conciencia, e$identemente presume que se refiere
a la conciencia del yo.
La na#"*a%e'a $e% 'o
&areciera que e1iste una falta de entendimiento entre los sistemas
de pensamiento oriental y occidental respecto a la naturalea del yo.
Eesde la comple(idad del an'lisis occidental el yo se establece como
una acti$idad funcional consciente y primaria, pero ese mismo
an'lisis no alcana a5n a establecer el $erdadero rol que desempe%a
en la cognición. Ee esta manera, el yo es tan obscuro pero, a la $e,
tan necesario como lo son los "uarks en el mundo de la cu'ntica.
Nadie ha $isto un "uark, pero se presume que son la base misma de
la materia y, por lo tanto, de todo constituti$o del uni$erso.
Igualmente, el yo es una necesidad teórica, pues la cognición
establece de forma natural un sentido de indi$idualidad pero, al igual
que en la cu'ntica, en la psicología nadie ha identificado al yo0 su
fracción teórica se presume $'lida, aunque nadie sepa dónde $i$e o
cómo se conforma.
Eesde la perspecti$a del vedanta, el yo es una acti$idad de la
mente denominada ahamkara, que se implanta en la percepción
misma cuando conocemos un e$ento cualquiera. Así como los
ob(etos se impregnan de forma espont'nea de los olores fuertes que
e1isten a su alrededor, de la misma manera la mente se impregna de
yoidad al procesar su acti$idad. ,l vedanta est' de acuerdo con la
concepción occidental respecto a la naturalea indescifrable del yo
pero establece que, como limitante de la cognición, emerge
solamente en el estado dual de &ensamiento.
Lo! cinco e!#a$o! $e conciencia
La indeterminación en la medición cogniti$a se establece a causa
de la unidad egoica que la mente acepta como fracción mínima que
puede ser pensada. ,l vedanta afirma que e1isten estados de
cognición donde el uni$erso puede re$elarse desde otras diferentes
ópticasK basta establecer diversas unidades Dcogniti$as cuantiadasD
para establecer nue$os y di$ersos uni$ersos cogniti$os. Si la mente
pudiera estalecer otros estados de conciencia, cuya ase $ueran
unidades de yoidad di$erentes, se crear)an tantos universos
cognitivos como ases estales egoicas e'istieran. La información se
nuclearía de tal forma que podríamos establecer relaciones
desconocidas en la percepción y daríamos $ida a nue$as realidades
en raón a los modos de asociación de información que en otros
estados de conciencia no priman.
Ee esta manera, el vedanta establece cinco posibles estados de
cognición, pero cada uno de ellos con una base egoica diferente. ,s
decir, la e1presión yoica que estamos acostumbrados a e1perimentar
en nuestro com5n estado de procesamiento dial)ctico de información
no es necesariamente la fracción DbaseD que se $islumbra en otros
estados de cognición. &or tal raón, el yo, tal como lo conocemos y
e1perimentamos, no es la m's estable realidad. ,l yo es una parado(a
que e1iste en la mente mientras la mente;cerebro posea una
Dcuantiación egoicaD definida para ese estado de conciencia.
,l vedanta afirma que, si la percepción del tiempo termodin'mico
coincide con la reacción de tiempo psicológico, es decir, cuando los
acontecimientos que se suceden est'n acompa%ados de una reacción
psicológica acorde a estos mismos e$entos, entonces la percepción se
modifica y establece nue$as relaciones ob(eto;su(eto. &or lo tanto el
yo, como acti$idad din'mica de la cognición, $aría, y la mente;
cerebro puede establecer una nue$a forma de integración consciente
de la información, dando nacimiento a nue$os estados de conciencia.
Eicho de otra maneraK en cada uno de estos estados de conciencia se
manifiesta una modalidad de fracción cuantiada primaria que
produce su peculiar indeterminación, esto es, cada estado de
conciencia posee entonces su propio yo, su propio agente de
percepción.
Ta/%a A
An'lisis de cada unidad b'sica de cognición seg5n el estado de conciencia
que puede llegar a establecerse.
E!#a$o $e Conciencia Uni$a$ a!ocia$a a% e!#a$o
Pen!aien#o Mo, ego o su(eto
S"eBo 3u(eto onírico
O/!e*(aci.n E'in
Concen#*aci.n Saksim ^no;dual^
Me$i#aci.n Atman ^no;dual^
4iversos :yoes: seg*n cada estado de conciencia
Los uni$ersos que se e1perimentan en cada estado de conciencia
se re$elan en función de la Dunidad cuantiada yoicaD que sir$e como
base de su construcción específica. 4al y como se ha anticipado en el
apartado anterior, el vedanta plantea cinco estados de conciencia en
función de cinco posibles apreciaciones egoicas e1istentes.
Estado de PensamientoC 3e aseme(a en un todo al estado com5n
de la humanidad. ,l mecanismo m's frecuente de cognición es el
proceso dial)ctico0 en dicho proceso la cognición determina su
$alide en función del proceso de comparación entre un e$ento
percibido y la representación pre$ia afincada en la memoria. Cuando
ambas coinciden, se emite un (uicio al que se denomina síntesis.
,n este estado e1iste la presunción de que lo percibido es
diferente del perceptor, por lo que se establecen relaciones duales
entre los e$entos conocidos. No e1iste un encadenamiento de la
información diferente a la opción dual. ,l uni$erso se e1presa
e$olucionando desde el pasado y en dirección al futuro y, así, el
tiempo se e1presa de forma e1clusi$a en dirección de la entropía, es
decir, en dirección del desorden de la materia.
,l yo, como base de la estructura del estado de &ensamiento,
sustenta un mundo basado en un marco espacio;temporal definido,
que solo permite la cognición de e$entos asociados a dicho marco.
Eesde ahí, la representación de realidades asociadas a mecanismos
de cognición no secuenciales ni dial)cticos se toma por falsa, ante la
imposibilidad de $erificarlos. Le aquí que las potenciales realidades
simult'neas se desechan, pues se presupone que no e1isten
e1periencias cogniti$as que a$alen su realidad. 3e supone que nadie
ha e1perimentado realidades de tal porte, raón por la cual se
desprecian por in$'lidas o ine1istentes.
,1presiones cogniti$as como la intuición o la $idencia se
descartan, pues el m)todo de conocimiento escogido como
e1clusi$amente $'lido en este estado de conciencia requiere la
obser$ación de e$entos repetibles y una descripción empírica. La
potencial acomodación de información de manera simult'nea y
ubicua y, por tanto y entre otras, las percepciones de información
asociadas a lo infinito o lo eterno no tienen cabida, debido a que la
mente no aglomera información ba(o estas prerrogati$as. Así pues,
este estado de conciencia detecta e1clusi$amente información
causal
CN
, que relaciona con información espacial
#"
y ambas est'n
determinadas por apreciaciones y conceptos limitados a nombre y
forma
#.
. ,l estado de &ensamiento impide la aparición de
configuraciones de información que no est)n determinadas por estos
limitantes
#!
pre$iamente analiados.
Estado de SueñoK Nos referimos a la e1periencia cogniti$a que
sucede mientras dormimos. ,l su(eto asociado a este estado no es el yo
$igílico, sino un interlocutor al que denominaremos Dsu(eto oníricoD.
Las e1periencias $i$idas en un sue%o tienen cercanía a las que se
establecen en el estado de &ensamiento, pero e$identemente las pautas
cogniti$as y el uni$erso e1perimentado en el estado de 3ue%o no son
del todo iguales a las del estado de &ensamiento. ,n un sue%o es
posible $encer la gra$edad y $olar espont'neamente, o simplemente
CNH,l estado de &ensamiento nuclea información e1clusi$amente causal. La información
causal es aquella que e1iste solamente en función de alguna otra información pre$ia. 8n en$ase de
$idrio, por e(emplo, se origina necesariamente en sílice procesada y trasformada por di$ersos
procesos químicos e industriales. No e1iste $idrio sin procesos pre$ios. Así, todo lo e1istente tiene
causa en alg5n e$ento anterior. ,n el estado de &ensamiento no e1iste la posibilidad de detectar
cogniti$amente ning5n tipo de información que no sea causal. ,l marco espacio;temporal est'
definido de tal manera que cualquier información no asociada a dicho marco se hace ine1istente
para la mente. &ara analiar detalladamente el limitante causal remito al lector a %a +arado!a
4ivina -RRR.sesha.info/.
#"H,l estado de &ensamiento nuclea información e1clusi$amente espacial. La información
espacial es aquella que con$ierte a la información que compone un ob(eto en fracciones de este o en
un todo de otras. 4odo ob(eto en el estado de &ensamiento es un todo constituido de partes o una
parte de un todo. La mente solo es capa de detectar información con estas características y
cualquier otro tipo de cognición se $ela, tal como espont'neamente y debido a la funcionalidad del
órgano $isual se desechan las frecuencias de onda diferentes a las del espectro $isible. &ara analiar
detalladamente el limitante espacial, remito al lector al libro de la nota anterior.
#.H,l estado de &ensamiento nuclea información cuyas fronteras cogniti$as est'n limitadas a
nombres y formas específicas. 4odo ob(eto percibido est' asociado a una definición t'cita en el
marco espacio;temporal. Los sentidos y la mente determinan las magnitudes en las que la
información puede ser conocida, dando a cada percepción una caracteriación en peso, color,
sua$idad, etc)tera. Eicha limitación se establece gen)ricamente a tra$)s del planteamiento mental
asociati$o de nombre y forma. Los sentidos, por su acti$idad natural, delimitan la información
conocida debido a los límites finales que tiene lo conocido. &ara analiar detalladamente el
limitante de frontera, remito al lector al libro que aduce la nota CN8
#!H,l an'lisis pormenoriado del los limitantes cogniti$os debe estudiarse con detalle en
%a +arado!a 4ivina -RRR.sesha.info/.
nacer $ie(o y morir (o$en. La característica fundamental del estado de
3ue%o es que el perceptor, que es el conocedor, a la $e se desdobla
como lo conocido. *ientras dormimos, la mente crea el sue%o pero, a
la $e, la mente es la conocedora del sue%o. 3in embargo ambos,
conocedor y conocido, se ad$ierten cogniti$amente como diferentes
uno de otro.
,l uni$erso que se despliega en el estado de 3ue%o no es causal
#>
.
La información que la mente crea en ese estado no tiene sentido
causal, pues allí la mente no est' obligada a reconocer solamente
ob(etos que $ienen desde el tiempo pasado y constituyen otros que
har'n parte del presente o del futuro. *ientras se sue%a es posible
in$entar o $er realmente el futuro, pues el marco espacio;temporal
que lo constituye es diferente al del estado de &ensamiento.
*ientras se duerme, la mente funciona desde una perspecti$a
dial)ctica que origina un sentido dual de la cognición0 los limitantes
espacial
#@
y de fronteras
#C
hacen parte de los constructos mentales de
este estado onírico, raón por la cual hay tantas similitudes mentales
entre estar despierto y dormido, pues en ambos estados se presentan
realidades duales. &ero, debido a la ausencia de causalidad, el su(eto
onírico, como unidad elemental de cognición que el sistema ner$ioso
puede ad$ertir en este estado, genera una multiplicidad de ob(etos
e1istentes asociados a esta singular acti$idad. Ee esta manera, el
uni$erso que se ad$ierte mientras se duerme pone en e$idencia otras
características cogniti$as que la información del estado de
&ensamiento no puede plantear.
Estado de ObservaciónC ,ste estado se parece totalmente a la
e1periencia que coloquialmente se denomina Destar concentradoD.
Cuando una persona se concentra en una acti$idad cualquiera,
enfoca su atención de tal manera que cierta información de su campo
cogniti$o resalta y las otras simplemente desaparecen. ,n el e(emplo
#>H6er nota al pie #!.
#@H6er nota al pie #>.
#CH6er nota al pie #@.
anteriormente citado de la lectura con atención sostenida de un libro
hemos $isto que podemos abstraernos tanto en )l que, por momentos,
no detectamos el paso de las ho(as ni los dedos que realian dicho
mo$imiento. &asados unos pocos instantes o algunos minutos,
solemos perder la concentración en el libro, nue$amente regresamos
y notamos nuestros propios dedos o cualquier otra información. La
9bser$ación focalia la atención respecto a ciertos ob(etos
resalt'ndolos y, a la $e, impide la aparición de otros. Asumimos que
esta modalidad es una acti$idad ben)fica, pues fa$orece una reacción
$'lida respecto a la cognición que se realia.
A&odría un ser humano permanecer en constante estado de
9bser$aciónB ,l vedanta analia profusamente este caso y proyecta
una respuesta altamente interesanteK sí, sí es posible permanecer en
constante estado de 9bser$ación interna y e1terna. Cuando la
concentración mental es continua, la percepción $aría estableciendo
la aparición de un uni$erso con nue$as características. La
información así conocida no es diferente a la que e1iste en otros
estados de conciencia, simplemente se ad$ierten agrupaciones de
información que antes eran imposibles de conocer.
La unidad cogniti$a de dicho estado la denominamos e'in. ,l e'in
es el su(eto del estado de 9bser$ación. ,ste particular su(eto de
percepción difiere del su(eto del estado de &ensamiento y del su(eto
onírico. 3u peculiar constitución hace que la mente integre nue$os
elementos cogniti$os y, por ende, abra las puertas a un nue$o y tercer
estado de conciencia. ,l uni$erso se recrea ba(o nue$os par'metros
cogniti$os que, en parte, se parecen a otros estados de conciencia, los
cuales permiten el nacimiento de nue$os órdenes de realidad.
,n el estado de 9bser$ación el limitante causal, que determina
que el uni$erso se e1prese en fracciones que constituyen todos o en
todos constituidos por fracciones, se fractura, dando unos $isos de
estabilidad a la percepción que no poseen los estados de conciencia
pre$ios. La continua atención a un ob(eto hace que resalten ciertas
condiciones asociadas a su peculiar sentido de e1istencia. ,l mundo
$isto así se torna m's real a causa de la estabilidad que opera ahora
en la cognición.
La presencia de la =ealidad se atisba cada $e con mayor
claridad e intensidad. 8n uni$erso cogniti$o constituido de
Dfracciones cuantiadas cogniti$asD cada $e m's peque%as introduce
la percepción de un uni$erso cada $e m's intenso. La presencia del
e'in, como su(eto de percepción del estado de 9bser$ación, requiere
que el sistema ner$ioso pueda usar una fracción cada $e menor de
energía para instaurar la realidad mental que se atisba. Así, poco a
poco, la 9bser$ación se estabiliar' y dar' espont'neamente paso a
los terrenos de la no;dualidad en el estado de Concentración.
Estado de oncentraciónC ,ste estado permite detectar
cogniti$amente una información delimitada y e1perimentarla como
una realidad no;dual. La unidad egoica de este tipo de percepción es
denominada saksim. ,sta unidad cogniti$a, debido a que difiere del
e1in
##
, el su(eto
#F
o el su(eto onírico
#G
, detecta información
desconocida en otros estados de conciencia. ,l saksim es una unidad
elemental, pues el sistema ner$ioso en este estado de cognición no
puede articular una acti$idad cogniti$a menor a dicha idea. Al igual
que en los dem's estados de conciencia, la unidad elemental
cogniti$a es la causante de la información detectada, en raón de que
el uni$erso de información se reordena en función de la magnitud del
agente de percepción del estado. La característica fundamental del
estado de Concentración es la aparición consciente de la información
entrelaada en forma no;dual.
La información no;dual permite que el agente de cognición se
encuentre en todas las partes del campo cogniti$o. Normalmente, en
los estados de conciencia pre$ios, el agente de cognición ocupa una
ona del campo. ,n el estado de &ensamiento, el su(eto se sit5a
dentro de la periferia sensoria, haciendo que el yo se sit5e en un lugar
desconocido dentro de m)# Al igual pasa con el su(eto onírico en el
estado de 3ue%o. ,n el estado de 9bser$ación, el e'in se re$ela
ocupando en la pr'ctica interior meditati$a la ona de DatrásD del
##H8nidad elemental cogniti$a del estado de conciencia de 9bser$ación.
#FH8nidad elemental cogniti$a del estado de conciencia de &ensamiento.
#GH8nidad elemental cogniti$a del estado de conciencia de 3ue%o.
campo de percepción, mientras que la nada o un $acío lleno de
atención se sit5a DdelanteD de )l. Normalmente el agente de
cognición ocupa, en los estados duales, una ona del campo, pero en
el estado de Concentración ya no es así.
,n la Concentración, el saksim, como agente acti$o del estado
de conciencia, se distribuye uniformemente en todo el campo, tal
como un gas se difunde uniformemente en una habitación cerrada.
La característica fundamental de este estado de conciencia es que el
sentido de ser agente de percepción perdura en el campo al igual que
perdura el sentido de e1istencia de los ob(etos del campo, es decir,
tanto el conocedor como lo conocido perduran, pero la acti$idad
consciente conoce simult'neamente ambas acti$idades. Lo conocido
no se diferencia del conocedor, y el conocedor no se diferencia de lo
conocido.
:asta que apareca en la cognición el m's mínimo atisbo asociado
al esfuero cogniti$o de los estados duales y la no;dualidad se deshace,
para dar paso a un uni$erso dual donde la $oluntad deshace la
percepción no;dual y desencadena la cognición dual.
La cognición no;dual se parece en un todo a la ecuación de onda
de 3chr<dinger. Allí, la superposición de estados energ)ticos ocurre
simult'neamente, de tal forma que la e1presión DprobabilidadD es la
m's adecuada para determinar cu'l de los estados superpuestos se
presentar'. La $oluntad del obser$ador fracciona la simultaneidad
no;dual, al igual que la $oluntad del obser$ador colapsa la función de
onda que define la e1presión energ)tica de una partícula subatómica.
,n ambos casos, tanto en la ecuación de onda como en la
e1presión no;dual del estado de Concentración, la ausencia de un
agente cogniti$o aislado e independiente permite a la información un
rango de ubicuidad en el espacio y simultaneidad en el tiempo que de
otra manera no se podría e1presar. &odríamos afirmar que la
cognición no;dual se comporta como las partículas cu'nticas, o que
las partículas cu'nticas adoptan una representación no;dual entre
ellas.
,l estado de Concentración permite la e1periencia de un uni$erso
fluyendo sin delimitación alguna en el campo donde la cognición
ocurre. &or esa raón, la e1altación que pro$oca dicha percepción es
francamente inusual. ,l uni$erso de sentimientos y emociones
humanas queda francamente corto para e1presar la cualidad de la
inmensidad consciente de un uni$erso que acontece m's all' del
marco espacio;temporal en el que la percepción dual est'
normalmente encasillada. La ausencia de un tiempo psicológico que
fraccione la percepción en e$entos pasados, presentes y futuros,
aunado todo a un espacio carente de lugares aislados, hace que el
uni$erso de ob(etos adquiera un rasgo de continuidad y realidad que
ning5n otro estado de conciencia pre$io puede generar.
Estado de !editaciónC ,ste es el 5nico estado de conciencia
donde el agente de cognición no es una fracción elemental, ni el
uni$erso una interacción de partes cogniti$as. ,l uni$erso se conoce
a sí mismo, esto es, el agente de percepción es el mismo uni$erso de
ob(etos e1istentes. Al agente de cognición, que a la $e es
simult'neamente el uni$erso mismo de ob(etos conocidos, le
denominamos atman. Así, entonces, el atman es el su(eto acti$o de la
cognición en el estado de *editación.
,l atman sería asimilable por completo a la ecuación general de
3chr<dinger que define la integración de todos los ob(etos
potencialmente e1istentes en el uni$erso. La superposición
simult'nea de todos los estados energ)ticos posibles se equipararía a
la e1periencia consciente del atman.
Eesde la perspecti$a del estado de conciencia de *editación, la
materia, la energía y cualquier otro e$ento e1istente no pasan de ser
la sustancialidad del atman mismo. In$irtiendo el raonamiento, y
siendo el atman un fluir no;diferenciado de conocedor y conocido,
diremos que el atman constituye el sustrato esencial de la materia.
Eicho de otra forma, la materia es tan solo la sustancia misma de la
conciencia. ,s en este estado de conciencia donde es posible a$iorar
el sentido de infinitud, de eternidad y, en general, de toda condición
absoluta con la que principalmente est' dotada la información que
$erdadera y realmente constituye el uni$erso.
*'s all' de este estado de conciencia, nadie nunca ha logrado
una e1periencia m's intensa y profunda. ,l estado de *editación
finalmente concluye
#N
en la e1periencia denominada nirvikalpa
samadhi, es decir, un estado de cognición donde el uni$erso entero es
consciente de sí mismo en todo tiempo y lugar.
NUEVAMENTE EL GATO DE SCHRDDINGER
=etomamos el e(emplo al que hace referencia el encabeamiento,
ideado por ,rRin 3chr<dinger, para profundiar en )l y así ilustrar la
dificultad que implica entender realmente las partículas subatómicas
y, en general, la física cu'ntica. ,n raón de que la ecuación de onda
que )l mismo propuso es capa de representar infinitos estados
energ)ticos, y sumado esto a la interpretación de :<hr respecto a que
dicha onda es una representación probabilística de estados
energ)ticos superpuestos, 3chr<dinger intentó mostrar la aparente
incoherencia y falta de lógica racional inherente a los sistemas
cu'nticos poseedores de dichas propiedades.
La ciencia plantea un uni$erso construido en partes y cada parte
se asume como independiente de las restantes. La suma de ellas
conforma ob(etos cada $e m's grandes y comple(os. Ee todos los
e$entos e1istentes, se asume que los ob(etos materiales son la 5nica
base capa de construir un saber real. Ni siquiera los ob(etos ideales
son fiables, pues el m)todo de conocimiento científico no puede
escrutar las ideas como sí lo hace con la materia. ,n resumen, la
ciencia plantea un uni$erso dual y material.
Imagine el lector que la $ista, por alguna enfermedad
desconocida, quedara incapacitada para detectar alguna gama de
colores $isibles y que, a su $e, pasara igual con los dem's sentidos,
esto es, que cada uno de ellos quedara in$alidado para detectar
#NH,l estado de conciencia de *editación, al igual que los estados pre$ios de conciencia,
posee en sí mismo infinitos subestados de comprensión. ,l estado meditati$o se inicia cuando la
mente de un indi$iduo logra transponer conscientemente los límites que su memoria a corto y
largo plao establecen. Allí, m's all' de la carga instinti$a y m's all' de toda acti$idad racional,
la mente se difunde sin límite. ,l proceso de integración de toda la información potencialmente
e1istente puede darse muy r'pidamente o simplemente situar la e1periencia meditati$a como un
estado de integración que finalmente no llega al culmen de toda cogniciónK el nirvikalpa
samadhi, o estado supremo de cognición, donde el uni$erso, y los restantes uni$ersos, son
testigos de la absolutidad de sí mismos.
fracciones de información. 8n indi$iduo contagiado de dicha
enfermedad e1perimentaría solo determinadas fracciones de
información del mundo con respecto a aquellos que no tu$ieran dicha
enfermedad e incluso algunos e$entos podrían plantearse como
ine1istentes, a causa de que no hay manera de a$iorarlos.
Ahora suponga el lector que la presencia de un su(eto de
percepción delimita la infinita información produciendo segmentos
indetectables en ella. Ee hecho es lo que ocurre cuando la presencia
del yo, en raón de que es la base mínima energ)tica con la que el
sistema ner$ioso genera cognición, crea uni$ersos cogniti$os
m5ltiplos de su energía elemental. Así, la mente solo podr' conocer
fracciones discretas de realidad, entendiendo en este caso el concepto
adiscretob en su sentido matem'tico y, m's específicamente,
estadístico, es decir, como sinónimo de $ariable cuya magnitud se
e1presa en $alores que est'n determinados por las leyes de
probabilidad. Cada su(eto, asociado a su peculiar estado de
conciencia, construye un mundo basado en condiciones adecuadas a
su propia naturalea. Al final, todos los yoes interpretan fracciones de
realidad entrelaadas que suelen asociarse a los di$ersos estados de
conciencia.
La parado(a del gato de 3chr<dinger no tiene solución lógica en
un mundo construido cogniti$amente ba(o supuestos duales y
secuenciales0 lo que sí denota es que necesariamente han de e1istir
otras formas de cognición no pre$istas.
,l e(emplo, como $imos anteriormente, incluye un gato dentro de
una ca(a opaca0 una partícula con un C"c de probabilidades de
desintegrarse en un tiempo dado, un detector de la probable
desintegración, un martillo y un recipiente donde se alo(a un $eneno.
3i la partícula cu'ntica se desintegra, el detector lo nota y acti$ar' el
martillo que romper' el recipiente, liberando el $eneno y
produciendo la muerte del gato situado dentro de la ca(a. 3e presume
que la partícula cu'ntica, (unto con el gato y los instrumentos de la
ca(a son descritos a tra$)s de una función probabilística de onda y,
por lo tanto, el con(unto posee todas las características de un sistema
cu'ntico. Lo e1tra%o del asunto es que el gato, antes de abrirse la ca(a
y ser finalmente obser$ado, presume dos estados cu'nticos posibles
dados por la ecuación de ondaK gato;$i$o, gato;muerto. 4al como
ocurre con las partículas cu'nticas definidas por la función de onda
de 3chr<dinger, ambos estados se superponen. Antes de destaparse
la ca(a y obser$ar al gato, y seg5n las propiedades cu'nticas, el gato
debe estar simult'neamente $i$o y muerto. Abierta la ca(a podemos
notar solo uno de los dos estados. ,s decir, el paquete de ondas se
reduce a solo una opción, lo que equi$ale a decir que los estados
superpuestos se colapsan debido a la presencia del obser$ador.
Cuando el obser$ador, que es e1terno a la función de onda que
describe el sistema, inter$iene, todas las posibilidades se resumen
en una. La consciencia del obser$ador, su intención de a$eriguar el
resultado del e1perimento, pro$ocan el colapso de la función de
onda0 ahora la intromisión del obser$ador genera un cambio en el
sistema, y de los m5ltiples estados posibles solo uno es el $'lido.
&ero, Acómo antes de abrir la ca(a el sistema puede afirmar la
e1istencia de un gato;$i$oWgato;muerto, cuando nuestro sentido
com5n desecha seme(ante opciónB
A continuación describiremos $ariadas respuestas que di$ersos
pensadores han admitido como probable solución al acerti(o del gato
que simult'neamente est' $i$o y muerto.
Lo! "ni(e*!o! )a*a%e%o!
8na de las interpretaciones m's e1tra%as respecto a la parado(a
del gato, fue la realiada por el físico Lugh ,$erett, quien planteó la
multiplicidad de mundos que se origina cada $e que un obser$ador
toma una decisión $oluntaria0 en nuestro caso, a$eriguar si el gato
sigue $i$o o no. ,1istirían infinitas ramificaciones ante cada colapso
de la función de onda, y habría un mundo para cada una de ellas. 8n
gato $i$o implicaría un mundo donde, efecti$amente, el $eneno no se
$ació del recipiente de cristal, pero tambi)n e1istiría otro mundo que
se desarrollaría paralelamente con la presencia de un gato muerto.
Las ramificaciones posibles serían tantas como decisiones se tomen.
,sta interpretación cobra matem'ticamente unos $isos de
elegancia que le han permitido subsistir en el panorama del debate
físico, pero las comple(idades pr'cticas que imprime son de tal
magnitud que se rechaa abiertamente. Nadie se acerca a concebir
siquiera un uni$erso de seme(antes características, raón por la cual
no pasa de ser considerada una interesante salida, pero poco pr'ctica.
De!c*i)ci.n a#e6#ica
La interpretación matem'tica afirma que el sistema cu'ntico
definido por la ecuación de onda no describe un sistema físico
independiente. La descripción matem'tica es tan solo una
apro1imación teórica, un artificio que representa simplemente una
medida. 4al como una foto describe un suceso, pero no lo recrea
totalmente porque no puede captar la D$idaD del instante, así las
matem'ticas denotan un con(unto de probabilidades que por sí
mismas solo estiman una representación estadística de los ob(etos.
,instein $eía la cu'ntica, y específicamente la ecuación de onda,
como un artilugio matem'tico que funcionaba para describir los
sistemas cu'nticos, pero que no podía interpretarse como la
e1presión concisa sobre la cual los organismos físicos se manifiestan.
La ecuación de onda no representa para )l una superposición de
estados reales, raón por la cual dicha superposición es un suceso
que no tiene sentido.
De!c*i)ci.n co**e%aciona%
Eesde esta interpretación no se hace diferencia entre el
obser$ador y cada uno de los subsistemas que hacen parte del
e(ercicio. 4anto el gato como el obser$ador y los mismos sistemas
inanimados pueden colapsar la función de onda, es decir, todos
pueden asumir el rol de obser$ador y por lo tanto colapsar la función
de onda sin requerir la e1istencia de un 5nico obser$ador humano
que lo haga.
,sta descripción presume un ni$el de conciencia de cada sistema
animado o inanimado. La dificultad para establecer el mecanismo de
funcionamiento que acierte en definir qu) es un obser$ador y cu'l es
la modalidad consciente que mane(a, traslada el debate a otros
terrenos no matem'ticos.
Rea%i$a$ o/3e#i(a
3eg5n esta interpretación los ob(etos, debido a su propia
naturalea independiente, se colapsan por sí mismos. No se requiere
de un obser$ador e1terno ni de asumir que cada ob(eto animado o
inanimado posee una modalidad de conciencia que le permite ser
obser$ador. ,l hecho mismo de definir a un ob(eto como e1istente
por sí mismo impide todo debate posterior respecto al colapso de la
función de onda producido por la obser$ación y la e1istencia
independiente de un su(eto e1terno. ,l colapso de la función de onda,
por lo tanto, no es ob(eti$o pues simplemente no sucede.
E% Vedanta
Eesde la perspecti$a del vedanta, el principal error en que
incurren todas las interpretaciones pre$ias estriba en asumir que el
uni$erso tiene solamente dos opcionesK ser ideal o material#
La interpretación de :<hr induce la e1istencia de la consciencia
e1clusi$a del obser$ador como elemento que finalmente colapsa la
función del sistema cu'ntico que se est' midiendo. La $oluntad de
medir, como acti$idad netamente sub(eti$a, presume la inter$ención
de una acti$idad ideal asociada a la medición del sistema físico.
Asimismo, e1iste tambi)n la ca(a con todo su instrumental y el gato
mismo dentro de ella y, de esta manera, el sistema analiado se
aprecia como un ob(eto diferente del obser$ador mismo que intenta
medirlo. &ues bien, la presencia 5nica de mundos ob(eti$os
materiales y sucesos ideales dentro de la descripción de los sistemas
físicos es lo que pro$oca la sin salida del e1perimento. &resumir que
un ob(eto es e1clusi$amente material o ideal aparta cualquier otra
forma de descripción de la realidad física.
Note el lector cómo el sue%o es una t'cita realidad mientras se
e1perimenta. ,l sue%o es completamente real mientras se lo sue%a.
Incluso, si el so%ante nota que es un sue%o lo que $i$e, el sue%o
puede seguir desen$ol$i)ndose. AOu) acción que se realice mientras
duerme diferencia el sue%o de la $igiliaB puesd ninguna. Ahora nos
preguntamosK Aen los sue%os el uni$erso e1perimentado puede
plantearse e1clusi$amente como material o idealB ,fecti$amente, sí
se puede0 mientras se duerme, nuestra e1periencia asume la
e1istencia de ob(etos materiales independientes entre ellos e
independientes de todo tipo de obser$ador con consciencia propia e
indi$idual pero, ob$iamente, esto no es realmente así. Cuando
despertamos del sue%o notamos que los ob(etos materiales eran tan
solo representaciones ideales del so%ador0 no e1istía tal mundo
material e ideal independientes el uno del otro. Ee forma an'loga,
asumir que nuestra representación $igílica del mundo ha de ser
e1clusi$amente material o ideal nos lle$a al dilema de plantear que el
uni$erso solamente tiene dos formas de e1presarse e interpretarse
mentalmente. ,n contraposición a este planteamiento, intentemos
describir el uni$erso como un flu(o de in$ormación, y notemos las
consecuencias de dicho postulado.
E% "ni(e*!o coo in:o*aci.n
,l concepto de información, que anteriormente ya hemos
desglosado, $iene cobrando importancia desde hace un par de
d)cadas. ,l hecho de digitaliar el sonido y las im'genes a tra$)s del
lengua(e binario de D"D y D.D usado por los ordenadores, lle$ó a
muchos pensadores a asumir que el cerebro humano posee
concordancias con dicho proceso, ya que la acti$idad neuronal se
establece en complicados procesos electromagn)ticos. La polaridad
electromagn)tica puede asimilarse igualmente a un lengua(e binario,
por lo que la representación de la cognición puede relacionarse con
mane(os de información. Normalmente se habla de información
referida al lengua(e binario, pero la propuesta que se discutir' a lo
largo de los siguientes capítulos tiene mucha mayor e1tensión.
Intentaremos plantear que la descripción b'sica de todo proceso
cogniti$o puede representarse como un tipo peculiar de información.
La información, tal como se estudió en el capítulo anterior, no se
asocia a un o!eto, como pueden ser los D"D y los D.D del lengua(e
binario, ni a la representación ideal que formula la dualidad ob(eto;
su(eto. Cualquier ob(eto ideal o real es para el vedanta la suma de
infinitas informaciones que lo constituyen. La información es un
concepto adimensional que sir$e de base para establecer cualquier
dimensionalidad, tal como hemos establecido para el punto
euclidiano, que es adimensional espacialmente pero puede, por
secuencias continuas, conformar líneas y estas a su $e planos para,
finalmente, con$erger en la e1istencia de $ol5menes. Eichos
$ol5menes finales, al igual que los planos y las líneas, sí pueden ser
descritos geom)tricamente como realidades mensurables. La
adimensionalidad es una realidad teórica que nos permite representar
el uni$erso sin que e1ista necesariamente una constatación empírica
de su naturalea. Eebido a que la información no posee dimensión
alguna, la mente no puede constatar mediante un nomre o una
$orma su presencia empírica, pero toda dimensionalidad se establece
como suma de infinitas informaciones.
Ahora planteemos que el uni$erso es información
F"
, y que las
e1presiones real
F.
e ideal
F!
son tan solo formas de representación de
la información. Note el lector que el cerebro, en su proceso
cognoscente, finalmente reduce su acti$idad a la presencia de
información electromagn)tica, y que dicha acti$idad se desen$uel$e
mediante procesos fisicoquímicos en el mismo cerebro. La
información pro$eniente de los estímulos sensorios o la información
propia de la memoria en forma de recuerdos, finalmente se resumen
en pulsos electromagn)ticos que el cerebro detecta, transforma y
administra.
3i asimilamos la fuera electromagn)tica al intercambio de
fotones, cuyas propiedades cu'nticas se resumen a su $e en la
presencia de los "uarks que los conforman, notaremos que la $ida se
sustenta en fracciones elementales energ)ticas con propiedades
cu'nticas. La ciencia asume que los "uarks, como partículas
elementales, poseen un car'cter real, es decir, son un prototipo de
realidad e1presable en t)rminos de ladrillo fundamental en la
construcción de un uni$erso ob(eti$o.
F"H3ugerimos al lector el an'lisis concienudo del capítulo @,

aLa naturalea de la
informaciónb, que hace parte del presente libro.
F.S6er nota N.
F!H6er nota .".
Asumamos que, al igual que ocurre con la información, tambi)n
la conciencia es una suma de acti$idades que, en este caso, producen
saer, pero que su raí es tambi)n adimensional, puesto que (am's
nadie ha podido detectarla como parte de algo o como suma de partes
conocidas. La conciencia, e$identemente, se presenta como un
continuo que ofrece un tipo de orden especial de la información,
permitiendo la aparición del saber, del conocimiento. 3i algo puede
ser conocido, implica que dicho e$ento ideal o real ha de estar dotado
de la información que lo constituye y de la conciencia que permite
reconocerlo. La intimidad e1istente entre información y conciencia,
que posteriormente desarrollaremos m's ampliamente, permite
reemplaar seg5n con$enga un concepto por otro, dependiendo del
an'lisis de aquello que se estudie.
&ero si a5n $amos m's le(os en nuestras suposiciones, y dotamos
a la información de la característica esencial de la conciencia,
afirmaremos entonces que el uni$erso es información esencialmente
consciente0 que la información, que es esencialmente consciente,
puede asumir el rol de e1presarse como materia e idea, pero que
posee otras m5ltiples opciones de manifestación. No es parte de este
libro el an'lisis de las m5ltiples formas de e1presión de la
información y la posible aparición de uni$ersos paralelos con otros
órdenes de $ida, pero sí es importante notar que no se requiere del
su(eto en forma de yo, como 5nico y e1clusi$o agente consciente. La
información, al ser en sí misma consciente, puede producir órdenes
de integración donde el yo no necesariamente deba e1istir como
5nico agente acti$o de la cognición.
Lo! !i!#ea! inania$o!
4odo sistema inanimado, es decir, que no est' dotado de la
condición consciente de reconocer el mundo y reconocerse a sí
mismo, funciona como una e1clusi$a representación material o
ideal. ,l ob(eto DpiedraD, o su recuerdo, se representan como una
acti$idad material o ideal asociadas a partir de la presencia egoica
de un obser$ador, pero dicha presencia es un mecanismo
supremamente importante de diferenciación cogniti$a que no hace
parte del ob(eto DpiedraD en cuestión. La presencia de un yo regula la
forma de conocer y establece los mecanismos dial)cticos de
cognición, mientras que el ob(eto DpiedraD no posee una identidad
que se autorreconoca y, por lo tanto, no se autodiferencia del
mundo donde se encuentra.
Las partículas cu'nticas, y toda fracción subatómica, poseen una
estructura aparentemente DconscienteD que les permite reaccionar
ba(o par'metros diferentes a la simple definición en t)rminos de
DidealD y DrealD0 de hecho, toda partícula cu'ntica e1presa
condiciones físicas de simultaneidad y ubicuidad que no hacen parte
de una representación com5n del mundo macroscópico. Las
partículas cu'nticas son definidas como ob(etos, al igual que las
piedras, pero poseen la capacidad de reaccionar DconscientementeD
ante la presencia de un obser$ador y asumir, por e(emplo, el rol de
partícula o de onda. A,s una partícula cu'ntica un ob(eto materialB
AIdealB AAmbosB AOu) esB
Los ob(etos materiales que conforman el mundo macroscópico
no poseen características cu'nticas, debido a que solo ad$ertimos lo
que nuestra mente puede construir desde la fracción elemental
egoica
F>
. Los animales no detectan el mundo como nosotros0 ellos
ad$ierten órdenes de percepción que nos superan en muchos casos0
sin embargo, el hecho de que no tengan clara consciencia de sí
mismos y que su propia reacción pareca simplemente instinti$a no
des$anece la presencia de una estructura egoica simple pero
e1istente. La comple(idad de un cerebro lle$a, a su $e, a la creación
de sistemas ner$iosos a$anados que se corresponden con la madure
de los procesamientos que realian. Los organismos egoicos m's
autoconscientes generan necesariamente estructuras fisiológicas
macroscópicas cada $e m's comple(as. Eicha comple(idad fa$orece
73H=eiteramos que, dependiendo del tipo de agente de cognición que se estableca,
aparecer' un estado de conciencia cuyos ob(etos constituti$os poseen características peculiares.
,n el estado de &ensamiento, en cuya acti$idad cogniti$a prepondera la dial)ctica, se detecta
un uni$erso e1clusi$amente dual. Cualquier otro tipo de conformación de la información queda
imposibilitada a ser conocida, pues es la mente quien determina en cada estado de conciencia
los alcances de la percepción. ,l uni$erso dial)ctico se construye desde la unidad elemental
denominada yo. 3i $aría esta unidad fundamental, que es la base con la cual se construye la
mente, entonces se ad$ertir' un estado de conciencia diferente cuyos constructos reaccionan
solamente a dicha conformación mental.
la aparición de sistemas de $ida superiores, lo que lle$a finalmente a
la imposibilidad de una reacción cu'ntica de dichos sistemas
fisiológicos comple(os.
,s la presencia de una acti$idad indi$idual consciente de m) y
del mundo lo que lle$a al nacimiento de un yo que conoce desde
una perspecti$a netamente indi$idual. ,l mundo conocido se
e1perimenta colapsado
F@
ante la aparición de cualquier decisión
$oliti$a que el yo tome. La ecuación de onda muestra el con(unto de
proailidades energ)ticas que el sistema puede tener, pero tambi)n
muestra que el yo es quien colapsa el con(unto haciendo que sea
perceptible una sola de las probabilidades. &or el contrario, la
obser$ación sin presencia egoica restablece las condiciones cu'nticas
cogniti$as de cualquier sistema macroscópico y permite
e1perimentar el mundo como una simultaneidad de estados que la
ecuación de onda ya predice. ,n tal caso, la percepción pasa de
interpretarse como real o ideal a enmarcarse en un tipo de cognición
denominada no;dual.
La cognición no;dual impide definir un sistema cualquiera, ya
sea cu'ntico o cl'sico, como e$ento aislado real o ideal, e integra
todas las di$ersas probabilidades energ)ticas del sistema a un
momento de cognición cualquiera, tal como predice la ecuación de
onda. &ara ello debe redefinirse la condición de obser$ador como
agente e1clusi$o de la cognición, dar paso a la información como
acti$idad esencialmente consciente, e inhibir la presencia egoica
como estructura condicionante y limitante de la mente.
,n el e(emplo del gato de 3chr<dinger, la partícula microscópica
radiacti$a que puede o no ser detectada por la sonda situada dentro
de la ca(a, posee todas las características mecano;cu'nticas que la
ecuación de onda predice. 3u naturalea esencial es un con(unto de
estados superpuestos energ)ticos que se e1presan simult'neamente.
3olo las partículas cu'nticas poseen la característica de funcionar a
F@HEesde la continua apreciación del yo el uni$erso se aprecia colapsado en forma de
ob(eto material o ideal. La suma infinita de probabilidades superpuestas energ)ticas de lo
conocido sigue e1istiendo, pero la mente detecta solamente aquellas que el patrón del colapso
genera por la presencia del yo.
tan ba(a energía y re$elar estados superpuestos energ)ticos. 3u ni$el
de especiali&ación y comple!idad es a!o respecto a los sistemas
macroscópicos, que lo son precisamente gracias al entrelaamiento
de partículas $irtuales
FC
, y que fa$orecen la aparición de
configuraciones energ)ticas m's comple(as.
A su $e, cada uno de los instrumentos situados dentro de la ca(a
y que hacen parte del e1perimento, como martillo, $aso o $eneno,
poseen una estructura material basada en la constitución físico;
química que presenta cada elemento
F#
. La comple(idad de cada
instrumento ofrece un grado de especialiación cada $e m's
elaborado con respecto a la simple acti$idad cu'ntica. Aparecer'n
reacciones físico;químicas que otorgar'n cualidades de durea, poder
calorífico, peso y muchas m's a cada elemento constituti$o de la
ca(a. Las di$ersas propiedades físico;químicas har'n que difiera el
martillo del $aso, y estos del $eneno y de la ca(a misma donde todos
se encuentran. A dicha capacidad de reacción le denominaremos
sustancial9 pues se manifiesta como suma de propiedades físicas y
químicas que diferencian a cada una de las sustancias bases de
cualquier estructura en el uni$erso. Así, desde los soles a las
mol)culas, cada elemento posee cualidades y propiedades físico;
químicas que lo distingue de otros. La reacción sustancial es el rasgo
que define la propia identidad de cada elemento estructurado por las
fueras que operan en el mundo cu'ntico.
La reacción basada en un sistema material m's comple(o impide
una reacción cu'ntica, pero fa$orece la aparición de propiedades
FCHLos fotones $irtuales se intercambian entre partículas cu'nticas y dan origen a la
aparición de fueras electromagn)ticas. Al igual, se plantea que el intercambio de gra$itones y
gluones fa$orece la aparición de la fuera gra$itatoria y la fuera fuerte, respecti$amente.
F#HLa reacción consciente de una partícula subatómica es abiertamente cu'ntica0 la
respuesta de un sistema con propiedades físicas y químicas como el $aso o el $eneno, es
netamente sustancial0 la respuesta consciente de un sistema con ego ya establecido pero de
acti$idad primaria, es netamente instinti$a y la reacción de un sistema macroscópico con
estructura egoica firme es netamente indi$idual. 4odos ellos producen $estigios di$ersos de
indi$idualidad, por ello la subdi$isión que ha de establecerse para el an'lisis del mundo debe ir
m's all' de la estreche que supone la di$isión en DidealD o DmaterialD, para pasar a los órdenes
cu'ntico, sustancial, instinti$o e indi$idual. 4odos ellos no son m's que un compendio de
información consciente.
físico;químicas que lle$an a un ni$el de diferenciación mucho
mayor entre cada una de sus partes, creando así una brecha inmensa
entre los sistemas sustanciales y los cuánticos#
,n el e1perimento, el gato posee una condición instinti$a de
respuesta ante sí mismo y el mundo, gracias a la cual modela su
peculiar forma de interpretación de la realidad. ,l grado de
indi$idualidad y estabilidad egoica del gato es pobre respecto al del
humano, pero alto respecto a las reacciones sustanciales, donde
predomina la presencia e1clusi$a de propiedades físico;químicas.
Eicha indi$idualidad incipiente le permitir', desde su peculiar
cognición, reconocer si el $aso se rompe o no, pues en sí misma ya
posee una reacción instinti$a que le permite descifrar a su ni$el lo
que acontece dentro de la ca(a. La comple(idad indi$idual del gato y
los $ariados sistemas que lo componen -sistema motor, ner$ioso,
digesti$o, etc)tera/ se correlacionan con órganos apropiados a la
presencia de las di$ersas funciones mentales requeridas. ,l gato
posee un sistema macroscópico con mayor identidad, cuya respuesta
instinti$a al entorno es la base de su peculiar reacción. ,l sistema
instrumental ^$aso, $eneno, etc)tera^, cuya respuesta es
netamente sustancial, y la respuesta cuántica de la partícula
subatómica ^la partícula que deber' degradarse en el e1perimento
^, no poseen el grado de especialiación de cualquier sistema
instintivo. A medida que aumenta la comple(idad del sistema
ner$ioso que interacciona es m's f'cil ad$ertir un colapso de la
función de onda. Ee esta manera, los sistemas instrumentales e
instinti$os reaccionan de forma diferente a los cu'nticos, ofreciendo
un colapso de la función de onda que se traduce en la aparición
espont'nea de sus propias propiedades físicas y psicológicas,
respecti$amente.
Eesde la perspecti$a del obser$ador humano, su estructura
egoica claramente establecida permite una respuesta netamente
indi$idual, gracias a la cual notar' una sola probabilidad energ)tica
de las posibles que establece la ecuación de onda del sistema. ?l
(am's podr' detectar de forma pr'ctica la teoría de las probabilidades
superpuestas establecida teóricamente por la ecuación de onda. 3u
uni$erso mental, gracias a la presencia egoica como base de
estructuración de la información, define una percepción netamente
dial)ctica, lo que induce la creación de un uni$erso limitado a las
e1periencias que gocen de esas características. La reacción del
sistema individual, cuya mente ya estructurada conforma un yo m's
estable, produce una representación del mundo basada en la
comple(idad de sus $ariados sistemas. ,l yo, en la respuesta
indi$idual, puede reconocerse y reconocer el entorno con franca
claridad. 3in embargo, el colapso de la función de onda inducido por
una respuesta indi$idual, condicionada por la e1istencia de un yo, no
es, insistimos, la 5nica opción disponibleK cuando dicho tipo de
respuesta opera ba(o una modalidad carente de representación egoica,
es posible ad$ertir formas de cognición superiores.
Así, si el obser$ador lograra, gracias a alg5n artilugio, medir lo
que ocurre en la ca(a sin que en el proceso operara el m's mínimo
sentido egoico, entonces la representación del sistema se estimaría
inmediatamente como no;dual, permitiendo al atman, como agente
de cognición de ese peculiar orden uni$ersal, conocer una realidad
superpuesta sin el m's mínimo indicio de fractura indi$idualiante,
tal como lo establece inicialmente la ecuación de onda de
3chr<dinger. &or esta raón, el mundo cu'ntico se parece tanto a la
e1periencia no;dual, pues en ambos el ni$el de reacción puede
establecerse seg5n las pautas matem'ticas de la función de onda.
:a(o este nue$o esquema de reacción, el uni$erso es un pluriestado
de probabilidades simult'neas. Ee todo ello se deduce, en
conclusión, que la forma m's clara de e1presar la no;dualidad es
atenerse al funcionamiento de las partículas cu'nticas.
NUEVAMENTE LA PARADO=A EPR
=ecordemos que, en el conocido debate suscitado durante
d)cadas entre dos de los m's grandes físicos del siglo pasado, :<hr
y ,instein, este era partidario de la llamada DlocalidadD de la
mec'nica cu'ntica, es decir, de que toda se%al detectada no podría
superar la $elocidad de la lu. &or el contrario, la interpretación de
la mec'nica cu'ntica sugerida por :<hr, plantea la posibilidad de
que una partícula cu'ntica mantenga simult'neamente $arios estados
energ)ticos superpuestos, y que dicha condición logre mantenerse en
un sistema cualquiera predicho por su ecuación de onda asociada,
mientras no haya colapsado ^tambi)n suele denominarse
Dreducción del paquete de ondasD^ ante una medición específica.
La mec'nica cu'ntica contradice la teoría de la relati$idad, pues
para la relati$idad cualquier se%al de un sistema físico ha de ser local,
esto es, no puede desplegarse m's r'pido que la $elocidad de la lu.
3in embargo, un sistema cu'ntico, como por e(emplo una partícula
que se subdi$ide ale('ndose una fracción de la otra, mantiene la
superposición de estados mientras no e1ista medición alguna del
sistema. Llegado el momento, ambas fracciones de la partícula inicial
pueden estar separadas una de otra muy le(os, incluso a cientos de
millones de a%os lu. Al realiarse una medición de cualquiera de
ellas, por e(emplo la dirección de giro de su spin, esta medición sobre
una fracción subdi$idida obliga a colapsar la función de onda del
sistema inicial y determina que la fracción no medida adapte
instant'neamente su spin en sentido contrario para mantener su
conser$ación de energía.
:<hr abogaba por la idea de que las partículas cu'nticas reales ^
es decir, que e1isten independientes del obser$ador^ no manifiestan
necesariamente un requerimiento de localidad ^esto es, que su
información deba difundirse a una $elocidad menor que la de la lu^.
&ara :<hr, un mundo realista no implicaba una condición de localidad
física0 para ,instein y su teoría general de la relati$idad, era
imprescindible que las condiciones físicas se manifestaran en un
ambiente local, pues su teoría sugiere que no e1iste la posibilidad de
que una se%al $ia(e m's r'pido que la $elocidad misma de la lu. La
aparente imposibilidad teórica de plantear trasferencia de información
instant'neamente hacía que ,instein considerara la mec'nica cu'ntica
como un mero (uego matem'tico que no era capa de definir realmente
los sistemas físicos sino que simplemente procedía a enumerar
matem'ticamente sus condiciones sin que e1istiera realmente una
apreciación e1acta de la naturalea de los ob(etos estudiados.
La )*e!encia $e% o/!e*(a$o*
Como hemos $isto, una de las afirmaciones m's comple(as
realiadas por :<hr sobre la mec'nica cu'ntica es su interpretación
de que la ecuación de onda de 3chr<dinger es una onda probabilística
que mantiene superpuestos los infinitos estados energ)ticos que dicha
ecuación matem'ticamente predice. La presencia de la medición, y
por ende la del obser$ador asociado a ella, modifica el sistema y la
misma medición, y promue$e el colapso de la función de onda, sin el
m's mínimo gasto de energía, a uno de los estados energ)ticos
predichos. &ero al finaliar la medición, el sistema colapsado
pre$iamente medido, e$oluciona y nue$amente obedece a los
par'metros superpuestos que otorga al sistema la función de onda
antes de colapsar.
Antes de realiar la medición, el sistema cu'ntico no ha definido
a5n su estado energ)tico. Al ser medido, el sistema cu'ntico adopta
uno de los posibles estados energ)ticos que la ecuación de onda
pre$). No e1iste ninguna $ariable local oculta, es decir, no e1iste una
condición en la ona de influencia donde se encuentra el sistema que
lo obligue a adoptar un estado energ)tico específico. ,l sistema
cu'ntico reacciona espont'nea y simult'neamente sin gasto
energ)tico, colaps'ndose y asumiendo un estado por D$oluntad
propiaD.
La medición de una $ariable física es el artilugio que obliga al
sistema a adoptar un estado energ)tico específico, y es la presencia
del obser$ador como agente acti$o del proceso quien induce dicho
colapso. La presencia del obser$ador como $ariable que modifica las
condiciones de la partícula es uno de los elementos m's
contradictorios en la física cu'ntica pues, como sabemos, en el
mundo macroscópico cualquier persona puede obser$ar un a$ión con
la seguridad de que al hacerlo, la magnitud de su tama%o, $elocidad y
cualquier otra $ariable física no se modificar'n ni modificar'n en
nada las condiciones de aterria(e de la aerona$e. IImagínese el
lector un uni$erso macroscópico donde la obser$ación del perceptor
modifica por su simple presencia las condiciones físicas de lo
obser$adoJ Introducir la $ariable del obser$ador como elemento
determinante en el sistema a medir es francamente e1tra%o0 sin
embargo, eso es lo que ocurre en los mundos microscópicos.
La co)%e3i$a$ $e "n !i!#ea
Lemos determinado que, por definición, un sistema físico,
cualquiera que sea, a medida que se especialia y asume un rol
progresi$amente m's consciente se hace m's comple(o, a causa de las
intrincadas relaciones físico;químicas que necesita para sobre$i$ir.
,l ni$el de especialiación de un sistema determina el grado de
comple(idad de su estructura. &or e(emplo, la estructura espacial de
la malla de cristaliación que poseen los 'tomos que componen la sal
define las características físicas y químicas que la identifican. Las
condiciones b'sicas o 'cidas, su peso, difracción o refracción a la
lu, durea a la penetración y cualesquiera propiedades físicas o
químicas denotan un ni$el de especialiación que la diferencia de
cualquier otra sustancia. Así, las agrupaciones de 'tomos en forma de
mol)culas y las de mol)culas en forma de estructuras inorg'nicas
cada $e m's comple(as hacen que el sistema, en la medida que
crece, denote propiedades cada $e m's características y propias.
6amos a hacer un repaso, en esta línea, de aspectos que ya hemos
apuntadoK
La *eacci.n sustancial
A este con(unto caracteriado por di$ersos ni$eles de
comple(idad sustancial inorg'nica, que $a desde unas pocas
mol)culas hasta los grandes instrumentos como telescopios y
m'quinas de todo tipo, le denominaremos sistemas sustanciales, pues
cada uno de sus componentes reacciona con base en los sistemas
primarios atómicos que los constituyen. Así, por e(emplo, la
comple(idad de un ordenador contiene las cualidades específicas de
cada una de las sustancias que lo constituyen. La reacción de cada
sistema o subsistema es predecible bas'ndonos en el conocimiento
físico;químico que tenemos de cada uno de sus componentes. La
reacción sustancial est' determinada por las leyes de la física y de la
química, de manera que son las leyes de la naturalea quienes
permiten descifrar su reacción y comportamiento.
La medida de tiempo, masa, $olta(e y dem's $ariables e1istentes
de cada sistema sustancial le permiten adoptar reacciones específicas
de respuesta ante la medición de cualquiera de sus propiedades.
Eichas propiedades e$identemente no se modifican, pues las leyes de
la naturalea que las definen son inalterables.
La *eacci.n instintiva
9tro tipo de sistemas m's comple(os est' constituido por
aquellos que presentan una reacción instintiva. La denominaremos
instintiva porque dicha reacción no est' supeditada a una conciencia
personal que pueda reconocerse a sí misma como un sistema
independiente y consciente.
,sta subdi$isión instinti$a de sistemas es mucho m's comple(a
que la sustancial, pues requiere del sistema org'nico una mayor
comple(idad físico;química. Eicha comple(idad aumenta en la medida
que la condición instinti$a se transforma y pasa a ser de raa y,
lentamente, se encamina a la grupalidad. &or e(emplo, sabemos de la
reacción de una especie de arbusto, y sabemos que toda su especie
manifiesta una reacción similar ante la presencia de temperatura,
agua o contaminación. A medida que el ni$el de reacción instinti$o
disminuye para aumentar la presencia consciente, el ni$el de
comple(idad estructural del sistema aumenta. 8na cucaracha, por
e(emplo, posee una comple(idad estructural mayor que la de un
organismo $egetal. La respuesta de una cucaracha a un estímulo
cualquiera puede $ariar r'pidamente gracias al mayor ni$el de
adaptación que posee. 8n perro, por e(emplo, posee un ni$el
instinti$o cada $e m's precario a causa de una presencia consciente
que le permite reaccionar como grupo ^pastor alem'n^ y no como
especie ^perro^. A la $e cada perro se diferencia en su propio
grupo obteniendo características peculiares y 5nicas.
,n este sentido, hay sistemas org'nicos que responden de forma
completamente instinti$a y algunos otros que empiean a despertar
un $iso de consciencia indi$idual, raón por la cual se hacen
merecedores de la cercanía del g)nero humano. La reacción
instinti$a se asocia a las estructuras $egetales y animales que, seg5n
su ni$el de comple(idad físico;química, denotan un ni$el de reacción
que $a desde lo instinti$o puro hasta el incipiente uni$erso de la
reacción consciente e indi$idual.
La *eacci.n individual
Nos referimos a la modalidad humana, en la cual el sentido de
conciencia indi$idual est' completamente desarrollado. ,s
importante acotar que la comple(idad de los sistemas humanos es
muy alta, raón por la cual las intrincadas relaciones físico;químicas
son muy comple(as. La relación subsistente entre la comple(idad
estructural de un sistema y su capacidad de reconocimiento
autoconsciente son claras y saltan a la $ista.
,l ni$el de especialiación de los sistemas humanos lle$a a la
integración de acti$idades y funciones sin cuento, tantas que nos es
imposible determinar claramente la lógica del encadenamiento que
hay entre las di$ersas fracciones que componen el todo. ,l ser
humano es una mara$illosa y e1quisita m'quina que es consciente
del mundo y consciente, a la $e, de sí misma. 3u sistema ner$ioso,
por e(emplo, posee una intrincada red neuronal y potencialidades
inimaginables que a5n no han sido descritas cabalmente. Los
sistemas humanos poseen un $iso de especialiación m's alta que en
cualquier otro g)nero e1istente, lo que lle$a a una mayor
comple(idad del sistema mismo.
N"e(aen#e e% co%a)!o $e %a :"nci.n $e on$a
4odo sistema, sin importar la comple(idad que posee, tiene una
ecuación de onda que define la e1presión de su naturalea energ)tica.
,stablecer la función de onda para un organismo tan comple(o como
el humano o para los sistemas con reacción sustancial o instintiva es
pr'cticamente imposible0 no se puede determinar matem'ticamente,
debido a la inmensa cantidad de $ariables planteadas para definirlos
y al desconocimiento que a5n tenemos de la naturalea.
La especialiación de un sistema implica de por sí una forma
e1cluyente de reacción. La sal reacciona diferente que un $eneno, y
una cucaracha difiere en su reacción a los sistemas sustanciales.
Igualmente, los sistemas instintivos y los individuales reaccionan con
par'metros 5nicos y específicos seg5n sea su especie, raa o relación
grupal.
Lay una característica que permite clasificar toda forma de
reacción de cualquier sistema energ)tico0 nos referimos a la cualidad
indi$idualiante que opera $elada o abiertamente en cualquier
sistema. Los sistemas sustanciales no poseen una acti$idad
consciente indi$idual, pero sí poseen una reacción físico;química que
denota un tipo de especialiación en su reacción y comportamiento.
Eicha reacción especialiada es el factor que le impide a un sistema
energ)tico sustancial mostrar connotaciones cu'nticas.
Ee igual manera, los entes con características de reacción
instinti$a poseen un grado mayor de comple(idad estructural, lo que
induce un mayor índice de especialiación. La reacción específica e
indi$idualiante de los seres constituidos con una reacción instinti$a
les impide mostrar unas connotaciones cu'nticas del sistema debido a
su comple(idad estructural. La presencia primaria de un sistema
cogniti$o instinti$o hace que el sistema fa$oreca la presencia de una
reacción local, real e indi$idualiante
FF
, que est' le(os de pertenecer a
la reacción de cualquier sistema cu'ntico.
Los sistemas humanos con un tipo de reacción individual
impulsan, como ya se ha indicado, la e1istencia de estructuras
energ)ticas profundamente comple(as y, nue$amente, el tama%o de
dichas unidades org'nicas impide la reacción del sistema como un
elemento mec'nico;cu'ntico0 de ahí que la e1periencia humana lle$e
a $er que el uni$erso no solamente es dual, sino que est'
condicionado por leyes que delimitan localmente el comportamiento
de los sistemas.
,n definiti$aK la presencia de cualquier sistema especialiado
sustancial, instinti$o o indi$idual cambia los par'metros de reacción
del sistema medido y lo obliga a colapsarse o no seg5n sea la
simplea de su acti$idad. 4odo sistema posee teóricamente la
posibilidad de plantearse como una superposición de estados
probabilísticos, pero a causa de su especialiación, esto es, de la
77HLocal, como acto donde las leyes cl'sicas de la física predominan. ,n ellas, la
$elocidad de toda se%al no puede sobrepasar a la de la lu.
=eal, como sistema independiente de los restantes sistemas, e1istente por sí mismo.
Indi$idualiante, como acti$idad cogniti$a superior que induce el sentido de dualidad.
comple(idad estructural del sistema que se deri$a del ni$el de
autoconciencia que ad$ierta, le ser' posible o no una reacción
simult'nea de estados energ)ticos superpuestos.
La *eacci.n cu(ntica
&or e1tensión, la reacción cu'ntica es la m's simple que e1iste y su
comple(idad estructural reporta un ni$el mínimo de especialiación, es
decir, de comple(idad estructural. Las partículas cu'nticas reaccionan
planteando una mínima acti$idad $oliti$a y asumiendo en parte la del
su(eto que las mide. &or esta raón, las partículas cu'nticas adoptan
las características de medición que el científico presuponeK la simple
curiosidad in$estigati$a irrumpe ante la partícula subatómica
fa$oreciendo una reacción cu'ntica que est' predicha por la ecuación
de onda asociada.
Así pues, el colapso de la función de onda debe entenderse
dependiendo del ni$el de especialiación del sistema que se mide,
esto es, de la comple(idad estructural que posee el sistema. Eicha
comple(idad tiene como 5nico fin la manifestación de un
contingente de consciencia indi$idual. &or eso suele plantearse la
$oluntad del in$estigador que hace la medición como causa del
colapso de la función de onda. ,1iste, entonces, una relación
directa entre la comple(idad estructural de un sistema y su ni$el de
especialiación, e igualmente e1iste una relación directa entre el
ni$el de especialiación de un sistema y su ni$el de autoconsciencia.
,sto e1plica la relación entre el colapso de la función de onda y la
presencia indi$idual de quien toma la medición.
*ientras que los sistemas comple(os ad$ierten un uni$erso
fundamentado en la inclusión de las propiedades físico;químicas en un
marco espacio;temporal lineal, los sistemas cu'nticos no, y esta es la
circunstancia que permite la superposición de estados. La descripción
mental que los sistemas comple(os hacen del mundo se basa en la
interrelación consciente que hacen entre ellos mismos y el entorno. ,l
ni$el de especialiación indi$idual es el elemento directri a tra$)s del
cual se traduce la e1periencia del mundo. Aunque el uni$erso no
cambia ni cambiar' en sus propiedades constituyentes ni, en definiti$a,
en la información que lo construye, sí lo har' la interpretación que
cada sistema especialiado haga de )l.
La *eacci.n no)dual
,1iste una forma de reacción humana ante los e$entos del mundo
que se aseme(a a una reacción cu'ntica. Lemos $isto pre$iamente
que el elemento indi$idualiante que opera en la mente, y al que
denominamos gen)ricamente yo, es la base del fraccionamiento de la
información y quien impulsa la aparición del colapso de la función
de onda que aparece tanto en los sistemas cu'nticos como en los
$ariados organismos m's comple(os
FG
.
La no;dualidad fa$orece no solamente la ausencia del yo
entendido como agente independiente de la cognición, sino la
simultaneidad entre conocedor y conocido, y con$iene aclarar una
$e m's que la no;dualidad no niega la e1istencia del yo ni del
mundo, simplemente establece una relación entre ambos que permite
que la conciencia, como fuera de saber, estableca un puente que
permita conocer sin que e1ista sentido de diferenciación. 3e presenta
ba(o las dos modalidades ya e1puestasK
FGH=ecordamos que la reacción mental y físico;química se basa en el ni$el de
especialiación de los sistemas org'nicos o inorg'nicos. ,n la medida que un sistema es m's
comple(o introduce un ni$el de especialiación de sus estructuras que lo lle$a a desencadenar
propiedades físicas específicas, como en el caso de los sistemas sustanciales9 o marcadamente
inconscientes, como en los sistemas org'nicos instintivos. ,l nacimiento del sentido de
indi$idualidad consciente es lo que busca la naturalea a tra$)s de su proceso e$oluti$o. &or
ello los sistemas m's comple(os, cuya reacción es eminentemente indi$idual, son aquellos que
ofrecen la presencia de un yo m's estructurado y consciente de sí mismo y del entorno.
Los sistemas cu'nticos, debido a la ausencia de comple(idad de sus estructuras físico;
químicas, que se traduce en un ni$el totalmente primario de especialiación, poseen una
reacción eminentemente cu'ntica. ,n dicha reacción el marco espacio;temporal cobra una
representación diferente de información a la que se presenta en otros tipos de reacciones
asociados a otros sistemas. 4iempo y espacio cobran un tinte simult'neo y ubicuo que
introduce en el sistema cu'ntico unas propiedades de reacción 5nicas, como la superposición
probabilística de sus estados energ)ticos.
La reacción no-dual, gracias a la modalidad específica de cognición que establece, fractura
igualmente la relación espacio;temporal. ,l hecho de que el obser$ador simult'neamente se
conoca a sí mismo y a lo conocido, introduce una interpretación del mundo similar a la de la
cu'ntica. Así, los estados m's profundos de percepción no;dual introducen en la cognición la
ruptura del marco espacio;temporal lineal e imprimen una $isión simult'nea de Dtodo en todas
las cosasD.
Estado de oncentración
Cuando el ni$el de no;diferenciación se asocia a un campo
cerrado, es decir, se establece ba(o par'metros sensorios o mentales
definidos, como es el caso de $er un coche, un paisa(e o cualquier
otro e$ento e1terno o interno delimitado en la percepción, entonces
la información que compone el campo, y que es infinita en e$entos
constituti$os, se e1perimenta simult'neamente. Eicha e1periencia
simult'nea induce la presencia de un testigo simult'neo a lo
conocido, al que hemos denominado pre$iamente como saksim.
:rillo, color, te1tura, sensaciones asociadas y todo aquello que
compone la comple(idad interpretati$a de la cognición se e1presan
simult'neamente, de acuerdo a la configuración del uni$erso que el
saksim desen$uel$e en su construcción cogniti$a.
Estado de !editación
Cuando el ni$el de no;diferenciación que opera en la cognición
se establece ba(o los par'metros de este estado, la cognición se hace
completamente Dcu'nticaD, pues los di$ersos sistemas y la
información que los compone asumen una condición real pero
absolutamente simult'nea. ,l agente conocedor del campo abierto, es
decir, de una cognición sin fronteras sensorias ni mentales, al que
llamamos el atman, se con$ierte en un flu(o no;diferenciado de
conciencia que act5a a la $e como conocedor del mundo y de sí
mismo. ,l culmen de este estado, esto es, la forma m's uni$ersal de
cognición, donde el uni$erso es simult'neamente todo lo que es, ha
sido y ser', es denominado en el vedanta como nirvikalpa samadhi.
Así, entonces, el nirvikalpa samadhi establece una forma de
cognición donde la conciencia entrete(e cogniti$amente toda cualidad
y característica de manera simult'nea. ,l perceptor de dicho suceso,
el atman, se e1presa igualmente simult'neo a todo lo conocido, sin
que e1ista e$ento potencial alguno m's por conocer.
CA&748L9 #
INFORMACIÓN Y CONCIENCIA
LA NATURALEZA DE LA CONCIENCIA
,l an'lisis y el estudio de la conciencia es uno de los temas m's
espinosos que e1isten. Ma la simple definición del t)rmino es
profundamente comple(a. La cognición es una acti$idad de la cual
realmente se sabe muy poco. ,n general, la conciencia asume el rol
de ser portadora de la cognición, del saber. Conocemos gracias a que
la conciencia se establece como medio para detectar y relacionarnos
con el mundo e1terno y el mundo interno. Conciencia es el acto de
saber, es la función que determina la potencialidad del conocimiento.
Ee la misma forma que en una fogata el fuego es portador del
resplandor luminoso, así la conciencia es portadora de saber. Qracias
a la conciencia podemos determinar la realidad de las cosas y
detectar su e1istencia. Al ser conscientes del mundo reconocemos la
realidad que en )l subyace.
Conciencia )e*!ona%
Eesde los albores de la psicología occidental se ha planteado que
la acti$idad de la conciencia es un factor e1clusi$o del homo sapiens.
La condición de ser consciente de sí mismo y del mundo es un hecho
cuya rele$ancia solo se ad$ierte en la raa humana. &or tal raón, se
ha presumido desde anta%o que solamente los humanos estamos
capacitados para poseer una conciencia clara y definida, por lo cual
pareciera somos los 5nicos seres capaces de determinar un ni$el de
realidad adecuado de nosotros mismos y de nuestro entorno.
Actualmente, y basados en la tradición acad)mica occidental, la
conciencia se establece solamente en un yo. 3olo el yo es partícipe
del dinamismo de la conciencia, por lo tanto, cuando hablamos de
conciencia, ha de especificarse siempre que nos referimos a la
conciencia de un yo. Al parecer, solo el ser humano goa de la
inmensa potestad de ser consciente de sí mismo y del mundo, raón
por la cual cualquier otra especie de $ida se encuentra en un ni$el
inferior desde nuestra peculiar definición de realidad.
La conciencia como elemento teórico se e1presa de manera
pr'ctica, entonces, a tra$)s de la consciencia indi$idual. La
consciencia personal ata%e a la capacidad de reconocer nuestra
propia e1istencia indi$idual (unto a la de los dem's seres e1istentes.
,l t)rmino DconcienciaD se aplica e1clusi$amente a la Dconsciencia
del yoD, a la consciencia indi$idual. &or esta raón, es el yo el agente
din'mico de la cognición. La acti$idad superior de conocer es
potestad del yo0 su primer atisbo de realidad se resume en asumir y
$alidar su propia e1istencia indi$idual y, por e1tensión, la del mundo
que le rodea. ,n conclusiónK gracias a la consciencia indi$idual
sabemos que e1istimos independientes del mundo que nos rodea.
,sta afirmación es tan e$idente que se la considera un a1ioma, una
$erdad que no requiere e1plicación adicional alguna. Aceptarnos
como entes indi$iduales nos lle$a a considerar, sin oposición alguna,
la afirmación cartesiana de Dpienso, luego e1istoD.
Conciencia , Vedanta
,l vedanta es un sistema de pensamiento que desde hace siglos
intenta desentra%ar las comple(idades mismas de la conciencia. &ara
ello ha redefinido el t)rmino conciencia, aplicando en su nue$a
apreciación repercusiones francamente interesantes. &ara el vedanta
la conciencia es un flu(o no;diferenciado de saber y saber que se
sabe
FN
. 9tra manera de introducirnos al t)rmino conciencia es $erla
como el acto simult'neo de saber y saber que se sabe. Eesde la
perspecti$a no;dual, el agente acti$o de la cognición no es el su(eto
indi$idual ni su apreciación yoística, sino que la conciencia misma,
como agente acti$o de su propia naturalea, es quien conoce. Eesde
esta perspecti$a, tanto el su(eto como los ob(etos pasan finalmente a
ser la sustancialidad misma de la conciencia.
La conciencia, al no ser en sí misma una condición propia y
e1clusi$a de un ob(eto o un su(eto, no puede ser definida de forma
FNHLa tradición oriental establece la definición pragnaman ,rahman, que se traduce
como D,rahman, el absoluto no;dual, es concienciaD.
similar a los ob(etos que gracias a ella concienciamos0 no es un
ob(eto de estudio, como sí lo son los ob(etos que conocemos. La
conciencia es un flu(o de saber que permite conocer pero que, en
5ltimas, solo se conoce a sí misma.
Ca*ac#e*+!#ica! $e %a conciencia
Las consideraciones que el vedanta ofrece de la conciencia
permiten establecer un tipo de relación muy interesante con el
concepto DinformaciónD, y esta intrínseca relación entre conciencia e
información ser' el tema a tratar en el siguiente capítulo. A
continuación estudiaremos algunas de las características esenciales
que el vedanta atribuye a la conciencia, con el fin de determinar
nue$as ideas que sir$an para introducirnos y aclarar el apasionante
mundo de la cognición.
*a conciencia como actividad autoluminosa
&ara el vedanta, la conciencia conoce porque esa es su naturalea
esencial. Así como la naturalea de la lu es iluminar o la del agua
humedecer, asimismo la naturalea de la conciencia es promo$er el
saber, y para ello no requiere ni siquiera de la presencia de un yo.
,1isten estados de percepción duales
G"
donde puede e1istir un agente
de conciencia indi$idual e independiente de los ob(etos que conoce,
pero esta no es la forma esencial de la e1presión consciente. La
e1presión primera y fundamental de la conciencia es la no;dualidad.
La conciencia regula su propio saber, y dicha regulación tambi)n es
conciencia. No e1iste nada diferente a la conciencia, puesto que todo
lo que se conoce se ad$ierte a tra$)s de ella y, tal y como se ha
e1plicado, es en el estado de conciencia denominado *editación
donde finalmente se ad$ierte que el uni$erso entero no es m's que una
modalidad sustancial de la conciencia. ,l acto de saber, como el de
e1istir, son acti$idades que dependen de sí mismas. No e1isten
G"HNos referimos a los estados de conciencia llamados 3ue%o, &ensamiento y
9bser$ación. ,n cada uno de ellos el su(eto se e1perimenta como diferente de lo conocido,
promo$iendo una representación dual de la realidad.
acti$idades pre$ias cuya conformación de$enga en conciencia o
e1istencia.
*a conciencia como actividad autoevidente
,l saber emerge porque la totalidad de lo conocido es m5ltiple
ante la unidad del conocedor. Ee igual forma, la conciencia conoce
pero nadie la conoce, es decir, la conciencia es una acti$idad unitaria
que no puede (am's e1presarse como m5ltiple. ,l hecho de ser la
conciencia siempre una acti$idad unitaria y no m5ltiple no le permite
ser ob(eto m's que de ella misma, y es el acto final sobre el cual se
establece cualquier cognición. No hay nada pre$io a la acti$idad de
la conciencia, e1cepto conciencia, ni hay nada posterior a la
conciencia e1cepto la acti$idad misma de la conciencia.
No +raccionamiento
La conciencia es en sí misma un todo, es decir, no es posible
fraccionarla en partes. Act5a, como hemos citado, siempre como una
unidad0 es imposible fragmentarla para con$ertir cualquiera de sus
partes en an'lisis de estudio por parte de las restantes. :a(o esta
afirmación, la conciencia no posee los atributos que sí caracterian
los cuerpos sustanciales, a saber, el de ser partes o fragmentos que,
integrados, generan un todo0 dicho todo puede, a la $e, ser parte de
un nue$o sistema que lo contenga. La conciencia (am's se ha
detectado fraccionada como ob(eto de an'lisis. 3e parece en algo a
los dipolos magn)ticosK si un im'n se fractura en dos partes, en cada
una de ellas aparecen dos onas magn)ticas diferentes, una positi$a y
otra negati$a. 3i, una nue$a $e, cualquiera de estas partes positi$a o
negati$a se fragmenta, emergen dos nue$os polos magn)ticos, y así
sucesi$amente. Con la conciencia pasa algo similar, pero al
contrarioK cada $e que se analia cualquier fracción de percepción,
sin importar cuantas partes tenga, se ad$ierte como una unidad
consciente de e1istencia0 un nue$o fraccionamiento de la unidad
percepti$a, por e(emplo pasar de $er un edificio a obser$ar su puerta
de entrada, lle$a a una nue$a unidad cogniti$a. Nunca el
fraccionamiento de un campo de percepción lle$a a la partición de la
conciencia. La conciencia es una unidad funcional siempre, tal como
los dipolos magn)ticos son siempre unidades duales.
Al igual que en la información no podemos establecer un ladrillo
base como elemento primario de los ob(etos que de ella est'n
constituidos, de igual forma no encontramos una fracción elemental
que por adición conforme la estructura de los sistemas conscientes.
Información y conciencia comparten la ausencia de fraccionamiento
y, adem's, la imposibilidad de encontrar un ladrillo fundamental que
sea la base de la cognición;consciencia y de la sustancia;
información.
Todo)"arte
La conciencia no posee una base estructural primaria en ninguna
de sus posibles manifestaciones ^reacción cu'ntica, sustancial,
instinti$a o indi$idual^0 su constituti$o no puede ser fraccionado,
pues siempre emerge como un todo. La realidad de cada e$ento
constituido de información, y conocido gracias a la conciencia, se
e1presa siempre como un todo. Así como nadie percibe los elementos
constituti$os de la información, sino que se percibe una agrupación
infinita de ella conformando los finitos cuerpos que percibimos, de
id)ntica manera la cognición del mismo e$ento no se e1perimenta
como suma de conciencias parciales sino como un todo consciente.
Acausalidad
,n $ista de la imposibilidad de fraccionar la conciencia en busca
de un constituti$o primario, y de que la conciencia se presenta siempre
como un todo sin partes, no e1iste manera alguna de encontrar su
g)nesis. 3abemos de la e1istencia de los ob(etos conocidos, pues
somos conscientes de ellos, pero no podemos saber el instante mismo
en el cual empeamos a darnos cuenta de que las cosas e1isten.
3iempre nos damos cuenta de la e1istencia de un e$ento cualquiera,
pero el segmento inicial sobre el cu'l se inicia el proceso consciente
es desconocido0 es decir, sabemos que conocemos pero no
detectamos el momento inicial del proceso mismo.
La imposibilidad de encontrar una causa al instante mismo del
inicio de la cognición pone en e$idencia la e1tra%ea del proceso en
sí. Lay consciencia de e$entos y, e$identemente, e1perimentamos
sensaciones diferentes, por lo que sabemos a ciencia cierta que
somos conscientes de di$ersas caracteriaciones de realidad, pero
entre realidad y realidad que alumbramos conscientemente no
podemos distinguir el instante mismo en que una realidad cogniti$a
muere y da nacimiento a la siguiente. La conciencia act5a como un
continuo y no como un flu(o direccional, por lo cual no encontramos
(am's el instante mismo de inicio del proceso consciente, aunque sí
podamos atestiguar efecti$amente que somos conscientes de aquello
que tu$o inicio, y tambi)n que dicho e$ento murió para dar paso al
siguiente. Los momentos de cambio entre realidad y realidad son
desconocidos, esto es, la causa que precede al inicio de un e$ento
consciente y el inicio mismo de la consciencia como base de la
cognición son desconocidas0 el acontecer consciente es acausal.
Eicha circunstancia de acausalidad es similar a la que opera en la
información. Cuando obser$amos, por e(emplo, un cubo de madera,
podemos notar con la $ista el borde que delimita una de las seis caras
con cualquiera otra del mismo ob(eto. 3abemos a ciencia cierta que
hay un límite entre cada uno de los planos constituti$os que operan
en las tres dimensiones espaciales en que se desarrolla el cubo.
Cuando la $ista se posa en una cara pasa r'pidamente a la otra
siguiendo una continuidad $isual. Ahora el lector imagine que cada
cara del cubo se aseme(a a pensamientos diferentes, por e(emplo una
casa, un 'rbol, un a$ión, calor, sue%o y un recuerdo, en total seis,
como las caras del cubo. Note cómo somos capaces de ser
conscientes consecuti$amente de cada una de las im'genes mentales,
tal como somos capaces de e1perimentar la continuidad de las caras
del cubo. &areciera que la percepción es continua entre im'genes,
como lo es cuando obser$amos los planos del cubo. Nunca
atestiguamos el inicio del pensamiento ni su final, siempre nos
$emos dentro de un pensamiento ya iniciado, al igual que con el
cuboK nunca notamos la frontera como tal entre planos espaciales,
sino que detectamos cualquiera de las superficies, nunca la Dsustancia
fronteraD que las delimita. Los límites son inaprensibles0 detectarlos
es completamente imposible, de allí la incertidumbre e1istente en la
percepción.
,l vedanta ha logrado, mediante la educación de la mente,
ralentiar y describir la percepción que ocurre luego que un
pensamiento muere y antes de que naca el siguiente. La encontrado
que la conciencia no nace al comieno del pensamiento ni decae a la
muerte de este. La conciencia est' presente como atención sin
pensar mientras la mente a5n no asocia al yo con la $orma o el
nomre de un recuerdo. ,s decir, la conciencia es siempre continua,
sin causalidad alguna. Los pensamientos flotan sobre la consciencia
tal como las olas cambiantes sobre un oc)ano siempre id)ntico.
Ee igual manera, la información que compone un pensamiento
ideal o una forma material se subdi$ide en tantas partes como se
desee0 no obstante, cada una de ellas conforma a la $e un todo de
infinitas informaciones. No e1iste la manera de encontrar una
información causal. &or definición cualquier todo ideal o material es
suma infinita de informaciones.
,sa e1tra%ea del comportamiento de la conciencia se aseme(a al
modo en que se configura la e1istencia de la informaciónK la
información es siempre una agrupación y (am's una fracción. No
detectamos (am's un instante sin información.
Adimensionalidad
La conciencia no hace parte de un tipo de categoría de realidad0
sin embargo, es la base cogniti$a de cualquiera de ellas. ,s imposible
establecer una dimensión de medida de la conciencia, tal como es
imposible establecer una unidad de medida de la información.
Circunscribir la conciencia a un rango que determine o grad5e su
naturalea est' m's all' de nuestras posibilidades. ,s otra e1tra%a
parado(a, tal como la anteriorK gracias a la conciencia podemos
establecer categorías físicas, )ticas, metafísicas o religiosas, entre
otras, pero es imposible establecer categorías con las cuales clasificar
a la misma conciencia.
La ausencia de dimensión para definir y establecer par'metros de
an'lisis de la conciencia hace que su naturalea sea difícil de
escrutar. *ientras la conciencia es la base que permite conocer y
asignar el sentido de realidad a las cosas, la información es el
constituti$o mismo de la sustancia que se percibe. ALabr' realmente
diferencia entre la fuera que depara el saber y todo aquello que
conforma el mundoB
La falta de herramientas que permitan diseccionar la información
y la conciencia para ordenarlas en categorías impide un (uicioso
an'lisis dial)ctico de la realidad del saber y de la materia. ,s por esta
raón que la mente, por m's inter)s que tenga en conocer
conscientemente su propia g)nesis, est' imposibilitada para lograrlo
con los medios dial)cticos.
$ealidad
4oda e1istencia que se conoca hace parte de una realidad
consciente. 3er consciente implica asignar un tipo de realidad a lo
conocido, implica denotar como e1istente lo que se percibe. Al
igual, todo lo e1istente se manifiesta como una agrupación de
información0 incluso el concepto de $acío lle$a consigo mismo un
uni$erso de informaciones que lo definen y otorgan el tipo peculiar
de e1istencia que el concepto de $acío aporta.
La realidad es una amalgama de e1istencia que puede ser
conocida gracias a que la conciencia produce un especial saber. 4odo
constructo real se compone de alg5n tipo peculiar de información.
No detectar información solo implica no ser consciente de aquello
que se plantea como e1istente y, sin importar si la realidad que se
plantea es material o ideal, en ambos casos su sustancia esencial es
información. Así como un e$ento e1istente posee un tipo de
información que lo caracteria, de igual forma la conciencia
inter$iene para determinar que dicho e$ento es conocido y, por lo
tanto, de$iene como real. La información y la conciencia se
acompa%an, pues la sustancia de todo e$ento consciente es
información.
EEUIVALENCIA ENTRE
INFORMACIÓN Y CONCIENCIA
&ara la mentalidad occidental es difícil entender que el uni$erso
es un flu(o no;diferenciado de conciencia0 una afirmación de
seme(ante porte causa sorpresa, si no confusión. Asumir que la
sustancia que compone un e$ento es conciencia lle$a a una
suposición de abstracción sobre la realidad de las cosas que no logra
ser captada. 3uele erróneamente considerarse a la conciencia como
un abstracto casi impenetrable, como una idea tan sutil que no puede
ser la base de ob(etos materiales concretos. Afirmar que la conciencia
es la base de la materia y de todo lo e1istente, por tanto, no pasa de
ser a primera $ista una teoría un poco m'gica y poco confiable.
,n cambio, para 9ccidente sí es f'cil entender que la materia es
la base esencial de lo e1istente. Incluso las ideas pueden no ser m's
que una construcción físico;química que ocurre en el cerebro
mientras percibimos el mundo o nuestro interior. 8na teoría de este
porte es al parecer m's fiable. Aunque denote inmensos $acíos y un
profundo desconocimiento de muchos procesos cogniti$os, ase$erar
que la materia es la base sustancial de la realidad suele plantearse
como algo m's aceptable.
,sta $isión se ha $isto alterada con los 5ltimos desarrollos en
neurociencia y los a$ances en física cu'ntica, que nos lle$an a
proponer nue$as teorías sobre la base esencial que construye la
realidad percibida. ,l concepto de información es una mara$illosa y
potente herramienta que permite estudiar la cognición y, la $e, el
mundo físico. La naturalea adimensional de la información hace que
no se requiera una causa primera y elemental como base de cualquier
configuración. ,l concepto de información y la imposibilidad de
detectarla como fracción, hace que podamos equipararla a conceptos
que pueden llegar a denotar incluso totalidades definiti$as, como el
mismo DabsolutoD. La cualidad de la información de constituir
infinitas relaciones respecto a cualquier constructo e1istente hace
notar, finalmente, que cualquier cosa, cualquier sistema material o
ideal puede definirse como suma y agrupación total
G.
de infinitas
informaciones.
La in:o*aci.n coo "n ca)o
,n $irtud de lo anterior, podemos definir que cualquier fracción
del uni$erso ideal o material est' compuesta de ilimitadas
informaciones, es decir, de un n5mero de intersección, de
superposición de relación de información que no tiene fin. ,l
concepto Da$iónD, por e(emplo, se puede definir como la suma de las
informaciones físicas e ideales que lo componen. ,n este caso cabe
desde cada uno de los tornillos de su estructura, hasta la ideación de
las leyes de la aerodin'mica que cumple. Igualmente, un a$ión puede
definirse por todo aquello que este mismo no es, por e(emplo, un
a$ión no es un coche, no es una casa, no es el mar, y así
sucesi$amente. Las infinitas interrelaciones que e1isten de manera
t'cita en la información Da$iónD nos lle$an a plantear que cualquier
sistema es una intersección de infinitas informaciones. +inalmente,
podemos definir cualquier constructo material o ideal como un
campo constituido de informaciones infinitas. 4odo concepto real o
todo ente material son un con(unto infinito de relaciones de
información ad$ertidos por la mente como una unidad cogniti$a y
estructural.
La información, por lo tanto, posee la mara$illosa comple(idad
que entremecla la unidad y la infinitud. 4odo e$ento estructural es
una unidad conceptual, un todo constituti$o delimitado por las
fronteras de los nomres y de las $ormas que mentalmente lo
delinean y constituyen. 8n a$ión es un a$ión, es decir, es un todo
unitario pero, a la $e, es una infinitud de relaciones superpuestas
que lo conforman. Note el lector cómo el concepto de información
G.HCualquier información es siempre una suma de informaciones, pero cada fracción de
información es a su $e un todo de ilimitadas informaciones. ,l concepto todo tiene que $er
con la unidad conceptual y estructural de un e$ento. 8n todo es un a$ión, una nube o un
recuerdo cualquiera. Nunca percibimos un campo de información fraccionado, y siempre cada
fracción que detectemos o cualquier fracción de una sustancia material es, a la $e, un todo,
una unidad conceptual.
interrelaciona, como se ha dicho, la unidad y lo infinito, con(ugando
ambas ideas sin conflicto alguno.
La conciencia coo "n ca)o
Al ser definida la conciencia como un $lu!o no-di$erenciado de
saer y saer "ue sae, impedimos su fraccionamiento esencial0
impedimos a la conciencia estar constituida por una base esencial
que, por suma, la encadene y la construya. La conciencia no puede
plantearse como suma de compuestos primarios, pues (am's nadie ha
detectado seme(ante condición. La conciencia act5a como un todo,
fa$oreciendo la percepción y el saber de unidades conceptuales.
Cada unidad se compone de información que, al ser detectada, se
manifiesta a la $e como un todo conceptual. 3iguiendo el e(emplo
pre$io, el a$ión mismo no es m's que la coincidencia de una suma de
informaciones materiales asociadas a un concepto mental que se
e1perimenta en un estado dual de cognición.
,sta integración de la información como un todo consciente, y la
misma integración de la conciencia como una totalidad de
informaciones, nos permite equiparar ambas ideas. &odemos no
solamente plantear la información como un campo de conciencia o
un campo de cognición, sino que la conciencia puede establecerse
como un todo en un campo de información. &or tal raón, la realidad
es un campo de información o, tambi)n, un campo de cognición. La
realidad est' constituida de infinitas informaciones y delimitada
mentalmente por una apreciación conceptual. La conciencia en sí
misma es un raudal no;diferenciado de saber que detecta cualquier
campo de información y lo con$ierte, como realidad asociada, en un
campo de cognición.
Lo Rea%
AOu) es lo =ealB Lo =eal ha de definirse, entonces, como un
campo de cognición donde las informaciones que lo conforman se
aprecian como no;diferentes y la frontera que delimita dicho todo
est' abierta0 es decir, lo =eal es un campo no;diferenciado cuyas
fronteras son abiertas. A dicha forma especial de cognición le
denominamos estado de *editación. ,n la e1periencia meditati$a la
realidad adopta la esencial condición de no;diferenciación entre
conocedor y conocido.
Cuando un campo de información o, en su defecto, un campo de
cognición est' compuesto de información que se detecta de forma
diferenciada y se ad$ierte que sus fronteras son cerradas, es decir,
que se e1presa como un todo conceptual, entonces dicho campo es
irreal. Irreal no implica que sea ine1istente0 implica que dicho campo
es inestable, pues las fronteras finales que lo delimitan cambian en
raón del reacomodamiento de la información que lo constituye.
&odemos percibir un a$ión, como elemento total y conceptual, para
pasar posteriormente a detectar una de sus alas0 así, el ala se
con$ierte en una nue$a unidad conceptual compuesta de infinitas
informaciones. 3in embargo, del concepto DalaD se pasa al color
blanco que detectamos como pintura de su superficie. Así pasamos
de unidad a unidad, de un todo percibido a otro. ,sta ruptura de la
frontera del campo, debido al reacomodamiento de la información
que detectamos en )l, es lo que hace estimar que lo percibido no es
=eal. 4odo campo cerrado es infinito pero irreal0 posee infinitas
informaciones pero, por ser un todo conceptual, una unidad cogniti$a
aislada de las restantes y con fronteras cerradas, se lo considera
irreal.
E% "ni(e*!o e! in:o*aci.n
Así, entonces, el uni$erso puede e1presarse como un oc)ano de
informaciones no;diferenciadas, esto es, de información que posee en
sí misma todas las informaciones. Agregar a un campo de
información la acti$idad consciente hace del campo de información
un campo de cognición.
La equi$alencia entre información y conciencia nos permite
estudiar la realidad como campos cerrados o abiertos, constituidos de
información diferenciada o no;diferenciada. 3eg5n cómo se
estableca la percepción aparecer' entonces cualquiera de los cinco
estados de conciencia estudiados pre$iamente.
Lablar de información implica hablar de conciencia, pues sus
cualidades esenciales son similares. ,l t)rmino DinformaciónD es m's
cercano0 el concepto DconcienciaD suele ser m's abstracto y et)reo.
Cuando a la información le otorgamos la capacidad de saber, de
conocer, entonces la con$ertimos en un campo de cognición, en un
e$ento conceptual con id)nticas condiciones a la conciencia misma
que lo determina como real.
Ta/%a F
,stados de Conciencia y
tipos de campos de Información y Cognición
E!#a$o
$e Conciencia
Ca)o
$e Co2nici.n
Ca)o
$e In:o*aci.n
S"eBo Eiferenciado Cerrado
Pen!aien#o Eiferenciado Cerrado
O/!e*(aci.n Eiferenciado Cerrado
Concen#*aci.n No;diferenciado Cerrado
Me$i#aci.n No;diferenciado Abierto
Así pues, un campo de información est' constituido por
información material o ideal y un campo de cognición corresponde a
un campo de información con atributo de conciencia en su
información. &ara plantear cómo est' constituido el mundo, es f'cil
mostrarlo como campo de información. &ara saltar a una concepción
m's metafísica y a una e1plicación m's profunda de ese mismo
mundo y de nosotros mismos, hemos de considerar la realidad como
un campo de cognición, es decir, una agrupación de información
dotada de conciencia. Eicha capacidad consciente puede distribuirse
de $ariadas formas seg5n sea el campo abierto o cerrado o, en su
defecto, diferenciado o no;diferenciado. 3eg5n sea la naturalea del
campo establecido ^de información o de cognición^, la
información adoptar', seg5n el estado de conciencia, un con(unto de
leyes físicas que regir'n la condición material y un con(unto de leyes
psicológicas que regir'n el mundo ideal.
,l uni$erso, entonces, puede presentarse constituido de
información diferenciada o no;diferenciada, conformando campos
cerrados o abiertos de realidad. Lablar de que el uni$erso es
información o conciencia es equi$alente. ,l vedanta plantea que la
realidad que subyace y permanece siempre como sustrato de
cualquier otra es aquella conformada por un campo abierto
constituido de información no;diferenciada, es decir, el estado de
*editación, asociado al atman como testigo
G!
.
LA INFORMACIÓN COMO
SUSTANCIA DE LA CONCIENCIA
Cuando hablamos de sustancia nos referimos a algo que posee
alg5n tipo especial de consistencia. Nuestro idioma es claro al
definir el t)rmino sustantivo como algo que e1iste de forma
independiente y que puede calificarse con cualidades específicas.
&odemos, entonces, plantear que la causa e$iciente del uni$erso es la
conciencia y que la causa material es la información. La causa
e$iciente implica el orden inteligente y creador0 la material induce a
la sustancia base de todo lo creado.
,l uni$erso, en su e1tensión, es información material e ideal, es
decir, sustancia material e ideal que, en un sin fin de gradaciones y
categorías, se manifiesta en ob(etos de $ariados rangos de
sustancialidad. 4oda sustancia est' compuesta de información, y toda
información es tan solo sustancialidad de la conciencia.
La conciencia es un continuo de información no;dual. Los ob(etos
que apreciamos como diferentes poseen el inmenso don de estar
interconectados por la infinita información que los compone. ,l
uni$erso, aunque est) compuesto de ob(etos, es un continuo sin
diferencias. &ara aclarar este 5ltimo punto $ale un e(emploK imagine
G!H&ara que el lector tenga claridad sobre los di$ersos testigos de cada estado de
cognición, le aconse(amos re$isar la tabla .. 4ambi)n es posible profundiar respecto a los
di$ersos perceptores acti$os de cada estado re$isando cualquiera de las restantes obras de
Sesha.
una gota de agua0 ella es claramente diferente de las restantes gotas de
llu$ia que caen0 posee características físicas y químicas que la dotan
de una identidad propia. Cuando finalmente la gota cae al oc)ano,
pierde sus límites pero (am's su identidad. La gota sigue siendo
sustancialmente agua, pero sus límites ya no e1isten0 ahora el límite
se traslada a las inmensas playas que contienen el oc)ano.
Ee igual manera, la información posee identidad sustancial, pero
ella misma es un continuo de conciencia pues, aunque cada e$ento
sustancial e1iste, ninguno presenta una frontera esencial que lo
diferencie.
De %o Uno a% To$o9 $e% To$o a %o Uno
La ciencia presume la e1istencia de la conciencia indi$idual
como a1ioma de su teoriación. Incluso supone que la conciencia
indi$idual llega en ocasiones a e1pandirse, creando así nue$as
formas de cognición. Así se e1plica la $isión cham'nica e incluso la
e1periencia mística, siempre partiendo de que la indi$idualidad es la
base primera de cualquier forma de realidad e1istente. ,n este caso
siempre se parte de lo uno y se plantea como meta final la
e1periencia del todo.
4omemos un nue$o modelo de la conciencia que plantea una
nue$a teoriación, esta $e en otra dirección. Asumamos que la
conciencia es, de base, un rol uni$ersal, un continuo sin partes,
ilimitado e infinito, que es la base de toda sustancia. Incluso,
otorguemos a la conciencia la opción de asumir un rol indi$idual sin
que pierda su condición infinita. &ara tal caso, demos el siguiente
e(emploK un indi$iduo duerme0 le llamaremos el so%ante. ,n su sue%o
se re$elan incontables modalidades de sustancias materiales e
ideales0 a todo lo e1istente le llamaremos lo so%ado. ,l so%ante crea
lo so%ado en sus diferentes gradaciones y categorías, pero lo so%ado,
aunque tiene identidad e indi$idualidad, nunca posee fronteras
definidas que lo hagan diferente del so%ante. Lo so%ado, aunque
pareciera que posee identidad propia, nunca ha sido realmente
independiente ni indi$idual, es parte de un continuo ilimitado de
conciencia que se $ierte en forma de sue%o. ,n este caso, la
conciencia del so%ante parte del todo y se e1perimenta a tra$)s de lo
uno de cada persona(e so%ado.
,sta es una de las m's grandes diferencias que e1isten entre las
filosofías de 9ccidente y 9riente. 9ccidente parte de lo uno y busca
el todo, y el vedanta parte del todo y así e1plica lo uno, como algo
que e1iste con identidad propia pero sin fronteras que realmente lo
delimiten. A dicha forma de e1presión de la conciencia donde, sin
importar qu) fracción sustancial que se determine, posee las infinitas
condiciones de las restantes realidades, le denominamos no;dualidad.
Así, mientras la física cu'ntica no asuma el rol en que la
conciencia posea una acti$idad primordial uni$ersal y se e1prese
como un continuo sin partes, la esencialidad de su funcionamiento
ser' inentendible. Las partículas cu'nticas funcionan como un
continuo sin partes con identidad propia, algo que aparentemente es
un contrasentido pero, al hilo de lo e1puesto, no es así. La sustancia
es información, y la información es conciencia. Qracias a ello,
cualquier sustancia puede interrelacionarse conscientemente con las
dem's informaciones de las restantes sustancias e1istentes, ya sean
estas ideales o materiales.
+racturada la acti$idad mental que denota sentido de
indi$idualidad, cualquier ser humano puede e1presar su identidad sin
por ello perder su comprensión de ser conciencia ilimitada y no;dual.
4odo ser humano puede ser partícipe de las e1tra%as ocurrencias de
las partículas cu'nticas, pues logra a la $e ser todo sin de(ar de ser
parte.
CA&748L9 F
SIMETRÍA Y VEDANTA
,l concepto de simetría es una de las herramientas m's
interesantes para estudiar la raón de ser de las fueras que
conforman la naturalea. 3imetría implica el mantenimiento de la
unidad del sistema físico mientras se realia un proceso en )l0 es una
propiedad de la naturalea que genera sentido de identidad en los
sistemas físicos aunque ellos presenten un tipo de acti$idad
específica.
3imetría no solamente es el equilibrio est)tico que se plantea en
el mundo del arte, donde la composición de un maestro adopta una
bellea contundente. 4ambi)n tiene que $er con el ni$el de acti$idad
de la naturalea y su sentido de unidad antes y despu)s de cualquier
medición que se realia de una $ariable física.
Sie#*+a
La simetría implica el sentido de identidad y permanencia ante
una acti$idad de un sistema físico. &or e(emplo, una esfera que gira
alrededor de uno de sus e(es presenta una conformación geom)trica
similar mientras se realia la rotación, raón por la cual se habla de
simetría a1ial en el espacio o rotacional. &odremos concluir entonces
que, ante el mo$imiento de la esfera, se mantiene un tipo de
identidad geom)trica del sistema. La simetría rotacional se
manifiesta en el sistema físico que gira en torno a un e(e y permite
notar la ausencia de cambio geom)trico ante la presencia de una
acti$idad física rotacional. La simetría rotacional tiene que $er con la
in$ariabilidad física del sistema ante un proceso de rotación ocurrido
en )l. ,$identemente, si dibu(amos un peque%o punto en alg5n lugar
de la superficie de la esfera notaremos que )l $a cambiando en
función del giro, de manera que en cada momento estaría en un lugar
diferente0 en este caso estaríamos hablando de la medición local del
sistema. Nuestro e(emplo muestra específicamente la simetría global
del sistema, y no la local.
4ambi)n es posible obser$ar en las construcciones
arquitectónicas un tipo especial de arco de medio punto que muestra
la similitud de su traado respecto a su e(e $ertical, donde la mitad de
arco iquierda es sim)trica a la otra mitad derecha. ,ste tipo de
simetría a1ial en el plano, donde un lado de un cuerpo es sim)trico al
otro, suele ser denominado como simetría lateral. ,n este caso
tambi)n el sistema físico muestra un tipo de identidad del sistema,
donde una parte de )l es sim)trico a la otra. ,l concepto de simetría
manifiesta, así, la aparición del cambio para, al mismo tiempo,
mantener el ni$el de unidad del sistema.
,1iste, adem's, un tipo de simetría especular en la cual un cuerpo
y su imagen refle(ada en un espe(o son similares en un todo, e1cepto
que la información que en el cuerpo se manifiesta a la iquierda, en
su refle(o aparece a la derecha. ,ste el caso de colocarnos frente a un
espe(o y obser$ar cómo nuestro refle(o manifiesta una cierta
identidad con nosotros mismos. ,l refle(o se parece a nosotros
e1cepto en el hecho de que iquierda y derecha se cambian. *ientras
nosotros le$antamos la mano derecha, por e(emplo, nuestra imagen
refle(ada hace lo suyo con la iquierda. 4al y como se ha apuntado, el
concepto de simetría introduce la posibilidad de obser$ar y medir un
sistema físico cualquiera permitiendo in$ariabilidad en )l.
,1isten muchos otros e(emplos m's de simetría como, por
e(emplo, la in$ariabilidad de las leyes de la naturalea al multiplicar
las ecuaciones matem'ticas que las describen por menos uno -e./, o
la aparición en laboratorio de igual n5mero de cargas positi$as y
negati$as al crear materia chocando partículas atómicas a altas
$elocidades. La conser$ación de carga es una manifestación del alto
ni$el de simetría que opera en la naturalea. ACómo puede la
naturalea proceder a realiar una acti$idad física en un sistema y
mantener in$ariabilidad en )lB La respuesta es la simetría inherente
que e1iste en ella gracias al profundo sentido de identidad que e1iste
de base en toda la naturalea.
3imetría, entonces, implica la in$ariabilidad de un sistema físico
cualquiera ^un campo de información^, ante la presencia de una
acti$idad física, como rotación, lateraliación, especularidad,
in$ariabilidad de las ecuaciones matem'ticas o la conser$ación de
carga el)ctrica. ,stos tipos de simetrías globales son sencillas de
entender, pues no implican un tipo de medición de $ariables
comple(as de los sistemas. &asaremos a estudiar otro tipo de
operaciones físicas que generan igualmente tipos de simetrías locales
en los sistemas a medir.
Sie#*+a! $e gauge
4ambi)n llamadas Dsimetrías de estimaciónD. La estimación
implica un tipo específico de medida de una fracción del sistema, en
relación con la aparición de las fueras asociadas al sistema antes y
despu)s de la estimación. Cuando se estiman las propiedades de una
fracción de un sistema físico cualquiera, por e(emplo su $elocidad,
realiamos un tipo especial de medición, de estimación. 3i (unto a la
estimación que realiamos del sistema notamos que antes y despu)s
de ella e1iste in$ariabilidad del sistema, esto nos lle$a a concluir que
el campo de información presenta un alto ni$el de simetría.
&lanteamos entonces que el sistema físico manifiesta un tipo de
simetría gracias a que en la operación de medición realiada se
manifiesta un tipo de estabilidad antes y despu)s de los procesos
físicos obser$ados.
Al transitar a alta $elocidad por una autopista y tomar una cur$a
pronunciada, es f'cil notar que el sistema físico completo,
denominado $ehículo, responde ante la inminencia de la cur$a
intentando salir de la carretera. ,l cambio de estimación física de su
trayectoria lle$a a la aparición de la fuera centrífuga, que intenta
sacar el $ehículo de la carretera, y de la fuera centrípeta, que lo
mantiene sobre el asfalto. ,s de notar, entonces, que un cambio de
estimación en la dirección hace que aparecan fueras de
compensación en todo el sistema físico. &uede afirmarse que las
fueras centrípeta y centrífuga tienen como función compensar
físicamente el sistema debido al cambio de estimación de la
trayectoria que en )l se produce.
,n el caso de que uno de los ocupantes del $ehículo se
encontrara dormido mientras se toma la cur$a, no notaría la aparición
de las fueras centrífuga y centrípeta. 3i abriese los o(os metros
despu)s de que el $ehículo fuera nue$amente recto, afirmaría que no
se ha cambiado la trayectoria, pues no ha notado ninguna fuera
sobre su cuerpo. ?l afirmaría que las fueras que operan sobre su
cuerpo son las mismas antes y despu)s de dormirse. ,n cambio, los
compa%eros de $ia(e que sí han estado despiertos todo el tiempo
afirmarían que antes de la cur$a pronunciada no había presión de
contacto entre ellos0 que durante la estimación de la cur$a sí había
contacto y presión por las fueras que aparecieron y que, finalmente,
el $ehículo se equilibró y permanecen ahora sentados sin presión
alguna entre ellos, tal como acontecía antes de la estimación.
,n ambos casos, ya sea con un ocupante dormido o con $arios de
ellos despiertos, notamos que finalmente a la naturalea le es
importante presentar in$ariabilidad en todos sus sistemas antes,
durante y despu)s de cualquier estimación física. ,l sentido de
equilibrio, de identidad que prospera antes y despu)s de las
estimaciones ^mediciones^ lle$a a presentar un tipo de simetría
especial a la que denominamos simetrías de gauge.
Sie#*+a , /e%%e'a
Los físicos teóricos concluyen que la naturalea es altamente
sim)tricaK las fueras de la naturalea nacen y mueren para
compensar los cambios de estimación, de medición, que ocurren en
los sistemas físicos. ,s decir, las fueras
G>
son los elementos que la
naturalea utilia para compensar y mantener in$ariantes los sistemas
físicos. ,sto se aseme(a al concepto de Dconser$aciónD, donde la
energía de un sistema cerrado, sin importar qu) tipo de energía se
manifieste, siempre es constante. No importa la acti$idad que realice
la naturalea0 el sistema siempre procura un altísimo ni$el de
simetría y conser$ación en sus constituyentes.
,l an'lisis de las simetrías de gauge es tan importante que se ha
con$ertido en el medio m's certero para analiar las cuatro fueras
G>HNos referimos a las cuatro fueras de la naturaleaK la fuera gra$itatoria, que tiene que
$er con la atracción de los cuerpos en función de su masa0 la fuera electromagn)tica0 la fuera
fuerte, que tiene que $er con la acti$idad que ocurre dentro del n5cleo atómico y permite la
estadía en )l de partículas con igual carga, y la fuera d)bil, que tiene que $er con los procesos
de radiación.
de la naturalea y encontrar en ellas su sentido de unidad a tra$)s de
la denominada superfuera. Los físicos teóricos sue%an con la
posibilidad de encontrar un tipo de simetría que permita describir
matem'ticamente la acti$idad de las cuatro fueras y establecer una
5nica forma de e1presión de ellas.
La in$ariabilidad de un sistema que realia una operación física
implica entonces, como hemos dicho, un sentido de simetría. &ues
bien, dicho sentido de unidad ante el cambio es tambi)n lo que
promue$e la e1presión de la bellea en la e1presión artística. La
bellea es una acti$idad integradora que impide el fraccionamiento
de las partes que componen un todo. Ee igual manera, la simetría
induce la permanencia del sentido de unidad del sistema físico.
Ambas, bellea y simetría, caminan por los senderos de la
in$ariabilidad y la estabilidad del todo que componen. &or ello, para
los científicos e1iste un alto ni$el de est)tica en traducir
matem'ticamente las leyes de la naturalea a las simetrías que en ella
inter$ienen. La bellea que promue$en algunas $eces las ecuaciones
son una manifestación de in$ariabilidad de sus descripciones y, por
lo tanto, un síntoma inequí$oco de que corresponden a descripciones
reales de e$entos físicos.
No es e1tra%o encontrar a eminentes matem'ticos con un sentido
profundo de la est)tica, y es que las matem'ticas lle$an a la
e1presión de un orden ante la descripción del mo$imiento. &or eso
suele denominarse como DeleganciaD al tipo de descripción
matem'tica que lle$a un alto sentido de simetría. ,1iste siempre un
rapto de bellea en una ecuación matem'tica o en una idea que
$erifica y e1plica una ley uni$ersal.
Sie#*+a , Vedanta
,n el lengua(e filosófico del vedanta podemos reemplaar, como
hemos $isto, tanto el concepto de un sistema físico
G@
como cualquier
concepto ideal
GC
por el de un campo de información, esto es, tanto
G@H8n a$ión, un coche o un simple tornillo0 igualmente, una tormenta o la e1plosión de
una superno$a.
GCH8na idea cualquiera, un sentimiento, un pensamiento, una emoción o una pasión0
materia como idea pueden e1presarse como información.
Adicionalmente, el lengua(e filosófico del vedanta permite relacionar
un campo de información con un campo de cognición. ,1iste de base
una equi$alencia entre información y conciencia
G#
. &or tal raón, tal
y como se ha e1puesto, cuando a la información que compone un
campo se le otorga la capacidad consciente, entonces podemos hablar
de un campo de cognición.
Así pues, denominamos DsimetríaD al sentido de identidad presente
en la diferenciación. ,n los campos no-di$erenciados el sentido de
simetría es propio de toda la información constituyente0 en los campos
constituidos de in$ormación di$erenciada, el sistema tiende a manifestar
siempre simetría, raón que lo lle$a a e$olucionar. 4rataremos de
profundiar en estas afirmaciones.
,n los campos no;diferenciados la información no presenta
ning5n tipo de cambio ante la e$entualidad del aparente mo$imiento
que acontece en )l0 el cambio mismo es un tipo de información que
no representa modificación alguna respecto a las restantes
informaciones. ,n los campos diferenciados la información busca,
mediante la simetría, mantener un tipo de unidad ante el
fraccionamiento que se detecta en la información0 en estos campos
diferenciados el mo$imiento lo propicia un agente, un su(eto que
introduce modificaciones en la información y que las hace notar
como diferentes la una de la otra.
&lanteamos que la no;dualidad asociada a un campo abierto es
una multisimetría, es decir, la información no;dual que constituye un
campo abierto no ad$ierte cambio alguno en cualquiera de sus partes,
aunque cualquiera de sus partes se mue$a respecto a las restantes.
,sta aparentemente loca pero mara$illosa forma de $er el mundo,
tiene raí en el estado de conciencia asociado a la *editación.
,n la interpretación dual de mundos diferenciados, como aquel
en el que nace y muere la mente del ser humano, la realidad cobra
cualquiera de ellas se asimila al concepto de DinformaciónD como base esencial de su
sustancialidad.
G#HAconse(amos al lector repasar el capítulo #, DInformación y concienciaD.
$isos de continuo cambio. ,l mo$imiento es el factor que impulsa la
e$olución y el tiempo marca un derrotero siempre en dirección al
futuro. ,n este mundo dual los ob(etos ideales y materiales se $en en
continua transformación hacia una meta desconocida. Las fueras
que imperan en la naturalea moldean el uni$erso generando la
posibilidad de todo tipo de $ida org'nica e inorg'nica. La simetría
induce un sentido de unidad y estabilidad que ya ol$idamos y que se
manifiesta como base de todo lo e1istente porque, una $e m's,
simetría es la idea que unifica e integra el sentido de diferenciación
que e1iste en todo campo de información dual.
Sie#*+a en %a co2nici.n
Como hemos apuntado anteriormente, la cognición es una de las
acti$idades m's comple(as que realia el ser humano, si no la m's
difícil de entender a profundidad. Igualmente hemos acotado que la
cognición puede tratarse como información asociada a la conciencia
y que la relación entre información y conciencia, gracias a sus
similares atributos, permite equi$alencias teóricas insospechadas
para el entendimiento de la cognición.
La simetría, como proceso de in$ariabilidad de los sistemas
físicos, puede asignarse igualmente a los sistemas ideales. Las cuatro
fueras que operan en la naturalea y determinan el funcionamiento
de todos los sistemas físicos presentan similitudes con las fueras que
operan en la mente humana.
La (o%"n#a$ coo :"e*'a /6!ica $e acci.n
La $oluntad es una fuera que lle$a un sentido de dirección hacía
la obtención de alguna meta. 6oluntad es $oluntad Dde hacerD. Así
como en el terreno de la física cl'sica se estudian las cuatro fueras
que operan en la naturalea, en el terreno cogniti$o e1isten $arias
fueras que interact5an para conformar el mundo ideal. La $oluntad
es una de ellas.
,1isten sinónimos con los cuales podemos referirnos a la
$oluntad0 uno de ellos, y el m's conocido, es DintencionalidadD0 otras
e1presiones psicológicas que denotan la aparición de la $oluntad en
los di$ersos procesos cogniti$os se e1presan ba(o los conceptos
Dinter)sD o DdeseoD. ,n todos ellos hace presencia la $oluntad como
impulso de acción, como fuera que impulsa la acti$idad indi$idual
humana, la que determina el mo$imiento de los contenidos mentales
y, como tal fuera, se aseme(a a cualquiera de las fueras físicas,
como la gra$itatoria o electromagn)tica, en el sentido de que opera
poniendo en contacto información ideal y oblig'ndola a plasmarse en
el marco espacio;temporal psicológico.
E% >,o@ , %a (o%"n#a$
La $oluntad es la $uer&a de e1presión b'sica del yo, y este
constituye la unidad funcional epistemológica, es decir, es la unidad
b'sica de la cognición. No e1iste conciencia personal de una fracción
m's peque%a que la idea misma del yo. La psique humana se
construye a tra$)s de innumerables ideas, pero la base mínima que
reporta la cognición personal es la unidad denominada yo.
La $oluntad es la fuera disgregadora que utilia el yo para
interrelacionarse consigo mismo y el mundo. La fuera de $oluntad
introduce la segmentación del tiempo y del espacio psicológicos y,
con ello, la clara diferenciación entre conocedor y conocido. La
intromisión del yo implica la aparición del mundo de los ob(etos0
ambos, ob(etos y su(eto, conforman los posibles di$ersos estados de
conciencia permitidos al ser humano.
La presencia de la $oluntad introduce el fraccionamiento de
cualquier campo de información en ob(etos y su(eto al punto que, de
hecho, la misma conciencia personal es una manifestación del impulso
$oliti$o en el proceso cogniti$o humano. La fuera de $oluntad pone en
mo$imiento la información ideal y crea, (unto a sus diferentes $ariantes
^inter)s, deseo, anhelo, intencionalidad^, toda suerte de
segmentaciones mentales que conformar'n la apreciable riquea de
aspectos psicológicos.
La (o%"n#a$ coo "n ac#o $e e!#iaci.n
,n algunos apartes pre$ios se hacía referencia a las simetrías de
gauge, a las simetrías de estimación. 3e analiaba en ellos cómo los
físicos teóricos afirman que para compensar los cambios de
estimación ^medición^ de un sistema físico, la naturalea induce
la aparición de fueras compensadorasK gra$itatoria,
electromagn)tica, d)bil y fuerte. ,sto es, las fueras son el
mecanismo que la naturalea utilia para mantener el principio de
equilibrio y de identidad de un sistema físico. Al parecer, la
naturalea prefiere la unidad a la disgregación, y pareciera que $a
siempre en pos del equilibrio y la identidad en todos sus procesos
físicos. La presencia de las fueras en la naturalea mantiene un
equilibrio de los sistemas físicos y genera un sentido de identidad
antes y despu)s de la medición ^estimación^.
Cuando un indi$iduo realia cualquier proceso cogniti$o,
implícitamente realia una estimación, una $aloración, y dicha
$aloración lle$a a estimar idealmente una percepción. Las
estimaciones, $aloraciones o mediciones ideales lle$an a reconocer
que una pared es blanca, que soy diferente de la pared que percibo, o
que la pared es de mi propiedad. ,n síntesis, hay miles de
conclusiones a las que se puede llegar realiando una percepción
cualquiera. Cualquier estimación conceptual y $oliti$a genera
sentido de diferenciación cogniti$a, esto es, diferencia la realidad
entre perceptor y percibido e induce la creación de un mundo dual.
,n este mundo dual cogniti$o la realidad se reparte entre el mundo
conocido y su conocedor.
&ercibir un e$ento cualquiera y reconocer su e1istencia es un
acto de estimación similar al que realia un científico cuando
ad$ierte una característica mensurable de un sistema físico. ,n el
caso de una medición ideal, es decir, de la detección de una $ariable
ideal, la estimación lle$a a la comprensión de un e$ento, a la realidad
que ofrece ser consciente de su e1istencia. Cuando un indi$iduo
realia una estimación ^medición, $aloración, (uicio, etc)tera^,
pone en marcha una serie de simetrías que permiten afirmar que
dicha estimación no modifica esencialmente la realidad percibida y
otorga al sistema un sesgo de identidad. Eicho sesgo de identidad es,
en su e1presión esencial y total, lo que denominamos no;dualidad.
Vo%"n#a$ , karma
Cuando un indi$iduo realia una estimación cualquiera
GF
y en ella
hay sentido de yoidad, entonces aparece una fuera compensadora
que denominamos karma, cuyo 5nico fin es permitir el sentido de
unicidad e indi$idualidad del mundo dual.
Aunque cualquier persona detecte mentalmente sentido de
diferencia, gracias a la presencia egoica en el sistema, dicho sistema
mantiene un sentido de identidad antes de la estimación realiada y
despu)s de ella0 es decir, el mundo es id)ntico antes y despu)s de
pensarlo. 4odo sistema, seg5n el vedanta, est' compuesto de
información no;diferenciada. Cuando la mente del su(eto ingresa
como agente acti$o consciente y estima un e$ento cualquiera, el yo
se con$ierte en parte del panorama mismo de la percepción. La
intromisión del yo hace que el ambiente se ad$ierta diferenciado ^
su(eto conocedor diferente de ob(eto conocido^ y que ese mismo yo
se con$ierta en el agente psicológico en forma de su(eto conocedor.
,ntonces, cuando un indi$iduo realia una estimación del mundo y
hay yo, la realidad se disecciona mentalmente en una dualidad
cogniti$a. Aunque dicha realidad diseccionada es moment'nea, pues
acontece solamente mientras e1iste el yo en la percepción, el sistema
dual se compensa con la aparición del karma, tal como un sistema
físico se compensa a tra$)s de las cuatro fueras de la naturalea para
mantener el sentido de identidad que la naturalea solicita en todos
sus procesos.
E% karma coo i)"%!o* $e !ie#*+a en e% "n$o $"a%
,l karma es la fuera que induce el sentido de unidad y
continuidad de la dualidad. Qracias al karma el uni$erso dual, que es
inestable, puede e1perimentarse con sentido de identidad y unidad.
Ante cualquier medición que implique la presencia egoica, el karma
nace como fuera compensatoria en la dualidad y genera un sentido
GFH,s decir, realia una $aloración ideal, como decidir sentarse, lle$ar a su boca comida,
mirar el cielo o ir a dormir0 esto es, cualquiera de las miles de posibilidades que tiene de
reacción consciente ante un e$ento.
de simetría en el sistema que conoce. ,l karma enlaa pasado y
futuro dando al sistema de percepción un sentido de continuidad que
le hace $er e$olución a tra$)s del tiempo.
,l uni$erso es esencialmente sim)trico, es decir, posee un sentido
de identidad antes y despu)s de cualquier estimación que se realice
sobre cualquier fracción de )l. Adem's, el uni$erso es esencialmente
no;dual, pero aparece a la mente del perceptor como diferenciado y
dual. ,n resumen, el uni$erso sigue siendo no;dual aunque e1ista la
presencia del yo, y cuando esta presencia se ad$ierte, la naturalea
genera un sentido de unidad e identidad del sistema gracias a la
aparición de la fuera del karma, que integra el mundo dual y le
otorga sentido de unidad en el marco espacio;temporal.
La! c"a#*o :"e*'a! $e %a :+!ica c%6!ica , %a :"e*'a $e% karma
Las cuatro fueras que operan en la naturalea moldean la
información que constituye los cuerpos físicos. Qracias a estas
fueras emergen las propiedades físicas y químicas de cada 'tomo,
de cada mol)cula y de toda conformación material, otorgando
características 5nicas a todo sistema físico. ,l uni$erso es un oc)ano
de informaciones que interact5an unas con otras gestando nue$os y
m's comple(os campos de información, pero toda esta comple(idad
posee una directri y un orden. Al parecer, el orden que establece la
naturalea se basa en la constante permanencia de simetrías. 4odo lo
construido por fueras debe ser sim)trico, es decir, todo cambio en la
naturalea debe permanecer ba(o la mira de leyes que operen
otorg'ndole al sistema de información un sentido de identidad antes
y despu)s de cada estimación realiada.
Ee igual manera, las estimaciones realiadas a ni$el cogniti$o, a
las que denominamos campos de cognición duales, cuya información
b'sica se di$ide en obser$ador y obser$ado, poseen tambi)n un tipo
de simetría. La naturalea obliga a que las percepciones sean
esencialmente sim)tricas. Así, cuando se realia una estimación
cualquiera cogniti$a en un campo diferenciado, es decir, con
presencia egoica, el uni$erso se refle(a dual. ,n este uni$erso dual,
donde se ad$ierte cambio de una cosa en otra, hay esencialmente un
sentido de identidad. Eicho sentido de identidad emerge gracias a
que la aparición del yo y la fuera de $oluntad implícita en )l se
compensan con la aparición de la acti$idad 2'rmica. :asta que e1ista
una percepción yoica y simult'neamente surge el karma como fuera
compensatoria del sistema cogniti$o. Ee igual manera, basta que no
haya sentido de diferenciación en la percepción, esto es, que no
e1ista sentido de yo en la estimación, y el sistema tiende
inmediatamente a relacionarse de otra forma introduciendo la
b5squeda natural de una representación no;dual.
#arma , D%arma
3uele afirmarse que las leyes fundamentales de la física se
conser$an, lo cual quiere decir que, ante la $ariación de la
información que compone el sistema mismo, siempre hay $ariables
generales que se mantienen constantes. &or ello se habla, por
e(emplo, de la conser$ación de energía o de la conser$ación de carga
el)ctrica en sistemas cerrados. La naturalea nos muestra cambios
pero tambi)n nos ense%a la e1istencia de estabilidad en los mismos.
,n general, lo que la naturalea nos muestra es la estabilidad b'sica
que hay en ella. +inalmente, pese a que el mo$imiento de la
información ad$ierte cambios en el sistema, hay algo que no se
modifica en )l. A ese concepto de Dcambio sin cambioD le
denominamos DsimetríaD.
La aparición de campos cogniti$os, entendidos como
información asociada a conciencia, representa lógica y
necesariamente la e1istencia de información. 8n campo de
información cualquiera se diferencia de uno de cognición por la
ausencia de la acti$idad consciente en el primero. 3in embargo, como
hemos $isto, información y conciencia se equiparan, raón por la
cual podemos estudiar cualquier campo de información como uno de
cognición y $ice$ersa. La aparición de diferenciación en la
información del campo de cognición y el sentido de dualidad que
e1presa se debe (ustamente a la presencia del yo como agente de
conocimiento. ,l yo hace $er el campo como dual, pero la aparición
de la fuera compensadora del karma e(erce una acti$idad de
integración en el sistema, como elemento compensatorio del aparente
mo$imiento que en )l se e1presa a ni$el cogniti$o.
=epasemosK mientras e1ista un su(eto, un yo, habr' una
percepción consciente diferenciada de la información en cualquier
campo de cognición. Cuando el campo de cognición estima y detecta
información pero no conforma un sentido de yoidad en dicha
cognición, entonces la información no requiere ser compensada por
la fuera 2'rmica, raón por la cual es posible realiar la acción
cogniti$a sin que se genere karma. ,l karma induce sentido de
unidad y continuidad a un sistema cerrado. A la ausencia de karma en
la acción cogniti$a, debido a la ausencia misma del yo en la
cognición, se le denomina dharma.
E% d%arma coo ac#i(i$a$ %i/e*a$o*a
La realiación de una acción cogniti$a, o dicho de otra forma,
cualquier tipo de estimación cogniti$a que lle$e implícita la $oluntad o
la presencia del yo, induce la aparición de un sistema cerrado
conformado por información diferenciada. ,l karma es la fuera
compensatoria que nace ante el proceso de pensar, en el que hace parte
el yo. ,n cambio, cualquier acción o estimación cogniti$a realiada sin
presencia de yoidad induce la percepción de la información como no;
diferenciada, asociada a un campo abierto0 dicho campo abierto se
e1perimenta en el estado de conciencia denominado *editación.
Con$ertir la acción en un instrumento de liberación implica
impedir la aparición del sentido del yo en la cognición. La tradición
vedanta ha con$ertido la acción y el pensar en un medio liberador, de
manera que la solución a la ignorancia y, en consecuencia, al dolor
humano es la presencia de campos abiertos constituidos de
información no;diferenciada, como respuesta ante una cognición
cualquiera. Lo =eal es un campo abierto constituido de información
no;diferenciada, y el dharma es el medio para conocer lo =eal y
conocerse =ealmente.
,l dharma no tiene que $er con un compendio de acciones
$irtuosas. Los caracteres DbuenoD y DmaloD con que se moralia la
acción no son parte del dharma. ,ste y sus sinónimos, recta acción o
karma yoga, tal como se e1presa en la tradición oriental, son un
instrumento de autoconocimiento. ,l dharma es el entorno correcto
de realiación de la acción, esto es, un entorno actuante donde se
fluye ante la acción sin la aparición del sentido egoico, sin que
apareca la fuera compensadora del karma.
La %i/e*#a$ :ina%
Con$i$imos con un uni$erso cuyas leyes físicas $an camino de
ser entendidas en su funcionamiento. ,l nacimiento de las cuatro
fueras constituti$as integra la información y la dispone a
conformarse en sistemas que interact5an unos con otros. 3omos
testigos del nacimiento de estrellas y de la muerte y el cambio de
todo lo e1istente. A nuestro alrededor todo nace y muere. La creación
incesante est' por doquier. 3in embargo, ante cualquier e$ento
percibido solemos ser una parte m's de la inmensa unidad que nos
cobi(a.
Lay otras formas de $er nuestro entorno, en las que el mundo se
dibu(a con pinceles que hacen $ernos como parte no;diferenciada del
mundo percibido. La no;dualidad es la idea m's inteligente que
e1iste en el compendio de la filosofía vedanta, y las implicaciones de
su an'lisis lle$an a conclusiones francamente mara$illosas, a nue$as
formas de $er e interpretar la realidad. La no;dualidad es un camino
completamente libre que permite una e1periencia certera del saber y
del ser0 es la herramienta que le da sentido a la libertad final, a ese
eternal estado donde el uni$erso cambia sin cambio, donde lo real se
confunde en el m'gico (uego de la ilusión sin perder su esencia.
CA&748L9 G
LAS MILES DE HISTORIAS
FEYNMAN Y SU APORTE A LA CUÁNTICA
=ichard +eynman, intentando desentra%ar el misterio de la
interferencia de las partículas subatómicas, aportó a la mec'nica
cu'ntica una interesante teoría a la que se llamó Dla suma de
historiasD. Algo m's de un siglo antes del ad$enimiento de la física
cu'ntica 4homas Moung, m)dico y físico, realió una serie de
e1perimentos denominados de Ddoble rendi(aD, gracias a los cuales
era indudable determinar la condición ondulatoria de la lu. Eesde la
)poca de NeRton e1istía cierta pugna por determinar si la lu era
corp5sculo u onda0 el e1perimento de la doble rendi(a inclinó la
discusión hacia el lado de la naturalea ondular de la lu hasta que,
finalmente, ,instein reno$ó la suscitada discusión poniendo en claro,
gracias a la solución del efecto fotoel)ctrico, que la lu debía de
comportarse como un corp5sculo. Actualmente se asume que la lu
tiene ambos comportamientosK es simult'neamente onda y
corp5sculo.
La na#"*a%e'a $e %a in#e*:e*encia
,s conocido por todos que cuando dos ondas se encuentran en
fase se suman, y que cuando no lo hacen tienden a contrarrestarse y
anularse. &or tal moti$o la lu, al pasar por dos rendi(as contiguas,
produce un tren de interferencias cuyo resultado crea la proyección
de fran(as con patrones de onas claras seguidas de onas oscuras0 a
dicho fenómeno suele denomin'rsele DinterferenciaD.
+eynman era un obser$ador nato de la naturalea y se preguntaba
por los caminos o trayectorias que los fotones debían seguir para
producir dicho fenómeno de interferencia. La lógica simple asume
que cualquier fotón de lu lanado y que traspase las rendi(as debe
interferir con otro fotón para así anularse y producir la fran(a oscura
que se detecta al interferir. Igualmente, y por lógica, en el caso de la
fran(a luminosa asociada al patrón de interferencia debía e1istir un
mecanismo de refuero en las ondas asociadas a los fotones que les
permitía enmarcar con claridad su fran(a de interferencia
luminiscente.
,l aporte de +eynman fue de lo m's inusual y contrario a la
lógica. 3eg5n )l, un fotón no sigue un 5nico y e1clusi$o camino
entre que es lanado, se desplaa hasta las rendi(as, las atra$iesa y
finalmente topa con una pared que demuestra si interfirió o no con
otras partículas. Al contrarioK la partícula subatómica asume todos los
probables estados, es decir, las infinitas posiciones o trayectorias
probables entre que es lanado y finalmente llega a su ob(eti$o0 es
algo equi$alente al coloquial dicho de que Dtodos los caminos
conducen a =omaD, en consideración a las infinitas $ariantes que una
partícula cu'ntica posee mientras realia su desplaamiento.
E% (ec#o* :a!e
Eicha afirmación asombró en aquella )poca, pues la e1periencia
cotidiana ri%e con seme(ante supuesto. 8n fotón lanado podría ir a
cualquier lugar del uni$erso y $ol$er, hacer piruetas inimaginables
entre gala1ias y regresar a interferir con otro fotón que $enga de otro
$ia(e con trayectorias completamente diferentes. +eynman logró
establecer un mecanismo gr'fico que permitía representar la posición
de la onda $ia(era en cualquier momento asoci'ndola a un $ector.
Así, entonces, seg5n la onda est) en la fracción de cresta o en la de
$alle, se le asocia al $ector una dirección que representa su posición.
+inalmente pasa algo paradó(icoK las infinitas posiciones que
demuestra un fotón lanado lle$an a la conclusión de que la
trayectoria m's probable es aquella que la física neRtoniana
describe.
4odos los innumerables $ectores que asume la posición de una
onda en el $ia(e de un sitio a otro se suman y se restan generando, al
final, una línea apro1imadamente recta, tal como lo predice la física
cl'sica. Eicha trayectoria es la que probabilísticamente tiene m's
opción de seguir la partícula subatómica que es disparada hacia un
blanco determinado.
Mi%e! $e 0i!#o*ia!
Así, entonces, una partícula subatómica es simult'neamente las
miles de historias que representa su trayectoria. ,st'
simult'neamente en todos los lugares del uni$erso. 3i a ello le
sumamos la particularidad cu'ntica del principio de incertidumbre,
podremos afirmar que una partícula cu'ntica est' no solamente en
todas partes, sino probabilísticamente en todos los tiempos. ,s
asombroso que la realidad de una fracción tan mínima de energía
manifieste consideraciones de infinitud que solo otorgamos a lo
di$ino.
,l desenlace final de obser$ar un tren de interferencia es la
consecuencia de un proceso de infinitud pre$io que no detectamos.
3in embargo, si cerramos una de las rendi(as e intentamos saber,
insertando una sonda, por qu) lugar de la otra rendi(a pasa el fotón al
ser disparado, tambi)n se produce un patrón de interferencias, es
decir, el fotón interfiere consigo mismo. 3e concluye la e1tra%a
circunstancia de que obser$ar modifica la naturalea cu'ntica de un
ob(eto. ,$identemente, una de las historias posibles de la partícula
cu'ntica es la cercanía al obser$ador mismo. ,lla est' antes y
despu)s de la decisión del obser$ador de intentar saber por qu) parte
de la rendi(a pasar' el fotón. ,sto es, el uni$erso tal como lo $emos
es la consecuencia final de procesos desconocidos. Nuestro uni$erso
es como el patrón final de interferencias, pero desconocemos la
infinitud pre$ia de procesos y circunstancias que desembocan en
dicho fenómeno de interferencia.
A,s acaso un fotón lo que describimos de )l cuando lo apresamos
y definimos mediante características como energía, peso, spin, carga
y dem's, o )l es acaso lo que es pre$io a dicha cuantificaciónB 3i es
pre$io, entonces nos asomamos a lo infinito, y no tenemos
herramientas mentales ni físicas para entender ni mo$ernos en dichos
mundos. 3i la realidad de un fotón es la suma in$inita de
localiaciones o historias, sumada a los in$initos tiempos de
desencadenamiento entre pasado y futuro, entonces algo en nuestra
cabea no $a bien y nuestra condición de $er al uni$erso tal como lo
detectamos normalmente con características específicas es errónea.
Nuestra mente no atisba a entender la inconmensurabilidad de lo que
sucede a nuestro alrededor, (ustamente antes de que la $oluntad
induca la posibilidad de tomar una decisión y colapse la infinitud de
las probabilidades a una sola de las posibles opciones e1istentes. La
$oluntad del indi$iduo con$ierte la infinitud en secuencialidad.
La "ni$a$ $e in:ini#o!
Ma pre$iamente
GG
hemos analiado cómo un ob(eto posee
intrínsecamente infinitas cualidades que lo conforman y cómo se
relaciona de forma ilimitada con los ob(etos circundantes desde la
perspecti$a de su cognición.
,l libro que lee ahora mismo es la suma de inagotables
informacionesK papel, tinta, tama%o, peso, editorial, dise%ador,
escritor, corrector, $endedor, comercialiador..., y así, sin parar, hasta
el infinito. Igualmente el libro no es quien lo lee, ni las paredes, ni la
silla sobre la que se sienta. ,s decir, cogniti$amente hay infinitas
relaciones entre el ob(eto mismo, el libro, y los dem's elementos
circundantes.
Notamos el libro y lo llamamos como tal. La palabra liro
encierra de forma sucinta las informaciones que la resumen. Cuando
a un ob(eto lo pensamos, lo encerramos en el nomre y en la $orma
que los sentidos detectan y la mente recuerda. ,l vedanta afirma que,
al pensar un ob(eto e intentar localiarlo ba(o alguna fracción de
relacionamiento mental, el ob(eto se DcierraD, esto es, sus fronteras
conceptuales lo delimitan. 4odo ob(eto se con$ierte en una unidad
in$inita al ser pensado, en una unidad con infinitas informaciones que
se resumen mentalmente en un nomre o en una $orma.
4odo lo percibido mentalmente se reduce a unidades conceptuales
cuya naturalea es una infinitud de informaciones constituyentes. Cada
$e que detectamos y conocemos algo de manera dial)ctica,
establecemos fronteras que nos permiten detectar ob(etos infinitos y
reconocerlos como entes cerrados, delimitados. Nunca detectamos
simult'neamente las infinitas informaciones que los constituyen de
GGHIn$itamos al lector a releer el capítulo @, DLa naturalea de la informaciónD, donde se
han establecido las bases teóricas de las ideas que a continuación se e1ponen.
manera que, para saber m's cosas de un ob(eto, nos lanamos
secuencialmente a definir sus $ariadas características una tras otra.
Al introducir la frontera conceptual emerge el sentido de tiempo y de
espacio, entonces $emos que cada peque%a característica del ob(eto
conocido $a del pasado e$olucionando al futuro, en un rapto de
infinitud de tiempo.
Los ob(etos percibidos, cualesquiera que ellos sean, siguen
siendo infinitos y la relación de infinitud de estos ob(etos se mantiene
igualmente con el entorno. Nada ha cambiado con el uni$erso cuando
lo conocemos dial)cticamente, e1cepto que ahora lo pensamos. Al
pensarlo, trasladamos la infinitud a cada característica
secuencialmente acti$aK papel, tinta, etc)tera, dentro de un marco
espacio;temporal.
La! in:ini#a! "ni$a$e!
AOu) pasaría si pudi)ramos in$estigar un fotón mientras recorre
sus miles de historias antes de interferir o no con otra partícula o
consigo mismoB ,$identemente tendríamos que e$itar sugerir al
in$estigador ir a un sitio u otro a buscarla, pues la partícula ya est'
en todos los lugares ubicuamente. Eeberíamos tambi)n e$itar
sugerirle al in$estigador recordar, pues la partícula ya est' tanto en
el pasado como en el presente y el futuro0 est' en todos los tiempos
simult'neamente, haciendo parte de las miles de historias posibles.
La 5nica opción sería pedirle al in$estigador que reaccionara al
unísono con la partícula, pues cualquier otra opción lle$aría a esta a
adoptar una cualquiera de sus infinitas condiciones probabilísticas.
Ee igual manera, a ni$el cogniti$o, si acompa%'semos cualquier
percepción sin intentar $oliti$amente modificarla, es decir, si
reaccion'ramos continuamente ante un ob(eto que hace parte del
presente, el ob(eto acabaría mostr'ndose tal como esK una infinitud
de informaciones que interact5an con todas las restantes gracias a la
relación consciente que tiene con ellas. Con$ertiríamos cualquier
ob(eto en infinitud.
4odos somos nuestra propia historia, la que es y ser'. 3omos la
infinitud de todos los caminos posibles en tiempo y espacio pero,
mientras la mente obligue a colapsar la inmensidad y recubrirla de
$oluntad personal, nuestra realidad se circunscribir' a la simple
e1periencia de e$olucionar como indi$idualidades. &or todos lados el
infinito nos en$uel$e y a toda costa lo e$itamos pensando. ,l infinito
se presenta por doquier y, sin embargo, notamos limitación en
nuestro alrededor, sin llegar a percibir que la realidad es una in$inita
superposición de cogniciones simultáneas. Eicha infinitud se colapsa
en nomres y $ormas dando nacimiento al tiempo unidireccional y al
pensamiento dial)ctico. *'s all' de la forma com5n de pensar con la
que la mayoría humana detecta los ob(etos, e1iste la simplea del
presente, en cuya condición de percepción continua se esconde el
m's grande secreto que la mente y el coraón pueden encontrarK $er
lo infinito en cada recodo de la percepción.
Otras obras
del autor
Me$i#aci.n
Teoría ' Pr(ctica
,ste libro afronta los retos teóricos y resuel$e de manera pr'ctica las
dificultades m's frecuentes con las que topa cualquier estudiante que indaga en
la pr'ctica meditati$a, tanto a ni$el interno como e1terno.
A8o de edición ;<=>
T*a! %a! H"e%%a! $e% Sa/e*
El Vedanta, sus "reguntas ' res"uestas +undamentales
,sta obra trata los temas m's comunes que todo estudiante aborda cuando
intenta desentra%ar el camino interior. 3u lectura es sencilla y 'gil0 un estilo
cercano que describe e1periencias comunes con e(emplos cotidianos.
A8o de edición ;<=?
A#a/o$0a
onocimiento del Sí !ismo
9bra escrita por Sankaracharya, en cuyos aforismos se abre el inmenso
panorama del pensamiento del 3edanta Advaita# A tra$)s de sus p'ginas
Sesha ofrece una elaborada e1posición de $ariados temas0 las conclusiones
pr'cticas lle$an a la actualiación de profundas $erdades filosóficas como
laarillos del mundo actual.
A8o de edición ;<=?
E% Sen$e*o $e% D0a*a
#arma'oga o sendero de la Acción $ecta
Libro que muestra cómo con$ertir la acción en medio de liberación y
purificación de la mente. 9bra actualiada de Sesha, donde con alta
destrea pedagógica aclara conceptos sobre la realidad 5ltima, la moral y la
mente.
A8o de edición ;<== @ Segunda edición ;<=?
La Dan'a $e% Si%encio
=ecopilatorio de frases e1celentes e1tractadas de seminarios y conferencias
acompa%adas de magníficas fotografías.
A8o de edición ;<==
Me$i#aci.n
El camino a la libertad- urso de meditación
9bra 5nica en su g)nero que e1plica de manera concisa y detallada la forma de
acceder al mundo interno y e1terno para con$ertir la acción y el saber en un acto
meditati$o.
A8o de edición ;<<A
Lo! Ca)o! $e Co2nici.n
El cam"o ' el conocedor del cam"o, #s%etra #s%etragna
Libro en formato de aforismos que resume en un lengua(e actual la m's
profunda sabiduría oriental, integrando los campos de la filosofía y la
psicología con los modernos modelos de la física aplicada.
A8o de edición ;<<? @ Segunda edición ;<=?
Ve$an#a A$(ai#a
No dualidad, estados de conciencia, "r(ctica meditativa ' cosmología
Vedanta
Libro en formato de aforismos que sistematia de manera sencilla los
di$ersos pasos que lle$an a la comprensión final de la meditación interna y
e1terna.
A8o de edición ;<<B
La Pa*a$o3a Di(ina
Teoría ' "r(ctica de los estados de conciencia ' la meditación
Eetallado an'lisis de los di$ersos estados de conciencia que la 3edanta
establece, con el fin de plantear un acercamiento claro a la pr'ctica
meditati$a.
A8o de edición ;<<; @ Segunda edición ;<=;
E% E#e*no P*e!en#e
*a reali.ación del Ser- /n camino %acia la !editación E0terna-
&rofundo an'lisis de la naturalea de la acción y de sus di$ersas maneras de
realiarla, inclusi$e, hasta con$ertirla en una forma de meditación que lle$a a la
liberación.
A8o de edición =CCD
La B7!?"e$a $e %a Na$a
*a reali.ación del Ser- /n camino %acia la !editación Interna-
Libro en formato de preguntas y respuestas, donde se analian las inquietudes
generales de todo estudiante que se acerca a la pr'ctica de la meditación
interior.
A8o de edición =CCA
&ara adquirir cualquiera de las obras de Sesha o
acceder a las $ersiones digitales gratuitas de las
mismas, entre en la XebK
RRR.sesha.info
A!ociaci.n Fi%o!.:ica Ve$an#a A$(ai#a Se!0a
^ A+6A3 ^
La A+6A3 nace como medio de acercamiento a la ense%ana que Sesha
ha impartido por el mundo, así como para poder de(ar un legado re$isado
íntegramente por )l. ,ste e1tremo se resume en el Artículo > de los estatutos
de la AsociaciónK
Artículo >K La e1istencia de esta Asociación tiene como finesK ,l
estudio y la di$ulgación de las ense%anas 3edanta Advaita del autor
denominado Sesha, así como cualesquiera otras ense%anas de este mismo
autor, incluyendo las que se refieren a la filosofía oriental en general, a la
pr'ctica de la meditación y a la física cu'ntica y relati$ista.
,sta asociación se encarga principalmente de transcribir, corregir,
re$isar y editar los te1tos, audios y $ideos de los diferentes cursos y e$entos
realiados, para finalmente ponerlos a disposición p5blica en la Xeb creada
para ello -999#vedantaadvaita#com/. Así mismo se realian otras tareas que
facilitan la e1pansión de su ense%ana, como pueden ser traducciones,
&oRer &oints, boletines, libros, etc. ,n el artículo @ de los ,statutos se
refle(a este puntoK
Artículo @K &ara el cumplimiento de estos fines se realiar'n las
siguientes acti$idadesK La transcripción, edición y traducción de te1tos,
audios, $ideos y cualquier otro soporte tecnológico de este mismo autor, así
como el desarrollo de una p'gina Xeb donde incluir tales ítems.
&ara sufragar este proyecto los socios pagan una cuota mensual de .Cf
-con posibilidad de hacerla efecti$a en cuatro modalidades diferentes0
mensual, trimestral, semestral o anualmente/ y, con el dinero recaudado se
financian los traba(os realiados tanto por profesionales como por los
propios socios.
3i te parece interesante el proyecto y quieres formar parte del mismo, o
bien deseas informarte a profundidad sobre Sesha, puedes acudir a la
siguiente XebK 999#vedantaadvaita#com
,n esta Xeb podr's registrarte para recibir todas las no$edades
relacionadas con Sesha que la A+6A3 hace p5blicas periódicamente.
Igualmente puedes acudir a nuestro correo electrónico, desde donde te
informaremos gustosamente de todo lo concerniente a la A+6A3 y a SeshaK
asociacionEvedantaadvaita#com