Está en la página 1de 4

EL ORIGEN DEL PROCEDIMIENTO

ABREVIADO EN EL PROCESO
PENAL CONTINENTAL EUROPEO

Hace algunos años, el proceso penal continental europeo empezó a
entrar en crisis, a causa de los problemas de practica generados en la
tramitación de los juicios, debido a la gran afluencia de causas y a la
excesiva duración de las mismas.
La poca capacidad de resolución de causas que impone un sistema judicial
altamente formal, como lo es el continental europeo, en el que se exige la
veracidad por encima de la efectividad y la rapidez, hizo que se adoptaran
distintas medidas tendientes a agilizar el sistema. Sin embargo, las
medidas que fueron adoptadas para alivianar el sistema judicial penal no
fueron suficientes, por lo que la práctica judicial alemana ha encontrado
una solución en los llamados "acuerdos informales" en el proceso penal.
Estos acuerdos se basaban en la confianza y consistía en una reducción de
la pena a cambio de una confesión formalizada ante el tribunal, el cual era
valorado como un medio de prueba general. Con esta práctica se
redujeron el alto número de causas y los problemas en la producción de la
prueba en los procesos voluminosos
Si bien la práctica de los acuerdos informales entre el Ministerio Público y
el imputado no fueron acogidos por la legislación alemana, la reciente
reforma de la Ordenanza Procesal Penal Alemana ha incorporado el
denominado procedimiento acelerado, el cual es aplicable a los hechos
punibles cuyo marco penal no supere un año de pena privativa de libertad.
La situación endémica en que se encontraba la justicia penal
continental europea ha motivado la reforma del proceso penal, orientado
a facilitar la economía en el procedimiento. Es así que la República
Portuguesa, con la sanción del Código Procesal Penal de 1987, ha creado
procedimientos especiales tendientes a aligerar el proceso penal. Pero fue
el Reino de España el primero en adoptar en su sistema de enjuiciamiento
penal el procedimiento Abreviado, el cual introdujo la conformidad del
imputado como un mecanismo de simplificación del proceso. Fue asÍ que
surgió el Procedimiento Abreviado como una solución a los problemas que
se presentaban en la tramitación del proceso penal continental europeo.
La reforma más profunda fue la realizada por Italia, con la entrada en
vigencia del nuevo Código Procesal Penal de 1988, el cual ha creado un
procedimiento de acusación basado en el plea bargainíng norteamericano,
pero limitado a la criminalidad baja y media. Esta reforma promovida por
Italia sirvió de fuente para la reforma del sistema penal latinoamericano.
En latinoamérica, el instituto del procedimiento abreviado tuvo su origen
en el Proyecto de Código Procesal Penal de la Nación Argentina , , con la
inclusión del instituto denominado Procedimiento Monitorio, que se halla
reglamentado en los artículos 371 ,372y 373. Estos artículos del Proyecto
Marnn, que reconoce su fuente en la legislación europea, sirvieron de
base para la redacción final de la normativa que reglamenta el
Procedimiento Abreviado en el Código Procesal Penal Modelo para
Iberoamérica, auspiciado por el Instituto Iberoamericano de Derecho
Procesal. Estos cuerpos normativos fueron los que motivaron la
incorporación del instituto del abreviado en los demás Códigos Procesales
Penales latinoamericanos, siendo la provincia de Córdoba, Argentina, el
primero en adoptarlo en su derecho positivo. Así también, en el año
1992,la República de Guatemala ,a través del Decreto 51, modifica su
Código Procesal Penal y acoge el Procedimiento Abreviado. Actualmente,
el Procedimiento Abreviado es un instituto altamente utilizado en los
procedimientos penales de aquellos países latinoamericanos que lo han
incorporado, más aun teniendo en cuenta su gran efectividad, llegando
inclusive a constituirse en el proceso tipo del sistema judicial
latinoamericano.



El procedimiento abreviado en Costa Rica

El procedimiento abreviado se encuentra regulado en nuestro CPP
como un procedimiento especial (arts. 373 y siguientes). Junto al
procedimiento ordinario se ha previsto este mecanismo procesal que se
caracteriza por contener elementos consensuales y debería llevar,
según la visión del legislador, a una descarga de los asuntos penales en
los Tribunales. Nuestro CPP no contempla ningún límite en relación con
los casos que pueden ser tramitados mediante dicho procedimiento, es
decir, éste es aplicable en todos los delitos –independiente de la pena
prevista en el tipo penal respectivo–. Otra de las notas características
de este procedimiento es que no tiene lugar un juicio oral y público,
prescindiéndose así de la etapa procesal prevista en el CPP para la
recepción contradictoria de la prueba y la determinación de la posible
responsabilidad del imputado.

En cierto sentido, como “contraprestación“ debido a la admisión del
hecho, a la renuncia al debate oral y público, y como resultado de ello, la
consecuente descongestión de la Administración de Justicia, puede ser el
imputado eventualmente “recompensado” con una disminución de la
pena; de este modo, no prevé nuestro CPP un “automatismo del rebajo de
la pena”12, tal y como se regula en otros ordenamientos jurídicos . En
caso de que el juez de juicio se decida por la condena, no puede, sin
embargo, ser la pena mayor a aquella que haya solicitado la fiscalía o el
querellante; el juez podría, no obstante, imponer una pena incluso inferior
a la solicitada.

De esta manera, estimamos que el abreviado (como procedimiento
especial) es en su esencia un procedimiento consensual y de cooperación,
en el sentido de que presupone la aceptación de su aplicación por parte
del imputado, del fiscal y eventualmente del querellante, con miras a la
obtención de un resultado concreto. Ahora bien, el juez del procedimiento
intermedio, de estimar procedente la solicitud –dice el art. 374, párr. final,
CPP– así lo acordará y enviará el asunto a conocimiento del tribunal de
sentencia, este último a su vez puede –según el art. 375 párr. 2, CPP–
rechazar el abreviado y reenviar el asunto para su tramitación ordinaria o
dictar la sentencia que corresponda.

Así vemos que la pena que se impone al concluir el abreviado debe ser el
resultado de un procedimiento global integrado por dos etapas: en primer
lugar, en la etapa de investigación se debe haber estimado por parte del
fiscal que existe fundamento suficiente para someter a juicio público al
imputado (art. 303, CPP), hasta ese momento llegaría a regir el sistema de
confrontación, luego de eso, en el procedimiento intermedio y una vez
que el imputado, el MP y demás partes hayan manifestado su
conformidad con la aplicación del abreviado y el primero ha admitido el
hecho (art. 373), ha entrado a funcionar el sistema consensual y el de
cooperación. Al juez, tanto al de la etapa intermedia como al de juicio, les
corresponde verificar que el material probatorio recabado en la etapa
preparatoria sea suficiente como base del acuerdo, ya que un mero
consenso como único fundamento de la pena impuesta resultaría ser, a mi
criterio, inadmisible. Es decir, se mezclan o se superponen dos aspectos:
en la primera parte –que tiene lugar previo al abreviado– regida por el
sistema de confrontación, debe ser la prueba de la culpabilidad
independiente del consenso del imputado y demás partes, es decir, el
abreviado sólo debería tener lugar ahí donde la culpabilidad sea
independiente del consenso22. Aquí es donde surge una de las
posibilidades del juez de rechazar el abreviado, cuando un “presunto”
supuesto de hecho sea admitido.