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L A AL I ME NTACI ON TEOSOFI C A

Eduardo Al fonso
No recuerdo qui n dijo que toda reforma moral deba empezar por la reforma de la é í
alimentaci n. Esto es cierto. La pureza del templo es de toda necesidad para la libre ó
manifestaci n del espritu. Y es indudable que la pureza o impureza de rganos y tumores, ó í ó
solamente depende de aquello de lo que nos alimentamos. En este sentido, la ciencia tiene
sobradamente demostrado que la alimentaci n m s pura es aquella que est exenta de carnes, ó á á
grasas, alcoh licos, excitantes es decir, la alimentaci n vegetariana, preferentemente ó …… ó
frugvora,que nos libra de las m ltiples toxinas de lacarne.arto repetido est en la!iblia,el í ú á
"or n,elEvangelio de !uddha,en #it goras y ratificado moderadamente por los maestros á á ……
de la $eosofa %Leadbeater, &rishnamurti....' el consejo de no comer carnes a aquellos que í
quieran pisar la verdadera senda, como ya he tenido ocasi n de demostrar en alguna ó
conferencia. La carne impurifica por sus toxinas el cuerpo fsico, excita y fomenta los í
pasionalsmos, por que lleva en s impregnados las bajas pasiones, rastreros deseos y la í í
bestialidad del animal,a m s de las terrorficas impresiones de los actos inhumanos que han á í
servido para matarle y despedazarle,efectos todos de influencia perniciosa sobre nuestro astral
como es de suponer. (emos, pues, los obst culos tan insuperables con que tropieza para el á
dominio de sus pasiones elhombre que come carnes)y sin este dominio,no cabe laentrada en
mundos superiores.
#ero hay m s* El te sofo ha de viviren armona con elinfinito,y para esto ha de suprimir los á ó í
alimentos animales. Expliqu moslos. +i recordamos nuestro ltimo artculo publicado en la é ú í
revista ,-anoni, .n m. /01 sobre la2 sica #itag rica,llegaramos a laconclusi n de que un ú ú ó í ó
fruto sera en ltimo caso,un í ú acorde materializado."om rsele sera é í desmaterializar ese acorde
de energas %que gracias a la materia podemos introducir en nuestro organismo', es decir, í
liberar de lagrosera materia esas energías formales o vibraciones arm nicas,por medio de los ó
jugos digestivos,para que en juego con los acordes vibratorios del organismo, den motivo para
que se manifieste la energía individual formal de ste su m ximo tono) como se mantiene la é á
vibraci n de las cuerdas de un piano cuando se producen cerca de ellas sonidos arm nicos con ó ó
elsuyo."omparemos laalimentaci n de frutos,con laalimentaci n de carnes.En esta se nos d ó ó á
y v lgame la expresi n una serie de notas incongruentes robadas en el concierto que – á ó –
llamamos organismo viviente)notas sin armona, que tampoco provocan la reacci n arm nica í ó ó
de las actividades del organismo que come. Y as, un trozo de carne no provoca la vibraci n í ó
normal y propia de lasgl ndulas salivares,por cuanto su digesti n no necesita de la á ó ptialina de
la saliva, ni provoca la vibraci n normal del intestino por cuanto carece de celulosa y otros ó
estimulantes del peristaltismo intestinal,etc.,etctera.Y al no provocar la reacci n vibratoria é ó
arm nica en que por ley natural se debe manifestar la energa org nica, no es alimento ó í á
apropiado, y la parte material del ser que la ingiere no debiendo ingerirla,al adaptarse a las
lneas de fuerza de sus vibraciones arm nicas inarmonizadas, se deforma, presentando í ó
funciones anormales o enfermedades.( ase lahumanidad de hoy. é
"ierto que en la naturaleza existen animales que se alimentan de estas disonancias que
representan losdespojos de otros animales,pero obs rvese que su condici n psquica y en rgica é ó í é
es tambi n disonante e inarm nica,desde elmomento en que turban lapaz que so en su plan é ó ñó
El Logos,almatara otros seres violentamente.
La obra de 3ios, bella en absoluto y arm nica en principio %puesto que sus leyes hacen ó
evolucionar todo eternamente hacia laperfecci n',tiene detallesimperfectos e inarm nicos,que ó ó
se explican filos ficamente para dar lanota delcontraste, ó única ley de percepción posible.
El plan de animal carnvoro que se ha puesto alhombre,tiene su altsima raz n de ser para los í í ó
inconscientes,pero sobra que tiene un asomo de conciencia de su misi n sobre la $ierra.El ó
hombre que debe seren la$ierra elrepresentante y colaborador de laSuprema Armonía o Plan
de Dios,como sntesisde la+uprema (erdad,del+upremo !ien y de la+uprema !elleza,como í
animal el m s elevado de la escala zool gica, nico de mente superior,debe por consiguiente á ó ú
alimentarse,desmaterializando los armoniosos frutos que le da el suelo %tan armoniosos en s, í
que cada uno de ellos es capaz de producirelinefable concierto de una planta o un rbol,que en á
ltimo trmino, no son m s que ú é á pensamientos desarrollados' cuya parte fsica va a í
% .....'la parte fsica de su propio cuerpo y cuyo ………… í acorde vibratorio y lnea mel dico4 í ó
arm nica,va,alponerse en juego con laenerga individual,a hacer manifiesta lagran ó í sinfonía
trascendente que es a lapostresu existencia toda.
#ero no solo de pan se alimenta el hombre, la alimentaci n triple digestivo4pulmonar4cut nea ó á
debe ser el verdadero concepto de alimentaci n del hombre espiritualista.No basta ni se debe ó
confiartoda lamisi n digestiva altubo gastro4intestinal.No solo es insuficiente,por carecer de ó
esos elementos importantsimos que se llaman radiaciones solares y aire puro, sino que al í
intentar nacer a sustituto de los otros dos medios alimenticios, se expone uno a todos los
peligros de lasuperalimentaci n. ó
La alimentaci n digestiva es la m s materialde todas. Ella proporciona fundamentalmente la ó á
parte material del organismo, si bien en la natural alimentaci n de frutos crudos, esta parte ó
materialse reduce a lo estrictamente necesario y se aumenta hasta elm ximo posible elingreso á
de energas por el tubo digestivo. Nada de extra o tiene este siglo tan material por el que í ñ
estamos pasando, se caracterice por el culto alvientre o sea a los placeres de lamesa.$odo se
celebra con banquetes. $odo se festeja con funciones casi siempre anormales del tubo – –
digestivo. Esta es la realidad. Y no cabe duda de que semejante alimentaci n tenga positiva ó
influencia en lasideas emitidas,ya que alrequerirestas,funciones cerebrales,estas funciones se
hallan dificultadas por los residuos y gases t xicos de laalimentaci n excesiva y carnvora.El ó ó í
que materializa con alimentos groseros y t xicos las clulas de su cuerpo hace descender la ó é
mente a planos m s bajos y m s sensuales. En cambio, los materiales de construcci n del á á ó
cuerpo pueden sutilizarse espiritualizarse,sise me permite la expresi n con una adecuada – ó –
alimentaci n vegetariana, predominantemente crudvora , que tantos valores energticos, ó í é
el ctricos,magn ticos,radioactivos,vitales,y con tan gran predominio sobre el valor material é é
aportaalcuerpo.
2irando al mundo, se hallar el ejemplo de esto que afirmo. (eremos unas personas gruesas, á
mal olientes,de funciones retardadas,paso lento,pesadez,tardas en comprender,con idealesde í
lujo,comodidades de holgazanera,y,sobre todo,con una mesa bien puesta.Estas personas son í
condenadas a los lazos de la materia,y se preocupan y enfadan por los menores detalles de la
vida material.
En cambio, hallaris otras, que tan lejos se hallan de las trabas materiales, que son limpias é
interna y externamente %para librarse fsicamente de todo lo que sea acumulo de materiales í
extra os y sin vida', diligentes y vivas, con ideales de sencillez, y que no se preocupan por ñ
detalles de lavida que solo pueden tener una importancia sensitiva o externa.Estos individuos
positivamente compuestos de de una materia m s sutily m s refinada, son mas due os de su á á ñ
cuerpo, por que las vibraciones de la voluntad y de los sentimientos influyen m s fcilmente á á
sobre materiales sutiles o energticos, que sobre los groseros. El de los anteriores es m s é á
materialy tiene un tanto muy elevado de muerte %que dira Letamendi',de inercia. í
La espiritualizaci n de la materia o sea el elevarla a planos m s energticos solo puede ó – á é –
conseguirse con laalimentaci n vegetariana y con lapr ctica diariade alimentaci n pulmonar y ó á ó
cut nea. á
La alimentación pulmonar requiere,como es l gico,lapureza delaire.Este a m s de los gases, ó á
oxigeno, nitr geno, cido carb nico, argo, neo, crpto, etc., est cargado el ctricamente en ó á ó í á é
forma de 5ones,cuya carga en funci n con ladel organismo %electro4biog nesis'que vara con ó é í
las modificaciones del quimismo celular y humoral,pone en movimiento la divina maquinaria
de nuestro organismo. Es pues el aire m s que una fuente de oxigeno para las combustiones á
org nicas. Es un medio acumulador de las m s variadas y sutiles energas el ctricas, á á í é
magn ticas, radiantes, etc. El aire lleva en si vitalidad %#rana' no apreciable por el an lisis é á
qu mico. í
La alimentación por la piel, por medio de ese mismo aire y de esas otras a n m s sutiles ú á
energas foto4termo4magneto4radio4electro4qu micas vitales del+ol,es a n m s interesante para í í ú á
elhombre civilizado,por cuanto ella es lam s propia y constituye elm s adecuado motor para á á
elfuncionamiento de ese prodigio de laNaturaleza,que llamamos cerebro humano. El alimento
de la materia org nica m s sutily m s delicada %los centros nerviosos' es tambi n la energa á á á é í
m s sutily m s delicada %los rayos del +ol'.En elcerebro,por ser el rgano m s exquisito las á á ó á
clulas nerviosas han perdido lafacultad de reproducirse %quiz tambi n por esto siguiendo la é á é –
ley de analoga y hombres m s elevados %msticos' no han tenido hijos por no haber ni í – – á í
intentado usarsus rganos generativos'sacrificio en bien de una funci n m s alta. ó ó á
Estas clulas de tan elevada funci n, tampoco pueden entretener su actividad en funciones de é ó
una grosera alimentaci n,por lo cuallaNaturaleza ha dispuesto alimentos sutilesy fuertemente ó
energticos)y los rayos de sol dando diariamente sobre nuestra piely retina,y titilando en las é
terminaciones nerviosas superficiales y acumulando sus energas en los granos de pigmento í
d rmico, constituyen el alimento m s propiamente humano, por que es el del cerebro,que tan é á
inmensamente funciona en lavida mentalactual.
En la piel se producen corrientes el ctricas,tanto m s manifiestas cuanto m s glandular es la é á á
superficie explorada %3u4!ois de 6eymond'.Es natural que al activar el sol la funci n de las ó
gl ndulas,aumenta el rendimiento el ctrico de la piel,por lo cual quiere decir que el sol hace á é
m s que poner en funci n energas que existen en el organismo. Esto es precisamente lo que á ó í
ocurre con todos los alimentos habidos y por haber que,N7 38N ENE69 8+ +5N7 #7NEN Í
EN :;N"5<N %actualizada',L8+ ENE69 8+ #7$EN"58LE+ 769=N5"8+. Los ba os de Í ñ
sol,se imponen pues alhombre civilizado.
ay quien pone elpretexto para defender laalimentaci n de carnes,de que*+i elhombre no se ó
comiese a los animales,estos lo invadiran y asolaran todo. Esto es err neo a todas luces. í í – ó –
La naturaleza tiene equilibrada lapotencia generativa de cada especie animal,por una serie de
circunstancias externas %climas,alimentos,especies enemigas' en cada pas, y basta esta sabia í
precisi n de la Naturaleza para que ninguna especie se extienda m s de lo que permite lavida ó á
de los dem s seres.#or esto,nadie ni ninguna especie monopoliza la existencia en las selvas á
vrgenes donde nada hace la mano del hombre. $odo se halla perfectamente compensado y í
equilibrado. El hombre no necesita mancharse las manos de sangre para que la Naturaleza –
persistaen su armona. í
El hombre cultiva ciertos animales dom sticos %gallinas, vacas, cabras' forzada e é
intensivamente, con el fin de aprovecharse de sus productos y de sus carnes. Este cultivo
intensivo hace enfermar a los animales dom sticos, pero si se los abandonase otra vez a su é
primitivo estado de salvajismo, volveran a seleccionarse la razas, disminuira su capacidad í í
reproductiva hasta el limite normal,y nada hara presentirque estos animales invadiesen todo, í
nique tuvisemos que recurrira com rnoslos para evitarque ellos nos destruyesen a nosotros. é é
2antener estatesisno es conocer lasleyes de laNaturaleza nisus mecanismos reguladores.
#or otra parte* El hombre que al civilizarse, se hizo incapaz de matar animales inocentes o
indefensos, al comer carne, obliga a un semejante indirectamente a mantener sus instintos y
sentimientos en elbajo nivelde animalidad alque leobliga su repugnante papelde matarife.Y
esto no es moral, ni humano, ni te sofo. No podemos ser c mplices, llam ndonos ó ó á
espiritualistas,de que otros hombres estanquen su evoluci n en tan desagradables papeles,y de ó
que se produzcan tan grandes y tan tenebrosas oleadas astrales de odio, rencor, sufrimiento,
terror, angustia como representan las almas vengativas de tantos animales indefensos …
sacrificados intilmente por elhombre,que as no hace sino plagar todo un mundo invisible de ú í
enemigos prestos a tomarse larevancha a lamenor oportunidad.
6ecurramos a laalimentaci n que nos brinda la2adre $ierra con sus frutos. El hombre tiene ó –
la constituci n anat mica y fisiol gica de ser frugvoro. La qu mica nos ense a que estos ó ó ó í í ñ
alimentos carecen de residuos t xicos.+on los nicos que permiten la m s perfecta piedad y ó ú á
respeto hacia todo lo creado, por que el rbol o la planta, nos brinda sus frutos, verdaderos á
acumuladores de laluz solar,sin que para ello tengamos que segar su vida que tambi n nos da é
sombra,frescura y alegra.>?ue sublime grandeza lade laalimentaci n frugvora@ í ó í
ubo qui n dijo muy acertadamente "uando se os muestra algo bello,pod is asegurar que la é “ é
(erdad viene detrs. En el nimo de todos esta lagrata impresi n %impresi n de alegra y paz' á ” á ó ó í
que nos da lapresencia de un huerto lleno de frutos)haciendo violento contraste con laescena
brutal,inhumana, del cerdo,atado,puesto patas arriba lanzando desgarradores gemidos alaire,
atravesado elcoraz n por elcuchillo delhombre,que 3ios hizo a su imagen y semejanza. ó
3r.E. 8L:7N+7. 2 dico :isiatra. – é
2adrid AB de Cunio de /DAE.