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Los jóvenes estudiantes del siglo XXI: desafíos para la enseñanza

El modelo de universidad que se había consolidado con la modernidad entra el
cuestionamiento con la crisis de la propia modernidad. La inmensa capacidad que ha
demostrado esta institución para re-inventarse a sí misma y lograr así sobrevivir a cambios de
tipo catastrófico.
La complejidad de esta situación problemática se ve fuertemente tensada ante un nuevo
cambio en los estudiantes ya que presentan diferentes características de las nuevas
generaciones tanto actitudinales como cognitivos. Los cambios ocurridos en los niveles
previos del sistema educativo son percibidos negativamente por los profesores por el poco
los pocos conocimientos de los alumnos que ingresan a las universidades. Incluyendo que la
sociedad que se desarrolla rápidamente es más exigente en cuanto a los conocimientos que
deberán tener los egresados de las instituciones educativa de nivel superior.
Una de las preguntas que es clave para me, es “¿Cómo dar respuesta, a la vez, a las
contradictorias demandas del mundo del trabajo y del mundo académico, sosteniendo al
mismo tiempo una mirada estratégica a largo plazo?”.
1. Una mirada a nuestros estudiantes
El mundo posterior a la caída del muro de Berlín, crecientemente globalizado y mundializado,
una sociedad que se desarrolla en un contexto cultura “posmoderno” el cual predominan las
practicas neoliberales y consumistas.
Existen algunos rasgos particularmente significativos para la constitución de la subjetividad
de los estudiantes y para el sistema educativo que son: la desconfianza hacia la razón, la
fragmentación del pensamiento, por lo que se le da importancia a las particularidades, la
creencia a múltiples verdades. Todo esto nos lleva hacia el individualismo y el relativismo.
Los jóvenes “posmodernos” valoran los desafíos, probar los límites del espacio y el tiempo, la
innovación cotidiana, el entretenimiento como modo de vida y cuestionan los modelos
vigentes de autoridad y los esquemas relacionados entre generaciones. Estas actitudes hacen
que los jóvenes se muevan de manera fragmentada, inmediata y dinámica.
Un punto sobresaliente es el consumismo donde se obtiene la idea de “yo soy lo que
poseo o lo que puedo comprar”
Para los jóvenes que le es necesario obtener los bienes básicos tienden a realizar estudios
superiores, esto implica su demora a ingresar al mundo laboral y a esto se le conoce como
“moratoria social”. Esta situación se ve reforzada por las dificultades a las que se enfrentan
los jóvenes para obtener un trabajo.
Una de las problemáticas que presentan los jóvenes es la elaboración de “proyecto de
vida”, se trata de un momento crucial ya que implica la fijación de lo que se quiere ser
en el futuro, no se trata de la definición definitiva sino de dar algunos pasos hacia el
futuro respecto de lo que se quiere ser. Al no tener un proyecto de vida los jóvenes tienden
a presentar dificultades sobre lo que harán en el futuro ya que viven el presente inmediato.
Los estudios universitarios entendidos como preparación formal para el ejercicio de una
profesión, se ha perdido la significación que tradicionalmente se le otorgaba. Ahora la
universidad adquiere otros sentidos según los diversos posicionamientos sociales como una
etapa natural e inevitable, una manera de intentar sostener un cierto nivel socio-cultural,
una alternativa para ocupar el tiempo ante la falta de deseos o de posibilidades de
trabajar, entre otros motivos.
Por la familiaridad que tienen los jóvenes con dispositivos tecnológicos no ha permitido
que perciban la ruptura entre la tecnología nueva y vieja, así como la falta de orientación
selección y organización de la información que reciben para que puedan transformar la
información en conocimiento. Los jóvenes son capaces de manejar información de manera
simultánea, en grandes cantidades de manera global, intuitiva, sintética y estratégica más
que de manera analítica y reflexiva.
2. Una mirada al sistema universitario
En el sistema de educación superior constituye una complejidad de instituciones y
carreras que hacen difícil conocer el conjunto de posibilidades y discriminar entre ellas,
incluyendo que la variedad de títulos de distinto nivel, con distintas exigencias académicas,
esto hace la difícil orientación si no se cuenta con la suficiente y clara información.
La dificultad de elección inicial de una carrera universitaria se va agravada por la falta de
visibilidad de muchas tareas profesionales.
La masividad de clases dificulta la posibilidad de intervenir y consultar, no sólo por los
temores que despierta la participación en los grupos amplios, sino incluso por la posibilidad
real de que todos y cada uno puedan presentar sus dudas e inquietudes.
Los docente suponen que sus estudiantes son capaces de organizarse para estudiar,
administrando sus tiempos y recurriendo a metodologías más adecuadas al campo
disciplinar, esta suposición no siempre está presente en los alumnos.
La enseñanza en la universidad se da dos tendencias de clases que son: las clases teóricas
son masivas y están al cargo de los profesores que tienden a presentar exposiciones para
dar una mejor explicación de los conocimientos que necesitara el alumno. Las clases
prácticas son en menor número, tienden a reproducir la lógica de las clases expositivas o
limitarse a la demostración de experiencias, sin demandar un rol activo de los estudiantes.
Los concursos docentes suelen valorar especialmente las tareas de investigación y
cumplimiento de las exigencias que requiere el puesto docente, también es valioso contar
con un doctorado disciplinar para la especialización de la docencia universitaria.
Algunas cuestiones para pensar
Las universidades deben atender las necesidades e intereses de los jóvenes aspirantes para
ayudarlos a comprender la lógica propia de los estudios superiores y a desarrollar las
habilidades y hábitos necesarios para sostener con éxito sus estudios.
El apoyo para la construcción del rol de alumno universitario, las universidades tienen como
responsabilidad social de brindar asesoramiento para la inserción de los estudiantes, también
brindarle las herramientas intelectuales que sean suficientemente significativas al alumno
para sentirse seguro de la carrera en la que esta y así planificar su carrera profesional-
laboral.
La organización del plan de estudios, las posibilidades de los estudiantes para hacer frente a
las exigencias de las asignaturas se verán influenciadas por los apoyos y orientaciones que
reciban.
Las pasantías, las prácticas profesionales supervisadas, las experiencias de aprendizaje-
servicio son instancias de suma importancia para poner en contacto al alumno con el campo
profesional y laboral al permitirle el desarrollo de experiencias profesionales en situaciones
reales.
Otro punto importante es que el plan debe contemplar la formación de habilidades básicas
o competencias genéricas, tales como capacidades para realizar un lectura comprensiva, con
profundidad, comunicación oral y escrita.
La utilización de estrategias didácticas
• La oferta de espacios diversos adecuados para la adquisición ya desarrollo de
diferentes capacidades de las cuales participaran distintos estudiantes.
• El desarrollo de estrategias pedagógicas que permitan que cada alumno pueda
acceder a los saberes.
• La incentivación de trabajos complejos al ser realizados en equipo.
• El trabajo colectivo a partir de logros, desaciertos y dificultades de los que
expusieron y que esto permita a cada uno revisar y mejorar su propio trabajo.
No se trata de actuar en respuesta a la demanda de los estudiantes, sino de ser proactivos
de manera de detectar las necesidades y dar lugar al reconocimiento de las mismas por
parte de los alumnos.