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El presente trabajo se refiere al atentado a la AMIA, desde una observación de la sociedad

,
tomando en cuenta aspectos relativos a la percepción de la información, a la incidencia en las
interpretaciones de prejuicios sobre otros credos y sociedades y a las redes sociales pensadas como
nueva forma de representatividad.
Son interrogantes básicos: Inciden en el entendimiento de los !ec!os los efectos en las
comunicaciones del proceso de globali"ación# !a colaborado la información para pensar el !ec!o desde
el lugar de las violaciones universales a los derec!os !umanos$ %reemos los argentinos &ue se trata
de una cuestión de los jud'os, de una guerra entre ellos y los árabes$ En las e(plicaciones Surgen
prejuicios vinculados a etnias o religiones$ )an retrocedido las redes sociales$
En este desarrollo se sostiene &ue la media del pueblo argentino se debate en un caos
informativo, no ajeno a efectos de la globali"ación, donde conceptos como Islam, juda'smo,
terrorismo, control transnacional, etc. no ayudan a dilucidar cómo sucedió la irrupción de la violencia
e(trema *tampoco !ay &ue olvidar el antecedente embajada+ en un ambiente social sin antecedentes de
ata&ues terroristas. Es decir &ue el universo de la comunicación mediada, con toda su ri&ue"a
tecnológica, no parece !aber contribuido demasiado en la construcción de una interpretación clara. En
tanto las distancias entre sociedades se ac!icaron con la transformación de los sistemas de
comunicación, ese ,ac!icamiento virtual-, no fue .til para crear criterios en el !ombre com.n.
Asimismo se sustenta &ue el atentado “disparó- imaginarios sociales sobre las comunidades
implicadas. En cuanto a las redes sociales se afirma &ue en medio de una crisis de representatitividad,
permiten constituir una mirada esperan"ada
/os conceptos involucrados en esta presentación son: información y globali"ación0 derec!os
!umanos0 religión0discriminación0redes sociales versus estado debilitado
Si algo es posible advertir con relación a la interpretación de la sociedad del atentado a la
AMIA, acaecido el 12 de julio del a3o 1445, es una apreciación confusa de los !ec!os, de sus causales
e implicancias, &uedando sólo en claro, en la opinión p.blica, la falta de e(plicación y de justicia., el
reclamo y la apelación a la memoria colectiva por parte de familiares de v'ctimas o defensores de los
derec!os !umanos. El argentino medio, !a llegado a una percepción global, y se implica con mayor o
menor intensidad en la necesidad de seguimiento seg.n su ideolog'a, su !istoria personal, su
compromiso en las causas &ue ata3en a la defensa de la verdad, la justicia y los derec!os, sin !aber
accedido en gran mayor'a, a un manifiesto conocimiento.
Sin embargo, no puede atribuirse dic!a confusión a la falta de presencia de lo acaecido en los
medios, &ue !an seguido la causa a lo largo de los a3os y en tanto no llega a conclusiones.
Inicialmente, no debe !aber !abido argentino, &ue no &uedara absorto frente a la pantalla &ue devolv'a
imágenes de v'ctimas, destrucción, sufrimiento y muerte. Más tarde se !icieron crónicas, se e(pusieron
tesis, se discutieron puntos de vista. /a cuestión de 6riente, la religión, la idiosincrasia islámica, la
presencia jud'a en el pa's, todo se debatió en medio del caos y del "aping informativo
7o obstante, el conjunto, no parece !aber colaborado demasiado con la comprensión, ni
provocado cambios en &uienes sienten, &ue a pesar de la cercan'a es un problema de ra'ces distantes y
ajenas a nosotros. 8odo ello mati"ado por una especie de vago temor a &ue vuelva a suceder.
)abr'a &ue ver cuánto !an incidido en esas apreciaciones, los sistemas de información. Si lo
pensamos desde parámetros de la globali"ación, desde las formas aceleradas en &ue la información
llega y se va, desde la confusión entre lo &ue es de ra'" nuestra y lo &ue procede de ese mundo global,
desde la posibilidad de ver lo real como imágenes cinematográficas, podr'amos afirmar &ue la
tecnolog'a de la información, la variedad, no necesariamente colaboran a la !ora de ad&uirir conciencia
clara.
9ice Mario 9'a" :arrado refiri;ndose al tema de la globali"ación “(…) identificamos presente y
actualidad porque creemos que es lo mismo. La actualidad pasa por delante de nosotros en multitud de soportes
y medios de información y las noticias son sustituidas con celeridad. (…) el presente exige memoria pues está
conformado por el pasado que influye y determina el presente, algo que exige potenciar la capacidad de
descubrir las huellas históricas en los procesos actuales. La actualidad no necesita nada de eso, se basa en
alcanar la noticia, en hacerse con la información, en conocer. !l presente por el contrario se basa en re"
conocer#
Asimismo afirma Est!er <ernánde" Aguirre de Mart'ne" en Las preguntas del cambio de
milenio &ue “los grandes logros en el tema de las comunicaciones que permiten estar al tanto de las noticias
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planetarias no nos han tornado más comprensi$os de lo humano, sino que han ampliado a dimensiones globales
la mentalidad aldeana#
=odr'amos plantearnos &u; clases de lecturas !emos !ec!o de las informaciones recibidas y
desde &u; paradigmas se emitieron y se pudieron interpretar.
El atentado a la AMIA se enmarcó en un momento pol'tico del esplendor menemista. 9e la
mano de un presidente, con la revolución conservadora y el neoliberalismo, ingresábamos en un
mundo feli. 7o es objetivo de este trabajo pensar el atentado desde la responsabilidad de este
presidente o del sistema &ue embanderó, pero s' considerar si con la irrupción en ese mundo feli,
guiados por la vorágine comunicacional no ingresamos mas bien en la perplejidad, y si la multiplicidad
de información contribuyó o no a comprender &ue en definitiva la falta de justicia, la impunidad, el no
castigo a los culpables de muertes reales, conlleva una violación a los derec!os !umanos.
9ice :obbio, 7. citado por >os; =. <einman en ,Al comien"o de un nuevo siglo-, en el apartado
,/os derec!os !umanos-: “ %ero al mirar a nuestro alrededor" gracias a los o&os de 'rgos de nuestras cada
$e más perfeccionadas comunicaciones de masas damos cada d(a $arias $eces la $uelta al mundo", $emos
manchadas de sangre nuestras calles (…) el nue$o ethos mundial de los derechos del hombre resplandece sólo
en las solemnes declaraciones de internacionales y en los congresos mundiales que los celebran y doctamente
los comentan (…) a esos doctos comentarios corresponde en la realidad su sistemática $iolación…#
Si bien cuesta desde el lugar del sujeto com.n, interpretar informaciones &ue guardan relación
con temáticas como la escalada del terrorismo a nivel mundial, las decisiones de los sucesivos
gobiernos respecto de los alineamientos a nivel internacional, ser'a bueno pensar &ue al menos o en
parte, los medios de comunicación !an incidido0durante este largo proceso informativo0 en una mirada
de reconocimiento, de concienti"ación, en el solidari"arnos con las v'ctimas, en comprender &ue se
trata de un !ec!o más donde se evidencia la violación de derec!os en las relaciones “entre poseedores y
d)biles….entre quien sabe y quien no sabe# *:obbio 7.+.
El segundo interrogante &ue plantea esta presentación tiene &ue ver tambi;n con la cuestión
informativa, por cuanto los medios se encargaron de !acernos conocer, algunos aspectos de nuestra
idiosincrasia como pueblo, mostrando cómo el !ec!o disparó un imaginario social relacionado con
ra"as, religiones, prejuicios latentes.
9ice >os; =. <einman en La hora de la indignación *Contratapa de Página 12 del Sábado/04-Sep-
2004+ “!sta $e los otros* son los &ud(os (…)+,o no soy &ud(o, -qu) me importa si les $olaron la './'0 *. , en
alg1n lugar de su mequina conciencia se repite una frase que lo constituye, que lo define2 +!stos &ud(os, al fin y
al cabo, siempre en l(os. %rimero con los alemanes. 3espu)s con los árabes. 4on cosas de ellos. 'suntos de
ellos. -5u) s) yo qu) hicieron0 !s una guerra entre ellos y los árabes. 6osotros, nada que $er. !llos matan
árabes, los árabes los matan a ellos#. !l argentino (en desalentadora mayor(a) piensa as(.#
En cambio el m;dico y psicoanalista >os; Eduardo Abadi, en nota de /A =?E7SA del @A01@0
B@@C ,/a sociedad argentina y la discriminación- afirma 778especto de la religión, dir(a que en t)rminos
generales no hay discriminación99, 77.ás allá de los brotes esporádicos de algunas mentes anacrónicas, hay una
buena integración. %or lo general, la 'rgentina ha recibido bien a las colecti$idades y las ha integrado en su
geograf(a humana. 99
9esde esta presentación se sostiene &ue e(isten en la sociedad argentina prejuicios no sólo
sobre la comunidad jud'a en argentina, sino tambi;n sobre la otra comunidad implicada en las crónicas
del atentado. 7o obstante, no parece ser una caracter'stica general, &ue nos involucre a todos como
pueblo, ni vinculada a la ra"ón y al conocimiento, antes bien connotar'a un gran desconocimiento, una
!ipótesis frente a lo ignorado, alentada en un sentido 0lamentablemente0 por confusión frente a una
información parciali"ada y por falta de conocimiento de la propia !istoria y de las idiosincrasias e
!istorias de otros pueblos y en otro sentido por intereses individuales de 'ndole económica o pol'tica
Abadi, en la consulta antes citada tambi;n afirma &ue la falta de afecto y la poca instrucción
contribuyen a delinear a una personalidad &ue discrimina. 77.uchas $eces en la educación se ha tenido
carencia, un trato donde lo agresi$o ha sido lo principal, el indi$iduo crece con un ni$el de indiferencia e
incapacidad para integrarse y amar al pró&imo, lo cual despu)s tiene como corolario algunas conductas que
hacen a la discriminación y a la $iolencia99,
Asimismo a la !ora de definir los casos de mayor discriminación &ue afectan a la sociedad
argentina, Abadi afirma: 77:oy mi preocupación está dada en que no se termine creando una sociedad que en
función de miedos, carencias, falta de recursos e in&usticia, estableca por un lado un grupo que está incluido en
la capacidad de desarrollarse, y otro que queda en el abismo. 99
Al respecto e(presa <einman en La hora de la indignación refiri;ndose a &uienes sustentan
mecanismos discriminatorios y espec'ficamente a las lecturas sociales sobre el caso AMIA “no alcana
con restringirlo a la clase media. 's( piensan empresarios. :ombres del poder. %ol(ticos. 'lmaceneros. ;axistas.
, una enorme cantidad de las clases empobrecidas, brutaliadas por la exclusión y el hambre. 4abemos que la
B
pobrea aniquila el alma. (…)<asta de decir que hay pobres buenos. =laro que hay pobres buenos. (…)%ero este
pa(s, el nuestro, el que amamos, está lleno de miserables-
/as noticias del atentado a la AMIA y su repercusión popular no sólo dieron pie a la e(posición
de prejuicios !acia la comunidad jud'a, sino &ue tambi;n afloró un profundo temor a lo islámico, sin
&ue el com.n de la gente lograra distinguir, en la vorágine informativa, grupos, cultura, pueblos,
posiciones e(tremas, etc. 9ice )oracio Damba en ,Confrontación urgencia del diálogo- &ue ,para
el >ccidente el progreso es una creencia indiscutible, el motor central de la historia-, en cambio “para el
fundamentalismo islámico esa creencia es responsable de que el >ccidente haya de$enido en una cultura
hedonista, materialista y consumista# esta afirmación, desprovista de su marco teórico, puede servir de
ejemplo para entender cómo determinadas personas e(perimentan cierta necesidad de defenderse,
frente a parámetros de vida &ue no son los propios y no comprenden. As' la idea de lo árabe0
musulmán, como “un cuco# sobrevuela el imaginario social, !aciendo mella en la interpretación de
!ec!os y en las relaciones con comunidades &ue nada tienen &ue ver con el atentado a la AMIA u otros
!ec!os de terrorismo. Sin embargo, no se trata de todos los argentinos, en el mismo art'culo Damba
anali"a ideolog'as concluyendo &ue “los argentinos sabemos que es posible conformar una sociedad donde
con$i$an exitosamente musulmanes, &ud(os y cristianos#
?oberto Sidicaro en ,El retroceso de la red social- anali"a las crisis de representatividad, la no
presencia de un estado fuerte, frente a lo &ue rescata la irrupción del ciudadano com.n en el espacio
p.blico y la importancia con&uistada por los derec!os !umanos como ,dimensión cosmopolita de la
pol(tica#. En este sentido, &ueda claro, a pesar de las confusiones, de la ,globaliación de sub&eti$idades#
*Sidicaro+, &ue si la causa sigue en pie, si a.n tratamos de indagar en ella se debe en parte a la
presencia constante de los medios y a la luc!a permanente de organi"aciones sociales. =or lo tanto, a
pesar de lo &ue parece caótico y confuso, s' se puede tener fe, en la posibilidad de continuar instalando,
como sociedad y con relación al atentado la memoria y la justicia.
Conclusión
Eivimos en una sociedad donde los efectos de la globali"ación, en materia de comunicaciones,
producen mayor caudal de información. 7o todos los argentinos, !an estado en condiciones de
interpretar el caudal de información referido al atentado a la AMIA. En el sentir popular subyacen
prejuicios y dicotom'as, &ue inciden en la e(plicación de los !ec!os. El interrogante de si lograremos
refortalecer la co!esión social, y permitirnos ver en el otro, en la v'ctima de nefastos poderes0
transnacionales o no0 a uno de nosotros, sigue vigente. En tanto la esperan"a está puesta, en &ue Ftal
ve" impulsados por &uienes se organi"an en defensa de los derec!os0 los gobiernos recuperen
imaginación y decisión para responder a la demanda fundamental de justicia, &ue surge, superando lo
global, desde una subjetividad &ue recupera lo emocional, el otro, lo social, los derec!os !umanos.
/os marcos teóricos sobre los &ue se basa esta e(posición son:
9el compendio bibliográfico de la cátedra:
• /as preguntas del cambio de milenio de Est!er <ernánde" Aguirre de Mart'ne"
• Al comien"o de un nuevo siglo0/os derec!os !umanos0 de <einman, >os; =ablo
• %onfrontación y urgencia del diálogo de )oracio Damba
• /os giros de un mundo vulnerable de Guillermo Gasio y Alberto 9alottto
• El retroceso de la red social de ?oberto Sidicaro
6tros:
• /a !ora de la indignación =or >os; =ablo <einman =HGI7A 1B - SábadoI@50Sep0B@@5
• ,/a sociedad argentina y la discriminación- /A =?E7SA 0 @A01@0B@@C
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