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GABRIEL GATTI.

IÑAKI MARTÍNEZ DE ALBÉNIZ.
Las astucias de la identidad. Figuras, territorios y estrategias de lo social
contemporáneo, Bilbao, Servicio Editorial de la Universidad del País
Vasco, !!! pp." #!
Cyborgs, nómadas, mestizas... Astucias
metafóricas de la praxis feminista
Elena $asado %paricio
Las metá&oras, como estrategias de nominaci'n, &ueron
apareciendo seg(n me adentraba en la crisis del su)eto moderno y
sus implicaciones para el &eminismo. $reo *ue necesitamos
nuevas inscripciones *ue +resistan la ,guraci'n literal y *ue
además estallen en nuevos y poderosos tropos, nuevas ,guras del
discurso, nuevos t-rminos de posibilidad .ist'rica/ 01ara2ay,
!!34 567. 8ambi-n suscribo las críticas a la creencia 9mítica9 en el
conocimiento neutral y la trasparencia del lengua)e. :e a.í *ue
considere la + metá&ora/ , no como ornamento, peligroso o
enga;oso, sino como + inscriptor/ &undamental.
Empe<ar- por e=plicar por *u- no me pregunto si re>e)an
correctamente o no la +&emineidad/, y por )usti,car mi inter-s por
otras cuestiones4 ?*u- prácticas posibilita cada una de estas
metá&oras@, ?*u- espacio discursivo construyen@, ?para *ui-n
están disponibles@, ?*u- rasgos ocultan o destacan@, ?*u-
concepto de g-neroAdi&erencia se=ual sustentan@. :e,endo una
concepci'n constructivista entendida en relaci'n con lo
interpretativo 9en su doble acepci'n cognitiva y teatral9,como una
actitud distante del esencialismo representacional. Este
constructivismo no implica necesariamente relativismo 0Latour,
!!3B 1ara2ay, !!#7, ni supone la e=istencia de consenso social
0Foucault, !CC7 derivado mecánicamente de la pertenencia a una
cultura, y no s'lo a&ecta a lo +normativo/, sino tambi-n a la
+ruptura/, a lo +e=cepcional/. %sí, +es la presuposici'n misma de
la categoría +mu)er/ la *ue re*uiere una genealogía crítica de los
comple)os medios institucionales y discursivos *ue la constituyen/
0Butler, !!D4 357. Lo *ue pretendo es anali<ar la producci'n
+dial'gica/3 de la identidad puesto *ue no podemos saber
*ui-nes somos sin apelar a mecanismos de representaci'n
simb'lico9materiales *ue, mediante procesos de reconocimiento,
posibiliten la encarnaci'n de sub)etividades.
Eicoeur de,ne la metá&ora como + el proceso ret'rico por el *ue
el discurso libera el poder *ue tienen ciertas ,cciones de re9
escribir la realidad/ 0!5D4 #7. Esta concepci'n, parcialmente
presente en la articulaci'n aristot-lica entre myt.os y mímesis,
corre paralela a la de actos per&ormativos o al concepto de +
inscriptor/ , al tiempo *ue relega cual*uier consideraci'n
ilustrada del su)eto y se acerca a la superaci'n de la dicotomía
estructuraAacci'n. %nali<o la metá&ora como estrategia de
nominaci'n, producto .íbrido entre ra<'n e imaginaci'n, en la *ue
destaco su carácter creativo, cotidiano y per&ormativo y, su
capacidad para re>e)ar la tensi'n entre identidad y di&rencia,
rompiendo con planteamientos sustantivos de la +identidad
E&ectivamente, el es meta&'rico es simultáneamente no es y es
como. El o=ímoron, metá&ora radical, re>e)a la má=ima tensi'n
disponible en un sistema conceptual. :e a.í su radicalidad como
.erramienta deconstructiva y geneal'gica, su potencialidad para
desvelar +puntos ciegos/ y &ronteras y para elaborar estrategias
de resistencia.
$on,nada a su &unci'n po-tica, en %rist'teles + la mímesis cono
sistía en captar + la vida en acci'n// 0Eicocur, !5D4 #57. %.ora
bien, recuperando su intenci'n ret'rica, la mímesis se convierte
en una metá&ora de la realidad. Fyt.os, mímesis y poiesis se
entrela<an en una parad')ica espiral creadora. + El myt.os es la
mímesis. Fá, e=actamente, la +construcci'n/ del mito constituye
la mímesis. G$uriosa imitaci'n la *ue compone y constituye eso
mismo *ue imita 0...7. 8oda mímesis, incluso creadora, sobre todo
creadora, se sit(e en el .ori<onte de un ser en el mundo al *ue
ella .ace presente en la misma medida en *ue la eleva a myt.os/
0Eicoeur, !5D4 6!7.
%,rmo, pues, el carácter interpretativo de la e=perienciaB *ue
relacionar- en la teoría &eminista con las di&erentes &ormulaciones
de la di&erencia 9di&erencia .ombresAmu)eres, di&erencia entre
mu)eres y di&erencia constitutiva de identidad. En los primeros
a;os del &eminismo, la +comunidad/ de mu)eres se construy'
sobre una e=periencia opresiva universal *ue impulsaba a luc.ar
por la liberaci'n., Ser mu)er conduciría ine=orablemente al
compromiso &eminista. Es la 'smosis &eminista 0Fo.anty, !!34
CC74 el &eminismo no era tanto una práctica política contestataria
como un producto naturali<ado, suponiendo, en algunos casos, la
desaparici'n práctica de cual*uier agencia al no tratarse de una
acci'n +apasionada/, sino del re>e)o natural de una identidad
&emenina trans.ist'rica y transcultural. En los a;os oc.enta, con
la consideraci'n de otras categori<aciones sociales y la
visibili<aci'n de di&erencias en los movimientos, la idea de
comunidad identitaria empie<a a dar paso a una concepci'n
e=periencialista. Sin embargo, esta posici'n tampoco estaba
e=enta de problemas, pues daba por sentados los t-rminos
+mu)eres/ y + e=periencia/ . Pasar de +mu)er/ a +mu)eres/
implicaba reconocer la diversidad, pero velándola ba)o una unidad
lingHística, *ue no pas' inadvertida a las corrientes
psicoanalíticas ni al pensamiento postestructuralista 0Fuss, !5!7.
Simultáneamente, la disoluci'n de la categoría +mu)er/ cuestiona
al propio su)eto de la pra=is &eminista. %lgunas respuestas a este
límite, en lugar de ver esa deconstrucci'n como una p-rdida, lo
plantean como una posibilidad di&erente de .acer política sin
recurrir al esencialismo. Llegamos así al tercer momento, en el
*ue va cobrando &uer<a un concepto de identidad basado en la
di&erencia *ue desa&ía y comple)i<a las relaciones tradicionales
entre identidad y acci'n. $omo se;ala Butler, +la deconstrucci'n
de la identidad no supone necesariamente la deconstrucci'n de la
políticaB por el contrario, politi<a los propios t-rminos sobre los
*ue se articula la identidad/ 0!!D4 "57. La atenci'n se traslada
a los procesos de identi,caci'n política y de constituci'n de
comunidades. %ceptar la disoluci'n de +mu)er/ como re&erente
epistemol'gico no implica negar el g-nero como categoría social,
+eso es con&undir el conocimiento y la comprensi'n política y
sociol'gica con la epistemología. El ob)etivo de la crítica y la
deconstrucci'n postmoderna es el su)eto &undacional de la
,loso&ía moderna, no la idea de sub)etividad como tal, es decir, lo
*ue se cuestiona es la maniobra epist-mica, y con ella, la
b(s*ueda de un conocimiento +inocente/, e=tra9político/
0%s.enden, !!C4 ##7.


%demás, se abren dos interrogantes &undamentales en torno al
concepto de +e=periencia/4 cuáles son las +e=periencias de las
mu)eres/ y ba)o *u- criterios se produce esa adscripci'nI. La
clave es la a,rmaci'n de *ue no se puede estructurar la
e=periencia al margen del acto político de nombrarla 0Fo.anty,
!!37.
. Jdentidad de g-nero, ,cci'n y regulaci'n
Jdentidad y esencia se .an considerado sin'nimos en nuestra
tradici'n4 ser id-ntico, ser uno, Ser. Pretendo romper con esa
tradici'n situando la identidad, no en la l'gica de la unidad, sino
en la de la di&erencia" es decir, como un constructo político,
.ist'rico, psí*uico y lingHístico encarnado y sometido
constantemente a mediaciones m(ltiples, incluida la de la
coloni<aci'n del &uturo a manos del deseo#. Pasamos así de la
pregunta ontol'gica ?*u- es la identidad@ a otros interrogantes
geneal'gicos 9?en *u- conte=to simb'lico9material se articula una
identidad@9, -ticos y políticos 9?*u- aporta y *u- consecuencias
tiene esa identidad en un conte=to determinado@9, y pragmáticos 9
?*u- conlleva la a,rmaci'n de esa identidad@
Kuiero introducir dos propuestas *ue presentan los elementos
constitutivos del concepto de +identidad/ *ue mane)o. Para Fuss
el + yo/ es un e&ecto del lengua)e, y como tal es contingente y
provisional. Si su contingencia implica aceptar la e=istencia de
identidades m(ltiples en constante competencia, su
provisionalidad nos recuerda *ue las identidades son
construcciones políticas, y, por ello, .ist'ricamente
reempla<ables. Lo se trata simplemente de a,rmar la e=istencia
de m(ltiples categori<aciones sociales 0situando el con>icto entre
identidades7, sino de asumir la di&erencia &undante en el interior
mismo de cada una de esas +identidades/. La identidad, dice Fuss
recordando a 1eidegger, +s'lo aparece como unidad, pero
contiene la di&erencia en el predicado mismo de su co.erencia
,cticia/ 0!5!4 357. Esto le lleva a plantear el concepto de
,cciones de identidad, identidades *ue se saben representaciones
,cticias, pero no por ello menos poderosas en un mundo de
representaciones. Si la identidad es una ,cci'n, la e=periencia no
puede ser punto de partida, ni ob)eto e=terno de la acci'n, sino
*ue la acci'n genera sus propios cuasi9su)etos.
La segunda propuesta es de Butler, para *uien +mu)er/ es una
categoría social y un sentido del yo, cultural e .ist'ricamente
condicionado. Partiendo de la &enomenología 0a la *ue critica por
dar por sentado un agente social previo al lengua)e7, Butler .ace
re&erencia a la &ormulaci'n de Beauvoir de *ue la mu)er no nace,
sino *ue se .ace. Esto supone *ue el g-nero se constituye
mediante una estili<ada repetici'n de actos 0!!D4 3CD7
internamente discontinuos, por lo *ue su apariencia sustantiva,
entonces, no es más *ue esa actuaci'n 0!!D4 3C!7. El g-nero no
es algo *ue + es/, sino algo *ue se +.ace/. Lo se trata de una
simple metá&ora teatral goMmaniana, ni de una &ormulaci'n
so,sticada de la teoría de roles, pues en ambos casos se repite la
asunci'n acrítica de un su)eto previo al propio acto constitutivo.
$o.erentemente, el cuerpo es una situaci'n, un con)unto de
posibilidadesB y el g-nero es una &antasía puesta en marc.a
mediante los estilos corporales *ue constituyen sus signi,caciones
0!5!4 II"76. Propone la idea de parodia de g-nero, capa< de
mostrar los mismos límites *ue lo con&ormanC. :e esta &orma, las
prácticas socialmente atribuidas a uno u otro g-nero pueden
convertirse en estrategias subversivas, en tanto *ue reapropiaci'n
y negociaci'n de signi,cados. 8ranse=uales, travestis, drag *ueen,
butc.l&emme revelan la estructura imitativa del g-nero en sí,
además de su contingencia, parodiando la idea misma de un
original 0!5!4 II57. La &alta de sustantividad, la p-rdida de la
rei,caci'n de las relaciones de g-nero, no es ra<'n para
lamentarse por la p-rdida de cimientos para la acci'n &eministaB
pues puede entenderse como + la promesa de la condici'n de
posibilidad de posiciones9su)eto comple)as y generativas así como
de estrategias de coalici'n *ue no presupongan ni ,)en sus
su)etos constitutivos/ 0!5!4 II!7.
3. Luevas visuali<aciones de la agencia &eminista
% continuaci'n, anali<o algunas metá&oras de la agencia &eminista
seg(n el papel *ue ocupa la di&erencia y el concepto de identidad
y g-neroAdi&erencia se=ual del *ue parten y articulan. :istingo
entre visuali<aciones multidimensionales, visuali<aciones via)eras
y &ronteras e .íbridos 0$asado, !!!75.


3.. Visuali<aciones multidimensionales
Subrayan la simultaneidad de mediaciones sociales en la
&ormaci'n de la agencia. $apitalismo, patriarcado, colonialismo,
.eterose=ismo, etc. generan sus propias categori<aciones. Los
su)etos *uedan atrapados en una tupida red. $ada sistema otorga
una determinada sub)etividad signi,cativa, *ue mati<a, re&uer<a,
desdibu)a o entra en con>icto con las sub)etividades resultantes
de otro sistema de dominaci'n.
Su aportaci'n &undamental es resaltar la e=istencia de di&erencias
en el interior del colectivo +mu)eres/, denunciando
.omogenei<aciones perversas, y articulando su acci'n sobre
diversos e)es. 8odas las mu)eres son blancas. 8odos los negros son
.ombres. Pero algunas somos valientes, título de una compilaci'n
de !53, sinteti<a las ideas *ue subyacían a este cuestionamiento
del carácter unitario, .omog-neo, de las conciencias +&eminista/ y
+negra/. Esas +mu)eres negras valientes/ son las *ue articulan el
+ BlacN Feminism/. En este mismo grupo incluyo el +capitalismo
patriarcal racialmente estructurado/ 0B.avnani y $oulson7 y el
+&eminismo del 8ercer Fundo/ 0Foraga y Smit.7.
Las &racturas siguen situándose entre identidades signi,cativas.
Se mantiene cierta unidad categorial, cierta naturali<aci'n y
.omogenei<aci'n mati<adaB es un .ibridismo *ue parte de la
pure<a, al menos epistemol'gica. El resultado es *ue las mu)eres
&orman un colectivo no por sus cualidades o necesidades
+naturales/, sino por la +unidad sociol'gica/ de su posici'n
social. %sí, al asumir a las mu)eres como grupo co.erente ya
constituido, las de,ne como su)etos &uera de las relaciones
sociales, en ve< de ver c'mo -stas son construidas como tales
precisamente mediante estas estructuras 0Fo.anty, !!I4 3I7.
Son visuali<aciones meta&'ricas de carácter &undamentalmente
ontol'gico, pues limitan, ordenan y categori<an la e=periencia en
t-rminos del ser. Se adivina una sin-cdo*ue doble donde +mu)er/
y +negra/ pasan a ser autoe=plicativos. Su &uer<a deriva tambi-n
de una &orma de meta&ori<aci'n *ue da sentido a la &orma4 más
&orma es más contenido, dos 9o más9 +e=periencias/ 0como mu)er,
negra, lesbiana, discapacitada7 parecen generar mayor conciencia
de opresi'n en una 'smosis comple)a.
3... L% FES8JO%
%nalicemos la mesti<a de %n<ald(a. :e)ar- *ue su autora se
presente4 +Ploria, la moderadora, Ploria la mediadora, a
.orca)adas sobre muros entre abismos 0...7. ?Ku- soy yo@ Una
&eminista lesbiana del tercer mundo con inclinaciones mar=istas y
místicas. 0...7. Pi-nsame como S.iva, un cuerpo con m(ltiples
e=tremidades, un pie en la tierra oscura, otro en la blanca, uno en
la sociedad .eterose=ual, uno en el mundo gay, uno en el de los
.ombres, otro en el de las mu)eres, un bra<o en el mundo
literario, otro en la clase obrera, el socialismo y en los mundos
ocultos 0...7. ?Kui-n, yo con&undida@ ?%mbivalente@ En absoluto.
S'lo tus eti*uetas me dividen/ 0!54 3D#7.
$uando leí esta presentaci'n me sentí re>e)ada. Sin embargo, a
medida *ue argumentaba mi atracci'n, empec- a sentir cierta
insatis&acci'n. E=presaba las di&erencias, las contradicciones, la
es*ui<o&renia!B a(n más sabiendo de sus compilaciones de te=tos
de mu)eres de color. Pero .abía algo estático *ue volvía a remitir a
identidades unitarias. Ese con>icto entre unidad y di&erencia es el
*ue anali<o en la metá&ora de la mesti<a.
Es una metá&ora estructural, pues, estructura un concepto di&ícil
de apre.ender de &orma directa, nueva conciencia, en t-rminos de
otro *ue se supone más &amiliar, mesti<a. 8al mecanismo implica
una selecci'n de rasgos. ?$uáles son@ La mesti<a representa,
primero, la luc.a de &ronteras e=ternas *ue se traducen en una
luc.a interna. Segundo, representa el tránsito entre &ormaciones
culturales y por ello la tolerancia .acia las contradicciones, la
ambigHedad. Pero, esa ambivalencia suele +resolverse/ en
continuos acontecimientos dolorosos, apareciendo el tercer
elemento4 una nueva conciencia, síntesis de +identidades/, *ue no
es la suma de las partes, sino *ue +emerge de un continuo
movimiento creativo *ue rompe el aspecto unitario de cual*uier
nuevo paradigma/ 0!!D4 IC!7D

$uarto, como mesti<a no tiene país ni .ogar 0ni como lesbiana
tiene ra<a7. Por (ltimo, la mesti<a es símbolo de lo e='tico, de la
magia.
Es, en resumen, una conciencia +.íbrida/, Q un amasamiento/B
resultado del incesante +camino de la mesti<a/, )alonado por
varias etapas4 a7 1acer inventario4 di&erenciando + lo .eredado, lo
ad*uirido, lo impuesto/, b7 Selecci'n, c7 :econstruir y construir y
d7 Estado +na.ual/4 + se .ace moldeadora de su alma. Seg(n la
concepci'n *ue tiene de sí misma, así será/ 0!!D4 I59537.
La mesti<a está sometida a constantes con>ictos entre lealtades
divididas, con las mu)eres y con los c.icanos. En ese conte=to,
%n<ald(a dedica su energía a la mediaci'nB una mediaci'n entre
un nosotros0as7Aellos0as7 tremendamente ,)o, &uerte, y un +ellos/
*ue se traduce en un +vosotros/ al *ue se interpela4 +1ace &alta
*ue le digamos a la sociedad blanca4 necesitamos *ue acept-is el
.ec.o de *ue los c.icanos somos di&erentes, *ue admitáis vuestro
rec.a<o y negaci'n .acia nosotros/ 0!!D4 I5"7. Esa tarea de
mediaci'n consiste en cerrar la <an)a *ue separa a la gente blanca
de la de color, a las mu)eres de los .ombres, base sobre la *ue se
levantan +nuestras vidas, nuestra cultura, nuestro lengua)e y
nuestros pensamientos/ 0!!D4 IC!7. %.í es donde %n<ald(a sit(a
la potencialidad de la mesti<a4 + % crear un nuevo mito 0...7 la
mesti<a crea una nueva conciencia/ 0!!D4 IC!7. R más tarde,
insiste, +Lo pasa nada en el mundo +real/ a menos *ue suceda
antes en las imágenes *ue tenemos en nuestras mentes/ 0!!D4
I5#7.
Este es uno de los problemas de su propuesta4 cierto idealismo
*ue parte de una visi'n tradicional, .egeliana, de la conciencia en
tanto *ue motor y e=plicaci'n de la acci'n. ?Estamos ante una
nueva 'smosis doble@ %n<ald(a sit(a el con>icto entre identidades
0aun*ue se viva internamente7, identidades unitarias, uni&ormes,
incluso esenciales. %sí, por e)emplo, en dos ocasiones utili<a el
ad)etivo +verdadero/4 +Estoy poseída por una visi'n4 *ue
nosotros, c.icanas y c.icanos, .emos recuperado o descubierto
nuestras verdaderas caras, nuestra dignidad y respeto/ 0!!D4
I5#7. R, re,ri-ndose a las mu)eres, a;ade4 +Busco nuestra cara de
mu)er, nuestras verdaderas &acciones, lo positivo y lo negativo
visto claramente, libre de los sesgos del dominio masculino/
0!!D4 I567. %mbivalente, pues, entre constructivismo y
sustantivismoB parad')ica, tambi-n, al proponer una nueva ra<a
mesti<a, convirtiendo lo .íbrido en sustancia, la e=istencia en
esencia, obviando la naturali<aci'n y aplanamiento de con>ictos
implícitos.
Si consideramos la estrategia y poder .abilitados por esta
visuali<aci'n, el balance es tambi-n comple)o. Por una parte,
supone la e=presi'n radical de los e&ectos de las categori<aciones
sociales en t-rminos de g-nero y de ra<a, visibili<ando así los
propios límites de los discursos &eministas. Pero la mesti<a no
establece la genealogía de las &ronteras a partir de los
+monstruos/ *ue las cru<an, sino *ue las &ortalece al asumirlas
sin ser consciente de *ue contribuye a su reconstrucci'n, al
levantamiento de nuevas +sustancias/, eso sí, supuestamente más
)ustas y verdaderas. Seg(n los presupuestos de Butler, sería una
repetici'n poco creativa, &alta de ironía donde, además, pervive
el proceso de +puri,caci'n/ .umanista *ue emerge de esa nueva
concienciaB puri,caci'n de la mesti<a y puri,caci'n del mundo en
tanto *ue el &uturo le pertenece, seg(n %n<ald(a.
Su)eto, demasiado su)eto 9.umana, demasiado .umana9 la mesti<a
pree=iste a su propio proceso de construcci'n. El mito del su)eto
*ue se gesta a sí mismo, aut'nomo, autoconsciente, verdadero,
n(cleo del +nosotros/ opuesto al +ellos/3, no es a)eno a la
mesti<a.
3.3. Visuali<aciones via)eras
El sema &undamental a*uí es la idea de proceso, de tránsito,
&rente a visuali<aciones esencialistas. Jdentidad, sub)etividad,
agencia, son m'viles y mutablesB trans&ormándose continuamente
en el tiempo y el espacio. Esta idea ad*uiere a(n más sentido en
el conte=to de la globali<aci'n y los >u)os migratorios, en una
-poca de constante desterritoriali<aci'n. $liMord y Bauman optan
por la imagen del peregrinoB Braidotti, por la sub)etividad
n'mada. :escansan en la con,an<a en la metá&ora previa el via)e
es trans&ormaci'n. %sí, Lugones 0!!D7 .abla del espíritu via)ero,
necesario para pasar de la +visi'n arrogante/ 0unitaria7 a la
+percepci'n amorosa/ de la di&erencia. S'lo así, dice, podremos
apre.ender la di&erencia en el interior del propio su)eto9*ue9mira
y aceptar las visiones de Stros, sin necesidad de someterlas a
nuestro baremo personal, elevándolo a baremo universalI.
Jnmediatamente surge una pregunta4 ?*u- se mantiene cuando
via)amos@ La respuesta se sit(a en el marco de la narratividad, del
recuerdo", de la continua reinscripci'n de la .istoria, del
proyecto re>e)o del yo. La identidad s'lo cobra sentido como
noci'n retrospectiva 0Braidotti, !!"4 "7, como cr'nica del
traspasar &ronteras. La parado)a sigue estando presente para la
pra=is &eminista, pues el t-rmino +mu)er/, necesario para la
&ormaci'n de una identidad co. lectiva, es al mismo tiempo ob)eto
de deconstrucci'n.
3.3.. L% SUBTE8JVJ:%: LUF%:%
Braidotti se presenta como e)emplo de nomadismo reconstruido
gracias a una cierta estabilidad, a un sentimiento parcial de
penenencia 0!!"4 I#7. Ese + nomadismo/ .ace re&erencia a su
itinerario intelectual y a su +situaci'n e=istencial como un
individuo multicultural, como una inmigrante *ue se convirti' en
n'mada/ 0!!"4 74 + me .abían ec.ado encima la condici'n de
inmigrante, pero elegí convertirme en n'mada, esto es, un su)eto
en tránsito pero lo su,cientemente anclado en una posici'n
.ist'rica particular, como para aceptar la responsabilidad *ue se
deriva y ser consecuente con ella/ 0!!"4 D7.
8ránsito intelectual y tránsito geográ,co son los e)es *ue
articulan su metá&ora. El primero remite al .ombreAmu)er de ideas
0:eleu<e7 sometido a un constante proceso de
desterritoriali<aci'n. El segundo es evidente en sus artículos, no
s'lo por*ue .ace continua re&erencia a sus locali<aciones
geográ,cas 0nacida en Jtalia, criada en %ustralia, educada en
París y pro&esora en Utrec.t7, sino por*ue siempre introduce a
otras autoras con in&ormaci'n sobre su + nomadismo/.
La metá&ora n'mada se opone a las imágenes 0simpli,cadas7 del
e=iliado, el inmigrante, el +ciudadano del mundo/ y el turista4
Braidotti identi,ca al e=iliado con el re&ugiado político, dominado
por un sentimiento de e=tran)ería y una percepci'n .ostil del país
receptor. Su narrativa, con,gurada por el &uturo per&ecto, es la
del .ori<onte perdido, la de la diáspora, con la memoria como
elemento central. El inmigrante tiene motivaciones
&undamentalmente econ'micas, transita con un prop'sito claro.
En -l, la narrativa del +origen/, la nostalgia, tiene el e&ecto de
desestabili<ar el presente. Su tiempo es el presente per&ecto y su
sue;o pasa por la &antasía del retorno. 8ambi-n se distancia del
turista, visitante caracteri<ado por su apre.ensi'n consumista del
Stro, y del ciudadano del mundo, ,guraci'n *ue elude las
responsabilidades de su origen.
En una entrevista con Butler, Braidotti introduce su concepci'n
del parVidentidadAsub)etividKd7a,rmando *ue +la identidad
mantiene un ne=o privilegiado con procesos inconscientes
9imbricados con lo corporal9 mientras *ue la sub)etividad política
es una posici'n consciente e intencional/ 0Butler, !!"4 "D7.
:eseo &rente a intenci'n, consciencia &rente a inconsciencia,
identidad y sub)etividad como momentos di&erentes, aun*ue
interrelacionados en el proceso de de,nici'n de una posici'n9
su)eto. Se rompe así la identi,caci'n entre identidad y
conciencia#B debemos asumir la multiplicidad y considerar la
posici'n9su)eto como + el lugar en el *ue se desarrolla la
interacci'n dinámica del deseo con la intenci'n, de la sub)etividad
con el inconsciente/ 0Braidotti, !!"4 !67. El nomadismo es,
pues, una posici'n consciente, intencional, política, *ue no niega
su vertiente inconsciente, deseante.
+El su)eto n'mada es un mito, una ,cci'n política, *ue me permite
pensar e ir más allá de las categorías y tipos de e=periencia
establecidos. Jmplícita en mi elecci'n de esta ,guraci'n está la
creencia en la potencia y la importancia de la imaginaci'n, de la
construcci'n de mitos, como &orma de salir de la crisis intelectual
y política de estos tiempos postmodernos. Las ,cciones políticas
pueden ser más e&ectivas, a*uí y a.ora, *ue los sistemas te'ricos/
0!!C4 C7. :e)ando de lado la problemática distinci'n entre
política y ciencia *ue subyace al alo)ar la ,cci'n s'lo del lado de
lo político, su planteamiento de la relaci'n entre lengua)e y
realidad, entre mito y mímesis, se acerca a mi noci'n de metá&ora.
Se trata de una &orma de contramemoria 0Foucault7, o de
conciencia opositiva 0Sandoval7 para resistirse a la asimilaci'n, a
las &ormas .egem'nicas de representaci'n.
Esta es otra clave en la comprensi'n de esta visuali<aci'n4 + Es la
subversi'n de las convenciones lo *ue de,ne el nomadismo, no el
acto literal de via)ar/ 0!!C4 57. La imagen está inspirada en la
e=periencia de culturas caracteri<adas por su naturale<a
transitoria6, *ue para Braidotti implica una conciencia crítica
*ue les .ace resistirse a acomodarse en modos de pensamiento y
acci'n socialmente codi,cados. Esa transitoriedad conlleva la
constante re9construcci'n y re9creaci'n *ue se traduce en la
metá&ora la identidad n'mada es un mapa 0!!"4 "7. $omo
prueba de ello, el n'mada no s'lo no tiene .ogar, sino *ue es
capa< de recrearlo en cual*uier parte, puesto *ue lleva consigo
sus pertenencias 9en el doble sentido de lo9*ue9le9pertenece y de
sus membrecías. El n'mada, además, es poliglota y sabe *ue el
lengua)e no es un simple instrumento de comunicaci'n, +sino un
lugar de intercambio simb'lico *ue nos conecta a una red *ue
llamamos civili<aci'n/ 0!!"4 57.
El n'mada es, pues, una +,guraci'n para el su)eto *ue .a
renunciado a toda idea, deseo o nostalgia de lo ,)o/ 0!!"4 337. Lo
(nico estable es el tiempo, re>e)ado en el cambio de estaciones
*ue marca las rutas. La co.esi'n deriva de las repeticiones. La
narrativa del n'mada está dominada por los tiempos imper&ectos,
activos y continuosB es la .istoria *ue no de)a de estarse .aciendo.
Braidotti apuesta por la multiplicidad de identidades y la
transgresi'n de &ronteras pero sin abandonar la perspectiva de la
di&erencia se=ual. $ritica pro&undamente la noci'n de g-nero
esgrimiendo motivos &undamentalmente estrat-gicos4 le &alta
radicalidad y es inadecuado te'rica y políticamente por ocultar la
dimensi'n material9simb'lica di&erencial de los cuerpos masculino
y &emenino. Si .ablamos de g-nero, dice, apostamos por una
representaci'n sim-trica de .ombres y mu)eres, *ue oculta las
relaciones de dominio establecidas sobre la consideraci'n
negativa de la di&erencia se=ual. El g-nero es una ,cci'n
reguladora *ue oculta la di&erencia irreductible e intraspasable no
s'lo entre mu)eres y .ombres, sino tambi-n entre las mu)eres
realmente e=istentes y la imagen rei,cada de la Fu)er como Stro
0Butler, !!"4 "D7. La teoría de la di&erencia se=ual, por el
contrario, seg(n Braidotti, tiene como prop'sito el
+re&or<amiento/ de lo &emenino como proyecto político. El cuerpo
9la encarnaci'n del su)eto9 no es una categoría biol'gica o
sociol'gica, sino la superposici'n de lo &ísico, lo simb'lico y lo
sociol'gico.
La luc.a &eminista, entendida como crítica a la &alsa universalidad
del su)eto y como consideraci'n positiva del deseo de las mu)eres,
debe plantearse en todos esos niveles, pero lo *ue está en la base
es el reconocimiento de una posici'n simb'lica com(nC
Eeconocer la identidad de nuestro g-nero, sin olvidar las
di&erencias, + es una condici'n su,ciente y necesaria para
establecer un vínculo e=plícito entre mu)eres, esto es, algo más
&uerte *ue la -tica de la solidaridad y, a la ve<, algo totalmente
di&erente a la idea de intereses comunes/ 0Braidotti, !!"4 567.
Ese +algo/ pertenece a la &acticidad del ser, a;ade4 + Fi +ser9
mu)er/ e=actamente igual *ue mi + ser en9el9lengua)e/ o +ser9
inmortal/ es uno de los elementos constitutivos de mi
sub)etividad/ 0!!"4 567.
Estas a,rmaciones plantean dos problemas importantes. En
primer lugar, aun*ue la di&erencia se=ual no se plantee en
t-rminos biologicistas, su consideraci'n lingHística descansa en la
unidad y estabilidad de la di&erencia se=ual, lo *ue inscribe una
realidad relativamente naturali<ada y .omog-nea y un su)eto
demasiado &uerte. %demás, no creo *ue se pueda .ablar de la
&acticidad de ser mu)er al mismo nivel *ue estar en el lengua)e, ni
muc.o menos .acerlo al margen de -ste, como si el cuerpo
se=uado pre9e=istiera y &uera el mero cobi)o de ese .ablante.5
En segundo lugar, limita el alcance de las prácticas n'madas al
establecer una &rontera se=ual intraspasable, en tanto *ue
esencial e indecible. Lo *ue se destaca es la metá&ora liberal la
movilidad es libertad, tanto en el terreno &ísico como en el
intelectual, pero no con respecto a muc.as otras categori<aciones
sociales. Esa movilidad es un elemento importante en la
con,guraci'n de la identidad &emenina, pues un rasgo atribuido
.ist'ricamente a la Fu)er .a sido su pasividad, su inactividad. La
movilidad se convierte en una &orma poderosa de rebeldía.
Braidotti pone dos e)emplos4 el eslogan &eminista + la calle y la
noc.e tambi-n son nuestras/, y el principio epistemol'gico
implícito en la b(s*ueda de representaciones a)enas al sesgo
masculino, e)ercicios de movilidad por el +oscuro continente/ de
la ciencia 0!!"4 3#C7.
La estrategia es la política n'mada, basada en vínculos,
coaliciones e intercone=iones, pero sin olvidar la &acticidad del ser
mu)erB el ob)etivo, la integraci'n social de las mu)eres, con +una
di&erencia/ 0!!"4 3""7. La contradicci'n, creo, está servida.
La metá&ora del nomadismo .a recibido otras críticas 9algunas
recogidas por Braidotti. %sí, para 1all la imagen de las prácticas
n'madas puede minimi<ar e incluso invisibili<ar las mediaciones
.ist'ricas especí,casB en ese mismo sentido, $liMord recuerda *ue
e=iste una )erar*uía en el carácter diasp'rico de las comunidades,
y Waplan y Pre2al advierten del peligro de sentimentali<aci'n de
lo e='tico. Probyn 0!5!7, por otra parte, e*uipara al n'mada y al
turista occidentales, ambos caracteri<ados por +pasar/, sin
implicarse ni comprometerse con el +mapa/ por el *ue se circula.
En este sentido, el planteamiento de la sub)etividad n'mada
pecaría de etnocentrismo, al ser una práctica de individuos y
colectivos particulares no universali<able!.
En resumen, este nomadismo tiene importantes puntos ciegos4
nomadismo intelectual, nomadismo geográ,co, locali<aciones
cambiantes en esos planos, pero obviando locali<aciones *ue se
mantienen ,)as, estables, como el acceso a un determinado capital
econ'mico, social, cultural y simb'lico. Lomadismo, en ,n, en un
cuerpo se=uado incuestionable3D.
3.I. 1íbridos y &ronteras
Lo s'lo atravesamos &ronteras, sino *ue la identidad es un )uego
de &ronteras m'viles, productoras de signi,cados, poderes,
estructuras. Somos responsables de las &ronteras, somos &ronteras
01ara2ay, !5!4 3337. Estamos continuamente reescribiendo
nuestra .istoria y, como identidades en la di&erencia, lo .acemos
desde los márgenes de los discursos .omogenei<adores. 1ooNs
describe el movimiento de los márgenes .acia el centroB SpivaN
.abla del despla<amiento protagoni<ado por el su)eto postcolonial.
Es el .ibridismo e=plícito, sugerente, poli&'nico, promiscuo,
pro&undamente abierto a la reinterpretaci'n. La pure<a categorial
es desterrada, y en su lugar *ueda la conciencia opositiva
0Sandoval7, el Stro Jnapropiadolable 08rin. Fin. 1a7 y, por
supuesto, el cyborg 01ara2ay7. Jncluyo a*uí tambi-n las
identidades ,cticias 0Fuss7 y la política par'dica de la mascarada
0Butler7.
8odas parten de la consideraci'n de la e=periencia como semiosis,
como encarnaci'n de signi,cados. +E=periencia/ y +conciencia/
no pueden ser anteriores a las prácticas *ue las articulan y
posibilitanB de)an de ser trasparentesB son re9creaciones,
reconstrucciones mediadas4 + La +e=periencia/, al igual *ue la
+conciencia/, es una construcci'n intencional, un arte&acto de
primer orden/ 01ara2ay, !!#4 !D7.
3.I.. EL $RBSEP
Presentar a 1ara2ay es tremendamente comple)o4 bi'loga,
antrop'loga, .istoriadoraB &eminista, antirracista, pro&esora de
sociología de la ciencia y teoría &eminista... El cyborg es su
ontología y le otorga su política 01ara2ay, !!#4 3#"7. Su marco
te'rico es m(ltiple4 postmodernismo crítico y materialista,
&eminismo no sustantivo, y constructivismo, todo ello in>uido por
el mar=ismo y el pensamiento crítico, la .istoria de la biología, la
ret'rica, el postestructuralismo y la .ermen-utica y
tremendamente mediado por su compromiso .ist'rico 0Parcía
Selgas, !!64 l7. $reo, con Parcía Selgas 0!!!4 7, *ue estamos
ante uno de los más serios cuestionamientos del pensamiento
occidental4 de la l'gica unitaria, del principio de no contradicci'n,
de los dualismos, de la e=terioridad de lo real, de la conciencia
idealista3.
:esde sus primeras versiones del +Fani,esto para cyborgs/,
1ara2ay en&ati<a el .ibridismo, la contradicci'n, el o=ímoron, el
carácter productor de cuerpos y signi,cados presente en las
&ronteras, &rente a la consideraci'n del cuerpo de la mu)er como
límite ontol'gicamente intraspasable. +Los cuerpos 0nuestros
cuerpos, nosotros mismos7 9escribe 1ara2ay9 son mapas de poder
e identidad, y los cyborgs no son una e=cepci'n/ 0!5!4 ID!7.
Para 1ara2ay todo lengua)e, incluido el matemático, es ,gurativo,
esto es, la &acticidad está saturada de +meta&oricidad/ 0!!C4 6"7.
Las metá&oras son .erramientas, tropos, articulaciones semi'tico9
materiales *ue implican cuestionar nuestras identi,caciones y
certe<as, abriendo así nuevas posibilidades .ist'ricas. La
escritura cyborg intenta sobrevivir utili<ando las mismas
.erramientas *ue marcan el mundoB las narrativas no son
+,cciones/, en sentido restringido, sino estrategias de producci'n
de signi,cados, en otras palabras, +las ,guraciones son imágenes
per&ormativas *ue pueden ser .abitadas/ 0!!C4 7, incluyendo,
por supuesto, las narrativas en torno al g-nero o la di&erencia
se=ual.
%demás, +las ,guras siempre traen consigo cierta modalidad
temporal *ue organi<a su práctica interpretativa/ 0!!C4 7. El
cronotopo cyborg está estructurado por cuatro coordenadas4 la
tecnociencia, el biopoder, el Luevo Srden Fundial y el Segundo
Filenio $ristiano33 8res &ronteras se desdibu)an y son las
condiciones de e=istencia del cyborg4 la &rontera entre lo .umano
y lo animal, la barrera entre organismos y má*uinas, y la *ue
se;ala los límites entre lo &ísico y lo no &ísico.
El cyborg, y a*uí aparece el primer rasgo distintivo de esta
metá&ora estructural, representa el placer en la con&usi'n de
&ronteras y la responsabilidad en su construcci'n 0!!#4 3#"7. Es
un monstruoB un bastardo, .i)o ilegítimo del capitalismo
patriarcal, del militarismo y del socialismo de EstadoB pero los
bastardos no siempre son ,eles a sus orígenes, por*ue -stos no
les son esenciales.
Los &eminismos, en plural, no .an sido a)enos al mito de los
orígenes y a la l'gica de la representaci'n naturali<adaB .an
construido la +e=periencia de las mu)eres/, ,cci'n y .ec.o
político de enorme importancia. Las prácticas &eministas, .oy,
deben acometer la tarea de codi,car el yo representado por el
cyborg, un yo personal, postmoderno, colectivo, continuamente
desmontado y vuelto a montar 0!!#4 3C!7. :e a.í el llamamiento
a la responsabilidad, a la actuaci'n desde el +vientre del
monstruo/, puesto *ue no .ay nada *ue una de &orma natural a
las mu)eres por el .ec.o de ser mu)eresB es más, no .ay nada del
lado del ser al margen de las prácticas semi'ticas *ue lo articulan.
Se rompe así con la visi'n unitaria y sustantiva del su)eto. +Ser
Uno es ser aut'nomo, ser poderoso, ser :iosB pero ser Uno es ser
una ilusi'n y, por lo tanto, verse envuelto en una dial-ctica
apocalíptica con el otro. Fás a(n, ser otro es ser m(ltiple, sin
límites claros, des.ilac.ado, insustancial/ 0!!#4 ID"7. Eomper
con la l'gica de la unidad conlleva tambi-n cuestionar los
dualismos &undantes, no por ser dualismos, sino por las &ronteras
*ue dan por .ec.o y &orti,can, convirti-ndolas en sancionadoras
de nuestra e=periencia. :e a.í *ue, en el cronotopo cyborg, +uno
es demasiado poco, y dos es s'lo una posibilidad/ 0!5!4 3337.
Su con,guraci'n del cyborg deriva de dos premisas4 la
implicaci'n de los movimientos &eministas 0y socialistas7 con esos
dualismos de la ,loso&ía tradicional, y la necesidad, .oy más *ue
nunca 9nos advierte9, de resistirse a la intensi,caci'n universal del
dominio. %.ora bien, ?en *u- terrenos y c'mo articular esa luc.a@
Fundamentalmente en la producci'n de signi,cados. %trás *uedan
el mito de los orígenes y la teleología, .umanista o naturalistaB
.oy, la reconstrucci'n &eminista y socialista pasa por la actividad
allí donde se construyen los discursos, los procesos y los ob)etos,
donde se elaboran los mitos y signi,cados *ue estructuran
nuestras imaginaciones y nuestra +realidad/.
Stro rasgo del cyborg es su radical .eteroglosia, mani&estaci'n de
su descon,an<a .acia los sue;os imperialistas y totali<adores de
un lengua)e com(n. Li comunidad preestablecida de .ablantes, ni
lengua)e per&ecto, por*ue no puede serlo, pues está en continua
negociaci'n. La dial-ctica tampoco le sirve, pues no cree en
síntesis superadoras. Su c'digo es el de la parado)a, el o=ímoron,
el ruido y la poluci'n. El cyborg se sabe parcial, ir'nico, perverso,
opositivo, ut'picoB está conscientemente ale)ado de la inocencia.
8ampoco suscribe acríticamente el discurso de la re>e=ividad, *ue
esconde un su)eto demasiado unitario y poderoso. Pre,ere la
di&racci'n por*ue nos permite modelos de inter&erencias
prometedoras para reconstruir nuestros cuerpos y nuestras vidas
0!!C4 67.
8ampoco reconoce la divisi'n entre naturale<a y cultura, por*ue
-l mismo es &ruto de la producci'n social de la naturale<a y de la
naturali<aci'n del orden social. Pretende &ormar todos con partes,
pero está le)os de so;ar con comunidades unitarias, basadas en la
&amilia .eterose=ual. :escon&ía del .olismo, se ríe de -l, pero
necesita establecer continuas cone=iones. :e a.í *ue la acci'n
política del cyborg no crea en partidos de vanguardias, ni en
credos prometeicos, ni en compromisos sustantivos, ni en un
+nosotras/ capa< de dictar la +realidad/ a un +ellas/ sin
reproducir estrategias de dominaci'n. La política del cyborg es,
como -l, parcialB se basa en la a,nidad, una a,nidad *ue se de,ne
por la elecci'n, por la atracci'n, la avide<, el compromiso
apasionado.
Lo se trata de negar las identidades ni muc.o menos de re.uir
sus necesarias articulaciones. Su posici'n, de nuevo, es
parad')ica4 + en la luc.a por las identidades y en las estrategias
re>e=ivas para construirlas, se abre la posibilidad de te)er algo
más *ue un manto para el día despu-s del %pocalipsis *ue tan
pro&-ticamente termina la .istoria de la salvaci'n/ 0!!#4 36!7.
Jdentidades *ue politi<an su genealogía desde el momento mismo
de su constituci'n, convirti-ndose en ,cciones de identidad
ale)adas del sue;o prometeico. $onsecuentemente, descon,ando
de las coaliciones totali<antes, pre,ere las +Fisiones Jmposibles/
3I, en las *ue +despo)ada de la identidad, la ra<a bastarda ense;a
el poder de los márgenes/ 0!!#4 IDI7.
:e&endí *ue la metá&ora como inscriptor y repas- algunas de las
metá&oras e)emplares de la teoría &eminista actual. En los tres
casos 9%n<ald(a, Braidotti y 1ara2ay9 introdu)e la presentaci'n
*ue ellas .acen de sí mismas, identi,cándose plenamente en las
mismas coordenadas en las *ue construyen su mito4 %n<ald(a es
una mesti<a ocupada en la negociaci'n y en la e=plicitaci'n de la
di&erenciaB Braidotti, una n'mada *ue )amás olvida su cuerpo
se=uadoB 1ara2ay, un cyborg, .íbrido apasionado y parad')ico
*ue se sit(a en el ombligo del monstruo 9la academia
norteamericana. Sus metá&oras, las *ue a ellas les con,guran, se
nos o&recen como reconstrucciones abiertas 9c'mo no9 a nuestra
interpretaci'n.
%n<ald(a introduce la di&erencia de &orma radical y rotunda.
Braidotti nos sit(a en un universo m'vil y se=uado. 1ara2ay
politi<a toda &rontera. %stucias. Fisi'n totali<ante impensable para
la misi'n imposible de ser testigos o agentes modestos. S=ímoron.
Poli&onía y promiscuidad rebelde. Una rebeldía cyborg *ue nos
compromete de &orma responsable, perversa e ir'nica.
+Lecesitamos el poder de las teorías críticas modernas sobre
c'mo son creados los signi,cados y los cuerpos, no para negar los
signi,cados y los cuerpos, sino para vivir en signi,cados y
cuerpos *ue tengan una oportunidad de &uturo/ 01ara2ay, !!#4
I337.
LS8%S
.9Fe centrar- en metá&oras de nueva creaci'n, *ue proporcionan
una nueva comprensi'n de nuestra e=periencia, dan signi,cados
nuevos a acciones pasadas, y pre,guran actividades &uturas
0&orma de coloni<aci'n del&uturo, o de +pro&ecías
autocumplidasX7.
3 .9Lo central es la +negociaci'n/B la +intersub)etividad/ no es
producto de la interacci'n entre sub)etividades pree=istentes, sino
*ue toda vo< individual está abstraída de un diálogo 0Ba)tin7.
I.9 Stras preguntas son c'mo comparar o tratar las di&erentes
e=periencias, y cuál es el valor epistsmol'gico de una e=periencia
particular.
" .9$ercana a la concepci'n ,los',ca de la identidad de 1egel, la
noci'n sociol'gica de Simmel, o la apuesta geneal'gica de
Foucault.
#.9 Utili<o +deseo/ en sentido amplio, no ligado al psicoanálisis.
6.9 1ace re&erencia a la tecnología del g-nero.
Se .a criticado su individualismo y su desconsideraci'n de *ui-n
puede acceder a esa per&ormatividad.
59Lo anali<o otras visuali<aciones agrupadas en la categoría de
+)uegos con a,)os/. En ella aparecen concepciones m(ltiples, *ue
no .e incluido en ninguna de las categorías anteriores. En plena
discusi'n Fodernidad vs. Postmodernidad, surgen conceptos
como sociedad postindustrial, postcolonialismo, transmodernidad,
tardomodemidad... % ello se une el cuestionamiento de la divisi'n
cartesiana e=plicitada en el sistema se=oAg-nero. Se=o, g-nero,
compromiso político y opci'n se=ual se entrecru<an para &or)ar
nuevas imágenes. %sí, YalNer .abla de mu)erismo y denomina a
su agente mu)eristaB para Yittig la lesbiana es el su)eto &eminista
postmu)er, pues escapa al orden simb'lico $stablecido por la
.eterose=ualidad obligatoria. Para de Lauretis, se trata de un
su)eto e=c-ntrico, el su)eto mu)er del &eminismo. En este grupo
podemos incluir la propuesta de un su)eto transmoderno 0EoV
drígue< Fagdá7 *ue asuma la cultura postmodema y rescate la
posibilidad emancipatoria y crítica dSl su)eto &emenino.
! Lugones denomina +es*ui<o&r-nica/ a la sub)etividad de la
posici'n &ronteri<a 0!!D4 667.
D El cruce de &ronteras se mani,esta en el uso *ue %n<ald(a
.ace de la 0con7&usi'n de idiomas en un uso subversivo de la
lengua mayoritaria 0el ingl-s7 para re>e)ar una realidad
minoritaria.
$laro *ue el lugar de enunciaci'n de Butler y %n<ald(a es
di&erente.
3 8rin. Fin. 1a 0!!D7 critica los planteamientos
+e=ternalistas/ de la Stredad, ya *ue -sta no puede ser a)ena a
los procesos de construcci'n identitaria.
I Subyace el convencimiento de *ue la posici'n oprimida genera
un acceso privilegiado al conocimiento, .erencia .egeliana
presente en las epistemologías del punto de vista.
" Eecordemos a Ben)amin y el o=ímoron de Stein +es
maravilloso tener raíces, siempre *ue puedas llevarlas contigo/.
# El psicoanálisis y el postestructuralismo lingHístico son
importantes para esta ruptura.
6 La transitoriedad del n'mada suele limitarse a un territorio
determinado. Braidotti oscurece este rasgo por no ser co.erente
con el sentido *ue le atribuye 0carácter políglota, multiplicidad de
mapas cognitivos7.
C Utili<a el concepto +sistema patriarcal de dominaci'n/. Sus
implicaciones universalistas y .omogenei<adoras no pueden
obviarse 0Butler, !!"7.
5 El par cuerpoAalma parece colarse por la puerta trasera en
laV&orma cuerpo se=uadoAiengua)e.
! Eecordemos *ue Braidotti describe di&erencias importantes.
$reo *ue las di&erencias entre comunidades n'madas, >u)os
migratorios y nomadismo meta&'rico derivan del signi,cado *ue
se les
3D 8odo ello, nos remite a un su)eto unitario en su Q materialidad
corporal/, donde lo multi-tnico y
multicultural )uegan un papel secundario, mientras *ue otras
categori<aciones desaparecen de un dis curso *ue las invisibili<a.
ci'n del agente social, c&. Parcía Selgas 0!!57.
3Es evidente mi +compromiso apasionado/ con 1ara2ay, lo *ue
di,culta la presentaci'n de su metá&ora.
33 Feta&'ricamente recogidas en el título de su libro
FodestZYitness[Second Filennium.FemaleFan\ ZFeets
SncoFouse8F. Para un análisis del cronotopo cyborg y del
cyborg como reconstrucci'n del agente social 0selgas !!57
3I Lombre del grupo de a,nidad al *ue ella pertenece 01ara2ay,
!!#4 36I7.


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