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JESÚS Y LAS ENFERMEDADES DERMATOLÓGICAS Dr. Wilfredo Ruiz Méndez INTRODUCCIÓN Una vez más, aparece la trilogía de los evangelios de, Mateo 8:2-4; Marcos 1:40-45 y Lucas 5:12-16, haciendo mención de otro de los actos de servicio de sanidad por parte de Jesús, y en esta ocasión, en favor de un hombre leproso. Es la primera curación de un leproso hecha por Jesús durante su ministerio, y en la descripción del caso que hace el doctor Lucas, aporta un detalle que Mateo ni Marcos describen, y que por su conocimiento médico, parece llamarle la atención, pues el doctor Lucas dice que se “presentó un hombre lleno de lepra” (Lucas 5:12). Así que, por medio del médico Lucas, contemplamos el grado avanzado de la enfermedad dermatológica, como era la lepra de la cual padecía. La lepra es causada por el bacilo Mycobacterium leprae. Presenta dos tipos principales:  La lepra tuberculoide, que produce como primera señal exterior de la lepra una mancha sobre la piel, usualmente asociada con la pérdida de sensibilidad.  La lepra lepromatosa, que origina grandes nódulos en la piel (lepromas). La progresión de las lesiones van a originar grandes deformaciones. Con relación al hombre leproso que nos ocupa, encontramos que el poder curativo de Cristo, se pone en evidencia sea cual sea la naturaleza de la enfermedad, en este caso, Jesús ejecuta su servicio de sanidad en favor de un hombre que padecía la más horrenda de las enfermedades de su época, la lepra. CONDICIÓN FÍSICA Y ESPIRITUAL DEL HOMBRE LEPROSO. Todo lo referente al proceso del diagnóstico, el ritual, las medidas del tratamiento y la purificación de la lepra están establecidos en el registro de los capítulos 13 y 14 del libro de Levítico. Una de las grandes cargas de la lepra, quedaba en el ámbito de lo espiritual por la creencia, entre los judíos, de que la lepra, era una enfermedad que ponía de manifiesto un problema de pecado en la vida de la persona que la padecía. En esta situación, podemos entender la gran presión espiritual de este hombre al creer que él estaba condenado a padecer dicho mal y hasta considerar que Dios lo había abandonado. Así que, considerándose más pecador que enfermo, sea la posible razón del pedido que hace al decir: “Señor, si quieres, puedes limpiarme.” (Lucas 5:12) “Gr. katharízo, “limpiar”, y no therapéub, “curar”, “sanar”. Tanto en los tiempos del AT como en los del NT, se hacía referencia a los leprosos como inmundos que necesitaban ser “limpiados”, a diferencia de un “enfermo”, que necesitaba ser “sanado”. Esta diferencia de términos refleja la idea de que la lepra no se parecía a otras enfermedades, y que la diferencia consistía esencialmente en una impureza moral y ritual. (Comentario Bíblico Adventista, tomo 5, pág. 561) Aun sabiendo Jesús que ese hombre era leproso: “Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.”(Lucas 5:13) Una vez más, Jesús presenta su servicio compasivo de sanidad y al mismo tiempo se manifiesta su curación inmediata y completa en favor del enfermo, de esta manera Jesús otorgó la sanidad, no solo en la recuperación de una piel y cuerpo sano físicamente, sino también la normalidad emocional en su vida espiritual. Hay un comportamiento de Jesús, en el proceso de la sanidad del leproso, que debe servir de lección para nosotros en la actualidad, ya que se presenta que: "él le mandó que no lo dijese a nadie; sino ve, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos." (Lucas 5:14) Al enviar al leproso ante el sacerdote, Jesús reconocía y respetaba el protocolo que se había dado en el pasado (Levítico 14) para el manejo de la lepra. Por lo anteriormente señalado, nosotros debemos tener el cuidado, de no eliminar procedimientos, que de una manera u otra, el Señor nos ha provisto para nuestra salud. Algunas veces, podemos encontrar personas que quieren descartar, la conocida medicina convencional o los remedios naturales, para solamente refugiarse en el ejercicio de la oración, sin tomar en cuenta que al Dios que le elevan sus oraciones, también usa los medios que él mismo le ha dado en sabiduría al hombre para la salud de los enfermos. En ese sentido, Elena White nos dice que: “Los que buscan la salud por medio de la oración no deben dejar de hacer uso de los remedios puestos a su alcance. Hacer uso de los agentes curativos que Dios ha suministrado para aliviar el dolor y para ayudar a la naturaleza en su obra restauradora no es negar nuestra fe. No lo es tampoco el cooperar con Dios y ponernos en la condición más favorable para recuperar la salud. Dios nos ha facultado para que conozcamos las leyes de la vida. Este conocimiento ha sido puesto a nuestro alcance para que lo usemos...” (El Ministerio de Curación, pág.177) FUNCIONES DE LA PIEL. Se considera que la piel es el órgano más grande del ser humano y cumple muchas funciones imprescindibles para mantener la vida saludable. De esta forma, la piel nos separa y a la vez une el mundo interno de nuestro cuerpo con el medio externo que nos rodea, también la piel puede revelar las disfunciones o enfermedades que padezcan otros órganos de nuestro cuerpo, así que, la piel cumple con múltiples funciones entre las cuales están: 1- Función de protección: Protege nuestro cuerpo del mundo exterior. 2- Función termorreguladora: Regula la temperatura constante de 37 grados que las personas necesitan. 3- Función sensitiva: Por este medio podemos sentir el calor, frió, etc., en el cuerpo. 4- Función de depósito: Es un reservorio de múltiples sustancias como: minerales, sustancias grasas, sustancias orgánicas, hormonas, vitaminas, etc... 5- Función de emuntorio: Que es la eliminación de las distintas sustancias a través del sudor y la secreción sebácea. 6- Función antimicrobiana: Porque constituye la primera gran defensa del organismo y actúa como una barrera natural de protección ante los gérmenes. Si esta barrera se rompe, entonces se pueden producir las infecciones. ESTILO DE VIDA Y LAS ENFERMEDADES DERMATOLÓGICAS. En el desarrollo de nuestro estilo de vida, tenemos una serie de actividades que originan que ciertas partes de nuestro cuerpo se vean sometidas a mayores riesgos de contraer lesiones o enfermedades. Así que, podemos encontrar que la dermatitis alérgica por contacto de las manos será frecuente encontrarla en ciertos trabajos. Como por ejemplo, profesionales de la salud, en los peluqueros y cosmetólogos, obreros de la construcción, en los carpinteros, en ciertos operadores de máquinas o los que trabajan con compuestos químicos. Por otro lado, podemos tener frecuentemente la dermatitis en la cara y los párpados, a menudo debido a una reacción a un cosmético, jabón u otro producto de uso personal. Quizás aquí, sea oportuno señalar el peligro al que nos exponemos en ciertas actividades de este mundo tan moderno, y cuya modernidad nos lleva a un estilo de vida no saludable, de ahí que Elena White nos alerta, al decir que: “Nuestra civilización artificial fomenta males que anulan los sanos principios. Las costumbres y modas están en pugna con la naturaleza. Las prácticas que imponen, y los apetitos que alientan, aminoran la fuerza física y mental y echan sobre la humanidad una carga insoportable…” (Mente, Carácter y Personalidad, tomo 2, pág. 580) Dentro de las actividades que realizamos en el mundo en que nos movemos, se pueden encontrar las que ocasionan cierta dermatitis ocupacional, que no es más que aquella que aparece como una inflamación de la piel provocada por un ambiente laboral o por el contacto con una sustancia que perjudica la piel. Los síntomas y la gravedad de la enfermedad pueden variar en gran medida. Los síntomas normalmente comienzan con el enrojecimiento y la irritación de la piel, y en ocasiones con la inflamación. Después pueden aparecer ampollas y, si éstas se rompen, la piel puede quedar infectada. Se puede reducir el riesgo de padecer dermatitis ocupacional si se realizan los pasos preventivos para disminuir el contacto con los agentes perjudiciales y si se adoptan ciertas medidas apropiadas de seguridad para la piel. Si la persona ya padece del trastorno, realizar el debido tratamiento en una fase temprana sería importante para tener el control de la enfermedad. RECOMENDACIONES PREVENTIVAS PARA LA SALUD DE LA PIEL Como podemos tener una variedad de factores externos, que contribuyen a deteriorar nuestra piel, de manera que le impiden una correcta oxigenación, y así provocar un envejecimiento prematuro, la deshidratación y la intoxicación de la piel. Bueno es que asumamos ciertas prácticas que permitan dar a nuestra piel, una condición saludable. Como parte de una estrategia para mantener un estilo de vida más saludable para nuestra piel, deberíamos considerar que el estrés, la depresión, fumar, el alcohol y el café, tener pocas horas de sueño, la exposición al sol, una incorrecta alimentación y llevar una vida sedentaria, pueden convertirse en una seria amenaza para la salud de nuestra piel. En este sentido, cabe confirmar a través del consejo de Elena White, lo importante de los remedios sencillos que tenemos a nuestra disposición para mantener la salud, sobre la base, no de los milagros, sino de nuestros buenos hábitos: “No podemos desentendernos de las leyes de la naturaleza sin pasar por alto las leyes de Dios. No podemos esperar que el Señor haga un milagro en nuestro favor mientras descuidamos los remedios sencillos que él ha provisto para nuestro uso, los cuales, si se los aplica oportunamente y en forma debida, producirán un resultado milagroso.” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 398) Y hablando de remedios sencillos, es oportuno, que dentro de las recomendaciones para mantener una piel saludable, se practique los ocho remedios naturales que la iglesia adventista proclama, para que sirvan de salud preventiva para nuestra piel por las siguientes razones: 1- Agua pura Se sabe que el cuerpo está compuesto por casi el 60% de agua, y también sabemos que el agua es indispensable para la vida. Para que nuestro organismo funcione necesita del agua ya que cada tejido, órgano y sistema funciona a base de líquidos, ayuda a humectar la piel, controla la temperatura del cuerpo. Así como tomamos agua a diario, también la perdemos por varias vías. Y cuando eso ocurre, las manifestaciones más visibles se pueden ver a nivel cutáneo. Cuando a la piel le falta agua, se torna seca, escamosa, áspera, tirante, irritada y rugosa. De esta forma en la piel se hace evidente una pérdida de suavidad, vitalidad y flexibilidad. Es con mucha razón que ya Elena White, en las orientaciones recibidas por el Señor señalara que: “La limpieza escrupulosa es esencial para la salud del cuerpo y de la mente. El cuerpo elimina continuamente impurezas por conducto de la piel, cuyos millones de poros se obstruyen pronto con la acumulación de desechos si no se la limpia por medio de frecuentes baños. Entonces las impurezas que debieran evacuarse por la piel sobrecargan los demás órganos de eliminación.” (El Ministerio de Curación, pág. 209). Así que, a usar agua por dentro y por fuera. Se recomienda consumir el agua necesaria para tu cuerpo al día y en el verano incluso podría ser más. Además de que el agua es importante para la limpieza exterior de la piel, tiene propiedades relajantes. El agua es parte fundamental de la composición de la piel porque alrededor de un 70% de la epidermis contiene agua y su presencia es esencial para una piel sana. 2- Descanso suficiente El descanso contribuye a tener una buena calidad de vida, en el descanso del cuerpo en las horas del sueño durante la noche el cuerpo elimina desechos, se recupera del estrés diario y descansa. Durante la noche la piel se renueva y se beneficia pues no está expuesta a los agentes ambientales como la luz del sol, la contaminación y las temperaturas extremas. Cuando duermes, le permites a tu piel recuperarse de todos los traumas que sufre durante el día. 3- Ejercicio físico Podemos decir, que es generalmente conocida la importancia del ejercicio para la salud física, pero que lamentablemente muy poco apartan el tiempo necesario para practicar el ejercicio vital para la preservación de la salud. Cuando el cuerpo es sometido a ejercicios, origina una activación de la circulación sanguínea, por lo tanto, redundará en una apropiada oxigenación, un aporte de nutrientes y en una eliminación de toxinas por medio del sudor en favor de la salud de la piel. Por otra parte, los ejercicios rutinarios van a permitir que nuestra piel se regenere más rápidamente por la renovación del colágeno (proteína que le brinda a la piel firmeza) y la elastina (proteína que le brinda flexibilidad a la piel). Cuanta firmeza trae a nuestra fe, el confirmar conceptos del conocimiento médico en la fisiología humana del presente, con declaraciones de la pluma inspirada en el pasado, cuando decía que: “Un ejercicio vigorizante, aunque no violento, al aire libre, con ánimo alegre, activará la circulación, dando un brillo saludable a la piel y enviando la sangre vitalizada por el aire puro, a las extremidades.” (Consejos Sobre La Salud, pág. 53) “La piel no puede cumplir su función; el hábito de evitar el aire y el ejercicio, cierra los poros, los pequeños orificios por los cuales el cuerpo respira, e imposibilita la expulsión de las impurezas a través de ese canal. El peso de esta labor recae sobre el hígado, los pulmones, los riñones, etc., y esos órganos internos se ven obligados a hacer el trabajo de la piel.” (Consejos Sobre La Salud, pág. 96) 4-Luz del sol La luz solar se convierte en la importante fuente de energía, sin ella sería posible la vida. En este mundo con tantas alteraciones en el medio ambiente y daño ocasionado en la capa de ozono, la luz del sol se convierte por un lado en un peligro, cuando hay una exposición prolongada porque puede ser potencialmente nociva para la piel, pero por otro lado, resulta imprescindible la luz solar para beneficiar la piel cuando la usamos adecuadamente. La luz solar es importante para la producción de la vitamina D en la piel. Cuando las condiciones del medio ambiente originan que la exposición a la luz solar sea limitada, pueden reducir esta fuente de vitamina D. Es por eso que la falta de producción de la vitamina D por parte de la luz del sol en la piel, puede ocurrir si la persona se mantiene confinada en espacios interiores, como el trabajo en lugares cerrados durante las horas de luz o vive en alguna área geográfica en donde el clima conlleva que la persona tenga poca exposición a la luz del sol. 5- Aire puro El oxígeno es el vital para las células, proporciona la energía necesaria para que puedan llevar a cabo el trabajo que tienen encomendado y entre ello está el proceso de regeneración de la piel. 18 5- Aire puro Nosotros necesitamos el oxígeno para preservar la vida y también del aire puro mantener nuestra salud. El oxígeno es el vital para las células, proporciona la energía necesaria para que puedan llevar a cabo el trabajo que tienen encomendado. Es especialmente importante en el proceso de regeneración de la piel. 6- Nutrición adecuada Se considera la piel como el órgano vivo más pesado (de 3 a 5 kg) y el más grande (aproximadamente 2 metros cuadrados) del cuerpo humano. Como órgano, la piel necesita de una buena alimentación. “Nuestro cuerpo se forma con el alimento que ingerimos. En los tejidos del cuerpo se realiza de continuo un proceso de reparación, pues el funcionamiento de los órganos acarrea desgaste, y éste debe ser reparado por el alimento. Cada órgano del cuerpo exige nutrición. El cerebro debe recibir la suya; y lo mismo sucede con los huesos, los músculos y los nervios. Es una operación maravillosa la que transforma el alimento en sangre, y aprovecha esta sangre para la reconstitución de las diversas partes del cuerpo; pero esta operación, que prosigue de continuo, suministra vida y fuerza a cada nervio, músculo y órgano.”(El Ministerio de Curación, pág. 227) Fundamentalmente, se puede considerar que la alimentación se constituye en el factor que más influye en la salud del cuerpo y por ende en el estado de salud de la piel. Podemos decir que los múltiples alimentos pueden contribuir a cuidar la piel desde dentro. Entre algunos de los alimentos, con los nutrientes que pudieran cuidar la salud de la piel, están: El ß-caroteno. Precursor de la vitamina A, la principal fuente es el tomate y sus productos derivados (zumos, sopas, salsas). Otras fuentes fundamentales son: frutas y verduras amarillas o anaranjadas (zanahoria, calabaza, melocotón, cerezas, nectarinas, etc.) La vitamina B6. Está presente en muchos alimentos proteicos: huevo, frutos secos, levadura de cerveza, pasas, cereales integrales y aguacates. La vitamina E. Presente en alimentos de origen vegetal: cereales fortificados, frutos secos, germen de trigo, aceites vegetales y verduras de hoja verde. La vitamina C. Las mejores fuentes de vitamina C son las frutas, como los cítricos, las fresas, el kiwi. También se encuentra en verduras como los pimientos, la col o los tomates. 7- Temperancia Al definir la temperancia como la abstinencia de lo malo y la moderación de lo bueno, es lógico pensar, que todo lo que pueda representar como nocivo para la salud, es también nocivo para la piel. De igual forma, debemos de moderar el consumo de los alimentos buenos, aunque sean saludables, el exceso no es bueno especialmente cuando se trata de alimentación. En los tiempos actuales, tenemos la gran necesidad de la reforma en favor de la salud. Se requiere que algunos inicien la determinación de abandonar hábitos dañinos que todavía siguen usando, es oportuno, hablando de la piel y la alimentación, que incorporemos hábitos saludables y evitemos que nuestra piel denuncie el daño que le hacemos: “A los que beben té y café, los denuncia su rostro. Su piel pierde el color y parece sin vida. No se advierte en el rostro el resplandor de la salud.” (Consejos Sobre La Salud, pág. 87) 8- Esperanza en Dios y buena disposición mental Es muy cierto, que la disposición mental y la correcta relación con Dios, pueden afectar para bien el desempeño de nuestro organismo. Esa relación de lo mental con lo orgánico ha servido para que a nivel del desarrollo de la especialidad de la dermatología, hoy se tenga que hablar de la llamada psicodermatosis. La psicodermatosis trata de las emociones como factores que pueden desencadenar algunas enfermedades de la piel. Las emociones pueden originar respuestas de sudor en la piel activada por las glándulas sudoríparas. Se puede asociar algunos cambios a nivel cutáneo debido a cambios en los estados de humor de la gente. Así que, la psicodermatosis se origina porque el cuerpo canaliza esas emociones de estados psicológicos (angustia, depresión, autocompasión, etc.) por medio de la piel (somatización). Dejamos en la inspiración del consejo de Elena White, la confirmación de lo vital de la esperanza en Dios para mantener una vida saludable, cuando dice que: “Dios es el gran cuidador de la maquinaria humana. Podemos cooperar con él en el cuidado de nuestros cuerpos. El amor a Dios es esencial para la vida y la salud… La seguridad de la aprobación de Dios promoverá la salud física. Esta seguridad fortalece el alma contra la duda, la perplejidad y la excesiva congoja, que tan a menudo carcomen las fuerzas vitales e inducen a contraer enfermedades nerviosas de la índole más debilitante y angustiosa…” (Mente, Carácter y Personalidad, tomo 2, págs. 416, 422) CONCLUSIÓN Todavía usted puede contar con Jesús y su ministerio de servicio sanador, si hay alguna necesidad de recuperación de la salud, hoy todavía puedes oír la voz de Jesús, a través de su Palabra, que te dice: “Quiero; sé limpio.” Pero al mismo tiempo que puedas contar con la disposición de Jesús para sanarte, debes también saber que: “No podemos desentendernos de las leyes de la naturaleza sin pasar por alto las leyes de Dios. No podemos esperar que el Señor haga un milagro en nuestro favor mientras descuidamos los remedios sencillos que él ha provisto para nuestro uso…” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 398) Así que estás invitado a usar esos remedios que el servicio de sanidad de Jesús nos ofrece, póngalo en práctica y salga a proclamarlo, amparado en un nuevo estilo de vida, para ofrecerlo también a los demás en un servicio a Dios y a su comunidad. Bibliografía - Comentario Bíblico Adventista, Publicaciones Interamericanas - Farreras-Rozman, Tratado de Medicina Interna, Elsevier España, 16.ª - ediciónGoldman, Cecil Tratado De Medicina Interna, Mc Graw-hill, 2002 - Manual Merck de Información Médica General, 3da Edición - White, Elena, El Ministerio De Curación, Publicaciones Interamericanas - “ “ , Mente, Carácter y Personalidad, Publicaciones Interamericanas - “ “ , Mensajes Selectos, Publicaciones Interamericanas - “ “ , Consejos Sobre La Salud, Publicaciones Interamericanas

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