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| El Siglo de TorreÛn | MARTES 20 DE MARZO DE 2007

| EDITORIAL

de TorreÛn | MARTES 20 DE MARZO DE 2007 | EDITORIAL URGE APOYO A LA EDUCACIÓN
de TorreÛn | MARTES 20 DE MARZO DE 2007 | EDITORIAL URGE APOYO A LA EDUCACIÓN

URGE APOYO A LA EDUCACIÓN

Durante los sexenios pasados se había cumpli- do con el precepto constitucional de dar edu- cación a toda la población, sin embargo duran- te el Gobierno Zedillista y de Vicente Fox, el

estado mexicano ha dejado en manos de la ini- ciativa privada mexicana el proporcionar es- tudios superior al pueblo, así vemos con indig- nación que se ofertan en la UNAM, tan sólo 7,500 lugares y los aspirantes son cien mil alumnos; por lo que el estado mexicano debe crear un impuesto a la educación para hacerse de los recursos económicos que posibiliten profesionalizar a la población. El país está urgido de técnicos, ingenieros agrónomos, arquitectos, ingenieros y toda cla- se de profesionistas que permiten el desarro- llo tecnológico que tanto necesita nuestro país, también necesita agrónomos que acudan al campo y lo hagan producir las gramíneas que tanto necesita nuestra población, necesi- tamos crear un tercer turno en nuestros IPN

y universidades, ya no más turnos matutinos

y vespertinos, debemos crear los turnos nece- sarios para educar al pueblo.

El Estado puede auxiliarse de universidades

y

escuelas como el Tecnológico de Monterrey y

la

universidad de Guadalajara, entre otras; pero

no debe negarse a educar a la población mexica- na, pues de antemano sabemos las excesivas co- legiaturas que se cobran en estas dos últimas instituciones de enseñaza superior, y otras. El Estado mexicano no puede eludir su obligación de educar al pueblo; naciones como Japón y Francia, proporcionan a todo el que quiera estudiar, los medios económicos para hacerlo y sin duda esta disposición les ha per- mitido ser potencias mundiales, mientras que los pueblos latinoamericanos, son además de pobres los más atrasados culturalmente y económicamente hablando, a causa de su ig- norancia y falta de letras. México debe obligar a sus millonarios pa- ra que aporten recursos que se destinen a la educación a todos niveles, para ello debe cre- ar un impuesto temporal que paguen los mi- llonarios de siempre, de manera, que si hoy los dueños del capital pagan ISR y la pobla- ción toda, el 15 por ciento por concepto de IVA, así debe crearse un impuesto temporal de apoyo a la educación superior y básica, que deberá gravar únicamente a los dueños de Telmex, Cemex, bancos, Sevitijes, Anciras, Gruma y otros miles de empresas de ricos be- neficiados por los regímenes priistas y foxis- tas, con las constantes devaluaciones y la ven- ta del petróleo en el extranjero. Manuel Villarreal, Torreón, Coahuila.

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Las cartas pueden ser editadas por razones de espacio. PERIÓDICO REGIONAL DEFENSOR DE LA COMUNIDAD ANTONIO
Las cartas pueden ser editadas por razones de espacio. PERIÓDICO REGIONAL DEFENSOR DE LA COMUNIDAD ANTONIO

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ANTONIO DE JUAMBELZ Fundador

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ANTONIO IRAZOQUI Y DE JUAMBELZ Vicepresidente y Director General

ALFONSO GONZÁLEZ-KARG DE JUAMBELZ Director General Adjunto

ENRIQUE IRAZOQUI MORALES Director de Operaciones

MARÍA DEL SOCORRO SOTO NAVARRETE Subdirectora de Finanzas

JAVIER GARZA RAMOS Subdirector Editorial

Dentro de su programa, El Siglo de Torreón pugnará:

Por un crecimiento ordenado y sano de la zona urbana

Por que la policía sea una garantía social

Por la disminución de los “tabaretes”

Por el aumento de escuelas y fundación de bibliotecas

Por la prosperidad de La Laguna

Por que todos tengamos como norma que favorecer los negocios de la Comarca es contribuir al engrandecimiento de nuestros propios negocios

Por llevar al ánimo del Gobierno Federal la idea de que:

“La Provincia también es México”.

Por la conservación del lecho del río Nazas

Por la preservación del medio ambiente

Diario de la mañana, editado e impreso por la Cía. Editora de La Laguna, S.A. de C.V., en la avenida Matamoros 1056 Pte., apartado postal 10. Te- léfonos: conmutador 7-59-1200 con cincuenta líneas. Crédito y cobranzas 7-16-1352; Sociales 7-59-1200 Exts. 1111 y 1211 y 7-13-6011; Suscrip- ciones 7-16-4514; Redacción 7-59-1200 Exts. 1113, 1115 y 1136. Fax 7- 16-5909 ó 7-12-3055. Distribuido por Celsa Distribuciones, con domicilio en Av. Matamoros 1056 Pte., Torreón Coahuila. Registrado como artículo de segunda clase el 7 de marzo de 1922. Franquicia Postal 1-08-112/90. Miembro de la Asociación de Editores de los Estados (AEE). Agencias noticiosas: El Siglo AEE, El Universal, Notimex, AP y El País. Precio por ejemplar: $8.00 entre semana y el domingo $12.00 (Estos pre- cios están sujetos a cambios sin previo aviso). Toda remisión debe hacer- se a Cía. Editora de La Laguna, S.A. de C.V. No se devuelven originales aunque no se publiquen. Los trabajadores que laboran en la redacción y confección de este periódico son miembros de la Sección 8 del SITAG.

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Reserva de derechos de autor No. 04-2001-062914324500-101 CIRCULACIÓN CERTIFICADA Año 86 | No. 21 Las gavillas

CIRCULACIÓN

CERTIFICADA

Año 86

|

No. 21

Las gavillas

E l gobernador del estado de

Durango, Ismael Hernández

Deras, simplemente apuntó:

“pues no coincido. No se ha desbor- dado”, al ser requerido por los me- dios sobre la afirmación de diver- sos sectores que consideran se ha desbordado la inseguridad en esa entidad, faltándole tan sólo asegu- rar, satisfecho de sus cuerpos de Policía, que ni en el porvenir ocu- rrirá. Eso, pretendió ser un des- mentido a la postura de diversos sectores sociales locales que consi- deran se ha salido de cauce la segu- ridad en esa entidad. No dijo que los acontecimientos sangrientos en que han resultado victimados veci- nos de la ciudad lagunera de Gó- mez Palacio sean una pequeña muestra de lo que es capaz el cri- men organizado. Hemos de men- cionar el último, de una serie inter- minable de sucesos en que han sido baleadas personas sin que hasta el momento se haya aprehendido a los responsables, consistente en una doble ejecución, cometida en pleno día en los límites de las ciu- dades conurbadas de Lerdo y Gó- mez. Los autores materiales de los crímenes abandonaron después el área, dejando el vehículo y las ar- mas de grueso calibre, sin que se vuelva a saber de ellos. Quienes presenciaron los hechos o partici- paron involuntariamente en la hui- da, cayeron en un absoluto mutis- mo o sufrieron la pérdida de la me- moria, amnesia, no confiando en

que las autoridades judiciales pue- dan protegerlos si dando datos de los forajidos éstos se enfurecen, por lo que se reservan cualquier infor- mación que pudiera llevar a echar- les el guante a los responsables. La comunidad ve estos hechos

y se pregunta si ¿será con la simple aseveración de que no pasa nada, como se logrará acabar con estos crímenes? Hay quienes comentan

lo de tapar el sol con un dedo. Has-

ta ahora el ejecutivo estatal se ha significado por su seriedad, aunque no por su elocuencia, dando la im- presión de que está dedicado de lleno a los trabajos administrativos que demanda el puesto que ocupa. Las varias veces que ha venido a esta región se ha mostrado como un político veraz. La verdad es que, en esta vez, su Administra- ción se ha visto rebasada, como la mayoría en este país, por las ban- das de maleantes que asolan la en- tidad. No cuenta con una Policía entrenada y armada que ponga freno a esta ola de delincuencia. Lo peor es que reconozcan que no tie- nen cómo combatir a estos crimi- nales llegando a la conclusión de que la línea de investigación apun- ta al crimen organizado, por lo que en un clásico lavado de manos, llá- mese cachaza, han decidido turnar la averiguación a la Procuraduría General de la República. No se sa- be si esta dependencia ejercerá la atracción en este caso, pues por lo común es quien solicita el envío de las diligencias cuando lo considera conveniente pues la Ley es clara al respecto cuando dice que en dado caso, no necesariamente, podrá atraer la investigación. La declaración del gobernante se debió a los sucesos en que se vio involucrado su personal de avanza- da que acude previamente a los si- tios a donde va a acudir el mandata- rio, en esta ocasión, se trataba de Santa María del Oro, población que

La comunidad ve estos hechos y se pregunta si ¿será con la simple aseveración de que no pasa nada, como se logrará acabar con estos crímenes? Hay quienes comentan lo de tapar el sol con un dedo. Hasta ahora el ejecutivo estatal se ha significado por su seriedad, aunque no por su elocuencia, dando la impresión de que está dedicado de lleno a los trabajos administrativos que demanda el puesto que ocupa.

se encuentra en lo profundo de la serranía en uno de cuyos tramos fueron interceptados por un coman- do armado, dice la nota, que opera en esa zona. No fue un asalto, no in- tentaron quitarles sus pertenen- cias, ni privarlos de su libertad, cuando menos eso depone el ejecu- tivo. Se agrega que al parecer es una de las gavillas que operan en esa sierra. Se clasifica como gavillas al conjunto de personas, por lo co- mún de baja condición, que merode- an en una apartada localidad dedi- cadas a cometer pequeños latroci- nios. Lo que de este asunto produce duda es que se reconozca que se trataba de personas armadas. La única vez en que se oyó hablar de estos grupos fue en la reseña de Manuel Payno que escribió, años acerca de los bandidos de Río Frío. Lo que revela que para cualquiera

es relativamente fácil, menos para el Gobierno, el desplazarse de un la- do a otro sin ser molestados tras conseguir armamento de mayor ca- libre y poder que el que traen las fuerzas estatales de seguridad. Ante estos hechos hemos de di- sentir con las palabras del señor gobernante. Sí hay inseguridad y mucha. Las pandillas ajustan cuen- tas en donde les da el antojo. Mien- tras no se reconozca el hecho evi- dente de que no hay quienes les pongan el alto, se seguirán suce- diendo los lamentables aconteci- mientos a que hacemos mención. Lo importante sería saber ¿a qué obedece la existencia de estos gru- pos? ¿Qué los impele a salirse fue- ra del marco de la Ley? Las autori- dades les pueden incautar cantida- des millonarias en dólares, pero hay un malestar social que rebasa

GILBERTO SERNA

todo intento de encontrar una solu- ción. La pobreza de un gran núme-

ro de mexicanos continúa. Algo se ha hecho, pero no es suficiente. Se requiere algo más. “Gavillas” es un término que no acaba de decir que podemos esperar de su aparición. El gobernador habla de una confu- sión en el encuentro de su personal con presuntos gavilleros. ¿Quién o quiénes se confundieron? Los ma- leantes que les hicieron el alto ¿creían que eran otras personas? Una vez que dijeron quiénes eran

y el objeto de su presencia ¿los de-

jaron ir, pues pertenecían al mismo bando? Se trataba de preparar una

audiencia pública a la que asistiría el gobernador, señalándose que el encuentro entre los malhechores

y las gentes del Gobierno acaeció

a principios de la semana pasada y

no iban desarmados ninguna de las partes. Días antes de la au- diencia los habitantes de esos re- motos lugares platicaron que hu- bo operativos y cateos. ¿Antes o después de la confrontación? ¿Se trata de negar que a los emplea- dos del Gobierno se les privó de sus armas? Muchas preguntas y pocas respuestas. Lo que queda claro es que las gavillas se han he- cho presentes en la sierra madre.

NARANJO
NARANJO

RELATOS DE ANDAR Y VER

ERNESTO RAMOS COBO

Réquiem por ellos

A propósito de emancipa-

ciones tempranas. Un chi-

co que la está rompiendo

en el circuito ajedrecístico mun- dial es Magnus Carlsen, noruego

y de sólo dieciséis años. Ante su

reciente segundo lugar en el tor- neo de Linares, sólo detrás del In- dio Anand, le llueven comparacio- nes con Kasparov o con el mítico Fischer, ya que una hazaña seme- jante no tenía precedentes en 450 años de competiciones internacio- nales. Existen en Ajedrez histo- rias de precocidad semejante: Ca- pablanca desde los diez años era uno de los jugadores más fuertes de Cuba; Kasparov -el ogro de Baku- se coronó campeón del mundo a los veintidós; nadie más poderoso que Robert James Fis- cher a los catorce en el Manha- ttan Chess Club; el inmortal Res- hevsky aprendió a mover las pie-

zas a los cuatro y a los seis ya brindaba partidas simultáneas. Ante los hechos de esos niños prodigio, y sumando unos años más para que la normalidad se

asiente, podríamos decir que des- de la primera juventud estamos listos intelectualmente. ¿Cuál es entonces la edad indicada para emprender la marcha? Resultan sorprendentes las historias de inmigrantes que casi niños vinieron a hacer las Améri- cas. El bultito sobre el hombro se fue ensanchando junto con sus re- cuerdos, incesante, cayéndoseles los años de las botas en ese basto horizonte de oportunidades. For- maría aún más el saber sobre las historias desafortunadas, y no sólo sobre aquéllas a las que la plata y el tiempo han ido mitificando. Des- lizando el cordel y presionando la moneda a la goma de mascar, bre-

vemente, para evadir el destino de una alcantarilla obscura. Vito Cor- leone, Ellis Island, 1901 -después de colocar el portafolio sobre la ca- ma- canta ante la ventana en sici- liano lleno de nostalgia. Tuvo que haber sido Coppola… obviamente. Lo anterior viene a cuento a propósito de la tardía emancipa- ción juvenil que en la actualidad atestiguamos. Nuestras socieda- des tienen como constante la es- tructuración de los ciclos de vida en periodos definidos con actitu- des y posiciones compartidas. Mas la juventud de ahora, sin embar- go, se nos muestra con fronteras difusas y alargadas, obedeciendo al parecer ese retraso emancipa- torio a las siguientes razones: (i) la prolongación de la etapa formati- va; (ii) la tardanza o retraso en la obtención de independencia eco- nómica y (iii) la tardanza en la for-

mación de nuevas unidades de pa- rentesco. Lo anterior, aunado a la permisibilidad familiar, ha dado paso a un círculo de comporta- mientos del cual quedan dudas so- bre cómo adjetivarlo. En todo caso -y con indepen- dencia del virtuosismo o perversi- dad de la tardía emancipación- es necesario identificar sus causas y efectos, principalmente en mate- ria demográfica, económica y de seguridad social; requerimos ele- mentos que permitan delimitar responsabilidades y encausar el fenómeno sobre parámetros de desarrollo integral y productivi- dad. Se precisa, sobre todo, res- catar el optimismo y el arrojo pa- ra emprender la marcha, con el espíritu de las mujeres y los hom- bres que desde muy niños vinie- ron a las Américas a llenarse las manos de callos.