Artículo 393.

El Estado reconoce, protege y garantiza la propiedad individual y comunitaria o
colectiva de la tierra, en tanto cumpla una función social o una función económica social, según
corresponda.
Artículo 394.
I. La propiedad agraria individual se clasifica en pequeña, mediana y empresarial, en función a la
superficie, a la producción y a los criterios de desarrollo. Sus extensiones máximas y mínimas,
características y formas de conversión serán reguladas por la ley. Se garantizan los derechos
legalmente adquiridos por propietarios particulares cuyos predios se encuentren ubicados al
interior de territorios indígena originario campesinos.
II. La pequeña propiedad es indivisible, constituye patrimonio familiar inembargable, y no está
sujeta al pago de impuestos a la propiedad agraria. La indivisibilidad no afecta el derecho a la
sucesión hereditaria en las condiciones establecidas por ley.
III. El Estado reconoce, protege y garantiza la propiedad comunitaria o colectiva, que comprende el
territorio indígena originario campesino, las comunidades interculturales originarias y de las
comunidades campesinas. La propiedad colectiva se declara indivisible, imprescriptible,
inembargable, inalienable e irreversible y no está sujeta al pago de impuestos a la propiedad
agraria. Las comunidades podrán ser tituladas reconociendo la complementariedad entre derechos
colectivos e individuales respetando la unidad territorial con identidad.
Artículo 395.
I. Las tierras fiscales serán dotadas a indígena originario campesinos, comunidades interculturales
originarias, afrobolivianos y comunidades campesinas que no las posean o las posean
insuficientemente, de acuerdo con una política estatal que atienda a las realidades ecológicas y
geográficas, así como a las necesidades poblacionales, sociales, culturales y económicas. La
dotación se realizará de acuerdo con las políticas de desarrollo rural sustentable y la titularidad de
las mujeres al acceso, distribución y redistribución de la tierra, sin discriminación por estado civil o
unión conyugal.
II. Se prohíben las dobles dotaciones y la compraventa, permuta y donación de tierras entregadas
en dotación.
III. Por ser contraria al interés colectivo, está prohibida la obtención de renta fundiaria generada por
el uso especulativo de la tierra.
Artículo 396.
I. El Estado regulará el mercado de tierras, evitando la acumulación en superficies mayores a las
reconocidas por la ley, así como su división en superficies menores a la establecida para la
pequeña propiedad.
II. Las extranjeras y los extranjeros bajo ningún título podrán adquirir tierras del Estado.
Artículo 397.
I. El trabajo es la fuente fundamental para la adquisición y conservación de la propiedad agraria.
Las propiedades deberán cumplir con la función social o con la función económica social para
salvaguardar su derecho, de acuerdo a la naturaleza de la propiedad.
II. La función social se entenderá como el aprovechamiento sustentable de la tierra por parte de
pueblos y comunidades indígena originario campesinos, así como el que se realiza en pequeñas
propiedades, y constituye la fuente de subsistencia y de bienestar y desarrollo sociocultural de sus
titulares. En el cumplimiento de la función social se reconocen las normas propias de las
comunidades.
III. La función económica social debe entenderse como el empleo sustentable de la tierra en el
desarrollo de actividades productivas, conforme a su capacidad de uso mayor, en beneficio de la
sociedad, del interés colectivo y de su propietario. La propiedad empresarial está sujeta a revisión
de acuerdo con la ley, para verificar el cumplimiento de la función económica y social.
Artículo 398. Se prohíbe el latifundio y la doble titulación por ser contrarios al interés colectivo y al
desarrollo del país. Se entiende por latifundio la tenencia improductiva de la tierra; la tierra que no
cumpla la función económica social; la explotación de la tierra que aplica un sistema de
servidumbre, semiesclavitud o esclavitud en la relación laboral o la propiedad que sobrepasa la
superficie máxima zonificada establecida en la ley. La superficie máxima en ningún caso podrá
exceder de cinco mil hectáreas.
Artículo 399.
I. Los nuevos límites de la propiedad agraria zonificada se aplicarán a predios que se hayan
adquirido con posterioridad a la vigencia de esta Constitución. A los efectos de la irretroactividad
de la Ley, se reconocen y respetan los derechos de posesión y propiedad agraria de acuerdo a
Ley.
II. Las superficies excedentes que cumplan la Función Económico Social serán expropiadas. La
doble titulación prevista en el artículo anterior se refiere a las dobles dotaciones tramitadas ante el
ex - Consejo Nacional de Reforma Agraria, CNRA. La prohibición de la doble dotación no se aplica
a derechos de terceros legalmente adquiridos.
Artículo 400. Por afectar a su aprovechamiento sustentable y por ser contrario al interés colectivo,
se prohíbe la división de las propiedades en superficies menores a la superficie máxima de la
pequeña propiedad reconocida por la ley que, para su establecimiento, tendrá en cuenta las
características de las zonas geográficas. El Estado establecerá mecanismos legales para evitar el
fraccionamiento de la pequeña propiedad.
Artículo 401.
I. El incumplimiento de la función económica social o la tenencia latifundista de la tierra, serán
causales de reversión y la tierra pasará a dominio y propiedad del pueblo boliviano.
II. La expropiación de la tierra procederá por causa de necesidad y utilidad pública, y previo pago
de una indemnización justa.
Artículo 402. El Estado tiene la obligación de:
1.Fomentar planes de asentamientos humanos para alcanzar una racional distribución demográfica
y un mejor aprovechamiento de la tierra y los recursos naturales, otorgando a los nuevos
asentados facilidades de acceso a la educación, salud, seguridad alimentaría y producción, en el
marco del Ordenamiento Territorial del Estado y la conservación del medio ambiente.
2.Promover políticas dirigidas a eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres en
el acceso, tenencia y herencia de la tierra.
Artículo 403.
I. Se reconoce la integralidad del territorio indígena originario campesino, que incluye el derecho a
la tierra, al uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales renovables en las
condiciones determinadas por la ley; a la consulta previa e informada y a la participación en los
beneficios por la explotación de los recursos naturales no renovables que se encuentran en sus
territorios; la facultad de aplicar sus normas propias, administrados por sus estructuras de
representación y la definición de su desarrollo de acuerdo a sus criterios culturales y principios de
convivencia armónica con la naturaleza. Los territorios indígena originario campesinos podrán estar
compuestos por comunidades.
II. El territorio indígena originario campesino comprende áreas de producción, áreas de
aprovechamiento y conservación de los recursos naturales y espacios de reproducción social,
espiritual y cultural. La ley establecerá el procedimiento para el reconocimiento de estos derechos.
Artículo 404. El Servicio Boliviano de Reforma Agraria, cuya máxima autoridad es el Presidente
del Estado, es la entidad responsable de planificar, ejecutar y consolidar el proceso de reforma
agraria y tiene jurisdicción en todo el territorio del país.


















MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALESS
Una política pública que este basado en este
enfoque de esta creencia de que es posible el
crecimiento económico indefinido, es simplemente
legitimar esta visión de sobreexplotación de los
recursos naturales"



NCPE, Recursos Naturales y Medio Ambiente
Entrevista con Carlos Crespo, responsable del Área de Medio Ambiente del
Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU) de la UMSS, el es
sociólogo e investigador sobre temas de conflictos ambientales y recursos
naturales en general y en Cochabamba en particular.
¿Cual es tu perspectiva de la NCPE en el eje temático de los recursos
naturales?
Bueno, estas ultimas semanas he estado dedicado ha analizar un poco la
Nueva Constitución Política del Estado (NCPE), en relación al tema
especifico del medio ambiente y recursos naturales, al respecto lo que primero
se podría decir de que esta constitución esta inspirada y el texto en general
esta basado en el enfoque del desarrollo sostenible, entendido como esta
definición clásica como la satisfacción de necesidades de las generaciones
presentes sin comprometer la capacidad de generaciones futuras, para
satisfacer sus necesidades; este por un lado pero por el otro lado, otro aspecto
del concepto es esta visión optimista de que es posible articular crecimiento
económico y conservación del medio ambiente, este es un poco la idea del
concepto de desarrollo sostenible.
Uno de los problemas de este enfoque, del desarrollo sostenible es que hace
abstracción del hecho de que hay limites ecológicos que no se pueden
sobrepasar, como la economía ecológica a demostrado hay unos limites
ecológicos y que pasados estos límites es donde vienen los problemas.
Por tanto no es posible conceptualmente un crecimiento económico indefinido
como nos hace creer cierta economía liberal.
Entonces, una política pública que este basado en este enfoque de esta
creencia de que es posible el crecimiento económico indefinido, es
simplemente legitimar esta visión de sobreexplotación de los recursos
naturales.
De esta manera, lo que se encuentra en la propuesta de la NCPE en el articulo
9 de fines y funciones del estado, dice de que uno de los fines del estado es
"promover y garantizar el aprovechamiento responsable y planificado de los
recursos naturales e impulsar su industrialización a través del desarrollo y del
fortalecimiento de las bases productivas en sus diferentes dimensiones y
niveles así como la conservación del medio ambiente para el bienestar de las
generaciones actuales y futuras", en esta visión entonces de la función del
estado, esta la idea del desarrollo sostenible en el sentido de que se trata de
promover una estrategia de crecimiento económico basada en la
industrialización pero al mismo tiempo promover la conservación de los
recursos naturales.
Esta idea optimista esta presente en nuestra propuesta y el texto que estoy
preparando donde se muestra muchos artículos donde se habla del tema de la
sostenibilidad.
El otro elemento que quiero destacar de este concepto es la ambigüedad del
término, una de las criticas que se ha hecho al concepto de desarrollo
sostenible es que es un concepto que complace tanto a ecologistas como
liberales, y a las empresas multinacionales. Mientras los ecologistas sacan este
componente más conservacionista del concepto.
El ambientalismo de mercado más bien prioriza esta idea del crecimiento
económico donde se ponen criterios ambientales para una lógica de
crecimiento.
Entonces moros y cristianos se han sentido identificados con este concepto, y
en la Cumbre de Río del 92, donde se institucionaliza el concepto de
desarrollo sostenible la ambigüedad sirvió para evitar que la Cumbre de Río se
fracturara; ósea este concepto ambiguo permitió que firmaran países y grupos
que inicialmente estaban encontrados; con esta ambigüedad todo se protege.
A partir de algunas conversaciones que he tenido con intelectuales que han
sido parte del equipo que ha redactado la NCPE y han participado en las
sesiones de la Asamblea, lo que observamos es de que esta ambigüedad
también a permitido conciliar criterios al interior del Pacto de Unidad y al
interior de la misma Asamblea Constituyente, es decir bajo este criterio de la
sustentabilidad, este criterio genérico entonces los de PODEMOS y los del
MAS pueden estar de acuerdo en el tema del desarrollo sostenible y al interior
del mismo Pacto de Unidad. Entonces protegidos en este concepto medio
ambiguo, es que se ha hecho esta redacción
Lo que me decía uno de estos compañeros intelectuales es que si es que se
empezaba a definir que están entendiendo por desarrollo sostenible,
probablemente no iba haber acuerdos inicialmente, este es una fortaleza pero
en el fondo es una debilidad como estamos viendo porque el gran problema de
este concepto es que protegidos en esta ambigüedad lo que se hace es
legitimar una lógica de sobreexplotación de los recursos naturales y de no
asumir los costos ambientales de esta explotación por parte de las empresas
multinacionales o por parte del estado o de los actores económicos, lo que se
hace es legitimar cual es la política publica basada en esta idea, sigues
haciendo lo que siempre hacías y lo que incorporas son criterios de protección,
mitigación, esta idea de manejo de riesgos, hay todo un discurso, un
conocimiento alrededor de eso, toda la problemática de la evaluación del
impacto ambiental, la valoración económica de impactos, todo el tema de
gestión de riegos son parte de esta problemática, entonces esta es la
perspectiva que se esta orientado en esta NCPE lastimosamente.
Según la NCPE la propiedad de los recursos naturales es de todo el pueblo
boliviano y ya no del estado, el estado se convierte en un ente administrador y
de control ¿Cuál es tu perspectiva al respeto de la propiedad de los recursos
naturales dentro la NCPE?
Bueno sobre esto yo creo, que si bien esta escrito en este sentido de hablar de
la propiedad del pueblo boliviano, pero por el otro lado y aquí viene la
segunda parte de mi argumento es que esta es una constitución donde se
enfatiza el rol del estado en la gestión de estos recursos, a diferencia del
periodo neoliberal es el estado ahora el que va asumir un rol fundamental en
esto.
Y aquí yo quiero contrastar con la realidad, con lo que esta pasando en el
proceso actual y acá yo creo siguiendo un modelo chavista que se podría decir
que hace el Hugo Chávez, habla contra el imperialismo, vocifera contra ellos
pero hace negocios con ellos, es decir esto se nota en el sector hidrocarburos,
en el sector minería, varios sectores en el caso venezolano, donde la presencia
de las compañías multinacionales es fuertísima y en el caso boliviano estamos
en ese mismo proceso.
Concretamente en el tema minero, el gobierno de Evo Morales ha aprobado la
licencia ambiental a San Cristóbal, hay una política de apertura hacia la
inversión privada multinacional, en el tema minero, vaipaseando temas
ambientales justamente como ha sucedido, hay serias dudas sobre la calidad
de estudio ambiental de San Cristóbal y también del caso de San Bartolomé
que es otra experiencia de empresas mineras grandes, es decir hay una política
de apertura más bien, lo mismo en el caso de hidrocarburos es más jodido,
porque lo que ves es, primero el acceso a la firma de los contratos es un tema
muy difícil, hay un problema de transparencia por parte del gobierno, pero los
borradores que se conocen nuevamente hay serios problemas en tema
ambiental, ósea el tema ambiental es un tema que esta subordinado a la
prioridad económica de explotar el recurso
Y ahí lo que se introducen son estas medidas de mitigación y compensaciones,
que es la política que están haciendo en estos momentos con los indígenas,
compensaciones por los impactos ambientales pero se sigue haciendo la
actividad.
En el tema de generación de energía, el gobierno boliviano ha tenido una pesa
política frente al Brasil respecto a la construcción de las presas que están
haciendo en el lado brasilero, más aún el gobierno de Evo Morales ha
prometido al Beni, que se va solucionar el problema de energía eléctrica con la
construcción de una mega presa por lo menos para el Beni, deslegitimando
cualquier posibilidad de pelea con el Brasil respecto a estos temas, es decir
nuevamente hay una política absolutamente antiecológica.
En el tema impulsado por Chávez están embarcados en un proyecto de la
construcción de un mega gasoducto continental, con unos graves impactos
ambientales que ya ha sido criticado por los ecologistas y comunidades,
representaciones de indígenas principalmente.
Aunque sin decirlo por otro lado, se esta otra vez fortaleciendo el proyecto
IRSA, todo este proyecto de carretera transoceánica en cual se hallan
embarcados con los brasileros y donde esta Venezuela también, es parte de un
proyecto que era el IRSA que era un proyecto neoliberal una mega
infraestructura de integración del continente pero en la perspectiva de facilitar
la extracción de recursos naturales del continente y que el gobierno de Evo
Morales aun bajo un rótulo de izquierda esta embarcado, lo acepta y lo ve
positivamente, es decir como puedes ver te estoy mostrando varios escenarios
donde realmente la política gubernamental esta orientada más bien a esta
política de exportar o morir, en ese sentido reproduciendo lógicas de
gobiernos neoliberales anteriores.
Entonces esta NCPE esta legitimando esta tendencia a través de una mayor
presencia del estado, El estado es uno de los de los gestores del tema
ambiental y el tema de los recursos naturales.
El tercer elemento de esta NCPE es el tema de la participación y el control
social, esta es una constitución donde se enfatiza la participación y el control
social en la gestión pública, resulta de que en las mayores instancias de la
gestión pública va ver presencia de las organizaciones sociales al respecto
tenemos históricamente varias experiencias de participación y control social,
desde el control obrero del MNR, la cogestión mayoritaria de la UDP y
SEMAPA, lo más cercano que tenemos es el modelo SEMPA de participación
y control social.
¿Cuál es el elemento común de estas tres experiencias de participación es de
que los representantes de las organizaciones sociales en estas instancias de
participación y control social son rápidamente capturadas y cooptadas por la
estructura de corrupción del estado, de la institución, este es un elemento
común y es esto es parte de este carácter corrupto que tiene el estado.
El estado se reproduce gracias a este tipo de redes de clientela, de
compadrazgos, redes de poder y donde los representantes ciudadanos son
capturados, como ha sucedido en SEMAPA, son los límites de la democracia
liberal, donde tú eliges a tu representante pero este no se siente obligado a
rendir cuentas ante nadie, pero por el otro lado parte de la crisis de los
movimientos sociales hoy, yo diría que es este tema de las prácticas
democráticas no, es decir las organizaciones sociales no operan bajo formas
democráticas de funcionamiento, lo que impera es estructuras caudillistas,
autoritarias, verticales, machistas, clientelistas.
Entonces al introducir la participación y control social en la gestión pública,
en la gestión de los recursos naturales en este caso, lo que vas hacer es
profundizar y ampliar esta estructura de corrupción del estado hacia las
organizaciones sociales, es decir lo que ha pasado en SEMAPA, la
organización social se mete en la directiva y lo que hace es que la
organización social se involucre en una estructura de corrupción se embarca
en ella y hoy es lo que es el modelo de gestión de SEMAPA.
La NCPE va institucionalizar eso, porque resulta de que esta constitución no
dice nada, sobre este tema fundamental de la democratización de la sociedad
de las organizaciones sociales, lo que vas hacer es lo que hoy es el modelo de
gestión de SEMAPA, en el fondo nuevamente es parte de este modelo de
cooptar a las organizaciones sociales, como parte del aparato estatal y a eso le
llamas participación y control social.
Entonces toda esta lógica extractivista de exportar o morir que estamos
criticando antes, sobre esta visión que esta presente en esta NCPE. Ahora se lo
hace legitimado por la participación y control social, es decir las
organizaciones sociales van a ir a legitimar una política de estado de este tipo.
Desde esta perspectiva este proyecto de constitución me parece altamente
peligroso, porque no sólo que vas a ir que promoviendo una política
extractivista, de que no asumen los costos ambientales, que promueve la des-
estructuración de formas de apoyo mutuo y bien común.

Se argumenta que el proyecto constitucional se orienta por el enfoque del desarrollo sostenible,
hoy discurso dominante en la gestión de los recursos naturales (RRNN) y el medio ambiente. Se
identifican sus aspectos críticos y los riesgos que supone para el país. Asimismo, se muestra el
creciente rol del Estado y la participación y control social, como dispositivos funcionales al
enfoque del desarrollo sostenible, orientados a promover una política extractivista de los RRNN,
conjuncionada con una participación privada en sectores fundamentales de la economía, que no
asume los costos ambientales de sus actividades. En el contexto de la identidad corrupta del
Estado, la vigencia de prácticas no democráticas de las organizaciones sociales, y tomando en
cuenta experiencias previas, se muestran los riesgos de expandir y legitimar tales prácticas al
conjunto de la sociedad boliviana. Finalmente, la introducción de enfoques y conceptos
provenientes del lenguajes de expertos y técnicos, como el desarrollo sostenible, evidencia que el
proyecto de CPE fue elaborado bajo tutela de los llamados “intelectuales orgánicos” vinculados
con la Asamblea Constituyente, antes que desde el imaginario campesino/indígena<!--[if
!supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]-->.
El texto está dividido en tres acápites; en el primero se analiza el funcionamiento de las lecturas
dominantes del desarrollo sostenible, legitimando políticas extractivistas, consumistas de los
RRNN y sus servicios, y se dan evidencias de la presencia central de este enfoque en el proyecto de
constitución, con los riesgos que ello supone. En la segunda parte, se destaca la identidad corrupta
del Estado boliviano, y se analiza los efectos que puede tener la creciente presencia del Estado en
el texto constitucional para la gestión de los recursos naturales y el medio ambiente. Finalmente se
considera la problemática de la participación y control social como pilar del desarrollo sostenible,
en el texto constitucional, discutido en el contexto del debate acerca de la cultura democrática en
las organizaciones y movimientos sociales en el país.
1. El desarrollo sostenible: fundamento del proyecto constitucional
El discurso del desarrollo sostenible tiene su origen en la famosa definición del Informe
Brundtland (1987): “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la
capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. Este concepto
sintetiza el llamado enfoque de la sustentabilidad, dentro los diversos discursos del medio
ambiente (Dryzek, 1997), y desde la cumbre de Rio 92, transformado en dominante. Un aspecto
fundamental del concepto es el esfuerzo por articular crecimiento económico y conservación
ambiental y de los recursos naturales (RRNN), asumiendo que es posible mantener el actual estilo
de vida productivista, consumista, extractivista, polucionante y desigual, y al mismo tiempo
aprovechar racionalmente los RRNN y sus servicios, además de manejar las “externalidades”
generadas. Este argumento, promovido por el capitalismo global, desconoce los límites ecológicos
de la economía: hay límites establecidos por la naturaleza que no pueden ser sobrepasados (Daly,
et. al, 1997), a riesgo de poner en riesgo la vida misma; por tanto, a diferencia de lo que cree el
desarrollo sostenible, no es posible el crecimiento indefinido. De esta manera, este enfoque opera
como un discurso que legitima el actual proceso de mercantilización de la naturaleza y sus
servicios (esto es, su privatización y/o su articulación a la disciplina del mercado), proporcionando
una imagen “verde” a su funcionamiento.
En países en desarrollo como Bolivia, articulados al capitalismo global como exportadores de
RRNN estratégicos, desde el neoliberalismo se introdujo el enfoque del desarrollo sostenible como
fundamento de lógicas extractivistas, con rótulo de “sustentable”, ignorando los derechos, tanto de
las comunidades locales, particularmente indígenas, como los de la naturaleza misma.
Este preámbulo viene a propósito de la definición del Art. 9, de fines y funciones esenciales del
Estado, en la propuesta de Constitución Política del Estado, aprobada en la Asamblea
Constituyente y que presumiblemente será puesta a consideración de la sociedad boliviana en el
referéndum:
“Promover y garantizar el aprovechamiento responsable y planificado de los recursos naturales, e
impulsar su industrialización, a través del desarrollo y del fortalecimiento de la base productiva en
sus diferentes dimensiones y niveles, así como la conservación del medio ambiente, para el
bienestar de las generaciones actuales y futuras”.
Es decir, la propuesta de CPE se funda en el enfoque del desarrollo sostenible, y sus alcances
aparecen a lo largo de la propuesta de texto constitucional: desde el deber de las FFAA de
promover “el desarrollo integral y sostenible” en las fronteras (Art. 266), o el artículo 346 acerca
de considerar el patrimonio natural como parte del desarrollo sustentable, hasta el artículo 391
referido a la priorización del “desarrollo integral sustentable de la amazonía boliviana<!--[if
!supportFootnotes]-->[4]<!--[endif]-->”, o los artículos 404-408 sobre “desarrollo rural integral
sustentable”.
Pero, la apuesta por el desarrollo sostenible reproduce otro aspecto crítico del concepto, su
aparente ambigüedad (Guimaraes, 1994). Liberales de mercado e impulsores de una mayor
presencia del Estado en la gestión ambiental y de los RRNN, corporaciones y ambientalistas, leen
a su manera el contenido de los alcances del desarrollo sostenible. Pero, esta ambigüedad solo es
útil para legitimar las actividades económicas extractivistas, polucionantes y promotoras de una
distribución ecológica inequitativa.
En la definición arriba mencionada, surge la pregunta cuál el significado de “aprovechamiento
responsable… de los recursos naturales”? El Art. 109, de deberes de los bolivianos habla de
contribuir al “uso sustentable” de los RRNN, así como de la protección y defensa de “un medio
ambiente adecuado para el desarrollo de los seres vivos”: cómo se mide el “aprovechamiento
responsable”? que significa “uso sustentable” o “medio ambiente adecuado”? quien define y como
entendemos los bolivianos estos términos del texto constitucional? no lo dicen, pero se asume que
el camino es vía industrialización (Art. 9º), con todos los efectos perversos que ello supone.
En las deliberaciones de la CPE, los constituyentes, menos el pueblo boliviano, discutieron, mucho
peor ponerse de acuerdo, en la definición, alcances, límites de la sustentabilidad y otros términos
ambiguos como “medio ambiente adecuado”, “uso sustentable”, “aprovechamiento responsable”.
Al no ser definidos y valorados democráticamente se impuso la interpretación dominante, es decir
aquella que articula optimistamente crecimiento y conservación, como hemos visto arriba. La
importancia de una valoración democrática de los RRNN y el medio ambiente, es fundamental si
tomamos en cuenta que ambos son inconmensurables, como ha demostrado la economía ecológica
(Martínez Alier, 2001); es decir, “inconmensurabilidad significa que no hay una unidad común de
medida, pero no significa que no podamos comparar decisiones alternativas sobre una base
racional, sobre diferentes escalas de valores, como se hace en la evaluación multicriterial”
(Martínez Alier, 1998:115). Esto significa que en espacios de deliberación pública, los bolivianos
debían buscar, diría Martínez Alier,”… alcanzar una decisión racional a través de una discusión
verbal, dando pesos implícitos a tales criterios” (Ídem, 116). Es decir, una suerte de argumento
habermasiano de la racionalidad comunicativa<!--[if !supportFootnotes]-->[5]<!--[endif]-->.
Pero, la asamblea constituyente ni siquiera siguió este ideal democrático liberal, donde los
bolivianos se ponen de acuerdo, recuperando la diversidad de criterios existentes, respecto al valor
del medio ambiente y los RRNN, y los límites ecológicos del desarrollo. Probablemente ahí los
indígenas podían canalizar sus criterios y valoraciones de la naturaleza, pero no sucedió aquello,
simplemente, a nombre del desarrollo sostenible, se impuso un enfoque crematístico de la
economía en su relación con la naturaleza y sus servicios.
Paso a analizar los principios y orientaciones de la gestión ambiental, para hacer posible el rostro
conservacionista del desarrollo sostenible. Los más importantes son el control y participación
social, por un lado, y un mayor rol del Estado, por otro, temas que profundizaré luego. Pero
existen otros, como aplicar un enfoque liberal de derechos ambientales, por el cual "cualquier
persona, a titulo individual o en representación de una colectividad, esta facultada para ejercitar
las acciones legales en defensa del derecho al medio ambiente…” (Art. 34). Específicamente, según
la propuesta de CPE, las políticas de gestión ambiental se basarán en los “la aplicación de los
sistemas de evaluación de impacto ambiental, y el control de calidad ambiental”, además de
aplicar el principio de “el que contamina paga” (Art. 345). Eso es todo, lo clásico, aplicado por
neoliberales y keynesianos los últimos 40 años, con el resultado que conocemos: la crisis
ambiental global. Pero, la aplicación de instrumentos de gestión ambiental orientados a aplicar los
límites ecológicos para las actividades económicas como criterio fundamental de sustentabilidad
(entre ellas menciono principios precautorios y de incertidumbre, indicadores biofísicos de
sustentabilidad, valoración multicriterio), nada.
2. Mas Estado, pero con participación privada en la explotación de RRNN
Como he sostenido en textos anteriores, históricamente en Bolivia la corrupción no ha operado
como una “externalidad” (para usar la jerga economista), o efecto no deseado del funcionamiento
estatal, sino que es parte de su identidad, y atraviesa el cuerpo social (Crespo, 2007); el Estado
boliviano se reproduce gracias a la corrupción, y constituye un obstáculo fundamental a cualquier
posibilidad de transformación o modernización estatal.
Este aspecto toma relevancia en la medida que el otro pilar de la propuesta aprobada por la
Asamblea Constituyente es una fuerte presencia del Estado en la gestión de los RRNN y el medio
ambiente: “Es deber del Estado y de la población conservar, proteger y aprovechar de manera
sustentable los recursos naturales y la biodiversidad, así como mantener el equilibrio del medio
ambiente” (Art. 342). A diferencia del periodo neoliberal, donde el marco legal e institucional
ambiental estaba pensado para facilitar la participación privada en las actividades económicas,
hoy asistimos a un nuevo protagonismo estatal. Este es un Estado que regula, conserva, protege,
gestiona, planifica, pero también aprovecha el patrimonio natural.
Pero, que medidas propone el proyecto de texto constitucional para enfrentar la corrupción?
Fundamentalmente mayor participación social, aspecto sobre el cual vuelvo luego, además de la
transparencia como valor que sustenta al Estado (Art. 8), término no definido en sus alcances y
objetivos, y por tanto sujeto a la interpretación de los poderes dominantes. Al respecto Soto
(2006) propuso incluir el acceso a la información, la rendición de cuentas y la imprescriptibilidad
de delitos, como ámbitos de la transparencia, yo añadiría la rotación de cargos, pero sobre los
cuales el proyecto de constitución no ha profundizado.
Y cual es la política del gobierno de Evo Morales respecto a la presencia del sector privado,
particularmente transnacional, en el sector de los RRNN, más allá de la retórica anti-imperialista
que usualmente acostumbra el presidente Morales y sus colaboradores? Menciono casos
paradigmáticos: en el sector minero, el actual gobierno ha ratificado la licencia ambiental para la
explotación a cielo abierto de la mina San Cristóbal, propiedad de la empresa Apex Silver Mining,
a pesar de la oposición de comunidades locales del entorno y ambientalistas, y en lista de espera
hay otras concesiones de similar tamaño; en el sector hidrocarburos, se han firmado los nuevos
contratos con las empresas petroleras, legitimando una performance ambientalmente deplorable;
en el sector infraestructura, el gobierno actual ve con simpatía el IIRSA, megaproyecto de
infraestructura promovido por la CAN y el BID, una de cuyas aristas es la construcción de la
carretera Interoceánica, impulsada por el Brasil, y cuyos impactos ambientales son insospechados;
asimismo, se ha respaldado el “Gasoducto del Sur”, promovido por el presidente venezolano Hugo
Chávez, y que ha sido denunciado por los ambientalistas del continente; el presidente Morales ha
prometido la construcción de presas hidroeléctricas en la Amazonía como alternativa energética
para aquella región, ignorando los impactos ambientales a ser generados y al mismo tiempo
manteniendo una política de servidumbre voluntaria frente a la decisión brasilera de construcción
de estas presas en su territorio (Villegas, 2008). En suma, legitimado con el discurso de la
sustentabilidad del dersarrollo, el gobierno actual impulsa la extracción intensiva de RRNN y la
industrialización, minimizando los límites ecológicos arriba mencionados. Y para ello, la forma de
la empresa mixta es la ideal, como establece el Art. 307. Inc. IV (asimismo, para el sector servicios
ver el Art. 20), donde lo público y lo privado se articulan.
En este aspecto, Bolivia parece seguir el modelo “chavista” de desarrollo: criticar al Imperio, pero
hacer negocios con el (Uzcátegui, 2007), con una presencia fundamental de corporaciones
hidrocarburíferas, mineras, que están produciendo impactos ambientales y nuevas formas de
“distribución ecológica inequitativa”. Mi argumento es que la nueva CPE legitima la orientación
del gobierno de Evo Morales: mayor presencia del Estado en la gestión de los RRNN, pero
manteniendo la presencia de las compañias multinacionales en sectores estratégicos, en el caso
boliviano hidrocarburos, minería, generación de energía.
3. Participación y control social
El tercer aspecto crítico fundamental del proyecto de Constitución, que irá al referéndum, es la
inclusión de la participación y control social como parte del desarrollo sostenible. Consolidando el
proceso iniciado por la Ley de Participación Popular, se establece la participación como uno de los
valores que sustenta el funcionamiento del Estado (Art. 8. Inc II), es un principio del
ordenamiento territorial y del sistema de descentralización y autonomías (Art. 271) se reconoce la
participación como un derecho (Art. 26), además del derecho a la consulta (Art. 30, inc. 15)<!--[if
!supportFootnotes]-->[6]<!--[endif]-->, y se institucionaliza la participación ciudadana, esta vez
en forma generalizada y en diversas escalas, tanto que el título VI de la II Parte, está dedicado a
este aspecto:
“ I. El pueblo soberano, por medio de la sociedad civil organizada, participará en la toma de
decisiones de las políticas públicas.
II. La sociedad civil organizada ejercerá el control social a la gestión pública en todos los niveles
del Estado, y en las empresas e instituciones públicas, mixtas y privadas que administren recursos
fiscales o que presten servicios públicos.” (Artículo 242).
De esta manera, no solo se establece la participación social en salud (Art. 40), educación (Art. 83),
educación superior en áreas rurales (Art. 96), sino también se determina que la planificación
económica y del desarrollo es con participación y consulta ciudadana (Art. 316, Art.316. inc. 8).
Y la gestión de los recursos naturales y el medio ambiente siguen la misma tendencia:
“La población tiene derecho a la participación en la gestión ambiental, a ser consultado e
informado previamente sobre decisiones que pudieran afectar a la calidad del medio ambiente.”
(Artículo 341)<!--[if !supportFootnotes]-->[7]<!--[endif]-->
“III. La gestión y administración de los recursos naturales se realizará garantizando el control y la
participación social en la toma de decisiones” (Art. 351).
Específicamente la participación y control social se plantea para el sector agua (Art. 374. Inc. I)
energía (Art. 378. Inc. II).
Al respecto, existen varias experiencias de participación y control social de las organizaciones
sociales en la gestión estatal, desde el control obrero durante el MNR, pasando por la cogestión
obrera mayoritaria en el sector minero durante la UDP, hasta los directores ciudadanos de
SEMAPA. El elemento común a todas estas es que, los representantes de estas organizaciones son
rápidamente cooptados por la estructura de corrupción de la institución pública, expresado en
prácticas que van desde la aceptación de coimas y/o diezmos, pasando por el clientelismo político,
el padrinazgo, hasta la instrumentalización para fines personales o de grupo. El segundo elemento
común es que estos representantes, hayan sido o no elegidos por mecanismos de democracia
directa o representativa, no rinden cuentas ante sus bases o electores, pero tampoco socializan la
información sobre el objeto de sus actividades, es decir no son transparentes. El tercer elemento
común es que las organizaciones sociales que sustentan, promueven u operan esta participación y
control social, en general operan bajo estructuras organizativas autoritarias y caudillistas, en suma
no democráticas<!--[if !supportFootnotes]-->[8]<!--[endif]-->, expresión de la crisis por la que
atraviesan; por tanto, cualquier política de institucionalizar la participación social como parte de
la gestión pública y el funcionamiento del Estado reproducirá, en escala ampliada, los efectos
perversos de las experiencias de participación y control social, ya mencionadas. Definitivamente,
no se puede construir la sociedad de la libertad con medios autoritarios (Gordon, 2005), y
mientras las organizaciones y movimientos sociales, hoy cooptadas por el gobierno (Crespo,
2007ª), no desarrollen prácticas autónomas y democráticas, la posibilidad de iniciar un auténtico
proceso de transformación social, no será posible.
Conclusiones
1. En el presente texto se ha evidenciado como la gestión de los recursos naturales y el medio
ambiente, en la propuesta de CPE aprobada por la Asamblea Constituyente, articula tres enfoques
y/o categorías: desarrollo sostenible, mayor presencia del Estado y participación y control social.
Tomando en cuenta la política ambiental del actual gobierno de Evo Morales, orientada a la
explotación intensiva de recursos naturales para la exportación, en alianza con el sector privado,
particularmente multinacional, minimizando los riesgos e impactos ambientales y sociales, como
se ha visto en minería, hidrocarburos, generación de energía, estos enfoques y/o categorías dentro
la nueva CPE solo legitimarán la política extractivista y polucionante de los RRNN y
profundizarán los procesos de fragmentación, desestructuración y diferenciación socioeconómica
al interior de los pueblos indígenas.
2. Principios fundamentales como la existencia de límites ecológicos a la actividad económica,
demandas como la deuda ecológica, la aplicación de principios precautorios e incertidumbre, la
introducción de indicadores de sustentabilidad biofísicos, en la gestión ambiental y de los recursos
naturales, que hubieran orientado hacia un estilo de desarrollo de escala humana, no ha sido
considerados por los redactores del documento constitucional como criterio, y por el contrario han
reproducido paradigmas cuestionados, por activistas y académicos críticos de las lecturas
neoliberales del desarrollo sostenible.
3. Asimismo, tomando en cuenta la identidad corrupta y escasamente democrática del Estado
boliviano, fenómeno que atraviesa el cuerpo social, una mayor presencia del Estado en la gestión
ambiental y de los recursos naturales, así como la participación y control social, solo
profundizarán y ampliarán la corrupción y las prácticas no democráticas, esta vez legitimadas por
las mismas organizaciones sociales. Democratizar y transparentar el funcionamiento de la
sociedad y sus instituciones públicas, definitivamente no es una prioridad para el proyecto
constitucional.
4. Saber y poder van juntos decía Foucault, y la experiencia de la Asamblea Constituyente nos lo
ha vuelto a demostrar. Silvia Rivera recuerda que el 6 de agosto del 2006, cuando se inauguraba
en Sucre la Asamblea Constituyente, los campesinos e indígenas del país ingresaron
majestuosamente a la plaza central con sus mejores galas y músicas, orgullosos de la
responsabilidad de sus representes para redactar autónomamente el nuevo proyecto de país, esta
vez acorde fundamentalmente a la imagen indígena, como medio para superar la histórica
exclusión racializada a la que han sido sometidos; pero, rápidamente, señala Rivera, los
intelectuales vinculados a la AC, sea como asesores o constituyentes, convencieron a los
campesinos e indígenas de su ignorancia, y fueron ellos los que al final decidieron la agenda,
contenidos y texto final de la propuesta constitucional<!--[if !supportFootnotes]-->[9]<!--[endif]-
->. La evidencia de que el texto constitucional ha sido elaborado por los llamados “intelectuales
orgánicos” de las organizaciones y movimientos sociales, es la introducción del enfoque del
desarrollo sostenible en el proyecto de CPE; el discurso del desarrollo sustentable es parte del
lenguaje de expertos y técnicos, ampliamente utilizado por las ONGs, cooperación internacional y
Estado, pero ajeno al lenguaje e imaginario campesino/indígena.
Cochabamba, marzo 2008


SEGURIDAD ALIMENTARIA
El 12 de abril se realizará en la ciudad de La Paz, la Jornada Temática “25 años, comprometidos con el
Derecho a la Salud” en el marco de la celebración del 25 Aniversario del Programa de Coordinación en Salud
Integral (PROCOSI). En el evento se desarrollarán seis paneles que abordarán temas de trascendencia en
materia de salud.
El Panel 5 denominado Soberanía Alimentaria, Seguridad Alimentaria y Nutrición, tendrá como panelistas a
Nemecia Achacollo, Ministra de Desarrollo Rural y Tierras; Marie France Beltrán, Coordinadora Nacional del
Consejo Nacional de Alimentación y Nutrición (CT CONAN), y Erick Jurado, Responsable Técnico de la
Alianza por la Soberanía y la Seguridad Alimentaria Nutricional
(ASSAN).
La Seguridad Alimentaria en Bolivia es un tema de vital importancia.
Cada vez se videncia, con mayor frecuencia, que son más los sectores
de la población boliviana que todavía sufren los efectos de una
alimentación insuficiente o inadecuada, la cual se expresa
principalmente en las altas tasas de desnutrición crónica y/o la
presencia de déficits específicos de algunos nutrientes como el hierro y
la vitamina A. Estos conjuntos poblacionales son vulnerables a la inseguridad alimentaria.
Contradictoriamente, la mayoría de esta población es indígena y campesina, o sea, productora agropecuaria.
En criterio de José Maguiña, Director Nacional de Ayuda en Acción en Bolivia y Perú, “las principales causas
de esta situación están relacionadas con las mismas bases estructurales que generan la pobreza, vale decir
con un insuficiente ejercicio de derechos, lo que repercute en limitado acceso a la tierra, a la tecnología y al
capital; baja educación, bajos ingresos, baja accesibilidad a servicios básicos, entre otros”.
El problema de la desnutrición crónica se expresa en una deficiencia de nutrientes en el organismo a causa de
una dieta pobre de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas. Esta condición se manifiesta en la
talla baja que presenta un niño con respecto a su edad. Según el ENDSA 2008, con los nuevos estándares de
la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia de desnutrición crónica en niños y niñas menores
de cinco años alcanza al del 27%. Esta realidad sitúa a Bolivia como uno de los países con mayor
desnutrición crónica de América Latina. Sin embargo, según el Consejo Nacional de Alimentación y Nutrición
(CT- CONAN), la desnutrición crónica en menores de cinco años bajó en Bolivia de 27 a 20% en los últimos
ocho años. Con estos datos, Bolivia se encontraría más o menos en el mismo nivel que los países andinos en
cuanto a desnutrición crónica en niños.
En nuestro país los niños y niñas del área rural tiene un riesgo 2.6 veces mayor de sufrir desnutrición crónica
que los de área urbana; los niños de madres que cursaron sólo el ciclo primario o no tienen ningún nivel de
instrucción de 3 a 5 veces más que aquellos con mayor nivel de instrucción. La anemia nutricional por
deficiencia de hierro, afecta a niños y niñas menores de cinco años y mujeres en edad fértil con una
prevalencia de 51% y 37 % respectivamente, afectando más a los que viven en el área rural. Según los
resultados del estudio de la Línea de Base a nivel nacional (llevada a cabo en el 2007), ocho de cada diez
niños y niñas menores de dos años tiene algún grado de anemia (81.9%).
La deficiencia de Vitamina A incrementa la probabilidad de sufrir dolencias en las articulaciones ya que
dificulta la regeneración de los huesos; genera ceguera crepuscular (mal llamada ceguera nocturna);
disminución de la agudeza visual cuando oscurece; sensibilidad a infecciones como el Sarampión y sequedad
de la conjuntiva ocular, entre otros.
Ayuda en Acción, junto a otros miembros de la Red PROCOSI, ha venido contribuyendo en aspectos
inherentes tanto al consumo de alimentos; apoyando en la implementación de servicios preventivos, así como
de sistemas de saneamiento básico, de producción de alimentos y mejoramiento de ingresos, que han
aportado significativamente al mejoramiento de los niveles de seguridad alimentaria de la población de varios
municipios del país. Estas acciones se enmarcan en esfuerzos más grandes de nivel nacional orientados por
las políticas públicas vigentes y en complementariedad a los programas nacionales.
EQUIDAD DE GENERO EN BOLIVIA
Equidad de Género
El concepto de equidad de género se refiere a la capacidad de ser equitativos y justos en relación
al trato de hombres y mujeres, teniendo en cuenta sus diferentes necesidades. En una situación de
equidad de género, los derechos, responsabilidades y oportunidades de los individuos no se
determinan por el hecho de haber nacido hombre o mujer (Definición de las Naciones Unidas).
La equidad está dirigida a tener un trato justo para ambos sexos, acorde con sus respectivas
necesidades, pudiendo incluir la igualdad de trato, o un trato diferente pero que sea considerado
equivalente en cuanto a los derechos, beneficios, obligaciones y oportunidades.
La equidad de género significa que mujeres y hombres, independientemente de sus diferencias
biológicas, tienen derecho a acceder con justicia e igualdad al uso, control y beneficio de los
mismos bienes y servicios de la sociedad, así como a la toma de decisiones en los ámbitos de la
vida social, económica, política, cultural y familiar. Es la aceptación de las diferencias entre
hombres y mujeres, y la aceptación también de derechos, buscando el ideal de un equilibrio en el
que ninguno de ambos sexos se beneficie de manera injusta en perjuicio del otro. La equidad de
género está muy presente en la humanidad desde los inicios de la vida social, económica y
política. Desde aquel entonces la mujer no tenía derecho a ser escuchada, ni a opinar, ni mucho
menos a ser parte de una familia y sociedad.
Para la mujer, no es nada sencillo vivir dos mundos, los cuales tiene que compaginar para no
quedar mal en ninguno de ellos. Por una parte, están sus aspiraciones y logros personales,
profesionales. Por otra, está su papel de madre y esposa en casa, ámbito original, identitario,
heredado culturalmente, lugar al que no renuncia desde el momento que decide casarse, pero que,
cuando lo combina con actividades externas puede provocar conflicto, no sólo por el esfuerzo físico
y mental que conlleva, sino por los efectos que tiene en sí misma al colocarla en una situación
disyuntiva o valorativa respecto a su ser y hacer femenino, y el efecto que provoca en su pareja,
sobre todo cuando ella supera el lugar de varón en la casa o en el trabajo. El caso de los varones
resulta complejo; durante años han ocupado un lugar superior al de la mujer; sus compañeros de
escuela y de trabajo siempre habían sido hombres. Su papel en la familia estaba claramente
delimitado y así era respetado independientemente si lo cumplía o no.




Bolivia avanza en equidad de género
Históricamente su acción política ha sido de afirmación de sus derechos ciudadanos y de
resistencia contra las dictaduras y las conductas de subordinación y discriminación. No
obstante, sus demandas tienen plena vigencia en el sistema político, en especial de los partidos
políticos y sindicatos, ejes de la vida pública y social.
Es así que tenemos un contexto más amplio para evidenciar la importancia de la mujer en la
vida de nuestro país y su progreso actual. Si miramos nuestra historia no tan lejana, somos
testigos de la inexistencia o, mejor dicho, de la “eclipsación” de la labor de la mujer en un
ámbito que ha sido manejado casi exclusivamente por los hombres: la política. Esto puede
explicar por qué la mujer no ha tenido, en muchos años, la protección constitucional, legal y
jurídica de sus derechos; simplemente no ha tenido representación eficaz y eficiente en ámbitos
de decisión. Así, la mujer ha sido considerada como un sector vulnerable y discriminado.
Esta situación nace como consecuencia de la postergación de sus demandas debido a la
ausencia del género femenino en espacios donde se diseñan políticas, en órganos del Estado y
el lugar real de la toma de decisiones. Se ha avanzado bastante, pero no es suficiente porque
aún el ámbito político sigue siendo predominantemente masculino.
Innegablemente, en nuestra historia, la mujer siempre ha estado al pie del cañón, en la lucha
por los derechos del país, de su familia y de sus derechos de manera muy abnegada. Sin
embargo, su espacio de decisión se reducía al ámbito privado.
En los últimos años llegamos a un punto que ha marcado un cambio radical en la historia, y me
refiero a la Asamblea Constituyente (por naturaleza, instrumento de amplia participación
ciudadana que coadyuvó a la construcción y diseño del nuevo país), que ha sido producto de los
sucesos de octubre de 2003, que causó —por actos completamente inexcusables, pendientes de
juzgamiento y sanción— la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada. Este hito ha permitido que
los sectores olvidados y discriminados tengan la oportunidad de hacer valer su voz.
La construcción colectiva de la Constitución Política del Estado (CPE) ha permitido avances
muy importantes sobre género, basados en un marco histórico indiscutible que ha permitido la
refundación del país. Gracias a este proceso se adelantó mucho en paridad y alternancia en
órganos del Estado y espacios de toma de decisiones, áreas que, reitero, han sido objeto del
patriarcado muy fuertemente marcado.
Un aspecto que considero muy importante e indudable, que nadie puede negar, es que
estadísticamente las mujeres son mayoría en nuestro país. Sería completamente irónico ignorar
esta realidad y más irónico tener lineamientos políticos, de derechos y participación sin su
representatividad real en los ámbitos político, jurídico y orgánico, que simplemente significan
una necesidad y un derecho irrenunciable.
La participación de la mujer en la política debe ser entendida desde los índices de mortalidad,
la salud sexual, la maternidad (tan exclusivamente inherente a nuestra naturaleza), la violencia,
la discriminación, la cultura de patriarcado, nuestros derechos no reconocidos, a los que hemos
enfrentado y seguimos enfrentando, y que ahora, frente a la política, estos monstruos a veces se
agrandan más.
Los procesos y progresos son muy lentos y sus objetivos, un gran reto. Los instrumentos
jurídicos tienen su grado de relevancia en el avance hacia la igualdad, pero la base reside en
otros factores, como el proceso de empoderamiento, que necesita de un tiempo de asimilación y
que involucra a toda la comunidad. Los instrumentos jurídicos de protección de los derechos de
las mujeres y el proceso de empoderamiento son dos funciones complementarias.
Nuestra actualidad puede demostrar que la presencia de la mujer en la política ha permitido
avanzar en muchos temas y, lo más importante, en los referidos a los de género. Hay una
presencia más efectiva de la mujer en ámbitos de toma de decisiones, que permiten incidir en
temas troncales de la construcción de nuestro país. Su representación en los órganos Ejecutivo,
Legislativo y Electoral, y en las organizaciones sociales, permite que el tema de género vaya
consolidándose como transversal, hecho que debe ser considerado indispensable y no un
simple favor.
Los puestos jerárquicos no significan ni garantizan, por sí mismos, una despatriarcalización
mental de la mujer; nuestra cultura aún mantiene el patriarcado. Se ha avanzado mucho en
normas en razón de género; así se hace transversal el asunto. Las leyes son instrumentos que
permiten contar con cimientos, pero en lo que se debe trabajar realmente es en la formación
educativa y cambiar los roles; “no somos una figura decorativa en los cargos”. Una prueba es
que se pudo hacer frente al poder patriarcal mediante el mecanismo más democrático: el voto.
Ésta es la muestra más clara de la importancia de la mujer en muchos ámbitos de la vida de
nuestro país y, sobre todo, de la política Podemos estar orgullosas y orgullosos como
bolivianos, porque nuestro país está avanzando en esto.
Frente a este hecho histórico, jurídico y revolucionario, la mujer tiene grandes retos como
protagonista de la política: en que esta lucha presente frutos; que seamos partícipes de la
erradicación de la violencia contra la mujer, del acoso político, de la discriminación en razón de
género; que podamos ser forjadoras de una nueva sociedad, con justicia social y equidad en el
ejercicio de nuestros derechos, y, esencialmente, que nos vean iguales en nuestras diferencias,
con las mismas capacidades, aunque no con las mismas oportunidades. El proceso es lento,
pero avanza.
Contexto normativo
En la agenda de demandas de las mujeres hay garantías para el ejercicio de los derechos
políticos.
Para que un sistema sea democrático, el ejercicio de los derechos civiles y políticos debe ser
protegido sin restricción por razón de género, es decir, que los espacios de representación
política y el acceso a la gestión pública deben ser incluyentes para mujeres:
— Votar.
— Ser elegible para todos los roles públicos.
— Derecho a ocupar cargos públicos y a ejercer funciones públicas.Artículo 26 de la CPE:
I. Todas las ciudadanas y los ciudadanos tienen derecho a participar libremente en la
formación, ejercicio y control del poder político, directamente o por medio de sus
representantes, y de manera individual o colectiva. La participación será equitativa y en
igualdad de condiciones entre hombres y mujeres.Artículo 147 de la CPE:
II. En la elección de asambleístas se garantizará la igual participación de hombres y
mujeresArtículo 210 de la CPE:
II. La elección interna de las dirigentes y los dirigentes y de las candidatas y los candidatos de
las agrupaciones ciudadanas y de los partidos políticos será regulada y fiscalizada por el Órgano
Electoral, que garantizará la igual participación de hombres y mujeres.
Nuestra Constitución prohíbe y sanciona la discriminación. La promoción de la igualdad entre
los géneros es uno de los temas prioritarios en la agenda internacional.
Camino a la igualdad
Cecilia Enríquez Aliaga
Mi aproximación a la lucha por los derechos humanos, particularmente los de las mujeres, es
relativamente reciente, y recuerdo que como la mayoría de ustedes me preguntaba por qué las
mujeres buscamos cuotas y otros mecanismos de acción afirmativa si toda la población nace en
condiciones de igualdad y nada le es negado a nadie.
Luego de un arduo trabajo conmigo misma para desnaturalizar el “espacio de las mujeres”, a la
duda inicial, algunas preguntas se han ido sumando fruto de conversaciones en diferentes
espacios. Podemos resumirlas de la siguiente manera: ¿A las mujeres que participan en este
espacio no les interesa necesariamente la agenda de las mujeres? ¿las cuotas crean “mujeres
florero” o levantamano que no tendrían voz propia y que se sujetan a los mandatos de sus
partidos políticos? ¿una vez que llegan a posiciones políticas, asumen el ejercicio de poder
autoritario y vertical? ¿mujeres en ejercicio de poder viven matándose entre ellas y “la peor
enemiga de una mujer es otra mujer”? y ¿para qué las cuotas si todas y todos somos iguales?
Podríamos responder a algunas de estas preguntas en la explicación de dos principios: igualdad
y diferencia.
Ciertas dudas subyacen porque muchas de nosotras vemos la realidad desde el principio
fundado en la ideología de la igualdad que consiste en considerar que somos iguales a los
hombres. No nos damos cuenta de que existe una estructura que valora de manera diferenciada
lo femenino y lo masculino, lo blanco y lo indio, asignando superioridad a unos sobre otros. La
superioridad tiene como hito a la desigualdad y, por lo tanto, acceso y ejercicio diferenciado de
derechos.
Paradójico como parezca, el otro principio que subyace a estas miradas es la ideología de la
diferencia. Este principio está fundado en la maternidad; las mujeres, por tanto madres,
deberíamos ser todas buenas, amorosas, sensibles, dignas, sumisas, dando todo por los demás
sin pensar en nosotras mismas. Por eso, cuando hay una mujer que rompe esquemas y no hace
lo que se espera, es juzgada de una manera mucho más cruel. Así, a las mujeres que piensan en
una agenda propia o disputan espacios de poder se las sanciona bajo múltiples adjetivos.
¿Díganme ustedes si los hombres no tienen pugnas por poder? Obviamente que sí; pero al ser
su comportamiento el “esperado”, no es tan duramente sancionado ni mal visto como en las
mujeres.
Los principios de igualdad y de diferencia con los hombres que caracterizan la subjetividad y la
mentalidad de la sociedad en su conjunto se reflejan específicamente en la forma en que
juzgamos el hacer política de las mujeres y/o de indígenas, lo cual nos muestra que
continuamos siendo sociedades absolutamente machistas y racistas. Entonces, ¿por qué
aceptar medidas de acción afirmativa (léase cuotas) para llegar a una representación similar a
la de los hombres si deberíamos llegar por nuestros propios méritos?
Muchas de nosotras desconocemos que la lucha de las mujeres ha desembocado de una u otra
manera en que hoy existan algunas “elegidas”; que topamos con un techo de cristal que nos
impidió escalar y un piso pegajoso que hizo más arduo nuestro caminar para acceder a ramas
del conocimiento, de la ciencia y la tecnología, de la Filosofía y la Teología; que por más
esfuerzos, las mujeres tenemos topes a nuestra acción y, por lo tanto, en nuestra participación
política.
Para zanjar brechas entre mujeres y hombres, diferentes “mujeres en movimiento” retomaron
las luchas de grupos históricamente excluidos como el de los afroamericanos y su lucha por los
derechos civiles, propuestas para eliminar otras opresiones (exclusión, explotación,
discriminación, justificación de la violencia) que crearon las llamadas acciones afirmativas que
consisten en la construcción política del principio de equidad. El proceso se inicia con el
reconocimiento de la igualdad entre quienes están en desigualdad. Y ustedes dirán, ¿cómo?
Es la igualdad como equivalencia democrática que está en contradicción con la desigualdad que
el sistema genera entre mujeres y hombres. El reto, entonces, es el de pactar la inclusión de las
excluidas mediante mecanismos específicos para pasar, una vez eliminadas las desigualdades
históricas, a elecciones por mérito.
Construir la ciudadanía de las mujeres ha requerido de una gran creatividad y muchos años de
lucha a mujeres valiosísimas. Hoy recorre el mundo entero la exigencia de las mujeres de ser
admitidas en los espacios de decisión política, en la representación social y en la ejecución
gubernamental. Mas esta demanda será sólo para un núcleo reducido de mujeres privilegiadas
si no es acompañada por la inclusión de los hombres en la esfera reproductiva.
Las mujeres participamos en minoría, presionadas y sin agenda propia. El gran desafío que
tenemos es gestionar en la cultura política el simbólico sólido de las mujeres como universales,
es decir, reivindicando las necesidades específicas nuestras para que nos representemos a
nosotras mismas, planteemos necesidades, intereses y miradas propias sobre nuestros cuerpos,
nosotras mismas, sobre la vida, la sociedad, el Estado.
Si bien nuestra participación es siempre cuestionada de una u otra forma, es indudable que la
mayor presencia política de las mujeres en nuestro país se debe, en alguna medida, a que existe
una mayor confianza en nuestras capacidades; que para algunas personas las mujeres no
debemos solamente estar confinadas a la esfera privada; que las mujeres aportamos desde
diferentes esferas, desde diferentes miradas y que nuestra participación es absolutamente
necesaria.

Una muy buena noticia, que con razón ha dado lugar a expresiones de satisfacción en nuestro
país, nos la ha presentado durante los últimos días el Foro Económico Mundial al publicar la octava
versión del Informe de Brecha Mundial de Género.
Se trata de un estudio hecho para evaluar los esfuerzos de 136 países para cerrar la brecha entre
hombres y mujeres. De todos ellos, Bolivia figura en el puesto 27, tres más arriba que en 2012, y
32 más que dos años atrás. En 2006, cuando se inició el estudio, Bolivia figuraba en el lugar 87. Es
decir, nuestro país se destaca notablemente entre los que más están avanzando en el camino que
conduce a una sociedad más equitativa en la distribución de roles, derechos y responsabilidades
entre hombres y mujeres.
Según el estudio, la participación política de las mujeres es la clave de esta mejora. Eso se refleja
en un aumento significativo en el porcentaje de mujeres en cargos ministeriales (de 20 a 45 por
ciento) durante los últimos años y cifras parecidas en otras instancias del aparato estatal.
Sin embargo, y sin negar la importancia de tal indicador, no hay que perder de vista que el mismo
informe señala que en otros aspectos, como la salud y supervivencia, logros educativos e igualdad
económica, es todavía mucho lo que falta por hacer. Y aunque este informe no menciona el tema,
vale la pena recordar que hay estudios similares que ubican a nuestro país entre los menos
exitosos en asuntos tan graves como la violencia de género, uno de los males que más daña a las
mujeres bolivianas.
Consolidar los éxitos y concentrar energías en los puntos débiles, es pues el reto para que Bolivia
siga avanzando en la dirección correcta.



DEARROLLO SUSTENTABLE ENE BOLIVIA
¿Es posible el desarrollo sustentable en Bolivia?
Pronto concluirá el ciclo económico alto para Bolivia: ¿se habrá logrado para entonces sentar
las bases de una economía sustentable a fin de que todos puedan vivir bien?
La Razón (Edición Impresa) / Iván Finot
00:03 / 29 de diciembre de 2013
Pronto concluirá el ciclo económico alto para Bolivia: los países del Consejo de Seguridad de la
Organización de Naciones Unidas (ONU) están llegando a acuerdos con el cuarto productor de
hidrocarburos del mundo, Irán, ahora bajo bloqueo económico. De prosperar éstos, dicho país
podrá producir más y los precios tenderán a bajar. Adicionalmente, dentro de unos años ya se
habrá desarrollado la tecnología adecuada para aprovechar el abundante gas de esquisto
descubierto en distintos lugares del planeta, lo que consolidará la tendencia de los precios de
los hidrocarburos a la baja.
Tuvimos la suerte de que el ciclo económico alto nos acompañara cuando encaramos la
superación definitiva de los dos grandes obstáculos fundamentales para nuestro desarrollo que
sobrevivían desde que éramos colonia: el racismo y el regionalismo. Como en los tiempos de la
Colonia, hasta hace poco tiempo los bolivianos nos seguíamos diferenciando mentalmente
como blancos (minoritarios), cholos (o cambas) e indios (ampliamente mayoritarios en el país).
Y sabíamos que los poderes político, ideológico y económico estaban reservados para los
primeros, la informalidad para los segundos y la invisibilización de sus asombrosas culturas, “el
voto campesino” y la pobreza, para los terceros. En cuanto al regionalismo, en el siglo XIX un
diplomático chileno afirmaba: “aquí no hay bolivianos, sólo hay chuquisaqueños,
cochabambinos, potosinos, paceños…” Separados por inmensas distancias, hasta hace poco
tiempo nos pensábamos así: el otro departamento era otro mundo. Hasta que hoy hacemos
hallazgos tales como “Santa Cruz es Bolivia”, entre otras razones porque sus habitantes y sus
trabajadores provienen en su gran mayoría de otros lugares del país (27 de noviembre de 2013,
en Todo a Pulmón).
Al fin se ha impuesto la evidencia de que todos somos iguales, constituyéndonos en una
verdadera democracia y ello se ha plasmado en la primera Constitución endógena de Bolivia.
Se inicia así un proceso de revisión total de las instituciones que nos ha dejado el pasado —
entendiendo “instituciones” como normas y mecanismos de cumplimiento— y es urgente
aprovechar lo que aún queda de bonanza para sentar las bases de una institucionalidad
incluyente que sustituya a la extractiva que aún nos domina.
Lo típico de una institucionalidad extractiva es el privilegio y el freno a la innovación, lo
característico de una incluyente es situar a todos en igualdad de oportunidades para progresar
sobre la base de su propio esfuerzo. Está demostrado que todos los países cuya gente hoy “vive
bien” partieron de adoptar instituciones incluyentes. Pero en Bolivia ciertamente aún impera el
extractivismo, no la igualdad: unos luchan por mantener antiguos privilegios y otros por lograr
nuevos.
¿Cómo liberarnos del extractivismo y lograr una economía sustentable a fin de que todos
podamos vivir bien sin depender de los recursos naturales? Para empezar, en la economía
mundial se han dado al menos dos cambios sustantivos: a) lo decisivo para el desarrollo ya no
es la industrialización sino la capacidad de innovar (las empresas más innovadoras y
productivas han deslocalizado sus actividades industriales al Tercer Mundo), y b) los mayores
avances en innovación y productividad se dan en ámbitos locales y solo posteriormente se
irradian hacia el respectivo país y al mundo.
Entonces, las claves para lograr el desarrollo económico actualmente serían: a) las instituciones
incluyentes, b) el conocimiento, y c) la descentralización hasta lo local. En lo primero y lo
tercero hemos avanzado sustantivamente gracias a las innovaciones de la Constitución, pero
están pendientes reglas del juego inclusivas en materia de derechos fundamentales y de
funcionamiento de la economía, y una efectiva autonomía fiscal de los gobiernos
subnacionales. En cambio en lo que se refiere a conocimiento se requiere una transformación
total del sistema educativo que aún no se vislumbra.
En lo referido a instituciones incluyentes es necesario que: a) el Estado en su conjunto
garantice a cada boliviano un mínimo similar en seguridad, sanidad y educación, y b) existan
reglas generales para el funcionamiento de las actividades económicas, que comprendan tanto
a las unidades privadas (incluso las unipersonales) como a las públicas y a las cooperativas. Las
normas heredadas del pasado obstaculizan en vez de favorecer el emprendimiento, e incentivan
a la mayoría a tratar de mantenerse lo más posible en la informalidad.
En educación, la gran transformación debe darse ante todo en la pública, con un doble objetivo:
lograr excelencia en todos sus niveles y reducir las extremas desigualdades sociales que nos ha
dejado el ayer. Esta transformación debería consistir primordialmente en: a) ofrecer a quienes
decidan ser profesores una formación universitaria de máxima calidad (culminando incluso en
los mejores establecimientos del mundo), salarios y estabilidad acordes con la formación
lograda, y todo lo necesario para mantenerse actualizados, y b) llevar la descentralización hasta
el nivel de establecimiento, a fin de que cada proceso productivo de este servicio estratégico
cuente con unidad de mando y de responsabilidad. Los deberes primordiales del Estado deben
ser, en lo fundamental, garantizar a todos mínimos iguales de gasto equivalente por estudiante
y definir programas oficiales mínimos, dejando el resto de las decisiones a la iniciativa de los
profesores y los padres de familia de cada establecimiento.
En cuanto a las universidades públicas, parecen estar lejos del objetivo primordial de generar
conocimiento y que lo que prevalece es el reparto de rentas entre quienes lograron ser
admitidos en sus círculos de poder. Es indispensable una reforma. En cuanto a las privadas, su
objetivo primordial debe ser generar conocimiento, no ganancias. Su funcionamiento debería
estar condicionado a que no tengan fines de lucro.
En lo que se refiere a desarrollo local, las autonomías ya cuentan con las competencias
necesarias pero aún falta a) que cuenten con financiamiento autónomo, y b) inducir la
conformación de mancomunidades públicas en territorios con características similares. Sobre
lo primero, el nivel central debe: i) transferir a las autonomías departamentales una base
impositiva importante, y ii) garantizar a todas en general igualdad de oportunidades a través de
transferencias de libre disponibilidad, tomando en cuenta carencias y diferencias locales en
costos, sí, pero directamente proporcionales a cada esfuerzo fiscal (medido éste en relación con
el correspondiente nivel de ingreso de sus habitantes).
En síntesis, lograr un desarrollo sustentable y liberarnos de “la maldición de los recursos
naturales” depende de que ahora se sienten las bases para poder desplegar al máximo nuestras
capacidades humanas. Lo estratégico sería un pacto fiscal por la seguridad y el desarrollo
humano (incluido el desarrollo local), transformar la educación pública y reglas claras y
estables para que el ahorro privado se multiplique en inversión innovadora.



DERECHOS HUMANOS
Qué son los derechos humanos?
Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de
nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier
otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos
derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.
Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la ley y garantizados por ella, a
través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras
fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las
obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse
de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las
libertades fundamentales de los individuos o grupos.
Universales e inalienables
El principio de la universalidad de los derechos humanos es la piedra angular del derecho internacional
de los derechos humanos. Este principio, tal como se destacara inicialmente en la Declaración
Universal de Derechos Humanos, se ha reiterado en numerosos convenios, declaraciones y
resoluciones internacionales de derechos humanos. En la Conferencia Mundial de Derechos Humanos
celebrada en Viena en 1993, por ejemplo, se dispuso que todos los Estados tenían el deber,
independientemente de sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y proteger todos
los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Todos los Estados han ratificado al menos uno, y el 80 por ciento de ellos cuatro o más, de los
principales tratados de derechos humanos, reflejando así el consentimiento de los Estados para
establecer obligaciones jurídicas que se comprometen a cumplir, y confiriéndole al concepto de la
universalidad una expresión concreta. Algunas normas fundamentales de derechos humanos gozan de
protección universal en virtud del derecho internacional consuetudinario a través de todas las
fronteras y civilizaciones.
Los derechos humanos son inalienables. No deben suprimirse, salvo en determinadas situaciones y
según las debidas garantías procesales. Por ejemplo, se puede restringir el derecho a la libertad si un
tribunal de justicia dictamina que una persona es culpable de haber cometido un delito.
Interdependientes e indivisibles
Todos los derechos humanos, sean éstos los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, la
igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales y culturales, como el
derecho al trabajo, la seguridad social y la educación; o los derechos colectivos, como los derechos al
desarrollo y la libre determinación, todos son derechos indivisibles, interrelacionados e
interdependientes. El avance de uno facilita el avance de los demás. De la misma manera, la privación
de un derecho afecta negativamente a los demás.
Iguales y no discriminatorios
La no discriminación es un principio transversal en el
derecho internacional de derechos humanos. Está
presente en todos los principales tratados de
derechos humanos y constituye el tema central de
algunas convenciones internacionales como la
Convención Internacional sobre la Eliminación de
todas las Formas de Discriminación Racial y la
Convención sobre la Eliminación de todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer.
El principio se aplica a toda persona en relación con
todos los derechos humanos y las libertades, y prohíbe la discriminación sobre la base de una lista no
exhaustiva de categorías tales como sexo, raza, color, y así sucesivamente. El principio de la no
discriminación se complementa con el principio de igualdad, como lo estipula el artículo 1 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos”.
Derechos y obligaciones
Los derechos humanos incluyen tanto derechos como obligaciones. Los Estados asumen las
obligaciones y los deberes, en virtud del derecho internacional, de respetar, proteger y realizar los
derechos humanos . La obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de
interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. La obligación de protegerlos exige
que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación
de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los
derechos humanos básicos. En el plano individual, así como debemos hacer respetar nuestros
derechos humanos, también debemos respetar los derechos humanos de los demás.


¿Cuáles son los derechos humanos?
Toda persona tiene derecho:
 A la vida.
 A la integridad personal -física, psíquica
y moral.
 A la libertad personal.
 A peticionar ante las autoridades.
 A la libertad de expresión.
 A la protección de la libertad de conciencia y de
religión.
 A reunirse libremente y a asociarse.
 A la identidad y la nacionalidad.
 A la propiedad privada.
 A circular y a residir en el territorio de un Estado.
 A un juicio justo en un plazo razonable ante un tribunal
objetivo, independiente e imparcial y a la doble instancia judicial.
 A la presunción de inocencia.
 A la defensa.
 A no ser discriminado.
 A trabajar.
 A la salud.
 A la cultura.
 A la protección y asistencia familiar.
 A la asistencia de niños y adolescentes.
 A recibir protección y asistencia durante el embarazo
y parto.
 A una alimentación, vestido y vivienda adecuadas.
 A la educación pública y gratuita en todos
los niveles de enseñanza.
 A un medio ambiente sano y equilibrado.
 A la autodeterminación de los pueblos.
 A la protección de su salud, seguridad e intereses
económicos y a una información adecuada y veraz
en relación al consumo y uso de bienes y servicios
 A vivir en paz.
 Al desarrollo humano económico y social sostenible.
El catálogo completo de derechos humanos puede encontrarse
en la Constitución Nacional y en los instrumentos jurídicos
internacionales sobre derechos humanos vigentes en la República
Argentina.
¿Quién garantiza el ejercicio de los derechos
humanos?
El Estado es el responsable de respetar, garantizar y promover
el ejercicio de los derechos humanos. Respetarlos significa no
interferir con áreas específicas de la vida individual;
garantizarlos implica adoptar las medidas necesarias para lograr
su satisfacción en la población, y asegurar la prestación
de determinados servicios.
¿Qué recursos tiene el Estado para garantizar
el ejercicio de los derechos humanos?
Los derechos humanos están contemplados en la primera
parte de la Constitución Nacional. Incluso en el año
1994, a través del artículo 75 inciso 22 se han
incorporado a la Constitución Nacional una serie de instrumentos
jurídicos internacionales sobre derechos humanos.
Asimismo, están vigentes en la República Argentina
una serie de instrumentos jurídicos universales e interamericanos
así como leyes, decretos y otras normas jurídicas.
La normativa sobre derechos humanos se puede visitar en:
http://www.derhuman.jus.gov.ar/normativa/index.htm
Pero no basta con que los derechos estén definidos en la
Constitución, para que sean ejercidos cada persona tiene
que conocerlos, vigilar su cumplimiento y defenderlos.
La Secretaría de Derechos Humanos tiene entre sus objetivos
la promoción de estos derechos. Además, la Constitución
Nacional ha creado por su artículo 86 al Defensor del Pueblo
de la Nación, un órgano independiente instituido
en el ámbito del Congreso de la Nación, que actúa
con plena autonomía funcional, sin recibir instrucciones
de ninguna autoridad. Su misión es la defensa y protección
de los derechos humanos y demás derechos, garantías
e intereses tutelados en la Constitución y las leyes, ante
hechos, actos u omisiones de la Administración; y el control
del ejercicio de las funciones administrativas públicas.
¿Qué función cumple la Secretaría
de Derechos Humanos?
La Secretaría de Derechos Humanos promueve el conocimiento
y el ejercicio de los derechos humanos en todo el país.
Para ello, asiste al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
en todo lo concerniente a la elaboración y ejecución
de las políticas, planes y programas para la promoción
y la protección de los derechos civiles, políticos,
económicos, sociales, culturales, comunitarios y los derechos
de incidencia colectiva en general y coordina las acciones vinculadas
a la promoción y protección de los derechos humanos
con otros Ministerios del Poder Ejecutivo Nacional, el Poder Judicial,
el Ministerio Público, el Defensor del Pueblo y el Congreso
de la Nación y con las organizaciones de la sociedad civil,
en especial las organizaciones gubernamentales de derechos humanos.
Asimismo, interviene en la observación activa, el seguimiento
y la denuncia de casos y situaciones relativos a los derechos
humanos, civiles, políticos, económicos, sociales,
culturales, comunitarios y de incidencia colectiva, conjuntamente
con los organismos nacionales, provinciales, municipales y organizaciones
de la sociedad civil vinculados a la temática.
Ver los objetivos de la Secretaría de Derechos Humanos
en


JUSTICIA SOCIAL
La justicia social se refiere a las nociones fundamentales de igualdad de oportunidades y de derechos
humanos, más allá del concepto tradicional de justicia legal. Está basada en la equidad y es
imprescindible para que los individuos puedan desarrollar su máximo potencial y para que se pueda
instaurar una paz duradera.

La comprensión de la dimensión ética de estos conceptos capacitará a los jóvenes para actuar por un
mundo más justo, en su país y fuera de él.
Todas las personas tenemos necesidades básicas comunes, que se traducen en derechos humanos
fundamentales: el derecho a la propia identidad, a la supervivencia, a la educación a expresarnos con
libertad y a ser tratados con dignidad y respeto, por ejemplo.
Cuando estas necesidades fundamentales no se satisfacen nos encontramos frente a inequidades, que
pueden darse tanto en los países industrializados como en países en desarrollo. Lo que convierte estas
situaciones en injusticias es que pueden ser evitadas: no se trata de problemas irresolubles a los que no
podamos hacer frente, sino que a menudo han sido provocados por personas y persisten porque mucha gente
se desentiende de ellos. La decisión de promover o negar la justicia social está en manos de las
personas, ya sea a escala individual, local, nacional o mundial.
¿Sabías qué?

• Las inequidades están relacionadas con los conflictos, tanto en los países industrializados como en los
países en desarrollo. La injusticia real o percibida es una de las fuentes más comunes de conflictos y de
violencia entre los individuos, los grupos y los países.

• Puede ser que la pobreza sea la injusticia más fundamental y más extendida: no permite el acceso a
otros derechos fundamentales.

• La discriminación es una injusticia que interfiere en las posibilidades que tienen los individuos de
desarrollar su potencial.


El concepto de justicia social surgió a mediados del siglo XIX para referirse a la necesidad
de lograr un reparto equitativo de los bienes sociales. En una sociedad con justicia
social, los derechos humanos son respetados y las clases sociales más desfavorecidas
cuentan con oportunidades de desarrollo.
Para muchos expertos en la materia se considera que el origen de la justicia social se encuentra
en lo que fue la justicia distributiva que estableció en su momento el filósofo griego Aristóteles.
La misma venía a dejar patente que era aquella que se encargaba de que todas las personas
pudieran disfrutar y acceder a una serie de bienes imprescindibles como podía ser la educación
o la alimentación.
El 20 de febrero es cuando se celebra el Día Internacional de la Justicia Social pues así fue
como lo estableció en el año 2007 la ONU (Organización de las Naciones Unidas). Una jornada
esta que dicha entidad mundial aboga porque se celebre mediante actividades que lo que hagan
sea fomentar la dignidad humana, el desarrollo, el pleno empleo, la igualdad entre géneros y el
bienestar social.
La justicia social implica el compromiso del Estado para
compensar las desigualdades que surgen en el mercado y en otros mecanismos propios de la
sociedad. Las autoridades deben propiciar las condiciones para que toda la sociedad pueda
desarrollarse en términos económicos. Esto quiere decir, en otras palabras, que no deberían
existir unos pocos multimillonarios y una gran masa de pobres.
No existe la justicia social si, por ejemplo, el 20% de la sociedad gana más de 500.000 pesos al
mes y el 70% vive con menos de 1.000 pesos mensuales. Existen distintas corrientes del
pensamiento, sin embargo, que proponen diversas formas de encarar estas desigualdades.
El liberalismo, en general, sostiene que la justicia social está vinculada a la generación de
oportunidades y a la protección de las iniciativas privadas. El socialismo y las propuestas de
izquierda, en cambio, se centran en la intervención estatal para lograr la justicia social. Hay
quienes sostienen que ciertos márgenes de ganancia son inmorales en medio de sociedades
empobrecidas y buscan combatir el lucro desmedido a través de impuestos, tasas u otras
medidas.
Los países con mejor calidad de vida suelen ser aquellos que promueven la justicia social ya
que la inequidad y las desigualdades generan violencia y promueven los enfrentamientos
sociales.
Existe a nivel mundial un amplio número de instituciones que abogan y trabajan precisamente
para poder conseguir esa igualdad de distintos aspectos entre toda la población. Así, por
ejemplo, tendríamos que destacar el papel de Fundación Justicia Social, una entidad sin ánimo
de lucro que se creó en Colombia en el año 1999 y que tiene entre sus objetivos: el acceso a la
educación, la defensa de los derechos humanos, la sostenibilidad de la democracia o la
promoción de la paz.
En España, concretamente en Madrid, existe también una entidad que tiene el mismo nombre
que la anterior. Se encuentra formada por graduados sociales y tiene como objetivo el fomentar
y el incentivar todo tipo de investigaciones y actuaciones que giran en torno a la Seguridad
Social y al Trabajo.


Lee todo en: Definición de justicia social - Qué es, Significado y
Concepto http://definicion.de/justicia-social/#ixzz35V5UjmI2

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful