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Ostara

El equinoccio de primavera es conocido también como Alban Eilir, Eostar, Eostre,


Festividad de la Anunciación a la Virgen Maria, Festival de
Árboles, NawRuz, Ostara, Ostra, Ritual de Primavera y equinoccio vernal. Es
celebrado alrededor de todo el mundo con diferentes conotaciones dependiendo de la
religión o tradición de que se trate.

En el calendario se aprecia que el número de horas del día y de la noche son casi
iguales, ambos tienen doce horas de duración aproximadamente. No obstante que es
una festividad de origen pagano, temas religiosos cristianos son asociados con el
equinoccio vernal o de primavera, tales como la concepción y el embarazo de la
Virgen María, mientras que en las tradiciones paganas esta fiesta conduce al
nacimiento del rey Sol en el solsticio del invierno.

Astronómicamente, las estaciones del año son causadas por la inclinación de 23.5º del
eje de la Tierra, como la Tierra está rotando continuamente como una tapa o un
giroscopio, señala una dirección fija, hacia un punto en el espacio cerca de la estrella
del norte, sin embargo la Tierra también está girando alrededor del Sol. Durante la
primera mitad del año, el hemisferio meridional se expone más al Sol que el
hemisferio norteño. La época del año cuando el Sol alcanza su elevación máxima
ocurre en el día con el número más grande de horas de luz del día. Esto se llama
solsticio del verano, y es típicamente celebrado el veintiuno de junio como el primer
día del verano. La elevación más baja ocurre alrededor del veintinuno de diciembre
cuando se presenta el solsticio de invierno, considerándose el primer día del invierno,
época en que las horas de la noche son mayores. Casi a medio camino entre el
invierno y el verano es la época en que el equinoccio vernal o de primavera se
presenta. Durante el año hay solo dos ocasiones en que el día y la noche tienen la
misma duración.

La historia del equinoccio de primera es realmente vieja, se cree que los primeros
Romanos utilizaron un calendario lunar en el cual los meses duraban entre 29 y 30
días. Sin embargo Julio Cesar decidió reformar el calendario cambiando su base de
lunar a solar, por lo tanto el día en el cual el equinoccio vernal ocurría fue definido
entre el 25 de marzo. En ese entonces la longitud del año estaba fija en 365 días, con
un día adicional que se agregaba cada cuarto año. Con base en esto, la longitud media
de un año era igual a 365.25 días, dato que estaba bastante cerca del valor real de
365.2422 días, sin embargo el error anual de 0.0078 día acumuló un cierto plazo hasta
que llegó a ser unmanageable. Tras ello se presentó una segunda reforma del
calendario la cual fue promovida por el Papa Gregorio XIII, bajo este nuevo sistema,
el 21 de marzo se convirtió en la fecha oficial para celebrar el equinoccio vernal.

Por otro lado en cuanto al acoplamiento entre el equinoccio, las celebraciones paganas
y la Pascua, se puede decir que la mayoría de las religiones paganas en la región
mediterránea antigua tenían un día estacional importante que se celebraba en forma
religiosa en, durante o después del equinoccio de primavera. Al parecer en algunas
viejas tradiciones Cybele, la diosa de la fertilidad de Phrygian, tenía un consorte que
se creía había sido nacido vía un nacimiento virginal. Él era Attis, quien se supone
muere y resucita cada año entre el 22 y 25 de marzo es en el equinoccio vernal en el
calendario juliano.

En los albores del cristianismo la adoración de Jesús y de la deidad pagana Attis se


realizaba en la misma área geográfica en las épocas antiguas, por lo que paganos
y cristianos peleaban amargamente sobre cuál de sus dioses era el prototipo verdadero
y cuál la imitación. Puesto que la adoración de Cybele fue traída a Roma cerca de 250
años antes del cristianismo, resulta obvio que ocurrió el copiado de las fechas e
historias. Hoy en día poco se habla sobre el acoplamiento entre la leyenda de Attis (y
las historias asociadas a muchos otros dios-hombres) y Jesús Cristo. Algunos
historiadores religiosos creen que las leyendas de la muerte y de la resurrección del
dios-hombre primero fueron asociadas a deidades paganas muchos siglos antes del
nacimiento de Jesús. Los defensores del paganismo consideran que los datos de la
resurrección fueron injertados por los cristianos dentro de la historia de la vida de
Jesús para hacer la teología cristiana más aceptable a los paganos en el imperio
romano y en consecuencia más fácil la conversión de una religión a otra.

A fin de apoyar su teoría, los cristianos antiguos crearon una explicación alterna, ella
señalaba que Satán había creado deidades paganas falsas con muchas de las mismas
experiencias de la vida que Jesús tenía, para confundir a la humanidad.
La fiesta del equinoccio de primavera se encuentra presente en muchas
culturas antiguas.
Por ejemplo en la Gran Bretaña Antigua los solsticios y los equinoccios fueron
altamente reconocidos y celebrados por Celtas, Romanos y Sajones en la franja
atlántica de Europa por millares de años, y la forma de las festividades en si no fue
modificada realmente
hasta la edad moderna.

Se dice que en la antigua Irlanda el equinoccio de primavera, se celebra en las colinas


de Loughcrew, cerca de 55 millas al norte al oeste de Dublín en Irlanda. Longhcrew
Carin T es una tumba del paso diseñada de tal modo que la primera luz del sol del
amanecer de los equinoccios penetra un pasillo largo e ilumina un muro adornado
con símbolos astronómicos.
En la vieja Alemania, Ostara, la diosa germánica de la fertilidad se asociaba a
fertilidad del ser humano y de la cosecha. En el equinoccio de primavera, ella se une
con el dios solar y concibe a un niño que nacerá 9 meses más adelante, alrededor del
21 de diciembre,
en Yule, el solsticio del invierno.

Por otro lado en el continente americano, la gente maya indígena también celebraba el
equinoccio de primavera, el cual era fijado en el momento en que la luz del sol
hacía su aparición en la gran pirámide ceremonial, ubicada al suroeste de México, se
dice que al momento en que la la luz del sol de la última tarde baña los muros de la
pirámide las sombras se alargan, dando la ilusión de una serpiente diamante en
movimiento, a este fenómeno se le conoce como "la vuelta de la serpiente del sol".

Asimismo en Grecia se venerba al dios-hombre Dionisio como la deidad por


excelencia del equinoccio de primavera de las plantas florecientes y de las vidas
fructuosas, quien sufre un dolor terrible durante invierno, cuando la mayoría de las
cosas vivas se debilitan y mueren. Otras leyendas hablan de Persephone, hija de
Demeter, quien tras haber descendido al inframundo vuelve a la superficie trayendo
con ella el equinoccio de primavera. Esta historia tiene detalles similares con
varias leyendas de la diosa, historias de la vida del rey Arturo, e incluso de Jesús
Cristo.
Por ejemplo en la Persia Antigua, es decir Mesopotamia, Sumeria y Babylonia, el
equinocio de primavera se celebraba de acuerdo con la tradición del Zoroastrismo, de
hecho muchos historiadores religiosos remontan los conceptos del Judeo Cristianos
del infierno, cielo, llegada del mesias, de la resurrección, y del juicio final
al Zoroastrismo. En esa fe, el señor de la sabiduría fue quien creó todo que era bueno.

En la Roma Antigua cerca del año 200 a.c. los cultos del misterio de Ostara
comenzaron a aparecer como consecuencia de su relación con Grecia. El más notable
de ellos era el culto de Cybel, el cual al parecer se realizaba en la colina que hoy
ocupa el Vaticano. Asociado al culto de Cybel se encuentra el de su amante, Attis,
quien sería más tarde conocido como Tammuz, Osiris, Dionisio u Orfeo. El festival
comenzaba el día de la sangre del viernes negro y culminaba después de tres días en
un día de regocijo en el que el tema principal era la resurrección. La leyenda cuenta
que Attis fue dado a luz de una mujer humana virgen llamada Nana, creció y maduró
hasta que su camino lo llevó a convertirse en una víctima y un salvador, a quien se le
dió muerte para traer la salvación a la humanidad. Se dice que su cuerpo fue comido
por sus seguidores, tras haber sido colgado en un árbol de pino de dónde su sangre
santa se vertió sobre la tierra para redimirla. La celebración de su muerte se
acostumbraba llevar a cabo a finales de marzo, aproximadamente nueve meses antes
de su renacimiento en el mes de diciembre durante el solsticio de invierno. En Roma,
los rituales se realizaban en donde ahora se encuentra la catedral de San Pedro en la
ciudad del Vaticano. De la anterior historia se desprenden grandes semejanzas entre
las historias de Attis y Jesús, tales investigaciones han sido realizadas por diversos
historiadores y arqueólogos, sin embargo se sugiere profundizar en el tema a fin de
sacar sus propias conclusiones.

Fecha de Celebración
También conocida como Oestarra, Día de la Dama, o Alban Eiler, es el momento en
que la noche y el día tienen la misma duración, regularmente se celebra el 21 de
marzo, sin embargo se sugiere revisar las efemérides anuales para corroborar el
momento exacto en el que entra la primavera dependiendo del lugar donde radique el
practicante, pues esta festividad se celebra en víspera del equinoccio de primavera.

Significado Mitológico
Dependiendo de la tradición de que se trate se celebra el paso de la Diosa al Dios o de
la oscuridad a la luz.
Es la época en que la Anciana se transforma en Doncella, al mismo tiempo que el
Dios sol crece rápidamente como un niño fuerte.
Se celebra la llegada de la primavera y con ella la fertilidad que trae, a diferencia de la
fiesta de Beltane en la cual se hace honor a la fertilidad del hombre y la mujer y de los
animales, en esta fecha celebramos la fertilidad de la tierra como nuestra madre
dadora de vida, amor y paz.

Relación con la Cosecha


La llegada de la primavera es el incio del año desde el punto de vista tanto
astrológico (entra el signo Aries) como de labranza, pues la fecundidad
inunda los campos, se empiezan a preparar las herramientas de labranza y los campos
para ser sembrados.

Prácticas y Ritos
Por tratarse de una época de balance y equilibrio, todos los rituales ralizados durante
Ostara se orientarán a la renovación de nosotros mismos, al replantamiento de los
sueños y metas, y al abandono y desecho de energías, pensamientos y recuerdos
negativos.
Los mejores rituales para esta celebración son los relacionados con la siembra. Si se
desea obtener la bendición y fortuna para nuevos proyectos se sugiere sembrar
semillas consagradas mediante un ritual, o bien iniciar un jardín mágico que simbolice
el crecimiento de todos los proyectos para todo el año.
En el altar se ofrendan huevos decorados con colores pastel, de preferencia rosa, azul,
verde y amarillo invocando la fertilidad.
Es un excelente momento para realizar todo tipo de conjuros de amor, fertilidad,
curación y protección por las energías de renovación que hay en derredor.

Deidades
Es una fiesta dedicada en especial a la diosa alemana de la fertilidad Oestara a quien
generalmente se le identifica bajo la forma de la doncella.
Sin embargo también se le dedica esta fiesta a la diosa bajo la representación de
Diana, Artemis, Venus y Afrodita a quienes, en la antigüedad, se les ofrecían conejos
como un símbolo más de la fertilidad de la estación.

Alimentos
Se preparan banquetes con espárragos, verduras y todo tipo de vegetales
verdes, así como platillos preparados a base de flores comestibles.

Bebidas
Se cree que el té de diente de león incrementa las facultades síquicas.

Colores
Los colores de este sabbat son los que recuerdan a la primavera: el amarillo para el
carisma, atracción, persuasión, protección y confianza; el verde atrae fertilidad,
curación, suerte y dinero; el azul claro para invocar paciencia, salud, tranquilidad y
entendimiento; y finalmente el blanco para la pureza, sinceridad y verdad.

Plantas y Hierbas
Dependiendo del tipo de ritual del que se trate se recomiendan las siguientes flores: la
violeta para invocar amor y protección, el jasmín para atraer salud y provocar sueños
proféticos, rosa para atraer el amor y para dar fuerza a los hechizos; madreselva para
atraer dinero; y la flor de lis para la fe, pureza, corage y la visión.

Inciensos
Se sugieren todos aquellos de olor a jasmín, rosa, salvia, fresas, y en general flores
de cualquier tipo.

Piedras y Minerales
El Jaspe, es una roca de colores vivos y entremezclados que recuerdan a los colores de
la estación.