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Antiparasitarios externos

I. ECTOPARASITICIDAS

A. Introduccion

Los antiparasitarios externos, también denominados
ectoparasiticidas (de ectoparásito = parásito externo), son
productos para combatir los parásitos externos de los
animales o de los seres humanos tales como pulgas, ácaros
de la sarna, garrapatas, piojos, etc. A los productos para
combatir los parásitos externos de las plantas o a los
insectos domésticos no parásitos (p.ej. cucarachas,
hormigas, etc.) se les suele denominar más bien
plaguicidas o pesticidas.
Los antiparasitarios contienen una o más sustancias activas
-casi siempre sintéticas, algunas naturales- con efecto
contra tales parásitos.
Durante el siglo XX se han descubierto docenas de
sustancias activas con efecto antiparasitario externo usadas
contra los ectoparásitos del ganado, perros y gatos. Muchos
de ellos son de espectro de acción amplio, es decir, son
eficaces contra muchos parásitos externos al mismo tiempo
(p.ej. moscas, piojos, ácaros, garrapatas, etc.) y, además de
usarse en el ganado bovino, ovino, porcino y aviar, se
emplean también sobre perros y gatos y otros animales
domésticos, o como plaguicidas en la agricultura. Otras son
de espectro de acción estrecho, es decir, sólo actúan sobre
unas pocas especies. Algunas son también efcaces contra
ciertos helmintos endoparásitos.

B. Propiedades principales de un
ectoparasiticida

Además de su eficacia contra un determinado parásito y de
su toxicidad para el hombre, el ganado y el medio
ambiente, hay una serie de propiedades generales de los
ectoparasiticidas que son especialmente importantes
porque determinan en gran parte su comportamiento en la
práctica, tanto frente al parásito mismo como frente al
ganado, a los seres humanos y al medio ambiente.

El mecanismo de acción.

Se refiere a dónde y cómo actúa el compuesto a nivel
fisiológico o molecular dentro del parásito. Es importante,
p.ej., porque si actúa sobre un mecanismo que sólo existe
en los parásitos, será probablemente poco tóxico para el
hombre, los mamíferos y otra fauna salvaje. Si actúa en
cambio sobre un mecanismo molecular que no es
específico de los insectos o ácaros, es decir, que también
ocurre en los organismos superiores (mamíferos, aves,
etc.), es muy probable que sea también tóxico para estos
organismos.
También es importante, porque es muy probable que
compuestos con el mismo mecanismo de acción muestren
resistencia cruzada entre sí, aunque tengan una estructura
química completamente diferente: si una población de
parásitos se hace resistente a un compuesto, será
probablemente resistente a otros compuestos con el mismo
mecanismo de acción. Esto ocurre de ordinario entre
compuestos de la misma clase química (organofosforados,
piretroides, endectocidas, etc.) y se denomina resistencia
cruzada.
El modo de acción.

Se refiere a cómo el compuesto "penetra" en el parásito
para ser eficaz. Hay tres modos de acción principales:
• Tarsal: si basta que el producto entre en contacto con la
cutícula del parásito, se dice que tiene efecto tarsal y que
actúa por contacto.
• Oral: si el compuesto debe ser ingerido por el parásito,
se habla de efecto oral y se dice que actúa por ingestión.
• Sistémico: si el compuesto alcanza al parásito a través
de la sangre o de los tejidos corporales del hospedador al
que se le ha administrado previamente la sustancia activa
(por inyección, vía oral o sobre la piel).
El espectro de acción.

Se refiere al número de especies de parásitos sobre las que
el compuesto tiene una eficacia efectiva a la concentración
habitual de uso. Se habla de espectro amplio o grande
cuando actúa sobre muchas especies, o de espectro
estrecho o restringido cuando actúa sobre pocas especies.
Desde el punto de vista del medio ambiente y de la
seguridad para el ganado y los seres humanos, son
preferibles compuestos de espectro reducido. Desde el
punto de vista comercial y práctico son preferibles los de
amplio espectro, pues con un sólo producto se pueden
controlar muchas plagas.

El poder o efecto residual. Se refiere de ordinario al tiempo
que un compuesto permanece eficaz contra el parásito
cuando se aplica sobre una superficie o se administra a un
animal. También se suela hablar de persistencia. Algunas
sustancias son muy estables y tienen un gran poder residual
y otras son muy volátiles o se descomponen rápidamente
por efecto del sol, de la intemperie, etc. o se metabolizan
en el organismo del animal tratado.
C. Clasificaciones de los
ectoparasiticidas (en general de los
insecticidas)

Es común clasificar a los ectoparasiticidas en diversas
categorías, según criterios diversos. Los más usuales son:
Según el estadio de desarrollo del parásito
Afectado por la sustancia activa se habla de
 Adulticida, si tiene efecto sobre los adultos
 Larvicida, si tiene efecto sobre las larvas
 Ovicida, si tiene efecto sobre los huevos
Según el tipo de parásitos
Contra el que son eficaces se habla de sustancias activas o
productos
 Insecticidas, si tienen efecto contra los insectos.
 Acaricidas, si tienen efecto contra los ácaros en
general.
 Garrapaticidas o ixodicidas, si tienen efecto contra
las garrapatas o ixódidos.
 Mosquicidas, si tienen efecto contra las moscas
 Piojicidas, si tienen efecto contra los piojos
 Sarnicidas, si tienen efecto contra la sarna
 Pulguicidas, si tienen efecto contra las pulgas
 Etc.
Un producto determinado puede ser a la vez insecticida y
acaricida, adulticida y larvicida, y tener efecto tarsal y
sistémico; otro puede ser sólo insecticida o larvicida, y
tener sólo efecto tarsal, etc.
Una clasificación pragmática
Muy extendida clasifica a los ectoparasiticidas en cuatro
grandes categorías:

• Insecticidas clásicos: se trata sobre todo de
insecticidas y/o acaricidas orgánicos sintéticos que
matan a los ectoparásitos mayormente por contacto y
se usan en baños de inmersión o aspersión, para
fumigaciones, como pour-ons, cebos, etc. A este grupo
pertenecen la mayoría de las sustancias activas
ectoparasiticidas utilizadas hoy en día en la ganadería:
organofosforados, amidinas, piretroides, etc.

• Endectocidas: además de controlar a numerosos
ectoparásitos son muy eficaces contra muchos
endoparásitos, sobre todo helmintos, es por ello que se
les denomina endectocidas. Actúan mayormente de
modo sistémico pero también lo pueden hacer por
contacto o ingestión. La mayoría son derivados
sintéticos de productos naturales extraídos de cultivos
bacterianos.

• Inhibidores del desarrollo: no matan directamente a
ningún estadio, pero bloquean el desarrollo de los
estadios inmaduros: las larvas mueren antes de
alcanzar el estadio adulto, lo que interrumpe el ciclo
de vida. Actúan mayormente por contacto o ingestión.
La mayoría son productos orgánicos sintéticos.

• Productos naturales: son extractos de plantas que se
emplean directamente sin una ulterior modificación
química; o bien productos minerales, es decir no
orgánicos, sino inorgánicos.

D. Clases químicas

Desde el punto de vista meramente químico, la aplastante
mayoría de las sustancias activas ectoparasiticidas
descubiertas hasta la fecha son moléculas orgánicas
sintéticas o semisintéticas y se pueden agrupar en familias
o clases químicas determinadas, cuyos representantes
poseen grupos funcionales similares. Unas pocas son
moléculas orgánicas naturales, es decir se extraen de una
planta o de microorganismos. Y otras pocas son de origen
mineral o inorgánico, casi siempre sales.
Las sustancias activas de una misma clase química tienen
de ordinario el mismo mecanismo de acción sobre el
parásito a nivel fisiológico o molecular.
Los ectoparasiticidas orgánicos sintéticos pertenecen a
varias clases químicas distintas. Las principales clases
químicas son las siguientes, independientemente de su
presencia actual en el mercado, y ordenadas según el orden
cronológico aproximado en que fueron descubiertas:
• Organoclorados: insecticidas clásicos, la mayoría de
contacto u oral, hoy en día retirados o prohibidos en la
mayoría de los países.
• Organofosforados: insecticidas clásicos, la mayoría
de contacto, unos pocos orales o sistémicos.
• Carbamatos: insecticidas clásicos, la mayoría de
contacto u orales
• Amidinas: insecticidas clásicos, la mayoría de
contacto
• Piretroides: insecticidas clásicos, la mayoría de
contacto, algunos también orales.
• Benzoilureas: inhibidores del desarrollo, la mayoría
de contacto u orales.
• Análogos de la hormona juvenil: inhibidores del
desarrollo, la mayoría de contacto.
• Lactonas macrocíclicas: endectocidas, sistémicos y
de contacto.
• Neonicotinoides: insecticidas clásicos, de contacto u
orales, algunos sistémicos.
• Fenilpirazoles: insecticidas clásicos, de contacto u
orales.
Algunas sustancias activas orgánicas sintéticas no cuadran
en ninguna de estas categorías, p.ej. la ciromazina, el
diciclanil, la metaflumizona, y otros.
E. Origen y uso agrícola de muchos
ectoparasiticidas

Es útil saber que la gran mayoría de los compuestos
ectoparasiticidas empleados en la salud animal, tanto en el
ganado como en perros y gatos, se emplean o han
empleado también en la agricultura para combatir a los
parásitos de las plantas, o en la higiene ambiental para
combatir plagas domésticas (cucarachas, termitas, etc.) o
públicas (p.ej. mosquitos).
Es más, en su gran mayoría, estos compuestos se
descubrieron y aplicaron primero en la agricultura y
después en la ganadería y en la higiene pública. Y con
poquísimas excepciones, el mayor mercado para las
empresas químicas es y sigue siendo el mercado agrícola y
no el ganadero o el de las mascotas.
Consecuencia de esto es que a los ectoparasiticidas se les
incluya de ordinario entre los pesticidas o plaguicidas, con
las connotaciones negativas que esto lleva hoy en día
consigo. Para algunas sustancias activas o clases químicas,
esto no sería del todo erróneo, pues formulaciones
similares a las empleadas en la ganadería se usan también
en la agricultura y en la higiene pública (p.ej. la mayoría de
los insecticidas clásicos organoclorados, organofosforados,
carbamatos y piretroides).
II. AMIDINAS

Para uso veterinario contra parásitos externos del GANADO
bovino, ovino, caprino, porcino y aviar, y en PERROS.
Las amidinas (o formamidinas) son una clase especial de
sustancias activas ectoparasiticidas con actividad de
contacto sobre todo contra garrapatas, ácaros y piojos. Su
actividad insecticida-acaricida se descubrió en los años
sesenta del siglo XX.

Fórmula molecular del amitraz
La sustancia activa principal de esta clase es el amitraz que
se siguen usando abundantemente hoy en día en la
ganadería contra parásitos externos del ganado bovino,
ovino, porcino y aviar, y de los perros. Otra amidina
garrapaticida pero mucho menos utilizada es el cimiazol.
Mecanismo de acción y propiedades de las
amidinas

Las amidinas son antagonistas de los receptores de la
octopamina en el cerebro de los parásitos: provocan
hiperexcitabilidad y seguidamente parálisis y muerte. La
excitación hace también que las garrapatas no logren
fijarse al hospedador para chupar sangre. También poseen
un cierto efecto repelente lo que hace que muchas
garrapatas se desprendan del hospedador antes de morir, o
que ni siquiera se suban al animal tratado.
Actúan sobre los parásitos externos fundamentalmente por
contacto. No son eficaces contra los dípteros (moscas,
mosquitos, etc.) ni contra las gusaneras y miasis causadas
por sus larvas. Esto hace que, si hay problemas serios de
moscas y garrapatas al mismo tiempo, el ganado tenga que
ser tratado además con un mosquicida.
Sustancias activas de las amidinas

Las amidinas más usadas como antiparasitarios externos en
el ganado son las siguientes:
• Amitraz
• Cimiazol
Un inconveniente del amitraz es que es inestable en los
bañaderos de inmersión y debe ser estabilizado con cal
apagada, o bien, tras su uso se ha de recargar el baño como
si tratase de la carga inicial. El cimiazol en cambio es
estable en los bañaderos de inmersión pero tiene un efecto
residual menor que el amitraz.
El amitraz se emplea también en agricultura; el cimiazol
también se ha usado en la apicultura contra las infecciones
del Varroa, un ácaro parásito de las abejas.
Formulaciones de las amidinas

Las amidinas están disponibles para el ganado sobre todo
como concentrados (EC) para baños de inmersión o
aspersión. También hay unos pocos productos pour-on de
vertido directo listos para el uso, sobre todo para porcinos,
aunque también para bovinos en algunos pocos países.
En los años 70-80 del siglo pasado se intentó
insitentemente introducir pour-ons de amitraz a gran escala
para bovinos, pero la mayoría de los intentos fracasaron al
no ser tolerados por el ganado, sobre todo por el efecto
sedativo mencionado más adelante, mayor en el caso de los
pour-ons que en el de los baños de inmersión o aspersión.
Para perros, el amitraz también está disponible en pipetas o
spot-ons, en collares y en algunos pocos concentrados para
baños.
Seguridad de las amidinas

Las amidinas nunca deben aplicarse a los caballos porque
no las toleran, y el amitraz es también tóxico para gatos y
roedores.
A dosis próximas a las de aplicación, las amidinas pueden
tener un efecto sedativo en bovinos. Tras los baños con
amitraz o cymiazol es típico que algunos animales –sobre
todo terneros y reses previamente debilitadas– se echen al
piso y queden somnolientos durante algún tiempo. De
ordinario basta con rociar los animales con agua (lo que
puede alejar parte del producto aplicado por el baño) y
esperar a que se recuperen.
Consulte la ficha toxicológica del amitraz para más detalles
sobre toxicidad, tolerancia, síntomas y tratamiento de
envenenamiento, antídoto, etc.
Resistencia de los ectoparásitos a las
amidinas

Al tener el amitraz y las amidinas en general un
mecanismo de acción diferente que los organofosforados,
carbamatos, piretroides y endectocidas, no tienen
resistencia cruzada con estas otras clases químicas
empleadas en la ganadería.
Pero hay poblaciones de garrapatas Boophilus resistentes al
amitraz, sobre todo en Australia. Y también son cada vez
más numerosas en América Latina, donde, tras su
introducción, el amitraz se usó relativamente poco y fue
sustituido pronto por los piretroides. Esto hace que en estas
regiones la resistencia de las garrapatas al amitraz esté
menos extendida que a los organofosforados o los
piretroides. Con el aumento general de la resistencia de las
garrapatas a los piretroides, el uso del amitraz ha vuelto a
aumentar, y con el uso crece también el número de casos
de resistencia de garrapatas al amitraz reportados.

III. CARBAMATOS

Para uso veterinario el contra parásitos externos del GANADO
bovino, ovino, caprino, porcino y aviar, PERROS y GATOS.
Los carbamatos son ésteres del ácido carbámico que
comparten el mismo grupo funcional. Constituyen una
clase química de antiparasitarios insecticidas que se vienen
empleando abundantemente a partir de la segunda mitad
del siglo XX, sobre todo contra plagas agrícolas y en la
higiene pública y doméstica, pero también contra los
parásitos externos del ganado bovino, ovino, porcino y
aviar, y de perros y gatos.
Mecanismo de acción y propiedades de los
carbamatos

Al igual que los organofosforados, los carbamatos son
también inhibidores de la colinesterasa, pero la inhiben de
modo reversible. Otras características (espectro de acción,
eficacia, poder residual, toxicidad, etc.) son también
similares a las de los organofosforados.

Sustancias activas de los carbamatos
Entre los carbamatos más usados en agricultura destacan
los siguientes:
• Aldicarb: Insecticida de amplio espectro. No se usa
en la medicina veterinaria.
• Carbofurán: Insecticida de amplio espectro. No se
usa en la medicina veterinaria.
• Carbaril: Insecticida de amplio espectro. Se usa
moderadamente en medicina veterinaria.
• Metomilo: Se usa en algunos cebos mosquicidas.
• Propoxur: Insecticida de amplio espectro. Se usa
moderadamente en medicina veterinaria.
A pesar de su amplio uso en agricultura y en la higiene
doméstica y pública, su empleo como antiparasitarios
externos en bovinos, ovinos, caprinos, porcinos y otro
ganado nunca ha sido muy abundante, pues son menos
eficaces que los organofosforados. Una excepción son las
curabicheras, sobre todo en forma de polvos, que a menudo
contienen carbaril o propoxur. También se emplean en
algunos polvos antiparasitarios para las aves domésticas.
También hay algunos cebos mosquicidas con metomilo.
Se usan aún bastante para las mascotas, típicamente en
polvos y talcos, champús, jabones, collares, etc. sobre todo
el carbaril y el propoxur.
Desde el punto de vista de la seguridad para los usuarios, el
ganado, las mascotas y el medio ambiente, los carbamatos
también tienen propiedades similares a los
organofosforados.
Resistencia de los parásitos a los carbamatos

Los carbamatos muestran a menudo resistencia cruzada
con los organofosforados, es decir, cuando un parásito se
ha hecho resistente a los organofosforados, es muy
probable que también se haya vuelto resistente contra los
carbamatos, y viceversa.
Entre los parásitos externos veterinarios para los que se
usan los carbamatos, son las moscas domésticas, los
mosquitos (zancudos), las pulgas de perros y gatos y los
ácaros rojos de las gallinas las que más problemas de
resistencia a los carbamatos pueden presentar.

IV. ENDECTOCIDAS O LACTONAS
MACROCÍCLICAS

Para uso veterinario contra PARÁSITOS EXTERNOS del
GANADO bovino, ovino, caprino, porcino y aviar, y para
PERROS y GATOS. Avermectinas.
Los endectocidas (ivermectina, moxidectina, doramectina,
etc.) son antiparasitarios al mismo tiempo externo e interno
que pertenecen al grupo de las lactonas macrocíclicas,
derivadas de productos naturales obtenidos por
fermentación de organismos del suelo del género
Streptomyces.

Fórmula molecular de la ivermectina
La mayoría no se fabrican por síntesis química clásica, sino
que primero se producen en grandes cantidades los
Streptomyces por fermentación, de ellos se extrae el
precursor de las sustancias activas, y este precursor se
purifica y enriquece o se modifica químicamente hasta
convertirlo en la sustancia activa específica.
El primer antiparasitario endectocida introducido en el
mercado para uso en el ganado bovino, ovino y porcino fue
la ivermectina: puede decirse que esta sustancia activa
supuso un avance enorme y una revolución en el control de
los ectoparásitos y endoparásitos veterinarios. Durante
muchos años fue y sigue siendo la sustancia activa
parasiticida más vendida en el mundo. Se puede decir sin
exagerar que la ivermectina ha resuelto en gran medida
varios problemas parasitarios que antes eran difíciles de
controlar, p.ej. la sarna, los piojos, las gusaneras y la
hipodermosis.
Mecanismo de acción y propiedades de los
endectocidas

Los endectocidas son eficaces contra muchos parásitos a
concentraciones mucho menores que la mayoría de los
parasiticidas clásicos. Así por ejemplo, mientras que la
dosis letal de un organofosforado, carbamato o piretroide
contra una larva de mosca puede ser de 1 ppm (una parte
por millón = 1 mg/kg), la dosis letal de un endectocida
puede ser de 1 ppb = una parte por billón = 1μg/kg), es
decir mil veces menor, o lo que es lo mismo, el
endectocida es del orden de mil veces más potente que el
insecticida clásico. Esto permite utilizar menos cantidad de
sustancia activa en un producto para obtener una eficacia
suficiente.
Los endectocidas tienen acción sistémica (actúan a través
de la sangre del hospedador), de contacto e incluso por
ingestión, según cómo se administren. La denominación
endectocida deriva del hecho que, además de controlar
muchos ectoparásitos, también son altamente eficaces
contra numerosos parásitos internos o endoparásitos, sobre
todos helmintos nematodos (gusanos internos).
Los endectocidas actúan sobre los receptores GABA de las
células del sistema nervioso: bloquean la transmisión del
impulso nervioso lo que conduce a la parálisis y muerte del
parásito.
Los endectocidas tienen un espectro muy amplio de acción
ectoparasiticida. Son especialmente eficaces contra los
ácaros de la sarna, contra las larvas de insectos (miasis:
gusanos barrenadores, bicheras, califóridos, tórsalo, etc.) y
contra los insectos adultos (piojos, melófagos, moscas,
etc.) en bovinos, ovinos, porcinos, perros y gatos. Su
eficacia es algo menor contra las garrapatas, sobre todo las
de más de un hospedador, si bien depende también de la
dosis administrada.
Consulte también el artículo en este sitio sobre los
endectocidas como antihelmínticos.
Sustancias activas endectocidas

Los endectocidas más utilizados en veterinaria son los
siguientes:
• Abamectina: ganado y mascotas
• Doramectina: sólo ganado
• Eprinomectina: sólo bovinos
• Ivermectina: ganado y mascotas
• Milbemicina oxima: sólo mascotas
• Moxidectina: ganado y mascotas
• Selamectina: sólo mascotas
La eprinomectina es el único endectocida autorizado para
el uso en ganado lechero pues produce muchos menos
residuos en leche que los demás
Algunos de estos endectocidas (p.ej. la abamectina y la
ivermectina) se emplean también en la agricultura.
Formulaciones de los endectocidas

En la ganadería, la ivermectina y los otros endectocidas se
comercializaron inicialmente como inyectables para
bovinos, ovinos y porcinos, para el control simultáneo de
parásitos externos (ácaros, piojos, miasis, gusaneras, etc.) e
internos (sobre todo nemátodos gastrointestinales y
pulmonares). Hoy en día, los inyectables de larga duración
también pueden ofrecer un control satisfactorio de
garrapatas Boophilus. Más adelante aparecieron los pour-
ons de vertido dorsal listos para el uso, sobre todo para
bovinos, eficaces también en buena medida contra moscas
picadoras y garrapatas de un hospedador (es decir,
Boophilus). Hoy en día, según cual, están también
disponibles en forma de suspensiones orales (sobre todo
para uso en ovinos como antihelmínticos), como aditivos
para piensos y agua (sobre todo para porcinos).
Para las mascotas, los endectocidas están disponibles sobre
todo en forma de tabletas, suspensiones orales y pipetas o
spot-ons, casi siempre en mezcla co n otros compuestos
antiparasitarios para ampliar el espectro de acción.
Mayormente son para el control de nematodos (típicamente
Dirofilaria immitis, el gusano del corazón) y de algunas
especies de piojos y ácaros. Sólo la selamectina se emplea
en mascotas para el control de pulgas y garrapatas: los
otros endectocidas no controlan estos parásitos a las dosis
terapéuticas.
Hoy en día, la ivermectina es la sustancia activa con más
número de marcas comerciales en el mercado: hay cientos
de genéricos, sobre todo de la formulación original
inyectable al 1% (IVOMEC). Puede decirse, que casi todos
los laboratorios veterinarios del mundo tienen alguna
formulación de ivermectina, salvo unas pocas
multinacionales que emplean algunos de los otros
endectocidas (doramectina, moxidectina, milbemicina
oxima, etc.). Ahora bien, muchas de las diferentes marcas
son exactamente el mismo producto, pues hay sólo un
cierto número limitado de fabricantes y proveedores de
tales formulaciones. Es decir, aunque parezcan productos
diferentes porque se venden bajo otra marca, muchas son
exactamente lo mismo. Algunos laboratorios se esfuerzan
por diferenciarse comercializando fomulaciones que
además contienen vitaminas (típicamente vitaminas A, D y
E). Otros comercializan mezclas con algún fasciolicida
(p.ej. closulón o nitroxinil) o con anabolizantes (p.ej.
zeranol).
Para caballos se evitan los inyectables de endectocidas
como la ivermectina. La razón es que, cuando se introdujo
la ivermectina hace unos 30 años, se vió que los caballos
desarrollan infecciones de clostridios (por contaminación
de las agujas) en el lugar de la inyección mucho más
fácilmente que el ganado, así como otras complicaciones
indeseadas. Además, también la farmacocinética de la
ivermectina inyectable en caballos es diferente que en otros
animales. Por todo ello se desarrollaron las pastas orales
para equinos que no tienen ese inconveniente.
Seguridad de los endectocidas

En general, los endectocidas supusieron un progreso
notable en lo relativo a la seguridad, tanto del ganado y las
mascotas, como de los trabajadores y del medio ambiente.
En los parásitos, los receptores GABA se dan en todo el
sistema nervioso. En mamíferos y otros vertebrados estos
receptores sólo se dan en el cerebro (sistema nervioso
central) y las moléculas de los endectocidas de ordinario no
son capaces de superar la barrera sangre-cerebro. Esto hace
que para los mamíferos –incluido el hombre– y otros
vertebrados, los endectocidas sean menos tóxicos que para
los parásitos.
Además, aunque la sustancia activa pueda ser en sí
bastante tóxica –y de hecho algunas lo son–, las
concentraciones a las que se usan en el ganado y las
mascotas son comparativamente mucho menores que las de
los insecticidas clásicos, es decir, los operarios y dueños de
las mascotas no están expuestos a dosis elevadas. A esto se
añade que las formulaciones más comunes de los
endectocidas (inyectables, pour-ons, pipetas, etc.) son
menos susceptibles de contaminar a quienes los aplican,
que los baños de inmersión o aspersión con insecticidas o
acaricidas clásicos, tan comunes aún en la ganadería.
No obstante, hay razas de perros que no toleran bien las
lactonas macrocíclicas como doramectina, ivermectina,
milbemicina oxima, moxidectina, selamectina, ni la
emodepsida (ni ciertos otros medicamentos no
antiparasitarios) y, a dosis mayores de las recomendadas
pueden presentar problemas de tolerancia más o menos
graves. Por ello la dosificación debe hacerse lo más
exactamente posible. Se trata sobre todo de los Collies y
razas próximas, que tienen una mutación (en el gen MDR-
1) que afecta a la barrera sangre-cerebro que hace que
ciertos medicamentos de ordinario no entren en el cerebro
de los mamíferos. Además de los Collies también otras
razas han mostrado problemas similares: Bobtail, Border
Collie, Collie Barbudo, McNab, Galgo Silken, Galgo
Whippet, Pastor Australiano, Pastor Blanco Suizo,
Pastor Inglés, Pastor Shetland, Wäller, si bien la
mutación defectuosa no se ha confirmado aún en todas
estas razas.
El tiempo de espera entre el tratamiento y el sacrificio del
ganado varía entre unas 2 semanas para eprinomectina y de
4 a 6 semanas para la mayoría de los compuestos a la dosis
normal. Para las formulacions de larga duración (LA) el
tiempo de espera es de ordinario de 12 semanas o más.

Los endectocidas se excretan también a través de la leche
por lo que de ordinario su uso en el ganado lechero en
producción no está autorizado. La eprinomectina es una
excepción porque produce muchos menos residuos en
leche, y está autorizada para uso en ganado lechero en
producción para el consumo humano.
El peligro para el medio ambiente que puede suponer el
uso de endectocidas también es menor que el que implica
el empleo de insecticidas clásicos. Por un lado, de
ordinario no hay grandes cantidades que hay que desechar,
como es el caso de los productos utilizados en baños de
inmersión. Por otro lado, como la mayoría de estos
productos se emplean de modo sistémico, la fauna salvaje
se ve menos expuesta a ellos por contaminación del medio
ambiente.
Parte de la sustancia activa de los endectocidas se expulsa
con las heces sin modificar, y se ha estudiado
exhaustivamente el impacto (sobre todo de la ivermectina)
que los residuos en los excrementos del ganado podrían
tener en la fauna coprófaga (escarabajos peloteros, larvas
de diversas especies de moscas que se desarrollan en el
estiércol, etc.). Aunque dichos residuos sí tienen un cierto
efecto sobre dicha fauna, no parece que sea tan dramático
como para tener que renunciar al gran beneficio que
supone su uso en la ganadería.
Resistencia de los parásitos a los
endectocidas

La resistencia de algunos helmintos nematodos
gastrointestinales a la ivermectina y después a otros
endectocidas se extendió ya en los años 90 del siglo
pasado, sobre todo en ovinos. Sin embargo, la resistencia
de ectoparásitos (moscas, garrapatas, piojos, etc.) a los
endectocidas es hoy en día aún bastante rara. A inicios del
siglo XXI se confirmó la existencia en Brasil de
poblaciones de garrapatas Boophilus ligeramente
resistentes a la ivermectina (factor de resistencia <5), y
recientemente se han reportados casos similares en
México. También hay reportados en Australia casos de
resistencia a la ivermectina del arador de la sarna
(Sarcoptes scabiei) en humanos.
Esta situación hasta ahora halagüeña se debe
probablemente también al hecho de que los endectocidas
aún no han sido empleados de modo masivo contra los
ectoparásitos más capaces de desarrollar resistencia (p.ej.
garrapatas Boophilus, moscas domésticas y de los
cuernos). El riesgo de que esto cambie con el aumento del
uso de los endectocidas es real. Estudios de laboratorio con
moscas domésticas y moscas de los cuernos han mostrado
que dicha resistencia puede aparecer al cabo de unas 30
generaciones y que puede alcanzar factores notables
(>1000 en moscas domésticas). En regiones templadas y
cálidas, las moscas domésticas y de los cuernos puede
completar esas 30 generaciones en menos de tres años.
V. FENILPIRAZOLES y
NEONICOTINOIDES

Para uso veterinario contra parásitos externos en el GANADO,
PERROS y GATOS.
Fenilpirazoles, mecanismo de acción y
propiedades

Fórmula molecular del fipronilLos fenilpirazoles son una
clase química de insecticidas y acaricidas cuyo
representante principal es el fipronil, introducido como
ectoparasiticida en los años 90 del siglo XX, primero como
pulguicida y garrapaticida para las mascotas y después en
el mercado ganadero como garrapaticida y mosquicida.
Hay ya numerosos genéricos del fipronil. Más
recientemente se ha introducido el piriprol contra pulgas y
garrapatas en perros.
El fipronil (ficha técnica) es un antiparasitario externo con
actividad insecticida y acaricida de amplio espectro que
actúa por contacto y tiene un largo poder residual. Su
mecanismo de acción consiste en bloquear los canales de
cloro regulados por GABA en la membrana celular de las
células del sistema nervioso central. Los insectos afectados
muestran hiperexcitación y acaban muriendo. El bloqueo
parece que es más estable en insectos que en vertebrados y
mamíferos, en los que se dan también este tipo de
mecanismo.
El fipronil se usa muchísimo para el control de pulgas y
garrapatas en perros y gatos, sobre todo en formulaciones
spot-on o pipetas., pero también en sprays y aerosoles. Es
de hecho el pulguicida más vendido en el mundo en la
actualidad. También se usa abundantemente en la
agricultura, en cebos contra cucarachas, en productos
contra las termitas, etc. Hay numerosos
En la ganadería, el fipronil es eficaz sobre todo contra las
garrapatas y las moscas picadoras en bovinos. En los años
90 del siglo XX se introdujo un pour-on defipronilen
Brasil, que más tarde se ha introducido igualmente en otros
países de América Latina. No hay ningún concentrado de
fipronil para baños de inmersión o aspersión del ganado, y
es muy improbable que aparezcan tales formulaciones en el
futuro.
Otro fenilpirazol con efecto ectoparasiticida es el piriprol
(ficha técnica), recientemente introducido en Europa
(2007) y otros países para el control de pulgas y garrapatas
en perros. Hasta la fecha no ha sido introducida para uso en
el ganado, ni hay indicaciones de que esto vaya a ocurrir
próximamente.
Neonicotinoides, mecanismo de acción y
propiedades

Fórmula molecular del imidaclopridLos neonicotinoides
son una de clase química de antiparasitarios externos
insecticidas clásicos relacionados con la nicotina que
fueron introducidos en la agricultura en los años 90 del
siglo XX.
Los neonicotinoides actúan de modo selectivo e
irreversible sobre los receptores nicotínicos de la
acetilcolina en las células nerviosas de los insectos,
paralizándolos y provocando su muerte.
La mayoría de los neonicotinoides son insecticidas de
amplio espectro que actúan por contacto o por ingestión.
Los principales neonicotinoides para uso en la ganadería y
en perros y gatos son:
• Dinotefuran, pulguicida, piojicida, mosquicida;
• Imidacloprid, pulguicida, piojicida, mosquicida;
• Nitenpiram, un pulguicida sistémico de acción
ultrarápida para uso en mascotas;
• Tiametoxam, empleado en cebos mosquicidas y en la
agricultura;
El representante principal de los neonicotinoides es el
imidacloprid, que se emplea abundantemente en mascotas
para combatir pulgas y piojos en perros y gatos, sobre todo
en formulaciones spot-on o pipetas. También se emplea en
cebos y otras formulaciones mosquicidas. Hasta hace poco
no había productos con imidacloprid para el ganado, salvo
un pour-on piojicida para ovinos en Australia.
Recientemente han aparecido pour-ons con imidacloprid
genérico para bovinos contra mosca de los cuernos. etc. El
imidacloprid se usa asimismo mucho en la agricultura y en
la higiene (contra cucarachas, termitas, etc.).
• El dinotefuran se emplea como pulguicida en spot-on
o pipetas para mascotas, y como mosquicida en cebos.
• El nitenpiram se emplea como pulguicida sistémico
para mascotas en tabletas de acción ultrarápida.
• El tiametoxam se emplea en cebos mosquicidas, y
también abundantemente en la agricultura.
Seguridad de los fenilpirazoles y de los
neonicotinoides

Para el ganado y los operadores, así como para las
mascotas y sus dueños, el riesgo inherente al uso de los
fenilpirazoles y neonicotinoides es comparable a los que
comportan los pour-ons o pipetas de otros insecticidas
clásicos como los organofosforados, amidinas o
piretroides.
Por lo que se refiere al medio ambiente, en la actualidad
hay científicos que relacionan el amplio uso de estos
productos en la agricultura (sobre todo el imidacloprid y el
fipronil) con el problema de la mortalidad progresiva de las
poblaciones de abejas y sus consecuencias para la
agricultura, pues se reduce la polinización y con ello la
productividad de numerosos cultivos (p.ej. frutales). Pero
esta relación está lejos de haber sido demostrada. No
obstante, algunos productos agrícolas con estas sustancias
activas han sido retirados del mercado en varios países
(EE.UU., Francia, etc.). Recientemente (abril 2013) la UE
ha decidido prohibir el uso de neonicotinoides en varios
cultivos agrícolas durante dos años.
Es digno de mencionarse en este contexto que, hasta la
fecha, no hay disponibles productos con fipronil o
imidacloprid para bovinos ni en Europa, ni en los EE.UU.,
ni en Australia, a pesar de que un producto eficaz contra
moscas y garrapatas resistentes a organofosforados y
piretroides debería tener buenas perspectivas comerciales.
Oficialmente no hay ninguna razón al respecto, pero no es
difícil imaginar que tenga que ver con excesivos residuos
en la carne, pues los productos autorizados en América
Latina llevan tiempos de retiro de 12 y más semanas. Es
bien posible que las autoridades sanitarias de la UE, los
EE.UU. y Australia no estén dispuestas a autorizar un
producto con tales propiedades.
Para más detalles sobre la seguridad de los fenilpirazoles y
nicotinoides (intoxicación, envenenamiento, sobredosis,
síntomas, antídoto, etc.) consulte las fichas toxicológicas
de las sustancias activas de estas clases químicas más
difundidas en veterinaria:
FENILPIRAZOLES
• Fipronil
• Piriprol
NEONICOTINOIDES
• Imidacloprid
• Nitenpiram
Resistencia de los parásitos a los
fenilpirazoles y a los nenicotinoides

Hay reportes que confirman la resistencia cruzada del
fipronil con organoclorados en poblaciones naturales
resistentes de mosca doméstica y de cucarachas (B.
germanica). A pesar de usarse desde hace relativamente
poco tiempo, se han reportado ya casos de resistencia de
garrapatas Boophilus microplus al fipronil en Uruguay,
Brasil y México. Algunas cepas de garrapatas resistentes a
la permetrina muestran al parecer resistencia cruzada con
el fipronil.
Hay reportes de resistencia de las moscas domésticas al
imidacloprid, en parte con elevados factores de resistencia
(>500). Se trata tanto de resistencia fisiológica como de
comportamiento, es decir, las moscas evitan el cebo con
imidacloprid.
También hay reportes de resistencia de moscas domésticas
al tiametoxam (factor 6 a 76) en Dinamarca, detectado
incluso antes de la introducción de neonicotinoides en el
mercado danés.
VI. INHIBIDORES DEL
DESARROLLO

Para el control de parásitos externos de PERROS y GATOS y del
GANADO bovino, ovino, caprino, porcino y aviar.
Los inhibidores del desarrollo de los insectos o de las
garrapatas (ID) se caracterizan porque no matan a los
adultos o larvas que entran en contacto con ellos, sino que:
• impiden el desarrollo de los estadios inmaduros. Es
decir, cuando la larva o ninfa debería mudar al estadio
siguiente no lo consigue y muere en el proceso; o bien
• hacen que los huevos que depositan las hembras
adultas no eclosionen.
En cualquier caso se interrumpe el ciclo de vida y la
población se reduce o incluso se extingue. También se les
suele denominar reguladores del crecimiento de los
insectos (o IGR, del inglés Insect Growth Regulator).

Fórmula molecular de la ciromazina
El desarrollo de los insectos, ácaros y garrapatas está
regulado por dos hormonas principales: la ecdisona y la
hormona juvenil. Simplificando mucho, la ecdisona
provoca que las larvas muden al siguiente estadio de larva,
siempre que esté presente la hormona juvenil. Si está falta,
entonces las larvas incoan la muda a adultos.
En la ganadería se emplean inhibidores del desarrollo para
el control de numerosos parásitos externos del ganado
(garrapatas, miasis y gusaneras, larvas de moscas y otros
insectos, etc.) sobre todo en ovinos, pero también en
bovinos, porcinos, en gallinas y en otras aves.
En perros y gatos se emplean inhibidores del desarrollo en
mezclas con pulguicidas adulticidas, o por sí mismos para
el control ambiental de las pulgas.
Sustancias activas, mecanismos de acción,
propiedades y formulaciones de los
inhibidores del desarrollo

Hay varios tipos de inhibidores del desarrollo, según el
proceso fisiológico de desarrollo de los insectos con el que
interfieren: los inhibidores de la síntesis de quitina (=CSI
del inglés Chitin Synthesis Inhibitors) y los análogos de la
hormona juvenil (=JHA del inglés Juvenile Hormone
Analogues).
Inhibidores de la SÍNTESIS DE QUITINA para uso
en el ganado y las mascotas

Como su propio nombre indica, estos compuestos
interfieren con la síntesis de la quitina. La quitina es un
amino-polisacárido que forme parte esencial de la cutícula
de los artrópodos (insectos, garrapatas, ácaros, arañas, etc.)
que a su vez es el elemento esencial del esqueleto externo
(exoesqueleto) protector. Para crecer en talla y
desarrollarse, los estadios inmaduros de los artrópodos
tienen que mudar, es decir, deshacerse de la antigua
cutícula que "se les ha quedado pequeña” y producir una
nueva. En la producción de esta nueva cutícula necesitan
quitina, que es la que le procura la dureza. Los inhibidores
de la síntesis de quitina hacen imposible esta síntesis: la
larva o ninfa no puede mudar correctamente y muere en el
intento.
Los CSI provienen de diferentes clases químicas. Las
sustancias activas más empleadas en la ganadería y las
mascotas son:
• Ciromazina: Clase química: triacina. Larvicida
específico
• Diciclanil: Clase química: deriv. pirimidínico.
Larvicida específico
• Diflubenzurón: Clase química: benzoilurea. Larvicida
de amplio espectro
• Fluazurón: Clase química: benzoilurea. Inhibidor del
desarrollo de las garrapatas
• Lufenurón: Clase química: benzoilurea. Inhibidor del
desarrollo de las pulgas y otros insectos. Larvicida de
amplio espectro
• Triflumurón: Clase química: benzoilurea. Larvicida de
amplio espectro.
Las benzoilureas diflubenzurón, lufenurón y triflumurón
son larvicidas de amplio espectro, es decir actúan contra
los estadios inmaduros de muchas especies de insectos,
pero no de las garrapatas ni de los ácaros.
El diflubenzurón y el triflumurón se usan en la ganadería
sobre todo en ovinos como concentrados parabaños de
inmersión o aspersión, o como pour-ons, seacontra las
gusaneras provocadas por los califóridos (blowflies), sea
contra los piojos. Ambos se emplean también para
tratamientos ambientalescontra las larvas de moscas
domésticas en los establos, y en algunos lugares como bolo
intraruminal de liberación lenta contra las larvas de las
moscas de los cuernos (Haematobia irritans). Ambas
sustancias se emplean también en la agricultura. El poder
residual depende de la formulación y del hospedador al que
se aplica. En ovinos pueden proteger contra las
infestaciones de piojos y gusaneras por hasta 12 semanas.
Ambos compuestos se emplean también en la agricultura.
El lufenurón se usa en veterinaria sólo en perros y gatos
como inhibidor del desarrollo de las pulgas de acción
sistémica (a través de la sangre), en formulaciones orales
sólidas (tabletas) o líquidas, o comoinyectable, sólo o
combinado con otros compuestos. También se emplea en la
agricultura.
El fluazurón, apenas afecta a los estadios inmaduros de los
insectos a la concentración habitual de uso, pero es muy
eficaz contra los estadios inmaduros de las garrapatas. Se
emplea exclusivamente enbovinos, como pour-on para el
control de poblaciones de garrapatas. El poder residual
depende del tipo de ganado. En reses de engorde la
protección puede durar hasta 12 semanas: en vacas de cría
con terneros en lactación la protección dura menos –entre 6
y 8 semanas– porque parte del producto se excreta por la
leche y lo ingiere el ternero. Esto hace que el ternero no
necesita ser tratado. Últimamente han aparecido pour-ons
con mezcla de fluazurón e ivermectina.
La ciromazina es un larvicida específico contra las larvas
de los dípteros, de las pulgas y de algunos coleópteros. Su
mecanismo de acción no está del todo dilucidado. Parece
que más que inhibir la síntesis de quitina interfiere en su
deposición en la nueva cutícula tras la muda. Esto hace que
la muda no pueda completarse y la larva muere. En la
ganadería se emplea fundamentalmente en ovinos contra
lasgusaneras (miasis cutáneas) provocadas por los
califóridos (blowflies) en forma de concentrado para baños
y de pour-on ; y en el control de las larvas de moscas
domésticas en establos, sea como polvos(granulados, etc.)
para tratar el estiércol, sea como aditivo para los piensos
avícolas: en este caso se excreta por las haces impidiendo
el desarrollo de las moscas en la gallinaza. En ovinos
puede proteger hasta 12 semanas contra la reinfestación
con gusaneras de califóridos. Se emplea también en la
agricultura. Hubo algunos usos en higiene doméstica para
el tratamiento de alfombras y otros hábitats de las larvas de
las pulgas, hoy en día prácticamente abandonados.
El diciclanil es también un larvicida específico contra las
larvas de los dípteros y de las pulgas, químicamente muy
próximo a la ciromazina. Está disponible como pour-on
exclusivamente para el control de gusaneras (miasis
cutáneas) por califóridos (blowflies) y Wohlfahrtia en
ovinos. La protección de ovinos contra la reinfestación con
gusaneras puede durar hasta 20 semanas y más, según el
clima y las razas ovinas. No se emplea en agricultura.
Análogos de la HORMONA JUVENIL para uso en
el ganado y las mascotas

Estos compuestos imitan la actividad de la hormona juvenil
natural durante el desarrollo larvario. A veces se les
denomina también juvenoides. Afectan sobre todo a la
última muda de larva a pupa. El efecto es que las pupas no
se forman correctamente, los adultos no eclosionan y se
interrumpe así el proceso de desarrollo.
Los análogos de la hormona juvenil más empleados en
veterinaria son:
• Fenoxicarb: Larvicida de amplio espectro
• Metopreno: Larvicida de amplio espectro
• Piriproxifén: Larvicida de amplio espectro
El metopreno tiene un espectro de acción relativamente
amplio contra los insectos, pero es del todo ineficaz contra
garrapatas y ácaros. En la ganadería se emplea sobre todo
para el tratamiento poraspersión directa del estiércol contra
las larvas de moscas y en bolos intraruminales de
liberación lenta para el control de las larvas de las moscas
de los cuernos (Haematobia irritans) en bovinos. También
se emplea en perros y gatos para el control de pulgas, sea
aplicado directamente sobre las mascotas (sobre todo en
pipetas) mezclado con pulguicidas adulticidas (p.ej.
fipronil), sea aplicado sobre el entorno (alfombras,
muebles, etc.). Aplicado directamente sobre los animales
se descompone fácilmente pues no es resistente a la luz
ultravioleta. También se emplea en la agricultura y en la
higiene pública y privada, p.ej. para tratar aguas contra las
larvas de mosquitos (zancudos).
El piriproxifén tiene un amplio espectro de acción contra
insectos y otros artrópodos, pero no contra las garrapatas y
ácaros. Actúa a concentraciones muy bajas y tiene un
poder residual de varios meses pues no se descompone por
efecto de la luz. Se emplea también en la agricultura. Se
emplea poco en la ganadería pero su uso está bastante
extendido para el control de pulgas en perros y gatos, casi
siempre mezclado con adulticidas (p.ej. en pipetas) y para
el control de mosquitos (zancudos). También se emplea en
la agricultura.
El fenoxicarb también es de amplio espectro, pero su uso
en veterinaria es mínimo, en algunos productos pulguicidas
en combinación con adulticidas. Se usa bastante en la
agricultura.
Otro análogo de la hormona juvenil no usado en veterinaria
pero sí en la higiene pública y privada (p.ej. contra
cucarachas) es el hidropreno.
Seguridad de los inhibidores del desarrollo

La gran mayoría de los inhidores del desarrollo muestran
una toxicidad muy baja para los vertebrados, incluido el
hombre y todos los mamíferos. Entre otras razones porque
actúan sobre mecanismos moleculares específicos de los
insectos que no se dan en los vertebrados. Por ello su
empleo apenas comportan riesgos de intoxicación ni para
el ganado y los operarios, ni para las mascotas y sus
dueños.

Pero los inhibidores del desarrollo de amplio espectro (p.ej.
todas las benzoilureas y los análogos de la hormona
juvenil) son muy tóxicos para el medio ambiente, pues
actúan a concentraciones muy bajas sobre la fauna
invertebrada, sobre todo contra los artrópodos (insectos,
crustáceos, arañas, etc.), incluidos los artrópodos
benéficos. Además, algunos son muy persistentes pues no
se descomponen fácilmente en el medio ambiente, lo que
agrava la situación. Usados correctamente no deben causar
graves problemas pero cualquier contaminación accidental
del medio ambiente con concentrados puede tener efectos
nefastos sobre la fauna invertebrada de los cursos de agua.
Como éstos están al inicio de la cadena alimenticia, los
vertebrados que se alimenta de estos invertebrados acaban
por sufrir por falta de alimento.
Los que se emplean para el tratamiento del estiércol contra
las larvas de las moscas pueden tener efectos negativos
sobre el resto de la fauna coprófaga benéfica, que incluye
las especies predadoras de las larvas de las moscas. Una
notable excepción es la ciromazina que por su
especificidad no afecta a dichas especies benéficas.
Resistencia de los parásitos externos a los
inhibidores del desarrollo

Hay bastantes casos confirmados de poblaciones de
ectoparásitos resistentes a los inhibidores del desarrollo. Se
han descrito casos de piojos (D. ovis) y califóridos (L.
cuprina) ovinos resistentes al diflubenzurón y al
triflumurón en Australia y Nueva Zelanda; y de moscas
domésticas resistentes al diflubenzurón, al triflumurón y al
metopreno, y tolerantes (es decir, ligeramente resistentes) a
la ciromazina en varios países. También hay casos de
resistencia de mosquitos (zancudos) al metopreno.
La resistencia a las benzoilureas (diflubenzurón y
triflumurón) y al metropreno puede alcanzar factores de
resistencia de 100 y más, mientras que la ciromazina no
suele superar factores de resistencia de 5, y suele revertir
considerablemente al dejarse de usar.
Curiosamente, el uso masivo de la ciromazina contra los
califóridos ovinos (blowflies) en Australia, Nueva Zelanda,
Reino Unido e Irlanda durante más de 25 años no ha dado
lugar aún a la aparición de poblaciones resistentes, a pesar
de que las mismas especies han desarrollado resistencia a
otros productos como los organofosforados o benzoilureas
(diflubenzurón, triflumurón).
VII. ISOXAZOLINAS

Para uso veterinario en perros contra pulgas y garrapatas.
Las isoxazolinas son plaguicidas de una nueva clase
química descubierta en la década de los 2000. Se han
introducido en 2013 como antiparasitarios para perros
contra pulgas y garrapatas, pero son eficaces contra
muchos otros parásitos externos veterinarios y agrícolas.
Entre las isoxazolinas hay también compuestos con
eficacia antimicrobiana y contra el cáncer.

Las isoxazolinas son derivados del isoxazol.
Estructura química del isoxazol.Tienen un amplio espectro
de acción contra insectos y ácaros, incluidos numerosos
parásitos externos veterinarios. Además de pulgas y
garrapatas, en perros, estudios de laboratorio han mostrado
eficacia contra moscas domésticas, mosquitos, larvas de
califóridos, adultos de las garrapatas Rhipicephalus
(Boophilus) microplus y ninfas de garrapatas blandas.
(Ornithodorus moubata).
Varias multinacionales agroquímicas y farmacéuticas (e.g.
DU PONT, BAYER, BASF, MSD ANIMAL HEALTH,
SYNGENTA, etc.) han solicitado patentes sobre varios
tipos de isoxazolinas en los últimos años. Es probable por
lo tanto que en los próximos años se introduzcan nuevos
parasiticidas veterinarios con este tipo de compuestos.
Mecanismo de acción y propiedades de las
isoxazolinas

Las isoxazolinas autorizadas hasta ahora para uso
veterinario son para administración oral a perros en forma
de tabletas masticables (BRAVECTO, NEXGARD). Esto
implica que actúan de modo sistémico, es decir, tras la
ingestión, la sustancia activa se absorbe a sangre, a través
de la cual se distribuye por todo el cuerpo del hospedador.
Pulgas y garrapatas se ven afectadas cuando chupan sangre
del perro.
El modo de acción sistémico implica que tanto las pulgas
como las garrapatas deben picar al hospedador y chupar la
suficiente cantidad de sangre para que el producto las mate.
No se sabe si mueren lo suficientemente rápido para
impedir que transmitan enfermedades.
Las isoxazolinas con eficacia pulguicida y garrapaticida
son antagonistas no competitivos de receptores GABA
(ácido gama-aminobutírico), mucho más selectivos para
receptores de artrópodos que de mamíferos, incluidos seres
humanos. Se acoplan a canales de cloruro de las células
nerviosas y musculares, lo que bloquea la transmisión de
impulsos nerviosos. Los parásitos afectados quedan
paralizados y mueren rápidamente.
Sustancias activas

Las isoxazolinas autorizadas para uso veterinario hasta la
fecha son:
• Afoxolaner: para uso en perros contra pulgas y algunas
especies de garrapatas.
• Fluralaner: para uso en perros contra pulgas y varias
especies de garrapatas.
Por ahora sólo están disponibles formulaciones para la
administración oral en forma de tabletas masticables para
perros, de diverso tamaño según el peso del perro. Han
sido aprobadas en 2013 en los EE.UU. y en la UE. Es de
suponer que en meses sucesivos se aprobarán en otros
países.
No se sabe si algún laboratorio está desarrollando
productos a base de isoxazolinas para uso en gatos o en el
ganado contra moscas, ácaros de la sarna, garrapatas, etc.
Es interesante constatar que tanto el afoxolaner como el
fluralaner han sido descritos primero por DU PONT DE
NEMOURS y NISSAN, respectivamente, dos laboratorios
no activos en la Salud Animal pero sí en la producción de
plaguicidas agrícolas. Sin embargo han sido introducido
como antiparasitarios veterinarios por otros laboratorios
(afoxolaner por MERIAL, fluralaner por MSD ANIMAL
HEALTH, antes INTERVET), antes de haber sido
introducidos como plaguicidas agrícolas. Esto es bastante
inusual, pues la inmensa mayoría de las sustancias activas
usadas en antiparasitarios externos veterinarios han sido
usadas antes en plaguicidas agrícolas, con una notable
excepción, la ivermectina.
Seguridad de las isoxazolinas

Por lo reciente de su introducción hay poquísima
información publicada sobre la toxicidad de las
isoxazolinas.
Estudios de seguridad efectuados con los productos
recientemente aprobados para perros indican que tales
productos ofrecen una buena tolerancia a la dosis
terapéutica. Perros (Beagle) tratados a hasta 5 veces la
dosis terapéutica no mostraron síntomas clínicos de
intoxicación. Pero por la escasa experiencia no se sabe
apenas nada sobre la tolerancia de otras razas de perros o
de animales más débiles (cachorros, perros viejos o
enfermos, etc.).
Como son para la administración oral, no son de esperar
residuos químicos en el pelaje de los perros tras el
tratamiento. Por ello, a diferencia de los productos para
administración tópica (sobre todo los spot-ons o pipetas)
no hay riesgo de contaminación de seres humanos (sobre
todo niños) por contacto directo con los animales tratados.
Por ahora no hay ninguna información sobre porqué los
productos actualmente aprobados no son adecuados para
gatos. (independientemente de que las tabletas masticables
para perros no son adecuadas de ordinario para los gatos).
Puede ser debido a problemas de intolerancia de los gatos a
sustancias activas, a eficacia insuficiente o a razones
comerciales independientes de la eficacia o la seguridad.
Resistencia de los parásitos a las isoxazolinas

No hay reportes de resistencia de pulgas o garrapatas de los
perros a las isoxazolines, lo que no resulta sorprendente
tras su reciente introducción en el mercado.
Al parecer las isoxazolinas no tienen resistencia cruzada
con otros antiparasitarios que actúan sobre los receptores
GABA (p.ej. los endectocidas o los fenilpirazoles).
VIII. ORGANOCLORADOS

Para uso veterinario como antipasitarios para el control de
parásitos externos del ganado, perros y gatos.
Los organoclorados constituyen la primera clase química
de plaguicidas y antiparasitarios descubierta en el siglo XX
y usada en Fórmula química del DDT cantidades
industriales en la ganadería, en la agricultura y también en
la higiene púplica y doméstica.

El compuesto organoclorado por excelencia es el DDT
(dicloro-difenil-tricloroetano), históricamente el primer
insecticida orgánico sintético de amplio espectro. Había
sido ya sintetizado a finales del siglo XIX, pero su efecto
insecticida contra parásitos externos humanos, agrícolas y
veterinarios fue descubierto en 1939 por el químico suizo
Paul Hermann Müller, que más tarde recibió el Premio
Nóbel por ello. Tuvo una importancia crucial en la
Segunda Guerra Mundial para proteger a las fuerzas
aliadas del tifus y de la malaria en la campaña del Pacífico.
En la agricultura y la ganadería, el DDT permitió sustituir a
productos plaguicidas mucho más tóxicos como los
arsénicos. Esto hizo que su uso para el control de los
parásitos externos del ganado bovino, ovino, porcino y
aviar se extendiera rápidamente a todos los países. Durante
decenios fue el insecticida más comercializado en todo el
mundo, con miles de toneladas anuales de consumo: p.ej.,
en 1960 y sólo en los EE.UU. se produjeron 74’000
toneladas.
Pero en los años 50 se descubrió que es considerablemente
tóxico para muchas aves y se acumula en la cadena
alimenticia. Es decir, lo que entra en un ser vivo, incluido
el hombre – p.ej. si lo que come contiene residuos de
DDT–, apenas se excreta o descompone por el
metabolismo, sino que permanece almacenado y se va
acumulando si continúa el aporte. Todo esto llevó a una
paulatina prohibición en todo el mundo para usos sobre
seres humanos, en agricultura o en la ganadería. Hoy en día
la OMS sigue recomendándolo para el control de los
mosquitos (zancudos) en zonas de malaria endémica.
Sustancias activas de los organoclorados

Otros antiparasitarios externos organoclorados de amplio
espectro que siguieron al DDT y que se utilizaron en la
ganadería son los siguientes:
• Dieldrin
• Lindano
El dieldrin fue retirado del mercado hace tiempo, mientras
que el lindano (=BHC, hexaclorociclohexano) se siguió
utilizando en Europa en la ganadería hasta finales del siglo
XX, y lamentablemente sigue usándose en la ganadería en
algunos países. También persisten algunos usos en
mascotas, en las que no se da el problema de la
acumulación de residuos en la cadena alimenticia.
Mecanismo de acción y propiedades de los
organoclorados
Los organoclorados actúan sobre la membrana de las
células nerviosas perturbando el cierre de los canales de
sodio durante la repolarización, y con ello la transmisión
correcta del estímulo nervioso. A concentraciones bajas el
insecto sufre de hiperexcitación, y a concentraciones altas
se sigue la parálisis y muerte.
Como el DDT, la mayoría de los insecticidas
organoclorados tienen un amplio espectro de acción, son
eficaces contra muchos insectos, ácaros y garrapatas,
actúan contra los adultos y las larvas, actúan por contacto o
vía oral, poseen un largo poder residual y su toxicidad
aguda para el hombre, el ganado y los mamíferos es
comparable a la de los organofosforados.
Algunos organoclorados se emplearon como
antihelmínticos fasciolicidas para el ganado, si bien este
uso ha desaparecido mayormente hoy en día.
Seguridad de los organoclorados

La mayoría de los otros organoclorados presentan una
toxicidad aguda relativamente moderada para los
mamíferos, pero son similares al DDT en lo relativo a su
efecto nocivo sobre el medio ambiente y al riesgo de
bioacumulación en la cadena alimenticia (residuos). Hoy
en día su uso en el bovinos, ovinos, caprinos, porcinos y
otros animales domésticos ha desaparecido casi por
completo.
Resistencia de los ectoparásitos a los
organoclorados

La resistencia al DDT fue ya documentada por primera vez
en 1947 en la mosca doméstica y fue apareciendo
sucesivamente en otros parásitos y para otros
organoclorados distintos del DDT. Hoy en día, aunque el
uso de los organoclorados en el ganado es mínimo desde
hace varios decenios, existen numerosas poblaciones de
ectoparásitos que presentan aún resistencia a los
organoclorados, sobre todo entre las moscas domésticas,
las garrapatas Boophilus y los mosquitos (zancudos).
También las pulgas desarrollaron poblaciones resistentes a
los organoclorados, resistencia que aún perdura en algunas
regiones.
Es conocido que algunas poblaciones de parásitos
resistentes a ciertos organoclorados (p.ej. el dieldrin)
presenta resistencia cruzada con algunos piretroides y
fenilpirazoles.
IX. ORGANOFOSFORADOS

Para uso veterinario en el control de ectoparásitos en el
GANADO bovino, ovino, caprino, porcino y aviar, PERROS y
GATOS.
Los organofosforados son ésteres orgánicos del ácido
fosfórico. Esta clase química ya se conocía desde el siglo
XIX, aunque no su efecto contra los parásitos. Hacia 1930
se descubrieron algunos compuestos altamente tóxicos que
se usaron como gases venenosos para uso bélico. Los
compuestos ectoparasiticidas, insecticidas y/o acaricidas,
útiles para la agricultura y contra los parásitos veterinarios
se descubrieron sólo hacia 1950.
Mecanismo de acción y propiedades de los
organofosforados


Fórmula molecular del diclorvos
Los organofosforados actúan sobre el sistema nervioso de
los parásitos como inhibidores de la colinesterasa, una
enzima implicada en la transmisión de los impulsos
nerviosos. Se unen a esta enzima bloqueándola de modo
irreversible, lo que interrumpe completamente la
transmisión de impulsos nerviosos en el parásito que queda
paralizado y muere.
Numerosos organofosforados tienen un amplio espectro de
acción y actúan por contacto, tanto contra los adultos,
como contra los estadios inmaduros de moscas, garrapatas,
ácaros y piojos y otros ectoparásitos, así como contra las
larvas de los dípteros que producen los varios tipos de
miasis y gusaneras. Hay también organofosforados de
espectro más restringido, otros que actúan por vía oral,
otros con efecto sistémico, etc.
Unos pocos organofosforados también se emplean como
antihelmínticos.
El poder residual es muy variable para cada compuesto y
depende mucho del hospedador sobre el que se aplica y del
parásito en cuestión. Algunos organofosforados son muy
volátiles con apenas unos días de poder residual (p.ej. el
diclorvos). Otros, aplicados en ovinos, se depositan en la
grasa de la lana y pueden permanecer activos contra los
parásitos durante semanas e incluso meses (p.ej. el
diazinón contra las gusaneras por califóridos).
Sustancias activas de los organofosforados

Entre los antiparasitarios externos organofosforados más
utilizados en el ganado, y en perros y gatos se pueden
mencionar los siguientes:
• Clorfenvinfos: Garrapaticida, sarnicida, piojicida,
pulguicida y larvicida
• Clorpirifós: Garrapaticida, sarnicida, piojicida y
larvicida
• Cumafós: Garrapaticida y sarnicida, piojicida,
pulguicida y larvicida
• Diazinón: Mosquicida, sarnicida, piojicida, pulguicida
y larvicida
• Diclorvos: Mosquicida, bernicida y larvicida; muy
volátil
• Etión: Garrapaticida, sarnicida, piojicida y larvicida
• Fenitrotión: Mosquicida, piojicida
• Fentión: Mosquicida, bernicida, pulguicida y larvicida
• Foxim: Sarnicida
• Triclorfon: Mosquicida, bernicida y larvicida
Muchas de estas sustancias activas se siguen usando
abundantemente: tanto en la ganadería y en las mascotas
como en la agricultura, así como en la higiene pública y
privada.
Formulaciones de los organofosforados

Para el ganado, los organofosforados se comercializan
sobre todo en forma de concentrados a diluir antes del uso
tales como líquidos emulsionables (EC) o polvos mojables
(WP), muy empleados aún para baños de inmersión y
aspersión del ganado bovino, ovino, porcino y aviar contra
garrapatas, ácaros, moscas, piojos, etc. También hay
numerosas productos listos para el uso como los pour-ons
para bovinos, ovinos y porcinos. Muchas de las orejeras o
caravanas para el control de moscas en bovinos están
impregnadas de organofosforados. Los curabicheras son
otro tipo de formulaciones tópicas clásicas en las que se
emplean numerosos organofosforados. Hay también
muchos productos que contienen mezclas de
organofosforados con otros insecticidas, sobre todo
piretroides.
Para las mascotas hay organofosforados disponibles sobre
todo en collares y en jabones, champús y aerosoles.
Marcas comerciales con organofosforados
Puede consultar las fichas técnicas de las marcas
comerciales de antiparasitarios con organofosforados más
difundidas en América Latina y España:
Concentrados para baños y entorno:
• Sólo organofosforados (o carbamatos)
• Mezclas sobre todo con piretroides
Pour-ons
• Sólo organofosforados
• Mezclas sobre todo con piretroides
Orejeras, aretes, caravanas: la mayoría con
organofosforados o mezcla de organofosforado y
piretroide.
Seguridad de los organofosforados

Los organofosforados resultan problemáticos para el medio
ambiente. No tienden a acumularse en los seres vivos, pues
se descomponen con más facilidad que los organoclorados,
tanto en el medio ambiente, como en el metabolismo de los
animales y del hombre. Pero son especialmente tóxicos
para las aves. Es bien conocido el efecto nocivo que su uso
extendido en baños garrapaticidas produjo en las
poblaciones de las aves que se alimentan de las garrapatas.
Es por ello muy importante seguir las instrucciones de la
etiqueta cuando se trata de eliminar los restos de baños de
inmersión, pues tales cantidades pueden contaminar cursos
de agua o capas freáticas con consecuencias
medioambientales nefastas.
Siguiendo estrictamente las recomendaciones de uso, el
ganado y las mascotas toleran bien los tratamientos con los
organofosforados autorizados como garrapaticidas,
mosquicidas, piojicidas, sarnicidas, etc. Pero es muy
importante almacenar los productos correctamente y nunca
utilizarlos tras su vencimiento, pues algunos
organofosforados se descomponen y dan lugar a productos
mucho más toxicos si se ven sometidos a condiciones
extremas de almacenamiento (altas temperaturas, humedad,
etc.).
Algunos concentrados que deben diluirse antes del uso
pueden ser altamente tóxicos y peligrosos para quienes los
manipulan. Algunos organofosforados (p.ej. el diazinón)
son tóxicos para los gatos. Por todo ello es esencial
manejarlos con extrema precaución siguiendo las
instrucciones de la etiqueta.
Algunos productos, una vez abierto el envase, deben
consumirse en un periodo de tiempo relativamente corto
(varias semanas o pocos meses). La razón es que,
expuestos al aire o a la humedad, se acelera el proceso de
descomposición a compuestos más tóxicos.
Según qué sustancias activas, los residuos que dejan en la
carne pueden ser mayores o menores y los periodos de
retiro varían. La mayoría de los organofosforados no están
autorizados para el uso en ganado lechero en producción, o
hay que desechar la leche durante varios días tras su
aplicación.
Resistencia de los parásitos externos
(ectoparásitos) a los organofosforados

La resistencia de moscas, piojos, garrapatas, ácaros, pulgas
y otros parásitos del ganado y las mascotas a los
organofosforados está muy extendida en todo el mundo.
También afecta a muchos parásitos agrícolas y a plagas
domésticas y públicas (mosquitos, cucarachas, etc.). Los
ectoparásitos más afectados son la mosca de los cuernos
(Haematobia irritans), la mosca doméstica (Musca
domestica), las garrapatas Boophilus (B. microplus), los
califóridos (Lucilia cuprina y Lucilia sericata), los piojos
ovinos (sobre todo Damalinia ovis) y los dermanisos de las
gallinas (Dermanyssus gallinae) y las pulgas
(Ctenocephalides spp.) de perros y gatos.
La resistencia a los organofosforados suele ser de débil a
moderada (de ordinario, factores de resistencia <100).
Los organofosforados muestran casi siempre resistencia
cruzada con los carbamatos, es decir, cuando un parásito se
ha hecho resistente a los carbamatos, es muy probable que
también se haya vuelto más o menos resistente a los
organofosforados, y viceversa.
X. PIRETROIDES

Para uso veterinario contra parásitos externos del GANADO
bovino, ovino, caprino, porcino y aviar, PERROS y GATOS.
Los piretroides, también llamados piretroides sintéticos,
son análogos sintéticos de las piretrinas naturales, con
amplio espectro de acción contra parásitos externos
(moscas, garrapatas, pulgas, piojos, ácaros, mosquitos,
etc.). Las piretrinas se extraen de los crisantemos
(Pyrethrum, Chrysanthemum), tienen propiedades
insecticidas y son también repelentes de los insectos.

Los piretroides actúan sobre todo por contacto. Se
introdujeron en el mercado en los años 70 del siglo XX y
desde entonces se usan abundantemente para el control de
todo tipo de parásitos externos del ganado bovino, ovino,
caprino, porcino y aviar, de perros, gatos y otras mascotas,
en la agricultura, y en la higiene pública y privada.
Sustancias activas de los piretroides

Entre los piretroides sintéticos más usados como
antiparasitarios externos en la ganadería y las mascotas
destacan los siguientes:
• Ciflutrina: Insecticida, mosquicida
• (Lambda) cihalotrina: Insecticida acaricida de
amplio espectro
• Cipermetrina: Insecticida, garrapaticida de amplio
espectro
• Deltametrina: Insecticida, garrapaticida de amplio
espectro
• Fenvalerato: Insecticida de amplio espectro
• Flumetrina: Acaricida, garrapaticida
• Permetrina: Insecticida y garrapaticida de amplio
espectro
• Tetrametrina: Insecticida de amplio espectro
Mecanismo de acción y propiedades de los
piretroides

Los piretroides actúan sobre la transmisión nerviosa de los
insectos. Interfieren con el transporte de sodio en la
membrana celular de las neuronas, de modo similar al de
los organoclorados.
Una característica de muchos piretroides es su efecto KO
(knock-out): los insectos quedan paralizados casi
inmediatamente. Si la dosis no ha sido lo suficientemente
alta, no pocos de dichos insectos se recuperan del choque.
Bastantes piretroides tienen también efecto repelente sobre
numerosos insectos.
Mientras que las piretrinas, los análogos naturales de los
piretroides, se descomponen rápidamente cuando se
exponen a luz solar, los piretroides sintéticos no, pues son
insensibles a la luz ultravioleta (UV).
Los piretroides tienen un amplio espectro de acción: se
utilizan abundantemente contra las garrapatas, los ácaros
de la sarna, las moscas, las pulgas y contra los insectos
adultos en general. Son menos eficaces contra las larvas de
los insectos que los organofosforados, pero algunos se usan
abundantemente en curabicheras, pues a las altas
concentraciones de uso en los curabicheras sí que son
eficaces. Por lo general, los piretroides tienen un efecto
residual medianamente largo, comparable a los
organofosforados.
Piretroides y sus isómeros ópticos

Por su estructura molecular, todos los piretroides (menos la
deltametrina) pueden darse en diferentes isómeros, es
decir, teniendo la misma fórmula molecular, la disposición
espacial de los átomos puede variar. Entre los
antiparasitarios, este fenómeno no es exclusivo de los
piretroides, pero es especialmente importante en ellos,
porque algunos isómeros son mucho menos eficaces que
otros contra los parásitos.
Ocurre, que según los compuestos y el modo de
fabricación, se obtienen mezclas de isómeros diferentes. Y
como la eficacia antiparasitaria de los isómeros varía, la
eficacia de las diferentes mezclas también es diferente.
Este fenómeno de las mezclas de isómeros es
especialmente importante en el caso de la cipermetrina.
En efecto, la cipermetrina puede presentarse en forma de 8
isómeros ópticos, 4 en la forma cis, y 4 en la forma trans.
Aunque el asunto es más complejo, puede simplificarse
diciendo que los isómeros cis son mucho más activos como
antiparasitarios que los isómeros trans. La cipermetrina
"normal" es una mezcla de 40% de isómeros cis, el más
activo, y 60% de isómeros trans. El proceso de fabricación
para obtener mezclas con mayor contenido de los isómeros
activos cis es más complejo y costoso, es decir, los
productos con mayor contenido de isómeros cis suelen ser
más costosos para la fabricación, si bien hace falta menos
cantidad para obtener la misma eficacia.
En los antiparasitarios veterinarios comerciales se emplean
sobre todo 3 diferentes tipos de cipermetrinas, según su
contenido de isómeros cis:
• Cipermetrina "normal": mezcla de 8 isómeros ópticos,
40% de isómeros cis, 60% de isómeros trans
• Cipermetrina high-cis: mezcla de 8 isómeros ópticos,
80% de isómeros cis, 20% de isómeros trans
• Alfa-cipermetrina = alfametrina: mezcla de 2 isómeros
ópticos, ambos cis, es decir, 100% de isómeros cis
Existen además otros tipos de cipermetrinas, usados sobre
todo en la agricultura, p.ej. Beta-cipermetrina, Theta-
cipermetrina y Zeta-cipermetrina.
¿Consecuencias prácticas?
Simplificando, la consecuencia práctica principal es que
para matar un parásito, se necesita menos cantidad de
alfametrina que de cipermetrina high-cis, que de
cipermetrina "normal.
Pero si, p.ej., en un baño de inmersión, la concentración
eficaz de alfametrina es de 100 ppm, harán falta 125 ppm
de cipermetrina high-cis, o 250 ppm de cipermetrina
normal para obtener la misma eficacia. Ahora bien, si el
producto con alfametrina contiene el 10% de alfametrina,
el producto con cipermetrina high-cis contiene 12,5% de
cipermetrina high-cis, y el producto con cipermetrina
normal contiene 25% de cipermetrina normal, y los tres
han de diluirse al 1:1000, no habrá ninguna diferencia
sustancial en la eficacia.
O en el caso de pour-ons, si el de alfametrina es al 1%, el
de cipermetrina high-cis al 1,25% y el de cipemetrina
normal al 2,5%, y de los tres se administran 10 ml por
animal, tampoco habrá ninguna diferencia sustancial en la
eficacia.
De hecho, en la mayoría de los productos comerciales, para
el ganadero, la diferencia práctica de usar una u otra
calidad de cipermetrina suele ser nula. Pues si el producto
contiene alfametrina o cipermetrina high-cis, o bien el %
de sustancia activa en la formulación es menor y para
baños se diluye igual que las otras, y para pour-ons se
administra la misma cantidad; o bien el % de sustancia
activa en la formulación es igual pero se diluye también
más en el baño, o se administra una volumen menor de
pour-on. Lo que sí suele ocurrir es que las formulaciones
con alfametrina suelen ser más caras que las que contienen
cipermetrina high-cis, y ambas más caras que las que
contienen cipermetrina normal: la ventaja es pues sobre
todo para el fabricante...
Las diferentes calidades de las cipermetrinas explican
también por qué muchas veces, las recomendaciones de
uso de marcas comerciales con cipermetrina son diferentes.
Los laboratorios no indican siempre qué tipo de
cipermetrina emplean en la fabricación, que lógicamente
influye en la recomendación de uso. Lamentablemente
también ocurre que productos con una cipermetrina
"normal" se recomiendan usar exactamente igual que otros
con una cipermetrina high-cis o alfametrina, en cuyo caso
lo que se está haciendo es subdosificar el producto, que
será notablemente menos eficaz. Lo contrario es mucho
más raro...
La mayoría de los demás piretroides, aunque también son
mezclas de isómeros ópticos, se comercializan en sola una
calidad, que es una mezcla estándar más o menos constante
de tales isómeros.
Formulaciones de los piretoides

Para la ganadería los piretroides se comercializan sobre
todo en forma de concentrados para baños de aspersión e
inmersión, en forma de pour-ons listos para el uso, y como
constituyentes principales en orejeras (caravanas, aretes,
crótalos).
Con respecto a los organofosforados y al amitraz, algunos
concentrados de piretroides para baños tienen la ventaja de
no sufrir el efecto "stripping" o sólo en pequeña medida, es
decir, las concentraciones de recarga del baño son iguales o
ligeramente superiores a las de la carga inicial. (Pulse aquí
para consultar el artículo sobre baños de inmersión que
explica en detalle el fenómeno del "stripping").
También se comercializan en algunos lugares tiras plásticas
impregnadas de piretroides para el control de ácaros
avícolas. Los curabicheras son otro tipo de formulaciones
clásicas en las que se emplean numerosos piretroides, sólos
o mezclados con organofosforados u otros compuestos.
Para perros y gatos, los piretroides se emplean mucho
contra pulgas, piojos, garrapatas y ácaros en jabones,
champús y aerosoles (enlace), en collares y también en
pipetas o spot-ons.
Las mezclas de piretroides con organofosforados o
amidinas son muy comunes, sobre todo en los
concentrados, pero también hay pour-ons y orejeras con
mezclas.
Marcas comerciales de antiparasitarios con
piretoides

Puede consultar en este sitio las fichas técnicas de marcas
comerciales de antiparasitarios con piretroides más
extendidas en la ganadería:
Concentrados para baños y entorno:
• Con CIPERMETRINA
• Con OTROS piretroides: p.ej. ciflutrina,
deltametrina, flumetrina, permetrina
• Con MEZCLAS casi siempre con
organofosforados
Pour-ons:
• Con CIPERMETRINA
• Con OTROS piretroides : p.ej. ciflutrina,
deltametrina, flumetrina, permetrina
• Con MEZCLAS casi siempre con
organofosforados
Seguridad de los piretroides

Los piretroides son relativamente poco tóxicos para las
aves y los mamíferos, incluido el hombre. Ello hizo que en
muchos lugares se les prefiriera a los organofosforados
para el control de todo tipo de parásitos del ganado, las
mascotas y agrícolas. No obstante, pueden ser irritantes de
la piel, los ojos y las vías respiratorias tanto para los
mamíferos como para el hombre, aunque de ordinario no
causan intoxicaciones de importancia.
Un caso especial son los pour-ons de piretroides: es muy
común que resulten irritantes para los bovinos, sobre todo
para terneros, o para vacas lecheras en producción. La
irritación hace que los animales se pongan muy nerviosos e
inquietos, lo que puede dificultar notablemente su manejo
en los establos, el ordeñe, etc.
Algunos piretroides son tóxicos para los gatos, p.ej. la
permetrina. Todos los piretroides son muy tóxicos para
los peces. Una contaminación de aguas fluviales con
piretroides puede causar una verdadera catástrofe en la
fauna piscícola río abajo.
Los piretroides no suelen producir residuos elevados en
carne o leche y por ello tienen periodos de espera
relativamente cortos. Son numerosos los que pueden
emplearse sobre el ganado lechero en producción.
Resistencia de los parásitos externos a los
piretroides

La resistencia a los piretroides apareció a los pocos años de
iniciarse su comercialización, más rápidamente de lo que
se esperaba. Tal vez por cierta resistencia cruzada con los
organoclorados, pues su mecanismo de acción es similar.
En cualquier caso, hoy en día la resistencia de algunas
moscas, garrapatas, piojos, ácaros y otros ectoparásitos a
los piretroides está muy extendida en todo el mundo: las
especies ms afectadas por la resistencia a los piretroides
son las garrapatas Boophilus, las moscas domésticas y las
moscas de los cuernos (Haematobia irritans), las pulgas de
los perros y gatos (Ctenocephalides felis), los piojos de la
ovejas (Damalinia ovis) y los dermanisos de las gallinas
(Dermanyssus gallinae). También afecta a muchos
parásitos agrícolas y a plagas domésticas y públicas
(mosquitos, cucarachas, etc.).
La resistencia a los piretroides se caracteriza porque suele
alcanzar unos niveles enormes. La dosis letal de un
organofosforado o una amidina para un parásito resistente
puede ser del orden de 5 a 100 veces mayor que la dosis
letal para un parásito no resistente: se habla de un factor de
resistencia, en este caso de 5 a 100. En el caso de los
piretroides no es raro que el factor de resistencia sea mayor
de 1000, es decir, para matar a un parásito resistente hace
falta una cantidad de sustancia activa más de mil veces
mayor que para uno no resistente. Es evidente que estos
factores de resistencia hacen totalmente inútiles cualquier
piretroide empleado contra tales parásitos resistentes.
XI. INSECTICIDAS NATURALES

Para el ganado: PIRETRINAS, ROTENONA, ESPINOSAD
(espinosina).

Antiparasitarios externos naturales son los que provienen de
plantas y no de un proceso de síntesis industrial.
No hay antiparasitarios externos naturales para el ganado o
las mascotas que muestren una eficacia tan contundente
como la mayoría de los productos sintéticos. No obstante,
contra algunos parásitos pueden ser muy útiles, en
alternancia o combinación con los productos sintéticos, o
cuando las poblaciones de parásitos no son
extremadamente elevadas.
Los productos antiparasitarios naturales que merecen
mención por su disponibilidad para el ganado en algunos
países son las piretrinas, la rotenona y el espinosad (o
spinosad).
Flores de Pyrethrum spp. de las que se extraen las
piretrinasSe pueden mencionar además como sustancias
activas la azadiractina (que se extrae de Azadiracta indica,
el nim o neem) y la nicotina (que se extrae del tabaco).
Además hay numerosos extractos de plantas (a menudo
aceites esenciales) que se comercializan sobre todo para las
mascotas contra pulgas, mosquitos, piojos, garrapatas, etc.
(champús, jabones y aerosoles, collares, pipetas, etc.). Sin
embargo no se trata propiamente de sustancias activas,
pues los extractos contienen mezclas más o menos
complejas de diferentes componentes como el linalool, el
d-limoneno, el geraniol, el citronelol, el timol, etc. Y de
hecho son más bien repelentes que parasiticidas, es decir
ahuyentan durante algunas horas a los bichos, pero no los
matan.
Puede interesarle el artículo en este sitio sobre repelentes
de insectos y otrosparásitos para el ganado y las mascotas.
También puede interesarle el artículo en este sitio sobre
plantas y remedios caseros vegetales contra los parásitos
externos.
Piretrinas para el control de parásitos
externos del ganado y las mascotas

Las piretrinas son una mezcla de productos naturales
(piretrina I y piretrina II) que se extraen industrialmente de
las flores y plantas de los crisantemos (Chrysanthemum
cinerariaefolium) y que también se dan en otras especies de
plantas (p.ej. Tagetes spp.).
Son adulticidas de contacto de amplio espectro y acción
rápida, pero breve, es decir, con poco poder residual,
porque expuestos al sol se descomponen, ya que no son
resistentes a la luz ultravioleta.
Tienen el mismo mecanismo de acción que los piretroides
sintéticos, es decir actúan sobre los canales de sodio de la
membrana de las células nerviosas. A dosis subletales
tienen efecto repelente, y a dosis mayores son letales,
aunque, si el producto no va acompañado de un sinergista,
es común que los insectos que parecían muertos se
recuperen.
Se emplean bastante contra moscas, mosquitos (zancudos)
y garrapatas para aplicación sobre las mascotas (champús,
jabones y aerosoles, collares, pipetas, etc.) o el ganado,
especialmente en vacunos lecheros, porque no dejan
residuos en la leche. También se usan mucho en sprays y
aerosoles para el control de plagas domésticas (hormigas,
cucarachas, etc.) mezclados a menudo con insecticidas
clásicos; y en productos para repeler insectos (p.ej.
zancudos), así como en la agricultura.
El LD50 oral agudo en ratas de las piretrinas oscila entre
200 y 2600 mg/kg dependiendo del vehículo. Al igual que
los piretroides sintéticos son muy tóxicos para los peces,
pero al ser biodegradables son menos problemáticos. Para
los seres humanos y otros mamíferos (ganado y mascotas)
pueden ser irritantes para la piel, los ojos y las vías
respiratorias, si bien de ordinario no causan intoxicaciones
de importancia.
La resistencia de los parásitos externos a las piretrinas tiene
las mismas características y es tan frecuente como la de los
piretroides sintéticos. En varias especies está muy
extendida y puede alcanzar niveles enormes que hacen su
uso totalmente inútil. Las especies más afectadas por esta
resistencia son las garrapatas Boophilus, las moscas
domésticas y las moscas de los cuernos (Haematobia
irritans), las pulgas de los perros y gatos (Ctenocephalides
felis), los piojos de la ovejas (Damalinia ovis) y los
dermanisos de las gallinas (Dermanyssus gallinae).
Rotenona para el control de parásitos
externos del ganado

Derris elliptica, de cuyas raíces se extrae la rotenona.
Fotografía tomada de www.chuogakuin-
h.ed.jp/bio/mame.htmLa rotenona (ficha técnica) es un
producto antiparasitario natural extraído de las raíces de
varias plantas: Derris spp. y, en Sudamérica, sobre todo
Lonchocarpus spp. A las plantas de esta última se las
conoce también como timbó, tubé y barbasco.
Posee un efecto insecticida contra varios insectos y ácaros
que ya se conocía en el siglo XVII. Su uso en la ganadería
y las mascotas es muy escaso. En algunos países se
comercializa contra ácaros y piojos en ovinos y aves, sólo
o en mezclas. También se emplea en la agricultura.
Su mecanismo de acción consiste en bloquear la
producción de ATP en la cadena respiratoria intracelular de
las mitocondrias. Este mecanismo no es específico de los
insectos sino común a todos los seres vivos.
El LD50 agudo oral en ratas oscila entre 132 y 1500
mg/kg, según el vehículo utilizado, es decir, se trata de una
sustancia que a pesar de ser natural es moderadamente
tóxica para los mamíferos, comparable p.ej. a los
organofosforados. Al aire libre se descompone rápidamente
y por ello no resulta tan problemática para el medio
ambiente como la mayoría de los insecticidas sintéticos.
Pero es especialmente tóxica contra los peces. Es más, en
algunos lugares se usa en cursos de agua para eliminar el
exceso de peces extraños y repoblarlos después con
especies autóctonas. Este efecto sobre los peces lo
aprovechan también algunos pueblos indígenas de América
Latina y Asia para la pesca: machacan hojas de las plantas
que lo contienen, echan el extracto al río y esto atonta a los
peces que se pueden recoger fácilmente.
Según algunos estudios la rotenona podría causar o
favorecer la enfermedad de Parkinson en el hombre.
Hasta ahora no hay reportes de resistencia de parásitos del
ganado a la rotenona.
Espinosad para los parásitos externos del
ganado y las mascotas

El espinosad (o spinosad, ficha técnica) es el primer
representante de las espinosinas, una nueva clase de
insecticidas introducida sobre todo en la agricultura a
finales del siglo XX. Se obtiene como metabolito
secundario de la fermentación anaerobia del hongo del
suelo Saccharopolyspora spinosa.
El sspinosad (LD50 oral agudo en rata 3738 mg/kg) es un
insecticida de contacto e ingestión de efecto rápido y
duradero. Actúa sobre los receptores nicotínicos de la
acetilcolina y también sobre los receptores GABA, según
un mecanismo de acción diferente al de los demás
insecticidas clásicos. Es especialmente eficaz contra larvas
de varios tipos de insectos. Es altamente tóxico para las
abejas y para moluscos acuáticos.
En la ganadería se emplea en unos pocos productos para
combatir los piojos y las larvas de califóridos en ovinos:
tiene la ventaja de carecer de periodo de espera para carne
y lana, pero la desventaja de ser relativamente poco
persistente: su efecto residual es mucho más corto que el
de la mayoría de los larvicidas o piojicidas sintéticos.
También se emplea en algunos cebos contra moscas
domésticas. Hay reportes recientes de buena eficacia del
espinosad contra las garrapatas Boophilus, pero hasta la
fecha no se han introducido productos comerciales con este
compuesto para esta indicación.
En perros se emplea como pulguicida sistémico de
administración oral en forma de tabletas.
Hasta ahora no hay ningún reporte de resistencia al
espinosad en el campo. No obstante, partiendo de una cepa
de campo de mosca doméstica, en laboratorio se logró
obtener una cepa resistente al espinosad con un factor de
resistencia >150.
XII. ANTIPARASITARIOS
EXTERNOS MINERALES

Bórax, sílice, azufre - para el GANADO, PERROS y GATOS.
Los antiparasitarios ectoparasiticidas minerales son
productos químicos inorgánicos, es decir, sin carbono.
Suelen ser cristalinos o polvos. De ordinario son bastante
estables y no se evaporan. No se usan mucho ni en la
ganadería, ni en perros y gatos. Los principales son el
bórax, la sílice y el azufre.
Bórax para el control de parásitos externos
del ganado y las mascotas


Cristales de bórax
El bórax (también denominado borato sódico, tetraborato
sódico, o tetraborato disódico) es una sal de origen mineral,
de color blanquecino y soluble en agua. Tiene usos
industriales en la metalurgia y como componente de
detergentes y cosméticos, para impregnar madera, etc., y se
usa también ocasionalmente contra moscas, pulgas y
hormigas.
Contra las moscas se usa en trampas matamoscas que
contienen bórax para matar a las moscas que han caído en
la trampa. También hay algún reporte de bórax para tratar
recipientes de desperdicios para que no atraigan a las
moscas.
Contra las pulgas se emplea sobre todo para tratar las
alfombras o suelos contaminados con huevos y larvas.
Fundamentalmente provoca que los estadios inmaduros se
desequen y no lleguen a completar el desarrollo a adultos.
No hay reportes de experiencias al respecto pero podría ser
útil para tratar los suelos de gallineros o establos contra
larvas de pulgas donde éstas son un problema y no se desea
emplear larvicidas sintéticos, o éstos han fallado.
Hasta ahora no hay reportes de ectoparásitos resistentes al
bórax, pero tampoco es de esperar por lo poco que se
emplean en la ganadería.
Sílice para el control de parásitos externos
del ganado y las mascotas

Los geles de sílice son polvos blancos con la capacidad de
absorber mucha agua y otros líquidos. Al entrar en
contacto con los insectos absorben las grasas de la cutícula,
lo que acelera la pérdida corporal de agua del parásito que
acaba desecándose. Se usan sobre todo contra insectos
domésticos.
En la ganadería se usan geles de sílice contra los ácaros de
gallinas y aves y fluorosilicato de magnesio como polvo
mojable contra los piojos ovinos: pueden lograr reducir las
infestaciones pero no bastan de ordinario para eliminarlas.
Azufre para el control de parásitos externos
del ganado y las mascotas

El azufre se utilizó desde muy antiguo como insecticida y
fungicida en la agricultura, en la ganadería y también en la
higiene pública y privada.
Hoy en día sigue utilizándose bastante en la agricultura
(viticultura, fruticultura, etc.), a menudo en programas
integrados junto con otros productos orgánicos. Apenas se
usa en la ganadería ni en las mascotas.
XIII. SINERGISTAS

De antiparasitarios externos (ectoparasiticidas) para uso en el
GANADO y las MASCOTAS
Los sinergistas son compuestos sin efecto propio contra los
parásitos pero que neutralizan en parte la posible
resistencia de los parásitos a ciertos antiparasitarios
externos, o refuerzan la eficacia de algunos insecticidas o
acaricidas. A veces se incluyen en los productos
ectoparasiticidas comerciales en mezcla con las sustancias
activas (casi siempre organofosforados, carbamatos,
piretroides o piretrinas).
El sinergista más frecuentemente empleado en la ganadería
es el butóxido de piperonilo (=PBO), pero hay otros usados
sobre todo en la agricultura, p.ej. el DEF (S,S,S tributil
fosforotritioato) o el n-octil-bicicloheptano-dicarboximida.
El PBO es un inhibidor del citocromo P450, una molécula
que actúa en muchos mecanismos de descomposición de
los insecticidas en el cuerpo del parásito.
El efecto de cada sinergista depende tanto del insecticida
con el que se mezcla, como de la especie de parásito contra
la que se emplea el producto. Con algunas especies apenas
funcionan, mientras que en otras resultan muy útiles. Hoy
en día, p.ej., la mayoría de los sprays y aerosoles
domésticos contra mosquitos (zancudos) y moscas llevan
un sinergista. Su uso está también muy extendido en la
agricultura.
En productos para el ganado se usa sobre todo en pour-ons
mosquicidas y piojicidas.
En las mascotas se añaden a menudo en aerosoles,
champús y sprays contra pulgas, mosquitos, piojos, etc.
El mecanismo de acción de la mayoría de los sinergistas
consiste en bloquear los sistemas metabólicos enzimáticos
que los insectos resistentes emplean para descomponer o
detoxificar los insecticidas. Al frenar o impedir esa
descomposición, las concentraciones del insecticida en el
cuerpo del parásito alcanzan niveles más altos durante más
tiempo, aumentando así su eficacia.
Los sinergistas son considerados en sí no tóxicos y de
ordinario no presentan problemas especiales de seguridad.
XIV. REPELENTES

De MOSCAS, PULGAS, GARRAPATAS, MOSQUITOS,
TABANOS y otros insectos y ácaros parásitos de PERROS,
GATOS y del GANADO bovino, ovino, caprino, porcinos, aves,
(DEET)
Los repelentes son sustancias químicas, sintéticas o
naturales, que ahuyentan o evitan que un insecto o ácaro
(moscas, garrapatas, pulgas, mosquitos, zancudos, piojos,
etc.) u otro bicho indeseado se acerque al hospedador
(perros, gatos, bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, aves,
etc.) que naturalmente le atrae porque allí encuentra su
alimento o el lugar donde depositar sus huevos (el caso de
las moscas causantes de miasis y gusaneras).
Para ser repelente, una sustancia debe alcanzar al parásito
que se aproxima antes de que éste tome contacto con la
"víctima". Esto exige inevitablemente que debe ser volátil,
es decir, aplicada sobre el hospedador, debe evaporarse lo
suficiente del cuerpo del hospedador (o de un collar,
orejera, etc. puesto sobre el hospedador) como para formar
una nube alrededor del mismo que, percibida por el
parásito, hace que éste no se acerque al hospedador.
La necesidad de ser volátil implica inevitablemente que
con el tiempo desaparezca del cuerpo del hospedador (o de
la matriz portadora en un collar, etc.) es decir, se evapore
completamente, y deje de proteger al hospedador. Esto
significa que por naturaleza, un producto líquido tendrá un
efecto residual corto, o sea, el periodo de protección no
será muy largo, de hecho rara vez supera las 24 horas, a lo
más unos pocos días, pues el repelente se evapora del todo.
Pero si el repelente está incluido en una matriz que lo
libera lentamente (p.ej, en un collar para mascotas, una
orejera para el ganado), el efecto repelente puede
prolongarse durante días, semanas o meses, según el caso.
Para el uso por parte de seres humanos esta residualidad de
los repelentes líquidos puede ser más que suficiente, y de
hecho hay numerosos productos repelentes para uso por
seres humanos en el mercado.
La búsqueda más intensa de repelentes se ha hecho para
seres humanos y contra los mosquitos (zancudos), por su
importancia como transmisores de numerosas
enfermedades humanas (p.ej. la malaria). Especial interés
en los repelentes suelen mostrar las fuerzas armadas de
muchos países, para reducir el riesgo de infección de los
soldados con enfermedades transmitidas por numerosos
insectos. La investigación en repelentes contra parásitos
típicos del ganado o de las mascotas (moscas, garrapatas,
tábanos, pulgas, etc.) es mucho más floja y hasta ahora
apenas ha procurado productos comerciales realmente
eficaces.
Empleo de repelentes en la ganadería y en
mascotas

Con respecto al uso de repelentes en animales, la escasa
residualidad de los repelentes puede bastar para proteger
un animal individual durante unas horas, p.ej. si se lleva un
perro o un caballo a pasear al campo, al bosque, etc. Pero
el uso de repelentes casi nunca resulta una solución
económica en la ganadería: habría que tratar el ganado
cada dos o tres días durante los meses de alta incidencia del
parásito, con el trabajo y costo que eso implica.
Ocurre además que la exposición al sol o al viento aceleran
la evaporación del repelente, la exposición al agua (lluvia,
ríos o lagunas) puede disolverlo, la vegetación abundante
puede eliminarlo por abrasión, la suciedad (polvo, barro,
excrementos, etc.) puede reducir la evaporación, el frío
puede dismunir la evaporación y por tanto el efecto
repelente.
En la ganadería, los repelentes tienen además el
inconveniente de que en nada reducen la población de los
parásitos en el campo, al contrario de numerosos
antiparasitarios.
Por estas y otras razones apenas hay repelentes comerciales
para la ganadería. Hay algunos más para perros, gatos y
caballos, pero no siempre de una eficacia satisfactoria.
No hay repelentes para la inmensa mayoría de gusanos
parásitos internos del ganado y de las mascotas, pues
infectan al hospedador a través del alimento contaminado.
Sólo en algunas pocas especies de helmintos transmitidas
por insectos voladores el uso de repelentes contra tales
insectos podría teóricamente contribuir a reducir las
infecciones.
No hay tampoco repelentes contras piojos ni ácaros de la
sarna, pues son parásitos que de ordinario no abandonan al
hospedador (y por ello tampoco se ponen a buscarlo) y que
se transmiten fundamentalmente por contacto entre los
animales.
Repelentes sintéticos

DEET (N,N-dietil-meta toluamida). Es el repelente
sintético más antiguo y conocido, usado abundantemente
sobre todo para repeler mosquitos (zancudos) en seres
humanos, sea aplicado directamente sobre la piel, o sobre
la ropa. Fue desarrollado por el ejercito estadounidense tras
la experiencia de la lucha en la Estructura molecular del
DEETjungla durante la Segunda Guerra Mundial. Se
introdujo para el ejército de los EE.UU. en 1946 y para
usos civiles en 1957.
Uno de los mecanismos de acción conocidos consiste en
bloquear los receptores olfativos del insecto frente a una
sustancia contenida en el aliento y el sudor humanos que
atrae a los insectos. Esto hace que el insecto no reconozca
al hospedadior potencial como presa atractiva. Otro
mecanismo de acción parece ser que afecta a ciertos
receptores olfativos de las antenas de los mosquitos que
hace que éstos perciban el olor como desagradable y lo
eviten.
En seres humanos suele usarse en forma de loción, spray,
cremas, etc. Para una loción al 100% se obtuvo un máximo
de protección contra mosquitos de 12 horas. Por diversas
razones de seguridad, en algunos países está prohibida la
venta de productos para humanos que tengan más del 30%
de DEET. DEET es también un buen disolvente orgánico y
puede disolver, es decir deteriorar, plásticos (incluidos
tejidos sintéticos), cuero, o barnices (incluida la laca para
uñas). El DEET se emplea en algunos repelentes
veterinarios para mascotas y equinos.
ICARIDIN (= picaridín) es un repelente de insectos
descubierto y comercializado por la multinacional BAYER
(enlace) que se emplea para seres humanos bajo marcas
como BAYREPEL y SALTIDIN. Parece ser tan buen o
mejor repelente que el DEET y no disuelve los plásticos.
Pero hasta ahora sólo se emplea en seres humanos. Se
introdujo comercialmente en Europa en 2001. Los tiempos
de protección no son mayores que los del DEET, es decir,
unas horas.
Los PIRETROIDES, una importante clase química de
insecticidas-acaricidas, ofrecen un efecto más o menos
repelente, sobre todo sobre insectos voladores: moscas
(picadoras, chupadoras y causantes de miasis y gusaneras),
mosquitos, tábanos, etc. Pero de ordinario el efecto no es
tan grande como para evitar que muchos ejemplares de
dichos parásitos alcancen al hospedador, donde les mata el
efecto insecticida (si no han desarrollado resistencia...). El
efecto repelente de los piretroides varía según la sustancia
activa, la especie del parásito y el hospedador, el clima,
etc. El efecto repelente es un efecto secundario bienvenido,
pero rara vez suficiente en si como para proteger al animal.
Las AMIDINAS, sobre todo el amitraz , otra importante
clase química de insecticidas, también tienen un efecto
repelente sobre las garrapatas (no sobre moscas, pulgas,
mosquitos u otros insectos). Es decir, cuando están al
acecho en el pasto o en la vegetación esperando a que se
acerque un hospedador potencial, si el hospedador está
tratado con amitraz, muchas garrapatas preferirán dejarlo
pasar. Y si se trata un animal infestado ya de garrapatas
con amitraz, algunas se desprenden enseguida y se alejan
del hospedador.
Hay muchas moléculas sintéticas para las que se ha
descrito un efecto repelente de insectos más o menos
significativo, pero ninguna de ellas ha avanzado de modo
significativo hacia la comercialización.
Repelentes y remedios naturales

Las PIRETRINAS son una mezcla de productos naturales
(piretrina I y piretrina II) que se extraen industrialmente de
las flores y plantas de los crisantemos (Chrysanthemum
cinerariaefolium) y que también se dan en otras especies
deNepeta cataria. Imagen tomada de www.xn--kruterey-
1za.com plantas (p.ej. Tagetes spp.). Son adulticidas de
contacto de amplio espectro y acción rápida, pero breve, es
decir, con poco poder residual, porque expuestos al sol se
descomponen, ya que no son resistentes a la luz
ultravioleta. Tienen el mismo mecanismo de acción que los
piretroides sintéticos, es decir actúan sobre los canales de
sodio de la membrana de las células nerviosas. A dosis
subletales tienen efecto repelente, y a dosis mayores son
letales, aunque, si el producto no va acompañado de un
sinergista, es común que los insectos que parecían muertos
se recuperen.
La NEPETALACTONA es una compuesto orgánico que se
extrae de la planta Nepeta cataria (menta de gato, menta
gatuna, albahaca de gatos, gatera, gataria, nébeda) y que es
conocida porque atrae a los gatos, pero que también es
repelente de mosquitos y cucarachas. No se emplea en
repelentes para el ganado o las mascotas.
El MENTOGLICOL, también conocido como PMD (para-
mentano-3,8-diol) es una molécula natural que se
encuentra en el aceite esencial de hojas de Eucalyptus
citriodora, un arbol del grupo de los eucaliptos original de
Australia. El aceite esencial refinado se comercializa en
algunos países como repelente de insectos, sobre todo
mosquitos.
El aceite de CITRONELA es uno de los aceites esenciales
que se obtienen de varias especies del género de plantas
Cymbopogon (pasto de limón, limoncillo, pasto citronella,
zacate de limón, hierbalimón, yerbalimón, malojillo,
limonaria, etc.). Se emplea mucho en perfumería y
cosmética, y también es un conocido repelente de insectos,
con cierto efecto biocida. Se emplea en algunos productos
para mascotas con este fin, pero apenas para el ganado.
El aceite de NEEM (nim) es el extracto de hojas y
semillas del árbol del neem (Azadiracta indica). Aparte de
las propiedades insecticidas y antihelmínticas también
tiene un cierto efecto repelente sobre mosquitos, moscas,
chinches y cucarachas.
El aceite esencial de Myrica gale (arrayán de
Brabante, arrayán de los pantanos, mirto bastardo, mirto de
Bonal, mirto de Brabante, mirto real) también se usa en
algunos países del Norte de Europa como repelente de
insectos para humanos.
No tienen ningún efecto repelente...

Hasta ahora ningún aparato de ondas ultrasónicos o de
cualquier otro método físico (mecánico, eléctrico, etc.) ha
demostrado ser eficaz como repelente contra los
mosquitos, pulgas, garrapatas, tábanos u otros parásitos
molestos. Tampoco hay ninguna prueba científica de que la
vitamina B1, el ajo o el incienso protejan contra los
mosquitos u otros insectos, es decir, actúen como
repelentes.
Contenido
I. ANTIPARASITARIOS ..............................................1
A. Introduccion ...........................................................1
B. Propiedades principales de un ectoparasiticida ......1
El mecanismo de acción. ................................................1
El modo de acción. .........................................................1
El espectro de acción. .....................................................1
C. Clasificaciones de los ectoparasiticidas (en general
de los insecticidas) ..........................................................2
Según el estadio de desarrollo del parásito .....................2
Según el tipo de parásitos ...............................................2
Una clasificación pragmática ..........................................2
D. Clases químicas .....................................................2
E. Origen y uso agrícola de muchos ectoparasiticidas
3
II. AMIDINAS ...........................................................4
Mecanismo de acción y propiedades de las amidinas .....4
Sustancias activas de las amidinas ..................................4
Formulaciones de las amidinas .......................................4
Seguridad de las amidinas...............................................4
Resistencia de los ectoparásitos a las amidinas ..............4
III. CARBAMATOS ...................................................6
Mecanismo de acción y propiedades de los carbamatos .6
Resistencia de los parásitos a los carbamatos .................6
IV. ENDECTOCIDAS O LACTONAS
MACROCÍCLICAS ...........................................................7
Mecanismo de acción y propiedades de los endectocidas
........................................................................................7
Sustancias activas endectocidas ......................................7
Formulaciones de los endectocidas .................................7
Seguridad de los endectocidas ........................................8
Resistencia de los parásitos a los endectocidas ...............9
V. FENILPIRAZOLES y NEONICOTINOIDES .... 10
Fenilpirazoles, mecanismo de acción y propiedades .... 10
Neonicotinoides, mecanismo de acción y propiedades . 10
Seguridad de los fenilpirazoles y de los neonicotinoides
...................................................................................... 10
Resistencia de los parásitos a los fenilpirazoles y a los
nenicotinoides ............................................................... 11
VI. INHIBIDORES DEL DESARROLLO ................ 12
Sustancias activas, mecanismos de acción, propiedades y
formulaciones de los inhibidores del desarrollo ........... 12
Inhibidores de la SÍNTESIS DE QUITINA para uso
en el ganado y las mascotas ..................................... 12
Análogos de la HORMONA JUVENIL para uso en el
ganado y las mascotas .............................................. 13
Seguridad de los inhibidores del desarrollo ................. 13
Resistencia de los parásitos externos a los inhibidores
del desarrollo ................................................................ 14
VII. ISOXAZOLINAS ............................................... 15
Mecanismo de acción y propiedades de las isoxazolinas
..................................................................................... 15
Sustancias activas ......................................................... 15
Seguridad de las isoxazolinas ...................................... 15
Resistencia de los parásitos a las isoxazolinas ............. 16
VIII. ORGANOCLORADOS ...................................... 17
Sustancias activas de los organoclorados ..................... 17
Mecanismo de acción y propiedades de los
organoclorados ............................................................. 17
Seguridad de los organoclorados ................................. 17
Resistencia de los ectoparásitos a los organoclorados . 17
IX. ORGANOFOSFORADOS ................................. 19
Mecanismo de acción y propiedades de los
organofosforados .......................................................... 19
Sustancias activas de los organofosforados ................. 19
Formulaciones de los organofosforados ....................... 19
Marcas comerciales con organofosforados .................. 19
Seguridad de los organofosforados .............................. 20
Resistencia de los parásitos externos (ectoparásitos) a los
organofosforados .......................................................... 20
X. PIRETROIDES ................................................... 21
Sustancias activas de los piretroides ............................ 21
Mecanismo de acción y propiedades de los piretroides 21
Piretroides y sus isómeros ópticos ............................... 21
Formulaciones de los piretoides ................................... 22
Marcas comerciales de antiparasitarios con piretoides 22
Seguridad de los piretroides ......................................... 23
Resistencia de los parásitos externos a los piretroides . 23
XI. INSECTICIDAS NATURALES......................... 24
Piretrinas para el control de parásitos externos del
ganado y las mascotas .................................................. 24
Rotenona para el control de parásitos externos del
ganado .......................................................................... 24
Espinosad para los parásitos externos del ganado y las
mascotas ........................................................................ 25
XII. ANTIPARASITARIOS EXTERNOS
MINERALES ................................................................... 26
Bórax para el control de parásitos externos del ganado y
las mascotas .................................................................. 26
Sílice para el control de parásitos externos del ganado y
las mascotas .................................................................. 26
Azufre para el control de parásitos externos del ganado y
las mascotas .................................................................. 26
XIII. SINERGISTAS .................................................... 27
XIV. REPELENTES .................................................... 28
Empleo de repelentes en la ganadería y en mascotas .... 28
Repelentes sintéticos ..................................................... 28
DEET ........................................................................ 28
ICARIDIN ................................................................ 29
Repelentes y remedios naturales ................................... 29
No tienen ningún efecto repelente... ............................. 29