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ASUMO LAS ACTITUDES DE CRISTO

El sueño de Ana
Ana siempre soñó con ser una gran ingeniera de sistemas, sin embargo la muerte repentina de su
padre, cuando ella tenía

apenas 15 años, parecía traer abajo todos sus sueños.

Desde aquel momento debía colaborar con su humilde madre en el cuidado de sus tres pequeños
hermanos.

Se levantaba desde muy temprano para realizar sus deberes. Limpiaba la casa, salían a comprar
el pan y la leche y alistaba a sus hermanos para el colegio, mientras su madre les preparaba sus
alimentos.

En la escuela era inquieta y bromista como sus compañeros, pero siempre muy respetuosa con
sus profesores, no era la mas sobresaliente de la clase, pero siempre pero siempre ponía todo de
su parte para sacar buenas notas y alcanzar sus objetivos.

Aprendió de su padre que los grandes logros no se realizan si esperamos sentados, sino que
debemos salir al encuentro de ellos con esfuerzo y sacrificio.

Así, decidió que sus sueños no podrían desvanecerse. Organizo su día en: estudiar por las
mañanas y trabajar por las tardes ayudando a su vecina en una tienda, de esa manera ayudaba a
su mama con los gastos de la casa y el resto del día repasaba sus lecciones y hacia las tareas del
colegio.

Cuando a veces voy caminando por la gran avenida y la veo desde lejos dictando clases a
universitarios o arreglando las computadoras, me parece mentira que logrado realizar su sueño.

¿Qué es lo que hizo posible la realización del sueño de Ana?

¿Crees que esperar sentados a que “llegue la oportunidad” es la respuesta adecuada para lograr
lo que queremos?¿Por qué?

1º SER HIJAS DE DIOS


Con el sacramento del bautizo nos hacemos hijas de Dios. Pero no
solo eso sino que Dios quiere que alcancemos la perfección, con
nuestras obras, palabras ejemplo de vida, amor al prójimo y la
entrega desinteresada de si misma. Por eso Dios padre rico en amor
envía a su hijo como ejemplo de vida para nosotras.

La filiación es la relación que existe entre un hijo con su padre, entre


Jesús y Dios padre hay una relación personal a la que llamamos
“filiación divina”.
Nosotras también recibimos la filiación divina pero de manera
adoptiva y esto gracias a Jesús

¿De dónde nos viene la filiación divina?

Es en el bautismo que nos hacemos hijas de Dios el cual nos permite


renacer a una nueva vida, la vida de los hijos de Dios.

Además nos abre las puertas del reino de los cielos pues con el
hemos sido purificados del pecado y fortalecidos contra el. Obra en
nosotros un nuevo nacimiento en el espíritu que nos convierte en
hijas de Dios y nos hace participes de su propia vida.

EDUCACION POR EL TRABAJO

DOCENTE:RUTH HERENCIA VILDOSO

RU. HV18@GMAIL. CO,M