Metáforas de intraotoño

Algunos de los textos aquí recogidos formaron parte del blog “Metáforas de
intraotoño” alojado en http://lidiabao.blogspot.com durante dos años (2010-
2011). Estos textos iban acompañados de imágenes que no he incluido aquí.

Lidia Bao, julio de 2014










Metáforas de intraotoño
No sé a qué esperan. Quizás a que el otoño ejerza su rutina de desnudar
veranos mientras se ríe de ustedes. También de nosotros, por supuesto. Saben
que no hay mayor violencia que la que se desata en las suelas de los zapatos
de otro contra las nuestras. La violencia que se pisa, la que se mete entre los
dedos.

Este es el ruido de las hojas ahogándoles los talones. No hay mayor
atrevimiento que el de la memoria ni cobardía más grande que la de ser el
remitente blanco de la comunidad de vecinos. Siempre hay un buzón para la
comunidad de vecinos que escupe correspondencia sin dueño.

Pidan la carta y paseen los dedos por cada punto ornamental que enfila el
menú a modo de posibilidades gástricas. Que no les engañen con títulos en
cursiva y letra de pasarela. Recuerden que el escudo de la castaña les puede
dejar los vasculares al descubierto. Y esto no es metáfora.





























Tu parte de Meteogalicia

Cremnofobia. Vigilia ante el vértigo que me produce recordarte. Y el atasco.
Por llamarle algo, por casarme con la pasimonia o que tú, te creas tú. La
nueva.

Miro y.

Renacen los coches blancos y los maleteros... y las minifaldas, toda la arena
que nos llevamos en los pies hasta el faro. Los besos, los paraguas y las
residencias militares. El coger un taxi a las tres o cuatro de la madrugada o
cerrar la puerta de la terraza y alargar los dedos, ya sin cuerdas, ya sin miedo,
para que no nos coja el frío.

Ya sin terraza. Ya sin puerta. Ya sin cuerda. Ya sin frío.

Era como caminar con las manos pero. Es como ser feliz.





























Motes, vetos, botes y votos

San Andrés espectra y los periódicos sepia que alicatan los escaparates. Se
pueden leer ya obituarios del tipo "Los cordones anudaron las rejas. Si se
vendían zapatos era para pisar cabezas".

Reload... Mi metro cuarenta... abrigos grises y largas colas. Por entonces la
gente se daba la mano y preguntaba por el último mirando al número escrito en
papel (¿con forma de conejo o de bikini?)- Tan sólo treinta y algo centímetros
después... se llevan las chaquetas largas de lana, las bofetadas y
las letras...mmm... pendientes, con cuerdas... y puentes altos.

España se está convirtiendo en todo un juego de manos al más puro
estilo piedra, papel y sobre todo tijera. El cambio de sillas entre los partidos
políticos, las zancadillas en los bajos fondos y las líneas de puntos que se
hacen cada vez más gruesas "recorte por aquí". ¡Y viva la costura!. Los Reyes
Magos se han vuelto republicanos realistas por el decreto del carbón y desde
que ETA anunció su "alto al fuego" los cuellos se resienten de tanto que se
inclinan hacia arriba. Pero siempre pagan los de abajo; con Bolonia o sin ella,
sigue habiendo clases: los afortunados y los des, desde luego.

Europeístas suicidas que primero se rasgan los ojos con el modelo económico
de J apón y después se rascan los pies en Paraísos Fiscales... Digo yo, que
deberíamos empezar a encerrarnos en el baño...

Falta menos de un mes para la visita del SP y los sueños no-eróticos me
levantan la imaginación en vez de la falda. Cambiemos Madrid por Santiago de
Compostela y lunes Santo por año Xacobeo. Sumémosle espacios temporales
y ropa demodé (o no... porque la ropa, como los trabajos periodísticos deben
reciclarse como religión). Muchedumbre que entra en piedra camino a la
Catedral la que pasaría a sustituir al Palacio Real. La Historia se repite. Me
pregunto quién será el Esquilache del S.XXI. Suprimamos la sangre de mujer y
pongamos un grito anárquico en el cuadro. El Sacerdote sería el elemento
clave para poder afirmar un rendez vous peliculero pero totalmente creíble
aunque... no sé yo si se repetiría totalmente el 1766. ¿Quién haría de mediador
entre el Príncipe Felipe y el pueblo en un siglo como éste? ¿Quién le llevaría
las exigencias, actualizadas, que reclamaron en su día los plebeyos en
aquel "Motín de Esquilache"?
a) Belén Esteban, la princesa del pueblo.
b) San Google.
c) Un emo que ha perdido su peluche y, lleno de rabia, decide crear un evento
y "liarla parda".
d) Un parado.

Los exámenes tipo test nunca se me han dado bien. Quizá porque no
contemplan la posibilidad de adherir paréntesis alguno. En este caso marcaría
la opción "d"y sin dudarlo aunque sólo sea por el espacio muestral que
aumenta considerablemente la probabilidad de no equivocarme.


En 1766 las exigencias fueron éstas:

1. Destierro del marqués de Esquilache y su familia.
2. Que no existan ministros extranjeros.
3. Desaparición de la Guardia Valona.
4. Bajada de los precios de los comestibles.
5. Desaparición de las J untas de Abastos.
6. Retirada de las tropas a sus cuarteles.
7. Sea conservado el uso de la capa larga y el sombrero de ala ancha.
8. Que el rey «se digne salir a la vista de todos para que puedan escuchar por
boca suya la palabra de cumplir y satisfacer las peticiones».

¿Cuáles creen que serían en la actualidad? Se admiten sugerencias...

Las frases sin pestillo huelen tan taaaan mal. Y es curioso. ¿No creen? Yo en
otra vida hubiera sido Mata Hari y los hubiera matado a todos. Espía y asesina,
pero libre. Aunque lo que no sé es si me llegarían seis días y uno para
lamentarme. Todo es tan reversible cuando haces el pino. Las frases sin
pestillo huelen tan taaaaaaaaaan mal. Y es curioso...




























Onegin o fracturas

Llega con un poco de retraso pero nunca es tarde si la danza es buena. Y en
este caso, lo fue. Se presentaba como uno de los mayores eventos culturales
del 2010 y en un lunes de Octubre en el Palacio de la Ópera la producción de
Boris Eifman ha apretujado con fuerza las dos manos a la herculina.

El Eifman Ballet Theatre presume de ser la mejor Compañía de Ballet de Rusia
y yo presumo de haberlo visto. Y todos tan contentos.

"Onegin" saca su nombre de la novela de Pushkin "Eugenio Onegin" en la que
se basa aunque la coreografía la actualiza en el tiempo (principios S.XXI). Al
igual que la novela, la obra se divide en dos actos y el escenario se reparte en
bailarines que se sitúan en Rusia gracias a la tecnología del chroma key y el
acierto en cada detalle que forma el atrezzo. Una amalgama que mezcla lo real
y lo fantástico y se ayuda de la música de P.Tchaikovsky y A.Sitkovetsky.

Dos actos y una historia de amor en dos tiempos. Tatiana y su esposo, un
oligarca ciego, bailan entre los invitados de la clase alta cuando aparece
Onegin, un apuesto hombre enamorado de Tatiana. Éste intenta confesarse a
la mujer pero sólo obtiene el rechazo... Desolado, se refugia en el recuerdo del
pasado.

Los bailarines reproducen el ambiente que se respiraba en una taberna de
Rusia en 1991 con la banda sonora de los disturbios que azotan al país a modo
de imágenes de televisión. El vino es el gran refugio de Onegin hasta que su
amigo Lensky lo convence. Aparca el alcohol y se va con él de visita a la aldea
de Tatiana en donde vive con su hermana Olga (que es a su vez la novia de
Lensky). Tatiana se enamora de Onegin al que decide enviarle una apasionada
carta pero Onegin no cae rendido a sus pies sino a los de Olga. Pelea por ella
con el que era su amigo y el altercado se salda con la muerte de Lensky.
Onegin termina con él de una puñalada.

Tras el funeral de Lensky, Tatiana abandona la casa familiar y en una
discoteca, conoce al invidente, su futuro marido.

Pasa el tiempo y Onegin y Tatiana se reencuentran en una reunión de alta
monta. Es Onegin esta vez el autor de una carta de amor con dirección
Tatiana. Pero ya es tarde y aunque Tatiana sigue amándolo, es una mujer
casada y no puede hacer nada.

El final es una pintura perfecta del rechazo, la desgracia y la soledad. Onegin
aparece en su escritorio rodeado de cartas sin respuesta que se levantan a su
alrededor.
Y esto me recuerda a aquello de A.Pizarnik: "...es tan lejos pedir, tan cerca
saber que no hay...".



Aprendizaje o El libro de los placeres

"Un día será el mundo con su impersonalidad soberbia
contra mi extrema individualidad de persona,
pero seremos uno solo".

Un libro, dos títulos, un hombre y una mujer. Prosa confusa y en ocasiones
cargante pero con algún pasaje descriptivo bueno. Clarice Lispector narra en
tercera la persona el descubrimiento del amor por parte de la protagonista, Lori,
única mujer entre sus cuatro hermanos, profesora de Primaria en Río de
J aneiro que conoce a su quebradero de cabeza, Ulisses, una noche esperando
un taxi.

No se trata de un relato convencional, es decir, Lispector escapa de todo
patrón literario a la hora de tratar el tema del amor enfrentando los géneros y
las situaciones. Por lo menos en la forma. Lorelei mantiene un conflicto interior
cuando descubre que esa relación es la "definitiva", es decir, cuando se
descubre delante de un sentimiento real que supera todo lo vivido con
anterioridad y en el que está inmersa de lleno. La mujer tiene miedo a perder
su propia identidad. De la independencia a la dependencia. Por ello siente y
niega, llama y cuelga y es feliz mientras se lamenta de serlo.

Ulisses, que es profesor de Filosofía, ejerce de tutor del proceso. Su
testosterona levanta los estrógenos de Lori con citas de manual y consejos de
rebotica. He aquí un ejemplo:

"Yo podría tenerte con mi cuerpo y con mi alma. Esperaré aunque sea años a
que tú también tengas cuerpo-alma para amar. Mira a todos a tu alrededor y ve
lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra
de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos
aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos. No
tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada, hemos tratado de
salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser
inocentes, hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por
eso nunca hablamos de lo que realmente importa(...) Nos hemos temido el uno
al otro, por encima de todo, pero yo escapé de eso, Lori, escapé con la
ferocidad con que se escapa de la peste, Lori, y esperaré hasta que tú estés
más preparada".

Y claro, llega un momento en que la oxitocina corre en primera posición y gana
la carrera. Lori se desnuda, literalmente, y cae sobre la cama, sobre Ulisses.
Encima de él.

Interpretación de la historia
En la contraportada, sin ir más lejos y tocándole la espalda al título se puede
leer algo tal que así "despertó la polémica entre los críticos que aún hoy
debaten sus posibles interpretaciones".

Lorelei es una mujer pero no porque las palabras tracen su forma. La
descripción física huye del cuerpo para valerse del espacio que la tormenta: su
pensamiento y el parto de lo desconocido. Así, el lenguaje que emplea es tan
sólo la estructura de la construcción. Clarice marca a lápiz la historia y juega
con la doble percepción en la que el título es la clave.

Lori es una mujer adulta en busca de un "yo". Llama la atención que la autora
elija precisamente esos nombres: Lorelei, la sirena de las orillas del Rhin y
Ulisses, el navegante (aunque en la novela Lori sea la que "navega" y Ulisses
el que posee "el mar"). Supongo que Lispector habrá hilado así la historia con
un claro tono de denuncia: Ulisses es el maestro, Lori la alumna que tiene que
aprender a reconocerse a sí misma. Una visión sacada del paternalismo de
manual. Como también las artes conquistatorias utilizadas por la mujer, que en
un principio se vale de la explotación de la feminidad (vestidos caros para ver al
amado) hasta mirarse en un espejo y reconocerse guapa. Llegará un momento
en el que Lori no necesite maquillaje (máscara, protección) en los encuentros
con Ulisses.

Y es que a pesar de que Ulisses se muestra paciente e intenta "ayudar" a
Lorelei en su descubrimiento... el final termina en "a": Lori sólo podrá ser siendo
mujer y descubriéndose desnuda en un espejo (libre de todo producto).




























Sobre el apetito papal

Nos reunimos a la hora del desayuno frente a una mesa sueca y blanca para
hablar de un 6-N fuera ya de las portadas. Hemos decidido jugar al escondite
con el valor actualidad y santificar las fiestas. Nuestros vecinos catalanes no
han tenido tanta suerte. El domingo subían las persianas con una mano y con
la otra sostenían los papeles de su vivienda. Non vaia ser o demo...

Zumo de naranja
J oseph Ratzinger (Benedicto XVI para unos, Maledicto XVI para otros) llenó
titulares cuando aún no se había bajado del avión Alitalia que lo transportaba
desde el aire más puro del Vaticano, hasta tierra gallega. Las palabras aéreas
fueron lanzadas hacia las cámaras y micrófonos de los Periodistas que lo
acompañaban a modo de predicación: el Papa mostró su preocupación por "el
laicismo radical que está viviendo España" y que estaría relacionado con el
anticlericalismo de la Segunda República. Mientras el Gobierno apostó por
"pasar por alto" (y nunca mejor dicho) las declaraciones del Pontífice, el
portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, se apresuró a respaldar las
mismas "una intención de reforzar la fe, no a crear polémica" asegurando que
las palabras del Papa fueron mal interpretadas.

-Me gusta quitarle la pulpa a la naranja con un colador aunque se pierda en el
proceso la mitad o más de las vitaminas. No me "cuelan" las intenciones
positivas de un hombre que "peregrina" a Santiago sin mochila a bordo de un
avión con intención de "reconquista". Sí, porque España no es hoy terreno fácil
para la jerarquía eclesiástica. A pesar de que la mayoría de sus ciudadanos
consten como "católicos" en los registros bautismales los bancos de las
Iglesias, así como su influencia social se ha venido encogiendo con el paso de
los años y hoy la casilla y la X serían suprimibles. Las leyes y el progreso
(siempre en términos medios abiertos a subapartados) han ido propagando un
país de corte laico, aconfesional en donde la Fe se ha vuelto cosmopolita e
individualista y donde ya poca falta hace arrodillarse en la madera. Aunque
"habelos hailos".

Tostadas con mermelada
Tras poner los zapatos rojos en el suelo “aeropuertario”, Benedicto XVI se hizo
con el micrófono (antes aprovechado por el Príncipe de Asturias). Ante la
atenta mirada de la Princesa y de otras autoridades políticas, eclesiásticas y
militares, mostró su alegría en castellano y gallego por haber aterrizado en
Galicia.

Encuentro privado y subida al papamóvil (un Mercedes blanco, así, sencillo y
austero, que estamos en crisis). 11km de recorrido entre el aeropuerto de
Lavacolla y el Obradoiro en los que el vehículo marcharía a una velocidad de
15km/h. Lo cierto es que esos 15 fueron aumentándose por obra y gracia del
acelerador y tan sólo se detuvieron en algunos momentos dignos de la mejor
fotografía del corazón. El Papa subió a varios niños al vehículo para besarlos y
darles la bendición. Los comentaristas no tardaron en comentar el "bonito" y
"hermoso" gesto de Su Santidad que no detuvo el coche, sin embargo, ante la
Banda de Gaitas de Ourense (6 meses ensayando una pieza especialmente
compuesta para la ocasión). Sí que el papamóvil disminuyó la velocidad a su
paso por un grupo de niños que habían preparado un mini-espectáculo para el
esperado "Día P". El Pontífice, tímido y poco carismático al contrario que su
antecesor. Quizá por ello la dedicación a su figura (la estatua) y su gran afición
hecha melodía personificada (la música) sonrojasen su rostro de tal manera
que el calor de la juventud, levantase su pasión. Y se bajase el freno.

-A veces acompaño las tostadas con mantequilla o queso, pero la verdad es
que el punto dulce de la mermelada no es comparable con ninguna otra cosa.
Como tampoco lo fue esperar a la intemperie la llegada del Papa por las calles
compostelanas. Las cámaras y los Periodistas salían del paso y del medio-
vacío con un "bueno, aún es demasiado pronto... por la tarde se espera que la
gente se vuelque más". Lo cierto es que el sábado en Santiago fue un sábado
más... a no ser por las restricciones y la toma de control de la ciudad por parte
de los efectivos de seguridad.

Bollería industrial
Aborto, matrimonio y homosexualidad son los tres en raya que hacen del
discurso papal una agitación social. Sin olvidarnos del uso del preservativo.

En su paso por Santiago, Benedicto XVI no pronunció sílaba alguna al respecto
de estos temas. Sí lo hizo en Barcelona. El Papa ratificó el rechazo de la Iglesia
Católica al aborto y a las uniones homosexuales. Defendió como "orden
natural" el matrimonio entre el hombre y la mujer.

La ciudad condal no recibió al Papa con grandes aglomeraciones, es más,
según los últimos datos tan sólo 250.000 personas salieron a la calle (la mitad
de las que se esperaba que lo hiciesen) eso sí, un centenar de activistas LGTB
se besaron a su paso por la Catedral de Barcelona. J ordi Petit, dirigente
histórico del movimiento homosexual en Cataluña puntualizó a los Medios "esta
crítica está dirigida a la jerarquía de la Iglesia Católica y no a los cristianos de
base que hacen un trabajo positivo" pronunciándose también a favor de "un
estado laico en el que la política vaya por su lado y la religión sea algo
personal".

La Plaza de Galicia de Santiago acogió una nueva protesta de la Rede
Feminista (que ya se había manifestado con anterioridad y que denunció la
visita). También en las calles gallegas se pudieron captar instantáneas de
parejas homosexuales besándose (para muestra la imagen de ahí arriba de EL
PAÍS; pero el Papa miraba hacia otro lado, hacia la derecha).

-Frente a mi casa hay una panadería. Los domingos suelo bajar temprano a por
un par de bollos recién hechos. No me gusta tomar tan solo el café. No le gusta
tampoco a la Iglesia que la mujer "salga a la calle" y no se quede viendo lo que
pasa desde el televisor. El hombre parece ser el elegido empezando por la
propia Institución. Me quedo con las declaraciones que hacía un sacerdote en
un programa que seguía el acontecimiento de la visita en directo: tras las
imágenes y declaraciones de la portavoz de la Rede Feminista el cura
aportó "¿Pero cuántas son las personas que se manifiestan? ¿100? ¿cuántos
estamos a favor? ¿más de 200.000? La visita del Papa sería comparable a un
concierto de Alejandro Sanz".

-¿A ti te gusta Alejandro Sanz?
-No.
-¿Y si te obligan a pagar la entrada aunque no quieras ir?

Café caliente
El papa y sus escoltas llegaron a la meta, a la Catedral. Entró, saludó, besó y a
comer. Tras una siesta y media hora de retraso comenzó la Santa Misa en el
habitáculo del Obradoiro. Uno diseñado por arquitecto gallego a prueba de
lluvia, viento y cualquier factor no controlable por la humanidad.

Benedicto XVI ofreció la homilía intercalada con música clásica (en desuso
hasta su llegada a lo alto del Vaticano). Los fieles reciben su Palabra y la
ciudad de Santiago... un cáliz.

-El café, muy caliente, sí, que eche humo y tengas que esperar para tomarlo
mientras lees el periódico. Humo también el del botafumeiro que no marcó la
visita con ninguna caída (que no sería nada raro). No sé por qué el botafumeiro
que sí que me marcó fue al que vi en el Outonarte del 2009 . Pegaría muy bien
este 6 de Noviembre. Estaba elaborado a modo de bola de discoteca (es decir,
con espejitos todo así muy brillante y festivo). De la religión, una fiesta en la
que paganos o no, pagarmos tod@s. 3 millones de euros, concretamente.

La Xunta califica la visita de "éxito de todos los gallegos". Alfonso Rueda se
centra en "los millones de personas que vieron el acontecimiento por
televisión" (obviando las calles).

-La TVG hizo un fantástico trabajo, es verdad, como también los taytantos
periodistas que le dieron cobertura (a cubierto o encima de las piedras). Quizá
el mayor "reporte" (guiño-guiño-codo-codo) fuese éste.

-¡Ey! ¡qué te olvidas de los cánticos del waka-waka en versión Papa!

-Pues también es verdad.













Competición o competencias

Aunque no lo parezca: esto es una mesa. Y de ping-pong. Mientras los dos
gobiernos (el autonómico y el central) dan raquetazos al aire, los principales
partidos políticos de Galicia se pasan la pelota (de derecha a izquierda y de
izquierda a derecha). ¿O era al revés?.

"Análisis furtivos, furtivos"-que diría Miguel Bosé-los que aseguraban que la Ría
de O Burgo era un fantástico lugar para el marisqueo. Y es que hay quien se
va de pesca y tanto le da una raya, que un besugo, que una nevera... El caso
es no irse con las manos vacías y aquí lo que se vacían son las
responsabilidades. Mientras unos dicen que el tratamiento de lodos compete
al Estado, otros reclaman a la Xunta partidas presupuestarias para la
regeneración.

El partido se disputa en el tiempo y la ría se asemeja cada vez más a un
vertedero incontrolado. Allí se acumulan restos tóxicos de todo tipo. Un nuevo
tipo de "cosmopolitismo" en el que conviven gaviotas, con los cautos peces que
no se atreven ni a morderse la cola por miedo al envenenamiento. Un nuevo
tipo de almejas que guardan mercurio o cadmio en su interior al lado de
teléfonos móviles de lo más vintage que flotan pegados a trozos de madera (¿o
lanchas?).

Lo que se ve por fuera y lo que viene de dentro... como los desagües de aguas
fecales grandes contribuyentes del color negruzco de las aguas que preceden
a El Temple. La verdad es que sería un lugar perfecto para el rodaje de una
película de Tim Burton basada en algún poema bukowskiano.

Ríanse ustedes pero no sería descabellado pensar que, un día de estos, el
famoso paraguas decida cubrir la ría con sus telas empedradas. Eso o que a
los patos les crezca un tercer ojo...

















Dame pan y dime circo

Empezamos por vocablos. Seguimos por "casis". Llegamos a nosotros. Eso
somos. Y solemos confundir el apellido con el nombre y...
-Otro impreso, por favor.

"Nombre: ¡qué puñal clavado en medio de un pecho cándido que sería nuestro
siempre si no fuese por su nombre!" Versos finales de un poema de Pedro
Salinas que me vienen a sustantivo para hablar de un tema que ha traído cola.
No por su condición de animal y sí por sus grandes esperas. Se trata de la
archiconocida fusión de Caixa Galicia y Caixanova que se ha alargado en el
tiempo con titulares que hablaban de pequeños pasos en pildoritas como si de
un telegrama se tratase.
Al final las firmas se han estampado sobre los papeles pertinentes y en Galicia
ya tenemos caja única. ¿¡Qué bien!? pues habrá quien esté dando saltos por
charcos helados y quien esté en su casa con la calefacción a tope viendo la
película de merienda de Antena3 ("la TV privada favorita de los españoles" o
eso asegura su publicidad). A quien le importe y a quien no, vamos. Lo que no
deja indiferente a nadie es el nuevo nombre. Ha cogido por sorpresa a tod@s
pues no ha tardado más que el primer consejo de administración de la entidad
fusionada en la que parece que Originalidad e Ingenio brillaron por su
ausencia.


Novacaixagalicia
Así se llama y éste que ven a la izquierda es el nuevo logotipo que se irá
implantando poco a poco en las oficinas de toda Galicia. Al parecer, el azul y el
verde fueron escogidos por ser los colores predominantes en la Comunidad
Autónoma. Dos velas que representan Galicia y el impulso hacia el futuro de la
caja (que en las cuentas corrientes actuales sería una apuesta incluso utópica).
Por su parte, el nombre no tiene mucha ciencia. Era lo último para que la fusión
estuviese finiquitada y por la red ya se ha hecho notar...

Grupos en Facebook lo comparan con la mascota de este Xacobeo (Xubi)
en "Quien se inventó Novacaixagalicia es primo del que diseñó XUBI" y en
Youtube, un video se mofa de sus siglas (NO.CA.GA).

Otro cambio de orden... el propuesto por el Gobierno de Zapatero que suprime
el Ministerio de Igualdad pero habla del orden de los apellidos. Esa
preponderancia del apellido paterno sobre el materno que se acabó. Ahora sólo
falta que Sonsoles se marque un "movimiento princesa" y en su próxima
aparición frente a los micros le suelte al presi aquello de "déjame hablar,
cariño". Será que esto de ser iguales tiene que ir también a píldoras y empezar
o seguir con un Ministerio se nos quedaba a todos muy grande. Será. Será... el
mundial para Turquía y para España A(hí)E(s)NA.

Que ahora nos cierran hasta el cielo... Puente y vuelos "en el aire". Los
controladores se...bajan de los aviones y a estas horas (18:56) muchos son
los aeropuertos que cierran el espacio aéreo. Y esto sí que no tiene nombre...
Como el “don’t cona name, don’t cona name… Sostres”.

Y termino con una denominación muy local... A partir de ahora el "Centro
comercial Puerto de Ocio" pasará a llamarse "Los Cantones Village". Si es que
lo de proponerle la creación de un "Wall Street" en la ciudad a Losada no era
tanta locura. Ya lo decía el otro: "...J uan Flórez, distrito 15004".

Y para todo lo demás... Wikileaks.






































Violencia versada, versátil, viral

La poesía no se busca. Se encuentra, aparece. Y lamentablemente... también
desaparece. Pero por suerte siempre hay álguienes dispuestos a no dejar que
se escape.

En mayo del 2009 a un grupo de personas se les ocurría la fantástica idea de
dejar huella literaria en las calles de Lugo. Así, en la madrugada de un día 18,
el Grupo Cultural Bolboreta Cursa saltaba la gran muralla gallega para llenar de
post-it la noche. Farolas, cabinas de teléfono, bancos, marquesinas... fueron
adornados con frases de autores reconocidos tales como Celso Emilio Ferreiro,
Cortázar, Bécquer, Rosalía de Castro o Marta Dacosta y otros aún por conocer.
¿Su intención? que el lunes despertase con otra cara más amable, más
llevadera, sorpresiva y también, ponerle el despertador a las ansias lectoras de
la población a través de este pequeño homenaje a las letras de tamaño inferior
a un DIN A-4.

Las múltiples lecturas, los diferentes puntos de vista, hacen del arte una
especie de tirabuzón en el sentido menos ajustado a lo semántico. Mientras
para alguien provoca indiferencia, molestia, pesadez, rechazo, etc, (“el tira”)
para otra persona puede resultar curioso, entretenido, agradable, memorable...
(“el buzón”).Pues bien, a lo que iba. La mañana de ese lunes los post-it fueron
retirados del mobiliario urbano más rápido que corriendo. Enviados especiales
se encargaron de depositarlos en bolsas de basura. Después dicen que las
letras son inanimadas... Las frases, de repente, fueron meros cadáveres.

Un año después la historia se repite. En otra ciudad y de manos (con guantes)
de otra gente. Durante la tarde-noche del pasado domingo 18 de Noviembre
el Grupo de Program-arte unía sus post-it en el famoso Patachim de A Coruña.
Café, cebada, cacao, bolígrafos de colores y más frases. La intención era la
misma: despertar con...ciencias con...poesía y hacer visible la existencia de
ese tipo de escenario cultural que se escapa de los museos y no porque no sea
arte. Farolas, conos de obras, espacios recubiertos con carteles publicitarios,
tapas de alcantarilla, aceras, cabinas, papeleras, bancos... mostraban a los
viandantes una señal literavia en la que detenerse. Pase(e)n y vean:

Desconozco el impacto del lunes por la mañana pero sé de buenas piernas que
a media tarde los post-it más visibles fueron retirados. Otros, solapados por
carteles de fiestas y otros eventos. Y es que sigue habiendo bancos que
incomodan y ...

-¿Tú crees que "la poesía es un arma cargada de futuro"?.
-Sí. Hoy dispararon versos y de repente... ¡era ya mañana!.






Novo e Neuman no Di(n)versos

Ábrese o telón e desaparece o teatro. Asubían os reloxos na analoxía dunhas
oito e media que ben poderían ser as dez e dez dunha noite calquera ou dun
día esperto no que unha teta alimenta ó sol con leite de ubre.

"...bailar en maio exactamente igual que se rebentaras uvas
deixarte alimentar beber coma quen vive
o leite derradeiro..."

Pero tiveron que ser as letras multiplicadas en cifras e gorxas as que resoaran
por elas mesmas, sen máis compaña que unhas cantas mans e uns botellíns
de auga na Casa da Cultura Salvador de Madariaga. Inauguraban así a
segunda tempada de "Poetas di(n)versos".

Trátase do único ciclo de recitais estable que, unha vez ó mes, reúne a un
poeta galego e outro foráneo permitindo o contacto directo entre eles e co seu
público. E non só dálle voz ós escritores senón que de cada vez, convídase a
unha librería diferente para que traslade ó espazo obras dos protagonistas da
tarde. Paséanse os libros e dáse micro ás páxinas.

Este ciclo naceu hai un ano coa colaboración do Concello da Coruña e baixo a
dirección da poeta Yolanda Castaño e, segundo explicou onte a Concelleira de
Cultura, María Xosé Bravo, os resultados acadados o pasado ano foron moi
positivos e isto foi un incentivo para continuar espertando a lírica na cidade.
Nos recitais mestúrase a lingua galega con outras do estado (máis Portugal)
como mostra de que ningún idioma está por baixo doutro. As linguas de seu
son iguais, o prestixio ou desprestixio é termo de persoas.

De (n/N)ovo, pois, con Olga, reábrese o ciclo de recitais deste ano (ou o que
queda del) aprendendo a ladrar... Si, si, como len:

"Querida mamá: estou aprendendo a ladrar.
une saison en enfer. repite comigo Une-Saison-En-Enfer.
trinta xeracións de meu analfabetas Eu estou aprendendo a ladrar.
marcar un nunca territorio coa epiglote
coma un cadelo coma un can de palleiro
escadelearme ata volver en min en can entón pronuncio
Walt Walt
Walt Whitman mamá..."

Confeso que non tiña o pracer de coñecer máis aló do nome desta muller de
Vilarmao que naceu coa caloriña dunha manta humilde no asento dun Sincamil.
Confeso tamén que encantoume coñecer máis e experimentar iso de "nacer de
novo" que é o que din que se sente ó escoitala recitar. Non sei se nacer, pero
polo menos sentirse un pouquiño máis viva, si.

E xa que estou axeonllada, dígolles que continúan resoando os versos do
poeta arxentino Andrés Neuman (a outra parte da reestrea) na miña cabeza.
Melodías de tango curtas e de memoria, adicados ós fillos futuros porque "lo
hago ahora que no los tengo, cuando sea padre, dedicaré mi tiempo a estar
con ellos y no a escribirles poemas".

Simpático e co tempo na man, Neuman arrincou tantas risas como aplausos.
Xa Bolaño o apuntaba como grande promesa da literatura hispana. Eu na de
"arterias das que chuchar".


A vindeira entrega (o 17 de xaneiro) virá de voz da lusa Rosa Alice Branco e do
coruñés Xavier Seoane. Mentres tanto, desfruten da compaña. E boa sorte coa
Lotería:
"...Como ves, desconfío
de quienes no veneran el asombro
de estar aquí, ahora.
Existe la alegría, pero duele;
tendrás que conseguirla.






























Proceso homeostático femenino


Estoy muerta. 22 años creyéndome viva y ahora sólo puedo respirar en un
cuerpo que no es el mío.

Para estar así, muerta como estoy, el corazón me late muy deprisa y alimento
mi muerte con pasión necrofílica.

Tengo una esperanza, una última voluntad, un juramento. Algo: seguir
muriendo cada día un poco más apoyada en tu hombro izquierdo y en ningún
otro ya mientras nos nace un hilo que cose mi tumba a tu pelo, tus labios, a mis
labios, tus flores a mi tierra.
































La noche en la que se apagó la tele

Decían los expertos en el tema y los pedantes de andar por casas
(normalmente ajenas) que la nueva televisión traería consigo un menú de
canales al gusto acompañados de un estándar MPEG-4 y un sonido
impresionante (codificado por un tal Dolby). Éste haría las delicias de toda
retina y todo aparato auditivo. La pera limonera, vamos.

Allá por 1999 empezaba a sonarnos eso de la TDT. Se repartían licencias de
emisión como cartas de baraja entre las cadenas (tanto públicas como
privadas) para crear una plataforma digital. Que se creó... y se "descreó"
porque la rentabilidad no fue precisamente, rentable. Después, vinieron otros
intentos seguidos de un Plan Técnico, un relanzamiento y blablabla... hasta
que llegó el año actual y la despedida definitiva de lo analógico en España que
cuadró en viernes santo (para evitar carnaza, supongo).

Y paralelismo de párrafo o no, también fue en 1999 cuando se sumaba a los
mandos de todo hogar (primero a través de Digital+y después vía Prisa TV)
un canal temático de noticias con consonantes: CNN+. Pero al igual que el
primer intento de plataforma, CNN+se las vería con lo monetario y dejaría
tiempo (24h) y espacio (real vs reality) a la merced(es) de nuevo canal: Gran
Hermano 24h.

Tele realidad vs. información
Tras la boda de Telecinco con Cuatro (¿fusión o aleación?) y los votos
matrimoniales de PRISA (mi reino por un porcentaje), la madrugada del 28 de
Diciembre del 2010 al "más" de la CNN se le adhería un "nunca", y a la vez...
un menos. Coincidiendo con otro santo (el de los inocentes) se despedía. Así
transcurrieron los últimos minutos de vida de la cadena que dieron paso a la
cortinilla de su sucesor

Una cadena de referencia para el mundo del Periodismo que se cae de las
pantallas en favor de un programa de "tele realidad". Y con ella, cómo no, todo
un equipo de profesionales que, sin poder evitarlo, se han convertido en noticia.

Iñaki Gabilondo pasa el micro a Mercedes Milá y en el plató se apilan platos
llenos de comida ganada en pruebas estúpidas que nadie está dispuesto a
lavar. Total, ¿para qué? basta con cubrirlo todo bajo un nórdico (o
"edredoning") y dar a la gente lo que verdaderamente le importa: nada.

La información queda en un segundo plano (¡qué digo de segundo, tercero,
cuarto...!). Tantos como habitaciones haya en la casa (y cerebros).

Es como estar leyendo a Cappote y que, de repente, en las páginas del libro
aparezca el show. Los dos son Truman y "sangre fría" haberla, haila. A CNN
"se la han cenado" con pata(t/d)as.

Sí, ya sabemos ahora lo que vendría también con la TDT en su más alta
calidad... Un J DT. Fundido a negro.

Barrio e inventario

Esquerda, dereita, tras-tras. Chave en pechadura. O ascensor descende. Eu
pola costa do meu barrio: a asociación das gaitas duns cantos domingos ó
mes, a defunta libraría na que teño mercado os Rubio. O kiosko. Sorte
mesturada con tabaco e selos.

A beirarrúa é estreita. A calzada é estreita. Ampliaron a beirarrúa e agora os
coches arriscan rodas, faros, pintura...

Nesa tenda xa non se venden patacas da aldea. Nin laranxas, nin Coca máis
cara ca no Gadis da rúa de abaixo. Xa non hai luz na tenda. Nin xente. Nin
nada. Mais... tampouco hai Gadis abaixo. Esa casa está nas últimas. Ó "Bar do
J uan" quédalle pouco para abrir as portas limpas de obras.

Vermello. Agardo. Hai semáforos que non paga a pena saltar. Unha muller dille
a outra que mudou as sabas do cuarto, preparou o caldo e agora vai frío.
Verde. Camiño rápido. Sempre camiño rápido con ou sen frío. Esquivo as
árbores facendo equilibrios coas pernas, tamén a un can con pata erguida.

Antesala Gaiteira. Sempre quedo mirando á casa que se asoma detrás co
cartel de publicidade... aí no campo, na terra, nos gatos e os papeis en gotelé.
Estes días tamén hai un coche gris con historia de choque. Vénse as entrañas
no morro. Un neno chora. Unha nai rifa. A porta ábrese e neno e nai
desaparecen nun patio interior. Eu chego ás larpeiradas onde paro de cando en
vez. Desta sigo.

Gaiteira's epicentro. Aínda lembro as festas que alí se facían hai anos. Non
porque as vivise, que cando eu tiña a razón dispoñible xa estaban nas últimas.
Pero si polos videos en VHS: carreiras de sacos, concursos de disfraces,
grupos de música que non superaban os oito anos de idade... Que queda
agora diso?. Un pavimento amañadiño cuns cantos bancos e unha tenda
delicatessen... Perruquerías, pandeiretas agochadas, algunha tenda das de
sempre, outras das de nunca, un todo a cen que pervive e revive ás defuntas
pesetas... Bares que se modernizan, casas que encarecen. E un home cunha
guitarra e cun can crema. Cando ía ó Instituto a guitarra era española. Voltei da
Universidade e converteuse en eléctrica. Levo media vida pasándolles por
diante e son como vellos coñecidos ós que nunca coñecín. Despois do
almacén chinés, as tapas cor madeira e o graffiti de cores, chego ó CC.Cuatro
Caminos (ó 4C).

Podo ir pola Cubela e recordar as tardes de xogos e pipas, e bancos,
Cortilandia no seu máximo esplendor, a escola de música, a pista de patinaxe,
os balóns e as fotocopias. Pero enderezo e chego ó do violín e á súa melodía
repetitiva. Hai semáforos que paga a pena saltar. Un vello cuspe unha vez. Os
meus zapatos sálvanse. O mesmo cuspe outra. E outra. E ata tres.

A xente boieurízase no Delicias. A todas horas. Nunca vin ese bar ba(r)leiro.
Munín, xamón e columpios. A de veces que finxín ter vinte anos contando con
só seis.
Esvaradoiro de costas, de cabeza (a miña avoa bocexa "así, non, Lidia, así
non"), en escalada, enchido de area, de nenos, de espera, de repetición, de
bonecas e Gusanitos.

O Concepción Arenal todo á esquerda. Mandilón verde claro, lazo vermello,
bolsiña con debuxos e cordóns brancos de galletas para o recreo. Detrás, o
Wirtz. A revolución hormonal, as medias horas.

Mais... por Fernández Latorre camiño e máis aló da fonte (antigamente
empregada polos deportivistas para festexar goles hoxe empregada polos
autos para cambiar o sentido) chego ó bar Arpa. Billar e patacas fritas,
pendente camiño á Palloza, espello das Escalinatas (antes granate purpurina
hoxe pasto da remodelación subvencionada). Usabamos estas escaleiras para
xogar ó "palomabrancapalomanegra", nese tempo de xogar na rúa e facer
entrevistas rápidas á xente que pasaba. Nesta rúa de Mariquiña nómada que
surtía ós veciños de roupa (e ata de conxelados) en diferentes xeracións e
locais. Recordo a tintorería de Lola e J uan e os zapatos Sarasola (agora
escaparate de moscas). Como non, a tendiña de comestibles que aínda resiste
no nº15 onde, por unha peseta, e con 3-4 anos, cantaba unha canción e
divertía ós clientes. Despois, me din de conta de que por ese prezo non
mercaba nin un Sugus e acabouse o espectáculo e crecín en vergoña.

Aínda dan cuncas no Lionardo. O Reino xa non reina. No Buena Sombra
apenas hai movemento e no Manolo pasáronse á Super Bock.

Pasean por alí algúns de sempre: a porteira do luto, os perruqueiros cool do
barrio, o carniceiro do porco na cristaleira, o Milucho e a Casimira, ós do Maca
Feal...

Os xoguetes de Didó (pioneira en comercializar xoguetes orixinais e con
finalidade educativa) repítense ano a ano coma as clases de pintura ou a roupa
de traballo de Herma. A moderninade dos mobles convive coa da libraría
especializada en arte que abriu as súas portas debaixo do Hostal.

A corrente mariña sube as escaleiras que separan o porto e as bicis e move os
cabelos ó son de golpes de bufanda. Unha parella bica xusto no punto no que
comeza ou remata Santa Lucía. Estudantas con falda (moi) curta de cadros e
pendentes de bolas brancas. Viúvas tinguidas de morado ou lila. Conga-
Ourense-Cantóns-Parrote. Solana. Pèrec. Etc:

"Yo escribo: escribo porque hemos vivido juntos, porque he sido uno entre
ellos. Sombra en medio de las sombras, cuerpo junto a sus cuerpos; escribo
porque han dejado en mí su marca indeleble y porque su huella es la escritura;
su recuerdo murió en la escritura, la escritura es el recuerdo de su muerte y la
afirmación de mi vida".





Sobre sujetos gusiluz

La sociabilidad inconmensurable lleva intrínseca una realidad hipócrita.










































Barrigas, puertas y procesados

Últimamente a los bancos les acortan el respaldo y los reparten como migas de
pan por cualquier calle que se precie. Es algo que me llama la atención en
cantidad, en calidad y, por supuesto, en incomodidad. Y es que después nos
meten por el iris la misma noticia de siempre como si fuera la de nunca: que si
los niños llevan mucho peso en la espalda, que si las mochilas con ruedas
tienen que ser empujadas y no arrastradas, que las taquillas dónde están,
ordenador en mirada de tigre, colchón con más compuestos que el batido
energético del machaca del gimnasio.

Quizá tenga una explicación más allá de la estética (bueno, la que pretende
serlo, entiéndanme o tiéndanse) y es que el ser humano y el aire mantienen
una relación de dependencia cada vez más intensa. Cuando escribo aire quiero
escribir también vacío pero poner dos palabras juntas, revueltas, sin una coma
que las separe... es provocador (y una ya no está para esas virtudes tan
atrevidas).

Mírenlo. Camina con la cabeza metida en el pecho. Lleva un pantalón con el
largo subido y el sueldo con el neto embrutecido. Entra en el bar de siempre
donde antes le devolvían 50 céntimos de los 2 euros por una caña y hoy las
cuentas le restan 20. Fuma de memoria (por la de su padre, su tío Antonio y su
abuela Paquita) y observa el reloj que hay en la pared, a su frente, sobre la
barra. Cuando quiere saber la hora, en cambio, mira el teléfono móvil... Primero
tuvo uno con antena, después vino el de tapa al que le siguió aquel medio de
plástico medio de goma con un color un tanto chillón (eso sí, costaba adivinar si
la comunicación se establecía por pulsos o por tonos). El siguiente llevaba el
color incluso dentro de la pantalla. y, cuando la gente dejó de mirar de reojo a
todo aquel que se paseaba por la principal hablando por uno de estos aparatos,
se compró el mejor de todo el mercado. Ese sigue siendo el ladrillo en el que
mira la hora hoy. Es un teléfono un tanto raro. No se conecta a Internet, no
hace de radio, ni de ordenador... ni siquiera muestra el camino correcto cuando
el coche se pierde en medio del monte. Un teléfono que se limita a sonar
cuando alguien llama o llamar cuando a alguien le suena el bolsillo tiene la
obsolescencia desprogramada.

De cualquier manera, era tarde (si es que esto puede ser un adverbio real por
si mismo) y la pantalla alumbraba el escenario compuesto por: calcetines y
alfombras perfectamente conjuntadas, cerveza en la botella y en la mesilla
sueca, hemeroteca alimenticia por diversos huecos de la habitación y una
mantita de las que calientan de verdad.

Antes de la " Ley Sinde"
Actuación, trama, música y efectos era lo que conocía de ella antes de
reconocerla. El estreno en España se hacía de prorrogar.

Rodeado en rojo, azul, violeta y rosa palo estaba el 28-E en el calendario, en la
cocina. De repente su obra de arte se convirtió en párvula. Enloquecido, paseó
de un lado a otro su casa de 40 metros cuadrados hasta quedar rendido en el
sofá. Fue entonces cuando, en un arrebato de locura extrema y arriesgando los
golpes de claqueta de Darren Aronofsky y la propiedad intelectual de Mark
Heyman, Andres Heinz y J ohn J . McLaughlin, tecleó, esperó, miró... y vio.

¿Black Swan o Red Swan?
El principio se lo pasó sujetando con un plato las lágrimas que se le caían de
los ojos. Cuando apenas tenía cuatro pelos por barba, poco le faltaba para
subirse a los tejados de un "grand jeté". Todas las tardes, de cuatro a seis y
media, se las pasaba bailando en la escuela "Brincos". La barra que sujetaba
era muy diferente a la de ahora aunque ambas pueden presumir de haberlo
mantenido un tanto esclavo.

¡Extra, extra!

Natalie Portman parecía haber ensayado durante horas y horas y horas... al
igual que el encargado o encargada de aplicarle el Bendito Photoshop a su
cabeza, que no era suya... El mismo o la misma que le puso alas a Mila Kunis
en la escena aquella... en la que la Portman se estaba tomando un café o
alguna otra bebida espirituosa (porque dicen los anti morbo que la actriz donde
dejó la ropa... dejó solo la voz, o viceversa).

Aún no habiendo vivido nunca en sus propios pies las heridas (pues en el
ballet, como en muchas otras cosas que tiene esta vida loca, loca, loca con su
loca realidad... los hombres se salvan de las tiritas) su boca se torció con el
dolor de las puntas. Y con puntas siguió la acción hasta el final.

Una madre traumatizada que había dejado su carrera por un parto y que ahora
se dedicaba a pintar la historia que creía en su propiedad con pinceles de
brocha delgada, muy delgada y empalagosa como una tarta de merengue rosa.
O unas sábanas rosas. O un abrigo rosa. O un oso de peluche ro...

J adeos de otras que convirtieron la fama en competición, en perfección
esquizofrénica (sin freno), en crisis de identidad o rivalidad de camerino.

Terminó la película y se quedó más desangelado que un solo sin tilde que ya
nunca puede ser único.

-Ahora comprendo lo que me decía la maestra de baile: esto es duro, muy
duro... y rápido... tienes que sentirlo en tu propia piel, tiene que doler. La parte
más importante de una bailarina es el pecho... tienes que cogerla con
delicadeza y mostrárselo al público para que lo admire hasta que le sangren los
ojos.

Y es así como me sangran a mí los ojos cuando veo los bancos pidiendo
respaldo y películas en la en ojos de otros.






Almanaque, amor y altura

Si los que llenan mi Google Analytics de entradas anónimas esperan que
escriba algo sobre el amor, es mejor que no sigan leyendo. Éste ha dejado de
ser mi soporte favorito (si es que alguna vez lo fue) para arrojar las flores. Hace
ya tiempo que la nieve ha cubierto por completo aquellos pétalos estúpidos y el
otoño se ha convertido en la estación de todos mis trenes.

Estos días impuestos por el calendario (convención con "e" y no con "i") son
como la resaca del abstemio. Cuánto de manejables podemos llegar a ser los
seres humanos. Parecemos coches (de los teledirigidos) a los que les insertan
algo así como un pequeño chip y allá van, y allá vamos, directos incluso a
estrellarse. Un sólo giro en sentido contrario nos salvaría. Pero no. Hay algo
que se llama tradición, costumbre... la memoria histórica del individualismo
colectivo. Ésta sería la esquina del aborregamiento en masa, la Z de la
princesa, el Mario del conde.

Por otra parte, prefiero resguardar las manos en los bolsillos y seguir
caminando por Barcelona en busca de una camiseta blanca adornada con un
grafiti del que aún cuelga el espray (arriesgando así la pérdida del avión).
Subir una de las cuestas que parten de la Plaza Roja para hacerme con un
sobre rosa que haga juego con la bufanda de una oveja (mientras los
aeroplanos sobrevuelan Compostela dejando huellas). Enviar en secreto a un
mensajero, dos o tres rosas... y escribir en un disco de chocolate una historia
en pistas que apunten hacia un reloj (aterrizamos ahora, no tengas miedo).


Aquí yacen las palabras y el vértigo.



















Del apartheid al apartamento hipotecado

"(...) unha vez e outra vez o corazón grandísimo
igual ca unha cerrota andoa o outono es ti ou ou ou loba
velaquí me tés bailando berrando choutando
unha mestura gutural un volcanciño gutural
coma Virgina Woolf coma Virginia Woolf coma Virgina Woolf(...)"
Olga Novo


A primero de marzo y con un anticiclón de temperaturas gélidas quedo con
Goethe en un bar coruñés. Dos cervezas de barril tiradas a una mano y sin
esperar más tapa que la que sujeta el ticket con una pinza de metal. Y es que
si hay alguna soledad mayor que la de un muerto ésta es la de un difunto
acompañado. Tanto es así que el camarero se extraña de mi doble apuesta por
la cebada mientras su curiosidad pregunta si estoy esperando a alguien: sí,
quizás sí, pero aún no nos conocemos. Y se va con la bandeja a otra parte, a la
otra parte de la barra en donde comenta la jugada con la de brazos en jarra.
Cuchicheos a tacto de mano registradora que ahora son tan modernas que son
ordenadores (¿bueno, qué no es un ordenador hoy?).

El apharteid
Ahora soy yo la que pregunta (con este hablar del XXI) por las afinidades
selectivas de su XVIII-XIX:
-Go, tío, ¿cómo se te dio por creer que una mujer era algo más que una
almohada?.

Goethe no suelta prenda. Lo habré cogido en un mal día o le despistará la "s"
que con mucho morro le he colado a su obra. Creo que no está de más la
consonante... Los hombres de su quinta llevaban unas medias blancas
horribles que casi llegaban hasta las rodillas pero aparte de esto tan
antiestético, tenían algo que los diferenciaba (fisionomía a un lado) de las
mujeres: la posibilidad de elección. Y de la múltiple elección, la selección.
Goethe era tan libre que no sólo estudió letras... sino que también ciencias. Fue
poeta, dramaturgo, novelista y científico. Su hermana, como la
de Shakespeare, pudo haber sido hombre.

¿Cuántos inventores engrosan los tomos de las enciclopedias? ¿Cuántas son
las mujeres del total actualizado? Graham Bell, Edward J enner, J ack
Kilby, Theodore Maiman... tenían/tienen pito. Leyendo diferentes manuscritos
digitalizados en la red me encuentro con textos que aseguran que la idea de
que la mujer ha sido relegada en el ámbito de la creación (aquí metan todo lo
que se les ocurra) es una farsa. Hablan así de la mujer recolectora (la pionera
de la botánica), inventora de la moneda, del alfabeto en la India... Otros textos
tienen la desfachatez de hablar de un apartheid femenino en el conocimiento.

¿Qué cosas, no?. A quién se le ocurre pensar que la mujer ha estado durante
años alejada de la opinión, de la participación en la esfera pública, de la
educación... No sé si la ironía está clara pero lo que sí lo está es el hecho de
que este planeta no debe ser el único con vida, o eso, o que la historia
universal no se pone de acuerdo ni con pistas...

Menos mal que existen los libros de bolsillo y las habitaciones. También las
escritoras que ya no existen (no físicamente) que escribieron sobre ello (con o
sin encargo) como es el caso de Virginia Woolf y "Un cuarto propio".

La escritora pasea el Londres post-victoriano en busca de un discurso que
conteste al tema "la mujer y la novela". Se encuentra con estanterías llenas de
libros con sello masculino. Novelas y no sólo novelas. ¿A caso no hay hojas
para la mujer?. La misma aparece en estos libros siempre en dos versiones: o
la bella bellísima, casi diosa, cortejada por el maromo de turno al que debe
darle descendencia o la mala malísima, bruja y loca. Ni rastro de su vida. ¿Qué
hacían las féminas del siglo XVII-VIII? ¿qué sentían? ¿cómo y de qué
disfrutaban? ¿por qué se ponían tristes?.

Las mujeres escribían pero en tinta invisible. Escribían poesía, novela... pero
en secreto, a escondidas. Esto provocaba una gran ausencia: la de la
manifestación del sentir femenino. Ninguna mente andrógina podría expresar
de igual manera aquello. Esto ha sido un arrastre que ha provocado el segundo
plano de la mujer.
Un día llegó Aphra Behn y se convirtió en la primera escritora profesional de
Inglaterra. Otras de las pioneras en alzar la voz literaria fueron Lady
Winchelsea o la Duquesa Margarita de New Castle. Llega el S.XIX y Woolf se
sorprende con Mary Carmichael que no sólo se había lanzado a escribir sino
que lo hacía sobre la mujer enamorada de si misma y de otra mujer. Parece
que se había abierto una ventana.

Páginas más tarde encontramos la conclusión: lo que necesita una mujer para
escribir no es más que dinero y un cuarto propio. La independencia económica
y de entorno físico llevaría a la mujer a no sólo abrir la ventana sino a
asomarse a través de ella. No para contemplar sino también para mostrarse.


El apartamento hipotecado
De tener una habitación para ella sola a poder votar, acceder a la Universidad,
a la presidencia, a las exposiciones "como mujer pensante y no objeto
pensado"... La emancipación de la mujer y su re(v/b)elación (con ella misma y
los demás) ha llevado incluso a propiciar un cambio en las estructuras
sociales.
Es el caso del matrimonio que ha dejado de considerarse "heterodoxo"(aunque
haya muchísimas personas insistiendo en su carga divina e intocable) para
dejar paso al homoparental (aunque haya otras muchas luchando porque así
sea). También hay que hablar de la "monoparental". La mujer no necesita de
un hombre al lado para formar familia (de momento sí de su colaboración) y
esto es algo que si ya es de dura asimilación hoy, en siglos pasados hubiera
compartido estantería con la ficción más censurada.

Pero este adelanto se debe tomar con cuidado y pies de página. La
desigualdad de género, al igual que la violencia, sigue ocupando portadas y en
la cúspide de todo cuadro de personal, los hombres siguen siendo el sexo
fuerte.

Nadie nos advirtió de que "ladrar" tendría sus consecuencias. Los cuartos
propios generan intereses y declaran a Hacienda.




"Más de 200 niñas mueren cada año en Salen (India). Casi 40 millones las
niñas y mujeres que faltan. Son las cifras de la violencia de género en este país
que acaba con el sexo femenino incluso, a veces, antes de que nazca (aborto
selectivo)".

































Catodicismo. Poder. Gloria

sí, lo confieso,
fui yo la que añadió un apóstol a la biblia del colegio
un apósito extemporáneo
un adjunto a Bartolomé, hijo de Talemai,
por la obra y gracia de un caucho de fresa
-movimiento de mandíbula sin papel de regalo-

me arrodillo ante el altar hasta dejarme las plegarias y los codos
el cuerpo y la sangre
la memoria de las lentillas del padre
mojadas en aquel cáliz de austeridad y gradación
-que caiga sobre mí la venganza fría e interna-

ya piden mi cabeza en bandeja de plata
que mi cuerpo es un templo de huellas erróneas
donde género y número no concuerdan
yo,
que no he sido más que una tránsfuga que giró las aspas de la casilla y la renta
la atea que comió carne de ternera un viernes santo
la que dio sólo la paz, sin dejar caer más nada
la que vanaglorió a Phil Collins en su último concierto en Madrid

me golpeo el pecho como si fuese una espada
y enciendo las velas que salvarán mi holocausto

agnóstica de mí, acudo cada noche a incendiarme los pecados:
-por mi no cópula, por mi no cópula, mi gran culpa-



















El desnivel del mar

"(...)Hai tanto que morrer...
Pódese morrer de tantos xeitos...
Que é difícil morrer demasiado(...)".
Estevo Creus


No sé si debo pedir perdón por darle a "publicar entrada" tan de cuando en vez
o disculparme por la presión que ejercerá en unos pocos minutos mi dedo
índice sobre lo antes escrito. De todas maneras aquí estoy, viniendo para no
quedarme o hacerlo para siempre (ese siempre al que le inventamos
atemporalidades al igual que ese anuncio asegura que una empresa nos
salvaguardará en esta vida "todo, todo y todo"). Y qué apoltronados e imbéciles
(como decía el otro) los que opinen lo contrario o aquellos que apaguen los
ojos y "aquí no pasa nada, nada y nada".

La rebelión del Pacífico
La letra pequeña de las pólizas de seguros no garantiza inmunidad ante olas
de diez metros y dos minutos con be bastan para devastar con uve. Las
alarmas no guardaron la fila ante los semáforos y saltaron con la mayor fuerza
registrada en la historia de J apón llevándose a más de 9.500 personas y
escondiendo entre escombros a alrededor de 16.000. No por ser de letras huyo
de las cifras, eso sí, el tratamiento macabro de las mismas sigue dándome
asco. Tanto asco como el morbo (el insano) que acostumbra a alimentar tantas
piezas audiovisuales informativas. Y no creo que haga falta que especifique.
Desde que a la Tierra le da por temblar las hormigas no son más que aves
carroñeras.

Durante los días siguientes se han repetido las réplicas y han levantado contra-
réplicas. El gran impacto del terremoto y el tsunami ha reavivado un tema y una
discusión que viene de lejos: el de las centrales nucleares. ¿Qué merece más
la pena ahorrar en combustible o ahorrar disgustos?. Parece que los de los
mandos españoles no lo tienen nada claro y se escudan en controles de
seguridad y fechas límite que alarguen la decisión y jueguen por si mismos una
liguilla. En cambio, para otros, los hechos tienen su peso y el poder necesario
para rectificar. Es el caso de Alemania que ya ha anunciado su pretensión de
abandonar este tipo de energía (aunque no sea justo un "hoy" por lo menos es
un "mañana").

La energía nuclear salta a la palestra cuando la de Fukushima lo hace por los
aires. Explosión que apunta con miedo a la memoria, a Chernóbil. Al mismo
tiempo que la radiactividad la toma con J apón y llega al agua de Tokio la
sombra del 86 se extiende por el mundo. 210 becquerel de yodo radiactivo por
litro, más del doble del límite que se considera seguro para la salud de los
bebés. Y no solo el agua, la radiactividad afecta también a 11 especies
vegetales. Mientras en el globo terráqueo se especula con psicosis, los
orientales persisten con sus mensajes de calma. Imagínense por un momento
que esto hubiese pasado en España... Y aquí lo dejo.

La lívido del Mediterráneo enrojece
Es éste nuestro parte común: el mar. Y muchas son las diferencias. La
primordial, la que viene al caso, vaya, es la referente a la manera de hacernos
escuchar. En Libia comenzaron el 2011 protestando contra el gobierno:
mientras unos firmaban por la desaparición del régimen de Gadafi, otros
muchos apoyaban su afán de nacionalización, revolución y financiamiento de
organizaciones terroristas. Nosotros estrenábamos el año continuando con
nuestras protestas caseras (frente al televisor en el sillón con la cena sobre los
muslos o los domingos a las 12:00h con un tinto en cualquier bar).

Los extremos no suelen ser los mejores lugares (sea cual sea el avión) y la
sangre fría derrama litros de la caliente, la inocente (sea cual sea el
aeropuerto). De esta manera en Libia se enciende una masacre en la que el
fuego es la palabra y la insumisión la muerte.

El 19 de marzo las Naciones Unidas deciden mediante una resolución la
intervención internacional en el país con la intención de proteger a los civiles y
aquellas áreas pobladas y bajo amenaza de ataque. Y Libia contestó (con sus
"aunques").

España en el ajo. España en la guerra. Y en la calle (en el sillón, en el bar...) la
discusión mezcla zapatos y chaquetas. Se compara esta intervención, este
apoyo, al "no" del 2003 y de Irak. Hay quien se tira de los pelos y hay quien se
tira de la lengua. Parecidas o no, las dos, son guerras. Y una guerra es una
guerra como una rosa es una rosa.

La que se avecina en el Atlántico
Y por último, Portugal y la dimisión de su primer ministro J osé Sócrates tras el
rechazo del Parlamento a un nuevo plan de ajuste económico. Esto ha
cambiado las prioridades de la Cumbre europea que en vez de hacer
malabares para blindar el euro tienen que poner a la República encima de la
mesa. Rescatar a Portugal costaría, dicen, alrededor de 75.000 millones de
euros.
Desde aquí, al parecer, ya le hemos trasladado todo nuestro apoyo a los
vecinos lusos. También rasgado nuestros ojos asegurando que tan solo es
crisis política y que no nos veremos salpicados.

Yo solo sé que ayer la policía coruñesa desplegó casi todos sus medios para la
reducción de un único sujeto (desarmado) en la C/Franja mientras yo me comía
una magdalena. Hay muchas magdalenas y muchos días. Después está el
Prestige.








La joven Rosenvinge

Esta crónica llega con casi una semana de retraso -puntualizo- como la
impuntualidad de la cantante en subirse al escenario. Pequeño, muy pequeño -
por cierto- también el pantalón y el tiempo que voz y acústicas se dejaron
incendiar off screen (o sin Spotify).

Comenzaba el "Weekend" con la apertura del agua embotellada sobre el piano
y Christina Rosenvinge, sin puntas y con botas, presentaba La joven
Dolores en la Sala LeClub de A Coruña a viernes 25 de Marzo. La joven
Dolores no es una mujer sino el último disco de la madrileña, un recuerdo para
el barco pesquero con ese nombre que hacía la travesía entre Ibiza y
Formentera. Y aunque Christina se encargó de asegurar que no había llegado
hasta la hercúrea en barco... sí habló de coche y a alguna como a mí se nos
vino a la cabeza aquella melodía subterránea (mira papá…).

No sé cuántos “Animales vertebrados” con gafas de pasta, cuántos de la lista
VIP, cuántas presentadoras del Telexornal, caras desconocidas, ex-amantes,
hombres de vida triste, princesas sin título o profesionales del INEM estábamos
allí metidos (¿100? ¿139? ¿215? ¿300 y un feto?). Lo que sí sé es hubo unas
cuantas experiencias nuevas que comprimir en mi carpeta cerebral dedicada a
los conciertos:

1. Que el/la cantante en cuestión pase por delante de ti mientras esperas en la
puerta que da entrada al local haciendo cola.
2. Que el/la cantante en cuestión entre por la misma puerta que tú y lo haga por
donde el público hasta llegar al escenario.

3. Temer por la cabeza del otro guitarrista (Charlie Bautista en este caso)
debido a la proximidad de ésta al techo de la sala.

4. Sentir que el/la cantante en cuestión está diciendo algo pero no saber qué
(volumen de voz escaso +pronunciación mínima) en cambio, escuchar a la
perfección la conversación de una señora que está situada a 4 ó 5 cabezas
detrás de ti y que no te interesa para nada.

5. Envidiar al/a la cantante en cuestión porque a sus 40 y pico está mejor que
tú (a tus 20 y pocos).

6. Que en un concierto el público pida silencio.

En cuanto al tema de los temas, faltaron temazos y la insistencia del público
entonando un "otraa... otraaaaaa.. otraaaa" pasó de “Canción del eco” al
“Desierto” del escenario. Así, “No lloro por ti” (interpretada por última vez en la
ciudad el "Verano fatal" del 2008 junto a Nacho Vegas en el Teatro Colón) se
convirtió en los susurros finales de la cantante en LeClub en este “M” de 2011.

Eso sí, la amabilidad de Christina quedó impresa en las fotografías, incluso
para aquellas que nos olvidamos la cámara en el bolso y tuvimos que
mantener, por obligación, “La distancia adecuada”.
Coolruña tiene frío

Los que tienen el metro por la manga dicen que es el mayor centro comercial
de España y el tercero de Europa. Y no lo voy a poner yo en duda. Aunque
quizá sí que me atreva a ponerlo en deuda.

El pasado 14 de abril se inauguraba el Marineda City en A Coruña y en este día
republicano y en esta ciudad de "cascarillas" los coches enfilaban desde
primeras horas de la mañana hacia los 500.000 metros cuadrados de estreno.
Aunque antes del jueves hubiese un miércoles y una pre-apertura exclusiva
para invitados de la "jet set". Pero como saben que en esto tampoco hay dos
sin tres, la ciudad de cristal cuenta ya con nada más y nada menos que doce
grandes centros comerciales que le hacen el corte de manga al pequeño
comercio (la "set sin jet").

450 millones de euros de inversión privada para levantar un hotel de cuatro
estrellas, un edificio de oficinas, 180 locales en tres plantas, una pista de hielo,
un parque de minigolf, una bolera, un circuito de karts que aceleren billetes y
minutos y esto y lo otro y lo de más allá, para los casi 250.000 habitantes y
algún que otro forastero, para un día de lluvia o el hoy sí y mañana también. Un
Marineda en la otra punta, en la tercera ronda por cesárea, un Marineda
conectado con el despoblado centro de la ciudad por un autobús gratuito (y
caduco) que pasa cada 20 minutos y desconectado de la acera de enfrente por
la imposibilidad de atravesar la mediana a pie o a puente. Un Marineda a pocos
metros de otro centro comercial con poca vida dulce y al que no solo yo
pronostico un pronto final.

La oportunidad o no del centro comercial se vende en otras cifras: las relativas
a la creación de empleo. Al parecer, el Marineda City ha proporcionado 4.500
empleos directos y 8.000 indirectos. En tiempos de altos índices de paro no
está nada mal, pero... ¿cuánto de real hay en estos números?. Un ejemplo, el
de la tienda PC City que cerraba sus puertas para siempre cuando apenas las
rejas tapaban la mitad. Imagínenselo: una voz anuncia por el megáfono a los
22 trabajadores del establecimiento que en 30 minutos se quedarán sin trabajo.
Bonito primer día de curro, para el recuerdo, seguro. Y menos radical aunque sí
que progresivo será el recorte de la mayoría de los locales que se han lanzado
a contratar esperando unos ingresos que, llámenme incrédula, no creo que
sean más que otro boom estilo Bieber. ¿Cuántos empleos se han destruido?
¿cuántos se destruirán?. La novedad escupe hacia arriba pero cuando cae uno
se queda arrugado y con las manos vacías. No olvidemos que la coyuntura
económica no monta a caballo y que no todos los jinetes son Rosalía Mera,
Amancio Ortega o Manuel J ove.

Mientras la Coruña "poligonera" se levanta, el centro se viene abajo. El
epicentro coruñés se va vaciando poco a poco y llenando de carteles de venta,
alquiler o, simplemente, de escaparates con polvo. Mientras tanto, los políticos
aprovechan agenda con vista a las elecciones municipales para las reuniones a
pequeña escala con café y pastitas de comprensión que son tan injustas y
falsas como el sorteo de las llaves del Marineda en donde no ganaba la
perspicacia sino la velocidad y la atención para salvar empujones.

A una semana del ansiado estreno una de los adjetivos del Marineda (gallego)
ya estudia ofertas. Tendría sentido entonces lo de añadirle el "City" o restarle
el idioma de la comunidad tanto en la publicidad, como en la promoción como
en la primera opción de su página web. Esto sí que es tener presente el futuro.

Me dijo que las ciudades eran como las personas y que atribuirles cualidades
humanas no sería algo erróneo ni descabellado. La hipocresía está de oferta y
la avaricia sigue rompiendo el saco. La ciudad presumía de cosmopolitismo,
vanguardia, compromiso y llenaba las calles de flores como si fuesen
cementerios. La gente se recluía en espacios amplios, cerrados y creaban sus
propios chistes cuando bajaban a la Plaza de Lugo a comprar una camiseta.
Subían una planta y pulsaban una tecla.


(¡Ay, Emilia, si levantases la cabeza...!).






























Cuando es Colón el conquistado

"Súbanse a las puntas y verán Lituania". Consejo para los escasos huecos
libres de platea y palco que abrieron paso a la multitud de piernas dobladas
que sí ajustaron sus posaderas ayer noche en el Teatro Colón de A Coruña. El
único Teatro Colón de la ciudad que hizo competencia al “clásico” con otro
clásico: el ballet.

En este caso fue el Lithuanian National Opera Ballet el encargado de pasearse
por mis retinas y despertar inclinación y memoria al ritmo del gran Tchaikovsky
(que tantas coreografías ha firmado con su música). Una de ellas, ésta: La
bella durmiente. Obra famosa donde las haya tanto en la literatura como en la
danza que marcó, además, un antes y un después en esta última. Los pasos
fueron fijados por Marius Petipa y se produjo por primera vez en 1890
marcando el comienzo de una era de desarrollo del ballet clásico en la que los
decorados engordaron y los bailarines crecieron.

La hora aproximada de subida de telón se alejó minuto arriba-abajo de las
20:30. Las puertas, las entradas, las filas, los asientos, los folletos y los
complejos de abanico, las mujeres y sus galas, los hombres y sus caras de
víctimas buscando disimuladamente las salidas de emergencia, los pasillos
atrancados por bolsos... Todo parte de la delicada extensión de formas que se
prolongan hasta un escenario en concreto donde comienza la obra.

Dos actos y cuatro escenas con reyes, bruja, hadas, príncipes pretendientes
para un solo protagonismo de princesa, gatos con botas, pájaros azules y hasta
un lobo y una Caperucita. Fantástica recreación del ballet lituano. El decorado
nos hacía viajar a las páginas de los cuentos que leíamos (o nos leían) de
pequeños: la princesa Aurora nacía en un castillo y tanto sus padres los reyes
como las hadas del reino celebraban su belleza con bailes nobles. Los efectos
especiales fueron luces de tormenta cuando la bruja Carabosse hizo caer su
maldición sobre la niña anunciando su muerte por pinchazo en su cumpleaños
16 que no llegará hasta la escena segunda. Un ramo de rosas es el culpable.
Aurora cae en un profundo sueño del que no despertará hasta el beso de un
príncipe. Los diferentes pretendientes danzan para la conquista que al final se
queda en el País Vasco con la aparición de...

Igor Yebra, corazones
Además de haber sido el marido de una popular presentadora de TVE es un
bailarín con un gran reconocimiento en nuestro país y no solo dentro sino que
también fuera (quizá más fuera que dentro... ya se sabe que en España lo de
valorar en vida, cuesta).

Ayer, desde la fila 10 de la platea, desde mi asiento nº1 pude comprobar que
es un grande de la danza clásica. Tiene "attitude" y grandes atributos que
saltan a la vista. Uno de ellos se refiere a su condición de hombre y abulta en
sus mallas de bailarín.

La chica del asiento 0 me pregunta por las caras de sufrimiento de las
bailarinas (que no logran una sonrisa del todo natural pese a la costumbre de
sus zapatillas) y me habla del machismo palpable también en este campo en
donde el hombre en vez de subirse a las yemas de los pies, se limita a elevarse
el paquete.

Todo es relativo pero hay a quien le cuesta acompasar momentos con
aplausos. Mi obaoción para el ballet lituano y para su cuerpo de baile, claro
(guiño).






































Fechas. Flechas

La revolución utópica no deja de ser una revolución aunque acabe convertida
en una auténtica paradoja o pierda la "r" y se quede en evolución. El cambio de
la rebelión es un cambio radical y profundo. La ruptura de un orden que se
produce de forma súbita y violenta (la violencia de un plan de futuro que la
distingue de la revuelta).


Los indignados se sublevan levantándose para ocupar las plazas de diferentes
ciudades con pancartas y megáfonos. Un movimiento espontáneo que se cita
en las redes sociales y se divide en comisiones apolíticas que lamentan la
ineficacia de los diferentes partidos y la crisis que sale de las entidades
bancarias en horario ininterrumpido. Los partidos ven su oportunidad para
hacer la campaña de los toldos aprovechando los pocos huecos existentes
entre los sacos y los bocatas de chorizo. Choricean también otros que se
visten de indignados y en vez de agua o linternas, abren cuentas anárquicas
(para la libre circulación monetaria en aquellos bancos que ahora actúan como
respaldo).

¿Cómo alguien apolítico puede estar preocupado, entonces, por cuestiones
políticas e ideológicas?. Si el nihilismo escapa a los partidos existentes de los
que se manifiesta uno ateo, ¿el apolítico se despreocupa y gana?. ¿No es la
política ideología y viceversa?.

15 minutos menos
Europa delimitaba el mapa con colores. Islandia y la metáfora de la bandera a
la que se le tiñe la cruz de azul. Por otro lado, alejada, estaba España dando
saltitos, intentando ser vista en medio de un concierto de tallas nórdicas. Le
había tocado rasgarse el traje de ambulancia. En las sirenas se confunden el
rojo y el amarillo. España no es Europa ni no lo era tampoco en 1986 cuando
nos empezamos a sentir grupis de una banda de la que no entendíamos la
letra.

Las señales acusativas en forma de índices, los carteles nínicos y los susurros
de apoltronamiento e imbecilidad hicieron sonar el despertador ibérico en más
de 50 ciudades. Un 15 de mayo y después de la siesta. Resistencia estoica
que sobrevivió al tijeretazo del mapa por parte de un gobierno incapaz y
acomodado en escaños. Un gobierno de puntillas pero también una oposición y
el resto de feligreses que se dedican a la política de los sillones y los
malabarismos con nóminas que no son la suya. Es la hora del recreo a tienta
cierta.

#15mani
En el harakiri se levantan carteles y se cantan meriendas. Los perros caminan
en medio del gentío y en A Coruña quema el sol. Podría decirse, pues, que los
"quemados" se calientan y ladran. Hay fotógrafos de profesión y paro que
inmortalizan la unión desde lo alto de los contenedores, de las farolas. Una
pareja de ancianos se asoma a las galerías. Debajo, en la terraza, los recién
casados se manchan de helado mientras contemplan desde sus asientos la
procesión de aquellos a los que le pica el culo.

Es curioso, hoy parece que hasta los globos se ponen de acuerdo. Lo impuesto
"ofrece" dos opciones: seguir recto o girar hacia la derecha. Luz verde y el
globo que prefiere seguir su propia zurda. Aunque en esto no hay manos ni
direcciones. O eso manifiestan.

Miro hacia las posaderas de un hombre. Lleva un periódico en el bolsillo trasero
de su pantalón en el que se puede leer la ciudad. Esto es otro tipo de elección:
la municipal en 22.

Fallos técnicos, tecnocráticos, tecnodrásticos, tec...no
María Pita en medio de su propia plaza dirigía la lanza hacia los altavoces. El
micrófono no funcionaba y el mensaje llegaba a voz rasgada a través de
diferentes bocas. Días después de la primera manifestación la almohadilla
cambiaba de letras: de #15mani a #acampadacoruna y de la heroína al
Obelisco. Y la almohada por la Quechua.

Acampar para protestar y aprovechar para algo más. Esto es lo que ha
ocasionado la desvinculación de lo unitario en dos. "Democracia Real Ya" no
tiene nada que ver con #acampadacoruna y otros tantos que han jugado con
esto, con ninguna de las dos. Cuando una fuerza se disgrega ¿la eficacia se
resiente?

Hablo con M. Ella ha fotografiado la #15mani de A Coruña y se ha pasado
también por la acampada. Me dice que se sintió realmente orgullosa al ver que
la gente salía a la calle a protestar por la pésima situación actual: "no me lo
esperaba, sabía que esto tenía que explotar de un momento a otro pero no
podía imaginar que hubiera esta implicación. No hay empleo, no hay
posibilidades. La crisis está siendo más que un periodo económico. Los errores
de unos cuantos los estamos pagando todos". M. lamenta que lo que empezó
con tanta fuerza se haya desinflando poco a poco aunque "no en todas las
ciudades".

J . ha dormido en la de Santiago de Compostela: "he estado allí unas cuantas
noches pero no me gustaba lo que veía. No me sentía identificada con la gente.
Te decían que todo el mundo era bienvenido y después notabas cómo el grupo
estaba perfectamente dividido. El micrófono estaba abierto. Se organizaban
charlas, talleres, debates... pero yo creo que faltaban ideas aplicables a la vida
real. También he visto oportunismo y mucha cara".

La falta de ideas ha sido una de las críticas al movimiento 15-M que es visto
por muchos como un gran paso con peso pero sin resultados claros. ¿Qué se
busca y cómo se hace?. Para M. son discursos, en su mayor parte, vacíos: "la
buena intención no va de la mano del buen discurso. No entiendo cómo,
sobrándonos los motivos, los hilamos tan mal y tampoco comprendo cómo no
hacemos algo más que esto. Acampar, movilizarse... está muy bien, ha sido un
gran avance para todos los que pensábamos que la juventud y la no-juventud
estaba dormida pero ahora hay que seguir".
En Sol en Madrid y en Plaza Cataluña en Barcelona los micrófonos funcionan
correctamente y la organización dio la vuelta al mundo, sobre todo en la
primera. Un gran "campamento" perfectamente repartido en comisiones en el
que se indignan miles de personas. La rebelión es firme y ya se plantea la
construcción de barracones pese a que les han advertido que no podrán
quedarse. Lo ha dicho esta mañana PR socialista del PSOE el Partido
Socialista Obrero Español ¿saben?.

En Cataluña los antidisturbios fueron precisamente los que provocaron los
disturbios el pasado viernes cuando "cumplían órdenes". 122 heridos y una
copa europea. España, ese país en donde el fútbol parece darnos de comer a
todos, ¿saben?; España... mientras unos tocan la pandereta los otros bailan. Y
este desalojo irá “increscendo” porque "peligran los espacios públicos" y
¿saben? sin pasear la gente no se puede quedar, sin las cañitas, el terraceo...
sin las necesidades básicas, sin opinión, sin voz, sin empleo, sí.

¿En qué canal sale Grecia? Internet se ha adelantado y no creo que haya sido
por desconocimiento de los demás medios de comunicación. Ya nos lo
enseñaban en la Facultad "la información también es mercancía".

Si la Democracia es irreal la fingimos entre todos. Ellos están ahí porque
nosotros los elegimos. Ellos nos manejan porque nosotros lo permitimos. Si
vivimos en condiciones inaceptables es porque en algún momento las hemos
aceptado. Si estamos mojados es porque nos escupen. Y asentimos y nos
sentamos. Aunque no comulgo con Pérez Reverte yo también nos
llamaría idiotas (pero incluyéndome en la saca aunque no haya dormido a la
intemperie que parece que PR nos vigila desde otro Planeta, guiño).

La revolución se empieza desde dentro: de casa, de la escuela, de la oficina...
De momento, España está revuelta. La mayoría nos ha sepultado en las urnas.

Encuéntrenle los límites al mar
















Saltos, giros y bilingüismo

Si le preguntan a alguien que no tiene ni idea de ballet clásico por El lago de
los cisnes seguirá sin tener ni idea pero les dirá "ah, sí... ya sé" porque hay
ciertos pasos que aunque nunca se hayan dado, se pueden imaginar por
repetición colectiva (dimes, diretes, conversaciones de cafeterías...). Lo mismo
ocurre con los libros: quizá no haya leído nunca El Quijote pero conozca la
confusión de los gigantes y los molinos. También con las películas... no ha visto
aún El pianista pero sabe que hay un hombre judío que toca un instrumento en
un entorno muy gris. Pues de esta obra tiene la seguridad de algo: hay un lago,
un príncipe y unos cisnes. Puede ponerle color: el blanco y el negro e incluso,
mezclando géneros, nombre: Natalie Portman.

Voy a centrar el texto, no tanto en forma como en contenido. Cojan el coche, el
autobús, sírvanse de las piernas o del patinete de su niño de 30 años que
acaba de ser padre y lleguen a distintas velocidades al Palacio de la Ópera en
A Coruña. Han llegado tarde a algo que, seguramente, no tenían ni intención
de llegar. Yo tampoco la tenía pero allí estaba en la fila 10 al lado de la erudita
de la lengua gallega, Doña Pilar Farjas.

El coreógrafo y bailarín Ángel Corella aterrizaba en A Coruña desde Nueva
York gracias al Festival Mozart y su programación del 2011. Corella no venía
de parranda sino a supervisar los ensayos de su compañía entre las que se
encuentran dos herculinas: Ana Calderón y Carla López. Precisamente esta
compañía es la única de danza clásica que existe actualmente en España que
cuenta con una mayoría de bailarinas y bailarines "autóctonos". Pero no me
olvido del Ballet de Víctor Ullate ni de su "hijo" Igor Yebra, ni de la Compañía
Nacional de Danza de España (cuyo primer director fue precisamente Ullate) y
de otras (que aunque de menor tamaño/consideración/presupuesto/fama, pues
las hay). Si lo digo es por algo aunque sólo sea por decir.

El lago de los cisnes se divide en cuatro actos y en A Coruña también en dos
días: el 4 y 5 de junio con algún cambio en el elenco sobre el escenario y
ambos días con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de Galicia bajo
él. Es la historia del príncipe Sigfrido que se enamora de Odette. Odette es una
mujer transformada en cine por el malvado mago Rothbart que vuelve a su
condición de humana tan sólo cuando cae la noche. Este hechizo sólo podrá
romperse si aparece alguien que le jure amor eterno. Sigfrido estaba de
cumpleaños y su madre la reina le insistía en que era hora de que encontrase
pareja. El joven escapa de la presión maternal vía ballesta y se va de caza con
sus amigos. Esa ballesta se detiene ante unos cisnes, en un lago, de entre los
que aparece Odette enamorándolo en lo que dura un bostezo. Sigfrido, que es
muy realista se niega a jurarle amor eterno a un ave y Odette se va en su forma
de cisne.

Pero Odette vuelve a aparecer en la mente del príncipe cuando éste debe
elegir esposa. En su castillo celebran una fiesta a la que acude Odile, la hija del
malvado mago y es en ella donde Sigfrido ve a Odette. Lamenta su decisión y
corre hacia el lago. Pero es demasiado tarde. El hechizo ya no se puede
romper. El príncipe lucha por Odette y Odette lucha por Sigfrido. El desenlace
es un suicidio. Odette se lanza al lago y tras ella va Sigfrido. Esta muestra de
amor en forma de muerte destruye al mago y rompe el hechizo de los demás
cisnes que pierden sus alas por brazos.

Tchaikovsky movió el telón para una obra resumida. La rigidez de los
movimientos desataron los aplausos y los "bravo" a destiempo. El público se
encargó de llenar al completo "la función". Siempre hay quien confunde
delicadeza con delicatessen, lagos con pozas y cisnes con patos.





































El tamaño no aporta

Aunque Mario Casas se quite la camiseta o, precisamente porque se la quita
una vez, y otra vez, y otra, y ot... la historia se queda en pañales y tiene tanto
contenido como el que puede caber en un sms. 3MSC acorta el título del
cosechador de ventas, Federico Moccia, en su libro “A tres metros sobre el
cielo”. No dejan de ser tres metros mal medidos, aunque Mario Casas se quite
la camiseta una vez, y otra vez, y otra, y ot...

Moccia recurre a Roma, a Stefano y a Babi para retratar el primer amor
adolescente: los puentes, la velocidad, los suspensos, las prohibiciones, el
alcohol y la playa. Hace de Stefano un chico malo-malo, con problemas con la
justicia y una moto que ejerce de cuarta extremidad inferior. Babi es una chica
ejemplar, buena hija, formal...y con una familia en la que la madre lleva los
pantalones, el padre la falda y la hermana el teléfono pegado a la oreja. La
historia de los Romeo y J ulieta contemporáneos o Mario Casas quitándose la
camiseta una vez, y otra vez, y otra, y ot...

De lo sublime a lo subliminal pasando por lo subnormal
Y el libro que lanzó a la fama a Federico se estre(n/ll)ó en la gran pantalla
gracias a Antena 3, Globomedia y la distribución de la Warner. No sé si
llamados por el éxito de la historia en papel o por el protagonismo de Mario
Casas y su camiseta, las salas no se quedaron vacías. Cuentan mis malos
oídos que, incluso, hubo derrame de lágrimas. Hay quien tiene la sensibilidad a
flor de piel y Mario Casas se quitaba la... Bueno, también el gusto se suele
situar en las partes traseras del cuerpo humano y a Mario Casas también se le
asomó en una escena el cul...

La peli comienza con un juicio que, al mío, se le escapa a lo que resta de 2
horas. Ya no estamos en Roma sino en Barcelona y entre hileras de coches
apelotonados ante semáforos en rojo aparece una moto negra con Hugo (que
no Stefano). Hugo (que es tan chachi que se hace llamar "H") grita "fea" a Babi
(nombre muy común en España y en Barcelona, un personaje al que da
vida María Valverde) y ésta, que asoma por la ventanilla desde el asiento
trasera del automóvil familiar, "se queda con la movida".

Las siguientes escenas se suceden entre la casa de Babi, la casa del hermano
de Hugo (con el que vive), el Instituto de la chica, la playa y una especie de
explanada en la que tienen lugar competiciones de tres tipos: de flexiones,
de motos y de estupidez. Desde un primer momento H deja claro que no hay
más chulo que él e intenta hacerse con la palpitación de la pepita de Babi
arrancándole el biberón a volantazos. Y es que Babi es más casera que la
gaseosa y su madre una auténtica artista en dirigir el tráfico de su hija. Así que
pronto Babi siente el claxon de la locura y decide romper con toda norma y
agarrar a H por la espalda. Los dos adolescentes pasean su amor por la
carretera e incluso forman un cuarteto con los mejores amigos de ambos que
también "se enamoran".

Tanta hormona desenfrenada no podía salir bien. En la toalla británica o en los
golpecitos de cinturón precedentes a la quema de tubos de escapes en los
pilla-pilla. En cualquiera de los dos sitios o en cualquiera de los otros muchos
que no nombro los estrógenos ahogaron toda historia de amor posible. Un
suicido tuvo lugar en un puente alto y, al mismo tiempo que un adolescente se
caía por otro, el argumento se perdía y llega un momento en que ya no sabes
si estás en Grease o en Dirty Dancing. El chico duro pierde la dureza y la chica
formal se comporta como una caprichosa descerebrada a la que el ego le ha
echado un pulso. Un pulso que gana el vecino que, cómo no, también se quita
la camiseta.

¿El trasfondo de la película? Beba Coca-Cola. Puro Product Placement a
pantalla completa (el tamaño no aporta pero provoca sed).

































50°05'19.25''N, 110°02'18.17''W

Nos llenan los ojos con su patrimonio al descubierto y se lavan las manos con
jabón de glicerina. "Señor, sí señor" canturreamos como auténticos borregos
de caballería mientras nos tosen en la raíz del pelo, el punto exacto donde
teñimos las ideas. Bajamos la cabeza y nos atan los cordones de tal manera
que la circulación se estanque en filas de gasolina y el aire acondicionado nos
patrocine un buen resfriado.

Perdimos la memoria cuando encontramos una silla sueca. "Bienvenidos a
Europa" y desde la ventanilla del avión vimos como una mano de hombres se
colgaba del pescuezo de un ganso. El canibalismo no entiende de especies ni
el riesgo de primas. Ojalá que se extingan los pomelos.

































Húnicos y cosmonautas

Todos deberíamos ser comisarios de, por lo menos, una exposición: la nuestra.
Pasen por aquí, vean esto y aquello y lo otro de más allá. Contemplen el
famoso punto negro y háganse los sorprendidos. Alquilen gafas de pasta
(cuanto más atrevidas sean más disfrazarán su ignorancia) y repitan de vez en
cuando lo "demodé" que les parece el holograma que tienen en sus narices
(ligeramente levantadas).

Entrevisto a M. sin que ella lo sepa:

-¿Por qué todos deberíamos hacerlo?
-Pues creo que todo el mundo debería exponer porque el arte contemporáneo
se basa en las ideas y partiendo de ahí y de muchas exposiciones que he visto
creo que cualquiera puede exponer algo con lo que se le pase por la cabeza.
-Has esputado "contemporáneo". ¿Con qué asocias "exponer"?
-¿Cómo con qué lo asocio?
-Salivaste opinión...
-Ah, pues más que opinar... dar a conocer tu estructura mental, la forma que
tienes de ver, literalmente, el mundo. Cada persona es un mundo inabarcable
hasta para sí misma.
-La gente que no eres tú, la "otra gente", ¿visita esa forma?
-Exponer es como intentar sondear una galaxia cercana. La gente visita para
ver qué se le escapa, es decir, para ampliar su perspectiva. Cada uno sabe
cómo ve el mundo pero va a una expo para averiguar cómo lo ven otros y
relativizar su existencia.
-Exponer es tratar de imponer, entonces.
-No, para nada. Debería ser compartir.
-Has dicho "debería".
-A ver, hablo en el supuesto de que todos expusiéramos. Partimos de que es
algo cultural y, como tal, debe servir para compartir y ampliar miras. De eso va
al fin y al cabo la cultura.

M. ha pensado en cultura. Ha relacionado la exposición con el arte y el
desnudo de una persona (aparentemente humana) que pretende compartir sus
autovías interiores asegurando que, éstas, servirán para abrir nuevos caminos
en otras carreteras. Incluso para despejarlas.

Primer herror umano: pensar que somos.
Más que una serie de números y una letra, que un nombre cualquiera (que
podría ser totalmente diferente y no cambiaría nada) con un par de apellidos
como padrino y madrina (quizá con preposiciones o guiones que dificulten la
distribución del espacio en campos de texto o faciliten la distribución de
posiciones en campos de oficio). Que somos algo más que materia creada de
una reacción química en meses variables. Más que fluidos, que carne o que
huesos. Que somos únicos y nos mantenemos en estado sólido hasta que nos
imponen el polvo y nos dejamos ir. Pero queremos ser, aún desconociendo lo
que significa la palabra porque, es evidente, que nunca tuvimos delante algo
que fuese. No sabemos lo que es "ser" ni lo sabremos ¿nunca?.

Segundo herror umano: pensar que importamos.
Entonces, como somos y estamos completamente convencidos de ello,
vivimos. Para vivir necesitamos agua, oxígeno, un móvil 3G y un par de cosas
más. Necesitamos tener ideas y que éstas valgan. ¿Cómo sabemos cuáles son
las correctas?. No lo sabemos. Pero tenemos que apostar por las nuestras. El
valor de valorar los valores propios (en realidad no nos pertenece ni uno, todos
son heredados de otros que a su vez fueron de anteriores y estos de...). Ya nos
tenemos a nosotros y a lo nuestro. Por fuera y por dentro. Un perfecto conjunto
de nada. Pero no nos sirve. No sólo, vamos. Los demás (aquellos otros, de
nuevo) deben valorarnos, respetarnos, comprendernos, querernos y un largo
etcétera de loterías. Entonces exigimos, reclamamos, solicitamos, protestamos,
presumimos, disfrutamos... hasta que, al final (puede llegar desde un principio
cercano a un inicio, un medio próximo a la mitad o una despedida que acaba
en un punto enorme) comprobamos (normalmente mediante caída en bruto)
que exportamos (un "nunca esperes nadie", un "si te he visto no me acuerdo",
un "borrón y cuenta nueva", un "te llamo para un café..." un...).

Tercer herror umano: creer que tenemos.
Los robots se ríen de nosotros. También los cuadros, las plantas, los edificios,
las pancartas, la ropa en serie de Inditex, las películas que rodamos, los
suculentos platos que preparamos. En realidad, es una mentira acallada por
nosotros mismos. Si no somos, si no importamos... necesitamos extender las
manos y amarrar algo (poco a poco se escurrirá por las marcan que llevamos
cosidas en las palmas). Nos encanta estar arriba. "Yo mando", "yo ordeno",
"yo, el superior y tú el dominado". Así que nos compramos un perro: siéntate,
salta, come, mea, caga, quiéreme.

Exposición o cárcel.
Y sí, todos deberíamos ser comisarios de nuestra propia exposición. Un paseo
por el vacío con gafas de pasta extrañas y puntos negros que nos hiciese libres
del margen que se nos escapa por las rejas a este montón de nosotros. Una
guía para los diferentes, los extraños, y, en definitiva, para todos los mismos.
















Petit negre. Pa indi

Espero no haber sido la única que al ver la de la derecha ha pensado en la de
la izquierda y/o viceversa. Tanto si es así como si no lo es, bienvenidos a la
crítica por la crítica y/o al montaje de mi propia película.

Amigos que os hacéis pasar por talones, compañeiros, camaradas, enemigos
abatidos y líquidos recién esparcidos por las teclas de, lo que un día, fue un
ordenador en unas rodillas: ¿no creéis que los días festivos son un invento de
las compañías electromagnéticas, los fabricantes de mantas, los amantes del
chocolate a la taza y fabricantes de DVD?. No hace falta que murmuréis la
respuesta, sólo quería daros la mía: SÍ. Y es por los festivos por los que una
tira de los mentados inventos y se acuerda de lo poco "al día" que está en el
mundo del cine (también en el de los libros y otras antiguas vicisitudes). Porque
mi Yo tiene la costumbre de esperar un tiempo de rigor (meses o años,
normalmente nunca menos) para ver, leer o probar muchas de las existencias
que tantos otros han agotado (¿pero todavía no has leído...? ¿aún no has
visto...?). Pues bien, no por sus 9 regalitos sino porque, repito, era festivo, me
he visto Pa negre en su versión Pan negro (sí... aún, todavía antes de ayer).

¡Mira, un pajarito!
Pocos fines de semana me he quedado en Santiago de Compostela
(¡aquellosmaravillososañosuniversitarios!) pero en uno de esos pocos,
palomitas de colores escondidas en el bolso y compañera de piso catalana con
ganas de castañas al lado, me fui (nos fuimos) a disfrutar de una película
alternativa. Alternativa en cuanto a género y azarosa en elección (-¿ésta? -
vale). Aún existía aquello del Festival Cineuropa (y digo "existía" porque con el
nuevo panorama político y los constantes tijeretazos a la cultura, usar un
presente es poco más que de prestidigitador...) y la crisis económica era una
recién conocida escondida tras un velo. A lo que iba. Petit indi en cartel, en
versión original y en el Salón Teatro de la capital gallega. Dos universitarias,
palomitas y ensueño de castañas.

En esta película a prueba de infartos (tan lenta que te da tiempo a hacer una
tesis del susto que sabes que te llevarás a continuación, cuando continúe,
vaya) el protagonista "gozaba" de su adolescencia en un barrio periférico de
Barcelona. Arnau se me vino a la cabeza en cuanto apareció en pantalla
Andreu. Andreu es un niño de otra época (y de la otra película en cuestión: Pa
negre) pero también de Cataluña que no tiene a su madre en la cárcel como
Arnau pero que sí que acabará teniendo a su padre en ella. Arnau cuida
pájaros cantores. Andreu ayuda a su progenitor a hacerlo (aunque estos no se
dediquen a la canción). La pobreza de la posguerra que se vive en Pa negre
comparte color grisáceo con algunas de las escenas en Petit Indi. Mientras
Arnau intenta ganarse el pan como puede (creo recordar que ayuda en una
fábrica para sacarse unas perrillas), a Andreu le sirven pan oscuro mientras su
madre intenta ganar por otros medios.

Andreu pierde la inocencia y mientras Arnau apuesta con su tío en las carreras
de perros. Los dos terminan por zarandear las jaulas de los pájaros (Arnau
incluso los "entrenaba" para campeonatos y el padre de Andreu comerciaba
con ellos). Andreu ve cómo su prima entierra a dos de estos animales vivos sin
inmutarse. Arnau termina acabando con la vida de otro animal al que primero
ha salvado: el zorro que se puede ver en el cartel del film.

Dos en uno mismo
En Pa negre un padre se enfrenta al garrote por sus ideales políticos (del color
de la sangre). Omite a su hijo partes de su vida para garantizarle la
supervivencia. El hijo, Andreu, cree firmemente en él y en lo que dice hasta que
se da cuenta de que ha sido engañado, hasta que se frente al espejo y
descubre su ingenuidad y en vez de pan oscuro, le dan bizcocho. El taciturno
de Arnau es un lobo con piel de cordero. La aparente apatía que muestra con
tal parsimonia que llega a desesperar, abre la boca del espectador en la
escena final.

Pa negre juega con la inocencia perdida de un niño que empieza a moverse
por sus intereses. En Petit Indi el niño comienza a ser un adulto que se mueve
entre fábulas. Andreu da la espalda a su madre biológica "una del pueblo".
Andreu no perdona que lo hayan salvado con mentiras. Arnau no acepta tener
que darle la espalda y paga su ira con el que no tiene culpa y él mismo había
salvado.

Veo muchísima relación entre ambas películas a pesar de tratar historias tan
diferentes. La principal: la maldad natural de lo humano (sí, sigo criticando
nuestra especie hasta sin querer). "Voy a ser bueno", porque el hombre (la
mujer) tiende a lo contrario de forma instintiva.

Es difícil darle al "play" a mi propia historia sin desvelar por completo alguna de
las dos. Así que... ya sabéis lo que tenéis que hacer (antes, después, o mucho
después).






































































©“Metáforas de intraotoño” de Lidia Bao

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