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Sombras del Pasado

Turno 1
Sábado 20 de Mayo año 2525 – 00:00 a.m. Puerto de Burtack.

La noche poco a poco comenzaba a apagar las actividades en el puerto de Burtack. Los
habitantes que en su mayoría eran pescadores debían dormir lo antes posible para
recuperar las energías para un próximo día de trabajo. En arduas horas de la noche, casi
todos se encontraban en sus respectivos sueños que evocaban sus más prontas
preocupaciones… Sin embargo esto no era así para todos, algunos debían solucionar sus
actuales preocupaciones para poder dormir…

Una sombra se movía entre la soledad de la noche, atravesando los diferentes rincones
del puerto en busca del lugar indicado… en busca de un lugar calido y tranquilo… De
pronto la silueta se detiene frente a una taberna, “Garganta de Dragón” decía en un gran
letrero que se posaba en la escultura de un dragón rojo encima de la puerta…

<<No es tranquilo, pero al menos es calido…>> pensó el individuo, tras ello entro a la
taberna.

Al interior de la taberna yacía Arthur el conocido tabernero de Burtack, y junto a el su


cliente mas frecuente. El encapuchado no le dio importancia a esto y rápidamente se
dirigió a una desolada mesa para escapar del frío.

-Calley el local se encuentra cerrado, por favor volved mañana. –Dijo el tabernero al
encapuchado.

Tras ello el encapuchado con un delicado movimiento se retiro la capucha, dejando caer
su negra cabellera por sus mejillas y revelando sus verdes ojos esmeraldas… ella… era
una muchacha de no mas de 18 años… <<Calley, la pobre ladronzuela de Burtack…>>
pensó la muchacha mientras se disponía a ponerse en pie para marcharse, pero su
intención fue interrumpida.

-Vamos sírvele algo de beber que yo pago, -Dijo cortésmente el individuo que se
encontraba junto a Arthur- déjala que termine el trago y que luego se retire.

<<Gracias a los dioses aun queda gente educada en este mundo>> pensó Calley.

Tras ello Arthur sirvió una jarra de cerveza a la muchacha, aunque al tabernero no le
gustaba para nada que alguien tan joven bebiese en su local, no podía dejar de hacerlo a
sabiendas de las malas condiciones en que vivía actualmente la joven.

Calley bebió tranquilamente su cerveza mientras evocaba los recuerdos del pasado,
nadie en la isla conocía la verdadera historia de la muchacha, y esta prefería que así
fuese. Su vida no había sido para nada fácil en el último tiempo y con suerte se las había
arreglado para poder sobrevivir…

Tras terminar su jarra se levanto y agradeció con una leve reverencia a ambos sujetos,
luego de ello se retiro del local. Mientras comenzaba a caminar en dirección ciega se
encontraba aun evocando los recuerdos del pasado.
<< ¿Que debo hacer ahora?... lo mas seguro es que mi familia se encuentre
buscándome, y no puedo permitir que me hallen… seré yo quien llegue donde ellos a
reclamar lo que me pertenece…>> de pronto sus pensamientos se ven interrumpidos al
percibir el sonidos de pasos a unos cuantos metros. Al alzar la vista se encuentra con un
sujeto de melena castaña y ojos azules, pero lo que despertó su atención fue las
puntiagudas orejas que delataban su descendencia elfica… Un semielfo…

Ambos se analizaron de pies a cabeza por un momento, y luego pretendieron seguir sus
caminos como si nada… sin embargo el destino tenia pensado otra historia para aquella
noche, por lo que tendrían que pasar juntos un tiempo más… ¿y quien sabe porque?

Repentinamente Calley percibe venir el peligro… <<CUIDADO>>, le grita la


muchacha al semielfo, y este rápidamente se agacha… en ese mismo instante un sonido
silbante pasa por enzima de su cabeza, y a unos cuantos metros aparece una flecha
clavada en la madera…

-¡¡ORCOS!! –Grito una voz a unos cuantos metros de Calley… era el cliente de la
Taberna…

La batalla era inevitable… y solo había tiempo para una rápida estrategia…

_______________________________
-Combate: En tu siguiente turno deberás narrar tu entrada en combate, podrás planear
una estrategia y describir como se siente tu personaje en aquella situación. (No
narraras ningún ataque aun).
-Enemigos: 4 Orcos

-Escenario: Ver situación del combate en Escenario de combate.

Calley volvió a ser la pequeña baronesa de Lysere, y sintió miedo, y tuvo ganas de
escapar. Los orcos (presumiblemente del ejército del paladín caído) habían logrado
penetrar en la ciudad desde todas las direcciones, sin, aparentemente, levantar las
alarmas. Lo más probable es que, a aquellas horas, Puerto Burtack estuviera tomada. No
tenía ganas de luchar, ni de defender la ciudad. Puerto Burtack le había ofrecido su peor
cara, y sólo le había dado frío, palos y hambre. ¿Por qué querría ella defender una
ciudad como esta?

No obstante, el semielfo y ella estaban rodeados, así que tendría que luchar por la más
elemental de las supervivencias, hasta que pudiera escapar. Y la petición de ayuda del
mestizo la había conmovido más de lo que ella era capaz de admitir.

Desenvainó de un tirón el estoque afilado como una aguja. Era difícil verlo en la noche,
pues su dueña había embadurnado el filo de hollín. Calley se subió al borde de la fuente,
e hizo una filigrana en el aire con la espada.

—¡Te ayudaré, buen hombre! ¡Lysere! —exclamó como inconsciente grito de guerra.
_____
La idea al subirme al borde de la fuente es para estar más alto que mis oponentes y por
tanto obtener un bono +2 al ataque.

Calley se sintió muy nerviosa en aquel momento… deseaba con toda su alma que
aquello no estuviese pasando…ella era solo una niña… de pronto el sonido de una
espada cortando el viento le advirtió el peligro, rápidamente se agacho y una hoja
afilada paso por su cabellera… ese fue el error de los enemigos, habían despertado el
instinto luchador de la muchacha…

Calley desenfundo su estoque y se lanzo al ataque en contra de su opresor… una


estocada limpia atravesó la carne de la criatura por las costillas, por poco y le derriba…
luego cuando pensaba dar el golpe definitivo un gemido a sus espalda le borra tal idea,
al voltearse ve al semielfo en un estado lamentable, había sido atacado por la espalda y
era perceptible que la muerte merodeaba alrededor de él…

La muchacha no espero mas y se lanzo en ayuda de aquel sujeto, el orco no se había


percatado de ella, por lo que no pudo hacer nada cuando el estoque ya se incrustaba en
su cadera… el orco solo emitió un rugido antes de desplomarse muerto… pero no fue el
único en desplomarse, ya que solo ahí la muchacha se percato que el semielfo se
encontraba tendido en el pavimento totalmente inconsciente.

<<Por favor que no este muerto… por favor Olida...>> de pronto sus pensamientos
fueron interrumpidos por el frió metal de una espada que se le incrustaba por el
hombro… se había descuidado de su rival… no tenia mas por hacer. Inútilmente intento
realizar un torpe ataque, pero el orco no tubo problema en frenarlo…

Todo parecía terminar para la muchacha… solo esperaba que la muerte terminara con su
agonía… y cuando esto parecía ya seguro, un destello fugas decidió lo contrario… una
flecha acabo con la vida de su verdugo.

Al voltearse vio a aquel sujeto de la taberna.

-Te debo una- Murmuro para si misma, luego comenzó a buscar a más enemigos y se
alegro al ver que no había ninguna amenaza cerca… al menos eso fue lo que penso.

<<Que bien, todo ha terminado… que bueno que…>> se interrumpió al tiempo que
miraba el cuerpo del semielfo tendido en el piso… solo una idea paso por la mente de la
muchacha… <<Muerto>>…
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-Experiencia: En tu entrada al combate anterior te llevas 40 puntos de experiencias.


-Experiencia por combate: Enemigos derrotados: 3 orcos, experiencia adicional: 20
puntos. Total Experiencia: 60

Turno 2
00:20 a.m. sábado 20 de mayo.

Al fin el combate había terminado, la excitación en el cuerpo ya se había apaciguado y


la respiración había recobrado su ritmo normal. De pronto el crujido de una puerta al
abrirse les golpe el alma, la muchacha y el arquero se voltearon preparados para lo que
fuese… Por suerte no era más que Arthur, el tabernero.

-¿Amigos se encuentran Bien?- Dijo el Tabernero muy agitado y armado con un garrote
listo para ayudar- O maldición ¿de quien es el cadáver? –Pregunto al percatarse del
cuerpo en el piso.

-No te preocupes Arthur la batalla ya a terminado- Dijo Damián ahora mas calmado –y
aquel sujeto no se encuentra muerto, si no que mas bien inconciente.

- Necesita de atención lo antes posible- Comento la muchacha, quien reflejaba en su


rostro una sincera preocupación - ¿Cree usted pueda ayudarle?

Antes que Arthur pudiese contestar fue interrumpido por el sonido silbante de una
corneta, todos trataron de buscar de donde provenía el sonido… pero era absurdo, ya
que este provenía de todas direcciones. No solo eso les inquietaba ya que al buscar la
fuente de aquel sonido se percataron que desde el sur se extendía un humo negro
acompañado del rojizo destello de las llamas del infierno… La ciudad estaba siendo
atacada.

Miles de ideas surgían en la mente de los presentes… La ciudad podía ya estar tomada y
las alarmas ni siquiera habían sonado… ¿Esto seria obra del paladín Oscuro?, era lo mas
lógico, pero no seguro…

-Será mejor que nos calmemos, necesitamos tener nuestras mentes despejadas para
poder pensar mejor- Propuso Arthur- Además creo que nuestra preocupación por ahora
debe ser de ayudar a aquel semielfo, Vengan ayúdenme a llevarlo hasta la taberna- Tras
estas palabras los tres ahí presente llevaron el cuerpo hasta el interior de la Taberna.

Una vez en el interior el tabernero saco un botiquín del mesón principal y comenzó a
curar y vendar las heridas más urgentes del mestizo. La muchacha miraba con
preocupación aquella escena, aunque en su vida había visto cosas peores, siempre era
complejo contemplar la disputa entre la vida y la muerte. Damián por su lado miraba
afligido al exterior, la sola idea que su querido puerto estuviese siendo atacado le hervía
la sangre.

Cuando el guerrero se disponía a salir en defensa de su puerto, los gritos desesperantes


y de terror de un tumulto le saco de su trance… de pronto las afueras de la taberna de
estar en un silencio sombrío pasó a estar colapsado de los gritos de quienes huían en
dirección norte… Damián trato de frenar a alguien para saber realmente que era lo que
sucedía, pero su intento era casi imposible ya que el terror de los habitantes no les daba
para siquiera pensar en frenar la huida… ya enfurecido por la situación Damián busco
su Martillo de Guerra y lo aferro con todas sus fuerzas, para luego apuntar a un hombre
que venia directamente a el.

-¡¡HEY TU, DETENTE!!- Le grito enfurecido a aquel sujeto, este percatándose de la


rabia de Damián obedeció al instante.- Decidme que es lo que esta sucediendo.

-Bue... Bueno señor, el puerto esta siendo atacado- Titubeo en sus palabras ya que el
miedo le estremecía incluso el alma –Esta siendo atacado desde mar y tierra por
diversas criaturas, la gente esta intentando huir hacia el Bosque Niebla.

-¿y que a pasado con las defensas marítimas y los soldados de Burtack?- Quiso saber
Damián, quien se mostraba ahora realmente preocupado.

-Nadie sabe que paso con ellos, no se encuentran por ningún lugar… Estamos
totalmente abandonados- Respondió finalmente el sujeto, y sin poder esperar más
continúo su huida, sin importar como se lo tomase Damián.

Tras enterarse de esto volvió a la taberna… Todos en el interior intercambiaron miradas


llenas de temor y preocupación… Nadie se atrevía a hablar, todos trataban de hallar la
solución más razonable. De pronto el silencio de la taberna fue corrompido con los
quejidos del semielfo…

-Descansa joven semielfo, no tienes de que preocuparte- Dijo Arthur quien trataba de
creer en esas palabras… pero era absurdo.

-¿Qué haremos ahora?- Se atrevió a preguntar Calley.

-No se tu pequeña, pero yo iré a pelear por Burtack- Respondió firmemente Damián.

-Ya basta de estupideces, no deseo que mi libro de Historias termine súbitamente por
una pendejada como esa- Dijo Arthur mientras se ponía de pie- Lo mas razonable mi
amigo es que se vallan junto con esa gente a Mired-Hum, sabes que necesitan de buenos
guerreros que les guié. Además si esta jovencita se va sola podría ser fácilmente
acecinada ya que se encuentra en un muy mal estado.

El tabernero tenía razón, y Damián lo sabia… pero la sola idea de que su Puerto fuese
destruido le parecía inaceptable… Pero al cabo de una rápida reflexión entendió que
debía aceptar la idea.

-Esta bien que así sea, traigan lo necesario para que nos vallamos- Dijo Damián.

-Yo estoy lista para marcharme de aquí- Afirmo Calley, quien poco interés tenía por
defender Burtack.

-Mi estimado amigo, yo no iré con ustedes, de ser así este semielfo terminaría en el
sueño eterno- informo Arthur –Pero no se preocupen por nosotros que sabré
arreglármelas.

Damián conocía muy bien al tabernero y sabía que no había caso en debatir sus
palabras. –Entonces vayámonos de aquí- dijo finalmente el guerrero. Calley y Damián
salieron de la taberna y se sumaron al tumulto de gente para huir del puerto.

Al parecer el ataque se concentraba al sur del puerto ya que hacia el norte no se topaban
con ninguna amenaza. Sin embargo Damián prefirió ir en la retaguardia del tumulto
para defender en caso de cualquier problema, Calley por su lado insistió en acompañarle
para ayudarle.
Cuando ya parecía que podrían salir a salvos del puerto un rugido salvaje a sus espaldas
les borro tal idea, se trataban solamente de un orco y un trasgo, pero el cansancio que
ambos tenían encima les hacia pensar que se trataban de dos trolls.

-Vete de aquí pequeña, no estas en condiciones para la batalla- Le ordeno Damián a


Calley.- Yo me encuentro ileso del combate anterior, tu procura ayudar a esa gente.

No tenían mucho tiempo para ponerse de acuerdo, las criaturas se acercaban a toda
velocidad.

________________________

-Opciones: Uno de los dos debe luchar para darle tiempo al otro de huir. Si lo
consideran conveniente los dos pueden quedarse a la batalla. Esto debe ser señalado
en su siguiente narración, quien desee quedarse a la batalla deberá narrar su entrada
al combate, mientras que quien huya deberá narrar su salida y huida con el tumulto en
dirección al Bosque Niebla.
–Posibles Enemigos: 1 Orcos y 1 Trasgo.

-
-Sistema de Combate Online

Puerto Burtack no merecía tener hombres como Damián. Calley no dejaba de


sorprenderse por la ardiente ferocidad con la que el arquero amaba la ciudad. Hombres
como él sería los que ella querría tener a su lado para luchar para recuperar Lysere. Pero
un general no podía obligar a hacer algo a sus soldados que él mismo no haría. O eso le
había dicho su padre, mucho tiempo ha, en momentos más felices.

Calley acercó la cruz del acero a su frente en un saludo marcial a Damián.

—Te debo mi vida, arquero. Y si puedo ayudarte aunque sólo sea para darte el tiempo
necesario para que dispares una flecha más, así lo haré. No tengo miedo.

Dicho lo cual, la joven se encaramó tras el primer escondrijo que vio, para sorprender
de un golpe fulgurante a cualquier atacante que se pasara a su lado.

_____
La intención de mi pj es esconderse tras cualquier cobertura que pueda obtener para
sorprender a cualquiera de los dos oponentes que vienen a la carrera. La idea es
pillarlos desprevenidos para hacerles un ataque furtivo. Utilizaré mi esquiva contra ese
mismo oponente.
Oía a las bestiales criaturas corriendo hacia ellos. Podía imaginar con nitidez los ojos
inyectados en sangre, los espumarajos saliendo de las fauces repletas de afilados
dientes, pues la imagen del combate en la fuente se le había quedado grabada a fuego en
la mente. Vio cómo Damián dispara su arco. Escuchó el aullido de dolor del orco, señal
de que su empenachada saeta había acertado.

Calley esperó. Por los movimientos cada vez más rápidos y tensos de Damián fue
calculando la distancia. Escogió el momento oportuno y como una víbora al ataque salió
de su escondite, con la daga brillando presta en su mano. Sus ojos verdes barrieron el
campo de batalla rápidamente y escogió como blanco al trasgo que se había escurrido a
un lado. Un latido de corazón después su puñal giró en el aire lléndose a clavar
profundamente en la garganta del trasgoide. La criatura vomitó sangre y se tambaleó.
Pero no se derrumbó hasta que una nueva flecha de Damián atravesó el corazón del
oscuro atacante.

Sin dudarlo un instante, Calley se lanzó a atacar al orco, que blandía su propio arco
contra su compañero. Erró el golpe, pero al menos consiguió desviar su atención hasta
que Damián pudo acabar con él.

No tuvieron tiempo de mucho más. Calley recuperó su puñal de la garganta de su


oponente. Sólo fue un instante, pero Calley era perspicaz: el orco tenía una soga al
cuello. Bien sabía ella lo que ello significaba. Eran esclavos, carne de cañón. Pero ¿de
quién?

Con estos pensamientos en mente, Calley echó a correr calle arriba haciendo caso a la
llamada de Damian.

Turno 3
Rumbo hacia el Bosque Niebla.

Atrás habían quedado los dolorosos cinco años que Calley había pasado en el puerto de
Burtack, aquel lugar solo le había mostrado su peor cara a la muchacha y el irse de ahí
no le significaba ninguna melancolía.

<<Adiós queridas y heladas calles de Burtack, espero que nunca nos volvamos a ver…
>> Pensó la muchacha mientras contemplaba por ultima vez las llamas del infierno y el
humo negro que emanaban del Puerto.

-Aun sigo viva querida familia… y algún día volveré por lo que es mío- Murmuro para
si misma la muchacha mientras desviaba su mirada a la noche estrellada que se ofrecía a
esa hora.

El tumulto llevaba unas cuantas horas caminando en dirección al Bosque Niebla, pero
Linette no podía saber con certeza cuantas horas eran… caminaba por inercia al lado de
Damián, aquel sujeto que había conocido solo unas horas antes, ninguno de los dos
hablaba o al menos así creía la muchacha, ya que poco a poco se fueron apagando los
sonidos a su alrededor.

Calley se encontraba exhausta, había tenido que soportar dos batallas anteriormente, y
aquello le había significado heridas bastantes críticas. La sangre aun emanaba por su
cuerpo, pero la muchacha no lograba percatarse del dolor, ya que su conciencia poco a
poco se desvanecía.

Su cuerpo y mente ya no resistieron más y cedieron ante el inmenso daño que traía
consigo la muchacha… Calley se desplomo súbitamente en el piso, mientras que su
última imagen solo evocaba el rostro de Damián, el cual tras unos segundos se
transformo solo en una sombra… la sombra del pasado.

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-Experiencia: En tu entrada al combate anterior te llevas 30 puntos de experiencia.


Total 90.
-Experiencia por combate: Enemigos derrotados: 1 orco y 1 trasgo. Experiencia
adicional 20 puntos. Total Experiencia 110.
-Experiencia por Narración de Combate: 40 puntos adicionales. Total Experiencia
150.
-Daño No Letal: Calley se encontraba con 1 punto de vida, por lo que solo bastaba con
1 daño letal por cansancio y caía inconsciente
-Reto Rolero: Te reto a evocar algún recuerdo doloroso de tu pasado mientras estas
inconsciente. Te puedes llevar hasta 80 puntos de experiencia.

El poney era blanco, y se llamaba Bolita de Algodón. Había sido el regalo de su padre
por el sexto día de nombre, y ahora lo montaba feliz, en una mañana invernal, apacible
y soleada. Llevaba en su mano un muñeco de trapo, sucio y ajado, pero que la
acompañaba todas las noches para librarla de las pesadillas. Se llamaba Soldadito.

-¿Dónde vamos, Bell? -inquirió la niña mientras jugaba con Soldadito.


-Por aquí, ya casi hemos llegado.

El Cazador Real descendió hasta una hondonada, rodeada de frondosa vegetación y por
donde las aguas de un arroyo corrían caudalosas. Desmontó los caballos y ayudo a bajar
a la joven Linette. La niña lo miraba sin comprender qué ocurría.

«Me violó -rabió Calley en la inconsciencia-. El hideputa me violó, y ni siquiera tuvo la


decencia de dejarme inconsciente para que no sufriera.»

No se contentó con eso. La abofeteó para que dejara de llorar. La robó la diadema de
oro, y la pulsera. La ató las manos con una soga. La puso una capucha como a un perro.

«Me quitó a Soldadito. Tuve pesadillas durante meses hasta que me acostumbré a
dormir sin él.»

Calley sabía cómo seguía la historia. Agradeció que la negrura la engullera y el sueño
no continuara en los aciagos momentos que vinieron después.

-Soldadito... -se la oyó murmurar, en sueños, mientras una lágrima resbalaba por su
mejilla-. Sólo quiero mi Soldadito...
Turno 4
Alguna Hora de la mañana sábado 20 de Mayo - Reinado de Mired-Hum.

Poco a poco Calley comenzó a recuperar su conciencia, al abrir los ojos se percato que
se encontraba en un carro de carga en un Bosque, sus heridas estaban vendadas y estaba
cubierta con una manta…

<<Pero... pero… ¿Qué ha sucedido?..¿Quienes son ellos?>> La muchacha aun estaba


muy aturdida y no lograba ordenar sus recuerdos… comenzó a mirar a todas partes, así
diviso a un gentío que se aproximaba a las cien personas, alrededor habían algunos elfos
que al parecer los escoltaban… de pronto su mirada se cruzo con un sujeto que le
parecía familiar....

-¡¡¡Damián!!!- Grito Calley, pero el individuo no logro escucharle.

Al instante llegaron los recuerdos a su memoria, el puerto y el ataque, Damian y el


semielfo… todo comenzó a entrelazarse en su mente y recordó lo que sucedía.

<<Estos deben ser elfos del Bosque Niebla… Pero que acaso nos han tomado como
prisioneros... o intentan ayudarnos…>> Trataba de encontrar la respuesta pero de pronto
un inmenso reino frente a ella le desvió la atención.

Había un muro que medía unos 10 metros de altura, eran de un color verde oscuro y de
un material desconocido para los humanos, El portón se encontraba totalmente abierto,
y en el interior se apreciaban las bellas casas que se mezclaban con los árboles para
conjugar en una combinación perfecta. También habían estatuas que representaban a
distintos elfos… el lugar era hermoso, y nadie en el tumulto pensaba lo contrario.

El tumulto comenzó a entrar poco a poco, adentro yacían Carpas que al parecer habían
sido preparadas por los elfos del reino para recibir al Gentío…

-Gente de Burtack, ahora debéis descansar… Los heridos serán atendidos por algunos
de los elfos de turno, mientras que si deseáis comer podéis pedirles algo a los Halfling
de los huertos- Dijo una elfa en el interior de los muros señalando a un rincón del reino,
donde había una comunidad de medianos que tenían diverso cultivos de donde obtener
alimento.- Ahora me retiro… Buenas Noches- Tras decir eso la elfa se adentro en una de
las casas mas grandes que había en el reino. El gentío por su lado comenzó a
acomodarse rápidamente en el lugar…

Calley aun un poco confusa por el dolor decidió bajar de aquel carro para comenzar a
buscar a Damián… no duro mucho su búsqueda ya que el guerrero se encontraba a unos
metros del carro contemplando el reino… la muchacha se acerco rápidamente.

-Buenas noches estimado señor- Dijo la muchacha mientras esbozaba una esforzada
sonrisa y se afirmaba las heridas que aun tenia -Un hermoso Lugar… ¿no crees?

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-Experiencia: En tu reto anterior te llevas los 80 puntos, Enhorabuena, me a gustado el
recuerdo que has escogido, ya que como lo comentamos ese era un suceso
trascendental en la historia de Calley. Total Experiencia 230.
-Narración: En tu siguiente turno debes narrar que es lo que hace tu PJ el resto de la
noche No hay reto rolero en esta ocasión, la experiencia a ganar dependerá de la
calidad de vuestra narración.
-Recuperación Parcial: Calley recobro la conciencia gracias a las curaciones de
Damián. Recuperas 3 puntos de vida.

CALLEY

Damián relató todo lo acaecido desde que el cansancio, el miedo y la pérdida de sangre
habían sumido el mundo de Calley en una negrura de pesadillas visitadas por la fiebre.
El arquero había hecho un buen trabajo con las vendas, pero el sudor frío aún hacía que
el pelo se le pegase a la frente. Para evitar los escalofríos, la muchacha se envolvió en la
manta y cojeando, se acercó al guerrero para agradecerle sus cuidados.

Comentaron juntos la belleza de aquella ciudad que parecía fundir arquitectura y


naturaleza en uno. Aún alguien como Calley, hastiada del mundo y del mal trato que
había recibido de él, tuvo que reconocer que el trabajo de los elfos no tenía parangón. A
su alrededor se extendían las casas que refulgían e irisaban bajo la luz mágica del
crepúsculo. Calles estrechas y encantadoras se combinaban con amplias avenidas
empedradas adornadas con las elegantes estatuas de los reyes élficos de antaño, adustos
y regios. Había palacios con magníficas balaustradas, jardines con flores y plantas
aromáticas y una fuente plateada con más de cien surtidores. Calley nunca había visto
algo tan bello.

Se despidió de Damián para pedir algo de comer a los medianos. Cogió una jugosa
naranja, y se sentó en un banco de mármol a escuchar el canto melancólico de una
arpista élfica. Calley había aprendido el idioma de la Buena Gente, y escuchó, como
hechizada la letra de la canción. Era lo que los elfos llamaban un Llanto, un lamento
sobre un hecho desdichado. La Arpista cantaba por la desgracia de Puerto Burtack, por
toda la gente que había tenido que huir de sus hogares y por la gente que había quedado
atrapada allí, a merced del fuego y el acero. Cuando la canción terminó Calley lloraba.
La arpista trató de confortarla, y al ver la gravedad de sus heridas la acompañó a las
Casas de Curación, pese a la resistencia de la joven que veía como su compañero trataba
de organizar a la gente. Pero estaba tan cansada...

Se quedó dormida en cuanto la depositaron en la mullida cama de plumas

-Experiencia: En tu turno anterior te llevas 60 puntos de experiencia…Podría haber


sido más pero la tardanza cuanta como descuento. Experiencia Total 290. Sin embargo:

-Experiencia cierre de Tutoríal: 100 de experiencia adicional para el cierre del intro,
Cortesía del master. Experiencia Total: 390.

-Historia: Tu historia ahora continua en el Capitulo 1: -=Isla de las Tinieblas=- .


Suerte y esperemos a que tengamos Calley para rato.