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La economía venezolana durante los años trascurridos durante la época

colonial se caracterizó por ser eminentemente agropecuaria, llegando a tener una
actividad significativa en cuanto a la producción de café y cacao. Sin embargo,
dicho sistema de producción sufrió un golpe mortal a través de la inclusión de una
nueva explotación de la tierra, ya no desde la tendencia económica ya señalada,
sino sobre la base de la explotación de los hidrocarburos, específicamente sobre
el petróleo, o “El Oro Negro” como también se le conoce. Ahora bien, ante esta
realidad, cabe preguntarse ¿Cuál es la importancia económica que el petróleo
tiene para Venezuela? Considerando que el mismo desplazó y puso en jaque, el
antiguo sistema económico agropecuario que caracterizó a Venezuela desde sus
inicios como pueblo y Nación caribeña.

Antes de analizar la importancia que el petróleo tiene para la economía
nacional, se debe primero que nada, conceptualizarlo. Según Armillas E. (2006) lo
define de la siguiente manera: “El Petróleo es una sustancia aceitosa de color
oscuro, que está formada básicamente por carbono e hidrógeno, por lo cual se le
denomina “hidrocarburo”, aunque también se encuentran presentes en su
composición el azufre y el nitrógeno” El petróleo es producto de la acumulación de
restos orgánicos depositados junto con grandes masas de sedimentos en el fondo
de los mares, a lo largo de millones de años. Así las cuencas sedimentarias
guardan íntima relación con las áreas productoras de petróleo. Dada su
constitución descrita en el concepto citado, se puede determinar que este
elemente es usado como fuente energética o como combustible, propiedad que
cobró gran importancia al desarrollarse la industria automotriz, en donde la
gasolina, derivada del petróleo, es el componente esencial que la impulsa.
Por otro lado, el aprovechamiento del petróleo en nuestro país se remonta
al año 1535, según una referencia de Gonzalo Fernández de Oviedo, pero es sólo
a partir de 1917 que comienza a tener participación importante en la economía y
en 1925 la exportación petrolera genera más divisas que las tradicionales
exportaciones de café y cacao, mencionadas al comienzo de esta reflexión. Es
importante señalar que la producción de hidrocarburos desde el punto de vista de
la geografía económica, se encuentra incluida dentro del llamado “sector primario”
de la estructura económica, de manera más específica, dentro de las
denominadas “Actividades mineras extractivas”. Las actividades mineras
extractivas son aquellas actividades económicas que tienen como finalidad
exclusiva el aprovechamiento de los recursos del sub-suelo mediante la
exploración y explotación de las distintas vetas, minas y yacimientos que en él se
encuentran; el sector minero constituye el principal productor de materias primas
para la industria, de manera especial, para la industria pesada –metalurgia,
industria automotriz, etc. He aquí la enorme importancia de dicho recurso para la
economía y el desarrollo de la sociedad venezolana.

En el ámbito internacional, la industria petrolera venezolana es una de las
más reconocidas en el ámbito internacional, gracias a su gran capacidad de
producción y refinamiento que sirve para satisfacer, no sólo las necesidades de
energía del mercado nacional, sino además, la demanda de petróleo de muchos
países del mundo, desde los Estados Unidos hasta el Japón. Venezuela es
considerada internacionalmente como el más importante productor petrolero del
Hemisferio occidental. A nivel Nacional durante los últimos setenta años, la
economía venezolana ha tenido como soporte fundamental la actividad petrolera.
Por vías de la explotación por parte de concesionarios primeramente, y luego bajo
el absoluto control del negocio petrolero por parte del Estado venezolano, la
producción de petróleo ha representado el motor que dinamizó, y hoy más que
nunca dinamiza, la economía nacional. El petróleo ha representado durante todo
ese tiempo, la principal fuente de ingresos para el fisco nacional: Así, puede
definirse a la economía venezolana, a partir de lo dicho anteriormente, como
monoproductora, con un elevado nivel de dependencia de la renta petrolera para
su mantenimiento y supervivencia.

Este hecho, desboronó todo la estructura económica basada en el cultivo
de la tierra y la explotación agraria. Dicha situación cambió de forma radical, a la
sociedad venezolana, trayendo el fenómeno del éxodo del campesino hacia las
grandes urbes, en busca de mejorar su condición económica. Lo que forjo una
crisis de la industria agropecuaria, que hasta la aparición del petróleo como fuente
de energía, era la base de nuestra economía.
El carácter monoproductor y dependiente de la economía petrolera en el
país (que todavía hoy se mantiene pese a los múltiples pero fallidos esfuerzos
realizados para desarrollar otros sectores económicos) ha colocado a Venezuela
en una situación que puede calificarse de ambigua. Por una parte, le garantiza
cuantiosos recursos económicos, pues hoy más que nunca, el petróleo sigue
siendo un producto indispensable para el mundo moderno. Sin embargo, la otra
parte de esa ambigüedad la constituye la marcada dependencia de la economía
venezolana del recurso petrolero, ya que cualquier caída brusca de la producción
o de los precios, sumerge de inmediato a Venezuela en una profunda crisis
económica.
Es indudable que el éxito de la economía nacional se encuentra
estrechamente vinculado a la posibilidad de diversificar las actividades
productivas, sin que ello signifique una renuncia al aprovechamiento de un recurso
del cual, Venezuela ha sido y seguirá siendo por mucho tiempo, uno de los más
importantes productores en todo el mundo. Se hace necesaria entonces, una
verdadera política de Estado que drene los recursos provenientes del petróleo
hacia otros sectores menos desarrollados (como por ejemplo, el Agro) con el fin de
lograr consolidar una Venezuela económicamente más fuerte e independiente, lo
que se traduciría en un mejor nivel de vida para todos los venezolanos.