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European Group for the Study of Deviance & Social Control

www.europeangroup.org


Group Coordinator Emma Bella
bell.emma@neuf.fr; europeangroupcoordinator@gmail.com


Resolución del Grupo Europeo para el Estudio de la Desviación y el
Control Social en apoyo a la decisión del Consejo de Estado
colombiano a través de la cual anuló el permiso de estudio con fines
de investigación en diversidad biológica que autorizaba la colecta de
primates en la Amazonía colombiana
El Grupo Europeo para el Estudio de la Desviación y el Control Social, la red
más grande del mundo de académicos y activistas que trabajan en pro de la
consecución de la justicia social, la rendición de cuentas del Estado y la
restauración de las libertades, expresa su profundo desacuerdo con la carta
enviada por un grupo de científicos, mediante la cual presionan al Consejo de
Estado colombiano, para que modifique su decisión de noviembre de 2013,
mediante la cual anuló el permiso, previamente ostentado por la Fundación
Instituto de Inmunología de Colombia, que le permitía capturar y experimentar
en monos nocturnos. La carta en mención, dirigida a la presidenta del Consejo
de Estado Colombiano, doctora María Claudia Rojas, basa su petición en la
importancia del “progreso científico”, ignorando los pasados, actuales y
potenciales daños que la caza y experimentación sobre monos nocturnos
representa para el ambiente, para los individuos animales no-humanos, para el
ecosistema y para las comunidades indígenas. El Grupo Europeo le recuerda a
estos científicos, primero, que la decisión tomada por el Consejo de Estado fue
en defensa de los derechos humanos (aquellos consagrados en el Protocolo
adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en material de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales “Protocolo de San Salvador”, entre
otros instrumentos) así como en consideración a los derechos animales; y
segundo, que el permiso fue revocado tanto por su ilegalidad como por los
daños que las prácticas derivadas de él, causaban al ambiente y a las especies
involucradas. Recordamos asimismo que el tráfico de monos nocturnos (aotus
nancymaae), que se demostró probado en el presente caso, quebranta los
acuerdos establecidos por la Convención CITES, firmada por Colombia en 1973
y ratificada en 1981. Respaldamos la defensa a los derechos animales y a los
derechos humanos y consideramos que ningún discurso que favorezca el
desarrollo de actividades dañinas debe ser usado para modificar decisiones
judiciales que hayan sido tomadas en defensa de derechos fundamentales.
Condenamos cualquier otro tipo de daños causados por actividades científicas,
tales como el abuso a comunidades indígenas y los riesgos ambientales, aun
cuando no hayan sido judicialmente probados. La dignidad animal y humana
debe primar sobre cualquier consideración política o cualquier discurso sobre el
“desarrollo científico”.