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EL VALS CRIOLLO

1. Origen
Sus orígenes no están bien determinados ya que según unos autores datan de los
siglos XII y XIII, basándose en un baile que era conocido como "Nachtnaz"; pero,
otros autores indican que puede provenir de antiguas danzas germanas medievales
y de una danza francesa conocida como "Carmaglone".
Una de los orígenes más aceptados es que el vals tiene su origen en los “Landler”,
danzas montañesas y rústicas del sur de Alemania y de Austria, que eran bailadas
en un lento compás de tres tiempos, en la que las parejas bailaban girando
continuamente. Este baile, el Landler, al igual que otras danzas de origen
campesinas y folclóricas, no eran admitidas por la alta sociedad, pero a finales del
siglo XVIII, empieza a ser bailado por la burguesía y la nobleza en los salones y
empieza a ser considerado como un baile de salón.
Con la introducción del Landler en el ambiente urbano de Viena y otras ciudades,
se produce una transformación, convirtiéndose en el vals que modernamente
conocemos como vienés. Mantuvo el tempo ternario y su peculiar forma de bailar
dando giros, pero también se introdujo un mayor refinamiento de las formas
seguido de una reforma estructural.
Este baile condenado por inmoral en algún período de la historia (allá por los años
1812-1813) fue posteriormente aceptado como baile de salón y surgieron diversas
variantes del mismo, la más importante es la que derivó del vals Vienés, al vals
Inglés, un vals más lento (este baile, parece ser que fue importado de los Estados
Unidos y su origen se tiene documentado en la ciudad de Boston; en Inglaterra lo
introdujo un conocido club: el Club de Boston).
Las aprensiones y los prejuicios fueron superados, desde entonces el vals vienés es
el baile de salón por excelencia, a pesar de innumerables nuevos ritmos bailables,
surgidos con posterioridad. Con su ritmo, lleva dos siglos cautivando al público y
continúa siendo una tradición. Resalta de entre los bailes románticos, y su
tradición se renueva todos los años, desde 1941, con el tradicional concierto de
Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena. Después de la Segunda Guerra
Mundial, es cuando el vals comienza a conocer todo su auténtico esplendor, y es
bailado en grandes fiestas y acontecimientos sociales.

-El Vals Peruano:
El vals peruano es un subgénero y adaptación musical del original vals europeo,
originado en el Perú o también denominado un género de la música criolla y
afroperuana, transformado por músicos populares, quienes lo transfirieron de la
orquesta de cuerdas y piano a la práctica de la guitarra y con textos propios.

El canto solista o en dúo, acompañado al inicio por guitarras y luego por el cajón,
era parte fundamental en toda reunión o jaranas que se celebraban en casas,
solares y callejones, espacio en donde se desarrolló éste género.

La guitarra fue el nido donde nació el vals criollo. En ella se enroscaron las
serpentinas de las retretas domingueras y feriadas; los trozos de zarzuela que
exigían en nombre del cotarro limeñísimo la mudanza de letras; los ecos
nostálgicos del yaraví acribillado; los cuentos verdaderos de las provincias
impacientes.

Los valses más antiguos, de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, son
conocidos como los de la ''Guardia Vieja''. El tiempo y la práctica popular de la
tradición oral, hacen perder la memoria de algunos autores, pero sin embargo, en
''El Libro de Oro del Vals Peruano'', escrito por Raúl Serrano y Eleazar Valverde,
constan que los primeros máximos representantes de la Guardia Vieja.

Los criollos de antaño, solían llamar ''valse'', como una manera de identificarlo más
como del Perú y queriendo castellanizar la palabra ''vals''. En los tiempos actuales,
y desde hace años, se le llama ''vals'' o ''vals criollo'' cuando se está en Perú, pero
cuando se está fuera, es llamado ''vals peruano'', siento esta denominación
aceptada incluso dentro del Perú.


En los anocheceres de la Lima antigua los ciudadanos acudían a plazoletas y a los
parques y bajo las glorietas, olvidaban las tendencias políticas y caudillistas, para
integrarse a la paz giratoria de los valses. Los criollos, los mestizos; la clase media
del pentagrama, buscaron entonces un ritmo verdaderamente suyo y, al carecer de
raíces propias, renegando por igual de los hispanizantes engolados y de los negros
altisonantes, se adueñaron de los valses europeos, de esos sones danzarines de
retretas y de pianos para insuflarles su ser, su ámbito, su anécdota, su ritmo de
alma y pie; vale decir, su peruanidad adolescente, su limeñismo de insurgencia
republicana.
Aunque el vals peruano nació entre los criollos de la clase media, lenta y
seguramente se abrió paso entre sectores de condición económica más humilde.
Los "niños bien" de 1900 lo acogieron con entusiasmo para saciar inconformismos
juveniles, sacudir la modorra, pinchar a los abuelos terribles y solemnes y
encandilar a las mocitas con secretos deseos de aventura.
2. DEFINICIÓN
I. Según RAE:
a. m. Baile, de origen alemán, que ejecutan las parejas con movimiento giratorio
y de traslación. Se acompaña con una música de ritmo ternario, cuyas frases
constan generalmente de 16 compases, en aire vivo.
b. m. Música de este baile.
II. Según María Moliner:
a. (del al. "walzer", de "walzen", hacer rodar) m. Danza de origen alemán bailada
en parejas, y música para ella, que, generalmente, consta de frases que se
desenvuelven en tres tiempos, de los que el primero es muy marcado.
III. Según The Free Dictionary:
a. s. m. Baile de pareja originario de Alemania y Austria, de ritmo moderado y
movimientos giratorios suaves y de gran elegancia.1 Composición musical de
compás ternario con que se acompaña este baile.2
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.
b. m. mús. Baile de parejas, de origen alemán, de ritmo ternario y movimiento
animado. Música de este baile. Son particularmente famosos los valses de
Chopin y Johann Strauss.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
c. 1 valse baile de pareja de movimientos suaves y elegantes originario de
Alemania y Austria El vals es un baile de salón. 2 música que acompaña este
baile Son muy famosos los valses de Strauss.
Copyright © 2013 K Dictionaries Ltd.
La palabra vals nació en el siglo XVIII, cuando el vals se introdujo en la ópera y en el ballet.
3. UBICACIÓN GEOGRAFICA, SOCIAL Y CONTEXTO HISTORICO NACIONAL
La música criolla del Perú es consecuencia de un proceso de influencias sociales, políticas,
económicas y geográficas sobre los habitantes de sus tres zonas naturales clásicas: Costa,
Sierra y Selva. De entre ellas, Costa y Sierra recibieron los aportes más significativos de la
música y bailes de España a través de los soldados de la Conquista y de élites dominantes
durante la Colonia.
Geográficamente es en la Costa, la zona donde la riqueza de la música española acentuó
su presencia durante los tiempos de la Colonia, hasta establecerse definitivamente en los
aires musicales populares durante la República, dando lugar al nacimiento de lo que se
conoce como Música Criolla de Perú, centrándonos sólo en Lima, tenemos principalmente
los Barrios Altos en Cercado de Lima.
Socialmente cuando el vals vienés, muy de moda cuando llegó a los barrios populares
limeños de la segunda mitad del siglo XIX, se convirtió en dichos lugares en valses-canción,
a finales de la misma centuria. El criollo de ese entonces le volcó sus penas y alegrías, las
cantaba y las bailaba. De esa forma, el valse tradicional comienza a tener arraigo popular,
pues sus ideas melódicas están acordes con los sentimientos expresados en la letra.
[Contexto Histórico del Vals – Revista ‘Acontratiempo N°22]
El vals peruano o “valse” es tal vez el género más difundido y reconocido actualmente al
interior de Perú, y específicamente de Lima, como parte fundamental e incuestionable de
su cultura musical autóctona.
Entre muchas investigaciones y crónicas que hablan sobre su devenir histórico, la de César
Santa Cruz Gamarra ubica sus orígenes a mediados del siglo XIX, en los salones de baile
aristocráticos y en los barrios populares limeños, donde se bailaban géneros
instrumentales provenientes de la colonia como la jota (España) y la mazurca (Polonia)1 en
distintos contextos: fiestas particulares, festividades masivas como la fiesta tradicional de
Amancaes y las jaranas, entre otros. Estas danzas tenían pasos y coreografías específicas
que no incluían el elemento de la danza en pareja. Es en este contexto cuando la naciente
“moda” del vals europeo, y específicamente el vienés, entra con fuerza a Lima,
inicialmente a través de los salones de baile de la aristocracia y progresivamente a todas
las capas sociales de la ciudad, en donde gana gran popularidad, entre otros factores, por
incluir el entrelazamiento de la pareja en su danza.
Según la teoría propuesta por Santa Cruz, durante la segunda mitad de este siglo este vals
que inicialmente se tocaba con piano o con conjuntos instrumentales de cuerdas pulsadas
(entre los cuales se contaban el laúd, la bandurria y la mandolina) comienza a mezclarse
con las sonoridades de la jota y la mazurca, principalmente 2. A partir de estas mixturas
empiezan a surgir los primeros valses peruanos o “criollos”, mixturas que se pudieron dar
no sólo a partir de rasgos rítmicos (el vals, la mazurca y la jota son todos ritmos ternarios)
y melódicos, sino también a partir de factores como los “jaleos” o “guapeos” descritos en
el capítulo anterior, heredados directamente de la jota e incorporados al vals desde esta
época, aparte de ciertas características propias de las tres formas de danza (jota, mazurca
y vals vienés). Todo esto comenzó a definir al vals criollo peruano o “valse”, como también
es denominado usualmente, y ya en 1910 es posible encontrar a varios compositores
responsables de un amplio repertorio de valses que entre sus temáticas relatan parte de
los hechos históricos de importancia de la Lima de entonces, como la llegada de la luz
eléctrica, el tranvía y los automóviles, aparte de las letras dedicadas al amor
(correspondido o no) y a otros temas. Este primer periodo del vals peruano es
comúnmente conocido como “guardia vieja”.
Ya entrado el siglo XX, la llegada del fonógrafo (y posteriormente la victrola y sus
derivados) al interior de las reuniones y eventos públicos, con todas sus comodidades
intrínsecas en contraposición a lo que implica la logística y gestión de la música en vivo,
trae consigo la instauración en los salones de baile populares de nuevos ritmos, como el
charlestón, el one-step y el tango. A principios de siglo este factor amenaza con desplazar
al valse de los salones de baile, a pesar de la inmensa cantidad de compositores que
surgieron entonces, denominados por Manuel Zanutelli como los “Letristas del 900” y
entre los que encontramos a Manuel Covarrubias, Alberto Condemarín y Lucho de la Cuba,
entre muchos otros. Se destaca entre los compositores de esta época la figura de Felipe
Pinglo, compositor nacido en 1899 que dejó algunos de los valses de más grata
recordación de esta época, como La oración del labriego, El canillita, De vuelta al barrio y
El plebeyo, entre muchos otros.
De esta manera, es posible ver que sin importar el decaimiento inicial del vals frente a los
nuevos ritmos, la abundante cantidad de composiciones nuevas, junto con la posterior
llegada de la radio y con ella la difusión masiva de música nacional grabada 3 o en vivo,
además de la publicación de cancioneros que recopilaban las composiciones que iban
apareciendo, contribuyeron a mantener su vigencia dentro de la música popular. Así,
desde 1935 ya es posible encontrar espacios como los Centros Musicales, espacios donde
se daban (y aún hoy se dan) cita los músicos, los compositores y todos aquellos entusiastas
de la música nacional. Este tipo de espacios de difusión cultural y musical entra a alternar
con todos los descritos anteriormente, dando aún más relevancia al género.
Así, en 1950 empiezan a ocurrir una serie de sucesos que terminan de otorgarle al valse la
importancia que tendrá en años venideros. Por un lado ya es posible encontrarlo también
en espacios nocturnos populares, denominados en esa época “boites”. Es justamente en
uno de estos espacios donde el cajonista Francisco Monserrate comienza a involucrar al
cajón peruano dentro del valse, después en la radio y posteriormente en las grabaciones.
Esta inclusión se da a la par de nacientes exploraciones en los guitarristas renombrados de
la época, como Porfirio Vásquez y Oscar Avilés que, según Cesar Santa Cruz, empiezan a
intercalar en el valse criollo ciertas sonoridades de otros géneros autóctonos como la
marinera limeña. Aunque en un principio estas exploraciones de mano de guitarristas
experimentados no eran más que breves citas a otros géneros dentro del
acompañamiento del vals (en clave de broma) de mano de otros guitarristas, cantores y
cajonistas no tan experimentados empezaron a dar pie a variantes no tan depuradas del
género como el “vals zambo” o el “vals chicha”, variantes que posteriormente no
resultaron tan reconocidas, apreciadas y perpetuadas.

De otra parte, es precisamente desde los años cincuenta, cuando empiezan a aparecer las
grabaciones de música popular realizadas en el Perú, dando a conocer mucho más
ampliamente tanto al interior del país como en el extranjero una gran cantidad de
nombres de compositores e intérpretes de vals criollo como Los Morochucos, Jesús
Vásquez, La Limeñita y Ascoy, Lucha Reyes y Luís Abanto Morales, y compositores como
Mario Cavagnaro, Manuel Acosta Ojeda y Chabuca Granda, además de otros compositores
que sin llegar a un gran reconocimiento han logrado difundir a gran escala algunas de sus
canciones, como el caso de Raúl Valdivia, Ana Renner, Félix Pasache y otros tantos.
Además de lo anterior, ya desde entonces se empiezan a vincular en las grabaciones otros
instrumentos aparte de las cuerdas pulsadas, como el saxofón, el bajo eléctrico y
especialmente el piano que, como ya se dijo, estuvo presente en las primeras épocas del
vals en el Perú y que además fue un instrumento de gran importancia en la música popular
local desde comienzos de siglo, en manos de intérpretes y compositores como Filomeno
Ormeño y Lucho de la Cuba. Ya en los setenta (e incluso un poco antes) se empiezan a dar
experimentaciones ahora en el plano armónico del género, desde la guitarra, conduciendo
a generar otras tendencias en su acompañamiento desde guitarristas como Carlos Hayre y
Félix Casaverde, a partir de la tradición ya establecida. Estas tendencias y los distintos
aportes que cada guitarrista ha hecho a la sonoridad del vals o “valse” se mantienen
actualmente en constante diálogo.
Hoy en día el género continúa teniendo amplia audiencia y aceptación en diversos
espacios: en la radio a través de programas que emiten música local, en la televisión, a
través de grabaciones antiguas, modernas y contemporáneas, y en espacios tan variados
como peñas, celebraciones familiares, eventos masivos y reuniones particulares de
músicos profesionales y aficionados a la música criolla.
Además de estas, había otras danzas que también eran de la apetencia del público limeño,
tales como la galopa, la cuadrilla y la polca, entre otras. Santa Cruz, C. (1989). El waltz y el
valse peruano. Lima (Perú), Edición de Cesar Santa Cruz.
Aparte de otras danzas que también participaron en este proceso de mezcla (aunque en
menor medida), tales como la javá francesa y el valse norteamericano o “Boston”.
Dentro de las primeras grabaciones de música popular peruana tienen gran importancia
los discos del dueto Montes y Manrique, que en 1911 grabaron en Nueva York con la
disquera Columbia un total de 182 canciones de música costeña entre valses, marineras,
danzas y otros géneros, grabaciones de gran importancia para la música criolla y que hoy
aún se conservas y se pueden escuchar. Zanutelli, M. (1999). Canción criolla, memoria de
lo nuestro. Lima (Perú), Editorial La Gaceta - Diario El Sol
4. PROCESO EVOLUTIVO

Considerando como origen al ‘Landler’ a partir de su expansión en Europa, es en Viena, y
otras ciudades, donde se va transformando hasta obtener el vals vienés. Con tempo
ternario y su forma de bailar dando giros, se introdujo un mayor refinamiento de las
formas seguido de una reforma estructural bajo influencia occidental. El vals vienés debe
su desarrollo a tres músicos austríacos, Johann Strauss padre, Josef Lanner y Johann
Strauss hijo (al que apodaron como Schani, para distinguirlo de su padre), los cuales le
dieron su típica forma vienesa, seductora y llena de brío. Con sus creaciones, el vals
alcanzó una popularidad sin precedentes en todo el mundo.

Pero es quizás "El Danubio Azul", creada en 1867 por Strauss hijo, la obra cumbre del vals
vienés. Una impresionante obra de la que, en ese mismo año, se editaron más de un
millón de ejemplares y que, en 1899, todas las orquestas de Viena tocaron al paso del
féretro de Johann Strauss. Posterior a ella el vals vienés fue difundido por el mundo, entre
ellos estaba Perú que por entre esos años paso del dominio Español a su posterior
independencia, y debido a la diversidad de raza, se fue cultivando y generando nuevas
variantes del vals.


5. INDICADOR DEL COMPAS / TIPO DE COMPAS
El indicador de compas es de ¾, siendo un compás ternario de subdivisión binaria.


Compás de tres cuartos o compás de tres por cuatro. El numerador 3 indica que el
compás se divide en tres fracciones y el denominador 4 indica la negra como
unidad de compas. Es el único compás ternario de subdivisión binaria que se utiliza
con regularidad. La mayoría de los valses están escritos en compás de 3/4, aunque
algunos están en 6/8 (compás binario de subdivisión ternaria).
Forma Musical: El vals, en general, en su origen tenía un movimiento lento
aunque, ahora se ha convertido en una danza de ritmo vivo y rápido. Su
característica más significativa es que sus compases son de 3/4. En el compás del
vals, el primer tiempo siempre es considerado como el tiempo fuerte (F), y los
otros dos son débiles (d). Así, el patrón es "F, d, d". Al oír la palabra "vals",
enseguida se relaciona con música clásica, pero lo cierto es que el vals sólo es una
forma musical y puede estar en cualquier estilo, por ejemplo en forma de
rancheras mexicanas, aunque el Swing siempre es el ritmo más usado (el cual es de
4/4, en patrón F, d, F, d).
6. FORMATO MUSICAL DE EJECUCIÓN
6.1. TRADICIONAL
Al inicio el canto se daba por el solista o un dúo, acompañado por guitarra, el
contrabajo y el piano, era una formación fundamental en toda reunión o jarana en
casas, callejones y solares donde se desarrolló el género criollo.
Históricamente se da importancia a intérpretes, cantantes y guitarristas cuyo trabajo
permitió la difusión y fama de muchas piezas musicales, el éxito de estos conjuntos
radica en la calidad musical que fue perfeccionando estilos, técnicas y arreglos
especiales para cada tema y en su respectivo instrumento.
6.2. CONTEMPORANEO
Actualmente el uso y sobreuso del cajón (usado antes sólo en marineras, tonderos y
festejos) ha desvirtuado la típica esencia del vals, volviéndolo más rítmico y menos
melodioso. En cuanto al sonido y aspecto estético se ha reemplazado instrumentos
como el contrabajo por el bajo eléctrico, restando profundidad y prestancia a los
conjuntos criollos. El vals se ha visto renovado por obras musicales basadas en la
fusión musical con otros diversos géneros, entre ellos el chill out, el jazz, la bossa
nova, etc.; también el agregado de la tecnología musical forma parte de este cambio.


7. PULSO NATURAL DE EJECUCIÓN
En ocasiones hay discrepancias audio perceptivas con respecto a la percepción del
pulso. En un vals se percibe que los pulsos se agrupan naturalmente en conjuntos
de tres. Por eso se dice que el vals está en compás ternario simple, que se baila con
tres pasos (1-2-3, 1-2-3, 1-2-3). En cambio otros analistas piensan que los bailarines
de vals agrupan los compases ternarios en grupos de dos, lo que los convierte en
un compás binario compuesto haciendo que cada compás se baile con seis pasos
divididos en dos (1-2-3-1-2-3, 1-2-3-1-2-3).

8. MENSAJE
El mensajes representados en las melodías de los valses criollos se inspiran en una amplia
gama de temas: amorosos (‘Alma corazón y vida’ de Adrián Flores Alván, ‘Nunca me faltes’
de José Miguel Correa Suárez, ‘Idolatría’ de Oscar Molina) en su diverso desarrollo incluso
lo opuesto, el desamor; de la idiosincrasia limeña (‘La flor de la canela’ de Chabuca
Granda, ‘Si Lima pudiera hablar’ y ‘Romance en la Parada’ de Augusto Polo Campos) que
es amplia gracias a la diversidad cultural; sobre patriotismo (Y se llama Perú de Augusto
Polo Compas, Mi bandera de Luis Abelardo Takahashi Núñez) para cultivar nuestra propia
identidad, etc.

9. VIGENCIA ACTUAL
“¡La ignorancia es atrevida!, dice una célebre frase, y creemos firmemente que así es.
Decir, o mejor dicho, cometer la torpeza de afirmar que nuestra música criolla, o el
“criollismo” están en “agonía”, es negar a nuestros compositores e intérpretes tanto de la
guardia vieja como de la nueva hornada. Desde hace más de seis décadas, todos los 31 de
octubre se celebra en nuestro país el “Día de la Canción Criolla”, fecha de gran jolgorio y
algarabía para nuestros compositores, músicos, cantantes, difusores y amantes de este
género musical que particularmente en esta última década ha despertado un especial
interés de parte de la juventud. Si bien es cierto que la música peruana goza de los más
variados ritmos y matices, la criolla es una de las más bellas de nuestro acervo cultural.
Precisamente y como una manera de sumarnos a estas celebraciones y reconocer su plena
vigencia Lima en Escena recogió los puntos de vista de Lucy Avilés, Tania Libertad, Yoly
Sista, Sonia Valderrama, Willy Terry, Elena Bustamante, Mabela Martínez y José Roberto
Terry, figuras que cultivan y difunden este valioso género musical. Allí va”
LaMula.pe

“El compositor Augusto Polo Campos sostuvo que la música criolla jamás desaparecerá,
porque es parte de la tradición e identidad de los peruanos. “La música criolla es uno de los
pocos géneros que ha superado ‘modas musicales’, como fue la chicha, la tecno cumbia y
ahora la cumbia”, manifestó.
Explicó que estos estilos musicales son parte de las fusiones que se originan por pluralidad
de culturas de nuestro país, sobre todo de la capital. “Lima es la capital de todas las
culturas, y cada una tiene diferentes maneras de expresarse, por eso estas fusiones llevan
finalmente a la creación de nuevas expresiones culturales, como en este caso nuevos
ritmos musicales”, explicó.
De este modo, Polo Campos coincidió con Arturo ‘Zambo’ Cavero, respecto a la vigencia de
la música criolla. “La música criolla permanecerá a lo largo de los años, porque no hay
ritmo que lo pueda superar”, remarcó.”
Peruanosenusa.net
10. REPERTORIO BASICO (10 TEMAS, INTERPRETE, COMPOSITOR

Tema Interprete Compositor
El plebeyo María de Jesús Vásquez
Vásquez
Felipe Pinglo Alva
Anita Pablo Casas Padilla Pablo Casas Padilla
Madres Los Chamas Manuel Acosta
Ojeda
Fina estampa Los Cinco María Isabel Granda
y Larco
Contigo Perú Arturo “Zambo” Cavero y
Oscar Avilés
Augusto Polo
Campos
Un solo
corazón
Los Morochucos Erasmo Díaz Yuiján
El espejo de
mi vida
Roberto Tello Felipe Pinglo Alva
Triste
Despedida
Maritza Rodríguez Emilio Pelaez
Montero
Una Carta al
cielo
Lucha Reyes Salvador Oda

11. LINKOGRAFIA
 www.rae.es
 www.diclib.com
 www.es.thefreedictionary.com
 www.es.scribd.com (LA HISTORIA DEL VALS, Anon-512590)
 http://www.protocolo.org (Vals. Cómo bailar un vals. Historia y origen)
 www.bailamosvals.com.ar
 http://programasoloparalocos.blogspot.com/2010/10/un-vals-asi.html :
Un poco de historia, por Manuel Acosta Ojeda
 Wikipedia: El vals, Vals Peruano, Compás.
 Revista Acontratiempo / N° 22 / 2013-12-15
 Wiki Sumaq Perú: Música Criolla
 http://www.losdespiertos.com/historia_vals.htm
 http://www.buenastareas.com : La música criolla en la actualidad
 Vigencia del vals: https://limaenescena.lamula.pe/2012/10/30/nuestra-
musica-criolla-esta-mas-vigente-que-nunca/rosanalopezcubas/