1

Estos textos forman parte del blog “Como las flores bajo la nieve” que estuvo
alojado en http://lidiabao.blogspot.com durante tres años*. Es una selección a la
que no acompañan las imágenes que sí lo hacían en su formato original.

Lidia Bao, junio del 2014








*2007, 2008, 2009.
2

Poética

Jugar con las palabras y dejar que ellas lo hagan contigo. Las comas se
deslizan por los dedos del poeta y son anclas en una ciudad interior. El poeta
crea el mar. La poesía bate con fuerza en los hombros y no hay más camino
que el verso.

Y hay un callejón sin rima. La libertad reposa en la furia. Silencio, ante todo
el silencio, pues sin él no hay voz, no hay nada. La voz del silencio no llega a
los oídos sordos ni a la niebla. La voz de la palabra engaña, miente, es tan
sólo adorno.



…crecer por dentro y hacia adentro. Como las flores, bajo la nieve.












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Diálogos asintomáticos con poetas
hipocondríacos

Ellos tienen razón, esa felicidad al menos con mayúscula, no existe. Ah, pero si existiera con
minúscula sería semejante a nuestra breve presoledad.

Mario Benedetti



La presoledad como antesala de lo que será, esta vez y para siempre, una
soledad de dos, una copa de champange a rebosar, dos manos que se
alcanzan.

¿Lo ves Mario?, cuando yo te leo, dime, ¿tú te sientes solo? ¿Estoy yo sola al
leerte? Somos tres. Tres o más.

Retiro mis aproximaciones cuantitativas elevándolas a infinitos.

Sí, somos muchos Mario... aunque pocos felices de estar, como tú lamentas,
solos.






















4


Diálogos con tu mesilla de noche


Más allá de la sombra te delatan tus ojos, y te adivino tersa, como un mapa extendido de
asombro y de deseo. Date por muerta amor, es un atraco. Tus labios o la vida.
Luís G. Montero



Que lo más difícil de robar es aquello con lo que no se puede negociar. Lo
saben. Por ello, han dejado los atracos para otros y las manos largas sirven
sólo ya para intentar alcanzar aquello que nunca será suyo.

































5






El arte de confundir no es algo que se exponga en los museos. Ni siquiera
se sabe a ciencia cierta si es un arte.

Si digo, por ejemplo, que he visto crines cefalópadas en arenas movedizas y
mamíferos acuáticos escapando de un tornado tú me contestas algo así como
“la hierba azul no existe”. Tierra, a pesar de todo… polvo. ¡Sardinas! Fuego
helado. Y tantas burradas como colas, día a día.


































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A través del espEGO


Soy yo la de la hipocresía borde de cualquier chaflán... de cualquier rebaba.
Y el que labre con hilo mi moldura, tendrá que vérselas con el rebite de mis
labios. Tanto los aturdidos, atolondrados, extáticos, suspensos..., como los
impertérritos, impávidos, inalterables e impasibles, vendrán a mi orilla... y...
yo... les ataré su primario cuello con mi corbata y los encerraré uno a uno en
mi sombrero. Porque toda magia acaba cuando se descubre el truco.



































7

Me sugirió que inventara una noche real


El reloj se apresuraba a señalar, sin piedad pero con pilas, la hora ocho de
una tarde de octubre. El sol había calentado tanto el objetivo de su cámara
como mis ojos sus labios desde el visor. La nevera estaba de vacas flacas y la
casa olía a alcohol y cuerpos maleducados. Y si te he visto, no me acuerdo. O
no me lo recuerdes.

Aquel sol se había quedado dormido. Dejaba los últimos rayos en un ocaso
temprano, quedarse entre micrófonos de espuma desgastada, tan dormida.
Sabía que llegaba tarde pero se empeñó en confundirse de piso dos veces
antes de que sonase el timbre.

Un banco frío. Una película filmada a base de sombras. Copas de corcho y el
hombre bajito de la gorra que había aprendido a tocar la guitarra desde muy
niño para ganarse la vida, no el dinero, la vida.

Después la piedra, las gotas intermitentes y el olvido de un paraguas. Los
locales repletos de estudiantes haciendo lo que mejor saben hacer: no
estudiar. Y la última canción pulsando el “play” de la torpeza en una llave
que no encaja en la cerradura.

Equivocarse esta vez ya no de piso... sino de portal... y reír
escandalosamente. Ascensor hasta el octavo y un piso a pie. El abrazo
cómplice antes de dejarse caer en las frías sábanas que tan calientes
dejaríamos a las 07:59, a un sólo minuto de las 8 de la mañana.

















8

Alguien inventó esta noche para mí



El helado estaba acuoso a pesar de que las temperaturas se situaban por
debajo de los cero grados. El cucurucho no era de galleta, por lo tanto, no se
dio en ningún momento el "crack" propio del mordisco. Lo último que
recuerdo era la lluvia artificial (producida por el derrame del líquido de las
copas al paso de los tacones). Como os podéis imaginar el suelo era propicio
para las caídas y, en fila, los vestidos se lanzaban al vacío. Los recogería
alguien, los mismos que sujetan a los rockeros cuando se entregan a su
público de un salto. Siempre hay quien se aparta.

El desorden de la noche era algo que me gustaba. Nada en su sitio y en su
sitio... nadie. En ocasiones la música se vuelve taladro y las cabezas
hipérboles.

Filantropía. Sí, pero cuando me vuelvo Mata Hari, odio a la gente.



























9

Este árbol no me convence


Contagiándonos. La atmósfera recargada tras una tarde de playa. Hierro
con adornos abarrocados y las flores empapadas de líquido animal. Un
parque de virus.

Deslizándonos. Los pasos llenos de ondas y esquemas subrayados de gotas
de café, imágenes producto de nuestra incontrolada pulsión escópica.

Fuimos vínculo entre el apetito y los primeros golpes de la primavera.

Así, sin melancolismos transgiversados ni sonrisas prosaicas: hojas
miméticas, medias tintas.































10

TY y el principio alarmante

Estaba pensando yo que, en cierta medida, somos como un balcón con
flores. Un balcón arquitectónicamente duro, fuerte, estable que adornamos y
mutamos en algo sensible, débil, inestable.

Nos asomamos para tomar el sol pero, también, para que el sol nos tome a
nosotros. Un intercambio justo. Creo yo.

Lo de las flores quizá es una cursilada.

Corremos el riesgo de tirar la maceta y que rompa contra el suelo. Corremos
el no correr de un niño que andaba debajo buscando la zapatilla perdida.
Entonces nos detenemos y ponemos las manos, para que nos las rieguen
entre los barrotes.

Un 17 de junio puede que un canadiense te muestre sus habilidades en artes
marciales mientras tú lo observas (porque a veces no miras, ni ves). La piel
se vuelve papel y conectas la alarma que sonará en el momento en que el
verso se vuelve beso y una canción se queda sin letra.

En el cielo... ¿hologramas de huellas de aviones diagonales?

Mayonesa.





















11

¿Y qué tal la familia?


Gran Hermano vuelve de nuevo a la parrilla-cada vez más quemada-
televisiva y con ésta ya van diez recalentamientos cerebrales.
Y es que España no iba a ser menos en esto de subirse al carro de los shows
"rompedores" americanos, como siempre un "culo-veo-culo-quiero".

Esta idea de programa nació un 4 de septiembre de 1997 en la productora
John de Mol Produkties. De Mol y su equipo llegaron a esta idea después de
estudiar el experimento Biosfera 2, que tuvo lugar en el desierto de Arizona,
en 1991. En él, 8 personas descubrieron lo difícil que es convivir todos juntos
y aislados -en este caso en una bóveda geodésica de acero y vidrio hermético
que simulaba el medio ambiente de la Tierra-. A estos conceptos de encierro
y aislamiento, Gran hermano añadió los de competencia y privacidad. Fue
emitido por primera vez en Holanda el 16 de septiembre de 1999, siendo
después adaptado en más de 70 países.

¿Quién no se acuerda del boom de la 1ªedición? De aquel andaluz simpaticón
que se hizo con la pasta-más gansa que nunca-o aquel "quién me pone la
pierna encima para que no levante cabeza" que se convirtió en todo un éxito
musical. ¿Y del complejo Peter Pan del que tanto hemos oído hablar
protagonizado por una mujer-propietaria de Salou-con miedo al mundo
vacuno?. Todo tipo de portadas y polémicas salidas de la "prostitución" de la
propia intimidad.

La sociedad se retrata en sus programas. Y éste es un Gran (H)ejemplo. Es
triste, pero estamos dominados por los media, o mejor dicho, nos dejamos
dominar por ellos. La superficialidad es lo ofrecido en un panorama
“superficcional”. Un programa en el que el ganador no es el más rico
interiormente-hasta a veces, ni el más atractivo exteriormente-es aquel que
"mejor soporta lo que le echen". En eso consiste el show, en ver cómo el ser
humano soporta a otro ser humano, cuánto aguanta y cuánto tarda en
perder los papeles-que hará que pierda otro tipo de papeles también.

La cultura de la calentura. Una televisión que alimenta esa curiosidad
innata del hombre que es la de cotillear lo ajeno por la comodidad de no
alarmarse con lo propio.








12

Autoinmóvil


El principio de este texto estaba cubierto de polvo, de un sexo inseguro, de
cinturones desabrochados. Cocaína en el embrague y fichas de dominó.
Pérdida de volante.

Y ahora suenan las alarmas...y el texto sigue con un hilo de voz... en la
autopista. Una ayuda a uno mismo cuando se está perdido.

Cuando se está...
perdido...
cu
an
...do
se está
...perdido.
Cuando se es...tá
per-di...

Ni voz, ni alarmas.
No quedan notas en la escala musical. Sí, musitoria.












13

Me fui a una expo de género


"Marxes e mapas". La sala de exposiciones Isaac Díaz Pardo del
Auditorio de Galicia (Santiago de Compostela) fue el escenario escogido para
que las obras de 26 artistas gallegas pudieran ser contempladas por diversos
“culturetas” (de esos con gafapastas de colores y atuendos llamativamente
originales, incomprendidos y prendidos por la curiosidad del arte más
puramente impuro, el arte "marginado de cualquier tipo de mapa").

La muestra conforma una mirada alrededor de la creación de la mujer
artista en Galicia a lo largo del S.XX. Distintas perspectivas con diferentes
nombres (Mónica Alonso, Ángela de la Cruz, Victoria Diehl, Almudena
Fernández, Sara Fuentes Cid, Motse Rego, Enma Ríos, Rita Rodríguez,
María Ruído, Sara Sapetti...etc).

La exposición no se moverá del sitio hasta febrero del 2009.





























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A propósito de generalizar

"La Teoría Queer es una teoría sobre el género que afirma que la orientación
sexual y la identidad sexual o de género de las personas son el resultado de
una construcción social y que, por lo tanto, no existen papeles sexuales
esencial o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino formas
socialmente variables de desempeñar uno o varios papeles sexuales."

Me adentro en un terreno tan escurridizo como es el de la sexualidad. Un
terreno lleno de tópicos, tan típicos como erróneos o... simplemente,
retrógradas. Estamos en una sociedad tecnológicamente avanzada, también,
increíblemente (di/a)socializada, en la que aún prima el "status", el "qué
dirán" y el "lo mataron los iguales porque era diferente". Donde tanta gente
carece de personalidad que, la vida privada se envuelve en un halo de
publicidad, en un intercambio sin dinero pero caro, muy caro.
-Te doy 100kg de incultura a cambio de una botella de ron.
-Hecho.
Y es que el "beber para olvidar" nos lleva a "olvidarnos de nosotros mismos".
No pretendo escribir acerca (y desde la distancia) del ser humano, de eso ya
se encargaron, encargan, y encargarán otros (con el peso que conlleva).
"El género ha pasado de ser una noción al servicio de una política de
reproducción de la vida sexual a ser el signo de una multitud. El género no
es el efecto de un sistema cerrado de poder, ni una idea que actúa sobre la
materia pasiva, sino el nombre del conjunto de dispositivos sexopolíticos
(desde la medicina a la representación pornográfica, pasando por las
instituciones familiares) que van a ser objeto de reapropiación por las
minorías sexuales."
¿Qué papel juega la sexualidad en la vida de una persona? Desde el más
subjetivo (y modesto) conocimiento me atrevería a decir que todo depende de
la famosa "etiqueta". Con esto, me refiero a los conceptos de
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heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad... que se convierten en
pegatinas de las que es casi imposible huir. ¿Por qué?
La cuestión de identidad despierta infinidad de conjeturas. Si bien, unos
hablan de la imposición de un "desde fuera" (tanto instancias políticas,
familiares o moral-religiosas) otros hablan de un "desde dentro" (necesidad
de diferenciación entre colectivos que se consideran un "a parte" o propios
intereses de la persona que necesita en todo momento saber "qué soy en
comparación a"). También, están los que se "suman al carro (o a la carroza)"
por motivos de “aborregamiento” o llamada de atención intencionada.
Desde pequeños estamos "predestinados" a la imposición del SER. Ondas de
todo tipo (y tipografía) llegan a nuestros oídos y disparan concepciones
"preconcebidas" sin necesidad de embarazo ni parto. Sin quererlo o, sin
intencionalidad expresa nos forman o deforman en cierta medida, nos
"imponen" (o simplemente ponen) la base del pensamiento y a partir de ahí,
decidimos rebelarnos o apoltronarnos. El "¿y por qué?" infantil nunca
debería perderse. Antes de pretender conocer el mundo que nos rodea podría
estar bien conocernos a nosotros mismos.
¿Eres lo que quieres o eres lo que te dicen que tienes/debes ser? En tal caso...
¿hay modos de ser con sus particulares características? ¿Hay montones? ¿O
amontonados?.
Una de las paradojas que conlleva la identidad es que hay que cumplir con
las prescripciones que impone dicha identidad: hacer todos más o menos lo
mismo para que se nos pueda identificar y establecer entre nosotros algún
parecido. Por eso hay tanto gay y tanta lesbiana que no se consideran
idénticos a nadie ni quieren ser confundidos con nadie. Como si pertenecer a
un grupo fuera necesariamente un estigma."
He aquí la importancia de una carente: la originalidad. Sí, también en el
terreno sexual/de género.
Retomando la Teoría con la que he comenzado esta marabunta de palabras,
decir que sostiene que todas las identidades sociales son igualmente
anómalas.
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-¿Eres bisexual?.
-Soy Agapito Malpica.
Prescindir de las etiquetas anteriormente nombradas... Pasar de un "yo soy
heterosexual/homosexual/bisexual..." a un "yo soy yo". Sí, algo demasiado
utópico e "imposible" mientras el mundo en el que nos ha tocado vivir no
cambie: despidamos la discriminación, todo tipo de categorías o
clasificaciones (al margen de "persona-gente"), prescindamos de hablar de
violencia, atentados, muertes sin sentido... y dedicarnos a ser (de cualquier
forma) nosotros mismos.














17

Bogotá 1974 “Reunión de expertos sen
identidade”*

Ti, a miña soberanía.Eu, rendendo escrava ó teu dominio.

Somos actores sen principios.
Somos artilleiros. Fin dun intre.

Vésme buscar coas túas políticas cinematográficas e voltamos reservados na
nosa independencia.

Despois de todo, só desintegramos un filme cheo de verbas estranxeiras.




*Aquí, collendo apuntamentos na Uni.







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Si lo sé, me voy a tomar café


"Más real que la realidad", este es el papel de regalo con el que
envuelven la exposición fotográfica de W.Eugene Smith. Exposición con la
que os podéis tropezar en la Fundación Caixa Galicia de los Cantones.
Tropezar... o esquivar. El ascensor tiene mejores vistas.

La verdad es que ya el título de la colección lo deja claro clarinete.
Fotografías del día a día en un tiempo de noche. El blanco y negro cobra
protagonismo justo con la polvareda y el ropaje ligando con la desnudez
grisácea del "Pueblo español". También, el antes del flash, los bocetos,
pintadas... y el después en un "Life" o "A Man of Mercy" (contenedores de
este famoso fotógrafo humanista).

Una opinión personal (en propiedad privada) sería un "ir, ver y criticar...
comprobar que, muchas veces, es un coger fama y echarse a dormir".




























19

Conciertos que valen la pena


Deluxe "se muere" antes de tiempo. Xoel decide poner el "punto y
aparte" a su proyecto musical en un recinto como el de Expocoruña. Poco le
faltó a este coruñés para hacer saltar cada una de las cuerdas de su pasarela
de guitarras.

Un concierto espectacular en el que la canción de "adiós corazón" tenía más
sentido que nunca, y esperemos que se siga dejando ver, aunque sea, en la
oscuridad...

Simplemente gigante.































20

Protegerse las manos antes de tocar un
corazón

Inconsciencia. Subjetividad y lasaña al horno.
Protegerse las manos al tocar un corazón.
Ejercer el viejo oficio de la incomprensión y operar fosas nasales.
Diferenciar entre carencia de todo y exceso de nada.

(Ahora el volumen al máximo).

Titubear. Comprar un vestido de gala y salir a la pescadería.
"Dame lo más fresco, por favor".
Y comprarse un dolor de barriga.
Siempre protegerse las manos al tocar un corazón.

(Se apaga el sol y los cascos se caen).

Asomarse a la ventana.
¿Qué sentirá el suicidio si le susurro al oído un "te necesito ahora"?.
Unir dos rectas en un mismo punto.
No olvidar el protegerse las manos al tocar un corazón.

(Ignorar el teléfono).

Pero hace frío,
y tú, te has dejado los guantes en el Paraíso.
Perdi(d/m)o(s).

















21

Este non é un poema ecoloxista


Esmorecer nas súas meixelas e hibridarse en bágoa no senso de pertencer
ó meu dominio sorriso laico da relixiosidade maxestuosa do seu corpo.

"Que revelación. Un misterioso quinto gusto, cuxa esencia garda o denostado
glutamato monosódico da comida china que como a raudais. O segredo
mellor gardado da lendaria lonxevidade chinesa? Dos seus enigmáticos
sabores a rata fritida estilo Pekín e magret de micho rueiro con raias?"

Debecer na iconoclastra de transgredir todo o seu xénero reformando o
irreformable. Ela non pode mudar.

Espertar hiperbólica e derramar un cubata polo soneto clásico dos avós
narcisa "do meu" por un "meu" máis grande.

Coller a gadaña e bater coa obesidade dos libros de 700 páxinas.
Escapando de toda lóxica no lene espazo de entre a ovella e o pasto.

Tratei de escribir algo dando cos fuciños na nada. Isto tamén é crise.

























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Cuando los poemas se volvieron poemenos

Ese afán por reinventar ha sucumbido a los asteriscos. Se ponen gomina y
se convierten en puntos: lo que un día leí será imagen futura de otros ojos o
presente ingrávido, ya, de sus pupilas.

Críticas sin espejos. Criticas con espEGO. Ególatra de lo que no eres.
Saciedad de querer tener un nombre en una estantería y que todos aplaudan
la cinética de tus páginas.

Eres vocablo. Y mi boca no se calla. Ya no sé cómo nombrarte sin saber que,
esto que pronuncio, es tan sólo un trazo inacabado de ti.

Indiferencia: escultor esculpe y yo escupo. La ciclotimia se escribe en meses:
idénticas estaciones para clónicas historias de tu histeria.

Estos son los poemenos que le escribo a tu decáloga decadencia.


























23

Análise Safo


Eu,
que non era máis ca unha (in)definición da nostalxia que un día tiven,
erguín..

Eles só miraron os beizos que me facían muller.

Coas unllas curtas serei menos feminina?
Carapuchiña saiu ó bosque soa.
Carapuchiña remataba en "a"
O raposo agardábaa.
Se levo garavata... presumirei de folgos?

Canso de ser a ventrílocua
mirando cara os teus ollos cando asoma a pel da lingua.

Non teño medo da arma noxenta coa que me apuntas fero desde as pernas.
Non esquezas que a túa caluga
pasou antes que nada
entre o veludo
doutras iguais ás miñas.

Porque levo o alfabeto ben metidiño nas bragas,
só che digo,
non o esquezas.



















24


Las manos,
en contacto con el aire que separa los cuerpos,
tenían mucha más fuerza que nunca.
Y nada callaba
Jordi Nadal

Yo callaba para que me oyeses,
para que me gritaras "estás aquí, te leo"
y me dejases sorda
y acercases tu mano a mi mano y para echarme de menos.
Yo callaba para oír la música que te salía de dentro...
....................
...................................................
.................................
(suspiro en 6/6)
...................
..
....................................
con tanta fuerza.

























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O lenzo, a abstracción. Amamantar coas túas arterias as miñas ansias de
que(r/c)erte. Consinte cada un dos meus cancros, tinta escura.

-En contacto co seu sistema os resultados son preci(o)sos.

Lévame a Montjuic. Quero pintar o teu (a)mar coa luminosidade dun cadro
de Sorolla.





































26

Día da Poesía na Coru


Vaia preguiza comezar este texto (un "buff" coma o "búfalo" recitado pola
mestra Aldao).

Ben sei que sabedes que o 21 de marzo é o Día Mundial da Poesía (menuda
parvada, e logo non o son todos?). Ós cultureiros da Coruña ocorréuselles a
gran idea de celebralo. Como? Pois con uns actos poeticomusicalmente
pictóricos.

A iso das 13:00 aterricei na Sala de Exposicións de Durán Loriga. Alí
agardaba unha homenaxe a Rosalía de Castro de man (e voz) dalgunhas
poetas galegas (Lucía Aldao, Berta Dávila, Tati Mancebo, Diana Varela
Puñal, Paloma Calvo Varela e Olga Patiño). Xunto elas, un violín, un
acordeón e unha mostra plástica (Julia Ares, Yolanda Ferrer, Carmen
Chacón, Carmen Senade, Ánxeles Penas...).

Unha Aldao que convidou a tódolos presentes a celebrar este día "índose de
cañas"; unha Tati Mancebo tecnolóxicamente ben preparada; unha Paloma
Calvo que estreaba a primavera coas gafas de sol ben amarradas na cabeza;
a teatralización poética de Olga Patiño da que tanto gustou a miña nai e...
lévome un "descubrimento": Berta Dávila. Sorprendeume gratamente. Unha
moza de 22 anos que leva unha morea de recoñecementos ás súas costas e
uns versos frescos que me animaron a querer saber máis. A ler, vaia.

Un recital que arrecendeu a verán con tanta ausencia de agosto.

Logo, ás 20:30 horas estivo na Biblioteca Miguel González Garcés o Grupo
Ouriol pero unha dor e unhas sábanas non me deixaron asistir ó espectáculo
"De amor y muerte".

Moitos anos máis para a poesía! E grazas a todas e todos os poetas por non
deixar de selo.







27


La amante (la amiga, la compañera), había hecho de sus ojos crisantemos
de licor. Mmmm... ¡sí!. Y cómo decirlo... se bebían las miradas en vasitos de
cuello bajo. Y después, después... la digestión llena de americanas que
cosían las huellas dactilares en la cremallera del hábito. Inhóspito
habitáculo donde se habitaban de rodillas.






















28

Agarimos á hora da comida

Pedíchesme que pechara os teus ollos e contase ata tres.
Tres veces.
"Un, dous, tres.
Un, dous, tres.
Un, dous, tres."

-Faino outra vez.
(Abríaste ó Nundo curtando unha grafea).
E sentinme como o Sam que tocaba as túas cordas en forma de piano.

A miña Dedocracia alongábanse
tentaba seguir esa música que producía o teu corpo ó erguerse.
(Entendíate dabondo e non saltaba unha nota).

A expedición non era nada explícita...
pero esquivabamos coma ninguén o oco que había entre as dúas camas.

-Mastígame coma se me quixeses moitísimo, meu amor.
Raspiñaba o telón do teatro máis baleiro de todos os teatros.

Non había máis mans que o aplaudiran e pecharan o Mundo,
por resoancia, desencaixante.





















29

Sexualidad por partes. Políticas en las que
diversificarse

El Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) se ha convertido
desde el pasado 14 de mayo en el singular de un plural. Una nueva
exposición unida a una vieja pretensión: contribuir a la visibilidad de las
diferentes opciones sexuales. El museo compostelano se convierte en un
espejo en el que el visitante se mira y encuentra que un "uno" caben
"varios".
Con el título de "En todas as partes. Políticas da diversidade sexual na arte"
se muestra una completa colección de imágenes-fotografías, pinturas,
carteles, vídeo-performances...-que tiene como objetivo representar el deseo
y las diferentes subjetividades que chocan con el extendido sistema
patriarcal y heterosexista. Patada a una cultura identitaria hostil-
concretada en los años sesenta y setenta-que es cuestionada una década
después por los postulados queer. Una perspectiva socio-cultural, pero
también, una perspectiva histórica, política y científica (SIDA) que ayuda a
un recorrido visual y sonoro por distintos países con sus reglamentos,
acusaciones y abusos... pero sobre todo, con la ignorancia y los castigos a la
realidad homosexual, una realidad obligada a la "clandestinidad".

Clandestinidad que el cine, la literatura, la música... y en ocasiones, los
propios medios de comunicación se encargaron de "destapar", contribuyendo,
así, a la formación del imaginario colectivo-tan plagado de prejuicios y
estereotipos.
Según declaraciones a La Voz de Galicia, Juan Vicente Aliaga-comisario de
esta muestra-calificó la exposición de «muy necesaria» puesto que, añadió,
«hay personas que actualmente consideran superadas ciertas realidades
pero están equivocadas». Hasta el momento, una denuncia. Se trata de una
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madre que acudió al Centro con sus dos hijos dejando constancia de su
presencia mediante una hoja de reclamaciones. ¿El motivo?: la consideración
de «ofensiva y con contenidos propios de sala X». Quizá a la mujer le impactó
el cuerpo desnudo de un hombre y la inconcreción de sus genitales sexuales;
la "última cena" con presencia transexual; el autorretrato del famoso Andy
Warhol-que hizo con de la pluma su pincel-o la muestra de realidades tales
como el sadomasoquismo, el fetichismo o los conocidos "encuentros" que se
llevan a cabo en determinados parques de la geografía española...
No sabiendo si tras salir por la puerta del CGAC y cambiar el suelo de
"humanizado" a "empedrado" se cambiará también la mentalidad o ayudará
a la articulación de un esquema más claro del tema... tienen libertad de
comprobarlo hasta el 20 de Septiembre.










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Gente que no te lee, pero a la que le encanta
cómo escribes
"He leído su artículo. Gracias por contribuir con sus palabras a mi flora
intestinal". El café en vaso sucio y las luces putiféricas de la Drury Lane
producían en mi cerebro trastornos transitorios de genialidad.

Caminaba yo arrastrando cejas por cada canción sesentera de la Abbey Road
cuando el desatino hizo de las glándulas salivares un destino circunstancial.
De pronto me vi haciendo un submarino amarillo y siendo arrastrado hacia
el bar de la esquina.

Una cuadrilla de camioneros borrachos intercambiaban su mal aliento con
Harry Winner, que, a pesar de su apellido, era de todo menos ganador.
Había crecido en un rancho de Missouri con la compañía de su madre, una
cabaretera francesa venida a menos y su padre, Edgar Winner el que un día
vendió a su abuelo por tres vacas.

Y así, entre el "negocio familiar" de su padre y una madre que vivía de fotos
del pasado, creció Winner. A sus 18 había cerrado con fuerza la puerta de
aquel rancho-con esa fuerza que además de puertas, cierra pasados y abre
futuros-y se encaminado hacia el viejo Londres con un par de libras en los
bolsillos. Ahora se dedicaba a las apuestas. Muchos decían que Winner era
un auténtico fracasado.

Entre tanto sudor y tanto humo logré llegar al lavabo y apartar de mí, todo
lo que no era mío. Salí de aquel bar como quien sale de casa recién duchado
y continué mi paseo hasta el recóndito parque de los olmos.

Las parejas hacían del amor una palabra estúpida y llena de babas. Yo los
observaba haciendo que mi ojo izquierdo construyese por si solo un pequeño
entreabierto de luz para la oscuridad. El derecho estaba completamente
abierto. Decidí fumar uno de mis cigarrillos italianos y llamar a Diana
Roseville, la chica de escote generoso del Sweet's Hotel. Seguramente ella
estaría dispuesta a cerrarme los ojos a cambio de unas cuentas monedas.
Ese era el amor en que yo creía. Un amor de metal que se gastaba con las
manos.

Siempre que abandonaba el Sweet's Hotel me sentía un poco como el
fracasado de Harry Winner. Nada que no pudiese arreglar con una buena
canción de los Beatles "You never give me your money. You only give me
your funny paper. And in the middle of negotiations you break down".

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No Foro Internacional “Revela”
Unhas imaxes falan, outras, bocexan. É o caso das case 100 fotografías
expostas dende onte no parque José Martí, en Santa Cristina (Oleiros).
Fotografías de denuncia onde as protagonistas son as mulleres. Mulleres
que están a sufrir a violencia, o maltrato... as pisadas do home, da guerra...
en diferentes puntos do planeta. Unha exposición única en Europa, obra dos
máis destacados fotoxornalistas e fotógrafos documentais (destaca Carolyn
Drake, Walter Astrada, Robert Wallis...), que percorrerá 10 concellos
coruñeses, segundo explicaba o Presidente da Deputación de A Coruña,
Salvador Fernández Moreda.

Un "encontro entre a realidade social e a cidadanía". Así a definía o
comisario da exposición, Guillermo Alonso. No acto de inauguración, unha
coñecida presentadora de TV, Cristina Saavedra-que ademáis de xornalista
é responsable de proxectos para Global Humanitaria en
Costa do Marfil-, facía un percorrido pola situación actual da muller no
mundo. "Somos 600.000 mulleres menos das que deberiamos ser", apuntaba.
Violencia sexual, doméstica ou laboral, malos tratos, mutilación xenital,
enfermidades de transmisión sexual, diferenza de retribucións no aspecto
laboral, silenzo ou "pasada por alto" no cultural... Bombas que estoupan en
feminino. E, inda por riba, existen disparates como a "lei da Familia Chií"
que puxo de novo a situación da muller en Afganistán no punto de mira da
Comunidade Internacional. Segundo esta lei, a muller está obrigada a
satisfacer en todo momento os desexos sexuais do seu marido. A cambio,
éste, ten a obriga de pagarlle polos seus "servizos". A muller só podería
negarse ás peticións da súa parella nos seguintes casos:a causa do periodo,
estea de peregrinación á Meca, embarazada, se morrera algúns dos seus
familiares ou estivera enferma.

E desgraciadamente, isto non é un caso illado. Por exemplo, en Irak, e seis
anos despois do derrocamento de Sadam Hussein, aínda existen leis que
aproban e facilitan a violencia contra mulleres e nenas.

Pero non fai falla sair de España. Un país onde a "trata" de mulleres non
está incorporada na lexislación penal tal e como o formula a definición
internacional. Ben é certo que hai un plan, pero un plan que non prevé un
mecanismo de identificación das vítimas. Séguese tratando ás mulleres
inmigrantes detidas antes como inmigrantes en situación administrativa
irregular que como posibles vítimas de trata.

Pregúntome onde quedaron os dereitos humanos ou se, están á vista pero
son "trámites" para limpar conciencias.

33

Fui un lugar en el que las hojas se caían con el verano.
Ella era un cuerpo entreabierto que se me moría.













































34


Para J.L.

Bonaval cierra por las noches. Puedes saltar la verja, pero está todo muy
oscuro. No sé dónde pretendía llevarte ni qué cerca estabas subido a aquella
escalera. Sé, porque lo recuerdo, que te había presentado un pub en el que
sonaba una canción y tú me habías dicho “Ésta le gusta a mi madre”.
Jugabas con un cenicero mientras yo intentaba fotografiarte sin demasiado
éxito.

Era la Compostela más vieja y su noche tan fría. Tú llevabas palestina y yo
una bufanda morada. Habíamos pedido lo más raro del local. Sabía que
Bonaval estaba cerrado y aún así... quería llevarte conmigo.

En Bonaval los hombres se suben en grandes zancos y tú... tú en una
escalera. Eran las cuatro de la madrugada y había un día siguiente.
Tú llevabas palestina. Yo una bufanda morada.




























35

Rodin en A Coruña

"No existe regla alguna, en mi opinión, que pueda impedir a un escultor crear una obra
bella a su gusto. ¿Y qué importa que sea escultura o literatura, si el público encuentra en
ella provecho y placer?. Pintura, escultura, literatura y música están más cerca las unas de
las otras de lo que a menudo se cree. Todas expresan los sentimientos del alma humana
ante la naturaleza. Sólo varían los medios de expresión".
A.Rodin, "El arte"


La pared contenía una palabra conocida que se aventuraba en "p". A modo
de préstamo lingüístico efectué un calco negro en mi libreta de pelo de
caballo naranja. La posición de mis manos no imitaba en absoluto la de La
Catedral. Frente a ella me detuve un espacio temporal impreciso,
incalculable. Ésta mi manía de nunca usar reloj.

Escultura fría que trazaba maneras y maneras de congelarse. Me temblaron
las piernas y se me cayó el bolígrafo. Dos niñas en edad infantil recorrían la
exposición con sus padres. Una en brazos del hombre, la otra colgando de un
dedo.

-¿Qué es esto?
-Es un dibujo con relieve.

Auguste Rodin había decidido unir en el mismo ciclo la muerte y la poesía.
No vamos a caer en casualidades que de eso ya se encargó el boli. En la
muerte del poeta, las mujeres se precipitaban por una cabeza erguida en un
trémulo de arena. O piedra. Quizá mar...

Me parecía genial que la gente hiciese caso omiso a la fecha de dirección a
seguir. El arte no tiene direcciones. Sigue siendo un cúmulo de sensaciones y
de temperaturas indescriptible. O descrito por si mismo.

En aquel congreso de semiótica con conexión-internáutica problemática-con
Humberto Eco, se había hablado de lo esperado, de los signos y palabras
relacionadas con significados. En dos idiomas. La escultura simbolista que
tenía enfrente hablaba de Dafnis y Licencia.

Parecían humanas que descansaban tras... temblando. Me recordó una
música, la de "dos cuerpos cuando se aman". Si no fuese por los cascos y las
gafas en la cabeza la hubiese sentido como algo cercano. Si un martillo y una
pica, jugasen la peor carta de intentar separarlas, no lo hubiesen
conseguido. La escultura quedaría en pedazos pero, estaban tan, tan juntas
que aseguro que en el más pequeño habría binomio.

36

Centaura que entendía de mitades, asentía. La cabeza de Víctor Hugo o el
mismísimo Baudelaire miraban hacia Ícaro. Él también caía.
Los dioses del Olimpo, fuera ya de fuerza y poder, perdían todo interés de
Rodin, al mismo tiempo, un bacante perdía sus manos. Las lanzas no
asustaban y El beso más que despertar ñoñez, despertaba arcadas.

Tengo que decir, que con la mirada impía, había una total descompensación
entre torso y el miembro de Marsias. Pero era un romántico, sin cabeza, pero
muy romántico.

Siete rectángulos y la Puerta del Infierno cerraron mi libreta. Allí morían
todos aquellos que se abrazaban.


















37

No sentir nada

¿Sabes lo que es no sentir nada? Anda estos días con más volumen del
habitual en los oídos. Tuvo que cambiar el repertorio y seguir con el mismo
nombre. Durante el día, enredada entre micrófonos y pocas líneas-
septiembre es el mes de la sobreinformación-aparcando en batería siempre
que haya sitio. Pero cada vez se empeñan en hacer más calles peatonales.
Esto le recuerda a cierto artículo de opinión que hablaba de los problemas de
descarga en un barrio en donde, el I.V.A., colgaba en los carteles de los
comercios. Pero hay crisis-y mucho Plan E y mucha Gripe A y entre tanta
letra, mucho de nada y poco de todo. Lo de siempre.

Anda estos días, también, atando cabos, perdiendo nudos e izando no-velas.
Repitiendo más de la cuenta la palabra "asco". Anda riendo a carcajadas o...
dejándose la epopeya en cualquier esquina.

La ciudad tiene el mismo color de siempre. Algunos parques están en obra,
como las aceras. Y ella, que no es de acero, lapida rostros y arranca
pésames.

Y es que, no es fácil "andar" cargando con una vida y... otra, que se muere
por dentro. Si quieren asistir a un funeral inefable, vayan poniendo a
marchitar las flores.






















38


Destrozar ciudades

Yo no odio el mundo aunque me mueva a su antojo por la arena, aunque
me diga "mira" mientras me tapa los ojos. No lo odio. Pero tampoco lo amo.
Quizá lo ame detrás de cualquier roca con las manos como autovías y restos
de sal escociéndome hasta los lunares de la espalda. Yo no odio el mundo
que se inventa en la ciudad. "¿Qué ciudad?"-me preguntaste-y yo te dije cada
uno de los defectos que hasta entonces me habitaban.

Solía coger mi mano y meterla en su abrigo o "¡Plaf! Hong-Kong, ¡Plaf!
Nápoles" y así, acabábamos con el mapa a golpetazos. Ese era mi oficio de
gigante pero... en realidad, no quería ni sacar la mano de su abrigo ni
apagar las luces-que sería encender sus miedos. No, no quería. No quería
por nada de ese mundo-matriuskiano-que todo, absolutamente todo, fuese
mentira. Que también lo fuese todo su pronombre.

Noviembre se abre y se cierra. Besas otros labios y te sientes extraña.
Abandonas la ciudad que creías que se había construido en ti durante meses
y en la que vivías sola, como cualquier silla.

No, yo no odio el mundo... quizá... él... él sí me odie a mí.






















39

Ateneo de ensaio prosopoético con
intervención patética

A literatura en boca dos seus autores din que é un agasallo, unha obra de
teatro ou unha mazá con verme. Un compendio de palabras labradas. Restos
suxos. Formigón. E así cada quen na súa casa e calquera na de todos. E
todos arquitectos, peritos ou albaneis. Mais... o que é innegable é que unha
parte de toda literatura é un singular de moitos, pero tamén, un plural dun
mesmo. É dicir, escribimos por/para nós antes que por/para os demáis. Un
acto hedónico e egoísta que nos leva dende un cara adentro ata un cara fóra.

O pasado luns (este luns non calquera outro na historia) a Sede da
Fundación Caixa Galicia da Compostela máis seca, xuntaba a estes
persoeiros da cultura galega: Euloxio Ruibal, Yolanda Castaño, Suso de
Toro, Anxo Tarrío e Salvador García-Bodaño. O motivo? a palabra, o texto, a
poesía, o ensaio, a novela... Os motivos, pois.

Din co propio autor pode matar a súa obra cando o "cara adentro" muda a
"cara fóra". Cando le. Non recordo se foi Anxo Tarrío ou Ruibal o que dixo da
Castaño que era unha das poucas poetisas (gústame máis "poeta", conste)
que non asasinaba os seus versos ó recitar. A poeta máis televisiva asentada
en A Coruña vén de gañar o premio "Ojo crítico de Poesía 2009" pola súa
"Profundidade de campo". Yolanda escolleu os versos que dan comezo a este
libro e algún outro do mesmo para rematar coas "Mazás do xardín de
Tolstoi". Voz. Con camisa branca e chaleco negro pediu disculpas polo
repetitivas que puideran resultar as súas lecturas, pero que é "de produción
lenta".

Suso de Toro foi máis de tecnoloxía ó rescatar de sabe qué CD ou disco duro
parte dunha das súas novelas. Chea de diálogo, o autor explicou que sempre
fora un neno revello e iso quedaba impreso nos seus fillos, nos seus libros, na
súa obra. O diálogo como modo vivo e antigo de reproducir historias.
Amenidade na elocución. E simpatía. E empatía. Moita.

O mestre Tarrío non querendo ser menos pero asegurando que non chegaba
a un "máis" (en comparación cos seus compis de mesa) leu un ensaio coa
palabra "cidade" como protagonista. Habitouse pois, a sala de aplausos.

Mutis polo "foro" de Bodaño que non abriu a boca para máis que coller aire.
Pero, onde non houbo "mutis" precisamente foi entre o público. Ruibal falaba
de "turno de preguntas" de "ábrese o coloquio" cando xa unha man apuntaba
ó ceo.

40

Home duns trinta anos con moita "linguaxe xestual" pedía micro. E ninguén
esperaba o que tal soltou esa voz. Segundo este home, aproveitaba a ocasión
para ler un texto de colleita propia. Nese texto falaba dunha literatura
corrompida polas institucións galegas e... polos propios autores, autores que,
na súa boca "só buscaban o aplauso do público, o recoñecemento, a fama...".
Adornando o seu texto (que os literatos calificaron como "manifesto clásico")
con algunha que outra palabra malsoante, quedou orgulloso e buscou
"palmiñas".

Os escritores tomaron un tempo de "respiro" ou, de ignorancia (xa se sabe
aquelo de que "o que se pica allos come" ou aquel outro de "non hai mellor
desprezo que non dar aprezo"). Despois, Ruibal fixo do micro unha
contestación a que se uniu (con moita razón, todo sea dito) o mestre Anxo
Tarrío.

Por unha banda, déronlle a razón polo que dicía que, en certo modo, era
certo. Mais... a forma... o lugar... o lugar... a forma, pecaban de ansias de
protagonismo. O home críase un "performativo post-moderno" cando xa
tempo hai que outros con máis tino manifestaron o seu.

Nada novo dicía. Pero cantas caras en busca dun nome víanse na súa!

























41

Una de Love of Lesbian

Temprano se incendió la madrugada por voz y gracia de estos
barceloneses. Los lesbianos con más amor del panorama indie español se
trajeron el "1999" en las cuerdas vocales e hicieron del Playa Club coruñés
una buena maniobra de escapismo en donde el calor y el color fuesen del
club de John Boy. Afuera quedaba la no-nieve que, en guantes y cola
prominente, disimulaba muy bien.

Love of Lesbian se subía al escenario por última vez en este año y lo hacía
sin miedo a dejarse, incluso, la ropa. Comenzando con un vertical y
transversal repasaron con la ayuda de los numerosos aplausos y miradas de
las que conspiran todas y cada una de-según las noches reversibles. Sí,
aquellas de las que hablaban las malas lenguas un día en el parque en un
momento de reflexión.

¿Y el final? allí donde solíamos gritar... con el público, entre el público...
arriba y abajo como si se tratase de la parábola del tonto o los colores de una
sombra... o, mejor dicho... metaforeando la música de los ascensores.

Y es que es cierto, "todos los raros fuimos al concierto..." y... en este domingo
astromántico repetimos aquello de "shiwa shiwa, shiwa shiwa...". ¡Qué
grandes hijos de puta!











42

Esto no es una crónica. Es un deseo


Allí aterrizamos. En un no man's land de extramuros fundiendo la VISA
por calles en las que se sirve la inspiración en cafeterías con manteles
blancos llenos de lunares negros. Tropezamos con cuidado entre el segundo y
el tercer escalón, y leímos cómo estos catalanes conjugaban substantivos en
el Ravalkistán.

Una mujer de boina roja y aires ítalos sacaba de la bota el pincel e invitaba
a mojarlo en tinta e... impresionar sobre aquel caballete de madera
inestable. Llevábamos prisa. Nadie nos esperaba en lado alguno pero nos
encantaba sentarnos en el altillo que creaba el museo, el MACBA, al roce
con el suelo de la plaza. Nos bebíamos el cosmopolitismo a forma de
voyeurismo sano. Patines, bicicletas, saltos americanos en skate sobre latas
de Coke... y así, de espaldas al arte, nos preguntábamos las exclamaciones y
las comas.

Éramos recién llegadas. Tan sólo de unos meses. Teníamos nuestra licencia
para ejercer en una profesión en la que "perro viejo nunca muere" y
esperábamos con máster algún despiste en S.A.

De vez en cuando fumábamos "LM light". Me mandaba un SMS con S.O.S. y
cogía un bus. Un XL.

Nos gustaba encontrarnos por casualidad. "No estaré por Gracia". Entonces
siempre siempre me decía "la última baila" y se echaba a correr por Santa
Ana; y siempre siempre era yo la que llegaba cinco minutos tarde a la
Puerta del Ángel. Y me tocaba bailar bajo la luz vaporosa de las farolas
hasta Montsió y Els Quatre Gats, taberna donde Picasso esbozó sus
primeros dibujos. Y ya que estábamos... dos champús, que nunca eran dos,
sino cuatro. Como los gatos. Miau.
Ébrio todo ya nuestras piernas eran ahora brochas y nuestro el turno de
dibujar. Derecha, izquierda ... "perdón"... y nos reiamos de todo un poco y
mucho de lo absurdo de tropezarnos también así: "sí... no sé, es en realidad
como un campo magnético: girábamos siempre sobre un mismo punto y
siempre cruzándonos hasta que de tanto rozarnos acabamos chocando". A lo
que yo respondía con un déjà vu en forma de pregunta: "¿te gusta la
soledad?", "me encanta... y estoy deseando saludarla más a menudo".
Cogíamos de la Rambla su zurda y bajo los soportales del Palacio Moja nos
dábamos la mano "Ací la mare de Déu ens diu que el temps passa lleu".
Después nos cerrábamos la boca, así, tal y como nos gustaba. "Petó" en
Petritxol frente a la Granja Dulcinea.



43

Me parece que vivo
que estoy entre los ruidos
que miro las paredes,
que estas manos son mías,
pero quizás me engañe
y paredes y manos
sólo sean recuerdos
de una vida pasada.
He dicho "me parece"
yo no aseguro nada.
Oliverio Girondo


Su caricia en mi mano derecha me envolvía en una sátira onírica de talante
festivo: la impresionante noria del 2009 de la Alameda. En otro amor, en
otro tiempo. En definitiva, en otra piel. En la zurda, los dedos eran
logaritmos y yo perdiendo la cuenta de las ganas.

Recuerdo que meses atrás hubiera perdido esto de aquí arriba en cualquier
intento estúpido de lavado de cerebro. Vender mi cabeza a la ciencia no
hubiese sido una indecencia y, sí igual a vender horas como años. Sí, las
imágenes de aquella noche se repetían con descaro y se velaban con la lluvia
bajo un paraguas amarillo.

Ahora, el arco del teatro próximo a la Rambla de Santa Mónica se burlaba
de todo mes universitario y enterraba todo deseo en su Cementerio de los
Libros Olvidados. "En este cementerio cada tomo tiene el alma de quien lo
escribió y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez
que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por
sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte. Cuando una biblioteca
desaparece, cuando una librería cierra sus puertas, cuando un libro se
pierde en el olvido, los que conocemos este lugar, los guardianes, nos
aseguramos de que llegue aquí". Siguiendo la tradición, adoptamos un libro:
"El precio de la sal" de Patricia Highsmith (o Claire Morgan seudónimo
obligado debido a la época y temática del mismo). La nuestra había sido una
historia de palabras dobles, de dobles direcciones y... ni siquiera una
historia. Pero nada que no pudiese saltarse los tonos mediante una llamada
a un 3G y un abrazo en 3D.

Las golondrinas-en el muelle-se posaban con las alas ladeadas sobre los
barcos de lujo. Con cuidado emprendían el vuelo hasta descansar en el
sombrero de Colón. Me decías "t'estimo" y me sonaba tan a presque vu...





44

Me fui a Vigo a ver una expo. Esta es la excusa

¡Hay que ver qué pronto se hace tarde! Rutinas por ruta. Un cambio justo
o por lo menos ajustable a cualquier movilidad de viernes.

Siete y cara a cruz con la tenue iluminación de la autopista que separa y une
la "xacobea" con las cuestas, es decir... Vigo. Los paneles anuncian peaje y
colea algún cinturón argentino dentro del deportivo rojo. A la cajita de
música de Quique González se le caen las manivelas. Ahora está de moda el
flu-flú, lo instantáneo en anuncios de café francés... ya saben... todo es
asunto de abrefáciles complicados y del usar-tirar, también, de incorporar
gheadas en canciones anglosajonas.

No sé si serían las cuestas o el tétrico Escalextric que conduce a... -¿a
dónde?-es fácil perderse cuando no se tiene demasiado claro el destino final.
¿Véis? ¡Ciao!

Entremedias una gasolinera cubierta, retales con mi nombre, calles vacías
(los vigueses son entes caseros, seica)... bares andaluces, indios (y
cosmopolitas)... acabados, todos ellos, en mar. Y es que si estás a la deriva...
nada mejor que el puerto. Menos mal que si le das a un botón te aparcan el
coche y que las indicaciones oriundas (allí había celtas) sirven de mapa al
Marco.

"Cosas que sólo un artista puede hacer"

No, no es el título de ninguna película de Woody Allen (aunque podría serlo).
Se trata de una exposición en la que el absurdo y el humor se dan besitos.
Artistas como Paola Pivi, Xu Zhen, Enrique Lista o Gianni Motti se fatigan
y fustigan en una investigación que pretende mostrar el uso de "la gracia"
en el arte actual y, a la vez, cuestionarse el concepto mismo (el ¿qué es o no
es arte? tan recurrente y repetido). Balcón, chándal sudado, túneles que
nunca se acaban... y proyectos con uvedobles "gmail" entre paredes y
escaleras.

No voy a ejercer de gafapastosa y marcarme una de tildadas y tachones
entre lo que me esperaba, lo que vi y lo que pienso. Sería arar el infinito y
eso no hay que leerlo, sino verlo… y esto, esto es sólo una excusa.

P.D.: El gofre con chocolate estaba rico.





45























































© “Como las flores bajo la nieve” por Lidia Bao

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