UN ESPÍA DE DIEZ Y NUEVE

AÑOS EN LA SEGUNDA GUERRA






( Autobiografía de un Veterano Italiano)






Stelvio A. E. Goyo Decia











Dedicado a mi única hija, Letisia Adelina.-














INTRODUCCIÓN

Mi madre sanguínea es Ilde Pellegri, Marquesa de Modena, Italia. Mi padre la
conoció en el transcurro de la Primera Guerra, casándose en con ella en dicho
país, en noviembre de 1918. Sin embargo mi padre había dejado una novia en
Buenos Aires, con la cual se había comprometido antes de la Guerra. Pero la
pasión por mi madre lo encegueció.
Y como dice el refrán, nada es color de rosas, ya que sobre los Pellegri corría una
Vendetta, de hace unos cientos de años, por una disputa sobre la antigüedad del
escudo de armas, y la autoridad del título nobiliario. Se había pactado una
maldición, contra los hijos primogénitos de los Pellegri. Por esta razón, cuando
ella queda embarazada de mi, viajan con mi padre, a Buenos Aires. Él le había
confesado de su antiguo amor a María Decía, y le propuso que me pusieran el
apellido materno de ella en lugar del Pellegri y así evitar mi asesinato en manos de
la mafia italiana.
En Buenos Aires, mi padre explica la situación a su ex novia Decia, y le ofrece a
cambio, la separación por hecho de mi madre Pellegri, y vivir con ella en el
Panamá. Mi padre se embarca con ambas en un buque rumbo a dicha republica,
cuando mi madre ya contaba con siete meses de embarazo.
En Panamá, dentro de la base norteamericana, del Canal Zona, ( el canal de
Panamá ), donde mi padre fue aceptado como ingeniero después de la guerra, fue
el lugar que me vio nacer, en el día sábado veintidós de septiembre, justo al
meridiano, del año 1921 .
Al día siguiente, mi madre me entrega a Maria Decia, para que vaya con mi padre
, el Capitán Goyo, para que me hagan los papeles de identidad, donde en Colón
me registrarían como nacido en territorio norteamericano. Allí también se registró
que mi madre era María Alicia Decia, en lugar de Ilde Pellegri; y mi padre Capitán
Humberto Placido Goyo Ricco de ciudadanía chilena, hijo de inmigrantes italianos
en Val Paraíso .
Los nombres de mi familia elegidos por mi padre, eran inspirados en los lugares
donde participó en la gran guerra del catorce. A mí me registraron como Stelvio
Goyo Decia, en memoria de la batalla cercana al Volcán Stelvio al norte de Italia.
Luego de esto, mi madre retorna sola a Modena, mas herida que victoriosa.
Cuando tengo cinco años de edad, mi padre es llamado nuevamente a Italia, para
reponer a la patria y convertir junto con Mussolini, un nuevo Imperio. Allí vuelvo
con mi madre, y soy criado en un convento para altos oficiales de los militares de
Italia.
Pero esto solo durará seis años, ya que contando con once, mi padre vuelve con
María Decia, en el Ecuador, y no volveré a ver a mi madre hasta recién cinco años
después de la guerra.
La última vez que visité a mi madre en Génova, fue en 1950.
Le conté a mi padre que iría a verla, el me dijo:- No te moriste en la guerra, y ahora
vas a buscar la muerte en Génova.- Le respondí diciendo que :- Iré con pasaporte
chileno, como corresponsal de la revista ¨ 20 Naciones ¨[1].-
Tres días después me embarco en un buque italiano, rumbo a la tierra de mis
antepasados.
Ya en Génova, fui a la mansión de la marquesa Pellegri. En su puerta, cuando me
atiende el mayordomo, yo le explico en castellano, que soy periodista de una
revista chilena, que quería entrevistar a la marquesa, sin embargo nunca fui
aceptado, tuve que ir unas catorce veces hasta poder verla. Después de dos
semanas infructuosas, me permitieron pasar a los jardines del palacio, allí me
hacen un hábil interrogatorio, que simulé no entender nada del idioma italiano.
Una dama de su alteza, habla fluido mi idioma, pero con fuerte acento español,
esta me invita a pasar a la fantásticas biblioteca, allí estaba sentada en su
poltrona, junto a la pared mas cercana a ella, colgaba el escudo de armas de su
familia, los Pellegri. La acompañaban tres damas, y rodeada por cinco personajes
bastante viejos, pensé que serían jefes del comisariato fascista; en su solapa
ostentaban el ¨ fajo ¨ , en sus gorras el águila romana , símbolo del fascismo. Su
alteza al verme, ordenó que se retiraran todos los presentes, y sin ningún
protocolo, se pone de pie, y levantando su brazo derecho dice:- ¡Anoi!-[2]. Acto
seguido me pongo de pié , hago sonar mis tacos, levanto mi brazo derecho y digo :-
¡Anoi, su alteza! .- dicho esto, nos abrasamos y besamos, con lagrimas, por la
tremenda emoción que provoca la alegría del encuentro. Su primeras palabras
fueron :- ¿Cómo está tu padre?, tu eres tan audaz como tu progenitor, ¿dime como
esta? .- le respondo con lagrimas en mis ojos verdes oscuros y le comento que él
está bastante bien.
Luego me invita a pasar, al lujoso comedor para así poder almorzar. Nos sentamos
en una larga mesa, cada uno en una de las cabeceras, en el centro hay una alcuza
grande, sus botellas y frascos eran de cristal, y lo metálico era todo de oro. A los
costados de las paredes, habían seis guardias con uniforme de gala. Toda esa
coreografía me fascinó, la plática es en italiano, y yo hablo en castellano, para no
levantar sospechas a los guardias. A mi izquierda , está sentada la dama que me
atendió en el jardín , que hace de traductora. El almuerzo duró cuatro horas, mi
madre me hace saber que mañana zarpa un vapor hacia Argentina.
Al día siguiente, luego de dormir en el palacio, ella me despierta y me pregunta si
uso armas de puño, pero yo le contesto que no. Ella me dice que me regalará una
pistola Walter para mi defensa como los que usaban los altos jerarcas del ejército
alemán. Esta pistola , calibre 7,65 mm, tiene un tipo de proyectil, además del
común de plomo, unos proyectiles que no tienen plomo, ya que su bala está
compuesta de hielo seco mezclado con estricnina, con una dosis como para
envenenar a veinte personas, esta puede matar solo con una herida superficial.
Este tipo de balas especiales, no eran de larga duración, los cargadores debían
estar guardados en una caja metálica especial llena de hielo seco, para así
conservarlas optimas, y luego puesto en el cargador no duraban más de tres horas
en evaporarse, por tanto solo se la carga en os momentos de peligro.
Cuando nos despedimos, ella llama a seis de sus guardias, y les ordena que me
escolten hasta a bordo del buque, y que no duden en matar a cualquier
sospechoso que se oponga en el camino.
Ya a bordo , uno de ellos fija la puerta del camarote, con un cartel que decía, :-
RESERBADO DIPLOMÁTICO .
Después de catorce días de navegación, llego a Buenos Aires, sin novedad ni
peligro. Dos años después, su alteza muere.
Esta introducción para explicar mi identidad, es para darles los conceptos
troncales, para así poder comprender el relato que a continuación voy desarrollar.
La autobiografía de mi adolescencia como espía, y piloto de mar, a lo largo de la
Segunda Guerra Mundial.




CAPITÚLO 1
NABRESINA GOYO DECIA

Guayaquil, Ecuador, 1932. A los doce años conozco el archipiélago de las
Galápagos, allí empiezan mis estudios de náutica, el profesor de mar es el
Capitán H.P. Goyo Rico, héroe de la Primera Guerra Mundial; alistado en el
ejercito de Bersaglieri, condecorado seis veces, con diez y seis campañas de
guerra.
Mis estudios son tan rigurosos, que cuando cometo un error en los cálculos ,
me castiga y dice: -¡Por hoy, no bajarás a tierra, ni podrás nadar, ni pescar, y
estarás veinticuatro horas de guardia corrida!- .
Para entretenerme, estudio las cartas náuticas del archipiélago y los bancos
de roca no marcados en las cartas inglesas, que yo tengo para estudiar. Por
esto varios buques se hundieron en esas aguas, mucho antes de mi llegada a
esas maravillosas islas; varias de ellas desiertas de seres humanos, pobladas
de animales y aves. Poblada con tortugas, langostas, camarones, y muchos
tipos de peces.
Una vez mi padre, toma rumbo a la isla Marchena, poblada de iguanas, de
carne sabrosa al paladar.
En 1937 yo cuento con diez y seis años y ya soy piloto náutico de naves a
velas. Recorrimos otras islas, todo parecía un Paraíso Terrenal. Llegamos a la
Isla Marchena , para buscar los cuerpos a dos infelices que se murieron de
sed, sin embargo no pudimos sepultarlos.Se trata del compañero de la
Baronesa de Wagner , llamado Nuguerud, y también el pobre de Lorentz.
Después regresamos a la isla Santiago , con mi hermana Nabresina, y nuestro
padre. El nos envia al volcán de Sal , con un cráter convertido en lago, donde
pululan y recorren los flamencos rosados, es una maravilla para vivir y gozar.
Por el fuerte sol reinante se forman las capas de sal en los bordes, nosotros
cargábamos unos diez kilos de ella para nuestro uso personal. Subiendo por
un caminito en forma de serpentina, mi hermana menor dos años que yo, es
mi ayudante náutica en alta mar, así como mi compinche y mejor amiga, nos
cuidábamos mucho de nuestro capitán, cuando cometíamos algunas fallas en
los cálculos náuticos.
Cuando llegamos a objetivo, en la isla Floreana, desplegamos las velas.
Allí, mi padre me deja con mi hermana y entre ambos vamos a ver la tumba
del Dr. Ritter, amigo de mi padre.

Un buen día dice nuestro padre, - ¿Qué isla te gustaría visitar, y que puerto ?-
, yo le digo :- ¡Trujillo, en la costa peruana! -.
Objetivo a más de mil millas, cuando llegamos, cargamos leña para la cocina y
agua potable, y preparamos el derrotero rumbo a la isla Floriana. Mi padre
dijo:- tú Stelvio, serás el capitán y tú hermana será tú primer oficial y piloto, y
yo ahora seré un pasajero a bordo, no me pregunten nada- . Esto me asusta un
poco, consulto con mi hermana, y ella me dice:- mientras que el barómetro no
baja , no tendremos peligro.- Cada cinco horas, cambiábamos de guardia en la
rueda del timón, yo hago la peor guardia de la noche, navegábamos con un
viento de sotavento; al segundo día de navegación.
Alli no se come comida caliente, porque la balandra , navega acostada de
babor , 25 ° al mar. Se come pescado, y frutas, tales como sapote, mamei, y
chirimoya.
Al segundo día de navegación, viene a la popa el capitán Goyo, mi hermana
está a la rueda del timón, el me pregunta : -¿Cómo vamos?,y le respondo :- sur
sureste 10 grados.- el se pone furioso y se enoja gravemente con nosotros, y
dice:- nunca vi un velero navegar por la cordillera de los Andes, ¿quien de
ustedes hizo este derrotero y qué instrumento usaron para esos cálculos?-. le
digo:- usé mi reloj pulsera y no el cronometro que está en tú camarote.- Me quita
el reloj pulsera, y me dice:- ¡está adelantado 10 minutos! .- y lo botó al mar.
Corrige el rumbo al este, nuevamente hacia Trujillo, pero ahora usando el
cronometro.- Usa el sextante con tú hermana, para ver la posición verdadera,
pero estarás castigado y de guardia hasta mañana a las doce meridiano .-
Para nuestra suerte , tenemos una noche sin viento, esto quiere decir, que no
tenemos que trabajar con las velas y sus escotas. La noche se presenta muy
calurosa. Nosotros nos entretenemos con el sextante enfocado a las estrellas ,
las tres Marías, la Cruz del Sur, y las Siete Cabrillas. El mar parece una placa
de cristal por lo calmo que se encuentra, pero también tenemos como castigo,
en la campana , cada tres horas, marcar el horario del momento. Comemos
habas y bacalao salado. Viene el capitán a la popa, y nos pregunta - ¿porqué
está mojada la cubierta?-, mi ayudante le contesta :- nos bañamos, capitán,
con agua de mar, para refrescarnos. - y el dice :- esa olla , ¿por qué está allí? .-
Le respondo :- cociné habas .- luego pregunta:- ¿ por qué la vela mayor, esta
en faja de rizo? .- le contesto :-Capitán , me parece que más tarde, tendremos
fuerte viento del sur.- este capitán nos dice :- pueden ir a dormir, son a las diez
a.m., los despertaré a las once treinta, y me darán las coordenadas, también
despertarán al cocinero para que los ayude con las velas .-
El cielo esta nublado, el viento aumentaba su velocidad, el mar algo agitado.
Al tercer día de navegación, entrego al capitán las coordenadas, él las estudia
y dice :- esto esta bien, cuando lleguemos a Guayaquil te asentaré como piloto a
los diez y siete años.- El baja al comedor, mi hermana y yo, respiramos con
confianza y aliviados.
A los pocos días hacemos rumbo a la isla Floriana , el Capitán al llegar , nos
deja en la isla San Cristóbal, en la casa de su amiga, la anciana Doña Anita, a
quién todos le dicen Doña Ana. Viuda del capitán Lewis, ultimo pirata del
océano Pacifico . Esta viejita me enseña las cosas del mar, de las nubes, de la
gente, y de la náutica, todos se hacían amigos para arrancarle el secreto del
famoso tesoros de la catedral de Lima, enterrado en la isla Santiago en las
Galápagos.

Doña Anita, me enseña cosas que en la escuela o en las facultades, no
enseñan, ella me dice :-tú , tan joven, ya eres piloto de buques a vela, con tús
pocos años serás como tú padre, Capitán de Mar y de Guerras.

Nos vamos a vivir, toda la familia a Guayaquill, para mis estudios, en una
escuela normal, a la que le decían Escuela Modelo, allí se hacen exposiciones
de los productos del Ecuador, en el patio hay una gran piscina para los
concursos de natación de ambos sexos, para estudiantes de quince años para
arriba. El Capitán Goyo nos anota en dicho concurso, a mi hermana
Nabresina y a mí. La fabrica Inca Seda Lana, nos daría un buen premio, si le
ganábamos a todos. Yo preparo a Nabresina, y le digo :
- Piensa que estamos nadando en las Galápagos, con el peligro de los tiburones,
y el capitán nos castigará si perdemos.-
Nosotros estudiamos en la Escuela Modelo. Yo estoy algo enfermo de
paludismo, pero esto es un secreto entre mi padre, el Dr Cuello y mi hermana.
El Doctor, es un eminente bioquímico, me atiende con la promesa, de que el
no diría a nadie de mi enfermedad, hasta que termine la fiesta y el concurso
de natación. Nadamos en el río Guayas , por la noche hasta la hora de la cena,
que es a las 10 p.m., a bordo, y a la una nos vamos a dormir, y ya para las
seis de nuevo a la guardia .
Tenemos veinte días por delante, para empezar la fiesta en la ¨Modelo¨ . A la
mañana siguiente, viene a bordo , el capitán de puerto, y se pone a conversar
con mi padre, despierto a Nabresina , y le digo.- anda al comedor e invita a los
dos capitanes, con Horchata , y pon atención de lo que estos dos hablaban.- al
retornar, ella me comenta: - ancló una balandra[3] , llamada Santa Ines, dos
meses perdidos en alta mar, y dice el Capitán , que la isla encantada como le
dicen a las Galápagos, desaparecieron. – A lo que contesté :- quédate tranquila
Nabresina, que esos misterios los conozco , que la brújula se vuelve loca de
babor a estribor[4], esto me lo enseñó doña anita, la viuda del Pirata Lewis, no
se puede hacer ningún rumbo, por eso es que hay que navegar con las estrellas
y el sol.- El capitan noruego, del velero Santa Inés, es buen navegante, pero
no conocía los secretos de esas islas.

En 1879, estalla la guerra del Pacífico, entre Perú y Chile, por causa del
guano, provocado por los ingleses. El precio puesto por los peruanos, los
británicos, no quieren pagar los impuestos, los ingleses provocan esa guerra,
ayudando a Chile, con armamentos y una fragata bien armada.
En aquellos días, recorrían las aguas del pacifico, el barco pirata del Capitán
Mac-Gow, que se decía con indudable orgullo, descendiente del Capitan
Morgan , también pirata, quiso el azar o que misterioso resorte de la
existencia, que Mac Gow atacara a la fragata peruana, que conducía el famoso
tesoro de la catedral de Lima. Los piratas se apoderaron de la nave,
exterminando a la tripulación. El Capitán se encontró dueño de un fabuloso, y
millonario tesoro estimado en veinte millones de libras esterlinas, sin
embargo, esta propiedad no era absoluta ya que a sus hombres les tocaba
parte del botín. Después de haber robado a los peruanos, no es extraño, que
Mac Gow, robará también a sus hombres, quería encontrar un lugar para el
escondite del tesoro, y apareció frente a sus ojos, el archipiélago de Galápagos,
el Capitán eligió la isla que guardaría el tesoro, luego escondió el oro, en la isla
Santiago. Corría el ron de jamaica a raudales, al llegar la noche , toda la
tripulación dormían el profundo sueño de la embriaguez, todos, excepto tres
hombres: Mac Gow, el segundo de abordo , y el contra maestre, los tres , dice
Lewis al Capitán Goyo, los mataron a todos, solo se salvó un muchacho, que
se fuera a dormir muy lejos de la fogata del campamento de la playa. Mi padre
conoció a Lewis, en la isla Isabela, en el año 1909, cuando era cadete de la
armada de Chile, en un buque baquedano[5], que viajaba alrededor del
mundo.
El Pirata Lewis, que era muy indeciso, hermético y retraído, lentamente fue
haciéndose más comunicativo con el Capitán Goyo.
Llegaron a hablar detenidamente de aquella fascinante leyenda del tesoro de la
catedral de Lima, Perú .

Ya en Guayaquil, en la escuela Modelo, los estudios y la poca disciplina, y la
libertad escolar nos aburre , no hacemos ningún tipo de trabajo. En las tardes
luego de tomar el te, nos botamos al río Guayas a nadar, hasta las 10 p.m.,
hora de la cena , y luego a dormir en el camarote, y no en el hotel donde
duerme mi padre y mi madre con mis hermanos menores. Por tanto, los
sábados y los domingos nos aburríamos por no hacer nada. A la mañana a
bordo , desplegábamos las velas para que se sequen , o arreglar algunos
cabos, lavar la cubierta con arena y agua, lustrar los bronces, lavar la obra
muerta[6] con cepillo y jabón y demás quehaceres de abordo.
Estudiábamos algunas cartas náuticas del archipiélago de Galápagos, que nos
fascinaba por las islas encantadas, pobladas solamente por animales y aves.
Por nuestra llegada a Guayaquil, la prensa se revoluciona , por preguntas
sobre la baronesa Eloisa Busquet de Wagner, ella nos invita a tomar el te en
su hotel, yo soy su preferido , nos invita a mi hermana Nabresina y a mi , y no
a mi hermana Oslavia , pues Nabresina y yo somos conocedores de esas islas
encantadas, además de ser náuticos. Después del te, vamos al cine sonoro,
para ver una película de Carlos Gardel. Luego nos embarcábamos en el
Chinchorro[7], Nabresina, el cocinero como marinero, y yo; vamos río abajo,
nos metemos en los laberintos de los manglares[8]. Eso parece un mundo
extraño y maravilloso, para pescar cangrejos grandes y sabroso. Luego
regresamos con la marea a Guayaquil, lo único que comemos son frutas
típicas del Ecuador, como el mango, chirimoya, guayaba, sapote , mamei , y
agua de coco fresco.
Los cangrejos los juntamos como en bloque, y los amarramos con
un bejuco[9] fino, para que no se escapen. Regresábamos con unos veinte
atados[10] de cangrejos , no podemos cargar más porque el chinchorro es
chico. En la pesca de cangrejos, le regalamos a las amistades de nuestro
padre, como el capitán Von Mack del motovelero ¨ Luz Marina ¨, al Capitán
Bertini del motovelero, ¨ Eolo ¨; al Capitán J. Buascé del velero ¨ La
Esperanza ¨; al Capitán Descalzi que vive en tierra, a cargo de un almacén
naval; y el Doctor Bioquímica Cuello, ( mi secreto doctor de cabecera ). A este
señor nunca lo vi reír, habla lo justo y necesario, es viudo, tiene dos hijas, y
un regio yate de cinco velas , dos mástiles y un motor auxiliar, el nombre del
yate es ¨ Santa Isabela ¨, el no conocía las Galápagos, no confiaba en ninguno
de los pilotos conocidos. Yo escucho la conversación con mi padre sobre las
islas encantadas. Sus dos hijas, la mayor, de diez y ocho años es mi
predilecta, porque sabía manejar su yate, pero no a vela, ella conocía algo de
náutica , pero su padre doctor, tampoco confiaba en ella el mando de la nave.
Un día voy a su mansión, con un fardo de cangrejos vivos, de los manglares.
El Dr. Cuello, me recibe y me agradece por el precioso regalo. Y puedo
asegurar , que los cangrejos son mejores y más sabrosos , que las langostas.
El Dr. Me dá la dosis de quinina contra el paludismo, y me dice :- Stelvio,
cuando se mejore de su malaria, será mi piloto , en la Santa Isabela, esto ya lo
hablé con el Capitán Goyo.-
-Señor Cuello, yo desearía tener a bordo de su nave, a mi hermana Nabresina
como Segundo de Abordo .- el Doctor me dice:- Será Stelvio, el Capitán del
Santa Isabela.- a lo cual le contesté:- muchas gracias señor.- esto me recuerda
la las palabras dichas tantas veces por doña Anita, que decía : -¨ tú serás
como el capitán Goyo, Capitán de Mar y de Guerra ¨. Que junto con la
enseñanza de mi padre, y de la viuda de Lewis, ultimo pirata del océano
Pacifico.
Doña Anita está mal de la vista, yo escribo su dictado, y me hace repetir dos
veces de forma oral. En sima de un gran baúl ingles muy antiguo, hay una
replica de la nave, de tres palos , ( Baupres, Cangreja, y Estaysobremesana ,
los nombres de las velas eran : el Foquedemesana, el Sobrejuante Mayor , la
Gabia Alta, Gabia Baja, Mayor de Estai Sobrejuante), veintiuna velas de esta
nave de tres palos , este velero fue del capitán Lewis. Varias veces al día, doña
Anita narraba estas historias, para que me quedaran grabadas para siempre.
El jefe territorial del archipiélago de Galápagos, Teniente Coronel Puente, ( un
cretino del tipo feudalista ), está celoso por el tiempo que yo paso con Doña
Anita, todos le dicen Ana, solo yo podía llamarle Anita. El creía que estaba
enterado sobre el tesoro de las Galápagos, este jefe ejerce su autoridad como
déspota que le confería ciertos prestigios bárbaros de señor feudal. El está
enamorado de mi hermana mayor Oslavia de diez y nueve años, pero ella lo
desprecia, por sus constantes mentiras. Ahora vivimos en la isla Floriana .
El archipiélago de las Galápagos estará por siempre grabado en mi memoria
hasta la muerte. Belleza que en tiempo pasado fue nido de piratas, me hizo
hombre antes de tiempo, y doña Anita que tanto me quiere, me enseñó las
cosas del mar , y los códigos y experiencias de la náutica , especialmente de
los tiburones y algunos otros animales. Ella siempre me decía : - cuídate del
coronel Puente. – con diez y seis años y medio, empecé a conocer la gente que
me rodeaba que con pretexto de ser amigos, y algunos más, pensando que la
viuda de Lewis, me decía en secreto del tesoro de la Catedral de Perú.
En Guayaquil , ya de regreso, en los días libres, extrañamos el juego de pescar
tiburones por la cola, cosa nada fácil y peligrosísimo .

CAPITULO 2
EL CAPITÁN BUASÉ

Cuando aun contaba con diez y seis años, el capitán Buasé, le pide a mi padre
que me preste por dos meses, para que yo gobierne su goleta, para las
Galápagos, por si la brújula se vuelve ¨ loca ¨, girando su rosa de babor a
estribor sin sentido. El capitán Buasé es amigo de mi padre y de la misma
nacionalidad, chilenos. Yo ya soy casi piloto, muy práctico en el conocimiento
de los bancos de roca y arena, pero poco práctico en astronomía, sin embargo
conocía las nubes , que presagiaban en el cielo, y sabía navegar sin brújula ,
cuando esta se ¨ enloquecía¨. Este fenómeno no sucede siempre. Pero como
digo antes, los bancos de roca los conocía bien.
Esta goleta de dos mástiles, seis tripulantes y ocho pescadores de bacalao, a
diez brazas de profundidad, donde corre una corriente de aguas frías , llamada
Humbol, que corre de norte a sur, esta nave es conocida como ¨La Esperanza¨
. La goleta parece un buque pirata, su casco está pintado en gris oscuros, en
la cubierta está hecha un desorden por los cabos y los baldes, con cinco
metros de cabo cada balde, para sacar así agua del mar. Los tripulantes van
con el torso desnudo, y en la cintura todos llevan cuchillos arqueados, para
cualquier emergencia.
Esto es antes de que yo conociera a la capitana Consuelo Gonzales, época en
que aun no tenía tiempo para hacer otros viajes, porque estudiaba en la
escuela Modelo y en la Goleta el ¨Telegrafo ¨.
A bordo de ¨La Esperanza ¨, lo que miran mis ojos, con toda esa ¨coreografía¨,
da la sensación , como ya digo antes, de estar navegando en un barco pirata.
El único hombre de confianza para el capitán Buasé, es un timonel de unos
cuarenta años, pero ese hombre no sabe leer ni escribir.
El capitán Buasé viste un pantalón blanco sucio de algodón, una remera con
rayas horizontales, blanca y negra; en su cintura un ancho cinturón de suela ;
en su izquierda , un cuchillo arqueado; en la derecha, un machete que parece
una espada; y en su cabeza lleva un pañuelo negro amarrado en la nuca; su
prestancia da mucho respeto y miedo; su estatura es de más de uno ochenta.
Sin embargo navegamos los dos meses, con buen tiempo, y la brújula no daba
novedad, así pudimos llegar a Guayaquil, con un gran cargamento de bacalao
salado.
No cobre mi paga, porque me interesaba más acrecentar mi sabiduría
marítima , que mi billetera.
El capitán Buasé agradeció a mi padre, por permitirme participar de esta
aventura.


CAPITULO 3
LA CAPITANA CONSUELO GONZALEZ

Entra una gran goleta, y atraca junto a la balsa en que también está
atracado el ¨ Telégrafo ¨ , la nave de mi padre; una goleta de dos palos de
cinco velas latinas; la mujer que está en el portalón es la piloto o la hija del
capitán. Mi padre me dice :- La conozco, sube y dile que le invito a comer el
almuerzo.- le digo a mi padre :- Anda tú.-Pero él me re responde:- Se puede
enojar, mejor ve tu a invitarla.- Subo por la planchada a su buque, la veo, y no
puedo hablar; al verme ella me pregunta :- ¿ Tu vives en el Telégrafo, qué
haces allí?.- Cuando me animo a hablar :- Soy el hijo del capitán, soy su piloto.-
Ella me pregunta:- ¿Cuántos años tienes? .- Le respondo :- Diez y seis años.- -
¿Ya eres piloto de naves a vela? . – Sí señora.- Ella me corrige :- Soy señorita, y
capitana de este navío.- Como estoy muy atraído por ella, me armo de coraje, y le
digo :- Le invito al almuerzo. – Pregunta ella :
- ¿ Cuando y adonde?.- - Hoy y ahora, en el Telégrafo. – Ella acepta y dice:-Anda a
tu buque, que me bañaré y cambiaré de ropa.- Esto me da mucha alegría, retorno y
mi padre, el me pregunta :- ¿Qué pasó, tanto rato allá?.-Le digo :- Se va a bañar y
cambiarse de ropa.-
Yo le pregunto a mi padre :- ¿Qué comeremos?, ya que el cocinero no puede hacerlo
porque está pintando? .- Mi padre dice :- Iré al hotel a ordenar algo de comida para
cuatro. – Y baja a tierra, yo muy contento espero a la capitana, estoy en la popa
lustrando el bronce de la brújula, en la planchada veo que está parada una
persona que yo no doy mucha importancia, pero miro nuevamente y veo que es la
capitana, ella me pide permiso para subir, me acerqué al portalón, mira hacia
popa saludando militarmente la bandera, nos sentamos en la boca de escotilla.
Ella después de mirar todo, dice: -Esto parece un navío de la armada.- Le digo que
el capitán fue a tierra al hotel en busca de comida. Ella me dice :
- ¿ No tienen cocinero? .- le contesto :- Sí, pero está pintando la cruceta, es el único
extraño de confianza de mi padre, a bordo de la nave.-
Viene mi padre, con dos mozos del hotel con la comida, yo presento a Consuelo
ante mi padre, los mozos preparan la mesa. Cada capitán en una de las
cabeceras, y justo en centro yo estaba sentado. La capitana le pregunta al capitán
Goyo :- ¿Por qué su hijo se presentó como piloto?.- Eso a mi padre no le gustó y le
contesta:- Es piloto en alta mar de naves a vela.-Así fue que conocí a la mujer que
fascinó mi pensamiento.
En la radio, escucho un noticiario diciendo de que Adolfo Hitler, entra en acción
contra el Paso Danzig en Polonia, para anexarlo a Alemania, así fue como se
desató la gran guerra, sin embargo yo aun no le doy mucha importancia,
pensando que esto pronto terminaría. Mi amorío a primera vista con Consuelo me
permitía pensar en el amor y no en la matanza de una guerra.
Nuestros encuentros con ella, se hicieron continuos, siempre a bordo de su
buque, o en el de mi padre, cuando él no estaba a bordo, y mi familia vivía en el
hotel.
Acá en Guayaquil con su velero de dos palos, la capitana Consuelo Gonzalez , es
una mujer bonita, de un metro ochenta de estatura, de pelo negro largo y
ondulado, sus ojos verdes claros brillantes, en su cabeza un pañuelo negro,
escandaloso pantalón negro, y una blusa negra ricamente bordada.
Mi primera impresión fue que esa bella persona parecía pirata, de dentadura
blanca casi nacarado, mirada feroz pero romántica, cuando me mira , parece que
con sus ojos verdes me envía mensajes subliminales, invitándome a su goleta, allí
descubro que necesita de un piloto, por noventa y cinco días, para ir a Posorja
, luego a Perú y luego a Colombia , en busca de un cargamento de café crudo, sin
tostar ni pelar; pepitas de cacao crudo, mango, porotos, y habas. Yo estoy tan
fascinado por su prestancia que casi no puedo hablar ; como soy tímido con las
mujeres, me armo de coraje y sin mirarla, ni pensarlo digo:- Acepto. – ella me
dice:-Stelvio, hoy completaré la carga, mañana con la marea baja zarparemos río
abajo, hoy dormirás a bordo, en el mismo camarote de la capitana.-. Mi padre se
retira, para arreglar mis ausencias en la escuela Modelo.

Una vez en su nave, la señorita seductora me habla suave, trato de no hacer notar
mi timidez , me pregunta si tengo una novia en Guayaquil , a lo que le niego y le
digo :- Mi novia está en Italia, es la Princesa Cristina Pignatelli.- La capitana me
dice:
- Mi nombre es Consuelo, aquí nos tútearemos, en la cubierta me dirás : Capitana.
Ahora dime, ¿cual de las dos literas prefieres?.- A lo que contesté :- La de arriba . –
Ella me continuó diciendo:
- hoy dormirás conmigo.- Eso me causó tanta alegría , que parecía que me
desmayaba. Me vestí con un largo camisón, con capucha en la cabeza, y así fue
pasando la noche, entre cariños y besos, enseñándome el arte de gozar con la
mujer. Después de esa fiesta, ella bebió un trago de ron y se durmió
profundamente. En ese instante escucho el tañido de la campana, dando las 4
a.m.
Como no podía dormir por la fuerte emoción que viví, me visto y voy al puente de
mando, el timonel de guardia me dice :- Aquí, esta todo bien, señor, ya pasamos la
isla de Puná, en la desembocadura del río Guayas-. El barómetro marca buen
tiempo.
Le pregunté al timonel.- ¿ por qué las luces de tope, no están encendidas, si
estamos navegando a motor?-. El contesta :- Señor, la comandante nunca la
enciende.- Yo le dije:- déjame la rueda a mi, y colócame la luz de tope.- el fue y
volvió, cumpliendo mi orden , así le devolví la rueda del timón.
Yo a bordo de esa Goleta , oficio como ¨ Segundo ¨, que significa : Piloto Primero ,
así lo dispuso la Capitana Consuelo. Mi libertad allí es total, no tengo la disciplina
férrea como en la nave del Capitán Goyo, donde yo siempre tenía algo que hacer a
bordo.
Sugerí a la capitana, navegar a la vela, pero ella me contesta:- No Stelvio, porque
quiero estar más tiempo con tigo-. Yo le contesto con algo de timidez adolescente:-
Como faltan quince minutos para el mediriano, tengo que tomar la longitud y latitud
de donde nos encontramos -. Al concluir, la capitana Consuelo me besa
apasionadamente y me dice:-A mi no me interesan esas coordenadas, ya que aun
se ve la costa del continente -.
Yo a bordo, no hago ningún trabajo, solamente atiendo a esta nueva novia de
treinta y cinco años, mientras yo tengo solo diez y seis años. Esto me pone
contento y feliz , por lo que estoy viviendo, a bordo de una nave, casi el doble del ¨
Telegrafo ¨ el velero del Capitán Goyo.
Después del almuerzo que se hace a las 11 a.m., me retiro a mi camarote a
descansar, cinco horas; porque en las noches Consuelo, no me deja dormir por
sus pasiones.
Todo esto me gusta, no me puedo quejar , por tanta libertad , no trabajar, y no
recibir ordenes.
-Stelvio, tú eres mi Apolo, mi Tarzán de mar- . Pienso que esta señorita, es todo
amor y pasión. En la tarde ella me dice cautamente - Idolatrado amor mio, esta
noche hablaremos de amor. Y todo esto que estamos viviendo tú y yo, será nuestro
secreto, no dirás nada al capitán Goyo ni a la princesa Cristina, si esto se descubre
, yo tendré la obligación de matarme, y tú Stelvio, mi Apolo, serás la vergüenza
entre tus relaciones y tú novia se verá burlada y se matará para salvar su
reputación en la realeza que ella frecuenta. – Yo le contesto:- Querida mía ,
quédate tranquila, que no diré nada, porque tengo miedo de mi padre , que me
castigue por mi vergüenza, y te diré, amada señorita, que es la primera vez que
tengo miedo- . La bella capitana , al escuchar esto, me abraza y me besa, ninguna
mujer la había hecho con migo . - A este moto velero , le llamaré ¨ El Velero del
Amor¨, pero por razones de ética , no diré el nombre de esta nave ¨ .
Consuelo es más rígida y estricta , con la tripulación de su barco. Una vez, en mi
primer viaje en el ¨Velero del Amor¨, por la tormenta , se cortó el cable que sujeta
al mástelero hasta el botalón[11]. La Capitana ordena a un marinero, que subiera
la cofa, para sujetar ese cable o cortarlo; ese trabajo es muy peligroso, por el
tremendo balanceo de la nave, por el fuerte viento de sota vento.
Una vez , un marino en una fragata, con el chicotazo de la escota de esa vela, le
decapitó la cabeza. Por esto el marinero no quiere subir y desobedece la orden de
la capitana, yo sin pensar mucho, trepo por las jarcia[12], hasta llegar a la cofa o
carajo. El balanceo es terrible, la capitana grita: - ¡ten mucho cuido!-
. Paralelamente, la tripulación es alarmada, por lo que vendría después, si el
temporal seguía así. Con dificultad pude quitar el pasador de grillete. Por el
momento , la nave se acuesta en el mar revuelto, esperé la tercer ola grande, con
el peligro de volcar de campana, pero por fortúna, la que esta en la rueda , era mi
capitana Consuelo, esta valiente mujer, sabe capear el temporal, y grita :- ¡espere
Stelvio, espere, para soltar el cable, cuando la nave se incline de estribor!. Quito el
pasador del cable, y lo boto al mar, esa es mi intención de lo acontecido, porque
podría haber matado a alguno de la tripulación. Cuando la nave toma su punto de
inclinación de 0°, sobre la cresta de la montaña de una ola gigantesca , bajo por
las jarcias , voy a popa, y tomo la rueda del timón, porque noto que Consuelo esta
muy cansada, que esa capitana le duelen las manos, es poco práctica para
gobernar la nave a vela, por la tempestad que vivimos.
El océano Pacifico , así como tan rápido viene una tempestad, tan rápido termina,
y vuelve la calma total, saliendo el fuerte sol que alegraba a todos.
El marinero está de guardia, por lo que voy al camarote, pero encuentro a la
Capitana llorando , no puede hablar por sus sollozos, la beso , le hago cariños, y
beso sus ojos verdes; ella se calma de su pesar y dice :
- Stelvio, en mi nombre , dale medio litro de ron a cada tripulante, y traé al marinero
que no cumplió mi orden , en un momento tan peligroso para toda la tripulación y la
nave.- Me armo de coraje y le pregunto a la capitana .-¿qué , lo castigarás?-. - -¡Si!,
el castigo será liviano.- otras veces los suspendía por un año. Ella me besa
ardientemente, y me dice:
- El castigo será que estará de guardia todas las noches, en la cofa, como serviola ,
hasta que salga el sol, comerá cualquier cosa y a cualquier hora que quiera.- Me
retiro a buscar al muchacho, y regreso con el marinero desobediente al camarote
de la Capitana. Ella le anuncia el castigo, diciendo:- tenemos que dar gracias, al
piloto Stelvio, por una orden que tú no cumpliste, ¡la orden de tú Capitana! -. El
marinero se ve muy asustado, hasta parecía templar, puesto que cree que sería
peor el castigo, el me besa las manos, y se retira. Ya los dos solos en el camarote,
ella ya repuesta de sus miedos dice :- te doy gracias Stelvio, mi Tarzán de mar, tú
me salvaste, cuando tomé la rueda, ya estaba mal, me asustaba porque pensé que
allá arriba en la cofa, no bajarías con vida, por las tremendas olas que barrían la
cubierta de la nave, pensé que sería el fin de todos nosotros, en Guayaquil te
recomendaré al capitán de fragata, en trece días de navegación llegaremos allí-.

Cuando llegamos a Guayaquil, los diarios hablaban de la desaparición de la
baronesa de Wagner y sus dos acompañantes.
El buque pescador de túninas , ¨ Santo Amaro ¨, su capitán recala en la isla
desierta Marchena, donde encontró un bote con dos cadáveres en la playa. Esto
me lo contará mi padre , y le pregunta a la capitana Consuelo.- Si no tiene carga ,
podríamos ir a las islas encantadas.- y ella le contesta :- mi nave está en
reparación, tengo miedo de ir a las Galápagos , porque las cartas náuticas no
marcan los bancos de rocas , ni los bancos de arena tan peligrosos.- Por eso barios
buques se hundieron. A veces no se encuentran las islas , como le sucedió con el
capitán noruego y su velero ¨ Santa Ines ¨, con treinta y cinco toneladas de porte.
La capitana terció en la charla, diciéndole al capitán Goyo :- Usted ira, junto con
su hijo Stelvio, y no tendré miedo, yo seré su pasajera-. Mi padre ordenó, una vez
que la nave del amor, saliera de los astilleros para ser botado al agua, embarque
agua potable, porotos, arroz , habas, azúcar, charqui, cerdo salado, pescado seco,
huevos, un barrilito de ron, mamei, mangos, papayas, chirimoyas, leña, cuarenta
sacos de arena por lastre y dice :- navegaremos : ¡a la vela!-. La capitana le habla
a la tripulación:-haremos un viaje hasta la isla Marchena. –
Todos estaban formados en la cubierta, el contra maestre dijo:- yo no iré en ese
viaje.- toda la supersticiosa tripulación dijeron al unísono :
- No iremos a esa isla encantada, la isla Marchena es la isla de los muertos.-el
marinero castigado por desobediente, dice :- Señores, si el capitán Goyo y su hijo
como piloto van, yo iré con confianza .- a toda la tripulación convencido agregó:- si,
voy hasta el infierno, con seguridad también saldremos del infierno con esos dos
tarzánes de mar .- Por lo cual la tripulación convencida, aceptaron la travesía.

Mi padre hace rumbo a la isla Marchena , el mar está bastante picado, Consuelo
en voz baja, me dice :- tú y tú padre usarán el camarote grande, por ser más
cómodo para estudiar las cartas náuticas, yo en cambio dormiré en el camarote
chico. – Acepto, y me retiro a la rueda del timón. El barco navega acostado en el
mar , inclinado por el viento de sotavento, sin embargo ya es la hora de cocinar,
pero la inclinación lo vuelve un acto imposible. Me acerco al cocinero que tripula
el timón y le dije:- Segundo, para poder comer algo, harás pescado al rescoldo,
acompañado con papayas , y mango.-
Esta supersticiosa tripulación, nunca habían viajado por los Galápagos, ellos
tenían temor a las viejas leyendas. El marinero que había sido castigado, empezó
a acompañarme siempre, tenía confianza en mi, aunque tenía mayor edad que yo,
el ya contaba sus treinta y ocho años. No sabía leer ni escribir, pero conocía bien
la rosa de la brújula, y algunas estrellas. Con su edad, nunca encalló un buque ,
jamás había sido castigado antes, ellos dos son mis preferido, el marinero y el
cocinero.
Ya tenemos la noche encima, el viento aumenta su velocidad, yo estoy encantado
de navegar de esta manera, aunque esto demanda esfuerzo y mucho trabajo
peligroso. El capitán Goyo ordena dar a la tripulación de guardia, un baso de ron
a cada uno de esos hombres. El marinero desobediente se llama Eligio , de origen
africano, el me dice que ya no tiene miedo de subir a la cofa, .-si usted gobierna
este barco.- a lo que le contesto :- hoy estarás de guardia hasta la mañana, luego
el capitán tomará la guardia.-
La capitana Consuelo, me dice :- Querido Stelvio, cuando tome la guardia tú padre,
ven a visitarme a mi camarote, te estaré esperando ansiosamente.-Ella luego me
pregunta si no es peligroso navegar de esta manera, yo la tranquilizo con caricias
y besos, le digo :-tú buque es nuevo y esta hecho para los mares, los mares del sur ,
aunque nunca antes hayas navegado de esta manera, este será tú bautismo.-ella
me dice :- si llegas y estoy dormida, despiértame.- La beso, y subo a la cubierta y
continuo con el mando a bordo, por el fuerte y continuo balanceo , parece que
estábamos dentro de una hamaca gigante. Se acerca mi padre a preguntarme, si
yo estoy cansado, o si tengo miedo, y continua :- Nunca viste un mar así, es la
primera vez :- le respondo que: - No tengo miedo ni tampoco estoy cansado, me
gusta navegar así, pareciera que volamos sobre las olas. Este velero resistirá
todo, su casco es de cedro , las cuadernas son de guayacán, y los baos son de
mangle.- Yo pienso en Consuelo, es un pretexto para cambiar la guardia por un
momento. El Capitán grita:- ve a ver a Consuelo , y ve como esta y regresa.-
tenemos que hablar a los gritos, porque la fuerza del viento silba en los cables
y las cadenas, esta tormenta que parece navegar en Cabo de Hornos, donde el mar
siempre está revuelto y muy agitado, los vientos son fuertísimos , tenemos una
tripulación bastante buena y práctica, atendiendo las cinco velas, los vientos son
sur sudeste. En el camarote, Consuelo está despierta, tiene algo de miedo, teme
perder la nave, pero yo la calmo diciendo:- Querida mía, estoy con tigo, no tengas
miedo, el capitán Goyo está en la rueda del timón . ahora voy yo para que el
descanse, navegaré así hasta el cambio de guardia. El cocinero y el amparero,
tienen que ayudar con las velas. - La campana suena sola por el tremendo
balanceo, son las tres de la mañana, estoy bien y contento, por lo que estoy
viviendo con la capitana, y este motovelero que desafía las tormentas. Le digo al
capitán .- Cuando descanses masticarás tabaco a tú antojo.- El me dice :- No
descuides nada Stelvio.- A lo que le contesto :-Esta bien Capi´.-
Después de la 6 a.m., ella me espera en su camarote, que parecía un lugar
maravilloso, me toca vivir un viaje , hacia las islas encantadas, que antes fue
refugio de piratas. Estoy contento porque después de la isla Marchena, iremos a la
isla San Cristóbal, para visitar a mi amiga doña Anita, quien tanto me enseñó.
Confieso que lo mejor es no tener tiempo para el miedo.
Mi padre está en la rueda, el fuerte viento corta la escota del petifoque[13] de
estribor, haciendo fuertes chicotazos, parecían disparos de fusil máuser. Eligio , el
marinero desobediente, baja de la cofa, y me dice :- Señor, iré yo a cortar la
relinga, para salvar la vela que no se rompa.-a lo que le digo :- déjalo, es peligroso
hacer esa maniobra, el chicotazo te puede cortar la cabeza, sube a la cofa, estarás
más seguro allí. – más tarde al necesitar de su ayuda, vuelvo a llamar a Eligio,
para que baje, una vez que está con migo, le digo :- dale un vaso de ron a cada
uno, y vete a dormir.- el me responde :- señor, me quedaré a su lado, con usted ,
hasta que tome el mando a bordo.-
El viento aminora su potencia, la nave ya se inclina poco, el cocinero me pregunta
, si ya es posible cocinar, a lo que le contesto :- Si, cocina dos platos distintos.-
Despierto a mi padre, y le digo:- tomaré el mismo rumbo, a la isla Marchena, yo
estaré en el camarote chico, y no dormiré hasta llegar mi padre.- el me dice :-
Stelvio, ten cuidado de lo que le dices a la capitana Consuelo, no quiero tener
ninguna queja sobre ti, compórtate bien.- Yo creo que mi padre ignora el romance
que vivo con Consuelo, luego me dice :-Estaré al mando de esta nave, hasta llegar
a la isla Marchena.-
Bellomo, un hombre práctico y buen navegante en una nave a vela, es un
marinero de cuarenta años, que tampoco sabía leer ni escribir, pero conocía muy
bien la brújula y las estrellas, podía resistir hasta cuatro días sin dormir, y es por
ello que el capitán Goyo lo había elegido a el , para que lo asistiera, hasta llegar a
la Marchena.
En el camarote chico, mi enamorada duerme profundamente, por su agotador
trabajo en la cubierta de su navío, donde las olas barrían la cubierta. Me da pena
despertarla, la acaricio , peino su bonita cabellera negra y brillosa, le quito el
pantalón mojado, la beso pero no la despierto, preparo un desayuno frío, con
frutas, pescado, coco verde, y un baso de ron de Jamaica, luego me animo a
despertarla, me toma de un brazo y me jala hacia ella, y caigo dentro de su litera,
besándome ardientemente . Cuando concluye de su pasión , me pregunta cómo
está la cubierta, a lo que le contesto :- Todo bien , mi capitana.
El capitán pone al timón a Bellomo, hasta llegar a Marchena. Consuelo ahora esta
contenta y me dice :- Stelvio, supiste capear el temporal.- lo que no sabía esa bella
mujer, es que yo me exigía al máximo de mis conocimientos náuticos en ese
trance . Recordaba las cátedras de mi gran amiga, la mujer del Pirata Capitán
Lewis, doña Anita, y también por mi temor al Capitán Goyo.
El profundo amor que mi ser siente por la mujer que me está amando, pude salir
bien del revoltijo de agua , viento y balanceo, ya que a veces la nave estaba en el
mar furioso, a punto de tragarnos vivos.
Consuelo me recomienda ir a mi camarote, para dormir un poco.
– Después de una hora te despertaré.- me dice.
Ahora ya en el camarote grande, donde me alojo con mi padre, me retiro a
descansar . Ella luego de una hora , entra en mi camarote para despertarme ,
también entra el Capitán Goyo, y me dice :- Toma el sextante, que quiero saber
donde estamos, anda a popa que la brújula esta ¨loca ¨ , gira de babor a estribor,
no hay punto de referencia , ten cuidado de lo que le dirás a la capitana, de esa
novedad.- En ese instante el timonel, esta encamarado en el borde de la regala,
pescando bonitos . Por orden del capitán de esta goleta, se comerán tres platos de
comida diferente, sobre la escotilla como mesa, mientras que el , la capitana y yo,
comeremos dentro del camarote grande. Le digo a Consuelo:- estamos navegando
sin brújula, ni rumbo fijo -.
- ¿Qué es esto?.- Me preguntó ella algo asustada. Mi padre repite en la comida :-
La brújula no responde, por eso ordené a Stelvio, para que tome la posición con el
sextante, y me dé las coordenadas a mi, y que el resto de la tripulación no sepa de
esa novedad, nos guiaremos por el sol. En la rueda del timón esta Bellón , le
ordené poner rumbo al Sol, dos horas, y le aclaré a ese timonel, no decir nada a la
tripulación, dos horas después veremos que hacer con el rumbo a Marchena.-
Mi padre come poco , y se retira a la popa, la capitana se sienta a mi lado,
haciéndome cariños, y dice :- Stelvio, tengo un poco de miedo, pero estando a tú
lado estoy bien, y será lindo morir por amor.- Tomo el sextante y voy a la cubierta,
para fijar las coordenadas, al Capitán Goyo, las estudia, y me comunica :- A este
ritmo, y el viento que tenemos, llegaremos a Marchena por la noche.- Al concluir mi
padre me ordena, también a mi que ponga proa al sol . Así pasaron cinco horas,
tenemos una linda luna, que alumbra para el amor, pero tengo miedo de no llegar
a la isla Marchena. Le digo a la capitana :- con esa luna llegaremos a la isla sin
ninguna duda, no te olvides que mis cálculos son justos, no suelo equivocarme, y no
olvido que en este viaje viene un comandante muy rígido, y no quiero ser castigado
por el, por algún mal calculo náutico, que me pueda hacer perder de ti , te amo
tanto, que me cuido en todo lo que hago o digo en este viaje, para no perderte,
Consuelo de mi vida; llegaremos sin novedad, gracias a la luna llena, ya vemos la
isla, fondearemos muy cerca a la playa, por su profundidad de las aguas de 10
brazas.-
La tripulación baja una barca ballenera, con dos marineros, el capitán , la
capitana, y yo , descendemos a tierra. Allí hay un bote de la lancha Dinamita,
desaparecida. Tristemente a un costado del bote, hay dos cadáveres pudriéndose
sobre la arena. Uno de ellos , reconoce mi padre, es Lorentz, y el segundo es
Muggered el negro. Yo bautice esa isla con el nombre ¨ Islas de las Iguanas¨.
Consuelo y yo, nos alejamos de ese macabro lugar, el capitán y los dos marineros,
sepultan a esos dos infelices, que murieron por falta de agua, no se les ocurrió
beber sangre de iguanas , para mantenerse con vida.
Nos recostamos en las arenas de la playa, todo para nosotros dos, ella le llama: ¨
La Playa del Amor Verdadero¨. Estamos muy retirados del lugar macabro.
Consuelo amorosamente me pide que le haga sentir, ese orgasmo, que sintió en el
viaje a Posorja, Ecuador. Allí en esa isla de las ¨ Iguanas ¨ , mi enamorada juró
amor eterno. Isla desierta de seres humanos, escuchamos el silbato del capitán
que nos llama, cacé un par de iguanas, para despistar y explicar la tardanza.
Consuelo es la que más sufre, por el macabro impacto en sus sentimientos.
La tripulación se alegra por nuestra llegada a bordo, el timonel suplente dice: -¿si
los dos capitanes y usted , señor piloto, desaparecerían, quién gobernará esta
nave?. ¿Cómo saldremos de esta isla fatídica? . El cocinero afirma las palabras del
timonel, mi padre intercede en el coloquio, ordenando a los tripulantes, bajar a
tierra:- y podrán comer allí , las 24 horas, como los piratas.-
Nosotros, con el timonel Bellomo, recorremos la isla a motor, en este recorrido, mi
padre será el maquinista, Consuelo la capitana, y yo seré el segundo de abordo.
Bellomo , será el timonel, en todo ese viaje.
El magnetismo aumenta su intensidad, pues la brújula continua loca, la capitana
y yo estamos en la proa, para hablar con confianza, ella me pregunta : - si
continúa el magnetismo, ¿Cómo podremos salir de esta isla?.-yo le digo :- amada
mía, navegaremos a estima , por la noche, guiándonos por las estrellas, es muy
difícil, pero se puede. - Ella se pone de pie y me abraza, besándome con pasión,
colmándome de alegría.
La profundidad es de seis brazas, doce metros aproximadamente, parte de la
costa , los marineros gritan de contentos por nuestra llegada.
Diez días después levamos ancla y ponemos proa a la isla Floreana, sin rumbo
normal, navegamos a estima, guiándonos con el sol. Con el sextante calculamos
las doce meridiano, mi padre se quedará en la Isla Floreana, en pocas horas
llegamos allí, y permanecimos dos días, cargando provisiones: sal , carne salada, y
limones. En Floreana en las zonas altas, hay un enorme bosque de limones, en la
otra parte de este bosque, un gigante árbol de mango. Cargamos pescado salado,
leña para la cocina, y agua, esta última, por si complicaba la navegación hacia el
continente, a causa del comportamiento del magnetismo, este era un secreto entre
mi padre y yo.


CAPITULO 4
LAS ENSEÑANSAS DE DOÑA ANITA DE LEWIS


Luego partimos rumbo a la isla San Cristobal, amarramos al poco rato, y
desembarcamos. Quiero saludar a la viejita, mi amiga, doña Anita, viuda de Lewis
, muerto en el año 1929.
Zarpamos del puerto de Post Office Bay, con buen tiempo , pero sin brújula, que
aun sigue loca. La capitana está fascinada, por recalar en Floriana sin brújula. Le
explico que conozco bien esos derroteros. Calculamos la velocidad del viento, y las
millas recorridas, marcadas en la corredera[14] de la popa. Consuelo me abraza
besándome barias veces, y dice :- Tú, con diez y seis años, eres un marino genial.-
Mi padre y mi amiga doña Anita, fueron los que me enseñaron esta clase de
navegación.
-Cuando lleguemos a San Cristobal, visitaremos a doña Anita.-
Navegamos sin problema, en esa isla esta fondeada la goleta de cinco velas, su
armador y capitán Buasé, originaria de Perú, su nombre es ¨La Esperanza ¨ , su
capitán , amigo de mi padre, y paisano por ser ellos chilenos. En la playa nos
encontramos con este capitán, a quien le presento a Consuelo, él le pregunta por
su Segundo, y dice ella :- Mi segundo es el piloto de diez y seis años .- Luego el me
pregunta por mi padre, al que le explico que se quedó en la isla Floriana, y le
contamos que veníamos de la isla Marchena, donde encontramos a esos dos
infelices de Lorentz y Nugerud. El capitán Buasé dice que la baronesa y sus
acompañantes , se fueron para los mares del sur. Yo le digo al capitán :- Mi padre
y yo conocimos a la Baronesa y los suyos, en Guayaquil.-
El Capitán Buasé me pregunta :- ¿ como pudiste recalar aquí, si las brújulas no
están respondiendo a sus estado normal?, yo no zarparé hasta que normalice la
situación.- a lo que le contesto :
- Navegaremos de noche, con las estrellas como calculo náutico, y durante el día
con el sol.- a lo que me contestó :- ¿ como pudiste llegar aquí?. La capitana
permanece muda, por mi respuesta al capitán, que tendría unos cincuenta años,
la capitana unos treinta y cinco, y yo diez y seis, pero lo que los avergüenzo
sin querer.
Doña Anita tiene una casita, como a sesenta metros de la playa, Consuelo y yo
vamos a visitarla, me recibe muy contenta, su vista es peor cada día que pasa,
presento a la capitana, se saludan con abrazos y besos, luego me informa, que
entró un hermoso navío de dos mástiles y cinco velas, el informante es un marino,
viejo amigo de doña Anita, este trabaja en el pueblo más arriba, llamado ¨ Pueblo
el Progreso ¨.
El capitán Buasé y el viejo marino, no se explican como podía calar aquí, doña
Anita, dice :- seguramente a ese velero los gobierna el capitán Goyo.- el viejo
marino le dice a ella, :- Señora, ese buque no es del capitán Goyo.-Doña Anita se
alegra en gran manera .
Unos amigos de mi padre en el pueblo, nos invitan a una cena , nos recomiendan
que a la mitad del camino del pueblo, hay un cementerio de los piratas, la gente
tenía miedo de pasar por allí en la noche, diciendo que hay espíritus que caminan.
Ya se hace de noche, le digo a mi enamorada, que hay cuatro kilómetros hasta el
pueblo. Nos despedimos de doña Anita y del capitán Buasé.

Caminamos un par de kilómetros, y ya venimos cruzando por el cementerio,
Consuelo está con mucho miedo, yo la cobijo en mis brazos y le digo :- no tengas
miedo, que lo que silba es el viento contra las lapidas.-
Llegamos a la playa, el marinero de guardia dice :- Antes de zarpar, pase por la
casa de doña Anita que quiere verlo.- el mensaje ha llegado tarde. Comemos algo y
subimos a bordo para bañarnos , luego en el camarote, nos entregamos al amor.

7 a.m. bajamos a tierra, y retornamos nuevamente a la casa de mi vieja amiga
Anita. Allí pasamos cuatro horas, ella está contenta, le pregunta a la capitana por
su edad y ella le contesta :- tengo treinta y cinco años doña Anita :- la viejita le
dice :- eso es un amor verdadero y no como amor de estúdiante, como decía Carlos
Gardel en su película : ¨hoy un juramento, mañana una traición¨.-Consuelo la
abraza y la besa, doña Anita le dice :- te regalaré una carterita de malla de plata,
esta me la regaló Lewis en mi casamiento.- nos despedimos emotivamente,
Consuelo llora por tanta alegría, retornamos a la costa y abordamos.
Levamos anclas, y pusimos proa a la nave, vamos a buscar a mi padre antes de
tomar rumbo al continente.
Viajando de noche, ubicándonos por las estrellas, no es cosa fácil, si uno se
equivoca un par de grados, sería perderse en el océano, puesto que un grado
significa once kilómetros o más de error.
Consuelo consolándome aparte me dice :- ¿ como vamos querido? .- a lo que le
contesto que :- yo no me perderé en este océano Pacifico, fíjate que la brújula está
calma.- ella me pregunta :- ¿Qué significa eso?. –
-Eso quiere decir que ya estamos bastante lejos de las islas encantadas, dile al
timonel y al maquinista Bellomo, que se vayan a dormir . yo , cuando termine mis
cálculos te pasaré mis coordenadas, y las millas recorridas hasta ahora, desde que
zarpamos de la isla San Cristobal.-
Tres horas después, ordeno despertar al timonel Bellomo, y le entrego el mando,
como Segundo. Voy al camarote chico, Consuelo no está allí; voy al camarote
grande, está la capitana profundamente dormida, pongo sobre la mesita, el papel
con las coordenadas y el rumbo al continente. Sin hacer ruido , me acerco en la
litera de arriba, me quito las zapatillas, y me acuesto vestido. Me da pena
despertarla, quien confia tanto en mi, al mando de su hermoso moto velero de 200
toneladas de porte.
Consuelo se despierta, ve la nota que le dejara en la mesita de las cartas náuticas,
no me despierta, y me deja dormir.
El cocinero, deja mi comida en la mesita, por orden de la capitana. Despierto,
y bajo de la litera encuentro el almuerzo, como algo y salgo a popa. Pregunto a
los timoneles sobre el rumbo, ellos contestan :- muy bien capitán, estamos
navegando a motor.- El timonel intercede en la charla, felicitándome por las
coordenadas, Consuelo festeja diciendo que soy igual a mi padre, que es
un capitán de mar y guerra.
-Cuando zarpamos de las Galapagos, tú confiaste el rumbo siguiente, por las
estrellas , ahora la brújula marcha normalmente , con el rumbo este.- le digo a ella,
quien me contesta: - te doy las gracias, la tripulación está contenta, llegaremos a
Puná, cerca del río Guaya, llegaremos por la noche allí; la corriente del mar y de los
vientos son muy fuertes.- Yo le sugiero a mi capitana, navegar a la vela, con esos
vientos podremos navegar a unos catorce nudos[15] por hora. Remontamos el
correntoso río Guayas, con la marea alta . Consuelo se quita toda su ropa, y yo
con algo de vergüenza, la imito. Ella me dice :- Stelvio, tú serías mi novio hasta la
muerte, gozaremos de esta oportunidad, porque cuando lleguemos a Guayaquil,
tenemos que disimular este gran amor que estamos viviendo. Hoy es diez y siete de
septiembre, tú al meridiano cumplirás diez y siete años .-
La tripulación murmura alegre con mi travesía, sobre varios buques que no
encuentran las islas encantadas, como el capitán noruego, que era un buen
marino, y se perdió en el mar con su moto velero ¨ Santa Inés ¨, y otros tantos
capitanes, como el capitán Von Mack, con tres meses perdido en alta mar. Entre
ellos había desaparecido también el bote motor ¨ Dinamita¨ del amigo de la
baronesa de Wagner, donde habían desaparecido los cuatro integrantes del grupo.
Consuelo me pregunta recordando los hechos :- ¿ por qué la baronesa de Wagner,
te invitaba a su hotel a tomar el té con Lorentz y Philipson?, me contó el capitán de
puerto, que la baronesa te tomaba de la mano y te besaba , paseando por la costa,
donde atracan las naves a vela. A ella no le importaba que la gente la viera.- Se
refería a un idilio con esta baronesa tenido en el pasado, le contesto : - Cuando en
un buque a rueda ¨ Santa Rosa ¨ , dormimos en el mismo camarote, los dos. A veces
hablaba en francés o italiano, para que los pasajeros no se enteren de lo hablado
por nosotros en el comedor, algunos señores pensaron que la Baronesa era mi
madre, y no mi amante. Cuando llegamos a Guayaquil, fuimos al hotel ¨ Comercio ¨,
domicilio de esos señores quienes me habían invitado a tomar el té.- le dije.
Continuo excusándome con la capitana : - Esto es lo que le conté a mi padre,
cuando me preguntó lo sucedido en mi viaje a bordo del ¨ Santa Rosa ¨; dormí con
ella, esta me preguntaba seguido sobre el tesoro del pirata Lewis, porque yo estaba
siempre en la casa de doña Anita, la viuda del capitán, y como conocía muy bien las
islas, mi padre me aconsejaba , tener mucho cuidado con la Baronesa . Ella trató de
conquistarme, para recorrer el archipiélago. Estuvimos con ella, y sus amigos hasta
la noche, y nos despedimos, luego de eso se que se radicó en la isla Floreana , y
esa fue la última vez que la vi. -

CAPITULO 5
LA BAROMNESA DE WAGNER

La baronesa de Wagner, en septiembre de 1937, desapareció misteriosamente de
la isla. Ella era de origen francés, mujer muy hermosa y mundana. Cuando
fuimos con mi padre Floreana, a visitar a los Wittmer en busca de noticias de
ella, nos sorprendimos. La familia Wittmer era de origen judío alemán, y según
los relatos de los marineros, siempre discutían con la baronesa, y con Philpson
tratando de menospreciarlos. Arturo Wittmer era un buen hombre, sin embargo
su mujer Margarita, era bastante taimada y mentirosa. Ellos nos mintieron
diciendo que la baronesa y sus dos amigos, se habían ido a los mares del sur.
Nosotros vimos las valijas de la baronesa escondidos bajo la cama de los Wittmer,
así como la vajilla de galalite para tomar café, ( material parecido al plástico , muy
caro en esa época) únicas en toda la isla. Lo que no sabían los Wittmer , es que
nosotros , el capitán Goyo, la capitana Consuelo, y yo, dimos sepultura a Lorentz,
y Muggerud, muertos por la sed en la isla Marchena de Galápagos.
Según la hipótesis de mi padre, los Wittmer mataron a Philipson y a la Baronesa,
para robarle sus pertenencias, tras la larga ausencia de sus guardianes. Con el
tiempo se habían quedado con todo, por el abandono hecho por ella y la viuda de
Ritter que le daba el alojamiento en la isla .
El cuerpo de la baronesa y el cuerpo de Philipson jamás aparecieron, pero mi
padre encontró cerca de la casa de la noble mujer, los restos de una gigantesca
fogata, donde tranquilamente podrían haber sido incinerados los cuerpos.


CAPITULO 6
LA NAVE DEL AMOR

Me dirijo a la costa, donde el navío de Consuelo se pone a cargar, sacos de café
crudo , y cacao muy fragante . Subo por la planchada de babor de la ¨ Nave del
Amor ¨, la capitana está en el portalón, controlando la carga, y me ve. Muy
disimulada y reteniendo su pasión, me da un beso , sin abrazarme y me dice :
-Mañana con la marea , zarparé río abajo, tú vendrás con migo, tú papá pidió
permiso en la ¨Modelo¨, para este corto viaje. Aun faltan seis días para el festival
donde competirás en natación .- Le contesto a mi enamorada, que mi padre aún no
me había dicho de ese viaje, seguramente esta noche me lo diría. Consuelo me
invita a la cena en su velero, también vendrá el capitán del buque a rueda ¨ Santa
Rosa ¨ . Más que nunca espero esa cena, una porque estaría con mi hermosa
novia, y segundo, porque mi padre me permitiría navegar solo. Mi hermana
Nabresina, tenía celos porque yo estaba más tiempo con la capitana que con ella.
En la noche, en el comedor, mi padre se reúne con capitanes amigos, Nabresina
está sentada al centro entre esos señores, viste elegantemente y a la moda de las
jóvenes ricas . Unos minutos más tardes llega, la virtuosa y hermosísima señorita
capitana Consuelo, vestida de celeste muy liviano, haciendo destacar sus
exuberantes senos , en un escote casi un tercio del pecho, que expugnan por
escapar de su apriete. La valiente capitana cuenta a esos señores, las hazañas de
su joven piloto, haciéndose a la mar sin brújula, a causa de los efectos de las
misteriosas islas encantadas de Galápagos .
-Señores capitanes, ahora les confesaré, cuando mi piloto puso proa hacia el
continente sin brújula, me encerré en mi camarote a llorar de miedo, por esa forma
de navegar con las estrellas, y en el día con el sol. Unos veinte minutos después, me
visita mi segundo de abordo, Stelvio y me dice que tenga confianza, que todo iba a
salir bien. Me fui a dormir, y al despertar encuentro sobre la mesita, el papel con las
coordenadas y el rumbo. Señores , este piloto es el hijo del Capitán de Mar y Guerra
Humberto Placido Goyo Rico.- todos se paran y aplauden contentos , la capitana en
la mesa, permanece de pie y dice :-Haré una carta para todos ustedes, zarpo con
la marea, tendré el mejor piloto del mundo en mi nave, si el capitán Goyo me
permite su permiso.-
Yo miro a mi enamorada, me tengo que conformar con la vista, y ese hermoso
escote, luce una gargantilla de esmeralda de Colombia, y mientras charla, otros
comentan de cómo pudimos salir del Archipiélago sin novedad. Sin que me
presten atención, tomo un vaso de agua y la píldora de quinina en contra de mi
secreto paludismo. Me estoy sintiendo cada vez peor con mi enfermedad, pero no
se nota el amarillo en mi piel, porque recibo mucho sol, ya que antes era rosado,
no tengo hambre, estoy tomando mucha agua, y siempre tengo sed. Mi padre se
da cuenta de que no estoy del todo bien, y en secreto llama al médico de
cabecera. Mientras cenamos viene el doctor Cuello, e interrumpiendo la cena dice
:- Me enteré que su hijo regresó de la Isla Encantada, y no me visitó, tiene que ver el
¨Santa Isabela¨ para un viaje a Galápagos dentro de dos meses.-Ese argumento del
doctor, que mantenga en secreto mi malaria, estoy aguantando, media hora más
tarde, se retira; lo acompaño a tierra , allí me pregunta como estoy con mi
enfermedad, pero le explico que esta sigue en aumento . Luego pregunto al doctor,
si podía confiar mi secreto a la capitana Consuelo :
- ella es muy buena con migo, y me quiere.- Dice el doctor:- Dile la verdad, pero
que mantenga el secreto hasta que termine el festival en la modelo. Stelvio, no creo
que puedas nadar el campeonato de natación. –
Regreso a bordo, pareciera que mi mal, se calma cuando estoy con mi capitana.
Nabresina está conversando con el capitán del ¨Santa Rosa ¨, viene a mi lado y me
besa. Cuando tomo las bolitas de quinina, después de la cena, los capitanes
beben ron de Jamaica . La capitana, Nabresina y yo , bebemos agua de coco. Mi
padre me pregunta si quiero ir a un viaje corto con la capitana, y luego
prepararme fuerte para el festival. En voz baja le contesto : - ¡acepto!, puede ser
que ese viaje, el viento del mar, me haga bien.
Ahora estoy un poco más contento, porque estaré con mi amada Consuelo.
Todos se retiran, mi hermana Naberesina, se va con su padre, yo me quedaré
para estudiar esos futuros derroteros. Solo los dos nos besamos y nos abrazamos
con confianza y sin temor.
-Consuelo, tú eres la esencia del amor, en este hermoso velero de dos mástiles .-
Ella sin decir nada, me quita toda la ropa, y me hace parar sobre una silla,
pareciera como una estatúa de mármol rosado, ella besa mi piel y dice :- Tú eres
mi Apolo, mi Tarzán y mi Dios del Mar. – Le respondo : -Querida mía , tú me colmas
de felicidad y alegría, ahora te anuncio y te confieso un gran secreto: yo estoy
enfermo, enfermo de paludismo, pero el eminente bioquímico Dr. Cuello, me atiende
con sus medicamentos. Un mes después del campeonato , de hará pública mi
enfermedad, si es que no me sano antes. – después de esa confesión, Consuelo
queda estúpefacta, tanto que no puede hablar, cuando se repone, me besa
repetidas veces con pasión, y me abraza muy fuerte. Sus lagrimas bañan mis
mejillas, esa escena me hace llorar.
La Capitana escribe una nota, y se la da al marinero de guardia, para que se la
entregue al capitán Goyo, haciéndole saber que dormiré en la goleta de la capitán.
En el camarote grande, Consuelo prepara una infusión con agua de coco verde,
ron , y azúcar quemada, todo ese liquido lo pune dentro de la coctelera, lo
emulsiona y bebemos entre besos y cariños. Poco a poco fue pasando la noche,
muy contentos.
El lamparero marca en la campana las 5 a.m. , el solo aparece de noche, los
lampareros son como los vampiros, recorren toda la nave vigilando las luces ,
verde , y la roja, pero si navegamos a motor, la luz blanca de tope, y luz blanca a
popa.
Consuelo y yo, nos reponemos de las penas y los llantos. Y así lo pasamos hasta
las 7 a.m., que empieza a cargar la nave, con mangos, limones, porotos, café
crudo, y cerdo salado. Mientras yo controlo la carga, llega mi padre y Nabresina;
pongo a mi hermana a controlar la carga y le digo a Consuelo :- cámbiate de ropa ,
porque iremos a visitar al doctor Cuello .- Dejo a mi hermana de guardia, y le
anuncio que ella , Nabresina, suba la bandera de salida en la cruceta, que
regresaremos aproximadamente en una hora. En el jardín de la casa del Dr.
Cuello, hay dos galápagos grandes, calculo de unos cuarenta kilos cada uno;
pasamos a su laboratorio, mi padre , Consuelo , y yo, saludamos al doctor, y
luego le cuento de mis aventuras en el viaje . El doctor me entrega un frasco, con
las bolitas negras de mi medicina, y nos dice :
- El grupo de nadadores, hay buenos contrincantes del río Guayas. –
-¡Sí doctor!, pero nosotros somos bravos, y tenemos un capitán muy exigente. Hay
que ganar , o tendremos castigo.-
El doctor interrumpe y dice : - Te veo muy amarillo.- El médico aconseja a la
capitana, cuidarme, y tomar a horario estricto, las píldoras. Mi padre , entonces
me anuncia que mañana llegará mi novia de Italia, para la feria de la Escuela ¨
Modelo ¨. Dice la capitana :- Yo la conozco a la princesa Pignatelli, de una fiesta en
Italia. ¿ Qué pasará ahora, con la llegada de la princesa?.-
- No haré nada, será todo igual, tú vendrás con nosotros a todos los actos en su
nombre, a cualquier lugar que nos inviten. – contesto yo a la capitana. Mi padre me
aconseja : - Una orden será repetida dos veces, especialmente a ti , Stelvio; porque
te gusta navegar a la vela por las noches . Cuando calma el viento, trata de navegar
a motor, para no perder tiempo. Tienes seis días de permiso para presentarte en el
campeonato de natación; tú Stelvio, aunque estés enfermo, ganarás para alegría de
tú capitana Consuelo, y para tú amiga doña Anita de Galápagos. Nabresina tomará
el mando hasta la barra, marea a favor zarparemos, río abajo , a motor. –
Tiempo después de despedirnos del médico, y ya de regreso a nuestra nave,
consulto con mi capitana, para izar velas y aprovechar esos fuertes vientos . Mi
enamorada contesta :- Tú eres el capitán , y tú hermana , será la piloto.-
El timonel dispuso los marineros de guardia, este hermoso velero, se desliza sobre
las pequeñas olas, a una velocidad de unos doce nudos por hora, se inclina por la
banda de babor, la botavara de la vela mayor, arrastra las aguas, unos tres
metros, besando el mar. Hay que engramparse bien de las jarcias, cabos, o
cadenas, para que el viento y las olas no te arrastren de la cubierta. Esta forma de
navegar es incomodo, pero da gusto deslizarse sobre las olas. Más tarde el timonel
Bellomo, remplaza a Nabresina, le duelen las manos por tanta maniobra, pues
navegar a vela , tiene sus problemas cuando aminora o aumenta el viento , su
fuerza hay que corregir de babor a estribor; tanto gira la rueda del timón, que los
dedos de las manos, se hinchan . Pregunto a Consuelo sobre el lugar que
utilizaría mi hermana para dormir, ella me responde:-En el camarote grande se
sentirá cómoda. Y tú Stelvio, dormirás en el camarote chico; yo te visitaré por la
madrugada, solamente dos horas. Cuando Nabresina tome el mando al meridiano,
tú estarás en mi camarote estudiando las cartas, y el rumbo a seguir. Entonces
estaré más tiempo contigo Stelvio querido, en una nave cuando se navega sin
problema, y todo está bien, al capitán y a su primer oficial, nunca se les ve en la
cubierta.- dice la capitana Consuelo González .
En esta nave de dos mástiles y cinco velas, aquí es al revés, cuando hay peligro ,
la capitana no se le ve en cubierta, por miedo. Mi hermana duerme. Consuelo me
besa a cada rato, y no cesa de abrazarme y hacerme cariños; luego dice:- Stelvio,
calmémonos y hablemos de la baronesa.- a lo que le contesto: - Te contaré la
verdad, de la intimidad con la baronesa, ella me besaba de tal manera que parecía
desesperada, me obligaba a que le bese sus senos y todo el pecho. Yo tenía mucha
vergüenza. La baronesa me preguntó si en Italia, yo había tenido relaciones
maritales con la princesa Cristina; le menté , porque me parecía muy feo decirle la
verdad. Me preguntaba de hacía cuanto tiempo estaba de novio, yo le digo que
desde que tenía diez años, y ella doce años. Me recomendó e hizo jurar, que nunca
diría nada al capitán Goyo. Creo que ella también le temía a mi padre, me dice
varias veces y en otras oportunidades , invitándome a tomar el té en su hotel, pero
no invitaba a mi hermana, temía que Nabresina le contara al capitán. Con mi
hermana tenemos mucha confianza, con ella pescábamos en Galápagos , tiburones
por la cola y lo arrastrábamos a la playa, también pescábamos pulpos, y tortugas
de mar. Toda esa pesca se la dábamos a Segundo, el cocinero del velero . En fin
Consuelo, tu podrás tener confianza en mi hermana, de que somos novios en
secreto.- Así sucedió con mi hermana de aventuras, mi querida Nabresina, vamos
entonces juntos a su camarote , y le pedimos unos segundos para hablar,
diciéndole que tenemos un secreto para contarle, y le digo : - Aquí en esta nave ,
tu y yo gozamos de una amplia libertad, no así en el ¨Telégrafo¨, que parecía una
fragata de algún país y no un buque civil , por la fuerte disciplina, además no nos
molesta mi hermana; te diré la verdad Nabresina, ella es mi novia, todo saldrá
bien, no importa su edad, treinta y cinco años, y yo que recién cumpliré diez y siete
años, esto es un secreto. – Las dos se abrazan y besan .
- Ahora les contaré de mi Compromiso con la princesa Cristina, como testigo de
compromiso, firmaron la Princesa Cristina, sus Padres , el Príncipe Pignatelli,
Victorio Manuel III, rey de Italia y emperador de Etiopia; también el duque Da´Osta;
mi padrino de bautismo, el Rey Faruk, rey de Egipto y padrino de armas .- en lo
más profundo de la charla, aparece mi padre, preguntando el por qué estamos
reunidos , Consuelo le dice :-Capitán eso fue una ocurrencia de Stelvio. – Mi padre
dice:- Esta nave irá a la ¨ parrilla ¨ ( el astillero ), con la marea alta; se reparará y
se pintará todo de blanco , como el buque el ¨ Telégrafo ¨, se le agregará un paño
mas a la vela mayor, al foque y a la trinquetilla, el mastelete tendrá que ser un
metro más alto, y sus crucetas serán más amplias; a proa se hará un baño para
hombres solamente, la cocina será más grande, en el espejo de popa se abrirá dos
escóbeles para drenar el agua, allí se tesará una toldilla para el timonel de guardia,
para cubrirse del fuerte sol tropical ; la campana a popa será fija y rígida, mas
grande, porque cuando silban los cabos , cables y demás, el tañido de la campana
no se escucha bien, por los ruidos del temporal. El candil a querosene de la brújula,
tendrá dentro la brújula. Mientras que la nave de Consuelo está en la ¨ parrilla ¨,
en reparación , ella estará alojada en el hotel que vivimos aquí con mi familia, frente
al Malecom . Tenemos que entrar al astillero , antes de que baje la marea.-
Consuelo no tiene familia aquí, se encariñó con nosotros, haciéndose amiga de
mi madre y de Nabresina. Nos acompaña por la tarde en un bote del ¨Telégrafo¨,
río abajo. Nos metemos en el río Guayas , vamos a comprar frutas, estamos en el
bote. Una vez comprada la fruta, nos recostamos en la sentina del bote, para
descansar . Consuelo no tiene ningún reparo en besarme y hacerme cariños, mi
hermana durme , con la capitana y yo, nos prometemos cosas y nos acariciamos .
Yo me siento bastante cansado y con mucha sed, no tengo apetito; Consuelo sabe
de mi enfermedad , pero mi hermana no lo sabe, ella se despierta , se sienta y se
siente contenta . Nabresina me dice :- A tu novia la capitana, le pondré un
apelativo cariñosamente, la llamaré ¨Mamacita ¨.- se ríe, y ambas se abrazan. Los
bonitos y hermosos ojos negros, de mi hermana, brillan de alegría, causado por el
apelativo de mi enamorada. Los ojos verdes de la capitana, me miran contentos, le
digo entonces :- yo navegaré el bote . - Me siento cansado y algo mareado, este
síntoma lo comprendía Consuelo, pero mi hermana no esta enterada, trato de
disimular. Mi enamorada se pone un poco seria, en una hora y media llegamos al
costado del ¨Telégrafo¨. Mi padre no se encuentra allí, mi mamá me informa que
me llamaron del consulado de Italia. En mi camarote me acusto en la litera, me
cubro porque tengo frío y pienso : esto es un ataque de paludismo . Entra mi
amada, me ve todo tapado, porque tengo mucho frío , y se pone a llorar sin
control, yo le digo :- lávate la cara y disimula, porque se pueden enterar todos,
amada mía. Sube a cubierta, y sube a hablar con Nabresina, dile que yo estoy
durmiendo. Ven en dos horas, que yo ya estaré bien, que es el tiempo que dura un
ataque de paludismo, permaneceré despierto.-
Al rato llega el doctor Cuello de visita, mi mamá lo hace pasar, ella no sabe que
me sucede; cuando entra el médico , yo estoy sentado en la litera baja. Me hace
un buen saludo, le comento sobre el ataque de paludismo, el me dice :- Stelvio,
esto se está poniendo peor, no creo que puedas resistir el campeonato .- Entra
Consuelo al camarote, saluda al médico, yo continúo hablando y digo :
- Doctor, faltan dos días, no me retiraré del campeonato .- un minuto después se
retira Cuello, mi amada recién ahora me saluda con un fuerte beso, y le digo:- Por
ti ganaré, queridísima Consuelo, tu eres mi inspiración , estaré en el agua.-
Nabresina nos interrumpe y me invita a pasear por el malecom , en el lugar está
amarrada la balandra de guerra del Ecuador, con su comandante Baquerizo, este
hombre fue piloto del velero de mi padre en las Galápagos, yo navegué con él como
practico conocedor de las islas encantadas, el me tenía mucha confianza .
Un par de días después, en la costa , en la fabrica piladora de arroz, en su muelle
está atracada la balandra ¨ Contramaestre Suarez ¨ ( nave de guerra de tres velas
del Ecuador ) , subimos los tres a bordo, en la popa Nabresina como chiste toma
la campana, y toca zafarrancho de combate , aparece Baquerizo, y el maquinista;
les causamos sorpresa. Baquerizo nos dice :- ¡bienvenida señora capitana, y
señores pilotos, por primera vez tenemos tres capitanes de alta mar.- Yo le
pregunto por la tripulación , el me dice :- Todos están de licencia , pero iremos a la
escuela Modelo, para el campeonato, tu y Nabresina, ganarán. - Todos estan
contentos con nuestra vista al buque de la marina de guerra. Baquerizo nos
invita esta noche, al cine sonoro ¨Ideal ¨, y luego iremos a la escuela Modelo, que
será el Campeonato, a las nueve de la noche.

Nos presentan a los nadadores, entre ellos hay cinco jóvenes mujeres, de diez y
ocho, y diez y nueve años; de todos ellos, Nabresina de quince y yo de diez y
siete, somos los más jóvenes . Consuelo está todo el tiempo pegada a mi lado,
mientras recorremos todos los Stands, nunca vi tanta alegría, música, y gente
riendo contenta. Volvemos a la zona de la piscina, donde aparece el doctor Cuello,
me dice :- Stelvio, come solamente chocolate, te hará bien y agua de coco verde .- el
me pregunta en voz baja, sobre como me siento, le contesto :- Doctor, me
encuentro bien, no estoy mareado .- El me recomienda que tres minutos antes de
la botarme a la piscina, tome una copita de chicha con ron de Jamaica . El doctor
Cuello le recomienda a la capitana :- Bajo su vestido, colóquese el traje de baño,
por alguna emergencia, si a Stelvio le sucede algo malo. –
Nos encaminamos al gran patio , esta congregada mucha gente, nos encontramos
con el capitán Bertini, del motovelero ¨ Eolo ¨, después de saludarnos, nos
encaminamos los tres hacia el baño, Consuelo me dice en voz baja :- Dentro está
el ron .- Ella viste un bonito traje de baños de la fábrica Incacedalana, de vistosos
colores, su silueta parece la Venus de Milo, sus treinta y cinco años no se le
notan, algunos piensan que esa belleza es del equipo femenino de natación.
Los primeros en competir son los hombres, se sienten los gritos de la tripulación
de Baquerizo.
Yo llego con dos metros de ventaja, ¡gané! . Media hora después competían las
mujeres, Consuelo me abraza y me besa, y se pone a llorar por la gran alegría
recibida por el triunfo de su piloto y novio. Tocan el silbato y Nabresina toma la
delantera, Consuelo y yo estamos sentados en el borde de la piscina en traje de
baño, me hermana va unos tres metros adelante , una joven se hunde, sin pensar
me boto al agua y tomo a la joven por detrás, Consuelo también se bota y viene en
mi ayuda, entre los dos la quitamos de la piscina . Consuelo le hace respiración
boca a boca, para la gente esto ers extraño, aparece el doctor , la atiende y dice:-
Casi muere por la acción de un calambre .- Algunos pensaron que la hermosa
joven que está a mi lado, es mi hermana . Nabresina sale del agua, con más de
seis metros de ventaja, se acerca a nosotros y dice : - Mamacita , gané para ti.-
Paralelamente mi padre me pregunta en italiano, como me siento, pero le cometo
que tengo sed y estoy algo mareado; me da un apretón de manos y dice :
- Stelvio, cuando se entere doña Anita de este triunfo se alegrará mucho.-Nos dieron
muchos regalos; un señor dueño de una fábrica de calzado fino, me regaló dos
pares de zapatos.
A la una de la madrugada, nos vamos al hotel a cenar, yo no como, solamente
bebo agua fría, tengo mucho sueño, pero tendré que disimularlo, porque no sé
cuando mi padre y el doctor harán pública mi enfermedad. Algunos conocidos
piensan que yo estoy cansado por la natación, con ese pretexto, me voy a dormir;
tengo mucho frio, es efecto del paludismo. Un ruido me despierta, es el doctor,
Consuelo , y mi padre. Consuelo está llorando. Yo duermo todo tapado, con
mantas de algodón; el médico dice :- Capitán Goyo, todo lo que usé no dio
resultado, en mi laboratorio tengo una infusión con arsénico, esto nunca lo practiqué
porque no tenía un enfermo , lo probaré con Stelvio .- Ellos están algo retirados de
mi cama , hablando con entera confianza . Veo a mi enamorada contra la ventana,
con un pañuelo en su mano, llorando. El medico le dice :-Señorita, ¿ quiere irse? .-
- NO.- Contesta ella. Mi padre dice a su amigo :- No tenemos que hablar sobre el
arsénico, ¿quién se hará responsable de darle cada dos horas, un vaso de ese
liquido?.- le hablan a Nabresina para que me atienda durante el día. La capitana le
dice a mi padre y al doctor :-Señores, yo me comprometo de atender a mi piloto,
pues el salvó mi buque y a la tripulación ahora me toca a mi salvar su vida.- Esas
palabras las dice entre sollozos, el médico le enseña como tiene que hacer, se
coloca los guantes de goma , pues el liquido es muy venenoso, no tiene sabor
niolor, parece agua , le entrega el frasco y dice :-Tenga mucho cuidado , señorita
Consuelo. El cuarto tiene que estar permanentemente con llave.- Mi padre tiene una
copia y yo otra. Cada dos horas , mi enamorada me daba a beber mi medicina.
Después de algunos cariños , se retira al astillero, para dirigir los trabajos en su
nave. El doctor dice:- Nadie pude besarlo en la boca, porque puede envenenar . –
Consuelo viene cada dos horas, y me cuenta los trabajos hechos en su navío del
amor. Por el momento, cuando estoy solo, trato de sentarme en la cama, pero me
mareo, me hace caer, como si el cuarto girara a mucha velocidad. Mi padre ordenó
colocar una cama chica, para que la capitana descanse en la noche. Nos cuidamos
a bordo, ahora en un hotel, y en el mismo cuarto dormimos Consuelo y yo, sin
tener que cuidarnos . El destino hace cosas raras para nuestras inteligencia. Para
el común de mis conocidos , yo viajaba en los mares del sur.
Solo como frutas y mucha agua. Mis hermanos y mi madre, duermen el ¨Telégrafo
¨ por temor al contagio. Consuelo no teme el contagio. El doctor preparó un
antídoto para mi novia y mi padre, este último ya esta enterado de nuestra
relación amorosa, ya es imposible simular . Todos los días es la misma dosis,
aunque no tengo apetito . Consuelo me trae tamales, y humitas ; yo sin tener
hambre , como. Eso me ayuda a reponer mi salud.
El médico me permite comer de todo, pero no picante. A veces ella me trae
cangrejos grandes cocidos y rapadura. Mi hermana Nabresina tiene el permiso de
visitarme después de la escuela, y duerme en mi cuarto, con su Mamacita la
capitana. Tiene que mantener el secreto rigurosamente, por si se descubría mi
enfermedad sería un escándalo para el dueño del Hotel Guayaquil, por causa del
contagio del paludismo. Después de unos días, cuando me encuentro solo, a
veces salgo de la cama, y camino hacia la ventana pero no me asomo. Quiero ver
el río, los buques y el gentío.
Por el momento no tengo sueño, eso me hace recordar el África, a la mosca tcet-
tcet, que te duerme hasta la muerte. Se me ocurre luego, pedirle a mi enamorada,
un reloj de mamparo; así me entero el momento en que tiene que llegar mi amada
Consuelo, yo quiero tenerla cerca mío por siempre, sus caricias y sus besos me
vivifican el espíritu.

CAPITULO 7
ISABELLA CUELLO


Creo que estoy mejorando, porque puedo estar de pie, y tengo un poco de hambre,
deseo que mi capitana este cerca mío, por esto quiero el reloj de mamparo, ese
reloj toca las horas, las media horas , y los cuarto de horas; así me entero de la
llegada de mi capitana. Siento un ruido de pasos, en el corredor, llaves en la
puerta, y me digo : -Es el capitán Goyo - . Me siento cerca de la ventana,
esperando a la visita a que entrara, es mi padre, el doctor Cuello, y mi hermana
Nabresina. Se alegran de verme fuera de la cama; mi padre abre el portafolio, y
retira una cajita de abanos; la abre y allí hay varias monedas de plata, sumando
quinientos sucres, dice mi padre :- Es un regalo de la fábrica Incacedalana, para
los ganadores, el papá de la joven que tu salvaste de morir ahogada, también te
envía un regalo para ti, es una brújula de alcohol, un sextante, una paralela de
marfil para tus rumbos, para que no navegues en las cordilleras de los Andes.-
Esto parece un chiste pero es la realidad, estos regalos cuestan mucho dinero.
Nabresina le pregunta a su amiga Consuelo :- ¿por qué estas tan contenta? .- -
Después te diré, mira Stelvio está mejorando, hoy comió más que otros días.- y
continua Consuelo diciéndole a su amiga:- Esta noche podré ver la película del
Pirata Morgan, de cine sonoro, muy bien realizada en el océano Pacífico , con unas
islas parecidas a las Galápagos, fragatas y bergantines hermosos, pero quiero que
me acompañes al cine, que está cerca de nuestro hotel .- Entran mi padre y el
doctor, se me ocurre que ellos me podrían acompañar al cine. Cuello dice:- A
Isabella le gustan esas películas de piratas y romance.- Mi padre dice :- Yo los
pasaré a buscar.- Convinieron el horario para la medicina, en el intermedio de la
película. Isabella está enterada de mi enfermedad, mi padre le dice que es un
secreto para todos. Después de la primera película, hay un intermedio de quince
minutos. Afuera del cine hay vendedora de naranjas para chupar, las cholas con
calentadoras a carbón, venden tamales, bollos de papa, humita, coco verde, y
varias cosas más para comer . Consuelo me da la medicina, y le digo :- No dormiré,
amada mía, te estaré esperando, no olvides de poner llave a la puerta al salir. – Me
acuesto contento, por la ocurrencia de Consuelo, vendría sola a mi cuarto. Las
tres jóvenes, la capitana, Isabella, y Nabresina me saludan contentas . Isabella me
cuenta algunas escenas de la película de piratas, esta fascinada con la capitana
con su velero de cinco velas, no es común que una mujer culta, adinerada, de
buena posición social , bonita y bella, sea capitana de un motovelero con una
tripulación supersticiosa e inculta. ¿Quién puede gobernar a toda esa gente?. –
Stelvio, - dice la hija del doctor - ¿ podré yo ser como esa capitana, para dominar
los mares?- esta bonita charla se corta por la llegada del doctor y el capitán Goyo.
Ellos dicen que fueron al cine pero que no las encontraron. El padre de Isabella,
nos invita a comer en la vereda, algunos les parece feo comer en la calle con las
cholas. Nabresina le dice :- Nosotros lo hicimos algunas veces. Todo marino tiene
que estar a tono con toda clase de gente, y ante la ley , todos somos iguales.- El
capitán dice :
- Fuera de la ley, no somos iguales.- Las tres se ríen y aplauden a Goyo. Mi padre
dice a Nabresina :- No duermas, pues tienes que ir a la escuela.- Algo parecido dice
el doctor a su bella hija Isabella. La capitana dice :- Tengo que estar temprano en
el astillero.- Yo entonces le digo :- Te ruego, me traigas un reloj de mamparo , el que
está en la sala de máquina.- Dicho esto, mi padre, y el doctor se retiran. Isabella
que con sus diez y siete años y medio, es bastante audaz, se sienta al borde de la
cama, me besa la cara y las manos, y me dice :-Quiero ir a las Galápagos contigo,
y con la capitana Consuelo.- Le recomiendo a Isabella :- Si alguien pregunta por
mí, le dirás que estoy en los mares del sur.- Las dos jóvenes se despiden, - No
olviden poner llave a la puerta al salir.-
Al día siguiente, Consuelo me da la medicina, que parece agua, sin sabor ni
fragancia, ya hace cuarenta días que bebo esa agua envenenada, pero lo que está
salvando del peligro mi salud, puede envenenar a cualquier persona.
Consuelo me trae comida : dos cangrejos grandes, cinco huevos de tortuga, dos
cocos verdes, dos mamey , chirimoyas, y cuatro guineos. Las dos jóvenes se van al
comedor del hotel para almorzar.
Yo como algunas frutas , y me acuesto mirando el cielo raso del cuarto sin pensar
en nada, porque espero a mi enamorada. Mi cuarto siempre con llave puesto que
mi medicina es un veneno peligroso e instantáneo. Me acuesto, me cubro con la
manta de algodón, siento que estoy mejorando, el ruido de las llaves me
despiertan de mi ensueño . Las chicas luego de comer algo, vuelven del comedor.
Es hora de mi medicina, Consuelo se pone los guantes de cirugía que le diera el
médico. Nabresina se acuesta para hacer la siesta. Consuelo se sienta al borde de
la cama, cruzando su brazo sobre mi hombro, y me cuenta sobre los trabajos en
su motovelero. Comenta que está recién pintado, todo de blanco, como el buque
nuestro . – Toda la obra muerta se pintará de blanco, los palos, las crucetas, los
picos, el botalón, todo de blanco. Agregué un paño mas a la vela mayor, el foque, y
la trinquetilla. Se abrieron en la popa los dos escóbeles como tu padre dijo. A cada
boca colocaré un emparrillado de bronce para que no escape por allí alguna cabilla
u otra cosa.- Yo le digo luego :- Fíjate querida mía , esa cajita sobre la mesa, la trajo
el capitán Goyo, hay un regalo del director de Incasedalana para los campeones y
quinientos sucres de plata.- Consuelo dice :- Stelvio, no se me ocurrió hacerte un
regalo-. Y sin pensar demasiado , le contesto :- Tu me regalaste tu amor, tu cuerpo,
tu virginidad, y tu confianza . Con esto, estoy más que contento.- Ella dice:
- Stelvio, te voy a confesar algo que tengo hace mucho tiempo en mi pecho, tu
recuerda ese domingo en Durán , cuando el capitán Goyo me invitó a su buque , que
allí estaba el doctor Cuello con sus dos hijas, tu jugabas con Isabella bajando y
subiendo por las jarcias hasta la cruceta, se botaban al agua para nadar, yo
miraba con envidia a Isabella, la abrazabas y la hundías en el agua, estaba celosa
de esa jovencita tan bonita. Desde Durán fuimos hasta San Borombón, tu venías al
timón, Isabella jugando te besaba, pero tú estabas tan ocupado en el timón, o por
timidez no la besabas, me acerque a ti y noté que te pusiste algo rojo, y te besó
Isabella, como que adivinaba mi intención, se fue hacia abajo. - Y digo yo: - Desde
ese día nunca más pude olvidarte . Cuando tu velero atracaba en la balsa, yo
miraba como dabas órdenes a los jornaleros que acarreaban con dos bolsas de café
al hombro en tu buque . Eso era un enjambre de hormigas, todos los negros
subiendo y bajando con mercadería.- En su voz de mando, acelera el ritmo de ese
desfile de hombres brillosos por el sudor provocado por el fuerte sol reinante y la
tremenda gimnasia para cargar el navío; que parecía nunca llenar sus bodegas. Ya
terminado eso, hay otro desfile de tambores con agua potable para el consumo del
viaje. Yo veo la bandera de partida de Consuelo y me quedo algo triste.
Me siento en la cama esperando a mi amada, entra contenta, me abraza y me besa
la frente y me ofrece fruta . – Te traje el reloj.- quita un cuadro de la pared, y
coloca el reloj. Consuelo se acuesta a mi lado, pero antes pone la traba a la
puerta, y me dice :- Stelvio, dormiré dos horas.- Ella se quita la ropa, yo visto
solamente la trusa; así abrazados dormimos. El son del reloj me despierta, eran
las 03 p.m. , mi novia continúa dormida, se la nota bastante cansada, pero a mí
me da mucha alegría ver a esa bella durmiente. El reloj me hace sentir estar
navegando con mi capitana. No la despierto, espero una hora más para la
medicina, pienso en Isabella, que diría Consuelo al respecto, como tomaría la
pretensión de esa jovencita con sus diez y siete años y medio, como novia
. Nabresina no opina de lo acontecido, con la señorita Isabella y yo, pero tengo
miedo de que esto continúe, y se entere mi padre y me castigue, yo creo que él
está enterado de mi amor con la capitana Consuelo González.
Dos horas y diez minutos después, ella despierta y se viste, se calza los guantes
de cirugía, y me da a beber la medicina. Le cuento lo que pretende la señorita
Isabella, que quiere ser mi novia, Consuelo me aconseja, no tomar en serio lo que
ella hace o dice.
-Stelvio, amor mío, ten calma , que en el cine, se animó , se arrimó a mi y me dijo:
Mamacita , pensando en su madre fallecida hace muchos años, tenle paciencia. – Le
digo -Estando a tu lado , el tiempo corre.- ella me contesta – Me iré al astillero,
después me iré al yate del doctor Cuello , porque Isabella me espera allí, por las
clases de náutica.- Ella se retira, y al poco rato llega el doctor, junto con el capitán
Goyo, este me pregunta como estoy, escucha mi diagnóstico y luego se retiran,
cerrando la puerta con llave.
Yo duermo un poco , al son del reloj, que me da la sensación de estar a bordo.
Pero pronto llegan a mi cuarto: Consuelo e Isabella, esta joven , viste como una
señorita, a pesar de sus diez y siete años y medio, aparenta más edad,
seguramente que es por efecto de la natación o la danza clásica; sus piernas, su
pecho como un atleta, sus brazos, su silueta, sus hermosos senos sin sostén,
grandes como los de Consuelo, que le da un aire de unos veinte años.
La capitana se pone los guantes, para darme la medicina, se sienta en el borde de
mi cama y me besa la frente, y la cara. –Stelvio, te contaré lo que dice Isabella:
después de las clases, dice que está enamorada de ti.-Consuelo le hace saber que
estoy de novio con una princesa italiana, la pobre chiquilla se pone a llorar, de tal
manera que yo empiezo a llorar también, desconsoladamente.- Por esto la invité a
venir aquí.- dice Consuelo. Cuando nos reponemos , le hace una pregunta a la
capitana:- ¿ tú también estas enamorada de Stelvio?. - Consuelo no sabe que
responder, no puede ser por la diferencia de edad, esto me pone mal, y me
amarga, ella en voz baja me dice :- Stelvio, yo te amo , y te amaré siempre, no me
importa los años de diferencia, seré tu mujer, tu novia, y tu cuero en secreto,
siempre estaré a tu lado, aunque tú te cases con la princesa o con Isabella.- A todo
esto, la jovencita duerme profundamente en la cama chica, la capitana me dice :-
Acompañaré a tu noviecita a su casa , después me quedaré contigo hasta mañana.-
Yo le contesto:- Dale mis saludos al doctor, luego ve al ¨Telégrafo¨ , y dile a mi
mamá que estoy mejorando, pero aun es peligroso que me visite. No por el
paludismo, sino por el arsénico que es el preparado que estoy bebiendo.- Se
despierta Isabella, pregunta por la capitana, y le digo que fue a bañarse, ella se
sienta al borde de mi cama, se quita su blusa dejando al descubierto sus
prominentes senos, me pide que los bese y acaricie.- Esto será todo tuyo.- Pero yo
le digo :-¡Basta, que puede venir Consuelo!.- pero ella dice :- No importa, le conté en
secreto que seré tu novia-. Nos pusimos a llorar juntos. -Creo que tu capitana
también te ama en secreto.- continúa hablando Isabella ,- a bordo del yate ¨Santa
Isabella ¨, nos juramos no celarnos.- Yo tengo miedo que entre Consuelo, y vea esa
escena, que me produce éxtasis a causa de tantas caricias y besos. Confieso que
esta jovencita me gustaba de hacía tiempo, pero por miedo a mi padre, y al
doctor, nunca digo mi verdad, hasta que conocí a la capitana dos meses después,
que me supo conquistar y me enamoré de ella. Esto calma mi pasión por Isabella.
Entra la capitana justo en el momento que Isabella me besa el pecho, Consuelo se
acerca a la cama, me besa la frente, Isabella con un tirón, le quita el toallón de
baño a Consuelo, dejándola totalmente desnuda mostrando su silueta maravillosa
, y dice Isabella :- ¡ Mira Stelvio, esos senos son más bonitos que los míos, dales un
beso!.- Por mi vergüenza, Consuelo me dice :- ¡Dale Stelvio, bésame los senos! . –
Eso me da coraje y beso ambos senos de la capitana. Pero Isabella dice:
- Mamacita mía, ahora tienes que besarme los míos.- Yo no me animo , pero
Consuelo me dice : - Bésalos , son bonitos.- con temor, cumplo la orden. Luego
Consuelo se viste, Isabella se pone su blusa , Consuelo le pregunta sobre su
sostén – seno, la jovencita le contesta :- Mamacita, no uso esa prenda.- Las dos
jóvenes se retiran, yo me siento contento , pero con algo de miedo por mi
vergüenza, pienso : …- esto es peor que navegar con un mar revuelto….-
Mirando el mercurio del barómetro que bajaba a quinientos , eso no me asusta;
los temporales más que asustarme me fascinan.
Las dos sirenas , una con treinta y cinco; y la otra con diez y siete y medio, por ser
la hija del doctor Cuello, le recomiendo a Consuelo :
- Tenemos que cuidarnos de la iglesia , además por tu reputación en la sociedad
que nos movemos.-
Consuelo conoció a la princesa Cristina en una fiesta real, donde fueron invitados
ella y sus padres, que son amigos del Duce. Yo estoy internado en un cuarto ,
contra mi voluntad, a causa del paludismo, no me quejo , ya que por fortuna, doy
gracias porque tengo dos sirenas enamoradas de mí, me aman y me cuidan, como
si yo fuese una reliquia única en este planeta que nos toca vivir, con diez y siete
años de edad. Soy piloto de mar, con naves a vela, y goletas . Cuando hice mi
primer curso de Piloto en el buque escuela del Ecuador, al terminar, navegué en
la fragata con tres mástiles, de nombre ¨ Patria ¨, de la armada de dicho país.
Gracias a la estricta disciplina de mi padre, y las instrucciones náuticas que me
dio doña Anita, el curso fue veloz, simple, y sencillo, ya que conocía prácticamente
toda la curricula.

Deseo hacer un viaje a Galápagos, a ver a doña Anita, para hacerle saber que
alcance la meta , en el campeonato de natación, y el amor intenso que estoy
viviendo con la capitana, y ahora con la señorita Isabella, en Guayaquil.
Ya se cumplió dos meses que moro en un cuarto , que parece el camarote de un
buque, gracias a mi capitana, quien decoró este cuarto, con un reloj de mamparo,
una fotografía de la nave del amor con sus cinco velas desplegadas a todo viento,
tomada frente a la isla de Puná; también hay una fotografía de ella vistiendo de
capitán frente a su navío; y otra foto con el velero ¨ El Telégrafo ¨. El mantel de mi
mesita tiene motivos marinos, y una hamaca de lona, de la nave de Consuelo. Me
acuesto por momentos, hamacándome dentro de ella, hasta quedarme dormido; a
veces me despierta la capitana, para darme la medicina. Los únicos que portan la
llave de mi cuarto, son: mi padre, el médico, y Consuelo. Yo no puedo besar sus
labios, ya que es peligroso de muerte, por el efecto del arsénico en mis labios, esta
orden fue dada por el doctor responsable de mi salud y de mis visitas. En esa
botella blanca de leche, es el líquido compuesto con veneno y agua; tengo que
beber en siete días el litro de medicamento , el doctor cada semana aumentaba la
dosis de veneno siempre en un litro de agua; lleva pegada una figura con la
calavera y dos huesos, como las banderas de los piratas, y lo mismo en el vaso.
Esta escrito en letras mayúsculas, NO TOCAR. Por momentos pienso en esas dos
jóvenes, esperando que no se despierten en ellas el peligro de los celos, bastaría
pasar sus labios en esa copa, para morir instantáneamente, este pensamiento me
está comiendo la mente, yo soy su eterno vigilante, por eso trato de dormir cuando
ellas no están, el reloj me ayuda para esa guardia permanente, toda esa inquietud
se ahonda en mi mente , más y más fuerte .
Consuelo tapa la botella para frenar algún pensamiento maquiavélico en
Isabella, ya que era muy jovencita , pero la capitana con sus treinta y cinco, sería
capaz de suicidarse por celos o por el amor que despertó en mi. También se me
ocurrió poner el vaso y la botella , en la mesita de noche, eso frenaría el primer
impulso si alguna de ellas tiene la idea de matarse.
Ahora estoy navegando en un mar que no conozco, a medida que mejoro,
aumenta mi preocupación de esas dos jóvenes enamoradas, pues el amor
verdadero es como la droga; no entiende de razones, ni concejos, ni nada; no sé
cuánto tiempo más tendré que estar confinado en este cuarto, la verdad es que no
lo sé; y todos estos cálculos, son más difíciles que ¨ navegar ¨ en altamar en una
goleta, en un mar revuelto . El sextante, la brújula, el compás, el cronometro, y la
paralela, no sirven para nada en el amor ; y solo con la inteligencia y la
observación constante, se triunfa al final, pero ¿ hasta cuando soportaré todo
eso?. Cuando estoy solo, tengo miedo y mucha preocupación con lo que pueda
suceder en adelante. Cuando llegan mis enamoradas, estoy contento y
desaparecen mis miedos. Ahora Consuelo me abraza y me besa la frente, siempre
está contenta, me pregunta :
- ¿Hasta cuando no podré besar tus labios? .- Le respondo con algo de miedo, y le
digo que :- Creo que mientras beba de ese liquido, mis labios estarán prohibido
para ustedes.- Ella me dice, que Isabella no puede venir esta noche, tiene que
estudiar mucho y mañana tendrá un examen. Esto pone muy contenta a
Consuelo y me dice :- Estaré más tiempo contigo, querido Stelvio. El doctor fijó que
hoy no vendrá , lo hará mañana por la mañana, y traerá otra botella con la
medicina. Hoy me quedaré contigo hasta mañana, traeré una langosta cocida, tres
cangrejos grandes, cuatro plátanos al rescoldo, y almorzaré contigo.- Ambos
comemos ese banquete, luego ella se baña y se acuesta desnuda, como en la
primera noche en su buque, pero estamos muy cansados y nos dormimos
enseguida. Dos horas después, despierto y la llamó para que me de mi medicina,
la ayudo a vestirse por si llegan visitas , el doctor o mi padre. Ella va a la puerta
para quitar la traba, al tiempo que paradójicamente golpean la puerta, Consuelo
abre y entra la bella jovencita Isabella. La saludo acariciándole sus manos, me
besa la frente y dice :- Mi papá te envía saludos, dice que a la noche te traerá la
medicina. Le conté a mi papá , sobre el romance que estoy viviendo .- Sus palabras
me dejan estupefacto, Consuelo está llorando , por lo que escucha de su amiga
Isabella. Cuando me repongo de la impresión creada por las palabras de Isabella,
le digo :
- Y tu papá , ¿ qué te aconsejó al respecto?.- Me dice :- me dice que Consuelo, es la
novia secreta de Stelvio, si quieres sé tu también la novia secreta, mientras se
mantenga el secreto .- Le pregunto :
- Y tú, ¿ qué piensas Isabella? :- Ella me contesta que:- Tenemos con Consuelo,
un pacto para no celarnos.- En medio de ese debate, entra el capitán Goyo, las dos
se callan la boca y se secan las lagrimas, con un pañuelo. Mi padre pregunta :-¿
Stelvio, qué les hiciste a estas jóvenes? .- -Nada.- le contesto. Isabella se anima a
hablar y dice :- Voy a ser la novia secreta de Stelvio, siguiendo el consejo que me
diera el doctor. Capitán , abra la puerta, porque me voy con mi papá. – Pero mi
padre abre la puerta y también se retira con ella . Consuelo dice :- Al fin estamos
solos, eso quiere decir que la fuerza de la verdad está en nosotros a pesar de todo.
- Stelvio, yo me casaré contigo. Cuéntame algo sobre la baronesa y sus misterioso
acompañantes, cuando te invitaban a tomar el té. Pues tú y el capitán Goyo vivieron
esos dramas, y conocieron los personajes y la muerte repentina del doctor Ritter y
Dora Korwin. Tú que conociste a todos esos personajes, el misterio de la lancha ¨
Dinamita ¨, de Nuguerud y Lorentz, el moto velero ¨ Falcon ¨ , su capitán Stampa de
origen Noruego y la familia Wittmer, su mujer Margarita, su hijo Harry, y la bebita
de pecho Inglebor, Eloísa Beusquet de Wagner, y todos los otros. – Le narro
algunas anécdotas sobre ellos, y luego me interrumpe y me dice :- Stelvio, hazme
lo que le hacías a la baronesa.- Le contesto:- Es algo parecido de lo que hacemos
nosotros.- Consuelo por la situación con Isabella me dice :- Te diré que hay que
hacer con el cuerpo de Isabella, no le des tregua, hasta que le provoque el orgasmo,
para que se asuste.- Le digo a Consuelo :- Tengo miedo de que se lo cuente a su
padre, y luego al capitán Goyo, y se enteren de mi traición a mi novia la princesa . -
Ella continua diciéndome :
- Cuando tengas relaciones intimas con ella, dile que guarde el secreto, porque sino
tú te enojarás.- Acepto su consejo y nos ponemos a charlar sobre mi despertar
sexual. :- En Nápoles,- le digo - el Duce ascendió a mi padre, y por ello nos
fuimos a vivir a Roma, a mi me internaron con once años, en un Convento para los
estudios primarios. Y fue con una monja superiora, joven y bonita, con la que perdí
la virginidad a esa temprana edad. Mi padre participó en la Primera Guerra
Mundial. Con diez y seis campañas de guerra, y seis altas condecoraciones. A
pocos días allí, esa monja bonita, después de rezar en la noche, y escuchar el toque
de silencio, venía a mi cuarto y me llevaba al suyo, en una cama grande con un
mosquitero, que pendía de los cuatro parantes de la cama, cubriendo todo, era la
primera vez que dormía en una cama grande. Todos usábamos camisón blanco con
un capuchón , durante todas esas noches, ella me enseñaba el arte del amor. En el
toque de diana me despertaba y me acompañaba a mi cuarto, a un costado del
cuarto de la hermana superiora. Yo contaba con apenas once años, pero muy
desarrollado físicamente, siempre me decía …¨ non parlare mai de cuesto affare¨…,
los sábados y los domingos me llevaban a la casa de mi madre, porque ellas eran
amigas. Mi padre luego, compró un velero en el Ecuador, antes de viajar se efectuó
mi contrato de novia con la princesa Princesa Pignatelli, dos años mayor que yo,
testigo fue el príncipe Pignatelli, padre de Cristina; el duque Da Osta, mi padrino de
bautismo; el Rey Farú de Egipto padrino militar, y mi padre.-
En Guayaquil , Consuelo me aconseja no despreciar a la jovencita:-Amala, su
amor será amor de estudiante, ya se le pasara cuando la conviertas en señora,
porque nunca practicó con hombres, ella esta apasionada.- Mi capitana me
consulta:- ¿ Te parece bien , poner de encargado al timonel Bellomo?, así tendremos
mas tiempo para estar juntos. El astillero esta al pié del cerro Las Peñas, y no
tendré que correr tanto. La tripulación esta de vacaciones , los tres responsables
son los timoneles y el cocinero de la nave.-La capitana estará más tiempo con migo,
ella trae todos los rollos de las cartas náuticas de la costa Chilena, Peruana, y
Colombiana. Ahora mi cuarto de reclusión de enfermo, parece un camarote, el
reloj de mamparo, las fotos, y mi capitana con su segundo a bordo, todo parece
estar en una goleta , navegando en tierra firme, esto me colma de alegría
reponiendo mi salud. Cada día Consuelo, me consulta si puede traerme:- … a tu
cuero.- refiriéndose a la señorita Isabella, y continua diciendo :- Y si ella viene, me
iré al ¨ Telégrafo¨, a visitar a tu familia, estaré allí dos horas y media, para que la
jovencita tenga más libertad contigo.- Se retira mi enamorada, me levanto y me
visto, estudio las cartas náuticas. En las cartas de Galápagos, anoto los bancos de
roca, los bancos de arena, los mas peligrosos de la isla Floriana, la Corona del
Diablo en Post Office Bay, allí hay un barril pintado de blanco, con una puertita
para la correspondencia, hecha en el tiempo de los piratas, y hasta hoy se usa, allí
hay una larga y hermosa playa de arena blanca como el azúcar, en forma de
medialuna, nunca vi una playa tan hermosa. De esa manera me entretengo
marcando las cartas náuticas en mis momentos de soledad. Escucho un ruido de
llaves, acto seguido se abre la puerta, y entra mi amada Consuelo junto a su rival,
la señorita Isabella, primero me saluda la niña y luego consuelo. Me dice
Consuelo :- Stelvio, tengo que ir a tu buque para saludar a tus padres y tus
hermanos. En un poco mas de dos horas estoy de vuelta.- Me saluda, me guiña un
ojo, y se retira, Isabella pone la traba en la puerta, y me da un paquete y me dice:-
Son tamales, dulce de leche, cuatro huevos duros, dos mamei, una papaya, y por
indicación de mi papá te envía saludos.-Se está haciendo de noche, pero el calor
aumenta, Isabella se quita la ropa, para que la bese toda, pero yo le recalco que :-
mis besos son peligrosos.- Este argumento se me ocurre de repente. - Tu papá
dijo, que mientras siga tomando ese remedio con arsénico, no puedo besar a nadie
porque puedo morir.- Yo me limito en hacerle caricias y recitar poesías de Gustavo
Adolfo Bequer y Rubén Darío . Por momentos esto me alegra tanto al ver a esta
joven tan enamorada a pesar de su fuerte rival, la capitana Consuelo. Se nota que
la droga de su amor, no le importa luchar por lo que ella ama, tan tremendo en
ella que me dice :- Quiero que me veas desnuda, para cuando puedas besarme y
gozar.- Golpean la puerta, :-Soy Consuelo- , dice, y entra con un paquete de ropa
para mi, Isabella está totalmente desnuda y le dice a Mamacita :- Me siento feliz,
porque Stelvio me vio desnuda, pero no quiso besarme la piel por ser peligroso de
muerte, por la medicina.- Consuelo aconseja a Isabella . – Lo que le mostraste a
Stelvio, será un secreto de nosotros .- Las dos jóvenes se abrazan y se besan con
pasión, la jovencita se viste y se peina. Poco tiempo después entra mi papá y el
doctor. El capitán pregunta :- ¿ qué pasa con ustedes que están tan contentas?.-
pero las jóvenes no responden , entonces el doctor pregunta :- ¿Cómo se siente
Stelvio?.- le digo :- Hace días que no tengo mareos, y tengo hambre, gracias por los
tamales. Tampoco siento ese frío intenso .- El doctor dice :- Stelvio, sanate para
poder ir a Glaápagos.- luego me pregunta :- ¿ Qué sucederá con Isabella, porque
ella no cela a tu novia Consuelo?.- Le respondo con la verdad al médico :- Pues las
dos juraron un pacto de no celarse.- Se acerca Consuelo y me da la medicina. La
hija le pregunta a su padre si acaso eran venenosos los labios de Stelvio .- Será
peligroso hasta dentro de diez días.- Los tres se retiran, el doctor, su hija, y mi
padre. Consuelo se desnuda, y nos abrasamos, ya solos los dos, y nos aferramos
con frenesí , así nos acostamos y le beso toda la piel, es tan tersa como los pétalos
de las rosas, sus hermosos senos todo musculo, sus pezones prominentes
y arqueados hacia arriba, como buscando la bendición de Dios por haber nacido
bonita para el ojo humano. Con labios rojos sin pintar, que invitan ser besados
hasta morir de amor, todo en ella es bello y bonito.
Consuelo dice:- Hablemos de tu noviecita, ¿qué le hiciste?.- a lo que le contesto con
un poco de vergüenza -¡Nada!, falta tiempo; cuando ella se retira estaba excitada,
aunque me resistí, yo estaba algo parecido, por suerte no sucedió nada, ahora lo
quiero hacer contigo, si tú no te opones.- Digo, y ella me contestó : -Esperemos
hasta más tarde, y dormiremos un poco , después nos amaneceremos jugando al
marido y su esposa, hasta que nos cansemos por tanta gimnasia.-
- Dame el vasito y la medicina.- Digo y dice Consuelo pensando en Isabella:- No
le hagas nada, hasta que termines con el tratamiento , porque tengo miedo de que
se envenene. –
- El doctor dice que en diez días más se terminaría con la medicina, entonces ya no
habrá peligro de muerte a causa del arsénico, luego permaneceré unos quince días
más, en una dieta de alimentación y gozaremos de esta libertad, que tenemos en
este cuarto. Después de esto, no sabré cómo comportarme con Isabella, a donde
podremos ir a hacerle la ¨ operación ¨. – Consuelo me contesta :- Mañana iré al cine
sonoro con tu mamá y tu hermana Oslavia, le diré al doctor que le permita a
Isabella, que te acompañe, pero no le hagas nada, solamente recítale las poesías
para conformar, y que se quede tranquila.-
Desde que estoy internado en este cuarto, nuestros encuentros son más
continuos, y el temperamento de ella es más tranquilo, y más ardiente, y
dispuesta a mi deseo. Así fueron pasando los días y la semana, al fin viene el
doctor con su hija Isabella, retiran la botella bacía, me entrega una cajita con
unas bolitas muy pequeñas de color negro, y me dice :
- Tiene que tomar dos por día, esto es quinina, tómala con confianza, no es
peligrosa, desde ahora contabiliza diez días, luego podrás besar en la boca a tu
novia y a tu hermana Nabresina, sin peligro de muerte.- Isabella presta mucha
atención de lo que habla el médico, su padre. El invita a Consuelo para el
almuerzo de hoy. Su hija le pide permiso, por dos horas, para conversar con migo,
el doctor le concede el permiso y le dice :- Te esperamos para el almuerzo.- Yo
pienso que esta invitación a Consuelo, era para dejarme solo con Isabella, ya solo
los dos, la jovencita pasa las manos por mi cara haciéndome cariño y diciendo :
- No dejes de amar a Consuelo, por causa mía, ella te ama igual que yo.- Luego se
retira, en la puerta me dice :- esta noche estaré más tiempo contigo.- Quedo solo y
tranquilo, por el momento tengo miedo de esta joven enamorada, audaz y tenaz,
por fortuna tengo a su padre a mi favor, que me da cierta tranquilidad. Mi padre
está enterado de está opera que estoy viviendo, se limita a decirme :- Ten cuidado
en lo que tu pienses en hacer, una con demasiado edad, y la otra demasiado joven,
aunque tiene la misma edad que tu, las dos te aman de verdad, deja que el destino
obre a tu favor.-
Ya han pasado los diez día de ¨ Beso Prohibido ¨, llaga mi capitana , me besa con
alegría y me dice :- Ahora podré morder tus labios sin miedo.- Se quiere quitar la
ropa, yo le digo que no lo hiciera porque en cualquier momento llegará Isabella .
Golpean la puerta, entra la jovencita, besa a Consuelo diciendo :- Mamacita, me
quitaré la ropa.- Yo me negué rotundamente diciéndole que no.- El pacto entre
ustedes es por no celarse y no por estar desnudas, entre ustedes .-
Inteligentemente Consuelo dice:-Yo llegué primero y dormiré esta noche con
Stelvio, mañana serás tú, vendrás temprano porque no tienes clase. –
Consuelo se va temprano, porque tiene que trabajar a ordo.
Al día siguiente llega muy temprano Isabella, me besa con fuerte pasión, se quita
toda la ropa, se acerca a la puerta , coloca la traba y se acuesta en mi cama y me
dice:- Soy toda tuya Stelvio, hazme tu señora, y Mamacita se pondrá contenta.-
Comienza el ¨combate ¨, ella llora por los dolores virginales provocados por el
miembro viril, le digo :- Dejemos. - pero ella responde :- ¡No! , sigue con tu ritmo.-
Pues la pelvis muy baja, su matriz muy estrecha, yo diría matriz casi infantil,
todo ese ¨combate¨ le provoca su primer orgasmo , aunque continuaba su
virginidad, parece como desmallada, eso me asusta pues parece muerta o
dormida, me visto, espero , arrimo mi oreja en su pecho, ella respira; entonces
escucho los latidos de su corazón, cubro su cuerpo con una manta fina, y miro el
reloj de mamparo , mientras miro suena el cuarto de hora, me paseo por mi
cuarto, no sé qué hacer. Pero de repente suena el carrillón del reloj otra vez, ya
han pasado cuarenta y cinco minutos y no reacciona, estoy más asustado que
antes , sin saber qué hacer. Temo que llegue mi padre o el doctor, pienso :- Esto
es peor que navegar por cabo de hornos. -
Mojo una toalla con perfume y agua, paso por su rostro y su pecho, ella abre los
ojos y me besa y me pregunta :- ¿ Por qué me bañas?.- Se sienta en la cama muy
contenta, y me pregunta :- Eso mismo le hiciste a Mamacita , Stelvio. ¡Que hermoso
ser tu novia!.- Ella se viste y continúa con sus besos interminables, estoy contento
porque nada malo le sucedió a Isabella, al poco entra el doctor, Isabella está en el
baño, yo leía unas cartas náuticas. Ella entra a mi cuarto, sin ver a su padre,
sentado en la cama, camina hacia mí, y descubre a su padre, ella lo abraza y lo
besa muy contenta, el dice:- Hija te vine a buscar, porque tienes que ir a las
clases de danza.-El doctor me dice que quiere conocer las Galápagos, yo iría como
piloto del yate ¨Santa Isabela¨, pero le digo que solo acepto si el doctor me
permite que yo elija la tripulación: como capitana, mi enamorada Consuelo, piloto
Stelvio, timonel Bellomo, Cocinero Segundo, mi hermana como piloto. El doctor
Cuello y sus dos hijas serán los pasajeros, navegaremos a la vela, todos
trabajarán con las escotas, el único que no lo hará será el médico. En eso entra
Consuelo, le cometo los planes de Cuello, y le consulto . Ella me dice que está
todo bien. El doctor y su hija se retiran rumbo a la academia de danzas,
dejándome solo con la capitana. Ella se quita toda la ropa, pone traba a la puerta,
nos acostamos, parecemos recién casados por lo que estábamos practicando,
hasta que Consuelo le viene el orgasmo, unos minutos después se duerme; yo me
levanto y me baño, como algunas frutas, mi enamorada sigue durmiendo. Cubro
su cuerpo y me pongo a su lado , me excita pero me da pena despertarla, pienso:
treinta y cinco años y está cansada.
Duermo hasta las 6 a.m., Consuelo se despierta, está contenta por lo sucedido
anoche:- Stelvio, voy a la casa de tu noviecita, y con ella, al astillero vendremos
aquí para el almuerzo , traeré vianda para tres, el menú será un aguado de gallina,
dos langostas, arroz con carne, estofado de tortuga de mar, una salsa de ají
picante , y fruta, junto con una botella de vino chileno. Después del almuerzo, iré a
bordo a visitar a tu familia en el ¨Telégrafo¨ como escusa para que tú e Isabella
estén solos.-
Entra el doctor y el capitán Goyo, el primero me cuenta que irán a Durán , por
asuntos de petróleo . – Hoy es sábado, volveremos el lunes.- Dice mi padre, y
luego se retiran. Consuelo me dice :
- Volveré por la noche, dormiremos los tres en tu cuarto, la hermana menor de
Isabella se quedará en su casa con la niñera.-
Ya solo los dos, Isabella y yo, preparamos la mesa con tres comensales, ahora solo
me queda esperar a las dos sirenas . Estoy más que contento, mi salud está bien,
tengo un futuro viaje a las Galápagos, es una aventura que goza mi alma, las
sirenas que me aman sin vergüenza ni recelo. ¿ Qué más puedo desear aquí en el
Ecuador?, estoy más libre que en Italia, hay momentos cuando estoy solo,
extraño a las monjas del convento en Nápoles y a la otra monjita, del convento de
Roma, ella fue una maestra del amor conmigo. Con Isabella practicaremos cosas
agradables, yo me quedo dormido. Al tiempo, Mamacita me despierta, besándome:
- Déjame respirar, no quiero morir asfixiado.- Consuelo trae una hamaca de su
barco. Aquí en Guayaquil es costumbre hacer la siesta. Consuelo se acuesta en mi
cama, Isabella en la cama chica, y yo en la hamaca, por el balanceo da la
sensación de estar navegando. Las dos jóvenes duermen plácidamente, me
tortura la mente por pensar, ya que esta noche, mi noviecita dormiría con migo,
tengo vergüenza, porque está aquí Consuelo. Yo le tengo mucho respeto a la
capitana, que es mi novia, tengo miedo de hacerle
daño

a Isabella, es mas audaz que yo, dejaré que ella tome
la iniciativa en todo. Se despierta mi capitana, se sienta al borde de la hamaca,
besándome como una esposa ardiente. - A la noche, cuando me duerma, le harás
la operación, a tu noviecita hasta que ella se canse, tu seguirás con tu ritmo, hasta
que te pida tregua. No tengo miedo, ella no le contará a su papá cuando por
voluntad propia le rompiste el himen, ella gozará y te pedirá más, y más.
-No creo que podrá resistir mi miembro que pocos hombres tienen.-
Por la noche, me acosté con Isabella, y le enseñé el arte del amor.
Este idilio sucedió a lo largo de cuatro meses, en los cuales, vistamos las islas de
Galápagos como quería su padre. Pero yo estoy enamorado de Consuelo, esa
capitana lleva el timón de mi alma, así es que al fin la amistad con ella fue más
que el simple sexo. En cambio la relación con Isabella era más como un favor
que yo le hago , que una relación sentimental.


CAPITULO 8
LA MUERTE DE DOÑA ANITA.

En la primavera de 1938, le comento a Consuelo, que quiero hacer un viaje a la
isla San Cristobal , para visitar a doña Anita. – Cuando tu no tengas carga para tu
barco, viajaremos a verla.- Ella acepta, y siete días después recalamos en aquella
isla. Bajamos a tierra y nos dan la triste novedad que mi amiga había muerto por
su avanzada edad. Lloramos desconsoladamente , cuando se repone Consuelo de
la pena, me dice:
- Voy a la nave, y traeré el violín.-
Cuando retorna, nos encaminamos silenciosos hacia el cementerio, y en su
tumba, hacemos una oración a Dios, para que su alma entrara al reino divino.
La capitana con su violín toca dos piezas fúnebres, luego concluye con el Ave
María de Schubert.
Para la tarde, volvemos a la nave, y zarpamos nuevamente rumbo al continente , a
contarles a nuestros padres la triste noticia.

CAPITULO 9
LA PRINCESA CRISTINA PIGNATELLI

Mayo de 1941. Ya hace dos años que estalló la segunda gran guerra, aunque yo,
aun, no le doy mucha importancia a eso, porque Italia hasta ayer no había
entrado a la guerra. Pero cuando el Duce entró en batalla, y llamó a las armas a
todos sus ciudadanos, sentí el llamado.
El Duce, en una reunión con el Comisariato Fascista, donde se encontraban mis
conocidos italianos, padrinos de mi noviazgo: el Rey Victorio Manuel III,
emperador de Etiopía; y el Príncipe Pignatelli, padre de la princesa; para enviar a
la joven a buscarme, a que me alistara como voluntario en marina Real Italiana.
La Princesa junto con cuatro cortesanas , viajan a Buenos Aires, a mi dirección
legal, en el Hotel Alemán Adam, a buscarme ; pero al no encontrarme viaja a Val
Paraíso, pero tampoco podrá encontrarme allí, ya que estoy residiendo en
Guayaquil, en el Ecuador. Pero allí le informan de mi residencia y viaja en mi
búsqueda. Cuando ella llega, el comisariato Fascista organiza una reunión, donde
estaremos presentes, Cristina, mi padre, y yo.
En dicha reunión , se presentan los temas a tratar , y uno de ellos es sobre mi
participación en la Guerra. Allí se me invita, como antes se había hecho con mis
antepasados Goyo, a entrar en el Ejercito Italiano. A lo cual, yo con cierta
obligación moral, acepté.
Durante la noche se celebra una fiesta, donde Consuelo se encuentra con la
Princesa. Allí me entero que se conocían de muchos años antes, cuando la
capitana había estado en Roma. Por esta razón Consuelo la invita diciendo:-
Vámonos todos a Cochabamba, que se celebra otra fiesta en esta misma noche.- Se
trata de una fiesta de cumpleaños de la madre de uno de los marinos del Buque
del Amor, que cumple sus cien años. Anunciamos al dueño del hotel, sobre mi
partida a Riobamba, pero nada digo de las chicas que me acompañan.
Cuando llegamos los siete a Riobamba, ( las cuatro cortesanas, la princesa, la
capitana, y yo ), fuimos de sorpresa a la fiesta. Allí nos recibe el marinero, pero
este no reconoce a Consuelo, ya que esta vestida de dama, con pelo suelto y no
vestida de hombre. Pero ella se da a conocer, y enseguida somos invitados a
pasar.
Son presentadas , la princesa y sus acompañantes, ante la madre centenaria, y
nos sentaron a su mesa a comer. En la mesa, ponen cuatro palanganas grandes
con cangrejos cocidos, pero las italianas sienten terror a las criaturas, sin
embargo cuando Consuelo come , ellas se animan a probarlo.
Así siguió la fiesta hasta las cuatro de la mañana, que llega la policía con diez
soldados armados, pensando que la princesa había sido raptada. Pero la dueña de
la casa se enfurece, con la presencia policial, se le anuncia la situación, y le
explica señalando y confundiendo a Consuelo, como la princesa , dada su
extraordinaria belleza, pero la capitana se presenta anunciando que dicha dama :-
es la del vestido blanco.- Aclarado el asunto, y ya sin la tensión sobre el supuesto
rapto, la anciana invita a los militares a quedarse y participar de la fiesta , y así
también custodiar a la noble dama. Para ello colocan una última mesa en el
patio, para los soldados. El oficial se sienta con nosotros, mientras sus soldados
empiezan a embriagar con chicha picante . Es por esta razón que aconsejo al
oficial, que quite los fusiles máuser a sus hombres, y los ponga debajo de su
propia mesa, para evitar desastres.
A las seis de la mañana, vuelven a golpear la puerta, esta vez se trata de un jefe
de policía, con sus cuatro escoltas para verificar la situación de los militares. Los
oficiales conversan entre sí, y la situación queda aclarada, pero el policía pregunta
por las armas,
-Aquí, debajo de la mesa.- Terminado este asunto, retornamos a Guayaquil en los
carros de la policía.
A la semana siguiente , la princesa retorna a Italia.
Mi padre hacia unos días que había partido . Nosotros decidimos que también
viajaríamos , a intentar encontrarlo en Valparaíso, Chile, ya que su familia
materna esta radicada allí.
A Isabella al fin , para sacarnos la de encima, le decimos que Consuelo y yo,
viajaremos. - Ella irá a Estados Unidos, y yo iré Hong Kong , y de allí a Tokio. -
Comprende, y pensando que pronto nos volveríamos a ver, se despide.
Voy a la agencia naviera , a comprar dos boletos de primera clase, con rumbo a
Valparaíso . Esa última noche, en la residencia del doctor, la capitana me dice :-
No dormiremos ninguno de los tres , será como una despedida.- Así nos quedamos
conversando toda la noche, hasta que llega nuestra hora de partir.
Las dos jóvenes se despiden, Isabella no cela a Consuelo y comprende la
importancia de nuestro viaje.

CAPITULO 10
SHERESADE, LA BAILARINA EGIPCIA.

Estamos sin dormir a causa de la despedida de Guayaquil, ya estamos a bordo
del ¨ Cautín ¨, buque chileno de dos chimeneas. Viene el camarero, y nos
pregunta si comeremos en el comedor o en el camarote. Yo le digo :-Mi hermana y
yo, comeremos en el camarote.- El camarero nos da su nombre :- Me llamo Atilio, y
mi numero es el diez.- Luego el nos da las llaves del camarote. Consuelo se quita la
ropa y yo también, todos los trapos de mi cuerpo. Nos bañamos con confianza, le
digo :- Aquí nos podemos besar como en Galápagos, amada mía. -Para nosotros
dos, esto es una luna de miel. Nadie nos conoce, estamos libres de la Iglesia, de la
sociedad de Guayaquil, libre de las mujeres:- Tu ; Consuelo, eres mi único amor, no
pienses en las jovencitas. Te querré hasta más allá de la muerte, que es la vida
eterna, donde nunca se muere.-
Nos vestimos correctamente, esta nave es de lujo.
Nos sentamos , Consuelo me dice :- Hablemos de Galápagos y las aventuras de
allí, y sobre el capitán Lewis. – Golpean la puerta y entra el camarero, con la
comida del almuerzo:- Para el capitán Stelvio.- Ella me dice :- Stelvio, te
ascendieron a capitán, ¿estará el espíritu de doña Anita, en esta nave?. –y le da
unas propinas al segundo camarero, este le dice:- Muchas gracias señorita piloto.-
Ella se rió, mientras los sirvientes se retiran . – Parece que nunca vieron a una
joven bonita y refinada como tú, con el grado de capitán.-Consuelo me contestó:-
Tu nunca pierdes la ocasión para decir una palabras de amor. –
-Es poco para justificarme, con lo mucho que te amo.- digo . La comida es buena y
variada, no podemos comer todo lo que nos trajeron, nos sirvieron camarones con
salsa de ají picante, muy picante al paladar, cangrejos grandes, conluche ( vegetal
muy rica ), huevos fritos, arroz blanco graneado, una bandeja a tope con conchas
pico loco, dos plátanos fritos, tenemos seis tipos de postre. Yo me como dos
mamey, dos mangos grandes, helado con cerveza, vino blanco chileno, una botella
de oporto portugués que no bebemos. Nos acostamos abrazados, y nos dormimos
enseguida, pero al poco rato nos despierta el camarero, haciendo sonar la
campana para tomar el te, nos vestimos, golpean la puerta, yo abro, y entra
nuestro camarero, el nos pregunta si tomaremos el té en el comedor o en el
camarote. El segundo camarero junta los platos y las bandejas del almuerzo, y
dice :- Espero para acompañarlos al comedor.- Consuelo dice :-Qué lindo es ser
servido y vivir cómodo, sin necesidad de trabajar, ser atendido sin preocuparnos .
También me gusta esta luna de miel que estamos viviendo.-
Le pregunto al mozo, si podía dejar esta puerta abierta, sin llave, ellos me
contestan que no hay ningún problema. Nos vamos al comedor, y nos presentan al
capitán de la nave, este nos invita a su mesa a tomar el té con ellos. Consuelo es
parlanchina y de fácil conversación, ella habla sobre Galápagos, y la baronesa de
Wagner , dice al capitán del ¨ Cautín ¨:-Mi primo Stelvio, conoció a la baronesa y a
sus tres amigos.- El capitán dice :-Después de la cena, esta noche, haré una
función de artistas italianos y egipcios, una obra basada en la vida de Herodes y el
baile de Shesabel , ustedes estarán invitados en mi mesa.- dice el capitán
invitándonos , el nos advierte que esos artistas no tratan con los pasajeros ni con
la tripulación, este señor queda atrapado con la joven que ejecuta el baile de los
siete velos, y dice el operador de radio :- Capitán Stelvio, trate usted de alternar con
ella. - Pues hasta ese momento yo era mudo, y le contesté :-Señor operador , mi
filosofía es que el hombre no conquista a la hembra, sino la hembra quien conquista
al macho, el hombre conquista guerras y negocios.- El capitán me contesta :-
Señor usted es simpático y bastante bonito, yo nunca alterno con gente
desconocida si no son presentados a mi , además no pierdo en las aventuras tontas
que no son de mi agrado. - El capitán nos advierte que la función es con ropa de
gala, yo le digo :- Mi prima tiene ropa de gala, pero yo no traigo mi smoking. – El
capitán nos invita al camarote y me presta un uniforme negro, la chaqueta es de
medidas muy apretadas , no me sirve, luego retira un uniforme blanco elegante,
parece hecho para mi medida. Consuelo alegre, al verme vestido nos dice :-
¡Parece un capitán! . – Le aclaro al capitán :- Yo soy piloto primero.- el capitán me
dice :- No importa solamente falta un grado, y nadie lo conoce aquí, lleve el
uniforme a su camarote.- Entramos para vestirnos, yo le digo: -Amada mía, tu
anillo ponlo al revés, con la piedra en la palma de la mano, diremos que eres mi
novia. – Ella dice:- Pero tú, nunca se te escapa nada, estas siempre alerta y al
ataque.-
-Así me ensañaron en Italia y en Alemania, y ahora es un habito, no dejar pasar por
alto nada.-
-¿Te parece bien cenar aquí, amor mío?
-Yo estaba pensando lo mismo que tu.- No nos interesan los pasajeros ni la
compañía de teatro, porque nosotros somos francos y directos, bien o mal son
ellos comediantes, nada más que eso. Entra el camarero, y nos pregunta si
cenamos en el camarote o en el comedor, Consuelo le contesta :- Haga nos el favor
de servirnos aquí.- Se retira el camarero, veinte minutos después vuelve, y me
entrega una nota de la bailarina principal. Pregunto en qué mesa yo ocuparía en
la función, el me contesta :- Señor, pueden ocupar la mesa número dos.- El
camarero nos dice que nos vendrá a buscar. La capitana dice:- Ya tienes una
nueva novia que te conquista.-
El capitán dice: -El radio operador rebotó a esa joven, no es fea, es llamativamente
apuesta y simpática. El camarero y todos sus oficiales están hechizados.-
-Querida Consuelo, ¿ qué te parece si vamos a último momento?
-No Stelvio, es feo y deshonesto, el capitán estará esperándonos, y estará enterado
de la nota que ella te envió luego del incidente de la danza del vientre.
Consuelo esta bellísima, por su prestancia, usando una gargantilla de esmeralda
y oro, una pulsera del mismo material, el anillo de esmeralda haciendo juego,
puesto al revés parece un anillo de casada. Salimos del corredor, rumbo a la sala
de baile, entramos al salón, esta repleto de pasajeros, la única mesa desocupada
es la número dos . Junto a la mesa esta sentado un matrimonio italiano, él es el
cónsul italiano en Guayaquil, me conoce. Ese señor comete una equivocación con
vergüenza, por causa de nuestra presencia. El se pone de pie, y se dirige hacia
donde está el capitán y los oficiales. Consuelo me pregunta:- ¿ Qué te pasa
Stelvio?.- a lo que le contesto - No lo sé, amada mía. - El capitán se pone de pié y
dice:- Pido un aplauso para la princesa Cristina y su prometido Stelvio Goyo Decia.-
Todos nos aplaudieron, se ve que el señor Consul de Italia, no conocía a la
princesa y no esta enterado que ella había vuelto hacia Italia.
-Mi querida capitana , en esta nave, te hicieron Princesa.- Se apagan las luces,
alumbrando solo a la bailarina, quedando solo algunos focos, los sirí de la cintura
de la bailarina suenan al ritmo de su danza, ella bailando como una boa atrapada
verticalmente , al son del ritmo de la música , el movimiento de su vientre que
parece vacío de esta joven bailarina, su silueta, su físico, muy parecido a la
capitana Consuelo, aunque la capitana es más alta. El estilo en sus formas,
parece el baile, que habíamos hecho en Uaikiki en Hawái . Se corre a mi mesa y
baila, invitándome a que le quite el séptimo velo, bailó con ella, la danza hawaiana
que a mi tanto me fascina , yo lo bailaba con Consuelo en su buque, que tenía
una victrola RCVictor, con música hawaiana en Galápagos.
El séptimo velo me lo termina dando, y sigue su danza frente a su mesa, me da
una mano, y me obliga a ponerme de pié y me invita a danzar, desabrocha mi
chaqueta, la camisa, la camiseta, se agacha, me quita el calzado, ella habla, pero
no la entiendo, habla en francés, pero yo le hablo en castellano, terminamos por
entendernos en italiano. Mientras danza, ella me dice que esta cansada, que
dejáramos de bailar. Consuelo no pierde detalle de la práctica de la bailarina, al
fin ella cae al suelo. Se desmaya, la atienden, ha caído por la fuerte gimnasia, el
médico le aplica una inyección, y Consuelo le trae una copita de coñac. El capitán
habla con el director de la compañía de teatro, este hizo un corto discurso
diciendo que no fue preparado. Ella me conocia de Honolulú en la isla Hawaí,
donde yo aprendí esa danza. Yo no conozco a la bailarina. Ella me pide que me
quede a dormir en su camarote, le acompañamos a su cámara, Consuelo y yo y
otra joven de la compañía. Consuelo se va a bañar y se acuesta , yo me quedo
conversando con ella:- No es la princesa Crsitina, es la novia de mi primo.- Viene el
médico, y me receta unos sellos, cada veinticuatro horas . Esta joven es egipcia,
nacida en el Cairo y educada en Roma. Yo me acuesto y la egipcia , primera
bailarina de la compañía, piensa que sufre de fiebre uterina, ella me dice :- Me
duelen las piernas, los senos, la vagina, pero no me importa el dolor .- Sus ojos, sus
brazos y sus piernas, me rodean, ella se pone encima de mi, danzando en forma
horizontal, sin dudarlo, nos ponemos a hacer el amor, mientras Consuelo duerme
en la litera junto a nosotros.
Unas horas después, en el camarote, llega el camarero, a preguntarnos donde
comíamos, le doy una propina de dos sucres de plata , el camarero me dice que
falta poco para el almuerzo y se retira. Ayudo a vestir a la bailarina, y Consuelo la
maquilla, porque su rostro esta demasiado demacrado, para por ultimo peinar su
cabellera.
Los tres nos sentamos junto a una mesa, en el comedor, allí la bailarina nos
cuenta que al terminar el contrato con la compañía de teatro, no trabajaría mas ,
para así dedicarse a su estudio superior en el Cairo. La comida es luche, y el
minestrón con cocha yuyo, y cangrejos grandes . Sheresade le dice a Consuelo:-
Hace dos años que falleció mi marido, Stelvio me provocó dos orgasmos seguidos,
tu primo es el segundo hombre en mi vida.- Consuelo se apena por lo que escucha,
y llora enamorada de mi, sus bonitos ojos verdes claro, gotean lagrimas de pena,
terminamos el almuerzo , para hacer la siesta. La capitana me dice :- Ve con ella y
alégrala, que te doy mi permiso.- Le contesto que lo haré. Me voy al camarote de la
bailarina, y me acuesto con Sheresade en la litera, ella se sienta y me dice que
esta agitada por la danza de los siete velos, que será suspendida :- Presentarán
Romeo y Julieta, le diré al director, que me atrevo a hacer de Julieta, y tu como
Romeo, sin cobrar nada.- Yo acepto, haciendo caso a lo que me pidió la capitana.
Por la tarde llega Consuelo al camarote de la actriz y me dice :- De marino pasaste
a galán de teatro , eres llamativo, bonito, y simpático y de buena prestancia,
disimulas muy bien tu timidez. –
Golpean la puerta, es el director de la compañía de teatro, pregunta por
Sheresade, yo le contesto que no se siente bien de salud:- No podrá danzar.- Ella
dice :-Haré de Julieta, y Stelvio actuará de Romeo.- Yo le digo al director:- Toco el
bandolín de oído, canto algunos boleros de Pedro Vargas, tengo registro de voz de
tenor.- El director me interrumpe y dice:-Señor usted me ha dado una idea, usted
hará de Romeo , vistiendo el hermoso uniforme blanco de capitán de mar, esto será
una versión moderna del clásico de Shakespeare. Cantará boleros de Don Pedro
Vargas a su novia Julieta, pero ella no habla castellano, lo haremos en italiano.
Prepárense para el ensayo.- Nos perderemos el té de la tarde.- digo yo . Con las
dos muchachas, vamos a la sala de teatro , para hacer el ensayo. En la maleta
guardo el traje de capitán que me diera el capitán del buque, me siento para
afinar el bandolín, mientras Sheresade se disfraza de mi amada. Una señora me
dice:- que capitán tan bonito.- El director nos pregunta si estamos listos para el
ensayo, a lo que le contestamos afirmativamente. Comienzo cantando el bolero ¨
Ven, mi corazón te llama ¨. Dos veces hacemos el ensayo, y a la noche la
estrenamos. Todos estan contentos, por la presentación en público, todo es real y
verdadero: los besos, las caricias, y las palabras de amor que nos decímos. Todos
aplauden con entusiasmo. Canto dos boleros, y recito un capitulo del poeta
Gustavo Adolfo Becquer, para alargar un poco. El director esta muy feliz, por el
triunfo de la obra estrenada.
Mi enamorada Consuelo y yo, regresamos a nuestro camarote, Consuelo está
contenta por la representación, pensar que en Guayaquil nos cuidábamos tanto,
ahora en este buque de primera clase, no lo hacemos.
Llegamos al fin a Val Paraíso, esta joven de treinta y dos años, tenía una buena
vida, casada en Italia con su marido, pero después de la muerte de él , todo fue
pena y dolor en su alma, hasta el día que me conoció a mí en las playas de
Waikiki, Hawai; y después encontrarnos en un buque como pasajero, cambió su
vida, ahora está contenta de tenerme con ella y por la actuación de Romeo y
Julieta, que fue un éxito de amor intenso.
El capitán nos pide que firmemos el álbum, y nos da la despedida, ya que
estamos entrando en Val Paraíso, en Chile.
Cuando pisamos tierra, son las doce meridiano. Nos presentamos como casados
en Ecuador.-Tu aparentarás tener más años, y yo menos años.- dice Consuelo.
En el hotel nos cambiamos de vestimenta para ir a visitar a mi tía Anita, hermana
de mi padre. Mi capitana me dice:- Me ciento muy contenta de estar en Val Paraíso,
nadie aquí nos conoce, nos podemos besar y decir a la gente que somos casados.-
Entramos en un lindo negocio de marroquinería, compramos dos maletas grandes
de cuero, y dos portafolios también de cuero. Luego continuamos camino a lo de
mi tía, cuando entramos, la anciana nos ve llegar, y se pone contenta, al acercarse
a nosotros me dice :- Stelvio, te felicito, ¿ a dónde encontraste esta sirena?.-
Le cuento que :-La encontré en el mar de Galápagos, nadando en la profundidad de
esas aguas tan claras, justo cuando pescaba langostas en las profundidades
encontré esta sirena, que además es capitana de mar, recibida en Estados Unidos
de América. Viajará con migo …- mi tía me interrumpe para decirme :- No te
olvides que tú tendrás que participar en la guerra de Italia.
-Tía Anita, iremos a Hong Kong, desde allí a Japón, que es aliada de Italia y
Alemania. Entraré a la guerra cuando llegue el capitán Goyo Rico.-

CAPITULO 11
LA LLAMADA DEL DEBER.

Diez días después, llega mi padre a Val Paraíso, venía desde Buenos Aires,
hablamos sobre la guerra, y allí le cuento que pienso hacer . El nos dice que es
muy peligroso :- Si te descubren , los fusilarán a los dos.- Yo le contesto :- Querido
capitán es lo mismo que estar en el frente de combate, con la diferencia que es un
hombre en la guerra. Tú fuiste un héroe en la Primera Guerra, con diez y seis
campañas y seis altas condecoraciones, otorgadas por países aliados a Italia ,
después de esa guerra , fuiste a la guerra de Adiss Abeba, ciudad de Abisinia ;
fuiste agente secreto de Italia en Moscú, y aun estás vivo. Yo me iré a Japón con mi
capitana, y si en Japón no me aceptan tendré que enrolarme en los Bersaglierí, o en
la Gestapo, o como agente secreto en la marina de guerra de Italia, o en los
submarinos. ¿ Querido capitán , estas contento?.- El contesta :- ¡Sí , estoy
contento!, tú ni yo moriremos en esta guerra, provocada por los Ingleses en África.-
Yo le contesto diciendo - Tu le harás saber personalmente a la princesa Cristina,
que iré a la guerra con mi capitana Consuelo.-
Yo soy portador de una carta de recomendación redactada por mi padre, y firmada
por mi padrino , el Duque D´Aosta ; mi padrino de armas , el Rey Faruk de Egipto
; y el príncipe Pignatelli padre de mi novia. – Nos presentaremos al palacio del
Mikado, palacio Imperial del Japón, con mi acompañante y camarada.-
En ese entonces, como ya dije, yo cuento con algunos papeles, como por ejemplo:
certificados de estudios, certificados de mi padre, certificados de estudio de
Bremen, y algunas recomendaciones, con las cuales yo pretendía presentar a las
autoridades del Eje, para que me aceptaran como voluntario a la guerra.
En 1941, contando con diez y nueve años de edad, decido cumplir con el
mandato sanguíneo. Por larga tradición familiar, yo tendré que participar en la
guerra, en favor Italia, ahora aliada a las potencias del Eje : Roma, Berlín y Tokio.
Y ya que había navegado varios años en el océano Pacífico, conociendo los lugares
geográficos de las distintas bases militares de los enemigos: Inglaterra, EEUU.,
Francia, y Holanda; creí que podía ser más útil que muchos otros voluntarios.
A mi padre le comento entonces que :- No iré a los Bersaglieri.- en donde mi padre
participó en la primera Guerra Mundial, entre los años de 1914 a 1918. - Ya que
como estoy dotado, con una memoria prodigiosa, deseó trabajar en el cuerpo de
Inteligencia haciendo Espionaje.-
Decido entonces que mis informaciones, no serán escritas, solo memorizadas y
pronunciadas verbalmente.
Mi padre se pone bastante emotivo, memorando a los viejos abuelos y
antepasados, y con orgullo, me dice que debíamos ir ahora mismo a la embajada
de Italiana de Santiago de Chile.
Llegamos allí, mi padre me presenta entre sus conocidos militares de la
Embajada, y rápidamente me llevan a llenar los papeles.
Nos trasladan a la oficina del embajador, allí se encuentra el, junto al agregado
militar. Nos hacen sentar y me interrogan para llenar todos los papeles . Al fin me
preguntan :- Voluntario Stelvio, ¿ Cual es el Arma[16]que elige? .- A lo que le
contesté :- No elijo ningún arma, y como navegué tanto en el pacifico, que conozco
como la palma de la mano estos mares, prefiero optar por el cuerpo de Espionaje.-
Esto produce un escándalo en la sala, que luego corrió por la embajada. Mi padre
se opone rotundamente, ofuscándose, pero el agregado militar con diplomacia le
aconseja :
- Déjelo, que puede ser más útil que un soldado raso. – a lo que contesto:-Además ,
con un informe mío, se podría hundir toda una flota.- Con esto se terminaron los
tramites , me dan un certificado y unos papeles para entregar a los oficiales de
Japón, comunicándome que sería aceptado en sus ejércitos. Nos retiramos y
volvimos a donde se aloja mi padre. Al día siguiente con Consuelo nos vamos a
comprar dos pasajes a Nueva York, para luego abordar un segundo barco rumbo a
Hong Kong.

CAPITULO 12
VIAJE A ESTADOS UNIDOS

En el puerto nos embarcamos en un trasatlántico norteamericano de lujo, de
nombre Santa Lucía, los pasajeros pasean sobre la cubierta tratando de hace
amistad con nosotros, disimulamos ser indiferentes con respecto al tema de la
guerra, los pasajeros piensan que nosotros somos millonarios, por la vestimenta,
y las joyas de la capitana Consuelo. Le hacemos creer a los pasajeros que no
entendemos el idioma de los ingleses. Consuelo domina muy bien el inglés, el
alemán, y francés, a veces me traduce ya que yo no domino demasiado el inglés,
solo domino el italiano, algo de alemán , y algo menos de francés.
Nadie pudiera pensar que esa belleza, pueda ser capitana de mar.
A la noche, en la cubierta, Consuelo me dice :- Voy a buscar el violín para tocarte
algo de Beethoven .- Yo le contesté :- Vamos juntos, porque te vas a perder, esta
nave es muy grande.- Vamos al camarote, cogemos el instrumento y volvemos a la
cubierta.
Consuelo toca ¨ Claro de Luna ¨, arreglado para violín de Beethoven , toca dos
piezas y nos vamos al camarote a cambiarnos de ropa, nos vestimos
elegantemente, nos besamos con alegría, y nos vamos al comedor a comer la cena.
Bajamos y en comedor, toca una orquesta música cober de Glen Miller, que me
fascina.
Nosotros, para los curiosos, simulamos estar en luna de miel, casados en
Guayaquil, y nada más que eso. – Tú con treinta y seis años y yo con veintitrés
años , nunca preguntaremos nada, no trabamos amistad con nadie, no nos interesa
nada.
Nos cambiamos la ropa para la cena, nos toca sentarnos en una mesa donde
estan sentados dos matrimonios; una de las parejas es madura, la otra es de
españoles jóvenes.
Terminada la cena, nos vamos al camarote a cambiarnos de ropa para ir a la sala
de baile. Consuelo y yo bailamos rumba, bote, y hawaiano, porque esos tonos nos
provocan alegría. Dos horas después nos vamos a caminar por la cubierta, a la
proa y nos sentamos en la cadena del ancla, mirando el horizonte, donde sale la
luna hermosa y deslumbrante. Consuelo me dice:- ¿Qué te parece si toco algo en
el violín? .- Le digo :- bueno, vamos que te acompaño, que el buque es muy grande.-
Nuestro camarote esta debajo de la línea de flotación , son los mejores camarotes,
porque es donde menos oscila el barco. Luego nos vamos a la cubierta, otra vez en
la proa, la luna está llena como un disco plateado, Consuelo entona en su violín,
el tema ¨ Claro de Luna ¨, que tanto le encanta, luego al terminar deja el
instrumento en la cubierta, y se sienta en mis piernas, me acaricia besándome.
Ella está adornada con sus valiosas joyas, para no dejarlas en el camarote, otras
veces la lleva en su carterita de plata, o la guarda en la pelvis.
En los buques de lujo, a veces viajan ladrones de joyas, como Arsenio Lupin,
ladrón de joyas internacional. Yo tengo una carterita cruzada en bandolera, allí
está el dinero, los pasaportes, las cartas de presentación para el emperador
Hirohito, los pasajes, una pistola calibre 7,65 mm de origen francés , etc.
En el camarote, ponemos hilos negros, pegados con goma de mascar en los
extremos, cruzando a lo largo del cuarto, para poner señuelo casa bobos, ya que
nunca ponemos llave a la puerta, hacemos ver de que somos gente confiada.
Cuando salimos del camarote , nos encontramos con un camarero que nos está
buscando , el nos habla en inglés, Consuelo le pregunta :
- ¿ Para qué?- El contesta, :- Por orden del capitán , los acompañaré a su mesa.-
Allí esta sentado el capitán, el ingeniero capitán de la maquina, y el radio
operador de la nave. El camarero nos acompaña hasta esa mesa y nos presenta.
Consuelo que domina el inglés, le dice:- Estamos de luna de miel.- dicho esto, el
capitán nos invita a sentarnos a su mesa. Nos cuentan de que harán una
votación, para alegría del pasaje, para votar a la pasajera más bonita, soltera o
casada:- El primer premio es una diadema de plata, con una esmeralda de
Colombia, y 500 dólares.- El capitán nos cuenta que nunca antes había hecho esta
votación, esto fue ocurrencia de los pasajeros millonarios que participaban del
mitín. Su número está marcado por el billete del pasaje. Consuelo y yo, decidimos
no participar del concurso, ya que nos queremos llamar la atención. El que cuenta
los votos, es el sobre cargo.
Al final de la noche, hay 20 votos a favor de nosotros y de la capitana Consuelo. El
capitán de la nave del ¨Santa Lucía ¨, también votan por Consuelo, por ser la más
hermosa y mejor vestida de todo el pasaje de esa moderna nave norteamericana.
El sobre cargo hace de fiscal, se pone de pie y dice:- Señoras, Señoritas, y Señores,
la ganadora es Consuelo Gonzales, no sé por qué esa joven no participó de la
votación, pero el pasaje ha votado por ella.- El capitán medico de a bordo dice :-
Eso no quita , que esta joven señora que viaja en su luna de miel, sea la más
bonita y bella de esta sala. La corona y los 500 dolares serán para ella.- Todos los
pasajeros aceptan y se decen que es la más bella, y así se hace ganadora de los
votos. Todos quieren que nosotros dos iniciemos el baile, la orquesta entona una
pieza hawaiana que bailamos, esto me avergüenza, pero al escuchar la melodía ,
me da coraje para danzar . Los pasajeros gritan :- ¡Quítese los pantalones y la
camisa!, - así bailamos cuarenta y cinco minutos continuos, eso se torna una gran
fiesta. Le decimos al capitán que iremos a cambiarnos de ropa, y volveremos para
la coronación de la reina.
Al volver, el sobre cargo antes de coronarla, descubre que nosotros dos no
habíamos votado ni participado del concurso, por lo que se debería anular la
votación. Sin embargo los pasajeros, en su mayoría millonarios, dicen que es
igualmente valida. Dicho todo esto, y una vez puestos de acuerdo, coronan a
Consuelo con la diadema de plata y esmeralda. El viaje continuó sin otra novedad.


CAPITULO 13
VIAJE A TOKIO

Llegamos a Nueva York, fuimos a una agencia marítima holandesa, a comprar dos
pasajes para Shangai.
Esa misma tarde nos embarcamos y zarpamos con rumbo a dicho continente, en
una nave a vapor sucia y vieja, de carbón de piedra para la caldera.
Nos cambiamos de ropa ordinaria, para visitar la maquina, el piloto italiano, nos
mira y nos dice :- Nunca los pasajeros visitan las maquinas, ni las calderas, se les
arruinará la ropa.- Nos acompaña a la sala de maquinas, es un lujo ver los
bronces , cobres, los caños de cobre , y las escaleras de hierro , lustrados con lija
esmeril, perfectamente impecables. El piloto nos presenta al capitán ingeniero, el
era alemán , pienso sin preguntar nada, allí está la clave de la limpieza del interior
de la sala de máquina, todo brilla . El nos lleva a la sala de las calderas, eso
parece el infierno del Dante; dos fogoneros palean el carbón a la boca de las
calderas, estos con el torso desnudos, son chinos. El capitán ingeniero nos invita
para la comida, porque la comida para los pasajeros es de inferior calidad,
Consuelo le habla en inglés :
-Pero nosotros viajamos en primera clase – Pero él contesta que :
- Es lo mismo, la comida es mala para todos.- dice el alemán, así fue que al fin
aceptamos su invitación. En la cubierta respiramos aire puro. En el borde de la
falda de Consuelo, se ve una mancha, su ropa se ha chamuscado por las chispas
que salpicaban de la boca de fuego. Ella me dice:- ¡Este buque parece pirata!
En el camarote nos cambiamos, por la suciedad que reinaba a bordo. Aquí se
almuerza temprano, a las once a.m. .
Viene a nuestro camarote el capitán ingeniero, para almorzar en un comedor
chico, solo para los oficiales de puente y de máquina.
Otra vez mi enamorada Consuelo, es la reina de este buque ¨Pirata¨ , es la única
mujer a bordo.
El comedor está bien pintado, los bronces están tan bien lustrados que parece
oro, parecía estar navegando en una corveta .
El camarero bien vestido con su uniforme blanco, no es indochino, es de origen
holandés , habla inglés, alemán , castellano, holandés, y un poco de italiano. La
comida es buena y abundante. El capitán nos dice que el primer puerto será
Panamá; el camarero de oficiales y mayordomo de a bordo, él nos pregunta si
estamos apurados en llegar a Shangai, nosotros le contestamos que: no .
-Viajamos de Luna de Miel, nos casamos en el Ecuador- esta sería la primera
mentira, el cambia el tono de la plática para decir :- ¿Tienen armas de puño?.-
Nosotros le contestamos :-Si señor.- Entonces yo levanto la falda de mi camisa y
le muestro mi arma, es una Parabelium 9 x 19 mm. El ingeniero dice :- Esa es una
buena y potente arma.- Consuelo por indicación mía, viste una falda y una camisa
suelta , tipo kimono, para cubrir su pistola similar a la mía.
A Consuelo la hicieron sentar a la cabecera de la mesa, y yo a la derecha del
capitán de la nave, en el comedor de oficiales. El capitán me dice:- Le regalaré un
revolver para su esposa, porque navegar en estos mares es peligroso, ya que cada
tanto aparecen piratas. – Le contesto :- Señor capitán, muchas gracias por su
regalo, mi señora porta armas a la cintura. - le digo a Consuelo que se ponga de pie
y muestre su pistola; yo también me paro y muestro mi arma. –Siempre tenemos
un proyectil en la recamara.- Consuelo quita el proyectil, aprieta el botón y cae el
cargador en la mesa, todos los oficiales dicen:- Ustedes parecen prácticos en las
armas de puños.- Los oficiales están encantados con esta pistola, el ultimo le
entrega el arma a consuelo, después de mirarla, ella toma la bala y carga la
recamara y luego el cargador, yo hago lo mismo.
Presento a la capitana Consuelo, como Capitana de Fragata, :- Yo soy piloto de
mar, en buque a vela.- Todos se ponen de pie y aplauden. El capitán de la nave,
ordena traer seis botellas de oporto de Portugal, para brindar , se hace el brindis y
el ordena :- Comerán en nuestro comedor hasta llegar a Shangai , ya que el
comedor publico es un desastre.- El ingeniero capitán alemán, me dice :- Le
regalaré a su esposa una pistola francesa para mujer, calibre 6,65 mm. – Pistola
muy manuable para la mujer, y dos cargadores con proyectiles, fue lo que terminó
regalándonos. En esa nave , navegamos dos semanas tocando varios puertos que
nosotros no bajamos, por seguridad. En este puerto corre el opio común como los
cigarrillos .
En el camarote que ocupamos, reviso todos los muebles, el baño, el piso, y el
techo. En el camarote hay dos literas confortable, en la pared hay una repisa con
un jarro y dos vasos con agua. Hago una pequeñísima marca con el esmalte de
uñas de mi novia, de color incoloro, imperceptible a simple vista. En el conducto
de aire, también marco, pero a la noche cuando nos acostábamos, sello ese
conducto con tela de algodón humedecida, para evitar que nos tiren somníferos
por el respiradero. Las cinco lámparas eléctricas, las apagamos, y en el centro del
camarote encendemos una vela de estearina, que a la mañana siguiente al
despertar apagamos, para así ver si alguien colaba algún gas extraños. Luego la
guardamos en nuestro botiquín. En la traba de la puerta bronce, colocamos una
cuña y una aguja en la llave, la puerta una vez cerrada, en el ojo de la llave
atravesaba un lápiz, trabando la cerradura, para dormir tranquilos. Las pistolas
en la cabecera de nuestras almohadas, porque los oficiales de esta nave, me
resultan dudosos y no despiertan mi confianza. Cuando nos embarcamos en esa
nave holandesa, el sobre cargo no anotó nuestros nombres en el libro, nosotros no
dijimos nada, solamente nos dio el boleto, pero no figuramos a bordo de este
buque de primera clase. Pueden ser piratas encubiertos, y es por esa sospecha,
que dige en el comedor que éramos marinos, portábamos armas y estábamos de
Luna de Miel.

Por fin llegamos a Shangai, yo ya conozco esa ciudad. Allí vamos a un hotel
japonés , yo conozco al dueño del hotel , es alemán . Abiertamente habla con
diplomacia a favor del ¨Eje ¨ ( Roma , Berlín, y Tokio ). Somos admirados, y
excelentemente servidos por el mismo dueño del hotel. Ya con más confianza, le
pregunto a Rimpler, el dueño:- ¿Con qué podremos viajar a Tokio?.- El metre, es
japonés, este nos recomienda un buque ¨Mará Marú¨que vendrá la semana
entrante.
Todas las mañanas y tardes, recorremos la ciudad que es muy antigua. En una
calle que únicamente los negocios son japonés, son todos negocios de joyas .
Entramos en uno de dichos negocios, en la vitrina se muestra un prendedor de
oro, con un rubí formando el sol naciente. Pienso : -¨Ese prendedor, vendrá bien
para mi corbata¨. Consuelo dice :- Arigató.- Al dueño de la joyería , yo le saludo
diciendo :- Ban sai.-

En este mundo donde estamos, Consuelo lo vive como algo novedoso, no conoce
las comidas, el primer plato es wan tam, y el segundo es chula fam, pero ella no
sabe lo que está comiendo, pero eso no importa, lo que importa es que la comida
es exquisita al paladar. Mientras comemos, Consuelo me dice :- Stelvio, tú con
menos años que yo, siempre me estas enseñando algo, esta comida es un
verdadero manjar para mi gusto .- - A ti, amada mí que te gusta el whisky , pediré
una copita.- Dije.
Todos nuestros papeles, y cartas de presentación, las depositamos en la caja
fuerte del hotel, pero no los documentos, ni el dinero, ni las joyas de consuelo, ni
tampoco las armas. Las joyas y los documentos los portamos en nuestro cuerpo.
Después de la comida vamos a la compañía naviera del vapor ¨Mara Marú¨ para
informarme de su llegada, Consuelo es mi traductora, ella domina bien el ingles y
otros idiomas, ahora habla con la compañía naviera, y su interlocutor es el
capitán de puerto . Este entra en confianza al ver la traba de mi corbata, y el
prendedor que lucía Consuelo en su cuello también con el sol naciente.

Escribo una carta para la princesa, diciéndole que estamos en Shangai
( China ), esperando un vapor para ir a Tokio.
… estamos viajando como tu me aconsejaste, con la capitana Consuelo, tu amiga.
Estamos bien de salud. Cuatro días después, Consuelo te enviará una carta.
Escribe al Consul general italiano en Tokio, para que así me llegue la
correspondencia. Allí tendré que presentarme ante un Capitán de marina japonesa.
Mis saludos y besos, para ti y para tu padre. Si tiene oportunidad de ver a mi
padrino el duque D´Aosta , saludos de mi parte y de la capitana Consuelo…

Vamos a un bar a tomar helado con cerveza , que es agradable por el fuerte calor
reinante. A la noche , para la cena en el salón comedor, nos encontramos con el
capitán de la compañía naviera japonesa, este nos invita a su mesa, nos presenta
a su esposa , cuenta que es amigo del capitán ingeniero del buque holandés que
nos trajo a Shangai . –Dice que ustedes son marinos y están de luna de miel.- Le
contesto diciendo que nos vamos a Tokio:- Tengo que ver a un capitán de
submarino.- Nos aconseja alejarnos de estos mares – Puede llegar la guerra por
aquí.-
Tres días después llega el vapor ¨Mara Marú ¨, en ese momento nosotros estamos
en la oficina naviera. Entra el capitán , nuestro amigo, con otro señor de aspecto
militar, este ultimo nos presenta a su señora, y nos pregunta :- ¿ Por qué van a
Tokio?.- Le respondo:- Tengo que presentarme a un capitán de submarino, llamado
Furukawa.- Me pregunta :- ¿ Para qué?-Le digo :-No puedo decirle. – Como no lo
conozco, ni él me conoce a mí:-Tengo que entregar unos papeles.- El me contesta :-
Démelo, yo soy el capitán Furukawa.- Nos contesta y nos muestra un pasaporte
visado en Alemania , yo le muestro mi pasaporte italiano .
En el Mara Marú, viajamos hacia Tokio. El capitán viaja con nosotros. Ya a bordo
en el vapor , le digo a ese capitán:- En Tokio quiero hablar con el jefe de la
escuadra Imperial, almirante Tosho, para ofrecerle mis servicios en el mar, soy
piloto naval, y mi camarada es capitana de mar, matriculada en los Estados Unidos
de América; habla inglés, alemán , italiano, y español. Si usted es un impostor no
llegará vivo a Tokio. Le aseguro que usted no podrá matarnos a los dos. – Consuelo
no habla, toda la conversación es en castellano. Terminado el coloquio vamos al
camarote; es un cuarto bastante grande, cómodo, y elegante. Media hora después,
viene el capitán, lo invito a pasar, este me pregunta mi edad, le contesto con la
verdad:- diez y nueve años con ocho meses, y la capitana treinta y seis años.-El
capitán Furukawa me dice :- Usted es muy joven para el trabajo de espionaje, pero
aceptaré su oferta, piensen ustedes que les puede costar la vida. –


CAPITULO 14
MIS PRIMEROS PASOS EN ESPIONAJE

Consuelo y yo nos sometemos dos meses de estudio intenso, con el capitán
Furukawa, doce horas diarias de enseñanza : Morse, radio, claves, código,
pilotear aviones zero, torpederos , minas magnéticas , etc.
Tengo un pasaporte neutral, de Chile. Nosotros somos novios, pelearemos en
cualquier terreno y en todos los mares, en favor del Eje. El capitán Furukawa nos
dice :- Yo soy el enlace del almirante jefe de la escuadra de mar , Toyo. De él
depende si les aceptan para el trabajo de espionaje que quieren hacer. Durante el
viaje no nos juntaremos hasta llegar la hora de cenar .-
El viaje es aburrido y tedioso; nosotros no alternaremos con nadie, jugaremos
domino , damas , y cartas. En el comedor, le pregunto al capitán Furukawa, por
algún hotel cerca del puerto.- Ustedes vendrán con migo.- Una vez terminado el
control, somos los primeros en bajar por la planchada . Nos espera un coche
negro con la bandera imperial . Los tres entramos en el coche, el dice algo que no
entendemos, Consuelo dice :-Esto fue una sorpresa para nosotros .- Diez minutos
después el coche se detiene en un gran palacio, por los símbolos noto que es de la
Marina de Guerra. Entramos al gran salón de los oficiales de alto rango, nos
saludan como si fuéramos personajes . Nuestro capitán desaparece de nuestra
vista. Nos sirven té amargo y unos bocaditos, se escucha una música de fondo,
que calma la tención nerviosa . Yo solo tomo media taza de té, mi querida
enamorada prueba pero no tomó nada.
Vuelve el capitán Furukawa, nos enseña como tenemos que saludar al emperador
Hirohito. Yo le contesto que :- Yo ya lo sé, me enseñaron en Italia, y luego en
Alemania, lo que usted nos está diciendo. - El nos dice:-Entre el emperador y
nosotros debe haber una distancia no menor a dos metros.- Nos acompañan a la
sala del emperador. El decorado y la guardia, parecen de cera o embalsamados ,
allí esta el almirante Toyo, jefe de la flota imperial que yo conocía . Nuestro
interprete era nuestro capitán Furukawa ante el emperador. Yo noto que ese señor
queda obnubilado por la belleza de Consuelo, no cesa de mirarla. Notamos que la
conversación entre los marinos y el emperador es amena y alegre, el almirante
hace dos pasos y viene a mi, yo estoy en posición de firme; él me da su mano y
luego lo hace con Consuelo; pone sus dedos en sus ojos y habla con el capitán y el
emperador, se sonríen por las ocurrencias de almirante Toyo; este me pregunta mi
edad, a lo que le conteste con la verdad. Y así fue como al fin nos aceptaron.

En el Mara Marú, el capitán nos invita a su mesa. A pesar del calor vestimos
correctamente, para aparentar ser millonarios. Los únicos hombres con corbata
son los oficiales y yo. Antes de ira al almuerzo del capitán, le pregunto a mi
compañera :- Tienes miedo de morir?.- Me besa libremente y contesta :- Amado
mío, la muerte a tu lado, para mi es ganancia, como dice el apóstol Pedro.- La beso y
vamos a la mesa del capitán , los oficiales pasan cerca, nos saludan, y a Consuelo
con una reverencia de cabeza, que ella responde con una sonrisa. Nos acompañan
hasta el comedor, en una mesa grande, solamente para nosotros tres; en el
centro, un ramo de flores, esa es la única .
- Por lo que sucedía y lo que veía, noto que aquí hay una confusión, amada
Consuelo, creo que estos señores están confundidos contigo, piensan que eres mi
novia, la princesa Cristina Pignatelli.- Le digo al capitán: – Mi novia no es la
princesa.-
Desde Tokio enviamos dos cartas por correo a Cristina, para hacerle saber que
estamos viviendo en Japón y nos aceptaron en el servicio de espionaje del
emperador.
La instrucción de espionaje , dura doce horas, y a estas alturas es tan difícil como
navegar en temporal. Los sábados vamos al mar, allí le enseño a Consuelo a cazar
tiburones con cuchillos; los oficiales de marina están anonadados por lo que
hacemos en el agua, esto me lo enseñó mi padre en las Galápagos. La carne del
tiburón chico, es sabrosa para asado o estofado con arroz.
Nosotros somos siempre invitados por los altos oficiales de los submarinos. Con
ellos estudio las cartas náuticas de las islas del enemigo. En el rato libre tomamos
café, por el fuerte cansancio.
El toque de diana, no es para nosotros, pero tenemos la vergüenza de llegar tarde
para tomar el desayuno, por esto vamos igual a desayunar con los oficiales, por
esto varias veces somos los primeros en sentarnos.

Al fin nos invitan a subir a un submarino chico, con este nos vamos a una isla
volcánica desierta de seres humanos, acompañados con dos jóvenes mujeres,
tenientes primero de mar y de aviones, que sirven de interpretes y traductores .
Un radio con un volante a mano, para proveerle energía, con esta comunicaremos
en clave informes codificados sobre los convoy norteamericanos o franceses que
pasen frente a nuestra vista. En esta islita desembarcamos nosotros cuatro, ( las
tres mujeres y yo ).
La tripulación del submarino arma un bungalow de madera para nosotros, con
tres habitaciones de tres y medio por tres y medio; la cocina comedor y el depósito
son de cuatro por cuatro, en este último se guardan los víveres, un botiquín
completo, los tanques de 20 litros con agua potable, una caja con jabón para
bañarnos con agua de mar,
( este tiene la propiedad de flotar en el agua, y dar una espuma agradable en el
agua salada), y un tanque con petróleo para las lámparas y la cocina.
Ordeno a las tres camaradas, vestirse con pantalón corto y los senos al aire, y yo
con un traje de baño . La comida la hacemos una vez cada uno, les aconsejo por
esto a mis camaradas, utilizar un diez por ciento el agua de mar, para economizar
el agua potable.

Más arriba, en esta isla, hay una cueva natural, allí limpiamos el piso de piedras y
arbustos , llevamos el radio transmisor, la caja con herramientas, dos catres de
campaña pequeños , un barrilito con saquí, un barrilito con agua potable, y una
mesita improvisada; en la boca de la cueva colocamos la hamaca, colgada de un
árbol y una piedra. Desde allí puedo dominar tranquilamente el horizonte.
Parece que vivimos de vacaciones, el único trabajo que hacemos es pescar en el
mar y salar pescado.
Consuelo me dice :- Amado mío, tocaré en la playa , la pieza de Beethoven, Claro
de Luna, para ti.- Pues tenemos una noche maravillosa, las tenientes toman
saquí, nosotros tomamos horchata de almendra. Después de tocar el tema, toca
Canción de Cuna de Mendelson . Una de mis instructoras se retira de la playa, y
dice que va a preparar la cena, por esto me pregunta :- ¿Qué comerá señor?.- a lo
que le contesto :-Lo que ustedes quieran.- Dos horas más tarde entramos y nos
sentamos en el comedor, por el olfato sentimos que es algo muy agradable que
hace abrir el apetito. Comemos una comida tradicional japonesa, Consuelo no
sabe lo que come, pero dice que es un manjar.
Todas las noches nos pasamos de guardia conversando, hasta la llegada del día.
Ahora son las seis de la mañana, a esa hora termina el ¨rigor ¨ de la guardia.
Yo visto una pequeña trusa, Consuelo está completamente desnuda, durmiendo
junto a mí, las otras camaradas la imitaron, ya que al ir a su cuarto, están en esa
condición, rápidamente salgo, y me pongo a preparar el desayuno. Se despierta mi
camarada Consuelo y me dice :
- Tu eres el gobernador, aquí, si tú no te opones yo tampoco, porque haré lo mismo.-
Con ella abrimos los postigos para que entre el fresco, los mosquiteros de cobre
son fijos. Se levantan las dos tenientes, estas me dan un beso y me dicen :- En el
horizonte se ve un gran convoy.- Tomo el catalejo, lo estiro , y me escondo para no
ser descubierto. Digo a la capitana : -Trae una libreta y un lápiz .- Las tres
mujeres escriben mi dictado, yo uso un telemetro para medir las distancias, allí
veo cuatro mercantes con pertrechos de guerra, crucero de guerra, dos barcazas, y
una torpedera. – Esperemos que se pierdan en el horizonte .- Les digo, y nos vamos
los cuatro a la cueva de la isla; tres horas después enviamos el mensaje en clave.
Allí en la cueva, una camarada prepara el almuerzo y me dice :- Señor Steel, quiero
decir que ese será su nombre clave, si ellos contestan tres veces con ¨steel ¨, lo
interpretaremos como un ¨recibido ¨.-
A las 06 p.m., mi enamorada capitana con mi catalejo ¨barre¨ el horizonte, a mis
camaradas les enseño el arte del espionaje, con la filosofía niponas. Consuelo se
acerca para decirme, que se avista un segundo convoy, :-Compuesto por dos
barremina , un crucero ligero, ocho buques viejos.- que seguramente cargan
pertrechos de guerra, cargamento muy valioso para los piratas, una vez que
desaparecen del horizonte, esperamos tres horas, para transmitir las coordenadas
del convoy .
En nuestro grupo hay una buena intimidad y buena camaradería, una de ellas me
pregunta si estoy casado, yo le contesto que no, :
- Yo estoy comprometido con una princesa italiana.- Entonces ella me dice :-Esta
noche entonces, me acostaré con usted, señor comandante. - Miro a Consuelo, ella
me dice:- Stelvio, te permito que duermas con las dos jóvenes, pero no te enamores
de ellas.-
La segunda japonesa comenta:- Señor Steel , hay un inconveniente para nosotros .-
Consuelo le pregunta :- ¿ Qué es, y por qué?, será por el rango militar o por la
raza.- Las jóvenes se apresuran a contestar :- ¡ No!, nosotras somos vírgenes.-
Consuelo las besa y les dice :- Quédense tranquilas porque nuestro amado jefe
¨Steel ¨ es delicado, decidido, les hará gozar sin peligro ni dolor.- Yo les cambio sus
nombres, por nombres latinos, para pronunciarlos más fácil, una la llamo Julieta,
y la segunda la llamo Jesualda. Julieta me dice:- Vamos a la playa, para que
nuestro jefe nos bautice con agua de mar, con estos nuevos nombres latinos.- En la
parte poco profunda , nos metiemos al agua, por el peligro que presentan los
tiburones, ellas no se atreven ir allí. Jesualda dice :- Vamos a tomar el desayuno.-
Consuelo me dice:- Stelvio, vamos a enseñar a cazar tiburones a las chicas.- Nos
ponemos con Consuelo, espalda con espalda, a una profundidad de 20 brazas
para que se acerquen los temidos tiburones. El tiburón , cuando nos ve se acerca,
nadando de derecha hacia izquierda, alrededor de nosotros, en cada vuelta va
cerrando el círculo, cuando se decide atrapar la presa, gira su cuerpo unos 90
grados, cuando se acerca, estiramos las manos con los cuchillos, y el mismo se
abre la panza, al pasar con velocidad .
Apuñalado empezó a girar y se hundió en la profundidad. Lo dejamos hundir,
porque es un tiburón muy grande, apesta a amoníaco, y no son para comer.
Las tenientes nunca se atrevieron a pescar tiburones de esa manera. Más arriba
en la cueva natural, la usamos como depósito, allí guardamos todas las cosas,
junto con los pescados que ya hemos salado, guardamos también un par de
tiburones chicos salados. Nosotros cuatro, de agentes secretos, pasamos a ser
pescadores. A veces dormimos en la cueva, a pesar del peligro. En esta islita
desierta , para mi capitana y para mi, es como vivir en el paraíso. Las tenientes
marinas; Julieta y Jesualda, nos visitan en la cueva, y jugamos a las cartas.
Consuelo ve algo en el horizonte, me pasa su catalejo, y veo; puedo distinguir la
bandera de guerra japonesa en la popa, entonces les digo a las tres mujeres, que
es nuestro amigo el comandante, que conocimos en Shangai, comandante de
submarino, el capitán Furucawa.
Bajamos a la playa y lo esperamos. Ellos bajan una lancha y vienen a tierra, eso
nos da una gran satisfacción, por el primer trabajo que hicimos en la islita. El nos
anuncia que todo el convoy fue hundido, así como: un buque mercante, un
crucero ligero, dos barreminas, todos de banderas norteamericanas.
Nos trae una radio más moderna y potente, para transmitir las cosas
importantes. Nosotros les regalamos pescado seco salado, un barrilito con huevos
de pescado también salado. Este barrilito es un regalo para el almirante de la
escuadra imperial , el almirante Toyo. Ellos al fin se despiden prometiendo volver
en veinte días.
Consuelo me dice que:- Jesualda y Julieta, quieren tener algo íntimo contigo. – Le
digo a mi Consuelo :- Prepara la cueva para esa ¨ operación ¨ , lleva agua potable,
el frasco de vinagre, la esponja, y el frasco de argotrate, por si ocurre alguna
hemorragia.- Mi ayudante de campo, la teniente Jesualda, está en este momento
sentada en las rocas, la llamo y le digo que al espero en la cueva:- Para hacerte
señora.- En ese ínterin Consuelo va a la casa abajo, a estudiar las cartas náuticas,
y un manual para el manejo de armas calibre 20 mm que nos dejara el capitán
Furukawa. Al pasar junto a mi, Consuelo me dice que ya tiene la cueva lista para
mi ¨operación¨. Le comento :- Y esta noche será con Julieta.-
Una vez en la cueva, hago mujer a la bella japonesa a la que yo apodo Jesualda.
Ella luego de yacer con migo , toma las precauciones pertinentes, para no quedar
en cinta, según yo mismo le voy enseñando. Por la noche, repeto el acto con
Julieta, donde también le instruyo en los pormenores del coito. Esto estrecha un
poco mas nuestra amistad.
Por la noche Consuelo me dice:- Esta noche seré tuya en la casita.-
-Prepara el vinagre, y las demás cosas ahora para ti, que estoy contento porque
ahora soy de ustedes. – Mi capitana me besa repetidas veces, pero en ese ínterin
llegan las dos japonesas diciendo a Consuelo:- Ahora seremos las señoras del
jefe.- Dice Jesualda, y Julieta lo asienta. Mis ayudantes de campo ahora son mis
señoras, ya que las tres son mis sirenas y mis amores. Me dice Julieta :- Después
de la guerra, si estamos vivos, quiero casarme con el señor ¨Steel¨. –
Como tenemos diez mil proyectiles para la ametralladora, practicaremos tiro.
Tenemos dos cajas de globos, los inflamos y los votamos al mar, para así hacer los
tiros de prueba. El viento los empuja mar adentro , cuando ya están
suficientemente lejos, con la ametralladora, o el ¨ cañoncito¨, como le dice
Consuelo, practicamos hasta la tarde.
Terminada la práctica vamos a la cueva. Allí se duermen las tres, yo no puedo
dormir, me levanto y voy a la playa . Enfoco el catalejo hacia el horizonte, diviso
un puntito negro, se trata de una goleta. Me siento en una roca de la rompiente ,
la nave de guerra, pintada de gris oscuro , me digo , es japonesa. Ahora su rumbo
es norte, en la popa flamea la bandera de guerra japonesa, eso me tranquiliza, no
utilizo la radio . Consuelo viene a mi encuentro y me dice :- No dormiste.- Yo le
contesto :- Tengo un poco de hambre. Se acerca un buque japonés. – Consuelo me
comenta que se acerca un bote, al cual yo no había visto . Este se dirige a la
playa, distingo en el timón al comandante Furukawa. Bajan a tierra, trayendo
agua potable, y petróleo. Nos dejan víveres y se retiran rumbo al este.
Se levantan las dos japonesas y vienen a nuestro encuentro, pero el bote ya ha
partido.
Llegada la noche, con la japonesita de turno, nos abrasamos haciendo la guardia,
ella se duerme, pero yo no puedo dormir, me levanto y voy a la playa, me siento en
la arena, pero me siento intranquilo.

CAPITULO 15
LA MUERTE DE LA TENIENTE ¨ JESUALDA ¨

Consuelo y Julieta, se acercan a la playa, Consuelo descubre u puntito negro en
el horizonte, estira un catalejo de bronce, ella observa y dice que parece una
goleta. Yo me siento en una roca en la rompiente de la playa para ver la novedad,
ahora diviso un humo de petróleo, parece una nave de guerra moderna, pintada
de gris oscuro, me dije, ¨Es Japonesa ¨. Ahora su rumbo es norte, a popa flamea
una bandera de guerra japonesa, eso me tranquiliza. No utilizo la radio para dar
las coordenadas. Consuelo se va a dormir, pero yo no duermo, no tengo sueño, en
cambio, tengo un poco de hambre, busco provisiones y como pescado seco al sol y
galleta marinera, junto con dos vasos de agua. Consuelo se despierta y me
pregunta por qué no dormí, le miento :- Amor mío, ya he dormido.-
Julieta y Jesualda aun duermen, con Consuelo nos vamos a la playa, en la parte
de la rompiente, allí encontramos un bote algarete , pero no nos podemos botar al
mar por los tiburones, el viento sopla hacia el sur, hacia nuestra costa, no se ve a
nadie a bordo de este botecito . Ahora , tras despertar y venir a la playa con
nosotros, Julita dice que quiere ir a traer el bote, pero no se lo permito ya que es
bastante peligroso. Pero poco a poco el viento hace vararlo en la costa. Es así
como al fin lo podemos amarrar y esconder detrás, lo varamos más arriba ya que
es peligroso el lugar actual por las rocas. El bote esta sin matricula ni nombre.
Consuelo dice:- Lo usaremos para pescar y recorrer la costa .-
Y fue así como nos hicimos con el Chinchorro.

La noche paso tranquila, y así paso también el siguiente día , por la noche me
acuesto con Consuelo, y dormimos hasta el alba.
A la hora del desayuno, nos reunimos en la cueva para comer, estamos todos
sentados en el suelo, Jesualda continúa acostada, muy cerca de la boca de la
cueva. De repente les digo - cállense, estoy escuchando un zumbido.- todos
guardan silencio, prestando oídos para detectar alguna novedad. Consuelo me
dice :- ¿Qué, tipo de zumbido escuchas?.- a lo que le contesto :- escucho el zumbido
de un avión.- Jesualda cree que son los aviones japoneses:- señor Steel, ¿serán los
aviones Zero?.- A lo que le contesto:- No, no se escucha como el motor Zero, parece
más un Spifire.-Ahora puedo escuchar mejor el sonido :- Estas son Fuerzas
Volantes P-61, Norteamericanos.- Digo, y me asomo a mirar, apenas un poco para
evitar que me detectaran. Ellos se ponen a descargar sus bombas sobre la playa,
para alivianar peso, están siendo perseguidos por aviones caza Zero. Pero para
nuestra desgracia, ellos se acercan peligrosamente a la cueva, y sus bombas se
descargan a unos doscientos metros de la entrada. Tras la detonación de la octava
bomba, una de las esquirlas impacta contra el vientre de la Capitana Jesualda, en
ese instante ella grita de agonía. Yo me levanto de mi puesto y me pongo a
revisarla, mientras le digo a la teniente Julieta:- Mira la herida esta en el vientre,
atiéndela Julieta, que yo iré con Consuelo a la playa.- Para así ver qué es lo que
sucede con los aviones, pero allí vemos que se acercan los cuatro Zeros, cazando a
los bombarderos. Al fin los aviones americanos caen al mar, uno de ellos ardiendo
en llamas mientras el segundo parece caer por falta de combustible, ya que no
emite nada de humo. No quedarán sobrevivientes, ya que en estas aguas hay
muchos tiburones.
Volvemos a la cueva con Consuelo, la teniente me dice :- Señor Steel, la herida es
muy grave.- Cuando me pongo a revisarla, casi me desmayo, la herida es tan
grande que podía entrar mi mano. La capitana Jesualda me dice : -Abrázame y
bésame, que tal vez sea el último beso, no me olvides porque en el más allá de la
muerte nos vamos a encontrar. Si muero, sepúltame en el mar.- Yo la beso, pero ya
sus labios no me responden , ya está muerta. Todos guardamos algunos minutos
de triste silencio.
Con un pedazo de lona la envolvemos como mortaja, en su cara le coloco su gorra,
a sus pies seis capsulas de bronce de 20 mm, y un pedazo de gran roca. La
bajamos hasta la playa, la ponemos en el bote que hemos encontrado la semana
anterior. Pero como no entramos en el chinchorro, le pido a Julieta que aguarde
en la playa, que con Consuelo nos dirigiremos detrás de la rompiente para darle
así su sepultura.
Pasando la rompiente, ponemos proa hacia la parte más honda del mar, la
capitana Consuelo encomienda a Dios el alma de Jesualda. Lentamente vemos
como se van acercando los tiburones. Entre los dos la levantamos y la ponemos de
pie en el agua, la soltamos y se hunde rápidamente, rezamos un Padre Nuestro, y
regresamos a la costa. Al llegar Julieta nos dice que hará luto blanco, y que no
hará nada durante todo este día mas que pensar en ella, nosotros aceptamos la
idea y la seguimos, así estuvimos hasta el alba de Luto Blanco en memoria de la
Capitana Jesualda.
Consuelo dice :- bautizaremos al chinchorro que encontramos en el mar, con el
nombre de ¨ Capitana Jesualda ¨, cuando tengamos la visita de alguna nave , le
pediremos un poco de pintura negra para grabar su nombre en la popa.-

CAPITULO 16
LA TENIENTE ¨JULIETA¨ MURAY

Julita se me acerca y me dice :- Hay una goleta en el mar que se acerca a nuestra
isla.- Fijamos el telemetro y lo observamos, ordeno a Julieta que se vista con el
uniforme completo, yo visto el único uniforme blanco que me regalara el capitán
Furukawa, la goleta se está acercando. Ordeno a Consuelo montar la
ametralladora que está más arriba de la boca de nuestra cueva. –Si yo y la
capitana abrimos fuego tu abrirás fuego cerrado, y hundirás a la goleta sin hacer
prisioneros.- De la goleta baja una chalupa[17], el hombre que viene en la proa,
es el segundo al mando. Este llega a la playa y se acerca para hablar con Julieta.
Ella le ordena a ese piloto naval, que se retire de esta playa. Pero el piloto le
explica que necesita agua potable, pero nosotros pensamos que se trata de un
ardid.-Dile que aquí no hay agua, esta es zona militar, tiene cinco minutos para irse
de aquí.- El piloto sopla el silbato, y viene la chalupa a buscarlo, este se embarca
en ella enarbola la bandera del Japón, Consuelo baja a la playa y me dice:- Esta
noche y todas las noches tenemos que montar guardia permanente. Esos pueden
ser piratas- Yo le contesto :- Muy bien pensado, capitana. Cualquiera que pise esta
isla, le dispararemos sin pena. Utilizaremos los fusiles máuser .- Consuelo me
contesta :- amor mío, haremos ese tipo de guardia, por quince días corridos,
cambiando todas las noches. –A lo que le contesto :- La mujer que esté de guardia
con su jefe, puede hacer vida marital si lo desea, y la otra vigilar la costa. Si ve a
alguien , dispara sin preguntar. En el día podrá dormir todo el tiempo que quiera, el
premio que recibirá es hacer vida marital con su jefe.-
En esta costa, todas las noches los visitantes , serán carne para los tiburones . –
Si alguien te golpea la puerta, con tu pistola descargaras varios proyectiles contra
la puerta, disparando a la altura de la barriga.-
En la cima, con Julieta, nos sentamos para vigilar el horizonte, desde allí podemos
vigilar todo el contorno de nuestra islita, que tendría como mucho, unos cuarenta
kilómetros. Mi enamorada Consuelo, descubre con el catalejo a un submarino,
seguramente presentará combate de superficie. Más tarde se ve mejor, se trata de
una nave norteamericana, pero no enarbola la bandera, yo lo reconozco, porque se
de submarinos, y conozco los americanos.
Mi camarada , la teniente Julieta quiere ametrallarlo, pero le contesto:
- Yo prefiero esperar su maniobra.- El telón pintado que cubre nuestra casita o
bungaló, fácilmente engañaría a cualquier navegante . Ahora el submarino pone
proa a nuestra playa, viene a media máquina. Julieta, Consuelo y yo estamos en
la parte alta, en la boca de la cueva . Nuestra ametralladora es de dos cañones, de
origen alemán. Pongo al pié de la pieza, una caja con dos mil proyectiles de 20
mm, esta máquina es una antiaérea , también utilizable para combates de
mar. El submarino se acerca a la rompiente, entre esta y la costa hay 100 metros,
se mantiene a unos 70 metros de la rompiente, no se anima a entrar ya que
seguramente no conoce la entrada, que es bastante profunda. En la torre del
submarino, se asoma un tripulante, sería su comandante. En la proa cuatro
hombres preparan su cañón. La capitana Consuelo y la teniente Julieta quieren
abrir fuego. Pero yo les digo que no:- Veamos que pretende hacer el comandante,
el tiene en sus manos un prismático. - Cinco minutos después dispara una ráfaga
de proyectiles a la costa, uno hace impacto en nuestro bungaló , incendiándose .
La teniente Julieta , me pide permiso para abrir fuego, pero le vuelvo a repetir que
no, que debemos esperar un poco. Ella dice nerviosa :- Señor Steel, el submarino
se mueve unos 90 grados, ahora lo tenemos de la borda de estribor.- A lo que le
contesto :- Ustedes dos hagan fuego a la boca de esa nave, es allí donde están los
torpedos.- El submarino hace otra descarga, contra la costa; nosotros estamos en
la parte alta en la boca de la cueva. Digo :- ¡Ahora!.- Y unos mil proyectiles
impactaron en el submarino, seguramente impactaron en uno de sus torpedos,
eso es una terrible explosión, parece el infierno del Dante, no hay sobrevivientes.
Les digo a mis compañeras -A la noche transmitiremos el hundimiento del
submarino norteamericano. Ahora la cueva será nuestro cuartel general. Esta noche
no dormiremos, haremos guardias intermitentes . – Pudimos rescatar de la casita
incendiada: una cocina a kerosene con dos mecheros, dos tanques de agua
potable, un tanque de petróleo, la sal, algunas frazadas de algodón y las armas.
La cocina la ponemos fuera de la cueva, oculta detrás de una roca, para evitar que
el humo nos intoxique. Emplazamos un ¨cañoncito ¨, como le dice Consuelo a la
ametralladora de 20 mm. , en la parte norte de la boca de nuestra cueva, y la otra
al sur, cubierta por los arbustos . Les digo:- ahora vamos a la playa.- Julieta me
dice :- ¿Señor Steel, qué hacemos aquí?- No le contesto:- ustedes dos queridas y
amadas, doy gracias porque estamos vivos. – Ahora regresamos y pedimos a Dios
por las almas de los muertos por la maldita guerra, - ..y que Dios los guarde en la
primera resurrección por los tripulantes del submarino, sepultado en el mar como
tumba eterna, y como un mausoleo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y de
Dios , amén .- Salimos del agua, las dos se arrodillaron mirando el lugar donde
estalló el submarino. Cada una de ellas haciendo una oración mental, luego mis
camaradas de amor hacen un ramo de flores silvestres, y lo botan al mar. Por dos
días vestimos blanco luto, que es el luto japonés.
-Cuando venga el capitán Furukawa, le informaré personalmente sobre el
submarino. – digo yo. Por la noche Julieta no hace vida marital , y Consuelo la
imita, por el luto. Después volvemos a la normalidad.
Mientras las mujeres pescan cangrejos, yo me acuesto a descansar, ya que esta
noche va a haber ¨gimnasia ¨ con las dos jóvenes señoritas.
En lo alto de la montaña dominábamos todo el horizonte, que parece un gran
círculo, y la isla en el centro del mar. Mientras yo juego con mi catalejo, veo un
punto oscuro en el horizonte sur sureste a unos treinta grados, fijo el
horario para anunciarlo más tarde.
Bajo de la sima, y me dirijo a la playa, las mujeres mientras tanto están cocinando
, yo pienso, comeremos arroz blanco con cangrejo y ají picante, este es un menú
exquisito.
Les cuento a mis camaradas sobre la novedad del puntito negro , les digo: - Miraré
con el telemetro .- Julieta pregunta :- Señor Steel, ¿ con que rumbo sigue?- yo le
respondo :- Sur este, esperaré una hora, mientras tanto almorzaremos . - Consuelo
y Julieta me preguntan qué es lo que quiero comer , y les contesto : - Lo que
ustedes pensaron, cangrejo hervido.- El primer plato es cangrejo y arroz blanco, y
el segundo es pescado crudo picado mezclado con sal y ají picante, con unas
gotas de vinagre con arroz blanco graneado. Después del almuerzo me siento para
mirar por el telemetro , Consuelo estira su catalejo de bronce, y enfoca la visual en
busca del buque, Julieta dice:- Que lastima por esa nave.- deja en la tierra el
catalejo y dice :- Señor Steel, creo que es un crucero de guerra yanqui .-Yo le
pregunto :- ¿ Por qué cree eso?.- Consuelo le dice, :- Los buques de guerra
norteamericano están pintados de gris celeste.- A lo que le contesto :- Así es
amada mía.- y la beso, al ver que es una hermosa torpedera con seis tubos por
bandas, tubos lanza torpedos . Consuelo dice :- La guerra es cruel y dañina. Esa
nave, en dos horas estará en el fondo del mar.- Miro por última vez , siempre el
mismo rumbo, ahora podemos ver las banderas del código , y a popa una bandera
grande norteamericana, - Parece que este capitán es hombre honrado para el
combate.- En la parte más alta de la islita, ponemos el radio, Julieta transmite las
coordenadas en clave, luego de cinco minutos transmiten las coordenadas en
falso. La nave cambia el rumbo nor noroeste , y desaparece en la lejanía del
horizonte . Les digo :- Señorita teniente, es hora para hacer la siesta. Consuelo
quedará de guardia. Hicimos un excelente trabajo, hundimos un submarino grande
y elavistaje de la torpedera.- Esta noche Julieta y yo tendremos un ¨ combate ¨,
porque tenemos luna llena. - Los tres estaremos de guardia hasta las seis a.m de
mañana.-
Nos metemos en el mar, a nadar desnudos los tres, como las nativas de la isla
Vikini.
La única playa de nuestra isla es donde estamos nosotros, todo su contorno es
acantilado rocoso , muy difícil para escalar .
Consuelo toma su violín y entona una pieza hawaiana, la teniente Julieta se viste
con una corta falda, toda desnuda, bailando la danza hawaiana, Consuelo le dice
:- Iré a la cueva para preparar un refrigerio.- Julieta y yo nos refrescamos en las
aguas poco profundas, para evitar a los tiburones. Consuelo viene con el
refrigerio, Julieta me dice en la oreja , en voz baja :-Señor Steel, me siento muy
excitada.- Yo no le contesto, luego le dice a Consuelo :- Te doy gracias, porque tú
me permites, hacer vida marital, con tu novio.- Ahora yo le digo a Consuelo:- Alerta,
dispara sin pena, nosotros bajaremos al sector, tu dispara la pistola parabelium
9x19mm que llevas en sima , cuando disparas tu arma , cambia de lugar, así
procura cubrirte la espalda en una roca, para evitar el revote de las balas contra las
rocas. -
Tres horas después bajamos a la playa, Consuelo esta totalmente desnuda, la
teniente me dice al oído :- Señor Steel, que hermoso cuerpo tiene su novia.- No le
contesto nada, nos sentamos en la arena. – Gracias Julieta por tu amor a mi
persona.-
Julieta me dice:- Yo no tengo la resistencia que tiene su enamorada.- La beso y
me acuesto a su lado, la teniente me dice :- todavía guardo dolor interno.- a lo que
le contesto :- La próxima vez tendré más cuidado , en hacerte gozar sexualmente .-
Ella me contesta, que :- Esos dolores en mi interior, me da placer y alegría, ya que
nunca antes experimenté, amado señor Steel. – Luego de esto ella se duerme. Yo
voy al encuentro de Consuelo , ella me dice :- Duerme Stelvio, aunque estoy
cansada , haré la guardia. Si muero aquí me enrollarás en la hamaca de lona, me
quitarás toda mi ropa y tapizarás mi cuerpo con sal. Amarrarás en los pies dos
rocas grandes y me botarás al mar. Cuando termine la guerra, tu, la teniente
Julieta Muray, y yo, continuaremos juntos hasta que la muerte nos junte con la
amada Jesualda en el más allá de la muerte. –

Ya está aclarando, Julieta prepara el desayuno; me pide que la acompañe a la
cueva. Durante el trayecto me cuenta que se siente mal:- … y creo que tengo
fiebre.- Bajamos a la playa para tomar el desayuno. Consuelo le dice a Julieta:-
Estás rosada, acalorada.- Prepara el desayuno, mientras yo les digo:- Voy a la
cueva a buscar el termómetro.- Al volver se lo aplico bajo la lengua, ella me dice
que le duele mucho el hígado. Pienso pero no comento nada, pero puede ser el
apéndice. Consuelo afligida, le da una aspirina para calmarla. De mi botiquín,
saco una capsula de narcótico, lo abro y mesclo el polvo en un vaso de agua. Le
quito el termómetro y le doy a beber, el termómetro marca 38, 5 ° C de fiebre. La
capitana Consuelo le da su preparado y marca el horario en que bebió la infusión.
Con mis dedos voy palpando el vientre de la enferma , su dolor aumenta. Yo creo
que es apendicitis , y no dolor de hígado como cree ella. Ella se duerme por el
narcótico. Seis horas después, se despierta y me dice :- Abrásame.-Me arrodillo
en la arena, la abrazo besándola. Dice ella : - Esto puede ser, una despedida.- Veo
que Consuelo se aleja llorando, beso sus labios afiebrados pero ella no reacciona a
mi beso. Voy al encuentro de mi capitana, que está sentada en una roca, y sus
pies desnudos están en la rompiente de las olas, me pregunta qué es lo que yo
creo que le está sucediendo a Julieta. A lo que le respondo :- Me parece que es
apendicitis. Si no tenemos visitas de algún buque de la armada, esta jovencita se
nos muere. –
Al alba Consuelo me pregunta :- ¿ te animas a operarla?.- A lo que le contesto
que:- No puedo hacer eso .- Ahora me toca consolar a mi capitana Consuelo , tengo
que simular mi pena, por la muerte de Jesualda, y me apena ver así a mi querida
Julieta.
Llegada la noche, Consuelo se calza las botas y juntos vamos arriba, a la cueva,
allí ella abre una frazada . Tenemos un cielo muy oscuro, ya que ni las manos nos
podemos ver. – No usaremos linterna, ni encenderemos fuego, para no ser
descubiertos. - Cada vez que bajo, reviso la respiración de mi enferma. Una vez de
regreso, nos sentamos dentro de la cueva, donde Consuelo enciende una vela,
pero no se nota la luz desde afuera, ya que las tablas en la boca de la cueva la
ocultan. Cada tanto alivio a Consuelo, con palabras de amor y cariño, ella se
repone un poco de su pena, a gracias a mis caricias . Nos ponemos a beber un
poco de oporto con galleta marinera para consolar las penas.
Amanece. En estas latitudes de los mares, las mañanas son muy hermosas.
Nos ponemos a mirar el horizonte, y observamos que se encuentra una nave de la
marina imperial japonesa. Llamaremos con la radio pidiendo un s-o-s en
código. Hasta me atrevería entregarme a una nave enemiga, con tal de salvar a la
amada Julieta. Pero eso sería una traición al emperador Hirohito y traicionaría a
mis antepasados, esto lo pienso pero no lo consulto con Consuelo, siento que no
lo puedo hacer. Estoy seguro que la teniente Muray se mataría antes
de traicionar. Con Consuelo bajamos a la playa, Julieta aún duerme , yo ya no
puedo disimular mas mi gran pena por ella. Nos desnudamos, calzamos las
zapatillas de lona y goma, para nadar y pescar. Pescamos cuatro cangrejos y un
tiburón chico.
Vamos de regreso donde está Julieta, ella está despierta; le quito la ropa y reviso
su cuerpo , ella me dice :- No me puedo poner de pie, me duele mas que antes y no
puedo enderezar el cuerpo .- La tomo de sus manos y la levanto, pero el dolor es
muy intenso, tanto que le provocan lagrimas, por esto la recuesto nuevamente;
ella me besa mojando mis mejillas con sus lagrimas . Esto me da la certeza de sus
dolores , yo ya estoy llorando , no aparece ningún navío. En pocos días mi querida
Julieta morirá. Se acerca Consuelo preguntándome la razón de mis lagrimas, le
contesto con la verdad.
Consuelo prepara café, y los cangrejos, Julieta paralelamente me pide que la
narcotice nuevamente para soportar los dolores, pero yo me niego a su pedido , le
aplico nuevamente el termómetro bajo la lengua . Nos retiramos de al lado de
Julieta , con Consuelo, y le digo :- Prepara el radio, y pide auxilio, con S.O.S,
cifrado, con mi sigla Steel para que sepan nuestra posición.
Bajamos a la playa, me arrodillo al costado de Julieta, ella me pide rogándome,
que la mate por misericordia , luego me pregunta :- ¿Por qué me quitaron mi
cuchillo y la pistola .- Pero no le contesto, luego me dice :-Steel, si me amas tanto ,
mátame querido. Amado jefe, no soporto mas estos dolores. Mátame para morir sin
sufrir. – La beso y la abrazo. - Yo ya no tengo fuerza para llorar, amado señor Steel.

Consuelo va a la cueva para buscar una capsula de narcótico, le digo que lo
disuelva en un vaso de agua para acelerar el efecto. Me lo pasa a mi para que se lo
de a Julieta, pero ella me pide que la bese, :- Porque será el último beso, me siento
morir, abrázame Steel, hasta que me duerma para siempre junto a tí.-
Mis ojos verde oscuros se llenan de lágrimas que no puedo contener. Consuelo se
retira para no ver ese tremendo drama, se mete al mar, se sienta en una roca, con
los pies en el agua como suele hacer. Yo estoy acostado junto a Julieta, ella con el
brazo derecho me abraza , mis labios están pegados a su parietal izquierdo . Algo
sucede, pongo mi oreja a la altura de su corazón, pero no escucho sus latidos,
esto me espanta por no escuchar el musculo, ella fallece sin decir ninguna
palabra , ahora estoy solo con libertad para llorar. Tengo temor por mi novia, la
capitana Consuelo, si yo muero ella quedará sola.

Dos horas después viene ella, me encuentra de pié , con la chaqueta de la teniente
Julieta Muray, haciendo una oración a Dios por el alma de mi amada Julieta: -
… para el día de la resurrección, ella sea participe del reino de Dios. Amén.-
Consuelo no cree en la muerte de mi camarada, y pone su mano en el pecho de
Julieta y se pone a gritar como una loca, me dice :-¡Stelvio! , ¡Está muerta! – dice
casí incrédula, yo le digo:- Anda al botiquín, hay dos botellas de formol, tráemelas;
se necesitarían tres botellas para embalsamar un cuerpo, pero solo contamos con
dos. Trae también una jeringa de 20 centímetros cúbicos y una aguja gruesa. –
Cuando vuelve, le inyecto los dos litros de formol en las arterias, en distintos
lugares, para que penetre en el torrente sanguíneo antes de que su sangre se
coagule. Pongo su cuerpo en una caja de armas bacía, a manera de féretro , la
preparo como un ataúd. En el fondo de este ponemos unos 30 kg de sal marina,
colocamos el cuerpo dentro, lo cubrimos con una sabana, y volvemos a tapar su
cuerpo con una 40 kg de sal marina. Cerramos la caja, sobre ella colocamos su
chaqueta, su gorra, su cuchillo y su pistola. Sobre ese féretro levantamos una
toldilla, para cubrirnos del fuerte sol reinante. La capitana Consuelo hace una
oración, toda esta operación la hacemos llorando. Consuelo me pregunta si
también la sepultaremos en el mar, a lo que le respondo que:- No, se la llevarán a
su familia.- Entre Consuelo y yo escribimos la bitácora sobre el trabajo de
inteligencia que había efectuado Julieta junto a nosotros, para cuando se lleven el
ataúd.
Consuelo me dice:- No tengo ganas de hacer nada, amado mío .- Ella toma mi
catalejo, y se sienta en una roca para vigilar el horizonte, tenemos que estar alerta
por el envío de S.O.S. ; pueden llegar de noche. Encendemos el radio, por si piden
procedencia y clave. Pero nosotros no transmitimos nada, solo escuchamos.
Bajamos a la playa desde allí continuamos vigilando todo el contorno, ya han
pasado dos días de la muerte de la teniente Julieta. El pedido de nuestro
S.O.S., no ha respondido al llamado, seguramente hundieron a la nave, la guerra
en estos mares, parece el infierno.
Le digo a mi enamorada que montaremos la guardia hasta el amanecer. Yo no
tengo sueño, no puedo dormir por el drama vivido:- El nuevo santo y seña para
esta noche será Julieta, el otro responderá Jesualda.-
Tres horas después me siento sobre la caja donde reposa mi amada Julieta
Muray, pareciera que su espíritu está en mi, porque no siento cansancio ni
hambre, tan solo siento mucha pena, pero no estoy nervioso; pasan las horas
como si fueran minutos :- No quiero que se la lleven de mi islita, pues ella me da
fuerza y confianza , ahora no tengo temor de morir, creo que estoy algo loco, el amor
verdadero no entiende de razón ni lógica ni leyes, es solamente amor puro y eterno .
Parece que ella amó a Jesualda y se fue con ella.- Le digo a mi amada , mientras
veo que ya está aclarando , estamos caminando en la parte alta , allí le digo :-
Amada mía estoy conforme con lo que hicimos y por mi S-O-S. No aparece ningún
navío para que lleve a Tokio la caja con los restos de mi Julieta .-
Nos desnudamos porque el sol está muy fuerte, la única prenda en el cuerpo es el
cinturón con el cuchillo y la pistola, en la espalda llevo el catalejo de bronce, y en
los pies, las zapatillas de tela con suela de goma para nadar. Consuelo en su
cinturón porta dos pistolas y el cuchillo de asalto, en su genital lleva un paño
para su menstruación; en su hombro izquierdo cuelga su potente prismático, en
su pulso izquierdo lleva un reloj ¨Longine¨ . Su hermosa cabellera negra sedosa y
risada está suelta al viento, por momentos cubre sus exuberantes senos, tan
bonitos para el ojo humano; parece una nativa de la isla Vikini con la diferencia
que ella tiene ojos verdes intensos casi luminosos.
Ella hace funcionar la radio, escuchamos estática mezclado con música japonesa ,
ella me consulta para transmitirnos con el capitán de submarinos Furukawa .-
Dile solamente Bansai, nada más que eso.- pero en la radio no hay ninguna
novedad, es la segunda vez que pedimos un S.O.S., pero nadie responde.
Consuelo descubre una nave en el horizonte, me avisa, yo estoy a unos cuarenta
metros de ella, enfoco el catalejo y me siento en una roca. Viene Consuelo y le digo
:- Te enseñaré como se usa el telemetro , eso no lo hice antes, porque ese trabajo lo
hacía mi amada Julieta Muray .- Noto que ese buque no es de guerra, me digo que
seguramente ese capitán conoce los bajos, las rocas y la rompiente . Baja una
chalupa, a bordo vienen ocho tripulantes. Le digo a consuelo que se vista con el
uniforme de capitán, yo me visto con el uniforme de Piloto Primero. En la playa
recibimos a los visitantes, que me parecen fuera de lo normal. En la popa de la
chalupa viene al timón, nuestro amigo el comandante Furukawa, a su lado otro
oficial. La chalupa pasa entre los bancos de arena, y luego pone proa hacia la
playa donde estamos nosotros. El primero en poner sus pies es el Capitán
Furukawa. El me pregunta :- ¿ Por qué la bandera está a media asta?.- Le
informo que :- la muerte de nuestra amada Julieta , muerta por peritonitis , le
hicimos un ataúd con la caja de armas, le inyectamos formol, y lo tapizamos con sal
marina .- El capitán le dice al médico: - Eso es una obra de arte.- El médico me
pregunta la razón de por qué el cuerpo no se descompone, a lo que le comento el
proceso nuevamente .
El capitán Furukawa me dice, que :- Recibí el S.O.S. y el ¨ Steel ¨. Nos encontramos
con submarino norteamericano, que averiaron a mi nave, nuestro último disparo con
el 75 mm lo hundimos. Ninguno de sus tripulantes sobrevivió, ya que estalló y luego
se hundió . Bueno aquí estoy, querido Stelvio, desde ahora lo llamaré Teniente
Primero Piloto de la Escuadra Imperial Japonesa. Enviaré tres carpinteros para
hacer una nueva casa de campaña junto a dos nuevas jóvenes tenientes hablantes
de cuatro idiomas cada una de ellas. – Yo le contesto al comandante Furukawa :-
Dígale al capitán de la nave, que nunca recalen de noche en está isla, porque
abriremos fuego y el buque será hundido .- El capitán Furukawa me dice que:-
Está muy bien lo que dice, en esta zona está llena de piratas, muchos viajan con
bandera japonesa, y otros con bandera norteamericana .-
Bajan a tierra cuatro hombres sin armas, uno es el capitán medico, el otro es el
capellán, y otros dos son tripulantes ayudantes. – Señor Steel, usted como jefe de
la teniente ¿ Tiene algo para despedirla?.- a lo que le contesto:- Si señor, quisiera
hacer una oración a dios por el alma de ella.- Luego de esto, cargan el féretro, y lo
suben a la chalupa. El bergantín de guerra está a media asta, luego en su honor
hacen salvas de cañón.
Furukawa se despide, se embarca al bergantín, y se retira, al fin estamos
nuevamente solos Consuelo y yo , subimos a lo alto de la isla, allí le digo a
Consuelo :- Dormiré y tu dormirás , ahora quédate tranquila.


CAPITULO 17
CAPITAN FURUKAWA

Consuelo me pregunta :- Cuando se nos terminen los víveres, ¿ qué haremos para
comer?.- Le contesto:- Comeremos tiburón, comeremos pescado, comeremos algas
marinas, y eso ya eso es suficiente.- Para distraerla de sus preocupaciones, le
propongo ejercitar con la ametralladora de dos cañones de 20 mm, tenemos un
cajón con 3000 proyectiles y también contamos con 10 bengalas. - Por la noche
hablaremos sin voz, tampoco haremos vida marital para no distraernos.- Ella me
dice :- Tu me enseñaste amable Stelvio, estar siempre alerta y ocupada. De noche
no nos conviene movernos de noche hasta que aclare. Haremos una cartografía de
la costa de la islita, encontramos una brecha, con un paso por la rompiente , este
descubrimiento me preocupa, sería mejor volar la entrada del estrecho, pues aquí el
peligro no son los norteamericanos, sino los piratas . Colocaremos allí varias cargas
de gelinita. - Acepto su idea, tomo las gelinitas, les saco su envoltorio de papel
y las amaso formando un solo bollo, esto lo fijo en una roca justo en la entrada, de
varios metros de hondo . Nos tapamos los oídos con algodón, y con Consuelo nos
vamos a la cueva :- Le digo que cuando estalle mantenga la boca abierta, para
evitar que se revienten los tímpanos .- Media hora después se escucha un
tremendo estruendo, de repente nos cubrimos con una lluvia de piedras, eso
parece un disparo de artillería de montaña. Bajamos a la playa, nos embarcamos
en el chinchorro, nos cambiamos de vestimenta, y nos vestimos con el equipo de
buceo. Allí descubrimos que el explosivo fue un éxito, cerrando el paso
peligroso. Recorremos la costa , en una roca plana , toma sol una tortuga de
mar de unos 30 kgs. de peso. Entre los dos la atrapamos y la ponemos en la
playa, con las patas hacia arriba para que no se escape . La mataremos mañana
por la mañana, ya que el día está agonizando. Por último la amaramos y la
ponemos de manera normal, evitando así que no se escape. Esta noche habrá
luna llena, Consuelo dice:- Doy gracias a Dios, porque estamos vivos, y nos
amamos como el primer día en que nos besamos y nos juramos amor eterno en tu
goleta .- Hoy , yo , con diez y nueve años y seis meses, estoy metido en una guerra
mundial, encerrado en esta islita del imperio del Japón :- Tu y yo , como únicos
habitantes. Si alguno de los dos morimos en la guerra, el otro se matará con un
disparo de pistola en la boca, para así estar juntos en el más allá de la muerte.- La
beso con mucho amor, y la invito a dormir en la cueva, que ahora se ha convertido
en nuestro bunker . Ella duerme con confianza, mientras yo bajo a la playa a
vigilar la costa. El mar está calmo , todo está en silencio, esto me pone nervioso ,
hasta me pongo a pensar en la princesa Cristina. Me tiendo en la arena, la noche
es agradable y clara, a causa de la luna llena. Tengo ganas de hablar pero estoy
solo; este silencio me está molestando, ya que soy inquieto y trato de estar
siempre ocupado. Subo a la cueva y cojo un pescado seco para comer, me
entretengo masticando esa carne sabrosa al paladar , a la vez fumo para saborear
el humo. Ella sigue durmiendo tranquila, y pienso : …¨ Mejor así, ya que no me
gusta ver gente muerta, ni matar¨… Me gusta la aventura romántica, me gusta ver
a la gente contenta y alegre, ella hace tres horas que está durmiendo, espero que
despierte cundo termine su cansancio; esto me recuerda que una vez navegando
en los mares del sur en su goleta, bajo una tormenta de viento y agua revuelta,
que parecía el fin del mundo , en aquella noche, ordené a Consuelo que vuelva al
camarote a cambiarse y se quedara allí, porque yo tenía miedo de perderla y
recuerdo que le dige :- yo me quedaré al mando, ve a descansar hasta que termine
la tormenta. – esto fue así hasta que terminó la tormenta, cuando le devuelvo el
mando. Pienso ahora en lo que estoy viviendo aquí, mientras sigo recostado en la
playa, y mi único amor que está durmiendo en la cueva . Pienso en la vida y en la
muerte, es tan fuerte mi amor a la capitana Consuelo, que deseo nunca verla
muerta, yo quisiera morir antes que ella, pero tampoco quiero que ella me vea
muerto; lo ideal sería morir los dos en el mismo instante, y pasar juntos a la vida
eterna, más allá de la muerte.
Esta noche hace mucho calor, ruedo mi cuerpo a la playa, hasta donde están las
olas muertas para refrescarme, luego preparo el desayuno . Retorno a la cueva y
enciendo el radio, escucho que hay un fuerte combate naval en Mindanao, pero la
radio empieza a transmitir en inglés y no logro comprender. Diez minutos
después, despierto a Consuelo, ella se pone a escuchar el radio, y me transmite lo
que está sucediendo, se trata de un gran combate de las tropas americanas y
francesas contra Mindanao. Ella me dice: -Stelvio, ¿ya podemos apagar la radio?.-
a lo que le contesto :- Sí, cálzate las zapatillas de lona , que haré lo mismo.- Y nos
vamos a recorrer toda la islita, sin encontrar nada anormal. En un lugar en que
los tiburones no se atreven a llegar por poderse varar, nos metemos a nadar,
luego nos subimos a una roca, allí pensamos que es hora de tomar el desayuno en
el bunker, aquí abajo tenemos la ametralladora calibre 20 mm. doble cañón, y
arriba en la cueva contamos con una segunda arma del mismo tipo, capaces de
combates anti aéreos y marinos.
Descubro mirando el horizonte, una lengua de humo; rápidamente nos vestimos
con nuestros uniformes oficiales, como para recibir la visita de alguien
importante, ella se viste de capitana y yo de piloto de mar. Nos colocamos las
pistolas en las cinturas y también los cuchillos, ya que no sabemos qué es lo que
sucede. En la caña de su bota izquierda ella guarda su cuchillo de asalto, la nave
ya se ve a simple vista, pero aun no sabemos si es aliada o enemiga. Le pregunto a
Consuelo si tiene miedo, ella me besa y dice :- Estoy contigo, no tengo miedo ,
amor mío. Si esa nave es enemiga, no podemos hacer fuego, ya que la nave es
demasiado grande y resistirá a nuestro calibre, de lo contrario terminaríamos como
prisioneros.- El crucero es norteamericano, ahora enarbola bandera de guerra,
pero lo dejamos pasar, sin disparar, para no delatar nuestra ubicación.
Una hora después, se acerca otra nave llevando ahora una bandera japonesa,
fondean un cuarto de milla de la rompiente, eso significa que ellos conocen muy
bien la peligrosa costa, ahora bajan un bote con motor, donde se embarcan tres
oficiales y cuatro marineros. Ya más cerca, Consuelo distingue al comandante
Furukawa, nuestro amigo. El bote pasa entre la rompiente del canal, para llegar a
la playa. Cuando pisan la arena, con Consuelo y yo los recibimos, y luego los
abrazamos, alegres de ver personas, luego nos damos la mano. Los marineros
bajan los cajones de la provisión de alimento. Los tres oficiales y nosotros vamos
al ¨bunker ¨, el capitán Furukawa nos dice :- Ustedes se la pasan trabajando,
¡parecen los Robinson Crusoe!, ustedes dos serán enviados a Europa, para realizar
unos trabajos especiales. Primero irán a Buenos Aires , Argentina; donde conocerán
al jefe del espionaje norteamericano, el señor William Sheldon Parker, después de
esa entrevista viajaran a España, Italia, Alemania, Egipto, Turkia, Dinamarca,
Noruega y otros países que deseen ustedes. Trabajarán para el Eje, Roma, Berlín y
Tokio. – Consuelo me pregunta :- ¿Qué haremos en Buenos Aires?. – A lo que le
contesto:- Nos haremos amigos del jefe de inteligencia, del atlántico sur, su nombre
es William Sheldon Parker.- Luego cuando Consuelo termina de escoltar los
víveres, Furukawa continua diciendo :- Irán a Nueva York, depositarán los 50.000
dólares que le dejaré, para depositar en la agencia Cuck, banco de viajeros.
Aparentarán ser novios millonarios, adinerados, cuando entablen conversación con
la gente desconocida, hablarán muy poco y sobre todo hablarán contra la guerra,
aparentando ser pacifistas y cristianos .- Nos entrega un portafolio con los
cincuenta mil dólares en su interior. Vuelven a subir al bote, y retornan camino de
regreso hasta la embarcación. La nave se retira, perdiéndose lentamente en el
horizonte.

Una vez solos, abrimos los cajones que nos dejaron, tenemos toda clase de víveres
para disfrutar de una buena comida, parecemos estar de Luna de Miel.
Aquí no se siente el fragor de la guerra, Consuelo ejecuta en su violín una melodía
de los boleros que yo canto, del mexicano Pedro Vargas, el Rey del bolero. Le digo
a Consuelo :- Que vida rara hacemos nosotros, puro romance .- Nos amamos y nos
besamos, sin límites, aquí somos dos personas únicas, poblando esta pequeña
islita, parece ser el paraíso. Ella más de treinta años, y yo con diez y nueve años y
seis meses.
Consuelo prepara un espectacular almuerzo, con tres platos diferentes: un rico
consomé preparado con huevo de pescado en sal muera, son las tres y treinta
p.m. , esto puede ser almuerzo , o refrigerio, o la cena. Por la noche nunca
comemos, para no distraernos en la guardia que hacemos en la costa del mar. Eso
se sucede a lo largo de los días y las semanas, nosotros nunca nos aburrimos, por
la noche vigilamos toda la costa, por las mañanas nos entretenemos vigilando el
horizonte con el catalejos.
Juntamos arbustos para quemar y hacer humo para cocinar pescado ahumado,
esto demanda mucho trabajo y tiempo, hasta que llegua la noche.
Cada diez días hacemos vida marital, le digo a Consuelo que prepare el
¨cañoncito¨ , yo voy a inflar globos y los voy a botar al mar, el viento los arrastra
mar adentro, con el telemetro calculamos primero la distancia, luego se lo paso a
mi chica, y luego ella dispara, desde donde estamos se ven como pequeños
puntos. Le hago disparar unos doscientos tiros y luego dejamos las maniobras de
prácticas.
Nos vamos a la playa para refrescarnos en el agua, estamos casi desnudos, al
salir, comemos hígado crudo con un poco de sal, para así reponer los glóbulos
rojos, por el fuerte sol reinante. A veces comemos comidas frías y bebemos cerveza
o jugo de tomate enlatado, solamente en luna llena, cuando no podemos cocinar
con fuego. Consuelo me dice :- Parecemos náufragos. ¿ Extrañas la comodidad de
la civilización? – A lo que le respondo :- Amada Consuelo, contigo quisiera vivir
para siempre, en una isla de las Galápagos, solo nosotros dos .- Ella me contesta :-
Si es que salimos vivos de esta guerra, compraré una nave motovelero y viviremos
en las islas encantadas .-


CAPITULO 18
EL VIAJE A NUEVA YORK

Estamos en la boca de la cueva, avistamos una lancha torpedera norteamericana,
Consuelo maniobra el telemetro, y me dice que a bordo de la nave hay muchos
tripulantes. – Parece que no tienen torpedos en las bocas de los tubos. Steel,
podemos mandarlo al fondo del mar- Le contesto que no: - Ellos saben que esta
islita está desierta.- La torpedera pone proa hacia aquí. – Esta Bien, lo
hundiremos, yo ire al bunker y usaré el ¨ cañoncito ¨ 20 milímetros. Cuando yo haga
fuego, tu lo harás inmediatamente , sin pena ni pensamientos. – La capitana me
dice :- Según el telemetro, me dan los cálculos tres cuartos de millas hasta la
torpedera.- Media hora más tarde , la torpedera gira 45 ° a estribor. Eso me pone
alegre, ya que no tengo la necesidad de atacar a una nave indefensa. Cuando
desaparece de mi vista, salgo del bunker y voy al bunker de Consuelo, ella me
abraza y me besa , luego dice :
- Que rara es esta guerra. Tú podrías hundirlo y sus tripulantes serían carne para
los tiburones. - A lo que le contesto :- Amada, no hablemos de la guerra, sino
hablemos de nosotros, cuando llegue la cañonera, nos llevarán a Singapur, a la que
los japoneses llaman Yonan. Me recomendarán en la mejor agencia de viajes , la
agencia Kuck en Buenos Aires, nos haremos amigos del señor, Willyam Sheldon
Parker, jefe de inteligencia del atlántico de América sur . El capitán Furukawa nos
preparó, para Buenos Aires , Argentina. –

Un día nos visita un submarino japonés a bordo viene el comandante Furukawa,
nos embarcamos con el. El radio operador, se acerca y le dice :- Tenemos enemigos
arriba .- El comandante dice :- Señor Steel, no puedo presentar combate, para no
exponer la vida de ustedes dos, que tanto hacen para el imperio japonés.-
El radio operador dice :- Ahora son las diez p.m., no se sabe que sucedió al
submarino enemigo, porque no lo detectamos . El comandante Furukawa ordenó
rumbo a Yonán en Singapur.-
Arribamos a ese puerto, sin novedad de ser anotado en mi cuaderno de bitácora.
Allí nos recibieron con honores militares, veinte días después nos embarcamos en
un vapor chino.
Mi comandante hace embarcar a ocho hombres como pasajeros, todos suboficiales
de la marina imperial, para que sirvan de custodia. A bordo simulamos no
conocerlos, tenían órdenes de pasar a todos por las armas en caso de
peligro. Estos ocho hombres son tripulantes de submarinos. Ellos viajan en
tercera clase. Nunca andan juntos. Nuestro rumbo es hacia Hong Kong, todos
portamos brújulas de bolsillo, si el rumbo sigue alterado por orden del capitán
chino, matarían a todos sin mediar palabras, y apoderarse de la nave para recalar
en destino.
Llegamos a Hong Kong, allí nos espera un contacto español, el Capitán ¨M¨. La
seña será : Steel . El capitán ¨M¨ de Miranda . Los únicos pasajeros de primera
clase seríamos: La capitana Consuelo, y yo. En total los diez pasajeros seríamos
nosotros. Este pequeño vapor, es bastante viejo, en los bronces se le nota la
suciedad que hace tiempo no es lustrado. Nadie se anima a viajar en esa chatarra,
yo monto guardia, dejando la puerta abierta, a propósito.
Mis custodios duermen en la cubierta, por el fuerte calor reinante. Consuelo toca
el violín mientras yo duermo. En el camarote, no dormimos en la litera, dormimos
en el piso, por seguridad, por si alguien dispara una ráfaga de proyectiles contra
el colchón. Nuestros custodios nada saben de esto que hacemos para dormir. El
viaje en este vaporcito que apenas desarrolla cinco nudos por hora.
La comida es abundante, pero nada en especial, cada dos días cambian las
sabanas por el tremendo calor que soportamos, no hay refresco ni helado. En esta
nave que parece pirata, es tripulada por dos marineros indochinos, dos oficiales
chinos, sus uniformes están desteñidos, viejos, y arrugados; para la cena se visten
con sus chaquetillas blancas y limpias, creo que lo hacen por nuestra presencia.
Nosotros muy disimuladamente, cada media hora controlamos el rumbo con
nuestras brújulas de bolsillo. ¨Mi¨ tripulación tienen orden del comandante
Furukawa, si la nave cambia el rumbo pasar a todos por las armas. Cuatro de
ellos tomarían el control de puente de mando, y la sala de maquinas y los
fogoneros en la caldera; luego iríamos a la costa solitaria, bajaríamos una lancha
y nos embarcaríamos los diez, mientras el buque es hundido, dejaríamos escapar
primero el vapor de las calderas, para evitar una explosión. Pero esto no fue
necesario.

A la mañana, el capitán nos comunica que en el día de mañana llegaríamos a
Hong Kong.
Y como nos habían prometido, al día siguiente llegamos a Hong Kong, sin ninguna
novedad de ser anotada, sin la necesidad de derramar sangre humana.
En el hotel nos registramos como esposos, con nuestros nombres verdaderos,
viajamos de Luna de Miel. Lo primero que hacemos allí es bañarnos, ya que desde
que subimos al vapor , no nos bañamos ni afeitamos, por desconfianza a la
tripulación.
Después del almuerzo, que parece un banquete en comparación al viaje, con
delicias y manjares, volvemos a nuestro cuarto. Nos desnudamos para acostarnos,
corremos la cama para tener vista el mar, antes avisamos que nos despierten a las
seis p.m. , para así salir de paseo. Al camarero le doy una propina de dos dólares,
eso es mucho dinero en estos tiempos; aparentamos ser personas adineradas, el
camarero nos dice en inglés:- No tengo cambio.- Consuelo le dice:- Guárdese todas
las monedas .- El camarero se pone muy contento, nos agradece , y luego se retira.
Consuelo me abraza y dice:- Mi corazón late aceleradamente cuando tú me besas,
porque tus besos y tus palabras de amor son dulces como la miel, me embriaga con
ese deleite que tú me brindas con tanto amor.- A lo que le contesto:- Si tenemos que
morir en esta guerra, yo no deseo ver tu muerte, Consuelo mío; ni tú la mía, tenemos
que morir juntos en un bombardeo aéreo, o un naufragio en alta mar, y que la
muerte nos una hasta más allá de la vida. –
Creo que el diez por ciento de la población, viven en el agua, en barcazas, canoas,
y en sanpanes. Consuelo se despierta de su reparador sueño, y me pregunta :-
¿Cuánto dormí? Amado mío. - a lo que le contesto :-Dormiste res horas.- Yo no me
visto, porque estoy esperando ansiosamente, hace veinte días que no hacemos
vida marital, a causa de la guerra y de los viajes. – Podemos hacerlo ahora, que el
tiempo es de nosotros.- Golpean la puerta, contesto, y es el camarero, este nos
viene a buscar para ir al comedor, luego se retira. Consuelo se quita la ropa, y
comenzamos a vestirnos para el almuerzo; yo usaré un traje blanco, ella mientras
tanto se está peinando y vistiendo. Ella se viste con un kimono, y en su cuello
cuelga la gargantilla de esmeralda que compró en Colombia. Bajo su ropa oculta
su cinturón con la pistola. Yo la llevo en la liga del calcetín del pie izquierdo.
Salimos a comer, mientras comemos le digo :- Luego de la comida saldremos a
caminar por la costa de Hong Kong. – Terminamos de comer y salimos a caminar,
entramos en una cantina japonesa, con nipones y malayos. Una hora después
salimos del antro, Consuelo no soporta el olor desagradable de los fumadores de
opio. Dos horas después de la caminata llegamos a nuestro hotel. Ordenamos dos
vasos de horchata fresca. Ese lujo del hotel es limitado, pero muy agradable. La
gente viste muy elegante, daba la impresión de estar en Europa, la comida es
excelente. Vamos al comedor a esperar la cena, el mozo nos dice que :
- El señor Miranda pregunta por vosotros.- Yo pienso que se trata del capitán ¨M¨.
Consuelo retira de su quimono, una de sus pistolas y lo coloca debajo del primer
mantel de la mesa. ¿Quién podría pensar que una joven tan bonita y elegante,
vestida con un costoso quimono y adornada por esmeraldas, sea un agente
secreto del Imperio del Japón?. En los trabajos secretos de una guerra que no es
su guerra, sino por su fuerte amor hacia mí. Lleva en su pierna tres cargadores de
proyectiles, treinta y seis tiros en total. Nuestro camarero retorna acompañado
con un hombre elegantemente vestido, nos presenta, y luego se retira. Yo le invito
a sentarse , el dice :-Soy el capitán ¨M¨.- A lo que le respondo :- Soy Steel, S.O.S.-
entonces nos damos la mano y nos presentamos. Veo a Consuelo que en ese
momento tiene su mano derecha en su pierna, apuntando con la Walter al
visitante. El capitán Miranda, nos da dos pasajes para embarcarnos en un
trasatlántico norteamericano rumbo a Nueva York, además me entrega una
maleta con quince mil libras esterlinas inglesas. Mañana zarparé en esa nave de
lujo .
Me dice Consuelo :- Nuestro amor será inmortal, porque será hasta más allá de la
muerte.- La beso fuertemente y le contesto :- Amada mía , esto será así .- Mi
novia tiene treinta y ocho años y seis meses, yo ya con veinte años y cinco meses.
Nadie podrá derrotar este amor que el mar unió en las Galápagos, donde nos
juramos amor eterno, en la isla Marchena, la desierta isla de las iguanas .

Yo temo que ella quede embarazada, la lavo antes, durante y después, del acto
sexual, con agua y vinagre; también utilizamos un polvo genital, para evitar la
preñez. A medida que corren los meses, Consuelo se torna más encantadora y
bonita, sus exuberantes senos, firmes y de pezones duros, son mi pasión.
Solemos vestir como marinos, yo fumo en pipa , para aparentar más edad.
A la tarde salimos a recorrer las calles, pero hoy nuevamente descubrimos que
alguien nos sigue, al igual que ayer. Al verlo Consuelo dice:- ¿Será nuestro
custodio, o será nuestro enemigo? - A lo que le contesto: - Eso lo sabremos
mañana, aquí no conviene abordarlo, ya que estamos en Hong Kong, una colonia
inglesas, y capaz que se trate de un inglés. Mañana en el crucero lo abordaremos y
le preguntaremos.- Al ver un taxi, lo tomamos, pero junto a nosotros se nos
adelanta el extraño personaje, sentado en un coche tirado por burros. Hago
detener el taxi, con el pretexto de comprar fruta en la costa. Luego de esto le
pedimos al taxista que nos lleve al hotel. El joven misterioso también llega al
hotel. Nosotros nos cambiamos de ropa, hacemos nuestras maletas, y nos
dirigimos al puerto para embarcarnos.
El capitán de puerto, está contento por conocernos, el nos dice :- Ustedes forman
una buena pareja, son bonitos y parecen príncipes. Ustedes para ser marinos son
delicados, la mayoría de los tripulantes de los bergantines son rudos y algo
groseros, ustedes en cambio son algo especiales. Usted Capitana, tan joven y
capitán de naves.- Consuelo no aparenta su edad, a diferencia mía que trato de
aparentar más. El capitán del puerto de la compañía norteamericana dice:- los
espero a las diez y treinta de la mañana, que los acompañaré a bordo, que los
presentaré al capitán de la nave . - Al día siguiente somos presentados con
honores, como si fuésemos personajes, toda la conversación es en inglés, solo
Consuelo domina ese idioma. El camarero nos acompaña al camarote, mientras le
digo a Consuelo:- Esta nave es más lujosa que la ¨ Santa Lucía ¨de la Grace Line. –
Al fin zarpamos de Hong Kong, viene un camarero y nos dice que a las doce
meridiano, vendrá para acompañarnos al salón comedor.
A la hora del almuerzo, el capitán nos invita para almorzar en su mesa. El salón
esta colmado de pasajeros millonarios y distinguidos. Consuelo viste muy
elegante, con un vestido que compró en una tienda distinguida en Hong Kong, de
color verde esmeralda, haciendo juego con sus joyas.
Todos los oficiales de la mesa se ponen de pié:- El violinista tocara una pieza
agradable, para los novios.- El capitán invita al músico a sentarse en la mesa,
ocupando el lugar del piloto segundo de abordo, que fue llamado al puente de
mando. Este dice:- Voy a dedicar una pieza, a Stelvio y a la Capitana Consuelo.-
Toda la conversación es en inglés . Ella se pone de pié, toma el violín que está en
la mesa, y dice:- Tocaré ¨Claro de Luna ¨ , dedicado a mi amado Stelvio.- Cuando
ella termina la pieza musical, todos los presentes se ponen de pié, aplaudiendo un
largo rato. Esa cena fue un verdadero recital. La esposa del médico de a bordo, se
pone de pie, y dice:- Brindaremos por capitana de los pasajeros, y su esposo
Stelvio.- Ellos de pié aplauden. Las señoras, señoritas, y niñas, hacen fila para
besar a mi amada Consuelo, realmente pienso que parece una reina.
En ese viaje, todo ese derroche de fiesta, nos obliga a cambiarnos de ropa, tres o
cuatro veces por día, tanto que nos está fastidiando, estamos perdiendo libertad,
por los agasajos que nos hace el capitán de la nave y algunos pasajeros, que casi
nos obligan a narrar nuestras aventuras en los mares del sur, en las islas
encantadas de Galápagos en Ecuador.


CAPITULO 19
ESPIAS INTERNACIONALES

Llegamos a Nueva York, en el hotel nos bañamos, nos cambiamos de ropa,
tomamos un té con pastelitos y después salimos a recorrer la ciudad. Ahora al fin,
nos sentimos libre, completamente libres, porque aquí nadie nos conoce. Vamos a
la agencia Kook a depositar las quince mil libras esterlinas, y dos mil dólares
americanos, para pagar las cuentas sin usar dinero.
En el puerto buscamos la agencia de navegación Moor Mc Korman, pues esos
buques viajan a la Argentina.
Entramos a una cervecería italiana para tomar cerveza y comer papas fritas,
pregunto allí sobre la compañía naviera; el camarero nos acompaña hasta el
puerto donde está atracado este buque. Me fijo que en la cruceta enarbola, la
bandera de salida. Consuelo y yo subimos a la nave, a la planchada, un piloto
está de guardia. Consuelo le habla en inglés por la salida de la nave, el nos
presenta al contramaestre, y le pregunta a qué hora zarpará la nave. Nos
acompaña hasta la cámara del sobrecargo, mi novia le pregunta si hay pasajes de
primera clase para la Argentina. Él le contesta:- Si hay, cuatro pasajes para allí.-
Como él contesta en castellano, hablo yo y le digo :- Deme un camarote con dos
literas, pero quiero que las literas estén de proa a popa ( así el bamboleo se siente
menos ).- El sobre cargo se sorprende por el pedido, y nos pregunta :- ¿Ustedes
son marinos?.- Y Consuelo en inglés le contesta que, sí lo somos, pero él le habla
en castellano diciendo:- Señorita Consuelo, usted no se acuerda de mí, nos
conocimos en la academia, yo era tercer piloto, luego me recibí de sobre cargo.-
Entonces Consuelo recuerda de él.
El sobre cargo habla por teléfono a la compañía, para los pasajes, y así
ahorrar un cincuenta por ciento de su valor total. A los pocos minutos nos traen
los pasajes a bordo, nosotros ya nos embarcamos, ya que la comida de esa
compañía es espectacular.

A los seis días llegamos al puerto de Santos, en San Pablo, Brazil. Recorremos las
calles para conocer así , un poco la ciudad, y al día siguiente la nave continúa
viaje, rumbo a Buenos Aires.
Llegamos a Argentina, una vez en Retiro, nos bajamos de la nave y nos dirigimos
al Hotel alemán Adam, una torre de treinta pisos o más. Allí nos encontramos con
mi padre, allí le cuento que tengo que trabar amistad con un espía
estadounidense de nombre William Sheldon Parker. – Es un agente secreto
norteamericano, del Atlántico Sur, le tengo que vender un informe en números, que
me dio el comandante Furukawa.- Como el numero de las coordenadas, lo sé de
memoria, se lo escribo en una servilleta. El me pregunta :- ¿ Sabes lo que es?.- Yo
le contesto :- Creo que es el Pacifico Sur, cercano a la costa chilena, entre Iquique y
Antofagasta.- Mi padre me pregunta si debemos ir los dos, junto con la capitana,
yo le contesto que sí, entonces me pregunta :- La marina japonesa no tiene
submarinos que pueda llegar a la costa chilena, ya que hay una distancia de unas
cuatro mil millas.- Yo le contesto que:- Posiblemente Japón tenga un submarino
madre.-
El capitán de Mar y Guerra, Humberto Placido Goio Rico, trabaja para el ¨Eje ¨, su
tarea en el Atlántico, especialmente en el Atlántico Sur, consiste en espiar las
embarcaciones extranjeras que recalan en los puertos sudamericanos, de origen
aliado, para denunciarlos en la radio una vez que zarpaban, muy similar al
trabajo que estaba desempeñando yo, en la isla desierta de las costas de Japón. El
me dice:- Yo les presentaré al señor, Sheldon William Parker, jefe de espionaje de
América del Sur.- Mi padre nos lleva a la embajada norteamericana, Parker es vice
cónsul en Argentina, para tener fuero diplomático y no poder ser detenido. Allí lo
conozco, se trata de un hombre alto, blanco, de muy bello rostro, simpático pero
muy serio. Mi padre se retira y nos deja a los tres solos en la gran oficina.
Después de tener relaciones con ese señor, me da una nota escrita en números,
para el jefe de los aliados en Europa, para el general Eisenover.
Por revelarle las coordenadas, me pregunta cuanto es el precio del secreto, a lo
que le contesto:- Quince mil pesos, y las coordenadas serán suyas.- El se sonríe,
y me da un cheque para cobrar en el banco de la planta baja, con una suma de $
20.000, veinte mil pesos en lugar de quince. Le escribo los números, charlamos
un poco y nos retiramos.
Cinco días después, en el puerto de Buenos Aires, nos embarcamos en el
trasatlántico español ¨Cabo de Buena Esperanza¨, de la compañía naviera
Ibarra, rumbo a Barcelona.
El viaje transcurre sin mayores novedades. Los pasajeros no se relacionan con
nosotros, ya que creen que somos personas muy serias, nosotros tampoco
trabamos relaciones, para así evitar sucesos como en los viajes anteriores.
Hacemos un viaje que a Consuelo y a mí nos llena de felicidad. Puedo asegurar
que cada viaje que emprendemos por nuestro trabajo, es una verdadera aventura,
donde el miedo no cuenta, ya que estamos demasiado ocupados para eso. La
alegría de realizar y cumplir nuestro trabajo para la guerra, pero tenemos que
cuidarnos mucho para no ser descubiertos y no cometer ningún error, ya que
podríamos ser fusilados si somos descubiertos por el enemigo.
La capitana y yo llegamos a Europa, en Francia nos entrevistamos con el general
Diwght D´ Eisenhower. Le doy la nota que me dio Sheldon Parker , como carta
recomendación para poder entrevistarme con él. Entonces le entrego el
comunicado con el que me habían enviado, y nos retiramos al hotel para comer.
Dos días después, viajamos a Italia, por tierra. Allí nos alojamos en el palacio del
Príncipe Pignatelli, padre de mi novia legal, la princesa Cristina. somos recibidos
con mucha alegría por parte de sus familiares, por la noche nos agasajaron con
una fiesta. Fuimos presentados : yo por ser el novio de la princesa Cristina y la
capitana Consuelo como mi ayudante de campo en el rubro del espionaje. Ella es
autorizada a vestir su uniforme de capitán de mar, tan elegante en su cuerpo , por
su tan maravillosa prestancia.
Cuatro días después viajamos a Nápoles, la Princesa , Consuelo y yo, en un tren
ferroviario. Allí somos presentados a la familia. Nos dan alojamiento por un par de
noches.
Volvemos a tener una entrevista con Eisenhower, jefe de las fuerzas aliadas, que
en este momento se encuentra en Italia, con sus tropas de asedio, está invadiendo
el sur de Calabria y Sicilia. Yo intentaré en la entrevista comunicar lo que me fue
entregado en Japón.
En el comando de dicho militar, en Italia, me siento frente a su escritorio y le
digo:- Por parte del comandante Furukawa, bajo las ordenes del Emperador del
Japón Hirohito, yo solicito por parte del Japón, una paz por separado , para unir a
los aliados y al ¨Eje¨, en un gran ejercito, en contra de las tropas comunistas de la
Unión Soviética , y así evitar que continúe la masacre .- Pero Eisenhower se niega a
dicha petición diciendo :- No, la guerra la seguiremos, hasta que toda Italia, y toda
Alemania hayan sido tomadas.- Así se terminó el dialogo con dicho personaje, nos
saludamos y yo me retiro algo frustrado por no lograr convencerle.
Con mi amada retornamos a la casona que nos da alojamiento, allí nos esperan
algunas personas.
El príncipe Pignatelli, nos presenta a su contacto de la SS de Alemanía en Nápoles
, allí este nos revela ciertas informaciones que debemos llevar a la mañana
siguiente a Bremen, en Alemanía.
Todos estos viajes los hacemos como ¨Luna de Miel ¨, pero llevando informes
secretos de los SS.
Dos días después llegamos a la ciudad alemana, en Bremen , donde nos reciben
los oficiales de la SS vestidos de civiles. Nos escoltan a sus oficinas, y damos el
informe en alemán, Consuelo sabe explayarse lo suficiente para hacerse entender.
Recorrimos la ciudad, hasta que se hace la hora de cenar en el hotel. A la mañana
siguiente volvemos a embarcarnos en ferrocarril rumbo a Barcelona.
Llegamos a la ciudad española a la hora del atardecer. A la mañana siguiente
vamos a la compañía Ibarra, comprando boletos para un viaje en el trasatlánticos
¨Cabo de Hornos¨, rumbo otra vez a Buenos Aires.
El viaje transcurrió sin novedad, donde tratamos de pasar inadvertidos y no
llamar la atención, para evitar las complicaciones sufridas en nuestros primeros
viajes.
Una vez en Buenos Aires, vamos a visitar al señor William Sheldon Parker . Nos
saludamos y nos retiramos.

Nos embarcamos en un buque sueco rumbo a Estados Unidos. Consuelo cree que
la guerra está por terminar , pero yo le digo :- ¿No has visto las tropas de Francia y
las tropas de Alemania? , esto no está por terminar.- Luego le pregunto a mi amada
:- ¿Tienes miedo de los que estás viviendo?.- Ella me contesta :- Seguiré contigo
hasta que me muera. - Yo le digo :-Fijate, Venito Mussolini y Weston Churchill, son
íntimos amigos, pero en la guerra son enemigos. Tú no te cansas de viajar con migo
por todo el planeta, porque yo cumpliré mi palabra dada al emperador del Japón,
amada mía. – A lo que me contesta :- Te seguiré a todas las partes donde te
envíen .- a lo que le contesto :- Tu amor para con migo, es tan profundo como los
mares del Pacifico.-
Dos días después de estar en Nueva York, embarcamos rumbo a China. A las
cuatro p.m. zarpamos en primera clase. Como era completo , nos dan dos boletos
para clase especial, el sobre cargo me pregunta :- ¿por qué hacen este viaje?.- Le
hacemos creer que es para festejar nuestra ¨Luna de Miel¨ .

Cuando llegamos a Hong Kong, allí nos espera nuestro enlace, el español Miranda,
nuestro capitán ¨M¨, quién nos da una nota para Puerto Arturo, en
Manchuria. Volvemos a embarcarnos por la tarde. Llegamos a Okinawa en Japón
, allí me informo sobre el acorazado Redpulls , de treinta dos mil toneladas de
registro, mil tripulantes a bordo, tres capitanes, y dos de banderas. Antes lo
había visto con bandera norteamericana, pero ahora flamea la bandera inglesa, y
como China es neutral, recala sin peligro. Sin embargo yo tengo otras intenciones
para su destino. Allí me informo que su rumbo es a Manchuria, pero se ha
retrasado en el puerto de Okinawa. Este acorazado es parte de mi informe secreto.
Ya que su poder es tan grande, que una vez alcanzadas las costas del Japón , la
guerra sería irremediablemente perdida. Una vez que el Redpulls zarpa, nosotros
nos embarcamos para seguirle de cerca hasta que recala en Arturo, donde grabo
sus coordenadas.
Tres días después llegamos al puerto Arturo. Nos instalamos en el hotel, pero al
día siguiente nos volvemos a embarcar en un pequeño barquito japonés, rumbo
otra vez a Okinawa.
Llagamos sin novedad, nos recibe un prefecto japonés, ya que Furukawa está en
misión. Este nos lleva hasta un salón de bienvenida. Allí se organiza una fiesta
para nosotros. Ellos conocen sobre nuestras vidas, los rumores y chimentos de
nuestras andanzas por los mares, ha llegado hasta sus oídos. La fiesta lo organiza
el jefe de la isla, este ha invitado a todos los oficiales de alto rango, para que nos
conozcan. Por esto cuando nosotros llegamos, ya habían muchos comensales. Se
nos acerca un anciano vestido de blanco, este se presenta y dice ser el padre de la
Teniente Muray ( mi amada Julieta), el me pregunta en inglés :- ¿Usted es ¨Steel¨,
o es otra persona?.- La capitana Consuelo le responde :- ¿Por qué?.- Yo la
interrumpo y le digo que sí, que yo soy ¨Steel¨. El anciano llama a su señora, para
presentarnos; está muy contenta, me agradece en inglés, por los servicios
prestados para con el cadáver de su hija. Luego de esto nos sentamos todos juntos
en una mesa, ellos me reverencian a lo que yo les contesto de la misma manera.
Una vez entrada la cena, ellos me cuentan que tienen otra hija, que también es un
piloto suicida de rango similar, Teniente Primero. Como no tengo que responder
ante nadie, con respecto a mis investigaciones personales y paralelas, se me
ocurre la idea de transmitirle a esta nueva Muray, sobre las coordenadas del
acorazado Redpulls . Entonces digo a consuelo que me traduzca lo que voy a
decirles a continuación:- ¿Me dan permiso para darle a su hija, una misión suicida,
para destruir un acorazado norteamericano que está amenazando las costa de
Oriente? .- El padre dice que sí, que para esto ella se había enrolado en el ejercito.
Dicho esto, la madre se pone de pie, y llama a su hija que esta en el salón, y nos
la presentan. Cuando ella llega, todos los presentes en la mesa, nos ponemos de
pie; después de los saludos de rigor, nos sentamos.
A través de Consuelo, me pongo a hablar con la teniente Muray , diciéndole que ya
he pedido permiso para darle la misión que le diría a continuación. Le narro los
hechos, el poder de la nave norteamericana, su envergadura y sus posibles puntos
débiles. Ella se interesa por las coordenadas, y decide llamar a su comandante.
Este se acerca a la mesa, nos presentamos, y luego le digo a Consuelo que le
explique qué es lo que quiero. Una vez pasado el informe, al terminar la fiesta,
este comandante se retira acompañado de dos oficiales de alto rango y la Teniente
Muray, a planificar todo. Ellos nos dicen que mañana mismo se dispondrán para
atacar la nave Redpulls .
Para nosotros, llega a la mesa, una orden de nuestro comandante, con la misión
de embarcarnos en el día de mañana rumbo a Quioto, y luego a Yonan, Singapur.
En dos días llegaremos al último objetivo


CAPITULO 20
EL INFIERNO DE LA GUERRA

Nos embarcamos rumbo a Yonan, una vez en la nave le digo a Consuelo :-Esta
noche , estaré de guardia y no dormiré, ya que no confío en la tripulación , que
parece casi salvaje.-
Luego de cuatro horas, despierta Consuelo y me dice:- Creo que estamos
perdiendo la guerra. Ellos están haciendo la guerra de criminales, por lo que hemos
visto en Europa y por lo que te dice el General Eisenhhower, con sus naves
enarbolando banderas de países neutrales, como el submarino que hundimos hace
dos años.- Yo le contesto :- Recuerda amor mío, la nave hospital pintada de blanco,
con una cruz roja en su babor y otra en su estribor, fondeada en la hermosa bahía
de Yonan , en Singapur; fue hundida por la lancha torpedera norteamericana; la
tripulación y todos los enfermos murieron .- Consuelo me dice :- Al principio de la
guerra, los Estados Unidos neutrales, enviaban pertrechos de guerra y naves con su
bandera , rumbo a Inglaterra, allí les cambiaban el pabellón por la inglesa, por esto
Japón atacó en Perlharbor , para obligarlos a entrar oficialmente en la guerra, en
lugar de ser piratas de los mares. -
Llegamos a Yonan, la guerra allí es salvaje, entre los dos bandos en pugna, aquí
por radio nos enteramos del ataque a Hiroshima y Nagasaki. La capitana
Consuelo, ha quedado muy impresionada por la noticia, ahora está abatida
pensando en la destrucción de esas dos ciudades abiertas, sin objetivos militares,
con la muerte de al menos ochenta mil personas.
Por radio nos enteramos del hundimiento del Redpulls, nuestra amiga Muray,
murió honoríficamente como kamikaze , estrellando su avión cargado de
armamento, contra el acorazado. Entrando por la chimenea, hasta estrellarse
contra la ¨ Santa Bárbara¨ .
Mi padre en Val Paraíso , hace un mes aproximadamente, nos aconsejó dar por
terminada la guerra, y retirar las veinte mil libras esterlinas: - Viajar a Japón y
devolver el dinero al almirante Toyo de la Escuadra Imperial del Japón. Después
viajarán a Guayaquil dejarás a tu novia Consuelo allí, y continuarás viaje a
Tokio para entregar el dinero a tus oficiales .- Ahora que lo recuerdo, creo que mi
padre sabía lo que estaba por suceder, y si bien nosotros hicimos otra cosa, tal vez
si yo le hubiera obedecido, podría haber evitado lo que sucedió.
Ahora nos enteramos, que los norteamericanos están preparando una
contraofensiva total , Consuelo me cuenta que : -Los aliados sospechan de ti, por
el hundimiento del acorazado Redpulls de treinta y dos mil toneladas .
Yo decido mi nuevo itinerario, una vez concluida la misión del Redpulls, partir
rumbo a Buenos Aires y entrevistarnos con William Sheldon Parker.
Veinte días después de un largo viaje en barco, llegamos sin mayores novedades,
al puerto Madero en Buenos Aires, Argentina.
Alli, al entrevistarnos con Parker, el jefe de inteligencia norteamericana en Buenos
Aires dice:- En unos días más se firmará la paz en Europa.-Luego Sheldon Parker,
nos invita a cenar , y a su vez nosotros lo invitamos a él, al Teatro Colón, ya que
Consuelo nunca ha visto una opera . Salimos de allí luego de la opera y nos
fuimos a la calle ¨Tres Sargentos ¨, a un restaurante árabe llamado Tarbush, para
escuchar música y ver danza árabe. Luego retornamos a nuestro hotel, cerca de
allí que también es árabe.
Al día siguiente vuelve William Sheldon Parker, para anunciarnos que hay en
puerto, un buque chileno ¨El Aguilez ¨, rumbo a Estados Unidos. Con esta noticia,
nos apresuramos a preparar nuestras maletas, y nos retiramos al puerto. Nos
embarcamos, y viajamos hasta Val Paraíso, en Chile .
En Chile, decidimos pasarla de vacaciones, visitando lugares turísticos y haciendo
una buena vida. Visitamos Las Torpederas, Playa Ancha, Viña del Mar, y luego
algunos museos.
Luego, en el puerto, compramos pasaje para Estados Unidos, en el Delta Line, que
ya tiene ondeando la bandera de salida. Esa misma noche nos embarcamos y
zarpamos rumbo a Norte América.
Consuelo me pregunta :- ¿Qué piensas con respecto a lo dicho por Eisenhober en
Italia?, ¿Qué harás después de la guerra? .- A lo que le contesto :- Seguiría
amándote, viviríamos en una isla de las Galapagos, para siempre.-

Diez días después de navegación, llegando a las costas de Panamá , nos hacen
bajar solo a nosotros dos, sin darnos ninguna explicación. Nos devuelven el dinero
del pasaje sin darnos más detalles, el sobre cargo de abordo, nos lleva a un hotel y
nos paga por adelantado, veinte días de estadía. Luego se retira dejándonos a
nosotros allí. Nosotros nos dedicamos a pasear, vamos al barrio donde nací yo, en
el barrio Broadway, correspondiente al sector norteamericano. Casi todos los días
vamos al cine o al teatro.
Aproximadamente diez días de estar allí, nos aborda un matrimonio, en el
comedor. El marido dice :- Me he enterado que ustedes son marinos, lo han dicho
aquí la chusma del hotel. Me dijeron que van rumbo a Estados Unidos y luego
rumbo a Hong Kong. Yo soy capitán de un motovelero, y si quieren yo los podría
llevar.- Nosotros sin pensarlo demasiado accedimos para que nos lleve hasta el
continente del Norte. Era mejor no saber quién nos pagó el hotel, nunca tuvimos
problemas con el dinero.
En Colón nos embarcamos rumbo a Nueva York, viajando en un motovelero, que
tiene rumbo hacia Sumatra. La esposa del capitán es quiteña, ellos se enteraron
que somos una pareja de marinos, el capitán es puertorriqueño. Viajamos con
bandera norteamericana, eso es un peligro, aunque la mayoría de las veces
navegamos sin bandera de origen. A Consuelo le parece curiosa la actitud de ese
capitán, ya que estamos navegando en zona beligerante , eso parece el infierno.
Esto me extraña, yo estoy en la rueda del timón; la capitana Consuelo esta a mi
lado. El capitán viene a popa y me pregunta si tengo miedo. A lo que le
contestamos:- No tenemos miedo.- Pero una vez solos, en esa zona de guerra, la
capitana me dice :- En esta latitud dominan los japoneses .- Pero sin mayor
novedad, llegamos a una isla poco habitada. Allí fondeamos; el Capitán con su
esposa bajan el chinchorro de los pescantes, nos dicen que bajarán a tierra y
volverán mañana a la mañana a las once de la mañana.
Cuando quedamos solos, nos dedicamos a registrar todo. Detrás de un bonito
cuadro, está escondida una caja de seguridad; ahora recuerdo lo que me enseñara
el ingeniero capitán Furukawa. – Abriré la caja de seguridad sin dañar los cilindros
ni la combinación.- En el botiquín encuentro un estetoscopio , le digo a mi amada
:- Toma un lápiz y anota los números que voy a dictarte, puede ser en cinco
minutos o en barias horas.- Este trabajo me demandó cuatro horas y tres minutos
, pero al fin la abrí, al revisarla, encontramos los papeles del yate, con matrícula
de Manta, Ecuador; junto con cinco mil dólares, una libreta con varias
anotaciones en grados; un pasaporte de la esposa nacida en Riobamba, y un
pasaporte del capitán nacido en Puerto Rico, y operador de radio además de
marino. La capitana me pregunta :- Qué es lo que harás? .- A lo que le respondo:
-Tengo un plan , amada mía. Este hombre es un agente de inteligencia de Estados
Unidos; subamos a la cubierta para pensar que es lo que haremos? - Subimos a la
cubierta y allí ella me dice :- Amado Stelvio, a la noche encenderemos el radio, y
transmitiremos lo que está en la libreta, y el nombre completo del capitán espía y su
ubicación actual, pero no diremos nada de su esposa. Nosotros estamos fondeados
a una milla de la costa .- Ella ve un bote a vela, que pasa por estribor, Consuelo
lo llama en ingles diciéndole que el capitán está en tierra con el chinchorro :-
¿Podría usted comprarnos dos cajetillas de cigarrillos Camel, para mi esposo?- y le
entrega un dólar de plata, luego le pregunta al marinero :
- ¿Tendrá algún bote para alquilar?.- El pescador dice :- Si puede ser este , sí
tengo.- Consuelo le contesta que sí, dos horas después regresa el pescador con
dos cajetillas de Camel , y nos dice :- Ahora les alquilo este bote:- Primero nos
invita a su casa , para que lo acompañemos en su navecita. Allí me viene la idea
de comprar este pequeño moto velero. La esposa de él se alegra, pues le teme al
mar. Es así como le compro su motovelero, pagando tres veces su valor, total el
dinero no es mío, sino de la caja fuerte.
Ya a bordo, Consuelo transmite el informe a los japoneses en clave, terminamos
ese trabajo y recién le cuento mi plan a la capitana. Levamos anclas, encendimos
el motor y navegamos alrededor de la isla, hasta la ubicación de la nave del
capitán espía. Allí en la costa anclamos, y robamos sus provisiones: subimos un
barril de agua, cuatro latas grandes de galletas marineras, algunos alimentos,
dátiles, dulce, pescado salado, cuatro botellas de whisky como medicina, los
documentos de la nave, y las cartas náuticas. Antes del amanecer hundimos el
barco, y fijamos rumbo a una isla llamada Kingston, capital de Jamaica. Allí
compramos dos maletas grandes para las cartas náuticas y los instrumentos.

Después tomamos pasajes en un vapor algo viejo, con destino a Hong Kong.
Consuelo y yo somos los únicos pasajeros en primera clase , en ese vapor viejo
con bandera China, los oficiales de puente y de maquina muy bien vestidos, con
sus uniformes limpios y nuevos; la marinería casi desnuda, parecen piratas . La
ropa de cama es limpia, las sabanas están bien planchadas, las frazadas de
algodón son muy bonitas. El camarero del capitán , es japonés, de nombre Gima,
él nos comunica de parte de su capitán, que para las comidas, nos invita para
compartir su mesa. Estando en esta nave, Consuelo se viste como una japonesa,
con un costoso quimono , para así esconder sus armas ( una Walter 9mm, y una
Parabelium Lugger 9x19 mm) , sus joyas, y su dinero; porque no es de confianza
ninguna de estas personas , lleva en la caña de la bota izquierda cuelga su
formidable cuchillo de asalto. Yo en ningún momento me quito la chaqueta, a
pesar del tremendo calor reinante, para así ocultar mis armas, ( una Lugger x 19
mm y una Mauser C96 ), también porto mi cuchillo de asalto reglamentario, esta
arma es muy importante porque mata sin hacer ruido.
Ya en la mesa somos presentados a los oficiales, la mesa del capitán está
decorada con flores y farolitos de papel de colores.
Los pocos pasajeros de segunda y tercera clase, junto con la tripulación creen que
la capitana, es una princesa, por su belleza y su elegancia en su vestimenta.
Consuelo al igual que yo, a cada plato que termina se lo reponen con nuevos
manjares.
Por las noches nosotros, en la cubierta, paseamos por los alrededores, de proa a
popa. Yo visto mi traje de color gris oscuro, ella viste de negro, para pasar
inadvertida en la noche.
En el camarote , encendemos todas las luces de las lámparas, corremos todas las
cortinas de la litera; en los botellones con agua, los botamos en la bañera, nunca
bebemos de esa agua, a pesar del calor reinante. Las dos claraboyas de bronce ,
las atornillamos a los vidrios , muy fuerte; todo esto lo hacemos cuando vamos a
cenar, o cuando salimos por las noches. Nunca fumo en la cubierta, para no ser
detectado por la fragancia del cigarrillo Camel; allí todos fuman tabaco muy
fuerte. Consuelo y yo, nunca usamos perfumes, ni jabones fragantes; ya
parecemos fieras, por el agudo olfato, descubrimos a cualquier persona que se nos
acerque. Nosotros estamos constantemente alertas, para no ser sorprendidos.
Por la banda de estribor, se ve una luz blanca , yo pienso que es la luz de tope, de
una nave a motor, pero no se le ve la luz reglamentaria roja y verde.
Se nos acerca el capitán y su primer piloto, y nos aconsejan retirarnos a nuestros
camarotes :- Ya que esa nave podría ser pirata.- dice el capitán , luego nos
cuenta que hace cinco horas que descubrió esa luz, es por esto que aceptamos el
consejo y nos retiramos de la cubierta.
Ya en el camarote, nos cambiamos de ropa, para un posible abordaje, preparamos
las armas pesadas que llevamos dentro de nuestras maletas. Las carabinas Berta
Krupp, son armas pesadas y muy potentes . Consuelo se viste con su uniforme de
capitana, yo me cuelgo en mi cintura las dos pistolas, la Máuser c96, y la
Parabellum 9x19mm, cuelgo mi cuchillo en la bota, y la carabina Berta Krupp, de
grueso calibre sobre mis espaldas.
A las 7 y 30 a.m., salimos a la cubierta, el capitán me vuelve a repetir :-
Permanezca en su camarote, es peligroso aquí, nos están siguiendo, es posible un
abordaje.- Consuelo le dice en inglés al capitán:- Nos quedaremos aquí para
ayudar. La nave se está aproximando a una milla de distancia de nosotros. -
El capitán ordena a los oficiales, ir a toda máquina.
La goleta en el horizonte ahora tiene viento a favor, yo calculo que a ese ritmo nos
alcanzaría en tres horas.
El capitán se nos acerca y nos pregunta :- ¿ Qué van a hacer, si ellos deciden
abordarnos?.- Contesta Consuelo :- Podríamos hacer impacto contra los piratas, o
podemos hacer fuego.- Yo le reitero al capitán :- Abriremos fuego si es una
amenaza, con las armas de la capitana podremos hacer impacto contra los piratas.-
Un joven nos dice:- El capitán aconseja que se retiren de la cubierta.- Pero
Consuelo le reitera que nos quedaremos y abriremos fuego. Todos los pasajeros se
ocultan en sus camarotes bajo llave, unas doscientas personas obedecen al
capitán , muy alarmados por la noticia.
Al cabo de un par de horas, la nave ya está bastante cerca, cuando nos tienen a
alcance, hacen una descarga de fusiles contra nuestra nave.
Consuelo apunta su rifle, y mata al timonel de la nave avasallante. El capitán de
la goleta toma la rueda y hace una flameante maniobra, dando más paño a
las velas[18], los piratas descargan una ráfaga de fusilería. El contramaestre de
a bordo , junto con algunos pasajeros de segunda clase, contestan los disparos ,
pero ya la nave la tenemos en sima , ellos lanzan sus sogas con ganchos de
hierro, para atracar las naves. Consuelo salta a la popa de la nave enemiga, junto
con algunos marineros chinos. El abordaje es inminente, el capitán pirata, toma el
timón nuevamente, pero Consuelo dispara y el capitán pirata cae muerto, sin
perder tiempo ella toma el mando de la goleta enemiga, junto con unos pocos
chinos. Yo salto, para acompañar a mi loca enamorada, me uno al grupo, siempre
disparando mis armas. Consuelo recibe un impacto de bala Dum Dum, en su
vientre, pero ella continúa disparando y dando órdenes a los pocos y valientes
tripulantes chinos.
El capitán de nuestra nave, salta muy herido por la popa, matando a otro timonel
de la goleta, y haciendo caer muertos también a dos marineros enemigos. Yo corro
y salto a la escotilla de la goleta. A mi derecha Consuelo sigue disparando su
Berta Krupp, nuestro capitán está gravemente herido; su cara está tajeada por
un machete. Consuelo está al mando del buque pirata y me grita :
- Stelvio, ve a proa y fíjate si está la ¨Santa Bárbara ¨ allí.- Voy corriendo por la
cubierta , a la popa y a los gritos les contesto :
- ¡Sí, hay varios barriles con pólvora, para los cañoncitos de cubierta!.- Ella me dice
:- Dame cinco minutos de tiempo. ¡Stelvio, mío, creo que me muero!, pero tú no te
mates, amor mío. Me sepultarás en el mar .- Pero yo le digo incrédulo:- Salta al
buque de nosotros, que yo encenderé las guías, para hacer bolar la goleta.- El
capitán ayuda a Consuelo a salir y entrar en nuestro vapor, ya que está muy mal
herida. Solamente quedan vivos, tres piratas heridos, y ahora prisioneros en el
buque nuestro. Hasta ahora, en la cala de popa, hay cinco de los nuestros
heridos.
Yo mientras tanto preparo las guías en los barriles, y envío a un marinero con un
mensaje para Consuelo, para hacerle saber lo que estoy haciendo. El marinero
regresa con un mensaje escrito por la capitana, en ella me aconseja :- ¡PRONTO!.
Enciendo las tres mechas y salgo corriendo a la popa, amarro con un cabo, la
rueda del timón, para que se aleje de nosotros. Veo que Consuelo no puede
mantenerse de pie, ahora se recuesta en la escotilla muy pálida, yo rápidamente
retorno y vuelvo a subir a nuestra nave, para ver el estado de Consuelo. La nave
enemiga explota en un gan estruendo, hundiéndose lentamente de popa. Consuelo
me dice :
- ¡Hiciste volar la nave! .- Pero le contesto :- ¡Hicimos volar la nave!, porque tu
tomaste el comando de la nave pirata.- Me da mucha pena verla así, siento que le
quedan muy pocas horas de vida; estoy a su lado, haciéndole cariños, besándole
la frente y le digo :- Amada mía nuestro amor será por la eternidad.- Ella me
besa y me dice :- Stelvio mío, siento que me estoy muriendo poco a poquito. Pero la
muerte para mí es ganancia; la iglesia en Guayaquil y algunos señores de la
sociedad, criticaban nuestro ardiente amor.- Consuelo se encomienda al Todo
Poderoso, en su humilde oración. – Por el pacto que hicimos en la isla Galápagos,
nos amaremos hasta más allá de la muerte.- dice ella, acariciándome con su mano
manchada de sangre. Ahora me abraza y me aprieta contra su pecho, me besa y
me dice:- Stelvio mío…- Y estas fueron sus últimas palabras.
CAPITULO 21
PAZ

El capitán del vapor está gravemente herido, me elige como fiscal, para que yo
decida el destino de los tres piratas vivos. Los pasajeros y los que quedan de la
tripulación están en la cubierta, cerca de la escotilla, envolviendo a los tripulantes
muertos, para así sepultarlos en el mar. El capitán herido, ya casi no puede
hablar, y dice con dificultad:- Todos mis pilotos han sido asesinados, no tengo
oficiales de puente, por esto el capitán será el americano Stelvio, hasta recalar en
Hong Kong.
Formé un tribunal con los presentes, para juzgar a los tres piratas, ellos por
mayoría dijeron que deberían ser fusilados, y botados al mar :- como cualquier
porquería.- dicen.
El capitán le dice al médico, que no soporta los tremendos dolores, el no es
japonés, pero igualmente, ante nosotros se hace el hará kiry. En tercera clase hay
un joven indonesio, con algo de cultura, es cocinero, es por esto que lo elijo como
jefe de cocina. Dos pasajeros de tercera clase indochinos, serán desde ahora,
ayudantes de cocina. Dos mujeres jóvenes de origen chino, prostitutas de
profesión, serán ahora camareras. Los pasajeros de segunda y tercera, comerán
en el comedor de primera clase por ser el más grande. Hablo con el cuarto
ingeniero y el engrasador de origen filipinos, ellos entienden algo de náutica, les
digo :- Cada diez o quince minutos, ve a la sala de maquinas, mira lo que sucede y
me avisas .- El marinero que está en la rueda, no es timonel ya que los cuatro
timoneles fueron muertos. – Yo iré a mi camarote, y dormiré una hora. Después me
despertarán.- Me retiro al camarote, y recién allí en total soledad, me pongo a
llorar, por la muerte de mi amada Consuelo. No puedo dormir ni frenar mi llanto.
Bebo dos copas de saquí, aunque no me gusta porque es un poco fuerte.
Recojo todas las pertenencias de Consuelo y salgo a la cubierta, a la boca de
escotilla donde está su cadáver.
Al marinero chino, que no había sido herido, está siempre a mi lado ayudándome.
Llamo al cuarto ingeniero, para que me traduzca al chino y les digo:- Dile que me
traiga, varios metros de lona, hilo, y una aguja para coser velas.- Al rato vuelve
trayendo mi pedio, otra vez me comunico diciéndoles, que vayan a la caldera, y
traigan dos parrillas de hierro fundido, que pesan quince quilos cada una.
Envuelvo con lona el cuerpo de mi amada capitana Consuelo, para sepultarla en
el fondo del mar, por su pedido. Con su mejor vestido, de color verde esmeralda,
envuelvo toda su cabeza, colocando dentro, sus costosas joyas de esmeralda y oro,
su violín , su pasaporte ecuatoriano, su cuchillo de asalto, sus dos pistolas, y su
potente carabina. La visto con su costoso quimono, coloco en sus pies los dos
lingotes de hierro, la envuelvo con la lona y ordeno que me traigan una bandera
del Ecuador. Coso todo, junto con la bandera, a manera de honra, para que la
acompañe a su reposo. Me encomiendo a Dios, para pedir por su alma:- Para
cuando el mar devuelva sus muertos, para entrar en el reino de Dios Todo Poderoso
del Cielo y la Tierra, por todos los siglos, Amén. –
En una tabla sobre la banda de estribor, aun reposa el cuerpo; el cuarto ingeniero
con trompeta entona el triste son de ¨Silencio¨, entonces su cuerpo es levantado y
lanzado al fondo del mar.
Retomo el puente de mando, el cuarto ingeniero me ayuda a la guardia esta
noche, navegaremos sin las luces de reglamento.
Durante la tarde hablo con los pasajeros, y les tomo examen de la vista para
ponerlos a algunos como serviola o vigías, por la noche;
- Hasta las 6 a.m., y serán dos personas por turno, para que no se aburran;
cualquier novedad comuníquenlo al puente, y estos a mi camarote inmediatamente,
si estoy durmiendo, que me despierten.- Ya que los ojos claros, por la noche tienen
muy buena visión. Una jovencita con ojos celestes claros, que trabajaba de
prostituta de alta sociedad, le pregunto si quiere ayudar a bordo como vigía:- este
trabajo será por la noche hasta llegar a Hong Kong, comerán todo lo que quieran, a
cualquier hora, recorrerán la nave la mayoría del tiempo, y por el día, dormirán todo
el tiempo que quieran, no beberán licor , ni ron, nada; en la cubierta no fumarán, ni
encenderán fósforos, ya que la llamita de un fosforo, se puede ver a muchas millas;
por la noche vestirán de color negro, portarán en la cintura un cuchillo y una pistola
, y jamás duden en usar las armas ante cualquier desconocido, tienen mi permiso
para matar en defensa propia. Después de las ocho, solamente los que estén de
guardia, podrán caminar por la cubierta.
En la agonía del capitán chino de la nave, me nombra capitán de la nave. A los
veinte años, se cumple lo que me dijera doña Anita:- Stelvio, tú serás capitán muy
joven.- y por obra del destino, se cumplió lo que decía mi anciana amiga.
El cuarto ingeniero de a bordo, que es mi interprete, me aconseja no recalar en
Hong Kong, por ser una colonia inglesa. Reuno a todos los pasajeros en el
comedor de primera clase, como interprete el ingeniero, para anunciar que no
iremos a Hong Kong, para no tener problemas con los ingleses :- Los
desembarcaré en Taiwán o Formosa, China nacionalista, allí la compañía de esta
nave, los embarcará rumbo a Hong Kong. Después nosotros a China continental.-
dicho esto , me encierro en mi camarote. Aquí me siento triste, como perdido en
un mundo que no es más el mío. Esta desventura me hace mal. En este viaje
tenemos un cargamento de tristeza, todo es silencio, nadie conversa, solamente lo
necesario. El cuarto ingeniero está siempre a mi lado, este joven es una gran
ayuda para mí; va a la maquina, habla con los fogoneros, va a la cocina, va a la
caldera, son ahora convertidos en tripulantes por orden mía. Hablo por radio con
la compañía de ¨nuestro¨ vapor, en China Continental, Tientsin. Llegamos a
Formosa, a Taiwán, allí aconsejo a los pasajeros , no comentar sobre el ataque de
los piratas, ya que hay muchos piratas que atracan en el puerto, solamente
hablarlo a la agencia marítima de la nave atacada, por temor a la represaría de los
cómplices piratas.
Los pasajeros bajan a tierra y dos horas después zarpamos de esa isla con rumbo
secreto, ya en alta mar, digo el derrotero al cuarto ingeniero hacia China
Continental, pidiendo una tripulación de ocho hombres, y diez mujeres, yo como
capitán.
Ya en tierra firme , somos interrogados por la compañía; después de narrar los
hechos sucedidos en alta mar, el capitán de la compañía naviera me pregunta :- ¿
Adonde quiero viajar?.- a lo que le contesto, que :- A nueva York .- Desembarco ,
y me llevan a un hotel muy elegante, cercano al puerto, ese capitán paga la
estadía del hotel , y el pasaje a Nueva York. Porque tendré que estar esperando
diez días, hasta que llegue mi buque. Me da las gracias por mis servicios, y me da
un sobre, con diez mil dólares americanos.
A la noche me visita el cuarto ingeniero, mi interprete, y me cuenta que le
ascendieron a capitán de máquina, y me dice:- Señor Stelvio, le doy muchas
gracias por su informe, y la recomendación a la compañía naviera. - Le contesto:-
Todas mis armas, son para ti.- y se las regalo a ese nuevo capitán, menos mi
pistola Walter. Me dice que él le cambió el nombre a su novia Guadalupe, y ahora
la llama Consuelo. La novia llama a su novio, Stelvio.
Pasan los días sin mayores novedades.

Entra al puerto, la nave que me llevará a Nueva York. El nuevo capitán del nuevo
barco, me anuncia en un buen castellano, como yo ya sabía, que :- El pasaje ya
está pagado, y estoy enterado del tremendo combate que enfrentaron contra los
piratas, en alta mar. Donde todos ellos fueron aniquilados y usted Stevio, y su
novia, la capitana Consuelo, hicieron volar a la goleta pirata. Así me narró en
capitán filipino. Le doy mi más sentido pésame por la muerte de su novia, la
capitana, su amada muerte en alta mar.-
A la tarde , el sobrecargo me trae una nota de su capitán para invitarme a tomar
el té con él. Quiere saber personalmente como fue el combate de los piratas,
donde murieron todos los oficiales.
Voy con él, y le cuento como fue el combate contra los delincuentes del mar,
donde murieron todos los oficiales de puente, y todos los oficiales de máquina, y
casi todos los marineros. El sobre cargo es él quien me presenta a su capitán
norteamericano. Resulta que ese capitán está enterado que un piloto con diez y
siete años, navegaba por el océano pacifico sur, y varios viajes por el archipiélago
de las Galápagos. Y me dice :- Muy bien preparado por el capitán de guerra y mar,
su padre y doña Anita, viuda del capitán Lewis.- La conversación se prolonga por
tres horas, pero yo no puedo comer nada, no tengo apetito. El médico me
pregunta si me siento mal, le contesto que:- No, es que siento mucha pena, por
mi amada Consuelo.-
Durante la navegación, estoy apoyado en la borda de popa, viendo pasar la estela
que dejan las hélices y con esto me alejo mas, de donde sepulte a mi amada
Consuelo, capitana heroica en este viaje monótono y aburrido, no es preciso
anotar nada en mi cuaderno de bitácoras, hacia Nueva York. Allí estaré el tiempo
justo, para retirar mi dinero y volver a Hong Kong. Pero nada me alegra, nada me
llama la atención, desde que mi amada pasó al más allá. Todo me parece una
tontería o la misma vida, una mentira inútil para continuar vivo, pero tengo en mi
cerebro el recuerdo que me dijera mi amada capitana Consuelo cuando dijo antes
de morir:-Stelvio, no te mates si yo me muero.-
Mi plática con el capitán y otros oficiales, dura ahora dos horas que pasan como
minutos, así es a bordo cuando almuerzo o ceno. Los oficiales siempre me
preguntan sobre la Capitana Consuelo. Les narró que viajábamos los mares,
enfrentando las tormentas del pacifico sur, donde parecía el final del mundo. Pero
cuando ellos hablan de la guerra, yo les hablo en contra de ella, haciéndoles creer
que siempre viajábamos de luna de miel, para justificar los viajes.

Al fin de retorno al Japón, en una base militar , en una isla la cual ignoro hasta
hoy su nombre, es donde recibo mis instrucciones de vuelo. El 22 de septiembre
, de 1943, un comandante de la marina nipona me dice:-Señor Stelvio, hoy es su
cumpleaños , tengo un buen regalo para usted.-Pienso que se trata de cigarrillos
rubios, pues hace tiempo que no fumo el tabaco que me gusta.
En la bahía hay cinco torpederas rápidas, yo estoy haciendo un curso acelerado
para saber tripularlas. Tengo dos mujeres de marina muy bien preparadas, estas
hablan cinco idiomas. Los seis nos encaminamos hacia la playa. El comandante
repite :- Tengo un regalo para usted.- Luego nos dirigimos hacia un galpón de los
aviones Zero, allí hay tres cajones de más de cinco metros cada uno, enviados de
Alemania, se trata de un avión de caza muy ligero, un Messerschmitt Me 262 ,
uno de los primeros aviones a turbina del mundo. Sin embargo, a este general
Galand, no lo conozco. Pido que me armen la nueva nave, mientras me pongo a
averiguar sobre la vida de este piloto alemán .

El General de la Luftwaffe, Adolf Galand, nacido el 19 de marzo de 1912,
condecorado con la Cruz de Hierro de Segunda Clase, la Cruz de Caballero, y las
Hojas de Roble. Este comandante, en total derribó 94 aviones enemigos. El me
recomienda al Estado Mayor Alemán , para que me otorguen una condecoración, y
Adolf Hitler, a través de sus agentes secretos se entera de mi trabajo para el Eje.

Dos días después, en el cajón donde se guardaban las dos turbinas, hay un
manual escrito en italiano, que me recomienda diciendo que : la velocidad de ese
caza no supere la velocidad de 800 kilómetros por hora, ya que a mayor velocidad
corre serios riesgos de estallar.

Durante una semana aprendo como tripularlo, nada parecido a los aviones Zero,
ya que este cuenta con la reacción de dos turbinas .
Lo puedo experimentar a lo largo de unos meses, saliendo a cazar enemigos
vagando en los mares.

Luego soy enviado nuevamente a Europa, donde me tengo que entrevistar con el
general Haisenover, donde dejaré guardado el avión hasta casi el año 44, cuando
vuelvo a la isla.

Llegamos a Nueva York, allí voy a la agencia de viajes Kook Travel Chek. Retiro mi
dinero y me embarco en una nave que se dirige hacia Hong Kong. En ese viaje no
hablo con nadie, nada me atrae, hablo lo necesario.

Al fin llego a esa colonia inglesa, hago contacto con mi enlace japonés, y nos
embarcamos en buque de mercaderes de tela y ceda fina. En Tokio nos dirigimos a
las oficinas del almirante Toyo, jefe de la escuadra Imperial, unos quince minutos
después, yo estoy frente al estado mayor nipón. Lo primero que hago es entregar
las veinte mil libras esterlinas inglesas al almirante, luego le narro el ataque pirata
en altamar donde murió mi amada y heroica capitana, que el destino quiso que
ella tomara el mando de la goleta pirata, y el vapor en el que viajábamos de luna
de miel con rumbo a Hong Kong. Mientras narró lo sucedido con lujo de detalles,
no me doy cuenta que mis ojos lloran, los veintiún oficiales de alto rango de la
marina, escuchan con mucha atención, mi narrativa, pareciendo ellos todos
mudos.
Un oficial médico, me pregunta si deseo asistencia médica, le respondo:-Arigató.-
Ese médico habla correctamente el castellano, me da una copita con saquí, para
beber y me aconseja internarme en su clínica naval. Acepto por el transcurso de
una semana, para reponer mi salud, que está debilitado por no comer
regularmente; él me acompañará a Hong Kong.

Quince días después , el capitán medico me acompañará desde Hong Kong, hasta
Colón, capital de Panamá. Dos semanas más tarde, llego a Val Paraíso, en Chile.
Allí me reúno con mi familia, en la casa de mi querida tía, Anita Goyo Rico. Cuatro
días después nos embarcamos con mi familia, en un vapor chileno ¨el Aguilés ¨ ,
rumbo hacia Buenos Aires, Argentina.
Una vez en Buenos Aires, nos instalamos el Hotel Adams, un hotel alemán que
nos servirá de vivienda.

Dos años después, mi padre alquila una casa nueva, en la calle Sanabria, a media
cuadra de la estación Villa Devoto. Pegada a nuestra casa, hay otra nueva casa,
en la que viven dos mujeres, una de ellas es enfermera, y su única hija de treinta
años, es médica en el Hospital Militar Central.

CAPITULO 22
LA REDADA

Corre el año 1945, ahora es el presidente Juan Domingo Perón, es quien crea una
policía secreta, a la que llamaban Coordinación Federal. Esta policía arrestó a casi
todos los agentes secretos, del Eje y de los Aliados a EEUU; los últimos en ser
arrestados fuimos, mi padre y yo junto con el señor William Sheldon Parker. En la
comisaría nos sometieron a un Hábil Interrogatorio; sin embargo en Japón fui
entrenado y preparado para afrontar el Hábil Interrogatorio.
Al primero que interrogan es a Sheldon Parker, le preguntan:
-¿ Conoce usted a Stelvio Goyo Decia ? . Y él contesta :
- Nunca vi a ese joven.- el jefe de Coordinación Federal, me pregunta a mí:-
¿Conoce usted al señor Parker? .- Yo le miento y le respondo :- No lo conozco.-
Seis hombres de esa policía me interrogan , ya no interrogan a Parker, sino que
me interrogan a mi solo; sin embargo yo no contesto ni me defiendo. Esos
hombres de la policía piensan y luego dicen : - El señor Stelvio es demasiado joven,
para que sea agente del Japón.- El señor Parker se fija la hora en su reloj pulsera,
se pone de pie y dice :- Señores, ya hace dos horas que estoy aquí.- Retira de su
portafolio un documento, que lo acreditaba como Cónsul General de Estados
Unidos , se lo presenta al jefe, coronel Osinder y dice :- Como diplomático , no
puedo estar demorado más de dos horas.- Con tranquilidad se retira. Yo en
cambio, recién seis días después, quedo en libertad. En total somos setenta y dos
agentes secretos arrestados, de los dos bandos ; yo soy el más joven de todos , la
policía no puede creer lo valioso que fui para el Japón a pesar de mi corta edad.

Una semana después expulsan del país al señor Parker. Nosotros vivimos con mi
familia en Villa Devoto, nos visita el señor Parker, me felicita por mi aplomo y
tranquilidad en el interrogatorio. Me regala tres trajes, cuatro camisas, tres pares
de zapatos nuevos, me deja la dirección del Pentágono, de la secretaria de él
quiere casarse con migo, la señorita Jaquelin Gunot, pero yo respondo que no,
ellos me dan su teléfono para que si cambio de idea le llame o le escriba para
casarme con ella.
Mi padre me presenta un general argentino, Juan Filomeno Velazco, jefe de la
Policía Federal Argentina; el general Perón envía a este señor, a la provincia de
Corrientes como interventor; es por esto su visita, y me pide que le acompañe , me
enseñará lo que tengo que hacer en paso de los libres , es un trabajo internacional
para la Argentina. Estuve diez meses allí .

Después de la guerra , con mi familia ya radicada en Argentina, en la ciudad de
Buenos Aires, gracias a mi padre, que es amigo del general Perón, somos
invitados a viajar a Córdoba de Argentina, a una reunión de veteranos nazis.
Ya en los talleres de aviación, soy presentado por el general Perón, al señor Adolf
Galand, que está reunido con otros jerarcas . Allí conozco personalmente a dicho
personaje, casi lloro por la alegría que causa conocer y estar vivo frente a uno de
mis héroes. Ya repuesto de la impresión, le doy las gracias por el Messerschmitt.
Luego le cuento al general Galand que :- Cuando me entero del fin de la guerra,
tomo el avión y me voy a una parte del mar con mayor profundidad, a una altitud
de 300 metros, allí eyecto el asiento de seguridad, y me lanzo en paracaídas . Esa
joya cayó en picada, en lo más profundo del mar. Pero antes de esto, le había dado
la orden a mis dos nuevas camaradas, para que me esperen en la latitud de las
coordenadas escritas, y la hora exacta , para así rescatarme en bote, ya que en la
zona hay varios tiburones. -

De nuevo en Buenos Aires, consigo otro trabajo en las Guayanas Inglesas, allí
estuve tres meses.
En 1951 Regreso a Buenos Aires, con buenos resultados por mi trabajo como
espía al servicio de Perón y de la Nación Argentina.










CAPITULO 23
LAS AMAZONAS

En 1951, leyendo la crónica de los diarios, sobre la desaparición de unos
exploradores, desaparecidos en la selva del Matogrosso Brazil, eso me fascina y
decido armarme con un equipo explorador.
Compro y me armo : una hamaca de lona , un mosquitero , para dormir
colgado de los arboles más delgados y de madera dura, para que las fieras allí no
puedan trepar; también llevo algunos medicamentos, dos bisturí , instrumentos
para cirugía , como el hilo de seda, el hilo de tripa, la aguja curva . Como equipo
de supervivencia, llevo : un machete, un cuchillo, ropa especial, botas cortas, un
arma de puño, una carabina Mauser; también llevaré mucha sal, como único
alimento, pues la selva me dará los alimentos , como ser carne, frutas, verduras,
berro, palmitos, pescado y miel .
Una vez terminados mis compromisos en Buenos Aires, viso mi pasaporte , para
entrar a Paraguay, Brasil, y Bolivia . Cuando las autoridades me preguntaban
sobre qué es lo que haría en sus tierras, les miento diciendo :- Iré de caza mayor.-
y no la verdad.
En mi pierna izquierda certifica las cicatrices de flechas, y en el dedo grande de
ese pie, testifica el tajo de una flecha de los indios Chavantes, para sanar me
demoró tres meses. Esto me sucedió en el río Das Morte, en el Matogrosso , Brasil
.

Sobre mis aventuras en el amazonas brasileño, narraré algo de mis experiencias.
Conviví con las mujeres sin marido.
Yo tengo mi pascana al borde del río, una vez bajo el barranco para afeitarme y
lavar la cabeza , ando siempre casi desnudo, solo con una pequeña tanga, que al
frente cubre los genitales con una cota de maya de plata, que antes fuera una
carterita de mujer, esto lo hago por temor a las terribles pirañas y las anguilas
eléctricas.
Ya afeitado y lavado con la crema que suelo preparar de urcum, unto mi piel
desnuda, dejando mi cuerpo cubierto de un tinte rojo.
Trepo al barranco para volver a mi pascana, mi corazón palpita, veo treinta
mujeres desnudas como yo. Esas mujeres me imaginé, serían las amazonas, las
sin marido. Dos de ellas me atrapan y me llevan al río, quitando todo el rojo de
urucum, de mi cuerpo. Estas mujeres son rubias, como el oro brillante, sus ojos
verdes intensos, otros son de celeste claros, como los del tiburón; sus pieles son
rosadas, otras muy blancas, son de un metro ochenta aproximadamente, algunas
son más altas. Me acostaron en mi hamaca enrollando el mosquitero arriba,
hablan algo perecido al tupi guaraní. Pasan sobre mi piel, una crema de gine-papo
muy venenosa para las pirañas y las anguilas eléctricas, yo pienso que me van a
botar al río. Todas hablan a la vez , una de ellas me dice :- Guasú.- que quiere
decir grande, pensé que me cortarían el miembro viril, las dos mujeres que me
untan, pasan la crema en sus propios cuerpos , y así nos botamos al río, jugando
y nadando casi me ahogan.
Una de ellas caza un hermoso mutum, un pájaro de quince quilos de peso, sus
arcos tendrían unos dos metros de longitud, sus flechas parecen lanzas. Las
mujeres cazadoras, y guerreras, tienen sus senos izquierdos, reducidos o
abusonados, como un higo seco; en cambio las mujeres con senos grandes y
bellos para la vista, esas mujeres son quince. Todas las mañanas salen de cacería,
por las noches yo duermo con dos de ellas, esto se repite todas las noches, hasta
completar las treinta mujeres.
Una mañana me levanto más tarde de lo acostumbrado, yo nunca duermo tanto,
creo que me dieron algo a beber para narcotizarme. Las treinta mujeres
desaparecieron, no encuentro rastros de ellas. Atizo el fuego, cargo mi pipa, me
siento cerca de las llamas pensando . Una tropa de monos llama mi atención,
miro el entramado de los árboles, con varias ramas rotas. Pienso, y sé que: Estas
mujeres se fueron colgándose de rama en rama, para no dejar huellas.
Me acuesto en la hamaca, noto que en los guatos de la hamaca hay una bolsita
hecha de caraguatá , no es mía. Me bajo de la hamaca y retiro la bolsita, la abro y
dentro descubro una pepita de oro , pienso que es un regalo que me han hecho.
Me dedico ahora a hacer una balsa, salgo de allí, para no caminar por la tremenda
selva que tengo por delante.
Ya terminada la balsa, cargo todo mi equipo adentro, y navego a favor de la
corriente, río abajo, pero no escribiré el nombre del río de las amazonas ni el
lugar, navego con la balsa , hasta donde tengo que dejarla en el algarete. Tengo
que salir de esa belleza de floresta inaccesible.

Un mes y medio después, llego a Río de Janeiro, allí voy a un banco minero ,
hablo con un alto empleado por el precio de esa pepita de oro fino. El empleado
me pregunta si la quiero depositar o vender, a lo que le respondo:- Sí , lo vendo .-
Y me lleva a su oficina, pesa la pepita y veo su peso, pesa como un kilogramo,
me ofrece 3.500 dólares y me pregunta si lo acepto, a lo que le contesto que : Sí.
El se sienta, se pone frente a su máquina de escribir, y empieza a preguntarme mi
nombre, le presento el pasaporte, me pregunta :- ¿ En qué río lo encontró? .- a lo
que le miento y le digo que :- En el Río Das Morte.- Muy lejos de la verdad,
termina de llenar el formulario , y me pregunta si moro en Brasil o viajo a la
Argentina :- Sí, voy a Buenos Aires.- Le contesto, el me acompaña al Ministerio de
Protección al Indio , le pregunto :- ¿Por qué este trámite?.- a lo que me contesta:-
Porque su amigo, el coronel, Da Pereyra Silva está allí, para firmar su pasaje gratis
hacia Buenos Aires.
Fin.-









INDICE


INTRODUCCIÓN 3
CAPITÚLO 1 : NABRESINA GOYO DECIA 6
CAPITULO 2 : EL CAPITÁN BUASÉ 10
CAPITULO 3 : LA CAPITANA CONSUELO GONZALEZ 11
CAPITULO 4 : LAS ENSEÑANSAS DE DOÑA ANITA DE LEWIS 19
CAPITULO 5 : LA BAROMNESA DE WAGNER 22
CAPITULO 6 : LA NAVE DEL AMOR 23
CAPITULO 7 : ISABELLA CUELLO 30
CAPITULO 8 : LA MUERTE DE DOÑA ANITA. 41
CAPITULO 9 : LA PRINCESA CRISTINA PIGNATELLI 41
CAPITULO 10: SHERESADE, LA BAILARINA EGIPCIA. 43
CAPITULO 11: LA LLAMADA DEL DEBER 47
CAPITULO 12: VIAJE A ESTADOS UNIDOS 49
CAPITULO 13: VIAJE A TOKIO 51
CAPITULO 14: MIS PRIMEROS PASOS EN ESPIONAJE 54
CAPITULO 15: LA MUERTE DE LA TENIENTE ¨ JESUALDA ¨ 59
CAPITULO 16: LA TENIENTE ¨JULIETA¨ MURAY 61
CAPITULO 17: CAPITAN FURUKAWA 68
CAPITULO 18: EL VIAJE A NUEVA YORK 71
CAPITULO 19: ESPIAS INTERNACIONALES 76
CAPITULO 20: EL INFIERNO DE LA GUERRA 80
CAPITULO 21: PAZ 84
CAPITULO 22: LA REDADA 90
CAPITULO 23: LAS AMAZONAS 92






























[1] 20 NACIONES: Revista política anti norteamericana , editada en Santiago de
Chile, su nombre hacía referencia a que en America habían un total de 21 naciones, en la
década del 50´. Pero sin los Estados Unidos, en verdad conformaban 20 naciones unidas,
contra un solo y común enemigo, Norte America.
[2] ANOI: Saludo romano y grito de guerra de los fscistas. Su significado es : A nosotros .
[3] Balandra: Buque a vela de tres Velas, ( vela Mayor, Trinquete, Trinquetila)
[4] Estribor : derecha del barco y Babor su derecha.

[5] Baquedano : buque escuela de una fragata Chilena.
[6] Obra Muerta: es el costado de la nave , por enzima de la línea de Flotación.
[7] Chinchorro: bote a vela y remo de pocas dimensiones , con capacidad de nos más de
cuatro personas.
[8] Árboles que se hidratan con agua salada del mar
[9] Bejuco : liana muy fina, de extremada dureza , nacida en los bosques de Manglara.
[10] Un atado correspondía a unos tres kilos de cangrejos.
[11] Botalón: se trata de un poste que esta a la proa.
[12] Jarcia: Cables , con nudos cruzados, formando escalera.
[13] Petifoque: vela primera y menor, de un Botalón.
[14] Corredera: es un instrumento de bronce, del que cuelga de la nave, con una hélice, y a
través de sus engranajes, marca en los relojes de popa, la velocidad, y el tiempo recorrido.
[15] Nudo: medida de longitúd equivalente a 1, 850 de kilometro
[16] Arma: las cuatro armas de los Regimientos Militares
[17] CHALUPA: bote grande de doble proa.
[18] ¨ Mas paño a las velas ¨ se refiere a dar mayor velocidad a la nave.

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