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Trabajo de psicología

El caso Juanito

ͽUnival

Trabajo de psicología El caso Juanito ͽ Unival Alumno: Haniel López Docente: Lucy López

Alumno:

Haniel López

Docente:

Lucy López

INTRODUCCIÓN

Parece interesante y atractiva la posibilidad de estudiar el Caso de Juanito. Este caso constituyó la obra pionera del Psicoanálisis infantil, siendo el primer análisis de un niño, y el único que Freud desarrolla profundamente. Se publica en 1909 y se titula "Análisis de la fobia de un niño de cinco años”. A través de la realización de este trabajo, Freud corrobora los supuestos teóricos acerca de la sexualidad infantil en las que había hallado las fuerzas pulsionales de todos los síntomas neuróticos de la vida posterior. A través del caso de Juanito se pueden comprender diferentes aspectos en lo relacionado al mundo infantil, como por ejemplo: las fantasías, la relación con, los La publicación del Caso Juanito dio pie, algo más de una década, para los desarrollos de dos grandes psicoanalistas: Ana Freud y Melanie Klein. A los 50 años, Freud tiene la primera noticia sobre Juanito, en 1906, cuando el niño contaba con alrededor de tres años. El tratamiento se realiza a través del padre del niño, que hace el papel de supervisor, siendo también la primera vez donde se muestra el trabajo de Supervisión. Max Graf, el padre de Juanito, médico y musicólogo, había pertenecido al Grupo de los miércoles, (grupo de estudio). Po esta razón, para Freud, no era ningún obstáculo que el padre del niño llevara a cabo el análisis. Las reacciones que despertó la publicación de este estudio ayudó a comprobar otras teorías relacionadas con la sexualidad infantil: hipótesis sobre la masturbación, la disposición perverso polimorfa de los niños, las pulsiones parciales, la investigación sexual infantil, el complejo de Edipo y de castración; las teorías infantiles sobre el nacimiento, las fases evolutivas de la organización sexual, etc. El caso Juanito se adaptaba maravillosamente a este objetivo, gracias a la rigurosidad de las anotaciones del padre. Posteriormente, en el año 1957, en el seminario 4, en el capitulo 15, Lacan realiza un análisis de la articulación del desarrollo de la estructura de los mitos en la observación de la fobia de Juanito.

COMPLEJO DE EDIPO: FREUD

Freud en un comienzo habla de Edipo. Complejo: Término acuñado por Bleuler y Jung, para Jung el complejo es entendido como un conjunto de ideas cargadas afectivamente capaces de guiar el curso asociativo. Con el termino complejo Freud plantea que hay algo que existe en el sujeto, frente a lo cual un elemento externo actúa como disparador, permitiendo no sólo la manifestación de aquello que preexistía, sino que además

una re-transcripción de las experiencias del primer tiempo de la sexualidad humana a través de la retroacción, siendo esta un tiempo de reordenamiento en el que algo nuevo a de producirse en este segundo tiempo que se inaugura con la pubertad, con el advenimiento de la tensión sexual. Freud postula a una primera formulación freudiana, donde lo biológico se da como condición de posibilidad

para que actué el campo edipico, de esta manera Freud dice “Por una inclinación natural, el niño se orientará hacia el progenitor del sexo opuesto”.

Luego le entrega participación a los padres y ante esto dice: “La atracción sexual actúa también generalmente sobre los propios padres, haciendo que un rasgo natural prefiera y proteja la madre a los varones, mientras que

el padre dedica mayor ternura a las hijas”. De manera que “los niños se dan cuenta perfectamente de tales preferencias y se rebelan contra aquel de sus inmediatos ascendientes que los tratan con mayor rigor”, así la

conducta de los padres provoca reacción en los niños, siendo los propios padres influyentes en el marco de la interacción. Se trata de dos entidades constituidas; los niños siguiendo su propia pulsión sexual y renuevan con ella el estimulo que parte de los padres, los padres interactúan con algo que es propio del niño a saber la sexualidad. Es por medio del intercambio que se van influenciando mutuamente (enfoque interaccionista), de manera que las entidades no preexisten, sino que se constituyen en la interrelación y son rigurosamente interdependientes. La sexualidad que se desarrolla en el seno de la situación Edípica, genera rechazo de los sentimientos incestuosos y hostiles vivenciados por el niño, teniendo como consecuencia de esto el deseo de desconocerlos, dando lugar a una represión dejando fuera de la conciencia aquello que produce malestar. Como segunda formulación Freudiana hace referencia al Edipo completo, que es hetero y homosexual, positivo y negativo: amor y odio (ambivalencia) hacia ambos progenitores

Y la salida del Edipo a través de las identificaciones que conlleva a la formación del superyó, a la organización del carácter, a una identidad sexual y a la elección del objeto, generando un cambio sustancial respecto a la primera formulación. De manera que la identidad sexual debe ser asumida, y se pueda dar en una dirección distinta de lo biológicamente determinado como lo es la homosexualidad. En el tercer planteo Edipico, se plantea al hombre distinto de la mujer, siendo la castración el centro del Edipo. Para Freud el concepto nuclear del Edipo y la castración en este tercer planteo es el falo. Desde el punto de vista de una teoría infantil, todos los seres animados e inanimados tienen pene, constituyendo esto la premisa universal del falo. Así Freud dice que “para ambos sexos sólo un genital, el masculino, es tenido en cuenta, lo que está presente por tanto no es una primacía de los genitales, sino una primacía del falo. El falo como doble entidad, primero desde la subjetividad del niño al pene, y desde la teoría a la falta del mismo y sus efectos en el aparato psíquico. Freud plantea tres momentos en la subjetividad del niño respecto al falo; en un primer momento habla de la fase fálica, donde todos tienen pene, el niño cree que tanto seres animados como objetos poseen pene. En un segundo tiempo, el pene está presente pero se puede perder, generando en el niño la angustia de castración, por otra parte en la niña se le denomina complejo de castración, ya que esto es percibido en la niña como que se ha perdido. La niña considera que el varón tiene pene, y para ella es complejo porque el que ella no lo tenga es porque su madre no se lo dio, así el complejo de castración en el niño viene a ser la angustia de castración y en la niña viene ser la envidia del pene, generando en ella sentimientos de inferioridad respecto al niño.

El trauma de la fase fálica, tiene como consecuencia tres posibles desenlaces:

  • - Fase genital infantil, se da alrededor de los cinco años, en esta etapa el niño se siente atraído sexualmente por

el progenitor del sexo opuesto, rivalizando con el progenitor del mismo sexo, por el amor del objeto.

  • - Sepultamiento del complejo de Edipo: el niño renuncia a este complejo por tres causas, la primera implica amenaza de castración, la segunda no poder llevarlo a cabo por insuficiencia psíquica y biológica.

  • - Y la tercera el imperativo filogenético, que pasa a ser una nueva fase del desarrollo, donde el complejo es reprimido y el niño entra en latencia.

Es en la niña donde aparece la problemática edipica positiva, así la castración pasa a ser un hecho, ya que no tiene pene. Luego sentimientos de decepción hacia la madre, quién es el primer objeto de amor y a su vez la causante de su falta de pene, y finalmente se genera en ella el impuso de buscar en el padre, el hijo que el padre le podría dar, siendo este un equivalente del falo. Respecto a la ausencia de pene, este es un punto crucial en la evolución de la niña, ya que de esto se pueden dar tres caminos posibles. En las inhibiciones o neurosis (como consecuencia de la represión) Freud afirma que la niña se procura el placer masturbatorio, y al registrar la diferencia sexual experimenta una herida narcisista, desarrolla envidia hacia el pene y se le arruina el placer masturbatorio. Renuncia a la masturbación, rechaza el amor de su madre a quien pone como causa de la falta y también rechaza la sexualidad, como consecuencia de la represión. La desilusión con respecto a su madre, que surge de deducir que ella también carece del falo supuesto en el pene refuerza la hostilidad hacia ella y surge una desvalorización general hacia todas las mujeres. En cuanto al complejo de masculinidad, la niña se niega a admitir la diferencia sexual, se obstina en la masturbación y se refugia en una identificación con el padre fálico en el yo con la consiguiente desmentida de la propia castración. Con respecto a la sexualidad llamada por Freud normal, la niña decepcionada por la falta del falo supuesto en el pene, transforma el deseo de éste en deseo de un hijo. Importante es destacar que la propuesta de Freud con respecto al Edipo en uno y otro sexo implica diferente grado de complejidad. En el varón el amor hacia la madre continúa el enlace amoroso hacia ella derivado de las vivencias de satisfacción tempranas y el padre, tomado como modelo identificatorio, se transforma finalmente en rival porque interfiere en el vínculo amoroso hacia la madre. En cambio, en la niña, el complejo comienza siendo invertido, homosexual, negativo, porque la madre es su primer objeto de amor y rivaliza con el padre por el amor de la madre. En la niña, para que emerja el complejo de Edipo positivo es condición necesaria el despliegue del complejo de castración, es decir, que se decepcione de la madre y se oriente hacia el padre.

En el niño, el amor tierno hacia el padre se contrapone a la hostilidad hacia la madre porque interfiere en este vínculo. El complejo invertido o negativo en el varón sólo deriva de la desmentida de la castración materna, una defensa que culmina en una identificación con la madre y una posición pasiva frente al padre. La declinación del complejo de Edipo positivo en el varón como consecuencia del complejo de castración y en la niña el ingreso al complejo de Edipo a partir del complejo de castración introducen el período de latencia, fundado en la represión primordial que otorga al aparato psíquico un nuevo nivel de organización.

ANALISIS DE LACAN DEL CASO DE JUANITO

Lacan, en el seminario 4, en el cap.15, postula que la fobia es una tentativa de solución a la confrontación con la castración materna y que el objeto fobígeno tiene una función significante y supliría cierta falla a nivel del padre real. En ese sentido, la fobia opera como suplencia de la función del padre real, en la medida en que éste no se sitúa como agente de la castración. Juanito primero padece de angustia y hay como un llamado, a la castración, a un padre que no castra y que Aparece muy permisivo, y no castra. La madre se lleva al niño a la cama desoyendo al padre que no es recomendable para el niño. También se lo lleva al baño, pero el padre no hace ninguna objeción a ello. El padre está fuera de la situación, diga lo que diga él, las cosas siguen su camino, mientras la madre no toma en cuenta las observaciones del padre. Ambos padres conocían del psicoanálisis, él pertenecía al círculo intelectual de Freud. Así Juanito es un niño amado sin frustraciones, su vida transcurre en armonía en donde él es feliz, hasta que en esa felicidad irrumpe la angustia. Freud distingue la angustia y el miedo. Dice que en la angustia hay un afecto que no se puede localizar y el miedo viene a sustituir a la angustia, viene a situar algo allí. Lacan, se refiere a una cierta localización de los espacios, en cuanto a que sitúa precisamente en primer plano la función de un interior y un exterior. Hasta ese momento el niño estaba en el interior de su madre, acaba de ser rechazado y esto lo angustia, pero con ayuda de la fobia instaura un nuevo orden, una serie de umbrales que se ponen a estructurar el mundo. Lacan parte de una pregunta: Qué es un padre? Y dice que un padre no es tan simple. Su existencia en el plano simbólico con el significante padre y todo lo que ese término supone es profundamente problemático, en cuanto a cómo ha llegado a estar esta función en el centro de la organización simbólica. Se trata de que el niño asuma el falo como significante y que haga de él instrumento del orden simbólico de los intercambios, rector de la constitución de los linajes. Juanito, juega a ser el falo de la madre. También hay una cierta identificación a ella, en tanto juega a que tiene niñas. Dentro de esta constelación y en la investigación que hace Juanito le pregunta a la madre si ella lo tiene (falo). La respuesta afirmativa de la madre la coloca en una posición donde reniega de la castración. Lacan se pregunta cuál es el lugar que ocupa este niño para el deseo materno, cuál es la función del niño para la madre y postula dos posibilidades: Una que el niño encarne la metáfora del deseo de la madre por el padre, y la otra posibilidad es que encarne la metonimia del deseo de la madre por el falo, que no tiene y que no tendrá nunca. Lacan ve en el comportamiento de la madre con Juanito, como un apéndice indispensable. La madre se presenta para el niño con la exigencia de lo que le falta, o sea el falo que no tiene. Este niño ocupa el lugar de la metonimia del deseo de la madre. Este lugar tiene la dimensión del engaño, porque el niño juega a ser algo que no es. Se manifiesta en un plano narcisístico, pasa de ser todo para ella a ser nada, en tanto que, ese "hacé -pipí" no satisface a su madre. Hasta aquí, Juanito jugaba con el falo deseado por la madre, como un elemento de deseo de la madre, como algo que debía cautivar a la madre. Pero la excitación del órgano trastoca el paraíso imaginario de Juanito, cuando la madre manifiesta horror ante su virilidad. Este es el desencadenante de la angustia, Juanito se ve confrontado con un goce para el cual no tiene un significante apropiado. No puede simbolizar eso real que le está pasando. A partir de allí va a ir entretejiendo fantasías para elaborar esto. Hasta este momento el falo solo tiene un valor imaginario. Luego este elemento imaginario tiene valor simbólico. Otro factor que le complica a Juanito, es el nacimiento de su hermana, por lo que él es expulsado y queda excluido de la situación.

En medio de esto, Juanito cuenta a su padre que ha soñado que estaba con Mariedl, cuando el padre le cuenta a la madre el sueño, Juanito le rectifica y dice "No solamente con Mariedl, completamente solo con Mariedl". Esta era la situación de partida de las relaciones del niño con la madre. Es decir, él dice no solo completamente solo, sino completamente solo con, es decir que se puede estar con ella totalmente solo sin tener, como ocurre desde hace tres meses, a esa intrusa con su madre. Juanito encuentra una tentativa de solución en la fobia, porque no había podido construir el sistema de relaciones del significante asociado a lo que se ama esté o no esté, a la presencia y ausencia de la madre. Es necesario que entre a intervenir el padre. Para el niño determinadas imágenes tienen un funcionamiento simbólico. Él trata de conciliar el mundo de la relación materna, que funcionaba en armonía, hasta el momento en que aparece la excitación a nivel del pene real, aquel elemento que introduce una falta en la madre. Aparece la elevación de lo imaginario a lo simbólico y esto no puede producirse sin una estructuración en círculos por lo menos ternarios. Esto lo presenta así Juanito cuando reacciona con la fantasía de las jirafas ante la comunicación del padre de que las mujeres no tienen falo y que es inútil que lo busque. Luego Juanito fantasea una situación en donde: ahí hay una jirafa grande, aquí, una pequeña y arrugada en forma de bola. Le preguntan al niño qué es eso y él lo muestra tomando un trozo de papel y haciendo con él una bola. Para el niño se trata de recuperar la posesión de la madre para mayor irritación del padre. Esta cólera nunca se produce en lo real, el padre nunca se deja llevar por la cólera y Juanito se lo señala "Tienes que enfadarte, has de estar celoso". En suma, le explica el Edipo. Por otra parte, hay una jirafa grande y una jirafa pequeña y, a la vez, son semejantes, la una es el doble de la otra. Así, cuando se trata de restituirle a la madre su falo, el niño faliciza a la madre entera, bajo la forma de un doble. Fabrica una metonimia de la madre. Aparece “lo perforado”. En una fantasía, el mismo Juanito está perforado, luego la muñeca está perforada. En sus ficciones introduce el falo como algo que no está agarrado y que necesita de una mediación que permita ponerlo, quitarlo y volverlo a poner. En resumen, ha de ser amovible. El mecánico viene y le destornilla, después el instalador y con unas tenazas le quita el pene para ponerle otro mayor. Esta ficción lo conduce a la verdadera solución del problema, a través de la noción de que el falo es también algo incluido en el juego simbólico, además está fijo cuando está puesto, pero es movilizable. El niño está a punto de conseguir un pequeño respiro en su búsqueda frenética de mitos conciliadores, nunca satisfactorios hasta llegar a la última solución que encuentra. Juanito va inventando teorías, fantasías donde se ponen en juego permutaciones significantes. Se trata de pensar como el niño va a hacer una construcción, un anudamiento que permita representar su goce, para ello Juanito construye una ficción. De esta manera inventa la fantasía del instalador y el mecánico donde se efectiviza en forma de ficción la operación de castración. Donde Juanito diría, a falta de un padre un destornillador, el cual puede venir al lugar de agente de la castración. La fantasía tiene la función del mito. Este mito encierra una verdad, en la medida de que implica un intento de elaborar simbólicamente una hancia. Intenta elaborar el enigma de la diferencia de los sexos, la vida, la muerte. No es solo cubrir una falta, sino elaborar un enigma una respuesta. Lacan agrega que hay algo logrado en el caso, a nivel de la fantasía de castración y Juanito va a ser un heterosexual, pero va a quedar identificado al ideal materno y no al emblema paterno. En el sentido de que un sujeto puede ser heterosexual, pero sin embargo no se va a consolidar la posición viril si no se elabora la paternidad. Esto significa que no basta con que elija a una mujer como objeto, sino que hay un esfuerzo más que lo conduciría a la paternidad.