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quadernsanimacio.

net nº 13; Enero de 2011
LA INVESTIGACIÓN SOBRE POLÍTICAS Y CONSUMO
CULTURAL EN AMÉRICA LATINA Y EN CHILE. LA
INCIDENCIA DEL CONOCIMIENTO EN LA FORMULACIÓN DE
LAS POLÍTICAS PÚBLICAS
1
.
Prof. Dr. Cri!i"# A#!oi#$
E%&$'" ($ P$rio(i)o* F"%&'!"( ($ H&)"#i("($*
U#i+$ri("( ($ S"#!i",o ($ C-i'$.
R$&)$#
En Chile, en los últimos 20 años, el desarrollo de la actividad cultural ha experimentado
cambios, innovaciones, reformulaciones y avances conformando una realidad inédita
partir de la generación de la nueva institucionalidad cultural !aralelamente a los
esfuer"os de los gobiernos democr#ticos por desarrollar pol$ticas culturales desde la
institucionalidad dispuesta, se ha ido produciendo un fenómeno socio%económico%
cultural &ue tiene en mayor o menor medida a cada ve" mas amplios sectores de la
población chilena accediendo a bienes art$sticos y culturales 'os estudios reali"ados
en el pa$s han puesto en evidencia &ue estamos en presencia de una redefinición de los
(públicos( de las distintas experiencias culturales
Existen algunos traba)os &ue han destacado algunas consecuencias en las pol$ticas
culturales destinadas a la extensión del consumo 'os fundamentos teóricos y el
desarrollo de las pol$ticas culturales en Chile a contar de los *0 han sido ob)eto de
atención de investigadores universitarios, algunos de ellos est#n siendo actualmente
financiados por +,-.EC/0 y por tesistas como parte de sus traba)os finales .el
mismo modo, las pol$ticas culturales en democracia han sido reseñadas por algunos de
sus directos promotores o por agentes responsables de organi"aciones culturales
relevantes del pa$s
El traba)o resume las l$neas centrales de la contribución &ue la investigación aplicada en
cultura ha generado en el diseño, implementación, evaluación e impacto de las pol$ticas
culturales
1
Esta ponencia est# asociada al proyecto +ondecyt n2 103405* 6n#lisis de las !ol$ticas culturales en
Chile Consumidores y -uevas 6udiencias 1**0 7 2008
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I. Pr$$#!"%i.#
'a investigación sobre pol$ticas culturales, audiencias y consumo en Chile es poco
frecuentada y estimulada 6ún &ueda por asumir el reto de obtener un estatuto de mayor
reconocimiento, avan"ar en un me)or perfilamiento académico e influencia en los
procesos docentes y en la generación de esos espacios &ue nos permitan cooperar en la
formulación de las pol$ticas públicas para del sector
En la mayor parte de los pa$ses desarrollado, al menos desde los años ochenta en
adelante, la discusión por el papel y l$mites del Estado en la formulación de las
!ol$ticas !úblicas9 la preocupación por un cualitativo incremento en la participación de
la sociedad en su con)unto y el papel destacado de la comunidad universitaria en las
acciones relativas a su formulación, corre casi en paralelo con el desarrollo de las
metodolog$as y estrategias para la :medición; de la eficiencia y la eficacia de las
decisiones gubernativas en tal sentido
'os últimos años del siglo y la presente década han estado caracteri"ados por la
consolidación de la institucionalidad cultural !ese a &ue no ha sido particularmente
intenso en nuestro pa$s un debate m#s doctrinal sobre la idea de una mayor
ausencia<prescindencia del Estado en materias culturales, la propia evolución del tema
est# en cierto sentido obligando a reflexionar sobre &ue tan necesario< oportuno<
conveniente resulta &ue el Estado asuma un papel m#s activo en la formulación =y
autoevaluación> de las pol$ticas culturales &ue implementa
-o existe una definición de consenso sobre lo &ue son las pol$ticas públicas 'a noción
de pol$tica pública tiene acercamientos descriptivos y teóricos9 algunos m#s cercanos a
los teoremas sobre el poder, el consenso y el conflicto ,tros, m#s interesados en el
&uién, cómo y para &ué se detenta el poder pol$tico
=?elambi, 1***>, sostiene &ue precisar cuales son los elementos constitutivos de una
pol$tica publica constituye una operación altamente comple)a tanto a nivel teórico como
a nivel operativo 'as pol$ticas públicas ser$an entonces elementos institucionali"ados
del sistema pol$tico =@añón Aart$ne", 200B> &ue tratan de los elementos m#s visibles,
cotidianos y familiares del sistema pol$tico para los ciudadanos Cna pol$tica pública
normalmente implica algunas cosas m#s &ue una sola decisión -ormalmente implica
m#s de una decisiónD decidir &ue existe un problema, decidir &ue ha de interesar su
solución, decidir la me)or manera de proceder, decidir legislar sobre el tema, decidir
como evaluar
Es fundamental entonces la articulación entre el diseño y la implementación de las
pol$ticas públicas En estricto rigor no se puede hablar de diseño de la pol$tica si no es a
la ve" el diseño de su proceso de implementación !ara &ue la pol$tica sea realidad
concreta y no una idea inteligente, no basta la definición de las (condiciones iniciales(
=la conexión fines%medios>, si no se incluye el proceso de acción &ue les da cuerpo,
efectividad, continuidad y &ue remata en el efecto terminal buscado .e ah$, &ue toda
pol$tica pública sea en un primer momento una idea su)eta a comprobación en la
pr#ctica, cuya valide" se basa en un diagnóstico del problema a atacar
.e donde resulta fundamental la comprensión de las causas &ue lo originaron y de las
situaciones favorecedoras de su reproducción y, la solución para resolverlo por la &ue se
haya optado Esto implica una valoración comparativa de la eficacia de cada una de las
posibles soluciones y de sus efectos sobre los sectores sociales Cno de ellos es el
cultural
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En cuanto pol$ticas públicas &ue son, las pol$ticas culturales vendr$an a ser el con)unto
de operaciones, principios, pr#cticas y procedimientos de gestión administrativa o
presupuestaria &ue sirven de base a la acción cultural del Estado =6nder%Egg, 2004> E
igualmente re&uieren de cierta capacidad de generación de conocimiento asociado a su
campo de intervención
'a incidencia de los académicos =y en general de la capacidad de las universidades de
generar conocimiento> en la formulación de las pol$ticas públicas en cultura es un
campo inexplorado en nuestro pa$s Ee ha explicado =Fega G @edregal, 2010> como en
los últimos años, ha crecido el interés entre académicos y formuladores de pol$ticas, por
el uso o no uso de la evidencia cient$fica en la elaboración de las mismas
2
.icho
interés, se ha dicho =@otto, 20089 @urlot G Aedalla, 2003>, se enmarca en el paradigma
del diseño de las pol$ticas públicas basadas en la evidencia dentro del cual, se espera
&ue la certe"a cient$fica inspire a las !!, para &ue éstas, sean las m#s efectivas y
eficaces estrategias a implementar
Ee trata sin duda de todo un cambio en el modelo de diseño de las pol$ticas públicas y,
al mismo tiempo, un desaf$o para la academia, pues nos invita a pensar la investigación
ya no desde el fin de la implementación de la pol$tica =a modo de una evaluación
sumaria> sino desde el inicio del proceso
-o obstante, en el #mbito de las pol$ticas públicas en cultura no hay evidencias
concretas de la incidencia de la academia y del resultado de investigaciones cient$ficas
en la adopción de las mismas en los pa$ses de la región / se trata de un tema urgente
En palabras de 0ulio Hern#nde", un sociólogo vene"olano especiali"ado en temas de
Cultura y Comunicación, ICómo puedo saber, por e)emplo, cuanta energ$a y recursos le
debo colocar a un plan de lectura, si no tengo una idea certera y verificable de la
situación en la &ue se encuentra la industria, el mercado y el consumo editorial, los
h#bitos de lectura, la dotación de bibliotecas, la capacidad inductora del sistema de
educación b#sica, y otras variables &ue nos permitan definir cómo debe ser esa
intervención consciente dentro del sistema cultural, #rea lectura, en su con)untoJ ICómo
puedo determinar un !lan de recuperación del patrimonio edificado sino cono"co a
fondo la situación de con)unto en la ciudad o municipio &ue administroJ =Hern#nde",
200*>
!ara el caso chileno, solo hay algunos tra"os, unas huellas desperdigadas &ue intentaré
sacar a la lu"
II. D$"rro''o
". Lo $!&(io o/r$ 0o'1!i%" %&'!&r"'$ 2 %o#&)o %&'!&r"' $# A)3ri%" L"!i#".
-o son pocos los académicos &ue han contribuido y est#n contribuyendo al an#lisis y
formulación de las pol$ticas culturales 'amentablemente no es este el momento y
tampoco dispongo del tiempo re&uerido para mostrarles con detalle las múltiples y
variadas formas &ue asume la relación entre la academia =los investigadores m#s bien> y
el Estado =los legisladores y decisores concernidos en la adopción de decisiones sobre lo
público> en materias culturales 0ampoco puedo darles muchos e)emplos del plano local
2
'as especialistas citadas han identificado algunas experiencias en el an#lisis de !!@E en Chile, en
relación a temas como reglamentación fiscal, pobre"a, y educación .ichas experiencias, reconocen la
influencia de principios tecnocr#ticos en la elaboración de pol$ticas públicas, principalmente asociados a
proceso de cambio de la pol$tica -o obstante, concluyen con otros, &ue no hay utili"ación de los
conocimientos generados por esas investigaciones, ni en la formulación de las !! ni en la toma de
decisiones
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En el #mbito universitario latinoamericano son varios los investigadores &ue han
participado y contribuido a los estudios sobre pol$ticas culturales y consumo cultural en
6mérica 'atina !or nombrar algunos tenemos a Aarcelino @ismal, Falerio +uen"alida9
Aabel !iccini y 6na Kosas Aantecón, entre otros :Ellos mantienen el debate y traba)o
teórico%emp$rico sobre diversas dimensiones de las pol$ticas culturales, :lo han hecho
desde el espacio de la academia pero también con apoyo de las instituciones de
gobierno; =6lman"a, 2004>
!ese a &ue no abundan, las investigaciones sobre públicos de cultura tienen una larga
data en 6mérica 'atina
'a relevancia de la realidad cultural local exige un plan marco de estad$sticas culturales
&ue permita tomar decisiones informadas a los agentes públicos y privados y &ue aporte
transparencia facilitando la participación social en los debates sobre pol$ticas culturales
Ee han identificado variadas l$neas de an#lisis &ue buscan explicar las dimensiones del
consumo cultural en grandes ciudades de 6mérica 'atina, pero éstas no se vinculan con
las iniciativas públicas de sus respectivos pa$ses 6ll$ est#n las investigaciones sobre
públicos de arte iniciados por ?iba)a =?iba)a, 1*85> y Etemenson y LratochMill
=Etemenson G LratochMill, 1*N0> en 6rgentina%, &uienes aportaron conocimientos
importantes sobre la orientación de los gustos, el origen socio%económico y nivel
educativo de &uienes visitan o nunca visitan los museos, galer$as, teatros y salas de
concierto ,tra investigación relevante a ese respecto fue reali"ada por Kita Eder =Eder,
1*NN> en la ciudad de Aéxico, donde unió el método de la encuesta sociológica con el
saber del hecho estético a fin de comprender un fenómeno de alta cultura
,tros aportes relevantes fueron el :Estudio comparativo del consumo cultural en
grandes ciudades;, reali"ado por el :?rupo de !ol$ticas Culturales de C'6CE,;
=1**0>, en @uenos 6ires, Eantiago de Chile, Eao !aulo, Caracas y Aéxico El propósito
de este importante proyecto pionero fue conocer las caracter$sticas de su pr#ctica en la
región, sondeando y explorando diversos consumos pertenecientes o no a la industria
cultural .e esta manera, adem#s de integrar preguntas sobre el comportamiento y
actitudes frente a los medios de comunicación y otros bienes de la industria cultural, se
indagó sobre el consumo de alta cultura y los usos del tiempo libre 'os an#lisis
reali"ados en las capitales de 6rgentina ='andi, Facchieri, G Ouevedo, 1**2>, @rasil
=6rantes, 1**B>9 Chile =Catalan G EunPel, 1**0>9 Fene"uela =@isbal, 1**N> y Aéxico
=?arc$a Canclini, 1**B>, entre otras, se publicaron y reeditaron en distintas versiones,
marcando un nuevo rumbo y fundamentando muchas investigaciones posteriores Eus
resultados indicaron tendencias relevantes en las &ue se manifestó un proceso creciente
de diferenciación y segmentación de los usuarios < públicos respecto de la producción y
distribución de bienes y servicios culturales
.entro de ellos, son de destacar tres importantes proyectos &ue se convirtieron en
modelos para muchas investigaciones presentesD Entre ellos, la investigación dirigida
durante varios años por Aart$n @arbero en la Cniversidad del Falle, en Cali, Colombia,
donde se abordó la telenovela como producto de indudable éxito popular en la industria
televisiva, para anali"ar :la manera como se articulan las lógicas comerciales de su
producción con las lógicas culturales de su consumo Es decir, las mediaciones en &ue
se materiali"an las construcciones &ue vienen de la lógica económica e industrial y su
articulación a las demandas y modos de ver de diferentes grupos sociales;
Ee inscribe también los traba)os desarrollados por Aata y un e&uipo de profesores de la
Cniversidad -acional de Córdoba, 6rgentina =Aata, 1**N>, donde se planteó la
comprensión del :modo en &ue las radios de audiencia popular configuran sus públicos,
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la naturale"a de las propuestas de identificación y comunicación &ue formulan a los
sectores populares urbanos y el sentido ad&uirido por ellas con relación a su
constitución como actores sociales(
'as figuras señeras de -éstor ?arc$a Canclini y Qesús Aart$n @arbero, cuyos traba)os e
investigaciones desde los años N0 hasta nuestros d$as, se han traducido en aportes
sustantivos para la conformación de un marco epistémico b#sico =e ineludible> en la
reflexión sobre las pol$ticas culturales al sur del K$o ?rande
En particular los estudiosos sobre pol$ticas culturales tienen una deuda con el profesor e
investigador argentino, nacionali"ado mexicano hace varios años 'a obra de ?arc$a
Canclini est# siendo estudiada incluso m#s all# del contexto latinoamericano =Aorris,
2000> donde ha sido un referente obligado las últimas dos décadas
El libro en el &ue ?arc$a Canclini ofició como editor en 1*3N, ('as !ol$ticas Culturales
en 6mérica 'atina(, ha sido considerado =Ae)ia, 200*> como un hito en la evolución de
las pol$ticas culturales de 6mérica 'atina El año en cuestión se ha tomado como fecha
referencial y punto de partida para explicar algunos de los profundos cambios ocurridos
en estas materias en el continente 6lgunas de estas modificaciones han influido en la
concepción, formulación y aplicación de la pol$tica cultural de los Estados
Eer$a me"&uino no mencionar el aporte &ue desde la academia han hecho a la
investigación, evaluación y desarrollo de las pol$ticas culturales de sus propios pa$ses
los profesores universitarios e investigadores Carlos ?u"m#n C#rdenas =Fene"uela>9
Quan 'uis Ae)ia =Colombia>9 .iana ?uerra Chirinos =!erú> 6lbino Kubim =@rasil>9
6gust$n Courtoisie =Cruguay>, entre otros muchos &ue conforman parte sustantiva del
:colegio invisible; de investigadores y académicos interesados en las pol$ticas
culturales en 6mérica 'atina
/. E+o'&%i.# ($ 'o $!&(io o/r$ %o#&)o %&'!&r"' $# C-i'$. U# i#!$#!o ($
0$rio(ifi%"%i.#.
Eolo en las últimas décadas en Chile se ha comen"ado la &ue esperamos sea una
tradición en estudios sobre el consumo cultural -o obstante, no abundan las
investigaciones de nivel universitario 6 saber, el Kepositorio Rnstitucional de
C,-RC/0 =KR>, base de datos &ue contiene la información centrali"ada, organi"ada y
normali"ada de los proyectos, personas, instituciones y resultados provenientes de todos
los fondos &ue se administran en la institución desde su creación en 1*31, consigna 135
proyectos asociados a la bús&ueda del termino :consumo; .e ellos, sólo dos =uno de
1**B y el otro del 200*> se acercna a nuestro ob)eto de atención, aparte del &ue hi"o
posible la presente investigación
6 la falta de estudios espec$ficos &ue ayuden a entender las alternativas del consumo de
cultura en la sociedad chilena en una dimensión sinóptica, se debe sumar la inexistencia
de un tratamiento de con)unto reali"ado sobre la tem#tica de esta sección Hay &ue
descubrir el mosaico por reta"os, con teselas encontradas dispersas
-os parece reconocer sin embargo algunas tendencias en los estudios disponibles, ellas
devienen tal ve" de una orientación particular de los investigadores, pero ayudan a
clarificar el proceso &ue eclosiona en los noventa con las primeras formulaciones de las
pol$ticas culturales en el pa$s
Entre el *0 y fines de la primera década del presente siglo, la atención de los
especialistas ha estado puesta, aparentemente en la expansión del consumo en sectores
emergentes y la masificación de ciertas pr#cticas art$sticas y culturales Eer# este
también el per$odo en &ue el consumo cultural se instalar# como un campo espec$fico de
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an#lisis desde la perspectiva académica El lapso coincide adem#s con el extenso
gobierno de la coalición pol$tica &ue derrotó al general 6ugusto !inochet en las urnas,
favoreciendo desde el Estado y sus órganos de intervención, una mirada m#s atenta de
las distintas modalidades &ue asumen las pr#cticas art$sticas y culturales desde la
perspectiva de la demanda
Con el contexto de fondo de contribuir a la democrati"ación de la cultura a través de la
facilitación del acceso, las organi"aciones culturales chilenas han debido asumir como
un desaf$o inminente la necesidad de ampliar sus audiencias y considerar al público
ahora como un protagonista activo de su actuación y no como, tradicionalmente ocurr$a,
un mero receptor pasivo de sus propuestas
Como hemos podido apreciar, la delimitación del :consumo cultural; como una pr#ctica
espec$fica frente a la pr#ctica m#s extendida del consumo se )ustificar$a, entonces, por la
parcial independencia alcan"ada por los campos art$sticos y culturales durante la
modernidad Estos campos habr$an superado la heteronom$a &ue ten$an en relación a la
religión y la pol$tica, lo cual se enmarca en un proceso de seculari"ación global de la
sociedad
!ero adem#s, el consumo cultural se constituir$a como una pr#ctica espec$fica por el
car#cter particular de los productos culturales En este sentido, se ha propuesto &ue los
bienes culturales, es decir, los bienes ofertados por las industrias culturales o por otros
agentes &ue actúan en el campo cultural =como el Estado o las instituciones culturales>
se distinguen por&ue son bienes en los &ue el valor simbólico predomina por sobre su
valor de uso o de cambio
%. A0or!$ %o'$%!i+o
0res me parecen &ue son también los núcleos intelectuales &ue m#s han avan"ado en el
desarrollo de traba)os con continuidad en el #rea de los estudios de audiencia y consumo
cultural Ae refiero al CRE,C de la Cniversidad 6lberto Hurtado, el núcleo de
académicos reunidos en torno al Rnstituto de Rnvestigación en Ciencias Eociales =RCE,>
de la Cniversidad .iego !ortales, =C.!>, y a la Cnidad de Estudios del Conse)o
-acional de la Cultura y las 6rtes
Especialmente destacable es el aporte de los dos primeros pues provienen de espacios
universitarios privados, contribuyendo a desmentir en los hechos ese desapego &ue se
suele atribuir a las universidades privadas en materias de investigación de calidad en
Ciencias Eociales 'a última ha hecho una inestimable labor desde la institucionalidad
pública
%.1. E' CISOC ($ '" U. A'/$r!o H&r!"(o
El Centro de Rnvestigaciones Eocioculturales =CRE,C> de la +acultad de Ciencias
Eociales de la Cniversidad 6lberto Hurtado, hereda una historia fecunda desde el
antiguo Centro @ellarmino, fundado en los años 50Ss por el !adre 6lberto Hurtado
Especialmente enri&uecedora ha sido la obra y el lidera"go intelectual del académico
!edro ?uell, &uien ha infundido en el Centro de Rnvestigaciones un traba)o serio y
documentado sobre el consumo cultural En una serie de traba)os continuados sobre las
dimensiones &ue asume el consumo cultural en Chile, !edro ?uell ha explorado la tesis
de &ue en Chile, al igual &ue en el resto de 6mérica 'atina, la consecución e
institucionali"ación de los derechos civiles y pol$ticos en los últimos treinta años ha
tenido un rol fundamental para la conformación y desarrollo de sociedades
democr#ticas, e&uitativas y sustentables
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:Ei en las décadas de los ochenta y noventas, la )usticiabilidad de los derechos humanos
)ugó un papel fundamental para los gobiernos denominados de la :transición
democr#tica;, en la actualidad la discusión sobre la garanti"ación de derechos se ha
ampliado a nuevos hori"ontes y preocupaciones sociales Es as$ como los :.erechos
económicos, sociales y culturales; han comen"ado a tomar, en los últimos años, un
lugar primordial en la discusión sobre los nuevos desaf$os &ue los pa$ses de la región
han venido experimentando en sus trayectorias democr#ticas 'os as$ llamados
:derechos de segunda generación; 7&ue vendr$an a complementar a los derechos civiles
y pol$ticos considerados de primera%, han demandado nuevos instrumentos de monitoreo
y seguimiento, &ue permitan establecer una discusión m#s amplia sobre los derechos
&ue proponen nuevos est#ndares de e&uidad social; =?uell Fillanueva, 2010>
!ero ha sido a partir de su participación en la elaboración del Rnforme de .esarrollo
Humano en Chile del !-C. =-osotros 'os ChilenosD Cn .esaf$o Cultural, 2002>
desde donde m#s se ha podido apreciar su influencia en los estudios sobre el consumo
cultural en el pa$s =!-C., 2002>
El Rnforme estuvo dedicado a los cambios y desaf$os de la cultura en Chile 6sumiendo
&ue se trata m#s &ue nada de una experiencia de vivir )untos, se comprendió a la cultura
como la pr#ctica y el imaginario de la vida en común, muy vinculada con las
posibilidades de un m#s completo .esarrollo Humano, es decir, relacionada con ese
proceso por el cual la persona se hace su)eto y beneficiario efectivo de los cambios
En su reflexión sobre la cultura en Chile, se concluye &ue no habr# .esarrollo Humano
si no existe una cultura &ue fortale"ca las capacidades individuales y colectivas para
actuar En consecuencia, una estrategia de .esarrollo Humano debe apuntar al
fortalecimiento de las capacidades sociales para ampliar las opciones y oportunidades
disponibles para las personas
,tro aspecto destacable del traba)o de ?uell ha sido su interés por introducir criterios de
racionalidad a la aplicación de pol$ticas públicas en el #mbito cultural
En el marco de una asesor$a &ue reali"ó el !rograma de las -aciones Cnidas para el
.esarrollo =!-C.> al Conse)o -acional de la Cultura y las 6rtes de Chile =C-C6>, se
avan"ó en la generación de metodolog$as de evaluación adecuadas a los programas
culturales y art$sticos reali"ados por esa repartición 6 )uicio de los expertos
convocados por el C-C6, la evaluación de programas y pol$ticas culturales contiene
por una parte, una definición de los ob)etos de evaluación y de los )uicios de valor &ue
sirven de perspectiva para observarlos y, por otra, la selección de los métodos
espec$ficos &ue permiten observar los ob)etos elegidos desde la perspectiva definida
0anto el consumo como la participación en cultura permiten la conformación de nuevos
y renovados es&uemas de sentido en la esfera social y cultural y, adem#s, fortalecen un
desarrollo social, humano y económico sustentable en las comunidades y naciones Est#
convencido de &ue el acceso a los bienes y servicios culturales permite diversificar los
discursos sociales, fortalecer y transformar los es&uemas identitarios, ampliar las
nociones de solidaridad social, aumentar la participación, crear una noción cr$tica de las
condiciones de vida, etc, lo &ue contribuye a una sociedad m#s democr#tica,
participativa y reflexiva
%.6 E' ICSO ($ '" U. Di$,o Por!"'$. El Rnstituto de Rnvestigación en Ciencias Eociales
=RCE,> de la Cniversidad .iego !ortales =C.!>, en Eantiago de Chile, reúne a
académicos de las escuelas y programas de la +acultad de Ciencias Eociales e Historia
6 través de una l$nea de investigación en !r#cticas Culturales e Rdentidades Eociales, se
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est# intentando abordar interdisciplinariamente el estudio de pr#cticas y
transformaciones estructurales en la sociedad chilena actual, enfoc#ndose
principalmente en los procesos de negociación y redefinición de identidades sociales y
culturales
El programa &ue lidera el sociólogo Aodesto ?ayo, incluye la investigación en temas
comoD memoria e historia social9 turismo, patrimonio y museolog$a9 clases medias,
desigualdad y exclusión9 econom$a y cultura9 consumo cultural y gusto9 identidad
personal, cambio social, género y moral9 pluralismo y multiculturalismo9 espacios y
territorio9 y cultura pol$tica
En algunos traba)os recientes, los expertos del RCE, han sostenido &ue la mayor$a de la
población chilena no participa, o lo hace escasamente, de actividades culturales, y ello
no solo se refiere a las actividades m#s elitistas, sino también a muchas de las
frecuentemente consideradas masivas =?ayo, et al, 200*>
Eus traba)os estad$sticos les han permitido concluir &ue pese al entusiasmo del público
&ue llena salas y espect#culos en algunos momentos del año, el inventario dice &ue
cerca de un 80T de los chilenos tiene una relación distante o nula con la cultura =@ade,
200*>
En el estudio :!atrones del uso del tiempo libre en Chile(, clasifican a los chilenos en
seis patrones identificables de acuerdo a su consumo cultural =cine, teatro y
espect#culos deportivos, entre otros> .esde los &ue m#s participan y constituyen una
pe&ueña elite =4,2T>, hasta los inactivos, el grupo mayoritario, =23,8T>, &ue se
caracteri"an por su ba)a educación, pobre"a y edad avan"ada
%.7 L" U#i("( ($ E!&(io ($' CNCA. 'o primero es lo primero, para fomentar las
audiencias primero hay &ue conocerlas Ei como hemos visto, esa era una de las
cuestiones fundamentales &ue preocupó al Estado chileno en la primera época de
funcionamiento de su org#nica cultural contenida en el Conse)o -acional de la Cultura
y las 6rtes =C-C6>, es dable preguntarse también IOué sabe el Estado acerca de los
públicos de la cultura y las artesJ
'os Estudios de !úblico =cultural audiences studies> desde el sector público son una
novedad aún en el medio local En buena parte de ellos si no en su totalidad, ha estado
involucrada una sección especifica del servicio cultural público recién nombrado En
efecto, la Cnidad de Estudios y .ocumentación del C-C6 tiene como misión principal
colaborar en la producción de información sobre el sector cultural y art$stico, prestando
asesor$a en la formulación de pol$ticas culturales y en la producción y sistemati"ación
de la información del sector art$stico y cultural del pa$s =de la cultura y las 6rtes,
200*b>
'a Cnidad de Estudios es el #rea encargada en el C-C6 de coordinar la evaluación, el
cumplimiento y la formulación de las pol$ticas culturales, labor en la cual asiste a las
autoridades y al .irectorio -acional en la toma de decisiones .esde su origen, la
Cnidad de Estudios ha coordinado la elaboración de diagnósticos sobre la
implementación de la pol$tica cultural nacional, ha entregado la asesor$a técnica en
materia de formulación para los diferentes instrumentos de pol$tica cultural =!ol$tica
-acional, !ol$ticas regionales, !ol$ticas sectoriales> y, en definitiva, elaborar los
documentos de propuesta del sector, los cuales son presentados y consensuados con la
comunidad art$stica nacional, as$ como aprobados por las autoridades y el .irectorio
-acional
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'a Cnidad de Estudios ha apoyado metodológicamente y en propuestas de contenido a
las autoridades, para definir ob)etivos y temas a tratar en la Convención -acional de
Cultura
Cna de comisiones m#s relevantes de la Cnidad es la elaboración de la Encuesta de
Consumo Cultural Con el ob)etivo de producir información sobre el consumo y
pr#cticas culturales de los chilenos en los #mbitos propios de la industria cultural y de
los distintos sectores culturales espec$ficos =artes visuales, escénicas, etc>, se ha
reali"ado tres mediciones a la fecha 'a primera durante el año 2005 aplicada
exclusivamente en la Kegión Aetropolitana con representación urbano%rural9 la segunda
durante el año 2004 aplicada en el resto de las regiones del pa$s, en sus ciudades
principales y, una encuesta a mediados del 200* =sin publicación a la fecha> &ue midió
los niveles de participación y consumo cultural de los grandes centros urbanos
'a producción y el uso de información especiali"ada para la toma de decisiones y la
consecución de los ob)etivos en la producción y utili"ación de pol$ticas públicas, ha sido
destacado por el antropólogo chileno 'u$s Campos Aolina, responsable de la Encuesta
de Consumo Cultural de C-C6 en el 2005, como uno de los factores m#s influyentes a
la hora de formular pol$ticas públicas en el #rea En sus palabras, :en los *0 el estado
no sabia &ue hacer en materias de consumo cultural, lo asociaba con participación, tras
la información &ue generan las encuestas de los 2000 en adelante, tiene mas claro el
panorama; =Campos Aolina, 2004> Ello también es v#lido para pol$ticas públicas
(emergentes( como son las dedicadas a (cultura(
(. 8Y 0"r" 9&3:
@ueno, para evaluar las pol$ticas públicas !ara hacerlas me)ores y m#s eficientes !ara
saber en definitiva &ue nuestro dinero est# siendo bien invertido y &ue cada peso &ue se
gasta en cultura rinde por dos o por tres Como se mencionó en la )ornada inaugural, el
gobierno no gasta :su dinero; en cultura, el &ue gasta es :nuestro dinero; y, salvo &ue
alguien sea muy insensato, es ra"onable exigir &ue se ocupe bien
Evaluar los efectos de las intervenciones públicas contribuye a me)orar la racionalidad
instrumental de la implementación de las pol$ticas públicas, permitiendo conocer me)or
la realidad sobre la &ue el decidor estatal interviene, instando a la reali"ación de an#lisis
de la eficacia de la acción gubernamental =Kausell Loster, 2005>
Eabemos muy poco sobre las relaciones causales en el #mbito de la cultura,
funcionamos a base de consensos y tópicos no demostrados emp$ricamente 6nali"ar las
pol$ticas públicas &ue el Estado de Chile reali"a en el #mbito cultural nos permitir#
responder si lo estamos haciendo de la me)or manera posible en la implementación de
las pol$ticas culturales, si lo &ue estamos haciendo con los recursos del erario
corresponde a los criterios de e&uidad &ue debiera informar la aplicación de las pol$ticas
públicas y, si en efecto esas intervenciones públicas contribuyen a la participación y a la
democracia cultural
-o obstante, habida cuenta la poca experiencia local en evaluar independientemente las
#reas de intervención del sector público, los campos del arte y la cultura, tienen aun
experiencia escasa en Chile
'o &ue ocurre es &ue sobre pol$ticas culturales se habla mucho, se escribe poco y se
investiga menos aún .e alguna manera, las pol$ticas culturales forman parte todav$a de
la región m#s débil de las pol$ticas públicas
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COMO CITAR ESTE ARTÍCULO5
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ISSN5 1ABCDE=EE
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