Un mundo nuevo, la política internacional del PSUV (Hacia el III

Congreso del Partido)
Las Unidades de Batalla Bolívar Chávez (UBCH) continúan en pleno
proceso de estudio y discusión de cara al III Congreso del Partido. Ya
se inició el debate del segundo gran tema referencial en discusión: el
Proyecto de Resolución Internacional: “Venezuela lucha por un
Mundo Nuevo”.
En esta etapa, las UBCH están esbozando los elementos
fundamentales de nuestra visión internacional. Estos elementos fueron
magistralmente delineados por el Comandante Chávez, con una alta
visión geoestratégica y en la búsqueda siempre de la soberanía y el
bienestar de los pueblos.
Del debate de ideas, resaltan tres aspectos fundamentales:
1. La definición de los valores internacionalistas de la
Revolución. Venezuela se ha convertido en ejemplo de dignidad y
lucha en todo el planeta, por sus esfuerzos en el combate a los
problemas y contradicciones generados por el capitalismo. En esta
lucha resalta, que en medio de los mayores avances científicos y
tecnológicos en la historia de la humanidad, la voracidad del
capitalismo mundial ha generado un puñado de ricos y poderosas
corporaciones, mientras el resto de la humanidad recibe migajas y
vive, en su inmensa mayoría, en condiciones de pobreza y
exclusión.

En este marco, la Revolución reafirma su excelsa misión de
avanzar hacia la construcción del Socialismo. Ratificando con
orgullo nuestra condición de Bolivarianos, Chavistas y
Revolucionarios, donde nuestras relaciones internacionales se
basan en la lucha por la independencia y soberanía de los pueblos,
en el mantenimiento de la paz mundial, en la integración de los
pueblos, en la solidaridad y la búsqueda permanente de la justicia
social. Nos motiva especialmente la lucha contra la pobreza y las
desigualdades, luchamos contra el intervencionismo, el
neocolonialismo, contra la explotación, la xenofobia, las
manifestaciones de racismo y todas las expresiones del
neofascismo. Planteamos igualmente el ecosocialismo como
elemento esencial para salvar y preservar el planeta para las
futuras generaciones.
Todo revolucionario, en cualquier parte del mundo, se hace parte y
apoya con contundencia y de corazón las causas justas del mundo:
la lucha por la independencia del pueblo palestino; se manifiesta
contra las injerencias y ataques criminales contra el gobierno y el
pueblo sirio; rechaza el bloqueo económico de más de 50 años
contra Cuba y exige la inmediata devolución de Guantánamo;
rechaza todas las expresiones y formas de neocolonialismo
aplicados contra el pueblo de Puerto Rico y exige la devolución de
las islas Malvinas al pueblo Argentino. Todo revolucionario apoya
las luchas contra la pobreza, siendo el pueblo haitiano el que más
requiere y necesita de nuestro apoyo solidario.
Con todos estos valores, inculcados por nuestro Comandante
Chávez, vamos con optimismo hacia la construcción de un mundo
nuevo.

2. La construcción de un mundo multipolar. Los revolucionarios
estamos en ardua lucha contra el imperialismo, el neocolonialismo y
todas las formas de dominación económica, social, política y
cultural que han desarrollado e impuesto los países imperialistas y
las corporaciones. Los pueblos del mundo, cada vez más
conscientes, han logrado denunciar y repudiar las pretensiones de
Estados Unidos de seguir ejerciendo su hegemonía totalitaria sobre
el resto del planeta. Sus propias contradicciones internas y la férrea
y creciente oposición mundial, la ha puesto en un punto de no
retorno, en su declive moral y ético, por sus criminales acciones
contra la humanidad. Pronto llegará el día en que Estados Unidos
deje de subyugar las voluntades de los gobiernos y los pueblos del
mundo. Por ahora, Estados Unidos continúa con sus inmorales y
sanguinarios métodos: lo que no logra imponer por la vía de las
presiones políticas o económicas, lo impone por las armas de sus
ejércitos, en una nueva modalidad, ya no con soldados sino con
Drones.
Su permanente pretensión de controlar los recursos naturales y
financieros de las naciones en desarrollo, la ha llevado a estimular,
financiar y participar de manera directa en confrontaciones militares
como las de Afganistán, Irak y Libia. Los resultados de estas
acciones criminales saltan a la vista. Los pueblos atacados e
invadidos siguen divididos y dominados por la violencia. En el caso
de Afganistán, país supuestamente “liberado” por Estados Unidos,
después de 13 años de invasión el presidente Obama debe llegar
escondido y estar confinado a bases militares, donde ni siquiera las
autoridades locales van a recibirlo. Igual se vive en Libia, donde las
disputas tribales exacerbadas por la guerra de “liberación”
impulsada por occidente, mantiene al país enfrascado en disputas
territoriales y en violencia permanente.
El mundo clama en rechazo a las pretensiones de dominación
imperial. Docenas de países, movimientos sociales, partidos
políticos, intelectuales, organizaciones e instituciones trabajan para
construir otro mundo posible. Para acabar con las imposiciones
imperiales y construir ejes, espacios y escenarios donde los
gobiernos y los pueblos puedan desenvolverse sin presiones y
actúen únicamente de acuerdo a los intereses colectivos, a sus
potencialidades y capacidades.
La construcción de un mundo multipolar ha permitido la
consolidación de nuevos polos de poder, de múltiples centros de
articulación e integración, donde las alianzas geoestratégicas han
generado nuevos espacios de intercambio político, económico,
productivo, tecnológico, cultural y social.
Este nuevo mundo multipolar, es un espacio de equilibrio, equidad,
justicia e igualdad entre los pueblos.

3. Nuevos espacios de poder. Por décadas en nuestro continente
sólo se escuchó la voz solitaria de la revolución cubana,
denunciando y luchando contra las voracidades e injusticias del
Capitalismo. Pero poco a poco, empezaron a rugir los pueblos del
continente y a Cuba se le han sumado, en los últimos años, los
gobiernos progresistas y revolucionarios de Venezuela, Bolivia,
Ecuador, Argentina, Brasil, Nicaragua, Uruguay y más
recientemente El Salvador.
Esta suma de voces ha logrado imprimir un nuevo ritmo y una
nueva dinámica en las relaciones de cooperación internacional y ha
permitido hacer justa oposición al secuestro en que permanecían
diversas organizaciones internacionales, donde países y grupos
económicos habían logrado imponer su hegemonía.
Los presidentes han impulsado y creado nuevos bloques regionales
y múltiples alianzas internacionales. En plena operación y
desarrollo se encuentran los nuevos organismos regionales como el
ALBA, PETROCARIBE, UNASUR y CELAC. Igualmente ha sido
prioritario el establecimiento de alianzas estratégicas con países
altamente desarrollados como Rusia y China, permitiendo
incrementar el intercambio comercial y tecnológico.
Plan de la Patria
Para el desarrollo de nuestra visión internacional, contamos además
con los lineamientos contenidos en el Plan de la Patria, el cual se
basa en los principios de cooperación, solidaridad, respeto y en la
defensa absoluta de la autodeterminación de los pueblos.
En el Plan de la Patria encontramos plasmado el Cuarto de los
Grandes Objetivos Históricos y Objetivos Nacionales, el cual se dedica
exclusivamente a delinear las acciones que nos permitirán “contribuir
al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome
cuerpo un mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el
equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria”. Allí se plantea,
que nos corresponde “continuar desempeñando un papel protagónico
en la construcción de la unión latinoamericana y caribeña; y se nos
invita a “desmontar el sistema neocolonial de dominación imperial”. En
este camino, podremos alcanzar la verdadera independencia, libres de
los mecanismos de dominación capitalistas y del pretendido intento de
debilitamiento de las soberanías nacionales (Estado Mínimo) frente a
los intereses de las potencias imperiales y de las grandes
corporaciones. Establecer las alianzas necesarias para neutralizar las
acciones de las potencias neocoloniales es un objetivo prioritario.
Otro de los grandes valores revolucionarios se encuentra plasmado en
el extraordinario y sublime Quinto Objetivo del Plan de la Patria. Allí,
el Comandante Chávez sembró en la conciencia del pueblo, nuestro
ineludible rol histórico de actuar contundentemente para “Contribuir
con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la
especie humana”. Todo revolucionario debe impulsar y
comprometerse con las acciones necesarias para combatir el “modelo
depredador e insostenible del capitalismo”, bajo la construcción de
formas armoniosas de producción y consumo que minimicen el
impacto sobre el medio ambiente; que se preserven y protejan las
fuentes y reservorios de agua y la biodiversidad. Debemos entrar en
sintonía con todos los esfuerzos nacionales e internacionales para
evitar la destrucción del planeta, controlando los gases de efecto
invernadero, la contaminación ambiental y todo lo que estimule el
cambio climático.
La única forma de detener e impedir las pretensiones imperiales es
con la unidad de los pueblos del mundo y con el establecimiento de
alianzas geoestratégicas que combatan la dominación y las injusticias
generadas por la voracidad capitalista.
En el PSUV continuamos en el debate de ideas, construyendo el
legado del Comandante Chávez!!!
Richard Canan
Sociólogo
@richardcanan

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