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Directora: Ana Patricia


Moya Rodríguez

Vicedirectora y
administradora de la web: Editorial 3
Bárbara López Mosqueda
Ensayos
Habitantes: Ana Patricia
Moya Rodríguez, Manuel
Guerrero Cabrera El miedo al siglo XX 4
(Córdoba), Luis Amézaga, Un poquito de por favor 6
Adolfo Marchena
(Vitoria), Andrés Ramón
La generación de los palomos 8
Pérez Blanco (Toledo), Poesía de blog 10
Roberto Arévalo Márquez Reseñas 12
(Madrid), Antonio J.
Sánchez, Esperanza García
Guerrero (Sevilla), Carmen Habitantes
Guillén (Huelva).
Ana Patricia Moya 21
Visitantes: David Morán
(Honduras), Salvador
Andrés Ramón Pérez Blanco 27
Moreno (Málaga), Jorge Luis Amézaga \ Adolfo Marchena 30
Manzanilla (México), Manuel Guerrero Cabrera 34
Rebeca Martín Gil Esperanza García Guerrero 37
(Barcelona), Daniel Rojas
Pachas (Chile), Silvia Carmen Guillén 39
Loustau, Mauro Morgan Roberto Arévalo Márquez 41
(Argentina), Enrique
Fuentes Guerra (Córdoba),
Teresa Iturriaga
Visitantes
(Mallorca), José Ángel
Barrueco (Zamora), Gsús David Morán 45
Bonilla, Eva Márquez,
Pepe Pereza, Luisa
Salvador Moreno Valencia 47
Fernández, Jesús Suárez, Jorge Manzanilla 50
Álvaro Guijarro, Federico Rebeca Martín Gil 53
Ocaña, Oscar Varona Daniel Rojas Pachas 54
(Madrid), David González
(Gijón). Silvia Loustau 57
Enrique Fuentes Guerra 58
Fotógrafos: Alejandro Teresa Iturriaga 60
Serna Rodríguez, Carmen Mauro Morgan 62
Guillén, Luís Sevilla, Juan
José Romero, Raúl Gaitán, José Ángel Barrueco 65
Ana Patricia Moya, Álvaro David González 68
Guijarro. Pepe Pereza 71
Edita: Revista Groenlandia
Eva Márquez 74
Gsús Bonilla 77
Apoyos morales: Carmen Luisa Fernández 80
Serrano Fernández y el Federico Ocaña 83
insigne Kebran (Andrés
Ramón Pérez Blanco) Jesús Suárez 86
Álvaro- 2 -
Guijarro 89
Oscar Varona 91
Ya van cinco números. El quinto Y, las otras dos sorpresas son,
número de Groenlandia viene ni nada más ni nada menos
con este calor tan asqueroso, que DOS LIBROS EN PAPEL:
tan propio de Agosto que, sin una antología poética de sus
embargo, no consigue derretir participantes y un libro de
las neuronas de unos artistas narrativa, con cuentos y
que se comprometen a ofrecer relatos para el disfrute de los
lo mejor de sí mismos. Aparte lectores que busquen algo
de los habituales y apañados diferente a lo habitual, esto es,
colaboradores, contamos con autores noveles que tienen
un nuevo habitante, Roberto mucho que decir. Groenlandia
Arévalo Márquez, y con se estrena como Editorial, eso
nuevos poetas y escritores de sí, como una editorial
distintas partes del país y del pequeña, pues contamos con
mundo: Jorge Manzanilla, medios justos y suficientes,
Rebeca Martín Gil, Daniel pero tenemos lo más
Rojas Pachas, Mauro Morgan, importante en nuestras manos:
Teresa Iturriaga, Jose Ángel la ilusión, que nadie nos las
Barrueco, Gsús Bonilla, Pepe quita a pesar de que todo nos
Pereza, Luisa Fernández, cueste esfuerzo y haya tanto
David González, entre otros. obstáculo. Desde aquí, doy las
Como siempre, con este gracias a Raúl Gaitán por el
número de Groenlandia llega increíble diseño de esos libros
con su suplemento (en esta (una maravilla: mil gracias,
ocasión, sin tema), diseñado Raúl, te debo unos helados o
con estupendas fotografías de unas cervezas, lo que gustes,
colaboradores. También viene chiquillo), y también a sus
con muchos regalos. Los participantes. Por supuesto,
primeros son dos poemarios tengo que dedicarle mil
digitales; sus autores, Pablo millones de besos a Andrés,
Morales de los Ríos y David que ha hecho posible la
Morán, con “Autorretrato sin creación del segundo libro y
óleo” y “La conspiración de la que, gracias a su empeño, ha
Sirena” nos prometen unas animado a esta humilde
buenas lecturas de poesía. servidora a seguir luchando.
Esperamos, queridos lectores, Porque ya sabéis que todos,
que disfrutéis de todo. TODOS, somos aspirantes….

-3-
L
L aa jj ee ff aa dd ee G
G rr oo ee nn ll aa nn dd ii aa
E l d es e o v e nc e al m ie d o…
M a teo A l em án ( Esc ri to r espa ño l d el Sig lo d e Oro )

En pleno siglo XXI, en esta sociedad tecnológica en la cual han


aumentando, de forma vertiginosa, la seguridad y los medios para
protegernos, la percepción del miedo y de la amenaza es mayor que
años atrás. Sin que nos demos cuenta, los medios de comunicación
nos van inyectando el temor al cambio, al fracaso, al desempleo, a la
soledad, al futuro… se vive rodeado de amenazas, la mayor parte de
las cuales son improbables que ocurran, pero crean la inseguridad, y
se ven como un riesgo real cosas sobre las que antes ni pensábamos.
La publicidad constantemente nos bombardea con anuncios que nos
crean el temor a perder nuestras posesiones, y para evitar esas
pérdidas, nos ofrecen puertas blindadas, seguros de vida, sofisticadas
alarmas, etc. Por otra parte, los poderes nos inducen el miedo para
así conseguir controlarnos mejor, ya que, al estar asustados,
pensamos menos y nos movemos menos. Llegan incluso a lograr que
el individuo se censure libertades para protegerse de esos peligros. A
ellos les interesa una sociedad amenazada, porque de esa manera se
convierten en los protectores, en el padre que nos salvaguarda de
cualquier peligro. Pero para conseguir esa protección, tenemos que
dar algo a cambio, y la moneda de pago que nos exigen es la
renuncia de nuestra libertad y derechos. Estos temores crean
desconfianza hacia el entorno y los desconocidos. Pero no hay que
pensar que los demás son una amenaza para nosotros, ni creer que el
culpable de esta situación sólo es el poder. Los ciudadanos también
somos cómplices de lo que sucede a nuestro alrededor; por eso hay
que fomentar los movimientos colectivos para superar inseguridades,
y conseguir que ese miedo deje de ser una traba para lograr la vida
que nos gustaría tener. No podemos utilizar la excusa del miedo para
no enfrentarnos a situaciones como realizar un examen, emprender

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un viaje o cambiar de domicilio. Eso es responsabilidad nuestra y
debemos afrontarlas siendo consciente de que, nos guste o no, “Él”
siempre irá a nuestro lado, independientemente del hecho de que
seamos valientes o cobardes. Creo que tenemos que aprender a ser
felices en compañía del miedo, ver su parte positiva y no olvidar que
es algo normal, es nuestra herramienta de protección, un mecanismo
de la naturaleza para sobrevivir y adaptarse al medio. Si no se
temiera a ciertos peligros, como por ejemplo el fuego, la caída en un
precipicio, una tormenta en alta mar…, en algunos momentos se
podría perder la vida. En cambio, otras veces ese temor a la
posibilidad de perder algo que verdaderamente nos importa, como la
ausencia de alguna persona querida, (si no se convierte en enfermizo)
hace que la valoremos más. No debemos olvidar que los miedos se
pueden dominar y conquistar. Para conseguirlo hay que analizar a
quienes beneficia, valorar los obstáculos, pensar en el bienestar que
perdemos, y proponernos superarlos. En la medida en que lo
consigamos, tendremos más control sobre lo que nos rodea, no
temeremos al futuro, seremos más libres y avanzaremos sin el temor
de su compañía.

Por último, me gustaría citar las cinco verdades sobre el miedo,


según Susan Jeffers (1987)

1. El miedo nunca desaparecerá mientras siga creciendo.


2. La única manera de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo.
3. La única manera de sentirme mejor es... enfrentarlo.
4. No soy único sintiendo miedo en terreno poco familiar, les pasa
igual a todos los demás.
5. Vencer el miedo asusta menos que convivir con un miedo subyacente
que proviene de la impotencia

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EE ss pp ee rr aa nn zz aa G
G aa rr cc íí aa G
G uu ee rr rr ee rr oo
Vamos a ver. Todo el mundo me pregunta que por qué odio el fútbol.
Quizás pueda ser que, por el mero hecho de ser niña me expulsaran de
un pequeño equipo, influya. Quizás también tenga que ver que mi
padre, que era antiguo jugador del Córdoba Fútbol Club en sus
tiempos mozos, un desgraciado le arruinara su prometedora carrera
deportiva por culpa de una patada, a mala leche, en el riñón. Mi
recelo, más que odio, viene de lo que no tiene lógica en un deporte
sano y divertido, porque lo es, porque yo jugaba, y ahora, de vez en
cuando, con mi sobrinillo y mi perro accedo a pasar pelotas; lo que no
comprendo es como puede este circo del pueblo mover tantos y tantos
millones (aunque sea dinero privado). En la Antigua Grecia, el
deportista de élite competía por honor y por orgullo de saber que era el
mejor de todos los participantes, luchaba por hacerse con una simple
corona de laureles, el máximo símbolo de la gloria en aquella época;
hoy día, el jugador de fútbol que compite en las primeras divisiones – a
los grandes equipos me dirijo, porque los muy, muy pequeños, los
pobres, se apañan como pueden –, gana un sueldo extraordinario,
exagerado, con independencia de que juegue bien o regular, gane o no
copas. El último fichaje del puñetero Cristiano Ronaldo ha sido ya la
gota que colma el vaso: con esa cantidad de dinero se podría haber
construido un hospital entero. Inexplicable, de verdad. Estos hombres
por darle patadas a un balón ganan en un año lo suficiente como para
resolver una crisis de hambruna, se podrían comprar medicamentos
para paliar muchas enfermedades, se podrían proyectar obras sociales
para erradicar la precariedad. Curiosamente, los futbolistas no están
entre los hombres más ricos del mundo: son inteligentes, e invierten…
o derrochan. No sólo juegan porque les gusta, juegan porque con el

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oficio del balón tienen la vida resuelta. No me extraña que todos los
niños quieran ser futbolistas: te ganas la vida divirtiéndote, y con
todos los lujos, ¿para qué estudiar, si lo único que tengo que hacer es
hincharme de jugar? Y no se quedan atrás tampoco los profesionales
del Golf o de la Formula Uno, que también es para ponerse a pensar.
Yo comprendo que alguien, de vez en cuando, tiene que relajarse un
poco después de la dura jornada de trabajo viendo un partido y llevarse
una alegría si el equipo gana, es bueno sentirse uno más por llevar los
colores en el corazón; ahora, de la celebración al vandalismo, me
puede. En serio que me puede: montas una fiesta para reírte y
compartir buenos momentos con los amigos y la familia, pero
peligrosos energúmenos comparan celebración con robar tiendas,
romper cristales, quemar contenedores y liarla parda con los policías
que intentan imponer la calma en el caos. El fútbol es un buen motivo
para que la gente se distraiga de sus problemas, pero la otra cara de la
moneda es que es como una especie de “tapadera” para que los
ciudadanos no sean conscientes de la realidad. Da igual que suban los
impuestos, que el paro siga subiendo o que haya corrupción: pon un
buen partido de fútbol en la televisión y ya tienes a los borregos
entretenidos, o que emitan en los informativos una hora sólo hablando
de fútbol y, automáticamente, gracias a la lobotomía de Raúles, Etoós
y demás olvidas las desastrosas noticias anteriores. Y para concluir,
una anécdota muy curiosa: lo de la encuesta que se hizo hace tiempo
sobre “¿fútbol o sexo?”, y que salió como resultado que los españoles
prefieren el fútbol… para echar de comer aparte, en serio… no sé si es
muy normal sentir más placer viendo un prometedor Madrid – Barça, o
echar un polvo en condiciones con tu novio o tu novia. En fin. “El
fútbol es asín”, como diría aquél. Pero un poquito de por favor: que es
un deporte, y que su esencia como tal, ha desaparecido. Ni juego
limpio, ni competitividad, ni diversión: todo es dinero.

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AA nn aa PP aa tt rr ii cc ii aa M
M oo yy aa
Puede que todo empezase con el Avecrem, sí, con el Avecrem, esa pastilla de
condimentos varios que se echa a la sopa para dar más sabor. Luego, a raíz de ésta, se
empezó a crear una serie de productos dedicados a facilitar dichas labores propias de la
cocina: los sopistán, los sobres de pasta… hasta una amplia variedad de artículos donde
incluso el más patoso puede degustar un buen plato, aunque éste no alcance el sabor del
casero.

Ahora ya no sólo sucede en la cocina, muchos otros gremios han hecho lo propio y han
ido creando una serie de plataformas destinadas a facilitar a los usuarios el acceso a
sectores que hasta entonces estaban destinados sólo para aquéllos que gozaban de la
suerte y la preparación necesaria. Para mí no hay duda, estamos ante la generación de
Juan Palomo, inspirado en esa pastilla de Avecrem que con el tiempo germinó en esa gran
variedad de platos.

Plataformas como Youtube, Bubok, los blogs, fotologs e incluso el Emule o el Ares están
sirviendo de utilidad a un sinfín de personas anónimas que hace uso de ellas para
promocionarse, para darse a conocer a la inmensidad de la red y así hacer realidad parte
de un sueño, de un anhelo. Ya no es tan necesario un agente, un padrino que encuentre a
esas personas, ni estas tienen por qué vagar de empresa a empresa en busca de un
reconocimiento que en muchas ocasiones no llega. Hoy, todo aquél que lo deseé, puede al
menos intentarlo y llegar a un puñado de gente… y si hay suerte…

Hay muchos ejemplos de personas que, sin ningún tipo de ayuda más que la promoción y
el ingenio propio, han conseguido hacerse un hueco en los competitivos mundos de la
televisión, música o literatura. Borja Pérez y Joseba Caballero ya hacían sketch de manera
altruista a través de su Web, hoy la popularidad que alcanzaron en Youtube les ha llevado
a tener su propio programa en La Sexta. El rapero Porta, ya sea reconocido por su sector
o no, se inició en la música grabando canciones y colgándolas en Internet, donde la gente
se las descargaba gratuitamente. Páginas como Bubok están llenas de autores provistos de
grandísimas ideas e historias que ponen a disposición de todo el mundo, algunos incluso a
coste cero… y así podría seguir con otros sectores cómo fotografía, pintura o artes
manuales.

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La Red es la aliada de todos esos Palomos, ella es la pastilla de Avecrem que hace posible
que todos ellos hagan realidad, en cierto modo, sus mejores sueños, o al menos es su
primer paso. Ahora ¿Qué es lo que hace que unos lo consigan y otros no? ¿La suerte? ¿La
preparación?

La verdad es que muy complicado definir los motivos que hacen que algunos continúen el
camino de un modo ascendente mientras los demás prosiguen dando tumbos en los
algoritmos de Internet. Puede que en gran parte dependa de la suerte, otra del ingenio de
los interesados en promocionar sus instrumentos y finalmente, puede que la preparación
que tengan dicte la diferencia entre estar aquí o allí, o incluso puede que ni exista la
fórmula mágica que impulsa a unos separándolos de los demás Palomos que persisten en
su lucha. Pero lo que es una verdad innegable es que ahora, todos ellos tienen la
oportunidad que antes se negaba a la mayoría. Ya nadie les dice “No, gracias” nadie
puede frenar su creatividad porque la herramienta está ahí, al alcance de todos ellos y su
público también.

Los Palomos del siglo XXI tienen que luchar día a día para que su trabajo se diferencie y
lograr lo que desean, pero no es tarea fácil. Hay muchos enemigos que intentan frenar de
todas las maneras posibles este movimiento del anónimo que se abre camino sin pedir
permiso. Los primeros son los medios convencionales, aunque tal vez los más peligrosos
sean los propios Palomos, pues ellos tratan de darse a conocer por un canal donde no
están solos, sino que deben compartirlo con otros tantos. Algunos estarán muy
preparados, serán casi eruditos de sus disciplinas que nadie entiende por qué son obviados
por los canales tradicionales. Otros lo estarán menos y, finalmente, una gran mayoría no
preparada que hace uso del mismo derecho que tiene el erudito en utilizar la red para sus
fines, pero provocando una lacra que arrastra a todos los demás. En medio de todos ellos,
la guerra siempre se abre para que se den codazos y eliminen a los rivales más débiles,
aunque en ocasiones se junten y se alíen por su causa común. Pero lo que no me cabe
duda es que esta es la generación de los Palomos donde, por fin, nosotros lo guisamos y
nosotros lo comemos, está creando una brecha en todos los sectores. Señores, estamos en
crisis, y la crisis siempre implica un cambio. Vigilen a sus Palomos.

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RR oo bb ee rr tt oo AA rr éé vv aa ll oo M
M áá rr qq uu ee zz
“Aunque sufra del mundo los desdenes \ de mi vida de artista en la carrera; \
aunque pasen altivos a mi paso \ los hombres de alma ruin que nunca sueñan; \
aunque salgan aullando a mi camino \ los famélicos lobos que me acechan \ con
la envidia voraz; aunque en mi lucha \ hambre y frío sin límites padezca; \
aunque el mundo me insulte y me desprecie \ y por loco quizás también me crean;
\ aunque rujan tras mí ensordecedoras \ tempestades de envidia; aunque me vea \
harapiento y descalzo por las calles, \ inspirando piedad e indiferencia; \ y, en
fin, aunque implacables me atormenten \ las más grandes torturas, aunque vea \
que a mi paso se apartan las mujeres \ por ver con repugnancia mi pobreza (pero
quizás ignorando de mi alma \ el tesoro de ensueño que se alberga), \ nada me
importará, porque yo siempre, \ caminando sereno por la tierra, \ con el alma
latiendo por la gloria \ y flotante a los vientos mi melena,\ iré diciendo al mundo
con voz fuerte, \ ¡ con voz en la que vibre mi alma entera!: \ Es verdad que yo
sufro; pero oídme: \ ¿ qué me importa sufrir si soy poeta?” (Poema Orgullo, de
Armando Buscarini).

Me he tomado la libertad de comenzar este escrito con uno de los poemas


más emocionantes que he leído en mi vida. Y creo que resume
perfectamente el ser poeta ayer, hoy y siempre. El orgullo de poder escribir
un sentimiento. Poetas hubo en el pasado y habrá en el futuro. Y poetas
hay en el presente. Uno de los medios de expresión del presente es el blog
de Internet. Son una buena herramienta, si no la mejor para que los
nuevos valores poéticos se den a conocer, ya que editar un libro está al
alcance de muy pocos, exceptuando a aquellos que practican la
autoedición o a aquellos que tienen papá editor o buen padrino. Soy lector
diario de blogs poéticos. Soy, asimismo, administrador de un blog que no
se puede calificar de poético (apenas hay poemas míos en él). Prefiero dar
a conocer a los posibles lectores de mi blog (que los hay, pese a mi
incongruencia vital y gramatical casi diaria) mis pequeños descubrimientos
poéticos. En estos blogs, la gente real escribe (no concibo Internet como

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algo virtual sino como algo real, esos blogs los administran personas). Y,
en ocasiones, escriben bastante mejor de lo que se puede leer en un libro
editado, tangible. Leí hace tiempo un texto de un crítico que despreciaba
enormemente toda la Poesía y a los Poetas que hacían de sus blogs su
propuesta para con el mundo. La ignorancia es muy atrevida, y este
crítico, a mi parecer, este profesional que como todos los críticos se dedica
a trabajar del trabajo ajeno es el mayor ignorante del planeta. Un libro de
poemas puede llegar a muy pocos lectores. Los blogs llegan a todos los
rincones de este mundo, mundo cada vez más podrido, por fuera y por
dentro, lo que es un caldo de cultivo impresionante para que los poetas
llenen páginas y páginas reales que luego pasarán a ser posts en sus
respectivos blogs. Poemas en los que se denuncian los errores y los
horrores de este mundo que nos ha tocado sufrir, o en los que el poeta nos
cuenta sus vivencias, sus propios fantasmas, sus glorias, sus fracasos, sus
miedos. Nada libera tanto como escribir (aunque a mí me cuesta cada vez
más). Y sobre todo cuando encuentras a gente a la que tus poemas puedan
provocarle nauseas o incluso gustarles. La Poesía es alimento, es
necesaria. Soy lector de, al menos, un poema al día y muchos de ellos los
elijo de la gran familia que es la Blogosfera. Todos y cada uno de los
enlaces que se encuentran en mi blog son muy interesantes. No quiero
destacar a ninguno. Prefiero que visiten mi blog y vayan descubriendo en
mis enlaces Poesía de blogs, la Poesía de hoy. Libre, sin normas mundanas
ni imposiciones editoriales. Y para terminar este escrito vuelvo a tomarme
la libertad de ofrecerles otro poema, es este caso de cosecha propia, que
espero les guste como final de este liviano artículo sobre blogs, Poesía y
críticos de los que no quiero acordarme. Todos tenemos algo que decir:
escribámoslo. Llenemos el mundo de POESÍA.

“… pero tengo poemas rotos \ y tus ojos \ y tu olor \ y me sigo sintiendo poeta \
pese a ti \ pese a todo”

A
A nn- 11
dd rr-éé ss RR aa m
m óó nn PP éé rr ee zz BB ll aa nn cc oo
(http://elkebrantaversos.blogspot.com/)
MW (Planeta de Agostini cómics) HI NO TORI (Planeta de Agostini Cómics)

De la etapa del “Tezuka Oscuro” tenemos La obra más ambiciosa y extensa de


esta obra maestra, una novela gráfica de Tezuka es esta hermosa fábula que
intriga que no deja indiferente a nadie, sea profundiza en la naturaleza humana y en
lector habitual de cómic o de novela de una cuestión que obsesionaba al autor: la
intriga. A pesar del volumen de páginas, ya eternidad. El maestro cuenta una serie de
se muestra desde el principio como una conmovedoras historias, con personajes
lectura prometedora, hasta llegar a un entrañables; estas historias son del pasado
sorprendente final. Es un trepidante thriller y del futuro, conectadas entre sí por un
donde el autor mezcla temas sociales y nexo principal, que es la existencia del
políticos: corrupción, homosexualidad, la pájaro que resurge de sus cenizas. Los
doble moral, las perversiones humanas, el protagonistas de Hi No Tori entran,
terrorismo, etc. La pareja protagonista: un directa o indirectamente, en contacto con
hombre cruel y trastornado – en todos los el animal mitológico; todos en los
sentidos – con sed de venganza y un episodios acaban reflexionando sobre la
objetivo misterioso, y su amante, un cura necesidad de comprender los dilemas que
que intenta, con dificultad, reconducirlo la existencia plantea y sobre el por qué
por el buen camino. Y no puedo destripar muchos, por miedo a morir, quieren
más, pero os aseguro que este clásico del aspirar a lo divino, a la inmortalidad. Con
género negro es imprescindible para un acentuado carácter filosófico, el autor
cualquier aficionado al cómic. Hasta que muestra inquietudes humanas, como la
atrevo a decir que MW supera con creces a relación entre la religión y la ciencia, el
otra obra del mismo autor, el sobresaliente bien y el mal, la moral y la ética, el amor y
Adolf, de la que hablaremos en otro el odio, la paz y la guerra, la vida y la
momento. muerte, lo natural y lo sobrenatural, etc.
Espléndida.
En suma, MW es recomendable al cien por
cien. Simplemente, desconcertante… y Una joya en cómic. Tierna, profunda… y
apasionante. genial.

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RIBBON NO KINSHI (Glenat Ediciones) BAJO EL AIRE (Dolmen Editorial)

Supongo que muchos de mi generación Es un volumen donde Tezuka demuestra


recordarán con nostalgia los dibujos de que no sólo es un genio para desarrollar
“La Princesa Caballero”; esta obra del buenas historias en muchas páginas: en
maestro supone las bases del conocido este libro se compilan diversas narraciones
género shoujo manga – o cómic para gráficas cortas, en su mayor parte,
chicas – en Japón: en ellas, las heroínas centradas en el tema de la ciencia ficción.
son las mujeres, mujeres fuertes que luchan Son dieciséis relatos increíbles que
contra las adversidades del destino, engancharan a todos los aficionados: “La
princesas no tan débiles que no necesitan sangre del gato” (de mis favoritos), “Duelo
al hombre para defenderse. La historia es en Grand Mesa”, “La ejecución terminó a
sencilla. Nos sitúa en un reino muy lejano las tres”, “La Nueva Virgen” (éste, es
donde nace una heredera, pero como la ley sobresaliente, de lo mejor de esta obra),
estipula que sólo pueden gobernar “La Llamada”… incluso hay dos
hombres, los monarcas engañan a sus historietas que tienen al autor como
súbditos haciéndoles creer que hay un protagonista, bastante peculiares. Contar
varón en la familia real; educan a la con este libro en la estantería es un lujo…
pequeña como a un chico, pero Zafiro, la bueno, poseer cualquier obra de Tezuka es
protagonista, ansía vivir como una chica un pequeño privilegio.
normal y corriente, siempre cansada de
estar entre la espada de la guerra y los
preciosos vestidos de lujo. Aquí hallamos
En el próximo número de Groenlandia,
un aspecto muy frecuente en el shoujo: la
aparecerán cuatro nuevas reseñas, otras
ambigüedad sexual, los dobles sentidos.
obras del autor publicadas en nuestro
Acompañando a esta guerrera de noble
país: Ayako, El árbol que da sombra,
corazón, tenemos al entrañable Tink –
Budah y Adolf. Ayako es un manga al
“Chopi”, en la serie de antaño -, un
estilo de MW (etapa del “Tezuka
angelito que Dios que, por gamberro, lo
Oscuro”) que trata de intrigas familiares;
castiga a ir a la tierra para que proteja a la
El árbol que da sombra es de carácter
princesa Zafiro en todo momento.
histórico, al igual que Budah - una
recreación bastante especial sobre la vida
Este cómic es un cuento de hadas, brujas,
monstruos, príncipes apuestos, caballeros del fundador de la religión - y Adolf, una

malvados… y mujeres decididas. pieza clave en la producción Tezukiana.

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HAROLD Y MAUDE (dirigida por Hal BUÑUEL EN EL LABERINTO DE LAS
Ashby, con Ruth Gordon y Bud Cort) TORTUGAS, de Fermín Solís (Astiberri)

No me gustan las películas románticas… “Las Hurdes” fue, sin duda, una película
pero ésta es distinta. Es una preciosa historia maldita: Buñuel, después de la cruda
de amor, atípica, original y muy divertida, experiencia de crear un documental en uno
que da una gran lección de vida y coraje. de los sitios más miserables de aquella
Harold es un joven y apuesto ricachón que época, no volverá a dirigir, muchos años
está obsesionado con los cementerios y los después, otro film. Y es que esta personal
coches fúnebres, que gasta excéntricas obra de Fermín Solís, que se sitúa en el
bromas a sus futuras novias y a su madre, proceso de rodaje de un inhóspito lugar
una señora dominante y aburrida, más donde se traslada Buñuel y su equipo, nos
preocupada en mantener las apariencias que relata las inquietudes de un artista nada
en ver feliz a su hijo; Maude es una anciana convencional que pretende alejarse de la
que ha recorrido el mundo, con una actitud vanguardia de moda en su tiempo – gracias a
curiosa y con una energía asombrosa, que le Dalí y demás representantes de la corriente
gusta disfrutar de los placeres de la artística onírica y burguesa - cuando,
existencia. Cuando se encuentren, nada paradójicamente, la propia realidad ya es de
volverá a ser igual: Harold aprenderá que por sí surrealista. Sin duda, el dibujante y
hay que saborear la vida minuto a minuto, y guionista ha superado el reto de contar una
Maude encontrará a un excelente buena historia sin caer en tópicos: en su
compañero de aventuras y desventuras. línea. Inquietante. Y reflexivas son las
Comedia, drama y muchas dosis de reflexión páginas de este cómic de momentos
para aquellos que se resistan a pensar que el desconcertantes (realmente delirante cuando
amor sí tiene edad y que en ocasiones la el protagonista se disfraza de monja para
muerte se plantea como la solución a todos rodar) y momentos algo duros (la gente que
los problemas. Recomiendo esta película se pasea, como almas en pena, por las
especialmente porque muestra que no todos aldeas). También se cuestiona la veracidad
los que más tienen son felices… y que la del mundo del cine. Solís nos ofrece su
vida, cuanto más sencilla, más maravillosa. visión particular sobre la “leyenda negra”
que recae sobre esta controvertida
Y todo esto, rematada con la banda sonora producción del aragonés.
que el gran Cat Stevens ofrece a este film de
gastar pañuelos… si, es muy apta para Recomendable, como la mayor parte de la
sensibleros. producción de este autor español.

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AA nn aa PP aa tt rr ii cc ii aa M
M oo yy aa
Manuel Guerrero (Lucena, 1980). Licenciado en Filología
Hispánica, profesor de Literatura, poeta y ensayista, es, a través del
colectivo Naufragio y la revista Saigón, uno de los más activos
dinamizadores culturales de la Subbética cordobesa. Ahora nos
entrega su primer poemario, El Desnudo y La Tormenta (Ediciones
Moreno Mejías, prólogo de Maria Jesús Soler Arteaga y Epílogo de
Lara Cantizani). Fiel a su título, en el libro conviven las fuerzas de
la naturaleza (“Aúlla el viento”, “sobre el mar ando”, “vidrio de olas
pasadas”) con los más íntimos rincones de la anatomía humana (“tus
pechos locos crecen de lengua, labio y diente”, “De tu profundo vientre el
tibio aroma”). A veces llegan a mezclarse ambos elementos, desnudo
y tormenta: “mi piel desnuda te ofrece la lluvia”, “llovámonos el pecho”.
De todos modos, frente a lo que esto podría sugerir, no hay desgarro
ni arrebato en el poemario. El verso de Manuel, como el de
Machado, brota de manantial sereno. Es contenido y reflexivo. Pero
no frío, hay en el poemario mucho corazón. Bajo una superficie muy
tersa se intuye en la profundidad un mar de fondo, un torrente de
emociones, que dota al poemario de una tensión interna más intensa
cuanto menos estridente en las formas. El gran tema de El Desnudo
y La Tormenta es el amor, el amor erótico. Los poemas están
atravesados de un erotismo sutil, apenas insinuado. Está el gozo del
amor, pero también el dolor de amar, que aquí toma la forma de
melancolía ante la ausencia del ser amado (“No estás en esta cama tan
grande, y no sé más”, “todo murió con el olvido”, “Al alba te eché de
menos”) y la nostalgia de un pasado ya lejano (“las ahora ciegas
piedras de la calle, antes luz de adolescencia”, “estoy visitando aquellos
lugares de mi juventud”). Manuel es un clásico, y eso se pone de

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manifiesto en la contención de su palabra, en el cuidado de las
formas, en sus referencias a la cultura grecolatina (como por
ejemplo en el poema El Último Aullido) y en su uso de la métrica y la
rima. No es muy habitual en poetas de la juventud de Manuel el uso
de metros clásicos y rimas consonantes (hay en el libro varios
sonetos, así como poemas en alejandrino). Y más inusual aún es que
la rima no encorsete el poema, sino que el verbo fluya libremente.
Cuando leemos El Desnudo y La Tormenta la vista no va
tropezando en rimas y acentos, sino que resbala a través del sentido
de los versos. La vasta erudición de Manuel se transluce en el uso
de un vocabulario rico y brillante. Pero, aunque a veces aparecen
términos no muy usuales en el idioma cotidiano (férvido cuello, célico
aliento…), el contenido no queda en ningún momento escondido tras
una maraña de palabrería elitista, sino que el idioma usado, a la vez
que muy cuidado, es sencillo y accesible a todos. Uno de los
elementos más significativo del libro es el gran número de citas de
otros autores que abren los poemas, citas con las que a menudo
dialogan los versos de Manuel (No me digas el verso final de Luis
Alberto). Los autores citados, en un abanico que abarca todas las
épocas y estilos, van desde Píndaro hasta Javier Lostalé y Luis
Alberto de Cuenca, pasando por Bram Stoker, Víctor Hugo o
Vicente Aleixandre. Estos poetas son la mejor referencia de las
influencias y gustos del autor. Si los reuniéramos todos, tendríamos
probablemente, con muy escasas variaciones, la biblioteca de
favoritos de Manuel Guerrero.

En definitiva, aunque la edad del autor podría invitarnos a pensar que


estamos ante una promesa, la hondura y madurez de El Desnudo y La
Tormenta nos sitúa ante una realidad poética plenamente consolidada.

- 16 -
AA nn tt oo nn ii oo JJ .. SS áá nn cc hh ee zz
SINATRA, por Raúl Núñez (Editorial EL EXTRANJERO, Albert Camus (publicada
Anagrama) en varias editoriales y distintas ediciones)

Segunda incursión en el género de la


Una de las mejores novelas que he
novela de Raúl Núñez, llamado el
leído. Con esta novela Albert Camus
Bukowski español, pues, aun que
saltó a la fama como escritor.
nacido en Argentina, fue aquí en
Posteriormente le concedieron el
España donde desarrollo su carrera
Premio Nobel de Literatura.
como escritor. En esta novela, el
Mersault, el protagonista de la
autor describe a la perfección el
novela personifica la falta de valores
ambiente del Barrio Chino de
del hombre actual. Todos le
Barcelona a mediados de los ochenta.
consideran “raro”, un “extranjero”
Y nos presenta a Sinatra (toda la
que no muestra compasión por nada
gente lo llama así por su gran
ni nadie de lo que le rodea. Todo le
parecido físico al cantante de la voz
parece indiferente. Estructurada en
de oro). La perfecta descripción del
dos partes divididas en pequeños
perdedor. A lo largo de sus páginas
capítulos nos muestra, en primera
nos adentramos en el sórdido
persona, la visión del protagonista
ambiente de una pensión barata
sobre la vida, la muerte, el amor, la
cercana a Las Ramblas, en la cual
amistad. Nos narra el suceso que le
Sinatra ejerce de portero nocturno.
lleva a un juicio por el cual es
Sinatra pretende vencer a la soledad
condenado a muerte. Y, esto es muy
escribiendo a un Club de la Amistad
recalcable, el rechazo sistemático a
que nos permite conocer a multitud
una religión absurda, rancia e
de personajes a lo largo del libro.
impuesta generación tras generación
Personajes tan solos como Sinatra,
desde tiempo inmemorial. Es una
tan solos como nosotros. En Sinatra
novela que te engancha, que no
encontramos historias de gran
puedes parar de leerla, es una novela
dureza, pero edulcoradas con grandes
aún valiente, escrita muy bien, un
dosis de ironía por el autor. Es una
alegato del ateísmo, a mi entender.
novela algo difícil de encontrar, pues
se encuentra descatalogada, pero es
Mersault es mi héroe. Y EL
muy agradable de leer. Se hizo una
EXTRANJERO un libro
versión cinematográfica de la novela
imprescindible.
que no creo que merezca la pena ver.

- 17 -
AA nn dd rr éé ss RR aa m
m óó nn PP éé rr ee zz
Hablando de Palomos, que es de lo que he hablado en este
número, navegando por Internet me encontré con un libro
titulado El Baúl de la tía Berta, de Catalina Gómez Parrado:
una mujer que se lió la manta a la cabeza y ella sola, con
mucho esfuerzo, está dando a conocer esta joya escondida en
los algoritmos de la red.

Se trata de una novela amena, muy fácil de leer, y con una


trama que enseguida te atrapa. La historia puede parecer en un
principio algo “típica”, pero ni mucho más lejos. El baúl de la
tía Berta nos presenta a Ana, una chiquilla que vive con su
maniática madre y sus dos hermanos en una casa sin amor,
cariño y afecto. Los diferentes avatares del ritmo de vida de su
madre, le obligan a dejar a Ana con su tía Berta durante todo el
verano, a quién aún no había conocido. Así sin más, en lo que
es el inicio, puede parecer una historia lineal y previsible, sin
embargo, aquel verano que tía y sobrina comparten, está lleno
de varias tramas que confluyen a la vez y desembocan en un
emocionante final. Un drama familiar, un misterio, las
sorpresas del baúl, relaciones aplazadas y sentimientos
encontrados… todo ello hace que la historia gane mucha
intensidad. Adicionalmente vemos una serie de relatos que se
intercalan con la novela, relatos de muy variados temas: a mí
personalmente me gustaron todos, pero sin dudas, hubo tres
que no me dejaron indiferente. Teñidos de un terror muy sutil
y con mucho gusto a la hora de redactarlos.

- 18 -
Debo confesaros que leyéndolo, y a pesar de que no se trata de
un libro de niños, sentí una cierta sensación de volver a la
infancia. Puede que fuera por la figura de Ana o por los relatos
que aparecen de vez en cuando… pero era como si alguien me
estuviera leyendo un cuento, de adultos, pero cuento, y eso
particularmente me gustó mucho porque lo envolvía de cierta
magia que te pide continuar leyendo.

El libro es muy ameno, muy, pero que muy divertido (y para


mí, hacer reír es lo más difícil) y muy recomendable para todo
el mundo. Ahora sólo espero que Catalina no haya escrito esta
novela como “algo que tenía que hacer” y que pronto nos
deleite con otra historia.

- 19 -
RR oo bb ee rr tt oo AA rr éé vv aa ll oo M
M áá rr qq uu ee zz
H A B I T A N T E S

Ana Patricia Moya

Andrés Ramón Pérez Blanco

Luis Amézaga \ Adolfo Marchena

Manuel Guerrero Cabrera

Esperanza Garcia Guerrero

Carmen Guillén

R- 20
o b-e r t o A r é v a l o M á r q u e z
Córdoba (1982). Estudió Relaciones Laborales y es Licenciada en Humanidades.
Actualmente, es pluriempleada y directora de Groenlandia. Ha publicado “Bocaditos de
Realidad” (Ediciones Groenlandia). Sus poemas han sido traducidos al inglés, al
catalán y al italiano. Ha participado en diversas publicaciones digitales e impresas.

Virgen

¡Dios Mío! ¡Mírala! ¡Qué bonita es mi Virgen! Los


hombros fuertes de mis compañeros empujan hacía
arriba al grito de “¡viva la Virgen del Cristo de la santa
sangre sagrada!” mientras los que están alrededor de la
preciosa imagen la piropean con “¡guapa, guapa,
guapa!”. Toco, emocionado, el manto de mi Virgen…
se me saltan las lágrimas. Los nazarenos caminan
lentos por las estrechas calles. Otra pequeña parada:
saeta de un balcón y cambio de costaleros. Me tocó:
yo, por mi Virgen, estoy dispuesto a romperme la
espalda. Me coloco en mi posición y cuando escucho
“¡al cielo con ella!”, todos a la vez la levantamos.
Regreso a la Iglesia: antes de que la banda termine de
tocar, nosotros la hacemos bailar. Un día realmente
agotador, pero ha valido la pena ayudar a mis
hermanos a sacar a esa preciosa Virgen que tengo,
¡por Dios! Después de dar las gracias al Señor por no
habernos traído lluvia y de charlar con los miembros
de la cofradía, me voy a casa. Entro por la puerta, le

- 21 -
digo a mi mujer que estoy molido, que me prepare el
baño. Después de relajarme con agua calentita, me
pongo ropa cómoda y me siento en el sillón,
preparado para ver la televisión. Le pido a mi esposa
una cerveza, y cuando regresa ella de la cocina, la
muy torpe, tropieza en la alfombra y derrama toda la
lata encima mía… ¡Dios! ¡Por Dios! ¡Cómo me ha
puesto! Colérico, le doy un bofetón que la hace caer
de culo al suelo… me chorrean los calzoncillos… me
cabreo más y le doy una patada… me pone de los
nervios cuando se pone a lloriquear de esa manera…
pero decido ser bueno y parar mi regañina… está a
punto de comenzar mi película porno favorita del
plus y no tengo más ganas de cansarme… ella en voz
muy bajita se disculpa y se marcha a la habitación…
en fin… ay, Virgencita, Virgencita de mi corazón,
perdónala, porque no sabe lo que se hace.

- 22 -
El marido

Cuando me lo dijo, supe que sería un amor complicado.

Pero superamos los obstáculos y nos casamos. Y, creedme,

es el marido perfecto, no puedo quejarme. Es atento,

detallista, amable, buen amante. Siempre tiene palabras de

amor para mí, siempre me hace preciosos regalos en fechas

señaladas, siempre se porta como un galán de película

antigua de cine, siempre está dispuesto a satisfacerme en la

cama. Sí: es un buen hombre, es un pedazo de pan. Pero

me es infiel. Sí. Me es infiel. Conoce los cuerpos de todas

las mujeres del barrio. Es ginecólogo. Y de los mejores:

está muy solicitado. Me es infiel, y tiene excusa: todo es

por motivos profesionales. Aunque me diga, cariñoso, que

el coño más bonito del mundo es el mío, yo no me lo

trago.

- 23 -
Diálogos de sordos

- Te quiero.
- Vale. ¿En tu casa o en la mía?

II

- Te quiero.
- Vaya, qué buen tiempo hace hoy…

III

- ¿Me quieres?
- Sí.

Silencio .

- ¿Por qué me mientes?


- Por costumbre.

IV

- ¿Tú me quieres?
- No. Pero me da miedo la soledad.

- Me gustas mucho.
- Yo también tengo hambre. ¿Me invitas?

- 24 -
Poema de “Yo soy lo que dicen mis manos”

Símbolo de mi impotencia contra el mundo

Raparse casi al cero


es un placer indescriptible.
Mientras las tijeras y la maquinilla
cubren de pelos las baldosas del baño,
yo me resigno a mi realidad.

Es lo único de mí
que puedo cortar
con mis propias manos.

- 25 -
Poema de “Píldoras de Papel”

Caperucita - regaliz

Qué tonta era Caperucita Roja.


T i e rn a ch i q u il l a q u e h a ce d u l c es p a r a l a a b u eli t a ,
inocente cría que se tragó las mentiras del can feroz,
estúpida niñata que esperó al leñador para ser rescatada,
criatura gilipollas que concebía la vida como un pastel.

Yo soy versión adulta de Caperucita:


l l e v o sini estr as ro p as de l ut o ,
un palo lleno de clavos oxidados
y c a r a m e l o s d e r e g a l i z e n l o s b o l s i l l o s;
arrastro el fantasma del miserable lobo
y u n c adáv e r an ci an o de v o lu n t ad im p asib l e .

Los manjares de azúcar intragables de mi canasto


- escondidos junto a un libro de filosofía, el tabaco
y la botella de vino - se pudren por el veneno.

Son regalos para los cuentistas:


abuelas, niñas, lobos y guardabosques
que me intentan engullir con sus fauces hipócritas.

AA N
N AA P
P AA TT-R II -CC II AA M
R26 MOOY
Y AA
Illescas, Toledo (1976). Perpetrador del mejor fanzine del mundo, “Creatura”. Ha
colaborado en diversas revistas, impresas y digitales (“Delirio”, “Al otro lado del
espejo”, “Es hora de embriagarse con poesía”, etc). Entusiasta organizador de recitales
poéticos. Ha publicado un poemario, “Satélite de Inhóspito Planeta”. Ha participado en
las antologías “Bukowski Club” y “Pazlestina”.

Llueve sangre sobre el verso

el poeta desesperado mira al cielo

implorando inspiración a un Dios Inexistente

- 27 -
Buscando en la sombra

tu cuerpo con su luz

tus ojos con su vida

tus alas que me ofrecen

calor, cobijo y sueños

hada ensangrentada de mi vida

déjame limpiarte con el verso.

- 28 -
Inframundos. Tu historia de siempre.
Confidencias que me rozan el alma
Palabras que sacuden conciencias dormidas
encierran dolor y sangre.
Supuran melancolía.
Lávate con lágrimas.
Quisiera llorar en ti.
Pudiera tu mundo ser más alegre.
Tu historia será la de nunca.
Y volver a empezar de nuevo.
Ultramundos. Montones de historias.
Sonrisas que hieren.
Dudas que disipan brumas del ayer.
Concédeme un deseo para alegrarte.
Ven conmigo y adoremos al dorado pájaro
que bate alas y surca el verso.

A
ANND
DRR EE -SS29R
R- AA M
MO N P
ON P EE R Z B
R EE Z B LL AA N
N CC O
O
Luis Amézaga (Vitoria, 1965). Colabora en diversas revistas literarias, así como en
distintas antologías de relatos y poesía. Autor de “El Caos de la Impresión” (Madrid,
Vitrubio), “A Pesar de todo… adelante” (Canarias, Baile del Sol), “Dualidad: onda \
partícula” (Premio Literario Café Mon 2008), “Bolsa de Canicas” (premio de la Revista
Literaria Katharsis 2008), “El Gotero” (Revista Groenlandia) y “La mitad de los cristales”,
escrito de forma conjunta con el poeta Adolfo Marchena.

Adolfo Marchena (Vitoria, 1967). Codirige la revista “Amilamia”, junto a José Luis Pasarín
Aristi, con quien publica, en 1992, el libro de poesía “Cartapacios de Lucerna” (Ediciones
Libertarias / Prodhufi). Ha publicado en revistas literarias impresas y digitales, como
“Cuadernos del Matemático”, “Río Arga”, “Groenlandia”, “Turia”, “Los Cuadernos del
Sornabique”, “Letralia”, “Océano”, “Haritza”, etc. Ha publicado el libro de poesía “Proteo; el
yo posible”. Sus poemas han sido traducidos al alemán, francés, euskera y árabe. Ha
publicado recientemente dos libros digitales: “La reconstrucción de la Memoria”
(Groenlandia, 2008) y “Planta de Neurocirugía” (Editorial Remolinos, 2008).

Textos de “La mitad de los Cristales”

A mi hijo escritor

La obscenidad no imprime al verso un valor añadido ni lo


convierte en trotamundos venido a escandalizar a lectores
hambrientos. Acabar la noche en cualquier hostal follando
con una cara que no te suena, no significa que tengas algo
que contar. Que cojas las cogorzas filosóficas, no implica
que estés llamado al pensamiento estructurado en párrafos.
Que en medio de una ceremonia litúrgica escupas y lances
blasfemias no te convierte en un vanguardista. Sé de tu
aspiración a ser distinto, pero el eco descafeinado de tus
palabras aventura lo peor. Sé que deseas aparecer en las
enciclopedias como eminente escritor del siglo veintiuno,
pero me temo que tu voluntad apenas da para rellenar una
velada con amigotes. Nunca has escrito porque dices que

- 30 -
eso lo hace cualquiera, que primero hay que construir el
personaje público, para que cada una de tus frases sea
repetida con veneración. Hasta ahora sólo has conseguido el
desprecio de los dueños de los locales de donde te echan a
patadas, y la mejor de tus aportaciones narrativas es un
eructo regado con citas adjudicadas a autores que no has
leído. No niego tu vocación o tu genio. Cuestiono tus
acciones y omisiones tan clamorosas. Te insto a la reflexión
aunque sé que mis admoniciones son para ti puro martirio.
Te adjunto a estas letras el dinero que me solicitaste.

- 31 -
Danza de los olvidados

En noches de fuego la danza de los olvidados esculpe el


libro de la historia. La historia de la literatura la
escribieron los fantasmas, la crisálida del pasado, los
enfermos de cáncer, las pistolas oxidadas, un detalle en las
cortinas. La primera apócope depende de la quietud de las
circunstancias, la de un bosque anclado en mitad de los
presagios. Nadie teme la sonoridad de los motores, hay
algo desconcertante en ello, como un presentador de
televisión que repite la misma frase callada, cada noche.
Repetir de nuevo la misma frase en noches de fuego, de
hielo, punzantes navajas de sueños retenidos. Hasta la
saciedad como una puta que pide fuego en noches de
danza. Pudo ser la dama de las camelias, el orfeón de la
desidia, el arma de un bandolero.

- 32 -
De paso

He probado la celda de un monasterio, su compañía de


hermanos que comparten amante. A ellos les debo la
fidelidad a una causa. Me he entregado al abrazo de una
mujer que me amó, a otra que me odió, a otra que me
necesitó y a otra que apenas me reconoció. A ellas les debo
el aprendizaje y la práctica del amor. Con estos
agradecimientos parece que me quiera retirar. Es probable,
y por ello he vuelto a convivir con la vejez, que es como
experimentar un desastre natural cada día. Se declara a sí
misma zona catastrófica. El tiempo es rizado y me gusta
rizar el rizo. A la senectud se le caen las cosas de las
manos. Mis riñones aún se doblan para que su mundo no
se derrumbe. Pero llegará el día que amanezca con luces de
ambulancia, con los estertores del álbum familiar. He
comprendido que hay que bajar el telón justo antes de los
aplausos o los abucheos. La crítica en el periódico de
mañana que la lea otro. Somos tan prescindibles como
intercambiables.

U II S
LL U S A
AMM EE Z
ZAAG
GAA \ -A
33D
A D- O
O LL FF O
O M
MAAR
RCCH
H EE N
NAA
Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Córdoba. Trabaja como
profesor de Lengua y Literatura. Pertenece a la Sociedad Española de Literatura
General y Comparada, la Asociación Universitaria de Estudios de las Mujeres y a la
Asociación Cultural Naufragios. Ha participado en diversas revistas (Ágora, Aldaba,
Noseolvida, Isagogé, Saigón, Groenlandia, etc). Recientemente ha publicado su primer
poemario, “El desnudo y la Tormenta” (Ediciones Moreno Mejías, 2009).

Hora de tutoría

El horario no se ajustaba a sus necesidades. Sólo una


hora, una sola de lunes a viernes. Desde que la conoció,
supo que era diferente y que por ella había algo más que
deber. Esa hora pasó en un instante.

La segunda ocasión no llegó mucho después. Incluso


ella le confesaría luego que «tenían que verse». Y, así, sin
más, comprendieron que estaban besándose en una
pequeña y desaliñada sala del instituto, donde se recibía a
los padres. Ella era madre de dos hijos, divorciada y con
mala suerte en el trabajo. A veces le había confesado que
era patosa en la vida y que tenía miedo de esos besos, que
llamaba «prohibidos», de las caricias que denominaba
«inconfesables», y del sexo, al que se refería como
«amor».

Desde entonces, había rechazado la visita de padres


y madres, para citarlos fuera del horario de trabajo y
había tenido que asegurarse bien de que nadie se acercara

- 34 -
por la sala de visitas en esa hora, una sola de lunes a
viernes. Incluso tuvo que decidir que no se vieran
todas las semanas, lo que incrementaba su deseo.

Pese a sus hijos y su mala suerte, aún retenía


encantos de años anteriores: piel suave y tersa, senos
firmes y turgentes, caderas cálidas y sedosas. Nunca
le había preguntado su edad, pero la intuía cada
semana que la veía marchando hacia atrás en el reloj
de su cuerpo: el pelo pasó a ser cada vez más
luminoso, su mirada más vital y su boca más ansiosa.
Demasiado deseo para una sola hora a la semana, por
lo que se manifestaba en otros momentos.

Pasado un trimestre, el hijo que tutoraba en la


docencia se inmiscuyó en una pelea, por lo que se vio
en la obligación de «sancionar su conducta». Esto le
estremeció.

Primero pensó que se debía a que, como hijo de


su amante, tenía alguna responsabilidad, pero luego
descubrió que se había turbado de dicha, debido a
que la situación resultaba una excusa perfecta para
llamarla, oír su voz y citarla. Ella respondió con
rapidez, atendió con intención dividida lo ocurrido y
en esa ocasión hicieron el amor con mucho placer.

- 35 -
Una nueva pelea del hijo motivó el siguiente
encuentro. Y, así, pudo confirmar que le excitaba en
extremo sentirse en la obligación de llamarla y citarla,
pero aún percibía mayor deleite del encuentro oculto en
aquella desabrigada sala, en la que lo más manifiesto era
su deseo, un deseo compartido e inaudito en sus vidas:
ambas se excitaban ante la idea de verse «para analizar la
conducta del alumno», ambas notaban ardiente humedad
en su interior de saber que podían amarse gracias a él.
Por ello, ambas decidieron aprovecharse del chico y sus
problemas escolares, con el fin de verse esa única hora
semanal.

Esta egoísta decisión le hizo fijarse más en el chico,


en el hijo de su amante, que no poseía ninguno de los
encantos de su madre. Las pillerías de éste, normalmente,
no pasaban de tirar papeles o gomitas a sus compañeros;
lo que era suficiente para hacerle arder en su interior.
Sentía placer. Notaba cómo crecía el deseo dentro de ella
ante la pillería de un niño, cuando justificaba la única
hora que tenía sentido para ella en toda la semana.
Incluso se estremecía cuando le atacaba su integridad
moral: «Zorra tortillera» le espetó en una ocasión. Luchó
fuertemente consigo misma. Expulsó al chico del aula,
mientras sentía que una vez más éste había conseguido
empaparle las bragas.

M - 36R- E R O C A B R E R A
M AA N
NUU EE LL G
GUU EE R
RRERO CABRERA
Esperanza García Guerrero nació en Sevilla. Actualmente, forma parte del Proyecto
Fahrenheit 451 (Las Personas Libro). Sus poemas aparecen en diversas antologías:
“Poemas para un minuto” (Editorial Hipálage, 2007) y “Girapoemas” (2009). Ha
participado en diversas revistas, como “Hoja de Papel”, “Groenlandia” y algunas páginas
Web de Literatura. Ha formado parte del ciclo “Versos Sumados”, dentro del Festival
Cosmopoética (Córdoba, 2009).

La sonrisa de Guadalupe

Guadalupe se despidió con un portazo más fuerte de lo


habitual, bajó de un salto los tres escalones que la
separaban del portal, dio con furia un puntapié a la cancela
del señorial inmueble, y comenzando la acostumbrada
letanía de insultos, inició el regreso a casa.

Desde hacía tres meses, al finalizar la jornada como


empleada de hogar de la veterana actriz Elena Cantón, esta
escena se había convertido en parte de su rutina. Todo por
la desaparición de la única prueba, del increíble romance
de la anciana con el inmortal Charlon Heston: una
fotografía en la cual aparecía ella abrazada por el famoso
estadounidense. La tarde que la señora descubrió su
ausencia del manoseado álbum de piel marrón, estalló en
cólera. Le ordenó retirar los muebles, levantar las
alfombras, incluso buscar en la basura, pero… no se halló.
Y fue a raíz del incidente, cuando sin argumento ni
excusa, puso como norma que una vez terminada las horas

- 37 -
de trabajo, Guadalupe debía mostrar el interior del bolso y
vaciar el contenido de los bolsillos, humillación que por
falta de valor para oponerse, y por la necesidad de
conservar el empleo, ella soportaba en silencio.

Pero hoy la suerte, o mejor dicho Santa Teresa de Jesús,


había estado a su favor, al limpiar el polvo de la biblioteca,
justo al coger la antología de sus poesías, el venerado
retrato de la octogenaria cayó al suelo. Guadalupe lo
cogió, y con rapidez lo introdujo entre la nalga y el
ajustado pantalón, lugar donde no llegaba la inspección.

Al llegar a casa, se dirigió directamente al cuarto de baño,


sacó el mechero del bolso, extrajo la fotografía de su
trasero, le prendió fuego sobre el lavabo, y mientras los
rostros se distorsionaban entre las llamas… sonrió.

- 38 -
EE SS P
P EE R
R AA N
NZZ AA G R CC II AA G
G AA R GUU EE R
RRR EE R
ROO
(Huelva, 1984). Poeta, escritora, dibujante, fotógrafa, trabajadora,
estudiante y amante del arte. Se empapa de lecturas, de películas que
emocionalmente la llenan, de canciones, letras y ritmos que son poesía pura;
crea personajes, situaciones, sentimientos. Se encarga de varios blogs donde
enseña parte de su obra artística (http://alasombradelciprés.blogspot.com,
http://enlaorgiadetualma.blogspot.com, www.flickr.com/photos/creatuvida).
Aparecerá en la antología narrativa de Groenlandia. Se estrena también
como otra habitante de Groenlandia.

Eco de la nada

El silencio es el eco de las palabras no dichas,


ruidos de objetos al fondo
y palabras absurdas para tapar agujeros.
Mientras, la estantería cargada de adornos
y los susurros de la cobardía tras la puerta.
El silencio es el eco de las palabras no dichas,
bolsas de plástico llenas de basura,
vidas completas de hipocresía.

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Intentos vanos

Intento crear bálsamos de ritmo


de letras inexistentes
de mentirosas fábulas.
Y a la sombra de las gafas
vuelvo a ser yo, siniestra y apagada.
Intento crear bálsamos de ritmo
de letras inexistentes
de momentos felices.
Y a la sombra del ciprés sigo,
despierta, cubierta y escondida,
montando castillos de arena
que al viento del otoño desaparecen.

CC A
ARRM
M EE N G
N- 40 U II LL LL EE N
G -U N
Madrid, 1983. Apasionado de las letras. Ha escrito nueve novelas y ha
publicado cuatro gracias a Bubok, destacando una trilogía que está a punto
de concluir. Participa en un certamen quincenal de relatos de dicha página
de autoedición, promovido por los propios usuarios, para editar una futura
recopilación de los mejores. Hasta la fecha, participa en ese proyecto con dos
de sus relatos. Es uno de nuestros nuevos habitantes.

Me perteneces

Siempre te he querido. Esa es la verdad. Desde el primer


momento que te vi, cuando entonces eras tan joven y yo
tan vieja. Todavía recuerdo aquel día como si lo tuviera
grabado a fuego en mi memoria. No sonreías y tenías una
expresión triste, pues tenías que despedir a uno de tus
amigos, y yo, desde ese asiento reservado, observaba cada
centímetro de tu rostro, de tu cabello, de tu cuerpo... todo
tú.

¡Cómo no iba a quedarme embelesada contigo! Era algo


casi imposible. Tan joven, tan apuesto, tan gentil... y desde
aquel día te estuve siguiendo a todas horas. Allá donde
ibas; a tus fiestas, a tus trabajos, a tu casa. Te seguí sin
que tú quisieras percatarte de mi presencia, y contemplé
tus éxitos y fracasos desde el otro lado de la barrera,
donde debía permanecer hasta que llegase mi momento.

Para mí era una desdicha no tenerte y muchos días los

- 41 -
pasaba imaginándote a mi lado, viéndome del mismo modo
en el que yo te veía, y deseándome como yo te deseaba.
Era mi único consuelo, era mi única forma de poder
sobrevivir en este día a día en el que tú no estabas, y
soñaba con ese momento en el que al fin fueras mío, que
me pertenecieras. Pero... tú no me querías. Eso lo he
sabido siempre... y la verdad, no me importa. Estoy
acostumbrada a que la gente no me quiera. No lo digo por
decir, ni tan siquiera por cumplir.

Han sido largos años los que he pasado repudiada por


todos y con el tiempo me he hecho fuerte. Por eso no me
importó que te casases con otra, que tuvieras hijos con ella
y que éstos te dieran nietos. De verdad, no me importaba,
porque sabía que al final todo eso se desvanecería y sería
conmigo con quien estarías. Estaba escrito en el destino,
desde el primer día que nos cruzamos... y los dos lo
sabíamos.

Distinto fue ver como todos ellos eran mucho más


importantes que yo. Eso sí que me dolía más. Ver ya no
sólo como amabas a tu esposa por encima de mí, o a tus
hijos o a tus nietos... sino ver como querías hasta a los
simples desconocidos. Todos eran más importantes que
yo, ¡Yo que he estado a tu lado desde el primer momento!
Eso fue muy duro. Yo no te pedía que me quisieras, pero

- 42 -
al menos que me tuvieras en cuenta. Y no. Tú actuabas
como si yo no existiera. ¡Me negabas! Y eso me entristecía.

Ahora todo ha cambiado. Ya eres viejo, tu rostro se ha


arrugado y el poco pelo que peinas es cano. Muchos de los
que te acompañaban ya te han abandonado y ahora estás
solo. Por eso te vuelves a mí con la esperanza de que te
reciba... pero ¿sabes qué? Qué te perdono. Perdono todas
las veces que me has negado, perdono todo el afecto que
no me has dado. Porque para mí no eres ese anciano
enfermo que se postra en la cama, sino el mismo joven
apuesto que vi hace años, y lo cierto es que cada día que
transcurre me siento más feliz, más dichosa, porque siento
cómo dejas que entre en ti, que fluya por tus venas.

Hoy es el mejor día de todos los que marca el calendario.


Hoy es el día de mi recompensa, de obtener mi premio de
tantos anhelos aplazados, porque por fin llegué a tu
corazón para poder sentirlo, para poder acariciarlo y
aferrarme a él hasta detenerlo, porque desde hoy en
adelante... ahora ya si... me perteneces para siempre.

R
ROOB
B EE R
RT O A
TO AR O M
R- EE43VV-AA LL O M AA R
RQQU
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Z
V I S I T A N T E S

David Morán
David González
Salvador Moreno
Pepe Pereza
Jorge Manzanilla
Eva Márquez
Rebeca Martín Gil
Gsús Bonilla
Daniel Rojas Pachas
Luisa Fernández
Silvia Loustau
Federico Ocaña
Enrique Fuentes-Guerra
Jesús Suárez
Teresa Iturriaga
Álvaro Guijarro
Mauro Morgan
- 44 - Oscar Varona
José Ángel Barrueco
David Morán (Honduras). Psicólogo. Descubrió tarde su vocación literaria. Escribe
poesía – con Groenlandia está preparando la edición de un poemario, “La conspiración
de la Sirena” – y relatos. Recientemente, ha publicado una novela. En su blog, se
pueden leer algunas de sus obras.

El monstruo de las maneras

Vas queriendo hacer las cosas con pies de saltamontes


Dar la mordida fatal que termina con la digestión
Bucear con alas de papel en el inodoro
Haciendo monadas sobre los cuernos de un alce.

Eres un cero que se niega a sí mismo


Como alguien que no cuenta
Para dejar las finanzas enmarañadas
En manos del próximo delator.

A las mujeres les lame las várices


Les chupa las estrías
Cuajando sus lonjas
Con esa lengua psicópata.

Te resulta tan fácil hacerte el maje


Cuando eres necesario en el frente.

Recoge pues tus valquirias y lárgate

- 45 -
Desocupa hoy mismo el recoveco
Que en nuestras melodías ni resuenan.

Llévate tus libros de estiércol


Al establo de la fantasía
Y dile al arrendador que van de paso
a estrellarse contra el mundo.

Vete hacer musgos donde exista humedad


Y no entre las hebras de una telaraña.

Pero no… espera.


Mejor vuelve.
Perdóname.

Qué sería de la inteligencia sin la estupidez.


Pocos la reconocerían.

Si, lo entiendo de verás


No todos somos iguales ni complementarios
Hay humanos que nacen para ser felices
Y otros, como pueden, procuran discernir.

- 46 - D
DAA VV II D
D M
MOOR
RAAN
N
Salvador Moreno Valencia (Cádiz). Pintor y escritor. Ha publicado diversos libros de
poesía, relatos y novelas (“Líquido divino”, “Barro en los zapatos”, “Siete cuentos de
Pan y Pimiento”, “Apuntes para la memoria”, “Trece náufragos”, “Una puerta en el
laberinto”, etc) y sus obras han sido mostradas en diversas exposiciones. Actualmente,
vive en Fuengirola (Málaga) y es director de la Revista Literaria Letras
(www.alvaeno.com).

El tranvía

La niña tenía cara de haberse tomado un limón,


los ojos saltones y chicos, una naricilla
extravagante que presidía unos labios rajados y
resecos bañados por una vela de mocos; las
orejas avanzadas y una barbilla dos veces más
pequeña que la frente y los pómulos pálidos
churreteados de lágrimas resecas. Suspiraba
compungida, tan pronto reía, tan pronto
lloraba.

El hombre que la acompañaba llevaba una


americana de color crema, sucia y llena de
lamparones, unos pantalones remendados y un
sombrero negro en el que brillaba la mugre. En
su rostro un bigote cortaba sus rasgos
geométricos. Su mano, morena de piel como la
cara, presionaba con sus dedos la oreja

- 47 -
avanzada de la chiquilla que aun así se negaba a
obedecerle.

Volvía el llanto y la mano retorcía la oreja y el


llanto se hacía más intenso. Luego, cuando el
hombre dejaba de presionar la oreja de la niña,
ésta volvía a reír y sus ojos brillaban alegres.

En un despiste del hombre la chiquilla se


deshizo de la mano de éste y corrió calle abajo
perdiéndose tras un tranvía que hacía su
trayecto con la puntualidad esperada.

El hombre dio por concluida la función porque


sin la niña no podía hacer que en los
espectadores se encendiera la llama de la
compasión y colorín colorado este cuento ha
terminado.

- 48 -
Ayer, hoy y mañana

Ayer me sorprendió el huracán de tu amor.


Hoy me sorprende el huracán de tu olvido.
Mañana, mañana, quizá,
me sorprenda la desesperación.

S
SAA LL VV A
ADDO R- M
R
-O49 MOOR
R EE N
NOO VV A N CC II A
A LL EE N A
Jorge Carlos Manzanilla Pérez (Mérida, Yucatán, México, 1986). Estudiante de
Literatura en la Universidad Autónoma de Guerrero. Miembro de la catarsis literaria
“El Drenaje”, impartida por Adán Echevarría. Colaboró en Grupo Diversidad y
Navegaciones Sur, México Gótico y en la revista virtual argentina “Isla Negra”.

El sol germina bajo semillas de azufre

en las embriónicas aguas

busca la tierra su delirio

persecución clavada entre sal

por donde juega el reflejo

una densidad sumergida

/destroza mililitros

en cada sorbo de silencio

la noche naufraga prisionera

/en un racimo

siluetas de polvo

- 50 -
Voz de fuego bajo el cenote

lengua exuberante

consistente piedra

/ abre la música

en un laberinto desperdigado

/sobre el torso del agua

surgen solapas entre el día

el crepúsculo espera ansioso desvanecer su hilo

/al indulto de media noche

- 51 -
Acuí / feroz

piedras labradas de epidermis

/radiante esquizofrenia

el llanto sobre bolsas de oscuridad

despierta cualquier oleaje

y coágulos ante la delicia intacta.

El agua es un monstruo que deshebra mosaicos

raíz y rama se conjugan en perfecta geometría

para incendiar su esencia ya gastada

- 52 -
J
JOOR
RGG EE M
M AA N
NZ N II LL LL AA
Z AA N
Barcelona, 1983. Ha colaborado en diversas revistas literarias, como El Síndrome
Chejov, Luz de Limbo o Remolinos.

Las plantas

La mujer descalza regaba las plantas con una manguera mientras canturreaba
una canción popular. Loca, te llaman loca. Lo que tú quieras, pero tú has
nacido cansado, y mejor que no sepas lo que se va diciendo por ahí de ti. Si
no fuera por mí, las plantas se morirían. Y se morirán, pero podridas, ¿no te
das cuenta de que las estás ahogando? Como te ahogas tú en la cama en el
primer minuto. El marido rabioso callaba y miraba alrededor, cerciorándose
de que el empleado no hubiera oído la humillación. Tenemos que irnos,
debemos cerrar, se nos hace tarde, me estoy muriendo de hambre. ¡Pues te
haces un bocadillo! Seguía regando, y el agua escupía la tierra al suelo, y la
mujer descalza pisaba barro, y con una mano sujetaba la manguera y con la
otra se subía el pantalón mientras resoplaba sobre la inactividad del marido.
El cuarentón barrigudo se desesperaba observando que de nuevo les habían
estafado, que la última obra había resultado ser una chapuza, que el agua no
iba a la calle sino que se le metía en el parking, pero se consoló intentando
recordar en vano, porque no la había habido, una riada en la zona durante los
últimos diez años. No se les inundaría el negocio. La mujer seguía absorta, su
mundo era entonces ella y las plantas, y el trabajador imperturbable esperaba
paciente en el coche, sin decir nada, con la puerta abierta, mirando reloj
porque su hora de salir ya había pasado, que acabara el espectáculo. El
barrigudo tomó del codo a la mujer descalza con un “vámonos, el chico tiene
que comer”, y con gran esfuerzo físico retiraba las plantas que impedían la
salida del vehículo. El chorro de la manguera apuntaba ahora a los pies llenos
de barro de la mujer que se calzaba a desgana, y cuyo canto había sido
interrumpido de repente. El coche salió del aparcamiento, pasando sobre un
charco, y el trabajador lamentó haberse levantado media hora antes para
lavarlo.

- 53 -
R B EE CC AA M
R EE B M AA R
RTT II N G II LL
N G
Lima, 1983. Escritor y profesor de Literatura egresado en la Universidad de Tarapacá,
reside en Arica (Chile), donde ejerce la docencia universitaria y cursa el magíster en
Ciencias de la Comunicación. Dirige el Colectivo Clepsidra, es miembro fundador del
Grupo Literario MAL y actualmente edita la Revista Literaria Virtual Cinosargo. Ha
publicado los poemarios “Música Histórica” (Editorial Blue, 2006) y “Desilusión”
(Editorial Gramma, 2007). En 2009, con la Editorial Cinosargo, ha publicado el ensayo
“Realidades Dialogantes”.

Escritural

Cualquiera puede ofrecer una corona de vidrios rotos a tus


pies - donde mirarse hasta el fin – en un viaje
perfectamente bello e indescifrable – aquel mudo apenas
puede con la certeza de su carne y la proximidad de una
multitud ocular - carente de todo ritmo y ahogado en la
voluptuosidad de miles de luceros como estacas ardiendo
al fondo de las tripas – revueltas, estridentes - ponemos
sobre tus manos las inocentes posturas, aprendidas en
caminatas por el infierno de mil páginas y la perversión de
2600 amos del misterio – cualquiera con más de tres
dientes y un par de ingrávidas peludas garras, podría
recorrer la ternura periférica del carozo – el circo
inmolado sobre tus flotantes rodillas y cualquier grito de
tus apaciguados silencios; cercenando la garganta
entrometida, en los comunes odios, como una fosa de
pasiones perdidas para el deleite – reservan los segundos,
rezan en picadas – arrebatados y sanguinolentos para una
última estrella partiendo al mundo y sus simios en mil
indescifrables, perfectamente bellos (recuerdos no
escritos…)

- 54 -
Ensoñación

ebrio – lúgubre (((encanecido de ardor)))

un hilo de miedo quiebra aullando el detritus de tanta curvatura

tanta calle macilenta

coloreando en bruto “extenuada” la pendiente luz

-La niebla-

(oculto-verdadero en una tarde perfumada por oasis de ruidos y sales de

inocencia)

-El humo-

(ensoñación de un alto y pierna gorda llena de cicatrices como un mapa del

tiempo)

Los flexibles líquidos

escurren dedos sobre el cemento herido

y aquellos pies al viento

cercenados acompañan las corneas infantiles

“la cacería de nuestros hijos devorando en los pliegues delicados

la planicie del fuego”

- 55 -
Cuerpos

La verdad tiene sólo una cara: la de la contradicción violenta.

Georges Bataille

Esta noche, la última, plagada de satélites en llamas y

gritos incoloros, el silencio, empuñado en su párpado gris,

suma d el fracaso va g imiend o en cad a boca naciente, gime

en el sabor de cada crió reptando, forzado, devorado por

l a m áqui n a y e l fu ro r de e sa p al abr a u n idi m en si on al ,

artificiosa y plana como la retina de acero y fibras

tentaculares… abismos de hambrienta silicona, enemiga

torva de todo movimiento, cazadora de todo percibir,

g u i l l o t i n a n d o v a , i m p o n e n t e c om o l a m a n o d e u n g i g a n t e

jugando entre sonidos o códigos a desatar su cólera

d e s n ud a s o b r e p e q u e ñ o s h o m b r o s f r á g i l e s , r a m a s , n u e v o s

s i g n i f ic an t e s d el d o lo r h e ch o s c u el l o… l á b i l e s s o l l o zos ,

manos, tos, pies amoratados… ruidos de motor… blancos

ojos, ríen bajo las nubes.

D
D AA N - 56
N II EE LL R
R OOJ- AA SS P
J P AA CC H
H AA SS
Silvia Loustau (Mar de Plata, Argentina). Escritora, traductora y coordinadora de
Talleres Literarios. Ha ganado diversos premios de Narrativa y Poesía. Ha editado los
poemarios “Mandala” y “El Espejo de los Días”. Algunas de sus obras han sido
representadas. Ha publicado en revistas y periódicos nacionales e internacionales.
Colabora en varios sitios web y ha dirigido ciclos radiales de difusión cultural. Es
miembro de Poetas del Mundo y ha sido traducida al búlgaro y al catalán.

El bául del avaro

Nada se debe tirar. Se guarda. En cueva gris. Lo


pequeño. Lo grande. Lo nuevo. Lo quebrado.
Nada se puede tirar. Mañana no se sabe. Ratas y
arañas se pierden en el laberinto de objetos.
Danzan en él. En su silencio. Su oscuridad.

La vida, también la vida se guarda, aunque se


ahogue por vivir .Por un puñado de aire. Todo
se guarda. No se han de usar los días. Ni las
noches de vino y caricias, cubiertas con sabor a
polvo y rosa quebradiza.

Arrolló los hilos de Cronos y el ovillo yace


arrinconado en el ángulo del fondo. El tiempo
no se debe perder. Ahí están los sueños
arrugados junto al traje de graduación. Penetra
la luz por una hendija del baúl. Y la luz se ciega.
Un demonio diminuto hace guardia sobre el
candado. No entrará un ángel. Ni el aire. Ni el
sonido de un violín.

- 57 -
SILVIA LOUSTAU
Enrique Fuentes-Guerra (Córdoba, 1958). Ha editado dos libros de poemas, “Lo que
arde \ Sueño del Herido” y “El Laberinto Sentimental”.

Angustia

¿Acaso sabes como suena la angustia?


¿Acaso sabes más que yo del dolor?
¿Acaso lloraste sangre?
¿Acaso agotaste todos los rezos?

Anda, acércate y toca mi mano


Agárrala y llora conmigo, siente mi temblor
Abrázame en silencio
O si no más bien aléjate, déjame solo hermano
Porque cada jodida noche vuelve el terror

Mi corazón esta negro, y frío


y me sudan las manos
pero a la gente le miento
con polvo de limón
que yo mismo preparo
con plumas arrancadas de aves del paraíso
Así creen que todo va bien

Pero siempre canto la misma canción


Lucho en la misma guerra
Acaricio el metal antes de ponerlo sobre mi sien
Intentando ver una luz
Mientras tiemblo sobre mi cama

Aunque todo se vuelva rojo y oscuro


Rechino mis dientes de dolor
Para que todo lo antiguo se desvanezca
Y mañana no haya tanto pavor

Te lo pido, por favor

- 58 -
La canción del fantasma

Una hora mágica


Una libertad inexistente
Un pájaro perdido
Una casa ardiendo
Es la canción del fantasma

Caminando por la sombría avenida


Con lamentos saliendo por las
Humeantes alcantarillas
Perros que ladran
Inclinados sombreros
Tapando las caras
Es la canción del fantasma

Quiero respirar y no puedo


Me ahogo con la lluvia
No puedo hablar
No puedo caminar
Como migajas repartidas por las esquinas
Me arrastro
Junto a las cucarachas
Junto a putas pintarrajeadas
Es la canción del fantasma
Dentro del blues de la casa roja

Camino apoyándome en los cojos


Hablo ayudado por los mudos
Y veo guiado por los ciegos
Pero siento todo con el tacto y el olfato

Es la maldición del fantasma


Dentro del blues de la casa roja.

EE N R II- Q
N- R
59 QUU EE FF U
U EE N
NTT EE SS G
GUU EE R
RRR AA
Palma de Mallorca, 1961. Doctora en Traducción e Interpretación, ha colaborado en
diversos proyectos de investigación. Publica en prensa y en revistas digitales. En el
2004, es directora, coordinadora y autora de entrevistas en el libro “Mi Playa de las
Canteras”; ha traducido el ensayo sobre la inmigración africana “Modou Modou” y ha
publicado diversos poemarios: “Hurto Blanco” (Orillas Ajenas, 2005), “Namoe”
(Hilvanes, 2007), “El violín y el oboe” (Fricciones). también ha publicado “Tu nombre es
Verónica” (relato para Que Suenen las olas). Ganadora del III Certamen Internacional
de Poesía “El verso digital” y el III Certamen de Poesía “Encuentros por la Paz”. Su
obra “Juego Astral” ha sido editada en versión digital.

Poemas del silencio

Sombras de amapola

La maravilla y media que tú ves en mí


se levantó poco a poco del barro
cuando una luz tenue, apartada del mundo,
estremeció su tez oscura
y las manos tantearon el espacio de ceguera
donde se encontraban solas.
Las sombras se mutaron en amapolas, las sombras
descendieron al abismo,
allí se quedaron dormidas sobre el vientre del misterio,
tan rojas
como esa realidad de ternura
que es y está
en todo lo que es.

- 60 -
II

Pegada al cristal

Tu cerebro, contenedor de peces,


se agujereó en el momento mismo en que aparecí
por sorpresa
ante tus retinas
acostumbradas al desasosiego marino…
Al instante, se clavaron en mí,
fue un paro de silencio,
una huelga de brazos y piernas
y tú perplejo de todo
hasta de ti mismo…

Esa mirada fue acercándose


ciegamente hasta la boca
del pez más procaz
para indagar con sus lentes sobre mis raros dibujos
y ya quedarse pegada al cristal
para siempre,
derretida en un bloque de agua,
como decían y dicen los viejos manuscritos,
combatiendo en aras de su senda,
delirio y eternidad.

- 61 - T R EE SS AA II T
T EE R TUUR
RRR II AA G
G AA
Poeta argentino nacido en Rosario, 1988. Ha publicado diversos poemas en “Poesía
Viva” (Rosario, Argentina, 2009), en las revistas “Cinosargo” (Chile) y “Viva la Palabra”
(México). Este año fue galardonado en el Concurso Cubano de Varadero “Poesía de
amor varadero”. Actualmente, está trabajando en un libro inédito que tendrá el título
de “Drama”.

Recuerdos

qué inocencia y fierros gastados


habían en un recuerdo:

un subibajas
una tarde de Julio
un alcohol vencido

una lápida que decía: aquí nace lo que se va

una viuda vestida con sombras


(que no eran negras exactamente)

un pantalón

un soldado con memoria

un Mauro

un gato

un silencio de palabras rotas

ella que eran muchas


y muchas que eran ella

y cuando volví a casa


la muerte reposando en mis espaldas

(¿Adonde iré a parar esta noche del otro día?)

- 62 -
Paranoia

Y siguen las voces


las figuras después
de la mansalva.

Me persiguen las cosas cotidianas


y huyo por el camino más estrecho.

La guarida de mi memoria
se espanta de lo que somos:
una aritmética nula de lo que
queda de un hombre.

- 63 -
Credo in un Dio crudel che m´ha creato
Othello

En el poema
las tijeras indagan lo inverosímil
del cristal que emboza el verso

el filo proyecta imágenes y solloza


el cristal que cae de sí mismo

cuchillos
se afilan a medianoche
pronto a desnucar el poema
lapidando las palabras
de un Dios crudo que me ha creado.

M
M AA U
UR O -M
R- O
64 MOOR
RGG AA N
N
Zamora, 1972. Ha publicado las novelas “Recuerdos de un Cine de Barrio” (1999),
“Monólogo de un canalla” (2002), “Te escribiré una novela”, la obra de teatro “Vengo de
matar a un hombre” (2004) y el libro de relatos “El hilo de la ficción” (2004). Ha
aparecido en numerosas antologías: “Por favor, sea breve” (2001), “Palabras para
Cervantes” (2005), “Tripulantes, nuevas aventuras de Vinalia Trippers” (2007),
“Resaka \ Hank Over; un homenaje a Charles Bukowski” (2008) y “Canallas a tres
bandas, antología de cuentos terribles” (2009). Recientemente ha publicado “No hay
camino al paraíso”, obra escrita junto al poeta Javier Das.

Currículum

Observé que mis amigos trataban de ligarse


a las novias que yo iba dejando. Para mi
desgracia, lo conseguían. No sé si gustaban de
ello por el morbo de la reconquista o porque me
tenían idolatrado.

Por venganza, comencé a salir durante cortas


temporadas con muchas mujeres feas e insulsas,
usándolas como pañuelos que arrojaba sin
sentir ninguna culpa.

Actualmente mis amigos están casados con


esposas poco agraciadas, y yo soporto en mis
carnes un currículum de seducciones de saldo
que van envileciendo mi imagen a medida que
me quedo solo.

- 65 -
Poemas de “No hay camino al paraíso”

Eso era la felicidad

nosotros en la cocina,
riendo y conspirando
contra el tirano

un vinilo despidiendo rock a todo volumen


en el salón lleno de antigüedades

la lectura sobre una mecedora,


con el gato sentado en las piernas,
ronroneando feliz, como nosotros

las películas y las series y los dibujos animados,


compartidos entre los hermanos y a veces la madre

la visita de mis primos,


que se iban antes de su aparición,
y nuestras conversaciones trufadas de bromas

la libertad del felino, que rondaba sin miedo por casa


mientras nosotros disfrutábamos de su compañía y del sosiego

pero entonces llegaba él.

- 66 -
Las notas

un boletín lleno

de suspensos

una nueva decepción

angustia y depresiones

miedo de ir a casa.

- 67 -
JOSE ANGEL BARRUECO
Gijón, 1964. Ha publicado los poemarios “El demonio te coma las orejas”, “El amor ya
no es contemporáneo”, “Ley de Vida”, “Ojo de buey, cuchillo y tijera”, etc. Ha
participado en diversas antologías (“Antología de Poetas en Platea”, “Poemas para
bacterias”, “Vida de Perros”, “Poesía para nadie”, “Golpes”, etc). Sus poemas han sido
traducidos al inglés, portugués, alemán, árabe y búlgaro. “Loser” es su último
poemario.

Poema de “Loser”

Los buenos tiempos

bailemos por los que no pueden

le escribí en un correo electrónico


a violeta pérez
brillante actriz
que interpreta en una película
el mismo papel
que interpreté yo en la vida real

bailemos por los que no pueden

y con esta oración en la cabeza


violeta pérez
actriz de raza
metiéndose en la tristeza
que requiere su personaje
se encuentra en la plaza de santa ana
con un matrimonio ya mayor
unos de esos que
pasados los años
continúan queriéndose de verdad

pero a lo que vamos

me comenta violeta

- 68 -
los dos eran
inválidos
paralíticos
minusválidos físicos
llámalos como quieras
e iban en silla de ruedas
de esas que se manejan con un mandito
porque en sus brazos también sufrían
parálisis
y bueno
me quedé frente a ellos
paralizada
porque tu frase me dio en toda la cabeza:

bailemos por los que no pueden


violeta
guapísima
bailemos por los que no pueden

bailemos por los que no pueden

como estos dos ancianos


que a pesar de su parálisis
bailan con sus dedos
mientras se buscan
las manos

- 69 -
Jaque

mientras jugamos estas partidas de ajedrez

mientras matamos el tiempo

el tiempo sigue su curso inexorablemente

sin acordarse de nosotros

olvidados en esta puta celda

olvidando la palabra tiempo.

- 70 -
DAVID GONZALEZ
Autor inédito con dos libros de relatos. Estos han sido publicados en blogs como
“Crónicas para decorar un espacio” (de Alfonso Xen Rabanal), “Hankover \ Resaca” (de
Vicente Múñoz Álvarez y Patxi Irurzun), “Esto no es una película, amigo” (del poeta
David Gónzalez), etc. También ha publicado en diversas revistas como “Al otro lado del
espejo”, “Narrativas”, “Cruce de Caminos”, etc.

Las cenizas

Santiago tenía una urna donde guardaba las cenizas de su


difunta esposa. Cada vez que la echaba de menos, cogía
la urna, la abría y con una tarjeta de crédito, extraía un
pequeño montoncito que después, machacaba y trituraba
con la tarjeta. Finalmente, distribuía el montoncito en
una fina línea y a través de un billete enrollado esnifaba
los restos de su mujer. Esto le ayudaba a seguir adelante.
Aliviaba sus penas y añoranza. Santiago consideraba su
hábito, no un hecho extraño, sino una intima y estrecha
comunión con su esposa. Sólo era un acto de amor, uno
más de los tantos con los que se habían correspondido a
lo largo de su relación. La muerte prematura de ella los
había separado para siempre, pero mientras le quedasen
sus cenizas, seguiría comulgando con ella. Todos sus
amigos le disculpaban, sabiendo que lo suyo era un inútil
intento de acercamiento a su difunta mujer producido
por el dolor. Pero no hay posibles acercamientos después
de la muerte. La muerte no deja fronteras que se puedan
cruzar. Sólo deja un vacío infinito y ahí no había

- 71 -
acercamiento posible. Santiago aseguraba que
cuando esnifaba las cenizas de su mujer la sentía
dentro de él, que escuchaba su voz y que notaba sus
caricias. Ante tales afirmaciones, sus amigos y
familiares no podían hacer nada.

Santiago fue abusando de su “vicio”, consumiendo


su “droga” cada vez con más frecuencia y en
mayores dosis. Las cenizas eran cada vez más
escasas. Santiago, cual yonki, calculaba mentalmente
las dosis que le quedaban y se atormentaba con
pensar que un día se acabarían. Como era de esperar,
ése día llegó y Santiago dejó de sentir a su mujer.
Desolado, escribió unas cartas de despedida, llenó
con agua caliente la bañera y cogió una cuchilla de
afeitar…

- 72 -
La embarazada

Ana acababa de salir de la clínica donde le habían hecho


una ecografía. Caminaba por la calle mirando
boquiabierta la foto que le habían dado, en ella se podía
distinguir a un pequeño feto de perfil, perfectamente
normal de no ser por unas pequeñas alas que sobresalían
de su espalda. El ginecólogo le había dicho que todo era
normal, que posiblemente esos dos pequeños apéndices
de la espalda eran manchas desenfocadas del negativo,
provocadas por los movimientos del feto. Pero Ana veía
claramente que no eran manchas. Eran alas, como las de
los gorriones recién salidos del huevo. Cuanto más se
fijaba en la foto, más convencida estaba. Su futuro bebé
era un querubín en proceso de transformación. No se
sentía preocupada por la anomalía de su pequeño, más
bien todo lo contrario. Intuía que su hijo iba a ser
alguien muy especial, un ser maravilloso que traería
cosas buenas a este mundo. Se llevó las manos a la tripa
y se la acarició. Entonces sintió un leve cosquilleo en su
interior, algo parecido al aterciopelado roce de un
puñado de plumas. Ya no le quedaba duda. En su
interior llevaba un ángel.

PPPeEEpPPeE-E73PPP- eEErRReEEzZZaAA
(Madrid, 1974). Licenciada en Derecho por la Facultad Complutense de Alcalá de
Henares, mi aspiración frustrada fue llegar a ser abogada del Diablo, pero los
murciélagos del Juzgado me provocan terror y repugnancia, cosa que
desgraciadamente comprobé al terminar los estudios. La necesidad de comer
(preferentemente todos los días), me colocó laboralmente en el Sector Seguros. En lo
personal, mi gran logro y vocación es ser Madre. Escribo por y para mis hijas, para que
entiendan en un futuro aquello que ni yo misma entiendo. Escribo puñeteras certezas
para el que no tiene el valor de escuchar de mi boca, escribo para vomitar el dolor y las
risas que me hacen despertar cada mañana, escribo por todo lo que me adolece de un
goce insomne, escribo para sufrir, escribo para sentir, escribo para llorar con mis ojos
desiertos de lágrimas, escribo para olvidarme de mí, escribo para soñar ser hombre,
escribo para ser la mujer que nunca seré, escribo para que sueñes conmigo.

Palabras amantes

Quisier a tener un amante


uno fascinante y exfoliante
no me importa pregonarlo
a los cuatro vie nt os, y
mi marido, que
se entere el primero
no soy viciosa
ni tam poco insaciable
me conformo con espor ádicas
sesiones tórridas de sexo
envueltas en tiernas bandadas
de besos y
de abrazos y
de piernas entrelazadas
tras cada acto amoroso y
como gu inda, largas miradas
sugerent es y misteriosas
interesantes donde las haya
sembradas de ardientes

- 74 -
susurros de letras vent osa
cubiertas en sábanas dedeseda
emborrachadas conversaciones
y pólvora
nada de hechos cotidianos
sentenc iados de rutina
quisier a cuerpos manoseados de
vocablos acertados untados
en lágr imas sudorosas de pasión
palabras
besos
versos
apalabradas secu encias de amor
extasiadas de or gasmos,
conjunt ivos como los verbos
de las largas diatribas
que usaríamos, con
versos sabor a besos
podr ía suplicar a mi chic o
cambiar mi reclamo de prótesis mamarias
por un amante solícito, y esclavo
a mis de seos más profu ndos

Mi petición sólo tendría


una condición:
habría de ser
un calc o de mi hombre,
renovado
de fuera hacia
dentro.

- 75 -
Mientes

mientes cuando dices que


tus pellizcos en el interior
de mis muslos no tienen sabor a sal
que los hematomas que me causas
son tu peculiar manera de decir
cuánto me quieres
mientes cuando dices que tus mordiscos
en mis pechos huecos son suaves caricias
apasionadas, que yo desprecio
mientes cuando dices que tu forma de querer
es mas real que la mía
que mis tequieros en tu boca serian falacias de una
hipocresía, y que los restos de tu agravio en mi piel
son los cómplices de tu afecto
déjame mentirte y aplicar a mi favor tu premisa
y créeme cuando te digo, que no te quiero menos
por soñar y desear
yacer con otro.

- 76 -
A M
EE VV A MAAR
RQQU
U EE Z
Z
Jesús Bonilla Mansilla (Badajoz, 1971). Artista – poeta, “cuentista” e ilustrador -
autodidacta. Miembro fundador de la Asocación Cultural “La Vida Rima”.
Coordinador de la revista literaria “Al otro lado del Espejo”. Colabora en revistas y
fanzines como “Es hora de embriagarse con poesía”, “Delirio”, “Pro-vocación”,
“Cruce de Caminos”, “Shiboleth”, etc. Aparece en la antología “Bukowski Club, Jam
Session de poesía 06/08”.

La muñeca

En la chabola las lágrimas


formaron mares de hiel
con barquitos de miseria
y diosecillos de papel

Rosendo Mercado

De niño el camino siempre era soporífero, cuando no


aterrador, tanto el de ida como el de vuelta, pero en él
también tenía mis momentos de fantasía, para que el
destino, La Escuela, fuese menos traumático; lo mismo
que a la vuelta hacia Mi Hogar. Quería obviar el terror
que me producía traspasar la puerta de mi casa.
Disfrazar el pánico a la valla del colegio.

Este impass de ficción en ese itinerario era regalo de


una Princesa; un sueño de cabellos de oro y vestido de
seda blanca. Una Infanta de polo de fresa que
comandaba un aguerrido ejército de plomo; propietaria
de 102 coches de lata; seis bocinas y una brújula; y el
cariño con el que cuidaba a una maraña de animales
más inofensivos que su aspecto fiero en su país de
trapo y colores. Allí suponía que reinaba con gesto de
autoridad y la ofrenda de una sonrisa complaciente.

- 77 -
Todo ello reclamaba mi atención. Mi quimera era
ignorancia y porcelana.

Sabía que detrás de aquel escaparate nadie me llamaría


maricona o me daría collejas a mano abierta, ni me
quitarían el bocadillo. Allí no existía el chantaje, ni la
zancadilla, ni el capón, ni la intimidación del grito, ni
copia ciento mil veces estoy cómo ausente y no atiendo en
clase. Allí no se hallaba el torpe éste, ni tan siquiera el
cómete la sopa, ni el tirón de orejas; ninguna ley se
titulaba castigado sin postre, desconocían por completo la
hebilla del cinturón. No, no existía la quemadura del
cigarro, ni la ampolla de la quemadura.

Vivo atado al camino a la escuela, escondiendo mi cara


de pequeñas cicatrices, sentado al pie de mis secuelas,
esperando la invasión de los recuerdos. Perplejo sigo
sin dormir lo necesario, no ha habido cama que me
alivie, ni charco, ni lágrima, ni promesa. Ni cuerpo del
delito.

Decidí romper el cristal.

¡¡¡Mírala!!! como corre; va gritando:

Mamá, mamá, un señor horrible me tenía cogido de del brazo.

- 78 -
Aplicando hielo

Demostró coraje cuando en una tarde de otoño a la salida del


colegio impidió que el Sebas y el Juaqui sirlaran el tabaco y algo
más con la trampa del billete marcado a la Juana, la viuda del
puestecillo de pipas.

Exhibió su valentía la noche de invierno en la que salió ardiendo


la chabola de la Rosa y el Pedro cuando éste quedó dormido con
un cigarro en la boca y la espuma del colchón prendió como una
tea, y aunque no pudo hacer nada por los padres, al Pedrin lo
arrastró de la cuna entre la asfixia del humo, y las llamas, que
dejaron huérfano a la criatura.

Supimos definitivamente de su valor la mañana de primavera en


la que murió padre, el señor Lucio; cuando nos contaba, a mi
madre, a mi hermana y a mí, en la sala de urgencias de aquel
hospital, que había hecho el recorrido de Pan Bendito hasta el
Doce de Octubre en mucho menos de tres minutos, saltándose
semáforos y cedas , pero que el Supermirafiori no daba pa más, y
que el infarto venía de cara, y que todo fue una puta desgracia.

Abrazados los tres, lloramos.

Pero la madrugada de aquel verano en la que vinieron un par de


maderos llamando a su puerta, preguntándole, que si él era José
Bermúdez, y éste con las manos en los bolsillos se encogió de
hombros y asintió; mi hermana y yo entonces supimos de cierto
que mi vecino, el héroe de nuestra infancia, ese día se esfumaba;
madre ya nos había avisado de antemano, aunque últimamente
estuviese muy ocupada aplicando hielo a los moratones de
Sandra.

G
GSSU
USS B O
O-N
-B79 N II LL LL A
A
Siempre he crecido con esta frase: “aprendiz de todo, maestra de nada”. Mi madre me la
repetía constantemente hasta que me fui a vivir con mi novio y fue él quién recogió el
testigo. Soy una firme buscadora. Es por ello que creo, a fe ciega, que cada uno de
nosotros tenemos un destino marcado, lo único que algunos tardamos más que otros en
encontrarlo. Y es esa búsqueda, la del As de copas (para los creyentes del tarot: la
verdadera vocación) la que me trajo hace siete años a escribir mi primera historia.
Desde entonces me dedico a contar cuentos, que no a vivir de ellos. Siento debilidad por
la poesía, especial admiración por los cuentos y micros, y sobre todas las cosas me gusta
la novela. Creo que es en ella donde me encuentro más cómoda. Soy de largo aliento. He
publicado cuentos, micros, poesía (papel y digital) y ganado algunos premios. También
dibujo y pinto. Tengo tres poemarios inéditos, tres novelas (idem), y una novela corta.
Ahora, estoy comenzando otra y no descarto lanzarme con un libro de relatos. Mi
próxima búsqueda será encontrarles editor a todos ellos, yo ya no puedo mantenerlos
con mi sueldo y necesito que se independicen con urgencia.

Geografías de barro

Si soy barro, si soy de arcilla,


deja que mi dibujo nazca de tus dedos,
que adiestren mi piel como a un animal domesticado,
que mis poros retengan la humedad de tus yemas
y renazca sin temor de agrietarme al contacto de tus labios.

Enhébrame al cristal de tu palabra


y fúndeme en gleba transparente y mojada,
copa donde escanciar el rojo fruto de tu boca,
precipicio donde se desplomen madrugadas, días,
noches como rosas y el ciego palpitar de los relojes.

Créame de arena, de sílice, de polvo,


deja que me enrede entre tus manos,
que ruede por tu cuerpo buscando geografías,
rutas minerales para convertirme en recuerdo,
memoria donde poder cobijarme.

- 80 -
Primera cita a cenar

Le invité a cenar crepes con verduras.

-¿Te ayudo, cielo? – me preguntó solícito.


-Bueno. Trae la mantequilla. Está en la nevera.

Después de un buen rato, me dijo:

-No la he encontrado, pero ¿puedo tomarme esta


cerveza?
-Por… supuesto, estás en tu casa – le respondí, algo
sorprendida de que no hubiese visto la mantequilla que
estaba junto a la cerveza en el primer estante de la
nevera - Ponte cómodo si quieres – le indiqué.

Al poco, estaba sentado en el sofá, con los pies


apoyados en la mesa del salón, viendo un partido de
fútbol. Él solito había encontrado el mando de la tele.

- 81 -
Desde su ventana

Tiene las manitas enrojecidas de tirar piedras al aire. Se


sube a los escombros y grita. Luego, ondea su bandera y
llora. Su bandera, que pretende ser blanca, es un trapo
sucio y ajado. Lo ha atado a un trozo de marco de
ventana. Esa ventana era la de su casa, por la que veía
marcharse a su padre y a su hermano para ir al trabajo.
Era la de los amaneceres y la de las luces que se veían a
lo lejos cuando anochecía. Por esa misma ventana, su
madre lo llamaba para que entrara en casa después de
jugar. Y a través de ella veía ocultarse el sol entre las
nubes y a las bandadas de pájaros planear formando una
uve. A través de esa ventana veía la vida pasar. Su corta
vida.

Y agarra con fuerza ese trozo de madera, lo agarra


como si fuese lo último que le une a esa mansa
existencia. Grita, y ondea de nuevo la bandera con
desesperación.

Pero nadie escucha al niño. Las bombas no tienen oídos,


y debajo de los escombros sólo hay cadáveres.

- 82 -
U II SS AA FF EE R
LL U RNN AA N
NDD EE Z
Z
Poeta madrileño, miembro de la Red de Arte Joven de la Comunidad de Madrid. Ha
publicado diversos poemas en la revista universitaria Mephisto, y mantiene varios blogs
de creación literaria surrealista (Dadá Madrid).

El vino entremezclado con las corrientes de tinta

acribilla los paisajes con contrastes de colores.

Respira profundo los sables hacen ruido junto al ventilador

dos sanguijuelas se disputan un vals con la madame.

- 83 -
II

De noche parece todo alto como el volumen de voz tras la tortura

si el cristal verde no deja huellas en la desaparición

de un murmullo de pájaros un incendio en sus retinas.

La plaga del sentido recobrado asola nuestros labios

y rueda en las mejillas, jugando alegremente con los saltos de agua.

- 84 -
III

El vientre en calma: sueño oscuro

que acecha las sombras en hombros de un recién nacido

que conserva los ojos abiertos de par en par aún con sudor

que todavía siente el miedo recorriendo velozmente las

estepas de la infancia

recuerdos que no pueden ser borrados en los postres.

De una farola cuelga un mensaje

que palpita, la bala en su pulmón

los dientes rotos.

- 85 -
FF EE D R II C
D EE R COO O
OCCA
ANNA
A
(Madrid, 1982). Licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid.
Durante varios años establece su residencia en Córdoba, donde participa con la
editorial “La Bella Varsovia”. Ha publicado poemas en revistas como “El Coloquio de los
Perros”, “Radicales Libres”, “Poesía Salvaje”, “Narradores”, El laberinto del Torogoz”,
“Bar Sobia”, etc. Es creador, coordinador y colaborador de la distribuidora de literatura
libre “Shiboleth”. Ha publicado “Manual de Instrucciones” (Poesía eres Tú, 2008)

½ ctm

los nuevos poetas son grandes


midiendo no más de un centímetro y medio;
y escriben poemas que no se recitan,
que no tienen rima,
ni ritmo,
ni melancolía,
que no tienen sueños,
los nuevos poetas se enfadan
y gritan sus versos;
los nuevos poetas son grandes
midiendo no más de un centímetro y medio.

- 86 -
“Complejo de Diógenes”

Guardo un complejo lingüístico en cada bolsillo,

de cada chaqueta,

de cada camisa y abrigo,

y sólo desnudo me siento tranquilo.

- 87 -
Poema de “Manual de instrucciones”

El novelista, el poeta

Lo bueno del poeta

es que no le hace falta un

Olivetti,

ni cargar su grabadora

a todas partes,

a él le sirve, humilde,

con un trozo de papel

y con su boli.

- 88 - J
J EE S
SUUS
S S
SUUA
ARR EE Z
Z
Me llamo Álvaro Guijarro García. Hijo entre padres, hermano entre hermanos, amigo
entre amigos, nostalgia entre ruinas, nací el cinco de Junio de 1990 en Madrid, donde
estudio Filosofía y colaboro en la gaceta literaria “Mephisto”. Guardo dos libros de
poemas: “Quizás he vivido” y “Extranjera”, y casi nacido “Ceremonia”. Como fotógrafo
trabajé en Nicaragua en las altas fincas de Café, y he realizado en Madrid diversas
exposiciones, bien centro culturales, bien en la misma Universidad Complutense. Mi
mármol lo esculpió Alejandra: “Poema, tú haces de mi vida esta ceremonia demasiado
pura”.

Esbozo de la idea

La juventud prometió ser un niño


que representase a todos los niños;
un niño al que le jugasen los parques
y la arena se enterrase en su presencia;
un niño hambriento de desorden
de pasión de caos de revolución
de fuego de luz de quebradizos rumbos
que harían de su ser impulso;
un niño sin heridas
-como si le protegiera un dios-
sin dudas ni veletas
-del aire él sería dueño-
y por claro sin el oscuro matiz que daría la noche;
un niño que decidiría con la naturalidad con que caen las estaciones;
que formularía el sí con la fuerza que emanan las más fuertes tormentas;
un niño que reclamarían con ansia los caminos
por el perfume cierto y puro que extenderían
sus manos sus piernas su espalda su cuello
y que desearían todas las arenas las rocas los valles
los ríos que serpentearían y preguntarían

- 89 -
dónde está ese olor, ese aroma fresco y húmedo
que explotaría de vida,
que sería degustado por ciudades y ruinas
en una danza tan infinitamente blanca
que no haría llorar ni turbar a las madres,
no haría angostas las calles ni sangrientas las esquinas;
un niño que pareciera haber vivido ya
por como reflejara en los demás su humanidad.

Un niño que de haber nacido ya


habría quemado esta proclama de angustiosa sed,
de dónde están esos jóvenes que gritan, lloran y dicen tener nombre.

- 90 -
A
A LL VV A
AR O G
RO GUU II J
JAAR
RRRO
O
Óscar Varona es un escritor que nadie piensa que lo sea; un bibliotecario que no
se siente como tal; un perdedor... de tiempo que ha publicado un libro de relatos
titulado "Trémolo"; un bicho raro que ha publicado algunos relatos en sitios tan
dispares como Argentina, Estados Unidos y España; un fumador enfermizo que
nació en Madrid hace 36 años y que no ha visto mucho mundo todavía.

Delirium

No importa no importa lo que veo no es real no importa


mientras las dentaduras eléctricas del ectoplasma imbuido se
materializan a través de mi oreja beoda en un truco sin hilos y
la química no hace el efecto deseado en un cráneo amoldado
amoldable gomaespuma a la que le falta alcohol sustancia
líquida con la que calmar la agonía el dolor la luz de un día
perfecto que invita a sonreír eternamente sin razón aparente
por el simple hecho de parecer atontado ante el resto del
mundo el sol me ciega el tiempo se dilata se detiene tic-tac tac
tac no hay segundos etílicos ni… no importa pues lo que veo
no es real es parte de un delirio dentro de una pesadilla
envuelta en un sueño líquido de autodestrucción inflamado en
un vestigio de tiempos pasados elefantes rosas babeando
heces por sus bocas negras semiabiertas que cabecean en
mitad de la habitación llevándose consigo el resto de mí viejos
amigos muertos sin cabeza dándome conversación sobre
asuntos banales a través de sus laringes desnudas y sus cuellos
recauchutados me duelen los sentidos me quema el alma yo no

- 91 -
soy pues ya no era necesito algo de beber pero es imposible
inútil increíble imperceptible pordioseras palabras de amor
vomitadas con bilis ácida que quema el linóleo y lo hace
fluctuar entre pisotones de gigantes barbudos sacados de
cuentos infantiles preñados de miedo y horror hablan en
idiomas extraños y profieren sonoras carcajadas embadurnadas
en chocolate navideño caducado he de tranquilizarme
mantener la mente en blanco no pensar no ver no sentir pero
es imposible ES IMPOSIBLE ¿por qué? necesito necesitar en
las venas quemadas de ríos etílicos de alcohol barato por los
que agachar la cabeza y esconderme borrar los rasgos físicos
de mi rostro y convertirme en invisible para las bestias que
surgen de las paredes de mi habitación acompañadas de
auténticos ejércitos de cucarachas negras cuyos cuerpos
chocan entre sí componiendo melodías de dolor y muerte de
falta de conciencia y golpeo mi cuerpo en repetidas ocasiones
contra las paredes temblorosas de mi habitación preso del
frenesí intelectual de un cerebro seco guardado en formol
exprimo la lengua por si queda algún resquicio de vino barato
caigo al suelo me revuelco entre mis jugos gástricos y mis
lamentos sollozos y lloros no importa todo pasa TODO
PASA menos esto menos el dolor doloroso que se ancla en mi
pecho abierto en mi cráneo abierto consecuencia de los golpes
constantes con los que pretendo huir de las fauces de los
demonios extraterrestres de enormes falos innombrables que
taladran mi cerebro latente palpitante antes de surgir un

- 92 -
pensamiento onírico y bello dentro de mi propia realidad
alternativa e interminable la garganta seca sudando los dientes
y la sangre corriendo por mi frente abajo dándome una visión
enrojecida de lo que serán mis últimos instantes de vida pues
olvídate amigo de ésta no sales y no sé si llorar o reír si dar las
gracias o maldecir mi destino no he superado la prueba ni
volvería a hacerlo si me diesen otra oportunidad pero sabemos
que segundas oportunidades no existen no he conseguido
pasar más de veinticuatro horas sin ti y sólo quiero
esconderme hacerme un ovillo atravesar la pared y dejarme
caer por el agujero negro en el que te vi desaparecer pues un
sueño fuiste y me hiciste olvidar quién era en realidad pero
cuando me veo en el espejo es preciso que ése que me observa
se esfume y no necesito alcohol para hacerlo sólo desear
hacerlo y dejarme llevar por mis propios pensamientos
malsanos aquí en esta habitación de invitados testigo de mi
degradación de mi ahogo bajo olas gigantes de gasolina
prendida y sonrío mientras me voy pues no hay nada más
hermoso que despedirse para siempre del dolor

O
OSS CC A
AR-R93V
V- A
ARRO
ONNA
A
GROENLANDIA, REVISTA CUATRIMESTRAL DE
LITERATURA, OPINIÓN Y ARTE EN GENERAL, NÚMERO
CINCO (Agosto \ Noviembre 2009).

Todos los textos e imágenes pertenecen a sus respectivos artistas.


Todos los contenidos de esta revista, desde el número cero, están
protegidos. Junto con esta revista, al igual que las que han sido
editadas, se presenta el suplemento Especial Groenlandia
correspondiente. Para su diseño se ha utilizado obras de artistas
consagrados, así como fotografías de Luis Sevilla (páginas 49, 57,
72), Alejandro Serna Rodríguez (2, 27, 31, 33, 47, 79, 88), Álvaro
Guijarro (90), Carmen Guillén (3, 40, 67, 76) y Juan José Romero
(portada, contraportada, 83, 92 y 97). Groenlandia respeta las
opiniones de sus colaboradores – las cuales son de su total
responsabilidad – y defiende la autoría de sus obras. Groenlandia
expresa que, para proteger nuestra cultura, es esencial proteger
las ideas originales de sus autores porque las mismas son un
trabajo de imaginación y esfuerzo únicos. Groenlandia aboga por
la total libertad de expresión sin censuras. Queda totalmente
prohibida la reproducción, total o parcial, de alguno de sus
contenidos en cualquier medio.

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Direcciones:
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Tierra.verde.de.hielo@gmail.com (participaciones para la revista)
Revista.groenlandia@gmail.com (dudas sobre la revista)
- 94 -
PUBLICACIONES DE GROENLANDIA
Revistas y Especiales \ suplementos

Las revistas y los especiales \


suplementos de Groenlandia
incluyen ensayos, reseñas y obras
(poemas, relatos, fotografías,
caligramas, cuentos, ilustraciones,
aforismos, textos dramatúrgicos,
poesía visual, etc) de diversos
autores, procedentes de distintas
partes de España y del mundo:
Adolfo Marchena, Luis Amézaga,
Silvia Loustau, Juan José Romero,
Ana Patricia Moya, Pepe Pereza,
Verónica Moreno Puerto, Leticia
Vera, Alejandro Serna Rodríguez,
Nacho Montoto, Carmen Guillén,
Esperanza García Guerrero, Luna
Miguel, Gustavo Rico, José Daniel
García, Saúl Ariza, Andrés Ramón
Pérez Blanco, Eva Cabo, Roberto
Arévalo, Luisa Fernández, Yamila
Greco, Daniel Rojas Pachas,
Christian Pérez Bobadilla, Jorge
Santana, Juan Pablo Herencia,
Raúl Gaitán, Pablo Morales de los
Ríos, Jesús Suárez, Luis M.
Hermoza, Gsús Bonilla, David
González, Manuel Guerrero
Cabrera… y muchos, muchos más
artistas.

Todos los números son


totalmente gratuitos y se pueden
descargar en nuestra página
(www.revistagroenlandia.com).
- 95 -
PUBLICACIONES DE GROENLANDIA

Poemarios

Groenlandia ha editado hasta el momento cuatro poemarios: “La


reconstrucción de la Memoria”, de Adolfo Marchena (con prólogo de José
Luis Pasarín Aristi), “Bocaditos de Realidad”, de Ana Patricia Moya (con
prólogo de Rafael Infantes), “El Gotero”, de Luis Amézaga, y “Las aguas y las
horas”, de Saúl Ariza (con prólogo de Maritza Núñez).

En breve, aparecerán “Autorretrato sin Óleo”, de Pablo Morales de los Ríos


(con prólogo de Nacho Montoto y epílogo de Adolfo Marchena) y “La
conspiración de la Sirena”, de David Morán (con prólogo de Luis Amézaga).

En preparación:

Libros en papel

Desde la Tierra Verde de Hielo (antología de poesía groenlandesa)


Narrativa esquimal (cuentos y relatos groenlandeses)

Poemarios digitales

“Respirar puede ser un fracaso”, de Yamila Greco.


“Cosas que nunca te diré”, de Eva Márquez
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Y próximamente, LIBROS DIGITALES DE RELATOS
no sé tú

pero en lo que
a mí concierne

hace ya tiempo
que me cansé
de despellejarme
la piel
de los nudillos
llamando
a ciertas puertas
que hagas
los méritos
que hagas
ni se abren
ni se abrirán nunca
así las alcancen
las salpicaduras
de sangre
de tus nudillos
ro
tos

entonces me dije:
david, tío, tienes dos pies,
tienes dos pies,
david, colega

y pensé en echarlas
abajo
las puertas
a patadas
a patada limpia
con las puertas
y con los mierdas
que se escondían
detrás de ellas

pero recapacité
deseché la idea
y después fue
cuando me decidí
a levantar
mi propia casa

mi propia casa
y con mis propias manos:

siempre abiertas

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(Hacia las Tierras de David, David González)
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