-1-1

-

GROENLANDIA: REVISTA DE LITERATURA, OPINIÓN Y ARTE EN GENERAL; NÚMERO DOS (Nov iembre 2008 – Febrero 2009)

Bienvenidos a Groenlandia ÍNDICE
Femenino Singular III Redescubrir un clásico: El Quijote El tedio de Don Quijote Paletos Sociedad Anónima Brassai
Aproximación al tango desde la poesía culta Eufemismos

Directora y productora: Ana Patricia Moya Rodríguez
Habitantes: Michel Pérez Rizzi, Manuel Guerrero Cabrera, Ana Patricia Moya, Sonia Sáinz Capellán, Carmen Moreno Díaz (Córdoba), Adolfo Marchena (Vitoria), Pablo Morales de los Ríos (Madrid), Antonio J. Sánchez (Sevilla), Bárbara López Mosqueda (México). Visitantes: Saúl Ariza, Francisco Javier Serrano de la Vega, Jesús Taguas Ruíz, Juan Carlos Hidalgo (Córdoba), Alejandro Serna (Madrid), Esperanza García (Sevilla), Luis Amézaga (Vitoria), Mario Jorge Piro, Yamila Greco (Argentina). Diseño: Ana Patricia Moya Rodríguez \ Angustias Añón Flores \ Alejandro Serna Rodríguez \ Pablo Morales de los Ríos Edita: Revista Groenlandia Apoyo moral importante: Mari Carmen Serrano Fernández
Revista.groenlandia@gmail.com (dirección de la revista) yosoyperiquillalospalotes@gmail.com (dirección de la directora) tierra.verde.de.hielo@gmail.com (dirección para participaciones)

4 7 9 13 16
19 26

Reseñas

32

HABITANTES
Adolfo Marchena (poemas) Manuel Guerrero Cabrera (poemas) Michel Pérez Rizzi (poemas) Ana Patricia Moya (relato, poemas) Pablo Morales de los Ríos (poemas) Antonio J. Sánchez (poemas) Carmen Moreno Díaz (texto teatral) 40 43 47 50 56 60 65

VISITANTES
Saúl Ariza (poemas) Esperanza García (relato y poemas) Luis Amézaga (relatos breves) Juan Carlos Hidalgo (poemas) Yamila Greco (relato y poema) Jesús Taguas Ruíz (cómic) Francisco J. Serrano de la Vega (poemas) 72 77 82 85 88 93 97 101 105

- ario Jorge Piro (relato) M2 -2Alejandro Serna Rodríguez (cómic)

Depósito legal: CO – 686 - 2008

Bienvenidos a Groenlandia
Increíble. Son tres números. Tres números de un proyecto inicialmente incierto debido a las circunstancias adversas: la buena pero pobre iniciativa cultural, las pocas ayudas de instituciones, pero también sumamos las de las incertidumbres personales ante un compromiso con el arte, de respeto a la gran responsabilidad de sacar adelante un trabajo tan ambicioso y tan cargado de buenas intenciones. Tres intensos números donde tanto habitantes como visitantes de todas partes de España y del mundo han aportado su granito de arena con toda la ilusión del universo. Tres números acompañados de tres especiales con más poesía, con más cómic, con más fotografía, con más narrativa; tres números que han salido a la par de poemarios inéditos en la pretensión de impulsar la poesía de los noveles y que está de capa caída dentro del mundo editorial… y lo que nos queda de camino por recorrer, señoras y señores. Lo que nos queda: más revistas que preparar, más especiales con los que sorprender, más poemarios para enseñar al mundo. Y, quién sabe si en el futuro podemos llegar más arriba… No me gustan los sentimentalismos, y por eso no me voy a poner en plan sensiblero porque la verdad es que me emociona mucho – he guardado los pañuelos y me he prometido a mí misma no llorar: no lo vais a conseguir, niños y niñas, jejeje, una tiene que mantener el tipo de dura - el hecho de estar rodeada no sólo de colaboradores, sino de amigos que han empujado a Groenlandia. Sí: son compañeros del mundo, son amigos que, al igual que yo, aman el arte. Soy agradecida. Y tengo que dar millones de gracias a todos los artistas que han hecho posible la existencia de Groenlandia, pero también a sus lectores. Cada día que pasa, son más los que conocen nuestra existencia y se animan a participar con nosotros. Y eso me llena de orgullo: ¡quién iba a decir que una revista iba a acoger a tantas personas y a tantas cosas! ¡Y a base de esfuerzo e ilusión, los ingredientes básicos para todo proyecto! Y ahora, señoras y señores, pasen y lean… y no olviden que vamos a seguir dando caña, porque va a haber Groenlandia para rato. Para mucho, mucho, muchísimo rato...

-3-3-

La jefa de Groenlandia

Femenino Singular III, por Ana Patricia
En esta tercera parte de “Femenino Singular”, describimos tres obras significativas: “Ghost World”, del genial Daniel Clowes, “La Leyenda de Madre Sarah” y “Nausicaä del Valle del Viento”.

“Ghost World” (traducida como “Mundo Fantasmal”) es ya un clásico dentro del mundo del cómic. Su autor, el aplaudido Daniel Clowes, ha conseguido el reconocimiento gracias a esta obra que cuenta con una versión cinematográfica, ya considerada como película de

culto, con un excelente reparto de actores y actrices conocidos; sin embargo, el resto de sus producciones en el mundo del noveno arte no desmerecen y están a la altura – o incluso superan con creces de “Ghost World”: a destacar sus compilaciones de

historietas cortas, como “Caricatura”, sus sorprendentes novelas gráficas “Daniel Boring” o “Pussey”, o bien el surrealista “Como un guante de seda forjado en hierro”. Si nos centramos en su obra más famosa, nos vamos a encontrar con la fórmula propia del autor: lo cotidiano transformado en algo sorprendente, singular. Narra las vidas de Enid, una chica extrovertida, cínica, charlatana y nerviosa, y su mejor amiga Rebecca, que es todo lo contrario a ella: tímida, dulce, algo reservada y paciente. Lo primero que llama la atención es como, a pesar de ser tan diferentes, se complementan a la perfección, y en segundo lugar, el cómic podría hacer referencia a algo más que una amistad, esto es, la relación de dos chicas; pero Daniel Clowes escapa del argumento típico de “dos amigas que se quieren mucho y realmente lo que hay en medio es amor” y nos muestra una historia de amistad, amistad pura y dura de dos adolescentes que, ya desde niñas, están embarcadas en el descubrimiento del mundo, y que lo hacen dentro de un pequeño pueblo con pintorescos habitantes. Las aventuras y desventuras de Enid y Rebecca nos hablan de experiencias, de sentimientos, de recuerdos, de rutinas, de lágrimas, de sonrisas: como la vida misma, sin artificios ni mentiras. Ha sido publicada en nuestro país, y consta de varias ediciones.

-4-4-

“La Leyenda de Madre Sarah” es un cómic japonés creado por Takumi Nagayasu, uno de los mejores ilustradores de su país, y el

aclamado Katsuhiro Otomo, el padre de la extraña “Akira”; aunque no ha adquirido la misma fama que su obra maestra, la historia de Sarah es la propia de una novela de ciencia ficción: en un futuro catastrófico, cuando la raza humana tiene que escapar al espacio para sobrevivir ante la catástrofe que experimentará el planeta por culpa de los perversos efectos nucleares, una madre es

separada de su marido y de sus hijos; esta mujer valiente y luchadora reúne la fuerza necesaria para viajar, en solitario, con el fin encontrar a todos sus vástagos en un planeta hostil, devastado por la guerra. Sobrevivir será el mayor orgullo de Sarah: vio morir a su bebé, fue maltratada y violada, explotada por sus captores, acosada por un mundo machista, de conflicto bélico interminable entre dos bandas diferentes: los Epoc,

partidarios de lanzar una bomba para “limpiar” el planeta y en su mayor parte, dirigidos por militares codiciosos, y los Mother Earth, de grupos ecologistas, comandada también por sabios y

científicos que buscan otras alternativas para evitar el deterioro progresivo de la Tierra. En su búsqueda, Sarah se encarará con las tristes miserias de la humanidad sumida en el caos, pero también encontrará esperanza y buenas pretensiones en algunas personas altruistas que también pelean por salvar su mundo y la de sus seres queridos. Debido a su valentía, Sarah pasará a la historia y se convertirá en una extraordinaria y admirada leyenda. Ha sido editada en dos ocasiones: una en formato comic book, y otra en formato tomo, más cómodo. Es una lectura muy entretenida y llena de emoción e intriga.

Por último, tenemos “Nausicaä del Valle del Viento”. Se trata de la única historieta dibujada del padre del Studio Ghibli, creador de preciosidades fílmicas animadas como “El Viaje de Chihiro”, “El Castillo Ambulante”, “La Princesa Mononoke” o “La Tumba de las Luciérnagas”. “Nausicaä del Valle del Viento” tiene una heroína,

-5-5-

algo bastante típico en las historias de Hayao Miyazaki porque le gusta presentar a personajes femeninos como protagonistas; pero, ante todo, y al igual que la obra anteriormente analizada, es una fábula ecologista: en un mundo amenazado por una zona de gases venenosos y contaminantes, los hombres viven alrededor de la

misma, en poblados, trabajando la tierra e intentando sobrevivir, como pueden, a los enfrentamientos militares entre los distintos reinos, ambiciosos y sedientos de gloria y condicionados por la superticiosa religión. Nausicaä es una princesa guerrera, educada por un gran maestro de armas y lucha, y que ocupa el cargo de su padre pues éste está muy enfermo. Nausicaä es una chica especial: tiene la habilidad de comunicarse con los extraños animales que pueblan la Tierra y aparte, es poseedora de un aura especial que atrae a todos los que le rodean, incluidos los enemigos con los que se encontrará en el camino. Carismática, enérgica y decidida, la joven se convierte en una dirigente efectiva con sus hombres y que se embarca en una dura batalla para proteger su reino y las vidas de los inocentes. En su periplo aventurero conocerá la muerte, lo importante de amar a los animales, a la humanidad, al planeta en su totalidad; las desgracias de las guerras, lo absurdo de la religión; los entresijos del poder, lo complicado de mediar entre unos intereses y otros. Hace tiempo editaron una película – con otro título diferente – y un cómic de seis volúmenes. Al ser obra de Miyazaki, los adjetivos para describirla son los de

siempre: impresionante, preciosa e increíble historia de ciencia ficción protagonizada por una mujer que combate contra la

adversidad.

Para el próximo número de Groenlandia, trataremos la cuarta parte de “Femenino Singular” con “Strangers in Paradise”, de Terry

Moore, y las obras de Guillermo March, un autor español que ha realizado diversas historietas gráficas sobre personajes femeninos corrientes: destacaremos “Sofía, Ana y Victoria”, y “Laura”.

-6-6-

Ana Patricia Moya Rodríguez Ana Patricia Moya Rodríguez

Redescubrir un clásico: El Quijote, por Sonia Sáinz

“En un lug ar de l a Mancha, de c uyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón sábados, las más noches, los duelos y quebrantos palomino los de

lentejas

viernes,

algún

añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte,

calzas de velludo para las fiestas con sus pantuflos de lo mismo, los días de entre semana se honraba con su vellori de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y p laza, que as í

e n s i l l a b a e l r o c í n c o m o t o m a b a l a p o d a d e r a . F r i sa b a l a edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años, era d e complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro; gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Q uijada o Que sada (que en esto hay alguna diferencia aunque en por los autores que deste se caso deja

escriben),

conjeturas

verosímiles

entender que se llama Quijana; pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad”.

Parece una estupidez comenzar una crítica sobre la maestría consigue de un párrafo al inicial y fabuloso, su en el en que diez

centrar

personaje

entorno

líneas, un párrafo que lo dice todo. Por eso, mi texto

-7-7-

no va destinado a c riticar o val orar al maestro y su obra sino a preguntar: ¿quién, de veras, lo ha leído?

Pues, ¡fuera miedos por el uso de un lenguaje arcaico con Cervantes comienza la m odernidad - p or un personaje que confunde molinos con gigantes y burdeles con

palacios! Don Quijote ve más allá del horizonte; su mirada no es d e aquí ni de a llí. Ti ene esa mirada hábil del que entremezcla lo real y lo futuro, pasado y

posible, confiando todavía en un triunfo que él hará posible, avaro de bondad y verdad.

Por

tanto,

mi

consejo

está

claro:

zambullíos,

dejaos atrapar por el personaje, reconoceos en él. Divertíos, aprended, llorad, disfrutad de un

personaje y un a novel a marav illosa, fruto de un g enio admirado por el resto de escritores. Y, quizás, no demasiado leído con normalidad. Es acaso la obra que más ha caído presa de su fama y de falsos cumplidos sobre su grandeza y grandilocuencia, que poco favor le han hecho, relegando su lectura a círculos

académico s exclusivos, abominando de la popularida d para la que fue concebida.

Disfrutadla, dejaos atrapar, y, entonces, juzgad.

Sonia Sáinz Capellán Sonia Sáinz Capellán

-8-8-

El tedio de Don Quijote, por Antonio J. Sánchez
El Quijote es ha un libro que, en sus cuatro siglos de y

existencia,

conocido

incontables

lecturas

reinterpretaciones. Lo que en principio era sólo un a obra de humor, una diversión basada en las extravagancias de un viejo loco (ésa es la visión que da el mismo libro, en el prólogo de su segunda parte), fue visto por la Ilustración como una sátira moral, que criticaba el daño que pueden provocar los excesos de la fantasía. Sin embargo, los románticos vieron en Don Quijote exactamente lo contrario, la exaltación de los ideales

caballerescos, que llevan al hidalgo soñador a enfrentarse a la grisura d el mundo cotidiano. Más adelante, los

regeneracionistas y la Generación del 98, al buscar referentes del ser español, encontraron uno fundamental en el libro de Cervantes, que se convierte así en un símbolo de españolidad. Incluso Borges, en su cuento “ Pierre Menard, autor de l

Quijote”, da una vuelta de tuerca, y plantea cómo cambiaría la visión de la novela si fuera obra de un autor simbolist a

francés del siglo XIX. Lo más llamativo de todo es que, si nos preguntamos cuál de esas interpretaciones es la correcta ,

podemos responder que todas ellas. Analicemos brevemente, por ejemplo, la del Quijote como símbolo de españolidad.

En tiempos de Cervantes, España era un ente difuso, formado por rein os con leyes y tradiciones distintas, cuyo único ne xo era que estaban sometidas a un mismo rey. Era d ifícil que Cervantes quisiera conscientemente exalt ar los valores

españoles. Pero como soldado, como recaudador de impuestos o como autor teatral, recor rió cada rincón de lo que ho y

conocemos como España, conoció a la perfección los paisajes, los habita ntes y las costumbres de cada región. Eso se

manifiesta meridianamente en el Quijote, al que no sólo vemos recorrer la Mancha, Sierra Morena, Aragón o Barcelona, sino qu e trata con innumerables personaj es (venteros, aldeanas,

-9-9-

pastores, labradores ricos, letrados, bandidos, caballeros, pastores, labradores ricos, letrados, bandidos, caballeros, duques…), ofreciendo un espléndido y minucioso retrato, con duques…), ofreciendo un espléndido y minucioso retrato, con toda su diversi dad geográfica y soci al, de la Es paña de s u toda su diversi dad geográfica y soci al, de la Esp aña de s u tiempo. Una r eflexión s imila r podría hacerse de las demás tiempo. Una r eflexión s imila r podría hacerse de las demás visiones que se han dado del libro: hay en Cervantes una visiones que s e han dado d el libr o: hay en Cervantes una declarada declarada intención intención m or a l , m or a l , de de ridiculizar ridiculizar l os l os libros libros de de caballería. Pero, por otra parte, el escritor fue hasta el caballería. Pero, por otra parte, el escritor fue hasta el final un idealista: en el mismo Quijote, pese a que la época de final un idealista: en el mismo Quijote, pese a que la época de soldado le valió su manquera, varios años de cautiverio en soldado le valió su manquera, varios años de cautiverio en Argel y ninguna recompensa, exalta la vida de las armas y alude Argel y ninguna recompensa, exalta la vida de las armas y alude a la batalla de Lepanto como “la más alta ocasión que vieron a la batalla de Lepanto como “la más alta ocasión que vieron los siglos”; su obr a está inevitablemente impregna da de ese los siglos”; su obra está inevitablemente impregnada de ese idealismo soñador, con el que después tanto se identificarán idealismo soñador, con el que después tanto se identificarán los románticos. los románticos. Por ello, Por ello, t a nto la interpretación de sátira t a nto la interpretación de sátira moral como la de exaltación de valores idealistas le caben. moral como la de exaltación de valores idealistas le caben. Podemos inferir que Cervantes infundió en el libro su vastísima Podemos inferir que Cervantes infundió en el libro su vastísima cultura, la riquísima intensidad de su experiencia vital y su cultura, la riquísima intensidad de su experiencia vital y su genial talento, de forma que articuló un caleidoscopio con genial talento, de forma que articuló un caleidoscopio con muchas más lecturas de las que el mismo autor pudo prever, una muchas más lecturas de las que el mismo autor pudo prever, una o b r a a b i e r t a q u e c r e c e c o n e l t i em p o y a l q u e c a d a l e c t o r a ñ a d e o b r a a b i e r t a q u e c r e c e c o n e l t i e mp o y a l q u e c a d a l e c t o r a ñ a d e algo. Algo así como el lib ro-laber into que Borges imaginó en su algo. Algo así como el lib ro-laber into que Borges imaginó en su “Jardín de Senderos que se bifurcan”. Por ello no es un “Jardín de Senderos que se bifurcan”. Por ello no es un atrevimiento ensayar una nueva interpretación, sin la menor atrevimiento ensayar una nueva interpretación, sin la menor inten ción de d esplazar a las anteri or es ni mucho menos d e inten ción de d esplazar a las anteri ore s ni mucho menos d e con siderarla como definitiva . con siderarla como definitiva. Podemos aventurar que el motor que pone en marcha a Don Podemos aventurar que el motor que pone en marcha a Don Quijote es el tedio: Alonso Quijano es ya un hombre maduro, que Quijote es el tedio: Alonso Quijano es ya un hombre maduro, que “frisaba los cincuenta”, soltero, de gran erudición (es un “frisaba los cincuenta”, soltero, de gran erudición (es un lector incansable, con una extensa biblioteca), atrapado en una lector incansable, con una extensa biblioteca), atrapado en una pequeña aldea, sin nada en que pasar su tiempo. Ese tedio lo pequeña aldea, sin nada en que pasar su tiempo. Ese tedio lo distrae primero en la lectura de libros de caballerías, pero distrae primero en la lectura de libros de caballerías, pero po demos imaginarlo un hombre activo , que llegado un momento no po demos imaginarlo un hombre activo, que llegado un momento no

- 10 - 10 -

t i e n e b a s t a n t e c o n i m a g i n a r a v e n t u r a s y n e c e s i t a v i vi r l a s e n t i e n e b a s t a n t e c o n i m a g i n a r a v e n t u r a s y n e c e s i t a v i vi r l a s e n primer a primera persona. persona. El El tedio tedio personal personal expli ca expli ca en en parte parte el el comportamiento de Don Alonso, pero hay un tedio más profundo, comportamiento de Don Alonso, pero hay un tedio más profundo, sociológico y de clase, cuya presencia es innegable: Alonso sociológico y de clase, cuya presencia es innegable: Alonso Q u i j a n o e s u n h i d a l g o , e s d ec i r , p e r t e n e c e a l a n o b l e z a , l a Q u i j a n o e s u n h i d a l g o , e s d ec i r , p e r t e n e c e a l a n o b l e z a , l a élite social de su tiempo. Pero, habiendo sido educado en las élite social de su tiempo. Pero, habiendo sido educado en las altas funciones que estaba llamado a cumplir, no encuentra esas altas funciones que estaba llamado a cumplir, no encuentra esas funciones por ningún l ado: la Reconquista ha ac abado un siglo funciones por ningún lado: la Reconquista ha acabado un siglo antes, y las guerras españolas no las libran ya los caballeros, antes, y las guerras españolas no las libran ya los caballeros, sino los soldados a pie (es la época en la que los Tercios sino los soldados a pie (es la época en la que los Tercios Españoles Españoles recorren recorren Europa). Europa). Q u i j a no Qui jano no no puede puede cumplir cumplir las las misione s antiguas de l os viejos hidalgos, pero tampoco pue d e misiones antiguas de los viejos hidalgos, pero tampoco puede emprender ning una otra tarea. Los nobles tenían prohibid o emprender ning una otra tarea. Los nobles tenían prohibid o r e a l i z a r t a r e a s ma n u a l e s ( a g r i c u l t u r a , a r t e s a n í a … ) , p e r d i e n d o r e a l i z a r t a r e a s ma n u a l e s ( a g r i c u l t u r a , a r t e s a n í a … ) , p e r d i e n d o su condición nobiliaria si incumplían esta norma (recordemos su condición nobiliaria si incumplían esta norma (recordemos q ue, pocas décadas después, para in gresar en la O rden d e q ue, pocas décadas después, para in gresar en la O rden d e Santiago, V elázquez tuvo que alegar que él er a cortesano del Santiago, Ve lázquez tuvo que alegar que él er a cortesano del rey y que sólo pintaba para entretenerse, ya que un pintor era rey y que sólo pintaba para entretenerse, ya que un pintor era considerado u n artesan o, y por tanto indigno de pertenec er a considerado un artesan o, y por tanto indigno de pertenec er a una corporación nobiliaria). Así que Quijano tampoco puede una corporación nobiliaria). Así que Quijano tampoco puede dedicarse a la artesanía, para la que tenía habilidad si dedicarse a la artesanía, para la que tenía habilidad si hacemos hacemos caso caso de de cómo cómo repara repara las las vi eja s vie jas armas armas de de sus sus antepasados. El mundo del siglo XVII no le tiene ningún sitio antepasados. El mundo del sig lo XVII no le tiene ningún sitio reservado a un pequeño hidalgo de pueblo. Alonso Quijano, reservado a un pequeño hidalgo de pueblo. Alonso Quijano, quizás contagiado por el idealismo de su autor, enfrenta su quizás contagiado por el idealismo de su autor, enfrenta su paralizante inutilidad social recuperando las viejas funciones paralizante inutilidad social recuperando las viejas funciones d e l o s c a b a l l e r o s a n d a n t e s : i m p a r t ir j u s t i c i a y d e f e n d e r a l o s d e l o s c a b a l l e r o s a n d a n t e s : i m p a r t ir j u s t i c i a y d e f e n d e r a l o s débiles. Pero e l evide nte anacronismo de esa actitud provoc a débiles. Pero e l eviden te a nacronismo de esa actitud provoc a q u e e l v i e j o h i d a lg o v a y a d e r i d í c u l o e n r i d í c u l o . E n e l l i b r o q u e e l v i e j o h i d a lg o v a y a d e r i d í c u l o e n r i d í c u l o . E n e l l i b r o no es sólo Don Quijote quien evidencia el tedio de la nobleza, no es sólo Don Quijote quien evidencia el tedio de la nobleza, que es un síntoma de su agotamiento como clase. Los Duques que que es un síntoma de su agotamiento como clase. Los Duques que en la segunda parte de la novela acogen a Don Quijote y Sancho en la segunda parte de la novela acogen a Don Quijote y Sancho se aburren mortalmente, pero desahogan ese aburrimiento de una se aburren mortalmente, pero desahogan ese aburrimiento de una

- 11 - 11 -

forma forma

mucho mucho

más más

mezquina mezquina

que que

la la

de l de l

hidalgo hidalgo

manchego: manchego:

inventando bromas cada vez más sangrantes y escarnecedoras con inventando bromas cada vez más sangrantes y escarnecedoras con que burlarse de sus huéspedes (el montaje de la Trifaldi, el de que burlarse de sus huéspedes (el montaje de la Trifaldi, el de Clavileño, la ínsula Barataria…). En ese sentido, y salvando Clavileño, la ínsula Barataria…). En ese sentido, y salvando la s distancias, se puede co nsiderar que los Duques están las distancias, se puede considerar que los Duques están emparentados con los libertinos Vizconde de Valmont y Marquesa emparentados con los libertinos Vizconde de Valmont y Marquesa de Merteuil, los personajes de “Las Amistades Peligrosas” de Merteuil, los personajes de “Las Amistades Peligrosas” de de Chordelos de Laclos. Cervantes, aun sin ser consciente, intuye Chordelos de Laclos. Cervantes, aun sin ser consciente, intuye que la nobleza va perdiendo espacio en la sociedad, y que su que la nobleza va perdiendo espacio en la sociedad, y que su lugar dirigente será ocupado por la riqueza: es Camacho, lugar dirigente será ocupado por la riqueza: es Camacho, plebeyo pero rico, el que organiza unas bodas que se consideran plebeyo pero rico, el que organiza unas bodas que se consideran paradigma de boato y esplendor, y en esa boda se representa una paradigma de boato y esplendor, y en esa boda se representa una función en la que el interés prevalece sobre el amor. función en la que el interés prevalece sob re el amor. Entre la publicación del Quijote y la Revolución Francesa, Entre la publicación del Quijote y la Revolución Francesa, que supondría el final de la hegemonía de la aristocracia a que supondría el final d e l a hegemonía de la aristocracia a favor de la bur guesía, transcur ren casi dos si glos, y el mis mo favor de l a bur guesía, transcur ren casi dos si glos, y el mis mo Cervantes creía firmemente en la superioridad del estamento Cervantes creía firmemente en la superioridad del estamento nobiliari o, como d emuestra el hecho de que en el Quijote, todas nobiliari o, como de muestra el hecho de que en el Quijote, todas l a s m u j e r e s d e c l a s e n o b l e q u e a p a re c e n ( D o r o t e a , L u s c i n d a , l a l a s m u j e r e s d e c l a s e n o b l e q u e a p a r ec e n ( D o r o t e a , L u s c i n d a , l a duquesa…) son bellas, elegantes y delicadas, mientras que las duquesa…) son bellas, elegantes y delicadas, mientras que las plebeyas (la mu jer o l a hija de Sancho, Marit orn es, las tr es plebeyas (la mu jer o l a hija de Sancho, Marito rne s, las tr es aldeanas aldeanas del del Toboso…) Toboso…) aparec en aparec en invariablemente invariablemente como como feas, feas, zafias y desagradables. zafias y desagradables. Aun así, el genial escritor percibe que la nobleza ya no Aun así, el genial escritor percibe que la nobleza ya no sabe qué hacer, que se aburre. Todavía han de pasar muchas sabe qué hacer, qu e s e aburr e. Todavía han de pas ar mucha s cosas hasta la descomposición definitiva de la aristocracia, cosas hasta la descomposición definitiva de la aristocracia, pero su tedio es uno de los primeros síntomas de que su tiempo pero su tedio es uno de los primeros síntomas de que su tiempo ya ha pasado y la Historia está preparando su relevo. ya ha pasado y la Historia está preparando su relevo.

Antonio J. Sánchez Antonio J. Sánchez

- 12 - 12 12

Paletos Sociedad Anónima, por Ana Patricia
La cultu ra, desd e siempr e, ha s ido desp restigiada. En época romana, pan y circo para el pueblo; las diversiones de carácter más elevado – como los recitales de poesía o el teatro - son p ara los aristócr atas o de no bles con gust o s refinados. conseguía En con siglos los m edievales, de la expectación y se

comb ates

caballeros

ejecuciones

públicas de la Santa Inquisición, para el deleite del rudo pueblo llano; las otras expresiones artísticas, para las clases privilegiadas. Y de la edad oscura, hasta hoy, creo que seguimos igual: la democracia ha intentado acercar esa cultura reservada a t odos, pero el p lan de no ace rcarse a la misma se mantiene. No hemos cambiado nada: como decía aquel sabio, la lección de historia de la humanidad más importante es que realmente no hemos aprendido nada de la misma. To davía no se nos ha metido en la cabeza que l a cultura es algo más que una forma de completar las horas de ocio: es la identidad de los grupos humanos, de los

pueblos, de su historia, de sus formas de pensar y sentir. Seamos francos: actualmente, se alimenta la cultura popular de fútbol y periodismo rosa. ¿Y la cultura intelectual? Para aquellos que so n señalados de forma despectiva co m o empollones, es tirados o frikis. Con todos mis respetos a los amantes de este estúpido deporte – y que, para mí, no tiene nada de deporte: con el sueldo que gana un

profesional de primera división y que se dedica simplemente a darle patadas a un puto balón se podrían resolver la crisis de alimentos y medicinas de un país africano - y a las marujillas perniciosas, nos están vendiendo la cultura como un método chabacano, simplón y patético para matar el aburrimiento. Claro que ver a los jugadores sudando la

camiseta en el campo o embobarnos con la ú ltima noticia acerca de la última novia de Paquirrín es más interesante que la última novela publicada de tal autor o la mejor obra

- 13 - 13 -

de teatro de tal compañ ía que se e stá re pre sentando en tal de teatro de tal compañí a que se e stá rep res entando en tal sitio: la diversión futbolística y de chismes genera unas sitio: la diversión futbolística y de chismes genera unas guerras de audiencias que se traducen en mucho, mucho, guerras de audiencias que se traducen en mucho, mucho, muchísimo dinero. Un ejemplo reciente que me indignó y que muchísimo dinero. Un ejemplo reciente que me indignó y que motivaron escribir estas palabras: en un sólo canal, en su motivaron escribir estas palabras: en un sólo canal, en su telediario, se anunció la muerte de uno de los poetas telediario, s e anunció la muerte de u no de los poeta s árabes más importantes del mundo poético, si bien se mostró árabes más importantes del mundo poético, si bien se mostró la noticia de forma breve; el resto de los telediarios de la noticia de forma breve; el resto de los telediarios de los otros canales no comentaron nada, si bien rellenaron la los otros canales no comentaron nada, si bien rellenaron la sección deportiva con fútbol, fútbol y más fútbol… ¡y cómo sección deportiva con fútbol, fútbol y más fútbol… ¡y cómo no, no, la la victoria victoria de de España España en en la la Eurocopa, Eurocopa, todo todo un un acontecimiento “histórico”, vaya! Y porque están los Juegos acontecimiento “histórico”, vaya! Y porque están los Juegos Olímpicos de Pe k ín, que si no, nos em pachan c on el c ulebrón Olímpicos de Pe k ín, que si no, nos em pachan c on el c ulebrón del Cris tiano Ronaldo d e las narices y de la tonta cris i s del Cris tiano Ronaldo de las narices y de la tonta cris i s del Barcelona. Otra noticia que respalda el poder del del Barcelona. Otra noticia que respalda el poder del fútbol: hay dinero para la Champions Ligue pero ponen pegas fútbol: hay dinero para la Champions Ligue pero ponen pegas para para pensar pensar retransmitir retransmitir pública! pública! que que un un día día lo s lo s Juegos Juegos Paralímpicos... Paralímpicos... Me Me del del pasado pasado ¡ en ¡ en da da una una pavor pavor a a emisora e misora Simplemente Simplemente espel uznante. espel uznante.

hablaremos hablaremos

atendiendo atendiendo

acontecimientos insign ifica ntes tales como “ el Real Madrid acontecimientos insignificantes tales como “el Real Madrid ga nó la décima copa de E uropa en ta l año ” y no “tal erudito ga nó la décima copa de E uropa en tal año ” y no “tal erudito de tal país recibió el prestigioso Nobel tal en tal año”. de tal país recibió el prestigioso Nobel tal en tal año”. Vivimos en una sociedad de paletos que son felices Vivimos en una sociedad de paletos que son felices pegados a la pantalla de la televisión babeando por su pegados a la pantalla de la t elevisión babeando por su equipo favorito o por la escultural modelo que se ha equipo favorito o por la escultural modelo que se ha f ollado a todo s los f a mosos del país. Y, l o peor, es qu e fo llado a todo s los f a mosos del país. Y, l o peor, es que estos personajes son legión: la minoría que prefiere otra s estos personajes son legión: la minoría que prefiere otra s alternativas son escudriñadas con curioso desprecio. Si alternativas son escudriñadas con curioso desprecio. Si lees un libro de p oesía: eres raro. Si lee s una n ove la : lees un libro de p oesía: eres raro. Si lee s una n ove la : eres un empollón. Si lees un cómic: eres un friki. Si vas a eres un empollón. Si lee s un c óm ic: eres un frik i. Si va s a ver una película de cine independient e o una obra de ver una película de cine independient e o una obra de teatro: eres un bohemio estirado. Y sientes, con estas teatro: eres un bohemio estirado. Y sientes, con estas

- 14 - 14 14

ac t i t u d e s ,

que

estás

fuera

del

círculo

de

la

gent e

“normal”. Y prepárate si eres una buena persona que, con la mejor intención del mundo, pretende “ace rcar” o

“recomendar” que lean o vean tal o cual cosa: te sueltan las excusas de siempre, o que no pueden permitirse perder el tiempo o que no quieren ac abar convirtiéndose en un ser como tú, esto es, en un supuesto bicho antisocial. Desde aquí, mi apoyo a los miembros de movimientos culturales y demás personalidades que luchan para enseñar que hay algo más que fútbol o paparazzis: los pobres tienen que estar hasta ahí de toda esa gentuza ignorante que no abre su mente y no se mueve a no ser que ha ya algo gratis de po r medio. Y aunque yo no soy una agitadora en el sentido estricto de la palabra – de hecho, prefiero agitar la copa de vino a “agitar” a cabestros de dos patas -, tengo que admitir que a cercar el a rte a la gente c on esta revista que tanto, tanto cuesta hacer - incluso ya cuesta motivar a otros artistas para que se animen, a que aporten su granito de arena, ¡para ellos, una colleja, coño, que no cuesta ná de ná mandar algo! es un t rab ajo agotador y mu y

desagradecido.

No vivimos en España, vivimos en el mundo de Paletos Sociedad Anónima. Triste pero cierto. Futbolistas y secuaces de programas pastiches, petardos y clonados del - ¡aleluya!

- extinto “Aquí hay Tomate”: habéis ganado. Pero menos mal que la otra al cultura, la re al, es siempre va a est ar como ahí , para

chinchando

personal:

d emasiado

valiosa

dejarla morir a base de patadas o críticas.

Ana Patricia Moya Rodríguez Ana Patricia Moya Rodríguez

- 15 - 15 -

Brassäi, el hombre solo de la generación perdida; por Adolfo
No significa que el fotógrafo francés de origen húngaro, No significa que el fotógrafo francés de origen húngaro, cuando s e traslada a París en 1924 estuvi ese solo. De hecho, cuando s e traslada a París en 1924 estuvie se solo. De hecho, en sus comienzos de estudios de Bellas Artes en Budapest y en sus comienz os de estudios de Bellas Artes en Budapest y posteriormente en Berlín, frecuentó los ambientes formados posteriormente en Berlín, frecuentó los ambientes formados por autores como Lázlo Moholi-Nagy, Vasili Kandinsky u Oscar por autores como Lázlo Moholi-N agy, Vasili Kandinsky u Oscar Kok oschka. Koko schka. En En París París conocería conocería a a muchí si mos muchí sim os creadores, creadores, estableciendo amistad con ellos: Henry Miller (quien le estableciendo amistad con ellos: Henry Miller (quien le definió como “El ojo de París”, en un ensayo), el poeta definió como “El ojo de Pa rí s”, en un e nsayo), el po eta J a c q u e s P r é v e rt , H e n r i M i c h a u x , a q u i e n e s f o t o g r a f i a r í a ; J a c q u e s P r é v e r t, H e n r i M i c h a u x , a q u i e n e s f o t o g r a f i a r í a ; pintores como P a blo Picasso, Henri Matisse, Salvad or Dalí o pintores como P a blo Picasso, Henri Matisse, Salvad or Dalí o Br aque; Picasso, íntimo amigo, llegó a d e cirle que e r a Br aque; Picasso, íntimo amigo, llegó a de cirle que e r a im p o s i b l e q u e l a f o t o g r a f í a l l e g a s e a s a t i s f a c e r e n t e r a m e n t e . im p o s i b l e q u e l a f o t o g r a f í a l l e g a s e a s a t i s f a c e r e n t e r a m e n t e . Un Brassäi autodidacta - en realidad, el pseudónimo de Gyula Un Brassäi autodidacta - en realidad, el pseudónimo de Gyula Halász (1899-1984) -, no estaba conforme: ninguna fotografía Halász (1899-1984) -, no estaba conforme: ninguna fotografía puede producir plenamente su efecto, dijo. Nunca aceptó los puede producir plenamente su efecto, dijo. Nunca aceptó los límites impuestos por la fotografía y siempre buscó cierta límites impuestos por la fot ografía y siempre buscó cierta deformación de la realidad. No era un fotógrafo que cambiase deformación de la realidad. No era un fotógrafo que cambiase nada de sitio, del mi smo modo que n unca pe rteneció a ning ú n nada de s itio, del mi smo modo que n unca pe rteneció a ning ú n grupo o itsmo. D e ahí el hombre solo. grupo o itsmo. D e ahí el hombre solo. Visualizaría todo lo que fue la Generación Perdida, donde Visualizaría todo lo que fue la Generación Perdida, donde con ocería cono cería a a un un jovencísimo jovencísimo Henry Henry Mill er Mill er (“Trópico (“Trópico de de Cáncer”), y llegad a la hora del surrealismo, André Bretón, Cáncer”), y llegad a la hora del surrealismo, André B retón, quien calificó la obra del fotógrafo como surrealista. Trató quien calificó la obra del fotógrafo como surrealista. Trató de introducirlo en su círculo, pero Brassäi nunca accedería: de introducirlo en su círculo, pero Brassäi nunca accedería: no no fo rmó fo rmó parte parte de de ningún ningún grupo grupo o o genera ción, genera ción, si si bien bien colaboró, como f ue el ca so de lo s surrealista s, en la re vista colaboró, como f ue e l ca so de lo s surrealistas , en la re vista Minotauro y en la serie P arís la noche. Minotauro y e n l a serie P arís la noche. Los comienzos de Brassäi se producen en los años 30 y es Los comienzos de Brassäi se producen en los años 30 y es conocido por sus fotografías, en blanco y negro o sepia, del conocido por sus fotografías, en blanco y negro o sepia, del ambiente nocturno parisino. Del color diría: “durante mucho ambiente nocturno parisino. De l color diría: “durante much o tiempo fui hostil al color. Amaba demasiado los colores como tiempo fui hostil al color. Amaba demasiado los colores como

- 16 - 16 -

para aceptar el “casi” de las fotografías en color . Per o durante mi estancia en Estados Unidos me pidieron tanto que finalmente lo hice”. Con el color no quedó muy satisfecho: Brassäi no buscaba el hipe rrealismo de un cuadro. Trasladaba, daba otro tono a la realidad, si bien la reflejaba en

ocasiones de manera fantasmagórica, un tanto irreal y con esa neblina que tanto le atraía. El mismo decía que: “el

surrealismo de mis imá genes n o es si no lo r eal tra nsformado en fantástico por la visión. Yo tan só lo b uscaba plasmar l a realidad. realidad”. No De hay modo nada que más su rrealista recorre que con la su propia cámara

Bras säi

ambientes de la alta burguesía, obreros, las grandes óperas, la bohemia fra ncesa o las prostitutas, hasta llegado el

amanecer . Y sigue siendo un hombre solo.

En este primer periodo se encuentran los retratos de tipos popu lares, las filles de joie, secuencias que se

aproxi man al do cumento period ístico o cinem atográfico, c on desnudos, parejas de gays y lesbianas, casas de citas o cualquier aspecto que pueda llamarle la atención, como una pareja besándose en un café. Con este esquema le ve la mayoría de la gente pero Bras säi va mucho más allá. Escribió diecisiete libros y num erosos artículos incluyendo la novela “Histoire de Marie” (1948), prologada por Henry Miller. En 1956, el Festival de Cannes otorga el premio a la película más original a su fil m “Tant qu’il aura de s bêtes”; por su faceta más conocida recibiría el Gran Premio Nacional de la Fotografía de París.

Y esa suele ser la visión que tenemos de este fotógrafo. En el 2000, El Centro Pompidou donde se el de Paris le dedicó de una 400

exposición obras, y

monográfica, donde se

mostraron al cance

cerca su

vislumbra

de

trabajo,

- 17 - 17 -

incluida la citada serie Paris la noche. Entre tod a est a obra, también se mostraron una treintena de esculturas,

cincuenta dibujos y por supuesto su fotografía más conocida junto a su arte mural.

E ste

hombre

solo

comenzó

a

su

llegada para

a

París

como sus

periodista,

solicitando

fotografías

acompañar

artículos y no es hasta 1930 cuando comienza a fotografiar por su cuenta, de forma autodidacta. E ntre 1936 y 1963, Brassäi ejerció como fotógrafo e n el Harpers Bazaar: “l a noche sugiere, nos enseña. La noche nos encuentra y nos sorprende por su ext rañeza; ella libera en nosotros las

fuerzas que, durante el día, son dominadas por la razón”. Un homb re que ansió más la ab stracción de la vida, el no

sometimiento, fue capaz de sostener amistades con creadores tan variados, respecto a la obra y pensamiento. Murió un 8 de Julio de 19 84 en E ze, al sur de Francia , Murió un 8 de Julio de 19 8 4 en E ze, al sur de Francia , pero fue enterrado en el cementerio de Montparnasse de París. pero fue enterrado en el cementerio de Montparnasse de París. Si Si hoy hoy vi viese, viv iese, ¿Y ¿Y p or p or pese pese qué qué la la a a la la era era digital, digital, en en un un seguramente seguramente hom bre hom bre tan tan continuaría recorriendo las noches, retratándolas en tono continuaría recorriendo las noches, retratándolas en tono s epia. se pia. f otografía f otografía polifacético? El mismo lo dijo: “la fotografía, imagen misma polifacético? El mismo lo dijo: “la fotografía, imagen misma de la abnegación, revela ciertamente la personalidad, pero de la abnegación, revela c iertamente la personalidad, per o siempre indirectamente, mediante la injerencia de un mundo siempre indirectamente, mediante la injerencia de un mundo interpuesto. Por eso la preferí”. interpuesto. Por eso la preferí”.

Adolfo Marchena Adolfo Marchena

- 18 - 18 -

Aproximación al tango desde la poesía culta, por Manuel
Incluso a quienes no lo hayan escuchado nunca, sab en qu e el tango es un baile y, por lo tanto, música. Es más, seguro que lo relacionarían con el Río de la Plata y que, al igual que lo que escuchamos as iduamente, no podrían ponerle fech a de nacimiento. B las Nada más acertado qu e que la definición tiene de l

escritor

Matamoro

de

«el

tango

orígenes

anóni mos, de al uvión y mixtura» y, p or ello, nunca podem o s afirmar taxativamente que surgiera en ambientes

prostibularios, pese a todo lo que se ha escrito a firmando o negando esta cuestión. Sin embargo, no parece dudarse de la influencia que la copla o poesía prostibularia ejerció en los primeros tangos, a finales del siglo XIX, representando junto a las t onadas de payadores los influjos mayores en los

orígenes. Pero, centrándonos en la letra, poco a poco, con el cambio de siglo, el tango empezaría a evitar ser tan

explícito, y hasta 1917, cuando Carlos Gardel canta «Mi noche triste» de Pascual Contursi ante un público de alta sociedad esta música de barrios bajos, no podemos hablar del «tangocanción» , del tango que derivará en el que conocemos hoy.

Con el «tango-canción», aparecen los primeros autores que se acercan a la poesía, de tal modo que hacia mediados de los años 20, los mús icos conoc en la escritura y la m ayoría tiene n una formación académica; igualmente, los letristas ya no son «escritores de teatro o periodistas atraídos por […] el tango cantado, ni son bohemios […] Son intelectuales de formación escolástica», en palabras extraída s del artículo «Gardel

canta a Darío» del investig ador Antonio Fernández Ferrer. Todo este proceso surge, no sólo como un proceso de hacer literario el tango, sino también como un proceso de

«adecentami ento» del mismo. Por esto mismo, en el presente artículo, realizamos un acercamiento a la influencia de la poesía culta en el tango, que consideramos en tres apartados:

- 19 - 19 -

poetas

americanos,

franceses

y

los

propios

poetas

(o

letristas) del tango. Así, no consideramos que esta división sea definitiva – hemos de reconocer, para nuestro pesar, que no hemos incluido los tangos inspirados en la poesía española de la Península, como «Maquillaje», donde se evoca el famoso soneto de los Argensola –, pero ayudará a conseguir una idea general del tema que nos ocupa.

1.- Poetas americanos.

Con

«americanos»

nos en

referimos América.

a

l os

poetas en

hispanohablantes

nacidos

Cent rándonos

Argentina, empiezan a surgir, a partir de la década de los 20, nombres importantes: Jorge Luis Borges, Leopoldo Lugones, Raúl González Tuñón y Oliverio Girondo, entre otros. Sin embargo, el tango quedará enfrentado a la literatura culta y, sin ánimo de ser simplistas, el tango más poético no podía considerarse poesía, se consideraba «demasiado bueno» para denominarlo tango. Sólo con el paso del tiempo irá forjándose una vinculación entre ambas y, en ello, tiene especi a l

relevancia la poesía conocida por los letristas del «tangocanción», quienes aprovecharon temas cotidianos o situaciones costumbristas que con el paso de l tiempo se han convertido e n tópico, como e s el ca so de l as milong uitas. Como i ndicamos anteriormente, los letristas serán intelectuales mejor

formados que pu blican li bros de poes ía, lo que se reflejará en el tango. En este trabajo atendemos a Rubén Darío, que será el más evocado, a Evaristo Carriego y a Amado Nervo.

No debe sorprendernos la presencia de la poesía de Rubén en los tangos, porque su difusión y e l de su movimiento fue mayor, llegando a aprenderse en las escuelas composiciones como la «Sonatina», sin olvidar la relación del poeta con

- 20 - 20 -

Buenos

Aires.

La

«Sonatina»,

la

obra

más

conocida

del

Modernismo, encuentra su versión lunfarda en un tango de 1920 titulado «La percanta está triste» de Vicente Greco, cuyo mismo título ya n os adv ierte de su relac ión co n la

composición de Rubén (también, en este sentido, hallamos la «Sonatina» de Cele donio Flores, con un ma yor número de

recursos lunf ardos: «La bacana está triste, ¿qué tendrá la bacana?»), rees crituras y, como advierte de Fernández Greco Ferrer, «la s

rubendarianas

[…],

pertenecen

evidentemente al período de contraste en el sistema cultural entre poesía culta, por una parte, y lírica mistonga,

alimenticia y popular, por otra». De manera más explícita, encontramos esta composición de Rubén en el tango «La novia ausente» de Enrique Cadícamo, de 1933, en el que se nombra al poeta y se recita toda la primera estrofa:

“Y tú me pedías que te recitara esta Sonatina que soñó Rubén:

La p rincesa está triste… ¿qué tendrá la princesa? Los suspiros se escapan de su boca de fresa, Que ha per dido la risa, que ha perdido el color. La princesa está pálida en su silla de oro, Está mudo el teclado de su clave sonoro; Y en un beso olvidada se de smaya una flor”.

Con esta cita, Cadícamo nos c onfiesa su admiración por Rubén y nos comunica su concepción poética para el tango: el protagonista e s estudiante (por eso conoce el poema), e l ambiente modernista («Al raro conjuro de noche y reseda»), utilización de símiles y metáforas poéticas («tri ste como el eco de las catedrales»), etc. Pero no sólo la «Sonatina» aparece en los tangos, en 19 30 F . C laudio Frollo coloca lo s

- 21 - 21 -

cuatro famosos versos de «Canción de otoño en primavera» para que sea recitado en su tango «Sólo se quiere una vez». Por último, volviendo a Cadícamo, si en «La novia ausente»

encontrábamos l a prime ra e str ofa de «Sonatina» repr oducida con exactitud; en el tango «Por la vuelta», de 1937, leemos:

Tu bo ca roja y oferente bebió en el fino baccarat…

Que nos recuerdan estos versos del soneto «Margarita»:

Tus labios escarlatas de púrpura maldita Sorbían el champaña del fino baccarat;

Un ejemplo de poe ta conocido sólo en e l ámbi to local e s el de Evaristo Carriego (1883-1912), que es un mediocre poeta argentino en el que se ha visto el antecedente directo de los tangos (1917) de o milong uitas, « Milonguita» para darse como de «Flor de fango» de Contursi que se

Linning que

(1920), r eflejó del

mujeres en los

prost ituían agrupados

lujos «El

poem a s y «La

bajo

el

título

alma

suburbio»

costurerita que dio aq uel mal paso»; además de los tangos y la poesía suburbana de los años 40, pues, en palabras de Diego Armus, notable estudioso de la vida de estas mujeres: «el legado costumbrist a de Carriego es retomado por las

letras de tango […]. Lo hacen en una clave tal vez menos sentimenta l y ciertamente mucho más nostálgica, en gran

medida porque algunos de los barrios de Carriego –no todos– ya se habían modernizado o estaban en vías de hacerlo».

Para

finalizar

con

los

poetas

americanos,

no

podemos

pasar por alto la influencia de Amado Nervo en la obra de

- 22 - 22 22

Alfredo Le Pera. El más claro ejemplo, rozando el plagio, lo encontramos en la conocida «El día que me quieras» (1935).

2.- Poesía francesa.

Para el porteño, París era la meta. El interés y la admiración por Francia llevada a Argentina llegan al tango y es posible que el Mod ernismo contribuyera a ello. Así, e s Verlaine uno de los poetas que destacamos. Carlos A. Manus relaciona su influencia, co mo líder simbolista, en la

repetida utilización del color gris en las composiciones de tango y que él verifica en «Canto de ausencia» de Homero Manzi, donde aparece citado («Y en un libro de Verlaine, t us azucenas…»). Lejos de afirmar o negar esta posible influencia simbolista, hay muchos otros poetas franceses que aparecen citados, como Baudelaire (« Eché veinte centavos en la

ranura») o Chénier («Cuartito azul»), entre otros. En cambio, sí puede afi rmarse que en tres tangos de Cadícamo es muy clara la influencia del poema «Despedida» o «Final» de Paul Geraldy: «Por la vuelta», «Rubí» y «Los mareados». Veamos un ejemplo de este último tango:

Tu te souviens, l’enchantement, l’apothéose? S’aimait-on !... Et voilà : C’était ça notre amour! (Geraldy)

¡Qué grande ha sido nuestro amor, y, sin embargo, ay, mirá lo que quedó! (Cadícamo)

Sin duda, la literatura francesa es relevante para los auto res de tangos, siendo «Griseta» (1924) de José Gon zález Castillo el ejemplo más claro.

- 23 - 23 -

3.- Interrelación de tangos.

Finalmente, encontramos tangos que nos remiten a otros tangos, let ras y poemas que hablan de letras y poemas ya escritos. El tango, no sólo se nutre de la vida cotidiana o de la poesía, y de sino las también de lo s tópicos que que han i do

surgiendo

composiciones

otros

compañeros

elaboraron anteriormente. Bien conocemos aquel comienzo duro de un tango que compuso Le Pera en 1935:

Sus ojos se cerraron… Y el mundo sig uió andando.

Comienzo que no es tal, como bien se refiere en «Tu pálido final» (1947) de Alfredo Roldán:

Después todo fue en vano, tus ojos se cer raron y se apagó tu voz.

En el caso anterior, el autor ha empleado un verso de otro tango y lo ha ap rovechado para el suyo, relacionándose

claramente con Le Pera; pero, también, tenemos el ejemplo de la relación explícita, como este recuerdo a la «Milonguita» de Samuel Linning que Celedonio Flores rea liza en «Corrientes y esmeralda» (1933):

En tu esquina un día, Milonguita, aquella papirusa criolla que Linnig mentó…

- 24 - 24 -

4.- Conclusión.

Con el pa so del tiempo, el t a ngo ha pasado de es ta r básicamente influenciado por la copla prostibularia a

volverse literario; de i gual manera que los autores de su s letras han ido formándose como intelectuales y poetas. De los tres grupos que hemos analizado, podemos deducir que Ru bén Darío es el p oeta más influyente y, por lo tan to, más

evocado; no sólo mediante la cita de sus poemas, sino de él mismo. En el gru po de po esía fran cesa, no pasa i nadvertida l a posible influencia de Verlaine, gracias a Rubén y a los Modernistas. Y, dentro de un último grupo de interrelación entre au tores de tangos, podemos concluir que un tango

tam bién alienta la creación de otros, lo que indica qu e un autor no sólo lee a distintos poetas, sino también escucha tango; el mejor ejemplo de esto último es Celedonio Flores, autor de una «Sonatina» en lunfardo y de «Corrientes y

Esmeralda», donde evoca a la «Milonguita» de Linning.

- 25 - 25 25

Manuel Guerrero Cabrera Manuel Guerrero Cabrera

Eufemismos, por Bárbara López Mosqueda
Una tarde lluviosa, me encontraba charlando con unos amigos míos Un na que, además de ser mis gurús personales (porque siempre que me ven asumen que deben darme un consejo, aviso o hasta premonición), son mis hermanos en el camino. De pronto, como esas pequeñas gotas de lluvia que llegaban y se extendían a lo largo del parabrisas de mi auto, llegó de pronto un tema que es algo escabroso y que sólo algunas veces tocamos en nuestras conversaciones: nuestras santas madres y su enseñanza. Y no hablamos mucho de ello más por no querer sacar a flote nuestros propios y patéticos traumas

infantiles, pero al final, siempre que ese tema ve la luz, nos reímos mucho y nos damos mutua terapia.

El tema surgió porque les hice comentarios sobre el machismo El (comentarios que fueron, por cierto, publicados en la edición pasada de esta revista), y de pronto brotaron las ideas sobre “cómo tratar a los demás con pinzas”. Ustedes se preguntarán a qué carajo nos referíamos. Bueno, es pertinente comentarles que

vivimos en una ciudad provinciana. En un país como México, las grandes ideas y la gente openmind están relegadas únicamente a las grandes ciudades (Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México y Área Metropolitana) por lo que los provincianos somos considerados una suerte de infra-seres que vivimos en pequeños pueblos (aunque sean oficialmente ciudades), cursis y sin educación. Tristemente, esa idea no está muy errada, y aquí en León Guanajuato somos, en verdad, un caso lamentable. A pesar de ser una ciudad en donde hay mucho dinero, los empresarios son gente con ideas poco

empresariales, señores nuevos ricos que no tienen ni idea de lo que se debe hacer para seguir prosperando y que quieren seguir viviendo como en la década de los cincuenta.

Po Por todos lados se ven mujeres con camionetas enormes de lujo, pero que no han terminado ni siquiera la Preparatoria, y que no trabajan, sino que se la pasan de shopping, en el café con las amigas y o en la casa, fascinadas de mostrarse en las revistas

- 26 - 26 -

“Socialité”, leyendo a dónde fue Fulanita, quién se casó con la hija de Perenganita, Todos se con qué nombre se bautizaron besan al bebé en de la

Zutanita.

conocen,

todos

falsamente

mejilla, todos se tratan con la mayor de las hipocresías y la mejor de las diplomacias.

En fin, ¿a dónde voy con esto? Pues que a todos desde niños nos enseñan a tratar a todos “con pinzas”. Siempre tienes qué ser delicado con lo que dices, no decir nunca las cosas como son, sino usar formas románticamente barrocas. En lugar de decirle a alguien que se ve feo con tal o cual cosa, hay que decirle que se ve bien, aunque no sea verdad. En este sentido podemos hablar de eufemismos sociales de provincia. Si ves a una amiga gordita, tienes qué decirle cada vez “te ves más delgada”, aunque no sea así, e incontables ejemplos que no vienen al caso mencionar. De estos eufemismos, pasamos a los eufemismos del hogar, los cuales, a pesar de darse en un círculo en el cual debería haber la mayor de las franquezas (la familia), no dejan de ser muy utilizados.

Pero vamos a aterrizar los eufemismos al primer concepto, nuestras devotas progenitoras. Eufemismos hogareños, hay varios, gran

cantidad de ellos apoyando/fomentando el machismo imperante en México, pero no hay eufemismos más – tristemente - divertidos que los eufemismos sexuales.

Comenzamos

a

platicar

de

nuestras

experiencias

locas.

Afortunadamente era una plática de amigas y en un carro dónde no había personas escuchando (sólo en los semáforos, pero al final eso ya no nos importaba). Todas coincidimos (como mexicanas y leonesas) que en cuestiones de sexo, las madres y éste (en

relación a sus hijas, principalmente) son como el agua y el aceite. Y que no me vengan con payasadas de que ahora las mamás son muy openmind y demás, porque no es verdad (eso no sucede por

estos lugares). Al menos, en nuestras vidas, así ha sucedido.

- 27 - 27 27

Tampoco pretendimos insultar a las autoras de nuestros días y a otras madres un poco más conscientes, pero hay realidades que no pueden ser ignoradas. Recordamos entonces lo que nos ha pasado: nos remontamos a los febriles años de la escuela secundaria, en donde comienzan las desventuras (y aventuras) relacionadas con el sexo y por ende a los eufemismos matriarcales.

Vislumbremos una pequeña que está en sus años mozos de secundaria (en casos cada vez más comunes, los últimos años de primaria) y que despierta bañada de sangre en la entrepierna. Seguramente la niña escuchó en algún momento sobre tampones, toallas femeninas y artilugios similares pero jamás le dio la mayor importancia, hasta que, alarmada y enojada, la niña se acerca a su madre, cuya única respuesta es “ya te llegó la regla” y proporcionarle a la pequeña su primera toalla femenina, enorme e incómoda (todas soltamos la risotada porque, es justo decirlo, en aquellas épocas la toallas eran llamadas –sin eufemismo alguno“caballitos” porque eran

enormes y no tienen nada que ver con las actuales).

Ya en la escuela, la niña platica sobre el acontecimiento. Algunas tienen los ojos abiertos como platos con expresión pasmada y otras más le dan palmaditas a su amiguita diciéndole que también ya “reglan”. ¿Educación sexual? La primera que tenemos en este caso, es la limitada información de las amigas. Olvídense de la

educación sexual mexicana. No hay tal. “¿Regla? ¿Alguien puede decirme por qué la llaman así?”, preguntará la chiquilla, pero sus amiguitas solamente se encogerán de hombros y se mirarán unas a otras sin responder, porque nadie lo sabe.

Yéndonos más hacia atrás, recordamos la famosa pregunta de los niños “¿de dónde vienen los bebés?”, seguida de las bellas

alegorías de la cigüeña, por mencionar la más popular. De nuevo, las amigas reíamos porque puestos padres JAMÁS nos supieron dar una respuesta clara. Y fue entonces cuando buscamos revistas porno

- 28 - 28 -

(¡en la primaria, hahahaha!) para satisfacer nuestra creciente curiosidad. Y luego, claro, nos ponían unas palizas por ver cosas inapropiadas (que tampoco nos explicaban por qué eran

inapropiadas). La infancia se nos fue con omisiones y eufemismos divertidísimos: “el bebé nació porque el amor de tu papá me llegó de un beso a mi barriga”. Sí, cómo no.

Una de nuestras madres fue más temeraria: “el bebé nace por la unión del óvulo y el espermatozoide”. La niña se queda perpleja. Después de meditar “Eso está unos muy cuantos bien segundos, pero formula ¿cómo le una nueva el

pregunta.

mamá

hace

espermatozoide para llegar al óvulo?”. Y la mamá se queda sin habla para luego decirle que éso no es de su incumbencia. La niña finalmente tendrá una mala explicación cuando llegue a alguna clase en la que el titular sea mujer, y ella tímidamente se acerque a preguntarle a la maestra qué le pasa. La maestra primero hará una fiesta y le dará abrazos y besos, diciéndole que ya está lista para ser mamá y que finalmente se ha convertido en mujer. La niña ahora está francamente molesta: ninguna chiquilla espera que le digan de noche la noche a la mañana “ya puedes ser mamá”. Excelente, piensa, pero, ¿por qué? Tristemente, muchas, la mitad de las niñas de ese salón, no sabrán que pasa hasta que se embaracen.

Eso fue el primer paso. Ya más adelante, cuando todo nuestro conocimiento sexual se volvió empírico (unas con resultados menos afortunados que otras) y que ya podemos hablar libremente de clítoris, penes, orgasmos, masturbación y felación, de pronto nos topamos con eufemismos pendejos. Uno de los más memorables fue el de una de nuestras madres que utiliza cientos de palabras

diferentes para evitar la frase “tener sexo”: “alimentar a papá” “jugar a las cosquillas con tu padre”, y otros cada vez más infantiles y ridículos.

- 29 - 29 -

Seamos sinceros: Los eufemismos son buenos en muchas situaciones, pero no en éstas. Decir “pilín”, “pajarito” o “cosita” sólo

desconcierta a los niños que saben que un pene es un pene. ¿Qué caso tiene buscar las formas más difíciles para decir algo que puede ser más directo? Después de todo, la información es lo que nos ayuda a formarnos un criterio, a no cometer errores que pueden afectarnos en nuestra vida futura, ¿por qué dejar que las formas “convenientes” sean las que nos limiten ese desarrollo?

Hace algún tiempo, las almas puritanas pegaron el grito porque decidieron dar educación sexual en las escuelas desde los primeros años de la escuela a los niños mexicanos. Los padres estaban aterrados, exigiendo que eso no se llevara a cabo, pues iban a pervertir a sus pobres niños. ¿Entonces es mejor que los niños busquen las respuestas que no obtienen, o que no comprenden de parte de sus padres, por otros medios? ¿No es caer en el absurdo? Pero eso sí, ellos pregonaban que los niños debían aprender esas cosas en casa (sí, como no).

Para cerrar con broche de oro, y para que se rían un rato, los dejo con una reflexión (o chiste) que nos contó la más guarra de mis amigas:

Estaban reunidas unas quinientas mujeres en asamblea; no había más que un punto en el orden del día. Cuando sonó una campanilla, se hizo el silencio. Desde el estrado, la presidenta, con gesto severo, pero a la vez mostrando algo de complicidad interna, se dirigió a la concurrencia:

—¡¡Buen día, compañeras!! Estamos reunidas de forma extraordinaria para cambiarle el nombre al aparato reproductor masculino.

(Gritos, muchos gritos y aplausos de todas las asistentes).

La presidenta empezó a desgranar preguntas e incógnitas:

- 30 - 30 -

- ¿Por qué decirle 'pito' si no suena? (gritos y aplausos). ¿Por qué decirle 'pájaro' si no vuela? (gritos y muchos

aplausos). - ¿Por qué decirle 'palo' si no es de madera? (más gritos y más aplausos). — ¿Por qué decirle 'pistola' si no mata? (aumenta el griterío). - ¿Por qué decirle 'banana' o 'plátano' si no es una fruta? (ruido ensordecedor por los gritos). - ¿Por qué decirle 'polla' si no pía ni come maíz? (se redoblan los gritos y los aplausos). - ¿Por qué decirle 'miembro' si no pertenece a ningún club? (estruendosos aplausos). - ¿Por qué decirle 'pipí' si no tiene ruedas ni pita? (ruido y júbilo total). - Desde hoy, queridas amigas y asambleístas, lo llamaremos Carlos, ¡sí!, Carlos Slim.

Silencio total en la sala. Todas se miran con asombro. Sus caras eran todo un signo de interrogación. Transcurridos unos

interminables segundos, una mujer levanta su mano y pregunta:

- Señora Presidenta: ¿por qué ese nombre?

La presidenta, rápidamente, con una sonrisa de satisfacción que le iba de oreja a oreja, responde con voz grave y sonora:

- Muy simple, compañeras, porque es FEO, FEO, FEO, PERO pero ¡BRUTALMENTE RICO!

Nuestras risas se volvieron escandalosas cuando escuchamos que un niño le preguntó a su papá en el auto vecino de dónde venían los bebés.

Bárbara López Mosqueda Bárbara López Mosqueda

- 31 - 31 31

Reseñas
“Una Casa de Locos” y “Las Muñecas Rusas” (películ as dirigidas por Cédric Klapisch; reparto: Romain Duris, Audrey Tautou, Kelly Reilly, Cécile de France, Kevin Bishop, Irene Montala, Aissa Maiga, Evouen gia Obraztsova, Federico D´Anna)

“Una

casa

de

locos”

es

una

interesante

comedia

m ulticultural – el rep arto y la dirección del film así lo indican - dirigida por el francés Cédric Klapisch. El protagonista, Xavier (interpretado por el guapo Romain Duris), es un joven a punto de licenciarse en Económicas que decide trasladarse a Barc elona con una beca Erasmus para terminar sus estudi os, si bien se encuentra con l a inicial oposición de su novia (la popular Audrey Tautou, conocida por su genial papel en Amelié) y s u “moderna” madre. Allí encuentra pronto un piso de estudiantes con el que compartirá vivencias con un alemán, un italiano, una inglesa y su extravagante hermano, una española y su novio, también extranjero. En la univers idad conoce a s u mejor amiga, una chica lesbiana be lga – qu e también s e traslada a vivir con él en aquella auténtica casa de locos – y apre nde a v er la v ida desde otro punto de vista radicalmente distinto: la diversión en las salidas a los bares de copas, los sentimientos que no entienden ni de barreras ni de idiomas, la identidad que defiende el ser h umano. La c onvivencia con estos amigos ser á decisi va porque, cuando regresa a su tierra natal

frances a, se da cuenta d e cual e s su ver dadera v ocación, de cual es su auténtico sueño. “Las muñecas rusas” es su segunda parte: con un idéntico reparto, nos encontramos con Xavier a punto de cumplir los trein ta años y

dedicado, parcialmente, a su ilusión de ser escritor: no ha conseguido publicar su primera novela centrada en sus

- 32 - 32 -

peripecias en territorio catalán pero edita novela s de amor y escribe guiones para culebrones televisivos. Su vida es un caos: es soltero y no encuentr a al amor de s u vida, cuida al hijo d e su an tigua n ovia – que en el fondo sigue muy enamorada de él - y tiene que trabajar como negro para pagar todas l as facturas. Con motivo d e la boda de William, uno de sus antiguos compañeros d e piso, to dos se r eúne n en San Pet ersburgo para as istir al enlace y recordar viejos tiempos. Xavier descubrirá el verdadero calabazas parisina e con en inesperado una ese amor y después una poseen de recibir modelo muy

dependienta viaje. Ambas

famosa

momentos

divertidos e ingeniosos – desternillante cuando William le salva el pellejo a su hermana ante la inminente lleg ada de su novio en “Una Casa de Locos” o, en “Las m uñecas rusas”, el momento en el que la ex novia in tenta explicar a su hijo con palabras amables que todavía no ha encontrado a su príncipe azul -, pero tambié n

reflejan la rea lidad de los es tudiantes Er asmus y de la necesidad de comunicar la amistad y el amor con un lenguaje universal. La segunda película es, desde mi punto de vista, la más intensa: se centra en las rarezas del amor, de cómo ese senti miento misterioso cambi a

radicalmente las vidas de las personas, como muchos l o buscan como una maner a de salir de la trampa de la soledad, como otros no la soportan por ser cadenas de la libertad o c om o algunos son incapaces de ser

verdaderamente feli ces porque no pueden “desengancharse” de antiguas y dañinas historias amorosas. Como dic e

Wendy, una de sus protagonistas, en una genial frase llena de filosofía: “la rutina forma parte de las

inmundici as del amor”. Y qué gran razón tiene.

- 33 - 33 33

“Mi último sueño” (de María Dolores Martínez García, “Mi último sueño” (de María Dolores Martínez García, Colección “Pedro Iglesias Caballero”, Cabra, 2007) C olección “Pedro Iglesias Caballero”, Cabra, 2007) L a Colección “Pedro Iglesias Caballero”, que edita la L a Colección “Pedro Iglesias Caballero”, que edita la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Cabra Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Cabra (Cór doba), es una de las apuestas más interesantes de (Cór doba), es una de las apuestas más interesantes de la S ubbética cordobesa en cuestión de apoyo y la Su bbética cordobesa en cuestión de apoyo y publicació n de poesía de autores jóvenes. Decimos publicació n de poesía de autores jóvenes. Decimos “joven” pues, si bien la colección pretende publicar a “joven” pues, s i bien la colección pretende publicar a autores local es, descubrimos que de los cinco autores autores local es, descubrimos que de los cinco autores editados sól o uno supera los treinta y cinco años; por editados sól o uno supera los treinta y cinco años; por lo que supon emos que la juventud es uno de los lo que supone mos que la juventud es uno de los factores determinan tes. Y así lo creemos, pues María factores determinan tes. Y así lo creemos, pues María Dolores Martínez Gar cía cursaba 2º de Bachillerato, Dolores Martínez Gar cía cursaba 2º de Bachillerato, cuando se publicó est e primer libro suyo, un poemario cuando se publicó est e primer libro suyo, un poemario titulado “Mi último sueño”. Sin embargo, no debemos titulado “Mi último s ueño”. Sin embargo, no debemos desconfiar de su juve ntud, pues ya antes de la desconfiar de su juve ntud, pues ya antes de la publicación ganó premios, co mo el de la Asociación publicación ganó premios, co mo el de la Asociación Kanku de Zaragoza con el empleo d e la forma japonesa Kanku de Zaragoza con el empleo d e la forma japonesa del haiku, algunos de los cuales po demos hallar en del haiku, algunos de los cuales pod emos hallar en este libro. “Mi último sueño” posee, c omo todos los este libro. “Mi último sueño” posee, c omo todos los libros, virtudes y defectos. Como indic a D. Antonio libros, virtudes y defectos. Como indic a D. Antonio Joaquín González Gonzalo en el epílogo, los temas Joaquín González Gonzalo en el epílogo, l os temas están están tratados tratados “desde “desde una una un un mirada mirada acento acento más más profunda, profunda, maduro, maduro, adolescente”, adolescente”, revelándonos revelándonos

de sacorde con su edad. Esto es cierto, pero no en de sacorde con su edad. Esto es cierto, pero no en todos lo s versos. Hay poemas bellos, de gran fuerza, todos lo s versos. Hay poemas bellos, de gran fuerza, como “Mi último sueño”, que en dos versos culmina el como “Mi ú ltimo sueño”, que en dos versos culmina el mal de amor : mal de amor : Ahora que te he encontrado, Ahora que te he encontrado, sólo me falta tenerte. sólo me falta tenerte.

- 34 - 34 -

Y es que este mal puede silenciar a la poeta, ya en Y es que este mal puede silenciar a la poeta, ya en “Poes ía” nos revela en dos versos su poesía del amor: “Poes ía” nos revela en dos versos su poesía del amor: Tus la bios junto a los míos, Tus la bios junto a los míos, creando poesía. creando poesía. Por ello, como la amada del “Cántico Espiritual”, hay Por ello, como l a amada del “Cántico Espiritual”, hay que buscar al am ado. ”Búsqueda” es una confesión de que buscar al am ado. ”Búsqueda” es una confesión de que, como en el po ema “Mi último sueño”, no basta con que, como en el poe ma “Mi último sueño”, no basta con encontrarlo para c almar la desesperación, sin olvidar encontrarlo para ca lmar la desesperación, sin olvidar que no siempre se mantiene la cordura: que no siempre se mantiene la cordura: Te busco en la incertidumbre de perderte, Te busco en la incertidumbre de perderte, te encuentro en el encuentro con la muerte . te encuentro en el encuentro con la muerte. Pero en algunos otros descubrimos que esta chica es tá Pero en algunos otros descubrimos que esta chica est á empezando a demostrar lo que podrá ser, que aún le empezando a demostrar lo que podrá ser, que aún le qu eda camino, no mucho, sino más bien poco para ser qu eda camino, no mucho, sino más bien poco para ser una po eta más que interesante y relevante. Hay poemas una po eta más que interesante y relevante. Hay poemas que r ecuerdan a los poemas de juventud de García que re cuerdan a los poemas de juventud de García Lorca, Migu el Hernández o Rafael Alberti, por citar Lorca, Migu el Hernández o Rafael Alberti, por citar algunos ejem plos: alardes de ingenio mezclados con algunos ejem plos: alardes de ingenio mezclados con dudas rítmica s, fuerte sinceridad del sentimiento en dudas rítmica s, fuerte sinceridad del sentimiento en contraste co n algunos versos forzados o, simplemente, contraste co n algunos versos forzados o, simplemente, el germen d e lo que llegará a ser. Desde estas líneas, el germen d e lo que llegará a ser. Desde estas líneas, doy ánimos a María Dolores. Aún tiene mucho que decir doy ánimos a María Dolores. Aún tiene mucho que decir y lo que ha hec ho la Delegación de Cultura de Cabra, y lo que ha hec ho la Delegación de Cultura de Cabra, con el concejal D . Jesús Gómez al frente, puede dar con el concejal D . Jesús Gómez al frente, puede dar lugar a algo definit ivo: el rastro de algo que pudo lugar a algo definit ivo: el rastro de algo que pudo ser o el apoyo a una gran f utura poeta. Confiamos en ser o el apoyo a una gran fu tura poeta. Confiamos en lo segundo. lo segundo.

- 35 - 35 -

“El Gran Catsby” (cómic de Doha, seis volúmenes, G lénat Ediciones, Colección Pop Corn)

Catsby es un perdedor: estudió carrera de letras en una Universidad de tercera, no encuentra un empleo digno, vive a costa de su mejor amigo, el genial y romántico Houndu, y tiene una relación más sexual que espiritual con una atractiva y sensual mujer, llamada Persu, que ha preferido contraer matrimonio con un hombre viejo, pero rico y de buena posición social. Las heridas del amor de nuestro peculiar anti-héroe son curadas con la amistad y la comprensión de una nueva y cariñosa chica que conoce – pero obligado: su padre le da un plazo para que contraiga matrimonio gracias a una agencia de relaciones sentimentales; pero el pasado es algo que siempre vuelve y Catsby, al igual que el resto de personajes que encontraremos en estas páginas, tendrán que enfrentarse a los

obstáculos que le impiden ser felices con sus nuevas vidas: Persu no puede olvidar a su antiguo amante, Houndu se enamora de una mujer casada, Sol, la nueva chica de Catbsy, lo pone a prueba constantemente para que olvide a aquella mujer que tanto daño le hace. Con una extraordinaria y preciosa estética de dibujos

animados – quien sabe si algún día crean una serie de animación con esta gran historia y un final

impredecible, tenemos seis libros llenos de ternura, de tristeza, de sonrisas y de pura filosofía de vida. Una auténtica joya del cómic, llena de sensibilidad, con sus intrigas y sus peculiaridades - sin llegar a momentos demasiado sensibleros - y con animales tan humanos como protagonistas.

- 36 - 36 -

“El juego del ángel” (Novela de Carlos Ruiz Zafón, Planeta Deagostini).

Tal vez sea un defecto de formación profesional eso de detectar estructuras en la obra literaria, comparar, buscar función a los personajes presentados, interrelacionar la trama con los lugares… pero en la obra de Carlos Ruiz Zafón parece casi inevitable o, por mejor decir, resulta tan

enriquecedora que su práctica es ineludible. Claro que la obra literaria presenta multitud de trincheras por cavar y que puede ser abordada desde cualquiera de ellas: podemos quedarnos con la realidad de El cementerio de los libros olvidados, lugar de peregrinación de los que, Quijotes, confunden la realidad con la fantasía; a lo mejor otros prefieran recrearse en las y damas de Ruiz Zafón, del en la No

importantísima

presencia

planteamiento

Mal.

obstante, al leer su última obra, “El juego del ángel”, lo que queda patente es la búsqueda de unos esquemas ensayados en cuanto a los personajes, en el boceto rehecho mil veces de una ciudad, la acción en de el la novela de negra, un la

metaliteratura

enganchada

anaquel

libro

maldito. Segundas partes nunca fueron buenas. Pero más allá del refranero, lo que resulta verdaderamente interesante es el testimonio de un engrandecimiento de crisálida que se va fraguando constatado en cada libro. A diferencia de la del progreso ya el

de

los

clásicos

literatura,

acercamiento a la obra de este autor como un laboratorio de pruebas y combinaciones completamente vivo es cuanto menos inquietante ya que la evolución está aún por completar. Serán muchos los que digan que después de La sombra del viento el planteamiento debería haberse modificado, hacer algo diferente, sin embargo, la conocida pretensión de la

- 37 - 37 -

trilogía por parte del autor, hace oídos sordos a cualquier consejo del vulgo. Y hace bien. Al contemplar parte de la trilogía se nos queda esa sensación de pertinaz trabajo hacia una perfección que se intuye. Cada figura del Mal va siendo limada con el paso de los libros. El enorme y

original espacio se va limando a favor de una trama siempre dependiente angustia se de va la propia literatura. con solo La sensación una de casa

materializando

intuir

vieja. Mal, amor y literatura, aunque no por ese orden precisamente, parecen ser los ejes estructurales de unas novelas en donde es tan el o protagonismo más importante de la literatura los propios

abandonada

que

personajes, motor de la trama. En esta nueva segunda parte la innovación reside en el clima infernal que el autor dibuja para envolver a su personaje Martín atrapado por un Fausto que ya encontraba su correlato en novelas anteriores y que no muestra más que la fascinación del autor por estos motivos literarios. Ninguna novela está exenta de juicio. Es más, cualquier libro se compra, se lee y se habla de él cuando sale una conversación más o menos elevada. Supongo que a muchos no les habrá gustado este libro y, aunque se supone que desde una reseña debería no hacer este tipo de comentarios, yo también hago oídos sordos aunque mi

condición humilde no me lo permite a tan grandes niveles. Para los descontentos con el precio pagado, les pediría que contemplasen la obra de Ruiz Zafón como si se tratara de un nenúfar de Monet, siempre pintando lo mismo pero siempre en constante perfección.

(Autores de las reseñas: Ana Patricia Moya Rodríguez \ Manuel Guerrero Cabrera \ Carmen Moreno Díaz \ Sonia Sáinz Capellán)

- 38 - 38 -

- 39 - 39 39

Adolfo Marchena
E n 1984 colabora con su primer relato en la revista literaria E “Portada”, editada por el Ayuntamiento de Vitoria, de la cual es cofundador. Codirige la revista “Amilamia”, junto a José Luis Pasarín Aristi, con quien publica, en 1992, el libro de poesía “Cartapacios de Lucerna” (Ediciones Libertarias/Prodhufi). Dirige la revista “Factorum” y el fanzine “Odaliana”. Ha publicado en revistas literarias impresas como “Cuadernos del Matemático”, “Río Arga”, “Turia”, “Los Cuadernos del Sornabique”, “Océano”, “Haritza”, etc. Entre 1996 y 1999 reside en Plasencia (Cáceres), donde publica el libro de poesía “Proteo; el yo posible”. Trabaja en la radio, dirigiendo primero el programa “Tocando el viento” (Radio Plasencia Centro) y más tarde “Peleando a la Contra”, en Ser Plasencia. Ha dado clases de escritura creativa y también ha publicado en revistas digitales prosa, poesía y artículos. Ha recitado en diversas salas del Estado y su poesía ha sido traducida al alemán, al francés, al euskera y al árabe. También se ha adentrado en el campo de la pintura, exponiendo en salas de Vitoria, Miranda de Ebro, Amurrio, Bilbao, etc. y en el campo de la fotografía. Para este número de Groenlandia, Adolfo nos regala dos poemas.

- 40 - 40 -

Poemas Poemas

Flaco favor el que le hace el perro al hueso flaco el perro que mordisquea la tibia que buscaba un cuerpo, su propio cuerpo sin acopio. La noche desciende por un tobogán donde los niños dejaron chicles y caramelos pegados y allá la luna se queda detenida como luciérnaga en un zoológico con dedos sin anillos.

- 41 - 41 -

Sin vértebras ni andamios

El fugitivo guarda su última moneda y se aleja hacia el claroscuro, ramas de la memoria que oscilan recordándonos que un día existimos sin vértebras ni andamios. La mañana recorre la persiana, no hay estropicio en el interior todavía del niño que juega con los insectos en la orilla de un río que renace. Desde el ventanal la mujer mira: el fugitivo que es ella misma, la moneda que es ella misma, la memoria que es ella misma.

Adolfo Marchena Adolfo Marchena

- 42 - 42 -

Manuel Guerrero
Manuel Guerrero Cabrera nace en Lucena, Córdoba, en 1980. Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Córdoba y trabaja como profesor de Lengua y Literatura en la función pública docente. Pertenece a la Sociedad Española de Literatura General y Comparada, a la Asociación Universitaria de Estudios de las Mujeres, al Instituto Ouróboros y a la Asociación Cultural Naufragio, de la que es socio fundador y miembro de su ejecutiva. También forma parte del grupo de investigación “Escritoras y escrituras” (HUM - 753) de la Universidad de Sevilla y del Consejo de Redacción de las revistas Saigón (Lucena-Cabra) e Isagogé (Córdoba). Entre sus publicaciones, destacan las referidas a los estudios y artículos de investigación, siendo autor del volumen Estudios críticos de Literatura del Siglo de Oro (Juan de Mairena y de Libros, 2008), así como de diversos artículos en revistas de ámbito internacional (1616, Angélica, Revista de literatura), nacional (Isagogé), andaluz (Saigón), provincial y local (Campanitas, El espejo, entre otras); además de las digitales Noseolvida, Revista digital y Mundo educativo. De igual modo, encontramos trabajos de su autoría en Escritoras y pensadoras europeas (Arcibel, 2006), Bohemios, raros y olvidados (Diputación de Córdoba, 2006) y Feminismos e Interculturalidad (Arcibel, 2008). Además, es autor de diversos poemas, que ha publicado en distintas revistas andaluzas, como Ágora. Revista de literatura (Sevilla), Aldaba (Sevilla), Angélica, Revista de literatura (Lucena) y Saigón (Lucena-Cabra), entre otras. Nuestro nuevo habitante nos regala unos poemas. Que ustedes lo disfruten.

- 43 - 43 -

Poemas Poemas

La vida es un instante. No me explico por qué esta noche no se acaba nunca. LUIS ALBERTO DE CUENCA

Es la vida tan corta, amor mío, tan breve que no entiendo por qué mi sentimiento, por qué esta sensación. Todo pasa, sí, todo y también todo queda, como tú entre mis sábanas, que me traen tu amarga y permanente ausencia. Si has estado conmigo desde siempre, si descubro que nunca, nunca he vivido sino entre tus brazos. Es tan corta la vida, amor mío, tan breve…

- 44 - 44 -

I´m yours Hoy he comenzado el libro de Hamlet que me regalaste. La primera página contiene sorpresas duraderas desde el tiempo pasado al presente. Tu letra surge. Tu letra dice «I’m yours», que eres mía, como lo es el libro y tu letra. Ahora mismo, al escribir este verso, tengo el libro, tengo tu letra que dice «I’m yours», que eres mía, mintiéndome, porque no te tengo aquí.

- 45 - 45 -

Contraponiendo una cita extraída de Drácula
Tan inútil como un barco pintado en un océano pintado. (Drácula, capítulo 7, BRAM STOKER)

Y de repente Y de repente me mordiiste en ell cuellllo.. me mord ste en e cue o Los barcos viiejjos,, Los barcos v e os llas ollas muertas,, as o as muertas llas piinturas mediiocres,, as p nturas med ocres lla ffatall galleríía,, a ata ga er a hallllaron su sentiido.. ha aron su sent do

Manuel Guerrero Manuel Guerrero

- 46 - 46 -

Michel Pérez Rizzi

Hace años surgió en mi un anhelo, SABER quién soy, de dónde vengo y hacía donde voy. En esa búsqueda constante me fui adentrando en las Artes para comprenderme un poco mejor. Así me inicié en la música clásica, para descubrir formas de expresar, en la Poesía, para intuir otras realidades más sutiles y en general en la Vida y todo lo que tiene movimiento, buscando (paradójicamente) aquello que está siempre quieto y no se mueve. Me gustan mucho unos versos de Mello: "Silencio, en el corazón de las palabras hay silencio, y más adentro, en el corazón del silencio, se oye el canto de la vida, en silencio...". En esas andamos, por ahora...

Nuestro habitante nos dedica, de nuevo, un par de poemas.

- 47 - 47 -

Poemas Poemas
Plaza de Abades La plaza de la tierra, con abadías ocultas entre las piedras, yace serena y ren acida en cada aliento. Un viento sutil acaricia con maestría sensual regiones invisibles que despiertan en vuelos inesperados. ¿Cómo puede una plaza comu nicarse con tanta precisión embriagadora? Sin forma geométrica, sin falsos o lores de pensamiento, ella habla a través de los ancestros, en los poros de una p iel abierta, escanciadora del vino de la muerte. Nos introduce en piedras que h ablan gorriones envueltos de pasión personajes que desde hace más de mil sigl os actúan para ella. Mi plaza es el escenario del mundo nos encadena a la tierra p ara lanzarnos al aire mirando las estrellas. Su inconmensurable silencio rev ienta los tímpanos de la vida y nos funde en una apacible eternidad de grandes ub res. Amamantados, madre tierna y dulce, nuestros ojos estallan en el viento s util que te acaricia.

- 48 - 48 -

Diciembre No hay nieve en el jardín de los colores las palabras vienen con las hormigas mientras el niño merienda arena enternecida. ¡Mira! La silueta de la cantiña arrebata los perfumes del amante. ¡Mira! A lo lejos se asoma la sal, muerta en el río de los verdes. Qué pena la del pinar llorando insectos clavados. Mira como el matojo se desangra la carne me arruga el alma. Qué pena no hay nieve si el viento sufre. Enterradas palabras sin raíces quitan el frío del pueblo inmóvil.

- 49 - 49 49

Michel Pérez Rizzi Michel Pérez Rizzi

Ana Patricia
LIICENCIIADA EN HUMANIIDADES L CENC ADA EN HUMAN DADES

Mi nombre es Periquilla los Palotes. Mi nombre secundario, con el que me bautizaron mis sufridos padres, es Ana Patricia. De todas maneras, pienso que el nombre no es relevante: es más importante lo que dicen de mí estas manos anónimas llenas de heridas y sueños con las que escribo o con las que fotografío. No tengo un curriculum destacado: todavía estoy trabajando para construir uno que me haga sentir orgullosa de estas manos. No me gusta mucho hablar de mí misma y de mis intimidades sin confianza: tendrán que preguntar a mis conocidos. Éstos os dirán que soy adicta al chocolate blanco, al color negro, al tabaco mentolado, a los valgas, a las chucherías de toda clase – reconozco que las esponjitas son mi debilidad -, a la música discotequera de los noventa, a los dibujos animados de antaño – reconozco que soy fan de Candy Candy - y a los aromas empalagosos; que soy muy discreta y que tengo personalidad tipo al pan, pan y al vino, vino. En suma, es seguro que tengo pocas virtudes y muchos defectos, como todo ser humano. Pero también considero que el decir cosas de mí a través de los demás no es necesario: reitero que han de ser estas manos las que hablen, porque son las únicas que pueden manifestar tal y como soy realmente. Quedaos con una imagen entre amable y amarga de mi realidad, de mi visión de la realidad. El resto me lo guardo yo: al fin y al cabo, los secretos nos construyen. La jefa de Groenlandia ofrece uno de sus peculiares “cuentecitos”, y unos poemas.

- 50 - 50 -

Diiállogo cottiidiiano VIIII D á ogo co d ano V

- ¡¡Qué noche ttan boniitta,, amor!! - Qué noche an bon a amor - Síí,, lla lluna llllena esttá preciiosa.. - S a una ena es á prec osa La muchacha,, absortta en lla belllleza dell ciiello,, sonrííe y agarra La muchacha absor a en a be eza de c e o sonr e y agarra más ffuertte lla mano de aquelllla mujjer que ffumaba un ciigarriillllo.. más uer e a mano de aque a mu er que umaba un c garr o Se dettiienen en un porttall.. Se de enen en un por a - ¿Subes? – lle diice a su acompañantte,, en ttono coquetto.. - ¿Subes? – e d ce a su acompañan e en ono coque o La amantte no conttestta;; lle dediica una sonriisa miienttras siientte La aman e no con es a e ded ca una sonr sa m en ras s en e unas manos cariiñosas en lla ciinttura.. Se apartta un poco.. Tiira all unas manos car ñosas en a c n ura Se apar a un poco T ra a suello ell piittiillllo y llo apaga de un piisottón.. sue o e p o y o apaga de un p so ón - ¿No quiieres? - ¿No qu eres? - No es eso… - No es eso… - ¿Enttonces? - ¿En onces? - No quiiero esttropear estte momentto.. Mejjor me voy.. - No qu ero es ropear es e momen o Me or me voy - No tte enttiiendo,, cariiño.. - No e en endo car ño Saca ottro ciigarro.. Lo enciiende con un mechero.. Acariiciia ell Saca o ro c garro Lo enc ende con un mechero Acar c a e rosttro de lla exttrañada mujjer y responde:: ros ro de a ex rañada mu er y responde

- 51 - 51 -

-¿Sabías que el amor es perfecto cuando no se sabe nada, absolutamente nada, de la otra persona? Nos hemos conocido hoy. Y prefiero irme sin saber tu nombre. Prefiero no saber cuales son tus virtudes y tus debilidades. No quiero saber si eres detallista, trabajadora, perezosa, inteligente, rencorosa, buena amante o mala compañera. Eres maravillosa hoy, pero no quiero saber si realmente lo eres mañana. La muchacha muestra un gesto de sorpresa: no salen de su garganta las palabras. El humo del cigarro de la amante hace borroso su rostro. - Por eso me voy: no quiero estropear este amor tan efímero, pero tan bonito… - le dedica un beso en la mejilla – Siempre te voy a recordar. Hasta siempre, corazón. Se dio la vuelta y desapareció por las oscuras calles, a punto de ser bañadas por la luz de la madrugada. No volvieron a verse jamás.

- 52 - 52 -

Poemas Poemas

Clases particulares Clases particulares

Repaso análliisiis siintáctiicos,, Repaso aná s s s ntáct cos fonemas,, esdrújullas,, sujjetos,, fonemas esdrúju as su etos verbos,, siinóniimos,, sustantiivos.. verbos s nón mos sustant vos Me pregunto para qué coño siirven llas pallabras Me pregunto para qué coño s rven as pa abras cuando no llas emplleamos con auténtiico sentiido.. cuando no as emp eamos con autént co sent do

Sobrettodo cuando me dicen “tte quiero”. Sobre odo cuando me dicen “ e quiero”.

Creo que dejaré de dar cllases de Lengua:: Creo que dejaré de dar c ases de Lengua prefiiero lla Lógiica.. pref ero a Lóg ca

- 53 - 53 -

Paradojas

Móvil de última generación. El Messenger saturado de contactos. Perderse el Sábado en un centro comercial. Miles de fowards en el correo electrónico. Nombrar al novio o a la novia como amante. Ser libre para volar junto a Peter Pan. Trabajar para comprar el útil inútil.

Y luego nos quejamos de que nos sentimos taaaaaaan solos…

- 54 - 54 -

Un instante Los pasos inconscientes de mi rutina diaria - los ojos pegados de sueño, encogida de frío y con la mente perdida en mil y una canciones -, me conducen siempre al mismo punto; y ese día, el menos esperado, en un instante, el dolor. Allí estabas tú. Será mejor que cambie de rumbo, aunque tenga que levantarme más temprano: prefiero acabar con los pies destrozados a que las suturas de mi corazón se abran.

- 55 - 55 55

Ana Patricia Moya Ana Patricia Moya

Pablo Morales de los Ríos
Biografía de un Fulanito extraordinario, por Ana Patricia

Piinttorr,, ffottógrraffo,, diibujjantte – de cómiics,, iillusttrradorr,, diiseñadorr grráffiico,, P n o o óg a o d bu an e – de cóm cs us ado d señado g á co carriicatturriistta,, ectt - ciineastta,, guiioniistta,, escrriittorr – de novellas,, rrellattos,, ca ca u s a ec - c neas a gu on s a esc o – de nove as e a os ensayos,, cuenttos,, obrras de tteattrro y poemas -,, y músiico;; en suma,, ensayos cuen os ob as de ea o y poemas - y mús co en suma arrttiistta hastta lla médulla,, muy humano,, currrrantte,, lluchadorr,, ttodotterrrreno y a s a has a a médu a muy humano cu an e uchado odo e eno y superrviiviientte que naciió en Canarriias y que,, acttuallmentte,, habiitta en supe v v en e que nac ó en Cana as y que ac ua men e hab a en Madrriid,, aunque ha viiviido en diisttiinttos paííses eurropeos (Londrres,, Sueciia,, Mad d aunque ha v v do en d s n os pa ses eu opeos (Lond es Suec a ettc).. Es allgo más que un arrttiistta:: es un ffiiell amantte dell arrtte.. No conciibe e c) Es a go más que un a s a es un e aman e de a e No conc be su viida siin ttenerr un piincell nii un llápiiz nii una cámarra nii una guiittarrrra nii un su v da s n ene un p nce n un áp z n una cáma a n una gu a a n un ttecllado de orrdenadorr en llas manos.. Ha rreciibiido diiverrsos prremiios porr ec ado de o denado en as manos Ha ec b do d ve sos p em os po sus corrttos ciinemattogrráffiicos y porr allgunas de sus obrras escrriittas.. Su sus co os c nema og á cos y po a gunas de sus ob as esc as Su sueño:: ell de ttodos nosottrros,, llos arrttiisttas.. Su aporrttaciión all mundo dell arrtte:: sueño e de odos noso os os a s as Su apo ac ón a mundo de a e su iinnegablle ttallentto parra abarrcarr con notta muy alltta ttodas llas su nnegab e a en o pa a aba ca con no a muy a a odas as diisciiplliinas.. Una enseñanza perrsonall que me aporrtta lla exiisttenciia de d sc p nas Una enseñanza pe sona que me apo a a ex s enc a de estte peculliiarr Fullaniitto de Tall:: llucharr parra gollpearrse conttrra llos murros,, es e pecu a Fu an o de Ta ucha pa a go pea se con a os mu os porrque un díía,, ell más iinesperrado,, se rromperrán.. Y alllíí esttarremos,, po que un d a e más nespe ado se ompe án Y a es a emos sangrrando porr ttodos llos porros dell putto cuerrpo porr cullpa de llos durros sang ando po odos os po os de pu o cue po po cu pa de os du os obsttácullos,, perro con ell pecho hiinchado de orrgulllo porr saberr que han obs ácu os pe o con e pecho h nchado de o gu o po sabe que han siido nuesttrras manos,, no lla de ottrros,, llas que han obrrado ell miillagrro.. s do nues as manos no a de o os as que han ob ado e m ag o Pabllo:: erres un monsttrruo.. Y no tte llo diigo como amiiga:: tte llo diigo como Pab o e es un mons uo Y no e o d go como am ga e o d go como una Perriiquiillla llos Pallottes arrttiistta porrque rreconozco all pedazo de geniio una Pe qu a os Pa o es a s a po que econozco a pedazo de gen o que erres.. Y que constte que no es pellotteo.. Porr ciierrtto,, me debes una que e es Y que cons e que no es pe o eo Po c e o me debes una copa de bourrbon dell carro y un purro de chocollatte,, Pabllette… de eso no copa de bou bon de ca o y un pu o de choco a e Pab e e… de eso no tte escapas,, jjejjejje.. e escapas e e e Pabllo offrrece a Grroenllandiia dos poemas de “Nacerrán Fllorres Pab o o ece a G oen and a dos poemas de “Nace án F o es Amarrgas”.. Esperramos que llos diisffrrutten. Ama gas” Espe amos que os d s u en

- 56 - 56 -

Poemas Poemas

Canción irrespondible ¿Quienes somos? (No hay respuesta) ¿De dónde venimos? (No hay respuesta) ¿A dónde vamos? (No hay respuesta) ¿Cómo llegar? (Tampoco).

- 57 - 57 -

Los asuntos de siempre Los asuntos de siempre

Recuerdo llos díías Recuerdo os d as en que mii abuello en que,, en que m abue o en que marcas en su cara manos de,, marcas en su cara manos de y sus ciicatriices habllan y sus c catr ces hab an habllaban por síí sollas.. hab aban por s so as Me sentaba en y decíía Me sentaba en y dec a habllaba en sus rodiillllas hab aba en sus rod as me siiento a escuchando me s ento a escuchando ensiimiismado.. ens m smado Contaba me decíía Contaba me dec a cosas de cuando aquelllla cosas de cuando aque a lla guerra,, y de todas a guerra y de todas sus cruelldades,, de llas sus crue dades de as sentiimiientos a fllor de piiell,, sent m entos a f or de p e y enseñaba sus cada ciicatriiz y enseñaba sus cada c catr z forjada en lla dureza.. forjada en a dureza Escuchaba oyendo yo Escuchaba oyendo yo todas llas pallabras,, eran todas as pa abras eran - 58 - 58 -

pues para míí sagradas de pues para m sagradas de triiste verdad de cuando,, tr ste verdad de cuando y mii abuello hablla y yo seguíía y m abue o hab a y yo segu a escuchando habllar a cada una escuchando hab ar a cada una una de sus ciicatriiz.. una de sus c catr z Ahora soy ahora yo Ahora soy ahora yo ell que enseñando ciicatriices y e que enseñando c catr ces y recuerdos a su niieto,, pues recuerdos a su n eto pues ahora soy yo como fue mii ahora soy yo como fue m era mii abuello.. era m abue o En fiin.. En f n Los asuntos de siiempre.. Los asuntos de s empre

Pablo Morales de los Ríos Pablo Morales de los Ríos

- 59 - 59 -

A n t o n i o J. S á n c h e z
Nació en Sevilla en 1971. Trabaja como administrativo contable. Entre 1993 y 1998 escribió, dirigió y produjo numerosos montajes audiovisuales, obteniendo en 1994 el Premio Especial de Tema Flamenco en el Concurso de Vídeo “Claudio Guerin” con su montaje “El Aire y el Árbol”. En 2002 su relato “Cristales de Olvido” obtuvo el 2º Premio de Cuentos “Al Pie de la Giralda”. En 2008 obtuvo el Premio de poesía erótica Saigón con su poema “Encuentro”. Actualmente es responsable de contenidos de la web www.destinosevilla.com. Forma parte de las siguientes antologías: “Dos Palabras de Amor” (Asoc. Itimad, Sevilla 2006); “Poemas para un Minuto II” (Edit. Hipálage, Sevilla, 2008); “El Cadáver Exquisito, La Creación la Colectiva como fin” la (Literatura que Libre, México, 2008). Ha publicado en la Revista Aldaba, de Asociación Itimad (con colabora habitualmente), y en la revista virtual Palabras Descalzas. Ha participado en la sección “Anónimos” de Cosmopoética 2008, en Córdoba. Nuestro nuevo habitante Antonio entrega a

Groenlandia dos poemas.

- 60 - 60 -

Poemas Poemas

Cuchillada Durante años, como una araña, tejí laboriosamente una red espesa, rígida, como una concha, para encerrar los viejos fantasmas, esos que me acompañan desde antes de nacer. Creí vencerlos así, creí que así quedaba libre, sano, limpio, sereno, pero bastó una sola cuchillada, brillante y certera, del filo de tus ojos: el velo antiguo, que yo creía indestructible, se rasgó de parte a parte: por el roto escaparon los miedos infantiles, que no estaban vencidos, sino ocultos. Durante años fui guardando las lágrimas que no derramé en esa tupida red de mi interior que se fue hinchando como un globo. Ahora, por la llaga que abrieron tus ojos
- 61 - 61 -

se derrama imparable el torrente de llanto contenido hasta anegarme por dentro. Y lloro con el Poema Veinte de Neruda: “...es tan largo el olvido”. Y lloro con las canciones de la radio: “Nothing compares to you”. Y lloro con cualquier motivo y sin motivo alguno. Cada viejo recuerdo es un diente en la boca del saurio cruel que me muerde los costados. No sé si cerrará alguna vez la cuchillada de tus ojos o si habré de meter las manos en la herida, extirpar la tela de araña, arrancar los jirones de niebla que cubren mis vísceras y dejar expuesto el solar del alma a los vientos, a las lluvias, al dolor y a la vida.

- 62 - 62 -

Testamento Algún día será el último; ése es nuestro común destino, nuestra única certeza. Cuando llegue el mío, no lloréis. No quiero ser motivo de dolor. Despedidme más bien al modo céltico, entre brindis y canciones. Rezar por mí será inútil que el alto Tribunal me conoce bien y nada se puede poner ni quitar en la balanza; pero, aún así, rezad, que no sobran en el mundo palabras de fe. Dejad mi cuerpo - ya sólo un cascarón vacío y roto en cualquier parte, donde menos os moleste, y olvidad pronto el lugar: sea mi mausoleo el pecho de los que me quieren. Y no guardéis la imagen última, la máscara rígida y fría, recordadme bufo, riente,

- 63 - 63 -

un niño grande y calvo, dispuesto siempre al asombro. Soy un hombre, sólo un hombre condenado al error. He causado daño mucho más del que quisiera. Y pido perdón, una vez, siete veces, mil veces. Por mi parte, nada hay que perdonar, nada se me debe, y si alguien cree cargar con un mal a mí infligido, puede olvidar. Yo ya olvidé. Mis bienes, esos que se cuentan y se pesan, - pocos hay, nunca fui buen mercader dadlos a quien más los necesite, pero quemadlos si han de ser motivo de discordia, que mil millones no merecen una sola disputa. Dejo, en fin, cosas por hacer, pero quise y me quisieron; hollé muchos camino, reí, reí mucho: he vivido, marcho en paz.

Antonio J. Sánchez Antonio J. Sánchez

- 64 - 64 -

Carmen Moreno Díaz
FLOR (pieza teatral en cuatro actos con epílogo) LOR (pieza teatral en cuatro actos con epílogo) ESCENA PRIMERA
(Un escenario desnudo. Miles de pasos se cruzan rápidos y después desaparecen con la misma prisa. La agitación de sus latidos taconea en las tablas como un redo ble flamenco inquieto. Un desconcertado actor que mira a todas partes se detien e justo en el centro del escenario. El contacto con las personas que transcurren es violento: algún que otro reprocha mirando atrás la pausa de sus zapatos o choc a bruscamente su hombro, cual saludo de desiguales). ACTOR: Disculpe, señor … ACTOR: Perdone, ¿tiene un seg…? (Pausa) (Los respectivos pasos tr anseúntes nunca se detendrán) ACTOR: Bueno (entre sí) ¡Señorita! ¡Señorita! (Pausa) ACTOR: ¿Me puede escuchar un momento? (a otro). (Pausa. Silencio) ( Nunca se detendrán) ACTOR: ¿Sí? ¿Caballero? ¡Oiga! (Pausa. Silencio) ACTO R: ¡Es importante! Sí, mire, es que… ¡no se vaya! (el transeúnte hace un gesto de d esdén con la mano). (Pausa. Silencio) (Nunca se detendrán) ACTOR: ¡Por favo r! ECO: ¡Por favor!

(Pausa)

- 65 - 65 -

(Ell acttorr desaparrece prrogrresiivamentte.. Los viiandanttes,, que hastta ahora llo borrdeaban (E ac o desapa ece p og es vamen e Los v andan es que has a ahora o bo deaban rrespettuosamentte,, comiienzan a pasarr porr dellantte de éll arrrrasttrrándollo haciia ell ffondo.. Desaparrece espe uosamen e com enzan a pasa po de an e de é a as ándo o hac a e ondo Desapa ece porr lla iizquiierrda.. Su voz se diilluye poco a poco).. po a zqu e da Su voz se d uye poco a poco)

ESCENA SEGUNDA ESCENA SEGUNDA
(Un corrrro de lla pattatta con un puñado de niiños.. Ell audiittorriio ciirrcullarr escucha a una jjoven acttrriiz (Un co o de a pa a a con un puñado de n ños E aud o o c cu a escucha a una oven ac z que esttá dellantte de ttodos ellllos conttarr una perriipeciia.. Es lla horra de después de lla escuella y en lla que es á de an e de odos e os con a una pe pec a Es a ho a de después de a escue a y en a pllaza llos padrres descansan en ell barr de lla esquiina su pesada espallda de carrgos mattiinalles).. p aza os pad es descansan en e ba de a esqu na su pesada espa da de ca gos ma na es) NIÑA:: Ell nokiia 3g que compré ell otro díía muriió miientras corríía dentro de mii cartera.. NIÑA E nok a 3g que compré e otro d a mur ó m entras corr a dentro de m cartera CORO:: ¡¡Qué peniita,, madre!! ¡¡Diios míío,, qué pena!! CORO Qué pen ta madre D os m o qué pena (Miientras diice ell corro estas pallabras,, ciirculla haciia lla iizquiierda,, a modo de llos (M entras d ce e corro estas pa abras c rcu a hac a a zqu erda a modo de os jjuegos iinfantiilles).. uegos nfant es) NIÑA:: Perdíí miis contactos,, perdíí mii diinero y perdíí mii tarjjeta (pucherosa).. NIÑA Perd m s contactos perd m d nero y perd m tar eta (pucherosa) CORO:: ¡¡Qué peniita,, madre!! ¡¡Diios míío,, qué pena!! (giira haciia lla derecha) CO RO Qué pen ta madre D os m o qué pena (g ra hac a a derecha) NIÑA:: Perdíí miis mensajjes,, perdíí miis archiivos y perdíí mii agenda.. NIÑA Perd m s mensa es perd m s arc h vos y perd m agenda CORO:: ¡¡Qué peniita,, madre!! ¡¡Diios míío,, qué pena!! (giira haciia lla iizquiierda) CORO Qué pen ta madre D os m o qué pena (g ra hac a a zqu erda) NIÑA:: Más tarde,, a lla vuellta,, compré uno en lla tiienda.. NIÑA Más tarde a a vue ta compré uno en a t enda CORO:: ¡¡Qué suerte,, mii allma!! ¡¡Bendiita moneda!! (giira haciia lla derecha) CORO Qué suerte m a ma Bend ta moneda (g ra hac a a derecha) NIÑA:: ¡¡Qué suerte,, Diios míío!! ¡¡Bendiito diinero!! NIÑA Qué suerte D os m o Bend to d nero (Reverrenciias tteattrralles a ttodos llados dell corrrro que apllaude) ( Reve enc as ea a es a odos ados de co o que ap aude)

ESCENA TERCERA ESCENA TERCERA
(Enttrra porr ell miismo siittiio porr ell que salliió ell acttorr y,, antte ttall aparriiciión,, ell corrrro se ttrrasllada haciia (En a po e m smo s o po e que sa ó e ac o y an e a apa c ón e co o se as ada hac a ell ffondo dell escenarriio,, como asusttado,, que conttiinúa,, aunque sollo moviiendo sus bocas,, con su e ondo de escena o como asus ado que con núa aunque so o mov endo sus bocas con su jjuego:: salle uno dell centtrro dell corrrro y se mette ottrro.. Apllausos iinttempesttiivos).. uego sa e uno de cen o de co o y se me e o o Ap ausos n empes vos) ACTOR:: ¡¡Necesiito ayuda!! ¿Puede escucharme allguno de llos que está ahíí sentado? ¡¡Por ACTOR Neces to ayuda ¿Puede escucharme a guno de os que está ah sentado? Por ffavor!! Mañana será tarde para todo… (haciia un viiandantte) Perdone,, señor… sóllo quiiero avor Mañana será tar de para todo… (hac a un v andan e) Perdone señor… só o qu ero que allguiien me dé una ffllor verdadera… ¡¡Una ffllor!! que a gu en me dé una or verdadera… Una or (Ell actor,, siin querer,, se ha siituado jjustamente en una iintersecciión en donde (E actor s n querer se ha s tuado ustamente en una ntersecc ón en donde mollesta all paso) mo esta a paso) VIANDANTE 1:: ¿Me permiite? VIANDANTE 1 ¿Me perm te? ACTOR:: ¡¡Oiiga!! ¡¡Eh!! ¡¡Usted!! ¡¡Malldiita sea!! ¿Qué cllase de iidiioma…? ACTOR O ga Eh Usted Ma d ta sea ¿Qué c ase de d oma…? VIANDANTE 2:: Por ffavor… VIANDANTE 2 Por avor… ACTOR:: ¡¡¿Por ffavor qué?!! (encarrándose).. ACTOR ¿Por avor qué? (enca ándose) VIANDANTE 2:: Haga ell ffavor de no mollestar,, por ell amor de Diios.. VIANDANTE 2 Haga e avor de no mo estar por e amor de D os

- 66 - 66 66

ACTOR:: No soy un pobre pordiiosero que piide diinero nii uno que recllama jjustiiciia:: soy un tú ACTOR No soy un pobre pord osero que p de d nero n uno que rec ama ust c a soy un tú que piide ffllores para s us manos… (se miirran iinttensamentte) ¿Es que no llo entiiendes? que p de ores para s us manos… (se m an n ensamen e) ¿Es que no o ent endes? (Vehementte.. Ell viiandantte se va) ¡¡¿Es que no llo entiiendes?!! (rrumorr de caffetterríía).. (Vehemen e E v andan e se va) ¿Es que no o ent endes? ( umo de ca e e a) (Ell tendero de lla terraza salle) (E tendero de a terraza sa e) TENDERO:: ¡¡Fuera!! ¡¡Fuera!! A griitar a otro llado,, venga.. TENDERO Fuera Fuera A gr tar a otro ado venga ACTOR:: Escúcheme sollo un momento,, ¿no tendrá una ffllor? Se llo suplliico por llo que más ACTOR Escúcheme so o un momento ¿no tendrá una or? Se o sup co por o que más quiiera… me da iiguall sii rosa o margariita… qu era… me da gua s rosa o margar ta… TENDERO:: ¡¡Largo!! (allza lla mano).. TENDERO Largo (a za a mano) (Ell actor repudiiado se ha dado cuenta de que a su derecha hay un cíírcullo que (E actor repud ado se ha dado cuenta de que a su d erecha hay un c rcu o que jjuega a contar cosas.. Se aproxiima llentamente hasta que todos cesan de apllaudiir.. uega a contar cosas Se aprox ma entamente hasta que todos cesan de ap aud r Entra) Entra) ACTOR:: Holla… ummm… necesiito una ffllor que pllantar… ACTOR Ho a… ummm… neces to una or que p antar… CORO:: Ummm,, éll necesiita una ffllor que pllantar… (giirra haciia lla iizquiierrda) CORO Ummm é neces ta una or que p antar… (g a hac a a zqu e da) ACTOR:: Síí,, necesiito sentiir viida en miis manos aunque sóllo… ACTOR S neces to sent r v da en m s manos aunque só o… CORO:: Una ffllor en sus manos,, u na ffllor que… (giirra haciia lla derrecha) CORO Una or en sus manos u na or que… (g a hac a a de echa) ACTOR:: …aunque sollo sea para destruiirlla o para amamantar con agua de jjarrón allgo que ACTOR …aunque so o sea para destru r a o para amamantar con agua de arrón a go que exiista úniicamente.. ex sta ún camente (Ell coro se ha deteniido y ahora se miiran unos a otros extrañados,, encogiiendo sus (E coro se ha deten do y ahora se m ran unos a otros extrañados encog endo sus pequeños hombros) pequeños hombros) ACTOR:: Y no moriirá,, aunque penséiis llo contrariio,, no moriirá… no.. ACTOR Y no mor rá aunque pensé s o contrar o no mor rá… no CORO:: No,, no,, no moriirá (giirra de nuevo a lla iizquiierrda) CORO No no no mor rá (g a de nuevo a a zqu e da) ACTOR:: Sé que tenéiis all menos una ffllor en vuestras casas y,, ahora que me esc ucháiis,, seríía ACTOR Sé que tené s a menos una or en vuestras casas y ahora que me esc uchá s ser a hermoso que me arrodiillllara ante tall re gallo.. Y vuestras manos,, adornadas brevemente de hermoso que me arrod ara ante ta rega o Y vuestras manos adornadas brevemente de dullzura,, yo besaríía.. du zu ra yo besar a (Ell cíírcullo se miira desoriientado) (E c rcu o se m ra desor entado) ACTOR:: ¿Qué? ¿Qué os pasa? (Siillenciio) No os hagáiis llos llocos,, venga.. Prometo daros llo ACTOR ¿Qué? ¿Qué os pasa? (S enc o) No os hagá s os ocos venga Prometo daros o que me piidáiis,, de verdad… ¿Acaso no sabéiis llo que es una ffllor? No puedo deciiros por qué que me p dá s de verdad … ¿Acaso no sabé s o que es una or? No puedo dec ros p or qué siiento que lla necesiito pero lla necesiito.. Sii no me lla daiis cuando mañana despiierte,, vollveré a s ento que a neces to pero a neces to S no me a da s cuando mañana desp erte vo veré a estar rodeado en nada y se deshará cuallquiier motiivo para salliir a lla calllle otra vez.. Porque estar rodeado en nada y se deshará cua qu er mot vo para sa r a a ca e otra vez Porque siino,, tendré que buscar y espe rar de nuevo.. Me basta con una ffllor.. Con un tallllo de ffllor.. Con s no tendré que buscar y espe rar de nuevo Me basta con una or Con un ta o de or Con un pétallo de ffllor.. Con una raííz dell tallllo de una ffllor… un péta o de or Con una ra z de ta o de una or… NIÑO 1:: ¿Y por qué piides allgo que no siirve? (con lla ttíípiica acenttuaciión iinffanttiill de prregunttas NIÑO 1 ¿Y por qué p des a go que no s rve? (con a p ca acen uac ón n an de p egun as etterrnas).. e e nas) ACTOR:: ¡¡Síí que siirve!! ACTOR S que s rve (Se miiran de nuevo extrañados,, encogiiendo allguno llos hombros) (Se m ran de nuevo extrañados enco g endo a guno os hombros)

- 67 - 67 67

NIÑO 2: ¿Y por qué no pides otra cosa que no sea una flor y que sí tengamos y que te ha ga más feliz? ACTOR: Porque sería tan inútil como un árbol frondoso en un desiert o… (Silencio) ¡Sólo tenéis que poner un precio a lo que pido! ¡Hacedlo de una vez! (Alguien entra a una de las casas y saca una flor hecha con papel de plata. Otro sa ca un broche de oro, posiblemente de su madre, con forma de rosa entreabierta y se lo ofrecen en alto). ACTOR: No, no me entendéis… no me entendéis… ¿qué clase de v ida puede haber en tales centímetro de materia? Quiero la primera edición del fr uto y la primicia de un aroma. Quiero el tacto de una piel vegetal con venas de inse ctos y el dolor de una espina… (Algunos comienzan a marcharse, aburridos. Se di cen adiós entre ellos con la mano). ACTOR: …quiero una vida entre las manos que n o reclame más que mi vista, más que mi agua y que no necesite nada para ser más que ti erra de mi huerto y semillas venideras de fruto… Una flor… es que el propio nombre debería servir para que… debería ser suficiente para que me dieseis lo que os pid o… sólo el nombre… (Se van yendo lentamente). ACTOR: ¡APENAS SOY UN HOMBRE SIN DIOS ATADO A UN DESEO! ¡Volved! ¡Volved os digo! (Los pocos que quedaban, ante l a exclamación fuerte, se han dirigido corriendo hacia donde están sus padres. S olo queda un niño en el fondo que lo mira). ACTOR: ¿Y tú? ¿No corres con ellos a con tar a tus padres que has visto un loco? (El niño esconde una flor muerta debajo de un sombrero. Se la da en silencio y en silencio la recibe. El actor se arrodilla ce remoniosamente ante él. La luz va cayendo poco a poco). ECO1: ¿Cuánto es? ECO2 : Tres hojas con veinticinco.

ESCENA CUARTA
(Vuelta a la misma calle del principio: En pleno centro de la ciudad. La misma ni ña del corro en medio del escenario).

- 68 - 68 -

ACTRIZ: ¡Se ofrece móvil de segunda mano! ¡De regalo, un reloj que marca la hora exacta de todas las cosaaaaaaaaas! ¡Oferta! ¡Oferta! Y si eres menor de edad, te regalamos una estupenda funda anti-rayones. VIANDANTE 1: ¿Cuánto pides por el móvil? ACTRIZ: 30 € (El viandante se marcha). ¡Que tiene bluetooth y mp3! (paus a) ¡Oígaaaaaa! ¡Móvil barato! ¡Móvil barato! ¡Móvil barato! ¡Aprovéchense! (Los viandantes, a medida que preguntan, se van colocando en círculo y comentan entre ellos las propiedades del móvil que acaban de ver. Cada pregunta es uno más en el círculo) VIANDANTE 2: ¿Y qué incorpora? ACTRIZ: Bluetooth, mp3, cámara d e fotos… VIANDANTE 3: ¿Está liberado? ACTRIZ: Sí. VIANDANTE 4: ¿Tiene memori a? ACTRIZ: Mucha. VIANDANTE 4: ¿Cuánta? ACTRIZ: Tres cerebros. VIANDANTE 5: ¿Y qué más? ACTRIZ: Regalo un reloj de marca. VIANDANTE 6: ¿Y qué más? ACTRIZ: ¡P or solo 30€! TODOS: ¡Me lo llevo! VIANDANTE 3: Uy, por sólo 30 € VIANDANTE 1: ¡Me lo llevo yo! VIANDANTE 6: ¡Qué va! Yo ofreceré 40… VIANDANTE 2: No, yo. VIANDANT E 4: No, yo. VIANDANTE 1: No, yo. (El círculo es tan inmenso que no coge en el esce nario).

EPÍLOGO
(A medio telón. Una habitación como cualquier otra. El actor del principio est á sentado en el centro sembrando la flor muerta con tranquilidad). ACTOR: ¿Ves que bien te sienta la cerámica? Mi madre lo decía: nada de plásticos en los tiesto s…

- 69 - 69 -

(Por el lado derecho del escenario entra el Coro I formado por tres personas con m áscaras de pantalla en sus cabezas cubriendo sus rostros, y vestidos de papel de plata. Los coros tienen una voz masculina neutra). CORO: Al alba expiró entre l as manos de un niño… ACTOR: …o lata o cerámica para las macetas. CORO: …las manos de un niño con paño de albahaca… ACTOR: Y agujeritos para que salga el agua cuand o te riegue. CORO: …expiró el perfume de estambre con dolor de alumbramiento… A CTOR: Sí. Y te pondré un fanal de luz y regaré mis manos en tu verdor… (Entra por el otro lado los otros tres componentes del Coro II). CORO: A la noche escondió su c adáver el niño… ACTOR: …y serás la envidia del vecindario… CORO: …su cadáver ye rmo, pasto de forma… ACTOR: … y de los pragmáticos con relojes. CORO: …en calave ra de flores, flor de azucena. (El coro una vez que ha entrado solemnemente, se d ispone en el fondo, a la espera). ACTOR: El hueco en mi tierra será prueba de tu se r… CORO: Llevémonosla (En susurros. Se van acercando en pasos cortos hacia el ce ntro). ACTOR: (ajeno) Nadie te verá, pero yo sé que estás ahí debajo, justo ahí… CORO: Sí, llevémonosla. ACTOR: …debajo, existiendo, mía… si fuiste podrás se r un día. CORO: ¡Ahora! (Tres de los componentes del coro lo prenden a él, otros t res a la maceta. Boca tapada. Se acercan a la flor, con sigilo, como si ésta pudier a saltarles a sus cabezas de cristal. No la tocan. Se agachan y desde el suelo se di sponen como una jaula de pantalla plana cercando la flor por tres lados cuadrado s. Entra gente. Su dormitorio es un gran espacio público invadido. Miles de paso s van de un lado a otro. Ruido de ciudad. La sinfonía muda de sus mugidos primigeni os y el balanceo compulsivo de sus piernas que se desasen, tal vez en sueños, como fondo mientras comienza a llover y alguien saca un paraguas. Dos acaban de encon trarse después de muchos años. En la esquina, se quiebra la cerámica). ACTOR: … (SILENCIO)

Carmen Moreno Díaz Carmen Moreno Díaz

- 70 - 70 70

- 71 - 71 71

Saúl Ariza

Saúl Ariza (Córdoba, 1984). Es poeta, escritor y actor. Actualmente, estudia la Licenciatura en Humanidades en la Universidad de Córdoba. Asimismo ha realizado estudios teatrales en diversas escuelas del país. Aunque su escritura se centra más en la poesía, empezó desde muy pequeño escribiendo cuentos, relatos y pequeñas obras narrativas. En 2004, una carta poética suya, además de aparecer en el libro Nosot@s, recorrió la ciudad en unas postales para la campaña de sensibilización intercultural que llevaba el mismo nombre. Ha escrito varios poemarios, cuentos, relatos y actualmente prepara una obra teatral. En esta ocasión, Saúl nos regala algunos poemas.

- 72 - 72 -

Poemas Poemas

Deberíía deciir muchas cosas Deber a dec r muchas cosas sobre llas horas y mii descubriimiiento.. sobre as horas y m descubr m ento Deberíía habllar sobre lla solledad Deber a hab ar sobre a so edad que llllena y quema que ena y quema y sobre ell amor y sobre e amor que llllena y quema.. que ena y quema Deberíía deciir muchas cosas Deber a dec r muchas cosas sobre ell miiedo y lla triisteza.. sobre e m edo y a tr steza Deberíía habllar sobre ell dollor Deber a hab ar sobre e do or lla memoriia y lla ausenciia.. a memor a y a ausenc a Deberíía habllar.. Deber a hab ar Deberíía deciir.. Deber a dec r Pero dejjo aún que llas horas Pero de o aún que as horas se diigan sollas,, me habllen a míí.. se d gan so as me hab en a m

- 73 - 73 -

Es de nuevo la certeza El aire entra en mis pulmones, que se expanden como el mar, la luz brilla en las cosas y se posa en mi boca, el cielo es más limpio y el día se abre ante mí como un infinito de posibilidades, y recuerdo tu voz que me habla, y tus parcas palabras, que escapan de tu boca como salidas del oráculo, ocultas y definitivas, me atrapan en un sueño. Es de nuevo la certeza, que viene y me toma

- 74 - 74 -

Como un llllanto Como un anto de agua,, de sangre de agua de sangre que se desagua que se desagua que se desangra que se desangra Cuiidado con ell amor Cu dado con e amor que sollo ama q u e s o o ama con ell amor que huye con e amor que huye y como navajja y como nava a ell corazón desangra e corazón desangra Cuiidado con ell amor Cu dado con e amor que enamora,, que que enamora que se desenamora se desenamora

- 75 - 75 -

Qué hacer con este fuego que me llena Fuego incontenible frente al hielo yedra que trepa por los muros Qué hacer con este fuego que me llena ante el hielo de la existencia cotidiana

Saúl Ariza Saúl Ariza

- 76 - 76 -

Esperanza García
Esperanza García Guerrero. Nacida a inicio de la década de los sesenta, desde muy niña sentí la necesidad de escribir y en ello empleaba cualquier momento libre. Esta dedicación, no así la vocación, disminuyó en intensidad durante algún tiempo, hasta que la vida me sorprendió con un inesperado giro y tuve la oportunidad de volver en pleno a ella, reencontrándome así con el mágico mundo de la imaginación. En relación a mis actividades literarias, he colaborado en varios recitales poéticos, en el libro “Poemas en un minuto”, algún que otro escrito en Internet... y la lectura ha llegado a apasionarme tanto que hace varios años, me convertí en una persona-libro (Proyecto Fahrenheit 451). Nuestra nueva visitante nos ofrece un relato y unos poemas. Que ustedes lo disfruten.

- 77 - 77 -

Cuesttiión de ffe Cues ón de e
Siguiendo las indicaciones exigidas, se colocó un traje de chaqueta oscuro, camisa blanca acompañada de corbata azul y como era habitual en estas ocasiones, su más apreciado talismán, los gemelos con el símbolo del dólar. Ya en la calle, caminó los veinte pasos correspondientes hasta su Audi TT negro, cuando lo alcan zó, pasó la mano sobre la puerta para sentir el tacto de la carrocería. Antes de ar rancar, miró por el retrovisor si estaba bien camuflada su incipiente calvicie y cerrando los ojos, acarició la cola de liebre que guardaba en la guantera. Al l legar al lugar indicado, un garito situado en un polígono industrial cercano a l a autovía N IV, le esperaba en la entrada ese tipo rapado que le presentó Juan; no l e gustaba nada su cara de boxeador retirado, pero la propuesta que le hizo cuando lo llamó fue muy interesante y aceptó. Al entrar en la sala, le desconcertó la pot encia de las luces, el suelo enmoquetado de rojo, que le impedía oír los pasos, y s obre todo la música de Vivaldi. No hallaba ninguna señal que emitiera buenas vib raciones, pero alejó ese desconcierto, achacándolo a las rarezas de la gente de dinero. El tipo le presentó a los cuatro jugadores, y después de una partida al bi llar para relajar tensiones, se inició la timba. Comenzó perdiendo 600 euros, luego la pérdida ascendió a la cantidad de 3500 y tras cuatro horas… sólo consigui ó recuperar 900. A la seis de la mañana, no pudo impedir que el Rolex desapareciera de su muñeca; mientras se desprendía de él, se censuró por no haber hecho caso a las señales, ellas nunca le fallaban. Demasiada luz, demasiado Vivaldi… no debería haber apostado. Entonces el jugador más corpulento, rodeó su nuca con un b razo y le preguntó: - ¿Quieres recuperar lo perdido y triplicarlo? - Me gustar ía, pero no tengo efectivo - contestó, retirando la pesada mano de su cuello; no l e gustaba esa clase de confianza. - Para lo que te propongo, no hace falta dinero, sino… ¡cojones! - dijo golpeando fuertemente la mesa. A continuación hizo un ge sto al tipo de

- 78 - 78 78

la cara de boxeador retirado, que al instante apareció con un revolver en una man o y una bala en la otra -Si tienes huevos… ¡aquí tienes ésto! ¿Ya conoces el juego, no? Con sólo apretar una vez el gatillo… ¡bang!... Y listo - murmuró pellizcándose el bigote. En ese preciso instante la música cesó. Una paz interior lo inundó, tenía fe ciega en los signos del destino, así que en silencio, mirando fijament e el arma, la tomó entre sus manos con decisión. Abrió el cargador, introdujo la b ala en uno de los orificios, lo hizo girar como una ruleta, apostó al número ganador, la colocó en la sien derecha y sin dar lugar a que el público disfrutase del espectáculo, apretó el gatillo. Luego la dejó sobre la mesa, recogió el reloj y mientras se ajustaba el nudo de la corbata dijo: - Bueno… aclaremos las cuentas que hay que dormir. Al arrancar el auto, sintió como un sudor frío empapaba su espalda y, en ese momento, fue consciente del mal sabor que deja el peligro, sobre todo s i es de metal, pero su angustia se disipó cuando acarició la cola de liebre. Entonces arrancó el coche, apretando varias veces el acelerador, para escuchar el rugir de su motor. Activó el equipo de música, seleccionó el disco “Outlandos d’Am our” del grupo “The Police”, donde figuraba su tema favorito y sonrió al comprob ar que una vez más, había conseguido mantener la fe en esas señales que se cruzaba n en su camino. Al día siguiente, en la sección de sucesos de los periódicos loca les, mezclada entre las noticias de varios atracos, y una denuncia de agresión, se podía leer: El servicio de emergencia 112 y la Guardia Civil informan que en el día de ayer, a las 7 H el conductor de un Audi TT negro, identificado con las inici ales de “P.S.M.” falleció en accidente de tráfico, al no respetar una señal de stop. El ocupante del otro vehículo implicado en la colisión, ha resultado ileso.

- 79 - 79 -

Poemas Poemas

Ritmo de asfalto El ayer volverá a ser hoy, un zumbido estallará en tu sien que romperá el principio de un sueño. Abandonarás la conquista de esa nube, no traspasarás el espejo ni te sumergirás en el océano materno. Volverás, a tu ritmo de asfalto a colocarte la camisa de fuerza y cumplir con lo pactado.

Final Palabras enlatadas rostros en blanco y negro, sueños desordenados en el armario. En la noche, caricias vacías cuando un silencio a gritos nos entierra en la rutina.

- 80 - 80 -

Tiovivo Tiovivo Quiizás porque tus pallabras Qu zás porque tus pa abras me contaron hiistoriias me contaron h stor as dell llugar donde de ugar donde naciieron llas priimeras iillusiiones,, nac eron as pr meras us ones me convertíí en lla priincesa me convert en a pr ncesa de tu reiino de hadas.. de tu re no de hadas O tall vez,, por esos dullces recuerdos O ta vez por esos du ces recuerdos hoy quiiera vollver hoy qu era vo ver a camiinar tus pasos a cam nar tus pasos para atrapar lla memoriia para atrapar a memor a que se va.. q u e se v a Me gustaríía viiviir de nuevo Me gustar a v v r de nuevo cada hiistoriia en su llugar.. cada h stor a en su ugar Empezar donde ell camiino termiina Empezar donde e cam no term na y de espallda a lla puerta ffallsa,, y de espa da a a puerta a sa miirarme en ell pozo dell biien y dell mall.. m rarme en e pozo de b en y de ma Miientras sueño ell regreso M entras sueño e regreso dell iinocente iiniiciio de nocente n c o donde ell tiioviivo envuellve llos díías.. donde e t ov vo envue ve os d as

Esperanza García Esperanza García

- 81 - 81 -

Luis Amézaga
Nacido en el año 1965 en la ciudad de Vitoria. Ahí vive actualmente. Entre lecturas y escrituras concibe la medida del tiempo. Un escritor con vocación y lector profesional. Cuenta con varias participaciones en antologías poéticas de editoriales españolas y latinoamericanas. Ha participado en la antología de relatos “Narrativa contemporánea española” y en “60 Autores, 60 relatos” de la editorial Beta. También colabora con revistas literarias en papel como “Nitecuento” (Barcelona), “Resonancias” (Suiza) “La Nuez” (México)”, “Los Papeles de la Manscupia” (México), “La Bolsa de Pipas” (Palma de Mallorca), “Cuadernos de Poesía TELIRA”, etc. Colaboró en el último número de la publicación “Luces y Sombras” de la Fundación María del Villar Berruezo. Así mismo impulsa con diferentes colaboraciones el proyecto de la nueva revista “EL GENERADOR”, así como en el ambicioso proyecto de poesía y arte de “Amilamia” (Vitoria). También escribe para la revista “Destiempos”, “Almiar-Margen Cero”, “Remolinos” o “Palabras Diversas”. Desde hace años cuelga trabajos en distintas revistas y periódicos virtuales como “Luke” y “Ariadna”, y ha dirigido la revista “El Verso que Viene. Siglo XXI”. Ha escrito diversos artículos, y es autor de dos libros de poemas: “El Caos de la Impresión” publicado por la editorial madrileña Sinmar del grupo Vitruvio, y “A Pesar de Todo... Adelante”, publicado por la editorial canaria Baile del Sol.

Nuestro nuevo visitante nos obsequía dos relatos cortos. Pasen y lean.

- 82 - 82 -

Músiica Mús ca

Un estuche de violonchelo es el féretro del vampiro que afila sus cuerdas vocales. Cuando un hombre es sometido a su negación, la música hace daño, la sangre corre entre las patas de un piano y la armonía viste de domingo a la razón. Dios da menos miedo que una tormenta porque a su rayo no le sigue el trueno. La partitura es el mapa del tesoro que guarda vaporosas riquezas en cofres incapaces de permanecer cerrados. El instrumento quiere ser fiel al propósito de unas manos decididas a controlar el temblor con audacia. Acompaña al coro un silencio que engorda la musicalidad de las voces. Por el día vuelta al féretro, a la caja donde reposa su barriga el violonchelo.

- 83 - 83 -

Ell músiico E mús co

Historias inacabadas. De un amor que se podó en mala época, de una familia que se rompió a fuerza de acudir a entierros y herencias, vino su peregrinaje por estaciones de metro y aceras concurridas. En el estuche de su violín se posan las monedas como migas de pan para un palomo cojo. Los transeúntes aspiran cuatro acordes a lo lejos y van preparando la dádiva que pesa. Al tenerlo delante se inclinan para que no haya rebotes incómodos. El hace un gesto de reconocimiento y posa la mejilla sobre su instrumento igual que lo haría un marido feliz sobre el vientre embarazado de su compañera. La otra noche, dos tipos a los que no nunca había visto, le abordaron, le dieron un montón de hostias, le quitaron el violín y le insultaron con un odio visceral. Ahora coloca el estuche en la acera como si fuera el ataúd de la música y rasga el aire simulando que allí hay cuerdas y resonancias de madera. Un avión le hace una brecha al cielo. Sangra de una ceja. Los hay que tienen los derechos de propiedad sobre la desgracia. Son muy celosos de lo suyo. Pagamos, no nos importa, para que pase de nosotros semejante cáliz.
Luis Amézaga Luis Amézaga

- 84 - 84 -

Juan Carlos Hidalgo
Juan Carlos Hidalgo Sirvent, casado, padre de tres hijos adolescentes, natural y residente en Lucena, nació en el primaveral día 23 de abril – día del libro -, proverbial, pues es amante de los libros y la literatura en sus diferentes formas. Es Diplomado en Enfermería y ejerce su profesión como Enfermero de Familia y Salud Comunitaria en el Centro de Salud Lucena II. Su rica sensibilidad le hace vibrar y gozar con la contemplación y la vivencia del arte en sus múltiples manifestaciones: música, pintura, arquitectura, literatura, etc, que le hacen posicionarse ante el mundo y la sociedad de una manera muy personal. Defensor de la naturaleza e inquieto por la situación actual del hombre, busca nuevos caminos de diálogo y encuentro como expresión de su vivencia cristiana y humana. Hace dos años publicó su primer poemario “El pulso de la vida” que recogía su obra poética desde la juventud. Actualmente sigue escribiendo poesía – expresiones del sentimiento - y espera en un futuro cercano publicar su segundo libro de poesía. Nuestro nuevo habitante nos obsequía con dos intensos poemas.

- 85 - 85 -

Poemas Poemas

Elogio a la autenticidad Elogio la autenticidad Lo esencial no se ve para el ojo que no ve pero sí para el que busca el ser, no el tener, pues se tienen cosas, simples, perecederas, caducables, pero se es lo que se vive, lo que se ama, lo que se siente… Que hermosa presentan la cáscara que solo sirve para eso, aquellos que miran sin ver, aquellos que oyen sin escuchar, aquellos que quieren triunfar con apariencia y falsedad. La flor marchitada no es deseada, pero ha vivido al sol, ha abierto sus pétalos por amor… La autenticidad está en saber mirar en saber ser en saber amar…

- 86 - 86 -

Orgullo de la creación Bendiita entre llas criiaturas Bend ta entre as cr aturas maraviilllla de llo creado marav a de o creado orgullllo de lla creaciión orgu o de a creac ón recreo dell Creador.. recreo de Creador Priiviillegiio de lla naturalleza Pr v eg o de a natura eza allegre mellodíía all cantar.. a egre me od a a cantar Abriigo en lla tempestad Abr go en a tempestad sabiiduríía all habllar.. sab dur a a hab ar Torrente en ell ríío Torrente en e r o fortalleza en tu lluchar.. forta eza en tu uchar Encarnaciión de lla hermosura Encarnac ón de a hermosura profundiidad en tu miirar.. profund dad en tu m rar Entrega siincera en tu viiviir Entrega s ncera en tu v v r belllleza iinteriior en tu ser.. be eza nter or en tu ser Serena pasiión en tu sentiir Serena pas ón en tu sent r cálliida ternura en tu querer.. cá da ternura en tu querer Ay,, cuánto amor… Ay cuánto amor… Eres MUJER… Eres MUJER…
Juan Carlos Hidalgo Juan Carlos Hidalgo

- 87 - 87 -

Yamila Greco

Poeta argentina nacida en Buenos Aires, en 1979. Parte de su obra literaria se publicó en la antología "Cadáver en mano” (Visceralia Ediciones, Santiago de Chile). Realizó la introducción del libro "La Liga", para el poeta chileno Christian Pérez (Visceralia Ediciones, Santiago de Chile). Su texto "V" ha sido seleccionado para participar en la obra "Verso a verso" (Editorial Dunken, Buenos Aires, 2008). Colabora en diversas publicaciones literarias, como "Los Digitales" de "Puertas Abiertas", "Lexia", "Cinosargo", "El Proletario", "Cañasanta", "El Cálamo" "Alkionehoxe", “Palabras Descalzas”, “Punto en Línea”, “Remolinos” y “El Coloquio de los perros”. La revista de poesía chilena “Lakúma-Pusáki” dedicó una nota a su trabajo poético. Sus poemas han sido traducidos al italiano y al inglés. Otros textos de su autoría pueden encontrarse en http://blog.myspace.com/respirarpuedeserunfracaso

Yamila, desde el otro lado del océano, regala a Groenlandia un relato y dos poemas. Pasen y lean.

- 88 - 88 -

La suprremaciia de lla diisttanciia (o como affiirrmarr lla prropiia iidea de muerrtte parra ejjecuttarr all mundo) La sup emac a de a d s anc a (o como a ma a p op a dea de mue e pa a e ecu a a mundo)

Elllla camiinaba a través de lla lllluviia con pasos fforzados,, como sii ese E a cam naba a través de a uv a con pasos orzados como s ese compromiiso con ell viiento ffuera ell úniico capaz de anullar sus huellllas.. Tocó a comprom so con e v ento uera e ún co capaz de anu ar sus hue as Tocó a tiientas su bollso,, consiideró cambiiar su mano y sostener con lla presente su t entas su bo so cons deró camb ar su mano y sostener con a presente su nuca,, que lla oblliigaba a contener llo que parecíía ser su miiedo.. Desesperó con nuca que a ob gaba a contener o que parec a ser su m edo Desesperó con ell miismo íímpetu,, hasta que entró en aquell pasajje.. e m smo mpetu hasta que entró en aque pasa e A través de llas lluces bajjas,, aquellllas priimeras miiradas lla encontraron A través de as uces ba as aque as pr meras m radas a encontraron soberbiia.. Buscó una vez más entre su bollso.. La lletra era iimpasiiblle.. Recordó soberb a Buscó una vez más entre su bo so La etra era mpas b e Recordó sus antiiguos accesos iinffantiilles,, donde sus propiios ojjos revellaban ell mundo,, sus ant guos accesos n ant es donde sus prop os o os reve aban e mundo como nunca seríía revellado por nadiie;; quiizás llo habíía acostumbrado a esto.. como nunca ser a reve ado por nad e qu zás o hab a acostumbrado a esto Una gota empapó su ropa.. Su vestiido ahora poseíía una mancha rojja,, que Una gota empapó su ropa Su vest do ahora pose a una mancha ro a que no tardaríía en evolluciionar.. no tardar a en evo uc onar Entonces viio ell ballcón.. Su boca gemíía lla belllleza de una niiña replleta y Entonces v o e ba cón Su boca gem a a be eza de una n ña rep eta y asustada,, ell llabiio superiior sobresalliido,, desenllace iimposiiblle de una iinffanciia asustada e ab o super or sobresa do desen ace mpos b e de una n anc a que no admiite diisolluciión,, gesto temiiblle para ell mundo,, tan poco que no adm te d so uc ón gesto tem b e para e mundo tan poco acostumbrado a llos priiviillegiios.. Su memoriia tambiién callllaba en lla magniitud acostumbrado a os pr v eg os Su memor a tamb én ca aba en a magn tud de aquell siillenciio.. Sosteníía aquéll papell,, ahogándollo con ell puño,, como sii de aque s enc o Sosten a aqué pape ahogándo o con e puño como s respiirara.. Contiinuaba agiitándose,, jjunto a llas gotas,, que ahora tramaban su resp rara Cont nuaba ag tándose unto a as gotas que ahora tramaban su camiino por llas piiernas;; elllla miisma era ell espasmo.. cam no por as p ernas e a m sma era e espasmo -- Sii te diigo no iimportta ttu rettorno,, ¿sabés quiién soy? --.. Comenzó a pujjar,, a S te d go no mpor a u re orno ¿sabés qu én soy? Comenzó a pu ar a sobreviiviir lla penumbra -- Te quiiero ciiega.. sobrev v r a penumbra Te qu ero c ega Empujjó,, y notó que lla puerta estaba abiierta.. Pudo verllo,, a llo llejjos,, en lla Empu ó y notó que a puerta estaba ab erta Pudo ver o a o e os en a habiitaciión contiigua.. Se miiraron siin sospechas,, con lla miisma peniitenciia con hab tac ón cont gua Se m raron s n sospechas con a m sma pen tenc a con

- 89 - 89 -

lla que se vuellve all hogar.. Elllla se subiió un poco ell vestiido.. Notó como a que se vue ve a hogar E a se sub ó un poco e vest do Notó como aquelllla miirada se hacíía posiiblle.. aque a m rada se hac a pos b e -- Ell verdadero suplliiciio es seguiir ell rastro de lla sangre – diijjo.. Ahora sus ojjos E verdadero sup c o es segu r e rastro de a sangre – d o Ahora sus o os santiiffiicaban ell fflluiido por llas piiernas.. Ell charco penetró en su allma,, y se sant caban e u do por as p ernas E charco penetró en su a ma y se hiizo uno con ell suello;; éste,, a su vez,, se hiizo uno con lla tiierra.. h zo uno con e sue o éste a su vez se h zo uno con a t erra Un gesto lleve de lla cabeza,, ya cotiidiiana,, ya despllomada por lla no-Un gesto eve de a cabeza ya cot d ana ya desp omada por a no ausenciia,, lla hiizo comprender.. Y elllla comenzó a hacer piis como cuando niiña,, ausenc a a h zo comprender Y e a comenzó a hacer p s como cuando n ña all comiienzo con esffuerzo,, pero lluego con necesiidad.. Ahora no podíía verllo.. a com enzo con es uerzo pero uego con neces dad Ahora no pod a ver o Su ffiigura habíía ffracasado.. Sii te diigo no iimportta ttu rettorno,, ¿creés llo Su gura hab a racasado S te d go no mpor a u re orno ¿creés o contrariio? Elllla asiintiió con una convullsiión.. Sus manos comenzaron a contrar o? E a as nt ó con una convu s ón Sus manos comenzaron a recorrer lla contracciión de sus caderas con todo ell despreciio que puede recorrer a contracc ón de sus caderas con todo e desprec o que puede sentiirse cuando allguiien se torna reall.. sent rse cuando a gu en se torna rea Exiiste siiempre lla necesiidad de que desaparezcas.. No es una provocaciión,, Ex ste s empre a neces dad de que desaparezcas No es una provocac ón siino un iinstiinto de viida.. s no un nst nto de v da Cuando despertó,, en llo priimero que creyó ffue en ell ffríío.. Quiiso habllar y no Cuando despertó en o pr mero que creyó ue en e r o Qu so hab ar y no pudo.. Quiiso moverse,, pero se sabíía solla.. Intentó abriir llos ojjos,, pero éstos pudo Qu so moverse pero se sab a so a Intentó abr r os o os pero éstos agoniizaban,, sellllados.. Despegó sus pupiillas con iinsiistenciia y,, a través de llos agon zaban se ados Despegó sus pup as con ns stenc a y a través de os rayos -- que reffllejjaban quiizás tambiién ell díía --,, observó su cuerpo de costado.. rayos que re e aban qu zás tamb én e d a observó su cuerpo de costado

Pudo comprobar como llos huesos habíían perfforado su piiell,, permiitiiendo Pudo comprobar como os huesos hab an per orado su p e perm t endo que lla heriida sea viisiiblle.. Perpetuó su muerte en ese gesto.. Como sii ell mundo que a her da sea v s b e Perpetuó su muerte en ese gesto Como s e mundo ffuera de otros.. Como sii todos llos que viiven estuviieran viivos,, reallmente.. uera de otros Como s todos os que v ven estuv eran v vos rea mente

- 90 - 90 -

Poemas Poemas

VI pueden llevantar llos ojos porque es mii nombre pueden evantar os ojos porque es m nombre tentado bajjo ell griito de llos perros tentado ba o e gr to de os perros cuando ell desniivell es tanto cuando e desn ve es tanto que lla noche es poca que a noche es poca y todo enfermo se asemejja compartiido y todo enfermo se aseme a compart do a lla sonriisa que me iinvollucra a a sonr sa que me nvo ucra nii siiquiiera un dueño temblloroso n s qu era un dueño temb oroso quemarme ell estómago quemarme e estómago en sorbos yo tarea de sangre en sorbos yo tarea de sangre asíí me enrosco as me enrosco ....................................................................................................bestiia b es t a collgando por llas venas cuerpo y parte co gando por as venas cuerpo y parte de allgún ballcón amablle de a gún ba cón amab e abriirme llas manos por quiiebre y trasllado abr rme as manos por qu ebre y tras ado iimpullso que nos confíía a llos cuchiillllos mpu so que nos conf a a os cuch os mastiicar lla angustiia como forzar llos viidriios mast car a angust a como forzar os v dr os hasta que lla uña arrastre collumna y carne hasta que a uña arrastre co umna y carne

- 91 - 91 -

I I

m a n iif iie s t o q u e e x iis t o man f esto que ex sto c a s t iig o d e m íí cast go de m ú llt iim a f a m iilliia r iid a d p o s iib lle ú t ma fam ar dad pos b e e s t o s m u r o s q u iie t o s estos muros qu etos q u e s a b e n d e llo s g riit o s que saben de os gr tos y d e ll s iille n c iio m á s a t e r r a d o r y de s enc o más aterrador d e lla s o lle d a d m á s v iiviie n t e de a so edad más v v ente n o s e h a b lla d e m ii s u f r iim iie n t o no se hab a de m sufr m ento n a d iie h a b lla nad e hab a e s p e r o e ll s o ll c o m o u n a d e r r o t a d a espero e so como una derrotada

- 92 - 92 92

Y a m i l a Greco Y a m i l a Greco

Jesús Taguas

Ruíz

- 93 - 93 93
93 93

- 94 - 94 94

- 95 - 95 95

- 96 - 96 96

Jesús Taguas Ruíz Jesús Taguas Ruíz

Francisco Javier Serrano

El despertador Un aulllliido siintétiico y cííclliico Un au do s ntét co y c c co envollvíía lla habiitaciión amariilllla envo v a a hab tac n amar a devorando ell siillenciio iinviisiiblle devorando e s enc o nv s b e con sus fauces de watiios,, con sus fauces de wat os ajeno all llamento turbiio de llas paredes,, ajeno a amento turb o de as pared s a llos pósters de John Wayne,, all pollvo acumullado a os pósters de John Wayne a po vo acumu ado sobre ell ordenador portátiill.. sobre e ordenador portát Otra Otra vez vez más más aquell rugiido programado aque rug d programado en ceniizas recordó a mii cerebro en cen zas recordó a m cerebro cuanto soñaba saborear cuanto soñaba saborear siiquiiera,, unas miigajas de lliibertad.. s qu era unas m gajas de bertad
- 97 - 97 -

Mi televisor A veces pienso que soy un frágil amasijo de novelas baratas y frases hechas. Quizá porque nunca supe como encajar mis reflexiones, para que no dolieran. Calladas, rotundas, las cicatrices se amontonan sobre el cristal de estas gafas, mientras la pantalla ejerce de verdugo. Entonces es cuando encuentro en el televisor mi pequeño manicomio decimonónico. Circo de bobos, miasma travestida en éxito, luces y fajas... Duelo hoy por mi vista cansada.
- 98 - 98 -

Mi psiquiatra Como un ciprés en la cola del supermercado... balbuceo burbujas veladas a la sombra de tus rodillas. Siempre cuentas las mismas historias sobre jinetes sin roncín porque sabes que es la breve hebra que sostiene mi argumento acabado. El viento hoy mueve las hojas a este lado del Mundo. Y sin embargo Soy.

- 99 - 99 -

Bajo
Dedicado a mi amigo, donde quiera que esté.

Bajo la nata flotante circunscrita al torpe labrado curvo de una taza made in china, reposa líquido, olvidando el repicar de la cuchara, tu nombre, tu rostro, tu palabra, Sergio..

Francisco Javier Serrano de la Vega Francisco Javier Serrano de la Vega

- 100 - 100 -

Mario Jorge Piro
Esperanza será tu nombre Esperanza será tu nombre

Esperanza será tu nombre;; all casco llo voy a refforzar con más de lla noblle Esperanza será tu nombre a casco o voy a re orzar con más de a nob e madera que natura puso en mii mano,, pronto ell fformón lla talllla de tu cuerpo madera que natura puso en m mano pronto e ormón a ta a de tu cuerpo encontrará y un destiino de mar tendrás.. Esperanza se diijjo como sii lla solla encontrará y un dest no de mar tendrás Esperanza se d o como s a so a pallabra llo aciicateara para que ell gollpe sea dado con más sentiido,, con más pa abra o ac cateara para que e go pe sea dado con más sent do con más preciisiión en busca de lla perffecta gestaciión.. prec s ón en busca de a per ecta gestac ón Uniir madera con madera,, menudo trabajjo,, poco hiierro,, mucho tarugo y lla Un r madera con madera menudo traba o poco h erro mucho tarugo y a perffecciión dell maestro.. Las tabllas ya trabajjadas con resiina rellucen all celleste,, per ecc ón de maestro Las tab as ya traba adas con res na re ucen a ce este ell horadar dell talladro iinunda de aromas ell aiire provocando que se perciiban e horadar de ta adro nunda de aromas e a re provocando que se perc ban llos aromas dell bosque,, jjunto a llos soniidos de miilles de pájjaros que se han os aromas de bosque unto a os son dos de m es de pá aros que se han posado en ellllas,, dejjando ell canto de muchas priimaveras,, ell arrullllo de muchos posado en e as de ando e canto de muchas pr maveras e arru o de muchos iinviiernos y llos niidos de viida que en lla antiigua rama cllaman en gorgojjos por nv ernos y os n dos de v da que en a ant gua rama c aman en gorgo os por lla evocaciión;; grandes nevadas y copiiosas lllluviias templlaron tus ffiibras,, ell a evocac ón grandes nevadas y cop osas uv as temp aron tus bras e hacha iimpertérriito cercenó tu épiica hiistoriia,, pero tu esenciia aún viive,, avanza hacha mpertérr to cercenó tu ép ca h stor a pero tu esenc a aún v ve avanza siirviiendo hacíía nuevos horiizontes,, sóllo un madero marrón cllaro ve ell que sóllo s rv endo hac a nuevos hor zontes só o un madero marrón c aro ve e que só o miira por miirar,, viida iinteriior,, saviia que ell soll muy sallado madura con ayuda m ra por m rar v da nter or sav a que e so muy sa ado madura con ayuda dell tiiempo para renacer como fféniix,, offreciiéndose generoso,, ve quiién siiente all de t empo para renacer como én x o rec éndose generoso ve qu én s ente a miirar.. m ra r Esperanza repiitiió,, miientras ell cepiillllo se atragantaba de viiruta;; una gota de Esperanza rep t ó m entras e cep o se atragantaba de v ruta una gota de sudor rodó por su ffrente bajjando por lla nariiz para termiinar perdiida en lla sudor rodó por su rente ba ando por a nar z para term nar perd da en a arena como llas otras.. La mañana está solleada y ell callor dell verano se hace arena como as otras La mañana está so eada y e ca or de verano se hace sentiir,, humedeciiendo llos múscullos de Antoniio;; no es ell callor llo que más lle sent r humedec endo os múscu os de Anton o no es e ca or o que más e

- 101 - 101 -

quema, es su fuego interno, sus ganas de no parar en su empresa, varios meses lleva él con su cometido desde que se enteró de que se llamaría Esperanza, pero… ¿qué es el tiempo? Acaso él lo mide en números como los letrados; no, él, simplemente, lo acompaña en su andar sin contar las gotas de sudor caídas. La espalda ya no lo sigue como antaño, pero la Esperanza lo alienta para hacerse fuerte, ignorando el dolor. Sus manos, cuando trabaja, están separadas de su mente, se mueven precisas e independientes, dando forma al costillar de la embarcación: carabelas, nao, bajel, zabra, galeras, botes, cientos de nombres y muchos mares surcaron sus palmas para que memoriosas y artesanas repitan lo que sus ancestros, por miles de años le dejaron, herencia marinera; esto no se aprende en la escuela, no se enseña en las Universidades. Esto se hereda, se nace con venas de ríos, piel de arena, pelo de algas y manos de gaviota. El sol empieza a fundirse con el mar para que en la marea los colores del azul al rojizo bailen junto a el ocaso, la pajarada alertada por tan singular melodía huye buscando el sueño reparador; constante en su ir y venir las espumosas olas avisan susurrante la baja con falsa quietud, y la playa por un momento parece detener esta danza marina para dar paso a las sombras del atardecer. Caminando despacio entre aparejos, rotas redes y viejos toneles, la galerna sopla suave, acompañándolo al poblado; casi lo lleva abrasado hasta las primeras casas, para luego diluirse por las polvorientas calles. Antonio saluda a quién lo nombre ofreciendo un gesto risueño, para seguir con su paso lento

- 102 - 102 102

pero ffiirme;; lla cajja de herramiientas en bandollera y ell sosiiego dell que ya a pero rme a ca a de herram entas en bando era y e sos ego de que ya a conclluiido lla diiariia tarea entornan su siillueta.. conc u do a d ar a tarea entornan su s ueta Pasar por lla cantiina es cuestiión de costumbre,, no más que un cllarete como Pasar por a cant na es cuest ón de costumbre no más que un c arete como para atemperar ell allma y a escuchar que lla sardiina viiene ffllaca,, que llos para atemperar e a ma y a escuchar que a sard na v ene aca que os recursos naturalles hay que cuiidarllos,, que sii esto siigue asíí lla pesca se muere,, recursos natura es hay que cu dar os que s esto s gue as a pesca se muere que llos pollíítiicos prometen pero ell puebllo no da para más,, que siigue lla huellga que os po t cos prometen pero e pueb o no da para más que s gue a hue ga de mariiscadores en ell norte;; y all escuchar,, Antoniio escucha,, asiiente o niiega a de mar scadores en e norte y a escuchar Anton o escucha as ente o n ega a según que refferenciia,, pero su mente esta todavíía en lla pllaya jjunto a llas según que re erenc a pero su mente esta todav a en a p aya unto a as cuadernas,, llas descarnadas costiillllas dell ser que está creando y pronto tomará cuadernas as descarnadas cost as de ser que está creando y pronto tomará fforma,, será lla Esperanza “muy mujjer,, muy mariinera”,, para poder abrasarlla orma será a Esperanza “muy mu er muy mar nera” para poder abrasar a con llas manos de gaviiota y lla ternura dell mariino ése que tiiene venas de rííos,, con as manos de gav ota y a ternura de mar no ése que t ene venas de r os piiell de arena y pello de allgas;; su mente viiajja por azulles bllancos cellestes verdes p e de arena y pe o de a gas su mente v a a por azu es b ancos ce estes verdes turquesas y mucho lle cuesta cambiiar de collores ollores o soniidos,, ell cllarete,, lla turquesas y mucho e cuesta camb ar de co ores o ores o son dos e c arete a cerveza y llas tapas hoy poco llo atraen,, lla conversaciión con llos amiigos nada lle cerveza y as tapas hoy poco o atraen a conversac ón con os am gos nada e siigniiffiica.. Abriir lla puerta de su casa para que lla Juanii corriiendo llo abrace con s gn ca Abr r a puerta de su casa para que a Juan corr endo o abrace con pasiión síí lle siigniiffiica,, una panza llllena de viida,, llo rosa siin decoro como para pas ón s e s gn ca una panza ena de v da o rosa s n decoro como para deciirlle acá estoy,, y éll ahora es todo esenciia;; ollviida por un momento lla pllaya dec r e acá estoy y é ahora es todo esenc a o v da por un momento a p aya miientras lla Juanii no para de besarllo,, llo besa como sii no llo hubiiese viisto por m entras a Juan no para de besar o o besa como s no o hub ese v sto por años,, como sii regresara de lla guerra,, o de lla muerte,, llo besa arriimándolle ese años como s regresara de a guerra o de a muerte o besa arr mándo e ese viientre que lla acompaña desde hace ya muchos díías y que ahora éll agachado v entre que a acompaña desde hace ya muchos d as y que ahora é agachado acariiciia con ternura miientras apoya su cabeza y siiente ell pallpiitante acar c a con ternura m entras apoya su cabeza y s ente e pa p tante desarrollllo de lla exiistenciia.. desarro o de a ex stenc a La siiente llllena de éll y de elllla,, ve llos jjugos uniidos como lla saviia dentro de La s ente ena de é y de e a ve os ugos un dos como a sav a dentro de llas tabllas madurando all soll,, y sabe que por un segundo ffueron uno,, en ell as tab as madurando a so y sabe que por un segundo ueron uno en e

- 103 - 103 -

jjuego cariiñoso ell pllacer llos ellevó haciia llas tiierras dell amor,, siin buscar nada,, uego car ñoso e p acer os e evó hac a as t erras de amor s n buscar nada siin pensar nada,, a sus viidas lla Esperanza lles llllegó.. s n pensar nada a sus v das a Esperanza es egó Ve llargos iinviiernos con iintermiinablles nevadas,, lllluviias,, veranos calliientes y Ve argos nv ernos con nterm nab es nevadas uv as veranos ca entes y borrascas entre jjuegos,, sacriiffiiciios,, ell canto de llos pájjaros,, ell llevante,, y lla borrascas entre uegos sacr c os e canto de os pá aros e evante y a pllaya con ell astiillllero de otros barcos que sus manos crearán,, esto síí lle p aya con e ast ero de otros barcos que sus manos crearán esto s e siigniiffiica.. s gn ca Elllla lla bautiizó Esperanza.. Éll puso a su diisposiiciión una nave que supo E a a baut zó Esperanza É puso a su d spos c ón una nave que supo hacer con sus manos sóllo para que elllla surque llos mares recallando en llos hacer con sus manos só o para que e a surque os mares reca ando en os puertos de lla iimagiinaciión.. Quiienes lla han viisto diicen que tiiene venas de rííos,, puertos de a mag nac ón Qu enes a han v sto d cen que t ene venas de r os su piiell es de arena,, su pello de allgas y sus manos de gaviiota.. su p e es de arena su pe o de a gas y sus manos de gav ota A lla Juanii y all Antoniio con eso lles basta.. A a Juan y a Anton o con eso es basta

- 104 - 104 104

Mario Jorge Piro Mario Jorge Piro

Alejandro Serna

- 105 - 105 105
105 105

- 106 - 106 106
Alejandro Serna Alejandro Serna

GROENLANDIA: REVISTA DE LITERATURA, OPINIÓN Y ARTE EN GENERAL; NÚMERO DOS (Noviembre 2008 – Febrero 2009) Todos los textos e imágenes corresponden a sus respectivos autores y artistas. Para el diseño de la misma se ha contado con el arte de artistas consagrados. Para el diseño de la portada, se ha utilizado una fotografía de Brassai, de su serie “Paris la Noche”. El resto de las imágenes y fotografías corresponden a Pablo Morales de los Ríos (páginas 8-9, 56 y 84), Alejandro Serna Rodríguez (páginas 2,3, 42, 50, 55, 70, 77, 78, 81, 85, 88, 92, 100, 102 y 107) y Ana Patricia Moya Rodríguez (páginas 43, 52, 82 y 97). Groenlandia respeta las opiniones de sus colaboradores – las cuales son de su total responsabilidad – y defiende la autoría de sus obras. Groenlandia expresa que, para proteger nuestra cultura, es esencial proteger las ideas originales de sus autores porque las mismas son un trabajo de imaginación y esfuerzo únicos. Queda totalmente prohibida la reproducción, total o parcial, de alguno de sus contenidos en cualquier medio. VISITA NUESTRA PÁGINA: www.revistagroenlandia.com Recordamos las direcciones:
Revista.groenlandia@gmail.com (dirección de la revista) yosoyperiquillalospalotes@gmail.com (dirección de la directora) tierra.verde.de.hielo@gmail.com (dirección para participaciones)

- 107 - 107 107

Depósito legal: CO – 686 - 2008

Groenlandia ofrece a sus lectores, en su página web (www.revistagroenlandia.com), las siguientes publicaciones:

El número cero de Groenlandia, que cuenta con las colaboraciones de Pablo Morales de los Ríos, Ana Patricia Moya Rodríguez, Sonia Sáinz Capellán, Bárbara López Mosqueda, Rafael Benítez Parrado, Rafael Infantes Lubián, Verónica Moreno Puerto, Saúl Ariza, Ángel Remis Saucedo, Carmen Moreno Díaz, Ángela Maria Romero y Maria Teresa Fernández y Mario Jorge Piro.

Y el primer número, que aparte de las aportaciones de los autores groenlandeses anteriores, cuenta con una plantilla de nuevos e interesantes colaboradores: los habitantes Adolfo Marchena y Michel Pérez Rizzi, junto a los visitantes Nacho Montoto, Jose Daniel García, Luna Miguel y Alejandro Serna Rodríguez.
- 108 - 108 -

Los especiales de Groenlandia cuentan con relatos, poemas, fotografía y cómic de sus habitantes: Bárbara López Mosqueda, Pablo Morales de los Ríos, Rafael Infantes, Rafael Benítez, Ana Patricia Moya, Sonia Sáinz, Adolfo Marchena, Michel Pérez Rizzi, Manuel Guerrero Cabrera, Antonio J. Sánchez y Carmen Moreno. Y ya disponemos de tres: dos atemáticos (el primer y tercer especiales de los habitantes de Groenlandia) y uno temático, centrado en el Erotismo.

Especial Erotismo (nº2)

Especial atemático (nº3)

Especial atemático (nº1)

- 109 - 109 109

Y, para finalizar, Groenlandia tiene el honor de presentar sus primeros poemarios con la pretensión de dar una oportunidad a los autores noveles para que editen sus obras. Esperamos que, en el futuro, podamos contar con más números para esta serie de libros digitales de poemas. Hemos editado dos: “La reconstrucción de la memoria”, de Adolfo Marchena, y “Bocaditos de Realidad”, de Ana Patricia.

PROXIMAMENTE: “Las aguas y las horas”, de Saúl Ariza “El Gotero”, de Luis Amézaga.
- 110 - 110 -

- 111 - 111 111

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful