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El PBI es un indicador económico que involucra la suma de todas las actividades productivas y de

servicios de un país y como tal es un referente de la vida económica de una nación. Según
información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el Perú,
la evolución del PBI de los últimos 10 años muestra un marcado dinamismo y en estos momentos
sobrepasa los 60 mil millones de dólares con un crecimiento el año 2003 fue del 4% respecto del
año anterior.
Las principales actividades económicas en el Perú están básicamente constituidas por la
agricultura, minería, pesca, agricultura, construcción y comercio. Las mayoría de las exportaciones
son materias primas o de elaboración primaria (69.5%), seguida por los productos de elaboración
secundaria o industriales (29.6%) y con un mínimo porcentaje de exportación se servicios o
producción terciaria (0.9%).
La agricultura ha sido la actividad económica tradicional del Perú prehispánico, donde se cultivó de
forma intensa productos como el maíz y la papa. Los pobladores prehispánicos se adaptaron a las
condiciones del ambiente y debido a carencia de espacios abiertos se crearon sistemas de terrazas
(andenes) convirtiendo las limitaciones de la pendiente en ventajas en el uso del espacio. También
se domesticaron animales como la alpaca, la llama y el cuy. Esta actividad respondía a una visión
teocrática, panteísta y premoderna del mundo, donde el trabajo colectivo realizado por las
familias (ayllu) permitió el desarrollo de las actividades agropecuarias como base de la economía
andina.
La llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI significó el desplazamiento de la
agricultura por la minería debido a la visión mercantilista imperante en Europa, donde los metales
preciosos como el oro y la plata eran la base de la riqueza de los estados. Introdujeron el ganado
vacuno y ovino, el telar a pedal que reemplazó en muchas regiones el telar a la cintura y dejaron
de lado la producción de alimentos tradicionales como la kiwicha, maca, cañihua y el tarwi.
El inicio de la república no significó mayor cambio en el estilo de las actividades económicas en el
Perú y por el contrario, se intensificó la modalidad extractiva de recursos con fines de exportación.
Así, para mediados de 1830, se descubrió el valor del guano de las islas como fertilizante
indispensable para incrementar la producción agrícola que requerían las poblaciones de las nuevas
ciudades, resultado de la revolución industrial. Posteriormente la aparición del salitre atrajo las
inversiones extranjeras siendo una de las causas externas de la Guerra del Pacífico que involucró al
Perú, Chile y Bolivia.
El siglo XX no ha significado mayor cambio en la modalidad económica y continúa atrayendo
inversiones en los sectores minería y energía. Si bien ha habido un incremento de la presencia del
sector terciario (servicios) en la participación de las actividades económicas, pero sobre todo
debido a la urgente necesidad de auto empleo en el Perú. Justamente una de las críticas que se le
hace a nuestro país es que el valor agregado de nuestras actividades terciarias dista de ser
elevado. La informalidad es una de las características de nuestro país y ello se hace patente en
nuestras actividades económicas en las que el 75% de los peruanos trabaja en condiciones de
precariedad laboral y donde el subempleo alcanza a más del 50%.