Está en la página 1de 8

Mi SciELO

 Servicios personalizados
Servicios Personalizados
Articulo
 Articulo en XML
 Referencias del artículo
 Como citar este artículo
 Enviar articulo por email
Indicadores
Links relacionados
Bookmark
 Share on deliciousShare on googleShare on twitterShare on diggShare on
citeulike|More Sharing Services
Revista Cubana de Medicina General Integral
versión On-line ISSN 1561-3038
Rev Cubana Med Gen Integr v.17 n.6 Ciudad de La Habana nov.-dic. 2001

Trabajos de Revisión
Micosis superficiales. Dermatofitosis
Rubén José Larrondo Muguercia,1 Aymée Rosa González Angulo2 y Luis Manuel
Hernández García3
Resumen
Se exponen las características clínicas de las lesiones cutáneas producidas por los
dermatofitos u hongos filamentosos. Se hace hincapié en las medidas de educación,
prevención y control de estas afecciones a nivel primario de atención médica, se exponen
además las diferentes maniobras terapéuticas, tanto tópicas como sistémicas, con las que se
cuenta para su tratamiento. Se hace referencia a las posibilidades terapéuticas que brinda la
medicina natural y tradicional para estos pacientes.
DeCS: DERMATOMICOSIS/prevención & control; DERMATOMICOSIS/terapia;
AGENTES ANTIFUNGICOS/uso terapéutico; MEDICINA TRADICIONAL; ATENCION
PRIMARIA DE SALUD; MEDICOS DE FAMILIA.
Las micosis superficiales son infecciones cutáneas y/o mucosas producidas por distintos
grupos de hongos patógenos para el hombre.1,2
Constituyen dolencias muy frecuentes en nuestro país,3 y estudios realizados en población
general, demuestran que como grupo, constituyen una de las primeras causas de morbilidad
dermatológica en Cuba.3-6
Los gérmenes productores de estas afecciones son, sin dudas, muy oportunistas; por tanto,
estas aparecen con una alta frecuencia entre diabéticos, pacientes con SIDA, cáncer o
cualquier otra afección debilitante y crónica.1,2,6-10
Componen al grupo de afecciones comunes ambulatorias que pueden ser manejadas en la
atención primaria de salud. El diagnóstico, tratamiento, y sobre todo la prevención de las
micosis superficiales, se integra a la labor diaria del Médico de Familia, y por ello debe
ampliar los conceptos sobre su control y conocer a profundidad las maniobras terapéuticas
adecuadas en cada caso.3-5
Desarrollo
Las micosis superficiales constituyen un grupo heterogéneo de afecciones muy frecuentes
en la práctica clínica diaria y cuyos grupos son los siguientes:1,2,11-13
 Por hongos filamentosos o dermatofitos (Epidermophiton, Tricophiton y
Microsporum). Producen las tiñas.
 Por hongos levaduriformes (Candida o Monilia) Producen las moniliasis
cutáneomucosas, aunque pueden producir afección sistémica, sobre todo en
individuos inmunocomprometidos.
 Por Pitirosporum ovale y orbiculare. Son gérmenes saprófitos de la piel, levaduras
dimorfas y lipofílicas que en ciertas condiciones favorables se convierten en
patógenos y producen la pitiriasis versicolor.
 Cladosporium wernekii. Produce la tiña negra.
 Agentes productores de la piedra. La Piedraia hortae y el Tricosporum beigelii que
producen la piedra negra y la piedra blanca respectivamente.
Dentro del grupo mencionado, las más frecuentes en nuestro medio son las dermatofitosis o
tiñas, las candidiasis o moniliasis y las pitiriasis versicolor.1-5 En esta primera parte de la
revisión se abordarán las dermatofitosis o tiñas.
Dermatofitosis. Tiñas
Son las micosis superficiales producidas por hongos filamentosos o dermatofitos que son
capaces de lesionar la piel, el pelo y las uñas de los seres humanos.1,2 Sus características
generales son que viven en y a expensas de la queratina; por tanto, provocan lesiones en
piel, pelos y uñas, nunca en membranas mucosas ni semimucosas. Las lesiones que
producen son secas y escamosas, excepto en las tiñas inflamatorias. Se caracterizan por ser
sensibles a las preparaciones fuertemente ácidas, y al examen micológico directo se
observan hifas verdaderas o micelios. No provocan lesiones profundas.
Lesiones cutáneas producidas por dermatofitos:
En el cuero cabelludo producen áreas de pérdida circunscrita de cabello, la piel se torna
ligeramente eritematosa, y se observan escamas finas. Cuando estas placas son múltiples y
pequeñas se les denomina tricofítica, y cuando es única y más grande, microspórica. Se
acompañan invariablemente de intenso prurito y son muy contagiosas.1,2
En el cuerpo (piel lampiña) producen una lesión en placa, eritemato-escamosa de borde
microvesiculoso y bien definido de la piel vecina normal, con centro más claro y tendencia
al crecimiento excéntrico. En algunos casos se observan círculos concéntricos, y existe
prurito más o menos intenso. Placas con las mismas características pueden presentarse en
los pliegues de flexión. El eccema marginado de hebra no es más que una tiña en los
pliegues inguinocrurales.1,2,12-14
En los espacios interdigitales de los pies provocan un macerado blanquecino intensamente
pruriginoso con la tendencia a localizarse en los 2 últimos espacios interdigitales de ambos
pies.1,2,12-14 En las plantas de los pies adoptan 2 formas clínicas (la vesiculosa y la
escamosa). La primera consiste en una erupción de pequeñas vesículas sobre base
eritematosa, mientras que en la segunda se observan las plantas sembradas de escamas
pequeñas. Ambas son intensamente pruriginosas.1,2,12-14 Muchos autores unen a estas 2
formas con la macerada interdigital y las denominan en conjunto como epidermofitosis.
En las uñas se presenta pérdida del brillo, aumento del grosor (hiperqueratosis) y carcomido
ungueal (como comidas por ratones). La tiña en las uñas representa muchas veces el
reservorio de hongos en pacientes con tiñas recurrentes y resistentes en otras zonas del
tegumento.1,2,8,12-14
Diagnóstico
El diagnóstico clínico debe ir avalado por un examen micológico directo y con cultivo de
las lesiones. Este se coordina con el dermatólogo que atiende al área de salud para su
realización en el nivel secundario de atención;1,2,12,13 no obstante, un buen examen
clínico conduce al diagnóstico de la gran mayoría de los pacientes con dermatofitosis.
Educación y prevención
Las medidas educativas encaminadas a la disminución de la frecuencia de las
dermatofitosis, así como la prevención en su transmisión y en sus recidivas en la población
general y en algunas poblaciones de pacientes en particular, son elementos que deben ser de
dominio específico por los Médicos de Familia.
La educación debe dirigirse a la correcta desinfección de los instrumentos de barbería y
peluquería, hechos que en muchas ocasiones no se tienen en cuenta si no existen focos o
microepidemias de tiñas en el cuero cabelludo. Educar desde los círculos infantiles sobre la
utilización individual de los accesorios de belleza (peines, hebillas, gorritos, u otros
adornos, prendas de vestir, toallas, medias y calzado), los que muchas veces son usados por
hermanos, parientes o amigos cercanos de los niños, e incluso por los propios adultos. Es
importante también insistir en las charlas y talleres educativos en las escuelas sobre la
individualización de estos objetos, proporcionar material a maestros y personal asistente a
las escuelas al campo o en el campo, y enseñar el correcto secado de los pies, o sea, deben
preconizarse las medidas de educación en lo referente a este grupo frecuente de
afecciones.4,7,8,10,15
La prevención por su parte consiste en extremar las medidas de control epide-miológico en
casos de microepidemias o focos de tiñas del cuero cabelludo, insistir en el examen de los
contactos de casos con cualquiera de las formas clínicas, y realizar una explicación sencilla
y didáctica del problema. Se debe también realizar examen dermatológico periódico a
aquellos casos con enfermedades como la diabetes mellitus, los seropositivos a VIH o en
franco SIDA, a pacientes con cáncer o con tratamiento inmunosupresor, así como a
aquellos en que se haya presentado una dermatofitosis previa. Colocar el calzado al sol y
también los pies, por citar ejemplos sencillos, son medidas muy eficaces en la prevención
de las dermatofitosis de los pies.4,7,8,10,15
Medidas terapéuticas locales
En el cuero cabelludo resulta de mucha utilidad la pomada de Whitfield con azufre, o
simple. Si el azufre provocara irritación en el niño, el micocilén, el tolnaftato, el miconazol,
el clorimazol y el ketoconazol son oportunidades terapéuticas para estos casos.
Medicamentos menos conocidos como la cilopiroxolamina, la naftifina y el bifonazol son
otras oportunidades en la terapéutica. Estas preparaciones tópicas (pomadas o ungüentos)
deben aplicarse sobre las áreas afectadas dando masajes fuertes 2 ó 3 veces al día durante
45 días en estas formas clínicas.1,2,4,16-18 Para el cuerpo, los pliegues y la forma
escamosa de la dermatofitosis de los pies se usarán las mismas preparaciones tópicas de
igual forma, pero de 21 a 30 días.1,2,4,16-18
En la forma vesiculosa de la dermatofitosis de los pies se usarán fomentos antisépticos de
sulfato de zinc o cobre hasta que la piel permita (cuando seca) el uso de las cremas o
pomadas antimicóticas antes mencionadas. Generalmente 21 ó 30 días de tratamiento
controlan la enfermedad.1,2,4,16-18
En las uñas se usarán las mismas preparaciones, pero debe indicársele al paciente que antes
del uso del medicamento deberá limarse las uñas enfermas para facilitar la penetración del
medicamento en la tabla ungueal. En este caso la terapéutica debe extenderse durante
meses.1,2,4,8,16-18
Un cambio en las maniobras terapéuticas tópicas debe hacerse en la forma macerada
interdigital. Se usarán pincelaciones de ácido salicílico o undencilénico, tolnaftato en
pinceladas, o modernas preparaciones en forma de spray de ketoconazol, bifonazol,
miconazol o ciclopiroxolamina.1,2,4,16-18
Medidas terapéuticas sistémicas
El uso de antihistamínicos es de rigor para el control y alivio del prurito o picazón, sobre
todo en las tiñas del cuero cabelludo, la forma vesiculosa y macerada interdigital de las
dermatofitosis de los pies. Los antihistamínicos H-1, como la difenhidramina a dosis
habituales, ayudan a controlar el ciclo prurito-rascado-prurito, mejoran el estado de la piel,
la intranquilidad lógica de los pacientes y favorecen la evolución de la
enfermedad.1,2,14,16
Los antimicóticos sistémicos solo son aconsejables para aquellos casos con formas clínicas
extensas o muy resistentes a las terapéuticas locales. Es importante recordar que muchas
resistencias y recurrencias, se deben, en gran medida, al incumplimiento de las medidas de
prevención y control epidemiológico. Entre los antimicóticos sistémicos los más conocidos
y utilizados son la griseofulvina y el ketoconazol.1,2,4,12,13,16-19
La griseofulvina es un fungistático que actúa interfiriendo la síntesis de ácidos nucleicos
por inhibición de los microtúbulos durante la replicación. Está indicada en las infecciones
cutáneas por dermatofitos (tiñas), especialmente en las del cuero cabelludo, así como
también en las resistentes a las terapéuticas tópicas convencionales. Continúa siendo la
droga sistémica más importante en las infecciones por dermatofitos. Se recomiendan las
siguientes dosis: en niños, de 10 a 20 mg/kg/día, y en adultos, entre 500 y 1 000 mg por día.
Esta terapéutica debe extenderse por no menos de 3 semanas (21 días) en la mayoría de las
dermatofitosis, exceptuándose las del cuero cabelludo (45 días), y la de las uñas (en las
manos no menos de 3 meses y en los pies no menos de 6). Su administración debe ser junto
con las comidas pues se absorbe mejor con los alimentos grasos.
Es necesario plantear que la griseofulvina es totalmente ineficaz frente a la pitiriasis
versicolor. No debe administrarse a embarazadas ni a puérperas, y debe manejarse con
mucho cuidado en pacientes con daño hepático porque es un producto sensibilizante, e
incluso puede desencadenar un ataque de porfiria aguda intermitente. Durante el tiempo de
tratamiento no deben ingerirse bebidas alcohólicas.1,2,4,12,13,16-19
El ketoconazol es el derivado imidazólico de mayor uso entre los dermatólogos, y es el
primer antimicótico sistémico con verdadero amplio espectro. Inhibe la biosíntesis de
esteroles alterando la membrana celular del microorganismo. Está indicado en infecciones
por dermatofitos refractarias a la griseofulvina.
La dosis recomendada es de 200 mg diarios, y debe prolongarse de forma similar a la
griseofulvina. Su absorción es mayor en medio ácido, de ahí que se indique su ingestión
con alimentos cítricos. Hay que tener en cuenta su potencial efecto hepatotóxico, y se ha
observado además ginecomastia e impotencia en el hombre. ciertamente, "el ketoconazol es
una droga que posee además efecto antiandrogénico" al interferir con la biosíntesis de
testosterona.1,2,4,12,13,16-19
Medidas terapéuticas de medicina natural y tradicional
Se recomienda una dieta con bajo contenido de azúcares y rica en frutas y vegetales,
suplementación con ajo y sustancias probióticas como Lactobacillus acidophilus y
Lactobacillus bifidobacteria, extracto de semillas de cítricos y polen de abejas.
Tópicamente se pueden usar la tintura de ajo y la tintura de pino macho (pino amarillo en la
Isla de la Juventud), que son expedidas en las farmacias dispensariales de plantas
medicinales.20,21
Como remedio casero también se podrá aplicar un cataplasma de té fuerte de raíz de
hidrastia directamente sobre el área afectada.20
Estas recomendaciones pueden ir complementadas con aromaterapia (romero, árbol del té,
lavanda, geranio americano, menta y tomillo), y homeopatía (sepia, arsen alb y graphites),
aunque estas 2 últimas modalidades deben ser indicadas por homeópatas o especialistas en
aromaterapia.20,21
Comentario final
Se abordaron las características generales de las dermatofitosis, las manifestaciones y
formas clínicas más frecuentemente encontradas en la práctica médica de la atención
primaria, se han destacado las medidas de educación y prevención, así como también las
diferentes maniobras terapéuticas para el control de estas frecuentes afecciones, todo lo que
debe apoyar el trabajo diario del Médico de Familia.
Summary
The clinical characteristics of the skin lesions produced by dermatophytes or filamentous
fungus are explained. Emphasis is made on the measures of education, prevention and
control of these affections at the primary health care level. The different threapeutic topical
and systemic maneuvers to be used in the treatment are also approached. Reference is made
to the therapeutic possibilities that natural and traditional medicine have for these patients.
Subject headings: DERMATOMYCOSIS/prevention & control;
DERMATOMYCOSIS/therapy; ANTIFUNGAL AGENTS/therapeutic use; MEDICINE,
TRADITIONAL; PRIMARY HEALTH CARE; PHYSICIANS, FAMILY.

Referencias bibliográficas
1. Arenas R. Atlas de dermatología, diagnóstico y tratamiento. 2da ed. México, DF:
Interamericana, 1996;315-36.
2. Fitzpatrick TB. Dermatología en Medicina General. 4ta ed. México, DF:
Interamericana, 1997:1033-46.
3. Abreu A, Lovio Z, Larrondo RJ. Dermatología en la atención primaria de salud.
Avan Méd 1998;5(16):8-10.
4. Larrondo RP, Hernández LR, Carmona O, González AG, Larrondo RJ. Terapéutica
medicamentosa de las afeccciones dermatológicas más frecuentes en nuestro medio.
Actual Fármaco-Ter 1984;8(1):3-22.
5. Larrondo RJ, González AR, González FE, Larrondo RP. Estudio de la morbilidad
por enfermedades de la piel en un consultorio del médico de la familia en dos años
de trabajo. Rev Cubana Med Gen Integr 1992;8(2):139-43.
6. ———. Giardiasis. Estudio de las afecciones cutáneas en una serie de 30 pacientes
con la enfermedad. Rev Cubana Med Gen Integr 1997;13(6):551-4.
7. Art H, Rhett D. Diabetes in skin diseases. The Electronic Textbook of Dermatology.
1995-2000. The Internet Dermatology Society, Inc. All rights reserved.
Texbook@telemedicine.org.
8. Rich P, Hare A. Onychomycosis in a special patient population: focus on the
diabetic. Int J Dermatol, 1999;38(Suppl 2):17-9.
9. Myskowski PL, Ahkami R. Dermatologic complications of HIV infections. Med
Clin North Am 1996;80(6):1415-35.
10. Bouscarat F, Belaich S. Characteristic of mucocutaneous infections in
immunocompromised patients. Rev Prat 1996;46(13):1629-35.
11. Faergemann J. Pityrosporum ovale and skin diseases. Keio J Med 1993;42(3):91-4.
12. Berkow R, Beers M, Fletcher A. El manual Merk. Barcelona. Editorial OCEANO,
1999:1015-7.
13. Smith EB, Fungal diseases of the skin. En: Conn´s current therapy 1998. 50th ed.,
(St Louis). W.B. Saunders, 1998:785-8
14. Thaipisuttikul Y. Pruritic skin diseases in the elderly. J Dermatol 1998;25(3):153-7.
15. Larrondo RJ, Hernández LM, González AR, Larrondo RP. Lesiones en genitales
externos. Enfoque diagnóstico y conducta que debe seguir el médico de la familia.
Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(1):5-14.
16. Long CC, Mills CM, Finlay AY. A practical guide to topical therapy in children. Br
J Dermatol 1998;138(2):293-6.
17. Larrondo RP, Hernández LR, Larrondo RJ, Romero MI, Larrondo HM, Valdés S, et
al. El formulario en dermatología. Actual Fármaco-Ter 1987;11(4):1-26.
18. Larrondo RJ, Larrondo RP, González AR, Hernández LM. Formulario
dermatológico básico para el médico de la familia. Rev Cubana Med Gen Integr
1997;13(5):422-8.
19. Hay RJ. Antifungal therapy of yeast infections. J Am Acad Dermatol, 1994; 31(3 Pt
2):6-9.
20. Goldberg B. Medicina alternativa. La guía definitiva. Los Ángeles: Future
Medicine, 1999:969-970.
21. Roig JT. Diccionario botánico de nombres vulgares cubanos. La Habana: Editorial
Científico-Técnica, 1988;t2:987.
Recibido: 28 de mayo de 2001. Aprobado: 3 de julio de 2001.
Dr. Rubén José Larrondo Muguercia. Calzada # 603 entre B y C, apartamento C, Vedado,
municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.

1 Especialista de I Grado en Medicina General Integral y Especialista de II Grado en
Dermatología. Jefe de Servicio. Clínica de Medicina Natural y Tradicional del Hospital
Clinicoquirúrgico Docente "Comandante Manuel Fajardo".
2 Especialista de I Grado en Medicina General Integral y Especialista de I Grado en
Logopedia y Foniatría. Jefa del Departamento de Logopedia. Policlínico Docente Plaza de
la Revolución.
3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Jefe del Departamento de Medicina
Natural y Tradicional del Policlínico Docente Puentes Grandes.

© 2014 1999, Editorial Ciencias Médicas

Calle 23 # 654 entre D y E, Vedado
Ciudad de La Habana, CP 10400
Cuba

ecimed@infomed.sld.cu