Está en la página 1de 7

EDUCACION POPULAR EN ARGENTINA: ¿DESDE DONDE SE ABORDAN

LOS PROYECTOS?
Reflexiones sobre las distintas partes de un todo.




Autora: María Belén Jussyk
DNI: 31.477.113
Dirección: Miranda 4533, Capital Federal, Buenos Aires.
Teléfono: (011) 4639-5789
Correo electrónico: beludam14@hotmail.com

INTRODUCCION

Uno de los temas que sin dudas es origen de debates, reflexiones y críticas también, es
la realidad en América Latina. Y cuando nos referimos a “realidad” es algo que
trasciende los marcos económicos, políticos, sociales o culturales: hablamos de un
cambio de estructuras preestablecidas que están dando origen a una serie de
modificaciones, también de tipo estructural, que orientan a la región en una perspectiva
renovadora y de integración. Cómo Clauda Korol señala en la Introducción de una
compilación de ensayos sobre Socialismo Latinoamericano, no hablamos más que de
“(…) dar vuelta las bases mismas de un sistema cuya reproducción está
estructuralmente ligada con la explotación, la exclusión, diversas maneras de opresión y
dominación a nivel mundial.”
1
Pero por supuesto, éste marco regional no es algo que
haya surgido en los últimos años, sino que es el resultado de una serie de postulados,
movimientos, ideas, etc., que durante los tiempos de independencia de las grandes
coronas se han ido desarrollando y han tomado forma.
Como señalamos anteriormente, podríamos abordar cualquiera de los tópicos citados:
político, económico, social o cultural, pero el eje que nos permite realizar un corte
transversal en todas éstas temáticas es el desarrollo de las nuevas corrientes de
pensamiento educativo y los distintos proyectos de Educación Social y de Educación
Popular. Partimos del carácter ético que define a la educación como una consecuencia
necesaria para la formación de la individualidad y, a su vez, para la formación del ser
social dentro de un marco de cambio social que supone un sistema de relaciones
múltiples con cambios multicausales. Tomando, además, a la educación como una
acción política, vamos a abordar el conocimiento de los actores educativos sobre la
Educación Popular en Argentina.
Realizado el trabajo de relevamiento de información (a través de encuestas a diferentes
actores educativos), estamos en condiciones de afirmar que hay muy poco conocimiento
sobre las propuestas de educación popular, como así también, muy poca información
sobre el contexto regional en éste aspecto; así los actores se desempeñen en proyectos
de Educación Popular o no, se puede advertir que hay muchas cuestiones sin reflexionar
y falencias que vienen por parte de los propios encargados de tales proyectos.



1
-Korol, Claudia (comp.). El Socialismo Latinoamericano. Un recorrido hasta nuestros tiempos.
1 ed. Buenos Aires: Asoc. Madres de Plaza de Mayo, 2006. (p. 5)

EDUCACION POPULAR EN ARGENTINA
Proyectos, alcances, lugar del educador y del educando

De acuerdo con lo planteado en la Introducción, podemos abordar de manera más
profunda algunos de los datos que ofrecieron las encuestas realizadas. Debemos tener en
cuenta que la polaridad de Instituciones, cargos y proyectos sobre los que se han
realizado nos permite ver que la falta de información no es algo que se enfoque
estrictamente en quiénes no trabajan en proyectos de Educación Popular. De todas
maneras y más allá de la diversidad de opiniones, algunas de las reflexiones resultan
interesantes.
En primer lugar, muchos de los actores que participan en una Institución abocada a la
Educación Popular (el colegio La Salle en la localidad bonaerense de Gonzalez Catán)
consideran a la Educación Popular como educación para las clases más pobres, lo cual
puede resultar preocupante, dado que se adopta el carácter clasista de la educación
cuando la idea central trabajada por la mayoría de los autores que reflexionan sobre
éstas problemáticas es la de destacar la idea de igualdad de todos los educandos. Pero
parece que la tendencia de éstos últimos años de hacer de las terminologías “popular”,
“pobre”, humilde” sinónimos no permiten abarcar la magnitud del proyecto que implica
la Educación Popular. El mismo es: educación para todas las clases sociales, teniendo
en cuenta los orígenes y cambios sociales, con la acción política de formar individuos
con la capacidad de cambiar el mundo, que se apropien de su historia, el conocimiento
en derechos humanos y, de ésta manera, poder vencer las diversas opresiones a las que
han sido sometidos durante años. De todas maneras, la mayoría de los encuestados ha
coincidido en tomar a la educación como una acción ética-pedagógica-política,
entendiendo la dirección y orientación que se plantea con cada proyecto.
Muchos de ellos, sin embargo, no conocen ningún proyecto aquí en nuestro país;
solamente aparecen respuestas positivas cuando aquellos actores formaron o forman
parte de alguno. Lo cual plantea una problemática importante que ya podríamos
considerar de manera amplia dado que, como actores educativos o miembros de una
comunidad educativa, no podemos desconocer o estar tan desinformados con respecto a
tendencias, propuestas, proyectos, etc, que atañen exclusivamente nuestra función de
educadores. El trabajo de Néstor Lopez plantea las disfuncionalidades que conllevan
las transformaciones políticas en la región y el poco acompañamiento de las escuelas
dentro de éste proceso; a su vez, los cambios que se van realizando se hacen en
diferentes tiempos, los cuales generan un desfasaje en la acción educativa. Plantea que
los cambios rápidos que se realizan orientados a los desplazamientos sociales no se
condicen con los cambios lentos y progresivos que se realizan a nivel institucional. Y
traemos éste comentario a referencia, porque los educadores forman parte de una
institución que puede o no realizar cambios, y si lo hacen, son lentos. Entonces, dentro
de éste marco, las comunidades educativas tienden a “encerrarse en sí mismas” y no
abrir paso a nuevos proyectos o perspectivas pedagógicas o políticas. Sin olvidar, por
supuesto, que muchas de las Instituciones en el país guardan el modelo de escuela
neoliberal que plantea Oscar Jara Holliday en donde se pregona un sistema educativo
que se adapte al mundo, opuesto a un sistema educativo que forme individuos para
cambiar el mismo.
El rol del docente y del alumno ha sido algo que, en la mayoría de los casos, marcan una
tendencia similar: se considera al docente enmarcado dentro de un rol dialéctico y al
alumno dentro de un rol liberador. Aunque, debemos hacer la salvedad, que las opciones
ofrecidas en la encuesta
2
suponen relaciones similares y conjuntas que en la realidad o
teoría de los proyectos de Educación Popular, se entrelazan y actúan en conjunto.
Cuando accedemos a éstas respuestas vemos que, de cierta manera, hay un
conocimiento sobre los roles o lugares que cada uno ocupa dentro del proceso
educativo. No estructurar al alumno como una tábula rasa y tampoco estructurar al
docente como el único poseedor del saber es uno de los principales cambios
conceptuales que se han ido desarrollando en los últimos años. Podemos observar la
interacción de ambos roles: si la mayoría de los educadores o miembros de una
comunidad educativa toman al alumno con un rol protagónico o rol liberador,
suponemos un acto de reflexión se entrelaza con la acción de un docente que lo conecta
con el mundo y con los conocimientos. Pero, cada individuo, hace su propio proceso
orientado a las reflexiones críticas que cada uno pueda realizar.

Contexto Latinoamericano: la cuenta pendiente

Las principales falencias y diversidad de respuestas las encontramos en el bloque que
abarca: medidas del Estado, cambios sociales en Argentina, lugar de la escuela
argentina dentro del proceso Latinoamericano y la reflexión que se proponía sobre la
formación de la escuela en América Latina
3
. No encontramos mucho conocimiento
sobre las medidas estatales, el contexto en América Latina, si bien muchos destacaron el
rol elitista en el surgimiento de la escuela en nuestra región, muchas respuestas
apuntaban a “la escuela como el ámbito de igualdad de oportunidades” cuando sabemos
la complejidad de la misma. Para explayarnos brevemente, tomamos nuevamente como
referencia a Néstor Lopez que plantea dentro de su trabajo que estamos ante una escuela

2
Las opciones que se ofrecían en la encuesta con relación al rol del docente son: *rol progresista: el
docente como formador de hombres *rol dialéctico: el docente como guía en el acto del diálogo entre
los conocimientos y el mundo *rol pasivo: expositor de contenidos donde el foco está orientado al
desarrollo individual. Y con relación al rol del alumno son: *rol protagónico: descubre su historia de
manera crítica para accionar sobre ella *rol liberador: educado en derechos humanos empodera sus
derechos como ciudadano y toma consciencia de ello *rol ético-político: con la finalidad de construir
una sociedad más justa y educativa.
3
La misma es: “la escuela latinoamericana fue diseñada y pensada para la clase media urbana”. Lo que
se pidió fue expresar si se estaba de acuerdo con tal afirmación y justificar.
que espera para poder educar niños ya educados. Y con sólo marcar ésta reflexión
podemos descartar la idea de “igualdad de posibilidades” en cuanto a la escuela; no
todas las realidades son iguales, y no hablamos únicamente a nivel social, sino que
también lo hacemos a nivel familiar/individual de cada educando. Lo que el autor
plantea también es que el éxito educativo estará determinado por el grado de adaptación
que tenga el alumno ideal para el cual fueron pensados los procesos educativos y el
alumno real que entra al aula.
Y a nivel regional, consideramos aún más grave y crítico el desconocimiento: no
tenemos arraigado el sentimiento de identidad nacional y regional que nos propone un
pasado común. Partimos de un momento histórico de nuestro continente que ha sido
invadido y adaptado a una cultura distinta, en el mismo tiempo cronológico y generando
resistencias diversas a niveles locales y regionales. Alfredo Ghiso hace hincapié en el
estudio crítico de la Historia como pilar fundamental en la Educación Popular porque, si
uno conoce su propia historia, tiene las herramientas intelectuales para poder liberar las
opresiones y entender el origen de las exclusiones. Entonces, ¿qué nos espera si los
actores educativos no conocen el presente de la región?; ¿desde qué lugar se ofrecerá
una Historia crítica si se desconoce el hoy?, ¿acaso no estamos fomentando una forma
de exclusión?
Para redondear, en líneas generales, muchos de los actores consultados no están en
contacto con los proyectos de educación popular, y no sólo eso sino que, es posible
detectar el grado de compromiso de los que sí están involucrados ¿A qué nos referimos?
Sencillamente a ver la calidad de las respuestas y justificaciones de quiénes están al
tanto de los proyectos, participan y, toman una actitud coherente dentro de todo lo
expuesto anteriormente. Esto es: conocer sobre qué se basa la Educación Popular,
entender la dialéctica alumno/docente, interpretar la acción política que la misma
implica, relacionándolas con las políticas estatales y el marco regional que propone un
proyecto común en estos últimos años. Lamentablemente, no han abundado tales
conclusiones.









REFLEXIONES FINALES
¿Hacia dónde vamos?

Si bien luego de abordar las temáticas anteriores a priori daría la impresión de no tener
una perspectiva optimista, la realidad es que no es así. Si nos encerramos en el
desconocimiento real que ofrecieron los datos encuestados, caemos en la misma trampa
en la que venimos cayendo en los últimos años.
Poder detectar dónde están las principales falencias, es lo que nos permite luego de una
reflexión profunda, poder accionar y capacitar a nuestros educadores. Y el enfoque está
puesto en ellos por el mismo supuesto del que parten la mayoría de los encuestados: el
docente como mediador entre los conocimientos y el mundo y sus cambios. Entonces, si
no nos dedicamos a informar a los educadores, cualquiera que sea el proyecto de
Educación Popular, no podremos obtener los resultados esperados. Tampoco lo decimos
de manera tajante, sino, de manera concreta: hay más chances de obtener resultados
favorables, cuando todas las partes del proceso funcionan con la responsabilidad
suficiente y en armonía.
Algo que hemos destacado como preocupante, es la falta de conocimiento o pertenencia
en cuanto al rol del Estado y al lugar regional de la educación. Y realmente lo es. Si
todos asumen a la educación popular como una acción ético-pedagógica-política y
desconocen justamente las políticas… ¿Cómo podemos encontrar coherencia en el acto
de educar? Volviendo al contexto regional, ¿Cómo se puede entender a la escuela
argentina si no se la enmarca dentro de la escuela latinoamericana?
Los últimos años han sido, a nivel político, fundamentales para reforzar las ideas de San
Martín y Bolívar que han soñado con una Patria Grande y con la unión de los pueblos.
Como habíamos citado, el “pasado común” y el análisis críticos de movimientos
campesinos y de derechos humanos propios de nuestra región, de las cuales se han
nutrido muchas de las teorías de Educación Social, Pedagogía de la Liberación o de la
Esperanza y propiamente la Educación Popular, es algo que no podemos desconocer al
momento de abordar cualquier acto pedagógico.
Para concluir, aquí es donde se evidencia ese desfasaje que habíamos señalado en
Lopez: cambios sociopolíticos en un ritmo, cambios institucionales en otro. En el
medio, los educadores, los educandos, las familias, las sociedades y los sistemas
económicos que ejercen presión priorizando el capital por sobre el valor humano. Con
todo este contenido, y con todas estas trabas, es que se intenta avanzar en las propuestas
pedagógicas emancipadoras; el cambio es posible, pero resta seguir trabajando.


BIBLIOGRAFIA

-Ghiso, A. (s.f.) Pedagogía Social en América Latina. Legados de Paulo Freire.
Recuperado el 21 de Noviembre de 2011 de
http://www.campusvirtuales.com.ar/campusvirtuales/comun/mensajes/206273/1/Pedago
gia Social.pdf

-González Abreu, J., Cabré Hernández, R., Rodriguez Urbay, M., Llovet Guevara, J.,
Stetsova, I. (s.f.) Coincidencias del pensamiento pedagógico Latinoamericano de finales
del Siglo XVIII y el Siglo XIX en concepciones de José Martí y Simón Rodríguez.
Recuperado el 11 de Noviembre de 2011 de
www.ucp.vc.rimed.cu/sitios/varela/articulos/rv2103.pdf


-Jara Holliday, O. (2005) Desafíos políticos de la educación social. Memorias del XVI
Congreso Mundial de Educadores Sociales. Montevideo, Uruguay. Recuperado el 15 de
Noviembre de www.projoven.gub.uy/Documentos/.../6_Oscar_Jara.doc

-Korol, Claudia (comp.). El Socialismo Latinoamericano. Un recorrido hasta nuestros
tiempos. 1 ed. Buenos Aires: Asoc. Madres de Plaza de Mayo, 2006.

-López, N. (2005) La educación en América Latina, entre el cambio social y la inercia
institucional. Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación. Sede Regional
para América Latina. UNESCO. Revista Galega de Economía, vol. 14, núm. 1-2. 2005,
pp. 1-20 ISSN 1132-2799. Recuperado el 12 de Noviembre de 2011 de
www.usc.es/econo/RGE/Vol14_1_2/Castelan/art11c.pdf

-Magendzo Kolestrein, A. (2002). Pedagogía Crítica y Educación en Derechos
Humanos.
Recuperado el 21 de Noviembre de 2011 de
http://www.iidh.ed.cr/documentos/herrped/PedagogicasTeoricos/12.pdf

-Revista Virtual Portal Educativo (2007) Entrevista a Carlos Torres: Estamos ante el
renacer de la Educación Popular. Publicación de la Dirección General de Cultura y
Educación de la Provincia de Buenos Aires. Año 2, N° 5, Noviembre/Diciembre 2007.
http://abc.gov.ar/lainstitucion/revistacomponents/revista/archivos/portal-
educativo/numero05/archivosparaimprimir/44_entrevistacarlostorres.pdf



-Úcar, X. (2011) De Europa a Latinoamérica: hacia una perspectiva global, compleja e
integrada de la Pedagogía Social. Dpto. Pedagogía Sistemática y Social. Universidad
Autónoma de Barcelona España. Recuperado el 20 de Noviembre de 2011 de
http://ddd.uab.cat/pub/artpub/2011/84809/europaalatinoamerica_Ucar_a2011.pdf