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MUTACIONES DEL CAPITALISMO EN LA ETAPA

NEOLIBERAL I.
Economías centrales
Claudio Katz
1
Al cabo de seis años de crisis global la coyuntura internacional ofrece un cuadro
muy variado. Los bancos fueron salvados a expensas de un enorme bache fiscal y una gran
expansión del desempleo. En las economías centrales se contuvo la depresión pero no el
estancamiento, hina consolidó su ascenso, las economías intermedias mantuvieron un
crecimiento fr!gil y la periferia sufrió una nueva degradación.
Los cambios geopolíticos han puesto en debate la supremacía imperial de Estados
"nidos, la continuidad de la "nión Europea y la aparición de nuevos blo#ues. La ofensiva
del capital sobre el traba$o persiste con fuertes resistencias en Europa, convulsiones en
%edio &riente y reacciones sociales en Asia.
'ómo impacta la crisis en las distintas regiones( ')u* alcance y significado tiene
la multipolaridad( 'ambió la relación social de fuer+as en #ue se asienta el
neoliberalismo( Los acontecimientos del ,ltimo sexenio brindan pistas para esclarecer las
tendencias de la coyuntura, la etapa y la *poca del capitalismo.
DILEMAS DEL SOCORRO BANCARIO
La #uiebra de Lehman -rothers inauguró un período de turbulencias #ue transformó
a la crisis en un dato cotidiano de las economías centrales. Los incontables paralelos con lo
ocurrido en 1./. retratan la gravedad del torbellino, #ue convulsionó a los bancos
estadounidenses y al euro.
Al comien+o del /011 la an*mica recuperación de la Euro+ona coexiste con una
inestable reanimación económica de Estados "nidos, el languidecimiento de 2apón y la
desaceleración de hina. Es el mismo escenario #ue ha predominado en los ,ltimos años.
Los promisorios signos de reactivación se diluyen con la reaparición de nubarrones
1
Economista, 3nvestigador, 4rofesor. %iembro del E53 6Economistas de 3+#uierda7. 8u p!gina 9eb
es: 999.lahaine.org;<at+
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financieros y parali+aciones productivas. 4ocos analistas anuncian el fin de la crisis y
muchos consideran factible una reaparición del momento crítico vivido en el /00=>0..
Esta incierta coyuntura prevalece al cabo de una in*dita expansión del gasto
p,blico. ?odos los gobiernos de los países afectados por la crisis desplegaron un gran
socorro para rescatar a los financistas #ue especularon con cr*ditos sub>prime, burbu$as y
bonos empa#uetados.
Las investigaciones sobre el rol de @oldman 8achs en el diseño de hipotecas
titulari+adas fueron cerradas. Los expertos en ocultar riesgos y apañar cr*ditos insolventes
conservan sus empleos. 8ólo cayó alg,n chivo expiatorio por estafas muy explícitas
6%adoff7 y se negocian algunas multas sin consecuencias penales con las calificadoras de
riesgos 68tandard and 4oors7.
Los bancos estadounidenses neutrali+aron la reglamentación de una tenue ley de
supervisión, mantienen sus operaciones en las sombras, impiden la división de las grandes
entidades y preservan los paraísos fiscales. En Europa todavía no se aprobó el famoso
impuesto a las transacciones cambiarias 6tasa ?obin7 y el ,ltimo proyecto incluye un
gravamen ridículo #ue podría favorecer al propio auxilio de los bancos
/
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Los gobiernos optaron por el rescate en lugar de cerrar o nacionali+ar los bancos
colapsados. Evitaron el camino de la clausura por temor a un desplome general de los
depósitos y acreencias. Luego de la conmoción creada por la intervención de Lehman se
disiparon las propuestas ortodoxas de precipitar una desvalori+ación masiva del capital.
4ero la asociación de los gobernantes con el poder financiero sepultó tambi*n las
tentativas opuestas de avan+ar hacia la estati+ación de las entidades. Esta complicidad
contrasta con el trato dispensado a las víctimas de la crisis #ue padecen pobre+a, desempleo
y caída del salario,
8e ha mantenido intacta la estructura bancaria #ue detonó la crisis. El oxígeno
oficial aportado a las entidades agrava todos los dese#uilibrios financieros. Lo m!s
explosivo es la magnitud de la inyección monetaria consumada para auxiliar a los bancos.
Ao existen precedentes de una emisión con efectos tan expansivos sobre la li#uide+
internacional. Aadie sabe cu!ndo y cómo esa descomunal suma de dinero ser! absorbida
por la economía.
La Beserva Cederal 6CE57 introdu$o una política de Drela$amiento cuantitativoE para
transferir un caudal millonario de fondos a los bancos. 3ntenta inducirlos a incrementar los
pr*stamos con destino productivo. 4ero los resultados de esa medida sobre el nivel de
actividad económica han sido exiguos. Las entidades eluden derivar esos recursos a
cr*ditos de inversión o al refinanciamiento de las familias endeudadas. "tili+an el dinero
para incentivar un nuevo ciclo de especulación con materias primas, acciones o monedas
extran$eras.
La CE5 ha #uedado atrapada en un comple$o dilema. 8i mantiene la li#uide+
continuar! alentando las transacciones de alto riesgo #ue condu$eron al estallido del /00=.
2
>Fern!nde+ Gigueras, 2uan, HEl mercado de los derivados financieros sigue operando sin controlH,
/0;/;/011, 999.clarin.com. lavero, Gicente. El engaño de una mal llamada tasa ?obin, 1;1;/011,
999.caffereggio.net.
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4ero si desactiva ese peligro incrementando la tasa de inter*s asfixiar! la d*bil recuperación
y reabrir! el grifo para una recesión de envergadura
I
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A diferencia de los años J0 no est! obligada a optar entre el crecimiento
inflacionario y la retracción de la economía. En las ,ltimas d*cadas se ha instalando un
cuadro deflacionario #ue reduce el impacto de la emisión sobre los precios. 4ero debe lidiar
con la disyuntiva de propiciar nuevas burbu$as financieras o resignarse al continuado
estancamiento.
"n anticipo de este dilema se verificó en 2apón durante los años .0. El auxilio a los
bancos no se tradu$o allí en repunte del crecimiento y los rescates ni si#uiera erradicaron la
insolvencia financiera. 8i se repite ese escenario los gobiernos bombear!n fondos #ue
nunca llegar!n a la esfera productiva.
LIDERAZGO INANCIERO ESTADOUNIDENSE
La crisis comen+ó en Estados "nidos, se expandió al resto de las economías
desarrolladas y terminó atenu!ndose en el país de origen. Esta curva se explica por la
gravitación de la primera potencia en varios terrenos.
En primer lugar mantiene la primacía del dólar en el comercio y las finan+as. En esa
divisa est!n nominadas el J/K de las reservas y el =LK de las transacciones globales. El
billete norteamericano ha perdido su reinado de posguerra, pero ninguna otra moneda
ocupa su lugar. 4reserva una significativa hegemonía, mientras se negocia otro patrón
internacional basado en la convivencia de varias monedas, el retorno a las paridades fi$as o
la formación de una canasta de divisas
1
.
A pesar del elevado endeudamiento y d*ficit comercial #ue soporta la economía
estadunidense, el dólar se mantuvo como refugio predilecto de los capitalistas en los
momentos críticos del ,ltimo sexenio. En esas coyunturas los acaudalados buscaron
protección en ese signo monetario.
Estados "nidos define, en segundo t*rmino, el ritmo y las características de la
reforma del sistema financiero internacional. Este a$uste normativo se ha tornado imperioso
por la crisis reciente, la globali+ación de las finan+as y la interconexión de las -olsas. "n
reconocido $efe del clan bancario supervisa esta remodelación 64aul Golc<er7, para
perpetuar la hegemonía de los capitales #ue operan desde Aueva Mor<. ?ambi*n busca
garanti+ar los privilegios del puñado de expertos #ue mane$a de ese comple$ísimo sistema.
La influencia de este sector se verificó en el veto #ue impuso a las propuestas de
limitar las operaciones de alto riesgo. Los financistas blo#uearon, adem!s, las sanciones
contra los causantes del crac< del /00= y consiguieron la continuidad de las escandalosas
comisiones #ue cobran los gestores de las burbu$as.
3
%unevar 5aniel, D3nestabilidad en los mercados emergentes: El fin de un ciclo(1.;I;/011,
pensamientoscontracorrientes.blogspot.com.

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Bamaa Gasudevan, DLa crisis de la hegemonía del dólarE, 999.pagina1/.com.ar, /1;0.;/01/.

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Estados "nidos logró, en tercer lugar, rehabilitar al C%3 como auditor de las
economías nacionales y supervisor de los a$ustes. "na entidad desprestigiada y con
recursos decrecientes, cuenta nuevamente con muchos fondos y gran capacidad de
intervención global. En los ,ltimos cónclaves del @ /0 se acordó duplicar el capital de ese
organismo. Aun#ue los norteamericanos aportan poco dinero mantienen una influencia
predominante en el directorio. La agenda del C%3 se define en Nashington.
Este poder de Nall 8treet y la Beserva Cederal explica cómo pudo la potencia del
Aorte exportar una crisis originada en su territorio. Al comien+o del temblor impuso la
estrategia de expandir la li#uide+ bancaria y neutrali+ó la resistencia de Alemania. Fa
recurrido nuevamente a la inundación internacional de dólares, #ue en el pasado facilitó la
licuación de la deuda p,blica estadounidense. Ante la ausencia de alternativas los tenedores
de esa moneda vuelven a aceptar ese riesgo.
%uchos bancos del país se han recompuesto con fondos p,blicos y comien+an a
devolver parte del dinero obtenido durante el rescate. 4or eso la CE5 propicia un giro hacia
la restricción monetaria y el aumento de las tasas de inter*s
L
.
En las fases anteriores de li#uide+, la política monetaria expansionista condu$o a la
emigración de capitales hacia las economías intermedias, #ue ofrecían mayor rendimiento a
los fondos golondrinas. En el escenario opuesto #ue se avecina 6de encarecimiento del
costo del dinero7, comen+aría un retorno de esos capitales hacia las economías centrales.
En ambos períodos Estados "nidos ha orientado el ciclo financiero global,
confirmando el rol central #ue tienen Nall 8treet, la CE5 y los bancos de ese país en el
desenvolvimiento del capitalismo contempor!neo
J
.
DETERIORO INDUSTRIAL
La otra cara de este protagonismo internacional es el deterioro interno de la
economía del Aorte. Ese declive se corrobora en el d*bil crecimiento, #ue ha sucedido al
endeudamiento privado y a la insolvencia desatada por la crisis de las hipotecas.
La recuperación de la economía est! afectada tambi*n por el enorme costo fiscal
#ue ocasionó el socorro de los bancos. La deuda p,blica alcan+ó un peligroso techo luego
de saltar del J/ K 6/00O7 al 100K del 4-3 6/0117. La gravedad de esta carga fue testeada el
año pasado durante el cierre del gobierno federal. La administración de$ó de funcionar,
mientras republicanos y demócratas discutían los límites al financiamiento de ese pasivo.
El establishment utili+ó el abismo fiscal como un argumento de a$uste, para for+ar
cortes m!s dr!sticos en el gasto municipal y social. Cinalmente no se produ$o el temido
L
Aoyola Bodrígue+ Ariel, Aoyola Bodrígue+ "lises,DLa rivalidad euro>dólarE, J>1> /011,
contralinea.info
J
Femos desarrollado esta caracteri+ación partiendo de la tesis de autores como @o9an y 4anitch.
Pat+ laudio, -a$o el imperio del capital, Luxemburg, -uenos Aires, diciembre de /011, 6cap I7.
@o9an 4eter, D"8 hegemony todayE, D3mperialism Ao9E, %onthly Bevie9, vol LL, n I, 2uly>
august /00I. 4anitch Leo, Leys olin. DLas finan+as y el imperio norteamericanoE. El 3mperio
Becargado, LA8&, -uenos Aires, /00L.
4 http://katz.lahaine.org
default, ni la dram!tica corrida contra los bonos del tesoro. 4ero lo ocurrido ilustra la
dimensión de la crisis fiscal #ue corroe a la economía norteamericana
O
.
Esta fla#ue+a se acent,a, adem!s, por la impotencia #ue demuestra &bama para
introducir reformas mínimas. -a$o la presión del ?EA 4arty y los republicanos aceptó el
vaciamiento de su proyecto de salud. Los millones de estadounidense #ue carecen de
protección sanitaria deber!n afiliarse a un servicio privado pre>pago regulado por el estado.
El proyecto de una cobertura significativa y menos onerosa #uedó archivado.
omo la derecha ha blo#ueado cual#uier reintroducción de impuestos a los ricos,
todo el a$uste sigue recayendo sobre los traba$adores. &bama choca con los republicanos en
temas culturales 6aborto, matrimonio homosexual7 y prioridades políticas 6inmigración, uso
de armas7. 4ero su agenda económica es muy seme$ante. "n abismo lo separa del Ae9
5eal #ue instrumentó Boosvelt durante la gran depresión.
El presidente actual mantiene una política neoliberal adversa a los sindicatos y
recha+a todas las sugerencias de los economistas <eynesianos para regular los bancos,
aliviar a los pe#ueños deudores y me$orar el ingreso de los empobrecidos.
omo resultado de este continuismo un puñado de multimillonarios ha triplicado su
apropiación del 4-3 en comparación a los años O0. El sistema impositivo #ue impuso el
reaganomics no ha cambiado, mientras uno de cada seis norteamericanos vive con ingresos
inferiores a la línea de pobre+a.
El endeudamiento personal constituye otro índice del mismo deterioro. Es un
recurso de supervivencia frente a la p*rdida de ingresos, #ue utili+an todas las víctimas del
modelo actual. Las familias de Estados "nidos han #uedado particularmente atrapadas en la
made$a de esta financiación.
Las brechas sociales se amplían adem!s con la expansión del desempleo, #ue no
decae en los momentos de reactivación. @ran parte de los empleos perdidos desde el /00=
desaparecieron para siempre. Las grandes empresas contin,an incrementando la
productividad con innovaciones #ue expulsan mano de obra, mientras amplían su
deslocali+ación de plantas. rean fuera del país los empleos #ue destruyen internamente,
multiplicando los barrios fantasmales en las ciudades obreras 6como 5etroit7.
Es cierto #ue este deterioro industrial coexiste con el lidera+go estadounidense en la
creación de nuevas tecnologías de la información. 4ero esa actividad genera poco empleo y
no podr! encabe+ar un resurgimiento del nivel de ocupación. La emigración de empresa
hacia países con menores costos laborales genera p*rdidas de puestos de traba$o muy
superiores, a la recuperación de empleos #ue acompaña al desarrollo de las actividades de
punta. Las nuevas tecnologías no recrean el traba$o masivo de la industria cl!sica.
O
Aavarro, Gincent. DLa falsa alarma del abismo fiscal en Estados "nidosE, 11;1;/01I
999.vnavarro.org.

5 http://katz.lahaine.org
REA!USTES EN LA PRIMAC"A B#LICA
Estados "nidos conserva un rol internacional protagónico a pesar de su p*rdida de
lidera+go industrial. 'ómo se explica esta disociación( La influencia decisiva de sus
bancos aporta una respuesta. 4ero la principal explicación se encuentra en el rol imperial
#ue despliega la primera potencia. Esa supremacía militar le permite preservar
protagonismo económico.
El gendarme del planeta es garante del orden capitalista. Es un sheriff #ue mane$a el
10K del gasto b*lico global, a trav*s de =00 bases militares distribuidas en 1I0 países. Ao
tiene sustituto en este papel de custodio de las clases dominantes. 4rotege al capital frente a
las amena+as sociales serias o las situaciones de extrema inestabilidad
=
.
Actualmente &bama perfecciona estas formas de intervención. 4romueve una menor
presencia directa de tropas para facilitar acciones laterales con mayor sost*n tecnológico. El
curioso premio Aobel de la 4a+ incorporó a su e#uipo a un ex halcón republicano 6hec<
Fagel7 y a un experto en provocaciones de la 3A 62ohn -rennan7. Fa decidido evitar las
invasiones con m!s operaciones encubiertas.
Nashington es la capital de una guerra perpetua. "n e$*rcito secreto de J0.000
hombres se encarga de implementar los mandatos de una diplomacia militari+ada #ue
desinforma a la población. Este encubrimiento es facilitado por el ínfimo porcenta$e actual
de alistamiento de la ciudadanía.
Las operaciones #uir,rgicas son reali+adas por comandos entrenados para el
asesinato. El caso de -in Laden ilustra como estas e$ecuciones son resueltas sin procesos
$udiciales. &bama mane$a la lista de condenados y define el momento de cada crimen.
"tili+a una ley secreta para detener a los sospechosos de terrorismo en cual#uier parte del
mundo y refuer+a los grupos de tareas #ue pasaron de IL 6/00/7 a 10J 6/0107
.
.
Esta política conduce a restricciones de las libertades democr!ticas, como se ha
notado en la vengan+a #ue soporta el soldado -radley %anning por destapar información
sobre la violencia imperial. La persecución internacional #ue sufren Assange y 8no9den
obedece al mismo propósito de silenciar la brutalidad de las operaciones estadounidenses.
Este belicismo repercute internamente en el continuado armamento de población, los
asesinatos en los colegios y la expansión de las milicias derechistas.
&bama rea$usta la estrategia imperial para reparar la fatiga política y el agu$ero
financiero #ue de$ó -ush. 5espu*s de la crisis del /00=>0. Estados "nidos no puede
costear guerras infinitas. Los =00.000 millones de dólares gastados en 3ra< y los 1L0.000
millones desembolsados en Afganist!n de$aron exhausto al ?esoro. ?al como ocurrió luego
de Gietnam, la primera potencia necesita cicatri+ar las heridas para retomar el
intervencionismo. Ao es la primera ve+ #ue el imperio introduce un par*ntesis entre dos
cru+adas
10
.
=
Exponemos este tema en nuestro ,ltimo libro retomando los enfo#ues de Anderson, 4anitch y
@indin. Pat+, -a$o el imperio, 6cap I, L, J, 117. Los traba$os m!s recientes de esta visión en:
Anderson 4erry, DAmerican Coreign 4olicy and 3ts ?hin<ersE, ALB =I, 8ept>&ct /01I, 4anitch Leo,
@indin 8am ?he %a<ing of @lobal apitalism, /01I.
.
@elman, 2uan. DBoboti+ando la guerraE, 999.pagina1/.com.ar, .;/;/01/.
10
4etras 2ames, D?he changing contours of "8 3mperialE, //;1/;/01I,999.9orldtruth.org.
6 http://katz.lahaine.org
IMPERIALISMO COLECTI$O
La reorientación actual incluye una revisión de las prioridades b*licas, para reducir
la presencia estadounidense en %edio &riente y aumentar la presión sobre hina. En la
primera región se transfieren responsabilidades a los socios locales, mientras la 3A
preserva el control de las operaciones secretas, el mane$o de la información y la provisión
selectiva de armamento.
En la segunda +ona el 4ent!gono incrementa el n,mero de tropas locali+adas en la
+ona del 4acífico, afian+a el cerco sobre orea del Aorte y supervisa los conflictos
limítrofes entre 2apón, orea y hina. 4ero adem!s, los marines entrenan tropas de I1
países africanos y encabe+an todas la Dintervenciones humanitariasE #ue re#uieran las
empresas multinacionales. 8ostienen especialmente la tensión sobre Busia, a trav*s de los
nuevos sat*lites #ue incorporó la &?AA.
El gendarme global mantiene su vie$a estrategia de hostili+ar a los adversarios para
obligarlos a negociar. El acuerdo con 3r!n es el e$emplo m!s reciente de esta política. La
primera potencia impuso el desarme nuclear a cambio de concesiones mínimas. Logró este
ob$etivo al cabo de muchos años de blo#ueo comercial y ofertas de negocios a la burguesía
persa.
La renuncia a bombardear 8iria demostró #ue Estados "nidos tiene limitada su
capacidad de intervención militar directa, pero no su rol de mandante geopolítico. Est!
ubicado en la primera fila de las negociaciones, luego de la contraofensiva iniciada en Libia
para sepultar la primavera !rabe en guerras sectarias.
8e ha retirado superficialmente de los conflictos de la región, para facilitar un
desangre #ue le permita negociar nuevas alian+as con los ganadores de las batallas en
curso. Cue el modelo #ue utili+ó con 3ra< contra 3r!n, para luego sepultar a 3ra< y terminar
negociando con 3r!n. En 8iria financia a los yihadistas contra el gobierno para luego exigir
la depuración de los fundamentalistas. En el Líbano apaña el reinicio de las masacres.
4ero como cada aventura alumbra una nueva fuer+a reaccionaria autónoma, la
secuencia de guerras no tiene fin. Ma ocurrió con los talibanes y Al )aeda. El próximo
descarrilamiento podría ser encabe+ado por Arabia 8audita, si el reino contin,a avan+ando
en la construcción de una bomba atómica para refor+ar sus ambiciones regionales
11
.
Es evidente #ue el sheriff del mundo #uedó afectado por el resultado de 3ra<. 5ebió
abandonar un fallido ensayo colonial #ue devastó a ese país. 4ero sigue mane$ando los hilos
de la región $unto a sus socios y a diferencia de Gietnam no soportó una crisis interna por
las masacres perpetradas.
Luego de la experiencia ira#uí, &bama promueve acciones imperiales m!s
coordinadas y trata de compartir costos con sus socios internacionales. -usca #ue Europa
hostilice a Busia frente a la crisis de "crania, #u* Crancia intervenga en Qfrica y #ue las
elites locales se involucren m!s directamente en los conflictos de Memen, ?ailandia,
4a<ist!n o Egipto.

11
Armanian, Aa+anín. DArabia 8audí: el via$e m!s importante de &bamaE, I1;I;/011, 999.other>
ne9s.info;

7 http://katz.lahaine.org
Esta política apunta a incrementar la participación de sus aliados en la custodia
imperial sin resignar el mane$o de las prioridades. Estados "nidos determina #ui*nes son
los integrantes y excluidos de la &?AA, cómo opera el e$e for$ado durante la guerra fría
con Europa y 2apón y #u* papel deben cumplir las sub>potencias ya probadas 63srael,
anad!, Australia7, seleccionadas 6?ur#uía, -rasil, 8ud!frica7 o eventuales 64a<ist!n,
3ndia7.
Estas tendencias confirman #ue el rol militar de Nashington no se ha modificado.
4reserva el lidera+go de una gestión imperial colectiva, #ue en la segunda mitad del siglo
RR sustituyó a las vie$as confrontaciones b*licas inter>imperialistas
1/
.
Algunos autores cuestionan esta caracteri+ación remarcando el declive militar de
Estados "nidos. 3nterpretan los desenlaces geopolíticos recientes en %edio &riente, Europa
&riental o Asia como expresiones de impotencia de un vie$o gendarme. Estiman #ue el
4ent!gono ha #uedado irreversiblemente agotado y retrocede frente a cada desafío.
onsideran #ue luego de e$ercer cierta hegemonía cultural durante de los años .0 6con la
fantasiosa ilusión de un Dsiglo americanoE7, los yan#uis han perdido la partida
1I
.
4ero resulta difícil corroborar este diagnóstico a la lu+ de lo ocurrido en los ,ltimos
años. Estados "nidos sigue fi$ando las pautas y asumiendo las decisiones m!s relevantes de
la acción imperial. Es la vo+ cantante a la hora de definir #ui*nes son los integrantes y los
excluidos del club nuclear.
En ese terreno negocia con sus vie$os antagonistas 6hina y Busia7, comparte el
armamento con sus socios 6Crancia, @ran -retaña7 y agentes privilegiados 63srael7, acuerda
la magnitud del poderío atómico con regímenes históricamente próximos 64a<ist!n7 o
actualmente afines 63ndia7. Al mismo tiempo impone una duro acoso contra #uienes buscan
dotarse de esos recursos b*licos en forma autónoma 6orea del Aorte7.
Estados "nidos ha perdido capacidad de acción unilateral, pero no poder de
intervención en la dirección del imperialismo colectivo. Este comando obedece a la
inexistencia de otro timón para la custodia general del capitalismo.
ALEMANIA REMODELA A EUROPA
Europa es el epicentro de la crisis actual. Allí contin,a la recesión al cabo de
fatigosos a$ustes con niveles r*cord de desempleo. El momento m!s dram!tico del temblor
se registró en el /011>/01/, cuando sobrevoló una convergencia de #uebranto de los bancos
con cesaciones de pagos de la deuda p,blica, en pleno temblor global. ?ambi*n parecía
inminente el estallido del euro. Ese dramatismo ha cedido pero el respiro es fr!gil. La
1/
Anali+amos este problema recogiendo la visión de Amin. Pat+, -a$o el imperio 6cap 17. "na
actuali+ación en: Amin, 8amir. El imperialismo colectivo: 5esafíos para el ?ercer %undo,
1.;=;/01I, fisyp.org.ar
1I
Sibechi, Ba,l. DFacia un mundo desamericani+adoE, 11;.;/01/, hunna.org;el>ir>a>las>cosas>de>
la>política, paginaglobal.blogspot.com. %eyssan, ?hierry. DFacia un mundo sin Estados "nidosE,
1L;10;/01I, 999.voltairenet.org;article. 8apir, 2ac#ues. El nuevo siglo RR3, El Gie$o ?opo, /00=,
%adrid, 6pag 1J, J/>JI,JL>JO, =1, ==7.
8 http://katz.lahaine.org
situación de las instituciones financieras es delicada y el estancamiento es mayor #ue en
Estados "nidos.
La interpretación europea inicial de tsunami como un eco pasa$ero del temblor
norteamericano ha #uedado desmentida. El Gie$o ontinente est! entrampado en un círculo
vicioso de #uiebras bancarias y d*ficit fiscal. El rescate de las entidades potenció la deuda
p,blica y precipitó recesiones, #ue acent,an la vulnerabilidad del sector financiero. Aun#ue
=00 bancos ya recibieron un billón de euros nadie avi+ora el final del t,nel.
Alemania se ha convertido en la gran potencia del Gie$o %undo. Becuperó
preeminencia con la anexión de la B5A, #ue financió entre 1..= y /00J con a$ustes
internos y retracción salarial. Luego impuso el incremento de la productividad por encima
de los sueldos, mediante un atropello contra las con#uistas sociales. on las leyes Fart+ se
obligó a los desocupados a reali+ar traba$os precari+ados, #ue ya representan un cuarto del
empleo total. Esta agresión fue desplegada por los capitalistas para reducir el costo salarial.
La afluencia de mano de obra barata y calificada del Este y la relocali+ación externa
de numerosas empresas complementaron el a$uste. Los sindicatos no fueron demolidos
como en 3nglaterra, pero decreció su poder de negociación y el modelo renano de
capitalismo social se diluyó, hasta perder sus vie$as diferencias con el es#uema anglosa$ón.
El capital alem!n se internacionali+ó, recibió inversiones externas y adoptó el estilo brutal
de los managers estadounidenses.
Estas transformaciones han socavado la legitimidad del sistema político. En
Alemania &riental las elites del vie$o r*gimen no obtuvieron los beneficios #ue lograron
sus pares de 4olonia, Fungría o Eslova#uia con la restauración capitalista. La emigración
de $óvenes provocó una importante despoblación de la ex B5A y el 1JK de la población
total, ya afronta un serio riesgo de pobre+a. Adem!s, los servicios de alimentación para los
carenciados se han triplicado desde el /00/
11
.
Los capitalistas germanos salieron airosos de la anexión e impusieron sus
prioridades en la conformación de la "nión Europea. Acumularon un gran acervo de
acreencias y super!vits comerciales #ue les permite definir el rumbo del continente. Esta
primacía se ha consolidado luego de cooptar a varias economías del norte 65inamarca,
Folanda, Cinlandia, Austria7.
?ambi*n ha sido esencial el acuerdo político con Crancia. La clase dominante de ese
país compensa su declive productivo con la alian+a geopolítica #ue for$ó con su vie$o rival.
4ero el precio del convenio es un a$uste continuado, #ue conservadores y socialdemócratas
implementan sin ninguna distinción. A los pocos meses de asumir, Follande sustituyó su
leve sugerencia de subir impuestos a las familias pudientes por nuevos subsidios al capital y
mayor flexibilidad laboral.
3nglaterra ensaya otra estrategia tomando distancia del poder alem!n. 8e mantiene
fuera del euro y renegocia el status especial #ue acordó en el /00. dentro de la "E. Esta
autonomía es exigida por el lobby bancario, para preservar los negocios internacionali+ados
de la ity londinense. 4ero hay muchas tratativas en curso, por#ue el sector industrial >#ue
11
Pundnani, Fans. D5econstruyendo el llamado milagro alem!nE, J;/;/011, 999.pagina1/.com.ar
9 http://katz.lahaine.org
coloca la mitad de sus exportaciones en el ontinente> promueve una reaproximación con
Europa.
CIRUGIA DELACIONARIA
Las economías intermedias de Europa afrontan las consecuencias de convalidar los
recortes #ue impone la c,pula de la "nión. Esta cirugía comen+ó en 3talia a principios de
los .0 con la aceptación de las reglas de %aastrich. El vie$o modelo de inflación,
devaluación y d*ficit fiscal fue sustituido por una dr!stica comprensión del gasto p,blico.
La derecha de -erlusconi y los socialdemócratas de 4rodi se han repartido la tarea de
privati+ar y desregular el mercado de traba$o, acentuando la brecha #ue separa al Aorte del
8ur. on este molde macroeconómico se perpet,a el estancamiento y el desempleo.
España siguió otro recorrido. 8u incorporación a la "nión dio lugar a un fuerte
crecimiento inicial e incentivó la internacionali+ación de ciertas empresas #ue se
transformaron en $ugadores globales 6?elefónica, Endesa, Cenosa, Bepsol, --GA,
8antander7. La contrapartida de esa inserción ha sido una especiali+ación de la economía
6construcción, servicios, turismo7, #ue cercenó la estructura industrial y estabili+ó elevadas
tasas de desempleo.
Estas fragilidades explican el gran impacto de la crisis reciente. El estallido de la
burbu$a inmobiliaria precipitó en España un colapso bancario #ue arruinó las finan+as
p,blicas al cabo de cuatro rescates. El ,ltimo socorro incluyó el tutela$e alem!n directo en
la supervisión de los recortes. El producto se contrae, el d*ficit fiscal saltó al J,1K y la
deuda araña el =OK del 4-3.
España e 3talia no pueden compensar su fragilidad económica con acciones
geopolíticas. En las ,ltimas centurias tuvieron poca presencia en este !mbito y la
incorporación a la "nión consolidó esa marginalidad. El impacto de la crisis se aseme$a por
estas ra+ones al sufrimiento de toda la periferia europea
1L
.
El desempleo bate r*cord en la +ona euro 610,=K7 y se duplica entre los $óvenes
6/1,JK7. 4ero en España ya supera el /IK y en 3talia afecta a uno de cada tres $óvenes y a
la mitad de las mu$eres del sur. El =,/K de traba$adores europeos #uedó situado en el /010
por deba$o de la línea de pobre+a. 4ero el n,mero de empobrecidos se duplicó en 3talia
6/00O> /01/7 y alcan+a a tres millones de personas en España. 8i esta degradación persiste
al ritmo actual, un amplio sector de la población de ambos países #uedar! privado de
coberturas b!sicas en los próximos años. El modelo socialdemócrata de Dcapitalismo con
me$oras socialesE se desvanece en forma acelerada.
En el fracturado mapa del continente, Alemania determina el ritmo del a$uste.
3mpone a los deudores una indigerible dieta deflacionaria, para amoldar la región a su
patrón de competitividad. omo al mismo tiempo necesita preservar los nuevos mercados
evita la bancarrota de sus clientes, refinanciando a los #uebrados con durísimos
condicionamientos.
1L
-ec<, @unnar DEl experto prev* #ue el blo#ue europeoE, /.;J;/01/,999.pagina1/.
10 http://katz.lahaine.org
ada país debe socorrer a sus bancos con fondos propios, puesto #ue la unificación
monetaria no incluye compartir los pasivos. Alemania proyecta avan+ar hacia una
convergencia fiscal y bancaria de toda la ".E., cuando haya concluido la actual limpie+a de
insolventes. 4or eso otorga pr*stamos sólo a las economías colapsadas #ue aceptan el futuro
control germano.
4ara preparar esa supervisión, Alemania blo#uea cual#uier auxilio indiscriminado
basado en la mutuali+ación de deudas o la emisión de Eurobonos. 3mpone un organismo
afín 6A-E7 #ue timonea la reorgani+ación de los bancos. ?ambi*n introduce la supervisión
del -anco entral Europeo sobre las J./00 entidades de la euro+ona y mane$a la
recapitali+ación de esas instituciones a trav*s de un fondo de estabilidad 6%E5E7. El paso
siguiente sería reformar el ?ratado Europeo para asegurarse el control fiscal, ampliando la
delegación de atribuciones #ue ya detenta -ruselas.
8ólo al final de este proceso Alemania consideraría la introducción de los
mecanismos federales #ue rigen en Estados "nidos, para supervisar las finan+as y la
moneda. 4ero este plan re#uiere #ue el euro, los bancos y las finan+as p,blicas perduren sin
estallar por la gran ingesta de cicuta #ue contienen los a$ustes. La crisis podría demoler este
proyecto antes de su concreción, si se agrava la actual fractura entre el Aorte y el 8ur
europeo.
MECANISMOS DE POLARIZACI%N
Los capitalistas de toda la Euro+ona invocan la permanencia en el euro para
$ustificar la destrucción del estado de bienestar. 4ero los m!s afectados son los países de la
periferia regional. Estas economías han sufrido duramente las consecuencias de una
liberali+ación financiera, #ue generali+ó las maniobras de titulari+ación, el apalancamiento
y las contabilidades fuera de balance. Los bancos #uedaron desprovistos de sus
protecciones tradicionales y al trastabillar impusieron un inmenso agu$ero a las finan+as
p,blicas.
La periferia europea est! agobiada por pasivos inmane$ables y ha #uedado sometida
a las exigencias de los acreedores. 8u situación se aseme$a a los padecimientos sufridos por
Am*rica Latina en los momentos de mayor endeudamiento.
Los mismos excedentes de li#uide+ y mercancías #ue Estados "nidos colocaba
entre sus vecinos del 8ur en años =0 y .0, fueron transferidos por Alemania a las
economías m!s fr!giles del Gie$o ontinente. Ambas potencias utili+aron formas
seme$antes de endeudamiento p,blico para descargar sobrantes de mercancías y capitales.
Esta traslación socavó la estabilidad fiscal de las regiones dependientes y derivó en a$ustes
muy similares. El C%3 monitoreaba los recortes de Am*rica Latina y ahora repite esa
supervisión en una ?roi<a compartida con la omisión Europea y el -E. 8ólo han
cambiado las victimas y la locali+ación de un mismo proceso.
El desastre es may,sculo en varios casos. @recia sufre un colapso superior al
padecido por Argentina en el /001, tanto en el desplome de su producto 6el doble del
derrumbe pos> convertibilidad7, como en la magnitud del endeudamiento 61J.K frente a
11 http://katz.lahaine.org
1L0K del 4-37. El desempleo promedia el /OK y alcan+a el L=K en la $uventud, en un
escenario de depresión sin fin
1J
.
La ?roi<a no expulsó al país del euro pero tampoco lo financia. %antiene una soga
corta para imponer el a$uste perpetuo con inverosímiles promesas de me$oría futura. Al
cabo de una promocionada renegociación de la deuda, el pasivo fue reducido en un irrisorio
10K.
A 3rlanda no le va me$or. 5urante una d*cada el país fue exhibido como el Dmodelo
m!s exitoso de neoliberalismoE y desde hace cuatro años soporta un a$uste sin pausa. El
consumo se ha desplomado 61/K inferior al /00O7 y los recortes no han reducido la deuda
p,blica #ue contin,a por encima del 1/0K del 4-3.
En 4ortugal la derecha y los social>liberales se alternan en el gobierno para
introducir nuevos recortes, al concluir cada ronda de negociación de la deuda. on el tercer
rescate de los bancos el país #uedó vaciado de reservas, mientras se multiplica el
desempleo. Europa &riental sufre una gran emigración de la población desocupada y
soporta tasas de pobre+a seme$antes al ?ercer %undo.
El destino de dos paraísos financieros ilustra #ui*n carga con las consecuencias de
la crisis. En 3slandia se privati+aron las entidades para atraer capitales a dos bancos, #ue
recaudaron fondos e#uivalentes a 10 veces el 4-3 de la isla. uando colapsaron el C%3
intentó transferir el desfalco a una población #ue impidió el atropello.
?ambi*n en hipre se buscó penali+ar a los pe#ueños depositantes por la #uiebra de
los bancos. La resistencia social y el temor a una corrida en otros mercados liberali+ados
obligaron a limitar esa confiscación. 4ero el precedente de una expropiación directa de los
ahorristas #uedó flotando como un recurso para el futuro.
La moneda com,n opera en toda la Euro+ona como una convertibilidad for+osa, #ue
consolida las venta$as de las economías avan+adas al impedir el uso de las devaluaciones
para recomponer la competitividad.
Los países m!s endeudados son for+ados a reducir su d*ficit fiscal y su desbalance
comercial. omo utili+an la misma moneda #ue el resto para gestionar productividades,
salarios y tasas de inflación muy diferentes, soportan una gran hemorragia de recursos hacia
el centro.
El promedio salarial en Alemania, Crancia, 4aíses -a$os, 8uecia y Austria duplica o
triplica las medias de @recia, 4ortugal o Eslovenia. 8upera entre O y 10 veces los niveles
vigentes en Letonia, Bumania o -ulgaria. La brecha de productividad con Alemania es
abismal.
?ambi*n los desniveles de inflación entre el Aorte y 8ur de Europa se han
acentuado. En el período /000>0= el incremento de precios fue 11,=K en la primera región
y /OK en la segunda. 5esde su incorporación al euro las economías de la periferia
crecieron aumentando el consumo sin ning,n soporte productivo. La inflación diferenciada
refle$ó este dese#uilibrio, #ue primero desembocó en d*ficit comercial, luego en
endeudamiento y finalmente en #uebranto bancario.
1J
Atavanellos, Antonis '4odremos avan+ar hacia la constitución de comit*s(,
/L;10;/01I,999.vientosur.info
12 http://katz.lahaine.org
Estos procesos ilustran el car!cter crónico de las desigualdades socio>económicas
regionales y la recreación de relaciones centro>periferia en los momentos de gran
reconversión capitalista. En el escenario europeo se verifica como ambos polos se
alimentan mutuamente, a medida #ue la región es adaptada a los nuevos moldes de la
acumulación global
1O
.
DEL EDERALISMO AL CENTRALISMO
La crisis no ha detenido la conformación de la "nión Europea, #ue ya es un proto>
estado continental con varias instituciones en gestación. Fasta ahora funciona mediante
tratados sin gran sustento constitucional. 4ara cambiar cada regla se necesita el voto de los
gobiernos, #ue a su ve+ recurren a consultas internas. Estos mecanismos regir!n hasta #ue
se defina como centrali+ar las decisiones. Esta modificación se est! procesando mediante la
eliminación de todos los resabios de la Europa social #ue obstruyen a la Europa del capital.
La transformación en curso ya no guarda ning,n parentesco con el ideario
federalista. Ese proyecto se ha disipado para insertar al Gie$o ontinente en la
mundiali+ación neoliberal. El vira$e es comandado por Alemania #ue ensayó internamente,
los nuevos principios de restricción salarial y prioridad explícita del beneficio, a trav*s de
estrictas políticas monetarias de independencia del -anco entral
1=
.
Los primeros pasos #ue siguió la paulatina conformación de la "nión 6?ratado de
Boma en los L0, política agraria com,n en los J0, sistema de paridades en los O0, acuerdos
de moneda en los =07 registraron un brusco giro con el tratado de %aastrich en los .0. Allí
comen+ó el vira$e neoliberal consumado con la unificación monetaria, el resurgimiento de
Alemania y el ingreso de los países del Este a la ".E.
El modelo actual funciona ba$o el comando de una casta supra>nacional, #ue amolda
la construcción de Europa a las exigencias del mercado. 8u poder creció abruptamente
luego con la implosión de la "B88 y la reunificación germana. %aastrich consagró la
primacía del despotismo capitalista, para demoler el estado de bienestar en los /O miembros
de la "nión y en los 1O integrantes de la Euro+ona.
?odos perdieron soberanía, resignaron atribuciones presupuestarias y delegaron
decisiones en la tecnocracia de -erlín>-ruselas. Este sometimiento se verifica en la
primacía económica del ?ribunal Europeo, el dominio de las empresas continentales, el
libre flu$o de capitales financiero y la gravitación del euro.
El proyecto federalista inicial de %onnet>5elors ha #uedado totalmente sustituido
por las propuestas de Faye< de for$ar una estructura política divorciada de la soberanía
popular. Este es#uema modifica a tal punto las tradiciones progresistas de posguerra, #ue el
t*rmino DreformaE ya no implica me$oras sociales sino aceleración de las privati+aciones.
1O
Esta reconsideración de la din!mica centro periferia en: Fusson, %ichel. DEconomíe politi#ue du
systeme euroE, 3nprecor, L=L>L=J aoTt>septembre /01/. ?oussaint, Eric. Dontradicciones entro
4eriferia en la "nión EuropeaE, 1/;11;/01I, 999.isepci.org.ar
1=
@oddin, Boger. )uel#ues elements trop peu connus du neoliberalisme, I0>I>/011
999.avanti1.be
13 http://katz.lahaine.org
La meta geopolítica inicial de la "nión apuntaba a real+ar la gravitación de Crancia
para contener un eventual resurgimiento germano. Ese propósito tenía el 4lan 8chuman y la
omunidad del Acero y el arbón. 8e buscaba evitar la repetición de la inestabilidad de los
años I0, imponiendo la subordinación de Alemania a una construcción continental.
4ero la crisis de 8ue+, las derrotas del colonialismo franc*s y la erosión del
gaullismo alteraron el proyecto. 4or un lado se incrementó la presencia perdurable de
Estados "nidos en el Gie$o ontinente y por otra parte se debilitaron las posibilidades de
un es#uema europeo autónomo. El desplome de la "B88 refor+ó estas tendencias.
El vie$o temor a una repetición de la inestabilidad de entre>guerra se diluyó e
irrumpió el nuevo hori+onte de for$ar empresas regionali+adas 6o internacionali+adas7, para
apuntalar la competitividad europea. El discurso apolítico #ue emana desde -ruselas
expresa esta prioridad.
?odas los debates actuales confirman la sustitución definitiva del proyecto
<eynesiano por el planteo haye<iano. Algunas interpretaciones atribuyen este cambio a la
necesidad de centrali+ar la actividad de las grandes empresas integradas. &tros explican el
mismo proceso por la p*rdida de influencia del estado>nacional. La interdependencia
económica y la formación de alian+as continentales son vistas como datos insoslayables del
nuevo escenario europeo.
CONTRADICCIONES DE LA UNI%N EUROPEA
%uchos analistas se preguntan si la "nión aguantar! la profunda erosión #ue genera
la crisis actual. ?ambi*n discuten si el a$uste en marcha no terminar! debilitando al Gie$o
ontinente en la competencia global.
ada iniciativa #ue adopta la "nión reduce su legitimidad política. 5esecha las
normas de una confederación, afian+a la tiranía de sus organismos 6omisión, onse$o,
orte7 y se divorcia del sustento electoral. 4or estas ra+ones aumenta el predicamento de
las corrientes euro>esc*pticas.
El Dd*ficit democr!tico de la "niónE es presentado por los neoliberales como un
trago amargo y pasa$ero. 4ero en realidad promueven un consenso pasivo de largo pla+o,
asentado en el sost*n de las elites para contrapesar la indiferencia de las masas.
5os de cada tres europeos ya hablan otro idioma y las calificaciones educativas se
han unificado. 4ero las clases populares no comparten el nuevo europeísmo, carecen de un
sentido supra>nacional y conservan sus afiliaciones nacionales. Este descontento emerge
periódicamente a la superficie en los resultados de los comicios.
El distanciamiento popular distingue la unificación actual de las vie$as
construcciones nacionales, #ue incluían la intervención revolucionaria de las masas para
democrati+ar los nuevos estados. Estos organismos surgieron históricamente a trav*s de la
expansión gradual de la autoridad en cierto territorio, la edificación desde arriba
6absolutismo franc*s7 o la revolución anticolonial 6Estados "nidos7.
14 http://katz.lahaine.org
La "nión Europea no repite ninguno de estos precedentes y se for$a con gran
orfandad simbólica. Los valores de la civili+ación asociados con el Gie$o ontinente desde
el 3luminismo han sido vertiginosamente erosionados por los atropellos neoliberales.
La unificación actual destruye, adem!s, el e#uilibrio de poderes políticos #ue
generaba la existencia de m,ltiples estados competidores. Este deterioro podría
compensarse con la integración económica continental. 4ero las empresas est!n
consumando su entrela+amiento en un contexto de crisis global y desgarramiento social
1.
.
Los analistas euro>esc*pticos tambi*n remarcan la inexistencia de una defensa
militar y una política exterior com,n, la inoperancia del 4arlamento de Estrasburgo, la
continuada primacía de partidos políticos nacionales y la ausencia de una real identidad
europea. 8ubrayan especialmente la incapacidad de la "nión para sustituir a los vie$os
estados nacionales en la gestión corriente de los asuntos p,blicos
/0
.
La manifestación m!s evidente de estas tensiones es la creciente gravitación de las
demandas regionalistas. Las tendencias separatistas se expanden en un amplio espectro de
regiones 6Escocia, Clandes7 y en procesos muy contradictorios. Las legítimas exigencias
nacionales 6catalanes7 se mixturan con el regresivo recha+o a compartir los presupuestos
locales con las +onas empobrecidas 6Aorte de 3talia7.
El contraste entre los derechos vulnerados de los vascos y la persecución racista en
la ex Mugoslavia, ilustra el car!cter diametralmente opuesto #ue pueden asumir esos
nacionalismos. Al aceptar varios mini>estados en su seno, la "nión Europa abrió un
peligroso sendero de pertenencia a la omunidad fuera de los estados vigentes.
DOS ACETAS DE LA UNIICACI%N
La estructura estatal europea en gestación presenta un perfil neoliberal de pocos
gastos y burocracias ínfimas. on ese delgado aparato se busca avasallar las con#uistas
sociales #ue nunca alcan+aron los asalariados de otros continentes. 4or esa ra+ón el
presupuesto de -ruselas se reduce al 1K del 4-3 regional.
La insignificante dimensión de ese organismo conduce a combinar los atropellos
decididos en -ruselas con su implementación estatal>nacional. En este ,ltimo !mbito se
garanti+a el recorte. Allí se concentran los dispositivos represivos y las instituciones
políticas re#ueridas para consumar la agresión.
4ero un proto>estado mínimo para el a$uste tambi*n genera una estructura d*bil para
la competencia internacional. Esta diferencia se ha verificado en las políticas divergentes
#ue adoptaron la Beserva Cederal y el -anco entral Europeo frente a la crisis. %ientras
#ue la CE5 lan+ó una emisión de 100K de la base monetaria de la economía
estadounidense, el -E sólo incrementó ese volumen en un 1L0K
/1
.
1.
>Anderson, 4erry. ?he Ae9 &ld Norld, Gerso, London, /00.. 6pag 110>11L, 1=, 1OJ>1=0, /1, .=>
10L, 1I0>1I/, 11=>1/I7
/0
%ann, %ichael. DEstados nacionais na Europa en outros continentesE, en @opal -ala<rishnan, &
%apa )uestao Aacional, 8ao 4aulo, /000, Editorial ontrapunto.
21
5urand, *dric D?he strategies of the ruling class and the HausteritarianH program in EuropeE,
?hird 33BE 8eminar on the Economic risis. Amsterdam, 1L>/>/011.
15 http://katz.lahaine.org
Esta diferencia de respuestas ha determinado una recuperación inferior del producto
bruto y del empleo en comparación a Estados "nidos. La caída del nivel de actividad tuvo
una duración inicial similar en ambas regiones 6un año y medio7. 4ero la Euro+ona recayó
posteriormente en una nueva recesión de dos años. Adem!s, su tasa de desempleo promedia
el 1/,1K frente al J,OK de Estados "nidos
//
.
%ientras #ue la potencia norteamericana recurrió a tres rounds de rela$amiento
monetario, en el Gie$o ontinente imperó la norma deflacionaria. Esta asimetría ha sido
explicada por la adopción de una política monetaria expansiva frente a otra restrictiva.
?ambi*n se menciona la existencia de una Beserva Cederal con experiencia, frente a un
-anco entral Europeo en surgimiento. & se recuerda #ue los reglamentos de la "nión
impiden prestar el dinero, #ue la CE5 distribuye sin ninguna restricción en todo el territorio
estadounidense.
&tros analistas subrayan la mayor capacidad de acción de un estado imperial
construido hace dos siglos, frente a un proto>estado continental en plena gestación.
&bservan la misma diferencia entre un capital yan#ui 6#ue opera en forma cohesionada7 y
capitales europeos 6segmentados en proyectos heterog*neos7.
4ero la principal diferencia radica en la continuada hegemonía imperial de Estados
"nidos. El e$ercicio de esa supremacía le otorga un mane$o militar, político y económico
#ue no tienen sus rivales europeos. Este dominio se expresa tambi*n en la forma dominante
de e$ercer la política monetaria con un hori+onte global.
4or estas ra+ones la Beserva Cederal adoptó una actitud ofensiva frente a la crisis,
emitiendo moneda y reduciendo las tasas de inter*s, mientras #ue el -E recurría a la
deflación y al encarecimiento del costo del dinero.
%er<el optó por una estrategia ultra>ortodoxa, no sólo por alcance acotado del euro
como moneda mundial. 8u conducta defensiva tambi*n obedece a la subordinación
germana al poder geopolítico norteamericano. Alemania ha recuperado gravitación
económica pero no presencia militar.
La sintonía del país con cual#uier acción anti>terrorista #ue exige el 4ent!gono
ilustra este sometimiento. Las elites alemanas son muy conservadoras y se han
acostumbrado a seguir los mandatos del 5epartamento de Estado. En los ,ltimos años
aceptaron la participación de sus efectivos en los -alcanes, Afganist!n y el ongo.
El comando económico #ue rige dentro de la "nión Europea no se extiende a la
órbita geopolítica global. omo Alemania carece de e$*rcito y proyección internacional, no
puede actuar sola. Aecesita el concurso de Crancia, #ue a su ve+ ha optado por el abandono
de la estrategia soberana del gaullismo.
El declive imperial franc*s no siguió el precedente brit!nico de inmediata
dependencia financiera y subordinación militar a Estados "nidos. 5e @aulle pretendió
reconstruir la autonomía del país mediante guerras coloniales y proyectos atómicos propios,
aprovechando la gravitación internacional #ue mantenía la cultura francesa.
//
Niesbrot, %ar<. DEn el reino de los ciegosE, 4!gina 1/, /I;1;/011.
16 http://katz.lahaine.org
4ero ese intento fue socavado por la adaptación al neoliberalismo #ue inició
%itterand y posteriormente propiciaron los intelectuales derechistas enemistados con la
generación del J=. Esta transformación fue refor+ada por la apertura de la economía, la
privati+ación de las empresas p,blicas y la consolidación de un estilo gerencial anglosa$ón.
El estancamiento económico, la reacción política y el declive cultural de Crancia
han desembocado en el giro pro>norteamericano en los ,ltimos años. Este vira$e incluyó el
reingreso a la &?AA y la participación militar en Afganist!n.
Es cierto #ue Crancia mantiene un despliegue imperial propio en su vie$o espacio
colonial. Allí desenvuelve todas las Dintervenciones humanitariasE #ue exi$an sus empresas.
Fa reali+ado estas incursiones neocoloniales en osta de %arfil, Buanda, ongo, Aíger y
Bep,blica entroafricana, considerando a esa región como una gran reserva de negocios.
4ero habitualmente act,a en sintonía con el 4ent!gono, a trav*s de operaciones
coordinadas #ue distribuyen el traba$o militar. En el caso reciente de %ali la invasión fue
concretada por Crancia para garanti+ar la provisión de uranio a su red energ*tica. 4ero el
e$*rcito norteamericano ya había adiestrado previamente a las tropas del mismo bando
/I
.
Ao sólo en Qfrica la acción imperial francesa remueve presidentes, promueve
secesionismos y encubre genocidios en coordinación con la &?AA. ?ambi*n en %edio
&riente act,a con sus aliados occidentales, para sostener a las fuer+as reaccionarias de
Libia o 8iria.
?odas las rivalidades franco>americanas se procesan en el marco compartido del
imperialismo colectivo. ual#uiera sea la expectativa francesa de esta acción 6conservar su
influencia neocolonial, su proteccionismo agrario o su excepcionalidad cultural7, la
asociación con Estados "nidos reduce el margen de acción de la principal potencia militar
de la euro+ona.
Estados "nidos incrementa su influencia sobre una Europa unificada. 4iloteó la
expansión de la &?AA hacia el Este promoviendo la incorporación de varios países
lindantes con Busia y logró un explícito compromiso del Gie$o ontinente en la Dguerra
contra el terrorismoE. Fa impuesto la definitiva extinción de las vie$as diferencias #ue
separaban a los conservadores de los social>demócratas en el mane$o de la política exterior
europea
La reciente crisis desatada por el espiona$e inform!tico norteamericano corrobora
ese vira$e. 8no9den destapó cómo el 4ent!gono ausculta los secretos de sus socios
europeos. Los espiados respondieron con cierta espuma medi!tica, pero a#uietaron
r!pidamente el esc!ndalo para no perturbar las operaciones con$untas de ambas potencias.
LA IMPOTENCIA DE !AP%N
La crisis global generó fuertes efectos pero no sorpresas en la economía nipona.
Beavivó impactos #ue la tercera potencia del blo#ue desarrollado padece desde hace veinte
años.
/I
%artial, 4aul. D8obre la intervención francesaE 999.lahaine.org;. 01;0/;/01I. Bamonet, 3gnacio
D')u* hace Crancia en %ali(E, 999.rebelion.org 0/;0/;/01I.
17 http://katz.lahaine.org
El prolongado estancamiento #ue soporta 2apón le #uitó centralidad económica,
desde el estallido de una burbu$a especulativa en sectores bancarios y de la construcción
61.=.7. Ese temblor inició un lento proceso de restricción crediticia e inversora, #ue
desembocó en L recesiones durante los ,ltimos 1L años.
En ese período las coti+aciones del mercado burs!til Ai<<ei y los activos
inmobiliarios se desplomaron en un O0K y el nivel de actividad se retra$o muy por deba$o
del promedio de Estados "nidos y Europa.
La insolvencia bancaria generó un agu$ero financiero #ue contin,a absorbiendo el
10K del presupuesto estatal. La deuda total se ubica en un r*cord internacional de /1LK del
4-3 y todas las iniciativas ensayadas para retomar el crecimiento han chocado con la
persistente deflación. Estos resultados son vistos con gran preocupación por los gobiernos
occidentales, #ue actualmente recurren al mismo experimento monetario.
"n nuevo intento de reactivación ha encarado el gobierno de 8hin+o Abe. Lan+ó
planes <eynesianos de gran porte, #ue incluyen la inyección anual de 100.000 millones de
dólares 64lan Puroda7. 8e propone moneti+ar la deuda p,blica, expandir el cr*dito barato y
mantener reducidas las tasas de inter*s, mientras empu$a la actividad económica
estimulando cierto repunte de la inflación. 3mplementa una flexibili+ación monetaria muy
riesgosa, con un volumen de li#uide+ interna #ue podría situarse por encima de su
e#uivalente estadounidense.
El atisbo de crecimiento #ue registran ciertos analistas no alcan+a para revertir el
estancamiento de las ,ltimas d*cadas. El nuevo plan ha impulsado el despegue de los
índices burs!tiles, pero no la reactivación real de la economía
/1
.
Las iniciativas en curso alientan tambi*n la devaluación para propiciar las
exportaciones. 4ero esta opción enfrenta la saturación del mercado mundial y la retracción
general de compras. 2apón no est! en condiciones de entablar una guerra de monedas con
sus competidores asi!ticos, mientras mantiene irresueltos varios conflictos económicos con
Estados "nidos.
Los funcionarios norteamericanos negocian desde hace varios años la liberali+ación
comercial de la economía nipona, especialmente en los sectores m!s protegidos de la
agricultura, el comercio minorista, la salud, la energía y las finan+as. 5espu*s de muchas
negativas, el gobierno se ha resignado a negociar un tratado de libre comercio.
2apón lideró la primera oleada de exportaciones asi!ticas y #uedó posteriormente
afectado por el ascenso de sus rivales. hina y orea del 8ur han logrado mayor
competitividad en varios sectores. El vie$o milagro exportador nipón se est! deteriorando y
por primera ve+ desde los años =0, la economía padeció coyunturas de d*ficit comercial por
la fortale+a del yen y la debilidad de las ventas. El encarecimiento de las importaciones de
petróleo y minerales ha influido significativamente en este declive.
El peso económico de 2apón se desdibu$a. 4or esta ra+ón durante los picos de la
crisis reciente hubo m!s preocupación por el contagio, #ue por los eventuales auxilios a
Estados "nidos y Europa
24
Boberts, %ichel. D2apón: el triple empu$ón de PurodaE, 11; 1; /01I, 999.sinpermiso
18 http://katz.lahaine.org
El deterioro de la competitividad nipona est! influido en el largo pla+o por el
enve$ecimiento de la población. El exabrupto de un ministro, #ue presentó la aceleración
del fallecimiento de los ancianos como ,nico remedio al d*ficit de la seguridad social,
ilustra la gravedad de este problema.
En un contexto de evidente madure+ industrial 2apón no cuenta con reservas
demogr!ficas para abaratar el salario. Enfrenta un fuerte escollo frente a rivales asi!ticos
#ue cuentan con gran acervo de traba$o $uvenil.
?ambi*n en el tablero internacional 2apón act,a en espacios geopolíticos muy
estrechos y se desenvuelve como un actor secundario en comparación a Europa. Est!
subordinado a las prioridades #ue fi$a Estados "nidos y esta marginalidad tiene serias
consecuencias a la hora de concretar negociaciones comerciales o financieras.
2apón acompaña sin vo+ propia todas las acciones de la gestión imperial colectiva.
Esta conducta se corroboró en las guerras recientes. Las fuer+as neo>conservadoras #ue
dirigen el país refor+aron el alineamiento pro>occidental, mediante un giro armamentista #ue
incrementó el presupuesto miliar.
Esa política condu$o a la revisión de la onstitución de posguerra #ue restringe la
acción b*lica externa del país. 8iguiendo las demandas de Nashington fueron enviadas
tropas a 3ra< y Afganist!n y para limitar el avance de hina se multiplican los e$ercicios con
los socios regionales de Estados "nidos 6Cilipinas, %alasia, Australia7
/L
.
El escenario $apon*s confirma #ue m!s all! de los matices y diferencias, la crisis
global afecta a todas las economías avan+adas. '4ero #u* ocurre con los países emergentes(
'Fan logrado sustraerse del temblor( 'onsumaron el esperado desacople(
30-4-2014.
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