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Alienación o satisfacción en el trabajo 1



Enajenación o realización en el trabajo en El Salvador
«El trabajo –nos dice Martín Baró- constituye la actividad humana primordial y el marco
de referencia crucial que define el sentido de la existencia de los seres humanos.» La
afirmación no es algo que por sí sola nos tome por sorpresa. Después de todo, ¿cuántos
de nosotros no ha escuchado más de alguna vez expresiones tales como “si no trabajás,
no comés” o “antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión”? Ambas afirmaciones,
producto de la sabiduría popular, dejan entrever que el impacto que tiene el trabajo en la
vida de las personas es enorme. De lo anterior surge una primera pregunta: ¿qué es eso a
lo que llamamos trabajo? Abordar la pregunta desde tres puntos de vista bien puede
ayudarnos a comprender ampliamente la cuestión. El primero, desde la etimología, el
trabajo está relacionado con una forma de tortura, el “tripalium”, que era una especie de
cepo consistente en tres maderos cruzados a los que se sujetaba el reo. Trabajar es en su
origen sinónimo de sufrir y esforzarse dolorosamente. El segundo punto de vista, el social,
eleva al trabajo a la categoría de “la actividad más importante en la organización de la vida
humana”. ¿Por qué poner al trabajo en tan elevado escalón? Por tres razones. En primer
lugar, la vida de los individuos se articula alrededor del trabajo. Éste dedica parte de su
vida a prepararse para trabajar para que, posteriormente, el trabajo constituya el núcleo
alrededor del cual el individuo organiza su vida personal. Además, la misma vida social se
estructura en función del trabajo: los asientos poblacionales y las estructuras urbanas
obedecen a las necesidades impuestas por el trabajo. En último lugar, el trabajo es la
actividad que más organiza las relaciones humanas, estableciendo las determinaciones
fundamentales para la interacción. El tercer punto de vista, el económico, afirma que el
trabajo es uno de los tres elementos que determinan la producción total. Este concepto
hace referencia a la ocupación que tiene una persona fuera de su hogar por la cual recibe
una asignación económica periódica. Una vez expuestos estos tres puntos de vista que
explican qué es el trabajo, se puede intentar explicar el punto central de este ensayo, es
decir, conocer qué tan alienados o realizados se encuentran los trabajadores en El
Salvador.
SYE0 2-3
Catedrática: Lic. Carolina Barraza Cereghino
Integrantes: José Daniel López Vásquez
Adolfo Alexander Montano Hernández
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El propósito de este análisis a la situación del trabajador salvadoreño es más bien
humilde: presentar algunas empresas salvadoreñas y determinar, a la luz de los
planteamientos de Baró, Marx y Maslow, si sus trabajadores están en camino a alcanzar su
realización personal a través de su trabajo o si, por el contrario, están condenados a
sentirse miserables y estancados por encontrarse en puestos que ellos mismos consideran
intrascendentes. Baró indica, respecto al ingreso del individuo al mundo del trabajo, que
“la persona entra en el juego dialectico de su realización o enajenación, de su expresión y
desarrollo personal a través de su quehacer, o de su alienación instrumental como
eslabón productivo al interior de un sistema despersonalizante”. De tal reflexión podemos
preguntarnos dos cosas: ¿qué entendemos cómo realización?, y ¿qué entendemos por
enajenación? Intentemos explicar la primera.
Realización es un término ampliamente relacionado con las necesidades de realización
planteadas por Abraham Maslow en su “Teoría de la Motivación Humana”, y se puede
definir como “la necesidad de una persona para ser y hacer lo que la persona nació para
hacer, es decir, es el cumplimiento del potencial personal a través de una actividad
específica”. En este caso, el individuo se estaría realizando como persona a través del
trabajo. La firma Great Place to Work México, Centroamérica y el Caribe, encargada desde
hace cinco años de medir el nivel de satisfacción de los empleados en la región, publicó el
pasado siete de marzo en la ciudad de Guatemala su ranking sobre las mejores empresas
para trabajar. Scotiabank se adjudicó el segundo lugar como mejor empresa para laboral,
y el cuarto como mejor multinacional de Centroamérica y el Caribe. La medición utiliza
como instrumento una encuesta en la que los empleados, anónimamente, evalúan el nivel
de confianza y la calidad de las relaciones en la entidad. Transactel es otra compañía que
en el año 2013 fue ubicada dentro de las diez mejores. Afirmaron que habían crecido un
23% en su capital humano, bajo el lema de ‘el empleado feliz’. El gerente de recursos
humanos en ese momento, Jaime Villa, afirmó que como compañía buscan reconocer si
ellos [los empleados] están contentos, porque en esa medida se sentirán comprometidos
con la empresa. Pero, al margen de estas encuestas y calificaciones, ¿qué dice la gente?
Dos ex empleados del call center aseguran no entender cómo es que la empresa ha
conseguido tal calificación, puesto que no son más que unos ‘explotadores’. ¿A quién
creer, entonces? ¿Se están realmente realizando las personas, principalmente jóvenes,
que laboran en las llamadas ‘maquilas modernas’? Incluso el mismo Abraham Maslow se
muestra cauteloso al hablar de la autorrealización, al preguntarse: « ¿qué significa la
autorrealización y es acaso posible para alguien atrapado en una situación en la que debe
sacrificar sus propios potenciales individuales?»
Examinemos ahora la presencia de la enajenación en el entorno empresarial salvadoreño,
partiendo de una primera cuestión: qué es la alienación o enajenación. Marx también se
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hizo la misma pregunta y concluyó al respecto que «ésta consiste, en primer lugar, en que
el trabajo es algo exterior al trabajador, es decir algo que no forma parte de su esencia; en
que el trabajador no se afirma en el trabajo, sino que se niega en él, no se siente feliz, sino
desgraciado, no desarrolla al trabajar sus libres energías físicas y espirituales, sino que, por
el contrario, mortifica su cuerpo y arruina su espíritu». Continuando con el ejemplo
anterior, en el que se mostraba la opinión de ex trabajadores de un call center, es
importante agregar que ninguno de los dos abandono su puesto por motivo de despido, al
contrario, renunciaron porque ‘eso no parecía vida y el dinero no lo valía’. Pizza Hut es
otro ejemplo de alienación del trabajador, especialmente de los puestos operativos,
puesto que estos se ven obligados a realizar trabajos físicos desgastantes durante más de
doce horas. Es la ‘maquila de la comida rápida’, así la describe una persona que laboró
como mesero y como supervisor de restaurante. A las personas parece gustarles la
metáfora. Él es un ejemplo de que la empresa, a pesar de permitir el desarrollo de una
carrera dentro de ella, no lo hace de una manera integral, de lo contrario, las personas no
se quejarían de lo cansado que es trabajar allí haciendo un trabajo intrascendente.
¿Y qué hay de los microempresarios? Hemos expuesto algunas experiencias dentro de
empresas grandes, pero la realidad del país es diferente. El entramado empresarial está
formado principalmente por micro-emprendedores que día a día salen a trabajar para
sobrevivir. Desde allí, desde que su trabajo se reduce a una actividad para la
supervivencia, la cuestión no suena nada alentadora, pero bien puede ser que estemos
equivocados. Según la Cepal, durante el 2013, la tasa de desempleo en el país fue de
16.2%, diez puntos arriba de la tasa del 2012. Esta situación ejemplifica muy bien lo que
para Baró es el principal problema de gran parte de la población salvadoreña: encontrar
trabajo. «El primer problema que se plantea a un sector muy grande de la población
salvadoreña es el de encontrar trabajo. Solo en segundo lugar el individuo se preocupara
por el desarrollo personal en el trabajo que se le ofrece», dice.
Las micro-empresas son la respuesta a esa búsqueda, la mayoría de veces infructuosa, de
empleo; y los vemos a diario en los mercados, en los buses, en la señora que llega a
ofrecer quesadillas a la casa, en la pupusería y tienda de la colonia, etcétera. La
microempresa es, en nuestro medio, un instrumento efectivo para zanjar el desempleo.
También es un sistema abierto que interactúa con otros sistemas, que convive. El
microempresario convive con otros microempresarios, con sus clientes, con sus
proveedores. La pregunta es si esa convivencia, si ese vaivén diario, si el desarrollo de sus
actividades como empresario que es, le llenan de satisfacción. En entornos como el
mercado es bien sabido que alcanzar esta satisfacción es algo difícil. Y no lo es porque el
trabajo que allí desempeña la señora que vende cebollas es inferior al del ejecutivo del
Banco Mundial. No. Es más difícil porque el ambiente es salvaje: chambres, envidias,
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extorsiones, peleas con sus colegas, robos. Esta mujer, en esta situación, estaría, como ya
dijo Baró, sobreviviendo sin desarrollar su máximo potencial como persona.
El Salvador, aún con la existencia de personas con un gran sentimiento de realización en
su trabajo, es aún un país con una fuerza laboral enajenada, de la cual no es raro escuchar
comentarios llenos de hastío respecto a su quehacer. Se ha dicho hasta el cansancio que
los salvadoreños somos gente trabajadora, la pregunta es si somos trabajadores
realizados.
El reto es, entonces, hacer posible la desalienación, lo cual no es, dicho sea de paso, una
tarea sencilla, porque “exige a los oprimidos eliminar al opresor que hay en su interior y
edificar una nueva imagen, trazarse un nuevo modelo y buscar un nuevo horizonte”.
Implica la colosal tarea de volvernos consientes de la situación y tomar un papel activo,
con el objeto de exigir y crear al mismo tiempo puestos en los que demos los mejor de
nosotros, intelectual como creativamente. Y desde ese punto de vista, el ya mítico grito
final del Manifiesto Comunista, ese que reza «… los proletarios no tienen nada que perder,
sino sus cadenas. Por el contrario, tienen todo un mundo por ganar. ¡Trabajadores de
todo el mundo, uníos.», se convierte en una consigna, en un lema a través de cual la
fuerza laboral expresa que tienen una necesidad de realizarse y que están dispuestos a
satisfacerla.