Está en la página 1de 196

Seduci

da
Christina Dodd
Después de nueve años, la señorita Hannah Setterington ha decidido vender la
Distinguida Academia de Institutrices para investigar en un pasado personal lleno de
secretos. Para poder hacerlo ha accedido a ser la acompañante de la tía del oscuro Dougald
Pippard, lord Raeburn, un hombre del ue se rumorea ue asesin! a su esposa.
"a nueva tarea de Hannah no es m#s ue un enrevesado plan tra$ado Dougald para
seducirla % vengarse de ella. Pero su satis&acci!n no durar# mucho porue ella ha tomado
las riendas % revive en él una pasi!n ue no ha sentido desde hace nueve años. 'l &uego ue
siempre ardi! entre ambos se aviva con cada roce, con cada mirada, hasta el punto de ue
Dougald casi olvida sus planes de vengan$a.
(n hombre nunca debería seducir a una mu)er por vengan$a.
La señorita Hannah Setterington,
única propietaria de la
Distinguida Academia
de Institutrices
que durante tres años ha formado a
las mejores amas de llaves, damas de
compañía e institutrices, se complace
en anunciar que ha vendido la
Distinguida Academia
de Institutrices
a camio de una considerale
fortuna, ! ha decidido hacer frente a
los prolemas de su pasado que
siguen atorment"ndola# $uatro de
mar%o de &'()# A!er#
*
'n auel preciso instante la señorita Hannah Setterington podía a&irmar sin temor a
euivocarse ue estaba sola. +ompleta, absoluta % llanamente sola. ,ientras de)aba ue su
bolso de via)e ca%era con un golpe seco sobre los tablones del andén de la estaci!n &erroviaria,
mir! a su alrededor en la penumbra del ocaso ue se abatía sobre "ancashire. -o se avistaba
ning.n edi&icio entre la espesa arboleda. -inguna lu$ de bienvenida relucía tras los visillos de
una ventana, ninguna vo$ humana re$ongaba o reía, % allí, en plena campiña, no había ni
rastro del tenue halo resplandeciente ue rodeaba "ondres incluso en la m#s oscura de las
noches. De hecho, %a ni siuiera alcan$aba a divisar el per&il de las montañas ue se al$aban
hacia el norte. "a noche % la niebla se adueñaban del paisa)e por momentos, el tren %a no era
m#s ue un murmullo distante, % en auel momento la idea de declinar la o&erta de convertirse
en dama de compañía de la anciana tía del conde de Raeburn se le anto)aba m#s ue
ra$onable.
Pero /a uién podía comunicar su decisi!n0 'n el camino ue serpenteaba colina arriba,
% cu%o tra$ado se perdía de vista m#s all# de la estaci!n, no se advertía ni la m#s remota señal
del criado ue, seg.n había dado por hecho, debía estar allí para recibirla.
Su llegada a "ancashire no podía haber sido m#s decepcionante. Pero había ido hasta
allí siguiendo los dictados de su cora$!n % no pensaba marcharse hasta haber logrado el
ob)etivo ue se había propuesto.
Aunue sabía ue no podía haberse euivocado de &echa, hurg! en el interior de su
bolso % e1tra)o una carta en cu%o remite &iguraba el nombre de la gobernanta ue la había
contratado. 'ntornando los o)os a la tenue lu$ del crep.sculo, Hannah rele%! las palabras ue
la señora 2renchard había escrito con su esmerada caligra&ía3 42ome el tren hasta Presham
+rossing % apéese en dicha estaci!n el día cinco de mar$o de *5678.
Hannah sabía sin lugar a dudas ue era el cinco de mar$o. Al$! los o)os hacia el letrero
colgado sobre el andén recién construido, ue anunciaba con orgullo3 PR'SHA,
+R9SSI-:.
4'nviaré un carrua)e para recogerla % traerla hasta el castillo de Raeburn, donde mi
señor aguarda su llegada con gran impaciencia.8
Hannah se volvi! de nuevo hacia la angosta carretera. -i rastro del carrua)e, ni de
criado alguno. -ada de nada. ,ientras volvía a guardar la carta en el bolso, suspir! % se
pregunt! por ué le sorprendía auella muestra de ineptitud. "a e1periencia le había enseñado
ue, si bien la e&iciencia se contaba entre sus cualidades, rara ve$ la encontraba en los dem#s.
De hecho, había sido su car#cter e&iciente lo ue le había permitido dirigir la Distinguida
Academia de Institutrices en solitario a lo largo de los .ltimos tres años, % lo había hecho con
tal solvencia ue, cuando había acudido a lad% ;uc<nell para ue la a%udara a vender la
academia, ésta había decidido comprarla para sí misma.
=-ecesito algo en lo ue ocupar mi tiempo desde ue >%nter ha tomado las riendas
del negocio &amiliar =le había dicho ésta mientras le e1tendía un tal!n por una suma
considerable.
Ahora, a sus veintisiete años, Hannah se hallaba en la envidiable situaci!n de no tener
ue volver a traba)ar en lo ue le uedaba de vida.
Aunue lo haría, por descontado. Había traba)ado desde ue tenía uso de ra$!n, %a &uera
cosiendo, haciendo recados, reali$ando las tareas propias de una criada? incluso en sus
estudios siempre se había es&or$ado por ser la me)or. @ luego había habido auel breve,
terrible % maravilloso período en el ue no había traba)ado.
+iñéndose la capa alrededor del cuello, volvi! a mirar hacia la carretera, pero ésta
permanecía obstinadamente desierta % la lu$ del sol se desvanecía con rapide$.
'n los .ltimos tiempos recordaba demasiado a menudo los días en los ue se había
sentido in.til e innecesaria, una mera posesi!n. Por m#s ue la claridad de auellos recuerdos
le resultara desconcertante, no podía decir ue la sorprendieran. Siempre ue se encontraba
ante una encruci)ada % sus uehaceres diarios no lograban ocupar cada segundo de su tiempo,
su mente divagaba de vuelta al pasado % las dudas volvían a asaltarla. 'n momentos como
auel, de espera solitaria, mientras las volutas de niebla se convertían en un espeso lien$o ue
emborronaba las estrellas % la envolvía, aisl#ndola de todo lo dem#s, se preguntaba ué
ocurriría si regresaba a "iverpool, donde la aguardaba su destino.
Sin embargo, siempre acababa desechando esa idea. A la hora de la verdad, era
demasiado cobarde para asumir las consecuencias de sus pecados de )uventud, % demasiado
sabia para perder el tiempo pensando en ellos.
Hundiendo la barbilla en su bu&anda de lana % las manos enguantadas deba)o de los
bra$os, trat! de encau$ar sus pensamientos hacia un prop!sito m#s .til3 ué hacer. -adie se
había presentado para recibirla, no sabía c!mo llegar a la aldea % la noche se anunciaba
helada. De algo estaba segura3 no sucumbiría al p#nico, por m#s ue la hubieran abandonado
a su suerte.
+uando menos, sabía ue no la habían seguido hasta allí desde "ondres. (na de las
muchas ra$ones por las ue había aceptado auel puesto era la sospecha reciente de hallarse
ba)o vigilancia. 9 eso, o uno de los tres caballeros de aspecto l.gubre e idéntico atuendo ue
se habían instalado en la casa de en&rente visitaba el mercado siempre ue ella lo hacía, acudía
a ver las mismas obras de teatro ue ella e incluso se había presentado en Surre% el mismo día
en ue ella se había despla$ado hasta allí para asistir al bauti$o del segundo hi)o de +harlotte
% visitar a Pamela.
Pero /uién podía interesarse por una dama de humilde cuna, propietaria de un honrado
negocio londinense, hasta el punto de seguir sus pasos % observar todos % cada uno de sus
movimientos0
Solo un hombre? % sinceramente, /c!mo iba a poder olvidarla0
Aui$# solo &ueran imaginaciones su%as.
Por eso, cuando lleg! a sus manos una solicitud para el puesto de dama de compañía de
una anciana en "ancashire, lo interpret! como una llamada del destino. Bendi! su negocio %
abandon! "ondres. Auienes no la conocían podrían decir ue emprendi! una huida hacia
delante, pero ella pre&ería pensar ue se tomaba un año sab#tico.
Asinti! con &irme$a. Sí, un año sab#tico para re&le1ionar sobre su &uturo. 'l &uturo de
Hannah Setterington.
Seguía sin avistar ning.n carrua)e, ning.n criado. Pens! en c!mo había enseñado a sus
aprendices de institutrices a en&rentarse a situaciones similares3 con sentido com.n % sin
rencor. Si nadie se presentaba en el pla$o de una hora, se echaría a la carretera con la
esperan$a de ue sus pasos la condu)eran hasta Presham +rossing. Desde allí, pagaría a
alguien para ue la acompañara hasta el castillo de Raeburn. @ una ve$ allí, se encargaría de
darle una buena reprimenda a la señora 2renchard, el ama de llaves. A menudo, las mu)eres
criadas entre algodones ue ocupaban puestos como el de institutri$ o dama de compañía se
veían sometidas a un trato abusivo por parte de los sirvientes de rango in&erior. Hannah tenía
intenci!n de de)ar las cosas claras desde el principio, lo ue incluía e1igir el respeto ue
merecía. Si eso no era posible, pre&ería saberlo cuanto antes, % no cuando %a le hubiera cogido
cariño a la anciana tía del conde ue, seg.n le habían asegurado en las misivas
intercambiadas, era una dama encantadora, si bien a veces algo despistada.
Hannah sonri! para sus adentros. "e gustaban las ancianas. Había sido la dama de
compañía de lad% 2emperl% durante seis años, % gracias a ella había tenido ocasi!n de conocer
mundo % visitar lugares con los ue siempre había soñado. Acompañar a lad% 2emperl% en sus
via)es había sido mu% distinto a vivir de un lado para el otro con su madre, sometida a la
indi&erencia o la burla de los peueños terratenientes ingleses % sus honradas esposas. "as
maravillas del continente le habían abierto los o)os a otro mundo.
A lo le)os, por la i$uierda, se o%! un chirrido % un gemido lastimero. Hannah se ued!
petri&icada, % por un momento se permiti! imaginar la clase de alimañas ue vagarían por
auellos para)es, tan cerca de las montañas.
Pero entonces o%! un traueteo &amiliar, un nuevo chirrido? % suspir! de alivio.
Reconocía auellos sonidos. Alg.n vehículo había coronado la colina % avan$aba lentamente
hacia ella. Desechando su inicial alarma como si nunca hubiera e1istido, avan$! hasta el
borde del andén % se ued! a la espera, convencida de ue, uienuiera ue &uese, habría ido
hasta allí para recogerla. /@ ué si no se trataba de un carrua)e0 -adie m#s se aventuraría a
salir en una noche de perros como auella.
Por m#s ue &or$ara la vista, Hannah no alcan$aba a vislumbrar nada. 'ntonces, un
resplandor se abri! paso entre la niebla % un carro de madera se detuvo )unto a ella. (n &arol
colgaba a un lado del vehículo, tirado por un )amelgo deslomado cu%as riendas sostenía un
hombre escu#lido. -o bien abri! la boca, el desconocido solt! un eructo ue hedía a cerve$a %
ue Hannah percibi! claramente pese a la considerable distancia ue había entre ambos.
Presham +rossing debía de uedar en la direcci!n de la ue había venido auel hombre, pues
era evidente ue acababa de pasar por la taberna local.
Se observaron el uno al otro con mutuo recelo. Hannah tenía ante sí a un hombre alto,
de mediana edad, a todas luces a&icionado a la bebida % no demasiado amigo de la higiene, a
)u$gar por su nari$ enro)ecida % el aspecto mugriento de sus ropas. Solo esperaba ue al verla,
en&undada en su &avorecedor tra)e de via)e negro, investida de in&alible rectitud % autoridad
moral, tomara e)emplo de su conducta.
=/'s usted la señorita Setterington0 =pregunt! &inalmente el desconocido.
='n e&ecto.
=Se supone ue debo llevarla al castillo de Raeburn =repuso el hombre con su
e1traño acento de "ancashire.
Hannah ech! un vista$o al carro, con sus dos ruedas de madera, sus laterales astillados %
el heno apilado en la parte trasera, % pens! en la escasa consideraci!n ue su nuevo patrono
revelaba hacia ella. +ualuier otra en su lugar no habría tenido m#s remedio ue soportar
seme)ante ve)aci!n % se habría sentido pro&undamente disgustada. Pero ella era la señorita
Setterington, de la Distinguida Academia de Institutrices. Podía conseguir traba)o donde
uisiera, % tenía bastante dinero en una cuenta del banco de Inglaterra para abandonar auel
lugar sin volver la vista atr#s.
Pero no pensaba hacerlo. -o después de haber buscado e1presamente auel rinc!n
apartado de "ancashire, aunue su patrono no tenía por ué enterarse.
Auella noche lo .nico ue uería era una comida caliente % un techo ba)o el ue
dormir.
=/Auién es usted0 =pregunt!.
Su tono imperioso hi$o ue el hombre levantara la cabe$a. "a escrut! entre los
mechones de pelo marr!n % gris ue le colgaban sobre la &rente.
=,e llamo Al&red.
="lega usted tarde. =Hannah ba)! los escalones=. He de)ado el euipa)e en el andén.
Ha% una cesta % un bolso de via)e. Ba%a a recogerlos % partamos cuanto antes.
'l hombre se la ued! mirando bouiabierto, hasta ue ella le espet!3
=Bamos, /a ué espera0
Al&red contest! como lo habría hecho cualuier perro ante una orden ta)ante, levantando
un labio % enseñando los dientes en un breve gesto de desa&ío antes de apearse del carro,
obediente. ,ientras el conductor de hombros encorvados se arrastraba hasta su euipa)e,
Hannah se remang! la &alda, se subi! al carro % se acomod! en el tabl!n de madera del asiento
delantero. Desde la parte trasera del carro se o%! un gruñido mientras Al&red levantaba su
euipa)e % lo de)aba sobre la pila de heno. Hannah dese! ue ninguna alimaña se hubiera
instalado allí % decidi! e1aminar su ropa cuando por &in le hubieran asignado una habitaci!n
en el castillo de Raeburn. "o ue, a )u$gar por la lentitud con la ue se movía Al&red, podía
tardar una eternidad.
=Bamos, no uerr# hacer esperar a su amo =lo conmin!.
Sus palabras no parecieron surtir e&ecto alguno. 2uvo tiempo de acomodarse la &alda %
sentarse cuidadosamente en un e1tremo del asiento antes de ue el hombre se subiera al carro
% se instalara )unto a ella, tra%endo consigo una nueva vaharada de cerve$a % olor corporal.
9cupaba m#s de la mitad del asiento, no porue &uera especialmente corpulento, sino bastante
m#s ancho de espaldas de lo ue parecía a primera vista. Hannah se &i)! en sus grandes manos
mientras el hombre recogía las riendas para a$otar al caballo, ue parecía tan abatido %
cansado como él. 'l )amelgo tens! la brida % empe$! a tirar del carro hacia delante con un
lento repiueteo de los cascos.
Solo entonces di)o Al&red3
=-o es mi amo.
=/Perdone0 =Hannah tard! un poco en darse cuenta de ue se re&ería a su observaci!n
de antes=. /-o traba)a usted para el conde de Raeburn0
=@o traba)o en el castillo de Raeburn. "o he hecho toda la vida. Pero el amo ue
tenemos ahora no es el primero ni ser# el .ltimo.
=Supongo ue es algo habitual en una propiedad ue pasa de padres a hi)os =replic!
Hannah después de re&le1ionar sobre auel comentario desabrido.
='s el cuarto amo ue hemos tenido en otros tantos años.
=C+ielo santoD =,ientras alcan$aban la cima de la colina, una levísima brisa ro$! las
me)illas de Hannah, % por un instante vio c!mo las negras sombras de los #rboles se cernían
sobre ella=. /Aué clase de in&ortunio ha dado pie a tantos cambios0
="a maldici!n.
"os #rboles habían desaparecido, engullidos de nuevo por la niebla.
=/Aué maldici!n0
Al&red la mir! de reo)o con pro&undo desdén.
=(na maldici!n pesa sobre la &amilia.
=CAhD =Hannah no pudo evitar esbo$ar una sonrisa. Al&red debía de pertenecer a esa
clase de hombres ue dis&rutan esparciendo rumores sin &undamento alguno=. 'se tipo de
historias me resultan &amiliares. "as )!venes damas a las ue solía dar clases eran mu%
a&icionadas a contarlas. Así ue una maldici!n pesa sobre la &amilia. /Auién se la ech!0, /una
gitana, una bru)a, ui$#0 /@ por ué motivo0, /despecho0, /vengan$a0
=(sted ríase, pero lo cierto es ue hace die$ años murieron dos herederos de la
propiedad en un nau&ragio &rente a las costas escocesas, el anciano lord pas! a me)or vida
hace cuatro años % su primo se despeñ! el año pasado desde la cima de un acantilado, luego
su hermano perdi! la vida al caer rodando por la escalera, % ahora tenemos a este canalla, un
pariente le)ano ue ni siuiera es de "ancashire.
"a sonrisa de Hannah se desvaneci!. -o era tan ingenua como para dar crédito a las
patrañas salidas de la boca de un criado cu%a honorabilidad se le anto)aba m#s ue dudosa,
pero de ser cierto lo ue decía, se encontraba ante una terrible tragedia.
=-o puede usted culpar al amo actual por haber nacido en otro lugar =observ!=.
Haría me)or en )u$garle por sus obras % el modo en ue gobierna la hacienda.
Al&red resopl!.
="leva auí menos de un año % %a lo ha puesto todo a &uncionar como un relo).
=Ahí tiene, /lo ve0 =repuso Hannah en tono alentador.
=Sí, pero /eso de ué sirve si tiene las manos manchadas con la sangre de los su%os0
"as ruedas de madera golpeteaban los surcos del camino con tanta &uer$a ue los
dientes de Hannah castañeteaban % le dolía el trasero, apo%ado en el banco de madera. Bolutas
de niebla le humedecían las me)illas %, lo peor de todo, su sentido com.n parecía a punto de
&lauear. Sin embargo, habl! en un tono &irme % reprobatorio3
=-o creo ue deba usted dedicarse a di&undir rumores calumniosos sobre el titular de
la casa nobiliaria para la ue traba)a.
=-o so% %o el ue esparce esos rumores, señorita. "o dicen sus sirvientes m#s directos.
=Al&red encorv! todavía m#s los hombros % mir! hacia delante con gesto huraño, como si
pudiera distinguir una carretera ue la niebla hubiese tornado invisible=. Hace años se cas!
con una )oven dama, bella como una &lor, ue se pasaba la vida riendo % haciéndole rabiar, %
tan pronto se uerían como se peleaban a muerte. Siempre estaban discutiendo. "uego hacían
las paces % volvían a en&adarse otra ve$. 'l cochero del conde dice ue un buen día, después
de una discusi!n especialmente violenta, ella desapareci! sin de)ar rastro.
='so no signi&ica ue su señoría matara a su esposa.
=Semanas m#s tarde encontraron en las inmediaciones el cad#ver de una mu)er
destro$ado por las bestias.
Hannah seguía a&err#ndose a la l!gica con todas sus &uer$as.
='so no demuestra nada.
=Su señoría &ue a ver el cad#ver % di)o ue no era el de su esposa, pero la doncella de
la di&unta lo acus! a la cara de haberla matado. El no lo neg!, sino ue se la ued! mirando
&i)amente, siniestro como la propia muerte, hasta ue ella sali! corriendo. -o ha vuelto a ser
el mismo desde entonces. -unca sonríe, nunca tiene una palabra amable para nadie % no logra
conciliar el sueño. Por la noche sale a recorrer la &inca a lomos de su caballo, % eso no es
ning.n rumor, señorita. @o mismo lo vi una noche, con auella mirada encendida % &ebril.
Hannah supuso ue el caballo conocía el camino % vencía la empinada cuesta sin ue
nadie lo guiara, pues las riendas descansaban sueltas en las manos de Al&red. A&err! su bolso
con una mano % el asiento con la otra, luchando contra la tentaci!n de mirar por encima del
hombro.
=Si %o estuviera en su lugar, señorita =le advirti! Al&red en tono premonitorio=, me
marcharía de auí cuanto antes. @a sabe lo ue dicen3 4Auien ha matado, matar#8.
/+!mo había sabido Al&red ue Hannah se de)aría impresionar por auella clase de
historias macabras0 Seguramente se reía para sus adentros mientras ella intentaba contener los
escalo&ríos ue eri$aban su piel.
Pues bien, no pensaba darle la satis&acci!n de saber ue había logrado sus prop!sitos.
=Aunue su señoría &uera el asesino despiadado ue usted dice, dudo mucho ue se
&i)ara en mí =replic! en el tono m#s #spero ue logr! improvisar.
=-adie escapa al interés de un asesino consumado.
=Si decido no uedarme en el castillo de Raeburn no ser# porue me ha%an disuadido
unos rumores absurdos, sino por el trato in)usti&icable ue he recibido hasta ahora.
Al&red se encogi! de hombros.
=(sted ver# lo ue hace, señorita.
4CAué alegría de hombreD8
=/Falta mucho para ue lleguemos0
='stamos alcan$ando la cima de la colina. =Al&red señal! hacia delante, como si ella
pudiera ver lo ue le indicaba.
8Ahí est# la torre de entrada. 'l &oso se ceg! hace doscientos años. Ahora mismo
entramos en el patio.
"as luces del castillo surgieron entre la niebla con s.bita nitide$. "as ruedas de madera
trauetearon sobre el adouinado % se detuvieron en mitad del camino. Inclinando la cabe$a
hacia atr#s, Hannah levant! la mirada, at!nita ante la impresionante mole de granito ue se
al$aba abruptamente del suelo. 2enía la impresi!n de haber via)ado en el tiempo % hallarse
ante un castillo ue en nada había cambiado desde la época medieval, cuando las ventanas no
eran sino rendi)as % cada elemento aruitect!nico cumplía una &unci!n de&ensiva.
=Algunas partes tienen casi setecientos años. 'ntre estos muros han nacido muchos
niños, % muchas vidas se han apagado. =Al&red se volvi! para mirar a Hannah, % sus o)os
legañosos relucieron, h.medos % taciturnos=. "e deseo buena suerte, señorita.
(na puerta se abri!, derramando un gran cuadrado de lu$ sobre el cual se recortaban
varias siluetas, cuatro masculinas % una &emenina.
=/"a has traído, Al&red0 =pregunt! una vo$ de mu)er en la ue Hannah cre%! percibir
un leve acento de "ancashire % cierto re&inamiento.
=Sí.
=@a era hora. 'l amo est# mu% inuieto.
"a mu)er % tres de los hombres, dos de los cuales portaban sendos &aroles, se acercaron
apresuradamente al carro.
=/"a señorita Setterington0 =pregunt! la mu)er, ue parloteaba sin cesar=. So% la
señora Gudith 2renchard, % le pido disculpas por tan precario medio de transporte. Ha habido
un? malentendido.
4/(n malentendido0 CAué interesanteD8
='spero ue este percance no le ha%a causado demasiadas molestias =añadi! la
señora 2renchard.
='n absoluto. =(n laca%o coloc! una escalerilla al pie del carro % a%ud! a Hannah a
apearse=. Pero sí le rogaría ue una doncella le pase un cepillo a mi ropa.
+uando los laca%os al$aron sus &aroles, la consternaci!n se hi$o patente en el rostro
rechoncho % arrugado de la señora 2renchard. Rondaría los sesenta % cinco años, % desprendía
un aire de e&iciencia % energía ue contrastaba con sus disculpas % la asunci!n del error
cometido.
=Por supuesto, enseguida le asignaré una doncella. Pase dentro antes de ue la
humedad le cale hasta los huesos.
Pero era demasiado tarde. +uando Hannah cru$! el umbral % se adentr! en el sombrío %
cavernoso vestíbulo, estaba temblando de la cabe$a a los pies % no podía parar.
"a señora 2renchard chasue! la lengua.
=;illie, tr#ele una manta a la señorita Setterington. ,enuda nochecita. -o sé ué se
proponen los del &errocarril, pero éstas no son horas de de)ar a nadie a pie de andén. Recuerde
lo ue le digo, nunca conseguir#n hacerse populares en "ancashire si siguen obstinados en su
desatino. :racias, ;illie. =2ras envolver a Hannah en la c#lida e impoluta manta de lana, la
condu)o apresuradamente hacia las escaleras de piedra ue ascendían en espiral=. 'l amo la
est# esperando.
"a señora 2renchard superaba a Hannah en estatura, lo ue la hacía inusualmente alta
para ser una mu)er. Poseía una constituci!n robusta % generosas posaderas. +uando caminaba,
se oía el tintineo de la argolla de hierro repleta de llaves ue le colgaba del cintur!n % ue era
su particular insignia. Hannah sigui! los pasos del ama de llaves cogida de su mano,
sintiéndose como una ho)a arrastrada por una poderosa r#&aga de viento.
=Primero me gustaría asearme un poco =di)o.
=CAh, noD Auí no hacemos esperar al amo =replic! la señora 2renchard en tono
ta)ante=. -o es tan malo como dicen, pero sí severo, % le gusta ue se hagan las cosas a su
manera. @o procuro no contrariarlo, % hace tiempo ue espera su llegada.
Hannah uiso hacerle ver ue eso no era culpa su%a, pero la señora 2renchard sigui!
hablando sin cesar mientras la empu)aba escaleras arriba.
='l amo uiere re&ormar esta $ona para ue los invitados entren al castillo por un
vestíbulo en la segunda planta. "a cocina no es lugar para dar la bienvenida a los visitantes, %
esta escalera es tan vie)a % est# tan desgastada ue es &#cil trope$ar. De hecho, el amo
anterior? bueno, es igual. ="a señora 2renchard se detuvo en medio de la escalera, se apo%!
contra la pared % se llev! una mano al costado con una mueca de dolor.
Hannah se alarm! al contemplar desde arriba la espiral de escalones de piedra ue
habían de)ado atr#s.
=/'st# usted en&erma0 =pregunt!, cogiendo a la señora 2renchard del bra$o.
=2onterías =contest! ésta, apartando a Hannah % volviendo a empu)arla escaleras
arriba=. Gam#s he estado en&erma en mi vida. 2engo una salud de hierro. ,i madre pas! a
me)or vida hace tan solo cinco años, a la venerable edad de ochenta % nueve años. "o ue
pasa es ue me vo% haciendo ma%or, eso es todo. =Señal! el resplandor ue provenía de
arriba=. (na ve$ ue pasemos la cocina, la casa es una maravilla.
Hannah asinti!. A lo me)or lo .nico ue le ocurría a la señora 2renchard era ue había
tenido un mal día. Desde luego parecía &uerte como un roble.
=A la muerte del vie)o lord, los dos amos ue le sucedieron emprendieron la re&orma
del castillo, % el .ltimo, ue en pa$ descanse, incluso mand! instalar estu&as ue calientan el
doble ue una chimenea. 'l amo actual estaba mu% ocupado cuando hered! el título, pero
ahora ha empe$ado a restaurar los tapices, a limpiar la carpintería % a reempla$ar las partes
m#s antiguas. 's un castillo magní&ico, %a lo ver#.
='sto% segura de ello =asinti! Hannah.
-o sabía si la señora 2renchard siempre era tan locua$ o si sencillamente estaba
nerviosa, pero cuando llegaron a lo alto de la escalera se dio cuenta de ue el ama de llaves no
le había mentido. "a parte menos noble del castillo se había embellecido con una
combinaci!n de mobiliario moderno % suelos de madera encerada. 'l pasillo en &orma de arco
se ensanchaba antes de desembocar en una estancia amplia, bellísima % bien amueblada donde
lo antiguo % lo moderno se me$claban con armonía. 'l techo era tan alto ue la vacilante lu$
de las velas no alcan$aba a alumbrarlo. Paneles de madera oscura revestían las paredes, sobre
las ue se alternaban escudos bruñidos % tapices tradicionales bordados en oro % ro)o
escarlata. -o obstante, el mobiliario parecía c!modo % de reciente aduisici!n, % por primera
ve$ desde ue había llegado a "ancashire, Hannah reconoci! un atisbo del estilo decorativo
ue imperaba en "ondres.
='l gran sal!n =anunci! la señora 2renchard con evidente orgullo.
=CSoberbioD =e1clam! Hannah.
"os dientes a.n le castañeteaban, cosa ue le molestaba sobremanera. -o uería
transmitir una sensaci!n de &ragilidad en su primer encuentro con la servidumbre, el amo % la
anciana tía del conde.
"a señora 2renchard en&il! un corredor sombrío cu%as paredes estaban repletas de
cuadros. "as puertas se sucedían a uno % otro lado, % en su e1tremo Hannah distingui! una
amplia escalera ue desaparecía en un po$o de tinieblas. Sin embargo, en el pasillo
propiamente dicho todo relucía % parecía cuidado con esmero salvo una de las puertas, ue
había sido arrancada de sus go$nes % languidecía apo%ada contra la pared.
Al pasar por delante de auella puerta, la señora 2renchard señal! el interior de la
estancia.
='l amo ha mandado construir estanterías nuevas para la biblioteca, de roble pintado
de amarillo claro. Dice ue dar#n m#s lu$ a la estancia, % a mí me parece ue tiene toda la
ra$!n.
=Auedar# precioso.
=Ha% uien opina ue deberíamos de)arlo todo como est#, ue ha% ue respetar la
tradici!n?
'l ama de llaves parecía interesada en la opini!n de Hannah, aunue ésta no creía estar
en condiciones de emitir un )uicio al respecto. Intent! sortear la cuesti!n3
=Aué duda cabe de ue es necesario conservar algunas de las cosas antiguas, pero
esto% segura de ue para usted todo ser# m#s &#cil en un castillo nuevo % reluciente.
"a señora 2renchard se volvi! hacia Hannah.
=/Por ué0
=Porue es usted el ama de llaves % los ob)etos antiguos son &r#giles % m#s di&íciles de
limpiar? =aventur! Hannah.
"a señora 2renchard la escrut! con un punto de suspicacia. 2enía los o)os de color claro,
aunue Hannah no alcan$aba a distinguirlos claramente en la penumbra, % si bien no era tan
ma%or como le había parecido en un primer momento, las arrugas ue le surcaban el rostro le
daban un aire ave)entado.
=Puede ue tenga usted ra$!n, a.n no lo sé. =@, todavía sin moverse, añadi!=3 Sabe,
llevo toda la vida traba)ando en este castillo % le tengo un gran aprecio a la tía del conde, al
igual ue todos los ue traba)amos auí.
=,e alegra saberlo.
'ra una buena señal ue la anciana a la ue iba a cuidar &uera una persona digna de
aprecio, e incluso ue los sirvientes la uisieran lo bastante para someter a Hannah a un
e1haustivo interrogatorio.
='spero no parecer indiscreta, pero el amo dice ue tiene usted e1periencia en el
cuidado de señoras ancianas?
=Pasé seis años en compañía de lad% 2emperl%.
=/@ estaba contenta con usted0
="a nuestra era una relaci!n basada en el respeto mutuo, % &ue mu% generosa conmigo.
,e de)! su casa en herencia. :racias a ella pude &undar la Distinguida Academia de
Institutrices. Siempre recordaré a lad% 2emperl% con pro&undo a&ecto.
"a señora 2renchard estudi! su rostro durante un minuto m#s % luego asinti!.
='ntonces el amo ha elegido bien. -o habr# vuelta atr#s. =Acto seguido, la gui! hasta
una puerta de madera oscura % ricamente labrada=. @a hemos llegado. 'l amo est# en el
sal!n. Puede ue al principio la intimide un poco, pero a mí siempre me ha tratado con respeH
to % consideraci!n. -o tardar# en acostumbrarse a sus modos bruscos. Arriba esa barbilla, %
pare %a de temblar. Dentro no har# &río. ="a señora 2renchard arrebat! la manta de las
manos de Hannah % la repas! de arriba aba)o con la mirada. Al parecer, no hall! gran motivo
de aprobaci!n, pues &ar&ull!=3 -o ha% tiempo para m#s.
"uego abri! la puerta % se intern! en la estancia.
Hannah la sigui! % abarc! con un breve vista$o la peueña % acogedora habitaci!n. 'n
la chimenea crepitaban las llamas. Flores &rescas asentían desde los )arrones. Algunos libros
%acían dispersos sobre una mesa )unto a un gran sill!n de brocado verde. +uadros de estilo
rabiosamente actual, con sus paletas de tonos suaves % delicados, prestaban calide$ a las
paredes enlucidas, % un caballero permanecía de espaldas a la habitaci!n, mirando por la
reluciente ventana de parteluces m#s all# de la cual no se vislumbraba sino la noche negra % la
interminable niebla. 'ra alto, ancho de hombros % largo de piernas. "ucía un austero tra)e
blanuinegro % tenía las manos entrela$adas en la espalda. 'l pelo negro le colgaba sobre la
nuca %, a )u$gar por su nula reacci!n ante la llegada de la señora 2renchard % de Hannah, se
diría ue no las había oído entrar.
-i siuiera se molest! en darse la vuelta cuando la señora 2renchard anunci! con una
reverencia3
="a señorita Hannah Setterington, e1celencia.
Por un momento sigui! de pie % en silencio, rígido como una silueta solitaria
esperando? esperando algo.
=Dé)enos a solas =orden! al cabo de un instante en un tono de vo$ grave % pro&undo.
Hannah contuvo la respiraci!n.
Auella vo$. Auel tono.
'l cora$!n le dio un vuelco en el pecho % empe$! a latir con &uer$a, marcando cada
segundo, cada emoci!n, cada temor.
Bisto de espaldas se parecía a él, % el rostro re&le)ado en el cristal le resultaba &amiliar.
Pero sabía lo euivocada ue podía estar. +uando él se adueñaba de los pensamientos de
Hannah, todos los hombres se le parecían.
@ sin embargo? % sin embargo?
Apenas o%! el ruido de la puerta cerr#ndose. "entamente, auel hombre se volvi! hacia
ella.
@ el presagio ue la había atormentado durante nueve años se hi$o realidad.
Auel hombre no podía haber matado a su esposa.
Porue su esposa era ella.
I
Dougald. Dougald Pippard. -o el conde de Raeburn, sino sencillamente Dougald
Pippard, un acaudalado caballero % empresario de "iverpool.
Pero ahora daba la espalda a la ventana % no había la menor duda. Auel hombre era su
marido, pues sus o)os vivos brillaban con triun&al regoci)o. Siempre había sido un gran
observador de las emociones humanas, % Hannah sabía ue en auel momento se complacía
en comprobar c!mo los recuerdos % el estupor se adueñaban de ella.
="legas tarde =se limit! a decir cuando por &in Hannah hubo recobrado el aliento.
2arde. Sí, nueve años tarde para reunirse con el hombre con el ue se había unido en
matrimonio pese a sus muchos recelos, % solo después de haber huido de él la primera ve$.
'ntonces ella había cogido un tren, él le había dado alcance %?
=2. no eres el conde de Raeburn. =Apenas reconocía su propia vo$. Sonaba
demasiado grave, % mu% &irme habida cuenta de las circunstancias=. -o puedes serlo.
Sus labios, los &inos labios esculpidos a golpe de cincel ue en tiempos le había
apasionado contemplar, se movieron para articular con parsimonia % precisi!n3
=2e aseguro ue lo so%.
=/+!mo0 Pero? /c!mo0
(n s.bito escalo&río la sobresalt!.
El entorn! los o)os.
=Acércate al &uego.
Hannah no esper! a ue se lo repitiera. Su reacci!n instintiva era salir de allí cuanto
antes, pero el sentido com.n le decía ue él se había tomado muchas molestias para tenderle
auella trampa, % ue ahora se regodearía ante la menor oportunidad de hacerle lo ue uiera
ue &uese ue hacía un hombre a la mu)er ue lo había abandonado, así ue no pensaba
provocarlo.
Adem#s, tenía &río.
Pero no podía acallar su instintivo temor, % no logr! convencerse a sí misma para
apartar la mirada de él ni tan siuiera durante el brevísimo lapso de tiempo ue tard! en
acercarse a la chimenea, por lo ue se despla$! sigilosamente hacia el grupo de sillas %
mesitas situadas en torno al &uego sin de)ar en ning.n momento de observarlo.
'l paso del tiempo había obrado muchos cambios en ambos. 2antos cambios.
Hannah había empe$ado a vivir ba)o su techo en "iverpool cuando él había contratado a
su madre como ama de llaves. A la sa$!n, Hannah no era m#s ue una niña de doce años
&lacucha e inocente. Sin embargo, incluso entonces se había sentido &ascinada por su rostro3
los p!mulos marcados, la poderosa mandíbula, la nari$ recta % corta, las grandes ore)as. 'ra
moreno de piel, pero tenía los o)os de un precioso verde )aspeado de oro ue delataba su
ascendencia escocesa. "as pestañas eran largas, negras % sedosas. 'l pelo era &ino, negro %
reluciente. @ adem#s era altísimo. Para la )oven Hannah, auel hombre había encarnado la
uintaesencia de un crisol en el ue se me$claban vi<ingos, celtas e ingleses de pura cepa. Su
distinguida &amilia había vivido en el norte desde hacía dos mil años. Había presenciado %
abra$ado cada nueva oleada de inmigraci!n sin renunciar a sus propias raíces celtas, %
Dougald gustaba de presumir ue estaba emparentado con todas las &amilias al norte de
"ondres.
Ahora, el tiempo % la e1periencia habían pulido sus rasgos, prest#ndoles un aire austero
ue cuadraba a la per&ecci!n con la piedra desnuda % p#lida del castillo ue a&irmaba poseer.
"a piel tensa sobre los huesos, la mirada acerada % penetrante, % el pelo? Dios santo, un
mech!n blanco le plateaba las sienes.
"os .ltimos nueve años no habían pasado en balde para? comouiera ue se hiciera
llamar ahora.
Pero, pese al temor % la consternaci!n, Hannah sinti! la traicionera llama del deseo.
/Seguiría él dese#ndola0 /Auerría tomarla auella noche0
/@ ella0 /"o recha$aría o correspondería a su deseo0
2rope$! con los &lecos de la al&ombra, % eso la tra)o de vuelta al presente, al di&ícil
trance en el ue se hallaba % a la atenta observaci!n de? su marido. -o se había acercado lo
bastante al &uego para notar sus e&ectos, pero el olor de la leña le llen! los pulmones con una
promesa de calor. Si se uedaba donde estaba, había un sill!n entre ambos. Podía no ser gran
cosa como arma de&ensiva, pero era me)or ue nada.
=Dime, /c!mo puedes ser el conde de Raeburn0 =pregunt! a&err#ndose al tapi$ado
del sill!n con dedos temblorosos.
='ra el uinto en la línea sucesoria, pero los dem#s murieron, así ue auí me tienes.
Hannah lo recordaba como un hombre sonriente ue derrochaba encanto % con&ian$a en
sí mismo. "a con&ian$a seguía allí, pero el encanto % las sonrisas se habían disipado como si
nunca hubieran e1istido. Hannah creía conocerlo, pero lo miraba % le parecía estar ante un
per&ecto desconocido? un desconocido ue tenía derechos sobre ella. (n desconocido ue la
había visto crecer % ue la conocía como la palma de su mano.
Pero si él había cambiado, tampoco Hannah seguía siendo una complaciente e insegura
muchacha de dieciocho años. "a e1periencia % serenidad aduiridas con los años le otorgaban
una venta)a ue él apenas podía entrever.
='ras un comerciante de algod!n =le espet! adoptando el tono % la e1presi!n ue
solía emplear para entrevistar a las aspirantes a institutrices.
=@ lo sigo siendo.
=Invertías en los &errocarriles.
=(na apuesta ue me ha compensado con creces.
=-o aspirabas a ning.n título nobiliario.
='s evidente ue lo hacía. =Dougald señal! a su alrededor=. @ también so% el cuarto
en la línea sucesoria de una baronía. =Se encogi! de hombros, % su ancha espalda se movi!
arriba % aba)o en un gesto de desdén=. Sin embargo, no imagino nada m#s ridículo ue un
hombre ue basa su amor propio en un le)ano parentesco con la noble$a.
Hannah sabía mu% bien a ué se re&ería. Durante el tiempo en ue había dirigido la
Distinguida Academia de Institutrices, había conocido a numerosos hombres convencidos de
ue su dudoso vínculo geneal!gico con :uillermo el +onuistador los hacía lo bastante
respetables para hacer lo ue les viniera en gana con sus chicas o con ella. Hannah se había
encargado de sacar de su error a auellos caballeros engreídos % egoístas. "#stima ue este
lord &uera harina de otro costal. (n poco de vanidad % egoísmo hacían a un hombre m#s &#cil
de mane)ar.
="legas tarde =insisti! Dougald=. 2e esperaba hace m#s de una hora. @ no me digas
ue el tren se ha retrasado porue siempre llega puntual.
=Ha sido tu laca%o el ue se ha presentado tarde. =Hannah volvi! a estremecerse, en
parte porue no había llegado a entrar en calor % en parte por la &rialdad de Dougald.
=/,i laca%o0
=Al&red.
=/Al&red ha ido a recogerte0 =-o había al$ado la vo$, pero su tono no presagiaba
nada bueno=. /'n el carro0
="a señora 2renchard me ha dicho ue ha habido un malentendido =se apresur! a
añadir Hannah, ue recordaba per&ectamente su mal genio.
=De eso no me cabe la menor duda =repuso él con las me)illas encendidas.
Por un momento, Hannah cre%! tener ante sí al )oven Dougald en los instantes previos a
un acceso de ira, % hasta se sinti! recon&ortada al ver en él al hombre ue tan bien conocía.
4,#s vale malo conocido ue bueno por conocer.8
Pero entonces él suspir! con resignaci!n.
='s culpa mía. Solo llevo auí un año, % la señora 2renchard todavía no sabe cu#ndo
hacer caso omiso de mis comentarios.
'l hombre con el ue Hannah se había casado rara ve$ admitía haberse euivocado.
Ahora asumía su culpa, % sin embargo el ama de llaves lo temía tanto ue al percatarse de su
error había increpado al laca%o.
=/Aué le has dicho? sobre mí0 =pregunt!.
="a verdad.
"e resultaba inc!modo saber ue su persona había sido ob)eto de comentarios antes de
su llegada.
=/"e has dicho ue so% tu esposa0
=/-o te has enterado0 ,i esposa &alleci!. Seg.n dicen, la maté con mis propias
manos. =Dougald al$! las manos, doblando los dedos como si los cerrara en torno a su
cuello=. -o se me ocurriría privar a estas buenas gentes del placer de alimentar seme)ante
le%enda.
Resultaba macabro oír hablar de su propia muerte con tanta indi&erencia.
=Pero /por ué? c!mo empe$! seme)ante historia0
Inm!vil, Dougald hi$o oídos sordos a su pregunta mientras la observaba de arriba aba)o.
=Siéntate.
=Dougald, /c!mo has podido consentir ue se e1tendiera un rumor tan horrible0 =
insisti! Hannah.
=Auítate el sombrero, los guantes % el chal. 2oma asiento % ponte c!moda. Bas a estar
auí mucho, mucho tiempo.
=-o pienso uedarme =repuso Hannah en un tono helado ue no admitía réplica,
después de endere$ar los hombros % levantar la barbilla.
Dougald apret! las mandíbulas % sus labios se tensaron en una &ina línea. Sin previo
aviso, cru$! la habitaci!n a grandes $ancadas % &ue directo hacia ella. (n escalo&río recorri!
su columna, pero Hannah se mantuvo &irme. Dougald se detuvo delante del sill!n,
interponiéndose entre ella % el &ulgor de las llamas.
=(tili$as este sill!n a modo de escudo protector.
Su gran mano se acerc! hacia ella. Hannah la vio venir % reprimi! un escalo&río cuando
él la toc!, la toc! por primera ve$ en tantos años.
Ahuecando la mano sobre su mandíbula, Dougald le ro$! la ore)a con las %emas romas
de los dedos al tiempo ue le al$aba la barbilla con la palma. -o se mostr! brusco. "a toc!
como si ella siguiera siendo la muchacha alta e impresionable con la ue se había casado, %
ese mero, leve, contacto le brind! un placer tan a&ilado como el dolor.
=2e ocultas tras este sill!n, pero si %o uisiera podría arro)arlo a la otra punta de la
sala. Podría tirarte al suelo % tomarte ahora mismo, uerida, % todos tus gritos serían de placer.
=Desli$! el pulgar hacia arriba % acarici! los labios de Hannah, % por primera ve$ sonri!,
sonri! con malévola determinaci!n=. Pero eso sería demasiado &#cil, así ue siéntate.
7
Hannah sinti! la caricia de los dedos de Dougald % observ! su rostro sombrío, en el ue
advirti! una satis&acci!n salva)e. 2odo rastro del )uvenil % encantador truh#n de otros tiempos
se había desvanecido por completo, de)#ndola ante un bruto tan empeñado en vengarse % tan
pagado de sí mismo ue la amena$aba con la sub%ugaci!n % la tiranía.
Pero si él %a no era el sonriente aventurero de antaño, tampoco ella era la inocente
damisela ue había sido.
+errando los dedos alrededor de su muñeca, Hannah apart! la mano de Dougald.
=Sé amable % me sentaré. Buelve a amena$arme % me iré en busca de la señora
2renchard % de mi cena.
Dougald pestañe! como si no hubiera oído una respuesta tan insolente en años.
=Atr#s =repiti! ella.
Dougald obedeci!, retrocediendo un solo paso.
Interesante. Durante todo el tiempo ue había vivido con él, Dougald )am#s había hecho
nada ue ella hubiera sugerido o e1igido, % no había sabido ni tan siuiera apartarse un poco
para de)arla respirar. Siempre creía tener ra$!n % se las arreglaba para ue sus ruegos % ue)as
ca%eran en saco roto, a veces engatus#ndola con $alamerías, otras haciendo caso omiso de sus
palabras. Ahora Hannah se preguntaba si habría aprendido a ceder con el paso de los años.
/Se limitaba Dougald a seguirle la corriente o acaso había aprendido ella a mani&estarse con
tal autoridad ue no le uedaba m#s remedio ue escucharla0
A decir verdad, Dougald seguía estando demasiado cerca de ella, pero Hannah celebr!
su ridículo ale)amiento como una victoria. Al$ando los bra$os por encima de la cabe$a,
e1tra)o el largo al&iler ue su)etaba su sombrero.
=He hecho un largo via)e % empie$o a tener apetito. Por &avor, ordena ue me sirvan la
cena.
Dougald observaba su cuerpo con o)os codiciosos, como si auellos bra$os al$ados le
permitieran contemplar la desnude$ de sus senos en lugar de la e1celente lana negra de su
abrigo de invierno. Hannah se dio cuenta de ue %a no temblaba. 'l arrebato de ira % auel
embara$oso renacer de una pasi!n antigua la habían hecho entrar en calor, % se alegr! de
poder de)ar el sombrero en la mesita au1iliar % ponerse c!moda. Desenroll! la suave bu&anda
de lana % se uit! los guantes, ue de)! sobre el sombrero. "uego, uno a uno, desabroch! los
botones del abrigo.
=(n sencillo tentempié ser# su&iciente =recalc!.
Dougald no parecía escucharla. De hecho, ni siuiera se había movido. 9bservaba sin
disimulo alguno sus manos desnudas, su largo cuello % especialmente su rostro, en el ue
demoraba la mirada como si uisiera comparar el recuerdo de la mu)er ue había sido con
auella en la ue se había trans&ormado.
Hannah no se hacía ilusiones al respecto. 'n sus años mo$os, Dougald le había dicho
incontables veces lo mucho ue adoraba el brillo sedoso de su pelo rubio, sus desconcertantes
o)os marrones % algo rasgados, su tersa piel ligeramente dorada. "e había dicho ue parecía
una diosa egipcia.
Pero habían transcurrido nueve años desde la .ltima ve$ ue la había visto, % los tres
.ltimos años de duro traba)o no habían pasado en balde. Dos cabellos blancos se ocultaban
entre la melena rubia. "os había encontrado tras un mes especialmente di&ícil en el ue había
tenido ue vérselas con una institutri$ seducida, un lord indignado % una apresurada boda.
Pese a los desvelos de su abnegada cocinera, había perdido la generosidad de carnes ue
antaño prestaba dul$ura a su rostro, % en su incesante ir % venir de aula en aula, del mercado a
casa, su lo$ana % e1uberante silueta se había vuelto delgada % en)uta.
De modo ue tras despo)arse del abrigo desli$#ndolo sobre los hombros, lo sostuvo % se
ued! a la espera de la reacci!n de Dougald.
Pero éste no di)o nada. Se limit! a mirarla con gesto ine1presivo.
Para su propia sorpresa, la indi&erencia de Dougald le sent! como un )arro de agua &ría.
-o es ue uisiera animarlo a cumplir su incendiaria amena$a, pero había dado por seguro
ue nunca se resistiría a sus encantos. Al parecer, en alg.n rec!ndito rinc!n de su alma, seguía
albergando la esperan$a de ue se mantuviera &iel a sus promesas de eterna pasi!n.
=Podemos hablar mientras como algo =sugiri!, de)ando el abrigo sobre el respaldo de
un banco de madera.
=/De ué deseas ue hablemos, uerida esposa0
=Puedes empe$ar e1plic#ndome c!mo averiguaste mi paradero. Puedes contarme ué
has hecho en todo este tiempo. =@ m#s importante a.n=3 Aué planes tienes para mí.
Dougald levant! la barbilla % la mir! con tal su&iciencia ue, si no lo conociera, Hannah
lo habría tomado por un hombre de alta alcurnia.
=2e contaré lo ue me venga en gana contarte, ni m#s ni menos.
C+!mo detestaba auella arroganciaD C+u#ntas veces había tenido ue en&rentarse a ella
en su trato con la aristocraciaD Decidi! tratarlo con la misma &rialdad ue se había revelado
e&ica$ &rente a otros nobles, m#s insolentes incluso ue él.
=CPaparruchasD /Aué conseguir#s ocult#ndome la verdad0
=/Aue ué conseguiré0 ,i propia satis&acci!n, por supuesto. =Se inclin! ante ella,
luego se dirigi! a la puerta % la abri!=. +harles =llam!, arrastrando las sílabas como solían
hacer los ingleses al pronunciar un nombre &rancés=. +harles, la señorita Setterington tiene
apetito. Dile a la señora 2renchard ue le traiga algo de comer. =Se volvi! para mirar
&uga$mente a Hannah=. Algo abundante.
Al parecer, se había &i)ado en su delgade$. Dougald cerr! la puerta, apo%! la espalda en
ella % volvi! a observarla.
=Por &avor =di)o, señalando la silla=, siéntate.
Siempre ue eso no le impidiera salirse con la su%a, Dougald se comportaría como un
per&ecto an&itri!n. ,u% bien, Hannah no olvidaría ué la había llevado a aceptar un puesto de
traba)o en "ancashire. A cambio, se comportaría como una invitada e)emplar % cru$aría los
dedos para ue auella &arsa no acabara en tragedia.
,ientras tomaba asiento, se &rot! los dedos helados ante las llamas.
=Beo ue +harles sigue contigo.
=Por supuesto. =Dougald cru$! la sala sin prisas, pero sin molestarse en disimular su
vigilancia=. /D!nde iba a estar, si no0
='n el in&ierno, si de mí dependiera =replic! Hannah en tono pensativo.
'l criado siempre había servido a su señor con leal devoci!n, % a ella la había tolerado
mientras había hecho &eli$ a Dougald. Pero nunca se había privado de mani&estar ue sus
e1igencias de atenci!n % respeto le parecían pataletas propias de una niña mimada.
=-o has cambiado ni un #pice. Sigues alimentando esa irracional aversi!n hacia
+harles.
Hannah casi mordi! el an$uelo. +asi. +onteniéndose, se recost! sobre los mullidos
co)ines % asinti!.
="o ue t. digas, mi señor, pero +harles conoce mi rostro. /Aué e1plicaci!n le has
dado0 /Aue tu mu)er asesinada ha regresado de entre los muertos0
=+harles lo sabe. =Dougald se desaboton! la chaueta del tra)e.
=/Aué es lo ue sabe0
Dougald se uit! la chaueta % camin! hacia ella. Hannah se encogi! en su asiento % él
se detuvo. Sonri! con regoci)o descubriendo una hilera de dientes mu% blancos %
per&ectamente alineados. +olg! la chaueta sobre el respaldo del banco, encima del abrigo de
Hannah.
C+!mo lo detestaba por haberla asustado, % c!mo se detestaba a sí misma por haberle
dado la satis&acci!n de descubrir su temorD "e devolvi! una sonrisa tensa % lo observ!
mientras tomaba asiento. "a silla estaba demasiado cerca, de)ando una separaci!n mu% escasa
entre ambos % provocando una agobiante sensaci!n de intimidad. Dougald podía observarla a
la lu$ de las llamas % las velas. Sin apenas es&uer$o, podía tender la mano % tocarla. Si Hannah
no se lo impedía acabaría toc#ndola, % entonces su piel se encendería % le herviría la sangre, %
solo Dios sabía cu#nto tiempo lograría ocultarle la reacci!n de su cuerpo.
=/Aué es lo ue sabe +harles0 =insisti!.
=2odo.
=Por supuesto =replic! ella con amargura=. -unca le ocultarías nada a +harles.
=Sí lo haría =retruc! él, desaboton#ndose el chaleco de seda negra.
(n creciente nerviosismo se adueñ! de Hannah. "a camisa blanca de Dougald seguía
abotonada hasta la garganta, el &ular en su sitio % el cuello cerrado, pero el hecho de ver c!mo
se ponía c!modo le record! tiempos pasados. 2iempos en los ue ella se sentaba en su rega$o,
le desabrochaba la ropa % se pegaba a su pecho recubierto de vello oscuro % ensorti)ado, % él
se tenía ue levantar a cerrar la puerta con llave para impedir ue alguien los sorprendiera?
Suspir!, estremecida. Gam#s hubiera imaginado ue se alegraría de ver a +harles, pero ahora
deseaba &ervientemente ue llegara cuanto antes con la cena.
=/+!mo me has encontrado0 =Formul! la primera de sus preguntas en tono prudente.
=Por el dinero.
Hannah se mordi! el labio. "o había temido.
=/'l dinero ue te envié para pagarte mi educaci!n0
=-o sabes c!mo te lo agrade$co, aunue solo sea por eso. =-o parecía agradecido,
sino m#s bien indignado=. 'n cuanto al dinero, &ue a parar a varias obras de caridad.
=,e da igual lo ue hicieras con él. Había )urado saldar esa deuda en cuanto pudiera, %
lo hice.
=@ %o te había dicho ue una mu)er no tiene por ué pagarle nada a su marido, como si
él estuviera a su cargo % no al revés.
=2e lo debía =insisti! ella=. Se supone ue debería compensarte con descendencia %
compañía, pero no lo hice.
=A.n no.
"a escueta réplica de Dougald se ued! &lotando en el aire como una espada de
Damocles. /Acaso esperaba ue se mostrara m#s d!cil tras todos auellos años de ausencia0
/9 sencillamente estaba dispuesto a hacer recaer sobre ella todo el peso de la le% para
obligarla a ocupar el lugar ue le correspondía como su legítima esposa0
"o ue m#s deseaba en el mundo era coger el siguiente tren % ale)arse de allí a toda
prisa, pero sabía ue eso era imposible. @ no solo porue él se lo impediría. "o haría, por
descontado, pero Hannah había burlado su vigilancia una ve$ % podía volver a hacerlo,
aunue ahora le resultaría m#s di&ícil.
Sino porue tenía una misi!n ue cumplir en "ancashire, % debía uedarse allí hasta
encontrar lo ue había ido a buscar. Así ue decidi! seguirle la corriente a Dougald con la
esperan$a de poder salirse con la su%a el día ue decidiera volver a escaparse.
=/Así ue ése es tu plan0 /Aue %o vuelva a ser tu esposa, ue te dé hi)os % te haga
compañía0
=,i esposa ha muerto, o eso dicen. /+!mo íbamos a )usti&icar algo así0
Dougald no había contestado a su pregunta. ,aldito hombre, estaba decidido a hacerla
su&rir como a un gusano retorciéndose en el an$uelo.
=,uchas cosas tendrían ue cambiar para ue %o volviera a ser tu esposa.
='sto% de acuerdo, aunue me atrevería a añadir ue tenemos ideas completamente
distintas sobre los cambios ue deberían producirse.
="o ue t. % %o pensamos acerca de cualuier cosa siempre ha sido distinto, mi señor.
A eso podemos achacar el &racaso de nuestro matrimonio.
=Dougald Pippard no conoce el signi&icado de la palabra &racaso.
=/"o ves0 =replic! Hannah, señal#ndolo=. A eso precisamente me re&ería. Para ti,
este matrimonio es tu%o % solo tu%o. /Aué m#s da ue %o sea la otra mitad0
=2ienes toda la ra$!n. Hubiera sido m#s acertado decir ue Dougald Pippard % su
esposa no conocen el signi&icado de la palabra &racaso =repuso con adem#n indolente
observando el dedo ue lo señalaba.
"o ue acababa de decir no era m#s acertado, % él lo sabía.
=-o so% una mera parte de ti, indistinguible de tu persona =replic! Hannah=. 2engo
un nombre propio.
='n e&ecto, lo tienes3 señora de Dougald Pippard, o me)or dicho, lad% Raeburn.
=Hannah =mascull! ella entre dientes=. ,e llamo Hannah.
Dougald hi$o caso omiso de sus palabras.
=Ante la le%, eres indistinguible de mi persona. ,e perteneces % puedo hacer contigo
lo ue me pla$ca.
9tra amena$a. -o &ísica, en esta ocasi!n, pero una amena$a de todos modos. Hasta
entonces, Dougald siempre se las había arreglado para conseguir llevarla a donde uería a
través de la manipulaci!n, el chanta)e % la intimidaci!n. 9 bien había llegado a la conclusi!n
de ue no valía la pena andarse con sutile$as, o bien los años lo habían endurecido.
=Gam#s te he pertenecido. Si en alg.n momento has llegado realmente a creer ue así
era, debo repetir ue no es de e1trañar ue nuestro matrimonio se viniera aba)o.
Hannah se ued! a la espera de su encendida réplica con lo ue se le anto)! una
admirable tranuilidad.
Pero Dougald la tom! por sorpresa3
=@a me advirti! lord Rus<in ue te habías convertido en una mu)er de car#cter &irme,
toda determinaci!n. Ahora compruebo ue estaba en lo cierto.
=/"ord Rus<in0 =&ar&ull! Hannah=. /+!mo? por ué? has hablado con lord
Rus<in0
=/A cu#l de tus preguntas debo contestar primero0
Dougald había hablado con lord Rus<in. Dougald le había contado? solo Dios sabía
ué, % ahora la miraba como una bestia cegada por el deseo de vengan$a, con una sonrisa
malévola bail#ndole en los labios. Hannah se inclin! hacia delante % lo &ulmin! con la mirada.
=,e dan ganas de darte un sopapo.
Dougald abri! los bra$os como invit#ndola a intentarlo, pero Hannah no era tan tonta.
Finalmente, él de)! caer los bra$os a los costados.
=+reo ue acudiste a tu amiga lad% Rus<in, le di)iste ue deseabas hacer llegar cierta
cantidad de dinero a un tal Dougald Pippard de "iverpool %, sin molestarte en darle m#s
e1plicaciones, le pediste ue lo hiciera en tu nombre para preservar tu identidad.
"o sabía todo. Pese a sus es&uer$os, la había locali$ado a través de sus amistades %,
conociéndolo, seguro ue había puesto a +harlotte en un brete. Pero +harlotte era una mu)er
de armas tomar.
="ad% Rus<in es una de mis me)ores amigas, % esto% absolutamente segura de ue no
se de)! intimidar por ti.
='n absoluto. +harlotte? uiero decir, lad% Rus<in, es una dama encantadora. ='l
hecho de ue Dougald se re&iriera a su amiga por el nombre de pila le dio ué pensar=. De
hecho, cumpli! a ra)atabla tu deseo de con&idencialidad % se tom! la molestia de hacerme
llegar el dinero a través de su suegra, una tal lad% ;uc<nell.
=/"ad% ;uc<nell0 =Hannah record! a la hermosa % elegante Adorna, ue había
accedido de tan buen grado a comprar la Distinguida Academia de Institutrices. /Acaso había
actuado movida por algo m#s ue el interés personal0=. /2e di)o lad% ;uc<nell d!nde me
encontraba0
=-o, no. =Dougald se mo&aba de ella, como si auella conversaci!n &uera un e)emplo
de claridad % no el laberinto por el ue ella avan$aba a ciegas de su mano=. Recibí el dinero
%, rastreando su procedencia, &ui a dar con la cuenta bancaria ue lord % lad% ;uc<nell tienen
en "ondres. "o primero ue hice &ue encararme con lord ;uc<nell, % debo decir ue en auel
momento no albergaba los me)ores pensamientos respecto a vosotros dos.
Hannah hi$o una mueca.
=Se lo tomaría como un grave insulto. =Record! al marido de Adorna, un caballero
donde los hubiera, e)emplo de correcci!n % recato=. De eso no me cabe duda.
=Sí, pero en cuanto le e1pliué ue era tu marido?
=,i marido. =Hannah apret! entre sus dedos la tela ba)o la cual su cora$!n latía
desbocado=. /"e di)iste a lord ;uc<nell ue eras mi marido0
=Por supuesto. =Auella sonrisa macabra volvi! a asomar a los labios de Dougald
mientras contemplaba su su&rimiento=. Fue él uien sigui! el rastro del dinero hasta lad%
Rus<in, e incluso me acompañ! a ver a su esposo.
=/Sabe lord Rus<in ue estamos casados0 =Hannah se levant!. Sus peores temores se
habían hecho realidad=. 'ntonces +harlotte también lo sabe.
+harlotte Dalrumple % Pamela "oc<hart habían &undado la escuela de institutrices con
ella.
=Sí, +harlotte lo sabe. =Dougald la observaba como si llevara mucho tiempo
saboreando de antemano el placer de revelarle ue estaba completamente atrapada=. Pero
con&ía en ti, pese a todo. Insisti! en ue tendrías tus ra$ones para escaparte % no volver m#s.
2e de&endi! con gran vehemencia.
=Por supuesto. -o en vano es mi? /cu#nto hace ue lo saben0
=(nos meses.
='ntonces %a lo sabían cuando me invitaron al bauti$o. -o di)eron nada.
Hannah hurg! en su memoria en busca de alg.n reproche velado, ui$# por parte de lord
Rus<in, ue no veía su independencia con buenos o)os. +reía sinceramente ue toda mu)er de
bien debería casarse, % de entre todos sus amigos era el ue m#s empeño había puesto en
buscarle un pretendiente adecuado, hasta el punto de ue +harlotte se había visto obligada a
intervenir para ata)ar sus es&uer$os. +harlotte, ue le permitía reinar como un monarca en su
hogar % sus negocios. +harlotte, ue lo controlaba con mano &irme pero envuelta en un guante
de terciopelo. @ sin embargo? la .ltima ve$ ue la había visto, se había comportado con ella
como la misma amiga cariñosa de siempre. @ lo sabía. "o supo todo el tiempo. A saber ué le
habría pasado por la cabe$a.
Hannah se ale)! de la chimenea.
=@ sin embargo te di)eron d!nde estaba.
="ord Rus<in me in&orm! de tu paradero. -uestra situaci!n lo tenía mu% consternado.
=Por supuesto. 'st# convencido de ue las mu)eres sin los hombres no serían nada, %
les deben eterna gratitud. Si no &uera por +harlotte, no habría uien lo soportara. =,ir! a
Dougald, apoltronado en su silla, % le dio la espalda. De lo contrario no habría podido repri H
mir el impulso de abo&etearlo, % no era tan tonta como para creer ue él enca)aría seme)ante
ultra)e sin responder=. +harlotte se lo diría a Pamela.
=2e re&ieres a lad% Jerrich, supongo.
=/Ha% alguien en toda Inglaterra a uien no se lo contaras0 =le espet! Hannah
volviéndose hacia él % al$ando la vo$.
=+reo ue solo lord ;uc<nell, lord Rus<in, lord Jerrich % sus respectivas esposas
conocen la verdad. -o son tantos, si se comparan con toda la poblaci!n de Inglaterra. =
Dougald señal! este hecho con toda tranuilidad, como si pudiera servirle de consuelo.
Hannah volvi! sobre sus pasos % se a&err! con tanta &uer$a a la repisa de la chimenea
ue el motivo del m#rmol tallado ued! impreso en las palmas de sus manos.
='st#s hablando de mis amigos.
=(n círculo estrecho % leal.
Ahora sus amigas, sobre todo Pamela % +harlotte, sabían ue ella no les había contado
los hechos m#s importantes de su vida. Sin duda se sentirían con&usas, ui$# incluso heridas
por la escasa con&ian$a ue había depositado en ellas. @ para colmo? para colmo, no podía
acudir a ellas en busca de apo%o.
=Aunue encontraras el modo de abandonar el castillo de Raeburn, % te aseguro ue no
te resultaría &#cil, buscar au1ilio entre tus amigas causaría &ricciones en sus respectivos
matrimonios. -o creo ue desees hacerlo =le advirti! Dougald como si hubiera leído su
pensamiento.
'staba en lo cierto, por supuesto.
=-o debí enviarte el dinero. 'st# claro ue las buenas acciones no siempre se ven
debidamente recompensadas.
="o ue hiciste dista mucho de ser una buena acci!n =repuso él con gesto
deliberadamente ine1presivo=. Pretendías provocarme, incitarme a descubrir tu paradero.
=C-o es ciertoD
=Puedes seguir engañ#ndote a ti misma si así lo deseas, Hannah, pero sabías ue ese
dinero me pondría sobre tu pista. 2e habría encontrado aunue tus amigos no se hubieran
avenido a a%udarme. =Dougald se arrellan! en la silla % uni! las palmas de las manos delante
del rostro en un gesto re&le1ivo=. /+!mo no iba a hacerlo0 Fundaste una academia, una
escuela para institutrices, maestras % damas de compañía ue go$aba de gran popularidad.
=+on&iaba en ue todavía no hubieras empe$ado a buscarme =&ar&ull!.
=9tra mentira. Sabías ue no iba a rendirme tan &#cilmente.
De acuerdo. Sabía ue antes o después Dougald acabaría dando con ella. @ ui$# en
alg.n rec!ndito lugar de su mente cre%era ue todo sería m#s &#cil si no tenía ue ser ella
uien diera el primer paso3 buscarlo, ir a verlo, e1plicarle los motivos de su huida e intentar
)usti&icar su prolongada ausencia. Por m#s ue supiera ue debían solucionar de alg.n modo
la cuesti!n de su matrimonio, se le ponía la piel de gallina solo de pensar en el reencuentro, %
sí, ui$# había dado por sentado ue si volvía a verlo de improviso, la consternaci!n de los
primeros momentos disiparía sus temores. Pero? no tenía por ué ech#rselo en cara de un
modo tan aborrecible.
=Ahora me do% cuenta de mi error =repuso con &rialdad.
=Demasiado tarde, me temo. 2e habías es&umado tan completamente ue durante ocho
años no supe nada de ti. =Dougald al$! otros tantos dedos en el aire=. 9cho años, Hannah,
sin saber si estabas viva o muerta.
=C2e escribíD
=C(na sola ve$D Recibí una carta de "ondres en la ue me decías ue estabas bien %
ue no me preocupara.
=Si te hubiera escrito m#s a menudo, habrías dado conmigo enseguida.
='ras mi esposa, Cpor supuesto ue habría dado contigoD Pagué una &ortuna a un
detective privado para ue te buscara. /2ienes idea de la cantidad de veces ue salí corriendo
hacia "ondres con la esperan$a de ue te hubiera encontrado, % la de veces ue regresé
cruelmente decepcionado0
Hannah neg! con la cabe$a.
=-ueve. =Dougald volvi! a al$ar los dedos en el aire, % Hannah se percat! de ue no
le temblaban lo m#s mínimo=. -ueve veces tomé el tren con destino a la capital. Hasta
burdeles visité busc#ndote, temiendo ue te hubieras visto arrastrada a esa vida in&ame. 'n
mis pesadillas te imaginaba convertida en la uerida de alg.n hombre.
42ípico de él.8
=+omo siempre, mi señor, no me ves sino como un mech!n de pelo % una silueta
&emenina. So% algo m#s ue eso.
=CAh, síD, Cme olvidaba de las modistasD Bisité treinta modistas, Hannah. Di por
sentado ue habrías entrado a traba)ar en un taller de costura o en una sombrerería, pero no
era así. -o estabas en ninguna parte.
=-o, estaba?
='n el e1tran)ero. =Dougald esbo$! una sonrisa, una e1hibici!n de dientes blancos
con la ue se burlaba de sí mismo % de su in&ructuosa b.sueda=. Ahora lo sé. 2e convertiste
en la dama de compañía de lad% 2emperl%, una via)era empedernida, % cuando se hi$o
demasiado ma%or % en&erma para seguir via)ando, volviste a "ondres % llevaste una e1istencia
tranuila cuidando de ella hasta su muerte.
=Así es.
"o sabía todo, hasta el .ltimo detalle. Auel era el Dougald ue ella recordaba3
meticuloso, implacable en su investigaci!n, determinado a averiguarlo todo, pues siempre
había dicho ue la in&ormaci!n era poder.
="uego &undaste la Distinguida Academia de Institutrices con tus dos amigas. 'llas no
tardaron en casarse, pero t. seguiste soltera. =Dougald cru$! las piernas % estir! la per&ecta
ra%a de su pantal!n=. +laro, porue %a estabas casada. Aué l#stima, /verdad0
Hannah lo detestaba cuando se ponía así % la )u$gaba &ríamente desde el sarcasmo m#s
demoledor.
=-o uería casarme =replic! al tiempo ue se volvía a de)ar caer en la silla=. +on
una ve$ he tenido m#s ue su&iciente.
-o bien lo di)o, obtuvo la satis&acci!n de ver c!mo un espasmo sacudía
involuntariamente las manos de Dougald.
=+uidado con lo ue dices, amor mío. Recuerdo ciertos aspectos de nuestro
matrimonio con los ue dis&rutabas mucho =le espet! en un tono sibilino, cargado de
intenci!n, después de apo%ar las manos en los bra$os de la silla e inclinarse hacia delante.
Hannah se sonro)! de la cabe$a a los pies pero, para su propia sorpresa, sostuvo la
mirada de auellos o)os verdes.
=Al parecer, el placer no era bastante para mí, /no crees0 =replic! con gesto
desa&iante.
=Al parecer no. Pero lo sería para mí? ahora.
6
Hannah percibi! la amena$a implícita en la mesurada cadencia de su vo$ %, sin uerer,
presion! la espalda con &uer$a contra el respaldo de la silla.
=-o me gusta ue me amenacen =le advirti! con labios tensos.
=Pues no me provoues, a menos ue desees ver una demostraci!n de mi actual estado
de &rustraci!n carnal.
/Auería decir auello ue no se había estado aprovechando de las mu)eres ue tenía a su
servicio0 /9 se trataba sencillamente de una amena$a para mantenerla a ra%a0 Porue como
amena$a había surtido e&ecto, desde luego.
Dougald no despegaba los o)os de ella, % Hannah sospechaba ue ba)o el tra)e toda su
musculatura estaría tensa, lista para entrar en acci!n. /"a tomaría pese a sus protestas0 /@
cu#nto tiempo creía ella ue podría seguir protestando0 'l hecho de verlo le había devuelto
recuerdos ue hasta entonces había reprimido con &irme$a. Recuerdos de noches en las ue
había sentido el peso de auel cuerpo sobre el su%o, los o)os encendidos de pasi!n, los
m.sculos en tensi!n?
Hannah tuvo la precauci!n de permanecer inm!vil % apenas respir! hasta ue al &in él se
rela)! en su asiento.
'ntonces trag! saliva, estaba resuelta a sobrevivir a auella espantosa entrevista con su
virtud intacta.
=2e envié el dinero hace casi un año. /+!mo es ue?0 =di)o.
=Recibí tu dinero por las mismas &echas en ue se me in&orm! de la muerte de mi
primo. -o tenía alternativa. Bine al castillo de Raeburn, tomé posesi!n del título e hice cuanto
estaba en mi mano para aliviar la a&licci!n de los sirvientes ante la muerte prematura de su
amo.
Auel sí era el Dougald ue ella recordaba, % no desperdici! la ocasi!n para burlarse de
él.
=+omo siempre, el deber primero.
"a mirada de Dougald se ensombreci!.
=Da las gracias de ue no tenía tiempo para ir a buscarte en persona, porue no hubiera
podido evitar hacer uso de la &uer$a. ="o cual, dedu)o Hannah, signi&icaba ue no tenía
intenci!n de hacer uso de la &uer$a auella noche=. "o ue hice &ue enviar a +harles a
"ondres para tenerte vigilada.
Hannah no salía de su estupor.
=/+harles me ha estado espiando0
=De &orma intermitente desde hace die$ meses.
=Die$ meses. =Auello era peor incluso de lo ue había imaginado.
Alguien llam! a la puerta.
=Adelante =contest! Dougald.
'ra +harles, por supuesto, como un gnomo malvado ue se materiali$ara al
pronunciarse su nombre. 'n sus manos atro&iadas por el reuma portaba una bande)a de plata,
pues no permitía ue nadie sino él tocara la comida de su amo. (n laca%o lo seguía,
sosteniendo una botella de vino % dos copas de cristal como si &ueran a desintegrarse en
cualuier momento. Saltaba a la vista ue había aprendido a temer a +harles % su lengua
morda$.
=Acerca esa mesa. Dé)ala entre el amo % la? =+harles lan$! una mirada &uga$ %
helada a Hannah= % la señora.
Apresando la botella deba)o del bra$o % cogiendo ambas copas con una mano, el laca%o
se apresur! a obedecerle. ,ientras +harles cerraba los o)os, horrori$ado ante su torpe$a, el
)oven arrastr! la mesa redonda % ba)a hasta la chimenea, de)! el vino % las copas en el borde
de la misma % retrocedi! con una reverencia.
+harles deposit! la bande)a sobre la mesa %, mientras tra)inaba en la habitaci!n,
descubriendo los platos, Hannah se entretuvo observando a auel hombre ue tantos años
llevaba al servicio de la &amilia Pippard desde hacía tantos años. Se había uedado co)o
durante la guerra de la Independencia española, en la ue había combatido )unto a las tropas
napole!nicas. 'l abuelo de Dougald le había salvado la vida en plena batalla, lo ue le vali! la
eterna lealtad de +harles, ue veneraba a todos % cada uno de los miembros de pleno derecho
de la &amilia.
Pero Hannah nunca había sido, por lo menos a los o)os de +harles, miembro de pleno
derecho de la &amilia Pippard. Ahora volvía a tener ante sí a auel hombrecillo encorvado ue
había sido su )ue$ % carcelero. "os años no lo habían maltratado demasiado, pero también era
verdad ue la naturale$a nunca se había mostrado demasiado generosa con él. -o había
enve)ecido de modo perceptible, ni su nari$ parecía m#s grande, ni acumulaba nuevos
pliegues de piel ba)o la barbilla. Sus o)os seguían moviéndose inuietos, escrut#ndolo todo
con mirada crítica, identi&icando cada imper&ecci!n % pasando por alto los aciertos. +!mo
debía de &astidiarle tener ue volver a servir a Hannah, siempre tan imper&ecta.
Aunue, bien mirado, ui$# dis&rutara de lo lindo viéndola reba)ada a la condici!n de
dama de compañía. Hannah no tenía &orma de saberlo. Gam#s lo había comprendido % no
acertaba a e1plicarse ué lo había llevado a colaborar en su captura. '1cepto tal ve$ el deseo
de ver a su amo liberado de los votos de matrimonio ue lo unían a ella.
Hannah volvi! los o)os hacia las llamas.
A lo me)or era ése el motivo por el ue Dougald la había llevado hasta allí. Para obtener
el divorcio, aunue solo después de haberla torturado a placer.
Sin embargo, el divorcio era un asunto desagradable % costoso, % Hannah no imaginaba
a Dougald arro)ando la toalla de un modo tan e1plícito. Pero entonces, /ué pretendía hacer
con ella0
+harles tendi! los cubreplatos al laca%o % con un adem#n indic! al )oven ue se
marchara, cosa ue éste hi$o al instante, escabulléndose de la habitaci!n como si acabara de
salvar el pelle)o. +harles se apart! de la bande)a artísticamente dispuesta.
=He hecho ue el cocinero prepara mi propia receta de coq au vin con picatostes =
anunci! con su vo$ nasal % a&rancesada, % luego pregunt!=3 /Puedo servirles0
'l est!mago de Hannah la traicion! con un retorti)!n de hambre ue dese! hubiera
pasado inadvertido. +harles, desde luego, no dio muestras de haber oído nada mientras servía
el plato &avorito de Hannah en un gran cuenco para luego espolvorearlo con picatostes %
pere)il &resco antes de de)arlo sobre la mesa, &rente a ella. +on un chasuido de la muñeca,
e1tendi! una servilleta de un blanco radiante sobre el rega$o de Hannah % le acerc! la mesa.
"uego de)! una reluciente cuchara al alcance de su mano derecha % la observ! inm!vil
mientras probaba el primer bocado.
/Aué otra cosa podía hacer0 "a carne estaba tierna, el caldo bien sa$onado con tomillo %
el guiso en su con)unto retenía el sabroso recuerdo del vino tinto % las primeras verduras de la
primavera.
='st# delicioso =murmur! Hannah, sin mirarlo directamente a los o)os=. :racias.
+harles le hi$o una reverencia con los labios apretados.
=,e gustan las mu)eres con buen apetito =señal! Dougald=. Hace mucho tiempo
aprendí ue una mu)er ue dis&ruta de la buena mesa suele tener un apetito similar para?
otros placeres.
Hannah levant! la cabe$a bruscamente % le lan$! una mirada asesina.
Haciendo girar el sacacorchos, +harles abri! una botella de vino de ;orgoña % se lo
sirvi! en una copa reluciente.
Hannah la cogi! por el tallo % acarici! los bordes de cristal tallado. 'ran per&ectos,
tallados para atrapar la lu$ % sin embargo suaves al tacto. @ eran reales, no un recuerdo
huidi$o, como el de auella botella de vino ue iba % venía entre las manos de un hombre %
una muchacha.
Hannah tom! un sorbo % sonri! a +harles sin despegar los labios.
=:racias.
Aparte de cualuier otra cosa ue pudiera decirse de él, debía reconocer ue siempre
había dirigido la cocina con tir#nica e&iciencia % resultados sublimes. De hecho, dirigía toda la
casa del mismo modo, sin de)arle a ella nada ue hacer e1cepto dedicarse a las labores de
agu)a. 'n buena medida, en eso había consistido el problema.
=/(sted también comer#, señor0 =pregunt! +harles. Dougald parecía inclinado a
decir ue no, % +harles se le adelant!=3 Apenas ha probado bocado en todo el día, señor.
Debe alimentarse, % %a ha oído a la señora decir ue el esto&ado est# delicioso.
Hannah vio c!mo Dougald le lan$aba una mirada tan &ero$ ue cualuier otro hombre
en su lugar se hubiera encogido, pero +harles aguant! el chaparr!n sin perder la compostura.
=,e sentiría m#s c!moda si me acompañaras, Dougald =señal! Hannah. -o sabía
ué le había impulsado a decirlo, pero, antes de ue pudiera pensarlo, las palabras se le habían
escapado de la boca.
Dougald emiti! un gruñido ue +harles interpret! como una señal de asentimiento. Se
apresur! a acercar la mesa grande a su amo % le sirvi! un cuenco de esto&ado % una copa
colmada de vino.
=Hannah se preguntaba por ué la seguiste con tanta diligencia en "ondres =apunt!
Dougald mientras +harles le servía.
Hannah cerr! los o)os % maldi)o a Dougald para sus adentros.
Sin embargo, ardía en deseos de escuchar la respuesta.
=/+!mo no iba a hacerlo, mi señor0 =@, en un tono ue re$umaba indi&erencia,
añadi!=3 Ese era su deseo.
+harles, re&le1ion! Hannah, siempre había sabido ponerla en su sitio.
=Puedes irte, +harles =di)o Dougald=. 2e llamaré si necesito algo m#s.
+harles sali! retrocediendo de la habitaci!n como si Dougald &uera un miembro de la
reale$a, deteniéndose solo para recolocar una &lor en el arreglo ue había )unto a la puerta.
"uego, con una .ltima reverencia, se march!.
=/A ué ha venido eso de insinuar ue %o pensaba ue +harles te mentiría sobre mi
paradero0 Ahora tiene otro motivo para odiarme =e1plot! Hannah cuando la puerta apenas se
había cerrado.
Dougald enarc! las ce)as.
=/Aué m#s te da0 +harles no es m#s ue un sirviente.
Hannah lo mir! de hito en hito. 'ra cierto. Dougald había despedido a su criado de
&orma educada, como tenía por costumbre, pero sin la &raternal complicidad ue ella había
presenciado en incontables ocasiones. 'n el pasado se comportaban como compañeros de
armas, dos hombres en&rentados al mundo, amigos para siempre. Ahora +harles parecía no ser
m#s ue? +harles. (n mero subalterno.
=/Habéis tenido alguna di&erencia0
Dougald se recost! en la silla sin haber tocado su plato.
=Su comportamiento no siempre ha merecido mi aprobaci!n.
=CAhD =Hannah tom! otro bocado, pensativa=. -o parece propio de +harles.
Siempre pensé ue, si t. así lo deseabas, era capa$ de construir una línea de &errocarril con sus
propias manos.
=Sin duda lo haría, pero se e1tralimit! en un asunto de gran importancia % no supo
reparar su error. -o volver# a tener otra oportunidad.
Hannah de)! la cuchara sobre el platoK había perdido el apetito. Si Dougald podía
mostrarse tan implacable con +harles, /ué clase de castigo tendría reservado para ella0 'l
divorcio parecía casi demasiado bueno para una mu)er ue se había dado a la &uga,
convirtiendo a su marido en sospechoso de asesinato durante todos auellos años.
Si bien era cierto, se record! a sí misma, ue Dougald no tenía por ué permitir ue
esos rumores se propagaran. Podía haber revelado al mundo ue ella lo había abandonado?
=/Por ué no comes0 =pregunt! él=. 'st#s demasiado delgada.
="o mismo digo =replic! ella.
'n realidad no estaba tan delgado. (n hombre de su constituci!n podía permitirse unos
<ilos de m#s o de menos sin ue apenas se le notara, pero Hannah pensaba ue auel aire
taciturno ue ensombrecía su rostro podía suavi$arse si entrara en carnes. Adem#s, un hombre
hambriento era un hombre irritable.
"o ue él pensaba, en cambio, era un misterio para ella. @a no sabía leer en su rostro,
pero le sostuvo la mirada cuando él busc! la su%a, desa&i#ndolo con la barbilla ladeada % los
labios sellados. Finalmente, Dougald volvi! a coger la cuchara % se acerc! a la mesa, %
Hannah supo ue había ganado.
Había ganado un combate. Aui$# pudiera ganar otro.
=/Bas a divorciarte de mí0
Dougald trag! saliva, levant! la vista del plato para mirar a su esposa perdida hacía
mucho tiempo % la observ! con la &ría % serena ira ue lo acompañaba todos % cada uno de sus
días. 'l solo hecho de ue ella osara mencionar la palabra divorcio le decía lo mucho ue
distaba de comprender la situaci!n. Divorciarse era di&ícil, costoso % una vergLen$a con la
ue había ue cargar hasta el .ltimo aliento. +omo amo de auella propiedad, no pondría en
peligro su recién aduirida posici!n social divorci#ndose de su esposa, por mucho ue ella se
lo mereciera. Pero ésa no era la verdadera ra$!n.
-o, sus planes eran completamente distintos. 'n el tono m#s indi&erente ue logr!
imprimir a su vo$, contest!3
=De divorcio, nada.
Hannah lo mir! con o)os sorprendidos. 'scrut! su rostro, &runciendo el ceño,
preocupada, buscando al vie)o Dougald, el hombre ue la había salvado de las garras de la
miseria, el hombre ue la había protegido durante su )uventud % uerido durante su
matrimonio. El podía haberle dicho ue ese hombre estaba muerto, tan muerto como se decía
ue lo estaba su mu)er, ue la propia Hannah se había encargado de matarlo. Pero, por alg.n
motivo ue no acertaba a e1plicarse, seguía sintiendo la necesidad de protegerla.
Hannah volvi! a centrar su atenci!n en el plato ue tenía ante sí. +omi! en silencio, al
igual ue hi$o él, el tiempo su&iciente para ue Hannah se llenara el est!mago % vaciara el
cuenco.
=-o has cambiado. -unca pierdes el apetito, por mu% mal ue va%an las cosas =
sentenci! él tan pronto como de)! la cuchara en el plato.
='s algo ue aprendí cuando era peueña % rara ve$ sabía de d!nde iba a salir mi
pr!1ima comida. =Sosteniendo la copa con una mano, agit! el líuido de color rubí % vio
c!mo las llamas relucían a través del cristal tallado.
'vit! la mirada de Dougald, como había hecho desde su llegada auella tarde. Ahora
sabía ue iba a torturarla con auellos recuerdos ue ella tanto se es&or$aba por mantener en
el olvido. C+u#nto tiempo llevaría esperando auel momento, Dios santoD
=Auerida, he pedido e1presamente ue sirvieran este borgoña porue sé lo mucho ue
lo aprecias. Dime, /es de tu agrado0
Hannah no lo mir!. Sabía por ué se lo preguntaba, pero &ingi! ignorarlo como un
n#u&rago ue se a&erra al .ltimo vestigio de su embarcaci!n.
='l vino es magní&ico, pero si no me &alla la memoria tu bodega siempre ha sido
e1cepcional.
Si no &uera porue había olvidado c!mo se hacía, Dougald habría sonreído. Hannah
escurría el bulto con verdadera maestría, pero él sabía ue su réplica no era m#s ue una
evasiva. Auel día en el tren había de)ado de ser una niña para convertirse en mu)er %, por m#s
ue ahora se empeñara en escudarse tras un &also pudor, él se lo recordaría a la menor
oportunidad.
Porue él )am#s lo olvidaría.
$ogi* al joven ratero por el pescue%o ! lo %arande* como huiera hecho un perro con
su presa#
=+D*nde est",
-l muchacho clav* las uñas en las manos de Dougald hasta que .ste afloj* la presi*n
sore su cuello#
=/or allí =mascull* con vo% ronca=# Se fue por allí#
-l muchacho señal* el concurrido apartadero de la estaci*n ferroviaria de Liverpool,
confirmando así los peores temores de Dougald# La joven Hannah lo dejaa de la manera
m"s directa posile =! tami.n la m"s peligrosa=, en un tren de mercancías con destino a
0irmingham# Su prometida era una insensata# -l ladron%uelo intent* %afarse, ! Dougald
volvi* a cerrar los dedos con fuer%a en torno a su cuello#
=+Le has hecho daño,
=12o, señor, se lo juro3 Ia vestida como un chico ! llevaa un olso de mujer# 1Solo
me reí de ella, ! me lo lan%* a la cara3 =-l granuja trag* en seco=# 2o haía dinero
dentro, señor, pero no se lo tuve en cuenta# 2unca haría daño a una dama, señor# 2unca le
haría daño aunque huiera perdido el juicio =añadi*, al tiempo que señalaa su propia
frente con un dedo mugriento#
Sí, el chico pensaa que Hannah estaa loca# 4ui%" todos pensaran lo mismo ! se
apartaran de su camino# 4ui%" su propia impetuosidad fuera su salvaci*n#
Dougald solt* al muchacho ! se ari* paso a la carrera entre la multitud de homres
que traajaan cargando algod*n americano en las vagonetas motori%adas inglesas# Algunos
se fijaan en .l !, con gesto socarr*n, señalaan la direcci*n en la que haía pasado la
muchacha que se creía disfra%ada# $ada nuevo adem"n confirmaa la esperan%a de Dougald
=! tami.n su temor= de que Hannah no pasara inadvertida# /ues si ien aquellos
homres eran en su ma!oría honrados padres de familia ! esfor%ados traajadores, no falta5
rían los ellacos dispuestos a escaullirse del grupo para aprovecharse de una joven
indefensa# Dougald sigui* las indicaciones de unos ! otros, corriendo sin resuello,
imaginando lo peor ! temiendo llegar demasiado tarde# Los homres lo guiaron hasta un tren
que lan%aa ocanadas de humo ! arrancaa entre carraspeos# Desde el and.n en penumra,
la usc* con avide% mientras el tren se alejaa con parsimonia#
6 entonces la vio# Ia sentada en la puerta aierta de un vag*n, enfundada en uno de
sus trajes de adolescente, con los pies meci.ndose en el aire ! los ojos deslumrados#
7uchacha hermosa e insensata# Durante cinco años la haía coijado ajo su techo
saiendo que un día la haría su!a, complacido con su inteligencia, oediencia ! feminidad#
2o le haía prestado demasiada atenci*n, pero ahora sí la oservaa# La niña haía
desaparecido, reempla%ada por una mujer cu!as curvas ningún disfra% de colegial podría
disimular# 8nos pocos caellos dorados colgaan, reeldes, en torno a su rostro# -n sus
laios se diujaa una sonrisa luminosa, como si la idea de escapar de .l ! de sus propias
oligaciones le produjera euforia#
/ruea fehaciente de que no comprendía los peligros a los que se e9ponía una joven
fugitiva como ella#
Dougald ech* a correr detr"s del tren# $on ímproo esfuer%o, logr* asirse al último
vag*n ! se aup* hasta la plataforma# :ratando de no perder el equilirio sore los estrechos
! temlorosos talones, estudi* la situaci*n# -l vag*n de Hannah era el tercero desde la cola#
-l tren ia ganando velocidad# Haía una serie de peldaños met"licos a uno de los lados del
vag*n# /odía trepar por ellos hasta el tejado, arrastrarse a lo largo de este, saltar hasta el
siguiente vag*n;
2o pudo reprimir una carcajada# 2o haía hecho nada tan peligroso o impetuoso en
todos los años que haían transcurrido desde la muerte de su padre# Aquella era la clase de
ha%añas que deería haer protagoni%ado un Dougald mucho m"s joven# <olvi* a reírse#
4ui%" al final Hannah resultara ser su salvaci*n#
-l tren traqueteaa ! e9halaa ocanadas de humo mientras Dougald suía por la
escalerilla lateral que conducía al tejado# Los peldaños de metal temlaan entre sus manos
! ajo sus pies, pero aun así se sentía m"s seguro que arria, donde no haría asideros de
ningún tipo# $on un último impulso, se encaram* al techo met"lico ! recalentado del vag*n#
-l viento a%otaa sus caellos# Desde lo alto del vag*n tenía uenas vistas de Liverpool, del
paisaje campestre en el que se adentraan; ! tami.n de la distancia que ahora lo separaa
del suelo#
<olvi* a reírse# 8na locura# Aquello era una verdadera locura#
6 sin emargo no podía dejar escapar a Hannah# 2o despu.s de haerla sostenido
entre sus ra%os mientras lloraa la muerte de su madre#
Se arrastr* a lo largo del tejado, avan%ando en línea recta por el centro del vag*n# Al
llegar al enganche entre el último vag*n ! el siguiente, se levant* ! trat* de medir con la
mirada la distancia que los separaa# Aajo, el empalme traqueteaa entre sacudidas ! los
raíles se desli%aan a toda velocidad ante sus ojos#
Dougald haía sido un joven temerario ! en sus años mo%os se haría lan%ado
divertido a aquella aventura sin pens"rselo dos veces, pero ahora era un respetale homre
de negocios, consciente de las consecuencias de sus actos# Si fallaa el salto; =espir*
hondo ! rinc* hacia delante# Aterri%* sore las cuatro e9tremidades, haciendo temlar el
tejado met"lico ajo su peso# /ero lo haía logrado#
Sin incorporarse, corri* como lo haría una estia salvaje hasta el otro e9tremo del
vag*n#
Sí, ahora comprendía las consecuencias, aunque Hannah no fuera consciente de ello#
Incontales peligros la acechaan, +! c*mo se las arreglaría para esquivarlos, Su vida
pasada no haía sido f"cil, pero desde que .l la haía acogido ajo su protecci*n solo haía
proado lo mejor> comida, ropa, educaci*n, colegios para señoritas;
-l tren avan%aa m"s deprisa# La distancia entre los vagones parecía haer
aumentado# /ero esta ve% Dougald apenas se permiti* respirar hondo antes de saltar#
-ntonces mir* a su alrededor# Lo haía conseguido# Aquel era el vag*n de Hannah#
Solo que .l estaa encima ! ella dentro# La puerta estaa aierta, ! la única forma de entrar
era haciendo una sencilla pirueta; que no haía practicado desde hacía años#
-sta ve% no rompi* a reír, sino que mascull* una maldici*n# Se acerc* poco a poco al
orde del vag*n ! mir* hacia aajo# Los pies de Hannah !a no colgaan por fuera de la
puerta# Al parecer haía entrado cuando el tren haía ganado velocidad# 7u! sensata#
0ueno, sensata no# 2o tan sensata, desde luego# De lo contrario, no se le haría ocurrido
desafiar a Dougald /ippard#
4ui%" Hannah no fuera consciente de ello, pero .l haía unido los destinos de amos
con la m"s honrosa de las intenciones# Ahora su deer =mejor dicho, su cariño= lo
oligaa a protegerla, incluso de sí misma# Dougald sonri* para sus adentros# Sí, Hannah le
pertenecía# -l prolema era que aún no lo saía#
Asi* el umral de la puerta, se sujet* con fuer%a !, dando una voltereta, aj* del techo
! se meti* en el vag*n#
Inclinando la cabe$a, Dougald al$! la copa % brind! en recuerdo de auel día
inolvidable en el ue la )uventud, el amor % la aventura habían con&luido en sus vidas.
Hannah permaneci! indi&erente al brindis.
=Así ue &ue +harles uien contrat!, por orden tu%a, a los hombres ue me siguieron
en "ondres?
Dougald de)! la cuchara sobre el plato, inapetente.
=Por supuesto.
=,e tendiste una trampa.
=2an pronto como las aguas volvieron a su cauce en el castillo, ordené a +harles ue
regresara % contraté a los detectives privados para? ponerte nerviosa. "uego te hice llegar
una o&erta de traba)o ue sabía te resultaría tentadora. 'ra una trampa para ver si mordías el
an$uelo.
Dougald apo%! el pie sobre la pata de la mesa % la apart! con gesto brusco. "os platos
se agitaron, los cubiertos tintinearon, pero había logrado despe)ar el espacio entre ambos, por
lo ue ahora podía observarla sin estorbos. 9bservarla aunue &uera ataviada con auel
modesto tra)e negro de traba)o. Siempre le había gustado dis&ra$arse? de muchacho auel día
en el tren, de austera dama de compañía ahora. Pero su belle$a siempre salía a relucir. -ada
podía ocultar su piel radiante, tersa como la de una niña, ni la e1uberante melena dorada, ni
los labios ue pedían a gritos ser besados. @, m#s all# del semblante, la escultural silueta? no
tan redondeada como en el pasado, pero cada ve$ m#s seductora en su esbelta elegancia.
Hannah caminaba, se movía, como siempre había hecho. +omo si el 2odopoderoso la hubiera
creado para sola$ de Dougald % la utili$ara para ale)arlo del pecado % atraerlo hacia el sagrado
vínculo del matrimonio. @ el plan del 2odopoderoso había &uncionado casi demasiado bien,
pues cuando Hannah lo había abandonado se había llevado consigo todos los placeres % no
había de)ado sino oscuridad tras de sí.
Por suerte, Dougald se había acostumbrado a vivir entre tinieblas. Se propuso superar el
pasado % tra$! planes para el &uturo. @ todo había ido seg.n lo previsto, pues allí estaba ella
ahora, sentada ante él.
=,i .nico temor era ue, de)#ndote llevar por el miedo, renunciaras a tu preciosa
Academia de Institutrices. Al &in % al cabo, la academia te había dado lo ue nuestro
matrimonio no pudo3 traba)o, traba)o % m#s traba)o.
=-i se te ocurra. =Hannah lo veía ahora como un ser monstruoso, lo ue no era de
e1trañar, pues los años de soledad % deshonra habían hecho crecer al monstruo ue Dougald
llevaba dentro=. -i se te ocurra acusarme de tus propios pecados. 2. también traba)abas,
uerido. 2raba)abas día % noche, pero esperabas ue %o te permitiera mantenerme.
=C+omo corresponde a una esposaD =replic! Dougald, % la vehemencia de su propia
respuesta lo cogi! por sorpresa. Hacía años ue no se permitía desperdiciar sus energías en
in.tiles muestras de indignaci!n.
=+omo una incompetente % una débil mental =rechist! ella.
=2u madre ech! a perder tu capacidad para dis&rutar de la vida.
Hannah al$! la vo$.
=C,i madre traba)aba de sol a sol, % %o uería a%udarlaD
Dougald se removi! en la silla, uería e1igirle ue viera la cuesti!n desde su punto de
vista, aun a sabiendas de ue nunca lograría hacerla entrar en ra$!n.
="o sé, % tus deseos eran admirables. -o así tu capacidad para complacerme.
=,i madre me enseñ! ue el traba)o es virtud. 'l ue mis circunstancias personales
cambiaran no alteraba esa verdad.
=@ te has pasado la vida persiguiendo la virtud como el gato ue intenta en vano
atrapar a una mariposa. =Dougald inclin! la cabe$a hacia atr#s % entorn! la mirada=. Sin
embargo, abandonaste a tu marido % traicionaste los sagrados votos del matrimonio. /Aué
virtud ha% en eso0
Hannah entrela$! sus dedos temblorosos.
="a misma ue pueda haber en seducir a una muchacha de dieciocho años.
=2enías dieciocho años % habías decidido abandonarme. "a seducci!n era el modo m#s
r#pido de retenerte.
='ntiendo. "a seducci!n te ahorr! el tiempo ue deberías haber pasado corte)#ndome.
=@ añadi!, masticando las palabras=3 (n ata)o digno de admiraci!n, mi señor.
Dougald solt! una risotada breve, seca, % us! su conocimiento para herirla.
=-o tenía ninguna necesidad de seducirte. -o tenía por ué mostrarme tan amable. @a
te había comprado? ni m#s ni menos ue a tu señora madre. /9 acaso lo has olvidado0
M
-unca antes había sido cruel con ella. Dougald había sido un manipulador,
desconsiderado % sin escr.pulos, pero nunca había $aherido a Hannah sacando a relucir los
aciagos acontecimientos ue la habían conducido hasta él.
=,i madre no me vendi!. ,e puso a traba)ar en tu casa, ue es mu% distinto. =
Hannah respir! hondo para aliviar el peso ue sentía en el pecho=. @o me considero una de
tus obras &ilantr!picas, ue eran tantas?
Dougald se encogi! de hombros. -unca hablaba de la gente a la ue había a%udado3 los
huér&anos a los ue había procurado un hogar, las mu)eres a las ue había encontrado traba)o,
los hombres a los ue había dado una educaci!n.
=Adem#s, mi madre hi$o lo ue pudo. =A Hannah le tembl! la vo$ al recordar auel
tiempo tan &unesto=. Se estaba muriendo.
='1acto. Hi$o lo me)or para ti, dadas las circunstancias. =Se ued! mu% uieto para
observarla % sopesar sus reacciones, viendo la pena ue el recuerdo de su madre a.n
despertaba en ella=. @ te euivocas. 2u madre sabía con e1actitud lo ue %o uería de ti. Fue
algo ue arreglaron entre ella % mi abuela.
-o pudo evitar burlarse de él.
=Pero t., pobre corderillo inocente, no estabas al corriente de su plan.
='n realidad sí estaba al corriente. ,e di)eron ue habían dispuesto ue me casara
contigo. 'ntonces t. tenias trece años, eras una niña agradable % guapa. +omo buena
lancasteriana de pura cepa, tu madre go$aba de una salud de hierro % una gran &ortale$a
mental, % nos asegur! ue tu padre también era así. Aunue tu nacimiento no era trigo limpio,
la ilegitimidad no era motivo su&iciente para &rustrar nuestros planes.
-unca había oído la historia de su compromiso matrimonial. -unca narrada de ese
modo. -unca relatada de una &orma tan cruda, con tanta indi&erencia, sin un #pice de
consideraci!n ue la hiciera m#s &#cil de asimilar.
=Sigo sin comprender por ué un hombre adulto iba a de)ar ue su abuela le arreglara
un casamiento.
="os matrimonios concertados son una tradici!n en la &amilia Pippard. Siempre tienen
é1ito. =Su boca esbo$! una mueca burlona=. /Por ué iba a ser %o di&erente0
=Porue la gente %a no hace esas cosas.
Supo ue era una estupide$ en el mismo momento en ue lo di)o, pero no pudo evitarlo.
=2onterías, uerida, claro ue lo hacen. Has convivido con la buena sociedad lo
bastante como para saber cu#n ridículas son tus palabras % cu#n inocentes. =Se carca)e! con
una risa o1idada del desuso=. Al menos en algunos aspectos no has cambiado nada.
4Sí he cambiado.8 "e habría gustado insistir en ue él mismo reconocía lo mucho ue
había cambiado pero, al parecer, Dougald creía ue en ese aspecto no.
=Aue un hombre de veinti.n años acepte enseñar % educar a una muchachita de trece
por el .nico motivo de tener una esposa a mano cuando decidiera casarse? resulta obsceno.
Dougald seguía sonriendo, si es ue a auel traba)oso gesto de sus labios se le podía
llamar sonrisa.
=Has de admitir ue la ma%oría de matrimonios se &raguan con ingredientes ue no son
el cariño mutuo. "a avaricia, normalmente, pero en ocasiones la conveniencia.
="a conveniencia habría sido tu motivaci!n =lo acus!.
=@ la tu%a también. Dudo ue te hubiera gustado ue te pusiéramos de patitas en la
calle cuando tu madre muri!. =Dougald le devolvi! la acusaci!n.
=2. % tu abuela no erais la clase de gente ue me hubiera puesto de patitas en la calle.
=Fueran lo ue &uesen Dougald % la señora Pippard, sabía a ciencia cierta ue no se habrían
comportado de ese modo=. Pero, aunue me hubierais echado, habría encontrado traba)o en
cualuier otro sitio.
=Siempre estabas tan convencida de tu propia in&alibilidad.
=/De mi in&alibilidad0 =Auello le sorprendi!=. -o, no lo creo. De mi competencia,
sí.
=Piénsalo. Piénsalo ahora, con la e1periencia del mundo ue has aduirido en todos
estos años. "o me)or ue podías haber hecho era colocarte como sirvienta, con toda
probabilidad en la cocina. 'ras bonita % re&inada. -o habrías sido como las dem#s doncellas,
así ue se habrían burlado de ti. "os hombres te habrían acosado. 2odos los hombres, desde
los laca%os hasta el amo % sus hi)os. =Auel tono tan duro % auella vo$ ronca solo podían
provenir de un hombre a uien repelía seme)ante concupiscencia. Dougald la presion! para
ue lo admitiera=. :racias a mí te ahorraste todo eso.
=Sin duda tienes ra$!n =reconoci! voluntariamente=. @ te lo agrade$co, pero nunca
has comprendido ue mi gratitud hacia ti por la educaci!n % la escuela de señoritas ue me
costeaste te la podía haber correspondido con el sudor de mi &rente % no con el de mi cuerpo.
'n auel momento Dougald contempl! el cuerpo de Hannah % luego le depar! una
mirada &uga$ al rostro ue irradiaba una &irme determinaci!n.
=-unca me has perdonado ue te arrebatara la virtud.
'lla odiaba ue le hablara del día ue tanto se había es&or$ado en olvidar.
=@o era tan )oven, % t. me arrastraste con tus palabras $alameras % tus atenciones.
=42us besos8, pens!.
=2e habías enterado del arreglo % te disponías a abandonarme. =Su vo$ era apenas un
susurro=. 'n el tren? Acuérdate del tren?
Avan%aan con gran estruendo hacia el viaducto de San?e!, ! ella inclin* la otella de
vino una ve% m"s para catar los aromas a uva ! role, pensando que Dougald no haía
eido mucho ! ella haía estado mu! ocupada llen"ndose la pan%a# /ero ahora al
contemplarlo de arria aajo ! verlo mordisquear la man%ana, no daa la impresi*n de estar
sediento# -n realidad, parecía no faltarle de nada@ era un homre de uena presencia, alto,
ronceado ! atractivo, el homre de los sueños de cualquier muchachita# /ero era demasiado
ma!or para ella; +qu. tendría,, +veintis.is años, 6 estaa tan satisfecho ! seguro de sí
mismo; =esultaa frustrante que un homre de tan uena presencia, un homre capa% de
hacer caer rendida a sus pies a cualquier mujer, eligiera a una mocosa con la que no tenía
que esfor%arse# :al desvergAen%a era sin duda signo de alguna lacra espiritual#
=+4u. tipo de lacra espiritual, =pregunt* la c"lida ! profunda vo% de Dougald#
Hannah pestañe*# +Acaso haía halado en vo% alta, 1$ielos, haía eido demasiado
vino3
=Seguramente demasiado vino =coincidi* .l=# +4u. clase de lacra espiritual
pade%co,
=4uerer; casarte con una mujer sin tomarte la molestia de cortejarla# =La
constante e hipn*tica mirada verde de Dougald la hechi%aa=# +/or qu. aandonaste la
emoci*n del cortejo,
=+Acaso no te cortej., =inquiri* Dougald mu! serio#
=-so no es lo mismo ! tú lo saes =contest* Hannah frunciendo el ceño=# He visto
c*mo manejas tus negocios, eres un competidor agresivo ! arrogante, de los que se crecen
cuando les llevan la contraria#
Dougald respir* hondo, dilatando el pecho por completo#
=7e est"s llevando la contraria# Has satisfecho mi fantasía#
=1<a!a3 =Hannah tom* un trago de la otella ! se la pas* a Dougald=# De un modo
totalmente involuntario, te lo aseguro#
Dougald guard* los restos del almuer%o en la olsa, %anjando el tema por el momento#
Se despere%* sin recato, se desaroch* la camisa ! se frot* el pecho con el dorso de la mano#
Hannah se tap* los ojos con las manos#
=1Señor /ippard, por favor, esto es indecoroso3
=De ningún modo podría esto resultar indecoroso entre un homre ! su prometida =
la contravino .l con un susurro indolente#
Hannah dej* caer las manos ! le lan%* una mirada furiunda#
=Sí lo es ! no puedes pretender lo contrario solo por decreto propio#
=:e sorprendería lo que puedo decretar# +Has traído una manta,
=2o, pero me haría gustado# Al menos podrías taparte decentemente#
=Si quisiera taparme me aotonaría la camisa#
6 poni.ndose de pie, se sac* la camisa de la cintura#
Hannah quiso volver a taparse los ojos, pero si lo hacía sae Dios qu. se atrevería a
quitarse esta ve%#
=-sto! uscando una almohada# -ntre la comida, el vino ! el traqueteo del tren me
han entrado ganas de dormir una siesta#
Se desaroch* los últimos otones, ! se desplom* sore una montaña de caos de
algod*n# Apo!ando la cae%a sore su camisa de franela que previamente haía enrollado,
ahuec* un poco el algod*n a su alrededor hasta ponerse c*modo ! cerr* los ojos#
=$omo acaas de recordarme, !o no so! tan joven como tú#
=Bas a derramar el vino si no tienes cuidado.
Hannah parpade!. "a copa se inclinaba peligrosamente en su mano, pero la endere$! en
un alarde de re&le)os. Ahora deseaba no haber apurado ese vino, deseaba no haber probado ni
una gota. @, %a puestos, habría deseado mil libras esterlinas, un caballo propio %, sobre todo,
ue a Dougald se le borrara esa e1presi!n de su&iciencia. ,ientras apartaba de su mente
recuerdos de otros tiempos, ponía una cara de no pensar en nada salvo en la discusi!n, ue
había abandonado hacía tiempo para internarse % vagar por los calle)ones de su memoria.
;usc! r#pidamente un tema de conversaci!n, algo ue apartara la atenci!n de sí misma % de
su te$ arrebolada, % dio con la Academia de Institutrices.
='stos .ltimos tres años han demostrado ue podía tener é1ito, así ue tu interés por
mis posibilidades )uveniles es del todo innecesario.
=2ener é1ito siendo una impostora no es ning.n triun&o.
Su acusaci!n la deprimi!.
=/A ué te re&ieres con 4impostora80 -o so% ninguna impostora. He vivido en el
e1tran)ero % en "ondres como dama de compañía de lad% 2emperl% durante seis años. He sido
una buena administradora % una buena asistente, % como tal me he anunciado en la academia.
=-o usaste tu propio apellido.
"a indignaci!n crecía en ella.
="os hi)os ilegítimos no tenemos apellidos. @o no tengo apellido, como bien sabes.
'n un momento, se levant! el velo del comedimiento % Hannah pudo vislumbrar la
bestia &ero$ ue se ocultaba tras la aparente calma de Dougald.
=Sí tenías apellido. 2e di el mío cuando nos casamos.
=@ te lo agradecí mucho =repuso lac!nicamente.
"e estaba agradecida. Su madre siempre decía ue era viuda, pero la verdad las
perseguía a dondeuiera ue iban % luego Hannah oía las burlas % las risas. 'l hecho de ue
Dougald le regalara su apellido &ue una de las dichas de su matrimonio, % la primera cadena
de la ue tuvo ue liberarse cuando hu%! de él.
=-o era gratitud lo ue %o uería, %o uería? =al$! la vo$, pero se contuvo.
@ ella retom! la &rase donde él la había de)ado.
=@a sé lo ue uerías3 amor eterno % entrega absoluta.
=2e di mucho a cambio.
=Sí, cuando te molestabas en pensar en mí, sí, me diste mucho. Siempre % cuando
hiciera lo ue me ordenabas, sí. Siempre % cuando %o no e1igiera mucho ni esperase ue
cumplieras las promesas ue me habías hecho el día en ue me convenciste de ue me
amabas? entonces sí, me diste mucho.
'n el tono cada ve$ m#s elevado de su vo$, Hannah oía los ecos del pasado %, por el
modo en ue Dougald la miraba, le pareci! ue él también los oía.
Debía controlarse, si no lo hacía, él tenía todas las de ganar, como siempre había
ocurrido. Debía demostrarle madure$, hacerle ver ue %a no la podía manipular por mucho
ue )ugase con sus emociones. Había aprendido a dominar sus impulsosK la di&unta lad%
2emperl% le había enseñado, % ella re&in! sus métodos mientras dio clases a )!venes damiselas
en la Academia de Institutrices.
Hannah respir! hondo % despacio varias veces, % percibi! el ligero olor a madera
uemada % el aroma a cuero de la silla. De)! ue su mirada vagara por la sala % vio las
amplias ventanas oscurecidas, enmarcadas por pesados cortina)es de brocado % el te)ido de
seda esmeralda % oro ue, m#s arriba, cubría las paredes % ue evidentemente era nuevo.
Auella estancia había sido remodelada para la comodidad de su amo.
Se aventur! a dirigirle una mirada.
(n amo ue sabía mu% bien lo ue uería % c!mo conseguirlo. ,ientras ella había
estado mirando a su alrededor para apartar la ira de su mente, él había estado observ#ndola.
/'n alg.n momento le había uitado el o)o de encima desde ue entr! en auella
habitaci!n0 "e daba la impresi!n de ue no. De modo ue debía comportarse con gran
sensibilidad % mucha calma, pues lo contrario le entregaría a Dougald la victoria en bande)a.
=Si hubiera usado tu apellido o el de mi madre, marcharme habría sido una simple$a.
,e habrías encontrado enseguida =aclar!, en un tono correcto % ponderado.
=@ nos hubieras ahorrado a los dos un mont!n de problemas.
=2e los habría ahorrado a ti =repuso=. -o me &ui hasta? hasta ue nuestro
matrimonio se convirti! en un completo &racaso, hasta ue me convencí de ue no teníamos
ninguna posibilidad.
=Siempre tuvimos una posibilidad =replic! Dougald sin apenas mover los labios.
=2onterías. ='mple! un tono ra$onable, como si e1plicara una situaci!n
e)emplari$ante a un estudiante particularmente obtuso=. 2. nunca te molestaste en
escucharme. ,e dabas una palmadita en la cabe$a % me decías ué t. lo sabías me)or ue %o.
2ambién podía haber salido a pregonar mi descontento a los cuatro vientos.
=@o te adoraba.
=@o no uería adoraci!n, uería ue mi vida tuviera sentido.
="a ma%oría de las mu)eres?
4"a ma%oría de mu)eres se sentirían &elices al estar ociosas.8 /+u#ntas veces había oído
eso antes0 "evant! la mano para acallarlo.
=Por &avor, no me vengas con el mismo argumento de siempre.
"as &acciones de Dougald revelaban ue empe$aba a perder la paciencia.
=Iba a decir? ue la ma%oría de las mu)eres se sentirían &elices al estar ociosas, pero
ue %o debería haber sabido ue t. eras di&erente.
/Aué uería decir con eso0 /'staba admitiendo su euivocaci!n después de todos
auellos años0 Hannah lo mir!, pero Dougald permaneci! allí sentado, con rostro severo e
ine1presivo. Si realmente hubiera cambiado tanto como para admitir su error? Bolvi! a
mirarlo.
Ahora Dougald clavaba la mirada en sus senos como si estuvieran desnudos % no
cubiertos por m.ltiples capas de ropa)e.
-o, no había cambiado. @ aunue realmente hubiera cambiado tanto como para admitir
su error, lo había hecho para ocultar una segunda intenci!n. -o podía olvidar uién era él. -o
podía olvidar las duras lecciones ue había aprendido.
"a gente no cambia.
@ los hombres eran como la gente, solo ue peor.
@ Dougald?, ri! ella por lo ba)o, era el hombre por antonomasia. Seguro de sí mismo
hasta la médula. Dominante, porue se creía en posesi!n de la verdad. +riado por su abuela %
su padre en la convicci!n de ue la larga línea de sus antepasados había triun&ado porue eran
superiores por naturale$a, % Dougald era el resultado &inal de todas auellas generaciones de
alta alcurnia. -inguna mu)er tenía la m#s mínima oportunidad contra auel tipo de
adoctrinamiento. @ mucho menos una mu)er ue desconocía la verdad ue rodeaba a su
nacimiento, ue ni siuiera sabía el apellido de su padre. Hacía bien en recordarlo % en
intentar no &i)arse en las amplias espaldas de Dougald.
Así ue inici! de nuevo la conversaci!n ue empe$aba a decaer.
=Hace mucho tiempo viví en el pueblo de Setterington con mi madre. 'ra un hermoso
lugar, así ue tomé prestado el nombre.
=+on tu madre has vivido una temporada en todas partes. =Dougald le hablaba a sus
pechos como si pudieran oírle=. /Por ué no te hiciste llamar @or< o ;ristol o 'ast "ittle
2eignmouth0 /Por ué Setterington0
='legí Setterington porue creí ue t. no sabías ue había vivido una temporada allí.
=-o =reconoci!, apretando los puños=. -o lo sabía.
Hannah se pregunt! si auella nueva &ranue$a ue nacía entre los dos les llevaría a
comprenderse me)or o, por el contrario, a la violencia. -o conocía a este Dougald. ;usc! en
su rostro cierto parecido al Dougald de antaño, pero auella con&rontaci!n parecía un
interrogatorio entre carcelero % preso, % sabía per&ectamente el papel ue a Dougald le gustaba
representar.
=Si has acabado de ue)arte, me gustaría conocer a tu tía ahora, suponiendo ue e1ista
tal tía =e1clam! en un tono tan crispado como pudo articular.
=,i uerida Hannah, no te mentiría en algo tan importante. =Dougald le permiti!
cambiar de tema sin poner ob)eciones. Por supuesto, consider! su acci!n como un reproche=.
2ía abuela, en segundo grado.
=-o recuerdo ue )am#s mencionaras a seme)ante tía.
=+laro ue no. Somos parientes tan le)anos ue %o apenas había oído hablar de ella.
Pero tía Spring ha vivido en el castillo Raeburn toda su vida. =Dougald suspir! como si
estuviera abrumado=. 2ía Spring % compañía.
=/+ompañía0 =pregunt! Hannah=. /Aué compañía0 -o me in&ormaron de ue
tendría compañía.
=Se trata de unas ancianas damas de naturale$a entrometida ue he heredado )unto con
el castillo.
=CAhD =comprendi! al &in.
Si Dougald uería ganarse las simpatías de la gente de la heredad, no podría echar a una
anciana del .nico hogar ue había conocido, ni apartarla de sus amigas.
Hannah lo mir! con detenimiento % observ! las arrugas de amargura pro&undamente
cinceladas alrededor de su boca % la severidad ue de él emanaba.
=/Se supone ue tengo ue cuidarlas a todas0 =pregunt!.
=2ía Spring es mi tía abuela. A veces tiene momentos en ue se le va la cabe$a, % le
gustan las rocas.
=/"as rocas0
Dougald no se e1pla%! m#s.
="as otras damas est#n bien. ,#s ue bien. :o$an de buena salud, salvo una ue su&re
ligera sordera? ésa es la señorita Isabel, ue tiene un telescopio para ver las estrellas.
='strellas.
="a señorita 'thel cultiva &lores.
=+ultivar &lores parece una actividad m#s propia de una anciana dama.
=Propia. =Dougald parecía estar d#ndole vueltas a la palabra, hasta ue sacudi! la
cabe$a=. @o no diría 4propia8. "a señorita ,innie su&re a veces un leve mareo, % dibu)a.
2odas bordan. =Gunt! las puntas de los dedos=. -o te importar# ocuparte de estas damas,
/verdad0
CA ver, ué iba a decir ellaD
=-o, en absoluto.
=Al &in % al cabo, cuanto m#s traba)o tienes, m#s &eli$ eres.
=2ienes toda la ra$!n. :racias por pensar en mí =le espet!, olvidando toda precauci!n
con auel nuevo Dougald.
El elev! una comisura de la severa bocaK Hannah se había tragado el an$uelo. "a había
pinchado % ella había reaccionado. Si auello hubiera sido un )uego, él habría ganado. Si
hubieran estado en guerra, ella le habría entregado el arma con la ue él podría dispararle.
Debía tener m#s cuidado. Debía recordar ue, en auel momento, estaba ba)o su control.
+ontrolaría sus idas % venidas, su traba)o % su ocio. El era el amo % ella estaba a su servicio, al
menos hasta ue se le ocurriera la manera de escapar de él.
'scapar de Dougald? parecía ue en cada encuentro Hannah intentaba huir de él. Al
mirarlo en auel instante, huir no le pareci! una mala idea.
='s bueno ue ha%as contratado a alguien para ue las cuide =di)o, haciendo gala de
una &ría serenidad como si de una armadura se tratase.
Pens! ue le había &astidiado percibir su serenidad pero, antes de ue le diera tiempo a
veri&icarlo, el breve asomo de irritaci!n había desaparecido del semblante de Dougald.
=Para mí no es nada bueno =repuso=. Son cuatro mu)eres e1céntricas ue me han
estado causando problemas desde ue llegué. "o ue uiero es aplacarlas.
=/Problemas0 =Hannah rebusc! en su mente=. -o mencionabas ning.n problema en
tu carta? pero no los habría entonces /verdad0
='l .ltimo conde, ue se las arregl! para sobrevivir durante treinta % pico años, &ue el
hermano de tía Spring, % le consentía el menor anto)o. +uando los anto)os alcan$aron
proporciones apabullantes, las damas se volvieron ingobernables.
Hannah apenas pudo contener una sonrisa al verlo tan desarmado.
=Pensé ue solo eran cuatro.
=/,e crees digno de risa0 =Dougald se levant! con una parsimonia atro$.
Desapareci! toda diversi!n % Hannah se puso en pie para mirarlo a la cara.
=Digno de risa no, pero hablas de estas damas como si &ueran un ariete a la carga % t.
un portal!n asediado durante largo tiempo.
Por primera ve$ desde ue Dougald apart! el rostro de la ventana para mirarla, Hannah
%a no le tenía miedo, se interrogaba sobre él, lo observaba &i)amenteK en realidad, temía ue le
deparara una mirada llena de ternura, pues no se estaba burlando de ella ni le lan$aba miradas
desa&iantes.
C9h, noD C'ra mucho peor ue esoD
"a miraba como si ella &uese un cervatillo desprevenido % él un lobo al acecho. /Habría
seguido el hilo de sus cavilaciones % se habría adentrado en sus recuerdos0 /9 tal ve$
recordaba otros tiempos, tiempos de pasi!n, tiempos en los ue se habían unido, a pesar de las
peleas % la in&elicidad, porue no tenían m#s remedio ue obedecer la e1igencia de sus
cuerpos0
Si se había enterado de lo de la Distinguida Academia de Institutrices, al menos sabría
las tribulaciones los desa&íos a los ue había tenido ue en&rentarse. Sabía ue era &uerte %
dura, ue no era la inocente damisela ue casi había llegado a destruir.
Solo? solo ue el modo en ue él la miraba no tenía nada ue ver con los asuntos de
negocios, ni con los años ue habían permanecido separados, ni siuiera con los cambios ue
habían e1perimentado sus cuerpos % sus mentes. "a miraba % parecía bañarla en el m#s puro
celo animal. Dougald pro%ectaba una retahíla de recuerdos? los débiles gemidos de Hannah,
la pasi!n desesperada de él, sus cuerpos desnudos en la cama, encima de la mesa? en el tren.
+ualuier problema ue pudiera interponerse entre ellos carecía de importancia cuando
estaban el uno en los bra$os del otro.
'ntonces Dougald cerr! los p#rpados, como si uisiera ocultar sus pensamientos, % se
resbal! gr#cilmente hacia atr#s en la silla.
=+laro ue tendr#s ue cuidar a las tías. /-o creer#s ue te he traído hasta auí para
ue me hagas de esposa? en ninguno de los cometidos de una esposa0 =declar! con una vo$
teñida de aburrimiento.
+analla. 2ruh#n, granu)a, demonio.
/+!mo se atrevía a despreciar sus con)eturas cuando la había conducido a pensar
e1actamente eso0 "e había hecho tragarse el an$uelo, tent#ndola con recuerdos, llev#ndola
hasta donde él uería verla, para demostrar ue Hannah a.n lo deseaba.
=-o te divorciar#s de mí =replic!, de un modo agresivo, tal ve$ desacertado, pero
necesario.
=-o. -o seré %o el primero en atraer seme)ante desgracia a la &amilia Pippard.
='ntonces /ué otro recurso me ueda0
=+reo ue %a sabes la respuesta =contest!, acariciando la suave madera tallada del
reposabra$os de la silla=. Podemos seguir como hasta ahora. -unca revelaré a nadie uién
eres % no podré volver a casarme. Seré el .ltimo de los Pippard, % el título de conde de
Raeburn pasar# a otra rama de la &amilia. =Hi$o una pausa, en espera de alg.n comentario.
Hannah sabía per&ectamente ue él no su&riría voluntariamente tales consecuencias.
=/Aué otras opciones ha%0
=Podemos reconciliarnos =le propuso con una vo$ pro&unda % dulce como el almíbar
ue la acalor!.
Hannah respir! hondo % r#pido mirando a todas partes menos a él.
=9 tenemos una tercera opci!n.
=/(na tercera opci!n0 =A ella no se le ocurría ninguna tercera opci!n=. /Aué
opci!n0
=2odo el mundo sabe ue mi esposa est# muerta, así ue? podría matarte.
N
Hannah se había uedado sin respiraci!n. ,iraba &i)amente a Dougald, el eno)ado %
hostil amo ue se acariciaba la barbilla con gesto absorto. 'l antiguo Dougald nunca habría
sido tan cruel, pero auel hombre hablaba de matarla con una calma ue helaba la sangre.
=,atarte ciertamente resolvería todos mis problemas. Siempre % cuando no me
descubriesen, no me acarrearía peor &ama ue la ue %a tengo ahora. ='ntonces se ech! a
reír con una carca)ada hosca % malévola=. +laro ue lo menciono solo como una de nuestras
opciones. 'n realidad %o nunca te haría daño de ning.n modo? mi amor.
C+erdoD C;romear sobre su muerte esa noche, la primera ve$ ue se veían después de
nueve añosD ,entar la &ría tumba mientras la niebla se arremolinaba &uera % la .nica persona
ue conocía su verdadera identidad % su procedencia era el mismo hombre ue la amena$aba.
Si necesitaba alguna prueba de ue él no la uería, de ue nunca la había uerido, ahí tenía
sus palabras % su risa.
;ueno. -o pensaba uedarse allí sentada % permitirle ue la torturara. Después del
tortuoso via)e, el mero hecho de verlo había resultado un golpe terrible para ella.
@a tenía bastante. ;astante de sus amena$as, sus escarnios, sus provocaciones, sus
reminiscencias. Auería correr hacia él, soltarle una buena regañina % demostrarle lo
euivocado ue estaba si pensaba ue podía humillarla. CA ella, la directora de la Distinguida
Academia de Institutrices % la empresaria ue había conducido a la escuela al é1itoD
@a basta de estar asustada. 'lla no le tenía miedo a nadie. C@ mucho menos a un
hombre, a un cobarde ue la acechaba, ue la amena$aba con hacerle cumplir sus
obligaciones maritales sin desearlo, ue se divertía intimid#ndolaD
=-i siuiera he soñado contigo.
Hannah avan$! con paso decidido hasta su silla % lo mir! desde arriba. Dougald levant!
la cabe$a % le devolvi! la mirada.
/:uapo0 @a no lo era, pero poseía una rara intensidad, algo ue lo in&lamaba con? una
emoci!n. 2al ve$ &uera ardor. 2al ve$ lo odiase. "o m#s seguro es ue nunca llegara a saberlo.
"as pasiones ue vivían en él estaban ahora sometidas, amarradas con una cuerda mu% corta.
/,asculino0 Sí, las sombras % las luces ue las velas pro%ectaban le esculpían las
&acciones, arrebat#ndole toda amabilidad, toda ternura, todo rasgo suave? salvo su boca. 'sa
boca? los labios poseían una blandura de manteuilla, aterciopelados % sedosos, sobre todo
cuando le besaban en el cuello, en los senos, en los muslos.
/Alto0 Sí, pero ella también lo era. +uando se casaron, recibieron )untos las
&elicitaciones de los invitados ue no de)aban de decirles ue hacían mu% buena pare)a.
Algunos caballeros algo achispados e indiscretos les decían entre risotadas ue iban a tener
unos hi)os mu% guapos.
-o habían tenido hi)os. 'lla lo abandon! antes de tenerlos, mu% consciente de ue un
hi)o la ataría al hombre ue la había manipulado, ue la había decepcionado. -o, durante los
largos años ue pas! sola no pens! ni una sola ve$ en él. @ con mu% buen tino, pues sabía ue
eso solo le acarrearía l#grimas.
Sí, ése era Dougald % no iba a tenerle miedo.
=Si no uieres ue sea tu esposa /por ué me has traído hasta auí0 =le pregunt!
apo%ando la rodilla en el asiento entre el muslo de Dougald % el bra$o de la silla.
El la observ! como observaría a un gato al ue había irritado, con precauci!n aunue
sin remordimiento. Pues /ué daño podía causarle a él un gatito0
Se euivocabaK ella era &uerte, también podía provocarle, amena$arle e intimidarle.
,e)or a.n, podía hacer ue la desease % asumir el mando.
=2e uiero a ti =respondi!=, para ue cuides de mi tía.
=Podías contratar a una mu)er de los alrededores. ="e puso la mano en el hombro, se
inclin!, acerc#ndose mucho, % tuvo el gran placer de sentir c!mo él se retiraba un poco hacia
atr#s. Su repentina acometida había conseguido desconcertarle un poco=. 2e has tomado
muchas molestias para conseguir ue viniera hasta auí.
=2al ve$ me ha%a vuelto me$uino con los años. Al &in % al cabo, a mi esposa no tengo
ue pagarle.
'l aliento de Dougald le acariciaba la cara % notaba el calor ardiente ue emanaba su
cuerpo a través del chaleco, mientras las manos descansaban en los bra$os de la silla,
aparentemente en reposo, aparentemente desinteresado en levantarse hacia el cuerpo ue tan
cerca estaba del su%o.
='so es un traba)o de esclava =le acus!.
=+asi tan bueno como cualuiera =repuso=. El amoroso traba)o de una esposa.
C+riatura sarc#sticaD Pero no temía en&rentarse a él.
=/9 tal ve$ tienes alg.n otro plan?0
=+ualuier cosa es posible =repuso en un tono vagamente aburrido=. Pero lo ue es
seguro es ue tendr#s ue uedarte, tendr#s ue traba)ar % no sabr#s cu#les son mis planes
hasta ue %o uiera cont#rtelos.
=2al ve$ sí. =Se inclin!, lo bastante cerca para mirarle directamente a los o)os, lo
bastante cerca para ue sus labios casi se besaran=. 2al ve$ no.
'ntonces ella recorri! la poca distancia ue los separaba % le bes!.
Hannah sabore! la sorpresa en sus labios. C;ienD ;ien. Había conseguido borrar de su
rostro auella maldita su&iciencia con su movimiento inesperado. Aue incluso a ella misma le
había pillado desprevenida.
@ sus o)os parpadearon hasta cerrarse.
"os labios de Dougald no habían cambiadoK eran suaves, generosos % sensuales. De
muchachita se pasaba horas e1plor#ndolos, intentando descubrir por ué le &ascinaban tanto
sus besos. -unca lo averigu! % ahora, mientras posaba los labios en los su%os, se preguntaba
si en realidad los había probado. Abri! los labios sobre los de él, invit#ndole a entrar. Si se
resistía, Hannah pensaba tomar la iniciativa, se internaría en auella caverna per&umada de
vino % le demostraría lo ue valía su esposa?
-o, no debía hacerlo. 'so los conduciría hasta lugares ue ella no uería pisar. 'n
cambio se mantendría alerta, recordaría el impulso ue la había llevado hasta allí %
comprendería ue estaba haciendo un es&uer$o para llevar la vo$ cantante.
Ignor! incluso su propia respiraci!n agitada, las leves perlas de sudor ue auel
contacto había originado en ella % simplemente le acarici! la cara con la mano. Al acariciarle
con suavidad not! ue se había rasurado la barbilla. Se había a&eitado poco antes de ue ella
llegara, porue la habitual barba negra no era m#s ue una pelusilla aterciopelada ba)o el roce
de sus dedos. (na pelusilla en la amplia mandíbula. '1tendi! los dedos, buscando ampliar la
caricia % lleg! hasta el p!mulo. Desli$! el dedo gordo por encima, una, dos veces. Siempre
había tenido una piel suave, ue daba gusto acariciar. "e &rot! una ore)a con la %ema de los
dedos, resiguiendo cada recoveco, su)etando el l!bulo % d#ndole un leve masa)e.
-ot! ue el hombro de Dougald se contraía deba)o de su otra mano. Sí, siempre le había
turbado ue le acariciaran la ore)a. Siempre atraía su cuerpo hacia el de Hannah.
Hannah interrumpi! el beso % se puso en pie. Debía ser prudente. 2enía ue aprovechar
la oportunidad con buen criterio.
Dougald no se levant! imantado hacia ella. -o se movi! ni un #pice. "as manos a.n
descansaban en los reposabra$os de la silla % el muslo a.n presionaba contra la rodilla de
Hannah, a.n la miraba, no de)aba de mirarla.
=/Auieres ue pare0 =pregunt! notando los labios henchidos.
=-o.
='sto es una locura.
=CAl in&ierno la corduraD =e1clam! en un arranue de sinceridad.
Sí, tal ve$ había perdido el )uicio, pero eran dos locos arrastrados hacia el mismo
desvarío. -acían en ellos incontrolables emociones ue los arrastraban hacia mares de pasi!n
%, por mucho ue uisiera hacer lo contrario, Dougald reaccionaba ante los estímulos de
Hannah. Al menos, en esta ocasi!n, su disciplina no bast! para evitarlo.
Hannah le desli$! la mano por el cabello, desde las sienes hasta las sedosas mechas. "as
levant! con los dedosK eran mechones blancos. CSanto cieloD, mechas blancas se me$claban
con el reluciente cabello negro, C% solo tenía treinta % seis añosD Imagin! ue podía notar con
los dedos la di&erencia de colores. 'n realidad lo ue podía notar era dolor, soledad, $o$obra.
/Había su&rido Dougald0 C'so esperaba ellaD
Apart#ndole el cabello del rostro, se inclin! otra ve$ hacia él. Sus labios eran? tan
dulces. '1cepcionalmente dulces para un hombre tan amargo. +on los o)os % los labios
cerrados, casi podía saborearlo a través del ligero roce de su aliento. +asi saborearlo?
Pero no se con&ormaba con eso, así ue suavemente abri! los labios encima de los de
Dougald, mostr#ndole el camino, tentando a su boca abierta. 'ra un estudiante mu%
aventa)ado, presto a seguir su e)emplo, como si nunca hubiera hecho auello antes, nunca la
hubiera seducido, nunca la hubiera hecho gemir de placer para poder doblegarla a voluntad?
C,aldito DougaldD Se le crisparon los dedos en el cabello, con la otra mano le apret!
&uerte el hombro, % le meti! la lengua en la boca, d#ndose el gusta$o de dominarlo.
@ él? Dougald no iba a resistir auel embate. +laro ue no. Respondi! de la misma
manera, hundiendo la lengua en la boca de ella, disputando con ella el dominio de la
situaci!n. "e a&err! la cintura con las manos % la su)et! &uerte.
C+omo si ella &uera a intentar huir en auel momentoD +uando lo tenía precisamente
donde lo uería tener, deba)o de ella, bes#ndola a instancias su%as. Hannah había tomado la
iniciativa. Aue intentara uit#rsela?
(na vo$ &irme, &ría % desaprobadora les interrumpi!, para el estupor de Hannah.
=Bamos a tener ue vigilar a esos dos.
O
Perple)a, Hannah interrumpi! el beso. ,ir! a Dougald a los o)os. 'n un momento de
descuido vio pasi!n % &uria. "uego Dougald parpade! %?
-ada. -o pudo leer nada en ellosK si había e1perimentado alguna emoci!n, la ue &uese,
lo ocult! bien.
Deliberadamente Hannah borr! la e1presi!n de su rostro, se aclar! la mente % dirigi! la
mirada hacia la procedencia de la vo$.
'n el umbral estaban detenidas cuatro ancianas de diversos tamaños % &ormas,
observando a Dougald % a Hannah con e1presiones ue oscilaban entre la desaprobaci!n % el
m#s vivo interés.
=CAué alivioD =e1clam! en vo$ alta una cara redonda de te$ morena=. Hacía casi un
año ue el uerido Dougald no mostraba el menor interés por las mu)eres. Había empe$ado a
preguntarme si le gustaba m#s el pescado ue la carne.
=CIsabel, mira ue eres brutaD =coment! una dama de cabellos blancos sacudiendo la
cabe$a a modo de reprobaci!n.
=C2. también tenías tus dudas, 'thelD
'n comparaci!n, el cabello de tía Isabel era completa % sospechosamente negro.
=Sí, pero %o no lo habría dicho abiertamente.
="o m#s seguro es ue no me ha%a oído.
=2endría ue estar sordo para no oírte.
=C;ahD
,ientras reñían como crías, Hannah se apart! de Dougald =ahora ue lo pensaba con
ma%or &rialdad, su plan de vengan$a le pareci! una mala idea, destinada al &racaso=, % ba)! la
rodilla para poner los dos pies en el suelo.
Dougald se levant! sin acicalarse, aunue tenía el cabello completamente revuelto.
=;uenas noches, señoras =salud!, avan$ando hacia ellas, serio, alto % aparentemente
imperturbable después de ser sorprendido besando a una e1traña.
=/+!mo est#s, uerido muchacho0 ="a diminuta dama de cabellos grises se puso de
puntillas. Dougald se inclin!, ella le bes! en la me)illa % le dio unos golpecitos en la cabe$a=.
/9s he contado lo &eli$ ue me hace tener auí a mi sobrino por &in0
=,uchas veces, tía Spring.
Hannah reconoci! la vo$ pro&unda % represora. Pertenecía a la dama ue los había
regañado. "levaba el cabello blanco recogido en un precioso peinado % descollaba sobre la
diminuta tía Spring, tanto en altura como en anchura. -o es ue &uera gorda, pero tenía
huesos grandes % amplias espaldas, la clase de mu)er ue hubiera sido una per&ecta en&ermera.
=Pero, señorita ,innie, tía Spring puede repetírmelo tantas veces como le apete$ca. =
Dougald les hi$o una reverencia a ambas=. 's un placer ser tan ueridísimo para mi tía
abuela.
"a señorita ,innie re$ong!.
2ía Spring la pelli$c! &lo)o en el bra$o.
=/"o ves, uerida0 's mi uerido muchacho.
=Sí, lo es ="a señorita ,innie no es ue hablase, sino ue decretaba, % entr! en la
habitaci!n como una &ragata a todo trapo=. C;uenas noches, DougaldD
Dougald inclin! la cabe$a ante ella, luego a la dama de o)os parpadeantes % con una
boca hecha para sonreír ue había dudado en vo$ alta de su masculinidad.
=;uenas noches, señorita Isabel.
"a piel oscura % los rasgos angulosos le hicieron sospechar a Hannah ue era española o
italiana %, de hecho, detect! un leve acento latino en su vo$ grave % apagada.
=Dougald uerido, %a te he dicho ue me llames tía Isabel. 2odo el mundo me llama
así. ="e amonest! tía Isabel %, mientras le retorcía la ore)a a Dougald, le hi$o un guiño a
Hannah=. (sted también, uerida.
Hannah contuvo el estallido de hilaridad ue le subía por el pecho. 9 le estaban dando
tiempo para ue recobrase la compostura o siempre eran tan aplastantemente impetuosas.
"a dama de cabellos blancos entr! en la habitaci!n como una e1halaci!n. Se detuvo
ante el )arr!n ue +harles había cambiado de lugar % devolvi! las &lores a su posici!n
original, todo ello sin de)ar de hablar ni un segundo.
=Dougald, /has visto mi ramillete de rosas0 2e di)e ue si las coloc#bamos en este
rinc!n donde les da tanto el sol &lorecerían % ho%, incluso con este mal tiempo, tendríamos las
m#s bellas rosas amarillas.
=;uenas tardes, señorita 'thel =di)o Dougald inclinando la cabe$a.
=2ía 'thel, por &avor. "os pétalos apenas est#n despuntando, /sabes0
Parecía reuerir una respuesta a auella conversaci!n bot#nica, pero la señorita ,innie
%a se había vuelto hacia Hannah.
=/'s ésta la muchacha ue se supone ue tiene ue cuidar de Spring0
=Sí, lo es =con&irm! Dougald=. 2ía Spring, la señorita Hannah Setterington ser# tu
nueva dama de compañía.
Hannah le hi$o una reverencia.
='s un honor conocerla, señora. @ a todas sus amigas también.
2ía Spring se acerc! con pasos saltarines, % los tacones repiuetearon en el suelo de
madera.
=C+arambaD 's usted mu% bonita.
=:racias, señora =murmur! Hannah.
="l#mame tía Spring. =+oloc! las manos a ambos lados de la cara de Hannah % la
volvi! hacia ella=. CAué alta eresD
=Sí, señora.
'ra casi treinta centímetros m#s alta ue tía Spring, casi cinco centímetros m#s alta ue
la señorita ,innie % unos trece centímetros m#s alta ue las dem#s damas, % eso ue ellas
eran de una estatura normal.
=+uando %o era )oven, lo ue m#s uería era ser tan esbelta como usted. =2ía Spring
le dio unas palmaditas a Hannah en las me)illas=. Pero "aPrence me amaba tal % como %o
era, % él sí ue era un hombre apuesto.
=/"aPrence0
Hannah pensaba ue tía Spring era soltera, una m#s de la legi!n de chicas ue crecieron
sin tener la suerte de poseer una buena dote % atraer a un pretendiente.
=,i amor uerido. "o mataron en la guerra de la Independencia española antes de ue
nos pudiéramos casar. ='l rostro alegre de tía Spring se ensombreci!=. Fue hace mucho
tiempo, pero /sabes0, a.n lo echo de menos. 2odavía me parece oírle pronunciar mi nombre %
cuando me do% la vuelta, no est#.
=;obadas % paparruchas =coment! tía ,innie.
=-o, no lo son. =2ía Spring no dud! en contradecir a su &ormidable amiga=. El
siempre est# conmigo, esto% segura, solo ue no puedo verlo. /-o es increíble % maravilloso
pensar ue un amor puede durar eternamente0
Hannah levant! la mirada hacia Dougald. (na gran satis&acci!n le encuadraba la boca
cuando la miraba a ella )unto a tía Spring.
=Algunos amores duran eternamente =corrigi! Hannah=. 9tros se lastiman, se
descuidan % se agostan como una man$ana.
='s usted demasiado )oven para ser tan cínica. =2ía Isabel se acerc!=. /+!mo ha
llegado a desarrollar seme)ante actitud0
="o m#s seguro es ue ha%a estado casada =opin! tía 'thel=. "as mu)eres se
vuelven cínicas cuando han estado casadas.
="os hombres también se vuelven cínicos cuando han estado casados =repuso
Dougald.
=/@ por ué tendrías t. ue ser cínico0 =pregunt! tía Isabel=. 2. asesinaste a tu
esposa.
Auello caus! una verdadera conmoci!n en Hannah. Por primera ve$ oía los cargos
verbali$ados, % nunca habría esperado oírlos de tan ino&ensiva &uente. ,ir! a Dougald, pero
parecía impasible. /"e habrían acusado tantas veces ue %a no le importaba0 /9cultaba auel
estoicismo una necesidad de de&enderse0
/"a habría amedrentado a ella porue le habían amedrentado a él otras tantas veces0
=Has desconcertado a la señorita Setterington =di)o la señorita ,innie.
=Adem#s, Isabel, uerida, sabes ue decidimos ue era un cuento maravilloso, pero
ue él no lo hi$o. =2ía Spring dio unas palmaditas a Hannah en el bra$o=. -o debe temer
ue la asesinen en su lecho. 'sto es mu% seguro con Dougald al tim!n. 2odos los asesinatos
ocurrieron antes de ue él llegara.
=/"os asesinatos0 =replic! Hannah con desma%o.
=Se re&iere a las muertes de los anteriores señores =le in&orm! Dougald.
+on ese gusto latino por el drama, tía Isabel no le hi$o caso.
=Señoras, vosotras sois uienes habéis decidido ue Dougald era inocente, no %o. +reo
ue es maravillosamente misterioso ue ha%a matado a su esposa. "e da un aire amena$ador.
"as cosas serían mu% aburridas auí sin una pi$ca de peligro. =+ambi! el tono de
amena$ador a palmario=. Adem#s, probablemente tuviera ra$!n. Dios sabe ue %o misma
muchas veces uise liuidar al vie)o ogro con el ue me casé. =@ dirigiéndose a Hannah
prosigui!=. -unca te cases con un hombre ue te aparte de tu &amilia porue har# contigo lo
ue se le anto)e % nadie podr# impedírselo.
="e prometo ue no lo haré =repuso Hannah.
=,i vie)o ogro se divorci! de mí. ="os o)os de 'thel se anegaron de l#grimas=.
/Sabes los disgustos % el dinero ue cuesta un divorcio0 Debe ser aprobado por le% por el
Parlamento, /lo sabías0
='so había oído =murmur! Hannah.
=Pero puso tanto empeño en desembara$arse de mí ue lo pag! con mucho gusto. =Se
le secaron las l#grimas % parpade! con energía=. Ahora est# viviendo con esa señoritinga ue
antes era mi camarera. Probablemente morir# en la cama % la muerte no conseguir# borrarle la
sonrisa del rostro.
=-o ha% ma%or loco ue un vie)o loco, %o siempre lo digo =proclam! la señorita
,innie al tiempo ue asentía con la cabe$a.
=Señoras, pueden estar seguras de ue nunca he sucumbido a las tendencias asesinas
=Dougald le dirigi! una mirada intensa a Hannah=, por mucho ue la persona con la ue
esté tratando lo mere$ca.
="o veis, ueridas =di)o con gusto tía Spring=. El no lo hi$o.
=Bamos, no iba a admitir haberla matado /verdad0 =e1igi! tía Isabel.
2ía 'thel lo mir! pensativa.
=-unca antes lo había negado % realmente parece un asesino.
"as dem#s damas lo negaron a gritos.
Hannah record! la hilaridad ue modelaba los rasgos de Dougald cuando sugiri! ue
podía matarla % resolver así sus problemas.
=Sí, lo parece =insisti! tía 'thel con to$ude$=. @ si no, mirad su gesto meditabundo.
Ha estado recluido en sí mismo desde el día en ue lleg! auí. -o es ue me ue)e, claro est#,
Dougald uerido.
Dougald asinti! como si %a hubiera oído auello antes.
"as damas hablaban delante de Dougald % Hannah como si no estuvieran presentes.
Parecía ue por llevar tanto tiempo en él, las tías &ormaban parte del mobiliario del castillo, %
los usos % modales corrientes %a no se aplicaban a ellas. 9 tal ve$ consideraban a los dem#s
solo &ugaces interrupciones en el largo tra%ecto de sus vidas. +iertamente Dougald actuaba
como si todo &uncionara a la per&ecci!nK daba la impresi!n de estar acostumbrado a la
ch#chara, las contradicciones % a la apabullante &ranue$a ue gastaban las vie)as damas.
=,e muero por un hombre ue se pase la vida meditando realmente bien =e1clam!
tía 'thel=. Podía venir % meditar en mi dormitorio todo el día.
=C'thelD ="a señorita ,innie parecía sinceramente horrori$ada.
"a señorita ,innie era la ma%or. A pesar de su tamaño impresionante % su postura
erguida, probablemente &uera die$ años ma%or ue las dem#s, % Hannah estim! ue tía Spring,
tía 'thel % tía Isabel andarían por la sesentena bien cumplida. "a di&erencia de edad ale)aba a
tía ,innie del resto, tal ve$ no &uera solo por los años sino por el punto de vista.
=CAue ha%a nieve en el te)ado no signi&ica ue no arda el &uego en el hornoD =replic!
tía 'thel.
Hannah no sabía si reír o desma%arse, así ue no hi$o ninguna de las dos cosas % se
comport! como si soliera participar en auellas conversaciones.
=Sí, pero %a sabes ue estos )ovencitos no uieren oír monsergas.
"as ancianas damas se uedaron en silencio % miraron a Dougald % a Hannah.
Al parecer Dougald decidi! ue Hannah %a se habría hecho una idea su&icientemente
clara de los retos a los ue debería en&rentarse, pues aprovech! la pausa.
="a señorita Setterington me ha contado ue solía diseñar ropa =di)o en un tono
absolutamente neutro.
Hannah &ulmin! a Dougald con la mirada. -o le gustaba pensar en eso, recordar c!mo
utili$! su inocente sueño de poseer una tienda de modas para atraparla en el matrimonio.
-l tren traqueteaa deajo de ella ! Hannah se sentaa mu! tiesa en su asiento, sin
prestar atenci*n a la forma descamisada ! recostada de Dougald# De repente le vinieron a la
memoria las serias advertencias de la señorita 0lac?moor sore lo que les ocurría a las
chicas que se relajaan en presencia de un homre, ! sore todo a las que tuvieran la osadía
de acostarse#
Lo cual era mu! tentador despu.s de la comida, el vino ! el traqueteo del tren;
$uando Hannah tenía doce años ! le lleg* por primera ve% la menstruaci*n, su madre le
e9plic* con calma ! de modo mu! e9plícito los hechos desnudos de la reproducci*n humana#
/ero Hannah no recordaa haer oído nada acerca de aquel ruor nervioso que Dougald le
haía provocado con sus ojos verdes como el mar, su vo% profunda ! su etiqueta relajada#
Siempre haía menospreciado la tonta palarería de las niñas, pero no tenía ni idea de por
qu. sentía aquellos escalofríos en la piel, por qu. se le aceleraa la respiraci*n ni por qu. de
repente sentía la delierada urgencia de estropear la perfecta manicura de sus uñas
mordi.ndoselas hasta la raí%#
2o tenía ni la menor idea#
2o es que Dougald lo hiciera a prop*sito, es que no se daa cuenta de lo seductora que
su atenci*n podía resultarle a una muchacha que no tenía ninguna e9periencia con los
homres# 2o podía ser tan cerdo como para seducirla delieradamente# Dougald quería
casarse con Hannah ! la madre de ella le haía dicho que todos los homres querían casarse
con mujeres que se mantuvieran inc*lumes ante los instintos m"s viles# Así que no podía estar
interesado en atraer a Hannah, utili%ando su propia curiosidad e ignorancia contra ella#
+/or qu. no se le haría ocurrido comprar una manta, Dougald la podría estar
usando de almohada ! ella no haría tenido que estudiar el paisaje con tanta frui ci*n para
despistar a sus traidores ojos ! evitar que depararan en aquel pecho, tallado ! modelado por
el traajo ! el ejercicio, ! en aquellas espaldas maravillosamente anchas# Aquel torso
desnudo ! moreno era mu! tentador para una muchacha que se haía pasado la infancia ! la
adolescencia privada de los afectos m"s "sicos#
8na muchacha que, hasta hacía treinta minutos, se reía de la tentaci*n irresistile#
/or su propia pa% de espíritu era mejor no ver aquellos ojos arteros que se arían solo
un poco para comproar que ella se sentía inc*moda ! luego se cerraan con satisfacci*n#
=+4u. traajo es .se que quieres hacer,
Hannah dio un salto ! se frot* las manos sudorosas contra los pantalones#
=4uiero arir una outique =murmur* como respuesta#
=+4u., 2o te oigo# =Dougald estir* el cuello, intentando captar las palaras de
Hannah#
=He dicho que quiero arir una tienda de ropa a medida =grit*, repentinamente
furiosa#
=1Ah3 =Dej* caer la cae%a hacia atr"s ! mascull*=> 2o hace falta que grites# 2o
es una amici*n tan espectacular# $omo lo decías tan encogida, pens. que querías diseñar
faldas para damas escocesas con el trasero desnudo#
=2o ha! suficiente demanda =solt*, aunque un segundo m"s tarde se horrori%* de su
propia respuesta#
Dougald sonri* con una atractiva ! perversa sonrisa#
=La haría si tú las hicieras#
Lo que imagin* era casi un cumplido#
=:ami.n pensaa que tu ma!or amici*n en la vida era formar parte de una familia#
Se qued* helada#
=+6 tú qu. saes,
=-ras una muchacha discreta, pero cuando miraas a las familias que se sentaan
juntas en la iglesia, el anhelo se traslucía en tus ojos#
Lo odiaa por haerse dado cuenta de eso# Bdiaa a cualquiera que notara lo mucho
que deseaa tener padres, auelos, hermanos, a cualquiera que le recordara que estaa sola#
-n su e9periencia, la gente se reía de los astardos que perseguían lo inalcan%ale#
/ero Dougald no se estaa riendo# :enía los letales ojos verde ! oro cerrados ! los
músculos relajados# 2o actuaa como si le pareciera raro que soñara con tener una familia#
Dio unos golpecitos a las alas de algod*n que tenía a su lado#
=/ero supongo que quieres realmente tener una outique# +/or qu. no me lo cuentas,
Su coraje empe%aa a flaquear otra ve%#
Arrastr"ndose por las talas astilladas, se sent* a su lado con las piernas cru%adas,
aunque no demasiado cerca, ! le cont* sus planes# Al principio con vo% entrecortada, luego
con ma!or entere%a, le cont* lo uena que era en todo tipo de laores de costura# /odía
llevar la lana desde la oveja hasta el telar# Saía c*mo hacer o adaptar un patr*n, c*mo
marcar ! cortar, c*mo coser la costura m"s delicada# Le encantaan las laores de aguja ! el
ordado, el ganchillo ! el encaje# Los vestidos que haía creado ! su costura eran oras de
arte ! le encantaan#
Lo vio relajado ! vio su sonrisa# Aquello no podía ser ueno#
=+=egresarías conmigo si te a!udo a conseguir tu tienda, =le pregunt* Dougald#
$on las manos en el rega%o se prepar* para recha%ar al dialo#
=/uedo traajar, puedo ahorrar# /uedo tener mi propia tienda; con el tiempo# 2o te
necesito para eso#
=So! un uen empresario ! tú tienes el entusiasmo ! el conocimiento para que tus
empresas sean un .9ito# +6 si !o pongo el dinero,
-l rostro de Hannah se ilumin* ! se sent* erguida#
=+7e lo dejarías, :e lo devolvería con intereses, te lo aseguro#
=7i esposa no tendría que devolv.rmelo aunque la tienda fuera un fracaso#
Dei* haerse dado cuenta de que era una trampa# Saía que era una trampa pero
tenía la esperan%a de estar equivocada#
=7i tienda no ser" un fracaso# :engo contactos entre mis compañeras de curso ! sus
padres, ! so! una dama mu! decente, se jactar"n de acudir a mí# :engo hailidad para el
diseño ! uena cae%a para los negocios =! conclu!* con energía=, pero no me prostituir.
por una outique# 6a esto! en deuda contigo#
=2o te esto! pidiendo que te prostitu!as# :e esto! pidiendo que te cases conmigo# =La
desesperaci*n le raspaa la vo% como una lima#
=2o temo el traajo duro# S. c*mo vivir casi sin nada ! arir. mi propia tienda# 2o
veo ningún motivo para camiar mis principios por dinero#
8na leve ! siniestra sonrisa asom* en un rinc*n de su e9presiva oca#
=+Seguro,
Dougald ponía nerviosa a Hannah mientras le e9aminaa el rostro, le temlaa la
arilla con un ataque de precauci*n tardía, ! los dedos tami.n le temlaan
insistentemente# Dougald le mir* el cuello, el ruor que desfiguraa la p"lida piel de su
pecho allí donde la lusa de estamre quedaa inesperadamente aja# La oserv* demasiado
ien#
=2o quiero casarme contigo =le solt* a ocajarro#
=+2o quieres, =volvi* a preguntarle#
6, parali%"ndola con su mirada sostenida ! sin prisas, se sent*# -9tendi* la mano, mu!
despacio ! la aferr* de los ra%os# $on cuidado ! lentamente la atrajo para que pudiera
tumarse en el hueco caliente que .l acaaa de dejar en el algod*n, de modo que la cae%a
de ella descansara encima de su camisa# Luego mu!, mu! lentamente se tum* con el pecho
sore el de ella ! las caderas junto a las de ella, un muslo entre las piernas de ella ! el rostro
casi pegado a ella#
=2unca te han esado =dijo, con la cara tan cerca de la su!a que sentía su aliento
mientras respiraa#
+$*mo haía ocurrido aquello, Cueron aquellos maravillosos ojos de jade que la
hipnoti%aan, la atraían ! la tranquili%aan# Cue su modo de moverse, seguro ! precavido,
sin un movimiento súito que la soresaltara# 2ingún otro homre podía haerla hecho pasar
de una posici*n sentada a otra tumada, de un furioso desafío a una furiosa e9citaci*n, de
una furia entrecortada a una entrecortada curiosidad#
2ía Spring sacudi! con cuidado el bra$o de Hannah para captar su atenci!n.
=Auerida, /es usted buena con la agu)a0 Porue nosotras, mis amigas % %o, tenemos un
taller precioso. "a me)or habitaci!n de la sala oeste, donde le prometo ue no ha tenido lugar
ninguna tragedia.
Hannah no tenía ni idea de a ué se re&ería.
='so est# mu% bien.
=C@o también lo creoD @ tiene mu% buena lu$.
="o cual es mu% importante =di)o Hannah.
=Sí, %o no veo nada la mitad de las veces =repuso tía Spring.
"a señorita ,innie suspir!.
='so es porue tienes ue ponerte los anteo)os.
"os o)os de tía Spring se abrieron como platos.
=@o no llevo anteo)os.
-adie di)o nada, entonces Dougald se inclin! hacia delante % levant! los anteo)os ue
colgaban de un cordel alrededor del cuelo de tía Spring.
=Auí est#n, tía.
+on una vaga e1presi!n de sorpresa, tía Spring cogi! la montura con dos dedos.
=C9h, gracias, DougaldD "os he estado buscando por todas partes. =Sonri! a su
sobrino=. /9s he dicho lo &eli$ ue esto% de tener a mi sobrino auí por &in0
Hannah ca%! en la cuenta de ue auel era el tipo de despistes ue había llevado a
Dougald a buscar una dama de compañía para su tía. 2ía Spring no estaba loca ni senil, pero
era olvidadi$a % tal ve$ caprichosa.
="a verdad, tía, es ue me alegro de estar auí contigo. =Bolviéndose con gracia
hacia Hannah, Dougald la utili$! para distraer la atenci!n de tía Spring=. "e di)e a las tías
ue era usted una e1perta costurera.
Hannah sinti! resentimiento contra él por utili$ar auella in&ormaci!n para manipularla.
=So% buena con la agu)a, señora, pero %a no diseño ropa =le cont! a tía Spring %
luego, mirando a Dougald con mucha intenci!n, prosigui!=3 ,i principal criterio para la
moda es ue no llevo nada ue piue.
Si la idea de Hannah vistiendo una ropa sencilla le desagrad!, lo disimul! mu% bien con
una e1uisita reverencia.
Realmente necesitaba ue le dieran una lecci!n. Barias lecciones. "ecciones sobre las
mu)eres, sobre las esposas, sobre el respeto % la &ilantropía por la &ilantropía.
Pero Hannah no se dignaría a ilustrarlo. Por mucho ue se enorgulleciera de enseñar lo
inenseñable, por mucho ue le atra)era la imagen de Dougald dobleg#ndose ante su sabiduría,
sabía ue él era demasiado obstinado, % no caería en la tentaci!n de instruirlo.
=,u% inteligente por su parte. =2ía Spring clav! sus grandes o)os castaños en
Hannah=. Ahora mismo llevo unas ligas con volantes % me pican de un modo atro$. /@ para
ué0, te preguntar#s. -ing.n hombre me ha mirado las medias en treinta años.
A Hannah se le escap! la risa.
=Pero no debería decirle esto, /verdad0 So% una solterona % es mi deber servir de buen
e)emplo para vosotras las )!venes.
=Pero si has mentido acerca de tus ligas, eso tampoco sería un buen e)emplo, uerida.
="as manos de tía 'thel revolotearon hacia su boca=. ,entir es un pecado.
=Spring no ha mentido sobre sus ligas =se apresur! a a&irmar la señorita ,innie=.
-o debería haber hablado de ellas.
=Sí, pero uerida, solo estaba manteniendo una conversaci!n con la señorita
Setterington. 2engo ue decirle algo a nuestra uerida niña para ue se sienta como en su
casa.
="a señorita Setterington no debi! haber mencionado ropas ue provouen picores. =
"a señorita ,innie levant! los impertinentes % le dio un repaso a Hannah=. 's evidente ue
no es de la me)or cuna.
Hannah dio un respingo cuando metieron el dedo en la vie)a llaga.
="e aseguro, señorita ,innie, ue solo permitiría ue una mu)er de buena cuna cuidara
de mi tía =repuso Dougald, con una pronunciada &rialdad en la vo$.
=Por supuesto =rati&ic! tía Spring.
Hannah se pregunt! si él creía ue le iba a estar agradecida por haber salido en su
de&ensa, cuando en realidad ella nunca habría sido tan escandalosamente &ranca si él no la
hubiera provocado. Pero no, mantenía una actitud distante con respecto al enlouecido rumbo
ue tomaba la conversaci!n. A Dougald le importaba un comino su agradecimiento,
simplemente no le gustaba ue pusieran en tela de )uicio su elecci!n de una dama de
compañía.
=,innie, t. siempre est#s pendiente del decoro de las &rases % no piensas en el bendito
mensa)e. ="os o)os a$ules de tía 'thel pestañearon con &uer$a=. "a señorita Setterington
parece una mu)er adorable, % cose, lo cual es de la ma%or importancia para nosotras. "o ue
ocurre es ue est#s celosa porue su&res esos desma%os % no puedes seguir dando !rdenes t.
sola.
"a te$ de la señorita ,innie se volvi! cérea % se hundi! en la silla.
=,irad eso. =2ía 'thel era todo interés % actividad=. "e ha dado uno de esos
desma%os ahora mismo.
,ientras tía 'thel movía las sales ba)o la nari$ de la señorita ,innie, tía Isabel le sonri!
a Hannah % asinti!.
=9dio cuando se me caen las ligas hasta los tobillos, /usted no0
2ía Spring sac! una manta % la coloc! sobre los hombros de la señorita ,innie.
=CSi te las ataras como te enseñé, Isabel, no te harían ese ruido tan horroroso ni se te
caeríanD
=CSeñorasD =protest! débilmente la señorita ,innie=. CRecuerden ue ha% un
caballero presenteD
Hannah olvid! su resentimiento hacia Dougald % le mir! con una irre&renable hilaridad.
El a.n estaba allí plantado con las piernas separadas, observando a las ancianas damas con
cautelosa &ascinaci!n. -o era de e1trañar ue deseara a%uda con su con&undida pariente le)ana
% su corte de amigas.
Hannah le mir! a los o)os % por un momento &ue tal como era al principio de su
matrimonio. +ompartían un callado ).bilo % luego? luego no sabía lo ue había ocurrido. 'l
barullo de las voces de las damas se e1tingui!, la lu$ se apag!. Para ella no e1istía nada m#s
ue la &irme mirada de sus o)os, el alma solitaria ue podía ver en su interior, la hermandad de
sus seres?
'l sonido % el calor de la realidad regresaron de s.bito. Pestañe! % volvi! a la biblioteca
para oír a tía Spring decir3
=+reo ue tienes ra$!n, ,innie. Bamos a tener ue vigilar a esos dos.
5
=CAhD 'st# usted auí, señorita Setterington. "a c#mara est# aireada, le han uitado el
polvo esta mañana % han puesto s#banas limpias en la cama.
"a señora 2renchard meti! una gran llave de hierro en la cerradura % abri! la puerta
enclavada en el e1tremo de un amplio % sombrío corredor del ala este del castillo de Raeburn.
Indic! a Hannah ue pasara delante % entr! en la min.scula c#mara detr#s de ella.
=Sall% ha deshecho sus maletas, ha cepillado sus ropas % las ha colgado en el armario.
Ha% agua en el )arro % si necesita m#s por la mañana, llame a una de las doncellas de arriba %
ellas le a%udar#n gustosas =prosigui! la señora 2renchard.
=:racias, con ésta bastar#.
"a .nica vela ue la señora 2renchard su)etaba apenas iluminaba la c#mara, pero
Hannah pudo ver ue auello no era a lo ue estaba acostumbrada. 'n "ondres era la señora
de su propia casa. Su habitaci!n era grande % luminosa, tenía una estu&a ue calentaba la
estancia, tres grandes ventanales sobre los ue colgaban cortina)es de terciopelo, % una ancha
% alta cama con tres almohadas recubiertas en &undas de enca)e para ella sola. Al otro lado de
la puerta, la salita contenía una mesa peueña donde podía escribir cartas % cuadrar cuentas, si
deseaba intimidad, % un c!modo sill!n donde podía arrellanarse a leer un libro si le venía en
gana. 2enía poco tiempo para tales escarceos, pero valoraba mucho el hecho de poder
permitirse tales lu)os.
Auella era la habitaci!n de una criada, nada m#s, una oscura, &ría % anticuada c#mara
amueblada con los muebles ue %a nadie uería % una .nica ventana enmarcada por cortina)es
pasados de moda. "a cama era estrecha, el cubrecama descolorido por los años % la .nica
almohada casi plana. Se suponía ue debía estar agradecida por no tener ue dormir en el
desv#n con el resto de los criados.
='st# usted en la parte trasera del castillo, en la parte vie)a =e1plic! la señora
2renchard mientras encendía los candelabros ue había sobre la mesilla del e1iguo lecho.
Hannah se estremeci! cuando el viento golpe! la ventana desde el e1terior % las cortinas
se in&laron un poco.
='ste lugar est# lleno de corrientes de aire. =2al ve$ el desagrado de Hannah uedara
en evidencia, tal ve$ la señora 2renchard deseara a.n disculparse por el via)e ue tuvo ue
recorrer entre la niebla, en cualuier caso, añadi!=3 "e aseguro, señorita Setterington, ue la
he hecho deshollinar, pero la chimenea sigue echando humo.
Hannah mir! la peueña pila de ascuas en la chimenea en miniatura. Seg.n había
comprobado, no despedían ning.n calor % el &ino hilillo de humo se es&umaba a la menor
r#&aga de aire.
='sto% segura de ue ha hecho lo ue ha podido.
=Pero, con toda &ranue$a, la ma%oría de las chimeneas del castillo también humean
con este viento, incluida la del señor.
Dougald dormía cerca. "a mirada de Hannah se dirigi! hacia la puerta, hacia la gran
llave metida en la cerradura ue sin duda usaría.
=A.n no han hecho re&ormas auí. 'l señor %a ha acabado las de las habitaciones de
las vie)as % ueridas damas en el ala oeste, por eso son tan c!modas. ="a señora 2renchard
sacudi! la cabe$a=. -o puedo imaginar por ué insisti! en ue usted se alo)ara auí en lugar
de uedarse en ellas.
Hannah podía haberle e1plicado a la señora 2renchard por ué el amo le asignaba
auella estancia. Auería ue estuviera cerca de él para poder atormentarla. Auería ue &uera
desgraciada en todos los aspectos posibles. Auería ue ella viera ue él tenía la habitaci!n del
amo con las grandes puertas de doble ho)a mientras ella habitaba auel peueño % oscuro
cuchitril.
=+laro ue, para hacerle )usticia, di)o ue usted merecía estar le)os de la señorita
Spring % las otras señoras, al menos durante la noche. ='l dedo de la señora 2renchard
recorri! la parte superior del cabe$al, bi$ue! % luego entorn! los o)os tras mirarse el dedo=.
,añana enviaré a Sall% para ue acabe la limpie$a.
Hannah sinti! l#stima por la desconocida Sall% % m#s l#stima a.n por ella misma.
=/Auién m#s duerme en esta ala0 =pregunt! al pensar en la larga &ila de puertas
cerradas ue llenaban el pasillo.
=-adie m#s. Solo usted % su señoría.
=@ +harles.
"a señora 2renchard arue! las ce)as, perple)a. /Acababa de revelar Hannah un gran
conocimiento de las costumbres de Dougald o demasiado interés en su a%uda de c#mara0
=-o, +harles no duerme auí =e1plic! la señora 2renchard=. El también duerme en
el ala oeste.
Ahora &ue Hannah la ue se sorprendi!. +harles solía dormir en una c#mara contigua al
dormitorio de Dougald, para estar siempre cerca por si necesitaba algo. Hannah odiaba
auella dependencia, temía hacer ruido o levantar la vo$, siempre consciente de ue +harles
andaba rondando.
=CAh?D =e1clam! entonces la señora 2renchard con vo$ de complicidad=. ;ueno,
señorita Setterington, no se preocupe. 'l señor no es de los ue persiguen al servicio. "leva
auí un año % no ha habido ni un solo esc#ndalo entre el señor % ninguna de mis chicas.
=CAué alivioD =repuso Hannah secamente.
'ra un alivio saber ue no había molestado a ninguna de las doncellas. @ todavía ma%or
alivio saber ue la señora 2renchard no se había percatado de la verdadera &uente de malestar
de Hannah.
9tra r#&aga de aire sacudi! el marco de la ventana % Hannah se acerc! para apartar las
cortinas. Se había levantado un viento del oeste ue disipaba la niebla. "as estrellas brillaban
&ríamente en el negro cielo, la luna p#lida cabalgaba sobre los restos de una nube % ella
miraba por la ventana las colinas % los valles en sombra de la heredad de Dougald. "os
escasos #rboles levantaban las ramas desnudas hacia arriba para arañar el cielo, la tierra se
e1tendía hasta un hori$onte vacío, % una carretera =la carretera ue la había traído desde la
estaci!n de &errocarril= se ale)aba hacia el mar invisible.
(na racha de viento sacudi! el vie)o marco de la ventana % Hannah se puso a temblar
abra$ada por una corriente de aire &río.
"a señora 2renchard se apro1im!.
=Ha% un precipicio desde esta ventana, así ue no le aconse)o ue la abra % se asome.
Si ba)aba la vista, Hannah podía ver la muralla del castillo ue descendía hasta sumirse
en las sombras. 'l suelo parecía oscuro % mu% le)ano. ,u%, mu% le)ano. ,areada por una
sensaci!n de vértigo se tambale! hacia delante, cerr! los o)os % luego se inclin! hacia atr#s.
='st# mu% alto. 'st# la planta de la cocina, la planta principal, )usto deba)o de donde
nos encontramos, % %o esto% en la tercera planta?
=Sin olvidar las ma$morras ue est#n deba)o de la cocina =le record! la señora
2renchard=. -o tienen ventanas % llevan sin usarse cientos de años, pero con&íe en mí3 a.n
est#n allí, tenebrosas % h.medas. "o sé porue cada primavera envío a una cuadrilla para
limpiarlas. +laro ue guardamos el vino allí aba)o.
=+laro =di)o Hannah pensando en lo agradecida ue estaba de no tener ue ba)ar a
limpiar las ma$morras=. /Se usaban mucho antiguamente0
="os condes de Raeburn han tenido sus momentos de crueldad =admiti! la señora
2renchard=. -o les gustaba ue les traicionasen, a ninguno de ellos. 'l primer señor de
Raeburn era un bar!n, lleg! con :uillermo el +onuistador % cuentan ue mand! construir las
ma$morras para arro)ar en ellas al señor sa)!n % de)arlo morir.
='ncantador =murmur! Hannah.
='n tiempos de la guerra de las Dos Rosas los señores ganaron el título de vi$conde %
cuarto vi$conde, ninguno de ellos era un hombre agradable.
=Parece ser un rasgo de la personalidad de estos señores =repuso Hannah aunue sin
mencionar a Dougald por su nombre.
"a señora 2renchard se encogi! de hombros.
=Ha habido tanto hombres buenos como hombres malos, pero auel señor arro)! a un
lancasteriano a la ma$morra % se ued! con su mu)er para usarla como barragana. Habría
perdido el castillo, pero cuando el re% conuist! todas las tierras, su señoría declar! ue
siempre había sido &iel, % el re% 'nriue decidi! creerle. 'ra m#s &#cil ue intentar echarlo.
="os re%es ganadores siempre toman decisiones guiadas por la conveniencia =
observ! Hannah.
=Supongo ue sí. -o sé mucho de re%es. Solo sé acerca de los señores de Raeburn. ,i
&amilia lleva sirviéndoles desde ue e1iste el castillo Raeburn % sospecho ue incluso antes.
="a señora 2renchard abri! m#s las cortinas % señal! hacia el e1terior=. Durante el
protectorado de +romPell, el señor de Raeburn &ue un realista acérrimo. /Be esos restos de
muralla0
Hannah mir! hacia allí. "a ancha % recta hilera de piedras % musgo se elevaba %
descendía en línea recta detr#s del castillo, negras sombras del pasado se tendían sobre el
p#ramo.
=+romPell % sus hombres llegaron con sus cañones % derribaron el muro de
cerramiento. 'l señor consigui! escapar con vida a duras penas. Hu%! al continente % regres!
con la Restauraci!n, % su lealtad le vali! el título de conde.
=Parece un buen hombre =coment! Hannah=, incondicional % resuelto.
=Sí, un buen hombre =repuso la señora 2renchard rasc#ndose la barbilla=, pero un
marido terrible. Se tra)o a la mu)ercita m#s hermosa de Francia % era tan celoso ue, cuando
ella &lirte! con uno de los criados, colg! al criado % a ella la encerr! en la torre del ala este.
=/-o la encerr! en las ma$morras0
=-o uería matarla. ="a señora 2renchard parecía e1cusar al asueroso despiadado=.
Solo uería estar seguro de ella.
=-o creo ue después de eso ella tuviera ganas de recibirlo con los bra$os abiertos en
su dormitorio.
=Se arro)! por la ventana.
Hannah mir! impresionada hacia aba)o, hacia el suelo, % volvi! a sentir una oleada de
vértigo ue la oblig! a cerrar los o)os.
=CAué horrorD
="a ma%oría de los hombres no uieren ue sus mu)eres les engañen. 'l actual señor
no es distinto en ese aspecto, al menos.
"a señora 2renchard hi$o una pausa tan relevante ue Hannah abri! los o)os. "a señora
2renchard contemplaba con pesar la &igura de un hombre a caballo ue se ale)aba galopando
del castillo. De amplias espaldas % rebosante de energía, se inclin! hacia delante en la silla de
montar % espole! a su alto caballo negro en direcci!n hacia el mar. "a chaueta desabrochada
se movía al viento % la intensa % blanca lu$ de la luna brillaba sobre su cabello negro
descubierto haciendo relucir los característicos mechones plateados.
Dougald salía a cabalgar de noche, tal como Al&red había dicho. Pero /de ué estaba
hu%endo auella noche en concreto0
"a señora 2renchard corri! la cortina, con lo ue lo uit! de la vista de Hannah, % se
ale)! de la ventana.
=Supongo ue %a habr# oído los rumores sobre el actual señor.
Hannah sospech! ue auel era el verdadero motivo de la ch#chara de la señora
2renchard.
=/Aue mat! a su esposa0
=Sí, señora, eso es lo ue se rumorea. 'spero ue no le ponga nerviosa.
=-o.
-o cuando sabía ue no era cierto o, como Dougald había comentado, al menos no
todavía.
"a señora 2renchard sonri! obviamente complacida.
=+uando la vi por primera ve$ me di)e3 he auí una persona sensata. 'se hombre
nunca ha matado a nadie.
=/@ usted c!mo lo sabe0
=+uando un hombre ha matado a alguien, conserva una &rialdad en su interior ue se le
nota? si sabes lo ue andas buscando. "os ue han cometido un asesinato est#n malditos
/sabe0, % volver#n a asesinar si se ven obligados a ello, porue /ué m#s les da0 Saben ue
est#n condenados al &uego del in&ierno cuando mueran.
"a &unesta % llana declaraci!n de la señora 2renchard son! como la sentencia dictada
por el m#s despiadado de los )ueces. "uego dio una palmada % se &rot! vigorosamente las
manos.
=;ueno, basta de cumplidos. 'star# cansada después del via)e % uerr# levantarse
temprano para ver a las encantadoras damas. 'st#n mu% emocionadas de tenerla a usted auí.
@ %o me alegro de ue va%a a hacerse cargo de ellas. Son unas damas adorables, pero Cde
armas tomarD
='sto% segura de ue dis&rutaré aunue cuidarlas resulte un desa&ío.
=Sí, señorita. +laro ue sí. Después de esta noche, no se va%a a dormir m#s tarde de las
die$. Estas son las velas ue le do% para toda la semana. ="a señora 2renchard &runci! el
ceño ante el modesto mont!n de libros ue había en la mesa de Hannah=. -o le daré m#s
porue se ha%a uedado despierta le%endo. Recuerde, los criados no est#n auí para gastar el
carb!n % el sebo del amo. 2ambién tenemos un toue de uedaK a las nueve en punto deber#
estar en su dormitorio.
=/Por ué0 =Hannah vislumbr! las noches &rías, oscuras % solitarias ue tendría ue
pasar recogida en su habitaci!n.
="os criados se sienten me)or si imponemos un toue de ueda. "as muertes de los
antiguos señores les han metido el miedo en el cuerpo.
=/-o creer#n ue lord Raeburn?0
=Son mu% supersticiosos, de veras ue lo son. ="a señora 2renchard des&il! hacia la
puerta % se detuvo con la mano en la )amba=. +omo mañana es su primer día le diré a Sall%
ue avive el &uego para usted cuando venga a limpiar la habitaci!n.
"a señora 2renchard cerr! la puerta al salir, de)ando a Hannah sola en la desolada
c#mara ue le habían asignado en el hogar de su marido. +orri! las cortinas, volvi! a mirar
hacia el camino, pero Dougald se había ido. /Huía de ella0 /De los recuerdos ue le
suscitaba0 /De la pasi!n ue a.n e1istía entre ellos0 /9 estaba hu%endo para evitar el deseo
de echarle las manos al cuello % estrangularla0
De)! caer la cortina.
Dios sabe ue Hannah comprendía mu% bien la huida. "a huida de él, la huida de ellos.
2enía dieciocho años la primera ve$ ue hu%! de él % de sus planes. Había sido una muchacha
seria ue se burlaba de sus compañeras ue creían en las historias de amor, ue cuchicheaban
sobre los hombres % de lo ue hacían en la oscuridad. 2odo lo ue Dougald hi$o en auel tren
la pill! por sorpresa. 'n especial auellos besos, no la presi!n seca de un labio contra la
me)illa, sino auella abierta % h.meda calide$? Dougald había sido, % a.n era, un hombre
ue besaba maravillosamente.
'so no e1plicaba sus propias acciones de auella noche. -o se arrepentía de haberlo
de)ado plantado. -ada podía calmar el pro&undo desasosiego ue sentía al ver los cambios ue
se habían producido en él, pero debía ser cauta antes de ue su espíritu independiente volviera
a rea&irmarse.
Pero desa&iarle de tal modo? ni siuiera ella misma lo comprendía?
4/Aué le había llevado a besarlo08
Q
4/Aué le había llevado a besarlo08
Dougald sabía ue no debía cabalgar de noche, pero no podía retirarse a su lecho. -o
cuando por &in su esposa dormía ba)o su mismo techo. "a muchacha con la ue se había
casado se había ido, arrastrada por los años % por e1periencias mu% distintas a las su%as. 'n su
lugar estaba la mu)er ue había conocido auella noche3 contrariada, reservada, digna. (na
mu)er ue guard! la compostura hasta ue la presion! demasiado. 'ntonces se veng! con
besos.
(nos besos condenadamente deliciosos.
'scrut! con la mirada el oscuro camino ue tenía ante él % las serpenteantes colinas de
su alrededor % se sinti!, como siempre, orgulloso. Auella era su propiedad, sus tierras, su
título. 'l tipo de honores ue durante generaciones se le había negado a su &amilia, pese a
todos sus es&uer$os.
@ ahora, debido a una serie de accidentes =accidentes de los ue él no era responsable,
a pesar de lo ue sospecharan los criados= el destino le había brindado todas auellas
de&erencias. @ en lo .nico ue pensaba Dougald era en Hannah, arriba en una c#mara no mu%
le)os de la su%a.
"a alo)! allí a prop!sito. "a uería cerca para poder amena$arla, sorprenderla
desprevenida, obligarla a compartir sus noches insomnes. Ahora, por ironías del destino, era
él uien no podía dormir.
Apo%#ndose en la silla de montar, puso el corcel al galope, con la intenci!n de huir de la
tentaci!n =supuso él=, con la intenci!n de evitar el recuerdo del cuerpo de Hannah,
desnudo deba)o del su%o, % preguntarse ué cambios habrían causado los años. +on la
intenci!n de escapar a la acuciante idea de ue ella habría ido a su cama? esa noche.
'lla le debía un heredero al ue legar la hacienda, % se lo daría, pero a.n no. -o había
vivido todos auellos solitarios % &ríos años desatendiendo los murmullos ue le acusaban de
4asesino8, intentando ignorar a las mu)eres ue se estremecían a su paso, o%endo las
balbucientes e1cusas de sus socios por no poder invitarle a sus casas, sin tramar un plan para
arreglarle las cuentas a su errante esposa. 2oda auella palabrería sobre las alternativas no
había sido m#s ue eso3 palabrería.
DivorcioK se había atrevido a hablarle de divorcio. -o habría divorcio ni tampoco
crimen. -o, eso habría sido demasiado &#cil.
Pero /una reconciliaci!n0 2al ve$ podría llam#rsele así. -o había lugar a dudas de ue
él intent! conservarla. Pero a la larga la usaría, tal como su padre le había dicho ue había ue
usar a una mu)er, sin amor, sin pasi!n, para procrear. @ Hannah, la ardiente, impulsiva, entuH
siasta Hannah, la chica ue había soñado pertenecer a una &amilia? esa Hannah se sentiría
mu% desgraciada.
2an desgraciada como lo había sido él durante los .ltimos nueve años.
-o podía esperar.
Se en&ureci! tanto cuando, a los seis meses de casarse, Hannah hu%! de él. Hu%! de él
como si &uera una especie de monstruo. +onocía a hombres ue eran peores maridos de lo ue
él nunca llegaría a ser. Hombres ue ninguneaban a sus esposas, ue les gritaban, ue les
pegaban. @ él, ue había sido bueno con auella muchachita, se convirti! en el ha$merreír de
sus colegas empresarios. "uego? luego le acusaron de haberla asesinado.
CAué resentimiento le produ)oD 'sa est.pida doncella su%a pregon! ue se habían
peleado antes de ue Hannah desapareciera.
+laro ue se habían peleado, /% ué0 El nunca la habría matado. -unca le habría hecho
daño, ni le habría puesto la mano encima en un arrebato de ira, por mucho ue ella hubiera
puesto a prueba su paciencia.
@ la puso, siempre la ponía a prueba llam#ndole mentiroso, e1igiéndole ue cumpliera
sus promesas. C+omo si él &uera a permitir ue su esposa traba)araD "e lan$! una diatriba
cuando pens! en las murmuraciones ue eso levantaría.
Ahora sabía ue había cosas peores ue las murmuraciones.
'l camino serpenteaba hacia Presham +rossing % m#s all#, hacia el mar, % él lo seguía
como siempre hacía en las noches en ue los recuerdos % la &rustraci!n lo sacaban de la cama.
-unca pens! ue viviría ba)o la sombra de la sospecha durante tanto tiempo. Pens! ue
encontrarían &#cilmente a la chiuilla con la ue se había casado % solo temi! ue le hicieran
alg.n daño o ue, en su inocencia, se aprovecharan de ella. Pero en lugar de eso, se
desvaneci!. +ualuier rastro de ella se desvaneci!, salvo una .nica carta.
'stuvo mu% preocupado. ;usc! por todas partes. +ontrat! detectives % mont! en c!lera
contra +harles. -i el menor rastro de ella hasta? hasta ue lleg! auel cheue. Por auel
entonces estaba tan acostumbrado a ue sus criados % sus colegas le tuvieran miedo ue %a no
le importaba. Se había convertido en un solitario empedernido, &río % disciplinado, en un
hombre como su padre.
Sobre todo se dio cuenta de la necesidad de tenderle una trampa con mucha sutile$a.
2emía ue Hannah saliera corriendo, ue descubriese sus verdaderas intenciones, pues si la
muchacha sin un peniue ni un amigo había huido de él, /ué no haría la mu)er %a adulta0
2enía contactos. Dougald lo sabía todo acerca de ellos. Sabía ue la reina Bictoria concedi! su
&avor a la Distinguida Academia de Institutrices. Sabía todo acerca de sus amigos, todo acerca
de su situaci!n &inanciera, el nombre de su modista % la talla de sus $apatos. Porue uería
vengan$a.
-o porue la uisiera. @a no le tenía cariño. -o como marido, ni como amante, noK el
tiempo % la distancia habían logrado su ob)etivo. "o comprendi! cuando recibi! su dinero.
,ir! el cheue % se dio cuenta de ue había llegado el momento. 'l momento ue había
esperado tantos años. 'l momento en ue ella se había puesto en sus manos. @ había
mantenido la calma sin ue nada le hiciera e1plotar, sin ue la pasi!n le corriera por las venas.
Había mantenido la calma, la calma m#s absoluta.
Salvo por la noche. Salvo en sueños. Salvo cuando sus pensamientos le sacaban de la
cama % le obligaban a cabalgar sin descanso, como estaba haciendo esa noche.
C,aldita mu)erD /-o se daba cuenta de ue ahora le tocaba a él vengarse de ella0 A él,
no a ella. -o tenía derecho a besarlo, a atormentarlo con la &ragancia de su sinuoso cuerpo, el
destello de su cabello claro % dorado, la e1igencia de sus satinados labios. 'ra él uien tenía
derecho a atormentarla.
Pero /lo había conseguido0
"a tenía en un puño, eso lo sabía. -o podía irse. Hiciera lo ue hiciese, no podía irse.
-o hasta ue descubriera la verdad sobre sí misma, sobre su procedencia % sobre su gente.
Había estado buscando auella in&ormaci!n toda su vida % él tenía el poder de d#rsela.
Pero no lo haría, todavía no. -o hasta ue él hubiera obtenido lo ue uería de ella.
@ lo ue uería era vengan$a.
Sin duda ella se la debía.
Al notar a Dougald abstraído, el corcel tirone! del bocado. Dougald le tir! de las
riendas, control#ndolo con las rodillas % las manos enguantadas. "a gente de la propiedad
esperaba ue el señor de Raeburn cabalgase como un centauro enlouecido % no iba a
decepcionarlos. 'n realidad, sospechaba ue %a había superado sus e1pectativas, gracias a
Dios. @a habían tenido bastantes sustos cuando el .ltimo señor se ca%! por la escalera % el
pen.ltimo &ue hallado en el &ondo de un acantilado marino.
CPobres tiposD -inguno de los dos pudo de)ar el alcohol.
'n cualuier caso, un mero caballo no podía desa&iar la autoridad de DougaldK durante
nueve largos años nadie había desa&iado su autoridad. Dougald levant! sombríamente la
mirada hacia el aterciopelado cielo negro. 2odo el mundo lo conocía como el hombre ue
había asesinado a su esposa, así ue nunca le dirían ue no, por miedo a ue les deparase el
mismo trato.
Hannah era la .nica ue no se arrugaba ante él. @ motivos no le habrían &altado si se
hubiera percatado de la escrupulosidad con la ue había tramado las represalias, del esmero
con el ue había planeado la vengan$a, % del modo en ue los años habían helado su rabia.
'n lugar de eso, ella le había besado.
Sinti! una tirante$ en la entrepierna solo de pensarlo. Después del in&ierno por el ue le
había hecho pasar, se atrevía a besarle.
Dougald tenía ganas de gritar a vo$ en cuello, pero ése %a no era su estilo. 'n lugar de
eso, dio rienda suelta al caballo % galoparon por el tortuoso camino ue conducía al mar. 'l
aire le aclar! la cabe$a, el e)ercicio hi$o ue la sangre le &lu%era con brío por las venas, pero
los demonios ue le habían guiado durante tantos años via)aban con él. Siempre estaban con
él.
+uando coron! la loma ue descollaba sobre el Atl#ntico puso el caballo al paso,
cabalg! por el sendero ue serpenteaba entre las rocas de la pla%a % luego volvi! a subir hasta
internarse entre prados % #rboles mecidos por el viento.
'n su )uventud, los demonios le habían dominado. 'n todos auellos años había
aprendido a combatirlos. Había bebido, había &recuentado rameras, casi había muerto.
Pero no &ue él uien muri!, sino su padre.
Dougald nunca había vuelto a permitirse liberar a sus demonios.
Sin embargo, auella noche Hannah, con sus senos turgentes, su &igura erguida % actitud
provocativa, amena$aba con de)arlos sueltos. C,aldita mu)erD, se suponía ue no debía
suceder de auel modo.
Su abuela la había elegido, le di)o a Dougald ue sería una buena esposa % él lo cre%!.
Hannah no era m#s ue una niña entonces. /Aué m#s le daba a él, si al mismo tiempo estaba
intentando aprender el negocio de su padre % protegerlo de sus rivales ue se lo habrían
arrebatado0
+uando Hannah tuvo edad de merecer, %a se había acostumbrado a la idea. -o veía nada
malo en el arreglo %, en realidad, le gustaba la idea de tener una esposa ue no reuiriese m#s
respuesta de él ue la indi&erencia. Pens!, loco de él, ue Hannah entendería las venta)as de la
uni!n % la aceptaría con sumisi!n.
'n lugar de eso le plante! un desa&ío.
CDios míoD, /alg.n día podría olvidar la primera ve$ ue hu%! de él0 A.n me)or &ue lo
ue ocurri! después?
=2unca te han esado =le dijo Dougald# 2o lo preguntaa, lo saía# Lo deducía por
el asomro de Hannah, por el modo en que sus grandes ojos castaños recorrían el vag*n
como si pudiera hallar las respuestas en .l#
=2o creo que eso importe# =-lla se humedeci* los laios=# Ahora deería
levantarme#
$on gran cuidado ! cariño, .l le retuvo los ra%os# -ra tan inocente al proponer
educadamente que le permitiera levantarse cuando deía de estar gimiendo como un alma en
pena# 2o comprendía que al huir haía atraído su atenci*n ! desafiado su instinto de
posesi*n# $uando ca!* en la cuenta, !a era demasiado tarde para ella#
=/ero quiero esarte# 4uiero ser el primero# =Desli%* los laios sore los ojos de
Hannah para cerrarlos=# D.jame esarte, al menos#
-lla neg* con la cae%a# /ero Dougald le alcan%* la mejilla con los laios ! los
presion* contra la comisura de la oca de Hannah, los laios ! alrededor de ellos,
tent"ndola, seduci.ndola# :enía una piel de terciopelo, nunca haía tocado una piel tan suave
! se deleit* en la sensaci*n# Inclinando el rostro, apret* los laios contra los su!os, de una
manera tierna ! amorosa, ! ella le recompens* cuando se relaj* con un suspiro#
14ue dul%ura3 1:ierna, delicada, complaciente3 -ra perfecta para .l# Le toc* la oca
con la lengua# Aquello la sorprendi* ! Hannah dio un respingo, .l la acarici* otra ve% con
los laios cerrados para infundirle confian%a# :omando la delantera, desli%* la lengua sore
su laio superior ! ella ari* m"s los ojos como si no supiera qu. pensar, mientras le ponía
las manos en los homros ! lo recha%aa de un empell*n# Dl le acarici* la piel desnuda con
dedos complacientes, de repente ella dej* caer r"pidamente las manos ! volvi* la cae%a a
un lado#
=+4uieres hacer el favor de volver a ponerte la camisa, =dijo severamente#
=Sí, me la pondr.# =La cogi* de la arilla ! le volvi* la cara hacia .l=# $uando
ha!amos acaado# =<olvi* a esarle los laios#
6 ella mostr* su car"cter desafiante levantando la oca hacia la su!a ! mordi.ndole un
laio#
Dougald retrocedi* de un salto ! se dio unos leves toques en la herida#
=10ruja3
-lla se apo!* sore un codo ! le e9amin* ansiosamente el rostro#
=+:e he hecho daño,
=Sí# =Se acerc* tanto que sus ocas casi se ro%aron=# :endr"s que aprender a esar
mejor#
Hannah aj* la mirada, le temlaron los ho!uelos de la cara ! se ech* a reír#
Dl volvi* a capturar su oca ! la tum* de espaldas, ! esta ve% ella le dej* esarla sin
inhiici*n# Dougald se movía despacio, tocaa sus dientes, tocaa su lengua con suaves
toques de la su!a, dejando que ella lo proase; Si pudiera distraerla, llevarla de un umral
del placer a otro, podría mantenerla alejada de su moral ! de sus dudas# Su eso la cautiv*
tanto que no se dio cuenta de que .l le desarochaa la lusa#
-ra tan f"cil como roarle los caramelos a un niño# 6 tan difícil a la ve%, pues no podía
apartar la mente del urgente impulso de penetrarla# 17aldita mujer3, +no saía lo que le
estaa haciendo con su encantadora ineptitud,
2o, claro que no lo saía#
-lla not* lo que sus manos impacientes haían conseguido# Intent* volverlo a recha%ar
de un empuj*n# 6 de nuevo rompi* el contacto de golpe, comport"ndose como si el mero
hecho de tocar su piel desnuda la quemara#
Dl esperaa que ardieran juntos#
7ir"ndola a los ojos castaños ! delicados hi%o lo que pudo para hipnoti%arla con vo%
amale#
=7e gustaría que me tocaras# :u caricia es un placer# Acaríciame ! me pondr. a
ronronear; t*came como !o te toco a ti#
Le ari* la camisa mostr"ndola al aire ! a la lu% del sol, ! vio por primera ve% sus
pechos perfectos#
-lla intent* salir corriendo, pero .l no podía permitirlo# -n aquel instante !a no#
/asando una pierna por encima de ella, la inmovili%* mientras la miraa# 2o podía dejar de
mirarla# 1Dios santo, qu. pechos3 2acían en su torso como suaves ! cremosos montículos,
p"lidos, deliciosos; su!os# Le acarici* levemente la punta del pe%*n con la !ema de un
dedo#
$on un esfuer%o fero% ! desesperado, Hannah levant* las manos para contenerlo#
=1Alguien puede vernos3
=2o# =Dl dej* que lo sujetara=# 7ira# -stamos atravesando $hat 7oss# 2o ha!
nadie#
-ra cierto# -staan pasando por la vasta ci.naga de tura que tantos prolemas haía
causado a los ingenieros del ferrocarril, ! todo lo que alcan%aa la vista eran arustos,
matojos ! un "rol de ve% en cuando que se deleitaa en la humedad#
=-stamos a salvo# =La cogi* por las muñecas=# Ahora oserva, oserva#
Se coloc* encima de ella ! empe%* a descender# /rimero entr* en contacto con los
pe%ones de Hannah, que anidaron en el crespo vello que le curía los pectorales# -l cora%*n
le daa vuelcos de e9citaci*n# Deseaa arrollarla, sin darle ninguna oportunidad; quería
fundirse con ella, tomarla en aquel mismo instante# Su mente le animaa a hacerlo# Así que
se sacudi* cuando los est*magos se juntaron apretadamente ! luch* contra todo aquel
instinto fiero ! masculino mientras lentamente le aplanaa los senos con su pecho#
Arrollarla, sí# 2o darle ninguna oportunidad, empe%ar aquella relaci*n tal como quería
que prosiguiera, sí# /ero no podía asustarla ni hacerle daño !, por la e9presi*n de su rostro,
Hannah estaa asustada#
Le solt* las manos ! ellas empe%aron a empujar sin conseguir su prop*sito# -mpuj* !
empuj* hasta que .l la ara%* ! le acarici* el caello que le nacía en la ase del cr"neo#
-ntonces se tranquili%* ! descans*, acurrucada en sus ra%os, mir"ndolo a la cara como si
algo en ella la huiera fascinado#
0ien# -so estaa ien# 2o pudo evitar sonreír ! dei* de traslucir cierta sensaci*n de
triunfo, pues ella aj* la mirada ! se retorci* como si quisiera escaullirse# Dl la estaa
domando, tranquili%"ndola con la mano, pero veía que ella lo saía ! le molestaa#
=$hist =susurr*, aunque ella no hacía ningún ruido#
=+$*mo has hecho esto, =le e9igi* con eligerancia#
La haía creído una niña, pero oviamente era una mujer, pues le hacía una pregunta !
esperaa una respuesta, aunque no tenía ni idea de lo que estaa halando#
=+$*mo haces que pierda los sentidos, =insisti*=# 2o puedo oír ni ver ni oler
cuando me acaricias# Solo puedo acariciar;
Su vo% se e9tingui*#
=+6 sentir, =pregunt* .l entonces#
=Sí# =-lla volvía a susurrar=# 6 sentir#
$entrando los ojos en su rostro, tra%* con un dedo vacilante la línea que le acentuaa
la mejilla, la cicatri% deajo del ojo, el terciopelo de su oca#
=+Lo has averiguado !a, cariño, =pregunt* Dougald#
=Sí# So! una desvergon%ada =repuso con vo% tr"gica#
=2o esperaa menos de ti =rome*#
Cue un error porque de inmediato las pestañas se le llenaron de l"grimas# Dl se creía
tan listo, pero haía olvidado que su madre haía sido desgraciada por culpa de una pasi*n,
que Hannah haía vivido con aquella desgracia cada día de su vida# Al alisarle el caello de
la frente, se maravill* de la suave te9tura de cada mech*n#
=-res sensile =dijo manteniendo una vo% grave ! persuasiva=, pero no dees
avergon%arte por eso# -l alivio que encontramos en la pasi*n es lo m"s cerca que podemos
estar del vuelo del halc*n peregrino# -res tan hermosa, acaricias mi cora%*n ! mi mente# He
visto el daño que hace un marido desconsiderado en un matrimonio# +$onfiarías en mí, 6o te
cuidar. ! te ofrecer. mi compromiso incondicional# 2o te engañar., ni física ni mentalmente#
-l matrimonio es para siempre, un voto e9preso que ha! que mantener# Seremos felices#
:ienes muchas cosas para compartir conmigo> tu encanto, tu diplomacia, tu amailidad;
todo ello complementar" mi vida#
=+4u. compartir"s tú conmigo,
1Dios mío, su tono era quejumroso3 +Acaso estaa pensando, +-staa ra%onando,
+-ra ella consciente de la meticulosidad con la que haía planeado cada movimiento, cada
palara,
Así que intent* llegarle al alma con un eso# Sus laios se fundieron# Dl la condujo a
trav.s de una nueva dan%a, una dan%a que ella nunca haía ailado antes, ! .l se deleit* en
su sensualidad# Hannah gemía en su oca ! saía a la man%ana de otoño ! al centeno del
estío, ! a Hannah# $ada roce de su lengua lo llevaa m"s cerca de la dicha#
-n un momento de cordura pens* que estaa haciendo mal# Se incorpor* un poco
apart"ndose de ella ! la contempl* desde arria# $ontempl* aquellos ojos tiernos de paloma,
los laios sensuales ! húmedos, las redondeadas mejillas# 2o podía atraerlo@ .l era un
adulto, .l era el homre# /ero si no tenía cuidado, ella lo atraparía a .l con la misma certe%a
que .l quería atraparla a ella# -so sería horrile# -so sería; imposile# Los homres no
aman, no como aman las mujeres# 8na ve% huiera capturado el cora%*n de Hannah, la
tendría en la palma de la mano# Así era como se suponía que deía ser# Así era como lo haía
planeado#
-lla dei* ver la consternaci*n en su rostro porque le pregunt*>
=+4u. ocurre,
=2ada#
2o, lo estaa haciendo todo ien# 2o podía fallar#
'n el cielo brillaban las estrellas. "os )aeces tintinearon % el caballo resopl!. 'l sendero
serpenteaba % subía bordeando una peueña arboleda.
Dougald lo había hecho todo bien. +omo cualuier muchacha, )oven, dulce e inocente,
Hannah había con&undido la pasi!n con el amor. El se había aprovechado totalmente de su
ilusi!n % alimentado diligentemente su &antasía. Solo después de casarse empe$! a sospechar
ue él no la uería. 9 ui$# peor, también tenía la sospecha de ue ella no lo uería a él.
Pero ahora Dougald volvería hacer el amor con ella % cuando lo hiciera? C+racD
,u% cerca de él una corte$a de #rbol estall! en millones de astillas. /Aué estaba
ocurriendo0 /Por ué0 /Aué podía ser auello0
Dougald regres! bruscamente al presente. 'l caballo se encabrit!. CDiablosD Alguien le
estaba disparando. 2ard! unos breves instantes en liberarse del embru)o del pasado.
C+racD
9tra bala rasg! el aire ro$#ndole una ore)a. Aprovechando el impulso del animal, se tir!
de la silla % rod! por el suelo intentando apartarse de los cascos batientes. Se incorpor! un
poco % corri! agachado, mirando hacia el suelo, con la camisa blanca &uera de la vista de sus
atacantes.
=C"e diD =o%! gritar a un hombre.
,ientras el corcel rebu&aba % pia&aba contra demonios invisibles % luego corría al
galope hacia el castillo de Raeburn, Dougald se escabull! hasta la peueña arboleda ue
estaba )unto al sendero. "os rauíticos #rboles eran delgados % estaban modelados por el
viento, alrededor de ellos se e1tendía un prado ondulante % cubierto de hierba. -o mu% le)os,
el mar golpeaba contra la costa amortiguando cualuier otro sonido, pero a la débil lu$ de las
estrellas vio dos &iguras ue se separaban entre las rocas % corrían hacia el lugar donde él
había caído.
(na alta % otra ba)a, ninguna sostenía una pistola, pero ambas llevaban capotes con
amplios bolsillos.
'l Dougald pendenciero sabía ue podía vencerlos, pero el Dougald realista reconoci!
la horrible verdad. Alguien le estaba disparando, a él, el señor de Raeburn. Se burl! cuando
+harles le cont! ue los criados cuchicheaban historias de sabota)e % asesinato, pero ahora no
creía ue auel ataue &uera una coincidencia.
Alguien intentaba matar al señor de Raeburn % el señor de Raeburn era él.
"os hombres inspeccionaron el suelo %, cada ve$ m#s indignados, se acercaban a los
#rboles.
Al &inal, uno de ellos se levant!.
=C-o est# auíD =e1clam!.
Dougald sonri! mientras aparecía de improviso detr#s de ellos.
=Sí, sí est#.
,ientras se daban la vuelta con di&icultad, los cogi! de los pelos e hi$o chocar sus
cabe$as. +uando sus cr#neos se golpearon empe$aron a aullar. (no se ca%!. +ogi! al otro por
el tosco abrigo % lo levant! hasta ponerlo de puntillas.
=/Aué demonios estabais haciendo0 /Por ué me disparabais0
'ntonces otro hombre, oculto a su lado en el paisa)e sombrío % revuelto, le peg!,
Dougald ca%! al suelo maldiciendo cuando uno tras otro saltaron sobre él.
Debi! haberlo recordado3 aseg.rate siempre de tus posibilidades antes de emprender
una pelea.
*R
+uando Hannah ba)aba la escalera hacia la sala del desa%uno, le dolían los m.sculos %
le escocían los o)osK era el resultado del día anterior, largo % lleno de acontecimientos
inesperados. Al menos ésa &ue la e1plicaci!n ue se dio a sí misma. Por no hablar de la noche
insomne pasada en pos de demonios ue se convertían en Dougald % a su ve$ le daban ca$a
mientras las llamas del in&ierno le lamían los talones.
4Había sido tan est.pida8K a%er al de)arse atrapar, % años atr#s cuando la muchachita
Hannah se convenci! de ue amaba a Dougald porue la había seducido, % porue ella había
deseado ue la sedu)era.
Agarrada a la curva de la barandilla &runcía rabiosamente el ceño.
2oda la sabiduría ue tanto le había costado aduirir en el mundo no había servido para
nada. De nada le había valido lo ue le aconse)aba su mente ni ue al re&le1ionar sobre la
)oven Hannah de otros tiempos se compadeciera de su creencia de ue pasi!n euivalía a
amor % de ue los hombres cumplían siempre sus promesas, porue cuando estaba con
Dougald?
=C9h, hermosa doncella ue alumbra la mañanaD
Hannah lan$! una e1clamaci!n % casi se trope$! en el .ltimo escal!n mientras un
pisaverde saltaba con delicade$a de su escondite de detr#s de la escalera. (n caballero de una
edad incierta, ataviado a la .ltima moda de "ondres, sostenía una rosa amarilla ue le o&recía
con una &loritura.
=Señor, me parece ue no nos conocemos =di)o en su tono m#s glacial, apretando la
mano contra el cora$!n, ue latía apresuradamente.
=C-o, claro ue noD ,e he atrevido porue uería comprobar ue la in&ormaci!n era
cierta.
/Auién era auel lechuguino, casi tres centímetros m#s ba)o ue ella, con lustrosas botas
de tac!n alto, ue se tomaba seme)antes libertades con la cortesía0 /De ué in&ormaci!n
hablaba0
=Aue la m#s bella de las damas se alo)aba ba)o el noble techo del castillo Raeburn.
Hannah se ued! mir#ndolo. /+reía ue seme)ante adulaci!n iba a hacerle perder la
cabe$a0 Sabía mu% bien el aspecto ue tenía auella mañana. "levaba un vestido de algod!n
a$ul apagado, con las mangas adornadas con un discreto volante de enca)e. Se había puesto su
collar blanco m#s sencillo mu% corto alrededor del cuello %, después de cierto debate interno,
se había atado un delantal a la cintura. 'ra una estupide$ creer ue con seme)ante guisa
disuadiría a Dougald, pero a Hannah le gustaba creer ue tenía el buen )uicio de vestir con
discreci!n.
=CAhD Se estar# preguntando uién so% %o. /'s posible ue mi nuevo primo ni siuiera
le ha%a mencionado mi e1istencia0 ='l e1traño se llev! el dorso de la mano a la &rente=. A
mí, ue so% su heredero.
/Auel era el heredero de Dougald0 "e inspeccion! con m#s detenimiento. Bestía
pantalones de lana a cuadros marrones % a$ules con un &ino hilo amarillo, un chaleco de
cuadros a )uego, una ancha corbata de la$o su)eta con un al&iler de oro con un diamante. "os
puños % el cuello del abrigo marr!n eran de terciopelo de color cobalto intenso a )uego con su
me)or rasgo3 unos hermosos o)os a$ules enmarcados por largas pestañas ue se las arreglaban
para imprimirle una melancolía ue habría sido el orgullo de ;%ron. Por desgracia no tenía el
peluuero de ;%ron. Por el contrario, el cabello castaño le crecía largo sobre un lado %
alguien, probablemente su aventa)ado a%uda de c#mara, lo había peinado por encima de la
coronilla para tapar un calvero del ue asomaban tro$os de p#lida piel entre los mechones
apelma$ados.
Hannah &ingi! no darse cuenta.
=/(sted? vive auí0
=Sí. =Hannah inspeccion! la rosa ue a.n su)etaba en las manos % se percat! de ue
no la había elegido por su belle$a, sino porue hacía )uego con el hilo amarillo de su chaleco
a cuadros=. +uando no esto% en "ondres, hago del castillo de Raeburn mi hogar.
="e pido disculpas por mi ignorancia, señor =sonri! Hannah.
+ada ve$ era m#s consciente de los avatares ue a&ligían a Dougald en su nueva
situaci!n. Aunue temía ue sus sentimientos la condenaran, se deleitaba en la calamidad de
Dougald. Siempre había sido tan ambicioso, él % su &amiliaK al heredar auel patrimonio debi!
de creer ue había conseguido todas sus metas, pero entre las ancianas damas, el heredero %
su propia esposa, sin duda la herencia se le había atragantado. Dougald no podía ni
imagin#rselo, pero ella sí % de hecho así lo había imaginado m#s de una ve$ en sus me)ores
sueños.
=,e temo ue nadie me ha e1plicado ue usted residía auí.
=Si me permite la osadía de presentarme a mí mismo3 so% Seaton ;rac<ner, bar!n
9nsloP, hi)o del hermano peueño del duodécimo conde % primo en uinto grado del actual
lord Raeburn.
'lla hi$o una reverencia.
=Señorita Hannah Setterington, señor. He venido a hacer de dama de compañía de la
tía de su señoría, ue debe de ser también la su%a, presumo.
=Así ue la in&ormaci!n es cierta. =Bolvi! a inclinarse ante ella % le tendi! la rosa=.
"a m#s bella de las damas ha venido a morar auí.
Hannah acept! solemnemente la &lor.
=,e halaga usted, señor, pero so% demasiado prudente para de)arle ue me haga perder
la cabe$a. +onsideraré ue su interés se debe solo al aburrimiento de un londinense en sus
actuales circunstancias rurales.
=Sus palabras son descora$onadoras. ="e o&reci! el bra$o % ella pos! la mano en su
manga=. 'n cambio me ha resultado usted cautivadora, pero creo ue nunca se mira usted al
espe)o o se convencería de ue mi adulaci!n es sincera.
Hannah recti&ic! su primer )uicio. 'l señor 9nsloP no era un completo lechuguino, sino
un resplandeciente urbanita ue su&ría el aburrimiento del campo, probablemente debido a
motivos econ!micos. 2ambién era, decidi! ella, su ma%or &uente de distracci!n en auella
situaci!n insostenible.
=/Ad!nde me lleva, señor0
=,i primer pensamiento &ue ir hacia la sala del desa%uno, pero si lo pre&iere, bella
dama, mandaré traer mi corcel, la auparé sobre la silla de montar % me la llevaré le)os del
tedio de la vida corriente.
Hannah le mir! la coronilla % al verla claramente, pens! ue la posibilidad de ue él la
aupara a alg.n lugar parecía bastante improbable.
="a sala del desa%uno parece tentadora =aunue Dougald sin duda merodearía por
allí.
Sir 9nsloP respir! pesadamente.
=+omo tantas otras )!venes damas, carece usted de imaginaci!n.
=-o es ue care$ca de imaginaci!n, es ue poseo un &uerte sentido pr#ctico.
@ seguro ue si se enteraba de ue intentaba huir del castillo Raeburn, Dougald le daría
ca$a en un santiamén. -o uería implicar a ning.n hombre en una tri&ulca entre ella % su
maridoK alguien podría salir malparado % ese alguien nunca sería Dougald.
'lla % sir 9nsloP cru$aron la larga % amplia galería ue discurría desde la escalera hacia
el gran sal!n.
=Así ue ha conocido a las tías. 9 debería decir? a tía Spring % sus compañeras. Por
el modo en ue me regañan, también podrían ser mis tías.
Su abatimiento le hi$o sonreír.
="as conocí anoche.
=/@ ué opina0
=Son unas damas encantadoras % esto% segura de ue ser# un placer cuidar a tía
Spring.
=CAué discreta es ustedD =Parecía desconsoladamente contrariado, pero se alegr!=.
Siempre creo ue las tías son como una peueña )auría de terriers, dando vueltas %
mordisueando, saltando % reclamando atenci!n.
Hannah reprimi! una sonrisa.
=-o son una )auría, señor. 2ienen personalidades mu% distintas.
=CSí, claroD Personalidades mu% distintas, pero consideradas en con)unto son unas
entrometidas, sentenciosas, benévolas sabelotodo.
=Parece? amargado.
='n absoluto. @o también las adoro. /@ uién no0 =Solt! un suspiro teatralmente
largo=. CSolo me gustaría ue tuvieran una pi$ca de madure$ entre todas ellasD
Por lo ue había podido observar la noche anterior, no tenía m#s remedio ue estar de
acuerdo con él, las tías decían lo ue pensaban % lo ue pensaban con &recuencia no se podía
repetir en vo$ alta. Sus comentarios sobre ella % Dougald habían sido críticos, % su intuici!n
a.n m#s. "a noche anterior se había alegrado de de)ar a Dougald % sentarse con las tías en su
salita, donde reía % asentía mientras charlaban, % al &inal tuvo ue alegar ue estaba e1hausta
para ue la señora 2renchard pudiera acompañarla hasta su apretada, &ría % pobre habitaci!n.
Durmi! mu% mal % soñ! con Dougald.
'l pasillo parecía mu% di&erente durante el día con la lu$ del sol ue entraba por una
hilera de ventanas ue se abrían a uno de los lados. Hannah no había visto las ventanas la
noche anterior, ni tampoco comprendía por ué el castillo se plegaba hacia dentro para
permitir ventanas en seme)ante lugar, pero todos los edi&icios antiguos ue había visitado
tenían alguna e1centricidad.
='l castillo Raeburn es un lugar interesante =observ!.
=(n maldito % vie)o mont!n de piedras =repuso sir 9nsloP=. Pero es nuestro
mont!n de piedras % lo amamos.
=Beo ue lord Raeburn est# haciendo re&ormas =coment! señalando la puerta
apo%ada contra la pared % el rumor de las voces de los traba)adores.
="ord Raeburn es un b#rbaro sin ning.n sentido de la historia =di)o con desdén sir
9nsloP=. @ lo ue es peor, no arreglar# mis aposentos hasta ue no ha%a acabado con los
su%os. Pero /ué se puede esperar de un bruto ue ha matado a su esposa0 ="a observ! con
atenci!n esperando ver su reacci!n.
Hannah era consciente del &uerte deseo ue sentía de abo&etearlo. 'n lugar de ello, se
detuvo e hi$o gala de su m#s &irme % desaprobadora mirada de institutri$.
=/"o sabe usted o est# di&undiendo rumores sin &undamento0
=CSon rumores, por supuestoD ='ra obvio ue sir 9nsloP no sentía ni el m#s mínimo
arrepentimiento=. ,i uerida señorita Setterington, so% de esos hombres a los ue uno invita
a cenar para comentar los rumores. (n hombre de mi posici!n o sabe contar anécdotas %
chismes o no lo uiere nadie.
=CAhD ="a desaprobaci!n de Hannah cedi! un poco.
2enía toda la ra$!n. +uando asistía a una cena, ella pre&ería sentarse al lado de un
hombre así % no al lado de uno de auellos caballeros eternamente aburridos e in&initamente
circunspectos ue lord Rus<in había considerado aceptables para una dama soltera.
;ueno. @a no tendría ue preocuparse nunca m#s por eso.
=-o obstante, señor, me parece mu% descortés por su parte el hecho de ue se
bene&icie de la hospitalidad de lord Raeburn % lo di&ame de una manera tan maliciosa.
Sir 9nsloP sonri! % se acical!.
="e he hecho a Dougald un gran &avor. Antes de ue llegara auí solo una peueña
porci!n de Inglaterra conocía su historia3 ue &ue un ru&i#n en su )uventud, ue se escap! de
su casa porue su padre lo odiaba, ue vagaba sin rumbo por las calles para pillar % robar.
2ambién Hannah había oído auello antes, aunue era un rumor ue se susurraba a
espaldas de una )oven esposa. @ cada ve$ ue preguntaba a Dougald acerca de seme)antes
cuentos, él la distraía o no le hacía ning.n caso.
Esa era otra parte de su vida ue no le había permitido compartir.
Sir 9nsloP prosigui!.
=+onté ue Dougald se re&orm! porue amaba a su )oven esposa, ue se pelearon %
ella le amena$! con abandonarlo, % ue en un ataue de ira él declar! ue si no se uedaba a
vivir con él, moriría.
(n escalo&río recorri! la columna vertebral de Hannah. 'l dramatismo de sir 9nsloP
estaba mu% cerca de la realidad.
=De modo ue la asesin! % arro)! su cad#ver a los lobos, % desde entonces llora su
muerte. =Sir 9nsloP parpade! con placer=. He di&undido el cuento por todas partes %
Dougald es ahora un hombre lleno de misterio, &ortuna % pasi!n desde 'scocia hasta
+ornualles. Debería estarme agradecido. "e he dado cach..
'l aroma de pan recién horneado lleg! hasta Hannah.
=/@ le est# agradecido0
=Probablemente no, pero %a le he dicho ue es un b#rbaro.
Hannah se ech! a reír. -o pudo evitarlo. 2enía una vo$ graciosa % un ingenio ue
resultaba re&rescante después del opresivo deseo de vengan$a de Dougald.
=/Ha vivido siempre auí0 =le pregunt! mientras caminaban.
=,i madre insisti!. Di)o ue era mi herencia %, claro, a los nobles de poca monta les
impresiona cuando me re&iero a mí mismo como Sir 9nsloP del castillo Raeburn. =Sonri! al
cuadro de su antepasado ue colgaba de la pared=. De modo ue suelo repetirlo a menudo.
Hannah hi$o girar la rosa en la mano mientras se reía del tono de reprobaci!n ue
empleaba consigo mismo.
Sobresaltada por un ruido de pasos ue retumbaban tras ellos, Hannah se dio la vuelta
para ver a +harles, sin a&eitar, despeinado, con los o)os in%ectados en sangre % &i)os en ella,
corriendo como un hombre ue tuviera una misi!n.
=,adame, le suplico ue me permita hablar con usted unos minutos?
=CAué prisa m#s poco elegante, buen hombreD =Sir 9nsloP se sac! un pañuelo de la
manga % lo onde! en direcci!n a +harles=. Ha traído con usted una vaharada &rancesa de a)o.
+harles se detuvo al ver por primera ve$ el bra$o de Hannah sobre la manga de sir
9nsloP. Sus labios %a arrugados se &runcieron a.n m#s % humill! la cabe$a.
=,adame?
='lla es la señorita Setterington para usted =di)o sir 9nsloP.
"a boca de +harles traba)aba mientras se uedaba mirando &i)amente. Sabía mu% bien
su nombre, odiaba ue le corrigieran % odiaba especialmente ue le corrigieran cuando sabía
per&ectamente ue tenía ra$!n.
Hannah dis&rut! al verlo turbado.
=Señorita Setterington, esperaba ue me acompañase usted hasta donde se encuentra
lord RaeburnK el señor la necesita =di)o +harles rindiéndose, pero re&un&uñando.
CAh, de modo ue Dougald no estaba a.n en la sala del desa%unoD -o necesitaba
prepararse para verlo. 2odavía no.
+harles siempre era el criado ue iba en busca de ella cuando Dougald uería ue le
hiciera el nudo de la corbata, le cosiera un bot!n cualuier otra tarea tonta e in.til ue él
consideraba aceptable para ue la reali$ase una esposa. 'l recuerdo le hi$o ponerse mu%
erguida.
=/"ord Raeburn me ha mandado llamar0 =pregunt! mu% estirada.
=C+laro ue no la ha mandado llamarD =Sir 9nsloP se puso de puntillas de
indignaci!n=. C-ing.n caballero reueriría la presencia de una dama antes del desa%unoD
Hannah no le hi$o caso.
=/,e ha mandado llamar, +harles0
+harles le lan$! una mirada &ulminante.
=-o e1actamente, pero %o no puedo? en cambio él necesita? espero ue usted?
Hannah no sabía ué esperaba +harles, pero lo escuchaba tartamudear, en espera de una
e1plicaci!n % sabiendo ue no podía decir lo ue uería, ue era3 4-o es propio de una mu)er
cuestionar las demandas de su hombre.8 CAh, ver a +harles mordiéndose la lengua podía
convertir su horrible aprieto en la ma%or de las deliciasD
=:racias =le respondi! con una sonrisa, una sonrisa tan helada como la mirada
&ulminante de +harles=. ,e temo ue debo coincidir con sir 9nsloP. Si lord Raeburn
4e1actamente8 no me ha mandado llamar, entonces esperaré hasta después del desa%uno para
hablar con él.
+harles se ued! plantado, rígido, incrédulo, mientras sir 9nsloP hacía un gesto hacia
la puerta.
=Por auí. =,ientras pasaban por delante de +harles, sir 9nsloP di)o en vo$ lo
bastante alta para ue éste lo o%era=3 C,alditos &ranchutes, se dan aires % no tienen ni idea de
lo ue son los modalesD
Hannah no mir! a +harles, pero pudo imaginar c!mo un hombre ue se creía a sí mismo
el heraldo de la civili$aci!n &rancesa en el erial de la sociedad inglesa reaccionaría al oír ue
le llamaban &ranchute, % al imaginarlo sinti! un inmenso placer.
'lla % sir 9nsloP pasaron por una peueña habitaci!n vacía ue solo contenía una
delicada mesa de comedor redonda, cerca de la ventana.
=Este es el comedor peueño =e1plic! él=. Auí se sirve la comida cuando asisten
cuatro o menos invitados. 's decir3 nunca. "a hospitalidad de lord Raeburn es del todo?
hospitalaria. Auí estamos, señorita Setterington, la sala del desa%uno.
Hannah se gui! por el ol&ato hasta la siguiente habitaci!n. 'l rico % salado olor a
panceta, salchichas % arenues ahumados circulaba por el aire, % detr#s de él lo hacía el aroma
tostado de panecillos % magdalenas. Al entrar en el comedor de paneles oscuros vio una gran
mesa ue bien habría acomodado a dos docenas de invitados con los platos humeantes sobre
un aparador % la habitaci!n llena de criados atareados % ancianas ue ingerían una
sorprendente cantidad de comida.
=Auí est#n =di)o tía Spring=. 9s di)e ue vendrían )untos. =@ después de mirar a
sir 9nsloP entornando los o)os añadi!=3 C;ueno, t. no, claroD
=:racias, tía. =Sir 9nsloP indic! dos asientos vacíos entre la señorita ,innie % tía
'thel. "e separ! la silla a Hannah mientras pregunt!=3 /A uién esperabais0
=+reo ue pensaba ue el uerido Dougald traería a la señorita Setterington hasta auí.
=2ía 'thel sostenía el tenedor sobre un montículo de huevos revueltos % arenues ahumados
=. Anoche parecían estar mu% en&rascados.
=/'s ue tu interés ha mudado %a0 =le pregunt! tía Isabel a Hannah=. Porue no
deberíaK Seaton es un muchacho encantador, pero es m#s pobre ue una rata de iglesia % su
título apenas tiene una generaci!n de antigLedad.
=:racias, señora.
'l rostro de sir 9nsloP mostraba la misma e1presi!n atribulada ue Dougald cuando
tenía ue hacer &rente a las tías. Sentado al lado de Hannah, levant! un dedo.
"a señora 2renchard abandon! su posici!n )unto a la mesa au1iliar % se apresur! a
acudir hacia ellos.
=/Aué puedo hacer por usted, sir 9nsloP0
Este movi! una mano negligente hacia Hannah.
=/Aué le gustaría desa%unar, señorita Setterington0
=+hocolate caliente, por &avor, señora 2renchard.
2al ve$ el chocolate le curase el dolor de cabe$a ue la menci!n del nombre de Dougald
le había provocado.
='s demasiado pronto para el alcohol, tomaré té =di)o sir 9nsloP.
"a señora 2renchard le sonri! cariñosamente % se ale)! presurosa para transmitir su
pedido a una camarera.
Sir 9nsloP se inclin! acerc#ndose a Hannah.
=He auí un persona)e interesante.
Hannah sigui! su mirada.
=/"a señora 2renchard0
=Sí, viene de una antigua &amilia de criados devotos. "a madre de tía Spring muri! de
parto, así ue contrataron a la madre de la señora 2renchard como nodri$a % nunca m#s se &ue.
Hasta el día de su muerte estuvo al lado de tía Spring, protegiéndola de cualuier cosa
desagradable ue pudiera aparecer en su vida, % educ! a la señora 2renchard para ue hiciera
lo mismo. 's mu% raro verlas a las dos, a tía Spring tan &eli$ todo el tiempo % a la seria señora
2renchard corriendo tras ella para comprobar ue se encuentra bien a la menor oportunidad.
Auello e1plicaba el interrogatorio de la noche anterior.
=/Así ue me han traído para sustituir a la señora 2renchard0
='n cierto modo podíamos decirlo así. 'lla es también el ama de llaves, pero no
abandonar# &#cilmente sus responsabilidades.
"a señorita ,innie al parecer decidi! ue %a habían conversado bastante en vo$ ba)a,
pues les dirigi! a ambos una mirada implacable.
="a comida est# auí. Sírvase usted misma, señorita Setterington. De)émonos de
ceremonias por la mañana =di)o con vo$ atronadora.
=:racias, señora. ,e acabo de dar cuenta de ue el via)e me ha abierto el apetito.
Hannah &ue al aparador % observ! tal variedad de comida ue se alegr! mucho. 'n
ning.n lugar se comía me)or ue en una casa de la campiña inglesa, % sin duda iba a dar
buena cuenta de auel #gape, sobre todo cuando Dougald no estaba presente.
Sir 9nsloP la sigui! % se &rot! las manos ante la e1pectativa. Auello % el brillo de sus
o)os al contemplar el mont!n de bollitos recién hechos e1plicaban la curva de su est!mago,
ue desentonaba con la lisa silueta de su levita.
+on un tenedor de servir, Hannah empe$! a servirse salchichas en el plato.
=Si esta )ovencita se propone &lirtear con todos los caballeros del castillo, mu% pronto
le encontraremos marido =declar! tía 'thel en una vo$ dulce e insinuante.
Hannah olvid! la salchicha % el tenedor golpe! contra la porcelana con un chasuido.
=Auerida, podría haber estado &lirteando con Seaton? =opin! tía Spring.
Hannah no podía mirar a sir 9nsloP.
=? pero si estaba besando a Dougald.
=/@a0 =sir 9nsloP parecía encantado, el cotilla tenía un nuevo chisme.
Hannah simul! no oírlo. El era el menor de sus problemas.
"a señora 2renchard le dirigi! una mirada escandali$ada e hi$o un gesto a los criados,
ue habían empe$ado a toser, para ue abandonasen el comedor.
+asamenteras. "as tías eran unas casamenteras. 'n la e1periencia de Hannah los
casamenteros eran un problema, pues manipulaban a sus víctimas hasta ue conseguían su
ob)etivo3 el matrimonio entre dos inocentes.
Invariablemente había tenido ue sortear las trampas ue a ella % a diversos caballeros
les habían tendido casamenteros de buena voluntad. Había tenido ue hacerloK los
casamenteros no habrían dudado en atraparla en una situaci!n comprometedora % m#s de un
caballero había indicado su disposici!n a caer en auella intriga concreta con ella, pero ella no
se había sentido tentada.
+laro ue no. @a estaba casada.
/Aué iba a hacer ahora ue las casamenteras planeaban, de manera poco sutil, enredarla
con su propio marido0
=2al ve$ no uiera casarse. 2al ve$ simplemente uiera tener unas cuantas aventuras.
Después de estar casada con Irving, tener aventuras me pareci! una buena idea =di)o en tono
re&le1ivo tía Isabel=. ,e pregunto si podría despertar el interés de alg.n hombre por una
aventura.
=Debieron de ser varios hombres, si tuviste unas cuantas aventuras =observ! tía
'thel.
="a señorita Setterington es per&ectamente apta para casarse con Dougald =declar! la
señorita ,innie.
=;uenos días =di)o Dougald lo bastante alto como para hacerse oír entre el bullicio,
pero de inmediato se hi$o un inc!modo silencio. Hannah pens! ue era su presencia sombría
ue empañaba la &rivolidad.
Hannah no uería mirarlo, no uería recordar la locura de la noche anterior, como si sus
besos &ueran m#s censurables ue las amena$as % el engaño de Dougald. Pero se estremeci!
solo un momento antes de ponerse mu% tiesa % dirigir la mirada hacia él. 'ntonces reprimi!
una e1clamaci!n.
**
-o &ue la presencia sombría de Dougald la ue provoc! ue se hiciera el silencio, sino
su aspectoK tenía un o)o morado % completamente cerrado por la hincha$!n, el labio partido %
abultado, un moret!n en la me)illa % un chich!n en la &rente.
=,e caí del caballo =di)o antes de ue a nadie le diera tiempo a hacer ning.n
comentario.
,entira. Hannah %a lo había visto con tal aspecto después de una )uerga ue acab! a
puñeta$os una noche, la víspera de San GuanK demasiada cerve$a % la compañía de algunos
vie)os camaradas de la época en ue andaba calle)eando.
=Benga auí, )oven =se dirigi! a él la señorita ,innie en su tono m#s severo.
Dougald camin! renueante hacia ella crispando el semblante de dolor a cada paso.
Hannah apart! la mirada de su rostro. -o podía hacer nada por él. Auel no era su
papel. Al mirar a su alrededor vio a las tías sacudir la cabe$a al unísono. "a señora 2renchard
se puso en pie &rot#ndose las manos. Desde el umbral, +harles miraba a Hannah como si el
estado de su amo &uera culpa su%a, % entonces comprendi! por ué la había buscado. 2al ve$
pensaba ue Dougald le haría caso % de)aría ue le curara las heridas.
Dougald nunca le habría hecho caso. +harles lo sabía.
Dougald no merecía toda auella conmiseraci!n. C'l mu% est.pido se había en$ar$ado
en una peleaD "e habría gustado levantarse, señalarle con el dedo % regañarle, emplastarle un
venda)e en el o)o % decirle ue su conducta era in&antil % desacertada.
/@ por ué se reclinaba sir 9nsloP sobre el aparador % sonreía como un bu&!n ante la
&igura renueante de Dougald0 -o le gustaba ese bar!n. -o entendía c!mo había podido
encontrarlo divertido.
+ogiéndole las manos, la señorita ,innie lo e1amin! de arriba aba)o.
=Si te has caído del caballo, Dougald, parece ue has aterri$ado sobre los nudillos.
Sir 9nsloP se carca)e! con ganas.
"a señorita ,innie movi! r#pidamente la cabe$a hacia él.
=/De ué se ríe usted, )oven0
In&luido por auella )usta indignaci!n se seren! enseguida.
=De nada, señora.
=-o me lo pareci!. =Después de reconvenirle, la señorita ,innie se dirigi! a la
señora 2renchard=. -ecesitaremos pomada % vendas del armario de las medicinas.
"a señora 2renchard busc! entre las llaves de su cintur!n.
=Ahora mismo lo traigo, señora =di)o cuando encontr! la llave correcta después de
hacer una reverencia.
Sali! a toda prisa de)ando tras de sí un silencio ue tía Spring se apresur! a llenar.
=/+!mo es ue el uerido Dougald se ha arañado los nudillos al caerse del caballo0
=Ha estado peleando, Spring, uerida. =2ía 'thel sacudi! la cabe$a % sus blancos
ri$os se balancearon=. +reí ue nuestro uerido muchacho sería m#s h#bil con los puños.
Hannah endere$! la espalda. Dougald era bueno con los puños. El mismo se lo cont! %
ella lo había visto pavonearse rebosante de orgullo después de auella re%erta. /+!mo se las
había arreglado para salir tan malparado0
"o mir! con un poco menos de acaloramiento % un poco m#s de sentido com.n.
Pero deliberadamente él no le prest! la menor atenci!n. +o)eando hasta la silla con
bra$os, alta % labrada, ue estaba en la cabecera de la mesa, se sent! con e1tremado cuidado
como si le doliera mucho.
=-o podría estar me)or. =Desa&i! con la mirada a cualuiera ue lo re&utase.
Pero tía Spring pareci! no percibirlo.
=/Por ué te peleaste, Dougald0 -unca antes te habías peleado =insisti! tía Spring.
=,e caí del caballo =repiti! Dougald después de sacudir la servilleta para ponérsela.
=/2e peleaste con tu caballo0 =brome! tía Isabel.
Dougald no le devolvi! la sonrisa. Seguramente no podía hacerlo con auel labio
partido. Hannah se sirvi! otro tierno panecillo S/c!mo pensaba comer tanto0T, % se dirigía a su
asiento cuando la señora 2renchard regres!, con las manos llenas, casi corriendo.
+harles hi$o adem#n de adelantarse, pero la señorita ,innie bram!3
=Déle las vendas a la señorita Setterington. Beremos si sabe lo bastante de en&ermería
para cuidar a nuestra uerida tía Spring.
=@o no peleo a puñeta$os =ob)et! tía Spring.
=,ademoiselle ,innie, %o %a me o&recí a curar las heridas del amo, % se neg!
rotundamente. De modo ue si él? =empe$! +harles.
Hannah no esper! a oír c!mo acababa auella perorata sino ue avan$! hacia Dougald
con con&ian$a arduamente ganada % con un plato de comida. 'ra una en&ermera competente %
sus dedos ansiaban curar a Dougald en m#s de un sentido. "e cogi! del bra$o.
=Bamos al comedor peueño.
Dougald se ued! mir#ndole la mano con la ue le cogía el bra$o.
=Señorita Setterington, es usted una presuntuosa.
Hannah le solt!.
=,u% bien.
"e dio la espalda % se cru$! de bra$os, sabiendo a la per&ecci!n lo ue estaba a punto de
ocurrir.
=Dougald, uerido, pareces un b#rbaro. =2ía Spring parecía a&ligida.
=-o eres algo agradable de ver en la mesa del desa%uno =di)o tía Isabel en tono de
reproche.
2ía 'thel se tap! los o)os con la mano.
=,e mareo si veo sangre.
Hannah o%! la respiraci!n pesada de Dougald % sonri!. +!mo le gustaba ver a Dougald
derrotado por auellas cuatro &r#giles ancianas.
=C,aldici!nD =murmur! Dougald al levantarse=. Fue solo un peueño altercado.
+uando Hannah volvi! la vista atr#s, tía 'thel le guiñ! un o)o.
Dougald empe$! a renuear, pero algo capt! su atenci!n. Se detuvo % se ued! mirando
a su heredero.
=2engo un al&iler de corbata con un diamante igual a éste =observ! en tono
contrariado.
Seaton lo toc! con el dedo.
=Debo elogiar tu buen gusto.
Dougald sacudi! la cabe$a % pas! de largo mientras Hannah le oía murmurar3
=C2unanteD
"a señora 2renchard sigui! a Hannah % a Dougald. (n laca%o se apresur! a retirar la
silla de la mesita redonda.
Dougald se sent! con poca gracia.
=,e acordaré de esto =le di)o a Hannah.
"a señora 2renchard puso las vendas % la pomada al lado de Dougald % una ta$a
humeante cerca de Hannah.
=Su chocolate caliente, señorita Setterington.
=:racias, señora 2renchard. "ord Raeburn, usted lo recuerda todo. =Hannah de)! el
plato cerca de su mano derecha, había aprendido algunas cosillas en los años ue llevaba
cuidando en&ermos, % una de ellas era ue tenían ue estar en el lecho de muerte antes de
hacerle ascos a la comida=. @ %o también.
Por ahora podría decirse ue estaban en un empate técnico, al menos mientras hubiera
un laca%o en la puerta % la señora 2renchard merodease alrededor de Hannah dispuesta a
prestarle a%uda.
Dougald le enseñ! los dientes en un gruñido de eno)o.
=Deberías comer. @a est#s demasiado &laca.
=:racias, señor, por ese comentario lison)ero. Buestro semblante también podría
me)orar.
'stall! en una carca)ada ue &ren! de repente cuando le tir! del labio.
=Arpía =di)o en agradecimiento.
=+oma. 'so le obligar# a tener la boca cerrada.
@ le alis! el cabello hacia atr#s. El apart! la cabe$a como si su caricia le uemara.
=/+u#ndo aprendiste en&ermería0
=Aprendí mucho cuando cuidaba a lad% 2emperl% % m#s a.n mientras estuve al &rente
de la Distinguida Academia de Institutrices. =+on un movimiento lento le acarici! la me)illa.
+uando él se lo permiti!, le levant! la barbilla % lo e1amin!=. "as chicas de dieciocho años
siempre est#n haciendo travesuras, % después de las travesuras, alguien debe vendarles las
heridas.
=Debía encantarte dirigir esa academia tu%a. 2odas auellas chicas haciendo lo ue t.
les decías. Podías imaginarte ue eran tus hi)as. =Hi$o una pausa=. 'so debi! de ser casi
tan bueno como tener tu propia &amilia.
"e entraron ganas de abo&etearlo, pero estaba peor ue lo ue había apreciado en un
primer momento. +uando desli$! las manos por el cuero cabelludo de Dougald encontr! otros
dos chichones del tamaño apro1imado de un huevo de gallina. "e habían dado una buena
pali$a.
'n auel instante se alegr! de ello.
='res un auténtico cerdo =di)o con naturalidad, como uien no uiere la cosa.
=CSeñorita SetteringtonD =e1clam! la señora 2renchard.
Hannah hi$o caso omiso de la desaprobaci!n. "a señora 2renchard no tenía ni vo$ ni
voto en auella guerra entre Dougald % ella.
=Señor, /le duele la cabe$a0 =pregunt! Hannah.
=+laro =le espet!.
=/Be bien con el o)o bueno0
Dougald le dirigi! una mirada lasciva a los senos.
=C@ veo un hermoso panoramaD
"a señora 2renchard carraspe!. Al parecer no estaba acostumbrada a oír a su amo hacer
cumplidos a una mu)er sobre sus pechos.
Hannah se consol! como pudo con auel comentario.
=-ecesito vendas &rías para vendarle la cabe$a % un bistec &río para el o)o =le
comunic! al ama de llaves.
"a señora 2renchard dio instrucciones al criado.
=/+!mo est# nuestro uerido muchacho, señorita Setterington0 =2ía 'thel asom! por
la puerta para echarle una o)eada al maltrecho Dougald, ue se incorpor! un poco.
='sto% bien, tía 'thel. /Por ué todo el mundo habla de mí como si %o no pudiera
oírle0 /@ por ué todo el mundo arma tanto revuelo por unos peueños cortes de nada0 C'sto%
bienD
=@a me imagino ue lo est#s. +uando un hombre se solivianta tanto, es ue
sobrevivir#. =2ía 'thel se retir!, pero Hannah la o%! musitar entre dientes=3 C@ m#s es la
vergLen$aD
+harles apareci! por el hombro i$uierdo de Dougald con su nari$ &rancesa levantada
hacia Hannah en señal de desa&ío.
A ella le importaba un comino, mientras no se entrometiera en lo ue estaba haciendo.
Al &in % al cabo, él había a%udado a Dougald a vestirse. Había tenido la oportunidad de
hacerse una idea clara sobre el estado de salud de Dougald.
=Primero le curaré los araña$os.
"a señora 2renchard destap! un tarro de arcilla % se lo o&reci! a Hannah.
=+onsuelda me$clada con manteca de cerdo =le e1plic!.
Hannah le unt! con cuidado un poco de auel ungLento en el labio % descubri! ue las
palabras se le escapaban de la boca sin ue el decoro ni el hecho de ue otras personas
pudieran oírlas las re&renasen.
=/Aué has estado haciendo, Dougald0 /Pretendías lograr ue te mataran0 -unca antes
has sido tan est.pido como para meterte en una pelea ue no pudieras ganar.
Dougald intent! ale)ar la cabe$a de su alcance.
='sta cosa apesta.
='s una penitencia por tus pecados. =Hannah contest! lo bastante &uerte como para
ue la señora 2renchard la o%era, dirigi! una r#pida sonrisa en direcci!n a ella, luego e1tendi!
el ungLento sobre las heridas de la barbilla % sobre la in&lamaci!n de su ore)a % murmur!=3
/D!nde estuviste anoche0 /'n la tasca con Al&red0
=,e est#s incordiando.
=Alguien tiene ue hacerlo =repuso Hannah=. Has estado mu% cerca de conseguir
ue te mataran.
"a señora 2renchard se estremeci!.
"os dos, Dougald % Hannah, la miraron.
=+omo los otros señores =di)o en una vo$ ahogada.
Dougald solt! un bu&ido.
=Sí, señora 2renchard, pero %a ha oído los rumores. @o maté a mi esposa % a los dem#s
señores para obtener el título. -o vo% a matarme a mí mismo.
=Sí señor. ='l tarro ue sostenía la señora 2renchard en las manos estaba temblando
=. Había olvidado eso, señor.
Hannah levant! la mano derecha.
=/Por ué co)eabas0
=,e caí en un ho%o % me torcí el tobillo. ="a mano libre se arrastr! hasta el plato de
Hannah % cogi! el panecillo.
Siempre le habían gustado los panecillos tiernos.
Hannah le unt! los nudillos de ungLento.
=Dice sir 9nsloP ue ahora eres un persona)e rom#ntico conocido en toda Inglaterra.
=Sir 9nsloP. =Dougald &i)! su turbadora mirada, o me)or dicho, la mitad de su
turbadora mirada, en el rostro de Hannah=. Has estado &lirteando con él.
=@o no &lirteo con nadie =repuso de)ando de sonreír % cogiendo los venda)es con los
ue le vend! los dedos.
=Has estado hablando con él.
"leg! un laca%o con toallas &lotando en una palangana de agua. 9tro traía un bistec en
un plato.
Hannah cogi! una toalla de la palangana % la retorci! para escurrir el agua &ría.
=He hablado con él.
=-o uiero ue hables con él.
'staban al$ando cada ve$ m#s la vo$, pero Hannah no podía contenerse.
=-o seas ridículo.
='s peligroso.
"e sacudi! con la toalla en la cabe$a.
=Si %o oí los rumores? t. también.
"a cogi! por la muñeca % ella ba)! la mirada hacia él.
;a)o los morados % los rasguños volvía a mostrar su rostro &río % adusto, % su e&ica$
cara de pocos amigos transmitía una advertencia3 4-o oigas los rumores. +réelos. So% un
hombre peligroso.8
Bolvía a amena$arla, a plena lu$ del día % después de ue ella tuviera la amabilidad de
vendarle las heridas. Si no hubiera estado herido, Hannah le habría dado una tunda. Se liber!
de un tir!n % mir! a los laca%os. "a cara de palo de la señora 2renchard demostraba ue había
oído al menos la .ltima parte de su riña. "os criados parecían agu$ar el oído.
Daba lo mismo, aunue, /realmente daba lo mismo0 2oda auella situaci!n era
insostenible, % la señorita Hannah Setterington no estaba dispuesta a permitir ue ning.n
hombre la intimidase % menos su marido.
=CPaparruchasD -o tengo por ué soportar estas tonterías.
=/@ ué piensas hacer0
"evant! el bistec, lo coloc! con cuidado sobre su o)o malo % dio un paso atr#s para
e1aminar los resultados.
=2ienes un aspecto completamente ridículo. =@ avan$! hacia él, se inclin!, cogi! la
ta$a de chocolate, ahora tibio, % di)o en vo$ ba)a pero implacable=3 Bo% a coger el primer
tren de vuelta a "ondres.
,ientras se daba media vuelta para marcharse, Dougald la su)et! por la &alda.
=Señora 2renchard, pregunte a tía Spring si puede venir a a%udarme.
"a señora 2renchard le hi$o una reverencia % se march! corriendo hasta el sal!n del
desa%uno.
=/Aué crees ue est#s haciendo0 =le pregunt! Hannah=. -o puedes obligarme a
uedarme auí por la &uer$a.
9bserv! la intensidad de su .nico o)o % pens! ue iba a abalan$arse sobre ella. De)! la
ta$a sobre la mesa para poder de&enderse.
De&enderse o alegrarse de ue se abalan$ara sobre ella? Cué dilemaD
@a no sabía cu#l de las dos cosas deseaba m#s. 2odos los años ue había pasado sola
habían sido de castidad % estaba orgullosa de su contenci!n. Se había &i)ado en los hombres,
hombres guapos, hombres ue)icosos, hombres ue intentaban seducirla con las &rases m#s
dulces % los m#s enérgicos abra$os, % ella los había recha$ado a todos. +on su ingenio a
veces, % otras con un sopapo, los había puesto en su lugar, los había reducido a lo ue eran en
realidad3 niños en&urruñados o bestias necesitadas. Se imaginaba a sí misma como un basti!n
de la rectitud, una &ortale$a tan resistente ue el mero encanto % la pulcra virilidad no podían
asaltarla.
Ahora se daba cuenta de ue no había sido &uerte, simplemente no había encontrado a
ning.n hombre ue hubiera hecho peligrar sus principios. Auellos hombres no eran Dougald.
-ada en sus cuerpos ni en sus almas había despertado en ella pasi!n o alterado su soledad,
pues ninguno de auellos hombres era el compañero ue la -aturale$a había dispuesto para
ella.
A la -aturale$a solo le importaba ue dos cuerpos sintieran una pasi!n mutua ue les
llevara a reproducirse. "a -aturale$a no comprendía ue una mu)er necesitaba ser m#s ue
una hembra procreadora destinada a aumentar la tribu.
Ahora Hannah se en&rentaba a su pare)a, oía sus amena$as, sabía lo ue él deseaba?
C;ahD Había tramado su captura como si &uera una mascota ue se le había escapadoK sin
embargo, e1periment! un breve % agudo dolor cuando se le eri$aron los pe$ones, % un c#lido
% lento deseo ue iba alo)#ndose en su vientre.
2enía ue poner &in a auello. Si él se enteraba =% Dougald siempre había sido mu%
agudo en lo ue a pasiones animales se re&ería=, se comportaría de un modo ue
probablemente la haría sentirse desgraciada % a él satis&echo. -o le cabía la menor duda de
cu#l sería esa acci!n, ue tenía ue ver con emociones largo tiempo reprimidas % dos cuerpos
desnudos.
Apart! auel pensamiento con una consternaci!n virginal ue la )oven Hannah nunca
había e1perimentado. 2enía ue poner &in a auella escena. 2enía ue salir de alg.n modo de
auella habitaci!n antes de ue él intentase aprovecharse de ella o ella le revelara con
demasiada &ranue$a lo ue pensaba de él cuando era m#s )oven % de su actual alma
despreciable % tan mancillada.
Pleg#ndose de bra$os mir! a Dougald.
=So% la señorita Hannah Setterington de la Distinguida Academia de Institutrices % no
toleraré amena$as.
=-o esto% amena$ando a nadie =repuso Dougald en un tono tan &río % &irme como el
de ella.
Se uedaron mir#ndose &i)amente, librando una batalla de voluntades, sin ue ninguno
de los dos diera su bra$o a torcer.
2ía Spring apareci! por la puerta.
=,e temo ue no so% mu% buena vendando heridas, mi uerido muchacho. 'st#s
me)or al cuidado de la señorita Setterington.
Hannah % Dougald de)aron de mirarse a los o)os.
=-o es por eso por lo ue te pedí ue me a%udaras, tía Spring =mani&est! Dougald.
2ía Spring corri! hacia él.
='ntonces, /ué puedo hacer por ti0
=/-o me di)iste ue conocías a la &amilia ;urroughs0 =pregunt! él en una vo$ tan
e1agerada como la de un actor ambulante.
'l nombre no signi&icaba nada para Hannah, ue dio un tir!n de la &alda con la
intenci!n de liberarse.
2ía Spring parpade! ante auel )uego de tira % a&lo)a.
=+laro ue sí, uerido. A lo ue ueda de ellos3 solo el vie)o matrimonio % es una
l#stima. =Se volvi! hacia la señorita ,innie, hacia tía Isabel % tía 'thel, uienes, guiadas por
la curiosidad, la habían seguido=. Dougald est# preguntado por los ;urroughs.
="os conocemos =atron! la tía Isabel=. Son una pare)a agradable, pero mu%
estirados.
=/'stirados0 =pregunt! la señorita ,innie con desdén=. 'st#n mu% pagados de sí
mismos.
+omo no era hombre ue se perdiera una conversaci!n así, sir 9nsloP apareci! tras
ellas.
=Sí, señora, pero la &amilia lleva en la regi!n desde la época de los 2udor. Se diría ue
tienen todo el derecho del mundo a estar pagados de sí mismos.
=;ueno, ahora se e1tinguir#n =declar! tía Isabel=. -o tienen a nadie.
Dougald retorci! la &alda de Hannah en su puño vendado.
=/Di)iste ue habían perdido a su hi)o cuando estaba en la &lor de la edad, poco
después de ue se le negara el permiso para casarse con una tal señorita +arola 2homlinson0
Hannah de)! de tirar tan de repente ue se precipit! hacia Dougald, pero recuper! el
euilibrio )usto antes de caer sobre su rega$o % se dio media vuelta para encararse a él.
Sentado en una silla como si de un trono se tratase, sombrío % severo, estaba el hombre
ue conocía sus secretos. 'l hombre ue sabía ué teclas debía pulsar en ella. 'l hombre ue
conocía el nombre de su madre % sabía lo desesperadamente ue Hannah deseaba descubrir
ué &amilia había de)ado. 'l hombre ue estaba seguro de ue iría a "ancashire % se uedaría,
a pesar de lo ue él hiciera o di)era, para tener la oportunidad de conocer a sus abuelos.
Seguramente él era uien había dirigido sutilmente sus indagaciones hacia el lugar correcto.
-o era de e1trañar ue estuviera tan con&iado.
=;urroughs. =Prob! c!mo sonaba el nombre. ;urroughs. 'l apellido de su padre. -o
lo sabía. Su madre nunca se lo había dicho. Se lo había preguntado, pero las pesuisas
causaban tal dolor a su madre ue había pre&erido esperar, % esper! hasta ue &ue demasiado
tarde % su madre %a no pudo decírselo.
Ahora Dougald sabía el nombre de sus abuelos, de los padres de sus padres. Se volvi!
hacia tía Spring, incapa$ de reprimir esa clase de desesperaci!n ue solo un huér&ano
comprendería.
=/Podría? me diría d!nde viven0
2ía Spring le sonri!.
=/"os conoces, uerida0
=-o. -o, pero?
=Amigos de la &amilia, sin duda =coment! tía 'thel.
=Sí.
Hannah mir! a su alrededor para descubrir ue era el blanco de todas las miradas. -o
había reparado en ello, en ue tendría ue e1plicarse ante todos. /Por ué habría de hacerlo0
Había imaginado ue podría hacer discretas averiguaciones a lo largo de un dilatado período
de tiempo. -o había pensado en ue Dougald estaría en el castillo Raeburn, haciendo
imposible su estancia allí, haciendo imposible su huida.
=Supongo ue podría decirse así, aunue han pasado muchos años? seguramente no
me conocer#n.
=2engo una idea, tía Spring. /Por ué no los invitas a hacernos una visita dentro de,
digamos, un mes0 Para entonces la señorita Setterington %a estar# asentada en su puesto %
sabremos m#s acerca de ella % su relaci!n con los ;urroughs =di)o Dougald en un tono ue
transmitía una &alsa % cordial sorpresa.
2ía Spring aplaudi!.
=C(na idea genial, DougaldD "es escribiré de inmediato.
=,antén la presencia de la señorita Setterington en secreto, ser# una sorpresa =le
instru%!=. -o ueremos presentarla tan pronto.
=Sería maravilloso ver sus caras =estuvo de acuerdo tía Spring=. /'so sería
aceptable para usted, señorita Setterington0
Hannah mir! el rostro de tía Spring, ardiente ante la e1pectativa. ,ir! a las tías, alegres
% en espera de su decisi!n. 9bserv! a sir 9nsloP ue a su ve$ la observaba a ella. +ontempl!
a +harles % a la señora 2renchard, ue miraban la escena tal como hacen todos los criados
entregados, intentando predecir el curso de su &uturo por las palabras de sus amos.
@ mir! &i)amente a Dougald, petulante, satis&echo, apaleado pero irreductible % como
siempre, victorioso.
=,e gustaría mucho, tía Spring. 'so me gustaría mucho =repuso, dobleg#ndose ante
lo inevitable.
*I
4/De veras creía ue iba a de)arla escapar08 Dougald observaba a Hannah salir del
comedor rodeada de las ancianas damas ue había acogido ba)o su ala % se ech! a reír ba)ito,
con amargura.
Poco después de ue Hannah lo abandonara, empe$! a investigar sobre la identidad de
sus abuelos. Había imaginado ue le o&recía esta averiguaci!n como un regalo, un regalo ue
demostraría ue había hecho lo correcto al regresar con él. Pero ella nunca regres! % ahora él
tenía auella in&ormaci!n en un puño, como un miserable. 2endría ue pagarle por auellos
datos. Pagarle del modo ue él eligiera.
'ra vagamente consciente de ue Seaton tomaba posiciones para sentarse a su derecha,
pero no le prestaba atenci!n. Aue Seaton hablase primero. Dougald escucharía lo ue tenía
ue decir.
Al &in % al cabo, ra$on! Dougald, Seaton había matado al menos a dos duues de
Raeburn % estaba intentando matar a otro.
Dougald la había atrapado. 9tra ve$. Por completo. De todas las maneras posibles.
De pie )unto a la ventana del gran % soleado taller de las tías, empla$ado en la torre del
ala oeste, Hannah miraba la torre ue se elevaba al otro lado, en el ala este. Allí había sido
atrapada otra esposa Raeburn % se había liberado con un salto suicida.
-o es ue Dougald la hubiera encerrado &ísicamente ni ue ella &uera a saltar para
morir, pero la había atrapado con la misma seguridad ue si hubiera dado vuelta a una llave.
"e ardía el est!mago. -unca se había sentido así, ni siuiera cuando la amena$! con
asesinarla. Había sido una vaga amena$a, palabras pronunciadas con la intenci!n de
impresionarla. @ se había recuperado porue no le creía capa$ del asesinato. Al &in % al cabo,
había sido su amante. Sus cuerpos se habían &undido, habían compartido una misma pasi!n,
habían estado tan cercanos en cuerpo % alma como dos personas pueden estar.
Al menos? eso creía ella. 2al ve$ auella cercanía no había sido m#s ue una uimera,
inducida por una imaginaci!n )uvenil % por su necesidad de tener a alguien, a una sola
persona, a uien amar. Porue Dougald era ahora el ue movía los hilos de sus deseos, % los
usaba para obligarla a hacer cosas % para atarla.
"a vo$ de tía 'thel interrumpi! la melancolía de Hannah.
=Benga, tía Spring, preg.ntaselo.
Hannah se moría de vergLen$a al interrogarse sobre ué circunstancias pretenderían ue
les clari&icase.
+omo estaba m#s alta ue el resto del castillo, a la habitaci!n de la torre le daba el sol
por la mañana % por la tarde, % recibía toda la lu$. "as tías se apiñaban en torno a una gran
mesa sobre la ue se desparramaban muestras de todos sus intereses. (na de las preciadas
rosas de tía 'thel se encontraba en un )arro )unto al cuaderno de dibu)o de la señorita ,innie.
(na variedad de piedras pulidas, engarces de plata % herramientas de )o%ería estaban
dispuestos ordenadamente ante la silla de tía Spring. 'l telescopio de tía Isabel apuntaba por
la ventana hacia el cielo. Peda$os de labores % tro$os de tapices estaban dispersos por toda la
super&icie. "a habitaci!n parecía llena de hilos de brillantes colores, a$ul real % p.rpura,
granate % melocot!n p#lido. (no &rente a otro, )unto a la ventana m#s grande, se al$aban
cuatro &ormidables telares.
2elares. /Aué harían las ancianas damas con los telares0
=Preg.ntaselo, tía Spring. Sabes ue debemos estar seguras de ue sea la persona
apropiada.
Hannah tenía la mirada perdida en las verdes % onduladas colinas de la &inca, pero podía
percibir claramente los tonos agudos de tía Isabel. De hecho, las oía a todas, pues elevaban las
voces para compensar la pérdida de audici!n de tía Isabel. 'ra evidente ue en auella
estancia no había secretos.
Hannah se prepar! para a&rontar sus inuisiciones mientras tía Isabel se acercaba
trotando hasta ella.
=Auerida señorita Setterington, /es eso cierto0 =le pregunt!.
=;ueno, depende de lo ue me esté preguntado =di)o Hannah con precauci!n.
=Solo una cosa podría interesarnos. ="os o)os de tía Spring parpadearon con una
e1presi!n miope ante Hannah=. /'s cierto ue conoce a nuestra uerida reina Bictoria0
Hannah se ued! mirando los o)os candorosos de tía Spring. Auella no era la pregunta
ue esperaba. Después de la escena del desa%uno, sin duda el castillo entero hervía de
curiosidad acerca de la cone1i!n de Hannah con Dougald, del pasado de su &amilia, de su
condici!n de hi)a ilegítima.
=/,e pregunta si he conocido a la reina Bictoria0 =repiti! Hannah asombrada.
=CSíD Sí, e1actamente eso.
/Por ué uería saberlo tía Spring0 /+!mo debía responderle Hannah0
Hannah había conocido a la reina Bictoria. -o le sorprendía ue tía Spring hubiera
obtenido auella in&ormaci!n. 'ra obvio ue Dougald había indagado sobre la vida de
Hannah. -ing.n #mbito de su vida había uedado ignoto, ning.n rinc!n ine1plorado, % había
elegido compartir auel &ragmento concreto de in&ormaci!n con sus tías.
=+onocí a su ma)estad =admiti! Hannah=. Apo%! mi academia.
2ía Spring lan$! una mirada emocionada hacia las dem#s damas.
=C's cierto, chicasD =grit! en tono )ubiloso.
Haciendo volar sus ri$os % su &alda, tía 'thel arranc! emocionada a la carrera hacia
ellas, mientras tía Isabel seguía preguntando3
=/Ha dicho ue era cierto0
=Sí, Isabel, es cierto.
"a señorita ,innie contest! a tía Isabel mir#ndola directamente % vocali$ando
notoriamente, luego se apresur! dando muestras de emoci!n con destellos en los o)os
desvaídos.
=Bamos, cuéntenoslo todo. =2ía 'thel llevaba guantes de )ardinería % sostenía las
ti)eras de podarK antes de auella congregaci!n de las tías había estado cuidando diversas
plantas ue se encontraban en la habitaci!n=. /'s su ma)estad tan )oven % bonita como en su
retrato0
='s mu% bonita % mu% )oven para llevar sobre los hombros tan tremenda
responsabilidad.
'n realidad, Hannah había agradecido a las estrellas en in&inidad de ocasiones no haber
nacido con la tarea de reinar sobre Inglaterra. Su ma)estad estaba rodeada de pompa %
ceremonia en todo momentoK el .nico tiempo ue parecía disponer para sí eran auellas
ocasiones en ue ella, su consorte % los niños escapaban a 'scocia para tomarse un respiro.
=2enemos este retrato de ella. =2ía Isabel mostr! a Hannah un peueño !leo, una
réplica del retrato o&icial de la coronaci!n=. /Se le parece0
='s clavada a ella =repuso Hannah.
"as tías intercambiaron miradas.
=/Por ué le importaba tanto0
=/Ha visto a su uerido consorte0 =pregunt! tía Spring.
=/Al príncipe Alberto0 ="a ma%oría de la gente se mostraba interesada cuando se
enteraban de ue Hannah había conocido a la pare)a real, pero en auel momento parecía estar
cumpliendo los sueños de auellas damas=. Sí, me presentaron a los dos.
=2enemos este retrato de él. ="a señorita ,innie sac! un amarillento recorte de
prensa del amplio bolsillo de su delantal=. -o es una de esas vulgares caricaturas sino un
retrato real. /Se le parece0
=Sí, mucho. =Hannah mir! a su alrededor para descubrir sus e1presiones ansiosas=.
Ahora díganme ué uieren saber.
2ía 'thel se uit! los guantes % los de)! )unto a las ti)eras de podar.
2ía Spring cogi! a Hannah de la mano.
=Benga % siéntese.
Hannah la sigui! hasta el lugar ue habían dispuesto para sentarse, una congregaci!n de
sillas % so&#s colocados en torno a una estu&a de hierro %, aunue las ventanas estaban un poco
abiertas para de)ar pasar la &resca brisa de auel día de mar$o, la estu&a irradiaba calor. "as
tías se apiñaron a su alrededorK Hannah había notado ue cuando las damas llegan a una
avan$ada edad, la piel se les adelga$a, los huesos parecen los de un p#)aro % buscan el calor
como una droga. 'n realidad, las cortinas de las ventanas eran gruesas, para &renar las r#&agas
de viento ue asolaban el dormitorio de Hannah, % toda la pared estaba recubierta de
magní&ico terciopelo p.rpura para impedir las corrientes de aire.
De modo ue Hannah tom! la silla m#s ale)ada de la estu&a, se arremang! % pregunt!3
=/Por ué est#n tan interesadas en la reina Bictoria0
2ía Spring mir! a su alrededor buscando a sus compañeras.
=Adelante, tía Spring =asinti! la señorita ,innie=. +uéntale a la señorita
Setterington lo ue hemos hecho.
=Sí. =2ía Spring se sent! % empe$! a dar brincos en la silla como una niña presa de la
emoci!n=. Durante años mi hermano &ue el duue de este lugar.
=Sí, %a lo sabía. =Pero Hannah no sabía ué tenía eso ue ver con la reina Bictoria.
=Rupert siempre &ue mu% mani#tico. 'ra mu% consciente de su posici!n. Siempre
estaba hablando de las obligaciones ue tenía ue a&rontar. @ era m#s estirado ue el palo de
una escoba. =2ía Spring sacudi! la cabe$a=. @o nací auí % he vivido siempre auí, pero
por el modo en ue él se comportaba cualuiera diría ue le robé el pan de la boca.
2riste historia la ue contaba tía Spring, tantas veces repetida entre las damas solteras de
Inglaterra.
=Imagino ue él la hacía sentir inc!moda =di)o Hannah amablemente.
2ía Spring levant! la nari$.
=-o? era un hombre con mucho car#cter. ,e hacía sentir m#s como un obst#culo ue
otra cosa, % era de la clase de hombres ue se habría ue)ado aunue se hubiera ahorcado con
una soga de seda. Incluso cuando el uerido "aPrence le pidi! mi mano, Rupert se lament!
de la pobre$a de "aPrence. C+omo si %o no hubiera sido m#s &eli$ siendo la mu)er de un
soldado ue dependiendo de RupertD =Asinti! hasta ue sus ri$os empe$aron a moverse=.
Si no &uera porue Rupert nos neg! su permiso, %o habría tenido la dicha de vivir con
"aPrence. "o mataron en 'spaña, %a sabe, &ue un héroe hasta el &inal, % al menos %o habría
tenido muchos m#s recuerdos?
2ía Spring se ued! mirando al &rente, con la boca apretada % los o)os perdidos %
a&ligidos. 'l silencio llen! la estancia. Hannah vio c!mo las amigas de tía Spring
intercambiaban miradas % luego se sonreían tristemente unas a otras.
2ía Isabel le dio unos golpecitos en la mano a Hannah, inclin#ndose hacia delante, % su
vo$ grave contrastaba e1trañamente con la delicade$a del momento.
='s triste saber ue una de nosotras podía haberse casado % ser &eli$, aunue solo &uera
durante un breve período de tiempo, % ue una cosa tan insigni&icante como el dinero impidi!
esa uni!n, % ue un acontecimiento tan horrible como la muerte puso &in a ese amor para
siempre.
=C9h, noD @o a.n lo amo % él a.n me ama. Alg.n día estaremos todos )untos? él % la
uerida peueña? =tía Spring se toc! la &rente como si le doliera. "uego en un arrebato de
entusiasmo se puso a aplaudir=. ,ientras tanto, tengo a mis amigas para hacerme &eli$.
"aPrence &ue mi verdadero amor % un verdadero amante uiere la &elicidad para el amado, no
importa cu#nto tiempo tenga ue esperar.
=Aué pensamiento m#s bonito =repuso Hannah, mientras pensaba3 49tra prueba de
ue Dougald nunca me ha uerido.8
+omo si necesitara una prueba así. El uería ue &uera desgraciada % lo estaba haciendo
mu% bien. A veces sentía ue llevaba el nombre 4bastarda8 escrito en la &rente. Por ese motivo
había ido a "ancashire. Para descubrir su procedencia.
Dougald se había percatado de ello. +laro ue se había percatado. Hacía %a unos años le
e1plic! lo mucho ue deseaba conocer sus orígenes %, en auel momento, él consider! ue su
anhelo era una tontería. 'l ma%or cabe$ota del mundo le había dicho ue en realidad debía
vivir para él. +ualuier persona sensata sabría ue ella se revelaría ante tal pretensi!n, pero
Dougald no. -o le había prestado ninguna atenci!n? hasta ahora. Hasta ue auella
in&ormaci!n le &ue .til para tenderle una emboscada.
Pos! la mirada sobre tía Spring. 'lla era la clave de la liberaci!n de Hannah. 2ía Spring
conocía a la &amilia de Hannah, probablemente sabía d!nde vivían. /Aué le impedía acudir
sola a casa de sus abuelos, presentarse allí como su nieta % dis&rutar de una agradable visita0
Se llev! la mano al cuello % sinti! c!mo se le aceleraba el cora$!n.
/Aué otra cosa, adem#s del temor a un brutal recha$o0
=Spring, uerida =di)o tía 'thel=. /Bas a contarle a la señorita Setterington por ué
ueremos ue la reina Bictoria venga a visitarnos0
Sin saber mu% bien c!mo, Hannah se encontr! de pie.
=/Auieren ue la reina Bictoria venga a visitarlas0 /Auí0
=Auerida señorita Setterington, una dama nunca grita. =,ientras reprendía a Hannah,
la señorita ,innie al$! una ce)a a tía 'thel.
="o siento mucho. =2ía 'thel parecía a$orada al e1cusarse=. Auería decir ue
de)#ramos a tía Spring seguir con su relato.
="a señorita Setterington no gritaba. Simplemente habl! claramente, para variar. =2ía
Isabel tirone! de la &alda de Hannah=. Aueridas, vosotras tenéis tendencia a bisbisear.
=,e es&or$aré en recordarlo =di)o humildemente Hannah.
=Ahora, uerida, siéntese % de)e ue tía Spring lo e1pliue todo.
Aterrada, Hannah se de)! caer en la silla. Daba lo mismo lo ue tía Spring di)ese, eso no
e1plicaría lo ue Dougald tenía en mente cuando les cont! a las tías ue Hannah conocía a su
ma)estad. /Se suponía ue tenía ue escribir a la reina e invitarla al castillo Raeburn0 /Por
ué0 /+reía ue iba a ganar poder con la visita de la reina0 De ser así, él había subestimado la
&uer$a de Hannah.
=+uando la esposa de Rupert muri!, %o le a%udé con sus hi)os, % cuando sus hi)os %a
estaban casi crecidos, me preguntaba ué iba a hacer %o con mi vida =sonri! a la señorita
,innie=, cuando mi uerida amiga de tantos años perdi! a su hermano % su hogar, % me
percaté de ue seríamos buenas compañeras.
"a señorita ,innie miraba &i)amente a tía Spring, % Hannah pens! ue la sombría
e1presi!n de la anciana estaba llena de a&ecto % también de impaciencia ante los meandros de
la narraci!n.
='ntonces mi marido le ech! el o)o a esa desvergon$ada criadita %, cuando me
encontraba en mis horas m#s ba)as, la uerida ,innie le habl! de mí a la uerida Spring % ella
me o&reci! re&ugio =salt! 2ía 'thel.
2odas miraron a tía Isabel, esperando su historia.
=,i marido muri!, ue el vie)o verde descanse en pa$, o al menos ue descanse. -o
me de)! nada, pero Spring di)o ue las amigas de 'thel % ,innie eran sus amigas % %o?
realmente no tenía elecci!n. =2ía Isabel se apresur! a añadir=3 -o creas ue no me alegro %
agrade$co mucho el estar auí, solo uiero contarle ue realmente me encontraba mu%
necesitada. -o vine auí solo por la alegre vida de la ue dis&rutan las damas.
=Su señoría, el conde, debi! de sentirse?
=C9h sí, mu% perturbado de ue compartiera su generosidad con mis ueridas amigas.
:ruñía % perdía los estribos como si tuviera un gusano en las tripasD =2ía Spring se llev! los
dedos a la boca % mir! por la ventana=. CHummmD -unca había pensado en eso. Aui$# tenía
un par#sito.
='s bastante discutible =señal! la señorita ,innie.
2ía Spring la mir! vagamente.
=Pero tuvo su recompensa =e1plic! la señorita ,innie=, o su castigo.
=+iertamente =asinti! tía Spring=. @ como cristiana lloré su muerte, pero después de
ue murieron los chicos Seran mis sobrinos, %a lo sabéis, % sus hi)osT, se volvi! desagradable
% taciturno.
2ía 'thel se levant!, apret! las manos, las rela)! % las volvi! a apretar.
='ran sus hi)os, uerida. -o ha% nada m#s horrible ue tus hi)os mueran antes ue t..
9tra triste historia, observ! Hannah, tan triste ue tía Isabel atra)o a su amiga hasta su
lado en el so&# % le dio unas palmaditas en la mano venosa.
"a vo$ de tía Spring se uebr! % se le llenaron los o)os de l#grimas.
="o sé, 'thel. "o sé.
=2al ve$ no deberíamos e1tendernos en un tema tan triste. ="a señorita ,innie
asinti! de modo elocuente a tía 'thel=. 'n cambio, deberías contarle a la señorita
Setterington por ué ueremos ver a la reina Bictoria.
=Sí, uerida =repuso tía Spring=. Se lo contaré.
=2al ve$ pueda aclararme el motivo =sugiri! Hannah.
2ía Spring hi$o un gesto hacia la mesa de traba)o.
=2enemos algo para ella.
=/Para la reina0
=Sí, % ueremos ue le escriba % le diga ue venga.
=Pero, con el debido respeto, la reina no vendr# porue %o se lo pida.
=Pues debería hacerlo. =2ía Spring elev! la vo$, a&ligida, % se toc! la me)illa con la
%ema de los dedos=. 2iene ue escribirle % decirle ue venga para ue le podamos dar? le
podamos dar? la cosa.
"a mala memoria de tía Spring causaba mucha tensi!n a sus compañeras.
=/"a cosa0 =la anim! Hannah.
='so ue le hemos hecho =insisti! tía Spring=. CA%, no me acuerdo de la palabraD
="a palabra no importa, señorita Spring. Puede enseñarle a la señorita Setterington lo
ue han hecho después de ue ha%an tomado el té =di)o la señora 2renchard desde el umbral
de la puerta.
=C9h, síD =2ía Spring aplaudi!=. Auerida Gud%, /has traído pasteles de crema0
=Por supuesto, señorita Spring. Sé lo mucho ue le gustan. ="a señora 2renchard
empu)aba un carrito cubierto con un mantel blanco lleno de pasteles de todo tipo, bocadillos
planos de pan sin corte$a % dos teteras de porcelana humeantes. Al colocar las ta$as % los
platitos, pregunt!=3 /"es gusta su nueva compañera, señoras0
2ía Isabel se volvi! hacia tía 'thel.
=/Aué ha dicho0
=/Auiere saber si nos gusta la señorita Setterington0 =di)o en vo$ alta tía 'thel.
=+laro ue nos gusta. =2ía Isabel sonri! a Hannah con una chispa de humor perverso
=. +onoce a la reina.
Hannah le devolvi! la sonrisa.
='s una chica adorable =di)o tía 'thel.
='s tan amable.
'l elogio de tía Spring era predecible =Hannah sospech! ue tía Spring rara ve$
hablaba mal de nadie=, pero eso recon&ort! el cora$!n de Hannah.
="o est# haciendo mu% bien =se pronunci! la señorita ,innie.
"a aprobaci!n de la señorita ,innie llen! a Hannah de orgullo.
"a señora 2renchard puso los platos de postre.
=Señorita Setterington, parece ue las ha conuistado, C% mu% r#pidoD
'l reconocimiento de la señora 2renchard parecía menos sinceroK probablemente
desease ue la relevaran de la ardua tarea de cuidar a tía Spring, pero al mismo tiempo no
uisiera ue la sustitu%eran tan pronto. Hannah lo comprendía. Después de vender la
Distinguida Academia de Institutrices, algunas veces había deseado, aunue le diera
vergLen$a admitirlo, ue el traspaso de poderes a manos de Adorna no resultara tan &#cil.
De modo ue Hannah repuso3
='speraba tener la oportunidad de hablar con usted, señora 2renchard, para preguntarle
c!mo podía servir me)or a la señorita Spring % a sus damas.
='staré encantada de a%udarle. ="a señora 2renchard sonri!, obviamente satis&echa
por la de&erencia de Hannah=. /Auiere ue me uede % sirva el té0
=2. est#s mu% ocupada, uerida Gud%. =2ía Spring empu)! al ama de llaves por los
hombros=. -os serviremos nosotras mismas % así podr#s volver a tus obligaciones. C@a sé lo
ocupada ue est#s el día ue se hace la coladaD
=Sí, gracias, señorita Spring.
"a señora 2renchard permaneci! mu% tiesa durante el abra$o de tía Spring, pero
halagada, observando con evidente placer c!mo las tías le recomendaban a Hannah un pastel
tras otro.
"a señorita ,innie sirvi! el té % estaba per&ecto3 caliente, ricamente ambarino %
&ragante. "a comida estaba deliciosa, ciertamente digna de servirse a la reina? Hannah se
regañ! a sí misma. Pero era una locura imaginar ue la reina Bictoria acudiría especialmente
al ruinoso castillo Raeburn por una &ruslería ue habían hecho cuatro e1céntricas % ancianas
damas. /Aué tramaba Dougald0
Hannah apur! su té.
=/+u#ndo podré ver lo ue han hecho para la reina0
"as tías intercambiaron miradas, luego de)aron las ta$as de té.
=Ahora mismo, si uiere =di)o tía Spring.
Se olvidaron de la señora 2renchard mientras ellas apuraban a Hannah hacia la larga
pared tapi$ada de p.rpura. 'l ama de llaves recogi! el té, mirando hacia Hannah % las tías con
una me$cla de añoran$a % alivio, % un total sentimiento de culpabilidad. "uego sac! el carrito
por la puerta.
2ía 'thel % tía Isabel cogieron cada una un e1tremo de la cortina % se uedaron de pie,
anhelantes, esperando instrucciones.
=/'st# preparada, señorita Setterington0 =le pregunt! tía Spring.
4/Preparada para ué08 Hannah asinti!.
='nseñ#dselo =orden! la señorita ,innie.
2ía 'thel % tía Isabel tiraron de las cortinas, arrastrando el pesado te)ido por la barra %
de)ando al descubierto un tapi$.
@ no un mero tapi$. (n enorme % magní&icamente concebido tapi$ ue representaba a
su ma)estad la reina Bictoria vestida con sus ropas de la coronaci!n, con el príncipe Alberto a
su lado.
Hannah lo contempl! maravillada % cuando se recuper! lo bastante como para cerrar la
boca, volvi! a mirarlo. "a obra medía tres metros de alto % cinco de largo, % ocupando toda la
pared, llenaba los o)os de arte. -o era el tapi$ de ;a%eu1, con su descripci!n de la guerra % la
conuista. 'ra un tributo, un regalo moderno hecho con la olvidada destre$a de otros tiempos.
Auellas damas, auellas &r#giles, duras de oído, e in&ravaloradas ancianas, habían reali$ado
su ha$aña con cuatro telares % considerable talento.
Hannah se puso en pie como muestra de veneraci!n de su habilidad % su virtuosismo.
"as &r#giles, duras de oído e in&ravaloradas ancianas casi dan$aban de impaciencia.
=Díganos ué le parece =e1igi! tía Isabel.
='l detalle? la precisi!n creativa? =Parecía la reina Bictoria en carne % hueso, % si
bien el príncipe Alberto tenía un p!mulo m#s alto ue el otro, nadie se lo echaría en cara a las
artí&ices de auel empeño=. 's e1traordinario.
Hannah le habl! a tía Isabel, asegur#ndose de ue no bisbiseaba.
=C9s di)e ue era buenoD =anunci! triun&ante tía Isabel.
=/+u#nto tiempo han traba)ado en él0 =pregunt! Hannah.
=Desde el nacimiento de la reina en *5*Q =le e1plic! tía 'thel.
=Beinticuatro años? =A Hannah le pareci! asombroso ue lo hubieran terminado en
tan poco tiempo=. Su ma)estad realmente debería? =Se mordi! la lengua. "a reina Bictoria
realmente debería verlo, pero sin el permiso de Dougald no se atrevía a mencionar tal
invitaci!n=. 's sencillamente imponente.
=,ire el &ondo. (tili$amos distintos símbolos para indicar su soberanía =2ía Spring
e1tendi! la mano para indicar el magní&ico &ondo=. Isabel hi$o la luna % el sol % sugiri!
espolvorearlo de estrellas para indicar la ma)estad de la reina.
='l a$ul marino sirve de estupendo marco. =Hannah dio un paso atr#s, admirada por
la cantidad de traba)o % es&uer$o ue las mu)eres habían puesto en el tapi$.
2ía 'thel señal! un )o%ero abierto.
=2ía Spring sugiri! las gemas para representar la riue$a de la naci!n.
="os colores son e1traordinarios. =Hannah se acerc! para apreciarlos me)or.
='thel sugiri! las rosas, ro)a % blanca para representar el empu)e de la historia
brit#nica, el rosa para la )uventud eterna de su ma)estad, % las espinas? /ve las espinas0 =la
señorita ,innie indic! las $ar$as ue se retorcían en la base del monta)e=, para demostrar
ue Inglaterra se de&iende % nunca podr# ser conuistada.
=CAué inteligenteD CAué premeditadoD =Hannah no podía apartar la mirada del
armonioso tapi$, resplandeciente de simbolismo % grande$a=. /Auién lo dibu)!0
=,innie lo dibu)!, uerida. Hi$o los bosue)os % cuando &ue del agrado de todas, los
dividimos en paneles. +ada una de nosotras tuvo ue te)er dos paneles. "uego los enca)amos
% los cosimos? =2ía Spring aplaudi! de emoci!n=. "o hicimos todo solas. -o de)amos
ue las doncellas ue traba)an en la costura del castillo lo tocaran. Aueríamos rendir nuestro
propio tributo a la reina Bictoria. 'ntonces /le gusta0
=,aravilloso. =Hannah se uedaba sin ad)etivos, % el tapi$ los merecía todos.
=/'s digno de su ma)estad0 =pregunt! la señorita ,innie.
Hannah contuvo el aliento, pero no podía hablar de &orma euívoca.
=Ser# un gran honor para ella recibir seme)ante regalo.
=/'ntonces la invitar# al castillo Raeburn0 ="os o)os a$ules de tía 'thel
resplandecieron.
/Aué podía decir0 /+!mo debía contestarle0 +omo si pretendiera ganar tiempo,
esperaba ue le llegara la inspiraci!n.
=+omo pueden imaginar, la agenda de su ma)estad est# establecida con varios meses
de adelanto. Después de ue le escribamos, pueden pasar meses, incluso? =repuso Hannah.
=/Intenta decirnos ue no vendr#0 =la interrumpi! la señorita ,innie.
"a señorita ,innie reconoci! la vacilaci!n de Hannah % e1pres! abiertamente lo ue
pensaba. 'scrutando el tapi$ otra ve$, Hannah se ued! parali$ada ante la directa mirada de la
reina Bictoria ue daba la impresi!n de ue todo lo veía. Hannah no podía mentir a las tías, ni
hacer otra cosa m#s ue intentarlo con todas sus &uer$as. 'llas lo deseaban tanto? ,erecían
enseñar a la reina el homena)e ue le habían hecho, tal como la reina merecía ver los
resultados de su devoci!n.
=+omprendan ue no puedo prometerles nada. 2al ve$ no venga nunca.
="o sabemos. 's la reina de Inglaterra, pero si no se lo preguntamos, ni siuiera lo
sabr# =le e1plic! tía Spring.
=/Aué es lo peor ue podría hacer su ma)estad0 /'nviar una misiva e1cus#ndose0 =A
la señorita ,innie le temblaron las manos % se hundi! en la silla=. Debemos intentarlo o
nuestro es&uer$o ser# en vano. Al &in % al cabo, la e1pectativa de su visita es lo ue nos ha
mantenido vivas.
Al ver la te$ cérea de la señorita ,innie % el modo en ue las dem#s se apresuraban a
darle unos golpecitos en la mano % a ponerle las sales ba)o la nari$, Hannah la cre%!. De
hecho, a menos ue la reina viniera pronto, la señorita ,innie podría no estar auí para ver su
triun&o.
="as normas de urbanidad reuieren ue hable con lord Raeburn antes de enviar una
invitaci!n.
@ al hablar lo haría con todo su poder de convicci!n.
='so es satis&actorio. ="a señorita ,innie apart! las sales=. /De modo ue cree ue
nos dar# tiempo a arreglar la cara de Alberto0 So% bastante diestra con el cuaderno de dibu)o,
pero no tanto con el telar, % no esto% satis&echa de sus rasgos irregulares.
='sto% de acuerdo, sus rasgos podrían ser m#s simétricos. =Al recordar la devoci!n
ue la reina sentía por su consorte, Hannah añadi!=3 "es aseguro ue les da tiempo a
volverlo a te)er.
=;ien. ="a señorita ,innie señal! el tapi$=. "lamad a los laca%os para ue lo ba)en.
"o desmontaremos % nos pondremos a traba)ar enseguida.
*7
+harles cerr! la puerta del espartano despacho de Dougald con su habitual preocupaci!n
por no herir la susceptibilidad de su amo, pero éste not! de inmediato ue su &iel criado estaba
preocupado % sabía por ué.
Hannah aguardaba al otro lado de la puerta.
Dougald se ued! inm!vil, con la pluma levantada sobre el libro de cuentas de la
hacienda.
=/Sí, +harles0
Señor, madame desea hablar con usted? otra ve$.
=/Ah, sí0
'n Dougald creci! un raro % repentino impulso3 el impulso de sonreír. "levaba casi dos
semanas &rustrando los deseos de Hannah de hablar con él en privado. Auello le encantaba,
seguramente demasiado, pero se permiti! ceder a la irreprimible emoci!n. Ignorar a Hannah
parecía una vengan$a nimia &rente a tantos años de preocupaci!n % deshonra.
=Suplica hablar con usted, señor =le comunic! +harles poniendo mucho histrionismo
galo en auella petici!n.
'l histrionismo no serviría de nada.
=/Suplica0 =bu&! Dougald=. "o dudo.
=2al ve$ no sea el término ue ha empleado, pero desea sinceramente ue le preste un
momento de su tiempo para hacerle una pregunta.
Dougald no necesitaba hablar con Hannah para saber lo ue uería. Auería saber m#s
sobre su &amilia, o ui$# uería enterarse de lo ue pretendía hacer acerca de su matrimonio.
@ él no tenía la menor intenci!n de responderle a ninguna de las dos cosas. Sabría la respuesta
a ambas cuestiones cuando él decidiera ue debía saberlo, no antes.
=Dígale ue se va%a. -o tengo tiempo para conversar con una simple dama de
compañía de mi tía.
De nuevo volvi! a ba)ar la cabe$a hacia la larga columna de n.meros. +alcular las
rentas % el rendimiento de la hacienda Raeburn había demostrado ser un desa&ío, en especial
cuando los libros los habían llevado tantos señores distintos en tan pocos años.
+harles suspir!. -o aprobaba el trato torturador ue estaba deparando a su esposa
separada, aunue Dougald no comprendía por ué. Al &in % al cabo, +harles consideraba a
Hannah una molestia horrorosa % una esposa indigna, % se sentía orgulloso de la in&luencia
ue él había tenido para ue se apartara de la vida de Dougald. Había inter&erido en su
matrimonio. "uego se había )actado ante Dougald de haberlo rescatado de una uni!n
desdichada. CGactadoD, cuando no había peor desdicha ue la soledad % la ansiedad ue
siguieron a su separaci!n.
Dougald a.n sentía una pi$ca de vergLen$a por haberse de)ado engañar de auella
manera. Había permitido ue su orgullo, su ignorancia % las opiniones de +harles destru%eran
su matrimonio.
"a vergLen$a, había descubierto Dougald, solo le hacía ser m#s cruel en el trato con
Hannah.
=C+harlesD
+harles se alegr!, si el ligerísimo #pice de alegría en su e1presi!n melanc!lica podía
llamarse así.
=/Señor0
=/Descubriste algo sobre las muertes de los .ltimos dos señores0
'l rostro de +harles recuper! su habitual e1presi!n decaída.
=Bui, señor, he descubierto algo, pero pensaba hablarlo con usted cuando pudiera
dis&rutar de toda su atenci!n. Ahora mismo, madame?
=CAue espereD =Dougald escurri! la pluma % la de)! sobre el papel secante=. Benga,
siéntate. +uéntame si mis sospechas son correctas.
+harles mir! con triste$a hacia la puerta.
=Pero madame est# esperando. Podría decirle?
=Auerr#s decir la señorita Setterington =Dougald en&ati$! el título=K no es m#s ue
una empleada. 2endr# ue esperar para verme hasta ue a mí me dé la gana. Siéntate %
cuéntame los resultados de tu investigaci!n.
=+omo desee, señor.
Die$ años atr#s +harles se habría o&endido por el tono de vo$ de Dougald % se lo habría
hecho saber. Ahora obedecía con preste$a, sabiendo ue él mismo se encontraba en un eterno
período de prueba. Se sent! en la silla de respaldo recto % mir! a Dougald al otro lado del
escritorio, no era m#s ue un anciano &rancés dedicado al bienestar de la &amilia.
="legué al castillo Raeburn hace cinco años, siguiendo sus !rdenes, buscaba a la
&amilia de madame? uiero decir, de la señorita Setterington. 'ntonces en el lugar se hablaba
de las muertes de los )!venes hi)os del nobleK de&initivamente &ue un accidente, señor, a
menos ue el asesino se las arreglara para provocar una tormenta en el mar.
Dougald asinti!. Había oído lo bastante como para ue la e1plicaci!n le convenciera.
=9í ue el vie)o señor se estaba muriendo, debido a su avan$ada edad m#s ue a
ninguna otra causa humana, % naturalmente %o conocía la relaci!n ue usted tenía con el
título?
Dougald miraba &i)amente a +harles.
=@o apenas estaba enterado en auella época. /+!mo lo supiste0
=Su padre?
=+laro, mi padre.
+harles no tuvo ue decir una palabra m#s. Dougald recordaba mu% bien el codicioso
empeño de su padre por conseguir noble$a, respetabilidad % riue$a. 2odo ello en nombre de
la &amilia Pippard. 2odo porue continuara la gloria de la estirpe. @ él se había vuelto como
su padre.
Dougald cerr! los o)os por un momento % pens! en Hannah, detr#s de la puerta, sentada,
paseando o maldiciéndole. Sería la madre de su hi)o, la portadora de la ininterrumpida gloria
de los Pippard. 'speraba ue apreciara el honor ue le hacía, pues se aseguraría de ue
obtuviera una peueña % puñetera grati&icaci!n por su posici!n como esposa del señor.
=Regresé peri!dicamente =di)o +harles.
=/Por ué0
=,e gustaban estos para)es % auellos días en ue usted amablemente me dio unas
vacaciones, regresé a este lugar.
Dougald lo mir!. -o era cierto, claro est#. +harles nunca iba de vacaciones sin m#s
prop!sito. Había vuelto a "ancashire para velar por su título, esperando, contra todo
pron!stico, ue el destino &avoreciera a su señor. +omo de hecho había ocurrido.
=Si lo ue he descubierto es cierto, señor, entonces debo aceptar ue los dos señores
anteriores &ueron asesinados con un prop!sito deliberado =di)o r#pidamente +harles,
apartando la mirada de la de Dougald.
="o empu)aron por la escalera. "o tiraron del acantilado?
Si Dougald no hubiera conocido tan bien a +harles, habría dicho ue él era el asesino.
Al &in % al cabo, +harles no veía nada malo en servir a la &amilia Pippard en todo lo ue
pudiera, % tal ve$ imaginara ue heredar el título atenuaría el en&ado ue sentía por su causa.
Pero +harles nunca habría matado a Dougald, aunue solo &uera por el hecho de ue su propia
suerte se vería arrastrada por la de su amo.
Dougald se mir! los dedos. 2odavía tenía la articulaci!n del pulgar ligeramente
hinchada % le dolía al doblarlo. 4Ser# una &ractura =pens!= o un esguince.8 "ucía un
morado, aunue cada día m#s desvaído, desde el p!mulo hasta la &rente, % le gustaba tener el
tobillo elevado. -unca le habían sacudido tanto %, de no haber sido por su e1periencia en las
peleas calle)eras, no habría conseguido escapar. Aun así, de)! a dos hombres inconscientes % a
otro con un bra$o roto. Regres! corriendo al castillo Raeburn con toda la premura ue le &ue
posible, % con la esperan$a de enviar a alguien a por ellos, pero solo el loco de Al&red estaba
despierto % se neg! a de)ar entrar a Dougald. 'l est.pido borracho había estado propagando a
vo$ en grito la maldici!n de la &amilia % el regreso del &antasma, % el griterío había despertado
hasta a la señora 2renchard. +laro ue ella lo había arreglado todo con precisi!n, le había
prestado los primeros au1ilios, había mandado llamar a +harles % enviado algunos hombres
en busca de los asaltantes de Dougald. "os atacantes se habían ido % no uedaba ning.n rastro
de ellos por los alrededores.
C,aldici!nD C,aldici!nD Si Dougald hubiera conseguido capturar solo a uno de ellos,
habría descubierto uién estaba detr#s de auella in&ame intriga % estaría colgando de una
soga antes de ue acabara el año.
=/Auién crees ue est# haciendo esto0
+harles agacho la cabe$a.
=So% un miserable &racaso, señor, no so% digno de limpiaros los $apatos.
=Sí, sí, pero eres el agente m#s inteligente de uienes traba)an para mí.
=-o &ui capa$ de descubrir a su asaltante ni al de los anteriores señores.
=Seaton =pronunci! Dougald=. 'se lechuguino escurridi$o es el .nico ue tiene un
motivo.
+harles torci! la boca hacia un lado, luego hacia el otroK estaba buscando la manera de
no o&enderlo.
=+on el debido respeto, señor, hacia su intelecto superior % su vasta e1periencia en
)u$gar a sus compatriotas3 no creo ue sir 9nsloP tenga est!mago para eso, señor.
Dougald o&endía a +harles cada dos por tres, pero en auel caso &ue casi delicado.
=Por eso contrata matones para ue le hagan el traba)o sucio. 's un traba)o &eo.
='l cotilleo no hace al asesino.
Dougald observ! a su criado.
=/Ad!nde uieres ir a parar0
=@a sabe lo &alsas ue resultan las acusaciones sobre supuestos asesinatos. (sted
mismo se ha visto atrapado en seme)ante in)usticia. =+harles se incorpor! hacia delante con
las manos crispadas=. Piense, señor, c!mo dis&ruta sir 9nsloP con los relatos ue rodean a
vuestros supuestos crímenes. Piense en lo abiertamente ue corte)a a madame, aun cuando
usted ha de)ado inmediatamente claro cu#l era su interés.
Sí, auella primera mañana, Dougald había sido mu% &lagrante en la e1posici!n de su
interés por Hannah. -o debi! haberlo sido, pero el dolor le impidi! reprimirse.
=Desde entonces, he mantenido las distancias.
=Provocando a.n m#s comentarios, señor. =Apretando los labios, +harles levant! la
mano para &renar cualuier protesta por parte de Dougald=. Pero no, ésa no es la cuesti!n. "a
cuesti!n es ue si le hubieran asesinado, sir 9nsloP habría sido el principal, de hecho, el
.nico sospechoso.
=Porue él es el heredero del título % de la &ortuna.
=Porue él di&unde habladurías calumniosas sobre usted. +ualuier hombre ue
hubiera asesinado a los dos señores anteriores le habría tratado con m#s sigilo.
Dougald se reclin! hacia atr#s en su silla. +harles había e1puesto su parecer. De haber
perseguido ese ob)etivo con una determinaci!n tan inuebrantable, Seaton habría tramado su
plan % su complot durante años? /% para ué0 /Para permitir ue su avaricia % su antipatía se
volvieran contra él cuando estaba tan cerca de su meta0 +laro ue era posible, pero?
=/Por ué te importa tanto ue sospeche de Seaton0
=Porue, señor, si est# en un error, la persona ue le uiere muerto a.n no ha sido
descubierta.
=Sí? =Dougald se acarici! el cardenal a.n tierno de la &rente.
=Al menos de)e abierta la posibilidad de la duda. @a tiene a sir 9nsloP en observaci!n.
=+harles conocía a su amo, así ue no era una pregunta.
=Sí.
Dougald no había pensado en volver a contratar tan pronto a los tres detectives ue
espiaron a Hannah, pero los había mandado llamar. Habían llegado. Habían seguido a Seaton,
habían seguido sus huellas, habían pasado desapercibidos con sus abrigos oscuros % su porte
caballeresco. 'ran condenadamente caros, pero Dougald no podía con&iar en nadie del castillo
Raeburn. @a no.
=-o sé uién es el culpable, pero continuaré busc#ndolo % le guardaré las espaldas. =
+omo era su costumbre, +harles hi$o un gesto con el puño en el pecho=. ,ientras +harles
esté con usted, estar# a salvo, señoría.
'n las actuales circunstancias, era admisible un poco de a&ectaci!n.
=:racias, +harles.
=Ahora, señor, /puedo invitar a la señorita Setterington a entrar0
A&ectaci!n sí, pero manipulaci!n no.
=-o.
Dougald cogi! la pluma % la mo)! en el tintero.
=Pero la señorita Setterington ha estado esperando?
Dougald apunt! a +harles con la pluma.
=-o uiero oírte decir ni una palabra m#s sobre la señorita Setterington.
=Pero, señor?
=-i una palabra.
Dougald regres! al traba)o.
Fuera del estudio de Dougald, Hannah se sentaba con las rodillas )untas, las manos
plegadas % la boca apretada, mientras su e1asperaci!n aduiría proporciones incontrolables.
/Aué le pasaba a Dougald0 -ecesitaba hablar con él de una cosa. -ecesitaba su permiso para
invitar a la reina Bictoria al castillo Raeburn. Solo tardaría un minuto, pero no le concedía ni
un minuto. -o era apropiado pedirlo en la comida. +ada día desde hacía dos semanas, había
transitado desde el taller de las tías, atravesando el pasillo, el gran vestíbulo % la capilla hasta
la sombría antesala sin ventanas del despacho de Dougald. @ cada día encontraba a +harles
rodeado de velas, sentado a su mesa, con aspecto de ser el mismo diablo hecho carne con su
ralo cabello blanco tieso % sus grandes o)os negros atormentados. "e e1presaba su deseo de
hablar con Dougald. El entraba en el despacho de Dougald % cerraba la puerta. @ regresaba
casi de inmediato para in&ormarle de ue Dougald estaba demasiado ocupado para recibirla.
Auel día estaba tardando m#s.
Debía ceder % enviarle el mensa)e a través de +harles, pero era obstinada. @a había
vivido auella escena una % otra ve$ durante su matrimonio, % ahora le gustaba a.n menos.
Se puso en pie, % pas! desde la antesala hasta la capilla. Auella peueña capilla había
sido parte original del castillo, construido durante las luchas entre sa)ones % normandos. 'n el
lado i$uierdo, en un alto muro, vidrieras de colores describían la vida de santa ,arta %
pro%ectaban haces de lu$ mati$ada por todo el templo. "a p#tina del tiempo cubría las vigas
labradas del techo abovedado. "as paredes enlucidas se al$aban por encima de la pulida
madera intricadamente tallada. "os bancos resplandecían, alisados por las manos % los
cuerpos de tantos &ieles. (na peueña puerta cerca del altar conducía a la sacristía. "as velas
ardían perpetuamente en sus candelabros encima del altar % una sensaci!n de pa$ impregnaba
hasta las paredes de piedra, %eso % madera.
Si Hannah pudiera encontrar seme)ante pa$?
=1$harles, necesito halar con Dougald ahora mismo3
$harles mir* a Hannah#
=7onsieur /ippard est" demasiado ocupado para que lo molesten con prolemas
dom.sticos durante su jornada de traajo# $om.ntele su acuciante cuesti*n esta noche#
=So! su esposa# 1:engo derecho a halar con .l cuando se me antoje3
=/ues entonces no le moleste con sus insignificancias# 8na verdadera esposa hace
que su esposo se sienta c*modo cuando regresa de un día de traajo# Se asegura de que la
casa est. ordenada ! limpia, ella arreglada ! nunca se queja#
=2o necesito que usted me diga c*mo deo cuidar a mi esposo#
=-s ovio que sí o no estaría ahora aquí#
'l eco de auel tiempo desgraciado resonaba en sus oídos. /+!mo se atrevía +harles a
)u$gar, entonces o ahora, ue sus necesidades carecían de importancia0 /@ c!mo se atrevía
Dougald a ignorarla de auel modo0 'lla era la e1 propietaria de la Distinguida Academia de
Institutrices. G!venes damas habían temblado ante su penetrante mirada. C@ ni siuiera podía
entrar en el despacho de Dougald para dirigirle auella penetrante mirada su%aD
D#ndose la vuelta, mir! la puerta cerrada del despacho desde la capilla. +harles llevaba
allí mucho rato. 2al ve$ signi&icaba ue Dougald había satis&echo su in&antil necesidad de
hacerla esperar % por &in uería hablar con ella.
=/or el amor de dios, Hannah, +tienes que seguir halando de esa tienda de modas,
-sto! cansado de oír tus quejas#
=2o me esto! quejando# :e esto! recordando tu promesa#
=1Blvídate de la promesa3 +Acaso no te do! todo lo que necesitas, +2o tienes criados
para satisfacer tu m"s mínimo antojo, +2o vistes con las mejores ropas,
Hannah casi degustaa su desesperaci*n#
=Sí, sí, pero no es eso lo que quiero# Al menos dile a $harles que me deje goernar mi
propio hogar# 12o tengo nada que hacer3
=2o seas tonta# La ma!oría de mujeres estarían felices de vivir como tú vives# =
Dougald le frunci* el ceño=# Deerías dejar de quejarte de $harles ! aprender a llevarte
ien con .l# -s mi criado de confian%a ! no vo! a despedirlo por los caprichos de una
muchacha#
=2o confías en mí tanto como en .l#
=4uerida, no seas tonta# =Dougald la atrajo hacia .l ! la es* en la frente=# :ú eres
mi esposa#
"o cual no era una respuesta. "o supo incluso entonces.
Su ma%or temor era ue Dougald cre%era ue realmente ahora ansiaba estar con él % ue
había ansiado estar cerca de él durante la breve época de su matrimonio.
-o era así. Había visto a Dougald cada día durante el desa%uno % durante la cena, % si
veía su semblante remoto, sard!nico % demoníaco con m#s &recuencia, le produciría nauseas e
incluso urticaria. -o solo lo veía durante las comidas, sino ue tenía ue ser educada con él.
2enía ue simular respetar su posici!n de señor de Raeburn % no mo&arse cuando pedía un
in&orme diario de sus actividades. 2enía ue hablarle de manera cortés, % si aprovechaba la
oportunidad para insinuarle ue debería a%udarle a establecer correctamente sus obligaciones,
también él aprovechaba la oportunidad para insinuar ue hablaría con ella cuando estuviera
preparado % se encontrara bien.
2enía ue soportar el modo en ue la miraba. "a observaba todo el tiempo con sus
in&atigables o)os verdes. "a escuchaba cuando hablaba. Se convertía en una molestia general
con sus atenciones inarticuladas ue, ella sabía, tenían como ob)etivo poner su crítica en
evidencia. Si pudiera hablar libremente, sin ue ni las tías ni Seaton anduvieran por ahí
agu$ando alegremente el oído. 'ntonces le diría ue le importaban un comino sus atenciones
% ue podía abandonar el intento de volverla aprensiva porue no le iba a resultar.
Dougald % Hannah estaban poniendo en escena una dan$a, una en la ue ella lo
perseguía % él la evitaba %, Cmaldita seaD, ella no uería perseguirlo.
A&ectada una ve$ m#s por la in)usticia de la situaci!n, se hundi! en el banco de la
primera &ila % mir! hacia delante. /Acaso el Dougald con el ue se había casado había de)ado
de e1istir0 /Había e1istido alguna ve$ o había sido un producto de su imaginaci!n0 Pues ella
no reconocía a auel di&ícil % turbador señor ue raras veces se molestaba en ocultar los
oscuros recovecos de su alma. Si les acabaran de presentar, si no supiera la verdad, le
resultaría &#cil creer ue había matado a su esposa.
2al ve$ &uera me)or ser prudente cuando hablase con él.
Debía de e1istir una soluci!n a auella situaci!n. 2al ve$ la podría hallar en la capilla.
Pues durante seiscientos años el altar había sido el cora$!n del castillo. "os escalones estaban
gastados por las pisadas de cientos de pies ue se acercaban a recibir la comuni!n. 'l propio
altar estaba hecho de roble % se limpiaba % enceraba diligentemente para ue la veta de oro
puro siguiera brillando % un mantel blanco inmaculado, almidonado % bordado colgara de sus
e1tremos.
Auella capilla había visto nacimientos % muertes, oído plegarias % maldiciones, %
dentro de sus muros se habían celebrado incontables bautismos % o&iciado incontables
&unerales. Al lado de auellos acontecimientos vitales, la actual adversidad de Hannah no
tenía comparaci!n, pero a.n así ba)! la cabe$a % pidi! ue la guiaran.
+uando la volvi! a levantar, mir! ansiosa a su alrededor esperando ver ante ella una
soluci!n celestial. 'n cambio observ!, en el ha$ de lu$ a$ul procedente de la ventana, un tosco
lugar en el muro, al lado i$uierdo del altar. 'staba cerca del suelo, parecía como si uno de los
paneles labrados se hubiera desprendido de la pared.
,ir! hacia el despacho de Dougald. "a puerta permanecía obstinadamente cerrada, así
ue &ue a investigar la tabla deteriorada. Al arrodillarse vio ue el panel había sido dañado por
el moho o =lo &rot! con la punta de los dedos= alg.n ob)eto a&ilado hasta ue lo había
separado del %eso.
/Aué había ocurrido en auel mohoso rinc!n de la historia0 /"o habría hecho alg.n
niño con un )uguete0 /Había uerido un criado resentido destruir una pie$a de la capilla del
señor0
Hannah cogi! el e1tremo de la tabla con las uñas. Sí, estaba suelta, % mientras tiraba de
ella no vio el %eso, como esperaba, sino una cavidad sombría entre la tabla % el muro de
piedra del castillo. 2al ve$ había algo oculto allí?
-ecesitaba una vela para mirar el interior, pero al incorporarse se golpe! la cabe$a.
Fuerte. 2an &uerte ue se ca%! de rodillas % por un momento, solo por un momento, no vio
nada m#s ue una espiral negra % ro)a.
+uando se recuper!, su &rente descansaba en el suelo % oía a +harles llamarla.
=C,adameD C,adameD /Se encuentra mal0
Se inclinaba sobre ella % lo .nico ue podía pensar es ue le dolía la cabe$a % se sentía
est.pida.
=,e golpeé en la cabe$a =repuso.
+harles la cogi! del bra$o % la a%ud! a ponerse de pie.
=/+on? ué0 =Parecía sorprendentemente escéptico.
"evant! la vista, pero parpade! contra el ha$ de lu$ ue atravesaba el vitral de colores.
=-o lo sé. -o me di cuenta de ue estaba deba)o de algo, pero cuando intenté
levantarme?
+harles la a%ud! a llegar hasta el banco.
=Siéntese, sEil vous plait, madame, est# mu% p#lida.
=C"e digo ue me golpeé con algoD
="a creo =di)o en un tono tranuili$ador ue la irrit! a.n m#s. -o parecía preocupado
por su estado, estaba demasiado ocupado mirando a su alrededor, % )usto cuando se disponía a
decirle ue la de)ara en pa$, le señal! el suelo=. ,ire, eso &ue.
=/Aué es lo ue &ue0
Se inclin! % recogi! un tro$o de arabesco de madera labrada.
=Se debi! de caer de una de las vigas.
,ir! hacia arriba, esta ve$ con cuidado, % e1amin! las vigas.
=-o veo ue en ning.n madero &alte un tro$o.
='st# mu% oscuro allí arriba % las tallas son vie)as. "e diré a lord Raeburn ue debería
renovar la capilla antes de ue alguien resulte herido.
Hannah mir! &i)amente a +harles.
=Alguien m#s =recti&ic!=. /Puedo sugerirle ue suba a su habitaci!n a dormir0 @o le
e1plicaré a las tías ue est# indispuesta % haré ue le suban la cena en una bande)a. Debe
descansar después de un golpe así en la cabe$a.
Pero su amabilidad causaba el e&ecto contrario % la volvía m#s testaruda? sabía mu%
bien lo ue signi&icaba.
=/Hablar# conmigo su señoría0
+harles se las arregl! para parecer contrito e incluso se retorci! las manos.
="o siento, madame, no tiene tiempo.
='n realidad no uiero ni verlo. (sted lo sabe, /verdad0
="o entiendo, madame.
=2engo ue hacerle una .nica pregunta ue solo él puede responder.
=Aui$# si usted me comunica la duda, podría transmitírsela?
Hannah resopl!.
=9 ui$# no =reconoci!.
=Su señoría est# )ugando % tiene todas las de perder =di)o Hannah.
=,e temo ue tiene ra$!n.
+harles estaba bromeando con ella % auello la irritaba a.n m#s. Dougald estaba
)ugando, pero ella no tenía la m#s mínima oportunidad de ganar % tanto ella como +harles lo
sabían.
=-o le va a gustar lo ue va a suceder a continuaci!n.
+harles inclin! la cabe$a.
=Haga lo ue uiera, madame.
'no)ada por su cortesía se puso en pie, le dolía demasiado la cabe$a como para tratar
con el amigable +harles. Desgarrones negros enturbiaron su visi!n % por unos humillantes
momentos le amena$! la n#usea.
=+reo ue debería acompañar a madame hasta su habitaci!n =di)o +harles.
='so no ser# necesario. =Respir! hondo % se estabili$!=. Se necesita m#s de un
golpe en la cabe$a para detenerme.
=@a lo veo.
Sospech! ue se trataba de un comentario sarc#stico, pero le costaba demasiado
es&uer$o responderle. "enta % despaciosamente sali! de la capilla, recorri! el pasillo, subi! la
escalera % después de un momento de duda en el ue se debati! si debería regresar con las
tías, se dirigi! hacia su habitaci!n. Allí sac! su secreter port#til, se sent! a la mesa ue había
)unto a la estrecha cama % empe$! una carta ue empe$aba así3 4,i uerida % graciosa
soberana, reina Bictoria?8
*6
='thel uerida, creo ue este hilo blanco servir# me)or para la corbata de nuestro
uerido príncipe. ="a vo$ de la tía Isabel reson! alta % clara en el taller de las tías.
=-o uerida, uiero te)er un tro$o en este hilo m#s oscuro porue esto% empe$ando la
sombra. ='ra el turno de tía 'thel en el telar % de&endía &ero$mente su opini!n.
=+reo ue un poco m#s de blanco?
=-o, uerida, ese &ue el error ue cometimos la primera ve$?
2ía 'thel % tía Isabel estaban en el rinc!n me)or iluminado % ventilado3 el lugar donde
&ue montado el tapi$. "a señorita ,innie, tía Spring % Hannah se sentaban )unto a uno de los
ventanales, mientras la lu$ del sol poniente alumbraba la labor de costura. Hannah ba)! la
cabe$a para ver su bordado % sonri! al oír a las dos damas discutir sobre la corbata del
príncipe Alberto. "as cuatro tías eran como niñas, con ganas de pelea, cabe$otas % empeñadas
en hacerlo todo a su manera. Pero un ob)etivo com.n las uníaK uerían ue el tapi$ de la reina
&uera per&ecto % traba)aban un reta$o después del otro.
2ía Spring chasue! la lengua mientras pulía una de las bonitas piedras ue había
recogido del lecho del río.
="e di)e a Isabel ue no se acercase hasta ue 'thel hubiera terminado.
"a señorita ,innie de)! su cuaderno de dibu)o % se uit! los anteo)os.
=,e gustaría ue no pasaran por alto mis decisiones. @o diseñé el color de cada hilo
ue debía usarse. =Frot#ndose el puente de la nari$ añadi!=3 Supongo ue tendré ue ir a
encargarme de esto.
Hannah tap! la mano de la señorita ,innie con la su%a.
=Dé)emelo a mí.
"a señorita ,innie se rela)! en su silla.
=/Sería tan amable, señorita Setterington0 (sted tiene el tacto % la diplomacia de la
ue, al parecer, %o care$co.
Rara ve$ elogiaba a alguien, así ue Hannah se rubori$! ante el brusco cumplido. Se
levant! % camin! hacia donde las dos damas debatían sobre la virtud del blanco &río % el
blanco c#lido. "as interrumpi! sin reparos, pues si las hubiera de)ado proseguir nunca habría
podido meter ba$a.
="a lu$ est# muriendo, pero por lo ue puedo observar, el traba)o est# avan$ando mu%
bien.
='speraba acabar esta hilera antes de de)arlo =se lament! tía 'thel.
Dando un paso atr#s, Hannah contempl! toda la pie$a del tapi$. 'n las tres semanas ue
llevaba en el castillo Raeburn, habían sacado del tapi$ la pie$a ue contenía al príncipe
Alberto, la habían deste)ido desde la parte superior de sus hombros % empe$ado el arduo
proceso de volver a crear su rostro % el &ondo. +ada reta$o de color tenía ue ser te)ido por
separado % cosido al siguiente reta$oK cada error suponía un agravante al meticuloso %
concien$udo traba)o de las tías. Hannah era la supervisora. "a señorita ,innie era la artista.
"as otras tres tías se turnaban en el telar. Hannah esperaba mantenerlas ocupadas hasta al
menos la pr!1ima -avidad pero, con su entusiasmo, el tapi$ volvería a estar acabado en otoño
o incluso a &inales de verano.
=+laro, tía 'thel, ue debe hacer lo ue desee, pero con esta lu$? =Hannah sacudi!
la cabe$a=. ,e temo ue esta prisa es lo ue provoc! un problema con el príncipe Alberto la
primera ve$.
2ía 'thel de)! la bobina.
='staba &or$ando la vista.
=Bamos, uerida. =2ía Isabel se colg! del bra$o de tía 'thel % la a%ud! a ponerse en
pie=. Bamos a ver si la señora 2renchard nos sube la cena o tenemos ue cambiarnos para
ba)ar al comedor.
Salieron, amigas como siempre, % Hannah contempl! la carta ue había enviado a
"ondres hacía una semana. 2an solo con ue su ma)estad se dignara a responder, Cué &elices
se pondrían las tíasD -o sería lo mismo, claro est#, ue conseguir ue la reina Bictoria viera el
tapi$ en todo su ma%est#tico esplendor, % a veces Hannah soñaba la escena en ue la reina se
emocionaba por el homena)e ue le habían rendido % les daba las gracias a las tías de auella
manera su%a tan elegante, mientras Hannah permanecía )unto a la reina % le dirigía una
sonrisa de su&iciencia al incrédulo Dougald.
'l sentido com.n siempre la sacaba de auellas ensoñaciones % la devolvía de nuevo a
la cruda realidad. (na realidad en la ue la reina Bictoria nunca tendría tiempo para hacer un
gesto seme)ante. (na realidad poblada por ancianas amables, un heredero petimetre, +harles,
diversos criados ue no sabían e1actamente c!mo tratarla % un marido ue la había atrapado,
amena$ado % ahora la ignoraba a conciencia.
(na realidad de la ue no podía huir porue si lo hacía antes de conocer a sus padres, lo
lamentaría toda la vida. Incluso aunue al &inal sus abuelos la recha$asen.
='st# uedando mu% bien, /verdad0 =2ía Spring se encontraba )unto a Hannah %
tocaba ligeramente el tapi$.
=Auedar# per&ecto.
Hannah mir! a la amable dama peueñita % de cabellos grises ue estaba a su lado. "a
señorita ,innie se sentaba con los o)os cerrados, haciendo acopio de &uer$as para en&rentarse
al resto del día, % auella era la oportunidad de Hannah para &ormular, sin ue nadie las
interrumpiera, las preguntas ue la atormentaban desde la primera mañana ue lleg!. Si
deseaba encargarse del asunto ue le preocupaba, auel era el momento.
=2ía Spring, /ha invitado usted a los ;urroughs a venir a visitarnos0
=C9h, ueridaD /Se suponía ue tenía ue invitarlos0
Hannah ba)! la cabe$a por un breve instante en el ue la pena invadi! su cora$!n. 'ra
por ello ue tía Spring necesitaba una dama de compañía. A veces olvidaba cosas. +osas sin
importancia, como hablar con Hannah de los ;urroughs. +osas importantes, como d!nde se
encontraba su dormitorio. 2odo el mundo la a%udaba. "as dem#s tías, Hannah, la señorita
2renchard, sir 9nsloP, los laca%os? pero %a no podían de)arla sola o tal ve$ se perdería en
los recovecos del castillo Raeburn.
=Puedo invitarlos si uiere =repuso tía Spring=. /"os conoce0
=Personalmente no, pero he oído hablar de ellos.
=/2al ve$ sus padres los conocían0
=Sí. C9h síD ,is padres los conocían.
="os ;urroughs son una pare)a encantadora, un poco ma%ores ue %o. =2ía Spring se
acerc! un poco a Hannah % susurr!=3 -o uiero ser chismosa?
A todas las tías les encantaba el chismorreo.
=? pero solían ser mu% estirados.
Hannah lo sabía. "o sabía me)or ue nadie.
=/Por ué0
2ía Spring se encogi! de hombros, mostrando un asomo de altanería propio de la
hermana de un conde.
=Por lo de siempre. 2enían dinero % sus &amilias han estado auí desde el principio de
los tiempos. Pero ambos eran los .ltimos de sus lina)es % tenían un .nico hi)o ue muri! sin
herederos. Ahora est#n completamente solos. =Se sorbi! la nari$=. "es di)e ue no debieron
echar a esa )oven, pero no me escucharon.
Hannah ansiaba oír la historia desde un punto de vista a)eno a la misma, descubrir lo
ue realmente había sucedido en auel verano hacía veintiocho años. Así ue pregunt!.
=/Aué )oven0
="a señorita +arola 2homlinson.
'l nombre reson! dentro de Hannah.
=Amaba tanto a Henr%.
=Henr%. =Hannah pronunci! el nombre. Su padre se llamaba Henr%.
=El también la amaba tanto, pero era uno de esos )!venes ue amaron? sin
personalidad. =2ía Spring touete! el marco del telar=. 'ra tan bonita.
Hannah recordaba haber mirado a su madre % pensado ue era la mu)er m#s bella ue
había visto en su vida. Solo cuando Hannah se hi$o ma%or observ! las arrugas de
preocupaci!n % las o)eras ue el e1cesivo traba)o habían puesto ba)o sus o)os.
=Sí.
=Pero no tenía &amilia. 'ra solo la gobernanta de una &amilia de la vecindad.
Hannah se estremeci!.
=Así ue la echaron % él lo permiti!. ="os o)os de tía Spring se llenaron de l#grimas
=. El empe$! a &recuentar malas compañías % muri! en una re%erta en la taberna al cabo de
menos de tres meses.
=Así ue él nunca pudo ir a buscarla.
Hannah sabía ue estaba muertoK su madre se lo había contado, aunue nunca supo
c!mo lo había descubierto. Pero de alg.n modo le a%udaba creer ue había sido in&eli$
después de tomar auella decisi!n, e imaginar ue tal ve$, si hubiera vivido, habría tenido los
redaños para desa&iar a sus padres % casarse con la señorita +arola 2homlinson. @ en cuanto a
si estaba enterado del inminente nacimiento de Hannah? eso, se temía, sería un misterio, al
menos hasta ue hablara con sus abuelos.
Sus abuelos. Aui$# &ueran crueles, ui$# &ueran amables, ui$# no merecieran perd!n
alguno por el &unesto destino ue propiciaron a su hi)o, % ui$# Hannah no se sintiera capa$
de perdonarlos. Pero tenía ue saberlo. 2enía ue verlos. Se ocuparía de ello personalmente.
"a semana siguiente tenía medio día libre.
=/D!nde viven los ;urroughs0 =pregunt! tomando una dr#stica resoluci!n.
*M
Hannah tenía la in&ormaci!n. "a in&ormaci!n por la ue había acudido a "ancashire. 2ía
Spring se la había o&recido voluntariamente, sin imaginar lo mucho ue signi&icaba para ella o
lo ue lamentaría Dougald ue Hannah la hubiera conseguido. Adem#s, Hannah estaba segura
de ue tía Spring le habría dado la direcci!n de los ;urroughs aunue le hubiera puesto al
corriente de la situaci!n.
'ntonces, /por ué se sentía Hannah tan culpable0
Probablemente porue había ocultado los hechos a tía Spring % a las dem#s tías. 'ran
unas damas tan adorables, la habían tomado ba)o su protecci!n, le habían contado todos sus
secretos, haciendo de su traba)o un placer. "a restauraci!n del tapi$ marchaba viento en popa
% las ancianas ue estaban a su cargo eran un encanto, la .nica mosca incordiante era Dougald
% su despreciable superioridad. De no ser por él, sería per&ectamente &eli$. Per&ectamente
&eli$.
"a prueba era ue canturreaba mientras sostenía en alto la vela % cru$aba el pasillo
hacia su dormitorio. "a oscuridad no le molestaba, ni tampoco el horroroso % deslustrado
papel de la pared, ni las sombras ue se adelga$aban % oscilaban a la lu$ de la vela, ni las
puertas pro&undas, cerradas % misteriosas, % ciertamente tampoco la absoluta % perversa
soledad de su situaci!n.
"a señorita 2renchard había dicho la verdad cuando le cont! ue solo Dougald %
Hannah vivían en auella ala. "a animaci!n, la camaradería, la alegría ue caracteri$aba el ala
de las tías estaba ausente en la su%a. "os criados iban durante el día a limpiar el polvo % a
encerar, a rellenar el agua del pichel % llevarse la ropa para lavar, pero de noche los pasos
resonaban en el pulido suelo de madera % Hannah &antaseaba sobre Dougald % sobre lo ue
ella uería decirle? si llegaba a verlo alguna ve$.
Detenida al otro lado de la puerta de doble ho)a, miraba hacia la habitaci!n de su amo.
Acaso él estaba dentro % podía atraparlo % cont#rselo? todo. Aue sus t#cticas evasivas no
habían uebrantado su &ortale$a. Aue era &eli$ siendo la dama de compañía de su tía % nada
m#s. Aue no le importaba si no volvían a vivir como marido % mu)er %, de hecho, apenas
pensaba en lo ue podría pasar si se encontraran los dos solos en una cama. CAhD, %? ue
había invitado a la reina Bictoria a visitar el castillo Raeburn.
Hannah se ri! entre dientes. Dougald había hecho todo lo ue estaba en su mano para
demostrar ue no la uería nada, pero apostaba a ue sí le interesaría la invitaci!n.
Dio un paso hacia las puertas. 'n realidad, una mu)er valiente habría llamado a auellas
puertas % hablado con su patr!n. 'ra est.pido re&renarse. ,#s ue eso, era una cobardía, una
señal de ue, a pesar de la seguridad ue tenía en sí misma, las t#cticas de Dougald para
hacerle perder los nervios estaban &uncionando.
Alarg! el bra$o % golpe! con el puño en la puerta. "a gruesa madera amortigu! el ruido,
pero son! &uerte en el pasillo vacío. +ompulsivamente, mir! a su alrededor. 'l pasillo seguía
vacío % oscuro. Así ue volvi! a llamar.
-ada. Dougald no respondi!. -o salía lu$ por deba)o de la puerta. Probablemente no
estuviera dentro.
'ntonces, /por ué cogi! la manecilla de la puerta0 'l metal estaba &río en la palma de
su manoK se detuvo % calibr! la locura ue estaba a punto de cometer. "uego gir! la manecilla.
"a cerradura hi$o un ruido % la puerta se abri!.
Se ued! vacilando en el umbral % escrut! la in&ernal penumbra. Si daba un paso m#s,
estaría invadiendo a conciencia la intimidad de Dougald.
-o es ue no se lo mereciera. 'n "ondres él había ordenado ue la espiaran, Cpor Dios
benditoD
Pero entrar de hurtadillas en el dormitorio de su e1 marido parecía il!gico % no era nada
propio de ella.
;ien es cierto ue cuando era una chiuilla sentía una saludable dosis de curiosidad.
'staba ansiosa de nuevas e1periencias. Auella curiosidad la había conducido hasta los bra$os
de Dougald % había dado lugar a un matrimonio insoportable.
"o cual constituía una buena ra$!n para no entrar.
Pero uería saber c!mo era su habitaci!n. Así ue traspas! el umbral %, levantando la
vela, entr! con cautela hasta el centro de la salita de Dougald.
'n la chimenea brillaban tenuemente algunos carbones ue pro%ectaban su débil lu$
sobre muebles % al&ombras. 'n auel lugar, su vida como amo del castillo Raeburn no era
mu% distinta de la su%a como dama de compañía de las tías. Su salita era m#s grande, su
dormitorio era m#s grande, pero las al&ombras estaban igual de descoloridas % apagadas, el
bordado de los asientos de las sillas estaba deshilachado, el papel pintado tal ve$ estuviera de
moda en otro tiempo, pero ciertamente no durante los .ltimos cuarenta años %, como había
asegurado la señora 2renchard, los carbones creaban una cortina de humo en la habitaci!n. 'l
hombre ue había traba)ado tan duro para conseguir los placeres de la vida ahora seguía
traba)ando, pero ignoraba los placeres.
='sto es penoso. =Alis! la horrible % raída tela de una de las sillas=. Realmente
horrible. /Auién eligi! la tela0, /el herrero del pueblo0
"a puerta se cerr! contra la pared % Dougald di)o3
='n realidad, creo ue la abuela de tía Spring eligi! el te)ido.
Hannah dio un brinco % se dio la vuelta. 'n la mano se le derram! cera caliente % su)et!
la vela por puro instinto.
Dougald la observaba con sus resplandecientes o)os verdes. Atraves! el umbral
bloueando la puerta con sus amplias espaldas, % con los bra$os en )arras parecía a.n m#s
grande. Su postura transmitía un claro mensa)e3 no pensaba &ranuearle el paso.
=/Aué est#s haciendo auí0 =inuiri! Hannah.
Dougald arue! una ce)a.
+laro, auella era su habitaci!n.
=2e preguntar#s ué esto% haciendo auí. Solo estaba? mirando. =Su vo$ denotaba
culpabilidad % eso no era bueno=. Auería hablar contigo.
@a estaba dicho. Por &in había podido hablar con &irme$a. ,ucho me)or.
="a habitaci!n estaba vacía.
=Pensé ue podía entrar % esperarte.
=CAué? audacia? por tu parteD =e1clam! arrastrando las palabras.
Su burla le record! lo indignada ue estaba % se sacudi! la culpabilidad de encima como
un pato se sacude el agua.
=Si hubieras accedido a hablar conmigo cuando te lo pedí, no me habría visto obligada
a comportarme de este modo.
=-o uería ue me importunaras =repuso con &río desapego.
=/Importunarte0 =/Por el hecho de invitar a la reina al castillo Raeburn0 Hannah
entorn! los o)os=. /Importunarte con ué0
=+on lo de nuestro matrimonio. +on lo de tu &amilia. =:esticul! hacia ella, con la
mano abierta % los dedos separados=. +on lo ue uiera ue sea ue desees ahora
importunarme.
Dougald era insoportable, se creía ue le leía el pensamiento.
=-o necesito importunarte con lo de mi &amilia. He hablado con tía Spring =le di)o en
un ma%.sculo gesto desa&iante.
Pens! ue rugiría de &uria, pero en cambio sonri! con una sonrisa glacial.
=@a sospechaba ue lo harías.
Aui$# no lo había entendido.
=Ahora no solo sé los nombres de mis abuelos sino ue también sé d!nde viven.
=+omprendo.
Pero /c!mo podía reaccionar de auella manera0 Sin ponerle mala cara ni trabas.
='sto% planeando ir a verlos, Dougald, % t. no puedes impedírmelo.
=+iertamente no puedo. Be. =Se reclin! despreocupadamente en una silla=. @a me
contar#s lo ue dicen los ;urroughs cuando apare$cas de la nada diciendo ue eres su
heredera.
=Su heredera =di)o como una tonta=. /Heredera de ué0
=2ienen una considerable &ortunita. (na casa agradable. -ing.n descendiente ue
pueda heredarlos. Así ue cuando llegues % digas ue eres su nieta perdida desde hace tanto
tiempo, me encantar# oír c!mo reaccionan.
Dougald entendía la situaci!n. "a entendía me)or ue ella.
=-o me interesa su dinero, esto% segura de ue la herencia de la propiedad tiene un
límite.
De inmediato se dio cuenta de lo poco convincente ue era su protesta. -adie creería
ue a ella, una huér&ana, una mu)er ue traba)aba para vivir, no le importaba la &ortuna de sus
abuelos.
=He hablado con el señor ;urroughs. 's un vie)o % correoso partidario de la línea dura,
un antiguo militar con pocas ilusiones % menos paciencia con uienes aspiran a algo. ,e las
hi$o pasar moradas debido a mi pasado % a mi procedencia. /2e imaginas lo ue har# cuando
te cono$ca a ti, señorita Hannah Setterington0 /(na mu)er ue ni siuiera usa el apellido de su
madre0
CHaber llegado hasta allíD CHaber averiguado tantoD C@ haber topado con seme)ante
obst#culo en la b.sueda de su &amiliaD
=-o tengo ninguna prueba de mi parentesco =di)o con &rialdad=. Si lo ue dices es
cierto, entonces nunca podré convencerles de uién so%.
=2al ve$ vean un parecido entre t. % su hi)o. 9 tal ve$? =Dougald se &rot! la barbilla
como si estuviera pensando=. 2al ve$ e1istan pruebas.
Dougald abandon! la representaci!n.
=(n &a)o de cartas ue tu padre escribi! a tu madre. 2u madre me las de)!. Esa sería la
prueba ue buscan.
=/+artas0 /De mi padre0 =Apenas podía contener su alegría. 2enía pruebas de la
e1istencia de su padre. Palabras ue él había escrito. Palabras ue podía leer. 'ntonces se dio
cuenta? las cartas no signi&icaban nada para Dougald. -o eran m#s ue un instrumento para
in&luir en ella.
=D#melas =di)o con impetuosa e1igencia.
=-o.
='res un $openco.
=Seme)ante halago no contribuir# a ue ganes mi &avor.
'l cabello negro peinado hacia atr#s con&ería una austera elegancia a los rasgos de
Dougald. 'l p#lido parpadeo de la .nica llama cru$! su rostro, revelando la prominencia de
unos p!mulos % el #ngulo de una mandíbula reciamente tallada % angulosa. -i un atisbo de
sonrisa le abland! los labios. Sus grandes o)os no la mirabanK la sometían a vigilancia. -ada
de lo ue hacía, ning.n mati$ de su pensamiento o su discurso le pasaba desapercibido. 'l
tra)e oscuro se me$claba con la noche ue los envolvía, pero aun así Hannah veía % sentía
cada m.sculo de su cuerpo. "a &ortale$a de los hombros, el grosor del pecho, las caderas
estrechas % las piernas poderosas. Sí, había perdido peso desde el día de su boda, pero nunca
dud! de ue corriera m#s ue ella o de ue &uera m#s &uerte. ;a)o auella lu$, en auel lugar,
parecía m#s el vengador ue alimentaba sus pesadillas ue el amante de sus &antasías.
=/Aué tengo ue hacer para conseguir esas cartas0 =pregunt!.
=@a lo sabes.
/Se re&ería a?0 +laro ue sí. Si lo ue uería era ue se sintiera inc!moda, lo estaba
haciendo mu% bien. C"e decía unas cosas tan terriblesD +osas hirientes, sin ning.n asomo de
amabilidad o a&ecto. Sin embargo, ahora, el cora$!n le latía al ritmo de un inuietante deseo
com.n. Allí, en auella oscura habitaci!n llena de humo, mientras la estaba mirando, Hannah
volvi! a e1perimentar auel antiguo arrebato de e1citaci!n, de novedad, de &ascinaci!n. Se le
aceler! la respiraci!n, /lo habría notado Dougald0 +on prudencia apret! las rodillas por
deba)o de las enaguas, pero no sabía si lo hacía para eliminar la presi!n % la humedad o para
conservar la sensaci!n de la imaginaria carne de Dougald. @ dese! =CDios mío, cu#nto lo
dese!D= poder seguir cre%endo en el &uturo, tal como había creído auel primer día en el tren
cuando cre%! ue lo amaba? % cre%! ue él la amaba a ella.
"a oscuridad se peg! a él como un amante % ella uiso retirarse a esa oscuridad.
=/Por ué ra$!n no tienes una vela0 =le pregunt! Hannah.
=,e gusta verte pasar.
Asombrada, se ued! mir#ndolo &i)amente a los o)os. /'staba él allí de pie cuando ella
entr!0 /'staba tan oscuro % ella estaba tan absorta en sus pensamientos ue lo había pasado
por alto0 @? /la habría estado observando otras noches, en otras ocasiones0 +uando ella
cantaba o?
=Hablas sola =le di)o Dougald.
-o podía negarlo. Hablaba cuando estaba nerviosa o se sentía sola % mientras cru$aba el
pasillo con&luían las dos cosas. Intent! recordar &renéticamente cu#nto había hablado % lo ue
había dicho.
A Dougald le brillaban los dientes en la tenue lu$.
='s una &ea costumbre, una costumbre ue conduce a la locura? /o signi&ica ue %a
est#s loca0 -o me acuerdo.
/Aué había visto de ella0 /Soñaba con hacer lo ue amena$aba0 /Planeaba asesinarla0
/9 saltar sobre ella % poseerla0
='res t. uien debería decirlo =le respondi!.
+onocía a Dougald. -o era capa$ de matarla %, si tuviera intenciones de hacerlo?
bueno, se lo habría advertido antes de cometer la &elonía.
=/'ntonces me encerrar#s0 ="e estaba tanteando % o&reciéndole una alternativa=.
+reo ue la locura te liberaría de unos indeseados votos matrimoniales.
Se &rot! la barbilla simulando estar meditando sobre ello.
=-o lo había pensado, muchas gracias por la sugerencia.
=Si haces ue me encierren, tendr#s ue admitir ue no me asesinaste, pero permitiste
ue circularan rumores sobre mi muerte? en detrimento tu%o. =Hannah adopt! una postura
desa&iante=. 'ntonces, /a uién considerarían loco0
=A mí, sin duda, por no castigar a mi esposa.
=Ese es mi Dougald. Siempre un bruto. ="e dio la espalda, con una actitud mu%
parecida a la del domador de leones ue con audacia le vuelve la espalda a la &iera salva)e, %
se acerc! a las cortinas. "evant! una borla % volvi! a estar &rente a él. Dougald no se había
movido=. ;ruto o no, no tienes por ué vivir así, rodeado de esto tan vie)o % raído. A uien
eligiera este dibu)o deberían haberlo matado.
Dougald se estremeci!. Hannah se ued! mir#ndolo &i)amente.
=/-o crees0
=-o me había dado cuenta.
=/Desde cu#ndo0 Solías uerer lo me)or.
=Solía importarme lo ue pensaran los dem#s.
=Hablamos de las comodidades b#sicas.
="as sillas son vie)as, el colch!n est# lleno de bultos. =Dougald se encogi! de
hombros=. De cualuier modo, no consigo dormir.
=2al ve$ por eso est#s tan taciturno.
Hannah acerc! el candelabro a la mesa % encendi! las velas. "a habitaci!n no me)oraba
aunue la iluminaran una docena de velas. 'l humo había manchado los cortina)es % el papel
pintado de la pared en vetas irregulares, % un olor acre lo impregnaba todo. Al mirar a su
alrededor, pens! ue necesitaba? bueno, necesitaba algo. (na in&luencia ue lo dulci&icara o
un discurso &irme % ra$onable.
-unca había podido inculcarle un poco de sentido com.n, pero su +harles sí.
=/Aué opina +harles de esto0
Sus o)os se convirtieron en dos &inas esuirlas de hielo verde.
=-o se lo he preguntado.
"a hostilidad de Dougald no le impresionaba.
=Siempre le han gustado las comodidades, incluso m#s ue a ti.
=El est# c!modo? en otra parte. =Dougald dio un paso intern#ndose en la habitaci!n
=. @o %a no so% el mismo, nada en mí es igual, Hannah. Si tratas de )u$garme por mis
acciones pasadas est#s abocada al &racaso.
='ntonces tenemos ue hablar de ciertos temas.
='sta noche no. Auí no. Ahora no.
=Has dicho ue t. %a no eras el mismo, pero debería ser %o uien di)era eso. Sigues
siendo el de siempre. +laro? eres un hombre. =Se sent! en una de las sillas tapi$adas con
demasiado relleno % se cru$! de bra$os=. 'sta noche. Auí. Ahora.
A.n medio oculto por la sombra, reclin! el hombro en la pared. Durante un momento,
vislumbr! al antiguo Dougald con su media sonrisa.
='res mu% descarada para ser una mu)er separada.
=-o &ui %o la ue se euivoc!, Dougald.
Su sonrisa desapareci! % regres! la sombría cara del e1traño.
="o sé. @a he castigado al otro culpable.
/Aué uería decir0 /De uién estaba hablando0 /De +harles o de él mismo0
=-adie osa desa&iarme, Hannah. Recuérdalo.
-o, no se había castigado a sí mismo. 'ra demasiado presuntuoso para ello.
=@o te desa&ié.
=-i tampoco nadie consigue ue dé mi bra$o a torcer =continu!=. -o esto%
dispuesto a soportar una escena esta noche. Hablaremos cuando %o lo diga, % no antes.
Inmediatamente Hannah se agarr! a sus palabras.
=/Admites ue tenemos ue hablar0
=Sí? cuando considere ue es el momento oportuno, %o hablaré % t. escuchar#s.
C,aldito hombre % su sempiterna impasibilidadD "a sacaba de sus casillas hasta
en&urecerla como nadie en la vida la había en&urecido. Se puso en pie % se acerc! a Dougald.
El ni siuiera se apart!, /por ué habría de hacerlo0 'lla no podía hacerle ning.n daño. De)!
ue lo cogiera de las solapas.
=-o has cambiado ni un #pice. 'res el mismo Dougald de siempre, el ue dicta
!rdenes % decide por los dem#s. -o has aprendido nada. Pero =Hannah lo sacudi!=, no
pareces darte cuenta. @o so% distinta.
='st#s m#s vie)a, m#s delgada.
=So% m#s rica. ="evant! la vista hacia él con un gesto altanero de la barbilla=. -o
tengo por ué soportar tus tonterías, Dougald. 2engo su&icientes recursos para mantenerme %o
sola.
=/Dinero0 =Dougald le acariciaba la barbilla con caricias lentas, ligeras % amplias=.
/2ienes dinero0
Hannah no hi$o caso de sus caricias. Al &in % al cabo, estaba mu% seria. Auería ue le
escuchara, ue supiera ue había conseguido triun&ar sin su a%uda.
=He estado ahorrando dinero desde la primera ve$ ue lad% 2emperl% me pag!. Al
principio no tenía mucho, pero he ahorrado hasta el .ltimo peniue.
El asinti!.
='n una cuenta en el ;anco de Inglaterra.
=Sí. @ &inalmente, cuando vendí la Distinguida Academia de Institutrices, deposité
todas las ganancias. -o necesito tu empleo. Puedo comprarme un billete de tren o aluilar un
carrua)e. Puedo ir a cualuier parte % vivir como una dama, % t. no puedes detenerme.
=/Aunue alg.n día e1pliue a la policía ue eres mi esposa0
"a pregunta de Dougald detuvo el aluvi!n de palabras de Hannah como el agua
e1tingue la llama. Pero el modo de decirlo, el modo de mirarla % la maestría de los dedos ue
le acariciaban el per&il de la mandíbula % ba)aban por el cuello? CahD, ella no era de hielo. 'n
auel momento desde luego ue no. ;a)! la vista hacia ella como si &uera su%a % hubiera
reconocido su posesi!n. Reconocido su titularidad. 'lla suspir!.
=/@ por ué harías eso0
=/Realmente imaginas ue te de)aría ir a la estaci!n de tren0 /Aue te permitiría volver
a abandonarme0 =Solt! una risa breve % ronca=. /+uando en realidad eres mi esposa % un
hombre tiene el derecho a controlar todo lo de su esposa díscola, veleidosa e irresponsable0
'l amor, o la ilusi!n del amor, no era su&iciente. -unca había sido su&iciente. "as horas
&elices habían pasado hacía mucho tiempo, la esperan$a había muerto % la pasi!n? bueno, si
la pasi!n no estaba completamente e1tinguida, eso simplemente signi&icaba ue debía ponerse
tiesa, levantar la barbilla % subir la guardia para de&enderse.
='ncontraré el modo de escapar de ti, Dougald. Sabes ue %a lo hice antes.
=Pero si lo haces, uerida, estar#s como antes. Sin recursos, sin amigos ue puedan
a%udarte, % realmente ahora eres una persona)e mu% conocido en toda Inglaterra. =Puso la
mano plana ba)o su barbilla % la su)et!=. 2e encontraré.
Sus palabras, con auella dosis de brillante ingenio, le produ)eron un escalo&río ue le
recorri! la columna vertebral.
=/Aué uieres decir con 4sin recursos80
=/2u cuenta en el ;anco de Inglaterra0 /D!nde tienes depositados tus ahorros0 "a he
cerrado. 2odo lo ue una mu)er posee est# ba)o el control de su marido. =Sonriendo ante su
mirada de espanto le puso las manos en la cintura=. "o ue es tu%o? es mío.
+omo una torpe bailarina, moviéndose mu% tiesa, con las rodillas trabadas % los pies
vacilantes, sali! por la puerta % se intern! en el pasillo.
=Aue duermas bien, uerida.
"a bes! en los labios, se meti! en su habitaci!n % le cerr! la puerta en las narices, sin
ue a.n hubiera salido de su asombro.
9culta en las sombras del pasillo, una &igura observaba a Hannah ale)arse de la puerta.
Auel acontecimiento había sido vigilado.
*N
Hannah guiaba el caballo de la carreta en un &resco atardecer de abril por el camino ue
conducía hacia ;urroughs Hall. Se había puesto sus me)ores galas diurnas3 un vestido de
satén castaño con una &alda de volantes bordada, una chaueta negra de terciopelo % un
sombrero castaño a )uego, con el ala de cinta &runcida. "os guantes de piel negros su)etaban
&irmes las riendas % uien la viera diría ue aparentaba estar tranuila. (na tranuilidad ue
contradecían las numerosas veces ue se había cambiado de ropa auella mañana, % también
su cora$!n, ue insistía en palpitar &uertemente con un latido turbador % entrecortado.
Pero, mientras el caballito avan$aba con paso decidido hacia la negra ver)a met#lica ue
rodeaba la &inca de sus abuelos, Hannah practicaba el modo de narrar lo inenarrable.
4Señor % señora, no sé si son conscientes de mi e1istencia, pero so% la hi)a de la señorita
+arola 2homlinson % su hi)o, Henr%.8
93 4Señor % Señora ;urroughs, hace veintiocho años, su hi)o Henr% amaba a mi madre,
la señorita +arola 2homlinson, % %o so% el resultado.8
9 bien3 4Sin duda ustedes deben de haber temido ue llegara este día?8
'n realidad se trataba de eso. Si sus abuelos estaban al corriente de su inminente
nacimiento % aun así habían echado a su madre sin una pi$ca de compasi!n, entonces no la
uerrían en sus vidas. ' incluso aunue la uisieran, /los uerría ella0 /Podría perdonarles el
dolor de su vida anterior % la pena de la temprana muerte de su madre0 ,am# solo tenía
treinta % un años cuando muri!. Ahora Hannah casi tenía su edad, % pensar en la muerte
cuando se encontraba apenas alcan$ando la cima del poder, la sabiduría % la &ortale$a? le
provocaba una amargura desesperan$adora.
"a puerta principal de la ver)a estaba abierta % a través de los #rboles se divisaba la casa.
'n alguna parte, mu% cerca de su cora$!n, sinti! una presi!n. "e costaba respirar % le dolía
del terror ue sentía. @ )usto antes de entrar % dar el paso de&initivo e irrevocable para cumplir
su sueño, Hannah tir! de las riendas hacia la i$uierda % se detuvo a un lado del camino.
Detuvo el caballo % descendi! de la carreta a la hierba humedecida por la lluvia ue había
caído antes. +on las riendas en las manos, avan$! hasta apretar la cara contra los barrotes de
metal.
+ontemplaba la casa de ladrillo, construida al estilo palladiano inglés del siglo pasado,
suavi$ada por la hiedra % animada por la moldura blanca. -o era demasiado grande, tendría
unas veinte habitaciones, era el hogar de una &amilia pudiente asentada en el campo. 'l césped
bien segado % los #rboles añosos enmarcaban el edi&icio, %, como el adorno de un envoltorio,
las rosas en &lor trepaban por las pérgolas levantadas en los campos. ;urroughs Hall era
hermoso, la &antasía in&antil de todo huér&ano.
Hannah no conseguía animarse a entrar por el sendero, subir los escalones % llamar con
la aldaba. Apretaba los dedos contra los barrotes &ríos. Allí se habían conocido sus padres. Allí
se habían enamorado. Probablemente la habían concebido en una de esas habitaciones del
piso superior. Pero auel no era su lugar. /9 sí0 Sus abuelos la habían e1pulsado de allí antes
de ue ella hubiera visto el primer ra%o de lu$.
"a puerta principal se abri! % Hannah se tens!. /Auién sería0 (n hombre en una
anticuada librea de satén a$ul % una peluca empolvada entr! en el p!rtico.
Hannah se rela)!. (n criado. "evant! la mano % desde el &ondo llegaron un tintineo de
arneses % el repiueteo de unos cascos de caballo. (n carrua)e abierto lleg! hasta los
escalones conducido por un )oven cochero. 'l criado % el cochero se pusieron a hablar.
Hannah estaba demasiado le)os para oír siuiera un susurro de su conversaci!n, pero pens!?
seguramente auello signi&icaba? sí, allí estaba3 un tieso % anciano caballero de bigote %
ce)as hirsutas, vestido con un tra)e marr!n. Sali! de la casa, se humedeci! el dedo con saliva %
lo levant! hacia el viento. Asinti! como si estuviera complacido, luego sac! un relo) de plata
de su bolsillo, lo abri! % se dirigi! con impaciencia hacia la puerta.
=Alice, /es ue siempre tienes ue conseguir ue lleguemos tarde0 =grit! con una
vo$ pro&unda e impaciente.
(na dama un poco encorvada vestida con seda granate % un sombrero de plumas se
acerc! a él. "as plumas se movían con un constante temblor. Hannah podía ver ue sus labios
se movían, pero hablaba como debe hablar una dama, ba)ito, % no logr! oír ni una sola
palabra.
Se le secaba la garganta mientras contemplaba, por primera ve$, a sus .nicos parientes
en este mundo.
-o pens! en moverse, ni adelante ni atr#s. Solo pudo uedarse allí plantada %
contemplar a los criados colocar la escalerilla deba)o de carrua)e % a%udar a entrar en el
vehículo primero a la anciana dama % luego al longevo caballero. 'l criado cerr! la puerta %
solo entonces Hannah se dio cuenta de ue tenía ue esconderse, me)or dicho, debía
esconderse. R#pidamente condu)o el caballo % la carreta hasta los arbustos % las ramas a.n
susurraban tras ella cuando pas! el carrua)e.
'ntonces, como la cobarde necia ue era, sali! corriendo % se ued! de pie en el camino
mirando c!mo se ale)aban.
'ran su abuela % su abuelo, % no encontr! el valor para presentarse ante ellos.
Auella noche, mientras Hannah caminaba penosamente hacia su dormitorio, las tablas
del suelo cru)ieron cansinamente ba)o sus pies, % el pasillo olía a antiguas a&rentas. "a vela
ue sostenía ardía tímidamente, temerosa de iluminar los rincones o llegar hasta el alto techo,
% la soledad le pesaba como nunca antes.
=Porue esta soledad tiene mucho de cobardía =di)o en vo$ alta.
Podía maldecir a Dougald por asustarla demasiado para seguir adelante, pero eso no era
del todo verdad. +on el paso de los años, siempre ue imaginaba reunirse con su &amilia, el
terror se me$claba con la e1pectaci!n. 2al ve$ él había elevado el terror con sus bien dirigidas
pullas, pero si hubiera sido valiente habría seguido adelante de cualuier modo. Abri! la
puerta de su habitaci!n.
=-o uiero oírte lamentarte de tu desolaci!n nunca m#s, Hannah Alice. ='n su
imaginaci!n vio a sus abuelos entrando en el carrua)e=. -o cuando has tenido una
oportunidad de oro % la has de)ado escapar.
"a visi!n desapareci! cuando la .nica % desvenci)ada silla cru)i! % de ella se levant!
una &igura sombría.
Hannah chill! del susto.
=/Aué demonios creías ue estabas haciendo al invitar a su ma)estad al castillo
Raeburn0 =pregunt! Dougald en un tono grave % &urioso.
=/'s necesario ue apare$cas así de repente asust#ndome de esta manera0
Se puso la mano en el cora$!n, ue latía apresuradamente. "uego levant! la vela para
iluminarlo, con su perenne cara de eno)o % su conservador tra)e negro % ceñido ue le
con&erían toda auella &ormalidad. 'ra un hombre atractivo, pero no tenía paciencia para
soportar su interminable amargura % su actitud amena$adoraK ahora su aspecto no le
proporcionaba ning.n placer.
=+ontéstame. /Por ué no me di)iste ue habías invitado a la reina0
=Debiste pedirme ue te recibiera aba)o. Adem#s =Hannah le imit!=, no uería ue
me importunaras.
="imítate a contestar a la pregunta. /Aué demonios creías ue estabas haciendo al
invitar a su ma)estad al castillo Raeburn0
"a pregunta salía rechinando entre sus dientes apretadosK un interesante &en!meno ue a
Hannah le habría gustado seguir observando. Pero por primera ve$ desde ue llegara, se
encontraba delante del antiguo Dougald, el ue perdía los estribos. 'l antiguo Dougald solo
hacía ue gritarle, pero en auel tiempo tampoco lo habían etiuetado de asesino. Así ue
respondi! con una &ría educaci!n.
="e di)iste a las tías ue %o conocía a su ma)estad, pero no uisiste hablar conmigo
para decirme ué pensabas hacer con su deseo de conocerla.
=-o esperaba ue t. le enviaras una invitaci!n a mi hogar. =Bocali$! cada palabra.
=;ueno, no lo sabía, /tenía ue saberlo0 ='ncendi! las velas % una débil lu$ ca%!
sobre la estrecha % pulcra cama, el desportillado lavamanos con el pichel % los anticuados
cortina)es=. Así ue en lugar de hacer lo ue t. uerías, lo cual habría hecho si hubieras
aceptado hablar conmigo, hice &eli$ a las tías escribiendo a su ma)estad. Incluí una invitaci!n
escrita para ue viniera a contemplar el humilde tributo ue las tías le habían hecho a ella % a
su reinado.
Dougald sac! del chaleco un lu)oso papel de color mar&il % lo mir! como si amena$ase
con e1plotar.
Desde donde estaba, Hannah podía ver el sello real. "a educada declinaci!n del
o&recimiento de su ma)estad.
"a reacci!n de Dougald al ser el receptor de correspondencia imperial la sorprendi!.
Algunas personas sienten tal temor reverencial ante la reina ue son incapaces de imaginar
ue puedan tener un intercambio epistolar con un persona)e tan elevado, pero no esperaba eso
de Dougald.
=Sí, Dougald, admito ue &ue una osadía por mi parte, pero su ma)estad no se sentir#
insultada, si es eso lo ue te preocupa, % la invitaci!n de las tías era encantadora. Realmente
dieron con el tono adecuado, ue contenía una me$cla de entusiasmo, emoci!n % ruego =di)o
Hannah bastante encantada por el asombro de Dougald.
'l papel vibraba ante el temblor de sus dedos.
=Esta ha sido tu vengan$a por no escucharte.
CAhD De modo ue tal ve$ no sentía temor reverencial por la carta, sino ue estaba
molesto con la instigadora. Hannah comprendi! la necesidad de elegir cuidadosamente las
palabras pues, si bien era cierto ue su &alta de respuesta le había proporcionado la e1cusa
para escribir la carta, no era menos cierto ue había escrito a la reina en un momento de
arrebato.
=Bengan$a es una palabra demasiado &uerteK sin embargo, admito ue no me import!
ue constitu%ese una perturbaci!n para ti. -o me gust! ue me trataras de una manera tan
desdeñosa.
=/Desdeñosa0 =rugi! tan &uerte ue Hannah se sobresalt!.
+uando se recuper!, se sacudi! la &alda en un gesto distante de seguridad en sí misma,
pero sin uitarle los o)os de encima.
=CDios santo, Dougald, no ha% motivo para tom#rselo asíD Has recibido la respuesta %
eso es bueno. Ahora tenemos algo ue mostrarle a las tías. Se sentir#n desilusionadas, claro,
pero una carta de la reina debería aliviar la herida del recha$o.
Dougald levant! la cabe$a % se ued! mir#ndola &i)amente.
=Dougald, no sé por ué te comportas de este modo. CAl menos la reina no ha
aceptadoD =e1clam! con impaciencia.
=Sí ha aceptado.
4CImposibleD8 Hannah abri! la boca para decirlo, pero no emiti! ni un sonido.
=CSí, e1actamenteD =di)o él como si ella lo hubiera dicho. Abri! la carta % le%!3 4Su
:raciosa ,a)estad, Bictoria, Reina de Inglaterra, acepta su amable invitaci!n?8
A.n muda % aturdida, Hannah sacudi! la cabe$a.
=Ha aceptado, Hannah, ha aceptado. C'star# auí dentro de dos semanasD =Dougald
agitaba la carta hacia ella=. /2e das cuenta del traba)o ue este castillo necesita solo para
hacerlo habitable0 C@ no digamos para hacerlo apto para una visita realD
Asinti!.
=2endré ue contratar a todos los hombres capacitados de muchos <il!metros a la
redonda solo para acabar los pro%ectos ue hemos empe$ado %a. =Al$! la vo$=. Para
levantar los paneles de madera, acabar la pintura del pasillo % del sal!n grande, hacer las
estanterías de la biblioteca. Acabar el nuevo vestíbulo % construir una escalera para ue la
reina Bictoria no tenga ue entrar por la cocina.
=-o me parece ue sea para tanto =murmur!.
="a comitiva real se uedar# a pasar la noche. "a reina, su real consorte % los in&antes.
C-ecesitar#n habitaciones, salones, un cuarto para niños ue no esté cubierto de polvo % con
los tablones del suelo podridos por los hongosD
=CAhD
=CAhD =se burl! él descaradamente=. /Auieres ue hablemos de los sirvientes ue
via)ar#n con ellos, % de d!nde los vamos a poner0
=-o.
=/+!mo vamos a traerlos desde la estaci!n de &errocarril hasta el castillo si tenemos un
n.mero limitado de vehículos % ninguno de ellos tiene menos de medio siglo de antigLedad0
=/"a carreta de Al&red0 ="o di)o en vo$ ba)a % se repleg! en cuanto vio ue su chiste
había provocado ue su mirada &ulminante % cara de eno)o se convirtiera en un gruñido.
=/'n ué estabas pensando0 =Dougald paseaba de un lado a otro de su min.sculo
dormitorio=. /'n ué estabas pensando0
='n ue su ma)estad no vendría.
"a nari$ de Dougald se in&l! como la de un corcel oliendo un desa&ío.
=Hannah, espero ue ese pro%ecto de costura sea puñeteramente maravilloso.
Se ued! horrori$ada.
=/-i siuiera lo has visto0
=C-oD /Por ué habría de preocuparme del modo en ue cuatro ancianas emplean su
tiempo0
=CDe veras eres odioso, DougaldD Pensé ue lo habías visto % sospeché ue estabas
usando el tapi$ de las tías para atraer a su ma)estad al castillo en pos de tu ma%or gloria
personal.
=/(sar a las tías para mi gloria personal0 C'so es est.pidoD
=2al ve$, pero no pude pregunt#rtelo porue ni siuiera me permitiste hablar contigo
en privado =replic! e1perimentando una satis&acci!n inmensa al hacerlo.
Dougald de)! de pasear % la mir! &i)amente.
=Dime si me preocupo por nada. Dime ue el tapi$ es magní&ico.
Pens! en el tapi$. 'l hermoso % gran tapi$ de vivos colores en el ue las cuatro damas
habían traba)ado durante veinticuatro años. 2om! aire % luego lo solt! en un largo % vacilante
suspiro.
="o? lo era.
=/Aué uieres decir con 4lo era80 =pregunt! en una vo$ per&ectamente serena.
='s un? hum? tapi$ espléndido, mu% grande, mu% encomiable.
=/Pero0
=Pero las tías no habían acabado bien los rasgos del príncipe Alberto, así ue les sugerí
ue desmontaran ese tro$o? =Su gruñido grave hi$o ue se callara de golpe=. /Auieres
ue les a%ude a terminarlo0
=2ienes dos semanas. ="a tenía arrinconada entre el armario ropero % la pared % se
acerc! tanto a ella ue su c#lido aliento le acarici! la me)illa=. Dos semanas antes de ue su
graciosa ma)estad, Bictoria, reina de Inglaterra, visite nuestro peueño castillo. Aseg.rate de
ue el tapi$ est# acabado.
Auería decirle ue era imposible, pero sus o)os eran apenas dos ra)itas &uriosas %?
bueno, seguramente &uera solo &uria. (saba su pro1imidad para intimidarla, % lo estaba
consiguiendo a la per&ecci!n. +iertamente su amena$adora postura hi$o ue le latiera el
cora$!n, le temblaran las rodillas % se le encogieran las tripas. -o debi! elegir auel momento
para notar su aroma? a cuero, )ab!n % a Dougald. @ retrocedi!, no porue temiera ue
empleara la violencia contra ella % le pusiera la mano encima, sino porue si la tocaba, se
habría estremecido % suspirado % deseado m#s de lo ue debía desear de una bestia tan
desalmada.
='l tapi$ =di)o Dougald.
='star# acabado =le prometi!.
:irando sobre sus talones, se ale)! a grandes $ancadas % cerr! la puerta de un porta$o.
Hannah se desplom! en el rinc!n % se tap! los o)os con las manos. /'n d!nde se había
metido0 /Auince días para volver a te)er % coser un tapi$ ue había costado veinticuatro años
acabarlo? % hacerlo me)or ue antes0 Parecía imposible.
@, por desgracia, el tapi$ era el menor de sus problemas. Por alguna cruel burla de la
naturale$a, ahora había descubierto ue por mucho ue Dougald la ningunease, por mucho
ue la hubiera o&endido, cuando él se le acercaba a.n le hacía temblar % lo deseaba.
'ra obvio ue la presencia de ella no le a&ectaba a él del mismo modo o?
"a puerta se abri! con estruendo % Dougald volvi! a entrar en la habitaci!n.
=@ /d!nde has estado0
=/D!nde he estado0 /+u#ndo0 =repiti! perple)a.
=Ho%. 'sta noche. /Por ué no estabas en el castillo0
Record! los acontecimientos del día. Sus abuelos. Su deseo de hablar con ellos pero sin
encontrar el valor para hacerlo. 'lla, mirando con la nari$ apretada contra la valla como una
pordiosera sin hogar. -inguna &uer$a de la tierra iba a conseguir ue le contase d!nde había
estado ni ué había hecho. El lo consideraría un gran é1ito. Se echaría a reír.
='ra mi medio día libre %, por tanto, no es asunto tu%o.
'staba orgullosa de su inescrutable respuesta hasta ue vio el rubor de su ira.
"a miraba de arriba aba)o.
=2e has vestido. -o te había visto así vestida desde ue est#s auí. =Apret! los puños
=. Si has salido con ese meuetre&e soplagaitas de Seaton?
=2ampoco sería asunto tu%o. =/'staba celoso0, Cué adorableD
Bolvi! a inclinarse sobre ella, solo ue esta ve$ él no estaba &urioso por lo de la reina.
'sta ve$ su &uria era personal.
=C,aldita seaD +laro ue es asunto mío ad!nde vas % ué haces.
Hannah levant! la barbilla.
=/Por ué0
=Porue eres mi esposa.
Hannah hervía de indignaci!n, una indignaci!n ue nacía de la &rustraci!n de su ser.
=/+u#ndo0 /Hace nueve años0 Ho% no, eso seguro. Ahora no. -o cuando ni siuiera
hablas conmigo si no es para darme instrucciones u !rdenes.
Retrocedi! un paso % la e1amin! como si la estuviera inspeccionando, acurrucada en el
rinc!n. 'lla avan$! % se ued! mirando &i)amente a auel canalla egoísta % engreído ue
pensaba ue podía controlar su dinero % su destino.
El la abra$!. 'lla le cogi! del cabello % acerc! los labios a los su%os.
Se besaron en un torbellino de pasi!n, &rustraci!n % &uria, con los cuerpos apretados, %
la lengua de Dougald en su boca. C,alditoD Bolver a tratarla de un modo tan insolente, como
si ella &uera la muchachita de dieciocho % él, el superior hombre maduro. Pero ahora él no era
superiorK la deseaba, pues sus bra$os la apretaban &uertemente hacia él, sus manos buscaban a
través de las capas de &aldas % enaguas hasta encontrarle los muslos % levantarlos alrededor de
él. @ ella? ella le abra$! la cintura con los muslos, apret! el torso contra su chaleco, lo bes!
con los labios abiertos presionando con &uer$a la lengua contra la su%a % deseando ue las
ropas ue los separaban desaparecieran de un m#gico soplo.
Dougald apart! la boca de la de ella.
='res terriblemente e1citante.
"a hi$o girar sobre los talones % se dirigi! hacia la estrecha cama.
=@o no. =Apenas se le ocurría una respuesta, pero el instinto le hi$o estirarse para
morderle el labio superior.
=@o no so% e1citante. 'sto no es e1citante.
=-o. ="a tumb! sobre el colch!n mientras ella le rodeaba el cuerpo con las piernas %
apretaba el pecho contra el de él=. -o digo ahora, sino desde ue llegaste, cada día. ="a
mir! a los o)os=. +aminando como si hicieras cabriolas por el castillo. Subiendo la escalera.
Atravesando los pasillos.
=@o no hago cabriolas. ="e acarici! el pelo con los dedos % decidi! ue debería
de)#rselo así de largo siempre=. C-o so% un caballoD
=Hablando de auella manera, mientras %o traba)aba en mi despacho, ue me
es&or$aba por oírte conversar con +harles.
=/,e ordenas ue no hable con nadie0 =Riéndote con ese truh#n de Seaton.
=2. vienes de una &amilia de truhanes, % eres el peor de todos.
=Bistiendo de un modo provocador.
=CDe un modo provocadorD ='ntorn! los o)os para mirar el vestido castaño.
Poniéndose de rodillas, Dougald le levant! la &alda % las enaguas hasta la cintura %,
como un magistrado demostrando la culpabilidad del acusado, le señal! los tobillos.
=,ira esto. C'nca)e en los pololosD
=-unca te los he enseñado. =Se uit! las pantu&las de piel.
=Sabía lo del enca)e. -otaba ue estaba ahí. ="e desabroch! el la$o de la cintura.
=C@ ué puedo hacer si has desarrollado dotes de clarividenciaD
=Solo en lo ue a ti respecta. ="e ba)! los pololos=. Solo en lo ue se re&iere a ti.
"a estaba desnudando de un modo en ue no la habían desnudado en nueve años. -ueve
largos años. 'n lo m#s hondo de su vientre e1periment! ese lento, c#lido % pro&undo
desli$arse del deseo. -ueve años. Demasiado tiempo. Había estado ignorando su cuerpo,
diciéndose a sí misma ue no tenía deseos ni necesidades ni uerencias. Ahora, a la primera
caricia de Dougald, %a estaba dispuesta. 'mbara$osamente dispuesta, completamente
dispuesta % no deseaba ir m#s despacio ni re&renarse % ciertamente no pensar en ello.
=He soñado contigo =di)o con la boca curvada en una lenta % pícara sonrisa, mientras
la abría con los dedos.
Hannah cerr! los o)os en un e1ceso de deseo dulce % c#lido.
=He soñado con ue te tocaba auí =la m#s leve de las caricias la hacía saltar de la
cama= % auí =la acariciaba con impertinencia= % uería llenarte con todos mis dedos.
,ientras Dougald desli$aba un dedo dentro de ella, Hannah apret! el dorso de la mano
contra la boca, para intentar ahogar un gemido de pasi!n.
=2. nunca uerías ue te o%era. ="e estaba dando un dulce masa)e con el pulgar
mientras metía % sacaba un dedo una % otra ve$=. Siempre intentabas negarte el placer.
=Solo? =di)o haciendo una pausa para recuperar el aliento= solo después de ue t.
de)aras mu% claro ue auello no era amor. 'ra solo un deber %?
"a presi!n de la mano de Dougald contra su pubis silenci! auel discurso lleno de
resentimiento. +uando él la tenía así, con un dedo dentro de ella mientras la acariciaba sin
cesar con la mano, Hannah %a no recordaba vie)os rencores. "o .nico ue pensaba era en? lo
cogi! por las solapas, lo atra)o hacia ella % lo mir! a los o)os.
=H#$melo ahora.
Dougald se ri!. Se ri! como el esnob ma)adero % engreído ue era. Hasta ue ella le
solt! una de las solapas % le desli$! la mano por el pecho, por encima del vientre % ba)! hasta
el satis&actorio % evidente bulto de la entrepierna. "uego, cuando ella le tom! las medidas % le
acarici! los testículos, su risa ces!. Dougald entrecerr! los o)os % ech! hacia atr#s la cabe$a,
entonces Hannah vio la tensi!n de los tendones del cuello % el brillante rubor del deseo ue le
iluminaba las me)illas.
=H#$melo ahora =repiti!.
'sta ve$ no se ri!. Se retir! un poco, le uit! los pololos del todo, se desabroch! los
pantalones % se los ba)! hasta m#s aba)o de las rodillas.
Auella prisa agrad! a Hannah % le recon&ort! primero el orgullo % luego el deseo?
CSanto DiosD, era grande % auda$, la deseaba de un modo de lo m#s e1plícito, % si no la
penetraba pronto?
=Dougald, por &avor. ='1tendi! los bra$os hacia él.
Dougald ca%! sobre ella como un animal desen&renado, sin preocuparse por sutile$as,
respondiendo a la e1igencia de Hannah de unirse con un satis&actorio instinto ue hacía ue la
embistiera impetuosamente.
Hannah )ade!. "levaba tanto tiempo sin ser satis&echa? estaba demasiado tensa. "e
asalt! el temor a ue le hiciera daño % luego el dolor se hi$o realidad.
=-o =le di)o clav#ndole las uñas en los bra$os.
Dougald la mir!, la mir! como un hombre ue se est# ahogando al ue privan del
rescate. "uego repar! en la e1presi!n de ella3 &ero$, torturada, insatis&echa. 2rag! saliva % se
contuvo.
=De)a ue te colme, cariño. Rel#)ate % dé)ame entrar =le orden! en la vo$ susurrante
% c#lida de un amante.
+uando le hablaba así, ella respondía como toda criatura &emenina ante la petici!n de su
pare)a. Se rela)!, acomod! el cuerpo alrededor del de Dougald % él se intern! por completo en
ella.
Hannah gimi!. "a sensaci!n era tan buena, pero auello era tan maloK él volvía a
tenerla. De nuevo, pero?
Dougald tampoco uería hacer auello. Pero auella noche, cuando su &rustraci!n % su
&uria desatadas se desbordaron, &ue vencida toda contenci!n.
De modo ue estaba bien. -o era manipulaci!n, era de verdad.
Hannah levant! las caderas % contra)o los m.sculos internos. @ en una vo$ tan c#lida %
acariciadora como la su%a le di)o3
=Por &avor, amor. 2e deseo.
*O
Dougald sabía ue no debía hacerlo. Auello no era lo ue había planeado. Había
planeado hacer enlouecer de deseo a Hannah mientras él mantenía bien su)etas las riendas de
sus propias pasiones. 'ntonces él dictaría las condiciones de su reconciliaci!n % ella
reconocería a su amo.
Pero su ardor? su olor? su vo$ diciendo3 4Por &avor, amor. 2e deseo8? 'ra débil %
tenía ue tomarla. Sus instintos primitivos le e1igieron ue la colmara de su semilla. 'lla era
su posesi!n, su &eudo, su esposa.
Sin elegancia, sin re&renarse, cedi! a su propia pasi!n. +ada gota de su sangre, cada
parte de su cuerpo, luchaba por penetrarla. 'ntr! en ella % se retir!, entr! % se retir! varias
veces. Deba)o de él, Hannah emitía unos ruidos parecidos a suaves maullidos, mientras
elevaba % ba)aba las caderas al ritmo ue él imponía, % lo a&erraba mu% &uerte con las manos
como si temiera ue &uese a desaparecer. 2ambién él lo temía. 2emía ue recuperaran el )uicio
después de ue la hubiera colmado. 'staba %endo demasiado deprisa, % él lo sabía. 'lla no iba
a poder correrse así, con él arremetiéndola de auella manera, pero no podía parar, no podía
esperar?
=Deprisa =le inst! ella peg#ndole en el hombro con el puño cerrado=. CDeprisaD
Dougald redobl! sus es&uer$os. Hannah le arañ! la espalda en un &renesí &elino,
es&or$#ndose por alcan$ar el clíma1, arranc#ndole la &rustraci!n de su interior del modo m#s
primario posible. ,#s tarde, Dougald se alegraría de tener a.n la ropa puesta, pero en auel
instante no era m#s ue un maldito % puñetero estorbo. CDiablosD, a.n llevaba la corbata
anudada como una soga al cuello.
Hannah estaba tan hermosa con el pelo suelto, desparramado sobre la oscura colcha
como un &ragante río dorado. Auellos despampanantes o)os marrones se abrían % cerraban,
ora l#nguidos, ora desesperados, como si el deseo % la necesidad libraran una batalla por su
alma. 'l vestido, auel est.pido vestido de satén, se le ceñía al cuello por un sin&ín de
botones.
=Dougald, Dougald, Dougald.
9%! auella nota en su vo$. "a nota ue llevaba nueve largos años sin oír, pero a.n así
reconocía.
'n lo m#s hondo de su vientre, creci! la presi!n. 'l instinto le e1igía ue se internara en
ella con tanta &uer$a como pudiera. Auería acabar dentro de ella. -ecesitaba regarla con su
semilla. Pero primero? uería mirarla. -ecesitaba verla.
Hannah tenía los o)os cerrados % un rubor ue le nacía en la base del cuello % ascendía
por él % por las me)illas, hasta la &rente. 2enía la nari$ aplastada % abría los labios en una larga
serie de )adeos. "as caderas arremetían contra él, en un adem#n ue e1igía satis&acci!n. "as
piernas se a&erraban a él para atraerlo contra ella. 'n lo m#s pro&undo de su ser, era presa de
espasmos, ue la mecían % le proporcionaban la m#s primaria de las grati&icaciones.
Dougald se regoci)aba en auel primitivo &uror, en auella irre&renable pasi!n. 'lla
había sido incapa$ de resistirse. Su cuerpo estaba tan #vido como el de él. Hannah era su%a.
'ntonces Dougald no pudo esperar m#s.
"a aplast! contra la cama con las caderas, la su)et! con las manos % la oblig! a
aceptarlo. Hannah se retorci! contra él, mecida por oleadas de é1tasis, e1halando gemidos de
placer. El la invadi!, intern#ndose tan adentro como pudo. Se le tensaron los testículos.
"uego, irrevocablemente, se corri!, llen#ndola con su esencia. Se hundi! en ella, salva)e %
ciegamente, estamp#ndose en ella, e1igiendo ue reconociera ue era su%a, coaccion#ndola
&ísicamente para derrotarla mentalmente.
"o consigui!. +ada sonido ue Hannah emitía sonaba a capitulaci!n, cada movimiento
ue reali$aba era un signo de aceptaci!n.
Había vencido. 'lla se le rindi!. Por el momento.
Hannah se rela)! ba)o el peso de Dougald, encantada del agotamiento, de la saciedad?
la &alta de conciencia. Sabía ue esa sensaci!n no duraría. 'n un momento tendría ue abrir
los o)os. Recuperaría la conciencia % le daría vergLen$a, % tendría ue luchar para
salvaguardar su orgullo % negar ue se hubiera rendido. Pero en auel instante?
El se incorpor! un poco para salir de ella % separar con cuidado los dos cuerpos.
"a vergLen$a le sobrevino a Hannah de inmediato. Gunt! las piernas, se aclar! las ideas,
se prepar! para la batalla? pero él la tendi! de bruces sobre la cama. Intent! incorporarse
para sentarse, pero él la su)et! boca aba)o con una mano. 9%! el rumor de las ropas de
Dougald al desvestirseK gir! el cuello para intentar ver algo % contempl! c!mo se uitaba la
corbata, el chaleco % la chaueta % los lan$aba por la habitaci!n.
=Dougald, /ué?0
=/Auieres hablar ahora0 =pregunt! bruscamente.
-o le gust! el sonido de su vo$.
=-o.
='ntonces, silencio.
Hannah sonri! hacia el cubrecama.
'l colch!n se sacudi! cuando él se sent!. "as botas golpearon al caer al suelo con un
ruido sordo, primero una % después otra.
-o le hi$o &alta mirar para saber ué prenda se uit! a continuaci!n. @a tenía los
pantalones medio ba)ados. +a%eron al suelo con poco es&uer$o, volvi! a subirse a la cama de
un salto. +on una rodilla a cada lado de las caderas de Hannah, le desabroch! torpemente los
botones del corpiño del vestido, abriéndolo rudamente. 'lla uiso protestar, temiendo ue le
estropease el vestido, pero le &altaba el aire % no tenía &uer$as ni se le ocurri! un modo
elegante de hacerlo.
Dougald se acerc! a la nuca de Hannah ro$#ndole la ore)a con su aliento.
=2. % tu est.pida % maldita ropa. "levas tanta solo para mantenerme ale)ado de ti, pero
eso %a no te va a servir de nada, Hannah. Auiero ue te la uites =le di)o.
'lla recuper! el aliento lo su&iciente como para desa&iarlo.
=-o llevo nada ni para mantenerte le)os ni para atraerte. -unca pienso en ti cuando me
visto.
=Ese es tu error.
"e ba)! los hombros del vestido, la levant! % se lo ba)! hasta la cintura, luego le sac!
las mangas por las muñecas de un brusco tir!n. El la de)! volver a acomodarse en el colch!n %
con r#pida determinaci!n le uit! el vestido entero. "uego siguieron las enaguas, de manera
ue la de)! en combinaci!n, corsé % sus me)ores medias de seda.
Dougald pro&iri! una carca)ada hosca % dura %, con un dedo, le uit! la &loreada liga.
='1uisita =coment!=. (na indicaci!n de lo ue habita deba)o.
Pas! una mano por las nalgas de Hannah % la &rot! como un coleccionista descubriendo
un buen diamante % luego, levemente, desli$! un dedo desde la base de la columna vertebral
hacia aba)o, hasta el lugar de m#1ima % completa sensibilidad.
'lla se levant! un poco de la cama, preparada para volverse % recibirlo.
Pero él la empu)! otra ve$ contra la cama presionando con la mano en su espalda.
Bolvi! a ponerse encima de ella, le pas! las manos por deba)o de las a1ilas % le asi! cariñosa
% tiernamente los senos.
Hannah cerr! los o)os % apret! la me)illa contra la colcha. -o tenía ue pensar. A.n no.
Sus manos obraban maravillas, la cogían con la presi!n )usta, tra$aban círculos en los
pe$ones con los pulgares % luego los apretaban con ternura entre los dedos. "a mente de
Hannah empe$! a &abularK la pondría a cuatro patas % la montaría desde atr#s, % ella se
pondría a maullar % a arañar como una gata. Se estremeci!, preparada para aceptarlo en su
interior, uería e1igirle ue hiciera lo ue ella deseaba. Pero allí ella no tenía ning.n poderK él
era demasiado &uerte, demasiado e1perimentado. (na mu)er nunca podía competir con un
hombre en auellas circunstancias.
+uando Hannah se despert! con la primera lu$ del alba, Dougald se encontraba a su
lado de pie, con los pantalones puestos, su)etando las botas, mirando con el ceño &runcido.
,irando la habitaci!n, la estrecha cama? a ella.
='sta habitaci!n es mu% miserable.
"a bes! en la &rente.
Incorpor#ndose sobre un codo, se apart! el cabello de los o)os.
=;uenos días a ti también.
=Haré ue la señora 2renchard te mude a una habitaci!n me)or.
Hannah casi sali! de la cama de un salto como protesta. +asi, pero como no llevaba
nada encima, eso la hubiera de)ado en clara desventa)a en cualuier en&rentamiento con
Dougald.
=C-o lo har#sD 2endremos suerte si pasarnos inadvertidos. ='ntonces se percat! de lo
ue él había dicho. 'n el modo en ue ella había contestado. 'n la mente de los dos, habían
copulado. -o se habían reconciliado=. Da lo mismo =di)o, eligiendo las palabras, sabiendo
ue titubearía=, no importa si apruebas o no mi habitaci!n. 2.? no volver#s a entrar en ella.
Parecía m#s alto, m#s ancho, m#s sombrío.
=Ser# si uiero?
=-o. Sabes ue no podemos volver a hacerlo. Si alguien nos viera seríamos el centro
de todas las murmuraciones % empe$arían a especular, % %o? t.? nosotros no ueremos eso
ahora mismo, /verdad0
Durante su titubeante discurso, él volvi! a ser el severo e impasible caballero ue había
conocido en su estancia en el castillo Raeburn.
=-o.
-o podía interpretar nada a partir de su postura o de su e1presi!n. +omo si auella
noche nunca hubiera tenido lugar. "a intimidad podía haber sido un producto de su
imaginaci!n % la pasi!n? movi! las piernas % e1periment! unas agu)etas en los m.sculos
internos.
"a pasi!n entre ellos había sido real. 'so no podía negarlo. Pero la pasi!n entre ellos
siempre había sido real, % no había servido de nada, a la vista de sus problemas
matrimoniales. Así ue?
=-o debemos volver a hacerlo =di)o Hannah con &irme$a.
='sto% de acuerdo.
=/Dentro de dos semanas0 ="a señorita ,innie busc! una silla % se de)! caer
pesadamente en ella=. /"a reina vendr# dentro de dos semanas0
(n alegre murmullo se propag! entre la servidumbre.
=/-o es maravilloso0 =2ía Spring se puso en pie, con las manos apretadas % los o)os
brillantes=. C"a reina Bictoria en persona va a venir a vernosD
=-o puedo creerlo =e1clam! Seaton por cuarta ve$=. CPardie$, es imposibleD
Dougald estaba de pie en la gran sala, dando la espalda a la enorme chimenea, delante
de una colecci!n de incrédulos &ormada por las tías, su traicionero heredero, +harles, la
señora 2renchard, los criados del castillo? % Hannah.
Hannah, su esposa. C2enía planes tan aviesos para ellaD @ al principio habían sido un
completo é1ito. "a había atrapado. "a había puesto en el lugar ue le correspondía, la había
obligado a hacer lo ue él deseaba % creía ue pronto la &or$aría a entrar en vereda.
Pero después, ella se había dedicado a darle la vuelta a todo.
2enía ue haberlo previsto. 2enía ue haber recordado su predilecci!n por hacer cosas
inesperadas.
2ía Isabel % tía 'thel se cogieron de las manos % bailaron una )iga mientras los
sirvientes m#s )!venes las observaban % reían.
"a señora 2renchard aplaudi! % los laca%os % las doncellas permanecieron en silencio,
pero nada podía ocultar su alegría al saber ue su soberana llegaría pronto.
,u% bien. Auello constituía una advertencia para Dougald del peligro ue Hannah
representaba, % obraría en consecuencia. @a no se le permitiría enviar cartas caprichosamente
a ning.n lugar del país. -unca se le permitiría salir a parte alguna sin acompañamiento. @ él
%a no cedería a sus tentaciones se1uales. 'ra un hombre con hielo en las venas. :racias a la
soledad, el traba)o duro % la desolaci!n, se había hecho a sí mismo a imagen de su padre,
dedicado al apellido &amiliar % libre de la in&luencia de ning.n tipo de a&ecto. -o permitiría
ue Hannah hiciera renacer en él ninguna debilidad.
Dougald elev! la vo$ para llegar a todos los ue le escuchaban.
=Son noticias maravillosas. 2endremos el privilegio de albergar a su ma)estad como
invitada, pero no necesito decirles ue debemos prepararnos para la visita real.
+harles mir! a Dougald de arriba aba)o, como si le tomara las medidas para un tra)e.
=-ecesitan ropa nueva. "es di)e ue necesitaban ropa nueva.
=Daremos una gran recepci!n. =2ía Spring entorn! los o)os=. Invitaremos a toda la
regi!n a honrar a su ma)estad.
=/A toda la regi!n0 =Hannah volvi! la cara hacia tía Spring=. /Auí0 /Al castillo
Raeburn0
"os ;urroughs acudirían % ella por &in los conocería. Dougald ponder! las
repercusiones. Se había establecido allí en el castillo Raeburn, se había encariñado con las
tías? había tenido relaciones con él. ,u% bien. Se le permitiría conocer a sus abuelos.
="os paneles. "a entrada. =la señora 2renchard se llev! la mano surcada por
innumerables venas al pecho % mir! a su alrededor con sorpresa % desa$!n=. 'l gran sal!n.
Debemos limpiarlo todo.
=Debemos restaurarlo todo =le corrigi! Dougald.
="os traba)adores deben prestar especial atenci!n, señor =di)o +harles=, para evitar
un desastre.
2ía Isabel se llev! la mano a la cabe$a.
=Bo% a teñirme el pelo.
Dougald comprob! así ue su sospecha era cierta.
=Intenta no salpicar de bet.n todo el lavamanos. =2ía 'thel se midi! la cintura con
las manos=. ,e pregunto si entraré en mi me)or vestido de seda.
=2. te ves bien con cualuier cosa =la anim! tía Spring.
Seaton cambi! de cantinela.
='sto es un maldito desastre. (n maldito desastre.
=De)a de maldecir, Seaton =le reprendi! la señorita ,innie %, alargando la mano
hacia Hannah, prosigui!=3 /De veras es cierto, señorita Setterington0 -unca pensé ue
realmente &uera a venir.
=Sabía ue Hannah no &allaría. =2ía Isabel se atus! el cabello oscuro=. 's e&iciente.
's una mu)er moderna.
Hannah le cogi! la mano a la señorita ,innie.
='s di&ícil de creer, pero es cierto.
2ía Spring cogi! la otra mano de Hannah.
=Auerida, ueridísima muchacha, es nuestro sueño hecho realidad. @ todo gracias a
usted.
"a sonrisa de Hannah brot! como una alegre &lor.
=-o es gracias a mí, tía Spring, sino a su maravilloso traba)o. (stedes =hi$o un gesto
ue abarcaba a todas las tías=, todas ustedes son las artí&ices % ahora sus sueños van a
hacerse realidad.
Dougald tenía ue admitir ue Hannah era buena con la gente. Su abuela la uería % su
abuela no era una mu)er &#cil de complacer. Su en&ermedad terminal precipit! su boda, pues
deseaba ver a Dougald &eli$mente casado. 'n los meses ue siguieron solo estaba contenta
cuando Hannah se encontraba con ella. 'ra divertido. Había tenido ue ver a su esposa
tratando a todas auellas ancianas para acordarse de lo mucho ue apreci! ue Hannah
cuidara de su abuela. "e hi$o recordar % pensar ue tal ve$? ue tal ve$ su matrimonio no
había estado tan mal.
Hubo momentos, cuando Hannah % él estaban solos, en los ue él olvid! sus
obligaciones % ella su resentimiento, % hablaron. Simplemente hablaron. "e había sorprendido
su madure$, las e1periencias ue habían modelado su car#cter. Hannah nunca había sido la
típica muchachita despreocupada, igual ue él no era el niño de pap# rico normal. Dougald
había perdido a su madre, había estado aislado por un padre ue no sabía nada del cariño. 'l
amor solo traía dolor.
Hannah había estado amparada por el amor maternal, pero ni todo el amor de su madre
podía protegerla de las burlas de las personas crueles, respetables % pre)uiciosas.
"es separ! la edad. 'l tiempo puso distancia entre ellos. Pero ui$# pudieran recuperar
su a&inidad.
=-o sabía ue conocía a su ma)estad, señorita Setterington=. Seaton se acerc! a
Hannah % su vo$ se volvi! obseuiosa=. Debe contarme todo lo relativo a c!mo la conoci!.
Dougald casi oía la vo$ de su padre decirle3 4'so es lo ue pasa por soñar despierto,
muchacho. Pierdes autoridad. -o pudiste conservar a tu mu)er. Alguien cree ue puede
matarte. De)a de ser tan blando. Presta atenci!n a los negocios.8
Su padre habría tenido ra$!n. -o era el lugar para pensar en Hannah % en los placeres
del matrimonio. Allí, ahora, con una amena$a de muerte pendiendo sobre su cabe$a % la reina
de camino, tenía ue ser el hombre en el ue se había convertido.
='mpe$aremos de inmediato. =Dirigi! una mirada severa a Seaton=. -adie est#
e1ento del traba)o. -adie.
2al como Dougald esperaba, Seaton escurri! el bulto. Al cabo de una hora le llegaron
noticias de ue Seaton había abandonado el castillo. Parecía ue su heredero había
descubierto ue necesitaba devolver numerosas visitas ue reuerirían su presencia diaria en
otro lugar antes de la visita real.
Ahora Dougald solo tenía ue tratar a Hannah con la indi&erencia ue ella se merecía.
-unca m#s se de)aría vencer por el placer.
/Por ué Hannah había llegado a creer ue ella no tenía poder0 'l poder ue esgrimía
ante Dougald alcan$aba magnitudes asombrosas. 'ra cierto ue &ue necesario ue se uedaran
a solas, &ue necesario ue él estuviera desnudo % ella de rodillas entre sus piernas, pero en
auel momento él se su)etaba a la cabecera de la cama de Hannah con las dos manos % se
retorcía en una agonía silenciosa porue ella le había dicho ue no la tocara o pararía. @ él
habría vendido el alma al diablo para ue ella de)ara de hacer lo ue estaba haciendo.
Hannah sonri! % &ue bes#ndole a lo largo del &lanco i$uierdo, lamiendo la &ina piel ue
le cubría la cadera, luego le ro$! el ombligo % deposit! allí un beso. Sabía a limpio =había
acudido a ella después de bañarse= % el olor de su e1citaci!n se me$claba con el de su
especiado )ab!n.
Dougald aguardaba, vibrando de suspense, pregunt#ndose si ella haría lo ue pensaba
ue iba a hacer. @ ella planeaba hacerlo? después de haberlo hecho su&rir un poco. Al &in % al
cabo, le debía un poco de su&rimiento, /% ué me)or manera de reparar su deuda0 Así ue
prolong! la e1pectaci!n, acarici#ndole los m.sculos, desli$#ndole las manos por deba)o de los
muslos para cogerle las nalgas, deleit#ndose en la &irme musculatura. "e acarici! los
testículos, investig! la rugosa te1tura, el e1uberante vello. /-o hacía solo dos noches de ue
él la pusiera boca aba)o en la cama % la &or$ara a celebrar su propio desma%o0 ;ueno, ahora
ella celebraría el su%o.
=/2e gusta0 ='lla le deposit! un beso ba)o, con la boca apretada en la ingle, )usto por
encima del tri#ngulo de vello.
-o respondi!, sino ue se retorci! en la cama.
=/Dougald0 =Hannah levant! la cabe$a=. /Auieres ue pare0
=C-oD ,e encanta. =Respir! hondo % su pecho se movi! con el es&uer$o=. Ha$ lo
ue uieras. "o ue uieras.
-o uería pedírselo. Probablemente pensaba ue ella se uedaría traumati$ada. @ así se
habría uedado, dos noches atr#s. Pero en auellas dos noches Dougald la había transportado
a tales via)es sensuales ue solo podía cali&icar de puro hedonismo. "a había lamido % besado
por todas partes, la había reducido a una ruina gimoteante, le había hecho suplicar. 'lla sabía
mu% bien lo ue él uería, % pronto se lo daría.
Bolvi! a besarlo, esta ve$ )usto en la base del pene, pero seguía teniendo los labios
cerrados.
=/'s esto lo ue uieres0
=Sí. Sí, eso est# bien. Pero tal ve$?
'1hal! un lento % c#lido aliento encima de él mientras le oía es&or$arse por encontrar
las palabras.
=Pero tal ve$ si usaras la lengua?
=/Así0 =+on lenta anticipaci!n le lami! todo el miembro rígido % erecto.
Dougald )ade!. "os m.sculos del bra$o se le ensancharon como si luchara contra el
instinto de cogerle la cabe$a % enseñarle ué era lo ue deseaba.
=/Aué m#s0 =pregunt! ella en vo$ ba)a.
=Podrías imaginarte lo ue me gustaría =repuso él también en vo$ ba)a.
=Podría. ="evant! la cabe$a % le sonri!=. Pero uiero oírlo.
Dougald se ued! mir#ndola &i)amente % de repente comprendi!. Frunci! el ceño, pero
reconocía la derrota cuando la tenía ante las narices. -o iba a luchar con ella en auel
instante.
=Por &avor, Hannah. Por &avor, métetela en la boca %? por &avor? =di)o en tono
lento, pro&undo % desesperado.
Hannah le perdon! la &alta de elocuencia % le dio lo ue deseaba.
Al &in % al cabo, auella era absolutamente la .ltima ve$.
*5
De pie en el comedor peueño Hannah oía la ch#chara de animadas voces ue procedía
de la sala del desa%uno. 9ía los martillos de los carpinteros en el sal!n. @ en el pasillo
observaba a las costureras subir la escalera con rollos de tela para tapi$ar. "a emoci!n ante la
visita de la reina impregnaba el castillo en todos los niveles. 'l día anterior, Hannah había
traba)ado hasta bien entrada la noche para ue las tías pudieran acabar el tapi$ r#pidamente.
"uego por la noche se había uedado despierta por? por otros motivos.
Al mirarse en un espe)o con marco de oro ue colgaba de la pared, se dirigi! una mirada
pícara.
9tros motivos ue no se repetirían.
Su sonrisa se desvaneci!.
Porue al &inal, no sabía si la pasi!n de Dougald era &alsa % su seducci!n parte de alg.n
pernicioso plan encubierto para debilitar su resistencia % obligarla a ser la esposa ue él
e1igía.
'l traba)o % la noche sin dormir le estaban pasando &actura % ahora la preocupaci!n
aumentaba la carga. 'l espe)o le devolvi! un re&le)o cansado, así ue se pelli$c! las me)illas
para darse un poco de color. De todos modos, todo el mundo era presa de la e1citaci!n ante la
visita de la reina. -adie depararía en ella.
A menos ue Dougald se &i)ara en ella, % no sabía si, después de lo de la .ltima noche,
podría aguantarle la mirada.
-o había e1perimentado auella me$cla de ).bilo, con&usi!n % su&rimiento desde?
desde ue vivieron )untos como marido % mu)er. -o debía olvidarse de ue él no era el
hombre ue había sido.
Pero ella tampoco era la misma mu)er. -o sabía lo ue iba a suceder, pero sabía a
ciencia cierta ue, si llegaban a reconciliarse, no lo harían en los términos de Dougald. -i
toda la seducci!n ni toda la coerci!n del mundo la librarían del dolor ue auello acarrearía.
'l murmullo de voces en la sala del desa%uno iba en aumento. 2enía ue entrar %
a&rontarlos, al &in % al cabo nadie sabía lo ue había ocurrido la noche anterior en la
habitaci!n de Dougald salvo ella? % Dougald.
@ él no diría nada ue pudiera comprometerla. Apret! los dientes. 'n todo caso, él
odiaba auella pasi!n obsesiva m#s ue ella.
Se pelli$c! por .ltima ve$ las me)illas % cru$! el umbral. Pas! por delante de la señora
2renchard, ue sostenía una tetera humeante, por delante de Dougald, ue se sentaba a la
cabecera de la mesa, % por delante de las tías % de Seaton.
2ía Spring leía en vo$ alta una ho)a de papel ue sostenía en la mano, % hablaba &uerte
para hacerse oír en medio del trasiego del sal!n.
=He escrito invitaciones para los Henderson, los :ilmore, el duue de -as<er, son tan
ueridos, siempre tan gentiles, el señor ,acAllister % su nueva esposa ue es demasiado
)oven para él, Cel mu% ridículo vie)o verdeD, sir Preston % lad% Susan, los HoPell, espero ue
a.n no esté encerrada, sir Da% % lad%? ;uenos días, Hannah, uerida. Parece horriblemente
cansada esta mañana.
"as esperan$as de Hannah de pasar desapercibida al entrar se &ueron a piue.
=,e encuentro bien, tía Spring.
2ía Spring ignor! sus protestas.
=/-o crees ue parece cansada, Dougald0
Dougald no levant! la vista de su plato lleno.
=2iene buen aspecto.
="a señorita Setterington est# adorable como siempre, tía. =Seaton parecía
impresionado por la &ranue$a de tía Spring.
=+laro ue lo est#, uerido. =Sin inmutarse por la reprimenda de Seaton, tía Spring
de)! la lista de invitados sobre la mesa % e1amin! a Hannah con interés=. "as o)eras no
desmerecen el atractivo de una )oven dama. /-o crees, Dougald0
Dougald gruñ!, aparentemente impertérrito por las incesantes maniobras casamenteras
de las tías.
Hannah se hundi! en la silla, con una turbaci!n descomunal.
2ía Isabel rompi! el silencio.
=Sí, uerida, las o)eras añaden un aire de misterio.
=Ho% tiene un aire mu% misterioso =di)o tía 'thel.
"a señorita ,innie abri! la boca para hablar, % por un momento Hannah alberg! la
esperan$a de ue auella mu)er prudente cambiara de conversaci!n.
Pero Hannah estaba destinada a la decepci!n.
=Dougald parece cansado, también =observ! la señorita ,innie=. Anoche
traba)amos hasta tarde preparando los men.s para la recepci!n de la reina. 2al ve$ la señorita
Setterington traba)! hasta bien entrada la noche a%udando a Dougald a preparar la bienvenida
de la reina.
=CSíD =e1clam! tía Spring endere$#ndose en su asiento.
=C2ienes ra$!nD =2ía Isabel sonri! alegremente.
=(n aire mu% misterioso =repiti! tía 'thel.
Dougald mastic!, trag! % se limpi! los labios con unos toues de servilleta.
=Puedo a&irmar categ!ricamente ue la señorita Setterington % %o no estuvimos
traba)ando )untos anoche para preparar la bienvenida de la reina. "a señorita Setterington
tiene sus tareas % %o tengo las mías, % %o no tengo ning.n interés en traba)ar con ella =
anunci! Dougald mirando, desde su posici!n capital, a los comensales ue se sentaban a su
mesa.
=Dougald, esto ha sido mu% maleducado =le reprendi! tía Spring.
='st#s hiriendo los sentimientos de nuestra uerida muchacha =di)o tía 'thel.
=-o, no me hiere =se apresur! Hannah a tranuili$arlas.
Dougald le lan$! una r#pida mirada. (na mirada c#lida, eno)ada % apasionada ue la
con&undi!, hi$o ue se rubori$ara % ue deseara haberse saltado el desa%uno.
Dougald volvi! a centrarse en la comida ue tenía delante.
Seaton le mir!, tenía la cabe$a ba)a.
="ord Raeburn es un maleducado. "a señorita Setterington no se merece desa%unar
con un b#rbaro.
Dougald levant! la vista % sonri! a su heredero.
=-i con un asesino.
A la señora 2renchard se le escap! una e1clamaci!n.
=/Admiti! él haber matado a su esposa0 =pregunt! tía Isabel.
Hannah contempl! a su marido. +uando le sonreía así, con toda auella &ero$ burla,
recordaba las ra$ones ue tenía para sospechar de sus malvadas intenciones. Allí sentado,
rodeado de la evidencia de su riue$a % su abolengo, con los o)os verdes brillantes como el
hielo % los dientes blancos resplandecientes, tenía el aspecto de un vengativo señor medieval.
=-o, tía Isabel, %o no he asesinado a mi esposa. =-o mir! a Hannah al decirlo=.
2odavía.
=/2odavía0 ="a vo$ de tía Isabel son! m#s &uerte ue nunca=. /Aué signi&ica
todavía0
=2odavía, hummm? ="a señorita ,innie se acarici! la barbilla pensativa.
Dougald de)! el tenedor sobre la mesa % dirigi! una mirada maliciosa a tía Isabel.
=@a sabes, si pens#is ue asesiné a mi esposa, sería una crueldad m#1ima por vuestra
parte ue intentarais casarme con la señorita Setterington.
(na cosa era conocer sus intenciones casamenteras % otra cosa mu% distinta era hablar
de ello. Hannah le habría maldecido.
=Bamos, lord Raeburn, ellas no han hecho tal cosa =di)o Hannah en ve$ de
maldecirle.
-adie le prest! la menor atenci!n.
"a boca de tía Isabel se abri! % se cerr!. "uego vacil!.
=@o? %o nunca lo había pensado. =Arrug! el ceño mientras meditaba sobre ello.
Dougald aguard! % luego mir! alrededor de la mesa con una sonrisa malé&ica en los
labios.
=9dio tener ue decirlo, pero? tienes ra$!n. ,u% bien. Bamos a suponer ue t. no
asesinaste a tu esposa =suspir! tía Isabel=. Pero la idea era tan misteriosa % rom#ntica.
"a sonrisa de Dougald desapareci!.
='l asesinato no es rom#ntico. 'l asesinato es el instrumento de una mente débil.
Seaton se levant! % golpe! en la mesa con los nudillos.
=@o por mi parte no vo% a cambiar de opini!n. Su señoría asesin! a su esposa.
=Seaton, t. sabes ue eres el .nico ue dice eso porue es una historia mu% buena =
coment! tía 'thel.
=/Aué ha% de malo en ello0 (n charlat#n sin una historia ue contar no es un
charlat#n. =Seaton ech! un poco hacia atr#s la silla % un criado se apresur! a retir#rsela=.
Bo% a salir a visitar a los Sheraton. Bolveré por la noche. Adi!s, hasta mañana. =Sali! de la
estancia mu% indignado.
Dougald lo vigil! de cerca.
=(na mente débil =repiti!.
2ía Spring se mordi! la uña del pulgar.
=Pero Dougald, uerido, t. tenías una esposa. /Aué le sucedi!0
='se es el misterio. =+on un breve gesto de cabe$a, empe$! a comer otra ve$.
Hannah estuvo a punto de darse golpes en la cabe$a contra la mesa. /Por ué Dougald
hacía auellos comentarios tan incendiarios0 /Por ué desvelaba tanto % sin embargo tan
poco0 /Se estaba burlando de ella % de su ardor0
=/Acaso la estaba amena$ando otra ve$0
-o lo sabía. -o sabía nada % la verdad era ue, aunue no había nada en el mundo ue
desease m#s ue hacer el amor con él, no con&iaba en él. /+!mo podía ser así0 'n los seis
meses ue habían vivido como marido % mu)er, él le había hecho tanto daño?
Hannah se hallaa de pie ante el escritorio, enfrent"ndose al que era su marido desde
hacía cinco meses#
=Desde que tu auela muri*, no tengo nada que hacer#
Dougald sonri*# Sentía un afecto puro por su auela#
=Hiciste un maravilloso traajo durante su enfermedad terminal# 7e cont* lo mucho
que apreciaa tus cuidados# 7e dijo que haíamos elegido a la esposa correcta#
Las palaras se le clavaron mu! adentro como una espada en el vientre de Hannah#
$ada ve% m"s la realidad de su matrimonio haía quedado al descuierto# :odo aquello de lo
que ella le haía acusado en el tren haía resultado ser cierto# Su auela la haía elegido
para ser la esposa de Dougald# /orque .l haía hecho lo que su auela le haía aconsejado
en materia de matrimonio para ahorrarse tiempo ! preocupaciones# Así haía podido
dedicarse de pleno a los negocios ! cosechar los .9itos ! las rique%as que ansiaa#
=Aún echo de menos a la auela# =Dougald aj* la vista hacia el mont*n de papeles,
pero a Hannah le dio tiempo a sorprender un atiso de l"grimas llenas de nostalgia=#
Siempre podía halar con ella# -ra una mujer mu! saia#
FAhora puedes halar conmigoF, haía querido decir Hannah, pero no lo haía hecho#
Haía aprendido que era inútil hacer aquel tipo de declaraciones# 2o le haía podido
demostrar nada a Dougald, sore todo porque .l no le haía dado la oportunidad#
=+:e he dicho lo agradecido que esto! porque pasaras tanto tiempo en la enfermería,
=le pregunt* Dougald#
=Sí# =Haían adelantado la ceremonia nupcial deido a la mala salud de su auela#
Hannah no lamentaa eso# 7ientras la anciana señora !acía en su lecho de muerte,
agradecía saer que su nieto estaa estalecido=# Sí, me lo has dicho#
=Aún est"s p"lida del esfuer%o# =Ari* el caj*n de su escritorio ! sac* un sore con
dinero=# :oma esto ! vete de compras# Así te aliviar" del hasti*#
Se llev* las manos a la espalda ! cru%* los dedos decidida a no aceptar aquel sore#
2ecesitaa hacerle entender que con dinero no resolvería todos sus prolemas#
=2o pade%co de hastío# /ade%co de inactividad# $uando tu auela estaa enferma, la
tenía a ella para cuidarla, pero ahora que se ha ido, necesito hacer algo# :ú me prometiste
que me a!udarías a poner una outique#
=-res la esposa de uno de los homres de negocios m"s importantes de Liverpool# 6o
quedaría como un loco si arieras una outique =dijo con severidad#
=17e lo prometiste3
=2o te lo prometí# Dijiste que no querías prostituirte por una outique# =Dej* el
sore encima del escritorio ! lo empuj* hacia ella=# Dijiste que no veías ningún motivo para
comprometer tus principios a camio de dinero#
-ra cierto# -n el tren, haía dicho aquellas cosas# -ntonces .l la haía seducido ! en
su arreato ! su prisa por casarse, haía dado por supuesto algunas cosas# Haía supuesto
que .l querría hacerla feli%# Haía supuesto que confiaría en que ella saía mu! ien lo que
la hacía feli%# 2unca pens* que delieradamente .l tergiversaría sus palaras para hacerla
ailar al son de su música#
=2o entiendo por qu. te importa lo que piensen los dem"s#
=So! un homre joven# -l recuerdo de mis años alocados me persigue todavía# Si
quiero tener .9ito, deo conseguir el respeto de mis colegas# =Hi%o un gesto despectivo=#
2o s. por qu. me molesto en e9plic"rtelo# $onfía en mí, querida# 6o s. lo que es mejor#
=6a tienes .9ito#
=2o todo el que deseo# Aún no# =Declar* su ojetivo con una indiferencia que
ocultaa su determinaci*n=# Ser"s feli% cuando tengas niños que criar# 2ecesito un
heredero, saes, ! tú; tú quieres una familia# :endr"s un e. ! .l te querr"#
Bdiaa que dijera aquello# 8saa el deseo que tenía de tener una familia como un
arma contra ella#
Dougald le sonri*, pensando que se derretía con la idea de un niño#
=+Aún no ha dejado de venirte la menstruaci*n,
=2o#
2o, gracias a Dios# La idea de criar a un niño en una casa en la que no tenía ninguna
autoridad ! con un marido que no le hacía el menor caso le horrori%aa#
=Si consigo acaar pronto esta noche, podíamos intentar hacer un niño#
Hannah sacudi* la cae%a#
=:ienes una reuni*n#
=-s cierto# =Crunci* el ceño ante el calendario=# 7añana por la noche, entonces#
Le asol* la frustraci*n# 2o podía continuar así, con un marido que la trataa ! la
adiestraa como un perrito faldero#
=Si no puedo tener mi outique, al menos d.jame hacerme cargo de la direcci*n de los
criados# $harles ha dirigido la casa mientras !o cuidaa a tu auela, 1! ahora .l no quiere
cederme esa responsailidad3
Dougald orden* unos papeles# Haía perdido inter.s en la petici*n de Hannah#
=La ma!oría de las mujeres se alegrarían de que las relevaran de cualquier
responsailidad en sus hogares#
F+7e pare%co !o a la ma!oría de mujeres, Deiste casarte con otra#F
Le haía dicho todo aquello antes, en innumerales ocasiones# /ero .l no la
escuchaa# 2i siquiera parecía oírla# Solo la consentía con una paciencia infinita ! le daa
unas palmaditas en la cae%a como si fuera su muñequita#
=2o tengo nada que hacer# 2o puedo vivir así# :e lo advierto, Dougald, si no camia
algo en reve, nuestro matrimonio est" destinado al fracaso =dijo cansinamente#
Haía conseguido volver a captar su atenci*n# <olvi* ruscamente la cae%a, con el
rostro encendido ! los ojos entornados#
=+7e est"s amena%ando,
=-sto! intentando halar contigo#
Dougald elev* la vo% hasta el grito#
=+Halar conmigo, 16a est"s otra ve% d"ndome la lata3 =Se control* visilemente=#
2o ha! nada que hacer# -stamos casados hasta que la muerte nos separe# Así que intenta
sacar el mejor provecho#
De modo ue sac! el me)or provecho, pero no de la manera ue él había imaginado.
Antes de ue pudiera uedarse embara$ada % estuviera atrapada para siempre, Hannah lo
abandon!. +ogi! el dinero ue él le prodigaba como muestra de a&ecto o con&ian$a % lo
abandon!.
Ahora se en&rentaba a la misma trampa. ,ir! hacia la cabecera de la mesa. Dougald se
sentaba allí, tranuilo, distante, inconuistable. -o hablaban. @a no le o&recía la comprensi!n
ni el cariño de antes, % una % otra ve$ había demostrado ue, para él, el coito no era igual a
amor. Sin embargo, comprendía lo ue tantas mu)eres habían descubierto para su
consternaci!n3 el amor no era necesario. +uando dos personas tenían relaciones el resultado
era un niño.
Así ue debía ser prudente. Si él acudía a su habitaci!n, ella tenía ue recha$arlo. @ si
no acudía? bueno, entonces todo marcharía bien.
De lo ue estaba segura era de ue no sería ella uien &uese hacia él.
='ste colch!n est# lleno de bultos.
,ientras Dougald cambiaba de postura, intentando deshacer el amasi)o de plumas ue
tenía deba)o de su espalda, se pregunt! por ué demonios no le habían cambiado la cama. Si
Hannah iba a seguir visitando su c#mara, tendría ue me)orar las condiciones.
=Di)iste ue no tenía importancia. =Hannah acurruc! la cabe$a en el pecho desnudo
de Dougald=. Di)iste ue de todos modos no pegabas o)o.
=@ no pego o)o, pero ahora esto% en la cama % esto% inc!modo.
=Supongo ue podemos hacerlo en cualuier otro lugar.
=2u cama también tiene bultos % es horrorosamente estrecha.
=-o me re&ería a mi habitaci!n. Auería decir auí. ="evant! la cabe$a % mir! a su
alrededor a los muebles ruinosos, luego ba)! la cabe$a % suspir!=. Da lo mismo. 2odo es
horrible.
Dougald mir! a su alrededor. 2enía ra$!n. 2odo era horroroso, pero aunue uisiera no
podía hacer nada. Había contratado hombres para devolverle al castillo su antiguo esplendor.
"os tenía traba)ando desde el alba hasta el ocaso, % aun m#s, con el &in de prepararlo para la
visita de la reina. -o podía perder el tiempo en la &rivolidad de arreglar su propio dormitorio,
a pesar de los placeres ue compartían él % su esposa, aunue de manera clandestina, en los
momentos m#s oscuros de la noche.
Puso cara de pocos amigos. A.n no había conseguido imponerse la autodisciplina ue
deseaba. +uando ella acudi! a él auella noche, debi! haberla echado. 'n lugar de decirse a sí
mismo ue, como había sido ella la ue había acudido, auello representaba una victoria para
él. Sí, así era como él pre&ería considerarlo. +omo una victoria.
Se levant! % la tumb! de espaldas en su cama.
=Puedo hacerte olvidar las incomodidades =le di)o inclin#ndose sobre ella.
'lla cru$! las manos tras la nuca.
=Sí, ha$lo. Pero esta noche de&initivamente es la .ltima ve$.
Hannah se abri! paso a través de las escaleras apo%adas en la pared % los te)idos de
Holanda ue colgaban en el pasillo del piso de arriba, de camino al taller de las tías.
Acostumbraba a llegar al taller mu% temprano por la mañana. 'ntonces Hannah tenía un
momento de tranuilidad para organi$ar el traba)o de te)ido del día, antes de ue llegaran los
traba)adores para cumplir su )ornada laboral. (n momento ue no estaba segura de uerer. Al
&in % al cabo, cuando estaba ocupada no le daba tiempo a pensar en Dougald % en la odiosa
debilidad ue él engendraba en ella. +uando el sol estaba alto % sus apetitos saciados, decidía
ale)arse de él, recha$ar sus atenciones % re&ugiarse en sus principios.
Pero cada noche de la semana pasada había dado vueltas % m#s vueltas en la cama
sabiendo ue él la aguardaba )usto al otro lado del pasillo, ue él la esperaba con
impaciencia? ue la deseaba. "a ma%oría de las noches se abra$aba a la almohada % miraba
la oscuridad. Pero algunas noches se levantaba de la estrecha % &ría cama % se arrastraba hasta
la puerta de Dougald. 'l oscuro pasillo seguía estando igual de solitario, las interminables
habitaciones vacías eran igual de aterradoras, pero su presencia la atraía como a una mariposa
nocturna la llama, % como una mariposa nocturna se abrasaba en su &uego. 'ra una locura,
pero una locura tan dulce?
@ en las noches ue ella no iba a él? él acudía a ella.
A.n albergaba dudas sobre sus intenciones, pero el placer % la a&inidad se sobreponían a
los vie)os malos recuerdos. "entamente crecía en ella la esperan$a ue la hacía oscilar entre el
).bilo % la incredulidad. /Se estaba comportando como una loca al creer ue podían
reconciliarse o estaba siendo a.n m#s loca al pensar ue Dougald planeaba algo m#s ue su
dominio0
Pero la pasi!n era una cosa % el amor otra bien distinta.
/'ra amor auella emoci!n ue empe$aba a bullir en su interior0 -o era auel
sentimiento in&antil e inmaduro ue había imaginado hacía nueve años, sino un sentimiento
m#s pro&undo, un sentimiento ue veía los temores % el valor de Dougald, sus imper&ecciones
% sus &ortale$as, % le amaba a pesar de % debido a él.
Apenas se atrevía a pensar en lo ue podía ocurrir si ella le amaba.
Al pasar por la puerta ue conducía hasta la torre, Hannah mir! hacia la torreta redonda.
"a e1igua escalera subía en espiral hacia el descansillo e1terior del taller de las tías. "os
sencillos escalones de madera eran altos % habían colocado una tosca barandilla para
comodidad % seguridad de las ancianas.
Hannah temía ue la reina Bictoria deseara ver d!nde se había te)ido el tapi$. Así ue se
había aplicado una r#pida capa de pintura a las paredes en%esadas, % los carpinteros habían
empe$ado la tarea de reempla$ar los peldaños por otros de roble pulido % &abricar una
barandilla curva de cere$o. Auedaría hermosa cuando estuviera acabada, pero por ahora
Hannah pisaba con cautela, probando cada tabla antes de poner su peso en ella. Al &in % al
cabo, el traba)o se estaba haciendo con indebida premura % un error podía acabar en un acciH
dente innecesario.
'n el descansillo por &in dio un suspiro de alivio. +uando las tías llegaran para su
)ornada laboral, en la escalera estarían a salvo.
"a llave estaba en la bolsa ue colgaba del cintur!n de Hannah. "a estaba buscando
mientras avan$aba hacia la puerta cuando lan$! un gritoK la tabla se había roto % su pie caía en
el vacío.
*Q
Dougald estaba de pie en su dormitorio con los calcetines puestos mientras contemplaba
a su lento criado.
=Si uieres ue lleve una corbata correctamente anudada, entonces te sugiero ue
llegues m#s puntual para a%udarme a vestirme.
Algunos de los escasos cabellos de +harles &lotaban de un modo desordenado alrededor
de su cabe$a, llevaba el abrigo desabrochado % se le movía la corbata al tragar saliva.
=Señor, ha habido un accidente.
"a mirada de Dougald se centr! por completo en auel hombre. -unca había visto a
+harles tan nervioso antes. -ada le hacía perder su tediosa compostura &rancesa. @ por
supuesto ning.n accidente ue le ocurriera a ninguno de los traba)adores. +ogi! el abrigo % se
lo puso.
=/Aué clase de accidente0 ='ntonces ca%! en la cuenta=. /(na de las tías0 ="a
alarma se e1tendía rauda por sus venas, sin previo aviso, produciéndole una sensaci!n
desagradable=. C-o, ninguna de las tíasD =@ /por ué se preocupaba tanto0 -o eran
realmente sus tías. -o eran m#s ue una molestia % una responsabilidad.
=-o, señor. ,adame? la señorita Setterington? se ca%! a través del suelo.
At!nito, Dougald habl! sin pensar.
='so es imposible. Sali! de auí hace solo? =se mordi! la lengua. -o debi! haber
dicho eso, pero era cierto. "o acababa de de)ar hacía menos de una hora, no había tenido
tiempo su&iciente para vestirse % meterse en problemas tan pronto.
Pero +harles asentía e incluso se secaba la nari$ con un pañuelo.
Dougald dio un paso % lo cogi! por los hombros.
=/'st# viva0
=Bui, señor, pero me temo ue su pierna?
=/Aué0
=Podría estar rota.
=;ien. =-o, no estaba bien, pero Hannah se recuperaría de una pierna rota. ,aldita
sea, se recuperaría.
=/D!nde est#0
="a est#n llevando a su dormitorio.
Dougald sali! al pasillo como una e1halaci!n.
=CPor &avor, señor, sus $apatosD
=CAl diablo con mis $apatosD =Pero podría necesitarlos para patear alg.n trasero=.
-o, me)or tr#emelos.
Se top! con la procesi!n casi al instante. "a señora 2renchard iba a la cabe$a. (na
doncella de servicio caminaba a su lado, acarreando un maletín negro. Hannah apo%aba los
bra$os sobre los hombros de dos &ornidos criados. Avan$aba a saltos, con la &alda rota, los
labios apretados % una lu$ combativa en los o)os. +uando vio a Dougald le solt! un serm!n.
="ord Raeburn, debe de)ar claro a los traba)adores ue, antes de ue se va%an por la
noche, todo lo relacionado con las tías tiene ue estar per&ectamente seguro. Si no llego a
subir al taller antes de ue llegaran las tías, una de ellas podría haberse hecho mucho daño.
'l cora$!n de Dougald volvi! a latir. 'staba heridaK pero si %a le estaba regañando, no
debía de ser tan grave.
'l sentido com.n le re&ren! para no cogerla en bra$os.
=/D!nde se ha hecho daño0
='n el pie =le espet! Hannah.
Sí, se pondría bien.
='staba en el descansillo ue conduce al taller de las tías =prosigui!=. (na tabla se
rompi! ba)o mis pies.
Dougald volvi! la cabe$a hacia +harles. +harles le dio los $apatos, se abri! paso a
través del grupito % se dirigi! hacia la escena del accidente.
=Subí la escalera con mucho cuidado, pero los carpinteros no estaban traba)ando en el
descansillo así ue una ve$ allí de)é de prestar atenci!n.
Dougald se percat! con sorpresa de ue le temblaba la vo$.
=Se me hundi! el pie por completo. "uego toda la tabla cedi! % %o me caí =parpade!
mu% r#pido=, % si no me hubiera cogido a la barandilla me habría caído del todo % no me
habría podido levantar porue la tabla entera ca%! también irremediablemente hecha añicos?
Al in&ierno con el sentido com.n. Su ind!mita esposa estaba llorando.
Dougald de)! caer los $apatos, apart! a los criados a un lado % la cogi! en bra$os con
ternura. "os criados se echaron un poco atr#s, pero ninguno se atrevi! a mirarlos con sorpresa.
Hannah empu)! a Dougald solo un momento, luego se abra$! a él como si &uera un puerto en
la tormenta. 'n otras circunstancias, él habría dis&rutado de su necesidad. Solía hacerlo, pero
en auel instante, le pareci! oportuna.
=Si la señora 2renchard no me hubiera encontrado, no sé ué habría hecho =susurr!
Hannah.
Dougald supo ue le debía gratitud eterna a su ama de llaves.
=Señor, tr#igala auí, por &avor. ="a señora 2renchard estaba de pie en el umbral del
dormitorio de Hannah.
"a llev! hasta la cama, con cara de en&ado todo el tiempo. /'n ué estaba pensando
cuando decidi! alo)arla en auel lugar0 +on la entrada de los tempranos ra%os del sol, la
habitaci!n parecía a.n m#s ruinosa ue de noche. Si Hannah tenía ue pasar alg.n tiempo
recuper#ndose, auel era un pésimo lugar. @ /por ué iba a tener ue recuperarse0 +uando
hablase con los carpinteros, desearían haber elegido la pro&esi!n de )ardinero.
="lame al médico =le di)o a la señora 2renchard.
='l doctor es un borracho. ="a señora 2renchard hi$o un gesto a la doncella % cogi!
el maletín=. @o misma curaré a la señorita Setterington. =,ir! &i)amente la e1presi!n de
duda de Dougald=. "e aseguro, señor, ue mi madre era la partera de media regi!n % también
la en&ermera de la señorita Spring, % me enseñ! bien. "a señorita Setterington est# en buenas
manos.
Dougald vacil!, pero la señora 2renchard parecía mu% segura de sí misma cuando abri!
el maletín % sac! una serie de tarros de arcilla. +on un escueto movimiento de cabe$a le
concedi! permiso.
=,u% bien.
"a señora 2renchard puso los tarros encima de la mesa, luego se detuvo % mir! a su
alrededor.
=CSeñorita Setterington =e1clam! escandali$ada=, %a ha gastado su provisi!n
semanal de velasD
=/@ a uién le importa? su provisi!n semanal de velas0 =Dougald no sabía de ué
estaba hablando su ama de llaves.
"a señora 2renchard sac! un rollo de tela de algod!n blanca.
=Do% a los criados de menor rango ocho velas por semana. 'so es una por noche % dos
para el domingo, pero duermen cuatro en una habitaci!n, de modo ue es mucho. Si tienen
cuidado con la lu$, pueden llevarse velas a casa para sus madres. A los criados de rango
superior les proporciono uince velas a la semana. 'so es dos velas por noche % tres el
domingo. "a señorita Setterington ha e1cedido el límite.
=Sí =di)o Hannah=. ,e? me he uedado le%endo hasta tarde.
'ra mentiraK ella % Dougald habían uemado las velas durante las noches ue habían
pasado )untos.
=,e lo temía =di)o la señora 2renchard=. 'so es lo ue pasa por de)arles tener
libros. ;ueno, lo siento, señorita Setterington, pero no tendr# m#s velas hasta el domingo.
=+laro ue las tendr# =intervino Dougald.
=Por &avor, no importa. =Subrepticiamente, Hannah le dio un golpe en el muslo=. "o
haré me)or la semana ue viene.
+omo era lo correcto, la señora 2renchard hi$o caso omiso % en cambio respondi! a su
amo.
=+omo desee, mi señor, pero es su sebo el ue intento ahorrar % eso constituir# un mal
e)emplo para los otros criados.
=-o se preocupe, puedo pagar el sebo. =,ir! hacia Hannah % ella le devolvi! la
mirada.
"os o)os empañados estropearon el e&ecto. C,u)eresD Sus l#grimas ablandaban a
cualuier hombre. Si hubiera sido un hombre de verdad como su padre, no le habría
importado ue su mu)er llorase. Habría permanecido impasible ante cualuier emoci!n
descontrolada de ella % ante cualuier reproche ue le pudiera hacer. Si Hannah hubiera
mantenido las distancias un poco m#s, él habría podido mantener ese grado de indi&erencia.
Por decirlo de alguna manera3
="a señorita Setterington es m#s ue una mera criada de rango superior.
=Por &avor, señor, dé)elo correr. ='staba claro ue Hannah no uería ue intercediese
en su nombre.
"e o&reci! su pañuelo % Hannah lo us! libremente.
"a señora 2renchard le pas! el rollo de tela a la doncella.
='mpie$a a cortar vendas de auí =le di)o. "uego levant! la cara de Hannah % le
e1amin! el araña$o sanguinolento de la barbilla=. Disc.lpeme señor, no le entendí bien.
Antes de ue la señorita Setterington llegara, usted de)! mu% claro ue no tendría privilegios
especiales.
De hecho, recordaba ue, después de beber demasiado, había hablando bastante mal de
su esposa. -o es ue le hubiera hablado de su matrimonio a la señora 2renchard, lo ue
ciertamente no había hecho, pero seguramente la señora 2renchard se habría preguntado el
motivo de su virulencia.
="a señorita Setterington tal ve$ pase la noche en vela porue las heridas le van a
molestar. =Recordando la dedicaci!n de la señora 2renchard a tía Spring, Dougald añadi!=3
Al &in % al cabo, ha evitado ue las tías se hicieran mucho daño.
"a señora 2renchard asinti!.
='s posible, pero no puedo aprobar ue se in&rin)an las normas. Solamente le &alta
abolir el toue de ueda.
A veces Dougald se preguntaba si sabía lo ue ocurría dentro de su casa.
=/Aué toue de ueda0
='l de las nueve en punto. "os criados deben permanecer en sus habitaciones para ue
nadie se haga daño? en la oscuridad.
-o entendía nada de todo auello, pero la doncella ue a%udaba a la señora 2renchard
lo miraba del mismo modo en ue lo miraban muchas doncellas del servicio, con un temor
ue ro$aba la histeria. +on un brusco gesto de cabe$a señal! a la chica.
=/+ree ue vo% a matarla0
"a estulta muchachita asinti!. Realmente asinti!.
=Por el amor de Dios, muchacha, ni siuiera me he &i)ado en ti.
Su impaciente respuesta no pareci! apaciguarla. De hecho, abri! m#s los o)os % se
apart! de él.
=CBa%a manera de tranuili$arlaD =espet! Hannah.
"a señora 2renchard le dio a la chica unas palmaditas en el hombro.
=Bete. @a no te necesito.
=C'speraD =Dougald intent! ahuecar la delgada almohada deba)o de la cabe$a de
Hannah=. Be a mi dormitorio % trae una de mis almohadas para la señorita Setterington.
"a chica trag! saliva % se ued! mir#ndolo &i)amente.
=-o, no hace &alta. =Hannah se incorpor! apo%#ndose sobre el codo=. Señor, no
necesito ning.n privilegio especial. "o ue necesito es ue la señora 2renchard me e1amine
para poder volver con las tías. -ecesitan mi a%uda para acabar el tapi$.
Dougald la empu)! hacia la cama.
=-os ocuparemos de eso m#s tarde.
-ecesitaba una dosis de l#udano, % Dougald intercambi! una intencionada mirada con
la señora 2renchard. "a señora 2renchard asinti!, luego habl! con la desconcertada doncella
ue corría a hacer su recado.
=Ahora, señor, si se retira un poco?
=-o. =Se plant! en el lado m#s le)ano de la cama=. ,e uedo.
=CAué disparateD =e1clam! Hannah=. -o puede uedarse.
Dougald indic! a la señora 2renchard ue procediera.
IR
=2eniendo en cuenta lo ue podía haberle pasado en el accidente, la señorita
Setterington ha tenido mucha suerte. ="a señora 2renchard ech! sutilmente a Dougald del
dormitorio de Hannah, de)#ndola apo%ada en la almohada ue tan gentilmente él le había
cedido mientras bebía una in&usi!n sedante ba)o la mirada atenta de la doncella=. +omo ve,
ha su&rido araña$os en la pierna % cortes en las manos. "e doler# mucho el esguince de tobillo
% las uñas ue se ha arrancado, % se ha golpeado tan &uerte en la barbilla ue su&rir# &uertes
dolores de cabe$a.
"a labor de la señora 2renchard en la habitaci!n de Hannah había convencido a
Dougald de ue el ama de llaves sabía curar en&ermos. Podía con&iar en ella % ahora se
preguntaba ué habría descubierto +harles en su b.sueda del culpable.
=Benga conmigo =le orden!, % caminaron por el pasillo con grandes $ancadas=.
/+u#nto tiempo deber# permanecer en la cama0
=+omo mínimo ho%, tal ve$ mañana también. Deber# permanecer sentada durante
algunos días % mantener el pie en alto tanto tiempo como le sea posible.
=Aseg.rese de ue lo haga. =Dougald mir! a la señora 2renchard, ue corría a su
lado. +iertamente auella mu)er había demostrado su valía=. (sted lleva auí tantos años?
=2oda la vida.
Se detuvo, cogi! los $apatos olvidados % la mir! a los o)os.
=(sted conoce bien a sir 9nsloP. =9bserv! un destello de cautela. /'ra la reacci!n
l!gica de una criada al ser interrogada o ui$# sabía algo0
="o cono$co desde ue era un chiuillo.
=/"o cali&icaría de persona admirable0
='s un buen hombre.
"o ue para Dougald no uería decir absolutamente nada. Sigui! caminando % ella se
es&or$! por seguirle el paso.
='s bueno con los criados, le gustan mis men.s % tiene una bonita sonrisa.
='s un seductor =ob)et! Dougald.
='so no es ning.n crimen.
Salvo cuando intentaba seducir a Hannah.
='n absoluto =repuso Dougald. A la señora 2renchard le gustaba Seaton, estaba claro,
% tal ve$ eso debería constituir un punto a &avor de la peueña p.stula=. Se lo preguntaba
solo porue es mi heredero % si algo me sucediera a mí, me pregunto ué clase de señor sería
él.
=Sería un buen señor =se apresur! a decir.
"a señora 2renchard no neg! ue a Dougald pudiera sucederle algo. /Acaso daba por
sentado ue podía seguir el mismo camino ue sus predecesores0
=Pero a él le encanta "ondres. 2emo ue sería un señor absentista.
=Sí, absentista tal ve$, pero no indolente. =Se contuvo=. El?
=El /ué0
"a señora 2renchard no respondi! % Dougald se volvi! para verla agarr#ndose un
costado.
=/Aué ocurre0
"a señora 2renchard se apo%! en la pared con el semblante blanco como el papel.
=Indigesti!n, señor. A veces es como si el demonio me estru)ara las tripas. =;usc! en
el bolsillo del delantal % sac! un &rasuito. "o destap!, trag! el contenido % se ued! allí
uieta con los o)os cerrados hasta ue le volvi! el color. Se puso tiesa, hi$o una reverencia %
di)o=3 "e pido disculpas, señor. ,e pasa cuando traba)o demasiado.
='ntonces de)e de hacerlo.
Aunue sabía bien ue se estaba buscando problemas, no podía consentir ue la mu)er
se ca%era de cansancio.
"a señora 2renchard suspir!.
=Señor, /puedo serle &ranca0
Dougald mir! al ama de llaves. 'ra alta, de huesos grandes, % competente, el tipo de
sirviente ue apreciaba. -o se entrometía en su camino, hacía su traba)o % nunca se
aventuraba a dar una opini!n. Ahora iba a darla, % se preguntaba ué raros acontecimientos de
los .ltimos días la habían llevado a dar ese paso.
=/De ué se trata0
=Aunue los dem#s criados se han ue)ado, no he dicho una palabra de los cambios
ue se han producido auí porue usted es el amo % se debe hacer lo ue usted pida.
='1actamente.
Flaue! un poco.
=Pero cuando la gente corre peligro, no puedo hacer otra cosa m#s ue hablar. Ha%
hombres por todas partes todo el tiempo, arrancando las cosas % constru%éndolas de nuevo, %
no se tiene ni una pi$ca de respeto por el pasado. A mí me parece ue, a pesar de la visita de la
reina Bictoria, sería me)or hacer menos % pensar antes en lo ue se debe hacer.
=/Aué uiere decir0
=Por e)emplo, en el gran sal!n. Precisamente a%er sorprendí a uno de los carpinteros
colgado de las vigas mientras los dem#s se uedaban deba)o con una escalera % se burlaban de
él.
Dougald había oído el griterío % había salido a ver ué ocurría. Había considerado el
incidente un mero )ugueteo para aliviar la tensi!n de un traba)o incesante. Pero obviamente, la
señora 2renchard se había tomado el asunto m#s en serio.
='spero ue les llamase la atenci!n =di)o, sin revelar ue auello le divertía=.
Detestaría ue uno de los hombres se ca%era % se rompiera una pierna.
=,#s ue eso, señor, podía haber roto una de las molduras. =Sacudi! la cabe$a,
compungida=. "a ma%oría &ueron talladas en el siglo UIB, % constitu%en uno de los me)ores
traba)os de ebanistería de esta regi!n.
=@o mismo hablaré con ellos.
=Al menos me consuela ue esos rudos hombres no estén desmantelando también la
capilla.
+ada mañana después de la oraci!n, había visto a la señora 2renchard sola en la capilla,
limpiando el polvo % lustrando los bancos % el altar. 2enía una gran sensibilidad religiosa %
Dougald la tranuili$!.
=+uando los hombres empiecen a traba)ar allí, %o personalmente supervisaré sus
traba)os.
Se sobresalt! sorprendida.
=Pero, señor, pensé ue usted no iba a cambiar la capilla.
=/+ambiarla0 -o. "a venerable atm!s&era ue allí reina debe ser preservada. Pero
limpiarla % restaurarla, sí.
=+laro. =;alance#ndose hacia atr#s sobre sus talones añadi!=3 Así ue pretende
restaurar la capilla.
=Su devoci!n dice mucho de usted. ="e dio unas torpes palmaditas en el bra$o=. -o
descuidaré lo ue ha sido desde hace largo tiempo el alma del castillo.
=/+u#ndo0
Pens! en el calendario ue había previsto.
=Apenas tengo tiempo de supervisar las reparaciones antes de la visita de la reina, pero
prometo dedicarme a ello en cuanto me sea posible. -o se trata de trans&ormarlo todo por
completo sin orden ni concierto. Sé desde hace tiempo lo ue uiero hacer en el castillo
Raeburn. Simplemente es ue estaba concentrado en otros asuntos. ='n capturar % someter a
Hannah=. Ahora todo eso debe hacerse % r#pido. "e aseguro ue no habr# m#s incidentes con
los traba)adores ni accidentes como el ue ha su&rido la señorita Setterington.
"a señora 2renchard se retorci! las manos.
=-o uiero ue nadie se haga daño.
=-adie se har# daño. -o se preocupe.
Bacil! un instante, como si uisiera decir algo m#s.
Dougald arue! las ce)as. Había oído su opini!n, auello era m#s ue su&iciente. Debi!
de leerlo en su cara, porue la señora 2renchard inclin! la cabe$a.
='ntonces iré a sentarme )unto a la señorita Setterington.
=H#galo. Si necesita algo, déselo. Aueremos ue esté repuesta cuando llegue la reina
Bictoria, pues su ma)estad nos honra con su visita en consideraci!n a la amistad ue les une.
=Sí. ="a señora 2renchard dio media vuelta en direcci!n al dormitorio de Hannah=.
2iene usted ra$!n, como siempre, señor.
;usc! un asiento, se puso los $apatos % se los abroch!. 'n otro tiempo no mu% le)ano
Dougald habría creído las .ltimas palabras de la señora 2renchard. Durante m#s años de los
ue podía recordar, él pensaba ue siempre tenía ra$!n, pero Hannah, la con&ian$a ue tenía
en sí misma, su risa % su =/se atrevería a decirlo0= inteligencia le empe$aban a hacer dudar
de sí mismo. 'ra horrible para un hombre de su edad % con sus responsabilidades dudar de sí
mismo del modo ue &uera. -o le gustaba. De no ser por Hannah, ahora no vacilaría. De no
ser por Hannah, sería &eli$.
Pero tuvo ue admitir ue auello era una mentira. -o había sido &eli$ desde hacía m#s
años de los ue podía contar. Desde ue ella le de)! % la gente empe$! a llamarle asesino.
Aunue tampoco podía recordar haber sido &eli$ antes. Decidido, obstinado, pertina$mente
seguro de sí mismo, sí, pero no &eli$.
/Aué era lo ue uería0
Sabía la respuestaK uería ue Hannah lo adorara con todo su cora$!n, tal como le
adoraba los días antes de su boda.
Sin embargo, nada conseguiría apartarla de él, antes de ue él hubiera decidido su
destino. Sí, cuando encontrara al responsable de su accidente, lo castigaría, % nadie se
atrevería a cometer otro error.
;a)! la escalera, pas! por el gran sal!n % la capilla, % lleg! a su despacho. +harles había
reunido a los carpinteros responsables del accidente %, conociendo a +harles, los hombres
estarían aguard#ndole en su despacho temblando.
Pero +harles no estaba en la antesala % el despacho estaba vacío. Dougald &runci! el
ceño, luego o%! el sonido de voces ue se apro1imaban.
="e digo ue no uiero hablar con su señoría. ,e da un p#nico ue me muero.
=Bui, lo sé, pero el señor desea oír lo ue tiene ue decirle =repuso +harles en su
tono m#s tranuili$ador.
=-o uiero decírselo.
="e prometo ue no se en&adar# con usted, Fred.
=Su mirada basta para matar a un hombre? % nadie asegura ue no ha%a hecho eso
también.
Por primera ve$ en muchos años, Dougald estaba a punto de estallar de rabia. Había
descubierto ue estaba harto de ue lo acusaran in)ustamente de asesinato. 'l asesinato de
Hannah, el asesinato de los otros señores de Raeburn? él nunca había matado a nadie. -unca
había puesto la mano encima a nadie, salvo durante una pelea )usta. Sin embargo, había
recibido su castigo %, Cmaldita seaD, estaba cansado de ue lo estigmati$asen.
"a vo$ del operario se convirti! en un gemido.
=/-o lo ve, hombre0 Probablemente &ue su señoría uien lo hi$o.
'stigmati$ado, % por un hombre al ue Dougald había rescatado de la m#s absoluta
pobre$a, lo había llevado al castillo Raeburn % le había dado un traba)o honrado. -o esperaba
gratitud, pero un poco de lealtad no le iría mal. Dio un paso hacia la puerta % emple! un tono
ue son! como un latiga$o.
=/Probablemente hice ué0
+harles % el )e&e de los carpinteros se encontraban de pie dentro de la capilla % Fred
palideci!.
=Señor. =Se uit! la gorra=. -o uería? el señor +harles pensaba ue usted a.n no
había llegado? por eso?
=/Hice ué0 =repiti! Dougald.
+harles le dio un empu)!n a Fred.
=C'ntreD -o podemos hablar de esto auí.
Dougald se apart! de la puerta para de)ar entrar a Fred, pero no se apiad! lo bastante
como para sentarse al otro lado del escritorio, sino ue se puso a pasear de un lado a otro del
estudio hasta ue Fred entr! % +harles cerr! la puerta. 'ntonces, Dougald se volvi! contra
Fred.
=/Aué es lo ue cree ue hice %o0
Fred estaba de pie retorciendo su gorra, claramente incapa$ de hablar.
="os carpinteros no han estado traba)ando en el descansillo, señor =in&orm! +harles a
Dougald.
Dougald entorn! los o)os.
=Han estado traba)ando en la escalera.
=Solo en la escalera. A.n no han hecho nada en el descansillo.
Dougald lo comprendi! de inmediato % su rabia se en&ri!.
=Sin embargo, allí es donde Hannah ca%!. =Deambulaba de un lado a otro=. /'s
posible ue las tablas estuvieran podridas0
'l carpintero control! su nerviosismo.
=Podría ser, pero no &ue eso.
=/'ntonces ué &ue0 =pregunt! Dougald con vo$ suave % vehemente.
=Alguien serr! un par de tablas de auí % de allí. "as debilit!. Señor, le )uro ue no
estaban así anoche, íbamos a empe$ar a traba)ar en ellas esta mañana, % Rubin % %o las
estudiamos bien antes de irnos.
Alguien había herido deliberadamente a la esposa de Dougald. Alguien ue sabía ue la
primera cosa ue siempre hacía por la mañana era subir al taller de las tías.
Pero ni siuiera sabían ue era su esposa.
=/Por ué demonios alguien iba a hacer una cosa así0 =pregunt! Dougald.
Realmente no esperaba una respuesta, de modo ue +harles abri! la puerta % de)! ue
Fred saliera, luego la cerr!.
=Señor, usted % madame han sido indiscretos en sus? visitas con%ugales.
Dougald se volvi! bruscamente hacia +harles.
=/+!mo sabes ue nosotros?0
=,e dirigí a su habitaci!n para a%udarle a vestirse % ella estaba saliendo a hurtadillas
de allí. Al día siguiente volví otra ve$ para a%udarle a vestirse % era usted uien salía a
hurtadillas de la habitaci!n de madame. ,e escondí al &inal del pasillo para ue ning.n criado
se atreviera a mirar, pero? señor, esos son secretos ue no se pueden ocultar. +orren
rumores. "os he oído. "os criados especulan sobre la ra$!n por la cual se muestra usted
menos intimidatorio. Ben la tensi!n ue e1iste entre usted % madame. "as miradas. Sus
sonro)os. @ especulan correctamente.
=C,aldici!nD
Dougald no uería oír ue él había sido la ra$!n por la ue habían atentado contra la
vida de Hannah.
=Sí, señor =di)o +harles mu% serio=. -o creo ue nadie pueda imaginarse ue
madame es su esposa, sino ue m#s bien deben de creer ue se avecina un matrimonio. Si,
como usted sugiere, &ue sir 9nsloP uien intent! asesinarlo para heredar su título?
=Di)iste ue no creía ue &uera Seaton. "os detectives no han encontrado prueba
alguna de ue sea culpable.
='so signi&ica ue a.n no lo han ca$ado. @o no creo ue tenga ni el ingenio ni la
malicia. ="os carrillos de +harles parecían a.n m#s &l#cidos=. Pero tiene un m!vil, % lo he
visto, señor. Se escabulle por los pasillos. 'sconde cosas ba)o su gran abrigo. Incluso lo
sorprendí saliendo del ala este.
=/Podrías averiguar d!nde ha estado0
=-o ha tocado nada de su habitaci!n, señor, % en auel momento lo creí ino&ensivo.
=-o esto% convencido de ue no sea él. "a ma%or parte del tiempo ni siuiera est# en
el castillo Raeburn. Anda por ahí a&uera de )uerga mientras nosotros traba)amos.
='ntonces podría haber sido un agente ue traba)ara para sir 9nsloP. 'so absolvería a
sir 9nsloP de toda culpa si lo declarasen asesinato % se presentara una acusaci!n. ="os
carrillos de +harles se le ca%eron hasta casi el escote=. Ha% otro incidente ue me parece
curioso pero del ue no le he in&ormado.
Dougald se volvi! hacia él.
=/Sí0
=(n día, mientras madame aguardaba &uera de su despacho, estuvo merodeando por la
capilla. +uando entré, la encontré en el suelo. Di)o ue se había golpeado en la cabe$a. =
+harles parecía avergon$ado=. Al principio no la creí.
=/Aué uieres decir con ue no la creíste0
=-o había nada con lo ue pudiera haberse golpeado la cabe$a. =+harles se encogi!
un poco de hombros=. @ es una jeune fille. "as jeune filles son un poco e1ageradas, un poco
dram#ticas.
=+harles, /ha% algo ue te guste de las mu)eres0 =pregunt! Dougald, absolutamente
e1asperado.
=Bui, ha% una cosa ue me gusta mucho. Pero no tienen ning.n mérito por ello.
2al ve$, admiti! Dougald para sí, Hannah tenía sus motivos para detestar a +harles.
=Pero /se había golpeado en la cabe$a0
='ncontré un pesado tro$o de moldura cerca de ella, se había desprendido de alg.n
lugar. Hicimos con)eturas sobre si se habría caído de las vigas, pero de haberse caído, lo
habría hecho hacía mucho tiempo, pues la madera rota no estaba limpia, sino negra de polvo %
humo.
Dougald observaba persistentemente a +harles % a su ve$ éste le miraba a él.
=/Aué di)o Hannah de ello0
='l golpe aturdi! a madame % ella no not! nada e1traño. "e pregunté a uno de los
traba)adores de d!nde había salido auel madero. Di)o ue enca)aba con la moldura de las
vigas. =+harles señal! hacia arriba con el índice=. De las vigas del gran sal!n.
=Así ue se lo arro)aron.
+harles se encogi! de hombros.
=Bui, eso sospecho.
"a rabia se apoder! de Dougald como un escalo&río.
=/Por ué no me lo contaste enseguida0
=(sted no uería ue le di)era ni una palabra m#s sobre madame. -i una palabra.
+harles le respondi! con un asomo de triun&o, actitud ue Dougald tenía bien merecida,
pues recordaba mu% bien auel día en su despacho % la orden ue le había dado a +harles.
=,u% bien, +harles, me lo mere$co.
=Sí, señor. =+harles respir! hondo=. Pero ése es el motivo por el ue le aconse)o
ue tengamos mucho cuidado con las restauraciones. 2emo ue pueda suceder otro accidente.
=:racias. =Pero Dougald nunca olvidaría ue +harles hubiera contribuido a ale)ar a
Hannah la primera ve$=. A.n me pregunto por ué lo haces.
=/Se lo pregunta usted0 /Acaso no lo ve0 ='l acento de +harles se hacía m#s &uerte
cuando se ponía nervioso=. ,i deseo m#s &erviente es ue usted % madame vuelvan a estar
)untos. He hecho todo lo ue estaba en mi poder para ue eso ocurriera.
=/Por ué0 =pregunt! Dougald.
='lla debe volver % comportarse como una auténtica esposa. (sted no ha sido &eli$
desde ue se enter! de ue ella estaba viva % en otro lugar, pero ni se le ocurre pensar en el
divorcio. =+harles mir! a Dougald=. Si ella no vuelve con usted, al menos debería morir
para ue usted &uera libre.
CAhD Ahora habían llegado a la raí$ del asunto.
=Pre&eriría no tener ue a&rontar otra acusaci!n de asesinato.
=C-oD Señor, no me re&ería a ue usted debería matarla. 'l hecho de ue sea
sospechoso de asesinato %a lo ha aislado de la buena sociedad. -o conseguiría casarse con
otra muchacha m#s )oven % me)or porue su padre creería ue podría matarla. =+harles
sonri! con &alsa alegría=. Así ue debe haber una reconciliaci!n.
=/Bive conmigo como mi esposa o te mataré0 Esa es una proposici!n ue toda mu)er
uiere oír.
=Pero no tiene ue matarla, señor. Alguien est# dispuesto a hacerlo por usted.
'l brusco recordatorio de +harles hi$o ue Dougald se sentara. Se hundi! en el sill!n %,
una ve$ m#s, intent! a&rontar la magnitud del desastre.
=/Así ue Hannah est# en peligro por mi culpa0
=(n hi)o nacido de usted % de madame eliminaría las probabilidades de ue sir 9nsloP
heredara. De alguna manera tiene ue ser sir 9nsloP.
Dougald podía en&rentarse al peligro. -o sentía nada m#s ue desprecio por el cobarde
ue le había asaltado % casi lo mata. Pero intentar matar a Hannah? -o. -o.
=/'st# Seaton en casa0
=-o, señor, ha salido a pasar el día a +onni&& ,anor.
=+uando vuelva, uiero hablar con él.
=/Podría estar %o presente, señor0
Dougald intercambi! una sombría sonrisa con su criado.
=+laro, cuento con tu presencia. A mí Seaton no me tiene ning.n miedo.
='sta indi&erencia por su parte puede cambiar.
=Sí. +reo ue tendr# ue cambiar. Pero hasta ue hable con él, ha$lo con&esar, tenemos
ue velar por Hannah.
=Señor, he estado vigil#ndola cuando he podido. Pero no siempre es posible. 'lla
revoloteaba de auí para all#, escalera arriba % escalera aba)o. Habla con todo el mundo, es
amiga de todo el mundo. ='l tono despectivo de +harles de)aba bien claro ue no aprobaba
auella actitud=. Auí ha% traba)adores, e1traños. +ualuiera de ellos podría haber sido
contratado para hacerle daño. 9 podría tratarse de alguien conocido, uno de los laca%os, la
señora 2renchard, Albert?
=2..
=/@o0 ="a impresionante nari$ de +harles se hinch! %, con el sarc#stico tono en el
ue +harles era todo un campe!n, añadi!=3 +laro, podría ser %o. Pero si deseara matarla,
habría desperdiciado muchas oportunidades.
2al ve$ no deseara matarla, pens! Dougald. 2al ve$ solo deseara volver a echarla de allí.
,ir! a +harles, con su rostro caído, la nari$ bulbosa % los escasos cabellos en la cabe$a.
Después de la .ltima ve$ en ue +harles se había es&or$ado tanto para librarse de Hannah,
/c!mo podía Dougald volver a con&iar plenamente en él0
=2iene ue ale)arla de auí, señor =di)o, como si +harles le hubiera leído la mente.
=-o se ir#.
@ Dougald no con&iaba lo su&iciente en ella como para e1plicarle por ué debía irse.
'lla no se iría =su cariño por las tías, su obligaci!n para con la reina, incluso, ui$#, su
pasi!n por él la mantendrían auí=, adem#s la Hannah ue había entrado en auella casa era
distinta de la )oven Hannah. 'lla decidía una línea de acci!n % la llevaba adelante con sentido
com.n % determinaci!n. Si decidía ue podía a%udar a Dougald a encontrar al culpable,
insistiría en hacerlo. @ cuando Dougald pensaba en Hannah en&rent#ndose valientemente a ese
mostrenco de Seaton con su oculta perversi!n? bueno, ella no se iría porue Dougald
tampoco se lo pediría.
=-o puedo cuidarla a ella % a usted, % usted sabe a uién pre&eriría si me encontrase en
la tesitura de elegir =di)o +harles con desesperaci!n.
Sí, Dougald lo sabía % nada de lo ue pudiera decir cambiaría la lealtad de +harles hacia
él.
=(sted puede hacer ue se va%a. =+on las manos sobre el escritorio, +harles se
inclin! hacia delante % mir! &i)amente a Dougald con grave sinceridad=. (sted sabe c!mo.
=Sí. =Hasta ue Dougald hubiera identi&icado al culpable % se hubiera encargado de
él, tendría ue ale)ar a Hannah de allí. +on triste resoluci!n, abri! el .ltimo ca)!n de su
escritorio % sac! un &a)o de cartas atadas con una cinta rosa desvaída=. Pero esto ser# el &in
de nuestra reconciliaci!n.
I*
"as tías se agrupaban en torno al lecho de Hannah % la miraban con una curiosidad ue
rondaba la suspicacia.
=Auerida, vuelva a e1plicarnos c!mo se trope$! en la escalera cuando subía al taller =
di)o tía Isabel=. -o le oí bien la primera ve$. Hablaba horrorosamente ba)o, como si
murmurase.
Hannah no había murmuradoK de hecho, dominaba el arte de hablar despacio % en vo$
alta para ue tía Isabel pudiera oírla. Pero no podía herir la sensibilidad de la dama m#s
anciana, de modo ue di)o3
='staba subiendo una ca)a de hilos nueva % me tropecé con la &alda.
=A)# =asinti! tía 'thel.
=CAué ca)a m#s grandeD =coment! tía Spring.
=/Por ué no le pidi! a un criado ue se la subiera0 =pregunt! tía Isabel.
="os criados est#n mu% ocupados con la construcci!n % la limpie$a, % no me gusta
apartar a ninguno de ellos de sus obligaciones. Ahora lo habría pensado me)or. =Hannah se
coloc! bien el descolorido camis!n de &ranela a ra%as % señal! hacia la silla=. -o esperaba
invitados, pero por &avor, /uieren sentarse0
=-o, uerida, estamos m#s c!modas de pie =di)o la señorita ,innie.
"a señorita ,innie uería decir ue en realidad podían intimidarla me)or si
permanecían de pie mir#ndola escrutadoramente. "a hincha$!n del tobillo de Hannah era
menos dolorosa ue auel interrogatorio.
Hannah se sent! erguida apo%ando la espalda en la almohada e intent! cambiar de
conversaci!n.
=:racias por las &lores, tía 'thel. ='l )arr!n de cristal tallado descansaba en la mesilla
de noche % Hannah acarici! los delicados pétalos de una rosa de color rosado=. Son
preciosas.
2ía 'thel sonri! encantadaK había resultado &#cil conuistarla con el elogio ue acababa
de hacer de sus &lores.
="e traeré m#s mañana. =2ía Spring le dio un disimulado coda$o % le record! su
deber=. CAh, síD =2ía 'thel mir! a Hannah con el ceño &runcido=. 'staba cont#ndonos lo
de la caída.
=-o ha% nada m#s ue contar. =Hannah intent! encogerse de hombros=. /+!mo
siguen los planes de la recepci!n0
2ía Isabel se dio unos toues en el cabello mu% negro, recién teñido.
="ord % lad% ,c+arn nos han con&irmado su asistencia, como los Dempster. Sir
Sto<es % lad% :Pen no se lo perder#n %?
"a señorita ,innie la interrumpi!.
=Sería m#s &#cil decir ue todo el mundo ha aceptado.
=/2odo el mundo0
Hannah pens! en sus abuelos % apret! las manos. Por &in iba a conocerlos. "a hincha$!n
del pie iba disminu%endo. Pens! ue %a podría lucir $apatos en la recepci!n de la reina % se
sinti! agradecidaK uería estar per&ecta cuando conociera a los ;urroughs.
2ía Isabel capt! bruscamente su atenci!n.
=Sí, sería m#s &#cil decir eso, % claro, prepararemos comida % bebida propias de una
reina. C9)al# se ponga bien, señorita SetteringtonD
=:racias, esto% bien. +uando la señora 2renchard me cur! esta mañana di)o ue
mañana podría levantarme usando un bast!n. =A Hannah le &astidiaba ue darse en cama=.
/+!mo va el tapi$0
=Auedan menos de cinco días para la visita de su ma)estad. -o sé si podremos
acabarlo a tiempo. =2ía Spring sacudi! la cabe$a con abatimiento=. -o sin la ca)a de hilos
ue necesitamos. CAh, pero usted di)o ue había llegadoD =Se llev! un dedo a la barbilla=.
/D!nde di)o ue la había puesto0
Hannah alis! los pliegues de la &alda % se pregunt! por ué pensaba ue podía mentir a
auellas mu)eres. Por primera ve$ desde ue su madre muri!, se en&rentaba a unos o)os
censores % sentía el agui)!n de la culpa.
="o solté cuando me caí. 2al ve$ otra persona lo ha%a recogido.
"os hilos tendrían ue haber llegado a%er. "a ca)a tendría ue estar en alguna parte del
castillo, /no0 Aue el cielo la asistiera si no habían llegado a.n.
=Preguntaremos a la señora 2renchard. ="a señorita ,innie consigui! ue una
sencilla &rase sonara amena$adora.
Pero Hannah aprob! la idea. "a señora 2renchard mentiría por ella si &uera necesario.
"a señora 2renchard tampoco uería ue las tías se preocuparan.
=Sí, hablaré con Gud% =di)o tía Spring=. 'lla % %o somos como gemelas.
Sorprendida, Hannah parpade!.
=+omo gemelas? /ué uiere decir0
=,i madre muri!, %a lo sabe, así ue su madre &ue mi nodri$a. =2ía Spring se señal!
a sí misma=. 2enemos la misma edad.
=/Ah, sí0
Por alg.n motivo, Hannah había pensado ue tía Spring era ma%or ue la señora
2renchard. "a señora 2renchard era tan robusta % competente, capa$ de dirigir un euipo de
cincuenta criados, mientras ue tía Spring era? tía Spring. Baga, e1céntrica, eternamente una
niña.
2ía Spring olvid! la b.sueda de la verdad % se arrim! al borde de la cama de Hannah
para murmurar.
=-os criaron como hermanas. 'n mi )uventud, la uerida Gud% era mi eterna
compañera. Siempre velaba por mí, incluso cuando me hice ma%or. Incluso después de ue se
casara. Porue, de no ser por ella, )am#s habría podido ver a "aPrence en secreto?
=CSeñorita SpringD ="a señora 2renchard estaba de pie en el umbral=. -o diga estas
cosas. -o ueremos ue su reputaci!n se resienta.
=C;ahD /Aué importancia tiene mi reputaci!n0 "aPrence &ue mi .nico % verdadero
amor. ="uego, en un s.bito cambio al pragmatismo, tía Spring añadi!=3 Adem#s, %a so%
demasiado vie)a para casarme.
"a señora 2renchard se abri! paso en la peueña % abarrotada habitaci!n.
=Bamos, señorita Spring, eso no es verdad. 2iene usted a los hombres haciendo cola
para ue les dé su consentimiento.
=@o no he visto a ninguno de los vie)os chochos =di)o la señorita ,innie de manera
cortante=. Spring ha asumido ue sus perspectivas de matrimonio han acabado, 2renchard.
/Por ué no lo asume usted también0
"a señora 2renchard se mordi! claramente la lengua %a &uera por respeto a tía Spring o
por miedo a la señorita ,innie.
=Señorita Setterington, he venido a e1aminarle el pie. "ord Raeburn uiere saber si
podr# levantarse ho% =repuso después de un momento de silencio inc!modo.
=C@a me acuerdoD =Al recordar s.bitamente el ob)eto de su interés, tía Spring puso
los bra$os en )arras=. Gud%, /c!mo se ha hecho daño la señorita Setterington0
=@a se lo he contado =di)o Hannah=, me tropecé al subir la escalera.
=Se lo he preguntado a Gud% =la cort! tía Spring, visiblemente irritada.
=@o no estaba cuando la señorita Setterington se ca%!.
"a señora 2renchard se enroll! las manos en el delantal % se neg! a devolverle la mirada
a tía Spring.
=/(sted la encontr! al pie de la escalera0 =pregunt! la señorita ,innie.
"a señora 2renchard mir! a su alrededor como si la hubieran atrapado, % su acento de
"ancashire se hi$o m#s agudo.
=-o e1actamente al pie.
=@a es su&iciente, tías. ,e gustaría hablar con la señorita Setterington =di)o
rudamente Dougald, desde el umbral.
+uatro pares de brillantes o)os se &i)aron en él.
=Adelante, uerido =le invit! tía 'thel.
=A solas =aclar!.
=-o puedo creer ue esperes ue te de)emos hacer tal cosa =di)o la señorita ,innie
en su tono m#s severo.
='s del todo indecoroso =añadi! tía Isabel.
=Pero Clo permitiremosD =2ía Spring se puso en pie=. Bamos, chicas. De)emos a
estos niños solos.
+on una prisa indecente, las tías se encaminaron hacia la puerta. (na tras otra pasaron
)unto a Dougald.
2ía Isabel &ue la .ltima en salir.
=Por cierto, uerido, deberías ir pensando en trasladar a la uerida Hannah a otra
habitaci!n. Esta est# horrorosamente destartalada =susurr! tía Isabel a Dougald. @ tras
dirigirle una r#pida mirada a Hannah, añadi!=3 2al ve$ a tu habitaci!n.
+uando tía Isabel sali! de la habitaci!n, Hannah pens! en darse con la cabe$a contra la
cabecera de la cama. @a era bastante malo ue Dougald le pidiera verla a solas, pero Cue las
tías lo consintieran?D C@ ue tía Isabel hiciera un comentario tan proca$D C@ todo ello delante
del ama de llavesD Hannah no se atrevía a mirar a la mu)er a la cara.
Antes de ue Dougald pudiera dar un paso, tía 'thel regres!.
=Benga con nosotras, señora 2renchard.
='lla se ueda =di)o Dougald.
Por si tía 'thel rechistaba, Dougald volvi! la cabe$a % la mir!.
2ía 'thel retrocedi! como si hubiera descubierto en el rostro de Dougald el veneno de
una serpiente.
=+omo guste, señor =di)o en un susurro asustado. @ con los o)os mu% abiertos lan$!
una mirada de compasi!n hacia Hannah % desapareci!.
+uando Dougald se dio la vuelta, Hannah comprendi! por ué. Dougald estaba de pie
en el umbral como una s!lida entidad ataviada de negro con cara sombría % unos apagados
o)os verdes.
="ord Raeburn, /algo va mal0
=/Podr# levantarse ho%, señora 2renchard0 =pregunt! Dougald, haciendo caso omiso
a Hannah.
"a señora 2renchard cogi! el pie herido de Hannah en la mano.
=Sí, señor. Podr#.
(n notable diagn!stico, pens! Hannah, considerando ue ni siuiera le había echado un
vista$o.
=,u% bien =di)o Dougald=. Señora 2renchard, puede irse.
='spere. =Hannah cogi! la mano del ama de llaves=. /Han llegado los hilos del
tapi$0
"a señora 2renchard mir! con nerviosismo a Dougald, pero respondi!.
='sta tarde. Ahora est#n arriba en el taller.
=Si las tías preguntan, %o los estaba subiendo a%er cuando me caí.
"a señora 2renchard asinti!, luego sali! corriendo de la habitaci!n como si la
persiguieran los canes del Hades.
Algo estaba pasando, algo ue Hannah no comprendía. Se es&or$! por volverse % poner
el pie en el suelo.
=Dougald, /ué ocurre0
=-o te levantes todavía. =Dougald no se movi!, sin embargo destilaba un aire
amena$ador=. ,antén el pie en la almohada todo lo ue puedas. 'l tra%ecto en tren hasta
"ondres es largo.
=/'l tra%ecto a? "ondres0
Hannah no volvi! a recostarse otra ve$, no not! el &río suelo contra las plantas de los
pies. -o not! nada salvo a Dougald, llenando el vano de la puerta.
=2e esto% enviando de vuelta a casa.
Hannah parpade!.
='st#s bromeando.
=-o esto% bromeando.
='ntonces /por ué dices tal cosa0
=Porue he terminado contigo.
Hannah contuvo la respiraci!n ante una &rase tan escueta, brutal % e&ectiva.
'staba tan euivocada.
=/Has terminado conmigo0 /2erminado conmigo por ué0
=Bamos, Hannah, normalmente no eres tan lerda. @o tenía mis planes % mis planes %a
se han cumplido. =Sonri!, con la sonrisa de un pirata ue se regodea in&ligiendo dolor=. He
terminado contigo.
Sensaciones, impresiones? la con&usi!n se arremolinaba como un torbellino en su
cerebro.
=Admito ue intentaba usarte durante m#s tiempo, pero CmírateD
Hannah ba)! la vista a su desaliñado salto de cama.
=2e has caído. 2e has herido. @a no me sirves en la cama? no es por otra ra$!n. 'n tu
estado no puedes ocuparte de las tías %, en cuanto a nuestros peueños arranues de pasi!n?
bueno, ciertamente no siento ning.n deseo por ti con tu aspecto.
Hannah lo cogi! por las solapas, las al$! % se las acerc! a la garganta. A.n no
comprendía e intent! darle un tono humorístico al asunto.
=-o esto% en mi me)or &orma, pero?
Dougald la interrumpi! sin piedad.
=@ esto% seguro de ue sospechabas de mis intenciones.
=/2us intenciones0
=Debes de haberte preguntado si mi pasi!n por ti estaba a la altura de la tu%a por mí.
Dougald tens! el pecho. 'staba hablando de los m#s rec!nditos temores de Hannah.
Dougald entr! en la habitaci!n % cerr! la puerta de un porta$o.
=2u pasi!n era mu% enternecedora. ,u% conmovedora. =+omo un depredador de
paso sigiloso, avan$! hasta los pies de la cama=. ,u% patética.
=CPatéticaD =4C'l mu% cerdoD8
=/Se te ocurre un ad)etivo me)or para una mu)er ue siente deseos por un hombre ue
la enardece solo para vengarse0
='so no es cierto. =Sabía ue no era cierto=. 'st#s mintiendo.
=2. sospechabas ue te estaba engatusando.
Dougald esper! hasta ue ella lo admiti!.
=Sí.
=2endrías ue haber sido una est.pida para no darte cuenta %, Hannah, %o sé ue no
eres ninguna est.pida. =Sus manos se a&erraron tanto a los llorones ue adornaban los pies
de la cama ue los nudillos se le uedaron blancos=. 9 al menos? no eres est.pida en nada,
salvo en lo ue respecta a mí.
=9tra ve$. =Hannah empe$aba a creer en lo ue él le estaba diciendo con evidente
regodeo.
=Sí, otra ve$. Pero la primera ve$ ue te sedu)e &ue para casarnos. 'sta ve$ es para el
divorcio.
"e entraron ganas de abo&etear su rostro petulante. Ponerse mu% erguida % adoptar una
actitud desa&iante. Pero él la hi$o añicos con su malevolencia.
='sta ve$ no me has hecho &alsas promesas.
=C+laro ue noD Recuerdas el cuidado ue puse en no hablarte m#s de lo necesario
durante nuestros encuentros nocturnos.
=Porue? porue est#bamos ocupados en otras cosas.
=Porue sé lo mucho ue detestas ue haga promesas ue no puedo cumplir. =
Sacudi! el marco de la cama % ésta trauete!=. 's casi tan malo como hacer votos
matrimoniales % no cumplirlos.
'lla seguía sin comprender. Se negaba a entenderlo.
=@o no de)é de cumplirlos. 2. me &or$aste a abandonarte.
=Podrías haber sido m#s &uerte. Podrías haber tenido m#s entere$a. Podrías haber
obligado a +harles a ceder. =Su vo$ se hi$o m#s grave, m#s honda, m#s intensa con cada
acusaci!n=. Podrías haberme obligado a ue te escuchara.
Hannah se sentía como si le hubiera dado una bo&etada.
=Pero?
=2e rendiste. 'n seis meses te rendiste.
=@o no uería. =Hannah no había uerido desistir=. -o estuvo bien, lo sabía, pero
no tenía ninguna posibilidad de venceros a ti % a +harles.
=CBencerD -o era ninguna maldita guerra, era un matrimonio, % t. tenías un poder ue
nunca intentaste usar.
,u% dolida, se revolvi!.
=/Aué poder0 -o tenía ning.n poder. "o intenté todo.
=/Probaste con tus argucias &emeninas0
Hannah las desdeñ!.
=-o era honesto utili$arlas.
=CHonesto, diablosD ="a señal! con el dedo=. Seis meses, Hannah, tardaste en
abandonar los m#s sagrados votos ue pueden hacerse un hombre % una mu)er. +ompartiste
lecho conmigo. @o era esclavo de tu cuerpo. Si me hubieras hablado en la oscuridad de la
noche después de haberme hecho el hombre m#s &eli$ del mundo, habría hecho cualuier cosa
por ti.
=@ luego te habrías ue)ado de manipulaci!n.
=Probablemente. @o era )oven, est.pido % obstinado. =Se burlaba de él mismo cuando
era )oven=. Pero te habría escuchado % t. habrías tenido el derecho de gobernar tu propio
hogar, poseer tu boutiue, convertirte en la mu)er ue uerías ser % la esposa con la ue %o
soñaba. Pero t.? t. eras demasiado orgullosa para utili$ar las armas ue tan bien esgrimías.
Solo lloriueabas. +omo si lloriuear &uera mucho m#s honorable ue utili$ar las argucias
&emeninas.
=C@o no lloriueabaD Intentaba conseguir ue me escucharas?
=Aue escuchara tus palabras. @ cuando las palabras no &uncionaron, /ué hiciste0
2rag! saliva para evitar un estallido de llanto.
="o est#s tergiversando todo. C-o &ue culpa míaD
=,e abandonaste. ,e de)aste solo. ,e de)aste para ue me en&rentara a la desgracia, a
la in)usticia % a las acusaciones de asesinato.
"o decía con mucho sentimiento. Beía el dolor ue había en él, un dolor ue nunca
hubiera imaginado ue auel hombre &río % cínico pudiera sentir. Dougald la odiaba. "a
culpaba a ella de sus desgracias.
=He esperado este momento durante años, uerida. =Su vo$ se hi$o m#s suave, m#s
pro&unda % m#s amena$adora=. Años el momento de encontrarme &rente a ti % mirar c!mo te
uebrabas en peda$os.
-o conseguía comprender a Dougald, ue re$umaba complicidad % crueldad a la ve$.
Sí, había dudado de él la noche en ue lleg! al castillo Raeburn. Sí, a veces se había
preguntado si sus amena$as de mutilaci!n % malos tratos las pro&ería en serio. Pero en alguna
parte de su alma a.n sentía cariño por la imagen de Dougald, desnudo en el tren, bromeando
sobre su intenso deseo % es&or$#ndose en satis&acerla. Siempre había pensado ue ése era el
verdadero Dougald. -o el hombre al ue había abandonado. -o el hombre ue en auel
momento era su señor.
=/"o tenías planeado0
=Hasta el m#s mínimo detalle =respondi! sin &lauear.
=Salvo mi caída en el descansillo.
Dougald apart! la mirada.
=/'st#s segura de ello0
Hannah lan$! una e1clamaci!n s.bita % conmocionada.
=Dougald =susurr!=. -o uerías hacerme daño, /verdad0
+uando le devolvi! la mirada, solo vio un &ino &ilo verde en sus o)os. 'l resto era negro,
un agu)ero negro insondable % cruel ue se abría no solo en su alma, sino en el dolor, la
amargura, la nada.
=2e lo había dicho antes. @a he soportado ue me acusaran de asesinarte. @a he pasado
mi temporada en el in&ierno. /Por ué no habría de matarte0 ,ientras no me pillen, no vo% a
tener peor &ama ue antes.
Hannah se levant!. 'l dolor del tobillo la cogi! desprevenida. Se desplom! en la cama
de dolor % de conmoci!n.
Dougald se acerc! a los pies de su cama tan r#pido ue parecía ue iba a abalan$arse
sobre ella.
Hannah se encogi!, retrocediendo hacia la cabecera de la cama.
Dougald sonri!, un r#pido % &also movimiento de los labios hacia arriba.
=Dicho así, el divorcio parece una ganga, /eh0
-o se despediría de él, tal como no se había despedido auella primera ve$, hacía tantos
años, cuando se &ue a "ondres.
8na Hannah mucho m"s joven aguardaa en el patio de la Gnight Arms Inn de
Liverpool ! oservaa c*mo los palafreneros ! los mo%os de cuadra suían ! rodeaan el
coche ! camiaan los caallos para el pr*9imo tramo del camino# Haía pasado mucho
tiempo desde la última ve% que haía suido a un transporte púlico@ desde antes de que su
madre muriera# Desde antes de que fueran a casa de Dougald#
La casa de Dougald; -l lugar donde la Hannah niña haía creído que podría vivir
siempre ! sentirse a salvo# -l lugar donde la Hannah muchacha haía llega do como una
novia arreolada, con la esperan%a de convertirse al fin en parte de una familia# Ahora,
aquella fría mansi*n de piedra gris solo le recordaa sus sueños frustrados#
6a en el tren con Dougald haía tenido sus dudas# Incluso antes de casarse se haía
preguntado si no estaría cometiendo un error# Al fin ! al cao, su madre no se haía casado
porque su padre haía sido demasiado d.il para desafiar a su familia# -n cierto modo,
Dougald se haía casado por la misma ra%*n#
-n lo m"s hondo de su cora%*n, ella siempre haía creído que Dougald no la amaa#
Le huiera gustado ! deseaa que fuera así# /ero no haía luchado por ello# -n su juventud
la haían herido demasiadas veces amigos que haían vuelto la espalda a la astarda sin
hogar que haía sido#
Así que aquella mañana haía metido en la maleta su ropa m"s pr"ctica, los recuerdos
de su madre ! el dinero que Dougald le haía dado# -l dinero que le haía puesto delante
como un chupete ! lo que haía conseguido reunir aquellas últimas semanas para aquella
causa precisamente> dejarle# Huía a Londres del modo m"s r"pido posile# Londres, donde
podía desaparecer ! no ser encontrada jam"s# Londres, un lugar de e9ilio#
-n cuanto los mo%os de cuadra huieron concluido su traajo, Hannah se acerc* al
cochero#
=:engo el illete# Dsta es mi maleta =señal*=# /or favor, c"rguela en el coche#
+$u"nto falta para que nos marchemos,
-l cochero la mir* de arria aajo ! ella de inmediato supo lo que vio# <io a una joven
dama vestida con las m"s elegantes ropas de luto, con un velo en el somrero ! el caello
ruio dentelleando a trav.s del rocado# 2o tenía doncella ! aquello era una mancha contra
ella, pero, en apariencia, su aspecto le infundía un sello de calidad, pues el cochero la salud*
con el somrero#
=-stamos preparados para partir, señorita =dijo con vo% respetuosa#
=Hracias a Dios =susurr* Hannah#
2o quería que la atraparan# /roalemente no la atraparían, pues Dougald estaa de
viaje en 7anchester# $harles ia con .l, pero estaa segura con $harles# -l astuto franc.s
tenía un modo de saer todo lo que ocurría en la casa ! Hannah tuvo que poner todo su
ingenio en juego para que no descurieran que escapaa#
=Sí, señora, llegaremos a Londres a tiempo para el funeral =dijo el cochero#
=Hracias# =Le deposit* una moneda en la mano=# -s usted mu! amale#
-l cochero ari* la puerta del carruaje ! grit* a los pasajeros#
=Señores, hagan sitio# :iene que suir una dama#
8n caallero con aspecto de petimetre sac* la cae%a por la puerta#
=+8na dama, +4u. me importa que una dama venga con nosotros, 6o estaa
primero#
-l cochero lo derri* con un sencillo movimiento#
=Har" lo que le digo o tendr" que viajar en el techo#
-l caallero se endere%* para rugir un insulto, cuando ech* un vista%o a Hannah#
-lla lo mir* sin e9presi*n alguna en el rostro#
Dio un paso hacia ella ! le ofreci* la mano#
=/uedo a!udarla a entrar, señorita;
Señora, casi le corrigi*# Señora /ippard, pero se contuvo#
=Señorita Setterington =dijo despu.s de pensarlo un instante=# Hracias, señor#
-ntr* en el coche# -n el asiento que miraa al frente se sentaan una regordeta mujer
ma!or ! una muchacha de aspecto desastrado que se aferraa a la maleta que sostenía en el
rega%o# Le ast* una mirada para hacerse una idea acerca de ellas> la dama era honrada !
la muchacha era una señorita de campo que se dirigía a la ciudad para hacer fortuna#
=+7e permiten, =pregunt*, haci.ndose un hueco ! apretuj"ndose entre ellas#
-l petimetre se sent* justo delante de ella#
=Así que va usted a Londres, +verdad, 14u. coincidencia3 6o tami.n =le dijo con
una sonrisa#
Hannah supo que tendría que esquivarlo# :ami.n saía que podía hacerlo# -lla no era
la rica e inocente joven dama que .l creía# -ra una astarda sin traajo, acostumrada a
viajar por los caminos, a ju%gar a la gente en un momento ! a vivir de su ingenio#
:endría que hacer uso de todo su ingenio para esconderse de Dougald ! esconderse tan
ien que .l nunca pudiera encontrarla# /ero lo conseguiría como fuera# Ahora era la
señorita Hannah Setterington, una mujer soltera e independiente#
La puerta del coche se cerr*, el l"tigo restall* ! el coche arranc* con una sacudida#
Hannah se asom* para echar una última mirada a Liverpool, luego se recost* hacia atr"s !
cerr* los ojos# Despu.s de solo seis meses de matrimonio, todo lo que haía ansiado se
esfumaa# Dejaa atr"s sus sueños de tener un matrimonio, una familia ! un amor, ! nunca
m"s volvería a pensar en ellos#
(n ruido en la puerta la oblig! a regresar bruscamente desde los oscuros recuerdos al
doloroso presente.
Allí estaba la señora 2renchard con un bast!n en la mano.
="ord Raeburn me envía para a%udarla a hacer las maletas.
=/,aletas0 =Hannah apenas podía creer ue Dougald &uera tan brutal.
=Hacer las maletas para regresar a "ondres.
"a .ltima ve$ ue Hannah había de)ado a Dougald, le había dolido, sí, pero había
uerido irse para preservar su autoestima, su voluntad, su independencia. Si esta ve$ se iba,
/ué le uedaría salvo el orgullo roto, un espíritu abatido % los sueños de una &amilia ue
)am#s se harían realidad0
"os sueños de &undar una &amilia con Dougald. Dougald, ue había demostrado ser
cruel % malvado con cada palabra ue pronunci!. Dougald, ue le había leído el pensamiento
% todos sus temores % los había utili$ado para burlarse de ella.
Hannah &runci! el ceño.
El la acusaba de abandonarle. De huir de su matrimonio sin realmente intentar ue
&uncionara.
Pero lo había intentado. C"o había intentadoD @ solo para demostrarle ue estaba
euivocado?
=@o no vo% a ninguna parte =repuso.
"a consternaci!n invadi! el rostro de la señora 2renchard.
=/Señorita Setterington0
Hannah puso el pie en el suelo con cuidado.
Dougald no era cruel ni malvado. 'ra &río, di&ícil % lo a$u$aban unos demonios ue ella
no comprendía. Pero Cnunca le tendería una trampa para ue ella se ca%eraD "a idea era
ridícula.
=-o me vo%. El no puede obligarme.
"a señora 2renchard se humedeci! los labios.
=Señorita Setterington, aunue lamento contrariarla? sí, sí puede.
Haciendo caso omiso de la señora 2renchard, Hannah se puso en pie poniendo a prueba
la &uer$a de su tobillo, poniendo a prueba su determinaci!n.
"a señora 2renchard le enseñ! una carta.
="e he escrito esto, es una carta de recomendaci!n en la ue alabo todas sus
cualidades.
Hannah cogi! la carta, le ech! un vista$o % la lan$! sobre la cama. 'staba ocurriendo
algo, algo ue no comprendía, pero no pensaba de)ar a las tías antes de la visita de la reina.
-o pensaba irse antes de conocer a sus abuelos.
=:racias, señora 2renchard, pero no me vo%.
='l amo siempre se sale con la su%a =repuso la señora 2renchard con un de)e de
desesperaci!n en la vo$.
Hannah dio un paso corto % renueante. Satis&echa de ue su tobillo aguantase, tendi! la
mano para coger el bast!n.
Dougald la estaba echando por alg.n motivo. 2al ve$ &uera porue había terminado con
ella o tal ve$ ocurriera algo m#s. Algo concerniente a sus abuelos, a las tías o a la propia
Hannah. 2al ve$ Dougald había encontrado una amante m#s deseable ue Hannah, pero &uera
cual &uese la ra$!n, Hannah no de)aría a Dougald hasta ue él su&riera lo ue ella había
su&rido.
+uando la señora 2renchard se lo dio, Hannah la mir! &i)amente a los o)os.
=-ada ni nadie va a echarme del castillo Raeburn hasta ue esté preparada para irme.
II
Dougald estaba de pie detr#s de su escritorio % contemplaba bouiabierto a la impasible
señora 2renchard.
=/"a señorita Setterington se atreve a desa&iarme0
=/Desea ue haga ue los criados la lleven hasta el carro % de allí hasta el tren, señor0
="a señora 2renchard empleaba el mismo tono ue podría haber utili$ado para o&recerle un
coñac caliente.
Dougald hi$o una mueca de preocupaci!n, consciente de ue no había llevado bien la
empresa de echar a Hannah.
Había dicho m#s de lo ue planeaba hacer % lo había dicho con demasiado sentimiento.
"e había reprochado el ue desertase de su matrimonio. -o se había propuesto decir
eso, ni siuiera se había percatado de lo mucho ue le dolía su deserci!n. Pero una ve$
empe$! a hablar, su sentencia había sido condenatoria, sincera % reveladora para ambos, para
ella % para él.
="a señorita Setterington no es tan &uerte como para ue dos criados robustos no
puedan echarla si se lo ordeno =di)o la señora 2renchard.
=Sin duda, pero no deseo ver c!mo la llevan a rastras mientras las tías lloran % se
retuercen las manos. =Se mes! los cabellos=. /D!nde est# ella ahora0
=Se puso sus ropas de traba)o % se dirigi! hacia la despensa. Di)o ue le dolía la pierna
% ue no podía andar m#s, así ue se detuvo allí a contar la cubertería. ="a señora 2renchard
sacudi! la cabe$a=. -ecesita ue la cuenten, pero %o no uería permitírselo, señor. 's un
asunto arriesgado, poner la plata de Raeburn en manos de una empleada descontenta. Sin
embargo, pensé ue usted uerría ue le noti&icara su desa&ío de inmediato.
=Dudo ue la señorita Setterington desarrolle ninguna uerencia especial por la plata
de Raeburn, por mu% descontenta ue esté. :racias, señora 2renchard. =Se alis! la chaueta
hasta ponérsela bien=. @o me encargaré de este asunto.
+uando de)! a Hannah en su habitaci!n, habría )urado ue ella iba a marcharse, ue lo
había conseguido, como siempre.
Pero rara ve$ ganaba con Hannah. Hannah lo &rustraba una % otra ve$? pero en esta
ocasi!n no. Su vida estaba en )uego. "a había echado por su propio bien. Alg.n día ella
apreciaría su consideraci!n % comprendería ue la había herido para a%udarla.
'lla tendría ue comprenderlo, porue, para ue su lina)e &amiliar se perpetuara,
necesitaba una esposa.
Sin embargo, mientras caminaba por el pasillo, sinti! una gran preocupaci!n. Sí,
necesitaba una esposa. -ecesitaba un heredero. @a tenía a HannahK en los .ltimos días había
uedado de sobras demostrado repetidas veces % de manera asombrosa ue &uncionaban bien
en la cama. 'ngendrarían un heredero, el esperado heredero, dentro de mu% poco tiempo.
Se detuvo ante la puerta abierta de la despensa. "a peueña pie$a se usaba para guardar
la va)illa, los uni&ormes de los criados, las servilletas, sillas de repuesto % cualuier cosa ue
los criados pudieran necesitar. (na pared estaba llena de estantes, contra la otra se hallaba una
mesa. Si o&endía demasiado a Hannah, ella nunca volvería a aceptarlo en su lecho, pens!
después de plantearse varias opciones, ninguna de ellas atractiva.
Podía divorciarse de ella % casarse con otra.
Podía hacer ue todo el peso de la le% reca%ese sobre ella % obligarla a regresar con él.
9 podía corte)arla.
+orte)ar a Hannah habría sido perder el tiempo. @a era su%a. Pero las otras dos opciones
le repugnaban, % sabía, sin ning.n género de dudas, ue nunca encontraría a otra mu)er ue
hiciera honor a su lecho de la misma manera ue Hannah. +uando él % Hannah hacían el amor
se consumían de pasi!n % de placer. 2enía ue poseer a Hannah, tenía ue poseer su voluntad.
Para poseerla a ella % a su voluntad, podía, claro est#, utili$ar el método l!gico. +uando
hubiera despachado al bellaco ue había intentado matarla, la buscaría en "ondres o Surre%
o? =C+ielos, o)al# no tuviera ue perseguirla m#s all# de InglaterraD= % le e1plicaría ue la
había recha$ado por su propio bien.
Sin duda Hannah le cerraría la puerta en las narices, o pre&eriblemente en los dedos.
Hannah se sentaba en un taburete, de espaldas a él, mirando el aparador. Dougald se
apo%! en una esuina. "a platería cubría la e1igua super&icie del aparador en una &ila
resplandeciente, % mientras él la observaba, ella iba ordenando las cucharas, las apilaba % las
colocaba )unto al otro mont!n de tenedores ue %a había dispuesto pulcramente en un
e1tremo. (nos pocos mechones de cabello, ue se le habían soltado del moño, le ro$aban la
nuca en el preciso lugar donde él ansiaba acariciar. Dougald la penetraba con una mirada de
ardiente intensidad.
Pero ahora, para desembara$arse de ella, sabía mu% bien ué decir. Al &in % al cabo, en
la diatriba ue le había lan$ado en su cuarto se había olvidado decirle una cosa mu%
importante e insultante.
+on una mano abri! la puerta de un empu)!n tan &uerte ue golpe! contra la pared.
Hannah no se sobresalt!, simplemente se ued! uieta.
=Supongo ue haces esto por tus míseros ahorrillos =di)o Dougald en un tono
despectivo % e1asperante.
Hannah endere$! los hombros. Se volvi! despacio hacia él. "levaba un sencillo vestido
de lana marr!n %, como todo accesorio, sostenía un e1uisito cuchillo de carne de plata en la
mano.
="ord Raeburn =repuso ella=, /de ué est#s hablando0
=De ti. ='ntr! en el cuarto=. A.n est#s auí. De eso es de lo ue esto% hablando.
=/@ eso te sorprende0 =Hannah se dio la vuelta en el taburete hasta ue se puso
completamente de cara a él %, haciendo girar el cuchillo, apo%! despreocupadamente los
codos otra ve$ en el aparador=. Pero /por ué, mi señor0 /+u#ndo he hecho lo ue t. me has
dicho0
Había entrado allí con la &irme determinaci!n de representar el papel ue tan bien había
empe$ado en su dormitorio % evitar así ue la vida de Hannah estuviera amena$ada de muerte.
Pero ella estaba allí sentada con tanta insolencia como un gamberrete calle)ero, indi&erente a
su presencia, a su autoridad, a su sacri&icio.
='sta ve$ vas a hacer lo ue te digo. ='ntr! % cerr! la puerta.
Hannah sonri!, si es ue a auello se le podía llamar una sonrisa.
=Pero, Dougald, so% tu esposa. He vuelto contigo después de abandonarte durante
tantos años. Seguramente te alegrar#s de ue mi cora$!n ha%a procesado tu mensa)e % se
niegue a irse.
C,aldici!nD Había dicho las palabras euivocadas. Auello era lo ue pasaba por
haberse permitido e1perimentar una emoci!n desordenada.
@ lo ue era a.n peor, sinti! de nuevo c!mo le remontaba esa emoci!n en el vientre % el
cora$!n.
=Auiero ue te va%as de auí.
=Dé)ame probar mis argucias &emeninas contigo. =Pestañe! con couetería % repuso
en una vo$ melodiosa=3 Auerido, dé)ame uedarme auí contigo para siempre.
"a e1ageraci!n % el continuo revuelo del cuchillo en su mano estropearon la escena.
Dougald dio un paso hacia ella.
=Hannah, si tengo ue enviar a la señora 2renchard % a algunos criados a tu habitaci!n
para ue te hagan las maletas, va a ser mu% humillante para ti.
=@ t. lo vas a pasar mu% mal para e1plicar tu actitud a las tías. =Se levant! del
taburete=. 2endr#s ue admitir ue sus l#grimas te har#n sentir mu% inc!modo. /Aué tal0 /2e
parece su&iciente manipulaci!n0
=@a se acab! la época en ue podías manipularme.
-o era cierto, pero era mucho me)or ue ella no lo supiera.
="as tías me necesitan.
=2ienen a la señora 2renchard.
=+on el debido respeto a la señora 2renchard, ella %a tiene su&icientes obligaciones. =
Avan$! renueante hacia Dougald=. Sin mí, las tías no tienen ninguna posibilidad de acabar
el tapi$ a tiempo. @ su ma)estad espera encontrarme auí. Al &in % al cabo, &ui %o uien le
envi! la invitaci!n.
A Dougald le entraron ganas de coger a Hannah por los hombros % sacudirla hasta
sacarle esa insolencia del cuerpo.
=Su ma)estad apenas notar# tu ausencia. "a obseuiaremos con una &ormidable
recepci!n a la ue asistir# toda la regi!n.
=CAhí est#D =Apo%! la mano libre en la estantería % lo mir! &i)amente=. De)a de
&ingir, Dougald. Sé lo ue tratas de hacer. Auieres echarme para monopoli$ar la atenci!n de la
reina.
"a acusaci!n le sorprendi! tanto ue ni siuiera tuvo ue pensar en algo insultante.
=-o seas ridícula, no necesito el patrona$go de la reina para acrecentar mi prestigio.
='ntonces, /de ué se trata0 ,e est#s echando de auí por alg.n motivo.
Apenas pudo contener una e1clamaci!n. /+!mo lo sabía0 /Aué era lo ue ella sabía0
=@a te e1pliué el motivo. He terminado contigo.
=/Porue has encontrado a mi sustituta0
/Aué &ar&ullaba0
=/2u sustituta0
="a mu)er con la ue uieres casarte.
=@o %a esto%? casado.
@ con&undido.
='so no representa ning.n obst#culo para un estratega como t.. /2e la ha buscado
+harles0 (na bonita )oven ue sepa cu#l es su lugar, /no0 =Hannah movi! el bra$o en un
gesto e1ageradamente desdeñoso=. 'se es el plan, /verdad0 2e libras de mí, consigues el
divorcio % te casas con tu peueña bribon$uela.
=Al contrario de lo ue t. pareces creer, no es &#cil obtener el divorcio, % no es barato.
Dougald se percat! de ue auel no era el tema ue tenía ue debatir con su esposa, a la
ue estaba intentando salvar % a la ue planeaba, a la larga, conservar.
=/2e aconse)! +harles ue te libraras de mí0 /2e di)o él lo ue tenías ue decir0
=/Por ué iba a necesitar a +harles para hacer eso0 =Se concentr! en herirla otra ve$,
en ale)arla del castillo Raeburn=. 2. no eres m#s ue una simple mu)er.
A Hannah no pareci! a&ectarle su desprecio.
=Así ue est#s cambiando a la simple mu)er ue tienes por una bobalicona a la ue
puedas dominar.
='sta conversaci!n es una estupide$ =solt!=. -o vo% a volverme a casar.
='ntonces es lo otro. =Hannah apart! la mirada, le temblaban los labios=. "a
vengan$a &inal, la ma%or de todas, la oportunidad de aplastar a Hannah como un gusano, para
ue nunca m#s vuelva a levantar cabe$a.
'staban a pocos centímetros % el aire ue mediaba entre ellos se podía cortar del ardor %
de la hostilidad.
=Has perdido el )uicio.
=,is abuelos asistir#n a la recepci!n % no vas a impedir ue cono$ca a mi &amilia.
Se había olvidado de sus abuelos. Sabía ue ansiaba % temía a la ve$ ue llegara el
momento de encontrarse con su &amilia. 'llos eran la piedra angular de su plan para mantener
a Hannah atada a ese lugar %, en un breve momento de clarividencia, se pregunt! si se habría
olvidado de los ;urroughs a prop!sito.
Al &in % al cabo, /odiaba tanto pensar ue ella podía pertenecer a alguien m#s ue a él0
='res m#s cruel de lo ue nunca imaginé =di)o Hannah.
='ntonces vete.
=-o pienso irme.
Dougald dio otro paso. "a distancia entre ellos era cada ve$ m#s peueña.
='st#s poniendo a prueba mi paciencia.
Hannah se ri! de manera c#ustica.
=C;obadasD 2. no tienes sentimientosK por tanto, no tienes paciencia.
=Sí tengo sentimientos =repuso de manera rutinaria.
=-o. (n hombre ue seduce a una mu)er para utili$arla % humillarla no tiene
sentimientos.
Hannah ba)! la mano ue tenía el cuchillo % luego lo cogi! como arma de ataue.
Dougald mir! la ho)a.
=/D!nde aprendiste a coger así un cuchillo0
=Algunas de las chicas a las ue enseñé en la Distinguida Academia de Institutrices
tenían habilidades ue pensé ue era me)or no cuestionar. =Se acerc! a él co)eando, tanto
ue sus senos casi le ro$aban el pecho % se apret! contra sus costillas=. 'spero ue esto no te
haga sentir inc!modo.
=-o. ="e ponía &urioso % le cogi! la muñeca con los dedos antes de ue ella pudiera
atacarle=. 2us estudiantes no te enseñaron demasiado bien, si no te enseriaron a no amena$ar
con un cuchillo a menos ue estés dispuesta a usarlo.
=@a me conoces. =Bolvi! la muñeca % en el tono m#s sarc#stico ue )am#s le había
oído emplear, añadi!=3 So% poco perseverante.
=-o solo eres poco perseverante =di)o burl!n=. 2ambién eres una ue)ica. 2e ue)as
hasta ue un hombre no o%e ni sus propios pensamientos.
Hannah intent! atacarle con el cuchillo, un intento vano, pero mientras estaba distraído
con su intento, se las arregl! para darle un buen puñeta$o en el est!mago ue le de)! sin
aliento.
Parecía haber aprendido otras técnicas de de&ensa de las chicas de la academia. +on
pr#ctica, podría resultar letal. Por suerte, no tenía pr#ctica % Dougald uería someterla del
modo m#s r#pido posible. "e uit! el cuchillo de la mano % lo lan$! contra el aparador. Se
ued! clavado, temblando, en la madera.
=Bamos. Ahora podremos hablar como personas ra$onables.
@ la abra$! % la bes!.
Hannah no uería ue la besara. Intent! apartar la cabe$a, pero Dougald la acerc!, la
reclin! contra su bra$o % la bes! &or$adamente mientras saboreaba la sensaci!n del cuerpo a
cuerpo.
Se asombr! un poco de sí mismo. Pensaba ue, después de años de soledad %
aislamiento, había aprendido disciplina. Se consideraba a sí mismo un hombre implacable,
intrigante, carente de pasi!n, cariño % humanidad. Seg.n parecía estaba euivocado. 'ra
apasionado, lo bastante ardoroso como para &undir el acero % demasiado humano.
'ntonces ella le mordi!, )usto en el labio superior.
Dougald se ech! un poco atr#s % contempl! a la mu)er a la ue a.n abra$aba.
'lla le devolvi! la mirada, con el pecho agitado del es&uer$o por recuperar el aliento.
Sus labios, enro)ecidos % acariciados por los de Dougald, permanecían &irmes, % tenía la
barbilla levantada. "os o)os eran una me$cla de color castaño % pasiones turbulentas. Habría
)urado ue Hannah lo miraba, lo )u$gaba % tomaba una decisi!n.
=Dougald, suéltame en este mismo instante o no vo% a poder desnudarte =orden! ella
en el tono m#s in&le1ible de la institutri$ m#s severa del mundo.
'n un abrasador % s.bito atisbo de la verdad, Dougald comprendi! ue la amaba. 2odo
ese tiempo, todos auellos años, se había dicho a sí mismo ue los planes % las intrigas las
urdía para darle a Hannah su merecido por haberle de)ado en ridículo, cuando en realidad
había estado enamorado de ella todo el tiempo. -o uería someterla. Auería hacerla su%a.
Pero? /por ué se comportaba de auella manera0 /Por ué no le sacaba los o)os0
CAué m#s le dabaD Si iba a desnudarle % seducirle, aunue solo &uera para distraerlo %
poder clavarle un cuchillo en el cora$!n? bueno, había peores maneras de morir.
Se uit! la chaueta, luego cogi! una de las sillas de comedor ue estaban allí
guardadas % la atranc! ba)o el picaporte de la puerta. Bolvi! con ella % se ued! uieto para
permitir ue le desabrochase el chaleco. Dougald la a%ud! % se disponía a uitarse la corbata
cuando ella le detuvo con el simple % e1peditivo gesto de ponerle las manos encima de las
su%as.
=Auiero desnudarte %o =di)o Hannah.
Su esposa acababa de pronunciar las m#s bellas palabras de su idioma3 4Auiero
desnudarte %o.8 /"e estaba dando otra oportunidad0 /'staba ella enamorada de él como lo
estaba él de ella0 -o lo sabía, pero de alg.n modo le parecía imposible amarla tanto ue cada
aliento, cada latido de su cora$!n, cada pensamiento estuviera dedicado a Hannah % ella no le
devolviera la mirada. El la amaba. 'lla lo deseaba. Por tanto, ella también lo amaba.
Desat! el intrincado la$o % le desabroch! el cuello almidonado.
=Ha% algo tan tentador cuando vislumbras por primera ve$ una indecorosa piel
masculina. 's tan suave auí =acarici! la curva ue se &ormaba encima de su estern!n= %
dentro de poco va a estar deliciosamente tensa.
Hannah meti! la mano por la camisa % la enterr! entre el vello de su pecho.
/'n ué andaría Dougald pensando para creer ue podía echar a una mu)er como
auella0 Aunue &uera por su propio bien.
'lla lo acarici! con la palma de la mano, con las %emas de los dedos, buscando los
lugares sensibles ue él conocía % algunos otros ue él a.n no conocía.
Dougald se desabroch! los botones del pantal!n.
Hannah le uit! la camisa por la cabe$a % luego le bes! a lo largo de la clavícula % le
mordisue! un pe$!n.
El la cogi! por la cintura.
=,u)er, %o debería?
'lla le dio la espalda.
=/Desabrocharme0
Así lo hi$o % con completa e&iciencia, haciendo gala del re&r#n ue dice ue si ha% ue
hacer algo, es me)or hacerlo bien.
=Este es el vestido m#s &eo ue tienes =di)o él tratando de entablar una conversaci!n.
=,e alegro de ue lo odies. ='l vestido ca%! a sus pies=. "o elegí precisamente por
eso.
A.n estaban librando una encarni$ada batalla % auel recordatorio reaviv! su
desasosiego. El era uien había empe$adoK él la había besado, pero ella le había seguido
prontamente % le había e1igido sus ropas. De modo ue ella no iba a cambiar de opini!n? /o
sí0 -o iba a desaparecer % de)arlo solo con su deseo, % a )usti&icar sus acciones diciéndole ue
se lo merecía? /o sí0 2enía ue desatarle el corsé % desabrocharle las enaguas, % eso le
llevaría alg.n tiempo. 2iempo ue ella aprovecharía para pensar. Para recordar lo ue él le
había hecho desde su llegada. Para recordar lo ue le había dicho en su habitaci!n.
@ Dougald no uería ue auello ocurriese.
De repente vio un mont!n de servilletas de lino blanco plegadas % apiladas en una
estantería, prístinas % ordenadas, % entonces se le ocurri! una idea. Sin pararse a pensar en lo
acertado de auel acto, cogi! una servilleta por una de las puntas.
Hannah intent! darse media vuelta.
=/Aué est#s haciendo0
"a cogi! por los hombros % la volvi! a poner mirando hacia delante, luego con un giro
de muñeca convirti! la servilleta en una larga banda % le tap! los o)os con ella.
=CDougaldD =e1clam! subiendo las manos para uitarse la venda de los o)os.
Pero él %a estaba preparado para ello. +on una mano la apart! % con la otra le su)et! los
e1tremos de la servilleta.
=2e gustar#.
'n realidad no tenía ni idea de si le gustaría o no. Solo sabía ue si no podía ver no se
podría ir, % necesitaba tenerla desnuda en sus bra$os.
=Debes de estar loco. =Pero se ued! uieta mientras le anudaba la servilleta.
=Sí, %o también empie$o a creerlo =reconoci!. /Aué otra e1plicaci!n hallaba a sus
acciones0
+on manos cuidadosas Hannah e1plor! la venda ue le tapaba los o)os.
=-o veo nada.
Dougald se dio cuenta de ue ella cooperaba con el e1traño % placentero plan.
=Pero todos los dem#s sentidos te &uncionan bien, /no0 ="e desli$! un dedo por el
cuello % ba)! por la espalda.
Hannah se estremeci!.
=Sí?
'n una carrera contra el sentido com.n =el sentido com.n de Hannah=, le desabroch!
el corsé % las enaguas. ,ientras lo hacía, un tirante de la camiseta resbal! por su hombro, % él
se percat! de ue ella había colaboradoK se había desabrochado la camiseta, % él aprovech!
para inclinarse hacia delante % mirar. Desde auel #ngulo un seno parecía di&erente de un seno
mirado de &rente, % el contraste hi$o ue le entraran ganas de hacer e1perimentos, de mirar
desde un lado, tocarla desde arriba, lamerla?
Incluso teniendo en cuenta el cuidado ue tuvo en no hacerle daño en el pie herido, le
uit! toda la ropa en un tiempo récord.
Pero /d!nde iba a ponerla0 "a mesa era dura % estaba abarrotada de cosas, el aparador
era alto % estaba lleno de platería, el suelo? no. 'n el rinc!n. 'n una de las sillas de comedor
con su madera brillante, el respaldo recto % los bra$os ligeramente curvados.
Hannah se su)et! él mientras la conducía hasta la silla, velando por ue pisara con
cuidado con el pie herido.
=Siéntate auí.
Hannah tante! a su alrededor % luego lentamente se sent! en la silla mientras él la
miraba. Bio el temblor ue le produ)o el hecho de posar las nalgas contra el &río asiento de
madera. +on creciente celeridad, se libr! de la ropa ue a.n tenía encima % observ! c!mo
Hannah e1ploraba sensualmente con las %emas de los dedos la super&icie pulida. 2odo en ella
le encantaba, le &ascinaba. "a uería tanto ue &eli$mente habría pasado el resto de sus días en
auella despensa, d#ndole placer. "a amaba tanto ue uería gritar sus alaban$as de un lado a
otro de los pasillos del castillo Raeburn.
@ no podía de)ar ue se uedara, ni decirle nada, porue alguien uería matarla.
I7
Privada del sentido de la vista, el mundo de Hannah se redu)o, se convirti! en un lugar
limitado al tacto, al sonido % al olor. "a silla donde Dougald la había sentado era el orgullo de
cualuier artesano, con arabescos % balaustres lisos al tacto % per&umados con cera de abe)a.
Su desnude$ adoraba la madera, lustrosa, brillante % sedosa ue sostenía sus miembros. 'l
suelo &río ba)o sus pies le aliviaba el dolor de tobillo. Descubri! ue la silla descansaba en un
rinc!nK Hannah investig! con las manos, palpando las paredes ue se e1tendían en cada
direcci!n. Dougald estaba allí cerca de pieK oía el leve )adeo de su respiraci!n % el roce de su
ropa. "a mirabaK podía notar el calor de su mirada % sentía el placer ue le producía verla tan
inde&ensa.
@ no es ue &uera inde&ensa. Al igual ue su matrimonio, su sometimiento era solo una
ilusi!n. Podía uitarse la venda cuando le apeteciera. Podía levantarse, vestirse % de)arlo, si le
apetecía.
Pero no le apetecía. 'so era una despedida. 2odas auellas veces habían dicho3 4-unca
m#s8, pero se volvían a encontrar en el deseo &urtivo. 'sta ve$ Hannah lo decía en serio. "e
encantaba compartir el placer con Dougald. Su sabor, su olor, la urgencia de su cuerpo
moviéndose encima % dentro de ella. Se había grabado en ella % nunca desearía a otro hombre.
Pero su crueldad no tenía límite, % su avide$ de vengan$a le corroía el alma. @ aunue
ahora ella estaba deseosa de entregarse de todo cora$!n a su marido, Dougald, después del
.ltimo adi!s, pondría &in implacablemente a la historia de amor con el hombre ue señoreaba
Raeburn. Durante el resto de su vida intentaría recordar la pasi!n % olvidar el dolor.
+onsciente de ue Dougald debía de estar casi desnudo, se coloc! bien en el asiento.
+abe$a alta, espalda recta, manos en los bra$os de la silla, rodillas % pies )untos.
Si la deseaba, tendría ue seducirla.
=Auerida, de)a ue te sirva.
Dougald se arrodill! ante ella, como un suplicante mortal ante su diosa. Apretaba el
vientre contra las rodillas de Hannah, % le acariciaba los muslos con las manos. Auería abrirla
de piernas. "a instaba sutilmente, utili$ando el cuerpo para guiarla.
Pero ella no uería ue él la guiase % se reclin! hacia atr#s en la silla, de)ando ue los
balaustres le en&riaran la espalda. "evant! un bra$o, volvi! la cabe$a hacia la pared % se puso
la mano ba)o la barbilla.
=+ompl#ceme =le orden!.
Dougald se ri! con una risa honda % callada.
=+!mo t. mandes, uerida.
"e cogi! la mano libre, se la llev! a los labios % le bes! cada dedo hasta llegar al
meñiue. Se lo meti! en la boca hasta el nudillo, lo chup! de un modo ue sugería? bueno,
sugería un movimiento ue a ella la colmaba de placer. "uego le mordisue! la punta.
Hannah dio un brinco e intent! retirarse.
=-o. Siéntate, estate uieta. Si uieres ue te compla$ca debes uedarte uieta =le
inst! Dougald.
Así ue se sent! mientras él le besaba la palma de la mano % guiaba el beso hacia arriba
por la cara interna de la muñeca, subía por el codo % pasaba por cada peca % lunar sensibles.
Dougald la cogi! por los hombros. 'n la oscuridad, la caricia % la te1tura de sus %emas
callosas la embelesaban. +uando se dio cuenta de ue al volver la cabe$a había puesto al
descubierto el cuello para ue él lo e1plorase, empe$! a maravillarse de la sabiduría de su
decreto.
A Dougald le encantaba besarle la nuca. -ormalmente, cuando él desli$aba los labios
sobre la tierna piel de la nuca, a ella se le encogían los dedos de los pies, se le aceleraba la
respiraci!n e intentaba apartarlo. Ahora, gracias a las !rdenes e1plícitas de Hannah, él tenía
carta blanca. Pero debi! de notar su aprensi!n porue él le susurr! al oído3
=+on&ía en mí, mi cora$!n.
+on una mano sobre el hombro % otra en la cabe$a, le bes! tan levemente ue apenas
sabía si estaba allí. Apenas lo not!? salvo por su aroma, esa combinaci!n de especias % cuero
ue le resultaba tan íntima, por el modo en ue todo el vello de su cuerpo se eri$aba hacia él,
por la tensi!n ue sentía en el vientre, por la e1altaci!n de los pe$ones. 'lla uería volverse
hacia él, su)etarle la cabe$a con las manos % abrir la boca )unto a la su%a. Auería hacerle lo
ue él le hacía a ella, % mucho m#s.
+ompañeros. 'ran compañeros de por vida % auella era su .ltima ve$.
"a invadi! la triste$a, pero él no podía verle los o)os. -o lo sabía. Así era me)or. -o
uería ue se percatara de lo mucho ue le iba a echar de menos. Ho% ocultaría su pena.
Alg.n día tal ve$ el dolor de la pérdida desapareciese.
Dougald )ug! con un mech!n caído de su pelo.
=+uando veo un solo bucle suelto, me entran ganas de soltarte el pelo, esparcirlo por la
almohada, enterrar el rostro en tu cabello % respirar su aroma. ="os dedos de Dougald
vagaban por encima de los p!mulos de Hannah. "e acariciaron los labios. Siguieron la curva
de la barbilla, ba)aron hacia el pecho % luego se separaron para cogerle los senos=. ,e
encantan. +uando veo esta curva oculta ba)o tu vestido, tengo ganas de ir hacia ti, abrirte el
corpiño % contemplar de nuevo el misterio de tu cuerpo.
Auel elogio la hi$o sonreír a pesar de su pena. Sus caricias le hacían olvidar todo salvo
el deseo.
=-o ha% misterio alguno. 's el cuerpo de una mu)er =di)o ella con vo$ ronca cargada
de patetismo.
=2e euivocas. 's tu cuerpo. 's el misterio ue %o intento desentrañar. @ cuando lo
logro, siempre pienso, ahora la entiendo. Ser# mía para siempre. "uego t. te levantas % te
vistes % %a no te cono$co en absoluto.
Ardiente, vibrante, ansiosa, su vo$ te)ía un hechi$o ue la su)etaba con tanta certe$a
como la oscuridad. Al escucharle cualuiera habría dicho ue la adoraba? % tal ve$ &uera así.
2al ve$ auella involuntaria adoraci!n agui)onease su orgullo e hiciera de la vengan$a una
necesidad para auel hombre imperioso.
=-unca me conocer#s =susurr! Hannah.
=-o. =Algo le ro$! el pe$!n3 una respiraci!n % unos labios suaves=. -unca te
conoceré del todo. Regresaré una % otra ve$ hasta ue lo consiga.
=-o. =Sacudi! la cabe$a e intent! colocarse &rente a él.
=A.n no.
El le volvi! la cara de nuevo % le puso una mano ba)o la barbilla % otra sobre el
reposabra$os de la silla.
"uego? nada. A.n estaba allí, pero sin moverse, sin apenas respirar.
'staba mir#ndola. 'lla lo sabía % sin a&ectaci!n supo ue la visi!n le conmovía.
=Debería ordenar ue te pintaran así =di)o Dougald.
=-o.
=2ensa, regia, gloriosa.
Hannah levant! las manos hacia la venda.
=-o.
El se las cogi!.
='spera. ="e bes! los nudillos, luego cada palma=. -o he hecho m#s ue empe$ar.
+on renovado &ervor le bes! un pe$!n, luego con lenta &ruici!n se lo meti! en la boca.
"o sabore! como si uisiera degustarlo. "as manos se aposentaron en las caderas de Hannah %
le acarici! el vientre con los pulgares. De nuevo la asalt! el placer, un poco m#s intenso
ahora, llen#ndole de calor la entrepierna. Dese! ue las manos de Dougald se movieran con
una intenci!n e1plícita por su piel, ue la boca le besara con m#s deseo ue el de probarla,
ue su cuerpo se abalan$ara contra el de ella. Auería ue se moviera sin descanso. Pronto lo
haría. Pronto todo auello sería demasiado? se le escap! un leve gemido. Por ahora, de)aría
crecer su ansia.
Dougald le bes! el vientre % en un momento de locura ella le permiti! ue le separara
las piernas. "os labios se desli$aron hacia aba)o. Hannah sabía lo ue pretendía. /Se lo
permitiría ella0 'ntonces le acarici! con los dedos el vello m#s ri$ado, la abri! % pos! la boca
)usto en el lugar preciso. 'so borr! toda melancolía, dispers! sus pensamientos % la
coherencia de los mismos. +onuist! el é1tasis entre escalo&ríos, e1perimentando un placer
tan irresistible ue casi era agonía.
"a lengua de Dougald se retorcía contra ella, se hundía dentro de ella. Hannah gimi! en
medio del é1tasis. "os labios de Dougald la bebían. 'lla ech! hacia atr#s la cabe$a, levant! un
pie, se apo%! en el asiento de la silla. Incapa$ de detenerse, arue! la espalda.
=Dougald. =;usc! a tientas su cabe$a. "e cogi! puñados de cabellos, desli$! los
dedos por su cabellera. 'l olor de su e1citaci!n actuaba como un a&rodisíaco=. Dougald.
El desli$! las manos por deba)o de ella % la levant! a.n m#s. Sin tregua, sigui! el
movimiento de sus caderas, sin darle cuartel, sin m#s e1igencia ue la rendici!n.
Por &in, con un grito, ella le dio lo ue le pedía. 2riun&! el instinto. Hannah apenas era
consciente de ue las manos se le crispaban en los bra$os de la silla, apo%aba la espalda en los
balaustres % separaba los muslos. Solo era consciente de la dicha pura del é1tasis, de un
clíma1 sensual dedicado a ella % solo a ella.
Acab!, por &in acab!, % cuando empe$aba a desplomarse, Dougald la invadi!. ,ientras
sus nalgas descansaban en el borde del asiento, él la penetr! con urgencia, la llen! con su
necesidad % la volvi! a conducir hasta el é1tasis. Inmediatamente el cuerpo de Hannah se
sacudi! preso de espasmos en sus bra$os % los m.sculos de su interior lo a&erraron, e1igiendo
ue se lo diera todo.
=Abr#$ame =le conmin! con vo$ rasgada.
Hannah levant! los bra$os % le rode! la espalda con ellos. "as piernas se a&erraron
alrededor de sus muslos. Dougald se agarr! a la silla, % sus embates eran tan enérgicos ue la
silla se balanceaba % golpeaba contra la pared. -o le importabaK escuchar el ritmo de su
disipaci!n incrementaba su vigor. A Hannah se le ca%! la venda, el nudo se desat! debido al
ímpetu.
Sus miradas se cru$aron. Hannah vio el rostro de su amado, los hermosos o)os verdes
salpicados de oro, la nari$, a&ilada % corta, los p!mulos salientes, la mandíbula obstinada % el
largo % lustroso cabello negro con mechones blancos. @ se percat! de ue ella estaba llorando.
-o sabía por ué. Demasiado placer, demasiada dicha. Demasiado % nunca m#s.
=Auerida =di)o él con convicci!n, sin apartar la mirada. Se lo estaba reclamando todo
=. Auerida.
'lla era su%a, su%a para siempre.
El era su%o, su%o para siempre.
'n auel momento llegaron al clíma1 )untos, &uertemente abra$ados, d#ndoselo todo el
uno al otro. Hannah recibi! con agrado el manantial de su semilla, la calide$, la humedad en
su interior. Por &in lo tenía.
Por &in le había dado la posibilidad de tener un hi)o su%o.
=Auerida =repiti!. Poco a poco &ue desplom#ndose encima de ella. "e acarici! la
nuca, le en)uag! las l#grimas de las me)illas=. Auerida =volvi! a repetir en vo$ m#s ba)a,
pero no menos vibrante.
Se &undieron en uno, sin deseos de separarse, pero por &in, él sali! de su cuerpo % se
arrodill! ante ella.
=Hannah, lo había olvidado.
+ogi! con delicade$a el pie herido % le dio un tierno beso en la curva del meñiue.
=Pobre pie. =Dougald le acarici! la parte hinchada con dedos cuidadosos=. C2an
amoratadoD =@ la sorprendi! al posar la palma de la mano plana contra su pecho=. Pobre
Hannah. C2an valienteD
Apret! los dientes para contener el repentino % urgente deseo de sollo$ar &uerte. /2anto
signi&icaba para ella su admiraci!n0
-o, pero la debilidad ue el dolor le producía le daba ganas de sollo$ar.
2rag! saliva con &uer$a.
=,e había olvidado de mi esguince, así ue supongo ue no debe de ser tan grave.
Dougald ba)! la vista hacia el pie ue su)etaba con cariño.
'staba pensando. C9h, Dios, ella casi podía oír sus pensamientosD 'lla casi sabía lo ue
iba a decir % nada podía evitar ue se preparara para la pro&unda pena ue se avecinaba.
Poniéndose derecho, Dougald la e1amin!, desnuda, e1hausta, después de haber amado
hasta la saciedad.
=Depositaré el dinero en tu cuenta si te vas.
A Hannah se le secaron las l#grimas. 'staba en condiciones de hablar % lo hi$o en un
tono &irme.
=-o tienes por ué preocuparte. +uando la reina Bictoria se ha%a ido, te abandonaré
otra ve$. @ en esta ocasi!n, cuando me va%a, ser# para no regresar )am#s.
I6
Dougald se sent! ante su escritorio, con las manos plegadas, % prest! atenci!n a las
voces de uienes se acercaban a través de la capilla.
=C-o puede obligarme a hacer estoD /+!mo se atreve a ponerme las manos encima,
gabacho asueroso0 CBo% a hacer ue le den unos latiga$osD
Dougald reconoci! una nota aguda de p#nico en la vo$ de Seaton. +harles había hecho
bien su traba)o, ue consistía en meterle el miedo en el cuerpo a Seaton.
Ahora +harles haría su papel.
=Sir 9nsloP, lo siento. -o tengo elecci!n. ,i señor me orden! ue le tra)era hasta
auí % cuando le &allo, él? =+harles de)! ue su vo$ se convirtiera en un hilillo hasta
e1tinguirse=. ,i señor es un amo duro. Sir 9nsloP. -o me atrevo a desobedecerle.
=C@a casi ha amanecidoD
=,e orden! ue le llevara ante su presencia en el mismo instante en ue regresara de
+onni&& ,anor. =+harles abri! con el pie la puerta del despacho % con un gesto liber! a
Seaton % a la ve$ lo empu)! dentro de la habitaci!n=. Señor, auí est# sir 9nsloP.
Dougald no se levant!, ni siuiera se movi!. Sabía mu% bien el aspecto ue tenía. "a
postrera oscuridad de la noche se había adueñado del despacho % todo estaba sumido en ella,
e1cepto alrededor de las velas ue había colocado escenogr#&icamente en torno a él. "as
llamas le iluminaban el cabello oscuro % plateado, la chaueta negra, la corbata negra, la
e1presi!n severa % los o)os brillantes. Si Seaton recordaba la reputaci!n de asesino ue tenía
Dougald, eso estaría bien. Si Seaton creía ue se estaba en&rentando al propio diablo, me)or
ue me)or.
Seaton había intentado matar a Hannah % tendría ue con&esar. "o pagaría mu% caro.
=Siéntate.
+on un gesto despacioso ue arranc! destellos de lu$ en las piedras preciosas de los
anillos ue adornaban sus dedos, Dougald le indic! una silla de respaldo recto situada en
mitad de la habitaci!n.
Seaton vestía una chaueta oscura de buen corte, un chaleco de cuadros % unos
pantalones de cuadros a )uego, botas lustradas % el al&iler de corbata de diamantes ue tanto se
parecía al de Dougald. Solo el cabello desaliñado revelaba los rigores del via)e en carrua)eK
sus mechones, normalmente pulcramente peinados, estaban desordenados por el viento.
Auella bestia mediocreK no era de e1trañar ue hubiera pasado desapercibido durante tanto
tiempo % tantos asesinatos.
Ahora contemplaba la impresionante puesta en escena de Dougald.
=/2oda esta e1hibici!n de &uer$a es para impresionarme0 =pregunt! con labios
temblorosos % la nari$ bien alta.
Dougald no sabía si admirar su audacia o condenarlo por su estupide$. Al término de
auella reuni!n lo sabría a ciencia cierta.
=+harles, a%uda a sir 9nsloP a sentarse.
=C@a me siento %o soloD =Seaton había aprendido a respetar las llaves de lucha de
+harles.
Demasiado tarde. +harles le retorci! el bra$o a la espalda % le empu)! hacia la silla.
Seaton camin! de puntillas para aliviar la presi!n.
=A%, a%, a% =gemía mientras caminaba. "uego, en cuanto +harles lo liber!, se alis!
los puños % añadi!=3 -o era necesario.
="e pido disculpas, señor. =+harles se inclin! % se &rot! las manos, una % otra ve$=.
+omo el rumor del asesinato se ha di&undido por douier, hago lo ue me ordena mi amo.
Seaton se puso derecho de golpe.
=De modo ue /ése es el motivo de toda esta escena0 /Aue %o ha%a ido pregonando el
cuento de tus tendencias maritales asesinas por ahí0 Porue te aseguro ue puedo haber
añadido unos cuantos detalles, pero la ma%oría de la gente %a había oído la historia.
=+laro ue no, Seaton. =(na ve$ m#s, Dougald se ued! sentado, absolutamente
uieto=. -o eres lo bastante importante para mí como para ue me a&ecte lo ue vas diciendo
por ahí.
=C;ueno, espero ue noD =Al percatarse del insulto demasiado tarde, Seaton se
rubori$!=. 'ntonces, /ué esto% haciendo auí0
=Son tus otras actividades las ue me han llamado la atenci!n.
=/9? otras actividades0
Dougald se percat! de lo cerca ue estaba de echar mano de la violencia cuando tuvo
ue es&or$arse por permanecer en la silla. Auería sacudir a Seaton hasta ue perdiera auella
insolente actitud, % unos cuantos dientes, % lo con&esara todo. +uando con&esara de)aría de
saltarle los dientes a?
Respir! despacio para calmarse. -o se trataba de una vengan$a. 'ra solo prevenci!n %
trataba de mantener a salvo a Hannah % apartar cualuier peligro ue amena$ara su vida.
Porue la amaba. Aunue no pudiera tenerla, la amaba.
=Seaton, no puedes continuar alegremente con tus actividades % pasar siempre
desapercibido.
Seaton rebull! intranuilo en la silla, luego levant! otra ve$ su nari$ respingona.
=-o? no sé de ué me hablas.
Dougald intercambi! una mirada con +harles. 'l gesto de Seaton había sido tan
elocuente como una con&esi!n de culpabilidad, pero Dougald uería una verdadera con&esi!n,
uería los detalles, uería capturar a los conspiradores % oír lo ue Seaton había planeado.
+omo Hannah había insistido en uedarse hasta después de la visita de la reina, Dougald tenía
ue saberlo todo.
='s mu% tarde. 'sto% cansado. +harles dice ue me pongo mu% desagradable cuando
esto% cansado. 'spero ue no me entretengas auí mucho rato o se me agotar# la paciencia =
di)o Dougald, después de una prolongada % silenciosa pausa durante la cual Dougald observ!
a Seaton moverse intranuilo un par de veces m#s.
='s me)or ue con&iese ante el amo antes de ue se en&ure$ca =di)o +harles
inclin#ndose hacia Seaton en tono obseuioso.
"a mirada de Seaton volaba de uno a otro interrogador, una mirada ue tenía algo de
incertidumbre.
=/'s eso lo ue le hi$o matar a su esposa0 /(n arrebato de celos0
=-o, señor. -o estaba celoso en absoluto =repuso +harles &rot#ndose otra ve$ las
manos.
Dougald apenas conservaba la circunspecci!n. +harles estaba dis&rutando demasiado
con todo auello. Dougald también habría dis&rutado si la situaci!n no hubiera sido tan seria.
=+harles, has sobrepasado tus límites.
+harles retrocedi! hacia la pared m#s ale)ada.
Después de dirigirle una mirada larga % severa, Dougald volvi! a centrar su atenci!n en
Seaton.
=;ueno, uiero tu con&esi!n % la uiero %a. /Aué estupideces has estado tramando0
Seaton mir! a +harles % luego a Dougald.
=-ada. @o no he estado?
Dougald empe$! a ponerse en pie.
+harles solt! una e1clamaci!n.
Seaton cambi! de tono % de intenciones.
='s decir? %o? no creí ue t. supieras?
Dougald volvi! a sentarse.
=+on&iesa.
="o devolveré todo =di)o Seaton endere$ando la espalda agrandada por las
hombreras.
-o &ue necesario ue Dougald &ingiera con&usi!n.
=Devolverlo? todo?
Seaton se su)et! la &rente.
=Fue ese collar ue me regal!, /no0 /'l ue le cogí a la señora :ri$$le0
Sin comprender a.n, Dougald mir! &i)amente a Seaton, su distante primo, el hombre
ue estaba con&esando? el crimen euivocado.
+harles se hi$o cargo del interrogatorio.
=/(sted cogi! un collar de la señora :ri$$le0
Seaton mir! a su alrededor % ca%! en la cuenta de ue había hecho suposiciones
incorrectas. Bolvi! a intentarlo.
=/-o se trata del collar0 'ntonces &ueron los )arrones. /"os preciados )arrones ,ing
de lad% ,c+arn0 'ran demasiado grandes, pero ante seme)ante desa&ío no sé c!mo podían
esperar ue no me sintiera tentado.
Dougald se recuper! lo su&iciente como para articular palabras e hilvanar ideas.
=+ogiste los valiosos )arrones ,ing de lad% ,c+arn. "os robaste?
=-o los robé. Robar es una palabra mu% &ea. @o? coleccioné los )arrones. Se ven
preciosos en mi dormitorio. ='ra evidente ue Seaton no sabía ué hacer con la e1presi!n
at!nita de Dougald %, en una maniobra de diversi!n mu% propia de él, le ech! la culpa a él=.
's culpa tu%a, lord Raeburn, ue %o necesitase decorar mi propia habitaci!n. -o puedes
esperar ue un hombre e1uisito resida en ese cuarto tan espantoso % no te tomaste la molestia
de hacerme una habitaci!n digna de mí.
=,e pareci! ue primero debía arreglar las habitaciones comunes? =Dougald se
percat! de ue se estaba e1cusando ante un ladr!n % dio un golpe en la mesa=. Redecorar tu
habitaci!n no e1plica el hecho de ue robases un collar. Supongo ue vendiste la )o%a para
conseguir dinero.
Seaton se llev! la mano al pecho.
=So% un caballero. C-o vendo las cosas ue coleccionoD
Desconcertado, Dougald intent! aclararse.
=/2e? te las uedas0
=+laro.
=/Aué haces con ellas0
="as miro. =+uando Seaton comprob! ue Dougald le permitiría seguir viviendo, se
rela)!. Se reclin! hacia atr#s en la silla % en tono de ch#chara relat!=3 2engo una colecci!n
mu% e1tensa. Puedes venir a verla cuando uieras.
Si Seaton uería distraer a Dougald, estaba haciendo un traba)o desconcertante.
=A.n lo tienes todo.
=+laro.
='ntonces acepto tu o&erta. "o devolver#s todo.
Seaton abri! unos o)os como platos % se sent! mu% tieso, con las manos crispadas.
=/-o lo dir#s en serio0 /A uién0
=A sus propietarios.
'l p#nico se apoder! de Seaton % se trasluci! en su vo$.
="a gente no lo comprender#. Pensar# mal de mí.
+harles us! su tono m#s tranuili$ador.
=(n maestro como usted ser# capa$ de restituir los ob)etos para ue sus propietarios
crean ue simplemente los habían traspapelado.
=Pero %o no los tengo.
=Puedes hacerlo t. mismo o lo haré %o por ti.
Ante la amena$a nada sutil de Dougald, Seaton sollo$!.
=/"as )o%as0 /"as cer#micas0 /"os cuadros0
=/+uadros0
Dougald imagin! a Seaton descolgando un enorme cuadro de la pared, ocult#ndolo ba)o
su abrigo % saliendo a hurtadillas.
=/He dicho cuadros0 =Seaton se en)uag! los o)os con un pañuelo de enca)e=. ,e
re&ería a?
="os cuadros también. =Dougald no sabía si reír o remedar las l#grimas de Seaton.
=C'sto es un ultra)eD
=-o podría estar m#s de acuerdo. =9bviamente los criados tenían ue conocer
auella 4inocente8 peculiaridad de Seaton.
=-o tengo por ué someterme a tal indignidad.
=2endr#s ue hacerlo si uieres continuar viviendo auí. =Al menos uno de los
vecinos de Dougald debía de haber notado ue las 4pérdidas8 guardaban relaci!n con las
visitas de Seaton.
Seaton sac! los guantes del bolsillo % los golpe! contra su mano.
=Seme)ante crueldad % &alta de re&inamiento provocaría otra mancha en tu reputaci!n.
=Si he sobrevivido a los rumores de asesinato, ue t. te has esmerado en di&undir, creo
ue podré sobrevivir a la ignominia de echar de casa a mi bergante heredero. =Dougald no
podía imaginar ué tipo de rumores se producirían tras la marcha de Seaton.
Seaton se puso en pie.
=;ergante3 Cué palabra m#s espantosaD ,u% bien. Haré lo ue deseas, pero Clo ue
ocurra ser# responsabilidad tu%aD
+harles abri! la puerta % Seaton sali! a grandes $ancadas.
,ientras +harles cerraba la puerta, Dougald apo%! la cabe$a en las manos. 'staba
cansado % preocupado. Por primera ve$ en muchos años no sabía ué hacer.
=+harles, /crees ue Seaton nos ha puesto una venda en los o)os0
=Bolveré a hablar con los detectives =repuso +harles de modo enigm#tico.
Dougald levant! la cabe$a % mir! a su a%uda de c#mara, e1igiendo en silencio una
respuesta me)or.
+harles consinti! en d#rsela.
=-o, señor. Sospecho ue sir 9nsloP es solo eso de lo ue usted acaba de acusarlo3 un
ladron$uelo de poca monta.
=-o tenemos ning.n otro sospechoso.
=Deber# seguir velando por madame.
=+omo siempre =proclam! +harles.
9tra sospecha menor asalt! a Dougald.
=Supongo ue el al&iler de corbata del diamante ue lleva Seaton % se parece tanto al
mío? es el mío.
=Pensé ue lo había traspapelado.
Dougald capt! la mirada cínica % divertida de su criado.
=De todos modos, nunca me gust!.
IM
'l tiempo del placer había acabado para ella. Hannah se sentaba con aire taciturno en el
sol vespertino del taller de las tías % cosía los reta$os de la cara del príncipe Alberto. -unca
m#s volvería a sentir el peso de un hombre, la presi!n de su pecho contra el su%o, los sonidos,
los olores, los roces, la pro1imidad?
=C'sto es el entrece)o del príncipe Alberto, no la barbillaD ="a señorita ,innie
arrebat! el te)ido de las manos de Hannah.
"a señorita ,innie estaba mu% cascarrabias auel día.
Hannah se cambi! de silla % se sent! cerca de tía Spring.
=/,e enhebra la agu)a, uerida0 =le pidi! ésta.
"a primera ve$ ue Hannah había abandonado a Dougald, % con él las relaciones
se1uales, se había comportado estoicamente porue, ahora se daba cuenta, había sido
demasiado torpe como para percatarse de lo ue estaba de)ando atr#s. Ahora lo sabía. 'l roce
de la barba matutina cuando él le lamía los senos. "a te1tura del vello #spero en las manos
cuando ella le acariciaba el pecho. Hebras sedosas de su melena le cosuilleaban el rostro
cuando él la besaba. C@ Dougald había permitido ue +harles le cortara el peloD
Para tener un aspecto correcto ante su ma)estad, había dicho +harles.
,u% a pesar de ella, pens! Hannah.
='se color no, uerida. =2ía Spring señal! el hilo de oro=. 'ste otro. /Aué tiene en
la cabe$a0
Hannah parpade!.
=-o importa. =2ía Spring le dio un empu)oncito=. "e pediré a una de las doncellas
ue me enhebre la agu)a.
Hannah se dirigi! hacia los telares.
Pero si Dougald había sido &eli$ auellos .ltimos cuatro días, Hannah había visto,
Cmaldita la graciaD, pocas muestras de ello. Por el contrario parecía demacrado, como si
tuviera poca pa$ % aun menos sueño.
'so era lo ue esperaba HannahK Cue &uera desgraciadoD 'speraba ue cada ve$ ue la
viera en la mesa del desa%uno, cada ve$ ue la o%era llamar a las tías, cada ve$ ue pensara en
ella, se sintiera culpable, a&ligido, eno)ado? pero no podía mentirse a sí misma. 'n realidad,
lo ue uería ue sintiera eran los tormentos de la carne. 'speraba ue la mirase % la verga se
le empinara % se le hinchiera.
Dios sabía ue Hannah se había vestido para alentar los ingobernables instintos de
Dougald. +ada noche se uedaba despierta hasta tarde, dando puntadas a sus camisones,
ba)ando los escotes, entrando las cinturas, añadiendo un volante de enca)e a las enaguas o a
los pololos. +ada día se aseguraba de ue él se &i)ara en el escote, en el tobillo? en su
sonrisa. Dougald nunca sabría lo ue su&ría cuando lo veía, e imaginaba lo vacía ue siempre
estaría su carne, pensaba en c!mo se marchitaría % se haría vie)a sola, sin el consuelo de un
marido, de un amante, de Dougald.
"os pedales golpeaban a un ritmo in&ernal % las lan$aderas volaban mientras Isabel % tía
'thel te)ían los .ltimos reta$os del tapi$ de la reina.
"os hombros de las ancianas se movían, tenían los o)os in%ectados en sangre, pero los
labios &irmes demostraban su determinaci!n. 'n dos días, )usto antes de las doce, la reina
Bictoria llegaría en un vag!n acondicionado para la reale$a. +on a%uda de las doncellas, ue
iban en su busca % les acercaban cualuier cosa ue las tías pudieran necesitar, % de Hannah,
ue organi$aba % les echaba una mano, el tapi$ estaría acabado % colgaría de la pared del
sal!n grande, ma%est#tico % en todo su esplendor.
Hannah estaba satis&echa de haber cumplido su cometido, % en los interludios
imaginaba, con la m#s débil de las sonrisas, c!mo podía atormentar a.n m#s a Dougald. 2enía
ue darse prisaK &altaba poco tiempo, con todo, para abandonar el castillo Raeburn. Faltaba
poco tiempo para volver a ver a la reina, para ue le presentaran a los ;urroughs % les di)era
uién era ella.
'ntorn! los o)os. Sería me)or ue Dougald le diera por las buenas el &a)o de cartas de
amor como prueba de su parentesco o se vería obligada a? a? uedarse hasta ue lo hiciera.
Hannah ri! amargamente.
'l telar de tía 'thel aminor! el ritmo.
=/Aué le hace tanta gracia, uerida0
Hannah se ued! mir#ndola.
=/+!mo0
2ía 'thel le dio un retal de te)ido ue pronto colocarían en el tapi$.
=Auerida, sus bordados son tan delicados. ,innie ha dibu)ado una corona para ue la
bordemos en el tapi$. /"e gustaría traba)ar en ella0
=+laro ue sí, señora, esto% auí para a%udarlas. =Hannah cogi! el tapi$ % hundi! la
agu)a %a enhebrada en el te)ido.
Dougald le entregaría las cartas de amor ue su padre había escrito a su madre porue
había de)ado bien claro ue haría cualuier cosa para desembara$arse de ella.
Seg.n Dougald, ella le había abandonado, no había intentado realmente hacer ue su
matrimonio &uncionara.
"o cual sencillamente demostraba ue ese hombre tenía una venda en los o)os, pues ella
había hecho todo lo posible para ue su matrimonio &uncionara % nada de lo ue él había
dicho le había generado la m#s mínima duda de ue sus es&uer$os habían sido supremos. Sin
duda. -i la menor duda.
"a culpa de todo era de él. CSiempreD
=Auerida, /ué est# haciendo0 Se supone ue debe ser una corona de oro maci$o % no
una pepita de oro.
2ía 'thel le uit! de las manos el tapi$ mientras Hannah parpadeaba at!nita. (na r#pida
mirada demostraba ue su bordado era poco menos ue per&ecto, sí, pero ella consideraba ue
las tías estaban siendo considerablemente desagradecidas con sus es&uer$os por a%udarlas.
C;uenoD, ui$# había estado un poco distraída, pero seguramente?
"a lan$adera de tía Isabel aminor! el ritmo.
=Señorita Setterington, uerida, /puede irse a cualuier otro sitio0 ,e irrita cuando se
ueda auí sentada en estado contemplativo. C'spabile, muchachaD C"a reina est# al llegarD
Hannah dirigi! su atenci!n a tía Isabel.
=/"a irrito0
Algo en su e1presi!n debi! de alarmar a las dos ancianas, porue tía 'thel murmur!.
=/"o ves0 @a lo has conseguido.
2ía Isabel gesticul! con las manos.
=-o, no, no es irritar. 's solo ue cuando tengo un poco de hambre todo me irrita.
=@ tía Isabel debe de estar hambrienta porue ha estado tan en&urruñada como el gato
del coronel =di)o tía 'thel=. ,e haría un &avor, señorita Setterington, si &uera a buscar a la
señora 2renchard % comprobara ue est# preparando el té.
=(na de las doncellas?
=C-o, ninguna de las doncellasD =2ía Isabel se re&ren!=. Auiero decir? le )uro ue
las doncellas se dan un paseo, con las mentes en sus desbaratados asuntos amorosos, % nunca
transmiten el mensa)e, % estamos des&allecidas de hambre. Por &avor, señorita Setterington,
con&iamos en usted.
Auello tenía sentido para Hannah.
"a señorita ,innie % tía Spring se pusieron en pie, se acercaron a los telares % la
observaron salir de la habitaci!n en busca de la señora 2renchard.
=+amina bien =anunci! tía 'thel=. 'l tobillo le ha sanado bien.
=Sí, pero est# amargada. =2ía Spring levant! la agu)a con el hilo de oro colgando=.
Ahora tenemos a Dougald % a Hannah amargados.
=He tenido ue repasar todo el traba)o ue ha hecho durante los .ltimos dos días % no
tenemos tiempo para eso. ="a vo$ de la señorita ,innie era de absoluta e1asperaci!n.
=Guraría ue cuando se torci! el tobillo perdi! la ra$!n =coment! tía 'thel.
=2al ve$ deberíamos sentarlos a ambos % soltarles un buen serm!n =di)o tía Isabel
contra%endo la barbilla.
2ía Spring dio unas palmaditas en el hombro de tía Isabel.
=Bamos, uerida, no debemos entrometernos.
=Sí debemos =opin! la señorita ,innie=. Si no vuelven a ser ellos mismos pronto,
de&initivamente nos entrometeremos. ="as convenci! a todas con una mirada &ranca=. Por
&avor, recordad mi convencimiento.
=,innie, te lo di)e, eso es lo m#s agradable ue he oído nunca =repuso tía 'thel.
=-unca apuesto a menos ue esté segura de tener la ra$!n. ="a señorita ,innie
esbo$! una sonrisa de pro&unda complacencia ue rara ve$ empleaba=. Ahora, volvamos al
traba)o, señoras. 2enemos ue acabar el tapi$ de la reina.
+harles vio a Hannah ba)ar la escalera.
=Señorita Setterington, tengo un mensa)e para usted de parte de su señoría.
Hannah mir! de arriba aba)o al a%uda de c#mara de Dougald. 'staba un escal!n por
deba)o de ella, o&reciéndole una magní&ica visi!n de su calva. Vltimamente le había estado
rondando mucho. "o había sorprendido observ#ndola mientras caminaba por los pasillos, lo
había visto vigil#ndola mientras hablaba con Seaton, incluso la había acompañado desde su
dormitorio hasta el sal!n del desa%uno.
Si hubiera estado de humor como para preocuparse por ello, auella tonta % obsesiva
vigilancia % su presencia constante le habrían molestado. Pero /ué importaba ue su antiguo
enemigo la odiara por no abandonar a su amo, tal como él mismo le había ordenado0 ,u%
pronto se iría % +harles encontraría para Dougald una verdadera esposa, una esposa ue &uera
inocente, sumisa % respetuosa. @ est.pida. @ &ea. @ estéril. +on una vena me$uina oculta.
Auella idea la hi$o sonreír para sus adentros.
=Pensé ue su señoría había salido a inspeccionar los )ardines.
"uego dese! haber tenido la boca cerrada porue si no le importaba, no tenía por ué
recordar las obligaciones de Dougald.
=Bui, mademoiselle Setterington, pero una de las doncellas me ha entregado esto % me
pidi! ue se lo diera a usted. ="e dio un papel doblado=. +omo sabe, mi vida es servirle a
usted % al amo.
Hannah se pregunt! si una sonora carca)ada estaría totalmente &uera de lugar, luego
pens! ue reuería demasiado es&uer$o.
=,u% bien.
Acept! la nota de mala gana % la guard! en el bolsillo del delantal.
=/-o va a leerla0
=-o est# sellada, de modo ue esto% segura de ue %a la ha leído. /Aué dice0
+harles se puso &irme de un salto.
=-o leo las cartas del amo a su uerida esposa.
=C+histD =Hannah mir! a su alrededor.
'n uno de los escalones superiores una doncella &regaba % enceraba. 'n el pasillo un
criado colocaba una escalera, para limpiar el polvo de la cornisa. Si habían oído a +harles
identi&icarla como la esposa de Dougald, no dieron muestras de ello.
=,adame, no podemos guardar su título en secreto. 2odo el mundo debería saberlo, %
pronto.
=-o hasta ue me ha%a ido.
=(sted no se ir#.
=+laro ue me iré.
+harles se acerc! a ella % ba)! la vo$.
=Su señoría no puede casarse con otra mu)er debido a los vergon$osos rumores de su
asesinato. Si se divorcia de él, ser# caro % penoso, % él tampoco se podr# casar. Así ue, en
cualuier caso, debe usted uedarse.
Hannah observ! c!mo le temblaban los e1presivos ori&icios de la nari$. /+harles uería
ue se uedara0 CAué raroD Sin embargo? /por ué iba a decirlo si no era cierto0
Sabía la respuesta. 'lla uería irse % +harles convertía en política desear lo contrario a
su voluntad.
Hannah rebu&!.
='so es completamente impropio de una dama =le amonest! +harles.
=2engo ue encontrar a la señora 2renchard. =Dando la espalda al pomposo cretino,
ba)! corriendo la escalera.
='n la nota, su señoría le e1presaba su deseo de verla inmediatamente =grit! +harles.
Hannah camin! hacia atr#s por el pasillo para decirle3
=El no siempre consigue lo ue desea.
=Si de mí dependiera?
Dobl! la esuina %, al entrar en el gran vestíbulo reluciente, la vo$ de +harles se
es&um!. /Siempre tenía ue decir la .ltima palabra0
Sin embargo? aminor! el paso. "e a$u$aba la curiosidad. /Por ué le había enviado
Dougald una nota0 "a sac! del bolsillo. Apenas había hablado con ella en los .ltimos días, %
ahora se había tomado la molestia de escribirle una nota % envi#rsela desde los )ardines. /Aué
signi&icaba auello0 /'ra auello un dr#stico intento de desembara$arse de ella antes de ue
llegara su ma)estad0, /o tal ve$ ansiaba pedirle perd!n o suplicarle ue se uedara0
+on mucha cautela, como si la nota &uera un perro ue pudiera morderle, desdobl! el
papel % le%! el sencillo mensa)e.
Hannah, ven a la habitaci!n de la torre del ala este. 2engo una idea para la visita de la reina
% deseo consultarla contigo.
-o era un insulto ni una s.plica. Se ued! contemplando la &ina caligra&ía negra. 'ra
solo una petici!n para ue le a%udara. +onsultarla con ella? 4consultarla contigo8. Dougald
nunca había uerido consultar nada con ella, entonces /ué signi&icaba auello0 /'ra una
especie de disculpa0 /Auería estar con ella a solas para suplicarle ue le perdonara0
Aué raro le parecía auello. CAué absurdoD
Pero le gust! la idea de ue Dougald le suplicara, así ue Hannah volvi! sobre sus
pasos.
+laro ue no pensaba perdonarlo. -o merecía su perd!n, auel hombre est.pido la
consideraba la principal responsable de su separaci!n. @ no era cierto. Sencillamente no era
cierto.
Al acercarse a la escalera busc! a +harles, pero había desaparecido. Solt! un suspiro de
alivioK no uería ue supiera ue había cedido % había leído la nota de Dougald. Se detuvo %
volvi! a leerla. /Por ué la había citado en la torre del ala este0
Hannah pas! ante la doncella de la escalera.
2al ve$ a Dougald se le había ocurrido ue podía llevar a la reina Bictoria hasta lo alto
de la torre para enseñarle la vista.
,ientras atravesaba los pasillos del ala este, Hannah solo vio a un criado ue
transportaba un cubo de agua )abonosa.
2al ve$ Dougald había oído lo mucho ue le gustaban a la reina Bictoria las le%endas
locales. 2al ve$ se le había ocurrido la descabellada idea de contar la historia de la esposa de
lord Raeburn, una mu)er ue había amado de manera imprudente, su marido la había
encarcelado % había muerto al saltar desde la torre. -o era mala ideaK el pintoresco relato
probablemente embelesaría a su ma)estad.
Hannah nunca había estado en la torreK el relato de la ira del antiguo lord Raeburn con
su )oven esposa era mu% parecido a su propia historia, % Hannah había tenido mucho cuidado
de ocuparse de sus asuntos sin pisar ese lugar. Pero ahora la puerta de la escalera de la torre
estaba abierta, % cuando cru$! el umbral se sinti! transportada al siglo UB.
2onterías rom#nticas, claro, pero las tías habían usado la torre del ala oeste durante
años, con lo cual tenía un aspecto mu% cuidado, al contrario ue la torre del este. "a torre del
oeste tenía %eso en las paredes % una escalera de madera no m#s vie)a ue la propia tía Spring.
'n auella torre este, la .nica iluminaci!n llegaba a través de las alargadas rendi)as de la
piedra, vestigios de los días en ue los arueros recha$aban los ataues. 'n la media
penumbra, la escalera de caracol se pegaba a los rugosos sillares de la pared. "os propios
escalones parecían haber visto a lord Raeburn arrastrando a su novia &rancesa hasta su prisi!n.
@ a auella prisi!n se llegaba no por un descansillo nuevo % una escalera civili$ada sino por
una trampilla % una precaria escalera de madera de mano. 2oda la estructura parecía estar
revestida de una antigua p#tina escalo&riante. "a lu$ de la c#mara superior brillaba solo
tenuemente % en su interior lo m#s seguro era ue el &antasma de lad% Raeburn llorara a su
amante perdido.
Hannah se estremeci!. 2onterías rom#nticas, sin duda, pero no le gustaba auel lugar.
Fuera lo ue &uese lo ue Dougald uería consultarle, la respuesta era 4no8. A la reina
Bictoria no le gustaría contemplar la vista, no le gustaría oír el relato de la esposa de lord
Raeburn %, lo ue era m#s importante, no le gustaría subir auella precaria escalera. Hannah
tampoco tenía ningunas ganas de subir por ella, pero le pudo la curiosidad.
/'staba %a Dougald allí arriba0
"e sobrevino el recuerdo del accidente % subi! cada peldaño tante#ndolo con cuidado.
A.n le dolía un poco el tobilloK su cautela se iba haciendo m#s intensa a medida ue ascendía.
Si Dougald estaba en la torre, /no tendría ue haber dado muestras de su presencia0
Hannah no estaba siendo precisamente silenciosa. Al acercarse al &inal, le llam!.
=/"ord Raeburn0 ="uego, mientras ponía la mano en la escalera, añadi!=3
/Dougald0
-o hubo respuesta, pero en la nota no le había dicho ue estaría allí cuando ella llegase.
/Debía haberle esperado al pie de la escalera % subir con él0 +on mucho cuidado se a&err! a la
barandilla % arranc! un cru)ido al subir cada peldaño. +uando asom! la cabe$a en la
habitaci!n de la torre, se dio cuenta de ue la c#mara era idéntica al taller de las tías en
tamaño, pero en todos los dem#s aspectos estaba abandonada, sin usar, triste % vacía. -o había
rastro de Dougald.
Subi! los .ltimos peldaños. Hasta allí habían llevado algunos muebles desvenci)ados.
"as tablas del suelo estaban desprovistas de todo, incluso hasta de polvo. "as ventanas
estaban sin cristal ni cortina)es % solo tenían postigos para protegerse de las inclemencias del
tiempo. 'l techo de pa)a era m#s delgado en algunos lugaresK el sol caía con e1igLidad sobre
las motas ue vagaban sin prop!sito. Hannah pens! ue ella era una mu)er sensata % seria,
pero la edad % el vacío alimentaban una pena pro&undamente arraigada en su alma.
"as &auces abiertas de la trampilla le producían dolor en el tobillo % prudentemente la
cerr!. ,oviéndose con el sigilo de un doliente en un &uneral, se acerc! a la ventana ue daba
al sur % descorri! el pestillo de los postigos. Se abrieron de par en par % la lu$ del sol inund!
la habitaci!n. 'l sentimiento de abandono se hi$o m#s intenso. Desde allí divisaba el lado
vacío del castillo, en donde no crecían )ardines ni paseaba nadie. Auella torre había pagado
el precio de su mala &ama.
Auiso mirar m#s all#, ver el panorama ue se abría m#s all# de auella habitaci!n. Pero
recordaba mu% bien la caída ue había desde la ventana de su dormitorio % auella era m#s
alta, mucho m#s alta. Así ue retrocedi!, % elev! la mirada hacia el hori$onte. Bio la neblina
a$ulada del cielo sobre el océano % luego las olas ue lamían la pla%a, las onduladas colinas %
los valles % campos ue brillaban con el primer brote de la primavera. Podría llegar a hacer de
"ancashire su hogar. Podría llegar a amar esa combinaci!n de tierra % mar. -o solo era
potencial, realmente la amaba.
Amaba auel lugar, % regresaría? si todo iba bien % sus abuelos la aceptaban. @
Dougald estaría allí, en el castillo Raeburn, tal ve$ casado con otra mu)er, tal ve$ hundiéndose
en su propia amargura. Hannah no podía salvarlo. -i siuiera podía salvarse ella misma.
Reclinada contra el marco de la ventana, se cru$! de bra$os % contempl! &i)amente la
vista. C+!mo odiaba tener ue admitirloD Sin embargo /ué bien le hacía mentirse a sí misma0
"o cierto era, % la ironía era, ue las mentiras ue se había dicho a sí misma a los dieciocho
años eran ciertas. A los dieciocho años se había entregado a Dougald porue lo amaba. @
ahora, en el castillo Raeburn, se había entregado a Dougald porue seguía am#ndolo. -o
importaba lo &uriosa ue ella estuviera ni el daño ue él le hubiera hecho, no importaba uién
era el responsable del &racaso de su matrimonio? Hannah siempre le amaría.
'l chirrido met#lico de una bisagra hi$o ue se volviera de s.bito. Dougald estaba allí,
tendiéndole un tro$o de papel.
=/Hannah0 /Aué uieres0 =le pregunt!, con el ceño tenso % una mirada recelosa.
IN
=/Hannah0 /Aué ocurre0 Pareces e1traña. =Dougald avan$! hacia ella % se detuvo a
mu% pocos centímetros. Se puso derecho para parecer estirado % cuando habl! emple! su tono
m#s pretencioso=. Sea lo ue sea lo ue tengas ue decirme, ser# me)or ue sea importante.
-o tengo demasiado tiempo si ueremos tener el camino de entrada preparado antes de ue
llegue su ma)estad.
=Pensé ue estabas supervisando el )ardín =di)o, luego se maldi)o a sí misma por su
estupide$. 'ra solo ue? él parecía estar a punto de abra$arla. "e había dirigido la palabra
sin estar obligado por las e1igencias sociales. El había acudido a su cita, pero=? @o no te he
pedido ue vinieras. Has sido t. uien me lo ha pedido a mí.
=2e aseguro ue no. =Abri! la nota % se la mostr!.
Hannah la le%!3
Dougald, re.nete conmigo en la torre del ala este. 2engo ue contarte algo mu% importante.
=Esta no es mi letra.
=/Ah, no0 =Frunci! el ceño % la inspeccion!=. Si t. lo dices, pero /c!mo iba %o a
saberlo0 -o es ue me escribieras cada semana cuando estabas en el e1tran)ero.
Reprimi! el impulso de estrangularlo % sac! la nota del bolsillo.
=Esta es la tu%a.
Dougald la le%!.
=-o es mi letra =di)o en tono cortante=. Pero /c!mo ibas t. a saberlo0 @o no podía
escribirte, no sabía d!nde estabas.
CAué manera de provocarlaD
=He subido auí porue pensaba ue uerías consultarme alg.n detalle sobre la visita
de la reina. Debí darme cuenta de ue t. no eras una persona tan l!gica como para pedirme mi
opini!n solo porue su ma)estad % %o nos conocemos % podría saber algo acerca de sus
pre&erencias.
=@ a ti no te encanta record#rmelo. =Arrug! la nota ue tenía en la mano % la tir! al
suelo=. ,e abandonaste % te las arreglaste tan bien por tu cuenta ue ahora eres una mu)er
independiente % con amigos de la m#s alta alcurnia. ,ientras ue %o me he uedado en el
norte de Inglaterra % me he gran)eado una reputaci!n de asesino. =+oloc! una mano a cada
lado de ella sobre la pared=. 2u asesino.
'lla también arrug! la nota % se la tir! al pecho en un gesto e1plícito % me$uino,
reconocido libremente por ella misma, ue alivi! mucho su &astidio.
=-o esto% alardeando =tal ve$ un poco=, % no es culpa mía ue t. no negaras ue
me habías matado.
=/De ué me habría servido0 -adie me habría creído, salvo auellos pocos ue
aprovecharían la ocasi!n para reírse de mí porue ni siuiera había podido conservar a mi
esposa en casa. Debería aprovechar esta ocasi!n para tirarte por la ventana? =Su vo$ se
e1tingui! % &runci! el ceño.
=Adelante, bravuc!n. Inténtalo % tírame por la ventana. 9tra esposa Raeburn
asesinada. 9tra historia ue añadir a la le%enda del duue de Raeburn? =De repente se le
ocurri! algo % se detuvo=. Dougald, si t. no me has escrito la nota % %o no te he escrito la
tu%a, /por ué estamos auí arriba0
=C,aldici!nD =Salt! hacia la trampilla % se detuvo de golpe=. 'st# cerrada.
Hannah se acerc! despacio.
=+errada. /Auién la ha cerrado0
Arrodillado, Dougald &orce)e! con el tirador.
=Esa es la cuesti!n, /no crees0
-o le import! su tono. Dougald actuaba como si supiera algo, algo ue dudaba en
revelar.
=Dougald /de ué est#s hablando0 /Aué est# pasando0
Se prepar! % tir! &uerte sin responderle.
=Dougald /uién envi! las notas0
+oloc#ndose sobre la trampilla, primero mir! una larga % arañada )aula, luego al
peueño aparador % al ligero mobiliario de la torre.
='l mismo ue intenta matar al conde de Raeburn % a su esposa.
"evant! la mano % luego la de)! caer.
='sos somos t. % %o. =De repente Hannah entendi! auella espantosa semana=. 2.
% %o.
='1acto =señal!=. Por &avor, /me acercas esa mesa0
Hannah mir! la sencilla mesita de madera con la pata rota.
=/Aué vas a hacer con esa mesa0 /Ahora te preocupa la decoraci!n0
=Pegaré a uienuiera ue asome la cabe$a por la trampilla.
=CAhD
"a mesa era peueña % ligera, % &ue mu% inteligente por parte de Dougald pensar en
ello.
=,ientras tanto, esto% usando mi peso para impedir ue entren.
+ogi! la mesa % se la acerc!.
=Pero nadie sabe ue so% tu esposa, salvo?
=-o es +harles. =+oloc! la mesa )unto a la trampilla % retrocedi! con cuidado=. ,e
gustaría ue olvidases ese en&ermi$o pre)uicio ue tienes contra él.
=/'n&ermi$o0 +harles me dio esa nota. El tenía ue saber ue no era tu letra.
Dougald apenas la mir!.
=Se lo preguntaremos cuando lo veamos, pero esto% seguro de ue debe haber una
e1plicaci!n l!gica.
Parecía un padre poniendo la m#s paciente de las voces, pero Hannah reconocía su
t#ctica. 'staba intentando distraerla.
=Alguien est# intentando matar al duue de Raeburn? % te dieron una buena pali$a.
/Alguien ha intentado matarte0
=')em? sí. ="evant! la mesa con una mano=. Pero no sé por ué nos ha encerrado
auí.
'l horror % la &uria se me$claron en su mente.
=CPara darme tiempo para llegar hasta el &inal de todo estoD
=Ahora lo sabes todo =repuso Dougald, con la vista &i)a en la trampilla.
=/De verdad0 /Han intentado matarte otras veces0
=-o, pero he sido mu% cuidadoso. ="e dirigi! una sonrisa=. :racias a ti, no he
tenido ue salir de e1cursi!n a caballo por las noches.
"a sonrisa era otro intento de distraerla, pero nada le impediría llegar hasta la verdad de
auel asunto.
=Después de ue me ca%era por el descansillo, te diste cuenta de ue alguien iba
también detr#s de mí, % no uerías ue me hicieran daño, así ue intentaste ale)arme.
=CSíD =Dougald se sentía visiblemente aliviado de ue lo comprendiera=. Esa es la
pura verdad.
Hannah le dio un puñeta$o inesperado en las costillas % después de eso un duro gancho
en la me)illa.
Dougald de)! caer la silla % se tambale! hacia atr#s.
=CAnimalD C,e has hecho pasar un in&iernoD
=C+on las me)ores intencionesD
=Así ue %o no sería ning.n blanco % t. sí =se o%! decir a sí misma. 'staba gritando.
=Sabía ue a mí no conseguirían hacerme daño % temía por ti =di)o en tono de
superioridad, toc#ndose ligeramente la cara.
=/-o conseguirían herirte0 =pregunt!=. /'s ue no te hicieron daño cuando
auellos hombres te pegaron esa pali$a0
=Primero me dispararon.
Auella con&esi!n hi$o ue Hannah se detuviera de golpe.
=/2e dispararon0
Dougald mir! hacia la trampilla para evitar la mirada de Hannah.
=Sí, % ahora he de)ado ue nos atrapen auí?
9tra ve$ &ue presa de la &uria, ahora con un rugido. Hannah descarg! unos golpes sobre
él, pero no puñeta$os demasiado &uertes sino un rítmico golpeteo &emenino en el pecho, en los
bra$os % donde pudo.
Dougald aguant! e intent! esuivarla.
='st.pido borrego =clam! contra él=. ;ellaco. In.til?
Al &inal Dougald le cogi! los puños.
=-o es tan malo.
=Por eso me di)iste auellas cosas. 'stabas intentando echarme le)os de auí para ue
no me hicieran daño.
Dougald tuvo el sentido com.n de parecer arrepentido.
=Sí?
'l arrepentimiento no era su&iciente. 'l arrepentimiento no repararía el daño ue le
había hecho en el alma, en el cora$!n.
=/Auién te crees ue so%0 /(na especie de desecho &l#cido % tembloroso ue se
desintegra al primer signo de peligro0
='so no es lo ue %o pensaba. =Dougald miraba la trampilla.
=+rees ue so% una cobarde. =Se debatía por liberarse para poder volver a pegarle=.
/+rees ue iba a de)ar ue te en&rentases a un asesino mientras %o huía a la ciudad0
=Hannah. =Su)et#ndole a.n los puños, la abra$! por detr#s, le rode! la cintura con los
bra$os % le cogi! los puños=. "o .ltimo ue creo es ue seas una cobarde. +reo ue eres
demasiado valiente % eso no te bene&icia. 2emía ue hicieras algo alocado como perseguir al
villano o interponerte entre una pistola % %o.
=-o me adules. ="as l#grimas &lu%eron a sus o)os. "#grimas de &rustraci!n %
escarnio, se di)o a sí misma. -o l#grimas de dolor=. ,e di)iste auellas cosas? me
destruiste? % /crees ue decir ue era por mi seguridad basta para e1cusarte0
=Podía haberte capturado un asesino % amena$arte.
"o comprendi! todo en un santiamén.
=@ tenías ue sacri&icarme por el bien del nombre de los Pippard.
Dougald le solt! los puños.
=/'s eso lo ue crees0
Parpade! para secarse las l#grimas de los o)os % le mir!.
=/+u#ndo me has dado motivo para pensar de otra manera0
Se en&rentaron, adversarios a.n % para siempre. 2al ve$ su escepticismo le había dolidoK
Hannah no podía saberlo. Solo sabía ue estaban atrapados en una torre legendaria encantada
por los &antasmas de todos los matrimonios malditos de los anteriores señores de Raeburn %, a
menos ue ocurriera un milagro, también ellos se sumarían a la in&ame e ininterrumpida
estirpe.
=Dougald, di)iste ue me habías atraído a Raeburn para utili$arme % ue, como %a lo
habías hecho, %a no me uerías.
=@o no? =2endi! las manos como si uisiera cogerla=. 'so no era en absoluto
verdad.
=Sería bonita la verdad, para variar.
=-o pensar#s así cuando te lo cuente. =Su risa contenía un escondido aspecto
amargo, aunue Hannah no podía decir a uién iba dirigido=. 2e encontré en "ondres % te
tra)e auí por un motivo3 para ue &ueras mi esposa. Pero primero planeaba obligarte a ue te
enamoraras de mí. "uego te dominaría a mi anto)o.
='st#s mu% pagado de ti mismo, /no crees0 ='l problema era ue posiblemente lo
había logrado, pero no pensaba decírselo=. /Aué te hi$o cambiar de opini!n0
=A.n te deseaba. =Sus palabras sonaron #speras % precipitadas=. @ no era mi
intenci!n. Pensé ue nada podía echar por tierra la disciplina ue con tanto esmero había
cultivado, pero t. lo hiciste. Desde el primer momento, detestaba el modo en ue t. me
hacías?
-i siuiera podía pronunciar la palabra.
=/Sentir0
Sacudi! la cabe$a. -o como una negaci!n sino como desprecio a su propia
vulnerabilidad.
=A.n te deseo =repuso bruscamente con un intenso &ulgor en los o)os verdes.
Hannah esperaba sentirse complacida pero, en cambio, descubri! ue nunca había
dudado realmente del deseo de Dougald.
'n cuanto al amor? incluso en la primera pasi!n de su matrimonio, había descon&iado
del amor de Dougald, % por un buen motivo. Se había casado con ella por sus propios
intereses. Aunue a ella le tenía cariño, amaba m#s el dinero, las riue$as % el poder. Ahora el
tiempo % la soledad habían de)ado cicatrices en un alma beligerante, % habían convertido su
desa&ío en amargura? e in)usticia.
=Pero /a.n sigues culp#ndome por abandonarte0
'l &ulgor de sus o)os se apag!. Sus elegantes labios se convirtieron en una &ina línea.
(na ve$ m#s parecía el &río señor sin emociones ue la había recibido en su castillo, había
amena$ado con asesinarla? % cosas peores.
+omo no respondi!, auello &ue respuesta su&iciente para ella.
=-o &ue culpa mía ue nuestro matrimonio se acabara. /+!mo puedes creer ue es
culpa mía0 =protest! en vo$ ba)a.
Dougald seguía sin dar ninguna e1plicaci!n. Se negaba a admitir ue estaba
euivocado.
9tra mirada a su e1presi!n &ría le hi$o a Hannah cambiar de idea. Se negaba a 4aceptar8
ue estaba euivocado.
'l cru)ido de una bisagra reson! &uerte en el revelador silencio.
Preocupada % distraída, Hannah mir! a su alrededor, una ve$, dos veces.
"a trampilla se estaba levantando.
Hannah señal! hacia ella.
=/Dougald0 /Auién?0
Dougald la apart! a un lado de un empu)!n. Aterri$! en el tobillo débil % con un grito
ca%! sobre una rodilla. 'l dolor le uemaba a través de los maltrechos m.sculos % tendones,
pero se recuper! antes de caer del todo. Se agarr! al al&éi$ar de la ventana % se apo%! en él
para ponerse otra ve$ de pie, a tiempo para ver la silla haciéndose añicos contra la trampilla.
Al&red. 'l grande, saludable % sucio Al&red se tambale! % luego volvi! a la carga,
empuñando una pistola.
+on un r#pido gesto Dougald lo cogi! por el pelo % el cuello % lo entr! a rastras en la
habitaci!n de la torre. +omo un trol ue hubiera caído en una trampa, Al&red aull!, con un
brillo enlouecido en sus p#lidos o)os a$ules. "a pistola escupi! &uegoK el trueno retumb! en
los muros de piedra. (na r#&aga de hebras negras % sangre ro)a estall! en el aire encima del
hombro de Dougald.
=C,aldito seasD =Dougald retrocedi!.
Ahora la pistola de un solo tiro no le resultaba de ninguna utilidad, así ue Al&red
tendría ue luchar, % golpe! a Dougald con el cañ!n a.n humeante. Sin embargo, Dougald
arrastr! a Al&red con él, hacia la ventana abierta.
Hannah uiso gritar de terrorK gotas de sangre salpicaban el suelo. Dougald estaba
herido. Al&red descarg! un golpe en la sien de Dougald, ue se tambale! como un hombre en
peligro, % Al&red consigui! $a&arse de él.
Dougald necesitaba a%uda. Hannah corri! hacia ellos, le asest! un golpe a Al&red desde
un lado ue lo aplast! contra la pared.
Al&red hurg! en el bolsillo de su raída chaueta % sac! otra pistola.
=C-oD =+on las dos manos e1tendidas, Hannah le empu)!.
"a pistola se agit! salva)emente.
=C'lla me va a matarD =e1clam! Al&red, endere$ando el cañ!n del arma % apuntando
directamente hacia Hannah.
,ientras el dedo de Al&red apretaba el gatillo, Dougald lo empu)! por la ventana. 'l tiro
reson! en el techo % arranc! un peda$o de pa)a ue llovi! sobre sus cabe$as.
Pero Dougald % Hannah observaban horrori$ados c!mo Al&red caía en silencio desde la
torre.
Hannah volvi! la cabe$a antes de ue topara contra el suelo.
=CAué Dios se apiade de su almaD
=-o sé si Dios llegar# a verlo siuiera. =Dougald entr! la cabe$a=. Por el asesinato
de los dos antiguos señores de Raeburn % por habernos intentado asesinar a nosotros imagino
ue recibir# su condena.
Hannah pens! en los acontecimientos ue habían tenido lugar en los .ltimos minutos.
=-o &ue Al&red uien cometi! esos crímenes =di)o con convencimiento.
=-o. El solo no. =P#lido % sudoroso, Dougald se reclin! en la pared=. ,e temo ue
no nos rescatar#n. -adie le ha visto caer.
=CDougaldD =Hannah abra$! a su marido % él la abra$! a su ve$, % la sensaci!n de los
bra$os de éste a su alrededor le dio una calide$ ue no había e1perimentado en dos días.
Demasiado tiempo, % ahora estaba herido=. Siéntate.
=Sí. =+err! despacio los o)os % se desplom! en el suelo=. Debo pensar.
Presa de la desesperaci!n, Hannah intent! auparlo, pero pesaba demasiado % el dolor del
tobillo se había reavivado, así ue se vio arrastrada al suelo con él. Hannah recost! la cabe$a
en el rega$o de Dougald % gimote!.
=/'st#s muerto0 ="e tom! el pulso en el cuello.
"atía acelerado ba)o sus dedos.
=-o, no est#s muerto. =Declarar lo ue era obvio le produ)o una rara especie de
consuelo.
"a cabe$a de Dougald colgaba de costado en el torso de Hannah.
=Si permites ue Dougald viva =di)o Hannah, haciendo un desesperado pacto con el
2odopoderoso=, seré la clase de esposa ue él siempre ha uerido. ="e pas! las manos por
los hombros, pero no conseguía encontrar el agu)ero de bala. Pero había visto auella
e1plosi!n de hebras % auellas gotas de sangre, así ue busc! de nuevo=. Haré todo lo ue él
me diga, si permites ue siga? =busc! el lugar donde le había herido la bala= respirando.
"e mir! a la cara. El la contemplaba a través de auellos o)os maravillosos %
penetrantes.
=/Podrías repetir eso, por &avor, con la mano sobre una ;iblia0
"a bala le había rebanado la parte carnosa del hombro por encima de la clavícula %
salido a un milímetro de donde había penetrado. Sabía ue le dolíaK pero sin duda no le había
matado.
=CPero? si apenas est#s heridoD
Dougald se movi! para ponerse c!modo.
=,e uema como un demonio.
=-o intentes enredarme, lord Raeburn. Fue peor esa pali$a ue te dieron.
Intent! apartarle la cabe$a, pero él le rode! la cintura con el bra$o. Al cabo de un
momento de debatirse con poco entusiasmo, Hannah cedi!. Porue estaba sangrando aunue
la herida %a estaba vendada. Porue la lucha con Al&red la había asustado tanto ue le había
arrebatado el poco )uicio ue le uedaba. Porue era Dougald, % lo amaba.
"a necia de Hannah, enamorada durante años de un hombre ue la uería % odiaba
uererla, % luego culpada porue le pareci! ue auel acuerdo era in)usto % lo abandon!.
=2. no te mereces una buena esposa.
El recost! la cabe$a m#s cerca de su seno.
=@o no uiero una buena esposa. 2e uiero a ti.
=/Se supone ue es un halago0
=/Acaso no te halaga0
'ra triste admitirlo, pero sí, la halagaba oírle decir ue la uería como esposa a pesar de
su ineptitud para vivir la tradicional vida de casada o incluso soportarla? bueno, le entraron
ganas de reírse.
Pero conserv! la calma. Habían estado pele#ndose antes de ue Al&red entrara % lo ue
acababa de ocurrir ilustraba ampliamente la idiote$ ue Dougald había cometido. +omo
esposa, era su deber señal#rselo.
=2e interpusiste entre la pistola % %o.
=+laro. =Se incorpor! dolorosamente sobre un codo. "os o)os de ambos estaban al
mismo nivel % él la miraba con una conmovedora solemnidad=. -o importa lo ue creas,
Hannah, %o no te sacri&icaría por el nombre de los Pippard.
Hannah hi$o caso omiso de auel gesto conmovedor % de su solemnidad, % se concentr!
en de)ar bien claro su argumento.
=Pero t. no uerías ue %o me interpusiera entre t. % una pistola. /Acaso lo ue hiciste
es me)or0
=@o so% un hombre.
Parpade! con desdén.
=/'s ue las personas con partes colgantes est#n me)or euipadas para detener una
bala0
Dougald ba)! las largas % oscuras pestañas.
=2e aseguro ue en este momento no me cuelga ninguna de mis partes =di)o en un
tono de absoluta sinceridad.
Hannah intent! hablar. Respir! hondo % lo volvi! a intentar. 'l desdén % un agudo
sentido de la )usticia nada pudieron contra el hecho de comprender ue ninguna pelea ni
ning.n disparo podrían evitar ue la deseara.
@ cuando él le sonri!, se pregunt! insensatamente si el deseo sería su&iciente.
=-o deberías correr el riesgo de perder la vida =consigui! tartamudear por &in.
=-o vo% a discutir contigo por esto, Hannah. ="e cogi! la mano % la bes!=. 2e
euivocas. Simplemente acéptalo. Pero, en este caso, el honor e1igía ue te salvara. 'st#s en
peligro por mi culpa.
='staba en peligro.
Dougald suspir!.
=,e gustaría ue eso &uera cierto pero Seaton a.n anda suelto. El es uien me di)o ue
viniera a la torre. Debe de ser el asesino.
='so crees /% no descon&iaste de él0
"as me)illas de Dougald se arrebolaron un poco.
=Había decidido ue no era él, % entonces creí ue t. me pediste ue nos viéramos,
%o? bueno, &ui un est.pido.
"e gustaba ver auel arrebol % saber ue por ella había acudido corriendo.
=2e euivocas. -o es Seaton. =Hannah mir! por la ventana hacia el lugar donde
Al&red había desaparecido=. Pero %o sé uién es.
IO
A Dougald se le había dormido algo el bra$o % notaba el latido en la %ema de los dedos,
aunue pens! ue el problema de sus dedos se debía m#s al deseo de coger a Hannah %
raptarla ue a cualuier reacci!n debida a la herida.
=-o seas ridícula =declar! lisa % llanamente.
Por supuesto, Hannah discuti! con él.
=/Por ué iba a ser ridícula0 /-o recuerdas lo ue Al&red di)o antes de caerse por la
ventana0 4'lla me va a matar.8 'staba m#s asustado de ella ue de caerse.
,ientras descendían por la escalera de la torre, Dougald mantenía el bra$o &irmemente
a&errado al de Hannah. Al &in % al cabo, ella a.n co)eaba, % después de la re&riega en la torre se
movía con mucho cuidado % se inclinaba hacia la barandilla.
='sto% de acuerdo en ue pudo ser una mu)er uien le diera !rdenes a Al&red =repuso
Dougald.
=Pero /por ué cerrar la trampilla con nosotros dentro0 (na ve$ nos diéramos cuenta
de ue est#bamos encerrados, nos daría tiempo a preparar una estrategia.
=/Hablas en plural0 ="e encantaba ue se llevara el mérito de lo ue él había
planeado=. 'ra %o uien estaba armado con una mesa.
Hannah &runci! el ceño, contrariada.
=/-o has superado lo de ser mi superior, mi señor Pavo real0
=Bigila d!nde pisas =le aconse)!=. "a barandilla est# algo suelta auí.
Dougald mir! hacia aba)o. "a escalera de caracol ocultaba la vista de buena parte del
suelo. Podría haber alguien aga$apado en las sombras del &inal de la tarde, aunue no había
visto ni oído nada.
2ambién not! ue habían cerrado la puerta ue conducía hasta la torre. /Había sido
Al&red al subir0 /9 había alguien m#s con la intenci!n de dispararles cuando la atravesaran0
Si Hannah era consciente del peligro, ocultaba su preocupaci!n con el ardiente interés
de convencerlo de ue tenía ra$!n.
=Puede ser ue la mu)er nos siguiera hasta arriba de las escaleras, cerrara la trampilla %
&uera a buscar a su conspirador para ue éste nos matara =di)o en su tono m#s persuasivo.
=/Por ué0 (na pistola &unciona igual de bien en las manos de una mu)er.
=Pero habría descuadrado su plan.
=/+!mo sabes cu#l era su plan0
Hannah se encogi! de hombros.
=Porue %o habría hecho lo mismo.
Dougald nunca había dicho nada tan convencido como cuando repuso3
=Hannah, a veces me asustas.
Se detuvo para mirarlo.
=Igual ue me asustas t. a mí. Aunue después de la escena ue acabamos de vivir
arriba en la torre, no volveré a preguntarme nunca m#s si uieres matarme.
=Desde luego ho% no.
Hannah sonri! % empe$! a ba)ar otra ve$.
='sa mu)er uería hacernos pasar por uno de esos matrimonios malditos de los nobles
Raeburn. Al&red te dispararía a ti primero % luego me arro)aría a mí por la ventana.
=Al&red no habría podido arro)arte por la ventana. -o era un hombre )oven. Así ue
habría usado esa segunda pistola contigo.
=-o, ésa era de repuesto. @ %o diría ue la iba a necesitar. Al&red era lo bastante
corpulento como para en&rentarse a mí % vencerme.
Dougald record! la constituci!n de Al&redK era un hombre corpulento % alto.
Sin embargo, le sorprendi! ue estuviera implicado. -unca habría pensado ue auel
lugareño harag#n de o)os legañosos % manos temblorosas pudiera &ormar parte de un complot
para asesinar a los señores del castillo Raeburn. Sin embargo, la perspectiva de ue Al&red le
pudiera haber puesto la mano encima a Hannah hi$o estremecer a Dougald.
Hannah no parecía esperar una respuesta. Simplemente se acurruc! a.n m#s contra él.
=Después de ue te disparase % me tirara por la ventana, pondría la pistola en tu mano.
+uando se descubriera uién era %o, todo el mundo diría ue t. me habías arro)ado por la
ventana % te habías suicidado de un disparo.
Dougald estaba horrori$ado.
=Hannah, tienes una mente criminal.
Durante unos segundos parecía meditar sobre lo ue le acababa de decir.
=Supongo. Pre&iero pensar ue tengo una mente analítica.
=/@ ué ha% del hecho de ue Seaton me diera la nota ue me hi$o acudir a lo alto de
la torre0 'so prueba ue él es el instigador del plan para uitarnos el castillo Raeburn.
Hannah respondi! a su escepticismo con no poca gracia.
=;ueno, C+harles, dame la notaD =imit! la vo$ de Seaton=. CA)#D =@ tras decir esto
le sac! la lengua.
Dougald uiso vengarse cogiéndole la lengua en su boca, pero Hannah insisti! en ue se
comportaran con la precauci!n l!gica % buscaran al verdadero asesino. 'lla uería participar
en la b.sueda, lo cual demostraba ue él había tenido ra$!n en ocultarle la verdad durante
tanto tiempo como le &uera posible.
Pero Cmaldici!nD, si el asunto había esperado tanto, podía esperar un poco m#s mientras
él llevaba a Hannah a su dormitorio % se entregaba a todas las &antasías ue había sido incapa$
de llevar a la pr#ctica durante auellos .ltimos días.
+harles debe de ser un inocent!n. =Si no lo era, entonces Dougald debía de serlo a.n
m#s=. "o buscaremos % le preguntaremos uién le dio la nota.
=@ encontraremos a Seaton % le preguntaremos uién le dio la nota. =replic! Hannah.
=Si no ha% m#s remedio?
=-o sé c!mo has podido llegar a pensar ue era Seaton.
=El es el heredero.
=-o uiere el título. =Sacudi! la cabe$a ante la &alta de percepci!n de Dougald=. 's
un al&eñiueK solo uiere chismorrear % )uguetear, no uiere la responsabilidad ue conlleva el
legado.
Dougald no respondi! porue no uería decirle ue, a grandes rasgos, la evidencia se
a)ustaba a su descripci!n. "os tres caballeros detectives habían seguido a Seaton en sus
visitas. Su .nica actividad sospechosa había sido la de 4encontrar8 el collar perdido de la
señora :ri$$le entre los almohadones de un so&# % ser aclamado como un héroe.
Dougald % Hannah llegaron aba)o sin ning.n incidente, % él e1amin! la $ona en busca
de escondri)os % armas. -o había nadaK ning.n lugar donde esconderse % nada ue él pudiera
utili$ar para de&enderse. Solt! el bra$o con el ue cogía a Hannah % con serenidad le dio
instrucciones.
=Auédate auí =% se dirigi! hacia la puerta.
Hannah murmur! algo. (na &rase ue él no lleg! a escuchar.
+on la misma serenidad, regres! con ella % neg! con el dedo delante de sus narices.
=-i lo intentes, no vas a a%udarme. -o vo% a de)ar ue te peguen un tiro.
=A mí no me han pegado ning.n tiro =di)o ella en un enérgico susurro.
=Porue %o te salvé =repuso Dougald. 'sper! hasta ue la e1presi!n de obstinaci!n
se hubo asentado en su rostro, luego volvi! a negarle con el dedo.
='lla no est# auí. /Aué podría hacernos ella en los pasillos del castillo0 'sperar# % lo
volver# a intentar otro día =murmur! después de asentir con un gruñido % un breve
movimiento de cabe$a.
=Puede ue tengas ra$!n. ="e dio un breve % &uerte beso en los labios=. Pero, a
pesar de todo, de)a ue tome precauciones.
+ogi! el picaporte, abri! la puerta? % el amplio pasillo del ala este se e1tendi! ante él.
"as puertas se abrieron en habitaciones vacías, pero Dougald supuso ue Hannah tenía ra$!n.
Al &in % al cabo, tal % como Hannah sospechaba, /por ué iba a arriesgarse a matarlos en
el castillo a plena lu$ del día0 -o tenía ni idea de ue se había delatado ante Hannah.
+on ese pensamiento en mientes, Dougald ca%! en la cuenta de ue Hannah le había
convencido.
=2ienes ra$!n =admiti!=. "a señora 2renchard es la asesina.
=Sí =repuso Hannah, sin notar en apariencia la generosidad de seme)ante concesi!n=,
% he estado d#ndole vueltas. "a prueba est# en la capilla.
=/'n la capilla0 /Por ué en la capilla0
=,e cost! un dolor de cabe$a demostrar ue toda la trama se centra en la capilla.
+on un sobresalto, Dougald record! lo ue +harles le había dicho. Alguien había
golpeado a Hannah en la capilla.
=+laro.
=Adem#s, si mi triste teoría es cierta, /en ué otro lugar podía estar la prueba0
Record! la actitud protectora ue tenía la señora 2renchard con la capilla, encarg#ndose
de la limpie$a ella misma, % de lo ue le había dicho acerca de sus restauraciones. Se había
interesado por las intenciones ue Dougald tenía con respecto a la capilla. Se había interesado
mucho.
=2engo un plan =e1clam! Hannah.
+ogiéndola del bra$o, Dougald la llev! por el pasillo.
=+uéntamelo.
+uando termin! de cont#rselo, él sacudi! la cabe$a.
=-o. 2iene ue haber un modo me)or.
=2al ve$ lo ha%a, pero ahora mismo no se me ocurre nada me)or, % no nos ueda
mucho tiempo antes de la visita de la reina. Sería una auténtica &alta de etiueta si uno de
nosotros es asesinado antes de su llegada.
=-o puedo discutir eso, pero debo advertirte ue a.n tengo mis dudas con respecto a
tus deducciones. He observado ue la señora 2renchard le tiene mucho cariño a Seaton.
=C+omo la ma%oría de las mu)eresD
A Dougald no le gust! ese comentario.
=/Por ué0 's solo el cachorro m#s débil de la carnada.
='s encantador, siempre conoce los .ltimos chismorreos % le gustan las mu)eres.
=A mí también me gustan las mu)eres.
=@ solías ser encantador. 2al ve$ puedas volver a cultivar ese rasgo de tu car#cter. =
"e dirigi! una descarada sonrisa=. Pero /chismorrear0 +reo ue no. Puedes poner cara de
pocos amigos o puedes chismorrear, % en los .ltimos nueve años has per&eccionado el arte de
poner cara de pocos amigos.
Puso cara de pocos amigos.
=,e gustabas m#s cuando te preocupaba ue pudiera matarte.
"a sonrisa desapareci! del rostro de Hannah.
=A.n esto% preocupada, pero por un motivo enteramente distinto.
4/Por ué motivo08 Auiso preguntar ué era lo ue dibu)aba una e1presi!n pensativa en
su rostro, pero no era el momento. -o hasta ue hubieran arreglado ese otro asunto.
=Así ue crees ue la señora 2renchard atac! a los lores con ob)eto de conseguir el
título para Seaton =di)o Hannah.
=Sí.
=/Se trata m#s de un crimen por la tierra % el dinero ue un crimen por el honor % la
lealtad0
=2iene m#s l!gica.
=Porue la tierra % el dinero se ven % el honor % la lealtad son e&ímeros =di)o en un
tono burl!n.
Sabía ue Hannah estaba a punto de tenderle una trampa, pero a.n no veía d!nde iba a
hincarle el diente.
=Seme)ante honor % seme)ante lealtad son raros.
=Sin embargo, por honor % lealtad t. te pusiste delante de una bala.
4@ por amor8, debi! decir. +on&esar % de)ar ue ella se pusiera a reír o a llorar o a lo
ue le viniera en gana. Pero no pudo. Auella s.bita comprensi!n era demasiado reciente.
A.n no había llegado el momento. Auedaban demasiadas medias verdades % heridas pasadas
entre ambos. @ tal ve$, solo tal ve$, ella no se pusiera a reír ni a llorar, pero se sentiría algo
violenta por él. Después de todo, una ve$ lo había amado. CAué penoso era intentar reavivar
una ternura antiguaD Así ue se limit! a decir3
='res mi esposa.
=Honor % lealtad =declam! triun&ante.
=@ unos votos ue %o respeto. =-o pudo evitar decirlo.
2ras esas palabras Hannah se ued! mu% callada.
-o le había perdonado ue le acusara de abandonarlo. +omo él no le había perdonado
haberla abandonado.
Dougald la mir! de sosla%o. +on mechones de su cabello derram#ndose alrededor de su
rostro % auellos solemnes % rasgados o)os castaños, seguía teniendo un aspecto magní&ico.
"a amaba a m#s no poder. "e encantaba ue le mirase a los o)os, aun cuando él estaba
en&adado. "e encantaba su sarcasmo. "e encantaba la ternura ue tenía con las tías. "e
encantaban sus pechos, sobre todo el canalillo ue enseñaba ahora mismo. "a amaba tanto, sin
importarle las antiguas heridas % un &uturo &unesto, ue tenía ue salvarla.
El, ue había aprendido a tener seguridad en sí mismo % una determinaci!n &érrea, temía
el &racaso en auel empeño. Había cometido &allos, errores intolerables al interpretar su
car#cter % su motivaci!n.
=,ira. Ahí est# nuestra presa =di)o Hannah suavemente, mientras se apro1imaban a
la amplia escalera ue descendía al nivel principal.
=Seaton.
Dougald respir! hondo. Apenas podía soportar la visi!n de Seaton, con sus pantalones
a$ules a cuadros, a )uego con el chaleco % su al&iler de corbata robado.
Seaton también los vio.
=Beo ue se han encontrado =grit!. 9bserv! el modo en ue Dougald sostenía el
bra$o de Hannah % les depar! una cariñosa sonrisa=. Se parlotea mucho de ue ha% dos
tortolitos en la regi!n.
=Sé per&ectamente de d!nde sale el parloteo =di)o Dougald con un én&asis lento %
amargo.
A.n consciente de su encuentro a medianoche, Seaton se movi! a un lado.
=C-o so% el .nico correveidile al ue han invitado a una &iesta, sabesD
Hannah acarici! el bra$o de Dougald como si &uera un perro ue necesitara ser
domesticado.
=+laro ue no, Seaton. Pero usted es el me)or.
=;ueno? sí =murmur! Seaton mirando de reo)o a Dougald.
Hannah prosigui!.
="ord Raeburn se estaba preguntando uién le habría dado la nota ue le escribí.
=(na de las doncellas =respondi! Seaton.
=/De d!nde la sac!0
Seaton abri! e1ageradamente los o)os.
=(sted se la daría, supongo.
Dougald reanud! el interrogatorio.
=/Por ué no me la entreg! la doncella directamente a mí0
=Di)o ue la señora 2renchard uería ue traba)ara dentro % ambos estaban &uera?
=Aceptaste gustoso entreg#rmela para tener la oportunidad de leerla =intervino
Dougald bruscamente.
Seaton no se o&endi! lo m#s mínimo.
=(n hombre ha de saber lo ue sucede a su alrededor.
Dougald odiaba hacer auello, pero no tenía otro plan. Seaton le había dado una pista %
Dougald le respondería. 2enía ue encontrar al asesino antes de ue llegara la reina Bictoria.
=/Auieres saber ué est# sucediendo0 =le pregunt! en su tono m#s rudo % disgustado
=. @o te diré lo ue est# sucediendo. -o esto% satis&echo con el modo en ue la señora
2renchard ha preparado la capilla.
=C9h, DougaldD =Hannah le dio un apret!n en el bra$o.
=/"a? capilla0 =Seaton lade! la cabe$a.
=Sí, la capilla =repiti! Dougald=. 2iene ue estar per&ecta para la visita de mañana
de su ma)estad.
=+omo sabe, sir 9nsloP, %o cono$co personalmente a su ma)estad. ='sta ve$ Hannah
estaba alardeando descaradamente, pero con un prop!sito=. "a reina Bictoria uerr# re$ar
una oraci!n % no podemos sentirnos avergon$ados por nuestro templo.
=Auerida, uerida =di)o tristemente Seaton=. ,e temo ue la vie)a señora 2renchard
nos est# &allando. @a sabe ue ha tenido esos achaues.
=/Hace mucho tiempo ue los su&re0 =pregunt! Hannah.
=Años, pero se est#n agravando. =Seaton se dio unos golpecitos en el pecho=. 'l
cora$!n, sospecho, pero no de)ar# sus tareas. Salvo la de cuidar a las tías. ="e regal! a
Hannah una sonrisa=. Así ue debe de estarle agradecida a usted, señorita Setterington.
=-unca me habían e1presado gratitud de seme)ante manera =replic! Hannah.
Dougald se apresur! a hablar.
="a señora 2renchard ha limpiado todo ella misma, pero lo primero ue haré mañana
por la mañana es ordenar a los traba)adores ue reemplacen los paneles de la pared ue est#n
podridos. "uego todas las doncellas % los criados pulir#n cada banco, cada escal!n, cada
candelabro. =Dougald le dio un empu)oncito cariñoso a Hannah para ue se encaminara
hacia el taller de las tías=. Pero Seaton, con&ío en tu discreci!n. Sobre todo ue no se entere
la señora 2renchard de lo ue he planeado.
=C-o se lo diréD
Dougald % Hannah observaron a Seaton descender por la escalera.
=,e pregunto cu#nto tardar# en ir a buscarla =musit! Hannah.
=Si me gustara apostar, %o diría ue en menos de una hora.
Durante una hora Dougald % Hannah, las tías % +harles se uedaron sentados esperando
en la oscuridad. 2ambién Seaton, ue %a se había enterado del descubrimiento del cad#ver de
Al&red a los pies de la torre, % cuando &ue a encontrarse con Dougald se dio cuenta de ue
tenía un asiento de primera &ila para el ma%or esc#ndalo acaecido desde ue el marués de
;ersham descubriera ue su mu)er era bígama.
Dougald le permiti! acercarse =temía lo ue Seaton pudiera hacer si lo de)aba campar
a sus anchas=, pero Dougald le amena$! con descuarti$arlo si curioseaba demasiado.
2odo el mundo se sentaba en el e1tremo m#s ale)ado de la capilla, a la derecha, le)os del
muro con las vidrieras de colores. Dougald notaba el banco duro ba)o las posaderas % aunue
le habían vendado la herida, a.n sentía dolores agudos en el hombro. Hannah se rebullía
intranuila a su lado. El se preguntaba lo ue pensarían las tías después de ue Hannah les
hubiera pedido ue se uedaran allí sin hablar hasta ue sucediera algo, sin ue les hubiera
e1plicado ué.
2ambién se pregunt! por ué había de)ado ue Hannah le convenciera de ue invitaran
a las tías. Hubiera pre&erido hacer todo auello solo, pero ella parecía obstinarse en ue las
ancianas damas les acompañaran. 2odos auellos preparativos presagiaban el desastre, pero
había tomado la precauci!n de darle un arma a +harles.
'l propio Dougald estaba alerta, como un guerrero inm!vil aguardando la batalla.
=/Aué crees ue vamos a descubrir0 =murmur! al oído de Hannah.
"e respondi! igual de ba)ito.
=Papeles de alg.n tipo. Recuerdos. Posiblemente incluso un certi&icado de matrimonio.
2al ve$ ella tuviera ra$!n. Después de todo, no tenía otras respuestas.
Al &inal, Hannah se ued! dormida con la cabe$a recostada en su hombro. (na de las
tías roncaba sonoramente.
'l relo) del gran sal!n dio las nueve. 'l toue de ueda de los criados había empe$ado
cuando Dougald vio la débil lu$ de una .nica vela % o%! los pasos vacilantes de una mu)er.
Sacudi! ligeramente a Hannah para ue se despertara. Alguien debi! de hacer lo mismo
con la persona ue roncaba, pues los ronuidos cesaron con un resoplido.
'ntr! la señora 2renchard. "a .nica llama le iluminaba el rostro % Dougald se dio
cuenta de ue sus antiguos mo&letes regordetes estaban ahora descarnados. Bestía un tra)e
negro % un delantal, % se movía como una mu)er ue tuviera mu% clara su misi!n, una mu)er
ue conocía tan bien la capilla a la lu$ del día como a oscuras.
+onmocionado, Dougald ca%! en la cuenta de ue su mu)er debía estar en lo cierto. "a
señora 2renchard había acudido para deshacerse de las pruebas. Pero /ué pruebas0 /Aué
papel o recuerdo podía ser tan importante como para matar a tantos lores0
2odo estaba en per&ecto silencio. "a .nica vela de poco servía para iluminar la
oscuridad. "a señora 2renchard no parecía haber descubierto a uienes la estaban observando.
2oda su atenci!n estaba centrada en un solo lugar, en la pared i$uierda cerca del altar. 'l
lugar donde habían golpeado a Hannah haciéndole perder el conocimiento.
"a señora 2renchard se arrodill!. +oloc! la vela en el suelo )unto a las rodillas. Sac!
una peueña palanca de un bolsillo % la insert! ba)o el deteriorado panel de madera hasta
arrancarlo. "evant! la vela % alumbr! los recovecos de la pared, % en su interior, Dougald
pudo ver una ca)ita de madera.
@a tenía bastante. "a mu)er debía de haber enlouecido. 'ra el momento de capturar a la
criminal % acabar con la serie de asesinatos ue ensombrecían el castillo Raeburn.
=Señora 2renchard, /ué est# usted haciendo0 =di)o con vo$ lenta % paciente.
"a mu)er solt! una e1clamaci!n de sorpresa, luego se volvi! tan deprisa ue Dougald
parpade! at!nito. Sostenía la vela en alto % en la otra mano empuñaba una pistola, con la ue
le apunt! a él? % a Hannah.
Seaton se puso a cubierto.
"as tías lan$aron otra e1clamaci!n.
Hannah intent! interponerse entre Dougald % el cañ!n de la pistola.
El la empu)! para ponerla detr#s de él.
+on una vo$ temblorosa, tía Spring, pregunt!3
=Gud%, /es auí donde enterraste a mi bebé0
I5
"a vela empe$! a temblar % la señora 2renchard ba)! el arma.
Dougald rela)! los m.sculos doloridos por la tensi!n. @a le habían disparado una ve$
auel día % con eso tenía su&iciente.
2ía Spring se puso en pie % se acerc! a la señora 2renchard. Se arrodill! )unto a la pared
% toc! la ca)a marr!n.
=/'st# mi bebé dentro0
=C9h, santo cieloD =susurr! Hannah mientras se hundía en su asiento.
A un gesto de Dougald, +harles corri! al despacho para traer m#s lu$ %, cuando regres!,
los dos candelabros ue portaba iluminaron el lugar.
Seaton se puso en pie, con la espalda apo%ada contra la pared del &ondo como si se
acabase de percatar de ue, después de todo, no uería ser testigo de auella escena. 2ía
Isabel se sent!, con los o)os &i)os en la amarga escena % el pañuelo sobre la boca. 2ía 'thel
lloraba sin hacer ruido. "a señorita ,innie se acerc! a tía Spring como si intentara prestar su
&ortale$a a la min.scula anciana.
=/Se? señorita Spring0 =tartamude! la señora 2renchard=. /Aué est# usted
haciendo auí0
=He venido porue Hannah me lo pidi!, Gud%. "a uerida muchacha uería ue
estuviera auí % ahora sé por ué. =2ía Spring le sonri! dulcemente=. Siempre uise saber
ué le pas! a mi bebé. ,e alegro de ue ella descanse auí, en la capilla de mi &amilia. Gud%,
/la pusiste auí0
"a señora 2renchard mir! a las apenadas, acusadoras % horrori$adas caras de su
alrededor % luego &i)! la mirada en tía Spring.
="a puse auí. Sí, la puse auí.
2ía Spring le uit! la pistola de la mano de la señora 2renchard %, sin mirarla, se la pas!
a la señorita ,innie.
=Siempre &uiste tan buena conmigo?
Dougald cogi! la pistola de manos de la señorita ,innie % la descarg! con cuidado.
=@o no uería ser buena con usted =le di)o la señora 2renchard a tía Spring=. (sted
no me gusta nada.
="o sé. =2ía Spring rescat! la vela de las temblorosas manos de la señora 2renchard
% la de)! en el banco=. Pero, aun así, &uiste buena conmigo.
"a señora 2renchard retorcía el delantal con sus grandes manos estropeadas por el
traba)o.
=,i madre me obligaba a ser buena con usted.
=2u madre era una mu)er adorable.
=-o me e1traña ue piense eso. ="a señora 2renchard parecía abatida, acobardada
ante la peueña tía Spring=. 'lla la uería m#s ue a mí.
='sto es horrible. =Hannah se adelant! para detener a la señora 2renchard.
2ía Spring le hi$o un gesto para ue se apartara.
=Siéntate, Hannah.
Su vo$ era &irme, en nada se parecía a la tía Spring ue Dougald había conocido.
Hannah se sent!.
"a señorita ,innie asinti! % le dirigi! una compungida sonrisa.
=2u madre me mimaba porue %o no era lista como t.. =2ía Spring acarici! el
hombro de la señora 2renchard=. C+!mo te envidiaba %o por tu altura % tu &uer$aD
Dougald ca%! en la cuenta de ue, aunue tía Spring pudiera ser algo olvidadi$a,
comprendía m#s de lo ue él se creía. Se sent! )unto a Hannah.
=-o, señorita Spring, no tenía por ué. -o tenía por ué envidiarme nada. ="a señora
2renchard respir! pesadamente=. +recí o%endo todo el tiempo3 4A%uda a la señorita Spring.
D#selo a la señorita Spring. -o molestes a la señorita Spring.8
=Aué cansado debi! de ser para ti =di)o tía Spring con vo$ apaciguadora.
=+uando &ui lo su&iciente ma%or, me marché % me casé.
='l señor 2renchard parecía un hombre agradable. =2ía Spring levant! las ce)as con
e1presi!n interrogante.
=Fue una decepci!n =di)o lisa % llanamente la señora 2renchard=. -o me sac! de
auí. Simplemente holga$aneaba todo el día % me decía3 4Ha$ &eli$ a la señorita Spring. Así
no tendré ue traba)ar.8 De modo ue entonces tenía a dos personas d#ndome la lata todo el
tiempo. A mi madre % a 2renchard, us#ndome a mí % ador#ndola a usted. (sted se hi$o ma%or.
2enía treinta % dos años % no podía encontrar marido. ,e consolaba pensando ue usted se
había uedado para vestir santos. @o tenía un hombre, pero para lo ue me servía? 'ntonces
usted? usted conoci! al señor "aPrence. 'ra guapo, &uerte % valiente.
2ía Spring sonri! al recordarlo.
=Sí, lo era.
=2odo lo ue %o no tenía. :uardaba mucho resentimiento contra usted, un
resentimiento ue me roía las tripas. ,e alegré de disponer sus citas secretas.
=2e agrade$co tu a%uda.
=@a lo sé. (sted solo veía bondad en mí.
=Auerida?
=-o. -o &ui buena. Solo esperaba ue su hermano los sorprendiera % la echara del
castillo. 'n cambio, /sabe lo ue pas!0 'l señor "aPrence le hi$o un hi)o. ="a señora
2renchard se llev! la mano a los o)os % sollo$!=. @o no podía tener hi)os. 'n todos auellos
años de matrimonio, mi cuerpo nunca germin!. Pero usted? su embara$o avan$aba cada día
m#s. Su señoría, su hermano, envi! al señor "aPrence a la guerra, pero aun así usted seguía
siendo &eli$, acariciando el secreto de su vientre. (sted estaba radiante de &elicidad, % ni
siuiera la perspectiva de su deshonra compensaba mi in&elicidad.
"as l#grimas discurrían por las rosadas % arrugadas me)illas de tía Spring.
=Gud%, t. no eres la responsable de lo ue ocurri!.
=@o le deseaba lo peor. Auería ue toda su &elicidad se acabara.
"os helados dedos de Hannah se cerraron convulsivamente en los de Dougald, ue le
cogi! las manos % se las calent! entre las su%as.
=Si desear algo malo pudiera poner &in a un embara$o, 2renchard, habría muchas
mu)eres sin hi)os =coment! la señorita ,innie.
"a señora 2renchard pareci! no oírla. Solo hablaba con tía Spring % solo la escuchaba a
ella.
=Fue culpa mía. @o no hacía m#s ue odiarla. Imaginé ue se moría % el bebé
también? en lugar de eso, lleg! la noticia de la muerte del señor "aPrence. @o no uería
hacerle daño. Intenté ue todo volviera a su lugar. De veras, pero la noticia le impresion!
tanto ue perdi! al bebé.
=Gud%, uerida, no &ue culpa tu%a. =2ía Spring intent! abra$ar a la señora 2renchard.
"a señora 2renchard se $a&! dando un paso atr#s.
=A%udé a mi madre en su parto. Dio a lu$ una dulce niña, per&ectamente &ormada, pero
demasiado peueña para vivir.
="o recuerdo. =A tía Spring le temblaba la vo$.
=,i madre me la dio para ue la enterrara. Di)o ue la enterrara en tierra sagrada para
ue &uera al cielo, pero ue la escondiera para ue nadie descubriera )am#s su e1istencia. Di)o
ue si lo hacíamos bien, nadie conocería nunca su deshonor, % podría casarse % ser &eli$.
=Pero %o no podía casarme con nadie. =2ía Spring se en)uag! las l#grimas con dedos
temblorosos=. Amaba a "aPrence, % él estaba muerto.
=@o &racasé. 'nvolví al bebé, lo metí en mi ca)a de costura % lo tra)e auí. Pensé ue
estaría seguro. Protegí al bebé de cualuiera ue intentase descubrirlo. "a protegí a usted,
señorita Spring. =Por &in la señora 2renchard levant! la vista de tía Spring % lan$! una
mirada desdeñosa a Hannah=. Pero esa bastarda entrometida encontr! el lugar?
Hannah se abalan$! hacia la señora 2renchard.
Dougald la su)et! del bra$o.
+omo si nada hubiera ocurrido, la señora 2renchard acab!3
=? % ahora, por culpa de ella, usted nunca se casar#. -unca ser# &eli$.
Hannah se acomod! en su asiento, pero la sacudían temblores espor#dicos, como si le
hubieran disparado en las tripas.
Dougald nunca la había visto reaccionar con tanta vehemencia, pero tampoco antes
había oído a nadie llamarla bastarda.
='st# loca =murmur! a Hannah=. A nadie le importa lo ue te ha llamado.
=A mí sí. =Hannah le mir! &i)amente, luego apart! la cara=. "oca o no, a mí sí me
importa.
2ía Spring cogi! las manos de la señora 2renchard en las su%as % la mir! a los o)os.
=Gud%, uerida, /mataste a todos los condes de Raeburn0
=De modo ue lo comprende =murmur! Dougald a Hannah.
=Pobre tía Spring =le contest! Hannah con un susurro=. 2ener ue a&rontar esto
ahora.
"a señora 2renchard respondi! a tía Spring sin vacilaci!n.
=@o no los maté a todos. -o maté ni a su hermano ni a los hi)os de su hermano. Pero a
los otros dos, sí. Iban a destro$ar la capilla para restaurarla. -o podía permitírselo.
=Gud%, matar a la gente es algo malo, mu% malo =le di)o tía Spring.
="o sé. ="a señora 2renchard parecía impaciente con la amable instrucci!n de tía
Spring=. Pero %a estaba condenada por matar a "aPrence % al bebé. /Aué m#s daban los
dem#s0
2ía Spring sacudi! los dedos de la señora 2renchard.
=2ienes ue prometerme ue no volver#s a matar nunca m#s, ni siuiera por mi bien.
"a señora 2renchard asinti!.
=-o lo haré, señorita Spring.
=Ahora, Gud%, creo ue deberías ir a descansar.
=Sí, necesito descansar. =,oviéndose con el cansino letargo de una vie)a arpía, la
señora 2renchard se levant! del suelo % se &ue.
'n la capilla rein! un silencio sobrecogedor % triste.
=-o debí entrometerme =murmur! Hannah &inalmente.
=-o tenías otra elecci!n. =Dougald se volvi! hacia ella=. ,e niego a ue me
asesinen por la ra$!n ue sea.
"a vela trans&orm! el cabello de Hannah en oro &undido, dio a sus o)os un aire de
misterio % la toc! con un &ulgor etéreo. Pero Hannah no era etérea % los problemas ue
e1istían entre ellos no se resolverían tan &#cilmente.
2enían ue hablar.
Dougald no uería. Aunue era &#cil escupir las verdades en un momento de ira, auella
conversaci!n sacaría a relucir verdades, con&esiones e incluso emociones dolorosas.
Pero si no se comunicaban, volverían a separarse. @ eso era algo ue él no podía
soportar.
Hannah levant! la cabe$a, con los o)os abiertos % alarmados.
=Dougald, /ué ocurre0
=2enemos ue?
="ord Raeburn, /no debería enviar a alguien para ue arrestara a la señora 2renchard0
=pregunt! Seaton en vo$ alta % nerviosa.
A Dougald le entraron ganas de sacudir a Seaton. Auella noche uería estar libre de sus
obligaciones como señor del castillo Raeburn. Durante unas horas, uería uedarse a solas
con su esposa para hablar % luego, si todo iba bien, la colmaría de placer hasta &undirse con
ella para siempre.
='sa mu)er mat! a los dos condes de Raeburn =insisti! Seaton=. 2iene ue
arrestarla.
Dougald mir! a las tías. "a señorita ,innie, tía 'thel % tía Isabel se sentaban en el suelo
)unto a tía Spring. 2ía Spring, ue había sido el catali$ador de tantos acontecimientos
horribles, % ue ahora lloraba por su bebé, su amor perdido % su vie)a amiga. Dougald mir! a
+harles, ue sostenía a.n dos candelabros % parecía tan horrori$ado por los emotivos
acontecimientos como solo +harles podía parecer. ,ir! a Hannah, cu%as l#grimas a.n
temblaban en las puntas de las pestañas. @ pens! en la vie)a mu)er rota ue incluso ahora
ba)aba los escalones de piedra ue conducían a la cocina.
Dougald era el señor. 'l bebé debía ser sacado de allí % colocado en un ata.d adecuado.
2endrían ue llamar al capell#n para ue se ocupara de tía Spring. "a señora 2renchard?
tendría ue decidir ué hacer con la señora 2renchard. Auella noche, Dougald no podía
eludir sus obligaciones.
Su conversaci!n con Hannah tendría ue esperar.
=+harles, /puedes seguir a la señora 2renchard0
+harles coloc! el candelabro en una mesa % sali! apresuradamente de la capilla.
=-o tienes por ué preocuparte. "a señora 2renchard no te har# daño, % dudo ue va%a
a escaparse antes de mañana =le di)o Dougald a Seaton.
IQ
"os &unerales habían acabado. "os dolientes se habían ido. Solo uedaban las &lores con
sus tallos caídos % su olor marchito. "as &lores, Dougald % Hannah.
Se sentaban uno al lado de otro, solos en la capilla, sin tocarse, mientras el inc!modo
silencio se alargaba tanto ue Hannah se pregunt! si sería capa$ de simular una emergencia %
escaparse por la puerta.
=(n día triste =coment! Dougald, por &in.
=-o lo sé. Ho% han enterrado algo m#s ue el bebé de la señora 2renchard % tía Spring
=di)o Hannah, agradecida de ue Dougald hubiera hablado por &in.
Dougald se volvi! hacia ella, con las ce)as arueadas % la cara p#lida.
=/Aué m#s0
Hannah se dio cuenta de ue, después de los acontecimientos de la noche anterior =el
descubrimiento del peueño ata.d, la con&esi!n de la señora 2renchard, el desma%o ue había
su&rido, su &unesta caída por la escalera=, Dougald tenía motivos para alarmarse al oír ue
habían enterrado alguna cosa m#s sin su conocimiento.
=Solo me re&ería a ue a tía Spring, % a todas las tierras de Raeburn, les han uitado un
peso de encima. 'l misterio est# resuelto, la mancha disuelta % mañana ser# otro día. ="e
sonri! con la esperan$a de ue le devolviera la sonrisa=. ,añana recibiremos a la reina de
Inglaterra.
=:racias a ti, uerida. =Dougald no sonri! % su elogio &ormal la de)! helada=.
Porue t. escuchaste cuando tía Spring habl! de su amor perdido.
Dougald vestía un tra)e negro % tenía una e1presi!n implacable. "a rela)aci!n ue
reinaba entre ellos la noche anterior se había es&umado % ella no sabía por ué. Había visto la
trans&ormaci!n de Dougald en la capilla auella noche. "a había estado mirando concentrado,
prestando atenci!n solo a ella. 'ntonces Seaton había hablado % el Dougald ue la cogía de la
mano, ue la escuchaba cuando hablaba, ue respetaba su opini!n, se había es&umado. 'n su
lugar aparecía el antiguo, remoto, responsable Dougald, señor de la heredad % maestro de la
organi$aci!n.
/Se arrepentiría de lo ue le había dicho a%er0 /De las verdades ue le había revelado0
/Había ella dicho algo ue le hubiera hecho pensar a Dougald en lo mucho ue se arrepentía
de su matrimonio0
/Intentaba decirle ue se &uera auel mismo día0
Por su parte, Hannah se comportaba como cualuier esposa ue estuviera a punto de ser
repudiada. Se sentaba serenamente, con la espalda recta % las manos en el rega$o, % se
es&or$aba por poner una e1presi!n agradable. 'n resumen, se comportaba con dignidad %
gracia.
=2ía Spring es un poco despistada, pero no est# loca. Anoche llor! sobre ambos
cad#veres, ho% los enterr! en el pante!n &amiliar, % pronto estar# arriba con las dem#s tías
dando los toues &inales al tapi$.
=Así ue /te gusta mi tía Spring0 =pregunt! Dougald.
=,ucho. =Hannah observ! c!mo el sol de la tarde &iltraba sus ra%os a través de los
vitrales de colores % tra$aba ra%as escarlatas % doradas en el tra)e negro de Dougald % en sus
ueridos rasgos=. "as tías son adorables, % ninguna de ellas pareci! especialmente
sorprendida por el relato del bebé de tía Spring.
='lla se lo había contado.
='so no es el tipo de cosas ue cuenta una mu)er. 's di&ícil hablar de algo tan
doloroso, pero la verdad est# ahí si t. la escuchas.
=/'st#s diciendo ue %o no escuché0 =pregunt! él, bruscamente.
Auella actitud tan a la de&ensiva sorprendi! mucho a Hannah.
=-o del todo.
=Probablemente es cierto. ,i padre nunca escuchaba % %o tuve ue es&or$arme por ser
como él. Hasta hace poco me había ido bastante bien. =Se inclin! hacia delante, con los
codos apo%ados sobre los muslos, % contempl! el altar=. /2e e1plic! alguna ve$ mi abuela
algo sobre mi padre % %o0
Hannah se ued! sin respiraci!n. Dougald iba a hablarle de él, del pasado, a ella.
=-o, en realidad, cuando le preguntaba, me decía ue tu padre era un santo % ue,
como hi)o de santo, t. eras un santito =repuso, es&or$#ndose en mantener un tono
humorístico.
Dougald se ri!, como se suponía ue debía hacer, pero no la mir!.
=Seguro. ,i abuela creía ue su &unci!n en la &amilia era la de paci&icadora % creadora
de iconos, % si tenía ue mentir para cumplir su deber, sería una mentira bien contada.
Hannah se &i)! en las manos de Dougald. 'staban crispadas % tenía los nudillos blancos
de la tensi!n. "e era di&ícil, tan di&ícil, ue le entraron ganas de darle unas palmaditas en la
mano % decirle ue no se preocupara. Pero no lo hi$o. El uería decirle algo. 'n realidad
deseaba mantener una conversaci!n ue no se viera interrumpida por una pelea o una herida
de bala.
=@a sospechaba %o ue no eras el santito ue tu abuela pretendía =le di)o Hannah.
=-o ha% ue hablar mal de los muertos, pero tuve mis ra$ones. =Su boca recuper! la
habitual dure$a=. -o me acuerdo de mi madre. ,i abuela me dio todo el a&ecto, pero mi
padre era un tirano ue no sentía ning.n amor por mí ni ning.n interés por lo ue %o hacía,
salvo auello ue contribuía positivamente a ensal$ar el nombre de la &amilia.
=De modo ue te rebelaste.
=@a has oído los rumores.
=Algunos =admiti!=. Hace años, % m#s recientemente de boca de Seaton.
=Seaton. =Dougald sonri!, pero no con simpatía=. Si él hubiera conocido los
detalles, habría cenado &uera durante años.
=/2an horrorosos son los detalles0
=,i padre insistía en el traba)o duro % la abstinencia. @o me burlaba de él. ,i abuela
no de)aba de decir tonterías acerca del honor de la &amilia % la tradici!n. @o lo odiaba. 2odo lo
ue decía me parecía pasado de moda % restrictivo. @o sabía lo ue uería, % no era la vida de
un hombre de negocios, siempre con su tra)e negro % la corbata alrededor del cuello. =,u%
serio, Dougald se toc! la corbata tan &ormalmente anudada=. -o, mi &amilia era rica, así ue
%o uería dedicarme a la buena vida. +uando tenía uince años, cada noche bebía hasta perder
el sentido, &umaba puros hasta apestar % visitaba a las m#s re&inadas prostitutas. 'ra todo un
hombre, un hombre duro.
Hannah no podía imaginarse a Dougald llevando una vida tan desen&renada.
"evant! la mirada para toparse con la mirada incrédula de Hannah &i)a en él % añadi!3
=Hasta ue mi padre cort! la mensualidad.
Hannah hi$o una mueca.
=-o podía creerlo. -o podía creer ue me hubiera hecho auello a mí. "o odiaba
tanto.
="o comprendo.
"a mir! &i)amente.
=/2.0
=@o también tuve un padre =se e1plic!=. El no se cas! con mi madre.
=2al ve$ uiso, pero no pudo desa&iar a sus padres.
="os abuelos ue conoceré mañana.
+asi dese! poder evitar ese encuentro hasta ue hubiera desarrollado m#s con&ian$a en
sí misma, un espíritu m#s &uerte, o ue al menos lo peor de su tormenta emocional hubiera
pasado.
=CBa%a pare)a hacemosD =di)o Dougald en su tono m#s pesimista.
=C-o lo digas tan alegrementeD
-o respondi! de ning.n modo a su )ocosidad.
=/De modo ue regresaste a casa0
=/@o0 @o no. ,i padre estaba intentando ue regresara de rodillas. @ %o estaba
decidido a ue no lo consiguiera.
Hannah se imaginaba a Dougald, m#s )oven, atragant#ndose de orgullo.
=/Bivías con tus amigos0
=+uando el dinero de la &amilia se acab!, no me ued! ning.n amigo.
-o parecía amargado, pero la deserci!n de sus amigos debi! de enseñarle al )oven una
brutal lecci!n.
=/Aué hiciste0
Dougald dirigi! a Hannah una mirada de sosla%o.
=2oué &ondo. 'ra un canalla de primer orden. Dirigía una banda de matones.
Pele#bamos contra otros matones, atac#bamos a cualuier dandi lo bastante loco como para
aventurarse a salir después de ue oscureciera % rob#bamos cualuier cosa ue tuviéramos a
mano, %, cuando me cogieron? =Su vo$ se e1tingui!.
A Hannah le dio un brinco el cora$!n. CA los ladrones los ahorcabanD
=/2e cogieron0
='l magistrado tuvo ue enseñarme la horca antes de ue me rindiera % enviara un
mensa)e a mi padre. =Se puso derecho % con total ine1presividad añadi!=3 ,i padre muri!
de la impresi!n. Se llev! la mano al cora$!n % se desplom!.
Hannah se sent! cariacontecida e intent! imaginar c!mo había in&luido el sentimiento
de culpabilidad en un muchacho impresionable.
=+harles pag! al magistrado un suculento soborno % me sac! de la c#rcel. ,e llev! a
casa a ver a mi padre? % allí estaba, en el ata.d.
=CAué horrorD =susurr!.
Dougald se ued! mirando las &lores, ue se marchitaban en el )arr!n.
="os &unerales siempre me hacen pensar en mi padre.
Hannah por &in lo comprendi! todo.
=2e culpas a ti mismo por su muerte.
=@ con cierta ra$!n.
A Hannah se le pusieron los pelos de punta de indignaci!n.
=C+laro ue con cierta ra$!n, pero no &ue culpa tu%aD Solo eras un muchacho. El debi!
haberte enseñado valores, % si en un primer momento no lo consigui!, habría tenido ue
insistir. Debi! ir a buscarte % convencerte de ue regresaras. El había triun&ado como
empresario. 2uvo ue ser un golpe para su orgullo. 'n lugar de eso muri! sin verte siuiera.
Dougald la mir!, con la boca torcida en una sonrisa pícara.
=/Por eso siempre colaboras con los or&elinatos, % encuentras traba)os decentes para
los hombres de las calles % las mu)eres de los asilos0
=2engo mucho ue reparar.
=@a me parecía a mí ue ocultabas una vena bondadosa. =Apo%! la cabe$a sobre su
hombro, luego se puso mu% tiesa=. Sin embargo, siempre &uiste un hombre de negocios
implacable.
=Porue uería ser me)or ue mi padre, sí. Pero también tenía dieciséis años cuando
tomé las riendas del negocio. Si no hubiera sido despiadado, los 4amigos8 de mi padre me
habrían borrado del mapa.
Hannah intent! hablar. -ecesitaba hablar, contarle lo ue había descubierto auellos
.ltimos días.
Pero él malinterpret! su intento.
=-o intentes decirme ue, de haberlo sabido, te habrías uedado. -o lo habrías hecho.
@o estaba decidido a superar a mi padre en todos los aspectos posibles, incluido el de bestia
despiadada. +on el tiempo te habría ahu%entado =di)o Dougald con honda sinceridad.
Hannah intent! volver a hablar.
Pero él le hi$o gestos para ue se callara.
=2. eras demasiado )oven para mane)arme. -o tenías madre ni amigos ni nadie ue te
di)era lo ue debías hacer ante un hombre cabe$ota % est.pido. -o debí casarme contigo
siendo t. tan )oven. Ese &ue mi error.
=/,a%or error ue mentirme sobre mi boutiue0 =solt! ella por &in.
Dougald se ued! mir#ndola % cuando observ! su impaciencia le puso la mano en el
hombro % se recost! en el banco.
=,e empie$a a doler la herida?
=A mí también.
Dougald se puso derecho.
=/'l tobillo0
=-o. ='sta ve$ le tocaba a ella volver la cara al &rente % hablar hacia las &lores=. "a
herida ue me in&ligiste cuando di)iste ue te abandoné sin intentar salvar nuestro matrimonio.
=CAhD =Dougald intent! borrar el dolor de Hannah % asumir toda la responsabilidad=.
Formaba parte de mi plan para ale)arte.
="a parte basada en la realidad. =Hannah volvi! a mirarle=. -o me mientas,
Dougald. Recono$co la verdad inmediatamente. He pasado demasiados años intentando
)usti&icar mi huida ante mí misma. Sabía ue había hecho mal.
='ras )oven.
=9tras mu)eres han contraído votos matrimoniales a los dieciocho años % los han
mantenido. ,e &ui porue uería irme antes de estar embara$ada de tu hi)o.
Dougald dio un salto, casi como si le hubiera alcan$ado otra bala.
=Parece ra$onable.
=Sí. Sí, lo era. Pero lo cierto es ue, ba)o mi ingenuo asombro, se movían los
&antasmas de mi pasado. Siempre me susurraban al oído. =+on un tembloroso suspiro
admiti!=3 -unca creí ue nuestro matrimonio durase.
'l rostro de Dougald se convirti! en la &ría m#scara del hombre de negocios % el señor
de Raeburn.
=@a veo.
=-o, no lo entiendes. 2. % %o no podíamos estar peor empare)ados. 2., con tanto ue
demostrar. @o, sabiendo ue ning.n hombre me uerría eternamente.
"a m#scara se le ca%!, de)ando ver a un hombre con&uso.
=/Aué no te uerría0 @o te uería todo el tiempo. 2anto ue me daba vergLen$a. 2emía
perder el control. /-o lo sabías0
=-o, % si lo hubiera sabido, no habría servido de nada. "o ue %o había vivido era ue
ning.n hogar en el mundo duraba. -o para mí.
=@o permití a +harles ue dirigiera nuestro hogar, así ue nunca &ue tu hogar.
=Pero t. tenías ra$!n al decir ue podía haberme en&rentado a él % ganarle. 2enía las
armas. Solo ue? pensé ue no tenía sentido. =Hannah había oído el relato de Dougald, le
había conmovido la verdad, % uería o&recerle la verdad a cambio. Pero era duro. Dolía como
duelen los antiguos recuerdos. Aun así, habl!, sin hacer caso del temblor de su vo$=. ,i
madre? t. conociste a mi madre.
=(na buena mu)er.
=Sí, % me cri! lo me)or ue pudo. ,e rode! de amor. Intent! hacerme orgullosa %
&uerte, pero tuvo ue de)arme mientras se iba a traba)ar. =Intent! sonreírle=. /Sabes0, las
primeras palabras ue recuerdo haber oído &ueron3 4C'h, bastarda, de)a esoD8 ,i niñera no se
acordaba de mi nombre. 2ampoco se acordaba del de sus hi)os. Así ue %o &ui3 4C'h,
bastardaD8
Dougald se agarr! al banco ue tenían delante.
=/2. madre sabía esto0
=+laro ue no, % no se lo conté. =Record! las veces ue había uerido cont#rselo,
pero había reconocido la carga ue llevaba su madre=. /Aué otra alternativa le habría
uedado0
=-inguna. =Dougald &runci! el ceño=. Pero no entiendo ué tiene ue ver esto con
nuestro matrimonio. -unca me preocup! ue &ueras legítima o no. @o nunca te lo reproché.
Habría matado a cualuiera ue lo hubiera hecho.
=/Por mí0 ='ndere$ando la columna, Hannah le plante! la di&ícil pregunta=3 /9
porue nadie debía calumniar a tu esposa0
=Por ti? porue? nunca? =2artamude! hasta callarse=. @o? no lo sé, Hannah.
Incluso en auel tiempo, cuando era un )oven egoísta, no todo lo hacía por orgullo. Pero?
pero me importa un cara)o lo ue los dem#s puedan pensar de ti. "o .nico ue me importa es
lo ue %o creo, % %o creo ue eres una mu)er e1traordinaria.
Hannah se carca)e! un pouito.
=Ahora lo creo %o también.
=/Aué eres una mu)er e1traordinaria0
=Aue no te importa lo ue piensen los dem#s.
='ntonces cree esto también3 solo una mu)er e1traordinaria podría haberme hecho
desistir de mi planeada vengan$a.
(na buena declaraci!n, una declaraci!n ue ella atesoraría. Dougald resplandecía de
sinceridad, con m#s brillo ue los colores del vitral. 'staba orgulloso de ella %, si lo deseaba,
podían de)ar de hablar %a. @a se habían dicho demasiado. Hannah no tenía por ué cont#rselo
todo. -o tenía ue revelarle todas las vergon$osas evocaciones.
=Sé uién so% =repuso=. Sé lo ue he hecho. +onocí % abandoné a un bo%ante
empresario en un mundo de hombres. ,e do% cuenta de ue he crecido % no so% la misma
chica ue te abandon! a ti % a nuestro matrimonio.
Dougald había sido tan valiente ue ella no podía ser menos. /-o se apartaría de ella si
le mostraba los horribles secretos ue guardaba encadenados en la ma$morra de su alma0 /Se
apartaría de ella0
Auiso reírse, pero se contuvo. 2al ve$ sus horribles secretos no residieran en su alma,
sino en sus tripas, pues tenía retorti)ones en el est!mago ue protestaba cuando se planteaba
contarle la verdad.
=Dices ue so% e1traordinaria, si t. lo dices? no vo% a discutir contigo.
=Esta es mi Hannah =aprob! Dougald.
+uando descubriera uién era realmente, probablemente le daría la espalda.
Humedeciéndose los labios, Hannah conclu%!3
="a ma%oría de los días.
=Sabía ue tenía ue haber alguna trampa.
=A veces, alguien dice algo % todo el temor % la culpabilidad me asaltan como una
oleada. +uando era una niña, hacía amigos con mucha cautela. @o les gustaba. -os reíamos
)untos. +omíamos )untos. @o pensaba 4esta ve$ ser# di&erente8 % luego ellos la emprendían
contra mí en cuanto se enteraban. =Hannah intent! mirarle, pero aunue había tenido con
auel hombre la ma%or intimidad ue cualuier mu)er puede tener, le resultaba imposible
mantenerle la mirada. Se dio cuenta de ue la intimidad &ísica no podía compararse con el
hecho de compartir pensamientos, recuerdos, sentimientos=. -o puedes pegar a un perro
cada día sin ue m#s tarde o m#s temprano te ataue.
Dougald se reclin! hacia atr#s para observarla con esa mirada enigm#tica % c!mplice.
=Anoche pensé ue ibas a saltar al cuello de la señora 2renchard.
2enía la esperan$a de ue no lo hubiera notado. CPobre HannahD Dougald lo notaba
todo.
=Hacía mucho tiempo ue no lo oía3 bastarda. ,e llam! bastarda.
Se toc! la &rente, los labios, la garganta. +on auellos gestos revelaba su nerviosismo,
pero no podía evitarlo. 2enía ue moverse, tenía ue sacudirse el dolor de encima, o toda su
vie)a ira crecería en ella. 2emía ue la pose%era % volver a ser la )oven Hannah otra ve$3
desesperada por complacer, temerosa de un recha$o, siempre en busca de un hogar % de una
&amilia propia.
=+reía ue lo había superado. =De)ando caer las manos en el rega$o, di)o con una vo$
grave e intensa=3 Pero cuando la señora 2renchard me llam! eso, solo uería hacerla callar
antes de ue todo el mundo se enterase? antes de ue todos me dieran la espalda.
=2odos? las tías no te darían la espalda. 2e adoran.
=C"o sé, lo séD Pero no podía pensar, solo uería pelearme o huir.
=CAhD =Ahora comprendía=. +omo hiciste conmigo.
=2emí ue me hicieras daño. A medida ue me iba enamorando m#s % m#s de ti, me di
cuenta de ue cuando me dieras la espalda mi dolor sería devastador. =Ahora le dolía
contarle lo vulnerable % asustada ue había estado. @ saber ue, con él, a.n se sentía así=.
+asi me hiciste un &avor cuando me negaste la boutiue. ,i sueño no estaba destruido por
completo. ,e diste la e1cusa ue andaba buscando. "a e1cusa para de)arte.
Dougald se levant! % se volvi! a sentar.
=Dios mío, nunca habríamos podido estar )untos.
=-o. =Se alegraba de ue comprendiera la verdad % sabía ue también ella era
consciente de ello. Había sido culpa de ambos el &in de su matrimonio=. Antes %o tenía ue
aprender ue podía hacer amigos, ue no era solo la pobre peueña bastarda ue el mundo
despreciaba. 2.? t. tenías ue aprender ue no uerías ser como tu padre.
=@o no aprendí ue no uería ser como mi padre. Solo aprendí ue, gracias a ti, no
podía ser como él. /+!mo podía ser &río, indi&erente, poco cariñoso, cuando te tenía a ti ue
me replicabas bruscamente % me importunabas % me llevabas a las cimas de la pasi!n0 ="e
cogi! cariñosamente las manos % se las &rot! contra las su%as=. Ha% un sabio re&r#n ue dice
ue nunca puedes cru$ar el mismo río por segunda ve$. Puedes volver a la orilla, al mismo
lugar, pero el agua ue allí estaba %a ha &luido hasta el mar. -osotros estamos en la orilla de
un río % %a hemos estado allí, pero no es el mismo río.
=2ampoco somos las mismas personas. =Hannah le devolvi! el apret!n en la mano=.
,e gustaría volver a cru$ar el río contigo.
(na sonrisa se e1pandi! por el rostro de Dougald. (na sonrisa abierta, una sonrisa ue
unía al vie)o % encantador Dougald con el Dougald nuevo % taciturno.
=/,e est#s pidiendo ue me case contigo0
Hannah se ued! inm!vil. Durante un momento record! c!mo él había mauinado su
vengan$a contra ella. 'l recuerdo de su hiriente diatriba surgi! de la memoria e irrumpi!
como un drama en el escenario de su mente.
Si ahora se rendía a él, él habría ganado. Sería su%a para siempre, % él podría herirla
cuando le viniera en gana.
Pero el Dougald ue le cogía las manos había tenido &e en las creencias de Hannah. "e
había mostrado c!mo era él en el pasado. "e había escuchado cuando ella hablaba. Aunue no
lo aprobaba, incluso había recibido una bala ue iba destinada a ella. 2enía ue devolverle esa
&e. 2al ve$ no era amor o solo era pasi!n, pero era Dougald, % Hannah lo uería a él.
Así ue respir! hondo % di)o3
=/Recuerdas cuando me di)iste ue uerías ue me enamorara de ti para poderme
someter a tus e1igencias como esposo0
Dougald contest! con recelo.
=Sí.
=;ueno? la mitad de tu plan ha tenido é1ito.
"o comprendi! de inmediato. "a abra$! % la estrech! &uerte, apo%ando la me)illa en el
cabello de Hannah.
=,e has hecho m#s &eli$ de lo ue había sido en toda mi vida. ,e gustaría poder?
esperar. =Se puso en pie % la oblig! a levantarse con él=. Ben.
"a arrastr! &uera del banco % la llev! hasta la parte delantera de la capilla. "a coloc!
directamente delante del altar % ocup! su lugar al lado de ella.
@a había estado en el altar con él en otra ocasi!n. 'ntonces los bancos estaban ocupados
por las me)ores &amilias de "iverpool, ella iba ataviada con un vestido del m#s delicado
terciopelo a$ul, % un sacerdote ocupaba el p.lpito.
'n esta ocasi!n la capilla estaba vacía de testigos, llevaba un vestido negro de luto %
solo los dos sabían lo ue se habían dicho auel día, pero comprendi! lo ue él se proponía.
'sta ve$ los votos serían reales.
+ogiéndole otra ve$ las manos, se volvi! hacia ella % la mir! a la cara durante un largo
rato.
=Ha habido veces durante esta semana ue pensé ue nunca volvería a amar. ,e
despertaba con la esperan$a de verte. ,e deleitaba con el recuerdo de tu sonrisa. +aminaba
por los pasillos imagin#ndome ue t. andabas conmigo. ,e sangraba el alma cada ve$ ue te
veía? el revuelo del enca)e, el satén de tu escote, tu cintura breve? ,e decía a mí mismo
ue solo te uería en mi cama, pero cada día me acercaba m#s a la verdad. 2e uería como
esposa.
Hannah debería haberse sentido radiante de triun&o. Había intentado hacerle su&rir % lo
había conseguido. Pero Dougald %a había su&rido bastante en su vida % ella no volvería a
hacerle su&rir )am#s.
"os o)os de Dougald eran solemnesK la vo$, pro&unda % vibrante.
=Auiero hablar contigo. Auiero escucharte. Auiero caminar contigo % sí, te uiero en
mi cama. 'so es lo ue uiero ho%. 'so es lo ue uerré dentro de cien años. Si prometes ser
mi esposa para siempre, %o me doblegaré a tu &elicidad. Por &avor, Hannah, /ser#s mía0
Auiso decírseloK ue él lo había sido todo para ella, su guardi#n, su amante, su marido.
Durante años él era el hombre de cu%o recuerdo huía. Durante años había sido el hombre ue
ella recordaba. Desde ue había entrado en el castillo Raeburn, él había sido su )usto castigo,
su de&ensor, % nada m#s % nada menos ue su hombre.
Pero apenas podía hablar. "o .nico ue pudo hacer &ue cogerle el rostro entre las manos
%, mir#ndole a la cara con los o)os llenos de l#grimas, susurrarle3
=Para siempre. So% tu%a para siempre.
7R
'l tren había llegado. "a reina Bictoria estaba de camino en el carrua)e ue había traído
desde su casa de "iverpool, % Hannah entraba en el recién construido vestíbulo de la planta
principal del castillo.
='st# lloviendo. /+!mo se atreve a llover ho% de entre todos los días0
='sto es Inglaterra =replic! Dougald=. Su ma)estad %a se ha mo)ado antes.
Hannah le dirigi! una mirada ue le decía abiertamente lo ue pensaba sobre su sentido
com.n, % esper! a ue entraran las tías % se pusieran en &ila.
Dougald no sabía ué le alegraba m#s a Hannah, la perspectiva de regalarle a su
ma)estad el tapi$ o saber ue sus abuelos estarían presentes en la recepci!n ue seguiría a este
acto. +iertamente des&ilaba de un lado a otro de la &ila de tías, solt#ndoles un discurso ue
habría enorgullecido a -elson, % les pasaba revista una a una para comprobar si vestían
apropiadamente.
"as tías, benditas ellas, estaban tan nerviosas ue se lo permitían.
Dougald sigui! a Hannah mientras las pelli$caba, las ponía derechas % en general les
daba un susto de muerte, % al pasar sonri! a cada una de ellas.
='l terciopelo carmesí va mu% bien con tu constituci!n, tía Isabel. 'l a$ul te re&uer$a
el color de los o)os, tía 'thel. 2ía Spring =le cogi! las manos % las separ!=, las &lorecillas
rosadas sobre el te)ido blanco son tan alegres.
=,e gustan =repuso tía 'thel=. -o crees ue es demasiado pronto, después de los
&unerales, /verdad0
Habían asistido a dos &unerales en un día % una celebraci!n al día siguiente parecía un
poco peculiar.
=+reo ue los &unerales son circunstancias e1traordinarias % la visita de la reina es un
momento especial. A su ma)estad no le gustaría tener la sensaci!n de ue se entromete en
nuestro luto, % nosotros no ueremos ue ella se sienta inc!moda por un duelo innecesario.
='so le di)e %o a Spring, señor =di)o la señorita ,innie.
='res mu% sabia =contest! Dougald=. @ debo decirte ue est#s adorable con esa
seda gris.
"a señorita ,innie se alis! la &alda.
=Hace años ue no la llevaba. 'st# un poco anticuada.
=Pero, con la clase ue t. tienes, la llevas mu% airosa aunue la moda sea antigua.
Dougald mir! c!mo las tías &ormaban un grupito % se reían % charlabanK luego se acerc!
al arco de la entrada donde Hannah estaba de pie con los bra$os en )arras % los puños
apretados.
=/+!mo lo has hecho0 =le pregunt!.
=/Aué0 ="e sonri!.
=+onseguir ue se rela)en. Se lo he estado diciendo, pero no me han hecho ning.n
caso.
=-o lo entiendo. ="e acarici! un mech!n de cabello dorado=. /2e he dicho lo
hermosa ue est#s ho%0
Hannah rela)! los puños.
=2u vestido es per&ecto para una visita de la reina. -unca se me habría ocurrido ue
ese color dorado combinara tan bien con tu pelo.
(na breve sonrisa adorn! los labios de Hannah % ba)! la mirada.
=,e gusta.
='l brillo de la seda aporta el toue de elegancia preciso a la moda severa.
=So% alta. "os volantes me uedan ridículos.
=2ienes un estilo maravilloso. =+ogiéndola de la mano la condu)o hasta la puerta de
la calle, una de esas puertas de madera dobles con una ventana superior % otra a cada lado.
Después de darle una palmadita en el hombro a los criados ue vigilaban el camino, Dougald
le di)o a Hannah=3 Imagínate ue eres su ma)estad % ue acabas de entrar en el castillo
Raeburn. /Aué pensarías0
Hannah mir! a su alrededor % él hi$o lo mismo. 'l meticuloso traba)o de los carpinteros,
%eseros % albañiles no daba ninguna sensaci!n de haberse acabado a toda prisa. 'l suelo de
m#rmol rosado se e1tendía con lisura desde el vestíbulo hasta la madera noble del pasillo
principal. "os marcos de madera labrada brillaban de pulidos ue estaban, % la pintura de
color crema embellecía las paredes.
='s adorable =repuso Hannah.
=+reo ue deberíamos recubrir el interior de los arcos con pan de oro? cuando
tengamos tiempo, claro.
Hannah levant! la vista.
=Sí.
='sto% especialmente satis&echo del detalle de m#rmol de la nueva escalera e1terior.
's una pena ue su ma)estad no se percate de ello con la lluvia.
Hannah se arrop! los hombros con el chal de &lecos.
=Dougald, /est#s intentando deliberadamente tranuili$arme0
Sabía ue era demasiado lista.
=/Funciona0
Por un momento, Hannah pareci! debatirse entre la risa % la ira, pero su sentido del
humor gan! la encarni$ada batalla. Se ri! a regañadientes.
='res un brib!n.
=(n brib!n adorable.
=De)a de sonreír. =Hannah mir! a su alrededor=. 2odo el mundo se va a enterar de lo
ue estuvimos haciendo anoche.
=CDé)alos ue se enterenD
=A.n no saben ue estamos casados.
='so me gusta bastante. -o había hecho nada ilícito desde? bueno, desde la .ltima
ve$ ue lo hicimos.
="a semana pasada.
Hannah pens! ue el hombre merecía consumirse de amor por el modo en ue la había
manipulado, aunue &uera por una buena causa, así ue mientras se ale)aba se permiti!
lan$arle una mirada seductora por encima del hombro.
-o había tenido ocasi!n de practicar las miradas de coueteo, pero auella pareci!
e&ectiva porue Dougald se puso derecho, perdi! la sonrisa % la sigui! a grandes $ancadas
hasta el lugar donde se encontraban las tías.
='sto% tan emocionada =di)o Hannah en un tono mucho menos &ormal.
=/'st# segura de ue a su ma)estad le gustar# el tapi$0 =pregunt! tía 'thel por uinta
ve$.
='s el tapi$ m#s maravilloso ue he visto en mi vida =di)o Hannah=. Solo a un tonto
no le gustaría el tapi$, % la reina Bictoria no es ninguna tonta.
=C-osotras también estamos tan e1citadasD =di)eron las tías a coro después de
intercambiar unas miradas.
Seaton dobl! la esuina derrapando.
=/"lego tarde0
=-o =respondi! Hannah.
Se ued! sorprendida mirando la vestimenta de Seaton. ,ientras los dem#s hombres
llevaban colores circunspectos % sombríos para recibir a su soberana, Seaton se paseaba u&ano
como un pavo real en una combinaci!n de esmeralda, amarillo % a$ul oscuro.
=Auerida señorita Setterington, /me presentar# a su ma)estad0 =suplic! a Hannah
haciéndole su me)or reverencia.
=+uando el protocolo lo permita, sí. ='l protocolo sería cuando la reina Bictoria
necesitara un poco de entretenimiento=. Pero posiblemente debería esperar en el gran sal!n.
=C+omo guste, señorita SetteringtonD =repuso con o)os brillantes, estir#ndose el
chaleco de satén a cuadros.
Hannah sonri! cuando se hubo ale)ado.
='s encantador =e1clam!.
='s un cretino =respondi! Dougald.
'l criado ue vigilaba casi trope$! cuando lleg! para anunciar3
=Señor, est#n auí. (na docena de carrua)es, llenos.
(na gran revuelo estall! entre la servidumbreK a cada grupo se le había asignado un
puesto % cumplían tena$mente con su obligaci!n esperando ver a su reina. 'l ma%ordomo
abri! la puerta. "os laca%os, con sus paraguas, se apresuraron a salir % ba)ar las escaleras
vestidos con sus me)ores libreas % sabiendo ue tendrían el honor de escoltar a alg.n miembro
de la &amilia real. (n )oven mu% a&ortunado había sido elegido para su)etar el paraguas m#s
grande encima de su ma)estad la reina, % temblaba del honor ue se le había hecho.
Hannah pensaba ue la emoci!n solo podía ser un modo de aliviar la tensi!n para la
&amilia % para el personal. "a visita de la reina inadvertidamente había distraído la atenci!n de
la muerte de la señora 2renchard % del descubrimiento de la hi)a de tía Spring. Durante las
pr!1imas semanas, solo se hablaría de su ma)estad, de la &amilia real % de la recepci!n.
"as tías corrieron a &ormar una ve$ m#s, % Hannah ocup! su lugar al &rente de esa &ila.
Dougald no conocía a su ma)estad, así ue Hannah saludaría primero a la reina % luego se lo
presentaría.
Dougald estaba solo de pie )unto a la puerta abiertaK era un atractivo hombre alto %
austero de una dignidad inusitada % un aspecto &ísico imponente.
Hannah lo sabía mu% bien. "a noche antes había e1plorado cada m.sculo, cada nervio,
cada milímetro de su piel. Realmente debería haber dormido m#s, pero /de ué valía el sueño
cuando se estaba enamorada0
=Su ma)estad.
"as palabras de Dougald, su reverencia, obligaron a Hannah a volver a centrar su mente
en el vestíbulo, de donde nunca debi! ale)arse.
"a reina de)! el abrigo en las manos del ma%ordomo. 'ra una mu)er peueña de cabello
negro % piel blanca, ue llevaba solo seis años haciendo el papel de reina, pero %a había
de)ado huella en la naci!n. Adoraba a su marido, ue adoraba a sus dos hi)os, % llevaban una
vida &amiliar e)emplar. 'n realidad, Hannah se percat! con asombro de ue su ma)estad volvía
a estar embara$ada.
Hannah miraba con avide$ el hinchado vientre de su ma)estad. Por alg.n motivo, el
embara$o le parecía un estado mu% deseable.
Avan$! % le hi$o una reverencia.
=Su ma)estad.
=Señorita Setterington. =+on una cariñosa sonrisa, la reina Bictoria le tendi! la mano
=. ,e alegro de volver a verla.
'l príncipe Alberto estaba )unto a ella % detr#s de él se e1tendía una &ila de in&antes de
la mano de sus niñeras, damas de compañía % caballeros de la real c#mara, todos en&undados
en sus abrigos, ue subían pesadamente los escalones, entraban en el vestíbulo % chorreaban
en el suelo.
=Su ma)estad, me alegro mucho de volver a verla. =+onsciente de ue tenía ue darse
prisa, para ue todo el mundo pudiera entrar, Hannah se volvi! hacia Dougald=. Su
ma)estad, /me permite presentarle a Dougald Pippard, conde de Raeburn0
="ord Raeburn, me alegro de conocerle.
"a reina Bictoria camin! hacia las tías. Dougald la acompañ!.
='s un placer conocerla. /Puedo presentarle a las damas por cu%o traba)o est# usted
auí0
Hannah se apart!, pero observaba con orgullo mientras las tías cautivaban a la reina % al
príncipe Alberto. "os invitados continuaron entrando, las tías condu)eron a la reina Bictoria
hacia el gran sal!n donde colgaba el tapi$ acabado detr#s de una cortina % Hannah dirigi! a
los invitados % a los sirvientes para ue la visita transcurriera con la ma%or &luide$ posible.
Al &inal, not! ue cuatro de los invitados se uedaban uietos a su lado. Se volvi! hacia
ellos, preparada para mostrarles el camino hacia el gran sal!n cuando vio a?
=C+harlotteD
"a antigua lad% +harlotte Dalrumple, co&undadora de la Distinguida Academia de
Institutrices, sonreía encantada. @ a?
=CPamelaD
"a antigua señorita Pamela "oc<hart, otra co&undadora de la Distinguida Academia de
Institutrices, abra$! a Hannah.
=CSu ma)estad nos pidi! ue viniéramos para darte una sorpresaD /-o est#s
sorprendida0
='sto%? anonadada.
Hannah casi no podía hablar de la emoci!n. Auellas eran sus amigas, las dos personas,
entre todo el mundo, con uienes había compartido sinsabores % tribulaciones, alegrías %
triun&os. ,ientras Hannah recibía el abra$o m#s contenido de +harlotte, su cora$!n estaba
desbordado de alegría.
Por encima del hombro vio al vi$conde Rus<in mir#ndolas encantado con un orgullo
ue solo el marido de +harlotte podía sentir.
'l marido de Pamela, lord Jerrich, se ri! mientras las tres mu)eres se miraban entre sí,
se volvían a abra$ar % se apartaban de nuevo.
=-o puedo creer ue estéis auí. =Hannah intent! hacer una reverencia a ambos
caballeros sin de)ar de abra$ar a sus amigas=. 'sto% tan emocionada. 2an contenta. 2odo ha
salido tan bien. C9h, +harlotteD CPamelaD
Rus<in cru$! los bra$os sobre su enorme pecho.
='s bueno contemplar la emoci!n de las mu)eres.
=@ ue lo digas? =Jerrich levant! el mon!culo % supervis! al grupito=. Rara ve$
se ven tan buenas amigas.
Hannah no les prest! atenci!n. Ambos eran hombres atractivos, pero arrogantes %
propensos a una grandilocuente seguridad en sí mismos % a una increíble impertinencia. 'l
.nico rasgo ue los salvaba, en su opini!n, era la devoci!n incondicional ue sentían por sus
esposas. 'so, % el hecho de ue +harlotte, con tranuila seguridad, % Pamela, con abierta
&ranue$a, dirigían a sus maridos cuando los hombres se ponían demasiado repelentes.
'n el otro e1tremo del pasillo, Hannah oía el tono cariñoso de Dougald del discurso de
bienvenida.
'n realidad, podría decirse ue los maridos de +harlotte % Pamela estaban cortados por
el mismo patr!n ue Dougald.
Hannah e1amin! a sus amigas m#s de cerca.
=+harlotte, Pamela? disculpad mi curiosidad, pero /las dos est#is embara$adas0
Sus amigas intercambiaron miradas.
=Sí =di)o Pamela.
=+reemos ue nuestros bebés nacer#n en la misma época. =+harlotte se dio unos
golpecitos en el abdomen ligeramente agrandado.
'mbara$adas? durante solo un momento, Hannah se pregunt! si debía con&esarles su
propia sospecha.
Descart! la idea. Intentar e1plic#rselo allí en el vestíbulo? % al &in % al cabo, Dougald
debía ser el primero en oírlo.
=Son noticias de primer orden. ,uchas, muchas &elicidades =di)o en cambio.
=+uando su ma)estad recibi! tu invitaci!n, nos invit! a acompañarla de inmediato =
e1plic! +harlotte.
Pamela se acerc! a Hannah % susurr!3
=Por supuesto, aceptamos, pero no solo por el placer de tu compañía. +on&ieso ue
sentíamos curiosidad sobre cu#l había sido tu destino, después de descubrir ue llevabas tanto
tiempo casada.
Hannah abri! la boca, pero no supo ué decir. 'lla % Dougald no habían hablado de
cu#ndo ni d!nde anunciar su matrimonio. 'n realidad, la noche anterior había sido una larga %
tierna consumaci!n, no de su pasi!n, sino de su amor.
Aunue Hannah no había podido de)ar de notar ue Dougald nunca había pronunciado
las palabras. Dougald había dicho todo lo dem#s, % era una miserable ingrata al esperar m#s,
pero sentía cierta incertidumbre.
'mpe$aba a intentar aclarar una situaci!n ue no se podía e1plicar &#cilmente cuando
tía Isabel asom! la cabe$a por la esuina del gran sal!n % grit!3
=Señorita Setterington, la estamos esperando.
=2enemos ue entrar. =Hannah se escabull!.
=Salvada =o%! murmurar a Pamela.
Dentro del gran sal!n, una nueva % magní&ica cortina de terciopelo p.rpura cubría la
pared. Dougald se encontraba delante de ella, con la reina % el príncipe Alberto. "as tías
estaban en una hilera, con las manos plegadas en la cintura % los o)os centelleantes.
"a señorita ,innie hi$o un gesto a Hannah para ue se acercara.
=Debemos tener a la señorita Setterington con nosotras. 's nuestra m#s uerida
muchacha.
Hannah no pensaba ue las tías pudieran volver a hacerla sonro)arse, pero el elogio de
la señorita ,innie % las cariñosas miradas de las dem#s consiguieron arrebolar sus me)illas.
Avan$! a través de la multitud impaciente para colocarse )unto a las tías.
+omo habían dispuesto, tía Spring avan$! un paso e hi$o una reverencia a la reina
Bictoria.
=Auerida ma)estad? =di)o en su vo$ m#s &eli$=. +uando usted naci!, mis
compañeras % %o est#bamos tan emocionadas por la aparici!n de una nueva princesa real ue
decidimos hacer algo en su honor. ,ientras pasaban los años, seguíamos su vida con ).bilo e
interés. "a coronaron, se cas!, tuvo a la peueña princesa % al príncipe, % durante todo este
tiempo hemos traba)ado para hacerle un regalo. A nosotras, a todos nosotros, nos gustaría
o&recerle el regalo ue usted sabe.
=Sería un honor para mí =di)o la reina Bictoria.
Dougald hi$o un gesto a los dos criados, ue retiraron la cortina para mostrar el tapi$.
"os caballeros % las damas soltaron una e1clamaci!n, luego el gran sal!n se ued! en
completo silencio.
"a gran obra se e1tendía por la pared como una sorprendente muestra de maestría en
una estancia lo bastante grande % llena de historia como para hacerle )usticia. 'l a$ul real
estaba salpicado de estrellas amarillas, una luna de plata % un sol de oro. "as )o%as, radiantes
esmeraldas, $a&iros % rubíes, se derramaban del arc!n. Rosas ro)as, blancas % rosadas se
entrela$aban con el borde, % en el mismo centro estaba la reina Bictoria, resplandeciente en su
tra)e de la coronaci!n, con Alberto, cu%os rasgos habían sido te)idos de nuevo, a su lado.
Incluso Hannah, ue %a había visto el tapi$, ue había traba)ado en él % se había
preocupado por él, no pudo evitar impresionarse.
"as tías miraban &i)amente a la reina.
"a reina miraba &i)amente el tapi$.
@ su ma)estad guard! silencio durante tanto rato ue Hannah empe$! a preocuparse.
Por &in, la reina reaccion! % se volvi! hacia las tías.
=Señoras, /han traba)ado en esto durante veinticuatro años0 =di)o con vo$
temblorosa.
=,eses m#s o meses menos =repuso tía Spring=. Debo con&esarle ue no nos
habríamos emocionado tanto si usted hubiera sido un príncipe.
Su declaraci!n provoc! las toses de alguno de los espectadores % Hannah tuvo ue
reprimir una sonrisa.
"a reina Bictoria e1tendi! las manos.
=,e conmueve su amabilidad, su generosidad. Su imaginaci!n % su habilidad no
tienen parang!n. 'n mi nombre % en el de generaciones de ingleses ue atesorar#n este tapi$,
esto% encantada de aceptar este regalo.
='l tapi$ tendr# un lugar de honor en ;uc<ingham Palace =di)o el príncipe Alberto.
A un gesto de Hannah, las tías se congregaron alrededor de la reina para cogerla de las
manos e, inevitablemente, todas la llamaron uerida.
="a señorita Setterington tenía ra$!n. Su ma)estad no es ninguna tonta. =Anunci! tía
Isabel a Dougald con su vo$ m#s clara.
7*
2ía Isabel llevaba todo el día haciendo pronunciamientos estent!reos % no iba a &allarle
a Dougald ahora.
=Auerido, parece ue a tus vecinos no les preocupa tanto tu reputaci!n de asesino. =
Hi$o un gesto alrededor de la multitud ue se e1tendía hasta &uera del gran sal!n % se esparcía
por todas las c#maras del castillo Raeburn=. Han venido todos.
=@ %o les do% la bienvenida =contest! simplemente Dougald, consciente de ue al
menos algunos de auellos vecinos lo estaban o%endo.
=Sí, esto es un triun&o para todos nosotros. =2ía Isabel no había de)ado de sonreír
durante todo el día. Se acerc! a Dougald % realmente ba)! la vo$ para preguntar=3 /+rees ue
habr#n oído los rumores sobre el bebé de Spring0
=Seguro ue sí.
=Pero no importa, /verdad0 ,ira a nuestra uerida muchacha charlando con nuestra
propia monarca. Su ma)estad adora a Spring. "os vecinos ni siuiera se atreven a desairarla.
=2ía Isabel dio un sorbo de su copa=. Frívolos bastardos.
Dougald se percat! de ue tía Isabel había bebido demasiado ponche.
2ía 'thel se acerc! a ellos % se cogi! del bra$o de tía Isabel.
=,innie me envía a buscarte. Su ma)estad uiere volver a hablar con nosotras.
2ía Isabel lan$! una sonrisa a Dougald.
=@o también le gusto a su ma)estad.
Dougald le cogi! la copa de la mano.
=Sí, esto% seguro de ue le gustas.
Dougald sospechaba ue a la reina Bictoria le encantaba ue la llamaran 4uerida8 % la
trataran con el inocente desparpa)o de auellas entrometidas mu)eres a las ue llamaba sus
tías.
=Dougald uerido =di)o tía 'thel=, la uerida Hannah est# allí de pie sola. 2al ve$
sea tímida. /Por ué no vas a rescatarla0
Dougald sabía ue tía 'thel no creía ue Hannah &uera tímida. 'staba haciendo de
casamentera otra ve$? o a.n pretendía hacerlo.
El también sabía ue Hannah no era tímidaK estaba preocupada. ,ientras iban llegando
los invitados a la recepci!n, los iba mirando a la cara uno a uno, buscando a sus abuelos.
Hasta el momento no habían llegado, pero todavía era pronto, % la lluvia ponía las carreteras
mu% di&íciles.
Sin embargo, aprovech! la ocasi!n para estar con Hannah.
="o haré, tía 'thel =respondi! %, cogiendo una copa de champ#n de un criado ue
pasaba, se acerc! a Hannah para o&recérselaK un humilde regalo para su diosa.
Hannah estaba de pie en medio de la m#s esplendorosa recepci!n ue se hubiera visto
)am#s en "ancashire % se retorcía las manos.
="legan tarde. /Por ué llegan tarde0
="as carreteras est#n en&angadas % se ponen di&íciles. =Dougald estir! los dedos de
Hannah % coloc! la copa en ellos.
'lla la mir! como si nunca hubiera visto una copa de champ#n.
=/@ si no vienen0
=Bendr#n. =A Dougald no le cabía duda. Bendrían andando si no tenían m#s remedio.
El mismo se había encargado de este asunto. "evant! la mirada % vio al ma%ordomo, ue le
hacía gestos.
=De hecho, creo ue deben de estar %a auí.
Hannah se ued! petri&icada, mirando la nada.
=2e van a uerer. ="e uit! la copa % le puso la mano sobre su bra$o=. +omo todos
te ueremos.
Sin mover la cabe$a, Hannah lo mir!.
=/,e ueréis0
=Sí, te ueremos. =Puso la mano encima de la de Hannah=. 2odos te ueremos.
2ía Spring debi! de estar esperando a los ;urroughs, pues se e1cus! ante la reina %
corri! al lado de Dougald % Hannah.
=Bamos, ueridos. ="es dio instrucciones % les condu)o hacia la anciana pare)a ue
ahora se hallaba en la entrada=. Alice, Harold, me alegro de volver a veros. =Apret! la
me)illa con la de la señora ;urroughs % le dio un r#pido abra$o al señor ;urroughs=. Auiero
presentaros a dos personas mu% importantes. Dougald Pippard, nuestro uerido duue de
Raeburn, % la señorita Setterington, mi uerida dama de compañía.
"os ;urroughs apenas echaron un r#pido vista$o a Dougald % se uedaron mirando de
manera escrutadora a Hannah.
Hannah les devolvi! la mirada en silencio.
Dougald reconocía el miedo cuando lo veía. Su uerida esposa estaba parali$ada,
temerosa de ue una ve$ m#s se viera recha$ada por la gente ue m#s necesitaba ue la
arroparan. El era en parte responsable de su aprehensi!n, así ue intentaría enmendarlo.
=Si me permiten añadir, la señorita Setterington es hi)a de la señorita +arola
2homlinson =di)o, haciendo una reverencia.
A la señora ;urroughs le sacudi! un violento temblor cuando se acerc! a Hannah % la
mir! a la cara.
='res t.. Sabía ue lo eras. Beo a mi hi)o en tu cara. =Abra$! a su nieta, mucho m#s
alta ue ella=. C9h, mi uerida muchacha, bienvenida a casaD
Por un momento, Hannah se ued! inm!vil. +ru$! su mirada conmocionada con la de
Dougald.
=:racias, gracias =di)o con una risa ahogada.
Alto, de cabello cano, digno, el señor ;urroughs las envolvi! a las dos en su abra$o.
Dougald % tía Spring los contemplaron durante un momento, luego tía Spring tir! de la
manga de la chaueta de Dougald.
=A los ;urroughs ciertamente parece encantarles la señorita Setterington.
=+iertamente lo parece.
Dougald aguard!. 2ía Spring podía ser olvidadi$a, pero en lo re&erente a la gente,
Dougald se había percatado de ue era un hacha.
=Di)iste ue era la hi)a de la señorita +arola 2homlinson =di)o tía Spring.
='so es.
=,e parece recordar ue ése es el nombre de una )oven dama ue tenía una relaci!n
sentimental con su hi)o.
=Sí.
=CAué adorableD =2ía Spring observaba el encuentro con las manos cerradas encima
de su cora$!n=. 'spera a ue se lo cuente a las chicas.
+orri! de nuevo hacia el grupo ue rodeaba a su ma)estad.
"a escenita estaba llamando la atenci!n de los vecinos, así ue después de los primeros
% emotivos momentos, el señor ;urroughs se apart! del abra$o.
="e damos las gracias por el pauete de cartas ue usted nos envi! =di)o dirigiéndole
una mirada penetrante a Dougald=. Pero no necesit#bamos ninguna prueba del origen de
Hannah. 's de mi altura % el parecido con nuestro hi)o es sorprendente.
=/"es enviaste las cartas0 =Hannah a.n abra$aba a su abuela, pero la sonrisa ue
dirigi! a Dougald no de)aba ninguna duda de su gratitud.
2ampoco le de)aba al señor ;urroughs ninguna duda.
=(sted uerr# volver con sus invitados =di)o con vo$ #spera=. -uestra nieta nos
enseñar# ese &amoso tapi$ del ue todo el mundo habla.
Dougald reconoci! la orden de destierro. Arue! las ce)as, en espera del consentimiento
de HannahK cuando ella le hi$o un gesto con la cabe$a, respondi! con una reverencia, se
e1cus! % volvi! a hablar con lord Jerrich % el vi$conde Rus<in. "e gustaban. "os dos
hombres demostraban un notable sentido com.n en el modo en ue trataban a sus esposas,
uienes, por lo ue Dougald podía decir, eran tan ingeniosas % listas como Hannah. Solo
hombres con un car#cter e1cepcional podían mane)ar a mu)eres como auellas.
Hannah observ! a Dougald ale)arse, luego, orgullosa % tímida, les indic! con un gesto
ue se dirigieran al gran sal!n.
='l tapi$ est# auí.
+amin! con sus abuelos hacia la larga pared donde se e1hibía.
=C's hermosoD =e1clam! la señora ;urroughs.
'l señor ;urroughs parpadeaba asombrado.
=Santo Dios, siempre pensé ue Spring % su grupo de bru)as no eran m#s ue unas
vie)as locas, salvo esa señorita ,innie, ue me parecía ue era loca % cascarrabias. Pero veo
ue en realidad estaban cosiendo algo en su estudio de arriba.
Hannah se puso tensa. "entamente volvi! la cara hacia el señor ;urroughs.
=Señor, %o no toleraría ue nadie hiciera comentarios groseros sobre usted, % usted es
solo mi abuelo. 2ía Spring % sus compañeras, sin m#s motivo ue el de su bondad, me han
acogido en su seno, % no toleraré ue nadie las menosprecie delante de mí =di)o Hannah en
su tono m#s &río.
=;ueno? bueno? =&ar&ull! el señor ;urroughs=. Goven dama, usted? usted?
"a señora ;urroughs se puso al lado de Hannah.
='s una auténtica )oven dama con admirables sentimientos, Harold, % t. lo sabes.
/Aué vas a hacer sobre esto0
'l señor ;urroughs mir! &i)amente a su esposa.
'lla le devolvi! la mirada.
El las mir! a las dos.
=@o también veo un parecido entre vosotras dos, Alice. =Inclin! la cabe$a con la
postura tiesa de un general=. 2e pido disculpas, Hannah. -o debí ser tan &ranco.
=:rosero =corrigi! Hannah.
=Harold, has sido grosero =insisti! la señora ;urroughs.
=Sí. :rosero. 2e ruego me perdones. =Bolvi! a inclinar la cabe$a=. -o lo haré m#s.
='sto% segura de ue no =respondi! Hannah=. Se lo agrade$co.
"a señora ;urroughs abra$! a Hannah.
=C2. % Harold sois igualesD -o puedo esperar para oír las peleas ue vais a tener.
2ía 'thel se acerc!.
=,e alegro de verles, señor % señora ;urroughs. =+on una e1presiva mirada al señor
;urroughs, añadi!=3 A la reina le gusta su tapi$.
@ se apart!, pero no mucho.
=+onue no est# loca, /eh0 =pregunt! el señor ;urroughs al vacío.
=Perceptiva sería una palabra me)or. =Hannah cambi! de tema=. /2al ve$ les
apete$ca una copa de champ#n después del via)e0
=Sí, me encantaría. :racias, uerida =la señora ;urroughs sonri!.
=C+hamp#n, pua)D ='l bigote del señor ;urroughs tembl! de desdén=. CAué tonteríaD
-o sé c!mo a alguien pueden gustarle las burbu)as en el vino. Donde ha%a una buena cerve$a
inglesa?
Hannah los condu)o hacia la mesa donde se había dispuesto un re&rigerio.
=(na cerve$a para el señor ;urroughs =orden! al criado, % le o&reci! a la señora
;urroughs una copa de champ#n.
Seaton hi$o su aparici!n, con una sonrisa planti&icada en los labios. Inclin! la cabe$a
ante los ;urroughs % luego cogi! la mano de Hannah.
=:racias por la presentaci!n. Su ma)estad ha sido de lo m#s gentil, % ha admirado
enérgicamente mi con)unto. :racias, señorita Setterington. Repito, gracias % gracias.
Hannah esbo$! la primera sonrisa sincera del día.
=De nada, Seaton.
Seaton se &ue otra ve$, dando saltos de la alegría ue ese día le había proporcionado.
"a multitud empe$! a &luir alrededor de la mesa del re&rigerio, pero Hannah sospechaba
ue el señor ;urroughs hablaba sin importarle uién pudiera oírle. Parecía un hombre a uien
no convencía la sutile$a.
=Hannah, sé ue te preguntar#s por ué te hemos ninguneado todos estos años.
=-o, en absoluto =repuso Hannah educadamente. 42odo el tiempo.8
=2onterías. +laro ue te lo debes de estar preguntando. 'res nuestra nieta.
"o ue signi&icaba ue debía responder con sinceridad o al menos en lo ue al señor
;urroughs se re&ería.
=Sí, señor, me lo he preguntado.
=+uando recibimos el pauete de cartas de lord Raeburn, nos sorprendi!. =Acept! la
)arra de cerve$a ue el criado le o&recía.
"a señora ;urroughs volvi! a apretar el bra$o de Hannah.
=-o teníamos ni idea de ue nuestro uerido muchacho escribiera a la señorita
2homlinson después de ue ella abandonara la regi!n.
=/Has leído esas cartas0 =pregunt! el señor ;urroughs.
=-o, señor, no he tenido el placer.
Aunue Hannah no sabía si en realidad sería un placer o el ma%or tormento de su vida.
=Seg.n las cartas, Henr% planeaba irse con tu madre % casarse con ella.
Hannah solt! una bocanada de aire ue había estado conteniendo dolorosamente.
=Pero hasta ue leímos sus palabras, no sospechamos ue la señorita 2homlinson
estuviera esperando un hi)o. ='l señor ;urroughs contempl! la espuma marr!n ue se
&ormaba encima de la cerve$a=. Pensé ue tenía ue detenerlos antes de ue? bueno, es
obvio ue no lo hice. ,e habría gustado ue mi hi)o me lo contase. 9)al# hubiera superado su
enamoramiento. 'staba tan abatido, bebía demasiado % muri! tan de repente. =Dio un trago,
luego mir! a su esposa. Sac! un tro$o cuadrado de lino blanco planchado % mir! a su esposa
=. Alice, me gustaría ue te acordases de llevar siempre contigo un pañuelo.
=Sí, uerido. ="a señora ;urroughs se sec! las me)illas.
'l señor ;urroughs mir! a Hannah a los o)os.
=Si hubiéramos sabido de tu e1istencia, te habríamos ido a buscar a ti % a tu madre % os
habríamos llevado a nuestra casa de inmediato.
Hannah le devolvía la mirada también directamente a los o)os.
=:racias, señor, por eso.
Por anunciar ue la uerían. Por decir ue también habrían aceptado a su madre en su
casa.
"a señorita ,innie dio una palmadita en el hombro de Hannah.
=Beo ue conocen a nuestra uerida muchacha =les di)o al señor % a la señora
;urroughs=. 's la me)or )oven ue conocemos.
=Sí, claro ue lo es. ='l señor ;urroughs mir! a la señorita ,innie=. 's nuestra
nieta.
"a señorita ,innie le devolvi! la mirada con los o)os mu% abiertos.
=C-o gracias a ustedD
Hannah se movi! con calma para mediar entre ellos.
=Señorita ,innie, /usted o alguna de las tías me necesitan0
"a señorita ,innie mir! a Hannah con el ceño &runcido, luego se rela)!.
=-o, uerida. Su ma)estad est# circulando entre los vecinos, es tan amable % gentil, %
creemos ue tenemos ue estar cerca de ella por si nos necesita. =+on una sonrisa inocente
dirigida al señor ;urroughs, se dirigi! hacia las otras tías.
=Auería oír lo ue est#bamos diciendo =di)o con impaciencia el señor ;urroughs=.
/Puedo llamarlas entrometidas sin despertar tus iras, Hannah0
=-o =respondi! Hannah=. @o tampoco les de)aría ue le llamaran a usted vie)o
mand!n cascarrabias.
"a señora ;urroughs intervino.
='so es )usto.
=+omo abuelo tu%o ue so%, vendr#s a vivir a nuestra casa con nosotros =anunci! el
señor ;urroughs levantando la vo$ para ue lo o%eran las tías.
=C9h, noD =e1clam! tía 'thel.
Hannah se asust!.
=/Aué? por ué0
=-o es decente ue nuestra nieta traba)e.
Hannah se puso a pensar una respuesta. 'ra evidente ue el señor ;urroughs
consideraba su pro&esi!n como una desgracia. 'lla no lo sentía así. 'l traba)o ue había hecho
en los .ltimos años le había enseñado a tener resistencia, e&iciencia % con&ian$a en sí misma.
=Adem#s, Hannah, t. no est#s casada. -o deberías vivir ba)o el mismo techo ue un
soltero. 's escandaloso =di)o la señora ;urroughs con su vo$ suave % propia de una dama.
Ahora Hannah estaba absolutamente desconcertada. Había pensado solo en el momento
de conocer a sus abuelos. -unca se par! a pensar en ue tendría ue e1plicarles ciertos
acontecimientos de su vida.
Sin embargo, el señor ;urroughs no pareci! encontrar nada raro su silencio. +on un
brusco gesto de a&ecto le estrech! los hombros % luego la solt!.
=Así ue te vendr#s con nosotros ahora mismo.
"a señora ;urroughs cogi! una mano de Hannah % le dio unas palmaditas.
=Sí, nieta, %a no tendr#s ue abrirte paso en el mundo t. sola.
Por primera ve$, Hannah comprendi! las presiones a las ue su padre se había
en&rentado. Si uería a sus padres, lo cual era indudable, tuvo ue estar dividido entre ese
amor % el ue sentía por su madre. @, aunue Hannah despreciaba la elecci!n ue hi$o,
comprendía bien la lucha entre el amor a una mu)er % la preocupaci!n por la &amilia.
=,e temo ue no es posible para mí ir a vivir con ustedes. Auí se necesita a alguien
para cuidar de las tías, %? e1isten otros &actores.
=Siento tener ue decírtelo, pero eso a&ectar# a tu delicada constituci!n. =Su abuelo
puso cara de pocos amigos % se retorci! el bigote entre los dedos=. Pero ese muchacho, el
nuevo lord Raeburn? no es una buena in&luencia. ="a vo$ del señor ;urroughs retumb!=.
Recuerdo ue circulaban rumores sobre él cuando era )oven. 's un hombre disipado, es de
una &amilia sencilla % dicen ue mat! a su esposa.
Hannah se percat! de lo cansada ue estaba de oír eso cuando perdi! los estribos.
=-o mat! a su esposa.
=Bamos, Hannah? =Su abuela la miraba dulcemente a los o)os=. Debes con&iar en
tu abuelo, él lo sabe me)or ue t.. Siempre lo sabe. @ t. no puedes saber si lord Raeburn mat!
o no a su esposa.
=Sí? %o? puedo saberlo. =Hannah pronunci! con claridad para ue su abuelo
pudiera oírlo=. So% su esposa.
"os ;urroughs la miraron con o)os mu% abiertos % la mandíbula desenca)ada.
"a señorita ,innie solt! un grito de alegría.
'l resto de las tías lan$! un gemido.
Hannah se irgui!.
="levo casada casi die$ años. El no me mat!, %o me escapé. Hemos sido mu%
est.pidos pero ahora nos hemos reconciliado % me uedaré auí en el castillo Raeburn %
tendremos una &amilia.
Su abuelo e1pres! su desaprobaci!n con un ruido ue repiti! un par de veces.
"as manos de su abuela revolotearon % &ueron a parar al bra$o del señor ;urroughs.
Ambos levantaron la mirada de la cara de Hannah a un lugar situado encima del hombro
de Hannah.
(na mano se pos! en su cintura. 'ra Dougald. -o tenía ue volverse para saber ue era
él. Reconoci! su aroma, su calor, su presencia. Respiraba con él. Su cora$!n latía con él. 'ran
realmente uno.
=Señor ;urroughs, es demasiado tarde para pedirle la mano de Hannah, pero le
prometo ue la honraré todos los días de mi vida. ="a sinceridad de Dougald &luía como un
b#lsamo sobre la o&ensa del señor ;urroughs % la consternaci!n de la señora ;urroughs=. "a
perdí una ve$ % nunca volveré a hacer nada para perderla. "a uiero.
=/De verdad0 =Hannah se volvi! hacia él=. /De verdad0
=/Aué uieres decir =Dougald parecía sorprendido= con 4de verdad80
=-unca me lo habías dicho.
=/@ ué crees ue era todo auello ue te di)e a%er en la capilla0
=Fue precioso. ="e acarici! la me)illa, admirando la estructura de los p!mulos % la
leve sombra de la barba=. Siempre me acordaré con cariño de ese momento.
=Pero uieres oírlo con todas las letras. ="a abra$! por la cintura=. 2e uiero,
Hannah.
=@o también te uiero =con&es! Hannah en un susurro.
=@o creía? =el señor ;urroughs murmuraba=. CBa%a impresi!n? va%a díaD
=Pero son buenas emociones =añadi! la señora ;urroughs al balbuceo del señor
;urroughs.
=Sí. ;uenas. -o todos los días se descubre ue uno tiene una nieta, &eli$mente
casada? ='l ce)o se le eri$! de manera amena$adora mientras dirigía su mirada a Hannah=.
/'res &eli$0
=,ucho, señor.
'l señor ;urroughs asinti!.
=@ con el conde del lugar. ,uchacho, auí tienes un tesoro. 2r#tala bien o te las ver#s
conmigo.
'l s.bito estallido de l#grimas sorprendi! a Hannah % la oblig! a buscar su pañuelo.
-unca, )am#s, ni siuiera durante los días de su matrimonio, había tenido a alguien
apo%#ndola. Ahora tenía a sus abuelos % ellos eran todo con lo ue ella había soñado.
Su abuela vio las l#grimas % eso hi$o brotar las su%as también.
=C9h, mi dulce muchachaD =Abri! los bra$os % se abra$aron de manera espont#nea,
sollo$ando % riendo al mismo tiempo.
=CAué tontas son las mu)eresD ="a vo$ del señor ;urroughs sonaba un poco m#s
ronca de lo habitual=. Siempre llorando por las cosas m#s insigni&icantes. CSeñoras, se
supone ue son &elicesD
@ estrech! la mano de Dougald.
="o somos. ="a señora ;urroughs us! su pañuelo de enca)e para secarse los o)os=.
/"o ve0 =Dirigi! una sonrisa a su irascible marido.
=Ahora me temo ue van a tener ue e1cusarnos. =Dougald utili$! su propio pañuelo
para en)uagar la cara de Hannah=. Su ma)estad, la reina Bictoria, uiere hablar con mi
esposa.
,ientras ella % Dougald se ale)aban, Hannah pens! ue el &avor real ciertamente no
per)udicaría la cone1i!n con sus abuelos, de hecho, incluso podía &avorecer las relaciones
&amiliares entre los ;urroughs % la ove)a negra de su marido.
+harlotte % Rus<in, Pamela % Jerrich se hallaban de pie )unto al príncipe Alberto % la
reina Bictoria, e intercambiaron complacidas sonrisas cuando vieron a Dougald % a Hannah
acercarse )untos % enamorados.
Pero las cabe$as se volvieron cuando la vo$ de tía Isabel son! claramente a través del
sal!n.
=,innie, vo% a pagarte lo ue te debo. 'st#n casados. Has ganado la apuesta. Pero a
nadie le va a gustar ue &an&arronees por ello.

Intereses relacionados