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ANECDOTARIO DEL PENTATHLÓN

FOLLETO QUINTO

HOMENAJE AL PENTATHLÓN DEPORTIVO
MILITARIZADO UNIVERSITARIO
EN EL LXXVI ANIVERSARIO DE SU FUNDACIÓN

DR. JORGE JIMÉNEZ CANTÚ
y el
PENTATHLÓN UNIVERSITARIO


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AUTORES:
Dr. Jorge Hernández Ibarra, Ex Comandante General del PDMU.
Delfino Ochoa Ángel, Ex Comandante de la Hermandad Pentathlónica.
Prof. Jorge Piña Valdivieso, Ex Instructor de la Escuela de Reclutas (QPD).
Javier Fons, Ex Instructor de la Escuela de Reclutas.

La información que proporcionamos en éste quinto folleto del Anecdotario del
Pentathlón, la hemos arrancado de nuestros recuerdos, por tanto, está expuesta desde
nuestro punto de vista; de cómo le observamos, de cómo lo sentimos y de cómo fue nuestro
trato, con el hombre que le dio estructura y fortaleza, nobleza y prosapia a la institución que
hoy llamamos PENTATHLÓN DEPORTIVO MILITARIZADO UNIVERSITARIO


Portada de la Revista Azul y Plata realizado por la Sra. LAURA ENRIQUEZ,
esposa del pentathlonista Dr. ALBERTO LEAL RAMIREZ.
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Muchos de los conceptos y principios emanados del espíritu, del pensamiento, y
sentimientos de éste gigante pentathlonista; han intervenido en ayuda de la modelación de
nuestro ser, de las ya muchas generaciones de pentathletas. Estamos orgullosos de ello, de
poseer la calidad de esa substancia que nos legó, pues nuestras vidas son dignas, son
importantes y trascendentales para nuestro bien querido MÉXICO.

ANTECEDENTES FAMILIARES

Don Jorge nació en la Ciudad de México el 27 de octubre de 1914; fue hijo de don
JESÚS JIMÉNEZ GALLARDO y de doña GUADALUPE CANTÚ JIMÉNEZ.
En el año de 1943, contrajo matrimonio con la señorita LUISA ISABEL CAMPOS
HUTTICH, con quien tuvo un hijo, el arquitecto JORGE JIMÉNEZ CAMPOS.
Fue persona amable y cariñosa con la familia: Buen hijo, abnegado esposo e
incomparable amigo de su hijo. Me recuerdo que siendo Secretario de Salubridad y
Asistencia, él personalmente, acompañaba a un tío paterno a consulta conmigo, asimismo,
llevó la silla de ruedas con su hermana mayor, para que le atendiera de sus ojos. Ambos
casos fueron para mí un bello ejemplo de nobleza y sencillez humana.

EDUCACIÓN ELEMENTAL Y ESTUDIOS PROFESIONALES

La instrucción primaria la recibió en la Escuela Primaria Pública Belisario
Domínguez de la calle de Héroes, N° 25, en la colonia Guerrero (1922-1928). La
instrucción secundaria la recibió en la Escuela Secundaria N° 1, en la calle de Regina 111,
que por cierto fue la primera escuela secundaria pública en el país, en vetusto edificio de
cantera construido en 1754 por los padres camilos y empleado como escuela a partir de
1926. Esta escuela fue modelo educativo y social por sus características de igualdad,
laicismo, universalidad, desarrollados entre el alumnado, ejemplo de convivencia de todos
los niveles económicos, de razas y colores de la piel, de religiones, ya que se logró entre
todos los alumnos llevarse muy bien, aceptarse, entenderse y quererse. También estudió en
la Escuela Secundaria N°. 7, en la calle de 5 de febrero; ambos planteles en el Centro de la
Ciudad de México (1929-1931)
Se inscribe en la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM., para cursar el
Bachillerato en Ciencias Biológicas (1932-33), donde empieza a manifestarse como
brillante líder estudiantil, y es designado Consejero Universitario, con la representación del
alumnado de dicha escuela.
Hecho todo un bachiller, con los necesarios conocimientos para iniciar estudios
médicos, amén de calificada cultura, se inscribe en la Facultad de Medicina de la UNAM.
(1934-1939), donde es nuevamente nombrado Consejero Universitario con la
representación de los estudiantes de Medicina. Es electo Presidente de la Sociedad de
Alumnos y posteriormente es Presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios.
Durante su estancia en la facultad, destacó como brillante estudiante, y es cuando conoce al
Sr. Dr. GUSTAVO BAZ PRADA, que fungía como director de la escuela.
Realiza el Servicio Médico Social obligatorio, previo al examen profesional, en la
comunidad de Villa del Carbón, Estado de México, donde realiza importantes obras en
beneficio de la población. Resalta la introducción de agua potable, la que fue considerada la
más pura en aquella época (fascículos: página 307 y libro Historia del Pentathlón: página
14). En 1940 se tituló como Médico Cirujano y Partero.
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EJERCICIO PROFESIONAL Y ACTIVIDADES DOCENTES



Poco tiempo se dedicó a la atención de pacientes en modesto consultorio ubicado
por el rumbo de la fábrica de aceros, de altos hornos “La Consolidada”, pues se dedicó a
actividades académicas médicas. En la Facultad de Medicina de la UNAM., fue catedrático
en la materia “Propedéutica Médica” que impartía en el Hospital General de la SSA. Su
ayudante fue el Dr. FRANCISCO MENDOZA CHÁVEZ, ortopedista, buen amigo del
Pentathlón y hermano mayor del pentathlonista miembro del Internado Sección “A”,
Subdirector y Director de la Escuela de Reclutas y por último, Jefe de la Sección Militar del
EMG., Lic. JUAN MANUEL MENDOZA CHÁVEZ.
Era muy joven Jorge Jiménez, cuando se inició en la carrera del magisterio,
impartiendo la clase de Historia de México, a los alumnos del departamento de secundaria
del Instituto México, situado en la calle de Amores N° 1317, de la colonia Del Valle. En
esa misma escuela de la orden de los maristas, impartió a un grupo de segundo año y a
todos los grupos de tercer año de secundaria, la materia de Biología, que como comente en
el capítulo correspondiente de la Historia del Pentathlón, por no existir la carrera de
biología en las escuelas del país, la materia era impartida por estudiantes de medicina, y lo
mejor, por médicos. Cuando el maestro Baz inició su campaña política hacia el gobierno de
su Estado, invitó al Dr. Jorge Jiménez Cantú, para que la coordinara, motivo por el cual
tenía días de ausencia a sus clases. Nos invitó para que le supliéramos a SALVADOR
AGUILAR JOFFRE, que estudiaba la carrera de Leyes y había sido Director de la Escuela
de Reclutas, para que le ayudara en la clase de Historia de México y al Dr. JORGE
HERNÁNDEZ IBARRA, para que impartiera las clases de Biología. Para los alumnos del
Instituto México éramos los profesores suplentes, pero con el tiempo en que fue una rareza
que el Dr. Jiménez Cantú acudiera a impartir las clases, decían que él, era nuestro suplente.
Aguilar Joffre al poco tiempo se retiró y yo fui designado titular de la clase de Biología,
materia que impartí por algunos años.
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LABORES ADMINISTRATIVAS GUBERNAMENTALES

De 1948 a 1951, se desempeñó como Secretario de Organización en la Campaña
Nacional de Construcción de Escuelas. Su oficina estaba situada en un edificio en la calle
de Palma, en el Centro de la Ciudad de México. Por esa misma época, fue consejero del
Instituto Nacional de la Juventud Mexicana.
De 1952 a 1957, se desempeñó como Jefe de los Servicios Médicos de la Secretaría
de Comunicaciones y Obras Públicas (cada secretaría de Estado tenía su propio servicio
médico, pues todavía no se constituía el ISSSTE). En ese cargo desarrollo importante labor,
pues de discretos y pequeños consultorios, situados en la azotea del edificio de la
Secretaría, creó todo un servicio médico, con los adelantos de la época, en la Policlínica
situada en el Centro SCOP de Narvarte, y moderno hospital en Belem de las Flores.



Este edificio era conocido como el Palacio de Comunicaciones y en su azotea estaba
el Servicio Médico de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. El Servicio
Médico se instaló en modernas construcciones, y el edificio fue remodelado para ser
actualmente el Museo Nacional de Arte, y la plaza donde se encuentra, se denominó Plaza
MANUEL TOLSÁ, en homenaje al escultor y arquitecto valenciano, por encontrarse ahí el
Palacio de Minería, notable obra maestra del neoclasicismo en América, además se colocó
en el centro de la plaza, la estatua Ecuestre de Carlos IV, obra que se conserva no como
homenaje a ese desastroso rey español, sino como la artística obra que es en sí, la estatua.
De 1958 a 1964 fue Secretario General de Gobierno del Estado de México, con el
Sr. Gobernador Dr. Gustavo Baz Prada. Ese mismo cargo tuvo de 1969 a 1970, en el
gobierno estatal del Prof. CARLOS HANK GONZÁLEZ, y para 1970 el Sr. Presidente de
la República, Lic. LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ, le nombró Secretario de Salud y
Asistencia, cargo que desempeñó hasta 1974.
Me recuerdo un caso curioso: Un miembro del Pentathlón, médico, era jefe de los
Servicios Coordinados de Salubridad, no me recuerdo de que estado de la República; el
hecho fue que me llamó telefónicamente, para suplicarme que por mi conducto le
comunicara al “Oso” (sobrenombre del Dr. Jiménez Cantú), que ojala pudiera él seguir
colaborando en su gobierno. Así lo hice, a lo que el doctor me dijo que si estaba trabajando
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no había problema alguno. Lo simpático del caso fue que mientras se me recibía (éramos
muchos los que intentábamos hablar con el doctor), estuve platicando con varios amigos en
los pasillos de la Secretaría. Se nos acercó un joven con cámara fotográfica y que nos
imprime una placa; yo pensé por la edad del fotógrafo que era miembro del Penta; pero no,
pues al día siguiente en un periódico salió nuestra foto con el siguiente encabezado:
“Muchos como los presentes en la fotografía, son los clásico “buscachambas”, que en
corrillo esperan la oportunidad para colarse en el gobierno”.




Cuando el Dr. Jorge Jiménez Cantú fue designado Secretario de Salubridad, una
comisión del Pentathlón Universitario acudió a desearle el mayor de los éxitos. En la
fotografía recordamos a los alineados al frente, de izquierda a derecha: 1.- No recordamos
su nombre. 2.- Dr. José Luis Rodríguez García. 3.- “El Chato” Jorge Rodríguez Kaire. 4.-
No recordamos su nombre. 5.- Rodolfo Vera Mejía. 6.- Ing. Gilberto Yamamoto
Hernández. 7.- Lic. Jorge Alejandro Hernández Ochoa. 8.- Dr. Jorge Jiménez Cantú. 9.- Dr.
Jorge Hernández Ibarra. 10.- Dr. Alfredo Vicencio Tovar, y 11.- Dr. Pedro Contla Franco.


De 1975 a 1981, fue Gobernador Constitucional del Estado de México, y realizó
numerosas obras en beneficio del pueblo mexiquense, como la promoción de la nueva ley
de Educación Pública, la ley Orgánica para la Universidad Autónoma del Estado de México
y la creación de la Dirección del Patrimonio Cultural y Artístico del Estado.
En 1990 fue designado titular de la Comisión para la Recuperación Ecológica de la
Cuenca del Río Lerma.
SU IMAGEN

En marzo 1943 causé Alta como recluta y juré bandera el 12 de diciembre de 1943.
Durante mi reclutamiento pocas oportunidades tuvimos de conocer al Comandante Dr.
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Jorge Jiménez Cantú, salvo alguno que otro domingo, en que le veíamos impartir la
instrucción a los miembros del Internado Sección “A”, ya que era su director, además de
ser el Jefe de la Sección Militar. Recuerdo muy bien que el doctor era alto, robusto, de
cuerpo atlético; su figura revelaba generosidad a la vez que gallardía. Su tez con discreta
rubicundez, y al sonreír exhibía bien cuidada dentadura. Sus ojos brillantes y discretamente
escudriñadores. En una palabra, su figura traslucía férrea voluntad, inteligencia y energía.




Nunca se le observó desaliñado, siempre bien presentado. Fue persuasivo, muy
objetivo, de observación atenta, respetuoso, de rápida inteligencia en el manejo de sus
conocimientos, de energía inagotable e imaginación vívida. Su ánimo nunca se le observó
afectado por la desesperación o el desaliento. Bien recuerdo aquella ocasión, en que se le
acusó al Pentathlón de ser antirrevolucionario, porque en nuestro Código Fundamental e
Ideario Pentathlónico no se hacía mención de la palabra “Revolución”. Con rapidez
inaudita el Dr. Jorge Jiménez cantú respondió: “Nosotros en el Pentathlón seguimos el
emblema muy señalado por nuestro gobierno, que reza: “LA PATRIA ES PRIMERO”, y
díganme ustedes si al revisar nuestra Constitución Política, vamos a encontrar la palabra
Revolución, no, no aparece y ¿por eso le llamaremos antirrevolucionaria?”
Su voz de mando siempre fue firme, contundente y en pláticas o conferencias fue
serena, voz que invitaba a que se le escuchara, voz que brotó con muchos principios que se
imprimieron en sus oyentes como enseñanzas y multitud de satisfactores. El doctor tenía
notable facilidad para improvisar, por lo que raramente leía su oratoria.
En el inicio de nuestra relación personal, recuerdo que un día después de la
instrucción matutina, el Director de la Escuela de reclutas AGUSTÍN ARRIAGA RIVERA,
me pidió que le acompañara al domicilio del doctor; si mal no recuerdo fuimos a la calle de
Río Pánuco de la colonia Cuauhtémoc, donde vivía en pequeño y cómodo departamento.
En la habitación donde nos encontrábamos los tres pentathlonistas, jugaba su hijo Jorge con
un globo terráqueo, el pequeño jorge en un momento preguntó a su papá: “Si yo estoy aquí
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parado -señalando con su dedo un punto del globo- y me meto en la tierra ¿A dónde voy a
parar?”, a lo que el doctor le contestó: “vas a las antípodas, es decir, a un punto en el otro
extremo de donde estas; pon tu dedo en un punto, y fíjate a donde corresponde en el
extremo opuesto”. Dicho y hecho a lo que Jorgito contestó: “Papá, papá, vamos a las
carajas”. Efectivamente es una región brasileña denominada Carajas. Nos hizo gracia la
contestación por aquello de la expresión vulgar usada en México de “vete al carajo”, que es
equivalente a la expresión de rechazo “vete al diablo”. Don Jorge, fue un hombre
ambicioso; su ambición consistió en la vehemente superación del espíritu, en la nobleza que
le imponía a todos sus actos, lo que le alejaba de la avaricia y de las ansias de poder, lacras
que afectan con frecuencia a los seres humanos, sobre todo cuando se encumbran. En
nuestro trato, le detecté muy elevados motivos humanitarios, tan altos como el vuelo de su
“Águila Pentathlónica”. Lo capté como hombre de coraje, como hombre al igual que
Gustavo Baz, necesarios e importantes para hacer que el Pentathlón fuera la Institución “sui
géneris” que es.
Concluimos: El Dr. Jorge Jiménez Cantú, fue la egregia figura de ese grupo de
estudiantes de medicina, que tuvieron a bien fundar nuestra Institución; fue el sólido
baluarte institucional al inculcarnos los principios sobre los derechos de los hombres en la
libertad, en la razón, en la dignidad. Es ardiente y resplandeciente brasa que aún continúa
iluminando nuestro desarrollo, sin permitir que se eclipse, para que el Pentathlón continúe
como pináculo juvenil.

Don Jorge gustaba mucho montar a caballo, con bastante frecuencia acudía a
nuestras caballerizas y salía con los muchachos a recorridos. En el Estado de México, fue
común que en cabalgatas recorriera muchas poblaciones del estado. También le gustaba
practicar el boxeo, el que realizó con los muchachos del internado; fue con JOSÉ R.
SANTANA DÍAZ con el que más frecuentemente boxeaba. Nosotros le jugábamos la
broma diciendo que Santana era su “sparring”, hasta que un día, en un gancho al hígado, el
doctor le fracturó una costilla al bueno de Santana.





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SUS ENSEÑANZAS

Me gustaría poder tener agilidad mental y el adecuado conocimiento de nuestra
lengua, para poder encontrar las exactas palabras que calificaran en unas cuantas líneas, la
fertilidad de sus pensamientos. No existe duda alguna de que su ideología plasmada en el
PENTALOGO y en el IDEARIO PENTATHLÓNICO, son de prodigiosa fecundidad.
Dotado de la innata distinción para enseñar, con la inquieta vitalidad de su palabra apegada
a su sincero gesto, fueron una constante muy firme y muy segura, que siempre atrajo a sus
oyentes. La grandeza de su obra en parte radica en una ordenación sencilla y satisfactoria
de sus pensamientos, los que he ampliamente señalado en las páginas 279/306 de mis
fascículos y en las páginas 382/408 de la Historia del Pentathlón.
Y precisamente hablando de la Historia del Pentathlón, en sus academias sobre éste
tema, no se concretaba únicamente a señalarnos los hechos del grupo de estudiantes de
medicina que decidieron agruparse bajo disciplina militar para conducirse por senderos
útiles y positivos. Tampoco se concretaba a narrar datos biográficos y hechos de aquellos
que han tomado la estafeta en la Institución. Siempre, pero siempre fue más allá, señalaba
la prodigiosa fecundidad de sus pensamientos, condición “sine qua non” para hacer de la
Ideología del Pentathlón la vibrante e irrefrenable conducta que impulsa nuestras
juventudes.
COMO JEFE DEL PENTATHLÓN

El Dr. Jorge Jiménez Cantú cordial amigo, tuvo genio para cada momento y talento
para la toma de decisiones, condiciones que lo situaron como buen jefe de los cargos
pentathlonistas que ocupó.
Ya comunicamos a ustedes que ocupó varias jefaturas; se inicia como Comandante
General del Pentathlón (1938), dijimos que fue el primer jefe de la Institución. Fue jefe de
la Sección Militar del EMG. (1944), jefe del mismo Estado Mayor General (1954) y antes
de pasar a las Reservas del Pentathlón (1955), para ser funcionario en el Estado de México,
fue nuevamente Comandante general. Les referiré éste último movimiento: Era
Comandante en Jefe del PDMU., el Primer Comandante de Inf. M.C. MANLIO
HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ y el Jefe del EMG., el Primer Comandante de Inf. M.C.
JORGE JIMÉNEZ CANTÚ y el Jefe de la Sección Militar el Primer Comandante de Inf.
Instr. M.C. JORGE HERNÁNDEZ IBARRA. En junta de EMG., el Dr. Manlio Hernández
presentó se renuncia al máximo cargo institucional, misma que fue aceptada por lo que de
inmediato tomó posesión de la Comandancia General el Dr. Jiménez Cantú. Se procedió a
designar al nuevo Jefe del EMG., nombramiento que se hizo efectivo en la persona del Dr.
Hernández Ibarra. De inmediato el Comandante General presentó su renuncia con carácter
de irrevocable, a la Comandancia. Podemos decir que fue Comandante General escasos
minutos. Ya se pueden imaginar mi asombro: Fui únicamente de “pasadita” Jefe del EMG.,
e inesperadamente se me otorgó el honroso cargo y responsabilidad de conducir nuestra
Institución.
Mi trato con el Dr. Jiménez Cantú fue más frecuente desde que fui Director de la
Escuela de Reclutas; y en varias ocasiones le invité a que nos ofreciera academias y
conferencias. Después de algunos años como director de reclutas, me recuerdo muy bien,
fue un domingo, me invitó a que abordara su automóvil, hizo plática amable y halagadora
de mi manera de actuar, para después decirme que ya era conveniente que ampliara mi
actuación institucional y me notificó que me propondría, por ser la persona idónea para
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ocupar la jefatura de la Sección Militar, en virtud de que el responsable de ella, que lo era
el Lic. ALBERTO RAMOS GARGÍA, había presentado su renuncia y baja del Activo, para
ocupar importante puesto en la administración de la UNAM. Mis manifestaciones de mi
conformidad en la Dirección de la Escuela de Reclutas, fueron hábilmente refutadas por el
doctor, por lo que fui Jefe de la Sección Militar. Pasados los años, me hice ésta pregunta:
“¿Me estaría preparando para ser en su momento Jefe del Pentathlón? Recordemos que
siempre me proporcionó copia de sus trabajos, ideas, y Doctrina Pentathlónica.








En la fresca mañana del 21 de julio de 1939, mi general JESÚS AGUSTÍN
CASTRO, Secretario de la Defensa Nacional, con la representación del Sr. Presidente de la
República, en el llamado en aquel entonces Parque San Martín, de la Colonia Condesa,
abanderó con honores de guerra al PENTATHLÓN DEPORTIVO MILITAR
UNIVERSITARIO. Le acompañan el Comandante General de la Institución y miembros
del Estado Mayor General.



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EL MOMENTO DE NUESTRA TRISTEZA


Nuestro querido amigo y dinámico Comandante del Pentathlón Deportivo
Militarizado Universitario, cerró sus ojos definitivamente el 10 de noviembre del 2005.
Uno de los pentathlonistas que le visitó antes de que partiera, fue en aquel entonces
Comandante de la Hermandad DELFINO OCHOA ÁNGEL, el que a iniciativa propia le
entregó al doctor, y a nombre de la Institución el sable con la águila bicéfala por
empuñadura y en la hoja, grabadas tres palabras: “PATRIA, HONOR Y FUERZA”.

Delfino Ochoa le dijo lo siguiente:

“Mi Comandante: La herencia que nos ha dejado, nosotros la estamos
disfrutando, y es la guía y los preceptos de nuestro PENTALOGO y CÓDIGO
FUNDAMENTAL. Todos en la medida de nuestra capacidad, hemos triunfado por
esta guía; pero debemos hacer crecer esa herencia y seguir heredando a las futuras
generaciones de jóvenes. A usted con cariño y admiración le llamamos “EL OSO”, y al
paso del tiempo reconocemos que sus acciones y trayectoria lo ha convertido el “EL
COLOSO DEL PENTATHLÓN”.


Al terminar de hablar Delfino, con la ternura de un buen hijo JORGE JIMÉNEZ
CAMPOS le leyó pausadamente el PENTÁLOGO, su querido Pentálogo.


Por instantes, dominaron las pisadas del silencio y el murmullo de la quietud; lo
único notorio fue la presencia de una brillantez emanada de furtivas lágrimas en los rostros,
de los ahí presentes. Fue el adiós de nuestro Comandante Ad vitam a su amado Pentathlón
Deportivo Militarizado Universitario.



Abrió sus párpados, los que habían estado cerrados mientras hablaba Delfino
Ochoa, y con vehemente mirada, con firmeza en su voz, más o menos expresó lo siguiente:
“Continúen en la lucha, prosigan por el camino que lleva a la realización de sus
metas; no desmayen, no cejen, no desistan; porque el realizarlas es como se ama a
nuestro México, sean útiles a la Patria”.










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LAS FOTOGRAFÍAS DEL ARCHIVO








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Aquí el Comandante General “Ad vitam” M.C. Jorge Jiménez Cantú, acompañado
por dos grandes colaboradores Agustín Arriaga Rivera y Jorge Gilling Cabrera, se muestra
aunque no un hombre robusto, sí bien proporcionado; era ágil, de pecho amplio, vamos
moldeado con arcilla de buen mexicano, hecho un hombre de inagotable energía.


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