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ALBERTO CAIRO

Para Alice, Elena y Julio
Y para Erica, por supuesto
Diseño de cubierta: Alberto Cairo
Primera edición: octubre de 2011
Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de
esta obra y su almacenaje o transmisión por cualquier medio sin permiso
previo del editor.
© 2011 Alberto Cairo
© Alamut
Luis G. Prado, editor
Alcalá, 387
28027 - Madrid
infoed@alamutediciones.com
ISBN: 978-84-9889-067-9
Depósito legal: M-37121-2011
Impreso por Fareso S.A.
Paseo de la Dirección, 5
28039 - Madrid
Impreso en España
Printed in Spain
El arte funcional es brillante, didáctico y entretenido. Tengo decenas
de volúmenes sobre información visual y este libro ha pasado a
formar parte de la lista de cinco que recomiendo a cualquiera que
aspire a aprender algo sobre esta disciplina, junto a los de Edward
Tufte, Nigel Holmes y Richard Saul Wurman. Cairo es de los
pocos profesionales que ha sabido combinar la práctica diaria con
la academia. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto aprendiendo
sobre gráfcos. Gracias, Alberto, por ordenar tanta información
compleja para tus lectores, o sea,por hacer infografa
en forma de libro.
Mario Tascón, socio de Prodigioso Volcán
Alberto Cairo lo da todo en este libro: historia, teoría, práctica,
ejemplos. Y lo hace de forma brillante. Esta es la guía más
completa y sensata sobre gráfcos informativos y su uso en el
mundo real que conozco. No necesitaremos otra
durante mucho tiempo.
Nigel Holmes
El arte funcional es el manual perfecto para los que quieran
dedicarse a la infografía periodística y una excelente guía para
reubicarse en la profesión para aquellos que ya nos dedicamos a
ello. En sus páginas se aprenden cosas que incluso creías que no
necesitabas aprender. El primer verdadero libro
de texto de la infografía.
Chiqui Esteban, director de Nuevas Narrativas de
lainformacion.com
En el mundo de la infografía, nadie es más infuyente que Alberto
Cairo (...) ¿Por qué? Porque ha sido una fuente constante de
excelencia como periodista visual, profesor, escritor y visionario.
Es sencillo: cuando Alberto dice algo, el resto escuchamos.
Sabemos que se ha mantenido en la vanguardia del desarrollo de
gráfcos impresos e interactivos durante más de una década.
John Grimwade, director de infografía en
Condé Nast Publications
Siempre me ha interesado la infografía clásica, pero lo que
más valoro del libro de Alberto Cairo es su apuesta decidida y
didáctica por la potencia informativa de las nuevas herramientas
de visualización de la información. Todos los periodistas (mucho
más si son responsables de medios) deberían leerlo y no olvidarlo.
Gumersindo Lafuente, adjunto al director de El País
En esta sociedad desbordada de información, necesitamos
periodistas capaces de convertir océanos de datos en gotas
de conocimiento. Alberto Cairo, uno de los más infuyentes
infografstas de la última década, destila en este libro las claves de
ese periodismo gráfco de calidad en el siglo XXI. Un lujo.
Ramón Salaverría, profesor de Periodismo de la
Universidad de Navarra
Alberto Cairo, pionero y maestro de la infografía periodística,
ha destilado un manual didáctico, completo y magnífcamente
ilustrado para conocer la historia y entender las claves de la
representación visual de datos.
José Luis Orihuela, profesor y autor de Mundo Twitter
The purpose of visualization is insight, not pictures
-Ben Shneiderman (1999)
Everything should be made as simple as possible,
but not simpler
-Atribuido a Albert Einstein
As much as fghting wild animals and fnding
suitable environments, our ancient ancestors faced
social forces and family conficts that became
a part of evolved life. Both of these force-felds
acting in concert eventually produced the intensely
social, robust, love-making, murderous, convivial,
organizing, technology-using, show-of, squabbling,
game-playing, friendly, status-seeking, upright-
walking, lying, omnivorous, knowledge-seeking,
arguing, clubby, language-using, conspicuously
wasteful, versatile species of primate we became.
And along the way in developing all this,
the arts were born
-Denis Dutton, The Art Instinct
índice
Introducción: infografía y visualización ................................................................... 14
Parte 1: Fundamentos ......................................................................................... 20
Capítulo 1: Por qué visualizar: de la información a la sabiduría ........................ 22
Capítulo 2: Forma y función: la visualización como tecnología ......................... 40
Capítulo 3: La paradoja de la belleza: arte y efcacia comunicativa ................... 60
Capítulo 4: Exposición, exploración y el desafío de la complejidad ................... 88
Parte 2: Historia................................................................................................. 106
Capítulo 5: Aquí hay dragones: sobre los orígenes de los mapas ...................... 108
Capítulo 6: Luces de la razón: el nacimiento de la ilustración científca .......... 124
Capítulo 7: Un ingeniero escocés y un siglo de revoluciones ............................ 138
Parte 3: Cognición ............................................................................................. 160
Capítulo 8: El ojo y el cerebro visual................................................................. 162
Capítulo 9: La percepción no sentida ............................................................... 180
Capítulo 10: Imágenes en la mente ................................................................... 198
Apéndice .............................................................................................................. 212
El proceso de creación de gráfcos informativos ............................................... 214
Apuntes fnales y agradecimientos ......................................................................... 242
Notas ...................................................................................................................... 244
Bibliografía ............................................................................................................. 248
15 El arte funcional
pero los símbolos que usamos en nuestros procesos de pensamiento no son siempre de
naturaleza verbal o textual, no se expresan únicamente en ese lenguaje interno que el
gran psicólogo Steven Pinker denominó mentalés.
Al contrario, el cerebro no solo procesa información visual captada del entorno;
también genera imágenes internas con el fn de planear acciones futuras que faciliten
la supervivencia, de razonar y de idear estrategias de acción sobre los entes que nos
rodean. Comprender los mecanismos implicados en estas actividades cerebrales es el
gran desafío al que nos enfrentamos quienes nos dedicamos a la creación de gráfcos
informativos.
Ese es el primer hilo conductor de este libro.
§
El segundo es la naturaleza común de infografía y visualización. Algunos especialistas
marcan una frontera entre ambas disciplinas basada en que, supuestamente, la
infografía consiste en presentar información por medio de gráfcos estadísticos, mapas
y esquemas (exposición), mientras que la visualización se basa en la creación de
herramientas visuales (estáticas o interactivas) que un público pueda usar para explorar,
analizar y estudiar conjuntos complejos de datos.
En las páginas que siguen no uso esa distinción: infografía y visualización pertenecen
a un mismo continuo en el que cada una ocupa extremos opuestos de una línea.
Esta línea es paralela a otra cuyos límites son defnidos por las palabras presentación
y exploración. Algunos gráfcos son todo presentación y casi nada de exploración (Fig.
0.1), por lo que son “más infografía”, mientras que otros permiten un enorme número
de lecturas (Fig. 0.2), por lo que son “más visualización”. Pero toda infografía y toda
visualización contienen ambos ingredientes: exponen y ayudan en la refexión sobre lo
presentado. Son palabras sinónimas.
La visualización en la Fig. 0.2, titulada Organismo literario: una visualización de la
prmera parte de “En la carretera”, emana una belleza basada en su aspecto orgánico y
en la cuidadosa selección de colores. Del centro se extienden ramas que representan
2007
6%
4%
2%
0%
2008 2009 2010
Fig. 0.1 Tasa de desempleo en un país imaginario
E
ntre los misterios que más me fascinan está la capacidad del cerebro humano,
esa masa de nervios y grasa exprimida dentro de una cavidad demasiado
pequeña (de ahí su superfcie arrugada), de entender representaciones visuales
de abstracción variable: gráfcos que codifcan conceptos, conexiones, conjuntos de
datos, superfcies geográfcas. Este libro es un resumen de los pasos que he dado hasta
la fecha para comprender dicho misterio.
Existen dentro del cerebro más de treinta áreas (conjuntos densamente conectados
de neuronas) dedicadas al procesamiento de información recogida por los ojos; la
evolución nos diseñó para que ninguna otra actividad requiera de una cantidad de
recursos mentales equivalente. Somos animales visuales; eso infuye incluso en la forma
en que nos expresamos. Explique alguna idea compleja a un angloparlante y, en el
momento en que la comprenda, lo oirá exclamar con una expresión de alivio y alegría
en el rostro:
—I see! (“Ya veo”; en español también funciona).
En nuestro interior, ver y entender son procesos entreverados y casi indistinguibles.
Entendemos porque vemos y, como explicaré más adelante, esa relación causal
también funciona a la inversa: vemos porque somos capaces de entender. La nuestra es una
especie simbólica, según una afortunada frase de Terrence W. Deacon, con la que titula
su mejor obra (The Symbolic Species: The Co-evolution of Language and the Brain, 1998),
INFOGRAFÍA Y VISUALIZACIÓN
La complementariedad entre presentación y exploración
Introducción
The remarkable mechanisms by which the senses understand the environment are all by identical with the
operations described by the psychology of thinking
—Rudolf Arnheim
El arte funcional 16 17 El arte funcional
capítulos; de los capítulos nacen párrafos, como ramas más fnas; de los párrafos,
frases; de las frases, palabras. Los colores se corresponden con temas centrales de En la
carretera: la música, los viajes, el sexo y las drogas.
Las posibilidades de profundización en este gráfco son múltiples: alguien que no
haya leído la novela buscará patrones interesantes: ¿cuáles son los temas más presentes?
Ya el crítico literario y el especialista en Kerouac serán capaces de extraer lecturas
mucho más profundas: cuántas veces y cuándo el autor se refere a cada tema; cuál es
el enfoque de cada capítulo, etc. Explorando este gráfco percibí, por cierto, sin haber
leído nunca la novela, que en el capítulo 12 existe una cantidad desproporcionada de
referencias a mujeres y sexo.
§
La Fig. 0.3 ilustra también la complementariedad entre presentación y exploración.
El eje horizontal representa el producto interior bruto de Brasil en miles de millones de
dólares después de haber sido ajustado por paridad de poder de compra (una medida
calculada por el Banco Mundial); el vertical representa el nivel de desigualdad según
Fig. 0.3 Revista Época. Cuando crece el PIB, no siempre la desigualdad cae
http://www.elartefuncional.com/im/desigualdad.jpg
Fig. 0.2 Stefanie Posavec (www.itsbeenreal.co.uk) Organismo literario: una visualización
de la primera parte de “En la carretera”, de Jack Kerouac. Ver a tamaño mayor y en
color en http://www.elartefuncional.com/im/posavec.jpg
El arte funcional 18 19 El arte funcional
En las redacciones de medios escritos la infografía ha dependido por tradición de
los departamentos de Arte. En la enorme mayoría de los casos que conozco (y conozco
unos cuantos) el jefe de infografía está subordinado al director de Arte, que suele ser
un diseñador gráfco. Este hecho conduce a grandes malentendidos. En Brasil, país en
el que trabajo en el momento de escribir estas líneas, es común oír arte como sustantivo
que sustituye a palabras más precisas, como infográfco, mapa, gráfco estadístico,
etc. “Vamos fazer uma arte”, dicen los periodistas con esa musicalidad propia del
portugués sudamericano.
Este error, común no solo en el periodismo, es fruto de los muchos siglos de vigencia
de una tradición que dicta que la comunicación visual es secundaria, complementaria,
inferior, con respecto al lenguaje textual. Los gráfcos, en la mente de demasiados
periodistas con larga experiencia, son meros aderezos, añadidos que aligeran el peso
argumental de la palabra escrita. Como escribió Rudolf Arnheim en el fundamental
Visual Thinking (1969), la raíz de esta concepción es la falta de confanza de muchos
flósofos occidentales, comenzando por Parménides y Platón, en la precisión de los
sentidos. Hoy, cuarenta años después de la publicación del libro, esa tradición goza
todavía de buena salud.
Esta forma de enfocar la infografía conduce a que también quienes se ocupan de
ella se preocupen en exceso por sus aspectos estéticos (tipografía, paletas de colores,
estilos de ilustración) y no tanto por cómo esos aspectos estéticos deben ser usados de
forma práctica para aumentar la efcacia comunicativa. En otras palabras: no son solo
los profesionales “de texto” quienes no entienden la visualización; quienes trabajan
con ella todos los días refuerzan y perpetúan, en no pocos casos, los malos entendidos
ancestrales.
El cuarto tema del libro, pues: la relación entre infografía y arte, que es muy
parecida a la que existe entre periodismo y literatura. El periodismo puede inspirarse
en la literatura, tomar prestada de ella técnicas y herramientas, pero nunca convertirse
en literatura. La misma idea es aplicable a la infografía, que es, ante todo, un arte
funcional.
Comenzamos.
São Paulo, Brasil, mayo de 2011
Nota: en las páginas que siguen he mantenido bastantes citas en el inglés original. Soy
consciente de que ello puede difcultar la lectura, por lo que es importante entender el origen de
tal decisión: muchos de los textos que incluyo usan términos con signifcados muy precisos, que
pueden perderse con facilidad en una traducción, por cuidadosa que esta sea.
el índice GINI, de la ONU. Cada punto equivale a un año desde 1981 hasta 2010.
Cuanto más a la derecha esté un punto, mayor el PIB; cuanto más alto, mayor la
desigualdad. En otras palabras: el gráfco representa la covariación entre desarrollo
económico y equilibrio social. El título resume el mensaje central: “cuando crece el
PIB, no siempre la desigualdad cae”, una de las desgracias de la historia brasileña. Pero
la cantidad de mensajes adicionales y complementarios que cada lector, dependiendo
de sus conocimientos, puede obtener del gráfco es mucho mayor.
Cuando lo acabé, se lo mostré a algunos colegas de mediana edad en la redacción
de la revista Época, situada en São Paulo. La respuesta casi unánime que obtuve fue
fascinante: incluso no siendo diseñadores ni artistas, sino periodistas “de texto”, todos
percibieron en seguida que el gráfco revelaba visualmente realidades que todo brasileño
de más de cuarenta años recuerda: el crecimiento continuo y acelerado, acompañado
de programas de apoyo a los pobres, de la era Lula (2003-2011); la inestabilidad de las
presidencias de Sarney y Collor, en las que el PIB apenas aumentó, pero la desigualdad
varió radicalmente; la relativa estabilización de los años de Fernando Henrique
Cardoso (FHC), que sacó al país del agujero negro de la hiperinfación...
Contemplar a una persona en el proceso de interpretar y explorar un gráfco como
este, extrayendo de él mensajes que ni a mí, su diseñador, se me habían ocurrido, fue
una experiencia irrepetible. Y enriquecedora.
§
La sorpresa de mis colegas “de texto” por el hecho de leer un gráfco como si se
tratase de una crónica, en vez de simplemente verlo, tiene raíces profundas. He aquí el
tercero de los temas del libro: un infográfco no es algo simplemente para ser observado,
sino para ser leido; el objetivo central de cualquier trabajo de visualización no es la
estética ni el impacto visual per se, sino el ser comprensible primero y bello después (o
ser bello a través de una exquisita funcionalidad).
Si es usted de los que piensan que la infografía y la visualización consisten apenas
en tomar un montón de datos y dotarlos de una forma visual agradable y espectacular,
continúe leyendo con atención. Espero hacerle olvidar esa idea simplista, anticuada
y dañina. Como reza una de las frases que abren este volumen, “the purpose of
visualization is insight, not pictures” (Ben Shneiderman). Las imágenes son apenas el
vocabulario de un lenguaje con gramática y sintaxis; un medio, no un fn en sí mismas.
Nunca oirá a un periodista decir que su objetivo es unicamente usar palabras de sonoridad
elegante o estructuras sintácticas sofsticadas, sino que su primera preocupación será si
tanto unas como otras facilitan la lectura y la comprensión.
§
Hablo mucho de periodismo porque soy periodista y estoy convencido de que varios
de los problemas relacionados con cómo usar correctamente gráfcos en medios de
comunicación son extrapolables a otras áreas.
fundamentos
parte 1
23 El arte funcional
Cuando comencé a escribir este capítulo, pensé en abrirlo con algunas defniciones
formales de visualización de datos, diseño de información e infografía, pero algo me
hizo mudar de opinión. Durante una pausa para despejar la cabeza, me puse a navegar
por uno de mis periódicos de cabecera, The New York Times, y me crucé con una reseña
elogiosa de un libro llamado The Rational Optimist (Harper Collins, 2010), del gran
divulgador científco Matt Ridley.
La nota destacaba que, entre otros muchos asuntos, Ridley ofrecía una visión
positiva sobre la evolución de la tasa de fecundidad global, el número medio de hijos
por cada mujer al fnal de su edad fértil (de 15 a 49 años): primero, porque dicha tasa se
ha recuperado ligeramente en muchos países desarrollados durante la última década,
acercándose de nuevo al “nivel de reemplazo generacional”, calculado en una media
de 2,1 hijos. Segundo, porque la caída de la fecundidad es notable en los países en vías
de desarrollo a medida que más y más gente se incorpora a la fuerza de trabajo y que
aumenta la educación femenina.
Ridley contradice a todos los demógrafos apocalípticos, tanto a los que anuncian
el caos por culpa del envejecimiento de la población, como a los herederos de la
tradición malthusiana, que claman que es inevitable que en el futuro la Tierra tenga
más habitantes de los que puede sustentar. Según sus previsiones, la fecundidad en
todas las regiones tenderá a converger en el nivel de reemplazo (2,1 hijos) lo que, de
aquí a cuarenta o cincuenta años, conducirá a que la población se estabilice en unos
nueve mil millones de personas.
No pude resistir la curiosidad. Compré el libro en formato digital de inmediato y
paré de escribir para echarle una ojeada (solo durante una tarde, lo prometo).
Durante la lectura, sobre todo en el propio capítulo sobre fecundidad y población,
sentí cierto desasosiego. Es cierto que Ridley es convincente: se trata de un escritor que
sabe ser claro y profundo al mismo tiempo con esa engañosa naturalidad tan propia de
los mejores divulgadores de tradición anglosajona. Pero en el libro faltaba alguna cosa.
En un momento eureka, percibí qué era lo que me incomodaba: la ausencia de
evidencia visual. Ridley hablaba de curvas de fecundidad que caían y se recuperaban
de nuevo, pero dichas curvas no aparecían por ninguna parte. El capítulo sobre
población incluía un único gráfco (Fig. 1.1) simple, correcto, pero insufciente y tosco.
Fig. 1.1 Crecimiento de la población mundial, en porcentaje. Matt Ridley, 2010
H
ace algún tiempo me preguntaron cuál es el rasgo de personalidad que mejor
defne a aquellos interesados en una carrera en visualización. Respondí: “una
curiosidad voraz y casi infantil”. No era muy original: recordaba la máxima
de Richard Saul Wurman que abre este capítulo.
1
Mi a veces excesiva curiosidad, orientada por mi —no tan excesiva, por desgracia—
capacidad de raciocinio, fue el motor que me llevó a convertirme primero en periodista
y luego en creador de infográfcos. No es posible ser un buen comunicador sin haber
desarrollado previamente un cierto espíritu de explorador y un interés genuino y algo
inocente por una amplia variedad de asuntos. En mi caso: la ciencia, la psicología, la
política internacional y la historia; en el de otros colegas, los deportes, la música, la
arquitectura, etc.
Si usted no ha sentido nunca el impulso de querer saberlo todo sobre un área de
conocimiento y luego compartir su entusiasmo con familiares y amigos, tal vez debería
replantearse su carrera. O, en caso de ser persistente y terco —cualidades también
indispensables en este trabajo— y no querer desistir en su afán de convertirse en
visualizador/infografsta, le recomiendo aprender a ser curioso y educar dicha curiosidad
para que se vuelva sistemática: un buen gráfco siempre comienza con una buena
pregunta; para poder formularla, uno necesita motivación.
POR QUÉ VISUALIZAR:
DE LA INFORMACIÓN A LA SABIDURÍA
Diseño, arquitectura, visualización, gráfcos
Capítulo 1
My expertise has always been my ignorance, my admission and acceptance of not knowing (...) When you can
admit that you don’t know, you are more likely to ask the questions that will enable you to learn
—Richard Saul Wurman
El arte funcional 24 25 El arte funcional
0
1
2
3
2,57
2,21
1,87
1,43
1950-55
Fuente: ONU
1960-65 1970-75 1980-85 1990-95 2005-2010
ESPAÑA
Evolución de la tasa de fecundidad en España y Suecia
Número de hijos por mujer al final de la vida fértil
SUECIA Nivel de reemplazo
poblacional: 2,1
Número de hijos
por mujer necesario para
que la población tenga
crecimiento cero
Para demostrárselo, voy a darle un poco de trabajo: vea la Fig. 1.3 y dígame en
menos de diez segundos en qué años entre 1950 y 1980 la diferencia entre las tasas
de fecundidad española y sueca aumentó y en qué años se redujo. Dándole una
instrucción tan sencilla, le acabo de forzar a hacer algo bastante complejo: buscar
primero un número y retenerlo en la memoria; buscar un segundo número, retenerlo
a su vez, para luego compararlo con el anterior; y así sucesivamente.
Pero ¿y si creo un gráfco con los datos de la planilla anterior? El resultado es una
herramienta visual que facilita el cumplimiento de la tarea asignada (Fig. 1.4: incluye los
valores hasta 2010). El mensaje es claro: España parte de un número de hijos por mujer
mayor en 1950; la fecundidad cae drásticamente a partir de 1970 y solo comienza a
recuperarse en los últimos cinco años, alejada aún de la sueca, que se mantiene más
o menos estable. Dando forma gráfca a los números, le estoy ahorrando tiempo y
esfuerzo para hallar la respuesta a la pregunta que le propuse; al mismo tiempo (y esto
es más importante), le permito explorar a placer las variaciones y tendencias en los
datos, profundizar en ellos. He aquí el cometido principal de cuaquier gráfco: ser un
mecanismo que extienda la capacidad perceptiva.
Fig. 1.3
Fig. 1.4
¿Por qué insufciente? Porque incluye solo una variable: el porcentaje anual de
aumento de la población global, que fue mucho menor en 2005 que en 1965. El
gráfco no refuerza las numerosas líneas de argumentación presentes en el capítulo;
es casi un relleno, un elemento decorativo. ¿Dónde están esos países ricos en los que
la tasa de fecundidad se recupera levemente? ¿Cómo puedo comprobar que lo que
afrma Ridley sobre los países en vías de desarrollo (China, Brasil, India) es cierto?
¿Por qué nada de eso está representado, aun teniendo en cuenta que es un elemento
importante en el “optimismo racional” que justifca el libro? La curiosidad, decía unas
líneas atrás, nos conduce a hacernos preguntas; más tarde, puede incluso llevarnos a
buscar respuestas en las fuentes primarias.
En este caso, la base de datos de Naciones Unidas.
§
La página web de la ONU es una fuente inagotable de información en bruto. La
organización cuenta con una división (http://data.un.org/) dedicada a reunir y divulgar
un número enorme de bases de datos que pueden ser descargadas gratuitamente y
usadas en cualquier proyecto. Por medio de su buscador, encontré los datos de tasa
de fecundidad por países, que se remontan a 1950 y que se extienden hasta 2050
(proyecciones, claro). Usando fltros disponibles en la página, elegí mostrar solo los
números reales, no las previsiones (excluí las décadas posteriores a 2010) e indiqué que
quería generar una tabla que incluyese los más de 150 países de los que la ONU tiene
registros completos (Fig. 1.2).
Después de bajar los datos, los llevé a OpenOfce, software libre que incluye una
hoja de cálculo (Fig. 1.3). Todavía me era imposible entender nada: a menos que uno
sea un experto en análisis de datos, resulta muy difícil percibir tendencias examinando
únicamente una tabla.
Fig. 1.2
El arte funcional 26 27 El arte funcional
1,0
2,0
3,0
4,0
5,0
6,0
7,0
8,0
8,5
1950-1955 1955-1960 1960-1965 1965-1970 1970-1975 1975-1980 1980-1985 1985-1990 1990-1995 1995-2000 2000-2005 2005-2010
Italia
España
Francia
Noruega
Brasil
Reino
Unido
Suecia
Alemania
Japón
1,00
2,00
3,00
4,00
5,00
6,00
7,00
8,00
9,00
Af ghanistan
Algeria
Angola
Argentina
Australia
Austria
Bahrain
Bangladesh
Barbados
Belarus
Belgium
Belize
Bhutan
Bolivia
Bosnia and Herzegovina
Botswana
Brazil
Bulgaria
Burundi
Cambodia
Cameroon
Canada
Central Af rican Republic
Chad
Chile
China
China, Hong Kong SAR
Colombia
Congo
Costa Rica
Côte d'Ivoire
Croatia
Cuba
Czech Republic
Dem, People's Rep, of  Korea
Dem, Rep, of  the Congo
Denmark
Dominican Republic
Ecuador
Egypt
El Salvador
Equatorial Guinea
Eritrea
Estonia
Ethiopia
Fiji
Finland
France
French Guiana
Gabon
Georgia
Germany
Ghana
Greece
Grenada
Guadeloupe
Guatemala
Guinea
Guinea-Bissau
Guyana
Haiti
Honduras
Hungary
Iceland
India
Indonesia
Iran (Islamic Republic of )
Iraq
Ireland
Israel
Italy
Jamaica
Japan
Jordan
Kenya
Kuwait
Latvia
Lebanon
Lesotho
Libyan Arab Jamahiriya
Lithuania
Luxembourg
Madagascar
Malawi
Malaysia
Maldives
Malta
Martinique
Mauritania
Mayotte
Mexico
Mongolia
Montenegro
Morocco
Mozambique
Myanmar
Namibia
Netherlands
New Zealand
Nicaragua
Niger
Nigeria
Norway
Occupied Palestinian Terr,
Oman
Pakistan
Panama
Papua New Guinea
Paraguay
Peru
Philippines
Poland
Portugal
Puerto Rico
Qatar
Republic of  Korea
Republic of  Moldova
Romania
Russian Federation
Rwanda
Saint Vincent and the Grenadines
Samoa
Sao Tome and Principe
Saudi Arabia
Senegal
Serbia
Sierra Leone
Singapore
Slovakia
Slovenia
Somalia
Spain
Sri Lanka
Sudan
Suriname
Swaziland
Sweden
Switzerland
Syrian Arab Republic
Tajikistan
Thailand
Timor-Leste
Tunisia
Turkey
Uganda
Ukraine
United Arab Emirates
United Kingdom
United Republic of  Tanzania
United States of  America
Uruguay
Uzbekistan
Venezuela (Bolivarian Republic of )
Viet Nam
Yemen
Zambia
Zimbabwe
1950-1955 1955-1960 1960-1965 1965-1970 1970-1975 1975-1980 1980-1985 1985-1990 1990-1995 1995-2000 2000-2005 2005-2010
India
Media
Mundial
2,6
Nivel de
reemplazo
poblacional
2,1 hijos por mujer
Tasa de
fertilidad
(hijos por
mujer)
China
Yemen
Niger
Cada línea representa
la evolución de la tasa
de fertilidad de
un país entre
1950 y 2010
Fig. 1.6
Ver en color: http://www.elartefuncional.com/im/fecundidad2.jpg
Sin embargo, representar dos variables es muy diferente a representar más de cien: una
vez incluida la fecundidad de todos los países (Fig 1.5, realizado también en OpenOfce
y editado con software de tratamiento gráfco), es evidente que todavía queda camino
por recorrer. La gran cantidad de elementos hace imposible la identifcación de cada
ítem, no digamos ya la comparación de dos países contiguos... Esta especie de plato
de espagueti multicolor puede que sea interesante como ilustración, pero resulta inútil
para el propósito inspirado por el libro de Ridley: mostrar la evidencia de que a) la tasa
de fecundidad cayó mucho en los países ricos en el pasado, pero en algunos casos está
empezando a aumentar; b) la tendencia descendente es más acentuada en los países
en vías de desarrollo; y c) la menor fecundidad está relacionada con el crecimiento
económico y con la mejor educación de las mujeres.
Así que el siguiente paso fue organizar la presentación y crear una jerarquía: está
claro que no tiene sentido identifcar cada país. En visualización e infografía, lo que se
muestra suele ser tan importante como lo que se elimina. En un esbozo más trabajado
(Fig. 1.6) usé líneas muy fnas para los países que no se nombran. ¿Por qué decidí
dejarlos en segundo plano y no simplemente excluirlos? Primero, porque no difcultan
la lectura, al ser de color gris claro; segundo, porque proporcionan contexto visual a
los casos destacados: se percibe vagamente que el descenso de la fecundidad es un
fenómeno general.
1
2
3
4
5
6
7
8
1950-1955 1960-1965 1970-1975 1980-1985 1990-1995 2005-2010
Evolución de la tasa de fecundidad
Número de hijos por mujer al final de su vida fértil.
Se muestran todos los países registrados en las bases de datos de la ONU
Fig. 1.5
Ver en color: http://www.elartefuncional.com/im/fecundidad.jpg
El arte funcional 28 29 El arte funcional
El ejemplo elegido para abrir este capítulo no es del todo inocente: ayuda a
profundizar en varias cuestiones que se me antojan fundamentales. Siempre me ha
sorprendido, por ejemplo, que podamos comunicarnos a través de composiciones
tan abstractas como los gráfcos estadísticos (esto es aplicable a cualquier lenguaje —
sistema simbólico de representación— sea visual o no); también me deja perplejo que
por medio de ellos podamos ganar una comprensión profunda y rica de los datos que
los sostienen: hoy sabemos que esto sucede porque los gráfcos aprovechan estructuras
mentales que están comenzando a ser entendidas en profundidad por la Psicología.
Por último, ¿no le parece increíble que los números usados en nuestro ejemplo estén
al alcance de un clic? Gratis. Esperando a ser observados, analizados, fltrados,
correlacionados y expuestos.
Según un estudio de la empresa International Data Corp (IDC) citado por la revista
The Economist, en febrero de 2010 estaba previsto que la cantidad de información
digital (bits: dígitos en código binario, 0 y 1) generada solo en dicho año superase los 1.200
exabytes. Según la publicación británica, es una cantidad de información equivalente
más o menos a la de 10 billones (10 millones de millones) de ejemplares de la propia
revista. Se calcula que la cantidad acumulada de información digital es de varios
zettabytes. ¿No le resultan familares esos términos? Voy a crear un pequeño esquema
para que los visualice:
1 bit: o “dígito binario”, unidad de información digital, equivalente a 0 o 1.
1 byte (información necesaria para codifcar una letra o número)= 8 bits
1 kilobyte = 1.000 bytes
1 megabyte = 1.000 kilobytes, o 1.000.000 bytes (10
6
)
1 gigabyte = 1.000 megabytes, o 1.000.000.000 bytes (10
9
)
1 terabyte = 1.000 gigabytes, o 1.000.000.000.000 bytes (10
12
)
1 petabyte = 1.000 terabytes, o 1.000.000.000.000.000 bytes (10
15
)
1 exabyte = 1.000 petabytes, o 1.000.000.000.000.000.000 bytes (10
18
)
1 zettabyte = 1.000 exabytes, o 1.000.000.000.000.000.000.000 bytes (10
21
)
1 yottabyte = 1.000 zettabytes, o 1.000.000.000.000.000.000.000.000 bytes (10
24
)
¿Todavía con problemas? No se preocupe. No es el único. Esa cantidad de
información es tan enorme que resulta imposible de imaginar. El presidente de Google,
Eric Schmidt, señaló en una conferencia en agosto de 2010 que, en la actualidad, cada
dos días la Humanidad alumbra un volumen de información equivalente a la creada
desde el principio de los tiempos hasta 2003. Justo es precisar que no toda esa información
equivale a lo que entendemos por “información” en sentido coloquial (datos
estructurados con el fn de que un ser humano pueda entenderlos). Una proporción
considerable es fruto del intercambio entre ordenadores en red, entre servidores; otra
parte corresponde a llamadas telefónicas, fotos digitalizadas, etc.
Supongamos, de todas formas, que la cantidad de información estructurada, del tipo
que uno encuentra en un periódico, es un minúsculo 0,1% del total de información
digital. Eso nos deja con más o menos 1 exabyte de información que podemos entender.
Así que diseñé dos gráfcos (Fig. 1.7) para demostrar la correlación entre fecundidad,
renta y grado de escolaridad femenina. Se trata de dos diagramas de dispersión (scatter-
plot), fáciles de crear en una hoja de cálculo. Cada círculo representa un país; el eje
horizontal es la tasa de fecundidad y el vertical, la renta per cápita (en el primero) y
el porcentaje de estudiantes de secundaria que son mujeres (en el segundo). La curva
negra entre los círculos se llama línea de tendencia; simplifcando mucho, indica la
relación media entre una variable y otra. Así, es posible ver que en la mayoría de los
países (hay excepciones interesantes) cuanto mayor la renta y el acceso femenino a la
educación, menor la fecundidad.
En apenas cinco horas, gracias a software cada día más accesible y sencillo de usar,
completé un proyecto personal que satisface la necesidad de ver con mis propios ojos la
evidencia que sostiene los argumentos de Ridley y que puede servir a otros lectores de
The Rational Optimist para cumplir el mismo objetivo. Los gráfcos algo burdos que
dibujé me revelaron realidades solo intuidas en el texto. Y no se limitaban a mostrarlas,
sino que permitían que las explorase y luego las analizase en detalle, siempre que tuviese
el tiempo necesario y el acceso a las fuentes adecuadas.
0
40
80
120
1 2 3 4 5 6 7
Eje vertical:
renta per capita
(em miles de $
al año, 2008)
Eje horizontal:
tasa de fertilidad
(2010)
Cada circulo
representa
umpais
Luxemburgo
Noruega
EEUU
Niger
Níger
Afganistán
0
40%
20%
60%
80%
8 1 2 3 4 5 6 7
Eje vertical:
%de estudiantes en
enseñanza secundaria
que son mujeres
(2004-2009)
Eje horizontal:
tasa de fertilidad
(2010)
Cada circulo
representa
umpais
EEUU
Correlación entre renta per cápita
y tasa de fertilidad
Correlación entre escolaridad femenina
y tasa de fertilidad
Fig. 1.7
Todavía dominado por la curiosidad, exploré otras afrmaciones en The Rational
Optimist. Ridley razona que la caída en la tasa de fecundidad siempre es precedida de
la acción combinada de varios factores: el aumento de renta personal, la mejora en
el acceso a la educación de las mujeres y la caída de la tasa de mortalidad infantil. El
hecho de que más niños sobrevivan a los primeros años de vida, sumado a un número
mayor de años de estudio, incentiva la planifcación familiar.
En cuanto a la infuencia de la economía, Ridley explica que en los países ricos
las posibilidades de ocio son más variadas: las distracciones del mundo moderno nos
hacen olvidar el impulso primario de reproducirnos sin control. Podemos explicar este
fenómeno de forma menos académica: la cantidad media de hijos es inversamente
proporcional al número medio de horas que la población pasa frente a la televisión y
el ordenador.
El arte funcional 30 31 El arte funcional
Información
desestructurada
Información
estructurada
Conocimiento Sabiduría Datos
Recolección, tratamiento y
primer nivel de codificación
Adquisición y puesta
en común con la memoria y
las experiencias previas del usuario
Segundo nivel
de codificación
Productores
Consumidores Realidad
Evaluación, interpretación,
reflexión, memorización
organizar datos, obviando que para que estos puedan ser obtenidos es necesario partir
de fenómenos observables.
Veamos el esquema paso a paso:
1. Información desestructurada: es sinónimo de realidad, el mundo que nos
rodea en toda su complejidad; todos los fenómenos susceptibles de ser observados
están constituidos de información.
2. Datos: son registros de observaciones. Los datos se codifcan como símbolos
(números y palabras) que describen y representan la realidad. De ahí ese “primer
nivel de codifcación” que aparece en el esquema: corresponde, por ejemplo, a las
anotaciones que un investigador hace cuando estudia algún fenómeno. Piense en el
gráfco que usamos en la apertura de este capítulo: “número de hijos por mujer entre
15 y 49 años” (tasa de fecundidad); los datos serían los registros para cada mujer dentro
de un país: 2, 5, 6, 2, 2, 1, 0, 0, 5, 3... hijos.
3. Información estructurada (o semántica). Para que una serie de datos
pueda ser entendida (ya sea por una audiencia o por el propio investigador que realizó
las observaciones), es necesario aplicar un “segundo nivel de codifcación”. Este
consiste en representar los registros de forma que se vuelvan comprensibles. Cuando
un periodista escribe una historia que dota de sentido a un conjunto de observaciones
(de ahí el adjetivo semántica), está generando información de este tipo. También
creamos información estructurada cuando diseñamos gráfcos que codifcan cientos
de números de los que de otra manera sería imposible extraer algo útil.
4. El consumo de información puede llevar al aumento del conocimiento. Para
ello, el lector asimila lo que se le presenta, mezclándolo y comparándolo con su propia
memoria y experiencia.
Fig. 1.8
Teniendo en cuenta que se calcula que la Biblioteca del Congreso de los Estados
Unidos (que cuenta con unos 142 millones de objetos, entre libros, fotos, grabaciones,
etc.) contiene aproximadamente 15 terabytes, el resultado es que la información digital
disponible en el mundo equivale a nada menos que 67.000 Bibliotecas del Congreso.
(Espero no haberme equivocado en los cálculos).
Respiremos profundo antes de continuar.
En los años 70, mucho antes de que Internet se tornase una herramienta de acceso
universal, Richard Saul Wurman, entonces profesor de Arquitectura en Carolina del
Norte, previó que la explosión en la cantidad de información disponible haría necesaria
la intervención de profesionales dedicados a organizarla, darle sentido y presentarla
de forma coherente, sistemática y comprensible. El mayor desafío de nuestra especie,
según Wurman y otros pioneros, iba a ser aprender a navegar en este tsunami de bits
que se adivinaba en el horizonte.
En varios libros de gran infuencia
2
Wurman llamó a estos profesionales “arquitectos
de la información”, por ser su cometido principal estructurar y contextualizar
contenidos y también el diseñar los medios a través de los que accedemos a ellos. Obras
más recientes de otros autores aventuran defniciones más precisas; arquitectura de
información es:
1. The structural design of shared information environments.
2. The combination of organization, labeling, search, and navigation systems
within web sites and intranets.
3. The art and science of shaping information products and experiences to
support usability and fndability.
4. An emerging discipline and community of practice focused on bringing
principles of design and architecture to the digital landscape.
3
El objetivo fundamental de la arquitectura de la información (que es, todo sea
dicho, no tanto una profesión como una actitud que permea muchas profesiones) es combatir
la predecible ansiedad que provoca el hecho de que tengamos tantos datos útiles e
interesantes al alcance de las manos o del cursor. Según Wurman, en 2001:
People still have anxiety about how to assimilate a body of knowledge that
is expanding by the nanosecond (...). Information anxiety is produced by the
ever-widening gap between what we understand and what we think we should
understand.
4
A lo que añadió: “information anxiety is the black hole between data and knowledge”,
frase en la que basó un famoso esquema conceptual que aún hoy es utilizado para
explicar los fundamentos de aquellas profesiones dedicadas a procesar y presentar
información. En la Fig. 1.8 lo reproduzco con algunos añadidos de importancia.
Por ejemplo, hago una distinción entre información desestructurada (paso previo a los
datos), e información estructurada (posterior a los datos). El esquema de Wurman no
incluye la primera; se limita a presentar la información como el resultado de fltrar y
El arte funcional 32 33 El arte funcional
para los propósitos de este libro no lo sean. En una de las obras más famosas sobre la
materia, se defne como “el arte y ciencia de preparar información para que pueda ser
usada por seres humanos con efciencia y efcacia”.
6
En mi esquema, prefero restringir
el diseño de información a aquella parte de la arquitectura que se ocupa del fltrado,
organización y presentación de datos en documentos (analógicos o digitales) con el fn
de facilitar la comprensión de un sector de usuarios. La escritura técnica y el diseño
editorial y de páginas web pertenecen al diseño de información. Quedan fuera de
él —aunque dentro del arco de la arquitectura de la información— otras disciplinas
como la ergonomía, el wayfnding (diseño de la orientación de los seres humanos en
espacios públicos), etc.
Parte fundamental del diseño de información es la visualización. La literatura
académica relacionada con la informática y las ciencias de la computación la describe
como “the use of computer-supported, interactive, visual representations of data
to amplify cognition”.
7
Sin embargo, aquí propongo una defnición más simple y
laxa, que no implica el uso ni de ordenadores ni de herramientas interactivas: la
visualización consiste en el uso de representaciones gráfcas para ampliar la cognición;
de esa forma, los términos visualización e infografía dan nombre a una única disciplina.
Siguiendo a Joan Costa, visualizar es “hacer visibles y comprensibles al ser humano
aspectos y fenómenos de la realidad que no son accesibles al ojo, y muchos de ellos ni
siquiera son de naturaleza visual”.
8
La visualización está basada en el uso de gráfcos: estadísticas, mapas,
diagramas. Un gráfco es una representación visual esquemática (es decir, con un
grado de abstracción variable) de contenidos. Distingo dos tipos:
Gráfcos fgurativos son aquellos que representan fenómenos físicos. En ellos,
existe una cierta similitud entre lo representado y la forma visual. Piense en un mapa,
un retrato a escala de un espacio. O en una ilustración que explique el funcionamiento
de una máquina compleja. O en un infográfco periodístico que reconstruya una
Visualización/infografía
Gráficos figurativos Gráficos no figurativos
Arquitectura
de la información
Arquitectura
de la información
Arquitectura
de la información
Diseño de la
información
Diseño de la
información
Fig. 1.9
5. La sabiduría equivale a un conocimiento profundo, fruto de la evaluación
y el análisis de lo absorbido en pasos anteriores. No todo el conocimiento se
traduce en sabiduría, de la misma forma que no toda la información se transforma
en conocimiento. Por otra parte, tanto la información como el conocimiento son
transmisibles. La sabiduría no lo es.
Todos los pasos del proceso implican un aumento en la cantidad de orden, a veces por
parte de quien recoge y procesa los datos, a veces por parte de quienes los consumen.
Si es que ambos no son la misma persona: el mero acto de percibir el mundo que nos
rodea impone una jerarquía en lo observado; los objetos que se mueven llaman más
nuestra atención que los estáticos, por ser indicios de amenazas; los colores vivos y
puros también nos atraen por escasear en la naturaleza y, probablemente, por ser muy
comunes en fuentes de energía ricas en azúcares, como las frutas maduras.
En palabras del flósofo de la tecnología Kevin Kelly:
Minds are highly evolved ways of structuring the bits of information that form
reality. That is what we mean when we say a mind understands; it generates
order.
5
Así que, aunque no lo intentemos conscientemente, nuestro cerebro siempre tiende
a recorrer el camino que conduce de los fenómenos observados a la extracción de
signifcados y a la incorporación de estos a nuestro conocimiento con el objetivo de
aumentar la sabiduría, que nos auxilia en la supervivencia. En eso consiste la cognición.
La tarea de un arquitecto de información es adelantarse a ese proceso y generar
orden antes de que las mentes de los usuarios intenten hacerlo.
§
Creo necesario hacer un paréntesis en este punto para aclarar algunos conceptos. Y
es que el término arquitecto de información es hoy demasiado amplio y defne un número
excesivo de trabajos diferentes. Una década después de la entrada en el segundo
milenio, arquitecto de información es tanto quien escribe libros técnicos y manuales de
artilugios electrónicos como quien diseña software, páginas web, espacios dentro de
museos que sean fácilmente “navegables”... y gráfcos estadísticos sobre la tasa de
fecundidad a partir de las bases de datos de la ONU.
Por ese motivo, en las últimas décadas han aparecido diferentes profesiones que,
bajo el paraguas de la arquitectura, se ocupan de cometidos diferentes, aunque con el
objetivo común de hacer la vida más fácil a un grupo más o menos amplio de usuarios
o lectores. La Fig. 1.9 apunta la conexión entre algunas de ellas, las más importantes
para este libro. En el esquema, he suprimido muchas que no están relacionadas con la
representación gráfca de datos/información.
Una de las ramas principales dentro de la arquitectura de la información es el
diseño de información. A veces ambos términos se usan como sinónimos, aunque
El arte funcional 34 35 El arte funcional
catástrofe aérea (Fig. 1.10). En todos estos casos, la forma gráfca se asemeja al objeto,
fenómeno o proceso que representa.
Los gráfcos no fgurativos representan fenómenos abstractos; en ellos, la
correspondencia entre lo representado y su forma visual es convencional. No se basa en
una semejanza, sino en una “convención”, una especie de acuerdo tácito entre quien
comunica y quien recibe el mensaje. Piense en la lengua escrita, que no es más que
una forma visual no mimética de transmitir contenidos de una mente a otra. Una
infografía que, por medio de tonos de intensidad variable, muestre la evolución de la
tasa de desempleo (Fig. 1.11) codifca algo no físico y que no tiene relación natural alguna
con su representación: una rejilla de rectángulos no se parece al número de personas sin
trabajo.
§
Para cerrar el capítulo de defniciones, es necesario que le presente una última idea
de la que depende el resto de mi argumentación: la visualización debe ser entendida,
ante todo, como una tecnología. Parece descabellado: cuando uno habla de tecnología
en una conversación normal, lo que suele venir a la cabeza son máquinas: iPod,
coches, neveras, cortadoras de césped, cepillos de dientes eléctricos, ordenadores. Pero
refexionemos un instante: ¿qué es lo que tienen todos esos aparatos en común? No
me refero físicamente (motores, chips, engranajes...), sino en esencia, en lo más profundo
de su razón de ser:
1. Todos ellos funcionan como extensiones de nosotros mismos. El
flósofo canadiense Marshall McLuhan popularizó esta idea hace más de medio
siglo. La cortadora de césped es una forma de mejorar el cuidado de nuestro jardín,
impidiendo que tengamos que ir arrancando las malas hierbas una a una, a mano; el
cepillo de dientes eléctrico llega a espacios tan estrechos que sería imposible limpiarlos
con una uña (en el mundo civilizado preferimos el palillo de dientes, que también
es una tecnología, por cierto); el iPod es un instrumento que, al mismo tiempo que
nos entretiene, mantiene viva nuestra memoria de las canciones que defnen los
mejores y peores momentos de nuestras vidas; el coche aumenta nuestra velocidad de
locomoción.
2. Todos ellos son medios de los que podemos valernos para cumplir
ciertos objetivos: la nevera mantiene los alimentos en buen estado; el ordenador
es el ejemplo más interesante en la lista anterior, pues las funciones que se le pueden
asignar dependen de las tecnologías que instalemos en su interior: los programas de
software. Tecnologías dentro de otra tecnología.
La palabra tecnología es polisémica y, como consecuencia, tiene el potencial de
conducir a equívocos. W. Brian Arthur, en un libro que, transcurridos pocos años desde
su publicación, se ha convertido en un clásico,
9
da tres defniciones que se corresponden
Fig. 1.10 Diario Público (España). Accidente en Barajas, 21 de agosto de 2008
Ver en color: http://www.elartefuncional.com/im/publico.jpg
Fig. 1.11 The Wall Street Journal. US Unemployment, a Historical View. En el gráfco se
muestra, mes por mes, el porcentaje de trabajadores desempleados sobre el total de la
población activa desde 1948 hasta 2010. http://tinyurl.com/2g7j9xw
El arte funcional 36 37 El arte funcional
Por último, en lo más alto de la jerarquía, la tecnología general es el conjunto
de aparatos, herramientas, procedimientos, métodos, conocimientos y disciplinas que
han servido a la Humanidad para modifcar el entorno y adaptarlo a sus necesidades
y fnes.
§
El primer motivo por el que creo que es útil enfocar el estudio de la visualización
como el de cualquier tecnología (plural) es que nos ayuda a superar uno de los
principales obstáculos con el que se han encontrado los académicos que han analizado
sobre todo su vertiente periodística: su naturaleza múltiple. ¿La visualización/infografía
es estadística? ¿Es periodismo visual? ¿Es cartografía adaptada a la información
de actualidad? ¿Es ilustración? La respuesta es que la infografía periodística toma
prestadas herramientas de una buena cantidad de disciplinas conceptualmente
cercanas, sin llegar a confundirse con ninguna de ellas.
Y es que, recurriendo al lugar común, el todo es más que la suma de las partes. El
hecho de que una rama profesional parezca desde el exterior una mera yuxtaposición
de parches no quiere decir que no posea consistencia interna, naturaleza propia.
Cualquier nueva tecnología es el resultado de la combinación de otras ya existentes;
de esa combinación acaban emergiendo propiedades que distinguen al recién nacido
de sus antecesores. Arthur llama a este proceso combinatorial evolution: un nuevo aparato,
un nuevo método dentro de una profesión, cualquier innovación en realidad, es el
resultado de, en el momento histórico apropiado, encajar piezas (tecnologías singulares)
que hasta entonces tenían otros usos.
Los orígenes de la visualización y la infografía plantean un pequeño misterio: todos
sus componentes tenían una sólida tradición desde mucho antes del último tercio del
siglo XX: la ilustración científca se remonta a Leonardo da Vinci, como mínimo; el
periodismo comenzó en el siglo XVII; tanto la cartografía como la estadística fueron
defnidas entre los siglos XVIII y XIX; el diseño gráfco es un producto del XIX. ¿Por
qué entonces no existió nadie que se denominase a sí mismo visualizador, diseñador de
información o infografsta antes de los años 80 del pasado siglo? Podemos aventurar una
explicación.
La simple suma de tecnologías preexistentes no garantiza el nacimiento de ninguna
innovación. Se necesita un catalizador, que Arthur identifca con la infuencia del
descubrimiento y comprensión de fenómenos naturales. Pone como ejemplo el radar:
sus componentes mecánicos existían desde hacía tiempo, pero lo que desencadenó su
invención fue el estudio científco de los patrones de expansión y refexión de ondas
electromagnéticas. Lo mismo ocurre con la visualización: los componentes “mecánicos”
(excluyendo el ordenador, por supuesto) son antiguos; también lo son sus principales
fuentes teóricas (estadística, cartografía, ilustración científca). ¿Cuál es entonces el
catalizador que otorga a la visualización su carácter diferenciado contemporáneo y
ayuda a defnir un marco conceptual propio?
Intuyo que son dos: el primero es la Teoría de la Información, originalmente una
rama de la ingeniería defnida por Claude E. Shannon en 1948, cuyos objetivos eran
con los tres niveles ilustrados en la Fig. 1.12: tecnología general, tecnologías plurales y
tecnologías singulares.
A lo que Arthur se refere es que tecnología puede ser, en primer lugar, cualquier
objeto, proceso o método creado con el fn de cumplir alguna tarea. En esto consisten
las tecnologías singulares. Todos los aparatos citados en la página anterior son
pequeñas tecnologías individuales. También lo son los algoritmos que organizan la
distribución de contenidos dentro de la memoria de un ordenador y las letras, frases y
párrafos que me ayudan a comunicarme con quien me está leyendo en estos momentos.
Las tecnologías plurales son conjuntos sistemáticos de prácticas y componentes.
Es decir, grupos de tecnologías singulares interrelacionadas que, en virtud de sus
conexiones, acaban haciendo emerger algo nuevo. La electrónica, la bioquímica, la
ingeniería de caminos, etc., son tecnologías (Arthur señala que, para ser más precisos,
tendríamos que llamar a las tecnologías plurales bodies of technology). Cualquier profesión
es una tecnología plural. También lo son los objetos tecnológicos basados en otras
tecnologías: un coche no es un instrumento, sino un grupo de instrumentos que actúan de
forma sincronizada.
Tomemos como ejemplo el periodismo: como tecnología plural, estaría compuesto
de numerosas tecnologías singulares, desde los procedimientos y métodos que defnen
la profesión (reglas éticas, estándares a la hora de construir noticias, etc.), hasta las
herramientas que se aplican en el día a día: el texto escrito, los ordenadores, los
programas dentro de estos, etc. Como toda tecnología, el periodismo fue diseñado con
unos objetivos: llevar información de actualidad, utilidad y relevancia a las audiencias
que lo solicitan.
Tecnologías
plurales
Tecnología
general
Tecnologías
singulares
Fig. 1.12
El arte funcional 38
muy prosaicos: calcular de forma precisa la cantidad de bits que es posible transmitir
de forma efectiva a través de una línea telefónica. Hoy se acepta que las ideas y
ecuaciones de Shannon son aplicables a múltiples áreas, no todas ellas relacionadas
con la ingeniería o las ciencias duras: el genoma puede ser explicado en términos de
Teoría de la Información; la comunicación humana (incluida la gráfca), también.
10
El segundo catalizador es la incorporación a nuestra profesión de ciertos
descubrimientos de la Psicología Cognitiva relacionados con las reglas que el sistema
ojos-cerebro usa para captar, procesar, memorizar y aplicar en benefcio propio la
información obtenida del entorno. La visualización moderna es el resultado de
pasar la representación gráfca clásica (cartográfca, estadística, ilustrada) por el fltro
sistematizador de la Psicología de la percepción, de la acción y de la memoria.
§
Como punto fnal de este capítulo, intentemos defnir visualización incorporando
elementos que hemos visto hasta ahora:
Visualización es aquella tecnología plural (esto es, disciplina) que
consiste en transformar datos en información semántica —o en crear
las herramientas para que cualquier persona complete por sí sola dicho
proceso— por medio de una sintaxis de fronteras imprecisas y en
constante evolución basada en la conjunción de signos de naturaleza
icónica (fgurativos) con otros de naturaleza arbitraria y abstracta (no
fgurativos: textos, estadísticas, etc.).
Comencemos ahora a identifcar los elementos de esa sintaxis.
41 El arte funcional
a que su uso sea menos rígido, más rico y creativo. Si es usted un principiante,
comprender la idea central de este capítulo será benefcioso: en el comienzo de una
carrera es aconsejable respetar las normas básicas para, más tarde, estar en condiciones
de romperlas si las circunstancias lo requieren.
§
En agosto de 2008, el gobierno de Brasil anunció un nuevo plan estratégico de
defensa. Era el resultado de una discusión pública que comenzó hace bastantes años:
Brasil es un país enorme, la principal potencia de América del Sur, pero sus fuerzas
armadas no están a la altura. Algunos de sus vecinos, como Venezuela y Chile, gastan
proporcionalmente mucho más, y en la última década la renovación de sus ejércitos ha
avanzado a gran velocidad.
Uno de los diarios de difusión nacional, Folha de São Paulo, que cuenta con el
departamento de infografía más nutrido del país, lleno de grandes talentos, le dedicó
al asunto una página entera el día 31. El reportaje, que criticaba la falta de criterio
para decidir nuevas inversiones y señalaba el desequilibrio frente otros miembros
del Mercosur, contenía dos gráfcos. El primero, de barra dividida (una alternativa
a las inefcaces tartas o pizzas), era un desglose de los gastos en defensa de 2009.
En él, se veía claramente que más de dos tercios del dinero se destinan a pago de
personal y menos del 10% va a inversiones e innovación. El tamaño del gráfco era
algo exagerado para la cantidad de información que ofrecía, pero era aceptable. El
segundo (en la Fig. 2.1 puede ver una recreación) era un mapa rodeado de una buena
cantidad de números. Su título, “La defensa de los vecinos - Radiografía de los países
del Mercosur”, adelantaba el contenido: una comparativa del tamaño de las fuerzas
militares, presupuestos de defensa y población de los países de América del Sur.
Voy a usar dicho gráfco para explicar un ejercicio que le propongo hacer cada vez
que vea un trabajo interesante en un diario, revista, libro o sitio de Internet. Tiene dos
fases. La primera consiste en preguntarse:
¿Qué es lo que el diseñador pretende que haga con el gráfco?
La pregunta es un poco más sutil de lo que parece. En realidad, podría ser
reformulada de la siguiente manera: si aceptamos que un gráfco es, en el
fondo, una tecnología, una herramienta, ¿qué tareas debe facilitar? Mi
lista personal para este ejemplo es la siguiente:
1. El gráfco debe mostrar de forma general diversas variables relevantes cuando
se habla de defensa: personal de las fuerzas armadas, población que debe ser defendida,
presupuesto del ejército, etc.
2. Debe permitir la comparación. Es decir: visualizar de forma rápida quién
tiene más soldados, quién más población y quién un presupuesto militar más alto.
FORMA Y FUNCIÓN:
LA VISUALIZACIÓN COMO TECNOLOGÍA
Elementos fundamentales de la sintaxis gráfca
Capítulo 2
S
i aceptamos que la visualización es una tecnología, y que toda tecnología es un
medio para que un sujeto complete algún objetivo, estaremos argumentando
implícitamente que la representación gráfca de hechos, datos y fenómenos
es lo que podríamos llamar un arte funcional, una especie de ingeniería visual de la
información, un lenguaje.
Esto es lo que la distingue de las artes plásticas en el sentido tradicional: donde estas
son subjetivas y pueden servir para expresar el mundo interior de quien las practica,
la visualización debe centrarse en la objetividad, en la precisión y en la efcacia. Todo
lenguaje depende de reglas para combinar correctamente los signos que lo componen;
llamamos a esas reglas “sintaxis”. En la base de la sintaxis de la visualización y la
infografía está la frase:
La función restringe la forma.
Este capítulo se centra en los orígenes de esta idea partiendo de su enunciado
primitivo (“la forma sigue a la función”), en sus aplicaciones a la visualización y a los
gráfcos informativos, y en las críticas que ha sufrido. Ninguna de ellas ha logrado
destruirla —gracias, en parte, a su elegante simplicidad—, aunque sí han contribuido
The usefulness of a graph can be evaluated only in the context of the type of data, the questions the designer
wants the readers to answer, and the nature of the audience
—Stephen M. Kosslyn
El arte funcional 42 43 El arte funcional
3. A continuación, debe ayudar en la clasifcación de los países siguiendo las
diferentes variables: cuál es el país con más (y menos) soldados, cuál es el que tiene más
población, cuál gasta más en defensa, etc.
4. Por último, debe evidenciar la correlación (o su ausencia) entre las variables.
Por ejemplo, parece lógico que los efectivos de las fuerzas armadas de un país y su
población sean directamente proporcionales. Si no lo son, expliquemos por qué.
De esas cuatro posibles funciones básicas (mostrar, comparar, clasifcar, correlacionar),
el gráfco solo cumple una, la primera: muestra una gran cantidad de números, pero
estos se encuentran descontextualizados, sin relación alguna entre ellos. Además,
solo uno está representado visualmente. Ello obliga al lector a esforzarse si quiere
profundizar en los datos: un brasileño patriota querrá comparar a su país con Venezuela
y Argentina, rivales tradicionales; otro, más pacifsta, estará interesado en saber cuál
de los países es el más militarizado; ambos tendrán que buscar los números, recordarlos
y luego organizarlos mentalmente. En este sentido, y desde un punto de vista funcional, entre
este gráfco y una mera tabla hay pocas diferencias. Así que, ¿para qué desperdiciar
espacio y tinta en él? Podría haberse resuelto en un tamaño mucho menor.
Por otra parte, ¿debe ser un mapa de América del Sur el elemento de más peso en
la composición? Dudoso. Ello puede conducirme a pensar que la función del gráfco es
localizar Chile, Venezuela y Colombia, lo que tal vez para un lector habitual de Folha
de São Paulo sea casi insultante: cualquiera capaz de entender un diario de calidad sabe
dónde se encuentran esos países. Puede que el mapa deba permanecer en la página,
pero ocupando un espacio secundario, mucho más pequeño. Tal y como es usado
en este ejemplo, cumple el papel de mero elemento decorativo. Llama la atención,
pero no tiene utilidad alguna. Y nos quita espacio que podríamos usar con fnes más
interesantes.
Creo que en este punto merece la pena hacer un paréntesis. Tal vez parezca que
critico este gráfco con crueldad exagerada y sin tener en cuenta las circunstancias
de su creación, pero no es así. Este ejemplo es un refejo del problema al que se
enfrentan los infografstas de periódicos. Presionados por unos tiempos de producción
escasos (para este se contó con un único profesional, que trabajó un par de horas),
los diseñadores a veces se ven en la encrucijada de tener que contar una historia sin
disponer de tiempo sufciente para planear cómo hacerlo. Es un desafío al que todos los
que tenemos experiencia en prensa nos hemos enfrentado.
¿Qué podemos hacer para mejorar este gráfco? Aquí comienza la segunda fase del
análisis crítico.
§
Una vez listadas las tareas para las que esta infografía tiene que servir, es hora de
preguntarse por la forma que los números deben adoptar.
Fig. 2.1 http://www.elartefuncional.com/im/defensaoriginal.jpg
$
7,14 44,2
$
0,92 13,7
57
$
4,6 16,3
65
$
1,2 28,6
$
2,05 40,3
$
21,6 190
$
LA DEFENSA DE LOS VECINOS
Personal delas Fuerzas
Armadas (enmiles)
Población
(enmillones)
Presupuestomilitar
(enmiles demillones
dedólares)
2,6 26
$
21,6 190
46,1
Fuente: Institutode Estudios Estratégicos
Objetivos futuros: Está prevista
una modernizaciónconun
costede30.000millones de
dólares: compra deaeronaves
brasileñas, blindados rusos y
obuses españoles.
Objetivos futuros: Intenta
montar uncuerpode250
tanques Leopard. Mantiene
planes demodernizacióndeF-5
y AMX. Compra deaeronaves.
Objetivos futuros: Compra de
productos rusos, comocazas
Sukhoi y helicópteros deataque.
Tambiénestá prevista la llegada
devarios submarinos declase
Kilo.
Objetivos futuros: Nohay
compras significativas previstas.
Objetivos futuros:
Modernizacióndelas flotas de
tanques y aviones.
Objetivos futuros: Adquisición
deaviones A310y tanques
Leopard.
Objetivos futuros:
Modernizacióndela flota aérea,
queya es la mejor deAmérica
Latina.
Objetivos futuros: Nohay
compras significativas previstas.
$
115
367,9
BRASIL
VENEZUELA
COLOMBIA
ECUADOR
BOLIVIA
ARGENTINA
CHILE
PERÚ
76
114
Radiografía de las Fuerzas Armadas de los países de Mercosur
254,2
El arte funcional 44 45 El arte funcional
Nos encontramos ahora con un problema: es obvio que Brasil siempre va a aparecer
como el primero en las tres listas. El sentido común dicta que, cuanto mayor sea la
población de un país, más nutridos serán sus efectivos militares. ¿Pero es esta relación
perfectamente proporcional?
Esta pregunta está relacionada con el cuarto problema identifcado en páginas
anteriores: es necesario visualizar la correlación entre las variables. Los tres gráfcos
de barras de la Fig. 2.3 no cumplen este objetivo. Es cierto que se muestran tres
clasifcaciones, pero no se evidencia cuán grande es una variable en función de otra. Es
decir: soldados por habitante o gasto en defensa per cápita. Este sería un nuevo nivel de
profundidad en la lectura: después de dar los números absolutos, es preciso incluir
también los relativos. Probemos a crear una segunda serie de gráfcos de barras. El
resultado está en la Fig. 2.4.
¿Por qué es importante incluir gráfcos con variables derivadas (calculadas a partir
de las variables primarias, o valores brutos)? Para entenderlo, imagine que tiene que
realizar un trabajo sobre el crimen en España. De nada sirve decir que en la Comunidad
de Madrid hay 47 homicidios por año frente a 5 en una región mucho más pequeña,
como La Rioja, sencillamente porque no son comparables: Madrid tiene más de 6
millones de habitantes y La Rioja supera apenas los 300.000. Uno puede ofrecer al
lector el número absoluto de muertos pero, a continuación, debe añadir también un
número relativo, como el de homicidios por 1.000 habitantes. De esa forma, el gráfco
sería correcto porque haría visible la correlación (o su ausencia, que puede ser incluso
más interesante) entre una variable (muertes violentas) y otra (población).
Existen otras formas de visualizar correlaciones, algunas de ellas basadas en
variables primarias. Una de las más conocidas es el gráfco de dispersión, que ya vimos
en el capítulo anterior. En él, una de las variables se coloca en el eje horizontal, y
la otra, en el vertical. En mi versión alternativa del gráfco (Fig. 2.5), el gráfco de
dispersión aparece en la parte inferior izquierda. Además de este esquema, que da
una perspectiva alternativa de lo que ya se ofrece en los gráfcos de barras, decidí
no prescindir completamente del mapa, sino relegarlo a un espacio secundario para
mostrar las inversiones planeadas por cada uno de los países.
Mi propuesta tal vez no sea perfecta, además de que necesitaría disponer de un
espacio mayor en la página, un lujo no siempre posible en un diario (el papel es caro),
pero sí creo que responde mejor a los desafíos que planteaba unas páginas atrás:
Colombia
Bolivia
Venezuela
Ecuador
Chile
Perú
Brasil
Argentina
5,75
5,06
4,42
4,17
3,99
3,99
1,93
1,89
Chile
Brasil
Colombia
Argentina
Venezuela
Ecuador
Perú
Bolivia
70,8
58,7
28,1
27,0
22,6
16,1
10,5
GASTOANUALPERCAPITA
ENLASFUERZASARMADAS(DÓLARES)
Chile
Colombia
Brasil
Venezuela
Ecuador
Argentina
Perú
Bolivia
282,2
161,5
113,7
100,0
61,2
50,9
41,9
17,6
PERSONALDELASFUERZASARMADAS
PORCADA1.000HABITANTES
PRESUPUESTOANUALDIVIDIDOPORNÚMERO
DEPERSONASDELASFF.AA(DÓLARES)
3,5
Fig. 2.4
Comencemos por la comparación. Tal y como fue publicado, el gráfco no nos pone
las cosas demasiado fáciles: los números están ahí, pero la población y el presupuesto
no están representados de forma visual. Piense en lo que estamos obligando a hacer a
nuestros lectores: Brasil tiene 190 millones de habitantes, Bolivia tiene 9,1, Argentina
40,3... Al limitarnos a solo presentar los números, nuestro lector se ve forzado a leerlos,
memorizarlos y visualizarlos para compararlos mentalmente. Un trabajo tedioso.
Los efectivos de las fuerzas armadas sí tienen una representación: una secuencia
de siluetas. Pero este recurso es inútil por dos razones: primero, porque las barras que
los muñecos forman no comparten un mismo eje horizontal, lo que difculta calcular
de forma precisa las diferencias de altura; segundo, porque la anchura de las barras
es diferente: 4 soldaditos en el caso de Brasil, 5 en el de Colombia. Se trata de un
error: si cada soldado representa 1.000 personas, Colombia tiene el número correcto
(25 fguras y media); Brasil no: 29 fguras y media, que corresponden a unos 295.000.
Faltan casi 100.000... De todas formas, obviando la necesaria corrección, simplemente
colocando una barra al lado de la otra, el gráfco mejora (Fig. 2.2).
El mismo criterio de facilitar la comparación a través de la representación visual
debe ser aplicado a las otras dos variables cuantitativas: población y presupuesto.
Probemos a organizarlas de mayor a menor, para crear también un ranking (Fig. 2.3).
Brasil Colombia Venezuela Perú Argentina Chile Ecuador Bolivia
367,9
254,2
115
46,1 57 76 65
114
EMPLEADOS
(Enmiles depersonas)
Brasil
Colombia
Venezuela
Perú
Argentina
Chile
Ecuador
Bolivia
367,9
254,2
115
114
76
65
57,1
46,1
POBLACIÓN
(Enmillones depersonas)
Brasil
Colombia
Argentina
Perú
Venezuela
Chile
Ecuador
Bolivia
190,0
44,2
40,3
28,6
26
16,3
13,7
9,1
PRESUPUESTODELASFUERZASARMADAS
(Enmiles demillones dedólares al año)
Brasil
Colombia
Chile
Venezuela
Argentina
Perú
Ecuador
Bolivia
21,6
7,14
4,6
2,6
2,05
1,2
0,92
0,16
Fig. 2.2
Fig. 2.3
El arte funcional 46 47 El arte funcional
presenta los datos, permite compararlos, los clasifca en rankings y luego los correlaciona.
Usando exactamente los mismos números que el original hemos llegado a un resultado
un poco más sofsticado y profundo.
§
Los principios que guiaron la reconstrucción del gráfco anterior se remontan a
1896. En aquel año, el famoso arquitecto estadounidense Louis Sullivan escribió un
artículo titulado “The Tall Ofce Building Artistically Considered” en el que listaba
las necesidades de los ocupantes de los grandes edifcios de ofcinas que comenzaban
a proliferar en aquella época y, a partir de ellas, derivaba ciertos principios para su
construcción. Las líneas más famosas del artículo son:
All things in nature have a shape, that is to say, a form, an outward semblance,
that tells us what they are, that distinguishes them from ourselves and from
each other. Unfailing in nature these shapes express the inner life, the native
quality of the animal, tree, bird, fsh, that they present to us; they are so
characteristic, so recognizable, that we say, simply, it is “natural” it should be
so (...) It is the pervading law of all things organic and inorganic, of all things
physical and metaphysical, of all things human and all things superhuman,
of all true manifestations of the head, of the heart, of the soul, that the life is
recognizable in its expression, that form ever follows function. This is the
law.
1
La frase destacada en negrita por sí sola, simplifcada posteriormente como “la
forma sigue a la función”, inauguró la arquitectura del siglo XX y tuvo un impacto
enorme en los grandes maestros contemporáneos, ya fuese porque la adoptaron como
principio (la Bauhaus) o porque la rechazaron o matizaron (Frank Lloyd Wright). Una
de las sentencias más conocidas de Le Corbusier es “the house is a machine for living
in”. Una casa también es una tecnología, en cierto sentido.
Hoy entendemos la famosa frase como una llamada a centrar cualquier diseño (un
edifcio, una herramienta, un dispositivo, un programa de software) en las necesidades de
sus usuarios, dejando los meros ornamentos en segundo plano. Pero no era exactamente
eso lo que Sullivan quería decir. Por “función”, el artículo no se refería tanto a los
fnes para los cuales una tecnología es creada como a una propiedad intrínseca tanto de
las herramientas (objetos artifciales) como de los organismos (objetos naturales), una
suerte de esencia. Según el razonamiento de Sullivan, la forma de cualquier cosa es un
indicio de su naturaleza.
Que la regla de Sullivan fuese malentendida por sus contemporáneos, que asumieron
la conclusión sin pararse a analizar los principios de los que derivaba, es una de esas
afortunadas y paradójicas piruetas de la historia. Volvamos al comienzo del párrafo
citado: “todas las cosas en la naturaleza tienen una forma (...) que nos dice lo que son
(...) Estas formas expresan la vida interior, la cualidad intrínseca del animal, el árbol, el
FUERZASARMADAS
(enmiles de efectivos)
Brasil
Colombia
Venezuela
Perú
Argentina
Chile
Ecuador
Bolivia
367,9
254,2
115
114
76
65
57,1
46,1
POBLACIÓN
(enmillones de personas)
Brasil
Colombia
Argentina
Perú
Venezuela
Chile
Ecuador
Bolivia
190,0
44,2
40,3
28,6
26
16,3
13,7
9,1
PRESUPUESTODELASFUERZASARMADAS
(enmillones de dólares al año)
Brasil
Colombia
Chile
Venezuela
Argentina
Perú
Ecuador
Bolivia
21,6
7,14
4,6
2,6
2,05
1,2
0,92
0,16
Subtítuloaquí
Este textodebe usarse para proporcionar contextoa loque se va a presentar a continuación. Escribir una breve línea
LA DEFENSA DE LOS VECINOS
Brasil tiene las fuerzas armadas más poderosas en términos absolutos...
...pero no en términos relativos
GASTOANUALENDEFENSA
PORHABITANTE(ENDÓLARES)
PERSONALDELASFUERZASARMADAS
PORCADA1.000PERSONAS
GASTOPORCADAINTEGRANTEDELAS
FUERZASARMADAS
Colombia, todavía sumida enuna guerra civil de baja
intensidad, es el país más militarizadode la región
Cómoleer este gráfico: cada círculorepresenta unpaís. Suposiciónrevela la relaciónentre
efectivos de las fuerzas armadas y la población. Cuantomás a la derecha se encuentra, mayor
la población; cuantomás alto, mayor la cantidadde soldados que posee
Esta variable incluye gastos ensalarios, manutención,
equipo, etc. Chile continúa siendoel primeroenla lista,
conungastoque multiplica por 20el de Bolivia
Chile, el país más desarrolladode América Latina, encabeza
esta clasificación, seguidoa mucha distancia por Colombia
VENEZUELA
Continuaagrandecomprade
produtos russos. Alémdos caças
Sukhoi-30ehelicópteros deataquee
transporte, estásendonegociadaa
compradesistemas antiaéreos
Tor-M1, submarinos daclasseKiloe
600blindados
COLOMBIA
Estáemcursouma
modernizaçãodeUS$30
bilhões, comachegadade
Super Tucanos, blindados
russos feitos soblicença,
obuses espanhóis
ECUADOR
Nenhumaencomenda
significativa
PERU
Principais encomendas: está
emcursoamodernizaçãoda
frotaaéreajáexistente, por ora
amelhor daAméricaLatina
CHILE
Principais encomendas:
provável aquisiçãode
aviões-tanqueA310, tanques
LeopardUecontinuidadedo
reaparelhamentodaMarinha
BRASIL
Principais encomendas: procura
montar umafrotade250tanques
Leopard-1emantémprogramas de
modernizaçãodos F-5eAMX, além
dereceber
Super Tucanos
BOLIVIA
Nenhumacomprasignificativa
ARGENTINA
Tentativademodernizaçãodafrota
decaças edos tanques AMX
Inversiones futuras Otra forma de ver los datos
Próximas adquisiciones de armamentode los vecinos de Brasil
E
F
E
C
T
IV
O
S
D
E
L
A
S
F
U
E
R
Z
A
S
A
R
M
A
D
A
S
POBLACIÓNENMILLONESDEHABITANTES
50 100 150 200 0
50
100
150
200
250
300
350
400
Brasil
Colombia
Venezuela
Perú
Argentina
Ecuador
Bolivia
Chile
25
10
5
1
El tamaño de los círculos
representa el
presupuesto militar en
millones de dólares
ESCALA
Esta línea representa
la media de relación
entre población y
número de efectivos
GRÁFICO: FOLHADE SÃOPAULO FUENTE: MINISTERIODE DEFENSA
Colombia
Bolivia
Venezuela
Ecuador
Chile
Perú
Brasil
Argentina
5,75
5,06
4,42
4,17
3,99
3,99
1,93
1,89
Chile
Brasil
Colombia
Argentina
Venezuela
Ecuador
Perú
Bolivia
70,8
58,7
28,1
27,0
22,6
16,1
10,5
Chile
Colombia
Brasil
Venezuela
Ecuador
Argentina
Perú
Bolivia
282,2
161,5
113,7
100,0
61,2
50,9
41,9
17,6 3,5
Fig. 2.5 Ver en color: http://www.elartefuncional.com/im/defensafnal.jpg
El arte funcional 48 49 El arte funcional
La explicación propuesta por Lamarck es conocida como “herencia de los
caracteres adquiridos”. Para entenderla, pensemos en la evolución de las jirafas. La
jirafa desciende de mamíferos de cuello corto similares al antílope. ¿Por qué entonces
su cuello es tan largo?
Si aceptamos la lógica lamarckiana, hace millones de años algunos antílopes
tuvieron la necesidad de alimentarse de hojas de árboles y comenzaron a estirar sus
cuellos para alcanzarlas. Como consecuencia, los hijos de estos animales nacieron
con cuellos ligeramente más largos y, al continuar con la práctica de sus progenitores,
engendraron descendencia con cuellos todavía más largos. Siguiendo este razonamiento,
si yo hago pesas y acabo teniendo un cuerpo parecido al de Arnold Schwarzenegger,
mis hijos nacerán con cierta predisposición a desarrollar bíceps de acero.
Para los lamarckianos, pues, la forma sigue literalmente a la función: la primera
deriva de la segunda.
Gracias a Charles Darwin sabemos que la evolución no actúa así. En 1859 apareció
la primera edición de El origen de las especies, que ofreció un alternativa a los caracteres
adquiridos: las fuerzas impulsoras de la evolución son la selección natural y la sexual.
En la relación forma-función, Darwin invirtió los términos: la función no determina la
forma; de hecho, a veces sucede justo lo contrario.
Primero, entendamos qué es selección natural: las jirafas no surgieron como
consecuencia de que un pseudoantílope decidió un día comenzar a ejercitar la
elasticidad de los músculos del cuello. La historia podría ser como sigue: muchas
generaciones atrás, los ancestros de las jirafas vivían en África. Se alimentaban de
la vegetación local. Cada vez que nacía una cría, esta podía tener un cuello un poco
mayor o un poco menor que el de sus progenitores, debido a pequeñas mutaciones
aleatorias en su material genético.
En un momento dado, tal vez debido a que los árboles de la región crecieron más
de lo habitual, o debido a una temporada de sequías, o por culpa de una cantidad
excesiva de congéneres en un área muy pequeña, tener un cuello ligeramente más
largo supuso una ventaja competitiva: los poseedores de la mutación genética adecuada
alcanzaban no solo las hojas bajas, sino también aquellas más cercanas a las copas. Las
probabilidades de supervivencia de estos ejemplares aumentaron.
Los pseudoantílopes de cuello largo acabaron reproduciéndose más porque
se alimentaban mejor y vivían vidas más prolongadas, con lo que cada generación
posterior trajo consigo una cantidad mayor de pseudoantílopes portadores de los
mismos genes. Sucesivas mutaciones tendentes a hacer los cuellos todavía más largos
dieron sucesivas ventajas a los individuos que las incorporasen. Un círculo virtuoso.
Es decir, la necesidad de alcanzar las hojas de los árboles (la función) no fuerza el
desarrollo del cuello largo (la forma). El cuello largo nace de mutaciones genéticas
aleatorias que después son fltradas (seleccionadas) no aleatoriamente por las características
del entorno. En la naturaleza, pues, la relación entre forma y función es mucho más
compleja de lo que Sullivan pensaba.
Existe otro factor que desmiente la idea de que la relación entre función y forma
es causal. “¿Para qué sirven dos alas cubiertas de plumas si no es para volar?”, me
pájaro, el pez”. Conviene explicar por qué la premisa de Sullivan es un disparate para
que luego sea más sencillo reafrmar que la versión moderna y matizada de su “ley”
continúa teniendo vigencia.
Si uno recuerda algo de lo aprendido en las clases de Biología en el colegio, la
crítica a Sullivan será sencilla: si aceptamos su esencialismo (“la naturaleza de un ser se
intuye a partir de la observación de las funciones que su fsonomía sugiere”), podemos
deducir, emulando al peor pensamiento premoderno, que delfnes y peces pertenecen
a un mismo grupo animal porque la hidrodinámica de sus cuerpos y la estructura de
sus extremidades son casi idénticas. Un delfín parece un pez, luego es un pez. También
podríamos deducir que el hipopótamo comparte rama en el árbol de la evolución
con elefantes y rinocerontes porque las tres especies tienen rasgos como extremidades
gruesas y abundantes capas de grasa bajo la piel. Sin embargo, como tantas veces
ocurre en ciencia, la evidencia (genética en este caso) es contraria al sentido común:
los hipopótamos descienden de ballenas que evolucionaron para regresar del mar a la
tierra.
2
Nunca se fíe de sus intuiciones.
Incluso en el mundo de la tecnología la noción de que la forma de un objeto
debe estar conectada a su uso no es válida en todos los casos. Cierto: una cuchara
es cóncava y no tiene orifcios, y de ello deducimos que con ella podemos fácilmente
llevar alimentos líquidos a la boca. Pero ¿y un iPod? ¿La forma de su rueda central
sugiere de manera “natural” la forma en que se maneja? No. En este caso, la conexión
entre forma y uso es más arbitraria, debe ser aprendida. Es con estas refexiones que
comenzamos a ver que la “ley” de Sullivan no puede ser aplicada de forma estricta.
§
El segundo problema con la “ley” de Sullivan es que la propia construcción de la
frase “forma sigue (follows) a función” indica que la relación entre ambas es sucesiva y
unidireccional. Esta idea es muy intuitiva: después de todo, ¿para qué sirve un par de alas
cubiertas de plumas si no es para volar? Si las alas han evolucionado en tantas especies
tiene que ser como consecuencia de que algunos animales tuvieron la necesidad de
escapar de depredadores o de alcanzar alimentos a gran altura
El problema es que el mundo no funciona de esa manera: una especie no “siente”
una necesidad primero (la función) y como consecuencia desarrolla un órgano para
cubrirla (la forma).
Si es usted de los que piensan así —aún hay muchos—, desengáñese; está cayendo
en la falacia lamarckiana. Jean-Baptiste de Lamarck, que vivió a caballo entre los siglos
XVIII y XIX, fue uno de los primeros científcos en refexionar sobre el mecanismo
que guía la evolución natural. En su época existían ya algunas evidencias de que las
especies animales y vegetales derivan de ancestros a veces ya extintos y que estos, a su
vez, son “hijos” y “nietos” de especies anteriores, en una cadena que se remonta al
origen de los tiempos. Lo que faltaba era revelar la lógica subyacente a este fenómeno,
los motivos que conducen a que un animal, con el tiempo, acabe convirtiéndose en
otro completamente diferente.
El arte funcional 50 51 El arte funcional
§
¿Qué quiere decir que la forma debe ser restringida por la función? En general,
cuanto mejor defnidos están los objetivos que un artefacto (físico o conceptual) debe
cumplir, menor la variedad de formas que puede adoptar.
Durante los años que pasé trabajando para diarios impresos en España, era común
contar con plantillas para aquellos asuntos que se repetían mes tras mes. Era el caso
del índice de precios al consumo (IPC) y la tasa de paro según la Encuesta de Población
Activa (EPA). Trabajar con plantillas es un gran alivio, puesto que evita tener que
diseñar un nuevo gráfco cada vez que publicas una historia: te limitas a recuperar la
plantilla del mes anterior y a rellenarla con los datos actualizados, trabajo que suele
llevar unos 15 minutos. Por desgracia, también es una invitación a la inercia, a no
pararse a pensar si lo que se ofrece es el instrumento más adecuado para entender la
noticia.
La plantilla para el paro-EPA era similar a la Fig. 2.6. ¿Qué tiene de malo este
mapa? Después de todo, presenta todos los números y los agrupa en tres tonos diferentes,
por lo que es fácil ver en qué comunidades el paro aumenta más o menos que la media.
Voy a hacerle tres preguntas. Intente responder cada una de ellas en menos de tres
segundos:
1. ¿En qué comunidad el paro ha aumentado más?
2. ¿En cuál ha aumentado menos?
3. ¿El paro aumentó más en Madrid, en La Rioja o en Canarias?
4. ¿El paro cayó más en Extremadura, en Andalucía o en Baleares?
Galicia
-0.39
Madrid
+2,33
Extremadura
-1,86
Canarias
+3,42
Andalucía
-0,30
Castilla-
La Mancha
+1,78
Ceuta
+1,81
Melilla
+1,93
Castilla
y León
+0,77
Asturias
-0,82
Cantabria
+0,54
País Vasco
+0,84
Navarra
Baleares
-4,27
Comunidad
Valenciana
+2,08
Murcia
+1,78
Aragón
Cataluña
+1,39
Unemployment
rates by region
+0.82% (average)
+0.83% a +3.42%
+0.82% a -4.27%
SOURCES HERE AUTHOR HERE
La Rioja
+1,02
+0,39 +2,48
In May. Percentage change
compared to previous month
Fig. 2.6
preguntaba antes. No siempre las alas con plumas sirvieron para volar. Hoy tenemos
evidencia de que las aves descienden de dinosaurios. Algunos de estos desarrollaron
plumas posiblemente para mantener el calor corporal. La función original de las plumas
—entendiendo “función” como ventaja competitiva— no era volar, sino protegerse del
frío (esta es una hipótesis plausible, aunque no confrmada todavía).
Pero la evolución acabó topándose con otra posible ventaja: permitir el control del
fujo del aire durante el salto, lo que llegó a facilitar el planeo. Este es un fenómeno
común que el famoso paleontólogo Steven Jay Gould llamó exaptación: un rasgo u
órgano que evoluciona con un propósito (protegerse del frío) acaba siendo usado para
algo muy diferente (facilitar el vuelo).
3
Las exaptaciones también son comunes en tecnología. Internet es una exaptación:
nació para compartir trabajos académicos y acabó convertida en canal de comunicación
universal. La imprenta de Gutenberg nació del uso heterodoxo de herramientas que
durante siglos habían servido para exprimir uvas y fabricar vino. Piénselo: la función
original era exprimir uvas; la forma de la imprenta estaba adaptada para ello. Pero
entonces apareció alguien para quien la forma del artefacto sugirió una función
diferente: presionar sobre hojas bloques de metal con relieves cubiertos de tinta.
4
En estos casos la forma no siguió a la función, sino que la función siguió
a la forma. La relación entre forma y función es bidireccional. A veces es la fsonomía
y estructura de un objeto la que sugiere para qué podría ser usado. Cuando pienso en
esto me imagino a un hombre prehistórico paseando entre la hojarasca hasta tropezar
con una piedra puntiaguda con borde aflado que se adapta, gracias a la acción
aleatoria de la erosión, a la palma de su mano. ¿Cuál es la función de esa forma? Al
personaje de mi fábula le corresponde inventar la función a partir de lo que la forma
sugiere. He ahí la belleza creadora del ser humano.
§
Las páginas anteriores resumen algunas de las objeciones a la máxima “la forma
sigue a la función”; veremos algunas más cuando discutamos la importancia de la
estética en visualización. Ahora, preguntémonos: el hecho de que Sullivan se equivocase
en tantas cosas, comenzando por su burdo esencialismo, ¿invalida el principio de que
la forma de un artefacto debe estar adaptada al objetivo para el que fue diseñado?
Mi respuesta es que no.
Yendo a la raíz: es cierto que la función no determina la forma unívocamente. Pero
la forma debe estar sometida a la función; o, por lo menos, debe ser
restringida por ella. A la vez, la forma debe sugerir, al menos en parte,
cuál es esa función. Es este un principio inspirador que, de forma fexible y con
una cierta subjetividad (varias formas pueden ser adecuadas para una misma función
y una única forma puede ayudar en diferentes funciones; aquí es donde entra el
juicio profesional del ingeniero y el diseñador), es aplicable a cualquier proyecto de
innovación tecnológica.
El arte funcional 52 53 El arte funcional
En un gráfco que resuma la variación porcentual de la población en los más de
5.000 municipios de Brasil entre 2000 y 2010, tiene sentido agrupar los datos en cuatro
o cinco clases (Fig. 2.8), a no ser que se disponga de varias páginas para dar también
los valores de cada pueblo y ciudad. La infografía impresa impone duras restricciones:
implica alcanzar un equilibrio entre lo que se quiere contar y lo que se puede contar. La
vida es un poco más sencilla en el mundo digital. En una versión interactiva de este
mismo gráfco, sería posible mostrar el mapa con los valores resumidos y después dejar
que el lector pulse en los municipios de su interés para obtener información específca.
Sin embargo, en el caso de la plantilla sobre el paro, en la que solo estamos obligados
a mostrar 19 valores (correspondientes a 17 comunidades y 2 ciudades), agrupar en
un mapa elimina detalle sin que como contrapartida aumente la claridad. De ahí la
necesidad de codifcar los números de otra manera: mejora la comprensión y permite
que el gráfco pueda ser leído de formas diferentes.
§
En una entrevista con la revista Technical Communication Quaterly publicada en
2004, Edward Tufte, uno de los teóricos más infuyentes en visualización y diseño de
Fig. 2.8 Revista Época (Brasil). La oportunidad demográfca de Brasil. Se incluye
solo la mitad superior del gráfco. Para ver el original:
http://www.elartefuncional.com/im/popbrasil.jpg
Ese es el tipo de preguntas que muchos lectores van a querer ver respondidas. Como
mostramos los números solo en forma textual y sobre un mapa, cada vez que alguien
intenta resolver alguno de los problemas anteriores, esto es lo que ocurre:
1. Los ojos buscan los números incluidos en el enunciado de la pregunta.
2. La memoria de corto plazo los guarda temporalmente.
3. El cerebro clasifca dichos números de mayor o menor (o viceversa) y luego...
4. ...los compara
Una cantidad enorme de trabajo para unas operaciones tan triviales. ¿Por qué no
adelantarnos al usuario? La Fig. 2.7 representa exactamente los mismos datos, pero da
muchas más alternativas para que el lector los explore.
¿Y el mapa? Como ocurría en el caso del gráfco sobre fuerzas armadas en
Brasil, la dimensión geográfca es irrelevante. Podemos mantener el mapa, pero solo
como resumen genérico de los datos: el paro aumenta más en las comunidades más
orientales, al mismo tiempo que sube por debajo de la media en el norte y en el oeste.
El gráfco original cumplía esta función agregadora, ya que los números se agrupaban
en tres categorías visuales (llamadas clases): por encima de la media, igual a la media y
por debajo de la media. Sin embargo, para profundizar en la información, uno tenía
que esforzarse. El original tiene solo dos niveles de lectura, los tonos del mapa y los
números específcos. La alternativa posee por lo menos cuatro: el mapa que sirve de
sumario, una clasifcación, una comparativa y una tabla numérica.
¿Es incorrecto entonces usar mapas como el único elemento visual dentro de un
gráfco? No. Codifcar datos de esta manera, en un mapa de colores (lo que se conoce
como “de coropletas”), es en ocasiones inevitable, especialmente si uno cuenta con un
número elevado de números.
El paro por
comunidades
autónomas
En mayo. Variación porcentual con
respecto a mayo de 2008
Media: +0,82%
Canarias
Aragón
Madrid
C. Valenciana
Melilla
Ceuta
Murcia
C.-La Mancha
Cataluña
La Rioja
País Vasco
C. y León
Cantabria
Navarra
Andalucía
Galicia
Asturias
Extremadura
Baleares
+3,42
+2,48
+2,33
+2,08
+1,93
+1,81
+1,78
+1,78
+1,39
+1,02
+0,84
+0,77
+0,54
+0,39
-0,30
-0,39
-0,82
-1,86
-4,27 FUENTE: EPA FIRMA

Por encima
de la media
Por debajo
de la media
Fig. 2.7
El arte funcional 54 55 El arte funcional
Y pregunto:
Sabiendo que el valor de mercado del banco francés Société Générale
era de 80.000 millones de dólares en enero de 2007, ¿cuál era su valor en
enero de 2009? (no se haga el listo volviendo a la página anterior).
En general, más de tres cuartos de las personas en la sala suele responder: “un poco
más de 40.000 millones”.
Y a continuación muestro 2.10b y hago la pregunta de nuevo. Cuando los asistentes
se dan cuenta de que el segundo valor es menos de un tercio del primero (en concreto,
26.000 millones), las miradas de confusión suelen ser muy divertidas; porque 2.10 y
2.10b muestran exactamente los mismos datos: la diferencia entre las longitudes de las
barras es equivalente a la diferencia entre las superfcies de los círculos.
¿A qué se debe este error de cálculo tan común? Por motivos que tienen que ver
con la evolución de nuestra especie, el cerebro evita comparar las áreas de objetos para
calcular sus tamaños relativos; se limita a sus alturas o sus longitudes. En otras palabras:
usted presenta 2.11 y el cerebro de la mayoría de sus lectores tiende a percibir 2.12:
En miles de millones de dólares Fuente: Bloomberg
Valor de mercado
de Société Générale
Enero de 2007
Enero de 2009
En miles de millones de dólares Fuente: Bloomberg
Valor de mercado
de Société Générale
Enero
de 2007
Enero
de 2009
Fig. 2.10
Fig. 2.10b
información (él prefere hablar de diseño analítico), resumía la relación entre forma y
función de esta manera:
Efective analytic designs entail turning thinking principles into seeing
principles. So, if the thinking task is to understand causality, the task calls for
a design principle: “Show causality.” If a thinking task is to answer a question
and compare it with alternatives, the design principle is: “Show comparisons.”
The point is that analytical designs are not to be decided on their convenience
to the user or necessarily their readability or what psychologists or decorators
think about them; rather, design architectures should be decided on how the
architecture assists analytical thinking about evidence.
5
Parece algo obvio pero, como los ejemplos anteriores demuestran, no lo es tanto.
Son incontables los ejemplos de gráfcos en los que se percibe que el diseñador se ha
dejado llevar por veleidades estéticas, por sus gustos personales, y no por un análisis
previo de para qué debe servir la presentación. Eso conduce a rendirse a las modas. Como
en la Fig. 2.9.
Suelo mostrar ejemplos como este en mis conferencias y la reacción de mucha gente
es “no acabo de ver cuál es el problema; está claro que el valor de todos los bancos cayó
drásticamente debido a la crisis económica, y hasta puedo percibir que el Santander
no sufrió tanto como los otros grandes entre 2007 y 2009”. A lo que yo respondo:
cierto, ese mensaje está en el gráfco. Cayeron mucho. A continuación, sustituyo el
gráfco original por el que se puede ver en 2.10.
Morgan
Stanley
UBS Credit
Suisse
Goldman
Sachs
Santander Citigroup JP Morgan HBSC
116
75
100
116
255
165
215
35 27 35 64 19 85 97
RBS Deutsche
Bank
Crédit
Agricole
Société
Générale
Barclays BNP
Paribas
Unicredit
16 4,6 10,3 17 26 7,4 32,5 26
49
120
76 67
80 91
108
93
Enero de 2007 En miles de millones de dólares Fuente: Bloomberg Enero de 2009
Valor de mercado de los principales bancos
Fig. 2.9 Gráfco fcticio basado en datos reales de Bloomberg
http://www.elartefuncional.com/im/bloombergbancos.jpg
El arte funcional 56 57 El arte funcional
0
Enero de 2009 En miles de millones de dólares Fuente: Bloomberg Enero de 2007
Valor de mercado de los principales bancos
16,0
-67,3%
49,0
Morgan Stanley
-86,4%
10,3 76,0
Deutsche Bank
-74,6%
17,0 67,0
Crédit Agricole
-67,5%
26,0 80,0
Société Générale
-91,9%
7,4 91,0
Barclays
32,5 108,0
BNP Paribas
-69,9%
26,0 93,0
Unicredit
-72,0%
116,0 35,0
UBS
-69,8%
75,0 27,0
Credit Suisse
-64,0%
100,0 35,0
Goldman Sachs
-65,0%
116,0 64,0
Santander
-44,8%
255,0 19,0
Citigroup
-92,5%
165,0 85,0
JP Morgan
-48,5%
-96,2%
4,6 120,0
RBS
215,0 97,0
HBSC
-54,9%
Fig. 2.13 Ver en color http://www.elartefuncional.com/im/bloombergnuevo.jpg
Kerry, azul) o del republicano (Bush, rojo). Este tipo de mapa, llamado en jerga
cartográfca “de símbolos proporcionales”, sí es adecuado porque la función que se
supone debe facilitar no es la comparación precisa del círculo de Nueva York con el de
Houston (por elegir dos ciudades conocidas), sino identifcar los patrones de concentración
de regiones azules y rojas en el país: dónde hay más (y mayores) círculos demócratas
y dónde más círculos republicanos. Si, además, quisiésemos que los lectores pudiesen
comparar todos los distritos, nos veríamos obligados a representar los datos de nuevo,
esta vez por medio de un gigantesco gráfco de barras que, a pesar de estar usando
exactamente la misma variable (diferencia en número de votos), tendría un propósito
diferente y complementario.
la superfcie del segundo círculo es un tercio de la del primero, pero parece la mitad. Este
es un hecho bien conocido, por lo que resulta sorprendente que muchos diseñadores,
en su deseo de crear algo bonito, antes que efcaz, antepongan la estética de los círculos
a efcacia de las barras. Es uno de los mejores ejemplos que conozco para explicar lo
que realmente quiere decir que la forma debe ser restringida por la función: la función
en la estadística sobre Société Générale es facilitar la comparación precisa entre dos
magnitudes. Los círculos impiden dicha precisión.
La objeción que suelo oír cuando presento este caso es: “de acuerdo, pero es que
usted ha hecho trampas: ha ocultado todos los números. Si fuesen visibles, el problema
desaparecería”. Aceptémoslo. Pero entonces, ¿para qué sirven los círculos, si no es para
dar una impresión equivocada de las proporciones entre las cantidades? En el gráfco
original hay casos espectaculares. Por ejemplo, si se comparan los dos círculos del
Banco Santander, no parece que dicha entidad sufriese mucho. Es necesario leer con
atención los números para darse cuenta de que perdió nada menos que la mitad de su
valor. Para no desperdiciar espacio sería mejor mostrar los datos en una tabla.
Volviendo a la cita de Tufte, si queremos transformar thinking principles en seeing
principles, debemos pensar con cuidado. En el caso que nos ocupa, un gráfco de barras
es una solución más adecuada que un montón de globos, pero no cumple totalmente
la regla. Las barras facilitan la comparación, pero no son tan efectivas para representar
cambio (una función clara de esta pieza). Una alternativa de codifcación de los mismos
números está en 2.13. En ella, los bancos están clasifcados conforme al porcentaje
perdido, que se explicita: dos capas adicionales de profundidad.
Es pertinente ahora responder a otra pregunta muy común, que suele aparecer una
vez demostrada la difcultad para comparar áreas de forma precisa: “¿cualquier tipo
de gráfco que use círculos es inaceptable?”. No. Reiteremos: lo fundamental es tener
una noción de lo que deseamos que el lector obtenga. En el ejemplo de los bancos,
queríamos que fuese capaz de visualizar la fuerte caída en valor de mercado en 2009 y
que pudiese identifcar de un vistazo los que más sufrieron.
Observe el mapa de 2.14. Lo publicó The New York Times después de las elecciones
presidenciales de EEUU de 2004, ganadas por George W. Bush. Cada círculo
representa la diferencia en número de votos a favor del candidato demócrata (John
Usted quiere que sus lectores
comparen de forma precisa
estos dos círculos...
...pero el cerebro humano tiende a
obviar las áreas y ver sólo los diámetros
Fig. 2.11 Fig. 2.12
El arte funcional 58 59 El arte funcional
Por tanto, en lugar de hablar de tipos de gráfcos perfectos, es más apropiado hablar de
gráfcos más o menos adecuados, por lo menos hasta que tengamos evidencia empírica
abundante de cómo el cerebro humano interpreta visualizaciones. Recuerde que la
regla central de este capítulo no es la clásica la forma sigue a la función,
sino que la función debe restringir la forma. La diferencia es importante:
restringir signifca limitar la cantidad de posibilidades para representar unos datos en
función de su naturaleza; dejamos así la puerta abierta a que existan varias maneras
de hacerlo.
En vez de intentar una clasifcación rígida y con aparente (y falso) barniz científco
de las infografías correctas para cada objetivo, es más productivo limitarse a apuntar
algunas funciones en las que la visualización puede auxiliar. La lista es válida tanto
para estadísticas como para mapas, esquemas, diagramas, gráfcos ilustrados, etc.:
1. Identifcación
2. Clasifcación
3. Comparación
4. Secuencialidad y causalidad
5. Conexión y correlación
Con esas funciones en la mano y una vez defnida la norma central de nuestra
sintaxis gráfca, pasemos a analizar algunas paradojas a la hora de aplicarla.
En miles de millones de dólares
En 2007.Miles de millones de dólares Valores en miles de millones de dólares
Valor de
mercado
en 2007
Beneficios en 2007
Valor de mercado
de Société Générale
Valor de mercado
de los cuatro
mayores bancos
Relación entre valor de
mercado y beneficios
de los mayores bancos
Enero
de 2007
Enero
de 2009
Enero
de 2008
26
80
120
255
300
200
100
5 10 15
165
215
Citigroup HBSC JPMorgan RBS
JPMorgan
RBS
HBSC
Citigroup
Fig. 2.15 Gráfcos basados en datos fcticios
§
Hasta este momento creo que he transmitido la idea de que la relación entre
funciones y formas gráfcas es casi mecánica. Es tentador avanzar por ese camino:
siempre que tenga que realizar una comparación, use un gráfco de barras, siempre que
necesite mostrar la evolución de una variable a lo largo del tiempo, use un gráfco de
febre, siempre que necesite evidenciar correlación, use un diagrama de dispersión (Fig.
2.15).
La realidad es más compleja. Es cierto que está demostrado que existen ciertos tipos
de gráfcos que, en la mayoría de los casos, son perfectos para ciertas tareas (las barras
para comparaciones precisas), pero hay excepciones y matices. El problema con ser
demasiado rígido en la elección del gráfco más adecuado para codifcar unos datos es
que puede inhibir la creatividad del profesional a la hora de idear nuevas formas que
se adapten a sus objetivos. Es aceptable intentar ir más allá de la tradición cuando sea
necesario, huir del lugar común, siempre que eso no signifque reducir la efcacia de
los infográfcos que uno diseña.
Fig. 2.14 The New York Times (2004). Diferencia de votos a favor de George W. Bush (rojo) o
John Kerry (azul) en los distritos electorales de Estados Unidos. Para ver el mapa en color y a
mayor tamaño, visitar: http://www.elartefuncional.com/im/eleccionesamericanas.jpg

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