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Crítica al uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación Por Mauricio Espinosa H.

A lo largo de la historia de la informática, han existido cambios y todos han sido

muy importantes.

Con la implementación de los primeros ordenadores de información, la sociedad - una población muy reducida que tenía acceso a ellos -, se enfrentó con el reto de sustituir herramientas tecnológicas a las que estaban muy acostumbrados, pero no sólo eso, sino que además tenían que aprender y dominar dichos aparatos.

Desde las supercomputadoras que ocupaban una habitación completa hasta las computadoras personales, se vivió un proceso de cambio importante, pero más allá de un cambio, se vivió un proceso de adaptación.

A lo largo de estos años, ha sido tal la importancia de estas herramientas que los

programas educativos de diferentes niveles e instituciones, han incluido asignaturas sobre el uso de software y hardware, respectivamente; las clases de informática.

Todos aquellos que nacimos hasta la década de los años noventa hemos cursado alguna de estas asignaturas y hemos sido testigos de los grandes avances y sustituciones, tales como el cambio de los discos de 3 ½ a los CD’s; la impresora de inyección de tinta a las impresoras láser; los diferentes sistemas operativos; y sin duda, las conexiones a internet.

El internet y las nuevas computadoras han sido herramientas clave en este proceso que hemos vivido, pero, ¿realmente sabemos utilizar estas tecnologías?

Al menos en México, en pleno año 2014, se puede asegurar que no existe un conocimiento adecuado de las computadoras y el internet. Es claro que la mayoría de adolescentes y niños de hoy tienen acceso a computadoras, que van desde

una de escritorio hasta un dispositivo de bolsillo. Pero no es muy claro el uso que

le dan a estas herramientas.

Muchos de los nuevos usuarios aprenden en la escuela a encender una computadora, también a configurar algunas cosas de estas e incluso a procesar información en diferentes paqueterías de software, pero no es todo lo que se puede hacer con esto.

¿Quién es un usuario activo?

Se

dice

que

pasamos

de

vivir

en

la

sociedad

de

la

información

donde

consultábamos

datos

y

con

suerte,

los

compartíamos

en

algún

servidor;

actualmente somos parte de un nuevo paradigma conocido como sociedad del conocimiento, que no es otra cosa que la evolución de la primera y que, según diferentes estudiosos en la materia, tiene que ver con la reproducción y producción de conocimiento, con base en toda la información a la que tenemos alcance.

Existen muchas situaciones como la globalización de la tecnología gracias al internet y la tan famosa web 2.0, y todos tendríamos que responder a este avance.

Las redes sociales que a parir del segundo lustro del nuevo milenio, que nos han impactado, perjudicado o favorecido, también han significado un avance tremendo para la información y el internet, sobre todo en la manera como nos comunicamos; pero ese es un tema que tocaremos en otra ocasión. Pues bien, actualmente existen tantos usuarios en las redes sociales que podría formarse una nación entera, pero sigue sin existir un uso completo del internet.

Compartir nuestras vivencias a algunos compañeros agregados en nuestras redes sociales no es precisamente propio de un integrante de la sociedad del conocimiento o alguien que ha hecho suya a la web 2.0; tampoco significa que esté mal, pero no es todo lo que podemos hacer.

Como ya se mencionó en un principio, con la implementación de las computadoras y el internet, la sociedad tuvo que adaptarse para aprender y se han desarrollado diferentes asignaturas en las escuelas para este fin. Sin embargo, en nuestros días, parece no tener tal impacto y más bien, parece que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación tienen que adaptarse a nosotros para ayudarnos a bajar información, reproducir lo que ya existe y compartir lo que podemos decir en persona.

Desgraciadamente el panorama no es muy agradable, pero la buena noticia es que se cuenta con todo lo necesario para cambiarlo. Se cuenta con herramientas para compartir información y conocimientos a todo el mundo; también se cuenta con aplicaciones para hacerlo de una manera más rápida y sobre todo, se cuenta con internet que no sustituye aquello que ya conocemos y tampoco contiene todo lo que nos imaginamos, pero sí sirve para lograrlo.