¿DÓNDE DORMIRAN LOS NIÑOS POBRES DEL PERU?

A PROPÓSITO DE LA LEY N° 28190. LEY QUE PROTEGE A LOS
MENORES DE EDAD DE LA MENDICIDAD

Enrique M. Jaramillo García
*
ejaramillogarcia@hotmail.com
INTRODUCCIÓN
“Ni nosotros ni las generaciones venideras verán el resplandor de la república que
estamos fundando”
Si!" B#$%&'( ' )#*+ ,- S'" M'(.%"/ G0'1'20i$/ 23 ,- 40$i# 1822
Quiero iniciar estas reflexiones, interpelando a nuestra clase política usufructuaria
de la democracia representatia, por esta especie de restauraci!n de le"es que lejos de
proteger integralmente a la infancia, lo #nico que hacen es penali$ar a los ni%os po&res de
nuestro país. Esta democracia' " la clase política go&ernante, que floreciera en el (er# "
nuestro continente, en el siglo )*), &ajo los influjos del li&eralismo occidental,
actualmente en los al&ores del siglo ))*, ie de espaldas a la realidad cotidiana de la ida
de los peruanos.
+a mejor demostraci!n de mi afirmaci!n es la reciente apro&aci!n por el ,ongreso
de la -ep#&lica, " la consiguiente promulgaci!n por el (oder Ejecutio, de la 5L-1 N°
28190. L-1 20- 6(#.-7- ' $#* -"#(-* ,- -,', ,- $' -",i8i,',9/ que ha generado una
controersia " el pronunciamiento " moili$aci!n indignada del Moimiento .acional de
.i%os " /dolescentes 0ra&ajadores 1rgani$ados del (er# 2 M../031(, quienes entre
uno de sus puntos expresan lo siguiente4
“1° Nosotros consideramos que esta ley va en contra de nuestros derechos
reconocidos en la Convención sobre los erechos del Ni!o" en la que se nos reconoce
como personas y como su#etos sociales de derechos$ y uno de estos derechos es a la vida
a la sobrevivencia %&rt' ()' *or tal motivo" no entendemos cómo esta ley busca
penali+arnos" provocar el ocultamiento de los ni!os por ser pobres' ,-s que acaso por
ser pobres somos peligrosos. ,-s que acaso por ser pobres damos mala imagen. ,-s que
acaso nuestros padres son responsables de ser pobres y que por ello se le quiera
penali+ar. ,-s que acaso con ocultarnos se resolverá el problema de la pobre+a. ,-s
que acaso con una ley se soluciona la pobre+a y los problemas sociales.' Nosotros
pensamos que esta ley es un atropello a nuestros derechos reconocidos hace 1/ a!os"
porque en esta ley se nos está considerando a los ni!os como ob#etos de protección"
*
Educador con estudios de Maestría en (olítica 3ocial con menci!n en (romoci!n de la *nfancia,
,oordinador de Generaci!n *nstituto de *nestigaci!n, (romoci!n " ,omunicaci!n 3ocial, 5irector de la
-eista *nternacional ./0s. " docente uniersitario.
6
porque ni siquiera se nos ha preguntado o consultado" sin tener en cuenta nuestro
derecho a la opinión" como nos reconoce la Convención y nuestro Código de los Ni!os y
&dolescentes”'
,onsidero que los ni%os, ni%as " adolescentes organi$ados del (er#, nos est7n
demostrando " se%alando las coordenadas necesarias, para entender que actualmente est7
de moda, por parte de la clase dirigente, pensar los fen!menos sociales 2la mendicidad
infantil, tra&ajo infantil en condiciones indignas, impunidad, corrupci!n, iolencia
estructural, etc.8 como algo externo a la sociedad, pues, se eita pensar en la sociedad que
la produce. Es por ello, que se pretende hacer pasar de contra&ando los fen!menos sociales
en t9rminos de pro&lemas, es decir, como asuntos " realidades que son externas a la
sociedad.
/ctualmente, las clases políticas en el (er# " /m9rica +atina, nos pretenden
confundir, e intentan hacernos creer, los fen!menos sociales, en t9rminos de pro&lemas.
Es decir, quieren que los miremos como realidades exteriores a ella. .os crean espejismos'
" nos enden coartadas para hacernos pensar que la sociedad nada tiene que er con las
iolencias estructurales, la corrupci!n " la impunidad, que flu"en por los poros de todo el
cuerpo social de la sociedad peruana, generando m7s po&re$a " exclusi!n, lo que da lugar a
fen!menos sociales como4 la mendicidad infantil, el tra&ajo infantil en condiciones indignas
etc.
Esta realidad, de po&re$a " exclusiones tempranas
1
, son entendidas como ajenas a la
sociedad peruana, como algo que pertur&a desde fuera, como una especie de piedra en el
$apato, que no deja caminar la pa$ social. : si algo externo lo pertur&a, se de&e actuar
radicalmente, elimin7ndolo, com&ati9ndolo, 8con coartadas como la +e" que protege a los
menores de edad de la mendicidad8 como si se tratase de un tumor canceroso al que ha"
que extirparlo de raí$.
;o" m7s que nunca, se ha&la en todos los espacios del poder político, de luchar
contra la corrupci!n " la impunidad, la po&re$a, la exclusi!n, la iolencia estructural, la
mendicidad infantil, el terrorismo, el tra&ajo infantil en condiciones indignas, de la misma
manera que se lucha contra el inasor externo. 3e nos quiere ocultar " eitar por todos los
medios pensar que la sociedad es productora de estos fen!menos sociales. 3e nos pretende
hacer olidar un elemental principio sociol!gico seg#n el cu7l no se puede aislar el
fen!meno social de la sociedad que la produce.
Es así como los legisladores que se encuentran encaramados en el ,ongreso de la
-ep#&lica, en esta hora neoconseradora, pretenden com&atir la mendicidad infantil
mediante políticas dise%adas a imagen " semejan$a del pensamiento #nico neoli&eral,
partera de los grandes males de la humanidad' " que es mu" h7&il a la hora de desligar las
causas que generan las perersidades " dramas humanos como el de la mendicidad infantil,
6
/ctualmente en el (er#, la gran po&laci!n po&re est7 integrada por ni%os, ni%as " adolescentes. El <=> de
ni%os son po&res, el 6=> ien en extrema po&re$a, el =?> de ni%os menores de ? a%os sufren de
desnutrici!n cr!nica. El ?@.A> de la po&laci!n peruana ie en condiciones de po&re$a, mientras que el
=@.@> de la po&laci!n nacional ie sumergida en la situaci!n de extrema po&re$a. BC9ase (lan .acional de
/cci!n por la *nfancia =DD=8=D6D M*M5E3E
=
la po&re$a " exclusi!n. En el fondo este es el real contenido de la L-1 N° 28190 L-1 20-
6(#.-7- ' $#* -"#(-* ,- -,', ,- $' -",i8i,',. L-1 20- .-"-#* 20- (-8:';'($'
-"+(7i8'-".-/ 6#(20- -* 0"' <$'7('".- &i#$'8i!" ' $' C#"&-"8i!" *#=(- $#* D-(-8:#*
,-$ Ni>#
2
.
I. EL PERU NECESITA DE UNA NUE?A CLASE POL@TICA PARA
ASEGURAR SU TOTAL Y COMPLETA LIBERACIÓN
En el (er#, desde su constituci!n como Estado .aci!n -epu&licano, despu9s de la
proclamaci!n de su independencia en 6A=6, se han turnado en el poder, caudillos ciiles "
militares con una concepci!n patrimonialista " de clientelaje político, que en las diferentes
etapas del deenir hist!rico del país, no supieron solucionar los acuciantes pro&lemas
econ!micos, sociales, políticos " culturales de grandes sectores de la sociedad peruana
integrada en su ma"oría por las clases populares. (or ejemplo, durante los go&iernos de la
oligarquía, el (er# fue una rep#&lica sin ciudadanos, al decir de 3inesio +!pe$, porque las
grandes masas indígenas fueron tratadas como mano de o&ra &arata de producci!n de
rique$a para las clases dominantes' " en ning#n momento tuieron el reconocimiento de
ciudadanos.
+a prolongada dominaci!n olig7rquica estuo sustentada en la explotaci!n estamental
de terratenientes " capitalistas que se hacían llamar &lancos, so&re una inmensa e
indiferenciada masa de campesinos indígenas " de reducidas capas populares " medias
ur&anas, compuestas por FcriollosG, Fmesti$osG " FmorenosG. Esta forma de explotaci!n de
características 9tnico8social, que supo com&inar magistralmente la plusalía con ariadas
formas no capitalistas, tuo su correlato en la sistem7tica exclusi!n de los intereses
populares de usufructuar los recursos del Estado. Esta fragmentaci!n estamental de la
sociedad peruana, fue la causante del esta&lecimiento de relaciones econ!micas " sociales
patr!n8cliente, " la cultura se%orial que se esta&leci!, eran algunos de los factores que
diidían a&ismalmente, a los sectores dominados de los dominantes. 5e este modo
asegura&an su estado de inferioridad FracialG' " si esta dominaci!n resulta&a insuficiente, la
iolenta represi!n estatal dictada por la oligarquía, se encarga&a de someter a sangre "
fuego a esta porci!n em&lem7tica de la po&laci!n peruana.
A
Es de este modo, en que el Estado olig7rquico, que se fund! " actu! como patrimonio
exclusio de los intereses econ!micos, sociales " políticos de las clases dominantes,
prolong! sus raíces de dominaci!n, hasta el a%o 6HID, en que /ugusto J. +eguía, con la
promesa de la (atria .uea, permiti! la penetraci!n del capital norteamericano, que fue
m7s de lo mismo. Es decir, el esta&lecimiento de enclaes mineros, metal#rgicos,
petroleros " agroindustriales, a lo largo " ancho del territorio peruano, que en la pr7ctica
=
+a ,onenci!n so&re los 5erechos del .i%o, fue apro&ada por todos los Estados del mundo el =D de
noiem&re de 6HAH. / partir de esta fecha se inaugura el paradigma de la 5octrina de (rotecci!n *ntegral, que
considera como sujetos de derechos a todos los ni%os menores de 6A a%os de edad. +a ,onenci!n se
sustenta en los siguientes principios4 BiE *nter9s 3uperior del .i%o, BiiE 5erecho a no ser discriminado, BiiiE
5erecho a la so&reiencia " el desarrollo' " BiE 5erecho a la (articipaci!n. El Estado peruano forma parte
de la ,onenci!n.
I
C9ase ,otler, Julio. +a democracia " los (artidos (olíticos, en (olítica " 3ociedad en el (er#. (p.6@I86<@
I
signific! m7s dominaci!n para la masa indígena, mil eces humillada " sometida
compulsiamente a los intereses de la oligarquía terrateniente, en alian$a con los partidos
políticos criollos, " las Kuer$as /rmadas.
Estas condiciones, de dominaci!n semifeudal a la que esta&an sometidas las masas
indígenas " campesinas, a"ud! a que los sectores populares " medios se articulen
progresiamente en moimientos sociales, que reinindicaron sus derechos como
productores " ciudadanos, lo que les permiti! forjar una identidad propia. En este proceso,
de florecimiento de los moimientos sociales' " de luchas populares de indígenas "
sectores ur&anos tuieron una importancia " decisia participaci!n, para la li&eraci!n de
los oprimidos las formulaciones políticas de Jos9 ,arlos Mari7tegui " Cíctor -a#l ;a"a de
la 0orre.
En las d9cadas de los a%os ?Ds " <Ds, con la implantaci!n del modelo de *ndustria de
3ustituci!n de *mportaciones' " las grandes olas migratorias del campo a la ciudad' " ante
el fracaso de los go&iernos de la coniencia " superconiencia, 8alian$a de la oligarquía,
las Kuer$as /rmadas " el /((-/8 en que el /(-/ auroral, traicion! sus principios
primigenios, antiolig7rquicos " antiimperialistas, en nom&re de la democracia, las clases
dirigentes nos ofrecen m7s de lo mismo, pero jam7s solucionaron los pro&lemas de miseria
" po&re$a especialmente de la masa indígena " los sectores populares. +a mejor
demostraci!n, de esta pr7ctica política " social, es la tristemente " c9le&re +e" de
Cagancia, que reprimía con pena de c7rcel a los ni%os, ni%as, adolescentes " j!enes
po&res, que siempre los hu&o, " los ha".
Estos hechos dieron lugar al surgimiento de grandes moili$aciones o&reras "
campesinas, que fueron ahogadas a sangre " fuego. En suma, la oligarquía, la clase política
patrimonialista, los partidos políticos' " los militares, &asaron su accionar
en la proscripci!n " persecuci!n de cualquier intento de articular los intereses populares,
hechos que impidieron adquirir un car7cter nacional. 5e este modo, los pro"ectos
democrati$adores4 sociales " políticos se incularon estrechamente con la nacionali$aci!n
del Estado, siempre a faor de los poderosos.
/nte la &ancarrota de los partidos políticos " de las clases dirigentes, en 6H<A, los
militares intentan construir un capitalismo de estado' " tratan de someter a la sociedad con
medidas reformistas desde arri&a, lo que en la pr7ctica no produjo los resultados esperados.
+uego del fracaso de la ola reformista militar, se produce en el (er# en 6HAD, la llamada
transici!n democr7tica en circunstancias en que se producían importantes cam&ios "
tensiones en las relaciones sociales. +a cancelaci!n del iejo orden olig7rquico de corte
colonial " el desgaste del go&ierno militar, que signific! su cancelaci!n " retiro a sus
cuarteles, dieron nacimiento e impulsaron la irrupci!n política radicali$ada de los sectores
medios " masas populares en &usca de la construcci!n de un nueo pro"ecto social
realmente democr7tico, que d9 soluci!n a los pro&lemas de po&re$a " exclusi!n.
Esta ha sido la pr7ctica cotidiana de la clase política ciil " militar en el (er#. En
consecuencia, nuestra patria necesita de una nuea clase política que luche por el erdadero
desarrollo " li&eraci!n de nuestro país. Lna nuea clase política que entienda que la
aut9ntica " erdadera democracia, se &asa en el respeto a la persona, a sus derechos, a su
@
identidad, a su dignidad " a sus ideas expresadas en un am&iente de plena li&ertad. (or
#ltimo, puedo afirmar que en una erdadera sociedad democr7tica se de&e fomentar el
di7logo, se de&e aceptar la crítica, " se de&e respetar las ideas discrepantes. En suma,
queremos una nuea clase política tolerante " menos discriminadora.
.o de&emos olidar que la situaci!n de po&re$a " marginaci!n en que se encuentran
sumergidos m7s de la mitad de ni%os, ni%as, adolescentes " sus familias, nos inita a ha&lar
de justicia " tener presente los derechos humanos " del ni%o, por ser estos derechos
uniersales e irrenuncia&les. Jam7s de&emos perder de ista que la opci!n preferencial por
los po&res se constitu"a en una perspectia central de nuestros actos, los po&res de&en ser
los primeros. En suma, en una sociedad democr7tica los ni%os, ni%as, adolescentes " las
familias po&res no de&en ser discriminados " perseguidos por el s!lo hecho de ha&er nacido
en la po&re$a. Es por ello, que recusamos la +e" .M =A6HD +e" que protege a los menores
de edad de la mendicidad, pos su entra%a correccionalista, discriminadora "
antidemocr7tica, que intenta esconder lo incorrecto, 2po&re$a " exclusi!n8 no erradicarlo,
sino simplemente quieren ocultarlo.
II. +A CLASE POL@TICA CRIOLLA/ INTENTA ESCONDER LO
INCORRECTOB NO ERRADICARLO/ SINO OCULTARLO
Esta clase política, que desde 6HAD, " que gracias a la luchas populares " los
moimientos sociales, que rescata la democracia de las garras de la dictadura militar,
sigui! go&ernando a espaldas de la realidad, lo que permiti! el surgimiento de los llamados
independientes, que en los hechos fue una medicina peor que la enfermedad. Estos
independientes, una e$ en el poder nos ofrecieron4 políticas econ!micas &asadas en la le"
del mercado, despido la&oral de miles de padres de familia, desregulaci!n de las le"es
la&orales, iolaci!n sistem7tica de los derechos humanos, pero lo m7s grae,
institucionali$aron una especie de red sist9mica de corrupci!n e impunidad, que condujo a
la sociedad peruana a una anomia social. Esto dur! hasta el a%o =DDD, en que nueamente
los moimientos sociales, echan del poder, a una de las m7s siniestras " clept!manas
dictaduras cíico militar, ", nueamente permiten al ascenso de una nuea experiencia
democr7tica, que actualmente est7 naegando en medio de la tormenta, por o&ra " gracia de
esta misma clase política patrimonialista, mercantilista " neoli&eral.
5esde 6HAD hasta el =DD@, se han turnado en el go&ierno diferentes personajes
representantes de los partidos políticos, 2 Kernando Jelaunde, /(, /lan García, /(-/,
/l&erto Kujimori, ,am&io HD' " /lejandro 0oledo, (er# (osi&le8 " de los llamados
independientes, quienes en nada solucionaron' " solucionan la situaci!n de po&re$a "
exclusi!n del pue&lo peruano. 5urante estas dos #ltimas d9cadas perdidas lo #nico que nos
ofrecieron " ofrecen son4 m7s le"es draconianas, como la del pandillaje pernicioso, o la de
traici!n a la patria. /ctualmente, los peruanos somos testigos de los alarmantes nieles de
corrupci!n e impunidad en esta llamada transici!n democr7tica. +os congresistas siguiendo
una larga " antigua tradici!n, go$aron " siguen go$ando de la facultad de tramitar faores "
distri&uir pre&endas de car7cter sectorial " particular, todas ellas destinadas a mantener una
relaci!n de clientelaje entre go&ernantes " go&ernados.
C
0odos ellos, siguen legislando
@
C9ase ,otler, Julio. ,risis política, outsiders " autoritarismo ple&iscitario4 el fujimorismo. (p. 6<?8=6?.1p.
,it.
?
siempre para faorecer al m7s fuerte " poderoso, en desmedro de los m7s d9&iles "
humildes.
(ara pro&ar mi afirmaci!n, traigo a la memoria el discurso pronunciado por Juan
Celasco /larado, en la clausura de la ,onferencia /nual de Empresarios B,/5EE, el 6?
de noiem&re de 6HND, que entre otras cosas decía4 “-sto no ser0a revolución alguna si al
cabo de los a!os la pobre+a siguiera siendo el único patrimonio de la inmensa mayor0a
de peruanos y la rique+a fuese como hasta hoy privilegio y herencia de los pocos”' 5e
esta fecha han transcurrido I@ a%os' " todo sigue igual o peor.
;e querido reconstruir someramente una ruta crítica de los acontecimientos
econ!micos, sociales, políticos " culturales que la clase política, usufructuaria de la
democracia representatia, ha aplicado en el (er#, en este largo deenir hist!rico de la
llamada etapa repu&licana. Esta clase política 2ciil " militar8 " sus partidos políticos que
siempre prometieron un país de &ienestar " justicia social, nunca supieron cumplir "
construir. En suma, han fracasado, han sumido a los peruanos en el des7nimo " la
desesperan$a' " a los ni%os, ni%as, " adolescentes, los est7 condenando a una especie de
apartheid econ!mico " social. Esta situaci!n nos a"uda a tener fe " esperan$a, en que m7s
tarde que nunca, tenemos que rescatar la ternura " el odio como ingredientes que nos den
fuer$as para sa&er afrontar creatiamente el menosprecio " el maltrato hist!rico de esta
clase política go&ernante, lo que alg#n día dar7 lugar al adenimiento de un nueo parto
doloroso de que estaremos asistiendo al nacimiento de un nueo pro"ecto social, donde los
ni%os, ni%as, " adolescentes, sean de erdad felices.
/nte este drama humano, en que ien nuestros ni%os, ni%as, adolescentes, j!enes "
familias po&res en el (er#, es pertinente recordar lo que Gustao Guti9rre$ en su o&ra4
Entre las ,alandrias, comentando a Jos9 María /rguedas nos dice4 F... odio, con el
arre&ato de un odio puro, aquel que brota de los amores universales, allí, en las regiones
del mundo donde existen dos &andos enfrentados con implaca&le crueldad, uno que
esquilma " otro que sangraG B....E FEl Fodio puroG no nace de la am&ici!n personal que
pisotea " elimina a los otros... /rguedas quiere traducir el recha$o a la injusta situaci!n en
que ien los indios " que 9l experiment! como llaga a&ierta. 3u erdadera fuente est7, por
eso, en el amor' un amor, adem7s, que no se restringe adem7s a unas cuantas personas, sino
que alcan$a dimensiones uniersales. 3e trata para 9l de una actitud que est7 2
parad!jicamente8 dominada por la ternura. En #ltima instancia la ternura es el sentimiento
m7s fuerte. Jos9 María cuenta que de ni%o fue lan$ado Fen esa morada donde la ternura es
m7s intensa que el odio " donde por eso mismo, el odio no es pertur&ador sino fuego que
impulsaG... Kuego que da tenacidad " que a&re nueas rutas a la esperan$a. / 0#pac /maru
le cantar74
F0ranquilo espera,
tranquilo o"e,
tranquilo contempla este mundo.
B...E
Ciene la aurora.
Me cuentan que en otros pue&los
+os hom&res a$otados, los que sufrían, son ahora
<
7guilas, c!ndores de inmenso " li&re uelo.
0ranquilo espera.
+legaremos m7s lejos que cuando t# quisiste "
3o%aste.
1diaremos m7s que cuando t# odiaste'
amaremos m7s de los que t# amaste, con amor de
(aloma encantada, de calandria.
0ranquilo espera, con ese odio " con ese amor sin
sosiego " sin límites, lo que t# no pudiste lo
haremos nosotrosG
B...E Kuego insepara&le del amor. /m&os dejar7n en 9l una marca indele&le. B... E /rguedas
conta&a4 FMi ni%e$ pas! quemada en el fuego " el amorG. 5e allí nacen la fuer$a "
esperan$a que llear7n a un pue&lo a hacer lo que 0#pac /maru no pudo' a &ajar, desde las
tierras que les fueron arre&atadas, hacia +ima Fcomo las intermina&les filas de hormigas de
la gran selaG a aan$ar con Fregocijo no extinguido, con la relampagueante alegría del
hom&re sufriente que tiene el poder de todos los cielosG. Est7n cercando la gran ciudad que
los maltrata, son conscientes de su fuer$a4 F3omos miles de millares, aquí, ahora. Estamos
juntos, nos hemos congregado pue&lo por pue&lo, nom&re por nom&re, " estamos apretando
a esta inmensa ciudad que nos odia&a, que nos desprecia&a como a excremento de
ca&allosG. B...E .o o&stante, el ma"or castigo para ese centro de la opresi!n " despojo ser7
conertirlo Fen pue&lo de hom&res que entonen los himnos de las cuatro regiones de
nuestro mundo, en ciudad feli$, donde cada hom&re tra&aje, en inmenso pue&lo que no odie
y sea limpio, como la niee de los dioses monta%as donde la pestilencia del mal no llega
jam7s. /sí es, así mismo ha de ser, padre mío, así mismo ha de ser, en tu nom&re, que cae
so&re la ida como una cascada de agua eterna que salta " alum&ra todo el espíritu " el
caminoG. B...E 3in odios que ensucien al ser humano, con amor de calandria, de paloma
encantadaG. BGuti9rre$, Gustao, (p. =68IDE. Es por ello, que a los ni%os po&res que son "
ser7n las primeras íctimas de la 1ey N° 23145 1ey que protege a los menores de edad de
la mendicidad, les digo4 0ranquilo esperen, con amor de calandria, con amor de paloma
encantada, m7s tarde que nunca triunfar7 el odio del amor " la ternura.
III. ¿Y DONDE ESTAN LOS DERECDOS DUMANOS DE LOS NIÑOS
POBRES DEL PERU?
En esta patria linda " generosa de F0odas las 3angresG, que se llama (er#, los mal
llamados F(adres de la (atriaG, que ien en la opulencia, sin importarles el sufrimiento de
miles de millones de ni%os, ni%as, adolescentes, " las familias peruanas, han hecho una
pr7ctica cotidiana legislar pensando siempre en ocultar lo dram7tico " doloroso4 la po&re$a
" exclusi!n en que se de&ate el pue&lo peruano. Es por ello, que no de&e extra%arnos, las
le"es como la que comentamos4 +e" .M=A6HD +e" que protege a los menores de edad de la
mendicidad. (ero lo m7s anecd!tico de todo este sainete, es que tenemos un (residente de
la -ep#&lica, que durante su campa%a electoral se ufana&a de ha&er sido ni%o po&re, ni%o
tra&ajador' " que era el producto de un error estadístico. OEntonces porqu9 no defiende a los
ni%os po&res del (er#, dise%ando políticas sociales para la li&eraci!n de los po&resP
N
.o de&emos perder de ista, que en cuanto se refiere a la situaci!n de la infancia en el
mundo, " por su puesto en el (er#, la creaci!n de una jurisdicci!n especiali$ada para los
menores de edad' " con ella el mal llamado derecho de Menores, tiene un origen reciente.
Es así, que a finales del siglo )*) 26AHH8 se cre! el primer 0ri&unal Juenil de ,hicago
B*llinoisE, experiencia que luego se implant! en Europa. Este hecho social " político, marc!
la culminaci!n de un prolongado proceso de reforma que comen$! a inicios del siglo )*) "
que signific! la superaci!n de criterios que sometían a los menores de edad que cometían
un hecho puni&le a los ju$gados " procedimientos de los adultos.
E
+as críticas que en su de&ida oportunidad fueron formuladas a 9sta concepci!n, dieron
lugar a determinadas modificaciones sustantias. +a primera, consisti! en separar a los
menores detenidos de los adultos, cre7ndose para ello centros especiali$ados para los ni%os
" adolescentes. (osteriormente, a mediados del siglo )*), se formularon las primeras
le"es de menores en *nglaterra primero' " luego en Estados Lnidos. (ara finalmente crearse
los tri&unales de menores que marc! el cam&io integral de la isi!n para el tratamiento de
la infancia po&re.
5urante las primeras d9cadas del siglo )) esta tendencia se extendi! a /m9rica +atina.
En el caso de nuestro país, el ,!digo de Menores de 6H<=, fue la primera norma que dio un
tratamiento org7nico a los menores que se encontra&an en tal situaci!n. +as medidas que se
les aplica&a eran tomadas en &ase a los postulados de la 5octrina de la 3ituaci!n *rregular
del .i%o. +a característica central de esta doctrina es la concepci!n del menor de edad
como un sujeto pasio de la interenci!n jurídica estatal, como un o&jeto de tutela, de
protecci!n, por ser ni%o po&re " peligroso ", no como un sujeto de derechos.
3
Entonces la +e" .M =A6HD, +e" que protege a los menores de edad de la mendicidad,
tiene un contenido doctrinario altamente correccionalista, que da%a la dignidad del ni%o
po&re en el (er#' " iola flagrantemente los principios de la ,onenci!n so&re los 5erechos
del .i%o. Es por ello, que interpelamos a los ,ongresistas de la -ep#&lica, " al 3e%or
(residente de la -ep#&lica, para que nos respondan4 OEs delito ser ni%o po&re en el (er#P
O,on esta le", d!nde dormir7n los ni%os po&res del (er#P Q3e%ores go&ernantes4 con esta
le", estamos retrocediendo a la decimon!nica 5octrina de la 3ituaci!n *rregular del .i%o "
al paradigma de la peligrosidad del ni%oR.
Es por ello, que con justa ra$!n " la re&eldía positia, que caracteri$a a los seres
humanos de esta edad, los ni%os " adolescentes tra&ajadores organi$ados del (er#, dijeron
indignados4
“/° Nosotros como ni!os y adolescentes traba#adores %N&6s) creemos que
creando leyes como 7sta" no se va poder erradicar la pobre+a de nuestro pa0s" más bien
esta ley traerá como consecuencia que muchos de nosotros corramos más riesgos en
nuestro traba#o cotidiano''' -stas son las causas por las cuales nosotros" como ni!os y
adolescentes traba#adores organi+ados" con vo+ representativa y organi+ada" -89:9;<=
?
C9ase 5efensoría del (ue&lo. El 3istema (enal juenil en el (er#. (. 6N
<
F.... la ideología de la situaci!n irregular conierte al ni%o " al joen en o&jeto, " no en sujeto de derechos,
en un ser dependiente, que ha de ser sometido a la interenci!n protectora " educadora del EstadoG BJustos
-amíre$ Juan4 (erspectias de un derecho penal del ni%oG, 6HHN, (7g. <?.
A
1& -><:&C9?N 9N;-9&6& - -=6& 1-@ porque atenta contra la dignidad de
los ni!os" ni!as y de las familias más pobres de nuestro pa0s”' OEntonces se%ores
go&ernantes, ser7 delito ser po&re en este (er# de F0odas las 3angresP
0odo esto sucede, no o&stante que en 6HAH, la humanidad asiste a dos
acontecimientos trascendentales que cam&iaron, para &ien o para mal, la correlaci!n de
fuer$as entre los países m7s poderosos de la fa$ de la tierra. Me refiero en primer lugar, a
la caída del muro de Jerlín, seguida del derrum&e de la Lni!n 3oi9tica " del socialismo
real. 5e un mundo &ipolar hemos transitado iolentamente a un mundo unipolar, en lo
político, en lo militar " en lo econ!mico.
N
/sistimos perplejos, a lo que se ha dado en
llamar, el proceso de la glo&ali$aci!n neoli&eral de la economía " las comunicaciones. Ln
aspecto de esta glo&ali$aci!n, " de los m7s dolorosos " acuciantes pro&lemas para los
países po&res, mal llamados en ías de desarrollo, es la deuda externa,
A
que es un lastre que
los po&res cargamos so&re nuestros hom&ros, que adem7s mantiene sujetas " ago&iadas a
las naciones deudoras. Esta situaci!n es la partera de millones de ni%os po&res " mendigos
en el (er# " el continente latinoamericano.
El segundo acontecimiento, es que despu9s de la 5eclaraci!n de Gine&ra en el a%o
de 6H=@, referida a los 5erechos del .i%o, los Estados del mundo, aprue&an la
Convención sobre los erechos del Ni!o" que da por inaugurado el paradigma de la
*rotección 9ntegral del Ni!o$ y reconoce a todos los menores de 13 a!os como su#etos
sociales de derechos' -l -stado peruano forma parte de esta norma internacional que
tiene carácter vinculante'
N
En 6HAD se firma el ,onsenso de Sashington, cu"os protagonistas son -onald -eagan, (residente de los
Estados Lnidos, Margaret 0atcher, (rimera Ministra de *nglaterra, la clase política de los países del norte "
los economistas neoli&erales, en la que acuerdan la aplicaci!n de una agenda para someter a los países en
ías de desarrollo, " exigirles4 iE. (riati$aci!n delas empresas p#&licas, iiE desregulaci!n de las le"es
la&orales, iiiE políticas de ajuste econ!mico de corte neoli&eral' " iE pago puntual del sericio de la deuda
externa.
A
El pro&lema del pago de la deuda externa est7 relacionado con la política social. +a ra$!n es simple.
Mientras m7s se pague la deuda, menos fondos ser7n destinados a gastos sociales. En 6HH?, Eduardo 1TJrien
demostr! que el gasto social es el #nico gasto flexi&le dentro del (resupuesto, que se estira o encoge, seg#n
aumentan o disminu"an otros dos ru&ros que tienen mínimos rígidos4 defensa " deuda externa. B....E ,uando
Kujimori se hi$o cargo de la (residencia en 6HHD, de&íamos 6A mil millones de d!lares. +uego de todas las
negociaciones que se hicieron con los acreedores " de seis a%os de enormes sacrificios, de&íamos II,AD?
millones en 6HH<. .ueas cifras oficiales dieron una cantidad menor, que regres! a los =N millones e incluso
a los 6H mil millones anunciados por el (residente el =A de julio de 6HNN. 5espu9s del ingreso del (er# al (lan
Jrad", pagamos IDD millones de d!lares anuales m7s por la deuda externa, adicionales a los 6,?DD millones
que estuimos pagando. En junio de =DD6, el Ministro de Economía dijo que de&emos == mil millones de
d!lares, pro&a&lemente porque esta&a considerando en esa suma los &onos emitidos internamente por el
tesoro p#&lico, so&re los cuales la informaci!n es mu" limitada. 0ampoco en este asunto, la ciudadanía del
(er# dispone de informaci!n suficiente " confia&le. El hecho es que mientras siga creciendo la deuda externa
" contin#en aumentando los pagos anuales por amorti$aci!n e intereses, el país seguir7 comprometiendo
recursos que podrían ser destinados a financiar la política social. BC9ase J9jar, ;9ctor. (olítica 3ocial,
justicia social. (p. =@68=@=E. /ctualmente en el (er#, los ni%os que nacen, con una deuda de L3U 6,DNI, que
seg#n la ,omisi!n Econ!mica para /m9rica " el ,ari&e B,E(/+E es lo que corresponde a cada uno de los
peruanos. : es que nuestra deuda p#&lica Bexterna m7s internaE so&re pasa los L3U =H,DDD millones. B5iario
+a -ep#&lica. 6?8DA8=DD@. (7g. 6NE.
H
+a ,onenci!n so&re los 5erechos del .i%o, como instrumento jurídico
internacional ha sido considerada como una erdadera reoluci!n francesa con =DD a%os de
retraso, pues, conierte al FmenorG en ciudadano, de o&jeto de protecci!n, en sujeto social
de derechos. (or tanto, el Estado peruano est7 o&ligado a dise%ar políticas sociales para el
desarrollo integral " el mejoramiento de las capacidades humanas de nuestros ni%os.
H
+o
que en la realidad concreta se contradice con la promulgaci!n de la 1ey N° 23145" 1ey que
protege a los menores de edad de la mendicidad'
3in duda que nuestros go&ernantes, " la clase política en el (er#' " /m9rica +atina,
se someten a la ofensia de la ola neoli&eral que ha retomado impulso " crece
agresiamente " sin limitaciones en estas #ltimas dos d9cadas. .o dicen nada cuando las
grandes empresas transnacionales " los países ricos del norte, 8El grupo de los N4 Estados
Lnidos, *nglaterra, /lemania, Krancia, ,anad7, Jap!n e *talia8 presionan a los m7s po&res,
como es nuestro caso, para que a&ran sus mercados, priaticen sus economías " lleen a
ca&o lo que ellos llaman ajustes estructurales. (ara toda esta especie de nueo genocidio "
etnocidio, en pleno siglo ))*, los organismos internacionales4 Janco Mundial, Kondo
Monetario *nternacional, Janco *nteramericano de 5esarrollo, 1rgani$aci!n Mundial del
,omercio, han sido los principales " eficaces agentes en esta perersa integraci!n de las
economías d9&iles a un mercado #nico " glo&al. (ero lo m7s grae es que someten a los
go&ernantes " dirigentes políticos para legislar en funci!n a estos intereses, sin que se den
cuenta que las le"es como la que comentamos reisten de una asimetría que su&ra"a las
injustas desigualdades " exclusiones existentes.
(or tanto, la política se ha conertido cada e$ m7s en un escenario en el que se
suceden cosas sin trascendencia. Es por ello, su creciente " alarmante desprestigio en el
(er#' " /m9rica +atina. (or otra parte, la economía FmodernaG 2neoli&eral8 desafía las
normas morales admitidas com#nmente " no s!lo en los círculos que podemos llamar
tradicionales. En suma, la enidia, el egoísmo, la codicia, el af7n de lucro, el
indiidualismo desem&o$ado, se conierten en motores de la economía' la solidaridad, la
afectuosidad, la reciprocidad, la preocupaci!n por los m7s po&res " humildes son istas, en
cam&io, como tra&as " o&st7culos para el crecimiento econ!mico " son finalmente
contraproducentes para lograr una situaci!n de &ienestar " progreso de la cu7l todos
de&eríamos &eneficiarnos alg#n día.
6D

Estas son, pues, las piedras en el $apato del neoli&eralismo, del que no pueden
deshacerse los que detentan el poder econ!mico " político en el (er# " /m9rica +atina. Es
por ello, que para defender sus af7n de lucro " ganancia, o&ligan a los ,ongresos, a legislar
pariendo para ello, +e"es punitias como4 la +e" que protege al menor de la mendicidad,
en el (er#, la +e" FMano 5uraG para com&atir a +os Maras, en El 3alador' "
recientemente la frustrada, +e" FMano 5uraG, en la -ep#&lica de (anam7, 8la otaci!n
final para su apro&aci!n qued! =A contra =< otos8 que pretendía condenar a cadena
perpetua e incluso a la pena de muerte, a los menores de 6A a%os de edad que infrinjan la
+e" (enal,
66
son algunas muestras de intolerancia de la clase política, que de&en llamarnos
a la reflexi!n " a la moili$aci!n democr7tica para exigir la primacía del ser humano
H
C9ase Jaramillo García, Enrique. +os Maestros en la (romoci!n " 5efensa de los 5erechos del .i%o. (p.
<I8<N.
6D
C9ase Guti9rre$, Gustao. 1p. ,it. (p. =68=N
6D
respecto de las cosas, de la generaci!n " prioridad del tra&ajo digno en relaci!n al capital.
0al como sucedi! el 6= de ma"o del =DD@, cuando los ./0s 1rgani$ados en su ,ongreso
nacional para anali$ar la +e" .M =A6HD dijeron4 “1os ni!os peruanos tenemos ignidad'''
=er pobre no es delito'''-Aigimos #usticia”' 3i esta tendencia que el pensamiento #nico,
iene imponiendo en las representaciones sociales de nuestras sociedades prospera " en los
,ongresos de la -ep#&lica4 O5!nde dormir7n los ni%os po&res del (er# " /m9rica +atinaP.
I?. LUCDEMOS POR POL@TICAS SOCIALES PARA LA LIBERACIÓN DE
LOS NIÑOS POBRES
En los al&ores del siglo ))*, asistimos a la ofensia de la reoluci!n neoconseradora,
en un mundo donde los ricos cada e$ son m7s ricos " los po&res cada e$ m7s po&res'
donde unos países como el nuestro reci&en por sus materias primas " productos &7sicos
precios cada e$ m7s &aratos " otros nos enden sus productos ela&orados cada e$ m7s
caros' donde la deuda externa de los menos faorecidos crece incesantemente " alcan$a la
alarmante cifra de un mill!n ?DD mil millones de d!lares' donde las tasas de inter9s su&en
ar&itrariamente cual pompa de ja&!n, donde la po&laci!n crece explosiamente
especialmente en las 7reas m7s po&res' " donde los capitales se fugan en cifras
increí&lemente crecientes de los países po&res como el (er#, a los países ricos' donde los
ro&os, la corrupci!n la impunidad, allí donde m7s se necesitan son el pan de cada día.
5onde la mujer, el ni%o po&re, el negro, el indígena son discriminados' donde el caos " la
anarquía reinan &ajo las ciegas " salajes le"es del mercado, no puede ha&er desarrollo
social, ni mucho menos política social que alga.
En un contexto donde falta humanidad, no puede ha&er derechos humanos " derechos
del ni%o que algan. 5onde impera el egoísmo e indiidualismo, no puede ha&er
solidaridad. En un am&iente donde las sociedades de consumo " despilfarro se esta&lecen
como modelos para una po&laci!n po&re " excluida que "a re&asa m7s de la mitad de
familias en el (er#, " el @@> de po&res en /m9rica +atina, donde el ID> de familias se
desestructuran aceleradamente, donde el delito crece,
12
no puede ha&er ni medio am&iente
que se presere, ni mucho menos, recursos naturales que no se contaminen o no se agoten o
agoten, ni desarrollo " política social posi&les.
El neoli&eralismo, doctrina de moda impuesta al mundo glo&ali$ado de ho", sacrifica
despiadadamente en los países como el nuestro los gastos para la salud, educaci!n, cultura,
deportes, seguridad social, iiendas econ!micas, agua pota&le, alcantarillado " otras
necesidades &7sicas elementales para la po&laci!n, es decir, hace imposi&le el desarrollo
social' " la política social para el mejoramiento de las capacidades humanas. /l
neoli&eralismo " sus seguidores criollos' " a la clase política c!mplice, lo #nico que les
interesa es la acumulaci!n del dinero mal ha&ido, lo que se manifiesta en el crecimiento
extensio de las drogas, la xenof&ia, la iolencia familiar, la po&re$a " exclusi!n
especialmente de los ni%os, ni%as " adolescentes po&res, muestra de su real decadencia
moral.
1A
66
C9ase Jaramillo García, Enrique. ,arta /&ierta a Mire"a Moscoso (residenta de la -ep#&lica de (anam7 "
Jaco&o 3alas, (residente de la /sam&lea +egislatia de (anam7. +ima =DD@
6=
C9ase Vlis&erg, Jernardo. ;acia una Economía con rostro ;umano. (p. 6?8I6
66
?. LAS DECADAS DEL MIEDO Y LA DESESPERANFAB 1980G2000
+uego del largo período de hiperinflaci!n 26HAN86HHD8 en el (er#, la macroeconomía
se instal! en las representaciones sociales, en el imaginario popular " en la conciencia
nacional, conirti9ndose en la principal preocupaci!n del go&ierno peruano en la larga
d9cada del la impunidad " la corrupci!n sist9mica
1C
26HHD8=DDD8' " en nom&re de la
reinserci!n de la economía al mercado internacional se sacrificaron todo el resto de la
política gu&ernamental, incluida la posi&ilidad de poseer una política social para la
li&eraci!n, a los designios de las le"es del li&re mercado. 2los peruanos jam7s de&eríamos
olidar el llamado fujishocW del A de agosto de 6HHD8 +a esta&ilidad de las cifras
macroecon!micas fue lo m7s importante para los m7s poderosos " sus representantes en el
,ongreso " go&ierno de turno.
Es por ello, que la política p#&lica, est7 dedicada a tener una inflaci!n menor al 6D>
anual " un d9ficit presupuestal cero, prioridades como el pago del sericio de la deuda
externa, constitu"en actualmente los o&jetios que no pueden discutirse porque respecto a
ellos ha" un inexpugna&le consenso de la clase política, de los empresarios, de los medios
de comunicaci!n " de los legisladores " go&ernantes. El pago de esta deuda significa una
parte importante en el (resupuesto .acional. 3!lo en el presente a%o, el sericio BpagoE
representa el =?> mientras que el dinero para el gasto social apenas llega al 6>. B5iario +a
-ep#&lica4 6?8DA8=DD@. (7g. 6NE. El presupuesto que destina el Ministerio de Educaci!n
para el niel de educaci!n inicial se redujo este a%o en un ?.<>, asimismo, el presupuesto
del (rograma SaXa Sasi disminu"! en un @D.A>. El resto se a a planillas " a pensiones.
BC7sque$, Enrique. ,*L( Lniersidad del (acífico. +ima =DD@E.
3eg#n informaci!n de altos funcionarios del go&ierno de turno en el a%o =DD? " en el
=DD<, no ser7 diferente. En el a%o =DD? se destinar7 L3U =,<N6 millones para el pago del
sericio de la deuda externa, mientras que para el =DD< ser7 L3U =,AI@ millones. El
pro&lema del pago de la deuda externa no aca&a en el =DD<. 3eg#n el Ministerio de
Economía " Kinan$as BMEKE, entre el =DDA " el =D6= se tendr7 que desem&olsar los
ma"ores montos. BC9ase diario +a -ep#&lica4 6?8DA8=DD@. (7g. 6NE. Este inacepta&le
estado de la cuesti!n, no puede seguir igente.
/nte esta lacerante realidad que ago&ia a todos los peruanos' " que es la erdadera
partera de ni%os po&res " excluidos que se dedican a mendigar, tanto la llamada oposici!n,
así como el partido de go&ierno en el ,ongreso, est7n dedicados a los dimes " diretes, que
se han sucedido a lo largo de estos #ltimos 6? días que demuestran largamente que nada ha
cam&iado. /quí no podemos caer en la falsa pol9mica so&re si la oposici!n triunfante se ha
uelto dictatorial o si el oficialismo act#a por piconería, o por despecho. +o que realmente
cuenta son los resultados. Esta clase política nos demuestra una e$ m7s, su entra%a
indolente. 3in tra&ajo de comisiones, en estos días transcurridos despu9s del =A de julio, es
6I
C9ase ,astro Kidel. ;ace falta oluntad política. (p. H?8 HN. En Ma%ana ser7 demasiado tarde.
0axalaperta. M9xico =DDD
6
@ El costo de la corrupci!n sist9mica signific! para el (er# dejar de recaudar para el (J* L3 U 6,ADD millones
de d!lares, 6<I,ND< puestos de tra&ajo que no se pudieron crear' " 6??,@DD peruanos que no pudieron dejar la
po&re$a. C9ase -eista QLE;/,E- .M 6@@
6=
un motio suficiente como para que se descuente a cada parlamentario la mitad de sus
jugosos ha&eres mensuales, "a que esta parali$aci!n representa al erario nacional
aproximadamente dos millones " medio de soles pagados para nada. BC9ase Editorial.
5iario +a -ep#&lica4 6?8DA8=DD@.(7g.=DE. Esta clase política encaramada en el ,ongreso es
la que apro&! la +e" .M =A6HD +e" que protege a los menores de edad de la mendicidad.
O,on qu9 autoridad moral pueden decir que protegen a los ni%os po&resP. 3ic.
+o que est7 sucediendo tiene un alto costo. Esto se demuestra meridianamente cuando
en un platillo de la &alan$a est7 la inflaci!n cero " el super7it, en el otro platillo se
presentan el desempleo, la informali$aci!n del empleo, la po&re$a, la marginaci!n,
iolaci!n de los derechos humanos, de los derechos del ni%o' " en suma, la exclusi!n
inhumana " perersa. : esto de&ido a dos elementos adicionales que nadie nos dice ni
quiere tocar con el p9talo de una rosa4 la su&ordinaci!n total del (er# a los intereses "
mentalidad de los acreedores, quienes nos han impuesto e imponen hist!ricamente no s!lo
el pago a&usio de la deuda externa, sino el modelo de economía que siempre les ha
conenido' " la mentalidad olig7rquica " retardataria de los grupos dominantes para
quienes nuestro pue&lo 2especialmente los ni%os, ni%as, adolescentes " j!enes po&res8
siguen teniendo una categoría humana inferior, lo que se demuestra con esta +e", materia
de la presente reflexi!n.
0odo esto, es posi&le en el (er#, porque detr7s de toda esta concepci!n existe una
cultura discriminatoria " de desprecio de las clases dominantes so&re el resto " una
persistente de&ilidad de los sectores desposeídos " dominados que, adem7s, se agra! en la
noche triste del período 6HHD8=DDD " que contin#a en el período actual. .o de&emos
olidar que la política social es el resultado de una toma de conciencia de los moimientos
sociales " 9sta a su e$, de un equili&rio de las fuer$as sociales capaces de luchar,
moili$arse, demandar " exigir al Estado " go&ierno, para la toma de decisiones políticas
que sean capaces de ofrecer las oportunidades para el mejoramiento de las capacidades
humanas especialmente de los ni%os, ni%as, " adolescentes.
Es por ello, que no de&emos olidar, lo que sa&iamente nos decía (ierre Jourdieu4
cada indiiduo est7 construido " rodeado por una multitud de determinismos sociales, que
es coneniente identificar " poner en eidencia. Esos determinismos dictan los
comportamientos " la manera de ser en el mundo social. : por otra parte, recalca4 la
sociedad es un asto campo donde se oponen fuer$as contradictorias, donde se expresan las
luchas por el poder, que dejan sitio a espacios de li&ertad. Entonces, como resultado de los
moimientos sociales que logren negociar " consensos, que es consecuencia del equili&rio
de fuer$as " no de la dominaci!n de una fuer$a so&re la otra, surge en todos los integrantes
de la sociedad, la conicci!n de que la política social para la li&eraci!n, es un elemento
ineita&le e indispensa&le de la política de Estado, para el &ienestar " el progreso. Es por
ello, que se tiene que luchar en el (er#, por una política social para la li&eraci!n.
(or tanto, le"es como la llamada, +e" que protege a los menores de edad de la
mendicidad, son realmente impertinentes " fuera de contexto. +o que queremos, es que los
go&ernantes " la clase política, dejen para siempre la mentira, la demagogia, " aprendan a
aplicar políticas de Estado, para que la política social nunca m7s promuea asistencialismo
6I
" , clientelaje político, a la que hist!ricamente han estado acostum&rados a ofrecernos los
que han go&ernado el (er#.
?I. ¿QUH DACER?
+os moimientos sociales, especialmente el de los ni%os, ni%as, adolescentes " j!enes
po&res del (er#, tienen que demandar " exigir al Estado, una nuea política social
li&eradora, que nos a"ude a construir4
6. Lna sociedad, donde todos los ni%os, ni%as, adolescentes, j!enes " ciudadanos de
todas las sangres se sientan acogidos, " puedan expresar li&remente sus ideas, su
manera de pensar, de ser, de sentir, de tener las oportunidades para su reali$aci!n
plena.
=. Lna sociedad, donde el odio " la ternura, se coniertan en la lucha permanente para
el rescate de la afectuosidad, la solidaridad, la reciprocidad, la responsa&ilidad,
como contracorriente al indiidualismo " el egoísmo neoli&eral.
I. Lna sociedad, donde ha"a di7logo permanente entre los padres, los ni%os, los
estudiantes, los profesores, los go&ernantes " go&ernados, donde realmente no se
discrimine a nadie. : de erdad se escuche, alore " se tome en cuenta la o$ del
m7s d9&il " humilde.
@. Lna sociedad, donde se practique la solidaridad, la afectuosidad, la reciprocidad, la
responsa&ilidad, como alores 9ticos " morales para una ida m7s digna " humana,
ante los intentos de homogeni$aci!n del pensamiento #nico4 el indiidualismo, el
egoísmo, que el neoli&eralismo pretende imponernos, con le"es punitias "
correccionalistas.
?. Lna sociedad, en que aprendamos a recha$ar la le" del li&re mercado, que pretende
conertir a los ni%os, ni%as, adolescentes " j!enes, en meros consumidores, para
ello, la política social de&e a"udar a construir un pensamiento crítico, interpelatorio,
e innoador.
<. Lna sociedad, donde se forme la conciencia política de los ni%os, ni%as,
adolescentes " j!enes' " se les oriente a tra&ajar para la transformaci!n de la
sociedad, para el goce pleno de los derechos humanos, especialmente de los
derechos econ!micos, sociales " culturales.
N. Lna sociedad que impulsa " promuea el aprendi$aje de la ciencia " tecnología al
sericio de los m7s d9&iles " humildes, que sepa reconocer el sa&er popular' "
finalmente,
A. Lna sociedad en que se aprenda a rescatar los aprendi$ajes ancestrales de equili&rio
ecol!gico a partir de una relaci!n amorosa entre el hom&re " la naturale$a.
6@
Esta es la política social para la li&eraci!n, por la que tenemos que organi$arnos "
luchar políticamente, " para la exigi&ilidad de los derechos del ni%o. Esta lucha, como decía
el maestro (aulo Kreire4 “*ara m0 Bal repensar en los datos concretos de la realidad
vividaC el pensamiento prof7tico" que es tambi7n utópico" implica la denuncia de cómo
estamos viviendo" y el anuncio de cómo podremos vivir”' 3i no hacemos esto ma%ana ser7
demasiado tarde. Entonces4 O5!nde dormir7n los ni%os po&res del (er#P.
1ima" <ctubre del 255/
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