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<a href=DON JUAN BIESKI : El curandero màs famoso de la regiòn DON JUAN BIESKI: UNA MARCA REGISTRADA Decía Borges que dimensionamos la palabra “jamás” cuando perdemos para siempre algo, cuando perdemos a alguien y sabemos que jamás sentiremos su voz, jamás tendremos el abrigo de sus caricias y su afecto y que solamente estarán vivas en nuestro recuerdo. Muchas veces desde esta columna rememoramos páginas del ayer que han quedado exclusivamente en la evocación de algunos memoriosos, como la interesante historia que reviviremos hoy. Era yo, un maestro que recién se había recibido e iba en el colectivo Cóndor que manejaba Don Miguel Kaczuba hacia Posadas, salía a las seis de la mañana, por el viejo camino de tierra del Cruce, después del Monolito de los Primeros Colonos, la parada obligada era en la casa de Don Juan Bieski, bajaban allí, todos días, de cinco a diez personas, hombres, mujeres con hijos, todos con diferentes causas a consultar a Don Juan. Es que Don Juan Beuk o Juan Bieski fue el curandero mas famoso que existió en toda la regiòn.Era una persona cuyo accionar se sitiaba en lo paranormal,ya que era adivino y curandero, pero no “payesero” como le gustaba aclarar.El poder de sanaciòn del curandero se encuentra en algo tan difícil de definir, que ha recibido infinidad de denominaciones :poder, fuerza, ritual, gracia ,energìa,etc.Podemos decir que este don especial es algo que “se tiene” y que en la mayoría de los casos “se nace con él” -La enfermedad y por consiguiente el concepto de salud existe desde el mismo origen de la vida.La enfermedad nace con el hombre y lo lleva al final de su existencia. ¿Qué “poder” especial poseía este hombre, que utilizando un vaso de agua y un rosario tenia la capacidad de diagnosticar una enfermedad, predecir el futuro o rastrear un objeto perdido? Recuerdo " id="pdf-obj-0-14" src="pdf-obj-0-14.jpg">
<a href=DON JUAN BIESKI : El curandero màs famoso de la regiòn DON JUAN BIESKI: UNA MARCA REGISTRADA Decía Borges que dimensionamos la palabra “jamás” cuando perdemos para siempre algo, cuando perdemos a alguien y sabemos que jamás sentiremos su voz, jamás tendremos el abrigo de sus caricias y su afecto y que solamente estarán vivas en nuestro recuerdo. Muchas veces desde esta columna rememoramos páginas del ayer que han quedado exclusivamente en la evocación de algunos memoriosos, como la interesante historia que reviviremos hoy. Era yo, un maestro que recién se había recibido e iba en el colectivo Cóndor que manejaba Don Miguel Kaczuba hacia Posadas, salía a las seis de la mañana, por el viejo camino de tierra del Cruce, después del Monolito de los Primeros Colonos, la parada obligada era en la casa de Don Juan Bieski, bajaban allí, todos días, de cinco a diez personas, hombres, mujeres con hijos, todos con diferentes causas a consultar a Don Juan. Es que Don Juan Beuk o Juan Bieski fue el curandero mas famoso que existió en toda la regiòn.Era una persona cuyo accionar se sitiaba en lo paranormal,ya que era adivino y curandero, pero no “payesero” como le gustaba aclarar.El poder de sanaciòn del curandero se encuentra en algo tan difícil de definir, que ha recibido infinidad de denominaciones :poder, fuerza, ritual, gracia ,energìa,etc.Podemos decir que este don especial es algo que “se tiene” y que en la mayoría de los casos “se nace con él” -La enfermedad y por consiguiente el concepto de salud existe desde el mismo origen de la vida.La enfermedad nace con el hombre y lo lleva al final de su existencia. ¿Qué “poder” especial poseía este hombre, que utilizando un vaso de agua y un rosario tenia la capacidad de diagnosticar una enfermedad, predecir el futuro o rastrear un objeto perdido? Recuerdo " id="pdf-obj-0-16" src="pdf-obj-0-16.jpg">

DON JUAN BIESKI: UNA MARCA REGISTRADA

Decía Borges que dimensionamos la palabra “jamás” cuando perdemos para siempre algo, cuando perdemos a alguien y sabemos que jamás sentiremos su voz, jamás tendremos el abrigo de sus caricias y su afecto y que solamente estarán vivas en nuestro recuerdo. Muchas veces desde esta columna rememoramos páginas del ayer que han quedado exclusivamente en la evocación de algunos memoriosos, como la interesante historia que reviviremos hoy. Era yo, un maestro que recién se había recibido e iba en el colectivo Cóndor que manejaba Don Miguel Kaczuba hacia Posadas, salía a las seis de la mañana, por el viejo camino de tierra del Cruce, después del Monolito de los Primeros Colonos, la parada obligada era en la casa de Don Juan Bieski, bajaban allí, todos días, de cinco a diez personas, hombres, mujeres con hijos, todos con diferentes causas a

consultar a Don Juan. Es que Don Juan Beuk o Juan Bieski fue el curandero mas famoso que existió en toda la regiòn.Era una

persona cuyo accionar se sitiaba en lo paranormal,ya que era adivino y curandero, pero no “payesero”

como le gustaba aclarar.El poder de sanaciòn del curandero se encuentra en algo tan difícil de definir, que ha recibido infinidad de denominaciones :poder, fuerza, ritual, gracia ,energìa,etc.Podemos decir que este don especial es algo que “se tiene” y que en la mayoría de los casos “se nace con él”-La enfermedad y por consiguiente el concepto de salud existe desde el mismo origen de la vida.La enfermedad nace con el hombre y lo lleva al final de su existencia. ¿Qué “poder” especial poseía este hombre, que utilizando un vaso de agua y un rosario tenia la capacidad de diagnosticar una enfermedad, predecir el futuro o rastrear un objeto perdido? Recuerdo

que cuando trabajaba como docente en la Escuela 75 de Pìndapoy una colega había perdido una valiosa pulsera de oro, entonces otras maestras le aconsejaron que fuera a ver a Bieski. Contaba asombrada al otro día, después de haber encontrado la joya, que el adivino la hizo pasar a una piecita próxima a su casa, que en una mesa de madera había una jarra con agua y un vaso, el hombre pasó las manos por sobre el vaso con agua y le dijo:- “la cosa que usted busca la va encontrar, está caída en alguna parte de su auto” y así fue exactamente, lo encontró entre el asiento de su Fiat 600- Personajes como Bieski, se enraizaron en la memoria colectiva de los pueblos por lo que muchas veces transformados en leyenda surgen comentarios a doquier algunos nunca corroborados. Comentan los vecinos en una oportunidad yendo camino a su residencia un ex gobernador de la provincia, sin estar muy convencido lo consultó por el resultado de los comicios del domingo y Bieski le dijo “vas a ganar por un pelito” y el resultado fue tal cual lo predijo - Existe en la gente mayor de nuestra ciudad una versión que describía el extinto diputado provincial Don

Antonio Cura, un peronista de primera hora.En efecto el reconocido taxista decía que “pocos meses después de habérsele descubierto a Evita el cáncer que luego terminaría con su vida, llegaron a su domicilio a bordo de un Chevrolet 51, dos personas con acento porteño y de pocas palabras.-“Ellos me

pidieron que los condujera hasta el domicilio del Sr. Juan Beuk. Les contesté que no conocía a nadie con ese apellido.-Entonces el que manejaba me dijo en voz alta desde el auto:”el polaco curandero”

-Ah

...

Bieski-les

dije. Bueno me pidieron que los llevara hasta allì.Le pusimos cadenas a las cubiertas

pantaneras porque sino no llegaríamos, ya que estaba lloviendo- íbamos de cuneta en cuneta por ese camino y apenas subimos la ribada que bordeaba la chacra-No sé lo que hablaron, lo único que me recuerdo que Don Juan al poco tiempo salió de su casa vistiendo un traje oscuro, su clásico sombrero y una valijita chiquita.Me llevaron a mi casa, me dieron las gracias y desaparecieron con Bieski.-Me

acuerdo decía Cura “que una vez siendo taxista llevé a un viajante hasta esa misma casa y aproveché la ocasión para preguntarle por ese episodio- Bieski era una persona rara,a veces charlaba hasta por los codos y otras veces era extremadamente parco-Me dijo-“Mirà Antonio tuve la suerte de conocerle al General Perón y luego él mismo me llevó hasta el lecho de enferma de Evita-Pero no había caso,el cáncer ya le había tomado el organismo

prácticamente-Esa cosa es muy fea…me dijo ..

muy

fea…” y se quedó pensativo, y mirando lejos, poco

tiempo después me enteré que el también tenía càncer, terminaba diciendo Antonio Cura- Don Juan era famoso porque muchísima gente, de todos los estratos sociales, lo iban a consultar por cuestiones de salud, venían desde todos los pueblos de la provincia de Misiones y Corrientes, farmacéuticos de nuestro medio como Adolfo Fernández, Juan José Abelleira o Juan Pedro Castro

Caravia reconocían las “las recetas” escritas en cualquier papel con lápiz negro. Mi tío Juan

Zajaczkowski que vivía en Campana ,provincia de Buenos Aires,lo venia a llevar cada tanto a Buenos Aires ,lo hacían andando en un camarote del ferrocarril General Urquiza y lo insólito que en ese trayecto ya tenía clientes que viajando de ese modo lo consultaban por los temas más diversos- Mi padre, que fue su amigo, contaba un extraño poder que poseía Juan Beuk, cuando era niño, se pasaba largas horas encerrado en un viejo galpón en total oscuridad, allí él confesaba que podía observar como si estuvieran proyectando una película escenas de la primera guerra mundial. Tal vez porque era otra época, donde la ciencia no había alcanzado los adelantos de la fecha, porque no habían tantos especialistas y tanta tecnología al servicio de la atención de la salud, lo cierto es que cuando a alguna persona andaba mal, acudía para resolver su situación afectiva, sentimental, fìsica y en el vaso con agua, el crucifijo de un rosario encontraban el auxilo.Nunca se supo que Don Juan haya hecho un trabajo de payesero recurriendo a la famosa “magia negra” muy en boga en esa época. Desde luego que la Iglesia Católica, sostiene que existen los demonios. Y que pueden ser ahuyentados por un rito denominado exorcismo. Y que las reliquias de los santos, tienen valor de salvación, pero él nunca quiso saber nada de eso, se confesaba católico, “para eso están las payeseras y los demonios”, decía y siempre tenía un rosario a mano, incluso era célebre el ritual que hacia en un vaso con agua y el rosario,permiièndole a la gente ,observar rostro de personas ,o vivencias determinadas que por segundos aparecían como una tenue fotografía en el interior del vaso.Se comenta que pocas veces utilizaba este acto, ya que le demandaba un desgaste extraordinario de energía y concentración. Juan Beuk nació el 11 de junio de 1915, hijo de José Bejuk y de Maria Snechider. Eran 8 hermanos, de los cuales uno también era curandero, y vivía en Posadas, otros emigraron a Buenos Aires ya que quedaron huérfanos muy chicos con la muerte de su madre. Desde siempre se lo conoció con el apellido de su hermano. Bieski. Vivió parte de su vida en Colonia Apóstoles ejerciendo su profesión de curandero, compartió gran parte de su vida con Marcelina Suárez, con la cual tuvo tres hijos: Graciela, Zulma y Leonardo.

Entre sus hechos más conocidos, ayudó a abrir un camino vecinal muy necesitado por los vecinos de aquel entonces, que tenían que recorrer un trayecto mucho mas largo para llegar a la ciudad, casi todos ellos con carritos. Fue en la época del gobernador Ayrault y del intendente Carlos Humada, que mediante su gestión, se logró el ansiado camino. Todos los vecinos se unieron para hacer el almuerzo a los trabajadores, mientras estuvieron trabajando.Por ese gesto fue convocado cierta vez para ser candidato a concejal-Entre los numerosos testimonios que nos acercaron para concretar esta investigación ,rica en la memoria colectiva de este pueblo, figuran datos del profesor ,poeta y escritor Mario Strocen,quien nos expresó:”Mi abuela Doña Anastasia Boykowski ,es la primer esposa de Juan Beuk, mi madre Delia y su hermano Juan Gerardo, son los dos únicos hijos del primer matrimonio, por lo tanto yo soy el primer nieto de Don Juan” Charlamos con una de las hijas que tuvo con su segunda esposa, quien conmovida, con los ojos brillosos y en forma pausada fue desgranando algunos pensamientos sobre su padre:

“Lo recuerdo por ese andar cansino, los ojos celeste intenso y mirada picara, que decía mucho con su sola presencia-Sus hijas lo recordamos como un hombre inteligente, positivo, de mente abierta e intuitiva. Desde muy corta edad supo valerse por si mismo, ya que antes de llegar a la adolescencia fallecieron sus padres. Quedó al cuidado de sus hermanos mayores y personas extrañas a su familial que no le dieron el afecto ni el cuidado debido, que todo niño necesita-Todo eso ,intensificó su sensibilidad ante las necesidades y el dolor de los demàs.A diferencia de otros descendientes de inmigrantes, de esa época, él se sentía muy argentino y amaba a su paìs.Supo del sufrimiento,del trabajo forzado, de carencias de toda índole, pero eso melló su carácter ,al contrario lo fortaleció e hizo de él un luchador.Su forma de ser ,la confianza y fe que inspiraba, lo hicieron ser una figura pública, aun sin ostentar cargo o titulo alguno. -Detrás de su aparente dureza, se escondía un ser sensible, comprensivo y dispuesto a prestar ayuda a quien lo solicitara. Desde salir con su auto a altas horas de la madrugada, en frías noches de invierno, para llevar al hospital del pueblo a alguna parturienta de la zona o algún chico en estado grave, hasta sacar dinero de su bolsillo para que algún viejito conocido, pudiera beber su habitual "cañita". -Supo granjearse el afecto de toda persona que lo conoció y trató. la frase " hizo tanto bien" se escucha a menudo, cuando de hablar de Don Juan se trata. -Sus amigos que aún viven, lo recuerdan por su amor a la pesca, a la caza y al baile, por sus relatos de las más disparatadas vivencias de su juventud. -Bailarín como pocos, era la figura presente en cuanto baile o fiesta campestre se realizara. Su avanzada edad no lo limitaba a la hora de contonearse y dar un zapateo al son de un chamamè. - "Don Juan " fue una marca registrada y aunque han pasado tantos años desde que se fue, aún perduran los recuerdos de ese ser lleno de luz que supo granjearse el afecto y hasta devoción de las personas que lo conocieron. Su paso por el mundo no fue en vano, quedarán miles de anécdotas en torno a su figura y carisma especial. - Una enfermedad cruel como el cáncer lo hizo víctima de un intenso sufrimiento en sus últimos años, apagándose su vida a la edad de 78 años una tarde de un 15 de marzo de 1994”-nos termina diciendo con reminiscencia- Como extraña paradoja, quien tanto bregó por la salud y la vida, aquejado por los dolores del mal incurable, se quitó la vida. La tarde se muere en la calurosa jornada del verano de este 2012, enterada de nuestra investigación Carolina Altamirano nos acerca una experiencia que viviera su madre.-“Cuando le detectaron a mi padre que tenía leucemia, los amigos de mi madre,le dijeron que consultara a Bieski.-Mi padre se negó ,una y mil veces, pero para no contrariar a mamá fueron.Allì estaba el adivino ,en el portón ,como si alguien le hubiera avisado, esperándolos-Le gritó a mi padre-Usted no baja ,porque no cree…la señora puede pasar-Hizo su ritual de siempre en su piecita y le dijo a mi madre, sin que nadie le hubiera dicho una palabra :- “Lástima un muchacho tan joven…pero a lo sumo tiene cinco meses de vida.”, los dulces ojos de Carolina se le llenaron de una extraña melancolía ,ella al igual que Borges conoce bien del significado de la palabra jamás.

MARIO ZAJACZKOWSKI