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Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono

Albergue Juvenil Richard Schirrmann. Casa de Campo s/n – 28011 Madrid


TEL.: 914796593 E-mail:arba@arba-s.org

¿Un vivero autóctono de planta forestal?

El objetivo de estos viveros es ayudar a «la naturaleza» a recuperar su estado evolutivo


sin una hipotética presión humana, en aquellos lugares factibles de ello y que no entren en
conflicto con nuestro hipotético desarrollo sostenible.
Volviendo a la realidad, la necesidad de más viveros (fijos y/o móviles o ampliación de los
existentes) de este tipo, es apremiante en todas las circunstancias socioeconómico-ambientales
en todo el planeta, siendo una opción rentable (económica, educacional, social...) en la nuestra:
ayudas de las instituciones, «conciencia medioambiental», fuente de trabajo, erosión de la «capa
viva» de la corteza terrestre, tierras de labor no competitivas, incendios...
La evolución natural de la vida terrestre (también la «vida» geológica) conduce a paisajes
que tienden o están en equilibrio dinámico, a escalas de tiempo enormes, con los factores
climáticos, orográficos, de composición y naturaleza del material inorgánico presente...; la
competencia entre especies conlleva a una determinada flora natural (autóctona) característica,
que es la que mejor adaptada está a dichos factores, ya que han evolucionado y evolucionan juntos
e influenciándose unos a otros. A enormes rasgos, este es el material genético de partida
(semillas de leñosas, por lo general), no sólo la especie, sino la subespecie, estirpe o individuos de
la zona a repoblar. Las raíces (la planta en general) de la vegetación autóctona están
especializadas por la evolución de su especie (selección natural de individuos mejor adaptados) y
por su crecimiento en el edafoclima (suelo-clima) desde su semilla (germinación en horizontes más
superficiales, desarrollo en profundidad...); por lo tanto será la que mejor resultado dé en
repoblaciones cuyo fin sea la ayuda a la recuperación de determinadas zonas que tiendan con el
tiempo a devolverla a su estado evolutivo original, el cual es imprescindible para su y nuestro
desarrollo sostenible.
La calidad de una misma especie va a venir determinada por su mayor o menor éxito en la
repoblación, de cómo esté «adiestrada» al edafoclima, resistencia al déficit hídrico y a las
heladas, de la relación raíz/parte aérea, del potencial de absorción y acumulación de agua (con
nutrientes y otros disueltos)... Por lo tanto, en las zonas más duras (las que abundan en nuestro
país) de suelos alterados y/o inexistentes como tales, de periodos prolongados de falta de lluvia
que coinciden con el verano... provocan por sí solos un alto porcentaje de marras (muerte del
repoblado), aún cuando se cuidan (casi nunca). Esto justifica que se someta a la planta en el vivero
a condiciones extremas, generalmente falta de agua y sustratos inorgánicos, para «endurecerla»
en todos los sentidos, en definitiva: aumentar las posibilidades de éxito junto con pautas de
edad-tamaño ideal de la planta y época del año de repoblación. La complejidad del asunto se pone
de manifiesto al considerar el sistema planta-suelo-clima-orografía: una misma especie puede
darse en diferentes combinaciones del resto, un mismo clima da diferentes especies si cambia el
tipo de suelo... Por lo tanto es inútil generalizar, se ha de particularizar en cada caso, para luego
generalizarlo en esas condiciones.
El viverismo autóctono no sólo se limita a proporcionar «planta de calidad autóctona», sino
a controlar escrupulosamente todos los puntos que lleven a aumentar y facilitar el éxito de las
repoblaciones con el tiempo: conocimiento particular de la zona a repoblar (clima, especies
vegetales, animales presentes o ausentes, suelos, orografía...), operaciones en campo (elección y
recolección de material genético a reproducir, protección-ayuda al regenerado natural,
preparación del terreno si se precisa...), así como el transporte y puesta en tierra optimizados y
su evolución con el tiempo (en la medida de lo posible) para mejora de la técnica. Por todo esto,
dentro de esta disciplina cabemos todos: aficionados, «gentes del lugar», empresas, instituciones,
asociaciones, colegios, institutos, universidades....
Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono

Albergue Juvenil Richard Schirrmann. Casa de Campo s/n – 28011 Madrid


TEL.: 914796593 E-mail:arba@arba-s.org

Nombre del árbol: ………………………………….


(Quercus ilex)
Árbol de hasta 27 m, de copa ovoide o redondeada, o
arbusto. El porte varía mucho debido al tratamiento
artificial que han recibido sus masas. Corteza no
suberosa. Hojas muy variables según la edad y si
pertenecen a ramas de la copa o a rebrotes del tronco,
desde aserradas o dentado-espinosas a enteras.
Frutos de maduración anual o bienal, conocidos como
bellotas. Los árboles del género Quercus hibridan
entre sí con frecuencia. Región mediterránea.

Nombre del árbol: ………………………………….


(Fraxinus angustifolia)
Árbol de hasta 25 m, aunque en muchos casos las
frecuentes podas le convierten en un rechoncho tronco
coronado por muñones. Hojas compuestas, con
numerosos foliolos de borde aserrado. Los frutos son
sámaras aladas.
Especie de ribera. Cursos de agua y fondos de valle.
Bosques frescos y umbrosos.

Nombre del árbol: ………………………………….


(Salix sp.)
Árboles, arbustos o matas. Ramas generalmente
flexibles. Amplia variabilidad morfológica.
Especies dioicas (sexos separados).
Se propagan con facilidad por esquejes y tienen un
crecimiento rápido.
Pueden ser utilizados en áreas húmedas como plantas
colonizadoras primarias, debido a su facilidad de
enraizamiento.

ANOTACIONES:

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Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono

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Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono

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TEL.: 914796593 E-mail:arba@arba-s.org

Nombre del árbol: ………………………………….


(Sambucus nigra)
Arbusto o pequeño arbolillo desde 80 cm hasta 3-5 m.
Tallos ramificados desde la base. Hojas divididas, con 3
a 5 hasta 7 a 9 foliolos, más o menos regularmente
aserrados, generalmente de base asimétrica.
Riberas y sotos, claros de bosques frescos. Desde el
nivel del mar hasta 1.200 (1.800) m. Habita en casi toda
la Península, si bien por haber sido cultivado es difícil a
veces establecer el origen de sus poblaciones.

Nombre del árbol: ………………………………….


(Ilex aquifolium)
Arbusto o árbol de 1,5 hasta 12 m (más habitual de 3 a 8 m).
Corteza lisa y grisácea, copa muy densa y ramosa. Hojas
rígidas, de haz brillante y oscuro, envés mate y verde-
amarillento, margen espinoso-dentado. Con frecuencia
funcionalmente dioicos (sexos separados).
En hayedos, abetales, pinares-quejigares, melojares,
castañares, alisedas e incluso encinares costeros. A menudo,
se refugia en las umbrías al fondo de barrancos y hoces.
Diversos híbridos se plantan a menudo como ornamentales.
Planta protegida legalmente.

Nombre del árbol: ………………………………….


(Taxus baccata)
Arbusto o árbol de hasta 20 m. Copa piramidal amplia.
Hojas estrechas y alargadas, terminadas en punta córnea.
Dioico. En bosques mixtos, barrancos y laderas. Desde
500 a 1.800 (2.100) m. Planta muy tóxica, excepto la
envoltura carnosa de la semilla, para posibilitar su
dispersión por las aves.

ANOTACIONES:

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Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono

Albergue Juvenil Richard Schirrmann. Casa de Campo s/n – 28011 Madrid


TEL.: 914796593 E-mail:arba@arba-s.org

1. Que una plantación monoespecífica de árboles alineados no se considere un bosque.

2. Que a los montes naturales (bosques, matorrales y dehesas) existentes en la Península


Ibérica les sea otorgada la máxima protección, sin que esta pueda ser modificada o

alterada.

Su explotación sería posible (caza, corcho, frutos, madera en zonas con más de 1.000 mm

de precipitación media anual, turismo ecológico, etc.) pero sólo de forma sostenible y

tendente en todo caso hacia el incremento del valor protector del bosque y recuperación

de su biodiversidad natural.

3. Dejar actuar a la Naturaleza para la regeneración natural de los bosques. Ha quedado


repetidamente demostrado que es la forma más barata y eficaz de recuperación forestal.

4. Limitar el intervencionismo de cuadrillas forestales para supuestas prácticas selvícolas de


mejora, limpieza o cuidado de los montes. Generalmente estas actuaciones responden más

a intereses económicos que ecológicos, a veces son claramente negativas para la

recuperación del bosque.

5. Que se considere terreno forestal a todo terreno rústico con una inclinación superior al
20%, en general, y a un 15% si es terreno calizo.

6. En caso de repoblaciones forestales, reforestaciones y demás, utilizar únicamente


especies autóctonas de la parcela a reforestar.

un bosque no es un cultivo

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