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4ª publicación, febrero – mayo de 2008 El constructivismo en El Salvador. ¿ealidad o utop!a" #arco $ntonio #arro%u!n& Muy pocos docentes en El Salvador desconocen o descartan la importancia del constructivismo en el proceso de enseñanza aprendizaje. De hecho, con la introducción de esta corriente sicológica en el país a partir de la Reorma !urricular en "##$, un importante sector de docentes ha intentado plegarse a dicha corriente y aplicarla en el aula. Sin em%argo, a doce años de su introducción, la Escuela salvadoreña se encuentra lejos de considerarla como opción principal, a pesar &ue es tomada como una característica del currículo nacional. Mucho an'lisis genera esta situación( no o%stante, la presente rele)ión pretende dar una potencial respuesta a esta realidad. *a estructura del sistema educativo salvadoreño se contrapone a la corriente constructivista del aprendizaje de%ido a un proceso de evaluación orientado a la rendición de cuentas y al conte)to en el &ue se desenvuelven los docentes. + pesar del peso &ue el constructivismo ha tenido en la implementación de políticas educativas, las decisiones del país en materia de evaluación se alejan de ese ideal. *a inalidad de la evaluación no es propiciar mejores aprendizajes, sino &ue ortalecer el proceso de rendición de cuentas de estudiantes, docentes y centros educativos. ,rue%as nacionales de aprendizaje como la E!+, y la ,+ES relejan una evaluación punitiva de%ido a &ue los resultados o%tenidos determinan el uturo acad-mico de alumnos y alumnas. *os puntajes y promedios o%tenidos caliican al estudiante, al grado &ue el resultado de la E!+, es re&uisito para egresar y graduarse como docente. +sí mismo, se de%e recordar &ue la ,+ES ha ad&uirido ya un car'cter promocional en el nivel medio. !laramente estas prue%as orientan a la rendición de cuentas so%re el aprendizaje del estudiante, y su in no es precisamente la mejora del proceso educativo. .gual situación se ha e)perimentado con la evaluación del desempeño institucional, &ue como premio tiene un %ono económico al docente. *a rendición de cuentas so%re el desempeño docente lo caliica para su premio, &ue induda%lemente co%ra m's importancia &ue la mejora en su tra%ajo cotidiano. /inalmente, las prue%as de logros certiican la calidad de los centros, y de acuerdo a lo evista 'irtual de la (niversidad )atólica de *ccidente Santa $na, El Salvador, )entro $m+rica "0 4ª publicación, febrero – mayo de 2008 planteado, servir' para identiicar la calidad de las escuelas. *os criterios &ue sirven de %ase a estos procesos han tomado diversos nom%res, a sa%er o%jetivos, est'ndares o competencias. !on tales antecedentes es diícil pensar &ue las competencias ortalecen un proceso constructivista del aprendizaje( su utilización se ha centrado en caliicar, categorizar, premiar o castigar a estudiantes y docentes. Muy distante se encuentra la escuela salvadoreña de lo maniestado por De *a !ruz, &ue a letra dice1 “Salimos de una formación por objetivos cognitivos, destrezas y actitudes concebidos de forma yuxtapuesta y sucesiva en el tiempo para avanzar en el momento actual en la integración de conocimientos declarativos, procedimentales y actitudinales en competencias concebidas como un saber hacer complejo y contextualizado.” 2De la !ruz, pp. 034 El conlicto entre el sistema y el constructivismo no se limita a la evaluación, sino &ue se e)tiende al conte)to docente. + pesar de los conocimientos teóricos so%re el constructivismo &ue poseen los docentes salvadoreños, el conte)to en el &ue se desenvuelven limita la aplicación del constructivismo en el aula. !omo elementos de dicho conte)to se retoman los mitos so%re la tarea docente y la poca incidencia de la ormación en el desempeño metodológico. En primer lugar, como parte del mito se analiza la concepción so%re la actividad docente, es decir la creencia &ue el docente de%e 5dar la clase6, 5enseñar6. 7%viamente, esto se opone a lo e)presado por 8avala 9idilla cuando dice1 “En la concepción cosntructivista, el papel activo y protagonista del estudiante no se contrapone a la necesidad de un papel igualmente activo por parte del profesional de la enseanza” 28avala, pp. :"4. *as actividades a las &ue se reiere 8avala llevarían a la idea &ue el proesor se aprovecha de los alumnos, &ue -l no desea tra%ajar o &ue el docente se ha acomodado o malinterpretado su unción como proesional. +un&ue de%e reconocerse &ue ciertos docentes se han aprovechado de las de las nuevas t-cnicas de aprendizaje, esta creencia limita el potencial de otros &ue si desean aplicar el constructivismo. En segundo lugar, los procesos de ormación docente han tenido, y continuar'n teniendo, poca incidencia en el accionar metodológico de los proesores. *o anterior co%ra relevancia al considerar lo dicho por ;onz'lez Madruga1 “!a teor"a de #usubel supone una contundente defensa del aprendizaje significativo por recepción$#hora bien, eso no %uiere decir %ue #usubel considere %ue evista 'irtual de la (niversidad )atólica de *ccidente Santa $na, El Salvador, )entro $m+rica "# 4ª publicación, febrero – mayo de 2008 estos m&todos est&n libres de peligro, por el contrario, considera %ue tradicionalmente los m&todos de exposición han sido mal utilizados.” 2;onz'lez, pp. :"4 Especíicamente, esta realidad es la &ue se vive en el aula. *a mayoría de docentes contin