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Leucemia linfocítica crónica LEUCEMIA LINFOMA MIELOMA La impresión de esta publicación fue posible gracias a
Leucemia linfocítica
crónica
LEUCEMIA
LINFOMA
MIELOMA
La impresión de esta publicación fue
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Índice

Introducción

2

Sangre y médula ósea normales

3

El sistema linfático

5

Leucemia

6

Leucemia linfocítica crónica

6

Causas y factores de riesgo

7

Síntomas y signos

8

Diagnóstico

8

Desarrollo de la enfermedad

10

Estadificación y subtipos de la enfermedad

12

Tratamiento

13

Leucemias linfocíticas relacionadas

16

Comparación entre linfoma y leucemia linfocítica

20

Ensayos clínicos

20

Efectos sociales y emocionales

23

Glosario

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Recursos

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Ensayos clínicos 20 Efectos sociales y emocionales 23 Glosario 25 Recursos 39 LEUCEMIA página 1

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Ensayos clínicos 20 Efectos sociales y emocionales 23 Glosario 25 Recursos 39 LEUCEMIA página 1

Introducción

Este librito proporciona información sobre la leucemia linfocítica crónica para pacientes y sus familiares. Incluye un glosario al final del librito para ayudar a los lectores a entender los términos médicos. Esperamos que esta información le resulte útil. Con gusto recibiremos sus comentarios respecto a la claridad de la información proporcionada y sus sugerencias en cuanto a la información que sería útil incluir en futuras ediciones.

El librito comienza con una breve descripción de la sangre y la médula ósea normales. Luego hay una descripción de la leucemia linfocítica crónica (CLL por sus siglas en inglés) y su tratamiento. En Estados Unidos, en el año 2006, se diagnosticaron alrededor de 10,000 nuevos casos de leucemia linfocítica crónica (Fuente: Surveillance, Epidemiology and End Results [SEER] Program, 2006).

Esta publicación se diseñó para brindar información precisa y fidedigna relacionada con el tema en cuestión. Es distribuida por The Leukemia & Lymphoma Society (La Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma) como un servicio público, entendiéndose que la Sociedad no se dedica a prestar servicios médicos ni otros servicios profesionales.

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que la Sociedad no se dedica a prestar servicios médicos ni otros servicios profesionales. LEUCEMIA página

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Sangre y médula ósea normales

La sangre está compuesta por plasma y células suspendidas en el plasma. El plasma está compuesto principalmente por agua, en la cual hay muchas sustancias químicas disueltas. Entre ellas se encuentran:

Proteínas (tales como la albúmina)

Hormonas (tales como la hormona tiroidea)

Minerales (tales como el hierro)

Vitaminas (tales como el ácido fólico)

Anticuerpos, inclusive los que producimos a partir de nuestras vacunas (tales como los anticuerpos contra el virus de la poliomielitis).

Las células suspendidas en el plasma incluyen glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos (neutrófilos, eosinófilos, basófilos, monocitos y linfocitos).

• Los glóbulos rojos constituyen la mitad del volumen de la sangre. Están llenos de hemoglobina, la proteína que recoge el oxígeno de los pulmones y lo transporta a las células de todo el cuerpo.

• Las plaquetas son células pequeñas (de un décimo del tamaño de los glóbulos rojos) que ayudan a detener las hemorragias en el sitio de una lesión en el cuerpo. Por ejemplo, cuando una persona se corta, se desgarran los vasos sanguíneos que transportan la sangre. Las plaquetas se adhieren a la superficie desgarrada del vaso sanguíneo, se amontonan y tapan el sitio de la hemorragia. Posteriormente se forma un coágulo firme. Entonces la pared del vaso sanguíneo sana en el sitio del coágulo y vuelve a su estado normal.

• Los neutrófilos y los monocitos son glóbulos blancos. Se denominan fagocitos (células que ingieren cuerpos extraños) porque pueden ingerir las bacterias o los hongos y destruirlos. A diferencia de los glóbulos rojos y las plaquetas, los glóbulos blancos salen de la sangre y entran en los tejidos, donde pueden atacar a los organismos invasores y ayudar a combatir las infecciones. Los eosinófilos y los basófilos son otros dos tipos de glóbulos blancos que reaccionan ante los alérgenos.

• La mayoría de los linfocitos, otro tipo de glóbulo blanco, se encuentra en los ganglios linfáticos, el bazo y los conductos linfáticos, pero algunos entran en la sangre. Existen tres tipos principales de linfocitos: células T, células B y células citolíticas naturales. Estas células son parte fundamental del sistema inmunitario.

La médula ósea es un tejido esponjoso donde tiene lugar el desarrollo de las células sanguíneas. Ocupa la cavidad central de los huesos. En los recién nacidos, todos los huesos tienen médula ósea activa. Para cuando una persona comienza su edad adulta, los huesos de las manos, los pies, los brazos y las piernas ya no tienen médula ósea en funcionamiento. La columna vertebral (vértebras), los huesos de las caderas y los

omóplatos, las costillas, el esternón y el cráneo contienen médula ósea que produce

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l o s omóplatos, las costillas, el esternón y el cráneo contienen médula ósea que produce

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l o s omóplatos, las costillas, el esternón y el cráneo contienen médula ósea que produce

las células sanguíneas en los adultos. La sangre pasa a través de la médula ósea y recoge los glóbulos rojos y blancos y las plaquetas formados, para la circulación.

El proceso de la formación de células sanguíneas se denomina “hematopoyesis”. Un pequeño grupo de células, las células madre, se transforma en todas las células sanguíneas de la médula ósea mediante un proceso de diferenciación (véase la Figura 1).

Desarrollo de las células sanguíneas y de los linfocitos

CÉLULAS MADRE Células hematopoyéticas multipotenciales Células linfocíticas multipotenciales Se diferencian y
CÉLULAS MADRE
Células hematopoyéticas
multipotenciales
Células linfocíticas
multipotenciales
Se diferencian y maduran
para transformarse en seis
tipos de células sanguíneas
Se diferencian y maduran
para transformarse en
tres tipos de linfocitos
Glóbulos rojos
Basófilos
Neutrófilos
Monocitos
Eosinófilos
Plaquetas
Linfocitos T
Linfocitos B
Células citolíticas naturales

Figura 1. Esta figura ilustra un diagrama abreviado del proceso de hematopoyesis. Mediante este proceso las células madre se desarrollan para formar células sanguíneas y linfocitos.

Cuando las células totalmente desarrolladas y funcionales están formadas, salen de la médula ósea y entran en la sangre. En las personas sanas hay suficientes células madre para seguir produciendo nuevas células sanguíneas continuamente.

Algunas células madre entran en la sangre y circulan. Se encuentran en cantidades tan pequeñas que no pueden contarse ni identificarse en los conteos sanguíneos del tipo habitual. Su presencia en la sangre es importante porque pueden ser recolectadas mediante una técnica especial. Si se recolectan suficientes células madre de un donante compatible, se pueden trasplantar a un receptor.

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se recolectan suficientes células madre de un donante compatible, se pueden trasplantar a un receptor. LEUCEMIA

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se recolectan suficientes células madre de un donante compatible, se pueden trasplantar a un receptor. LEUCEMIA

La circulación de las células madre, desde la médula ósea hacia la sangre y de regreso, también ocurre en el feto. Después del parto, la sangre de la placenta y del cordón umbilical se puede recolectar, almacenar y usar como fuente de células madre para trasplante.

En resumen, las células sanguíneas se producen en la médula ósea. Cuando las células están formadas y son funcionales, salen de la médula ósea y entran en la sangre. Los glóbulos rojos

y las plaquetas realizan sus respectivas funciones de transportar el oxígeno y tapar los vasos

sanguíneos lesionados en el cuerpo. Los glóbulos blancos (neutrófilos, eosinófilos, basófilos, monocitos y linfocitos) entran en los tejidos (por ejemplo en los pulmones) para combatir infecciones, como la neumonía, y realizar otras funciones inmunitarias.

El sistema linfático

El sistema linfático y el sistema de formación de células sanguíneas en la médula ósea están estrechamente relacionados. La mayoría de los linfocitos se encuentra en los ganglios linfáticos y en otras partes del sistema linfático como la piel, el bazo, las amígdalas y las adenoides (ganglios linfáticos especiales), la membrana intestinal y, en las personas jóvenes, en el timo. Los linfocitos circulan a través de conductos denominados “linfáticos”, que conectan los ganglios linfáticos diseminados por el cuerpo. Los conductos linfáticos convergen en grandes conductos que se vuelcan en un vaso sanguíneo. Los linfocitos entran en la sangre a través de estos conductos. Existen tres tipos de linfocitos: Los linfocitos T (células T) se originan en el timo, por ello la designación “T”. Los linfocitos B (células B) se originan en la médula ósea de los huesos (la “B” proviene de “bolsa de Fabricio”, un órgano de las aves donde se descubrió por primera vez la fuente de los linfocitos B). Los linfocitos B producen anticuerpos en respuesta a los antígenos extraños, en especial microbios. En la médula ósea se encuentran acumulaciones de linfocitos B. Éste es un lugar importante para su función.

Los linfocitos T tienen varias funciones, entre las que se incluye ayudar a los linfocitos B

a producir anticuerpos para combatir las bacterias, virus u otros microbios invasores. Los anticuerpos se acoplan a los microbios y, al hacerlo, posibilitan que otros glóbulos blancos los ingieran y los destruyan. Un glóbulo blanco reconoce un anticuerpo y lo introduce (ingiere) en su interior junto con el microbio que lleva acoplado. El glóbulo podrá entonces destruir al microbio.

El tercer tipo de linfocito, las células citolíticas naturales, ataca a las células infectadas por virus como función natural, sin necesidad de un anticuerpo ni de otra mediación. Las células T y las células citolíticas naturales tienen además otras funciones, y son elementos importantes en estudios que están diseñando inmunoterapias para el tratamiento de la leucemia y de otros tipos de cáncer.

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que están diseñando inmunoterapias para el tratamiento de la leucemia y de otros tipos de cáncer.

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que están diseñando inmunoterapias para el tratamiento de la leucemia y de otros tipos de cáncer.

Leucemia

La leucemia es un cáncer de la médula ósea y de la sangre. Las primeras observaciones realizadas por médicos europeos en el siglo XIX, de pacientes que demostraron un marcado aumento de sus glóbulos blancos, llevaron a acuñar el término “weisses blut”, o “sangre blanca”, como denominación para este trastorno. Luego comenzó a utilizarse el término “leucemia”. Proviene de las palabras griegas “leukos”, que significa blanco, y “haima”, que significa sangre. Las principales formas de leucemia se dividen en cuatro categorías. Los términos “mielógena” y “linfocítica” denotan el tipo de célula implicada. La leucemia mielógena y la linfocítica tienen, cada una, una forma aguda y una forma crónica. Por lo tanto, las cuatro formas principales de leucemia son la leucemia mielógena aguda o crónica y leucemia linfocítica aguda o crónica.

La leucemia aguda es una enfermedad que evoluciona rápidamente y que afecta mayormente a las células que no están formadas o totalmente desarrolladas. Estas células inmaduras no pueden desempeñar sus funciones normales. La leucemia crónica evoluciona lentamente y permite la proliferación de mayores cantidades de células más desarrolladas. En general, estas células más maduras pueden desempeñar algunas de sus funciones normales.

La capacidad de medir las características específicas adicionales de las células ha llevado a una posterior subclasificación de las principales categorías de leucemia. Las categorías y subgrupos permiten al médico decidir qué tratamiento funciona mejor, basándose en el tipo de célula, y evaluar con qué rapidez puede evolucionar la enfermedad.

Leucemia linfocítica crónica

La leucemia linfocítica crónica (CLL por sus siglas en inglés) resulta de una lesión adquirida (no presente al nacer) en el ADN de una sola célula de la médula ósea, la que está destinada a convertirse en un linfocito. Los científicos aún no comprenden la causa de este cambio en el ADN. Una vez que la célula de la médula ósea sufre el cambio leucémico, se multiplica en muchas células. Estas células leucémicas crecen y sobreviven mejor que las células normales; con el tiempo, superan en cantidad a las células normales. El resultado es el crecimiento descontrolado de células linfocíticas en la médula ósea, lo cual lleva a un aumento de la cantidad de linfocitos en la sangre. Las células leucémicas que se acumulan en la médula ósea en casos de CLL no impiden la producción de células sanguíneas normales en forma tan amplia como en el caso de la leucemia linfocítica aguda. Esta distinción importante es el motivo del desarrollo temprano menos grave de la CLL.

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aguda. Esta distinción importante es el motivo del desarrollo temprano menos grave de la CLL. LEUCEMIA

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aguda. Esta distinción importante es el motivo del desarrollo temprano menos grave de la CLL. LEUCEMIA

Causas y factores de riesgo

La leucemia linfocítica crónica no se ha asociado con ningún factor causal medioambiental ni externo, como dosis altas de radiación o exposición al benceno. Los familiares en primer grado de los pacientes que padecen la enfermedad tienen aproximadamente el triple de probabilidades de padecer la enfermedad que la población en general. Sin embargo, esto debe mirarse desde cierta perspectiva. Por ejemplo, un hermano o un hijo de 60 años de un paciente con CLL tendrá tres posibilidades en 10,000 de padecer la enfermedad, en comparación con una posibilidad en 10,000 de una persona de 60 años sin antecedentes familiares de la enfermedad.

La CLL es en general una enfermedad de adultos mayores (véase la Figura 2). La incidencia de la enfermedad aumenta de menos de uno por cada 100,000 en personas de unos 35 años de edad, a más de 30 por cada 100,000 en personas de 85 años en adelante.

Leucemia linfocítica crónica: Tasas de incidencia específicas por edad, 1998-2002

35 30 25 20 15 10 5 0 Edad (años) < 1 1 - 4
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Figura 2. El eje horizontal muestra la edad en el momento del diagnóstico de personas que desarrollan CLL en los Estados Unidos, en grupos etarios por intervalos de 5 años de edad. El eje vertical representa la cantidad de nuevos casos de CLL por cada 100,000 personas en cada grupo etario de 5 años. El riesgo de padecer CLL se torna medible en el grupo etario de 35 a 39 años, y aumenta en las décadas posteriores. Los datos provienen del Surveillance, Epidemiology and End Results (SEER) Program del National Cancer Institute, 2006.

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del Surveillance, Epidemiology and End Results (SEER) Program del National Cancer Institute, 2006. LEUCEMIA página 7

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del Surveillance, Epidemiology and End Results (SEER) Program del National Cancer Institute, 2006. LEUCEMIA página 7

Síntomas y signos

Al comienzo de la enfermedad, la leucemia linfocítica crónica casi no produce efectos sobre el bienestar de una persona. La enfermedad puede descubrirse luego de encontrar un conteo sanguíneo anormal durante un examen médico de rutina o mientras el paciente recibe atención por una afección no relacionada. El informe de un conteo

elevado de glóbulos blancos (linfocitos) es el hallazgo más común que lleva a un médico

a considerar un diagnóstico de CLL.

Los síntomas de CLL por lo general se presentan en forma gradual. Como resultado de la anemia (bajo conteo de glóbulos rojos), puede que las personas con CLL se cansen más fácilmente y tal vez sientan que les falta el aliento cuando realizan actividades físicas. Es posible que bajen de peso. Los ganglios linfáticos y el bazo pueden aumentar de tamaño como resultado de la acumulación de linfocitos leucémicos. Es probable que los pacientes padezcan infecciones recurrentes en la piel, los pulmones, los riñones u otros sitios.

Diagnóstico

El diagnóstico de leucemia linfocítica crónica es generalmente evidente en los conteos de células sanguíneas y en un examen de las células en la sangre. El conteo de linfocitos en la sangre aumenta. Puede que se encuentren bajos conteos de plaquetas y de glóbulos rojos (anemia); estos conteos están, por lo general, apenas levemente disminuidos en el primer estadio de la enfermedad.

Se realiza un examen de médula ósea para confirmar el diagnóstico, para hacer otras pruebas como un “análisis citogenético” y para determinar una referencia a fin de hacer un seguimiento de los efectos de la terapia. Un examen de médula ósea también mostrará un aumento de la proporción de linfocitos, a menudo acompañado por cierta disminución en las células normales de la médula ósea.

Es importante determinar el tipo celular de los linfocitos en la sangre o en la médula ósea. Esto se logra con un procedimiento de diagnóstico denominado “inmunofenotipificación”. Identifica si los linfocitos leucémicos provienen de una transformación en el proceso evolutivo de las células B o de las células T (véase la Figura 3.) La mayoría de los pacientes padecen de CLL de células B (véase “Leucemias linfocíticas relacionadas” en la página 16 para obtener información sobre la leucemia linfocítica crónica de células T).

La inmunofenotipificación también proporciona información sobre si los linfocitos son

monoclonales (derivados de una única célula maligna). Esto es importante porque distingue

la

leucemia de otras causas no malignas, muy poco frecuentes, del aumento de linfocitos en

la

sangre de adultos. Esta prueba es especialmente importante si los linfocitos en la sangre

están apenas elevados.

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Esta prueba es especialmente importante si los linfocitos en la sangre están apenas elevados. LEUCEMIA página

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Esta prueba es especialmente importante si los linfocitos en la sangre están apenas elevados. LEUCEMIA página
 

Desarrollo de los linfocitos

Otras células s anguíneas

Otras células

sanguíneas

Células madre

Células madre

Linfocitos comunes

Linfocitos comunes

Linfocitos especializados iniciales
Linfocitos especializados iniciales
Linfocitos especializados iniciales
Linfocitos especializados iniciales

Linfocitos

especializados

iniciales

Linfocitos especializados totalmente desarrollados Células citolíticas naturales
Linfocitos especializados totalmente desarrollados Células citolíticas naturales

Linfocitos especializados totalmente desarrollados Células citolíticas naturales

Linfocitos especializados totalmente desarrollados Células citolíticas naturales
totalmente desarrollados Células citolíticas naturales C é l u l a s B Células T Figura

Células B

Células T

Figura 3. La mutación del ADN puede ocurrir

en el momento de la formación de los linfocitos

especializados iniciales o después de que el linfocito progenitor común se haya diferenciado en uno de los tres tipos específicos de linfocitos. Las células leucémicas pueden ser principalmente

células B, células T o células citolíticas naturales. La mayoría de los pacientes padece de un tipo de CLL de células B.

Otra prueba importante es la medición de

la concentración de gammaglobulinas

(inmunoglobulinas) en la sangre. Las inmunoglobulinas son proteínas llamadas

“anticuerpos”, producidas por las células B

de personas sanas para proteger el cuerpo

contra las infecciones. Los linfocitos B leucémicos no producen anticuerpos protectores

en forma eficaz. Al mismo tiempo, la leucemia interfiere con la capacidad del resto de los linfocitos normales de producir anticuerpos en forma eficaz. Como resultado, las inmunoglobulinas de los pacientes con CLL son a menudo deficientes, y los hacen susceptibles a las infecciones.

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de los pacientes con CLL son a menudo deficientes, y los hacen susceptibles a las infecciones.

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de los pacientes con CLL son a menudo deficientes, y los hacen susceptibles a las infecciones.

Desarrollo de la enfermedad

Algunos pacientes con leucemia linfocítica crónica presentan cambios mínimos en sus conteos de células sanguíneas: un leve aumento de los linfocitos en la sangre y poca o ninguna disminución en los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas normales. La CLL puede permanecer estable durante períodos relativamente prolongados (años). Los pacientes con mínimos cambios en su sangre tendrán menos problemas relacionados, como por ejemplo infecciones. Estos pacientes se someten a exámenes médicos periódicos, pero generalmente no reciben tratamiento. Los pacientes que se enteran de que tienen leucemia pero no recibirán tratamiento quizás se preocupen. No obstante, una decisión de retrasar el tratamiento, según una minuciosa evaluación médica, no debe causar preocupación. Los pacientes que no necesitan tratamiento en el momento del diagnóstico deberían recibir seguimiento en intervalos, de modo que se pueda detectar cualquier evolución de la enfermedad y comenzar la terapia. También se recomienda que el paciente consulte al médico si tiene fiebre u otros signos de infección o enfermedad.

El desarrollo de la CLL puede tomar varias formas. La acumulación de linfocitos leucémicos en la médula ósea y en la sangre puede llevar a una disminución progresiva de la hemoglobina y del conteo de plaquetas. El aumento progresivo del tamaño de los ganglios linfáticos, en especial en el abdomen, puede provocar la compresión de partes vecinas del cuerpo como el tracto digestivo o las vías urinarias. La deficiencia grave de inmunoglobulina, acompañada a veces a un bajo conteo de neutrófilos, puede llevar al padecimiento de infecciones recurrentes. En la Tabla 1 se muestran algunos signos de enfermedad progresiva.

Tabla 1. Algunos factores que influyen en la decisión de tratar pacientes con CLL*

Aumento relativamente rápido de los conteos de linfocitos en la sangre

Aumento del tamaño de los ganglios linfáticos

Aumento del tamaño del bazo

Empeoramiento de la anemia

Conteo de plaquetas en caída

*A menudo pueden ocurrir varios factores a la vez.

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de la anemia Conteo de plaquetas en caída *A menudo pueden ocurrir varios factores a la

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de la anemia Conteo de plaquetas en caída *A menudo pueden ocurrir varios factores a la

Algunos pacientes con CLL producen un tipo de anticuerpo que combate sus propias células. Estos “autoanticuerpos” por lo general están dirigidos contra los propios glóbulos rojos del paciente o, con menor frecuencia, las propias plaquetas, y hacen que estos sean rápidamente eliminados de la sangre. Este efecto puede hacer que la anemia empeore (denominada “anemia hemolítica autoinmune”) o que disminuyan mucho los niveles de plaquetas. Para la identificación de los autoanticuerpos se emplea un examen denominado “prueba de antiglobulina” o “prueba de Coombs”. La prednisona es un fármaco que a veces se usa para tratar la anemia hemolítica autoinmune y para mejorar un bajo conteo de plaquetas (lo cual puede ser el resultado de una afección denominada “trombocitopenia inmunitaria”).

Transformación de la enfermedad Una pequeña proporción de pacientes con CLL presenta cambios en la enfermedad que hacen que se comporte como un linfoma de progresión más rápida. A este patrón se lo ha denominado “transformación de Richter” en honor al médico que por primera vez llamó la atención de la comunidad médica al respecto. El aumento de tamaño de los ganglios linfáticos puede ser más evidente, la fiebre y la pérdida de peso pueden ser más prominentes, y pueden desarrollarse tumores de linfocitos en otros lugares, fuera de los ganglios linfáticos. De hecho, la CLL se torna en un linfoma agresivo. Por lo general no es una segunda enfermedad, sino un cambio en las características de las células de la CLL.

En otra pequeña proporción de pacientes, el cambio en su enfermedad podría ser más parecido a la leucemia prolinfocítica. Las células en la sangre pueden cambiar, pasando a estar predominantemente compuestas de otro tipo de glóbulos blancos, llamados “prolinfocitos” (véase el Panel D de la Figura 4, en la pág. 17). Puede que el bazo aumente aún más de tamaño y la respuesta del paciente al tratamiento sea menor. Muy excepcionalmente, el patrón de la CLL puede llegar a imitar al de la leucemia linfocítica aguda (ALL por sus siglas en inglés).

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de la CLL puede llegar a imitar al de la leucemia linfocítica aguda (ALL por sus

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de la CLL puede llegar a imitar al de la leucemia linfocítica aguda (ALL por sus

Estadificación y subtipos de la enfermedad

Existen varios factores de pronóstico que pueden ayudar a los médicos a predecir la agresividad de una leucemia linfocítica crónica en el momento del diagnóstico, así como también a determinar la probabilidad de que el tratamiento posibilite mantener una remisión prolongada. Se están realizando investigaciones actuales a fin de mejorar los métodos para evaluar cuáles pacientes con CLL se beneficiarán de un tratamiento temprano, en comparación con cuáles permanecerán estables durante meses o años antes de necesitar un tratamiento.

Los pacientes con CLL son evaluados según el estadio de la enfermedad para juzgar su evolución y la necesidad de tratamiento. Se han propuesto varias clasificaciones de estadificación. Los sistemas de estadificación Rai o Binet son los que se usan generalmente. Estos sistemas toman en cuenta:

• El aumento del conteo de linfocitos en la sangre y en la médula ósea

• El tamaño y la distribución de los ganglios linfáticos

• El tamaño del bazo

• El grado de anemia y de disminución del conteo de plaquetas.

Los estudios sugieren que la CLL de células B se puede dividir en subtipos, dependiendo de la presencia o ausencia de mutaciones genéticas. Los marcadores genéticos pueden ayudar a distinguir entre las formas de la enfermedad, separando las que progresarán más rápidamente, que tendrán un peor resultado clínico y que podrían beneficiarse de un tratamiento temprano, de los tipos de la enfermedad que tienen una evolución no progresiva y que posiblemente no necesiten tratamiento por años. Puede que los marcadores genéticos y otras mediciones puedan ayudar a los médicos a determinar cuándo administrar un tratamiento y qué tipo de tratamiento deberían administrar:

• La expresión de CD38, cuando se encuentra como marcador en las células de la CLL, está asociada con una enfermedad más progresiva.

• El nivel de elevación de la beta 2-microglobulina sérica, una proteína producida por las células de la CLL, está asociado con una mayor extensión de la enfermedad.

• Las anomalías cromosómicas en las células de la CLL (en especial la presencia de tres en vez de dos cromosomas 12, lo que se llama “trisomía 12”) y otras anomalías cromosómicas están asociadas con un tipo más progresivo de la enfermedad.

• La no mutación del gen de la región variable de la cadena pesada de inmunoglobulina (IgHv por sus siglas en inglés) sugiere la probabilidad de una enfermedad progresiva.

• La ZAP-70 (proteína de 70 que se asocia con la cadena Z), al aumentar, tal vez esté asociada con una enfermedad de evolución más rápida.

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con la cadena Z), al aumentar, tal vez esté asociada con una enfermedad de evolución más

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con la cadena Z), al aumentar, tal vez esté asociada con una enfermedad de evolución más

Los pacientes y sus médicos pueden conversar sobre estos marcadores bioquímicos y genéticos y lo que significan, para determinar cuándo y cómo tratar la enfermedad. No hay ninguna característica sola que puede predecir con precisión la evolución en un paciente individual. Por lo tanto, para evaluar la necesidad de tratamiento, el médico considera todos los hallazgos (en especial una disminución del nivel de hemoglobina en la sangre, un aumento del conteo de linfocitos y un aumento de tamaño de los ganglios linfáticos o del bazo), así como los marcadores bioquímicos y genéticos mencionados anteriormente.

Tratamiento

Un paciente que recibe el diagnóstico de leucemia linfocítica crónica por lo general es tratado por un hematólogo/oncólogo.

Los tratamientos tempranos para los pacientes sin síntomas y sin evolución de la enfermedad no han demostrado producir un beneficio a largo plazo. Por este motivo, es posible que los médicos observen a determinados pacientes, en intervalos, para ver si la enfermedad permanece estable o evoluciona, antes de tomar una decisión sobre el tratamiento.

Esos pacientes que tienen una enfermedad más progresiva (números más altos en el sistema de estadificación) por lo general reciben tratamientos de quimioterapia y/o anticuerpos monoclonales.

Quimioterapia En la Tabla 2 se muestran los fármacos que se utilizan más comúnmente para tratar la CLL progresiva. A veces se emplean combinaciones de fármacos, dependiendo del estado de salud del paciente, su edad y la aparente rapidez evolutiva de la enfermedad. La fludarabina y la cladribina son generalmente los primeros fármacos utilizados, porque los ensayos clínicos han determinado que son más eficaces que otras opciones.

Tabla 2. Algunos fármacos y anticuerpos monoclonales utilizados en el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica

alemtuzumab (Campath ® ) clorambucil (Leukeran ® ) cladribina (Leustatin ® ) ciclofosfamida (Cytoxan ® ) doxorrubicina (Adriamycin ® ) fludarabina (Fludara ® ) prednisona rituximab (Rituxan ® ) vincristina (Oncovin ® )

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) fludarabina (Fludara ® ) prednisona rituximab (Rituxan ® ) vincristina (Oncovin ® ) LEUCEMIA página

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) fludarabina (Fludara ® ) prednisona rituximab (Rituxan ® ) vincristina (Oncovin ® ) LEUCEMIA página

Puede que se combinen dos o tres de los fármacos mencionados en la Tabla 2 para la terapia de pacientes adecuadamente seleccionados. El uso de fludarabina, ciclofosfamida y rituximab es un ejemplo. En ensayos clínicos se examinan continuamente las combinaciones de fármacos para mejorar la tasa y la duración de la remisión.

Terapia con anticuerpos monoclonales Ciertos anticuerpos monoclonales que destruyen los linfocitos malignos pueden resultar útiles en el tratamiento de la CLL. Estos anticuerpos se producen mediante métodos biotecnológicos y se dirigen a una proteína en la superficie celular del linfocito, provocando la muerte de la célula luego de que el anticuerpo se acopla a la misma.

Se usan dos anticuerpos monoclonales para tratar pacientes con CLL, rituximab (Rituxan ® ) y alemtuzumab (Campath ® ) (véase la Tabla 2). En el caso de rituximab, el objetivo es la proteína CD20, y en el caso del alemtuzumab, el objetivo es la proteína CD52. El rituximab se usa en combinación con quimioterapia. El alemtuzumab se usa generalmente en pacientes que no respondieron a otras farmacoterapias. Estos agentes tienen un efecto muy bueno en una proporción de pacientes. El rituximab, el alemtuzumab y otros anticuerpos monoclonales, combinados con quimioterapia, se están estudiando continuamente en comparación con otros tratamientos, tanto en forma de tratamiento inicial como en forma de tratamiento de la CLL resistente al tratamiento o de recaída.

La mayoría de los agentes quimioterapéuticos afectan tanto a las células de los tejidos normales como a las células de la CLL. En promedio, el empleo de anticuerpos monoclonales tiene como resultado menos efectos secundarios. Los anticuerpos monoclonales pueden afectar algunos linfocitos normales pero evitan la mayoría de los demás tejidos, limitando sus efectos no deseados. La infusión de anticuerpos monoclonales en una vena puede causar fiebre, escalofríos o baja presión arterial transitorios.

Alotrasplante de células madre Ésta es una opción de tratamiento para pacientes jóvenes cuidadosamente seleccionados que pueden ser emparejados con un donante de médula ósea. Un transplante no mieloablativo de células madre es una forma de alotrasplante de células madre que puede resultar útil en pacientes mayores. Usa dosis más bajas de radioterapia y/o quimioterapia previamente al tratamiento para preparar al paciente para recibir la médula ósea del donante. No destruye ni elimina la función de producción de sangre en la médula ósea, evitando así disminuciones graves de los conteos de células sanguíneas. Los efectos beneficiosos se presentan gradualmente en el correr de los meses, y se piensa que son el resultado de un ataque inmunitario a las células de la leucemia crónica por parte de los linfocitos del donante. Finalmente, la médula ósea del donante y las células inmunitarias pasan a dominar. Este tratamiento, también denominado un “minitrasplante”, se está estudiando con pacientes en ensayos clínicos.

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también denominado un “minitrasplante”, se está estudiando con pacientes en ensayos clínicos. LEUCEMIA página 14

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también denominado un “minitrasplante”, se está estudiando con pacientes en ensayos clínicos. LEUCEMIA página 14

Atención de seguimiento Es importante que todos los pacientes reciban seguimiento médico periódico. El seguimiento posterior al tratamiento es importante para evaluar la posible evolución de la enfermedad y el efecto completo de la terapia, así como para identificar cualquier regreso de la enfermedad activa que pueda requerir una terapia adicional.

Algunos pacientes tienen un nivel bajo de células de CLL restantes luego del tratamiento que no pueden detectarse mediante las pruebas clínicas normales, como los exámenes de sangre y de médula ósea. El término empleado para esto es “enfermedad residual mínima” (MRD por sus siglas en inglés). Puede que se realicen pruebas más sensibles para detectar la presencia de células anormales. Los métodos generalmente utilizados para detectar la MRD en pacientes con CLL son un tipo de análisis de flujo celular muy sensible y la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés). Estas técnicas pueden permitir al médico reconocer una recaída de la enfermedad y recomenzar el tratamiento en sus fases más tempranas.

La PCR es mucho más sensible que el análisis del flujo celular. Sin embargo, el beneficio de la PCR depende de la capacidad de la prueba para reconocer una mutación genética en la célula de CLL. No todos los pacientes con CLL tienen esta mutación. Por lo tanto, la PCR sólo resulta útil en pacientes que tienen una mutación detectable del gen de inmunoglobulina en sus células de CLL. La mutación genética sirve como un marcador que puede ser identificado y medido mediante la PCR. La mutación genética se identifica en el momento del diagnóstico, cuando se realiza la prueba citogenética. La hibridación in situ con fluorescencia (FISH por sus siglas en inglés) examina los genes en los cromosomas, y puede usarse para medir la concentración de células leucémicas residuales en determinados pacientes, aquellos con una anomalía cromosómica conocida que se identificó mediante métodos citogenéticos y para la cual existe una sonda específica.

Tratamientos complementarios La radioterapia se puede emplear, ocasionalmente, para encoger grandes masas de ganglios linfáticos o masas de ganglios linfáticos en lugares donde interfieren con la función de una parte vecina del cuerpo, como por ejemplo el riñón, el tracto digestivo o la faringe.

Los linfocitos leucémicos pueden acumularse en el bazo y causar problemas a los pacientes. En algunos pacientes con CLL, la extirpación quirúrgica de un bazo muy agrandado (esplenectomía) puede mejorar los conteos de células sanguíneas. Este enfoque se utiliza en forma selectiva, debido al riesgo que implica una cirugía en pacientes con CLL progresiva.

Los tratamientos complementarios incluyen factores de crecimiento de glóbulos rojos (citocinas), los que pueden ayudar a mejorar el bajo conteo de glóbulos rojos o de glóbulos blancos. El empleo de dichos agentes podría también permitir la administración de mayores cantidades de quimioterapia.

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de dichos agentes podría también permitir la administración de mayores cantidades de quimioterapia. LEUCEMIA página 15

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de dichos agentes podría también permitir la administración de mayores cantidades de quimioterapia. LEUCEMIA página 15

Complicaciones y su tratamiento Las infecciones recurrentes son una complicación frecuente para los pacientes con CLL. Existe mayor riesgo de infecciones cuando la quimioterapia deprime la actividad en la sangre de determinados glóbulos blancos que combaten las infecciones, específicamente los fagocitos (glóbulos blancos que ingieren microbios). Por lo general es necesario utilizar una terapia con antibióticos para tratar las infecciones bacterianas o fúngicas durante el transcurso de la enfermedad. Los conteos muy bajos de neutrófilos y monocitos (tipos de fagocitos) y la incapacidad de los linfocitos leucémicos del paciente para producir anticuerpos (inmunoglobulinas) se combinan para aumentar en gran forma el riesgo de infecciones. Los pacientes con infecciones recurrentes también pueden recibir inyecciones de gammaglobulina en forma regular, para corregir la deficiencia inmunitaria del paciente.

Leucemias linfocíticas relacionadas

Tabla 3. Tipos de leucemia linfocítica

De evolución lenta Leucemia linfocítica crónica Leucemia de células peludas (tricoleucemia) Leucemia de linfocitos granulares grandes Macroglobulinemia de Waldenström

De evolución rápida Leucemia prolinfocítica Leucemia de células de linfoma

De evolución más rápida Leucemia linfocítica aguda

Existen varias enfermedades que imitan a la leucemia linfocítica crónica (véase la Tabla 3). En el 95% de los casos, el tipo de célula que representa la célula maligna en la CLL es un linfocito B. En el resto, la célula que se transforma de normal a leucémica posee las características de un linfocito T o de una célula citolítica natural. De este modo, cualquiera de los tres tipos principales de linfocitos (células T, células B o células citolíticas naturales) puede sufrir una transformación maligna que cause enfermedades similares a la leucemia linfocítica crónica (véase la Figura 3 en la página 9).

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cause enfermedades similares a la leucemia linfocítica crónica (véase la Figura 3 en la página 9).

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cause enfermedades similares a la leucemia linfocítica crónica (véase la Figura 3 en la página 9).
A B C D
A
B
C
D

Figura 4. El Panel A muestra un linfocito normal en el frotis de sangre de una persona sana. El Panel B muestra el aumento de frecuencia de la presencia de linfocitos en el frotis de sangre de un paciente con CLL. El Panel C muestra la aparición de linfocitos granulares grandes en un paciente con este tipo de CLL (las flechas apuntan al cúmulo de gránulos en las células), y el Panel D muestra las células de la leucemia prolinfocítica, que son más grandes que las de los paneles A y B y tienen un área clara en el núcleo, denominada “nucléolo” (véase la flecha). Esta estructura en el núcleo es un signo de una célula más inmadura o primitiva.

Cada una de las enfermedades mencionadas en esta sección posee características distintivas que permiten al hematólogo o al oncólogo identificarlas. Todas ellas son el resultado de la transformación maligna de un tipo de linfocito, y la acumulación de estas células transformadas tiene lugar principalmente en la médula ósea, la sangre y el bazo.

Asimismo, existen características distintivas especiales (apariencia e inmunofenotipo) de las células malignas, como sus variados efectos sobre el desarrollo normal de la médula ósea y las células sanguíneas y sus variados efectos sobre otros órganos (por ejemplo, los riñones, los intestinos y el sistema nervioso). La mayoría de ellos, además, se presentan en una amplia gama de grados de gravedad clínica. En un extremo, la enfermedad puede estar estable y no avanzar en cuanto a gravedad, teniendo así pocas consecuencias

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la enfermedad puede estar estable y no avanzar en cuanto a gravedad, teniendo así pocas consecuencias

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la enfermedad puede estar estable y no avanzar en cuanto a gravedad, teniendo así pocas consecuencias

durante meses o años y, ocasionalmente, por tiempo indefinido. En el otro extremo, pueden existir dificultades asociadas en el momento del diagnóstico, que posiblemente progresen y requieran de tratamiento inmediato y observación frecuente.

CLL de células T es un trastorno poco común que se agrupa con otras variantes de leucemia o linfoma de células T, incluida la leucemia prolinfocítica de células T, la leucemia de linfocitos granulares grandes y los linfomas cutáneos de células T, como el síndrome de Sézary. La CLL de células T se agrupa junto con las leucemias prolinfocíticas de células T porque su comportamiento es más parecido al de la leucemia prolinfocítica de células B que a la CLL de células B. Afecta la piel, el sistema nervioso y los ganglios linfáticos con más frecuencia, y puede progresar más rápidamente que la CLL de células B. Si bien es a veces una enfermedad agresiva, en algunos casos no evoluciona y los pacientes se encontrarán bien durante períodos prolongados. Algunos fármacos que a menudo resultan útiles en casos de CLL de células B, como los agentes alquilantes, pueden no serlo en casos de CLL de células T. El alemtuzumab (Campath ® ), un anticuerpo monoclonal, ataca tanto a las células T como a las células B y promete ser eficaz en el tratamiento según los estudios iniciales; los antimetabolitos, incluidos los fármacos cladribina y fludarabina, también resultan eficaces. En pacientes más jóvenes, ha resultado beneficiosa la terapia de alta dosis seguida de un alotrasplante de células madre.

Leucemia prolinfocítica es una enfermedad que presenta grandes cantidades de linfocitos en la sangre, pero estos son una mezcla de pequeños linfocitos similares a los de la CLL y linfocitos grandes, de apariencia más inmadura, similares a los de la leucemia linfocítica aguda. La enfermedad evoluciona más rápidamente que la forma crónica, pero más lentamente que la forma aguda, y a veces se denomina “leucemia linfocítica subaguda”. Se trata con los mismos fármacos utilizados para otras leucemias linfocíticas.

Leucemia de células peludas (tricoleucemia) es otro tipo de leucemia crónica de linfocitos. Sus características normales son bajos conteos de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, y un bazo sumamente agrandado. La médula ósea y la sangre contienen linfocitos B malignos con proyecciones desde los bordes de la célula, que tienen la apariencia de proyecciones capilares al ser vistas en el microscopio. El tratamiento de la tricoleucemia mejoró drásticamente al introducirse dos agentes muy útiles, la cladribina y la pentostatina. La cladribina ha resultado muy eficaz produciendo una gran proporción de remisiones de la enfermedad a muy largo plazo después de tan sólo una semana de terapia. Las estrategias terapéuticas para pacientes que necesitan un segundo tratamiento incluyen la reiteración del uso de cladribina o pentostatina, rituximab, el inmunoconjugado BL-22 o, con menos frecuencia, interferón-alfa. Para obtener más información, consulte la hoja informativa gratuita de la Sociedad titulada Hairy Cell Leukemia.

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información, consulte la hoja informativa gratuita de la Sociedad titulada Hairy Cell Leukemia . LEUCEMIA página

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información, consulte la hoja informativa gratuita de la Sociedad titulada Hairy Cell Leukemia . LEUCEMIA página

Macroglobulinemia de Waldenström es una enfermedad que tiene también varias características en común con la CLL. Es siempre un tumor de células B que tiene lugar en personas mayores y que afecta principalmente la médula ósea. Al igual que en la CLL, la capacidad de la médula ósea para elaborar células normales se ve afectada, y la anemia es una complicación común. No obstante, los linfocitos leucémicos por lo general no entran en la sangre en grandes cantidades, como es el caso en la CLL. La macroglobulinemia de Waldenström también está relacionada con el mieloma porque, en ambas enfermedades, las células malignas producen proteínas, denominadas inmunoglobulinas monoclonales, en forma anormal. Para obtener más información, consulte la hoja informativa gratuita de la Sociedad titulada Waldenström Macroglobulinemia.

Leucemia de linfocitos granulares grandes (LGL por sus siglas en inglés), otro tipo de leucemia crónica de los linfocitos, es caracterizado por linfocitos más grandes que contienen gránulos perceptibles, los que son visibles en un examen en el microscopio (véase el Panel C de la Figura 4, en la página 17). Éstas no son características celulares en otros tipos de CLL. El inmunofenotipo de las células en la leucemia LGL sólo puede ser del tipo de células T o del tipo de células citolíticas naturales, pero no del tipo de células B. El conteo sanguíneo de linfocitos en la CLL es siempre alto. Sin embargo, en la leucemia LGL es generalmente normal o bajo. Si bien el hígado y el bazo pueden aumentar de tamaño en la leucemia LGL, no lo hacen los ganglios linfáticos. Ésta es otra característica que la distingue de la CLL. Para pacientes con leucemia LGL de células T, la quimioterapia (si es necesaria) con dosis bajas de metotrexato, ciclosporina A o ciclofosfamida puede resultar útil para mejorar el conteo de neutrófilos y de glóbulos rojos. El factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF por sus siglas en inglés) también puede formar parte de la terapia para mejorar los conteos de neutrófilos, en especial si hay infección. Dos fármacos con potencial para el tratamiento, y que se están estudiando en ensayos clínicos, son el alemtuzumab (Campath ® ), un anticuerpo monoclonal que destruye los linfocitos granulares grandes, y el tipifarnib (Zarnestra ® ), un fármaco que bloquea las enzimas necesarias para la progresión de la leucemia. La leucemia LGL de células citolíticas naturales es muy resistente a la terapia.

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de la leucemia. La leucemia LGL de células citolíticas naturales es muy resistente a la terapia.

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de la leucemia. La leucemia LGL de células citolíticas naturales es muy resistente a la terapia.

Comparación entre linfoma y leucemia linfocítica

Los linfomas y las leucemias linfocíticas son, cada uno, el resultado de una transformación maligna de una célula que estaba destinada a ser un linfocito. La distinción en el nombre se hace conforme a si la enfermedad comenzó en un linfocito de un ganglio linfático o en otro tejido linfático, como la piel o los intestinos (en cuyo caso la enfermedad se denomina linfoma), o si la enfermedad se originó en un linfocito del tejido linfático presente en la médula ósea, en cuyo caso la enfermedad se denomina leucemia. En algunos casos de leucemia linfocítica, los ganglios linfáticos pueden estar también involucrados en forma prominente y, en algunos casos de linfoma, la médula ósea y la sangre contienen linfocitos anormales. La Organización Mundial de la Salud incluye las leucemias linfocíticas y el linfoma dentro de una misma clasificación, debido a su origen común en un linfocito transformado (maligno) y en la coincidencia a veces de sus hallazgos clínicos, como ganglios linfáticos y bazo afectados. La apariencia de los linfocitos leucémicos y las anomalías de los tejidos en el linfoma linfocítico de células pequeñas son idénticas a las observadas en la CLL. En el linfoma linfocítico de células pequeñas, el grado de afectación de los ganglios linfáticos y del tejido linfoide es más obvio que la afectación de la médula ósea y la sangre, mientras que en la CLL, la médula ósea y la sangre se ven muy afectadas.

Ensayos clínicos

Se están estudiando nuevos métodos de terapia en ensayos clínicos. Estos ensayos, realizados bajo rigurosas pautas, ayudan a los médicos a determinar los efectos beneficiosos de los nuevos tratamientos y cuáles son sus efectos secundarios adversos, si hay algunos. Se están explorado nuevos fármacos, nuevos tipos de terapias dirigidas y nuevos enfoques para el trasplante de células madre, para ofrecer mejores tratamientos y una mejor calidad de vida a los pacientes.

Se están investigando varias mediciones de pronóstico a fin de descubrir formas prácticas de identificar marcadores que ayuden a determinar cuándo comenzar el tratamiento y qué tratamiento usar. Algunas mediciones potenciales predictivas incluyen cambios cromosómicos específicos, el estado de mutación del gen de la región variable de la cadena pesada de inmunoglobulina (IgHv) y el nivel de expresión de CL38 o de ZAP-70, cada uno de los cuales es un factor que puede ser medido en las células de CLL.

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de CL38 o de ZAP-70, cada uno de los cuales es un factor que puede ser

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de CL38 o de ZAP-70, cada uno de los cuales es un factor que puede ser

El Centro de Recursos Informativos de la Sociedad, que se puede contactar al (800) 955- 4572, ofrece orientación para ayudar a los pacientes a trabajar con sus médicos para determinar si hay un ensayo clínico específico que sea una opción de tratamiento adecuada en su caso. Los especialistas en información llevarán a cabo búsquedas personalizadas de ensayos clínicos para pacientes, familiares y profesionales de la salud. Este servicio también está disponible en el sitio Web de la Sociedad en www.LLS.org.

Tratamientos con nuevos fármacos Se están realizando pruebas con nuevos fármacos

y nuevas combinaciones de fármacos para contribuir a tratamientos más eficaces para los

pacientes con CLL. Éste es un proceso constante a medida que las empresas farmacéuticas en cooperación con los centros académicos de salud presentan nuevos fármacos para ensayos clínicos. En algunos casos se determina que los fármacos existentes, administrados en distintas dosis y frecuencias, pueden resultar útiles. Como se

piensa que la CLL, en parte, es el resultado de un cambio en la célula que previene su muerte natural, las células se acumulan en grandes cantidades. Se están desarrollando fármacos que fomentan la destrucción de las células leucémicas. El término que denomina el proceso normal de muerte de la célula es “apoptosis”. Los genes del núcleo de la célula son los que normalmente rigen este proceso. Si estos genes o los productos que codifican fracasan, puede que la muerte celular no tenga lugar, o que se retrase en forma indebida. Se están estudiando fármacos que fomentan la muerte celular para ver si pueden resultar beneficiosos para los pacientes con CLL.

Mejoras en el trasplante de células madre Se están estudiando nuevos procedimientos de alotrasplante de células madre. Actualmente los equipos de investigación están probando nuevas formas de disminuir la toxicidad del trasplante y de hacer de éste una terapia viable para más pacientes con CLL. Un enfoque, el trasplante no ablativo o minitrasplante, podría permitir una farmacoterapia menos tóxica previa al trasplante, poniendo este procedimiento a disposición de pacientes de más edad.

Terapia génica Se están estudiando en el laboratorio técnicas para la introducción de genes en las células de CLL, para hacerlas estimular el sistema inmunitario del paciente.

Las células de CLL con el gen introducido se reinfunden al paciente del cual se obtuvieron,

a fin de hacer que los linfocitos normales del paciente ataquen a las células de CLL.

Inmunoterapia Se están llevando a cabo investigaciones sobre varios enfoques que podrían permitir el uso de células inmunitarias o sus derivados para combatir la enfermedad. Un enfoque es utilizar un anticuerpo dirigido a los linfocitos leucémicos para bloquear una función esencial de la célula, provocando su muerte. A veces, los anticuerpos pueden tener acoplada una toxina celular, un fármaco o una molécula radiactiva que destruya las células leucémicas y limite sus efectos sobre otros tejidos. Estos enfoques han sido presentados para tratar el linfoma y pueden resultar útiles en algunos casos de leucemia linfocítica. El trasplante de células madre puede ser una forma de inmunoterapia en la que los linfocitos del donante ataquen y destruyan los linfocitos leucémicos del paciente.

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en la que los linfocitos del donante ataquen y destruyan los linfocitos leucémicos del paciente. LEUCEMIA

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en la que los linfocitos del donante ataquen y destruyan los linfocitos leucémicos del paciente. LEUCEMIA

Citocinas Estas hormonas de crecimiento, que se producen naturalmente, pueden producirse en forma comercial mediante técnicas de biotecnología. Estas hormonas de crecimiento se pueden utilizar para ayudar a restaurar las células sanguíneas normales durante el tratamiento, o mejorar el sistema inmunitario para que ataque a las células de leucemia.

Algunas de las terapias específicas que se están estudiando en ensayos clínicos para pacientes con CLL son:

• El anticuerpo HuMax (ofatumumab), un anticuerpo totalmente humano que está dirigido

a la proteína CD20 de las células de CLL.

• Lumiliximab, un anticuerpo que está dirigido a una proteína en la superficie de las células de CLL llamada CD23.

• Flavoripidol, un fármaco que está siendo estudiado en pacientes con CLL de células B previamente tratada o con leucemia prolinfocítica que surgió de una CLL. Este fármaco es sumamente activo en pacientes con características genéticas de alto riesgo que responden a pocos tratamientos estándar, si es que responden a alguno.

• Lenalidomida (Revlimid ® ), un agente oral utilizado para tratar el mieloma, que es un modulador del sistema inmunitario (un agente que puede estimular el propio sistema inmunitario del paciente para atacar a las células cancerosas).

• Forodesina (BCX-1777), un fármaco que se está estudiando para el tratamiento de pacientes con CLL de células T.

• AZD2171, un fármaco que podría detener el crecimiento de las células cancerosas mediante el bloqueo de algunas de las enzimas necesarias para el crecimiento celular y el bloqueo del flujo sanguíneo hacia las células cancerosas. Se está estudiando para determinar qué tan bien funciona en el tratamiento de pacientes con recaída de CLL de células B o que muestra resistencia al tratamiento.

• Genasense ® (oblimersen sódico), un fármaco anticanceroso comprobado que mejora las respuestas de los pacientes que sufren una recaída de la CLL o que padecen CLL resistente al tratamiento al combinarse con quimioterapia, en comparación con un tratamiento de quimioterapia solamente.

• Se está llevando a cabo un estudio sobre una vacuna contra la CLL para evaluar un tipo

de vacuna que no evitará pero sí tratará la CLL. Es una vacuna Id-KLH que se administra con el factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos (GM-CSF por sus siglas en inglés) para pacientes sin tratamiento previo que padecen CLL de células B. Para obtener más información sobre las vacunas contra el cáncer de la sangre, consulte

la publicación gratuita de la Sociedad titulada Vaccine Therapy Facts.

Estos y otros enfoques, muchos de los cuales están siendo apoyados por los programas de investigación de la Sociedad, mantienen la promesa de aumentar la tasa de remisión y encontrar una cura para la CLL.

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la Sociedad, mantienen la promesa de aumentar la tasa de remisión y encontrar una cura para

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la Sociedad, mantienen la promesa de aumentar la tasa de remisión y encontrar una cura para

Efectos sociales y emocionales

Un diagnóstico de leucemia linfocítica crónica puede provocar una profunda respuesta emocional en el paciente, en sus familiares y en sus amigos. Negación, depresión, desesperanza y miedo son algunos de los sentimientos o reacciones que las personas pueden llegar a experimentar. Ninguna de las reacciones es universal ni inesperada.

La mayoría de las personas con CLL son capaces de sobrellevar lo que al principio puede parecer demasiado difícil de aceptar. Esto, por lo general, toma algún tiempo. En el momento del diagnóstico, los pacientes tal vez quieran concentrarse en aprender sobre la enfermedad y su tratamiento. Saber más sobre la enfermedad y su terapia ayuda a las personas a sobrellevar la situación. Se aconseja a los pacientes y a las personas que los cuidan que hablen sobre la enfermedad y su tratamiento con el médico, que hagan preguntas y expresen sus miedos o inquietudes. El comienzo del tratamiento ayuda a muchas personas a centrar su atención en el proceso de la terapia que les aguarda y en las perspectivas de recuperación.

El paciente tal vez desee que un amigo, un familiar o la persona que lo cuida lo acompañe a los tratamientos, en especial durante las primeras veces. La presencia de otra persona puede ayudar a aliviar el estrés del paciente. La otra persona también puede ayudar al paciente a hacer preguntas y retener información sobre el tratamiento. Si bien no siempre es posible tener este tipo de apoyo, los pacientes pueden procurar obtener otro tipo de ayuda; por ejemplo, los grupos de apoyo locales o por Internet pueden ofrecer un foro para comentar las consultas de atención médica y otros aspectos de la terapia. A menudo, los pacientes con cáncer se conocen unos a otros, y estas amistades ofrecen apoyo. Con el tiempo, algunos pacientes establecen relaciones de apoyo con su equipo de profesionales de la salud.

Muchos pacientes con cáncer tienen un cambio en su estilo de vida, al menos durante un tiempo. Quizá sea necesario ajustar las rutinas diarias del paciente (y de su familia, si corresponde en su caso) para adaptarlas a la terapia programada. Los efectos secundarios de la enfermedad y del tratamiento a veces hacen que una persona dude de su propio valor, su identidad y su aspecto personal. Estas dudas, a su vez, pueden afectar las relaciones de las personas, incluso las relaciones sexuales. Puede que el deseo sexual disminuya por un tiempo, y que luego regrese. Reconocer que estos sentimientos son normales, y saber que muchos efectos secundarios son temporales, puede resultar tranquilizador. La comunicación abierta y honesta sobre los miedos y las inquietudes puede resultar bastante útil.

Es importante buscar atención médica si el estado de ánimo de un paciente no mejora con el tiempo, por ejemplo, si un paciente está deprimido todos los días durante un período de dos semanas. La depresión es una enfermedad que debe tratarse, incluso cuando una persona está recibiendo tratamiento contra la CLL. La terapia para la depresión ha demostrado aportar beneficios a las personas con cáncer.

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la CLL. La terapia para la depresión ha demostrado aportar beneficios a las personas con cáncer.

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la CLL. La terapia para la depresión ha demostrado aportar beneficios a las personas con cáncer.

(La hoja informativa del National Institute of Mental Health [Instituto Nacional de Salud Mental], que se encuentra en www.nimh.nih.gov/publicat/NIMHdepcancer.pdf, ofrece más información sobre la depresión y el cáncer.)

Existen muchas fuentes de ayuda a disposición de los pacientes y las personas que los cuidan. Los aspectos de la atención—como las decisiones en cuanto al tratamiento, cómo encontrar el tiempo y el dinero para la atención médica, y la comunicación con familiares y amigos—pueden ser una fuente de estrés. Póngase en contacto con la Sociedad o pida al equipo de profesionales médicos orientación y recomendaciones de otras fuentes de ayuda, como grupos de apoyo, servicios de orientación o programas comunitarios.

Para obtener más información sobre los fuentes de apoyo, consulte los libritos gratuitos de la Sociedad:

Emotional Aspects of Childhood Blood Cancers: A Handbook for Parents; 2006.

Coping: Support for People Living with Leukemia, Lymphoma or Myeloma; 2005.

Each New Day: Ideas for Coping with Leukemia, Lymphoma or Myeloma; 2006.

Hacemos la diferencia: Lista de programas de servicios a pacientes; 2005.

La Sociedad también ofrece programas a través de sus capítulos locales para ayudar a aliviar las presiones emocionales y económicas que ocasiona un diagnóstico de cáncer de la sangre. Para localizar un capítulo en su área, para pedir publicaciones gratuitas o para hablar directamente con un especialista en información, visite el sitio Web de la Sociedad en www.LLS.org o comuníquese con el Centro de Recursos Informativos de la Sociedad al (800) 955-4572.

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en www.LLS.org o comuníquese con el Centro de Recursos Informativos de la Sociedad al (800) 955-4572.

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en www.LLS.org o comuníquese con el Centro de Recursos Informativos de la Sociedad al (800) 955-4572.

Glosario

Aféresis (véase Hemaféresis)

Alotrasplante de células madre

Tratamiento que emplea células madre de un donante para restituir la médula ósea y las células sanguíneas de un paciente. En primer lugar, el paciente recibe una “terapia de acondicionamiento” (quimioterapia de alta dosis o quimioterapia de alta dosis con radioterapia en todo el cuerpo) para tratar la leucemia y para "apagar" el sistema inmunitario del paciente, para que no rechace las células madre del donante. Se está estudiando un tipo de trasplante llamado trasplante “no mieloablativo” (o “minitrasplante”). Utiliza dosis bajas de terapia de acondicionamiento y podría ser más seguro, en especial en pacientes de más edad.

Alotrasplante no mieloablativo de células madre

Tipo de trasplante de células madre, también denominado “minitrasplante”, que utiliza dosis más bajas de farmacoterapia de inducción o radioterapia en comparación con el trasplante mieloablativo de células madre.

Anemia

Una disminución de la cantidad de glóbulos rojos y, por lo tanto, de la concentración de hemoglobina en la sangre. Esta afección reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. La anemia grave puede causar palidez, debilidad, fatiga y dificultad para respirar al hacer esfuerzos.

Anticuerpos monoclonales

Anticuerpos elaborados por células que pertenecen a un único clon. Estos anticuerpos sumamente específicos pueden ser producidos en el laboratorio. Son reactivos muy importantes para identificar y clasificar la enfermedad mediante la inmunotipificación de células. Poseen aplicaciones clínicas para la administración de fármacos dirigida a las células de leucemia o linfoma y pueden utilizarse para purificar células utilizadas para trasplantes de células madre.

Anticuerpos

Proteínas liberadas por las células plasmáticas, que reconocen y se unen a sustancias extrañas específicas llamadas antígenos. Las células plasmáticas se derivan de los linfocitos B. Los anticuerpos cubren, marcan para su destrucción o inactivan partículas extrañas como bacterias, virus o determinadas sustancias químicas como toxinas nocivas. Los anticuerpos también se pueden producir en el laboratorio. Estos pueden ser anticuerpos policlonales (derivados de distintas líneas de linfocitos B) o monoclonales (derivados de una única línea de linfocitos B). Los anticuerpos monoclonales producidos en el laboratorio pueden utilizarse para dirigirlos a tipos específicos de células cancerosas y destruirlas.

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pueden utilizarse para dirigirlos a tipos específicos de células cancerosas y destruirlas. LEUCEMIA página 25

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pueden utilizarse para dirigirlos a tipos específicos de células cancerosas y destruirlas. LEUCEMIA página 25

Antígenos leucocitarios humanos (HLA por sus siglas en inglés)

Estas proteínas están en la superficie de la mayoría de los tejidos celulares y proporcionan

a

una persona su tipo de tejido característico. Los factores de HLA se heredan de la madre

y

del padre, y la mayor probabilidad de tener el mismo tipo de HLA es entre

hermanos/as. En promedio, es de esperar que 1 de cada 4 hermanos comparta el mismo tipo de HLA que el paciente. La prueba de antígenos HLA se denomina “tipificación de tejido”. Hay 6 grupos principales de antígenos HLA: A, B, C, D, Dr y Dq. Estas proteínas sobre la superficie de las células actúan como antígenos cuando son donadas (trasplantadas) a otra persona, el receptor. Si los antígenos de las células del donante son idénticos (como en los gemelos idénticos) o muy similares (hermanos con HLA compatible), el trasplante (las células madre donadas) tendrá más probabilidades de sobrevivir en el receptor (injertarse). Además, las células del cuerpo del receptor tendrán menos probabilidades de ser atacadas por las células inmunitarias donadas (reacción injerto contra huésped).

Aspiración de médula ósea

Una prueba para examinar células de la médula a fin de detectar anomalías celulares. La muestra de médula ósea por lo general se toma del hueso ilíaco (de la cadera) del paciente. Una vez que se administra un medicamento para anestesiar la piel, se extrae la muestra mediante una aguja especial que se introduce en la médula ósea a través del hueso. La muestra se observa con un microscopio para identificar células anormales. Las células obtenidas también pueden emplearse en análisis citogenético, en citometría de flujo y en otras pruebas.

Autoinfusión de células madre

Técnica, a menudo denominada “autotrasplante de células madre”, que implica: 1) recolectar las células madre de la sangre o de la médula ósea del paciente, 2) congelarlas

para un uso posterior, y 3) descongelarlas e infundirlas a través de un catéter permanente una vez que el paciente haya recibido quimioterapia intensiva o radioterapia. La sangre o

la médula ósea pueden obtenerse de un paciente con una enfermedad sanguínea o

medular, cuando ésta esté en remisión, o cuando la médula y la sangre no sean manifiestamente anormales (por ejemplo, en el caso del linfoma). Técnicamente, este procedimiento no es un trasplante, lo que implicaría quitar tejido de una persona

(donante) y dárselo a otra (receptor). El propósito del procedimiento es restablecer la producción de células sanguíneas usando las células madre conservadas y reinfundidas después de que la terapia intensiva haya dañado gravemente la médula que le queda al paciente. Este procedimiento puede realizarse con células madre de la médula ósea o de

la sangre. Éstas últimas pueden recolectarse mediante aféresis.

Basófilo

Un tipo de glóbulo blanco que participa en determinadas reacciones alérgicas.

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Basófilo Un tipo de glóbulo blanco que participa en determinadas reacciones alérgicas. LEUCEMIA página 26

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Basófilo Un tipo de glóbulo blanco que participa en determinadas reacciones alérgicas. LEUCEMIA página 26

Bazo

Órgano que se encuentra en la parte superior izquierda del abdomen, justo debajo del lado izquierdo del diafragma. Contiene concentraciones de linfocitos, al igual que los ganglios linfáticos, y también filtra las células sanguíneas viejas o gastadas de la sangre. A menudo se ve afectado en casos de leucemia, en especial de leucemia linfocítica, linfoma no Hodgkin y linfoma de Hodgkin. El aumento del tamaño del bazo se denomina esplenomegalia. La extirpación quirúrgica del bazo se denomina “esplenectomía” y se emplea para tratar determinadas enfermedades. Otros órganos pueden encargarse de la mayoría de las funciones del bazo, como los ganglios linfáticos y el hígado.

Beta 2-microglobulina

Una proteína liberada por las células de CLL. El nivel de elevación de la beta 2- microglobulina en suero aparentemente está asociado con el estado de mutación de la IgHv y de ZAP-70. Un paciente con ZAP-70 alta, o con un estado no mutado del gen IgHv, tiene más probabilidades de tener un nivel alto de beta 2-microglobulina. Esta prueba para medir la beta 2-microglobulina en suero está disponible en la mayoría de los laboratorios de los Estados Unidos.

Biopsia de médula ósea

Una prueba para examinar las células de la médula ósea a fin de detectar anomalías celulares. Esta prueba difiere de la aspiración de médula ósea (véase la entrada correspondiente) en que se extirpa una pequeña cantidad de hueso llena de médula, por lo general del hueso ilíaco (de la cadera). Una vez que se administra un medicamento para anestesiar la zona, se extirpa una muestra de hueso que contiene médula, mediante una aguja especial para biopsias. La médula ósea se examina con el microscopio para determinar la presencia de células anormales.

La aspiración de médula ósea y la biopsia pueden hacerse en el consultorio del médico o en el hospital. Las dos pruebas casi siempre se hacen a la vez. Ambas pruebas se hacen también después del tratamiento para determinar la proporción de células sanguíneas cancerosas eliminadas por la terapia.

Cariotipo

El arreglo sistemático, mediante imágenes, de los 46 cromosomas humanos de una célula en 23 pares complementarios (un cromosoma materno y uno paterno en cada par) ordenados según su longitud, del más largo al más corto, y otras características. Estos 23 pares se llaman autosomas. Los cromosomas sexuales se muestran como un par separado (ya sea XX o XY).

Catéter permanente

Para los pacientes que reciben quimioterapia intensiva y/o complementos nutricionales se utilizan varios tipos de catéteres (por ej., Hickman ® , Broviac ® y Groshong ® ). Un catéter permanente es un tubo especial que se introduce en una vena grande de la parte

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® ). Un catéter permanente es un tubo especial que se introduce en una vena grande

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® ). Un catéter permanente es un tubo especial que se introduce en una vena grande

superior del tórax. El catéter hace un túnel por debajo de la piel del tórax, para mantenerse firme en su sitio. El extremo externo del catéter se puede utilizar para administrar medicamentos, líquidos o hemoderivados, o para extraer muestras de sangre. Con cuidado meticuloso, los catéteres pueden permanecer colocados por períodos prolongados (varios meses), si fuera necesario. Pueden taparse y permanecer en su sitio en los pacientes luego de su alta del hospital, y usarse para quimioterapia ambulatoria o administración de hemoderivados.

CD38

Un antígeno de las células de CLL y de otras células. La expresión de CD38 puede ser un marcador que ayude a predecir la progresión de la CLL.

Célula madre

Una célula primitiva que se encuentra principalmente en la médula ósea, y que conduce al desarrollo de los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas (véase Hematopoyesis). Algunas células madre salen de la médula ósea y circulan en la sangre. Mediante el uso de técnicas especiales, las células madre de la sangre pueden ser extraídas, conservadas mediante congelación, y posteriormente descongeladas y utilizadas en terapia de células madre.

Células blásticas

Las primeras células de médula ósea identificadas mediante el microscopio óptico. Los blastos representan alrededor del 1 por ciento de las células de la médula ósea que se desarrollan con normalidad. Son en su mayoría mieloblastos, que son células que se convertirán en neutrófilos. En los ganglios linfáticos normales, los blastos son generalmente linfoblastos, es decir, células que forman parte del desarrollo de los linfocitos. En las leucemias agudas, las células blásticas, de apariencia similar a las células blásticas normales, se acumulan en grandes cantidades, hasta constituir quizá el 80% de la totalidad de células de la médula ósea. En la leucemia mielógena aguda, se acumulan mieloblastos; en la leucemia linfocítica aguda, se acumulan linfocitos. A veces, la diferenciación se puede hacer examinando a través del microscopio células teñidas de la médula ósea. A menudo, se necesita la inmunofenotipificación o el uso de una tinción especial de las células de la médula ósea para estar seguros de la diferencia.

Citocinas

Sustancias químicas derivadas de las células segregadas por varios tipos de células y que actúan sobre otras células para estimular o inhibir su función. Las sustancias químicas derivadas de los linfocitos se llaman “linfocinas”. Las sustancias químicas derivadas de los linfocitos que actúan sobre otros glóbulos blancos se llaman “interleucinas”, es decir, interactúan entre dos tipos de leucocitos. Algunas citocinas pueden elaborarse comercialmente y usarse en los tratamientos. Una de dichas citocinas es el factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF por sus siglas en inglés). Estimula la

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es el factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF por sus siglas en inglés). Estimula la

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es el factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF por sus siglas en inglés). Estimula la

producción de neutrófilos y acorta el período de baja cantidad de neutrófilos en la sangre después de la quimioterapia. Las citocinas que estimulan el crecimiento celular se denominan, a veces, “factores de crecimiento”.

Citogenética

El proceso de analizar la cantidad y la forma de los cromosomas de las células. La persona que prepara, examina e interpreta la cantidad y la forma de los cromosomas en las células se llama citogenetista. Además de identificar las alteraciones de los cromosomas, en algunos casos un análisis puede identificar los genes específicos. Estos resultados son muy útiles para diagnosticar tipos específicos de leucemia y linfoma, para determinar enfoques de tratamiento y para seguir la respuesta del tratamiento.

Citometría de flujo

Una prueba que permite la identificación de tipos de células específicos dentro de una muestra de células. La prueba puede utilizarse para examinar células sanguíneas, células de médula ósea o células de una biopsia. Una suspensión diluida de células de una de estas fuentes se puede marcar con un anticuerpo específico para un sitio en la superficie

de la célula. El anticuerpo lleva unida una sustancia química que emitirá luz cuando se active por un rayo láser. Las células fluyen a través del instrumento (un citómetro de flujo),

y si tienen la característica superficial específica para los anticuerpos cuando pasan a través del rayo láser, las células se iluminan y se pueden contar.

Un uso de la citometría de flujo es para determinar si una muestra de células está compuesta de células T o células B. Esto permite al médico determinar si la leucemia o el linfoma es de tipo de células B o de células T. Otro uso es seleccionar células madre de una población de células mezcladas para su posterior uso en un trasplante de células madre.

Clonal (véase Monoclonal)

Cromosomas

Todas las células humanas normales con un núcleo contienen 46 estructuras llamadas

cromosomas. Los genes, secuencias específicas de ADN, son las estructuras principales que constituyen los cromosomas. Un cromosoma de tamaño “promedio” contiene suficiente ADN para 2,000 genes. Los cromosomas X e Y son los que determinan el sexo de la persona y se denominan cromosomas sexuales: dos cromosomas X en las mujeres

y un cromosoma X y otro Y en los hombres. La cantidad o la forma de los cromosomas pueden estar alteradas en las células de mieloma, linfoma y leucemia.

Diferenciación

Proceso mediante el cual las células madre pasan de ser células sin características estructurales o funcionales específicas, a ser células funcionales de una única línea de células sanguíneas. El proceso de diferenciación de células madre forma los glóbulos

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línea de células sanguíneas. El proceso de diferenciación de células madre forma los glóbulos LEUCEMIA página

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línea de células sanguíneas. El proceso de diferenciación de células madre forma los glóbulos LEUCEMIA página

rojos, las plaquetas, los neutrófilos, los monocitos, los eosinófilos, los basófilos y los linfocitos.

Enfermedad residual mínima (MRD por sus siglas en inglés)

Término que indica un bajo nivel de células de CLL que quedan luego de un tratamiento y no pueden ser detectadas por las pruebas clínicas habituales, como exámenes de sangre y de médula ósea, o por pruebas más sensibles para detectar la presencia de células anormales, como un tipo muy sensible de análisis de flujo celular y la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés).

Enfermedad resistente al tratamiento

Término que designa una enfermedad que no entra en remisión ni mejora sustancialmente luego del tratamiento inicial con terapia estándar para la enfermedad.

Eosinófilo

Un tipo de glóbulo blanco que participa en reacciones alérgicas y ayuda a combatir ciertas infecciones parasitarias.

Eritrocitos

Un sinónimo de glóbulo rojo. Véase también Glóbulos rojos.

Estado del gen de región variable de la cadena pesada de inmunoglobulina (IgHv por sus siglas en inglés)

Un marcador que puede distinguir los subtipos de CLL (IgHv no mutado e IgHv mutado). Los pacientes con CLL con un estado del gen de IgHv no mutado pueden tener una forma más progresiva de la enfermedad; y un tratamiento temprano puede ser benéfico en ellos. Es posible que los pacientes con genes de inmunoglobulina mutados tengan una enfermedad que siga un transcurso más crónico y no requieran tratamiento durante años. La determinación de la mutación de IgHv no se realiza regularmente en laboratorios comerciales.

Factor estimulante de colonias (véase Citocinas)

Factores de crecimiento (véase Citocinas)

Fagocitos

Células que comen (ingieren) rápidamente microorganismos tales como bacterias u hongos y que los pueden destruir como medio de protección del organismo contra las infecciones. Los dos principales fagocitos de la sangre son los neutrófilos y los monocitos. Emigran fuera de la sangre y entran en los tejidos donde se ha producido una infección. La principal causa de susceptibilidad a las infecciones en pacientes con leucemia o en aquellos tratados con radioterapia y/o quimioterapia intensiva es una grave disminución en la cantidad de estas células en la sangre. Estos tratamientos mencionados inhiben la

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disminución en la cantidad de estas células en la sangre. Estos tratamientos mencionados inhiben la LEUCEMIA

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disminución en la cantidad de estas células en la sangre. Estos tratamientos mencionados inhiben la LEUCEMIA

producción de células sanguíneas en la médula ósea, lo que produce una deficiencia de estas células fagocíticas.

Ganglios linfáticos

Pequeñas estructuras, del tamaño de frijoles, que contienen grandes cantidades de linfocitos y están conectadas entre sí mediante pequeños canales denominados vasos linfáticos. Estos ganglios están distribuidos por todo el cuerpo. En pacientes con linfoma y algunos tipos de leucemia linfocítica, los linfocitos malignos crecen y pueden agrandar los ganglios linfáticos superando su tamaño normal. Este aumento del tamaño de los ganglios linfáticos se puede ver, sentir o medir mediante tomografía computarizada (CT por sus siglas en inglés) o imágenes por resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés), dependiendo del grado de aumento del tamaño y de la ubicación.

Glóbulos blancos

Un sinónimo de leucocitos. Hay cinco tipos principales de glóbulos blancos: neutrófilos, eosinófilos, basófilos, monocitos y linfocitos.

Glóbulos rojos

Células sanguíneas que contienen hemoglobina, que se une al oxígeno y lo transporta a los tejidos del cuerpo. Los glóbulos rojos constituyen aproximadamente el 45% del volumen de la sangre en personas sanas.

Granulocito

Un tipo de glóbulo blanco que tiene un gran número de gránulos prominentes en el cuerpo de la célula. Otras células sanguíneas tienen menos gránulos (por ej., los linfocitos). Los neutrófilos, los eosinófilos y los basófilos son tipos de granulocitos.

Hemaféresis (Aféresis)

El proceso de extraer componentes específicos de la sangre de un donante y devolverle los que no se necesitan. El proceso utiliza la circulación continua de la sangre de un donante a través de un aparato externo, desde donde regresa al donante. Este proceso hace posible la extracción de los elementos deseados de grandes volúmenes de sangre. Se pueden extraer, por separado, plaquetas, glóbulos rojos, glóbulos blancos o plasma. Por ejemplo, esta técnica permite recolectar suficientes plaquetas para una transfusión de un solo donante (en vez de necesitar de seis a ocho donantes individuales). Al hacer eso, el receptor de las plaquetas está expuesto a la sangre de menos donantes, o puede recibir plaquetas con antígeno leucocitario humano (HLA por sus siglas en inglés) compatible de un único donante emparentado. Esta técnica también se usa para extraer las células madre que circulan en la sangre, que pueden congelarse, almacenarse y utilizarse posteriormente para trasplante, en lugar de utilizar las células madre de la médula. El sistema de hemaféresis es cerrado y estéril.

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lugar de utilizar las células madre de la médula. El sistema de hemaféresis es cerrado y

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lugar de utilizar las células madre de la médula. El sistema de hemaféresis es cerrado y

Hematólogo

Médico especializado en el tratamiento de las enfermedades de las células sanguíneas. Esta persona puede ser o bien un internista, que trata a los adultos, o un pediatra, que trata a los niños. Los hematopatólogos son patólogos que se especializan en el diagnóstico de enfermedades de las células sanguíneas y que realizan los análisis de laboratorio especializados que a menudo se requieren para dar un diagnóstico concluyente.

Hematopoyesis

El proceso de desarrollo de células sanguíneas en la médula ósea. Las células más primitivas (indiferenciadas) de la médula ósea son las células madre. Ellas comienzan el proceso de desarrollo de células sanguíneas. Las células madre comienzan a convertirse en células sanguíneas jóvenes o inmaduras, como los glóbulos blancos o los glóbulos rojos, de distintos tipos. Este proceso se denomina diferenciación. Las células sanguíneas jóvenes o inmaduras luego se desarrollan aún más para convertirse en células sanguíneas totalmente funcionales. Este proceso se denomina maduración. Las células maduras salen de la médula ósea, ingresan en la sangre y circulan por el cuerpo. La hematopoyesis es un proceso continuo normalmente activo durante toda la vida. El motivo de esta actividad constante es que la mayoría de las células sanguíneas tienen un período de vida corto y deben ser permanentemente sustituidas. Una vez liberados de la médula, los glóbulos rojos se eliminan en cuatro meses, las plaquetas en diez días, y la mayoría de los neutrófilos en uno a tres días. Cada día se producen alrededor de quinientos mil millones de células sanguíneas. Este requisito de muy rápida sustitución explica la grave deficiencia en los conteos de células sanguíneas que ocurren cuando la médula resulta lesionada a causa de la sustitución con células de leucemia, linfoma o mieloma.

Hibridación in situ con fluorescencia

Esta prueba, a menudo denominada FISH por sus siglas en inglés, es un método para detectar anomalías en los cromosomas. Los estudios de FISH examinan los genes de los cromosomas en su posición natural. La ventaja de este enfoque es que se puede utilizar tanto en las células de la sangre como de la médula ósea y no requiere que la célula se encuentre en una fase específica de la división celular, como en el caso de las pruebas clásicas para detectar anomalías cromosómicas. La posibilidad de examinar las células sanguíneas obtenidas por procedimientos de rutina simplifica en gran forma el procedimiento de toma de muestras para el paciente. La prueba requiere que se establezca una sonda química de laboratorio para la anomalía cromosómica de interés. La sonda se une (hibrida) al sitio de interés en el cromosoma y puede ser identificada por una marca fluorescente sujeta a la sonda. La marca fluorescente utilizada puede estar codificada por color, como en rojo o en verde.

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a la sonda. La marca fluorescente utilizada puede estar codificada por color, como en rojo o

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a la sonda. La marca fluorescente utilizada puede estar codificada por color, como en rojo o

Inmunoconjugado, terapéutico

Anticuerpos monoclonales fusionados a potentes toxinas o agentes citotóxicos.

Inmunofenotipificación

Método que utiliza la reacción de anticuerpos con antígenos celulares para determinar un tipo específico de célula en una muestra de células sanguíneas, células de la médula ósea o células de los ganglios linfáticos. Los anticuerpos reaccionan con antígenos específicos en la célula. Se pone una marca a un anticuerpo para poder detectarlo. La marca puede ser identificada con los equipos de laboratorio que se usan para la prueba. Debido a que las células que transportan su conjunto de antígenos son marcadas con anticuerpos específicos, pueden ser identificadas; por ejemplo, las células leucémicas mielógenas pueden distinguirse de las células leucémicas linfocíticas. Los linfocitos normales pueden distinguirse de los linfocitos leucémicos. Este método también ayuda a subclasificar los tipos de células, lo cual puede, a su vez, ayudar a decidir el mejor tratamiento por aplicar en ese tipo de leucemia o linfoma. El antígeno en una célula recibe el nombre de “cúmulo de diferenciación” o “CD”, con un número asociado. Por ejemplo, CD16 puede estar presente en linfoblastos leucémicos y CD33 en mieloblastos leucémicos.

Interleucina (véase Citocinas)

Leucocitos

Sinónimo de glóbulos blancos. (Véase también Glóbulos blancos).

Leucopenia

Disminución de la cantidad de leucocitos (glóbulos blancos) de la sangre por debajo de lo normal.

Linfadenopatía

Término que indica un aumento del tamaño de los ganglios linfáticos.

Linfocinas (véase Citocinas)

Linfocitos

Un tipo de glóbulo blanco que constituye el tipo de célula fundamental del sistema inmunitario del cuerpo. Existen tres tipos principales de linfocitos: linfocitos B, que producen anticuerpos para ayudar a combatir agentes infecciosos como bacterias, virus y hongos; linfocitos T, que tienen varias funciones, entre las que se incluye ayudar a los linfocitos B a producir anticuerpos; y los linfocitos citolíticos naturales, que pueden atacar células infectadas por virus o células tumorales.

Macrófago (véase Monocito)

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que pueden atacar células infectadas por virus o células tumorales. Macrófago (véase Monocito) LEUCEMIA página 33

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que pueden atacar células infectadas por virus o células tumorales. Macrófago (véase Monocito) LEUCEMIA página 33

Médula ósea

Un tejido esponjoso que es el sitio donde se forman las células sanguíneas y se encuentra en la cavidad central de los huesos. Al llegar a la pubertad, la médula ósea de la columna vertebral, las costillas, el esternón, las caderas, los hombros y el cráneo es la más activa en la formación de células sanguíneas. En los adultos, los huesos de las manos, los pies, las piernas y los brazos no contienen médula ósea donde se produzcan células sanguíneas. En estos sitios, la médula ósea se llena de células adiposas. Cuando las células de la médula ósea han madurado para transformarse en células sanguíneas, entran en la sangre que pasa a través de la médula y son transportadas por todo el cuerpo.

Monocito (macrófago)

Un tipo de glóbulo blanco que representa entre el 5 y el 10 por ciento de las células en la sangre humana normal. Los monocitos y los neutrófilos son las dos células principales de la sangre que ingieren y destruyen microbios. Cuando los monocitos salen de la sangre y entran en el tejido se convierten en macrófagos. El macrófago es el monocito en acción, y puede combatir infecciones en los tejidos, ingerir células muertas y ayudar a los linfocitos en sus funciones inmunitarias. Los monocitos a veces reciben el nombre de fagocitos que literalmente significa “células carroñeras”.

Monoclonal

Término que describe una población de células derivadas de una única célula primitiva. Prácticamente todos los tipos de cáncer derivan de una única célula con un daño en el ADN (célula mutada) y, por ende, son clonales. Las células mutadas tienen una alteración en su ADN que forma un oncogén y lleva a su transformación en una célula que provoca cáncer. El cáncer es la acumulación total de células que crecen a partir de esa única célula mutada. La leucemia, el linfoma y el mieloma son ejemplos de tipos de cáncer derivados de una única célula anormal.

Mutación

Alteración de un gen provocada por un cambio (daño) en el ADN de una célula. Una “mutación de una célula reproductora” está presente en el óvulo o el espermatozoide y se transmite de padres a hijos. Una “mutación de célula somática” tiene lugar en una célula de un tejido específico y puede provocar el crecimiento de las células específicas de ese tejido hasta formar un tumor. En la leucemia, el linfoma o el mieloma, una célula primitiva de la médula ósea o de un ganglio linfático sufre una o más mutaciones somáticas que llevan a la formación de un tumor. En estos casos, los tumores normalmente están ya ampliamente extendidos cuando se detectan; y afectan la médula ósea o los ganglios linfáticos, por lo general en muchos sitios.

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se detectan; y afectan la médula ósea o los ganglios linfáticos, por lo general en muchos

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se detectan; y afectan la médula ósea o los ganglios linfáticos, por lo general en muchos

Mutación somática

Alteración de un gen en la célula de un tejido específico. Si la mutación ocurre en un gen que normalmente controla el crecimiento celular o el tiempo de vida de las células, denominado “protooncogén”, el gen mutado se puede convertir en un gen causante de cáncer u oncogén. Este cambio se llama “somático” para distinguirlo de una mutación de célula reproductora, que puede transmitirse de padres a hijos. La mayoría de los casos de leucemia son causados por una mutación somática en una célula primitiva de la médula ósea (productora de sangre). Si la mutación es consecuencia de una anomalía cromosómica grave, como una translocación, se puede detectar mediante un examen citogenético. A veces, la alteración en el gen es más sutil y requiere pruebas más sensibles para identificar el oncogén.

Neutrófilos

El principal fagocito (célula que ingiere microbios) de la sangre. Esta célula sanguínea es la principal de las que combaten infecciones. A menudo no se encuentra en cantidades suficientes en pacientes con leucemia aguda, o después de una quimioterapia. Una deficiencia grave de neutrófilos aumenta la susceptibilidad del paciente a las infecciones. Un neutrófilo puede denominarse “poli” (neutrófilo polimorfonuclear) o “seg” (neutrófilo segmentado), porque su núcleo tiene varios lóbulos.

Neutropenia

Disminución de la cantidad de neutrófilos de la sangre, un tipo de glóbulos blancos, por debajo de lo normal.

Oncogén

Gen mutado que constituye la causa de un cáncer. Varios subtipos de leucemia mielógena aguda, leucemia linfocítica aguda y linfoma, y casi todos los casos de leucemia mielógena crónica, tienen un gen mutado (oncogén) de la misma forma.

Oncólogo

Médico que diagnostica y trata a pacientes con cáncer. Estos médicos son por lo general internistas que tratan a adultos o pediatras que tratan a niños. Los oncólogos radiólogos se especializan en el uso de radioterapia para tratar el cáncer, y los cirujanos oncólogos se especializan en el uso de procedimientos quirúrgicos para tratar el cáncer. Estos médicos proporcionan planes de tratamiento (cirugía, radioterapia o quimioterapia) a los pacientes.

Pancitopenia

Disminución, por debajo de lo normal, de la concentración de los tres tipos principales de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

Petequias

Sitios de hemorragia en la piel del tamaño de una cabeza de alfiler. Este tipo de

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Petequias Sitios de hemorragia en la piel del tamaño de una cabeza de alfiler. Este tipo

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Petequias Sitios de hemorragia en la piel del tamaño de una cabeza de alfiler. Este tipo

hemorragia es consecuencia de una cantidad muy baja de plaquetas. Los pequeños puntos hemorrágicos se ven con frecuencia en las piernas, los pies, el tronco y los brazos. Evolucionan de rojo a marrón, y con el tiempo desaparecen. Dejan de desarrollarse cuando aumenta la cantidad de plaquetas.

Plaquetas

Pequeñas células sanguíneas (de aproximadamente una décima parte del volumen de los glóbulos rojos) que se adhieren al sitio de una lesión de vasos sanguíneos, se unen unas

a otras y sellan el vaso sanguíneo dañado para detener la hemorragia. "Trombocito" es un sinónimo de plaqueta y se usa a menudo como prefijo en términos que describen trastornos plaquetarios, como "trombocitopenia" y "trombocitemia".

Quimioterapia

El uso de sustancias químicas (fármacos o medicamentos) para destruir las células

malignas. Se han desarrollado varios fármacos a estos efectos. La mayoría actúa dañando

el ADN de las células. Cuando se daña el ADN, las células no pueden crecer ni sobrevivir.

Una quimioterapia exitosa depende del hecho de que las células malignas sean del algún modo más sensibles a los fármacos que las células normales. Como las células normales de la médula ósea, del tubo digestivo, de la piel y los folículos pilosos son las más sensibles a estas sustancias químicas, los daños a estos órganos causan los efectos más

comunes de la quimioterapia sobre los tejidos, como por ejemplo, úlceras bucales, diarrea

y pérdida del cabello.

Reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés)

Técnica para ampliar cantidades mínimas de ADN o ARN, para poder determinar el tipo específico de ADN o ARN. Esta técnica se ha vuelto útil para detectar una concentración muy baja de células residuales de leucemia o de linfoma, demasiado baja como para verse con un microscopio. La técnica puede detectar la presencia de una célula de leucemia entre quinientas mil a un millón de células no leucémicas. La PCR requiere de una anomalía o un marcador de ADN (o de ARN) específico, como un oncogén, en las células de mieloma, leucemia o linfoma, a fin de usarlos para identificar células residuales anómalas.

Reacción injerto contra huésped

El ataque inmunitario de los linfocitos en una suspensión de células de la médula o de la sangre de un donante (injerto) contra los tejidos del receptor (huésped). Las células inmunitarias más comprometidas en esta reacción son los linfocitos T del donante, presentes en la sangre o la médula del donante, la fuente de células madre. Los órganos principales dañados son la piel, el hígado y el tubo digestivo. Esta reacción no ocurre en trasplantes entre gemelos idénticos. La reacción puede ser mínima en personas con mayor compatibilidad, o grave en personas entre las cuales exista una menor compatibilidad. La reacción está mediada en parte por antígenos que no se encuentran en

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una menor compatibilidad. La reacción está mediada en parte por antígenos que no se encuentran en

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una menor compatibilidad. La reacción está mediada en parte por antígenos que no se encuentran en

el sistema de antígenos leucocitarios humanos, y no pueden compatibilizarse antes del trasplante. Se denominan “antígenos de histocompatibilidad menor”. Por ejemplo, en caso de un donante de células madre de sexo femenino y un receptor de sexo masculino, los factores producidos por los genes en el cromosoma Y pueden ser percibidos como extraños por las células del donante de sexo femenino, que no comparten los genes del cromosoma Y. Este hecho no impide que el donante sea de sexo femenino y el receptor masculino, pero aumenta el riesgo de una reacción inmunitaria.

Recaída

Reaparición de la enfermedad después de haber estado en remisión luego de la terapia.

Remisión

La desaparición absoluta de una enfermedad, por lo general como resultado de un tratamiento. Los términos “completa” y “parcial” se utilizan en consecuencia para modificar el término “remisión”. Remisión completa quiere decir que ha desaparecido toda evidencia de la enfermedad. Remisión parcial quiere decir que la enfermedad ha mejorado notablemente por la terapia, pero que aún hay evidencia residual de la misma.

Resistencia a múltiples fármacos (MDR por sus siglas en inglés)

Característica de determinadas células que las hace resistentes a los efectos de varias clases de fármacos. Hay distintas formas de resistencia a múltiples fármacos, cada una determinada por genes que rigen la manera en que responderá la célula ante un agente químico.

Resistencia al tratamiento

Capacidad de las células de subsistir y dividirse a pesar de su exposición a un fármaco que generalmente destruye las células o inhibe su proliferación. Ésta es la causa de una enfermedad maligna resistente al tratamiento, en la que una proporción de células malignas resiste los efectos dañinos de uno o varios fármacos. Las células tienen varias formas de desarrollar resistencia a los fármacos. (Véase Resistencia a múltiples fármacos).

Sistema linfático

Este sistema consta de ganglios linfáticos, el timo (durante las primeras décadas de vida), los conductos linfáticos, el tejido linfático de la médula ósea, el tubo digestivo, la piel y el bazo, así como también los linfocitos T, B y citolíticos naturales contenidos en dichos sitios.

Transformación de Richter

Una pequeña proporción de pacientes con CLL (menos del 5%) padece una progresión de su enfermedad hacia lo que es más característico de un linfoma agresivo. Este cambio no es un segundo tipo de cáncer, sino una transformación de las células de CLL. Este tipo de cambio es una característica de muchas neoplasias hematológicas.

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las células de CLL. Este tipo de cambio es una característica de muchas neoplasias hematológicas. LEUCEMIA

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las células de CLL. Este tipo de cambio es una característica de muchas neoplasias hematológicas. LEUCEMIA

Transfusión de plaquetas

La transfusión de plaquetas de un donante es con frecuencia necesaria como apoyo para los pacientes tratados por leucemia aguda. Las plaquetas pueden extraerse de varios donantes no emparentados y administrarse como “plaquetas extraídas de donantes escogidos al azar”. Para una transfusión se necesitan las plaquetas de aproximadamente seis donantes de una unidad cada una, para elevar en forma importante la cantidad de las plaquetas de un receptor. Pueden obtenerse suficientes plaquetas de un único donante mediante aféresis. Esta técnica extrae las plaquetas de grandes volúmenes de sangre que pasan a través de la máquina de aféresis. Los glóbulos rojos y el plasma son devueltos al donante. La ventaja de recibir plaquetas de un solo donante es que el paciente no se expone a los distintos antígenos de las plaquetas de diferentes personas y tiene menos probabilidades de desarrollar anticuerpos contra las plaquetas del donante. La transfusión de plaquetas con HLA compatible puede provenir de un donante emparentado con un tipo de tejido con HLA idéntico o muy similar.

Translocación

Anomalía de los cromosomas en las células de la médula ósea o los ganglios linfáticos que ocurre cuando se rompe una parte de un cromosoma y se adhiere al extremo de otro cromosoma. En una translocación balanceada, cada uno de los dos cromosomas se rompe y el trozo perdido de uno se une al extremo roto del otro cromosoma. Cuando tiene lugar una translocación, se altera el gen en el que ocurre la ruptura. Ésta es una forma de mutación somática que puede transformar al gen en un oncogén (gen que causa cáncer).

Trasplante de células madre (véase Alotrasplante de células madre, Autoinfusión de células madre y Alotrasplante no mieloablativo de células madre)

Trasplante de médula ósea (véase Alotrasplante de células madre y Autoinfusión de células madre)

Trombocitopenia

Disminución de la cantidad de plaquetas de la sangre por debajo de lo normal.

ZAP-70

Abreviatura de la proteína celular llamada “proteína de 70 que se asocia con la cadena Z”. Un nivel alto de expresión de ZAP-70 en las células de pacientes con CLL de células B es uno de los varios factores que pueden predecir una enfermedad más progresiva y la posible necesidad de un tratamiento temprano. El médico tiene en cuenta la expresión de ZAP-70 junto con varios otros factores al hacer la recomendación de un tratamiento temprano.

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de ZAP-70 junto con varios otros factores al hacer la recomendación de un tratamiento temprano. LEUCEMIA

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de ZAP-70 junto con varios otros factores al hacer la recomendación de un tratamiento temprano. LEUCEMIA

Recursos

Publicaciones de The Leukemia & Lymphoma Society para pacientes

Nota: Las publicaciones a continuación que tienen títulos en español están actualmente disponibles en español. Las que tienen títulos en inglés sólo están disponibles en inglés en este momento (es posible que estén disponibles en español en el futuro).

Blood Transfusion; 2006.

Farmacoterapia y manejo de los efectos secundarios; 2007.

Hoja de información “Fatigue”; 2004.

Hoja de información “Immunotherapy”; 2004.

Trasplante de células madre sanguíneas y de médula ósea; 2005.

Understanding Clinical Trials for Blood Cancers; 2006.

Recursos no técnicos El “Discussion Board” de la Sociedad es un recurso en Internet de apoyo e información para pacientes y familias que viven con CLL. Se puede tener acceso al mismo a través del sitio Web de la Sociedad. Se pueden hacer preguntas y comentarios. El “Discussion Board” está dividido en subforos específicos para varios aspectos de la vida con cáncer de la sangre. “Living with CLL” (Vivir con CLL) es uno de los foros. Se puede tener acceso al foro en www.LLS.org. Haga clic en “Discussion Boards”, y luego en “Living with CLL”.

Ball ED, Lelek GA. 100 Questions & Answers About Leukemia. Sudbury, MA: Jones and Bartlett Publishers; 2003.

Buchholz WM, Buchholz SW. Live Longer, Live Larger: A Holistic Approach for Cancer Patients and Their Families. O’Reilly & Associates, Inc; 2001.

Eyre HJ, Lange DP, Morris LB. Informed Decisions. American Cancer Society; 2002.

Groopman J. Second Opinions: Stories of Intuition and Choice in the Changing World of Medicine. New York, NY: Penguin USA (edición de bolsillo); 2001

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and Choice in the Changing World of Medicine. New York, NY: Penguin USA (edición de bolsillo);

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and Choice in the Changing World of Medicine. New York, NY: Penguin USA (edición de bolsillo);

Harpham WS. Diagnosis Cancer: Your Guide to the First Few Months of Healthy Survivorship, Expanded and Updated. New York, NY: WW Norton & Co, Inc; 2003.

Harpham WS. Happiness in a Storm: Facing Illness and Embracing Life as a Healthy Survivor. New York, NY: WW Norton & Co, Inc; 2005.

Holland JC, Lewis S. The Human Side of Cancer: Living with Hope, Coping With Uncertainty. New York, NY: HarperCollins Publishers; 2000.

Lynn J, Harrold J. Handbook for Mortals: Guidance for People Facing Serious Illness. New York, NY: Oxford University Press, Inc; 2001.

Oster N, Thomas L, Joseff D. Making Informed Medical Decisions: Where to Look and How to Use What You Find. O’Reilly & Associates, Inc; 2000.

Recurso técnico Lichtman MA, Beutler E, Kipps TJ, Seligsohn U, Kaushansky K, Prchal J, editores. Williams Hematology. 7 a edición, capítulo 92: Chronic Lymphocytic Leukemia and Related Diseases. New York, NY: McGraw-Hill Book Company; 2006.

La Sociedad desea agradecer a Marshall A. Lichtman, M.D., vicepresidente ejecutivo de los Programas de Investigación y Médicos, por su contribución al material presentado en este librito.

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Programas de Investigación y Médicos, por su contribución al material presentado en este librito. LEUCEMIA página

Notas

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Para obtener más información, póngase en contacto con:

o con:

Oficina Central

1311 Mamaroneck Avenue

White Plains, NY 10605

Information Resource Center (IRC) 800.955.4572

www.LLS.org

Nuestra misión: Curar la leucemia, el linfoma,

la enfermedad de Hodgkin y el mieloma, y mejorar

la calidad de vida de los pacientes y sus familiares.

La Sociedad es una organización sin fines de lucro que depende de la generosidad de las contribuciones corporativas y particulares para continuar con su misión.

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