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vier nes 14 sábado 15

Oración de la mañana: Oración de la mañana: “Tú


“Somos amigos” eres del mundo la luz”

Si sé compartir lo mío con sencillez Tú eres del mundo la luz (bis)


y lo que de ti recibo sé agradecer. en una lumbre que no arde
Si con sólo una mirada he de comprender no cocina ni mi madre,
y si compartimos la misma fe. hay que iluminar
y ser del mundo la luz
SI DECIR QUERIDO AMIGO
ES DECIR UNA GRAN VERDAD, HAY QUE ENCENDER LA LÁMPARA
Y SI ENTRE NOSOTROS HAY COMPLICIDAD HAY QUE DESPERTAR
SOMOS AMIGOS Y ESO PARA QUE EL MNDO TENGA LUZ
ES LO QUE HAY QUE CONTAR. Y TODOS VIVAN EN PAZ.

Si cuando hay problemas sabemos confiar Tú eres la casa de Dios (bis)


que el otro está ahí dispuesto para ayudar. Pero a una casa en ruinas
nadie quiere ir a vivir
Si en mi gozo hallas tu felicidad, La casa de Dios
estamos abiertos siempre a los demás. es el que es casa de Dios

Tú eres del mundo la luz (bis)


Pero una buena luz
necesita un buen candil
Hay que iluminar
y ser del mundo la luz

1
Via Crucis: Desde entonces lo he visto caminar a mi lado
A ese Dios que se humilla y muere por mi
Es la barca en mi playa, el ruido del silencio
Entre pasos: “el que muere Que se acerca a su hijo y me abraza feliz
por mí” Que se acerca a su hijo y me abraza feliz
Y si ahora yo acepto esa cruz
Todo empezó en una cruz
Es por esa persona ese Dios
Donde un hombre murió y un Dios se entregó
Es por Cristo Jesús
Silenciosa la muerte llegó
Extinguiendo la luz que en un grito se ahogó.
Viendo su faz de dolor Segundo paso: Jesús carga
Una madre lloró y su amigo calló con la cruz. “Nadie te ama
Pero siendo una entrega de amor como Yo”
Su camino siguió y en algún otro lado
PUES NADIE TE AMA COMO YO,
Una luz se encendió
PUES NADIE TE AMA COMO YO;
Siendo hombre, amigo, esclavo y maestro
MIRA A LA CRUZ,
Siendo carga pesada, profesor y aprendiz
ESA ES MI MÁS GRANDE PRUEBA.
Entregó hasta su cuerpo en el pan y la vid
NADIE TE AMA COMO YO.
PUES NADIE TE AMA COMO YO,
DESDE ENTONCES LO HE VISTO CAMINAR A
PUES NADIE TE AMA COMO YO;
MI LADO A ESE DIOS QUE SE HUMILLA Y
MIRA A LA CRUZ,
MUERE POR MI ES LA BARCA EN MI PLAYA, EL
FUE POR TI, FUE PORQUE TE AMO.
RUIDO DEL SILENCIO QUE SE ACERCA A SU
NADIE TE AMA COMO YO.
HIJO Y ME ABRAZA FELIZ
QUE SE ACERCA A SU HIJO Y ME ABRAZA
FELIZ.

Viendo un humilde calvario Cuarto paso: Jesús encuentra


Con rostro cansado soporta la cruz a su madre. “María Mirame”
Y al verme rezando a sus pies
MARÍA, MÍRAME, MARÍA, MÍRAME,
Se olvida de Él, me toma en sus brazos
SI TÚ ME MIRAS, ÉL TAMBIÉN ME MIRARÁ
Y me acoge otra vez
MADRE MÍA, MÍRAME, DE LA MANO LLÉVAME
Siendo fuego, paloma, el agua y el viento
MUY CERCA DE ÉL, QUE AHÍ ME QUIERO
Siendo niño inocente, un Padre y pastor Hoy
QUEDAR.
acepta mi ofrenda, es mi vida Señor

2
María, cúbreme con tu manto, Señor, Tú has sido grande para mí
que tengo miedo, no sé rezar, en el desierto de mi vida.
que por tus ojos misericordiosos Séptimo Paso: Jesús cae por
tendré la fuerza, tendré la paz.
segunda vez. “Padre me pongo
Madre, consuélame de mis penas, en tu regazo”
es que no quiero ofenderle más
que por tus ojos misericordiosos
Padre, me pongo en tus manos,
quiero ir al cielo y verlos ya.
haz de mí lo que tú quieras.

PADRE, ME PONGO EN TU REGAZO,


Quinto paso: Simeón de COMO UN NIÑO DÉBIL Y FRÁGIL,
SOY TU PEQUEÑO. (Bis)
Cirene ayuda a Jesús a llevar la
cruz. “Háblame, Señor” Padre, tómame en tus manos,
ten piedad, muéstrame tu rostro.
Yo siento, Señor, que tú me amas;
yo siento, Señor, que te puedo amar. Padre, tuya es mi vida,
Háblame, Señor, que tu siervo escucha.
Háblame, te quiero seguir: dame a conocer tus sendas.
Señor, Tú has sido grande para mí. Padre, necesito darme
con todo el amor de que soy capaz.
¡HÁBLAME!
YO QUIERO ESTAR DISPUESTO A TODO, Padre, te confío mis días,
TOMA MI SER, MI CORAZÓN ES PARA TI. quiero cumplir tu voluntad.
POR ESO CANTO TUS MARAVILLAS,
POR ESO CANTO TU AMOR.
POR ESO CANTO TUS MARAVILLAS,
POR ESO CANTO TU AMOR.

Te alabo, Jesús, por tu grandeza.


Mil gracias te doy por tu gran amor.
Heme aquí, Señor, para acompañarte.
Heme aquí: ¿Qué quieres de mí?

3
Octavo paso: Jesús consuela a
las hijas de Jerusalén. “En mi
debilidad”

En mi debilidad me haces fuerte.


En mi debilidad me haces fuerte.
Sólo en tu amor me haces fuerte
Sólo en tu vida me haces fuerte.
En mi debilidad te haces fuerte en mí.

Oración de la mañana:
“Como el padre me amó”

COMO EL PADRE ME AMÓ YO OS HE AMADO


PERMANECED EN MI AMOR, PERMANECED
EN MI AMOR.

Si guardáis mis palabras y como hermanos os


amáis
compartiréis con alegría el don de la fraternidad.

Si os ponéis en camino sirviendo siempre a la


verdad,
fruto daréis en abundancia, mi amor se
manifestará.

No veréis amor más grande como aquel que yo


os mostré
yo doy la vida por vosotros, amad como yo os
amé.

Si hacéis lo que os mando y os queréis de


corazón
compartiréis mi pleno gozo de amar como El me
amó.

4
eucaristía
1. DIOS ES FIEL 2. OPTIMISMO

Dios es fiel, guarda siempre su alianza Si al recorrer el camino te sientas a descansar


Libra al pueblo de toda esclavitud. piensa que hay poco tiempo queda poco por
Su palabra resuena en los profetas andar.
reclamando el bien y la virtud.
Y EN CADA MOMENTO HAY QUE VIVIR
Pueblo en marcha sobre el desierto ardiente SIEMPRE PENSANDO EN SONREÍR
horizontes de paz y libertad. CON OPTIMISMO HAY QUE SEGUIR
Asamblea de Dios, eterna fiesta; Y CUANDO MIRES HACIA ATRÁS
tierra nueva, perenne heredad. COGE LO BUENO Y NADA MÁS
Y HAZLO DE NUEVO REALIDAD.
Si al mirar hacia atrás somos tentados
de volver al Egipto seductor, Si en las cosas más sencillas la alegría
el Espíritu actúa con su fuerza encontrarás
a avanzar por la vía del amor. en la sonrisa de un niño en el beso de mamá

El maná es un don que el cielo envía, 3. POBRE HIPÓCRITA


pero el pan hoy se cuece con sudor
Leche y miel nos dará la tierra nueva, Pides libertad, un ser humano
si el trabajo es fecundo y redentor. sin capacidad de asumir la libertad
de los demás. ¡Pobre hipócrita!
Y Jesús nos dará en el calvario Pides libertad cuando poco a poco
su lección:”Hágase tu voluntad”. has acabado ya con tu propia vida,
Y su sangre vertida por nosotros hombre innatural. ¡Pobre hipócrita!
será el precio de nuestra libertad. Pides libertad creyendo que es algo
que se puede guardar y que otros
hombres te lo pueden quitar.
¡Pobre hipócrita! (2)

5
Y EXPLÍCATE POR QUÉ constrúyela en tu corazón
EL RUISEÑOR NO HA HECHO LA JAULA y con tu gesto afirmarás
NI EL PERRO EL COLLAR que quieres la paz.
NI EL OSO LA TRAMPA
PERO EL HOMBRE, SIN MÁS, Que tu paz, hermano, sea don,
HA HECHO A OTROS HOMBRES es el mejor signo de amor
QUE TE PUEDAN MANDAR, que tú nos puedes ofrecer:
MANEJAN TU VIDA, NO TE DEJAN ANDAR. Abrazo de paz.
EL RUISEÑOR NO HA HECHO LA JAULA,
NI EL PERRO EL COLLAR, 6. ESTO QUE TE DOY
NI EL OSO LA TRAMPA,
PERO EL HOMBRE, SIN MÁS, Esto que te doy, en vino y pan, Señor,
HA PUESTO BARRERAS, Esto que te doy es mi trabajo,
ALAMBRADAS DEL MAL, Es mi corazón, mi alma,
PUERTAS Y VERJAS QUE NO DEJAN PASAR. Es mi cuerpo, mi razón,
el esfuerzo de mi caminar
Y qué libertad es la que quieres Toma mi vida ponla en mi corazón,
es la del poder y la mentira, Dame tu mano y llévame;
es la de ¡déjame en paz! Cambia mi pan en tu carne, y mi vino
¡Pobre hipócrita! en tu sangre, y a mi, Señor,
Avergüénzate de enrejar el mundo Renuévame, límpiame y sálvame.
y ponerlo a tus pies, de creerte
el amor de todo el pastel. 7. CANTO A LA PAZ
¡Pobre hipócrita!
Avergüénzate de seguir creyendo
Para quien nunca la dio,
que todo está bien, de tu incoherencia
para quien en ella nació,
y tu insensatez. ¡Pobre hipócrita! (2)
para quien bien la conoce;
para quien odia matar
4. PAZ EN LA TIERRA y a los que viven sin
paz se la ofrecen
PAZ EN LA TIERRA,
nuestras voces.
PAZ EN LAS ALTURAS,
Paz a todos aquellos
QUE EL GOZO ETERNO REINE
que no han llegado
EN NUESTRO CORAZÓN. (BIS)
para todos aquellos
Da la paz, hermano, da la paz,

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que ya pasaron Quiero yo saber lo que en comunidad tu quieres
para todos los hombres venga la paz. de mí.
Sintiendo el calor que me da Tu Palabra
Paz, si eres padre de familia tendrás paz, Quiero responder a lo que me pides
si vives enamorado tendrás paz, Sin que a nada yo pueda temer.
si compartes tu vida, venga la paz.
A NADA, A NADA NUNCA HE DE TEMER,
PAZ, SIEMPRE LA PAZ, VENGA LA PAZ, YENDO JUNTO A TI, CON TUS OJOS DE
A TODOS LA PAZ (2), FE, NUNCA HE DE TEMER (BIS)
SIEMPRE LA PAZ.

10. EN TORNO AL PAN


8. ¡OH, PECADOR!
LAS FUERZAS SE REHACEN EN LA MESA,
SE OLVIDAN LOS SILENCIOS SIN RAZÓN,
¡Oh, pecador! ¿Dónde vas errante?
SE ESCUCHA UNA NUEVA PALABRA
¡Oh, pecador! ¿Dónde vas errante?
CON LA MIRADA EN TORNO AL PAN,
¡Oh, pecador! ¿Dónde vas errante?
EN TORNO A ÉL.
¿A dónde irás?

Una mesa que no tenga horarios,


De tu ambición el amor se esconde,
mesas amplias con mucho lugar,
de tu ambición el amor se esconde,
platos llenos de gran confianza,
de tu ambición el amor se esconde,
compartiendo el calor del hogar.
¿A dónde irás?
Que la mesa reúna ilusiones
y detalles de un mismo vivir;
Busca la paz, el mal te está
el sabor del encuentro y la fiesta
acechando,
crecerá como masa de pan.
busca la paz, el mal te está
En la mesa vivamos sin prisa
acechando,
cada gesto de hermano y su fe,
busca la paz, el mal te está
que la mesa serene las penas,
acechando,
fortalezca los cuerpos y el dar.
¿A dónde irás?
En la mesa busquemos descanso
y un resquicio de tiempo y un tú,
9. AL CALOR DE LA PALABRA ya que el tiempo gratuito que empuja
a llevar a los hombres la paz.
Cerca del hogar que calienta mi alma

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Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va,
Mateo 26, 14-27, 66 como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a
entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no
C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado haber nacido. »

Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a
propuso: entregar:
S. -«¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo S. -«¿Soy yo acaso, Maestro?»
entrego?» C. Él respondió:
C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. + -«Tú lo has dicho.»
Y desde entonces andaba buscando ocasión
propicia para entregarlo.
C. Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció
la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos,
C. El primer día de los Ázimos se acercaron los diciendo:
discípulos a Jesús y le preguntaron:
+ -«Tornad, comed: esto es mi cuerpo.»
S. -«¿Dónde quieres que te preparemos la cena
C.. Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de
de Pascua?»
gracias y se la dio diciendo:
C. Él contestó
+ -«Bebed todos; porque ésta es mi sangre,
+ -«Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: sangre de la alianza, derramada por todos para el
"El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo perdón de los pecados. Y os digo que no beberé
celebrar la Pascua en tu casa con mis más del fruto de la vid, hasta el día que beba con
discípulos."» vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre. »
C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de C. Cantaron el salmo y salieron para el monte de
Jesús y prepararon la Pascua. los Olivos.
C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce.
Mientras comían dijo: C. Entonces Jesús les dijo:
+ -«Os aseguro que uno de vosotros me va a + -«Esta noche vais a caer todos por mi causa,
entregar.» porque está escrito: "Heriré al pastor, y se
C. Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle dispersarán las ovejas del rebaño." Pero cuando
uno tras otro: resucite, iré antes que vosotros a Galilea.»

S. -«¿Soy yo acaso, Señor?» C. Pedro replicó:


C. Él respondió: S. -«Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás
caeré.»
+ -«El que ha mojado en la misma fuente que yo,

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C. Jesús le dijo: que yo lo beba, hágase tu voluntad.»

+ -«Te aseguro que esta noche, antes que el C. Y, viniendo otra vez, los encontró dormidos,
gallo cante, me negarás tres veces. » porque tenían los ojos cargados. Dejándolos de
nuevo, por tercera vez oraba, repitiendo las
C . Pedro le replicó:
mismas palabras.
S. -«Aunque tenga que morir contigo, no te Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:
negaré. »
+ -«Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está
C . Y lo mismo decían los demás discípulos. cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser
entregado en manos de los pecadores.
C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me
llamado Getsemaní, y les dijo: entrega.»
+ -«Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.»
C. Y, llevándose a Pedro y a los dos hijos de C. Todavía estaba hablando, cuando apareció
Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Judas, uno de los Doce, acompañado de un
tropel de gente, con espadas y palos, mandado

Entonces dijo:

+ -«Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad


conmigo.»

C. Y, adelantándose un poco, cayó rostro en


tierra y oraba diciendo:

+ -«Padre mío, si es posible, que pase y se aleje


de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero,
sino lo que tú quieres.»

C. Y se acercó a los discípulos y los encontró


dormidos.
Dijo a Pedro:

+ -«¿No habéis podido velar una hora conmigo?


Velad y orad para no caer en la tentación, pues el
espíritu es decidido, pero la carne es débil. »

C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba


diciendo:

+ -«Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin

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por los sumos sacerdotes y los ancianos del sacerdote, y, entrando dentro, se sentó con los
pueblo. El traidor les había dado esta contraseña: criados para ver en qué paraba aquello.
Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno

S. -«Al que yo bese, ése es; detenedlo.» buscaban un falso testimonio contra Jesús para
condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar
C. Después se acercó a Jesús y le dijo:
de los muchos falsos testigos que comparecían.
S. -«¡Salve, Maestro!» Finalmente, comparecieron dos, que dijeron:
C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó: S. -«Éste ha dicho: "Puedo destruir el templo de
+ -«Amigo, ¿a qué vienes?» Dios y reconstruirlo en tres días."»

C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:


mano para detenerlo. Uno de los que estaban con S. -«¿No tienes nada que responder? ¿Qué son
él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le estos cargos que levantan contra ti?»
cortó la oreja al criado del sumo sacerdote.
C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le
Jesús le dijo:
dijo:
+ -«Envaina la espada; quien usa espada, a
S. -«Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si
espada morirá. ¿Piensas tú que no puedo acudir
tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.»
a mi Padre? Él me mandaría en seguida más de
doce legiones de ángeles. Pero entonces no se C. Jesús le respondió:
cumpliría la Escritura, que dice que esto tiene que + -«Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: Desde
pasar.» ahora veréis que el Hijo del hombre está sentado

C. Entonces dijo Jesús a la gente: a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre
las nubes del cielo.»
+ -«¿Habéis salido a prenderme con espadas y
palos, como a un bandido? A diario me sentaba C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus
en el templo a enseñar y, sin embargo, no me vestiduras, diciendo:

detuvisteis.» S. -«Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos


C. Todo esto ocurrió para que se cumpliera lo ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué

que escribieron los profetas. En aquel momento decidís?»

todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. C. Y ellos contestaron:


S. -«Es reo de muerte.»
C. Los que detuvieron a Jesús lo llevaron a casa C. Entonces le escupieron a la cara y lo
de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían
abofetearon; otros lo golpearon, diciendo:
reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo
S. -«Haz de profeta, Mesías; ¿quién te ha
seguía de lejos, hasta el palacio del sumo
pegado?»

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preparar la condena a muerte de Jesús. Y,
C. Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el

acercó una criada y le dijo: gobernador.

S. -«También tú andabas con Jesús el Galileo.»


C. Él lo negó delante de todos, diciendo: C. Entonces Judas, el traidor, al ver que habían
condenado a Jesús, sintió remordimiento y
S. -«No sé qué quieres decir.»
devolvió las treinta monedas de plata a los sumos
C. Y, al salir al portal, lo vio otra y dijo a los que sacerdotes y ancianos, diciendo:
estaban allí:
S. -«He pecado, he entregado a la muerte a un
S. -«Éste andaba con inocente.»
Jesús el Nazareno.»
C. Pero ellos dijeron:
C. Otra vez negó él
S. -«¿A nosotros qué? ¡Allá
con juramento:
tú!»
S. -«No conozco a
C. Él, arrojando las
ese hombre.»
monedas en el templo, se
C. Poco después se marchó; y fue y se ahorcó.
acercaron los que Los sumos sacerdotes,
estaban allí y dijeron a recogiendo las monedas,
Pedro: dijeron:
S. -«Seguro; tú S. -«No es lícito echarlas
también eres de ellos, en el arca de las ofrendas,
te delata tu acento.» porque son precio de
C. Entonces él se sangre.»
puso a echar C. Y, después de discutirlo,
maldiciones y a jurar, diciendo: compraron con ellas el Campo del Alfarero para
S. -«No conozco a ese hombre.» cementerio de forasteros. Por eso aquel campo
se llama todavía «Campo de Sangre». Así se
C. Y en seguida cantó un gallo. Pedro se acordó
cumplió lo escrito por Jeremías, el profeta:
de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que
«Y tomaron las treinta monedas de plata, el
cante el gallo, me negarás tres veces.» Y,
precio de uno que fue tasado, según la tasa de
saliendo afuera, lloró amargamente.
los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo
del Alfarero, como me lo había ordenado el
C. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes
Señor.»
y los ancianos del pueblo se reunieron para

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C. Ellos dijeron:
C. Jesús fue llevado ante el gobernador, y el S. -«A Barrabás. »
gobernador le preguntó:
C . Pilato les preguntó:
S. -«¿Eres tú el rey de los judíos?»
S. -«¿Y qué hago con Jesús, llamado el
C. Jesús respondió: Mesías?»
+ -«Tú lo dices.» C. Contestaron todos:
C. Y, mientras lo acusaban los sumos sacerdotes S. -«Que lo crucifiquen.»
y los ancianos, no contestaba nada. Entonces
C. Pilato insistió:
Pilato le preguntó:
S. -«Pues, ¿qué mal ha hecho?»
S. -«¿No oyes cuántos cargos presentan contra
fi?» C. Pero ellos gritaban más fuerte:

C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el S. -«¡Que lo crucifiquen!»


gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al
el gobernador solía soltar un preso, el que la contrario, se estaba formando un tumulto, tomó
gente quisiera. Había entonces un preso famoso, agua y se lavó las manos en presencia de la
llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, les multitud, diciendo:
dijo Pilato: S. -«Soy inocente de esta sangre. ¡Allá
S. -«¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás vosotros!»
o a Jesús, a quien llaman el Mesías? » C. Y el pueblo entero contestó:
C. Pues sabía que se lo habían entregado por S. -«¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre
envidia. Y, mientras estaba sentado en el tribunal, nuestros hijos!»
su mujer le mandó a decir:
C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús,
S. -«No te metas con ese justo, porque esta después de azotarlo, lo entregó para que lo
noche he sufrido mucho crucificaran.
soñando con él.»

C. Pero los sumos sacerdotes y C. Los soldados del gobernador se


los ancianos convencieron a la llevaron a Jesús al pretorio y reunieron
gente que pidieran el indulto de alrededor de él a toda la compañía: lo
Barrabás y la muerte de Jesús. desnudaron y le pusieron un manto de
El gobernador preguntó: color púrpura y, trenzando una corona
S. -«¿A cuál de los dos queréis de espinas, se la ciñeron a la cabeza y
que os suelte?» le pusieron una caña en la mano

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derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se con él lo insultaban.
burlaban de él, diciendo: C. Desde el mediodía hasta la media tarde,
S. -«¡Salve, rey de los judíos!» vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A
media tarde, Jesús gritó:
C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le
golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la + -«Elí, Elí, lamá sabaktaní.»
burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y C. (Es decir:
lo llevaron a crucificar. + -«Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
abandonado?»)
C. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, C. Al oírlo, algunos de los que estaban por allí
llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. dijeron:
Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que
S. -«A Elías llama éste.»
quiere decir: «La Calavera»), le dieron a beber
vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida, cogió
beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron una esponja empapada en vinagre y, sujetándola

su ropa, echándola a suertes, y luego se sentaron en una caña, le dio a beber.


a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un Los demás decían:
letrero con la acusación: «Éste es Jesús, el rey de S. -«Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.»
los judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.
uno a la derecha y otro a la izquierda.

C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos,


C. Los que pasaban lo injuriaban y decían, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se
meneando la cabeza:
rajaron. Las tumbas se abrieron, y muchos
S. -«Tú que destruías el templo y lo reconstruías cuerpos de santos que habían muerto
en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de resucitaron. Después que él resucitó, salieron de
Dios, baja de la cruz.» las tumbas, entraron en la Ciudad santa y se
C. Los sumos sacerdotes con los escribas y los aparecieron a muchos.

ancianos se burlaban también, diciendo: El centurión y sus hombres, que custodiaban a


Jesús, el ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron
S. -«A otros ha salvado, y él no se puede salvar.
aterrorizados:
¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la
cruz, y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si S. -«Realmente éste era Hijo de Dios.»
tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía C. Había allí muchas mujeres que miraban desde
que era Hijo de Dios?» lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde
C. Hasta los bandidos que estaban crucificados Galilea para atenderlo; entre ellas, María

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Magdalena y María, la madre de Santiago y José, S. -«Señor, nos hemos acordado que aquel
y la madre de los Zebedeos. impostor, estando en vida, anunció: "A los tres
C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos, días resucitaré." Por eso, da orden de que vigilen
de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan
rajaron. Las tumbas se abrieron, y muchos sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo:
cuerpos de santos que habían muerto "Ha resucitado de entre los muertos." La última
resucitaron. Después que él resucitó, salieron de impostura sería peor que la primera.»
las tumbas, entraron en la Ciudad santa y se C. Pilato contestó:
aparecieron a muchos.
S. -«Ahí tenéis la guardia: id vosotros y asegurad
El centurión y sus hombres, que custodiaban a
la vigilancia como sabéis. »
Jesús, el ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron
aterrorizados: C. Ellos fueron, sellaron la piedra y con la guardia
aseguraron la vigilancia del sepulcro.
S. -«Realmente éste era Hijo de Dios.»
C. Había allí muchas mujeres que miraban
desde lejos, aquellas que habían seguido a
Jesús desde Galilea para atenderlo; entre ellas,
María Magdalena y María, la madre de
Santiago y José, y la madre de los Zebedeos.

C. Al anochecer, llegó un hombre rico de


Arimatea, llamado José, que era también
discípulo de Jesús. Éste acudió a Pilato a
pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que
se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de
Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo
puso en el sepulcro nuevo que se había
excavado en una roca, rodó una piedra grande
a la entrada del sepulcro y se marchó.
María Magdalena y la otra María se quedaron
allí, sentadas enfrente del sepulcro.

C. A la mañana siguiente, pasado el día de la


Preparación, acudieron en grupo los sumos
sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron:

14
Campamento
Semana Santa

PIEDRALAVES
2008 15